Philippe Ménard, Temas y problemas de literatura artúrica, ed. y trad. Carlos Alvar y José Ramón Trujillo, col. Biblioteca de Bretaña, 1
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HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 531-534 ISSN: 2530-609X Philippe Ménard, Temas y problemas de literatura artúrica, ed. y trad. Carlos Alvar y José Ramón Trujillo, col. Biblioteca de Bretaña, 1, San Millán de la Cogolla, La Rioja, Cilengua, 2022, 259 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/her.26.2024.531-534 La Edad Media es un período demasiado extenso para abarcarla desde un punto de vista unitario u homogéneo que resultaría muy simplista. Es inconcebible creer que, en diez siglos de historia, los seres humanos de distintos lugares, culturas y lenguas perdieran el gusto por contar, escuchar y crear relatos. La literatura nos entretiene, nos permite expresar y compartir inquietudes, experiencias, opiniones... Todo ello forma parte de la propia naturaleza del hombre. La palabra –oral o escrita– hace al hombre. Así pues, la Edad Media no solo se nutrió de lo ya existente, sino que realizó su propia aportación a la literatura universal. Surgen nuevos temas que abordar y nuevos géneros, estilos y técnicas para hacerlo. Prueba de ello, son el origen del roman, la narrativa medieval en verso y prosa de origen francés, y el desarrollo de la subjetividad y de la polifonía en los personajes de estos textos. Estas novedades han perdurado hasta nuestros días y han influido enormemente en nuestro imaginario y en nuestras producciones literarias y audiovisuales. Esto también ha dado lugar a la aparición de numerosos y diversos estudios en torno a la literatura medieval. Un buen ejemplo de ello es Temas y problemas de literatura artúrica (2022). Dicho título se corresponde la traducción al español de una obra de Philippe Ménard (1935), profesor de literatura medieval francesa por la Soborna y experto en literatura cortés. Esta fue realizada por los profesores Carlos Alvar (UAH-IEMSO) y José Ramón Trujillo (UAM). En ella, Ménard plantea un análisis de ciertos temas y escenas recurrentes en la literatura medieval y, concretamente, en la literatura artúrica. El autor busca subrayar la complejidad de los textos medievales con el fin de que los nuevos investigadores puedan desarrollar una metodología que les permita afrontar el estudio de dichos textos, dando cuenta de sus matices.
532 Reseña HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 531-534 ISSN: 2530-609X Temas y problemas de la literatura artúrica se divide en dos partes. La primera parte comprende el estudio de motivos presentes en obras medievales, indepenientemente de que pertenezcan o no al ciclo artúrico. Por otro lado, la segunda parte se destina en exclusiva a temas y ediciones de textos artúricos. En dicha primera parte, el profesor Ménard analiza la problemática del motivo literario de la aventura. Nos remite a la etimología de la palabra, que refleja la cantidad de nociones que contiene el propio concepto de aventura. Esto le permite establecer una diferencia entre la aventura antes y después de la aparición de las obras de Chrétien de Troyes (ca. 1130-1185), creador del género del roman y primer gran autor artúrico del medievo francés. A partir del autor champañés, la aventura pasa de ser considerada como un desafortunado imprevisto a un medio necesario para contrarrestar el caos. A continuación, se nos presenta el tema del don en blanco que vincula al donante. Ménard incide en la existencia de una estructura nuclear basada en la concesión de un don sin saber de qué se trata, seguida de la concreción de la petición y del cumplimiento de esta. Este tema aparece con gran frecuencia en los textos artúricos y se le ha atribuido un origen celta. Sin embargo, el don aparece en otros muchos textos de diversas naturalezas. Por esta razón, el autor descarta el origen celta del don y basa su argumentación en la comparación entre el don y otros motivos aparentemente similares, pero con evidentes disonancias. Por último, se centra en la figura del hombre-lobo. Su origen se sitúa en los textos de la Antigüedad. La Edad Media se limita a heredar ciertos elementos como la fascinación por la Luna y los adapta a sus propias inquietudes. En este sentido, el hombre-lobo es visto como un ser que se mueve entre dos mundos. Se hacía una distinción entre aquellos que se transformaban por ser objeto de una maldición y aquellos que eran víctimas de un destino injusto. Ménard señala además la existencia de rasgos comunes en cuanto a la transformación en bestia, pero encuentra múltiples variaciones en el método para recuperar la forma humana. Hasta aquí la primera parte que deja paso a la segunda que comienza con el motivo de la cabeza maligna. En concreto, el autor analiza la aparición de este tema en el Roman de Renart (ca. 1176) y en el Roman de Jaufré (ca. 1170) Aparentemente, la cabeza está ligada con el acceso al conocimiento y con fuerzas demoniacas. La cabeza sería el continente de un demonio que la utiliza para manifestar su poder. Por esta razón, la única forma de acabar con la cabeza es por medio de una acción violenta.
