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Assessment of the telematic systems for the prevention of gender violence by the professionals who care for victims of gender violence

Marugán Pintos, Begoña

Abstract

El artículo tiene como objetivo conocer la valoración que hacen las profesionales de los Puntos Municipales de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género de la Comunidad de Madrid sobre la utilidad que tienen los sistemas de seguimiento telemático de protección a las mujeres víctimas de violencia de género. La metodología utilizada es la cualitativa a través de la realización de 34 entrevistas a 59 de estos profesionales. Entre los principales hallazgos se evidencia la existencia de dos tipos de discursos: uno securitario y otro prevencionista, que valoran de modo diferente la validez de estos dispositivos

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SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 Valoración de los sistemas telemáticos de prevención de la violencia de género por las profesionales que atienden a las víctimas de violencia de género* Assessment of the telematic systems for the prevention of gender violence by the professionals who care for victims of gender violence BEGOÑA MARUGAN PINTOS. DEPARTAMENTO DE ANÁLISIS SOCIAL FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y JURÍDICAS UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID C/ MADRID 126 EMAIL: [email protected] HTTP://ORCID.ORG/0000-0002-3915-7078 DOI: https://doi.org/ 10.24197/st.1.2022.112-135 RECIBIDO: 18/07/2021 ACEPTADO: 21/09/2021 * Este trabajo se ha realizado en el marco del Proyecto de Investigación EMPATIA-CM (protEcción integral de las víctimas de violencia de género Mediante comPutación AfecTiva multImodAl) dirigido por las profesoras Mª Celia López Ongil y Rosa San Segundo Manual, como Investigadoras principales y lo integran investigadores de Tecnología Electrónica, Ingeniería Telemática, Teoría de la Señal y Comunicaciones, Ingeniería Mecánica, Periodismo, Comunicación Audiovisual, Estadística, Sociología, Derecho y Estudios de Género. Financiado por el Fondo Social Europeo y la Comunidad de Madrid. Resumen El artículo tiene como objetivo conocer la valoración que hacen las profesionales de los Puntos Municipales de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género de la Comunidad de Madrid sobre la utilidad que tienen los sistemas de seguimiento telemático de protección a las mujeres víctimas de violencia de género. La metodología utilizada es la cualitativa a través de la realización de 34 entrevistas a 59 de estos profesionales. Entre los principales hallazgos se evidencia la existencia de dos tipos de discursos: uno securitario y otro Abstract: The article aims to know the assessment made by the professionals of the Municipal Points of Attention to Women Victims of Gender Violence of the Community of Madrid on the usefulness of telematic monitoring systems for the protection of women victims of gender violence. The methodology used is qualitative through the conduct of 34 interviews with 59 of these professionals. Two types of discourses have been found: one focused on security and the other on prevention. Each one makes a different assessment of these telematic systems. Valoración de los de los sistemas telemáticos… 113 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 1. INTRODUCCIÓN La violencia contra las mujeres es una de las vulneraciones de derechos humanos más extendida en todo el mundo. Dentro de la misma está lo que en España se entiende como violencia de género que es aquella que las mujeres sufren por hombres con los que mantienen o han mantenido una relación afectiva. El concepto violencia de género1 designa “aquellas conductas que rebasan las convenciones que regulan lo “normal” o “aceptable” dentro de las relaciones de pareja heterosexuales” (García Selgas, 2009, p. 58). Desde que la violencia machista se convirtiera en un fenómeno mediático, el Estado se vio impelido, por la presión de la normativa internacional y del movimiento feminista, a crear una serie de dispositivos jurídicos, penales y asistenciales de carácter específico para gobernar la violencia. Uno de esos dispositivos jurídicos fue la Ley 27/2003, reguladora de la Orden de Protección de las Víctimas de Violencia Doméstica y otro la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero. Norma esta última que convirtió a España en un referente internacional en la lucha contra la violencia de género, como demuestra el premio concedido por ONU Mujeres, World Future Council y la Unión Interparlamentaria (Díaz-Aguado, Martínez, Martín y Falcón, 2021). Sin embargo, a pesar del esfuerzo realizado, la violencia no ceja. Según la última Macroencuesta de violencia contra la mujer (2019: 14), “se estima que 2.234.567 mujeres residentes en España de 16 o más años han sufrido violencia física de alguna pareja o expareja a lo largo de sus vidas” y a mediados de junio de 2021, ya son 1.099 las mujeres asesinadas por esta causa desde 2003. “Una cuarta parte de las mujeres asesinadas durante el periodo 2006-2017 habían denunciado previamente a su agresor (26,3%). De éstas, el 77,5 % habían solicitado medidas de protección. El 88,5 % de ellas obtuvieron la medida. El 71% de las mujeres que había obtenido una medida de protección, tenían la medida en vigor en el momento del asesinato. Este grupo representa el 12,8 % del total de mujeres asesinadas” (Sanz Barbero et al, 2021, p. 36). 1 Véase Marugán (2013) para conocer la evolución nominal y las ventajas e inconvenientes de este término. prevencionista, que valoran de modo diferente la validez de estos dispositivos. Palabras clave: Violencia de género, Sistema de seguimiento telemático, protección, discurso securitario, discurso prevencionista. Keywords: Gender violence, Telematic monitoring system, protection, security discourse, preventionist discourse. 