Isidro de Villoldo, escultor
Full text
Víí
ISIDRO
DE
VILLOLDO,
ESCULTOR
En
el
a íe
de
nues o
Renacimien o
descuella
con
ama
p eemi
nen e
Alonso
Be ugue e.
Su
glo ia
ha
dejado
en
la
penumb a
a
o as
i
gu as
an
aliosas
como
la
suya
y
ha
eclipsado
po
comple o
a
los
a is as
meno es
que
a
su
lado
abajaban.
Y
si
en
algún
caso
es
in e esan e
sabe
de
los
colabo ado es
y
auxilia es
del
genio,
lo
es
sob e
odo
espec o
de
Be ugue e,
que
en
su
impaciencia
c eado a
necesi aba
de
o as
manos
más
se enas
que
las
suyas
pa a
pe ec
ciona
la
ob a.
Es a
colabo ación
ajena
explica
las
di e encias
que
se
obse an
en
la
ejecución
de
sus
escul u as,
odas,
sin
emba go,
obedien es
a
un
mismo
espí i u.
Donde
la
ayuda
que
pod íamos
llama
écnica
se
p esen a
más
cla a,
es
en
el
co o
de
la
ca ed al
de
Toledo,
pa a
cuya
ob a
escogió,
como
a
mejo es
o iciales
del
a e,
a
F ancisco
Gi al e
e
Isid o
de
Villoldo,
po que,
qomo
dice
un
con empo áneo,
«es os
dichos
e an
á idos
po
los
dos
mejo es
o iciales
que
a ía
y
de
quien
se
podía
con ia
en
dicha
ob a,
po
se
muy
g ande
y
de
mucha
calidad»
(1).
Que
e a
no o ia
dicha
colabo ación
lo
demues a
el
ase o
de
o os
o iciales,
a i mando
que
la
de
Gi al e
y
Villoldo
e a
«la
mejo
ob a
que
en
Toledo
se
había
hecho»
(2).
Son,
cla o
es,
es imonios
de
gen es
del
o icio,
e e idos,
no
al
alo
a ís ico
de
la
ob a,
que
sólo
del
genio
de
Be ugue e
dependía,
sino
a
la
pe ección
écnica
y
habilidad
p o esional
de
dichos
o iciales.
En
e ec o,
el
co ó
de
Toledo
es
la
única
ob a
pe ec a
de
Be u
gue e,
si
po
al
se
en iende
una
idea
genial
se ida
po
una
écnica
p imo osa
y
sabia,
a
di e encia
de
an as
o as
cosas
suyas
(e!
e ablo
de
la
Mejo ada,
sob e
odo)
an
llenas
de
genialidades,
en emez
cladas
de
chapuce ías
y
descuidos.
Es o
plan ea
o a
'
cues ión:
Be ugue e,
hijo-de
pin o
y
pin o
él
a
su
ez,
¿se ía
ealmen e
y
Monsó:
Es udios
his ó ico-a is icos
ela i os
a
Valladolid,
pág.
335.
(2)
Id.,
id.,
pág.
335.
140
M.*
ELENA
GÓMEZ-MORENO
escul o ?
Casi
pe mi e
duda lo
su
al a
de
o icio,
y
aun
cab ía
supone
que
él
c ease
con
pujan e
o iginalidad
el
espí i u
de
sus
ob as,
enca nándolo
en
cue pos
más
o
menos
pe ec os,
según
las
manos
que
los
ejecu asen.
Es a
dualidad
de
cue po
y
espí i u
es
pa en e
sob e
odo
en
los
elie es
de
Toledo;
allí
la
a monía
en e
c eación
y
ejecución
es
comple a.
Pe o
sepa emos
el
alma
del
cue po,
dejemos
solos
a
los
au o es
de
la
o ma
y
nos
da án
eso,
o ma,
aciada
de
la
llama
genial
que
allí
la
anima a.
Gi al e
no
es
po
sí
solo
más
que
un
buen
en allado ;
Villoldo,
en
cambio,
iene
un
indudable
alo
como
a is a
y
po
ello
me ece
se
sacado
del
casi
anónimo
en
que
ha
es ado
has a
aho a
(1).
Vis a
su
colabo ación
con
Be ugueíe,
no
podía
se
Villoldo
un
a is a
genial;
condición
indispensable
pa a
deja se
pene a
po
el
genio
ajeno
es
ca ece
del
p opio.
Su
alo
es á
en
lo
más
opues o
al
maes o:
co ección
y
equilib io,
buen
gus o
y
exquisi a
écnica.
No
sólo
e a
en allado
en
made a;
sus
ob as
pos e io es
demues
an
que
ambién
esculpía
la
pied a
y,
sob e
odo,,
el
alabas o;
es,
pues,
e osímil
que
ejecu ase
la
pa e
de
alabas o
del
co o
de
Toledo.
