La casa de los Escoriaza-Esquivel, en Vitoria
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LA CASA DE LOS ESCORIAZA,ESQUIVEL, EN VITORIA Oenealogía y significación de sus fundadores. La casa en Villasuso o El Campillo de Vitoria, que actualmente alberga el Sanatorio Antituberculoso, como antt-riormente el Seminario de Aguirre y, aun antes, en el siglo xvm, a la Sociedad Vascongada de los Amigos del País, es muy conocida por cualquiera de estos nombres, pero no por el de sus fundadores que se ignoraban, hasta que ha venido a aclarar el asunto D. Jos~ M. • Díaz de Mendivil (1) . El . Sr. Serdán la creyó de los Ala va, Esquivel, Legarda y Beau, mont, diciendo que D. Pedro de Alava cel mozo» o el Obispo D. Diego de Alava debieron de ser sus propietarios. Y para ello atribula a Alava el primer escudo que aquélla ostenta con un jabali (sic) empinado a un sable; y del segundo. que es partido, el águila haciendo presa a los Esquivel lo cual.es cierto, y las tres fajas, que llama bandas, a los Beaumont (2). . Mendivil nos enseña cómo el Doctor Hernáo Pérez de Esco, riaza, Profesor de la Universidad de Montpellier y Protomédico del Emperador Carlos V, casó en Vitoria con D.• Victoria de Esquivel, fundando desde Madrid, en 1541, un mayorazgo en Vitoria al que debia de corresponder esta casa; que su hijo y sucesor D. Hortuño López de Escoriaza, Diputado General y Alcalde en Vitoria, casó con D.ª Isabel de Alava -la cual acaso, apuntamos nosotros, fuese hija de D. Juan, el hijo y mayorazgo de D. Pedro ce) mozo», ya que aquél estaba casado con una doña Isabel-; y que D. Hortuño fundó otro mayorazgo que agregó al de sus padres: continuando el Sr. Mendivil, paso a paso y muy (1) Recuerdos del Vitoria de antaño. En el «Boletín de la Real Sociedad VasconQada de Aml~os del País•. Ai'lo l. Primer trimestre. San Sebastlán. 1945. (2) Rincones de la Historia Vitoriana , 1914, págs. 378 y 379.
so ANGÉL OÉ Al'1RAtt documentada, la genealogía de esta familia, hasta que una de sus hembras contrae matrimonio en el siglo XVIII con D. José de Salamanca y Forcallo, Colegial de San Bartolomé. De quien se transmite esta casa a los Salamancas, Condes de Fuente el Salce, y de ellos en 1846 la adquiere D. Domingo Ambrosio de Aguirre para fundar un Seminario . Y explica Jos escudos diciendo que es de Escoriaza el del «árbol seco con oso empinado al tronco» y de Esquivez el «partido, primero un águila que tiene en sus garras un conejo, segundo tres fajas». Nosotros hemos de añadir que D. Francisco Ruiz de Vergara, en los Discursos Genealógicos que escribió sobre su propia familia, da efectivamente como armas de los Esquive! las tres fajas unidas al águila y conejo (1), no obstante haber dado las tres fajas como propias del apellido Vergara. Lo que podríamos explicar, aparte de no ser raro ese blasón de las tres fajas, porque ya el bisabuelo de D." María Díaz de Esquivel. esposa de D. Pedro de Alava «el Mozo» y que se llamaba Alvaro González de Esquive}, figura casado con D.ª Teresa Ruiz de Vergara; y en el sepulcro que estos rehicieron en la parroquia de San Pedro, lo mismo que en su casa de la calle de Ja Herrería, todo ello de hacia 1530, se ven, separados en cuatro escudos, las medias lunas y los lobos ·(1) Discursos genealógicos, pág . 