La imagen del mundo árabe y musulmán en la prensa española
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Producción Científica
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La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española
Las aportaciones aquí recogidas representan exclusivamente la opinión de sus autores. © Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, 2010 Pabellón Hassan II. C/Max Planck, 2 Isla de la Cartuja E 41092 Sevilla www.tresculturas.org Edita: Fundación Tres Culturas del Mediterráneo © De los textos: sus autores, 2010 Edición de textos: Laura Mesa Diseño: Anagrama Comunicación&Marketing www.anagramacomunicacion.com Este libro no podrá ser reproducido, ni total ni parcialmente, sin el previo permiso escrito del editor. Todos los derechos reservados. Depósito Legal:000000-0000 Impreso en España/Printed in Spain
Índice 1. Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 2. Marco teórico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 El papel de los medios de comunicación / 10 La situación en España / 18 3. Metodología . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25 Objeto de estudio / 26 Preguntas de investigación / 26 Muestra / 27 Técnicas de investigación / 29 4. Explotación cuantitativa de los datos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 Magnitudes contextuales / 32 La comparación cuantitativa / 37 La distribución temática de la información / 37 La presencia en portada / 42 Sobre los géneros periodísticos / 44 Encuadres noticiosos predominantes / 46 El tono de la información / 46 Sobre la autoría y el origen territorial de la información / 47 Las fuentes de información / 50 Los protagonistas de la información / 56
4.1. Comparativa entre El País y El Mundo: 12 meses / 58 Sobre los géneros periodísticos / 59 Encuadres noticiosos predominantes / 60 Autoría y origen de la información / 61 Las fuentes de información / 63 Los protagonistas de la información / 68 Conclusiones del análisis cuantitativo / 70 5. El conflicto entre Israel y Palestina . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .71 Visita de Bush a Israel y Palestina / 72 Endurecimiento del bloqueo de Gaza / 75 Las matanzas de Yabaliya y Jerusalén / 77 Diferentes interpretaciones de una misma realidad / 81 Guerra de Gaza / 82 Cuatro días de conflicto (28-31 de diciembre) / 83 Conclusiones / 86 6. La imagen de Marruecos en la prensa española . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 88 El fin de la tensión diplomática / 89 Zapatero visita Marruecos / 92 Reunión de Alto Nivel hispano-marroquí / 95 La situación de Ceuta y Melilla / 97 La cuestión del Sáhara Occidental / 97 Los derechos civiles en Marruecos / 99 El problema de la inmigración / 100 Conclusiones / 101 7. La vinculación periodística entre terrorismo e islam. . . . . . . . . . . . . . . . 103 Contexto / 103 El uso del término ‘islámico’ o ‘islamista’ vinculado al terrorismo / 105 La falta de contextualización y de voces expertas / 109 El polémico uso de las imágenes / 111 Conclusiones / 114 8. La representación de la diferencia o del choque cultural . . . . . . .116 Islam vs. Occidente / 116 El ‘velo islámico’ / 120 La situación de la mujer musulmana / 124 Las libertades civiles y religiosas en el mundo musulmán / 127 Las comunidades musulmanas en España y Europa / 129 Conclusiones / 132
9. La construcción de puentes entre culturas . . . . . . . . . . . . . . . . . 133 Tendiendo puentes / 134 La Alianza de Civilizaciones / 134 La Unión por el Mediterráneo / 137 Otros ámbitos temáticos / 139 Cultura y sociedad / 139 Economía / 142 Conclusiones / 144 10. Conclusiones generales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 146 11. Recomendaciones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149 12. Bibliografía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 152 13. Índice de gráficos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 156 14. Índice de tablas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 157 15. Índice de imágenes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 157
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 6 1. Introducción El mundo árabe y musulmán continúa siendo un gran desconocido para la gran mayoría de habitantes de Europa Occidental y de EEUU, a pesar de que la evolución de las sociedades actuales ha conectado profundamente estas realidades geopolíticas durante las últimas décadas. Los flujos migratorios, las tensiones ideológicas, la intensificación de las conexiones comerciales o los puntuales episodios violentos son algunos de los procesos que han provocado un acercamiento que se traduce en una percepción ciudadana de mayor proximidad, que no siempre ha supuesto formas de convivencia mutuamente respetuosas. España no es, ni mucho menos, una excepción en este escenario. La Historia establece un vínculo incuestionable con el islam y las influencias de su cultura a lo largo de todo el territorio español resultan incuestionables. Y el presente nos devuelve una creciente comunidad musulmana que se esfuerza por crear espacios de conexión con los patrones de vida occidentales que imperan en la sociedad española. Su ubicación geográfica también sirve para justificar la necesidad de identificar y de potenciar aquellos ámbitos en los que los encuentros y el trabajo común preponderen sobre el choque y el enfrentamiento cultural. En estos procesos de diálogo entre civilizaciones, el papel de los medios de comunicación resulta primordial. La influencia que ejercen sobre las sociedades actuales es grande, ya que abren la puerta a realidades que, en muchas ocasiones, permanecen fuera de la experiencia directa de la ciudadanía. Así, la imagen que muchas personas pueden tener del mundo árabe y musulmán procede, en su gran mayoría, de relatos procedentes de unos medios de comunicación con una posición central en el proceso de formación de la opinión pública. Tomando estas premisas como punto de partida, el informe que presentamos intenta profundizar en la imagen que transmite la prensa generalista española del mundo árabe y musulmán. Para ello, hemos analizado toda la producción periodística de seis de los principales diarios de difusión estatal (El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia, El Periódico de Catalunya y La Razón) durante el año 2008, rastreando toda señal de presencia de la realidad árabe y musulmana. Se trata, por lo tanto, de un estudio de una gran exhaustividad, sin precedentes en la literatura científica especializada y con un grado de profundidad muy elevado. Mediante una combinación de análisis de contenido y de análisis de los discursos periodísticos, se completa una revisión
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 7 que sitúa a la investigación española al nivel de otros países europeos, como Reino Unido o Francia, más acostumbrados a este tipo de estudios. Las próximas páginas resumen los principales hallazgos de una investigación cuyo formato íntegro podrán consultar en el cd que también se adjunta en esta publicación. De hecho, recomendamos encarecidamente la lectura del informe completo, ya que el nivel de profundidad y las posibilidades de ejemplificación explícita de las conclusiones alcanzadas es mucho mayor en la versión amplia del trabajo. La estructura del informe sigue el patrón de la investigación académica en Ciencias Sociales. Tras dos apartados con un propósito de contextualización, que abordan el marco teórico y el diseño metodológico, nos centramos en la exposición de los resultados. En primer lugar, se despliegan las principales aportaciones del análisis de contenido cuantitativo, mientras que los cinco capítulos siguientes despiezan cada uno de los cinco temas principales localizados en la cobertura analizada: el conflicto entre Israel y Palestina, las relaciones entre España y Marruecos, el tratamiento periodístico del terrorismo, el choque cultural, y la construcción de puentes entre el mundo occidental y el mundo árabe musulmán. 2. Marco teórico En los últimos años, especialmente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y los posteriores en Londres y Madrid, todos ellos atribuidos a al Qaida, la relación entre el mundo musulmán y Occidente ha ocupado un lugar central en el debate de la esfera política, pero también en el ámbito mediático y, por tanto, en la opinión pública. Sin embargo, es evidente que la relación, por momentos conflictiva, entre ambos mundos se asienta en profundas raíces históricas. Sin entrar en un análisis pormenorizado de cada uno de estos acontecimientos, no hay duda de que las Cruzadas (1095-1270), en parte una respuesta a la derrota del Imperio Bizantino, la expulsión de los musulmanes de España, la invasión de Egipto por Napoleón o la expansión y caída del Imperio Otomano, constituyen hechos que han determinado en gran medida la forma de verse y relacionarse entre ambos mundos. Seguidamente, el proceso de expansión colonial europeo, la creación del estado de Israel (1948), la crisis del petróleo de 1973, de la que en gran medida se culpó a los países de Oriente Próximo, la revolución iraní de 1979 o la primera guerra del Golfo, son hechos que explican el surgimiento de un movimiento político y social vinculado al islam y, consecuentemente, una reacción antagónica por parte de Occidente.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 8 En España, la presencia musulmana durante ocho siglos supuso una influencia cultural y social fundamental, pero también una especial relación con un mundo que hoy en día se sitúa a escasos kilómetros, en el Norte de África, y también en la propia sociedad española, fruto del intenso proceso de inmigración experimentado en los últimos años. España constituye, por tanto, una realidad muy particular por su relación con lo que hoy en día conocemos por mundo musulmán. Por un lado, de alguna forma la propia identidad nacional, la construcción de España como nación, está asentada en el imaginario colectivo sobre la base de la lucha y la reconquista contra el invasor musulmán, sobre el relato heroico en el que se unifica España y triunfa el cristianismo. Sin embargo, a pesar de la existencia y el esplendor de al Andalus, y la consecuente influencia sobre la propia identidad y cultura españolas, en la sociedad española, en general, persiste un profundo desconocimiento sobre el islam y la cultura musulmana, y sobre la propia realidad de las sociedades vecinas del Magreb. Desconocimiento trufado hoy en día de resentimiento y desconfianza tras los acontecimientos ya mencionados de los últimos años. De alguna forma, los hechos históricos citados, unidos a una escasa sensibilidad intelectual, han determinado en gran medida la forma en que se ha representado al mundo musulmán y, en consecuencia, la imagen que de éste se tiene en Occidente. En el análisis de dicha representación resulta obligado nombrar a Edward Said y su teoría del Orientalismo (Said, 1978), entendida como “una línea de pensamiento basada en una distinción ontológica y epistemológica entre Oriente y Occidente, en la cual la cultura y las sociedades occidentales son esencialmente y de forma inherente superiores a las orientales” . De alguna forma, Said sitúa en primer plano el concepto de discurso de Michel Foucault (1968, 1969 y 1974), que sitúa los aspectos claves de conocimiento y poder en el eje del análisis. El Orientalismo es por tanto un sistema instrumental de ideas que ha permitido a la cultura europea crear y gestionar la idea de Oriente en el plano político, sociológico, militar, ideológico, científico e imaginativo. Said analiza principalmente textos académicos, desde los expertos franceses y británicos de los siglos XVIII y XIX hasta los estudios contemporáneos de académicos estadounidenses. De acuerdo con Said, el Orientalismo tiene su origen y se ha mantenido en base a este trabajo académico, que ha producido un determinado discurso etnocéntrico occidental, desarrollado sobre relaciones de poder desiguales. Este discurso sostiene la creencia de que el islam constituye una fuerza transnacional, monolítica y coherente que ha desarrollado una relación de confrontación con Occidente a lo largo de la historia. Posibilita, además, sostener un discurso reduccionista que permite una generalización cultural consistente en percibir a Oriente y
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 9 el islam como una realidad despótica, irracional, atrasada, degenerada y bárbara, e incapaz además de describirse a sí misma (Said, 1978). Nos encontramos por tanto ante un problema de representación del otro, del diferente. La capacidad de ciertos grupos de poder de representar a otros de una forma determinada y estereotipada, enfatizando lo diferente, es lo que Hall ha denominado ‘poder simbólico’, la capacidad de marcar, asignar y clasificar (Hall, 1997). Es la representación de las minorías por lo que ‘ellos’ tienen de diferente respecto a ‘nosotros’. Volvemos pues a la estructura del discurso y a Foucault, que vincula lenguaje, conocimiento y realidad, y que entiende el discurso como aquello que proporciona un lenguaje que permite representar el conocimiento sobre un tema en un momento histórico determinado. Existen tres diferentes enfoques o teorías de la representación. En primer lugar, la teoría ‘reflectiva’, según la cual el significado radica en el objeto, la persona, la idea o el hecho del mundo real, y el lenguaje actúa como un espejo que refleja la realidad tal y como es. Por otro lado estaría el ‘enfoque intencional’, que proporciona todo el poder de la representación al autor, quien impone su forma de ver el mundo a través del lenguaje. Por último estaría el enfoque ‘construccionista’, según el cual no es el mundo material el que expresa el significado, sino el sistema lingüístico que utilicemos para representar los conceptos. Pero quizás lo que más se ajuste al tema que estamos analizando en este trabajo es un enfoque ‘ideológico’ de la representación del otro, que tiene la capacidad de cambiar o acomodar la realidad de acuerdo con la visión ideológica que quiere representar. Esto da lugar a tres formas de discurso: Un discurso etnocéntrico, que sitúa al ‘yo’, al propio grupo en la parte 1. central del discurso. Es el ‘nosotros’ y ‘ellos’, o ‘nosotros’ contra ‘ellos’. Un discurso de dominación, en cuya base está el poder y la influencia. 2. De acuerdo con este discurso, la representación de ‘ellos’ y ‘nosotros’ se basa en la superioridad del ‘nosotros’ y en la debilidad o inferioridad del ‘ellos’. Un discurso de demonización, hipócrita y malintencionado, que en el 3. caso que estamos estudiando degenera en un discurso de ‘Islamofobia’ (Ameli, Marandi, Ahmed, Kara, y Merali, 2007). Este problema de representación del ‘otro’ se centrará, en este informe, en la representación mediática y, por tanto, en la imagen que se transmite a la opinión pública del islam y del mundo árabe y musulmán. De hecho, uno de los
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 16 es decir, la idea central en la cual se basa el periodista para la organización de la noticia, que sugiere una visión determinada de los hechos a través de la selección de unos elementos que se destacan o enfatizan, pero encuadrándolos en un marco específico que arropa todo el texto. No hay duda pues de que los enfoques también influyen sobre la opinión pública, existiendo además dos peligros si se produce una mala práctica periodística: creación de prejuicios en la sociedad, al destacar unos atributos de los hechos y las personas que los posiciona positiva o negativamente; y manipulación de la sociedad, cuando el periodista no investiga y se queda con el registro taquigráfico de lo que una fuente dice, sin contrastar la información. Ambos aspectos, el de la configuración de la agenda y el del enfoque de las informaciones resultan fundamentales, como veremos posteriormente a lo largo de nuestro análisis sobre la prensa española, para estudiar la cobertura informativa del islam y del mundo árabe y musulmán, su representación (o falta de representación) mediática y, por tanto, su influencia en la percepción que sobre este asunto tiene la opinión pública. De la misma forma, hay otro aspecto de la práctica periodística que resulta de extraordinaria importancia para analizar el tratamiento informativo de este asunto, y es el de las fuentes que se utilizan para elaborar la información. Qué tipo de fuentes se utilizan, qué visión se enfatiza o se silencia, qué atributos se asocian a dichas fuentes… A ello le dedicaremos especial atención en este informe. John E. Richardson (2006) también ha estudiado en profundidad este aspecto en relación al islam y a la comunidad musulmana en Reino Unido. Richardson concluye que los “periódicos reflejan las prácticas de aquellos que tienen el poder de determinar las experiencias de los otros. En el caso de las noticias sobre el Islam y los musulmanes, las noticias están dominadas por fuentes burocráticas no musulmanas o grupos ilegales (terroristas)”. La idea defendida por Richardson es que las fuentes pertenecientes a la comunidad musulmana son únicamente incluidas en el contexto de informaciones críticas con sus propias acciones o con su propia religión. Cuando las actividades de la comunidad musulmana no son criticadas (o cuando simplemente no se vinculan dichos actos con esa comunidad), las fuentes musulmanas se encuentran, casi sin excepción, ausentes del relato periodístico. Evidentemente, dicho enfoque no sólo contribuye a provocar una vinculación entre islam y negatividad, sino que crea una cierta dicotomía musulmán-no musulmán que simbólicamente implica que los musulmanes sólo pueden actuar
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 17 como fuentes cuando se trata de hablar de ciertos eventos, siempre negativos. Los periodistas, las agencias y las grandes cadenas televisivas deciden y determinan conscientemente a qué se debe dar cobertura, de qué forma, con qué importancia, en qué lugar y con qué enfoque. En definitiva, el proceso de construcción de la información no fluye de forma natural, sino que es el resultado de un complejo proceso de una deliberada selección y expresión de los acontecimientos (Gans, 1980). En definitiva, aunque asentado sobre raíces históricas más profundas, especialmente desde el año 2002 se viene observando con preocupación la relación entre Occidente y el islam y la situación de las comunidades musulmanas en ciertos países de Europa y en EEUU. Tal y como advertía el Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia (EUMC) en diciembre de 2006, se están detectando “crecientes casos de discriminación e islamofobia contra los musulmanes europeos, que van desde los ataques a mezquitas hasta las agresiones físicas”, y señala que “los musulmanes sufren con frecuencia distintas formas de discriminación que merman sus posibilidades de empleo, y afectan a sus logros en el área educacional o a sus condiciones de vida. Ello puede provocar un sentimiento de frustración y hacerles sentirse al margen de la UE” (Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia, 2006). Los medios juegan un papel fundamental en la difusión de una determinada imagen del islam y de la comunidad musulmana. La bibliografía revisada expone que suelen tratar estos temas en informaciones relacionadas con acontecimientos dramáticos o negativos, o bien con una visión negativa, en piezas frecuentemente relacionadas con terrorismo, conflicto, delincuencia o choque cultural. Además, se representa al mundo musulmán como un ente monolítico, asociado habitualmente a atributos como ‘medieval’, ‘arcaico’, ‘atrasado’ o ‘potencialmente terrorista’, alimentando un sentimiento de sospecha y de desconfianza de graves consecuencias sociales. En conclusión, y de acuerdo con Said y Poole: “(…) se ha producido una imposición de ciertos modelos y valores etnocéntricos o irrelevantes (o ambos), así como una pura desinformación, una constante repetición, la renuncia al contexto y la ausencia de una genuina perspectiva. El resultado es que se ha redividido el mundo entre Oriente y Occidente. Se ha transmitido una determinada imagen del Islam estereotipada, una dicotomía entre ‘ellos’ y ‘nosotros’, en la que los medios han jugado un papel fundamental. Esta actitud perpetúa hostilidad e ignorancia. Sensacionalismo, xenofobia y una beligerancia insensible están a la orden
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 18 del día, creando en el imaginario colectivo un enfrentamiento entre Islam y Occidente muy poco edificante.” (…) “Resulta sólo un poco exagerado afirmar que los musulmanes en general y los árabes en particular son básicamente representados como grandes jeques del petróleo o potenciales terroristas. La ausencia de todo enfoque humano es frecuente incluso en aquellos profesionales cuya labor es precisamente la de informar sobre el mundo islámico. En su lugar, nos encontramos un retrato esencialmente caricaturizado” (Said, 1997). “El Islam como antítesis de la modernidad domina el discurso mediático, en el que se enfatizan aspectos como misoginia, extremismo, fanatismo e irracionalidad, todo ello articulando una imagen de atraso y de una sociedad primitiva. Además, se transmite una idea de amenaza, aunque también de inferioridad de la comunidad musulmana. Dicha imagen es representada en los medios de comunicación de masas que, por su parte, no dejan de actuar en una lógica de mercado e intereses, actuando también de portavoces de ciertas elites políticas y sociales” (Poole, 2002). La situación en España Hasta el momento hemos visto y detallado la situación de la representación mediática del islam y del mundo árabe y musulmán a nivel internacional, analizando algunos de los principales estudios publicados en el ámbito de lo que podemos llamar mundo occidental. Veamos ahora el caso de España para analizar si nos encontramos, a priori, con el mismo problema de negatividad de la representación mediática, algo que comprobaremos en esta misma investigación. En primer lugar, debemos partir de la base de que en España, al igual que en otros países europeos y en EEUU, en el caso del islam y el mundo musulmán nos encontramos ante un problema de percepción social. Para empezar, ya hemos visto que el Pew Global Attitudes Project señalaba que un 52% de los españoles tenía una visión negativa de los musulmanes, el porcentaje más alto entre los países analizados. Además, según un estudio publicado por el Real Instituto Elcano (Noya, 2007), un 80% de los españoles afirma estar preocupado por el fundamentalismo islámico, mientras que un 37% dice tener una opinión negativa sobre la religión musulmana. Además, un 61% de los encuestados está en contra de que las niñas musulmanas lleven velo en la escuela, mientras que el 96% de españoles cree que los musulmanes son machistas. Vemos por tanto que los estereotipos negativos sobre los musulmanes están extendidos entre la población española. De hecho, un 90%
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 19 considera a los musulmanes autoritarios y un 68% los considera violentos, mientras que un 41% los considera groseros y un 44% ociosos. El Barómetro del Real Instituto Elcano, realizado de forma periódica, llevó a cabo una de sus oleadas en 2006, coincidiendo con la denominada ‘crisis de las caricaturas’, momento en el cual hasta un 74% de los españoles creía que se podía hablar de un choque de civilizaciones . Parece evidente que nos encontramos ante un problema de desconocimiento y percepción estereotipada. De hecho, este estudio concluye que “los españoles desconocen la realidad de los países musulmanes, incluso los más próximos, por lo que es evidente que no pueden tener una idea cabal de la diversidad de una cultura tan vasta como la del Islam. Desde luego, hay un innegable problema de demanda informativa, pero también de oferta política y periodística”. El Real Instituto Elcano apunta ya, por tanto, al papel relevante de los medios de comunicación y su influencia en la percepción social de este tema. En España se calcula que hay ya algo más de un millón de personas que se consideran de religión musulmana o provenientes de algún país cuya religión mayoritaria es el islam. De ellos, más del 40% afirma haber sido objeto de algún tipo de discriminación, según la Agencia de los Derechos Fundamentales de la UE (FRA) (Bedoya, 2009). Dicha discriminación llega incluso a las escuelas, donde los marroquíes son el colectivo que más sufre la discriminación por parte de sus compañeros. De hecho, según los datos del Centro de Estudios sobre Migraciones y Racismo de la Universidad Complutense (Centro de Estudios sobre Migraciones y Racismo, 2008), un 39,1% de los estudiantes afirma que echaría a los marroquíes de España, mientras que un 23,7% señala que le molestaría tener a un marroquí o a un ‘moro/árabe‘ entre sus compañeros de clase. Este estudio concluye que “se está produciendo una estigmatización, criminalización y satanización de los inmigrantes sin papeles, lo que responde al discurso reinante en los medios y en la calle”. Vemos pues que de nuevo se apunta a los medios de comunicación entre las causas del problema. También el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha estudiado ciertos aspectos de esta problemática en algunas de sus encuestas. Así, en 2007 un 30% de los españoles consideraba aceptable que se excluyese a una niña de una escuela por llevar el velo islámico, mientras que un 40% pensaba que era aceptable protestar ante la edificación de una mezquita en su barrio (Cea D’Ancona y Vallés Martínez, 2008). No hay duda de que en España ha habido una serie de acontecimientos históricos que pueden explicar en cierta medida esta percepción negativa. Así, la dicotomía entre ‘ellos’ y ‘nosotros’, de alguna forma representada entre
