Reseña: La cultura arquitectónica en los años de la Transición
Abstract
Carlos Sambricio (ed.), La cultura arquitectónica en los años de la Transición, Sevilla, Editorial Universidad de Sevilla (Colección Arquitectura, nº 46), 2022, 389 páginas, ISBN: 978-84-472-2418-0.
Full text
CIUDADES, 27 (2024): pp. 269-272 ISSN-E: 2445-3943 Carlos Sambricio (ed.), La cultura arquitectónica en los años de la Transición, Sevilla, Editorial Universidad de Sevilla (Colección Arquitectura, nº 46), 2022, 389 páginas, ISBN: 978-84-472-2418-0. RODRIGO ALMONACID CANSECO Doctor en Arquitectura Profesor Contratado Doctor Universidad de Valladolid (Valladolid, España) [email protected] ORCID: 0000-0001-5353-7790 Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/ciudades.27.2024.269-272 Resulta inusual que, inmersos como estamos en un paradigma de rarefacción y escepticismo teóricos, aún persistan intentos tan denodados por construir un relato histórico como el que nos presenta La cultura arquitectónica en los años de la Transición. La incuestionable capacidad de liderazgo del historiador Carlos Sambricio ha permitido coordinar acertadamente los esfuerzos e intereses de veinticuatro autores —incluido él mismo como autor, además de editor— en torno a un tema central, alrededor del cual orbitan cada uno de los veintidós capítulos del libro. Se intuye una intención personal de Sambricio por completar su intensa y pertinaz trayectoria investigadora sobre la “historización” de la arquitectura española del siglo XX, proponiendo aquí una inédita revisión crítica del tránsito del Tardofranquismo hacia la actual Democracia Parlamentaria. Pero hay, por encima de esa cuestión personal, un proyecto editorial colectivo distinguido por indagar en la raíz del fenómeno arquitectónico contrastando realidades dialécticamente, todo ello resuelto con sumo rigor. La calidad y variedad de fuentes consultadas, a menudo compartidas por autores diferentes en sus diversas investigaciones, contribuye a confirmar no solo la objetividad científica del trabajo sino esa idea de “cultura arquitectónica” que orienta el enfoque temático del libro, al establecer una suerte de conversaciones cruzadas entre muchos de los textos, lo que ayuda a superar el formato coral con que ha sido planteado. De hecho, esa intrínseca “condición postmoderna” —parafraseando a Jean-François Lyotard— del objeto de estudio, en la que se enmarcan cronológicamente todas las aproximaciones parciales de los autores, encuentra en esta fragmentaria fórmula narrativa su condición de ser más natural y, acaso, también la más coherente y efectiva para su propósito editorial. Son, pues, los procesos de transformación, las continuidades y rupturas en los discursos, lo que ocupa el desarrollo de los capítulos publicados. Cada uno de
270 Reseña: La cultura arquitectónica en los años de la Transición CIUDADES, 27 (2024): pp. 269-272 ISSN-E: 2445-3943 ellos retrata diversas metamorfosis —necesariamente incompletas dentro del marco temporal del estudio— que caracterizan a una crisálida que arrastra aún su larvario pasado franquista sin llegar a vislumbrar la madurez que sí alcanzaría la arquitectura española en los tres últimos lustros del pasado siglo. Finas estilográficas trazan un retrato que se acaba desdibujando al depositar su tinta sobre el papel húmedo de la Transición española y del after-modern internacional. Las tensiones y contradicciones del panorama profesional del momento histórico afrontado van dejando su impronta en cada texto aproximativo, reflejo de un debate teórico que en aquellos años tuvo gran calado en múltiples congresos nacionales e internacionales, en la enseñanza e investigación en las escuelas de arquitectura, en la actividad cultural de los renovados colegios de arquitectos, en el efervescente universo editorial y, sobre todo, en la propia praxis de la arquitectura y el urbanismo. Resultaría poco útil resumir cada uno de los veintidós capítulos que constituyen las casi cuatrocientas páginas del volumen publicado, pues daría una imagen caleidoscópica y heterogénea que su lectura no desprende en absoluto. Más bien, al contrario, hay una idea central soportada por varias líneas de investigación que van apareciendo a lo largo de los textos cual fina urdimbre y cuyo análisis puede explicar de forma más cabal el planteamiento del libro. Referiré a continuación las tres más relevantes, a mi juicio. La primera línea es la propiamente historiográfica, base común de la mayoría de las aproximaciones, que acuden a la sucesión temporal de determinados hechos clave para la argumentación de ciertas causalidades. Esa dimensión histórica viene ya encauzada desde el texto inicial, redactado por Carlos Sambricio casi como prólogo, en el que se conecta la inmediata posguerra con el Tardofranquismo y su evolución en los primeros años de la Democracia Parlamentaria, tanto en el nivel arquitectónico como urbanístico. Reforzando una cierta búsqueda genealógica de los temas que presidirán la arquitectura de la Transición, Raúl Martínez y Tiago Lopes despliegan la desconocida secuencia de debates de los Pequeños Congresos, que reunieron a las élites madrileñas y catalanas entre 1959 y 1968, y Alejandro Valdivieso hace lo propio con el Symposium de Castelldefels, el primer SIAC de Santiago de Compostela y las Semanas de Arquitectura de San Sebastián, abriendo así el zoom a realidades ajenas a la bipolaridad Madrid-Barcelona. Se complementan estas revisiones históricas con otras más específicas, como la más puramente historiográfica que recoge Salvador Guerrero o como la de la cultura urbanística de Antonio Font Arellano. Incluyo aquí también el prolijo repaso a las revistas de arquitectura españolas de la época, valioso relato minuciosamente resumido por Ricardo Sánchez Lampreave, y el interesante estudio comparativo de las revistas catalanas 2C y Carrer de la ciutat realizado por Carolina B. García-Estévez, ejemplo de disputa por la reescritura de la historia.
