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Análisis desde una perspectiva docente del "alfabeto expresivo" en la educación infantil

Calvo Hidalgo, Javier

Abstract

Grado en Educación Infantil

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Facultad de educación de Palencia UNIVERSIDAD DE VALLADOLID ANÁLISIS DESDE UNA PERSPECTIVA DOCENTE DEL "ALFABETO EXPRESIVO" EN LA EDUCACIÓN INFANTIL TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN EDUCACIÓN INFANTIL/MENCIÓN EN EXPRESIÓN Y COMUNICACIÓN AUTOR: JAVIER CALVO HIDALGO TUTOR: FRANCISCO ABARDÍA COLÁS PALENCIA, 2021 RESUMEN El alfabeto expresivo es una herramienta educativa que concede al maestro la posibilidad de aumentar su consciencia en torno a la expresión corporal. Esto le reportará beneficios en la práctica docente, mejorará su entendimiento sobre el ámbito corporal del alumnado y supondrá un recurso de autodescubrimiento profesional y personal. Este trabajo está dirigido al profesorado de Educación Infantil que desee conocer nuevos métodos de indagación en torno a la expresión corporal, a los profesionales de las disciplinas artísticas y a cualquier persona que quiera mejorar su competencia comunicativa a través de la indagación corporal. PALABRAS CLAVE Alfabeto expresivo, Educación Infantil, Expresión Corporal, cuerpo texto ABSTRACT The expressive alphabet is an educational tool that concedes the possibility to any teacher to increase his consciousness around body language. This will bring benefits to his teaching practice, enhancing his understanding of the corporal sphere of the pupils and giving him a new resource for professional and intimate self-discovering. This piece of work is addressed to any Pre-School teacher who desires to learn new methods of inquiry about body language, to any artistically oriented professional and to any person who wants to improve his communication skill through self-reflection. KEYWORDS Expressive alphabet, Pre-School, body language, communicational body ÍNDICE 1. Introducción ................................................................................................. 3 2. Justificación del tema elegido ....................................................................... 4 3. Objetivos ...................................................................................................... 7 4. Fundamentación teórica y antecedentes ....................................................... 8 4.1 Comunicación no verbal .............................................................................................8 4.2 Comunicación activa ................................................................................................ 10 4.3 Enseñar sin hablar .................................................................................................... 11 5. Análisis de la propuesta metodológica del profesor Francisco Abardía Colás para la creación y diseño del alfabeto expresivo ......................................................14 5.1 Los cuerpos expresivos ............................................................................................. 14 5.2 El tránsito entre los cuerpos expresivos .................................................................... 16 5.3 El alfabeto expresivo ................................................................................................ 21 5.4 Creando un alfabeto expresivo ................................................................................. 23 6. Exposición de resultados del análisis del alfabeto expresivo .........................26 6.1 La interpretación del alfabeto expresivo en el proceso comunicativo ........................ 26 6.2 El alfabeto expresivo en el entorno educativo ........................................................... 28 7. Análisis del alcance del trabajo y las oportunidades o limitaciones del contexto en el que ha de desarrollarse ....................................................................37 8. Consideraciones finales, conclusiones y recomendaciones ............................38 9. Futuras vías de trabajo ................................................................................40 10. Bibliografía y referencias .............................................................................41 11. Apéndices ....................................................................................................44 3 1. INTRODUCCIÓN En el presente Trabajo de Fin de Grado presento el alfabeto expresivo como recurso profesional y personal para su aplicación en las aulas de Educación Infantil en un análisis desde la perspectiva docente de un estudiante que se encuentra en su último curso de estudios en el Grado de Educación Infantil. A lo largo de la fundamentación teórica haré un repaso sobre la importancia de la expresión corporal en la comunicación y la educación. A continuación, mostraré un análisis sobre la propuesta metodológica del alfabeto expresivo expuesta por el profesor Dr. Francisco Abardía Colás que me inspiró y enseñó las oportunidades de este recurso a través de las reflexiones citadas. Fruto de este análisis formulo una serie de consecuencias en el ámbito educativo y también personal del trabajo con el alfabeto expresivo. Después defiendo las oportunidades y enumero las limitaciones de la propuesta, hago unas consideraciones finales y propongo unas futuras vías de trabajo a partir de este trabajo. Finalmente se encuentra la bibliografía utilizada y los apéndices del estudio. 4 2. JUSTIFICACIÓN DEL TEMA ELEGIDO 2.1 RELEVANCIA DEL MISMO La expresión corporal está presente en el día a día de cada individuo. El cuidado de las relaciones personales, el mantenimiento de una higiene corporal o el interés en la mejora competencial comunicativa son fruto de investigaciones que tratan de comprender la naturaleza de las propiedades expresivas del cuerpo. El alfabeto expresivo aparece como una herramienta de autodescubrimiento expresivo. El proceso de alfabetización expresiva conlleva un trabajo consciente de mejora en la autorregulación motriz que modifica la conducta y percepción de las relaciones personales. La adaptabilidad en la profundidad del desarrollo del alfabeto expresivo permite que su integración sea individualizada y flexible. Además, el trabajo consciente del cuerpo expresivo favorece la apreciación de las experiencias vividas a través de este, despertando así el interés hacia el tratamiento del cuerpo como un fin en sí mismo. En la práctica con el alfabeto expresivo se va tomando consciencia de las posibilidades y limitaciones corporales, los matices y significados que dan poder a la comunicación del cuerpo. 