E a
Isid o
de
Villoldo
ecino,
si
no
na u al,
de
Á ila.
Es aba
en onces
en
su
pleni ud
la
ob o
de
embellecimien o
de
la
Ca ed al,
y
Vasco
de
la
Za za
y
sus
colabo ado es
abajaban
en
ella.
No
es,
pues,
a en u ado
supone
que
Villoldo
se
o mase
en
es a
escuela,
de
donde
le
end ía
aquel
p imo
de
ejecución
y
aquel
exquisi o
gus o
que,
a
más
de
su
conocimien o
de
la
escul u a
en
pied a,
le
alie on
el
pasa
a
discípulo
de
Be ugueíe.
No
hay,
pues,
que
oma
al
pie
de
la
le a
la
a i mación
de
Inocencio
Be ugueíe
de
que
Villoldo
«ap endió
su
a e»
con
su
ío
(2);
lo
que
és e
poseía,
su
genio,
no
podía
enseña lo,
y
en
cuan o
a
la
écnica,
no
e a
Be ugueíe
el
más
indicado
pa a
ello.
Además,
a
di e encia
de
Gi al e,
no
cons a
que
andu iese
con
él
an es
de
emp ende se
el
co o
de
Toledo
en
1559,
y
cua o
años
an es
ya
habla
hecho
Villoldo
una
mues a
pa a
el
de
la
(1)
Villoldo
apa ece
ci ado
po
p ime a
ez
en
los
documen os
ecogidos
po
Ma í,
pe o
no
ha
sido
es udiado
has a
que
lo
hizo
Gómez-Mo eno
en
el
Ca álogo
Monumen al
de
la
p o incia
de
Á ila,
hecho
en
1901
y
oda ía
inédi o.
En
él
ecoge
la
documen ación
de
la
Ca ed al,
poniendo
en
cla o
la
in e ención
de
Villoldo
en
la
ob a
de
la
sille ía
y
en
los
e ablos.
Es as
no icias
han
sido
ecogidas
y
di ul
gadas
po
To mo:
Cas illa
excu sionis a
de
Á ila,
y
Be aax:
His oi e
de
l'A ,
de
And é
Michel
(pa e
e e en e
a
España).
(2)
Ma í,
Op.
ci .,
pág.
177.
m>
I
.
.
-
I
'"•'-■■ ini
i
I'
ISIDRO
DE
VILLOLDO,
ESCULTOR
141
ca ed al
de
Á ila
(1).
Sin
emba go,
en
su
ob a
pos e io
encon amos
con e ido
en
es ilo
lo
que
en
el
maes o
es
c eación,
y
la
huella
be ugueíesca
no
desapa ece
ya,
bo ando
oda
o a
o mación
an e io .
Su
conocimien o
de
la
escul u a
en
pied a
alióle
o o
enca go
en
Toledo:
las
cua o
igu as
de
nin as
sos eniendo
escudos,
en
la
achada
del
Palacio
A zobispal,
hechas
en
1545
a
44,
y
que
no
ienen
más
alo
que
el
de
es a
documen adas
(2).
Mien as
Villoldo
abaja
en
Toledo
se
a
haciendo
el
co o
de
Á ila,
que
había
de
se
exp esamen e
a
imi ación
del
de
San
Beni o
de
Valladolid
(5).
Co nielis
de
Holanda
había
ido
allá
y
hecho
un
modelo
del
ensamblaje;
¿i ía
ambién
Villoldo,
an es
de
hace
su
mues a
en
1555?
En
algún
caso
pa ece
as ea se
en
sus
elie es
la
In luencia
de
aquel
galla dísimo
Bau is a
que
en
dicha
sille ía
alla a
Diego
Silóee:
o o
cabo
pa a
un
posible
ap endizaje.
Co nielis
se
enca gó
de
odo
el
ensamblaje
de
la
de
Á ila,
y
de
la
alla,
Juan
Rod íguez,
iejo
escul o
que
abajaba
ya
en
la
ca ed al
en
1524,
y
Lucas
Gi aldo.
Ai
mo i
Rod íguez
en
1544,
se
enca ga
de
lodo
Villoldo,
que
había
acabado
la
ob a
de
Toledo
en
1542
y
que
segu amen e
desde
es a
echa
in e end ía
en
la
de
Á ila
(4).
Fal aban
po
hace
los
e es imien os
de
alla
de
los
pila es,
y
aunque
docu-
(1)
«esid o
de
Villoldo,
en allado »
hace
la
niues a
de
las
sillas
en
1538.
(Documen os
inédi os
del
a chi o
de
la
ca ed al
de
Á ila).
