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Isidro de Villoldo, escultor

Gómez Moreno, María Elena

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Víí ISIDRO DE VILLOLDO, ESCULTOR En el a íe de nues o Renacimien o descuella con ama p eemi nen e Alonso Be ugue e. Su glo ia ha dejado en la penumb a a o as i gu as an aliosas como la suya y ha eclipsado po comple o a los a is as meno es que a su lado abajaban. Y si en algún caso es in e esan e sabe de los colabo ado es y auxilia es del genio, lo es sob e odo espec o de Be ugue e, que en su impaciencia c eado a necesi aba de o as manos más se enas que las suyas pa a pe ec ciona la ob a. Es a colabo ación ajena explica las di e encias que se obse an en la ejecución de sus escul u as, odas, sin emba go, obedien es a un mismo espí i u. Donde la ayuda que pod íamos llama écnica se p esen a más cla a, es en el co o de la ca ed al de Toledo, pa a cuya ob a escogió, como a mejo es o iciales del a e, a F ancisco Gi al e e Isid o de Villoldo, po que, qomo dice un con empo áneo, «es os dichos e an á idos po los dos mejo es o iciales que a ía y de quien se podía con ia en dicha ob a, po se muy g ande y de mucha calidad» (1). Que e a no o ia dicha colabo ación lo demues a el ase o de o os o iciales, a i mando que la de Gi al e y Villoldo e a «la mejo ob a que en Toledo se había hecho» (2). Son, cla o es, es imonios de gen es del o icio, e e idos, no al alo a ís ico de la ob a, que sólo del genio de Be ugue e dependía, sino a la pe ección écnica y habilidad p o esional de dichos o iciales. En e ec o, el co ó de Toledo es la única ob a pe ec a de Be u gue e, si po al se en iende una idea genial se ida po una écnica p imo osa y sabia, a di e encia de an as o as cosas suyas (e! e ablo de la Mejo ada, sob e odo) an llenas de genialidades, en emez cladas de chapuce ías y descuidos. Es o plan ea o a ' cues ión: Be ugue e, hijo-de pin o y pin o él a su ez, ¿se ía ealmen e y Monsó: Es udios his ó ico-a is icos ela i os a Valladolid, pág. 335. (2) Id., id., pág. 335. 140 M.* ELENA GÓMEZ-MORENO escul o ? Casi pe mi e duda lo su al a de o icio, y aun cab ía supone que él c ease con pujan e o iginalidad el espí i u de sus ob as, enca nándolo en cue pos más o menos pe ec os, según las manos que los ejecu asen. Es a dualidad de cue po y espí i u es pa en e sob e odo en los elie es de Toledo; allí la a monía en e c eación y ejecución es comple a. Pe o sepa emos el alma del cue po, dejemos solos a los au o es de la o ma y nos da án eso, o ma, aciada de la llama genial que allí la anima a. Gi al e no es po sí solo más que un buen en allado ; Villoldo, en cambio, iene un indudable alo como a is a y po ello me ece se sacado del casi anónimo en que ha es ado has a aho a (1). Vis a su colabo ación con Be ugueíe, no podía se Villoldo un a is a genial; condición indispensable pa a deja se pene a po el genio ajeno es ca ece del p opio. Su alo es á en lo más opues o al maes o: co ección y equilib io, buen gus o y exquisi a écnica. No sólo e a en allado en made a; sus ob as pos e io es demues an que ambién esculpía la pied a y, sob e odo,, el alabas o; es, pues, e osímil que ejecu ase la pa e de alabas o del co o de Toledo. E a Isid o de Villoldo ecino, si no na u al, de Á ila. Es aba en onces en su pleni ud la ob o de embellecimien o de la Ca ed al, y Vasco de la Za za y sus colabo ado es abajaban en ella. No es, pues, a en u ado supone que Villoldo se o mase en es a escuela, de donde le end ía aquel p imo de