Discurso de Recepción del Dr. Fernando Carbonel Tatay. Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid, 14 de octubre de 2021.
Abstract
Me cabe el honor de responder en nombre de esta Real Academia a esta primera lectura del Dr. Carbonell Tatay, elegido por unanimidad en la Junta General de Diciembre de 2019 lectura obligadamente aplazada por la situación de pandemia que todavía hoy persiste, hasta el punto de que Actos importantes como el que hoy nos reúne, tengan que celebrarse en dependencias distintas de nuestra Sede del Palacio de los Vivero, Sede histórica y de raigambre en la que le fuera entregado el Diploma acreditativo de su condición de Académico Corresponsal electo.
Full text
ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 Discurso de Recepción del Dr. Fernando Carbonel Tatay, Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid, 14 de octubre de 2021. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/aramcv.57.2022.337-346 Sr. Presidente de la Real Academia. Sras. y Sres. Académicos. Distinguidos colegas, Sras. y Sres.: Me cabe el honor de responder en nombre de esta Real Academia a esta primera lectura del Dr. Carbonell Tatay, elegido por unanimidad en la Junta General de Diciembre de 2019 lectura obligadamente aplazada por la situación de pandemia que todavía hoy persiste, hasta el punto de que Actos importantes como el que hoy nos reúne, tengan que celebrarse en dependencias distintas de nuestra Sede del Palacio de los Vivero, Sede histórica y de raigambre en la que le fuera entregado el Diploma acreditativo de su condición de Académico Corresponsal electo. Hace tiempo que Goethe escribiera: “Cuando has trabajado todo el día, un buen atardecer saldrá a tu encuentro”. Cuando un hombre como el Dr. Carbonell ha trabajado tanto y tan bien, día a día, año a año, no es de extrañar que en una tarde como la de hoy salga a su encuentro una puesta de sol especial dado que formaliza una distinción, un honor más de los que llenan su trayectoria. Ni que decir tiene que en este atardecer tan especial, recibimos en esta Corporación a un médico que reúne las cualidades idóneas para formar parte de las Instituciones Académicas, dado que, en él se superponen su condición de cirujano, erudito, investigador y escritor aspectos todos ellos que le han permitido destacar notablemente en la sociedad de su ciudad de Valencia, ciudad en la que el apellido Carbonell , en sus diversas sagas, está íntimamente ligado a la ciencia, a la Universidad, a la medicina y muy especialmente a la cirugía. Inició su licenciatura en la facultad valenciana en el año 1966, y durante el periodo de aprendizaje fue Alumno Interno por oposición en la Catedra de Patología Medica dirigida por el profesor Valdés Ruiz. La
338 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 Patología Quirúrgica la estudió con el gran maestro de cirujanos, el profesor D. Carlos Carbonell Antolí, a su vez discípulo de la escuela quirúrgica del Prof. Martin Lagos. De las 6 Matriculas de Honor que figuran en su expediente 3 son precisamente de Patología Quirúrgica. Y destaco su calificación en patología quirúrgica en un alumno interno de patología médica…Curiosa incongruencia académica, destinada quizás a marcar un camino eminentemente quirúrgico en su futuro profesional. Leyó su Tesis doctoral en 1992 en la Universidad de Valencia. Calificada con Sobresaliente cum laude y posteriormente con el Premio Extraordinario del Doctorado. El tema de su investigación se tituló Estudio a corto y largo plazo de las Repercusiones Inmunohematológicas y Clínicas de las Esplenectomías Post-Traumatismo (1992) Tesis dirigida por el Profesor Ortega Serrano, Jefe de Servicio del Hospital Clínico y Catedrático de Cirugía. Por aquellas fechas la Facultad de Medicina de Valencia contaba con importantes personalidades entre su profesorado. Y entre ellas me vienen a la memoria nombres como el citado Carbonell y Gómez Ferrer, en Cirugía General; Gomar en Traumatología; Alberola y Valdés en Medicina Interna, etc… Nombres ilustres de una época actual que se suman a la larga y peculiar historia médica valenciana de la que existen personajes muy destacados desde los albores del siglo IX Durante la época precristana muchos médicos de la zona tenían nombres árabes como el del valenciano Abu-I-Alá-Zuhl, el del deniense Abu-I-Salt, o el alcireño Ibn Tumlus, nombres de médicos que legaron a la posteridad la inmensa sabiduría recogida en sus escritos en los que aportaban su astucia a las practicas galénicas del momento. Por aquellas épocas e incluso posteriores como durante la Reconquista, grandes personajes cristianos confiaban su salud a médicos “infieles” que ejercían en la región. Hasta el propio Jaime I se hizo acompañar de médicos hebreos durante sus campañas militares, pese a existir una ley del siglo XIV que prohibía que galenos islámicos o hebreos tratasen a pacientes cristianos. En un bonito artículo publicado en el periódico Las Provincias, se menciona a una Judía valenciana llamada Adelfa que ejercía de oftalmóloga en la capital del Turia allá por 1330, mientras en Orihuela la también judía Yamila ejerció de cirujana tras superar un examen ante un tribunal integrado por colegas hebreos y cristianos. La aportación Judaica supuso añadir sagacidad y tesón a la astucia árabe.