(2)
En
el
a chi o
del
Hospi al
de
A ue a
de
Toledo,
hay
es
pa idas
pagadas
a
Villoldo
«que
lab ó
las
qua o
igu as
de
nin as
pa a
el
ema e
de
la
po ada
de
la
casa
a zobispal
de
que
ué
asada
la
labo
de
manos
solamen e
de
cada
una
de
las
dhas
igu as
en
qua en a
ducados»
—la
p ime a
pa ida
es
del
lunes
27
de
agos o
de
1543
y
la
úl ima
de
25
de
eb e o
de
1544-.
(Da os
inédi os,
comuni
cados
po
D.
F ancisco
San
Román).
(3)
En
1535
acue da
el
Cabildo
«que
se_
hagan
doj
sillas,
al a
e
baxa,
de
nogal
pa
mu^ a
de
las
que
se
han
de
haze
pa
el
co o,
q.
sean
como
las
de
San
Beni o
de
Vallid,
y
mejo
sy
mejo
se
pudie a
haze ».
(Doc.
de
la
Ca .
de
Á ila).
(4)
En
6
de
ab il
de
1536
Co nielis,
de
Holanda,
celeb a
con a o
con
el
Cabildo
pa a
hace
odo
el
ensamblaje
de
las
sillas.
El
a io
siguien e
le
manda
el
Cabildo
i
a
Valladolid,
a
e
el
co o
de
San
Beni o.
En
1544
acaba
la
ob a
con
la
silla
del
Obispo.
En
1539
Juan
Rod íguez
abaja
en
la
mues a
de
las
sillas.
A
pa i
de
es e
a io
igu a
abajando
en
la
sille ía,
con
Lucas
Gi aldo,
has a
su
mue e
en
1544.
A
pa i
de
es e
año
igu a
Villoldo,
con
el
mismo
Gi aldo,
enca gado
de
la
ob a,
a
la
que
sólo
al aban
la
«gua nición
de
los
pila es
del
co o
y
a o os».
En
1546
se
le
acaban
de
paga
«los
edondos
de
los
pila es
y
o as
ob as».
(Doc.
de
la
Ca .
de
Á ila).
14?
M.A
ELENA
GÓMEZ-MORENO
meníalmeníe
es a
es
la
única
pa e
suya
de
la
ob a,
la
semejanza
de
es ilo
con
algunos
elie es
y
mo i os
deco a i os
de
lo
hecho
an es,
en
odo
di e en es
de
la
ob a
de
Rod íguez,
denuncian
ambién
su
mano
(1).
El
hecho
de
que
no
igu e
el
nomb e
de
Villoldo
has a
la
mue e
de
aquél,
puede
explica se
po
la
mayo
edad
y
p es igio
de
Rod íguez,
ya
e e ano
en
la
ob a
de
la
ca ed al.
La
pa e
deco a i a
de
la sille ía,
sob e
odo
la
de
los
pila es,
es
iquísima
y
elegan e,
llena
de
g aciosos
po meno es,
en
los
que
se
mezclan
mo i os
a qui ec ónicos
con
bichas,
cen au os
y
o os
mons uos
y
i
gu as
humanas,
sob e
odo
niños.
Algunos
g upos,
como
el
del
pob e
Láza o
con
los
pe os,
es án
compues os
con
pe ec o
sen ido
escul ó ico:
hay
mancebos
cabalgando
sob e
caballos
o
mons uos,
muy
be ugue escos,
y
p o usión
de
niños,
en
ac i udes
llenas
de
g acia
y
mo imien o.
Es
delicioso
el
elie e
con
una
i
gu i a
de
muje ,
que
con
los
b azos
en
al o
sos iene
un
cán a o
sob e
su
cabeza,
y
a
ambos
lados
hay
dos
niños
desnudos,
con
los
b azos
c uzados
y
ocados
con
cascos
de
la gos
penachos,
sen ados
a
la
g upa
de
unos
g i os.
Todo
es á
allado
con
ese
p imo
y
delicadeza
que
an o
a alo an
en
Toledo
la
in ención
de
Be ugue e
(Láms.
I,
11
y
IH).
En
cambio
los
elie es
de
las
sillas
al as,
donde
la
iqueza
de
la
composición
no
disimula
la
al a
de
do es
pu amen e
escul ó icas,
esul an
gene almen e
sosos,
a ec ados
y
sin
o iginalidad.
Es o
se
acen úa
más
en
las
i
gu as
emeninas,
elegan es
y
ías
(Lám.
IV).
(I)
En
e ec o,
hay
cla a
di e encia
en e
algunos
elie es
de
la
sille ía,
de
es ilo
be ugue esco,
y
el
es o;
no
pa ece
p obable
que
Rod íguez
que
en
sus
demás
ob as
no
acusa
in luencia
alguna
de
Be ugue e,
ap endiese,
ya
iejo,
de
un
a is a
con
el
que
no
cons a
que
u iese
elación
alguna.
El
e ablo
del
Pa al,
con a ado
po
Rod íguez
en
1528,
a
bien
de
es ilo
con
la
pa e
no
be ugue esca
de
la
sille ía.
