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Ilmo. D. José Pedro Marcos Gallego In Memoriam. Dr. Carlos Gómez Canga-Argüelles

Gómez Canga-Argüelles , Carlos

Abstract

Conocí a Pedro Marcos en Íscar: había fallecido el abuelo farmacéutico de Amparo, mi esposa, y nos hizo la visita reglamentaria para cambiar la titularidad de la farmacia. En ese acto, fui descubriendo las habilidades de Pedro como mentor y, sobre todo, su exquisito trato humano. Estamos en 1970. Al preguntarme por mis inquietudes le comenté mi pasión por el laboratorio clínico. No lo dudó ni un momento: la tesis doctoral te ayudará en tu formación académica y profesional. Si te parece bien hablaré con el Profesor Alberola para que puedas hacer la tesis en su departamento de Química Orgánica. Y es así como ejerció de mentor conmigo.

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ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 285-288 ISSN: 2530-6421 Dr. D. Carlos Gómez Canga-Argüelles, Académico de Número de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid Ilmo. José Pedro Marcos Gallego In memoriam. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/aramcv.57.2022.285-288 MENTOR Cuando tratamos de explicar el significado de una palabra o concepto, recurrimos a fuentes oficiales y nada mejor que la RAE para entender el significado de mentor. Lo hace de forma muy escueta: consejero o guía /maestro, padrino. A mí, particularmente, me gusta más el significado que enuncia la Wikipedia: Es la persona que con mayor conocimiento y experiencia hace de consejero, inspirador y motivador. Sus grandes objetivos son guiar, estimular y potenciar el talento de su discípulo a nivel profesional, académico y personal. Excmo. Sr. Presidente, Ilmos. académicos, querida Sole, señoras y señores: Conocí a Pedro Marcos en Íscar: había fallecido el abuelo farmacéutico de Amparo, mi esposa, y nos hizo la visita reglamentaria para cambiar la titularidad de la farmacia. En ese acto, fui descubriendo las habilidades de Pedro como mentor y, sobre todo, su exquisito trato humano. Estamos en 1970. Al preguntarme por mis inquietudes le comenté mi pasión por el laboratorio clínico. No lo dudó ni un momento: la tesis doctoral te ayudará en tu formación académica y profesional. Si te parece bien hablaré con el Profesor Alberola para que puedas hacer la tesis en su departamento de Química Orgánica. Y es así como ejerció de mentor conmigo. Me acompañó personalmente a la Facultad de Ciencias. El profesor D. Ángel Alberola y él, me convencieron de que, si bien en la Química Orgánica que se impartía en Ciencias no se investigaba la química biológica, lo importante de una tesis era aprender la metódica del trabajo, conocer las técnicas analíticas, participar en 286 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 285-288 ISSN: 2530-6421 seminarios, convivir con otros investigadores, así como trabajar con rigor científico. Y así estuve cuatro años en el departamento, constatando lo que me habían recomendado. También quiero comentar una faceta poco conocida de Pedro como mentor. En aquellos años la escolarización obligatoria era hasta los 14 años. Con esta edad muchos jóvenes se colocaban en las farmacias como repartidores de medicamentos. Preocupado por la formación de estos jóvenes, que con el tiempo serían los auxiliarles de Farmacia, organizó unos cursos en una Academia que llamó Montes Torozos, en la que impartía todas las tardes las nociones elementales para el conocimiento de los medicamentos. Creo yo que esta gran obra no es muy conocida por los compañeros farmacéuticos y por esta Academia. Realizó una magnífica labor social de forma altruista y nos involucraba a los jóvenes farmacéuticos para que le ayudáramos en la docencia de estos cursos. Excelente y generosa dedicación realizada como mentor de los futuros auxiliares de farmacia. En la Jefatura Provincial de Sanidad, organizó varios cursos de perfeccionamiento para los farmacéuticos titulares en el campo de la bromatología y Salud Pública. Destacamos también la labor divulgativa científica realizada en el Ateneo, donde desempeñó los cargos de Director de la Sección de Ciencias, y también fue Secretario de la Institución. Quiero resaltar su etapa como Inspector Provincial de Farmacia. Entre sus atribuciones, tenía la de informar los planos arquitectónicos de las nuevas farmacias. La farmacia en la década de los 70 estaba modernizando las instalaciones y adaptándose a la demanda social de los pacientes. Él vaticinó, pronosticó que la función de la farmacia del futuro sería una farmacia que evolucionaría de ser un establecimiento sanitario elaborador de fórmulas magistrales y garante de la dispensación, a la que ahora llamamos farmacia asistencial. Actualmente, uno de los objetivos de la farmacia es garantizar y avanzar en la continuidad asistencial del paciente. Y para ello necesitamos un despacho o un espacio para poder hablar con los pacientes. Ya en los años 70, obligaba a las nuevas farmacias