¿Trabajo sexual o explotación? Debates actuales
Abstract
Departamento de Derecho Penal e Historia y Teoría del Derecho
Full text
Facultad de Derecho Grado en Derecho ¿Trabajo sexual o explotación? Debates actuales Presentado por: Julia Trinidad Segoviano Santos Tutelado por: Dr. Luis Carlos Amezua Amezua Valladolid, 24 de julio de 2019
2 RESUMEN Y PALABRAS CLAVE El trabajo sexual siempre ha sido un tema sometido a debate, debido a las connotaciones morales que tiene. Las prostitutas han sido criticadas, discriminadas y estigmatizadas a lo largo de los siglos. Actualmente hay una enorme división dentro del colectivo feminista, existiendo dos grupos muy diferenciados: Aquel grupo que pretende su eliminación (abolicionistas) y aquel que pretende su legalización (regulacionistas), ambos con un punto de vista opuesto sobre el mismo fenómeno. En este trabajo vamos a analizarlos, con el objetivo de responder a la cuestión sobre si existe el trabajo sexual como tal o simplemente es una forma moderna de esclavitud. Palabras clave: trabajo sexual, prostitución, abolicionismo, regulacionismo, dignidad, libertad. Abstract and key words Sex work has always been a topic under discussion due to its moral connotations. Prostitutes have been criticized, discriminated against and stigmatized over the centuries. Currently, there is an enormous division within the feminist collective, with two different groups: The first one that seeks its elimination (abolitionist) and the second one which seeks its legalization (regulatorial), both with an opposite point of view on the same phenomenon. In this paper we will analyze them, with the aim of answering the question of whether sex work exists or is simply a modern form of slavery. Key words: Sex work, prostitution, abolitionism, regulationism, dignity, liberty.
3 ÍNDICE 1. Introducción metodológica………………………………………………Páginas 5-7 2. Concepto de trabajo sexual………………………………………………Páginas 8-10 3. Debates contemporáneos……………………………………………….Páginas 11-35 3.1 Teorías abolicionistas 3.1.1 Qué defienden 3.1.2 Argumentos 3.1.3 La cuestión de la pornografía 3.2 Teorías regulacionistas 3.2.1 Qué defienden 3.2.2 Argumentos 3.2.3 ¿Una cuestión de género? 3.3 Otras vías: Sistema no intervencionista 4. Comparativa de sistemas………………………………………………..Páginas 36-47 4.1 Sistema sueco 4.1.1 ¿En qué consiste? 4.1.2 Efectos y críticas 4.2 Sistema alemán 4. 2.1 ¿En qué consiste? 4.2.2 Efectos y críticas 5. Situación de la prostitución en España………………………………….Páginas 48-20 6. Conclusiones y opinión personal………………………………………..Páginas 51-57 7. Bibliografía……………………………………………………………..Páginas 58-61
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5 1. INTRODUCCIÓN METODOLÓGICA El objetivo de este trabajo es aclarar en qué consiste el trabajo sexual y cuáles son las diferentes posturas que existen respecto a él y a una posible regulación. Para ello he considerado dividir el trabajo en 5 partes diferentes: 1. Primeramente otorgo una definición exacta de la expresión trabajo sexual y llevo a cabo una explicación acerca de cuáles son las actividades que realizan las personas dedicadas a él. 2. En segundo lugar muestro cuales son los argumentos a favor y en contra de su regulación desde un punto de vista feminista (abolicionista y regulacionista), siendo esta la parte central del trabajo. 3. En tercer lugar, llevo esos argumentos a la práctica, o lo que es lo mismo, enseño como han influido estas teorías en las regulaciones de varios estados, a través de una comparación entre dos sistemas opuestos: el sueco y el alemán (siendo el sueco de un corte claramente abolicionista y el alemán regulacionista). 4. Continúo analizando cuál es la situación actual de la prostitución en España, para poder acercarnos a ese fenómeno y su realidad social a día de hoy. 5. Y, finalmente, expreso las conclusiones finales del trabajo y aporto una valoración personal acerca de un tema tan complejo. Es importante determinar en qué consiste la expresión trabajo sexual y cuáles son las distintas posturas con respecto al mismo, ya que este tema tiene no solamente una gran repercusión a nivel social y moral sino también a nivel legislativo. Las leyes son un reflejo de la sociedad y de la ideología dominante en ella y se van adaptando poco a poco a los cambios. Es decir, dependiendo de la postura que adopte la sociedad y los políticos que la representan nos podemos encontrar con diferentes sistemas y soluciones con respecto a un mismo problema. Por ello es importante saber cuáles son los motivos que nos pueden llevar a tomar unas decisiones u otras, aquellos que pueden llevar a nuestros políticos a adoptar una política legislativa determinada. Solamente reflexionando y desde un punto de vista lógico y enfocado al bien común podremos dictar unas leyes justas y que realmente garanticen los Derechos Humanos. Por esa razón es imprescindible tratar ciertos temas no desde un punto de vista meramente jurídico y pragmático, sino desde un punto de vista filosófico. La filosofía del derecho tiene, por tanto, un papel fundamental en este ámbito.
6 Pero centrándonos más en el tema que nos incumbe, hemos de decir que el trabajo sexual es un campo especialmente delicado, ya que afecta de lleno a la intimidad y a la vida de miles de personas (siendo la mayoría de ellas mujeres). Y no sólo eso, sino que en estos últimos años se ha convertido en un verdadero problema al existir mafias que explotan a las personas que lo realizan. Ese es el motivo por el que he decidido enfocar este trabajo desde el punto de vista feminista 1 , ya que con él pretendo elegir el sistema que mejor garantice los derechos y la seguridad de estas mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Sin embargo no debemos olvidar que es un problema que también puede afectar a los hombres, sobre todo a aquellos pertenecientes al colectivo LGBT (tema que se tratará también a lo largo de estas páginas). No obstante, también intento dar una perspectiva objetiva de este fenómeno, porque hemos de estudiar y analizar todos los factores que rodean a la prostitución. Evidentemente no todos los trabajadores sexuales ejercen su trabajo en las mismas condiciones. Debemos tener esto en cuenta si queremos tener una idea global y general de este fenómeno para poder construir una opinión crítica sobre el mismo. Me he centrado en la situación de la prostitución en España, a través de una recopilación de datos objetivos acerca de la magnitud de este fenómeno y la situación de los trabajadores sexuales. Finalmente, intento mostrar cuáles son las posibles soluciones ante la situación de incertidumbre que viven miles de trabajadores sexuales en España, comparando sistemas opuestos que coexisten dentro de Europa y que se están aplicando hoy en día. 1 Entiéndase bien que dentro del feminismo existen corrientes que son distintas y que incluso llegan a ser contrapuestas. Como bien he dicho anteriormente y como se verá en los siguientes puntos, en el caso del trabajo sexual el colectivo feminista se encuentra dividido en dos: Hay una parte que opina que el trabajo sexual es un trabajo más y otra que lo percibe como una forma moderna de explotación. En este trabajo expondré ambos punto de vista, pero en mis valoraciones personales tomaré una postura liberal sobre este tema, ya que defiendo su regularización. Creo que es importante aclarar este punto, puesto que actualmente se tiende a confundir el feminismo (una corriente más trasversal) con el feminismo de clase (del que hablaremos en los siguientes apartados), debido a que la mayor parte de las personas feministas pertenecen a esta última categoría.
7 Con este trabajo espero, en conclusión, dar respuesta al título del mismo, y contestar a la eterna cuestión sobre si el trabajo sexual es o no una forma de explotación y si merece, por tanto, ser o no regulado.
8 2. CONCEPTO DE TRABAJO SEXUAL Debemos dejar claros los límites a la hora de definir el trabajo sexual y desligarlo de otros fenómenos como la trata y la explotación laboral: De acuerdo con la Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual 2 un trabajador sexual es aquella persona adulta que en pleno ejercicio de sus facultades y sin que exista coacción por parte de terceros decide ejercer estas actividades con fines onerosos. Es importante destacar el elemento de la voluntariedad, ya que no podemos considerar trabajo sexual a aquel que es ejercido a través de coacciones o engaños. La trata con fines de explotación sexual, sin embargo, según la Red de Trabajadoras Sexuales de Latino América y el Caribe 3 sería la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad para obligar a una persona a mantener relaciones sexuales a cambio de una remuneración sin su consentimiento. De hecho es en la propia definición en la que podemos ver la mayor diferencia entre las teorías abolicionistas y regulacionistas. Y es que de acuerdo con las primeras, el trabajo sexual no se ejerce de manera voluntaria, sino que siempre va a haber un elemento (mala situación económica, un pasado traumático…etc.) que condicione a las personas que lo ejercen. Sin embargo, las segundas teorías separan el trabajo sexual, siempre con una nota de voluntariedad, de la trata. De hecho, desde un punto de vista abolicionista, Victoria Sau, a través de su libro el Diccionario ideológico feminista percibe la prostitución como una institución masculina patriarcal según la cual un número indeterminado de mujeres no llega nunca a ser distribuido a hombres concretos por el colectivo de varones a fin de que queden a merced no de uno sólo sino de todos aquellos que deseen tener acceso a ellas, lo cual suele estar mediatizado por una simple compensación económica. 4 2 Véase: http://redreconocimientotrabajosexual.blogspot.com/p/teoria.html 3 REDTRASEX - RED DE MUJERES TRABAJADORAS SEXUALES DE LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE, “8 razones para evitar la confusión entre trata de personas, explotación laboral y trabajo sexual”, Argentina, 2014. 4 SAU, V., Diccionario ideológico feminista, Icaria, Barcelona, 2000.