ejecución y aquel exquisi o gus o que, a más de su conocimien o de la escul u a en pied a, le alie on el pasa a discípulo de Be ugueíe. No hay, pues, que oma al pie de la le a la a i mación de Inocencio Be ugueíe de que Villoldo «ap endió su a e» con su ío (2); lo que és e poseía, su genio, no podía enseña lo, y en cuan o a la écnica, no e a Be ugueíe el más indicado pa a ello. Además, a di e encia de Gi al e, no cons a que andu iese con él an es de emp ende se el co o de Toledo en 1559, y cua o años an es ya habla hecho Villoldo una mues a pa a el de la (1) Villoldo apa ece ci ado po p ime a ez en los documen os ecogidos po Ma í, pe o no ha sido es udiado has a que lo hizo Gómez-Mo eno en el Ca álogo Monumen al de la p o incia de Á ila, hecho en 1901 y oda ía inédi o. En él ecoge la documen ación de la Ca ed al, poniendo en cla o la in e ención de Villoldo en la ob a de la sille ía y en los e ablos. Es as no icias han sido ecogidas y di ul gadas po To mo: Cas illa excu sionis a de Á ila, y Be aax: His oi e de l'A , de And é Michel (pa e e e en e a España). (2) Ma í, Op. ci ., pág. 177. m> I . . - I '"•'-■■ ini i I' ISIDRO DE VILLOLDO, ESCULTOR 141 ca ed al de Á ila (1). Sin emba go, en su ob a pos e io encon amos con e ido en es ilo lo que en el maes o es c eación, y la huella be ugueíesca no desapa ece ya, bo ando oda o a o mación an e io . Su conocimien o de la escul u a en pied a alióle o o enca go en Toledo: las cua o igu as de nin as sos eniendo escudos, en la achada del Palacio A zobispal, hechas en 1545 a 44, y que no ienen más alo que el de es a documen adas (2). Mien as Villoldo abaja en Toledo se a haciendo el co o de Á ila, que había de se exp esamen e a imi ación del de San Beni o de Valladolid (5). Co nielis de Holanda había ido allá y hecho un modelo del ensamblaje; ¿i ía ambién Villoldo, an es de hace su mues a en 1555? En algún caso pa ece as ea se en sus elie es la In luencia de aquel galla dísimo Bau is a que en dicha sille ía alla a Diego Silóee: o o cabo pa a un posible ap endizaje. Co nielis se enca gó de odo el ensamblaje de la de Á ila, y de la alla, Juan Rod íguez, iejo escul o que abajaba ya en la ca ed al en 1524, y Lucas Gi aldo. Ai mo i Rod íguez en 1544, se enca ga de lodo Villoldo, que había acabado la ob a de Toledo en 1542 y que segu amen e desde es a echa in e end ía en la de Á ila (4). Fal aban po hace los e es imien os de alla de los pila es, y aunque docu- (1) «esid o de Villoldo, en allado » hace la niues a de las sillas en 1538. (Documen os inédi os del a chi o de la ca ed al de Á ila). (2) En el a chi o del Hospi al de A ue a de Toledo, hay es pa idas pagadas a Villoldo «que lab ó las qua o igu as de nin as pa a el ema e de la po ada de la casa a zobispal de que ué asada la labo de manos solamen e de cada una de las dhas igu as en qua en a ducados» —la p ime a pa ida es del lunes 27 de agos o de 1543 y la úl ima de 25 de eb e o de 1544-. (Da os inédi os, comuni cados po D. F ancisco San Román). (3) En 1535 acue da el Cabildo «que se_ hagan doj sillas, al a e baxa, de nogal pa mu^ a de las que se han de haze pa el co o, q. sean como las de San Beni o de Vallid, y mejo sy mejo se pudie a haze ». (Doc. de la Ca . de Á ila). (4) En 6 de ab il de 1536 Co nielis, de Holanda, celeb a con a o con el Cabildo pa a hace odo el ensamblaje de las sillas. El a io siguien e le manda el Cabildo i a Valladolid, a e el co o de San Beni o. En 1544 acaba la ob a con la silla del Obispo. En 1539 Juan Rod íguez abaja en la mues a de las sillas. A pa i de es e a io igu a abajando en la sille ía, con Lucas Gi aldo, has a su mue e en 1544. A pa i de es e año igu a Villoldo, con el mismo Gi aldo, enca gado de la ob a, a la que sólo al aban la «gua nición de los pila es del co o y a o os». En 1546 se le acaban de paga «los edondos de los pila es y o as ob as». (Doc. de la Ca . de Á ila). 