2.2 RELACIÓN CON LAS COMPETENCIAS DEL TÍTULO La breve pero sustancial experiencia que poseo como maestro me permite realizar este trabajo a través del análisis desde una perspectiva docente, la cual presupone un conocimiento, comprensión y dominio de metodologías y estrategias de autoaprendizaje. Estas competencias, promovidas e introducidas en el plan de estudios del Grado en Educación Infantil de la Universidad de Valladolid forman también parte las requeridas en el módulo de ‘Música, expresión plástica y corporal’ de la ORDEN ECI/3854/2007, de 27 de diciembre, por la que se establecen los requisitos para la verificación de los títulos universitarios oficiales que habiliten para el ejercicio de la profesión de Maestro en Educación Infantil. La expresión corporal se encuentra presente en cada una de las áreas por las cuales se organiza el segundo ciclo de Educación Infantil (D 122/2007, de 27 de diciembre). La introducción del alfabeto expresivo en el aula fomentará el desarrollo del alumnado en torno a: − el conocimiento de sí mismo y la autonomía personal en el reconocimiento de las posibilidades expresivas de cada una de las partes corporales; 5 − el conocimiento del entorno en una actitud tolerante ante la diversidad expresiva en relación con la causalidad de nuestros actos expresivos; − la comunicación y representación en el progresivo dominio corporal para identificar y compartir ideas de forma no verbal. El alfabeto expresivo resalta el valor del maestro como profesional autodidacta. La consecución del dominio expresivo capacita al maestro para realizar propuestas más competentes respaldadas por la seguridad del conocimiento sobre el proceso de significación de los mensajes corporales. 2.3 MOTIVOS PERSONALES PARA LA ELECCIÓN DEL TEMA A lo largo de mi formación inicial, en la cual aún me encuentro, he tenido la oportunidad de trabajar y aprender de profesionales de la educación consagrados en su profesión. Confieso que la expresión corporal no era una de mis devociones al inicio de mi formación universitaria. Mi interés por este tema surge del cambio vital vivido desde la participación en las lecciones impartidas por el profesor Dr. Francisco Abardía Colás en la asignatura del Programa de Estudios Conjunto de Educación Infantil y Primaria ‘Expresión y Comunicación Corporal’, las cuales supusieron una revolución en mi forma de concebir la expresión corporal desde la experiencia. Durante aquellos momentos comencé a entender la importancia de la metodología empleada en la formación de futuros docentes, desde un interés en el autodescubrimiento para la reafirmación individual de la identidad profesional en un ámbito de desarrollo tan delicado y abstracto como lo es la expresión corporal. La fascinación por encontrar evidencias concretas verdaderas para mi persona y con una enorme repercusión en mi forma de pensar me han llevado a realizar por segunda vez un Trabajo de Fin de Grado con la expresión corporal como eje. Mi situación personal creo que también hace que sea una persona propensa a interesarse por el dominio corporal. Siempre he sido una persona activa y en busca de nuevos retos físicos. Esta vez, la expresión corporal y el alfabeto expresivo concretamente han conseguido aunar estos retos con mis objetivos profesionales en el mundo de la educación. Basado en mi experiencia como estudiante de Educación Primaria e Infantil especializado en la Educación Física y gracias al conocimiento aportado por el Dr. Francisco, intento plasmar en este trabajo el sentido que he encontrado en el alfabeto expresivo al desarrollo del alumnado de Educación Infantil en torno al cuerpo texto. Diario de Practicum II, 16 de marzo de 2021: 6 ‘…en ocasiones me pregunto qué información me estoy perdiendo detrás de estas mascarillas. Algunos de los alumnos son perfectamente conscientes de la ‘protección’ que permanece en la zona inferior de su cara, haciendo sonidos de los que nadie parece saber su procedencia, burlas e incluso exploraciones gestuales para ver los límites de su amplitud expresiva detrás del anonimato de la mascarilla. […] ‘¿Sabes que se puede reír con los ojos?’ le pregunto a D. El párpado inferior se eleva inmediatamente por la aparición del pómulo superior, sin embargo, no hay un gran pliegue del canto externo del ojo, lo cual, aunque no pueda estar seguro, indica una ausencia de sonrisa. Esto quiere decir que no es una sonrisa sincera, simplemente me está demostrando que puede sonreír sin sentir felicidad.’ 7 3. OBJETIVOS Los objetivos que pretendo conseguir con este Trabajo de Fin de Grado son: − Explorar las posibilidades comunicativas del alfabeto expresivo en la relación del docente/discente en Educación Infantil. − Definir los criterios para la elaboración del alfabeto expresivo. − Presentar el proceso de adquisición del alfabeto expresivo en el alumnado de Educación Infantil. − Justificar la importancia del dominio de un vocabulario expresivo para los docentes en Educación Infantil. − Plantear los beneficios del uso del alfabeto expresivo para los profesionales educativos en Educación Infantil. 8 4. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA Y ANTECEDENTES El cuerpo está sujeto al análisis de quienes los observan. Su relevancia en el proceso comunicativo y el dominio de su expresividad ha sido objeto de estudio para muchos, considerada hoy día una de las principales dimensiones para el desarrollo la Educación Infantil. El diseño del alfabeto expresivo está precedido por las investigaciones y experiencias de la expresión corporal gracias a las cuales este tendrá una aplicación creativa en el contexto educativo. 4.1 COMUNICACIÓN NO VERBAL La convencionalidad de nuestro mundo está presente en todo momento, que por un lado exige una necesidad de aceptar y asimilar comportamientos y conocimientos, y por otro lado permite conocer y adoptar una cultura en la que desarrollarse. Uno de los primeros y más importantes hitos de nuestras vidas es la comunicación. Desde que nacemos, e incluso antes de hacerlo, recibimos una serie de estímulos que, de forma progresiva, iremos asociando desde las sensaciones primarias hasta la construcción de significados relacionados con las características de estos estímulos en el contexto vivido. Un recién nacido tiene una gran densidad de receptores sensoriales cutáneos, a las 10-12 semanas de intraútero el feto ya puede oír, y en los primeros momentos de vida también pueden distinguir luz y sombra, colores, e incluso seguir el movimiento de un objeto. Es por ello por lo que todos los factores previos a la creación de mensajes verbales son comunicativamente relevantes en nuestras vidas. El movimiento sigue siendo importante durante nuestro desarrollo. Entre otras funciones, el movimiento supone un sistema innato de supervivencia. El mecanismo espejo activa regiones cerebrales principalmente relacionadas con el movimiento durante el reconocimiento de mensajes corporales incongruentes entre la cara y el cuerpo. Sin embargo, activa regiones cerebrales relacionadas con la somatosensorización durante el reconocimiento de mensajes corporales congruentes entre la cara y el cuerpo (Calbi, Angelini, Gallese, & Umiltà, 2017). Esto supone que la expresividad se encuentra dentro de nuestro patrón lógico, de nuestro sentido de la supervivencia. Cuando encontramos mensajes que carecen de este sentido, nos preparamos para actuar ante un posible peligro. Si podemos 15 vivencial tiene un sentido único e íntimo con la persona que lo ejecuta, y potencialmente diferente para cada persona que lo observa. − El cuerpo texto muestra una ‘expresividad construida socialmente y que nos permite comprender y emitir mensajes más claros en nuestras interacciones cotidianas’ (García- Monge & Calle, 2004). Mediante la consciencia de los elementos expresivos implicados en cada interacción del cuerpo texto, nos es posible identificar la funcionalidad comunicativa de nuestro cuerpo. El