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El relicario de la Colegiata de Villagarcía de Campos (Valladolid)

Martín González, Juan José

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EL RELICARIO DE LA COLEGIATA DE VILLAGARCIA DE CAMPOS (VALLADOLID) La g an a ención que se ha p es ado a la escul u a del enacimien o en Cas illa y ambién a la igu a insigne de G ego io Fe nández, ha des iado el in e és po el es udio de los demás escul o es, en especial los del pe íodo ba oco. Ello ha condu- cido, implíci a o explici amen e, a c ee que a excepción de los g andes genios escul ó icos que lo ecen en la escuela alliso- le ana, no exis en en ella a is as de impo ancia, llegándose a pensa ambién que la escul u a de es e oco después del alleci- mien o de G ego io Fe nández pasa po una emenda deca~ dencia. Aho a bien, que no uel en a da se alen os de la al u a de los es g andes maes os del oco allisole ano (Be ugue e, Juni y G ego io Fe nández), es cosa indudable; en cambio se o ece un con ingen e nu ido de escul o es de segunda ila, con cie os a isbos de genialidad, demos ándose con ello la con i- nuidad de dicha ecunda escue!'a. Una de las p uebas de ello nos la suminis a el elica io de la Colegia a de Villaga cia de Campos, donde hay un b o e de excelen e escul u a. Con iene ad e i que el signi icado de «escuela allisole ana» es un an o ela i o, pues no posee és a unos ca ac e es de e minados que la dis ingan cla amen e de o as españolas; a lo sumo cab ía habla de escuelas egionales . Además. al lado de los alle es . de la ciudad de Valladolid, hay que con a los de Medina del Campo y Medina de Rioseco, impo an es poblaciones y núcleos de a e en la p o incia. El cul o a las eliquias se emon a a los p ime os siglos del C is ianismo. En pequeñas a que as se solían ence a los es os mo ales de . escla ecidos pe sonajes de la Iglesia. De la Edad Media da an los bus os elica ios, que jun an el cul o icónico con el de la sag ada eliquia co po al. A la edad ba oca se debió en especial la exace bación del cul o a las eliquias, siendo los Jesui as los más g andes p opagado es y di uso es. La 44 JUAN JOS!! MART(N GONZÁLEZ «manie a g ande> y la endencia a jun a muchos elemen os, bajo un ideal de os en ación y ue za al mismo iempo, de e - minan en el ba oco es a concen ación de a aúdes (El Esco ial) o de igu as- elica ios, suscep ibles de se aba cados de un solo golpe de is a. T es iglesias jesui icas, la de San Miguel de Valladolid, la de San iago de Medina del Campo y la Colegia a de Villaga cía de Campos, cuen an con sendas capillas- elica ios, apa e de o os al a es de dichas iglesias que con ienen ambién eliquias de San os. Po hoy limi amos nues o es udio al elica io de la Colegia a de Villaga cía, pues es de los es el que sin duda o ece el mejo conjun o de escul u as. Asomb a pensa cómo pudo euni se an g an can idad de eliquias pa a és e y o os elica ios de Jesuí as, sob e odo si se iene p esen e que muchas de ellas pe enecen a San os de los p ime os años del C is ianismo y que po lo mismo e an sumamen e codiciadas. A a és de «colecciones» piadosas ue on pasando de gene ación en gene ación las eliquias, a las lUe en nume osas ocasiones se hizo obje o de un au én ico ie can ilismo. De los poseedo es pa icula es pasaban inalmen e manos de la Iglesia, que del cul o p i ado las ele aba al cul o ¿úblico . Po el pad e Juan de Villa añe (1) enemos conocimien o de que D.