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El papel de la gran propiedad en el proceso de construcción de la ciudad europea durante el último tercio del siglo XX. Las propiedades militares como referente

Camerin, Federico

Abstract

Departamento de Urbanismo y Representación de la Arquitectura

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Universidad de Valladolid Tesis Doctoral 2020 Directores: Dr. Alfonso Álvarez Mora Dr. Max Welch Guerra Dr. Víctor Pérez Eguíluz Federico Camerin EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX Programa de Doctorado en Arquitectura Federico Camerín LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE This project has received funding from the European Union’s Horizon 2020 research and innovation programme under the Marie Skłodowska-Curie grant agreement No 721933. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE Bauhaus - Universität Weimar Federico Camerin Bauhaus - Universität Weimar PROGRAMA DE DOCTORADO EN ARQUITECTURA TESIS DOCTORAL: El PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE. Presentada por Federico Camerin para optar al grado de Doctor por la Universidad de Valladolid 2020 Dirigida por: Alfonso Álvarez Mora Max Welch Guerra Víctor Pérez Eguíluz TESIS DOCTORAL: El PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE. Presentada por Federico Camerin para optar al grado Philosophiae doctor por la Bauhaus-Universität Weimar 2020 Supervised by: Alfonso Álvarez Mora Max Welch Guerra Víctor Pérez Eguíluz ACKNOWLEDGEMENTS EUROPEAN JOINT DOCTORATE “URBANHIST”. EUROPEAN UNION. THIS PROJECT HAS RECEIVED FUNDING FROM THE EUROPEAN UNION’S HORIZON 2020 RESEARCH AND INNOVATION PROGRAMME UNDER THE MARIE SKŁODOWSKA-CURIE GRANT AGREEMENT NO 721933. EC H2020 MSCA-ITN urbanHIST project. Thesis topic: Urban Heritage Planning, its Relations to Real-Estate, Economic and Social Models in the 20th Century Europe 2017-2020 Candidate: Early Stage Researcher no. 7 Federico Camerin Supervised by: Alfonso Álvarez Mora Max Welch Guerra Víctor Pérez Eguíluz EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 3 ÍNDICE GENERAL INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................. 9 Cuestiones generales. ............................................................................................................ 9 Planteamientos teóricos previos ......................................................................................... 10 El enfoque de la tesis ........................................................................................................... 12 Hipótesis y objetivos. ........................................................................................................... 15 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN Y RECORRIDO CIENTÍFICO DEL QUE PARTIMOS Y EN EL QUE NOS APOYAMOS.................................................................................................................. 19 Objetivo general. ................................................................................................................. 19 Las razones de un abandono institucional y sus consecuencias.......................................... 20 La diversidad de Grandes Propiedades sometidas a procesos de abandonodesmantelamiento .............................................................................................................. 25 La reconversión de las propiedades militares desde el punto de vista de sus efectos contaminantes. La cuestion de los “brownfields” y la recuperación de “sistemas ecológicos”. ......................................................................................................................... 26 El papel de las Propiedades Militares en los procesos de gestión urbana que impulsan la “regeneración” de las ciudades. .......................................................................................... 35 Propiedades militares como “bienes comunes” (commons) ............................................... 39 Los procesos de reconversión de la Gran Propiedad Militar desde el punto de vista de la Participación Ciudadana ..................................................................................................... 42 La “reconversión” como argumento para eliminar la actividad tradicional originaria. El cierre de las instalaciones y sus efectos económicos .......................................................... 46 Reinterpretar el proceso de “construcción-desmantelamiento” de las áreas militares desde la disciplina de la Geografía ................................................................................................ 49 Las áreas militares como herencias patrimoniales ............................................................. 53 Lo específico de los estudios italianos ................................................................................. 61 La carencia de Estudios Urbanos, en Italia, descontextualiza los procesos de reconversión de las Áreas Militares .......................................................................................................... 64 Síntesis del recorrido emprendido ....................................................................................... 82 LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 4 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD. CONSTRUCCIÓN, VACIAMIENTO Y REGENERACIÓN DE “GRANDES ARTEFACTOS” COMO REFERENTES DEL PROCESO DE PRODUCCIÓN DE LA CIUDAD ...................................................................................................... 87 ¿Qué entendemos, y cuál es el papel, de la Gran Propiedad? ................................................ 87 La Gran Propiedad como expresión de un “capital en suelo” ............................................. 87 Diversidades tipológicas en las vinculaciones Propiedad-Capital en Suelo. La Gran Propiedad y su relación con el proceso de producción-reproducción de la ciudad ............. 91 La Gestión de la Gran Propiedad. Propiedad y construcción de la ciudad europea en el siglo XX ....................................................................................................................................... 104 La materialización de la Gran Propiedad en el marco de los Procesos de Renovación Urbana ............................................................................................................................... 112 La Gran Propiedad como Propiedad Pública ..................................................................... 114 Procesos que se suceden en el uso de los artefactos urbanos que contiene la Gran Propiedad: Construcción, Vaciamiento y Regeneración ....................................................... 118 Planteamiento de partida ................................................................................................. 118 La producción de la ciudad como resultado de la dialéctica construccióndesmantelamiento-regeneración que identifica el comportamiento de la “gran propiedad” ........................................................................................................................................... 121 La producción-construcción de grandes artefactos que necesiten grandes propiedades urbanas .............................................................................................................................. 124 Estrategias de vaciamiento y proceso de desposesión...................................................... 128 Del deshecho-desmantelamiento-vacío, a la “regeneración urbana” de los artefactos afectados. La Gran Propiedad como protagonista ........................................................... 133 Las grandes propiedades industriales. Desarrollo urbano e industrialización-reconversión 135 Su proceso originario de construcción ............................................................................... 135 Obsolescencia-vaciamiento de las instalaciones industriales ........................................... 138 Regeneración postindustrial .............................................................................................. 140 Las grandes propiedades ferroviarias. De referentes de movilidad a soportes de “nuevas áreas de centralidad” ............................................................................................................ 142 La construcción del “espacio ferroviario” .......................................................................... 142 Desmantelamiento y vaciamiento de las Estaciones Ferroviarias .................................... 145 La Regeneración de las instalaciones ferroviarias como final de su historia .................... 148 El tratamiento de las grandes propiedades de suelo industriales y ferroviarias y las estrategias de creación de nuevas áreas de centralidad en el marco de nuevos espacios metropolitanos. Los casos de Barcelona y Bilbao ................................................................. 149 Planteamiento de la cuestión ............................................................................................ 149 Barcelona. La gestión del patrimonio industrial y ferroviario del Poblenou. Del Plan de la Ribera a la actualidad ....................................................................................................... 150 El caso de Bilbao. La regeneración de los territorios industriales de la Ría. De Abandoibarra a Zorrotzaurre ................................................................................................................... 155 A modo de conclusión. El Poblenou y Abandoibarra como zonas estratégicas para la materialización de “espacios de renta” ............................................................................. 159 EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 5 CAPÍTULO 3. EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN, DESMANTELAMIENTO, ABANDONO Y REGENERACIÓN DE LAS INSTALACIONES MILITARES EN LA CIUDAD. DE UNA APROPIACIÓN ORIGINARIA A UNA DESPOSESIÓN SOCIO-ESPACIAL DE UN PATRIMONIO URBANO PÚBLICO 163 Introducción .......................................................................................................................... 163 La materialización-producción de las instalaciones militares en Italia. Sus diversidades tipológicas ............................................................................................................................. 164 Instalaciones Militares y Desarrollo Urbano ..................................................................... 170 La formación de un Patrimonio Militar. Origen, desarrollo y culminación de un proceso de apropiación espacial .......................................................................................................... 176 Propiedades Militares y Mercado Inmobiliario ................................................................. 184 La obsolescencia de las instalaciones militares. Su desmantelamiento, abandono y enajenación ........................................................................................................................... 187 El “abandono” de “grandes artefactos” para recuperar su condición de “capital en suelo” ........................................................................................................................................... 192 La producción de “nuevas áreas de centralidad” como objetivo ...................................... 195 La Regeneración de las Áreas Militares como contribución a la creación de la “centralidad”. Casuísticas tipológicas ........................................................................................................... 198 CAPITULO 4. Análisis pormenorizado de las casuísticas: la reconversión de las instalaciones militares y su relación con el fenómeno de centralidad ........................................................... 215 Introducción .......................................................................................................................... 215 Consolidar la centralidad existente: los cuarteles de vía Guido Reni en Roma y el fortalecimiento de la vertiente cultural, lúdica y de ocio, del barrio Flaminio ..................... 218 Propiedades militares y “nuevas áreas de centralidad”. El caso de la Plaza de Armas de Milán ............................................................................................................................................... 233 La regeneración de una instalación militar en un barrio residencial de clase. La “Centralidad residencial” como “espacio social burgués”. El caso del cuartel “Sani” de Bolonia ............. 251 Turín. Centralidades residenciales existentes e instalaciones militares. La regeneración del cuartel “La Marmora” y el reforzamiento del carácter burgués de Borgo Po ...................... 269 La reconversión de grandes propiedades militares al margen de objetivos vinculados con “centralidades económicas”. El caso del cuartel “Piave”, de Belluno .................................. 287 “Ocupaciones marginales” que contrastan con los objetivos del capital. Del “despilfarro inmobiliario” a una alternativa de “austeridad cualitativa”. El caso del cuartel Rossani de Bari ............................................................................................................................................... 298 El uso de grandes propiedades militares para emergencias humanitarias: el caso del cuartel “Zanusso” de Oderzo............................................................................................................. 319 Cuestiones abiertas para la regeneración de grandes propiedades militares localizadas al margen de “centralidades” consolidadas, o en expectativa. El caso de las bases militares de Ceggia (Venecia) .................................................................................................................... 328 LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 6 CAPÍTULO 5. ESTRATEGIAS DE CENTRALIDAD EN LOS PROCESOS DE REGENERACIÓN DE LAS GRANDES ÁREAS MILITARES ITALIANAS. ESTUDIOS DE CASOS ................................................ 341 Introducción .......................................................................................................................... 341 Estrategias de Centralidad y procesos de producción de “espacios de renta”..................... 344 ¿Qué son los “espacios de renta”? .................................................................................... 344 El Desarrollo Urbano como inductor de la “centralidad”. Procesos de Producción Espacial y “espacios de renta” ........................................................................................................... 348 Los determinantes de la Planificación Urbana en la consolidación de las áreas de centralidad como “espacios de renta” .............................................................................. 357 La gestión de las áreas militares como potenciales “áreas de centralidad”. Agentes y Legislaciones aplicadas ..................................................................................................... 365 Estrategias de centralidad y proceso de producción de “espacios de reproducción social” 367 ¿Qué son los “espacios de reproducción social”? .............................................................. 367 Desarrollo Urbano y “espacio social” ................................................................................ 371 Los espacios de “reproducción social” en el marco de la Planificación Urbana ................ 376 La gestión de las “áreas de centralidad” como “espacios de reproducción social” .......... 383 Estrategias de centralidad “sin futuro”. El abandono, y la marginación, como estrategia .. 385 ¿Qué implica el “abandono” y la “degradación” de las áreas militares sin alternativas? 385 Desarrollo Urbano y degradación patrimonial. El comportamiento de las áreas militares en este proceso....................................................................................................................... 388 La responsabilidad de la Planificación Urbana en la marginación, degradación, abandono y ausencia de futuro, de las instalaciones militares presentes en la ciudad ..................... 391 La Legislación que no gestiona. Vacío legal, o carencias administrativas, en la regeneración fallida de algunas áreas militares ............................................................... 393 Conclusiones. Hacia una nueva definición de regeneración urbana .................................... 394 CAPÍTULO 6. CONCLUSIONES .................................................................................................... 399 Glosario de siglas y acrónimos. ................................................................................................. 412 REFERENCIAS BIBLIOGRAFÍCAS ................................................................................................. 415 EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 13 INTRODUCCIÓN Debemos distinguir, muy bien, en este sentido, entre la “Historia de la Ciudad”, entendida como el análisis de un proceso de producción socio-espacial, de la “Historia del Planeamiento Urbano”, como “Historia de las Ideas”, lo que implica, en este último caso, analizar lo que, en cada momento, se ha pensado cómo debería ser la ciudad, pero no cómo es la ciudad (Álvarez Mora, 1996). La diferencia entre ambas maneras de proceder es la que se establece entre la realidad de un objeto, la ciudad, y lo que se piensa de ella desde el Proyecto. En este sentido es cómo podemos decir que si lo que realmente nos interesa es la razón de ser de una entidad urbana, inmiscuirse en dicho conocimiento implicaría tratarla como una realidad histórica construida, como “producto histórico” que requiere ser analizado como tal. Para ello, hay que partir de la idea que la ciudad se ha debatido entre su condición de “espacio de reproducción social” y “espacio de renta”, es decir, como “producto” y como “obra”, produciendo “valores de cambio” y/o “valores de uso”. Y, en todo esto, es el comportamiento de la “propiedad”, sobre todo, de la “gran propiedad”, de su uso, control y forma de apropiación, lo que marca la tendencia hacia una u otra concepción. De ahí que la Tesis, inscrita en el campo de la Historia Urbana, adopte a la “gran propiedad” como referente básico para entender un proceso de producción espacial, en específico, aquello que tiene que ver con la construcción de la ciudad europea durante el último tercio del siglo XX y de su aplicación al caso concreto de las propiedades militares en Italia. Una primera propuesta de investigación hacía referencia, en exclusiva, a las Propiedades Militares, pero, al final, se convino que sería mucho más conveniente resaltar el papel de la “gran propiedad”, la identificada con las instalaciones industriales, ferroviarias, militares, actividades no residenciales, en general, que consumen una gran cantidad de espacio, y que, una vez “obsoletas” y “abandonadas”, son requeridas para otras funciones y servicios urbanos. En este contexto general consideramos, al menos, tres procesos diferentes, los cuales hacen referencia a otras tantas maneras de proceder a la “producción de ciudad”, a su interpretación histórica. En un “primer momento”, asistimos al original proceso de construcción que afecta a un ámbito urbano determinado. Es lo que, en un sentido general, Edición del Fondo de Cultura Económica, México, 1946. Octava reimpresión, 1973 LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 14 podemos llamar “producir ciudad”. En nuestro caso, se trataría, por ejemplo, de la construcción de los primeros complejos industriales, muchos de ellos, ubicados en contextos urbanos consolidados, incluso en “zonas centrales”. También, es el caso de las primeras Estaciones Ferroviarias, instalaciones militares...etc. Es decir, lo que podemos llamar como manifestación espacial de un “capital en suelo”, ya que todas esas actividades necesitan de una gran cantidad de suelo para desarrollar sus específicos, y diversos, procesos de producción. Estamos en una fase del proceso de construcción de la ciudad en el que se está consolidando el espacio urbano en origen, la ciudad como entidad colectiva que acoge el proceso de producción material que hace posible la existencia. En esta primera fase, la ciudad se está consolidando como un “producto social”, el cual está condicionado por las formas de producir que identifican a la “formación social” en la que se integra y a la que debe su razón de ser. En un “segundo momento”, por motivos que tienen que ver con la “baja rentabilidad” que desarrolla un determinado elemento construido, levantado, en nuestro caso, sobre una gran propiedad, se procede a su desmantelamiento, abandono, incluso, a arruinarlo, para forzar, en suma, su “reconversión”. Dicha “baja rentabilidad”, sin embargo, no es tanto el motivo fundamental que fuerza al cambio, como las nuevas perspectivas económico-financieras que van a permitir recrear un nuevo “espacio de renta” sobre los despojos de aquellos bienes que han dejado de ser útiles desde el punto de vista del capital. Bien entendido que esta “baja rentabilidad” que se le asigna al “elemento construido” que, como consecuencia de ello, va a ser desmantelado y abandonado, se enmarca en un proceso vinculado con otras maneras de entender la “promoción inmobiliaria”. Producir ciudad, en este sentido, no sólo se manifiesta en su concreta construcción material, sino en aquellas otras situaciones en las que se está procediendo a una estrategia de desmantelamiento de los existente. Para implementar una práctica semejante, en efecto, se movilizan agentes inmobiliarios específicos cuya misión es vaciar de contenidos aquellos elementos construidos de los que se requieren, de los “espacios sociales” que recrean, su condición de “lugares estratégicos” propicios para emprender un proceso de apropiación-reapropiación espacial de clase. Apropiación que se EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 15 INTRODUCCIÓN realiza en la medida en que así lo exige la necesidad de crear nuevos “espacios de renta” que fortalezcan la “ciudad segregada”. Y, por último, como colofón final al proceso que ha recorrido el largo camino que ha desembocado en el desmantelamiento, abandono y ruina, de aquellos bienes que, en origen, “produjeron ciudad”, se llevan a cabo procesos de “regeneración urbana”. Se argumentan por necesidades de “renta”, también, por imponer un “orden” que no contradiga la lógica del capital. La realidad es que son procesos que se implementan para hacer efectiva la apropiación de clase de que es objeto la ciudad, sobre todo, sus “zonas centrales”. Completamos, de esta manera, un ciclo completo. Es esta manera de abordar la comprensión de la ciudad, desde su producción-reproducción, lo que constituye, bajo nuestro punto de vista, uno de los logros más destacados de este trabajo. Entender la ciudad como “producto social”, cuya construcción histórica implica, también, su “desmantelamiento”, “abandono” y “ruina”, como otros tantos procesos inmobiliarios que desembocan en su “regeneración” con el objetivo de fortalecerla como “ámbito espacial de clase”. Hipótesis y objetivos. El objetivo preliminar de la tesis es abordar el entendimiento del proceso de construcción de la ciudad europea durante el último tercio del siglo XX, desde el protagonismo y el papel ejercido por la Gran Propiedad, en especial, aquella que se identifica con las instalaciones militares. Partimos de la hipótesis que entiende la “Gran Propiedad” como “capital fijo” del que se van requiriendo nuevas rentabilidades, tanto económicas como sociales, “capital fijo en suelo” que permite el desarrollo, por yuxtaposición espacial, de sucesivas actuaciones urbanas. Es, en este sentido, cómo prestamos especial atención a la relación entre “gran propiedad”, “agentes inmobiliarios” y “capital financiero”. Parece evidente que, a partir del fenómeno del “abandono”, del que son objeto toda una diversidad de “grandes propiedades urbanas”, por razones de “obsolescencia funcional”, observamos una relación estrecha entre propiedad, financiación y promotores inmobiliarios. La propiedad, con una destinación de uso determinada, cuando deja de ostentarla, entra en posesión de un promotor inmobiliario, de una entidad financiera, del especulador LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 16 habitual, en una palabra, del “gran capital”, los cuales se encarga de “reconvertirla” hacia usos más rentables. El objetivo preliminar, nuestra hipótesis de base, supone abordar un análisis referido al comportamiento de la Gran Propiedad, en el proceso de construcción histórica de la ciudad, tipificando su diversidad, atendiendo a las, a su vez, distintas manifestaciones en las que se expresa dicha propiedad en función del “capital en suelo” con ellas vinculadas. Estamos hablando de la Propiedad que se identifica con categorías espaciales propias de la ciudad, lo que implica su vinculación con aquella fracción del capital que se expresa desde sus compromisos con la “producción del espacio”. En este sentido, es la relación entre “propiedad” y “capital en suelo” lo que define lo específico de aquella. Con este planteamiento general se persigue contextualizar el papel de la Gran Propiedad en el proceso de construcción de la ciudad, los determinantes que impone a la “producción del espacio”, así como las formas que adopta tal “producción” según se trate de un tipo de propiedad o de otro. Téngase en cuenta que, al tipificar dichas propiedades en función del “capital en suelo” que las moviliza en el espacio, nos vamos a referir, como mínimo, a “capitales industriales propietarios de suelo”, ya sean los que representan las propias industrias, los ferrocarriles, las instalaciones militares, edificios religiosos, servicios y equipamientos...etc.; “capitales comerciales”, que se convierten en grandes propietarios tras su materialización como tales, como es el caso de los Grandes Almacenes y Superficies Comerciales, en general; “capitales financieros” y su relación con Instituciones Públicas y “grandes promotores inmobiliarios”, desde las “promociones” emprendidas y materializadas por el “capital financiero”, hasta aquellas otras caracterizadas por su contenido financiero exclusivo; también, los “pequeños propietarios” que, aunque con escasa capacidad de gestión inmobiliaria, constituyen el universo del “sistema parcelario” tradicional que caracteriza nuestras ciudades. Con todo este recorrido, intentamos esbozar un planteamiento teórico que nos permita un entendimiento de los fenómenos que asisten al proceso de construcción histórico de las ciudades europeas. Bien entendido, que los presupuestos teóricos esbozados se verificarán, en un intento por elaborar una “praxis-teórica”, con ejemplos, casos estudio, extraídos de la realidad construida que identifica a algunas ciudades europeas. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 17 INTRODUCCIÓN Todas estas cuestiones, con las que se persigue, decimos, contextualizar el objetivo de la investigación, constituyen el contenido de la primera parte de esta tesis. La segunda parte, se centra en lo específico del papel ejercido por las Propiedades Militares, especialmente, las italianas, en el marco del proceso de construcción de las ciudades europeas, en su versión más actualizada, es decir, desde la “regeneración urbana” a las que son sometidas tras su “desmantelamiento” y “abandono”. Se justifica la elección del caso italiano, como referente básico, aunque sin dejar de otear sobre otros países europeos, por la amplitud e importancia que adquiere este fenómeno en dicho país. Planteadas las hipótesis de las que se parte, la investigación tiene otros objetivos más específicos, cuales son aquellos que van a contribuir al desarrollo de estudios urbanos europeos contextualizados en los años finales del siglo XX y comienzos del XXI. Entre los objetivos propuestos nos proponemos, primero, aclarar conceptos específicos a los que recurrimos para desarrollar esta investigación, conceptos que son requeridos por exigencias del trabajo. Es el caso, sobre todo, del “concepto de gran propiedad”. Estamos hablado de la “propiedad del suelo”, aquella que se realiza en la medida en que produce una “renta”, la llamada “renta del suelo”. Dicha propiedad, por otro lado, es entendida como un “capital” con el que emprender operaciones futuras no previstas de inmediato, aunque previsibles a medio-largo plazo. De ahí que, con este tipo de propiedades, siempre estén abiertos los procesos de “regeneración urbana”. Aclarando este concepto de propiedad, por tanto, abrimos el camino para entender los procesos de cambio que recaen sobre los elementos construidos que soportan. Un segundo objetivo remite al entendimiento de por qué se forman los “vacíos” en las ciudades europea, en la “ciudad del capital”, “vacíos” procedentes de grandes propiedades, y cómo estos “vacíos” intervienen en la construcción histórica de la ciudad, en la medida en que son producidos como un objeto inmobiliario más. Los procesos inmobiliarios en la ciudad hay que entenderlos, también, como “productores de vacíos”, los cuales se vinculan con el “relanzamiento económico” de la misma, aunque ello no dé como fruto algo que pueda servir de inmediato. Las preguntas a las cuales responder son las siguientes: Si la “producción inmobiliaria” implica la realización material de la ciudad y de sus componentes, como viviendas, equipamientos, espacios libres y LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 18 verdes...etc., ¿se puede argumentar que esta misma producción inmobiliaria produce los “vacíos urbanos”? ¿Por qué se generan los “vacíos”, es decir, de qué manera se realiza el proceso inmobiliario que lleva a una gran propiedad a la “ruina”? ¿Cómo intervienen el desarrollo urbano, los agentes urbanos y las políticas urbanas, para producir los vacíos que permitan “relanzar” la ciudad? ¿Cuáles han sido las técnicas y las estrategias para que determinadas grandes propiedades acaben en “vacíos”? En tercer lugar, y en estrecha relación con los objetivos ya enunciados, se analizan cómo intervienen estos “vacíos”, a posteriori, en la materialización de un nuevo “modelo de ciudad”, en una manera diferente de entender su proceso de construcción. Es decir, se analiza de qué manera estos “vacíos” sirven para que se lleven a cabo proyectos concretos que se asientan en los lugares “desalojados”, sustituyendo los usos precedentes, en la medida en que han eliminado el “espacio social” que les proporcionaba toda su lógica. Siempre se ha considerado que la ciudad se suele construir sobre las “cenizas” del pasado, pero estas “cenizas” hay que producirlas. En este contexto, se trata de investigar de qué manera las “grandes propiedades” se han vaciado, y cómo se han llevado a cabo proyectos urbanos, realizados, finalmente, o no, los cuales se asientan en el lugar que han abandonado las “instalaciones“ precedentes. De hecho, en el contexto de la diversidad tipológica que expresa la “gran propiedad”, se presta especial atención al caso de las “propiedades militares”, cuyo estudio se va llevar a cabo en paralelo al análisis de lo que ha sucedido con las grandes propiedades industriales y ferroviarias. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 19 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN Y RECORRIDO CIENTÍFICO DEL QUE PARTIMOS Y EN EL QUE NOS APOYAMOS. Objetivo general. Se trata de analizar, críticamente, los trabajos que se han emprendido y realizado a propósito de la construcción, desmantelamiento y reconversión de las instalaciones militares, en su calidad de “grandes propiedades” cuyas dinámicas urbanas nos remiten al entendimiento del proceso de construcción de la ciudad. Bien entendido que, si bien nuestra referencia es la “gran propiedad”, aquella que se identifica con artefactos urbanos que necesitan consumir una gran cantidad de espacio, como es el caso de las “industrias”, “ferrocarriles”, “equipamientos y servicios”, también, las “instalaciones militares”, al tomar a estas como caso concreto de estudio, centramos el “estado de la cuestión” en las casuísticas metodológicas que se derivan de los estudios realizados sobre las mismas. De todos estos estudios deduciremos su interés, las posiciones científicas que adoptan, el rigor en la manera de abordar los planteamientos que definen sus hipótesis, así como las conclusiones a las que llegan para, con todo ello, emprender un nuevo recorrido científico con el que identificar nuestro trabajo. Vinculamos, de esta manera, nuestra investigación con lo ya realizado, para que resulte, de ello, algo novedoso que recogiendo críticamente lo ya experimentado desemboque en las innovaciones deseadas. Las cuestiones a las que nos enfrentamos en este capítulo hacen referencia, por tanto, a las “grandes propiedades militares”, a la literatura científica que han generado los estudios urbanos con ellas implicados, tanto a nivel internacional como específicamente al caso italiano que hemos tomado como caso concreto de estudio. Nuestra intención es proporcionar interpretaciones que aborden aspectos globales, más allá de fronteras específicas, aunque relacionándolos, siempre, al contexto italiano. En una primera parte, vamos a exponer las razones que están detrás del abandono y desmantelamiento de las instalaciones militares, es decir, cómo se han abordado las hipótesis formuladas en la diversidad de estudios realizados a tal efecto. Bien entendido que este aspecto nos parece fundamental para LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 20 entender los procesos de “vaciamiento” y, posterior, “regeneración urbana”, así como sus estrechas relación con la construcción histórica de la ciudad, lo que justifica e impulsa el “desmantelamiento físico-social” de dichas instalaciones. Es el momento de hacer referencia al proceso que apuesta por la transformación de estas instalaciones como una actividad inmobiliaria más, lo que nos obliga a considerar la participación de otras “grandes propiedades”, aparte de las militares, en dichas “regeneraciones urbanas”. Las áreas militares, en cuanto artefactos de titularidad pública, como “bienes comunes”, deberían ser objeto de cuidadosos estudios desde el punto de vista de los efectos económicos que se derivan de sus “desmantelamientos”, así como desde el proceso de Planificación Urbana que permita el protagonismo de los ciudadanos en la construcción de la nueva ciudad derivada de dichos procesos. En algunos casos concretos, un elemento fundamental para la puesta en marcha de las operaciones de reutilización hace referencia a lo que se suele llamar como “nivel de contaminación del suelo y de los edificios” por efecto de los usos y actividades que han albergado, lo que suele condicionar la puesta en marcha de acciones “descontaminadoras” como paso previo a su “regeneración”. En la segunda parte del capítulo prestaremos atención especial a cómo se han abordado en Italia los estudios, al menos, los más significativos, que tratan el proceso de construcción-desmantelamiento-regeneración de las instalaciones militares, teniendo en cuenta que este es el objeto de la investigación emprendida. Bien entendido, además, que el ejemplo italiano lo consideramos, en el conjunto de la tesis, como un caso-estudio, una vez que han sido establecidas, en capítulos precedentes, las razones que explican el proceso final de “regeneración” que descansa, y se sirve, de la “gran propiedad”. Las razones de un abandono institucional y sus consecuencias. A partir de la caída del muro de Berlín, en 1989, y de la desaparición de la Unión Soviética, en 1991, con el consiguiente fin de la Guerra Fría 2 , la sociedad europea, también, el contexto internacional, comienza a registrar un cambio a propósito del papel que deben cumplir las Fuerzas Armadas (Markusen 2 Para un debate sobre la influencia de la Guerra Fría durante la segunda mitad del siglo XX se remite a los trabajos de Westad (2000) y Pons, Romero (2004). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 21 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN y Judken, 1992). De hecho, el Tratado sobre las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), firmado en 1990 y cuya entrada en vigor fue efectiva a partir 1992 entre los países que formaban parte del Pacto de Varsovia y la OTAN, estableció unos techos máximos referidos al contingente armamentístico permitido. La puesta en marcha del Tratado llevó a la destrucción de más de 60.000 tipos de armamentos y a la reducción, en efectivos humanos, de unos 1.200.000 de soldados (OSCE, 1990, 1992 y 1999), de acuerdo con las directrices de las principales organizaciones internacionales para la paz y la seguridad mundial. Todo esto, siguiendo los acuerdos establecidos en el documento A secure Europe in a better world (European Union, 2003). Los cambios en el equilibrio geopolítico 3 internacional, la pérdida de importancia estratégica y la inadecuación en recortes en los gastos militares han obedecido, también, a las políticas de revisión de los presupuestos públicos con el objetivo de reducir la Deuda pública. En el último cuarto del siglo XX, y como consecuencia de todo ello, se ha asistido al progresivo abandono, infrautilización y desmantelamiento del patrimonio inmobiliario de las Fuerzas Armadas. El conjunto de todas sus propiedades, conformado por cuarteles, viviendas, aeropuertos, depósitos, polvorines, almacenes, campos de tiro, entre otros, ya no sirve para cumplir los fines para los que fue creado 4 . Se supone que en el mundo existen más de 8.000 instalaciones militares equivalentes a, aproximadamente, un millón de Ha, habiéndose desmantelado y devuelto a la sociedad civil para su reutilización (BICC, 1997: 2). En muchos países se ha afrontado el problemático proceso de desmilitarización y reconversión de determinados territorios, tanto en ámbitos urbanos centrales como periféricos, sobre los que han recaído importantes procesos de transformación que han tenido un efecto claro sobre el proceso de construcción de la ciudad en su 3 La geopolítica como método de comprensión de las relaciones internacionales tiene una historia que incluye un vocabulario común, conceptos bien establecidos, un amplio cuerpo de pensamiento y un reconocido grupo de teóricos y académicos. Para profundizar el conocimiento sobre esa disciplina se remite a Sempa (2007), trabajo en que el autor presenta una historia del pensamiento geopolítico y aplica sus análisis clásicos a la Guerra Fría y las relaciones internacionales posteriores a la caída del muro de Berlín. 