339 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 No podríamos dejar de mencionar al propio San Vicente Ferrer, nacido en 1350, monje dominico dotado de eminentes poderes taumatúrgicos que le permitían curar tanto a enfermos de peste como a recomponer a un bebé descuartizado por su madre. El santo valenciano recibiría en su aparente agonía el don milagroso de su recuperación para llevar a cabo la importante labor misional y evangelizadora que luego desarrollaría- Se le atribuyen numerosas curaciones milagrosas elevando su dedo índice, Vicent “el del ditet”, como le apodaban sus seguidores- Fue decisivo para votar al Rey de Aragón Fernando de Trastámara en el Compromiso de Caspe, inclinando la balanza en contra del Conde de Urgell- Insistiendo en estos curiosos datos históricos es mucho más conocido y próximo el nombre de Arnau de Vilanova, personaje médico de la corte de la corona de Aragón entre cuya clientela se encontraban monarcas y pontífices que avalaban con sus testimonios su gran valía, favorecida por su dominio del árabe y su formación teológica. Las autoridades se disputaban su concurso profesional, incluido el rey valenciano Jaime II para quien escribiera un libro titulado “Régimen sanitatis ad regem aragonum”. Y son celebres sus apuntes de las clases que impartió en la Universidad de Montpellier en los que toca prácticamente todas las facetas de la medicina de su tiempo, tras haber traducido a Galeno, Hipócrates y al citado Abu-I-Salt. Arnau de Vilanova falleció en Génova, en 1311. Un siglo más tarde nace en Valencia Jaume Roig que fuera médico de Dª María de Castilla, reina abandonada por su esposo Alfonso el Magnánimo. Roig era el examinador oficial de los candidatos a médicos y escribió numerosos libros sobre medicina. Fue uno de los galenos más destacados del llamado siglo de Oro valenciano donando a la ciudad una imponente biblioteca médica. Falleció de un ataque de apoplejía y según las malas lenguas de la época “dejo tanta fama como patrimonio”: varios terrenos y cuatro casas en Valencia, una de las cuales todavía se conserva, muy cercana a la Lonja de la Seda. Muy distinto final fue el de Lluis Alcanyis, médico converso de Fernando el Católico y que en 1499 ocupó la primera “cadira de medicina e cirugia” de la recién creada Universidad de Valencia. Ni su formación ni su prestigio le libraron de la hoguera publica en 1506 acusado de “judeizar” al pueblo. Otro nombre histórico, entre otros muchos de la región valenciana, fue el Dr. Francisco Javier Balmis y Berenguer, medico real de Carlos IV y
340 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 líder de la real expedición de la vacuna de la viruela, embarcado con 22 huérfanos inoculados de viruela para intentar inmunizar a las colonias españolas y que llegó en 1811 hasta China. Aquella aventura fue objeto de novelas y ficciones, siendo un viaje calificado como “el viaje más memorable de los anales de la historia” por el historiador y geógrafo Sir Alexander von Humboldt en 1825. Para concluir este breve recorrido por algunos notables personajes de la medicina valenciana y volviendo a épocas más recientes, citaré al Dr. Benjamin Narbona Arnau, iniciador de la Cirugía Torácica, la comisurotomía mitral y la gastropexia con ligamento redondo para tratamiento de la hernia hiatal. Y junto a su enorme figura la de su colaborador y ulterior Catedrático el Dr. José Gascó Pascual, asimismo impulsor de la Cirugía Pulmonar- Y podríamos mencionar como históricos recientes a D. Francisco Martin Lagos y D. Alfonso de la Fuente Chaos, ambos catedráticos de Cirugía de la Facultad valenciana y posteriormente de Madrid, en cuyas escuelas se formaron numerosos cirujanos y profesores universitarios. Y qué decir, de la enorme fama adquirida recientemente por el Dr. Pedro Cavadas, el llamado “médico Milagro” por sus muchas e impactantes intervenciones de reconstrucciones y reimplantaciones de todo tipo rayando algunas en el límite de lo imposible... Pues bien, y sin ánimo de exagerar, nuestro Académico Corresponsal reencarna muchos de los valores que adornaron en su día a las personalidades mencionadas: En el Dr. Carbonell se pueden encontrar reminiscencias de la sagacidad de la medicina árabe y de la sabiduría hebrea de sus antecesores. Podemos asimismo atribuirle habilidades docentes propias de un Arnau