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La duquesa de la Victoria y la gestión de la red hospitalaria de la cruz roja española en Marruecos

Martínez Digón, Miriam

Abstract

Grado en Enfermería

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Universidad de Valladolid Grado en Enfermería Facultad de Enfermería de Valladolid Curso 2021-2022 Trabajo de Fin de Grado LA DUQUESA DE LA VICTORIA Y LA GESTIÓN DE LA RED HOSPITALARIA DE LA CRUZ ROJA ESPAÑOLA EN MARRUECOS. Miriam Martínez Digón. Tutora: María López Vallecillo. AGRADECIMIENTOS. En primer lugar, me gustaría mostrar mi agradecimiento a mi tutora María, por su entrega y dedicación desde el principio. Del mismo modo, agradecer a mi familia y amigos por ser mi apoyo y acompañarme en cada parte del camino durante estos cuatro años. A los que no están, pero sé estarían orgullosos de mí. Y a mi profesión, porque la enfermería hay que vivirla: saber que “tocarás muchas vidas y que muchas vidas tocarán la tuya”. Miriam Martínez Digón. RESUMEN Introducción: La Campaña de Marruecos (1911-1927) fue un conflicto bélico que marcó la historia de España. En ella, se vio la importancia de la ayuda humanitaria prestada por la Cruz Roja y sus damas enfermeras. Mujeres, en su mayoría aristócratas, que dejaron los lujos y comodidades a las que estaban acostumbradas, para colaborar de manera altruista en el cuidado y atención de enfermos y heridos. Carmen Angoloti, Duquesa de la Victoria, fue la figura clave de este cuerpo de mujeres ya que destacó por su labor en la gestión sanitaria durante el transcurso de la guerra. Objetivo: Identificar la mayor evidencia disponible sobre el trabajo de la Duquesa de la Victoria en la Campaña de Marruecos de 1921 -1927 y su repercusión en el desarrollo de la Enfermería moderna en España. Material y métodos: Se realizó un estudio de metodología histórica heurística y hermenéutica. Para su implementación se emplearon fuentes primarias, sobre todo prensa, pero también extractos de documentación histórica. Las principales fuentes de datos fueron la Hemeroteca Digital de El Norte de Castilla, la Revista Portuense y el Archivo Municipal de El Puerto de Santa María. Resultados: Se incluyeron 61 noticias, 56 de El Norte de Castilla y 5 de la Revista Portuense de El Puerto de Santa María. Se encontraron 28 noticias que analizaran el trabajo e implicación de la Duquesa de la Victoria durante la contienda marroquí, 10 sobre la repercusión de su labor en otras mujeres de la época y 23 que estudiaran el impacto y reconocimiento social de su trabajo. Conclusiones: La Duquesa de la Victoria, fue una dama enfermera implicada con la obra social de ayuda humanitaria de Cruz Roja y que, debido a su gestión en los hospitales militares, los soldados heridos y enfermos los preferían frente al resto de hospitales de campaña. Además, su labor tuvo una repercusión positiva en otras mujeres, que siguiendo su ejemplo viajaron a la zona para trabajar como damas enfermeras. Su trabajo en Marruecos fue reconocido a nivel social recibiendo distintas condecoraciones por ello. Palabras clave: Duquesa de la Victoria; Cruz Roja; damas enfermeras; Campaña de Marruecos; Enfermería moderna. ABSTRACT Introduction: The Moroccan Campaign (1911-1927) was a war that marked the history of Spain. It showed the importance of the humanitarian aid provided by the Red Cross and its lady nurses. Women, mostly aristocrats, who left the luxuries and comforts to which they were accustomed, to collaborate altruistically in the care and attention of the sick and wounded. Carmen Angoloti, Duchess of Victory, was the key figure in this corps of women, as she stood out for her work in health management during the course of the war. Objective: To identify the best available evidence on the work of the Duquesa de la Victoria in the Moroccan Campaign of 1921-1927 and its impact on the development of modern Nursing in Spain. Material and methods: A heuristic and hermeneutic historical methodology study was carried out. Primary sources were used for its implementation, mainly press, but also extracts from historical documentation. The main sources of data were the Digital Newspaper Library of El Norte de Castilla, the Revista Portuense and the Municipal Archive of El Puerto de Santa María. Results: Sixty-one news items were included, 56 from El Norte de Castilla and 5 from the Revista Portuense de El Puerto de Santa María. We found 28 news items that analysed the work and involvement of the Duchess of Victory during the Moroccan conflict, 10 on the repercussions of her work on other women of the time and 23 that studied the impact and social recognition of her work. Conclusions: The Duchess of Victory, was a lady nurse involved with the social work of humanitarian aid of the Red Cross and that, due to her management of the military hospitals, the wounded and sick soldiers preferred them to the rest of the field hospitals. In addition, her work had a positive impact on other women who, following her example, traveled to the area to work as lady nurses. Her work in Morocco was recognized on a social level and she received various decorations for it. Keywords: Duchess of Victory; Red Cross; Lady Nurses; Moroccan Campaign; Modern Nursing. I ÍNDICE 1.INTRODUCCIÓN. ........................................................................................... 