ª Magdalena de Ulloa, a cuya magnanimidad se debe la e ección de la Colegia a, siendo g an de o a de las eliquias, se alió de la au o idad de D. Juan de Aus ia en Roma pa a consegui lps. ¡Dios sabe cuán as diligencias y dispendios debie on de se necesa ios pa a adqui i an ene ables es os! Hoy, as el paso ele los años, apena, e cómo muchas de las imágenes han sido despojadas de sus eliquias, acaso no con in ención sac ílega ni simoníaca, dejándonos pa a nues o dolo acío el ecep áculo donde es u ie on con enidas. La mayo ía de las igu as consé anse en buen es ado, aunque algunas es án al as de manos y una, de cabeza. Las imágenes de San os se hallan colocadas en es e ablos - uno p incipal-, y en una especie de a ma io, nichal o es an e ía sin al a , las de San as. Fo ma un conjun o de se en a y ocho imágenes, más cua o elie es, dos escena~ de ma i ios de es igu as cada (1) La Limosne a de Dios . Relación his ó ica de la ida y milag os de la excelen ísima se 1o a D.ª Magdalena de Ulloa ... 1723, págs. 439 y 440. . . RL RELICARIO DE LA COLEGIATA DE VILLAGARC A, ETC . 45 una, y a ios b azos- elica ios . Las igu as más pequeñ as de cue po en e o miden 37 c ms. de al u a, 50 las de egula amaño, habiéndolas más g andes en el e ablo p incipal. Iden i ícanse las igu as po sus a ibu os o po los nomb es ( idedignos , pe o no siemp e legibles) que ienen bajo las peanas, aunque no odas. Es án esculpidas en made a de pino ojo, eniendo algunas lab adas las manos y po excepción la cabeza en piezas apa e, p ocedimien o muy usado en la época ba oca Y de indudable decadencia de la escul u a . Sal o dos escenas de ma i io, el es o de las igu as se encuen an en momen os de medi ación, con emplación , e elación o éx asis, lo que a enúa o elimina el mo imien o en cue pos y es idu as; a lo sumo algunas imágenes ex ienden sus b azos en ademán o a o io . Po eso ales igu as pe enecen oda ía al ba oco con a e o mis a de la p ime a época; la ue za epopéyica del b~ oco iun an e, con sus espí i us y opajes agi ados , aún no ha i umpido en es a imagine ía . Los a is as, -pues son a ios y au o es ambién de o as igu as en di e sos e ablos de la Colegia a-, acie an a da el con enido psicológico y espi i ual a las imágenes , aunque no al an escul u as desa o unadas, debidas a a i ice de in e io ni el a ís ico . Un es udio más a inado pod ía sin duda p ecisa los di e sos momen os o ases ascé ico-mís icas po que a a- iesan las igu as. La mayo ía de las imágenes que no componen escena es án is as on almen e, pe o no al an esco zos bien log ados. Los paños son amplios y no se adap an al . cue po, sino · que se man ienen con igidez me álica , iéndose a eces las angulosidades p opias de la escuda de G ego io Fe nández o el paño espeso y lo an e que en ocasiones cul i a JunL La pin u a es ob a excelen e, ealizada ambién po di e sos au o es. P ec sa ace ca se mucho a es as pequeñas igu as pa a goza de sus encan os escul ó icos y pic ó icos . G andes hojas de es ilizadas . lineas, cons i uidas po inísimos ajados que dejan e un do ado de muchos quila es (acaso de 24, es - deci , de o o pu o), o namen an los in lados opajes; en las o las déjanse e en ocasiones, como ecue do y ibu o a una no ma nacida en . el úl imo e cio del siglo x 1, mo i os lo ales muy na u alis as, pues an o o mas y colo es se mani6es an con o me al na u al. Las enca naciones a pulimen o al e nan con los ma es. La ensambladu a de los e ablos p esen a ca ac e es comune~. po lo que hay que supone la del mismo a is a. Compónense 46 JUAN : JOS~ MARTÍN GONZÁLEZ ' dichos e ablos de un banco , con cajas pa a escul u as y elie es, y de un único cue po, co in io, con nichos y cajas pa a escul- u as. El á ico se pe ila en ~emici cun e encia, eniendo un hueco cen al pa a escul u a, lanqueado po pilas as (1 ), o na- men adas con gui naldas o acimos. G andes hojas ca nosas, hinchadas y abul adas, que ecue dan la lo a cac i o me, y pin a- das de e de, enca nado y azul. o man el ípico mo i o o na- men al que es de uso desde el segundo e cio del