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Tres sepulturas levantinas

Mergelina y Luna, Cayetano de

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TRES SEPULTURAS" LEVANTINAS In e esan las mani es aciones sepulc ales, como índices de i nidos y p ecisos de un momen o his ó ico, como exp esiones de una idea, e elación de un sen imien o e incluso como de e minan es de modalidades p opias, o de in luencias de alo es ex años, ac uando sob e aquéllas. En nues a Península, en cualquie pe íodo de su his o ia, cabe señala monumen os sepulc ales que conc e an aquellos di e sos aspec os: dólmenes de los Milla es, Menga y Rome al; aulas, alayo s y na e as de Tala í de Dai , Lluchmajo y Els Tudons; cama as de Tú ugi y Tugia; sepulc os y mausoleos de Ta agona," Vilabla eix, Villaloyosa, Faba a, Co bins, Sádaba, Mé ida; ecin os une a ios de Ca mona; exca ados sepulc ales de Baena y Osuna, e c., jalonan a a és del iempo, in e esan es mues as de es as mani es aciones. Al lo e conocido, cabe uni es g andes monumen os si uados en zona le an ina: el del Tosa) de Manises (Alican e), y los de Jumilla y La Albe ca (Mu cia), los que p esen an den o de un ipo gene al bien acusado, especiales ca ac e ís icas, las necesa ias pa a pode de ini las como encajados en una época p ecisa, y las su i cien es pa a es ablece en e ellas una di e enciación, acomodada a las pa icula idades del momen o en que se cons i uye on. * * * Sepulc o de! Tosa! de Manises.^k unos cua o kilóme os al N. E. de Alican e, siguiendo ,el amo de cosía que limi an las lade as de sie a G osa, as su úl ima es ibación o mada po el Mon e San Julián, áb ese la pequeña ensenada de la Albu e e a. limi ada ai E. po un mon ículo nomb ado Tosal de Manises, donde se egis a una in e esan e es ación a queológica conocida po su nec ópoli y su poblado (1). ' Su impo ancia se hace e iden e, no an sólo po las uinas 28 C. DB MERQELINA que a lo an (en pa íe exigua exca adas), sino po cuan o se deduce desap opia si uación, al de e mina sob e un es ablecimien o muy p imi i o y en posible y casi e iden e elación con iejas colonias g iegas p óximas, una se le de eocupaciones, que llegan empob e ciéndose, has a el pe íodo bá ba o. A la dis ancia de unos cien me os a pa i de las aldas del mon ículo indicado, en di ección No e, hubo de descub i se u ia c ip a sepulc al de plan a cuad ada, de cuya posible supe es uc u a nada puede colegi se ac ualmen e, po la pé dida o al de odo indicio de posible cons ucción que e iden emen e debió exis i , dada la p opia impo ancia del monumen o. Y no deja de se cu ioso obse a que es a c ip a, de educidas p opo ciones (2,80 po lado), al pa ece , no u o comunicación alguna con el ex e io . Fo mada en un exca ado del e eno, donde encaja o almen e, p esen a mu os cons i uidos po silla es desiguales que de e minan hiladas egula es de 0,19 a 0,46, señalando la cáma a al u a máxima de 5,50 ms. El pa amen o indicado, cuyos silla ejos se unie on con mo e o, se cub ió con e es imien o de cal. Su cubie a se o mó po dos a cos ebajados de do elas desiguales que apoyan en los mu os sin in e medio de impos as, sob e los que descansan lajas escuad adas que cie an el espacio de e minado en e ellos ( ig - ^•^)- En su lado de echo se dispuso una sepul u a o mada po seis pied as, de las que dos, las que o man cebece a y pies, apa ecen alladas. La de la cabece a, con muesca o encaje pa a la cabeza, con o me a ipo gene almen e acep ado como co espondien e a época a anzada: la que cie a, a los pies, allada en o ma de U. Mide es e pob e sa có ago, de cuya cubie a nada puede p ecisa se, 1,90 X 0,60 y el es o de las pied as, cua o, que le o man apa ecen desiguales y suel as. El suelo de la