«Leche condensada», de Aida González Rossi
Abstract
Reseña del libro Leche condensada (Barcelona: Caballo de Troya, 2023), de Aida González Rossi.
Full text
CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 852-853 ISSN 1989-7383 Aida González Rossi (2023). Leche condensada. Barcelona: Caballo de Troya, 155 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/cel.15.2024.852-853. Leche condensada (2023) es una novela que, en lo que respecta a su forma de ser narrada, es decididamente distinta. Al introducirse en la historia de González Rossi, el lector podrá ver cómo la tecnología, el diálogo en estilo indirecto libre y el dialecto canario se entremezclan entre sí para, al mismo tiempo, narrar la vida de una adolescente que no solo se ha visto obligada a abandonar su hogar tras los problemas familiares que se desvelan en el propio libro sino que, además, es incapaz de hablar en voz alta ––hasta el final–– para contar todo lo que le está sucediendo. El silencio, por tanto, es uno de los temas claves que se hallan en esta historia, junto con otros como la familia, las apariencias, la salud mental ––vista desde la perspectiva de la ansiedad––, los cánones de belleza e incluso, la violación. Y este es, precisamente, el tópico que atraviesa a toda la historia de Aída, el personaje protagonista cuyo pensamiento aparece en lo que hace las veces de un devenir de la consciencia escrita a través de 13 capítulos titulados a razón del anime japonés. En el primero, titulado «1. Cargatóxica» (págs. 1124) encontraremos el inicio de la historia, donde se nos presentará a la protagonista, sus circustancias vitales y, por supuesto, muchos de sus complejos y pensamientos en torno a sí misma y a sus amigos y familia. Tras ello, nos encontraremos con el segundo y el tercer capítulo, es decir, «2. Doble equipo» (pág. 25-34) y «3. Desenrollar» (págs. 35-45), partes estas en las que podremos asistir, entre otros asuntos, a la descripción de la vida de Aída y Moco, su primo, en casa de la abuela a la que tanto adoran. En el arco de páginas que va desde la 46 a la 56 hallaremos el capítulo titulado «4. Nueva partida», una parte muy interesante de la novela en la que podremos ver cómo la autora hace uso del lenguaje típico del mundo de las videconsolas para crear una narrativa del videojuego, generando de esta manera una forma de narrar muy interesante en la que su protagonista parece estar dirigiendo su vida como si la estuviese dirigiendo a la sazón que se pulsan las teclas de un mando de la PlayStation. Los capítulos «5. Estruendo» (págs. 57-68), «6. Presente» (págs. 69-80), «7. Impostor» (págs. 81-93), «8. Poder Oculto» (págs. 94-106) y
Reseña 853 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 852-853 ISSN 1989-7383 «9.Velocidad Extrema» (págs. 107-121) permiten seguir desentrañando la adolescencia de Aída, período este taimado por el dolor, las amigas, su primo, los viajes en guagua a Santa Cruz de Tenerife, el ánime y su ansiedad. Tras ello, aparece el capítulo «10. Canto Mortal» (págs. 122-135), visagra de la historia narrativa, pues en él se produce uno de los momentos más dolorosos de toda la historia entre Aida y Moco, circustancia que hace que esta se revele y huya a casa de su padre en El Médano. Aparecerán ahora los capítulos «11. Mimético» (págs. 136-145) y «12. Sorpresa» (págs. 146-154), momentos en lo que, de nuevo, el dolor, la ansiedad, las tecnologías y las amigas serán fundamentales. Llegaremos al cierre del libro en el capítulo «13. Saber, coraje, táctica, fortuna, valentía, destreza, ánimo» (pág. 155), momento narrativo este en el que la protagonista hablará por primera vez y le pedirá a su madre que la escuche en lo que parece que va a ser el final (de toda una vida en silencio): «––Escúchame, mami» (González Rossi, 2023, pág. 155). Así, cada capítulo tiene un sentido que se relaciona de forma directa con lo que se cuenta en cada una de las páginas que lo componen, si bien todos ellos nos desvela una etapa de la adolescencia que atraviesa Aída desde los 12 a los 13 años y todo lo que vive y sufre junto a su madre, su padre, sus amigas y, por supuesto, junto a su primo Moco. Y todo ello se desvela en una suerte de hibridación creativa en la que la autora no solo cuenta, sino que lo hace mezclando distintos tipos de procedimientos lingüísticos: González Rossi rompe las estructuras literarias normativas-académicas para dar paso a una novela llena de recursos más propios de las redes sociales y del mundo de la tecnología, ofreciéndonos una nueva forma de contar y de narrar. Y eso es, en efecto, lo que se podrá encontar el lector de esta historia: un libro que entremezcla el habla típica de Canarias con el uso de recursos lingüísticos disortográficos más propios, a priori, de las redes sociales que de una novela; una historia tan llena de infancia y familia como de dolor y complejos; una novela, en fin, que logra definir a la perfección lo que es gritar en silencio y que, sin duda, ofrece al lector ––como a su protagonista–– la capacidad de creer en la esperanza de que un futuro mejor es posible gracias a saber escuchar y, por tanto, a la palabra. ALEJANDRO HERNÁNDEZ PÉREZ https://orcid.org/0009-0007-8084-7568 Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes de Canarias / Universidad de La Laguna (España) [email protected]