9 La explotación laboral, finalmente, hace referencia a las condiciones en las que se realiza un trabajo, sin que sea necesario que se refiera al ámbito sexual. La explotación laboral implica, entre otras cosas, una paga menor que la mínima necesaria, malas condiciones laborales, extensas jornadas que abarcan más allá de las 8 horas establecidas por ley etc. El trabajo sexual al encontrarse en un limbo legal se suele realizar de forma clandestina lo cual es un aliciente para que se produzca la explotación de los trabajadores sexuales (de acuerdo con la Red de Trabajadoras Sexuales de Latino América y el Caribe). Desde mi punto de vista, la definición más correcta del trabajo sexual es la que nos proporcionan las teorías regulacionistas y de hecho, cuando hablemos de ellas en el siguiente punto del trabajo, nos centraremos en la libertad de elección para defender la creación de un marco jurídico que garantice la protección de estos trabajadores tan vulnerables. Además de que confundir estos tres términos puede acarrear consecuencias negativas para las personas que lo ejercen. Es decir, podemos determinar que al no distinguir la prostitución voluntaria de la trata no seremos capaces luchar contra ella y, además, supondrá confundir a la población a la hora de comprender un tema tan complejo como el trabajo sexual. Y es que actualmente los recursos de los estados se malgastan luchando contra un fenómeno que no ha de tratarse así y sin que se ponga el foco en la protección de las víctimas de estas deplorables prácticas. En otro orden de cosas, hemos de añadir que con la expresión trabajo sexual no nos estamos refiriendo solamente a la prostitución, sino que este término abarca un elenco enorme de profesiones como los actores y actrices de películas pornográficas, bailarines de striptease etc. Remarco que no podemos olvidarnos que también se trata de trabajos que apenas tienen regulaciones y que se encuentran, en cierto punto, dentro del mismo limbo legislativo que la prostitución. En este apartado vamos a ver en qué consiste cada uno de ellos: - El Striptease: La palabra proviene del inglés, siendo una mezcla de los términos strip (desnudar) y tease (tentar) y se trata de un espectáculo en el que un bailarín (o bailarina) se quita lentamente la ropa ante los ojos de los espectadores. - La pornografía: De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española la pornografía es una obra literaria, artística, cinematográfica, etc., que describe,
16 y que son tóxicos, sino al contrario, han adoptado aquellos que les parecen más humanos. 11 Todo esto, además, demuestra que estas relaciones se basan en una situación de poder, de una clara desigualdad entre hombres y mujeres, puesto que hay varones que encuentran placer en mantener relaciones con mujeres en una clara situación de inferioridad y donde no existe reciprocidad pero no hay (casi ninguna) mujer que encuentre placentero este tipo de relaciones sexuales. Además, el aumento de la prostitución en sociedades igualitarias, que además se encuentran comprometidas con la consecución de una igualdad real, debe hacer darnos cuenta de que es imposible no analizar esta situación desde un punto de vista feminista, sin olvidarnos de que no hace mucho tiempo la mujer se encontraba en una situación de inferioridad legal y social. 3.1.2 Argumentos Antes de analizar los argumentos otorgados por los grupos feministas descritos anteriormente debemos hacer alusión, con el objetivo de ser más ilustrativos, a los otorgados por el filósofo Michael Sandes, en cuyo libro Lo que el dinero no puede comprar critica de una forma más global la compraventa del cuerpo humano. Para él existen dos objeciones a la hora de determinar lo que dinero puede o no puede comprar: por un lado nos encontramos ante la objeción de la justicia, en la que se establece que una operación mercantil no puede ser realmente libre si entre ambas partes existe una clara desigualdad y; por el otro, nos encontramos ante la objeción de la corrupción, que defiende que, aunque ambas partes se encuentren en una situación de igualdad esa operación supondría una lesión a ciertas actitudes y normas. 12 11 MIGUEL ÁLVAREZ, A DE . ‘La prostitución de mujeres, una escuela de desigualdad humana’, Revista Europea de Derechos Fundamentales, ISSN 1699-152, 2012, pág. 49-74. Disponible en: http://mujeresenred.net/IMG/pdf/prostitucion_de_mujeres_escuela_desigualdad_humana.pdf 12 SANDES M., Lo que el dinero no puede comprar: Los límites morales del mercado, Debate, España, 2013.
17 Estas dos objeciones se pueden desarrollar tanto desde el punto de vista del feminismo asistencial como desde el punto de vista del feminismo de clase a través de dos argumentos: - El primero es que la prostitución no es un camino libremente elegido 13 : Este argumento no sólo sirve con respecto a la prostitución, sino que también valdría para cualquier otro trabajo sexual. El hecho de que existan mujeres dispuestas a ejercerla se debe a la precariedad y a la necesidad, no a la libertad de elección. Debemos reforzarlo con que la prostitución no se trata de una institución natural y no ha de tener el título de la profesión más antigua del mundo. Este argumento, además, ha sido ampliamente usado para justificar la regulación de la prostitución. Lo único que hace es justificar que los hombres tienen deseos sexuales imparables, y que es lícito que los calmen de esta forma. De hecho, su carácter claramente histórico y no natural se puede demostrar cuando no existía en algunos pueblos indígenas como los de la Polinesia o en el antiguo Egipto. Pero es que además, la prostitución alcanzó su mayor extensión a finales de la Segunda Guerra Mundial, cuando el mundo estaba destrozado. A lo que hemos de añadir que tuvo un gran desarrollo en el S.XIX europeo, debido a la aparición de la industrialización en la que muchas personas (incluidas un gran número de mujeres) estuvieron obligadas a trabajar de sol a sol por salarios miserables (es decir, que aparece cuando existe una situación de precariedad). 14 Actualmente este patrón sigue existiendo, ya que la mayoría de las mujeres que ejercen la prostitución son mujeres inmigrantes, pertenecientes a la clase baja y que sufren necesidades económicas. 15 13 Objeción de justicia 14 POSADA KUBISSA, L., “Reflexiones críticas sobre la prostitución desde el modelo Abolicionista”, Oñati Socio-legal Series [online], 9 (S1), 2019. 15 CASTELLANO TORRES, E; RANEA TREVIÑO, B., ‘La perspectiva de género y de los Derecho Humanos en el análisis de la prostitución y la trata de mujeres con fines de explotación sexual’, Dilemata, Nº16, 2014, páginas 161-177.
18 La prostitución es una representación más de la sexualidad humana que se encuentra fuertemente normativizada: La sexualidad se encuentra sometida a los usos sociales y morales de cada momento. En el caso de la prostitución ésta siempre ha sido considerada como una desviación de la norma, como algo moralmente incorrecto. Sin embargo, las críticas no se vertían sobre la institución en sí misma sino sobre las mujeres prostituidas. Sin embargo, desde un punto de vista abolicionista se llama a la lucha contra la prostitución en sí misma, al representar la cara más bestia del sistema patriarcal. Lo que es más, hemos de añadir que en la prostitución se da como supuesta la heteronormatividad; es decir, se establecen cómo tienen que ser las relaciones sexuales, sin que dé lugar a que se suscriban otras formas de vivir la sexualidad. En esta heteronormatividad los varones son representados como fogosos y promiscuos, mientras que las mujeres juegan un papel más pasivo y receptivo. O, dicho de otro modo, el “cliente” es un hombre sexualmente activo que no puede reprimir sus impulsos, mientras que la mujer queda reducida a un ser pasivo que ha de soportarlos. Además, no se puede equiparar con una relación comercial, en la que ambas partes se encuentran en las mismas condiciones, sino que se trata de una relación de poder que el hombre ejerce contra la mujer. Este es uno de los motivos que explica por qué la mayor parte de la prostitución es ejercida por mujeres y no por varones. El hombre somete a una mujer adulta o adolescente a sus propios deseos, anulando de esta forma su personalidad o, en el mejor de casos, ignorándola. Este argumento lo desarrolla de una forma más específica Carole Pateman quien establece que el contrato que regula la prostitución no podría tratarse de un contrato más 16 ya que extrae de las mujeres la capacidad para dar vida, de tal forma que no sería más que otra forma de extender el sistema patriarcal sobre las mujeres. Por otro lado, la autora Anne Phillips critica el carácter denigrante que puede suponer “alquilar” el cuerpo de una 16 Esta conclusión la podemos extraer como una analogía a la gestación subrogada. PATEMAN C, El contrato sexual, Barcelona, Anthropos 1995.
