Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera Alta integradas en el Paisaje antrópico del noroeste hispano
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223 De Arte, 11, 2012, pp. 223-242 ISSN: 1696-0319 Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera Alta integradas en el Paisaje antrópico del noroeste hispano: Patrimonio Cultural Gaspar F S E, José Luis A P, Victoria M M, Ana Sofía P F Universidad de León – Universidad de Valladolid Artículo recibido: 10-5-2012 / Aceptado: 8-6-2012 R: En este trabajo de investigación se realiza un estudio del valor patrimonial de las construcciones tradicionales que aún perviven en la Cabrera Alta (León, España). Abordamos el tema desde la interdisciplinariedad para conseguir abarcar toda la polisemia que encierran una serie de edifi cios comunes en la comarca. El trabajo se ha realizado mediante la metodología más adecuada: el dibujo, el análisis tipológico y su complemento con la documentación histórica y bibliográfi ca pertinente. Ha exigido medir, comparar, analizar sus unidades elementales en relación a otras arquitecturas vecinales de la comarca, haciendo evidente su geometría y los mecanismos de restitución gráfi ca. Con este trabajo queremos penetrar de una manera científi ca en las claves estéticas, sociales y culturales de unos habitantes que mediante el dominio de la naturaleza y del entorno, en perfecta simbiosis con el medio, han sabido hacer frente a sus necesidades vitales. Las soluciones aportadas por la arquitectura tradicional, de poderoso atractivo artístico se basan en un saber a la vez culto y popular, hegemónico y subalterno que ha producido tipologías arquitectónicas resultantes integradas en el paisaje, que han creado, a la vez, una serie de productos patrimoniales. Palabras clave: patrimonio, arquitectura tradicional, arte popular, paisaje antrópico, modelo constructivo, sistemas de carga, cubiertas de teito, esquistos, lajas pizarrosas, corredor, estructura, viga cumbrera, pie derecho. R: Dans le travail de recherche qui suit, on eff ectue une étude de la valeur patrimoniale des constructions traditionnelles qui survivent dans la Haute Cabrera (León-Espagne). Nous avons voulu aborder le sujet suivant un type d’approche interdisciplinaire pour arriver à comprendre la polysémie qui renferme toute une série de constructions communes à ce e région. Le travail a été réalisé en tenant compte de la méthodologie la plus appropriée : le dessin, l’analyse typologique et son complément avec la documentation historique et bibliographique pertinente. Elle nous a obligé à mesurer, comparer, analyser ses unités fondamentales par rapport à d’autres architectures vicinales de la même région, montrant, de façon évidente, sa géométrie et les mécanismes de restitution graphique. Avec ce travail nous voulons pénétrer, d’une manière scientifi que, dans les clés esthétiques, sociales et culturelles de ces habitants qui, grâce à la maîtrise de la nature et de l’environnement, en parfaite symbiose avec son milieu naturel, ont réussi à aff ronter leurs besoins vitaux. Les solutions apportées par l’architecture traditionnelle, d’un énorme a rait touristique, se fondent sur un savoir faire à la fois savant et populaire, hégémonique et subalterne qui a produit des typologies architecturales résultantes, intégrées dans le paysage, et qui ont créé, à leur tour, un bon nombre de produits patrimoniales. Mots clés: patrimoine, architecture traditionnelle, art populaire, paysage anthropique, modèle constructif, systèmes de charge, poitures de chaume, schistes, pierres plates en ardoise, corridor, structure, poutre de faitage, pied droit.
