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Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla (España)

Mendes, Luciane,De Manuel Jerez, Esteban,Donadei, Marta

Abstract

La ciudad informal surge como respuesta a la falta de acceso a la vivienda ante la inaccesibilidad del mercado y la insuficiencia de la oferta de vivienda asequible por parte del Estado. Es un fenómeno de producción de ciudad al margen de la ciudad planificada sobre el que ha prevalecido históricamente una mirada negativa. Sin embargo, puede ser reconocido como un modo de acceso al derecho a la ciudad. Se propone una metodología de análisis para comprender la evolución de los barrios de autoconstrucción surgidos en Sevilla a lo largo del siglo XX, y verificar en qué medida han demostrado capacidad de adaptación y arraigo comunitario convirtiéndose en dinámicos y complejos.

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CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla (España) Characterization and evolution of self-construction neighborhoods in Seville (Spain) LUCIANE MENDES Doctora Arquitecta Grupo ADICI HUM-810 Universidad de Sevilla (Sevilla, España) [email protected] ORCID: 0009-0004-8864-2645 ESTEBAN DE MANUEL JEREZ Doctor Arquitecto Profesor Titular, Dpto. de Expresión Gráfica Arquitectónica Universidad de Sevilla (Sevilla, España) [email protected] ORCID: 0000-0002-6548-1699 MARTA DONADEI Doctora Arquitecta Profesora Sustituta Interina, Dpto. de Expresión Gráfica Arquitectónica Universidad de Sevilla (Sevilla, España) [email protected] ORCID: 0000-0003-1620-1459 Recibido/Received: 30-09-2023; Aceptado/Accepted: 08-03-2024 Cómo citar/How to cite: Mendes, Luciane; De Manuel Jerez, Esteban & Donadei, Marta (2024): “Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla (España)”, Ciudades, 27, pp. 177-205. DOI: https://doi.org/10.24197/ciudades.27.2024.177-205 Artículo de acceso abierto distribuido bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access article under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CCBY 4.0). Resumen: La ciudad informal surge como respuesta a la falta de acceso a la vivienda ante la inaccesibilidad del mercado y la insuficiencia de la oferta de vivienda asequible por parte del Estado. Es un fenómeno de producción de ciudad al margen de la ciudad planificada sobre el que ha prevalecido históricamente una mirada negativa. Sin embargo, puede ser reconocido como un modo de acceso al derecho a la ciudad. Se propone una metodología de análisis para comprender la evolución de los barrios de autoconstrucción surgidos en Sevilla a lo largo del siglo XX, y verificar en qué medida han demostrado capacidad de adaptación y arraigo comunitario convirtiéndose en dinámicos y complejos. Palabras clave: ciudad informal, barrios de autoconstrucción, derecho a la ciudad, Producción Social del Hábitat, Sevilla 178 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Abstract: The informal city emerges as a response to the inaccessibility of the market and the insufficient supply of affordable housing by the state. It’s an overflow phenomenon of the planned city about which a negative view has historically prevailed. However, it can be recognized as a way of accessing the right to the city. A methodology of analysis is proposed to understand the evolution of self-built neighborhoods that emerged in Seville throughout the 20th century, and to verify the extent to which they have demonstrated capacity for adaptation and community rootedness, becoming dynamic and complex. Keywords: informal city, self-construction neighborhoods, right to the city, Social Production of Habitat, Seville. 1. INTRODUCCIÓN Y ESTADO DE LA CUESTIÓN La ciudad informal surge como respuesta auto-organizada para acceder a la vivienda ante la inaccesibilidad del mercado y los déficits de la oferta del Estado de vivienda y ciudad asequibles (Pelli, 2006). En los países del sur global, cuyos Estados han tenido menor capacidad de respuesta, ha sido el modo mayoritario de acceso a la vivienda, pero también en países periféricos de Europa como es el caso de España entre los años cuarenta y setenta del siglo XX. Solá-Morales (1997) aporta claves para la interpretación formal de este fenómeno. Se proyecta la parcelación de un terreno sobre el que se insertarán las viviendas, normalmente de forma