19 mujer durante unas horas, argumento también usado por ella para criticar el contrato de la gestación subrogada. Y es que muchos de los defensores de estas prácticas consideran igual de legítimo alquilar una casa o un coche que alquilar la vagina de una mujer. 17 No lo podemos equiparar en ningún momento con otras profesiones. Existe un gran número de personas que opinan que la prostitución se trata de un trabajo como otro cualquiera, argumentando que “todos vendemos algo” lo cual carece de sentido, ya que si fuese una actividad como otra cualquiera, nadie se escandalizaría si un hombre invitara a una mujer a mantener relaciones sexuales, ya que sería comparable, por ejemplo, a tomar un café. También carecería de sentido la distinción que se realiza entre el acoso y la violencia y el acoso y la violencia sexual. Es decir, solamente existirían el acoso y violencia a secas por lo que no podría describirse la especial cosificación y humillación que supone la violencia sexual. 18 La regulación de la prostitución supondría legitimar a los varones para que ‘compren mujeres’ cuando tuviesen necesidades sexuales. El abolicionismo es el único camino posible desde un punto de vista feminista, ya que no es justo que los hombres satisfagan sus necesidades sexuales a cambio del bienestar de las mujeres. Este punto y este argumento no es más que un refuerzo de los anteriores, ya que se trata de una muestra de poder, al poner el varón sus propias necesidades por encima de la dignidad y de los deseos de la mujer prostituida. Además, es el mayor reflejo de la denominada “ideología de la prostitución”, que es un conjunto de definiciones favorables para que los hombres se acuesten con mujeres prostituidas. Esta ideología ha conseguido que muchas mujeres hagan la vista gorda y piensen que no les importa. De alguna forma justifica que los hombres tienen derecho a satisfacer sus deseos 17 PHILLIPS A., Our bodies, whose property?, Princeton University Press, New jersey, 2013. 18 MIGUEL ÁLVAREZ, A. DE, TORRADO MARTÍN-PALOMINO E., ‘Introducción: Debates y dilemas en torno a la prostitución’, Dilemata, Nº16, 2014, páginas 1-6.
20 sexuales a toda costa. Es una clara muestra, por tanto, de la desigualdad universal existente entre los hombres y las mujeres. 19 Estos argumentos a favor de abolir la prostitución podría resumirse en una cita de Kant: “todo ser humano debe ser considerado como un fin en sí mismo, y nunca como un medio”. Ya que, como podemos ver, la mujer prostituida se transforma en un fin cuyo objetivo es complacer sexualmente a otros. Debemos añadir, además, que la filosofía kantiana rechaza la venta y la explotación de nuestro propio cuerpo, como si fuese una mercancía porque “no es posible ser al mismo tiempo cosa y persona, propiedad y propietario”. Frente a la ética liberal de la ‘libertad de elección’ cabe oponer el principio de ‘no instrumentalización’, es decir, el de no convertir a una persona en un fin. - El segundo es que la prostitución se trata de otra forma de violencia 20 , en este caso, que se puede percibir desde una triple vertiente: 21 Por un lado es una violencia que ejercen los hombres contra las mujeres por el simple hecho de serlo, por lo que tiene un carácter plenamente estructural: Según Beatriz Renea Triviño la sociabilización masculina está basada en la normalización de la crueldad y en la falta de empatía hacía los otros. Como dice Miriam Miedzian “se enseña a los hombres a ser duros, a reprimir la empatía y a no permitir que las preocupaciones morales pesen demasiado cuando el objetivo es la victoria”, cosa que se puede ver de una forma clara dentro del ámbito de la prostitución, llegando, en muchas ocasiones, a ejercer la violencia sexual para demostrar “ser hombres de verdad”. Y es que ser hombre no sólo está relacionado con ciertos atributos físicos, sino que se basa en una construcción sociocultural. De esta forma la masculinidad se construye de una forma antagónica y jerárquica con 19 MIGUEL ÁLVAREZ, A DE . ‘La prostitución de mujeres, una escuela de desigualdad humana’, Revista Europea de Derechos Fundamentales ISSN 1699-1524 , 2012, pág. 49-74. Disponible en: http://mujeresenred.net/IMG/pdf/prostitucion_de_mujeres_escuela_desigualdad_humana.pdf 20 Argumento de la corrupción 21 COBO, R.., ‘Introducción. Pornografía y prostitución en el orden patriarcal: perspectivas abolicionistas’. Oñati Socio-legal Series [online], 9 (S1), 2019, pág. 1-5. Disponible en: /Available from: http://ssrn.com/abstract=3316077
21 respecto a la feminidad. De hecho, este es uno de los rasgos que más define a la masculinidad. Por tanto, el hombre se hace “un verdadero hombre” cuando instrumentaliza a las personas de género femenino, ya que estas se encuentran por debajo de él. Esta es la mayor prueba de la existencia de una masculinidad hegemónica en nuestras sociedades, cuyo mayor exponente es la instrumentalización de las mujeres prostituidas. 22 Por otro lado, es una violencia que tiene su origen en el capitalismo, al mercantilizar los cuerpos de las mujeres y tratarlos como si fueran objetos: La prostitución se trata del grado máximo de cosificación del cuerpo femenino 23 . Ana de Miguel explica que los cuerpos de estas mujeres se conciben como un bien público. Que, aunque para acceder a ellos se ha de pagar un precio, cualquier varón puede hacerlo. Además, esto refuerza la idea de que no se trata de una institución natural, al tener un acceso reglado, en el que la mujer u otra persona establece cuál es precio y qué es lo que se realiza a cambio. En las sociedades actuales se apela a la “libertad individual” para defender esta serie de prácticas, considerando que se encuentran dentro del ámbito privado y en las que el Estado no debe intervenir, siendo la regla de la oferta y la demanda la única que las regula. Esta lógica capitalista que se siguió a lo largo del S.XIX fue la que acentuó las desigualdades sociales, por lo que sólo serviría para empeorar aún más la situación de estas mujeres. En último lugar, puede ser incluso una violencia racial/cultural, ya que una gran parte de las mujeres que la ejercen pertenecen a grupos étnicos minoritarios: La demanda de prostitutas asiáticas, africanas, del este de Europa… no ha parado de aumentar. De hecho, estas suelen ser las 22 RANEA TRIVIÑO, B., ‘Masculinidad (hegemónica) resquebrajada y reconstrucción subjetiva en los espacios de prostitución’. Oñati Socio-legal Series [online], 2019, 9 (S1), pág 61-81. Disponible en: / Available from: http://ssrn.com/abstract=3251780 23 MIGUEL ÁLVAREZ, A De, ‘La prostitución de mujeres, una escuela de desigualdad humana’. Revista Europea de Derechos Fundamentales ISSN 1699-1524 , 2012, pág. 49-74 Disponible en: http://mujeresenred.net/IMG/pdf/prostitucion_de_mujeres_escuela_desigualdad_humana.pdf
22 mujeres que se encuentran en una mayor situación de precariedad y de necesidad, que ven la prostitución como la única salida viable. La trata de mujeres, además, afecta especialmente a las mujeres inmigrantes; por un lado, afecta a todas aquellas que emigran y que son engañadas, siendo obligadas a prostituirse cuando llegan a su país de destino con el objetivo de saldar la deuda contraída con la persona que las “ayudó a llegar”, y, por el otro lado, también afecta a aquellas mujeres que ya saben que vienen a Europa a trabajar en el entorno del sexo, al no conocer exactamente cuáles son las condiciones ni el trabajo que van a realizar. 24 Debemos mencionar, en este punto, la imposibilidad de desligar la trata de la prostitución. Que la existencia de la trata tiene como causa principal la prostitución es algo evidente y que no podemos negar, frente a las concepciones liberales que pretenden demostrar que se tratan de dos fenómenos distintos. Cualquier persona que abogue por la consecución de una igualdad real entre hombres y mujeres y conozca la existencia de delitos tan aberrantes como la trata y la explotación de las mujeres y niñas, estará en contra de la prostitución, puesto que como el sentido común avala, una es causa y la otra es consecuencia. No obstante, a pesar de todos estos argumentos y razones para prohibir la prostitución y perseguir a los “clientes” y a los “proxenetas”, existen un gran número de Estados que no persiguen la prostitución y otros tantos que la regulan. Esto se debe, principalmente, al gran mercado del sexo, uno de los más lucrativos del mundo. Se estima que las ganancias ascienden a unos 7 billones de dólares anuales en todo el mundo, y en el caso de España unos 18 000 millones de euros. Esto hace que la mayoría de los Estados no intenten abordar este tema desde un punto de vista ético o moral sino desde un punto de vista económico. Es por ello por lo que, aunque existan un gran 24 Es el engaño del príncipe azul que se realiza, según explica la Policía Nacional, sobre todo con las mujeres rumanas, a las que se las promete una vida en pareja aprovechando que se encuentran en una situación precaria y, cuando llegan a España, se las coacciona con el fin de obligarlas a ejercer la prostitución.