cáma a es á o mado po ie a apisonada. Se esena, si bien como algo dudoso (2), el hallazgo de obje os de pla a, como piezas de ajilla, desapa ecidas sin que hayan podido se es udiadas. El emplazamien o de es e sepulc o en las ce canías de la ía omana y el hecho in e esan e de la apa ición, en luga muy p óximo al monumen o, de unas cu iosas es elas une a ias, acusa la exis encia de una nec ópoii a anzada, que pod ía echa se como pos e io al siglo . Las es elas, una de ellas pa ida, p esen an osca lab a, y al pa ece sin e mina . Son ec angula es y se deco an con dos discos; JeccLon poi -A ^í CC o'n.pox^ C J). y Escala Fig. 1.®—Sepulc o del Tosal de Menises (Alican e). *'. ( 30 C. DE MERQEUNA uno de ellos insc ibe, en un udimen a io y ancho sogueado, una lo de seis pé alos; el o o, enma ca en una osca láu ea acusada po bu do espigado, un c ismon ípico, en e cuyos b azos apa ecen las siglas S. C. que pueden signi ica Spes C/i is o, «Espe anza en C is o» (3). En las enju as in e io es, mal azadas, las dos le as g iegas, al a y omega. La o a es ela, de la que sólo se conse a una mi ad, p esen a análoga o ganización deco a i a, mos ando un disco, en el que una g á íla en espiga insc ibe un mo i o lo al o mado po cua o hojas iangula es que c uzan sus peciolos, llenando el campo lib e en e sus ápices, unas anchas y g uesas hojas de ex emos a ilados. Lo bu do de la alla a bisel, ca ac e ís ica, señala pa a las es elas una cla a p ocedencia bá ba a. Si po lo que se e ie e a la c ip a, enemos en cuen a la muesca ípica de la sepul u a en su cabece a, no cabe es ablece g andes di e encias en e aquéllas y és a, po lo que cabe asigna a es e g upo de mani es aciones, una echa no lejana, comp endida posiblemen e en e los años del siglo . » * * £7 casón de Jum/Ila.—Con el nomb e indicado, se conse a en Jumilla, muy p óximo a la población y encla ado en las ie as de sus hue as, un iejo sepulc o in e esan e, ehecho en su pa e an e io y con e ido hoy en depósi o de ape os de lab anza ( ig. 2.°). No obs an e las modi icaciones su idas, cabe es udia lo casi en su o alidad. o ma su plan a una na e ec angula (3,15 X 2,15) cons i uida po ue es mu os, de medio me o de espeso , a la que da acceso un único ing eso, hoy modi icado, pe o en e el que es dado conje u a ampli ud de más de un me o (1,10), po una al u a no de e minabie, ya que es e has ial del S. E., en el que se ab ía la pue a, es la po ción de! monumen o que ha su ido en g an pa e ue e ans o mación. La e almen e, se disponen dos absidlolos de plan a de he adu a, a los que dan ing eso sendas pue as, con ancho en e jambas de un me o y posibles a cos, hoy des uidos, que conje u amos pudie on pe ila se en o ma de he adu a, con desa ollo de su cu a en p opo ción al ez meno a un e cio del adio. No deja de se a en u ada es a suposición, dada la des ucción casi o al de es a pa e, mo i ada posiblemen e po la necesidad de TRES SEPULTURAS LEVANTINAS 31 da más ampli ud a es os ing esos, la que pudo sen i se en cuaiquie momen o de la ia g a u ilización del monumen o en sucesi as eocupaciones. C eemos no es posible admi i que es os ing esos se dispusie on como simples pue as ec angula es, cuyos din eles es a ían o ma dos, en es e caso, po las líneas de a anque de la bó eda, pues si se 1 SCKig ; a C¡> '■ 'Y-. lO" 'O» KB Fig. 2.^-El Gasón de Jumilla (Mu cia). acep a a es o, e íamos que las p olongaciones ideales ascenden es de las líneas de las jambas, no en asan en es e sen ido con la ob a exis en e, pues el mampues o en es as pa es las ebasa. Pueden obse a se es os de alles en la jamba izquie da del ing eso al absi- diolo de la de echa y en ambas jambas del ing eso al absidiolo Izquie do. Excluímos la posibilidad del empleo de a cos semici cula es, pues ellos de e mina ían un ano de p opo ciones muy educidas. 