69, que van al final de la Vida del Ilustrísimo Señor Don Diego de Anaya Maldonado, Arzobispo de Sevilla, Fundador del Colegio Viejo de San Bartolomé y noticia de sus Varones Excelentes. Dedícala a la Magd . del Re11 D. Felipe IV nuestro Señor, D. Francisco Ruiz de Vergara 11 Alava, del Consejo Supremo de Justicia. Tras de esta portada vienen 438 págs. y un colofón : cCon licencia en Madrid por Diego Dfaz de la Carreri~. Impresor del Reyno. Afto de M.DC.LXb . Oespub una dedicatoria del Impresor al autor. en la que aquél dice que llegaron a sus manos unos discursos genealógicos de la familia Rulz de Vergara, Impresos en Madrid en 1660, mejores que clos que publicó cierto Coronlsta sobre el mismo asunto» y dando por entendido que aquéllos son del propio D. Francisco, los reimprime a co11tlnuacl6n en 95 págs. más dos bojas de Indice. Me refiero con minuciosidad a esta rara obra cuya consulta me facilitaron sus duel'io:oi D. Jaime y D. Prudenclo de Verástegul y que ya había aldo citada por D. Odón de Apralz en su estudio «El Renacimiento italiano en Vasconia», «Euskalerrlaren Alde» y tirada aparte, San Sebastlán 1923, porque en la Historia del Colegio ' Viejo de San Bartolomé, por el Marqués de Alventos. 3 vol. Madrid, Ortega 1766-70, libro que ha manejado y cita el Sr. Mendlvll, aunque se reedita el de D. Francisco Rulz de Vergara Y Alava y se hace biografía de éste como catedrático que fué de Salamanca, aumentando otras noticias suyas, no se reproducen sus Discursos Genealógicos, tan útflc:i para el estudio de la familia Alava y de loa propietarios de esta casa.
• tA CASA Off LOS ESCORrAzA,ESQUIVEL, EN VITORIA 51 ele los Alavas en uno, las panelas de los Mendozas en otro, correspondiendo los dichos a D. Pedro de Alava «el Mozo»; y las tres fajas en un tercero y el águila sobre el conejo en el cuarto, ele la esposa del mismo D.ª María Díaz de Esquive!. De todas suertes, la descripción por el propio Ruiz de Vergara del escudo de la Casa de Esquive!, partido, con águila y conejo al lado derecho y tres fajas al izquierdo, que es el mismo de la casa que examinamos, confirma la atribución de esta al Doctor Hernán Pérez de Escoriaza y su mujer D.• Victoria de Esquive!, con lo que la casa reviste desde su construcción el prestigio cultural vitoriano con que luego también va a resplandecer y nos · apunta la significación que después trataremos de señalar en la interpretación estética de su portada . • Descripción de la casa. Apenas había sido descrita ni tratada artísticamente, hasta ahora, esta casa . Lampérez (1) después de separar en este aspecto en dos regiones a Vizcaya y Guipúzcoa juntas . ele Alava, la cual dice «pertenece, arquitectónicamente, a Castilla», se fija en varias casas de Vitoria, de las que en su obra escribe con alguna deten, ción, pero a la de que tratamos sólo alude llamándola «el actual Seminario» y dice que éste y otros palacios se harían mediado el siglo XVI y que sus «suntuosas portadas figurarían bien aun en las calles _ de Burgos o de Salamanca». D. Andrés Calzada (2) menciona también esta casa como palacio de los Alava Esquive!, de la Vascongada y Seminario de Aguirre; y dice de ella que «entronca con lo castellano, pues su fachada, que parece barroca en detalle y por su audacia viril, recuerda a la vez lo burgalés de Miranda y los dinteles lisos de Avila y Segovia y su patio el salmantino de los Irlandeses, con la bella escalera y dos galerías superpuestas de arcos escarzanos y columnas estriadas». A lo que añade que parece de un plateresco (1) Arquitectura Civil española de los siglos t al xvm. Tomo primero. Madrid, Calleja. MCMXXII. pég. 573. (2) Historia de Za Arquitectura española . Editorial Labor, S. A. Barcc· lona-Buenos Aires. Biblioteca de Iniciación cultural. 1933. Pá¡?. 241.