4 La fase de desmantelamiento-abandono y enajenación de las propiedades militares se puede comparar con el proceso de desamortización del siglo XIX en que los gobiernos liberales europeos promovían la venta de bienes y fincas tanto del clero como de instituciones civiles. Además de las consecuencias sociales, económicas, culturales, políticas e ideológicas que comportó esta operación, también contribuyó a modernizar las ciudades, con construcciones de más altura, ensanches y espacios públicos nuevos gracias a los derribos. Los antiguos inmuebles eclesiásticos pasaron a tener otros usos: muchos se transformaron en edificios públicos (museos, cuarteles, hospitales), otros fueron derrocados para abrir calles nuevas o ensanchar los existentes y otros se convirtieron en sienes parroquiales o se subastaron y pasaron en manos privadas. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 22 conjunto. A modo de ejemplo, en el ámbito internacional se señalan, en el último tercio del siglo XX, la promoción de los programas de matriz nacional Base Realignment and Closure en los Estados Unidos (BRAC, a partir de 1988), así como la Mission pour la Réalisation des Actifs Immobíliers in Francia (MRAI, de 1987). Con cierta frecuencia, el fenómeno del abandono de las propiedades pertenecientes a las Fuerzas Armadas en los países occidentales se ha producido en paralelo a la venta de los activos inmobiliarios públicos del Estado, consecuencia de la reducción de los presupuestos de Defensa, así como recurso financiero para obtener efectivos con los que invertir en sus procesos de reorganización 5 . En España, por ejemplo, la venta de propiedades militares ha supuesto importantes beneficios económicos para el Ministerio de Defensa. De hecho, según relata Capel (2005: 335), durante el período 1984-1996 la enajenación de los activos militares en España ha garantizado unos ingresos que alcanzaron la cifra de 64.000 millones de pesetas (alrededor de 384.650.000 euros). En el Reino Unido, por su parte, el Ministerio de Economía y Finanzas, el HM Treasury, ha llevado a cabo durante los años noventa una revisión de los presupuestos económicos para la Defensa para obtener el mejor beneficio posible para sus activos inmobiliarios (Doak, 1999: 213). En Italia, se promulgaron diferentes normativas, entre 1990 y 2000, que se han ido solapando. Según los procedimientos aplicados, los beneficios derivados de las ventas efectuadas se han atribuido al Ministerio de Defensa 6 para la reorganización de las Fuerzas Armadas, sin olvidar la reducción de la Deuda Pública, ya sean las entidades involucradas signo estatal o de índole local. Por lo que se refiere al fenómeno del abandono de las instalaciones militares, por tanto, las razones precedentes han sido consideradas, por casi todos los autores que se han ocupado de este tema, como presupuestos prioritarios. Razones, por otro lado, que podríamos calificar como factores cuya lógica no coincide, enteramente, con aquella otra que asiste al proceso de producción-construcción de la ciudad. De hecho, se pueden contemplar como 5 Por el caso de Francia se remite a Artioli (2016b: 1761), de Reino Unido a Doak (1999; de España a Brandis, Canosa, Mollá, Rodríguez, Sáez (2003: 394); de Italia véanse Camerin (2017d: 147). 6 En Italia el Ministerio de Defensa se ha instituido en 1861 como “Ministerio de la Guerra” –Ministero della Guerra en italiano–, cambiando su denominación en “Ministerio de Defensa” –Ministero della Difesa en italiano– en 1947. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 29 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN proceso previo ineludible que garantice el éxito de las operaciones de reconversión. Los costos del saneamiento de las áreas afectan, decisivamente, al éxito de una operación. Con frecuencia, una evaluación incorrecta, generalmente, subestimada, y las dificultades técnicas de aplicación pueden implicar consecuencias negativas en términos de costes extras para la puesta en marcha de las operaciones de trasformación, también, retrasos, paros o la anulación de los proyectos (Fonnum et al., 1998; Bearden, 2008). Esta tarea, cuya responsabilidad, generalmente, se debería atribuir al Ministerio de Defensa, debería ser realizada antes de la entrega de la propiedad a otro sujeto, sea público o privado (Hansen, 2004) 13 . A los problemas de contaminación hay que añadir, también, aquellos otros de índole geológico y geomorfológico (Blake, 2001). La toma de decisiones a propósito de la reconversión de antiguas instalaciones militares implica una evaluación cuidadosa de los recursos geológicos, sus inconvenientes, así como de las tecnologías que permiten una inspección ambiental sistemática. En Italia nos encontramos con diversos lugares militares que han sido centro de debate atendiendo a problemas relativos a la contaminación y descontaminación consiguiente. Los dos casos que vamos a comentar, hacen referencia a dos situaciones distintas, sea por lo específico de la tipología del área militar (hablamos de un arsenal de la Armada italiana, la llamada Marina Militare, y una base N.A.T.O. para telecomunicaciones), sea por su localización, (una en la montaña, la otra en el frente marítimo de una isla). El primer caso constituye uno de los fracasos más destacados de las políticas públicas llevadas a cabo durante los inicios del siglo XXI, con bastantes deficiencias en la puesta en marcha de concretas operaciones de “regeneración urbana” implicadas con un ambiente insular. La reconversión del antiguo arsenal militar de La Maddalena, provincia de Olbia-Tempio, en Cerdeña, en efecto, se ha caracterizado por haberse emprendido, previamente, las obras necesarias para sanear una instalación militar, lo que ha determinado, junto a otros factores, la paralización de la actuación, habiendo quedado, hoy día, sin realizar en su totalidad. Después de llevar a cabo la construcción de un hotel de lujo, proyecto 13 Por un estudio comprensivo de la temática en Estados Unidos se remite a la tesis doctoral de Jennifer Liss Ohayon (2015). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 30 del arquitecto Stefano Boeri, para albergar parte de la Cumbre del G8 de 2009, dos razones han contribuido a la paralización de la operación emprendida. Una de ellas, hace referencia a la decisión política tomada que implicó el desplazamiento de la sede del evento de la ciudad de L’Aquila, consecuencia del terremoto que sufrió la ciudad en el mismo año. La segunda tiene que ver con la verificación de que no fueron realizadas las operaciones de saneamiento del frente de agua de la antigua estructura perteneciente a la Marina Militare italiana, determinando así la paralización de las obras y el abandono de su gestión por parte de la sociedad inmobiliaria Mita S.r.l. 14 . El segundo caso se localiza en la provincia de Padua, en la cima del Monte Venda, donde se encuentra una instalación militar que, entre 1955 y 1998, fue el punto estratégico de comunicación vía radio insertado en el sistema internacional de defensa N.A.D.G.E. (Nato Air Defence Ground Environment), cual sede del 1° R.O.C. (Regional Operation Center). Después de haberse comprobado la muerte de más de cien soldados a causa de la inhalación de gas radón y de polvo de amianto, hecho que fue enjuiciado entre 2005 y 2017, algunos imputados fueron condenados por el fallecimiento de los militares, incluso, el Ministerio de Defensa fue condenado a pagar una indemnización. Hoy día, se está discutiendo a propósito de las posibilidades que existen para reutilizar la antigua base militar 15 . Los problemas a resolver, con el objetivo de proceder a la reconversión del antiguo espacio militar estadounidense, son los siguientes: ¿quién financiará el saneamiento de la superficie afectada por el amianto y el radón? ¿Se han realizado los análisis suficientes para captar el nivel de contaminación? ¿Servirá otro juicio para poder, finalmente, pasar página y garantizar un futuro sostenible para el entorno en que se inserta la antigua instalación militar? Aunque puede parecer un tema diferente, podemos considerar las acciones emprendidas para construir nuevos “sistemas ecológicos”, desde la “descontaminación” de específicos territorios ocupados, hasta ese momento, por 14 Hoy día parece que la situación se haya desbloqueado después de la firma del protocolo de colaboración interinstitucional entre el Estado italiano y la Región Cerdeña, con la resolución de los problemas que han determinado el bloque de las operaciones de reconversión y la financiación de 20,4 millones de euros para la descontaminación y la recuperación ambiental de la superficie terrestre y marina de la antigua propiedad del Ministerio de Defensa (Presidenza del Consiglio dei Ministri-Regione Autonoma della Sardegna, 2017). 15 Fomentada también a través del análisis de la historia del sistema de telecomunicaciones ubicadas en la Región de Véneto por parte de un reciente libro de Malatesta (2016). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 31 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN instalaciones militares, como otra forma de proceder a la “regeneración” de complejos espaciales que entran en desuso, abandono o desmantelamiento funcional. Para el caso de las instalaciones militares, su disfuncionalidad urbana, como artefactos obsoletos, se complementa con los efectos negativos que se derivan de los “residuos armamentísticos” que han podido depositarse en los territorios que han utilizado. Las infraestructuras militares ubicadas en territorios no urbanos, en efecto, pueden configurarse como oportunidades para restaurar “sistemas ecológicos”. La restauración ecológica, y la sucesiva reutilización de las infraestructuras, puede resultar muy compleja debido al precedente uso militar. Hourdequin y Havlick (2010, 2011 y 2014), centran su atención en cuestiones éticas y filosóficas, planteándose cómo la restauración ecológica de los sitios militares proporciona una forma concreta a las relaciones entre humanos y naturaleza. Las indicaciones establecidas para proceder a la restauración y conservación ambiental de las antiguas propiedades militares, aquellas que fueron reutilizadas como refugios nacionales de vida silvestre, en los EE. UU., denominadas “military-to-wildlife”, o “M2W”, están limitadas por restricciones físicas y sociopolíticas. Una consecuencia de estas limitaciones es la llamada “conservación oportunista”, lo que significa que los objetivos del hábitat y la vida silvestre se ven limitados por la presencia persistente de elementos militares que aún permanecen en el territorio. Algunos estudios que han tratado la reconversión de antiguos territorios militares, generalmente, periféricos, para concebirlos como “reservas naturales” (estudios provenientes, casi siempre, de los Estados Unidos), analizan la formación histórica de estos lugares, también, la compatibilidad entre las prácticas militares y la conservación ambiental. El desarrollo, en paralelo, de una actividad militar y de acciones de salvaguardia ambiental, puede llevar a la coexistencia entre dos usos hasta hacerlos inseparables en su percepción, produciendo “geografías híbridas” que desafían nociones duales que hacen referencia al binomio “sociedad civil-naturaleza”. La cuestión de la “regeneración” de las instalaciones militares, desde el punto de vista del fomento de la restauración de “sistemas ecológicos”, o por razones de la existencia de actividades militares en una “reserva natural”, nos parece algo rebuscada. Se trata de un enfoque particular que ha tenido alguna LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 32 repercusión, sobre todo, en Estados Unidos, aunque debería contemplarse como algo excepcional que se desvía de las cuestiones más generales que informan de los procesos de desmantelamiento-abandono y regeneración. En el Noreste de Italia, en Friuli Venecia-Julia y en Véneto, por ejemplo, se encuentran diversas instalaciones militares que fueron construidas durante la Guerra Fría, sobre todo, en las décadas de los cincuenta y sesenta. Se localizan en territorios periféricos, generalmente, en zonas posteriormente “protegidas” desde un punto de vista paisajístico y natural. Valga como ejemplo, el antiguo polvorín militar de Volpago del Montello, provincia de Treviso (fig. de 1 a 4). La antigua instalación militar, localizada en un territorio de colinas, con una extensión que alcanza el millón de metros cuadrados, se expresa mediante una forma cuadrada que se dibuja extrapolada dentro de un bosque. En el interior de su antiguo recinto, nos encontramos con 69 edificios dedicados al almacenamiento de artefactos explosivos, y cinco búnkeres, mientras que en la parte sur se disponen cinco edificios para oficinas, hospedajes, salas técnicas y talleres. La función militar se desarrolló entre 1965 y 2008, año en que han empezado las operaciones de “bonifica”, incluyéndose la eliminación de materiales peligrosos y el vaciamiento de los “envases de agua” que se utilizaban para emergencias en caso incendios. Este sitio militar está incluido en un régimen de Protección Paisajística Nacional por la Declaración de interés público de un área que integra los Municipios de Nervesa, Giavera, Volpago, Montebelluna y Crocetta, por Decreto del Ministro del Patrimonio Cultural y Ambiental del 14 de abril de 1975. En particular, el antiguo polvorín se encuentra dentro del área identificada como Lugar de Importancia Comunitaria (SIC IT 3240004-HA “Montello” y “Zona Especial de Conservación”). Además, el área está sujeta a restricciones hidrogeológicas y forestales, de acuerdo con el Plan de Ordenación Intermunicipal, llamado Piano d’Area, del Montello 16 . Una vez procedido al abandono, en 2013, la municipalidad de Volpago del Montello solicita la transferencia de la propiedad acogiéndose al procedimiento del “federalismo demaniale”, aceptándose tal procedimiento, el 21 de octubre de 2014, por acuerdo conjunto entre la Agencia del Demanio y el Ministerio de Defensa. En 2015, tuvo lugar un Taller Internacional bajo el título Nel Bosco del 16 Que incluye cinco municipios, Crocetta del Montello, Giavera del Montello, Montebelluna, Nervesa della Battaglia, Volpago del Montello (http: //ptrc.regione. veneto.it/montello). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 33 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN Montello. La polveriera di Volpago e il suo paesaggio futuro, promovido por la Fondazione Benetton Studi e Ricerche, donde se llama la atención sobre el complejo militar abandonado en el distrito del Montello. En 2016, la candidatura de uno de los municipios del Montello, Montebelluna, como Capital Italiana de la Cultura 2018, incluye la hipótesis de transformar, temporalmente, la antigua zona militar en un observatorio astronómico. A pesar de esta hipótesis, en diciembre del mismo año, la Prefectura de Treviso propone la construcción de un Centro de Recepción de Emigrantes en algunos de los edificios insalubres del antiguo depósito militar. Actualmente, algunos edificios del polvorín siguen hospedando a emigrantes, mientras la mayoría del área se encuentra en un estado desolador y de abandono. Fig. 1 y 2: vista aérea del polvorín y planimetría del área. Fuente: Google Maps (2020) y Ejército Italiano, Carta del Depósito municiones de Volpago del Montello (2012). Material entregado durante el workshop de la Fondazione Benetton Studi Ricerche, junio de 2015. Fig. 3 y 4: fotos del interior del polvorín. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 34 Fuente: fotografías de F. Camerin (2015). Podemos decir, por tanto, que el desmantelamiento de las instalaciones militares, como queda reseñado, no es, simplemente, una cuestión “descontaminante”, no se trata, simplemente, de limpiar unos suelos por razones de “salubridad ambiental”, o de instaurar los “sistemas ecológicos” invadidos por dichas instalaciones militares. Una cuestión semejante implica investigar aquellos otros aspectos que están detrás de esos procesos, es decir, los que se expresan en función de “estrategias especulativas” para implementan proyectos destinados a reconvertir suelos que al estar, en principio, excluidos del desarrollo de la “renta urbana”, potencialmente, sí estarían en disposición de hacerlo. Del análisis de los trabajos reseñados, se deduce que la atención de los estudiosos no se ha centrado en una cuestión de capital importancia, cual es la gestión del territorio y de la ciudad. Es decir, que no se ha detectado o, quizá, no se ha puesto la atención que merecería, al hecho de que detrás de los procesos de abandono se esconden “estrategias territoriales” cuyo objetivo es “poner en valor” terrenos que no están desarrollando la “renta” que, potencialmente, estarían en disposición de hacerlo. En los trabajos y casos de estudio reseñados, no se ha puesto énfasis en el hecho que el desmantelamiento de las instalaciones militares no es, simplemente, una cuestión “des-contaminante”, de limpiar, sin más, unos suelos por razones de “salubridad ambiental”. Sino que detrás de esos procesos se esconden “estrategias territoriales” cuyo objetivo es desarrollar, como decimos, “espacios de renta”. Si bien a nivel internacional se detecta esta falta, aunque se han desarrollado varias investigaciones (por ejemplo por parte del Bonn International Center for Conversion) por lo que merece al caso italiano, se releva la inexistencia de estudios sobre los fenómenos reseñados en este apartado. Es decir, las propiedades militares concebidas como una particular tipología de “brownfield”, y como oportunidad para la recuperación y desarrollo de “sistemas ecológicos”, no se han estudiado. Y es propiamente por eso que se han evidenciado, entre otros, dos casos de estudio, sus procesos e inercias al momento de poner en marcha los proyectos de reutilización. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 35 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN El papel de las Propiedades Militares en los procesos de gestión urbana que impulsan la “regeneración” de las ciudades. Las propiedades militares se configuran como un tipo específico de inmuebles que constituyen un patrimonio que se reparte entre las distintas administraciones del Estado, ya sean de alcance nacional, regional o local, clasificándose como bienes de titularidad estatal y de dominio público. La materialización física de dicho patrimonio ha supuesto una importante inversión pública, convirtiendo a los entes estatales implicados, todos de titularidad pública, en grandes propietarios. En el caso italiano, según datos del Ministerio de Defensa (Pinotti, 2006), en todo el territorio nacional hay 78.300 hectáreas utilizadas como “áreas militares”, lo que supone el 0,411% de la superficie total del país 17 . Estas propiedades se clasifican como bienes de titularidad estatal y de dominio público y están disciplinadas en el artículo 822 del Código Civil italiano (Gazzetta Ufficiale della Repubblica Italiana, 1942). En el ámbito europeo destacamos, como una característica común que distingue a sus ciudades, la presencia de importantes propiedades públicas, tanto en suelo como en edificios, los cuales son, en general, gestionadas por las diferentes administraciones del Estado. Este carácter público que recae sobre amplios fragmentos espaciales ha sido uno de los recursos que, históricamente, han permitido la materialización y producción de servicios públicos, impulsando el “estado del bienestar”, actuando, también, como uno de los factores que han podido contribuir a la estabilización del mercado inmobiliario. Por esta razón, es importante poner de relieve algunas cuestiones que afectan al patrimonio público que está sometido a procesos de abandono y desmantelamiento, sobre todo, el papel del Estado, como propietario, en este proceso 18 . 17 Esta superficie se reparte en dos componentes: primero, la superficie de dominio público, que corresponde a edificios y áreas pertenecientes a la administración de la Defensa; segundo, la servidumbre, correspondiente al gravamen que restringe las facultades dominicales en lugares de interés para la defensa nacional. Se trata de limitaciones impuestas en áreas que no pertenecen a los militares pero generalmente adyacentes a los suelos de propiedad de la Defensa. Las servidumbres militares son esencialmente de tres tipos distintos. En primer lugar, aquellas que se producen en áreas adyacentes a almacenes para municiones y combustibles; en segundo lugar, consisten en las limitaciones en las áreas sujetas a emisiones electromagnéticas, la presencia de radares o transmisores para comunicaciones, o incluso para sistemas de asistencia de vuelo; y, finalmente, restricciones en áreas adyacentes a los campos de tiro. 18 Como subrayado por Flora, Stein y Derek (1999), a partir del siglo XIX los Estados europeos, a través de la asignación de recursos y la imposición de normas en las políticas públicas, han materializado sus códigos operativos en propiedades en el territorio que responden a un orden bien preciso. Debido a las reformas del sector público que han remodelado históricamente la organización del Estado y la gestión de sus recursos, se han materializado nuevos códigos que, a su vez, han teniendo repercusiones en la organización territorial (Mann, 1984). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 36 En primer lugar, es importante subrayar cómo, a nivel internacional, el enfoque sobre la gestión de los bienes inmuebles públicos se ha enmarcado, generalmente, en el marco de cuestiones de naturaleza financiera (Christophers, 2016), con los objetivos puestos, generalmente, en su privatización (Whiteside, 2019). En segundo lugar, hacer referencia a los comportamientos de los gobiernos locales en la gestión de los activos públicos, en una situación caracterizada por la “austeridad fiscal” y el “declive del mercado inmobiliario” (Besussi, 2013). Ambos argumentos hay que implicarlos con aquella otra cuestión, no menos importante, que hace referencia a la reforma administrativa del Estado, entendida como la transformación de sus estructuras encaminada a modificar el funcionamiento del mismo aparato estatal, así como la gestión de sus recursos, tanto humanos como materiales. Diversos análisis destacan el hecho que la reutilización de activos de propiedad pública está en estrecha correlación con el proceso de paulatina reestructuración de las administraciones estatales, lo que implica el establecimiento de mejoras organizativas, el establecimiento de nuevas relaciones interinstitucionales, así como la puesta en marcha de “procedimientos inéditos” (Artioli, 2016b; Adisson, 2018). A partir de los años ochenta del siglo XX, diversos sectores públicos, en el conjunto de los Estados Europeos, como es el caso de la defensa nacional, la economía, la educación, la justicia, la sanidad, etc., han sido sometidos a presiones tendentes a hacer posible su reestructuración geográfica y funcional, lo que ha tenido efectos territoriales relevantes. Si en un primer momento, el patrimonio público inmobiliario se utilizaba para satisfacer necesidades administrativas, con las nuevas reestructuraciones introducidas en la organización del sector público, sobre todo, a finales del siglo XX, el enfoque ha cambiado por completo. Apoyándonos en un conocimiento actualizado que hace referencia a los estudios llevados a cabo, en el ámbito europeo, sobre las reformas del sector público y sus repercusiones en las políticas territoriales, en aquello realizado por Artioli (2016b: 1761-1763, en el apartado “Administrative reforms and their territorial implications”), se deduce que la puesta en marcha de una reforma administrativa tiene una implicación importante en la manera de implementar la “gestión inmobiliaria”. De todas formas, las reformas introducidas en la estructura administrativa estatal no suponen tanto un cambio de rumbo en la operatividad EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 37 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN del Estado a nivel territorial, como la introducción de algunas diferencias con respecto a la situación anterior. En efecto, el cambio en las políticas públicas impulsa una modificación en el “régimen del suelo” que, generalmente, deja, sobre todo, a los gobiernos locales sin apenas posibilidades para la negociación política con el Estado Central. Esta situación es la que ha impulsado concretas “expectativas inmobiliario-especulativas” que se inscriben en la lógica de la reproducción de capital. Aspecto este, sin embargo, que no se ha analizado, de manera profunda, en la literatura existente. En resumen, por tanto, podemos decir que la administración de las propiedades militares suele estar bajo la responsabilidad del Ministerio de Defensa de cada uno de los países implicados, los cuales gestionan estos bienes en función de una diversidad de casuísticas, entre otras, aquellas que hacen referencia a su “reconversión” funcional-urbanística. En los Estados europeos, en este sentido, podemos asistir a una diversidad de procesos distintos, aunque implicados entre sí, que han implementado, modificando o reconvirtiendo, la gestión del patrimonio militar. Se ha detectado, en primer lugar, un proceso de reestructuración de los sistemas de defensa, en relación con los cambios acaecidos en el equilibrio geopolítico internacional, todo ello, desde el final de la Guerra Fría. En segundo lugar, se han emprendido procesos de desmantelamiento-abandono-venta de los inmuebles militares para hacer frente a la Deuda Pública, atendiendo a la crisis que sacude al sistema capitalista y al grave déficit presupuestario que sufren los Estados del mundo occidental, así como a las propias necesidades de reestructuración de las Fuerzas Armadas del Ministerio de Defensa. En tercer lugar, verificamos la presencia de otros agentes, ya sean públicos o privados, quienes, para alcanzar objetivos semejantes, sobre todo, en el plano inmobiliario, han acabado con la apropiación de los bienes militares. Así que se ha producido, necesariamente, a un cambio en su titularidad, es decir, la pérdida de su condición de patrimonio público en favor de su privatización. Finalmente, y en estrecha conexión con los tres procesos reseñados, hay que subrayar que los Ministerios de Defensa han gozado siempre de un régimen legal y financiero especial, lo que les ha permitido detentar una gran autonomía, en la toma de decisiones, con respeto a las otras administraciones estatales con responsabilidades en la Ordenación del Territorio. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 38 Debido a la suma de todo ello, y en un contexto en el que prevalen las políticas neoliberales y globales que hacen de la “regeneración urbana” una práctica socio-espacial que prevalece, desde la última década del siglo XX, sobre cualquier otro tipo de intervención en las ciudades europeas, en la gestión de las propiedades militares se han visto involucrados, al menos, dos categorías de agentes: - Entidades ad hoc, para la gestión de los activos militares, sea dentro de la nueva organización del Ministerio de Defensa 19 , sea el propio Estado 20 , y - Entidades financieras y operadores privados con capacidad para facilitar las operaciones de reconversión. Es el caso como los Fondos de inversión inmobiliarios. La reutilización de los bienes de titularidad pública, como es el caso de las instalaciones militares, está estrechamente vinculada con la “reorganización” de la Administración estatal y, en general, de todo el sector público. Esta reorganización ha sido profundamente afectada por la recalibración de las relaciones intergubernamentales que ha desmontado el sistema de gobierno central y los recortes de las finanzas públicas que están a la base de la evolución del mecanismo capitalista neoliberal a partir de 1970. Todo eso ha impuesto la introducción de medidades de austeridad que han creado la base para la intervención privada en la esfera pública. Y es propio dentro de esta esfera pública que las cuestiones de gobierno del territorio han sido inevitablemente afectadas por un enfoque que privilegia los intereses privados a aquellos públicos. De esta manera, la reforma del Estado y su conexión con la transformación del entorno urbano se ve entregada a procesos de “regeneración urbana” que permiten la configuración de nuevos escenarios urbanos con posibilidades de competir en un nuevo marco económico global. Inevitablemente, las propiedades militares, en el momento de su abandono, 19 En España se creó en 1984 la “Gerencia de Infraestructura de Defensa”, convertida en 1998 en la “Gerencia de Infraestructura y Equipamiento de la Defensa” y, finalmente, en 2009, se refundieron los organismos autónomos “Instituto para la Vivienda de las Fuerzas Armadas” y “Gerencia de Infraestructura y Equipamiento de la Defensa” en el nuevo “Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa” (Invied OA, http://www.invied.mde.es/01-invied/). En Italia, el Ministerio de Defensa ha introducido la “Servizi Difesa SpA” en 2009 (http://www.difesaservizi.it/home). En Reino Unido en 1997 fue concebida la “Defence Estate Organisation” que, en 2011, se transformó en “Defence Infrastructure Organisation” (https://www.gov.uk/guidance/crichel-down-rules-on-land-ownership). 20 En Italia, la Agencia del Dominio Público se creó en 1999, como consecuencia de la nueva organización del Ministerio de Economía y Finanzas, conformado por cuatro órganos (Ingresos, Territorio, Aduanas y Bienes de dominio público). En varios casos, éste órgano colabora con el Ministerio de Defensa en la gestión de los activos en abandono para su reconversión. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 45 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN continuó durante 2009 poniéndose en marcha un mecanismo de participación ciudadana (Patat, 2015). El proceso no estuvo exento de dificultades. Las causas que han contribuido a la ralentización de su puesta en marcha han tenido que ver, sobre todo, con el proceso de descontaminación del suelo; con la proliferación de “subastas”, algunas de ellas, declaradas desiertas; dificultades en la definición del grado de preservación a aplicar a los edificios de valor histórico que se encontraban muy deteriorados. De todas formas, con la participación ciudadana se consiguió que parte del cuartel se destinara a un parque público, hecho que sucedió en 2016. Otros ejemplos de participación ciudadana, implicadas en procesos de reutilización de instalaciones militares, se han puesto en marcha en varias ciudades italianas. En Génova, es el caso del cuartel Gavoglio, de 60.000 m2, cuya propiedad ha sido transferida al Ayuntamiento, en 2016, a través del “federalismo demaniale” (www.comune.genova.it/content/il-riuso-temporaneo- degli-spazi); el cuartel Zannetelli, de 36.687 metros cuadrados, localizado en Feltre, provincia de Belluno, transferido al Ayutamiento a través del federalismo demaniale (https://partecipozannettelli.wordpress.com/); el cuartel de Mameli, de 105.988 metros cuadrados, en Milán, que es propiedad del Estado (http://openmameli.it/); y en Treviso, el cuartel de Piave, 17.785 m2, propiedad del municipio desde 1989 (https://www.openpiave.net/). En el Programa de Europeo “URB.ACT”, la iniciativa Military assets as public spaces (Maps 34 ) ha establecido una red de nueve ciudades europeas. Esta iniciativa tiene como objetivo el fomento de la participación de las comunidades locales en el debate público sobre el futuro de las propiedades militares en abandono, a través de una colaboracion entre instituciones, asociaciones, agentes económicos y sociales interesados. En síntesis, podemos decir que el alcance de los procedimientos de participación ciudadana, como lo de la consulta pública, en los procesos de regeneración de las instalaciones militares, no ha sobrepasado los “mínimos exigibles”, lo que demuestra que son minoritarios. Y que, cuando tienen lugar, apenas procuran la incidencia deseada por los afectados, lo que quiere decir que sus objetivos son más propagandísticos que reales, cuando no la justificación 34 www.comune.piacenza.it/temi/territorio/areemilitari/maps-aree-militari-come-spazi-pubblici/maps-military- assets-as-public-spaces-aree-militari-come-spazi-pubblici LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 46 para proceder a procesos de posesión-privatización de “áreas de titularidad pública”. La “reconversión” como argumento para eliminar la actividad tradicional originaria. El cierre de las instalaciones y sus efectos económicos Un aspecto que, en el panorama internacional, ha tenido una relevante atención ha sido el de los efectos provocados tras el cierre-desmantelamiento de las instalaciones militares. Se trata de un hecho semejante al que se identifica con las “reconversiones industriales” emprendidas en territorios que han ejercido como “espacios productivos” de primera generación. Los estudios realizados a tal efecto, sobre todo, en contextos estadounidenses, se han centrado en los impactos económicos que dichos “cierres” han provocado en las comunidades locales por lo que se refiere a las pérdidas de puestos de trabajo en el sector militar. Podemos decir, en general, que son los municipios rurales los que están más expuestos a los efectos negativos derivados del cierre de las instalaciones militares que los urbanos, debido a la menor cantidad de población y a una estructura económica menos diversificada 35 . En Estados Unidos, aunque los abandonos han tenido efectos notables, no han sido tan severos como se pensaba, estando muy localizados, y parcialmente compensados por otros factores económicos (Dardia, McCarthy, Malkin y Vernez, 1996; Hultquist y Petras, 2012) 36 . De hecho, el cierre de las bases militares ha tenido un impacto más directo en la pérdida de empleo asociada con el desplazamiento de los militares hacia otros lugares del país, mientras el ingreso per cápita se ha visto poco afectado por los cierres (Hooker y Knetter, 2001). Si nos centramos en el contexto europeo, los análisis que se han llevado a cabo, por ejemplo, para el caso alemán y sueco, evidencian que el cierre de las instalaciones militares ha tenido un impacto marginal en las comunidades locales. En el caso de Escandinavia, no se han detectado impactos a nivel local, 35 Por el caso de Estados Unidos se remite a Stenberg (1998); por el caso de Inglaterra, Woodward (1998); por el caso polaco, Hill Thanner y Segal (2008). 36 Estos estudios se han llevado a cabo comparando los cambios de unas variables en comunidades locales similares (por ejemplo: el tamaño de la población local e la inscripción escolar; el tamaño de la fuerza de trabajo; las tasas de desempleo; los ingresos municipales; y los precios de venta de la vivienda) en tres diferentes tipologias de casos: primero, aquellos de cierre hipotéticos; segundo, en casos en que las instalaciones seguian activas; y, tercero, en otros que habías sufrido del efectivo abandono. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 47 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN ni en la tasa de crecimiento de los ingresos, ni en la tasa neta de migración (Andersson, Lundberg y Sjöström, 2007). En el Estado Alemán, basándonos en un estudio sobre los municipios que se encuentran a una cierta distancia de las instalaciones militares, de las que se benefician, las políticas de abandonodesmantelamiento no han alterado los ingresos familiares, tampoco, el desempleo ni los ingresos fiscales de los hogares (Paloyo, Vance y Vorell, 2010). El reducido impacto económico de las instalaciones militares en el territorio es debido, también, a la presencia de servicios dentro de dichas instalaciones. La presencia de esos “equipamientos” responde a la lógica militar que remite al objetivo de reducir costos para no depender del mundo civil, para lo cual los recintos militares deben organizarse de manera autosuficiente para no depender, decimos, del “mundo exterior” (Paragano y Fois, 2012: 377). Con respecto al cierre de las instalaciones militares habría que tener en cuenta, también, que su desmantelamiento no implica, necesariamente, la desaparición de las Fuerzas Armadas, sino la reorganización de los regimientos, su racionalización, el consiguiente desplazamiento en otros lugares, en la misma ciudad o más allá de ella. Los efectos económicos que se derivan de estos procesos de reorganización de las Fuerzas Armadas son mucho más importantes cuando se refieren a la “puesta en valor” del capital que se expresa en “suelo desmantelado”. En este caso, las investigaciones llevadas a cabo, vinculando ese “capital en suelo” con el fenómeno del “desmantelamiento”, no han sido abordadas en toda su magnitud. En cualquier caso, lo que sí se debería haber tenido en cuenta son los efectos que tal tipo de proceso, el de “abandono”, han tenido en la población no militar que se beneficiaba de ellos cuando estaban en activo. Sobre esta casuística podemos remitirnos a ejemplos concretos que han sido debatidos, para el caso italiano, en interpelaciones parlamentarias, sobre todo, aquellas que tienen que ver con cuestiones relativas a la reorganización de las Fuerzas Armadas en el ámbito nacional. Un ejemplo paradigmático hace referencia a la ciudad capital de la provincia de Belluno. Una interpelación parlamentaria del diputado Roberto Menia, de 20 de abril de 1998 (Camera dei Deputati, 1998), puso de relieve la importancia de la presencia militar en el territorio de la ciudad y en la totalidad de la provincia. Dicho diputado subrayaba la necesidad de aclarar la situación a propósito del cierre del aeropuerto militar LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 48 de la Aviación (AV.ES., AViazione ESercito), cuya noticia no acababa de adquirir oficialidad en el marco de la sociedad civil. Los únicos que conocían la verdadera situación eran los militares, quienes tenían la orden de no divulgar las decisiones del Ministerio de Defensa. Independientemente del desconocimiento de las verdaderas razones del cierre, el abandono del aeropuerto parecía inapropiado por cuanto la base militar había sido restructurada recientemente, para la cual se habían invertido varios miles de millones de liras. De hecho, durante la década de los noventa, dentro del recinto aeroportuario, se construyó un nuevo hangar, un puesto de guardia y una entrada adicional. Apartamentos y edificios habían sido reformados, así como el cuartel Piave ubicado, también, en Belluno, el cual albergaba al personal militar que prestaba servicios en el aeropuerto. Los soldados que trabajaban en la instalación estaban altamente cualificados, habiendo sido destinados en misiones en el extranjero. Por lo tanto, podían hacer frente a cualquier necesidad, tanto militar como civil. A este respecto, cabe destacar que el aeropuerto era fundamental para las siguientes razones: por necesidades de movilidad de las tropas alpinas; como punto de apoyo para los casos de extinción de incendios; para los servicios de rescate de montaña; para el transporte de órganos y pacientes hacia los hospitales correspondientes; de apoyo y suministro para helicópteros de otros cuerpos, como la Policía Medioambiental, los Carabinieri...etc. En síntesis, el aeropuerto militar ejercía como lugar estratégico para las numerosas necesidades de la sociedad civil de una provincia, como la de Belluno, donde el transporte había presentado, siempre, muchas dificultades, ya que el territorio se distingue por una morfología muy montañosa. Además el cierre del aeropuerto en cuestión hubiera causado muchos inconvenientes a los soldados de carrera y a sus familias, ya que se verían obligados a trasladarse a Rimini, en Emilia-Romaña, donde había escasez de viviendas militares. El 10 de diciembre de 1998, el entonces Ministro de Defensa, Beniamino Andreatta, contestaba a la interpelación informando que el traslado de los militares de la Aviación AV.ES, en Rímini, sería necesario para permitir acercar la componente AV.ES. al Regimiento de infantería Trieste, con sede en Forlì, Emilia-Romaña, con el que se constituiría la agrupación de aviones de la brigada “Friuli”. De esta manera, sería posible, por lo tanto, garantizar la operatividad que permitiese una intervención rápida en toda el área Noreste del territorio nacional, EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 49 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN para eventos de todo tipo, así como fomentar la colaboración con otros órganos del Estado, además de asegurar intervenciones eficaces en caso de catástrofe natural y, en general, de socorro en el Noreste de Italia, en colaboración con los aeropuerto militares de Casarsa della Delizia, Pordenone, y de Bolzano. Atendiendo a razones económicas, el Ministerio había planteado este traslado teniendo en cuenta el hecho de que la base de Rímini ya estaba equipada con refugios protegidos, depósitos de municiones, almacenes, estructuras de soporte logístico, lo que no habría provocado cargos adicionales. Con respecto a los militares que, en aquel momento, estaban empleados en Belluno, e interesados en el traslado a Rímini, se les había informado, por adelantado, a propósito de las intenciones del traslado, teniendo en cuenta cualquier necesidad personal, o familiar, que supusiese minimizar las posibles desventajas. Este es, solamente, uno de los casos donde se relatan los posibles efectos económicos y territoriales que pueden derivarse de decisiones adoptadas por parte del Ministerio de Defensa italiano. Sin embargo, nunca se han realizado informes adecuados sobre los verdaderos impactos que la reestructuración de las Fuerzas Armadas ha tenido en todo el territorio nacional. El relato de estos hechos sustituye la reseña de un estudio científico que, en estos casos, no se ha realizado. Y es aquí que se subraya la importancia o, mejor dicho, la necesidad, de la “observación”, el “trabajo de campo”, como “documentos” de trabajo para completar, incluso mejorar, la investigación científica. Reinterpretar el proceso de “construcción-desmantelamiento” de las áreas militares desde la disciplina de la Geografía El interés, desde la Geografía, en sus diversos ámbitos de investigación, tanto desde el punto de vista de la historia, lo social, político, urbano-territorial, o sobre la presencia militar y el militarismo 37 en contextos espaciales concretos, se ha centrado en las implicaciones que las actividades militares han ejercido en la esfera civil, incluso, sus efectos en la organización territorial. Las distintas 37 Es una ideología según la cual la fuerza militar es la fuente de toda la seguridad, un conjunto de valores que van más allá de la mera actividad militar, que se extienden a la sociedad civil y su quehacer (Woodward, 2005). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 50 ramas de la Geografía han enfocado el fenómeno del abandono y de la reconversión militar, tras la caída del muro de Berlín, bajo un punto de vista, necesariamente, multidisciplinar. El objetivo general ha sido analizar de qué manera la presencia de actividades y valores militares han afectado, tanto ayer como hoy, a los componentes civiles de la sociedad, alterando, hipotéticamente, sus estructuras económicas, sociales y culturales. De hecho, la Geografía Política ha emprendido investigaciones a propósito de las opciones estratégicas en la organización y el control del espacio a escala regional y local (Shaw, 1991). La Geografía Social, por su parte, se ha preocupado de los “modelos” que hacen referencia a institucionalización y profesionalización de las Fuerzas Armadas, teniendo en cuenta, además, que el campo de esta disciplina, en su vinculación con el conocimiento de los comportamientos urbanos, ha considerado, como un hecho importante, la presencia, en dicho medio, de las fuerzas militares (Capel en Muro Morales, 1990a: 18-19). La labor de la Geografía Histórica, por su parte, se ha inmiscuido en los trabajos de los ingenieros militares y marinos, así como en la cartografía de los territorios (Capel, 1983). La Geografía Urbana, por último, como disciplina que más se aproxima al conocimiento de la ciudad, ha abordado las instalaciones militares como artefactos históricos de gran importancia en relación con el medio donde se localizan, analizando “paisajes” propiamente “militares”. Veamos algunos de los más destacados análisis que, desde la Geografía, han abordado el conocimiento de los espacios militarizados y sus repercusiones territoriales y en la sociedad civil. En primer lugar, Paragano (2008) y Paragano y Fois (2011 y 2012), se han interesado por el estudio de las bases militares como obras “inoportunas” para el desarrollo de las actividades civiles, explorando sus efectos en el territorio, así como la oposición local en contra de su construcción, permanencia y ampliación, en aquellos territorios donde comenzaron a instalarse 38 . En segundo lugar, los trabajos de Geografía Humana llevados a cabo por Woodward (2004, 2005 y 2014), donde se identifican los debates y los enfoques en el ámbito de la geografía militar 39 y la materialización- 38 Los autores se fijan sobre todo en el caso italiano, analizando la presencia estadounidense en Vicenza y Aviano (provincia de Pordenone). 39 En referencia a la geografía militar, el volumen de Bateman y Riley The Geography of defence (1987) subraya que la defensa contra el ataque militar ha tenido desde siempre un impacto geográfico considerable. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 51 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN desaparición del paisaje militar, marcando su amplitud y variedad, y considerando los efectos en el “paisaje” de la privatización de las instalaciones miliares. También aborda la subcontratación de los espacios militares, la creación y los efectos de los paisajes posmilitares en la sociedad actual, y el papel de los “paisajes de paz y de reconciliación”. En su obra, Military landscapes: Agendas and approaches for future research (2014), Woodward plantea que los espacios militarizados se pueden concebir según dos perspectivas. Una de ellas, en cuanto estos espacios se conforman como lugares en los que se lleva a cabo una actividad militar. La otra tiene un sesgo histórico, es decir, como una forma especial de paisaje que deriva de actividades militares, o donde ha tenido lugar un conflicto armado, configurándose como paisajes de memoria, “military memories” 40 . Estos tipos de paisajes constituyen una manifestación de las geografías del militarismo, que comprende, a su vez, tres aspectos. El primero de ellos establece dinámicas de género, en particular, aquellas que hacen referencia al “machismo” (Enole, 2004). El segundo, insiste en los equilibrios de los sistemas democráticos y, finalmente, la legitimación de la utilización de los instrumentos militares en la resolución de problemáticas ajenas a los conflictos armados, como la seguridad y la gestión de los desastres (Paragano, 2014). En el campo de la Geografía Urbana, en conexión con la Histórica, el análisis sobre la aparición de grandes propiedades militares ha servido para explicar la evolución de la morfología urbana en un determinado contexto territorial, poniendo énfasis en las economías locales, regionales y nacionales, las cuales pueden depender, en ocasiones, de los gastos de defensa. Cómo ha sido subrayado por Horacio Capel (en Muro, 1993a: 18) 41 : «Las intervenciones del Ejército en la definición y estructuración de las regiones, la localización de las infraestructuras castrenses y su papel en la organización del territorio, y del espacio urbano en particular, son cuestiones que admiten también una aproximación geográfica con una perspectiva tanto histórica como actual». 40 Se trata de lugares como cementerios, santuarios, monumentos, etc., en los que la actividad militar se recuerda y, en ocasiones especiales, se celebra. La materialización de estos paisajes, y la celebración de su memoria puede considerarse como uno de los actos de transferencia de los valores militares a la esfera civil. Por unas reflexiones sobre el caso italiano se remite a Labanca y Tommasini (2007). 41 Esta afirmación se encuentra en la tesis doctoral de Muro Morales, de 1990, “El pensamiento militar sobre el territorio en la España Contemporánea”, desarrollada en dos tomos. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 52 En este ámbito, sobre todo, los geógrafos urbanos españoles, se han ocupado, desde finales del siglo XX, de las murallas, de las servidumbres militares y del acuartelamiento en las ciudades ibéricas entre el siglo XIX y las primeras tres décadas del siglo XX, es decir hasta 1936, año de inicio de la Guerra Civil 42 . Siempre en el contexto español, otros autores han dedicado su trabajo a las transformaciones en los usos de las propiedades militares en España a partir de la década de 1980 hasta principios de 2000 43 . En resumen, los diversos puntos de vista de la ciencia geográfica han estudiado cómo se ha producido, históricamente, un específico “paisaje militar”, las repercusiones en la sociedad civil, la influencia del militarismo en las relaciones entre los seres humanos, incluso, sus implicaciones con la “memoria del pasado”, desde un conflicto armado, lo que se materializa en monumentos conmemorativos de escenarios de guerra, describiendo, en algunos casos, los procesos burocráticos y las tomas de decisiones para proceder a su “regeneración”. Sin embargo, estos estudios no se han “atrevido” a dar un paso más, es decir, no se han centrado, adecuadamente, en las acciones de “regeneración” para verificar sus efectos y en la conformación, económica y social, de los territorios afectados, sin recabar en la pertinencia y tratamiento de las “instalaciones regeneradas” como herencias históricas recibidas. Sin embargo, aunque sólo de manera superficial, han tratado de desarrollar algunas cuestiones relativas a la importancia que adquiere el “patrimonio construido” para la sociedad actual 44 . De hecho, no se ha relacionado el papel del capital inmobiliario-financiero con los proyectos de reconversión de los artefactos urbanos, centrándose más en la ciudad del siglo XIX y primer tercio 42 Por un análisis atento y profundizado del contexto español se señala el trabajo valiente de Mas Hernández (2003). El geógrafo español se centra en el fenómeno de acuartelamiento en las realidades urbanas correspondiente a la ciudad consolidada. Por profundizar la cuestión en la ciudad de Barcelona se remite a Muro Morales (1990: 262-277) y Lloret Piñol (2001); en el caso de Madrid, a Cantera Montenegro (2014). 43 Muro Morales (2004); por el caso de Asturias se remite a Alvargonzález Rodríguez (2009); por lo de Barcelona a Muro Morales (1990: 288-291) y Lloret Piñol (2000); por lo de Madrid se remite a Muro Morales (1990: 277-288) y Brandis, Canosa, Mollá, Rodríguez y Sáez (2005). 44 En un breve artículo de la revista de geografía de la Universidad UB de Barcelona, “Biblio3W”, Lloret Piñol (2000) se centra en el tratamiento del antiguo cuartel de Lepanto de Barcelona, abandonado por los militares en la década de 1990: «...vale la pena pensar en la rehabilitación de este cuartel, basada en usos alternativos sin destruir su fisionomía original … se pueden sugerir la instalación de equipamientos de carácter cívico o culturales de diversa índole, … diversas dependencias del cuartel, con la ventaja de poderse insertar en un espacio ajardinado o para juegos, gracias a la amplia superficie del mismo, creando un entorno agradable y bello a la vez, que complementaría perfectamente la función cultural … se conseguiría la creación de unos equipamientos más orientados a la población del sector que la propuesta de la ciudad judicial, comportando una verdadera mejora o “rehabilitación” de la zona, si es que eso es lo que se quiere conseguir». EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 53 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN del XX, es decir, la que se corresponde, en la actualidad, con los Centros Históricos y primeras “periferias históricas”. Como ha afirmado Mas Hernández (2003: 14), no obstante la importancia que durante las últimas tres décadas del siglo XX viene asumiendo la utilización del suelo militar desafectado en los procesos de transformación urbana, ésta es «una cuestión que dejamos orillada….por ser marginal al objetivo inicial e implicar una labor investigadora con perfiles propios». Aunque puede que haya razones por las cuales la geografía no se ha aproximado a esta temática 45 , eso no justifica la falta de investigaciones que relacionan el fenómeno de abandono-regeneración de las áreas militares de finales con los intereses especulativos del capital, mucho más, en cuanto éste último ha sido el caballo de batalla de los geógrafos urbanos (Harvey, 1989). Las áreas militares como herencias patrimoniales La componente patrimonial de las áreas militares ha constituido otro punto de vista hacia el que se han dirigido diversas investigaciones al respecto. Se pone de relieve, con ello, la relación entre “herencias patrimoniales”, en nuestro caso, de índole militar, y el uso restringido, por razones de “conservación”, que se hace de las mismas, en el marco de un proyecto de “regeneración” empeñado en la “cualificación” de un lugar. En este contexto, subrayamos diversas iniciativas, tanto a nivel nacional, para el caso de Italia, como internacional 46 . Destacamos la del Wessek Institute de Southampton, Inglaterra, quien, desde 2012, está realizando, cada dos años, la convocatoria de la International Conference on Defence Sites: Heritage and Future. En las Conferencias (Brebbia y Clark, 2012; Brebbia y Clark, 2014; Brebbia et al., 2016) se trataron los procesos de reutilización de las instalaciones militares con valor patrimonial, a escala mundial, así como las propuestas de su 45 Como subraya Mas Hernández (2003: 13), en primer lugar «está la consabida opacidad de las cuestiones inmobiliarias contemporáneas… que ….dificulta lograr una idea precisa –en términos de intenciones, de negociación, de precio– de las principales operaciones de suelo en la ciudad» y, en segundo lugar, «a ello se une la circunspección militar, que tiende a conferir la consideración estratégica a muchas de sus actuaciones territoriales y que no facilita precisamente el acceso a la documentación más reciente». De hecho, «este enfoque lleva a un “planteamiento histórico del asunto, confiados en encontrar en el pasado las evidencias de las que en la actualidad carecemos». 46 En ámbito nacional, en el caso de España el “Instituto andaluz del patrimonio histórico” ha analizado la importancia del patrimonio técnico-industrial militar y su puesta en valor como elementos claves del patrimonio cultural y tecnológico de la península ibérica (Aa. Vv., 2009). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 54 reconversión a usos civiles. En el específico, se ha centrado la atención sobre cuestiones referidas al mantenimiento y la conservación de los sitios de interés histórico-cultural, en relación, todo ello, con las necesidades y las aspiraciones de las comunidades locales. Lo que se echa de menos, en esta serie de Conferencias, es un hilo conductor entre las diferentes intervenciones interesadas en el patrimonio histórico heredado militar y la ausencia de comparaciones específicas entre los casos de estudios propuestos. Tras la caída del Muro de Berlín se han producido toda una serie de debates, a propósito del futuro de los sitios militares creados a partir de 1945, tanto en Europa como en Estados Unidos. Dichos debates se han producido en el marco, entre otros, de aquellos campos disciplinares que estudian la Arqueología, la Gestión del Patrimonio o la Conservación de Bienes Culturales (Hutchings, 2004). Algunos estudios, como el que ha sido implementado en el Reino Unido, mediante el “Programa de Protección de Monumentos de la Guerra Fría” (Cold War Monuments Protection Programme, MPP, véanse English Heritage, 1998 y James, 2002), han puesto de relieve la discusión entre el proceso de materialización y el posterior abandono que han protagonizado los sitios militares. Para lo cual, se ha seguido el punto de vista de la Arqueología Militar y de la conservación del Patrimonio, definiendo los artefactos militares como una nueva tipología vinculada al Patrimonio Nacional (Strange y Walley, 2007; Cadw, 2009). Otras iniciativas han centrado su atención en los Monumentos Militares. Es el caso, por ejemplo, de los cementerios, tumbas, osarios y mausoleos, es decir, los que, en el ámbito de la Geografía, reciben el nombre de “military memories”, dejando en un segundo plano las cuestiones que hacen referencia a la “reconversión” de las instalaciones militares. Esta iniciativa se ha desarrollado en el Seminario Internacional, Defending the Military Heritage; Legal, Financial and Administrative Issues (2011), que fue organizado por el International Council on Monuments and Sites, en Karlskrona, Suecia, abordándose, en dicho Seminario, la cuestión del Patrimonio Cultural Militar en diez Estados 47 (ICOMOS, 2012). Este evento tomó en consideración los protocolos de 1954 y 1999 derivados de la actuación del tratado 1954 Hague Convention for the 47 Se trata de Alemania, Bulgaria, Chile, Colombia, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Israel, Japón, México, Sri Lanka e Suecia. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 61 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN por la crítica arquitectónica. La rigidez de las estructuras militares del siglo XX no se prestan, fácilmente, para ser conservadas y reconvertidas, debido, sobre todo al prolongado estado de abandono al que han sido sometidas, en cuya circunstancia han podido permanecer que más de una década, lo que ha generado una “ruina” irreversible. Sin embargo, estas instalaciones constituyen un importante potencial para la Planificación Urbana, desde el momento en que se alzan como oportunidades para reutilizarlas como “equipamientos públicos”. La cultura arquitectónica del siglo XXI no debería tener en cuenta, solamente, la opción de la demolición, muy enraizada, como sabemos, en el marco de los intereses especulativos del capital. Los estudios de viabilidad de un proyecto deberían estar basados en la consideración del “valor histórico”, y la de “memoria colectiva”, que poseen las “instalaciones militares”, como uno de los principales pilares sobre los que plantear el futuro de los artefactos de la Defensa y, con ello, el de la ciudad. Lo específico de los estudios italianos En paralelo a los procesos de “desmantelamiento-abandono- regeneración”, que han supuesto la puesta en marcha de programas y proyectos de reconversión de las propiedades militares, se han desarrollado, también, análisis a propósito de cuestiones relacionadas con la gestión, por parte de las autoridades públicas, de los procedimientos administrativos y burocráticos que afectan a los activos inmobiliarios del Ministerio de Defensa, en general, de todas las administraciones públicas. En el caso italiano, diversos autores se han ocupado de la temática referida a la gestión del patrimonio público inmobiliario 58 . En particular, los textos de Morbidelli (2003) y Trapanese (2014: 146-149), analizan el mecanismo de las operaciones promovidas por el Decreto Ley n. 351 de 2001, en italiano, “cartolarizzazioni”, reseñando referencias bibliográficas existentes, sin tener en cuenta, eso sí, el resultado de las iniciativas. 58 Entre los cuales se señalan, en orden cronológico: AA.VV., 1995; Ferrante, 1999; Parlato, Vaciago, 2002; Paglia, 2004; Renna, 2004; Mattei, Reviglio, Rodotà, 2007; Visco, 2007; Dugato, 2008; Mercati, 2009; Corrado, 2011; Istituto Bruno Leoni, 2011; Coscia, Pano, 2012; Screpanti, 2012; Tulli, De Simone, 2012; Cuzzola, Falanga, Nasso, 2013; Specchio, Zanirato, 2013; Braccio, 2014; Dalla Longa, De Laurentis, 2014; Mariani, 2015; Salvo, Zupi, De Ruggiero, 2015; Tronconi, 2015. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 62 Serra (2007), centra la atención en los procedimientos promovidos por el programa “Valore Paese”, los cuales afectan a los bienes militares que presentan algún tipo de interés y/o vínculo histórico-artístico. En este contexto, parece fundamental el papel encomendado a las Superintendencias para los Bienes Culturales. Estas instituciones, que se ocupan de la conservación y la tutela de los Bienes Culturales, son las que pueden autorizar, o no, los “proyectos de reconversión”, así como las operaciones de “demolición/restauración” que afectan a los artefactos protegidos, también, el control sobre los nuevos usos previstos, sin olvidar los plazos a tener en cuenta para llevar a cabo sus decisiones. Antoniol (2010), Lo Conte (2011), Fontana y Collevecchio (2012), Giotta y Patruno (2012), Zerman (2012), Studio Collevecchio (2014) y Dalla Longa (2015), analizan, de manera detallada, las indicaciones del procedimiento “federalismo demaniale”, en sus dos versiones, la del Decreto Ley 85/2010 y la del artículo 56 del Decreto Ley 69/2013 59 . Además de las modificaciones al programa Valore Paese, introducidas en 2012, y al mismo “federalismo demaniale”, en 2013, entre 2014 y 2015 se han promovido otros nuevos programas. Nos referimos al artículo 26 del Decreto Sblocca Italia, y el Federal Building. No obstante los recientes informes de la Agencia del Dominio Público, (Agenzia del Demanio, 2016a, 2017 y 2018), en la literatura existente no se analizan los nuevos programas, aunque los estudios precedentemente reseñados presentan al lector los límites y los puntos más problemáticos de Valore Paese y del Federalismo Demaniale. La mayoría de las investigaciones realizadas subrayan que, para una verdadera implementación de los programas y de los proyectos de reconversión, sólo se puede contar con la colaboración y participación de agentes privados, empresas y organizaciones sin fines de lucro. Los proyectos puestos en marcha ponen de acuerdo, en un primer momento, a los agentes públicos, de cara a la materialización de un proceso integrado entre Gobierno y Desarrollo Territorial. Una vez urdido el armazón que ponga en camino las transformaciones a emprender, se intenta la correlación entre agentes privados y públicos. Los programas promovidos aparecen, de esta forma, como un conjunto de 59 Este mecanismo trata de la transferencia, a título gratuito, a las autoridades locales de los bienes propiedad del Estado. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 63 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN instrumentos cuyo cometido es poner en relación, por un lado, las autoridades públicas que se ocupan de la Planificación y de las intervenciones de Desarrollo Local y, por otro lado, el entramado social y empresarial del que se va a requerir la realización específica del proceso. En el marco de este enfoque, la distinción y la integración de los diferentes roles de la Administración Pública, como reguladora de los procesos que afectan a las transformaciones urbanas y territoriales, con el mundo “empresarial privado”, constituye la clave para implementar proyectos que respondan, verdaderamente, a las necesidades derivadas de un uso racional del territorio. En este sentido, el fomento de los procesos que se derivan del catálogo de herramientas y protocolos, que tienen que ver con la “reconversión” de las áreas militares, constituyen una oportunidad para experimentar nuevas formas en el Gobierno de la ciudad. Como ha subrayado Vetritto (2015), en la descripción que hace del trabajo de la Agencia del Dominio Público 60 , es muy importante tener en cuenta las formas innovadoras de comunicación entre los diferentes actores, tanto estatales y territoriales, en las partnerships público-privadas, como en las formas de participación y consenso sobre cuestiones básicas. Las iniciativas de la Agencia, presentadas y descritas a través de informes y de su participación en eventos públicos, a nivel internacional, nacional y local, pueden dar lugar a la concentración y la interacción entre los actores interesados en la transformación de los “vacíos militares”, en conexión, todo ello, con el Gobierno del Territorio. Todo esto puede determinar la constitución de una “red de relaciones” para apoyar la innovación, así como un proceso duradero de aprendizaje colectivo del “sistema local”. Sintetizando los contenidos de estos trabajos en reseña, se deduce que, para proceder a la reconversión de las antiguas instalaciones militares, los factores más importantes, que podrían garantizar su éxito, se refieren a: la organización de dichos procesos en base a una estrategia de vaciamientoabandono-enajenación bien clara; ponderar la transferencia del poder de decisión al nivel local; el desarrollo de una visión general del proceso de 60 Gastaldi y Camerin (2012: 455-456 y 2017b: 162-164) analizan el recorrido de la Agencia del Dominio Público italiana en la gestión del patrimonio inmobiliario público, especialmente por lo que merece a las propiedades militares y las relaciones a menudo conflictuales con el Ministerio de Defensa. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 64 reconversión; la puesta en marcha de proyectos basados en objetivos y etapas claros y graduales; una gestión organizativa flexible y, tal vez, creativa, soportada por la administración local; la integración de los proyectos en el marco de un desarrollo territorial; la necesidad de involucrar la intervención privada en la puesta en marcha de los proyectos, mediante una financiación mixta públicoprivada. La carencia de Estudios Urbanos, en Italia, descontextualiza los procesos de reconversión de las Áreas Militares En las últimas tres décadas, en Italia, con la excepción de algunos análisis específicos y limitados al marco disciplinar de la arquitectura y del urbanismo, considerando, también, la Historia Urbana, se han llevado a cabo informes parciales, no exhaustivos ni actualizados, que han abordado el censo de las propiedades militares que estaban en uso, abandonadas o en proceso de desmantelamiento. Algunas investigaciones puntuales, realizadas por la Corte dei Conti (2000, 2003 y 2017), el órgano de control de las actividades del Estado italiano, han subrayado, aunque de manera parcial, algunos resultados obtenidos y las dificultades encontradas para llevar a cabo los procedimientos de reutilización. Podemos decir que la carencia de estudios, por parte de urbanistas, arquitectos e, incluso, estudiosos de la Historia Urbana sobre los procesos de desmantelamiento-regeneración de las propiedades militares, obedece a tres razones. En primer lugar, refiriéndonos a la década de 1990, se observa que las operaciones de “reconversión” emprendidas han sido discutidas, prioritariamente, en las sedes del Gobierno Central, en los debates parlamentarios y en el Senado (Commissione IV-Difesa, 1999), tal vez, con muchos interrogantes 61 , incluso, en el marco de Conferencias Nacionales, todo 61 Ya a principios de los años ochenta, en las discusiones parlamentares se notaban interrogaciones sobre las intenciones del Ministerio de Defensa en la gestión de su patrimonio inmobiliario. Por ejemplo, el 25 de mayo de 1982, el deputado Leandro Fusaro preguntaba cómo la Defensa estaba intencionada a proceder en la gestión de una base militar NATO de 26 ha en las colinas de los municipios de Seren del Grappa y Cismon del Grappa (Véneto), inutilizada desde 1974, y que versaba en estado de total abandono y degradación, expuesta a acciones de vandalismo. Eso en cuanto los Ayuntamientos involucrados estaban interesados a la reconversión de la propiedad militar a finalidades civiles y turísticas. El Ministro de la Defensa de entonces, Lelio Lagorio, respondió que la intención era la de abandonar definitivamente la EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 65 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN ello, para fomentar un paulatino abandono de las infraestructuras militares (Aa. Vv., 1979; Chiappetti, 1980; Aa. Vv., 1981; Aa. Vv., 1986; Crimi, 1990). En todas esas reflexiones, surgió la necesidad de una coordinación interinstitucional para conciliar los objetivos de la Defensa, aunque sus propósitos pasaban por requerir el potencial de sus instalaciones para proceder a una reestructuración territorial desde el desmantelamiento y abandono de las mismas. En segundo lugar, y en estrecha conexión con lo anterior, las autoridades estatales han abordado la cuestión del “desmantelamiento-abandono- enajenación” desde un punto de vista, predominantemente, financiero, sin una conexión con las políticas de “regeneración urbana”, sin vincular dichas cuestiones, por tanto, a la “producción del conocimiento”, al margen de su relación con el territorio al que pertenecen los bienes intervenidos. La enajenación de los artefactos militares ha sido visibilizada como uno de los posibles medios para la reducción del déficit fiscal y de la deuda pública. En tercer lugar, el llamado “secreto militar” ha obstaculizado, y todavía lo sigue haciendo, el conocimiento real que debería tener la sociedad civil sobre las grandes propiedades, suelo, instalaciones e infraestructuras, pertenecientes al Ministerio de Defensa. Las informaciones, de las cuales la sociedad civil está excluida, se refieren a la falta de conocimiento a propósito de las intenciones, y las lógicas, que acompañan el proceso de toma de decisión del Ministerio de Defensa, sobre todo, en la gestión de su patrimonio 62 . También, a la utilización de la que son objeto dichas propiedades, ya estén en uso o en proceso de degradación o abandono. La documentación que se esté generando, de cara a la reconversión de estas instalaciones, constituye, también, un “secreto” inviolable. Hasta hace pocos años, este “secreto” implicaba la exclusión, tanto de los mapas topográficos, como de las fotografías aéreas y otros documentos de representación territorial, de cualquier tipo de información que, técnicamente, debería figurar en dichos documentos. En los Planes Reguladores Generales instalación y que ya había comenzado la tramitación burocrática para quitarlo del inventario de la NATO (Camera dei Deputati, 1982: 6951). Hoy día la instalación militar sigue en estado de abandono. 62 Y eso siempre testimoniado por los contenidos de numerosas interrogaciones en el Parlamento italiano. Por algunos debates de finales del siglo pasado sobre la organización territorial militar en las ciudades capital de provincia de una de las regiones con mayor presencia militar en Italia, es decir el Véneto, se remite a Camera dei Deputati (1996a, 1996b, 1998 y 1999, respectivamente por los casos de Vicenza, Treviso, Belluno y Verona). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 66 italianos, en este sentido, se clasificaban las zonas militares con categoría “F”, lo que quería decir que las propiedades militares se incluían entre las “áreas para equipamientos e instalaciones especiales” 63 , marcadas en blanco o en negro, para que no se pudieran ver las plantas de los edificios incluidos en los recintos militares por cuestiones de seguridad nacional. En los años noventa, y primeros del 2000, siempre, en el contexto italiano, observamos una destacada ausencia de análisis a propósito de las implicaciones urbanísticas y los efectos del proceso de desmantelamiento-abandono de las áreas militares en sus contextos territoriales. Por lo que se refiere a las investigaciones llevadas a cabo, a propósito los territorios posindustriales en abandono, incluso, en el contexto internacional, no se distinguen por su profundidad y detalle, como lo confirma, por ejemplo, el libro editado por Bagaeen y Clark (2016). Estos dos autores señalan que, en el campo de los estudios urbanos, el tema de las áreas militares nunca ha sido adecuadamente examinado. Sobre todo, por lo que respecta a sus implicaciones con la “gestión de la ciudad”, así como en su consideración con los resultados de las “políticas públicas” que se han implementado para favorecer la reconversión de las zonas militares, sin olvidar otros tipos de políticas urbanas, aquellas que están más implicadas con cuestiones financieras. De hecho, en los procesos de transformación urbana que han afectado a las ciudades hacia el siglo XXI, muchas de las operaciones que han marcado el cambio de enfoque de una sociedad industrial a otra enmarcada en un contexto global, se han gestionado a partir de suelos de propiedad pública. Grandes propiedades de suelo industrial, ferroviaria y militar se han gestionado poniéndose al servicio de intereses particulares. En general, la reutilización de las áreas pública en desuso ha planteado nuevas demandas y contribuido decisivamente a la innovación disciplinar en los campos de la arquitectura, el urbanismo y la planificación urbana. En principio la necesidad de repensar la forma y las funciones de partes enteras de la ciudad ha influenciado la manera de hacer ciudad. Primero, a través de la gestión de grandes propiedades de suelo público, la construcción de la ciudad ha apostado por la dimensión del “gran proyecto urbano” (Macchi Cassia, 1999), por lo que el Urbanismo y la 63 En el Decreto Interministerial n. 1444 de 2 de abril de 1968, artículo 2, apartado 1 letra F. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 67 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN Planificación Urbana se han visto obligados a revisar sus herramientas. Segundo, las variaciones requeridas para satisfacer las solicitudes de transformación del entorno urbano han erosionado la credibilidad del plan “tradicional” y han desplazado la atención hacia modelos que responden a las exigencias del gran proyecto urbano. Finalmente, y como consecuencia, la necesidad de coordinar y llevar a cabo las intervenciones en grandes cantidades de suelo ha estimulado nuevas demandas que responden a una lógica basada en una nueva imagen de ciudad, que ha ido levantando los nuevos iconos que expresan el contenido competitivo con el que se quiere dotar a la ciudad. En Italia, valga de ejemplo, el proyecto preliminar para el Plan Regulador de la ciudad de Piacenza, de 1995 (Campos Venuti, Oliva y Maccagni, 1998). Éste proponía una estrategia de “regeneración de la ciudad” basada, principalmente, en las oportunidades que presentaban las “áreas industriales en desuso” y las “áreas libres residuales” que se localizaban, ambas, en la ciudad consolidada. Se tuvieron en cuenta, también, las “áreas militares”, a propósito de las cuales el Ayuntamiento proyectaba llevar a cabo una cuidadosa verificación para identificar aquellas que fuesen potencialmente reutilizables, en conexión, todo ello, con las exigencias del Ministerio de Defensa por lo que se refería a la antigua Plazas de Armas (fig. 11 y 12) y la instalación de Pertite (fig. 13 y 14), aparentemente infrautilizadas desde principios de 1990. Fig. 11 y 12: imágenes de la antigua Plaza de Armas de Piacenza. Fuente: fotografías de Federico Camerin (2017). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 68 Fig. 13 y 14: imágenes de la antigua instalación militar Pertite en Piacenza. Fuente: fotografías de F. Camerin (2017). Fig. 15: localización de las propiedades militares en Piacenza (abandonadas, infrautilizadas y en uso al Ministerio de Defensa). Fuente: Infussi y Pasqui (2010: 31). Será, sin embargo, a partir de la primera década de 2000, cuando comience a prestarse una especial atención pública de cara a la reutilización de las propiedades militares (fig. 15). Hecho que fue impulsado, en gran medida, por la resonancia mediática que facilitaron los medios de comunicación italianos 64 , así como por la puesta en marcha, por parte del Estado, de procesos 64 En la prensa nacional y local se han relatado las vicisitudes de la gestión del patrimonio público inmobiliario italiano, incluso aquello del Ministerio de Defensa. Muchos artículos se han centrado en el despilfarro de recursos estatales para el pago del alquiler por parte del Ministerio de Defensa para el utilizo de suelos de otras entidades públicas, mientras que muchas de las propiedades del Estado, o del propio EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 69 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN concretos de reutilización de las propiedades militares, sin olvidar las “normativas” y las acciones emprendidas, por la Agencia del Dominio Público, en la gestión de los activos pertenecientes a las administraciones públicas 65 . Otro acontecimiento que impulsó estos procesos, con grandes repercusiones en la sociedad italiana, sobre todo, en ámbitos académicos vinculados con la arquitectura y el urbanismo, fue la aprobación de la Ley de Finanzas de 2007 (Ley n. 296 de 27 de diciembre de 2006). Esta Ley introdujo el llamado Valore Paese, es decir, un programa inédito para proceder a la puesta en un mercado de los bienes inmuebles públicos del Estado y de otras administraciones públicas 66 . De ahí que los investigadores en temas urbanos comenzaran a prestar atención a las cuestiones del “abandono” y “reconversión” del patrimonio público inmobiliario, incluso, militar, como oportunidad para definir, e implementar, estrategias específicas de “regeneración urbana”, en el marco, todo ello, de “desarrollos territoriales” que afectaban tanto a ámbitos centrales como periféricos (Ponzini, 2008). En este contexto, en el ámbito académico se organizaron diversos eventos, llevándose a cabo publicaciones en temas de gestión del patrimonio público inmobiliario, sin olvidar el de tipo militar, incluso desde el punto de vista de la Historia Urbana, involucrando especialistas procedentes de las disciplinas interesadas en estos temas, incluso, fuera del ámbito académico, aquellos que se movían en el mundo laboral. Por lo que respecta a los “inmuebles públicos”, destacamos dos acontecimientos. El primero de ellos se refiere a la Conferencia Un plan para las ciudades (Roma, 3 de abril de 2012, promovido por la Asociación Nacional de Constructores Ediles, A.N.C.E. 67 ), que dedicó algunas ponencias a la cuestión de la venta de los inmuebles públicos. El segundo, fue la Sesión dedicada a la Ministerio de Defensa, quedán abandonadas desde hace décadas. Por una reseña de artículos publicados en periodicos italianos durante la primera década de 2000 se remite a la tesis de laurea triennale de Federico Camerin (2011: 209-225). 65 Por una reseña de la prensa sobre las iniciativas de la Agencia del Dominio Público italiana se remite a: http://www.agenziademanio.it/opencms/it/comunicazione/rassegnastampa/ 66 Por un análisis sobre la herencia y los resultados obtenidos en el ámbito de la reconversión de las propiedades militares a partir del programa Valore Paese a más de 10 años de su introducción, se remite a Gastaldi y Camerin (2017d). 67 Cuyo contenido ha sido publicado en un número especial de la revista internacional Techne, de la Italian Society of Architectural Technology (Palumbo, 2012). El número monográfico se ha ocupado de las cuestiones de enajenación del patrimonio público inmobiliario prevalentemente con un enfoque basado en la arquitectura tecnológica y de la necesidad de recurrir la ayuda de otros “saberes científicos” (como aquello proveniente de la disciplina urbanística) para salir de sus límites disciplinarios al abordar la complejidad del problema de la gestión del patrimonio público inmobiliario en sus diferentes valores. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 70 Protección, gestión y valorización de los bienes inmuebles públicos, en el marco de la XVI Conferencia Nacional de la Sociedad Italiana de Urbanistas (SIU), titulada Planificación urbana para un crecimiento diferente. Aporía del desarrollo, salida de la crisis y proyecto del territorio contemporáneo (Nápoles, 9-10 de mayo de 2013) 68 . En el ámbito de la Historia Urbana, en Italia dos han sido las Conferencias que han centrado la atención sobre las propiedades vinculadas con el Ministerio de Defensa: - primero, el evento Esercito e città dall’Unità agli anni Trenta desarrollado en la ciudad de Spoleto, en la Región Umbría, de 11 a 14 de mayo de 1988 (Aa. Vv., 1989a e 1989b). El evento se ha basado en el análisis de cinco temas principales con el objetivo de entender el sentido y la importancia del papel político, institucional y económico-social que las Fuerzas Armadas italianas han tenido dentro de la intervención estatal en la organización y el desarrollo de la sociedad italiana posunitaria, entre la Unificación del Estado italiano y la década de 1930. Se trata de los siguientes: “El sistema militar italiano”; “La cultura y el papel social del oficial militar”, “Cuarteles, soldados y población”; “Asentamientos militares y transformaciones urbanas”; “Gasto público, inversiones y procesos de valorización económica” - segundo, y en estrecha relación con la primera Conferencia, algunas de las intervenciones relativas a la conferencia internacional Difesa, costruite, amministrate. La città e i militari in età contemporanea (organizada por la Asociación Italiana de Historia Urbana) de septiembre de 2007, han sido divulgadas en un número específico de la revista “Città e Storia” editado por Savorra y Zucconi (2010), enfocándose en las cuestiones relativas exclusivamente a la relación entre el utilizo de los espacios y la cultura militar en las ciudades italianas del siglo XIX 69 . Las dos conferencias recogen unas reflexiones amplias y articuladas sobre los temas urbanos de la ciudad italiana en un arco temporal de más de 68 Gaeta y Salvoldi (2013) han coordinado este trabajo, que ha recogido experiencias sobre diferentes tipologias de patrimonio público (arqueológico, cultural, militar y viviendas públicas). Por un lado, las experiencias relatadas en la conferencia revelan límites cognitivos, regulatorios y administrativos que no han sido resueltos durante varias décadas en ámbito estatal y local y, por el otro, identifican estrategias, procesos e instrumentos para devolver el valor público, social, urbano y económico al patrimonio público en estado de abandono y de infrautilización. 69 Dejando para el futuro una eventual publicación relativa, esta vez, a los temas del siglo XX. Sin embargo, esta intención no se ha concretado. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 77 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN apoyándonos en diversos casos de estudio, que, sobre la base de un conocimiento puntual de los cuarteles del Ejército, a través de su historia, sus características técnicos-constructivas y estructurales, el contexto urbano y las características propias del interior del recinto, se podrían elaborar propuestas de rehabilitación de los edificios respetando su identidad histórica. Otro estudio a destacar se recoge en el controvertido libro editado por Melandri y Semenzato, activistas del antiguo partido “Democrazia Proletaria”, de extrema izquierda 79 . En este libro se reseña, por primera vez, la localización geográfica de tres ramas de las Fuerzas Armadas italianas, el Ejército de Tierra, el Ejército de Aire, la Armada, en italiano, Esercito Italiano, Aeronautica Militare, e Marina Militare), además de la presencia estadounidense en el país. Contamos, también, con unos estudios regionales que hacen referencia a aquellos territorios en los que se acumula una alta presencia militar. Se trata de las Regiones de Friuli-Venecia Julia y Véneto. Para el primer caso, el de Friuli- Venecia Julia, se han editado dos libros. Nos referimos a la investigación que lleva por título, Un paese di primule e caserme, la cual ha sido llevada a cabo por el Estudio de Arquitectura Corde Architetti Associati (2011-2014, resumida en el manuscrito editado por Santarossa y Scirè Risichella en 2016). Es de destacar, también, el trabajo Fortezza FVG, editado por Baccichet (2015). En Friuli se han individualizado 285 instalaciones militares abandonadas por las Fuerzas Armadas 80 , cuya superficie es de 9.811.245 m2. Se trata de cuarteles, con sus áreas anexas, cuya superficie en desuso asciende a 3.716.371 m2 (38%); edificios militares, 3.049.570 m2 (31%); fortificaciones, 1.502.661 m2 (15%); infraestructuras militares, como rutas para vehículos militares y aeródromos, con una superficie de 1.176.712 m2 (12%); áreas militares genéricas, campos de instrucción y de prácticas, polígonos de tiro y otros terrenos genéricos, que disponen de 184.700 m2 (2%); depósitos de municiones y polvorines, equivalentes a 181.231 m2 (2%) 81 . 79 Por una historia del antiguo partido de extrema izquierda se remite a Gambetta (2010) y Pucciarelli (2011). 80 No hay información sobre las instalaciones actualmente en utilizo. 81 La otra Región italiana militarizada es la Cerdeña que, en 2006, ha publicado un censo de las propiedades militares presentes en la isla, por un total de 168 bienes (Regione Autonoma Sardegna, 2006). Sin embargo, en el informe regional, el único publicado por un ente territorial en Italia hasta 2018, no se ha podido recoger todos los datos (como la superficie territorial de las áreas) debido a las restricciones de acceso a la información, por eso el censo se puede considerar parcial. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 78 En el segundo caso, el de Véneto, Gastaldi y Camerin (2018) se han ocupado de realizar un censo actualizado, al año 2017, de las instalaciones militares pertenecientes a Aeronautica Militare, Esercito Italiano, y Marina Militare. En el año de la caída del muro de Berlín, este territorio regional contaba con la presencia de 240 áreas militares, extendidas en un sector de unos 32.005.257,40 m2. Hoy día, del conjunto de las instalaciones objeto de estudio, solamente 89 son, todavía, de propiedad del Ministerio de Defensa, lo que representa, aproximadamente, el 37% del total. El resto, unas 151 instalaciones, poco menos del 63%, han sido abandonados. Frente a las 89 zonas que aún posee la Defensa, solamente 66 están, realmente, ocupadas por soldados, mientras que la parte más significativa de las propiedades militares, unas 109 instalaciones, el 46% del total, se encuentran, actualmente, en estado de abandono o infrautilizadas. Al año 2017, se han reconvertido 33 propiedades, llevándose a cabo proyectos de reconversión parcial en tan sólo 19 casos. En 10 de estas 33 áreas se están desarrollando las obras correspondientes, y en dos de dichas instalaciones se han demolido los artefactos militares allí existentes, habiendo sido objeto de un proceso específico encaminado hacia la restauración de concretos “sistemas ecológicos”. En ámbitos académicos se han diversificado las experiencias enfocadas hacia el estudio de las propiedades militares. El Politécnico de Milán se ha ocupado de las áreas militares de dos ciudades de Lombardía. Nos referimos a Piacenza y Milán. Por lo que se refiere al primer caso, se ha redactado un masterplan coordinado por Infussi e Pasqui (2010). El objetivo principal del mismo ha sido contribuir al planeamiento y construcción de un escenario futuro que implicase la reutilización de 450.000 m2 de propiedades militares, definiendo principios, criterios y directrices, para la viabilidad del proyecto, con una perspectiva de crear nuevos espacios de interés colectivo, en relación con las estrategias establecidas en el Plan Regulador General de la ciudad. En interrumpirse la colaboración con el Ayuntamiento de Piacenza, un equipo de trabajo vinculado con el Politécnico Milán, coordinado por Neri (2014) y Pugliese (2016) 82 , se hace cargo, a partir de 2012, de analizar las instalaciones militares 82 Y de varios expertos, entre los cuales destaca Montedoro (2016), responsable de un proyecto de participación pública para la definición de las áreas públicas del antiguo cuartel Mameli, de 117.000 m2. Por la reseña de los libros de Neri (2014), Pugliese (2016) y Montedoro (2016) se remite a Camerin (respectivamente 2018b, 2018c y 2018d). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 79 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN en la misma ciudad milanesa. Los objetivos seguían siendo proporcionar pautas sólidas, desde un punto de vista arquitectónico y urbanístico, para los nuevos usos de los cuarteles milaneses 83 . Otras reflexiones han sido recogidas en una edición especial de la revista Urbanistica Informazioni, número 239-240, coordinado por Baiocco y Gastaldi (2011: 24-45), a propósito de casos específicos de áreas militares abandonadas, o por abandonar, con el objetivo de ser reconvertidas. Se trata de áreas localizadas en algunas capitales de provincias italianas, como Génova, La Spezia, Macerata, Messina, Milán, Roma, Trieste y Venecia. En este trabajo se evidencian las oportunidades, las inercias y, en general, los retrasos y la inadecuación de las políticas públicas de los Gobiernos italianos, cuando de la “escala estatal” pasamos al control municipal 84 . Generalmente, los procedimientos para la reconversión de las instalaciones militares se describen como oportunidades para implementar nuevas acciones desde la Planificación Urbana, incluso, para la reconfiguración de las áreas centrales de alto valor simbólico, o como una posibilidad para hacer frente a nuevos procesos de consumo del suelo. Los artículos que componen esta publicación, centran su atención en procesos concretos de reconversión de grandes propiedades militares entendidas como iniciativas que fomenten la cooperación y la coordinación entre los actores involucrados, abriendo nuevos escenarios de transformación urbana para las ciudades italianas. Sin embargo, han sido pocos los autores que han intentado centrar la atención a “escala global”, es decir, ampliando perspectivas de estudio, detallando hipótesis interpretativas de los procesos acaecidos a nivel nacional. En este contexto, se insertan otros trabajos de Gastaldi y Camerin (2012, 2016, 2017a, 2017c), los cuales intentan reconstruir la complicada historia del proceso de abandono y regeneración de las propiedades militares, a partir de la normativa de principios de los años noventa 85 , de cómo dicha normativa abre el camino, 83 Identificados como “áreas de transformación urbana” por el Plan General de Ordenación Urbanística milanés, el llamado “Piano di Governo del Territorio”, cuyas previsiones indican solamente algunas directrices generales con relativos índices de nueva construcción y las posibles nuevas destinaciones de uso (Comune di Milano, 2012b). 84 Otras contribuciones ponen en relieve los aspectos más destacados de algunos proyectos de reconversión en curso, por ejemplo el cuartel Montelungo-Colleoni en Bergamo de 19.315,57 m2 (Bellini, 2016) y las áreas militares ubicadas en la capital de provincia de Cagliari (Perelli y Sistu, 2015) y de Udine (Conti y Pellegrini, 2013; Conti, La Varra, Petriccione, Tubaro, 2017). 85 Para profundizar el análisis de la normativa que afecta los bienes militares para enajenar entre 1990 y 2015 se remite a Quarta (2016: 617-621) y Gastaldi y Camerin (2012: 442-452; 2017a: 107-110). Por una LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 80 administrativamente hablando, hacia el desmantelamiento-abandono- regeneración de las mismas. Por el otro lado, Gastaldi y Camerin (2017d) analizan el estado de la cuestión referida a los programas nacionales que afectan a los artefactos militares, así como el papel encomendado a los actores involucrados en la gestión de las propiedades militares, como es el caso de la Agencia del Dominio Público y del Ministerio de Defensa. Se analizan, también, las relaciones que existen entre entes territoriales y capital inmobiliario-financiero, poniendo en evidencia los vínculos problemáticos entre las “políticas urbanas”, la implementación de la legislación y las dinámicas del mercado inmobiliario, todo ello, en un período de crisis del sector de la construcción (Gastaldi y Camerin, 2017a: 110-112). De estas relaciones surgen, en efecto, las expectativas, y las “especulaciones”, sobre el futuro uso de las propiedades militares, así como el ”atractivo” que representan. En la misma línea de investigación, que subraya las inercias de los procesos de reconversión de los activos militares, se encuentran los trabajos de Artioli, tanto para el caso italiano (2016a), como para el caso francés (2016b), comparando las experiencias en ambos estados (2012 y 2016c). Sus investigaciones ponen en relieve que el desmantelamiento-abandono, y la correspondiente trasformación de las propiedades militares, han sido fomentados por tres procesos involucrados con los cambio acecidos en las políticas públicas, nacionales y locales. Son estos: - las reformas de las políticas de la Defensa, especialmente, tras la suspensión del servicio militar obligatorio 86 ; - la propuesta de nuevas políticas para reformar la administración estatal, en paralelo a la venta de bienes inmuebles públicos, haciendo de los procesos de intervención en los activos militares su mecanismo por excelencia. En el caso francés, por ejemplo, fue implementado por la Mission pour la Réalisation des Actifs Immobíliers, en 1987, y en el caso italiano con la creación de la Agencia Estatal de Propiedades, en 1999, especialmente, con la sucesiva task force del Ministerio de Defensa (2014); reseña sobre la normativa se remite a Corte dei Conti (2017: 69-98) 86 En Francia ha sido suspendido en 1996, en España y en Italia ha sido abolido en 2001, mientras en Alemania solamente a partir de julio de 2011. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 81 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN - la difusión de políticas de “regeneración urbana” en las ciudades, basadas, habitualmente, en la puesta en marcha de proyectos a gran escala, lo que implica la reconversión de “áreas en abandono”, especialmente, de origen industrial, ferroviaria, incluso, militar. De hecho, Artioli centra su estudio en la relación entre estos procesos, entre las negociaciones y los conflictos que enfrentan a los diferentes intereses en juego, interesándose por las conexiones entre la “reestructuración del aparato administrativo” del Estado y la que se corresponde con la “estructura espaciomorfológica” de las ciudades. Sus trabajos enfatizan el hecho que una misma propiedad militar puede concebirse como una “estructura administrativa obsoleta”, o como un “ingreso financiero potencial” para el presupuesto público, incluso, como un “recurso para la regeneración urbana y las políticas de desarrollo urbano y territorial”. Entre los varios autores reseñados, Artioli, Camerin, Gastaldi y Camerin, y Ponzini y Vani, son los primeros que, verdaderamente, ponen en evidencia la incapacidad de la administración pública italiana, estatal y local, a la hora de gestionar las “políticas públicas” en su relación con los problemas urbanos a resolver, en el marco jurídico que les sirve de referencia. Existe una tendencia general, en el marco de los estudios urbanos italianos reseñados, que subraya la importancia del “cuartel como objeto de estudio” 87 , en cuanto esta particular tipología de propiedad militar se caracteriza, en general, por una calidad arquitectónica y urbanística que, hoy día, es difícil de encontrar en el tejido urbano consolidado de las ciudades, lo que la hace muy atractiva desde un punto de vista inmobiliario. Se trata de recintos de grandes dimensiones, beneficiados con una localización central, asistidos por un sistema de “movilidad urbana” apreciable, sobre todo, por el ferrocarril, en contextos de alta y baja densidad edificatoria, equipados con grandes superficies de áreas verdes. Son edificios que destacan en el paisaje urbano, caracterizados por una identidad fuerte, dotados de historia, cuyos valores arquitectónicos, paisajísticos, simbólicos e identitarios, son testimonio de las memorias individuales y colectivas del siglo XIX y XX. 87 Bien sintetizado por Cantera Montenegro (2006), aunque con referencia al caso español. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 82 No obstante, otros autores afirman que las propiedades militares, las de carácter público, en general, han generado importantes aportaciones a las economías locales, sobre todo, gracias a las transferencias del Gobierno Central, lo que ha proporcionado, implícita o explícitamente, trabajo a muchas personas (Turri, 2014: 437; Gastaldi, Camerin, 2016: 99; Mellano, 2016: 910). En Italia, sin embargo, no se han llevado a cabo análisis específicos a propósito de los efectos económicos que han desplegado las instalaciones militares en el territorio donde se localizan. Solamente Licata (2006), en su estudio sobre una posible conversión de la base militar NATO de Aviano, en Pordenone, demuestra que, objetivamente, no hay evidencias de los posibles beneficios económicos derivados de la presencia de grandes infraestructuras militares, argumentando el bloqueo y el retraso económico del territorio que ha visto como su desarrollo se ralentizaba por causa de la ocupación de una gran cantidad de suelo por parte de los militares. Lo que no se suele plantear, generalmente, en el campo de investigación que aborda el proceso de construcción, desmantelamiento y abandono, de las instalaciones militares, es que, detrás de las operaciones “irrespectuosas” que se llevan a cabo sobre el patrimonio militar construido-heredado, se esconde la “mano invisible” del capital inmobiliario-financiero. Capital cuyos intereses se deslizan por prácticas que sólo buscan su “reproducción”, destruyendo las instalaciones abandonadas para reconstruir, sobre el suelo así liberado, nuevos tipos arquitectónicos dotados de altos índices de edificabilidad que responden a la “reorganización espacial” que se impone en dichos lugares. Síntesis del recorrido emprendido Una vez reseñados los trabajos que se han emprendido en torno a las áreas militares, tanto por lo que se refiere a su construcción histórica como a su “regeneración”, los aspectos más destacados que resaltan de dicha reseña son los siguientes. Primero, la heterogeneidad y complejidad de los temas relacionados con los asentamientos militares. No obstante se trate de una tipología de propiedad de suelo aparentemente ajena de la sociedad civil, se revela a la vez como una de las componentes que más afecta el proceso de construcción y reproducción EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 83 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN de la ciudad. La restitución de estas piezas de territorio abarca un vasto abanico de asuntos, sea antes sea después de la decisión institucional que decreta su inutilidad para la finalidad militar. En particular, bajo el punto de vista arquitectónico y urbanístico, los temas son similares a aquellos otros que afectan las demás tipologías de grandes propiedades urbanas (ferroviarias, industriales, mercados, etc.). De hecho, como se ha visto a lo largo de este capítulo, estos asuntos remiten a la cuestión de los “brownfields” y la recuperación de “sistemas ecológicos”, de los “commons” y las prácticas de “commoning”, la “participación ciudadana”, etcétera, en general, a la regeneración de ámbitos urbanos y territoriales. Para demonstrar las implicaciones de las diferentes cuestiones que caracterizan y influyen los procesos de abandono y regeneración de las áreas militares (y a partir de las cuales éstos surgen), y éste es el segundo aspecto destacado del trabajo realizado, en la reseña se han incluido unos análisis de casos de estudios concretos. Se ha tratado de analizar, brevemente, los procesos de materialización, abandono y regeneración de algunas instalaciones militares para el entendimiento de sus oportunidades e inercias. El intento de agregar al “estado de la cuestión” unas casuísticas concretas se debe a una doble razón. Primero, debido a la falta de estudios realizados en Italia (y en el contexto europeo) sobre unas temáticas de relevante importancia en la ordenación del territorio urbano y periférico. Segundo, estos ejemplos, escogidos entre otros debido a la experiencia personal del Autor y de trabajos de campo y de desk research, testimonian la necesidad de utilizar el relato de los hechos para sustituir la reseña de un estudio científico que, en estos casos, no se ha realizado. La historiografía no lo es todo en el quehacer científico y esto es otro punto fundamental de la tesis, que reivindica la “observación”, el “trabajo de campo”, como “documentos” de trabajo. Tercero, se ha puesto en evidencia que el fenómeno de abandono remite a diferentes razones, entre las cuales las cuestiones internas a la organización del Estado y de las propias Fuerzas Armadas y externas, en el contexto geopolítico internacional. Sin embargo, en la reseña se pone énfasis a otro factor que provoca el vaciamiento y el abandono, que se denota como si fuese una estrategia escondida, es decir las demandas del “modelo urbano de la renta del suelo”. De hecho, como ha sido subrayado por Insolera (1989) y Mas Hernández LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 84 (2003), este último aspecto es muy relevante a la hora de analizar el proceso de construcción de la ciudad hacia el siglo XXI. El trabajo de investigación posiciona su línea de investigación para concretar algunas de las consideraciones de los dos autores. El intento es demonstrar, a través del recorrido emprendido en los capítulos sucesivos, cuales son las dinámicas de la ciudad, y del territorio en general, que la relación entre presión inmobiliaria, vida urbana y agentes inmobiliarios impone en el tratamiento del patrimonio histórico heredado y en su tejido social y económico. En la tesis se irá demonstrando si se está procediendo a verdaderos procesos de posesión-privatización de “áreas de titularidad pública” o si se va a atribuir un “valor de uso” a estos bienes inmuebles. Para hacer eso se toma en cuenta el problema introducido por Stanghellini (2003) sobre la asignación del “valor de mercado” a las propiedades militares, según el cual la asignación de este valor no se puede remitir simplemente a la lógica del mercado inmobiliario, en cuanto las instalaciones militares son bienes públicos, cuya apreciación en el mercado no refleja el valor que la colectividad les atribuye 88 . Se trata de entender, en este caso, de que manera se desarrolla el proyecto urbano de gran alcance. Y, como consecuencia, si la modalidad de concebir y gestionar los patrimonios militares se acerca, superpone, o se evolve, respecto a lo que ha pasado con aquellas otras grandes propiedades de suelo urbano, sobre todo las estaciones ferroviarias y las instalaciones industriales. En el ámbito de los estudios urbanos, incluso aquello específico de la Historia Urbana, si bien se han planteado unos estudios históricos de los asentamientos militares y su influencia en la ciudad decimonónica y de la primera parte del siglo sucesivo, se denotan escasos análisis en la fase temporal sucesiva. Uno de los intentos de la tesis es rellenar este “vacío” basando la investigación en un momento histórico que empieza a partir del proceso de desindustrialización, y se consolida después del fin de la Guerra Fría, hasta la actualidad. Todo eso en continuidad con algunas de las cuestiones planteadas por parte de Italo Insolera y Mas Hernández y de aquellas evidenciadas por parte de Artioli, Camerin, Gastaldi y Camerin, y Ponzini y Vani. De ahí que surgen unas preguntas. ¿Podemos encontrar en las últimas décadas, caracterizadas por el abandono y regeneración militar, unos hechos históricos que se hayan ya 88 Aunque sin entrar en el mérito de los métodos estimativos utilizados por el académico italiano. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 85 CAPÍTULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN evidenciado en el periodo anterior a la Segunda Guerra Mundial en el proceso de construcción de la ciudad y materialización de las instalaciones hoy en día en desmantelamiento? ¿Cómo evoluciona la ciudad al encontrarse con nuevos contenedores públicos vaciados de su función, en este caso militar? Es decir, ¿de qé manera la presencia de las grandes propiedades militares ha influenciado el mercado inmobiliario del ámbito a su alrededor? Y, sobre todo, en un contexto urbano siempre más global en que el modo de producción capitalista se ha apropiado de los espacios tradicionales posindustriales para transformarlos en espacios de renta, ¿cómo se actua la reconversión de las propiedades militares? ¿Qué tipo de “cualificación urbanística” han asumido (o asumirán) las zonas urbanas afectadas por el abandono y desmantelamiento militar? Debido al particular momento histórico en que se materializa el capital en suelo militar para ser destinado a otro uso, y a la manera de aprovechar esta “ocasión”, si a través de su valor de renta o de uso, ¿la regeneración de la ciudad italiana se va a configurar como una evolución del modo de producción capitalista, de desposesión, destrucción del patrimonio heredado y segregación socioeconómica, en continuidad con el pasado? ¿O, en vez, a través de las reconversiones de los patrimonios militares se puede establecer una nueva fase urbana más igualitaria? Es en este sentido que la tesis intenta seguir una línea de investigación en continuidad con algunos análisis realizados en las grandes propiedades militares como “herencias patrimoniales” (Cacciaguerra y Gatti, 2009; Turri, Cappelletti, y Kakolyris, 2014). Es verdad que las instalaciones militares no reconocidas oficialmente por sus valores culturales, arquitectónicos, paisajísticos, etc., ¿pueden ser más fácilmente utilizadas por parte del capital como lugares aptos para producir una renta más alta, procediendo a su gestión a través del proyecto arquitectónico y urbanístico? Si, por una parte, se ha procedido a introducir la posición del Autor del trabajo de tesis, de la línea de investigación adoptada para esta tesis, hay que subrayar los que no son los objetivos de tesis, partiendo de la reseña efectuada. La tesis no se centra en proceder a un censo de las áreas militares abandonadas en un determinado contexto geográfico, ni a reseñas los resultados de las iniciativas de reconversión de las propiedades militares enajenadas en Italia ni en Europa, tampoco de los efectos económicos de la presencia militar antes y después del abandono, así como de la participación ciudadana. Su objetivo no LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 86 remite a poner de relieve las cuestiones predominamente arquitectónica de sus estructuras, ni aquellas de su forma interior al recinto. Estos argumentos, sin embargo, son una parte de la investigación en cuanto se refieren a aspectos básicos para proceder con el análisis. Su finalidad es la de entender los procesos que afectan las grandes propiedades militares en su complejidad, que de momento nunca han sido reseñados en las investigaciones doctorales en ámbito europeo. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 93 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD acciones, cuando aún le resta un periodo de tiempo importante en el desarrollo de la actividad que está en el origen de un primer asentamiento industrial. Al detentar, dichas industrias, una localización relativamente central, les permite, con la puesta en un mercado de su capital en suelo, trasladarse a otros lugares de la ciudad, “polígonos industriales” adaptados para tales fines, modernizando sus instalaciones y sus procesos productivos. Es algo semejante a lo que hemos comentado con los Colegios Religiosos. Piénsese, en este sentido, que al tratarse de dos actividades muy diferentes entre sí, Instalaciones Industriales y Centros de Enseñanza, sus repercusiones en el proceso de construcción de la ciudad son muy semejantes, sobre todo, las que se derivan de la transformación de sus primitivas instalaciones. Los promotores de turno, por su parte, aquellos que están implicados en construcciones residenciales de lujo, o en productos terciarios, con el acceso a dichas propiedades, tienen el campo abierto para emprender tales empresas en los lugares previamente “desmantelados”. Este capital industrial parte, decimos, de su condición de “propietario”, lo que le permite incorporarse al proceso de “renovación” que se programa para el centro de la ciudad, siguiendo, en el mejor de los casos, el Planeamiento Urbano establecido. Pero no es sólo el Planeamiento quien impulsa estos procesos. Ello es, también, consecuencia de las dinámicas que se vinculan al “desarrollo urbano capitalista”, las cuales hacen del “centro” el campo de operaciones que permitan su reconversión en un espacio especializado y exclusivo. El camino iniciado por las antiguas industrias centrales, lo siguen, también, en su calidad de “propietarios”, las Estaciones Ferroviarias, Instalaciones Militares, Centros Religiosos, Colegios, Mercados...etc. La conformación de las grandes propiedades industriales está influenciada, de manera muy significativa, por la evolución de la técnica, por las exigencias que demandan los procesos de producción específicos para cada industria, sin olvidar que, al ser “grandes propiedades” ejercen, en quienes las detentan, un cierto “poder” sobre el “espacio urbano”, influenciando la manera de distribuirse las “rentas urbanas”. Estas exigencias han dado lugar a tipologías distintas para las industrias textiles, metalúrgicas, mecánicas, altos hornos, centrales térmicas, etc. En el siglo XIX, la Revolución Industrial contribuyó a la aparición de las primeras manufacturas que, en la medida en que no han podido localizarse, la mayoría de ellas, en la propia ciudad, por aquel entonces, en su LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 94 Casco Antiguo, han conformado, junto a su localización, la residencia obrera, nuevos núcleos vinculados con estas implantaciones industriales. Al auge de la burguesía del siglo XIX corresponde el crecimiento de la ciudad que, como ha acaecido en Barcelona, obliga a las nuevas industrias a buscar localizaciones más allá de las expectativas de crecimiento “programadas” en origen. Para el caso de Barcelona, sirva de ejemplo el actual barrio del Poblenou. Las primeras grandes industrias, cuya rentabilidad no exigía una posición central, con la paulatina expansión de ciudad existente permitieron que su posición periférica originaria, al ganar “centralidad”, adquiriese un alto valor en el marco de un “mercado inmobiliario” que está marcado por el “valor de opinión” que recae sobre los bienes urbanos, sobre todo, los lugares que ocupan (Halbwahs, 1950). El traslado de las industrias, desde sus originales posiciones espaciales periféricas, hacia otras más alejadas, les ha permitido, como hemos comentado, renovar y modernizar sus instalaciones, aprovechando los beneficios derivados de su “capital en suelo”. Se trata de un proceso que, de alguna manera, desemboca en las actuales intervenciones de “regeneración urbana”, ya que este tipo de operaciones se identifica con la última versión de los cambios que protagonizan, entre otras, determinadas propiedades de origen industrial. - Las Propiedades Ferroviarias. El ferrocarril, por su parte, se expresa a través de una vinculación muy estrecha entre las Estaciones que ubica en los espacios urbanos, junto con las infraestructuras de comunicación y movilidad que las acompañan, y la ciudad misma, ejerciendo una influencia decisiva en su proceso de construcción. El ferrocarril ha sido el medio de comunicación que más se ha involucrado, desde sus orígenes, en una determinada manera de entender la ciudad, contribuyendo, de alguna manera, a la conformación de sus “zonas centrales”, al impulsar la aproximación a dichos lugares, condicionando, de manera sobresaliente, su desarrollo urbano, el cual se ha materializado y expandido a sus territorios adyacentes, lo que proporcionó, en su día, toda su lógica al fenómeno de crecimiento y extensión de la ciudad. Desde un punto de vista urbanístico es trascendental la posición de las Estaciones Ferroviarias, convertidas, por entonces, en las grandes puertas de la ciudad. Como “gran propiedad”, el espacio ferroviario ha tenido un peso decisivo en la conformación de la estructura EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 95 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD urbana de las ciudades, interviniendo en cuestiones de vialidad, al condicionar las nuevas formas, funciones y contenidos, de las calles, avenidas, bulevares...etc., que se incorporaban a la ciudad. Las Estaciones Ferroviarias, en origen, se localizaban en lugares si no muy céntricos, al menos, muy accesibles al centro de la ciudad, contribuyendo a su desarrollo espacial, a su crecimiento material, en la medida en que “atraían” dicho crecimiento hacia sus posiciones. Con el paso del tiempo, este protagonismo del Ferrocarril fue adquiriendo otro tipo de connotaciones. Su función, como puntos neurálgicos de la ciudad, comenzó a ponerse en duda, al menos, el significado de dicha categoría. De dichas Estaciones, en efecto, y una vez que entran en crisis las funciones para las que fueron requeridas, comenzó a no valorarse tanto su posición estratégica como “servicio público” (lo que había sido, desde sus orígenes, su función más destacada), en favor de su disponibilidad, es decir, la del “suelo” que constituía