32 C. DB MERQBLINA Cab ía supone los lige ameníe pe al ados, en cuyo caso se solucio naba aquella di icul ad, y es o pudie a admi i se, pe o, a endiendo al conjun o de pa icula idades que mues a el monumen o, no es de des p ecia el supues o deque ue an de he adu a, con escaso desa ollo de su cu a, la que posiblemen e no debió alcanza al ez. como an es se indicó, ni siquie a la p opo ción de un e cio del adio. Acep ado es o, puede ehace se el posible do elajc de es os a cos, hoy o almen e pe didos, al ez cons uidos sob e un acusado enja je, a juzga po los co os indicios que es an y con asdós de exiguo desa ollo. Es de no a una lige a inclinación de las pied as que o man el mampues o de los mu os, a! llega a la al u a ap oximada de los íñones del a co que conje u amos, lo que pa ece anuncia un cambio en la disposición de las pied as o mando hiladas ho izon ales que se no a en el es o de la cons ucción. Ello puede obse a se lige a men e en el lado de echo del ing eso a ábside de es e mismo lado, y de un modo más acusado en el ing eso al absidiolo izquie do. Los ue es mu os que o man el monumen o, como ya se ano ó, es án cons i uidos po un mampues o de g andes pied as o denadas en hiladas y sepa adas po capas g uesas de cal, los que apean bó edas cons uidas po cu ioso p ocedimien o. La bó eda de la na e, en sus a anques, es á moldeada sob e cimb a, u ilizado du o mo e o de pied a y cal, p ocedimien o usado en los casca ones ebajados que cub en los pequeños ábsides la e ales; mas, en aquélla, su e cio supe io se cons uyó de osca con un do elaje bu do de lajas de pied a, ampliamen e espaciado po masas de mo e o de cal. En el has ial del N. O. pueden obse a se bien las pa icula idades de cons ucción de es a bó eda, siendo de no a una e iden e p olongación de su cu a, sob e la semici cun e encia, algo ce ada en su lado izquie do; una ca ac e ís ica di e gencia de las líneas del asdós en su a anque, y una disposición de las udas do elas, con an escasa inclinación, que sus p olongaciones pa ecen coincidi en la línea de impos a, ca ac e ís icas que a nues o juicio, imp imen sello de isigoíismo al monumen o. El piso de la na e cen al, que pudimos exca a cuidadosamen e, apa ece ocupado, a la p o undidad de 0,70 del ni el ac ual y a la de 0,30 del posible ni el an iguo, po es g andes sepul u as, de las cuales, dos, se disponen en sen ido del eie mayo , y o a delan e de és as, más es echa, en sen ido del eje ans e sal. Es án o madas po g uesos mu os de mampues o, midiendo las dos p ime as TRES SEPULTURAS LEVANTINAS 33 1,90 X 0,65 y p o undidad de 0.90. La e ce a mide 1.85 X 0,55 y la misma p o undidad. Apa ecie on o almen e emo idas, al ando sus cubie as y sin que en ellas encon á amos índice alguno que pudie a p ecisa nos con segu idad una echa. * * ♦ E! sepulc o de ¡a Al e ca.—La e ien e No e de la sie a de Ca ascay, en e a Mu cia, es ibación que domina la espléndida hue a; gua da en sus aldas y ba ancadas, una la ga se ie de yacimien os a queológicos, de los que, en alguna ocasión, hemos podido ocupa nos (4). La a iedad de es aciones y su impo ancia, sob e el amplio sec o de la sie a, no a guye no edad. Ya en 1794, el Canónigo de la S. I. de Ca agena. D. Juan Lozano, egis aba la g an iqueza a queológica del bello incón mu ciano (5); y no es a o encon a en los anales de la ciudad, la e iden e p eocupación de los cul os y de los e udi os (6), conjun amen e con no icias del a án de los busca do es de eso osy y del husmea de chama ile os desap ensi os, que hicie on del luga can e a ácil a sus ape encias de luc o. En el es udio que lle amos a cabo (a