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Anexo Estadístico

Usher, Alex

Abstract

Este artículo tiene un objetivo doble: por una parte, ofrecer una visión estadística global de la educación superior (con referencia sobre todo a la financiación) y, por otra, proporcionar un breve análisis sobre el grado de financiación disponible en diferentes sistemas de educación superior. En primer lugar, el artículo examina los datos sobre las matrículas en instituciones de educación superior. A continuación, analiza los recursos públicos disponibles para los sistemas de educación superior de varios países. Seguidamente, se centra, en la medida de lo posible, en los datos estadísticos disponibles sobre los recursos privados en la educación superior y la oferta privada de educación superior, así como en la relación entre la dependencia de los ingresos privados en la educación superior y el acceso a ella. Finalmente, trata de la financiación de la investigación en las universidades de todo el mundo.

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301 ANEXO ESTADÍSTICO cualquiera de los cinco últimos años, y en cada país se toma como referente siempre el año más reciente del que se dispone de datos. 2. Algunos de los indicadores que ha comunicado la UNESCO son datos agregados y pueden ocultar modelos importantes en los datos subagregados. Dos ejemplos evidentes son el número de profesores y estudiantes, ya que no se distingue entre los profesores/estudiantes a tiempo completo o a tiempo parcial. Otros indicadores son tan poco concretos que ocultan tanto como revelan. La tasa bruta de matrícula es el mejor ejemplo de ello, dado que se infla a medida que lo hacen los índices de acceso y la duración de los estudios.1 3. Existen considerables dudas acerca de la integridad en la comunicación de datos en cada país, así como acerca de la capacidad para comparar los datos entre países. No se debe subestimar el problema de la integridad. En general, en los países de renta media y baja, el índice de matriculación sólo es fiable cuando las instituciones regulan las estructuras que se encargan de comunicar los datos en su propio seno. Por lo tanto, en los países donde el número de matriculaciones privadas es notable, es bastante probable que los datos de la UNESCO pasen por alto matriculaciones. Asimismo, a pesar de la formidable labor que ha llevado a cabo la UNESCO en el desarrollo de conceptos estadísticos comunes y en la formación de los expertos en estadística de cada país para comunicar datos, el hecho es que no existe modo alguno de garantizar que se respeten las definiciones recomendadas y que se sigan los métodos de recogida de datos. Finalmente, el gobierno nacional, por cualquier razón política, puede optar por proporcionar datos «oficiales» que no se corresponden totalmente con la situación real. Este último problema es tal vez el más grave: incluso si los gobiernos comunican sus datos a la UNESCO en el plazo previsto, no está clara la precisión de dichos datos. Diferentes investigadores enfocan este problema de distintas formas. Algunos autores de esta obra han abordado el problema basándose en sus propias investigaciones para mejorar la exactitud de los datos estadísticos de la UNESCO al establecer comparaciones a escala internacional. Aunque cabe elogiar estos intentos de dotar de mayor precisión a los datos estadísticos, también es preciso advertir que estas iniciativas –si se enmarcan en INTRODUCCIÓN Este artículo tiene un objetivo doble: por una parte, ofrecer una visión estadística global de la educación superior (con referencia sobre todo a la financiación) y, por otra, proporcionar un breve análisis sobre el grado de financiación disponible en diferentes sistemas de educación superior. En primer lugar, el artículo examina los datos sobre las matrículas en instituciones de educación superior. A continuación, analiza los recursos públicos disponibles para los sistemas de educación superior de varios países. Seguidamente, se centra, en la medida de lo posible, en los datos estadísticos disponibles sobre los recursos privados en la educación superior y la oferta privada de educación superior, así como en la relación entre la dependencia de los ingresos privados en la educación superior y el acceso a ella. Finalmente, trata de la financiación de la investigación en las universidades de todo el mundo. LIMITACIONES Antes de iniciar un ejercicio de este tipo, vale la