1 1.2. JUSTIFICACIÓN. ...................................................................................... 3 2. OBJETIVOS. ............................................................................................... 6 3. MATERIAL Y MÉTODOS. .......................................................................... 7 4. RESULTADOS. ........................................................................................ 10 4.1. PAPEL DE CARMEN ANGOLOTI EN LA CAMPAÑA. ...................................... 11 4.2. REPERCUSIÓN DEL TRABAJO DESARROLLADO POR CARMEN ANGOLOTI EN LA IMPLICACIÓN DE OTRAS MUJERES EN LA AYUDA HUMANITARIA DURANTE EL CONFLICTO…………………………………………………………………………..14 4.3. IMPACTO Y RECONOCIMIENTO SOCIAL DEL TRABAJO DE LA DUQUESA DE LA VICTORIA DURANTE LA CAMPAÑA DE MARRUECOS. ............................................ 16 5. DISCUSIÓN. ............................................................................................. 19 6. CONCLUSIONES. .................................................................................... 23 7. BIBLIOGRAFÍA. ....................................................................................... 24 8. ANEXOS ................................................................................................... 28 II ÍNDICE DE FIGURAS Y TABLAS TABLAS: TABLA 1. CRITERIOS DE INCLUSIÓN Y EXCLUSIÓN PARA LA REVISIÓN. 8 TABLA 3. ESQUEMA PICO………………………………………………………….8 FIGURAS: FIGURA 1. ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA. ..................................................... 9 FIGURA 2. DIAGRAMA DE FLUJO DE LA ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA.. 10 1 1. INTRODUCCIÓN. Uno de los mayores conflictos que marcan la historia de España fue la Campaña de Marruecos (1911–1927). Marruecos era uno de los pocos países africanos independiente, que contaba con territorios de gran interés político y económico, debido a su localización geográfica y a su potencial comercial. En España, esto ocasionó conflictos a nivel interno, numerosas revueltas colectivas por parte de sindicatos, socialistas y obreros, que no apoyaban el método político que se estaba llevando a cabo, ya que para ellos la guerra era un intento por mantener el negocio de las minas del norte africano. Por otra parte, se criticó el envío de destacamentos, dado que los hombres de las clases sociales con mayor poder adquisitivo podían eximirse del alistamiento a filas si pagaban una generosa cuota. Este hecho ocasionó distintas revueltas encaminadas a luchar por la igualdad a la hora de movilizar a los hombres para ir a la guerra (1). En 1912 Francia adquirió el protectorado en Marruecos y dejó al gobierno español la zona norte como “zona de influencia”. España debía encargarse de la tranquilidad del territorio, así como velar por sus intereses administrativos, económicos, judiciales y militares, apoyando al gobierno marroquí en todas sus reformas (2). A partir de 1920, se intentó avanzar hasta el Rif Central, con el fin de conquistar el territorio de Alhucemas por tierra, en lugar de hacerlo por vía marítima. En este intento por recuperar los territorios perdidos, se produjo el desastre de Annual del 22 de julio al 9 de agosto de 1921. No se sabe con exactitud el número de soldados que murieron durante el conflicto, pero se cree que la cifra de caídos estuvo entre 6.000 y 10.000 soldados españoles en manos de las tribus rifeñas (3). Sin duda, el hito que pone cierre a esta guerra fue el desembarco de Alhucemas el 8 de septiembre de 1925. Esta operación militar, entre las tropas españolas y francesas culminó con la derrota del ejército africano, recuperando así la paz y los territorios perdidos, que contaron con el apoyo y la cobertura sanitaria necesaria tanto por tierra, como por aire y mar (4). La Cruz Roja Española desempeñó una labor importante en el auxilio a la 2 Sanidad Militar durante esta guerra, siguiendo desde un principio los valores de humanidad, neutralidad e independencia, bajo una acción voluntaria y universal (2). Casi una centena de médicos militares, damas y enfermeras de la