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 20 ‘cristiano’ y ‘musulmán’, se remonta al momento de la toma de Granada y a la caída del Reino Nazarí de Granada (1492) y a la expulsión de los moriscos en el año 1609. Posteriormente se produjo el avance de la amenaza del Imperio Otomano. A partir del siglo XIX, por la beligerante relación con Marruecos, se siguió transmitiendo al imaginario colectivo español la imagen de un árabe ‘enemigo y amenazante’, transmitida tanto por los partidarios de ir a la guerra contra Marruecos, como por sus oponentes durante la conocida como ‘guerra romántica’ de 1859-1860. De hecho, las sucesivas guerras con Marruecos, desde la campaña de O’Donnell de 1859 a la guerra del Rif (1921-26), así como su ‘retorno’ en la Guerra Civil de 1936 de la mano del general Franco, no harán más que reforzar la imagen negativa que de los árabes se tenía y, por extensión, del islam (Madariaga, 1988). Con todo, si bien resulta necesario mencionar el contexto histórico para explicar parte de la situación actual, nuestro estudio se centra en el papel de los medios de comunicación como posible factor causante de la percepción negativa del islam y del mundo árabe musulmán en España. En este sentido, en primer lugar es necesario hacer hincapié en que no existe ningún estudio centrado en España de la profundidad, el enfoque y la metodología de esta investigación. Analizaremos ahora, por tanto, ciertas publicaciones que sí han abordado el tema desde una visión más bien intuitiva, así como las opiniones de algunos expertos en la materia que han publicado diversos artículos o participado en conferencias centradas en la relación entre islam y medios de comunicación. En 1994, Communica Press publica ‘El mundo árabe y su imagen en los medios’, de Adriana Dragoevich y José Bodas, recopilación de reflexiones de distintos expertos en la materia fruto de un seminario realizado en Madrid bajo el patrocinio del Instituto de Cooperación con el Mundo Árabe (ICMA) y como el primero de los proyectos del Programa MED-MEDIA de la Comunidad Europea. Como conclusión general, esta publicación señala que “cuando se menciona al Mundo Árabe en los medios de comunicación occidentales aparecen con frecuencia estereotipos, verdades a medias y falsedades” Una conclusión similar a la de uno de los expertos que colaboran en este libro, Manuel Cruz, quien señala que “salvo raras excepciones (quizá más abundantes en España), cuando los medios informativos occidentales se refieren hoy a los árabes, sin entrar en matices de nacionalidad o de religión (se da por supuesto que todos son musulmanes), lo hacen como si se tratase de terroristas, analfabetos, fanáticos o invasores…, cuando no se trata de déspotas emires petroleros que se gastan sus inmensas fortunas en los casinos
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 21 de Europa” (Dragoevic y Bodas, 1994). Cabe destacar la fecha de celebración de este seminario y de publicación de esta obra, 1994, mucho antes de los trágicos acontecimientos que llevaron a extender de forma generalizada la preocupación por la relación entre Occidente y el mundo musulmán, y por la representación de éste en los medios de comunicación de masas. Quince años después, en 2009, las conclusiones a las que llegan los expertos son bastante similares. Así lo refleja ‘Musulmanes en España. Guía de referencia’ (Casa Árabe, 2009), donde se dedica un capítulo a la representación mediática de los musulmanes, destacando que, “en España, como en otros lugares de Europa, miembros de la comunidad musulmana se han quejado con frecuencia de que los titulares suelen trasladar una imagen distorsionada y negativa del Islam, al que tienden a presentar como una entidad monolítica equivalente a terrorismo y fanatismo religioso. Además, se quejan, los medios dedican un espacio mínimo a publicar noticias ‘amables’ sobre el mundo musulmán”. Ante esta situación, esta guía concluye que: “(…) se da un abuso de la presentación del Islam como la clave abstracta que explica el devenir y actuación de las poblaciones de los países árabes y musulmanes. Consecuencia de la centralidad mediática mundial que los conflictos en Oriente Medio tienen, el perfil de ese Uno islámico que supuestamente representa a Todos, está representado por características como el fanatismo y el fundamentalismo. Es decir, por un lado predomina una percepción dominada por los estereotipos orientalistas y, por otro, la omnipresencia mediática de esta región lleva cotidianamente a nuestros ciudadanos a la imagen de lo más excepcional y extremista, forjando la idea de que esa es la representación de la mayoría social de esas sociedades. A estos lugares comunes suele añadirse también la circunstancia de que cuando se informa sobre la comunidad musulmana en España, su realidad sigue muy pegada al perfil del inmigrante y a la imagen del trabajador marroquí poco cualificado, indocumentado o llegado en patera a las costas españolas” (Casa Árabe, 2009). Red Mundo Árabe, una entidad de la sociedad civil radicada también en España, expresa también la preocupación por la representación de las sociedades árabes y musulmanas como “una cultura cerrada, inmodificable en sus aspectos fundamentales, lo que desemboca en una visión de una cultura inferior o atrasada (portadora de tradicionalismo inmutable, irracionalidad, agresividad), un mundo monolítico, retrasado y sin capacidad de transformación” (Red Mundo Árabe, 2008). De acuerdo con la opinión de
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 22 esta institución, los periódicos mayoritarios están llenos, día a día, de este tipo de representaciones, presentando al islam y los musulmanes como un colectivo proclive al extremismo. Teun A. Van Dijk, de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, también ha estudiado en profundidad este tema, llegando a la conclusión de que existen una serie de características comunes en la representación mediática del islam y el mundo árabe musulmán. De hecho, este autor transmite una imagen muy negativa y pesimista y, quizás, una propia generalización, como si no hubiese distinción entre unos medios de comunicación y otros: “La tendencia a la (sobre) generalización -como siempre, para los estereotipos y prejuiciossobre todo, de los actos malos de Ellos. Por ejemplo: Los actos terroristas de algunos de ∞ Ellos típicamente se asocian con el grupo entero. La confusión frecuente de árabes y musulmanes, de musulmanes y isla- ∞ mistas y de islamistas y terroristas. La estrategia general de enfatizar lo malo o lo negativo de ∞ Ellos , y de ignorar lo bueno de Ellos . La tendencia de enfocar sobre los más radicales y extremistas entre ∞ Ellos . La falta de conocimiento o de enfoque sobre la diversidad religiosa, polí- ∞ tica y cultural tremenda en el mundo del Islam. La falta de enfoque sobre la historia, la tradición y las formas actua- ∞ les del Islam moderno, democrático, humanista y su influencia histórica sobre la civilización (ciencia, literatura, cultura) occidental. Lo tradicional religioso en el Islam se enfatiza negativamente como ‘isla- ∞ mista’ y mucho más que lo tradicional en el cristianismo, y se asocia con una amenaza cultural y política de nuestra sociedad, de nuestros valores y del Occidente. La cobertura de la diversidad religiosa se limita a la exageración y pro- ∞ blematización de situaciones estereotipadas como el uso del hijab por algunas mujeres musulmanas en Europa. Muchas veces sin conocimientos sobre el trasfondo de esa práctica y las motivaciones (a menudo políticas) de las mujeres.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 23 El uso de viejos temas y estereotipos de la cobertura del Islam y de los ∞ árabes, como violentos, agresivos, primitivos, atrasados, etc. La falta de cobertura del racismo anti-árabe y anti-musulmán. ∞ La discriminación de fuentes y de periodistas musulmanes y árabes” ∞ (Van Dijk, 2009). Además de distintas publicaciones e informes, la preocupación por este tema ha sido motivo de abundantes debates a nivel académico y de un creciente número de seminarios y jornadas. Entre otros podemos destacar las jornadas ‘El islam en los medios de comunicación’, organizadas por el Centro Cultural Islámico de Valencia en 2008. Entre los expertos participantes encontramos a la periodista Lola Bañón, quien entre sus conclusiones insistió en la dependencia absoluta de las imágenes en la cobertura periodística, imágenes que normalmente están descontextualizadas. También las palabras crean y ratifican realidades en ocasiones creando asociaciones conceptuales como ‘terrorismo islámico’. Bañón considera que lo correcto sería hablar sobre el terrorismo de al Qaida, lo mismo que no hablamos sobre el terrorismo vasco sino sobre el terrorismo de ETA. Otro problema del periodismo es caer en las generalizaciones: “El mundo árabe, el Islam…, se habla de ello como si fuera un bloque homogéneo, cuando en realidad dentro de un propio país hay realidades bien distintas, por ejemplo, en Irak (kurdos, chiíes, suníes,…)”. En la misma jornada, Rafael Miralles, profesor de la Universidad de Valencia señaló el predominio de los estereotipos en los medios de comunicación españoles respecto a los musulmanes: “O es un pobre trabajador inmigrante, o un integrista fanático, o un emir rico del golfo, o un terrorista”. También Gema Martín Muñoz, directora de Casa Árabe, quien destacó que “los medios ofrecen una visión deshumanizada del Islam, en la que los individuos nunca están presentes y en cambio se nos presentan masas en momentos de especial tensión” y también puso sobre la mesa un aspecto importante, como es “la distinción maniquea entre el musulmán bueno y el musulmán malo. El bueno es el que asume el discurso de la superioridad occidental, se viste como un europeo y es laico. El malo es el islamista, el integrista, el fundamentalista, el terrorista. Sin embargo, hay un centro mayoritario que no existe para los medios” (Kalam Agency, 2008). Martín Muñoz es autora de numerosos artículos relacionados con este tema, y destaca dos aspectos fundamentales en el tratamiento informativo del islam y del mundo árabe musulmán, y de la relación de éste con el mundo occidental: por un lado, la importancia que ha adquirido en los últimos años la explicación de los hechos a través de la diferencia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 24 cultural, interpretada en clave conflictiva, en torno a la teoría del choque de civilizaciones . Es decir, “las visiones o interpretaciones ‘culturalistas’ encuentran un inusitado auge y se concentran en la ‘cuestión musulmana’”. Por otro, domina una interpretación de los hechos en torno al “determinismo islámico”, dando a entender que ciertos acontecimientos suceden porque sus autores “son musulmanes”. Domina, por tanto, la explicación “culturalista” de los hechos frente a la “político-social” (Martín Muñoz, 2004). Parece pues claro que los diferentes informes publicados sobre este tema en España, si bien no se han basado en un análisis pormenorizado y sistemático del contenido de los medios de comunicación, coinciden en señalar una serie de características comunes, similares a las que también expresan habitualmente otros expertos en comunicación e islam (Navarro, 2008). A saber, una imagen estereotipada y maniquea, la abrumadora presencia de asuntos negativos en las noticias relacionadas con el mundo árabe musulmán, la vinculación de islam y terrorismo, la tendencia a resaltar la diferencia y el choque de civilizaciones , la imagen de la mujer musulmana como una víctima, una visión deshumanizada del islam… El hecho de que estas aportaciones teóricas surjan de una posición de reacción o denuncia explica la mayoritaria presencia de una determinada línea teórica en relación a este tema, frente a una visión diferente que seguramente no ha sentido la necesidad de exponer su posición, al no percibir un problema en la representación mediática del mundo árabe y musulmán. Como hemos visto, muchas de estas conclusiones a las que llegan los expertos españoles coinciden con la de los principales estudios realizados a nivel internacional, por lo que podemos deducir una homogenización en la práctica periodística de los principales países occidentales o, más bien, una determinante influencia de las principales agencias de noticias internacionales en los contenidos de los medios de comunicación españoles sobre este tema. Volvemos pues a la configuración de la agenda mediática, incorporando una nueva variable, como es el predominio de una agenda internacional, ligada a los contenidos de los principales medios y agencias de noticias del mundo occidental. Es cierto que en la configuración de dicha agenda influyen poderosamente los intereses de las elites políticas y económicas, pero eso no limita la responsabilidad del medio sobre lo que publica y, sobre todo, sobre cómo lo publica. Al final, los medios de comunicación determinan en gran medida las percepciones predominantes en el imaginario colectivo de una determinada sociedad. La opinión publicada se convierte en opinión pública, la cual va mucho más allá de aquellas elites con capacidad para influir en los
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 25 contenidos de la agenda mediática. Con todo, sería un error generalizar totalmente las mismas conclusiones para los distintos medios de comunicación. En el caso de España, la línea editorial de unos y otros varía considerablemente en función básicamente de su posicionamiento político, por lo que las informaciones referidas al mundo musulmán deben necesariamente recoger esa diversidad de planteamientos. Por supuesto que existen tendencias y prácticas comunes, pero es preciso un análisis comparado que refleje también la diferencia entre las distintas coberturas mediáticas, algo que se echa de menos en los distintos informes publicados sobre el tema en España. Es también importante destacar que en los principales países occidentales es cada vez más rica e influyente la presencia de ciudadanos musulmanes locales, así como su repercusión mediática. Esa realidad es todavía bastante más limitada en España, donde la comunidad musulmana no ocupa posiciones relevantes en los principales grupos políticos, económicos o mediáticos. Sin embargo, sí que existe una cierta visibilidad a través de distintas asociaciones y colectivos, y también de plataformas de comunicación como WebIslam o Red Mundo Árabe. Este estudio se centrará, sin embargo, en la visibilidad y representación de este colectivo y de estos países en la prensa de referencia española, cuya agenda sigue determinando en gran medida la del resto de medios de comunicación y, por tanto, alcanza un grado de penetración social considerable. Veamos pues si las distintas conclusiones y advertencias de los diversos estudios detallados hasta el momento se corroboran con la práctica habitual de los principales medios de comunicación españoles a través de un profundo análisis del contenido y de los discursos periodísticos. 3. Metodología La solidez de una investigación social se apoya sobe el rigor de su diseño metodológico. Esta premisa permaneció fuera de cualquier discusión a lo largo de todo el trabajo analítico. Este breve capítulo se compone, en consecuencia, de un primer epígrafe que enuncia el objeto de estudio y que sintetiza la información ofrecida en los dos capítulos anteriores. En segundo término, se formulan las preguntas de investigación que han guiado este trabajo, para después informar sobre las dimensiones de la muestra empleada. A continuación, se presentan las técnicas de investigación que se han puesto en práctica para desembocar, finalmente, en un resumen de las principales variables analizadas. Los condicionantes editoriales nos obligan a sintetizar
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 32 conjunto de la muestra, es decir, datos estadísticos para comprobar el peso de la información sobre el mundo árabe y musulmán en la prensa de referencia española. Nos limitaremos a presentar la distribución de las piezas seleccionadas en cada mes, así como a una aproximación sobre la extensión ocupada. Estas magnitudes puramente cuantitativas se cruzarán con una explicación a modo de contexto histórico en la que se explicarán los acontecimientos principales del año en relación con nuestro objeto de estudio. En segundo término, se comparará la información cosechada tras la aplicación de todo el protocolo de análisis a los cuatro primeros meses de la muestra. Finalmente, en tercera instancia, nos centraremos en el estudio comparado de los dos principales diarios de información generalista en España en términos de ventas y de audiencia, El País y El Mundo, prolongando y detallando su cobertura durante todo 2008. Los datos que se ofrecen a continuación constituyen una evidencia empírica de máxima calidad que refleja, con una precisión muy elevada, la representación que de este, en gran medida, desconocido mundo se transmite a través de la prensa de referencia en España. Para conseguir un análisis más profundo y detallado es recomendable acceder al informe completo incluido en el cd adjunto. Magnitudes contextuales Las 9.422 piezas identificadas no son el conjunto de la producción editorial que estas seis cabeceras han publicado sobre el mundo árabe y musulmán en 2008. Es decir, se aplicaron unos criterios de selección que no se limitaban a localizar la presencia, por ejemplo, de algún país de religión musulmana, ya que los resultados del proceso habrían desbordado las capacidades operativas del equipo de investigación. En su lugar, se perseguían aquellas piezas en las que el mundo árabe y musulmán adquiría un protagonismo elevado. El País El Mundo La Vanguardia El Periódico ABC La Razón TOTAL Ene. 192 184 165 207 178 69 995 Feb. 152 145 123 86 105 91 702 Mar. 154 139 138 177 144 109 861 Abr. 115 134 107 72 166 58 652 May. 149 132 172 89 164 76 782 Jun. 159 94 188 103 104 84 732 Jul. 183 193 258 116 142 118 1.010 Ago. 127 111 168 75 113 68 662 Sept. 124 135 131 93 194 66 743 Oct. 100 91 130 68 163 52 604 Nov. 107 157 121 90 247 81 803 Dic. 178 144 112 118 243 81 876 TOTAL 1.740 1.659 1.813 1.294 1.963 953 9.422
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 33 Desde el punto de vista geográfico, se incluyeron sobre todo las piezas relacionadas con los países que forman el Magreb, Oriente Próximo y Oriente Medio, incluyendo Irán, país no árabe, pero musulmán y con un amplio interés mediático. Muy al inicio de la investigación ya se tomó la decisión de no cubrir la actualidad informativa de países musulmanes más lejanos, pero no árabes, como Afganistán, Pakistán o Indonesia. Sin embargo, si en el titular de alguna noticia sobre estos países aparecía explícitamente una referencia al islam o a la religión musulmana, la pieza se incluía en el universo de la investigación. Los resultados que agrupa la tabla 1 tienen una traducción gráfica mucho más clara en la distribución sectorial basada en los porcentajes de noticias publicadas por cada diario. Así, podemos observar un relativo equilibrio entre cinco de las seis cabeceras, con una proporción de piezas sobre el total bastante similares que oscila entre el 14% y el 20%. El País El Mundo La Vanguardia El Periódico ABC La Razón TOTAL Ene. 192 184 165 207 178 69 995 Feb. 152 145 123 86 105 91 702 Mar. 154 139 138 177 144 109 861 Abr. 115 134 107 72 166 58 652 May. 149 132 172 89 164 76 782 Jun. 159 94 188 103 104 84 732 Jul. 183 193 258 116 142 118 1.010 Ago. 127 111 168 75 113 68 662 Sept. 124 135 131 93 194 66 743 Oct. 100 91 130 68 163 52 604 Nov. 107 157 121 90 247 81 803 Dic. 178 144 112 118 243 81 876 TOTAL 1.740 1.659 1.813 1.294 1.963 953 9.422 Tabla 1. Distribución mensual de las piezas seleccionadas para el análisis Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 34 El hecho de hablar de coberturas muy amplias en el tiempo, unido a las tendencias hacia la homogeneización que preside la producción periodística mundial por diversas razones que irán explicándose en los posteriores apartados, provoca que los indicadores de presencia entre los cinco diarios resulten considerablemente similar. La variable política también se tuvo en cuenta a la hora de seleccionar las noticias. En líneas generales se puede decir que la investigación cubre la mayoría de las noticias que hacen referencia a algún país de la Liga Árabe, con la mencionada excepción de Irán. A pesar de esta comprensible y justificada limitación, el tamaño de la muestra analizada nos devuelve garantías más que suficientes acerca de la exhaustividad de la búsqueda y brinda una seguridad muy elevada sobre la validez de los resultados, ya que el riesgo de desviación entre la muestra y el universo de la investigación resulta mínimo. Con el propósito de que la contextualización del esfuerzo periodístico cuente con suficientes elementos de juicio acerca de los principales sucesos acaecidos a lo largo de 2008, la tabla 2 resume algunos de los ‘puntos calientes’ de nuestra muestra, que suelen estar detrás de los momentos del año con mayor presencia en los diarios españoles de referencia. Gráfico 1. Distribución de las piezas seleccionadas por diario. Enero-diciembre 2008 Fuente: Elaboración propia 10,11% La Razón 18,47% El País 17,61% El Mundo 19,24% La Vanguardia 20,83% ABC 13,73% El Periódico
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 35 Tabla 2. Cronología de los principales hechos noticiosos en 2008 Mes Días Hecho noticioso Enero 3-4 Desbloqueo de la crisis diplomática entre España y Marruecos 4-6 Muere en el Rally Dakar 9-15 Visita de George W. Bush a Oriente Medio 17-26 Presentación de la Alianza de las Civilizaciones en Madrid 20-29 La Yihad llega a Barcelona Febrero 2-22 Polémica en toda Europa sobre el uso del velo 8 Propuesta electoral del PP de prohibir el velo en las escuelas 5-16 Recrudecimiento de la violencia entre Israel y Palestina 8-16 Propuesta del Arzobispo de Canterbury de adopción de la sharia 23-29 Turquía ataca la parte kurda de Iraq Marzo 2-10 Muerte de cientos de palestinos y de ocho seminaristas judíos 12-14 Negociaciones entre Dubai y Colonial 15-17 Los conservadores ganan más poder en Irán 19-25 Quinto aniversario de la Guerra de Iraq 28-30 Diputado holandés cuelga un vídeo contra el Corán en Internet Abril 1-6 La justicia turca pretende ilegalizar el partido de Erdogan 14 Los obispos callan en una encuesta sobre musulmanes en España 16-18 Nueva ola de atentados en Iraq 20-24 Carter se entrevista con Hamas Mayo 8-13 Hezbolá toma el poder en Beirut 9-16 Celebración del 60º aniversario de la creación de Israel 15-19 Visita de George W. Bush a Oriente Medio 27-29 El Rey Juan Carlos de España visita el Golfo Pérsico Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 36 Mes Días Hecho noticioso Junio 6-8 Procesamiento de los yihadistas de Barcelona 18-21 Israel y Hamas pactan una tregua 23 70 inmigrantes entran en Melilla en avalancha 21-29 La UE recrudece las sanciones contra Irán Julio 1-2 Iraq abre el grifo del petróleo 6-11 Crece la tensión entre Israel, EEUU e Irán 11-12 Visita de Rodríguez Zapatero a Marruecos 12-19 La Unión del Mediterráneo toma cuerpo 14-17 Encuentro de religiones en Madrid 28-31 Atentado en Estambul Agosto 2-4 Choque entre Hamas y al Fatah en Palestina 7-12 Golpe de estado en Mauritania 18-26 Prosigue la militarización de Irán 20 Egipto prohíbe que musulmanes y cristianos se donen órganos 20-31 Atentado en Argelia Septiembre 5-7 Turquía y Armenia mejoran sus relaciones 18-19 Atentado en Yemen contra la Embajada de EEUU 23-30 Secuestro de turistas europeos en Egipto 1-30 Ramadán Octubre 8-9 El Supremo absuelve a media docena de yihadistas 27-29 EEUU ataca territorio sirio Noviembre 1-17 Fallecimiento soldados españoles en Afganistán 5-9 España rechaza la petición de asilo de un hijo de Bin Laden 27-30 Atentado en Bombay Diciembre 16-18 Reunión de alto nivel entre los Gobiernos de España y Marruecos 16-18 Lanzamiento de zapato a George W. Bush 19-22 Hamas pone fin a la tregua 28-31 Guerra en Gaza Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 37 La comparación cuantitativa La aplicación íntegra de las 67 variables que componen el protocolo de análisis de contenido a las 3.210 piezas seleccionadas durante los cuatro primeros meses del año 2008, nos devuelve una matriz de datos de una profundidad sin parangón en la investigación sobre los medios de comunicación y su cobertura del mundo árabe y musulmán. La distribución temática de la información La uniformidad preside la distribución de las noticias sobre el mundo árabe y musulmán. Como se observa a primera vista en el gráfico 2, la sección de Internacional es la que más piezas concentra, situándose siempre por encima de la barrera del 50% de la muestra, con la única excepción de La Razón que se queda a las puertas de ese umbral. Gráfico 2. Comparativa de la distribución por secciones temáticas El País El Mundo La Vanguardia El Periódico ABC La Razón TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 1.773 149 357 299 293 332 343 462 43 82 65 55 115 102 376 99 82 206 212 427 25 32 29 49 6433 65 15 24 24 68 38 10 57 12 79 7 22 39 19 47 83 22 00 6 4 50 23 Internacional España Opinión Cultura Otros Economía Sociedad Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 38 Si echamos un vistazo más detenidamente a cada diario, encontraremos información mucho más singular. Por ejemplos, El País destina a la sección de Información Internacional más de la mitad de las piezas detectadas. En segundo lugar está la sección España , con un 17%. Gráfico 3. Distribución por secciones temáticas en El País Fuente: Elaboración propia 2% Contraportada 56% Internacional 6% Sociedad 3% Cultura 13% Opinión 17% España 1% Economía 1% Comunicación 1% Deportes Gráfico 4. Distribución por secciones temáticas en El Mundo Fuente: Elaboración propia 2% Crónica1% Local 13% Opinión 55% Internacional 1% Contraportada 19% España 1% Sucesos 4% Cultura 1% Economía 1% Deportes 2% Comunicación
