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La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista

Peraza Castaneda, Elías Humberto

Abstract

Departamento de Economía Aplicada

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PROGRAMA DE DOCTORADO EN ECONOMÍA TESIS DOCTORAL: La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista Presentada por Elías Humberto Peraza Castaneda para optar al grado de Doctor/a por la Universidad de Valladolid Dirigida por: Guillermo Aleixandre Mendizábal Olga Ogando Canabal Valladolid, 28 de febrero de 2019 1 Agradecimientos Deseo hacer constar mi agradecimiento primeramente a Dios por brindarme la sabiduría y tenacidad para llevar a cabo esta investigación. De igual manera reconocer el apoyo del Consorcio Erasmus EURICA que financió mis primeros 3 años de estudio del Doctorado en Economía, a la Universidad de Valladolid por facilitar los medios académicos para realizar la tesis y al Viceministerio de Ciencia y Tecnología de El Salvador dirigido por la Dra. Erlinda Hándal Vega por concederme permisos cortos para realizar estancias presenciales en Valladolid en el marco del desarrollo de la tesis. Quiero expresar asimismo mi gratitud a la Profesora Dra. Dña. Olga Ogando Canabal y al Profesor Dr. D. Guillermo Aleixandre Mendizábal por el interés y el tiempo que me han dedicado, ya que sin su apoyo no hubiera podido llevar a cabo esta tesis, así como las publicaciones en revistas conexas a ésta. También le agradezco su apoyo a través de acertadas observaciones, así como trabajos conjuntos al Profesor Titular de la Universidad de Valladolid, Dr. D. Jesús María Gómez García. No puedo olvidarme del resto de compañeros doctorandos del Departamento de Economía Aplicada durante mis estancias, en especial de Martina Him Camaño, Yira Cerdeño, Sara Pinillos y Siro Bayón Calvo. En el plano familiar agradezco a mi madre Norma Haydeé Castaneda Chávez que me ha acompañado de forma incondicional en todos mis emprendimientos académicos. De igual manera deseo agradecer a mis amigos en la Universidad del País Vasco; Estibaliz Rodríguez, Rocío Gandía, Mikel Alayo y Unai Arzubiaga, que siempre me han animado en este proyecto y apoyado cuando he realizado mis estancias presenciales en España. Finalmente doy gracias a aquellas personas que desde distintas organizaciones del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador me brindaron información cuantitativa y cualitativa que han hecho posible la realización de esta investigación. 3 ÍNDICE GENERAL 1. Introducción, objetivos y metodología .............................................................................. 13 2. Los sistemas de innovación ............................................................................................. 23 2.1. Origen y caracterización del concepto de sistema de innovación ........................... 24 2.1.1. Génesis del concepto sistema de innovación .............................................. 24 2.1.2. El concepto de sistema de innovación ......................................................... 27 2.1.3. Las características comunes de los enfoques de sistemas de innovación ... 29 2.2. Los elementos clave en los sistemas de innovación ............................................... 35 2.2.1. Las instituciones en los sistemas de innovación .......................................... 36 2.2.2. Las organizaciones en los sistemas de innovación ..................................... 42 2.2.3. Las relaciones en los sistemas de innovación ............................................. 48 2.2.4. Otros elementos para considerar en el sistema de innovación .................... 51 2.3. Los sistemas sectoriales de innovación como una variante a la noción nacional de sistemas de innovación .......................................................................................... 52 2.3.1. Las instituciones .......................................................................................... 54 2.3.2. Los actores y las redes................................................................................ 56 2.3.3. Las bases de conocimientos ....................................................................... 57 2.4. Consideraciones al utilizar el enfoque de sistemas de innovación en los países en vías de desarrollo ................................................................................................... 62 2.4.1. Características específicas en políticas de innovación para los países en vías de desarrollo ........................................................................................ 62 2.4.2. Particularidades de los sistemas de innovación desde el sur ...................... 66 3. La innovación en la industria agroalimentaria .................................................................. 69 3.1. Especificidades de la innovación para el sector de la industria agroalimentaria ...... 70 3.1.1. Un sector de bajo contenido tecnológico propio .......................................... 71 3.1.2. Relevancia de la innovación incremental y acumulativa en la industria agroalimentaria ........................................................................................... 72 3.2. Tendencias condicionantes a la innovación en la industria agroalimentaria ............ 73 3.2.1. La seguridad alimentaria y la inocuidad como fuerzas dinamizadoras de la innovación agroalimentaria .......................................................................... 74 3.2.2. La sostenibilidad como fuerza promotora de la innovación agroalimentaria 76 3.2.3. La aparición de cadenas de valor globales en la industria agroalimentaria.. 77 3.2.4. Tecnologías emergentes como fuentes de innovación en la industria agroalimentaria: la biotecnología y las nanotecnologías .............................. 80 3.3. Ámbitos de innovación en la industria agroalimentaria ........................................... 82 3.3.1. Innovación de producto ............................................................................... 83 3.3.2. Innovación de proceso ................................................................................ 85 3.3.3. Innovaciones organizativas ......................................................................... 87 3.3.4. Innovaciones de marketing .......................................................................... 92 4 4. La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador .......................................................................................................................... 97 4.1. El estado liberal oligárquico: 1871-1931 ................................................................. 98 4.1.1. Los orígenes de la república cafetalera de El Salvador y las reformas liberales ....................................................................................................... 98 4.1.2. Los distritos artesanales como bases de la industria agroalimentaria en el siglo XX ..................................................................................................... 100 4.2. El inicio del autoritarismo militar y la modernización de la economía salvadoreña: 1931-1969 ............................................................................................................ 104 4.2.1. Los inicios del régimen militar: 1931-1948 ................................................. 104 4.2.2. Los inicios de la modernización de la economía salvadoreña: 1948-1960 . 107 4.2.3. El impulso a la industria del mercado común centroamericano: 19601969 .......................................................................................................... 112 4.3. La crisis histórica y el conflicto civil salvadoreño: 1969-1992 ................................ 116 4.3.1. Los inicios de la crisis histórica en El Salvador: 1969-1979 ....................... 117 4.3.2. La guerra civil salvadoreña y el comienzo de las reformas de ajuste estructural: 1980-1992............................................................................... 120 4.4. La industria agroalimentaria salvadoreña en la consolidación democrática y su ecosistema en el nuevo siglo: 1992-2018 ............................................................. 127 4.4.1. La consolidación de la agenda neoliberal en El Salvador: 1992-2009 ....... 128 4.4.2. Gobiernos progresistas en El Salvador: 2009-2018 ................................... 135 5. Análisis sectorial de la industria agroalimentaria de El Salvador .................................... 141 5.1. Principales magnitudes de la industria agroalimentaria de El Salvador ................. 143 5.2. La concentración geográfica ................................................................................. 145 5.3. La especialización económica .............................................................................. 151 5.4. Las interrelaciones comerciales y tecnológicas .................................................... 159 5.4.1. Las relaciones comerciales ....................................................................... 159 5.4.2. Las relaciones tecnológicas ...................................................................... 166 5.5. El impacto económico ........................................................................................... 170 5.6. Los niveles de competitividad ............................................................................... 173 5.7. El comportamiento de las exportaciones de la industria agroalimentaria .............. 177 Anexo 5.1. Datos estadísticos de la industria agroalimentaria de El Salvador ................ 183 6. El sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador ......... 193 6.1. Las instituciones en la industria agroalimentaria salvadoreña ............................... 194 6.1.1. Las instituciones de carácter económico en la industria agroalimentaria salvadoreña ............................................................................................... 194 6.1.2. Las instituciones de carácter social en la industria agroalimentaria salvadoreña ............................................................................................... 197 6.1.3. Las instituciones de carácter administrativo en la industria agroalimentaria salvadoreña ............................................................................................... 203 5 6.2. Los actores del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador ............................................................................................................... 205 6.2.1. Las empresas de la industria agroalimentaria salvadoreña y sus gremiales................................................................................................... 206 6.2.2. La administración pública en el sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador ................................................... 209 6.2.3. El sistema de I+D no empresarial en el sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador ................................................... 215 6.2.4. Las infraestructuras de apoyo a la innovación en el sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador ......................... 218 6.2.5. El entorno del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador ........................................................................................... 221 6.3. Bases de conocimiento y procesos de aprendizaje en la industria agroalimentaria salvadoreña .......................................................................................................... 228 Anexo 6.1. Instrumento cualitativo aplicada a actores relevantes del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria ................................................... 235 7. El comportamiento innovador de las empresas de la industria agroalimentaria según la primera encuesta de innovación de El Salvador ............................................................ 241 7.1. Los factores condicionantes de la actividad innovadora........................................ 241 7.1.1. Condicionantes de la innovación empresarial internos a la empresa ......... 242 7.1.2. Condicionantes de la innovación empresarial externos a la empresa ........ 247 7.2. La actividad innovadora en la industria agroalimentaria de El Salvador ................ 248 7.3. Análisis de los factores condicionantes de la innovación en las empresas industriales agroalimentarias salvadoreñas .......................................................... 254 7.3.1. Datos y metodología ................................................................................. 255 7.3.2. Análisis econométrico ............................................................................... 262 7.3.3. Discusión de los resultados del análisis empírico ...................................... 270 Anexo 7.1. Análisis con modelos probit individuales ...................................................... 276 Anexo 7.2. Análisis con modelo multinomial para innovación de producto y proceso (análisis biprobit) ......................................................................................... 277 Anexo 7.3. Publicación: Peraza castaneda, et al. (2016) ............................................... 279 8. Conclusiones ................................................................................................................. 313 Bibliografía ......................................................................................................................... 329 6 ÍNDICE DE TABLAS Tabla 2.1. Características del conocimiento sintético, analítico y simbólico ..................... 57 Tabla 3.1. Intensidad en I+D de la industria de Alimentos, bebidas y tabaco respecto al valor añadido y la producción sectorial. 2010 ....................................................... 72 Tabla 4.1. Bancos nacionales vendidos al capital internacional ..................................... 133 Tabla 5.1. Producción (en dólares) y porcentaje del PIB de la industria agroalimentaria 143 Tabla 5.2 Empresas y personal ocupado por la industria agroalimentaria ..................... 144 Tabla 5.3 Empresas con inversión extranjera directa de la industria de alimentos y bebidas en El Salvador 2016 ............................................................................. 145 Tabla 5.4 Número de empresas por departamento (ordenados por densidad empresarial) y acumulación territorial en términos de empresas y superficie ..... 148 Tabla 5.5. Número de empresas del sector Alimentos, bebidas y tabaco por departamentos (ordenados por densidad empresarial) y acumulación territorial en términos de empresas y superficie ................................................................ 149 Tabla 5.6. Número de ocupados por departamento (ordenados por densidad de ocupados) y acumulación territorial en términos de ocupación y superficie ........ 149 Tabla 5.7. Número de ocupados del sector de Alimentos, bebidas y tabaco por departamento (ordenados por densidad de ocupados) y acumulación territorial en términos de ocupación y superficie ............................................................... 150 Tabla 5.8. Clasificación de subsectores del sector manufacturero ................................ 153 Tabla 5.9. Coeficientes de especialización de la economía salvadoreña por número de empresas por departamento y subsector manufacturero ................................... 155 Tabla 5.10. Coeficientes de especialización de la economía salvadoreña por ocupados por departamento y subsector manufacturero .................................................... 157 Tabla 5.11. Especialización de la economía salvadoreña en función de los coeficientes de especialización por número de empresas y ocupados por departamento y subsector manufacturero ................................................................................... 158 Tabla 5.12. Identificación de sectores (columnas) encadenados hacia atrás jerarquizados para la economía salvadoreña 2006 ............................................ 162 Tabla 5.13. Identificación de sectores (filas) encadenados hacia adelante jerarquizados para la economía salvadoreña 2006 .................................................................. 165 Tabla 5.14. Matriz de distancias cosénicas Wi,j para la economía salvadoreña 2006 .... 169 Tabla 5.15. Matriz de coeficientes de Rasmussen para la economía salvadoreña 2006 173 Tabla 5.16. Productividad sectorial de la economía salvadoreña 2012 .......................... 176 Tabla 5.17. Importe exportaciones de la industria agroalimentaria de El Salvador 20122014 (valor FOB en millones de dólares) ........................................................... 178 Tabla 5.18. Importe exportaciones de la industria agroalimentaria de El Salvador por zonas geográficas. 2012-2014 ........................................................................... 178 Tabla 5.19. Importe exportaciones de la industria agroalimentaria de El Salvador hacia Centroamérica 2012-2014 ................................................................................. 179 Tabla 5.20. Importe exportaciones de la industria agroalimentaria de El Salvador hacia países europeos entre 2012 y 2014 ................................................................... 179 Tabla 5.21. Importe exportaciones de la industria agroalimentaria de El Salvador por productos 2012-2014 ......................................................................................... 180 Tabla 5.22. Distribución porcentual de exportaciones de la industria agroalimentaria de El Salvador por categorías y destinos 2014 ....................................................... 181 7 Tabla 6.1 Salarios mínimos en El Salvador 2016 (dólares) ........................................... 202 Tabla 6.2. Principales actividades de I+D desarrolladas por universidades privadas de El Salvador ........................................................................................................ 217 Tabla 6.3 Bancos privados en El Salvador. 2017 .......................................................... 224 Tabla 6.4. Principales agencias de cooperación internacional al desarrollo en El Salvador............................................................................................................. 225 Tabla 6.5. Nivel de renta per cápita, índice Gini y distribución de la renta en El Salvador. 2010-2014 .......................................................................................... 227 Tabla 6.6. Producto interior bruto y sus principales componentes para El Salvador en millones de dólares a precios actuales. 2010-2014 ............................................ 227 Tabla 6.7 Gastos en I+D internos y externos en la industria agroalimentaria y la industria en general de El Salvador. 2010 y 2012 .............................................. 231 Tabla 6.8. Número de títulos universitarios relacionados con industria agroalimentarios en El Salvador. 2014 .......................................................................................... 232 Tabla 6.9. Alumnos matriculados en estudios universitarios relacionados con industria agroalimentaria en El Salvador. 2010-2014 ....................................................... 233 Tabla 6.10 Alumnos universitarios graduados en relacionados con industria agroalimentaria en El Salvador. 2010-2014 ....................................................... 233 Tabla 6.11 Número de revistas científicas de las universidades y del gobierno en El Salvador por áreas de conocimiento. 2014 ........................................................ 234 Tabla 7.1. Empresas de la industria agroalimentaria encuestadas y representadas en la primera Encuesta Nacional de Innovación de El Salvador.............................. 255 Tabla 7.2. Factores internos que condicionan la innovación en la industria agroalimentaria salvadoreña .............................................................................. 258 Tabla 7.3. Factores externos que condicionan la innovación en la industria agroalimentaria salvadoreña .............................................................................. 261 Tabla 7.4. Matriz tetracórica de variables dependientes ................................................ 262 Tabla 7.5. Variables utilizadas en el modelo multivariate probit sobre innovación en las empresas de la industria agroalimentaria de El Salvador ................................... 264 Tabla 7.6. Matriz tetracórica de variables explicativas ................................................... 265 Tabla 7.7. Multicolinealidad de variables explicativas a través de VIF ........................... 266 Tabla 7.8. Propuesta inicial de modelo multivariate probit sobre innovación en las empresas de la industria agroalimentaria en El Salvador ................................... 267 Tabla 7.9. Modelo multivariate probit sobre innovación en las empresas de la industria agroalimentaria en El Salvador .......................................................................... 268 La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 14 Además, la idea de sistema nacional de innovación se utiliza desde dos perspectivas complementarias (Jiménez et al., 2011). Por un lado, se emplea como planteamiento teórico alternativo a la forma tradicional de concebir las relaciones entre los agentes a través del mercado y los acuerdos que estos establecen entre sí, así como su expresión macroeconómica en la estructura institucional que sustenta esas relaciones. Por otro lado, se utiliza como un planteamiento marcadamente aplicado dentro de un marco teórico alternativo, que recoge un aparato instrumental coherente que permite implementar políticas públicas concretas en el ámbito de las actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). A partir de esos principios teóricos generales, los estudios posteriores han puesto de manifiesto la elevada heterogeneidad de situaciones existentes en la realidad, que mantienen algunos aspectos comunes, pero plantean especificidades de interés. Esta heterogeneidad ha permitido la puesta en marcha de análisis comparado y dinámicas de aprendizaje dentro del tema. Parte de esas comparaciones se han fundamentado en clasificar los sistemas de innovación en función de distintos criterios, por ejemplo, el tamaño del sistema, el grado de desarrollo económico o la zona geopolítica del mundo a la que se aplica. Simultáneamente a esta aproximación global, también se han desarrollado alternativas complementarias al planteamiento inicial de sistema nacional de innovación, lo que ha provocado una evolución del concepto hacia otras definiciones más específicas, capaces de proporcionar un marco apto para abordar situaciones concretas en las cuales la noción de nacional no ofrece respuesta clara a los procesos de desarrollo económico experimentados en los diferentes territorios o sectores económicos que por su nivel de especialización requerían una aproximación más concreta. Dentro de esas evoluciones o adaptaciones nacen los conceptos de sistema regional de innovación y sistema sectorial de innovación. En el primero de ellos, se mantiene la noción original de los sistemas nacionales pero, “por motivos conceptuales y metodológicos referidos a problemas de escala y complejidad, es conveniente complementar este enfoque con otro de carácter subnacional” (Cooke et al., 1997, p. 475). Mientras en lo que se refiere a los sistemas sectoriales de innovación, que constituye el marco de referencia de esta tesis doctoral, han existido dos corrientes interesadas en los enfoques sectoriales. La primera está relacionada con la literatura de la economía industrial, que tradicionalmente ha estudiado tres ámbitos: el primero, la estructura de los sectores en términos de su concentración, integración vertical, diversificación; el segundo, la dinámica de los sectores en términos de técnica, su progreso, la entrada al mercado y el crecimiento de las empresas; y, el tercero, la interacción entre las empresas en términos de comportamiento estratégico. La segunda corriente se orienta fundamentalmente a la realización de estudios de casos. 15 La confluencia de estas dos corrientes plantea la necesidad de integrar esas aproximaciones sectoriales y permite proponer el término de sistema sectorial de innovación y producción, como una visión multidimensional, integrada y dinámica. Para los fines de esta tesis doctoral se utiliza su definición según Malerba (2002, p. 247) como: “Conjunto de productos nuevos y establecidos para usos específicos y el conjunto de agentes llevando a cabo interacciones de mercado y de no mercado para la creación, producción y venta de estos productos”. Así, este enfoque tiene como principal ventaja el permitir una mejor comprensión de los distintos elementos que integran un sector: instituciones, sus agentes e interrelaciones y la base de conocimiento predominante. Consecuencia de lo anterior, en un número creciente de países surge el interés de profundizar en el conocimiento de sus sistemas sectoriales de innovación, especialmente en países desarrollados, aunque en los últimos años se ha despertado un interés creciente en aplicarlos a países en vías de desarrollo. En la actualidad, por ejemplo, se aprecia una evolución del discurso de los policy makers latinoamericanos hacia las concepciones interactivas propias de los sistemas de innovación. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha trabajado con particular énfasis en cuestiones relacionadas con la innovación y la estructura productiva desde el año 2000; esto incluye estudios que, sobre la base de una perspectiva centrada en el ámbito nacional, focalizan en el análisis de la evolución institucional y las estructuras productivas como elementos que se realimentan mutuamente. De igual manera, la CEPAL ha trabajado sobre la perspectiva sectorial siguiendo el esquema conceptual de Malerba y Mani (2009). En este sentido, destaca el trabajo de Padilla Pérez (2013) sobre Centroamérica; dicho trabajo se centra en el estudio el sector agro productivo, tomando en consideración la importancia económica común que tiene en los países de Centroamérica, así como las capacidades que ya han sido creadas. De lo anterior se deduce que el enfoque de sistemas sectoriales de innovación es un tema de reciente auge y en franco proceso de adaptación para su aplicación en países en vías de desarrollo, donde El Salvador no es una excepción a la tendencia. Así, la aspiración a una creciente relevancia de las actividades de I+D+i como pilares del desarrollo económico de esta nación queda reflejada en la visión de su Política Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología que establece el deseo de “ser una nación cuyo desarrollo económico y social esté basado en el conocimiento científico y tecnológico y en la innovación.” (p. 25); asimismo, se manifiesta en dicha política que para “generar bienes públicos y fortalecer el entorno habilitante para la I+D+i”, la estrategia 1 será la “creación y fortalecimiento de la institucionalidad del Sistema Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología” (p. 31). Este interés se reafirma en el Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019 “El Salvador Productivo, La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 16 Educado y Seguro” que para dinamizar la economía establece la necesidad de buscar la “diversificación de la matriz productiva con énfasis en la producción de bienes y servicios transables y la seguridad alimentaria” (p. 105), siendo primordial para ello la estrategia de “fortalecer los procesos de calidad, innovación, ciencia y tecnología” (p. 105). Por tanto, se aprecia la apuesta sostenida a dichas áreas, pasando de ser una política de gobierno a consolidarse como política de Estado. Y en lo que respecta a la industria agroalimentaria, para la economía de El Salvador se trata de un sector estratégico, tanto por su relevancia como por su dinamismo, representa el 8,8% del PIB en 2012 y genera el 16,2% de las exportaciones totales para 2014; además, esta industria tiene relaciones comerciales hacia detrás y hacia adelante con otros sectores, lo que implica que tiene un importante efecto multiplicador. De lo expuesto anteriormente surge el interés que conduce a la realización de la presente investigación sobre la dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una Perspectiva Evolucionista. La contribución de esta tesis se encuadrará en el campo de los estudios en economía de la innovación, verificando la viabilidad de aplicar esquemas teóricos diseñados para estudiar el proceso innovador de países desarrollados para el caso de un país centroamericano, dando robustez a esta línea de trabajo e intentando incorporar al análisis, especificidades del contexto latinoamericano y del sector de la industria agroalimentaria. Así, esta investigación se propone como objetivo general, analizar los elementos que explican el comportamiento innovador de las empresas del sector de la industria agroalimentaria de El Salvador, desde la perspectiva de la dinámica de aprendizaje asociada a sistemas sectoriales de innovación donde interaccionan actores de diversa naturaleza. Para su consecución, con las limitaciones que en ciertos aspectos surgen, se definen los siguientes objetivos específicos: 1. Describir el origen y los elementos clave del contexto teórico del enfoque de sistemas de innovación con énfasis en su noción sectorial y con las consideraciones pertinentes a su aplicación a un país en vías de desarrollo. 2. Caracterizar las especificidades de la innovación en la industria agroalimentaria, las principales tendencias globales que le condicionan, así como sus ámbitos primordiales de aplicación según la tipología propuesta por la OCDE. 3. Describir la evolución histórica de la industria agroalimentaria de El Salvador para la comprensión del desarrollo de su trayectoria tecnológica y su situación actual en virtud del apoyo político-institucional recibido. 4. Analizar las características económicas actuales de la industria agroalimentaria de El Salvador que puedan afectar a su comportamiento innovador. Entre estas pueden destacarse: los niveles de especialización, concentración geográfica, interrelaciones con 17 otros sectores económicos, niveles de competitividad, impacto económico y orientación exportadora. 5. Describir las instituciones, los actores y la base de conocimiento que componen el sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador. 6. Analizar los factores condicionantes internos y externos de los resultados de la actividad innovadora de las empresas del sector de la industria agroalimentaria salvadoreña, en particular, contrastar la relevancia de: tamaño, edad, localización o capital humano de la empresa; realización de actividades de I+D y utilización de propiedad industrial; o la cooperación para innovar tanto con agentes de la cadena de valor como con otros actores del sistema sectorial de innovación. Los resultados de la actividad innovadora se miden por la puesta en marcha de innovaciones de producto, proceso, organizativas y de marketing. Para alcanzar el conjunto de objetivos propuestos, la investigación se ha estructurado en seis capítulos, vinculados a los objetivos específicos, a los que hay que sumar la introducción y otro capítulo final de conclusiones. Los dos primeros tienen un carácter teórico y se dedican al estudio del enfoque de los sistemas sectoriales de innovación por la ciencia económica junto a un análisis de las especificidades del fenómeno innovador para el caso de la industria agroalimentaria. En los dos segundos se llevan a cabo dos análisis complementarios para contextualizar de forma adecuada el sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria salvadoreña en la actualidad: por un lado, se revisan sucintamente los elementos políticos, económicos y sociales que condicionan la aparición y evolución de la industria agroalimentaria en El Salvador; y, por otro lado, se describe el estado actual del sector mediante el examen de las principales variables socioeconómicas que lo caracterizan dentro del contexto económico general del país. Los dos últimos capítulos, con un enfoque más aplicado, comprenden la descripción detallada de los diversos componentes de la industria agroalimentaria salvadoreña bajo el enfoque de sistemas sectoriales de innovación y un análisis econométrico del comportamiento innovador de sus empresas a partir de los datos de la primera Encuesta Nacional de Innovación de 2013. Después de la introducción, el segundo capítulo, “los sistemas de innovación”, presenta el origen y la conceptualización de los sistemas de innovación dentro la economía y, posteriormente, se exponen sus elementos clave, las instituciones y las organizaciones, las cuales interactúan entre ellas. El interés creciente por abordar el fenómeno innovador de las empresas desde una perspectiva interactiva bajo la dinámica de generadores y usuarios de conocimiento ocasionó que el uso del enfoque nacional se quedará corto para abordar ciertas dinámicas económicas sectoriales. A partir de ese interés por introducir las especificidades La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 18 sectoriales se desarrolla el concepto de sistema sectorial de innovación, el cual se analiza en este capítulo de manera pormenorizada considerando sus diferentes componentes: instituciones, actores y redes, y bases de conocimiento; así como las similitudes y diferencias con la noción de clúster. Para cerrar el capítulo, se recogen consideraciones pertinentes de tomar en cuenta a la hora de utilizar el enfoque de sistemas de innovación en sus diferentes nociones a los países en vías de desarrollo. El tercer capítulo, “la innovación en la industria agroalimentaria”, centra su atención en mostrar las especificidades de la innovación en el sector de la industria agroalimentaria, tales como su relativamente bajo contenido tecnológico propio y la relevancia del carácter incremental de su innovación. Posteriormente se presentan cuatro grandes tendencias condicionantes a la innovación en la industria: de carácter social, la seguridad alimentaria y la inocuidad; de carácter medioambiental, la creciente preocupación por la sostenibilidad de las actividades de la industria; de carácter económico, la aparición de cadenas de valor globales; y de carácter tecnológico, la biotecnología y las nanotecnologías como fuentes de innovación. Además, en este capítulo se hace referencia a los ámbitos de innovación relevantes en la industria agroalimentaria según los cuatro tipos de innovación que plantea la OCDE: los alimentos funcionales en el ámbito de la innovación de producto; la trazabilidad en el ámbito de la innovación de proceso; la gestión de la calidad, la gestión del conocimiento y la implementación de indicaciones geográficas y denominaciones de origen en el terreno de la innovación organizativa; y, por último, el envase y el uso de las indicaciones geográficas y denominaciones de origen como instrumentos que generan innovaciones en el ámbito de marketing. El cuarto capítulo, “la evolución de la industria agroalimentaria en El Salvador”, se dedica a estudiar la trayectoria histórica reciente del sector agroalimentario salvadoreño, como elemento necesario para comprender la dinámica de un sistema sectorial de innovación desde la perspectiva evolucionista. El estado actual y la evolución futura de un sistema sectorial de innovación son el resultado de la coevolución de los diversos agentes de mercado y no mercado que participan en dicho sistema. Para el caso de la industria agroalimentaria salvadoreña se toma como el período de análisis desde 1871 hasta la actualidad, pudiendo distinguirse cuatro grandes etapas históricas: el Estado liberal oligárquico; el proceso modernizador del país, que alcanza su fase plena con la integración centroamericana; la crisis histórica, que tiene su punto álgido en el conflicto civil de la década de 1980; y el período de convivencia democrática que tiene lugar a partir de los Acuerdos de Paz de 1992 y que llega hasta nuestros días. 19 El quinto capítulo, “análisis sectorial de la industria agroalimentaria de El Salvador”, estudia el contexto socioeconómico que caracteriza a la industria agroalimentaria salvadoreña y que va a condicionar el comportamiento innovador de sus empresas. Para el caso de la presente investigación se revisan seis ámbitos que encuadran la industria agroalimentaria salvadoreña en el conjunto de la actividad económica nacional: la concentración geográfica de la actividades del sector, la especialización productiva de los diferentes departamentos, las interrelaciones comerciales y tecnológicas del sector con el resto de sectores de la economía salvadoreña, el impacto económico de la actividad tanto de manera directa como a través de efectos inducidos sobre el resto de la economía (efecto multiplicador), el nivel de competitividad sectorial y, por último, la orientación exportadora del sector. Este capítulo, además de exponer el análisis aislado de cada uno los aspectos considerados, muestra su análisis combinado de la información de algunos de ellos, lo que permite poner de manifiesto las dinámicas económicas y territoriales existentes en la industria agroalimentaria salvadoreña. En este capítulo se incorporan un anexo con información utilizada en la descripción y el análisis del sector. El sexto capítulo, “el sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador”, describe de manera detallada las tres componentes básicas de este tipo de sistemas en el contexto salvadoreño: instituciones, actores y bases de conocimiento, con un apartado por cada uno de ellos. Así, en el primero, sobre las instituciones, se abordan las regulaciones de naturaleza económica, social y administrativa que afectan al sector. En el segundo apartado se analizan los actores de este sistema sectorial de innovación, mediante una adaptación del esquema propuesto por la Fundación COTEC, que distingue entre: empresas, administración pública, sistema de I+D, infraestructuras de apoyo y el entorno que alberga a estas organizaciones. En el tercer y último apartado de este capítulo se realiza una aproximación al estudio de las bases de conocimiento de la industria agroalimentaria de El Salvador, así como los procesos de aprendizaje que caracterizan a esta industria. En este capítulo se incorpora un anexo con el guión utilizado en una serie de entrevistas a actores relevantes del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria salvadoreña y que ha servido para completar y contrastar la descripción realizada. El séptimo capítulo, “el comportamiento innovador de las empresas de la industria agroalimentaria según la primera encuesta de innovación de El Salvador”, recoge un análisis de los factores internos y externos a la empresa relevantes para el caso del desempeño innovador del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador, para lo cual se estructura en tres apartados. El primero de ellos comprende una revisión del estado del arte sobre los factores que afectan a la innovación empresarial en el La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 20 contexto de la economía del cambio tecnológico. En el segundo apartado, se describe la situación de la innovación de las empresas industriales agroalimentarias salvadoreñas utilizando la información que facilita la primera Encuesta Nacional de Innovación 2013, efectuada por el Ministerio de Economía de El Salvador. En el último apartado, se presenta un análisis multivariate probit de la información de la citada encuesta con el objetivo de detectar la presencia de los factores determinantes internos y externos por tipología de innovación en las empresas de la industria agroalimentaria salvadoreña. Así este último apartado recoge: la explicación de los datos utilizados y del modelo utilizado para constatar la presencia de factores relevantes a la hora de innovar; la validación de las variables y del modelo; los resultados obtenidos; y, por último, la discusión de los resultados en el contexto de la literatura de sistemas sectoriales de innovación. Al final del capítulo se incorporan tres anexos: dos con resultados complementarios que se obtienen del análisis econométrico realizado para la obtención de modelo que se presenta en el capítulo: y un tercero con el artículo “los factores determinantes del comportamiento innovador de las cooperativas: un análisis para el caso de Castilla y León” (Peraza Castaneda et al., 2016), publicado por el autor de la tesis en la Revista REVESCO, e indexado en la base de datos SCOPUS. Ese trabajo se incluye al ser un primer resultado del análisis del comportamiento innovador de las empresas de baja tecnología que, además, es la base para el posterior análisis aplicado al caso salvadoreño. El octavo capítulo, presenta las conclusiones de esta tesis doctoral dispuestas en el mismo orden que se abordan los objetivos específicos en el trabajo. En las conclusiones se integran e interconectan las ideas que han ido surgiendo en los distintos apartados, lo que permite tener una visión más acertada sobre hasta qué punto la realidad de la industria agroalimentaria salvadoreña puede y debe ser abordada desde la perspectiva de los sistemas sectoriales de innovación y de cómo ese enfoque enriquece el análisis de dicha realidad. En cuanto a metodología y los instrumentos utilizados en la elaboración de esta tesis, es necesario distinguir entre los distintos objetivos específicos. Para la consecución de los objetivos específicos uno, dos, tres y cinco, el método de trabajo se fundamenta en un proceso analítico-sintético apoyándose en la amplia literatura existente en los temas tratados. Con la intención de completar la información recogida de diversas fuentes para el logro del objetivo cinco, relativo a la descripción del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador, y del objetivo tres y cuatro, en la parte relativa a la situación actual de la industria agroalimentaria salvadoreña y su análisis sectorial, se han realizado una serie de cinco entrevistas con representantes relevantes de distintos actores del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria de El Salvador. Dichas entrevistas se 21 realizan en la fase final de la confección de la tesis con el objetivo de contrastar con información cualitativa de calidad las diversas ideas que se han elaborado hasta ese momento. Para el logro del objetivo cuatro, centrado en el análisis sectorial de la industria agroalimentaria de El Salvador, se utilizan diversos instrumentos típicos de dicho tipo de análisis: coeficientes de especialización, índices de heterogeneidad espacial, indicadores de niveles de productividad clásicos o porcentajes relativos a la orientación exportadora. Referente a las interrelaciones del sector agroalimentario con el resto de la economía salvadoreña se utilizan las tablas input-output. De igual manera, se obtienen multiplicadores de impacto económico del sector para el resto de la economía salvadoreña siempre en base a las tablas input-output bajo metodologías ampliamente validadas. Las fuentes de información disponibles para realizar los análisis precedentes son los siguientes:  Directorio de unidades económicas 2012 de la Dirección General de Estadística y Censos (DIGESTYC) del Ministerio de Economía (MINEC).  