progresiva y por autoconstrucción. Se produce al margen del planeamiento, bien por parcelación privada o bien por ocupación irregular de suelos. Solo después, normalmente a través de la reivindicación vecinal organizada, la administración asume la urbanización con sus infraestructuras y las dotaciones. El espacio público nace limitado a la calle para obtener el máximo beneficio privado a la parcelación. El orden del proceso suele ser, por tanto, primero la parcelación, segundo la construcción y tercero la urbanización; pero hay casos, como veremos en Sevilla, en que la construcción se produce antes que la parcelación. La vivienda suburbana así producida, en contextos de migración interior, es una adaptación de la vivienda rural a la ciudad. El crecimiento urbano aprovecha las infraestructuras viarias existentes para reducir al mínimo el costo. Según Pelli (2010), la insuficiencia de la vivienda popular autoproducida en cuanto a condiciones de habitabilidad y a los servicios y equipamientos urbanos en origen suponen un problema que precisa un abordaje complejo y participativo, que requiere de equipos interdisciplinares con una formación apropiada. Son fenómenos que podemos describir como desbordes urbanos, término en construcción que parte de reconocer una mayor complejidad a este fenómeno y propone criterios para su valoración. “La lectura de la ciudad periférica en claves de desborde invita a preguntarse no sólo qué se desborda y cómo, sino para qué y para quién. En este sentido introduce una visión política que permite interpretar los fenómenos urbanos en términos de articulación de actores y equilibrios de poder, subyacentes a los mecanismos de control y Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 179 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 planificación. Y esto nos permitirá interpretar al fenómeno como deseable o no deseable en términos de igualdad social y viabilidad ecológica” (López Medina, 2015: 15). Abrams (1946) y Turner (1968) son pioneros en el cambio de mirada hacia la ciudad informal y la autoconstrucción, partiendo de su consideración como problema hasta su consideración como parte de la solución. Sus trabajos inspiraron a generaciones de equipos interdisciplinares latinoamericanos que desde los años 60 del siglo pasado han ido construyendo un corpus teórico, metodológico y de diseño de programas públicos para la asistencia técnica a estas comunidades. La evolución de los barrios informales depende en gran medida de la respuesta de la administración: puede congelarlos, negando todo tipo de mejora; puede remodelarlos, bien mediante operaciones de tabla rasa o bien mediante ordenanzas reguladoras que estimulen su remodelación; o pueden tener un desarrollo evolutivo hasta su consolidación (Solá-Morales, 1997; Busquet, 1999). La formulación del Derecho a la Ciudad (Lefebvre, 1967) fue tomada como bandera por el movimiento de los habitantes, especialmente en América Latina, liderados por HIC (Habitat Intenational Coalition), con participación de técnicos comprometidos en la mejora del hábitat popular informal. Ésta ha sido la reivindicación principal de este movimiento en las tres cumbres de ONU HABITAT (1976, 1996, 2016). Se ha formulado en forma de Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad (2004) y se ha introducido en constituciones como la de Ecuador o en el Estatuto de la Ciudad de México D.F., además de inspirar políticas de mejoramiento de barrios en toda América Latina (Salas, 2016). Para dar soporte teórico y metodológico al desarrollo de este derecho se ha formulado la teoría de la Producción y Gestión Social del Hábitat (en adelante PGSH) (Romero & Mesías, 2004), que se alimenta también de la teoría y la práctica de la educación social de adultos (Freire, 1970) y del desarrollo a escala humana de Max Neef (1994). Pelli (2006) aporta una visión sistémica y participativa del hábitat social que entiende como interacción de situaciones físicas, sociales, simbólicas, jurídicas, políticas, económicas, que interactúa con el ecosistema. Ortiz (2012) elabora una definición precisa tanto del derecho a la ciudad como de la producción social del hábitat. “Por producción social del hábitat entendemos todos aquellos procesos generadores de espacios habitables, componentes urbanos y viviendas, que se realizan bajo el control de autoproductores y otros agentes sociales que operan sin fines lucrativos. Parte de la conceptualización de la vivienda y el hábitat como proceso y no como producto terminado; como producto social y cultural y no como mercancía; como acto de habitar y no como mero objeto de intercambio. Se da tanto en el ámbito rural como en el urbano e implica diferentes niveles de participación social en las diversas fases del proceso habitacional: planeación, construcción, distribución, uso” (Ortiz, 2012: 73). 