Respec o
de
Gi aldo,
no
puede
p ecisa se
su
in e ención,
ya
que
no
hay
más
da os
de
él
que
su
colabo ación
en
la
sille ía,
al
pa ece
en
unciones
secunda ias.
El
hecho
de
que
no
apa ezca
Villoldo
abajando
en
la
sille ía
an es
de
la
mue e
de
Rod íguez,
nada
dice
con a
una
posible
colabo ación,
ya
que
hay
o o
caso
semejan e:
el
e ablo
de
San
An olín.
de
Medina
del
Campo,
ué
con a ado
po
Rod íguez
en
su
imagine ía,
y
en
el
basamen o
co espondien e
a
una
mi ad
(p obablemen e
la
única
con a ada
po
Rod íguez
y
Co nielis,
ya
que
la
o a
mi ad
es
de
o o
ensamblado )
hay
unos
elie es
de
alabas o
en e amen e
be ugue escos,
que
hacen
de
nue o
pensa en
la
mano
de
Villoldo,
ali iando
a
Rod íguez
de
abajo,
ya
que
en
1541,
al
lib a
a
és e
una
can idad
po
la
ob a
de
la
sille ía,
se
dice
«que
no
se
aya
a
Medina
del
Campo,
que
allí
le
da án
que
hace ».
(Véanse:
R.
Magdalena:
«El
e ablo
mayo
de
la
colegia a
de
Medina
del
Campo»,
en
el
Bol.
del
Sem.
de
Es .
de
A e
y
A q.
de
Valladolid.
T.
IV,
pág.
119*
Doc.
de
la
Ca .
de
Á ila).
ISIDRO
DE
VILLOLDO,
ESCULTOR
143
Algunos
elie es,
como
el
de
San
Pablo,
son
eco
lejano
del
b ío
abo ascado
de
Be ugue e;
o as
eces,
al
que e
compone
una
ac i ud
iolen a,
esul a
ebuscada,
como
en
el
San
And és
(Lám.
V)
o
el
elegan e
Bau is a.
El
San
Sebas ián
(Lám.
VI),
po
el
con a io,
pa ece
elaciona se
con
el
San
Juan
de
Silóee
en
el
co o
de
San
Beni o
y
di ie e
po
comple o
del
de
Be ugue e
en
Toledo,
aunque
la
mane a
de
in e p e a
el
onco
del
á bol
sea
la
misma.
Sin
emba go,
a
odos
los
sal a
la
pe ec a
écnica
y
el
buen
gus o
con
que
es án
ejecu ados.
En
las
sillas
bajas
algunos
elie es
acusan
cla a
in luencia
de
Be ugue e;
la
i
gu a
de
C is o
esuci ado
en
la
apa ición
a
un
obispo
(Lám.
VII),
o
el
San
Sebas ián,
en
la
escena
del
ma i io,
que
ecue da
al
del
e ablo
de
San
Beni o
(Lám.
VIH);
pe o
en
gene al
la
composición
de
es os
elie es
es
loja
y
deshil anada.
Po
el
mismo
iempo
en
que
abajaba
en
la
sille ía,
debió
Villoldo
de
deco a
la
gua nición
a qui ec ónica
del
e ablo
de
la
Piedad,
en
la
capilla
de
las
Cue as,
pues
el
es ilo
de
sus
g u escos
es
sin
duda
el
suyo;
es a
debe
de
se
su
p ime a
ob a
a ilesa
(1).
Acabada
la
sille ía,
sigue
Villoldo
abajando
en
la
ca ed al,
aho a
en
ob as
de
alabas o.
Za za
y
sus
discípulos
habían
hecho
uno
de
ios
e ablos
del
c uce o
y
Villoldo
emp ende
el
o o,
dedicado
a
San
Segundo
(2).
La
aza
es
en
gene al
la
misma
de
su
compa
ne o,
pe o
la
ob a
escul ó ica
di ie e
po
comple o;
bas a
compa a
la
ina
deco ación
de
la
mesa
de
al a ,
de
escuela
de
Za za,
a
base
de
allos
en
espi al,
con
los
animados
g u escos,
llenos
de
ca elas,
o eos,
masca ones
y
niños
desnudos,
de
la
más
pu a
adición
enacen is a,
que
llenan
el
e ablo.
Cons a
és e
de
un
cue po
cen al
y
dos
la e ales,
o mando
ángulo
con
aquél
pa a
adap a se
al
pila
a
que
se
adosa.
La
p edela
lle a
es
elie es
con
escenas
de
la
ida
de
San
Segundo,
en e
pilas as
con
i udes;
sob e
ella,
la
es a ua
del
i ula ,
en
un
nicho
con
ene a;
a
ambos
lados,
en e
pilas as
llenas
de
g u escos,
dos
elie es
con
milag os
del
San o,
y
sob e
ellos
dos
bus os
de
obispos
den o
de
cí culos.