que tuvieran este espacio. Pedro Marcos nació en Burgos en el año 1934. Cursó sus estudios de Bachillerato en el Liceo Castilla, si bien en el último año (1951) tuvo que irse a Valladolid para estudiar el llamado el examen de Estado, que confería el grado de Bachiller. Este comentario para indicarles que el curso 1960-1961, después de haber terminado su tesis doctoral, fue profesor de Química General en el Centro de Estudios Universitarios de la Compañía de Jesús de Burgos del curso selectivo de Ciencias Químicas de la Universidad de 287 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 285-288 ISSN: 2530-6421 Valladolid. De esta forma ayudaba a los jóvenes estudiantes de Burgos para que no tuvieran que desplazarse a Valladolid. Estudió de forma brillante la Licenciatura en Farmacia en la Universidad Complutense de Madrid. Al terminar la licenciatura, en 1957, fue seleccionado por el insigne profesor de Bioquímica, D. Ángel Santos Ruiz para realizar la tesis doctoral cuyo título fue "Estudio del mecanismo de inhibición de algunos antibióticos sobre la L-carboxilasa glutámica", consiguiendo el grado de Doctor en 1960 con la máxima nota: sobresaliente cum laude. Durante esta etapa fue becario del C.S.I.C. y profesor ayudante de clases prácticas. Coincidió en el departamento con compañeros de una gran talla científica, entre los que destacamos a Federico Mayor Zaragoza. Durante esos años obtiene el título de Diplomado en Sanidad por la Escuela Nacional de Sanidad, y el de Técnico Bromatólogo por la Escuela de Bromatología de la Universidad Complutense. Fue farmacéutico del Aire por oposición y ha ejercido como farmacéutico en el antiguo Hospital Provincial de Valladolid. Becado por el Consejo de Europa y la Organización Mundial de la Salud para realizar estudios en la Universidad de Dijon (Francia) y en el Instituto de Sanidad de Roma. Autor de numerosas publicaciones en Salud Pública y Farmacología. En 1962 consigue por oposición la plaza de Jefe de Sección del Laboratorio de Análisis higiénico-sanitarios de la antigua Jefatura Provincial de Sanidad de Valladolid que tenía vinculada la Inspección Provincial de Farmacia. En 1969 es elegido académico numerario de esta docta institución, en la que ingresa el 10 de diciembre de 1970 con el discurso “Los métodos físicoquímicos en la Investigación de los medicamentos y sus metabolitos". Fue contestado por el académico farmacéutico D. Martin Santos Romero, que en aquellos años era el alcalde de Valladolid. Fue durante muchos años vicepresidente de esta corporación. En la nueva Organización de la Administración de la Junta de Castilla y León es nombrado Jefe de Sección de Higiene de los alimentos, cargo que desempeñó hasta su jubilación. Perteneció a varias sociedades científicas y desempeño la Vocalía de Valladolid y vicepresidencia de la Asociación de Científicos y Técnicos Bromatólogos de la Comunidad de Castilla y León. En el año 2010, es nombrado Académico Numerario de la recién fundada Academia de Farmacia de Castilla y León. Finalmente pertenece al Cuerpo de Farmacéuticos de Sanidad Nacional y ha obtenido el título de Especialista en Análisis Clínicos. 288 ANALES DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA Y CIRUGÍA DE VALLADOLID, 57 (2022): 285-288 ISSN: 2530-6421 Ha traducido del francés al español en colaboración con el profesor D. José Antonio Benito Gallego la "Química y sus aplicaciones agrícolas" en dos volúmenes para la Editorial Mundi-Prensa de los autores M. Autthevre y C. Baychelier. Le fue concedida la Medalla de plata del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valladolid. Estamos ante una persona que asumió compromisos, sin tener la estricta obligación de asumirlos, pero su sentido del deber para la sociedad en general, y con la sanidad, en particular, le llevó a tomar iniciativas que van más allá de sus responsabilidades profesionales. Aunque en los tiempos actuales no es frecuente, hay personas generosas y discretas que, a fuerza de pasar desapercibidas, no acostumbran a exhibir sus méritos, por más evidentes que sean. En otras palabras, hay personas que hacen cosas útiles sin mayor alarde, y merecen un recuerdo agradecido. Y Pedro Marcos es un buen ejemplo de ello. En nuestro compañero y amigo académico Pedro Marcos, de una profunda humanidad, con una humildad que dejó huella, podemos descubrir al amigo, al compañero, y al maestro. Maestro en dar y transmitir siempre su sabiduría y su experiencia para ayudar a los demás. Nosotros vamos a guardar y a recordar siempre su ejemplo en la actividad académica con total cariño y agradecimiento. Quiero terminar con una cita leída en el prólogo de la novela "Hombres Buenos" de Arturo Pérez Reverte. Es de Joseph Conrad: Una verdad, una fe, una generación de hombres pasa, se la olvida, ya no cuenta. Excepto para aquellos pocos, tal vez, que creyeron esa verdad, profesaron esa fe, o amaron a esos hombres. Querida Sole, con el cariñoso recuerdo de Pedro, nuestro más sentido pésame, D.E.P.