14? M.A ELENA GÓMEZ-MORENO meníalmeníe es a es la única pa e suya de la ob a, la semejanza de es ilo con algunos elie es y mo i os deco a i os de lo hecho an es, en odo di e en es de la ob a de Rod íguez, denuncian ambién su mano (1). El hecho de que no igu e el nomb e de Villoldo has a la mue e de aquél, puede explica se po la mayo edad y p es igio de Rod íguez, ya e e ano en la ob a de la ca ed al. La pa e deco a i a de la sille ía, sob e odo la de los pila es, es iquísima y elegan e, llena de g aciosos po meno es, en los que se mezclan mo i os a qui ec ónicos con bichas, cen au os y o os mons uos y i gu as humanas, sob e odo niños. Algunos g upos, como el del pob e Láza o con los pe os, es án compues os con pe ec o sen ido escul ó ico: hay mancebos cabalgando sob e caballos o mons uos, muy be ugue escos, y p o usión de niños, en ac i udes llenas de g acia y mo imien o. Es delicioso el elie e con una i gu i a de muje , que con los b azos en al o sos iene un cán a o sob e su cabeza, y a ambos lados hay dos niños desnudos, con los b azos c uzados y ocados con cascos de la gos penachos, sen ados a la g upa de unos g i os. Todo es á allado con ese p imo y delicadeza que an o a alo an en Toledo la in ención de Be ugue e (Láms. I, 11 y IH). En cambio los elie es de las sillas al as, donde la iqueza de la composición no disimula la al a de do es pu amen e escul ó icas, esul an gene almen e sosos, a ec ados y sin o iginalidad. Es o se acen úa más en las i gu as emeninas, elegan es y ías (Lám. IV). (I) En e ec o, hay cla a di e encia en e algunos elie es de la sille ía, de es ilo be ugue esco, y el es o; no pa ece p obable que Rod íguez que en sus demás ob as no acusa in luencia alguna de Be ugue e, ap endiese, ya iejo, de un a is a con el que no cons a que u iese elación alguna. El e ablo del Pa al, con a ado po Rod íguez en 1528, a bien de es ilo con la pa e no be ugue esca de la sille ía. Respec o de Gi aldo, no puede p ecisa se su in e ención, ya que no hay más da os de él que su colabo ación en la sille ía, al pa ece en unciones secunda ias. El hecho de que no apa ezca Villoldo abajando en la sille ía an es de la mue e de Rod íguez, nada dice con a una posible colabo ación, ya que hay o o caso semejan e: el e ablo de San An olín. de Medina del Campo, ué con a ado po Rod íguez en su imagine ía, y en el basamen o co espondien e a una mi ad (p obablemen e la única con a ada po Rod íguez y Co nielis, ya que la o a mi ad es de o o ensamblado ) hay unos elie es de alabas o en e amen e be ugue escos, que hacen de nue o pensa en la mano de Villoldo, ali iando a Rod íguez de abajo, ya que en 1541, al lib a a és e una can idad po la ob a de la sille ía, se dice «que no se aya a Medina del Campo, que allí le da án que hace ». (Véanse: R. Magdalena: «El e ablo mayo de la colegia a de Medina del Campo», en el Bol. del Sem. de Es . de A e y A q. de Valladolid. T. IV, pág. 119* Doc. de la Ca . de Á ila). ISIDRO DE VILLOLDO, ESCULTOR 143 Algunos elie es, como el de San Pablo, son eco lejano del b ío abo ascado de Be ugue e; o as eces, al que e compone una ac i ud iolen a, esul a ebuscada, como