224 D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... INTRODUCCIÓN La Cabrera es una comarca situada en el suroeste de la provincia de León entre los Montes Aquilianos, el Teleno y la Sierra de Pobladura que establecen los límites con el Bierzo y Maragatería; de la provincia de Zamora la separa las sierras de Cabrera y Peña Negra, en el oeste enlaza con la provincia de Orense y por el este con la Valdería1. Está divida en dos zonas, la orientada hacia la cuenca del Duero, llamada Cabrera Alta, y la que vierten sus aguas hacia el río Sil, La Cabrera Baja. El presente trabajo se centrará en La Cabrera Alta. De las dos sub-comarcas, esta es la más representativa, signifi cativa y cuyo patrimonio arquitectónico corre más peligro de desaparición por el grado de despoblamiento y abandono. En la Cabrera Alta existen 13 poblaciones: Baíllo, Corporales, Cunas, Iruela, La Cuesta, Manzaneda, Pozos, Quintanilla de Yuso, Truchas, Truchillas, Valdavido, Villar del Monte y Villarino. A partir de los cuales el paisaje natural ha sido antropizado y convertido en un paisaje cultural. 1 Hay una serie de obras fundamentales sobre esta comarca entre las que destacan CASADO LOBATO M. C. (2002) (1948) El habla de la Cabrera Alta. Academia de la Llingua Asturiana. Úvieu. CARNICER, R.(2009) Donde las Hurdes se llaman Cabrera. Valladolid Ámbito Ediciones Ramón Carnicer, Valentín Cabero, CASADO LOBATO, Mª Concepción (2000): “El habla de la Cabrera Alta, contribución al estudio del dialecto leonés”. C.S.I.C. Madrid, 1948; “La arquitectura de la Cabrera un tesoro sin valorar”, León en Madrid, 359, pp. 18-20; —-, (1980): “Ayer y hoy de la cultura leonesa”, Tierras de León, 38, pp. 148. GARCÍA GRINDA, José Luis (2007): Arquitectura Popular Leonesa, León, 2 tom., pp. 167-180, León, 1991; “La Cabrera. Cuadernos de arquitectura”. Instituto Leonés de Cultura. Diputación Provincial de León. SÁNCHEZ PALENCIA, F. Javier (2000): “Arqueología romana de la Cabrera”, León en Madrid, Madrid, pp. 6-13. SÁNCHEZ PALENCIA, F. J../ FERNÁNDEZ POSSE, Mª. D. (1985): La Corona de Corporales y el castro de Corporales 1. Truchas (León). Campañas de 1978 y 1981, EAE, 141, Madrid. CABERO DIÉGUEZ, Valentín (1980): “Espacio Agrario y economía de subsistencia en las montañas galaico-leonesas: La Cabrera”. Instituto “Fray Bernardino de Sahagún”, León, y Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca. La emigración, el cambio de actividades económicas en las que la agricultura y la ganadería han dado paso a una minería no controlada por los habitantes han hecho que muchas de sus peculiares costumbres se difuminaran y desapareciesen para siempre. De todos modos, y pese a lo perdido, sigue siendo una de las comarcas más singulares de la comunidad castellanoleonesa. La potencia de su paisaje natural y agrario –allí donde no ha llegado la “fi ebre de la pizarra ”–; la presencia de una interesante arquitectura popular y vernácula en localidades como Villar del Monte, Pozos, Corporales, Truchas…; su rico patrimonio arqueológico de época prerromana y romana, con los castros de Corporales, Truchas,… hacen de esta comarca una de las más interesantes de todo el noroeste peninsular. El presente trabajo estudia las tipologías de la arquitectura tradicional cabreiresa (casa pajiza, casa losada, casa de dos plantas, casa con corredor, casa con corredor y patín –escalera exterior–, pajares,… ) y su ubicación (en la ladera, en el valle, en torno a la iglesia o al camino) así como los materiales empleados (esquistos pizarrosos verdes, azules, negros, cuarcitas de colores, madera o cubierta vegetal); además analiza los factores que favorecen su integración en el ambiente natural: su sencillez técnica y sus soluciones simples; las circunstancias geográfi cas (altitud, climatología, geología…) y económicas (agricultura y ganadería); el uso de los materiales del propio entorno; la utilización de una escala natural, es decir, de la proporción humana, parámetro que pone de manifi esto la convivencia, integración y el carácter luchador cabreirés, formado por las adversidades del clima; los efectos plásticos; la “armonía por contraste”2; constructores maestros albañiles populares y la ausencia total de procesos industriales en la construcción. Su antiguo 2 Nos servimos de una expresión utilizada por ELÍAS PASTOR, L. V. y MONCOSÍ DE BORBÓN, R. (1978): Arquitectura Popular de La Rioja. Madrid. P. 27.
D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 225 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... aislamiento geográfi co nos permite ahora, a través de su arquitectura tradicional, adentrarnos en las constantes y variables de sus ancestrales modos de vida. METODOLOGÍA La metodología de estudio de la arquitectura popular se basa, fundamentalmente, en el trabajo de campo que ha conllevado el siguiente proceso: ▪Una visita previa a los núcleos tratados en la comarca, para hacernos una idea del valor arquitectónico, urbanístico y patrimonial de los edifi cios. ▪Estudio de los archivos de los diferentes catastros, desde el del Marqués de la Ensenada hasta las contribuciones actuales que están en el Archivo Histórico Provincial de León. ▪Consulta de obras clásicas, como el Diccionario Geográfi co e Histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz, de estudios pioneros, como la obra de Torres Balbás, Carlos Flores y Luis Feduchi, y los últimos estudios de arquitectura tradicional leonesa de José Luis García Grinda, y otros actuales como los de los etnógrafos-investigadores Concha Casado, J. Caro Baroja, J.L. Alonso Ponga o Juan Carlos Ponga y Araceli Rodríguez. ▪A continuación, hemos vuelto a desarrollar un trabajo de campo en el que hemos tomado las medidas, croquis, bocetos, fotografías… ▪Sobre estas bases hemos desarrollado los planteamientos de nuestro estudio. ▪Finalmente, hemos sacado las conclusiones, valorizaciones y perspectivas oportunas inducidas de este trabajo. LA ARQUITECTURA TRADICIONAL Y SU INTEGRACIÓN EN