Cruz Roja, trabajaron para dar cobertura sanitaria a los miles de soldados heridos (4). La aprobación de la profesionalización de la enfermería en España se llevó acabó en 1915 a través de la Real Orden del 7 de mayo, donde se estableció el plan de estudios para la formación de enfermeras. Este hecho impulsó la creación de escuelas de enfermeras, siendo la Escuela de la Cruz Roja de Madrid de San José y Santa Adela una de las primeras en liderar la preparación de estas profesionales (5). La formación de damas enfermeras y enfermeras profesionales fue una de las principales misiones de la Cruz Roja. En 1917 quedó oficialmente creado el Cuerpo de Damas Enfermeras de la Cruz Roja en España con un programa de estudios propio (6). Los resultados de formación fueron excelentes y esto puso en evidencia la importancia de formar a todas las mujeres que se dedicaban al cuidado de enfermos y heridos (7). La red asistencial de los Hospitales de la Cruz Roja, estaban bajo la supervisión de la junta se de señoras, presidida por la Reina Victoria Eugenia. Fue ella quien se encargó de destinar a Marruecos todos los recursos necesarios para el mantenimiento de los hospitales, así como para garantizar unos cuidados de calidad a los soldados heridos y enfermos (8). De hecho, existieron iniciativas como el Aguinaldo del Soldado (9), que consistieron principalmente en la entrega de paquetes de comida y obsequios a los combatientes durante las fechas navideñas (2). Las damas enfermeras se encargaron de la atención de los convalecientes en los hospitales de Melilla. Como el número de camas resultaba insuficiente, los heridos eran evacuados y trasladados a otros hospitales provinciales que la Cruz Roja tenía en la península. Para ello, fue necesario coordinar su salida y su transporte a través de ambulancias, trenes y buques-hospitales, tarea en la que también trabajaron las damas enfermeras. El envío de la primera ambulancia automóvil, supuso un avance de los recursos sanitarios en los que trabajaba la 3 Cruz Roja (3). Tanto las enfermeras profesionales como las damas enfermeras estaban obligadas a prestar servicio en hospitales, dispensarios y domicilios de los enfermos y heridos. Mientras que las primeras obtenían un salario por su trabajo, las segundas destacaban porque su labor era gratuita y altruista. Este hecho reforzó el vínculo entre el título de dama y la aristocracia, por su abnegación, sacrificio y valor, además de la relación directa entre el cuerpo de damas, la junta de señoras y la Reina Victoria Eugenia (8). A parte de la gestión y administración de recursos económicos, sanitarios materiales y de personal, ambos cuerpos daban atención directa a enfermos, estableciendo como primera directriz los cuidados a enfermos y la atención al paciente (10). Cabe señalar, que su intervención no fue exclusiva a los combatientes, sino que la extendieron entre la población, estableciendo escuelas públicas para niños pobres y Gotas de Leche, que eran instituciones encargadas de dispensar biberones de leche entre los hijos pequeños de las familias más pobres para evitar la desnutrición (8). 1.2. Justificación. Dentro del trabajo que llevaron a cabo las damas y enfermeras de la Cruz Roja durante la campaña de Marruecos, cabe señalar la figura de Carmen Angoloti y Mesa. Nació el 7 de septiembre de 1875, formar parte de una familia acomodada le facilitó el tener una educación sólida, algo no habitual para una mujer en aquellos años (11). Es cierto que aquellas con un nivel cultural más amplio, consiguieron una mayor reivindicación de sus derechos y pudieron matricularse en centros de enseñanza donde se validaron los títulos obtenidos, que facilitaron una emancipación social y política, sobre todo en el mundo laboral (12). Entró a formar parte de la aristocracia española como Duquesa de la Victoria, tras su matrimonio con Pablo Montesino Espartero. En 1905 viajó a Alemania junto a su marido, destinado en la embajada española como agregado militar 10 4. RESULTADOS. Aplicadas las estrategias de búsqueda, se encontraron 391 noticias en el Norte de Castilla y 7 de la revista Portuense. Del primer grupo se excluyeron un 85.67% (n=335) de las noticias por las siguientes razones: un 3.32% (n=13), por encontrarse duplicadas; un 23.28% (n=91), por no ser de interés para el tema de estudio; y un 59.08% (n=231), no incluían la figura de la Duquesa de la Victoria. Del segundo grupo se excluyeron un 28.57% (n=2) de los archivos por no cumplir con los criterios de inclusión mencionados. Incluyendo un total de 61 (15.33%) noticias seleccionadas para realizar este estudio (Figura 2). Figura 2. Diagrama de flujo de la estrategia de búsqueda. Abreviaturas: n: número de artículos. Fuente: elaboración propia. Noticias identificadas en ambas prensas históricas. (n= 398) El Norte de Castilla (n=391) Duplicados (n=13) Sin interés para el tema de estudio (n=91) Selección El Norte de Castilla (n=56) No incluir la figura de la Duquesa de la Victoria (n=231) Revista Portuense (n=7) No cumplen con los criterios de inclusión (n=2) Selección Revista Portuense (n=5) Noticias incluidas en el estudio (n=61) 11 Tras la lectura completa de las noticias, se decidió agrupar los resultados en función del papel que desempeñó la Duquesa de la Victoria, la repercusión de su trabajo en la implicación de otras mujeres en la ayuda humanitaria durante la guerra y el impacto y reconocimiento social de su trabajo. 