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El arte monetario visigodo: las monedas como documentos

Reinhart, William

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EL ARTE MONETARIO VISIGODO Las IVlonedas como Docomen os. Bajo es os í ulos apa eció en el «A chi o Español de A queo logía» N.° 51 (Mad id 1943) un es udio de la pluma del numismá ico Felipe Ma eu y Llopis, que se ocupa del impo an e papel eje cido po la cul u a bizan ina en nues a península du an e los siglos V y VI. El ci ado au o no se limi a a la numismá ica, sinó que ex iende su es udio sob e odo el desa ollo cu u al y polí ico de aquélla época, y no esca ima en ecopila una la ga se ie de da os y acon ecimien os, lo que hace in e esan e la lec u a. P ecisamen e a lo que a ec a la numismá ica, no podemos sin emba go segui el c i e io de él. A i ma con mucha insis encia la g an in luencia bizan ina en el a e mone a io isigodo, an o du an e el eino de Tolosa, como el de Toledo, es deci en los iem pos an e io es a Leo igildo (pág. 172). La misma a i mación la epi e en pág. 177: «El a e mone a io isigodo es en sus o ígenes, p oduc o de imi ación bizan ina», y has a que añade po dos eces, (pág. 176 y 180) que en los cuños de es as monedas isigo das no se encuen a «ni n sólo elemen o cap ichoso» y que odos se debe án a aquella uen e de inspi ación. Que iendo demos a aun más dicho enómeno, c ee (pág. 187): «en an es echa elación Hispania con Bizancio, cabe pensa , si las abundan es imi aciones mone a ias.... pudie an se acili adas p ecisamen e po la p oxi midad p ime o, y la p esencia luego de los impe iales de aquella zona peninsula .» C eemos, que con odo ello se ha ido demasiado lejos, an e odo po no habe se enido en cuen a los es udios especiales publicados en los úl imos años sob e es a ma e ia. Las siguien es líneas quie en comp oba , que ocu ió p ecisamen e lo con a io y que en las monedas isigodas en cues ión, no se encuen a ni un sólo elemen o cap ichoso del a e mone a io bizan ino. Al empeza los isigodos en su eino de Tolosa a acuña monedas, copia on las monedas omanas con empo áneas, pues las monedas impe iales ue on las únicas que gozaban c édi o an o en la Galla, como en el es o del Occiden e. Las monedas 54 WM. RlilNMART galo- isigodas que salie on de los alle es de Tolosa, y mas a de deNa bona, lle an el bus o del empe ado omano y su nomb e (1). El ene el mismo peso de o o les daba a es as imi aciones el mismo alo in ínseco, po lo cual, y an e odo po la necesidad come cial i o debe ex aña nos de habe sido acep adas igualmen e como las monedas omanas au én icas. En cuan o a los sueldos galo- isigodos, e an i eles imi aciones omanas, mien as en los ien es se emancipaba de ellos, c eán dose ipos p opios. Cuando se hundía el impe io del Occiden e, y los empe ado es del O ien e se conside aban he ede os de aque llos, lo más lógico e a de pone sus nomb es en las monedas galo- isigodas, conse ándose sin emba go los p opios ipos, no ha biendo exis ido la más mínima in luencia bizan ina en el a e mone a io isigodo. Comp obamos p ime o el caso de los ien es, que M. y L. cali ica como «imi aciones bizan inos». No conocemos ninguna moneda bizan ina, que pudie a habe se ido de modelo pa a el íen e isigodo en cues ión. M. y L. enseña en su g abado N." 2 un íen e del empe ado bizan ino Anas asio, que po lo is o conside a como modelo, pe o una simple compa ación, descub e su e o . Apa e de se el an e so el co ien e omano, esul a el e e so comple amen e dis in o, pues no enseña la «Vic o ia» ma chando a la de echa, emblema que no lle a ningún íen e bizan ino, en cambio si odos los ien es isigodos has a en iempos de Leo igildo. El o igen de es e e e so ué a ado ya en una de mis publicaciones, (2) eseñado como odos los demás mencionados en el p esen e a ículo, en la e is a «Ampu ias» III pág, 203/4. En es e abajo se ha comp obado, que los galo- isi godos en iempo de Aladeo 11 cambia on de epen e el e e so- al ez po mo i os eligiosos—y que pusie on en su luga un emblema u ilizado ya po los omanos en los quina ios de T ajano (Cohén II p. 39 N.