EL PAISAJE Concepto de arquitectura tradicional Pueblo y popular son dos concepciones que, como señalaba Ortega y Gasset3, “permanecen nítidas mientras se mantengan en el estado de creencias y se vuelven más escurridizas y difícilmente aprehensibles a medida que se procura trasladarlas a la categoría de ideas”; por ello nos quedamos sin más con el concepto de que la arquitectura popular es la realizada por el pueblo, sin entrar en disquisiciones teóricas sobre ambos conceptos que, en este caso, no aportarían especial valor. Este concepto que en otras comarcas se vuelve más difícil de defi nir, aquí en La Cabrera Alta es más fácil, partiendo de que las limitaciones agrícolas-ganaderas, la escasa incidencia del comercio y el aislamiento secular han permitido el desarrollo de unas comunidades en las que ha prevalecido el concejo, o sea, el conjunto de los vecinos sobre los individuos. En muy pocas ocasiones se han producido entre sus miembros diferencias socio-económicas a favor de algún miembro de la comunidad. La arquitectura es una de las manifestaciones a través de las cuales podemos estudiar un pueblo, entendiendo la arquitectura en el sentido más amplio de la palabra: como el intento del hombre por relacionarse con la naturaleza conquistando, o antropizando, el medio en el que se asienta. Desde este punto de vista, el concepto de arquitectura popular, como diría Kavanagh, lo tomamos “en un sentido amplio que incluye no solamente el diseño de los edifi cios, sino también la organización total del espacio económico y simbólico del pueblo o aldea, como conjunto”4. 3 1 FLORES, C. (1974): Arquitectura Popular Española. T. III, Madrid, p 3. 4 KAVANAGH, W. (1990) “La memoria colectiva como condicionante de la arquitectura popular” en CEA GUTIERREZ, A. FERNÁNDEZ MONTES, M; SÁNCHEZ GÓMEZ, L.A. Arquitectura Popular en España. Madrid, C.S.I.C. p. 55.
226 D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... El dominio del hombre sobre el medio se plasma en la ocupación del terrazgo, que se traduce en la ubicación de los asentamientos, buscando siempre las condiciones óptimas para el desarrollo de la vida de la comunidad. A ello ayudan también las posibilidades técnicas que posee el grupo y los conocimientos culturales que le permiten adaptarse a ambientes y habitats extremos. Una arquitectura popular que, en La Cabrera, más que en ninguna otra comarca del país, tiene como fi n satisfacer las necesidades de los miembros de sus comunidades. No hay edifi cio: vivienda, pajar, cuadra, cabaña de pastor, palomar, molino, cerramiento de cortinas y huertos, ermita o iglesia en La Cabrera Alta, que no tenga dicho fi n; no como en otras comarcas, donde la arquitectura civil culta conformada por palacios o casonas, además de servir de morada y atender las necesidades económicas de tipo agrícola-ganadero o comercial, representan el poder político-económicosocial de sus moradores. La variedad de fábricas, de plantas y alzados está en relación directa con la actividad ocupacional de los habitantes, pero también con la economía y, en especial, con el progreso, entendido este como desarrollo y avance de lo simple a lo complejo. Está en relación directa con las modas imperantes, lo que le dota de un dinamismo y unos cambios que se perciben en todos los núcleos cuando nos percatamos de la variedad de edifi cios que encontramos en ella. En buena medida, la evolución constructiva rural deriva como fruto de la imitación que hace de las construcciones de la ciudad. La arquitectura vernácula, como ya puso de manifi esto Roldán Morales5, está en una relación directa con los núcleos urbanos, en una posición de feedback según la cual hay un trasvase continuo, un viaje de ida y vuelta de la ciu5 ROLDAN MORALES, F. P. (1992) “El lenguaje de la arquitectura popular”, en Arquitectura popular de Castilla y León. Bases para su estudio. BAEZ MEZQUITA, J. M. Coord. Instituto de Ciencias de la Educación. Universidad de Valladolid. Valladolid. 66. dad al campo y de éste a la ciudad. El mundo rural imita los logros de la ciudad y el arquitecto urbano toma del mundo rural, más conservador, elementos que recrea y adapta a las necesidades urbanas. Esta relación de infl uencias no es nueva. Los cambios en la arquitectura rural se pueden demostrar desde que tenemos documentos arqueológicos o escritos. Sin embargo, desde el s. XIX con el romanticismo comienzan a fi jarse por escrito, en una serie de publicaciones emanadas de la cultura hegemónica, unos edifi cios muy concretos que se proponen como ejemplos tipo, los mismos que, poco a poco, se convertirán en modelos paradigmáticos de una comarca, sentando las bases de unos “denominados” modelos autóctonos. A su vez, la cultura hegemónica asigna a la arquitectura popular las mismas características que a toda la cultura del pueblo, esto es, algo nacido de una sabiduría popular, incontaminada y, por lo tanto, ejemplo de una cultura ancestral que se mantiene igual a sí misma, que no cambia con el paso del tiempo. Paralelamente se seleccionan unos núcleos como prototipos que encarnan las esencias de la arquitectura tradicional. En estos discursos teóricos, se valora como positivo el “aislamiento” de ciertas comarcas, La Cabrera entre ellas, ya que la difi cultad en las comunicaciones protege estos valores autóctonos de cambios foráneos, de “agresiones”, como denominan a cualquier intento de renovación de los edifi cios. Dicho aislamiento responde más a una teoría de los estudiosos que a la realidad, porque es fácil demostrar que siempre ha existido una relación con otras comarcas limítrofes, y de éstas con las vecinas hasta que llega a relacionarse con la nación. Por el contrario, se silencia o se minimiza el papel de la economía, la precariedad en la que han vivido los habitantes de las comarcas más conservadoras en el mantenimiento de la arquitectura tradicional. Como veremos más adelante, los modelos arcaicos desaparecen con el cambio de las condiciones económicas.