siglo x u. En algunas pa es se esuel en es as hojas en g andes penachos, a los que Chumillas (2) llama medallón u hoja asca. Es muy posible que es as hojas a olu adas. e olucionando a a és de mo i os cada ez más pequeños, a o ezcan el iun o de la ocalla .. Igualmen e se emplea aquí el ecuad o queb an ado pa a cobija nichos. El esal e de elemen os a qui ec ónicos y deco a i os es igo oso, con mucho cla oscu o, · ya a lo ba oco. Las moldu as een an es se u ilizan mucho en es os e ablos. Po odos es os de alles y po el signi icado y ac u a de la alla, pueden echa se es os e ablos a mediados del siglo x n ya hacia la segunda mi ad . También el ec udecimien o _ de la deco ación, subsiguien e a la cla idad de los maes os de la p ime a mi ad del siglo x 11, puede jun a se a los sín omas de ba oquismo ya ci ados . · El e ablo mayo de la capilla ( ig. 1) lle a en el banco dos es a uí as de los San os Juanes, alojadas en las cajas abie as en los basamen os de las columnas, y dos elie es de l"Ja ía Magda- lena y Ma ía Egipciaca peni en es. Una menguada piel de lecos cub e el cue po del Bau is a. Con ademán exp esi o pa ece p e- dica , modulando con la mano izquie da la palab a, en an o el co de illo pe manece a óni o escuchando las doc inas ( ig, 2). · El E angelis a ( ig. 3), en alien e esco zo, es á pendien e de la e elación di ina, que queda á esc i a en el abie o in olio. La exp esión es pene an e , ené gica e in eligen e. El man o cae po la espalda con elegancia , en amplios, pesados y angulosos pliegues. · Los elie es de las dos peni en es se desen ud en en el ambien e oque o y desé ico, pin o esco po an o, en que aquéllas · (1) Machones se las llama en algunos documen os. Ve O a ela Chico. · Escul o es, 346. . . • (2) Manúel Ma nez Chumlllas: Alonso Cano , 1948. Pág. 351. Es opinión gene almen e admi i da que es e mo i o lo u iliza po ez p ime a l lonso Cano ~n sus e ablos siendo la es ancia dd a is a en Mad id causa de su di usión ' . . po Cas Ula. ....... EL RF.LICARIO DE LA COLEGIATA DE 1LLAGARC A, ETC. 47 pasa on su e i o. Ves idas con el bu do y aspe ísímo es ido de espadaña (la Magdalena) o con su p opio cabello (Ma ía Egipciaca, ig. 6l medi an Ja caducidad de lo mundano y la pe emnidad de lo di ino . En la calle cen al del o den co in io es á colocada la cus, odía, de g a osas líneas . Se compone de basamen o, un cue po p incipal, y un ocha o con medía na anja y ema e. En el basa, men o se encu~n a el Sag a io , cuya pue a es á ado nada con elie e euca ís ico. El o den p incipal es de pilas as , o namen, adas con gui naldas y o a deco ación. El ocha o se odea de balus ada , donde se en las ípicas bolas de la escuela de He e a. En Ja cumb e de los ne ios a que se educe la medía na anja, des aca bellís i ma Inmaculada, según el g acioso ipo c eado po G ego io Fe nández, de quien hay o as in luencias en el elica io . En las calles la e ales hay igu as de San os y unos elie es de San Je ónimo y San o Tomás de Aquino . San And és ( ig. 4), de bella composición, y el Após ol si uado simé icamen e al o o lado (Simón o Ma ías, pues los demás Após oles cons an en el e ablo) (Fig . 5), son de líneas mo idas y de ené gica i acidad . La polic omía de es a úl ima igu a d_ es aca en e lo mejo del elica io . Un aspec o sumamen e g a e iene la imagen que pudie a se la de San Pablo . Al o o lado es á San iago el Mayo , es i do de pe eg ino y espondiendo a un ipo de la escuela de G ego io Fe nández . Los elie es de San Je ónimo y San o Tomás de Aquino son de exquisi a ac u a , en especial el úl imo ( ig. 7), y es lás ima que a la al u a en que es án no se puedan ap ecia sus p imicias. Se halla el San o de Aquino en su celdi a, sen ado en sencillo asien o de muy poca al u