Matriz input output de 2006 proporcionada por Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR).  Datos oficiales de empresas y empleo por departamentos 2012 de la DIGESTYC. Para alcanzar el objetivo seis, referido al estudio de los factores condicionantes internos y externos de la actividad innovadora de las empresas del sector de la industria agroalimentaria de El Salvador, se realiza un análisis en dos etapas:  Un análisis preliminar de carácter descriptivo de las distintas variables consideradas utilizando tablas de contingencia. Se utiliza también la matriz tetracórica para estudiar las relaciones entre las variables explicativas de naturaleza dicotómica.  Un análisis conjunto de todas las variables mediante una regresión multivariate probit, similar a la logística binaria, que permite analizar de forma práctica la interrelación que existe entre las variables a explicar. Este tipo de modelos econométricos se han utilizado ampliamente para el estudio del comportamiento y resultados innovadores del tejido empresarial (Acosta et al., 2015; Belderbos et al., 2004a; Jensen et al., 2007; Santamaría et al., 2009; Santamaría et al., 2012). En el modelo propuesto para la tesis, las variables a explicar son las distintas tipologías de innovación (OCDE, 2005) y las variables explicativas, diversos factores internos y externos según la literatura de economía de la innovación. La metodología empleada se fundamenta significantemente en un trabajo publicado por el autor de la tesis, donde se analiza un fenómeno muy similar en un entorno diferente. En ese La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 22 trabajo, titulado “los factores determinantes del comportamiento innovador de las cooperativas: un análisis para el caso de Castilla y León” (Peraza Castaneda et al., 2016), donde se perseguía identificar los factores condicionantes de la innovación en cooperativas en Castilla y León. Por lo tanto, se analizaba el mismo fenómeno de la tesis, también en un contexto de baja tecnología, pero en un territorio diferente. Los datos para realizar el análisis de la industria agroalimentaria salvadoreña proceden de los micro-datos de las empresas de dicho sector recogidos en la Primera Encuesta Nacional de Innovación, que se realiza en 2013 por el Ministerio de Economía de El Salvador. Los sistemas de innovación 23 2. LOS SISTEMAS DE INNOVACIÓN El cambio tecnológico ha sido a lo largo de la historia una de las más importantes fuentes de crecimiento de la productividad y de la mejora del bienestar material, aunque también ha sido la mayor causa de destrucción de viejos empleos y creación de nuevos (Edquist et al., 2001). En el ámbito de la empresa, el cambio tecnológico se materializa en distintas formas de innovación, que siguiendo el criterio de la OECD (2005) se clasifican en innovaciones de productos, procesos, organizativas y de mercadotecnia. Estas innovaciones son fruto de un proceso empresarial caracterizado por diversos mecanismos de retroalimentación y relaciones interactivas que involucran ciencia, tecnología, aprendizaje, producción, política y demanda (Edquist, 1997). En las últimas décadas, el análisis de estos procesos ha puesto de manifiesto la relevancia de las relaciones entre organizaciones de distinta naturaleza y la necesidad de profundizar en el carácter sistémico de la innovación. Así, las empresas en sus actividades innovadoras establecen frecuentemente relaciones con diversos tipos de organizaciones y el análisis del fenómeno innovador debe ir más allá de las decisiones individuales de cada uno de los actores implicados (Edquist y McKelvey, 2000). La interacción entre varias organizaciones, que opera en diferentes contextos institucionales, es importante para los procesos de innovación. Además, el comportamiento de las empresas está condicionado por instituciones que constituyen restricciones o incentivos para la innovación tales como leyes, regulaciones de salud, estándares técnicos o incluso valores sociales y culturales. Para describir, explicar e influir en la dinámica innovadora de un sector, o una economía en su conjunto, es necesario tener un adecuado conocimiento de los elementos que están presentes en el proceso de innovación empresarial. El enfoque de sistemas de innovación, en sus diversas perspectivas, profundiza en el estudio de su estructura y dinámica, ya que estos son el sustrato donde se materializan los procesos de innovación (Edquist y Hommen, 2008). En este capítulo, en primer lugar, se presenta el origen y caracterización del concepto de sistema de innovación en el contexto de la economía del cambio tecnológico, que tiene su origen en investigadores europeos en la década de 1980. En segundo lugar, se lleva a cabo un análisis de los elementos que componen y describen un sistema de innovación, distinguiéndose las diferentes instituciones y organizaciones que pueden estar presentes en él. Posteriormente en el tercer apartado, se delimita el concepto de sistema de innovación desde un enfoque sectorial, el cual permite centrar el análisis del proceso innovador de las La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 30 y el aprender-interactuando, que involucre usuarios y productores en una interacción resultante en innovaciones de producto. Así, el rol económico del aprendizaje es creciente, lo que ha llevado a acuñar términos como “economía basada en el conocimiento” y la “economía del aprendizaje”, siendo el conocimiento, el recurso más fundamental en la economía moderna y que su proceso más importante es el aprendizaje (Lundvall, 1992). En una economía del aprendizaje, la innovación se entiende como un proceso de aprendizaje interactivo, que es social y territorialmente integrado, así como culturalmente e institucionalmente contextualizado (Lundvall, 1992). Además, no sólo es crucial la creación de nuevo conocimiento sino también su accesibilidad, esto es su distribución y utilización dentro de los sistemas de innovación (Dutrénit y Sutz, 2014). Por lo tanto, se hace hincapié en un enfoque dinámico de la innovación en lugar del enfoque más estático adoptado en la economía basada en el conocimiento, que hace hincapié en el acceso a un stock de conocimiento especializado (Lundvall y Archibugi, 2001). b) El enfoque holístico e interdisciplinar Los enfoques de sistemas de innovación son holísticos en el sentido que tienen la ambición de abarcar de forma amplia todos los determinantes de la innovación en los distintos posibles ámbitos de análisis: nacional, regional y sectorial. Inicialmente, padecían un sesgo originado por el tipo de información recogida siguiendo los estándares fijados por la OCDE en el Manual Frascati (OCDE, 2015). Dicha información se centraba en el sistema de I+D en un sentido estricto, principalmente los recursos financieros y humanos dedicados a realizar actividades de I+D en dicho sistema. Posteriormente, fruto de la mejor comprensión del fenómeno innovador, se amplía el tipo de información considerada yendo más allá del sistema científico-tecnológico e incorporando otros actores y procesos. Actualmente, también se incluye otros factores de naturaleza institucional, organizativa, social y política. En este sentido, es un enfoque interdisciplinario. La incorporación de elementos heterogéneos y tener un enfoque holístico es relevante pues permite comprender las dinámicas de innovación donde los actores del sistema de innovación se comportan de manera diferente respecto a las actividades de innovación en diferentes contextos. Por ejemplo, las empresas consolidadas en Japón y Corea del Sur se han diversificado en la producción de nuevos productos intensivos en I+D de forma mucho más extensa que las empresas de Estados Unidos y Suecia. Este hecho es probablemente debido a los diferentes ecosistemas estructurales en que se desenvuelven dichas firmas (Edquist, 1997; Fagerberg et al., 2005). Los sistemas de innovación 31 Este enfoque holístico, donde diversos elementos se relacionan entre ellos de forma sistémica, es compatible con la existencia de subsistemas donde sólo un grupo más reducido de actores del sistema se relacionan o negocian entre sí. c) La relevancia de la perspectiva histórica Los desfases temporales en los procesos de innovación suelen ser prolongados en el tiempo, así el plazo que transcurre entre una invención y su posible transformación en una innovación y su posterior difusión puede contabilizarse en años o décadas. En el análisis de los sistemas de innovación, la dimensión temporal es una variable esencial para explicar su funcionamiento en diferentes momentos históricos. Por ejemplo, los sistemas nacionales de innovación de Dinamarca o Suecia actuales y sus trayectorias tecnológicas está fuertemente influenciadas por la presencia de tierras fértiles en Dinamarca y bosques y minerales en Suecia junto con la evolución económica desde la revolución industrial (Edquist y Lundvall, 1993). En Japón y Corea del Sur, la presencia de una política tecnológica orientada hacia la mejora del capital humano y la generación de conocimiento, que busca paliar la falta de recursos naturales, ha condicionado el desarrollo de sus sistemas de innovación. Este último caso pone de manifiesto que la política tecnológica puede actuar como mecanismo para liberar al sistema de innovación de un país de su base de recursos naturales (Edquist y Lundvall, 1993). Los procesos históricos permiten tener en consideración tanto las innovaciones radicales, que se ubican en un momento puntual en el tiempo como las innovaciones incrementales que se acumulan en periodos de tiempo más o menos prolongados. De forma similar permiten identificar patrones de dependencia tecnológica, donde pequeños eventos generan una dinámica que se refuerza, o procesos de competencias entre tecnologías rivales. Estas dinámicas que explican la situación presente a parir de la situación pasada también pueden orientarse hacia el futuro. En este sentido, los sistemas de innovación también padecen importantes inercias tecnológicas o efectos lock-in. La evolución no sólo afecta a las innovaciones, sino que también supone cambios en las instituciones y organizaciones que constituyen los sistemas de innovación. Así, es posible hablar de dinámicas de co-evolución en las que toman parte las innovaciones, el conocimiento, las organizaciones y las instituciones (Malerba, 2004). Durante la evolución de los sistemas de innovación, el cambio puede ocurrir en los regímenes tecnológicos y de aprendizaje, así como en los patrones de innovación. Como se mencionó anteriormente, con el tiempo un cambio de régimen puede transformar un modelo de Schumpeter Mark I de las actividades innovadoras en un Schumpeter Mark II 5 . O, en presencia 5 Malerba y Orsenigo (1997) encuentran una ruptura en las ideas de Schumpeter desarrolladas en sus dos grandes obras, “The Theory of Economic Development” y “Capitalism, socialism and democracy”. Ellos La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 32 de gran conocimiento, discontinuidades tecnológicas o de mercado, un patrón Schumpeter Mark II de actividades innovadoras, puede ser reemplazado por un Schumpeter Mark I. En general, se puede dar una evolución hacia un diseño dominante, o un cambio drástico. En el primer caso, se origina un aumento de la concentración y el ascenso de las grandes empresas dominantes puede llevarse a cabo (Utterback, 1994). En el segundo caso, los nuevos tipos de competencias pueden ser necesarios para la innovación, con grandes turbulencias industriales, lo cual propicia la entrada de nuevas firmas y rotación en el liderazgo industrial (Henderson y Clark, 1990; Jovanovic y MacDonald, 1994). El proceso de co-evolución de los diversos elementos de un sistema de innovación involucra su tecnología, demanda, conocimientos, procesos de aprendizaje, empresas, organizaciones no empresariales e instituciones (Metcalfe, 1998). De ahí que a menudo, la co-evolución se relaciona con los procesos dependientes de la trayectoria tecnológica (Arthur, 1989). En dichos casos, el aprendizaje local, la interacción entre agentes y redes pueden generar rendimientos crecientes mientras las irreversibilidades pueden bloquear dichos sistemas en tecnologías inferiores. Una co-evolución de tecnología, demanda, instituciones, organizaciones y estrategias empresariales ha caracterizado toda la historia industrial (Bresnahan y Malerba, 1999). La transformación productiva puede implicar no sólo la definición tradicional de los diversos sectores, sino también la aparición de nuevos grupos que abarquen varios de ellos, tales como Internet / software / telecomunicaciones, biotecnología / farmacéuticas y los nuevos materiales. Así, esta transformación significa integración y fusión de los conocimientos y las tecnologías, así como nuevas relaciones y la dinámica entre los diferentes tipos de actores de mercado y no mercado; que se encuentran en sectores previamente separados (Malerba, 2004). d) La heterogeneidad de los sistemas de innovación Los sistemas de innovación presentan una fuerte heterogeneidad entre diversos países, regiones o sectores dependiendo las condiciones de partida de la economía o sector que lo albergue y de las actuaciones desarrolladas con el paso de tiempo. Por ejemplo, una diferente sistematizan dichas divergencias tomando en cuenta la estructura del mercado predominante, el tipo de agentes que genera las nuevas combinaciones, la naturaleza temporaria o permanente de las cuasi rentas y las diferencias intersectoriales. Así, proponen identificar las características de competencia predominantes en diferentes actividades productivas centradas en la idea de régimen tecnológico. De ahí que, las ideas formuladas por Schumpeter en “The Theory of Economic Development” las asocian a un régimen tecnológico denominado Mark I, caracterizado por una alta oportunidad junto baja acumulatividad y apropiabilidad. Mientras, consideran que “Capitalism, socialism and democracy” representa un régimen tecnológico Mark II de baja oportunidad y alta acumulatividad y apropiabilidad (Yoguel et al., 2013). Los sistemas de innovación 33 dotación de recursos, una diferente estructura de producción, un diferente patrón de especialización. Además, las organizaciones que están presentes y las instituciones que conforman el sistema de innovación pueden ser diferentes entre países, regiones o sectores, lo que condiciona el comportamiento y las relaciones de los actores presentes en el sistema. Por ejemplo: la investigación de grandes empresas pueden ser importante para el sistema de I+D japonés mientras que la investigación pública universitaria pueden desempeñar una función similar en Estados Unidos; o el sistema legal y la normativa puede condicionar positiva o negativamente las dinámicas innovadoras entre países (Edquist y Lundvall, 1993; Kim, 1993; Mowery y Rosenberg, 1993; Odagari y Goto, 1993). Consecuencia de lo anterior es que no puede definirse un sistema óptimo de innovación en un estado de equilibrio, ya que los procesos de aprendizaje son heterogéneos y la evolución de los sistemas es un proceso continuo y acumulativo en el tiempo, donde coexisten interacciones entre diversos actores, inercias y eventos aleatorios (Edquist, 1994). Los dos procesos evolutivos clave que afectan la dinámica de estos sistemas son: la creación de variedad y la selección (Metcalfe, 1998; Nelson, 1995). Los procesos de creación de variedad se refieren a diversos productos, tecnologías, empresas e instituciones, así como a las estrategias y comportamiento. Estos mecanismos interactúan en diversos niveles. Por ejemplo, la aparición y el crecimiento de nuevas instituciones y organizaciones (tales como nuevos departamentos especializados dentro de las universidades y los nuevos campos científicos y educativos) aumentan variedad y pueden estar asociados con la aparición de las nuevas tecnologías y los nuevos conocimientos (Nelson, 1993). Así, los sistemas de innovación difieren ampliamente en los procesos de creación de una variedad de productos y tecnologías, y la heterogeneidad entre sus agentes (Malerba, 2004). Donde la creación de nuevos agentes es particularmente importante para fomentar el dinamismo de estos sistemas. Por ejemplo, las nuevas firmas aportan una gran variedad de enfoques, especialización y conocimiento en los procesos de innovación y de producción, que a su vez contribuyen a cambios importantes en la población de agentes y a la transformación de las tecnologías y productos (Audretsch, 1995). Mientras por su parte, los procesos de selección juegan un papel clave en la reducción de la heterogeneidad; pudiéndose referir estos a diferentes ambientes: empresas, productos, actividades, y tecnologías. Además, existen procesos de selección de mercado y no mercado. En general, la selección afecta el crecimiento y la disminución de los diferentes grupos de agentes y la gama de comportamientos y organizaciones viables en un sistema de innovación (Metcalfe, 1998). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 34 e) La interdependencia y la no linealidad en los sistemas de innovación El reconocimiento de la existencia de múltiples participantes en el proceso innovador es uno de los fundamentos de la emergencia de los sistemas de innovación como instrumentos de análisis de la innovación, ya que permite poner de manifiesto la interdependencia y la interacción entre diferentes actores a la hora de innovar. Esto significa que los enfoques de sistemas de innovación tienen el potencial de trascender la visión lineal del cambio tecnológico mediante la incorporación de relaciones complejas en las que existe reciprocidad, interactividad y mecanismos de retroalimentación (Edquist, 1997) . Este énfasis en las relaciones entre elementos constituye una de las mayores ventajas de los enfoques de sistemas de innovación, pero requiere la adecuada enumeración de los actores participantes y la identificación de dichas relaciones, todo ello en el contexto de las leyes y regulaciones existentes y, también, los hábitos culturales. La intensidad de esas relaciones condiciona los procesos y aprendizaje y, en consecuencia, el desempeño innovador de las empresas, por ejemplo, las industrias basadas en ciencias son fuertemente dependiente de la interacción con las universidades u otros organismos públicos de investigación. En cualquier caso, la aproximación sistémica es compatible tanto con los modelos basados en el empuje de la ciencia como los que se fundamentan en el tirón de la demanda, tanto de empresas privadas o públicas como de consumidores finales 6 . f) Las instituciones son centrales Una de las características más notables de los enfoques de sistemas de innovación es el énfasis en el rol de las instituciones en los estudios de Freeman, Lundvall, Nelson o Carlsson (Edquist, 1997), aunque estos autores no utilicen el mismo significado al usar el término institución. Este término es utilizado principalmente en dos sentidos: por un lado, para referirse a elementos que establecen el patrón de comportamiento como normas, reglas y leyes (Lundvall, 1992), y por otro lado, como estructuras formales con un propósito explícito, también llamadas organizaciones (Nelson, 1993). Aunque Nelson (1993) no define explícitamente el concepto de instituciones, considera a las empresas y laboratorios de investigación industriales como las instituciones más importantes involucradas en la innovación industrial. También incluye a lo que llama instituciones de apoyo, las cuales aglutinan a las universidades de investigación, laboratorios 6 El modelo de “empuje de la ciencia” sostiene que la innovación comienza con un descubrimiento científico, y de ahí pasa a través de las actividades de invención, ingeniería, fabricación y termina con la comercialización de un nuevo producto o proceso (Schumpeter, 1934, 1943). El otro modelo lineal es el denominado de “tirón de la demanda”, en este a diferencia del anterior la innovación nace a partir de la demanda de mercado y para satisfacer esta es que se realiza I+D, luego se pasa a la invención, escalamiento fabril y de ahí a la comercialización (Schmookler, 1966). Los sistemas de innovación 35 gubernamentales, así como las políticas tecnológicas. Por lo tanto, son básicamente diferentes clases de organizaciones, aunque parece que incluyen “políticas tecnológicas” (Patel y Pavitt, 1994). Lundvall (1992) establece que “las instituciones proveen agentes y colectivos como la guía para la acción y, como tal, las instituciones pueden ser rutinas, que guían las acciones cotidianas en la producción, distribución y consumo. En este contexto, podemos considerar trayectorias y paradigmas tecnológicos, los cuales se centran en las actividades innovadoras de científicos, ingenieros y técnicos, como una clase especial de institución”. En este caso las instituciones entendidas como rutinas o guías para la acción, siendo su significado diferente al que plantea Nelson. Las instituciones afectan de diferente forma a los procesos innovadores, así los laboratorios de I+D, los sistemas de patentes o los estándares técnicos son a menudo considerados como instituciones destinadas a estimular innovación técnica, pero podría en algunos casos convertirse en obstáculos a la innovación. Las instituciones, una vez establecidas, tienden a tener sus propias lógicas internas y pueden llegar a ser inadecuadas para realizar funciones que antes realizaban o para las que se asignaron originalmente. De forma similar, el cambio institucional puede encontrarse a menudo con una resistencia intensa a tal cambio por parte de las instituciones presentes, siendo necesario procesos de revisión o restructuración de dichas instituciones. 2.2. Los elementos clave en los sistemas de innovación La literatura académica de los sistemas de innovación ha generado un volumen importante de trabajos dirigidos a describir los elementos que componen dichos sistemas. Estos trabajos tienen enfoques diferentes, pero complementarios. En algunos casos se trata de trabajos de carácter aplicado para comprender la lógica vigente en un contexto concreto mientras otros tienen una orientación teórica. De la revisión de estos trabajos se destaca la relevancia de las instituciones como fundamento de los sistemas de innovación, las cuales son tratadas al comienzo del apartado. Otro elemento clave son las organizaciones, las cuales son conscientemente creadas con un propósito explícito, estas se abordan a continuación de las instituciones. La caracterización de dichas organizaciones presentes en un sistema permite identificar a los actores presentes en los procesos de innovación y permite plantear las relaciones existentes entre ellos. De ahí que, en tercer lugar, se aborden esas relaciones, que se llevan a cabo en una institucionalidad concreta, y permiten identificar diferentes entornos de interacción entre actores concretos. Finalmente, se presentan en el apartado otros elementos para considerar dentro de los sistemas de innovación. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 36 2.2.1. Las instituciones en los sistemas de innovación A partir de la década de 1980, se ha producido una creciente importancia del rol de las instituciones en la explicación del funcionamiento y del cambio de los sistemas económicos, tras un periodo de un cierto letargo por el dominio de la escuela neoclásica (Polanyi, 1957). Este dinamismo cobra fuerza con la aplicación de la idea de los costes de transacción, generado por Coase (1988), al ámbito de la teoría organizacional o la historia económica 7 . Aunque en las explicaciones económicas actuales todavía predomina un enfoque basado en agentes que tratan de encontrar los óptimos de sus objetivos, el uso de las instituciones se ha constituido en un instrumento útil en el desarrollo de la teoría de la innovación, tanto como caracterizadoras de los sistemas de innovación, así como factores condicionantes de los procesos innovadores. Para entender ese rol de las instituciones se debe partir de su concepto que se caracteriza por (North, 1990, 1991):  Son reglas de juego en la sociedad que limitan y modelan la interacción humana en los planos político, económico o social.  Son tanto de naturaleza formal (constituciones, leyes, derechos de propiedad) como informal (sanciones, tabús, costumbres, tradiciones).  Generan incentivos influyendo en la evolución de las sociedades en el tiempo y, por tanto, son un factor condicionante del cambio histórico. Existe también un nuevo tipo de teoría institucional, la cual analiza la evolución de las instituciones con la ayuda de la teoría de juegos. En esta corriente, estas son las organizadoras de la información. La experiencia pasada es encapsulada en reglas institucionales y llega a ser una guía para formar expectativas acerca del futuro. En ella, la mayoría de instituciones codifican expectativas para reducir incertidumbre y resolver problemas los cuales surgen de la racionalidad limitada, que es analizada en términos de juegos no cooperativos para n-personas repetidas en los cuales los jugadores desarrollan confianza en ellos, y las normas son estabilizadas y transmitidas de una generación a otra (Schotter, 1981). Estos desarrollos en la denominada Nueva Economía Institucional son convergentes con la economía evolucionista, en el sentido que las instituciones son vistas 7 Williamson (1985) analiza las relaciones entre los costes de transacción y las formas organizacionales. Así, los costes de transacción, entendidos como los costes que soportan para realizar un intercambio económico, afectan a la organización de las empresas y los mercados. North (1981), desde una perspectiva histórica, plantea que las instituciones se desarrollan como un medio para reducir los costes de transacción y considera al mercado como la institución más fundamental de las economías occidentales modernas. Los sistemas de innovación 37 como ecosistemas de selección en formación y de ahí que funcionen como la selección natural en los procesos evolucionistas. Para Edquist (1997), las Instituciones dentro del Enfoque de Sistemas de Innovación, consisten en los conjuntos de hábitos comunes, rutinas, prácticas establecidas, reglas, o leyes que regulan las relaciones e interacciones entre individuos y grupos. Como se aprecia dicha definición captura la esencia del concepto clásico y lo relaciona con el aprendizaje interactivo, que viene a ser el link entre instituciones e innovaciones. También afortunadamente es una definición abierta, la cual permite ver a las instituciones como básicas en el proceso de modelar las cogniciones de la gente, sus visiones y acciones; todo ello más allá del limitado rol de ser las restricciones diseñadas y moldeables sobre las decisiones de los agentes racionales (Coriat y Dosi, 1995). Con frecuencia, tanto en ámbitos académicos como no académicos, se tiende a utilizar de manera indistinta los conceptos de institución y el de organización o bien a incluir el segundo como una parte del primero. Para el análisis de los sistemas de innovación, en particular, y dentro de la economía institucionalista, en general, la adecuada distinción entre ellos es relevante (Hodgson, 1993). North (1990) plantea que las organizaciones están formadas en un marco de referencia institucional y son, al mismo tiempo, vehículos para el cambio de dicho marco, en otras palabras, las organizaciones siguen las reglas, pero también influyen en ellas. Los individuos o grupos que constituyen una organización tienen el propósito común de alcanzar ciertos objetivos 8 . En el contexto de los estudios de innovación, las organizaciones presentes serán, entre otras: las empresas, universidades o los centros de investigación. Las organizaciones son estructuras formales con un propósito explícito y son conscientemente creadas, en otras palabras, son los actores o jugadores del sistema considerado. En contraste, las instituciones pueden desarrollarse espontáneamente y a menudo no son caracterizadas para un propósito específico (Edquist, 1997). Dentro de la perspectiva de la economía neoclásica, en las economías capitalistas el mercado es la institución predominante donde se enfrentan oferta y demanda encontrando un equilibrio en términos de precios y cantidades o volúmenes. Desde un punto de vista institucionalista, el intercambio de mercado está además soportado por una red de rutinas, reglas, normas y leyes, es decir, por un conjunto institucional. Este apoyo es tan necesario para que los 8 Las Organizaciones incluyen muchas clases de entidades (North, 1990): cuerpos políticos (por ejemplo, partidos políticos, concejos ciudadanos, cuerpos regulatorios), cuerpos económicos (por ejemplo, firmas, uniones comerciales, granjas familiares, cooperativas), cuerpos sociales (por ejemplo iglesias, clubs), y cuerpos educacionales (por ejemplo, escuelas, universidades, centros de entrenamiento vocacional). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 38 mercados sean capaces de funcionar adecuadamente, no teniendo sentido el concepto de mercado sin esas instituciones complementarias. Los mercados son intercambios organizados e institucionalizados (Hodgson, 1988). Ambos conceptos se influyen mutuamente. Por un lado, las organizaciones son fuertemente condicionadas por las instituciones, estando las organizaciones incrustadas en un entorno institucional o un conjunto de reglas (Edquist, 1997). Por ejemplo, existen leyes, reglas y normas que afectan la operación de las empresas innovadoras o la forma en que son apoyadas por las entidades financieras. Por otro lado, la evolución de las instituciones depende de cómo se comporten las organizaciones existentes en el sistema, tanto en su papel de usuarias del marco institucional como en su papel de organismos responsables por crear o alterar las instituciones, por ejemplo, las entidades encargadas de establecer estándares o formular e implementar políticas de innovación. Para el caso de los procesos de innovación, tener en consideración el contexto institucional que rodea al mecanismo de mercado es necesario ya que la comunicación cualitativa y la interacción entre actores son esenciales para la dinámica innovadora. En un mercado puro, aquel en los que vendedores y compradores únicamente se comunican con la ayuda de precios y cantidades, no se producirán muchas innovaciones ya que estas requieren comunicación cualitativa entre participantes sobre las posibilidades técnicas y las necesidades de los usuarios. Los mecanismos de comunicación e interacción pueden ser organizados en distintas maneras apoyándose en diferentes tipos de instituciones que afectan el aprendizaje interactivo y la innovación (Edquist, 1997). a) Taxonomía de las instituciones Para analizar el papel de las instituciones en los sistemas de innovación es conveniente tener en consideración su heterogeneidad en función de su grado de formalización, la esfera de la sociedad afectada, el nivel jerárquico, la relevancia en el funcionamiento del sistema, la obligatoriedad de su cumplimiento (Edquist, 1997):  En función del grado de formalización es posible distinguir entre formales e informales. Entre las primeras están las leyes, las patentes o las regulaciones gubernamentales de distinta naturaleza económica, social o administrativa y entre las segundas están las costumbres, las tradiciones, las normas de cooperación, las convenciones o las prácticas. Las instituciones formales son más visibles que las informales; las instituciones formales son codificadas y las informales son observadas indirectamente a través del comportamiento de las personas y organizaciones. Esta distinción es importante porque el balance entre instituciones formales e informales puede diferir entre países, entre sectores dentro de países, y entre pequeñas y grandes empresas dentro de sectores, etc. Los sistemas de innovación 39 Por ejemplo, en un país como Suecia, con grandes firmas y un esfuerzo considerable de actividad de I+D, tiene instituciones más formalizadas que economías con empresas de menor tamaño y con menores niveles relativos de gasto en I+D, como es Dinamarca (Edquist, 1997)  En función de la esfera de la sociedad a la que afectan, las instituciones pueden distinguirse entre instituciones políticas o instituciones económicas. Dentro de las últimas hay subconjuntos que regulan tipos específicos de mercados, por ejemplo, las instituciones del mercado de trabajo, de los mercados de capitales o las relativas al comercio exterior.  En función del nivel jerárquico en el conjunto institucional que conforma el sistema legal de un país es posible distinguir entre leyes constitucionales, estatutos y ordenanzas.  En función de su relevancia en el funcionamiento del sistema puede distinguir así entre instituciones básicas y de soporte. Las primeras son las reglas fundamentales que establecen las pautas básicas en los procesos económicos, por ejemplo, los derechos de propiedad y la normativa laboral. Las reglas de soporte frecuentemente detallan aspectos concretos de las reglas básicas, por ejemplo, restricciones en el uso de la propiedad industrial en situaciones específicas.  