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ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 319-324 ISSN: 2530-6421 Mercedes Martínez León, Académica de Número de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid. Necrológica de D. José Rabadán Jiménez, Académico de Número de La Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid. In memoriam. 19 de noviembre de 2021. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/aramcv.57.2022.319-324 Excelentísimo Señor Presidente. Ilustrísimas Sras y Srs Académicos. Señoras y Señores. Querida Asunción, hermana del Dr. Rabadán, familiares, amigas y amigos. Como creo es bien sabido es un orgullo para mí siempre participar en todas las actividades de esta Ilustre Real academia de Medicina y Cirugía de Valladolid. Pero en esta ocasión al tratarse de la necrológica de JOSÉ RABADÁN JIMÉNEZ “MI QUERIDO PEPE”, se me hace muy complicado y difícil por lo que espero estar a la altura, no emocionarme y poder terminar. Repito las mismas palabras que dijo El Dr. Rabadán el día 15 de mayo de 2018, en la necrológica de mi padre: “Soy hombre de fe y estoy plenamente convencido de que Dios es el Señor de la Historia y que, respetando la libertad humana, la dirige tanto a nivel personal como colectivo”. Por eso no creo que fuese ni la casualidad ni el acaso, los que hicieron coincidir, el mismo día y a la misma hora, ambos acontecimientos”. Eso mismo ocurre con el día de ayer día 18 de noviembre de 2021, día que hubiera sido tu cumpleaños y hubieras cumplido 76 años. ¡Quién me lo iba a decir que hoy, solamente hace algunos meses, que iba a estar aquí junto con el Dr. Antonio Mateo realizando con emoción y pena en esta Tribuna este merecido homenaje! “La ciencia técnica, orientada a la trasformación del mundo, se justifica por su servicio al hombre y a la humanidad”. Frase de S.S. Juan Pablo II. Estas palabras fueron pronunciadas el día 27 de febrero de 2004, por el Prof. Dr. José Rabadán Jiménez en su discurso de recepción como Académico de
320 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 319-324 ISSN: 2530-6421 Número. Estas palabras sirven para resaltar la enorme bondad y humanidad con la que, contada nuestro ilustre compañero y amigo de esta Academia, el Prof. Dr. Rabadán. Fue mi Profesor de Cirugía en la Facultad de Medicina, mi primera impresión como alumna fue la de un buen Profesor amable, y con un acento andaluz muy gracioso, que explicaba las heridas por asta de toro con tanta pasión que te contagiaba, todavía tengo recuerdos que aquella magistral clase. Después tuvieron que pasar unos cuantos años para que tuviéramos un contacto más cercano, fue en el año 2004, cuando a la salida de una sesión de la Real Academia, el Dr. Rabadán se acercó a saludar a mi padre, como siempre hacía educadamente, le dijo me gustaría hablar con tu hija, mi padre contestó, ¿Cuál de las dos?, y Pepe dijo la médico, pues aquí la tienes, porque yo estaba a su lado, ya que desde siempre me ha encantado ir a las sesiones de la Real Academia. Entonces ya fuimos todo el camino de regreso a casa hablando y quedamos para volver a vernos un día y poder hablar con más tiempo y tranquilidad, ya por aquel entonces yo ya llevaba unos cuantos años en la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Valladolid, cuando el Presidente del Colegio de Médicos era el Prof. Dr. Miguel García Muñoz. Como contaba el Prof. Dr. José Rabadán el día 24 de enero de 2014 en su discurso inaugural del curso académico, el Dr. García Muñoz le invito a colaborar con el Colegio de Médicos, a través de la Comisión Deontológica y Ética Médica de Valladolid. Como el mismo decía, “tras unos días de reflexión acepté la propuesta y, desde entonces el estudio de la ética médica y la preocupación por la deontología profesional, se ha convertido en algo que ocupa mis preocupaciones e intereses, casi al mismo nivel que el estudio y la práctica de la Cirugía”. Esta fue la forma que tuvimos de conocernos y trabajar juntos en la Comisión de Ética Deontológica del Colegio de Médicos, el Dr. Rabadán como Presidente y yo como Secretaria de la citada Comisión Deontológica. Nos constituimos oficialmente el día 15 de diciembre de 2004 como Comisión de Ética y Deontología del Colegio de Médicos de Valladolid, la Comisión estaba formada por los siguientes profesionales: el Dr. Juan Beltrán de Heredia, Dr. Pablo Mora Cepeda, Dr. Fernando Leal Herrero, Dra. Margarita de Miguel, Dr. Álvaro Sanz Rubiales, la Dra. Mª Antonia Martín Delgado y el Dr. José Rabadán Jiménez y yo, como Presidente y Secretaría respectivamente. Fueron unos años estupendos en los que para mí el Dr. José Rabadán Jiménez, mi antiguo profesor de Cirugía de la Facultad, paso a ser ya “Pepe”, ya que en estos años entablamos una gran amistad que ha