4.1. Papel de Carmen Angoloti en la Campaña. Tras el comienzo del Desastre de Annual el 22 de julio de 1921, la Reina Victoria Eugenia, envió a la Duquesa de la Victoria a Melilla, como encargada de la dirección y creación de hospitales de Campaña (13). Es por ello que la Duquesa embarcó desde Sevilla hacia Melilla el 28 de julio de 1921 (14), en el vapor “Marqués del Campo” (15), dejando atrás todas las comodidades de su casa de verano en San Sebastián. Carmen Angoloti no viajó sola, sino que fue al frente de un equipo de mujeres formado por tres hermanas de la caridad, dos enfermeras y tres damas de la Cruz Roja: Carmen Merry del Val, María Benavente Barbará y Conchita Heredia (16),(17). Tan pronto como llegó, empezó con la labor que le había sido encomendada, y a principios de agosto de ese mismo año, logró la inauguración del nuevo Hospital de Sangre - donde consiguió instalar 200 camas - situado en un convento próximo al cuartel de Santiago (18), en el que la Duquesa, prestó servicio como dama enfermera, junto con otras damas de la Cruz Roja en Melilla (19). También en agosto y con el fin de mitigar el sufrimiento de los soldados heridos, la Reina envió a Melilla una comisión de la asamblea central de señoras, bajo la dirección de la Duquesa de la Victoria, para la instalación de nuevos hospitales y ambulancias, ampliando el número de camas, con el fin de mejorar los servicios de sanidad militar. La Junta de Señoras, no solo intervino en Melilla, sino que, en ciudades como Málaga, Cádiz o Alicante, pedían donativos para conseguir víveres, ropa e instrumental médico para dar atención a los soldados (20). También llegaron obsequios de la comisión de Málaga para los enfermos y flores para las damas enfermeras, así como mensajes de agradecimiento para la Duquesa por su cometido en Campaña (21). Carmen Angoloti, estuvo presente no solo en la dirección de los hospitales, sino 12 que también se ocupó de la administración de las ambulancias o de los buqueshospitales, encargados de transportar heridos. Tal es así que presenció distintos embarques como el del Buque-Hospital “Alicante” con destino a Málaga, donde consiguieron evacuar a 220 soldados, enfermos y heridos. La Duquesa no estaba sola, pues siempre estaba acompañada de las enfermeras de la Cruz Roja, y la población que “no dejaba de aplaudir y alabar sus hazañas” (22). Incluso ella misma llegó a viajar en ese mismo buque en octubre, donde también embarcaron 407 heridos y enfermos, de los cuales 175, se quedaron en Málaga junto con la Duquesa. El resto fueron trasladados a los diferentes hospitales que la Cruz Roja tenía por las provincias españolas (23). De vuelta a Melilla, a finales de octubre, la Duquesa viajó junto con varias Hermanas de la Caridad a Monte Arruit. La labor de las damas, consistía en auxiliar y dar ánimos a los soldados que se encargaban de enterrar los cadáveres que habían sido identificados (24). Días más tarde, la Duquesa regresó, acompañada esta vez, de damas aristócratas, para visitar los cementerios de Nador, Zeluan y Monte Arruit, y depositar coronas de flores sobre las tumbas de los soldados caídos (25). Sus viajes a las principales zonas de guerra, no solo fueron diplomáticos, como las reuniones que se realizaron en honor a los caídos (26). La Duquesa viajó a primera línea para evacuar a los heridos, que más tarde fueron ingresados a los Hospitales de la Cruz Roja, como fue el caso de Segangan, donde participó con otras damas enfermeras en dicha labor (27). Otro de los viajes que la Duquesa hizo hasta Málaga, fue para recibir a la Reina, en diciembre de 1921. Ocurrió tras la verificación de los nuevos exámenes de las damas enfermeras, con el fin de imponer brazaletes a las nuevas damas e informar a la Reina acerca de la situación de los hospitales y los servicios de la Cruz Roja en Melilla (28). No obstante, su estancia allí duró poco. La Duquesa continuó con su labor visitando los centros de Tetuán, tras haber sido bombardeada por el ejército rifeño (29) y en la organización de