En función de la obligatoriedad en su complimiento se distingue entre instituciones duras y blandas. Las primeras son ataduras de obligado cumplimiento mientras las segundas son sugerencias que proponen pautas de acción. No obstante, una institución puede ser dura o suave dependiendo el contexto, por ejemplo, por el grado de supervisión que se aplique al cumplimiento de las leyes en distintos países y momentos. Las instituciones existentes en un sistema de innovación regulan las relaciones entre personas y grupos de personas tanto dentro como fuera de las organizaciones de ese sistema. Si se tiene en consideración que mediante esas relaciones se materializan los procesos de aprendizaje que dan lugar a los procesos de innovación de las empresas, se deduce que las instituciones condicionan dicha innovación (Lundvall y Archibugi, 2001). b) Las instituciones como condicionantes del proceso innovador La relevancia de las instituciones en los procesos de aprendizaje e innovación se pone de manifiesto en las distintas funciones que cumplen las instituciones en dichos procesos. Entre ellas destacan (Edquist, 1997):  Proveer información y reducir la incertidumbre.  Generar incentivos y desincentivos.  Gestionar conflictos y facilitar la cooperación.  Canalizar recursos. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 46 De esta forma, los efectos sobre la innovación del sector de I+D depende de la cantidad y calidad de los recursos dedicados a esas actividades, así como de la adecuada articulación del conjunto del sistema de innovación que permita la fluida comunicación entre los actores del sistema. Dicha articulación depende, entre otros factores, del comportamiento de los generadores de conocimiento y de los usuarios de conocimiento o del funcionamiento de diversas infraestructuras de soporte a la innovación (Guy et al., 2003). d) Las infraestructuras de soporte a la innovación Las infraestructuras de soporte a la innovación constituyen un conjunto de entidades muy heterogéneo que persiguen facilitar la actividad innovadora, proporcionando a las empresas, y a otros actores de sistema de innovación, el acceso a medios materiales y humanos especializados, a una amplia gama de servicios tecnológicos y a diversos conocimientos necesarios para innovar (Fundación COTEC, 1998). Estas infraestructuras han tenido un gran desarrollo en las últimas décadas y han permitido mejorar sustancialmente el funcionamiento de los sistemas de innovación, que tiene uno de sus mayores problemas en la dificultad del diálogo entre las unidades de producción y las de investigación (Rosenberg, 1982). Estas unidades, de ámbitos de trabajo de distinta naturaleza, hablan diferentes “lenguajes” y las infraestructuras cumplen el papel de “traductores” entre ellos. Las infraestructuras, además de ser unas instalaciones que pueden ser compartidas por todos los actores del sistema de innovación, constituyen un poderoso instrumento de articulación del sistema de innovación, al poder llevar a cabo labores de interfaz de forma proactiva entre dichos actores. Las infraestructuras de soporte son particularmente interesantes en el caso de las PYME y las firmas de sectores productivos tradicionales, ya que son las que enfrentan mayores dificultades de acceso a la información, capital humano, recursos financieros e instalaciones para realizar procesos de I+D e innovación. La heterogeneidad de estas infraestructuras permite entender y adaptarse a los problemas tecnológicos de sus distintos potenciales clientes, existiendo desde simples intermediarios capaces de enlazar las demandas con las ofertas tecnológicas, hasta verdaderos centros especializados en la investigación aplicada para generar ciertas tecnologías (Fundación COTEC, 2009). Las infraestructuras tecnológicas aparecen a principios del siglo XX en países industrializados y en su mayoría eran de carácter privado. Estos países se caracterizaban por una sólida tradición asociativa ante la creciente dificultad de asumir de manera individual los costes de creación y actualización de instalaciones, equipo y maquinaria cada vez más complejas (Fundación COTEC, 1998). Posteriormente, y fundamentándose en fallos de mercado y de naturaleza sistémica en los procesos de innovación, las administraciones públicas comienzan Los sistemas de innovación 47 a apoyar este tipo de infraestructuras, en algunos casos, y las ponen en funcionamiento ellas mismas en otros. El desarrollo de las infraestructuras es heterogéneo entre distintos países, no existiendo una terminología aceptada internacionalmente, acuñando cada país términos para referirse a sus infraestructuras tecnológicas que no se asocian automáticamente a su traducción en otros idiomas. Por ejemplo, el uso del concepto de centro tecnológico es frecuente en España, pero no lo es en Alemania; o el uso de los conceptos de parque científico y tecnológico no es homogéneo en distintos países. Para el contexto iberoamericano las principales infraestructuras de apoyo a la innovación son las siguientes (Barro, 2015; Fundación COTEC, 2009):  Los centros tecnológicos o institutos tecnológicos y los centros de apoyo a la innovación tecnológica.  Los parques científicos y los parques tecnológicos.  Las oficinas de transferencia de resultados de investigación u oficinas de transferencia tecnológica.  Las fundaciones Universidad-Empresa.  Las incubadoras tecnológicas y aceleradoras de empresas.  Los centros de transferencia de resultados de innovación. Los centros tecnológicos o institutos tecnológicos son entidades sin ánimo de lucro con el objeto de contribuir al beneficio general de la sociedad y a la mejora de la competitividad de las empresas mediante la generación de conocimiento tecnológico, realizando actividades de I+D+i y desarrollando su aplicación. Y los centros de apoyo a la innovación tecnológica son entidades sin ánimo de lucro, con el objeto de facilitar la aplicación del conocimiento generado en los organismos de investigación, incluidos los centros tecnológicos, mediante su intermediación entre estos y las empresas, proporcionando servicios de apoyo a la innovación. Los parques tecnológicos entendidos como iniciativas urbanísticas de ámbito local o regional que facilitan la generación de condiciones favorables para el desarrollo de la actividad de firmas innovadoras aprovechando las sinergias que genera cercanía física de agentes dedicados a actividades de I+D e innovación. Estas iniciativas, cuando son de carácter público, pueden estar apoyadas en su fundación por distintos actores del sistema de innovación, por ejemplo: una universidad, una gran instalación pública de I+D o un gobierno local, regional o estatal. Las oficinas de transferencia de resultados de investigación, también denominadas oficinas de transferencia tecnológica son unidades de interfaz, generadas dentro del sistema científico, La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 48 cuya función es la de realizar tareas de intermediación con el fin de fomentar las relaciones entre los agentes dentro de este sistema y las relaciones con el entorno empresarial. Las Fundaciones Universidad-Empresa que son unidades de interfaz, generadas por las universidades como órgano de mediación y acercamiento entre las empresas y la universidad, con el objetivo de abrir vías de diálogo y colaboración en temas de común interés. Las incubadoras o centro de empresas e innovación tienen la misión de apoyar la creación de nuevas empresas o de nuevas líneas de productos en empresas ya existentes ofreciendo un amplio conjunto de facilidades: la infraestructura física básica tanto en instalaciones como en servicios, el apoyo a la gestión empresarial, el apoyo técnico que acelere la transferencia y difusión de conocimiento tecnológico, el acceso a la financiación de planes de negocio, acceso a servicios legales con énfasis en la gestión de los derechos de propiedad intelectual y asesoramiento para vincularse con el resto de agentes del sistema de innovación. Las aceleradoras de empresas, de más reciente aparición, se orientan en apoyar los primeros pasos de la formación de un negocio, en muchos casos en las etapas previas a la creación de la empresa (pre-incubación), ayudando a perfilar el modelo de negocio y/o el plan de empresa. Los centros de transferencia de innovación son entidades que persiguen la vinculación de ofertas y demandas tecnológicas de distintos actores del sistema de innovación, apoyando el intercambio de información, la puesta en contacto de las partes y la negociación de los procesos de transferencia tecnológica. Muchas de las infraestructuras previamente citadas llevan a cabo una fuerte labor de cooperación entre ellas en forma de redes nacionales o internacionales, por ejemplo: la Enterprise Business Network, para incubadoras de empresas europeas, la Enterprise Europe Network, para centro de transferencia de resultados de innovación europeos, o la International Association of Science Parks (IASP), para parques tecnológicos y científicos de todo el mundo. 2.2.3. Las relaciones en los sistemas de innovación Un elemento clave para comprender el funcionamiento de los sistemas de innovación son las relaciones que se establecen entre sus diversos participantes. El desempeño innovador de un sistema está condicionado por el desarrollo de todos los actores del sistema y su adecuada interconexión con el resto. Por ejemplo, el desarrollo de sistemas públicos de I+D requiere de canales de comunicación bidireccionales con el sistema productivo para explotar los resultados de la investigación. La madurez de un sistema es consecuencia de un proceso Los sistemas de innovación 49 acumulativo basado en el aumento equilibrado del número, calidad y competencia de los actores activos en cada entorno y en el incremento del tejido de relaciones entre tales actores (Castro Martínez y Fernández de Lucio, 2001). En un enfoque sistémico, interactivo y basado en el aprendizaje de la innovación las relaciones entre los actores son esenciales en el proceso innovador ya que: disminuyen el riesgo y coste asociado a la innovación, dan acceso a nuevas tecnologías o a resultados de investigación, facilitan adquirir componentes tecnológicos clave para procesos o productos, e incorporan el capital humano necesario, etc. En general, las empresas deben diseñar su estrategia de innovación decidiendo entre tres opciones (Vega-Jurado et al., 2009): qué actividades desarrollarán internamente, qué actividades serán cubiertas con adquisiciones en el mercado y qué actividades llevarán a cabo en colaboración con otros actores del sistema de innovación. Las relaciones entre actores pueden estudiarse utilizando entornos que agrupan a los actores del sistema de innovación de acuerdo con su función principal, función que desarrollan en una economía de mercado donde está presente el sector público 11 (Fernández de Lucio et al., 1996). El origen del proceso innovador puede tener su origen en cualquiera de cuatro posibles entornos y las relaciones se producen dentro de estos entornos y entre ellos (Fernández de Lucio et al., 1996); (Castro Martínez y Fernández de Lucio, 2001) 12 :  El entorno productivo, que engloba a las empresas productoras de bienes y de servicios innovadores.  El entorno científico, que aglutina universidades, organismos de investigación y grandes centros sanitarios y tiene como función principal generar conocimiento científico y técnico. En todos los casos pueden ser de organizaciones de naturaleza pública y privada.  El entorno tecnológico y de servicios avanzados, que agrupa entidades que, a partir de los conocimientos disponibles o generados por ellas mismas, desarrolla soluciones tecnológicas y servicios que ponen a disposición de las otras empresas para que éstas puedan elaborar sus innovaciones. Este entorno tiene actores heterogéneos destacando: centros/institutos tecnológicos, empresas productoras de bienes de equipo, empresas de 11 En el esquema de entornos, y desde la perspectiva de las actividades de I+D e innovación, el sector público lleva a cabo distintas actividades, siendo (Castro Martínez y Fernández de Lucio, 2001): productor, cliente, regulador, facilitador, promotor y modelo. 12 Para el contexto de América Latina, Sabato y Botana (1968) plantearon la relevancia de las intra-relaciones e inter-relaciones de tres elementos básicos para desarrollo de las sociedades contemporáneas: el gobierno, la estructura productiva y la infraestructura científico–tecnológica. En esta clasificación de actores el criterio utilizado es de carácter institucional. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 50 servicios avanzados (ingeniería, consultoría tecnológica, ensayos, normalización y homologación).  El entorno financiero, que incluye a entidades financieras de muy distinta naturaleza que ofrecen recursos financieros para la puesta en marcha y desarrollo de proyectos innovadores. Este entorno también tiene actores heterogéneos tanto de naturaleza privada (entidades financieras privadas como bancos, cajas de ahorro, entidades de capital riesgo y de capital semilla, sociedades de garantía recíproca) como de naturaleza pública (entidades financieras públicas y administraciones públicas que conceden subvenciones y créditos para el fomento de actividades innovadoras). Esta formulación de entornos pone de manifiesto, por un lado, la relevancia y complejidad de las relaciones entre actores del sistema de innovación en el contexto de una innovación sistémica, interactiva y basada en el aprendizaje, y, por otro lado, la importancia de la dinamización de las relaciones entre actores/entornos para que los diferentes elementos del sistema de innovación participen de forma activa. Esto último ha llevado a configurar un entorno tecnológico, específico y separado del entorno productivo, donde se destaca el papel desarrollado por las estructuras de interfaz y los instrumentos de fomento de la interrelación que tienen a su disposición (Castro Martínez y Fernández de Lucio, 2001). En la mayoría de los países de América Latina, donde la innovación no es un valor social y económico arraigado y el entorno tecnológico está poco desarrollado, el proceso de dinamización de la innovación es especialmente complejo de realizar. Una estructura de interfaz es “una unidad establecida en un entorno o en su área de influencia, cuya misión es dinamizar, en materia de innovación tecnológica, a los elementos de dicho entorno o de otros y fomentar y catalizar las relaciones entre ellos” (Castro Martínez y Fernández de Lucio (2001, p. 23) 13 . Estas entidades, que surgen por iniciativa de actores privados o públicos del sistema de innovación 14 , actúan dentro de cada entorno y entre los distintos entornos (Fernández de Lucio et al., 1996):  En el entorno productivo destacan los parques tecnológicos, las incubadoras de empresas o las aceleradoras de empresas que persiguen facilitar la actividad de las empresas innovadoras. 13 Sus objetivos fundamentales, dentro de su ámbito de influencia, son: sensibilizar a los actores sobre los aspectos relacionados con la innovación; promover las relaciones entre los actores de un mismo o de diferentes entornos; y propiciar el establecimiento de marcos de cooperación ordenados, transparentes y equilibrados entre los actores de un mismo o de diferentes entornos. 14 La efectividad de las estructuras de interfaz depende de la adopción como propias por parte de los actores de los entornos, lo cual es un reto para las que tienen un origen público. Los sistemas de innovación 51  En el entorno científico destacan las fundaciones universidad y empresa, así como las oficinas de transferencia de resultados de investigación, que principalmente buscan mejorar las relaciones entre el sistema público de I+D y el entorno productivo.  En el entorno tecnológico destacan los centros/institutos tecnológicos, consultores tecnológicos o asociaciones empresariales innovadoras (clústeres de empresas) que apoyan a las empresas en cuestiones relacionadas con sus actividades innovadoras pudiendo se catalizadores o nodos de redes donde participen actores de distintos entornos.  En el entorno financiero destacan las entidades de capital riesgo y de capital semilla, sociedades de garantía recíproca o plataformas de financiación colaborativa. Las heterogeneidad de estructuras de interfaz se pone de manifiesto en los diversos instrumentos de fomento a la interrelación que utilizan, los cuales se clasifican en cinco grandes categorías (Fernández de Lucio et al., 2003): actualización de las capacidades, difusión del conocimiento, diversificación del tejido económico, mejora de la cultura de innovación y gobernanza, y promoción de la financiación de proyectos de I+D e innovación. Para profundizar en los abordajes empíricos de las relaciones que establecen las empresas con el resto de agentes dentro de los sistemas de innovación es posible analizar esas relaciones por el tipo de socio con el que se vinculan las empresas (Santamaría et al., 2010; Un et al., 2010). Y dentro de estos se suelen aglutinar en dos grandes conglomerados (Belderbos et al., 2004b), el primero integrado por los agentes de la cadena de valor de la firma que incluyen a proveedores, clientes, competidores y empresas de su mismo grupo. Mientras el segundo es el conformado por los agentes de conocimiento entre los que destacan universidades, las infraestructuras de apoyo a la innovación y los consultores de I+D. La interacción establecida entre las empresas con el resto de las organizaciones no empresariales es muy útil a dichas contrapartes, por ejemplo, a las administraciones públicas las ayuda en la actualización de sus planes de promoción de la actividad innovadora. 2.2.4. Otros elementos para considerar en el sistema de innovación Además de los actores anteriormente descritos, existen en el contexto de las empresas, otros que influyen en sus procesos de innovación de manera menos directa pero siempre relevante como son la demanda de bienes y servicios, los mecanismos de financiación empresariales, las entidades certificadoras de calidad, así como el estado del capital humano donde se encuentran las firmas; todos ellos se engloban en el quinto subsistema del Modelo de la Fundación COTEC, el entorno (Fundación COTEC, 2009). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 52 Así, en los mercados de bienes y servicios, la demanda ejerce un efecto dinamizador en el sistema de innovación. Las características de la demanda privada derivadas de la cultura tecnológica y el compromiso con el desarrollo tecnológico de la demanda pública explican muchos aspectos del comportamiento innovador de las empresas de las sociedades desarrolladas. Por lo demás, hay otros aspectos de los mercados de bienes y servicios, como son su grado de apertura y la consiguiente presencia de competidores internacionales, que influyen en la actitud innovadora de las empresas (Fundación COTEC, 2009). La importancia del sistema financiero para la innovación es tal que la Comisión Europea sostiene que la capacidad de innovación de la Comunidad Europea depende, en gran medida, de la financiación de la innovación (Fundación COTEC, 2004). Además, desde el punto de vista de la economía institucional, el contar con un sistema financiero robusto implica la creación de ciertas instituciones duras que favorecen el desarrollo de fondos de capital de riesgo, lo que a su vez se asocia positivamente con las dinámicas innovadoras. La innovación depende en buena medida de formas de conocimiento tácito, incorporado a las personas y difícilmente codificable. Por ello, para el éxito del proceso innovador es crítica la existencia de capital humano adecuado y su incorporación al mundo laboral. En ciertos enfoques como el sectorial se convierte en uno de sus tres componentes clave, ya que se incluye dentro de las bases de conocimiento (Fundación COTEC, 2009). 2.3. Los sistemas sectoriales de innovación como una variante a la noción nacional de sistemas de innovación Un componente primordial en los enfoques de sistemas de innovación ha sido la noción nacional con la que estos nacieron, pero que han quedado cortos para tratar ciertas realidades económicas (Jiménez et al., 2011). Esto ha llevado a desarrollar alternativas complementarias al planteamiento inicial de sistema nacional de innovación, lo que ha provocado una evolución de esta noción hacia otros conceptos más específicos, capaces de proporcionar un marco apto para abordar situaciones concretas en las cuales la idea de sistema nacional de innovación no ofrecía respuesta clara a los procesos de desarrollo económico experimentados en los diferentes territorios o sectores económicos que por su nivel de especialización requerían un abordaje más concreto. Dentro de esas evoluciones o adaptaciones nacen los conceptos de sistema regional de innovación 15 y sistema sectorial de innovación, siendo los segundos el tema central de esta tesis doctoral. 15 En los sistemas regionales de innovación se mantiene la noción original de los sistemas nacionales pero, “por motivos conceptuales y metodológicos referidos a problemas de escala y complejidad, es conveniente complementar este enfoque con otro de carácter subnacional” (Cooke et al., 1997, p. 475). Dentro de estos sistemas pueden distinguirse dos planteamientos (Braczyk et al., 1998): por un lado, el basado en los Los sistemas de innovación 53 Estos sistemas encuentran su razón de ser en la heterogeneidad de la actividad innovadora de las empresas en los distintos sectores económicos, tal como mostró Pavitt (1984), lo que lleva a estudiar la manera en que las instituciones, organizaciones, relaciones y tipos de conocimiento involucrados en cada sector presenta diferencias (Malerba, 2004). En un intento metodológico de integrar los diversos estudios de innovación con un enfoque sectorial y los estudios que desde la economía industrial se hacía de la estructura, la dinámica y el comportamiento de las empresas en los distintos sectores de la economía Malerba (2002) acuña el concepto de sistema sectorial de innovación y producción. La incorporación de la perspectiva sectorial al estudio de los sistemas de innovación permite definir dicho sistema sectorial de innovación y producción como “el conjunto de productos y de agentes que llevan a cabo interacciones de mercado y de no mercado para la creación, producción y venta de dichos productos” (Malerba, 2002, pp.247). La noción de sistema sectorial de innovación tiene en consideración los siguientes aspectos (Malerba, 2004):  Presta atención a las instituciones como sustrato donde las diferentes organizaciones desarrollan su actividad.  Pone de manifiesto la existencia de otros actores, además de las empresas, que influyen de forma significativa en los procesos de innovación de las primeras.  Pone énfasis en la presencia de organizaciones de no-mercado y de mercado en los sistemas y en cómo se relacionan entre ellas.  Tiene en consideración las leyes de interacción en los mercados.  Aborda los procesos de emergencia y transformación de los sistemas sectoriales, evitando considerar estos sistemas como realidades dadas y estáticas y adoptando una perspectiva evolucionista. Un sistema sectorial es un resultado de la interacción colectiva y la coevolución de sus diversos componentes. Los límites que se establecen al definir un sistema sectorial concreto, su nivel de agregación, son arbitrarios y deben ajustarse a una realidad económica y tecnológica cambiante, pero, al mismo tiempo, deben incluir adecuadamente todos los componentes básicos de dicho sistema. planteamientos de la economía evolucionista, que se centra en el análisis del proceso de innovación de las empresas en un contexto regional. Y, por otro lado, el planteamiento de la ciencia regional, considerada por algunos autores como una nueva perspectiva dentro de la geografía económica, que se centra en estudiar las regiones como motor del crecimiento (Henderson y Thisse, 2004). Estas dos corrientes teóricas confluyen para ofrecer una definición de región en términos de política económica como aquel territorio que posee una cierta capacidad de autogobierno y cohesión cultural, condiciones que propician la vinculación entre la gobernanza y el sistema económico, la cual abre las puertas a la utilización del concepto para el diseño de políticas (BilbaoOsorio, 2009). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 54 De forma similar a los elementos clave de los sistema de innovación, Malerba (2004) distingue tres componentes básicos a la hora de describir un sistema sectorial de innovación: las instituciones, los actores y redes, y las bases de conocimiento; los cuales son abordados en los siguientes sub-epígrafes. El concepto de sistema sectorial de innovación convive y guarda alguna relación con otro que surge en el ámbito del análisis estratégico de la industria, el de clúster (Navarro Arancegui, 2007). Un clúster industrial consiste en un grupo de empresas interconectadas y de instituciones asociadas, ligadas por elementos comunes y complementarios, geográficamente próximas (Porter, 1998). Aunque ambos conceptos ponen el foco en la dinámica organizativa que se genera alrededor de la actividad productiva de un conjunto de empresas en un sector concreto en un territorio determinado, si es posible plantear diferencias entre ambas aproximaciones. Una primera diferencia tiene que ver con el origen de ambos conceptos: la idea de clúster proviene del ámbito de la dirección de empresas y tiene como elemento clave analizar la capacidad competitiva de los distintos sectores en una economía, mientras que la idea de sistema sectorial de innovación tiene su origen en la economía del cambio tecnológico y el elemento clave a analizar es la complejidad de los procesos de generación y uso del conocimiento tecnológico que permite a las empresas innovar. Una segunda diferencia es la diferente amplitud de los elementos a considerar en el análisis de un clúster o de un sistema sectorial de innovación, siendo mayor en el segundo caso al tener en consideración de manera más exhaustiva a los generadores de conocimiento, las instituciones, los actores políticos y el entorno en el que están insertados los participantes del sistema analizado. De forma similar pueden encontrarse similitudes, por ejemplo: ambas aproximaciones establecen a la empresa como actor principal, aunque no único, en los procesos económicos y en las actividades de innovación; consecuencia en parte de lo anterior, es la utilización de la clasificación de actividad económica como criterio inicial para delimitar el ámbito de análisis en ambas realidades; la relevancia de la cercanía física a la hora de establecer relaciones entre actores participantes en clústeres o sistemas sectoriales de innovación; o, por último, la utilización de instrumentos metodológicos similares para la identificación y el análisis de ambas realidades. 2.3.1. Las instituciones Las instituciones de los sistemas sectoriales de innovación incluyen normas, rutinas, hábitos comunes, las prácticas establecidas, reglas, leyes o normas y modelan el comportamiento de los actores que participan en los procesos innovadores (Edquist, 1997; Nelson y Sampat, 2001). Un número importante de estas instituciones tienen un carácter nacional, por ejemplo, Los sistemas de innovación 55 la legislación sobre propiedad intelectual, pero junto a éstas también hay otras específicas de uno o varios sectores, por ejemplo, la regulación medioambiental o social asociada al manejo de material modificado genéticamente o instituciones financieras especializadas en determinados sectores. Estas instituciones sectoriales pueden surgir como resultado de decisiones previstas y deliberadas por parte de empresas u otras organizaciones, o como la consecuencia no prevista de la interacción de los agentes (Malerba, 2004). Las instituciones nacionales tienen efectos sobre los sistemas sectoriales, pero estos pueden ser asimétricos para distintos sistemas sectoriales, como consecuencia de las diferentes características de estos sistemas (Malerba, 2002). Por ejemplo, la relevancia del sistema de patentes o de las regulaciones antimonopolio es diferente entre sectores como el farmacéutico, altamente concentrado y dependiente de la protección de las patentes u otros sectores, como la agroindustria donde ambas instituciones tienen menos peso. Además, una misma institución puede asumir diferentes funciones en diferentes sistemas nacionales, y, por lo tanto, puede afectar a los sectores de manera diversa en diferentes países (Malerba y Mani, 2009). Un ejemplo es la diferencia conocida entre las reglas en el sistema de patentes en los Estados Unidos y en Japón que tiene consecuencias en el comportamiento de las empresas en ambos países. La relación entre las instituciones nacionales y los sistemas sectoriales no es únicamente unidireccional, desde el nacional al sectorial. A veces se invierte la dirección, y la relación va desde lo sectorial a nivel nacional. La presencia de diferentes sectores líderes en diferentes países puede ayudar a explicar las diferencias institucionales entre estos países. De hecho, puede ocurrir que las instituciones de un sector que es muy importante para un país, en términos de empleo, competitividad o relevancia estratégica, acaban surgiendo como nacionales, por lo tanto también se convierten en relevantes para otros sectores (Malerba, 2004). Sin embargo, algunos de sus rasgos distintivos originales pueden cambiar en el proceso de convertirse en instituciones nacionales. También hay que tener en consideración que las instituciones y organizaciones nacionales pueden, en el largo plazo, atraer a las industrias más compatibles con ellos. Por ejemplo, este es el caso de los sectores de alta tecnología en la zona de Silicon Valley en los Estados Unidos de América. Por lo tanto, las características institucionales de un país pueden afectar su patrón de especialización sectorial (Dosi y Malerba, 1996). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 62 2.4. Consideraciones al utilizar el enfoque de sistemas de innovación en los países en vías de desarrollo El concepto de sistema de innovación, que inicialmente se utilizó para explicar la dinámica del proceso de innovación en países desarrollados, posteriormente se ha aplicado a países en vías de desarrollo. Los diferentes contextos sociales, políticos, económicos, tecnológicos o culturales entre estos dos tipos de países deben ser tenidos en consideración al utilizar dicho concepto. En ese sentido, en este apartado se plantea, en primer lugar, la idiosincrasia de las políticas de innovación en los países en vías en desarrollo. Y, en segundo lugar, a partir de ese enfoque diferenciado, se analizan las particularidades de los sistemas de innovación desde la perspectiva de estos países, planteando algunas consideraciones sobre cómo esas especificidades inciden en la orientación que pueden tomar los sistemas de innovación en este tipo de contextos. 2.4.1. Características específicas en políticas de innovación para los países en vías de desarrollo La innovación como objetivo de las políticas públicas está presente tanto para los países en vías de desarrollo como en los países desarrollados, aunque con la diferencia de que en los segundos se parte de unos niveles tecnológicos y de calidad de vida superiores, lo que se refleja en elevadas productividades de la mano de obra. Las diferencias de partida hacen que las políticas de innovación para los países en vías de desarrollo presenten ciertas características que les separan de los países desarrollados, destacan las cuatro siguientes (Altenburg, 2009):  Objetivos y prioridades específicos.  Debilidad de las instituciones formales.  Gobiernos menos efectivos y metódicos.  Estructuras empresariales menos diversificadas e integradas. Algunas de las características de los tres últimos aspectos aparecen recogidas en la información que genera para la mayoría de los países del mundo el índice de innovación global (Cornell University et al., 2016) 16 . Las diferencias en estas características llevan a que la mayoría de los países en vías de desarrollo sean considerados como países centrados en el uso de factores o países centrados en la eficiencia, lo que condiciona sus políticas de innovación. 16 De los siete pilares en que se estructura el índice de innovación global el primero se asocia al desarrollo institucional del país y el cuarto con la sofisticación en el ámbito empresarial. Los sistemas de innovación 63 a) Objetivos y prioridades específicos Una de las principales características distintivas de los países en vías de desarrollo es la pobreza, como queda patente en la Declaración del Milenio en el año 2000 (Naciones Unidas, 2000), donde aparecen ocho objetivos vinculados a mejorar la calidad de vida de la población de los países miembros de las Naciones Unidas, y su posterior revisión en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en el año 2015 (Naciones Unidas, 2015), que incorpora temas medioambientales en los objetivos perseguidos. En lo que respecta a la innovación esta situación de menores niveles de vida tiene dos implicaciones (Altenburg, 2009): la primera es que la prioridad por incrementar el gasto social y las inversiones en infraestructuras y servicios básicos directamente relacionados a objetivos establecidos reduce la capacidad para realizar inversiones en programas de innovación, que se relacionan de manera indirecta con la reducción de la pobreza. La segunda es que una parte substancial de los fondos que se dedican específicamente a apoyar innovaciones son orientados hacia actividades que favorecen la creación de medios de vida sostenibles e incrementar los ingresos de la población más pobre. En este sentido, los proyectos de I+D financiados se orientan a la mejora de los rendimientos agrícolas, la gestión del agua y sanidad o el desarrollo de curas a enfermedades tropicales y relacionadas con la pobreza. Este tipo de proyectos con frecuencia se dirigen a adaptar o mejorar tecnologías existentes y no tanto a desarrollar innovaciones radicales. En términos económicos, los elementos más visibles y subyacentes a la falta de desarrollo son la existencia de déficits en términos de productividad y competitividad. En este sentido, hay que destacar la importancia de fomentar la innovación como principal fuerza promotora de mejoras en la productividad y, por tanto, de incrementos en el nivel de renta. Además, el desarrollo de ventajas competitivas basadas en ciencia y tecnología pueden facilitar la sustitución de importaciones por producción local, como ha sucedido en el caso de Corea del Sur. Un inconveniente añadido es la falta de visibilidad de las inversiones en I+D y la incertidumbre que tiene asociados que hace que el apoyo a proyectos de I+D fallidos sean percibidos de forma muy negativa por gestores públicos con una visión cortoplacista. En general, a diferencia de los países desarrollados, en los países en vías de desarrollo las políticas de innovación y sus efectos deben ir más allá de sus efectos económicos sobre el sistema productivo, planteándose alcanzar objetivos de carácter social; apareciendo la necesidad de que las políticas de innovación protejan los intereses específicos de los colectivos desfavorecidos. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 64 b) La debilidad de las instituciones formales Una institución clave en las economías modernas y competitivas es el mecanismo de mercado, donde la competencia es la fuerza fundamental que dirige las decisiones económicas y de innovación. Con frecuencia en los países en vías de desarrollo está institución funciona deficientemente, lo que limita competencia y, en consecuencia, limita también posibles incrementos de productividad y de renta. En este sentido, para estos países es conveniente promover medidas que aseguren un adecuado funcionamiento del mercado: evitando la existencia de barreras de entrada que beneficien a empresas privilegiadas y/o faciliten la existencia de monopolios; eliminando barreras de salida que impidan una rápida reasignación de recursos desde actividades poco productivas hacia actividades mejor remuneradas. Alineado con esa asignación de recursos, es conveniente el desarrollo de los mercados financieros para que canalicen eficientemente los recursos hacia las actividades económicas más rentables. La falta de instituciones formales adecuadamente desarrolladas puede ser compensada en parte por la existencia de buenas instituciones informales, basadas en confianza y reciprocidad, pero ésta normalmente no genera suficiente atractivo a las inversiones de largo plazo, sino que por el contrario favorecen la concentración del capital en actividades cortoplacistas de rápido retorno. c) Gobiernos menos efectivos y metódicos Debido a la existencia de fallos de mercado y fallos sistémicos en el ámbito de las actividades de I+D y la innovación, los gobiernos juegan un papel importante para superar dichos fallos y desarrollar ventajas competitivas. Como también ocurre en los países desarrollados, en los países en vías de desarrollo es necesario que los mecanismos de intervención pública en el ámbito de las actividades de I+D y la innovación funcionen adecuadamente evitando la aparición de los fallos de sector público. Por ejemplo, en el caso de los países en vías de desarrollo aparecen problemas relacionados con prácticas neo-patrimonialistas, donde los servidores públicos se aprovechan de sus cargos para beneficio propio, o procesos de búsqueda de renta públicas, donde grupos económicos con características oligopólicas muestran comportamientos predadores sin encontrar cierta resistencia de las autoridades 17 . 