movimiento del cuerpo texto tiene un único significado reconocido por el emisor y cada uno de los observadores. − El cuerpo escénico (Zabalza Beraza, 1996) es un cuerpo expresivamente complejo que se nutre del dominio de un cuerpo vivencial que promueva energías externas y/o del dominio de un cuerpo texto que ejecute movimientos que reflejen la identidad expresiva de la persona. En última instancia, y como el nombre indica, es un cuerpo que debe ser conocido y dominado por los actores que interpretan papeles con identidades expresivas ajenas a las suyas propias. El movimiento del cuerpo escénico tiene un significado único para el ejecutor y los receptores, aunque podría llegar a ser ambiguo debido al contexto cultural o a una intencionalidad específica para conseguir diferentes impresiones en los observadores. Esta categorización no pretende aislar tipos de cuerpos, sino enfatizar el ámbito corporal que se puede promover en un momento concreto. De hecho, es imposible separar la existencia y relación de estos cuerpos durante el proceso expresivo (Abardía Colás, 2019). Los diferentes cuerpos fluctúan e interaccionan los unos con los otros, tomando uno protagonismo cuando la generación del movimiento nace de la consciencia de ese cuerpo expresivo. Esta concepción de indivisibilidad es aplicable a los diferentes usos de cuerpo en lo cotidiano: el alumnado de Educación Infantil no es consciente de las implicaciones expresivas de su cuerpo vivencial, y aún así realiza movimientos expansivos e impulsivos que manifiestan la liberación de la energía de la rabia. La energía de las personas se proyecta en el mensaje de la misma forma que la furia del trueno en la composición de una tormenta. 16 5.2 EL TRÁNSITO ENTRE LOS CUERPOS EXPRESIVOS Aunque no es un proceso totalmente gradual, el dominio de los diferentes cuerpos sí que contiene una serie de condiciones naturales: − No es necesario dominar el cuerpo vivencial para trabajar el cuerpo texto. − De la misma forma que no es necesario dominar completamente el cuerpo texto para trabajar el cuerpo vivencial, aunque los condicionantes evolutivos hacen que antes de realizar un trabajo consciente con el cuerpo vivencial deba existir, sino un dominio, al menos un conocimiento del cuerpo texto que permita este trabajo. − En el caso del cuerpo escénico sí se deberá contar con conocimientos y experiencias previas con el cuerpo vivencial y texto para poder generar una expresividad ajena. En este uso del metacuerpo (uso del cuerpo para conocer el propio cuerpo) en torno a las tres esferas de cuerpo expresivo aparecen conceptos interesantes. Como ya he comentado anteriormente, la transición en el trabajo consciente entre los diferentes cuerpos es fluido y progresivo. A continuación, se presentan los diversos trabajos de tránsito expresivo entre los cuerpos, siendo requisito necesario para poder trabajar hacia otro cuerpo expresivo el dominio e introspección del cuerpo de apoyo. Aunque la identidad expresiva sea ajena (cuerpo escénico), el proceso de indagación expresivo es personal y único (Abardía Colás, 2019). Cuerpo vivencial Cuerpo texto Cuerpo escénico Figura 1. Dependencia en el pre-dominio de los cuerpos expresivos Depende de No depende de Depende de 17 Identidad expresiva Propia Ajena Apoyo Cuerpo texto Cuerpo vivencial Cuerpo escénico Carácter intencional Analítico Emocional Analítico Emocional Investigación hacia Cuerpo vivencial Cuerpo escénico Cuerpo texto Cuerpo escénico Cuerpo texto Cuerpo vivencial Dominio del cuerpo hacia el que se transita Sí No Sí No Sí No Sí No Sí No Sí No Función Transición analítica hacia la emocionalidad Transición analítica hacia la significación externa Transición emocional hacia la significación personal Transición emocional hacia la empatía Transición externa hacia la polivalencia expresiva Transición externa hacia la polivalencia emocional Tabla 1. Transiciones de los cuerpo expresivos Transición analítica hacia la emocionalidad En esta transición el propósito se encuentra en el análisis de los efectos expresivos de la vivencialidad anterior y simultánea a la transmisión del mensaje. Se trata de destapar las verdades ocultas por la inconsciencia del cuerpo vivencial a través de las evidencias concedidas por el cuerpo texto. Si existe un dominio del cuerpo vivencial, se priorizará la exploración de las herramientas de generación de energías (mapa topográfico de las emociones) que permitan aumentar la incidencia emocional, y por tanto la expresividad, en los momentos deseados para ‘transmitir mensajes más rotundos’ (García-Monge & Calle, 2004). Si por el contrario no existe un dominio del cuerpo vivencial, el trabajo se basará en la observación de las consecuencias expresivas bajo la aparición de un mismo mensaje en diversas situaciones que ‘nazcan’ desde diferentes energías, normalmente contrarias. Transición analítica hacia la significación externa Desde el cuerpo texto hacia el escénico, el trabajo expresivo consiste en el análisis e implementación de los elementos y formas de intervención expresivos dominantes en la identidad expresiva ajena. Este es un proceso que guarda íntima relación con la transición 18 emocional hacia la empatía, casi condicionado por el entendimiento íntegro del cuerpo vivencial y texto de esta identidad. En este caso no se trata de un dominio, sino de un grado mayor o menor de conocimiento sobre la expresividad de la identidad expresiva ajena. El trabajo se basa en la realización de un análisis sobre el significado de los actos expresivos de aquellas personas que presenten semejanzas con la identidad expresiva que se desea representar. Transición emocional hacia la significación personal En esta transición desde el cuerpo vivencial hacia el cuerpo texto se pretenden comprender las implicaciones comunicativas de la expresión generada a partir del movimiento desde el cuerpo vivencial. Es decir, dar sentido al movimiento auténtico (Waissman, 2018). Si existe un dominio avanzado del cuerpo texto, podría generarse un estudio en torno a las posibilidades personales para la generación de técnicas expresivas que apoyen el autodescubrimiento. Este forma parte de uno de los muchos recursos empleados en las Mettasessiones (Abardía Colás, 2014, p. 69). La ausencia de un dominio sobre los elementos que configuran el cuerpo texto (puesto que no puede existir una inconsciencia plena de este cuerpo) limitaría el trabajo a partir del cuerpo vivencial. Transición emocional hacia la empatía Esta, al igual que el resto de las transiciones, requiere de un dominio del cuerpo expresivo de apoyo (cuerpo vivencial) que dé soporte al cuerpo de investigación (cuerpo escénico). Mediante el trabajo del cuerpo vivencial hacia la consecución de una identidad expresiva ajena a la persona, esta transición pretende conocer y promover las energías que sustentan la otra identidad. La empatía del término viene impuesta por la necesidad de sentir aquello que siente la persona cuya expresividad se desea reproducir. De forma similar a la transición analítica hacia la significación externa, existe una relevancia en el grado de conocimiento y experimentación sobre la vivencialidad de la identidad expresiva ajena. Este desconocimiento puede paliarse mediante la investigación y acercamiento a experiencias que evoquen la misma energía generadora propia de la identidad expresiva del cuerpo escénico deseado. 