52 ÁNGEL DE APRAIZ retrasado y la compara asi con el palacio de Zalduendo (Alava) «rayano tal vez con el siglo xvn». Camón Aznar (1) dice : «El Seminario de Vitoria tiene portada y patio muy influídos por el plateresco castellano con influjos, burgalés en la fachada y salmantino en el claustro». Mientras yo escribía este estudio se ha publ i cado el importante libro Arquitectura del siglo xv1 por Fernando Chueca Goitia, en el que, al tratar de Alava (2) dice que c:por más cer c ana a Castilla , es la que recoge las primeras manifestaciones renacentistas en el País Vasco y las de matiz más fino y burgalés , como es lógico» . Habla en seguida del palacio de Bendaña y a continuación de la casa a que dedicamos este artículo y que tampoco conoce por los nombres de sus verdaderos fundadores. sino por los demás que ya hemos indicado. Dice que es manifestación más granada del nuevo estilo «aunque no exenta de bizarria y licencia en sus p_ artes decorativas». Describe el exterior « de muros lisos y de ventanaje completamente alterado», pero fijándose en «una espléndida y original cornisa que parece inspirada, con Ja con · siguiente simplificación, en la del hospital de Santiago de Compos - tela; repite el tema , tan original de la gran cadena de seis eslabones» la cual se ve en su figura 318, de la fachada Norte, con más claridad que en la fotografía que nosotros publicamos de la fachada del Este . Trata luego de la portada al Norte, de la que dice que «no obstante sus sol e cismos arquitectónicos , agrada por su vigor y lozanía. Tiene puerta recta con gran dintel en el estilo del Palacio de Miranda, en Pefiaranda de Duero , y ventana con picudo frontón . Entre puerta y ventana se incluye una ancha faja decorada, con una cartela en el centro, del más florido acento burgalés, leones tenantes de escudos a los lados, niños y medias figuras. Enlazando la ventanita se tallaron dos estupendas aletas escultóricas que figuran mancebos cabalgando sobre espantables grifos . La influencia de Siloee es evidentísima, pero el entallador, al componer, vióse comprometido y sin auxilios, y asi salió ello». Con lo que termina describiendo brevemente el patio « también muy castellano, al que en punto a corrección de dibujo no hay (1) La Arquitectura Plateresca . Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Insti tuto Diego Velázquez .. Madrld . 1945, pág . 362. . (2) Ars Hispaniae . Volumen undécimo. Editorial Plus-Ultra. Madrid. Copyright 1953, pág. 343. •
LA CASA DE LOS . ESCOUIAZA-ESQUIVEL, EN VITOW,\ 53 tilde que poner», con alguna consideración general sobre el edificio «lo mejor de Alava en el estilo» y que dice «puede fecharse . entre 1530 y 1540». Nosotros para abarcar todo el conjunto, diremos que la fachada que desde la época neoclásica hace las veces de principal por dar a la calle y que mira hacia el Este (Fot. !), fué sin duda reformada en la época aludida, pero conserva de la primitiva construcción la moldura que corre inmediata al primitivo tejado sobre las fachadas Este y Norte, en la forma de cadena en que ya ha reparado Chueca Goitia y que puede tener alguna significación en cuanto a la escuela artistica a que pertenece el edificio. La fachada Norte era la principal de la casa y a ella es a la que principalmente aluden - los escritores antes mencionados. Su portada la reproducimos también en fotografía (Fot. II) y ello nos ahorra ahora más detalles descriptivos, aunque sobre aquéllos volveremos al tratar de señalar las relaciones con otros monumentos y la significación de la decoración de este palacio, que en tal portada plateresca