pena considerar los retos que comporta realizar cualquier comparación internacional basada en estadísticas de conjunto. La única fuente global de datos estadísticos sobre educación sigue siendo el Instituto de Estadística de la UNESCO, en cuyo trabajo se fundamentará en gran medida este informe. Sin embargo, aunque el Instituto de Estadística de la UNESCO ha avanzado de forma notable en lo que respecta a la calidad de los datos en los últimos años, sus datos aún no son óptimos a efectos analíticos por tres razones clave: 1. Los datos llegan de forma intermitente, en el mejor de los casos. De las doscientas seis jurisdicciones incluidas en el Global Education Digest 2005 de la UNESCO, los países que aportan datos bastante completos sobre la educación superior, incluso con una periodicidad quinquenal, son sólo unos ciento treinta. De éstos, tal vez sólo la mitad proporciona realmente datos cada año, lo cual significa que sólo se dispone de información precisa y actualizada de alrededor de un tercio de los miembros de la UNESCO. Este artículo aporta datos de países que han proporcionado toda la información requerida en IV.1 ANEXO ESTADÍSTICO Alex Usher 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 301 el ámbito nacional o regional– también reducen la capacidad de comparación de los datos entre regiones. Por consiguiente, a la vez que advierte de los riesgos de usar los datos de la UNESCO, este artículo no los corrige de ningún modo para hacerlos más «precisos». Además de todos estos problemas, hay otro que quizá supone una dificultad más fundamental: el grupo básico de actividades descritas por los datos estadísticos disponibles sobre la educación mundial puede diferir considerablemente entre países. Aunque la definición de educación superior se ha estandarizado con el desarrollo de los «niveles ISCED 5 y 6», lo cierto es que los programas reales en vigor son totalmente distintos. Para poner sólo uno de los múltiples ejemplos: los estudiantes de las escuelas universitarias norteamericanas (junior colleges y community colleges) no estudian, desde el punto de vista técnico, en instituciones que otorguen una credencial de nivel ISCED 5, pero dado que tienen la «posibilidad» de transferir sus licenciaturas asociadas (de dos años) a titulaciones de grado (de cuatro años), se siguen contando como tales en Estados Unidos. Y esto es sólo la punta del iceberg. ¿Se puede comparar realmente la experiencia de un estudiante de una universidad privada en un país de renta baja con la de un estudiante de una institución de investigación importante en un país de la OCDE? ¿Los estudiantes de la gran cantidad de academias, institutos y Fachhochschule (centros de educación superior) que tan habituales son en Europa reciben realmente una educación comparable a los estudiantes universitarios? A medida que proliferan las formas de impartir educación superior, los conceptos usados para describir las unidades básicas de educación (por ejemplo, estudiantes, instituciones) deben volverse más complejos. Sin embargo, por el momento, nos quedan las definiciones bajo las que se ocultan muchas diferencias cruciales. En resumen: resulta muy difícil establecer unas comparaciones estadísticas útiles a escala internacional, dada la calidad de los datos disponibles. La mayoría de estos problemas son simplemente inherentes a la tarea de recoger datos a nivel global en una zona política dinámica y compleja, usando estadísticas «oficiales» del gobierno. A causa de estas dificultades, existen limitaciones importantes para establecer comparaciones estadísticas de sistemas de educación superior en el ámbito internacional. Todos los datos deberían considerarse con cautela porque la verdadera capacidad de comparación de la información subyacente siempre está sujeta a dudas. La agregación y manipulación de los datos debería tratarse aún con más precaución por el simple hecho de que existe el riesgo de que aumente la imprecisión de los datos iniciales. Por lo tanto, este anexo estadístico se limita a las descripciones más básicas de la educación superior a escala internacional: estudiantes, gasto en educación superior y gasto en investigación. Sólo de forma limitada –debido a las dificultades con la fuente subyacente de los datos–, este anexo analizará la relación entre los resultados de diferentes fuentes de datos, o los efectos que tienen determinados tipos de financiación destinada a conseguir otros importantes