19 Transición externa hacia la polivalencia expresiva Las transiciones externas, la cuales presentan un apoyo del cuerpo escénico, son las únicas que requieren de un dominio de todos los cuerpos: el de apoyo (escénico), el de investigación (texto en este caso) y el tercer cuerpo que, aún no siendo objeto de investigación de esta transición, sí que es una condición necesaria para transicionar (vivencial). En esta transición el objetivo es tomar aquellas competencias y elementos extraídos del análisis de la identidad externa para aplicarlas a la propia identidad. Debido a la dualidad competencial requerida en el cuerpo escénico que marca el pre-dominio de los cuerpos expresivos (figura 1), esta transición puede efectuarse desde diferentes puntos: − Una transición desde el ámbito expresivo del cuerpo texto dentro del cuerpo escénico. Se compone del análisis y experimentación expresivo del cuerpo texto de la identidad ajena para la ampliación de los recursos expresivos del cuerpo texto propio. Es decir, la investigación de los recursos propiamente comunicativos para su integración en la expresividad personal. − Una transición desde el ámbito expresivo del cuerpo vivencial dentro del cuerpo escénico. Se asemeja a la transición emocional hacia la significación personal, con la complejidad del tratar de comprender el cuerpo vivencial de la identidad ajena. Esta transición tiene mayor relación con la observación y suposición que con la consecución personal. Transición externa hacia la polivalencia emocional En esta última transición, en consonancia con la transición externa hacia la polivalencia expresiva, se enfatiza el trabajo sobre la exploración de las posibilidades ofrecidas por las vivencias en la identidad externa para implementarlas en la identidad propia. Requiere un dominio del cuerpo de apoyo (escénico), y por consecuencia, un dominio de los otros dos cuerpos. Hace referencia a la frase ‘ponerse en la piel del otro’ de la forma más pura posible. Al igual que la anterior, el cuerpo escénico presenta dos posibilidades: − Una transición desde el ámbito expresivo del cuerpo texto dentro del cuerpo escénico. Trata de comprender el movimiento del cuerpo texto de la identidad ajena para la autorrealización vivencial personal. 20 − Una transición desde el ámbito expresivo del cuerpo vivencial dentro del cuerpo escénico. Trata de comprender las emociones del cuerpo vivencial que presenta la identidad ajena para ampliar las experiencias emocionales de uno mismo. De esta forma, y debido al desarrollo evolutivo del alumnado, el cuerpo texto es el protagonista en el trabajo expresivo durante la etapa de Educación Infantil (Abardía Colás, 2019). El énfasis se encuentra en el reconocimiento y asimilación de los códigos corporales utilizados en la comunicación no verbal. Es un proceso de estimulación de los sistemas cerebrales involucrados en la percepción de expresiones faciales, movimientos oculares, movimientos corporales, gestos de las manos y acciones con objetivos directos. Para entender las limitaciones cognitivas que presenta el alumnado infantil se debe tener en cuenta la red de observación de acción para el procesamiento visomotor. Este es el encargado de codificar la acción percibida en diferentes módulos de procesamiento, que juntos unen la acción y emoción del lenguaje corporal a los objetivos relevantes en el comportamiento del emisor. El principal impedimento para trabajar con el resto de los cuerpos en estas edades está en el grado de abstracción que requiere la unión de un movimiento abstracto con su significado. Además, en el caso de la interpretación del cuerpo texto, el esfuerzo neuronal que realiza la parte del cerebro encargada de decorar la emocionalidad del mensaje es menor (Tipper, Signorini, & Grafton, 2015). Sin embargo, y como he dicho antes, los cuerpos expresivos no pueden desvincularse en el proceso, y es esta dependencia la que permite que, Cuerpo vivencial Cuerpo texto Cuerpo escénico Figura 2. Bidireccionalidad de los cuerpo expresivos Transición analítica hacia la emocionalidad Transición emocional hacia la significación personal Transición emocional hacia la empatía personal Transición externa hacia la polivalencia emocional Transición analítica hacia la significación personal Transición externa hacia la polivalencia expresiva 21 en el proceso de reconocimiento del cuerpo texto en Educación Infantil, el alumnado vaya tomando progresiva significación del resto de cuerpos. Uno de los encargados de este aprendizaje es el mecanismo espejo de acción, cuya actividad está modulada por la ejecución de la acción y la observación de la acción, proveyendo nuevo conocimiento sobre el rol de las áreas relacionadas con la motricidad en la percepción de la comunicación corporal emocional (Calbi et al., 2017), atribuyendo así más peso aún al papel expresivo que toma el referente comunicativo del alumnado: el maestro. Esta estimulación es aún más vital si tenemos en cuenta los periodos críticos, o mejor llamados ventanas de oportunidad para el desarrollo cognitivo y motor en la infancia. En esta etapa y hasta alrededor de los 5 años, el infante presenta un grado mayor de plasticidad en el desarrollo neuronal que configurará, hasta cierto punto, el potencial de sus habilidades básicas motoras (Gabbard, 1998, p. 55). 5.3 EL ALFABETO EXPRESIVO La herramienta de indagación expresiva presentada en este trabajo es el alfabeto expresivo, que se define como el ‘estudio y uso del movimientos y del sonido a partir de todas sus posibilidades, desde el punto de vista de lo que despierta en el ejecutante al hacer lo propio’ (Ramos, 2005, p. 38). Aunque los objetivos de este trabajo no solo estén enfocados en el punto de vista del ejecutante, esta definición muestra perfectamente la concepción de indivisibilidad entre los cuerpos, dando principal importancia al cuerpo texto. El valor del alfabeto expresivo como clave de indagación personal debe tener en cuenta que el análisis, desarrollo y aplicación del mismo es un proceso perteneciente a una dimensión más amplia, como lo es la comunicativa, que a su vez se engloba en otra aún más amplia, la creativa. Es una herramienta personal y única, pero posee ciertos elementos que habilitan esta parte comunicativa y divulgativa del conocimiento expresivo hacia y con otras personas. El alfabeto expresivo presenta un formato bien definido que trata de descomponer el acto comunicativo en elementos descriptibles, analizables y modificables. En este formato encontramos una serie de elementos de los que tomaremos los siguientes criterios para nuestra creación (Abardía Colás, 2019): − El cuerpo texto. El cuerpo texto se divide a su vez en dos partes que se deben distinguir. Una es la enunciación escrita del mensaje que se desea transmitir a través de la comunicación no verbal. Otro supone el propio movimiento corporal expresivo generado que da lugar a este significado y será descrito en la descripción expresiva. 