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 39 Los datos de El Mundo devuelven una distribución prácticamente idéntica a la de El País. Sin entrar en cuestiones editoriales, que serán detalladas en posteriores capítulos, la distribución que adoptan las noticias relacionadas con el mundo árabe y musulmán resulta sorprendentemente similar. Un comportamiento alternativo lo encontramos, sin embargo, en La Vanguardia. Si el peso de la sección Internacional es el mismo que los dos periódicos editados en Madrid, no observamos la misma correlación de fuerzas cuando se trata de la sección de España (en su caso Política). En su lugar, y en un tratamiento muy significativo, muchas de las piezas publicadas por esta cabecera de Barcelona se incluyen en secciones como Economía (7%) o Cultura (11%). El otro diario editado en la ciudad condal adopta una distribución muy similar a su competidor más directo. En este caso, la sección de Cultura llega al 9%, al mismo tiempo que la correspondiente a la información de alcance estatal permanece en el 12%, muy alejada de El País o de El Mundo, que no llegan al 5%. Gráfico 5. Distribución por secciones temáticas en La Vanguardia Fuente: Elaboración propia 10% España 13% Opinión 55% Internacional 11% Cultura 7% Economía 2% Deportes 2% Sociedad
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 40 El regreso a Madrid como centro de edición nos devuelve dos nuevos modelos de organización temática. Por una parte, nos encontramos con dos diarios (ABC y La Razón) con una línea editorial conservadora y una presentación alternativa, con un formato tabloide en el caso de ABC y con una apuesta decidida por el color, en el caso de La Razón. Como se puede comprobar, existe una diferencia notable entre ambas cabeceras, con una distribución muy diferente de los lugares en los que se incluye información acerca del mundo árabe y musulmán. En ambos casos observamos una presencia de la Religión como una sección propia, resultado del explícito posicionamiento católico que mantienen ambas empresas. Obviamente, las relaciones y el diálogo entre religiones justifican que haya un espacio dedicado a informar sobre cuestiones islámicas, aunque sólo sea por la proximidad temática con los asuntos que se suelen tratar en esta sección. Gráfico 6. Distribución por secciones temáticas en El Periódico Fuente: Elaboración propia 1% Comunicación12% España 12% Opinión 55% Internacional 9% Cultura 3% Economía 3% Deportes 5% Sociedad
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 41 Gráfico 7. Distribución por secciones temáticas en ABC Fuente: Elaboración propia 14% España 8% Opinión 1% Economía 1% Comunicación 60% Internacional 6% Cultura 1% Religión 3% Contraportada 4% Enfoque 2% Deportes Gráfico 8. Distribución por secciones temáticas en La Razón Fuente: Elaboración propia 13% España 10% Opinión 9% Economía 8% Cultura 45% Internacional 2% Sociedad 1% Obituarios 3% Religión 1% Contraportada 7% Punto de mira 1% Deportes
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 48 El hecho de que la información se realice desde el mismo lugar donde se produce supone también un acercamiento mayor y más profundo al tema, así como una contextualización mucho más precisa de la situación que se relata. En el gráfico anterior, comprobamos cómo algo más de la mitad de las informaciones analizadas en los seis diarios son firmadas en un territorio alejado de aquel donde transcurren los hechos, siendo El País y La Razón los que acostumbran a datar sus noticias en el mismo sitio donde se producen. El rol adoptado por la persona autora de la información nos desvelará con mayor claridad la presencia o no del medio en la zona, bien sea a través de corresponsales o de enviados especiales, que acostumbran a significar también un mayor grado de análisis y cercanía de los temas tratados. Sigue siendo aún mayoritaria la autoría de las informaciones por parte de la redacción, o por las agencias, que pudiendo encontrarse en el territorio de la información, ofrecen una visión mucho más aséptica y simple, además de ser común para todos aquellos diarios que las contratan. Gráfico 12. Presencia del medio en la zona de producción de la información EP EM LV EPC ABC LR TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Sí No Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 49 Gráfico 13. Rol adoptado por la persona autora de la información Fuente: Elaboración propia EP EM LV EPC ABC LR TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Redactor Corresponsal Enviado especial Lector Colaboración especial Equipo editorial Agencias Columnista No existe Mixta Gráfico 14. Lugar desde el que se firma la información Fuente: Elaboración propia EP EM LV EPC ABC LR TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% No consta Otros Lugar de los hechos Región de los hechos País de los hechos Redacción
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 50 Además de analizar el lugar desde el que se firma la información, otro apunte que se debe tener en cuenta es el grado de implicación de las personas que redactan las noticias y comentarios. En el gráfico 15, que se incluye a continuación, vemos como en los seis periódicos los periodistas se dedican mayoritariamente a informar en sus trabajos, aunque los niveles son muy distintos. ABC y La Razón siguen una línea de implicación mucho más informativa y, por lo tanto más neutral, que La Vanguardia o El País, que tienen unas cotas de interpretación y opinión más altas. Esto se debe también al tipo de pieza que se presente. El nivel de implicación es muy distinto en un editorial o un reportaje que en una noticia informativa. Los periódicos que presenten los acontecimientos mayoritariamente en un formato informativo, lógicamente presentarán menos implicación que los diarios que incluyan más piezas interpretativas y de opinión. Gráfico 15. Implicación del autor en la pieza EP EM LV EPC ABC LR TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Opina Interpreta Informa Fuente: Elaboración propia Las fuentes de información No es posible elaborar información alguna sin la contribución de las fuentes informativas. Un repaso detallado sobre los puntos a los que acuden los periodistas para aprovisionarse de datos devolverá una fotografía muy útil para comprender mejor el contenido de cada diario.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 51 Gráfico 16. Distribución total de las fuentes de información localizadas Fuente: Elaboración propia 409 / 10% La Razón 799 / 19% El País 1018 / 25% El Mundo 555 / 13% La Vanguardia 717 / 17% ABC 666 /16% El Periódico Por lo que respecta al rol que asume la fuente en el conjunto de la noticia, se percibe un claro predominio de las fuentes institucionales, como prueba el gráfico 17. Gráfico 17. Rol asumido por la fuente en la noticia EP EM LV EPC ABC LR TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Institucional Experta Partícipe Activista Afectada Medio Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 52 Una distribución similar, pero con algunos matices complementarios, la encontramos en la distribución de la naturaleza de las fuentes, es decir, del ámbito temático al que se puede asociar su presencia y que justifica su selección como proveedores de información. Gráfico 18. Naturaleza temática de la fuente Fuente: Elaboración propia EP EM LV EPC ABC LR TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Política Científica Organismos Internacionales Profesional Social Mediática Es de apreciar cómo las fuentes del ámbito político monopolizan la información del mundo árabe y musulmán. En cambio, las voces de científicos son casi inexistentes, principalmente porque casi no hay noticias científicas relacionadas con nuestra temática. Finalmente, en algunos casos, las fuentes intentan transmitir -o el periodista acaba transmitiendo esa impresiónun determinado modo de presentar los datos, que se puede percibir como una potencial influencia de cara a la comprensión del mensaje por parte de la audiencia. La visión que transmiten las fuentes queda sintetizada en el gráfico 19.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 53 Gráfico 19. Visión transmitida por la fuente Fuente: Elaboración propia EP EM LV EPC ABC LR TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Neutral Negativo Positivo La visión negativa de los hechos es mayoritaria en todos los diarios si la comparamos con la positiva, algo influido también por el hecho de que casi todas la informaciones sobre el mundo árabe-musulmán recogidas por los periódicos se refieran a conflictos o temas polémicos, dejando de lado otros aspectos positivos de una sociedad y cultura que suele introducirse en la agenda mediática occidental a través de la violencia y la problemática. Finalmente, una información de vital importancia la constituye la nacionalidad de la persona o institución que proporciona los datos con los que se elabora la pieza periodística. La tabla 4 organiza territorialmente la procedencia de las 4.164 fuentes mencionadas en las 3.210 piezas analizadas entre enero y abril. Las fuentes de nacionalidad española son lógicamente las más usadas en los periódicos españoles por ser las más accesibles. Llama la atención, sin embargo, que EEUU tenga mayor presencia de fuentes que todos los demás países europeos, aunque esto es, sin duda, un claro reflejo de la influencia de este país en la zona y del poder de sus medios de comunicación y sus comunidades de expertos. Reino Unido y Francia, como potencias que son, también demuestran que son naciones influyentes en generar opinión pública sobre el mundo árabe y musulmán.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 54 En el apartado de países árabes o con población musulmana, destacan Iraq e Irán por ser un foco de atención constante debido a la guerra o el conflicto nuclear, Marruecos por su proximidad geográfica y Turquía, Pakistán y Egipto por su peso geoestratégico. Finalmente hay que resaltar la mayor presencia de fuentes israelíes que palestinas y el hecho de que Israel sea el tercer país que más fuentes aporta, después de España y EEUU. Sumando el país hebreo, las fuentes occidentales superan ampliamente a las fuentes árabes o musulmanas. Tabla 5. Nacionalidad de las fuentes de información Continente Zona País Frecuencia % Europa (1.175; 28,22%) UE (1.158; 27,81%) Alemania 41 0,98 Austria 4 0,10 Bélgica 20 0,48 Dinamarca 32 0,77 Eslovenia 2 0,05 España 715 17,17 Francia 121 2,91 Grecia 1 0,02 Holanda 27 0,65 Hungría 3 0,07 Irlanda 1 0,02 Italia 27 0,65 Noruega 1 0,02 Polonia 1 0,02 Portugal 11 0,26 Reino Unido 147 3,53 Rumanía 1 0,02 Suiza 3 0,07 No UE (17; 0,41%) Armenia 1 0,02 Rusia 5 0,12 Vaticano 2 0,05 Europea 9 0,22 Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 55 Continente Zona País Frecuencia % África (317; 7,16%) Magreb (234; 5,62%) Argelia 61 1,46 Libia 2 0,05 Marruecos 143 3,43 Mauritania 16 0,38 Sáhara 5 0,12 Túnez 4 0,10 Magreb 3 0,07 Otros (83; 1,99%) Egipto 73 1,75 Senegal 3 0,07 Somalia 3 0,07 Sudán 3 0,07 Africana 1 0,02 Asia (1.524; 36,6%) Oriente Próximo (1.190; 28,58%) Arabia Saudí 28 0,67 Emiratos Árabes 7 0,17 Irák 235 5,64 Irán 151 3,63 Israel 335 8,05 Jordania 6 0,14 Kuwait 4 0,10 Líbano 76 1,83 Palestina 287 6,89 Qatar 21 0,50 Siria 23 0,55 Yemen 17 0,41 Oriente Medio (170; 4,08%) Afganistán 48 1,15 India 7 0,17 Pakistán 115 2,76 Lejano Oriente (10; 0,24%) China 3 0,07 Hong Kong 1 0,02 Indonesia 1 0,02 Japón 2 0,05 Malasia 2 0,05 Tailandia 1 0,02 Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 56 Continente Zona País Frecuencia % Asia (1.524; 36,6%) Otros (154; 3,7%) Kurdistán 15 0,36 Turquía 139 3,34 América (433; 10,4%) Norte (10,28%) EEUU 428 10,28 Sur (5; 0,12%) Brasil 3 0,07 Ecuador 1 0,02 Perú 1 0,02 Otros (715; 17,17%) Árabe 7 0,17 Internacional 84 2,02 OPEP 1 0,02 Sin especificar 623 14,96 TOTAL 4.164 100,0 La preponderancia de las fuentes de origen occidental sobre las de países musulmanes o árabes merece aquí una reflexión. El mayor potencial económico de países como EEUU o Reino Unido explica la presencia mayoritaria de sus fuentes en las informaciones, pero no deja de ser un elemento distorsionador a la hora de buscar la mayor honestidad –que no objetividadposible en unas informaciones que, como hemos comprobado antes, tienen su origen mayoritario en estados musulmanes y cuyos protagonistas son también mayoritariamente islámicos o árabes. Especialmente relevante es el hecho de que del cerca del 29% de fuentes que pertenecen a Oriente Próximo, más del 8% pertenezcan a Israel. Tampoco es menos importante comprobar cómo las fuentes iraquíes representan tan sólo el 5,6% del total, sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de informaciones sobre ese país que se incluyen en los diarios analizados. Los protagonistas de la información La distribución de los más de 8.000 protagonistas identificados en la muestra de cuatro meses es la que se acompaña en el siguiente gráfico. En éste se puede apreciar cómo son los dos periódicos catalanes, La Vanguardia y El Periódico de Catalunya, los que cuentan con mayor número de protagonistas en las informaciones sobre el mundo árabe y musulmán. A continuación, y a escasa distancia, se sitúan El País y El Mundo, mientras que mucho más lejos ya encontramos a La Razón y ABC. Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 57 Gráfico 20. Distribución total de los protagonistas localizados en las piezas Fuente: Elaboración propia 960 / 11% La Razón 1.691 / 19% El País 1.644 / 18% El Mundo 1.987 / 22% La Vanguardia 938 / 10% ABC 1.752 / 20% El Periódico Así, comprobamos cómo los periódicos más conservadores son los que incluyen una menor cantidad de personajes en sus relatos, lo que incide también en una menor pluralidad de las noticias. Gráfico 21. Cantidad de protagonistas incluidos por pieza Fuente: Elaboración propia EP EM LV EPC ABC LR TOTAL 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Ninguno + 5 4 3 2 1
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 64 Sobre el rol que se le atribuye a la fuente, el predominio de las fuentes institucionales es manifiesto en los dos periódicos, aunque mayor en El País. Gráfico 30. Rol atribuido a la fuente en la pieza. El País y El Mundo, 2008 El País El Mundo 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Institucional Experta Afectada Medios de Comunicación Activista Partícipe Fuente: Elaboración propia Gráfico 29. Distribución de las fuentes de información. El País y El Mundo, 2008 Fuente: Elaboración propia 2.882 / 60% El Mundo 1.884 / 40% El País
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 65 El País El Mundo 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Neutral NegativoPositivo Gráfico 31. Visión transmitida por las fuentes. El País y El Mundo, 2008 Fuente: Elaboración propia Como último detalle acerca de las fuentes, su nacionalidad presenta algunos detalles que pueden ser ilustrativos de un enfoque diferente en estos dos diarios. En la tabla 5, aparecen en negrita los países que superan la cota del 2,5% del total de fuentes utilizadas. Por lo que se refiere a la naturaleza, es decir, al campo de procedencia de la persona que transmite su visión de los acontecimientos, comprobamos que la mayoría de las contribuciones proceden del ámbito de la política. Por lo demás, aquí El Mundo se inclina mucho más por otros medios, mientras que El País se apoya más en los profesionales. En cuanto a la visión transmitida por estas fuentes, devuelve una distribución bastante pareja, aunque a diferencia del tono general de las noticias, que en El Mundo era más negativo, aquí las fuentes de El Mundo presentan una visión más positiva que las de El País. En todo caso, siguen siendo mayoría las fuentes que ofrecen una visión negativa o neutral.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 66 Tabla 6. Nacionalidad de las fuentes. El País y El Mundo, 2008 Continente Zona País El País El Mundo Total % Total % Europa (1.280; 26,86%) UE (1.158; 27,81%) Alemania 13 0,7 30 1,0 Austria 1 0,1 4 0,1 Bélgica 10 0,5 4 0,1 Bulgaria 0 0,0 2 0,1 Dinamarca 4 0,2 6 0,2 Eslovenia 0 0,0 1 0,0 España 356 18,9 429 14,9 Francia 74 3,9 90 3,1 Grecia 0 0,0 1 0,0 Holanda 20 1,1 6 0,2 Irlanda 0 0,0 2 0,1 Islandia 0 0,0 1 0,0 Italia 10 0,5 22 0,8 Noruega 1 0,1 0 0,0 Polonia 0 0,0 1 0,0 Portugal 5 0,3 5 0,2 Reino Unido 63 3,3 75 2,6 Rumanía 0 0,0 1 0,0 Suecia 0 0,0 1 0,0 Europa (1.280; 26,86%) No UE (17; 0,41%) Armenia 1 0,1 0 0,0 Bosnia 0 0,0 5 0,2 Rusia 7 0,4 2 0,1 Serbia 0 0,0 2 0,1 Suiza 5 0,3 2 0,1 Vaticano 2 0,1 6 0,2 Europea 7 0,4 3 0,1 África (404; 8,48%) Magreb (17; 0,41%) Argelia 57 3,0 19 0,7 Libia 3 0,2 2 0,1 Marruecos 108 5,7 56 1,9 Mauritania 5 0,3 9 0,3 Sáhara 4 0,2 4 0,1 Túnez 2 0,1 1 0,0 Magreb 1 0,1 0 0,0 Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 67 Continente Zona País El País El Mundo Total % Total % África (404; 8,48%) Otros (133; 2,79%) Egipto 35 1,9 53 1,8 Gambia 2 0,1 0 0,0 Kenia 3 0,2 6 0,2 Mali 0 0,0 1 0,0 Nigeria 4 0,2 1 0,0 Senegal 2 0,1 0 0,0 Somalia 9 0,5 12 0,4 Sudáfrica 0 0,0 1 0,0 Sudán 2 0,1 1 0,0 Tanzania 1 0,1 0 0,0 Asia (1.714; 35,96%) Oriente Próximo (1.354; 28,41%) Arabia Saudí 21 1,1 26 0,9 Emiratos Árabes 5 0,3 14 0,5 Iraq 99 5,3 117 4,1 Irán 86 4,6 76 2,6 Israel 133 7,1 251 8,7 Jordania 6 0,3 6 0,2 Kuwait 3 0,2 10 0,3 Líbano 37 2,0 146 5,1 Palestina 83 4,4 152 5,3 Qatar 13 0,7 9 0,3 Siria 15 0,8 31 1,1 Yemen 10 0,5 5 0,2 Oriente Medio (211; 4,43%) Afganistán 5 0,3 48 1,7 Bangladesh 0 0,0 1 0,0 India 11 0,6 39 1,4 Pakistán 12 0,6 95 3,3 Lejano Oriente (24; 0,5%) China 0 0,0 17 0,6 Corea del Sur 2 0,1 0 0,0 Hong Kong 1 0,1 0 0,0 Indonesia 1 0,1 1 0,0 Malasia 0 0,0 1 0,0 Tailandia 0 0,0 1 0,0 Otros (125; 2,62%) Kurdistán 5 0,3 7 0,2 Turquía 71 3,8 42 1,5 Fuente: Elaboración propia
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 68 Continente Zona País El País El Mundo Total % Total % América (431; 9,04%) Norte (428; 8,98%) Canadá 1 0,1 0 0,0 México 2 0,1 0 0,0 EEUU 202 10,7 223 7,7 Sur (3; 0,06%) Ecuador 0 0,0 1 0,0 Perú 1 0,1 0 0,0 Venezuela 0 0,0 1 0,0 Otros (937; 19,66%) Australia 0 0,0 2 0,1 Árabe 4 0,2 0 0,0 Internacional 46 2,4 19 0,7 Sin especificar 192 10,2 674 23,4 Subtotales 1.884 100,0 2.882 100,0 TOTAL 4.766 Fuente: Elaboración propia Estos países son: España, Francia, Reino Unido, Argelia, Marruecos (sólo en El País), Iraq, Irán, Israel, Líbano (sólo en El Mundo), Palestina, Pakistán (sólo en El Mundo), Turquía (sólo en El País) y EEUU (aunque en este caso El País usa muchas más fuentes que El Mundo). De nuevo vemos cómo las fuentes occidentales tienen mayor presencia en los dos medios comparado con las fuentes de países árabes o de mayoría musulmana. Y de nuevo volvemos a ver como son una serie de países los que controlan las fuentes de información a la hora de trasladar su visión de los diferentes conflictos. Los protagonistas de la información Los 10.786 personajes localizados en las 3.399 piezas seleccionadas durante los doce meses de 2008 devuelve una distribución completamente distinta a la de las fuentes de información, situándose claramente por encima en este aspecto el diario El País.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 69 Gráfico 32. Distribución de los protagonistas. El País y El Mundo, 2008 Fuente: Elaboración propia 4.602 / 43% El Mundo 6.130 / 57% El País Gráfico 33. Cantidad de protagonistas por noticia. El País y El Mundo, 2008 Fuente: Elaboración propia El País El Mundo 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Ninguno + 5 4 3 2 1
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 70 En general, se aprecia una mayor cantidad de personajes que de fuentes de información en las noticias publicadas por ambos diarios, como prueba el siguiente gráfico. Aquí podemos ver también cómo en este caso El País supera a El Mundo en el volumen de protagonistas por pieza, incidiendo de nuevo en un mayor pluralismo, aunque sea con una ligera ventaja. Conclusiones del análisis cuantitativo En general se puede decir que el mundo árabe y musulmán tiene una amplia y permanente presencia en los seis diarios de mayor distribución en España. Es muy raro que no aparezca por lo menos una noticia al día relacionada con el tema. La sección Internacional concentra más de la mitad de las noticias sobre el mundo árabe y musulmán. Las secciones de Nacional o España y Opinión también acaparan muchas piezas sobre esta temática, lo que demuestra que la cobertura del mundo árabe y musulmán es un asunto de relevancia para la opinión publicada en España. Al centrarse los focos de atención en países y regiones en guerra o conflicto como Iraq, Afganistán, Israel y Palestina, y en tensión con Occidente como Irán, la mayoría de las noticias que aparecen en la prensa española tienen un marcado tono negativo y un encuadre de conflicto. Esta circunstancia incide peyorativamente en la imagen que se presenta de este mundo. El género más utilizado en la cobertura es el de información, aunque hay periódicos como El País y La Vanguardia que presentan mayores niveles de interpretación y opinión por los subgéneros que incluyen. La complejidad contextual y causal suelen ser reducidas, aunque en este apartado destaca sobre todo el nivel de complejidad de El País. Hay que lamentar la gran cantidad de noticias sobre el mundo árabe y musulmán que se publican sin mencionar ni siquiera una fuente de información. En este apartado, El Mundo es el periódico que más fuentes incluye en su cobertura, que en todos los periódicos suelen provenir del mundo político e institucional, con una cierta presencia de voces de expertos. La nacionalidad de las fuentes suele ser española, estadounidense, europea o israelí, obteniendo mayores espacios las fuentes occidentales frente a las árabes o musulmanes. En general, y como se puede observar en los datos analizados en la versión completa del informe, se incluyen pocos recursos técnicos que contribuyan a comprender mejor la realidad árabe y musulmana. Así como la publicación de material fotográfico resulta abundante, no se puede decir lo mismo de las infografías, un elemento que suele ayudar mucho a contextualizar los hechos
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 71 informativos. Por lo que concierne al componente visual, la abundancia previamente mencionada oculta, en muchos casos, una prevalencia del impacto sobre la información. Así, las instantáneas que se incluyen para ilustrar las noticias sobre nuestro objeto de estudio apelan con excesiva frecuencia a un dramatismo y a una espectacularización que, en poco o nada, contribuyen a formar una imagen equilibrada acerca del mundo árabe y musulmán. 5. El conflicto entre Israel y Palestina Las tensiones latentes desde hace décadas en los territorios ocupados palestinos de la Franja de Gaza y Cisjordania son un tema recurrente en la prensa española y uno de los asuntos al que los diarios españoles dedican más espacio cada semana. Así, este capítulo tiene como objetivo presentar un análisis cualitativo de la cobertura mediática de la prensa española de las informaciones relacionadas con el histórico conflicto palestino-israelí durante 2008, aunque por su elevada cantidad se reduce a algunos ejemplos concretos e importantes que se tratarán con detenimiento. De este modo, el capítulo se centrará en una visión general del conflicto a partir de la comparación de las noticias más importantes acontecidas durante cuatro meses en la zona. La segunda parte del capítulo se basa exclusivamente en analizar la cobertura de la guerra que se libró en Gaza entre el Ejército israelí y las milicias asociadas a Hamas a finales de diciembre de 2008 y que no acabó hasta finales de enero de 2009. Como el objeto de estudio de este informe abarca el año 2008, el análisis aquí presentado se concentra en los cuatro primeros días de los enfrentamientos, del 28 al 31 de diciembre de 2008. Los seis periódicos de nuestra muestra cubren con bastante atención los acontecimientos que ocurren en los Territorios Palestinos e Israel por ser un tema de constante actualidad debido a su interés mediático y geoestratégico a nivel internacional. Todos ellos tienen corresponsales permanentes en Jerusalén, pese a algunos matices. En líneas generales, todos los diarios condenan el uso indiscriminado de la violencia por parte de las facciones palestinas y el Estado de Israel y todas han sido muy críticas a lo largo del 2008 con Bush por no tener una estrategia concreta para resolver el conflicto o por posicionarse claramente a favor del bando israelí. De todas maneras, pese a este consenso aparente de la prensa española sobre estos asuntos generales, las líneas editoriales de los seis periódicos difieren de manera acentuada en muchos aspectos, desde la posición más pro-palestina de El Periódico hasta la más defensora de Israel de La Razón, pasando por la mayor neutralidad de