23 número de Convenciones Internacionales firmadas por muchos países en las que se condena la trata de seres humanos, el negocio de la prostitución va en aumento. 25 3.1.3 La cuestión de la pornografía Quiero dedicar este último espacio para hablar no solamente de la prostitución desde un punto de vista abolicionista, sino también de la pornografía, ya que el debate en torno a su carácter moral o no está cobrando importancia dentro del feminismo. La mayor parte de la población concibe la pornografía como una fuente inagotable de fantasías sexuales. Sin embargo, desde un punto de vista del feminismo de clase, podemos determinar cómo el cine para adultos no hace más que reforzar la masculinidad hegemónica y silenciar la verdadera sexualidad de las mujeres. La pornografía tiene su origen y su normalización a principios de los años 70 del siglo pasado, con la llegada de la llamada “revolución sexual”, una corriente de corte Hippie por la que se pretendía liberarse del puritanismo establecido y vivir con mayor intensidad la sexualidad. No obstante, de acuerdo con Rosa Cobo, esta malentendida revolución sexual no significó lo mismo para los hombres que para las mujeres; para los hombres supuso la posibilidad de usar sexualmente a las mujeres, mientras que para las mujeres supuso la subordinación a los deseos del hombre. Es decir, el cuerpo de la mujer se percibió con el único objetivo de atender a las necesidades de los varones y es a partir de entonces cuando empiezan a mezclarse y a confundirse los deseos de ambos sexos. Hemos de decir que con la llegada de la revolución sexual también llegaron las críticas por parte de las feministas radicales, que en los años 80 ya vieron todos los problemas que el cine para adultos podría acarrear. Estas feministas empezaron criticando el hecho de confundir los deseos sexuales de hombres y mujeres (que en muchos casos no suelen coincidir), además del refuerzo que supone para la masculinidad hegemónica (al aparecer en esas películas hombres fuertes, que apenas hablan y que no se preocupan del bienestar de sus compañeras). 25 TORRADO MARTÍN-PALOMINO E., “Laissez faire, laissez passer”: La mercantilización sexual de los cuerpos de las mujeres y las niñas desde una perspectiva de género’ Dilemata,, nº 16, 2014, pág.85-100.
24 Pero no sólo eso, sino que la figura de las mujeres en ese tipo de películas aparece hipersexualizada, reduciéndose a un simple ente preparado para dar placer a los hombres. Además, hemos de señalar el carácter eminentemente pedagógico que tiene la pornografía sobre muchos jóvenes y adolescentes, que empiezan descubriendo su sexualidad a través de ella, copiando los modelos tóxicos que en la pantalla se reflejan. Esto es debido al fácil acceso que existe hoy en día, donde cualquier persona con Internet puede acceder a un número casi ilimitado de páginas con contenido pornográfico. Como podemos ver, llegados a este punto, la pornografía y la prostitución tienen muchos puntos en común, pero el principal es que ambas son el reflejo de una sociedad en la que se está ejerciendo una violencia sistemática contra las mujeres, que las reduce a un mero objeto sexual que ha de estar sometido a los deseos más oscuros de los hombres. Añadimos que este tipo de violencia afecta, en mayor medida a aquellas mujeres que se consideran más vulnerables, sobre todo las que se encuentran en una situación socioeconómica baja o son inmigrantes, al igual que ocurre con la prostitución. El negocio de la pornografía también ha sido (y es) uno de los más rentables del mundo. De acuerdo con Google, actualmente hay más de un billón de páginas que poseen contenido pornográfico, mientras que el 12 por ciento de todas las páginas de Internet se dedican en exclusividad a ese tipo de contenido. Esto supone millones de euros en ganancias y un buen motivo por el que los Estados no pueden ver la pornografía (al igual que ocurría con la prostitución) desde un punto de vista ético, sino económico. 26 Concluimos este apartado abogando por la necesidad de prohibir la grabación de este tipo de contenido, que denigra a la mujer y la reduce a un mero objeto. Es inconcebible la existencia y la defensa de la pornografía desde un punto de vista feminista, así como el consumo de cuerpos de una forma responsable. 26 COMO R. “El imaginario pornográfico como pedagogía de la prostitución”. Oñati Sociolegal Series [online], 9 (S1), 2019, pág. 6-26, Disponible en: / Available from: http://ssrn.com/abstract=3247769
25 3.2 TEORÍAS REGULACIONISTAS ‘El trabajo sexual sigue siendo una opción factible para nosotros. Permite tener una vida decente en comparación con las opciones alternativas del mercado de trabajo informal. A través de los ingresos generados por el trabajo sexual, las personas que ejercen el trabajo sexual han sido capaces de mantener a sus familias. En muchos casos, las personas que ejercen el trabajo sexual son las principales generadoras de ingresos. También han sido capaces de crear otros activos financieros para sí mismas (propiedad, oro, ahorros en el banco) que les ha dado seguridad financiera y los medios para una vida sostenible y decente’. 3.2.1 ¿Qué defienden? En líneas generales, al igual que ocurre con las teorías abolicionistas, las teorías regulacionistas defienden la legalización de la prostitución desde puntos de vista diferentes: - Por un lado, nos encontramos con las teorías progresistas, que critican la marginación de las mujeres prostitutas debido al tradicional puritanismo sexual. Defienden que se trata de una cuestión de libertad individual, basándose en la voluntad de la prostituta para entrar y permanecer en esa situación. Abogan por su normalización económica, acompañada de medidas de ayuda sanitaria y psicológica, todo ello con el objetivo de evitar la marginación social que sufren las personas que la ejercen. - Por otro lado, nos encontramos ante una visión muy tradicional respecto a la prostitución, que divide a las mujeres en aquellas “puras o decentes” y las “malas o degeneradas”. Se trata de una percepción misógina, donde se responsabiliza a la prostituta de encontrarse en esa situación y se evade de responsabilidad a los varones, estableciendo que no pueden controlar sus instintos y que es natural que acudan a este tipo de servicios. Desde esta percepción se defiende o que sea una actividad que se realice en la clandestinidad (al tratarse de una actividad inmoral) o que se regule, pero no con el objetivo de proteger a las mujeres, sino por cuestiones de salud y de aprovechamiento económico. En general, quienes tienen intereses económicos en el trabajo sexual argumentan que se trata de una actividad muy lucrativa y que su normalización supondría una gran cantidad de ingresos nuevos para las arcas públicas y la mejora de las condiciones laborales de estas
32 sea válida constituye un comportamiento paternalista de la mujer (y del hombre) como personas incapaces de tomar decisiones adultas’. 40 3.2.3 ¿Una cuestión de género? Es verdad que la mayor parte de la prostitución es ejercida por mujeres, pero esto no significa que no existan otras personas que también la ejercen. Es el caso de la prostitución dentro de la comunidad LGTB (lesbianas, gais, transexuales e intersexuales) que a día de hoy está en aumento y cuya realidad no podemos ignorar. En España el auge de la prostitución masculina surgió en los años 60, durante la denominada “época del destape”, en la que emergieron jóvenes denominados “chaperos” que mantenían relaciones sexuales con hombres más mayores que ellos y que tenían una gran cantidad de recursos económicos. Pero no sólo eso, sino que también empezaron a ejercer la prostitución hombre más afeminados o travestis, que vendían sus servicios en las calles o en locales destinados a ello, y cuyos clientes solían ser hombres casados o que no se consideraban homosexuales. 41 En el mundo homosexual, y más concretamente en el mundo de los hombres homosexuales, el intercambio de relaciones sexuales a cambio de dinero no está tan estigmatizado como entre las persona heterosexuales. Es, de hecho, bastante frecuente encontrarnos páginas donde hombres jóvenes ofrecen, al igual que muchas mujeres, sus servicios. Entre otras cosas porque la comunidad gay ha vivido su sexualidad de una forma más liberal que las personas heterosexuales, siendo bastante frecuente la existencia de lugares para mantener contactos sexuales, como bares de ambiente o saunas. Debemos matizar a este respecto que nos estamos refiriendo, fundamentalmente, a la 40 GRUPO DE ESTUDIOS DE POLÍTICA CRIMINAL, Propuesta de regulación del ejercicio voluntario de la prostitución entre adultos, Tirant lo Blanch, Valencia, 2010, Página 13. 41 RENÉ BOIVIN, R, “De la ambigüedad del clóset a la cultura del gueto gay: género y homosexualidad en París, Madrid y México”, La ventana vol.4 Nº 34, Guadalajara (México), 2011, pág. 146-190. Disponible en: <http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S140594362011000200007&lng=es&nrm=iso>. ISSN 1405-9436.