22 − Elementos expresivos. Hace referencia a los segmentos y partes del cuerpo que generan la expresión en el acto comunicativo del cuerpo texto. Si bien en la mayoría de las ocasiones todo el cuerpo representa una función expresiva, estos elementos serán los que destaquen y delimiten la expresividad para la decodificación del receptor. − Descripción expresiva. Trata de definir los movimientos del cuerpo texto incorporando el cuerpo vivencial a la sucesión mecánica que realizan los elementos expresivos enunciados anteriormente, dando así una visión clara de la ejecución del acto expresivo. El uso del vocabulario técnico en conjunción con el expresivo recreará la ‘sensación’ que engloba el movimiento. Por ejemplo, decir de forma técnica que el movimiento no es intermitente sino continuo, que no está deslocalizado sino encadenado, que no es caótico sino ordenado, que no es torpe sino coordinado, que no es rígido sino flexible se puede plasmar describiendo el movimiento como ‘fluido’. Este movimiento fluido se localizará en un elemento expresivo y tendrá una direccionalidad (o una ausencia de esta). − La energía. Es la fundamental sustentación emocional y sensitiva del sujeto en el momento de la creación expresiva. − Cuerpo vivencial. Soportado por la energía, supone la contextualización de esta en la generación de un acto expresivo concreto. Modifica los matices expresivos que presenta el cuerpo texto visibles en los tipos de movimientos de la descripción expresiva, pudiendo cambiar total o parcialmente el significado y funcionalidad del mensaje. − Cuerpo escénico. Se refiere a la exploración de situaciones nuevas y/o ajenas a la identidad expresiva propia en relación con el cuerpo texto planteado y mediante los matices del cuerpo vivencial. Un mismo cuerpo escénico puede representarse condicionado por diferentes cuerpo vivenciales. La aparición de nuevos cuerpos escénicos puede surgir a partir de dos situaciones: o A partir del análisis entre las similitudes en la descripción expresiva de dos cuerpos textos diferentes. Este cuerpo escénico es el del primer caso en el ejemplo de alfabeto expresivo mostrado en este trabajo (Apéndice 11.1). o A partir del análisis entre las similitudes en la descripción expresiva de un cuerpo texto y un cuerpo vivencial. Este cuerpo escénico es el del segundo caso del alfabeto expresivo. El diseño del alfabeto expresivo consta de una tabla. A cada acto expresivo le corresponde una fila cuyas celdas irán cumplimentándose con cada uno de los elementos anteriormente descritos. 23 Cuerpo texto1 Elementos expresivos1 Descripción expresiva1 Energía1 Cuerpo vivencial1 Cuerpo escénico1 Cuerpo texto2 Elementos expresivos2 Descripción expresiva2 Energía2 Cuerpo vivencial2 Cuerpo escénico2 Tabla 2. Formato del alfabeto expresivo 5.4 CREANDO UN ALFABETO EXPRESIVO El dominio del alfabeto expresivo pasa por la propuesta, análisis e implementación de las situaciones y habilidades expresivas que se obtienen en su proceso (Abardía Colás, 2019). En el inicio de su construcción se realiza un planteamiento del cuerpo texto en un acto comunicativo concreto. Siguiendo esta doble concepción del término, se proponen aquellos mensajes que resultan ser directos (y más bien breves), y que tengan una representación no verbal clara o conocida. La alta representatividad corporal del mensaje en estos primeros intentos facilita el reconocimiento de los siguientes elementos del alfabeto que aparecen en el acto comunicativo. La complejidad irá apareciendo en aquellos actos en los que esta expresión pudiera mostrarse como una regulador o adaptador del mensaje verbal (aunque nuestro interés se mantenga en la expresión corporal), exista una disparidad de elementos que puedan expresar un mismo cuerpo texto o cuando la gesticulación esté compuesta por múltiples elementos encadenados. ‘Mucho nos cuidaremos de atribuir un significado definido e inmutable a cada una de las conductas corporales expresivas, pues varias de éstas pueden servir de respuesta ante un mismo estímulo’ (Motos Teruel, 1983, p. 35). Los elementos expresivos deben estar enumerados en relación con el grado de expresividad generada en el acto comunicativo y preferiblemente en orden cronológico en su aparición dentro de la descripción expresiva. Estos elementos pueden ser tan globales como un gran segmento del cuerpo (brazos) y tan específicos como un simple elemento (ceja derecha). A continuación, se realiza una descripción expresiva que narra y secuencia los tipos de movimientos que realizan los elementos expresivos anteriormente identificados. La descripción debe dar detalles de la posición global del cuerpo (con relación al espacio, planos y ejes) así como los movimientos segmentarios de cada elemento expresivo en conjunción de las energías generadoras del movimiento. Esta descripción permite acotar el movimiento que define la expresividad del cuerpo texto. Fija la relación movimiento-mensaje que comienza a grabarse en el entendimiento expresivo corporal del individuo, materializa una 24 pauta de repetición mecánica para la generación de un mensaje concreto y permite crear una estandarización de una intención comunicativa que el receptor puede comprender. Teniendo esto en cuenta, el tipo de agrupación que se puede seguir dentro del alfabeto expresivo dependerá de las preferencias y experiencias previas en torno a la generación y consciencia de la propia expresividad. Estas agrupaciones pueden crearse a partir de: − Indagación expresiva anatómica. Limitada por la variable fija de la energía se exploran las posibilidades corporales expresivas en torno a cada elemento expresivo. Es decir, a partir de una energía (orgullo), se investigan los matices expresivos que aparecen a lo largo de los diferentes elementos expresivos del cuerpo (elevación de cabeza, extensión de columna). Aunque se trate de diferentes mensajes corporales, el matiz del cuerpo vivencial será similar en estas agrupaciones. La generación expresiva estará repartida en diferentes elementos expresivos. − Indagación expresiva energética. Dependiendo de la variable fija de uno (o varios) elementos expresivos se exploran las posibilidades expresivas en torno a la espontaneidad de diferentes energías. Es decir, a partir de un elemento expresivo (manos), se investigan los matices expresivos de las diferentes energías (la energía del amor genera movimientos lentos con entrelazamientos de manos, la energía del celo crea movimientos angulosos y horizontales, con un balanceo rápido y discontinuo). Los matices del cuerpo vivencial serán variados. La generación expresiva se encontrará localizada en el elemento expresivo empleado. Dentro de un mismo cuerpo texto, la energía que sustenta el cuerpo vivencial proporcionará la contextualización de las posibilidades hacia diferentes cuerpos escénicos. Comprendiendo las implicaciones expresivas de la energía en la descripción expresiva, se pueden recrear y acceder a identidades expresivas ajenas útiles en una situación requerida. Es decir, el dominio de la representación de un mismo mensaje generado desde diferentes emociones podrá ser empleado en diversas situaciones. A través de esta asimilación entre la práctica y el análisis corporal, el alfabeto expresivo va mostrando las características propias de cada cuerpo vivencial. Desde la indagación expresiva anatómica se comprueban qué tipos de movimientos se corresponden con una misma energía a lo largo de diferentes elementos expresivos, promoviendo también un entrenamiento expresivo y despertando