321 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2021): 319-324 ISSN: 2530-6421 perdurado hasta los últimos días. La gran amistad y cariño que se extendió a toda la familia, para pasar a ser una persona muy muy querida por todos nosotros. En la Comisión Deontológica del Colegio de médicos trabajamos mucho y bien, ya que organizamos en Mayo de 2006 unas Jornadas de las Comisiones Deontológicas de los Colegios de médicos, tres ediciones de cursos sobre cuestiones éticas y deontológicas muy importantes como “la relación médico paciente” en el año 2008, “implicaciones biojurídicas y clínicas de la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios” en el año 2009, y el último que organizamos en el año 2010 sobre ”el médico como el garante de la dignidad del paciente”. Además, todos estos cursos fueron publicados con sus interesantísimas ponencias en tres libros que fueron regalados a todos los Colegiados. Con “Pepe” era un gusto trabajar, me acuerdo de que quedamos en el Colegio de Médicos los miércoles a las 5 de la tarde, hora taurina como él decía. Allí estudiamos y valorábamos los expedientes que teníamos pendientes y cada miembro de la Comisión dependiendo del tema denunciado se encargaba de estudiar. Solíamos estar trabajando hasta las 7 de la tarde, ya que era cuando las oficinas del Colegio de Médicos cerraban, y entonces siempre teníamos por costumbre como él me decía “rubia, vamos a tomar un café que nos lo merecemos”, y bajamos al restaurante de los Zagales, Pepe era tan caballeroso que nunca me dejaba pagar, las únicas veces que lo hice fue cuando aproveché que se marchó al servicio. Otra anécdota graciosa respecto a las oficinas del Colegio de Médicos y dan muestra de la gran persona que era Pepe, es que por aquel entonces había un portero o conserje de la casa, que como él decía era más sieso o seco como diríamos aquí por Castilla, que Pepe le decía “buenas tardes hombre que no cuesta nada saludar”, de esta forma cada vez que le veía le saludaba ya con ganas, y después pasados los años cuando iba a las clases de inglés del Colegio siempre me preguntaba por el Doctor. Así era Pepe, donde estaba siempre dejaba huella por su gran personalidad, no había nadie que pasara delante de él sin saludar, gozaba además de esa simpatía y gracia andaluza de su tierra, que a los castellanos nos falta por nuestro carácter recio y austero. La etapa de nuestro trabajo en la Comisión de Ética y Deontología fue estupenda, cuando hablamos siempre lo recordábamos con mucho cariño, porque trabajamos mucho toda la Comisión, pero con mucha ilusión y muy buen ambiente tanto por del personal administrativo del Colegio por aquel entonces como por el apoyo del Presidente de entonces el Dr. Javier Arroyo,
322 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 319-324 ISSN: 2530-6421 que siempre nos respaldó en la realización de todas las actividades que organizamos como los cursos, en los que traíamos a ponentes muy relevantes en sus especialidades de diferentes parte de España, que nunca se les pagaba y que nosotros siempre con el apoyo del Colegio al menos después de terminar la ponencia íbamos a cenar al restaurante “La Criolla”, donde su dueño Paco es un hombre muy agradecido que nunca se olvidó de que el Doctor Rabadán fue el único que opero a su madre con gran éxito, ya que vivió unos cuantos años más muy felices como él decía. Esa gran consideración, agradecimiento y afecto que tenía Paco, hacía que las comidas y las cenas con Pepe en su restaurante “La Criolla” fueran magnificas y recordadas por todos sus ponentes. Yo siempre le decía a Pepe, en broma que cuando ibas con él a la Criolla, las gambas que Paco nos ponía era distintas que cuando ibas sola al restaurante, que eran de la caja buena de las de Huelva, él se reía, pero bien sabía que tenía razón. Después de nuestro trabajo en la Comisión Deontológica, nuestra gran amistad se fue afianzando cada más en el tiempo, de tal manera que siempre contábamos con él como uno más de la familia para nuestras celebraciones de cumpleaños, e incluso en los 50 años de matrimonio de mis padres estuvo presente, en todos los actos importantes familiares buenos y malos lo cual siempre es mucho más difícil él estaba presente. Como ya dije, el día 19 de mayo de 2017, día de maravilloso recuerdo del discurso de ingreso como Académica de Número, que como todos saben fue el Ilustrísimo Dr. José Rabadán el encargado de la contestación, en el preámbulo al principio dije que podía estar leyendo ese discurso y estar allí, gracias al Dr. Rabadán, y eso es totalmente cierto entonces no quise profundizar más por no emocionarme demasiado, pero ahora lo voy a contar en las navidades del año 