17 Loewe et al. (2007) analiza el impacto de los usos de contactos en el clima de negocios. El presenta los resultados de una amplia investigación empírica realizada en Jordania proporcionando evidencia de que el favoritismo afecta a la gente de negocios de diferentes maneras. Los inversores con buenos contactos pueden acelerar los procedimientos, obtener acceso exclusivo a servicios e información, e incluso influir en la legislación a su favor. Además, los empresarios tienden a invertir su tiempo y dinero en las relaciones sociales en lugar de en capital productivo, porque su éxito depende de sus contactos más que de la calidad de sus productos. Los sistemas de innovación 65 Para los países en vías de desarrollo este tipo de fallos pueden aparecer con más fuerza, por deficiencias institucionales en dicha intervención por dos razones (Altenburg, 2009): por un lado, la capacidad de las administraciones suele ser menor en estos países en la medida que cuentan con menos recursos y organización; y, por otro lado, la tendencia a tener menos controles en la ejecución y evaluación de las políticas públicas. Así, en las democracias maduras, los policy-makers tienen que rendir cuentas de sus actuaciones mediante distintos mecanismos o existen organismos externos independientes que cumplen esa función. d) Estructuras empresariales menos diversificadas e integradas La estructura del sector privado en los países en vías de desarrollo y su desempeño difieren fuertemente de aquellas en los países industrializados. Esto es fruto en parte de las condiciones en que las empresas desarrollan su actividad en términos macroeconómicos y microeconómicos. En concreto, Altenburg (2009) destaca cinco características específicas de la estructura empresarial en los países en vías de desarrollo que afecta a sus políticas de innovación:  La composición sectorial de las economías tiende a ser poco diversificada. La economía de estos países, y sus exportaciones en particular, a menudo dependen en gran medida de la agricultura y las industrias extractivas. La manufactura es dominada mayormente por simples bienes de consumo para subsistencia básica, dado que la mayoría de sus consumidores demandan un rango limitado de productos estandarizados. Esta característica pone de manifiesto la necesidad de que sus políticas enfaticen líneas relacionadas con la diversificación productiva.  El sector privado se implica menos en innovaciones, en especial, aquellas que son nuevas para el mundo. Así en estos países, las actividades de I+D no son vistas como el insumo principal en el proceso de innovación, centrándose más en procesos ingenieriles (Bell, 2007).  La actividad económica informal es un fenómeno generalizado y creciente. La mayoría de las PYMEs en el sector informal despliegan bajos niveles de productividad frente al resto. Esto supone que gran número de nuevas empresas informales que entran al mercado, lo hacen con niveles obsoletos de productividad y tienen un elevado nivel de fracasos. Esta actividad informal viene acompañada por una actividad emprendedora donde coexisten dos tipos de emprendedores: personas entusiastas con cierta estabilidad económica, motivadas con implementar una idea de negocios que les brinde altos rendimientos; emprendedores por necesidad, que lo que buscan es satisfacer sus necesidades básicas y las de su familia. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 66  Los niveles de especialización e interacción entre firmas son bajos. La disponibilidad de bienes intermedios y de capital producidos localmente es a menudo limitada, dejando a las empresas con la opción de conformarse con insumos de baja calidad, integrar verticalmente o importar. De ahí que no se consoliden clústeres nacionales o patrones más amplios de especialización. De hecho, los clústeres de pequeñas empresas tienden a ser menos especializados internamente que sus contrapartes en los países ricos (Altenburg y Meyer-Stamer, 1999).  El porcentaje de inversión extranjera directa en la formación de capitales mixtos suele ser alta, especialmente en los sectores con elevadas productividades (Bell, 2007). Las multinacionales constituyen una fuente valiosa de nueva tecnología para las empresas locales y facilitan niveles de productividad de esas empresas muy por encima del promedio doméstico. Además, las empresas extranjeras pueden traer el know-how tecnológico, mejoras en la reputación de la empresa, habilidades de marketing y gestión, contactos para exportar. Dada esta situación, es crucial mejorar las capacidades de absorción de las empresas nacionales para sacar el mejor provecho de las alianzas estratégicas con multinacionales en cadenas de valor globales. 2.4.2. Particularidades de los sistemas de innovación desde el sur De forma similar a la existencia de especificidades en las políticas de innovación en el caso de los países en vías de desarrollo, Arocena y Sutz (2000) justifican la necesidad de acercarse al concepto de los sistemas de innovación con una perspectiva diferente para los países del sur. Según su planteamiento, los países del sur, que se encuentran en la periferia de la generación del conocimiento, a la hora de utilizar de manera fructífera los sistemas de innovación como instrumento para llevar a cabo planteamientos analíticos y como guía para la elaboración de políticas públicas de innovación deben tener en consideración los siguientes planteamientos:  El concepto de sistema nacional de innovación en los países del norte tiene un enfoque ex-post, creado a partir de estudios empíricos que muestran patrones, pero para los países en vías de desarrollo tiene una aproximación ex-ante. Este hecho ocurre debido a que los procesos de innovación no tienen una naturaleza sistémica en estos países, siendo los innovadores, actores aislados y existiendo pocos patrones del comportamiento innovador a nivel nacional y con un carácter sistémico. Esto no implica que en la periferia no esté presente la innovación, sino que los sistemas de innovación están en un estado embrionario. Además, su estado inicial y su evolución es un importante condicionante de su propio futuro, siendo una realidad con memoria y dependiente de trayectoria pasada. Los sistemas de innovación 67  La componente relacional del concepto de sistema de innovación es esencial y la densidad de conexiones de calidad entre los diferentes tipos de actores del sistema es lo que le da su virtualidad. Relaciones que, tal como plantean Sabato y Botana (1968), se producen entre actores que funcionalmente tienen una misma caracterización (intra-relaciones), entre actores heterogéneos (inter-elaciones), por ejemplo, pertenecientes a la estructura productiva y a la infraestructura científico-tecnológica, y las relaciones del actores de sistema con otros actores fuera de él (extra-relaciones). En sistemas de innovación menos desarrollados, como ocurren en los países de sur, el reto no es tanto la generación de organizaciones y de capacidades que faciliten la innovación dentro del sistema, sino asegurar que las conexiones entre actores existan y que las estructuras de interfaz cumplan su misión.  El concepto de sistema nacional de innovación tiene un enfoque normativo asociado a su utilización como instrumento de política pública y, por tanto, no tiene sentido plantear la existencia de un sistema ideal de referencia. Este enfoque no implica que no existan criterios para el análisis y comparación, pero pone de manifiesto la necesidad de tener en consideración los objetivos de los procesos de innovación que ocurren en cada sistema y los condicionantes de diversa naturaleza que limitan la relaciones y las actividades de los actores implicados. Esta realidad es relevante desde la perspectiva del sur para evitar replicar sin un adecuado análisis medidas implementadas en otras economías más avanzadas.  Como se apuntó previamente, los sistemas de innovación son objeto de políticas públicas lo que supone que, con independencia de su situación presente, los gobernantes pueden llevar a cabo esfuerzos deliberados y consensuados sobre los elementos que definen sus sistemas de innovación. Estas decisiones van a depender en gran medida de la posición que las cuestiones relacionadas con las actividades de I+D e innovación tengan en la agenda de los dirigentes políticos, que en los países del sur no ha sido preeminente. Las particularidades aplicables a los sistemas de innovación de países en vías de desarrollo y las características específicas en políticas de innovación para este tipo de países hacen que sus respectivos sistemas de innovación y las políticas públicas asociadas incorporen elementos específicos dependientes del contexto. En primer lugar, los países en vías de desarrollo, que a menudo están atrapados en un círculo vicioso, sufren niveles de pobreza que limitan la existencia de instituciones eficientes y la capacidad para realizar inversiones innovadoras, lo que a su vez cierra el círculo, pues esas carencias dificultan la puesta en marcha de procesos innovadores que generen riqueza y empleo. Ante esta realidad, el rol de los gobiernos es ambivalente: por un lado, deben jugar La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 68 un papel compensador de los diversos fallos que padecen los actores del sistema de innovación, al mismo tiempo que no generan nuevos fallos del sector público; y, por otro lado, deben promover que los cambios que la ciencia, tecnología y la innovación generan se orienten a construir sistemas de innovación inclusivos que estén alineados con los objetivos del desarrollo sostenible y garanticen el acceso a conocimiento y tecnologías a los grupos en peores condiciones (Dutrénit y Sutz, 2014) 18 . En segundo lugar, los marcos institucionales que configuran el sistema de innovación están mucho menos formalizados, con un grado de cumplimiento de la normativa menor, lo que requiere una coevolución de las distintas componentes del sistema de innovación, y de la sociedad en conjunto, que sirva para dar respuesta en cada momento a las condiciones económicas, tecnológicas y sociales cambiantes. La elección de tecnologías depende de condiciones socioeconómicas iniciales y genera un proceso de aprendizaje tecnológico que es acumulativo. Este proceso de destrucción creativa debe ser gestionado en estos países de manera tal que las actividades productivas emergentes den oportunidades a las personas de menos recursos de insertarse en ellas, y no solo una docena de clústeres industriales con sus respectivos grupos de interés. En tercer lugar, la presencia de distintos tipos de actores se ve alterada, con más relevancia para las organizaciones privadas sin finalidad de lucro, como pueden ser organizaciones no gubernamentales (ONGs) o asociaciones de actores locales. En un contexto de debilidad de las instituciones formales y de gobiernos poco efectivos, este tipo de organizaciones pueden actuar como conductores del cambio, implementadores de políticas y supervisores de las actividades realizadas. Ejemplo de ello, ha sido el importante rol que las ONGs en India y Bangladesh han desempeñado como facilitadores de innovaciones en las áreas rurales con iniciativas como el desarrollo de software en lenguas locales (Utz y Dahlman, 2007). Además, como las interacciones entre estos actores dependen de sus capacidades internas, de su poder de negociación y de la existencia de adecuados organismos de interfaz, las políticas públicas son responsables de facilitar la integración de los actores con posiciones más débiles en el sistema y, también, asegurar el adecuado acceso a los frutos de la innovación y al conocimiento generado a todas las posibles partes interesadas, en especial a los grupos que hayan quedado fuera en el pasado de la dinámicas innovadoras existentes. En la medida que estos países garanticen dicha democratización, para algunos académicos la política de innovación pasa a ser considerada como una política social (Arocena y Sutz, 2012). 18 Las innovaciones inclusivas son aquellas que “contribuyen a extender el acceso asequible a productos y servicios de calidad que creen o acrecienten las oportunidades de subsistencia de poblaciones excluidas” (Naciones Unidas, 2014). La innovación en la industria agroalimentaria 69 3. LA INNOVACIÓN EN LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA La innovación en la industria agroalimentaria, a pesar de su presencia real, ha sido considerada tradicionalmente como un aspecto marginal en la actividad del sector. Sólo en las últimas dos décadas distintos actores: empresarios, policy makers, consumidores o académicos comienzan a plantearse este fenómeno como un elemento más central en la competitividad de las empresas de ese sector y de los territorios en los que se asientan (Rama, 2008). Esta situación tiene su origen, parcialmente, en el hecho de que la industria agroalimentaria es considerada una industria de baja tecnología debido a su reducido gasto relativo en I+D. Este cambio de enfoque está originado y se ha visto reforzado por diferentes tendencias económicas, científico-tecnológicas, sociales y medio ambientales. Desde la perspectiva económica y tecnológica, la mejora en la comprensión del fenómeno de la innovación empresarial, como un concepto diverso y sistémico, ha llevado a considerar la innovación desde una perspectiva más amplia, que va más allá de la innovación tecnológica basada en el desarrollo de actividades de I+D. Consecuencia de lo anterior, aparecen desarrollos teóricos entre los que destacan los sistemas de innovación (Freeman, 1987; Lundvall, 1988; Nelson, 1993) o sistemas sectoriales de innovación y producción (Malerba, 2002), que son particularizados para el sector agroalimentario por autores como Traill y Grunert (1997) o Rama (2008). A la tendencia anterior puede sumarse el hecho de que el entorno económico global donde operan las empresas industriales agroalimentarias ha sufrido alteraciones, apareciendo cadenas globales de valor, donde las empresas de distintos territorios deben integrarse. Entre las tendencias científico-tecnológicas destacan los nuevos conocimientos generados en campos emergentes como la biotecnología o la nanotecnología, que aportan soluciones a problemas existentes o cubren demandas latentes de empresas y consumidores. Además de las tendencias anteriores, hay que destacar la repercusión sobre el mercado agroalimentario de la crisis económica de 2008 o distintos episodios de alertas alimentarias, como el asociado a encefalopatía espongiforme bovina en 1996 o la gripe aviar en 2004. La crisis planteó retos a las autoridades, para abordar cuestiones relativas a la seguridad alimentaria, y a las empresas del sector agroalimentario para hacer frente a elevados precios de materias primas. Las alertas alimentarias han incrementado los requerimientos sobre salubridad en la alimentación, lo que se suma a las crecientes exigencias de consumidores relacionadas con salud desde la perspectiva nutricional, con aspectos relacionados con el La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 70 marketing de productos agroalimentarios y con la sostenibilidad de las actividades industriales. En este capítulo, en un primer apartado, se plantea la interrelación existente entre las características el sector agroalimentario y sus procesos de innovación. En su segundo apartado se profundiza en las principales tendencias de futuro que pueden condicionar la innovación en el sector de la industria agroalimentaria. Para finalizar, el tercer apartado recoge distintos tipos de innovaciones relevantes para el sector de la industria agroalimentaria, utilizando la distinción de la OCDE entre innovaciones de producto, proceso, organizativa y de marketing. 3.1. Especificidades de la innovación para el sector de la industria agroalimentaria La industria agroalimentaria, como la mayoría de los sectores manufactureros, se encuentra sometida a una fuerte competencia internacional como reflejan las crecientes importaciones y exportaciones de productos alimenticios en el mundo durante la última década (Figura 3.1). La tendencia de ambas magnitudes es creciente alcanzado su máximo en 2013 a pesar de la reducción de la actividad comercial asociada a la crisis económica de 2008. Esta situación obliga a las empresas a buscar vías para mantener su capacidad competitiva mediante la combinación de la incorporación de novedades en los productos y la generación de mejoras en los procesos empresariales. Figura 3.1. Evolución de importaciones y exportaciones mundiales de alimentos entre 2004 y 2014 (Miles de millones de dólares corrientes) Fuente: Elaborado a partir de datos de WITS. http://wits.worldbank.org. La consecución de innovaciones por parte de las empresas industriales agroalimentarias se logra mediante la incorporación de nuevas ideas y conocimientos a los bienes y servicios La innovación en la industria agroalimentaria 71 comercializados o a cualquier actividad realizada por la empresa. Estas ideas pueden tener su origen en las actividades de I+D desarrolladas por las empresas del sector o en otros conocimientos generados fuera de las empresas y que es utilizado por ellas. En este marco conceptual, el tipo de innovaciones realizadas por las empresas y la forma en que se llevan a cabo esas innovaciones presenta dos características: el esfuerzo tecnológico en actividades de I+D del sector es reducido y, además, la forma de innovación más relevante es la incremental de producto. 3.1.1. Un sector de bajo contenido tecnológico propio La industria de Alimentos, bebidas y tabaco, según los criterios fijados por la OECD (2007) 19 , recibe la consideración de baja tecnología 20 , con un gasto en I+D de un 1,1% respecto al valor añadido y del 0,3% respecto al valor de la producción, ambos para 1999 21 . En base a datos de la OCDE, en 2010, la intensidad tecnológica respecto al valor añadido bruto del sector Alimentos, bebidas y tabaco para sus países miembros es heterogénea siendo los valores próximos al 1,1% para grandes economías, como por ejemplo 0,91%, 1,23%, 1,34% para Francia, Alemania y Estados Unidos, respectivamente (Tabla 3.1), pero alcanzado valores claramente superiores para países concretos como es el caso de Corea del Sur, con un 2,49% de valor añadido sectorial, o valores cercanos al 2% para Finlandia o Suecia. Esta consideración de sector de baja tecnología deber ser matizada por varias razones. En primer lugar, es necesario realizar un análisis más integral del sector, teniendo en consideración el uso intenso de otras fuentes de información distintas al esfuerzo tecnológico interno y, también, considerando las diferentes formas de aprendizaje que se desarrollan en las organizaciones (Hirsch-Kreinsen, 2008). En segundo lugar, un reducido gasto en I+D del sector es compatible con la proliferación de nuevos productos en el mercado (Rama, 2008). Esta realidad hace que algunos trabajos planteen que los gastos en I+D del propio sector no sean el único factor explicativo del desempeño innovador, medido como innovaciones entre número de empleados, concluyendo 19 En la actualidad la OECD (2007) clasifica los sectores manufactureros en función del contenido tecnológico de sus actividades en cuatro categorías: alta tecnología, media-alta tecnología, media-baja tecnología y baja tecnología. Para establecer dicha clasificación utiliza dos criterios: gastos en actividades de I+D respecto al valor añadido y respecto al valor de la producción, omitiéndose un tercero por faltar información estadística actualizada, la suma del gasto I+D y el gasto en I+D incorporado en bienes de intermedios y bienes de inversión. 20 Junto a la industria agroalimentaria (ISIC 15-16) están los sectores: Textil, confección y peletería (ISIC 17-19), Madera y el corcho (ISIC 20), Papel, edición y artes gráficas (ISIC 21-22), y, por último, Fabricación de muebles, otras industrias manufactureras y reciclado (ISIC 36-37). 21 Los valores son para un grupo de 12 países de la OCDE para el año 1999, año de la última revisión de clasificación de los sectores manufactureros en base a la tecnología. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 78 largos encadenamientos de actividades productivas geográficamente dispersas a escala global (United Nations Conference on Trade and Development, 2013). Estas cadenas de valor globales son de distinta naturaleza en función de los elementos que caractericen su gobernanza 25 que, en teoría, puede ir desde una encadenamiento de transacción entre proveedores y clientes en mercados competitivos hasta una integración vertical de toda la cadena productiva bajo el control de una empresa multinacional (Gereffi et al., 2005). Dentro de estas cadenas de valor globales agroalimentarias existen frecuentes procesos de fusiones y adquisiciones donde están presentes las citadas empresas multinacionales. Para el caso de los países en vías de desarrollo se distingue cuatro categorías de cadenas en función de los patrones de aprendizaje y la innovación que ocurren dentro de la cadena (Giuliani et al., 2005): basados en manufacturas tradicionales, como puede ser el sector textil o muebles; basados en recursos naturales, por ejemplo, productos agrarios o minerales; industrias de productos complejos, como es el caso de automoción u aparatos electrónicos; y, también, basados en proveedores especializados, como ejemplifica el caso de la programación informática. En el caso de la industria agroalimentaria en los países en vías de desarrollo las cadenas de valor globales parten de la capacidad de generación de materias primas de naturaleza biológica y las innovaciones se orientan a la consecución de alguna mejora (upgrade) por parte de las empresas presentes en dicha cadena. Estas mejoras pueden ser de cuatro tipos (Giuliani et al., 2005):  de proceso, logrando una transformación más eficiente de inputs en outputs. Dentro de este apartado se incluye el aprovechamiento de la energía de la biomasa o la generación de alimentos con subproductos del proceso productivo.  de producto, generando productos más sofisticados y, por lo tanto, con un mayor valor por unidad. Dentro de las innovaciones de producto y para el caso de la industria agroalimentaria pueden destacarse tres posibilidades (Bisang et al., 2009): 25 La gobernanza en la cadenas de valor globales puede ser entendida como la capacidad de algunas empresas dentro de la cadena de valor, con frecuencia multinacionales, para establecer y/o forzar las condiciones bajo las que operan el conjunto de actores económicos que participan en dicha cadena (Humphrey y Schmitz, 2001). La gobernanza tiene que ver con el establecimiento de relaciones entre empresas y de mecanismos institucionales que permiten la coordinación de los actores participantes en la cadena más allá del mecanismo de mercado. La innovación en la industria agroalimentaria 79 o Nuevos alimentos terminados como alternativa a la exportación de materias primas sin apenas trasformación. Dentro de estos nuevos alimentos está la generación de alimentos funcionales 26 . o En el ámbito de las energías renovables, la generación de biocarburantes, combustibles que proceden de material biológico (plantas, animales o sus restos). o Productos biológicos industriales, que recoge un amplio conjunto de productos que van desde los bioplásticos a los nutraceúticos 27 .  funcional, adquiriendo competencias que permitan llevar a cabo otras actividades de más valor añadido dentro de la propia cadena de valor, por ejemplo, diseño o marketing.  intersectorial, adquiriendo competencias que permitan a la empresa llevar a cabo actividades en cadenas de valor de otros productos. Para el caso de un país en vías de desarrollo estas opciones tienen una lógica interna que comienza con la integración en una cadena de valor global que permita la exportación de materias primas o bienes intermedios. Esta primera etapa requiere un entorno favorable a la inversión y al comercio, la provisión de infraestructuras básicas y la abundancia de mano de obra barata. Posteriormente, las mejoras se producen en el ámbito de los procesos y productos, con mejoras de productividad y aparición de innovaciones incrementales de productos. Esta segunda etapa requiere la capacidad de los actores económicos locales para asimilar y ofertar capacidades con contenido tecnológico, así como la ampliación de las infraestructuras fiables. Según se avanza en este tipo de mejoras se hace más relevante el contenido tecnológico de la actividad y la presencia de mano de obra cualificada a un coste competitivo. En una última etapa, aparecen con más intensidad las mejoras funcionales e intersectoriales, que permiten escalar a segmentos de más valor añadido dentro de la cadena de valor global considerada como cadenas de valor de otros productos. En este caso se necesita un sistema de innovación cohesionado, un conjunto de empresas suministradoras en distintos niveles de la cadena de valor, un mercado laboral con trabajadores altamente cualificados e incluso la presencia de empresas multinacionales capaces de articular la cadena de valor global (United Nations Conference on Trade and Development, 2013). 26 Los alimentos funcionales son alimentos (no píldoras) que se consumen como parte de la dieta y que han demostrado científicamente efectos beneficiosos más allá de sus efectos nutricionales, mejorando la salud o reduciendo/ previniendo el riesgo de enfermedades (Ashwell, 2002). 27 Los nutraceúticos son sustancias sintéticas o compuestos químicos formulados para proporcionar beneficios médicos o para la salud, incluida la prevención y/o el tratamiento de una enfermedad sin basarse en principios farmacológicos y que se presentan como medicinas (Pinto da Costa, 2017). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 80 El devenir histórico de algunas economías latinoamericanas durante gran parte del siglo XX se ha fundamentado en un modelo productivo basado en un fuerte desarrollo agropecuario y un elevado nivel de exportación de materias primas de naturaleza biológica. Este modelo se ha mostrado como insuficiente para garantizar un desarrollo inclusivo de la población. Con el comienzo del nuevo siglo surge la posibilidad de llevar a cabo mejoras en el sector agroalimentario y agropecuario, dentro del contexto de las cadenas de valor globales, que permitan un cambio del modelo productivo pasando de la simple extracción de la riqueza natural de la próspera dotación de recursos naturales con que cuentan estos países a replantear su aportación a las cadenas globales de valor. Esta opción sería una alternativa a una estrategia de desarrollo industrial orientada a la creación de una capacidad productiva doméstica que lleve a cabo todas las etapas del proceso productivo y sea capaz de abastecer al mercado local y exportar y, por tanto, logre generar una industria verticalmente integrada dentro del país que pueda mantenerse relativamente independiente en términos de aprendizaje y mejora de los grandes actores que componen las cadenas de valor globales (United Nations Conference on Trade and Development, 2013). Como punto de partida, la producción local de materias primas agropecuarias ha mejorado gracias a la incorporación de paquetes tecnológicos que permiten mejoras sustanciales en la producción y que supone la primer grada para avanzar escalones en la cadena de valor dentro de la agroindustria (Bisang et al., 2009). 3.2.4. Tecnologías emergentes como fuentes de innovación en la industria agroalimentaria: la biotecnología y las nanotecnologías La biotecnología 28 en el ámbito de la industria agroalimentaria se asocia con la utilización de procesos biotecnológicos para la mejora de cultivos microbianos que posteriormente se usan en el procesamiento de alimentos, por ejemplo, en la elaboración del vino, el pan o el queso. Además, la biotecnología tiene un importante efecto indirecto a través del suministro de materias primas de la industria agroalimentaria, donde se logra un mejor control de las propiedades de las materias primas, la modificación de estas materias o la generación de sustancias novedosas que facilitan los procesos de fabricación, por ejemplo, la fabricación de queso necesita una sustancia que proviene del estómago de los rumiantes o que 28 La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico en su publicación sobre indicadores de biotecnología definen las actividades de estar rama de conocimiento como la aplicación de la ciencia y la tecnología a los organismos vivos, así como sus partes o productos con la finalidad de alterar los materiales vivos o no vivos para la generación de productos y conocimiento (OECD, 2009). La biotecnología moderna data de la primera parte de la década de 1970 y está basada en descubrimientos de genética y biología molecular que permiten la manipulación de genes y alteraciones a la estructura genética de las células. La innovación en la industria agroalimentaria 81 alternativamente tiene origen vegetal o microbiano, siendo la última fácil de producir en laboratorios frente a la escasez de la primera. Las primeras aplicaciones de la biotecnología en el sector agroalimentario tienen largas raíces históricas, pero la biología moderna comienza en la década de 1970 y está basada en descubrimientos de genética y biología molecular que permitirían la manipulación de genes y alteraciones a la estructura genética de las células (Senker y Mangematin, 2008). Dentro de los procesos productivos la biotecnología facilita avances en los siguientes ámbitos (Rolle y Takeuchi, 2011; Senker y Mangematin, 2008):  Desarrolla sustancias que son catalizadores de los procesos fundamentales en la fabricación de alimentos.  Desarrolla aditivos alimentarios, por ejemplo: sabores artificiales o endulzantes.  Permiten llevar a cabo procesos más rápidos y precisos para la detección de patógenos en alimentos.  Desarrollo de biosensores que permiten asegurar la calidad de los productos alimentarios y que pueden ser fácilmente integrables en los envases de dichos productos.  Desarrollo de procesos que evitan la contaminación asociada a subproductos de procesos de la industria agroalimentaria. Muchos de los avances de biotecnología en la agroindustria se ven empujados por los nuevos conocimientos que ofrecen las nanotecnologías 29 , aunque el nivel actual de aplicaciones de estas tecnologías en los alimentos y los sectores relacionados es todavía emergente en la mayoría de los países (Kumari y Yadav, 2014). Las aplicaciones más destacadas de este tipo de tecnologías tienen que ver con diversos aspectos (Chaudhry y Castle, 2011; Kumari y Yadav, 2014):  La alteración de texturas, sabores y apariencia física de los alimentos adaptándolos a los gustos de los consumidores.  La reducción de elementos menos saludables en los alimentos sin perder el atractivo para los consumidores, por ejemplo, el contenido en grasas. En general se necesitan menores cantidades de aditivo para conseguir mantener los efectos deseados en el producto final. 29 Se entiende por nanotecnologías en forma amplia aquellas tecnologías que implican la manipulación de la materia a escala nanométrica, 1 a 100 nanómetros (10^-9 Metros). La más temprana y difundida descripción de nanotecnología se refirió a la meta tecnológica particular de manipular en forma precisa los átomos y moléculas para la fabricación de productos a microescala, ahora también referida como nanotecnología molecular (Dirección General de Estadística y Censos, 2012). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 82  Lograr y/o facilitar la absorción de sustancias beneficiosas incorporadas en alimentos.  Alargar la vida de los alimentos.  Mejorar las propiedades del envasado, lo que alarga la vida de los productos o incorpora sensores vinculados al estado del producto.  Mejoras en procesos, por ejemplo, con recubrimientos de superficies con mejores propiedades higiénicas o en procesos de descontaminación de aguas. En cualquier caso, la introducción de nuevas tecnologías en el ámbito de la industria agroalimentaria presente barreras similares a otros ámbitos de la economía, destacando la dificultad para apropiarse de los resultados de las actividades de I+D debido a la complejidad para asegurar la protección de dichos resultados para poder rentabilizarlos o por la presión competitiva que impide incrementos en precios incluso para productos innovadores. Junto a esas barreras, existen otras de naturaleza más específica como son los patrones de consumo de productos agroalimentarios que tienen fuertes inercias temporales o la creciente preocupación de los consumidores asociada a los riesgos tecnológicos para la salud humana y el medio ambiente de algunos avances tecnológicos, por ejemplo, los organismos genéticamente modificados. Preocupación que se ve acrecentada por la aparición de nuevas enfermedades como la encefalopatía espongiforme bovina o la gripe aviar. Estos temores se convierten en una oportunidad para la expansión de nichos de mercado como por ejemplo los alimentos orgánicos. Para las nanotecnologías, una preocupación específica es el efecto que puedan tener en el organismo humano debido a su reducida dimensión, pudiendo cruzar barreras biológicas mediante las cuales el cuerpo está protegido de la entrada de materiales en partículas de mayor tamaño. Estos son los denominados nanomateriales bio-persistentes y pueden estar presentes en los propios alimentos o migrar desde los envases que los contienen. Estos potenciales riesgos son un buen ejemplo de la interacción bidireccional entre la innovación llevada a cabo en un sector y la regulación de ese mismo sector. 3.3. Ámbitos de innovación en la industria agroalimentaria Las posibilidades de innovación dentro de la industria agroalimentaria, a pesar de una intensidad tecnológica reducida en el propio sector, son diversas y crecientes y tienen presencia en los cuatro ámbitos que recoge el Manual de Oslo (OCDE, 2005): producto, proceso, organizativa y de marketing. A continuación, se lleva a cabo una revisión del tipo de innovaciones que ocurren con más frecuencia en cada uno de esos cuatro terrenos. La innovación en la industria agroalimentaria 83 3.3.1. Innovación de producto Dentro de las innovaciones de producto, que comprende tanto bienes como servicios, en el caso de la industria agroalimentaria el foco se pone en la introducción en el mercado de productos nuevos o mejorados en cuanto a sus características y las materias primas que incorporan 30 . Si algo caracteriza al sector agroalimentario es el elevado número de productos diferentes que existen en el mercado y la constante aparición de nuevos productos (Grunert et al., 1997). Dentro de estas posibilidades, que tienen su origen en nuevo conocimiento o nuevas combinaciones del conocimiento ya existente, pueden citarse:  Las nuevas presentaciones de productos ya conocidos, por ejemplo: verduras troceadas frescas, verduras troceadas y congeladas, patatas en envases especiales listas para ser cocinados, o café preparado en envase que se calienta solo.  Los nuevos productos en distintos niveles de transformación, por ejemplo, frutas tropicales frescas en el mercado local gracias a una cadena de transporte más eficiente.  La comida preparada, tanto en formato congelado como fresca.  Los alimentos con nuevas formulaciones que incorporan materias primas novedosas para el mercado local, por ejemplo, panes con mezclas de harinas, o procesos de preparación diferentes.  Los alimentos funcionales, acepción que comienza a utilizarse a mediados de la década de 1980 en Japón y comprende a aquellos alimentos que son alterados para lograr efectos beneficiosos para la salud en tres ámbitos: mejorar las condiciones fisiológicas, reducir el riesgo de algunas enfermedades y curar otras (Bigliardi y Galati, 2013). Estos últimos, alimentos funcionales, destacan por su contenido científico-tecnológico, (Annunziata y Vecchio, 2011; Lajolo, 2002), así estos van más allá de satisfacer necesidades nutricionales previniendo enfermedades relacionadas a la nutrición y mejorando la salud de la población. Además, como señala Ashwell (2002), el foco de la ciencia nutricional se está desplazando hacia el concepto de una nutrición óptima. Desplazamiento, motivado principalmente por un incremento en las enfermedades relacionadas con el estilo de vida, la mayor esperanza de vida y el deseo de una mejor calidad de ésta, que ha estimulado la investigación para identificar o producir alimentos con mejores funciones nutricionales. Por 30 No todas las características de los productos suponen una innovación de producto. Así, el Manual de Oslo (OCDE, 2005) establece que la introducción de nuevos sabores de productos alimentarios o bebidas que alteren su gusto con la intención de captar un nuevo segmento de mercado se incluye en innovación de marketing y no en innovación de producto. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 84 otra parte, las personas pueden usar los alimentos funcionales para llenar ciertos vacíos nutricionales que dejan intolerancias, dietas estrictas o preferencias personales. Por ejemplo, aquellos que son intolerantes al gluten pueden acudir a alimentos hipoalergénicos o los que son intolerantes a la lactosa pueden optar por beber zumos de frutas fortificados con calcio. Los alimentos funcionales se introducen en todas las categorías de alimentos, aunque no de forma homogénea sobre todos los segmentos de la industria alimenticia, centrándose inicialmente en lácteos, confitería, refrescos, panadería o comida infantil (Menrad, 2003). Desde un punto de vista del producto, Spence (2006) propone distinguir entre:  Productos fortificados que son alimentos que se fortifican con nutrientes adicionales, por ejemplo, zumos de fruta con vitamina C, vitamina E, o leche con ácido fólico, zinc y calcio.  Productos enriquecidos, que son alimentos con nuevos nutrientes o componentes adicionales que normalmente no son encontrados en un alimento en particular por ejemplo yogures con probióticos o prebióticos.  Productos alterados que son alimentos de los cuales un componente perjudicial es quitado, reducido o reemplazado por otro con efectos beneficiosos, por ejemplo, fibras como liberadores de grasa en carne o helado.  Productos mejorados, que son alimentos en los cuales uno de los componentes es naturalmente mejorado, por ejemplo, huevos con el contenido de Omega-3 incrementado. Los procesos tecnológicos de los alimentos funcionales pueden agruparse en tres categorías (Betoret et al., 2011):  Tecnologías tradicionalmente usadas en el procesamiento de alimentos, por ejemplo, la formulación y mezcla constituyen una tecnología simple, barata y adaptable para desarrollar nuevos alimentos funcionales. Esta opción tiene una larga historia en el éxito del control de las deficiencias de las vitaminas, yodo y hierro.  