en el San And és (Lám. V) o el elegan e Bau is a. El San Sebas ián (Lám. VI), po el con a io, pa ece elaciona se con el San Juan de Silóee en el co o de San Beni o y di ie e po comple o del de Be ugue e en Toledo, aunque la mane a de in e p e a el onco del á bol sea la misma. Sin emba go, a odos los sal a la pe ec a écnica y el buen gus o con que es án ejecu ados. En las sillas bajas algunos elie es acusan cla a in luencia de Be ugue e; la i gu a de C is o esuci ado en la apa ición a un obispo (Lám. VII), o el San Sebas ián, en la escena del ma i io, que ecue da al del e ablo de San Beni o (Lám. VIH); pe o en gene al la composición de es os elie es es loja y deshil anada. Po el mismo iempo en que abajaba en la sille ía, debió Villoldo de deco a la gua nición a qui ec ónica del e ablo de la Piedad, en la capilla de las Cue as, pues el es ilo de sus g u escos es sin duda el suyo; es a debe de se su p ime a ob a a ilesa (1). Acabada la sille ía, sigue Villoldo abajando en la ca ed al, aho a en ob as de alabas o. Za za y sus discípulos habían hecho uno de ios e ablos del c uce o y Villoldo emp ende el o o, dedicado a San Segundo (2). La aza es en gene al la misma de su compa ne o, pe o la ob a escul ó ica di ie e po comple o; bas a compa a la ina deco ación de la mesa de al a , de escuela de Za za, a base de allos en espi al, con los animados g u escos, llenos de ca elas, o eos, masca ones y niños desnudos, de la más pu a adición enacen is a, que llenan el e ablo. Cons a és e de un cue po cen al y dos la e ales, o mando ángulo con aquél pa a adap a se al pila a que se adosa. La p edela lle a es elie es con escenas de la ida de San Segundo, en e pilas as con i udes; sob e ella, la es a ua del i ula , en un nicho con ene a; a ambos lados, en e pilas as llenas de g u escos, dos elie es con milag os del San o, y sob e ellos dos bus os de obispos den o de cí culos. Flanquean el cue po cen al dos columnas con g u escos y escudos al pie en e pa ejas de niños desnudos. El iso lle a es elie es, el cen al con escudo, y en las pilas as, angelillos miísicos. Rema a en un g an medio pun o, (1) GóiiieB-Mo eno: Ca álogo monumen al de la p o incia de A ila (inédi o). (2) En 1547 a a la can e a po diez ca e adas de alabas o pa a e e ablo de San Segundo; igu a jun o a él Juan de F ías. El e ablo es asen ado en 1548 y se le asa en 700 ducados. (Doc. de la Ca . de Á ila). 144 M.A ELENA QÓMEZ'MORENO con el en ie o del san o y o la de que ubines, y dos la e ales pequeños, con bus os (Láms. IX, X y XI). Colabo ó en es a ob a con Villoldo un Juan de F ías, que aunque se le llama imag íne o, no apa ece sino abajando en es a ob a, y en unciones secunda ias, como ocu e con aquel Lucas Gi aldo, colabo ado de Rod íguez en la sille ía. Es o hace supone que ni F ías ni Gi aldo uesen p opiamen e escul o es, y que acos umb asen en Á ila a inclui como colabo ado al i ado , po con eniencias del con a o. A! igual que en la sille ía, iun a aquí sob e odo la pa e deco a i a, ica y a iada, en la que lucen los p imo es écnicos mejo que en la made a: sua es g adaciones del elie e, equilib io y g acia de composición, depu ado clasicismo y, como en la sille ía, niños po odas pa es, que llenan de i al aleg ía la ob a en e a. Su incapacidad pa a las igu as aisladas se con i ma en la es a ua de San Segundo, que ca ece po comple o de belleza a ís ica, aunque enga, como compensación, los i nísimos elie es de su capa plu ial. Las escenas de la ida del San o con as an con la deco ación