Flanquean
el
cue po
cen al
dos
columnas
con
g u escos
y
escudos
al
pie
en e
pa ejas
de
niños
desnudos.
El
iso
lle a
es
elie es,
el
cen al
con
escudo,
y
en
las
pilas as,
angelillos
miísicos.
Rema a
en
un
g an
medio
pun o,
(1)
GóiiieB-Mo eno:
Ca álogo
monumen al
de
la
p o incia
de
A ila
(inédi o).
(2)
En
1547
a
a
la
can e a
po
diez
ca e adas
de
alabas o
pa a
e
e ablo
de
San
Segundo;
igu a
jun o
a
él
Juan
de
F ías.
El
e ablo
es
asen ado
en
1548
y
se
le
asa
en
700
ducados.
(Doc.
de
la
Ca .
de
Á ila).
144
M.A
ELENA
QÓMEZ'MORENO
con
el
en ie o
del
san o
y
o la
de
que ubines,
y
dos
la e ales
pequeños,
con
bus os
(Láms.
IX,
X
y
XI).
Colabo ó
en
es a
ob a
con
Villoldo
un
Juan
de
F ías,
que
aunque
se
le
llama
imag íne o,
no
apa ece
sino
abajando
en
es a
ob a,
y
en
unciones
secunda ias,
como
ocu e
con
aquel
Lucas
Gi aldo,
colabo ado
de
Rod íguez
en
la
sille ía.
Es o
hace
supone
que
ni
F ías
ni
Gi aldo
uesen
p opiamen e
escul o es,
y
que
acos umb asen
en
Á ila
a
inclui
como
colabo ado
al
i
ado ,
po
con eniencias
del
con a o.
A!
igual
que
en
la
sille ía,
iun a
aquí
sob e
odo
la
pa e
deco a i a,
ica
y
a iada,
en
la
que
lucen
los
p imo es
écnicos
mejo
que
en
la
made a:
sua es
g adaciones
del
elie e,
equilib io
y
g acia
de
composición,
depu ado
clasicismo
y,
como
en
la
sille ía,
niños
po
odas
pa es,
que
llenan
de
i al
aleg ía
la
ob a
en e a.
Su
incapacidad
pa a
las
igu as
aisladas
se
con i ma
en
la
es a ua
de
San
Segundo,
que
ca ece
po
comple o
de
belleza
a ís ica,
aunque
enga,
como
compensación,
los
i
nísimos
elie es
de
su
capa
plu ial.
Las
escenas
de
la
ida
del
San o
con as an
con
la
deco ación
po
su
sen ido
ingenuamen e
na a i o,
al
modo
medie al;
en
el
elie e
del
á ico
la
composición
esul a
más
log ada,
Y
henos
an e
la
g an
ob a
de
Villoldo:
el
e ablo
del
o a o io
de
la
Sac is ía,
o
capilla
de
S.
Be nabé,
en
la
misma
ca ed al.
Aquí
no
se
e
el
au o
cohibido
po
la
necesidad
de
a moniza
con
nada
an e io ,
y
el
luga
del
emplazamien o
deja
mayo
libe ad
a
la
aza,
sin
duda
del
p opio
Villoldo;
en
la
escul u a
colabo ó
el
ci ado
F ías
(1).
El
conjun o
de
es e
e ablo
es
cie amen e
magní ico
y
Jus i
lo
c ee
digno
del
p opio
Be ugue e,
haciendo
con
ello
el
mayo
hono
a
su,
pa a
él.
desconocido
discípulo
(2).
Cons a
de
es
cue pos:
p edela,
cue po
p incipal
y
o o
supe io ,
dis ibuidos
en
es
calles.
Los
elie es
de
la
p edela,
sepa ados
po
pilas as
con
ep esen aciones
de
la
Fe,
la
Espe anza,
la
Ca idad
y
la
Jus icia,
i
gu an
a
San
Be nabé
en
e!
cen o
y
a
San
Pablo
y
San
And és
a
los
lados,
el
p ime o
en
ac i ud
muy
o zada,
adap ándose
a
un
encuad amienío
apaisado;
an o
los
após oles
como
las
i udes
an
den o
de
nichos
con
ene as.
El
cue po
cen al
iene
en
medio
un
(1)
En
1549
F ías
a
a
Cogolludo
po
el
alabas o
y
se
empieza
la
ob a,
que
du a
has a
1553.
Su
pago
da
luga
a
un
plei o
con
los
he ede os
de
Villoldo
y
F ías,
que
se
esuel e
en
1560
median e
el
pago
de
100
ducados
«po
lo
que
p e endían
que
se
les
debía».
(Doc.
de
la
Ca .
de
Á ila).
(2)
Baedeke :
Guide
d'Espagne,
1900:
Ape ^ue
his o ique.
JA.