Tecnologías diseñadas para prevenir el deterioro de compuestos fisiológicamente activos, por ejemplo, la microencapsulación o los recubrimientos comestibles  Tecnologías dirigidas al diseño personalizado de alimentos funcionales que constituye el foco de trabajo de la nutrigenómica, que analiza la interacción entre los alimentos y el genoma de un individuo. La innovación en la industria agroalimentaria 85 3.3.2. Innovación de proceso Siguiendo la definición del Manual de Oslo (OCDE, 2005), esta forma de innovar comprende la puesta en marcha de un proceso de producción o distribución en la empresa, tanto si es nuevo como si es significativamente mejorado. Este tipo de innovación está orientado a:  Mejorar la eficiencia productiva de los procesos necesarios para fabricar los productos ya existentes con actuaciones relativas a: o Tener una mayor flexibilidad en la producción. o Incrementar la capacidad de producción. o Reducir el uso de mano de obra, el uso de materiales o de energía por unidad producida y, por tanto, reducir los costes por unidad producida.  Poner en marcha procesos nuevos asociados a innovaciones de producto.  Cumplir requisitos normativos medioambientales, de salud o seguridad o llevar a cabo mejoras por encima de la regulación en esos ámbitos. Por su relevancia y su aplicación generalizada para la industria agroalimentaria se analiza con más detalle la trazabilidad en los procesos productivos. La incorporación de este tipo de proceso facilita la detección de problemas de calidad a lo largo de la cadena de suministro y, en general, mejora la gestión de dichas cadenas. En el caso de la industria agroalimentaria esa trazabilidad se convierte en una necesidad para asegurar la inocuidad de los alimentos y la rápida detección de deficiencias en caso la aparición de un incidente relacionado con la salud. En la mayoría de países, y siguiendo estándares internacionales 31 , se han desarrollado legislaciones sobre seguridad alimentaria donde la trazabilidad es un instrumento central (Charlebois et al., 2014). Siguiendo la definición de la Unión Europea 32 , la trazabilidad en el ámbito alimentario se refiere a la posibilidad de encontrar y seguir el rastro, a través de todas las etapas de la cadena de suministro de un alimento y de todos y cada uno de los componentes que se incorporaron en él 33 . 31 Dentro de los organismos internaciones de referencia en temas de seguridad alimentaria destaca la Comisión del Codex Alimentarius establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Información disponible en: http://www.fao.org/fao-who-codexalimentarius/es [último acceso: 30/6/2017] 32 Reglamento (CE) No 178/2002 del Parlamento Europeo y del Consejo de 28 de enero de 2002 por el que se establecen los principios y los requisitos generales de la legislación alimentaria, se crea la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria y se fijan procedimientos relativos a la seguridad alimentaria. Disponible en: http://eurlex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32002R0178&from=ES [último acceso: 30/6/2017] 33 En Jostein et al. (2013) y Aung y Chang (2014) se plantea que los tres elementos claves en el trazabilidad son: la identificación precisa de las unidades rastreables, la documentación de las transformaciones y la estandarización del intercambio de información entre actores de la cadena. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 86 Hoy en día, existen distintos factores que hacen que el reto de gestionar la seguridad y la calidad en la cadena de suministro de alimentos importados y nacionales sea más complejo y acuciante. En primer lugar, la distancia que recorre la comida desde el productor de las materias primas hasta consumidor final ha aumentado como resultado de la globalización de la industria agroalimentaria. En este sentido, el éxito de las cadenas de valor globales reside, entre otras cosas, en la capacidad de mantener el control sobre el producto a lo largo de todos los eslabones de la cadena. Esta realidad se convierte en una fuerte exigencia a los países en vías de desarrollo que quieren participar en ellas. En segundo lugar, la sofisticación de alimentos, con comida precocinada, comida congelada o la generalización del consumo de frutas tropicales frescas incrementan el número y la complejidad de los eslabones que componen la cadena de suministro. En tercer lugar, la aparición de crisis alimentarias, como la generada por la encefalopatía espongiforme bovina en 1996, la gripe aviar en 2005, o la aparición de episodios de salmonelosis ha aumentado la preocupación de los consumidores sobre la seguridad y la calidad de los alimentos, lo que ha llevado a una creciente demanda de garantías a los fabricantes de alimentos. Por todo lo anterior, la trazabilidad crece en relevancia y responde a un conjunto diversos de motivaciones (Aung y Chang, 2014):  Mejorar en temas relativos a inocuidad y salud con lo que se cumple la legislación y se reduce costes asociados a posibles incidentes sanitarios 34 .  Facilitar el seguimiento de productos intermedios y productos finalizados para cuestiones relativas a la calidad. Consecuencia de este mejor seguimiento es que se facilitan las relaciones con proveedores y clientes y pueden aparecer reducciones de los costes de aprovisionamiento y almacenaje.  Incorporar valor a través de acciones vinculadas a la trazabilidad dentro de la cadena de valor, por ejemplo, mejorar calidad de las compras de suministros, obtener Estas unidades pueden ser de tres tipos: el lote, una cantidad de producto que pasa por el mismo proceso; la unidad de comercio, medida utilizada en la comercialización dentro de la cadena de suministro (una botella o una caja de botellas); y, por último, la unidad logística: agrupamiento que la empresa crea para el transporte o el almacenamiento (un palet o un contenedor) Desde la perspectiva de cada uno de los actores de la cadena de suministro se puede hablar de trazabilidad: interna a la organización, externa hacia atrás o trazabilidad de proveedores y externa hacia delante o trazabilidad de cliente. Las técnicas para llevar a cabo la trazabilidad se sofistican gracias a avances en el ámbito de las tecnologías de la información y las comunicaciones pasando de códigos alfanuméricos y códigos de barras a identificación basada en radiofrecuencia o en redes de sensores inalámbrico. 34 Incluso puede plantearse temas de seguridad nacional pues la cadena de suministro de alimentos de un país puede ser un objetivo potencial de ataques terroristas, tal como plantea la Ley de bioterrorismo de los Estados Unidos de América de 2002. La innovación en la industria agroalimentaria 87 certificaciones de calidad de cara los clientes o recopilar y utilizar información que permita asegurar la frescura de productos perecederos.  Generar confianza en los clientes intermedios y/o finales que puede tener incidencia en los precios de los productos vendidos y las cantidades que se intercambian. Junto a la trazabilidad, el etiquetado de los productos es una cuestión de creciente relevancia, para asegurar una adecuada información a los consumidores sobre las características o el origen de los productos que se adquieren. Dentro de este etiquetado las cuestiones relativas a alergias alimentarias e intolerancias son especialmente críticas y toman relevancia en la actualidad. Así se ha estimado que la alergia alimentaria afecta alrededor del 1-2% de la población adulta, y hasta 8% de los niños menos de 3 años (Helm y Burks, 2000) y la mejor solución proactiva que se puede ofrecer a las personas que la sufren es evitar por completo todos los alimentos que contengan su alérgeno, de ahí que se presione a gobiernos y empresas para que establezcan y cumplan respectivamente las regulaciones de etiquetado que permitan a los consumidores alérgicos a los alimentos, junto con su familias y cuidadores, identificar claramente los ingredientes de los diferentes alimentos. Para que las etiquetas de alérgenos en los alimentos preenvasados sean útiles para el consumidor alérgico deben ser creíbles y precisas. En consecuencia, los fabricantes deben tener un conocimiento detallado de los constituyentes de un producto de cada etapa de la cadena de suministro, resaltando nuevamente la importancia de la trazabilidad. Para ingredientes simples (por ejemplo, harina de trigo, leche en polvo), esto plantea pocos problemas; sin embargo, asegurar que todos los componentes individuales de productos complejos como el chocolate estén incluidos, requiere buena comunicación y cooperación con proveedores, a veces de todo el mundo, a lo largo de la cadena de suministro. Y para ello se están desarrollando sistemas de inventario robustos para administrar el proceso, que incluye el seguimiento de los cambios en la formulación de alimentos manufacturados (Mills et al., 2004). 3.3.3. Innovaciones organizativas Un tercer tipo de innovaciones, según el criterio fijado por la OCDE (2005) son las innovaciones organizativas, que consisten en la introducción de un nuevo método organizativo en las prácticas, la organización del lugar del trabajo o las relaciones externas de la empresa. Para la industria agroalimentaria, tres innovaciones de gran relevancia de naturaleza organizativa son la gestión de la calidad, la gestión del conocimiento y la agrupación de productores bajo el paraguas de las indicaciones geográficas y las denominaciones de origen. Esta última, a su vez, es una de las bases de innovaciones en el área del marketing. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 94 ambiente interactúan de una manera positiva para extender la vida útil, mejorar el estado de los alimentos envasados. Los envases inteligentes son aquellos que contienen un componente que permite la supervisión de la condición de los alimentos envasados o el entorno de la comida durante el transporte y almacenamiento (European Commission, 2009). El envasado inteligente genera un valor añadido al usuario al detectar de forma sencilla y fiable cambios en el producto 43 . Los envases inteligentes y los envases activos pueden trabajar de forma sinérgica. Los envases inteligentes proporcionan una solución total de envases que, por una parte, monitorea los cambios en el producto o el medio ambiente (inteligente) y, por otra parte, actúa sobre estos cambios (activo). La creciente utilización de materiales biodegradables para envases de alimentos que, a diferencia de los basados en plásticos, se desintegran en períodos de tiempo más cortos, favorece al medio ambiente. Estos polímeros biodegradables son derivados de materias primas agrícolas, de fuentes animales renovables, desechos de la industria de procesamiento de alimentos marinos, o fuentes microbianas (Tharanathan, 2003). La utilización de este tipo de envases tiene sus limitaciones: primero, la biodegradación de estos materiales se producen en malas condiciones en los vertederos ya que estos no mantiene adecuadas condiciones de humedad y oxigenación; segundo, la generalización del uso de los biopolímeros supone una presión en la demanda de materiales vegetales que puede interferir en la producción de alimentos; y tercero, los bioplásticos, son más costosos que la mayoría de los polímeros a base de petróleo, por lo que la sustitución probablemente tenga como resultado un aumento del coste de empaquetado. b) Las indicaciones de procedencia Las diferentes formas de protección de la singularidad de productos agroalimentarios mediante indicaciones geográficas o denominaciones de origen, que suponen una innovación organizativa para las empresas que se agrupan bajo su cobertura, pueden ser el origen de una ventaja competitiva que permita la puesta en marcha de innovaciones de marketing para las empresas participantes. 43 Tres ejemplo de tecnologías vinculadas con envases inteligentes son: sensores, indicadores y sistemas de identificación por radiofrecuencia (RFID) (Kerry et al., 2006). Los sensores miden diferentes características como, por ejemplo: temperatura, humedad, nivel de Ph o exposición a la luz. Los indicadores proporcionan información visual por medio de un cambio de color, un aumento en la intensidad del color o la difusión de un colorante en el producto en función de su estado. La tecnología RFID, consiste utilizar ondas electromagnéticas para comunicarse con una etiqueta de radiofrecuencia, para brindar diversa información sobre el producto. Esta última tecnología tiene un enorme potencial en el marco del “internet de todas las cosas”, donde los objetos están conectados a la red Internet. La innovación en la industria agroalimentaria 95 En un sector altamente competitivo, como es la industria agroalimentaria, y en una economía globalizada, la singularidad del origen y del procesamiento de los productos es un factor diferencial que favorece la venta de productos e influyen en la valoración que los consumidores finales realizan de dichos productos (Martínez Ruiz y Jiménez Zarco, 2006). Así, un indicador de origen o tradición puede ser un refuerzo a la imagen del producto en el nivel cognitivo del consumidor, mejorando su actitud y sentimientos hacia el producto. Así según Calboli (2015) tanto las indicaciones geográficas como las denominaciones de origen tiene los siguientes impactos relativos a la innovación de marketing:  Las indicaciones de procedencia facilitan el establecimiento de nichos de mercado por la motivación de grupos de productores regionales para cumplir con estándares de producción particulares con respecto a ciertos tipos de productos. Cuando los productores logran establecer sus productos en los mercados deseados, estas formas de protección incentivan a productores a continuar invirtiendo en la calidad de los productos denominados en la indicaciones de procedencia, y así facilitar el mantenimiento del capital social para el grupo entero que opera dentro de ellos (Gangjee, 2012), de ahí que este tipo de mecanismos pertenezca a ambos tipos de innovación no tecnológica. Así las indicaciones de procedencia permiten a los productores y procesadores de sus respectivas cadenas de valor, capturar el valor que los consumidores - a nivel local, nacional o niveles internacionalescoloquen en estos productos basados en el origen geográfico del producto En otras palabras, las indicaciones de procedencia capitalizan el deseo de las personas de elegir productos con una identidad geográfica conocida: jamón de Parma, té de Darjeeling, o café de Colombia.  Las indicaciones de procedencia ofrecen a los consumidores un conjunto único de información sobre los productos identificados por ellas. En particular, ambas brindan a los consumidores información sobre el origen de la sustancia natural y las prácticas que entran en fabricación de los productos, lo cual permite, en consecuencia, estar enterados de mejor manera sobre la calidad e inocuidad de los productos, induciéndoles a tomar decisiones de compra mejor informadas (Agdomar, 2007). Por ejemplo, el uso de una indicación geográfica determinada puede indicar un cierto método de producción, que a su vez indica el nivel al que está vinculado un producto a la tierra, o su nivel de “naturalidad".  En última instancia, actuando como enlaces de identificación entre las regiones denominadas y los productos denominados en una indicación de procedencia, estos mecanismos ofrecen a los consumidores un grupo de información que les permite seleccionar productos en el mercado, de manera tal que puedan recompensar a La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 96 aquellos productores que adoptan políticas amistosas de tipo medioambiental, de salud y laborales. Así dado que dichos mecanismos obligan a los productores a permanecer en un lugar determinado y a utilizar la tierra local y el factor humano local para producir los productos denominados, estos deben cuidar al largo plazo: la salud de la tierra y sus recursos pues son cruciales para el éxito de los productores que operan en la región denominada por la indicación de procedencia. Incluso las indicaciones geográficas crean ''rendición de cuentas geográfica'' y pueden ayudar a responsabilizar a los productores que no mantienen el bienestar del ambiente (Calboli, 2015). La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 97 4. LA EVOLUCIÓN DEL SISTEMA SECTORIAL DE INNOVACIÓN DE LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA EN EL SALVADOR Para comprender la dinámica de un sistema sectorial de innovación debe estudiarse su historia puesto que su situación actual es el resultado de un proceso de evolución donde diversos agentes de mercado y no mercado participan e interaccionan. Para el caso de la industria agroalimentaria salvadoreña, sus orígenes se pueden encontrar a finales del siglo XIX con la incorporación del café en el contexto de una economía agroexportadora y es posible distinguir cuatro grandes etapas históricas, que coinciden con la búsqueda de nuevos modelos de crecimiento para el país (Lindo-Fuentes, 2006; Turcios, 2003). Estos autores coinciden en la escasa apuesta por fortalecer el capital humano hasta la última etapa que llega a la actualidad, donde la ciencia, la tecnología y la innovación aparecen como factores clave para la competitividad nacional. Para explicar el desempeño actual de este sector es pertinente un enfoque evolucionista, tomando una amplia visión social, económica, política y tecnológica del mismo y de sus vínculos con otros sectores, sobre todo el sector primario. Además, una parte significativa de las capacidades científico-tecnológicas con las que cuenta el país en la actualidad son el resultado de las trayectorias tecnológicas derivadas del sector agropecuario y el agroindustrial. De forma similar, a lo largo de este capítulo es necesario referirse a situaciones que acontecen en otros países centroamericanos, pues con frecuencia influyeron en la realidad nacional. El presente capítulo aborda la industria agroalimentaria salvadoreña como un todo sin profundizar en sus subsectores, en línea con el conjunto del trabajo. No obstante, y debido por su rápida y profunda transformación, se hace referencia en las diferentes etapas al subsector cervecero, que ha alcanzado en la actualidad un alto nivel de competitividad (Peraza Castaneda y Aleixandre Mendizábal, 2016a). El capítulo se estructura en cuatro apartados correspondientes a cada uno de los períodos históricos identificados:  El primero corresponde al estado liberal oligárquico, que comienza con el triunfo liberal de 1871 y la sustitución del añil por el café como principal producto de exportación, y culmina con la crisis de 1931 que da paso a sucesivos gobiernos militares.  El segundo recoge la etapa que comienza con la dictadura del General Maximiliano Hernández Martínez en 1931. Inicialmente se mantiene la república agroexportadora, pero, posteriormente, aparecen señales de agotamiento de ese modelo de desarrollo, La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 98 dando lugar a un proceso modernizador, aunque con el autoritarismo siempre presente. Ese proceso persigue reorientar el patrón histórico existente y favorece a la industria, alcanzando su apogeo con la integración centroamericana (Turcios, 2003). Este período culmina con la guerra entre El Salvador y Honduras.  El tercero abarca la denominada crisis histórica salvadoreña (1969-1992). Durante la primera década, aunque se mantiene un desempeño económico bueno, el autoritarismo dominante en las diferentes esferas de la vida nacional y la inadecuada redistribución de ese desempeño, favorecen la aparición de grupos que abogan por un modelo de desarrollo más inclusivo y mayor participación democrática. Ante el cierre de los espacios de diálogo, esta efervescencia social conducirá a la década pérdida de 1980, en la cual tiene lugar un conflicto civil que deprime la actividad económica, donde la industria de alimentos y bebidas no es la excepción.  Finalmente, el último apartado, comprende el periodo que comienza en 1992 con los Acuerdos de Paz y llega hasta la actualidad. Esta etapa puede dividirse en dos partes: la primera se caracteriza por la apuesta a una agenda neoliberal de desarrollo; y, la segunda, se orienta hacia una transformación productiva acompañada por políticas de ciencia y tecnología, que busca promover industrias más sofisticadas en el país. Esta revisión histórica permite plantear una mirada al futuro del sector con raíces sólidas que se apoya y aprende de los aciertos y errores del pasado; identificando instituciones, organizaciones y protagonistas en el proceso de transformación de la industria agroalimentaria salvadoreña; ayudando a comprender los actuales condicionantes internos y externos de la dinámica innovadora de esta industria. 4.1. El estado liberal oligárquico: 1871-1931 Los primeros pasos de la industria agroalimentaria en El Salvador pueden situarse en 1871, cuando asume el poder el liberal Santiago González, quién apuesta por adoptar formas constitucionales de orden liberal, que dan lugar a la denominada república cafetalera de El Salvador. Posteriormente, con el comienzo del siglo XX, aparecen los primeros distritos artesanales como base de una industria agroalimentaria más diversificada. Y, finalmente, en parte debido a los efectos de la gran recesión de 1929, el modelo vigente muestra sus carencias económicas y sociales, cerrándose esta etapa con el golpe de estado en 1931. 4.1.1. Los orígenes de la república cafetalera de El Salvador y las reformas liberales Durante el último cuarto del siglo XIX, El Salvador funciona como república agroexportadora. Este modelo agroexportador, común para Latinoamérica en la segunda mitad del siglo XIX, La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 99 consiste en que un país, generalmente de la periferia, centra sus factores productivos en la generación de materias primas agrícolas para luego exportarlas a países centrales para su consumo (Furtado, 1976). Para el caso centroamericano se añade la particularidad de concentrarse en pocos productos agrícolas, fundamentalmente dos, el banano en la Costa Atlántica y el café en el resto. Así, El Salvador podía ser considerado una República Cafetalera (Alvarenga et al., 1994), donde la caficultura desempeñaba un rol decisivo como actividad productiva relevante, como universo social y como epicentro de pugnas de poder. Este cultivo forjó la organización técnica y social de la producción agraria en este período y, de manera más amplia, las relaciones entre productores directos y los dueños del capital en el espacio salvadoreño. La introducción del café conllevó un cambio de la agricultura tradicional a la moderna, lo que generó mayores desigualdades, puesto que la formación y financiación necesarias para el cambio se concentraba en la élite añilera preexistente, producción predominante hasta ese momento (Lindo-Fuentes, 2006). En el ámbito de los sistemas productivos, el rápido incremento de la producción agrícola se basó principalmente en la incorporación de cantidades adicionales de tierra y trabajo. No se apostó por la tecnología para incrementar la productividad total de los factores y apenas hubo mecanización de labores agrícolas. Únicamente se tecnificó de manera moderada el procesamiento agroindustrial, mediante la adquisición de maquinaria y equipamiento europeos para labores del beneficiado de café 44 , produciéndose, también, una mayor división del trabajo en esta parte de la cadena de valor. En este período, se llevan a cabo reformas que consolidaron la caficultura como el monocultivo del modelo agroexportador salvadoreño. En 1876, en la ciudad de Santa Ana, se reunieron doscientos prominentes salvadoreños, entre cafetaleros, comerciantes y militares, que promovieron a la presidencia del país a Rafael Zaldívar, un liberal moderado. Su llegada al poder, significo el tratamiento privilegiado para el sector cafetalero, que se convirtió en política central de su gobierno, implicando un cambio en el régimen de propiedad de la tierra 45 . De esta manera, entre 1881 y 1882, el gobierno decretó la abolición de la tenencia común de 44 En esa época existían dos tecnologías para la obtención de las semillas del café: el beneficiado húmedo y el seco, denominados así por su mayor o menor uso de agua, respectivamente, optándose en el país más por el segundo, ya que requería menor inversión en tecnología, aunque su producto final fuese de menor calidad. Esto genero un atraso tecnológico ya que aún en las décadas de 1930 y 1940, el 40% de todo el café salvadoreño aún se procesaba por la vía seca(Acuña Ortega, 1994). 45 Hasta la reforma del gobierno de Zaldívar y desde 1830, el estado salvadoreño reconocía dos formas de tenencia común de la tierra (Lauria-Santiago, 1999): primero, los ejidos que consistían en terrenos para la explotación en común por campesinos cuya propiedad era de los municipios, y segundo, las tierras comunales, que eran terrenos explotados en común por pueblos de mayoría étnica indígena. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 100 la tierra 46 . Estas reformas y el auge del café, que requería técnicas agrícolas más modernas, fue aprovechada, en mayor medida, por una pequeña minoría educada y no tanto por el campesinado salvadoreño con poca formación, que sufrió un proceso de empobrecimiento y proletarización (Acuña Ortega, 1994; Lauria-Santiago, 1999; Lindo-Fuentes, 2006). El siguiente gobierno estable tras Zaldívar fue el del general Francisco Menéndez que continúo su apoyo a los cafetaleros, entre los que el mismo se encontraba. Este presidente favoreció la creación del Banco Particular de El Salvador para apoyar a los cafetaleros, y en materia logística y de comunicaciones, introdujo el servicio telefónico junto a la creación de la Salvador Railways Co. para el transporte ferroviario.; siendo destacable que estas obras eran realizadas casi en su totalidad por empresas extranjeras. Al General Menéndez le sucede mediante golpe de estado, el General Carlos Ezeta, quién al imponer nuevos impuestos incluso sobre el café pierde el favor de los cafetaleros y le derrocan para colocar al General Rafael Antonio Gutiérrez, que a pesar de reducir ese impuesto, también es derrocado posteriormente por el General Tomás Regalado con quién se entraría al siglo XX en un contexto liberal donde las élites económicas consideraban que tenían consolidado su esquema deseado de prosperidad (Acuña Ortega, 1994). 4.1.2. Los distritos artesanales como bases de la industria agroalimentaria en el siglo XX Para los inicios de 1900, El Salvador tenía un estado central fuerte, construido sobre: la virtual disolución de los centros de poder municipales y comunales, la creación de un ejército central controlado profesionalmente, se establece que las negociaciones y alianzas políticas y económicas del más alto nivel se supeditan a los poderes del gobierno central, y finalmente se propicia una estructura que favorece beneficios de acumulación de instituciones estatales en sí mismas (Lauria-Santiago, 1999). Una importante limitación del país era la formación de capital humano, que no era vista como una necesidad por los productores de café, siendo los niveles de escolarización muy reducidos (Lindo-Fuentes y Ching, 2012). En el año 1903 retoma la presidencia, un cafetalero de la élite, Pedro Jesús Escalón, dejando claro que los intereses de los cafetaleros se habían convertido en los intereses de país. Un hito en la industria agroalimentaria salvadoreña para este lapso es el nacimiento en 1906 de la primera empresa dedicada a la producción de cerveza en El Salvador, que se ubicó en el 46 Ley de Extinción de Comunidades. Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm.49, tomo 10, 26 de febrero de 1881. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/1881/1881_Parte6.pdf [último acceso: 30/6/2017] Ley de Extinción de Ejidos. Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm.62, tomo 12, 14 de marzo de 1882. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/1882/1882_Parte8.pdf [último acceso: 30/6/2017] La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 101 barrio Santa Cruz de Santa Ana. Dicha empresa tomó el nombre de su fundador “Rafael Meza Ayáu y Compañía”, en sus orígenes producía cuatro marcas de cerveza: Perro, Abeja, Extracto de Malta y la Pilsener, esta última es considerada hoy la cerveza salvadoreña por excelencia 47 . Posterior a Escalón, el general Fernando Figueroa, destaca por su apuesta a mejorar la red ferroviaria y eléctrica del país. Bajo su mandato, El Salvador mantuvo pequeños conflictos con países vecinos que se resolverían con el Tratado de Marblehead propiciado por los Estados Unidos de Norteamérica. Esta intermediación también marcaría el inicio de la inversión de capital norteamericano en el país (Acuña Ortega, 1994). Uno de los gobiernos más relevantes en este período es el del Dr. Manuel Enrique Araujo, que trata de equilibrar las finanzas nacionales y detener la lógica de concesiones que se establecía en Centroamérica y, sobre todo, se inclina por un régimen que estuviese por encima de intereses específicos de los terratenientes. Bajo su mandato se crea el Ministerio de Agricultura 48 . En este cambio de dirección sobre los grupos de interés, promoverá de manera indirecta hacer partícipes de la bonanza cafetalera a otros sectores sociales, estimulando la constitución de sociedades artesanales (Aguilar Cardona, 2009). Lamentablemente no se llegarían a concretar muchas de estas reformas en favor de las mayorías por su asesinato. Posterior al magnicidio del Dr. Araujo, se estableció la denominada Dinastía de los Meléndez Quiñonez 49 . En materia económica, las diferentes reformas previas, así como la combinación establecida de los factores productivos, favorecieron la acumulación de la élite cafetalera pues su actividad se expandió ya que muchos campesinos perdieron sus propiedades debido a hipotecas, y estas fueron adquiridas por latifundistas en el rubro del café. A esta tendencia hay que añadir que dicha élite favoreció que el crédito se concentrara en este sector en detrimento de una mayor diversificación. A pesar de lo anterior, hay que señalar que, al inicio de esta dinastía, en 1915, se crea la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador por parte del sector privado con el objetivo de promover la dinámica económica y para tratar de aprovechar el espacio para diversificar las actividades productivas que brindó el presidente Araujo 50 . Ese impulso a la mejora de los distritos artesanales era coherente con el auge de la 47 Historia de Industrias La Constancia. Disponible en: https://www.laconstancia.com/nuestra-historia [último acceso: 28/6/2017] 48 Decreto de Regulación de Organización y Funciones del Ministerio de Agricultura. Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm.78, tomo 70, 4 de abril de 1911. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/1911/1911-2T/1911-2T_Parte1.pdf [último acceso: 30/6/2017] 49 Se denomina Dinastía Meléndez-Quiñones a una serie de periodos presidenciales ejercidos en El Salvador por miembros de una misma familia acaudalada y proveniente de Santa Ana. Esta inicia en 1913 con Carlos Meléndez (1861-1919), sucedido en varias ocasiones por su cuñado Alfonso Quiñónez Molina (1874-1950); y finaliza con Jorge Meléndez (1871-1953) en 1927. 50 Los primeros estatutos de la entonces “Cámara de Comercio” fueron aprobados por el Poder Ejecutivo el 16 de enero de 1916, y fueron publicados en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 102 protesta social promovida principalmente por los sectores medios urbanos, que exigían mayor participación política en la agenda liberal dominante (Acuña Ortega, 1994). De ahí que, ante el surgimiento de organizaciones de trabajadores, se promulgaran ciertas leyes laborales y comenzó un incipiente proceso de industrialización, aunque siempre la prioridad era la actividad cafetalera. En el contexto internacional, El Salvador permaneció neutral en la Primera Guerra Mundial y no supo aprovecharla económicamente, como sí hicieron otros países del cono sur americano. A pesar de que la confrontación bélica afectó a los sectores exportadores a nivel global, para algunos países sudamericanos, principalmente Argentina y Uruguay, fue posible un proceso de crecimiento y el cambio estructural, al incentivar empresas de manufactura local frente a productos importados. En estos países latinoamericanos, el crecimiento basado en exportaciones primarias anterior a este conflicto había impulsado el progreso de un sector industrial moderno que era capaz de responder a las restricciones temporales de importación de ciertos bienes de consumo 51 . Así, a finales de la Primera Guerra Mundial, el crecimiento basado en exportaciones para los países centroamericanos era todavía incipiente y la demanda de productos no agrícolas y de servicios por parte de la pequeña población urbana era satisfecha por el sector artesanal, cuyos productos estaban protegidos de los importados por aranceles y elevados costes de transporte (Acuña Ortega, 1994). En este período también se consolidó la posición hegemónica de Estados Unidos de América en la región, tanto por la expansión de sus empresas fruteras como por el proyecto del Canal de Panamá. Además, estos países se enfrentaron a que los países europeos, recién devastados por la guerra, establecieron medidas proteccionistas para su agricultura y agroindustria, por lo que su principal destino comercial era Estados Unidos. Para el caso particular del conglomerado de bebidas, que se ha tomado como ejemplo para el capítulo, Rafael Meza Ayáu sí que aprovecha la coyuntura y en 1920 funda la primera planta embotelladora de bebidas gaseosas en San Salvador, al detectar que el modelo agroexportador comenzaba a agotarse y era conveniente invertir en la capital y ya no solo en las zonas cafeteras. Posteriormente, en 1928, esta planta se modernizó con sofisticada maquinaria alemana para la producción de cerveza y se asesoró de maestros cerveceros de ese mismo país. Rafael Meza Ayáu es pionero al optar por la tecnología más que por la San Salvador, núm.23, tomo 80, 28 de enero de 1916. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/1916/1916-1T/1916-1T_Parte6.pdf [último acceso: 30/6/2017] 51 México, constituye una excepción dentro de ese grupo puesto que previo a este auge exportador, ya contaba con núcleos de pequeños artesanos (Furtado, 1976). La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 103 intensificación de la mano de obra, lo cual garantizará la sostenibilidad y competitividad de su negocio, en una época donde ésta no era la visión generalizada de los empresarios. La industrialización incipiente arriba mencionada implicaba un ensanchamiento necesario de la base social del proyecto liberal, así fue necesario un acercamiento de la Dinastía Meléndez Quiñonez con las clases populares. En este sentido, se promulgaron algunas leyes que en teoría beneficiaban a los trabajadores, pero apenas se pusieron en práctica. El empeño de los Meléndez Quiñónez por organizar a los trabajadores no estaba relacionado con una política de reformas sociales, sino con permanecer en el poder (Aguilar Cardona, 2009). Con el paso del tiempo, la promoción de la organización de los trabajadores en asociaciones dio lugar a verdaderos sindicatos y poco a poco se calaron en ellos ideas de revolución para mejorar las condiciones de las mayorías, derivadas de la influencia comunista que recorría lentamente el continente americano. Así las bases populares comienzan a renegar del modelo de desarrollo preponderante. Posterior a la Dinastía de los Meléndez Quiñonez, asume el poder el Dr. Pío Romero Bosque, con el apoyo de sus predecesores; no obstante, al asumir el cargo se aprecia un estilo político diferente en sus medidas. En este periodo se efectúan concesiones a las demandas de los trabajadores siempre que no afectarán de manera directa a los caficultores. Consecuencia de lo anterior es la creación del Despacho de Trabajo adscrito al Ministerio de Gobernación, embrión del futuro Ministerio del Trabajo. En este sentido se promovió la organización de los trabajadores artesanales urbanos, pero se frenó la organización de los trabajadores rurales (Aguilar Cardona, 2009). A esa efervescencia de organizaciones laborales hay que agregar la influencia de ciertos grupos universitarios y sociales que se inspiraban en ideas comunistas que continuaban llegando desde Rusia hacia todo el continente latinoamericano. En el ámbito económico, durante su mandato tuvo lugar el crash de las bolsas mundiales de 1929, que afectaría al modelo agroexportador en gran medida, pues traería terribles consecuencias sociales para cafetaleros, sectores medios, trabajadores rurales y urbanos en El Salvador 52 . La estabilidad económica de la nación dependía demasiado del precio de su principal cultivo de exportación y entre 1928 y 1932, el valor unitario de las exportaciones bajó un 66% en El Salvador, así su volumen se redujo un 25% (Bulmer-Thomas, 2014). El final del mandato del Dr. Pío Romero Bosque muestra un panorama difícil: amplios grupos sociales afectados por la crisis económica que veían sus pretensiones sindicales insatisfechas; universitarios con ideas de equidad social alternativa al modelo liberal vigente; 52 La vulnerabilidad del modelo de desarrollo salvadoreño ya se había puesto de manifiesto previamente en la campaña de 1927-28 debido a la caída del precio del café por la elevada producción brasileña (Acuña Ortega, 1994). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 110 públicos mejor formados, planteando la conveniencia de crear una escuela de formación pública.  En materia de incentivos a la producción industrial planteaba el reto de hacer que los propietarios de fondos líquidos en El Salvador invirtieran en actividades manufactureras; siendo su principal propuesta atraerlos mediante exenciones fiscales, destacando el caso de éxito de Cementos de El Salvador S.A.  