114 Begoña Marugan Pintos SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 El asesinato de mujeres con medidas de protección en vigor obliga a revisar los actuales sistemas arbitrados para prevenir el riesgo de violencia de género. Uno de ellos es el seguimiento de los delincuentes a los que los órganos judiciales han impuesto medidas de alejamiento. Según la Ley Orgánica 1/2004 , en su artículo 64.3: “El Juez podrá prohibir al inculpado que se aproxime a la persona protegida, lo que le impide acercarse a la misma en cualquier lugar donde se encuentre, así como acercarse a su domicilio, a su lugar de trabajo o a cualquier otro que sea frecuentado por ella. Podrá acordarse la utilización de instrumentos con la tecnología adecuada para verificar de inmediato su incumplimiento. El Juez fijará una distancia mínima entre el inculpado y la persona protegida que no se podrá rebasar, bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad penal”. Por tanto, el seguimiento se puede hacer mediante el uso de instrumentos de tecnología adecuados. Para esta tarea se cuenta con el Protocolo de Actuación del Sistema de Seguimiento por Medios telemáticos del cumplimiento de las medidas y penas de alejamiento en materia de violencia de género (2013) y con el Protocolo de actuación en el ámbito penitenciario del sistema de seguimiento por medios telemáticos del cumplimiento de las medidas y penas de alejamiento en materia de violencia de género (2015). Los objetivos de este sistema son los de hacer efectivo el derecho de la víctima a su seguridad, documentar el posible quebrantamiento de la medida o pena de alejamiento y disuadir al agresor. El Sistema de Seguimiento por Medios Telemáticos de las Medidas y Penas de Alejamiento en el ámbito de la Violencia de Género, conocido popularmente como COMETA, está en funcionamiento desde el año 2009 y “permite verificar el cumplimiento de las medidas y penas de prohibición de aproximación a la víctima impuestas en los procedimientos que se sigan por violencia de género en los que la Autoridad Judicial acuerde su utilización. El Sistema proporciona, además, información actualizada y permanente de las incidencias que afecten al cumplimiento o incumplimiento de las medidas o penas, así como de las posibles incidencias, tanto accidentales como provocadas, en el funcionamiento de los dispositivos electrónicos utilizados” (Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género, S/f)2 . El sistema aplica sobre el hombre y la mujer. El inculpado/condenado deberá portar un transmisor de radiofrecuencia que está en un brazalete de pequeñas dimensiones, que emite señal tanto a la Unidad Track 1 (la propia) como al Track 2 (de la víctima). 2 https://violenciagenero.igualdad.gob.es/informacionUtil/recursos/dispositivosControlTelematico/home. htmº Valoración de los de los sistemas telemáticos… 115 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 La instalación y monitorización de este servicio se efectúa en el Centro de Control COMETA que es desde donde se registran las incidencias que se producen. En caso de incumplimiento, el sistema de Centro de Control COMETA avisa a las fuerzas y cuerpos de seguridad y a la víctima y solicita que retroceda y salga del perímetro que establece la orden de alejamiento al investigado/penado. En caso de no retroceder y quebrantar esta orden por el investigado/penado se pueden acordar nuevas medidas que impliquen una mayor limitación de su libertad e imputar un delito de quebrantamiento. En la Comunidad de Madrid al sistema anterior se añade otra: la posibilidad del terminal de Teleasistencia móvil de Cruz Roja3. Este dispositivo se conoce como ATENPRO y consiste en un teléfono móvil que se le da a la víctima el cual incorpora un sistema de localización GPS. Mediante el mismo se puede conocer dónde está la usuaria y permite avisar a los servicios sociales, policía o guardia civil al pulsar el botón de alarma. Sin embargo, los datos de víctimas de violencia de género asesinadas a pesar de tener algún equipo de protección evidenciaban la necesidad de mejorar los sistemas telemáticos de protección. En el Informe de Reflexiones y propuestas de reforma de la ley orgánica 1/2004, que elaboró la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género (2015) se señalaron alguna de las potenciales líneas de mejora de la respuesta institucional. Entre estas propuestas figuraba la de mejorar los dispositivos para el seguimiento por medios telemáticos del cumplimiento de penas y medidas de alejamiento, así como las características técnicas de las pulseras y brazaletes y revisión general de la eficacia de los dispositivos de seguimiento. 2. METODOLOGÍA El elevado número de mujeres asesinadas, incluso con medidas de protección, y las propuestas de mejora en la protección a las mujeres llevó al equipo de investigación UC3M4Safety de la Universidad Carlos III de Madrid a trabajar multidisciplinarmente para intentar paliar esta situación. Este proyecto se denominó EMPATIA-CM (protEcción integral de las víctimas de violencia de género Mediante comPutación AfecTiva multImodAl) y tiene como objetivo entender las reacciones 3 http://www.cruzroja.es/principal/web/comunidad-de-madrid/atenpro 116 Begoña Marugan Pintos SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 de las víctimas de la violencia de género ante situaciones de peligro para generar mecanismos de detección automática de estas situaciones para proteger a las víctimas de violencia de la forma más óptima posible. La propuesta del equipo a través de este Proyecto consiste en elaborar un sistema de alertas basado en inteligencia artificial para la detección de estados emocionales de miedo o pánico, de funcionamiento automático, que permita avisar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado de situaciones de peligro. Para desarrollar este nuevo mecanismo telemático interesaba conocer la valoración que realizan las profesionales que atienden a las víctimas de violencia de género sobre el funcionamiento de los sistemas actuales (COMETA y ATENPRO) y el método de investigación más apropiado para hacerlo era la entrevista. En esta investigación se utiliza la entrevista por “su capacidad para indagar en procesos sociales y llegar a conclusiones generales. (…) La entrevista busca comprender los procesos sociales que subyacen a las valoraciones e