ISIDRO
DE
VlLLOLDO,
ESCULTOR
145
nicho
con
a co
ebajado,
que
cobija
el
g upo
escul ó ico
de
la
lagelación
de
C is o.
Pilas as
deco adas
po
inísimos
g u escos,
llenos
de
igu illas
desnudas,
sepa an
el
cue po
cen al
de
los
la e ales,
cons i uidos
po
dos
elie es
con
el
la a o io
de
Pila os
y
Jose o
esc ibiendo
su
his o ia,
y
sob e
ellos
o os
dos,
o alados,
con
g upos
de
es
cabezas,
masculinas
en
uno
y
emeninas
en
o o.
A
ambos
lados,
columnas
llenas
de
g u escos,
con
escudos
al
pie
sos enidos
po
pa ejas
de
niños
desnudos,
como
en
el
e ablo
de
San
Segundo,
sepa an
o o
es echo
amo
con
emas
pu amen e
deco a i os;
sob e
odo
ello
co e
un
iso
con
cabeci as
de
que u
bines.
El
cue po
supe io
lle a
en
su
cen o
un
g an
al o elie e
con
el
Ecce
Homo,
p esen ado
en e
co inas,
que
sos ienen
dos
ángeles
mancebos
con
amplias
es idu as
clásicas,
y
ema ado
po
un
iso
como
el
de
abajo
y
una
ene a
en e
candelc os;
o os
semejan es
ema an
los
cue pos
la e ales
y
en
los
ex emos
sos ienen
candele os
dos
niños
desnudos.
Encuad an
oda
la
composición
dos
g andes
columnas,
con
capi eles
co in ios
en
los
que
apoya
la
co nisa
del
en anal,
sos enidas
po
niños
a
modo
de
ménsulas
y
cubie as
ambién
de
g u escos
en
bajo elie e
(Láms.
XIII
a
XVIIl).
Hay
en
oda
es a
ob a
una
supe io
concepción
de
la
escul u a
sob e
el
nue o
alo
o namen al;
la
composición
de
los
elie es
es á
en
gene al
más
es udiada
que
en
las
ob as
an e io es,
sob eponién
dose
el
sen ido
a ís ico
a
la
me a
anécdo a;
en e
las
i
gu as
suel as
descuella
la
de
la
Ca idad,
plenamen e
ace ada
en
su
composición.
Desme ece
en
cambio
el
g upo
cen a!,
que
queda
muy
po
bajo
de
las
posibilidades
a ís icas
del
ema,
ac edi ando
una
ez
más
que
Villoldo
no
es
escul o
en
el
pleno
sen ido
de
la
palab a.
Ca eciendo
de
o iginalidad
plás ica,
ha
que ido
da
a
la
escena
in e és
d amá ico,
median e
el
con as e
en e
la
pasi a
esignación
de
C is o
y
la
b u al
ag esi idad
de
los
sayones,
pe o
su
al a
de
ne io
ha
con e ido
la
esignación
en
languidez
y
la
i
e eza
en
g o esca
ca ica u a;
no
se
puede
po
menos
de
año a
aquí
la
inco ección,
llena
de
espí i u,
de
Be ugue e.
Comple an
es e^ e ablo
los
g upos
escul ó icos
que
ocupan
los
huecos
cegados
de
las
en anas,
con
ep esen aciones
del
Encuen o
con
la
Ve ónica,
el
Cal a lo,
el
Descendimien o
y
la
Resu ección;
hechos
pa a
se
is os
a
dis ancia,
la
pied a
es á
imi ada
con
made a
pin ada
de
blanco
(Láms.
XIX
y
XX).
Queda on
es os
g upos
sin
acaba ,
po
la
ma cha
de
Villoldo
a
Se illa
en
1553,
enca gándose
de
ellos
Ped o
de
Salamanca,
pe o
la
10
146
M.*
ELENA
GÓMEZ-MORENO
iden idad
de
es ilo
con
e!
e ablo
y
su
ai e
ue emen e
be ugue esco
ac edi an
lo
secunda io
del
abajo
del
colabo ado
(1).
No
acaba
aquí
la
se ie
de
ob as
de
Vllloldo
en
Á ila.
Po
los
mismos
años
en
que
abaja
en
el
e ablo
de
la
sac is ía,
emp ende
el
de
la
capilla
de
San
An olín,
cos eado
po
doña
juana
de
Toledo
(2).
Es
de
made a,
p imo osamen e
es o ada,
y
de
dispo
sición
muy
sencilla.
Lo
cobija
un
a co
en
el
mu o,
gua necido
hacia
a ue a
po
columnas
jónicas
con
gue e os
sos eniendo
escudos,
sob e
pilas as
con
elie es
de
i udes,
y
ema ado
po
un
iso
y
un
on ón
iangula
con
escudo.