po su sen ido ingenuamen e na a i o, al modo medie al; en el elie e del á ico la composición esul a más log ada, Y henos an e la g an ob a de Villoldo: el e ablo del o a o io de la Sac is ía, o capilla de S. Be nabé, en la misma ca ed al. Aquí no se e el au o cohibido po la necesidad de a moniza con nada an e io , y el luga del emplazamien o deja mayo libe ad a la aza, sin duda del p opio Villoldo; en la escul u a colabo ó el ci ado F ías (1). El conjun o de es e e ablo es cie amen e magní ico y Jus i lo c ee digno del p opio Be ugue e, haciendo con ello el mayo hono a su, pa a él. desconocido discípulo (2). Cons a de es cue pos: p edela, cue po p incipal y o o supe io , dis ibuidos en es calles. Los elie es de la p edela, sepa ados po pilas as con ep esen aciones de la Fe, la Espe anza, la Ca idad y la Jus icia, i gu an a San Be nabé en e! cen o y a San Pablo y San And és a los lados, el p ime o en ac i ud muy o zada, adap ándose a un encuad amienío apaisado; an o los após oles como las i udes an den o de nichos con ene as. El cue po cen al iene en medio un (1) En 1549 F ías a a Cogolludo po el alabas o y se empieza la ob a, que du a has a 1553. Su pago da luga a un plei o con los he ede os de Villoldo y F ías, que se esuel e en 1560 median e el pago de 100 ducados «po lo que p e endían que se les debía». (Doc. de la Ca . de Á ila). (2) Baedeke : Guide d'Espagne, 1900: Ape ^ue his o ique. JA. ISIDRO DE VlLLOLDO, ESCULTOR 145 nicho con a co ebajado, que cobija el g upo escul ó ico de la lagelación de C is o. Pilas as deco adas po inísimos g u escos, llenos de igu illas desnudas, sepa an el cue po cen al de los la e ales, cons i uidos po dos elie es con el la a o io de Pila os y Jose o esc ibiendo su his o ia, y sob e ellos o os dos, o alados, con g upos de es cabezas, masculinas en uno y emeninas en o o. A ambos lados, columnas llenas de g u escos, con escudos al pie sos enidos po pa ejas de niños desnudos, como en el e ablo de San Segundo, sepa an o o es echo amo con emas pu amen e deco a i os; sob e odo ello co e un iso con cabeci as de que u bines. El cue po supe io lle a en su cen o un g an al o elie e con el Ecce Homo, p esen ado en e co inas, que sos ienen dos ángeles mancebos con amplias es idu as clásicas, y ema ado po un iso como el de abajo y una ene a en e candelc os; o os semejan es ema an los cue pos la e ales y en los ex emos sos ienen candele os dos niños desnudos. Encuad an oda la composición dos g andes columnas, con capi eles co in ios en los que apoya la co nisa del en anal, sos enidas po niños a modo de ménsulas y cubie as ambién de g u escos en bajo elie e (Láms. XIII a XVIIl). Hay en oda es a ob a una supe io concepción de la escul u a sob e el nue o alo o namen al; la composición de los elie es es á en gene al más es udiada que en las ob as an e io es, sob eponién dose el sen ido a ís ico a la me a anécdo a; en e las i gu as suel as descuella la de la Ca idad, plenamen e ace ada en su composición. Desme ece en cambio el g upo cen a!, que queda muy po bajo de las posibilidades a ís icas del ema, ac edi ando una ez más que Villoldo no es escul o en el pleno sen ido de la palab a. Ca eciendo de o iginalidad plás ica, ha que ido da a la escena in e és d amá ico, median e el con as e en e la pasi a esignación de C is o y la b u al ag esi idad de los sayones, pe o su al a de ne io ha con e ido la esignación en languidez y la i e eza en g o esca ca ica u a; no se puede po menos de año a aquí la inco ección, llena de espí i u, de Be ugue e. Comple an es e^ e ablo los g upos escul ó icos que ocupan los huecos cegados de las en anas, con ep esen aciones del Encuen o con la Ve ónica, el Cal a lo, el Descendimien o y la Resu ección; hechos pa a se is os a dis ancia, la pied a es á imi ada con made a pin ada de blanco (Láms. XIX y XX). Queda on es os g upos sin acaba , po la ma cha de Villoldo a Se illa en 1553, enca gándose de ellos Ped o de Salamanca, pe o la 10 146 M.