resultados de la educación superior. ESTUDIANTES MATRICULACIONES Es muy poco probable que los datos estadísticos internacionales sobre los estudiantes sean de gran calidad, a pesar de que la UNESCO recopila datos a escala internacional para estandarizar la calidad de los datos que recibe, sobre todo en lo que concierne al tipo de institución de educación superior en la que se matriculan y la definición de estudiante. Además, los datos no llegan en el plazo previsto –en el caso de muchos países, los últimos datos de los que dispone la UNESCO son de hace cuatro o cinco años, por lo que no están actualizados–, y algunos países importantes (como Sri Lanka, Nigeria y Pakistán) no han proporcionado ningún dato a la UNESCO desde 1998. Finalmente, no está claro hasta qué punto los estudiantes de las instituciones privadas son considerados por los sistemas de recogida de datos nacionales, sobre todo en los países de rentas bajas. Tomando en consideración estos inconvenientes, el hecho –según los datos estadísticos de la UNESCO y determinadas fuentes nacionales2– es que hay poco más de 110 millones de estudiantes en el mundo, lo cual significa que los estudiantes de educación superior representan aproximadamente el 2% de la población mundial. En la Tabla IV.1 se muestran los estudiantes de educación superior divididos por países. Asia acoge a más de 47 millones de estudiantes, aproximadamente el 45% del total de estudiantes en todo el mundo. De éstos, dos tercios proceden de los cinco mayores sistemas educativos del continente: China (12 millones),3India (10 millones), Japón (4 millones), Indonesia y la República de Corea (3,1 millones cada una). De hecho, estos sistemas son cinco de los siete mayores del mundo; sólo Estados Unidos (15 millones) y la Federación Rusa (8 millones) tienen un tamaño similar. Europa cuenta con unos 28 millones de estudiantes, de los que más de una cuarta parte procede de Rusia. Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y el Reino Unido tienen una población de estudiantes más o menos similar: aproximadamente 2 millones de estudiantes cada uno. América del Norte tiene una población de estudiantes cercana a los 20 millones, tres cuartas partes de los cuales se encuentran en Estados Unidos, mientras que América del Sur sólo cuenta con unos 8 millones de estudiantes, de los que casi dos terceras partes se hallan en Argentina y Brasil. Con 6,7 millones, la población de estudiantes de educación superior en África es pequeña en comparación con el resto de los continentes; pero aún sorprende más su grado de concentración. Casi la mitad de la población de estudiantes se concentra en Egipto (2,2 millones de estudiantes) y Nigeria (1 millón). El dato más asombroso es que casi dos tercios de todos los estudiantes africanos se hallen en los estados árabes de Egipto, Libia, Argelia, Túnez, Marruecos y Sudán, y que el África Subsahariana, Nigeria y Sudáfrica reúnan dos tercios de todas las matriculaciones. En Oceanía, más del 80% de las matriculaciones se realizan en Australia y prácticamente el resto se llevan a cabo en Nueva Zelanda. Otros países de Oceanía suponen sólo el 302 LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MUNDO 2006 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 302 1% del total de matriculaciones, en parte por los inferiores índices de matriculación, pero sobre todo porque su población total es muy pequeña. COEFICIENTES DE MATRICULACIÓN Por supuesto, el número de matriculaciones a escala nacional es, en muchos aspectos, tan sólo un reflejo del tamaño de un país y de su población joven. Desde el punto de vista estadístico, es más relevante el índice de participación de la juventud de un país y el porcentaje de su población que estudia. Es a partir de estos datos que es posible medir el tamaño relativo de los diversos sistemas nacionales, así como establecer la diferenciación entre los sistemas de educación «universal», «masificado» y «elitista» (Trow, 1974). Los datos sobre los coeficientes de matriculación se presentan en la Tabla IV.2, junto con los datos sobre el tamaño de la población nacional y el Índice de Desarrollo Humano. En la tabla se establece una correlación básica y positiva entre los índices de matriculación nacionales y las puntuaciones nacionales en el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, si bien cabe advertir que una parte de esta correlación se debe al hecho de que la tasa bruta de matrícula