su soporte material. Todo eso para reconvertir “estación-infraestructuras-lugar” en los referentes de las “nuevas centralidades” que exigía el “modelo de ciudad” que estaba apostando por convertir la “ciudad existente” en el “centro” de un amplio territorio. Es el momento de apostar, o provocar interesadamente, un proceso de obsolescencia que desembocase en su desmantelamiento, impulsando su reconversión siguiendo “técnicas regeneradoras” precisas y contundentes. Con las Estaciones y demás instalaciones Ferroviarias, en efecto, una vez desposeídas de sus funciones originarias, proporcionan una disponibilidad de “suelo” que permite subvertir el orden urbano que condicionaban desde su incorporación originaria a la ciudad. De ser lugares cuya influencia en el desarrollo de la ciudad, a la que se incorporaron, fue determinante, hasta el punto de identificar el Ferrocarril con un “modelo de ciudad” preciso, hemos pasado a otra manera de entender esa relación. Ahora, no es el Ferrocarril el que condiciona, sino la ciudad la que lo requiere, sobre todo, los despojos de su desmantelamiento, como “lugares” que, al disponer de grandes cantidades de suelo, de “grandes propiedades”, están en disposición de ser reconvertidos para atender exigencias de “centralidad” que permitan materializar “espacios de renta”. Lo que ha actuado, por tanto, como acicate del cambio no es lo que ha representado, cultural e históricamente hablando, el Ferrocarril, sino su condición de propiedad, de “capital en suelo”. Las Estaciones Ferroviarias, hoy día, son espacios para desmantelar y vaciar, LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 96 es decir, lugares a clausurar y reconvertir. Su titularidad suele recaer en grandes compañías estatales con una relevante capacidad de influencia y de negociación con las administraciones públicas, de modo que, en alianza con éstas, nada impide alterar el planeamiento urbano para poder proceder a la gran reconversión. - Las Propiedades Militares. Las grandes propiedades militares se manifiestan mediante “edificios gubernamentales”, como es el caso de las sedes de los ministerios de defensa; “cuarteles”, procedentes, en algunos casos, de antiguos hospitales y edificios religiosos entregados al Ejército, localizados, generalmente, en los centros de las ciudades; edificios de nueva construcción, utilizando solares vacíos ubicados a lo largo de la línea perimetral que rodea la ciudad; “almacenes y espacios para la producción de armas” que, a menudo, integran áreas para el entrenamiento y para la logística. La ubicación de todo este tipo de instalaciones se lleva a cabo, en la mayoría de los casos, en la periferia más inmediata a la ciudad, donde son habituales la presencia de grandes propiedades, lo que permite su aprovechamiento, a bajo precio, para edificios con destino militar. Su presencia, en dichos lugares, impulsa determinadas transformaciones urbanísticas, específicos procesos de urbanización, apoyándose en infraestructuras existentes de acceso a la ciudad, también, en las que se identifican con el ferrocarril. A finales del siglo XIX, y durante gran parte del siglo XX, la presencia de las instalaciones militares en suelo urbano provocó debates entre las autoridades estatales y locales, en un momento histórico en que las administraciones locales estaban intentando intervenir más activamente en cuestiones urbanísticas. En unos casos, la realización de las instalaciones militares se adaptó a la trama urbana existente, por indicación de los municipios, mientras en otros se produjeron intensas negociaciones. Sirva de ejemplo, el caso de los cuarteles de Milán durante el Fascismo (Poli, 2016). Todo el proceso de construcción de las instalaciones militares, recorre un largo periodo histórico que comienza a dar síntomas de decadencia durante las dos últimas décadas del siglo XX. La merma en el uso de las instalaciones militares suele estar relacionada, en general, con la diversidad de reformas e intereses que afectan al uso del territorio. Entre ellas, las reformas EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 97 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD administrativas que protagoniza el sector público, incluyendo la militar, por razones derivas del déficit presupuestario del Estado, de todas sus administraciones territoriales. También, las consecuencias geopolíticas derivadas de la caída del Muro de Berlín, sin olvidar las reformas implicadas en la racionalización de las Fuerzas Armadas. No menos importante son las expectativas especulativas que se derivan de la posición estratégica que detentan las grandes propiedades militares, entendidas como posibles “capitales en suelo” con capacidad para rentabilizarlas instrumentando “grandes proyectos urbanos”. Es a partir de todo esto cómo se inician los procesos de “desmantelamiento” de dichas instalaciones como primer paso para impulsar mecanismos “regeneración urbana”, aprovechando su obsolescencia funcional y el hecho de haberse procedido a su vaciamiento. Su posición, en una primera “periferia histórica”, facilita la “regeneración” que se programa sobre dichas instalaciones, dada la “centralidad” relativa de la que gozan. Un ejemplo de esta dinámica se puede observar con los cuarteles de vía Guido Reni en Roma que, tras su construcción, a principios del siglo XX, para finalidades militares, han condicionado el desarrollo del Barrio de Flaminio. Una vez iniciado el proceso de infrautilización y abandono de las instalaciones militares allí presentes, el Barrio de Flaminio ha asumido su condición de ámbito urbano capaz de “capitalizar” la gran cantidad de “suelo liberado” del que dispone. De esta situación se ha pasado a aquella otra en la que se contempla la puesta en marcha de un “gran proyecto urbano” enmarcado en el desarrollo del capital que demanda una ciudad como Roma. A partir de una “gran propiedad”, la cual ha sido excluida de cualquiera tipo de relación con la sociedad civil, por lo que se refiere a sus demandas concretas como colectivo, se ponen en marcha operaciones inmobiliarias que no hacen más que recrear procesos de “segregación urbana”, al aumentar el valor de unas zonas sobre otras, impulsando, para ello, la privatización de bienes públicos sirviéndose de su posición favorable en el conjunto de la ciudad. El Capital Comercial como generador de la Gran Propiedad. Si el capital industrial impulsa específicos procesos de “regeneración urbana”, por su condición de “propietario”, otro agente importante, como es el LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 98 Capital Comercial, se comporta procediendo a la adquisición de las propiedades urbanas que necesita para localizarse en una posición central. Tiende, por tanto, a ocupar “zonas centrales” para desarrollar su actividad. Al contrario de lo que sucede con el Capital Industrial, este otro no basa su estrategia frente a la “regeneración urbana”, en el hipotético apoyo que le proporciona un capital en suelo que no posee, sino en la acción que implica apropiarse de pequeñas propiedades contiguas que va acumulando hasta conformar una Gran Propiedad sobre la que levanta un Gran Almacén. El Capital Comercial, en este sentido, alcanza dos objetivos: localizarse en “zonas centrales”, por acumulaciónapropiación de pequeñas propiedades, así como convertirse, a medio-largo plazo, en un gran propietario. Los procesos de “regeneración urbana”, en este sentido, no sólo se basan en el apoyo que les proporciona la “gran propiedad”, sino que, ellos mismos, por sus propias dinámicas, generan la “gran propiedad”, concentrando su dispersión, haciendo de la ciudad central un lugar dominado por unos pocos. Sirva de ejemplo, el proceso de construcción de “El Corte Inglés” de Madrid, el que está situado en los alrededores de la Puerta del Sol 97 . Este “capital comercial”, al contrario de lo que sucede con el “capital industrial”, se convierte en un gran propietario de suelo al final del proceso. El Corte Inglés, en efecto, fue adquiriendo pequeñas propiedades contiguas para agruparlas y construir un Gran Almacén 98 . Primero, adquirió dos propiedades, cercanas a la Puerta del Sol, en pleno centro de la ciudad de Madrid, sobre las que levantó su primer Gran Almacén, ampliándolo, sucesivamente, a medida que iba adquiriendo nuevas propiedades adyacentes. Se trata de un tipo de comportamientos que tiene que ver con los primeros procesos de transformación urbana que, de la mano del Capital Comercial, tuvieron lugar en la ciudad de Madrid. Estamos hablando de un fenómeno que ha tenido su culmine durante las década de 1960 y 1980. Hoy día, cuando el Capital Comercial se ha convertido en un Gran Propietario, su 97 En Italia un fenómeno similar tiene lugar con la creación de los “Unico Prezzo Italiano Milano Grandi Magazzini” (U.P.I.M.), convertido después de la segunda guerra mundial en el Grupo “La Rinascente- U.P.I.M.”. A partir de la primera adquisición en Milán en 1917 (se trata de la compra de todo un antiguo edificio del estilo art-deco cerca de Piazza del Duomo), U.P.I.M. se expande en todos los grandes centros urbanos del territorio nacional, contando con 55 grandes comercios en 1943 (Vadalà, 2017). 98 En seguida, a partir de la década de los sesenta, “El Corte Inglés” comienza su expansión por el territorio nacional con la inauguración de centros en Barcelona, Sevilla, Bilbao, etc. Hasta mediados de 1990, tiene lugar una fase de crecimiento del Grupo, marcada por la diversificación de su actividad comercial, que pasa a tomar posiciones en otros ámbitos de negocio. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 99 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD incidencia en el proceso de construcción de la ciudad es muy diferente. Ahora puede adquirir otras propiedades donde lo estime oportuno, actuando como si se tratase de un Gran Promotor Inmobiliario. El “capital comercial”, por tanto, parte de su condición de “no propietario”, aunque llega a convertirse en uno de ellos, habiendo llevado a cabo la conformación de grandes propiedades en los espacios centrales la ciudad. Probablemente, hoy día, el Corte Inglés es la primera empresa que más capital en suelo tiene en España. Y eso no porque tenga más superficies acumuladas, sino porque dicho suelo goza de una localización privilegiada, lo que quiere decir que está en posesión de una alta “renta diferencial”. El “capital comercial”, por tanto, se convierte en creador de “grandes propiedades” por exigencias de la propia “renovación urbana” que ha emprendido. Al contrario, decimos, del comportamiento del capital industrial, ferroviario y militar, ya que, en estos casos, se parte de una gran propiedad vinculada a una actividad concreta, ya sea productiva, de servicios, de defensa nacional, una actividad que, al entrar en obsolescencia, se convierte en un “capital en suelo” con el que emprender procesos concretos de “renovación urbana”. El Capital Inmobiliario-Financiero y su capacidad para adquirir suelo “operación a operación”. El Capital Inmobiliario-Financiero, constituido en torno al poder que sustentan, en origen, determinadas industrias vinculadas con entidades bancarias, como fue el caso, en España, de la Empresa Unión de Explosivos Riotinto 99 , se alza, también, como agente interesado en “reconstruir” determinadas “zonas centrales”, con el objetivo de ampliar el campo de sus intereses económicos más allá de los propiamente industriales a los que se dedicaba prioritariamente. Del mismo modo que algunas asociaciones de pequeños propietarios, como fue el caso de la “remodelación” de la Plaza de 99 En 1972 se aprueba el Plan de Reforma Interior del Antiguo Ensanche de Madrid, donde se ubica la llamada Colonia Maudes, en la calle Raimundo Fernández Villaverde, un conjunto de viviendas unifamiliares obreras construidas en 1931, determinándose, por exigencias del citado Plan, su sustitución por viviendas colectivas de lujo. A partir de este hecho, la Unión Explosivos Riotinto fue adquiriendo, una a una, dichas viviendas, hasta hacerse con más del 60% de la propiedad total de la Colonia, lo que necesitaba para liderar un proceso que desembocaría en la demolición de las mismas, abriendo paso a otro tipo de construcción más rentable. Sólo faltaba que el Ayuntamiento declarase dicha zona como “zona de reparcelación”, como así sucedió en 1975. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 100 Santo Domingo de Madrid 100 , quienes se pusieron de acuerdo en proceder a la “remodelación” de dicha Plaza, repartiendo sus beneficios en función de la cantidad de suelo aportado, proponiendo, para ello, un Plan Parcial que acabaría con los orígenes populares de aquel lugar madrileño. Como variante de este “capital inmobiliario-financiero”, podemos considerar a la Gran Propiedad que no está vinculada con una actividad concreta, que no es sostén de específicos procesos productivos o comerciales. Simplemente, se manifiesta como Propiedad, atendiendo, por tanto, a su condición originaria como “posesión que produce una renta”, en cuanto está concebida como espacio inmobiliario convertido en realidad anticipada. Ahora bien, para que se realicen los objetivos de este tipo propiedades se requiere la presencia de un emprendedor dispuesto a adquirirla para rentabilizarla. Se trata de una propiedad en estado puro. Estamos hablando de casuísticas que exigen inversiones financieras, con implicaciones inmobiliarias, ante las expectativas de poder ofertar grandes propiedades a futuros inversores. Se trata, en suma, de inversiones que se promueven porque se perfila una capacidad financiera para invertir, no tanto porque haya una demanda real. Se trata de un mercado específico que funciona con otra lógica, incluso, que la del propio mercado inmobiliario al uso. En este caso, se producen bienes singulares de alto valor, aquellos que demanda, por su poder atractivo, el capital en su vertiente global 101 . Atractivos, en el sentido de que son seguros y “líquidos” ante el eventual interés por recuperar el capital invertido. De hecho, las transacciones que se producen aportan, en general, grandes beneficios, sobre todo, de índole especulativo, no productivos. Valga como ejemplo paradigmático la llamada Operación Chamartín, planteada, en origen, en 1993, sobre un área de 180 ha que se localiza en torno a la Estación de Chamartín, al norte de Madrid. Esta gran 100 Fue en 1958 cuando se planteó un “Plan Parcial de Reforma Interior de la Plaza de Santo Domingo” de Madrid, aprobándose en 1967. Antiguos propietarios afectados, que se remontan a la apertura de una vía, hacia 1929, que pretendía unir la Plaza del Callao con la de Santo Domingo, ven una segunda oportunidad en la “remodelación” de este lugar, aportando sus propiedades en el marco de una Junta de Compensación que lideró el proyecto. Para ello, se elaboró el citado Plan de Reforma Interior, el cual fue aprobado en 1967. 101 Se trata del mecanismo llamado “buy to leave” (Fernandez, Annelore y Aalbers, 2016) porque el objetivo de estas acciones no es poner una función en estas propiedades, ni vivirlas ni alquilarlas, sino dejándolas “a la espera”. Especificadamente su función es crear una reserva de riqueza que puede recircularse con facilidad gracias a su liquidez. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 101 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD operación urbanística ha sido promovida por la entidad bancaria BBVA, para crear el “Distrito Castellana Norte” (Espelosín, 2013; Aa. Vv., 2018). Esta manera de entender, tipológicamente, la Gran Propiedad, no sólo se recreó, en sus orígenes, tal y como lo estableció Marx (El Capital. Crítica de la Economía Política. Volumen III, Sección Sexta. Capítulo XXXVII, “Cómo se convierte la ganancia extraordinaria en renta del suelo”. Edición del Fondo de Cultura Económica, México, 1946), sino que está, en la actualidad, recuperando, de alguna manera, los comportamientos observados por entonces (Aalbers, 2016). Esta manera de comportarse la propiedad, en una palabra, es la que más se aproxima a su condición de “capital en suelo”, por cuanto es utilizada como “moneda de cambio”, y como “garantía”, para emprender acciones bursátiles y financieras de todo tipo, más allá de las puramente inmobiliarias. El Capital en Suelo de la Pequeña Propiedad. Gran Propiedad-Pequeña Propiedad. Una relación de causa a efecto. Y, en medio de todos, el pequeño propietario, aquel que sólo tiene un edificio, o más, de los que obtiene una renta por razones de alquiler. Si los tipos de propiedad hasta ahora reseñados se presentan como los más altos representantes del quehacer inmobiliario, comprometidos, a su vez, con los poderes del Estado, necesitados de su apoyo a cambio de su servilismo ideológico, el “pequeño propietario” se comporta como un verdadero depredador, gestionando el suelo que posee, ya que para ellos lo construido no existe, ni siquiera los que lo habitan. Su obsesión es deprenderse de los inquilinos para tener vía libre que conduzca a la demolición del edificio de su propiedad. Los obstáculos que puede encontrar son múltiples, desde la posible “catalogación” que pese sobre los edificios, hasta las determinaciones derivadas del Planeamiento que afectan a las zonas donde se localizan, pasando por las posibles resistencias sociales que manifiesten su posición negativa a abandonar el lugar donde viven...etc. Pero, el pequeño propietario está para esto, para soportar la “suciedad” de un proceso del que se encarga con el objetivo de ofrecer el “solar” resultante a aquellos que tienen capacidad para producir el nuevo artefacto inmobiliario. El pequeño propietario podría comparecer, al final, como un promotor, pero lo más habitual es que su actividad se reduzca a la LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 102 “limpieza” del lugar que está habitado por quienes no producen la “renta” deseada. Lo más destacado de todo este proceso se reduce a dos cuestiones. La primera de ellas se refiere a la temporalidad con la que se producen los diversos procesos de “renovación urbana” que afectan a la Ciudad Tradicional, así como a su jerarquía. La pequeña propiedad, en este sentido, comienza a ser protagonista de estos procesos cuando ya se han materializado aquellos otros, de mayor alcance, en los que estaban implicadas fracciones del capital capaces de promover grandes operaciones. La pequeña propiedad se beneficia, en este sentido, de la “cultura urbana” creada a tal efecto, actuando sobre un espacio sobre el que pesa un “valor” como “espacio de renta” en construcción. La pequeña propiedad, se puede decir, no actúa tanto como creadora de “espacios de renta”, más bien como beneficiaria del mismo. La segunda cuestión tiene que ver con los hábitos que se consolidan, una vez que las citadas “grandes operaciones” encuentran demasiadas dificultades para implantarse en los Espacios Urbanos Históricos, llegándose a la conclusión del papel fundamental que puede tener la pequeña propiedad en el proceso de transformación de la Ciudad Histórica. En ella se confía y hacia ella se dirigen para que, “parcela a parcela”, socave los cimientos, sociológica y culturalmente hablando, del espacio identificado, hasta entonces, con el de la “reproducción social”. Otra cuestión a considerar es la que hace referencia a las interferencias entre las actuaciones condicionadas por las grandes propiedades y aquellas otras que se producen partiendo de la “pequeñas propiedad”. Si, por un lado, las grandes propiedades, ubicadas en ciudades de gran tamaño, han abierto el camino para que actúe la pequeña propiedad, por otro lado, cuando se trata de ciudades medianas y pequeñas, las que más interactúan, en el proceso de transformación de la ciudad, son las “pequeñas propiedades”. De hecho, no es que la “gran propiedad” no sea determinante en estos últimos casos, sino que es mucho más activa la “pequeña propiedad” en la configuración final de la ciudad. Son las pequeñas propiedades, decimos, las que han tenido un protagonismo más riguroso, sobre todo, en la transformación de los Centros Históricos, donde los cambios espacio-funcionales se han producido “parcela a parcela” 102 . 102 Como demostrado en el caso de los Centros Históricos españoles (Álvarez Mora, 2013), este proceso contribuye a la realización del “modelo urbano” de la “renta del suelo”, en la medida en que se alimenta la EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 109 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD medida en que la operación emprendida implica su privatización final. Bien entendido que esto se produce cuando dichas reconversiones tienen por objetivo recrear, con otras características, el mismo servicio que se ha desmantelado aunque modernizándolo para que siga ejerciendo como tal. Lo más habitual, sin embargo, es que la reconversión emprendida elimine el uso originario, justificando tal decisión por razones, se dice, de “obsolescencia funcional”. Pero, como ya lo hemos comentado, estas operaciones se expresan desde la condición del espacio que ofrecen como “ámbito mixto”, donde se acumulan, por yuxtaposición, una diversidad de funciones, siempre, de signo “central”. Esta es la razón por la cual las operaciones de reconversión no suelen eliminar, del todo, las funciones originarias que proporcionaban vida al artefacto desaparecido. Especial atención, en este sentido, a las Estaciones Ferroviarias. El caso de la reconversión sufrida por la Estación del Norte de Madrid, es un ejemplo de ello. La mayor parte de la superficie original que ocupaban sus antiguas instalaciones ha sido dedicada para construir una gran superficie comercial, “delegando” su función ferroviaria, que no ha desaparecido del todo, en el Metropolitano y en los trenes de cercanías. En cualquier caso, ya que estábamos hablando de la gestión de las “plusvalías” que generan estas operaciones, en el caso de la Estación del Norte no cabe ninguna duda que han sido recolectados por los beneficios que proporciona la intensa actividad comercial que allí se desarrolla. Todo lo que tiene ver con la modernización de los servicios públicos que se localizan en los restos de la antigua Estación del Norte, sobre todo, los de carácter ferroviario, como es el caso del Metropolitano y de los Trenes de Cercanías, han sido gestionados y financiados por el Estado en todas sus vertientes administrativas. Más complicada es la situación de las propiedades militares. Desde el advenimiento del Liberalismo, a mitad del siglo XIX, comenzó a ser habitual la preocupación por hacer rentables, vendiéndolos o alquilándolos, los inmuebles vinculados con los Ministerios de la Guerra. La finalidad de tales acciones era obtener recursos financieros para la construcción de nuevos cuarteles, así como para la reparación de los existentes, dado el mal estado en el que se encontraban (Muro Morales, 1990: 270). Más de cien años después, a finales del siglo XX, varios autores, entre los cuales está Muro Morales (1990) y Mas Hernández (2003), coinciden en demostrar que el proceso de desmantelamiento-abandono- LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 110 enajenación emprendido en los años ochenta no es propiamente una novedad en el mundo occidental, sino que se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, aunque se haya materializado en la ciudad, con formas, protagonistas y resultados, diferentes. En referencia al Estado italiano, la venta de los activos militares, apoyándose en una diversidad de normativas, elaboradas a partir de los años noventa, han obedecido a diferentes razones económicas. Los beneficios derivados de la cesión-venta de los activos militares deberían haberse utilizado para reducir la Deuda Pública del Estado, para fomentar las operaciones de reestructuración del aparato militar y, también, para destinarlos a las administraciones locales públicas involucradas en los procesos de reconversión (véanse Gastaldi y Camerin: 2012: 446 y Gastaldi y Camerin: 2017a: 110). Las estrategias de los Estados, para desmantelar-abandonar las grandes propiedades industriales, ferroviarias y militares, han estado acompañadas por actitudes similares a las adoptadas por parte de las Administraciones locales. Estas últimas han encabezado, también, posturas que han incidido en la puesta en marcha de operaciones tendentes a provocar la desaparición y desmantelamiento del patrimonio heredado, posiciones compartidas, a su vez, por los sectores socio-profesionales. Lo “inevitable”, es decir la acción de desmantelar y abandonar bienes patrimoniales heredados, en el marco, decimos, de políticas urbanas neoliberales, se convierte en el punto de partida tendente a impulsar una nueva destinación de uso de los espacios industriales, estaciones ferroviarias e instalaciones militares. Todo esto se materializaba, ya sea manteniendo sus estructuras físicas, aunque negando su contenido funcional originario, o promoviendo su derribo para, en un segundo momento, impulsar la puesta en marcha de edificaciones que respondan a criterios arquitectónicos de carácter exclusivo para albergar, prioritariamente, actividades terciarias o viviendas de lujo. Las estrategias de reconversión de las grandes propiedades públicas, cuyos objetivos ocultan intereses, predominantemente, financieros, han acabado expresándose, entre otras cosas, mediante la construcción de lo que podríamos denominar como “catedrales en el desierto”, vacíos urbanos que apenas dejan resquicios para un uso colectivo y popular de los mismos. Son las nuevas “áreas de centralidad” que, paradójicamente, reniegan del “centro” como categoría socio-espacial que recrea el contenido más EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 111 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD riguroso que identifica a lo “urbano”. En lugar de “ciudad” nos encontramos con “actividades terciarias” y su acompañante inseparable, la “vivienda-apartamento” de lujo, provocando impactos ambientales donde domina la “gentrificación”, deambulando, todo ello, por “flujos económico” que supeditan lo público a lo privado, con las pérdidas que, en tal sentido, se producen por parte del sector público. La planificación urbana, generalmente hablando, ha estado al servicio, activa o pasivamente, de los intereses privados, impulsando un “modelo especulativo”, con escasos resultados medidos en términos de beneficios para la colectividad. En el proceso de conformación de los “tejidos urbanos”, por último, se suelen excluir a las áreas militares. Éstas se conforman, por su condición estratégica, como “áreas cerradas”, incluso, desde un punto de vista físico, lo que quiere decir que obedecen a otra lógica que, en cierto modo, es ajena a la dinámica urbana propiamente dicha. Suelen ser “puntos firmes e inmutables” en el marco de un tejido urbano en continua transformación. En cualquier caso, esa condición no es una prerrogativa exclusiva de las grandes propiedades militares, aunque, en dichos ámbitos, se manifiesta de una manera más rigurosa. Este fenómeno suele ser, también, prerrogativa, aunque no de manera tan rigurosa, de algunos conjuntos industriales, ferroviarios, a los que se les exige algún tipo de delimitación cerrada. Es el caso, por ejemplo, de los llamados “parques industriales”. De todas formas, las instalaciones militares están excluidas, o casi, de la dialéctica que anima las transformaciones urbanas, estando, por el contrario, más relacionadas con otro tipo de transformaciones, por ejemplo, con la mejora de la tecnología militar. Por esta razón, suelen condicionar las áreas que las rodean, constituyendo elementos de gran importancia para la lectura histórica de la ciudad. La lógica interna de estas propiedades no sólo es exclusiva y extraña a la lógica urbana, sino que, incluso, puede prevalecer sobre ella, por la “fortaleza” que presenta como “asentamiento urbano” singular. Eso se materializa al detentar singularidad como “comando” -es apropiado decirlo- y, sobre todo, por la disponibilidad de la propiedad de los suelos que están bajo su dominio, lo que constituye, casi siempre, el determinante, por excelencia, en el proceso de construcción de las ciudades. Debido, precisamente, a su función, que es propiamente pública, es decir, al servicio de los intereses colectivos, las actividades que acogen estas LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 112 propiedades se incorporan, con todo rigor, a la lógica de la producción capitalista. En otras palabras, no son propiedades llamadas a ejercer, en principio, una dinámica especulativa. A partir de la “desregulación urbanística”, que comenzó a producirse durante el último tercio del siglo XX, lo que no se pudo hacer, en el marco del “modelo urbano” identificado con la “expansión cuantitativa”, se pretendió, desde entonces, poner en marcha un “nuevo modelo”. Esta nueva dinámica interpretó interesadamente la “contención cualitativa” como alternativa a aquella aunque desvirtuando su sentido original, ya que en lugar de apostar una “ciudad igualitaria”, impulsó, aún más, la “segregación urbana” desde la exclusividad de las zonas centrales. Y, todo ello, aprovechando la debilidad financiera y decisional del Estado, con el objetivo de obtener altas “rentas diferenciales”, dependientes de la nueva destinación de uso de las antiguas propiedades públicas. A partir de las últimas dos décadas del siglo XX, la transformación de las grandes ciudades europeas ha estado marcada, de manera significativa, por una actitud general hacia la creación de las condiciones básicas para que el capital inmobiliario-financiero pudiese apropiarse del suelo urbano estratégico para implementar grandes proyectos urbanos. El aparato político, por su parte, ha acompañado, por no decir que se ha sometido, a la lógica especulativa. En lugar de fortalecer el esquema jurídico y legal que garantizase una toma de decisión conforme con las necesidades de las ciudades y de los ciudadanos, la política ha permitido que el desarrollo urbano fuese realizado al margen de la lógica de una Planificación Urbana comprometida con los intereses de la mayoría. La materialización de la Gran Propiedad en el marco de los Procesos de Renovación Urbana La gran propiedad no es, tan sólo, un hecho del que se parte, es decir, expresada desde el uso necesario que hacen de la misma aquellas actividades que exigen un gran consumo de suelo (como es el caso de las industrias, ferrocarriles, instalaciones militares...etc.), sino que, a su vez, puede generarse por efecto de los procesos de “renovación urbana”. Ya hemos insistido en este tema, pero es nuestra intención destacarlo como un fenómeno que tiene una EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 113 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD especial incidencia en el desarrollo de la ciudad. Se trata de constatar un hecho poco estudiado en nuestra disciplina. Que los procesos que animan la construcción histórica de la ciudad no sólo contribuyen a formalizar un nuevo “modelo” que permita comportamientos socio-espaciales alternativos, sean del signo que sean, sino que dichos procesos contribuyen a impulsar apropiaciones espaciales, en estrecha vinculación con las desposesiones correspondientes, y con el objetivo de hacer recaer el poder sobre la ciudad en manos de unos pocos. Tras la materialización de los procesos que nos ocupan, los que hacen referencia a la “construcción-desmantelamiento-regeneración” de ciertos “artefactos” urbanos, la ciudad se reparte entre menos, dispone de menos propiedades en la medida en que muchas de ellas se han concentrado, por exigencias del procedimiento seguido, por imperativos exigidos por la “renovación” emprendida, lo que da como resultado un poder sobre la ciudad restringido a unos pocos, aquellos que han gestionado los cambios emprendidos. La “gran propiedad”, en efecto, es un producto que, en algunos casos, se ha ido generando por los propios procesos de “renovación urbana”. Es el caso, sobre todo, de los cambios urbanos que se producen motivados por la acción del “capital comercial”, es decir, por aquella fracción del capital interesado en la materialización de las “grandes superficies” de venta. Ya hemos comentado esta casuística, advirtiendo que este tipo de “capital en suelo” se gesta en la medida en que sus expresiones espaciales, las “grandes superficies comerciales”, necesitan ocupar una gran cantidad de suelo, así como localizarse en posiciones centrales. Todo ello, sobre todo, esa necesidad de posarse sobre grandes propiedades urbanas, requieren llevar a acabo agregaciones de pequeñas propiedades, mucho más cuando así lo exige una posición central, donde lo más habitual es la presencia de un sistema parcelario muy menudo, dividido en pequeñas parcelas. Se nos puede argumentar que otros procesos de “renovación urbana”, que suelen ser, también, muy habituales, como es el caso de “grandes propiedades“, de partida, que se subdividen para formalizar, por ejemplo, complejos residenciales de lujo, contribuyen a todo lo contrario, a desagregar la “gran propiedad”. Esto es cierto, como, también, lo es el hecho que estas “desagregaciones” no pueden desvincularse del proceso, más general, que está impulsando la concentración de la propiedad en pocas manos. Queremos decir LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 114 que, por lo que se refiere, sobre todo, a las dinámicas que suceden en los “centros urbanos”, que es donde se acumulan los procesos de transformación objeto de esta tesis, las “renovaciones-regeneraciones” emprendidas suelen constituirse como “operaciones mixtas” en las que se compaginan diversos productos inmobiliarios, siendo su denominador común conformar un tipo de producto espacial comprometido con la conformación de la “centralidad”. En dicha “centralidad” caben toda una diversidad de productos a consumir, desde el que se ofrece para ser perecedero hasta la propia vivienda, estudio, oficina...etc., es decir, aquella que no es de consumo familiar, apostándose, en contrapartida, por el pequeño “apartamento”. Y todo ello, en la medida en que se ha partido de grandes propiedades cuya segregación ha podido ser necesaria, aunque sólo para conformar algunos de los componentes espaciales del producto inmobiliario generado. Lo que no evita, globalmente, que no se haya producido una concentración de poder sobre el espacio. La Gran Propiedad como Propiedad Pública Una otra cuestión vamos a referirla a la vinculación, o no, de la “gran propiedad” con su condición de “bien público”. El problema no es que la gran propiedad sea predominantemente pública, sino que las propiedades públicas, en general, son grandes propiedades urbanas, ya que los servicios que acogen, por dicha condición, consumen una gran cantidad de espacio. Como ha subrayado Italo Insolera (1989: 668-669), en el periodo posterior a la Unificación del Estado italiano, se comprueba que las grandes áreas urbanas destinadas a asentamientos militares, de propiedad del Estado, constituyen grandes extensiones, tanto en valores absolutos como en relación con las ciudades donde se integran 107 . 107 De hecho, según el historiador italiano, se debería investigar sobre una hipótesis, es decir que, en el período inmediatamente posterior a la Unificación, no hay actividad en las ciudades italianas de tamaño tan extenso como la actividad militar. Las hectáreas para la industria, las hectáreas para educación, las hectáreas de equipamiento deportivo, aunque de relevante dimensión, deberían ser inferiores a las hectáreas de los asentamientos militares. En particular, el Ministerio de Defensa es uno de los mayores grandes propietarios en Europa: en España al 2013 habían 1.046 instalaciones, que ocupan una superficie de 134.677 ha, el 0,266% de la península (S. F., 2013: 18); en Francia las propiedades militares cubren 329.431 ha, el 0,512% de la superficie territorial estatal (Trucy y Boulaud, 2010); en Italia 78.305 ha, correspondiente al 0,411% de la superficie nacional (Pinotti, 2006: 20); en Reino Unido 227.199 ha, el 0,937% de la superficie total (Ministry of Defence, 2011: 6). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 115 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD Por lo que respecta a las instalaciones ferroviarias, podemos decir, en términos generales, que se asentaron, en sus inicios, sobre suelo público que el Estado puso a su disposición para emprender la actividad que se les había sido confiada en régimen de concesión. Al final del proceso, que coincide con su desmantelamiento y relocalización, dichas empresas retuvieron el suelo que poseían, iniciando, en base al mismo, procesos de transformación, de “regeneración urbana”, actuando como auténticos propietarios privados. No olvidemos que los ferrocarriles, en principio, fueron concesiones que el Estado, con condiciones muy ventajosas, otorgó a empresas concretas. En cuanto a las industrias, si bien muchas se asentaban, en sus orígenes, en suelos privados, la crisis de 1973 desencadenó un proceso de reestructuración de los sectores manufactureros que supuso su gestión por parte del Estado, el cual financió su reforma, incluso, su reconversión, para otros usos. Esto es lo que ha sucedido a muchas de las industrias que se encontraban en el territorio de la Ría de Bilbao, por ejemplo, en el sector de Abandoibarra y en los terrenos que pertenecían a los Altos Hornos de Vizcaya (Camerin y Álvarez Mora, 2018: 133-136). Podemos decir, en general, que las Estaciones Ferroviarias, Industrias e Instalaciones Militares, se caracterizan por desarrollarse en grandes artefactos urbanos, asentados en considerables extensiones de espacio abierto, gozando, hoy día, del privilegio de estar localizadas en “zonas centrales”, al menos, en lugares equipados y dotados de infraestructuras. Características éstas que, una vez puesto en marcha el proceso de desmantelamiento-abandono, cualifican a estas propiedades como “áreas de oportunidad” muy significativas de cara a la definición, e implementación, de estrategias urbanas de gran alcance. En los procesos de “regeneración urbana”, las grandes propiedades públicas constituyen un recurso de alto potencial estratégico para hacer frente, entre otras, a cuestiones urbanas relativas a la reducción del consumo de suelo, al aumento de la dotación de espacios públicos abiertos, sin olvidar su disponibilidad para proponer áreas para la construcción de viviendas públicas y, en general, para dotaciones urbanas y servicios para la comunidad. Todo esto impone nuevas responsabilidades a los sujetos públicos implicados a propósito de una mejor (re)utilización de las propiedades que disponen, teniendo en cuenta, sobre todo, sus características intrínsecas y el contexto urbano, social y LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 116 económico, en el que se insertan. A pesar de este potencial, es preciso señalar que, con frecuencia, el Estado actúa, en estos casos, como si fuese un propietario privado, sobre la base de parámetros técnicos y financieros autónomos. Comportamiento con las propiedades públicas que posee y que transmite a aquellas otras Administraciones, Locales o Regionales, a las que insta para que actúen de la misma manera. Efectivamente, con la finalidad de disminuir, en parte, la enorme Deuda Pública que el Estado, u otras Administraciones, acumulan año tras año, la lógica que han desarrollado ante este hecho, ha sido vender sus propiedades, revalorizándolas desde el punto de vista inmobiliario a través de un procedimiento que no atiende a una forma de control democrático y que suele superponerse a la disciplina urbanística. Generalmente, potenciándolo mediante la promulgación de Leyes ad hoc, estableciendo que los usos de suelo previstos en el Plan General de Ordenación Urbana pueden ser modificados, derogando determinaciones aprobadas en sus inicios. Substancialmente, la reconversión de grandes propiedades públicas ha fomentado la apropiación privadas de bienes colectivos: el capital financieroinmobiliario, de hecho, se ha apropiación del valor creado colectivamente, históricamente, en el “lugar” con el que se identificaba la “función pública” allí ejercitada. Queremos decir con esto que la “regeneración urbana”, que se impulsa a partir de “propiedades públicas”, se ha hecho realidad desde la apropiación privada de que ha sido el “patrimonio construido” 108 . Así como las primitivas intervenciones de “renovación urbana”, que tomaron, y siguen tomando, como objeto de transformación el espacio de los Centros Históricos, se han presentado, históricamente, como intervenciones conflictivas, por los efectos sociales que impulsaban, aquellas otras, enmarcadas en procesos de “regeneración urbana” que afectan a grandes propiedades públicas, esconden (y se basan en) un discurso ideológico y consumista que se justifica apoyándose en el hipotético estado de ruina, degrado o infrautilización, en el que se encuentran los “bienes” intervenidos, conformando “paisajes” contradictorios con 108 Por “patrimonio construido” se entiende, según el enfoque de Álvarez Mora, “una categoría socioespacial en la que confluyen toda una serie de componentes que permiten naturalizarla como producto vinculado a un quehacer histórico, a un contexto social concreto.... un producto social contextualizado históricamente. Los bienes patrimoniales son “productos históricos y como tales revelan, también, la sociedad a la que pertenecen, mostrándose, a través de su proceso específico de elaboración material, su naturaleza histórica más precisa (apuntes propios derivados de los colloquios directos con el prof. Álvarez Mora, febrero de 2018). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 117 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD su razón de ser histórica, lo que, se dice, no contribuye a un “desarrollo sostenible”. A modo de ejemplo, en Italia se remite a una gestión peculiar del patrimonio inmobiliario público perteneciente al Estado y, en general, a todas las Administraciones públicas, para ejercer su función administrativa en el territorio 109 . Según Gaeta y Savoldi (2013, en la introducción del trabajo por ellos coordinado), en el contexto italiano, donde no faltan instrumentos jurídicos y de competencias técnicas, no se es consciente del gasto que genera la gestión del patrimonio público, en contra de su concepción como una posible fuente de riqueza económica, ambiental y cultural, con un potencial oculto si se administra correctamente. El proceso de abandono-enajenación-venta constituye una renuncia definitiva a una correcta gestión del territorio administrado, con respeto a la nueva destinación de uso de las grandes propiedades, incluso social y económicamente hablando. En Italia, a partir de finales de la década de los ochenta del siglo XX, las estrategias de acción, para promover operaciones de reutilización de las grandes propiedades públicas, han estado marcadas por una producción normativa impulsiva, debido a la cual, instrumentos y procesos, han sido progresivamente cumplimentados o sustituidos por otros. Además, las operaciones emprendidas han abordado la cuestión desde un enfoque predominantemente financiero, sin una conexión con las políticas de gestión urbana, con las vinculadas a la producción del conocimiento, ni con las relacionadas con el territorio al que pertenecen los bienes intervenidos. En este contexto, cabe destacar que la gestión de las grandes propiedades públicas y, en general, de los bienes públicos, no puede obedecer, exclusivamente, a la lógica del beneficio más inmediato. Cualquier hipótesis de venta debe, primero, pasar por una cuidadosa ponderación de la existencia de un interés público, desde la preservación del bien que se trate, para asignarlo a la misma Administración Pública o, en general, a la comunidad. Esto requiere un alto nivel de conciencia acerca de las necesidades económicas y sociales que demanda un territorio, por lo que la cesión debe ser una especie de último recurso, la extrema ratio que queda después de considerar todas las otras alternativas. Sin embargo, los intereses 109 Experiencia descrita y bien sintetizada en los trabajos realizados por Gastaldi y Camerin de 2012, 2015 y 2017b. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 118 especulativos del capital se aprovechan de las debilidades de los actores públicos para realizar sus intereses. Procesos que se suceden en el uso de los artefactos urbanos que contiene la Gran Propiedad: Construcción, Vaciamiento y Regeneración «El régimen es un régimen democrático, pero esa aculturación, la homologación que el fascismo no acertó en absoluto a obtener; el poder de hoy, que es el poder de la sociedad de consumo de masas, en cambio, ha podido conseguir un éxito perfecto. [. . . ] el verdadero fascismo es exactamente este poder de la civilización de consumo que está destruyendo Italia, y esto ha sucedido tan rápidamente que nosotros no nos damos cuenta, ha sucedido en estos cinco, seis, siete, diez años pasados... ha sido una especie de pesadilla en la cual hemos visto a Italia destruirse alrededor de nosotros, a desaparecer. Ahora, despertando, quizás, de esta pesadilla, y mirando a nosotros alrededor, notamos que no hay nada más que hacer» Brunatto (1974). Io e Pasolini - La forma della città. “Io e…” series, RAI Italian Television. Planteamiento de partida Partimos de la hipótesis que contempla unos fundamentos metodológicos según los cuales el proceso de construcción de la ciudad se descompone en tres fases, estrechamente vinculadas entre sí: “Construcción-Desmantelamiento- Regeneración”. Con la finalidad de abordar el proceso de construcción de la ciudad europea, durante el último tercio del siglo XX y principios del siglo XXI, a partir del papel ejercido por la “gran propiedad”, la que se refiere, en particular, al capital Industrial-propietario de suelo, ya sea de carácter específicamente industrial, ferroviario, incluso, militar, se han establecido tres momentos referidos a otros tantos procesos que han afectado al proceso de construcción de las ciudades. a) Primer momento Para entender la ciudad de hoy resulta imprescindible analizar la producción histórica de los grandes artefactos urbanos antes mencionados, es EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 125 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD materialización real. Es lo que, en un sentido general, podemos llamar “producir ciudad”. En nuestro caso, se trataría, por ejemplo, de la construcción de los primeros complejos industriales, muchos de ellos, ubicados en contextos urbanos consolidados, incluso en “zonas centrales”. También es el caso de las primeras estaciones ferroviarias, equipamientos y servicios urbanos de todo tipo, incluso, apelando a uno de nuestro objeto de estudio, instalaciones militares...etc. Obsérvese que estamos destacando aquellas categorías constructivas de índole pública, es decir, componentes urbanos que procuran la existencia de la ciudad como entidad colectiva. De ahí que hagamos recaer sobre dichos “elementos” la responsabilidad de “producir ciudad”. Dichas componentes urbanas públicas constituyen, a su vez, manifestaciones concretas de un “capital en suelo”, independientemente que su gestión recaiga sobre entidades privadas o públicas, ya que todas esas actividades necesitan de una gran cantidad de suelo para desarrollar sus específicos, y diversos, procesos de producción. Estamos en una fase del proceso de construcción de la ciudad en el que se está consolidando el espacio urbano en origen, la ciudad como entidad colectiva que acoge el proceso de producción material que hace posible su existencia. Para ello, nos remontamos, prioritariamente, a lo que se suele denominar, en el marco de la disciplina, como ”ciudad moderna”, es decir, la “ciudad del capital”, la “ciudad burguesa”, cuyos cimientos comienzan a elaborarse a partir, sobre todo, de la segunda mitad de siglo XIX y principios del XX. En esta primera fase, la ciudad se está consolidando como un “producto social”, el cual está condicionado por las formas de producir que identifican a la “formación social” en la que se integra y a la que debe su razón de ser, ya que, no lo olvidemos, “las sociedades se distinguen no por las cosas que producen sino por cómo las producen” 111 . Es por esta razón por lo que el análisis del proceso de producción de todos estos artefactos proporciona una primera interpretación de la ciudad desde el papel ejercido por dichos “artefactos urbanos” en su configuración socio-espacial. Interpretar la ciudad, por tanto, desde la particularidad espacial de hechos históricos 111 Marx, “Prefacio a la contribución, a la Crítica de la Economía Política”, Londres, enero de 1859. Edición Española, Alberto Corazón Editor, Serie Comunicación.1970. Marx y Engels, “La Ideología Alemana”. Escrita antes del “Manifiesto”. Edición en castellano de Ediciones Pueblos Unidos de Montevideo (Uruguay) y Ediciones Grijalbo, S.A, de Barcelona.1970). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 126 concretos. En un primer momento analizamos, pues, la formación de episodios espaciales construidos sobre la gran propiedad. Es importante subrayar que un “artefacto urbano”, como el que representan las instalaciones ferroviaria, industriales, militares...etc., está íntimamente relacionado con hechos que afectan a la construcción específica de la ciudad, a su “proceso de producción”. Lo que quiere decir que la ocupación de un territorio, por una diversidad de actividades específicas, va a condicionar otros procesos que serán consecuencia de las interrelaciones que se produzcan entre las funciones urbanas que desarrollan en marco de su hipotética individualidad. La presencia del ferrocarril, por ejemplo, proporciona una oportunidad para las instalaciones industriales, incluso, para las militares, impulsando aquellas otras que hacen referencia, en general, a la producción inmobiliaria. Se trata, en síntesis, de destacar las relaciones existentes entre la ocupación de un territorio, por parte de una diversidad de “instalaciones urbanas”, y la respuesta histórica que se deriva de dicha implantación, producto de las distintas formas de utilización del espacio limítrofe con las mismas. Tratamos de explicar, en este sentido, cómo el desarrollo urbano está condicionado, en su origen, por un elemento “generador”, habitualmente, un artefacto de uso colectivo, ya sea de gestión pública o privada, con capacidad, eso sí, para condicionarlo, estableciendo una determinada especialización funcional que recrean unas formas de hacer ciudad que responden, a su vez, al contenido del “grande artefacto” en cuestión. Es en este sentido cómo establecemos una relación muy estrecha entre la particularidad de un hecho vinculado con la presencia de una gran propiedad, sobre la que se desarrolla una actividad urbana necesitada de la misma, y la comprensión global del proceso de construcción de la ciudad. El papel de las grandes propiedades, en un ámbito urbano concreto, depende del tipo de función al que son asimiladas, de la configuración morfológica del lugar en el que se asientan, de las decisiones políticoadministrativas tomadas a tal efecto, así como de las relaciones que se producen entre entes territoriales responsables de su presencia en el territorio, sin olvidar los agentes-actores involucrados en su gestión y consumo. De todas maneras, la realización de las funciones urbanas vinculadas con grandes propiedades tiene un papel relevante en la colonización de su espacio inmediato, incluso, EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 127 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD puede contribuir, de manera significativa, a segregar el espacio que ocupan, y ello, no sólo desde su vertiente funcional, también, social. En esta primera fase, en la que se lleva a cabo el proceso de producción del ente ciudad, asistimos a la transformación territorial de los entornos urbanos contiguos a los artefactos allí localizados. En primer lugar, a nivel de barrio, ya que el “capital en suelo” de las grandes propiedades fomenta el desarrollo de nuevas actividades, incluso, modificando usos residenciales en origen para adaptarlos, instrumentalizándose procesos de invasión-sucesión, a otro tipo de actividades confluentes con las que han ejercido como “colonizadoras espaciales”, creando nuevas relaciones con el ambiente circunstante. En segundo lugar, a nivel del conjunto de la ciudad, ya que las grandes propiedades se manifiestan como ámbitos específicos que crean “valores de uso” diferentes, influyendo en procesos de zonificación derivados de su presencia en la ciudad. De hecho, las “grandes propiedades” adquieren una cierta especificidad, condicionando la funcionalidad de los lugares donde se integran, lo que se concreta no sólo por la presencia, en sí, de dichos “artefactos urbanos”, sino por su decisiva influencia en la conformación de nuevos desarrollos espaciales. La presencia del ferrocarril, sobre todo, la de sus Estaciones, como terminales de intercambio de personas y mercancías, ha condicionado la implantación industrial y militar 112 , aparte de todas aquellas otras actividades relacionadas con la producción material y social que hace posible nuestra existencia. En referencia a estas dos actividades que resaltamos, la industrial y militar, hay que subrayar un comportamiento diferente por lo que se refiere a su implantación y a los efectos que se derivan de la misma. Los asentamientos industriales, por un lado, requieren la presencia de una mano de obra que, por cuestiones de economía de medios, tiende localizarse en régimen de continuidad con aquellos. El proceso de industrialización, desde sus orígenes, se ha desarrollado en estrecha coexistencia con la clase obrera, identificándose, generalmente, “residencia obrera” con “espacio industrial”. Y ello, no sólo por la ausencia de medios específicos de comunicación que auxiliasen a dichos sectores sociales en sus necesidades de movilidad, sino, sobre todo, por identificar su “espacio social” con los sectores más marginales. 112 Las estaciones, estableciéndose al principio en la periferia de las ciudades, obedecían a la estrategia militar de las plazas fuertes (Ministerio de Cultura: 1980: 75). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 128 Se trata, en suma, de una medida política que emana del poder establecido, lo que genera desarrollos urbanos donde se concentran esos sectores sociales que se vinculan con la actividad industrial, expresándose mediante “periferias obreras” a manera de “cinturones rojos” (Álvarez Mora, Palomar Elvira y Sánchez Rodenas, 1980: 147). Por lo que se refiere a los asentamientos militares, al reunir, en un mismo espacio, acuartelamientos, arsenales, depósitos de armas y municiones, incluso, viviendas para los allí asentados, necesitan, entre otros servicios, de la existencia de nodos ferroviarios para el transporte de los soldados, vehículos de combate, material armamentístico...etc. La actividad militar demanda la disponibilidad de cierto tipo de materiales y de suministros, lo que, en cierta manera, exige la disponibilidad de una red a escala local, también, de alcance territorial amplio, incluso, de índole regional, lo que, en cierto modo, configura una de las bases económicas sobre la que descansa, y de las que se sirve, la ciudad (Más Hernández, 2003: 95). Asentamientos concretos, como es el caso de los arsenales, han contribuido al desarrollo del entorno donde se ubican, impulsando, por efecto de “economías de aglomeración” (Remy, 1966), otros centros de producción, los cuales se han perfilado como generadores de empleos especializados. A modo de ejemplo, las fábricas militares siempre han tenido una influencia indirecta en otras industrias metalúrgicas, necesitando de una cooperación recíproca para mantener una mayor producción militar. Estrategias de vaciamiento y proceso de desposesión Dichos artefactos urbanos, ya sean contenedores de equipamientos, servicios ciudadanos, o actividades, en general, que generan riqueza, se asientan en la ciudad porque se benefician de las “economías de aglomeración” que se produce en aquellos ámbitos multifuncionales donde se reúnen una diversidad de procesos productivos. Son las exigencias del capital, motivadas por desarrollos tecnológicos, modernización de los sistemas productivos anticuados, obsoletos, funcionalmente hablando, en el marco, todo ello, de “crisis coyunturales” que acaban abriendo el camino hacia nuevas formas de explotación, las que impulsan el abandono, vaciamiento, reconversión o EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 129 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD relocalización, de dichos artefactos, ya sean industriales o similares, contribuyendo, con ello, a la transformación, por “regeneración”, de los lugares donde se localizan. Por esta razón, este tipo de instalaciones, consumidoras de grandes extensiones de suelo urbano, de “grandes propiedades”, abandonan la ciudad, los ámbitos estratégicos con los que se identifican, para relocalizarse, en el mejor de los casos, en otros espacios dotados, también, de cierta estrategia empresarial de la que el Planeamiento Urbano se ha encargado de “ordenar”. También se esgrimen aquellas otras razones que tienen que ver con la “baja rentabilidad” que desarrollan dichas actividades en relación con las que podría emprenderse apostando por otros artefactos vinculados, en esta ocasión, como procesos productivos de tipo inmobiliario, es decir, con la producción de “espacios de renta”. De esta forma, un determinado elemento construido que no ofrece una rentabilidad adecuada a la situación estratégica que detenta, desde un punto de vista espacial, mucho más, cuando está asentado en una “gran propiedad”, se procede a su desmantelamiento, abandono, incluso, a arruinarlo, para forzar, en suma, su “reconversión”. Dicha “baja rentabilidad”, sin embargo, no es tanto el motivo fundamental que fuerza al cambio, como las nuevas perspectivas económico-financieras que van a permitir recrear un nuevo “espacio de renta” sobre los despojos de aquellos bienes que han dejado de ser útiles desde el punto de vista del capital. Bien entendido que esta “baja rentabilidad” que se le asigna al “elemento construido” que, como consecuencia de ello, va a ser desmantelado y abandonado, se enmarca en un proceso vinculado con otras maneras de entender la “promoción inmobiliaria”. Producir ciudad, en este sentido, no sólo se manifiesta en su concreta construcción material, sino en aquellas otras situaciones en las que se está procediendo a una estrategia de desmantelamiento de lo existente. Para implementar una práctica semejante, en efecto, se movilizan agentes inmobiliarios específicos cuya misión es vaciar de contenidos aquellos elementos construidos de los que se requieren, sobre todo, los “espacios sociales” que recrean su condición de “lugares estratégicos” propicios para emprender un proceso de apropiación-reapropiación espacial de clase. Apropiación que se realiza en la medida en que así lo exige la necesidad de crear nuevos “espacios de renta” que fortalezcan la “ciudad segregada”. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 130 Tras la materialización de un determinado “artefacto urbano”, el cual asume la realización de una actividad específica, ya sea de índole económica o social, asignándose un nivel en el desarrollo de la “renta” que se le exige, una vez que dicha “renta” comienza a no producir los beneficios esperados, el mantenimiento del contenedor que la acoge entra en “crisis”. Dicho artefacto, mucho más si se identifica con una “gran propiedad”, comienza a ser objeto de una práctica inmobiliaria concreta consistente en impulsar un proceso de vaciamiento de su contenido funcional. Proceso que se lleva a cabo en la medida en que se argumenta a propósito de la “inadecuación” de la función que ejerce, la cual, se dice, no se corresponde con las necesidades propias de la sociedad postindustrial 113 , en el caso de las instalaciones militares, con la Post- Guerra Fría. Sin embargo, la producción del “deshecho”, argumentado por obsolescencia funcional, esconde, como hemos indicado, razones especulativas. Son las grandes expectativas del capital inmobiliario-financiero, en efecto, las que impulsan estos procesos de “obsolescenciadesmantelamiento-vaciamiento” 114 . Y, todo ello, frente a las posibilidades que ofrecen determinadas áreas urbanas que, en su origen, se ubican en lugares que han dejado de ser rentables si en ellas perduran “costumbres tradicionales”, no así si son sustituidas por los nuevos requerimientos productivos del capital. Las “transformaciones regeneradoras” se encargarán de impulsar la alta rentabilidad 113 Tomando como referencia al pensamiento de Bruttomesso (2001: 39), la ciudad postindustrial es «a reality successive to the phase characterized by the growth of vast factories and imposing industrial complexes. The consequences of this passage are clear and weighty: firstly, obsolescence, then the abandonment of vast industrial areas, buildings deserted, productive plants closed, with the relative problems of deterioration of both physical and social nature of relevant portions of the urban fabric». Véanse también como referencia el libro de Touraine (1969). 114 Generalmente, en arquitectura y urbanismo, para explicar el estado de abandono, desuso y vacío, se hace referencia una vasta gama de conceptos. Se trata de términos acuñados a lo largo del tiempo, sobre todo después de 1970, por ilustres académicos en el campo arquitectónico y urbanístico, como el “terrainvague” de Ignasi de Solà-Morales Rubió (1995 y 1996), incluso por estudiosos de otras disciplinas, como el “non-lieu” del antropólogo Marc Augé (2009). Generalmente, podemos deducir que el estudio del fenómeno de obsolescencia-desmantelamiento-vaciamiento se puede abordar a partir de varios ángulos y fomentar un debate transversal debido los diferentes puntos de vistas asuntos por los autores sobre la tipología, la incidencia y la durada del abandono. En orden alfabético podemos así reseñar algunos de los términos acuñados para definir y estudiar el concepto de abandono: dead zone (Doron, 2000); derelict land (Kivell y Hatfield, 1998); dross (Lerup, 1994: 93-97); drosscape (Berger, 2006); lost space (Trancik, 1986); new nameless spaces (Boeri, Lanzani y Marini, 1993); no-man’s land (concepto bien analizado y reseñado por Leshem y Pinkerton, 2016); ruin (Jordan y Linder, 2016); spaces of uncertainty (Cupers y Miessen, 2002); superfluous landscapes (Nielsen, 2002); tercer paisaje (Clemént, 2004); territorios abandonados (Aa. Vv., 1990); urban wildscapes (Jorgensen y Keenan, 2012); inacabados, en inglés Unfinished Housing Developments y en italiano incompiuto (Aa. Vv., 2018; Giancotti, 2018); vacant land (Northman, 1971); vague spaces (Carney y Miller 2009); void/vuoto (Secchi et al., 1984); wastelands (Lynch, 1990); zero panorama (Smithson, 1967); zombieland (Silverman, Yin y Patterson, 2013). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 131 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD requerida, una vez que adapten dichos sectores para que asuman su nuevo rol mediante un “apropiado” cambio en el uso del suelo 115 . Nos movemos en un contexto, económico y social, en el que lo más habitual es emprender operaciones tendentes a hacer real una apropiación social de aquellos lugares a los que se les desafecta de las funciones que desarrollaban para someterlos a “expectativas futuras”. Su devenir pasa, en efecto, por reconvertirlos para que acojan actividades terciarias, nuevas residencias, generalmente, de lujo...etc., todo ello, impuesto sobre las “cenizas” que expresan la destrucción de un pasado. Los artefactos desmantelados, junto con el “espacio social” que los identificaba, acaban siendo reconvertidos en lugares, generalmente, inasequibles para la población residente hasta entonces. Dicho proceso de “desmantelamiento” genera el “vacío urbano”, entendido no, exclusivamente, como una “forma arquitectónico-urbanística” sin contenido, sino, más bien, como la expresión de un proceso de “posesión-desposesión” de un determinado espacio, de una propiedad. Este “vacío”, que semeja una forma transitoria, en la nueva manera de configurar la ciudad de finales del siglo XX, forma parte de la propia historia de la ciudad, no es un mero soporte-contexto de un proyecto. En este sentido, los “relatos urbanos” que se lanzan, como justificantes ideológicos de las operaciones emprendidas, son los encargados de “convencer” a colectivos militantes que tratan de impedirlas o de ponerlas en “crisis”. Son operaciones, en suma, que tienen como objetivo apropiarse del pasado, encauzando y dirigiendo su reconfiguración, poniendo las bases necesarias para que dichas transformaciones se observen como imprescindibles. Apoyándose, como no podía ser de otra manera, en “marcos reguladores ordinarios”, como son los Planes de Urbanismo, Ordenanzas...etc., o de carácter excepcional, caso de “grandes operaciones” formuladas a tal efecto, “Proyectos Urbanos”...etc., o aquellos otras medidas que apuestan por la continuidad, “protección del patrimonio-rehabilitación urbana”, o por la ruptura, “expansión urbana-renovación” 116 . 115 Un ejemplo clarificador del papel del planeamiento como mecanismo legal para el desarrollo del modo de producción de la ciudad capitalista es lo de la Memoria del Plan General del Área Metropolitana de Madrid de 1963. Aquí se definen las llamadas “zonas de remodelación” como áreas a las que es necesario impulsar un cambio de uso sustancial, en cuanto las necesidades de la ciudad a partir de aquel entonces se diferencian de manera sustancial con respecto al tejido existente (Álvarez Mora, Palomar Elvira y Sánchez Rodenas, 1980: 202). 116 Véanse el coloquio internacional “Relatos de ciudad. Narración y uso de la historia en el cambio urbano”, celebrado en París-Ivry-Sur-Seine el 6 y 7 de junio de 2019. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 132 Si a través de estos “relatos”, contenidos, generalmente, en los instrumentos de planificación urbana, se justifica la génesis del “deshecho”, del “artefacto vacío”, a pesar de la “ausencia” que representa, aunque sólidamente conservado, ruinoso, degradado, o convertido en un “solar”, este vacío se conforma como una expresión más del proceso de producción histórico de la ciudad. Queremos decir que el “vacío” debería ser entendido como resultado de un proceso vinculado a la construcción histórica del lugar en el que se contextualiza: el “vacío” no es la nada. Lo importante no es tanto el artefacto desafectado en sí, sino el lugar que se ha ido creando a través de la componente social del espacio con el que se identifica, la cual lo define, dada su posición en el contexto donde se ubica, como categoría espacial que está en disposición de alcanzar un alto “valor de renta”. Lo que es objeto de posesión es el “lugar”, para lo cual hay que “vaciarlo” de sus contenidos originarios, como condición previa indispensable, para emprender una recuperación social de clase. Por tanto, no se trata tanto de un proceso de apropiación de unos edificios históricos, como de la usurpación del “valor” que detenta un lugar como “espacio social” producto de un proceso histórico de gran alcance. De este discurso deriva que el vacío se configura como elemento de conflicto, surgiendo ante la intención de recrear una zona histórica como “espacio de renta”. En este sentido se puede hablar de una verdadera “expropiación social” para liberar una gran propiedad de suelo de sus contenidos contradictorios con el “valor de cambio” que se le ha asignado por parte de los agentes involucrados en el gobierno de la ciudad. De hecho los vacíos no son “artefactos abandonados”, sino expresiones espaciales de un proceso que representa la otra cara de la “dialéctica urbana”. Podemos entender el “vacío” como otra forma de concebir la producción de ciudad, como la expresión de un desarrollo urbano “a saltos” que entiende lo no construido, o el abandono de lo que sí lo está, como otra forma de producir “valor”. Proceder al desmantelamiento de artefactos urbanos, que ya no demanda el capital, que no los cree necesarios, aunque su servicio siga siendo útil, sobre todo, para los grupos sociales más desfavorecidos, constituye, decimos, un proceso inmobiliario más para entender la construcción histórica de la ciudad. En esta ocasión, se trata de una práctica inmobiliaria que “construye” el “deshecho”, que hace realidad la apropiación de un “espacio social” para desmantelarlo. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 133 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD Dicho “proceso inmobiliario” constituye un referente incuestionable para entender el proceso histórico de construcción de la ciudad, del mismo modo que aquellos otros procesos que contribuyen a su materialización como “espacio construido”. Del deshecho-desmantelamiento-vacío, a la “regeneración urbana” de los artefactos afectados. La Gran Propiedad como protagonista Como colofón final de este proceso, el que ha recorrido el largo camino que desemboca en el desmantelamiento, abandono y ruina, de aquellos bienes que, en origen, “produjeron ciudad”, se procede a la “regeneración” de los artefactos-lugares afectados con el objetivo de hacer real el proceso de apropiación socio-espacial de clase que ha sido emprendido. Para ello, se argumentan razones vinculadas con cuestiones relativas a la “renta urbana”, también, por la necesidad político-social de imponer un “orden” que no contradiga la lógica del capital. Se trata, por tanto, de poner en valor estos capitales en suelo para obtener el máximo rendimiento económico de aquellos ámbitos urbanos que carecen de valor, pero que potencialmente lo tienen. La realidad es que son procesos que se implementan para hacer efectiva la apropiación de clase de que es objeto la ciudad, sobre todo, sus “zonas centrales”. Estas últimas, a partir de la posguerra, comenzaron a ser manipuladas, cuando menos, mediante intervenciones que procuraban sustituciones tipológicas que provocaban la expulsión de su población originaria, argumentando que se trata de una edificación cuyo volumen está muy por debajo del permitido por determinaciones emanadas de la Planificación Urbana imperante. La reconstrucción de grandes artefactos urbanos, vía “regeneración urbana”, vinculados con “grandes propiedades demandadas por la actividad que desarrollan, se configura históricamente, por tanto, como un proceso de desposesión social de “valores urbanos” creados colectivamente. La condición que ostentan estos “artefactos”, como “patrimonio heredado”, debería inhabilitarlos, por razones de justicia social, para ser objeto de apropiaciones individualizadas, porque su “valor” es algo que se ha ido creando históricamente LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 134 en el seno de comunidades concretas que los han usado y custodiado hasta nuestros días. Es en el marco de esta fase final cómo se materializan y cobran todo su sentido, los procesos de “regeneración urbana”, entendidos, bajo otra óptica, como productos elaborados en el seno de una sociedad capitalista de consumo que, escasamente, realiza proyectos para la colectividad, apostando, en contrapartida, por la creación de “espacios de renta”, por la “ciudad producto”. El espacio como producto identifica, en nuestro caso, el quehacer y empeño de una sociedad, expresando sus aspiraciones, sus estrategias y sus formas de dominio. Las “Áreas de Centralidad”, tan vinculadas con los procesos de “regeneración urbana”, van más allá de su forma física final con la que se expresan, más allá de su entidad como “proyectos urbanos”, configurados a la medida de las aspiraciones políticas de los grupos de poder. Es en base a estas operaciones de “regeneración urbana”, en las que tienen un papel fundamental la “gran propiedad”, cómo cobran todos su sentido las nuevas “áreas de centralidad”, conformando “espacios económicos” pero, sobre todo, contribuyendo a la configuración de espacios cada vez más alejados, sociológica y económicamente hablando, del resto de la ciudad. Son áreas que actúan como “reclamos” que hacen posible la competitividad entre ciudades, eliminando la interacción con la ciudadanía que las asiste. En otras palabras, la “regeneración urbana” habría que entenderla como mecanismo transformador que ha creado una “ciudad para otros”; ausente de conflictos que afloren sus contradicciones; apostando por el “saneamiento social y económico”; forzando la obsolescencia funcional como procedimiento que desemboca en una posesión espacial de clase; creando ámbitos espaciales de calidad como reclamos competitivos, al margen de los intereses y necesidades reales de la ciudadanía. Procesos que están contribuyendo a la consolidación de una Ciudad Segregada, haciéndola irreversible, y en los que la transformación-posesión de sus grandes propiedades, las ubicada, sobre todo, en las “zonas centrales”, constituye una acción fundamental. Las contradicciones, sin embargo, no se eliminan tan fácilmente, ya que en dichas “zonas centrales”, a pesar de las transformaciones emprendidas, se acumulan los “negocios”, el “prestigio”, también, la “desigualdad” y la “marginación”. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 141 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD Es en estas zonas donde se produce una contradicción entre las “formas urbanas” propias de la primera gran industrialización y aquellas otras que se operan por razones que se derivan de la evolución del “modo de producción capitalista” en su fase identificada con la recreación de una “sociedad de consumo” jerarquizada y a gran escala. Como consecuencia de esta contradicción, se produce una ruptura, en términos espaciales, que repercute, a su vez, en el plano económico y político. De zonas caracterizada por la presencia del proletariado, se impone una “reconquista de clase” que elimine dichos contenidos, al mismo tiempo que se reproducen nuevas formas de vida en lo que antes eran espacios populares. Las clases sociales de alta renta ven, en la crisis que vive la industria tradicional, el terreno perfecto para “terciarizar” los ámbitos urbanos así reconquistados, convirtiéndolos en “lugares centrales”. De hecho, estas áreas, habitadas, con anterioridad, por una población de escaso poder adquisitivo, presentan, a priori, una cierta de debilidad para mantener sus formas y contenidos originarios. Esta doble condición, “degradación” y “crisis”, permiten plantear un tipo de Planeamiento Urbanístico que impone la regeneración de las grandes propiedades industriales en desuso. La ideología imperante alimenta la aceptación generalizada de estos procesos, argumentando la idea de la “universalización” de la crisis y de las soluciones que se formulan, dejando que actúe el mecanismo del “mercado del suelo” para establecer, según su lógica, los nuevos usos a someter a las antiguas grandes propiedades industriales. La consecuencia de todo ello, es la reapropiación de un espacio para modelar, re-modelar, nuevas “forma de vivir” la ciudad, por tanto, un determinado “comportamiento social” (Álvarez Mora, 1989: 88). Referenciar estas transformaciones en el marco de los instrumentos urbanísticos correspondientes, permite su legalización, lo que llevará a la creación de zonas que se caracterizarán, sobre todo, por detentar una nueva “centralidad urbana”, debido no tanto a su posición geográfica, sino a su nueva “cualidad” adquirida 121 . 121 Véanse, por ejemplo, la crisis que sufren a partir de la década de 1970 el Poblenou y de la zona de la Ría de Bilbao. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 142 Las grandes propiedades ferroviarias. De referentes de movilidad a soportes de “nuevas áreas de centralidad” «… ‘the railways’ that came in the middle of the last century and took so much city-centre land for their termini. …there is perhaps no more potent or dramatic symbol of the Industrial Revolution than the railways…» Ambrose Peter (1994: 7) «Railway stations represent a crucial piece of modern urban history. Built as ‘Cathedrals of Progress’ designed to impress citizens and visitors alike, grandiose railway stations have always helped forge the public image of the metropolis in which they are located» Richards y Mackenzie (1986: 2) La construcción del “espacio ferroviario” La implantación del Ferrocarril, como modo de transporte interurbano, supuso una contundente reducción de la relación distancia/tiempo, impulsando una redefinición radical en la estructura del territorio, así como en las conexiones de ello derivadas, tanto locales, regionales, nacionales como internacionales. Generalmente, para fomentar esta nueva modalidad de transporte, los gobiernos estatales establecen una legislación específica para encauzar y regular sus servicios, también, para fomentar la construcción de las líneas y recorridos. El régimen legal que reguló la gestión de los ferrocarriles, estaba vinculado a la acción directa del Estado, es decir, un sistema mediante el cual es el Estado quien establece Concesiones de Explotación de sus servicios a las Compañías que los solicitan. Éstas se encargan de la construcción de la línea y explotación por 99 años, pasados los cuales se revierten al Estado 122 . Dentro del sistema ferroviario, las Estaciones constituyen puntos de ruptura donde se produce una generación de tráfico urbano, intercambios con las actividades propias de la ciudad y viceversa. La Estación del Ferrocarril puede considerarse, de hecho, como la «plasmación física, tecnológica, funcional y cultural de esta nueva modalidad de transporte» (Aguilar, 1980: 14). Estas Estaciones no solamente representaban un símbolo del progreso y 122 En Italia las ferrovías han sido nacionalizadas a través de la Ley n. 137 de 22 de abril de 1905. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 143 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD modernidad de la sociedad civil, los llamados “palacios de la industria moderna”, o “catedrales del progreso”, sino que su propio diseño estaba pensado para ejercer como nuevo “icono” de la modernidad, mentalizando, desde un punto de vista ideológico, tanto a los ciudadanos como a los visitantes, impulsando, en suma, la imagen pública de una ciudad (Meeks, 1956). Las Estaciones, también, han tenido connotaciones literarias, políticas, económicas, de ocio, incluso, psicológicas, comportándose como lugares que expresan deseos, nostalgias, despedidas, encuentros...etc. La Estación es uno de los más importantes elementos del sistema ferroviario, comportándose, además, como una “gran propiedad urbana”, sin olvidar su carácter como “polo de atracción”. Estaban localizadas, generalmente, en el centro de la ciudad urbano, ya se tratase de una Estación Pasante o Cabeza de Línea, aunque fuera del recinto del Centro histórico, debido a la necesidad de desarrollar la actividad ferroviaria en grandes superficies de suelo. Su estructura multifuncional hace que ejerza, por un lado, de “puerta de la ciudad” y, por otro, recreando su conexión con el espacio que ocupan las “vías”, lo que propicia la creación de dos ambientes contrapuestos entre sí. Su parte principal, la que se relaciona con la ciudad, se suele conformar a manera de una plaza de acogida, dotada de bulevares arbolados, alojamientos de prestigio, establecimientos comerciales...etc., lo que conforma una “nueva centralidad” creada, expresamente, alrededor de la Estación y en conexión con los ambientes más antiguos de la ciudad, como el Ayuntamiento, Plaza del Mercado, Catedral...etc. En contrapartida, la parte posterior de la Estación exhibe una mezcla de usos de menor calidad urbana, como fábricas y talleres ruidosos, a menudo, altamente contaminantes, junto con sórdidas viviendas populares de alquiler, propias de las clases obreras, o establecimientos comerciales acordes con la condición social de estas últimas. Las Estaciones, ya sean para uso de viajeros o para transporte mercancías, se localizaba, en sus orígenes, en la periferia de la ciudad, estrechamente vinculadas con espacios industriales. Desde el punto de vista de su estructura funcional, estamos ante un complejo arquitectónico que alberga una diversidad de funciones, aunque su parte más importante estaba focalizada en el edificio de viajeros, el cual ejercía como un lugar público por excelencia. Las demás construcciones, como las cocheras, almacenes, talleres, viviendas LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 144 para empleados, etc., eran de uso privado. El edificio de viajeros, por el hecho de tener un carácter público, lo que delata su importancia en un contexto urbano, también, en la sociedad civil, destaca como un “monumento”, de la misma manera que puede ser apreciada una sede del Ayuntamiento, un Mercado, una Catedral...etc. 123 . Las Estaciones, en este sentido, se constituyen como nuevas referencias arquitectónicas en la historia de la ciudad historia, expresando un doble significado, ya sea como “monumento arquitectónico”, o como “arquitectura industrial”, las cuales deben proporcionar soluciones a un nuevo programa de funcional que se corresponde con la circulación de viajeros y mercancías. Este doble significado se relaciona, inevitablemente, con otras tantas cuestione. En primer lugar, la referida a la nueva imagen que de las Estaciones emerge en la ciudad, es decir, la condición de estos artefactos como las “nuevas puertas de una ciudad sin murallas”. En segundo lugar, la rivalidad y competencia, entre Compañías Ferroviarias, que se refleja en los símbolos, representativos y de prestigio, que despliegan, ya sean los referidos a dichas Compañías, o a los de la ciudad en la que se ubican. Las Estaciones, decimos, se comportan como “áreas generadoras” que impulsan la aparición y presencia de industrias 124 , almacenes, mercados, etc., así como la conformación de asentamientos residenciales obreros. Todo ello responde tanto a formas de crecimiento urbano periférico, como a procesos de producción de suelo de carácter “marginal”, y también, no hay que olvidarlo, al desarrollo específico de “ensanches burgueses”. Las instalaciones ferroviarias, por tanto, son lugares de atracción que hacen posible la realidad de toda una serie de procesos especulativos vinculados con la producción de la ciudad. En la producción del espacio urbano (Alvarez- Palau, 2016: 7-8), las Estaciones se definen, históricamente, como áreas que gozan de unas condiciones de accesibilidad y valoración social que irán condicionando, en gran medida, la transformación posterior del lugar a ellas designado en origen. Como consecuencia de ello, este lugar que ocupa la 123 Para la tipología de la estación ferroviaria entre los siglos XIX y XX en las ciudades italianas se remite a Ferretti (1990) y en el caso español a Ministerio de Cultura (1980). Por una clasificación actual de las estaciones se remite a D’Agostino (2013: 60-66). 124 Véanse el caso de la relación entre la estación de Atocha y las actividades industriales en la zona sur de Madrid, el sector “Rondas-Puente de Vallecas-Ribera del Manzanares” (Álvarez Mora, Palomar Elvira y Sánchez Rodenas, 1980: 152-153). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 145 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD Estación Ferroviaria representará, en un futuro, la base físico-espacial dotada de capacidad financiera en cuanto previsible “capital en suelo”. Es en este sentido cómo podemos decir que uno de los objetivos del capital financiero ha sido aprovechar las ventajas de las que gozan las Estaciones Ferroviarias, creando las bases para la implementación de potenciales nuevas industrias relacionadas con cuestiones de gran “accesibilidad”, a los cuales se pueden ir sumando otras actividades más que el mismo capital financiero está en disposición de explotar. El mecanismo de actuación de las entidades financieras podría implementarse ofreciendo una relevante cantidad de capital para adquirir la “deuda pública” derivada del funcionamiento del transporte ferroviario, exigiendo, a cambio, condiciones favorables para proceder a otras inversiones, como es el caso de la industria del carbón para servir como fuente de energía que hiciese posible el funcionamiento de determinados servicios, por entonces, imprescindibles en las grandes ciudades, como la industria del gas 125 . Desmantelamiento y vaciamiento de las Estaciones Ferroviarias El hecho de la permanencia, o no, de las instalaciones ferroviarias, como estructuras determinantes en el contenido funcional de determinados fragmentos de las ciudades, ha sido objeto de numerosas atenciones, tanto por parte de las administraciones públicas, como de específicos sectores sociales y profesionales. La Administración Pública no ha sido la única que ha encabezado posturas que han tenido que ver con el desmantelamiento ferroviario. Lo “inevitable”, es decir, la desaparición de las Estaciones Ferroviarias, en cuanto elementos del “sistema urbano”, se ha convertido en un punto de inflexión que abre el camino a nuevas destinaciones de uso de estos contenedores, manteniendo únicamente, quizás, su estructura física, aunque negando su contenido funcional originario. 125 Un ejemplo es la creación de la entidad bancaria Crédito Mobiliario Español en 1856 para la explotación de las industrias (como la fábrica del Gas de Madrid) localizadas a lo largo de la vía que conectaba el sector norte de Madrid con Atocha (Tedde de Lorca, 1978: 107). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 146 El desmantelamiento-vaciamiento de las Estaciones Ferroviarias, sobre todo, en las grandes ciudades, comenzó a partir de los años 60 del siglo XX, justificándose por la “inadecuación” de estas instalaciones a las nuevas necesidades de la sociedad del consumo. Esta etapa se consolida, decimos, como un punto de inflexión caracterizado por el progresivo desmantelamiento industrial y, sobre todo, por la separación espacio-funcional entre procesos productivos y ferrocarril. Separación motivada, entre otras cosas, por la utilización, como medio de transporte prioritario, de la carretera, imponiéndose, de esta forma, al tren. La mayor parte de estas instalaciones ferroviarias remonta, en este sentido, a un sistema productivo que ha quedado obsoleto, sistema relacionado con los “trenes a vapor” que hicieron acto de presencia a mediados del siglo XIX, extendiéndose su funcionalidad hasta la década de los setenta del siglo XX. Además, con el desarrollo de la industria automovilística, y la política de precios derivada de la explotación petrolífera, el ferrocarril ha dejado de ser el modo universal de transporte para convertirse en uno más, cualitativamente más importante, pero cuantitativamente minoritario 126 . La desconexión establecida entre suelo industrial y ferrocarril va a traer consigo el desmantelamiento de las estaciones que hasta entonces cumplían su misión como difusores de materias primas y productos elaborados. De esta manera, las Estaciones del Ferrocarril, y su entorno más próximo, se consideraban como “elementos obsoletos”. Esta obsolescencia, sin embargo, y este es el punto fundamental del discurso a propósito del proceso de desposesión-apropiación a que son sometidas, se remite a una diversidad de acontecimientos. Se trata, entre otras cosas, de la imposición del “nuevo modo de transporte”, el transporte rodado por carretera, y las consiguientes implicaciones vinculadas con las industrias automovilísticas, así como las políticas de inversiones en la puesta en marcha de las autopistas, sin olvidar el monopolio del petróleo. Para hacer efectivo el abandono, y la consiguiente transformación de estas Estaciones, las determinaciones derivadas del Planeamiento Urbano califican a las Estaciones Ferroviarias, en general, al “espacio ferroviario”, como “áreas en abandono”, es decir, “zonas a remodelar”. Todo ello, implica abrir la oportunidad para implementar un nuevo desarrollo 126 Aunque en las últimas dos décadas del siglo XX se ha llevado a cabo una reacción competitivas en el área de la alta velocidad (Vickerman, 1997). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 147 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD urbano que apuesta, generalmente, por una mezcla de usos, entre los cuales destacan las viviendas de lujo, oficinas, comercios, espacios verdes y otros equipamientos urbanos de alto standing 127 . De todo esto, nos preguntamos, ¿la decisión tomada, con respecto a qué hacer con las Estaciones Ferroviarias, ha sido impuesta por los intereses del capital, al eliminar su competencia por el transporte por carretera? Las continuadas crisis energéticas, que se han ido alternando a partir de la década de 1970, por otro lado, nos suscita la duda de si el Ferrocarril podría haberse mantenido como un eficaz medio de transporte. La congestión que provoca el tráfico rodado, la contaminación, el encarecimiento de los productos derivado del petróleo...etc., ¿no son consecuencias derivadas, en gran medida, de la eliminación del Ferrocarril como medio de transporte? El mecanismo que produce el deterioro del entorno de las Estación Ferroviarias posibilita su transformación socio-espacial, al ser calificado dicho “entorno” como “ámbito indeseable”, rigurosamente separado, “segregado”, de los distritos “más agradables” de la ciudad. Los viajes en tren, por otro lado, comienzan a apreciarse como prácticas sociales que responden a épocas pasadas, del mismo modo que las “máquinas de vapor” se convierten, paulatinamente, en impulsores energéticos, medios de comunicación, vinculados a reflexiones románticas sobre el pasado. En fin, las Estaciones Ferroviarias comienzan a entenderse más como fondos escénicos en las producciones cinematográficas que formando parte de las experiencias de los viajes habituales de las personas. En Europa, esta “era de declive” se extiende hasta la década de 1980. La supresión del servicio de viajeros, y el cierre definitivo de las Estaciones Ferroviarias, han contribuido a un deterioro progresivo en sus instalaciones, como la cubierta principal, los edificios de viajeros, los talleres, etc., lo que ha constituido la base, y la justificación, sobre la cual plantear su reconversión especulativa (Capel, 2005: 547-554). 127 Esto es lo que sucede en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1963 para las estaciones de Imperial y Peñuelas (Álvarez Mora, Palomar Elvira y Sánchez Rodenas, 1980: 179). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 148 La Regeneración de las instalaciones ferroviarias como final de su historia A partir de la segunda mitad del siglo XX, se puso en evidencia la reducción del uso que se hacía, hasta entonces, del transporte ferroviario, sobre todo, para la movilidad de la población, como medio de transporte de viajeros. En paralelo a este hecho, las zonas en las que se localizaban las Estaciones Ferroviarias se han ido configurando como lugares privilegiados en el marco de la ciudad, a lo que ha contribuido la realización de infraestructuras y equipamientos urbanos específicos vinculados con los mismos. El fenómeno que se está perfilando, desde entonces, es un cambio en la destinación de usos del suelo identificado con en los antiguos terrenos ferroviarios, para hacer posible la implementación de toda una serie de “promociones inmobiliarias” demandadas por los intereses que el capital ha puesto en la “producción de ciudad”. Los dos grandes agentes en este proceso, las Compañías Ferroviarias y el Estado, dada la “valoración” que han adquirido los terrenos ferroviarios, requieren, de los Planes de Urbanismo, su adaptación a la nueva situación creada. Con la actualización de las Determinaciones Urbanísticas se pone en marcha un “proceso contra-planeamiento” mediante el cual se imponen cambios sustanciales por lo que se refiere a la calificación de los terrenos afectados. Una vez que el suelo ferroviario ha sido despojado de sus funciones, y puesto en valor a través de nuevas concepciones urbanísticas, se produce la materialización real de su cambio. Transformaciones territoriales que obedecen, y responden, a la “centralidad” que han ido adquiriendo estas zonas. Las Compañías Ferroviarias, en este sentido, una vez que desaparecen como concesionarias de un servicio concedido por el Estado, se convierten, generalmente, en “compañías inmobiliarias” que gestionan los antiguos suelos ocupados por las Estaciones y las Líneas Ferroviarias, produciendo, en contrapartida, suelos residenciales y terciarios. Por otro lado, el Estado se hace cargo de la enajenación de los terrenos, al ser, en principio, de propiedad pública, poniendo en marcha, para ello, el procedimiento de la “subasta pública”, o la venta directa al capital inmobiliario-financiero. Es el caso, por ejemplo, de las antiguas Estaciones de Arganda y Goya, en Madrid (Álvarez Mora, 1980: 227-250). Si bien, inicialmente, el PGMOU de 1946 planteaba la reconversión de ambas estaciones en “zonas verdes”, con el EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 149 CAPÍTULO 2. DESARROLLO URBANO Y GRAN PROPIEDAD Plan aprobado años más tarde, en 1963, se cambia dicha destinación de uso, proponiéndose la puesta en marcha de un programa para la realización de viviendas de alto standing, en el caso de la Estación de Arganda, mientras que para la de Goya se implementó la construcción de edificios en altura. El tratamiento de las grandes propiedades de suelo industriales y ferroviarias y las estrategias de creación de nuevas áreas de centralidad en el marco de nuevos espacios metropolitanos. Los casos de Barcelona y Bilbao 128 Planteamiento de la cuestión Después de haber analizado las cuestiones teóricas a propósito de la “gran propiedad”, ahora vamos a analizar unos casos concretos de estudio con referencia internacional. En particular, hemos elegido intervenciones llevadas a cabo en Barcelona y Bilbao, casos que consideramos pioneros en el marco de una tendencia general que se manifiesta en otras ciudades de la Europa Occidental. Se trata de dos realidades urbanas que han asumido los procesos de producción de la “renta del suelo” como inductores del desarrollo urbano. En estas dos ciudades, el aprovechamiento de la “renta urbana” ha permitido la explotación, en términos inmobiliarios, de grandes propiedades de suelo procedentes de uso industrial y ferroviario. El abandono y desmantelamiento funcional de tales actividades, ha sido inducido por parte de los Agentes involucrados en su gestión, sirviéndose, para ello, de los instrumentos precisos derivados de la práctica de Planificación Urbana. Un aspecto a tener en cuenta se refiere la reestructuración industrial que se produce en el marco, sobre todo, de la economía, en especial el cambio en los paradigmas económicos hacia un modo de producción flexible. Además, el desarrollo de las modernas autopistas, así como los cambios en los sistemas de transporte, procuraron ventajas tanto a la relocalización de las industrias como a los procesos de almacenamiento y distribución (Martinelli y Gadrey, 2000). Esto 128 Este párrafo es el resultado de las consideraciones del autor de la tesis y de Alfonso Álvarez Mora, que durante el doctorado han desarrollado varios artículos (Camerin, 2019; Camerin y Álvarez Mora, 2018; Camerin y Álvarez Mora, 2019). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 150 ha permitido la inclusión de los terrenos “liberados” en procesos de “producciónreproducción espacial” con la finalidad de proceder a la conformación de nuevas “áreas de centralidad”. Estamos ante dos “ciudades del capital” que son pioneras en la “regeneración” de sus antiguas zonas industriales, así como en la forma de llevarla a cabo utilizando precisos “mensajes ideológicos” que se han expresado, sobre todo, desde “iconos arquitectónicos” de referencia. Consumados estos procesos de “regeneración urbana”, estas dos ciudades nos ofrecen una manera de gestionar y administrar nuevas formas de producción-reproducción del capital a través de los llamados “servicios productivos avanzados” que conforman los nuevos contendidos funcionales de los artefactos renovados. Las reminiscencias de la ciudad “fordista”, una vez sometidas a las prácticas “regenerativas” van adoptando su condición, casi exclusiva, de “espacios terciarios”, sin que falte una cuota importante de “espacios residenciales” de alta renta, lo que hace que estos estos lugares renovados se expresen como “ámbitos exclusivos y excluyentes”, ausentes de vida colectiva espontánea. La relación “Propiedad-Capital en Suelo” emerge con toda su fuerza, creándose nuevos espacios centrales mediante el mecanismo de la “regeneración urbana”. Tanto las acciones sobre el Poblenou como las del territorio de la Ría de Bilbao, son caracterizadas, en el marco de sus respectivos propuestas, como “proyectos de centralidad” en el conjunto de un espacio metropolitano. Barcelona. La gestión del patrimonio industrial y ferroviario del Poblenou. Del Plan de la Ribera a la actualidad El proceso de creación de nuevas “áreas de centralidad”, en el Poblenou de Barcelona, no es, solamente, una operación planteada con ocasión de los grandes eventos sucedidos, recientemente, en Barcelona, como es caso de las Olimpiadas de 1992, o el Fórum Universal de las Culturas, de en 2004, sino el resultado de una estrategia generalizada de “renovación-regeneración urbana” que ha ido fue tomando forma, a partir de la segunda mitad del siglo XX, como un proceso inducido ante el abandono de que estaban siendo objeto las EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 253 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS Frailes Gaudenti (1876). Esta fábrica representó un papel de relevante importancia, en todo el Estado, por lo que se refiere a la producción agroalimentaria de consumo militar 228 . En paralelo a todo este proceso, entra en juego la Planificación Urbana, aprobándose el primer Plan Regulador de Bolonia, en 1889. Se trataba, sobre todo, de un Plan morfológico, en el que se programaban, al menos, dos tipos de actuaciones, apostándose, como referente general, por un “modelo urbano desagregado”. En primer lugar, la extensión de la ciudad, instrumentada mediante una nueva dotación de “infraestructuras viarias”. Y, en segundo lugar, toda una serie de operaciones de demolición-reconstrucción en el Centro Histórico. Este Plan Regulador, junto con la presencia del ferrocarril, que conectaba Milán y Ancona, a través de Roma, tuvo una gran repercusión espacial al determinar la ocupación de la franja de territorio comprendida entre el “centro urbano” y las fortificaciones. Estas últimas ya estaban, por entonces, obsoletas, por razones derivadas del conflicto armado con Austria, también, a causa del propio desarrollo urbano, lo que dio lugar a la aparición del barrio obrero de Bolognina, localizado al oeste del establecimiento militar. La demolición de las antiguas murallas, en 1902, permitió llevar a cabo una nueva dotación de infraestructuras territoriales, al norte del “centro urbano”, como actuación derivada del Plan Regulador de 1889, adquiriéndose, para ello, diversos terrenos, por parte de la Administración Local. Se llevaron a cabo, para ello, unas primeras obras de conexión con el territorio circunstante, previniendo el futuro crecimiento, en extensión, de la ciudad. Entre los “suelos” que pasaron a titularidad del Ayuntamiento, en 1904, hay que mencionar la cesión de muchas de las propiedades estatales del “campo atrincherado”, las cuales fueron puestas a disposición del Instituto de Viviendas Populares local 229 para construir nuevos asentamientos residenciales. A principios del siglo XX, y debido a la presencia del ferrocarril y de instalaciones militares en la parte norte de la ciudad, el barrio de la Bolognina 228 Por una reseña fotográfica del área militar entre 1895 y 1906, en principio llamada “Establecimiento militar de Casaralta en Bolonia para la preparación de conservas de carne enlatada y caldo concentrado para del Regio Ejército” (en italiano “Stabilimento militare di Casaralta in Bologna per preparazione di scatolette di carne di bue in conserva e di boccette di brodo concentrato per l’uso del Regio Esercito”) se remite a http://badigit.comune.bologna.it/books/sol/casaralta/casaralta.pdf. 229 https://www.bibliotecasalaborsa.it/cronologia/bologna/1904/le_porte_e_i_terreni_del_campo_trincerato_pa ssano_al_comune LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 254 comenzó a ser requerido por toda unas series de actividades industriales. Se trataban de industrias de tamaño medio como, por ejemplo, los Talleres de Casaralta, de 1919, dedicados a construcciones mecánicas y electromecánicas para el ferrocarril y el tranvía, los cuales se localizaron justo en el extremo norte de la fortificación militar (Piano B, 2007: 50-52) 230 . Al mismo tiempo, y atendiendo a las inversiones previas que se habían llevado a cabo en “servicios urbanos”, “infraestructuras”, en general, el barrio de Bolognina asumió, paulatinamente, el carácter de una periferia popular para la población obrera, formada por viviendas adosadas de tres o más pisos 231 . Cumplía, en este sentido, una de las exigencias del “proceso de producción capitalista”, cual es la localización de la “fuerza de trabajo” cerca de las instalaciones industriales y militares. El establecimiento militar de Casaralta se estaba consolidando como abastecedor de alimentos para los militares, sobre todo, durante la Primera Guerra Mundial, aunque después del conflicto empezó a pensarse, como posibilidad, en su abandono y reconversión posterior para usos civiles, debido, entre otras cosas, al interés de la Administración Local en la colectivización de servicios públicos. Al final, sin embargo, fueron los militares los que mantuvieron el control del área debido a las exigencias de la defensa nacional 232 . Del mismo modo que sucedió con la “Real Fábrica de Armas”, en el barrio de Flaminio de Roma, en Bolonia, la imposición de las necesidades militares prevaleció sobre aquellas que demandaba la sociedad civil. El proceso de materialización real del barrio (Alaimo, 1984) continua su proceso a lo largo de los primeros años del siglo XX, hasta la Segunda Guerra Mundial (fig. 11 del anexo II). La política de dotación de “servicios urbanos” para la ciudad prosiguió con la puesta en marcha del Plan de Ejecución de los centros universitarios, de 1911, así como con el Mercado Hortofrutícola y, finalmente, con la inauguración de la línea ferroviaria, llamada Direttissima, que conectaba Milán con Roma, realizada entre 1911 y 1934, lo que contribuyó a que Bolonia 230 Véanse https://www.bolognametalmeccanica.it/areeindustriali/casaralta y https://www.bibliotecasalaborsa.it/cronologia/bologna/1919/896. Otras industrias mecánicas que contribuyeron a la formación de una zona industrial en las afueras a norte del Centro Histórico fueron los talleres “Cevolani”, además de las fabricas “Minganti, “Acma”, “Giordani” y “Sasib”. 231 Varias operaciones han sido promovidas entre 1906 y 1908. Primero, por parte de la “Cooperativa per la costruzione ed il risanamento di case per gli operai” (1906); segundo, por el “Banco Popular de Bolonia y Ferrara” (1907); tercero, por parte del “Instituto Autónomo de Casas Populares”, I.A.C.P. (1908). Para profundizar el tema de las cooperativas en Bolognina se remite a Gottarelli (1990). 232 https://www.storiaememoriadibologna.it/casaralta-2193-luogo. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 255 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS alcanzase los 300.000 habitantes en la década de 1940. El establecimiento militar, por su parte, se consolidaba, sobre todo, como centro neurálgico de la producción y almacenamiento de carne para las necesidades de todos los militares de Italia. Establecimiento que se componía de varios edificios, cada uno de los cuales se dedicaba a diferentes funciones, ya fuesen “silos de almacenamiento”, “refrigeradores”, “fábricas de cajas”, “mataderos”, “panaderías”...etc. 233 . Podemos afirmar, en este sentido, que este es el momento de auge del cuartel, como centro plenamente desarrollado, en pleno funcionamiento. Será tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, cuando comience su lento e inexorable proceso de abandono y vaciamiento, debido, entre otras cosas, a las exigencias que impone el desarrollo urbano de la ciudad boloñesa. La demanda de suelo urbano para realizar operaciones de “renovación urbana”, que hicieran posible el nuevo “centro direccional-terciario”, será uno de los factores clave en la operación emprendida en el cuartel “Sani”. El Planeamiento Extensivo Posbélico, y el factor “renta del suelo”, como determinantes del proceso de transformación del barrio Bolognina. Bolonia, debido a su carácter estratégico, sobre todo, desde el punto de vista ferroviario, sufrió varios bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Los barrios siniestrados, una vez finalizado el conflicto bélico, fueron objeto de “reconstrucciones” siguiendo el Plan, redactado a tal efecto, en 1948. Plan que fue implementado siguiendo procedimientos altamente especulativos, fomentando intervenciones bajo la enseña de la “renta urbana”. Fue así cómo se llevaron a cabo urbanizaciones privadas de alta densidad, sin la necesaria dotación de servicios y de zonas verdes (Campos Venuti, 1994b: 235-236). Dinámica urbana especulativa que fue confirmada, años después, por el Plan Regulador General de 1955, aprobado en 1958, el cual proponía, entre otras cosas, que Bolonia alcanzase el objetivo “irrealizable” de un millón de habitantes. Para ello, se propuso una drástica “renovación urbana” en el Centro Histórico, a base de operaciones de demolición-reconstrucción, en paralelo a una expansión indiscriminada a manera de “mancha de aceite”. 233 Por profundizar los aspectos arquitectónicos de los edificios se remite a MIBAC (2007: 5-9). LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 256 El “boom económico” italiano tuvo sus repercusiones en el barrio de la Bolognina, con especial énfasis en los alrededores del cuartel militar. Dicho cuartel estaba vinculado con dos grandes avenidas de conexión interurbana. Una al Oeste, la avenida Ferrarese, y otra al Este, la avenida Stalingrado, las cuales sirvieron de asiento infraestructural para nuevas instalaciones industriales 234 , también, para consolidar las ya existentes. Esta zona industrial acabó convirtiéndose en el símbolo del progreso económico y social del barrio, también, de toda la ciudad. El fenómeno de un importante desarrollo “terciariodireccional”, producto de la descentralización funcional del “centro urbano” (Goldoni et al., 2004) 235 , por su parte, impulsó una nueva configuración urbana al Este de la avenida Stalingrado, evitando la integración de funciones residenciales que hubieran creado la multifuncionalidad necesaria para garantizar la fruición diurna y nocturna del nuevo barrio terciario. Será a partir de principios de los años sesenta, cuando el cuartel “Sani” se vea afectado por el derribo de varios edificios, perdiendo su capacidad productiva para convertirse en un almacén, lo que supuso que comenzara a ser subutilizado por parte de los militares. En estos años, este cuartel tuvo un papel decisivo en la transformación del tejido urbano que lo rodeaba, al ser engullido en un ámbito urbano-industrial-terciario. También contribuyó a ello, la materialización de un “espacio metropolitano” boloñés, en correspondencia con las condiciones impuestas, como hemos indicado, por un “desarrollo urbano extensivo e ilimitado” que se impulsó tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial 236 . La ideología ligada a la supremacía del automóvil, sobre el sistema viario del ferrocarril y del metro 237 , contribuyeron, a su manera, a agravar, aún más, la sobreexplotación de que estaba siendo objeto el espacio urbano de la ciudad de Bolonia. Todos estos factores fueron los condicionantes fundamentales que “forzaron” el abandono de la instalación militar, la cual se vio sometida, como 234 Entre las instalaciones industriales realizadas, cabe destacar los talleres mecánicos “Minganti” y “Cevolani”, la “Manifattura Tabacchi” diseñada por Pier Luigi Nervi y construida entre 1949 y 1954. 235 A partir de la realización del recinto ferial por parte de un grupo de proyecto encabezado por Leonardo Benevolo (1965), al cuyo alrededor se construyeron importantes edificios, como el Palacio de Congresos (1975), la Galería del Arte Moderno (1970-1975), y el pabellón “L’Esprit Noveau” por Le Courbusier (1977), además de hoteles y bancos. 236 Para comprender las transformaciones urbanas a las cuales fue sometida Bolonia en el segundo posguerra se remite a Campos Venuti (1987: 165-188; 1994b) y Parisini (2012). 237 Que llevaron a la construcción de una nueva carretera de circunvalación, la Tangencial vial, y de la autopista “A14”, ambas ubicadas al norte del cuartel. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 257 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS consecuencia de ello, a una fuerte presión inmobiliaria. Esta “presión”, producto, en gran medida, de los efectos derivados del “modelo urbano” que fuerza la extensión de los límites municipales, fue la que, a su vez, impulsó el fenómeno de “desindustrialización” que comenzó su andadura a finales de los años 70, lo que desembocó, finalmente, en el abandono definitivo de las principales fábricas localizadas en el citado barrio, hecho que se consumó a lo largo de la década de los 90. La “regeneración” emprendida, y su relación con el nuevo “centro direccional”. La aportación de la “reforma urbanística” El debate que se produjo, en torno a la creación de un nuevo “centro direccional”, al norte del Centro Histórico, llevaba implícita la idea del proceso de desmantelamiento y abandono de todo el conjunto del barrio de Bolognina. Entre 1962 y 1965, en efecto, Carlo Aymonino y Pier Luigi Giordani fueron los encargados de realizar un estudio encaminado a hacer realidad un nuevo “barrio direccional” 238 , en la periferia inmediata de Bolonia, para lo cual estaba previsto substituir el cuartel y los talleres Casaralta por un “palacio terciario y un teatro”. A partir de 1968, y teniendo en cuenta el estudio de Aymonino y Giordani, el arquitecto japonés Kenzo Tange planteó un “proyecto urbano” (Gresleri y Gresleri, 2010) 239 supeditado a la desaparición del recinto militar. La nueva destinación de uso de dicha instalación militar condenaba a su desmantelamiento, y hacía referencia a actividades terciarias, también, a “espacios verdes” en conexión con la Avenida Ferrarese, así como nuevos conjuntos residenciales en la Avenida Stalingrado (fig. 12 del anexo II). En esta época se alza el enfoque “reformista”, promovido, a partir de 1960, por el urbanista Campos Venuti (1994b) 240 . Bajo dicho punto de vista, se ponía en crisis el fenómeno de la “expansión urbana ilimitada”, apostando por una “contención cualitativa”. Como consecuencia de ello, y para hacer efectiva dicha posición disciplinar, se redacta un nuevo Plan que sustituya al aprobado en 1958. Es así cómo se propone un nuevo instrumento de planeamiento, el Plan 238 Publicado por los mismos arquitectos en 1967, con una intervención de Giuseppe Campos Venuti. 239 Entre 1974 y 1978 se realizará el centro direccional en forma de torres en el recinto ferial. 240 Entre los diversos Planes de Urbanismo elaborados sobre la base del enfoque reformista, señalo el caso de Bolonia (en este capítulo 4), Campos Venuti et al. (1985) para el caso de Florencia, Campos Venuti y Oliva (1978) y Oliva (1984) para el caso de Pavía, y Ricci (2001) para el caso de Roma. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 258 Regulador General, finalizado en 1985 241 . Sin embargo, las vicisitudes del urbanismo italiano, unido a los intereses del capital, hicieron todo lo posible para hacer fracasar las ideas más innovadoras que acompañaron a estas nuevas actitudes urbanísticas. El citado Plan, en su calidad de instrumento urbanístico, no pudo ser aplicado, en todo su rigor, en aquellas determinaciones que afectaban a la zona que estamos analizando 242 . El cuartel, en efecto, se enmarcaba, según el Plan, en una “zona integrada de intervención” sobre la cual estaba previsto desarrollar un proyecto mediante una figura urbanística llamada Diseño Urbano Concentrado, establecida en 1987 243 . La estrategia del Plan fomentaba intervenciones que impulsaban la “descentralización direccional”, lo que condicionó que el asentamiento militar fuese incluido en la llamada Zona integrata R5.1 Zona Fiera-Stalingrado (Comune di Bologna, 2009: 160-164). La idea de fomentar el carácter terciario de la zona estaba prevista en el Plan de 1985. El capital inmobiliario-financiero local, es decir, los grandes propietarios industriales, aprovechándose del cambio social que apostaba por la eliminación del “sistema fordista”, como modelo productivo en extinción, comienzan a orientar sus intereses hacia un mercado global comprometido con un desaforado consumismo. Es en este contexto en el que, durante la década de los noventa, la infrautilización del complejo industrial de Bolognina entra en su fase decisiva (fig. 13 del anexo II). Un proceso de tal envergadura, que impulsaba el vaciamiento funcional de un barrio industrial, al que le afectaba, también, la crisis del sector ferroviario estatal, acabó con el definitivo cierre de las fábricas que se localizaban en torno a la instalación militar. El progresivo abandono de las grandes propiedades de suelo industrial trajo, como consecuencia, la despoblación del barrio y el abandono de muchos de los comercios existentes. Este fenómeno contribuyó a fomentar, en Bolognina, un proceso inmigratorio protagonizado por una población procedente de China, la cual se asentó en el barrio, por su cercanía al centro de la ciudad, donde 241 Aprobado en 1986. Véanse Mattioli et al. (1985). 