Una de las razones primordiales para el atraso del desarrollo industrial en El Salvador eran las escasas capacidades de I+D de apoyo al sector productivo. El informe sostenía que la mayoría de nuevas industrias crecen mejorando las materias primas disponibles para su actividad a través del descubrimiento de nuevos usos para las ya existentes o reduciendo otro tipo de gastos mediante procesos más eficientes. Dentro de esa lógica se remarcaba la transición que se debía dar en ciertos rubros de artesanos a trabajadores industriales. Además de la investigación de carácter tecnológica, se pone de manifiesto la importancia de la investigación no tecnológica. Con lo cual se señalaba la necesidad de actualizar organizaciones públicas que ejercieran mejores controles contables y realizaran adecuados estudios estadísticos, dejando abierto que pudieran prestar sus servicios a conglomerados de empresas que lo necesitaran. En cuanto a medidas verticales/específicas de la industria agroalimentaria propiamente dicha, Hoselitz (1954) propone las siguientes:  Alargar la vida de anaquel de los productos alimenticios mediante tecnologías de enlatado y ultra-congelación, que son ejemplos de innovación disruptiva para aquella época en el sentido que apunta Christensen (1997).  Mejorar las explotaciones ganaderas, para incrementar productividad lechera y cárnica y, también, mejorar los procesos industriales con el establecimiento de nuevas plantas procesadoras de leche, así como, optimizar los procedimientos de la industria cárnica.  Racionalizar las cadenas de suministro agroindustriales aprovechando las vinculación económica y tecnológica entre sus distintos eslabones, destacando el potencial del subsector de alimentos para animales.  Impulsar subsectores como la molinería, la panadería y la producción de aceite vegetal. Por ejemplo, se vislumbraba enormes posibilidades en la industria del pan puesto que en 1954 la mayoría de las panaderías eran de corte artesanal, y no La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 111 elaboraban productos sofisticados. Incluso se importaba buena parte de los diversos tipos de galletas que circulaban en el mercado salvadoreño. En relación con las capacidades de I+D vinculadas con el sector agroindustrial, es pertinente mencionar que un año posterior al informe, el Centro Nacional de Agronomía, con el apoyo de los EE.UU. mediante el establecimiento de un convenio, pasa a ser conocido como Servicio Cooperativo Agrícola Salvadoreño Americano (SCASA) 62 , contando para entonces con Departamentos de Agronomía, Horticultura, Química, Suelos, Ingeniería Agrícola, Entomología, Fitopatología y el Departamento de Información Técnica (CENTA, 2017). De igual manera es relevante mencionar que en 1956 se inaugura la Escuela Nacional de Agricultura “Roberto Quiñonez” (ENA), bautizada así en honor a su férreo impulsor. Dicha Escuela nació con la finalidad de formar profesionales en el sector agro, con capacidades de impulsar el desarrollo agropecuario nacional que se estaba viviendo en ese periodo. Posterior al mandato de Osorio, asume la presidencia de la república el Teniente Coronel José María Lemus, que marcó algunas diferencias con su predecesor, como permitir el retorno de los exiliados en el gobierno anterior (Turcios, 2003). Este presidente es uno de los artífices del proceso integracionista centroamericano, que a inicios de la siguiente década dará origen al Mercado Común Centroamericano. Así, bajo su mandato, la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA), constituida en 1951, entra en pleno funcionamiento con un salvadoreño como secretario general, el Dr. José Guillermo Trabanino. En materia económica, se enfrentó a una nueva crisis del café a partir de 1957, los precios internacionales del café comenzaron a disminuir y con ello la bonanza del país 63 . Como respuesta el gobierno puso un mayor énfasis hacia la integración y la industrialización como alternativas a largo plazo para disminuir el problema. La desfavorable coyuntura socioeconómica lleva a que elementos militares y civiles lleven a cabo un golpe de estado a finales de 1960, derrocando al Teniente Coronel Lemus. En cualquier caso, la década de 1950 tuvo un crecimiento fuerte del PIB, con una tasa del 4,5%, donde el sector más dinámico fue la industria con una tasa de crecimiento del 5,6%, lo cual implicó una transformación significativa de la estructura productiva del país (Turcios, 2003). El aumento de 62 La SCASA se crea dentro de un Programa de Cooperación de Desarrollo Agrícola entre el Gobierno de la República de El Salvador y el Gobierno de los Estados Unidos de América, siendo el sucesor del Centro Nacional de Agronomía de San Andrés. Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 64, tomo 166, del 31 de marzo de 1955. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1955/03-marzo/marzo-1955_Parte29.pdf [último acceso: 1/7/2017] 63 El precio internacional del café en la campaña de 1956-57, al inicio del mandato de Lemus, rondaba los $65,20 mientras para la campaña de 1960-61 rondaba los $38,95, siendo uno de los causantes el incremento del volumen producido en África. Ante el descenso en los ingresos a causa de la caída del precio del café para finales de la década de 1950, la Confederación General de Trabajadores Salvadoreños, la Asociación General de Estudiantes Salvadoreños y el Frente Nacional de Orientación Cívica protestan contra el gobierno de Lemus (Turcios, 2003). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 112 establecimientos industriales fue más acentuado en la segunda mitad de la década, cuando se registró un 64,7% frente al 35,1% del período 1951-56, lo cual se debió a la mayor promoción a la política industrial que acompaño a la contracción cafetalera, así como al impacto positivo de la Ley de Fomento de la Industria de Transformación. Esos nuevos establecimientos tendieron a concentrarse en los sectores de producción de alimentos y elaboración de textiles, dichos sectores representaban para 1951, el 67% del total del tejido industrial y para 1956, lo hacían con el 74%. Un inconveniente dentro de este proceso de transformación es el reducido tamaño empresarial, tan solo el 14,5% de las empresas tenía más de 5 trabajadores. Al mismo tiempo, sí que existían algunas grandes empresas que concentraban una parte significativa de la actividad. Así, el 0,6% del total de empresas industriales acumulaban el 27% del personal y el 60% de todo el valor agregado. Para el caso de la industria de alimentos y bebidas, 75 empresas, que representaban el 1% de ese sector, concentraban el 33% del personal y el 61% del valor agregado (Turcios, 2003). Durante esta legislatura, en 1958, un grupo de empresarios industriales se unió para crear la segunda gremial del país, la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), con la misión de velar por los intereses propios del sector y con la visión de consolidarse como parte medular del sostenimiento de la economía de El Salvador. 4.2.3. El impulso a la industria del mercado común centroamericano: 1960-1969 Tras el derrocamiento de José María Lemus, y en el contexto del triunfo de la revolución cubana, se suceden una Junta de Gobierno, un Directorio Cívico Militar y un Presidente interino, el Dr. Rodolfo Cordón (Aguilar Cardona, 2009). Al inicio de este turbulento período, en 1960 el Ministerio de Agricultura y Ganadería estableció la Dirección General de Investigaciones Agronómicas con el fin de absorber los proyectos y funciones que dejara pendientes SCASA (CENTA, 2017). Así se proponía incrementar, a través de la ciencia, la producción agrícola del país con calidad, diversificando la agricultura, y abriéndole nuevos mercados. En las elecciones presidenciales de 1962, resulto electo el coronel Julio Adalberto Rivera. En materia económica, Rivera promovió la nacionalización del Banco Central de Reserva 64 que nació con carácter privado bajo la dictadura de Hernández Martínez. En el plano de la dinámica industrial, y a pesar del turbulento inicio político de la década, este período se caracteriza por la prosperidad asociada al desarrollo del Mercado Común Centroamericano y 64 Ley de Reorganización de la Banca Central de la Nación, publicada en Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 71, tomo 191, del 20 de abril de 1961. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1961/04-abril/abril-1961_Parte19.pdf [último acceso: 1/7/2017] La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 113 a la implementación del enfoque de industrialización por sustitución de importaciones, que había promovido la CEPAL en la década anterior. Algunas economías centroamericanas, principalmente El Salvador y Guatemala lo habían adoptado en mayor medida que otras (Costa Rica, Honduras y Nicaragua). En esta ocasión, se hizo de mejor manera que los intentos previos por la postura de los grupos económicos centroamericanos sobre dos aspectos(Pérez Brignoli, 1994):  Por una parte, se asumió que la diversificación debía ser más allá de la agroexportación, siendo la industria un sector de gran productividad. Aunque como era de esperar la mayoría de las inversiones inicialmente se enfocaron en industrias tradicionales para la época, pues eran las más accesibles en términos de capital y tecnología.  Por otra parte, las élites salvadoreñas y, en general, las centroamericanas, tomaron conciencia de la necesidad de integrar las economías puesto que las industrias modernas para ser sostenibles necesitan un mercado relativamente estable y sólido que de manera individual es más difícil de obtener. Con la integración económica centroamericana se promovía la unificación para formar un bloque regional de consumidores, pero abandonando el viejo ideal unionista de un solo gobierno, como el de la República Federal de Centroamérica disuelta en 1839. Así, en 1960, el Tratado General de Integración Económica Centroamericana es firmado por El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, Costa Rica se incorpora en 1963 (Aguilar Cardona, 2009) 65 . Un factor que explica el éxito de este proceso en la región es el acompañamiento que hicieron los industriales centroamericanos para sacar máximo provecho a los acuerdos integracionistas. Los empresarios salvadoreños vieron en la integración la posibilidad de incitar al resto de sectores económicos y fuerzas vivas a superar obstáculos persistentes de la dinámica económica nacional. Dicho compromiso se aprecia en la creación en 1966 de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), que pretendía coordinar todos los esfuerzos nacionales de la iniciativa privada para incidir en la agenda de desarrollo económico, social y cultural del país. Bajo el proyecto integracionista centroamericano, El Salvador experimentó un fuerte crecimiento y el sector más pujante es ese contexto fue el industrial (Aguilar Cardona, 2009). A mediados de la década de 1960, El Salvador dominaba más del 30% del comercio total en 65 Este Tratado recibe apoyo de los Estados Unidos al asumir la presidencia de dicha nación, John F. Kennedy en 1961. Así, asesorado por consejeros políticos y militares, este presidente estadounidense lanzó “Alianza para el Progreso”, que era un plan de ayuda a los países latinoamericanos, en especial orientado a apoyar sus reformas sociales, pues la incapacidad para ejecutarlas, era a su juicio el combustible de los movimientos revolucionarios como el que triunfo en Cuba (Aguilar Cardona, 2009). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 114 Centroamérica, apoderándose especialmente de una parte importante del mercado hondureño, sobre todo de productos manufacturados (World Bank, 1967). Incluso en este país vecino, las industrias locales realizaron protestas al ver inundados sus mercados por productos salvadoreños y se incito a su población a dejar de adquirirlas (Aguilar Cardona, 2009). Este hecho será uno de los factores que incidirán para que tenga lugar un conflicto bélico entre ambas naciones a final de la década. A este buen desempeño industrial durante el proceso de integración centroamericana es necesario añadir el buen comportamiento de las exportaciones de productos tradicionales; el café y, también, el azúcar, debido a la demanda estadounidense, que deja de importar azúcar de origen cubano tras la revolución en ese país. Dentro del sector de bebidas, la empresa La Constancia aprovecha el proyecto de integración y crea la empresa Embotelladora Salvadoreña S. A., lo que hoy podría denominarse una empresa segregada (spin-off) de la primera, con el fin de producir y embotellar Coca Cola. De esta manera, la familia Meza Ayáu está creando un grupo empresarial que abarca no sólo la producción cervecera, sino la de bebidas carbonatadas. Además, es preciso mencionar la decisión de la segunda generación de los Meza Ayáu de optar por ser la subsidiaria oficial de una marca ya reconocida a nivel global en vez de irrumpir en un mercado de difícil penetración con una marca propia. En este período se produce una reforma en la Universidad de El Salvador para superar limitaciones históricas. En dicho proceso cabe destacar el pensamiento de uno de los ideólogos de la reforma, el Dr. Manuel Luis Escamilla, quién manifestaba que el progreso de los países deriva de la calidad de los aparatos de investigación científica de sus universidades, de manera que la academia no sea un mundo paralelo al de los problemas nacionales sino una generadora de soluciones para estos (Rodríguez Rivas, 2011). Además, se amplía la oferta educativa universitaria en campos que afectan al sector agroindustrial 66 . Posterior al gobierno del coronel Rivera, el Coronel Fidel Sánchez Hernández asume la Presidencia del país en 1967. Durante su mandato tienen lugar dos acontecimientos relevantes, el primero de carácter interno, la Reforma Educativa de 1968 y el segundo, externo, la guerra con Honduras. Los diseñadores de la reforma la concibieron como el mecanismo mediante el cual El Salvador crearía la mano de obra que acompañaría la apuesta para industrializar su economía, de ahí que la reforma fuera amplia, multifacética y diera una respuesta técnica a los problemas identificados por los mejores expertos nacionales e internacionales (Lindo-Fuentes y Ching, 66 El rector, Dr. Fabio Castillo Figueroa pone en marcha la Facultad de Ciencias Agronómicas, el Centro Regional de Occidente y los departamentos de Biología y de Ciencias (Flores Macal, 1976). La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 115 2012). Entre los logros de la reforma destacan: que permitió establecer una continuidad entre formación básica y formación especializada, así como la diversificación de la educación media que sustituyó al antiguo plan básico; lo cual introduce prácticamente la forma de la escuela moderna en El Salvador (Ventura, 2011). En cuanto al acontecimiento externo que marcó este período presidencial, en 1969 se da un conflicto bélico entre El Salvador y Honduras, conocido popularmente como la “Guerra de las Cien Horas”, que tiene su origen en tensiones territoriales en la frontera común y el desequilibrio comercial existente entre ambos países en el seno del Mercado Común Centroamericano (Alvarenga et al., 1994). La situación pacifica rápidamente, aunque formalmente el Tratado General de Paz se firma diez años más tarde, y el espíritu integracionista centroamericano había quedado profundamente dañado. En cualquier caso, la iniciativa ya presentaba distintos síntomas de agotamiento a finales de la década de 1950 (Aguilar Cardona, 2009):  Las oportunidades de sustitución de importaciones fáciles se habían agotado, el siguiente escalón de industrias requerían inversiones más grandes y sus posibilidades de éxito eran limitadas por que no había muchos consumidores para esos productos. Varios teóricos de economía de la innovación sostienen que el problema de los países latinoamericanos en sus procesos de industrialización es que no desarrollan a la velocidad pertinente un sistema científico tecnológico que les permita apostar por industrias más complejas (Niosi, 2014)  El marco jurídico e institucional no era suficientemente flexible, de manera que cada país socio buscaba su propio beneficio y era renuente a conceder favores económicos a sus vecinos.  La meta de un desarrollo equilibrado en los países centroamericanos tuvo serias disparidades en la distribución de los beneficios de la integración, lo que provocó pugnas entre las naciones menos beneficiadas y las más favorecidas.  La falta de coordinación efectiva entre políticas nacionales y los objetivos de la integración. Tras el conflicto internacional, el gobierno de Sánchez Hernández se centra nuevamente en los problemas internos, comunicando en 1969 un amplio plan de reformas, dentro de las cuales sobresalía un programa democrático de reforma agraria, impulsado de forma especialmente significativa por el entonces ministro de agricultura, el ingeniero Enrique Álvarez Córdova 67 . En septiembre de 1969, la reforma agraria comenzará a encontrar 67 El Ing. Enrique Álvarez Córdova es un actor relevante en el proceso de la reforma agraria y combina su actividad política con su actividad empresarial. En este sentido, años antes de la reforma agraria, Álvarez Córdova La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 116 dificultades en sus trámites en la Asamblea Legislativa. También en el ámbito del agro, durante esta etapa se produce un proceso de reestructuración organizacional en el Ministerio de Agricultura y Ganadería, destacando la fusión de la Dirección de Investigaciones Agronómicas y la Dirección de Extensión Agrícola que se convirtieron en la Dirección General de Investigación y Extensión Agrícola (CENTA, 2017). 4.3. La crisis histórica y el conflicto civil salvadoreño: 1969-1992 Este tercer período se caracteriza por ser un lapso donde los espacios de diálogo entre las diferentes fuerzas vivas del país se van cerrando hasta que se llega a un conflicto armado. Dentro del mismo es posible identificar dos subetapas: la primera, entre 1969 y 1979, está marcada por una profunda crisis social, que supone un punto de inflexión en la tendencia modernizadora existente desde 1948, que, además, se vería agravada por la crisis energética mundial. La segunda subetapa, entre 1980 y 1992, es, sin lugar a duda, el período más inestable de la historia salvadoreña y tuvo serias repercusiones en el estado actual de la industria. A inicios de la década de los 1980, tras los reiterados fraudes electorales del Partido de Concertación Nacional y la sensación de las fuerzas opositoras del cierre de espacios de diálogo para incidir en el modelo de desarrollo económico se desencadena un conflicto armado que dura 12 años. Este conflicto supone una recesión drástica de la actividad económica, que además afecto gravemente a la estructura productiva del país y a sus potencialidades a largo plazo. Aunque la contemporaneidad con un ambiente post guerra fría condiciona el conflicto civil, sus principales causas son internas y en gran medida resultantes de la postergación de medidas que garantizaran una mejor calidad de vida para la mayoría de la población salvadoreña (Aguilar Cardona, 2009). La etapa final de este período demuestra un aspecto positivo que fue la capacidad que tuvo El Salvador para regresar a la senda del crecimiento de la mano de todas las fuerzas vivas del país. Los juicios de lo acontecido en este período son tan diversos como lo perciben las fuerzas sociales que participaron activamente. Para los grandes terratenientes es un período en que se confirma el fin de su supremacía en definir la política económica del país y el comienzo de tener que compartir su poderío tanto dentro de la élite con nuevos sectores implementa de manera individual un exitoso modelo de negocio cooperativo en su Hacienda El Jobo. Su experiencia llegó a ser modelo de productividad a nivel centroamericano, mejorando sus hatos lecheros, produciendo carne de exportación e incorporando actividades más sofisticadas dentro de la cadena de valor agroalimentaria. Lamentablemente fue asesinado a los 50 años (Aguilar Cardona, 2009). La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 117 emergentes como con otros sectores de la sociedad civil que ganaron, a un precio elevado, espacios para opinar sobre el desarrollo que deseaban para el país (Torres Rivas, 1994). Las medidas de ajuste estructural que se comienzan a implementar a inicios de la década de 1990, que se basan en el Consenso de Washington, ayudan a una pronta recuperación de la economía del país, aunque ese crecimiento no se traduciría en similar desarrollo social. Además, en esa fase se perfila un país que orienta sus políticas económicas alrededor de comercio y servicios, dejando de lado una mayor revitalización de la industria, en general, y la agroalimentaria, en particular, que era un sector que había generado buenos resultados en el pasado. 4.3.1. Los inicios de la crisis histórica en El Salvador: 1969-1979 El final de periodo precedente estaba marcado por la puesta en marcha de un intento de reforma agraria que había sido postergada en el pasado. En este sentido, el Presidente Sánchez Hernández persiguió mantener el esfuerzo reformista en tres ámbitos: culminar la reforma educativa y la administrativa y, también, impulsar la reforma agraria (Turcios, 2003). Esta última se convierte en el centro de la discusión política dejando en un segundo plano las actuaciones de impulso al sector industrial, que habían generado los buenos resultados económicos en las décadas precedentes. En 1970 se convoca al Primer Congreso Nacional de Reforma Agraria que no logra resultados salvo la constatación de que había varios sectores que sí apoyaban dicha reforma con diferentes matices. Las siguientes elecciones presidenciales de 1972 fueron cuestionadas, produciéndose un fallido alzamiento militar, siendo finalmente presidente el Coronel Arturo Armando Molina del Partido de Concertación Nacional. El mandato de Molina se ve afectado por la crisis del petróleo de 1973, que afectó a la economía salvadoreña, tanto por la reducción de la demanda mundial de bienes y servicios como por la dependencia de combustibles fósiles para generar energía eléctrica. En cuanto a sus medidas económicas, como se mencionó previamente, se reduce el énfasis desde el ejecutivo en el proceso de industrialización centrándose en atender las demandas sociales vinculadas con el permanente problema de tenencia de la tierra. Aunque la reforma agraria había dejado de ser un tópico prohibido para los gobiernos en El Salvador, la realidad apenas mostraba avances o acciones concretas. Un actor invitado en el proceso de discusión de la reforma agraria fue la academia, destacando, por un lado, el papel jugado por miembros del Consejo Superior de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) 68 ; y, 68 La UCA, fundada por la Compañía de Jesús en 1965, es la primera universidad privada salvadoreña. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 118 por otro, la radicalización de la Universidad de El Salvador, que era vista por los empresarios como un obstáculo a mantener al margen del debate. Las medidas propuestas por la administración del coronel Molina, no fructificaron dada la oposición férrea de los terratenientes, centrándose el quehacer ejecutivo en otras áreas, destacando la creación del Banco de Fomento Agropecuario, para ayudar con créditos accesibles a los campesinos 69 , y del Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA) 70 , organismo administrativo encargado de llevar a cabo actuaciones de transformación agraria 71 . En todo caso, este periodo es recordado por las obras públicas realizadas, muchas de las cuales habían sido diseñadas por sus antecesores. Entre ellas destacan: la Central Hidroeléctrica del Cerrón Grande, la Central Geotérmica de Ahuachapán, la Central Azucarera del Jiboa, el Fondo Social para la Vivienda 72 , el Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP) 73 , el Palacio de los Deportes, el Hotel Presidente y la construcción del Aeropuerto Internacional de El Salvador. Durante ambas legislaturas, el ministro de agricultura y ganadería, el ingeniero Enrique Álvarez Córdova, hace hincapié en la relevancia de la incorporación de la tecnología y enriquecimiento del capital humano para elevar la producción nacional, llevando a cabo varias reorganizaciones de la administración vinculada con la agroindustria. La Dirección General de Investigación y Extensión Agrícola del Ministerio de Agricultura y Ganadería incorpora progresivamente nuevas unidades y funciones y, en 1972, da lugar al Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria-CENTA, que se constituye en la organización central del sistema nacional de innovación en el sector agro de El Salvador (CENTA, 2017). Esa reestructuración muestra la creciente conciencia del gobierno sobre la necesidad de incrementar las capacidades de I+D para contribuir a la competitividad del país. Además, también respondía 69 Ley del Banco de Fomento Agropecuario publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 75, tomo 239, 25 de abril de 1973. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1973/04-abril/abril-1973_Parte19.pdf [último acceso: 1/7/2017] 70 Ley de Creación del Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador núm. 120, tomo 247, 30 de junio de 1975. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1975/06-junio/junio-1975_Parte39.pdf [último acceso: 1/7/2017] 71 El Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA) es creado en 1975 y un año más tarde plantea la primera zona de transformación agraria, que debía cubrir 60,700 hectáreas de tierras en los departamentos de San Miguel y Usulután y que es susceptible de asentar a 12.000 familias campesinas. Ante esta actuación, una organización relevante del empresariado, la ANEP, no mostró una oposición directa, pero sí la considero una injerencia estatal en la vida económica y social del país (Aguilar Cardona, 2009). 72 Ley del Fondo Social para la Vivienda publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 104, tomo 239, 6 de junio de 1973. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1973/06-junio/junio-1973_Parte6.pdf [último acceso: 1/7/2017] 73 Ley de Creación del Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP) publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 198, tomo 249, 24 de octubre de 1975. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1975/10-octubre/octubre1975_Parte48.pdf[último acceso: 1/7/2017] La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 119 a ideas surgidas del proyecto “CENTA-AID” en el que se había recibido apoyo técnico y financiero del gobierno de los Estados Unidos de América 74 en el apogeo de la Revolución Verde 75 . Posteriormente, en el período 1972 a 1976, bajo CENTA se integró a la Escuela Nacional de Agricultura, no obstante, desde 1976, esta Escuela volvió a ser independiente (CENTA, 2017). En 1977, es elegido presidente el General Carlos Humberto Romero, entre acusaciones de fraude, que dieron lugar a una protesta pacífica de la oposición política. Dicha protesta fue reprimida de manera violenta, pudiéndose plantear este momento como el origen de la guerrilla salvadoreña, que se nutría de grupos sociales defraudados por los procesos electorales y que plantean la lucha armada como alternativa (Aguilar Cardona, 2009). El gobierno del general Romero no destaca por grandes reformas políticas o económicas, mantiene estancado el proceso de reforma agraria con la intención de tratar de reconciliarse con los terratenientes y sobresale por su represión violenta a los opositores al gobierno. En situación de creciente conflictividad social, a finales de 1979, se produce un golpe de estado, que da paso a una junta cívico militar que supone un punto de ruptura en la evolución del país. A pesar de que este período se caracteriza por el agotamiento del Mercado Común Centroamericano y por un gobierno enfocado en los conflictos internos derivados en su mayoría de la tenencia de la tierra, sí que existe cierto dinamismo en la reducida clase empresarial salvadoreña. En este sentido, puede apuntarse el hecho de que algunos empresarios comienzan a diversificar su actividad productiva, incursionado de manera paulatina en el comercio y los servicios. Por ejemplo, y para el sector de bebidas, la empresa “La Constancia”, en línea con los principios innovadores que inculcará su fundador a sus herederos, emprende procesos de modernización entre 1970 y 1980 en las áreas de producción y comercialización: una reingeniería con nuevas salas de cocimiento que duplican la capacidad de producción; una moderna planta de embotellado; tecnología de punta en el envasado del producto; nuevos equipos de filtración y tanques de fermentación; modernas unidades de distribución; o sistemas de información con avanzada tecnología. En este mismo 74 Contrato de Préstamo celebrado entre la República de El Salvador y los Estados Unidos de América, actuando por medio de la Agencia para el Desarrollo Internacional, hasta por la suma de 10.000.000 de colones, que se destinará para el financiamiento de un programa de inversiones a ser efectuadas por medio del Ministerio de Agricultura y Ganadería, y Decreto Legislativo No 226, aprobándolo, publicado en Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 239, tomo 237, del 22 de diciembre de 1972. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1972/12-diciembre/diciembre-1972_Parte20.pdf [último acceso: 1/7/2017] 75 El término Revolución Verde es utilizado por primera vez en 1968 por William Gaud, antiguo director de Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, con el fin de destacar el enorme impacto de la difusión de las nuevas tecnologías en el ámbito de la agricultura. De esta difusión se derivó un importante incremento de la productividad agrícola y, por ende, de la producción de alimentos a nivel global entre 1960 y 1980. No obstante, esta revolución también tuvo sus detractores, que detectaron problemas asociados como la dependencia tecnológica y la contaminación en los países en vías de desarrollo (Pérez de la Vega, 2009). La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 126 establecido. Las medidas que ayudarían al crecimiento económico del país según la visión del FMI y el BM consistían primordialmente en (Aguilar Cardona, 2009):  Recortes del gasto público y de los subsidios en sectores sociales como salud, educación y alimentación.  Devaluación sucesiva de la moneda local en pro de la eficiencia y competitividad en las exportaciones.  Reducción o contención de salarios y reducción de trabajadores.  Desreglamentación de las leyes de protección de la estabilidad laboral.  Liberalización de la economía; menores restricciones a la entrada y a las operaciones de los inversionistas extranjeros.  Eliminación de controles al comercio y al cambio de divisas.  Eliminación o reducción de la protección del mercado local.  Abolición del control de precios. El discurso oficial de las privatizaciones propugnaba que, al reducir el tamaño del estado, se reduciría el déficit fiscal, se optimizaría los servicios y, además, que con los nuevos impuestos incrementarían los recursos del estado. En este período de lógica reduccionista del aparato estatal, se produce el cierre de varios organismos públicos, destacando de cara a la industria agroalimentaria, el IRA, que cumplía un rol regulador de los mercados agrarios en beneficio de consumidores de bajos recursos como de pequeños productores de alimentos de la canasta básica. En este mandato, siempre bajo la lógica del Consenso de Washington, se implementa el impuesto al valor agregado (IVA) del 10% 84 y se revierten las nacionalizaciones de la Banca y el Comercio Exterior. En materia educativa se emite la Ley General de Educación 85 y por medio del Programa de Cultura de Paz en El Salvador se comienza a gestar en 1993 las bases para una Reforma Educativa que promoviera un modelo de educación basado en los valores de dicha cultura. Además, destaca para este período la realización de un diagnóstico sobre el estado integral de la educación, el cual fue dirigido por la Universidad de Harvard, la UCA y la Fundación Educativa para el Desarrollo (FEPADE); el cual se convierte en insumo para la posterior 84 Ley de Impuesto a la Transferencia de Bienes Muebles y a la Prestación de Servicios publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 143, tomo 316 del 31 de julio de 1992. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1992/07-julio/julio-1992_Parte18.pdf [último acceso: 1/7/2017] 85 Publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 162, tomo 308, del 4 de julio de 1990. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1990/07-julio/julio1990_Parte4.pdf [último acceso: 1/7/2017] La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 127 reforma educativa y se centra en dos conceptos clave: cobertura y calidad en la educación (Gómez Arévalo, 2011). En el plano de capacidades en I+D, entre 1990 y 1993, se realiza un diagnóstico con la ayuda del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), con el objeto de impulsar un proceso de reorganización interna del Ministerio de Agricultura y Ganadería que lo readecuara a la nueva realidad nacional producto de los Acuerdos de Paz. Este proceso se materializa en 1993 con la refundación del ahora Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), que sigue adscrito al Ministerio de Agricultura y Ganadería pero que, en virtud de su Ley de Creación 86 , logra su autonomía en lo administrativo, económico y técnico (CENTA, 2017). Además, en 1992 se crea el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología 87 como autoridad superior en materia de Política Científica y Tecnológica. 4.4. La industria agroalimentaria salvadoreña en la consolidación democrática y su ecosistema en el nuevo siglo: 1992-2018 El último periodo que puede identificarse en la evolución de El Salvador comienza con la firma de los acuerdos de Paz y llega hasta la actualidad y se caracteriza por la apertura de oportunidades para la industria, en general, y para la industria agroalimentaria, en particular. Dentro de dicho período es posible identificar dos etapas que coinciden con los cambios de color político de los gobiernos de la nación. En la primera etapa, que llega hasta el año 2009, el país es liderado sucesivos gobiernos de ARENA en los cuales se consolida el modelo neoliberal. En el terreno económico se mantiene la apuesta por los tratados de libre comercio y la continuidad de privatizaciones en sectores que no habían sido incluidos en las primeras reformas de ajuste estructural. Además, en esta etapa se lleva a cabo una dolarización total de la economía, que dejaría al país sin la posibilidad de ejercer una política monetaria activa. Este conjunto de medidas se encaminaba a convertir a El Salvador en un centro comercial, logístico y de servicios financieros, por lo que los emprendimientos industriales pasaron a segundo plano. La segunda etapa se inicia con la llegada al poder ejecutivo del FMLN, que instauran gobiernos de corte más progresista a través de una transición madura, donde las medidas económicas han sido pragmáticas, lo cual ha generado confianza dentro y fuera de país. Por 86 Publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 46, tomo 318, del 8 de marzo de 1993. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1993/03-marzo/marzo1993_Parte6.pdf [último acceso: 1/7/2017] 87 Ley del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 144, tomo 316, del 10 de agosto de 1992. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1992/08-agosto/agosto-1992_Parte1.pdf [último acceso: 1/7/2017] La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 128 ejemplo, con el mantenimiento de la dolarización de la economía salvadoreña. Estos gobiernos han desvirtuado los miedos que los sectores conservadores habían difundido sobre posibles nacionalizaciones, que no se han producido, con excepción de la recompra de acciones a la empresa eléctrica italiana ENEL en el marco de la empresa de producción de energía geotérmica y capital mixto, La GEO. En estos gobiernos progresistas, es destacable que se realiza una apuesta por fortalecer una infraestructura de ciencia y tecnología articulada y orientada al apoyo de la transformación productiva, aunque se encuentra en estado incipiente. Ahora bien, un reto para estos mandatos ha sido elegir en que rubros dentro de la diversidad industrial se establecen las apuestas estratégicas. Por ejemplo, el sector de la industria agroalimentaria donde ante una realidad de cadenas de valor globales con grandes multinacionales que dominan ciertos mercados como el cervecero, se debe escalar en provisión de insumos semielaborados, así como fomentar la atracción de Inversión Extranjera Directa especialmente mediante la implantación de subsidiarias, con la salvedad de procurar que generen más externalidades tecnológicas para el resto de actores del sistema productivo. 