La
p edela
lle a
en
el
cen o
un
p imo oso
elie e,
de
aza
a aeicsca,
con
la
Vi gen,
el
Ni io
y
San
Juan;
a
los
lados,
niños
desnudos,
y
o os
semejan es
ocupan
los
amos
la e ales.
En
el
cen o,
bajo
ene a,
es a ua
de
San
An olín,
desmañada
y
sosa.
Los
amos
la e ales
es án
ocupados
en
su
pa e
baja
po
ejas,
que
encie an
dos
bus os- elica ios
del
siglo
XVI,
y
en
la
pa e
al a
lle an
es a uas
de
los
san os
Juanes.
Rema a
el
e ablo
con
el
Cal a io,
cobijado
po
co inas
sos e
nidas
po
ángeles,
en
o ma
semejan e
a
lo
ya
is o
en
la
sac is ía,
y
dos
san as
a
los
lados.
El
conjun o
no
iene
ni
no edad
n
g acia,
pe o
los
pequeños
elie es
deco a i os
son
exquisi os,
como
siemp e
(Lám.
XXI).
La
úl ima
pa e
de
su
ida
la
pasó
en
Se illa,
a
donde
ué,
como,
an es
se
dijo,
en
1555,
con
enca go
de
ealiza
el
e ablo
de
la
Ca uja
de
San a
Ma ía
de
las
Cue as.
Nada
sabemos
de
es a
e apa
se illana,
sal o
que
la
ob a
quedó
sin
acaba
po
mue e
de
Villoldo,
con a
ando
su
e minación
Bau is a
Vázquez
en
1561
(5).
El
e ablo
se
ha
(1)
Qómee-Mo eno:
op.
d .
Es e
Ped o
de
Salamanca
in e ino
con
su
ye no
en
la
ob a
y
deco ación
de
la
capilla,
aunque
no
puede
pun ualiza se
su
labo ;
cons a
solamen e
que
a
él
se
le
paga on
las
es a uas
de
la
Vi gen
y
San
Juan
y
el
«Cal a io»,
o
sea
las
peñas
sob e
que
la
c uz
se
asien a.
(2)
Hacía
Villoldo
es e
e ablo
en
1551,
po
enca go
de
doña
Juana
de
Toledo,
nue a
del
Ma qués
de
Velada,
cuyos
escudos
lle a.
(Za co:
Doc.
'ined.
pa a
la
H."
de
Esp.,
T.
55,
pág.
397).
(3)
En
26
de
ab il
de
1553,
Isid o
de
Villoldo,
ecino'
de
Á ila,
se
obliga
con
el
monas e io
de
la
Ca uja
de
las
Cue as,
desde
I.®
de
agos o
p óximo,
a
hace
oda
la
imagine ía
pa a
el
e ablo
del
Al a
mayo ,
po
2.000
ducados
de
o o
y
dándole
la
made a;
se
obligaba
a
«desbas a
las
his o ias,
al
pun o
que
el
o icial
que
las
concluye a
pudie a
muy
bien
hace lo
sin
que
desba a e
ni
co ompa
el
ai e
que
iene
del
desbas o
y
pues o
de
las
igu as,
y
sen ando
él
los
os os,
pies
y
manos».
E an
doce
his o ias
pa a
los
lados
y
es
pa a
el
cen o,
y
dos
igu as
en e as
de
San
Juan
Bau is a
y
San
B uno,
y
lo
que
al aba
po
hace
de
la
cena,
ISIDRO
DE
VILLOLDO,
ESCULTOR
147
pe dido
y
solamenle
quedan
a ias
es a uas
en
al o,
sob e
la
co nisa,
sin
duda
dejadas
allí
al
apea
el
e ablo,
en
si uación
que
hace
imposible
su
es udio.
Debió,
sin
emba go,
pe du a
en
Se illa
el
in lujo
de
Villoldo
a
a és
del
ci ado
Bau is a
Vázquez,
delicado
escul o ,
que
abajó
sob e
odo
en
má mol
y
que
p obablemen e
colabo ó
ambién
con
Be ugue e.
T abajó
en
Á ila,
donde
dejó
a ias
ob as,
en e
ellas
la
copia
lib e
de
la
Piedad
de
Miguel
Angel,
en
la
ca ed al.
Su
es ancia
en
Se illa
en
1561,
mue o
Villoldo,
y
el
enca go
de
con inua
su
ob a,
hacen
pensa
en
que
uese
discípulo
suyo
y
hubiese
ido
allá
pa a
abaja
con
él.
Su
écnica
delicada
y
exquisi a
pa ece
con i ma lo,
aunque
su
es ilo
se
apa a
mucho
del
de
Be ugue e.
Has a
aquí,
la
ob a
documen ada
de
Villoldo.
Sob e
es as
segu as
es
posible
i
as eando
o as.