base de la campaña de exca aciones ealizada sob e es a impo an e es ación de La Albe ca, si uada a unos seiscien os me os al Su del puebleci o de es e nomb e, en el luga que se denominó El Llano), pudimos da nos cuen a p on amen e, a pesa del emo ido o al del yacimien o (7), de halla nos en p esencia de una es ación omana, posiblemen e una illa muy ica que, abandonada o des uida, suminis ó ma e ial abundan e, en una eocupación del luga , pa a el es ablecimien o de una ex ensa nec ópoli, que conside amos a día, a juzga po los da os ecogidos en nues a explo ación. P escindimos de hace un es udio de enido del conjun o de la nec ópoli, an o po su escasa impo ancia, al epe i o ganizaciones bien conocidas, como po el desg aciado es ado de emoción o al y des ozo en que hubimos de encon a la, limi ándonos a da una amplia eseña g á ica, unida a aquellas no as que con iene señala , en cuan o nos si an pa a p ecisa echas, conc e ándonos, po consi guien e, al es udio del g an sepulc o, sob e el que incluso nos hemos a e ido a pe ila una posible econs ucción, sin más in e és que el de alo a su p opia impo ancia, sob e una solución posible, pe o ex ao dina iamen e a en u ada ( igs. 3.°, 4.® y 5.°). 34 • c. DB MBRQBLINA Del cu ioso monumen o, ac ualmen e sólo es ácil econoce su c ip a, o mada po una cáma a ec angula , dispues a en una exca ación abie a en el e eno pa a albe ga la y o mada po ue es mu os en opus spica um, cons uidos po hiladas de can os odados suje os con ue e a gamasa de cal. Es os mu os se co onan po una impos a o mada po es hiladas de lose as de ba o sepa adas po una capa g uesa de mo e o de cal y dispues as en saledizo lige amen e, p esen ando las de la hilada in e io co e oblicuo, de alles que acusan bizan i- nismo e iden e. Sob e es a impos a apa ecen lose as que miden 0,48 x 0,28 x 0,26, dispues as de plano, acusando el a anque de una bó eda ebajada que hubo de cub i la c ip a y de la que, an sólo en el ángulo S. O. del ecin o, se conse an cua o hiladas, sepa adas po capas de a gamasa del mismo g ueso. En el suelo de la c ip a, cubie as con g andes losas bien escuad adas, se dispusie on cua o amplias sepul u as en sen ido del eje ans e sal del monumen o, o madas po silla es lab ados, de a enisca du a, con muescas pa a su mejo y más segu o encaje, o a eces, con ensambladu as de e minadas po e alies, como ocu e en la p ime a a pa i del ondo, la que a su ez p esen a la pied a que o ma su cabece a allada en o ma de U. Es a misma, mues a su ondo cons i uido po g andes losas bien abajadas, pe o en las es es an es al an, sus i uyéndolas una capa de ue e mo e o de cal sob e lecho de can os odados. En nues a explo ación obse amos la al a de es de las g andes pied as de cubie a, encon ando las sepul u as o almen e acías; pe o según el in o me del S . Fon es, al descub i se en 1 de Ene o de 1892, se encon ó «... pol o í n si no de incine ación én conside able can idad y hojuelas impe cep ibles de hie o», lo que no deja de se ex año e inadmisible, pues las sepul u as son de inhumación a odas luces, ipo a su ez único y gene al pa a oda la nec ópoli. Las sepul u as, emo idas de an iguo, cuando pudo e las el seño Fon es, an sólo con end ían ie a ina de il ación y algún es o de hie o, pe enecien es a obje os del ajua o co espondien es a los cla os o ab azade as de los sa có agos. La al a de es os humanos, siquie a en agmen os, no es ex aña, po que los e enos po su calidad, descomponen de modo ex ao dina io lo que a ellos se con ía. 4 I a (Í¿ÚM • '■ 'Z -y . í'Ti' • • '• V • ■» 1*1! • -'-. y i í . /' SK m Fig. 3.° —La Albe ca (Mu cia).