Reseña: La cultura arquitectónica en los años de la Transición 271 CIUDADES, 27 (2024): pp. 269-272 ISSN-E: 2445-3943 En segundo lugar, quiero destacar el interés dado al papel de la teoría y crítica arquitectónica, asunto transversal de todos los estudios presentados. En este sentido, el pensamiento de figuras internacionales como los italianos Manfredo Tafuri, Aldo Rossi, Vittorio Gregotti, Umberto Eco o Ludovico Quaroni, y los estadounidenses Peter Eisenman o Robert Venturi, entre otros, queda ampliamente recogido: en unos casos, como hace Alejandro Valdivieso, para justificar su influencia en la joven generación de historiadores —Ignasi de Solà-Morales, Carlos Sambricio, Víctor Pérez Escolano y Josep Quetglas— que protagoniza el debate teórico del momento; Silvia Colmenares al tratar de los Five; Eduardo Prieto desde la semiótica arquitectónica; y Josep M. Rovira en relación al magisterio de Tafuri; o como decisivo legado intelectual de la Tendenza italiana en determinados focos nacionales como Barcelona y Sevilla, según detallan Julio Garnica o Victoriano Sainz Gutiérrez respectivamente. Desde claves más nacionales, Luis Rojo reflexiona acerca de esas contradicciones internas en el tardío “organicismo” madrileño de Fernández Alba o Fullaondo, con Bruno Zevi como referencia, y a su interferencia con las propuestas norteamericanas provenientes de la Cooper Union o del IAUS, y que fueron atendidas y reformuladas sincréticamente por Rafael Moneo primero y por Antón Capitel después; precisamente, Carmen Díez sitúa con suma precisión y perspicacia la evolución del pensamiento de Moneo en búsqueda de una sólida alternativa post-moderna a través de sus proyectos, textos y conferencias, perfilando al arquitecto navarro como figura de interlocución fundamental tanto en el contexto internacional como en el exitoso devenir de la arquitectura española de la etapa democrática. Con Oriol Bohigas hace lo propio Jorge Torres, casi en sentido contrario, mostrando la involución del arquitecto catalán desde sus inicios como historiador de una posible Escuela de Barcelona y su defensa del neorrealismo, hasta derivar en un papel más secundario orientado a la crítica y a sus designios políticos locales. La confrontación entre sendas escuelas, la de Madrid y la de Barcelona, subyace igualmente en muchos textos y se ofrece como reflexión postrera del libro por parte de Raúl Castellanos. En tercer lugar, con un peso no menor que los dos anteriores, está la preocupación por indagar en la entonces candente relación arquitectura-ciudad, analizada como resultado de la superposición de estratos solapados. Ángel Martínez García-Posada la aborda tomando la obra teórica de Ignasi de SolàMorales como testimonio de la construcción de la ciudad ante los auspicios de esa nueva realidad democrática, en tanto que opción de proyecto colectivo que asume la intervención en el patrimonio y en la ciudad histórica como un problema de interpretación que ha de mantener la coherencia con lo construido sin perder creatividad. María Rubert de Ventós y Eulàlia Gómez-Escoda se aproximan a la transformación de la ciudad a través de las experiencias urbanísticas del decisivo Laboratorio Urbano de Barcelona dirigido por Manuel de Solà-Morales, al incidir en sus metodologías y en un enfoque más arquitectónico del urbanismo; asunto
272 Reseña: La cultura arquitectónica en los años de la Transición CIUDADES, 27 (2024): pp. 269-272 ISSN-E: 2445-3943 también tratado por Javier Monclús para los casos del “urbanismo morfológico” de los años 80. Quizá hubiera sido deseable que, para completar esa dicotomía arquitectura-ciudad, el relato urbanístico hubiera tenido su reverso en un capítulo dedicado específicamente a lo arquitectónico, señalando la relevancia de ciertos hitos construidos o de algunos concursos de ideas en los que también se pudieron advertir in nuce los síntomas y anhelos de la nueva arquitectura española, pues tan solo aparecen muy esporádicamente y de forma casi testimonial. En definitiva, la principal contribución del libro es su valiosa labor de desbroce de un terreno aún por cultivar —el de la teoría, historia y crítica de la arquitectura española en los últimos cincuenta años—, para el que la cantidad de información recopilada y las reflexiones críticas aquí publicadas resultarán de consulta obligada a cuantos investigadores pretendan transitar por esta época. Pese a la muy mejorable confección editorial del libro, su sobresaliente calidad científica ha sido refrendada en 2023 con el Premio Nacional de Edición Universitaria en la modalidad de mejor monografía de Ciencias, Ingeniería y Arquitectura, a cuyo justo reconocimiento quiero sumarme personalmente con estas líneas.