33 segunda mitad del S.XX, ya que a lo largo de la historia todos estos colectivos han estado discriminados e incluso las personas pertenecientes a él han sido consideradas como enfermas. 42 Con respecto a las mujeres lesbianas, poseen una sexualidad más ortodoxa que los varones homosexuales, pero no tanto como las mujeres heterosexuales y es por ello por lo que también nos podemos encontrar con ofertas de sexo lésbico, cuya existencia no se encuentra tan estigmatizada como los encuentros heterosexuales. 43 Como podemos ver existen diferentes realidades dentro de la prostitución y no sólo tienen un carácter socioeconómico, sino que también tienen un carácter de género. Incluso dentro de la prostitución homosexual podemos distinguir aquella realizada por hombres más masculinos, donde la masculinidad pasa a formar parte del mercado del sexo y cuyos clientes se consideran a sí mismos como homosexuales y la realizada por travestis, donde se busca, precisamente esa feminidad, y donde la mayoría de los clientes son hombres que se conciben como heterosexuales. 44 Reducir, por tanto, la prostitución como una cuestión de género sería ver solamente una parte de ella, ignorando, a su consideración, otras realidades que han ido surgiendo a lo largo del tiempo y que poseen mucha importancia. Para poder tomar una decisión o establecer una serie de políticas legislativas debemos ver la realidad desde el punto de vista más amplio posible. 42 Un ejemplo de ello es la Ley de Vagos y Maleantes de 1933 aprobada durante la Segunda república y modificada durante la Dictadura Franquista para penalizar los comportamientos homosexuales. De acuerdo con esta ley los comportamientos homosexuales “ofenden la sana moral de nuestro país por el agravio que acusan al acervo de buenas costumbres”. 43 ESPEJO, B., Prostituciones: Diálogo sobre el sexo de pago: la prostitución desde un punto de vista transexual, Icaria Antrazyt, Barcelona, 2018, páginas 123-128 44 PELONGHER, N., La prostitución masculina, Ediciones de la Urraca, Buenos Aires, 1993.
34 3.3 OTRAS VÍAS: MODELO NO INTERVENCIONISTA El modelo no intervencionista es el reflejo más claro de un punto de vista de la prostitución liberal, en el que se trata de justificar los hechos como una mera muestra de la libertad contractual. De hecho, los defensores de este modelo lo denominan “el de la tolerancia absoluta”, según el cual, cada persona es dueña de sí misma y como tal le compete en exclusiva decidir cómo regir su cuerpo, considerando los burdeles como un negocio más. Esta percepción es la que se siguió en España en 1995, año en el que se promulgó el Código Penal actual para deslegalizar la prostitución. Parecía un paso gigante a la hora de solucionar el problema de moralidad en pos de la libertad sexual. De hecho se determinó que, aunque la prostitución se tratarse de una actividad inmoral, ese no era motivo suficiente para que se considerase un delito, y tampoco tenía sentido que, al ser una relación consentida entre dos adultos, interviniese para nada el Estado. No obstante, debido a todos los acontecimientos que han pasado desde entonces (la trata, la falta de protección laboral, la estigmatización…) podemos ver como es un modelo anticuado y que no funciona. Que el Estado no intervenga en absoluto sólo ha hecho que los trabajadores sexuales se encuentren en una situación en la que no se les reconoce ningún derecho y en la que se ha generado una mayor estigmatización, no sólo por parte de quienes les consideran como unas víctimas, sino de todas aquellas personas que lo siguen considerando una actividad inmoral. Y todavía más. Este modelo no intervencionista da pie a que la situación sea controlada por moralistas que lo único que desean es que ese grupo de personas, que no se ajustan a lo que ellos consideran correcto, sigan siendo estigmatizados y viviendo al margen de la ley. La prostitución, en este modelo, se ve relegada al ámbito de la privacidad. Además, al tratarse de una especie de compraventa, es necesario que se realice en algún sitio, ya sea en la calle, en un burdel, en una habitación privada… tratándose de espacios apartados, prohibidos o perseguidos; clandestinos en todo caso, cuya elección es seleccionada para salvaguardar la moral pública. Este modelo es el imperante en España, aunque algunas reglamentaciones actuales han hecho que la legislación se vaya convirtiendo poco a poco en regulacionista.
35 Muchas ordenanzas municipales, por ejemplo, prohíben ejercer la prostitución en ciertos lugares, bajo pena de multa, limitando los lugares en los que pueden trabajar las trabajadoras sexuales, así como su libertad de circulación. 45 Como podemos ver la prostitución actualmente se encuentra en un limbo legal, esto es, ni se reconoce ni se regula, lo cual ha supuesto que los trabajadores sexuales se encuentren desprotegidos y en una situación incierta, a pesar de que el Estado haya reconocido la libertad sexual de los individuos frente a las teorías moralistas. 45 MAQUEDA ABREU, M., Prostitución, feminismos y derecho penal, Comares, Granada, 2009.
36 4. COMPARACIÓN DE SISTEMAS Como podemos ver, existen diversidad de sistemas y de opiniones acerca del trabajo sexual. Es por ello por lo que, para ser más ilustrativa, he decidido investigar dos sistemas opuestos, determinando en qué consisten, cauáes son los principios en los que se basan y la situación en la que se encuentran las mujeres dentro de ellos. Los modelos elegidos con el sueco y el holandés, el primero con un claro carácter abolicionista y cuyo objetivo es, fundamentalmente, eliminar el daño causado por la prostitución; y el segundo, sin embargo, de corte claramente regulacionista, que reconoce a las prostitutas como trabajadoras y pretende reducir los problemas que puede ocasionar la no regulación de estas actividades. 4.1 SISTEMA SUECO (ABOLICIONISTA) 46 El modelo sueco se basa en la penalización de la compra de servicios sexuales, no en la venta, como ocurre en Estados Unidos e Irlanda. Se trata de un modelo único que se impuso en el país en el año 1999. Esta ley fue introducida por un grupo de feministas que alegaban que la prostitución no es más que una forma de violencia contra las mujeres, cuyas consecuencias negativas para las meretrices son tanto físicas como psicológicas. Además, defendían que la prostitución en ningún caso puede ser voluntaria, ya que influyen diversos factores externos para que una persona se anime a ejercerla. Argumentaban, también, los efectos negativos que pueden tener para todas las mujeres el hecho de que “se puedan comprar cuerpos”. Debemos añadir que el objetivo desde un principio de los grupos feministas radicales que propusieron el modelo era exportarlo a otros países. ONGs, gobiernos, organizaciones han sido financiados con el fin de dar a conocer este modelo en otros estados. Y de hecho han conseguido que muchos países que pretenden regular la prostitución miren a Suecia en busca de inspiración. 46 DODOLLET, S, ÖSTERGREN, P, Ley sueca sobre la compra de sexo: presuntos éxitos y resultados demostrables, en VILLACAMPA ESTIARTE C., Prostitución: ¿Hacia la legalización? Tirant lo Blanch, Valencia, 2012, pág.113-145.
37 4.1.1 Marco normativo El denominado ‘modelo sueco’ está formado por diversas leyes y normativas, que podríamos separar en tres bloques distintos: Aquel destinado a sancionar el proxenetismo, la prohibición del uso de habitaciones y espacios para ejercer la prostitución, y, finalmente, la sanción impuesta a los clientes. Además de que también existen normas legislativas destinadas a acabar con la trata de personas y que prohíben que las menores de edad ejerzan la prostitución. 1. Normas destinadas a acabar con el proxenetismo La ley contra el proxenetismo (2005:90) está destinada a sancionar con una multa o con pena de prisión a toda aquella persona que promueva o explote económicamente la participación de otra persona un acto sexual. Si además se considera que esa persona está teniendo unas ganancias económicas abismales o explota brutalmente a las otras personas, el delito se consideraría grave. Esta ley lo que hace es dificultar a las autoridades la toma de medidas para realizar estrategias que supongan una reducción de daños. Por ejemplo, la distribución de preservativos podría considerarse, según algunos expertos, como una promoción de la prostitución. 2. Prohibición del uso de habitaciones y espacios para ejercer la prostitución Existen en Suecia diversas normativas cuyo objetivo es evitar el uso de apartamentos o habitaciones para ejercer la prostitución. El Código Penal sueco establece que se podrá expulsar y rescindir el contrato de aquella persona que haya alquilado un apartamento o una habitación con el objetivo de ejercer la prostitución. La consecuencia principal de esta ley es que nadie puede alquilar un espacio para ejercer la prostitución; no se pueden alquilar ni apartamentos, ni habitación, ni cuartos de hotel; además de que también está prohibido ayudar a las prostitutas a captar clientes, así como trabajar de guardia se seguridad en un burdel o publicitar los trabajos sexuales. Esto ocasiona efectos bastante negativos en las prostitutas ya que tienen prohibido trabajar con compañeras, aconsejarse clientes, anunciarse o trabajar desde un espacio que ellas mismas hayan alquilado. Además tampoco se las permite vivir en pareja (aunque sí aprovecharse de los ingresos que hayan obtenido).
