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Ilmo. D. Santiago Rodríguez García In Memoriam (I). Dra. Natividad García Atarés

García Atarés, Natividad

Abstract

El próximo día 11 se cumple un año desde el fallecimiento del profesor de Anatomía y Embriología Humana, Don Santiago Rodríguez García. Todos los aquí presentes le conocimos y respetamos por ser, más allá de un buen docente, un hombre trabajador, comprometido con la institución universitaria y ecuánime en su día a día. Entre sus variadas facetas, ahora quisiera dejar constancia de su trabajo como anatómico, y poner de relieve la que fue su vocación y dedicación principal a lo largo de la vida, aunque no ha sido fácil separar aspectos académicos de otras actividades de gestión o personales. Yo tardé en tratarlo, pero puedo contarles lo que el mismo me refirió y sobre todo aquello que su esposa recuerda de forma vívida y a la que tengo que agradecer su ayuda; muchas gracias, Enriqueta.

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ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 289-292 ISSN: 2530-6421 Dña. Natividad García Atarés, Académica Corresponsal de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid Ilmo. D. Santiago Rodríguez García In Memoriam. Sesión necrológica celebrada el 7 de octubre de 2021. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/aramcv.57.2022.289-292 El profesor Don Santiago Rodríguez García y la enseñanza de la Anatomía y Embriología Humana en la universidad española El próximo día 11 se cumple un año desde el fallecimiento del profesor de Anatomía y Embriología Humana, Don Santiago Rodríguez García. Todos los aquí presentes le conocimos y respetamos por ser, más allá de un buen docente, un hombre trabajador, comprometido con la institución universitaria y ecuánime en su día a día. Entre sus variadas facetas, ahora quisiera dejar constancia de su trabajo como anatómico, y poner de relieve la que fue su vocación y dedicación principal a lo largo de la vida, aunque no ha sido fácil separar aspectos académicos de otras actividades de gestión o personales. Yo tardé en tratarlo, pero puedo contarles lo que el mismo me refirió y sobre todo aquello que su esposa recuerda de forma vívida y a la que tengo que agradecer su ayuda; muchas gracias, Enriqueta. Su vocación médica como saben muchos, creció de la mano de su padre, médico rural al que acompañaba desde niño. Su gusto por la anatomía surge también temprano, cautivado por las enseñanzas de su maestro el Prof. D. José Escolar García, catedrático de Granada, donde D. Santiago empezó los estudios de Medicina. Cuando el Dr. Escolar se traslada a Zaragoza, lleva consigo a su alumno más aplicado y allá se crea una escuela anatómica con líneas de investigación y metodologías docentes propias, a la altura de otras ciudades de Europa y América, y que, en el mejor sentido de la palabra, competía con la otra escuela de anatomía del país en ese momento, la del Prof. Orts Llorca de Madrid. 290 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 289-292 ISSN: 2530-6421 D. Santiago se licencia en Zaragoza en 1963, y enseguida obtiene una plaza de Médico Interno pensionado, primero interino y luego por oposición, en la misma Universidad de Zaragoza. En aquellos años, París y Alemania encabezaban los avances científicos europeos y allí fueron a formarse muchos de los discípulos del Dr. Escolar. D. Santiago pasó todo un año, del 65 al 66, como becario en la Universidad de Mainz (Maguncia), junto al Prof. Maximiliano Watzka, y trajo consigo nuevos conocimientos sobre neuroanatomía y el sistema endocrino, principales líneas de trabajo del grupo. Juntos compartieron laboratorios, clases que aprendían y debían ensayar ante el maestro, y horas de disección que acabarían por f orjar a muchos de los catedráticos de anatomía de las universidades del país de los años venideros: el Prof. Amat de Salamanca, el Prof. Víctor Smith-Agreda de Valencia, el Dr. Reinoso de la Autónoma de Madrid, etc. Todavía hoy, siguen siendo referentes en los departamentos de Anatomía de media España. Al regresar de Alemania, D. Santiago Rodríguez ejerció de Ayudante de clases prácticas de Anatomía (retribuido, consta en su curriculum), será profesor encargado de curso y profesor Adjunto de Anatomía y Técnica anatómica, interino hasta 1968, año en el que obtiene la plaza por oposición. Gana por entonces 3.240 pesetas (unos escasos 20 euros de ahora). Hay que decir que, de forma paralela, D. Santiago trabajó como becario primero, ayudante después y colaborador científico por oposición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), si bien tuvo que pedir la excedencia para dedicarse en exclusividad a la universidad. Ya estaba casado entonces y no debieron ser años fáciles para la familia. Era necesario trabajar y estudiar muchas, muchas horas, incluidos los sábados, para llevar a cabo las obligaciones docentes y de investigación que exigía la facultad y la preparación de la oposición al cuerpo de profesores Agregados que finalmente se celebra y gana en 1972, trasladándose entonces a Soria. Cuatro años más tarde, en 1976, surge la posibilidad de volver a su tierra y se trasladan ya con sus hijos a Málaga. Sigue sin embargo opositando, esta vez a cátedras. En este país nunca fue muy bien pagada la enseñanza, y aunque D. Santiago fue consiguiendo sucesivas ayudas del Ministerio de Educación y Ciencia para la investigación, esta plaza representaba la oportunidad de pasar a una cierta normalidad económica como profesor. Consigue la cátedra de Anatomía Descriptiva y Topográfica en 1981, lo que les lleva a la Facultad de Medicina de Badajoz, y de nuevo a Málaga en muy poco tiempo. 