2015, yo empecé como el día 23 de diciembre con un dolor muy fuerte de abdomen en la parte derecha, que no remitía y por el que la noche del 24 de diciembre “nochebuena” tuvimos que ir a urgencias, por malestar, vómitos y fiebre, allí me hicieron las correspondientes pruebas y me dijeron que podía ser una “gastroenteritis”, yo el día 25 de diciembre estaba cada vez peor, entonces mi padre muy angustiado al día siguiente llamo a Pepe para que viniera a verme, cuando llego a casa me exploro y me palpo el abdomen derecho donde tenía el dolor con signo Blumberg positivo, me dijo tú lo que tienes “rubia” es una apendicitis evolucionada, por lo que vamos al Clínico y al quirófano urgentemente que tenemos que operarte. He de decir que tuvo un gran ojo clínico ya que yo tenía un apéndice retrocecal muy
323 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2021): 319-324 ISSN: 2530-6421 complicada de ver en la ECO con peritonitis evolucionada, por lo que puedo decir sin ninguna duda que el Dr. Rabadán para mi “Pepe” me salvo la vida. Y por eso como decía Francisco de Quevedo “El agradecimiento es la parte principal de un hombre de bien”, por eso tanto mi padre como yo quisimos que fuera el Ilustrísimo Dr. Rabadán el que el día 19 de mayo de 2017 se encargará de realizar la contestación a mi discurso de ingreso como Académica de Número, estuvo sembrado como en él era habitual ya que siempre tenía una gran maestría para la redacción que sabía combinar la solemnidad que el acto requería con el cariño y amistad que nos profesamos. ¡Qué recuerdos, de aquel maravilloso día!, tengo que decir que todo salió bien y yo no podía estar más feliz, muchas gracias a todos por hacer que todo saliera a la perfección. ¡Ni en mis mejores sueños pensaba que podía salir todo así! Pues como decía Antonio Machado: “Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar”. Tengo que decir que el despertar de la felicidad de ese día fue un poco duro y traumático ya que, en cuatro meses pasábamos de la máxima Alegría hasta el dolor más extremo del fallecimiento de mi padre el día 8 de septiembre de 2017, en todos estos meses de muy malos momentos Pepe, estuvo siempre presente con nosotros acompáñanos en todo momento. Así es la vida, en ese mismo año 2017 pasamos de la “gloria” del día de mi ingreso como académica al “dolor” más absoluto con el fallecimiento de mi padre. El Dr. Rabadán “Pepe” en todo este tiempo ha estado siempre muy pendientes de nosotras tanto de mi madre como de mi hermana, hacía todo lo posible para que no estuviéramos tristes, nos invitaba a conciertos y a todos los actos taurinos benéficos a los que el acudía como Cirujano taurino, íbamos siempre acompañados por el Dr. Antonio Mateo, su mujer Socorro “Coco” y su amigo el Periodista Manolo Illana y su mujer “Carmina”. Todavía recuerdo ¡lo bien que lo pasábamos!, la última corrida que estuvimos fue en Arroyo de la Encomienda “La Flecha”, de los Victorinos el día 23 de marzo de 2019 a beneficio de la Esclerosis Múltiple de Valladolid. Luego ya seguimos fomentando nuestra amistad con comidas y celebraciones familiares manteniendo las tradiciones siempre, como la comida y concierto de Navidad, la del cocido del día de San Lucas en la Facultad de Medicina y la visita en agosto en la casa de verano de Castromocho pueblo natal de mi madre, vino a comer hasta el año 2020 de la terrible pandemia (que por cierto este verano le hemos echado muchísimo de menos).
324 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 319-324 ISSN: 2530-6421 Pepe era muy valiente como decía él por eso era cirujano y además cirujano taurino, tenía una enorme fe lo que le hacía pensar que todo es voluntad de Dios y eso le daba una gran tranquilidad. Era una persona con unas firmes creencias religiosas, que siempre ponía en práctica ya que siempre donde iba hacía el bien y todos los favores que pudiera a todo el mundo. Sin lugar a duda se hacía querer, por esa bondad y alegría que tenía siempre hasta los últimos días del fatal desenlace. PEPE allá arriba en el cielo, yo aquí abajo, ya no podremos tener una conversación ni comida ni corrida de toros entrañable y alegre, guardaré todos esos recuerdos como un tesoro hasta que DIOS quiera, dando gracias a la Providencia, por haberte conocido. Con una oración en los labios y un recuerdo en el corazón que nunca olvidaré en tu honor PEPE termino con una frase de San José María Escrivá de Balaguer: “Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra”. Y estoy segura de que en la tierra has sido un hombre feliz que irradiaba alegría y felicidad a todos los que estábamos a tu lado, por lo que tú seguro ¡serás muy feliz en el cielo contando faenas taurinas que tanto te gustaban”. A TODOS MUCHAS GRACIAS HE DICHO