los Hospitales de la Institución en ciudades como Larache, Arcila y Alcázar (30). Antes de terminar el año, la Duquesa, acompañada de otras personalidades, visitó los centros sanitarios y los campamentos de Larache, estudiando la posible instalación de Hospitales de la Cruz Roja en esa zona. Además, repartieron entre los enfermos 13 y heridos hospitalizados, dinero y regalos de parte de la reina, como donativos de Navidad (31). Finalmente, solicitó la parte posterior de escuelas hispanoárabes, para la construcción de un Hospital de carácter provisional, para el que recibió numerosos donativos de Sevilla y llegaron del vapor “Isla Menorca” de Cádiz, material y diversos recursos con destino a Larache (32). Llegando de nuevo a Melilla en el vapor correo, se dirigió a visitar los hospitales para comprobar su buen funcionamiento (33). Los soldados preferían ser atendidos en sus hospitales pues según se ha encontrado en fuentes primarias “aparte de la impecable técnica quirúrgica, los heridos estaban muy bien atendidos por las damas enfermeras. Además de la comodidad de los muebles, la abundancia de libros y las golosinas, por lo que vivían satisfechos, mientras se recuperaban de sus heridas” (34). Tras su visita a Sevilla y su posterior regreso a Melilla, donde viajó acompañada por su esposo debido al estado de inseguridad tras las numerosas exaltaciones rifeñas, visitó la enfermería de Dar Drius, que contaba con varios heridos graves (35). La Duquesa volvió a viajar esta vez al campamento de Nador, invitada por el grupo de Regulares, para la gestión de los Hospitales de la zona, donde las enfermeras habían atendido a soldados agredidos por los rebeldes (36) y más tarde acudió de nuevo a Larache para atender la dirección de los centros (37). Para el verano de 1923, la Duquesa había dirigido ya la construcción de un nuevo hospital en Melilla, cuyas obras fue a visitar de primera mano acompañada de la esposa del General Vives (38). La Duquesa de la Victoria fue una de las damas que más se implicó con la labor de la Cruz Roja, demostrando su valía en septiembre de 1925, cuando viajó de nuevo hacia Marruecos, para cumplir con su deber, organizando hospitales, evacuando heridos (39) y finalmente viajando en el buque-hospital “Villareal” (40), con destino a Alhucemas, siendo de las pocas mujeres que participaron en el desembarco que dio un giro en la historia de la guerra (41). De vuelta a Melilla, se alojó en uno de los hospitales de la Cruz Roja, que ya contaba con 60 camas más que al inicio. La Duquesa, visitaba a los enfermos proporcionándoles cuidados y se interesaba por el cumplimiento de las prescripciones médicas (42). 14 En los años siguientes la labor de la Duquesa en Melilla no fue tan intensa pues el conflicto se había apaciguado y regresó a Madrid para cumplir con sus obligaciones en la Cruz Roja. 4.2. Repercusión del trabajo desarrollado por Carmen Angoloti en la implicación de otras mujeres en la ayuda humanitaria durante el conflicto. La Duquesa de la Victoria, realizó una obra muy importante en Melilla, siendo la primera mujer que viajó liderando un grupo de damas enfermeras para hacerse cargo de la gestión de hospitales de campaña. Sin embargo, su obra, fue mucho más allá, demostrando la importancia del trabajo de las mujeres en la guerra (43), e impulsando a otras a seguir sus pasos, como fue el caso de la Señorita de Heredia, que fue dama particular de la Reina Victoria y viajó a Melilla, para unirse a la Duquesa y al resto de damas enfermeras en la labor de la Cruz Roja (44). La figura de la enfermera se enalteció en España, en artículos que abordaban su papel en la guerra; y como la Duquesa de la Victoria, y sucesivamente otras mujeres, como Cristina Navarro: “Supieron extender sus alas para escudar y defender con su prestigio los sufrimientos de los hijos de los hombres. ¡Blancas tocas de caridad a cuya sombra hallan acogida todos los dolores!” (45). De este modo, mostraron el patriotismo desde una vertiente femenina, sabiendo refutar “el calificativo de sexo débil” (46). Se extendió un sentimiento de empoderamiento de la mujer, donde las propias de la época, como la señorita Ebro, en una reunión dónde explicaba la labor de la institución de la Cruz Roja, aseguró sentir satisfacción al ver el rol de la mujer como enfermera, dando atención a los pacientes (47). Posteriormente a Carmen Angoloti, más jóvenes se inscribieron a los cursos que impartía la Cruz Roja para la preparación de damas enfermeras. Un ejemplo de ello, son las numerosas veces en las que se llevó a cabo la imposición de brazaletes por parte de la Reina y de la misma Duquesa (48), llegaron en una ocasión a colocar hasta 46 nuevos (49). 