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 72 El Mundo y La Vanguardia. La consideración o no de Hamas como un actor relevante y a tener en cuenta en el conflicto acostumbra a marcar claramente la posición de cada diario. Visita de Bush a Israel y Palestina Del 9 al 12 de enero de 2008, George W. Bush visitó por primera vez, después de siete años de mandato, la región de Oriente Próximo. La visita del presidente estadounidense se recibió con expectación, pero también cierto escepticismo en la zona por falta de una estrategia concreta por parte de EEUU en la resolución del conflicto y por la actitud pro-israelí que mantuvo Bush en sus años de gobierno. Pese a todo, la Conferencia de Annapolis, celebrada unos meses antes en EEUU y concluida con un compromiso firmado por el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud ‘Abbas, de iniciar las negociaciones de paz para establecer dos estados independientes, ofrecía una pequeña llama de esperanza que nadie quería apagar en aquel momento. La prensa siguió con mucha atención la alocución de Bush en Ramallah (Cisjordania). El titular del día 11 de enero fue el mismo para la mayoría de los rotativos. “Bush exige a Israel el fin de la ocupación iniciada en 1967” (El Periódico); “Bush pide a Israel que se retire de los territorios ocupados” (El País); “Bush: ‘La ocupación debe acabar’” (La Vanguardia); o “Bush exige a Israel que se retire de los territorios palestinos que ocupó en 1967” (El Mundo). ABC se desmarca un poco de los demás con la introducción de matices concretos, pero en el fondo el mensaje seguía siendo de optimismo (“Bush predice un Estado palestino para antes de fin de año, pero sin refugiados”). El único periódico que ni siquiera cubre la visita de Bush a Ramallah es La Razón que ese mismo día se limita a publicar un artículo de opinión sobre el tema firmado por Gabriel Albiac en el que se apoya en líneas generales la iniciativa de Annapolis porque “a lo largo de medio siglo, Israel ha sido el muro de contención del islamismo frente a las costas europeas” (La Razón, 11 de enero), en un discurso claramente orientalista de ‘nosotros’ y ‘ellos’. En el resto de diarios, a pesar de la coincidencia general, cada una de las líneas editoriales marca las diferencias. El Periódico destaca que Bush “endurece su lenguaje hacia Israel” pero también critica las concesiones de este con su aliado y los desplantes a la población palestina. Incluso la foto elegida para esta noticia tiene un sesgo determinado. En vez de mostrar a Bush en la Muqata (palacio presidencial de Ramallah) como hace El País, por ejemplo,
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 73 El Periódico muestra a Bush totalmente fuera de contexto en medio de clérigos ortodoxos en la Basílica de la Natividad de Belén, lo que contradice en cierto modo el titular. Imagen 1. El Periódico, 11 de enero de 2008 La corresponsal de ABC en Jerusalén Laura L. Caro también redactó una noticia ciertamente crítica con el discurso de Bush. La periodista comenta que Bush intentó con sus declaraciones contentar a los “árabes moderados”, pero siempre “poniendo por delante compromisos anteriores contraídos con Ariel Sharon –luego repetidos incluso por escrito al actual primer ministro judío, Ehud Olmert– al advertir que no debe esperarse la retirada completa de los territorios capturados en la Guerra de los Seis Días” (ABC, 11 de enero). Como en El Periódico, en la fotografía que acompaña la noticia no se muestra a Bush en Ramallah con ‘Abbas sino en la Basílica de la Natividad de Belén encendiendo una vela, pero mientras el corresponsal de El Periódico critica que Bush se negara a visitar la tumba de Arafat, Caro termina su pieza con términos paternalistas diciendo que “la comparecencia del presidente de EEUU se producía después de que Mahmud ‘Abbas le recibiera en la Muqata
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 80 Los funerales sí que merecen más espacio, pero también se añade otra información bajo el titular “Los palestinos de Gaza y Cisjordania celebran el ataque terrorista”. Sorprende aquí que El País no se haga eco en esos días de un informe publicado por varias ONGs británicas en el que se dice que la franja de Gaza está sufriendo la peor crisis humanitaria desde el comienzo de la ocupación. El Periódico, La Vanguardia y El Mundo así lo hacen, junto a la noticia sobre el atentado contra la escuela judía, aunque con ligeras diferencias en el tratamiento. ABC, por su parte, vuelve a recurrir al sensacionalismo. El día 7 de marzo titula “Al menos 8 muertos en el ataque a una escuela talmúdica en Jerusalén”, sugiriendo con la expresión “al menos” que puede haber más fallecidos, algo que ningún medio más insinúa. “Un terrorista disparó más de 500 balas de Kalashnikov contra 80 estudiantes”, dice la noticia, que transmite, junto a la foto, toda la crudeza habitual en este diario. Imagen 4. El País, 7 de marzo de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 81 La corresponsal de ABC también recoge las celebraciones palestinas del atentado y muestra al pueblo judío como la víctima en el conflicto y a los palestinos como a un pueblo que está por encima del dolor e incluso se siente orgulloso o se alegra, de las desgracias judías. La corresponsal de La Razón, Lourdes Baeza, sigue exactamente esta misma línea discursiva aunque con mucho menos cobertura, ya que el día 7 de enero no se ofrece ninguna noticia sobre el atentado. El acontecimiento sólo se trata el día 8 y el titular y el texto de la información también buscan el impacto al leerse: “El enemigo de Israel duerme en casa”. La periodista no relaciona este atentado con la muerte de 120 palestinos sólo cinco días antes a manos del Ejército israelí (como lo hizo El Periódico) o al informe de las ONGs sobre la terrible situación de la población en la Franja (como La Vanguardia y El Mundo). Diferentes interpretaciones de una misma realidad Al hacer un estudio comparativo y analítico exhaustivo de la cobertura mediática del conflicto palestino-israelí por parte de los seis periódicos analizados saltan a la vista muchas contradicciones informativas. Mensajes opuestos, matices, omisión intencionada de noticias… El 6 de febrero, por ejemplo, la mayoría de los rotativos recogen un ataque del Ejército israelí como respuesta a un atentado suicida en Dimona. El titular es prácticamente el mismo en todos los medios, pero las cifras varían también en casi todos. Este es simplemente un pequeño ejemplo, pero, hay asuntos de mayor trascendencia que llaman todavía más la atención como los dos titulares de La Vanguardia y El Periódico del día 8 de marzo, ambos refiriéndose al atentado del árabe israelí en el seminario hebreo de Jerusalén que se produjo dos días Imagen 5. ABC, 8 de marzo de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 82 antes. El Periódico titula: “Dirigentes de Hamas se atribuyen el atentado contra la escuela judía”, mientras que de manera opuesta La Vanguardia titula: “Hamas desmiente su autoría en el atentado de Jerusalén”. La explicación está en un desmentido posterior de Hamas que es recogido en el texto por ambos diarios. Donde La Vanguardia y El Periódico sí que van de la mano en contraposición a todos los demás periódicos es en relación a una información de la revista estadounidense Vanity Fair, según la cual EEUU intentó desestabilizar en secreto en el año 2006 al recién elegido Gobierno de Hamas. Esta noticia aparece por primera vez en la prensa española el 6 de marzo de 2008 en El Periódico (“EEUU conspiró en secreto para derrocar a Hamas”). Las acusaciones aquí vertidas son de gran trascendencia ya que desmontarían “la teoría del golpe de estado de Hamas, sostenida por el presidente palestino Abbás y numerosas cancillerías occidentales”. Según Vanity Fair, la victoria de Hamas en las urnas fue el desencadenante para la operación secreta. “Hay que estrujar a esos tipos, fue la respuesta del Departamento de Estado a la victoria electoral de Hamas. A partir de entonces, EEUU, en sintonía con Israel y la aquiescencia de Occidente, impone el bloqueo económico al nuevo Gobierno. Pero al ver que el aislamiento no funciona, decide armar y financiar a Al Fatah a través de sus aliados árabes con el fin de derrocar a sangre y fuego a los islamistas… Pero el tiro les salió por la culata y Hamas barrió a su rival en la sangrienta batalla del 2007 en Gaza” (El Periódico, 6 de marzo). La Vanguardia, que ofrece continuamente un discurso sobrio sobre el tema en cuestión, sí que recoge la noticia el día 8 de marzo. “EEUU intentó provocar la guerra entre Hamas y Al Fatah”, en sintonía con lo explicado ya por El Periódico. “Esta versión ha sido siempre defendida y argumentada por Hamas, y es de dominio público entre los palestinos” (La Vanguardia, 8 de marzo). Resulta chocante ver como los otros rotativos no recogen esta noticia, aparentemente tan importante para entender el conflicto palestino-israelí, más en el caso de El País y El Mundo, lo que de alguna manera resta rigor informativo a estos medios. Guerra de Gaza Después de seis meses de tregua oficial entre Hamas e Israel (aunque con diversas rupturas) desde el 19 de junio hasta el 19 de diciembre de 2008, los enfrentamientos vuelven a endurecerse en la segunda parte del mes de diciembre tras la suspensión de la tregua por parte de Hamas, iniciándose así una guerra abierta entre las dos partes a finales de año. Una característica
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 83 general en estos primeros días del combate es la condena expresa en todos los medios, menos La Razón, del uso desproporcionado de la fuerza por parte de Israel. En este asunto parece haber un consenso generalizado, salvando la mencionada excepción de La Razón. Donde defieren las informaciones es en el grado de crítica que se lanza a uno u otro bando o en la consideración de Hamas como un actor más (como hacen El Periódico, El País y La Vanguardia) o como verdugo (como suele aparecer en El Mundo, ABC y La Razón). Siguiendo sus líneas editoriales, El Periódico y El País (aunque éste último en menor grado) se posicionan claramente en defensa del pueblo palestino obviando, en muchos casos, la visión israelí, mientras que ABC y La Razón incluyen más el punto de vista y las argumentaciones israelíes. El Mundo se centra en presentar el dolor humano y la visión de los testigos de ambas partes y La Vanguardia sigue fiel a su discurso mesurado. Cuatro días de conflicto (28-31 de diciembre) En el informe completo se hace un análisis detallado y minucioso del tratamiento que cada diario hace de los cuatro últimos días de 2008 del duro conflicto en entre el ejército israelí y las milicias palestinas. Aquí resumiremos los aspectos más destacados. Ya el 28 de diciembre, El Periódico se muestra muy crítico con el ataque israelí, tanto en el titular (“La mayor ofensiva de Israel siembra la muerte en Gaza”) como en el editorial, que tilda las acciones como “la peor versión del derecho de cualquier Estado a defenderse”. ABC entiende también que la respuesta israelí fue exagerada, pero centra sus críticas en Hamas, especialmente entre sus articulistas, y vuelve a optar por fotos y textos sensacionalistas. El País, por su parte, insiste en mostrar un Israel sin compasión (“Israel machaca la ciudad de Gaza”) y en su editorial y en las noticias concede a Hamas una posición clave. El Mundo, como casi siempre, intenta presentar una visión neutral y en su editorial se esfuerza por repartir culpas, aunque destaca el hecho de que no se refiera a Hamas como un grupo ‘terrorista’, algo que sí acostumbra a hacer ABC y, de manera continua, La Razón. El diario dirigido por Pedro J. Ramírez, a través de Rosa Meneses (El Mundo, 28 de diciembre), no duda en acusar a Israel de “rumiar esta operación desde hace tiempo” pese a que argumenta que los bombardeos son respuesta a los cohetes lanzados contra su territorio. La Vanguardia también ofrece una cobertura equilibrada y, en principio, no partidista, aunque hay matices que diferencian su línea editorial respecto a la de El Mundo, ya que se sitúa más cercano a El Periódico o El País, tal y como demuestra ya su titular (“Israel martiriza Gaza”).
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 84 El día 29 de diciembre, las posturas son semejantes en todos los diarios, aunque destaca que La Razón, en su editorial, haga un llamamiento al alto el fuego, aunque deja claro que “los únicos culpables de la ofensiva israelí son los dirigentes de Hamas”. Sus artículos, como el de J. A. Gundín, reafirman su línea anti-palestina, situando el conflicto en una lucha “entre la libertad y la dictadura, entre el Estado de Derecho y el Estado teocrático”. También ABC sale en clara defensa de Israel y su columnista, Hermann Tertsch, niega los “ataques masivos” de su ejército y, con una violencia lingüística estridente, carga contra las milicias palestinas. En el caso de La Vanguardia, intenta mantenerse en terreno neutral, ofreciendo una entrevista exclusiva con el Ministro de Defensa israelí que ofrece los dos puntos de vista del conflicto. En su editorial, no deja lugar a dudas: “Matar de forma indiscriminada (…) es, sin lugar a dudas, una acción de guerra”. El País, como es habitual, refuerza la imagen de agresión desmesurada del Ejército israelí que acompaña con fotos crudas sobre sus consecuencias (ver informe completo), aunque muestra una cobertura equilibrada con entrevistas a cargos de ambos lados. El Mundo también tiene palabras de desaprobación hacia Israel, ya en su editorial (“Una respuesta desproporcionada y contraproducente de Israel”). La infografía que compara la fortaleza de Israel con la de Hamas no deja lugar a dudas. Imagen 6. El Mundo, 29 de diciembre de 2008 El día 30 de diciembre, con la invasión terrestre israelí inminente, las líneas editoriales se mantienen, pero la denuncia de las agresiones israelíes se incrementa, incluso en ABC, que admite que los ataques de Israel “van a desencadenar una nueva Intifada” y que ofrece una completa información. En el caso de La Vanguardia, incluye por primera vez una foto del conflicto en portada e insiste en sus reproches a la actitud de Israel. El País, una vez más, critica abiertamente la posición hebrea y en sus artículos deja clara la postura, como el de Shlomo Ben Ami (“La agonía de Gaza y la trampa de Israel”). El Mundo comparte la crítica al Estado judío, pero la comparte con duras palabras hacia las milicias palestinas, como en el artículo de David Gistau (“Hace
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 85 Imagen 7. El País y El Mundo, 31 de diciembre de 2008 falta mucha apetencia de simpatizar con Hamas para llamar ‘santos inocentes’ a sus militantes que usan niños como escudos humanos”). El Periódico no sólo no hace denuncias contra Hamas, sino todo lo contrario, culpando a Israel de “gran responsabilidad” en la ruptura de la tregua. La Razón, no solo no se desmarca de su visión pro-israelí, sino que ensalza su arsenal bélico con un gráfico. La cobertura del cuarto día de conflicto (31 de diciembre) destaca por la relegación del tema a las esquinas de las portadas y sólo El Mundo y El País mantienen fotografías en la primera página, en las que se aprecia la destrucción de los bombardeos israelíes y titulares claros: “Israel ignora el clamor mundial para que cese el castigo de Gaza” (El País) y “’Ésta es sólo la primera etapa’, advierte Israel” (El Mundo). El debate se centra en la tregua ofrecida por la UE. Las posiciones son contradictorias y mientras El Periódico destaca que “Israel se resiste a las peticiones de alto el fuego”, La Razón y ABC aclaran que Israel “estudia” una tregua. La Razón especifica que el Gobierno israelí lo hace “para comprobar si los terroristas han entendido el mensaje y están dispuestos a acabar con su acoso a la población israelí”. El debate este día está sobre todo en las condiciones de tregua ofrecidas el día anterior por la UE. ABC, que vuelve a tener una cobertura muy completa en la sección Internacional , titula en portada: “Israel estudia la ’tregua humanitaria’ para Gaza que reclama la UE”. El Periódico, por su parte, también en la portada, titula: “Israel se resiste a las peticiones de alto el fuego”.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 86 La Razón, sin embargo, dice una cosa muy diferente en su primera página: “Israel estudia una tregua unilateral de 48 horas para comprobar si los terroristas de Hamas han entendido el mensaje y están dispuestos a acabar con su acoso a la población israelí”. Los mensajes son opuestos. El titular de La Vanguardia en la portada no ofrece indicios concretos sobre la tregua, aunque parece que ya hay un determinado sesgo a favor de la versión presentada por El Periódico y El País. Similar a El Mundo, La Vanguardia abre el tema de la guerra diciendo: “Israel sigue golpeando Gaza”. En la noticia de La Vanguardia, dentro del periódico, el titular vuelve a ser circunspecto (“La UE propone a Israel y Hamas una tregua inmediata y permanente”), pero en el subtitular se puede leer: “Israel estudia el plan europeo y advierte que todo depende de “la otra parte”. La utilización del verbo ‘estudiar’ en relación a la posición de Israel frente a la tregua coincide, este caso, con los titulares de ABC y La Razón, con lo que parece que El Periódico y El País omiten parte de la verdad al indicar que Israel rechaza cualquier posibilidad de tregua. inalmente, la Vanguardia aclara la cuestión al explicar al detalle en el texto de la noticia las sucesivas negativas del Estado hebreo a la propuesta de alto el fuego, una actitud israelí que acaba reconociendo también La Razón en su propio texto. Este ejemplo demuestra cómo, sin ser totalmente infieles a la realidad, los medios interpretan los acontecimientos según su línea editorial. No cabe duda de que Israel ‘estudió’ la tregua propuesta por la UE, pero todos los indicios y las declaraciones indicaban que el Estado judío iba a continuar su ofensiva. Al presentar la posibilidad de una tregua por parte de Israel como un gesto humanitario, La Razón y ABC insisten en mostrar un Israel dialogante y compasivo, atributos que en aquellos momentos de conflicto armado no se atenían a la realidad. Conclusiones En este capítulo se ha demostrado como, en relación a la cobertura del conflicto palestino-israelí, los seis periódicos analizados se sitúan en forma de abanico según sus líneas editoriales. A la izquierda de todo y del lado más palestino se encuadra El Periódico, que defiende constantemente el derecho del pueblo palestino a un estado independiente, denuncia sistemáticamente los ataques del Ejército israelí con víctimas civiles y rara vez presenta el punto de vista o el dolor que sufre el bando israelí. Al lado de El Periódico se encuentra El País, que también defiende constantemente la causa palestina,
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 87 aunque incluye algunas veces más la visión judía y presenta una actitud algo más crítica con Hamas, a pesar de considerarlo un movimiento con gran influencia en la región, merecedor de análisis y explicación. Ya en el centro del abanico encontramos a La Vanguardia y El Mundo. La Vanguardia más a la izquierda porque sus críticas hacia las intervenciones desproporcionadas del Ejército israelí son más explícitas y porque intenta entender y en parte justificar el poder de Hamas en los Territorios Ocupados. El Mundo critica en momentos puntuales el uso desmesurado de la fuerza por parte de Israel contra la población civil, pero su actitud hacia Hamas es mucho más hostil. Por el flanco israelí del abanico aparece primero ABC, que defiende a capa y espada el derecho de Israel a la autodefensa y considera este país un ejemplo de democracia en la región que hay que apoyar en todo momento, pero que también, cuando llega el momento, sabe tener palabras de denuncia ante la muerte de población civil en los territorios ocupados y reconoce que en muchos casos esa violencia indiscriminada sólo sirve para caldear todavía más los ánimos de los fanáticos de Hamas. Finalmente, del lado derecho, e inquebrantablemente del lado pro-israelí, se sitúa La Razón, que prácticamente no presenta el tema más que desde el punto de vista israelí. Para este diario no hay medias tintas. La posición es claramente de defensa de Israel y de acoso y ataque hacia los intereses palestinos. El discurso es además muy maniqueo de ’nosotros y ellos’. La Razón está con Israel porque representa los valores democráticos y cristianos de occidente, mientras que los palestinos personifican la barbarie, el fundamentalismo y el extremismo de una sociedad regida por las leyes del islam. Así, en líneas generales, salvando la excepción de La Razón, los rotativos españoles coinciden en condenar el uso desproporcionado de la violencia por parte de Israel contra población civil palestina, pese a diferencias en pequeños detalles o en el espacio dedicado a las informaciones. La imagen del mundo árabe-musulmán que se ofrece a través la lente temática aquí expuesta difiere mucho de periódico a periódico. Quien lea El Periódico y El País verá a los palestinos como víctimas, quien sea lector de ABC y La Razón los verá como un pueblo incivilizado y violento. Quien lea La Vanguardia y El Mundo tendrá una visión más imparcial, aunque siempre con un sesgo subrepticio.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 88 6. La imagen de Marruecos en la prensa española Marruecos y España, dos países tan cercanos y a la vez tan distantes, tan diferentes pero con tanto en común, protagonistas de disputas y al mismo tiempo de tantos intereses cruzados. Desconfianza y desconocimiento son dos atributos comúnmente asociados al vecino del sur en la opinión pública española. ¿Qué papel juegan los medios de comunicación en la transmisión y generación de una determinada imagen del país norteafricano? La presencia de información sobre Marruecos en los principales periódicos españoles es más bien escasa, inferior a todas luces a la publicada sobre los grandes países europeos. El espacio de Marruecos viene determinado, en la mayoría de los casos, por la agenda política, especialmente por las relaciones bilaterales que mantienen ambos gobiernos. Durante 2008, podemos reducir a tres los momentos en los que Marruecos se convirtió en protagonista de la cobertura informativa. En primer lugar, en enero el Ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, visitaba a su homólogo marroquí, Taib Fassi Fihri, para entregarle una carta del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dirigida al Rey Mohamed VI, con la que pretendía zanjar la tensión diplomática producida por la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla a finales de 2007. El segundo momento tuvo lugar en julio, cuando Rodríguez Zapatero acudió a Oujda (Marruecos) para entrevistarse con el primer ministro, ‘Abbas el Fassi, y con el monarca marroquí. Por último, en diciembre España albergó una reunión de ‘Alto nivel’ entre representantes de ambos gobiernos. Aparte de estas tres citas, la presencia de acontecimientos relativos a Marruecos en la prensa española resulta testimonial. Por otro lado, también son limitados los temas relacionados con el país africano que disponen de atención mediática. Dos grandes asuntos dominan la agenda informativa: la situación de Ceuta y Melilla y el conflicto del Sáhara Occidental, seguidos de cerca por el fenómeno de la inmigración. En cualquier caso, otras tramas también aparecen con cierta asiduidad en la prensa, como las libertades civiles, los intereses económicos y empresariales españoles en el país norteafricano o los anuncios en clave cultural.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 89 El fin de la tensión diplomática El 3 de enero de 2008, el Ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se desplaza a Marruecos para reunirse con su homólogo marroquí, Taib Fassi Fihri, al que hace entrega de una carta del Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dirigida a al Rey Mohamed VI. El objetivo de la misiva era lograr la reconciliación entre ambos países, dañada tras el viaje de los Reyes de España a Ceuta y Melilla en noviembre, y el regreso del embajador marroquí en Madrid, ‘Omar ‘Azziman. Todos los periódicos, salvo La Vanguardia y El Mundo, anuncian la visita del ministro español, manteniendo un tono eminentemente informativo en el que no se aprecian diferencias significativas en el abordaje periodístico: titulares muy similares y contenido temático coincidente. En cambio, sólo un día después todos los diarios, con ópticas muy diferentes, informan sobre la reunión, incluyendo piezas editoriales en El País, El Periódico de Catalunya y La Razón. La cabecera de PRISA, además de publicar la información en portada, abre la sección España a toda página titulando “Una carta de Zapatero para Mohamed VI desbloquea la crisis con Marruecos” e incorpora, en esa misma página, un artículo de su habitual corresponsal firmado desde Madrid, en el que Ignacio Cembrero critica la política del Gobierno español y las consecuencias económicas de la misma sobre la ciudad de Ceuta. En su editorial, defienden la necesidad de normalizar las relaciones entre ambos países, advirtiendo de que hay muchos temas en los que España y Marruecos deben colaborar. El Mundo, por su parte, no lleva este tema a su portada ni tampoco editorializa sobre él. Aunque también lo publica en la sección Nacional a toda página, ni siquiera es la apertura de sección. Además, a diferencia de El País, la visita oficial no logra el objetivo marcado ya que “Zapatero tiende la mano a Mohamed VI, pero no logra aún el regreso del embajador marroquí”. En una línea similar, ABC tilda de negativo el resultado de la visita, en portada (“Moratinos lleva a Rabat una carta de Zapatero a Mohamed VI y se vuelve de vacío”) y en la apertura de su sección España , donde hace hincapié en que “la decisión sobre el retorno del embajador está en manos de Mohamed VI, algo que todo el mundo sabe, porque en cuestiones de política exterior y sobre todo respecto a España, no se mueve nada sin que lo sepa el monarca alauí”. En una tónica similar, La Razón abre su sección de España con este tema, cediendo una tribuna de opinión a Gustavo de Arístegui, portavoz de Exteriores del PP (“Un viaje bajo sospecha”), en el que critica la postura del Gobierno