a, como la mesa, lo que se hace pa a que apaísándose la compo, sición quepa en la caja. Sob e la mesa y en las es an e ías, di e sos lib os. En el ondo dis ae una pin u a de edi icio · monumen al, que esul a isible al ecoge se una co ina. La habi ación queda jun o a un ja dincillo . El San o se mani ies a ex á ico, con el os o lleno de dulzu a ju enil y de anspo e celes ial, ep esen ando el momen o de la iluminación di ina. En la mano , aho a co ada, e id ia la pluma, an suspensa como su esp i u . Pese al acen o pe sonal con que se ha esuel o la escena, hay p eceden es en es a mane a de compone , pic ó icos y plás- icos . El o ece nos en elie e una e-scena de in e io hoga eño 48 . . JUAN JOSÉ MARTÍN GONZÁLEZ no es ecuen e en nues a escul u a Como an eceden es pueden ci a se los elie es de los E angelis as, que se colocan esc ibiendo sob e sus esc i o ios (1). También la inu a de espí i u y la deli- cadeza del sen imien o nos lle an a eco da las pin u as de Ped o de Be ugue e en San o Tomás de A ila, con escenas simila es a es a de Villaga cía. El hueco cen al del á ico se ocupa po una es a ua de San Ped o; a l<?S lados pe manecen San Lucas y San Ma cos. Va ios b azos- elica ios asoman, como b o ando angus iosamen e de un sepulc o. A los lados de es e e ablo p incipal, sob e g andes hoja as- cas a modo de ca dinas gó icas pe o de ba oco mo i o, hay dos igu as o an es, y aun o a, en idén i _ ca composición y que pa ece un Ecce Ho no, en o a pa e de la Capilla. El e ablo del lado del E angelio ( ig. 8) es á dedicado a San a Inés . cuya imagen i ula , en g an amaño, ocupa el nicho cen al; imagen, como la de San a Lucía que es á en el e ablo on e o, co ec a, pe o adocenada. En las cinco cajas del banco se alojan o as an as imágenes de San os ele muy pequeño amaño (37 c ms . de al u a). San F ancisco de Asís, en pleno éx asis, es á ecibiendo la imp imación de las llagas ( ig. 10). A lige la mu ilación de ambas manos El San o epi e una compo- sición muy conocida en la escul u a cas ellana. San An olín, a a iado con dalmá ica de diácono en la que apa ece ep esen- ado un paisaje, iene composición ecogida y ademán con em- pla i o l ig. 11). Lo mismo ocu e con San Vicen e, cuyo os o es demasiado cándido ( ig. 12). La polic omía en es as dos imágenes aya en la excelencia. San Buena en u a, es ido con a uendos ca denalicios sob e su man o anciscano, kne, pese a las mu ilaciones, un lindo aspec o ( ig. 13) . La alla de San Agus ín es cuidada y exp esi a la igu a ( i.g. 14). Jun o a la es a ua de San a Inés es án la de un San o no econocido, muy osca, y la de San Isid o Lab ado , es ido humildemen e y a la usanza de la época,' imagen no obs an e apues a y noble ( ig. 151. En las calles la e ales igu an di e sas es a uas de San os. Achapa ada y ca gada de paños muy abul ados la del Após ol San o Tomás ( ig. 16). No es más esbel a la de San Ma~celo cen u ión, aunque bien allada ( ig. 17). En San Felipe ap eciamos (1) Véanse los e ablos de Ezca ay Y Valgai ón , publicados po Wdse 1!11 su Spanísche Plas ick ... 111, .•, Ta ln 156 y 157. !:L REL CARJO DE LA COLEG ATA DE Vll.LAGARC A, ETC. 49 una in eligencia p ecla a, de un iigo casi ma emá ico en los concep os ( ig. 18). La más he mosa de odas es as igu as es Ja de San Ma eo, de bondadosísimo os o y de ina y he mosa palab a ( ig. 19). Su plegado es an sencillo como elegan e, poseyendo ambién una excelen e polic omía . A los ex emos del á ico se hallan las imá~enes de San Cosme ( ig. 20) y San Damián, cubie as con pesados opajes de inhábiles pliegues. Lle an en la cabeza el bone e pun iagudo. San Cosme exhibe como a ibu o Ja caja de medicinas y San Damián la edomi a. Pe o lo p incipal del á ico es el ma i io de San Ba olomé, cuya ~an a imagen posee eliquia ( ig. 32¡. Cons, i uye uno de los máximos acie os de odo el elica io , siendo compañe o es e ma i io del de San Es eban en el e ablo si uado en en e . Ambos ma i ios es án hechos bajo la suges ión de los «ba os» de Juni en Medina de Ríoseco, localidad an p óxima a Villaga cía y donde pudie on habe sido lab ados los e ablos. Ello, sin de imen o de la habilidad del escul o , que compuso unos g upos he mosísimos . La composición es á hecha a base de es igu as, la del San o en el cen o. El ímpe u de ida ba oca, que en ac o apenas se p esen a en el elica io, su ge iolen o en es os dos ma i ios. La isa diabólica de los ma i i, zado es y has a la es imen a, son simila es a las que se en en las ob as ci adas de Juni, pe o ambién se pa ecen a las de los «pasos» que po en onces de modo an abundan e se lab aban. A es o hay que suma el pa angón con los modelos iolen a, men e ealis as de Ribe a «El Españole o», sob e odo en los pin ados en el Ma i io de San Ba olomé del Museo de A e de Ba celona; y no ya el pa angón, sino la u ilización cla a y maní, ies a del g abado del mismo a is a pa a el Ma i i9 de San Ba olomé. El e ablo de San a Lucia ( ig. 9), si uado en e po en e al an e io , lle a Ja imagen ele la i ula en g an amaño, acom, pañada de o as es pequeñi as de ángeles de dis in a p oce, ciencia . En el banco es án colocadas igu as aliosísimas . San Be na do < ig. 21) es una i$.?u a gen il y elegan e, de mo idos opajes (1). Su delicioso modelado acial demues a que el (1) Las igu a!! ele S11n Be na do y San Beni o de i an posiblemen e de las que hicie a anle lo menle G ego lo Fe nández en 'I dablo de Las Hudgas. de V alladolld, • so . JUAN josi MARTIN GONZÁLEZ .. . .. . escul o es aba bien ins uido en la dulzu a del «Doc o Melí luo». En el suelo se halla la mi a, símbolo de la enuncia al episco- pado que hizo San Be na do. No menos p o unda humanidad y san a. unción encon amos en el San Beni o ( ig. 22), al que so p endemos sumido en la lec u a de un ex o sag ado, lec u a que emb iaga ie namen e el co azón del San o, según anspa- en a su os o. El opaje se desliza en pliegues ondulan es, sugi iéndonos una ela consis en e y · escu idiza al mismo iempo. La cogulla, echada sob e la cabeza, acili a la concen- ación del in e és sob e es a úl ima; oda san idad. La imagen es á an ce ca del San B uno de G ego io Fe nández como del San Beni o de Be ugue e. San An onio Abad ( ig. 23) lee y medi a simplemen e. San Be na do llega al ondo de las Esc i u as sin di icul ad, como un iluminado; San Beni o sabo ea la lec u a con delei e mís ico; San An ón lee mien as pasea, po lo que con os o de in iga le emos es o za se · en la comp ensión más que los o os San os. Abajo apa ece el ce di o, uno de los símbolos del San o, aqui un e dade o es o bo en la composición. San An onio de · Padua ( ig. 24) posee la lindeza_ y la ingenuidad que la hagiog a ía le a ibuye. La imagen de San Amb osio ( ig. 25) es á las imosamen e mu i- lada, cosa muy sensible, po que es á admi ablemen e allada y polic omada. Los cua o nichos de las calles la e ales es án ocupados po o as an as igu as de San os . To písima la imagen de un San o no Após ol, ob a del mismo inexpe o maes o que esculpió la o a no iden i icada dei e ablo de San a Inés. Boni a de compo, sición, aunque pesada de o mas y espi i u . la igu a de San iago Al eo ( ig. 26). Más ai osa de opajes y abie a de líneas y de exp esión, la de San Judas Tadeo ( ig. 27). Una de las más inas escul u as del elica io . es la de . San Lo enzo ( i.g : 28), de líneas sosegadas y co ec amen e azadas. En su ine able os o pende anhelan e la con emplación mís ica. El ecuad o de - la dalmá ica con iene un paisaje con a qui ec u a. Campean a