es un componente de la puntuación del Índice de Desarrollo Humano. En su trabajo original sobre los sistemas de educación superior masificados y elitistas, Martin Trow distinguió entre aquellos que eran «elitistas» (la tasa bruta de matrícula o GER por debajo de 15), «masificados» (GER de entre 15 y 50) y «universales» (GER por encima de 50). Los datos de la Tabla IV.2 sugieren que las definiciones de Trow tal vez deban revisarse. Aparte de la sugerencia tal vez controvertida de que todo lo que supere el 50% es «universal», los puntos de delimitación establecidos por Trow hace treinta años ya no resultan de mucha utilidad para distinguir entre los diferentes tipos de sistemas. Excepto en el caso de África Subsahariana, la mayoría de los países tienen ahora unos sistemas «masificados» de educación superior según estas definiciones. En la Tabla IV.3 se muestra la distribución de los sistemas universal, masificado y elitista clasificados por continente. Mientras que la mayoría de los sistemas de educación superior «universales» del mundo se ubican en Europa o en países miembros de la OCDE, resulta curioso advertir, sin embargo, la evolución de muchos países no miembros de la OCDE hacia un sistema de educación universal o masificado. La tasa bruta de matrícula de Libia es equivalente a la de Canadá, mientras que la proporción entre estudiantes y habitantes en Mongolia y Tailandia supera de forma considerable a la de Suiza o Alemania. De hecho, dado que una gran parte de la educación superior en Asia puede considerarse «masificada», es evidente que los sistemas de educación superior ya no pueden verse realmente como propiedad única y exclusiva de los países de rentas altas. La Figura IV.1 muestra la relación entre el PIB per cápita y la tasa bruta de matrícula (GER). No debe sorprendernos el hecho de que, en general, la tendencia sea que ambos se correlacionen de forma positiva. No obstante, lo que cabe destacar del gráfico es la enorme dispersión que existe alrededor de la media. Incluso en los casos en que las cifras del PIB per cápita son relativamente bajas, cuando los índices de matrícula son a menudo minúsculos es posible obtener unos índices de matriculación muy elevados, como en el caso de Kirguistán (PIB per cápita = 1.600 USD; GER = 45). En Letonia y Sudáfrica se registran unas cifras similares de PIB per cápita (10.100 USD y 10.700 USD, respectivamente) y, sin embargo, las tasas brutas de matrícula son muy diferentes (69 y 15, respectivamente). Por lo tanto, aunque parece evidente que el hecho de tener una renta per cápita superior favorece el aumento de los índices de participación, la relación entre los dos factores no es totalmente directa. RECURSOS RECURSOS PROCEDENTES DEL GASTO PÚBLICO Existen muchas formas de determinar los recursos que se invierten en la educación superior. Un método evidente consiste en describir los gastos gubernamentales en educación superior en términos del porcentaje del producto interior bruto. Los datos de la UNESCO al respecto se muestran en la Tabla IV.4. Al describir el gasto del gobierno de esta manera, de nuevo se pone de manifiesto que existen menos diferencias entre los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo de lo que a veces se cree. Puede que no nos sorprenda que cuatro países escandinavos se sitúen entre los primeros diez países en cuanto a porcentaje de PIB destinado a la educación superior pública; sin embargo, no se intuiría la presencia de Malasia, Lesotho y Barbados entre los diez primeros. Sólo hay cuarenta y siete países en los que el gobierno gasta hasta el 1% del PIB en educación superior; de ellos, una cantidad considerable son países de renta bastante baja, entre los que se incluyen ocho países africanos, así como cinco naciones insulares del Caribe y de la zona sur del Pacífico. Una serie de países «ricos» no entran en esta categoría, como Francia, Italia, Japón y Rusia. El inconveniente de considerar únicamente los gastos en términos de PIB per cápita es que sólo revelan una cara de la moneda. La inversión pública en educación superior puede ser similar en Lituania y Estados Unidos, pero es evidente que las dos no alcanzan el mismo nivel de servicios educativos. Esto se debe, en parte, a las diferencias en las cifras de PIB, pero también a los diferentes índices de participación. Por lo tanto, otra forma de evaluar el gasto en enseñanza es intentar calcular los gastos por estudiante, tal como se