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 96 El resto de diarios priorizan el acuerdo económico, pero encontramos aproximaciones diametralmente opuestas. Así, La Razón considera en su sumario que “El Gobierno entrega a Marruecos 520 millones”, y en páginas interiores se cuestiona el acuerdo alcanzado en un contexto de crisis económica (“La crisis no frena el mayor acuerdo con Marruecos”). El Mundo, en cambio, dirige su atención al aspecto económico (“Madrid ofrece a Rabat 520 millones en ayudas financieras”) con una información a dos columnas en la sección España , aclarando que se trata del “mayor acuerdo de ayuda financiera suscrito jamás por el Gobierno con otro país”. Este diario destaca que “ni el conflicto del Sáhara, ni las permanentes reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla, ni el caos que cada día se reproduce en las fronteras de las dos ciudades autónomas con Marruecos bastan para oscurecer el panorama”. La Vanguardia ofrece una curiosa cobertura, incluyendo un pie de foto (“Ayudas a Marruecos”) en la apertura de una sección Política centrada en la financiación autonómica. Completa la información con un editorial (“Buena sintonía”), que califica las relaciones entre ambos países de “excelentes” y que se centra en los vínculos económicos haciendo referencia a proyectos concretos como “el ambicioso enlace ferroviario entre los dos países a través de un túnel, por debajo del Estrecho”. El encuadre basado en los intereses económicos se demuestra en un reportaje publicado ese mismo día (“Tánger-Med, el gran rival”), en el que se habla del puerto que se está construyendo en Tánger, una potencial competencia para los españoles. Por último, El Periódico de Catalunya opta por un enfoque similar (“España financiará obras por importe de 520 millones de euros en Marruecos”) y le dedica un editorial al problema del Sáhara (“Sáhara autónomo”), donde se apunta que en la reunión entre Zapatero y el Fassi “el futuro de la ex colonia volvió a ponerse sobre la mesa como un asunto condenado a dormitar en el limbo de ni paz ni guerra”. Ante esta situación, la cabecera del Grupo Zeta se posiciona sosteniendo que “parece que la única vía de solución es la negociación directa entre adversarios, lo cual supone que en algún momento deberá Marruecos aceptar la representatividad del Polisario y éste la imposibilidad de su sueño emancipador”. Vemos como ante un asunto marcado por el entendimiento y no por la confrontación, los diarios españoles le otorgan un espacio mucho más reducido que a las anteriores reuniones, donde aún coleaba la crisis diplomática. Además, mientras unos diarios centran su información en el tema del Sáhara (El País, ABC y El Periódico), tan sólo los diarios catalanes (La Vanguardia y El Periódico) editorializan sobre un tema de connotaciones positivas.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 97 La situación de Ceuta y Melilla La situación de las dos ciudades autónomas españolas, reclamadas por Marruecos, es uno de los temas ‘estrella’ tanto en lo que respecta a las relaciones bilaterales como a la agenda de los medios españoles en relación a Marruecos. En general, los diarios de referencia defienden la ‘españolidad’ de ambas ciudades, protagonistas además de informaciones no sólo referidas a su soberanía sino también al fenómeno de la inmigración o a las relaciones comerciales entre países. El conflicto histórico por la soberanía de Ceuta y Melilla ha determinado las relaciones entre Marruecos y España desde hace siglos. A pesar de los intensos intereses económicos y sociales, y a pesar de las buenas relaciones actuales, el tema de la soberanía de Ceuta y Melilla nunca se ha apeado de la agenda política y mediática. Dejando a un lado los dos episodios analizados en los epígrafes precedentes, durante 2008 el tema de Ceuta y Melilla en relación a Marruecos sólo surge en el espacio mediático español de forma esporádica y anecdótica. Podemos afirmar sin dudas que existe una sensibilidad periodística respecto a las dos ciudades autónomas, que se traduce en que cualquier referencia a su situación política hace saltar las alertas en las redacciones. Sin embargo, la mayoría de estas alarmas acaban siendo falsas y no conducen a un verdadero asunto informativo, por lo que el tratamiento que reciben acaba siendo puramente episódico, explotándose su potencial simbólico sólo para reforzar otro tipo de tesis que van más allá de la situación de Ceuta y Melilla. Así, a lo largo del periodo analizado hemos localizado algunos ejemplos significativos de cómo los diarios españoles aprovechan la irrupción tangencial de alguna noticia sobre estos territorios para desplegar su ideario. En la versión íntegra del informe es posible localizar numerosos ejemplos de esta presencia intermitente en la agenda de la prensa española, que se traduce en un posicionamiento editorial claro y que coincide en gran medida con el tratamiento expuesto en los anteriores epígrafes. La cuestión del Sáhara Occidental En términos geopolíticos, el otro gran punto de fricción entre España y Marruecos se ubica en el Sáhara Occidental. Este problema se remonta a 1976, cuando la salida de España de su antigua colonia provocó que ésta pasase a manos de Marruecos y en menor medida de Mauritania, truncándose así un proceso de descolonización que la ONU consideran hoy todavía pendiente. La responsabilidad de España en el proceso de solución del conflicto y la sensibilidad sobre el tema de la opinión pública española determina la atención
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 98 mediática que despierta. A lo largo de 2008, el asunto del Sáhara es el que más espacio ha ocupado en la prensa española en relación a Marruecos. En general, y como ya hemos adelantado, la postura de los principales diarios españoles es principalmente favorable a las posiciones saharauis y contraria a Marruecos, así como también crítica con la política del Gobierno español de Rodríguez Zapatero, al que no en pocas ocasiones se le acusa de ‘traicionar’ al pueblo saharaui. En primer lugar, es necesario señalar la significativa presencia de cartas al director que, en su gran mayoría, muestran la simpatía de los lectores por la ‘causa’ saharaui y su crítica tanto a la posición de Marruecos como a la del Ejecutivo español. De hecho, este predominio es común a todos los diarios, con independencia de su línea editorial. La mayoría de las misivas muestran no sólo solidaridad con la situación de la sociedad saharaui, sino también una exigencia al Ejecutivo español, transmitiendo la idea de que España debe asumir la responsabilidad con la antigua colonia a la que ‘abandonó’. Más allá de las cartas al director, el espacio dedicado en las secciones de Opinión no es tan abundante como cabría esperar, siendo El País quien más espacio dedica a esta cuestión, desde una posición equidistante en sus críticas hacia Madrid y Rabat. La presencia de editoriales en otros medios es mínima, y algo similar sucede en cuanto a la publicación de artículos de opinión. Desde el punto de vista informativo, los principales diarios españoles se hacen eco tanto de las iniciativas para la resolución de la situación como sobre la situación de la antigua colonia española. Así, por ejemplo, prácticamente todos los diarios españoles recogen, en diciembre, un informe de Human Rights Watch (http://www.hrw.org/es.html. Consulta: 8 marzo de 2010) que denuncia torturas marroquíes en el Sáhara. Así, ABC, publica la información a toda página en su sección Internacional (“Un informe acusa a Marruecos de violar los derechos humanos en el Sáhara Occidental”) y destaca “las agresiones, torturas y detenciones arbitrarias”, aunque también se señala que “el informe destaca ciertos avances, como el fin de las desapariciones forzadas de los tiempos del rey Hassan II”. Aunque en segundo plano, la información también recoge que “Human Rights Watch critica al Polisario por impedir la libertad de movimientos en la zona que controla” y que “en Tinduf se han documentado algunas prácticas ‘residuales‘ de esclavitud contra la población negra”. El resto de diarios también se hacen eco del informe, centrando en Marruecos el protagonismo. Así, por ejemplo, El Periódico de Catalunya publica una breve información bajo el título “Marruecos en el ojo del huracán por la represión en el Sáhara”, mientras que El País abre con este
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 99 tema, y a toda página, la sección Internacional de ese día (“Un informe internacional acusa a Marruecos de torturas en el Sáhara”). En una línea similar se sitúa la cobertura del diario El Mundo sobre este asunto (“Marruecos viola los derechos humanos en el Sáhara Occidental”), que también centra su información en las denuncias referidas a Marruecos y, en menor medida, se hace también eco de las violaciones de derechos humanos llevadas a cabo en territorio saharaui. En general, los diarios catalanes incluyen menos información sobre el conflicto del Sáhara. Sin embargo, ambos tratan el tema con motivo de la visita del presidente de la Generalitat de Cataluña a Marruecos en abril. Así, El Periódico de Cataluña publica “Marruecos quiere el apoyo de Catalunya en el Sáhara”, donde informa que “el reino alauí busca el muy simbólico apoyo del Gobierno catalán a su controvertido plan de autonomía para el Sáhara, mientras que la Generalitat busca en el país magrebí oportunidades de negocio para las empresas catalanas”. Por su parte, La Vanguardia encuentra en el Estatuto de Cataluña la razón del interés marroquí (“Marruecos toma el Estatut como referente para el futuro del Sáhara”) y dedica un editorial a la visita de las autoridades catalanas al país norteafricano, pero sin hacer la más mínima mención a la cuestión del Sáhara. Así, el editorial (“Montilla en Marruecos”) se centra en los intereses económicos y comerciales para Catalunya, aunque mencionando también “los 200.000 marroquíes que viven entre nosotros, la colectividad de inmigrantes más numerosa, que nos lleva a una relación social y cultural cada vez más estrecha”. Los derechos civiles en Marruecos Las denuncias de falta de libertad de expresión, la situación del colectivo homosexual o la represión policial y la tortura cometidas en el país norteafricano son temas que ocupan un espacio mediático importante en relación a Marruecos. De hecho, en algunos diarios encontramos incluso denuncias sobre las dificultades de los propios corresponsales españoles para ejercer su profesión en dicho país, siendo el caso de Ali Lmrabet, colaborador de El Mundo, el caso más paradigmático. Las denuncias de falta de libertad de expresión, sin embargo, no sólo afectan a los periodistas de medios españoles que cubren la información sobre Marruecos. Así, son numerosas las informaciones sobre los límites a esta libertad en el país norteafricano, desde el encarcelamiento de periodistas o ciudadanos hasta el cierre de cadenas o programas de televisión. El País, por ejemplo, publica “La movilización de la sociedad marroquí logra la excarcelación de un ‘bloguero’” el 17 de septiembre,
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 100 donde explica el caso de un ciudadano marroquí encarcelado tras “criticar a Mohamed VI por otorgar dádivas a quienes le alaban”. En La Razón, el 10 de septiembre encontramos otra información del mismo tipo (“Condenan a un periodista por críticas a Mohamed VI”), en la que en realidad se informa sobre el mismo caso, pero en lugar de un ‘bloguero’, este diario lo describe como “el joven corresponsal del periódico electrónico ‘Hespress.com’”. Nuevamente, es el diario del Grupo Prisa el que mayor espacio dedica a informaciones relacionadas con la libertad de expresión en Marruecos. Finalmente, el otro gran asunto relacionado con las libertades civiles es la situación del colectivo homosexual en Marruecos, con un flujo intermitente de noticias que, con una periodicidad irregular, acceden a las páginas de los seis diarios analizados. El problema de la inmigración Marruecos es el país de procedencia de la comunidad de inmigrantes más numerosa de España. No parece extraño, por tanto, que éste sea uno de los asuntos que marquen las relaciones diplomáticas hispano-marroquíes. Sin embargo, desde el punto de vista mediático, rara vez se aborda el fenómeno de la inmigración según la nacionalidad de los protagonistas, sino como un problema general. Si se analiza en el contexto de la integración de los colectivos de inmigrantes, los medios sí que tratan habitualmente este asunto, pero centrado en un grupo más amplio: el colectivo musulmán. En todo caso, cuando el problema de la inmigración surge en la cobertura relacionada con Marruecos, lo hace generalmente relacionando al país norteafricano como punto de partida de una parte de la inmigración ilegal que llega a España, pero que normalmente es de origen subsahariano. El grado de colaboración de Marruecos en el control de sus fronteras y, por tanto, en la salida de inmigrantes hacia España justifica el acceso de este tema a los diarios. Así, La Razón publica un reportaje (“Melilla revive el drama de la valla”) en el que se subraya que “cientos de subsaharianos esperan tras la frontera su oportunidad de colarse en España”, donde se pone en duda el papel de Marruecos. El texto, que habla de “embestida de la inmigración”, señala que “los subsaharianos pagan 50 céntimos por cada clase de natación a los marroquíes”. Este mismo diario afirma, un día después, que “los flujos migratorios han sido utilizados al servicio de la política exterior del Rey de Marruecos y, como si de una esclusa se tratara, se ha permitido o no el tráfico hacia España en función del estado de las relaciones entre países”. Por lo demás, la cuestión de la inmigración relacionada
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 101 con Marruecos también ocupa su espacio en los medios de comunicación en relación a actividades delictivas. No podríamos concluir este capítulo sin traer a colación un asunto positivo, como es el hecho de que Najat el Hachmi, escritora catalana de origen marroquí, fuese galardonada con el premio de literatura catalana Ramon Llull. Aunque encontramos referencias en otros medios, la información es básicamente recogida por los dos principales diarios catalanes, otorgándole una importante cobertura, en la que se insiste en todo momento en el origen marroquí de la escritora, concediéndole incluso a esa característica una importancia excesiva, como si fuese más relevante su origen que su calidad literaria. El Periódico de Catalunya lleva este tema a su portada y La Vanguardia le dedica una apertura a cinco columnas en su sección de Cultura (“Un Llull con acento marroquí”). En ambos relatos, se incide constantemente en el origen marroquí de la autora y en su condición de escritora entre dos mundos con muchas más semejanzas de las que habitualmente se exponen, como en el momento en el que la premiada aclara que “una figura patriarcal machista y despótica la podemos encontrar en Marruecos o aquí”. Este breve repaso sobre los principales temas se completa, en la versión íntegra del informe, con algunas referencias a otras cuestiones que también justifican la entrada de Marruecos en la agenda mediática. Nuevamente, el signo negativo preside estas informaciones, al encontrarse vinculadas con cuestiones como el narcotráfico o el terrorismo. En un segundo plano quedan siempre las menciones a los vínculos económicos que se tienden a través de acuerdos comerciales o las puntuales referencias a los acontecimientos culturales que sirven como puentes entre dos sociedades separadas por una distancia muy superior a la que establecen los mapas. Conclusiones La presencia de Marruecos en la prensa española no se corresponde con la intensidad de las relaciones económicas, políticas y sociales hispano-marroquíes. Cuando lo hace, su presencia se reduce básicamente a una serie de temas cuya propia limitación contribuye a la transmisión de una determinada imagen del país norteafricano. Así, Marruecos aparece en los principales diarios españoles relacionado principalmente con las reclamaciones sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, con el conflicto del Sáhara Occidental, con la falta de libertades civiles, con la inmigración, con el narcotráfico o con el terrorismo. Es decir, priman el conflicto y la polémica, contribuyendo a vincular
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 102 Marruecos con atributos negativos. Además, la agenda política determina en exceso el espacio dedicado a Marruecos en la prensa española. Existen importantes diferencias entre los medios en función de su línea editorial, pero en general podemos decir que se transmite una imagen negativa de Marruecos, como un país con un importante déficit democrático, donde no existe la libertad de expresión y se castiga a los homosexuales, donde se practica la tortura y se violan sistemáticamente los derechos humanos, especialmente en relación al conflicto del Sáhara. Esta imagen se transmite en la mayoría de los principales diarios, si bien son los de una línea más conservadora (El Mundo, ABC y La Razón) los más críticos con Marruecos. A pesar de que todos coinciden en que Marruecos y España viven una ‘luna de miel’ en sus relaciones, estos diarios muestran también una línea crítica con la política española hacia el país norteafricano, a la que se suele acusar de ‘traición al pueblo saharaui‘ o de ‘debilidad‘ frente a las autoridades marroquíes. Los medios españoles se refieren a Marruecos como ‘el país magrebí‘ o el ‘reino alawí‘, lo que acaba transmitiéndose a todo lo relacionado con este país. Así, se habla del ‘régimen alawí‘, ‘diplomacia alawí‘ o incluso de un ‘periodista alawí‘. De alguna forma, sería como si al hablar de España se utilizase constantemente el término ‘borbónico’ para todo lo relacionado con este país. Además, la utilización del término ‘régimen’ no es casual, sino que responde al interés de transmitir la imagen de un sistema político dictatorial o poco democrático. También debemos señalar la utilización del término magrebí como sinónimo de marroquí, a pesar de que El Magreb es una región formada por cinco países, además del Sáhara Occidental. A pesar de contar con corresponsales o colaboradores habituales en Marruecos, los principales diarios españoles utilizan un número muy limitado de fuentes marroquíes para elaborar sus informaciones. De hecho, es abrumadora la referencia a informaciones recogidas a través de la agencia de noticias MAP o el recurso a declaraciones o entrevistas publicadas o emitidas en medios de comunicación marroquíes. Parece que, por un motivo u otro, los periodistas españoles tienen escaso acceso a fuentes relevantes marroquíes. Es habitual encontrase con ciertas instituciones o personas como fuentes recurrentes en muchas informaciones. En definitiva, los principales diarios españoles de información general transmiten una imagen algo sesgada de Marruecos, condicionada tanto por el escaso espacio dedicado a este país en sus páginas como por el limitado número de temas, generalmente vinculados a conflicto. Podemos hablar
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 103 de dos principales características: desconocimiento y desconfianza, que de alguna forma resumen el tono de la cobertura mediática española respecto a Marruecos. No obstante, sería absolutamente oportuno y muy valioso realizar una investigación similar sobre la imagen de España en la prensa marroquí. Si también prima el estereotipo, un reducido número de temas y una visión negativa, podemos señalar, sin riesgo a equivocarnos, que es necesario impulsar una política bilateral que busque el redescubrimiento mutuo. 7. La vinculación periodística entre terrorismo e islam En este apartado de nuestro informe, intentaremos abordar el tratamiento que dan los diarios del terrorismo de grupos vinculados a al Qaida o que utilizan el islam como pretexto para desarrollar sus acciones violentas. Conviene destacar en primer lugar que las diferencias entre los distintos periódicos a la hora de abordar la mal llamada violencia islámica no son tan evidentes como en otras temáticas. Los matices que sí se aprecian en aspectos relacionados estrictamente con la religión o las costumbres no lo son tanto en estos casos. Precisamente por eso, sí se hacen comunes en todos los periódicos una serie de tendencias sobre las que incidiremos a continuación. En primer lugar, y como aspecto más destacado, señalamos el uso masivo de los adjetivos islámico e islamista para definir el terrorismo practicado por grupos de origen o procedencia musulmana, creando una estigmatización y generalización que ha sido criticada por expertos y comunidades islámicas, que han recomendado el empleo de términos más precisos. Además, también abordaremos los diferentes tratamientos que se le dan a estos atentados en la prensa española, dependiendo de si las víctimas son occidentales o ciudadanos que habitan en países de mayoría musulmana. Del mismo modo, destacamos también la utilización masiva de imágenes impactantes y extremadamente violentas para ilustrar informaciones sobre el terrorismo, así como la asociación que estas mismas imágenes realizan entre religión y violencia. La ausencia en los medios de un análisis más profundo del contexto en el que se llevan a cabo estas acciones violentas y de voces expertas que explican sus motivaciones es otro de los asuntos que se cubre en este apartado. Contexto A la hora de analizar las noticias sobre el mundo musulmán publicadas por la prensa occidental, y más concretamente por la española, se hace evidente que un alto porcentaje de estas noticias tienen relación con el terrorismo.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 104 La amenaza de grupos como al Qaida sobre países occidentales, sus acciones violentas, las detenciones de presuntos terroristas musulmanes o las reflexiones y análisis acerca del mal denominado terrorismo islámico o islamista copan gran parte de las páginas de los diarios. Aunque quizás no de una manera demasiado velada ni directa en los medios más importantes, la asimilación entre islam y terrorismo es evidente si atendemos a una serie de constantes en la prensa que provocan en la opinión pública la consideración de la musulmana como una religión que ampara o consiente la violencia basándose en las indicaciones del Corán. Un estigma que no podría estar más lejos de la realidad. De hecho, es constante el intento por parte de numerosos colectivos musulmanes de negar la vinculación entre el Corán y la violencia (Tamayo, 2009). El empleo equivocado, y en ocasiones claramente intencionado, de términos como ‘terrorismo islámico/islamista/árabe/musulmán‘, la asimilación de al Qaida con el mundo musulmán, la ausencia de análisis profundos del contexto de las informaciones sobre terrorismo, el empleo de fotografías extremadamente duras e impactantes en noticias sobre acciones violentas, la estigmatización de los musulmanes, la escasa voz de los movimientos islámicos -la inmensa mayoría contrarios a los actos terroristaso la preponderancia de las informaciones acerca las consecuencias negativas de los atentados en Occidente sobre los acontecidos en otras zonas, contribuyen a crear una identificación entre la religión y la violencia terrorista. Un rápido análisis de los medios de comunicación y de la industria del entretenimiento ilustrará la rareza del hecho de mencionar el islam sin que se le acompañe de los términos de ‘terrorismo‘, ‘extremismo‘, ‘radicalismo‘, etc. (Abdullah, 2003). Así ocurre también en la prensa española y en los diarios analizados en este informe. La tendencia a utilizar el término ‘terrorismo islámico‘ o ‘islamista‘ para referirse a los atentados cometidos por grupos como al Qaida o semejantes es una constante en los diarios de mayor tirada en España. Esta tendencia no hace más que acentuar aún más la asimilación de violencia y religión, siendo además común en los periódicos de una u otra ideología. El uso masivo de estos términos es tan común que ni siquiera las recomendaciones hechas por colectivos representativos del mundo musulmán en España o por prestigiosos estudiosos de la religión islámica han hecho efecto (Kepel, 2001). Lola Bañón, periodista y escritora especializada en Oriente