* ELENA GÓMEZ-MORENO iden idad de es ilo con e! e ablo y su ai e ue emen e be ugue esco ac edi an lo secunda io del abajo del colabo ado (1). No acaba aquí la se ie de ob as de Vllloldo en Á ila. Po los mismos años en que abaja en el e ablo de la sac is ía, emp ende el de la capilla de San An olín, cos eado po doña juana de Toledo (2). Es de made a, p imo osamen e es o ada, y de dispo sición muy sencilla. Lo cobija un a co en el mu o, gua necido hacia a ue a po columnas jónicas con gue e os sos eniendo escudos, sob e pilas as con elie es de i udes, y ema ado po un iso y un on ón iangula con escudo. La p edela lle a en el cen o un p imo oso elie e, de aza a aeicsca, con la Vi gen, el Ni io y San Juan; a los lados, niños desnudos, y o os semejan es ocupan los amos la e ales. En el cen o, bajo ene a, es a ua de San An olín, desmañada y sosa. Los amos la e ales es án ocupados en su pa e baja po ejas, que encie an dos bus os- elica ios del siglo XVI, y en la pa e al a lle an es a uas de los san os Juanes. Rema a el e ablo con el Cal a io, cobijado po co inas sos e nidas po ángeles, en o ma semejan e a lo ya is o en la sac is ía, y dos san as a los lados. El conjun o no iene ni no edad n g acia, pe o los pequeños elie es deco a i os son exquisi os, como siemp e (Lám. XXI). La úl ima pa e de su ida la pasó en Se illa, a donde ué, como, an es se dijo, en 1555, con enca go de ealiza el e ablo de la Ca uja de San a Ma ía de las Cue as. Nada sabemos de es a e apa se illana, sal o que la ob a quedó sin acaba po mue e de Villoldo, con a ando su e minación Bau is a Vázquez en 1561 (5). El e ablo se ha (1) Qómee-Mo eno: op. d . Es e Ped o de Salamanca in e ino con su ye no en la ob a y deco ación de la capilla, aunque no puede pun ualiza se su labo ; cons a solamen e que a él se le paga on las es a uas de la Vi gen y San Juan y el «Cal a io», o sea las peñas sob e que la c uz se asien a. (2) Hacía Villoldo es e e ablo en 1551, po enca go de doña Juana de Toledo, nue a del Ma qués de Velada, cuyos escudos lle a. (Za co: Doc. 'ined. pa a la H." de Esp., T. 55, pág. 397). (3) En 26 de ab il de 1553, Isid o de Villoldo, ecino' de Á ila, se obliga con el monas e io de la Ca uja de las Cue as, desde I.® de agos o p óximo, a hace oda la imagine ía pa a el e ablo del Al a mayo , po 2.000 ducados de o o y dándole la made a; se obligaba a «desbas a las his o ias, al pun o que el o icial que las concluye a pudie a muy bien hace lo sin que desba a e ni co ompa el ai e que iene del desbas o y pues o de las igu as, y sen ando él los os os, pies y manos». E an doce his o ias pa a los lados y es pa a el cen o, y dos igu as en e as de San Juan Bau is a y San B uno, y lo que al aba po hace de la cena, ISIDRO DE VILLOLDO, ESCULTOR 147 pe dido y solamenle quedan a ias es a uas en al o, sob e la co nisa, sin duda dejadas allí al apea el e ablo, en si uación que hace imposible su es udio. Debió, sin emba go, pe du a en Se illa el in lujo de Villoldo a a és del ci ado Bau is a Vázquez, delicado escul o , que abajó sob e odo en