interpretaciones subjetivas individuales” (Finkel, Parra y Baer, 2008, p. 132). Pero para que esta técnica sea eficaz debe realizarse en el contexto apropiado. En este caso el contexto apropiado eran los 54 Puntos Municipales del Observatorio Regional de Violencia de Género al ser los que se ocupan en Madrid de la gestión de estos dispositivos. Además, en ellos no solo se ofrece asesoramiento jurídico, atención psicológica y social individualizada a las víctimas, sino que también se hace el seguimiento de las órdenes de protección o resoluciones judiciales y se gestiona el Servicio Telefónico de Atención y Protección a las víctimas de violencia de género (ATENPRO). Metodológicamente se realizó una investigación cualitativa a través de 34 entrevistas -algunas grupalesa 59 profesionales de estos Puntos Municipales de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia de Género de la Comunidad de Madrid (PMORVG), a los que se sumó a profesionales de las organizaciones de la sociedad civil que trabajan con violencia de género y de la Unidad de Familia y Mujer de la Policía Nacional por ser informantes clave sobre esta cuestión. Todas las personas entrevistadas contaban con una media de 15 años de experiencia y primó la búsqueda de la interdisciplinariedad como criterio de selección, con 9 personas dedicadas a la coordinación, 5 policías, 22 psicólogas, 5 juristas, 9 trabajadoras sociales, 2 coordinadoras, 3 educadoras, 3 directoras del Punto y 1 secretaria. Las personas entrevistadas pertenecían a los equipos de 18 PMORVG, 6 organizaciones de la sociedad civil que trabajan contra la violencia de género y de la Unidad de Familia y Mujer de la Policía Nacional. Estas entidades fueron escogidas por su elevada actividad dentro de la Comunidad de Madrid. La tabla número 1 del Anexo da cuenta de la distribución de estas entrevistas4. El objetivo de la entrevista era el de conocer las reacciones de las víctimas de violencia de género ante situaciones de peligro y diseñar un sistema para proteger a 4 El trabajo de campo fue realizado entre los meses de marzo a agosto de 2019 por las investigadoras Clara Sainz de Baranda, Marian Blanco y Vanesa Zorrilla sin las cuales este artículo la realización del campo de investigación este artículo no habría sido posible. Valoración de los de los sistemas telemáticos… 117 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 estas mujeres de la forma más óptima posible, donde la opinión de las profesiones sobre los actuales medios telemático era uno de los ejes básicos del guion temático de las entrevistas. Los resultados obtenidos se reducen a la muestra mencionada de modo que lejos de pretender formular afirmaciones concluyentes en el artículo se apuntan algunas cuestiones que interesa empezar a revisar con el objeto de mejorar la protección de las mujeres víctimas de violencia de género. 3. RESULTADOS La valoración que realizan las profesionales sobre los sistemas de seguimiento telemático se puede realizar mediante el análisis de discurso de las entrevistas. Según Van Dijk (1980) el discurso es un suceso de comunicación. Las personas utilizan el lenguaje para comunicar ideas. En este análisis utilizamos el discurso “como proceso semiológico que en su discurrir sintáctico va produciendo sentido” (Lozano, PeñaMarín, Ábril, 1989, p. 33). Para poder situar el marco referencial de partida de estas valoraciones hay que diferenciar al menos dos discursos extraídos de las entrevistas a las y los profesionales: un discurso dominante, al que denominamos securitario, que persigue acabar con los asesinatos de mujeres y otro que, aunque está menos extendido, va más allá y pretende terminar con las otras formas de violencia menos explícitas pero que son la base en la que se sustenta su máxima expresión, el asesinato5. Este discurso minoritario denuncia un orden social basado en la discriminación y la violencia contra las mujeres y por ello le hemos denominado como prevencionista. 3.1.- Discursos de las y los profesionales. El análisis de discurso de las entrevistas realizadas permite obtener dos tipos bien diferenciados de discursos: uno que reduce el campo de visualización de la violencia contra las mujeres solo a la violencia conyugal de pareja y de esta sólo repara en la violencia física y el asesinato y, otro que interpreta la agresión física como el iceberg que se sostiene sobre múltiples violencias contra las mujeres instituidas y naturalizadas por una estructuración social discriminatoria y desigual. “Es verdad que anuncios de televisión, ahora mismo a nivel de machismo y micromachismos... es que eso también, al final es una manera también de violentar a la mujer. También ahí podéis encontrar bastante a nivel violencia psicológica.... Yo creo que en anuncios de televisión se pueden encontrar bastante”. (E-20). Aunque en menor medida que entre la población general, también entre las profesionales la visión mayoritaria es la reduccionista, es decir, entienden la violencia 5 La representación gráfica de esta gradación se concreta mediante la conocida como Pirámide de la violencia de género, en la que se diferencia entre una base de violencias sutiles e invisibles dentro de la sociedad patriarcal empezando por la invisibilización, el lenguaje sexista, la anulación y los micromachismos dentro de la sociedad patriarcal y aquellas otras que son visibles por ser evidentes y groseras que tienen en su cumbre la agresión física y el asesinato. 