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 105 Próximo, lo tiene claro: “Lo correcto sería hablar de terrorismo de Al Qaeda y no de terrorismo islámico, al igual que hablamos de terrorismo de ETA y no de terrorismo vasco” (Kalam Agency, 2008). Claro también lo tienen varias asociaciones musulmanas que insisten en retirar de la prensa esa terminología equivocada o intencionada (CIE, 2005). El uso del término ‘islámico’ o ‘islamista’ vinculado al terrorismo Es tal la vinculación de los términos ‘islámico‘ o ‘islamista‘ con el terrorismo cuando la prensa se refiere a acciones reivindicadas por grupos musulmanes que justifican sus atentados en la religión que pocos reparan en una alternativa. Su uso es constante en todos los diarios analizados en esta investigación, bien sean de tendencia progresista o conservadora, aunque hay diferencias. Un análisis de los cintillos que encabezan un grupo de informaciones sobre detenciones o acciones de al Qaida en los periódicos puede ser relevante a la hora de determinar hasta qué punto es común esta adjetivación errónea y/o intencionada. Las informaciones sobre una serie de detenciones de presuntos terroristas acontecidas en Barcelona a principios de 2008 pueden servir como base para un análisis comparativo. Por ejemplo, el diario ABC encabeza todas las noticias sobre estas u otras detenciones con la frase “El terrorismo islamista en España” (“Un grupo yihadista planeaba atentados desde Barcelona y buscaba explosivo”, ABC, 20 de enero). Algo semejante ocurre en El Periódico de Catalunya, que opta por el encabezado “La amenaza islamista” el mismo día de las detenciones (“Temor a los recelos”, 20 de enero), pero varía hacia “La amenaza yihadista” (un término tampoco exacto que analizaremos más tarde) sólo unos días después para referirse a la misma información (“Interpol busca en Alemania y Francia a tres suicidas tras la redada de BCN”, 25 de enero, y “La redada pone a la secta tabligh en el punto de mira de la policía”, 26 de enero). Mientras otros diarios optan por prescindir del cintillo para referirse a las noticias sobre detenciones en Barcelona, es La Vanguardia quien apuesta por un encabezamiento tan concreto como acertado: “La amenaza del otro terrorismo” (“Golpe al terror islamista en Barcelona y Hallados metralla y componentes de explosivos en uno de los pisos”, La Vanguardia, 20 de enero). Y es que este encabezado identifica únicamente las detenciones con la violencia, sin calificativos religiosos, étnicos o territoriales, y alude indirectamente a los dos terrorismos por los que está amenazada España en la actualidad: el de al Qaida y sus grupos afines y el de ETA. El habitual y constante etarra
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 112 algún tipo de relación con la violencia. Restos de un atentado, coches destrozados por una bomba, terroristas o soldados armados… Nada ayudan estas fotografías a desvincular islam y violencia del imaginario social, cada vez más influido por los medios de comunicación de masas, en donde el espectáculo es cada vez más importante que el análisis y la reflexión. Incluso los medios escritos, que pretenden en esta época global ser una alternativa de profundidad y detallismo ante la generalización constante, suelen caer en la misma tentación de primar el impacto sobre la información. Así, resulta curioso comprobar cómo en la mayoría de las ocasiones, y en los casos de terrorismo ocurridos en España, los diarios buscan evitar imágenes que puedan herir demasiado la sensibilidad del lector o que aporten una crudeza innecesaria para completar la noticia. No ocurre lo mismo, sin embargo, con las fotografías que ilustran masacres en Iraq u otros territorios alejados del mundo occidental. Son múltiples los ejemplos con los que nos encontramos a lo largo de nuestra investigación. Uno de ellos, que destaca por su crudeza, se corresponde a una fotografía publicada en El Mundo (“Dos atentados causan 73 muertos en la peor matanza de los últimos meses en Bagdad”, 2 de febrero). En la imagen se puede ver con nitidez la cabeza decapitada de una mujer con síndrome de Down que fue utilizada como terrorista suicida en un mercado de la capital iraquí. A su lado, restos humanos y los pies de algunos curiosos que observan el macabro espectáculo, además de una llamada que anima a “ver las imágenes de los atentados” en la página web del citado periódico. La imagen es quizá una de las más impactantes, pero podríamos acompañarla de otras muchas más (ver las fotografías de El Mundo que se incluyen en la Imagen 12. El Mundo, 2 de febrero de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 113 versión digital de este informe) que servirían también como ejemplo. Bombas explotando, incendios en edificios, coches destrozados, restos humanos, fusilamientos, sangre, etc. Imágenes que, por ejemplo, fueron imposibles de ver con motivo del atentado del 7 de junio de 2005 en Londres, debido al celo con el que el Gobierno británico evitó fotografías demasiado crueles. Algo parecido ocurrió también con el atentado del 11-M en Madrid, ya que aunque sí es cierto que pudieron verse algunas fotos de impacto, nunca llegaron al nivel de sobrecogimiento con el que nos podemos encontrar diariamente en informaciones vinculadas a Oriente Próximo. Pero si a través de las imágenes de atentados se tiende a vincular islam y violencia, no menos relevante es la vinculación que se suele hacer también entre la práctica religiosa y el terrorismo. Como ya apuntamos en el inicio, son infinitas las ocasiones en las que, ante la ausencia de fotografías de los detenidos, el rezo de varios fieles en una mezquita aparece como imagen ilustrativa de una información sobre una operación policial contra un grupo terrorista o sobre la amenaza de estos grupos sobre el Estado. Los ejemplos son también variados y comunes en casi todos los diarios, lo cual no quiere decir que no puedan evitarse. Así, en La Razón (“Los islamistas iban a atacar el transporte público de Barcelona”, 24 de enero), el reportaje va acompañado de la entrada de un templo con un fiel en la puerta, al igual que ocurre en varias informaciones de ABC, como la que se refiere a la misma temática (“Un grupo yihadista planeaba atentados desde Barcelona y buscaba explosivo”, 20 de enero) ilustrada con la mezquita de la calle Hospital. El hecho de que el centro religioso fuese uno de los registrados no tendría por qué implicar la inclusión en las imágenes de gente rezando, sino que se podría optar por opciones como las de La Vanguardia. En este caso, el uso de una vista panorámica de Google Earth y de la fachada de los pisos y lugares donde se realizaron registros parece más apropiado, mucho más teniendo en cuenta que, tal y como relatan las noticias, el objetivo de la abortada acción terrorista no era otro sino una mezquita “con un gran número de fieles paquistaníes”. Así, la vinculación entre el titular y las fotografías empleadas por algún diario no hace más que conseguir una deducción totalmente contraria a la que conseguiríamos con una lectura total del texto. En el caso de ilustraciones y viñetas, tampoco es difícil encontrarnos con casos semejantes, en el que la estigmatización del musulmán suele ser habitual. Como ejemplo, el empleo de la media luna y la estrella de cinco puntas en un dibujo que acompaña un extenso artículo del diario El País sobre la identidad de un grupo terrorista que planeaba atentar en Barcelona.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 114 La imagen: un hombre de nariz afilada, bigote, turbante, pañuelo palestino, fusil al hombro y uniforme militar con la media luna y la estrella grabadas en un lado. Un musulmán-tipo, pensarán unos; un terrorista islámico, pensarán otros. Conclusiones Después de analizar miles de informaciones sobre terrorismo de motivaciones religiosas islámicas, se derivan unas conclusiones claras sobre el tratamiento que los diarios analizados hacen de éstas. Como ya indicamos en el inicio de este capítulo, los matices diferenciadores que sí son claros en otro tipo de noticias sobre el mundo musulmán no lo son tanto a la hora de tratar aquellas relacionadas con la violencia. En este caso, son comunes varias características que se repiten en todos los periódicos, aunque haya ligeras diferencias según la tendencia ideológica de cada publicación. En primer lugar, y por encima de todos ellos, señalar el empleo masivo y erróneo en la inmensa mayoría de las ocasiones de los términos islámico y/o islamista para referirse al terrorismo de al Qaida y sus grupos afines. Pese a las recomendaciones de numerosos expertos en el mundo musulmán, periodistas especializados e incluso comunidades islámicas de Europa y España, los principales diarios insisten en definir como islámico o islamista un terrorismo que es únicamente atribuible a las organizaciones que lo realizan y reivindican. Ni el término islámico, referido estrictamente al islam, ni el islamista, que define a una tendencia religiosa, son los precisos a la hora de identificar estas acciones. Del mismo modo, el terrorismo de ETA no es denominado ‘nacionalista‘, ‘vasco‘ o ‘vasquista‘, ni el del IRA era atribuido a ‘radicales católicos‘ o ‘nacionalistas‘. Pese a que la reacción de la sociedad española ante los atentados del 11-M o las continuas detenciones de grupos terroristas no puede ser calificada más que de ejemplar, los riesgos -advertidos por comunidades musulmanas Imagen 13. El País, 18 de septiembre de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 115 españolas y varios expertosde identificar en el imaginario de la sociedad islam y terrorismo siguen presentes. El empleo del término islámico/islamista junto a la palabra terrorismo no contribuye para nada a la integración del colectivo musulmán en España, señalado ya por tendencias políticas extremistas. Parece que pocos medios tienen en cuenta ya que la mayoría de las víctimas provocadas por al Qaida, sus grupos afines o terroristas radicales que utilizan el islam como pretexto en el mundo son musulmanes y ciudadanos de países de mayoría islámica, los más afectados por este tipo de violencia. La tendencia a la concreción y simplificación de los titulares, la búsqueda del impacto y la generalización de los términos contribuyen a este error masivo, especialmente cuando las acciones terroristas son realizadas en países occidentales y con víctimas no musulmanas. Resulta curioso comprobar cómo los ‘terroristas‘, ‘suicidas‘ o ‘kamikazes‘ de Al Qaeda que actúan en Iraq, Afganistán u otros países musulmanes son después ‘islamistas‘, ‘terroristas islámicos‘ o ‘integristas‘ cuando sus atentados son cometidos sobre objetivos occidentales. La violencia de estos grupos terroristas es rechazada por la inmensa mayoría de musulmanes, pese a que sus voces no son tampoco excesivamente relevantes en la prensa española. Precisamente, también destacamos en este capítulo la ausencia de voces de las comunidades musulmanas residentes en España en muchas de las informaciones, así como de un análisis más profundo del contexto de este colectivo. Del mismo modo, es testimonial –especialmente en los diarios más conservadoresla presencia de análisis de expertos, especialmente del mundo musulmán, sobre el terrorismo, sus motivaciones, sus consecuencias e incluso las diferentes alternativas, además de la policial, para derrotarlo. La aparición de entrevistas o reportajes con una visión diferente y más profunda de la temática no suele ser habitual, tendiéndose en la mayoría de los casos a una visión occidental y basada en la óptica etnocentrista. Pero la fuerza del impacto, la imagen y el morbo son muchas veces superiores a cualquier otro análisis más profundo. Así, incidimos también en este capítulo en el uso masivo de imágenes violentas, crudas y duras que acostumbran a acompañar las informaciones sobre acciones violentas de grupos terroristas en países de mayoría musulmana. Destacar aquí que, mientras que los diarios europeos y españoles optan por evitar imágenes excesivamente impactantes de cualquier tipo de atentado cometido sobre suelo occidental (como ejemplo, los atentados del 7-J en Londres o del 11-M en Madrid), parece no haber reparos a la hora de emplear fotografías de gran impacto para ilustrar los atentados de Iraq, Afganistán o cualquier otro país musulmán.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 116 Del mismo modo, no es difícil comprobar cómo las imágenes de mezquitas o de fieles musulmanes rezando son utilizadas para ilustrar informaciones en las que ni el rezo ni los templos son los protagonistas. Usar estas fotografías acompañadas de informaciones sobre detenciones de grupos terroristas o violentos no ayuda tampoco a evitar la estigmatización del pueblo musulmán, especialmente de los inmigrantes que residen en España. Ni las caricaturas, ni numerosas viñetas e ilustraciones escapan a esta tendencia masiva de identificar islam con terrorismo, una tendencia que, tal y como comprobamos en este análisis, podría corregirse mucho únicamente empleando términos más precisos o evitando el uso sensacionalista de fotografías que, en muchas ocasiones, poco o nada aportan a la información que acompañan. Los ejemplos positivos, por supuesto citados en este capítulo, así lo demuestran. 8. La representación de la diferencia o del choque cultural Al abordar el análisis de la imagen del islam y del mundo árabe musulmán en los medios de comunicación, resulta necesario dedicar una especial atención al estudio de la representación de las diferencias culturales. A saber, de todo aquello (costumbres, tradiciones, valores…) que puede suponer un cierto ‘choque’, precisamente por resultar desconocido o menos habitual en la sociedad española. Podemos avanzar ya la imagen estereotipada que se da del mundo musulmán, así como la vinculación constante con la polémica y el conflicto, lo que transmite una imagen negativa. El uso de ciertas expresiones recurrentes crean la idea de que esta comunidad musulmana es un ente homogéneo único, como veremos a continuación, mientras que, aunque con diferencias ideológicas claras, todos los diarios suelen apelar constantemente a la dicotomía e incompatibilidad entre islam y Occidente, ‘ellos’ y ‘nosotros’, al más puro estilo del choque de civilizaciones acuñado por Samuel P. Huntington. Islam vs. Occidente No todos los diarios españoles siguen una misma línea editorial respecto a este tema. La línea más dura o de mayor confrontación la encontramos en diarios como La Razón y ABC, y en menor medida en El Mundo, mientras que El País incluye una mayor pluralidad de opiniones y los periódicos catalanes, La Vanguardia y El Periódico, son más informativos que opinativos. En La Razón nos encontramos con una línea fundamentalmente crítica con el islam y confrontada a los valores del cristianismo defendidos por este diario. Es su columnista Daniel Pipes, analista político estadounidense, quien se encarga en la mayor parte de las ocasiones de fijar la línea de este diario, con numerosos ejemplos que adjuntamos en el informe completo. En la misma
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 117 línea, incluso más dura, se expresa Federico Jiménez Losantos en El Mundo en un artículo que sirve de paradigma (“Apaciguamientos”, 31 de marzo). La idea, de nuevo, de la amenaza del islam hacia ‘nosotros’ los occidentales. La misma idea de ‘apaciguamiento’ nos la encontramos en el ABC. “La autocensura por miedo a la reacción del otro se llama, en este caso, apaciguamiento, una actitud que históricamente nunca ha traído más que sufrimiento a la larga”, dice un artículo. Daniel Pipes publica a lo largo del año en La Razón varios artículos insistiendo en la amenaza que supone ‘el islamismo‘ para Europa y en los que exhorta a las sociedades europeas a “la resistencia a la islamización” (7 de abril). Este comentarista no es más que la punta de lanza del periódico para atacar al islam sin hacerlo desde el editorial de un diario que, además, utiliza, como advertimos en el informe, fotografías de población musulmana en general que crean una asociación muy peligrosa entre islam y violencia. A lo largo de 2008, y en referencia a la supuesta confrontación entre islam y Occidente, podemos hablar de por lo menos dos acontecimientos interesantes: la conversión al cristianismo del periodista italo-egipcio Magdi Allam y el video creado por un diputado holandés en el que lanza un radical ataque al islam y compara el Corán con el ‘Mein Kampf’. El bautismo por parte del Papa de Magdi Allam generó un impacto mediático que se vio multiplicado por las duras críticas del Pontífice a la religión musulmana. La Razón se posiciona claramente contra el islam y con el cristianismo y el 24 de marzo (“Magdi Allam, el periodista que abandonó el islam Imagen 14. La Razón, 17 de agosto de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 118 para abrazar el cristianismo”) deja a las claras cuál es la ‘verdadera’ religión al usar la expresión ‘abrazar‘, además de vincular esta información con otra sobre el asesinato de un converso a la religión católica. El Mundo no duda en dar amplia voz al protagonista, que publica un artículo muy duro con el islam, al concederle una entrevista en los mismos términos en el periódico que más espacio dedica al tema. El País, por su parte, aprovecha la noticia (“El Papa bautiza en el Vaticano a un converso crítico con el Islam”) para realizar un análisis sobre el diálogo interreligioso y las relaciones entre islam y cristianismo, y sobre la situación de las minorías cristianas en ciertos países de mayoría musulmana. En un artículo editorial alaba la valentía de este converso, pero critica su ‘exceso‘ cuando afirma que “la raíz del mal es inherente a un Islam fisiológicamente violento”. ABC, curiosamente, se hace escaso eco de este tema, aunque cuando lo hace no duda en alabar la actitud de Magdi Allam y, a través de sus artículos, cargar contra El País por su actitud ante el tema. La Vanguardia, por su parte, critica a los que entienden este acto como una provocación, mientras que El Periódico carga contra el Papa por su exceso de protagonismo y la posibilidad de provocación hacia la religión musulmana. El otro asunto de considerable cobertura mediática es el del video realizado por Geert Wilders, un diputado holandés, atacando el islam. El diario El Mundo es quien más espacio dedica a este tema, incluso dos meses antes de que saltase a la actualidad (“Equipara al Corán con Hitler. ¿Es que quiere morir?”, 27 de enero) con un reportaje que alaba la valentía o incluso osadía del autor. En el ABC se hace hincapié en el carácter anti-islam de la cinta, que justifica al vincular religión musulmana y violencia. El País, sin embargo, no entra en consideraciones opinativas (“Un diputado holandés cuelga en la Red un filme contra el Corán”, 28 de marzo), mientras que La Vanguardia se destaca por criticar en un artículo que “se permita insultar a una religión y a sus adeptos con una libertad que no se permitiría en el caso de otras confesiones religiosas”. Por último, El Periódico se hace eco de la información ya en enero, destacando las opiniones del propio Geert Wilders. La iniciativa del Gobierno español de la ‘Alianza de Civilizaciones’ es otra de las informaciones más destacadas por los medios. El Mundo y ABC no dudan en criticar duramente e incluso ridiculizar al Ejecutivo por su iniciativa. Este ultimo diario titula “Entre maoríes y boy-scouts” para definir el perfil de los participantes en el primer foro, que es tratado con burla. Las viñetas que se añaden en el informe completo, o esta que se adjunta a continuación, refuerzan esta idea.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 119 Imagen 15. ABC, 23 de enero de 2008 La posición del diario La Razón respecto a esta Alianza de Civilizaciones es semejante a la del ABC, si cabe con mayor carga crítica. El editorial del día 16 de enero no deja lugar a dudas, al atribuirle a la iniciativa “una rancia retórica”, “con un bajo nivel de participantes” y que supone “una fanfarria de campamento veraniego”. El periódico dedica un amplio despliegue a esta información, pero siempre para criticar y desprestigiar el intento de diálogo impulsado. Por otra parte, queremos destacar aquí la importancia de Irán en la cobertura de los medios sobre el mundo musulmán, ya que el país persa se ha convertido en el ‘enemigo’ de Occidente y protagonista de múltiples informaciones. Esta tendencia habitual en 2008 se ha acentuado en 2009, a raíz de las elecciones y las posteriores protestas en este estado. Se convierte a Irán en protagonista de la comunidad musulmana y, en su intento por transmitir una determinada imagen del país, pudimos comprobar cómo se utiliza una misma foto de un ahorcamiento, realizado en 2007 según El Mundo y en 2005 según La Vanguardia, para ilustrar tres hechos distintos relacionados con Irán y sus abusos de los derechos humanos. Aquí mostramos un ejemplo, mientras que los otros se incluyen en el informe completo. Imagen 16. El Mundo, 28 de julio de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 120 Con todo, es necesario concluir este apartado con una aclaración, y es que en este informe en ningún momento se pondrá en cuestión la libertad, e incluso la necesidad de que los medios denuncien determinadas prácticas y abusos de los derechos humanos que puedan llevarse a cabo en ciertos países árabes o cuya religión mayoritaria sea el islam. El problema es caer en la homogenización, en el estereotipo, en la cobertura de un único tipo de informaciones, en transmitir la idea de la confrontación de civilizaciones, el que la mayor parte de las noticias sobre los musulmanes y los países de mayoría islámica sean negativas… Respecto a esto, destacamos que El País es el diario que más espacio y mayor pluralidad de opiniones dedica a temas relacionados con el mundo árabe y musulmán, destacando informaciones positivas que no aparecen en el resto de publicaciones. El ‘velo islámico’ Sin duda uno de los asuntos ‘estrella’ en relación con el tratamiento del mundo árabe y musulmán en los medios de comunicación occidentales, y más concretamente en los españoles, es el del uso del uso del hjyab , conocido habitualmente en los medios como ‘pañuelo’ o ‘velo islámico’, por parte de algunas mujeres musulmanas. Veremos que en gran parte de los casos el hiyab es visto como un símbolo de la dominación o la discriminación del islam hacia las mujeres, si bien algunos medios se hacen también eco de la libertad de las mujeres para decidir sobre su uso. En general, podemos adelantar que se tiende a mezclar el uso del ‘velo islámico’ con casos de abusos o limitaciones a las mujeres en el mundo musulmán. Además, se genera también una confusión entre su uso y el de otras prendas habituales en algunos países musulmanes, como el burka o el niqab , cuyas connotaciones son completamente diferentes. Lo que se transmite, habitualmente, es el mensaje de que el uso del ‘pañuelo islámico’ es fruto de una imposición machista propia del islam. El debate sobre el uso del ‘velo islámico’ surge puntualmente en el panorama mediático, si bien en el año 2008 podemos centrarnos en dos hechos: la propuesta del PP, en plena campaña electoral, de prohibir el uso del velo en las escuelas y, por otro, la decisión del Gobierno de Turquía de permitir la libre utilización de esta prenda en las universidades turcas. En el caso de la propuesta del PP, comencemos por ver cómo abrieron sus informaciones los principales diarios españoles al día siguiente de su anuncio, el 8 de febrero. Para todos los diarios españoles, excepto para los dos catalanes (La Vanguardia y El Periódico), el tema merece tanto la apertura de la portada como de la sección de información sobre España. El País titula en portada, y a cuatro columnas, “El PP restringirá el uso del velo en su ‘contrato’ para inmigrantes”, incorporando un subtítulo para transmitir la reacción del