má mol y que p obablemen e colabo ó ambién con Be ugue e. T abajó en Á ila, donde dejó a ias ob as, en e ellas la copia lib e de la Piedad de Miguel Angel, en la ca ed al. Su es ancia en Se illa en 1561, mue o Villoldo, y el enca go de con inua su ob a, hacen pensa en que uese discípulo suyo y hubiese ido allá pa a abaja con él. Su écnica delicada y exquisi a pa ece con i ma lo, aunque su es ilo se apa a mucho del de Be ugue e. Has a aquí, la ob a documen ada de Villoldo. Sob e es as segu as es posible i as eando o as. En p ime luga , un elie e en Bonilla (Á ila) puede a ibuí sele sin duda, pues epi e, en alabas o y en edondo, la misma composición de la p edela del e ablo de San An olín; la Vi gen, de medio cue po, con el Niño en b azos y San Juan al lado. A más de es a semejanza, la mane a de alla el alabas o es en e amen e la suya (Lám. XXVI, a). En la colección G.-M. hay una es a ua de San Juan Bau is a que es ambién segu amen e de Villoldo. La ac i ud, un poco ebus cada, sin el dinamismo de Be ugue e; el bello modelado clásico del cue po; el os o, con los ojos y la boca en eabie os, ecu so exp esi o que se epi e en el C is o de la Flagelación, pe mi en asegu a lo, pues aunque hay en él un acie o plás ico que no es ecuen e en sus es a uas suel as, en e los seguido es de Be ugue e no hay o o capaz de habe la ealizado. Le al a el co de o, cuya huejla se e en la pie na de echa (Lám. XXII). lo cual ac edi a que el e ablo es aba ya empezado. El documen o, con la i ma de Villoldo, es á en el A chi o de P o ocolos de Se illa. El 14 de ene o de 1561, la iuda de Villoldo, F ancisca Blázquez, a nomb e de sus hijos Isid o y Pablo, dió pode pa a cob a de la Ca uja lo que se debía a aquél po lo que dejó hecho del e ablo. Cons a que llegó a deja asen adas ocho his o ias y cua o po asen a ; al econoce las o os maes os las halla on de i cien es y se conce ó pa a conclui las a Bau is a Vázquez, po esc i u a de 13 de ma zo de 1561. Hizo ambién Villoldo pa a la Ca uja un C uci ijo, «g aciosamen e». (Ges oso: Dicciona io de A í ices Se illanos. T. III, pág. 155). Debió de mo i Villoldo lo más a de en 1559, ya que en es a echa es el plei o de los he ede os con la Ca ed al de Á ila; segu amen e no e a iejo, pues los dos hijos e an meno es a su mue e. % * Lámina IV.—La Magdalena. Relie e de la sille ía al a de la ca ed al de Á ila. ¥/ Lámina V. —San And és, Relie e de la sille ía al a de la ca ed al de Á ila. i i Lámina VI. -San Sebas ián. Relie e de la sille ía al a de la ca ed al de Á ila, -H' — V i m mesm LÁMINA VIL—Apa ición de C is o esuci ado a un obispo. Relie e de la sille ía baja de la ca ed al de Á ila. ' l „J{ mj m) '/í« Lámina VIII. —Ma i io de San Sebas ián. Relie e de la sille ía baja de la ca ed al de Á ila. Lámina IX.—Re ablo de San Segundo, en la ca ed al de Á ila, ob a de Isid o de Villoldo y Juan de F ías. i Há LAmíNA X. -Escena de la ida de San Segundo, en su e ablo de la ca ed al de Á ila. lámina XI.-—Po meno del e ablo de San Segundo. Lámina XII.—Po meno del e ablo de San Segundo. Lámina XX. —El Descendimien o. G upo escul ó ico de la pa e al a de la capilla de San Be nabé. Lámina XXI. —Re ablo de la capilla de San An olín, en la ca ed al de Á ila, ob a de Villoldo. Lámina XXII. —San Juan Bau is a. Mad id: Col. G-M. /■ "/-li'iV; • • Tí'TV"^ m s Lámina XXIII. —Vi gen con el Niño. Á ila: Iglesia de San Ped o. 1 % lamina XXIV.—Re ablo de la iglesia de El Ba aco (Á il i I Q LÁMINA XXV.—Re ablo de la iglesia de Lanzahi a (A ila) í . i .11