118 Begoña Marugan Pintos SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 de género en los términos que se formula en la Ley orgánica 1/20046 relativa a la que padecen las mujeres en el ámbito de las relaciones afectivas de pareja heterosexual. Esta concepción deja fuera el resto de las violencias que recogiera en 1993 la Declaración de Naciones Unidas contra la violencia hacia las mujeres y el Convenio del Consejo de Europa sobre Prevención y Lucha contra la Violencia sobre las Mujeres y la Violencia Doméstica, firmado en Estambul en 2011 y ratificado por España en 2014. Desde una visión reduccionista de la violencia de género se emite un tipo de discurso7 centrado en la seguridad y por ello le hemos denominado: securitario. Su discurso se centra en prevenir el asesinato, lo cual es de por sí relevante, pero no tiene el mismo sentido preventivo que el de aquellas personas que pretenden acabar con la discriminación de las mujeres al entender que la violencia de género es la manifestación más brutal de la misma y que sólo acabando con la discriminación se logrará eliminar la violencia. El primero quiere acabar con los asesinatos y el segundo con la discriminación que en tanto que ésta el origen de los asesinatos. Por ello este segundo discurso hace una evaluación crítica y cuestiona el sistema, buscando la transformación del mismo: “Estoy hablando dando algunas pinceladas para explicar a qué me refiero con “carencial”. La socialización nos carencia y sobre todo, nos hace entender y construirnos en la dependencia emocional. Es decir, todas las mujeres damos una importancia exagerada a que los demás nos acepten, porque desde que somos niñas, eso que dice Marcela Lagarde tan interesante de “ser para otro”. Entonces, ya nos vamos especializando en cubrir las necesidades de los demás y eso impide que cubramos nuestras propias necesidades”. (E-26) “Para mí invertir en la sociedad es el mejor negocio que puede haber para un país. Y sí, sí que claro... puede tener resultados, no cortoplacistas, pero sí a medio-largo plazo. Entonces, invertir en el bienestar en la salud, física y emocional, integral... de tu sociedad, va a asegurar que tengas un país, rico, fructífero, con resultados económicos, si nos queremos focalizar simplemente en el dinero. Porque si tú no tienes unas raíces sanas en tu sociedad, que son los seres humanos y tú no los riegas adecuadamente con buenos nutrientes, no puedes tener un árbol sólido, unas ramas fuertes y unos frutos adecuados”. (E-14) 6 A pesar de que varias de las Leyes autonómicascomo la Ley 5/2005, de 20 de diciembre, integral contra la violencia de género de la Comunidad de Madridincluyen dentro del concepto violencia de género otras expresiones violentas como: las agresiones y abusos sexuales contra la mujer, la mutilación genital femenina en cualquiera de sus manifestaciones, la inducción a una mujer a ejercer la prostitución, empleando violencia, intimidación o engaño, o con abuso de la situación de inferioridad, de necesidad o vulnerabilidad de la víctima. el acoso sexual en el ámbito laboral, las detenciones ilegales, amenazas y coacciones o el tráfico o el favorecimiento de la inmigración clandestina de mujeres con fines de explotación sexual. 7 Esta es solo una aproximación discursiva, puesto que no es el objetivo del artículo, sin embargo, ya existe este abordaje centrado en los discursos sobre la violencia de género (Colectivo Abierto de Sociología, 1999; Marugán, 2009; Colectivo IOÉ, 2011; Guilló 2018). Valoración de los de los sistemas telemáticos… 119 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 Estas profesionales tienen un discurso feminista, en tanto que su visión del problema es más amplia. Su pretensión no solo es evitar los efectos más nocivos, como el asesinato, sino que apelan a la necesidad de transformación del sistema para evitar una situación de discriminación y dominación masculina que permita que ninguna mujer sea violentada. Es este un discurso crítico con el tratamiento que se da institucionalmente a la violencia de género. A este discurso le hemos denominado como prevencionista porque se centra en evitar el daño. Hay que evitar que más mujeres sufran violencia y no solo conformarse con que las que ya lo sufren sean reparadas y no sean asesinadas. “La violencia contra las mujeres, cuando estamos hablando ya de la violencia en el ámbito del amor de la pareja, realmente es una consecuencia de la socialización patriarcal, está clarísimo. No son mujeres concretas, no son nombres concretos, ¡no, no! Son hombres y mujeres criados y esa forma de criarlos y educarlos es lo que hace a una ser la víctima y al otro ser el victimario, ¿no? Pero es un resultado de la educación patriarcal, de la división sexual, etcétera”. (E-26) El discurso securitario solo se centra en evitar los asesinatos y no repara en el resto de formas de violentar a las mujeres. El eje central de su discurso gira en buscar fórmulas que eliminen el riesgo. “A ver hay que hablar de la seguridad de las víctimas, que es vuestro objetivo.” (E-18) “Es muy, muy difícil delimitar el riesgo que sufren ellas. Aquí, por ejemplo, mataron a una mujer en el año 2013 y nosotras atendíamos a esa mujer.” (E-16). Atiende a la reparación de la víctima y a la punición del maltratador. El agente de referencia por tanto son las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado y su preocupación se centra en señalar los momentos en los que existe un mayor riesgo para evitar agresión y que esta no acabe en un desenlace fatal. “Fundamentalmente nosotros en el momento que hacemos una evaluación inicialmente de una mujer en la cual vemos que existe un riesgo de existencia de maltrato y valoramos que con el tiempo que se puede hacer más o menos elevado, lo que hacemos es tratar de hacerla consciente de que su tratamiento tiene que tener todos los componentes de seguridad para ella más adecuados”. (E-25). “Cuando tenemos una situación urgente de violencia de género, la derivamos a los recursos especializados que tiene la dirección general: el programa MIRA, el programa ATIENDE y en caso de agresiones sexuales, tenemos como protocolos de prevención de riesgos varios formularios para informar sobre si mira “si te pasara esto”, “lo que tienes que hacer y te protege de esta manera” y si “sabe la policía… o hacer esto” o “que ponga la denuncia y te acompañamos”. (E-31) Por el contrario, el discurso prevencionista postula como principio la socialización y la educación para poner fin a la violencia. “Es que hay mujeres que ni siquiera identifican que son víctimas de violencia, un poco por la educación que tenemos, como digo tan patriarcal, ¿no? Incluso también, como es algo que entra dentro del ámbito doméstico, pues se entiende que dentro del ámbito familiar no debo contar nada, no debo decir nada porque genera vergüenza, culpa... Entonces, ¿qué