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Un cuadro de Pantoja de la Cruz

Solano Pereda-Vivanco, María Francisca

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- . '-'íV UN CUADRO DE PANTOJA DE LA CRUZ De los pocos cuadros religiosos de Paníoja, la Resurrección que se conserva en el Hospital de Valladolid, es uno de los más intere santes. Pertenece a los últimos anos de la vida del artista, los que coinciden con los de su estancia en esta ciudad, acompañando a la corte de Felipe III. El conjunto del cuadro es magnífico; sobre el fondo casi negro (el lienzo es de un acentuado tenebrismo), se destaca el nimbo dorado que rodea al Salvador, ascendiendo majestuoso. La fi gura, de líneas esbeltas, se realza por el paño rojo que fl ota en plegado caprichoso, siguiendo el movimiento ascendente del brazo. La nota académica aparece lograda. La luz que se desprende de Jesucristo es la única que Ilumina a los soldados, que aparecen en diversas posturas, expresando temor y asombro; el de la derecha, que tiene una lanza en la mano, presenta un vivo contraste de colores en su ropaje: junto a las medias verdes, que caen en desaliño, se ve el amarillo de un amplio calzón, y el rojo de un jubón que la sorpresa impidió ajusfar al cuerpo. La nota blanca de un cuello suelto, aumenta la algarabía colorista del indumento anacrónico, conforme el sentido y gusto de la época. En paralelo con éste y en postura muy semejante, buscando una simetría perfecta en la composición, está el soldado de la izquierda que tiene un alfanje curvo en la mano. Viste unos zapatos grises sobre los que caen las calzas rojas tirando a rosa; los calzones, de un rojo intenso, reflejan de un modo absurdo sobre un peto bruñido. La sorpresa ha hecho caer al suelo al soldado que vemos en el centro del cuadro un poco en segundo término. Viste un jubón verde azulado con cuello blanco, que deja ver unas mangas amarillo oscuro lo mismo que los calzones. Más al fondo se ve un cuarto soldado con casco y en ademán de huir, con la lanza sobre el hombro. La composición de la parte inferior del cuadro es bastante pobre, 386 M.'^ FRANCISCA SOLANO PEREDA-VIVANCO sobre todo si se la compara con la del mismo asunto en otros cua dros, por ejemplo, con la Resurrección, del Greco, en Santo Domingo el Antiguo, de Toledo, donde se logra un gran conjunto escénico muy superior tanto en composición como en el empleo de la luz. Aquí la luz está mal entendida y los contrastes son violentos. Tal vez para hacer resaltar la existencia de la coraza del soldado de la izquierda, es por lo que el artista le ha dado el reflejo rojo del calzón, inexpli cable si se tiene en cuenta la dirección de la luz. Es posible que Pantoja se inspirara en la obra del Greco, pues la postura del personaje de la derecha en ambas obras, no puede ser más parecida, y la misma figura del Cristo triunfante guarda gran relación. Pantoja, más académico, pierde nervio y vigor; sus figuras se amaneran (nótese la semejanza entre los dos soldados del primer término) y los pesados ropajes las privan de la movilidad y encanto que señalan las del Greco. Junto a la parte inferior de la lanza del soldado de la dei'echa, sobre una piedra aparece claramente la firma y la fecha, esta última ha dado lugar a algunas equivocaciones. Martí Monsó leyó 1609, y esto es sin duda lo que a simple vista parece, pero es un error. En primer lugar, con un detenido examen de la fecha, se ve que el último número es un 5 en lugar de un 9; el señor Agapito y Revilla, basándose en lo expuesto por Sentenach y Beroqui, indicó ya que esta obra no podía estar fechada en 1609, puesto que se ha podido comprobar, por documentación de la parroquia de San Ginés, de Madrid, donde está enterrado Pantoja, que éste murió el 26 de octubre de 1608. Así, pues, puede fijarse la fecha de la obra en 1605, lo cual se confirma por los mismos esludios de Martí Monsó, que ha demos trado la estancia de Pantoja en Valladolid en septiembre de 1602, y que el 25 de este mes, firmaba las capitulaciones matrimoniales de su hija, lo que hace suponer que ya llevaba algún tiempo en esta ciudad. Siguiendo ios documentos citados, Pantoja permaneció en Valla dolid algún tiempo después de marcharse la Corle a Madrid, pues en junio de 1606 firmó con Bartolomé Carducho, las condiciones para pintar el retablo mayor de la iglesia de! convento de San Agustín, obra que no llegó a realizarse. Además del cuadro de la Resurrección, Pantoja debió ejecutar durante ese tiempo otras obras, entre ellas los retratos de Simón Ruiz Embito y de su segunda mujer dona Mariana de la Paz, y pro bablemente ios seis cuadros que estaban en los Agustinos Calzados, de Madrigal de las Altas Torres, firmados en 1605. Otro lienzo de UN CUADRO DE PANTOJA DE LA CRUZ 387 Paníoja es ia Concepción del convento de Jesús María, cuyo paradero se ignora. Discípulo de Coello, le ayuda en alguna de sus obras y a su muerte viene a sustiluirle como pintor de Corte en los reinados de Felipe II y Felipe III. Ocupó también el empleo de ayuda de cámara, y también, como su maestro, estuvo en Bohemia, donde hizo varios retratos a la familia de Pernstein. Fué tenido por un buen pintor de animales, pero por desgracia se han conservado pocos ensayos de su habilidad en este dominio. De lo que nos resta sin duda alguna lo mejor son sus retratos, en los que se ve cómo se ha querido apropiar los elementos ya iniciados por Coello, pero le falta el sentimiento delicado para el colorido y el arte de caracterizar de su maestro. Produce con frecuencia un efecto más seco y torpe en sus trabajos; a pesar de esto demuestran sus obras un progreso considerable en la pintura de retratos españoles; en ellos se siente distintamente no sólo la aspiración a una nueva composi ción de! cuadro, sino aun la distancia que el artista quiso poner entre el retratado y el espectador; en esto consiste la diferencia entre estos trabajos y los retratos del Greco. Juan Pantoja de la Cruz significa el paso al xvii, y es el que traspasa a Velázquez todos los elementos conseguidos durante el xvi. M.® Francisca Solano Pereda-Vivanco Maríi Monsó.—P&g. 626. Sentenach.~<(Los retratistas renacientes». Agapito /?ew//a.-«Pantoja de la Cruz en Valladolid». Mayer.—cLa pintura española». fKoerman. —«Historia del Arte». •* fc ' ' . •¡A • s'- r í Lámina l.~Pantoja de la Cruz.—Resurrección. — Lienzo en la capilla del Hospital de Valladolid. (Foto del S. E. A. A.). I) ) J J .1 J J 13 1 í i } 1 1111 3 ll tTTft' . ■ •- -.1— Lámina II. —Firma del artista en el lienzo de la Resurrección del Hospital de Valladolid. tFoto del S. E. A. A.).