D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 227 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... La arquitectura popular en la cabrera alta engarzada con el entorno La Cabrera Alta como comarca natural ha sido condicionada por sus pobres recursos económicos, por un clima y suelos desfavorables, por su aislamiento cultural, por una altitud elevada y, por ello, nos muestra la relación del hombre con la geografía, del individuo con el espacio. Los poblados se mimetizan con la naturaleza. La intervención del cabreirés sobre el paisaje es tan antigua como su propia historia, tal y como se ha desarrollado en otros capítulos, y su concepción espacial es fruto también de la adaptación al medio según sus necesidades. Su paisaje es el refl ejo de su historia. Como decía Julio Caro Baroja “Cada campo y cada campesino tienen detrás su propia historia: cada país y cada paisaje también, en consecuencia”6. Es en este paisaje arquitectónico inventado por los pastores en el que mejor se evidencia la integración en el medio natural. En este proceso secular, el papel jugado por la arquitectura popular y/o por la arquitectura hidráulica es fundamental y esencial, al mismo tiempo que constituye su rasgo más pertinente. Haciéndonos eco de una expresión ya clásica de Fernando Chueca Goitia7 lo podíamos considerar como “su invariante más castizo”. Como todas las arquitecturas tradicionales, se basa en la búsqueda de un equilibrio entre el dominio del medio, los materiales que brinda la naturaleza, la economía y los conocimientos de que disponen los maestros albañiles responsables del levantamiento de estas construcciones8. 6 CARO BAROJA, Julio, El paisaje, género pictórico y fuente de conocimiento de la arquitectura popular, en CEA GUTIÉRREZ, A./ FERNÁNDEZ MONTES, M./ SÁNCHEZ GÓMEZ, L. A. (1990): Arquitectura popular en España, p. 5. Actas de las jornadas. 1-5 diciembre 1987. Consejo Superior de Investigaciones Científi cas. 7 CHUECA GOITIA, Fernando (1971). Invariantes castizos de la Arquitectura Española. Ed. Seminarios y Ediciones, S.A. Guadalajara. P. 24 y 29. 8 Según las teorías de los estudiosos de la llamada arquitectura tradicional o popular. FLORES, C. La ArTradicionalmente se ha concebido la arquitectura popular como una de las características que defi nen mejor el carácter primitivo del pueblo cuando realmente en ese mundo se desarrollaba formando parte de un todo en donde coexisten el pensamiento mágico-religioso con el lógico-empírico, un mundo en el que la puerta, la naturaleza, el color, la forma, el símbolo… se incorporan, en palabras de Antonio Fernández Alba, “como una naturaleza participativa”. Lo que la lleva a servirse de formas simples, donde la función, “los usos y los contenidos espaciales quedan integrados en su construcción para superar la necesidad”9. De tal manera que forma y función son una misma cosa, ya que la unidad que presentan los materiales y la concepción espacial conllevan unas formas predeterminadas por la función y por el papel que juegan en el entorno natural en el que se manifi estan. De este modo “construir una casa, como ordenar un pueblo, tiene para el grupo social un signifi cado trascendente: hacer del lugar un ámbito moral”, como reconoce Fernández Alba, en el que la forma del espacio se concibe como una referencia donde “la vida se inicia y sobre todo se perpetúa”, muy alejada de otros planteamientos mercantilistas propios de arquitecturas modernas. Aquí, en la arquitectura primitiva, “la casa reproduce al pueblo y el pueblo se ve quitectura Tradicional. FEDUCHI, L. (1974): “Itinerarios de Arquitectura Popular Española”. T. La Meseta Septentrional. Barcelona. FLORES, C. (1974): “Arquitectura Popular Española”. T. III, Madrid. GARCÍA FERNÁNDEZ, E. (1986): “León. Alfoces y pueblos”. Colegio Ofi cial de Arquitectos de León. Madrid. TORRES BALBÁS. L (1934). “La vivienda popular en España” en Folklore y costumbres de España. Dirigido por ARRERAS CANDÍ. , Barcelona. ALONSO PONGA. J. L. Arquitectura Popular en la Provincia de León. GARCIA GRINDA, J.L. Arquitectura popular leonesa. BENITO F. (1998) Arquitectura Tradicional de Castilla y León. Consejería de Medio Ambiente y Ordención Del Territorio. Salamanca. 9 FERNÁNDEZ ALBA, A., “Los documentos arquitectónicos populares como monumentos históricos, o el intento de recuperación de la memoria de los márgenes”, en CEA GUTIÉRREZ, A./ FERNÁNDEZ MONTES, M./ SÁNCHEZ GÓMEZ, L. A., (1990): “Arquitectura popular en España”, p. 22. Actas de las jornadas. 1-5 diciembre 1987. Consejo Superior de Investigaciones Científi cas.