180 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Aplicando la teoría de la complejidad de Morin (1994) al hábitat social proponemos la construcción de triángulos de relaciones entre las dimensiones física (urbs), socioeconómica y cultural (civitas) y jurídico-política (polis) y de los actores que operan en la ciudad (el mercado, las administraciones públicas, la ciudadanía y los técnicos), para aplicarlos al estudio de casos de estos fenómenos (de Manuel Jerez, 2010). Esta mirada compleja sobre el hábitat urbano nos sirve de marco conceptual para el análisis de la evolución histórica de los barrios de autoconstrucción de Sevilla. Este tema ha sido abordado de forma pionera en Sevilla por Lucas Ruiz y Ríos González (1978), en su libro Arquitectura y urbanismo marginal en Sevilla, y por el geógrafo Martín García, dentro de su estudio más amplio sobre planeamiento y crecimiento urbano en la Sevilla del siglo XX. Ambos estudios son aproximaciones históricas que precisan complementarse con estudios de la evolución de la forma urbana y de cómo la acción de los habitantes, de operadores de mercado y de las administraciones públicas han inducido cambios en estos barrios. El estudio de casos nos permite encontrar características que nos permiten clasificar los barrios en función de su capacidad de integración en la ciudad. 2. OBJETO DE LA INVESTIGACIÓN, METODOLOGÍA Y FUENTES Esta investigación parte de la hipótesis de que la práctica de la autoconstrucción y la “arquitectura progresiva” (Lorenzo, 2005) pueden ser una solución adecuada y apropiada que facilite el acceso a la vivienda de una parte de la población sin suficientes medios económicos; esta alternativa permite unas ventajas vitales para el desarrollo progresivo, empleando otros recursos no económicos, como el tiempo, la creatividad y la habilidad para mejorar su vivienda y construir su barrio (Turner, 1968). Reconocer los barrios de autoconstrucción como modelo de PGSH significa introducir un cambio de paradigma sobre la forma de mirar y hacer ciudad, desde una perspectiva más social, en donde los técnicos y las administraciones públicas cuenten con el co-protagonismo de los agentes implicados (los usuarios, la comunidad), que son los que habitan las ciudades dando así respuestas eficaces a sus reales necesidades. La implicación y la participación activa de la comunidad en los procesos de decisión sobre su barrio es fundamental para crear o reactivar barrios, y hacerlos vivos y dinámicos, generando o fomentando el sentimiento de identidad, arraigo y pertenencia que tienen con su barrio. La percepción de las carencias en su pleno acceso al derecho a la ciudad hace que en estos barrios se produzcan luchas por las mejoras del hábitat. Estas luchas y las mejoras que producen a su vez generan sentimiento de arraigo e identidad. En el caso específico de Sevilla, la investigación permite constatar que muchos de sus barrios de autoconstrucción a menudo han demostrado una sorprendente capacidad de evolución desde una situación inicial de fuerte Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 181 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 vulnerabilidad hasta una situación de plena integración en determinadas circunstancias; todo lo anterior pese a haber surgido al margen del planeamiento y, en la mayoría de los casos, sin apoyo ninguno por parte de la administración local. En muchos de ellos la capacidad de su vecindario de autoorganizarse para conseguir el derecho a la ciudad ha sido clave para hacer ciudad “ahí donde dominaban las carencias típicas de un NO-barrio” (Donadei, 2021: 74). Así, el objetivo general de esta investigación es verificar la capacidad de la ciudad autoproducida de generar barrios, transformándolos en ciudad viva, compleja y dinámica, socialmente integrada y gestionada: se pretende extraer claves para