15 Tras su paso como Presidenta de la Junta de damas de la Cruz Roja, la Duquesa, le dio posesión de dicho cargo a Raimunda Baduell de Lossada en el año 1922 (50), quien el 15 de noviembre de 1923, recibió la Gran Cruz de la Orden Civil de la Beneficencia con distintivo blanco, libre de gastos, siguiendo los pasos de su predecesora (51). En 1922, el médico Villa publicó un artículo en el Norte de Castilla, en el que describía el concepto que tenía de la enfermera: “La mujer es ayudante indispensable para el cuidado de los enfermos. Nada puede suplir la delicadeza de las manos femeninas. Las ropas limpias y colocadas, los suelos barnizados, las paredes blancas, las camas pintadas y simétricamente dispuestas, solo se encuentran en aquellos Hospitales servidos por enfermeras abnegadas e inteligentes. Solo ellas son pacientes y minuciosas. No hay fervor como el suyo para atender al doliente, para darle la sensación de que le rodea el cariño de familia.” Así mismo declaró como: “Absoluta necesidad las asistencias femeninas técnicas en los cuidados hospitalarios, y organicen nuestros ministerios de la Guerra y de Instrucción pública la educación de un cuerpo de enfermeras que en tiempo de paz frecuente los Hospitales civiles y militares y en tiempo de epidemia o de guerra, sirva de núcleo para organizar un completo servicio de personal sanitario femenino, que tenga la disciplina, la cohesión y la aptitud que no es posible improvisar precipitadamente. Y entonces es seguro que la limpieza, las atenciones, los consuelos y la alegría llegaran por igual a todos los heridos y a todos los enfermos, que tanto los merecen.” Por todo ello, el concepto de “mujer enfermera” que se extendió entre la población, fue el de mujer noble y dulce, destinada a prestar cuidados, “por la delicadeza de las manos femeninas”. Pero que también se acompañó de la visión de mujeres capacitadas y preparadas, que pudieron dar auxilio a miles de enfermos, además de contribuir a la asistencia a los pacientes (52). 16 4.3. Impacto y reconocimiento social del trabajo de la Duquesa de la Victoria durante la Campaña de Marruecos. La labor de Carmen Angoloti en Marruecos, fue apreciada sin distinción entre los soldados. Tal es así, que se recogieron testimonios de altos cargos del ejército, donde aseguraban interferir ante el Rey para solicitar de manera unánime de parte de todos los heridos, la mayor condecoración para la Duquesa de la Victoria y el resto de damas enfermeras, por su labor durante la contienda marroquí (23). Gil Casares, médico, responsable del brote de paludismo durante la Campaña, elogió al cuerpo de Sanidad Militar y Naval ensalzando a la Duquesa de la Victoria y a las damas enfermeras de la Cruz Roja por su labor en Marruecos (53) e incluso el Alto Comisario de Melilla, felicitó a las damas enfermeras por su trabajo (54). En noviembre de 1921, la comisión vallisoletana visitó los hospitales de la Cruz Roja en Melilla y aprovechó para darle un obsequio a la Duquesa, junto con libros para los convalecientes del hospital, de parte de los más jóvenes de la ciudad (55). Por otro lado, la comisión provincial de Palencia, acordó solicitar al gobierno la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia para la Duquesa (56). Finalmente le fue concedida con el distintivo blanco, el 22 de noviembre de 1921, por su labor en los hospitales de la Cruz Roja, calificada como humanitaria, caritativa y altruista, en favor a los heridos y enfermos del Ejército de África. Las damas enfermeras, aconsejaron recaudar fondos para regalarle las insignias de la Gran Cruz (57). Esta propuesta redactada y enviada al periódico de El Norte de Castilla, a través de una carta al Presidente de la Cruz Roja de Valladolid, el Doctor Mariano Fernández Corredor y Chicote desde Melilla dos días después de la concesión (58). La suscripción para regalar las insignias de la Cruz de Beneficencia, se recogían en el Puesto de Socorro Núñez Arce 23 a petición de las señoras de la Cruz Roja, con cuotas fijas de una peseta o limosnas de los ciudadanos vallisoletanos (59). La Duquesa envió una carta de agradecimiento a la Diputación de Palencia, como agradecimiento tras haberla propuesto para recibir la Gran Cruz Civil (60). Mientras tanto, los donativos para las insignias seguían creciendo, recogiéndose en diciembre hasta 5 pesetas (61) (Ver Anexo I). 