228 D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... refl ejado en la casa”. Estas constantes se combinan entre sí de una forma arbitraria según una serie de variables que a su vez propician un número amplio e indeterminado de soluciones. Por eso las construcciones que hoy consideramos populares o tradicionales son tipológicamente muy variadas10. Evidentemente no somos los primeros en acercarnos a la arquitectura de La Cabrera leonesa, si bien se ha de señalar que su estudio y conocimiento ha estado ausente en los grandes tratados de arquitectura española publicados por Luis Feduchi11 y por Carlos Flores12, quizás debido a que la personalidad arquitectónica de La Cabrera, por su aislamiento, quedó diluida en lo que se entiende por arquitectura leonesa, al tender a generalizaciones. Sólo últimamente ha sido puesta en valor por estudios y publicaciones como las de José Luis García Grinda13 que, si bien llegan un poco tarde, servirán sin duda para que la esencia de esta arquitectura primitiva se aplique a las nuevas edifi caciones que se han hecho y se están haciendo en los mismos pueblos. Y ello, sin convertirse en tipologías, ni pretender conseguir un mimetismo perfecto con su entorno, o sea, con la fi losofía de sensibilizar a los cabreireses y a sus autoridades políticas de la importancia que posee su patrimonio y de evitar la utilización de unos modelos arquitectónicos globalizadores y uniformes que, de seguir así, acabarán con la rica diversidad arquitectónica de la comarca. Publica10 Para apreciar esta variedad sólo tenemos que fi - jarnos que en unos casos es el propio dueño quien las levanta en un alarde de autoconstrucción, sobre todo cuando hablamos de edifi cios pequeños y simples, y en otros, la mayoría de las veces, los autores son los albañiles. 11 FEDUCHI, L. (1974): Itinerarios de Arquitectura Popular Española. T. La Meseta Septentrional. Barcelona. 12 FLORES, C. (1974): Arquitectura Popular Española. T. III, Madrid. 13 GARCÍA GRINDA, J. L. (2006): “La Cabrera. Cuadernos de Arquitectura”. Diputación de León. Instituto Leonés de Cultura. León. Y del mismo autor Arquitectura Popular Leonesa. T. II. Diputación Provincial de León, (1991). ciones a las que se añaden recientemente, en 2007, la de Concha Casado Lobato que lleva por título “La Cabrera y sus arquitectura Tradicional: materiales y tipologías”14. Tanto las publicaciones citadas como otras15 se basan casi únicamente en el análisis de las tipologías, análisis espacial y uso de materiales. Esta comarca está hoy sometida a un fuerte proceso de patrimonialización que deberá estudiarse a medio y largo plazo y que nos permitirá observar de cerca las estrategias en la creación patrimonial y, sobre todo, los frutos conseguidos. No sólo por lo que respecta a una indudable recuperación de la misma, sino por lo que signifi que como un hito en la prospectiva de la cultura tradicional de una comarca. Ubicación de los núcleos rurales En el estudio de la arquitectura tradicional es imprescindible tener en cuenta la ubicación de los pueblos. El asentamiento suele hacerse encaramado en la loma o en el fondo del valle. La elección del espacio determina hasta cierto punto el caserío y, en buena medida, propicia que se elij an una serie de soluciones constructivas, prefi riéndolas a otras. La ubicación de los pueblos se relaciona también con el reparto del terrazgo, lo que a su vez ha sido responsable de una serie de construcciones básicas para el desarrollo de las tipologías. Es muy importante tener presente la historia de la economía y, sobre todo, la evolución de la población para poder valorar en su justa medida la Arquitectura Tradicional de La Cabrera. La Cabrera es una zona de producción ganadera. La ganadería y el aprovechamiento del terrazgo han sido en buena 14 CASADO, C. (2007): La Cabrera y su Arquitectura Tradicional: materiales y tipologías. Cuadernos de Arquitectura Popular nº 1. Junta de Castilla y León-Museo Etnográfi co de Castilla y León. Zamora. 15 PONGA MAYO, Juan Carlos y RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, Mª Araceli (2000): Arquitectura popular en las comarcas de Castilla y León. Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura, Valladolid.