esta consciencia expresiva sobre aquellos elementos que no suelen verse implicados de forma tan habitual en la comunicación no verbal. Y desde la indagación expresiva energética se comprueban qué tipos de movimientos se corresponden con un mismo elemento expresivo 31 Resulta interesante hacer saber de la convencionalidad del proceso comunicativo, pudiendo crear mensajes a partir de movimientos improvisados a los cuales atribuir un significado válido para los componentes del aula. 6.2.1.3 El cuerpo en relación con el entorno Como ya he argumentado, el cuerpo tiene una función muy marcada en los inicios de la educación del infante. Pese a no ser objeto de estudio de este trabajo, el cuerpo es también un medio fundamentalmente sensoriomotor partícipe en la comprensión del entorno. Mediante la observación, exploración y el juego de las interacciones expresivas el infante comienza a diferenciarse el mundo exterior del interior. La facilitación para introducir nuevo vocabulario expresivo estará condicionada por el grado de vivencialidad de la experiencia y por el número de conexiones que pueda construir con su entorno cercano. Las diferentes calidades del movimiento determinadas por la naturaleza del cuerpo texto y la energía generadora de la expresión sustentarán las principales características diferenciadoras en la clasificación de los actos expresivos que aparezcan en relación con el vocabulario adecuado para su comprensión. Estas nociones de espacio, tiempo, intensidad y gravedad deben presentarse y hacerse conocidas, siendo el alfabeto expresivo una oportunidad para iniciar y asentar dichos conceptos (Abardía Colás, 2019). Finalmente, a través del alfabeto expresivo existe un grado de consecución de otras competencias. Por ejemplo, en la concreción de las descripciones expresivas de los diferentes actos expresivos el alumnado amplía su vocabulario. Figura 3. Del egocentrismo al distanciamiento infantil Distanciamiento Niño Entorno Niño Entorno 32 6.2.2 El alfabeto expresivo en el maestro de Educación Infantil El dominio del alfabeto expresivo en los profesionales educativos tiene una amplia funcionalidad tanto en la esfera personal como en la profesional. Las consecuencias del aumento de la consciencia expresiva en torno al movimiento posibilitan nuevas vías de trabajo en el aula y modifica la forma en la que el individuo concibe las relaciones personales. 6.2.2.1 Profesional con el alumnado ¿Qué nos dicen las actitudes corporales sobre nuestro alumnado? Esta parece ser una buena pregunta motivacional desde la que plantearse la necesidad autodidacta de ampliar nuestro conocimiento a partir del cual relacionar las experiencias educativas con la expresión corporal. El entendimiento de las actitudes corporales del alumnado es, en un principio, una tarea visual. Existe una parte dedicada a ‘entrenar el ojo’ para reconocer las posibilidades expresivas dentro de cada uno de los contextos del aula. Conscientemente planteo la necesidad de aplicar estos conocimientos a lo largo de la jornada escolar, con más insistencia si cabe para los maestros tutores. De este reconocimiento expresivo depende la capacidad profesional de identificar comportamientos y necesidades concretas del alumnado sin caer en el prejuicio o malinterpretación, mostrando argumentos válidos y probables de las competencias o falta de estas en el desarrollo infantil. Depende también de la capacidad de análisis expresivo ‘en vivo’ la calidad de las valoraciones que se atribuyen a las acciones realizadas en las distintas situaciones del aula cuando el alumnado interactúa desde un cuerpo implicado. Tal es la complejidad del movimiento humano en el ámbito expresivo que las posibilidades comunicativas de los diferentes actos expresivos tienen una alta probabilidad de representar gestos con múltiples significados, al igual que múltiples gestos con un mismo significado (Morris, 2002, p. 53), lo cual posibilita la búsqueda de cuerpo escénicos. Aplicado a nuestro alfabeto expresivo esto significa que el movimiento y el mensaje del cuerpo texto no siempre presentarán una relación biunívoca. A parte de las obvias connotaciones contextuales que pudiera tener un mensaje concreto, estas diferencias vendrán matizadas por la energía generadora de la expresión. El maestro conocedor de las implicaciones corporales de la energía en la expresividad del niño tendrá la oportunidad de descubrir con mayor profundidad las repercusiones de los estímulos en el cuerpo vivencial del alumnado para una organización que favorezca sus intereses (Abardía Colás, 2019). Además, aprovechará este conocimiento en el contexto de cada aula para promover energías que generen un mayor grado de expresividad. La naturaleza de las energías provocadas por 33 los estímulos de nuestro entorno es un tema interesante incluso como propuesta dentro del aula en la consecución de autonomía expresiva y emocional. Esta es, en cierta medida, una de las formas de iniciar en la comprensión de nuestro cuerpo vivencial presente de forma inconsciente en el juego infantil. En el alfabeto expresivo el maestro tiene también la posibilidad de perpetuar el respeto hacia las diferencias en el ámbito expresivo. Aunque la adquisición de nuestro vocabulario, nuestras definiciones, consignas y descripciones expresivas tengan una intención unificada para el grupo, la identificación de las energías que fácilmente pueden ser introducidas al alumnado (mediante sensaciones y emociones básicas) representan una forma de conocer y aceptar las diversidad en la ejecución de un mismo cuerpo texto. Este es un mensaje profundo, pero que veo necesario inculcar como parte de nuestra metodología, y no con su simple recitación como respuesta ante una situación problemática. Podría tomarse como una manera de provención. Al inicio de este subapartado he afirmado que el dominio del alfabeto expresivo modifica la forma en la que el maestro concibe las relaciones personales. Esto se debe en parte al cuerpo escénico en el que se ve implicado gran parte de su tiempo a lo largo de muchos días. La búsqueda de patrones puede llegar a hacerse repetitiva, pero la experticia reside en la práctica analítica tras la búsqueda de significados en esos patrones. El profesional educativo se plantea las posibilidades que pueden ser explotadas a partir de estos significados en los actos expresivos y el entendimiento del cuerpo texto del alumnado, haciendo aprehender evidencias expresivas simples en las actitudes discentes. Sin embargo, en su relación con el alumnado, el docente no solo analiza, sino que también se pone en la piel y toma la responsabilidad de ser el referente expresivo de su aula. El grado de conocimiento y experiencia del maestro novel es determinante: ‘Si el docente tiene un conocimiento limitado acerca de estos contenidos […] el proceso de enseñanza/aprendizaje se ve afectado y resulta poco educativo.’ (González-Calvo, Hortigüela-Alcalá, & Barba- Martín, 2019, p. 4). El maestro también entrará en el ‘juego’ representativo, a veces simbólico, que se atribuirá al cuerpo. No es necesario que ‘viva’ el cuerpo vivencial, valga la redundancia, pero sí que conozca las implicaciones expresivas del cuerpo vivencial en la representación del cuerpo texto para acompañar los intereses del maestro (Abardía Colás, 2019). Ya puede ser esta una situación en la que el maestro sea el ejemplo referente (narración de cuento con marionetas), o simplemente sea necesario presentar una energía concreta para la transmisión del mensaje, pudiendo llegar a ser más importante la presencia de esta energía que el propio 34 significado del mensaje. Esta es, de hecho, una habilidad básica en la conexión con el alumnado, pues si el mensaje verbal y mensaje corporal son dispares, la comunicación no será exitosa (Peterson, 2005, p. 144). Por último, el docente construirá un alfabeto expresivo en el que se presenten aquellos cuerpos texto útiles comunicativamente y habituales en el aula, realizando un estudio específico sobre las posibilidades de estos en torno al cuerpo escénico del profesional educativo. Este estudio se realiza a través de las transiciones externas, principalmente la transición externa hacia la polivalencia expresiva en el análisis de referentes educativos o incluso aquellos cuerpos escénicos que presten características aplicables al aula (animador, motivador, policía, payaso). Esta habilidad para ‘entrar’ en el cuerpo escénico del maestro profesional brindará por el contrario la capacidad de ‘salir’, siendo esta diferenciación de cuerpos expresivos una herramienta clave para la gestión psicológica, emocional y motriz del maestro de Educación Infantil. 6.2.2.2 Profesional con la comunidad educativa Además del trabajo en el aula, el dominio del alfabeto expresivo tiene sus beneficios en la interacción con la comunidad educativa. La obtención de un vocabulario expresivo permite compartir conocimientos con el resto de los profesionales docentes con propiedad (Abardía Colás, 2019). El empleo de un proceso de alfabetización expresivo común en el marco de actuación del centro facilita el intercambio de ideas y las sustituciones del profesorado, unifica el método y determina una misma visión de la expresión corporal en el progreso del alumnado. 6.2.2.3 Personal consigo mismo La mejora competencial de la comunicación oral es una necesidad a la que se enfrenta el profesorado en su formación inicial. Antes incluso de entrar en un aula, ya sea como alumno en prácticas o como maestro novel, la adquisición del alfabeto expresivo podría ayudar a aminorar las deficiencias presentadas en el alumnado universitario. Se sabe que el alumnado universitario presenta mayores dificultades para superar las asignaturas que requieren una evaluación oral (Balaguer Fàbregas, Fuentes Loss, & Palau Royo, 2015, p. 138). Más allá del progreso personal en torno al proceso educativo, la adquisición del alfabeto expresivo promueve objetivos mucho más trascendentales e internos a la persona. La búsqueda de placer a través del movimiento, es decir, el encuentro del hedonismo en el 35 cuerpo vivencial puede ser mucho más susceptible para aquellas personas que presenten una sensibilidad en torno a la expresión corporal (Abardía Colás, 2019). Trata, en su esencia, la facultad de reconocer la utilidad del cuerpo como medio sensitivo que es capaz de moldearse para mejorar la percepción de la realidad que rodea al individuo. En la fase de selección del proceso comunicativo hemos visto que las habilidades relacionadas con el alfabeto expresivo nos permiten identificar y modificar las energías expresivas que generan expresividad. Esta habilidad nos permite convertir nuestra actitud ante cada situación, sea compartida o íntima, para modificar favorablemente la manera de afrontarlas, dejándose asombrar por el desencadenamiento que tiene esta iniciativa personal en el entorno. Existe cierta magia en las sinergias de las energías. ¿Y si el factor más relevante en la resolución y gestión comunicativa fuese la elección de la energía, y no el mensaje, el ‘cómo’ por encima del ‘qué’? El alfabeto expresivo tiene también que ver con el pensamiento positivo y, en última instancia, la resiliencia (Abardía Colás, 2019). Me son especialmente significativos para el autodescubrimiento expresivo los trabajos desde la transición emocional hacia la significación personal y la transición emocional hacia la empatía (Tabla 1). A través de estas transiciones y mediante las revelaciones en la indagación expresiva anatómica y energética que aparecen en las clasificaciones del alfabeto expresivo, el individuo crea herramientas conscientes a partir del cuerpo. Francisco Abardía Colás, en su libro ‘Pedagogía Corporal Meditativa’ (2014) presenta la ‘Relación entre las siete emociones básicas’ en sus tres niveles de materialización, de cuya apreciación ‘obtendremos un rico abanico de posibilidades coadyuvantes para trabajar de distintas maneras las energías emocionales canalizándolas y transformándolas.’. También en este libro muestra la ‘Relación arquetípica de energía: ZONAS CORPORALES Y ACCIÓN’, que pudiera guiar nuestra indagación expresiva energética a través del trabajo expresivo consciente de los elementos expresivos. 6.2.2.4 Personal con el entorno Además de la utilidad del alfabeto expresivo en el entorno educativo, su aplicabilidad se extiende a cualquier ámbito de relación interpersonal. El trabajo activo en torno a la expresión corporal repercute en diversos beneficios. No solo se obtiene un dominio expresivo corporal, hecho que puede conseguirse de diferentes formas con la práctica, sino que también se adquiere la consciencia ante dicha dominancia expresiva, lo cual aumenta las posibilidades creativas y posibilita la divulgación de conocimientos 36 referidos al propio proceso expresivo. Ser consciente del dominio expresivo procura al receptor un mayor disfrute ante la visualización de actuaciones competentes, o la crítica con propiedad ante las no tan competentes, así como el aprendizaje de los matices que hacen especiales a esas actuaciones (transiciones externas) (Abardía Colás, 2019). Ser consciente del proceso expresivo también demuestra la incompetencia y oportunidades de mejora expresiva del individuo. La competencia expresiva habilita al individuo con recursos para reconocer si otras personas son conscientes de las implicaciones de sus cuerpos expresivos en la comunicación. Las energías pueden delatar la intencionalidad expresiva, descifrando mensajes ocultos en la contextualización del acto comunicativo. 37 7. Análisis del alcance del trabajo y las oportunidades o limitaciones del contexto en el que ha de desarrollarse Al igual que con cualquier otro contenido, para poder integrar el trabajo del alfabeto expresivo en el aula el maestro debe poseer un cierto dominio en la expresión corporal. Debe estar dispuesto a conocer y experimentar el proceso desde el rigor profesional de un docente. Con esto no pretendo decir que el decente deba ser actor, pero al igual que el maestro de psicomotricidad introduce un nuevo circuito sobre las capacidades físicas básicas de las que ha hecho un previo análisis, el alfabeto expresivo requiere, y debido a su carácter personal, una implicación vivencial de la cual extraer los conocimientos que se desean enseñar. De esta forma, de forma paralela al alfabeto expresivo, el maestro debe ser consciente de las características de su alumnado en el esquema corporal que sustenten el trabajo desde el ámbito corporal. La integración del alfabeto expresivo en el aula podrá ser fruto del futuro trabajo con el cuerpo vivencial y escénico en la etapa de Educación Primaria de una forma natural. A pesar de centrarme en el ámbito educativo, el proceso de alfabetización expresiva puede resultar beneficioso para cualquier persona que esté interesada en despertar su consciencia expresiva en torno al cuerpo, así como mejorar su capacidad analítica comunicativa y su competencia expositiva. 