17 La Duquesa fue homenajeada también por los distintos batallones. Un ejemplo de ello, fue el batallón del regimiento del Rey, situado en Nador, que dedicó un homenaje a la Duquesa, quien no pudo estar presente, pero estuvo representada por cuatro damas enfermeras de la Cruz Roja y dos Hermanas de la Caridad. Le dedicaron diversos elogios por el trabajo que realizó y por la atención que había prestado a los soldados (62). A finales de 1921, entidades malagueñas, redactaron una solicitud que entregaron al Gobernador, para la concesión de la Gran Cruz del Mérito Militar a la Duquesa de la Victoria (21). En Melilla, se le dedicó el nombre de una calle y se le hizo entrega de un pergamino artístico, donde se expresaba el agradecimiento que tenía la ciudad por su generosidad y abnegación frente a los Hospitales de la Cruz Roja. A dicho acto, asistieron la Junta, comisiones militares y civiles y la Cámara de Comercio (63). Por su parte, la directiva del Casino Militar de Melilla, que había dado cuantiosos donativos a la Cruz Roja, visitó a la Duquesa durante su discurso (64). Las insignias de la Gran Cruz de Beneficencia, adquiridas por suscripción le fueron entregadas a principios de junio de 1922 en Melilla, donde la Duquesa viajó, esta vez, acompañada de su marido. Durante el Acto, la figura de los Reyes, estuvo representada por el General Ardamaz, su esposa y el general Fresneda, quien pronunció un discurso al entregarle las insignias (65). A finales de año, en Tetuán, también se abrió una suscripción entre los oficiales de la guarnición, con el fin de recoger fondos para la realización de un homenaje a la Duquesa de la Victoria, agradeciéndole su labor (66). En febrero de 1923, salió el boletín oficial de parte del gobierno civil y la secretaria general, donde se solicitó a los alcaldes su cooperación para rendir una ofrenda nacional en honor de la Duquesa de la Victoria (67). En el Puerto de Santa María el 14 de febrero de 1924, se aprobó según comunicó el Delegado Gubernativo, la cooperación en el homenaje a la Duquesa, donde se acordó contribuir con 50 pesetas, que se cargaron de los fondos reservados para imprevistos (68). En abril de 1925, la diputación de Burgos, decidió sumarse a la suscripción para ofrecer a la Duquesa de la Victoria las insignias de la Gran Cruz de la Orden del 18 Mérito Militar, que ya había sido abierta por el Casino militar de Sevilla (69), tras la solicitud presentada en Málaga (21). El 27 de noviembre de 1925, le fue entregada en el Teatro de San Fernando en Sevilla (70), la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo Rojo, impuesta por el Marqués de Estella, Primo de Rivera (71), quién abandonó Tetúan para viajar a Sevilla “con el único fin de asistir a la imposición de la Duquesa”, en la que también participaron los Infantes Don Carlos y Doña Luisa (72), los generales Sanjurjo y Saro, las autoridades, jefes y oficiales de la guarnición y numeroso público (70). (Ver Anexo II). 19 5. DISCUSIÓN. La Duquesa de la Victoria participó activamente en la campaña de Marruecos como dama enfermera de la Cruz Roja y como mano derecha de la Reina Victoria Eugenia en la formación y gestión de nuevos hospitales. Una mujer casada y sin hijos, que no titubeó en dejar sus vacaciones y su vida acomodada de lado para viajar a Melilla como delegada de la Reina. Aunque su marido, Pablo Montesino y Fernández – Espartero la acompañó hasta la zona de guerra, ambos se encargaron de misiones diferentes (7) y la Duquesa demostró ser una mujer independiente en la asunción de sus responsabilidades en gestión. Los resultados de este estudio muestran la labor que realizó Carmen Angoloti en los hospitales de Campaña y la repercusión de su obra social. Se ha consultado prensa histórica para poder recoger una mayor evidencia de su obra y, por ende, hablar de la repercusión en la Enfermería moderna en España. Después de revisar los periódicos de la época, se ha visto que su trabajo comenzó y finalizó con la dirección de hospitales y la atención a enfermos. Presidió el primer grupo de mujeres que embarcó rumbo a Melilla, para la administración de hospitales y formó parte de momentos clave en la historia de la Campaña como el desembarco de Alhucemas (8), donde habilitó un nuevo hospital en Cala Bonita. Los efectivos que participaron en este hito fueron: 160 aviones, 9 barcos de guerra grandes, 36 barcos de guerra pequeños, 58 barcos-transportes y un barco hospital dirigido por el General Gómez Ulla, en compañía de la Duquesa de la Victoria y de su equipo de damas enfermeras (11). La intención de esta estrategia era transportar a todo el personal médico y el material necesario por vía marítima (4). Permaneció cinco meses en Melilla tras su primer viaje. Pero debido a los compromisos y sus obligaciones como Presidenta de los hospitales de la fundación, tuvo que viajar por los diferentes centros que la Cruz Roja tenía en ciudades como Larache, Tetúan o Arcila (8). Abordó la Enfermería desde varias esferas. La asistencial, dando cobertura 26 1925: 1. 41. Francia y España en Marruecos. Parte oficial de ayer. El Norte de Castilla, 18 de septiembre de 1925: 1. 