se manifiesta brillante y característica. Al penetrar por esta portada, un pasadizo conduce al patio, cerrado con un muro por el lado Oeste, pues en los patios de Vitoria no suele haber galerías en los lados más expuestos a los vientos fríos, por lo que tampoco debió de haber la que falta en este edificio. Los otros tres lados se cierran con galería de dos pisos, que se abren sobre columnas con estrías rellenas de junquillos en su parte inferior, y capiteles renacientes, por medio de arcos carpaneles «casi de medio punto en la planta baja» como dice Chueca Goítia, que muestran en sus enjutas medallones de bellos y nerviosos bustos, a los que Chueca Goitia califica de «elegantísimos tallados con nervioso cincel». Todo ello puede apreciar.se en las fotografías en qu:e mostramos las alas Este y Sur del patio tFot. Ill) y la galería superior del lado Norte (Fot. IV). También pueden en la primera de ella notarse las esculturas que en los ángulos de las galerías se encajan entre ménsulas y doseles. En el claustro del lado Sur de este patio se abre la escalera principal de esta casa, con dos arcos de medio punto sobre columnas análogas a las del patio (Fot. V). Tal escalera ha sufrido modificaciones que son evidentes en su actual balaustrada de madera. Su caja se cubre aún con un artesonado sobre friso (Fot. VI), todo ello de carácter renacentista, pero todavla con
54 ANGEL DE APRAIZ dejos góticos, como los de las claves pensiles, muy variadas y trabajadas finamente , que ocupan el centro de cada artesón . Con la escalera se corresponden en la galería superior tres ventanales carpaneles , como los que dan al patio, y que prestan a aquélla iluminación. El resto de la casa ha experimentado sin duda las variaciones naturales dada la multiplicidad de sus destinos. Por ello, apenas ofrece interés el señalar otra cosa que las galerias exteriores, semejantes a las del patio y hoy tapiadas que daban a lo que antes debía de ser , como ahora lo es , la huerta o espacio cerrado de esparcimiento y que pueden verse en el lado Sur que aparece también en nuestra primera fotogra fí a de la fachada Este. Al lado del poniente, solamente hay un grueso muro con pequeñas ventanas . Relación con otras obras de arte y especialmente con las de la escuela de Juan de Alava. La alusión que los escritores de arte que han hablado de este palacio, hacen repetidamente a sus analogías con lo burgalés y lo salmantino, nos · llevan a examinar las qu e podamos hallar en tal sentido. Y hasta nos afirman en una posible relación que pudiera tener con la escuela de que es maestro fundador de Salamanca Juan de Alava , que si no parentesco, es probable tuviera relación de trato, aun en la misma Salamanca, con esta familia de los Alavas . Y esta influencia de la escuela artística de Juan de Alava, de Pedro de !barra y de Fray Martín de Santiago en el arte del País Vasco . sería interesante para esclarecer la historia artística de algunos de sus monumentos. De le>j; edificios burgaleses lo que más nos recuerda al de Vitoria es la fachada plateresca del Colegio de San Nicolás, con organización en pisos semejantes a Ja <le la portada de Vitoria; pero ya sin adornos de grutescos, ni columnas abalaustradas, con dovelas recuadradas en el arco de la puerta y medallones en sus enjutas: por todo lo cual parece posterior a la portada vitoriana Y efectivamente el mismo Camón transcribe que fué fundado en 1570 por disposición testamentaria del Obispo de Burgos Don lñigo López de Mendoza (1), o sea unos treinta años después que (1) La Arquitectura Plateresca , pág. 80 y Fig. 56 en el L. 11.