—a) Plan a del sepulc o en su es ado econs uida del mismo, c) y d) Sección longi udinal y ans e sal del alzado, de las uinas y ^ '"^cons ucción posible. TRES SEPULTURAS LEVANTINAS 41 en o ma de umbo enlucido cx e io meníe, ipos odos ellos que, si bien son ancamen e hispano- omanos, alcanza on épocas muy a anzadas. Violadas casi odas las sepul u as, no pudimos ecog^e de ellas da os de especial in e és, y en las pocas que encon amos in ac as, allaba el ajua . Suponemos la ncc ópoli coe ánea, o pos e io en pocos a íos, a la g an sepul u a desc i a. C. DE Me oelina NOTAS (1) José La uen e Vidal. «Exca aciones en la Albu e e a Alican e (An igua Luce um). J. S. del T. A.. n.° g al. 126. Mad id, 1934. (2) ídem. «Alican e en la an igüedad. Alican e, 1902. (3) Idem, oh. ci ., pág. 44. (4) C. de Me gelína. «El San ua io hispánico de Nues a Seño a de la Luz en Mu cia». J. S. de E. M.®, n." 77. Mad id, 1925-26. G a iniano Nie o. «No icia de las exca aciones' ealizadas en la nec ópoli hispánica del Cabecico del Teso o. Ve e dolay. Mu cia». Bol. del Semina io de A e A queología. Uni e sidad de Valladolid. Fase. XXII a XXIV, T. VI. 1940.- C. de Me gelína. «La Iglesia bizan ina de Aljeza es». A chi o Español de A queología, n.® 40. Mad id, 1940. ^ (5) /. Lozano. «Bas i ania y Con es ania del eino de Mu cia». Mu cia, 1794. (6) Me ece mención especial, en e quienes supie on p eocupa se con e da- de o a án cien í ico de es os alo es, la igu a al amen e simpá ica de un benemé i o mu ciano, D. Ja ie Fuen es y Pon e, de quien hemos podido hojea un la go y a inado in o me sob e ios iejos descub imien os de La Albe ca, edac ado en 1894 a ins ancias de la Comisión P o incial de Monumen os de Mu cia. Es a en idad, po mediación de su ac ual Sec e a io, D. 'And és Sobejano Alcayna, u o la gen ileza de pone en nues as manos an in e esan e es udio. Con él puede ehace se la la ga y desg aciada his o ia del yacimien o, ya en aquellos años some ido a las ebuscas de los igno an es á idos de ganancias y en o pecedo es de la labo cien í ica. El Semina io de A e y A queología de la Uni e sidad de Valladolid, conocedo , po sus campañas de es udio y exca aciones, de la impe iosa necesidad de sal a los, suplicó la con inuación de los abajos, y de modo especialísimo, los de la nec ópoli del Cabecico del Teso o, po la si uación especial del yacimien o, y lo ácil de oda ebusca y expoliación audulen a. Un c i e io, ex año e inacep able, man enido po la Comisa ía de Exca aciones, es ima dila a los, desconociendo segu amen e las condiciones en que se encuen a. Si el ilus e e udi o mu ciano S . Fon es i ie a, pod ía de nue o alza sus jus as lamen aciones, uniéndolas a nues as quejas. 42 C. OB MERQELINA (7) El cu ioso in o me ele ado a la Comisión P o incial de Monumen os po D. Ja ie Fon es y Pon e, explica la expoliación casi o al que desde el p ime momen o pudimos egis a . De la memo ia del S . Fon es ecogemos los siguien es da os in e esan es. El Llano, que e a un e ial abandonado, p opiedad del S . Duque de Alba, ué des inado a plan ación de oli a en 1832. Al ealiza los abajos necesa ios se halla on los p ime os indicios, pe o al pa ece no se Ies die on impo ancia. En e los años 1871 a 73, pa a el ap o echamien o de las aguas se hicie on enquesy se escalonó el e eno, hallándose en onces, el g an us e comple o y el capi el que, cedido galan emen e po el S . Duque de Alba al Museo A queológico de Mu cia, ué anspo ado y colocado a expensas del S . Fon es. En es a ocasión apa ecie on o os ozos de us e y agmen os de ce ámica. En 1890, adquie e los e enos po comp a a la Casa de Alba, D. Ma iano Pala ea y Sánchez de Pa encia. Los hallazgos epe idos en ocasión de las labo es, dan luga a que se o me la leyenda de la exis encia de un eso o, y en 1891 se cons i uye una sociedad, de la que es ge