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 121 Gobierno, “La propuesta es ‘indigna e inconstitucional‘, según Zapatero” y otro para explicar la estrategia electoral del PP: “Rajoy busca votos en barrios con alta presencia de extranjeros”. Por su parte, el diario El Mundo también abre su portada de se día con este tema, si bien no centrándolo únicamente en el velo, sino en el conjunto de propuestas anunciadas por el PP en relación a las mujeres musulmanas: “El PP restringirá los usos islámicos que dañen la ‘igualdad de la mujer’”. En la misma línea se posiciona ABC, que abre su portada, a cinco columnas, con la idea de que “El PP regulará el uso público del velo para evitar la discriminación femenina”. La Razón también abre su portada con esta información (“El PP cambiará la ley de Igualdad para regular el velo en las escuelas”), mientras que La Vanguardia no lleva este tema a portada y ni siquiera a la apertura de su sección Política , si bien sí incluye una información sobre el tema, en páginas interiores y a cinco columnas: “El PP regulará el uso del velo y no aceptará un trato escolar diferencial”. Por último, El Periódico brinda un tratamiento completamente diferente, dando el protagonismo a la reacción del Gobierno y de los colectivos de inmigrantes: “Zapatero sale a pedir disculpas a los inmigrantes por las ‘ofensas‘ del PP”. Del análisis con detalle que ofrecemos en el informe completo sobre el posicionamiento editorial e informativo de cada uno de los diarios, sacamos diversas conclusiones. Por ejemplo, El Mundo no es categórico respecto a la propuesta sobre el velo y recomienda excepciones en Ceuta y Melilla, pero sí se muestra a favor de otras medidas del PP como “la necesidad de que las mujeres musulmanas permitan que las examinen médicos varones y la escolarización obligatoria de las menores”, tal y como se aclara en su editorial más claro respecto al tema y en el que destacan los estereotipos. Como ejemplo: “Es contradictorio penalizar la ablación del clítoris y no obligar a que las niñas vayan a la escuela, ya que ambas cosas surgen de la misma filosofía”. El País, por su parte, se limita a informar sobre el tema, tanto de la propuesta del PP como de las reacciones del Gobierno y de otros grupos políticos, sin incluir una opinión explícita al respecto, aunque intenta arrojar luz sobre la utilización del velo y las equivocaciones que pueden derivarse de su uso. Así, publica el 10 de febrero un amplio reportaje a doble página sobre el debate generado por la propuesta de los populares (“La polémica en un pañuelo”). En éste, se incluyen sobre todo testimonios de mujeres de religión musulmana de España que, en todos los casos registrados, lleven o no pañuelo, critican la medida propuesta por el PP, defienden la libertad de la mujer para decidir y niegan que se trate de una imposición. Del diario La Razón podemos destacar dos artículos de opinión, ambos del día 9 de febrero y coincidentes en la misma página de la sección de Opinión del
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 128 frase de Mahmud Ahmadineyad, cuando declaró que “en Irán no hay homosexuales”. Esta misma declaración le sirve a La Vanguardia (“Gran Bretaña abandona a un gay iraní”, 7 de marzo) para acompañar una información sobre un joven iraní que pide asilo en Europa por miedo a ser condenado a pena de muerte en su país. En el mismo sentido dedica El País una amplia cobertura a un joven que reclama ayuda para los colectivos homosexuales en Irán (“Seyed Mehdi no quiere que le ahorquen”, 10 de marzo). En cuanto a la libertad religiosa, el tema suele tratarse desde el punto de vista de la situación de las minorías cristianas en países de mayoría musulmana y las conversiones de una religión a otra. Es significativo destacar aquí que Argelia, un país cuya presencia es casi nula en los diarios españoles, sí es relevante a la hora destacar la situación de la minoría cristiana. Así, El País introduce el tema (“Argelia acosa a los cristianos”, 27 de febrero) en el que se relata las presiones del Gobierno a esta minoría para que abandone el país o las conversiones de musulmanes al cristianismo en los últimos años, que se acompañan de artículos de opinión analíticos. Esta situación vuelve a los periódicos el 28 de mayo cuando El Mundo, ABC y El País denuncian la represión que sufren los cristianos en este estado norteafricano, tras destacar la iniciativa de un fiscal contra siete conversos al cristianismo, aunque el titular simplifica en Argelia como ejecutor. Destaca el hecho de que al hablar de ‘religiosos‘ se refiera a cristianos, mientras que los terroristas son ‘islamistas‘. Otro gran tema es el relativo a la libertad de expresión, ya que son frecuentes las informaciones sobre sus limitaciones. Así, La Razón (“Líbano prohíbe ‘Persépolis’ para no ofender a los radicales”, 13 de marzo) destaca el veto de este país a una película crítica con algunos aspectos del islamismo y pocos días después, el 18 de marzo, y hace eco de una regulación que la Liga Árabe propone para los canales de televisión por satélite. El País, en ese mismo mes (“Irán prohíbe el cotilleo”, 25 de marzo) recoge la clausura de nueve revistas de cine y entretenimiento por “temor al ejemplo de las ‘estrellas corruptas’ occidentales”. Este mismo país es también protagonista en múltiples informaciones sobre las sentencias de muerte aplicadas. Tras una de ellas (“Ojo por ojo en Irán”, 7 de diciembre), el embajador de Irán en España se quejó en una carta al director en el que critica “la utilización de adjetivos inadecuados para referirse a la República” y pide respeto “al deseo del pueblo”. Por último, destacan informaciones sobre falta de libertad de expresión en Arabia Saudí, mientras que El País (“Las 1.001 fetuas”, 20 de abril) incide en la proliferación de estos edictos que intenta vincular con brutalidad y extravagancia, dos estereotipos recurrentes.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 129 Las comunidades musulmanas en España y Europa Otro tema de enorme importancia para este estudio es el de la representación de las comunidades musulmanas en España y Europa y su integración en las respectivas sociedades. Como tendencia general, se tiende a resaltar situaciones de conflicto y tradiciones chocantes con las europeas, pese a estar en juego la normal convivencia cultural y la no estigmatización. En este asunto, destacamos el debate surgido en el Reino Unido en torno al 8 de, cuando el arzobispo de Canterbury propuso integrar algunos aspectos de la ley islámica en la legislación británica. Todos los diarios se hacen eco de la polémica y La Razón no duda en utilizar un titular tendencioso (“La práctica de la ley islámica en Reino Unido es inevitable”), ya que la información no explica que la propuesta se refiere sólo a temas concretos y muy específicos. El País (“El jefe de la Iglesia anglicana propone aplicar la ley islámica en Reino Unido”), El Mundo (“El arzobispo de Canterbury ve “inevitable” el uso de la ‘sharia’”), El Periódico (“El primado anglicano ve inevitable la ‘sharia’ en el Reino Unido”) y La Vanguardia (“El arzobispo de Canterbury sugiere que el Reino Unido acepte la charia”) también obvian ese matiz, que sólo es incorporado por ABC (“El primado anglicano pide que se pueda aplicar parte de la ley islámica”). En los siguientes días, los diarios siguen haciéndose eco de la polémica, destacando la ‘tormenta‘ y ‘rechazo‘ en el Reino Unido, como aclaran ABC, La Razón y El Mundo, o la inoportunidad y posterior rectificación del arzobispo, como dicen La Vanguardia, El País y El Periódico. A modo ilustrativo vemos cómo el diario La Razón acompaña su información sobre el tema con una fotografía en la que se puede leer una pancarta que reza “El Islam es superior y nada lo podrá suplantar”. Desde luego, la imagen no tiene nada Imagen 22. La Razón, 9 de febrero de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 130 que ver con la información, así que el único sentido de incorporarla puede ser el de transmitir una imagen radical vinculada al islam: En cuanto a la opinión sobre esta polémica, El Mundo y El País, que le dedican sendas editoriales, coinciden en ser muy críticos con la propuesta del arzobispo, mientras que La Vanguardia dedica varios artículos en los que, en un tono muy diferente, critica la interpretación interesada de las palabras del prelado británico. La situación de integración o no de las minorías musulmanas en España fue ampliamente tratada en enero, tras la detención en Barcelona de una ‘célula islamista‘. Las informaciones no consiguieron más que transmitir una imagen de desconfianza y recelo en la sociedad al vincular la comunidad musulmana con los atentados. La Vanguardia, por ejemplo, a través de un artículo firmado por su vicedirector, Alfredo Abián, generaliza desde el propio titular al utilizar el despectivo calificativo ‘Los pakis‘ e incide en la imagen de desconfianza al utilizar términos como Ravalkistán, en alusión al popular barrio barcelonés. Este diario insiste en días posteriores en la ‘desconfianza‘ del vecindario y Jordi Barbeta, en un duro artículo (“Moros en la costa”, 27 de enero), vincula claramente a la comunidad musulmana con el terrorismo y cae en el estereotipo y la imagen etnocéntrica. El Periódico, sin embargo, se centra más en la información sobre la amenaza terrorista, aunque sí se hace eco del miedo de la comunidad pakistaní a su estigmatización. Es evidente este temor en reportajes como el publicado por ABC (“Del crícket al temporizador”, 25 de enero) en el que se dice que el “Raval es el entorno de los islamistas” y que se ilustra con la imagen de unos niños leyendo el Corán en una mezquita de la ciudad condal, relacionando claramente islam y violencia y dando a entender que la comunidad musulmana es una cantera de potenciales terroristas. Imagen 23. ABC, 25 de enero de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 131 Ese mismo mensaje de desconfianza podemos verlo en el reportaje del diario El Mundo (“¿Qué mensaje se transmite a los musulmanes en la mezquita?”, 20 de enero), en el que se utiliza el caso de Barcelona trasladar la sombra de la duda a todo un colectivo. Recordemos, también, que la cuestión de la integración de la comunidad musulmana en la sociedad española ocupó un importante espacio en los medios tras la propuesta del PP en campaña electoral de un contrato de integración para los inmigrantes, que ya analizamos anteriormente. El Mundo, por ejemplo, alaba varias de las propuestas, aunque resulta curioso comprobar su referencia al laicismo a la hora de criticar ‘la contradicción de la izquierda‘ y el hecho de que haga referencia a prácticas prohibidas por ley en España y, por tanto, fuera de cualquier debate. En sus artículos, La Vanguardia o El País dedican reportajes y artículos a esta propuesta de los populares, pero es relevante destacar que mientras los titulares apelan a la inmigración (en general), los textos se refieren únicamente a la comunidad musulmana. El ABC, por ejemplo, se hace eco de protestas de jóvenes musulmanes en Suecia por el cierre de una mezquita para destacar sus problemas de integración. Dentro de este apartado, resulta significativo destacar dos reportajes publicados en torno a la práctica del sacrificio de animales tradicional en la comunidad musulmana y por la que se otorga el certificado halal . Así, La Razón publica un reportaje (“Animales degollados en nombre de Alá”, 10 de febrero), en plena campaña electoral y cuando se había generado la polémica del velo, en el que se pregunta si se trata de “una práctica religiosa o una simple barbarie” y se explica que “éste es el rito que se celebra en los 27 mataderos ‘halal’ de España, en los que se cumple a rajatabla la sharia (ley islámica) sobre el sacrificio de animales”. En la misma línea se enmarca el reportaje de El Mundo (“¿No es cruel degollar a un animal?”, 3 de febrero), en el que se insiste en la idea de una “brutalidad extrema” y se apunta a que, en realidad, se trata de un negocio. La visión etnocéntrica de estos dos diarios les impedirá utilizar los mismos calificativos para hablar de la fiesta de los toros o para denunciar las condiciones en las que se encuentran y trasladan la mayor parte de los animales destinados al consumo, ni incluir una foto tan explícita:
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 132 Para concluir este apartado, destacaremos otras informaciones significativas sobre la situación de la minoría musulmana en España. Así, El Periódico destacaba el 7 de enero el rechazo de Barcelona a edificar una gran mezquita en suelo público, mientras que El Mundo, en el mismo mes, publica un artículo critica a todo un colectivo, el musulmán, a raíz de unas declaraciones de un líder de al Qaida (“nosotros no matamos a mujeres”). El País, sin embargo, destaca la posición contraria y clara de los musulmanes europeos contra los atentados , así como la falta de profesores de religión islámica en España (“41 profesores de islam para 119.000 niños”, 3 de mayo). Aún así, titula una entrevista con Amparo Sánchez, presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia, de la siguiente forma “Mis hijos no son islámicos, ¡quieren vivir la vida!” (9 de febrero), transmitiendo una diferenciación entre islam y disfrute de la vida que seguramente no era la intención de la entrevistada. Conclusiones En primer lugar, destacaremos que los temas relacionados con el choque cultural, aquellos que enfatizan la diferencia y crean polémica son habituales en la prensa española. De hecho, se crea una imagen estereotipada de las comunidades musulmanas, especialmente cuando en muchas ocasiones, son estos asuntos conflictivos los únicos que se destacan de algunos países. Cierto que aunque sí se encuentran comportamientos comunes en todos los diarios, también hay destacadas diferencias en el tratamiento del mundo musulmán, marcadas por la inclinación ideológica y la línea editorial de cada diario. El tratamiento de la Alianza de Civilizaciones promovida por el Gobierno socialista, criticada y ridiculizada por los medios más conservadores y alabada por los progresistas o próximos al Gobierno, así lo demuestran. Imagen 24. El Mundo, 3 de febrero de 2008
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 133 En todo caso, hay muchas características comunes en el tratamiento del mundo musulmán, empezando por una agenda informativa semejante y los escasos corresponsales de los que disponen los periódicos en los países árabes o de mayoría islámica. Una de las tendencias habituales de los diarios analizados es la diferenciación entre Occidente e islam, estableciendo la dicotomía entre ‘ellos’ y ‘nosotros’ y dando una visión occidentalista de los temas, sin casi opiniones o fuentes diferentes a la idea base que se quiere transmitir. La falta de libertades sociales, la incompatibilidad entre islam y democracia, la violencia o la controversia de sus usos y costumbres son constantes. Además, el islam y los musulmanes son en la prensa española un ente homogéneo, con comportamientos miméticos y caracterizados por un pensamiento único en los que se da una lectura colectiva de acciones que corresponden a grupos o individuos concretos. Lo musulmán o islámico se convierte, además, en un atributo permanente para calificar personas, actitudes u objetos (‘ira musulmana‘, ‘vestido al modo islámico‘, ‘violencia musulmana‘, ‘fanáticos musulmanes‘, ‘desaguisado musulmán‘, ‘fulminación islámica‘, ‘atentados islamistas‘, ‘ira islámica‘, ‘extremistas musulmanes‘…). En resumen, se vincula al islam o lo musulmán la poligamia, la ablación del clítoris, la lapidación, la discriminación de las mujeres o el terrorismo, y sobre las comunidades musulmanas en Europa se transmite una imagen de desconfianza y recelo y el de una persona incapaz de integrarse. El islam es lo antiguo, oscuro y tradicional frente a la modernidad de Occidente, a lo que no contribuye en nada utilizar términos como fatua o islamismo vinculados y casi como sinónimos de pena de muerte o violencia y terrorismo. Todo contribuye a crear una imagen de miedo, amenaza y desconfianza. 9. La construcción de puentes entre culturas Este capítulo está compuesto por un estudio acerca de las piezas en las que, mayoritariamente, se intenta presentar una imagen positiva del mundo árabe y musulmán. Tras un breve epígrafe a modo de introducción, en el que se ofrece una definición de comunicación intercultural que servirá como eje para el resto del capítulo, nos centramos en algunos ejemplos de un abordaje periodístico respetuoso y constructivo. La presencia del mundo árabe y musulmán en la mayoría de los ámbitos analizados resulta esporádica y está marcada, desgraciadamente, por valores informativos de signo negativo. Sin embargo, sería injusto no reconocer la creciente presencia de crónicas redactadas desde una óptica respetuosa, con unos argumentos equi-
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 134 librados y alejándose del estilo excesivamente estereotipado mostrado en las páginas previas. Tendiendo puentes La construcción de la imagen del otro, de aquello que no es propio o que se encuentra fuera de nuestro ámbito de experiencia directa, se presenta como uno de los principales ámbitos de intervención de los medios, así como una de las fuentes habituales de críticas hacia su labor. La comunicación intercultural es un proceso de intercambio de recursos simbólicos situado en el epicentro de la postmodernidad actual: uno de los pilares del conflicto entre civilizaciones que amenaza la pacífica convivencia entre personas, estados y confesiones. Este proceso de negociación se asienta tanto sobre nuestras relaciones diarias como sobre la representación que difunden los medios. Es en este contexto en el que la siguiente definición del término cultura, propuesta por Miquel Rodrigo, cobra aún mayor validez: “Cultura es un conjunto abierto y complejo, en ocasiones contradictorio, de pautas de pensamiento, emoción y conducta que determinados actores sociales, con poder para ello, pretenden concretar y atribuir a un colectivo con el fin de caracterizarlo y de dotarle de una identidad ideal, esencialista e imposible de realizar a nivel individual. Este conjunto de pautas que un individuo internaliza, en distintas proporciones y de forma personal, en la socialización le va a permitir dotar de sentido y de valor a la acción social de las personas socializadas con pautas semejantes o incluso a otras personas, mediante una aplicación etnocéntrica de sus pautas cognitivas, emotivas y conductuales.” (Rodrigo, 2003). En este proceso de interiorización de los recursos culturales, que desemboca en la formación de una identidad individual propia que convive con diversos rasgos comunes a la mayoría de personas que nos rodean, los medios de comunicación actúan como catalizadores que acaban permitiendo un elevado grado de cohesión a la hora de ver el mundo. Hace ya casi un siglo, Walter Lippmann comenzaba a acumular evidencias de la capacidad de los medios de comunicación para crear un pseudoentorno en el que los estereotipos acaban por tener efectos reales sobre la vida de las personas (Lippmann, 1922). Esta distribución dominante, sin embargo, encuentra a lo largo de la muestra diversos casos de otro estilo informativo, mucho más constructivo y neutral. La Alianza de Civilizaciones La Alianza de las Civilizaciones se trata de un intento de establecer vínculos firmes entre estados, culturas y religiones que, tradicionalmente, se han visto como antagónicas (Huntington, 1996). Esta propuesta lanzada en septiembre
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 135 de 2004 fue asumida por la ONU y, desde entonces, se ha continuado avanzando en la consolidación de esta arena para el debate internacional. De hecho, el primer foro oficial de la iniciativa se celebró en Madrid a mediados del mes de enero. La cobertura ofrecida por las principales cabeceras de información general a nivel estatal fue relativamente escasa, sobre todo si tenemos en cuenta que se trataba de un acontecimiento informativo de notable relevancia y que se celebraba en territorio español. Los diarios sólo dedicaron espacio a este foro durante el 16 y 17 de enero, con una presencia mínima en las portadas, pero con un considerable espacio en las secciones de Opinión . Así, llama la atención que un diario como El País no incluyese ese tema en la portada del día del comienzo de la reunión. La paradoja es aún más aguda si tenemos en cuenta que esta información, con un marcado carácter positivo, se publica con posterioridad a una ampliación de información sobre una atentado terrorista en Kabul el 14 de enero y a una entrevista con el Presidente de Pakistán, Parvez Musharraf. Se trata de un ejemplo muy ilustrativo del modo en el que las noticias negativas sobre el universo de referencia musulmán priman sobre aquellas iniciativas que persiguen una aproximación más dialogada y constructiva a las problemáticas vigentes. Ya entrando en el tratamiento de la cumbre diplomática, El País, destacaba tanto en su crónica como en el artículo de opinión firmado por Andrés Ortega, la confusión como sensación dominante en la puesta en marcha. Sin embargo, una pieza en la página 5 del 16 de enero dedicada al portugués Jorge Sampaio, Alto Representante de la ONU para la Alianza de Civilizaciones, vuelve a priorizar las altas expectativas que intenta fijar el foro sobre las carencias estructurales que reinan en sus primeros pasos. Un ejemplo aún más contundente lo encontramos en el editorial publicado al día siguiente, al sostener que “la principal iniciativa exterior de Zapatero arranca falta de definición y armazón político” (El País, 17 de enero), un juicio muy crítico que demuestra que la sintonía entre Gobierno y diario puede no ser tan estrecha como muchas opiniones se empeñan en afirmar. En una línea más previsible, el hilo argumental de esta pieza se deriva hacia la actitud crítica y distante del PP y de su líder, Mariano Rajoy, hacia esta iniciativa, presentada siempre en términos positivos. Por su parte, El Mundo incluye una pequeña referencia al foro en su portada del 16 de enero, pero el contenido del titular resulta relativamente anecdótico y bastante significativo del enfoque prioritario para la cabecera. En lugar de destacar el papel de Zapatero o de la propia Alianza, el foco de interés se sitúa en las aportaciones económicas de la mandataria procedente de Qatar.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 136 En uno de sus editoriales, el diario dirigido por Pedro J. Ramírez subraya que la Alianza de las Civilizaciones “es la plasmación de un empeño personal del presidente del Gobierno para convertir la diplomacia española en el lugar de encuentro entre Occidente y el mundo islámico” (El Mundo, 16 de enero). En este texto, El Mundo fija con rotundidad su posición, coincide con El País en la falta de concreción de las decisiones adoptadas, redimensiona a la baja la relevancia del foro y destaca la paradoja de que Zapatero se haya convertido en uno de los principales apoyos para conseguir la entrada de Turquía en la UE, coincidiendo así con una postura defendida previamente por George W. Bush y por José María Aznar. Es decir, sin criticar abiertamente los objetivos que articulan la Alianza, recuerda que “es evidente que la grandilocuencia utópica de esta iniciativa –desde su mismo enunciado– choca y mucho con la realidad del mundo en el que vivimos, cada vez más amenazado por el terrorismo islamista” (El Mundo, 16 de enero). Existe, sin embargo, una gran distancia entre el posicionamiento editorial de este diario y el contenido de las piezas puramente informativas, en las que el tono general resulta fundamentalmente positivo. Se intenta cumplir, en cierto modo, con una de las máximas fundacionales del periodismo: facts are sacred, comments are free. Una presencia todavía más colateral del foro es la que ofrecen los diarios editados en Barcelona. La Vanguardia le dedica un editorial el 16 de enero en el que argumentalmente coincide con los dos periódicos previamente analizados, subrayando el exceso de voluntarismo y la ausencia de medidas concretas. Pero la falta de interés por el tema lleva a que no se incluya ni siquiera una pieza informativa acerca de lo que estaba sucediendo en Madrid. Al día siguiente, las referencias se limitan a una carta al director criticando la actitud de Mariano Rajoy y a una pieza en la sección Local en la que el alcalde de Barcelona ofrecía a la Alianza el Castillo de Montjuïc como sede. En una línea similar, con una presencia algo superior y con un planteamiento coincidente, encontramos la cobertura de El Periódico. Por su parte, las posiciones de ABC y de La Razón pueden calificarse de abiertamente críticas, por lo que la mayor parte de estas conclusiones ha sido incluida ya en el capítulo precedente sobre la construcción de la diferencia cultural entre Occidente e islam. La primera cumbre de la Alianza de las Civilizaciones se convierte así en un ejemplo de cobertura ‘contaminada’ por el hecho de que el principal promotor de la idea sea el Presidente del Gobierno español y, lamentablemente, acaba convirtiéndose en una ocasión para aumentar la distancia entre posiciones contrarias que para marcar puntos de consenso. La lectura de un acontecimiento de escala internacional que transmiten los diarios de