242 Unas de las principales actuaciones inaplicadas que marcaron la involución del urbanismo reformista en la capital boloñesa fueron dos: primero, la puesta en marcha de una obra infraestructural para dotar la ciudad de un metro ligero y, segundo, la salvaguardia del Centro Histórico para la residencia y la consiguiente descentralización terciaria (incluso bancos y Universidad) a toda la periferia a equipar con servicios urbanos de calidad ambiental y fácilmente accesible a través del transporte público (Campos Venuti, 1994b: 244-245). 243 Cuya tarea ha sido la de proporcionar indicaciones de carácter proyectual a escala de representación grande para coordinar los Planes de Ejecución de iniciativa privada y pública, remitiéndose a la edificabilidad establecida por parte del Plan Regulador General. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 259 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS desarrollaban sus actividades, sustituyendo a aquellas otras que, hasta los años 90, estaban en manos de los residentes históricos de la Bolognina (Piano B, 2007: 76-80). El futuro de las Propiedades Militares desde las Directrices de Ordenación Urbanística: Planes, Normativas y Decretos El proceso de abandono de las grandes propiedades de suelo industrial comenzó a finales de los años 90, en paralelo al desplazamiento, auspiciado por el Planeamiento vigente, de las actividades productivas en otros municipios periféricos de la ciudad Bolonia 244 . Esta dinámica proporcionó toda su lógica, implicando el abandono definitivo del cuartel “Sani”, hecho que sucedió hacia el año 2003. El Ministerio de Defensa ya había comenzado, en los años 90, a poner en entredicho su presencia en la capital boloñesa (Bolognini y Spinedi, 1994: 107-158), mostrando su intención por abandonar determinadas propiedades militares localizadas en la ciudad, incluyéndolas en el procedimiento de enajenación fomentado por la Ley n. 662/1996 (Commissione IV Difesa, 1999: 118). A partir de ese momento, y mediante otros Decretos que individualizaban determinados bienes militares con el objetivo enajenarlos, hecho que tuvo lugar en el año 2000, comenzó a plantearse una “racionalización de las Fuerzas Armadas” en el ámbito boloñés. Estamos hablando de un proceso de largo recorrido que se ha producido en paralelo a la Planificación Urbana, incluyendo las novedades que se producían en la normativa estatal al respecto. Por lo que se refiere al cuartel “Sani”, después de su cierre definitivo, ha sido contemplado bajo las determinaciones del Decreto Ministerial de 28 de febrero de 2005, lo que significaba procurar su entrega a la Agencia del Dominio Público. Dicho cuartel (fig. 51 y 52), por lo dispuesto en la Ley n. 296/2006, se vio involucrado, junto con otros 18 inmuebles militares, en el Programa Unitario de Valorización (P.U.V.), establecido el 5 de mayo de 2007. Todo esto, en paralelo a la aprobación de nuevos instrumentos de Planificación Urbana, sobre todo, el llamado Plan Estructural, P.S.C., de 2008, el Reglamento Urbanístico 244 Por ejemplo, la fábrica “Cevolani”, 21.698 m2, fue abandonada definitivamente en 1999, desplazando su producción en San Lazzaro di Savena, y la fábrica “Sasip” fue cedida a una multinacional británica en 2003. El año siguiente ha transferido sus actividades en el municipio boloñés de Castel Maggiore. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 260 Edilicio, R.U.E., y el Plan Operativo Local, P.O.C., estos dos últimos de 2009 245 . Además, el cuartel está afectado por los dictámenes relativos a la llamada Ciudad del Ferrocarril, establecida, como una directriz más, por el Plan Regulador Local, para desarrollar su futuro hasta 2030. Fig. 51 y 52: dos imágenes del cuartel Sani. Fuente: fotografías de F. Camerin (2019). Una vez asumido el estudio de viabilidad, aplicado a las áreas militares involucradas en el P.U.V., entre 2007 y 2009, su implementación, por parte de los Instrumentos de Planificación local (en 2009 se aprobó el P.O.C. “Áreas militares”), ha servido para desencadenar mecanismos de “equidad urbanística” 246 , en el marco de las llamada “transferencias de aprovechamiento urbanístico”. También, para proceder al acuerdo con la Agenzia del Demanio con el objetivo de beneficiar, a la Administración Local, de una cuota, de entre el 5 y el 15 por ciento, por la venta de las propiedades militares (Aa. Vv., 2009a, 2009b, 2009c). El P.U.Va.T. de Bolonia se puede calificar como el más avanzado, con respecto a otros implementados en Italia, por cuanto, efectivamente, define los nuevos usos de los antiguos bienes militares en el marco de los Instrumentos de 245 El Plan Estructural local establece las orientaciones generales que serán la base sobre la cual gestionar el desarrollo urbanístico de la ciudad, teniendo una validez de 20 años. El Reglamento Urbanístico Edilicio disciplina la reglamentación de las componentes urbanas y rurales definidas por parte del PSC, que se pueden actuar con una intervención directa, especificando además los usos y las modalidades de intervención directa en el patrimonio edilicio existente, define la disciplina de las conceciones de de aprovechamiento urbanístico, del coste de construcción y de las modalidades de monetización de los equipamientos territoriales. El Plan Operativo Local es el instrumento de actuación de las previsiones del Plan Estructural, jerarquicamente dependiente de este último, con una validez de cinco años. Por profundizar el contenido de los nuevos instrumentos de planificación urbana local se remite a Bonfantini y Evangelisti (2009). 246 En italiano, perequazione. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 261 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS Planificación Urbana (Gastaldi y Camerin, 2017: 167-171). Tras el “cambio de rumbo” protagonizado por el mercado inmobiliario, después de las repercusiones de la crisis económica mundial, bienio 2007-2008, y de la legislación italiana que, desde 2009, ha trastocado los procedimientos de enajenación del patrimonio militar, incluso para el caso de Bolonia, las determinaciones del PUVaT continuaron sus peripecias burocráticas. Fueron promovidos, en este sentido, acuerdos complementarios para fortalecer la cooperación, en el marco de la Planificación Urbana, entre la Agencia del Dominio Público, el Ayuntamiento y el Ministerio de Defensa (2010 y 2012 247 ), lo que permitió la inclusión de “fondos de inversión” en la gestión de las operaciones de “regeneración”. Tras los resultados de un asesoramiento, encargado por el Ayuntamiento, en 2013, para verificar las condiciones de viabilidad técnica, también, económico-financiera, con el objetivo de incluir, en el procedimiento de “regeneración” de los bienes militares, al capital inmobiliario-financiero, en el diciembre, de ese mismo año, los cuarteles “Sani”, “Masini” y “Minghetti” se vendieron al fondo F.I.V. de Cassa Depositi e Prestiti a través del D. M.E.F. 20/12/2013 (L. n. 248/2005, art. 11-bis). Sin embargo, debido a la caducidad del Plan Operativo “Áreas militares” (2009-2015), los sujetos involucrados en la operación de transformación de las instalaciones militares se vieron obligados a redactar otro POC, adoptado en 2015 y aprobado en 2016, con la denominación, en esta ocasión, de Regeneración de patrimonios públicos, ya que se incluían, además de las áreas militares, otros bienes de propiedad pública como los ferroviarios. En la medida en que ha sido modificada la Ley, y con la incorporación del Fondo de Cassa Depositi e Prestiti en este proceso, los actores protagonistas del mismo comienzan a ponerse de acuerdo a propósito de las nuevas destinaciones de uso que deben asignarse al antiguo establecimiento militar. El de antiguo cuartel Sani de Casaralta, por ejemplo, de 105.540 m2 de superficie, dispone de algunos edificios de indudable valor, desde el punto de vista de la “arqueología industrial” 248 , que el PSC incluye en sus “ámbitos para 247 Primero, el 7 de octubre de 2010 se firmó un “acuerdo complementario” (http://www.fondazioneinnovazioneurbana.it/42- convenio urbancenter / 263) y, posteriormente, el 7 de noviembre de 2012, con las “acciones sinérgicas” para la implementación del PUVaT (Aa. Vv, 2012c). Véanse también Fondazione Innovazione Urbana (2014) 248 La Superintendencia ha declarado algunos edificios de interés histórico-artístico en 2007. Tales vinculos han sido revistos en 2014 debido a las precarias condiciones de los edificios en abandono. Actualmente, LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 262 recalificar” 249 . Mediante el acuerdo de venta 250 , firmado una vez que se hizo real la participación de los Fondos de Inversión en el proceso de “regeneración” de los activos militares abandonados, aquellos que fueron entregados a la Agenzia del Demanio, se pudo constatar cómo la “práctica urbanística” contribuyó a hacer posible la colaboración “público-privada”, y en la que los agentes más implicados con la actividad privada intentaron rentabilizar su inversión con la complicidad de las instituciones públicas. La Administración Pública, personificada por la Agencia del Dominio Público y el Ayuntamiento, junto con el “capital inmobiliariofinanciero”, han fortalecido una estrecha colaboración, entre ambos, para implementar el Plan General de Bolonia, sobre todo, por lo que se refiera a las determinaciones establecidas para la Ciudad del Ferrocarril. Parece evidente que las directrices del Plan Operativo (Comune di Bologna, 2015: 29-30) apuestan por crear un nuevo ámbito exclusivo, planteándose la “remodelación” del sector donde se prevé la edificación de 53.930 m2, distribuidos entre 47.490 m2 para uso privado, 3.170 m2 para vivienda pública y 3.270 m2 para instalaciones y servicios colectivos (servicios escolares y de barrio) 251 , además de un parque público de una extensión máxima de 41.000 m2. No obstante se prevé destinar el 10% del total de las residencias (50.660 m2) a viviendas protegidas (CDP Investimenti Sgr, 2016b: 35-37), este porcentaje es una cantidad mínima que demuestra cual será el carácter exclusivo de la operación de regeneración urbana. después de algunas demoliciones, el antiguo recinto militar incluye 17 edificios, aunque también estos presentan las consecuencias del perdurar del abandono (CDP Investimenti Sgr, 2016a: 35). 249 En el artículo 22 de las Normas Técnicas del PSC podemos ver que se trata del ámbito n. 120 “Bolognina Est”, que «...aprovechando la oportunidad para transformar áreas industriales y militares abandonadas y la disponibilidad de espacios aún no construidos, tendrá que enfrentarse con las estrategias de la Ciudad del Ferrocarril» y abrirse a este nuevo eje para ponerse en relación con el resto de la ciudad. «En particular, las operaciones de redesarrollo deben garantizar el suministro de equipamiento verde y colectivo apropiado para el nuevo rol urbano que se asignará al Área con la conexión norte-sur (nueva acción) y este-oeste (finalización del área del sector de la Feria-Stalingrado)» (http://www.comune.bologna.it/psc/quadro_normativo/849/1835/). 250 http://atti9.comune.bologna.it/atti/wpub_delibere.nsf/xsp/.ibmmodres/domino/OpenAttachment/atti/wpub_d elibere.nsf/7D8DBC9C52E1EC4AC1257F08005BD40E/allegati/accordo%20con%20allegati%2020150609 .pdf 251 La edificación prevista, 53.930 m2, se articulará de la siguiente manera: el 70% se destinará a funciones residenciales, el 10% al sector direccional, el 7% a comercio, el 5% a actividades artesanales y el 4% a actividades respectivamente financieras y de seguros. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 269 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS económico y de sostenibilidad ambiental, de la Bolognina 258 . De los 53.930 m2 previstos, más del 90% son de uso privado, unos 47.490 m2, destinándose, únicamente, 3.170 m2 para viviendas públicas. Turín. Centralidades residenciales existentes e instalaciones militares. La regeneración del cuartel “La Marmora” y el reforzamiento del carácter burgués de Borgo Po 259 El proceso de construcción de un barrio burgués en su relación con el cuartel “Alessandro La Marmora” El cuartel “Alessandro La Marmora” se encuentra en el llamado “Borgo Po” 260 , como parte del distrito n. 8 de la ciudad de Turín, muy próximo al centro urbano, en la orilla derecha del río Po, justo antes de la zona de la Colina que observamos al oriente de la ciudad. Las primeras ocupaciones de este barrio se remontan al Medioevo, determinadas por su localización en la orilla del río. Desde sus inicios, su población es popular y humilde. Estamos hablando de pescadores y lavanderas, los cuales expresan, con su dedicación, los tipos de actividad que se desarrollaron en esta zona extraurbana colindante con las riberas del Po. A partir del siglo XVIII, y en paralelo a estas primitivas actividades, se incorporaron industrias manufactureras, almacenes y depósitos diversos, lo que favoreció la instalación de “equipamientos asistenciales”, como el Instituto de la Hijas de los Militares, en 1774 261 , y el Regio Centro de Acogida de mendicidad de Turín, de 1840 262 . Un primer punto de inflexión, que marcó el proceso de desarrollo urbano de Borgo Po (fig. 16 del anexo II), fue la aprobación, vinculada con la Exposición General Italiana de 1884 263 , del Plan Regulador de 1882, cuya primera modificación tuvo lugar en 1886 264 . Se trataba de un instrumento urbanístico que 258 Para todos los materiales, véanse http://www.progettosani.it/ 259 Este caso de estudio ha sido parcialmente desarrollado en Álvarez Mora y Camerin en la parte relativa a la regeneración del cuartel La Marmora (2019: 22-23). 260 Para una historia detallada del barrio se remite a Ternavasio (2006). 261 En italiano “Istituto delle Figlie dei Militari”, http://www.museotorino.it/view/s/c8695b7750734b95bc46703ef63c4d5b. 262 En italiano “Regio Ricovero di mendicità di Torino” (De Rolandis, 1841, Baricco, 1884). 263 Por profundizar las cuestiones relativas a la Exposición se remite a http://www.museotorino.it/view/s/1c577b094dfc4ab0bdf47f734ebaf192. 264 Por una reseña de todos los Planes Reguladores de Turín, y sus modificaciones, se remite a http://www.atlanteditorino.it/documenti/PianiRegolatori.html. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 270 respondía, e impulsaba, la primera “desagregación socio-espacial” del “modelo urbano compacto” identificado con la última manifestación de su “ámbito medieval” heredado, tal y como se expresaba en la segunda mitad del siglo XIX. Dicho Plan proponía la expansión de la ciudad fuera de las murallas, en paralelo a la “expulsión” de las funciones, hasta entonces, “centrales”, de carácter tradicional, que dificultaban, hasta entonces, la realización de los espacios que ocupaban como “espacios de renta” 265 . El desarrollo urbano de Borgo Po se apoyó en el “sistema infraestructural existente”, en concreto, dos puentes que conectaban el barrio con el centro urbano. Sistema infraestructural que fue el punto de partida, el armazón necesario, sobre el que se emprendieron las nuevas parcelaciones que comenzaron a identificar a este barrio. A partir del siglo XX, el desarrollo urbano de la ciudad, en su conjunto, alcanzará a este barrio, englobándolo, y fortaleciéndolo, como zona residencial dotada de una cierta “centralidad de clase”. De esta forma, el barrio se consolida como un espacio burgués fuera, en cierta manera, del centro de la ciudad propiamente dicho. Entre las nuevas dotaciones del barrio, las que han ido impulsando, sobre todo, su carácter residencial “de clase”, podemos considerar aquellas que se asentaron en grandes propiedades de suelo existentes, la más extensa de las cuales, en términos de superficie, alrededor de 20.000 m2, es el cuartel “Dogali”, construido entre 1887 y 1888, cuartel que, a partir de 1921, tomará el nombre de Alessandro La Marmora 266 . La estructura formal de este barrio, por otro lado, adoptó el carácter de “ensanche”, conformando una “retícula ortogonal”, y generando una diversidad de “manzanas rectangulares” (fig. 17 del anexo II) que se van a ir materializando, sobre todo, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Trazado reticular que procede del “proceso de parcelación” al que fueron sometidas las grandes propiedades de suelo allí localizadas. También, algunos de los grandes espacios públicos existentes, como es el caso de la plaza “Gran Madre de Dios”. 265 Se trataba, en muchos casos, de áreas militares ubicadas dentro del antiguo recinto amurallado. Turín, una ciudad que se ha ido organizando según su importancia “militar” (Cadeddu, 2008) y “política”, debido a su posición estratégica entre Francia y Italia, además de su papel de capital del Reino de Cerdeña, a lo largo del siglo XIX se transformó paulatinamente en una “ciudad industrial” (Bracco, Comoli Mandracci, 2004), aunque manteniendo una importante función militar (Dellapiana, 2009; Devoti, 2018). 266 http://www.museotorino.it/view/s/81a5de46dd7d422d8939868c084bde65. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 271 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS En paralelo a dichos “trazados-parcelaciones”, se llevaron a cabo intervenciones concretas dentro del campo del “ornato y embellecimiento”, las cuales no tenían otro objetivo que fortalecer el carácter burgués del sector, discriminándolo con respecto al resto de la ciudad. Estamos hablando, por tanto, de una manera de abordar el proceso de producción de la ciudad que no es ajeno a la voluntad del “capital” de ejercer como instrumento de “segregación social”. El apoyo del Plan Regulador de 1906/08, para recrear este proceso, fue fundamental. Dicho Plan, según Giovanni Astengo (1955), fue concebido como un instrumento descontrolado para fomentar el desorden urbano en la ciudad, lo que permitió materializar, en Borgo Po, un entorno urbano residencial para albergar una población dotada de altos recursos financieros. A las calidades vinculadas con las obras de “ornato y embellecimiento”, se irán añadiendo nuevas actividades, de tipo artesanal y comercial, que se sirven del carácter burgués del barrio para impulsarse desde la “centralidad” que disfruta. El “sistema del verde”, allí presente, a lo largo de las orillas del Po y en el espacio de la Colina, contando, a su vez, con el “verde privado”, expresado a través de los jardines de residencias particulares, no hace más que incidir en la categoría social del lugar. Los “espacios verdes”, en este sentido, se configuran como elementos claves en su intento por hacer del barrio una “unidad espacial urbanística” de clase. El proceso de construcción de este barrio, por tanto, y a pesar de mantener una situación periférica con respecto al área urbana turinesa, tal y como se configuraba esta ciudad a finales del siglo XIX, se ha ido conformando, paulatinamente, como espacio “ideal” para hacer posible su condición de “espacio social burgués”. Como lugar de excelencia por su ubicación fuera de las murallas, reforzando su carácter “central”, es decir, como espacio desde el que se expresa, y representa, la burguesía, como clase social, tanto a nivel local como nacional. A todo ello contribuyó, también, el haber sido seleccionada la ciudad de Turín como primera sede, en todo el Estado italiano, de un nuevo tipo de industria, la cinematografía 267 . El cine, junto con la industria automovilística, en 267 En 1896 los hermanos Louis y Auguste Lumière proyectaron por primera vez una película en Italia debido a la cercanía de Turín con Francia. Por profundizar este tema se remite a http://www.torinocittadelcinema.it/pdf/rondolino.pdf. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 272 efecto, hicieron de Turín una de las ciudades italianas más desarrolladas industrialmente. En este contexto, sin embargo, el Borgo Po no se vio afectado por este proceso de fuerte industrialización, manteniéndose al margen de sus efectos medioambientales negativos. Este perfil económico-industrial de la ciudad, estuvo acompañado, entre 1881 y 1921, como no podía ser menos, de una fuerte inmigración que contribuyó a doblar la población residente de Turín, pasando, en aquellos años, de 250.655 a 499.823 habitantes. Se trataba de un contingente de mano de obra para las industrias, que se instaló en proximidad a los lugares de trabajo. Por su parte, la burguesía enriquecida ocupó las mejores zonas periféricas de la ciudad. El Borgo Po fue una de ellas, barrio que, como consecuencia de la dinámica segregacionista que afectaba a toda la ciudad, reforzó su componente de “clase”. Podemos entender el proceso de construcción del barrio de Borgo Po 268 como expresión de las estrategias que pone en marcha una burguesía local para apropiarse de una zona que se encuentra lejos de los terrenos industriales en los que vive la población obrera. Zona a la que dotan de todos los “equipamientos de clase” necesarios, sin olvidar aquellos “componentes ornamentales” que les procura una mayor “calidad”, estableciendo, si cabe, una mayor diferenciación, “segregación”, con respecto a los barrios más pobres. La “desagregación socio-espacial” producida ha sido impulsada, instrumentalmente hablando, por el los Planes aprobados, respectivamente, de 1882 y de 1906-8 (fig. 18 del anexo II). Práctica Urbanística que ha contribuido a crear “dos tipos de ciudades” que ocupan un mismo espacio. Se trata de la “ciudad fordista”, entendida en su estrecha vinculación con la actividad industrial tradicional, generadora de un cierto “estado de bienestar”, desde el control del Estado, lo que permite la convivencia “salarios-producción”. La otra ciudad es la que se corresponde con la producción de nuevos espacios que adoptan la forma mediterránea del “ensanche de población”, entendido como espacio de “representación social” de la burguesía. Desde finales del siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial, la burguesía asentada en Borgo Po se ha aprovechado, relativamente, de la condición periférica de esta zona, así como de las facilidades que encontró para gestionar el proceso de posesión espacial 268 Cuyo relato histórico hasta la Segunda Guerra Mundial ha sido bien resumido en Davico et al. (2014: 192-203). EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 273 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS que llevó a cabo. Todo ello, comportó la eliminación de su carácter popular, desplazando las antiguas actividades de pesca y lavandería que habían contribuido a definir su identificación originaria. En este contexto, las instalaciones populares, allí existentes, como el “Instituto de la Hijas de los Militares” y el “Regio Centro de Acogida de mendicidad de Turín”, y la presencia del cuartel “La Marmora”, han sido asumidas, como a menudo sucede en el proceso de descentralización de actividades no deseadas en el “centro urbano”, como elementos urbanizadores “exclusivos de clase” para materializar un ámbito apto para las exigencias de la burguesía local, en este caso, las que responde a su residencia (fig. 19 del anexo II). El siglo XX en Turín, entre su condición como “ciudad fordista” y su transformación industrial. La creación de “áreas de nueva centralidad” a partir de los “vacíos industriales” Tras la Segunda Guerra, el Borgo Po se vio afectado por una serie de actuaciones puntuales con el objetivo de llevar a cabo la construcción de nuevos asentamientos residenciales en los cuales se aprecian ciertas diferencias con respecto a aquellos otros que se edificaron a finales del siglo XIX, aunque respondiendo, siempre, a los intereses de la burguesía. Mientras tanto, la ciudad en su conjunto, se estaba disponiendo a vivir la llamada época del “milagro económico” italiano, que va desde la mitad de los años 50 hasta principios de la década de 1970 (Peirone, 2017). En ello, tuvo un papel fundamental la “cultura fordista” que desplegaba la dinámica económica de la ciudad. El “modo de producción capitalista” que impregnaba dicho quehacer económico, en efecto, impulsó una fuerte expansión industrial, no solamente aquella que estaba vinculada al sector del automóvil, como es el caso de la FIAT 269 , sino, también, aquellos otros productos que tenían que ver con la “producción de vestimenta”, “dulces”...etc. Desarrollo industrial que impulsó una nueva fuerte inmigración, contribuyendo, con ello, al aumento de la población de Turín, que alcanzó, hacia 1971, la cifra de 1.167.968 de habitantes. Por su parte, el nuevo Plan Regulador, de 1956, fomentó una lógica inmobiliaria especulativa basada en la apuesta por hacer de la ciudad de Turín 269 Para entender el papel de la FIAT en el desarrollo urbano de Turín se remite a Vitillo (1993) LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 274 una auténtica “metrópoli”. Todo esto, sin embargo, no tuvo repercusiones en Borgo Po, barrio que continuaba consolidándose como un “espacio burgués” a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XX. Aunque estamos centrando nuestra atención en lo específico del Borgo Po, el proceso de “regeneración” que tendrá lugar, a partir del 2000, en el cuartel “La Marmora”, localizado, como hemos reseñado, en dicho Borgo, no responde tanto a las dinámicas internas de este sector urbano, como a aquellas otras que aparecen aparece involucradas con el proceso de desindustrialización que vive la ciudad de Turín. Es en los años 70, en efecto, cuando comienza a manifestarse un lento proceso de desmantelamiento industrial de la “one company town”. Proceso que, al final, dejó, como huella, el abandono de 10 millones de m2 de superficie industrial, correspondiente al 8% del territorio municipal. Como consecuencia de ello, las acciones de “regeneración urbana” que tuvieron lugar, actuando sobre las antiguas grandes propiedades industriales y ferroviarias, han contribuido, a partir de los años 90, a cambiar los presupuestos urbanos, económicos y sociales, que, hasta entonces, distinguían a la ciudad. El objetivo prioritario de estas “regeneraciones” remite a las expectativas que forzaron el capital inmobiliario y financiero para generar esos beneficios económicos que aparecen vinculados con las “rentas diferenciales”. Estas “rentas” son las que se derivan de las acciones emprendidas sobre grandes propiedades que ostentan una localización central, las cuales han protagonizado, previamente, procesos de desmantelamiento y abandono. A modo de ejemplo, esto es lo que se ha verificado en el caso de las operaciones emprendidas por la FIAT 270 , a partir de la consideración de sus propiedades como “capitales en suelo”. Estamos hablando del barrio “San Paolo” y la antigua fábrica de “Lingotto”. En un contexto espacial vinculado con el “modelo urbano desagregado”, apostándose por la extensión de la ciudad, hasta llegar a conformarla como una “metrópolis”, las áreas donde se asentaban las funciones que respondían a un “modo de producción fordista”, se han convertido en espacios donde se realizan 270 Además de Turín, las grandes fábricas de la FIAT ubicadas en otras ciudades italianas (en las 35 hectáreas de Novoli en Florencia y en el establecimiento de Alfa Romeo “Portello” en Milán, de más de 21 hectáreas) se localizaban en zonas que, con el pase del tiempo, se han revelado, por su posición estratégica dentro del tejido urbano, como grandes cantidades de suelo de las cuales la misma propiedad podía extraer un beneficio importante derivado de la extrapolación de la renta diferencial. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 275 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS las “nuevas centralidades urbanas”, es decir, zonas atractivas para el mercado inmobiliario y para las inversiones en el sector de la construcción residencial y terciaria. La dimensión del cambio acaecido en Turín, a finales del siglo pasado, está bien relatada en el informe del Urban Center Metropolitano de Turín (2016: 45). Segú dicho informe, en tan sólo dos décadas, entre 1995 y 2015, se transformaron unos 5.000.000 de metros cuadrados, donde se asentaban antiguas “áreas industriales”. En su lugar, se materializaron nuevos espacios, para uso residencial y comercial, y para servicios y asiento de “nuevas economías”, implementándose, toso ello, mediante más de 60 instrumentos de desarrollo urbano 271 . La ciudad de Turín, tomando como referencia el modelo implementado para las Olimpiadas de Barcelona, ha gestionado, a través del Plan Regulador 1995, la “regeneración de la ciudad” en base a una estrategia que ha identificado nuevas direcciones de desarrollo urbano y territorial. Además, a partir del evento olímpico de 2006, se puso en marcha el relanzamiento de la ciudad a nivel nacional e internacional. Asimismo, por razones vinculadas a otros tipos de eventos 272 , las transformaciones realizadas 273 han contribuido a borrar definitivamente la huella industrial ligada al período “fordista”, formulándose una “ciudad creativa”, y apostándose por una “nueva imagen” de Turín por lo que se refiere al “arte”, la “investigación científica”, el “tiempo libre” y el “deporte”. Todo ello, soportado por un mecanismo de mercantilismo urbano (Vanolo, 2015). La repercusiones espaciales que se han derivado de esta manera de “producir ciudad”, han sido impactantes para el “patrimonio histórico heredado”. Por un lado, las grandes propiedades de suelo industriales, y sus arquitecturas, fueron planteadas, y realizadas, siguiendo procedimientos que hicieron posible 271 Una reseña de las referencias académicas sobre el fenómeno de abandono industrial en Turín se puede encontrar en Armano, Dondona, Ferlaino (2016). Por una reseña de las grandes transformaciones urbanas a emprender en Turín se remite a Urban Center Metropolitano (2012). 272 Como el Campeonato del Mundo de Esgrima (2006), el Congreso Mundial de Arquitectos (2008), la nominación a Capital Mundial del Diseño (2008), las celebraciones del 150º aniversario de la Unificación del Estado italiano (2011), el Festival de Jazz (a partir de 2012) y la nominación a Capital Europea del Deporte (2015). 273 Entre las intervenciones realizadas, se destaca la realización de las residencias para los atletas y las grandes instalaciones deportivas, nuevas (el “Palaisozaki”, estrenado a finales de 2005 para albergar la competición de hockey sobre hielo y proyectado por los arquitectos Arata Isozaki y Pier Paolo Maggiora) y reformadas (el “Palavela” de 1961, pabellón multideportivo y de exposiciones de 1961, reformado para la cita olímpica), que, a lo largo del tiempo, se han configurado como bloques aislados que se convirtieron en lugares de la imagen colectiva ligada a la cita olímpica. LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 276 su integración en el tejido urbano existente, sirviéndose, para ello, de los espacios públicos, plazas y calles, que se abrían al extraordinario paisaje de montañas, colinas y ríos, de Turín. La “ciudad fordista” del siglo XIX, en suma, se realizó superponiendo los lugares del trabajo a las herencias patrimoniales heredadas del pasado, integrándose unas con otras. No hay que olvidar, sin embargo, que a partir del Plan de 1906-1908, hasta llegar al aprobado en 1995, y pasando por el de 1956, la disciplina urbanística que se implementó en la ciudad de Turín, ha estado sometida, en todo momento, a la lógica del capital inmobiliario y financiero. Su objetivo no era otro que apropiarse de los beneficios derivados de la “revalorización inmobiliaria” vinculada con la construcción de las nuevas “centralidades urbanas” a realizar. Estas áreas de “nueva centralidad” se están materializando, en la actualidad, siguiendo un “eje de transformación urbana”, la llamada “Espina Central”, Spina Centrale (fig. 54), por cuanto se refiere a la forma que adopta una “espina dorsal” que vertebra toda la ciudad (Ciocchetti, 2001). En concreto, esta “Espina Central” se articula en base a cuatro tramos, llamados “Spina 1”, “Spina 2”, “Spina 3” 274 y “Spina 4”, dentro de los cuales se han ido creando centralidades de todo tipo 275 . Como se ha comentado en el libro de Balocco et al. (2015) 276 , a partir de mediados de los años 90, los artefactos históricos heredados, ubicados en las grandes propiedades de suelo industrial, han sido asumidos, por el urbanismo turinés, como elementos a destruir para hacer frente a la crisis de los recursos públicos locales, debido, en gran medida, a los recortes de gastos por parte del Estado. Las continuas modificaciones al Plan de 1995, reduciendo las zonas verdes y las destinadas a equipamientos, han impulsado un aumento de la edificabilidad en las “zonas a transformar”, aumentando las “plusvalías” generadas por estas operaciones, y posponiendo la realización de los servicios 274 “Spina 3” es el comparto más extenso, que cuenta con 1.010.748 m2, terrenos de los cuales 851.233 m2 pertenecen a privados, mientras que 159.515 m2 constituyen un patrimonio de suelo de la Administración Local (Conforti, Dondona y Perino, 2012: 25). 275 La nueva estación ferroviaria de Porta Susa (2008), el parque público “Dora Riparia” (2011-2012), la reutilización de antiguas industrias como nuevos contenedores “innovadores” (por ejemplo para crear la “ciudadela universitaria” del Politécnico de Turín, de 2013), la realización del centro direccional-bancario “Intesa San Paolo” a forma de rascacielos proyectado por Renzo Piano (2015), y la regeneración de los “Talleres Grandes Reparaciones” (“Officine Grandi Riparazioni”) en 2017. 276 Para una reseña sobre las transformaciones urbanas de Turín a partir de la segunda parte del siglo XX se remite a http://www.immaginidelcambiamento.it/bibliografia/bibliografia_generale_sulle_trasformazioni_urbane_a_t orino EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 277 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS públicos. De ahí que tanto la “práctica urbanística” seguida, como sus repercusiones en la manera de proceder a los procesos de “regeneración urbana”, han procurado la “gentrificación” de muchos ámbitos urbanos de Turín. Fig. 54: algunas entre las grandes transformaciones urbanas de Turín. Resaltan las cuatros espinas. Fuente: Conforti, Dondona, Perino (2012: 14). Si bien, a partir de los años 90, se ha tratado de dar nueva vida a antiguas industrias e infraestructuras ferroviarias, también, a determinados “espacios vacíos”, como ha sido subrayado por Capello y Semi (2018), parece que detrás LAS PROPIEDADES MILITARES COMO REFERENTE 278 de los nuevos contenedores “recalificados” se esconde una clara acción de “limpieza social” implementada a través de intervenciones de diseño urbano que impiden la mezcla social. Fenómenos como la falta de bancos alrededor del nuevo Mercado Central, y la venta de productos “no locales” a alto precio 277 , son la respuesta de la sociedad capitalista del siglo XXI para no permitir la habitabilidad de los espacios urbanos a todos, y transformarlos en exclusivos y excluyentes. El modo de producir ciudad y los procesos de desmantelamientoreutilización de los cuarteles militares, a partir de mitad del siglo XIX. Su herencia en el siglo XXI. ¿Operaciones para responder, una vez más, a las exigencias de la burguesía? Veamos, ahora, de qué manera han sido tratadas las grandes propiedades de suelo militar en la ciudad de Turín. El fenómeno de abandonodesmantelamiento de los ámbitos militares ha sido uno de los pilares del proceso de construcción de la ciudad turinesa, a partir de la mitad del siglo XIX. Por entonces, la ciudad, que estaba convirtiendo sus espacios urbanos para albergar funciones que respondiesen a una nueva economía manufacturera e industrial, tenía necesidades expansivas considerables. Las grandes propiedades de suelo, pertenecientes al Ministerio de la Guerra, se consideraban adecuadas para implantar nuevos centros de producción industrial, edificios residenciales y equipamientos, también, para procurar viviendas a masas de inmigrantes que ejercían como mano de obra necesaria para funcionamiento del “modelo fordista”. Turín se convirtió, de esta manera, en el marco más adecuado para impulsar negocios inmobiliarios a partir del abandono, reubicación y materialización, de los artefactos militares. Todo ello, de acuerdo con la Administración Local (Bertelli, 2014). Desde mitad del siglo XIX, en efecto, la expulsión de las actividades militares, del centro de la ciudad, para ser reubicadas en su periferia, ha sido el leitmotiv que ha caracterizado sus dinámicas urbanas. Observamos, en este sentido, dos tipos de repercusiones espaciales. Una de ellas, hace referencia a la (re)apropiación de terrenos 277 https://www.facebook.com/notes/gentrification-tutte-le-citt%C3%A0-come-disneyland/%C3%A8-il- mercato-bellezza/1982965191830391/. EL PAPEL DE LA GRAN PROPIEDAD EN EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD EUROPEA DURANTE EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XX 285 CAPITULO 4. ANÁLISIS PORMENORIZADO DE LAS CASUÍSTICAS Fig 55: escenario de regeneración propuesto para el cuartel La Marmora. Fuente: Carlo Ratti Associati (2017a: 13). Fig. 56 y 57: imágenes del recinto del cuartel La Marmora. Fuente: fotografías de F. Camerin (2017). El grado de “terciarización” propuesto, por tanto, es relativamente alto. Y si este aspecto lo comparamos con los tipos de viviendas que se proponen en el proyecto, de superficies que oscilan entre los 20 y los 180 m2, por un total de entre 120/140 nuevas viviendas, concluimos diciendo que la modalidad de la “vivienda” proyectada está en consonancia con el carácter “terciario” y residencial “de lujo” que se le quiere dar al conjunto. Según Carlo Ratti Associates (2017a y 2017b), el proyecto proporcionará a Turín un nuevo e icónico espacio público, partiendo del que define el actual espacio libre que ocupa el centro del conjunto militar, con el objetivo de transformar esta antigua [Document text truncated for crawler view.]