38 3. La ley contra la compra del sexo de 1999 Esta, probablemente, es la ley más popular y conocida del modelo sueco. Entró en vigor hace 20 años y establece que es ilegal la obtención o tentativa de obtención de servicios sexuales esporádicos a cambio de una compensación. Por compensación no se refiere al ámbito únicamente monetario (que también) sino que podría tratarse de alcohol, drogas, alimentos u objetos que hayan sido previamente pactados. También se incluyen las compensaciones otorgadas por un tercero que no participe en la relación sexual. La sanción es una multa y, desde el año 2010, se ha aumentado hasta un año de prisión. Lo que tenemos que tener claro con estas medidas legales es que, al contrario de lo que afirman muchos medios, Suecia no despenalizó la venta de servicios sexuales en el año 1999, sino al revés, ya que muchos trabajadores sexuales pasaron a tener peores condiciones laborales tras su promulgación. 4. Ley contra la Trata de personas El Código Penal sueco, al igual que los de muchos países europeos, castiga a todo aquel que utilice la coacción u otros medios inadecuados para ayudar en un proceso internacional destinado al reclutamiento, transporte, traslado, albergue o recepción de una persona para explotarla sexualmente. En el caso de que esa persona sea menor de edad no haría falta demostrar el uso de la coacción u otros medios inadecuados para que se considere delito. Hasta el año 2004, para que una persona fuese condenada por ese delito hacía falta demostrar que ejercía un control sobre la víctima. No obstante, debido a la dificultad de demostrarlo, ese requisito fue eliminado del código penal sueco. 5. La prohibición relativa a los espectáculos pornográficos públicos Con esta ley (que no debemos confundir con la del año 2004) se prohíbe mostrar sexo ‘real’ en los escenarios (excepto dentro de los teatros). No obstante, se permiten los espectáculos de striptease dentro de los clubes de alterne, pero no el consumo de alcohol en la sala ni que los bailarines se relacionen entre ellos. Estas son las principales leyes y normativas que recogen lo que se conoce como “el modelo sueco”, a las que debemos añadir una serie de medidas fiscales que
39 dificultan que alguien viva de ejercer la prostitución. En Suecia cualquier tipo de ingreso debe de ser gravado por Hacienda. No obstante, los trabajadores sexuales no pueden registrar sus ingresos con la etiqueta de “prostitución” por lo que deben registrar sus ingresos como “otras actividades”. Además, esto obliga a muchos trabajadores sexuales a ejercer la prostitución de forma clandestina con la consecuencia negativa de que no se les permite ni pagar impuestos ni acceder a la seguridad social. Finalmente, debemos decir que uno de los objetivos del modelo sueco, además de abolir la prostitución a través de la sanción al cliente, es dar a las prostitutas asistencia social, a través de medidas sociales y sanitarias. Existen centros sociales especializados en asistir a las prostitutas en las principales ciudades suecas. No obstante, como estas unidades no reciben fondos del gobierno sus objetivos varían de una ciudad a otra. 4.1.2 Efectos y críticas Uno de los efectos principales que ha tenido esta ley, de acuerdo con las autoridades del país escandinavo, es que desde el año 1999 el número de trabajadores sexuales se ha reducido drásticamente. Sin embargo, ¿es esto realmente cierto? De acuerdo con las autoridades suecas, antes de aprobarse la ley contra la compra de sexo de 1999, habían 650 mujeres que ejercían la prostitución callejera en las principales ciudades suecas, y unas 3 000 que lo hacían dentro de locales. No obstante, estos datos otorgados por el gobierno sueco se encuentran claramente segmentados. No podemos saber si esa cifra se trata de un cálculo aproximado o sólo de un día en concreto. Además, tampoco sabemos ni en las condiciones en las que trabajaban ni los motivos que las llevaron a ejercer la prostitución; a lo que debemos añadir que en estos datos no se contabilizan ni las mujeres transexuales ni los hombres que ejercen estas actividades. Asimismo se calcula que en el año 2007, sólo 300 mujeres ejercían la prostitución callejera, suponiendo un descenso del 50 por ciento. No obstante, debemos decir que debido a la falta de exactitud en los datos es muy complicado determinar las cifras reales del antes y después de la ley.
40 De hecho, existen también objeciones con los datos relativos a los efectos después de la ley, pues la propia normativa ha hecho que los trabajadores sexuales sean desplazados a calles más secundarias y por tanto, sea más difícil localizarles. Además, muchas personas defienden que la reducción de los trabajadores sexuales no depende tanto de la aplicación de ley, sino de la presencia policial en zonas concretas. Por otro lado, otro análisis realizado por la Asociación Sueca por la Educación sexual (RFSU) realizado en el año 2015 confirma estos datos al determinar que las mujeres que ejercen la prostitución se enfrentan a situaciones más peligrosas que de antaño y que por tanto “no es tan evidente que la ley haya tenido el efecto intencionado”. 47 Con respecto a la prostitución ejercida en los locales, ni las propias autoridades suecas pueden determinar si se ha reducido el número de prostitutas o no. De hecho, las autoridades coinciden en que la reducción del número de prostitutas callejeras no supone la reducción general de la prostitución. Lo que es más grave aún, se está empezando a extender en ese país la utilización de otros medios para la captación de clientes, como puede ser dar el número de móvil por la calle o establecer contacto con ellos a través de Internet (utilizando servidores extranjeros). En relación a la cuestión de la trata de personas con fines de explotación sexual debemos destacar, como ya habíamos hecho anteriormente, el extraordinario trabajo que ha realizado Suecia sobre estos asuntos, a través de la concienciación y la lucha a través de las leyes. No obstante, las cifras con respecto a la trata son aún más contradictorias que las del número de trabajadoras sexuales. 48 De hecho, de acuerdo con el Consejo Nacional 47 Crouch David., Swedish Prostitution Law Targets Buyers, but Some Say It Hurts Sellers, The New York Times, 2015, recuperado de: https://www.nytimes.com/2015/03/15/world/swedishprostitution-law-targets-buyers-but-some-say-it-hurts-sellers.html 48 Es extremadamente difícil determinar cuál es el número de personas sometidas a este fenómeno moderno de esclavitud, aunque de acuerdo con los datos dados por el International Labour Office en el año 2017 casi 5 millones de personas habían sufrido ese fenómeno, siendo la inmensa mayoría mujeres. (Global estimates of modern slavery: forced labour and forced marriage; recuperado de https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---dgreports/--- dcomm/documents/publication/wcms_575479.pdf)
41 sueco para la Prevención del Crimen, la Ley contra la Compra del Sexo puede suponer un arma de doble filo: por un lado, es cierto que puede reducir la prostitución pero, por el otro, también supone un aumento de precios dentro del mercado se sexo y, por ende, un aliciente más para que se metan de lleno en él los criminales más cualificados. En el año 2007, según el Departamento de la Policía Nacional sueca entre 400 y 600 mujeres en Suecia seguían siendo víctimas de la trata. En último lugar, debemos analizar si estas medidas han influenciado en las actitudes de los clientes y lo cierto, es que no han tenido demasiada influencia. De acuerdo con los datos aportados por el Departamento de Salud y Bienestar, los clientes no tienen en cuenta la prohibición de comprar sexo y muchos de ellos lo comparan con ‘sobrepasar el límite de velocidad conduciendo’. De hecho, muchos de los hombres que consumían sexo en Suecia se desplazan al extranjero, especialmente a Dinamarca, donde la prostitución se encuentra permitida y regulada. En conclusión, como podemos comprobar, las medidas tomadas por el gobierno y por el legislador sueco para luchar contra la prostitución solamente son efectivas parcialmente, ya que no se ha reducido en gran medida el número de trabajadores sexuales, ni se ha eliminado del todo la trata. Además de que la actitud de los clientes tampoco ha cambiado y no perciben la compra como un ‘delito’. Lo que sí que ha cambiado tras la promulgación de esta ley es la percepción de la suciedad sueca con respecto a la prostitución, apareciendo una creciente estigmatización que afecta muy negativamente a los trabajadores sexuales, al no considerarlos como seres libres ni plenamente dignos para vivir en sociedad. 49
48 5. SITUACIÓN DE LA PROSTITUCIÓN EN ESPAÑA Como ya dijimos anteriormente, la prostitución en España se encuentra en un limbo legal. Esto quiere decir que no es una actividad que se encuentre estrictamente prohibida, pero tampoco está reconocida como un trabajo. No obstante, el Código Penal español sí que persigue los delitos de trata y proxenetismo respectivamente (en el Art.177 Bis), mientras que la Ley de Seguridad Ciudadana (más conocida como “Ley Mordaza”) establece multas tanto para las prostitutas como para los clientes si estos último pagan los servicios sexuales “en zonas de tránsito público”, donde pueda haber personas menores de edad o cuando exista un inminente “riesgo para la seguridad vial”. Además de estas leyes, cada ayuntamiento es libre de sancionar la prostitución que se ejerza en la vía pública. El caso más paradigmático es el de la ciudad de Barcelona, que desde el año 2012 aprobó una ordenanza municipal que imponía multas tanto al cliente como a la prostituta si realizan actos sexuales en la vía pública. Esta ordenanza, además, fue copiada en otros municipios españoles, donde se impusieron medidas similares para regular el ejercicio de la prostitución en espacios públicos (como en Bilbao, Málaga, Granada, Albacete…). 53 Como podemos ver, desde un punto de vista legal, a pesar de que la prostitución no se encuentra prohibida existen medidas cuyo objetivo es limitar su área de ejercicio. No obstante, para hacernos una idea del verdadero efecto de este fenómeno hemos de ver cuál es su efecto social y a este respecto debemos añadir por un lado, que no se sabe el número exacto de prostitutas existentes en España. No obstante, lo que sí que podemos determinar es que unas 16 000 se encuentran en una zona de riesgo, es decir, se encuentran en lugares donde han existido víctimas de trata. Sin embargo, de acuerdo con una entrevista realizada al inspector jefe del Centro de Inteligencia de Análisis 53 VILLACAMPA C., TORRES N., Políticas criminalizadoras de la prostitución en España, Revista electrónica de Ciencia penal y criminología Nº15, 2013.