° 195). Se a a p ecisamen e de nues a «Vic o ia», con amo y co ona y ma chando a la de echa. Es e quedó en odos los ien es isigodos has a en iempos de Leo igildo. Los (1) Véase Wm, Reinha : «Die Münze des olosanischen Reiches de Wes - go em», en Dcu sches Jah buch u Numisma ik, 1938. Un nue o y e isado abajo en español apa ece á den o de pbco en «A chi o Español de A queolo gía», Mad id. (2) «Die í ühes e Múnzp agung im Reiche de Me o inge ». en el mismo Jah buch del año 1938. EL ARTE MONETARIO VISIGODO, ETC. 55 ien es con empo áneos bizan inos, en cambio mues an en el e e so la Vic o ia de en e. Resul a po lo an o, que el ien e, moneda p incipal de los isigodos, no lle a ni el an e so, ni en el e e so nada del a e nione a io bizan ino. Desca ado el ien e como imi ación bizan ina, nos quedan de a a los sueldos, apenas mencionados po M. y L., a pesa de publica es sueldos bizan inos (su N,° 1, 3 y 4), que al lec o hacen c ee a a se de modelos pa a las imi aciones isigodas. Los sueldos isigodos (has a aho a nunca a ados en la li e a u a española), ampoco ienen su o igen en el a e mone a io bizan i no. El an e so, de ipo omano, ya enseña una concepción a ís ica a la de la moneda bizan ina, mien as el e e so, es una copia de un sueldo omano occiden al, p ime amen e emplea do en los sueldos de la Galla Placida (Cohén VIII, 196, 13). Rep esen a la Vic o ia a la izquie da con una pé iga de c uz en su mano. Los sueldos pos e io es de Glice io y Julio Nepos igual men e lle an es e e e so. Los galo- isigodos lo copia on ya en iempos del empe ado Valen iniano III (425-455) pa a sus ien- es, y luego pa a sus sueldos, acuñados a nomb e de Julio Nepos (473-475). Después del hundimien o del impe io del Occiden e se conse a es e mismo e e so, y lo lle an odos los sueldos hispa' no-i isigodos a nomb e de empe ado es bizan inos, incluso Jus i- niano. Es os po lo an o no pueden se «imi aciones se iles» de los sueldos bizan inos, siendo además los e e sos de los sueldos bizan inos de Jus ino I y Jus iniano como lo p ueban los g abados N.'' 3 y 4 de M. y L. o almen e dis in os, pues lle an la Vic o ia de en e. Compa ado con los ien es hay meno can idad de sueldos isigodos conocidos, po eso sin emba go no hay mo i o de a a los lige amen e, mencionando solo (pág, 188) que « ue on hallados ales sueldos en Ex emadu a-hacia 1886» y más adelan e (pág. 191) «que exis en o han exis ido en colecciones de Se illa», no eniendo en cuen a lo a ado en la bibliog a ía mode na sob e ellos. Al p incipio de su abajo nos mani ies a M. y L., que es e a «desp o is o de odo apa a o bibliog á ico» sin da nos azón pa adlo. ^ Con odo ello queda igualmen e p obado, que en aquel iempo en e 507 y 568 no exis ía in luencia bizan ina en el a e mone a io isigodo, «po la p oximidad p ime o y la p esencia luego de los 56 WM. líKINHART impe iales en la península». La p esencia de los impe iales ué mas bien con a ia a ella, pues po se enemigos de los isigodos se sup imía en la g an mayo ía de los íenles los nomb es de los empe ado es bizan inos, sus i uyéndolos po le as con usas e ilegibles (1). Lo que M. y L. ol idó de a a es la impo an e pa e écnica del a e mone a io y en ella las acuñaciones isigodas no ecibie on in luencia alguna, ni de los omanos occiden ales ni de los bizan inos. Hay o os pun os, en que no nos es posible segui el c i e io de M. y L. y mencionamos an e odo un e o de bas an e impo ancia; se e ie e a las monedas del eino sue o, que es e au o incluye sin mo i o en sus «monedas p e isigodas» (2), conside án doles ambién de imi ación bizan ina. Dice en la pag. 188: «Los