de nuestro tiempo, con reparaciones casi milagrosas de abdómenes destrozados al igual que lo hiciera Vicente Ferrer; o creador de manuales de técnica operatoria con nuevos procedimientos originales fruto de su creatividad al estilo de Jaume Roig, lo que le permite disfrutar de bien merecida fama aunque quizás con no tan importante patrimonio; Nuestro nuevo Corresponsal es hombre capaz de emprender aventuras terapéuticas al estilo de Balmis Berenguer o Benjamín Narbona, creando unidades específicas de patologías hasta entonces no investigadas o insuficientemente tratadas; escritor, estudioso de los textos médicos clásicos, conocedor de los remedios quirúrgicos habituales y diseñador de nuevos, entusiasta de la docencia, mecenas de la misma a través de sus legados escritos, reparador de defectos abdominales
341 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 rozando la utopía al estilo Cavadas, dotado de un atractivo personal y don de gentes, reconocido y alabado por su clientela, en la que ya no hay monarcas ni pontífices, pero sí personalidades y cargos significativos de la sociedad valenciana, valores todos ellos actualizados a la época en que vivimos y a la Cirugía General y del aparato digestivo a la que dedica “una parte” de su trabajo. Porque, efectivamente, el Dr. Carbonell es especialista de Cirugía General y Aparato digestivo, Especialidad en la que se ha formado por el sistema MIR en el Hospital La Fe de su ciudad, hospital en el que desarrollaría inicialmente sus funciones de Médico Adjunto durante unos años para posteriormente ser nombrado Jefe Clínico. La inquietud por las nuevas tecnologías le llevó a iniciar las actividades de una nueva unidad de patología de pared abdominal en su Centro Hospitalario, unidad que en la actualidad ha adquirido un importante desarrollo y reconocida fama nacional e internacional. Esta misma inquietud le llevó a formarse en la Cirugía Laparoscópica mediante una estancia en la Universidad de Montpellier adquiriendo la diplomatura en esta técnica y respaldada por la certificación de la Comunidad Económica Europea. Actualmente, aparte de los cargos citados, es Profesor Asociado de Cirugía de la Universidad de Valencia con lo que consigue otro de sus objetivos, el de la docencia, haciendo buena la frase de Schopenhauer de que “si uno no tiene donde explicar lo que está haciendo, su trabajo carecerá de valor…El discurso que acabamos de escuchar es una buena prueba de su capacidad y dotes para enseñar… Fruto de sus saberes. como aplicación práctica de su experiencia y en consonancia con sus antepasados valencianos a los que me he referido anteriormente, nuestro nuevo Académico ha descrito y publicado tres nuevas técnicas operatorias originales para la mejor reparación de las eventraciones y hernias de la pared abdominal, lesiones en las que es uno de los mayores expertos, técnicas publicadas en la Revista de Cirugía Española y en la Revista Hispanoamericana de Hernias. Tiene publicados dos libros sobre hernias y defectos de la pared abdominal, libros que ha donado a la Asociación Española de Cirujanos y que pueden ser consultados libremente en internet en la dirección www.sohah.org. En especial su tratado sobre las hernias inguinales se ha convertido en el libro habitual de consulta de muchos cirujanos. Es su
342 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 faceta de “Mecenas de la enseñanza” a la que anteriormente me he referido. No es de extrañar por tanto que su firma como autor haya sido solicitada para escribir capítulos de su especialidad en 12 libros hasta el momento, así como en 32 publicaciones en revistas de alto impacto y 73 artículos sobre detalles técnicos o resultados de sus intervenciones, publicados en solitario o en colaboración, en revistas diversas. Traducido a la práctica diaria, su trabajo en la Sanidad Pública se complementa con su actividad privada, a través de su Clínica “Valencia Quirúrgica” en la que dirige a un grupo de profesionales que desarrollan íntegramente todas las exploraciones y técnicas de su especialidad. Pertenece a diversas sociedades científicas de las que destacan la Asociación Española de Cirujanos (AEC). la Sociedad Valenciana de Cirugía. (SVC) la Sociedad Valenciana de Patología Digestiva (SVPD) y es Miembro activo de la Junta Directiva de la Sección de Pared Abdominal de la Asociación Española de Cirujanos. Asimismo, es Académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valencia. Entre los numerosos Premios y distinciones otorgadas durante su intensa actividad, destaco los siguientes: − Premio ROUSSEL Cirugía del Reflujo Gastro-esofágico: Nissen Corto con parches de PTF, obtenido en el Congreso Nacional de Cirugía 1992. 