es lo que ocurre? Que a veces no se dice nada. Yo creo que, si hubiese más personas en lo que es la prevención y la educación en valores igualitarios, podríamos adelantar muchísimo”. (E-20) 120 Begoña Marugan Pintos SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 “El dato más escalofriante de todos es que muchísimas mujeres tienen normalizadas situaciones, que no deberían de normalizar. Además, siguen transmitiendo a sus hijos e hijas que ese es el comportamiento normal”. (E-26) Pero también es relevante la mención a la necesidad de acabar con la idea de amor romántico por ejemplo o con la reproducción de imágenes estereotipadas de género, a la vez que se empodera a las mujeres. “Y la amenaza de tal, ese comentario... todo el rato en las series, en las películas. Yo creo que hay que empezar a limpiar un poco”. (E-20). La distinta concepción del problema de las profesionales llega a producir confrontación a la hora del abordaje “porque tu visión es A y la mía es B” (E-14). “Decimos que se cronifica, porque hay factores limitantes a nivel social y estructural... y eso no está en nuestras manos. Por muchas varitas mágicas, como yo le digo a las mujeres. Yo cuento con varitas mágicas: ¡Sí! y funcionan si tú quieres trabajar esto y tu cerebro es maravilloso, pero yo no... de aquí arriba ya no puedo pasar, ese nivel no me corresponde a mí y si no hay una estructura social que lo sostenga, bueno... pues la varita mágica tiene su fin, es un límite”. (E-14) A lo que se añade la impotencia que siente un personal, contratado por parte de empresas, que no depende directamente de la Administración por esa actual tendencia gerencial de la “gestión a distancia”8. “Entonces, los profesionales se queman porque están mal pagados, explotados... Entonces, no puedes hacer un trabajo sereno, de reflexión, de análisis, de evaluación, de creatividad, incluso, para poder crear nuevas respuestas” (E-14). Esto también provoca que profesionales comprometidos en la lucha contra la violencia de género que llevan puestas las gafas violetas no se sientan con el suficiente poder y autoridad para transformar la situación “porque se sienten que no están como autorizados o empoderados” (E-22): Por otra parte, no es infrecuente silenciar el problema. Mostrarlo y ponerlo de manifiesto tiene un alto coste para quien lo señalan. Sara Ahmed denunciaba los obstáculos que se imponen para mostrar la violencia y de hecho ella “nos enseña cuánta violencia puede ser necesaria para alumbrar ciertas informaciones. Se utilizan muchos métodos para impedir que sepamos qué está pasando, sobre todo se les dice a las víctimas de acoso que no deben confrontar ese problema porque hacerlo podría perjudicarlas” (Ahmed, 2019). No es sencillo cuestionar la institución familiar que ha sido pilar de toda una estructuración social, ni tampoco acabar con la noción del amor romántico; instituciones y nociones que la violencia de género viene a cuestionar desde que esta se entiende como estructural. 8 Denominamos “gestión a distancia” al servicio que las administraciones ofrecen a través de la concesión de concursos con empresas privadas a las que no garantiza su continuidad y sobre las cuales no tiene ningún control sobre las condiciones laborales del personal contratado por estas. Lo que va en detrimento de la estabilidad del personal y por tanto de un servicio esencial. La continuidad y el seguimiento de la situación de las mujeres víctimas de violencia es esencial, pero esta gestión de los servicios no lo puede asegurar. Valoración de los de los sistemas telemáticos… 127 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 debida diligencia estatal en relación con el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia machista. Sin embargo, para garantizar este derecho a las mujeres se les coloca un dispositivo. La lógica sigue siendo la misma que se aplica desde hace décadas sobre la seguridad de la víctima, la cual consiste en que el Estado, para garantizar la seguridad de las víctimas, las mantiene escondidas y aisladas en casas de acogida para mujeres maltratadas y les colocar a ellas un dispositivo, como si hubieran cometido algún delito. De esto modo, parecieran ser tratadas como victimarios más que como víctimas. El centrar la atención en la agredida y no en el agresor rompe la lógica delictiva. Este seguimiento, se entiende desde este discurso, como una limitación de la libertad de las mujeres que, además de maltratadas, son las que deben portan los aparatos telemáticos de seguimiento: “-Yo no sé hasta qué punto convertimos otra vez a las mujeres en las que tienen que cuidarse, las que tienen que todo. Es un discurso que, al final, también tiene otras cosas. - Sí, es el discurso de tengo que protegerme”. (E-29) “Yo creo que hay que cambiar el foco, más que hacia la protección, que para mí es una coacción de la libertad de la persona que han vivido esto y creo que hay que poner el foco a las personas que están agrediendo y ejerciendo violencia, porque no me parece coherente. Además, ellas lo traen mucho: ¡Es la injusticia!, sobre todo ¡injusticia! y es verdad, que es injusto ¡Son las víctimas las que tienen que asumir las consecuencias de los agresores!”. (E14) Esta es la crítica emitida desde distintos profesionales a pesar de que ninguno de estos sistemas se puede adoptar si las víctimas se niegan a usarlo y “sólo se dispensan para víctimas que ya no conviven con el agresor (E-18) y “en caso como muy graves” (E-25). La propuesta que se hace para evitar esta revictimización secundaria es que los dispositivos los porten los maltratadores y que cuando se inicie la activación, éste avise directamente a la policía, para que se dirijan a donde se encuentren. Porque mientras “el agresor sigue haciendo su vida y él puede aparecer en el momento que él elija aparecer” (E-14) las mujeres deben estar alerta. También hay quien lo solicita y “al mes le parece un estorbo. Le parece un rollo tener que estar pendiente de llevarlo encima, de contestar, de no sé qué... y no lo ven como una medida de seguridad en sí misma” (E-16). “No quieren el dispositivo de ATENPRO porque hay víctimas que dicen