sueldos de Teodosio II (408-450) e an imi aciones ya, po los sue os en Gallaecia, zona del ac ual e i o io de Po ugal, en iempos de He me ico (409-440) como a i mán los hallazgos. A pa i de en on ces no cesa on las imi aciones y las a nomb e de Jus ino I (518-527) sus inmedia os suceso es (?) ue on abudan ísimas». Es muy deplo able, no conoce la uen e li e a ia de al a i mación, que se apa a de odos los es udios hechos sob e las monedas sue as. A pesa de a a se de «abudan ísimas» monedas no se conocen esas imi acio nes bizan inas en colecciones o iciales o pa icula es de Po ugal. Al con a io son muy a as las monedas sue as, pues no se cono cen más de ap oximadamen e un cen ena de ellas. G an pa e de ellas ué publicado po dos eces en los úl imos años, p incipal men e p oceden es de hallazgos en Po ugal (3). Los sueldos sue os, no son a nomb e de Teodosio II y sus su- ceso essino únicamen e al delempe ado omanoHono io (393-423). Los ien es lle an p ime o el nomb e de es e, y luego el de Valen- iniano III, y pos e io men e ya ue on de ipo au ónomo. Po lo an o, no exis e imi ación alguna del nume a io bizan ino, ni había (1) Véas Wm. Reinha ; «Díe Münzen des wes go ischen Reiches on To ledo» en: Deu sches Jah buch u Nu aisma ik, 1940/41. Una edición e isada española apa ece á jun o con el abajo mencionado en la no a 1, (2) Encon amos la exp esión «p e isigoda» pa a las monedas acuñadas con an e io idad a Leo igildo como e ónea i^ da luga a la c eencia de a a se de monedas acuñadas con an e io idad de la en ada de los isigodos. (3) Véase: W. Reinha : «El eino hispánico de los sue os y sus monedas» en: A chi o Español de A queología N.° 49, Mad id 1942. l-I. ARTE mone a io VISIGODO, ETC. 57 mo i o pa a ello, po que los sue os no enían elaciones con el impe io bizan ino has a casi al i nal del eino, cuando Teodomi o en ió legados a Cons an inopla con i nes polí icos. Las monedas sue as se emancipa on de las omanas, mucho más p on o, que los de los demás einos ge mánicos. Relacionado con las monedas sue as encon amos in e esan e, que M. y L. mencionó (pag. 190) los «sólidos omanos» y los «ga- llecanos» sin da nos mo i o pa a la dis inción de unos y o os. Podemos añadi , que los sueldos «gallaecanos» mencionados en documen os de la econquis a no son o os que los sueldos sue os, que aun ci culaban jun o con los omanos. La dis inción se halla an e odo en el peso. A base de la me ología sue a enían los sueldos solo un peso de 3 6 a 3 75 g amos, es deci , no alcanza on al peso no mal de los «sólidos omanos», que enían unos 4'5 g . Po úl imo, nos pa ece p opio llama la a ención al g abado n. 9 del abajo de M. y L. que ep esen a un íen e que enseña Leo igildo con una co ona en la cabeza, de ipo medie al en su úl ima época. El bus o del e e so sin co ona, debe según el au o ep esen a al p íncipe he ede o «como en Bizancio». Es a moneda, aunque ya publicado po Heiss (n."* 15) es alsa, y exis en a ias piezas de ella incluso una de cada en los museos de Ba celona y de Alican e. Fué incluida ya en una publicación sob e monedas isi godas alsas (1). Con es o, e minamos nues as conside aciones sob e el men cionado e in e esan e es udio de la in luencia cul u al de los bizan inos en nues a península. Los e o es en la pa e ne amen e numismá ica como ya hemos mencionado hubie on podido se e i ados po la lec u a de las ob as mode nas sob e la numismá ica de la época ge mánica. No nos pa ece p opio pasa po ellas, opinando simplemen e: (pág. 191) «Como ya se obse ó en 1882 po P. Ch. Robe , la dis ibución de las imi aciones en e los di e en es pueblos ge mánicos no puede hace se sino con ese as, » Una opinión de hace 62 años nos pa ece poco ap opiado de aplica en un es udio mode no. Wm. Reinh.a . (!) De! mismo au on «Neue liche Fillschungen was gc ische Münzen» en: Deu sche Münzbla e , Be lín 1937 n.° 2.