D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 229 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... medida causantes de la creación de modelos constructivos (cuadras, pajares…), y los creadores de un espacio antrópico, cultural, mucho más importante que el espacio geológico por lo que a los aspectos socioculturales se refi ere. El espacio rural de cada uno de los pueblos se divide en varias zonas, que se complementan entre sí y que, por supuesto, no tienen la misma extensión. Al lado del pueblo, los cercados, los huertos, denominados en la lengua del país “cortiñedos”, la denominación y su función nos remite a otras latitudes de la región leonesa: a las “cortinas” de Sayago, o los cortinales de Salamanca etc. Son claves en la economía familiar porque de ellos dependían los productos hortícolas bases juntamente con el cerdo de la alimentación familiar. Las cercas de los huertos, sin ser propiamente arquitectura, prefi guran el marco del núcleo rural. Más allá de los huertos, en tierra buena al lado del río, los linares, que producían el lino necesario para el autoabastecimiento de la unidad familiar, permitiendo a las mujeres manufacturar la fi bra y aportar así un pequeño peculio que aligeraba algo las estrecheces del hogar. No lejos del pueblo donde el agua mana abundante, se sitúan las “llamas” o prados de guadaña, necesarios para el mantenimiento de los ganados. Junto a ellos los “chanos”, para el cultivo del cereal panifi cable. Finalmente, en las zonas más alejadas, ya en el monte, los terrenos dedicados al cultivo del centeno, que seguían el sistema de “rozas”16, basado en la quema del monte sobre cuyas cenizas se sembraba directamente. Estas tierras “cuadriellas” eran comunales, roturadas también comunalmente. Forman parte de un modelo de aprovechamientos colectivizados, caracte16 MARTÍN GALINDO, J.L. (1987) Poblamiento y actividad agraria tradicional en León: estudios de geografía rural; edición a cargo de Lorenzo López Trigal. Consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio. Junta de Castilla y León Valladolid, p. 31 y ss. rísticos de algunas comarcas de la Provincia de León17. Los núcleos de población se confi guran como el centro, si no geográfi co al menos simbólico del mundo rural, del que depende el resto del espacio y, lo que es más importante, desde el que se organiza cognitivamente el paisaje antrópico dominado por la comunidad. La morfología de los núcleos urbanos está en función de su ubicación, generalmente en el fondo de los valles, lo que determina una tipología de pueblos que se alargan siguiendo el cauce de los ríos y ocupando la parte más apta del valle. Las pedanías más sobresalientes de La Cabrera Alta son Villar del Monte, Corporales, Iruela y Pozos, porque en ellas encontramos huellas de arquitectura antigua más o menos conservada, y, a través de ellas podemos hacernos una idea de lo que pudieron ser estos pueblos a fi nales del s. XIX o comienzos del s. XX. En La Cabrera Alta el caserío está más concentrado, más apiñado, desaparece casi el corral en las viviendas18 según se aprecia en lugares como Iruela y Manzaneda. Pozos, en la vertiente sur de la Sierra del Teleno, se agarra a la ladera por la que asciende en calles estrechas y empinadas, defendidas por casas generalmente de dos plantas con las galerías cerradas por un tablazón apretado que ni deja entrar la luz ni pasar el frío. A las casas de dos plantas se asciende por escaleras exteriores. Los restos de cubiertas vegetales no pasan de ser testimoniales en un retroceso imparable. Los materiales La arquitectura cabreiresa usa los materiales que la naturaleza brinda generosa17 ALONSO PONGA, J.L. (1999) Rito y sociedad en las comunidades agrícolas y pastoriles de Castilla y León. Junta de Castilla y León, Consejería de Agricultura y Ganadería. Salamanca p. 197 y ss. 355 18 PONGA MAYO, Juan Carlos y RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, Mª Araceli (2000): Arquitectura popular en las comarcas de Castilla y León. Junta de Castilla y León, Consejería de Educación y Cultura, Valladolid.