LA CASA DE LOS ESCORIAZA·ESQUIVEI., EN VITOl~IA 55 el palacio de Vitoria. También pudiera relacionarse con la portada de éste, la de la casa burgalesa de Angulo, no por su organizacil~n müy diferente, sino por su decoración refinada de grutescos en los que ve Camón la influencia del genio Diego de Siloe y quizá su mano (1). Y en estos detalles decorativos, muy frecuentes en el plateresco, es donde únicamente podemos ver alguna semejanza del Palacio de Miranda en Burgos que mencio, naba a este respecto Calzada, con la portada de Vitoria; y más aún en algún detalle de la Escalera Dorada ele aquella catedral, construida entre 1519 y 1523 por Diego Siloe y entre los que Camón (2) destaca algunas de las figuras desnudas sobre mons, truos «talladas con la más fina sensibilidad, con la epidermis impregnada de gracia temblorosa» y que son realmente seme, jantes a las del piso más alto de nuestra portada, seguramente posteriores en años, pero no inferiores a aquéllas en ninguna de esas cualidades. Respecto a los dinteles lisos de Avila y Segovia recordados por Calzada y al burgalés del Palacio de Miranda en Peñaranda de Duero evocado por Chueca Goitia a propósito de la portada de los Escoriaza,Esquivel, efectivamente los vemos en esta última fachada y en los abulenses del palacio de los Aguila, o de la capilla de Mosén Rubí o en otras obras también puramente renacentistas, sin ornamentación plateresca. Pero el dintel liso vitoriano con su molduración superior y las cartelas que lo rematan por ambos lados, se parece mucho más aún y de modo ciertamente notable al de la puerta de la fachada del Cole~io - del Arzobispo Fonseca, llamado de Irlandeses, en Salamanca, al que luego hemos de referirnos y en cuya construcción y decoración intervienen Juan de Alava y Pedro de lbarra. En un estudio · extenso que hace tiempo vengo elaborando en Séllamanca y en Vitoria acerca del arquitecto Juan de Alava y su escuela, he tratado de dilucidar la figura de Juan de Alava; su nacimiento que . con arreglo a los datos algo oscuros que encontró el . Sr . Gómez Moreno (3), parece debió de se¡ en Larrinoa (Alava) en las estribaciones del Gorbea; y su familia, ea la qu~ nos interesa especialmente su hijo el arquitecto y escultor Pedro de 11) La Arquitectura Plateresca, pág. 78 y Flg. 43 en el T. 11. (2) La Arquitectura Plateresca, pág. 97 y Flg. 80 en el T. l. (31 La capilla de la Universidad de Salamanca. Boletín de la Sodcdad Española de Excursiones. 1914 . •
56 ANGEL DE APR~IZ !barra, pues ese apellido de Juan de Alava corresponde a su naturaleza y no a su ascendencia familiar y en la misma Sala, manca hay documento que prueba que era su nombre de familia Juan de Ibarra. Sobre los ilustres Alavas de Vitoria, sus genealo, gistas como D. Francisco Ruiz de Vergara y Alava a quien hemos citado, los hacen provenir desde el siglo x y el x1v, de ilustres Señores que radican principalmente hacia la parte de Vizcaya y en Llodio (éerca de Larrinoa) y también Ruiz de Vergara menciona en el siglo xvn a un Diego de Alava «señor de Arrincar» (1) que debe de ser Larrinzar (en el Ayuntamiento de Gamboa) y no el supuesto Larinico o cosa análoga que pudo leer Gómez,Moreno y nosotros también, pero que interpretamos preferentemente por Larrinoa, como patria de Juan de Alava y respecto a la cual también Larrinzar pertenece a la misma región gamboína del Norte de Alava. Ruiz de Vergara no menciona en sus genealogías acaso por no figurar en la linea directa de sus ascendientes, ni a un D. Pedro Martinez de Alava cel mayor» o «el viejo» casado ya con una Teresa González de Equivel a fines del siglo xv y Alcalde de Vitoria varias veces, ni a su hermano, el aún más famoso D. Diego Martínez de Alava, muy adicto a los Reyes Católicos, con lo que siendo Escribano que como tal recibe los juramentos de la Reina Isabel y el Emperador Carlos, también actúa en la agregación de Aramayona a Alava contra un tiránico señor y favoreciendo la autoridad de los Reyes contra los resabios del feudalismo y las disensiones de los bandos, alcanza los más altos puestos, incluso los militares y . creo es d principal fautor de un ensalzamiento de los Alavas, como por esa unión con los Reyes en contra de otros antiguos nobles, se encumbraron también entonces otras familias burguesas de Vitoria. No me atreveré sin embargo a afirmar, aunque lo hayan dicho así algunos escritores vitorianos (2), que perteneciera a esta (1) Pág. 36 de los Discursos Genealógicos. (2) D. Vicente G. de Echevarría en Alaveses Ilustres, T. 11. VHorl•, Imprenta Provincial, 1903, dedic•do a Biografías de la Famllla de Alav•. muy extensas y documentadas, incluye entre ellas la de D. juan de Alava, a quien dedica las páginas 185 a 187 diciendo que nació en Vitoria y reproduciendo noticias generales acerca de sus obras. Serdán, en su libro Rincones de la Historia Vitoriana ya citado, no dud• de que sea ccl ilustre arquitecto vitoriano D. Juan de Al•v•. ml~anbro de cata ilustre familia> (pág. 378), pero sin aducir tampoco datos que lo justifiquen.