4.4.1. La consolidación de la agenda neoliberal en El Salvador: 1992-2009 El final del mandato del presidente Cristiani, tras la firma de los acuerdos de paz, se caracteriza por una progresiva adopción del programa de ajuste estructural, que era necesario para que el país consiguiera financiamiento ante organismos y mercados internacionales, aunque tenía la contrapartida de elevar el costo de vida de sectores vulnerables (Galdámez, 1993). Dentro de esos ajustes, se llevan a cabo algunas privatizaciones, destacando la de la banca, que tuvo cierta oposición pública por la manera en que se lleva a cabo (Arene, 1997). En cualquier caso, la nueva institucionalidad financiera del país favorece un modelo de crecimiento basado en actividades financieras y comerciales-importadoras, estimulando el consumo y aprovechando la demanda interna originada por las remesas provenientes del exterior 88 . En este contexto, el ahorro y la inversión gozaron de menos apoyo, produciéndose además una considerable desvinculación entre actividades crediticias y el sector productivo. Esta desconexión daña significativamente el dinamismo de la actividad industrial, ya que los grandes capitales encuentran opciones de inversión financiera con rentabilidad aceptable a menor plazo. Para 1994, tienen lugar las elecciones presidenciales, resultando ganador el Dr. Armando Calderón Sol, lo que permite mantenerse en el poder al partido ARENA, quedando en la oposición la coalición formada por el FMLN, ahora partido político, y el partido Cambio 88 Las remesas están justificadas por los flujos migratorios producidos en el periodo precedente y 1992 son equivalentes al 108% de las exportaciones totales del país (Aguilar Cardona, 2009). La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 129 Democrático. En el plano educativo, se implementa la Reforma Educativa de 1995 que contribuye a la recuperación del sistema educativo en la postguerra y es continuista con la actuaciones desarrolladas en el previo (Grande, 2008). Esta reforma educativa es un elemento esencial para asegurar la prosperidad futura de la población salvadoreña abarcando los distintos niveles educativos y haciendo hincapié en zonas rurales y urbanas marginales. En materia universitaria se aprueba la Ley de Educación Superior 89 que implanta el Sistema de Calificación y Evaluación de Universidades e Institutos de Educación Superior, que se completa con la Acreditación (Gómez Arévalo, 2011). En el plano económico, se eleva el impuesto al valor añadido del 10% al 13% y se continúa con la tendencia privatizadora. Las más trascendentales por tratarse de monopolios estatales históricos son la privatización de la energía eléctrica 90 , la privatización de la Administración Nacional de Telecomunicaciones (ANTEL) y la privatización del Sistema de Pensiones 91 (Moreno, 2004). Una medida económica importante bajo el mandato del presidente Calderón Sol para la industria salvadoreña es la promoción de la Ley de Zonas Francas Industriales y de Comercialización 92 , que facilita la atracción y consolidación de maquilas de textiles en el país. Este sector, a pesar de las críticas asociadas a la generación de empleo mal remunerado o la generación de situaciones de subempleo entre población más cualificada, es uno de los sectores industriales que más aporta a la economía salvadoreña junto al de alimentos y bebidas (Domínguez, 2014). Dentro de este último sector, la empresa “La Constancia” y sus 89 Publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 236, tomo 329, del 20 de diciembre de 1995. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1995/12diciembre/diciembre-1995_Parte21.pdf [último acceso: 1/7/2017]. 90 Ley Transitoria para la Gestión del Servicio Público de Distribución de Energía Eléctrica, publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 183, tomo 324, 4 de octubre de 1994 Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1994/10-octubre/octubre-1994_Parte3.pdf [último acceso: 1/7/2017]. Ley de Creación de la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones, publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 189, tomo 333 del 9 de octubre de 1996. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/10-octubre/09-10-1996.pdf [último acceso: 1/7/2017]. Ley General de Electricidad, publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 201, tomo 333, 25 de octubre de 1996. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/10-octubre/25-10-1996.pdf [último acceso: 1/7/2017]. La Ley de Establecimiento del Fondo Nacional de Inversión en Electricidad y Telecomunicaciones-FINET, publicada en Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 42, tomo 334, 4 de marzo de 1997. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1997/03-marzo/04-031997.pdf [último acceso: 1/7/2017]. Ley para la Venta de Acciones de las Sociedades Distribuidoras de Energía Eléctrica, publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 76, tomo 335, 29 de abril de 1997. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1997/04-abril/29-04-1997.pdf [último acceso: 1/7/2017]. 91 Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 243, tomo 333, 23 de diciembre de 1996. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1996/12-diciembre/23-12-1996.pdf [último acceso: 1/7/2017]. 92 Publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 176, tomo 34, 23 de septiembre de 1998. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-1998/09-septiembre/2309-1998.pdf [último acceso: 1/7/2017]. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 130 subsidiarias son un ejemplo de empresas que aprovechan la década de 1990 para implementar innovaciones de diversa naturaleza. En el caso de esta empresa de bebidas, entre las innovaciones tecnológicas están las modernas salas de cocimiento, fermentación, filtración y embotellado; y, entre las no tecnológicas, la incorporación de equipamiento asociado a las TICs para agilizar los procesos administrativos y sistemas de ventas, que permiten dinamizar la atención al cliente. Todas estas innovaciones hacen que esta empresa se posicione a la vanguardia en tecnología cervecera a nivel centroamericano. En 1999, tienen lugar los segundos comicios presidenciales tras la paz y llevan al poder al candidato del partido ARENA, el Licdo. Francisco Flores Pérez. En este periodo se fortalecen la estabilidad democrática, los derechos humanos y las libertades, y se consolidan los espacios de diálogo entre las diversas fuerzas vivas del país. El Salvador se prepara para recibir el nuevo milenio en un contexto de bonanza económica. Además, y fruto de la experiencia acumulada en las últimas décadas del siglo XX, existe un clima de consenso para establecer una agenda que promueva un desarrollo socioeconómico puesto que el crecimiento económico por sí mismo no lo asegura y menos dentro de una estructura institucional como la que caracteriza a la mayoría de los países centroamericanos (Aguilar Cardona, 2009). Otro aprendizaje adquirido en los años precedentes es que los procesos de nacionalización de actividades económicas privadas, así como las privatizaciones de activos públicos pueden no generar los resultados esperados. En el primer caso, en nacionalizaciones, como la reforma agraria llevada a cabo en un ecosistema de debilidad institucional y susceptibilidad a prácticas neo-patrimonialistas, pueden incluso disminuir la productividad en la medida que se mantenga un uso intensivo de factor trabajo en lugar de apostar al incremento de la productividad total de los factores (Loewe et al., 2007). En el segundo caso, las privatizaciones, como las que se dieron en la postguerra para facilitar el ingreso de El Salvador a la economía globalizada, pueden generar ganadores y perdedores y requieren establecer medidas de compensación para garantizar la estabilidad del tejido social (Galdámez, 1993). Esto último no siempre se produjo de manera adecuada para El Salvador, lo que se vio agravado por el mantenimiento de un sistema impositivo de naturaleza regresiva. En el mandato de Flores Pérez se toma una decisión económica de gran transcendencia para la economía en su conjunto y para la industria agroalimentaria en particular, la dolarización total de la economía salvadoreña 93 , perdiendo el país un instrumento clave de la política 93 Esta dolarización total supone adoptar oficialmente la moneda de otro para la realización de todas las transacciones financieras de manera permanente, exceptuando quizás el empleo de moneda fraccionaria, siendo esta usualmente el dólar americano. Una consecuencia es que toda la deuda pública y privada se expresa en dólares, y tanto las cuentas públicas como las privadas tienen que convertirse en dólares de La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 131 económica, la política monetaria, logrando como contrapartida la estabilidad de precios y la eliminación de riesgo cambiario. Dicha medida se implementa mediante la Ley de Integración Monetaria que entró en vigor el 1 de enero de 2001 94 , que dio lugar a una sustitución gradual del colón por el dólar estadounidense, aunque lo que se planteará teóricamente fuese un bimonetarismo. Inicialmente esta medida tuvo el rechazo de sectores políticos, profesionales y población en general y presentó algunos efectos no deseados: el aumento casi inmediato de los precios de casi todos los productos, como resultado de los redondeos; y el no funcionamiento de la doble moneda 95 . A pesar de que la instauración de una medida tan transcendental es considerada inicialmente como apresurada en círculos económicos y políticos, las fuerzas vivas del país rápidamente asumen su irreversibilidad, evitando problemas de confianza internacional con aumentos desmesurados de la prima de riesgo país e impidiendo, también, el derrumbe de la calificación crediticia de la deuda pública del país; y permitiendo la aparición de efectos positivos de forma más escalonada. Además, en el largo plazo aparecen efectos positivos, como Berg y Borensztein (2000): facilitar la atracción de inversiones extranjeras directas, en general, y en particular, aquellas que sean de alta sensibilidad al riesgo cambiario; y lograr un mayor volumen de recursos financieros internacionales a unos tipos de interés relativamente reducidos. Recursos que son esenciales para la adquisición de maquinaria y tecnologías necesarias para asegurar el progreso de la industria salvadoreña. En lo que respecta a privatizaciones, bajo el mandato de Flores Pérez continúan, pero no son tan relevantes como en periodos precedentes, destacando dos: las actividades de seguridad y alimentación del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, y algunas actividades en el sistema portuario (Moreno, 2004). Estados Unidos. Por tanto, el país dolarizado tiene que fijar el tipo de cambio al que se convertirán deudas, contratos y activos financieros en vigor (Berg y Borensztein, 2000). 94 Publicada en el Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 241, tomo 349, del 22 de diciembre de 2000. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2000/12diciembre/22-12-2000.pdf [último acceso: 1/7/2017] El procedimiento para llevar a cabo la dolarización fue el siguiente (Aguilar Cardona, 2009): • El dólar se estableció a un cambio fijo de 8,75 colones. • Se declaró el dólar estadounidense como moneda oficial junto al colón, para lo cual el Banco Central de Reserva de El Salvador puso en circulación cerca de 456 millones y medio de dólares, como una medida que garantizaba la circulación diaria del dólar en la economía nacional. • Los bancos quedaban facultados para comprar y vender dólares sin ninguna restricción. • Los salarios, las transacciones comerciales, los precios de los productos y las cuentas de los bancos podían expresarse tanto en dólares como en colones. 95 Está medida sigue recibiendo críticas con el paso de los años, siendo considerada como un factor determinante del lento crecimiento económico del país (Glower, 2014). Este autor plantea que la dolarización contribuye al estancamiento económico del país ya que al fijar el tipo de cambio obliga a la economía a contraerse dado que constriñe la demanda agregada por medio de la restricción de la oferta monetaria. Además, también señala los potenciales riesgos de una subida de los tipos de interés de la Reserva Federal de los Estados Unidos. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 132 En el terreno de la política comercial, el presidente Flores Pérez amplía y consolida las relaciones comerciales exteriores a través de la firma de tratados de libre comercio con diversos países, continuando el camino que las reformas de ajuste estructural ya habían preparado. En este periodo entran en vigor cuatro tratados con países latinoamericanos: México y República Dominicana en 2001, Chile en 2002 y Panamá en 2003 (Aguilar Cardona, 2009). Dichos tratados abren grandes oportunidades para las exportaciones agroalimentarias y, también, dinamizan la realización de innovaciones por parte de las empresas. Consecuencia de la situación creada es la promoción de una unidad que fomente el incremento de las capacidades tecnológicas dentro de la entonces Dirección de Competitividad Empresarial del Viceministerio de Comercio e Industria. Algunas empresas salvadoreñas más dinámicas tienen la posibilidad de internacionalizarse fruto de las posibilidades económicas y comerciales que abre la dolarización. Un ejemplo de ello es el grupo Agrícola Industrial Salvadoreña, S.A. (AGRISAL), heredero de la empresa de bebidas previamente citada La Constancia, gestionada por la familia Meza Ayáu. Este grupo empresarial, que ya ha diversificado su cartera de inversiones hacia otros sectores (principalmente el inmobiliario), en el año 2001, intercambia acciones con la multinacional South African Breweries (SAB) para crear el holding Bevco, conformado por cuatro empresas: La Constancia, Embosalva, Industrias Cristal y el grupo de empresas de Cervecería Hondureña. En el año 2003, como un paso previo a una potencial venta total, todas las empresas de bebidas fundadas por los Meza Ayáu pertenecientes a AGRISAL son fusionadas, dando lugar a la empresa multibebidas “Industrias La Constancia”. Estos movimientos dentro del negocio familiar son consecuencia de: en primer lugar, un acertado diagnóstico de la industria de bebidas a nivel regional y mundial, que es un negocio dominado por multinacionales en expansión; y, en segundo lugar, la decisión de cooperar con esos gigantes en vez de intentar competir en el nicho territorial del mercado salvadoreño. Esa cooperación tiene una consecuencia favorable para el negocio familiar, desde el punto de vista de la información, pues da acceso a una empresa local a innovaciones tecnológicas y no tecnológicas de vanguardia del sector. Un último elemento que considerar dentro del mandato del presidente Francisco Flores, es su apuesta por la educación. En este sentido, una línea de acción dentro del programa político es la “generación de oportunidad para progresar”, que se materializa en la Reforma Educativa en Marcha (2000-2005). Esta reforma, que reconoce el valor intrínseco de la educación para el progreso individual y colectivo, sin embargo, se centra en la promoción de la educación básica y deja de lado el acceso a la educación superior, que es un elemento clave para el progreso personal (Gómez Arévalo, 2011). En todo caso, sí que puede destacarse la puesta La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 133 en marcha de un programa de becas para educación superior, tanto dentro del país como fuera de él, financiadas por fondos provenientes de la previa privatización de las telecomunicaciones (becas FANTEL). En 2004, se efectúan las terceras elecciones en El Salvador tras los acuerdos de paz, manteniéndose en el poder el partido ARENA, de corte conservador. El presidente elegido, Elías Antonio Saca González, mantiene la necesidad de desarrollar políticas educativas que permitan que la educación esté al servicio del crecimiento económico del país y propone el Plan Nacional de Educación 2021 (Grande, 2008). Entre los programas educativos desarrollados destacan dos por su posible efecto sobre la industria agroalimentaria en una economía cada vez más global: el programa COMPITE, que busca fomentar el aprendizaje del idioma inglés con énfasis en estudiantes de tercer ciclo y bachillerato; y la Red MEGATEC (Modelo Educativo Gradual de Aprendizaje Técnico y Tecnológico), que pretende responder a las demandas del sector productivo a través de la creación de un sistema articulado, a niveles medio y superior, que genere capital humano formado en áreas técnicas y tecnológicas específicas. En el plano económico, se mantiene una línea continuista con el modelo neoliberal instaurado por sus predecesores de ARENA, aunque con ciertos matices. Entre ellos destaca la propuesta de una reforma fiscal para hacer frente a una coyuntura económica desfavorable en un país dolarizado y, por tanto, sin política monetaria propia. Este intento de reforma es duramente criticado por el sector empresarial del país, lo que generó una crisis de gobierno y obligó a moderar su acción. En este período se produce la internacionalización de la banca salvadoreña, así desde de la privatización de estos por el presidente Cristiani hasta el 2005 solo el Banco Ahorromet había sido vendido en 1997 a The Bank of Nova Scotia de capital canadiense. En ese año, todos los bancos nacionales totalmente privados, cuya mayoría de acciones estaba en manos de inversionistas salvadoreños son adquiridos por capital extranjero de Canadá, Estados Unidos de América, Reino Unido y Colombia (Tabla 4.1) Tabla 4.1. Bancos nacionales vendidos al capital internacional Banco nacional vendido Año de operación Bancos compradores País Banco de Comercio 2005 The Bank of Nova Scotia Canada Banco de América Central 2005 General Electric EE. UU. Banco Cuscatlán 2006 Citibank EE. UU. Banco Uno 2006 Citibank EE. UU. Banco Salvadoreño 2007 The Hong Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC) Reino Unido Banco Agrícola 2007 Bancolombia Colombia Fuente: Aguilar Cardona (2009) En cuanto a la política comercial bajo el mandato del presidente Saca, en 2006 entra en vigencia, el acuerdo comercial más importante hasta la fecha, el Tratado de Libre Comercio La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 134 entre Centroamérica y República Dominicana con los Estados Unidos de América (Central America Free Trade Agreement, CAFTA). Entre los aspectos esenciales de éste para la industria de alimentos y bebidas destaca que al 89% de productos agroalimentarios salvadoreños se les grava con cero aranceles al ingresar a los EE.UU. desde el momento de la entrada en vigor del tratado; lo cual incluye, entre otros: miel natural, lácteos, jugos de frutas, gaseosas, cerveza, bebidas étnicas, ajonjolí, loroco, semita, quesadillas, tamales, pupusas, especias, atoles, etc. (Aguilar Cardona, 2009). Por tanto, el CAFTA es una increíble oportunidad para el mercado nostálgico por el número de salvadoreños residiendo en Estados Unidos. Respecto a las desgravaciones de las importaciones provenientes del país norteamericano, El Salvador desgrava a la entrada en vigor del tratado, un 53% de productos, los cuales representaban el 49% del comercio de Estados Unidos hacia El Salvador. Para los productos agrícolas de sensibilidad, se negociaron como mínimo entre 15 y 20 años como plazo de desgravación 96 . Otro acuerdo comercial relevante en el período del Presidente Saca es el firmado en 2007 entre El Salvador-Honduras y Taiwán. Algunos beneficios de dicho acuerdo son el acceso libre de aranceles para un 64,4% de productos salvadoreños al mercado de Taiwán y, además, se incluye acciones que favorecen la inversión y cooperación con dicho país. Para acompañar el impulso innovador asociado a la creciente vocación exportadora del empresariado salvadoreño, la Fundación FUSADES crea en 2008 el programa PROinnova 97 . Paralelamente, el Ministerio de Economía apoya la internacionalización de la empresa salvadoreña a través de dos Gerencias: Desarrollo Tecnológico e Innovación; y Calidad y Productividad. Además, se crea la Célula de Alimentos y Bebidas 98 . Dentro de esta corriente de integración económica y comercial de El Salvador puede encuadrarse la venta de la empresa “Industrias La Constancia”, paradigmática por su capacidad de apostar por la innovación durante siete décadas, así es vendida por familia Meza Ayáu a la multinacional SAB Miller en 2005. Dicha venta es coherente con una dinámica 96 También el sector textil es especialmente beneficiado por el CAFTA (Aguilar Cardona, 2009). A partir de su entrada en vigor, las exportaciones de esos productos ingresan al mercado de los Estados Unidos con arancel cero, esto genera grandes potencialidades para el sector textil salvadoreño. A pesar de lo anterior, una limitación del sector para aprovechar esa ventaja es que, al menos en los primeros años, no se crearon las condiciones para incrementar el valor añadido de los productos exportados, por ejemplo, mediante el desarrollo de empresas dedicadas a químicos para tela o empresas creativas del diseño. 97 PROinnova es un programa de FUSADES cuya misión es contribuir al desarrollo de la PYME a través de la mejora de la innovación para acceder en forma competitiva a los mercados. PROinnova asesora a las PYMES en el diseño de planes de innovación, gestión de financiamiento bancario o capital de riesgo, servicios tecnológicos, asistencia tecnológica y fomento de la cultura nacional de innovación. 98 La Célula de Alimentos y Bebidas en una unidad especializada fruto de una alianza estratégica público-privada entre FUSADES y el Ministerio de Economía que fomenta la innovación y el desarrollo tecnológico en el sector agroalimentario. Sitio web: http://www.innovacion.gob.sv/inventa/unidades/unidad-alimentos-y-bebidas.html [último acceso: 1/7/2017] La evolución del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador 135 característica de la industria agroalimentaria global, la tendencia a ser dominada por cadenas de valor globales de grandes jugadores (Bisang y Sztulwark, 2009). Este comportamiento impone un reto a los policy makers salvadoreños, que deben diseñar medidas que eviten que empresas agroalimentarias salvadoreñas relevantes, que han logrado insertarse en redes industriales globales, tomen ese tipo de estrategia desinversora. 4.4.2. Gobiernos progresistas en El Salvador: 2009-2018 En 2009, tras unos nuevos comicios electorales, se produce un cambio en el color político del gobierno del país al ser elegido como Presidente el periodista Carlos Mauricio Funes Cartagena por el partido FMLN. Este cambio supuso un cambio en la orientación de la acción pública en todos los ámbitos. En materia económica, el Presidente Funes impulsa una transformación productiva que pone atención “a los pequeños y medianos productores y a los empresarios, que estimule a nuevos sectores, que fomente la asociatividad y que impulse la innovación y las apuestas productivas en los territorios en desarrollo” (Gobierno de El Salvador, 2010, pg. 86). El proceso de transformación se desarrolla normativamente con la Ley de fomento de la producción de 2011 99 y tiene uno de sus pilares en el diseño de la previa política industrial que persigue “un sector industrial y agroindustrial diversificado, reconvertido y competitivo, fuertemente integrado con el resto de los sectores de la economía, con un significativo componente de innovación tecnológica en sus procesos productivos” (Secretaría Técnica de la Presidencia de El Salvador et al., 2011, pg. 9). Esa declaración de intenciones se materializa en la elaboración del documento Política Industrial 2011-2024 (Gobierno de El Salvador, 2011), la cual fue elaborada en forma consensuada con el sector privado. Esta política plantea una serie de ejes estratégicos con sus respectivas líneas de acción, que para el caso de la industria de alimentos y bebidas son las siguientes:  Fortalecer el Sistema Nacional de Innovación y crear una instancia rectora para la investigación, innovación y transferencia tecnológica para el desarrollo industrial y agroindustrial.  Incentivar la creatividad y el diseño de procesos productivos y generación de bienes industriales y agroindustriales, mediante un programa para la formación de recursos humanos. 99 Diario Oficial de la República de El Salvador de América Central. San Salvador, núm. 208, tomo 393, del 8 de noviembre de 2011. Disponible en: http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2011/11-noviembre/08-112011.pdf La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 142 Salvador, Cuscatlán, La Paz, Cabañas, San Vicente, Usulután, San Miguel, Morazán y La Unión, estando la capital del país en el departamento de San Salvador. Figura 5.1 División administrativa de El Salvador Fuente: http://commons.wikimedia.org/wiki/User:Jarke La primera de las perspectivas analizadas, la concentración geográfica, persigue identificar algún patrón de acumulación de actividad económica en el país a través del índice de heterogeneidad espacial. Este aspecto resulta importante en materia de economía de la innovación, en la medida que las economías de aglomeración facilitan la creación y difusión del conocimiento entre las redes de actores que intervienen en un sistema de innovación dado. El segundo ámbito, la especialización productiva, permite conocer si una determinada región posee mayor número de empresas u ocupados en un sector que otra dentro de un mismo país u otra división administrativa de análisis, esto es, determina si una región posee actores especializados en una determinada actividad económica que aporta mayor valor. El tercer ámbito, las interrelaciones comerciales y tecnológicas, proporciona información sobre el dinamismo de un sector económico. Las de carácter comercial se refieren a las que un determinado sector establece tanto con proveedores que le suministran los insumos como con los clientes que le demandan sus productos fabricados; mientras las tecnológicas son las establecidas a través de procesos de transferencia formalizada de conocimiento o tecnología. Donde a mayor vinculación intersectorial en ambas vías, existe un mayor potencial innovador. El cuarto ámbito es el impacto económico que genera el sector de la industria agroalimentaria sobre el resto de la economía (efecto multiplicador), tanto de manera directa como a través de efectos inducidos. El quinto ámbito son los niveles de competitividad que, para el caso de El Salvador, se aproxima a esta mediante el cálculo de la productividad del trabajo. Finalmente, el sexto ámbito consiste en el abordaje de la orientación geográfica de las exportaciones, esta ofrece información relevante de la competitividad de un determinado sector pues los sectores más competitivos se caracterizan por tener un comportamiento exportador elevado (Aranguren et al., 2008). Además del análisis aislado de cada uno los Análisis sectorial de la industria agroalimentaria de El Salvador 143 aspectos considerados, el análisis combinado de la información de algunos de ellos permite obtener información sobre las dinámicas económicas y territoriales existentes del sector de la industria agroalimentaria salvadoreña. Por ejemplo, la especialización económica analizada conjuntamente con el resultado de la concentración geográfica permite determinar hasta qué punto la dinámica económica territorial tiene su origen en la presencia de economías de urbanización o de localización (Iturribarría Pérez, 2007); o el cruce de los resultados de la especialización económica con la información de la concentración geográfica y la dinámica interrelacional permite definir si la actividad productiva de un sector se realiza dentro de un clúster (Del Castillo y Paton, 2011). 5.1. Principales magnitudes de la industria agroalimentaria de El Salvador En términos de creación de valor para la economía salvadoreña, la contabilidad nacional elaborada por el BCR muestra que la industria de alimentos, bebidas y tabaco salvadoreña en 2012 supone el 8,8% del PIB con una aportación de 835,4 millones de dólares (constantes de 1990). El subsector de alimentos contabiliza el 6,8% del PIB mientras que el de bebidas supone el 2,0% del PIB (Tabla 5.1). Tabla 5.1. Producción (en dólares) y porcentaje del PIB de la industria agroalimentaria en el contexto de la industria y la economía salvadoreña 2012 Sectores Producción (millones de dólares constantes 1990) Porcentaje del PIB Industria Manufacturera 2.150,2 22,7% Alimentos y Tabaco 646,6 6,8% Bebidas 188,8 2,0% PIB a precios de mercado 9.451,7 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BCR. En cuanto a la evolución del PIB a precios constantes, este presenta una tasa de crecimiento anual acumulativa del 2,89% durante las últimas dos décadas, donde la participación del sector agroalimentario en el PIB nacional se mantiene estable durante todo el periodo (Figura 5.2). Esa evolución ha sido algo dispar entre el subsector de alimentos y el de bebidas, siendo la tasa de crecimiento para ese periodo del 3,77% para el primero y del 2,36% para el segundo. En general, la participación de la industria en el PIB salvadoreño también se mantiene estable, y en el año 2012 es del 22,7% del PIB. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 144 Figura 5.2 Evolución de las participaciones en el PIB salvadoreño del sector industrial y el sector agroalimentario 1992-2012 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BCR. El conjunto de la industria de alimentos, bebidas y tabaco salvadoreña en 2012, según el directorio de unidades económicas, comprende un total de 10.956 unidades económicas que dan empleo a un total de 45.225 personas (Tabla 5.2). Estos datos suponen el 58,5% de las unidades económicas del total de la industria y el 33,6% del personal ocupado por el sector. En términos más globales supone el 6,8% de las unidades de la economía salvadoreña y el 7,1% del personal ocupado. Tabla 5.2 Empresas y personal ocupado por la industria agroalimentaria en el contexto de la industria y la economía salvadoreña 2012 Unidades económicas Personal ocupado Número Porcentaje Número Porcentaje Fab. alimentos, bebidas y tabaco 10.956 45.225 Industria 18.713 58,5% 134.687 33,6% Total economía 161.934 6,8% 634.514 7,1% Fuente: Elaboración propia a partir de Dirección General de Estadística y Censos (2012). Dentro de las empresas identificadas en el sector de alimentos, bebidas y tabaco es importante destacar la presencia de inversión extranjera directa procedente de países tanto iberoamericanos como del resto del mundo (Tabla 5.3). 5% 10% 15% 20% 25% 30% Industria agroalimentaria / PIB Industria / PIB Análisis sectorial de la industria agroalimentaria de El Salvador 145 Tabla 5.3 Empresas con inversión extranjera directa de la industria de alimentos y bebidas en El Salvador 2016 Empresa País de la matriz Aquacorporation de El Salvador Reino Unido Australian Dairy Goods, El Salvador Australia Avícola Salvadoreña Guatemala Bimbo de El Salvador, S.A. de C.V. México CalvoPesca El Salvador S.A. de C.V. España Derivados del Maíz de El Salvador, S.A. de C.V. (DEMASAL) México Lactosa S.A. de C.V. El Salvador McCormick S.A. de C.V. Estados Unidos de América Molinos de El Salvador, S.A. de C.V. (MOLSA) El Salvador Procesos Lácteos S.A. de C.V. México Productos Alimenticios Sello de Oro S.A. El Salvador Sabritas El Salvador México Sistemas Comestibles, S.A. de C.V. El Salvador Tropical Farm Management ES SA de CV Alemania Fuente: elaborado a partir de datos de PROESA. Las empresas industriales agroalimentarias salvadoreñas muestran un claro componente exportador, acumulando unas exportaciones por valor de 936,8 millones de dólares corrientes en el año 2012. Estas exportaciones suponen el 17,5% del total de exportaciones salvadoreñas para ese año. Además, la evolución del peso de las exportaciones agroalimentarias en el conjunto de las exportaciones salvadoreñas es creciente, incrementándose 8,7 puntos porcentuales entre 1994 y 2012 (Figura 5.3). Figura 5.3. Evolución del peso de las exportaciones agroalimentarias en el total de exportaciones salvadoreñas 1994-2012 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BCR. 5.2. La concentración geográfica La relación entre especialización industrial y concentración geográfica ya fue sugerida en tiempos incipientes del liberalismo por Smith (1776) en su libro “Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones” y ampliados por Marshall (1919) en sus 6% 8% 10% 12% 14% 16% 18% 20% % exportaciones agroalimentarias La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 146 estudios sobre distritos industriales en Inglaterra (Cooke, 2001). Posteriormente, el interés por este tema se ha mantenido desde el ámbito de la economía (Becattini, 1990), la dirección de empresas (Porter, 1990) o la Nueva geografía económica 113 (Fujita et al., 1999). En el siglo XXI con una globalización creciente, la paulatina eliminación de fronteras económicas y la reducción de las barreras asociadas a la comunicación y el transporte implican que el rol de la proximidad física ha disminuido (Cairncross, 2001). Sin embargo, no puede negarse que las características territoriales influyen a la hora de dinamizar la interacción entre los actores de los sistemas nacionales de innovación, dados los requerimientos físicos que necesita la transmisión del conocimiento tácito o el funcionamiento en red de actores (Ketels, 2006; Navarro, 2003; Porter, 1998). En esta realidad, se remarca la importancia de los desbordamientos de conocimiento (knowledge spillovers) entre empresas que se localizan cerca geográficamente, aumentando su capacidad para intercambiar ideas y ser conscientes de los conocimientos incipientes relevantes, lo que reduce la incertidumbre, los costes del descubrimiento científico y la comercialización (Feldman, 1994). En general, los factores que siguen justificando el carácter determinante de la concentración geográfica, son los siguientes:  Los recursos humanos, naturales o financieros específicos de la zona (Barney, 1991; Marshall, 1919).  Los inferiores costes de transacción, comunicación, transferencia de conocimiento; como consecuencia de proximidad con clientes y/o proveedores (Williamson, 1981).  La creación de economías de escala y alcance (Callejón, 2003).  Mayor especialización en mercados de factores productivos (Cimoli, 2005). La relevancia del análisis de la concentración geográfica es que permite determinar el patrón de concentración de la actividad económica en el territorio, identificando la posible existencia de economías de aglomeración. Además, su interpretación conjunta junto con los coeficientes de especialización del apartado posterior permite identificar la existencia de actividades agrupadas en forma de clúster. 113 La Nueva geografía económica analiza la formación de una gran diversidad de tipologías de aglomeración (concentraciones) económicas en espacios geográficos, abordando el estudio simultaneo en condiciones de equilibrio general de las fuerzas centrípetas que concentran la actividad económica (la densidad de los mercados, la difusión del conocimiento y otras externalidades económicas puras) y las fuerzas centrífugas que la separan (la inmovilidad de factores productivos, la congestión y otras deseconomías puras). La estructura geográfica de una economía es determinada por la tensión existente entre ambas fuerzas, habiéndose popularizado tres clases de modelos: los regionales, los de sistemas urbanos y los internacionales o de centroperiferia (Fujita y Krugman, 2004; Fujita et al., 1999). Análisis sectorial de la industria agroalimentaria de El Salvador 147 La medida de la concentración geográfica se realiza mediante el índice de heterogeneidad espacial, que es una aplicación del índice de Gini a los valores del número de empresas o el número de ocupados de los distintos territorios de un país (Del Castillo y Paton, 2011). La expresión matemática del índice de heterogeneidad espacial para un sector en un país se recoge en la Fórmula 5.1 ordenando previamente las regiones de forma creciente en función de la densidad de empresas u ocupados que tienen en su territorio. Fórmula 5.1 Definición del índice de heterogeneidad espacial 𝐼𝐻𝐸,𝑖 =1−∑(𝑥𝑖,𝑗+1−𝑥𝑖,𝑗)(𝑦𝑗+1+𝑦𝑗 𝑛 𝑗=1 ) 𝑥𝑖,𝑗, es el porcentaje acumulado de empresas u ocupados del sector “i” hasta el departamento “j”. 𝑦𝑗, es el porcentaje acumulado de superficie acumulado hasta el departamento “j”. El valor del índice de heterogeneidad espacial oscila entre 0 y 1, siendo su interpretación la siguiente:  Un valor cercano a 0 indica un reparto homogéneo geográficamente de las empresas o del empleo de un sector “i” entre los diferentes departamentos que componen el país, esto es, una dispersión en términos geográficos.  Un valor cercano a 1 indica una elevada concentración geográfica de las empresas o del empleo de un sector “i” en determinados departamentos respecto al conjunto del país. Para el caso de El Salvador el análisis de la concentración geográfica puede realizarse a partir de los datos la DIGESTYC sobre unidades económicas y número de ocupados para 2012. En primer lugar, se analiza la concentración en términos de unidades económicas a partir de los datos de acumulación de empresas y superficie ordenadas en función de la densidad empresarial para el conjunto de la actividad económica y para el sector de Alimentos, bebidas y tabaco. Para los cuatro departamentos con mayor densidad de empresas: San Salvador, La Libertad, Sonsonate, Santa Ana se aglutina el 67,16% de las unidades económicas y los dos primeros ya recogen el 50,21% del total de unidades del país (Tabla 5.4). La densidad de empresas de San Salvador alcanza 70,4 empresas por Km2, mientras que para el departamento seguidor, La Libertad, esa densidad es 6 veces menor, 11,4 empresas por Km2. Como resultado de esa distribución espacial el índice de heterogeneidad espacial arroja un valor de 0,54. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 148 Tabla 5.4 Número de empresas por departamento (ordenados por densidad empresarial) y acumulación territorial en términos de empresas y superficie Departamento Unidades económicas % empresas Superficie (Km2) % superficie Densidad de empresas Morazán 2.306 1,42% 1.447,4 6,88% 1,6 Chalatenango 3.502 2,16% 2.016,6 9,58% 1,7 La Unión 4.293 2,65% 2.074,3 9,86% 2,1 San Vicente 3.117 1,92% 1.184,0 5,63% 2,6 Cabañas 3.141 1,94% 1.103,5 5,24% 2,8 Usulután 8.262 5,10% 2.130,4 10,13% 3,9 Ahuachapán 6.251 3,86% 1.239,6 5,89% 5,0 San Miguel 11.242 6,94% 2.077,1 9,87% 5,4 La Paz 6.758 4,17% 1.223,6 5,82% 5,5 Cuscatlán 4.305 2,66% 756,2 3,59% 5,7 Santa Ana 16.572 10,23% 2.023,2 9,62% 8,2 Sonsonate 10.871 6,71% 1.225,8 5,83% 8,9 La Libertad 18.895 11,67% 1.652,9 7,86% 11,4 San Salvador 62.419 38,55% 886,2 4,21% 70,4 Total 161.934 21.040,8 Fuente: Elaboración propia a partir de Información de Dirección General de Estadísticas y Censos de El Salvador de 2012. La situación es similar cuando se analizan la acumulación de empresas en el sector de la industria agroalimentaria, aunque con unos valores algo menores. Los mismos cuatro departamentos recogen un 65% de las empresas y los que cuentan con una mayor densidad empresarial: San Salvador y La Libertad, albergan el 47,1% de las empresas (Tabla 5.5). En este caso, la densidad de empresas de El Salvador es de 4,32 empresas por Km2, y su inmediata seguidora tiene una densidad 5 veces inferior, 0,83 empresas por Km2. Consecuencia de los valores de los distintos departamentos se obtiene un índice de heterogeneidad espacial de 0,53. Por tanto, las empresas de este sector mantienen una elevada concentración territorial, en términos relativos, en comparación con el conjunto de las empresas del país, que están igualmente concentradas. En segundo lugar, se analiza la concentración en términos de número de ocupados a partir de los datos de acumulación de ocupados y superficie ordenados en función de la densidad de ocupados (ocupados divididos entre superficie) para el conjunto de la actividad económica y para el sector de Alimentos, bebidas y tabaco. Para los cuatro departamentos con mayor densidad de ocupados: El Salvador, La Libertad, Sonsonate, Santa Ana se aglutina el 78% de las unidades económicas y los dos primeros ya recogen el 66,38% del total de ocupados del país (Tabla 5.6). Análisis sectorial de la industria agroalimentaria de El Salvador 149 Tabla 5.5. Número de empresas del sector Alimentos, bebidas y tabaco por departamentos (ordenados por densidad empresarial) y acumulación territorial en términos de empresas y superficie Departamento Unidades económicas % empresas Superficie (Km2) % superficie Densidad de empresas Morazán 115 1,04% 1.447,4 6,88% 0,08 Chalatenango 183 1,66% 2.016,6 9,58% 0,09 Cabañas 157 1,42% 2.074,3 5,24% 0,14 San Vicente 176 1,59% 1.184,0 5,63% 0,15 La Unión 322 2,91% 1.103,5 9,86% 0,16 Usulután 738 6,68% 2.130,4 10,13% 0,35 Ahuachapán 439 3,97% 1.239,6 5,89% 0,35 Cuscatlán 283 2,56% 2.077,1 3,59% 0,37 San Miguel 882 7,98% 1.223,6 9,87% 0,42 La Paz 575 5,20% 756,2 5,82% 0,47 Santa Ana 1.107 10,01% 2.023,2 9,62% 0,55 Sonsonate 875 7,91% 1.225,8 5,83% 0,71 La Libertad 1.377 12,45% 1.652,9 7,86% 0,83 San Salvador 3.827 34,61% 886,2 4,21% 4,32 Total 11.056 21.040,8 Fuente: Elaboración propia a partir de Información de Dirección General de Estadísticas y Censos de El Salvador de 2012 Tabla 5.6. Número de ocupados por departamento (ordenados por densidad de ocupados) y acumulación territorial en términos de ocupación y superficie Departamento Ocupados % ocupados Superficie (Km2) % superficie Densidad de ocupados Morazán 5.299 0,84% 1.447,4 6,88% 3,7 Chalatenango 7.728 1,22% 2.016,6 9,58% 3,8 La Unión 10.700 1,69% 2.074,3 9,86% 5,2 San Vicente 6.953 1,10% 1.184,0 5,63% 5,8 Cabañas 7.163 1,13% 1.103,5 5,24% 6,6 Usulután 19.366 3,05% 2.130,4 10,13% 9,1 Ahuachapán 14.731 2,32% 1.239,6 5,89% 11,9 Cuscatlán 9.574 1,51% 2.077,1 3,59% 12,7 La Paz 21.081 3,32% 1.223,6 5,82% 17,2 San Miguel 36.984 5,83% 756,2 9,87% 17,8 Santa Ana 44.524 7,02% 2.023,2 9,62% 22,0 Sonsonate 29.198 4,60% 1.225,8 5,83% 23,8 La Libertad 111.673 17,60% 1.652,9 7,86% 67,6 San Salvador 309.539 48,78% 886,2 4,21% 349,3 Total 634.513 21.040,8 Fuente: Elaboración propia a partir de Información de Dirección General de Estadísticas y Censos de El Salvador de 2012. El número de ocupados por Km2 de San Salvador alcanza 349,3 personas, mientras que esa magnitud para el departamento seguidor, La Libertad, es 5 veces menor, 67,6 ocupados por Km2. Como resultado de esa distribución espacial el índice de heterogeneidad espacial arroja un valor de 0,67. La situación es similar cuando se analizan la acumulación de ocupados en el sector de la industria agroalimentaria, aunque con unos valores que apuntan a una ligera mayor La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 150 concentración. Los mismos cuatro departamentos recogen un 78,66% de los ocupados y los que cuentan con una mayor densidad de ocupados, San Salvador y La Libertad, albergan el 69,69 % de las empresas (Tabla 5.7). En este caso, el número de ocupados por kilómetro cuadrado de San Salvador es de 27,74 ocupados, y su inmediato seguidor, La Libertad, tiene una densidad 6,6 veces inferior, con 4,2 ocupados por kilómetro cuadrado. Consecuencia de los valores de los distintos departamentos se obtiene un índice de heterogeneidad espacial de 0,71. De lo anterior se puede concluir que el empleo en el sector de la industria agroalimentaria mantiene una elevada concentración territorial, siendo incluso superior en términos relativos en comparación con el conjunto de las empresas del país. Tabla 5.7. Número de ocupados del sector de Alimentos, bebidas y tabaco por departamento (ordenados por densidad de ocupados) y acumulación territorial en términos de ocupación y superficie Departamento Ocupados % ocupados Superficie (Km2) % superficie Densidad de ocupados Morazán 252 0,56% 1.447,4 6,88% 0,17 Chalatenango 413 0,91% 2.016,6 9,58% 0,20 La Unión 443 0,98% 2.074,3 9,86% 0,21 San Vicente 405 0,90% 1.184,0 5,63% 0,34 Cabañas 392 0,87% 1.103,5 5,24% 0,36 Ahuachapán 859 1,90% 2.130,4 5,89% 0,69 Cuscatlán 594 1,31% 1.239,6 3,59% 0,79 Usulután 1.939 4,29% 2.077,1 10,13% 0,91 San Miguel 2.038 4,51% 1.223,6 9,87% 0,98 Santa Ana 2.317 5,12% 756,2 9,62% 1,15 La Paz 1.454 3,22% 2.023,2 5,82% 1,19 Sonsonate 2.600 5,75% 1.225,8 5,83% 2,12 La Libertad 6.934 15,33% 1.652,9 7,86% 4,20 San Salvador 24.585 54,36% 886,2 4,21% 27,74 Total 45.225 21.040,8 Fuente: Elaboración propia a partir de Información de Dirección General de Estadísticas y Censos de El Salvador de 2012. A partir de los datos anteriores puede decirse que cuando se analiza la concentración geográfica de la actividad económica por número de empresas se obtiene un índice de heterogeneidad menor que si utilizamos el número de ocupados, es decir, el empleo se concentra más que el número de empresas. Este hecho puede ser justificado porque las empresas de mayor dimensión se localizan en zonas altamente pobladas. Esa concentración geográfica, que se produce en la economía en general, se acentúa ligeramente para el sector de Alimentos, bebidas y tabaco. La cercanía de los valores entre el enfoque general y sectorial indica que el procesamiento de alimentos no mantiene especificidades territoriales claras frente al conjunto de la economía. En cualquier caso, los resultados se alinean con la geoestrategia histórica de desarrollo seguida por muchos países latinoamericanos como México y Chile (Iturribarría Pérez, 2007; Análisis sectorial de la industria agroalimentaria de El Salvador 151 Jaramillo, 1979; Parnreiter, 2005; Sassen, 2007). Esta situación, presente en otros países de Latinoamérica, dificulta la lucha contra la pobreza en el resto de zonas del país, poco desarrolladas y que padecen una falta de actividad económica, lo que requiere una acción pública correctora (CEPAL, 2009). Por ejemplo, para esta industria, los departamentos salvadoreños de Morazán, Chalatenango, La Unión, Cabañas o San Vicente sufren bajas densidades de empresas, menores a 0,17 empresas por Km2, y de ocupación, por debajo de 0,37 ocupados por Km2. Esta concentración, por otro lado, también tiene sus ventajas ya que facilita la puesta en marcha de políticas públicas por parte de las diferentes entidades gubernamentales encargadas de incrementar la competitividad vía mejoras del capital humano y ayudas no financieras pues las empresas con mayor capacidad inicial en su mayoría están ubicadas en la capital (Fujita y Thisse, 2002). Pero, al mismo tiempo, es una dificultad si se persigue que esas actuaciones de mejora del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria logren garantizar la inclusión de todos los actores a nivel nacional (Dutrénit y Sutz, 2014). En general, los actores del sistema sectorial de innovación salvadoreño entrevistados, salvo el representante de una empresa, reconocen que la concentración de la actividad económica afecta negativamente el desarrollo económico inclusivo de algunos departamentos del país. Uno de los entrevistados apunta a que el reto de lograr una distribución en la actividad más equilibrada es un objetivo que va más allá de los programas políticos quinquenales. Otra característica que se detecta es que la concentración en la capital del país ha generado un efecto desbordamiento (Audretsch y Feldman, 2004; Fujita et al., 1999) a un departamento cercano, La Libertad, dinámica similar a la que se produce en otros países de su entorno, donde se detecta un reciente auge de ciudades o regiones cercanas a las grandes capitales o regiones históricas de desarrollo. 5.3. La especialización económica La especialización económica es un concepto asociado a la progresiva división del trabajo y su amplia difusión fue propiciada por Porter (1990) con su obra “The Competitive Advantage of Nations”, el cual impulsa la utilización de índices de especialización, con énfasis en los asociados a la actividad exportadora (Navarro, 2003). Posteriormente, siempre promovido por Porter (2003) y su escuela, se opta por los coeficientes de localización basados en índices de especialización a partir de datos de empleo. Del Castillo y Paton (2011) plantean que, aunque el valor añadido o la producción son variables que pueden reflejar una medida más fiel de la especialización, la falta de una desagregación suficiente a nivel sectorial convierte a la variable número de empresas en la más idónea, seguida del número de empleados. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 254 Figura 7.5. Porcentaje de empresas industriales agroalimentarias salvadoreñas que experimentan obstáculos a la hora de innovar según tamaño (todas las empresas) Fuente: Elaboración propia a partir de micro data de la primera Encuesta Nacional de Innovación 2013. Figura 7.6. Porcentaje de empresas industriales agroalimentarias salvadoreñas que innovan y que experimentan obstáculos a la hora de innovar según tamaño Fuente: Elaboración propia a partir de micro data de la primera Encuesta Nacional de Innovación 2013. 7.3. Análisis de los factores condicionantes de la innovación en las empresas industriales agroalimentarias salvadoreñas Para profundizar en el comportamiento innovador de las empresas de la industria agroalimentaria salvadoreña se desarrolla un modelo econométrico que nos indica como inciden los diferentes factores internos y externos previamente descritos en términos de las innovaciones de producto, proceso, organización y de comercialización que desarrollan dichas firmas. Primero se especifica la naturaleza de los datos utilizados en el modelo, así como la metodología utilizada para desarrollarlo; luego se presenta el modelo econométrico; y finalmente se discuten los resultados. 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% Obstáculos financieros internos Obstáculos financieros externos Obstáculos de conocimento internos Obstáculos de conocimento externos Obstáculos de apropiación Deficiencias en apoyo público Obstáculos de mercado Total Pequeña empresa Mediana y grande empresa 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% Obstáculos financieros internos Obstáculos financieros externos Obstáculos de conocimento internos Obstáculos de conocimento externos Obstáculos de apropiación Deficiencias en apoyo público Obstáculos de mercado Total Pequeña empresa Mediana y grande empresa El comportamiento innovador de las empresas de la industria agroalimentaria según la primera encuesta de innovación de El Salvador 255 7.3.1. Datos y metodología Partiendo de la información disponible de 149 observaciones que representan a un conjunto de 379 empresas de la industria agroalimentaria de El Salvador se analiza la influencia de los diversos factores que, de acuerdo con lo expuesto en la sección precedente, pueden condicionar el comportamiento innovador de estas empresas. Estos micro-datos pertenecen a la primera Encuesta Nacional de Innovación 2013 que es la estadística oficial de El Salvador en este tema, y fueron proporcionados para esta investigación doctoral por el Viceministerio de Comercio e Industria de El Salvador a través de la Dirección Nacional de Innovación y Calidad. El año de referencia de la encuesta es 2012, recogiendo información sobre la actividad innovadora de las empresas en el periodo 2012-2010 192 y sobre las variables que caracterizan a las empresas para el año 2012, aunque para algunas variables se recoge también esa información para 2010. Es pertinente mencionar que esta encuesta no es de carácter censal, sino de orden muestral, y utiliza factores de expansión, de tal manera que 149 observaciones garantizan la representatividad nacional, y a nivel departamental de las 379 empresas con una plantilla igual o superior a diez trabajadores del sector 193 . En la encuesta se encuentran representadas un total de 344 empresas del subsector de alimentación y 35 empresas del subsector bebidas, siendo el factor de expansión más elevado para el grupo de las pequeñas empresas (Tabla 7.1). Tabla 7.1. Empresas de la industria agroalimentaria encuestadas y representadas en la primera Encuesta Nacional de Innovación de El Salvador Sector Tamaño Factor de Expansión Frecuencia Porcentaje Empresas Representadas Alimentos Pequeña empresa 3,676056 67 44,97 246 Alimentos Mediana Empresa 1,500000 26 17,45 39 Alimentos Gran Empresa 1,297872 45 30,20 58 Bebidas Pequeña Empresa 7,000000 3 2,01 21 Bebidas Mediana Empresa 1,000000 3 2,01 3 Bebidas Gran Empresa 2,200000 5 3,36 11 Total 149 100,00 379 Fuente: elaboración propia a partir de Viceministerio de Comercio e Industria (2013). 192 La pregunta sobre comportamiento innovador de las empresas tiene en consideración un periodo de tres años, el año de referencia de la encuesta y los dos anteriores, siguiendo el criterio que fija la OCDE en el Manual de Oslo (OCDE, 2005). 193 Para el proceso de selección de las unidades muestrales, se incluyeron aquellas que poseen ayuda del Gobierno a través de instrumentos de fomento y, también todas las grandes empresas. Al resto de unidades muestrales tuvieron la característica de selección aleatoria. La selección de la muestra se realizó mediante el método sistemático y arranque aleatorio al interior de cada subestrato. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 256 La metodología utilizada para el estudio empírico consiste en un análisis multivariate probit similar a los utilizados para el estudio del comportamiento innovador del tejido empresarial en el caso danés por Jensen et al. (2007) y en el caso neerlandés por Belderbos et al. (2004a), así como para el caso específico de sectores de baja tecnología en España por Santamaría et al. (2009, 2012) y Acosta et al. (2015), este último centrándose en el sector agroalimentario. Una metodología similar fue validada para las cooperativas de Castillo y León en el artículo “Los Factores Determinantes del Comportamiento Innovador de las Cooperativas: un Análisis para el Caso de Castilla y León”, publicado en la revista REVESCO, y que se presenta en los anexos de este capítulo. Como paso previo al análisis econométrico de conjunto, y con el objeto de identificar posibles factores influyentes, se realiza un análisis bivariante de las relaciones entre la decisión de innovar en las empresas industriales agroalimentarias salvadoreñas y los distintos factores condicionantes internos y externos anteriormente descritos. Los resultados se resumen en la Tabla 7.2 para los condicionantes internos y la Tabla 7.3 para los externos. En ambas Tablas, las columnas recogen las diferentes formas de innovación consideradas: (1) “innovación en producto”, (2) “innovación en proceso”, (3) “innovación organizativa” y (4) “innovación en comercialización”; y las filas muestran las variables indicativas de los factores condicionantes de la innovación. Asimismo, para cada variable se especifica un criterio relevante de segmentación de las empresas en dos subgrupos y el número de empresas que recoge cada subgrupo. El estadístico utilizado como prueba de contraste en las tablas de contingencia es la χ² de Pearson, diferenciando tres grados de significación estadística: 1%, 5% y 10%. Para los condicionantes internos a la empresa, se analiza la relación de las distintas formas de innovación con los siguientes condicionantes (Tabla 7.2):  El tamaño de las empresas que aporta la primera Encuesta Nacional de Innovación, distinguiendo entre pequeña, mediana y gran empresa 194 .  La facturación divide a las empresas en función de sus ventas en 2012, considerando las empresas que facturan hasta 1.000.000 dólares y las que superan esa cantidad.  El número de empleados de las empresas para 2012, distinguiendo entre empresas con hasta 50 trabajadores y empresas que superan dicho valor.  El número de empleados universitarios para 2012, tomando las empresas con un porcentaje de empleados con formación universitaria de hasta el 5% de su plantilla frente a las que tienen porcentaje superior. 194 El criterio oficial considerado de clasificación combina la facturación y el número de empleados: la pequeña empresa tiene hasta 50 trabajadores y hasta un millón de dólares de facturación bruta anual; la mediana empresa tiene hasta 100 trabajadores y hasta siete millones de dólares de facturación bruta anual; y la gran empresa tiene más de 100 trabajadores o una facturación bruta anual de más de siete millones de dólares (Viceministerio de Comercio e Industria, 2013). El comportamiento innovador de las empresas de la industria agroalimentaria según la primera encuesta de innovación de El Salvador 257  La exportación de la empresa, distinguiendo entre las empresas que declaran algún volumen de exportaciones para el año 2010 frente a la que orientan la totalidad de sus ventas al mercado nacional. Este desfase temporal se justifica en evitar problemas de endogeneidad en la relación entre innovación y nivel de exportaciones.  La edad de la empresa en 2012, considerado las empresas que tienen hasta 10 años de existencia frente a las que son más longevas.  Las actividades de I+D, considerando como criterio de segmentación si la empresa declara haber realizado algún gasto en este tipo de actividades en 2012, tanto interior a la empresa como subcontratado.  Uso patente, modelos de utilidad y diseño industria separa a las empresas en función de si han utilizado en 2012 alguna de las tres opciones anteriores como formas de apropiarse de los resultados de su actividad creativa.  Uso marca y denominaciones de origen, distinguiendo a las empresas en función de si ha utilizado alguna de las dos opciones anteriores durante 2012.  Capital extranjero diferencia entre las empresas que declaran tener capital social de origen extranjero en su capital social de la empresa y las que no.  Información interna distingue entre las empresas que en 2012 utilizan para sus actividades innovadoras información proveniente de alguno de sus propios departamentos o, en caso de pertenecer a un grupo empresarial, de otras empresas de ese grupo.  Información cadena de valor distingue entre las empresas que en 2012 utilizan para sus actividades innovadoras información proveniente de actores vinculados a lo largo de la cadena de valor: competidores, proveedores y clientes.  Información agente de conocimiento distingue entre las empresas que utilizan en 2012 para sus actividades innovadoras información proveniente de actores externos a la cadena de valor productiva: universidades, centros tecnológicos, laboratorios, revistas, bases de datos o internet.  Cooperación con grupo distingue a las empresas que además de pertenecer a un grupo empresarial reconocen que han cooperado activamente con las empresas de ese grupo a la hora de innovar durante 2012.  Cooperación con cadena de valor distingue a las empresas que a la hora de innovar han cooperado en 2012 activamente con competidores, proveedores, clientes, consultores u otras empresas.  Cooperación con agente de conocimiento distingue a las empresas que a la hora de innovar han cooperado activamente con universidades, laboratorios, organismos públicos de innovación, ciencia y tecnología durante 2012. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 258 Tabla 7.2. Factores internos que condicionan la innovación en la industria agroalimentaria salvadoreña Variable Criterio de segmentación Innovación de producto (1) Innovación de proceso (2) Innovación organizativa (3) Innovación de comercialización (4) % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson Tamaño nT =378 Pequeña 20,6% 0,017 ** 20,5% 0,277 12,3% 0,077 * 10,9% 0,000 *** [n0= 267] Med./Grande 32,4% 26,1% 19,8% 29,7% [n1= 111] Facturación nT = 379 ≤ 1.000.000 $ 15,9% 0,000 *** 22,4% 0,900 12,1% 0,101 11,6% 0,002 *** [n0= 232] > 1.000.000 $ 37,4% 21,8% 18,4% 24,5% [n1= 147] Núm. empleados nT =379 ≤ 50 emp. 16,1% 0,000 *** 20,0% 0,150 12,9% 0,217 10,2% 0,000 *** [n0= 255] > 50 emp. 41,1% 26,6% 17,7% 29,8% [n1= 124] Empleados universitarios nT = 379 ≤ 5% 21,4% 0,277 19,0% 0,258 10,1% 0,039 ** 11,9% 0,050 ** [n0= 159] > 5% 26,4% 24,2% 17,8% 19,6% [n1= 220] Exportaciones nT = 379 No 21,0% 0,014 ** 19,6% 0,048 * 15,7% 0,321 15,6% 0,431 [ n0= 281] Si 33,7% 29,6% 11,2% 19,4% [n1= 98] Edad de la empresa nT = 378 ≤ 10 años 38,6% 0,003 *** 21,1% 0,875 8,6% 0,135 16,9% 1,000 [n0= 70] > 10 años 20,8% 22,4% 15,9% 16,6% [n1= 308] Act. de I+D nT = 379 No 13,4% 0,000 *** 15,2% 0,000 *** 12,1% 0,024 ** 10,7% 0,000 *** [n0= 290] Sí 59,6% 43,8% 22,5% 35,6% [n1= 89] Uso patente, mod. utilidad y diseño industria. nT = 378 No 19,6% 0,000 *** 19,8% 0,000 *** 13,6% 0,080 * 14,2% 0,000 *** [n0= 352] Sí 84,6% 53,8% 26,9% 48,0% [n1= 26] Uso marca y denom. origen nT = 378 No 10,3% 0,000 *** 17,7% 0,000 *** 12,2% 0,012 ** 12,2% 0,000 *** [n0= 311] Sí 88,2% 42,6% 25,0% 35,8% [n1= 68] Capital extranjero nT = 379 No 22,5% 0,010 *** 21,9% 1,000 14,5% 1,000 16,2% 0,787 [n0= 351] Sí 46,4% 22,2% 14,3% 18,5% [n1= 28] Información interna nT = 379 No 11,3% 0,000 *** 7,7% 0,000 *** 11,3% 0,021 ** 5,7% 0,000 *** [n0= 247] Sí 48,5% 49,2% 20,5% 37,1% [n1= 132] Información. cadena valor nT = 379 No 16,1% 0,000 *** 12,0% 0,000 *** 12,0% 0,033 ** 8,8% 0,000 *** [n0= 274] Sí 45,7% 48,6% 21,2% 36,5% [n1=105] Información agente conocimiento nT = 379 No 22,4% 0,092 * 18,0% 0,000 *** 12,7% 0,025 ** 13,0% 0,000 *** [n0= 322] Sí 33,3% 45,6% 24,6% 36,8% [n1= 57] (continúa) El comportamiento innovador de las empresas de la industria agroalimentaria según la primera encuesta de innovación de El Salvador 259 Variable Criterio de segmentación Innovación de producto (1) Innovación de proceso (2) Innovación organizativa (3) Innovación de comercialización (4) % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson Cooperación con grupo No 23,0% 0,020 ** 21,1% 0,036 ** 14,4% 0,734 16,6% 1,000 [n0= 361] Sí 50,0% 44,4% 16,7% 16,7% [n1= 18] Cooperación cadena de valor nT = 379 No 17,2% 0,000 *** 15,3% 0,000 *** 9,3% 0,000 *** 10,4% 0,000 *** [n0= 268] Sí 41,4% 38,7% 27,3% 30,9% [n1= 111] Cooperación agente conocimiento nT= 379 No 22,1% 0,000 *** 19,8% 0,000 *** 14,0% 0,189 14,8% 0,002 *** [n0= 358] Sí 61,9% 61,9% 25,0% 45,0% [n1= 21] Nota: *** significativo al 1%; ** significativo al 5%; * significativo al 10%. Fuente: elaboración propia. Los resultados del análisis de la relación de los factores internos y la “innovación de producto” (Tabla 7.2, columna 1) muestran que todos los factores considerados, salvo el porcentaje de empleados universitarios, tienen significación estadística, lo que vincula el comportamiento innovador en producto con estos factores. Para 11 de las 16 variables consideradas, el nivel de significación está por debajo del 1%. Para el caso de la “innovación en proceso” (columna 2), el número de factores considerados significativos se reduce frente al anterior tipo de innovación, ya que no aparecen las variables asociadas a la dimensión de la empresa, a la edad o a la presencia de capital extranjero. La variable que no aparecía para la innovación de producto, porcentaje de empleados universitarios, tampoco aparecen para la innovación de proceso. Además, el número de variables con significación por debajo del 1% se reduce hasta 8 variables frente a las 11 anteriores. Estas diferencias ponen de manifiesto la existencia de disparidades en cuanto a los factores internos a las empresas que condicionan los diferentes tipos de innovación tecnológica en la industria agroalimentaria salvadoreña. En cuanto a la “innovación organizativa” (columna 3), de todos los factores internos considerados únicamente aparecen significativas un total de nueve variables. De esas nueve variables solo una tiene un nivel de significación menor al 1%, la cooperación para innovar con actores provenientes de la cadena de valor. En el caso de la “innovación de comercialización” (columna 4), los factores determinantes que aparecen como vinculados son 12 de los 16 considerados. Un total de 11 de esos factores tiene un nivel de significación inferior al 1%. Como ocurría en los casos anteriores, las innovaciones no tecnológicas asociadas al marketing, presentan unos factores condicionantes internos diferentes al resto de tipos de innovación para la industria agroalimentaria La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 260 salvadoreña. En cualquier caso, es posible identificar siete factores que aparecen para todos los tipos de innovación. De estos, cinco aparecen para los cuatro tipos de innovación con un nivel de significación igual o menor al 5%: la realización de actividades de I+D, el uso de marcas y denominaciones de origen, el uso de fuentes internas de información para innovar y la utilización de la cadena de valor para obtener información para innovar y para cooperar en innovación. Para los condicionantes externos a la empresa, se tienen en consideración los siguientes elementos (Tabla 7.3):  El efecto San Salvador, que identifica las empresas que se localizan en la capital de El Salvador.  La densidad de población distingue a las empresas que se localizan en departamentos con una densidad de población menor o igual a 297 habitantes por kilómetro cuadrado en el año 2012, que es la densidad per capita del conjunto del país. En este caso, los departamentos más densamente poblados son San Salvador, La Libertad, Sonsonate y Cuscatlán.  La tasa de crecimiento de la población distingue a las empresas que se localizan en departamentos con una tasa de crecimiento de hasta el 1,7% para el periodo 2007-2012, que es la tasa de crecimiento promedio para El Salvador en esos cinco años.  La densidad empresarial, medida como el número de empresas por kilómetro cuadrado en 2012, distingue a las empresas que se localizan en departamentos con una densidad de hasta 7,7 empresas por kilómetro cuadrado, que es el valor que alcanza dicha magnitud para el conjunto de país.  El incremento del empleo distingue a las empresas que se localizan en departamentos con una tasa de crecimiento de hasta el 3,32% para el periodo 2007-2012, que es la tasa de crecimiento promedio para El Salvador en esos cinco años.  El porcentaje de empleo industrial identifica a las empresas que se localizan en departamentos con un empleo industrial de hasta el 15,9% en 2012, que es el valor del empleo industrial para El Salvador en ese año.  El incremento del porcentaje de empleo industrial diferencia a las empresas que se localizan en departamentos con una tasa de crecimiento de este tipo de empleo hasta el 16,5% para el periodo 2007-2012, que es la tasa de crecimiento promedio para El Salvador en esos cinco años. Los resultados del análisis de la relación de los factores externos y la “innovación de producto” (Tabla 7.3, columna 1), muestran que cuatro de los siete factores considerados poseen vinculación estadísticamente significativa: la localización en la capital del país, el crecimiento El comportamiento innovador de las empresas de la industria agroalimentaria según la primera encuesta de innovación de El Salvador 261 de la población en el departamento donde se localiza la empresa, el incremento del empleo en general y del empleo industrial en ese mismo departamento. Para la “innovación en proceso” (columna 2), ninguno de los factores externos está estadísticamente vinculado con el desempeño innovador. Este hecho muestra la heterogeneidad de los factores condicionantes externos para los distintos tipos de innovación de las empresas de la industria agroalimentaria salvadoreña. En lo que respecta a la “innovación organizativa” (columna 3), siete de los factores externos considerados presentan vinculación estadística significativa. Para cuatro de las variables la relación es significativa al 1%, las relacionadas con: la existencia de economías de urbanización, la densidad de población y el incremento del empleo general e industrial. Para finalizar, en el caso de la “innovación de comercialización” (columna 4), como ocurría en las innovaciones de proceso, ningún factor externo muestra una relación significativa. Tabla 7.3. Factores externos que condicionan la innovación en la industria agroalimentaria salvadoreña Variable Criterio de segmenta ción Innovación de producto (1) Innovación de proceso (2) Innovación organizativa (3) Innovación de comercialización (4) % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson % Sí Sig. χ² Pearson Efecto San Salvador nT =379 Capital 18,5% 0,012 ** 20,1 % 0,456 21,2 % 0,000 *** 16,3% 1,000 [n0=184] No capital 29,7% 23,7 % 8,2% 16,5% [n1=195] Densidad de Población. 2012 nT= 379 ≤ 297 h/km2 28,9% 0,297 21,3 % 1,000 3,9% 0,002 *** 14,7% 0,730 [n0=76] > 297 h/km2 23,1% 22,1 % 17,2 % 16,8% [n1= 303] Tasa de crecimiento población (5a) nT =379 ≤ 1,7% 33,3% 0,100 * 27,1 % 0,308 6,7% 0,071 * 18,6% 0,572 [n0=60] > 1,7% 22,6% 21,1 % 16,0 % 16,0% [n1= 319 ] Densidad empresarial. 2012 nT = 378 ≤ 7,7 28,1% 0,501 24,1 % 0,732 5,2% 0,026 ** 19,3% 0,560 [n0=57] > 7,7 23,4% 21,8 % 16,2 % 15,9% [n1=321 ] Incremento de empleo (5a) nT = 379 ≤ 3,32% 21,4% 0,078 * 20,6 % 0,302 18,1 % 0,006 *** 18,1% 0,311 [n0=248] > 3,32% 29,8% 25,2 % 7,6% 13,7% [n1= 131] Porcentaje empleo industrial. 2012 nT= 378 ≤ 15,9% 31,3% 0,155 27,9 % 0,202 6,0% 0,034 ** 19,4% 0,475 [n0=67] > 15,9% 22,5% 20,9 % 16,3 % 16,0% [n1= 311] Incremento empleo industrial (5a) nT = 379 ≤ 16,5% 29,8% 0,039 ** 23,0 % 0,803 8,7% 0,007 *** 16,1% 0,889 [n0=161] > 16,5% 20,2% 21,7 % 18,8 % 17,0% [n1=218 ] Nota: *** significativo al 1%; ** significativo al 5%; * significativo al 10%. Fuente: elaboración propia. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 262 7.3.2. Análisis econométrico Con el objetivo de estudiar la relevancia que, de forma conjunta, tienen los factores internos y externos estadísticamente significativos a la hora de innovar para las empresas de la industria agroalimentaria salvadoreña se elabora un modelo de regresión binaria mediante un modelo multivariate probit. En dicho modelo, se toman cuatro variables dependientes: innovación de producto (innov_prod), innovación de proceso (innov_proc), innovación organizativa (innov_org) e innovación de comercialización (innov_com), que toman el valor 1 si la empresa ha innovado en esa forma de innovación en el periodo 2010-2012 y tiene el valor 0 en caso contrario. Puede presumirse que estas cuatro variables no son independientes entre ellas porque los procesos de innovación en estos cuatro ámbitos están interconectados; para innovar en producto normalmente se requiere alterar los procesos que lleva a cabo la empresa e incluso llevar a cabo cambios organizativos, o los cambios en la comercialización pueden requerir modificaciones en los procesos o en el producto que se vende. A través del análisis de las matriz tetracórica para estas cuatro variables dependientes, se detecta una relación entre las innovaciones de producto (innov_prod) y las de proceso (innov_proc), las innovaciones de producto (innov_prod) y las de comercialización (innov_com) y, también, entre las innovaciones organizativas (innov_org) y las de comercialización (innov_com) (Tabla 7.4). Tabla 7.4. Matriz tetracórica de variables dependientes innov_prod innov_proc innov_org innov_com innov_prod 1,0000 innov_proc 0,5608 * 1,0000 innov_org 0,3946 0,1821 1,0000 innov_com 0,5440 * 0,3505 0,7394 * 1,0000 Nota: *significativo al 1%. Fuente: elaboración propia. Los resultados precedentes y la literatura que vincula los distintos tipos de innovación dentro de las empresas llevan a descartar la opción de llevar a cabo cuatro modelos probit individuales. Esta elección llevaría a no tener en cuenta la información que generan las correlaciones entre los errores de las ecuaciones probit individuales lo que restaría validez a los resultados obtenidos. En cualquier caso, y de forma exploratoria, en el Anexo 7.1 puede encontrarse el resultado de llevar a cabo los cuatro modelos probit individuales. Al ser razonable suponer que la implementación de una forma de innovar arrastre la puesta en marcha de otras formas de innovación de manera simultánea y para tener en consideración las interrelaciones entre las distintas formas de innovación es conveniente optar por otras formas de analizar la información disponible a partir de generalizaciones de los modelos probit, destacando el análisis multivariate probit y el análisis multinomial probit (Greene, 1998). En el El comportamiento innovador de las empresas de la industria agroalimentaria según la primera encuesta de innovación de El Salvador 263 primer tipo de modelo, se estiman de manera conjunta varias variables binarias, que se asumen que están correlacionadas, mientras que, en el segundo, se estima una única variable dependiente que puede tener distintas categorías. Para el caso de las cuatro formas de innovación es posible mantener las cuatro posibles decisiones de carácter dicotómico y utilizar un modelo multivariate probit o, alternativamente, puede optarse por combinar las cuatro variables binarias una única variable dependiente multinomial que aglutine toda la información de esas variables. Esto requeriría utilizar 16 posibles estados que recojan todas las posibles combinaciones de formas de innovación. Por sencillez a la hora de analizar los resultados y para evitar una variable dependiente que es difícil de interpretar por su elevado número de estados posibles, se opta por aplicar la primera opción, un modelo multivariate probit. En cualquier caso, y de forma exploratoria, en el Anexo 7.2 se muestra los resultados de un análisis multinomial probit para un modelo simplificado. Ese modelo solamente utiliza las dos formas de innovación tradicionalmente más importantes: producto y proceso, lo que genera un total de cuatro posibles estados. En lo que respecta a las variables explicativas, o factores determinantes a incluir en el modelo multivariate probit, se plantea el criterio de que los factores considerados deben estar estadísticamente vinculados con alguno de los cuatro tipos de innovación considerados según el análisis previo de tablas de contingencia. El criterio que se establece para elegirlos es que los factores deben ser significativos al 1% en al menos un tipo de innovación o, alternativamente, ser significativo en al menos dos tipos de innovación y en una de ellas debe tener una significación de al menos el 5%. Siguiendo la pauta anterior, en la Tabla 7.5 se recogen un total de 21 posibles variables explicativas. Para los condicionantes internos se toman en consideración todas las variables; y, para los condicionantes externos se toman en consideración un total de cuatro de los siete planteadas inicialmente, quedando fuera la densidad empresarial, la tasa de crecimiento de la población y el porcentaje de empleo industrial. Las variables independientes en algunos casos sirven para medir una misma característica socioeconómica, por ejemplo, la variable tamaño (tamano), el volumen de facturación (ventas_12_cat) y el número de empleados (emp_12_cat) son aproximaciones diferentes a la dimensión empresarial. Este hecho plantea la necesidad de analizar y seleccionar únicamente algunas de esas variables para evitar problemas de multicolinealidad que hagan que los resultados que se generen no tengan validez. La dinámica del sistema sectorial de innovación de la industria agroalimentaria en El Salvador desde una perspectiva evolucionista 270 y la cooperación con otros actores de la cadena de valor (coop_cv); según lo que se esperaría de acuerdo con la literatura sobre economía de la innovación (Pippel, 2014). 7.3.3. Discusión de los resultados del análisis empírico Ante el reto de competir en un economía globalizada y basada en el conocimiento, las empresas de la industria agroalimentaria salvadoreña desarrollan un comportamiento innovador que puede ser explicado en función de un conjunto de factores determinantes de naturaleza interna y externa a las empresas. La desigual presencia de estos factores para los distintos tipos de innovación que lleva a cabo la industria agroalimentaria salvadoreña debe ser interpretados en un contexto específico, un sector tradicional en una economía en vías de desarrollo. Para el caso de la industria agroalimentaria salvadoreña, no es posible identificar determinantes presentes en las cuatro tipologías de innovación tradicionalmente reconocidas. En cualquier caso, existen tres factores que están presentes en tres formas de innovar con una significación igual o menor al 5%: la realización de actividades de I+D (act_ImasD), el uso de distintas modalidades de propiedad industrial (uso_IP) y el establecimiento de relaciones de cooperación para innovar con agentes de la cadena de valor (coop_cv). Los dos primeros factores, asociados a la generación de conocimiento y a su protección, están presentes con signo positivo en las tres mismas formas de innovación: innovaciones tecnológicas de producto y de proceso e innovaciones de comercialización. Esta realidad pone de manifiesto que, aunque es posible innovar por diversas vías, la necesidad de llevar a cabo actividades de I+D aparece en algún momento del proceso innovador (Furman et al., 2002). Para el caso de las empresas en países en vías de desarrollo esta generación de conocimiento combina esfuerzos para reducir la brecha tecnológica con respecto a otros países tecnológicamente más avanzados y, también, actividades para adaptar los conocimientos existentes en otros lugares a las necesidades específicas de la demanda local. En el caso de la industria agroalimentaria, sus necesidades de investigación no son únicamente relativas a ciencias naturales en ámbitos como la biotecnología o la nanotecnología aplicadas al desarrollo de nuevos productos, sino que también provenientes de las ciencias sociales en materia de gestión del conocimiento y de las organizaciones. En este sentido, una parte importante de los apoyos públicos que tienen las empresas salvadoreñas están relacionados con la adquisición de tecnología a través de FONDEPRO y ciertas líneas de BANDESAL y, también, acciones de acompañamiento por parte de la DICA y del PTA. [Document text truncated for crawler view.]