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George R. R. Martin, Fuego y Sangre. Historia de la dinastía Targaryen, de Poniente, trad. Natalia Cervera, Adela Ibáñez, Virginia Pérez, Antonio Rivas, Virginia Sáenz, Paco Vara y Juan Zuriaga, col. Fantascy

Muñoz Gascón, Ana María,Zarandona Fernández, Juan Miguel

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HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 535-538 ISSN: 2530-609X George R. R. Martin, Fuego y Sangre. Historia de la dinastía Targaryen, de Poniente, trad. Natalia Cervera, Adela Ibáñez, Virginia Pérez, Antonio Rivas, Virginia Sáenz, Paco Vara y Juan Zuriaga, col. Fantascy. Barcelona, Plaza & Janés, 2018 (2022, novena reimpresión), 868 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/her.26.2024.535-538 Fuego y Sangre, el poderoso volumen traducido al que se enfrenta esta reseña, participa de la compleja, si no enrevesada, madeja de concepción, composición, revisión, publicación y recepción inabarcable de las sagas épicas de ficción fantástica del popular escritor norteamericano George R. R. Martin (1948- ), también conocido como GRRM. Ni las novelas de caballerías, dentro del mundo de los subgéneros de la Edad Media y el Renacimiento hispánicos, llegaron tan lejos. Él no fue el primer contemporáneo que triunfó como protagonista de esta rama de la literatura popular de nuestros tiempos contemporáneos. Tuvo un maestro que le enseñó, tanto a él como a otros creadores de sus mismas características, y aquel no fue nadie más ni menos que el mismo J. R. Tolkien (1892-1973), cuyos títulos no han dejado nunca de inspirar a las nuevas generaciones y enseñorearse del imaginario individual y colectivo de la llamada cultura popular: The Hobbit (1937) o The Lord of the Rings (1954- 55). Y entre sus contemporáneos no cabe olvidarse de otro gran británico, el archipopular Bernard Cornwell (1944- ), maestro en la construcción de sagas: The Warlord Chronicles, (1995-1997), las Grail Quest Novels (2000-2012) o the Saxon Stories (2004-2020); todas ellas ambientadas en el universo bretón de las leyendas del rey Arturo, la Tabla Redonda o el Santo Grial, así como en su sucesor, el universo germánico-anglosajón de la era posromana de las islas británicas. El gran triunfo de GRRM fue, ha sido y sigue siendo su ciclo A Song of Ice and Fire, de cuyo plan de siete novelas solo se han llegado a publicar, por el momento, cinco, entre 1996 y 2011. La primera de todas ellas, Game of Thrones (1996), dio título a la insondable serie televisiva homónima que 536 Reseña HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 535-538 ISSN: 2530-609X tantas pasiones ha suscitado entre las audiencias audiovisuales de la faz de la Tierra. Fire and Blood (Fuego y sangre), de 2018, se presenta como una precuela, aunque procede de una parte de la saga separada de sí misma, con la sana y maquiavélica intención de fundar una saga nueva, la que es objeto de atención de estas páginas y que también se ha llevado y adaptado a la pantalla en movimiento: la nueva serie The House of the Dragon (1922-hasta el presente). El ameno galimatías de la trama y de las acciones principales y secundarias del novelón, así como su galería casi infinita de personajes, es imposible de resumir. Es mejor no perder el tiempo: léase el documento y dispóngase el lector a disfrutarlo. Entre algunas de las muchas palabras clave (seres, lugares, motivos, etc.), cabe mencionar al archimaestre Glydayn, la Ciudadela Antigua, la familia-dinastía de Targaryen, los señores dragón, la maldición de Valyria, la isla de Rocadragón, el rey Aegon I, el Conquistador o su sucesor Aegon III, el desfile de batallas, la región de Poniente, etc. Un sinfín sin fin, condimentado de juegos de poder y del sufrimiento nacido de la maldad característica de la naturaleza humana en su máxima expresión. También hay seres de bondad que pueblan la trama, por supuesto, aunque, como en todas las guerras, la conclusión podría ser que ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos. Esta densidad tan compleja es muy del gusto de los admirados de George R. R. Martin; pero, tal vez, sea esta un obstáculo insuperable para los neófitos no del todo convencidos. Sin embargo, aconsejamos no desanimarse, pues, antes de que concluyan las 868 páginas de esta traducción, todo lector(a) animoso(a) le habrá encontrado al texto su razón de ser y de gustar, íntimamente ligada al placer y a la satisfacción que suelen asociarse al ejercicio sin límites de la fantasía por parte del Homo sapiens. La edición, por parte de la prestigiosa e histórica editorial española de Plaza & Janés, apoyada por Penguin Random House Grupo Editorial, está muy cuidada: calidad del papel, tapas duras, paratextos, adornos tipográficos, tipos de letra amigables para el lector, para todo tipo de lectores, esquema de los linajes (pp. 872-873) y árbol genealógico (pp. 874-875) (extraordinarios). Estas dos últimas aportaciones, tanto esquema como árbol, suponen una inestimable ayuda para guiar el lector a cruzar este mar de páginas y no caer en el foso de la confusión, lo que podría provocar ese cierto desánimo sobre el que ya hemos advertido. Merecen una mención especial (todo un aparte) las ochenta preciosas ilustraciones en blanco y negro con los exultantes retratos de los personajes y con escenas impresionantes del dotado diseñador e ilustrador Doug Wheatley, Reseña 537 HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 535-538 ISSN: 2530-609X curtido en el mundo de los superhéroes del cómic. Solo por estas piezas merece la pena adquirir este volumen, por sano afán de coleccionista. Se trata, además, de las mismas pequeñas-grandes obras de arte tipográfico que adornaron la primera edición en lengua inglesa de 2018. Recuérdese que la primera impresión de esta traducción se llevó a cabo y se publicó en español en el mismo año de Nuestro Señor de 2018, poco después de la original. Se trata de un hecho admirable, si se tienen bien en cuenta las dimensiones de la empresa. Si nos adentramos, definitivamente, en los detalles más propios de la traducción, conviene, en primer lugar, reconocer su éxito, ya que en 2022 ya había conocido nueve reimpresiones. La magna labor fue responsabilidad de siete traductores. Por este orden, los créditos del libro reconocen el siguiente listado de profesionales: Natalia Cervera, Adela Ibáñez, Virginia Pérez, Antonio Rivas, Virginia Sáenz, Paco Vara y Juan Zuriaga. Dichos créditos testifican las páginas del libro que cayeron bajo la responsabilidad de cada uno de ellos. Además, se reconoce que Natalia Cervera ejerció como coordinadora y revisora del trabajo en grupo de todos los implicados. No tuvo que ser tarea fácil, sobre todo si se acerca uno a la realidad impresa del texto y analiza la fantástica labor ejecutada ante el reto de verter del inglés al español la ingente obra que nos ocupa. Además, se sabe que tuvieron que trabajar contrarreloj (repetimos, original de 2018; traducción de 2018), aparte de batallar con la dificultad y decidir con acierto la traducción de muchos de los nombres propios y expresiones no comunes. Para solucionarlo, según los testimonios que estos reseñistas han podido recabar, se utilizaron las obras anteriores, ya traducidas al español, de la saga Canción de Hielo y Fuego y la novela El caballero de los Siete Reinos; de ahí el estilo narrativo pulcro y tan correcto y coherente del resultado. Por supuesto, sería deseable que, en algún momento futuro, investigadores del área de Traducción e Interpretación se enfrentaran al reto de analizar en profundidad este proceso traductor tan curioso a la par que exitoso. No queremos concluir esta reseña sin traer a colación un hecho que constituye, en realidad, nuestro particular homenaje al joven y talentoso traductor Juan Zuriaga Muñoz, quien fue nuestro alumno cuando cursaba su grado en Traducción e Interpretación, con resultados brillantes, en la Facultad de Traducción e Interpretación del Campus de Soria de la Universidad de Valladolid. 538 Reseña HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 535-538 ISSN: 2530-609X Queremos recordarlo con gran orgullo y desearle los mayores éxitos futuros como traductor, humanista y hombre de lenguas y culturas. Recibe la enhorabuena de tus antiguos profesores. Y, como cierre, para los futuros lectores de esta reseña, un adelanto del arte y la técnica de traducir del traductor Juan Zuriaga Muñoz, en concreto, de este pasaje especialmente atractivo: Aunque Sangre y Queso le perdonaron la vida, no puede decirse que la reina Helaena sobreviviera a aquel fastidioso anochecer. No comía, no se bañaba, no abandonaba sus aposentos y no soportaba mirar a su hijo Maelor, a sabiendas que lo había condenado a morir. El rey no pudo hacer nada salvo apartar al niño de su lado y confiárselo a su propia madre, la reina viuda Alicent, para que lo criara como si fuera suyo. Desde entonces, Aegon y Helaena dormirían en habitaciones separadas; la reina se sumergía cada vez más en la locura y el rey se encolerizaba, bebía y se volvía a encolerizar (p. 524). Seguro que ha conseguido intrigarles. ANA MUÑOZ GASCÓN Universidad de Valladolid [email protected] JUAN MIGUEL ZARANDONA Universidad de Valladolid [email protected]