291 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 289-292 ISSN: 2530-6421 Me contaba que eran pruebas durísimas que se celebraban en Madrid, largas, con ejercicios teóricos y prácticos de disección, en los que no solo competían por una plaza varios opositores, sino que en ellas rivalizaban también los maestros de las distintas escuelas que formaban los tribunales. Pero estaba de Dios que Málaga no fuese su destino definitivo y animado por el Prof. Escolar, por amigos y por su propia familia, en 1983 le piden que se instale en Soria para dirigir el Colegio Universitario, en aquel momento dependiente de Zaragoza, aunque ese mismo año, con la ley de autonomías, pasará a depender de la Universidad de Valladolid. Sin dejar la actividad docente, Soria puso a prueba su capacidad de gestión, su inteligencia, templanza y paciencia. Trabajó muy duro, me cuenta su mujer, pero sin duda es la ciudad que más huella afectiva les dejó y ahí siempre vuelven a visitar a los amigos y a celebrar las fiestas de San Juan. Aun durante esos años, D. Santiago dedicó parte de su tiempo a la investigación. En total, llegó a publicar hasta 50 artículos y participó en otras tantas ponencias a congresos nacionales e internacionales, casi todas ellas relacionadas con la ontogénesis del sistema endocrino, la morfología y función del sistema renina-angiotensina-aldosterona; dirigió doce tesis doctorales y participó en la publicación de tres libros y un atlas de anatomía. - Anatomía Humana Funcional y Aplicativa. - Audiología Diagnóstica. - Anatomía de los órganos del lenguaje, visión y audición. - Atlas de los sistemas neuromusculares. En 1990, en Soria se cierra la Facultad de Medicina y se transforma en Escuela de Fisioterapia, y es cuando D. Santiago llega a esta casa, siendo decano el Prof. Barbosa y director del Departamento de Anatomía el Prof. Carreres. No sé si hoy en día serían compatibles tantos traslados y tanta dedicación laboral, con una vida familiar estable; solo puedo entenderlo pensando en el amor y la generosidad de los protagonistas. De forma discreta impartió el magisterio de la Anatomía en la Universidad de Valladolid, fundamentalmente del sistema nervioso. Su amplia experiencia y su gusto por la labor docente le dotaron de una agradable naturalidad para enseñar, con las palabras justas y la voz sosegada avanzaba ligero en la materia, en el aula y en la sala de disección que tanto le gustaba; 292 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 289-292 ISSN: 2530-6421 disfrutaba con los alumnos y disculpaba el descaro juvenil. Nunca le vi evitar una clase ni ninguno de los cursos o conferencias a los que le invitaban, especialmente si se lo pedían sus antiguos compañeros de Zaragoza, Málaga o Soria. En Valladolid, pronto se contó con él en el decanato, pero siempre siguió compatibilizando las clases y la gestión. Siendo decano el Dr. Mateos y él vicedecano, se creó, dirigió y cuidó la casi primera diplomatura de logopedia de España; incluso escribimos un libro de anatomía junto a otros profesores del país, un texto que se adaptara a las necesidades de los logopedas. Los magníficos dibujos que contiene no podían ser de otro que de su amigo, el artista y profesor de anatomía José Mª Smith Agreda. Como ven, ha sido una carrera extensa y densa en la que fue creciendo sin desmayo, desde aquellos primeros tiempos de becario a catedrático, desde encargado de curso a fundador del colegio universitario de Soria y a decano de la Facultad de Medicina de Valladolid; desde miembro de las sociedades anatómicas española y alemana, a Académico de las Reales Academias de Medicina y Cirugía de Zaragoza y de Valladolid. Sin duda la anatomía y la universidad fueron su vida, pero más allá hay que reconocer en la figura de D. Santiago otras muchas capacidades, aficiones y sobre todo una forma de estar que hacen de él la persona que admiramos. Pese a sus conocimientos nunca fue petulante, era un buen conversador y un eficaz colaborador, que hacía y dejaba hacer; perseverante y disciplinado en el logro de sus objetivos; ávido lector y escritor. Fue una suerte conocerle y gozar de su sabiduría anatómica y humana. Descansa en paz, maestro y amigo. En Valladolid, a 7 de septiembre, 2021 Natividad García Atarés