en e un ecino de Mu cia, Manuel Mo a Miñano, y socio capi alis a un ca nice o. Lamén ase el S . Fon es del a án codicioso de los buscado es y del des ozo o al que ocasionan en las ebuscas comenzadas en 1892. En es a echa apa ece el in e esan e mosaico bau izado con el nomb e de *La Reina Mo a*, que el S . Fon es desc ibe así: apa ece sob e ondo blanquecino una i gu a de muje , amaño de ce ca del na u al, sen ada, es ida con única y man o, cuyos pliegues a nues o Juicio acusan a ance en decadencia a ís ica; se halla sen ada en una silla de lis ona/e delgado con o mas cu as, espaldo y b azos. Su cabeza e a he mosa; enia un ocado como de gasa en elazada con lo es y ce cano a ella las le as... IRIUS, i nal de una palab a oda ía no in e p e ada po cuan os la ie on, y a los pies a la de echa es án ep esen ados un león, dos ja alies, una pan e a, una paloma, una a e como lo o, dados sus colo es, y un como caballo an ás ico de la gas o ejas como muía y el hocico o bel o únicamen e en o ma de pico de águila*. O denó el S . Pala ea, al P o eso de la Escuela Supe io de Pin u a, Escul u a y G abado, Don Miguel A oyo, se hicie a un dibujo, pe o la noche an e io al día en que iba a ealiza se el abajo uina mano de as ado a y c iminad des ozó la cabeza y las le as indicadas. Es posible que el mosaico desc i o po el S . Fon es ep esen ase a O eo y que la palab a incomple a, no bien ansc i a, pudie a lee se [V] IRTUS co espon diendo a una leyenda pe dida. El luga de apa ición del mosaico indicado, conjun amen e con o o inmedia o en el que se ep esen aba un cie o, se ap oxima al n ícleo de uinas que cons i uían los es os de la illa, de la cual se ían depen dencias los ecin os que los con enían. - O os mosaicos descubie os, como los an e io es, ue on des uidos po los a anes de la amosa sociedad, que suponía los eso os escondidos debajo de ellos. La expoliación ué an b u al que el S . Pala ea hubo de escindi el con a o, abonando una can idad a la sociedad. Más a de, en 1'894, M . A. Engel, enca gado de una misión a queológica en España, po el Minis e io de Ins ucción Pública ancés, ealiza nue as explo a ciones, ecogiendo y ap o echando los da os del S . Fon es. Los amosos Rappo s de M . Engel, publicados en 1801, no alcanza on es os abajos, po lo que, sal o la TRES SEPULTURAS LEVANTINAS 43 memo ia del S . Fonles a la Comisión P o incial de Monumen os, nada se eseñó, y menos publicó, según nues as no icias, an sólo unas lige as no as apa ecidas en una Re is a anciscana, pe geñadas po un Pad e del Con en o de San a Ca alina del Mon e, y las cu iosas y bien o denadas hoji as de di ulgación edi adas po los Explo ado es, de la Sección de Mu cia. Las expoliaciones siguie on sucediéndose, a lo que alen aba la ebusca de ma e iales necesa ios an e el c ecimien o de La Albe ca. Los abajos de aisla mien o y de ensa o denados po la Supe io idad y lle ados a cabo po el A qui ec o S . To es Balbás, llega on a díos. Bajo es os auspicios y en es as ci cuns ancias, ealizamos nues a explo ación. (8) • El S . Fonles, que ué es igo de es e descub imien o en la echa indicada, ano a en su in o me, que el mosaico que cub ía el piso de es e ecin o sob e las sepul u as, es aba o mado po eselas de pied a y id io de colo es a iados y y de nue e milímeí os po lado, combinadas <co/z gus o, aunque no muy escogido, componiéndose de una aja gene al pa alela e inmedia a a los mu os, cuyos dibujos son ca ias espi ales, pa iendo de una ondulada linea de égimen pa a ellas, eniendo inmedia amen e una cene a in e media con las mismas o el ondo-cen o; és e, p esen a sob e colo g is unas líneas que se c uzan oblicuamen e, p oduciendo ombos, en cuyos cen os y en las in e secciones se des acan unos mo ioos de o namen ación como lo ones, hechos con dados, de colo es, y c is ales de a ios ma ices. Sólo exis e dicho mosaico en una supe icie de 3,40 de la go po 1,86 de ancho, co espondien e al es e o lado O de la es ancia, o sea de en e a la pue a, cuya pue a exis en e cub e aún la cua a osa...