38 8. Consideraciones finales, conclusiones y recomendaciones El cuerpo siempre está presente y es el principal medio de exploración e interacción en el alumnado de Educación Infantil. Las implicaciones del cuerpo en el aprendizaje dentro del centro educativo en esta etapa son notables. El maestro que no muestre interés por el cuerpo de su alumnado sencillamente carece de un interés por el potencial de este. Esta trabajo ha estado enfocado en la búsqueda de aquellos indicativos en la mejora del profesorado de Educación Infantil en su labor docente y la interacción con el alumnado vinculados al proceso de alfabetización expresiva. Esta resulta ser una herramienta de conexión entre el maestro y el alumno. A través del dominio expresivo que brinda el alfabeto expresivo el maestro comprende mejor el cuerpo que presenta el alumnado de su aula, a la vez que aporta un recurso educativo para desarrollar dicha expresividad de forma consciente. En el proceso de alfabetización el maestro conoce de forma precisa los indicativos corporales que sustentan las diferentes energías observables en el alumnado, lo cual permitirá organizar y redireccionar su práctica docente en base a los intereses y necesidades imperantes en cada situación. La eficiencia en el reconocimiento expresivo puede ser, además, un factor determinante en la lucha contra la fatiga psicológica del profesorado infantil a la hora de lidiar con la demanda afectiva del alumnado. También se han definido el formato y los criterios en el diseño y progresiva elaboración del alfabeto expresivo. El proceso de alfabetización expresiva parte de la comprensión de la relación entre movimiento-mensaje del cuerpo texto en sus diferentes implicaciones con los elementos expresivos empleados y las energías generadoras de expresividad. Con la guía del maestro, el alumnado será capaz de realizar una extracción de pautas en las relaciones entre el significado y el movimiento del cuerpo texto, necesaria para poder explotar las oportunidades que aparecerán con la progresiva integración de estos actos comunicativos en su alfabeto expresivo. Estas relaciones estarán vinculadas a otros conceptos presentes en el juego, la música, el dibujo, y otras actividades y aprendizajes del aula. Este despertar expresivo habilitará en el futuro próximo del infante, a lo largo de la siguiente etapa educativa, la posibilidad de conocer el resto de los cuerpos expresivos. La metodología de alfabetización expresiva respeta el desarrollo integral del alumnado de Educación Infantil en torno a la psicomotricidad como un área básica en el aprendizaje del niño. La progresión lógica que presenta el diseño del alfabeto expresivo muestra coherencia 39 con las etapas madurativas en la concepción corporal del alumnado, primando la localización global de los elementos expresivos en la experimentación inicial para su posterior discriminación relativa en la indagación energética. Es esta dependencia madurativa la que asegura la individualidad de la enseñanza y concede una autonomía sobre el aprendizaje a los infantes. Durante el proceso de alfabetización, el alumnado va construyendo su identidad. El reconocimiento específico sobre cada elemento expresivo ayuda a conocerse y mejorar la percepción de sí mismo. Las experiencias motrices dentro las posibilidades del propio cuerpo en la mejora de la capacidad coordinativa favorecen el aumento en la confianza del alumnado. Se han argumentado las limitaciones y oportunidades del alfabeto expresivo en ambos alumno y maestro de la etapa de Educación Infantil, así como justificado la introducción de este en la formación del profesorado de la etapa, reportando ciertos beneficios que se extrapolan a la identidad profesional y personal del maestro. La consciencia sobre el propio dominio físico y conceptual expresivo que nace de la alfabetización expresiva enriquece los recursos comunicativos del maestro en el manejo de diferentes cuerpos escénicos dentro del aula. Además, abre una línea de trabajo con el resto de los compañeros de la educación desde una capacidad de concreción conceptual en el uso del vocabulario expresivo que demuestran una profesionalidad y conocimiento de la expresión corporal. El alfabeto expresivo es, a su vez, una herramienta de autodescubrimiento personal. Tanto en el carácter hedonista del movimiento como en la mejora expresiva, la persona vive una transformación en torno a la utilidad e identidad del movimiento de su cuerpo. La habilidad de reconocimiento corporal en las implicaciones comunicativas y deducción de las energéticas que motivan comportamientos en el resto conducen a una mayor tolerancia. El alfabeto expresivo trata, en cierto modo, de comprender, transformar y solucionar desde una mirada más profunda acertijos que la ignorancia habría atacado. 40 9. Futuras vías de trabajo Inevitablemente, mi limitada experiencia y oportunidades para trabajar el alfabeto expresivo con total independencia en un aula de Educación Infantil, y tras realizar un estudio pormenorizado de las implicaciones educativas del este, encuentro varias vías de trabajo que me gustaría haber podido implementar en este trabajo. La primera y más evidente es la de conocer los resultados de un estudio en el que el alfabeto expresivo sea integrado al aula y su repercusión en la evolución expresiva corporal del alumnado. Tal y como apunto en mis conclusiones, este podría mejorar su capacidad expresiva y facilitar el trabajo en relación con el resto de los cuerpos expresivos en la etapa de Educación Primaria. Me resulta realmente intrigante cuáles serían los resultados de realizar una obra teatral con alumnado al final de su etapa de Educación Primaria que hayan podido integrar el alfabeto expresivo y se hubiese seguido transicionando al resto de cuerpos. De estas transiciones expresivas entre los diferentes cuerpos expuestas en el apartado 5.2 de este trabajo podría tratar la siguiente vía de investigación. Sería interesante conocer más en profundidad sobre la naturaleza y materialización de este trabajo, las posibilidades reales de aplicación a partir de la alfabetización expresiva y la creación de nuevas herramientas de indagación concretas para estas transiciones. Una vía de trabajo que sí que está bajo mi alcance trataría sobre el estudio e indagación personal sobre la trasformación vivida a lo largo del proceso de alfabetización en sus consecuencias comunicativas e identitarias. Otra oportunidad de investigación podría ser la de analizar las mejoras expresivas del cuerpo texto en un grupo de control con sujetos adultos que sean capaces de reconocer su cuerpo vivencial a través del proceso de alfabetización expresiva. Sería relevante para este estudio comprobar los actos expresivos que más dificultades presentan para integrar a su alfabeto expresivo el alumnado de Educación Infantil, así como elaborar tareas concretas para la aplicación al aula en base a este análisis.