que no les gusta. Que de alguna forma se las está controlando” (E-13). “Existen las famosas pulseras, que compraron para el maltratador, que debe haber un montón en el Ministerio del Interior, pero es que no las ponen… Es que no están puestas ni un 2% de las pulseras que compraron, ¿por qué? ¿Por qué criminalizas a los agresores? Hay muchos que tienen sentencias. Entonces, en el momento que hay sentencias y que las mujeres tienen una orden de protección… En vez de tenerles que poner a ellas un teléfono que la efectividad y la eficacia es muy reducida, ¡pues ponles por lo menos la pulsera a ellos! Además, que se sientan cuestionados continuamente y señalados por la sociedad. Creo que vamos por el camino contrario”. (E-22) 128 Begoña Marugan Pintos SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 Desde algunas asociaciones especializadas en violencia contra las mujeres llegan experiencias comunitarias como “el botón de pánico, que en EEUU se instalan en algunos recintos universitarios a cuenta de todas las violaciones que ha habido. Dispositivos para avisar a la policía” (E-31). Este cuestionamiento es interesante puesto que si bien, por una parte, responsabiliza a las mujeres de su salida, por otra se traza un camino único de modo que no se tiene en consideración que los procesos no son lineales y en ellos afecta numerosos aspectos muy invisibilizados como sea el momento, la situación material y efectiva, la dependencia, valores culturales y culpas, y otros muchos. Y cuando las mujeres se desvían de ese camino y por ejemplo quebrantan la orden de alejamiento se les responsabiliza/culpabiliza de su situación. Lo que también lleva a algunas mujeres a rechazar estos sistemas de protección. Si esta es la versión emitida desde el discurso prevencionista, desde el securitario las objeciones se centran en algunas limitaciones técnicas, porque parte del personal entrevistado confía en la tecnología y la entienden como una aliada ya que “cualquier dispositivo tecnológico puede ayudarles a tranquilizarse” (E-20), al sentir una mayor protección. “Hay muchas mujeres que por llevar el teléfono, el dispositivo ATENPRO, simplemente con eso, ya les genera seguridad” (E-20). De los dispositivos actuales de seguimiento es ATENPRO el que recibe una mejor valoración por parte de las entrevistadas. Lo que se podría deber a un mayor control del mismo por las personas entrevistadas11. “Yo en ese sentido creo que ATENPRO sí funciona bien, porque si es necesario se llama al servicio de urgencia que corresponda, bien sea, de salud, de Policía, de tal... Y luego, toda la información la vamos cribando aquí”. (E-18) Cuando se ofrece ATENPRO muy pocas veces se rechaza, porque aunque la víctima piense que mediante este sistema ella será objeto de vigilancia, lo acepta como un mal necesario, ya que aunque no confían en que ATENPRO vaya a evitar un desenlace fatal, les da seguridad y compañía: “Es más una medida de acompañamiento que de seguridad”. (E-16) “ATENPRO no la va a salvar la vida, porque no la puede salvar vida, pero en vez de ir por una autovía de frente a los coches y ella andando, pues bueno... La orden de protección es como si fuésemos en una acera y el ATENPRO unos bolardos... que puede venir el coche y atropellarnos y romper los bolardos y etcétera, pues sí, pero eso también les da más seguridad, porque sienten acompañamiento con el teléfono de llevarle la mano y decir: Si pulso el otro lado me van a escuchar”. (E-23). Este sistema de protección telemático sirve de elemento de compañía en una sociedad individualizada e insensible, donde se opta por los métodos telemáticos y a distancia en vez de fortalecer las redes familiares, vecinales y sociales. Un dispositivo puede funcionar al enviar el mensaje al cuerpo garante de la seguridad que es la policía. Los sistemas de protección telemáticos están ideados para mujeres que se encuentran solas, pero el hecho de que ATENPRO sirva como elemento de compañía muestra que estas mujeres lo están y probablemente en mayor medida que aquellas 11 Este dispositivo se dispensa desde lo Puntos Municipales de Atención. Valoración de los de los sistemas telemáticos… 129 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 que no han sufrido agresiones, en tanto que el aislamiento es uno de los métodos de control que utilizan los hombres en su ejercicio de dominación. “-ATENPRO te da como seguridad. Parece que vas como con alguien. -Sí, como que alguien puede reaccionar. Si tú estás bloqueada, en un momento en el que emocionalmente no tienes capacidad para tomar una decisión y sabes que, a través de un teléfono, un dispositivo, puedes responder, ¿no? Te puede acompañar“. (E-22) Lo cual puede llegar a crear dependencia del dispositivo de protección telemático, aunque este efecto no sea generalizable porque cada mujer responde ante la violencia de forma muy diferente. Funcionando para algunas “como efecto placebo, el saber que lo llevan y les ayuda a estar tranquilas” (E-21). Les tranquiliza en algunos casos más que les protege. Y este efecto es utilizado por las psicólogas de los Puntos Municipales de Violencia: “De hecho, la teleasistencia, a parte del objetivo de la protección, de si se produce un quebrantamiento y que puedan pulsarla... nosotras también lo utilizamos mucho para la parte psicológica, ¿no? de sentir que les acompaña un dispositivo y las da cierta tranquilidad. a nivel psicológico”. (E-18) Una de las limitaciones que se encuentra a este sistema de protección telemático es la necesidad de activar el sistema por parte de la víctima, cuando se ha demostrado que una de las reacciones más frecuentes que produce el miedo es el bloqueo. La situación emocional y el estrés postraumático por la que atraviesan las mujeres víctimas de violencia de género puede ocasionarles bloqueos y parálisis que dificultan su actuación y pueden: “Estar un poco desprotegidas, porque, por ejemplo, si yo tengo una orden de alejamiento y si él pasa por mi lado y me dice cualquier cosa, mira, ni siquiera da tiempo a sacar el móvil de ATENPRO, ya que es una situación inmediata “. (E-23) Otras limitaciones técnicas que se apuntan están