42. Los Duques de la Victoria. El Norte de Castilla, 30 de septiembre de 1925: 1. 43. Manos Blancas. El Norte de Castilla, 4 de agosto de 1921: 2. 44. La Señorita de Heredia a Melilla. El Norte de Castilla, 10 de agosto de 1921: 2. 45. El nuevo feminismo: Una lección de mujer. El Norte de Castilla, 20 de abril de 1927: 3. 46. Fiesta patriótica. El Norte de Castilla, 23 de diciembre de 1927: 5. 47. Conferencia de la Señorita María Cruz Ebro sobre “La Cruz Roja, flor del alma femenina”. El Norte de Castilla, 17 de octubre de 1923: 2. 48. En el Dispensario Antituberculoso. El Norte de Castilla, 6 de mayo de 1921: 2. 49. Imposición de brazales. El Norte de Castilla, 20 de julio de 1921: 1. 50. De Melilla: Posesión. El Norte de Castilla, 3 de noviembre de 1922: 1. 51. “La Gaceta”. El Norte de Castilla, 15 de noviembre de 1923: 1. 52. La Sanidad en la guerra – Enseñanzas de un viaje. Las enfermeras. El Norte de Castilla, 7 de enero de 1922: 2. 53. Gil Casares. El Norte de Castilla, 1 de diciembre de 1921: 2. 54. “Órdenes del Alto Comisario. – Efectos que se devolverán, - Almacenes para depositarlos. Revista Portuense, 7 de octubre de 1921: 3. 55. Visita. – El regreso de la columna Sanjurjo. – En los hospitales. La Duquesa de la Victoria. El Norte de Castilla, 13 de noviembre de 1921: 1. 56. De Palencia: La Duquesa de la Victoria. El Norte de Castilla, 10 de noviembre de 1921: 1. 57. La Duquesa de la Victoria, la concesión de la Cruz de Beneficencia. El Norte de Castilla, 26 de noviembre de 1921: 1. 58. En honor de la Duquesa de la Victoria. El Norte de Castilla, 2 de diciembre de 1921: 1. 59. Cruz Roja Española. El Norte de Castilla, 7 de diciembre de 1921: 6. 60. De Palencia: Carta de gracias. El Norte de Castilla, 8 de diciembre de 1921: 1. 61. Dice el Alcalde. El Norte de Castilla, 11 de diciembre de 1921: 1. 62. Homenaje a la Duquesa de la Victoria. El Norte de Castilla, 10 de diciembre de 1921: 1. 63. Homenaje a la Duquesa de la Victoria. El Norte de Castilla, 3 de febrero de 1922: 1. 27 64. De Sevilla: Homenaje a la Duquesa de la Victoria. El Norte de Castilla, 30 de abril de 1922: 2. 65. Los Duques de la Victoria. El Norte de Castilla, 31 de mayo de 1922: 1. 66. El homenaje a la Duquesa de la Victoria. El Norte de Castilla, 26 de agosto de 1922: 2. 67. Boletín Oficial (día 9). El Norte de Castilla, 10 de febrero de 1923: 4. 68. La sesión de ayer. Revista Portuense, 15 de febrero de 1924: 1. 69. Burgos: Diputación provincial. El Norte de Castilla, 15 de abril de 1925: 4. 70. Imposición de una Cruz. Revista Portuense, 28 de noviembre de 1925: 3. 71. La permanencia de Primo de Rivera en Marruecos. El Norte de Castilla, 5 de noviembre de 1925: 3. 72. De Sevilla: Visita de Primo de Rivera. El Norte de Castilla, 20 de noviembre de 1925: 5. 73. Muñoz Pradas F. “La implantación de las Gotas de Leche en España (1902-1935): un estudio a partir de la prensa histórica”. ASCLEPIO. 68(1):131. 74. Encimas Prieto L, Sellán Soto M. La imagen social de la enfermería. Revisión narrativa . [Trabajo fin de grado]. [Madrid]: Universidad Autónoma de Madrid; 2016. 75. Centeno Brime J, Hernández Martín FJ. La enfermería en la prensa española de principios del siglo XX. En: Un siglo cuidando a la sociedad. Centenario del reconocimiento oficial de la Enfermería en España. Santander: Colegio Oficial de Enfermería de Cantabria; 2015. 76. De Lucas Plaza R, López Vallecillo M. Imagen de la enfermería a través de la prensa escrita 1915-1920 . [Trabajo fin de grado]. [Valladolid]: Universidad de Valladolid; 77. Errasti-Ibarrondo B, Arantzamendi-Solabarrieta M, Canga-Armayor N. La imagen social de la enfermería: una profesión a conocer. Agosto de 2012; 35(2):269-83. 28 8. ANEXOS ANEXO I. Donativos para el regalo de insignias a la Duquesa de la Victoria. Fuente: Para “las colaciones del soldado”. Primera lista de donaciones. El Norte de Castilla, 13 de diciembre de 1921: 1. ANEXO II. Imposición de la Gran Cruz del Mérito Militar a la Duquesa de la Victoria por el General Primo de Rivera. Fuente: Imposición de la Gran Cruz del Mérito Militar. ABC, 28 de noviembre de 1925: 1. 29 ANEXO III. Monumento de Cádiz en honor a la Duquesa de la Victoria. Fuente: Soto F. El escondido monumento a la Duquesa de la Victoria [Internet]. CADIZ.3000 historias no contadas. 2021. Disponible en: https://ocultismocadiz3000.blogspot.com/2021/03/el-escondido-monumento-la- duquesa-de-la.html. 30 ANEXO IV. Artículo: La sanidad en la guerra. Enseñanzas de un viaje. “Las Enfermeras”. Fuente: La Sanidad en la guerra – Enseñanzas de un viaje. Las enfermeras. El Norte de Castilla, 7 de enero de 1922: 2. 31 ANEXO V. Artículo: Manos blancas. Fuente: Manos Blancas. El Norte de Castilla, 4 de agosto de 1921: 2.