49 de Riesgo (CIAR), José Nieto, se estima que el número de prostitutas podría triplicar la cantidad 16 000. 54 Con respecto a su situación social debemos decir que todas aquellas personas que ejercen la prostitución de manera voluntaria no tienen ningún tipo de protección social ni de derechos laborales (no pueden sindicarse, no pueden ir a la huelga…etc). Un caso paradigmático fue el erróneo registro en el ministerio de trabajo del sindicado OTRAS, que tuvo como consecuencia el despido de Concepción Pascual, directora general de Trabajo, designada por un gobierno socialista de corte claramente abolicionista. La polémica constitución del sindicato llegó a los tribunales, que dieron la razón al Ministerio fiscal cuando impugnó los estatutos del recién constituido sindicato. De acuerdo con la sentencia, es inadmisible la creación de un sindicato que proteja a las prostitutas que trabajan por cuenta ajena, ya que de existir se estaría reconociendo la existencia de un contrato de trabajo entre una prostituta y su proxeneta, siendo el objeto del contrato (la compra de servicios sexuales) válido cuando la ley no lo reconoce como tal. 55 No obstante, sí que se han constituido sindicatos relacionados con el trabajo sexual en sus otras vertientes: actividades como los bailes eróticos, la grabación de películas pornografías y los espectáculos de alterne están considerados actividades laborales. Con respecto al impacto económico de la prostitución dentro de España, debemos remarcar que los datos proporcionados por el INE son inexactos, al tratarse de 54 ¿Es legal la prostitución en España? Situación de la prostitución en España, 21/04/2017, Europapress, recuperado de: https://www.europapress.es/sociedad/noticia-situacion-prostitucion-espana20150421141927.html 55 España, Audiencia Nacional Sala de lo Social (Internet), Sentencia Nº 174/2018 de 19 de noviembre de 2018 (Consultado el 29 de abril de 2019), Disponible en: http://www.poderjudicial.es/search/openDocument/454dea8be780ba89
50 una actividad considerada ilegal. Aun así, en el año 2010, se estimó que la prostitución suponía un 0,35% del PIB español, siendo una cifra bastante elevada. 56 Aunque no se sabe cuál es la verdadera fuerza económica de la prostitución podemos ver que tiene una gran influencia dentro del PIB nacional. Por tanto, es una situación que no puede ser ignorada y requiere de una regulación urgente, ya sea tomando en consideración el modelo sueco o el alemán. Con respecto a esta cuestión, la política española también se encuentra bastante divida, aunque con una clara tendencia hacia el abolicionismo: Los principales partidos, tanto del centro izquierda como del centro derecha (PSOE y PP) tienen como objetivo abolir la prostitución, ya sea tomando en consideración el modelo sueco o a través de medidas penales. Por otro lado, Ciudadanos, tercera fuerza política actualmente, se considera regulacionista, proponiendo una normativa para legalizar la prostitución y estabilizar la situación de los trabajadores sexuales. Finalmente Podemos, partido de izquierdas, no se ha pronunciado a este respecto. Como podemos ver la situación de la prostitución en España es incierta debido a la falta de regulación y parece que va a ser así durante un largo periodo de tiempo ya que, a pesar de que existan discrepancias entre los distintos partidos políticos, la tendencia mayoritaria tanto por la izquierda como por la derecha es el abolicionismo. 56 25/09/2014 Nota de prensa: Contabilidad Nacional de España. Nueva base 2010, disponible en: https://www.ine.es/prensa/np862.pdf
51 6. CONCLUSIONES (Y OPINIÓN PERSONAL) La conclusión final a la que podemos llegar es que la prostitución tiene infinidad de caras y que, además, puede ser vista desde puntos de vista muy diferentes, lo cual tiene como consecuencia que existan regulaciones tan distintas entre unos estados y otros, incluso entre estados tan cercanos como Suecia y Alemania. Las corrientes feministas han sido muy dispares con respecto a la prostitución aunque su objetivo haya sido siempre el mismo: garantizar la igualdad real y la dignidad de las mujeres. El feminismo de clase 57 y asistencial ven a la prostitución como una de las peores formas de dominación sexual de los hombres con respecto a los mujeres. Además, jamás podrán percibir a las mujeres prostituidas como mujeres libres, ya que consideran que sus elecciones siempre van a estar ligadas a algo, ya sea una necesidad imperiosa o un pasado traumático. De acuerdo con estas concepciones, las personas que se dedican a esta clase de labores son víctimas de un sistema machista que las oprime sexualmente. Desde el feminismo de clase se argumenta, de forma más concreta, que el motivo principal por el que existe la prostitución no es más que la desigualdad económica dentro de una sociedad capitalista, basándose en que la mayor parte de las prostitutas son mujeres que se encuentran en una mala situación socioeconómica y que tienen, por tanto necesidades extremas. Además se añade que la prostitución afecta en mayor medida a las mujeres inmigrantes, de tal manera que no sólo sería una cuestión de clase sino también una cuestión étnica. Finalmente, estas teorías alegan el peligro que puede suponer la regulación de la prostitución, ya que daría pie a la mercantilización del cuerpo de las mujeres, reduciéndolas a meros objetos sexuales; así como también mencionan la imposibilidad de desligar la prostitución del fenómeno de la trata. Defienden que el hecho de regular la prostitución supondría una forma de legitimación para que los proxenetas exploten aún más fehacientemente a sus víctimas. 57 Cuyos dogmas son, básicamente, que tanto el capitalismo como el patriarcado son dos sistemas que explotan sistemáticamente a las mujeres y que no pueden concebirse el uno sin el otro. También se puede denominar “feminismo marxista”.
52 Las teorías regulacionistas, sin embargo, se basan en la libertad individual a la hora de defender la regulación de la prostitución, o más bien, en la libertad de elección que han tenido muchas mujeres a la hora de escoger dedicarse a la prostitución. 58 Las teorías regulacionistas no perciben a las mujeres como unas víctimas constantes que no tienen capacidad de decisión ninguna, sino como personas que pretenden elegir su propio camino, aquel que consideran el más conveniente. La representación más radical de la defensa de la libertad de elección la encontraríamos dentro del pensamiento anarco-capitalista, en autores como Walter Block (en cuyo libro “defendiendo lo indefendible” -1976justifica las actividades de ciertos colectivos cuyos comportamientos se encuentran moralmente cuestionados como es el caso de las prostitutas; basándose en el principio de no agresión y el self-ownership o “la propiedad de uno mismo). En contraposición con otros autores como Michael Sandes y su obra “lo que el dinero no puede comprar” del que ya hablamos dentro de las teorías abolicionistas. Además, las teorías regulacionistas también conciben la prostitución desde un punto de vista más utilitarista, no solamente con respecto a las prostitutas, a las que se les otorgaría el acceso a la seguridad social y a las que se las concedería una serie de derechos sociales y laborales, sino para todos, al conocer cuál es la verdadera entidad del mercado del sexo y poder sacar partido del mismo, a través de impuestos y diversas regulaciones. No obstante, debemos decir que el objetivo de estas teorías es, principalmente, acabar con el estigma que ha acompañado siempre al trabajo sexual y, sobre todo, conseguir que se respeten decisiones tomadas por los trabajadores sexuales y conseguir que la gente deje de juzgarlos por sus ideas éticas y morales. En este estudio detallado me he podido sumergir en ambas teorías y he podido comprobar, más o menos, cómo funcionan dentro de dos países de características similares (ambos son países europeos con un nivel de vida parecido– siendo el de Suecia un poco más alto-.) Y he podido llegar a la conclusión de que para conseguir la verdadera aceptación e igualdad de las mujeres (y en general, de todas las personas) que ejercen el 58 Estas teorías han sido respaldadas por un sector del feminismo cuyos argumentos y teorías son radicalmente opuestas al feminismo de clase. Se trata del feminismo liberal.
53 trabajo sexual no hace falta solamente buenas intenciones sino acciones de toda índole (educativas, legales…). El sistema abolicionista, desde mi punto de vista, no funciona. Bien es cierto que de acuerdo con las autoridades suecas el número de prostitutas que realizan sus servicios en la calle ha bajado, pero esto es un dato inexacto porque, al ser considerada como una actividad ilegal la compra del sexo, es más complicado obtener información y por tanto, nos hallaríamos ante una serie de datos segmentados. Pero no sólo eso, es más: supongamos que efectivamente la prostitución se ha reducido. Aún existirían mujeres que la ejercen, en situaciones denigrantes y de una mayor vulnerabilidad, ya que han de realizar el intercambio sexual en la total clandestinidad. Además de que las leyes suecas tampoco han servido para tampoco para acabar con la lacra de la trata de mujeres, siendo éste uno de sus objetivos principales. No obstante, no solamente estoy en desacuerdo con estas medidas porque apenas tienen efectos positivos y no sirven para evitar los malos tratos que se ejercen sobre las trabajadoras sexuales, sino porque conciben el trabajo sexual como una sola realidad, cuando verdaderamente tiene muchas caras. Es por ello por lo que en estas conclusiones y, a la hora de justificar mi posición fundamentalmente regulacionista y liberal, he de desmontar los argumentos abolicionistas de una forma rápida: Con respecto al argumento de que la prostitución no es un camino libremente elegido, dado por Posada Kubissa, debido a que las mujeres la ejercen solamente cuando existe una situación de vulnerabilidad he de decir: - Que la prostitución como tal sí que es una institución natural (desde un punto de vista puramente biológico, porque moralmente sí que se podría aceptar discusiones) ya que, aunque existan pueblos y tribus muy concretas donde no se ejercía, en la mayoría de ellos existían prácticas similares. Es más, incluso en el mundo animal existen prácticas parecidas a la prostitución como las realizadas por el Pan Paniscus (o mono Bonobo) en la que las hembras tienen sexo con los machos a cambio de comida. 59 59 DE WAAL, FRANS B. M. ‘Bonobo Sex and Society’, Scientific American, 1995, pág. 82-88.