relacionadas con el formato ya que se trata de “un dispositivo antiguo, grande, que es obsoleto, que es aparatoso” (E-14) y siempre genera las dudas de “cómo lo llevo, dónde lo llevo” (E-19). Además no se concibe operativo porque no siempre funciona. Dependiendo del territorio la respuesta policial puede tardar o fallar por falta de cobertura. “En según qué zonas hasta que llegue la patrulla pasa mucho tiempo” (E-20). En definitiva, incluso desde el discurso securitario se describe que las víctimas trasmiten la falta de operatividad de este sistema. Da fallos que sería deseable evitar, como suceder con el Sistema COMETA: “El dispositivo COMETA falla muchísimo y, pues bueno, hay veces que incluso los móviles, ¿no? que se utilizan para el ATENPRO, algunos ya están desfasados, creo que tiene que ser todo de última generación desde mi punto de vista y ya te digo, sobre todo algo que estéticamente pase desapercibido”. (E-20) Este sistema no goza de buena prensa entre las profesionales porque no se valora operativo y lo califican como poco eficaz: “La sensación que tengo de las mujeres que conocen este tipo de dispositivos es porque ellos llevan la pulsera y, efectivamente, no tiene muy buena prensa en los medios de comunicación. Siempre hay casos en los que se ha oído que ha salido mal”. (R-21) 130 Begoña Marugan Pintos SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 A lo que se suma el posible problema de etiquetación que este dispositivo supone ya que “es verdad que hay algunas que no les importa, pero hay otras a las que realmente las marca” (E-24), cuando “un principio básico es el de nunca etiquetar a una mujer cómo maltratada” (E-26). “Ellas necesitan no sentirse estigmatizada, porque ya se sienten así en cada uno de los organismos a los que acuden y en cualquier sitio” (E-23). Porque al igual que cualquier otro grupo de personas “ellas no quieren sentirse identificadas” (E-21) y menos señaladas como víctimas, pues se consideran supervivientes. Una marca que en esta sociedad recuerda el fracaso de esa persona en la medida que el éxito social de una mujer culmina con una buena pareja o matrimonio. “Que es verdad que las queremos proteger pero con la pulsera les estás poniendo el rol de víctima en todo momento” (E-15) Otra de las observaciones de carácter negativo que genera el sistema de protección telemático COMETA es debido a la ansiedad que produce a las portadoras del dispositivo. Van Hightower et al. (2000) analizan que el miedo que perciben las mujeres aumenta en relación con la frecuencia de victimización que han sufrido. En este sentido, algunas supervivientes que han sido violentadas pueden sentirlo como una amenaza al identificarlo como un localizador de su persona por parte de su victimario. Además, en el acoso y control de los maltratadores éstos utilizan los dispositivos de protección telemáticos, con el objetivo inverso y los emplean para provocar reiteradamente mensajes de alerta, lo que incremente la angustia y ansiedad de las mujeres e incluso puede contribuir a cronificar su vivencia de hipervigilancia y alerta constante: “Las pulseras les generan a ellas más tensión, porque en cuanto hay un error y empieza a pitar, se ponen ellas más tensas”. (E-18) “Yo creo que donde hay actualmente rechazo es en la pulsera, porque eso, muchas veces que les genera más ansiedad, porque pita y en cuanto pinta, pues claro, ya piensas “ya estará aquí, andará cerca”. (E-25) “El dispositivo COMETA, al final acaba siendo a veces una herramienta de acoso a las mujeres, incluso de detección de donde están ellas, ¿no? Y también les genera a veces estar en constante alerta”. (E-20) En este sentido, es relevante que las mujeres supervivientes puedan aportar su parecer al respecto en la gestión de otorgarle el dispositivo. Aunque tanto para psicólogas, como para trabajadoras sociales, el problema de estos dispositivos es un tema de mayor envergadura que solo el abordaje de las cuestiones técnicas, porque tienen constancia de que la seguridad de las mujeres depende del comportamiento del maltratador, ya que si su objetivo final es el asesinato los dispositivos no lo impiden. En definitiva “si las quieren matar, las van a matar” (E-21). 4. CONCLUSIONES Valoración de los de los sistemas telemáticos… 131 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 Para prevenir el riesgo de violencia de género, el sistema judicial puede acordar la utilización de instrumentos con la tecnología adecuada, para verificar de inmediato el cumplimiento de las medidas de alejamiento. Para ello se dispone actualmente del Sistema de Seguimiento por Medios telemáticos del cumplimiento de las medidas y penas de alejamiento, COMETA. Además en la Comunidad de Madrid a este sistema se añade la teleasistencia móvil de Cruz Roja, ATENPRO. La valoración que realizan las profesionales que atienden a las víctimas de violencia de género sobre el funcionamiento de estos dispositivos está estrechamente relacionada con la concepción que las y los profesionales tienen de la violencia de género. En unos casos, la violencia de género se concibe en sus distintas expresionesacoso, violencia sexual, trata con fines de explotación, etc.-, y en todas sus formas - desde los micromachismos y la violencia simbólica a la física, como ejercicio de poder y dominación masculina de una sociedad machista, que debería modificar una estructuración social de base sexista. Su pretensión no solo tiene como objetivo la atención y asistencia a las víctimas, sino que además persigue la transformación del sistema social. Esta concepción se presenta bajo un discurso prevencionista, que trata de evitar la violencia y plantea la educación, la erradicación de estereotipos, la deconstrucción del amor romántico y otros muchos abordajes contra la violencia como solución a la misma. La valoración que desde este discurso se hace de los sistemas de seguimiento es muy crítica porque sigue la lógica patriarcal de aplicar los dispositivos a las víctimas en lugar de centrase y aplicarlos a los agresores. En otros casos, la violencia de género se concibe únicamente reducida a la violencia física que padecen las mujeres por sus