230 D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... mente al campesino, ordenándolos “desde la racionalidad de su materia”; con ellos construye formas y espacios relacionados con la vida, alejada de composiciones preestablecidas y constituye el determinismo geográfi co (altitud, climatología, geología) de la construcción y su integración en el ambiente natural. Esta afi rmación no se contradice con lo anteriormente expuesto, esto es, que la propia geografía está mediatizada por la cultura que engloba aspectos económicos, o por el propio clima, que obliga al aprovechamiento reiterado de unos materiales y determina su colocación. Los materiales que mejor defi nen el paisaje y conforman la estética de los núcleos rurales son los pétreos, esquistos verdosos, azules, negros o rojizos, cuarcitas de colores y lajas pizarrosas de gran variedad de tamaños y de colores para las paredes de las casas, arcilla y las losas (“llousas”) 19 de pizarra en las cubiertas y en las chimeneas. Son característicos los muros de hiladas de cantos rodados irregulares unidos con barro del terreno Esta variedad de materiales, con una gama de colores tan abundante, da a los pueblos una vistosidad y elegancia particulares, al tiempo que los individualiza, porque no en todos los lugares afl oran las mismas vetas y por consiguiente cada núcleo tiene unos colores dominantes. En Iruela aparecen edifi cios llamativos que han hecho del aprovechamiento de los materiales del terreno un reclamo de la belleza de esta comarca cuando se combinan perfectamente las materias primas: a los cantos de cuarzo se le añaden las pizarras, que combinan o contrastan, según los casos, con la roca madre del piso donde se asienta la localidad. El barro es un material imprescindible en todo tipo de construcciones. Aquí se 19 CASADO LOBATO, C. (1948) (2002) El habla de la Cabrera Alta. Academia de la Llingua Asturiana. Uvieu. p. 89 y ss. utiliza como mortero20, y en el interior de las casas como refuerzo de los muros de varas entretejidas que sirven de separación entre la cocina y las habitaciones. Se emplea con más intensidad en la construcción del horno. La madera de castaño se utiliza en los dinteles de los huecos puertas y ventanas. La más empleada es el roble que superabunda en el cierre de los corredores con entablados verticales, que produce una fi sonomía típica comarcal21. Pero el material más llamativo ha sido el “teito” o cuelmo, con el que se cubrían las techumbres de paja (“paya”). Es la paja del cereal, casi siempre centeno, que después de majado –desgranado con el mayal– se empleaba para techar. Construcciones La ausencia total de procesos industriales en su construcción es uno de los factores arquitectónicos integradores en el ambiente natural. La Arquitectura tradicional se divide de una forma arbitraria que quizás sólo sirva para intentar un nomenclátor de edifi cios en la vivienda, la casa, y las construcciones auxiliares. Desde una perspectiva “etic”, la vivienda es el edifi cio más importante, pero cuando investigamos con una perspectiva “emic”, entonces nos damos cuenta de que la arquitectura más importante es la que denominamos “auxiliar”, a veces “secundaria”, porque sobre ella descansa la economía doméstica. En pocos sitios se ve, como aquí, que dentro de las construcciones se puede 20 Los usos del barro en la construcción son varios, uno de ellos es el utilizarlo como mortero para unir otros materiales más duros, como en este caso. El color de este material puede matizar los colores de las construcciones de manera que a veces núcleos que utilizan los mismos tipos de piedra aparecen con coloridos diferentes frutos del barro que se ha empleado en la unión de las piezas. Cfr. ALONSO PONGA J. L (1994) (1989) (1986) La arquitectura del barro, Valladolid Junta de Castilla y León. 21 TEMIÑO LÓPEZ-MUÑIZ, Mª Jesús, (2009): Los Molinos de la Cabrera Leonesa. Fundación Monteleón. Burgos
D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 231 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... diferenciar el valor simbólico, de estatus, que funciona hacia fuera, cara a los otros, al público, y el valor económico, que sustenta al anterior, que se basa en la capacidad de producir bienes de consumo. Este campesino que mira hacia adentro, hacia la aldea, que no tiene relaciones de largo alcance con el exterior lejano, con la cabecera de comarca o con la capital de provincia, es más fuerte que el primero, quizás, obligado por la precariedad de sus medios de producción. Los edifi cios son de varias formas, pero los estudiosos en un esquema operativo, que no agota toda la riqueza y variedad que representan, hablan de dos tipos: la vivienda y las construcciones auxiliares. Estas son las arquitecturas secundarias, denominadas así porque están en una relación de dependencia y de subordinación con otras lógicamente denominadas principales. La casa es concebida como elemento central de la confi guración del espacio urbano, lo cual es indiscutible, pero parte de la importancia simbólica que se da a la vivienda va en detrimento de otros edifi cios. Las construcciones auxiliares –las cuadras, los pajares, los palomares, las fraguas, los molinos…– son base y centro de la economía, lo que les hace ser más apreciadas, desde una visión “emic”, que la propia casa. No es nuevo que en la mentalidad popular, precisamente por la precaria economía de