interpretar qué circunstancias han favorecido la mejora de estos barrios hasta su plena integración en la ciudad, y qué otras han hecho que algunos de ellos permanezcan en situación de vulnerabilidad. Para ello se han definido los siguientes tres objetivos específicos: - Comprender la ciudad de Sevilla y sus desbordes a través del recorrido histórico de los procesos de crecimiento y ordenación urbanística, llevados a cabo hasta hoy, para así poder llegar a identificar el fenómeno de la autoconstrucción como respuesta a las desigualdades socioespaciales del territorio. - Dar a conocer la “Otra Sevilla desconocida” mapeando y analizando los barrios de autoconstrucción existentes, para entender su surgimiento y su alcance en el territorio sevillano. - Profundizar en los diferentes factores de vulnerabilidad y de fortalezas que han permitido a estos barrios integrarse en la ciudad formal o, al contrario, permanecer como barrios vulnerables que se sienten olvidados. El desarrollo de estos objetivos ha implicado plantearse una metodología de carácter prevalentemente cualitativo, estructurada alrededor del profundo estudio de numerosas fuentes documentales de diferente procedencia y naturaleza y el trabajo de campo, a través de varias visitas a los 22 barrios identificados. El primer acercamiento a los barrios se llevó a cabo a través del «Workshop SE-30 ǀ Otros Paisajes. Reinterpretación itinerante de una infraestructura periurbana» (2010). Con las siguientes visitas fue posible recopilar un importante material gráfico a través del levantamiento fotográfico, además de acceder al archivo personal de los vecinos (recortes de prensa, videos, fotografías antiguas, etc.). 182 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Figura 1: Estructura del Catálogo de Fichas. Fuente: Elaboración propia. Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 183 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 De forma complementaria, en algunos casos se ha considerado oportuno realizar entrevistas a vecinos (tipo no-estructurado) y redes asociativas (tipo semi-estructurado). Toda la información recogida ha permitido elaborar un Catálogo de fichas (Figura 1) que facilitase el análisis comparativo de cada uno de los barrios de autoconstrucción. A través de ellas ha sido posible verificar si cada uno de ellos sigue constituyendo una zona de desborde de la ciudad formal, o en qué medida se ha integrado. 3. RESULTADOS En Sevilla, más allá de la antigua ciudad intramuros y sus arrabales, existe una realidad mucho más compleja debido a procesos de ocupación y urbanización que han ido generando un variado mosaico residencial. En este contexto, los barrios de autoconstrucción son responsables de gran parte de la conformación urbanística, social y política del territorio durante el siglo XX y una de las principales formas de habitar popular hasta la década de los 60, cuando empieza el crecimiento de las barriadas y polígonos de viviendas sociales hacia áreas periféricas (Lucas Ruiz & Ríos González, 1978; Marín de Terán, 1980; Martín García, 1996). En la Figura 2 se puede observar cómo se distribuyen los 22 barrios de autoconstrucción (granate), así como el trazado de las importantes infraestructuras hidráulicas y urbanas de comunicaciones de la ciudad y el área metropolitana, y las grandes zonas de ocio y parques (verde). La mayoría de los barrios están ubicados en los bordes de la ciudad y en algunos de los más periféricos se puede identificar, por un lado, una trama urbana difusa en su entorno y, por otro lado, la existencia de grandes superficies destinadas a diversos usos dotacionales (morado), zonas productivas y polígonos industriales (beige). En el caso de Sevilla, las autoridades han actuado de modo diferente en los barrios de autoconstrucción que en los asentamientos chabolistas. Los asentamientos chabolistas de Torre Perdigones, Bermejales y San Diego fueron erradicados y El Vacíe está en proceso inconcluso de erradicación (TorresGutiérrez, 2011). En cambio, los barrios de autoconstrucción, surgidos al margen del planeamiento, han sido progresivamente urbanizados y dotados por la administración pública. Sin embargo, no es hasta el plan de 1987 cuando son incluidos en el planeamiento. Solo uno de ellos, La Bachillera, situado frente a la Expo 92, quedó congelado y se propuso sobre el mismo una reforma interior que hacía tabla rasa con su estructura urbana y edificatoria. No llegó a ejecutarse y, en 2006, el nuevo Plan, tras un proceso participativo (Autores, 2007), lo reconoce como Área de Reforma Interior consolidando la estructura morfo-tipológica. El resto fueron ordenados con la categoría “suburbana”, que favorecía la agrupación parcelaria y el incremento de alturas de edificación para favorecer su progresiva transformación morfo-tipológica. 