LA CASA DE LOS ESCORIAZA-ESQUIVEL, EN VITORIA 57 arraigada familia el arquitecto Juan de Alava y por más que otros Juan de Alava, con su nombre así escrito y sin patronímico figuren en ella, pues el apellido !barra que parece seguro en · el constructor semeja impedirlo, por más que es apellido también del Norte de Alava y el empleo de los apellidos es muy poco fijo Y estable por aquellas centurias. Pero de todas suertes se comprende que nuestro arquitecto, contemporáneo aunque más joven que D. Diego Martfnez de Alava, se honrase con este apellido; . Y también que los Alavas de Vitoria, de procedencia popular y gamboina se acordaran de su paisano, afín y quizá pariente, el maestro Juan de Alava, mientras vivía, o de sus familiares y discípulos, para las obras insignes que realizaban en Vitoria, aunque no se han hallado todavía datos de estancia en Vitoria del maestro . Sí consta en cambio la labor en Vitoria del colaborador y continuador de Alava, Fray Martín de Santiago, autor de la traza de Monterrey de Salamanca con Rodrigo Gil de Hontañón, colaborando allí también Pedro de lbárra : ya que Fray Marttn, autor también igualmente de la traza de San Telmo, de San Sebastián. debió de serlo de la obra muy análoga ele Santo Domingo de Vitoria y del Hospital de Santiago, que se construyó en Vitoria en las primeras décadas del siglo xv1, inmediato a donde hoy se encuentra el Banco de España. Para esta última edificación se sabe que el Ayuntamknto de Vitoria se dirigió, el 4 de octubre de 1538, al Provincial de la Orden de Predicadores, para que «haya de hacer venir aqui un Padre Religioso de su provincia que diz es Artista en traza de edificios para que con su parecer se proceda a la obra»; con lo que en 3 de marzo del año siguiente «presentó dicho religioso lego» la traza hecha por su mano en pergamino y su decláracíón en papel firmada de su nombre:., aprobándose así sin discrepancia la construcción del que ya en dicha sesión recibió el nombre de Hospital de Santiago (1). Sólo subsistió ese edificio hasta principios del siglo XIX y por lo poco que puede apreciarse de él en un antiguo dibujo, era muy abierto, con grandes ventanales y galerias. A propósito de la construcción de este Hospital vitoriano sí que deberemos hacer constar que, según recoge el Sr. Núñez de R (1) Marcelo Núñe:z de Cepeda. Hospitales Vitorianos. . El Escorial. Imprenta del Monasterio , 1931. pá~s . 230 a 232. ·
. ANÓÉL DE Ai>RA1Z que s~ efigiaba, entre otras representaciones mitológicas o hist6, ricas, a los propietarios de la casa, como en los atrios de Roma. Pues bien, el fundador de esta casa de Vitoria, Profesor de la Universidad de Montpellier, médico del Rey de Inglaterra, Proto, médico de Cámara del Emper.ador Carlos V y cuya fama de : sabio lle~aba hasta Alemania y ha sido consignada por · eruditos españoles, creemos fué representado entre las dos ménsulas de la izquierda de esa faja central . de la portada (Fot . VIII). ya fuese hecha labrar por él o por su hijo, con alegorismo de alusión a su ciencia, del que acaso también participan la figura femenina del frontón y los mismos mancebos que triunfan sobre los monstruos de la ignorancia, según solia simbolizarse por entonces y asf en la portada de la Universidad de Oñate. El supuesto Doctor López de Escoriaza desenvuelve en sus manos un volumen de papel y viste con esclavina o muceta bajo .la que asoman las mangas de los brazos, cubriéndose con un gorro o birrete · doctoral; y asi nos recuerdan estas últimas prendas, aunque allí el birrete es más plano, el retrato, por Antonio Moro, llamado del «Hombre del guante> y tenido como un profesor de la Universidad de Oxford, en la Gallerie Grand,ducale de Brunswick (1). Y la figura femenina correspondiente al otro lado y que parece ofrecer con su mano unas flores, sería la de su mujer D.