supervivencia, las construcciones principales sean aquellas dedicadas a las actividades económicas. La vivienda En La Cabrera Alta las construcciones destinadas a la vivienda son de varios tipos, que están en función de la planta y el alzado, aunque se suelen resumir en dos tipologías básicas relacionadas con el Bierzo22. En la actualidad se distinguen dos tipos de casas: desde el punto de vista de la cubierta, las de teito y las de losa, y, desde el punto de vista de las plantas, las de una 22 ALONSO GONZÁLEZ, J. MAGALLANES PERNAS, A (1979). “La vivienda rural de las Cabreras leonesas”, 1ª parte. En Tierras de León, nº 34-35. León o dos. O las de una planta y las de planta y piso. Si bien es verdad que las de una planta pueden estar cubiertas con paja o pizarra, las de dos siempre lo están con losa. Estamos hablando de dos modelos, uno más arcaico que el otro, que durante su evolución han convivido en un periodo muy corto, admitiéndose comúnmente que las casas de una sola planta se utilizan como cuadras y pajares hasta que cambian las modas. Esta evolución se produce a veces como un edifi - cio que queda fuera de la vivienda. En otras ocasiones estas construcciones se quedan en un rincón de la nueva estructura, como ampliación de la casa pero dentro de la misma “corte”, utilizando un lenguaje medieval. García Grinda habla de la “casa de paja” y de la “casa de corredor”, la primera de una sola planta y la segunda de dos. La denominación obedece en el primer caso a que se toma la cubierta como lo más signifi - cativo, mientras que en el segundo la clave se centra en el corredor. Los últimos estudios llevados acabo por los investigadores nos muestran que la casa de teito está en franco retroceso. Algunos afi rman que “La casa de “teito” de La Cabrera es hoy un tipo francamente raro del que sólo se ha podido identifi car algún ejemplar aislado”23, pero matizan que lo que ha sucedido es un cambio de uso en el antiguo edifi cio, ya que las antiguas casas de teito se han convertido en “palleiros” y cuadras. Son las casas de una sola altura, de planta rectangular. Con un espacio de habitación dividido a su vez en otros dos, la cocina y el cuarto, y la cuadra para los animales. Con todo La Cabrera Alta ha sido la más resistente a los cambios y ha conservado un mayor número de casas, palleiros y cuadras de teito. El cambio de uso de los antiguos ejemplares ha llevado a que ahora sólo encontremos la cubierta de paja en algunas arquitecturas auxiliares como revelan 23 GARCÍA GRINDA, J.L. Arquitectura Popular leonesa. p. 68
238 D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... ▪Fig. 1. La red hidrográfi ca, determinante en la ocupación del territorio. Las formas más representativas de los emplazamientos son en valle y media ladera. ▪Fig. 2. Boceto de vivienda de dos plantas ubicada en Truchas, que, de modo excepcional a la tipología analizada, no presenta escalera exterior. ▪Fig. 3. La arquitectura y su integración en el paisaje es uno de los aspectos más enraizados con la identidad de la comarca. ▪Fig. 4. Acuarela de José Antonio Barrera. Paisajista a quien desde aquí agradecemos su cesión.
D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 239 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... ▪Fig. 5. La bicromía de los cantos que forman los materiales pétreos de la zona se manifi esta en su estructura muraria. Es signifi cativa la cruz hecha con las piedras blancas, que aquí, como en todas las construcciones auxiliares, son signos apotropaicos de protección, en este caso de la hierba necesaria para la alimentación del ganado ▪Fig. 6. El corredor, generalmente de madera de roble o castaño, es elemento característico de la casa cabreiresa. Manifi esta su presencia desde el s. XVI. Se apoya sobre voladizos o sobre zapatas y pies derechos. ▪Fig. 7. Cimentación natural. La pared, calzada con cantos rodados de cuarzo, escala la peña siguiendo el perfi l sinuoso del suelo rocoso. ▪Fig. 8. El modelo constructivo de estructura de cubierta.
240 D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... ▪Fig. 9. Chimenea troncopiramidal, cuarteada por el peso de los años, de tres cuerpos o pisos con remate piramidal sostenido, como las anteriores, por cuatro tacos de piedra. ▪Fig. 10. Corte al cuarto de perspectiva explosionada de vivienda tipo de dos pisos ▪Fig. 11. Distribución en planta de las dos alturas de una vivienda tipo.
D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 241 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... ▪Fig. 12. Los hornos se protegen de la intemperie por cobertizos levantados sobre pies derechos y ubicados en el corredor, en un caso y, en el otro, apoyado en una base cuadrada de piedra . ▪Fig. 13. Ortofoto. Enclave de la zona de pajares alejada del núcleo poblacional ▪Fig. 14. Geometría con trazados de fuertes pendientes que facilitan la evacuación rápida del agua y la nieve.
242 D A, 11, 2012, 223-242, ISSN: 1696-0319 G. F - J. L. A - V. M - A. S. P Tipologías arquitectónicas singulares en la Cabrera... ▪Fig. 15. Villar del Monte. Recuperación del casco urbano con criterios de respeto a la cultura tradicional, desde las teorías de conservación y protección del patrimonio rural. ▪Fig. 16. Barrio de pajares a las afueras de los pueblos y lejos de la vivienda, para evitar que en caso de incendio se pierda la cosecha. Equidistantes entre la vivienda y la cuadra.