parejas o ex parejas masculinas. El objetivo a perseguir sería evitar que se llegara a la máxima expresión de estas agresiones, el asesinato de mujeres. Este se perfila como discurso dominante al que denominamos como securitario porque mantiene que lo importante es conseguir una mayor seguridad para que las víctimas no acaben siendo asesinadas. La valoración realizada desde esta concepción del problema sobre los dispositivos tecnológicos es de ayuda. Los interpretan como una herramienta más para evitar el asesinato. Sin embargo, aluden a una serie de críticas en cuanto a su eficacia y operatividad, además de limitaciones de tipo tecnológico y estético que convendrían tenerse en cuenta. Los sistemas de protección telemáticos de protección a las mujeres víctimas de violencia de género, en tanto que tecnologías contra la violencia son útiles sin embargo su aplicación en un mundo de mayor indefensión y subordinación de las mujeres no se pueden implantar sin un abordaje integral de la violencia contra las mujeres. La tecnología nunca funciona como un fin sino como un medio. 132 Begoña Marugan Pintos SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Alfaro Cremades, I. (2019). Reseña del libro de María del Carmen Peral "Madres maltratadas: violencia vicaria sobre hijas e hijos; RECERCA. Revista De Pensament I Anàlisi, 25(1), 165-168. Bodelón, E. Barcons, M. Ortiz, L. Pisonero, A. Murillo, E. Naredo, M. (2019) Análisis jurídico de las órdenes de protección en Cataluña desde una perspectiva de género. Barcelona: Observatorio Catalán de la Justicia en Violencia Machista. Generalitat de Catalunya Colectivo Abierto de Sociología. (1999) La violencia familiar. Actitudes y representaciones sociales. Madrid: Asociación Pro-Derechos Humanos y Fundamentos. Colectivo IOÉ. (2011) Actitudes de la población ante la violencia de género en España. Madrid: Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad Comunidad de Madrid (2016). 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Sara Ahmed: “La felicidad es una técnica para dirigir a las personas”, El Salto, 20 marzo 2019 Valoración de los de los sistemas telemáticos… 133 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 Guilló Girard, C.I (2018). El sentido de ser víctima y la víctima como sentido: tecnologías de enunciación de la violencia de género, Tesis doctoral, UCM Lozano, J; Peña-Marín, C y Abril, G. (1989). Análisis de discurso. Hacia una semiótica de la interacción textual. Madrid: Cátedra Marugán Pintos, B. (2009). “Pasando a la acción: feminismos, violencia, institucionalización”, En Miranda, M.J., Martín, M.T, y B. Marugán, (eds.). Amor, Razón y Violencia. Madrid: Los Libros de la Catarata, pp. 91-116 Marugán Pintos, B (2013). “Violencia de género”, Eunomía. Revista en Cultura de la Legalidad (4), 226-233 Ministerio de Interior (2020). 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Código Entidad/Asociación Tipo de entrevista Profesión E01_2018_10 Centro de la Mujer Fuenlabrada Individual Trabajo_Soc E02_2018_10 Psicóloga independiente Individual Psicología E03_2018_10 Centro de la Mujer Getafe Individual Psicología 134 Begoña Marugan Pintos SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 E04_2018_10 UFAM Individual Psicología/Policía E05_2018_10 UFAM Individual Policía E06_2018_10 UFAM Individual Derecho/Policía E07_2018_10 UFAM(AMAR) Individual Psicología/Policía E08_2018_10 UFAM Individual Policía E09_2019_03 Punto Paracuellos del Jarama Individual Trabajo_Soc E10_2019_03 Punto Paracuellos del Jarama Individual Coordinación E11_2019_04 Punto Mejorada del Campo Individual Psicología E12_2019_04 Punto Alcorcón Grupal Trabajo_Soc E12_2019_04 Punto Alcorcón Grupal Coordinación E12_2019_04 Punto Alcorcón Grupal Psicología E12_2019_04 Punto Alcorcón Grupal Psicología E12_2019_04 Punto Alcorcón Grupal Derecho E13_2019_05 Punto Algete Individual Coordinación E14_2019_05 Punto Arroyomolinos Grupal Coordinación E14_2019_05 Punto Arroyomolinos Grupal Psicología E15_2019_05 Punto Leganés Grupal Coordinación E15_2019_05 Punto Leganés Grupal Psicología E16_2019_06 Punto Tres Cantos Grupal Psicología E16_2019_06 Punto Tres Cantos Grupal Psicología E16_2019_06 Punto Tres Cantos Grupal Trabajo_Soc E16_2019_06 Punto Tres Cantos Grupal Derecho E17_2019_06 Punto Collado Villalba Grupal Psicología E17_2019_06 Punto Collado Villalba Grupal Coordinación/Trabajo_Soc E18_2019_06 Punto Colmenar Viejo Grupal Psicología E18_2019_06 Punto Colmenar Viejo Grupal Trab_Soc E18_2019_06 Punto Colmenar Viejo Grupal Derecho E19_2019_06 FNASYD Grupal Psicología E19_2019_06 FNASYD Grupal Psicología E20_2019_06 Punto Villalbilla Grupal Psicología E20_2019_06 Punto Villalbilla Grupal Trab_Soc E21_2019_06 FMP Individual Psicología E22_2019_06 Punto Torrelodones Grupal Coordinación E22_2019_06 Punto Torrelodones Grupal Trab_Soc Valoración de los de los sistemas telemáticos… 135 SOCIOLOGÍA Y TECNOCIENCIA, 12.1 (2022): 112-135 ISSN: 1989-8487 E22_2019_06 Punto Torrelodones Grupal Psicología E22_2019_06 Punto Torrelodones Grupal Dirección E23_2019_06 Punto Navalcarnero Grupal Psicología E23_2019_06 Punto Navalcarnero Grupal Derecho E23_2019_06 Punto Navalcarnero Grupal Trab_Soc E24_2019_06 Centro de la Mujer Fuenlabrada Individual Coordinación E25_2019_06 Punto de Alcalá de Henares Grupal Psicología E25_2019_06 Punto de Alcalá de Henares Grupal Trabajo_Soc E26_2019_07 Mujeres para la Salud Individual Psicología E27_2019_07 UNAF Individual Psicología E28_2019_08 Comisión de Malos Tratos Grupal Presidencia E28_2019_08 Comisión de Malos Tratos Grupal Coordinación E29_2019_07 AUVIM Grupal Presidencia E29_2019_07 AUVIM Grupal Secretaría E30_2019_07 Punto Madrid II Individual Psicología E31_2019_08 Centro de Día para Mujeres Ayaan Hirsi Ali Grupal Coordinación E31_2019_08 Centro de Día para Mujeres Ayaan Hirsi Ali Grupal Educación E31_2019_08 Centro de Día para Mujeres Ayaan Hirsi Ali Grupal Educación E31_2019_08 Centro de Día para Mujeres Ayaan Hirsi Ali Grupal Educación E32_2019_08 Punto Pinto Individual Coordinación/Trabajo_Soc E33_2019_08 Punto Pinto Individual Derecho E34_2019_08 Punto Madrid II Individual Psicología