2º a nivel Nacional. − Premio 2004 de la Asociación Española de Cirujanos (AEC) en su Congreso Nacional, concedido a la labor de investigación sobre la Cirugía de la Pared Abdominal. − Premio “Sánchez San Julián”, 1992, de la R. Academia de Medicina de Valencia. Quizás una de las distinciones más apreciadas en el mundo cultural sea el doctorado “honoris causa”, distinción que otorgan las Universidades a personalidades muy escogidas y destacadas en muy diversas materias. Pues bien, recientemente el Dr. Carbonell ha sido designado por unanimidad “Doctor Honoris Causa” de la Universidad Autónoma de Chile. Entre los motivos de su concesión leo textualmente: “Por su trayectoria profesional en Cirugía General y Aparato Digestivo, su relevante actividad nacional e internacional en la Cirugía de la Pared abdominal, como promotor, fundador Presidente de la Sociedad
343 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 Hispanoamericana de Hernia y su Revista, y en reconocimiento a su ingente labor docente en España e Hispanoamérica” Creo que esta Real Academia tiene motivos para sentirse orgullosa por incorporar a su elenco a profesionales como el Dr. Carbonell, cuyos méritos han sido expuestos solo en parte pues, como diría Voltaire, “el secreto para aburrir a la gente consiste en decirlo todo” y nada más lejos de mi intención que tal cosa sucediera porque, entre otras cosas, decirlo “todo” del Dr. Carbonell sería una tarea ardua y rayana en lo imposible. Pero todavía me queda comentar otra faceta de nuestro nuevo Corresponsal. Decía hace unos momentos que el Dr. Carbonell dedicaba “parte de su trabajo” a su Especialidad de Cirugía General y Aparato Digestivo. Una parte de su trabajo…porque hay otra parte, no menos importante, que la dedica a una de sus aficiones. Y es que el Dr. Carbonell es miembro destacado de la Sociedad Española de Cirugía Taurina, por ser cirujano de la Plaza de Toros de Valencia, y responsable de los Equipos de las de Utiel y Requena. En la Plaza de Valencia comenzó su afición quirúrgica taurina al lado de D. José María Aragón, con el que compartió 25 años de actividad. Muchas han sido las figuras de la cirugía valenciana que también dedicaron parte de su actividad a la cirugía taurina. Nombres como el doctor Valls, el doctor De Luz, el citado doctor Aragón, y el actual Jefe de Equipo el Dr. Cristóbal Zaragoza, con quien comparte burladero en la actualidad. Por su Enfermería han pasado figuras del toreo, como Antonio Ferrera, José Luis Moreno, Enrique Ponce, Espartaco, Luis Bolívar, y un largo etc. En esta otra parte de su vida de cirujano ha asistido a todos los congresos de la Sociedad de Cirugía Taurina española, presentando comunicaciones, moderando mesas redondas (en alguna de ellas me cupo el honor de participar…) y Presidiendo Ponencias. Ha editado películas sobre acceso a grandes vasos sanguíneos, galardonadas con diversos Premios del que destaca el obtenido en el festival de Cine Amateur de Cuenca en 2001. En su faceta de escritor o historiador ha escrito varios capítulos sobre personajes de la tauromaquia de los que les cito algunos:
344 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 − Padilla. Vivir y Torear. Mediterráneo Proceso Gráfico. ISBN 978- 84-7795-631-0 − Enrique Ponce. Arte y dominio. Diputación de Valencia. ISBN 978-84-7795-564 − Vicente Barrera. Un torero para la Historia. Diputación de Valencia. ISBN 978-84-7795-526-9. El discurso que hemos escuchado viene a ser un compendio de su concepción de la cirugía taurina. Un ilustre torero, también valenciano y Académico de la de Bellas Artes, me estoy refiriendo a Enrique Ponce, en esta misma Academia dejó meridianamente claro que el toreo es una mezcla de Arte, Técnica y Riesgo…Y sin riesgo no existiría la fiesta, de ahí lo acertado del encabezamiento del título elegido por el Dr. Carbonell: “Tauromaquia y Cirugía taurina: un binomio inseparable”, ya que una es consecuencia de la otra. Un prestigioso cirujano