Reseña 533 HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 531-534 ISSN: 2530-609X El siguiente capítulo se articula en torno al personaje de la Portadora del Grial. El profesor Ménard analiza la escena de Le Conte du Graal (ca. 1180) en la que aparece esta joven de la tradición y las teorías que la relacionan con la cultura celta o que le confieren un carácter alegórico como posible representación de la Iglesia católica. No obstante, el autor desmiente estas dos visiones y concluye que, dado que la muchacha sirve y el grial no es objeto de búsqueda, la Portadora debe de ser una sirviente y, por tanto, un personaje secundario e irrelevante. Tras abordar estos temas tan diversos, Ménard analiza las ediciones de M. Roques y de F. Lecoy de Le Conte du Graal a partir del manuscrito de Guiot. Ménard advierte varios errores en ambas ediciones. A su juicio, Roques lleva a cabo una edición demasiado purista y obvia el contexto; mientras que Lecoy se toma demasiadas licencias sin apenas justificación ni explicación. Ménard concluye que una buena labor de edición debe realizar las modificaciones que sean imprescindibles para comprender el texto respetando su contenido y su forma. Seguidamente, situa bajo el microscopio la teoría de Fanni Bodagnow sobre la existencia de una Posvulgata artúrica perdida y la reconstrucción de este texto que realiza a través de las Demandas portuguesa y castellana. Philippe Ménard considera válida la posibilidad de su existencia. No obstante encuentra numerosos problemas en el trabajo de Bodagnow. Además de una datación errónea de la Posvulgata perdida, la labor de Bodagnow carece de rigor: reconstruye un texto a partir de fragmentos de dos obras escritas en diferentes épocas y en diferentes lenguas sin aportar una justificación de peso a sus acciones. Finalmente, defiende la originalidad del Tristan en prose (ca. 1230-1240) y desecha la idea de que se trate de una copia o una reformulación del Lancelot en prose (ca. 1210–1235). Ménard argumenta que el relato en torno al personaje de Tristán ofrece novedosas aportaciones temáticas y estilísticas como son la visión fatalista del amor y el uso del monólogo y del soliloquio para resaltar escenas de gran patetismo. Aunque la obra podría estructurarse de otra manera y el título no da cuenta de la magnitud del corpus que utiliza el autor, es innegable que el profesor Ménard lleva a cabo un análisis minucioso de los temas y los textos escogidos. Cabe señalar que sus tesis se sustentan sobre argumentos sólidos y fuentes actualizadas. Asimismo, la traducción de los profesores Alvar y Trujillo dota a la obra de ligereza, pero sin desmerecer el rigor y la precisión del trabajo de Ménard. No cabe duda de que, si el objetivo era despertar el interés de nuevas generaciones de investigadores y dar pie al surgimiento de
534 Reseña HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 531-534 ISSN: 2530-609X nuevos trabajos, Temas y problemas de la literatura artúrcia cumple con su finalidad. NATALIA MITOV ANTÓN Universidad Autónoma de Madrid [email protected]