54 - Por otro lado, siempre y cuando sea consentido, creo que se puede equiparar a una relación comercial o laboral, en las que, efectivamente, la parte débil va a ser la prostituta pero al igual que ocurre en cualquier otro trabajo, en la que el empleado es más débil que el empleador. Esto, de hecho, no hace más que reforzar el argumento de que estas relaciones se han de regular y se ha de proporcionar un marco de protección para estas mujeres. - Por último, cuando una mujer se prostituye no vende su cuerpo, simplemente trabaja con él. Lo utiliza para dar un servicio durante un tiempo determinado o ¿Acaso lo vende un modelo? ¿O un pintor vende sus manos? Mucha gente vive de su cuerpo y eso no significa que lo esté “vendiendo”. Esto es así porque esa actividad se encuentra limitada a un tiempo y espacio determinados, aquellos elegidos por los trabajadores sexuales 60 Puedo determinar, por tanto, que las prostitutas voluntarias no se transforman en un medio, cuyo único objetivo es dar placer a otros, sino, simplemente, en una persona cuyo trabajo consiste en dar placer a través de servicios sexuales, lo cual no la anula como individuo. Es más, podríamos decir, según estas argumentaciones que un masajista es también un medio, ya que su “único objetivo” es dar placer a otros, lo cual es absurdo. También debemos desmontar el argumento dado por el feminismo de clase, en el que consideran a la prostitución como una forma de violencia en una triple vertiente: - Lo consideran una forma más de violencia machista a lo que tengo que decir que, aunque sí se utiliza para perseguir y coaccionar a las mujeres no lo es por sí mismo: Según Miriam Miedzian los hombres actualmente en España son educados para violentar y maltratar a las mujeres. Esto es absurdo porque son más que evidentes los esfuerzos realizados hoy en día para concienciar acerca de la igualdad (a través de campañas, leyes…) haciendo que España sea el quinto mejor país del mundo para nacer mujer. 61 Por tanto, el aumento de la demanda de la prostitución entre la gente joven no tiene su origen en una violencia enseñada. 60 Debo insistir en que esto se trata de una defensa del trabajo sexual voluntario, siempre basándonos en la libertad de elección. 61 De acuerdo con Universidad de Georgetown y el Instituto de Investigación de la Paz de Oslo
55 - Según opina Ana de Miguel se trata de una violencia que tiene su origen en el capitalismo. Nada más lejos de la realidad. Como ya vimos con anterioridad hay sociedades de animales en las que existe una institución similar. Además de que fueron precisamente los regímenes comunistas los que más “cosificaron” a la mujer. Durante los años 20, en las ciudades rusas de Vladimir y Saratov, las mujeres mayores de 18 años eran obligadas a alistarse en oficinas de ‘amor libre’ donde los hombres podían escogerlas como esposas y en las que, a partir de ese momento, las mujeres pasaban a ser propiedad del Estado. 62 Como podemos ver, fue en estos regímenes en los que la mujer se deshumanizó del todo. Es más, el propio movimiento feminista tiene su origen en el sufragismo, un movimiento de principios del XX que exigía el voto femenino y que surgió en Reino Unido, un país eminentemente occidental y capitalista. - En último lugar, se trataría de una violencia ética o racial: Las feministas argumentan que la mayor parte de las prostitutas que ejercen en nuestro país son mujeres extranjeras que han sido engañadas de formas diversas. Esto es cierto, y, desgraciadamente es un fenómeno muy difícil de erradicar. Sin embargo, la trata de personas solamente empeora si se ponen más restricciones al mercado del sexo, porque, precisamente, es un campo de cultivo para que aparezcan las grandes mafias y proxenetas. Es más, de acuerdo con el informe realizado en Alemania, las prostitutas que se encontraban en una situación peor eran aquellas que no conocían las leyes que regularizaban su situación. 63 Finalmente, podemos y debemos desvincular a la prostitución del fenómeno de la trata. Muchas mujeres ejercen la prostitución porque realmente quieren dedicarse a ello o porque creen que es la mejor opción para su vida. Es cierto que la mayor parte de ellas se encuentran en una mala situación socioeconómica, pero deciden dedicarse a la prostitución en lugar de ser camareras o limpiadoras. Debemos respetar las decisiones de los demás siempre y cuando hayan sido tomadas libremente. 62 Corazón Rural, Á., “La vida sexual en la Unión Soviética”, Jot Down, 2013. 63 Este argumento también es utilizado por ciertos sectores cuyo objetivo es despenalizar la venta de drogas como la marihuana, el opio, la cocaína etc.
56 Y lo que es más, debemos ver estas elecciones de una forma natural porque es la única manera de acabar con la estigmatización de estos colectivos. En relación a la pornografía es cierto que, como dice R. Como, la mujer suele representarse como un ser débil cuyo cometido es dar placer a los hombres. Sin embargo, no veo que esto sea malo per se al tratarse de películas cuyo único fin es excitar y cuya demanda está formada fundamentalmente por hombres. Además de que el cine para adultos es un mundo mucho más amplio, donde existen incluso películas de un corte feminista, que se centran fundamentalmente en el placer femenino y en el que todo tipo de cuerpos encuentran representación. Por otro lado, no se ha demostrado que exista una relación de causalidad directa entre el consumo de la pornografía y la violencia sexual. Decir que la pornografía sirve para crear violadores es lo mismo que decir que los videojuegos violentos crean asesinos. Sin embargo, sí que debemos mencionar que actualmente cada vez niños en edades más tempranas tienen acceso a la pornografía. Aunque un estudio realizado por la red Jóvenes e Inclusión y la Universitat de les Illes Balears establece que la edad media en España para empezar a ver pornografía son 15 años, hay casos en los que niños se iniciaron con 8 64 . Y es que la pornografía, argumentan en muchos casos las feministas abolicionistas, es utilizada por los jóvenes como una forma de iniciarse en la educación sexual. Podría llegar a ser cierto, aunque hemos de decir que la principal fuente de educación de los niños y jóvenes son sus padres y que la responsabilidad de educarles en valores como el respecto por las mujeres y de la dignidad recae sobre ellos. Además de que los casos en los niños consumen pornografía son esporádicos, siendo la edad media de 15 años. En último lugar, hemos de decir que existe un elenco de mujeres que se excitan con el sometimiento y la dominación de los hombres, y si eso queda relegado al ámbito meramente sexual no tiene nada malo, ya que no podemos controlar las fantasías de los 64 Vilar M., Un estudio detecta que niños gallegos de 8 años han consumido pornografía, La voz de Galicia, 2019, recuperado de: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2019/06/08/estudio-detecta-ninos-gallegos-8anos-consumido-pornografia/00031559944860680496227.htm
57 demás. Concluyo, por tanto, con una negativa a censurar la pornografía, al considerarlo absurdo y un posible ataque contra la libertad sexual de las personas. Ahora bien, hago hincapié en la necesidad de regular el trabajo sexual. La situación en la que se encuentran muchos países, incluido España, es insostenible. Es necesario que toda la gente que trabaja dentro del mercado del sexo se someta a una regulación con el fin de garantizarles unos derechos y una situación laboral digna. Además de que regularlo supone un paso gigante a la hora de evitar la estigmatización social que sufren estos trabajadores. Sin embargo, la creciente vuelta al feminismo abolicionista de los años 70 que cada vez tiene más adeptos, sobre todo entre la gente joven, va a hacer imposible que se pueda llegar a un consenso. Hoy en día se está descalificando a la erótica, como si fuera alguna forma de dominación masculina. Esta situación de incertidumbre, desde mi punto de vista, se va a prolongar a lo largo de los años y dudo mucho que se realice algún avance legislativo en esta materia. De hecho, hoy en día en España sólo existe un partido político que propone regular el trabajo sexual, mientras que el resto de partidos, sean de izquierdas o de derechas, poseen un corte más abolicionista.; lo cual es lógico, puesto que como hemos podido comprobar a lo largo de este trabajo, desde el punto de vista más conservador como desde el punto de vista del feminismo de clase se percibe al trabajo sexual como una forma de denigrar a las mujeres.