184 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Figura 2: Ubicación de los barrios de autoconstrucción. Fuente: Elaboración propia. Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 185 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 El estudio ha permitido verificar en qué medida los barrios autoconstruidos han demostrado su capacidad de convertirse en dinámicos y complejos, además de socialmente integrados, demostrando capacidad de adaptación y sentimiento de arraigo de los vecinos, con una dinámica más fluida que la que han tenido las barriadas viviendas sociales construidas en la periferia. Como expresa Park (1968), lo que en un principio es solo una expresión geográfica se convierte en un barrio, es decir, un lugar con sentimientos, tradiciones e historias. 3.1. Origen Entre 1911 y 1920 se producen las primeras inmigraciones masivas campociudad y, ante la escasez de cualquier tipo de alojamiento, aparecen los primeros núcleos urbanos en la periferia, conformando el primer cinturón residencial popular, como “formación espontánea de la ciudad, sin previsión ordenadora integrada y fuera del espacio formalmente acotado como urbano” (Martín García, 1996: 75). En la década de 1920, Sevilla puso en marcha un proyecto de ensanche donde se llevan a cabo importantes actuaciones urbanísticas. Sin embargo, este proyecto de urbanización se realiza sobre todo direccionado a las obras de la Expo Iberoamericana de 1929 (Marín de Terán, 1980; Pérez Escolano, 2004). La ausencia de una oferta accesible de viviendas para los sectores populares por parte del mercado, y la insuficiencia de viviendas sociales demuestran la incapacidad de la ciudad de atender el aumento demográfico en la década de los 30. La población en la periferia crece más que la población de la ciudad antigua —arrabales y ciudad intramuros— (Martín García, 1996). La ciudad autoproducida pasa a asumir un papel fundamental, acompañando los procesos de crecimiento y consolidación de los ensanches e instalándose como una forma habitual de vivir. El primer tercio del siglo XX está marcado por una doble tendencia que conforma “dos caras de una ciudad contradictoria y creadora de tensiones territoriales y sociales” (Martín García, 1996: 89): mientras aparecen, como herencia de la Expo del 29, los barrios burgueses en los nuevos pequeños ensanches, la periferia se va configurando a través de la aparición de nuevos asentamientos que crecen cada vez más alejados del centro (Figura 3). Esta doble tendencia se ve reflejada en la misma morfología de la trama urbana: los ensanches se distinguen del casco antiguo por su trazado geométrico y a menudo ortogonal, mientras que, en los asentamientos marginales y obreros, al igual que los arrabales, los caminos y las estructuras rurales preexistentes se convierten a menudo en los principales elementos organizadores (Capel, 1977; Martín García, 1996). Normalmente, estos asentamientos marginales se afincaban en zonas estratégicas, próximas a las zonas agrarias o industriales, y aprovechaban las propias actuaciones urbanísticas de la época para instalarse en los principales ejes viales de la ciudad, en los bordes del trazado del ferrocarril o próximos a otros 192 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Figura 5: Barrios de autoconstrucción y vulnerabilidad urbana. Fuente: Elaboración propia a partir de Hernández Aja et al. (2018). Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 193 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Se puede observar lo siguiente: - La Bachillera, los Carteros y el Polo han desaparecido de las actualizaciones del Catálogo entre 2001 y 2011. Esto es debido esencialmente a un cambio de la metodología en la definición de las delimitaciones, habiéndose introducido en 2001 las “Áreas Estadísticas Vulnerables”, que han permitido identificar a una escala más pequeña agrupaciones de áreas más homogéneas desde el punto de vista estadístico. - La Vereda de San Cayetano, Valdezorras y Aeropuerto Viejo responden a formas de crecimiento disperso, ubicados en una zona considerada como extremadamente periférica de la ciudad y dedicada a actividades agrícolas: este tipo de crecimiento, en un principio incluido en el Catálogo del 1991, fue luego descartado para las posteriores actualizaciones. No obstante, a pesar de su ausencia en el Catálogo, es fácilmente reconocible la vulnerabilidad de estos barrios, ligada sobre todo a una falta de integración con la trama urbana de la ciudad, junto a la clara insuficiencia de equipamientos y usos dotacionales. Además, se está detectando una pérdida de las actividades rurales a causa de la sustitución de las huertas productivas por nuevas edificaciones - La Voluntad, el Turruñuelo, el Fontanal y Árbol Gordo no son catalogados como vulnerables, hecho que puede ser explicado por su posición de centralidad, facilitando su integración en la ciudad formal. De hecho, según Díaz-Parra (2015), estas zonas están sufriendo fenómenos de acoso inmobiliario con consecuente riesgo de gentrificación. - San Ginés y San Fernando, pertenecientes al distrito Cerro-Amate, aparecen en el Catálogo a partir de 2001 y 2011 respectivamente, presentando una vulnerabilidad ligada prevalentemente al paro —se trata de todos modos de datos ligados a un área estadística más amplia—. No obstante, si bien existe cierta vulnerabilidad desde el punto de vista sociodemográfico, se trata de dos barrios bien consolidados y totalmente absorbidos por la actual trama urbanística de la ciudad. Algo similar se observa en Bellavista, cuyo distrito además sigue actualmente en fuerte expansión con varias promociones de obra nueva. - Los otros barrios que presentan una vulnerabilidad sociodemográfica son la barriada El Palmete, caracterizada por un aislamiento físico y una configuración disgregada; y el Cerro del Águila y San Jerónimo, cuya extensión es bastante superior al área ocupada por sus dos barrios autoconstruidos, de modo que es más difícil poder extraer datos más significativos. 194 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 - La Plata y Torreblanca son los que manifiestan una mayor vulnerabilidad, presentando una relevante degradación física y una marginación social de la población residente, si bien esto ocurre en las sucesivas promociones de vivienda social del “Real Patronato de Casas Baratas”. En Torreblanca se puede apreciar que la zona de autoconstrucción ejerce como conjunto histórico del resto del barrio y está más cohesionado e integrado que las promociones de vivienda social sucesivas, especialmente la del Platanero, una de las zonas más degradadas de la ciudad 3.3. Propuesta de categorización Pasado más de un siglo desde la aparición de los primeros barrios de autoconstrucción, todos ellos cuentan actualmente con una reordenación urbanística, con renovación de las infraestructuras básicas, dotación de servicios urbanos y equipamientos —en el propio barrio o cercano a él— y con actuaciones de mejora del espacio público; por otro lado, también han sufrido procesos de agrupación de antiguas parcelas y reparcelaciones para la construcción de nuevas edificaciones, e incluso experimentan los procesos de revalorización del suelo, encarecimiento de las viviendas y gentrificación común a la ciudad formal. Para entender “La Otra Sevilla Desconocida”, se han clasificado los barrios de autoconstrucción en tres categorías que expresan su actual realidad física y social, su contexto y su relación con la ciudad: “barrio de Sevilla”, “barriopueblo” y “Sevilla olvidada” (Figura 6). Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 195 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Figura 6: Ubicación y categorización de los barrios de autoconstrucción. Fuente: Elaboración propia. Los barrios incluidos en la categoría “barrio de Sevilla” (Figura 7) son aquellos ya totalmente integrados en el tejido urbano y social de la ciudad. Es posible apreciar calles peatonales en algunos de ellos, grandes parques y zonas verdes en sus entornos. Justamente por su ubicación geográfica en áreas relativamente céntricas —excepto San Ginés y San Fernando, ubicados en zona periférica aunque totalmente integrados en el Distrito Cerro-Amate— pasan a ser objeto de actuaciones urbanísticas y edificatorias, hecho que, en medidas equilibradas, resulta positivo para la regeneración del barrio, propiciando cambios generacionales y culturales; pero, en mayores proporciones, al transformar el tejido urbano original, incitan la especulación inmobiliaria y la gentrificación, provocando una posible pérdida de su identidad física y social. 