En
p ime
luga ,
un
elie e
en
Bonilla
(Á ila)
puede
a ibuí sele
sin
duda,
pues
epi e,
en
alabas o
y
en
edondo,
la
misma
composición
de
la
p edela
del
e ablo
de
San
An olín;
la
Vi gen,
de
medio
cue po,
con
el
Niño
en
b azos
y
San
Juan
al
lado.
A
más
de
es a
semejanza,
la
mane a
de
alla
el
alabas o
es
en e amen e
la
suya
(Lám.
XXVI,
a).
En
la
colección
G.-M.
hay
una
es a ua
de
San
Juan
Bau is a
que
es
ambién
segu amen e
de
Villoldo.
La
ac i ud,
un
poco
ebus
cada,
sin
el
dinamismo
de
Be ugue e;
el
bello
modelado
clásico
del
cue po;
el
os o,
con
los
ojos
y
la
boca
en eabie os,
ecu so
exp esi o
que
se
epi e
en
el
C is o
de
la
Flagelación,
pe mi en
asegu a lo,
pues
aunque
hay
en
él
un
acie o
plás ico
que
no
es
ecuen e
en
sus
es a uas
suel as,
en e
los
seguido es
de
Be ugue e
no
hay
o o
capaz
de
habe la
ealizado.
Le
al a
el
co de o,
cuya
huejla
se
e
en
la
pie na
de echa
(Lám.
XXII).
lo
cual
ac edi a
que
el
e ablo
es aba
ya
empezado.
El
documen o,
con
la
i ma
de
Villoldo,
es á
en
el
A chi o
de
P o ocolos
de
Se illa.
El
14
de
ene o
de
1561,
la
iuda
de
Villoldo,
F ancisca
Blázquez,
a
nomb e
de
sus
hijos
Isid o
y
Pablo,
dió
pode
pa a
cob a
de
la
Ca uja
lo
que
se
debía
a
aquél
po
lo
que
dejó
hecho
del
e ablo.
Cons a
que
llegó
a
deja
asen adas
ocho
his o ias
y
cua o
po
asen a ;
al
econoce las
o os
maes os
las
halla on
de i
cien es
y
se
conce ó
pa a
conclui las
a
Bau is a
Vázquez,
po
esc i u a
de
13
de
ma zo
de
1561.
Hizo
ambién
Villoldo
pa a
la
Ca uja
un
C uci ijo,
«g aciosamen e».
(Ges oso:
Dicciona io
de
A í ices
Se illanos.
T.
III,
pág.
155).
Debió
de
mo i
Villoldo
lo
más
a de
en
1559,
ya
que
en
es a
echa
es
el
plei o
de
los
he ede os
con
la
Ca ed al
de
Á ila;
segu amen e
no
e a
iejo,
pues
los
dos
hijos
e an
meno es
a
su
mue e.
%
*
Lámina
IV.—La
Magdalena.
Relie e
de
la
sille ía
al a
de
la
ca ed al
de
Á ila.
¥/
Lámina
V.
—San
And és,
Relie e
de
la
sille ía
al a
de
la
ca ed al
de
Á ila.
i
i
Lámina
VI.
-San
Sebas ián.
Relie e
de
la
sille ía
al a
de
la
ca ed al
de
Á ila,
-H' —
V
i
m
mesm
LÁMINA
VIL—Apa ición
de
C is o
esuci ado
a
un
obispo.
Relie e
de
la
sille ía
baja
de
la
ca ed al
de
Á ila.
'
l
„J{
mj
m)
'/í«
Lámina
VIII.
—Ma i io
de
San
Sebas ián.
Relie e
de
la
sille ía
baja
de
la
ca ed al
de
Á ila.
Lámina
IX.—Re ablo
de
San
Segundo,
en
la
ca ed al
de
Á ila,
ob a
de
Isid o
de
Villoldo
y
Juan
de
F ías.
i
Há
LAmíNA
X.
-Escena
de
la
ida
de
San
Segundo,
en
su
e ablo
de
la
ca ed al
de
Á ila.
lámina
XI.-—Po meno
del
e ablo
de
San
Segundo.
Lámina
XII.—Po meno
del
e ablo
de
San
Segundo.
Lámina
XX.
—El
Descendimien o.
G upo
escul ó ico
de
la
pa e
al a
de
la
capilla
de
San
Be nabé.
Lámina
XXI.
—Re ablo
de
la
capilla
de
San
An olín,
en
la
ca ed al
de
Á ila,
ob a
de
Villoldo.
Lámina
XXII.
—San
Juan
Bau is a.
Mad id:
Col.
G-M.
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"/-li'iV;
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Tí'TV"^
m
s
Lámina
XXIII.
—Vi gen
con
el
Niño.
Á ila:
Iglesia
de
San
Ped o.
1
%
lamina
XXIV.—Re ablo
de
la
iglesia
de
El
Ba aco
(Á il
i
I
Q
LÁMINA
XXV.—Re ablo
de
la
iglesia
de
Lanzahi a
(A ila)
í .
i
.11