los ex emos del á ico las igu as de dos San os Reyes, uno es ido y a mado a la usanza de la ép >ca, y o o más apues o y elegan e, con indumen a ia mili a omana ( igs. 29 y 30). Rep esen an sin duda a San Luis, bajo · cuya ad ocación se halla la ~glesia, y a San Fe nando .. En el cen o del á ico se . encuen a la escena, · en bul o en e o, del ma i io de San Es c:ban, -' EL RELICARió DÉ LÁ COLEGIATA DE VlLLAÓARdA, ETC. S1 ba oca composición llena de mo imien o, demos ando su au o una sabia u ilización del espacio ( ig. 33). El San o , como >xp esión de dolo , explaya sus b azos en el sen ido de la diagonal. colocándose · los ma i izado es en cada uno ele los iángulos que és a de e mina. Uno de ellos se agacha a coge pied as, mien as que el o o desca ga sob e el San o las nume, osas que apenas caben en su es ido . Las igu as de San as es án colocadas, como se ha dicho, en unos nichos ense iados a modo de columba io . No ol idemos, a es e p opósi o, que las imágenes poseen eliquias humanas. Son igu as odas ellas de bus o p olongado, a la mane a que es de uso desde inales de la Edad Media y sob e odo en España du an e el siglo x 11. En e ellas son de esal a las igu as de San a Ana ( ig. 31), con Ja Vi gen Niña en sus b azos, g upo no obs an e bas an e inexp esi o pese al dolo oso aspec o de San a Ana. San a Ca alina de Sena ( ig. 34), llena de ine able g acia , se halla ex á ica, en mís ica elación con la Di inidad . Si es a San a se encuen a en la ase mís ica con empla i a, la de San a Ma ga i a ( ig. 35), con una son isa deliciosa indica el con ac o a ec i o, la ase uni i a, el delei e di ino con que se co ona el mis icismo . En cambio San a Te esa ( ig. 36), la San a mís ica po excelencia , es á menos sabiamen e in e p e ada, lo mismo que San a Ca alina Vi gen y Má i ( ig. 37). Aún hay o as San as, has a doce, en e las que igu an San é l' Bá ba a y San a Cecilia. De muy mediana calidad son cua o bus os de San os gue e os que se encuen an sob e la eja que cie a la capilla, elica io. Los da os documen ales ecien emen e publicados po el Pad e jesui a Ped o Pi i (1) pe mi en conoce los a is as que in e inie on en la ealización de la Capilla del Relica. io. En 1632 la Casa ob u o po donación el si io necesa io pa a edi ica la Capilla . La a qui ec u a de és a co ió a ca go del He mano jesui a Ped o Amado (o Ma o). T abaja on en la (1) O igen .y desa ollo a · qui ec ónico de la Iglesia g Colegio de Villaga cla de Campos, po el P . Ped o Pl l , S. J. A ículo apa e c ido en un olumen ex ao dina io publicado con mo i o de la colocación de la p ime a pied a del nue o Colegio y No iciado de VIiia . ga cía. Bilbao 1952. Es e a ículo es á edac ado a la is a de lns documen os encon ados po su au o en Roma. 10¡ 11 ) 12) LAMINA VI. Relic a io de Vlll aga ci a. 10) San F an cisco de Asís . 11) San A n olin 12) Sa n Vice n e. ...: o -o "' .... ..o "' -l o .... :S1 ., e "' .... z e ... > "' e ... :l '° e "' C/l - > < z i: -< -l 16) ..,,. ~~~ - ~-- _, .. , 17) ;/ 18) LAMINA VIII. Relica io de Villaga cia . 1 6) Sa n o To más 1 7) ~an Ma celo 18) Sa n Felipe. ... E Vl e u e ., "' ü ., "O o - ... "' ~ ., a: LAMINA X. Relica io de Vlllaga cla. 22) San Beni o . 23) 24) 25) LÁMINA XI. Reli c a io de Vll lega c!e . 23) San An on io Abad . 24) San An onio de Padua . 25) San A mb osi o. 26) 27) 28) LÁM I NA X II . Relica io de Villaga cía . 26) San iago Al eo. 27 ) San Judas Tadeo . 28) San Lo enzo. :> ., "O .8 ... "' u LÁMINA XI V. Relica io de Villaga cla. 32) Ma i io de San Ba olom é. 33) Ma i io de San Es eban. 32) 33) 3 4. ) 36) LÁMINA X V . Relica io de V ll aga cía. 34 ) San a C a alina de S e na . 35) San a Ma ga i a . 36) San a Te e sa . 37) San a Ca a lina Vi gen y Má i 35) 37)