196 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Este fenómeno se nota en mayor medida en los barrios del Distro de Triana y del Distrito San Pablo-Santa Justa. En el resto, el proceso especulativo no es tan agresivo como los anteriores, lo que puede darse por la influencia de su propio entorno, como la cercanía al asentamiento El Vacíe y algunas zonas con signos de vulnerabilidad social. Figura 7: “Los barrios de Sevilla”. Fuente: Elaboración propia. En este modelo destaca una URBS perfectamente consolidada, emparentada formalmente con la ciudad histórica, y una POLIS con mayor implicación de las instituciones administrativas del distrito, mientras que de la CIVITAS se puede decir que tiene una identidad y una cohesión social debilitadas. Aunque las relaciones sociales y vecinales ya son parecidas a las de cualquier barrio de Sevilla —con consecuente riesgo de debilitar su memoria de barrio autoconstruido—, también es cierto que, en general, los Distritos cuentan con grupos activos que siguen una labor reivindicativa e intentan preservar su historia, y la vida comunitaria cotidiana. La categoría “barrio-pueblo” (Figura 8) se refiere a aquellos que son ubicados en áreas periféricas y que, motivados por la lejanía con el centro de la Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 197 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 ciudad, fueron capaces de alcanzar cierta autonomía dentro de la ciudad y han forjado una identidad más propia de un pueblo cercano a la capital que a un barrio de esta. Es frecuente que hablen de ir a Sevilla como si no fueran parte de Sevilla; hoy están dotados de equipamientos de diversos usos, centros administrativos, servicios urbanos, transporte público, y comercios. Actúan como polo comercial, cultural y de actividades, incluso para los barrios cercanos, llegando a consolidarse como “centro histórico” de su periferia Siguen manteniendo significativas barreras físicas y de infraestructuras urbanas que los aíslan dificultando la accesibilidad, como superficies destinadas a zonas productivas, el propio sistema viario de comunicaciones de la ciudad — la SE-30 o el ferrocarril—, la presencia del Cementerio o las ubicaciones de la Planta de tratamiento de aguas y la Subestación Eléctrica. Valdezorras es el más aislado por estar ubicado en una zona rural-urbana, entre los trazados del Canal de los Presos y el arroyo Miraflores. Figura 8: Los “barrios-pueblo”. Fuente: Elaboración propia; la foto de abajo a la derecha procede de ABC Sevilla (https://www.abc.es/sevilla/pasionensevilla/noticias-semana-santa-sevilla/sevi-semanasanta-2014-el-dulce-nombre-de-un-barrio-llamado-bellavista-201404090049_noticia.html). 198 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 En este modelo, se nota un cierto equilibrio entre la URBS, CIVITAS Y POLIS, aunque se detecta cierta debilidad en la URBS. La CIVITAS es reforzada por la dinámica interna social, que a través de los grupos activos y la organización vecinal demandan las mejoras del barrio ante la administración pública, que gradualmente está dando respuestas. En estos barrios la dinámica interna social es fácilmente reconocible por la vida cotidiana de los vecinos en las calles del barrio, por las fiestas y las costumbres locales. Los barrios de autoconstrucción de la “Sevilla olvidada” (Figura 9), son barrios que, independientemente de su ubicación geográfica relativamente céntrica o en áreas periféricas o extremamente periféricas, destacan por su dinámica interna social. En esta categoría destaca la CIVITAS activa y participativa convirtiendo los barrios en espacios de organización vecinal: los grupos activos siguen las incesantes luchas para conseguir la integración de los colectivos más vulnerables, y renovar y dotar el barrio de acuerdo con las necesidades de los vecinos. Si bien el vehículo de comunicación entre la CIVITAS y la POLIS existe, los acuerdos pactados entre los dos actores — ciudadanos y políticos— tardan en