-». (9) La explo ación de M . Engel, no llegó a descub i es a pa e. En nues os abajos, aunque lo hallamos emo ido segu amen e de an iguo, pudimos econoce oda ía in si a, po ción ap eciable de la zona o banda, en eselas neg as y blancas que o maban sus bo des jun o a los mu os, pa e que consolidamos y que pos e io men e ha sido des uida. C'O) La a i icación de medidas la debo a la in eligen e ges ión de mi colabo ado en es os abajos mu cianos, D. Augus o Fe nández de A ilés, en onces I^i ec o del Museo A queológico de Mu cia. (11) Con e e encia a es a illa, cuyas uinas ue on los p ime os índices apa ecidos que ac edi an la exis encia de una impo an e es ación omana, las no as y g á icos consignados en memo ia po el S . Fon es, si en de in e esan e guía y es lo único que nos queda. La expoliación ué an g ande que en el in e alo de unos meses odo ué des uido. En dichos apun es, ecogidos a aíz de las lige as explo aciones de M . Engel, se'señalan, apa e los ecin os cubie os de mosaicos, dependencias in e esan es como las co espondien es al hlpocaus um de unas e mas. Todo ello lo echa Fon es en el siglo i . ' '^ •V ísiJ '-iS ií ■ i' - ?* ■ :u- T •» .* ^- "* • ly ' -^?' ^ ; - '«■"' .s- V < -' ■ ' ■ .'N- •.' ' / •*;.• ' ul'^ •. C« ' .S»< ' '. •K - Lámina ll.-Es elas une a ias del Tosal de Manises. .'J ^'y '' '^"- d ^ ' •. >í' C í . '• -. V'- ■ ./ - iü • I l' Lámina III.—Ei Casón de Jumilla. Vis a desde el Su . ^ íí i -<J» >",K M'^ Lámina IV.-El Gasón de Jumllla,-1. Vis a ex e io del monumen o po el lado N. O. —2. Vis a ex e io del absidiolo izquie do. •si#-" " -- T •1.>i m -'síC A. ."1- , s» -. .á* • li^S. Lámina XIV.-Sepulc o de La Albe ca. De alles de las cua o sepul u as que ocupan el suelo de la c ip a. Se dis inguen las pied as la e ales que las sepa an, sob e las que descansan las g andes losas de cubie a. Nó ese en la p ime a sepul u a (ángulo de echo supe io de la o o), una de las muescas de encaje de la pied a la e al que al a. ' n I ;Í " . -.. -íi-n - {?> ,: '>* • ÍTs" -i ,' . 4' ^ ^1 J" V, - .*■«. . "V. ■ . - . .V, »* "C ij T^l lamina XV.-Sepulc o de la Albe ca. Res os de los a anques de los es p ime os con a ue es. A. B. y C.. del lado de echo del monumen o. Lámina XVI.-Sepulc o de La Aibe ca. Vis a la e al de echa del monumen o señalando lo que a lo a sob e el e eno.-A. B. C.D.. con a ue es de es e lado sob e los salien es de cimen ación A' B' C'. y D'.-E. Ábside.-F. C ip a.-G. Ves íbulo.-H. e I.: sepul u as p óximas, en p ime y segundo é mino. Lámina XVII.-Sepulc o de La Albe ca. Mu os de la c ip a desde el ex e ío .-l. Lado de echo del monumen o. 2. Lado izquie do. ^^0-' ■■¿' m ii -•' -i «a <« ^ - S^p ' A'. «.), a después a en osa Lámina XIX.—Nec ópoli de La Albe ca.—1. Sepul u as de niños en égulas e imb ices.— 2. G andes sepul u as o madas po mu os y es os de o as. Lámina XX.—Nec ópoli de La Albe ca.—1. Sepul u a de égulas dispues as ho izon almen e. 2. Inhumación en osa, con dos pied as jun o al c áneo. Lámina XXL-Nec ópoli de La Albe ca. Sepul u a cubie a po g an es égulas dispues as ho izon almen e sob e mu os. *-S •_. V'. V-J, c . Lámina XXÍI.—Nec ópoli de La Albe ca. In e esan e sepul u a que demues a el ap o echa mien o de ma e iales de la illa omana, al cub i se con lad illos de sus e mas. Á' Á !^a e ¿ ; Lámina XXIlI. — Nec ópoli de La Albe ca. Vis a de un con jun o de en e amien os en las p oximidades del g an Sepulc o.