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 137 referencia se basa principalmente en argumentos de clave nacional: una lectura que, para los intereses del diálogo entre culturas, resulta lamentablemente desenfocada. La Unión por el Mediterráneo El 14 de julio de 2008, los diarios españoles recogían la información sobre el acuerdo para la constitución de la Unión por el Mediterráneo, una iniciativa que pretendía revitalizar el Proceso de Barcelona iniciado en 1995 con la meta de mejorar las relaciones entre todos los países bañados por el mar Mediterráneo. Esta Unión fue promovida por el Gobierno de Francia, presidido por Nicolas Sarkozy, y consiguió reunir a la práctica totalidad de países involucrados, con la única excepción Libia. El editorial de El Mundo no deja lugar a dudas sobre su admiración ante las gestiones lideradas por Sarkozy, de quien consideran que ha sabido aprovechar de la incapacidad del Ministerio de Asuntos Exteriores español para reflotar el Pacto de Barcelona. Se combina la alabanza al mandatario galo con una crítica evidente a la diplomacia española. Es curioso que la puesta en marcha de esta iniciativa haya supuesto ‘un éxito rotundo‘ (El Mundo, 14 de julio), y la valoración de la Alianza de las Civilizaciones fuese mucho más crítica. La cabecera dirigida por Pedro J. Ramírez corrige parcialmente su clara posición a favor de la iniciativa y, sobre todo, de su impulsor político mediante una columna de opinión firmada por el destacado arabista Pedro Martínez Montávez, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid (“¿Qué piensan los árabes sobre el Mediterráneo?”, 28 de julio). En este equilibrado texto, este experto destaca el marcado influjo occidental con el que parte la propuesta de Sarkozy y pone sobre la mesa el riesgo de una nueva colonización que parece asomarse en el trasfondo de esta Unión . Se trata, por lo tanto, de una visión que defiende los intereses árabes, critica el rol adoptado por las potencias europeas en el pasado y avanza la necesidad de un cambio de actitud para garantizar el éxito: “El Mediterráneo, como parte de la Europa occidental, ha sido reflejo y manifestación de ésta, del Occidente dicotómico, ambivalente, escindido, contradictorio. A través del Mediterráneo, en gran medida, los árabes han recibido al Occidente civilizado y al bárbaro, al Occidente de la solidaridad y al del expolio, al Occidente portador del Evangelio y del cañón, al Occidente defensor a ultranza de los grandes principios morales y al vulnerador sistemático de estos grandes principios, al Occidente de la emigración y de la expatriación. (…) Para dialogar y colaborar en el Mediterráneo, es absolutamente urgente y necesario empezar a saber qué piensan los árabes sobre él, desde hace
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 144 occidentales. No parece, por lo tanto, que las trabas que hemos localizado en las esferas políticas, sociales, o culturales tengan una réplica similar en el ámbito de la economía y las finanzas. Sin embargo, el estereotipo del jeque árabe acaudalado y ávido de invertir en el capital occidental se activa fácilmente. La extravagancia sigue sirviendo como puerta de entrada principal para la información sobre algunos de los países más acaudalados del mundo. Esta aproximación transmite una imagen de lujo desmedido y de una excentricidad elevada, que refuerza el tópico lanzado en los medios durante las últimas décadas. Conclusiones El predominio de las noticias negativas no es un fenómeno exclusivo de la información sobre el mundo árabe y musulmán, sino que es una característica dominante en el panorama periodístico. Esta tendencia parece agudizarse aún más cuando el hecho noticioso está vinculado, de cualquier modo, a un espacio cultural sobre el que las sombras siguen siendo más que las luces. Ninguno de los seis periódicos analizados se mantiene abiertamente una posición contraria al diálogo cultural, pero las perspectivas resultan distantes, ya que la presentación del árabe o del musulmán como una amenaza para los valores occidentales sólo suele mencionarse en los diarios ubicados en el espacio ideológico del centro-derecha. Todo puente que se intente construir se convierte en un objetivo de interés estratégico para aquellas personas que no deseen que estas dos culturas estén bien comunicadas. Así, toda oportunidad de diálogo retransmitida por los medios de comunicación, también resulta un riesgo. Diversos gestos positivos acaban siendo presentados de forma llamativa, espectacular o humorística. Sigue resultando muy escasa la información sobre el mundo árabe y musulmán que tome como punto de partida las posiciones de la sociedad civil de esos territorios. Es muy difícil dar el salto desde una posición en la que el reportero habla sobre el mundo árabe y musulmán hacia otra en la que los redactores informen desde el mundo árabe y musulmán. Los recursos necesarios para dar este salto son costosos y, no lo olvidemos, también requieren la colaboración por parte de los países sobre los que se informa. Así, la opinión de los ciudadanos árabes y musulmanes no se escucha en los países occidentales, a pesar de que éstos están más que acostumbrados al papel que juegan las encuestas en la vida política de sus sociedades. Por lo tanto, una buena vía para presentar una imagen más ajustada a la realidad de ese ámbito de referencia debería basarse en darle voz a la ciudadanía.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 145 La personalización de la información puede ser un recurso útil y su uso está más que justificado en algunas ocasiones, pero su abuso debe ser igualmente denunciado. En este sentido, la búsqueda de la singularidad, que es común a la mayoría del periodismo actual, puede provocar una simplificación de la realidad, sobre todo si tenemos en cuenta que no abunda la información acerca del colectivo árabe y musulmán. Si las crónicas occidentales priorizan los individuos y, dentro de ellos, seleccionan aquellas personas con un mayor grado de extravagancia, la imagen que se transmitirá acerca del mundo árabe y musulmán estará distorsionada. Es preciso, por lo tanto, acompañar la información puntual con datos que contextualicen la situación global y que permitan al lector hacerse una composición de lugar lo más ajustada posible a la realidad social. Las singularidades de cada uno de los seis diarios de la muestra devuelve una imagen poliédrica sobre las aproximaciones positivas publicadas sobre el mundo árabe y musulmán. El País suele mantener una sana distancia respecto a los hechos y, sobre todo, respecto a los enfoques más sensacionalistas y personalizados. Así, el espacio para reportajes coloristas, en los que se ponen de relieve circunstancias personales enmarcadas en un contexto general desestructurado sobre el islam, no tienen cabida en este periódico. Su red de recursos fuera de las fronteras españolas le permite ofrecer más puntos de vista sobre la actualidad internacional, aunque el referente de la actualidad política nacional se deja sentir en la mayoría de las crónicas. Son los diarios conservadores editados en Madrid los que mantienen un planteamiento más crítico respecto a las relaciones interculturales. La proximidad ideológica de ABC y La Razón respecto a la religión católica se percibe claramente e influye en su posicionamiento editorial sobre esta cuestión. Así, mientras en los otros cuatro diarios incluidos en la muestra el debate se plantea entre civilizaciones o entre culturas, en éstos dos la polémica deriva con mucha frecuencia hacia las relaciones entre catolicismo e islam, siempre en combinación con el eje de la identidad nacional y la conservación íntegra de los territorios españoles en el continente africano (Ceuta y Melilla). Esta forzada unión entre cuestiones culturales y políticas se acaba traduciendo en una posición recelosa del mundo árabe y musulmán, que se pone de manifiesto en infinidad de ocasiones a lo largo de la muestra. El diálogo entre religiones rara vez aparece en la agenda mediática como un tema propio y diferenciado, ya que lo habitual es que su tratamiento sea mucho más sutil y permanezca en un segundo plano al que no se apela con demasiada frecuencia.
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 146 10. Conclusiones generales Con un análisis cuantitativo y cualitativo que cubre más de 2.100 diarios y casi 10.000 piezas informativas que se publicaron durante todo el año 2008 en los seis periódicos (El País, El Periódico de Catalunya, La Vanguardia, El Mundo, ABC y La Razón) de referencia en España, esta investigación se convierte en una importante contribución al campo del conocimiento que estudia la representación mediática del mundo árabe y musulmán en la prensa occidental. El empleo de un protocolo de análisis cuantitativo exhaustivo y un análisis de discurso profundo y meticuloso, centrado en cuestiones de gran trascendencia para la formación de la opinión pública española sobre el tema como son las relaciones con Marruecos, el conflicto palestino, el terrorismo o el choque de civilizaciones, hacen que este trabajo de investigación no tenga parangón en el ámbito nacional y que esté a la par con las mejores indagaciones sobre esta temática a nivel internacional. La triangulación de los diversos datos aquí recavados asegura que las conclusiones que se presentan a continuación estén respaldas por un universo de investigación lo suficientemente sólido. En primer lugar, debemos indicar que no se puede concluir, de manera categórica y general, que nos encontremos ante una representación islamófoba de esta realidad en la prensa española. Efectivamente, sí que se transmite una imagen negativa y en cierta medida estereotipada del mundo árabe y musulmán, pero las diferencias en el tratamiento informativo y sobre todo editorial entre unos y otros diarios son tan evidentes que resulta difícil llegar a una conclusión común de este tipo. Si bien en algunos diarios sí nos encontramos un tratamiento informativo orientado a la demonización y el estigma, en otros simplemente estamos ante una selección muy limitada de temas relacionados con este mundo, temas que al ser generalmente negativos contribuyen de por sí a generar una determinada imagen. Y esa es precisamente una de las características comunes que comparten todos los diarios de referencia en España, la selección de una agenda informativa muy limitada respecto al mundo árabe y musulmán. Veremos ahora cómo podemos encontrar también otros elementos comunes en el tratamiento informativo de los principales periódicos españoles. La imagen del mundo árabe y musulmán que se presenta en la prensa española es peyorativa, principalmente, y tal y como acabamos de mencionar, porque la mayoría de las noticias que se publican sobre este tema tienen un tono negativo vinculado a guerras como las de Iraq o Afganistán, conflictos como el que martiriza a israelíes y palestinos desde hace décadas, ataques terroristas ligados a la red de al Qaida como el que se abortó en Barcelona a principios de 2008, la ‘amenaza’ de Irán, y violaciones de los derechos humanos en
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 147 general, en concreto de la mujer, los homosexuales y los disidentes políticos. La agenda informativa de la prensa de hoy, marcada por el impacto noticioso y la exaltación del conflicto, la polémica o la controversia, deja en mal lugar a los árabes y musulmanes residentes en España, ya que día tras día tienen que leer en los periódicos españoles cómo su cultura y religión se asocian al crimen y al dolor. Como se puede apreciar en el capítulo dedicado a Marruecos, hasta en el país vecino los temas se reducen a cuestiones conflictivas como la reivindicación de Ceuta y Melilla, el conflicto del Sáhara Occidental y otros asuntos fundamentalmente negativos como la falta de libertades civiles (especialmente de libertad de expresión), la inmigración, la situación de la mujer y los homosexuales o el narcotráfico. La situación de la mujer en el mundo árabe y musulmán es uno de los temas al que se le dedica un importante espacio en la prensa española. Junto a un tratamiento de denuncia frente a la falta de ciertas libertades, que encontramos especialmente vinculado a determinados países como Irán o Arabia Saudí, nos encontramos también una vinculación habitual del islam con prácticas como la poligamia, la lapidación o la ablación del clítoris, transmitiendo la idea de un ‘conjunto’ de comportamientos, compartidos y extendidos en todo el mundo árabe y musulmán, en cualquier contexto y en cualquier país. Además, en ese ‘conjunto’ se incluye también el uso del llamado ‘velo islámico’, que los medios españoles asocian generalmente a un símbolo del machismo propio de los musulmanes y de sometimiento de la mujer, descartando habitualmente la propia capacidad de decisión de ésta. En cualquier caso, resulta incomprensible que se relacionen prácticas presentes tan sólo en algunos países musulmanes y, sin ir más lejos, prohibidas por la legislación española, con la utilización de una determinada prenda de ropa femenina. Es habitual que se transmita una imagen del islam y de los países musulmanes vinculada a atraso, frente a la modernidad occidental. El modo de vida y el sistema político de los países occidentales se presenta como un ideal al que los países árabes y musulmanes deberían aspirar. Libertades civiles frente a opresión, modernidad frente a prácticas medievales, oscurantismo frente a ilustración. De hecho, el árabe y musulmán es tanto más respetado cuanto más se asemeja a costumbres o comportamientos más extendidos en países occidentales, es decir, cuando el ‘otro’ se trata de asemejar al ‘yo’. Esta representación negativa se agrava además cuando se vinculan explícitamente la mayoría de los actos terroristas con la religión musulmana, como se demuestra en el capítulo dedicado a esta temática. El uso de expresiones como terroristas ‘islámicos’, ‘islamistas’ y ‘yihadistas’ al referirse a miembros de células vinculadas a al Qaida es una práctica extendida en todos los periódicos y uno de los mejores ejemplos de cómo, intencionadamente o no,
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 148 la prensa española presenta el islam como un ente homogéneo asociado generalmente a la violencia y a la falta de libertades. El capítulo dedicado al choque de culturas presenta todavía más ejemplos que demuestran claramente la existencia de una cobertura mediática generalmente etnocéntrica y occidentalista centrada en resaltar las diferencias entre ‘nosotros’ y ‘ellos’, una línea que siguen sobre todo los periódicos más conservadores como ABC y La Razón. El islam y los musulmanes constituyen en la prensa española un ente homogéneo, con comportamientos miméticos y caracterizados por un pensamiento único. De hecho, es el sujeto que protagoniza muchas de las informaciones, como si los millones de practicantes de la religión musulmana se comportasen y pensasen de la misma forma. Podemos hablar de una ‘culturalización’ de los comportamientos, es decir, de una lectura cultural o colectiva de acciones que en muchas ocasiones corresponden a individuos o a grupos concretos. Lo musulmán o lo islámico se convierte además en un atributo permanente para calificar a personas, a determinadas actitudes o incluso a objetos. De alguna forma, se produce un cierto determinismo, elevando la condición de árabe o musulmán a la principal característica de un individuo o país y cuya condición, además, determina un cierto comportamiento. Como ya hemos avanzado, la línea editorial de los diversos medios de comunicación establece las mayores diferencias en la cobertura. Periódicos de tendencia relativamente progresista como El País suelen presentar una imagen menos gris del mundo árabe y musulmán si se comparan con diarios más conservadores como La Razón, que ven en la religión musulmana una amenaza constante. El sesgo editorial es claramente visible en el capítulo que analiza la cobertura del conflicto entre israelíes y palestinos. Mientras El País y El Periódico de Catalunya defienden el derecho que tienen los palestinos a la hora de crear su propio estado y denuncian los ataques desproporcionados del ejército israelí, ABC y La Razón defienden el derecho de Israel a la autodefensa y condenan abiertamente el ‘fundamentalismo islámico’ de Hamas con una narrativa y un léxico maniqueos. Lógicamente estas divisiones ideológicas se acentúan incluso más cuando se abordan temas vinculados al ámbito de la política nacional como es el uso del velo en las escuelas españolas o la Alianza de Civilizaciones propuesta por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (ambos analizados en este informe). Otras conclusiones generales que se pueden extraer de esta investigación tienen que ver ya propiamente con la cobertura periodística. El uso y contraste de fuentes es deficitario, y el de fuentes árabes y musulmanes, todavía más. De los seis diarios analizados, El Mundo es el periódico que más fuentes recoge aunque, como los demás, también privilegia las fuentes occidentales e
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 149 institucionales, de fácil acceso, y las grandes agencias de noticias internacionales. La Vanguardia es la publicación que más protagonistas incluye en sus informaciones, pese a ello la voz de los afectados suele quedar en segundo plano en todos los periódicos analizados. Esto se debe principalmente a que hay una cierta carencia de corresponsales españoles en los países árabes y musulmanes. En muchos casos por falta de recursos, un único corresponsal tiene que cubrir varios países con idiosincrasias muy diferentes. En este apartado, sin embargo, hay que destacar el diario ABC que presenta la plantilla de corresponsales y enviados especiales más amplia. La utilización de fotografías es significativa en todos los periódicos, aunque no se puede decir lo mismo de las infografías, un recurso muy útil para comprender mejor la complejidad étnica, religiosa, geográfica, política o económica de un país y que no se está utilizando como se debería. Los rotativos prefieren las fotografías porque son más efectivas a la hora de presentar los temas de choque, conflicto y terror. El sensacionalismo y el morbo son una constante en la cobertura del mundo árabe y musulmán, sobre todo en La Razón y en ABC, este último recreándose a veces en narraciones de tinte macabro que desmerecen el nivel de la publicación. Es de apreciar la inclusión de noticias positivas que ayuden a presentar una cara más amable del islam o que aludan a la creación de puentes entre las dos culturas, aunque, como se puede apreciar en el último capítulo de esta investigación, su número es reducido y a veces se interpretan desde un enfoque distorsionado tendiente a la negatividad. La integración y el entendimiento suelen perder la partida frente al drama y el terror ante los ojos de los directores de la prensa española. 11. Recomendaciones Toda investigación debe concluir con una apuesta decidida por solucionar aquellos problemas que han sido diagnosticados tras la aplicación del método científico. Así, nuestro análisis sobre la imagen que transmite la prensa de información general española sobre el mundo árabe y musulmán, también desea atreverse a lanzar algunas propuestas que pueden ser útiles de cara a mejorar el tratamiento periodístico, y con ello, parcialmente, la percepción ciudadana sobre nuestro objeto de estudio. Teniendo en cuenta la influencia que tienen los medios de comunicación escrita en la formación de la opinión pública española sobre el mundo árabe y musulmán, sería positivo ver un mayor esfuerzo por parte de los consejos editoriales para equilibrar el gran volumen de noticias negativas (que parece difícil de reducir) con una mayor inclusión de noticias con un tono más positivo. Hay miles de eventos, exposiciones, historias personales, acuerdos económicos y políticos, relatos de viaje y ejemplos de convivencia entre miembros
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 150 de la sociedad española y la árabe y musulmana que no encuentran espacios en la prensa escrita porque en la agenda informativa contemporánea prima el choque, el enfrentamiento y la violencia antes que el entendimiento mutuo, la integración y la alabanza de los logros del ‘otro’. Con una población de religión musulmana constantemente en aumento en España, los medios escritos podrían servir de vehículo para estimular el conocimiento mutuo y establecer una convivencia armoniosa. Por ahora, este potencial está todavía por explotar. Un buen comienzo a la hora de mejorar la imagen distorsionada que se transmite del mundo árabe y musulmán sería eliminar el uso de los adjetivos ‘islámico’, ‘islamista’ o ‘yihadista’ con el sustantivo terrorismo. Ninguna redacción aplica o ha aplicado el adjetivo ‘católico’ o ‘vasquista’ al terrorismo del IRA o de ETA, ¿por qué se le aplica un calificativo tan general (y tan sensible por su connotación religiosa) a un terrorismo que normalmente siempre está vinculado a organizaciones muy concretas como al Qaida? Términos propios de la cultura islámica como yihad y fatua son usados de manera errónea y ayudan a presentar una imagen estigmatizada de la población árabe y musulmana. Muchos de estos conceptos se utilizan por ignorancia y mimetismo. Desde estas líneas, pedimos mayor rigor léxico a las redacciones de los periódicos españoles. Ya en cuestiones más técnicas, tras lo visto en esta investigación, la prensa española debería hacer una apuesta decidida por la infografía como una forma de sintetizar sucesos y de contextualizar mejor personajes, países y culturas. En cuanto a las imágenes tradicionales, los directores de los periódicos deberían extremar las precauciones sobre las fotografías que se incluyen en los diarios, ya que son la puerta de entrada para la audiencia y condicionan el inmediato proceso de recepción de la información. La Vanguardia, en este caso, destaca por su circunspección y moderación en el uso de imágenes violentas, siendo la cobertura de la Guerra de Gaza un buen ejemplo. En general la prensa debería buscar un mayor equilibrio en la procedencia de las fuentes de información, intentando huir del ‘unilateralismo’ occidental que, en ocasiones, transmiten las agencias de noticias internacionales. Obviamente, disponer de una red de corresponsales y de otras personas con una vinculación directa con la empresa sería la situación idónea, pero en el caso de no contar con esos grandes recursos económicos, las redacciones deben hacer un esfuerzo por localizar y presentar las posiciones que se mantienen desde el mundo árabe y musulmán. En este sentido, las barreras idiomáticas suponen un freno, pero también pueden acabar convirtiéndose en un factor diferencial respecto a la competencia. Otro recurso que se podría
La Imagen del Mundo Árabe y Musulmán en la Prensa Española 151 utilizar más son las asociaciones islámicas o árabes que están en España y que están muy poco presentes en la prensa española. Finalmente nos gustaría indicar las puertas que deja abierta esta investigación. Cualquier trabajo de este tipo debería fungir de trampolín para futuras exploraciones en el mismo ámbito o en temáticas relacionadas. En primer lugar creemos que sería bueno comparar el tratamiento mediático del mundo árabe y musulmán en España con la cobertura periodística que se hace en otros países. Sería muy interesante, por ejemplo, poder comparar los resultados que hemos cosechado aquí con los de otros periódicos de ámbito nacional en países como Francia, Reino Unido o Alemania, por nombrar sólo algunos, para ver si encontramos tendencias similares o hay diferencias considerables. Otra pregunta que nos queda abierta es si esta cobertura negativa que hemos desglosado es una característica común que engloba a todas las minorías de España y Europa o si hay coberturas distintas en relación al mundo judío, eslavo, sub-sahariano, latinoamericano o chino, por nombrar de nuevo unas cuantas etnias. Por último, también resultaría absolutamente relevante realizar una investigación sobre la imagen de España en la prensa de ciertos países árabes o de mayoría de religión musulmana, y ver si también se produce una representación estereotipada o negativa, qué temas encuentran su hueco en el espacio mediático, qué fuentes se utilizan, quiénes son los protagonistas… En este sentido, teniendo en cuenta su cercanía y las intensas relaciones, sociales, políticas, económicas y culturales compartidas con España, quizás sería recomendable realizar un primer estudio de este tipo en la prensa marroquí, donde seguramente los temas relacionados con España alcanzan una importante cobertura y donde posiblemente existan importantes diferencias entre unos y otros diarios o, por ejemplo, entre las publicaciones francófonas y las de lengua árabe.
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