cumplirse; incluso algunos barrios barajan otras alternativas como el caso del Palmete, que en 2013 solicita asesoramiento para informarse sobre la posibilidad de convertirse en Entidad Local Autónoma 1 ; o La Bachillera, en donde los vecinos buscan el apoyo de técnicos e instituciones para encontrar una alternativa viable y real a los problemas del barrio 2 . Comparten con los “barrios-pueblo” la dinámica social y la intención de mantener la historia y memoria colectiva de sus orígenes. La URBS es sin duda la mayor debilidad de estos barrios, causada por su ubicación periférica, combinada con importantes barreras estructurales, comunicaciones insuficientes con otros sectores de la ciudad y con la insuficiencia de comercios, equipamientos y servicios urbanos que obligan a desplazamientos a otras zonas del distrito para el desarrollo de las actividades cotidianas. Hay que mencionar el caso de Torreblanca como singular en cuanto hay que diferenciar entre las dinámicas de la zona de autoconstrucción y la de las promociones asistencialistas del Real Patronato de Casas Baratas. Los datos de vulnerabilidad no permiten afinar a nivel de sección censal, pero el trabajo de campo ha puesto de relieve una diferenciación clara entre el barrio autoconstruido 3 , que comparte sus características con los “barrios-pueblo”, y las 1 https://www.diariodesevilla.es/sevilla/Vecinos-Palmete-Entidad-Local-Autonoma_0_686631724.html (fecha de referencia: 04-06-2023). 2 Como la regularización de la propiedad del suelo —doble tenencia de algunas parcelas a nombre de la Asociación Sevillana de la Caridad—, rehabilitación de infraviviendas, y realojo de las familias que perderían sus casas debido a las actuaciones planteadas en el Plan Especial de Reforma Interior AGI-02 La Bachillera (2018). 3 La división que realiza el Catálogo de Barrios Vulnerables de este barrio en dos áreas con diferente nivel de vulnerabilidad —este y oeste— parece confirmar esta cuestión. Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 199 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 intervenciones posteriores, que funcionan de borde vulnerable que va tensionando el espacio y contribuyendo a la generación de estigmas. Figura 9: “La Sevilla olvidada”. Fuente: Elaboración propia. En las Tablas 2 y 3 se destacan las características de cada una de las tres categorizaciones y sus similitudes: 200 Luciane Mendes, Esteban de Manuel Jerez & Marta Donadei CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Tabla 2: Comparativa entre las tres categorías. Fuente: Elaboración propia. Caracterización y evolución de los barrios de autoconstrucción de Sevilla… 201 CIUDADES, 27 (2024): pp. 177-205 ISSN-E: 2445-3943 Tabla 3: Similitudes en las tres categorías de los barrios de autoconstrucción. Fuente: Elaboración propia. 4. CONCLUSIONES El fenómeno de la ciudad autoproducida ha desempeñado un papel fundamental en la conformación territorial, urbana y social y en la producción residencial en Sevilla hasta mediados del siglo XX, siendo una de las principales formas de habitar popular hasta la década de los 60, cuando la ciudad sufrió potentes incrementos demográficos motivados por los movimientos migratorios campo-ciudad a principios y mediados del siglo pasado. Los contrastes entre la ciudad formal e informal están justo en los procesos de PGSH: en el primer modelo los barrios son planeados, urbanizados y construidos con la correlación de dos de los tres grupos de actores que deberían construir el hábitat e intervenir en la ciudad para hacerla más viva y habitable, es decir, los Políticos (Gobierno) y los Técnicos asumen el protagonismo con la concentración de poderes en las tomas de decisiones sobre la ciudad y las formas de habitar, dejando a los ciudadanos (Pueblo) un papel secundario de usuariocliente, consumidores de este modelo de construcción en cadena y dinamizada por los mercados. En el segundo modelo se reconoce el protagonismo casi exclusivo de los ciudadanos, sin el apoyo técnico, y en muchos casos obviando la institución administrativa. Los vecinos mientras viven autoconstruyen sus viviendas, antes de cualquier forma de urbanización y cualificación del espacio para ser habitado: esta ruptura en el mapa de actores ha generado las deficiencias y complejidades del hábitat social en sus tres dimensiones, URBS, CIVITAS y POLIS.