• Victoria, como fundadores ambos del mayorazgo. · Si se acepta esto, la cartela que se enlaza con dichas figuras y que sostiene con su boca otra central, como por debajo recogen cintas de ella unos niños desnudos, pudiera significar con sus siglas F ·V· C, la fórmula tan romana y por tanto renacentista y tan aplicable a este caso: FACIBNDVM VTERQVE CVRAVF.RVNT (uno y otro cuidaron de hacerlo). Esta fórmula la encontramos regís, trada, empleando también el plural, en los tratados más recibidos de Epigrafía (2), y aplicable a edificios · (3); y. creemos que es perfectamente adecuada a la . conmemoración y al ambiente del matrimonio a que se debfa la fundación de esta casa. (1) Lo veo en el libro «Antonio Moro. Son oeuvre el son temps. Par Henrl Hymans. Bruxelles, G. Van Oest & Cie.>, pág .. 124-125. ·: · · · · (l) Así en cRené Cagnat. Cours d'Epigraphie . Latine . Quatrl~me Edltlon . Par!s. Fontemofng et Cfe. 1914>, pág. 429; . . : . . . (3) Epigrafía Latina, por Pedro Batller · H~guet, Pbro. Consejo Superior de Investlgaclone11 Ckntfficas. Instituto cAntonlo de Nebrl .ja>. Barcc~on~; . ~9~~~· p~1. 82 y 187. . . . .. .
F oT . l. Fac h a da actu1il de l la do Es te. Fo T. 11. P. ortada al l ado No rte .
FoT. lll. Alas Este y Sur del patio. FoT . IV. Gale -1 ría del lado Norte del patio .
Fo T. V. Arranque de la escale ra. FoT . VI. Artesonado de la esca - lera .
FOT. VII. Sepulcro de los Salinas en la antigua Colegiata y hoy Catedral de Vitoria. FoT. VIII. Detalle de la portada Norté de la casa de los Escoriaza -Es q uivel. Fotos por J. Parro., de In Cnsa Fourolcr . de Vitoria.
.. LA C ASA DE LOS ESC ORIAZA,E-SQUIVEL , EN VITORIA 6S La conservación del edificio. Sobre su estado de conservación actual. el Sr. Chueca Goitia lamenta l as cristaleras que llenan los arcos del patio y el que «tan hermoso y característico edificio» « esté tan abandonado y maltrecho ; valdría verdaderamente la pena restituirle su antigua fisonomía» . No sabemos cuándo lo vió el ilustre arquitecto; pero hoy no puede decirse que esté abandonado ; las cristaleras del patio son una necesidad para su utilización, como en todos los patios análogos, no sólo de Vitoria, sino también de Castilla, donde suelo yo decir que son un exotismo, el cual hoy únicamente puede vencerse para su habitabilidad elevando sobre ellos sendas cúpulas ; y respecto a su conservación en su actual destino de Sanatorio Antituberculoso, hemos podido apreciar cómo lo cuida y conserva con atención a sus valores artísticos una Dirección digna y a. la que debemos facilidades en la labor que allí h~mos realizado. Claro que por su excepcional valor artístico e histórico, este edificio que ya fué fundación de un médico insigne, albergue de ilustres familias, sede principal de la Sociedad Vascongada de los Amigos del País y de otras instituciones culturales poste, riores, merece que se extremen tales cuidados y atenciones. Acaso el hacer más visible su portada, precediéndola de un jardín. fuera una de las medidas más fáciles y con las que la belleza de aquella parte de Vitoria ganaría mucho. Y celebraremos, en fin, cuanto pueda lograrse para que la casa de los Escoriaza,Esquivel. de Vitoria, tenga siempre el destino y el trato más adecuados para su conservación y esplendor. ANGEL DE APRAIZ