taurino, el Dr. Sierra, de Barcelona, hablaba de tauromaquia y de “cirumaquia” para establecer la relación estrecha entre la técnica de Torear (Tauromaquia) y la técnica de operar las cornadas, (Cirumaquia) definiéndolas como “vidas paralelas”. Carbonell en su discurso nos viene a demostrar, una vez más, que la tauromaquia, en su fugacidad, no solo hace cultura sino que ella misma lo es, por el arte que encierra, por la técnica, por el aprendizaje necesario para practicarla y por su fecunda historia. Es por ello que Federico García Lorca la definiera como “la fiesta “más culta” del mundo”. En las restantes manifestaciones culturales o artísticas las diferentes obras pueden repetirse, visualizarse o escucharse tantas veces como su autor quiera. El Toreo, en sí mismo, resulta irrepetible. De un lance, de un bello muletazo o de una gran estocada se podrá conservar el recuerdo o una grabación, y el torero podrá mejorarla pero nunca más repetirla. Y lo mismo sucede con los percances. Todos son diferentes y todos requieren de una exploración minuciosa y rápida, especifica de cada herido y no repetible con casos más o menos similares. Y el cirujano taurino, como ha dejado bien claro nuestro nuevo académico, debe tomar una decisión en un breve espacio de tiempo, valorando su propia experiencia para elegir el tratamiento más adecuado a cada caso. Y esta toma de decisiones es especialmente importante en el traumatismo abdominal cerrado por la posibilidad de que existan lesiones de órganos vitales intraabdominales que obliguen a la apertura quirúrgica para la exploración visual, manual y ulterior reparación de las lesiones, aun a riesgo de que pudiera ser una actuación excesiva. Decidir abrir u observar la evolución
345 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 337-346 ISSN: 2530-6421 es el dilema cuotidiano. Y el Dr. Carbonell nos ha señalado las pautas que en su opinión debemos observar y los datos de exploración que debemos valorar, bien en la propia instalación de la enfermería de una Plaza o previa derivación a un Centro Hospitalario dotado de medios ecográficos o quirúrgicos que ayuden al diagnóstico y por tanto al tratamiento adecuado del herido. El Dr. Carbonell es un ejemplo del binomio “Aficionado y medico” en contraposición al de “Medico y aficionado”, dilema que hoy cito aquí en recuerdo al título de la ponencia que hiciera en esta Real Academia nuestro desaparecido y recordado compañero el Dr. Rabadán, padrino también que fuera de nuestro nuevo Académico. En aquella ocasión, defendió con profunda convicción que no se podría ser un buen Cirujano taurino sin ser antes un aficionado a los toros. O dicho con otras palabras, el Cirujano Taurino debiera ser un aficionado que, además, se sienta inmensamente feliz de poner al servicio de la Fiesta su condición de médico. Y el Dr. Carbonell lo es. Y pone al servicio de la fiesta todo su saber, saber que, como han podido ver y escuchar, queda absolutamente demostrado tras sus palabras en este acto El reconocimiento que hoy se le otorga es un Premio a una larga trayectoria. Rara vez las distinciones se conceden por un trabajo en solitario. Se requiere un ambiente favorable que allane las dificultades. Y este ambiente idóneo se logra en un entorno familiar estable y comprensivo. Estoy seguro de que sin la colaboración de su esposa Daniela y de sus cuatro hijos, este hermoso atardecer en la meseta castellana, al que aludía al principio de mi discurso, no se habría producido o hubiera tardado mucho tiempo en producirse. Cuantas horas y cuantas fiestas robadas a su familia por su actividad, por tener que visitar a sus enfermos o atender festejos taurinos. Han sido varias las ocasiones en las que he recibido en nombre de la Academia a compañeros cuyas esposas compaginan las tareas del hogar y del cuidado de los hijos, y además, colaboran estrechamente en el trabajo de sus maridos. Dicen del trabajo doméstico que resulta impagable… ¡que decir si se suma al profesional.! ¿Valoramos realmente la dificultad de compaginar ambas dedicaciones sin menoscabo de ninguna de ellas? Margaret Thatcher decía que “cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa está muy cerca de entender los de llevar un País”. Daniela es una buena muestra de esta capacidad y por ello la hago participe de la distinción otorgada a su marido.