hace en la Tabla IV.5. La lista de países con el gasto por estudiante más alto la encabeza una extraña mezcolanza de países desarrollados y en vías de desarrollo. Mientras que los sistemas «universales» de Dinamarca, Canadá y Suecia se cuentan entre los diez primeros de la lista, también les acompañan los diminutos y elitistas sistemas de Guinea Ecuatorial (1.000 estudiantes), Malawi (3.100 estudiantes), Swazilandia y Lesotho (5.100 estudiantes cada uno). Hasta cierto punto, esto no debería sorprendernos. Las universidades son grandes empresas con elevados costes fijos; de este modo, sistemas de educación superior muy pequeños pueden comportar unos costes por estudiante muy elevados. Aun así, el caso de estos tres países sudafricanos parece anormal: las cifras de PIB y de estudiantes en Eritrea, por ejemplo, son simi303 ANEXO ESTADÍSTICO 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 303 lares a las de Malawi, pero el gasto por estudiante es ocho veces menor. En consecuencia, tal como muestra la Figura IV.2, la relación entre el gasto público por estudiante y las tasas brutas de matrícula es prácticamente cero. No sólo es casi plana la línea de tendencia, sino que la dispersión existente alrededor de la media es muy elevada. Volviendo a nuestro análisis de la Tabla IV.5, el gasto público medio continental y por estudiante en educación superior es mucho mayor en América del Norte o en Oceanía que en cualquier otro lugar, lo cual refleja en gran medida la elevadísima renta per cápita de estas regiones. Europa en conjunto presenta un gasto público por estudiante mucho menor que América del Norte (5.353 USD frente a 9.366 USD por estudiante); sin embargo, este hecho es en gran parte un reflejo del menor gasto que existe en la mitad oriental del continente. En la «antigua» Unión Europea (es decir, en la Europa de los quince), el gasto por estudiante ascendía a una media de 8.904 USD por estudiante, lo cual se acerca mucho al gasto de América del Norte. El gasto público por estudiante es mucho mayor en África (4.327 USD por estudiante) que en Asia (2.518 USD por estudiante) o América del Sur (2.497 USD dólares por estudiante). La variación en el gasto por estudiante en el continente africano es muy dispar. En general, es mucho mayor en el África Subsahariana que en la parte septentrional del continente, lo cual refleja, en parte, la tradición que existe en esta región de cubrir totalmente los gastos asociados al coste de la vida de los estudiantes, además de ofrecer una educación gratuita (véase, no obstante, Teferra 2005, donde se describe el cambio gradual que están experimentando estas políticas). Sin embargo, incluso en el seno de África Subsahariana, el gasto por estudiante varía de forma considerable entre países como Camerún y Togo, donde es inferior a 3.000 USD por estudiante, y países como Malawi, Swazilandia y Lesotho, donde el gasto por estudiante supera los 17.000 USD. El gasto público medio por estudiante en Asia (2.518 USD) se ve aumentado en gran medida por el gasto medio existente en China y la India, donde la proporción de estudiantes representa en conjunto casi el 45% del total de estudiantes del continente; el gasto medio de ambos Estados es muy similar (2.728 USD y 2.559 USD, respectivamente). El gasto en algunos países asiáticos como Hong Kong (RAE), Omán e Israel es considerablemente mayor en comparación, pero también existe una franja pobre de países del Asia Sudoriental y antiguas Repúblicas Soviéticas con un gasto notablemente menor. El gasto por estudiante en América del Sur parece ser el menor de todos, pero esto se debe en parte al hecho de que muchos estudiantes de esta región se matriculan en instituciones de educación superior privadas (véase Guadilla, 2005). Dado que la UNESCO aporta datos sobre la matriculación de todos los estudiantes (de los sectores público y privado), pero sólo considera los datos del gasto realizado por fuentes públicas, al dividir un elemento por el otro como se hace aquí de alguna forma subestima el gasto real por estudiante. Si pudiera mostrarse con fiabilidad el gasto total (es decir, el público y el privado), o si pudiera mostrarse el gasto público en los estudiantes de instituciones públicas (lo cual no es posible por las limitaciones de los datos disponibles), las cifras relativas a América del Sur serían, sin duda, mucho mayores. Esto, por supuesto, también se aplica a una serie de países aparte de América del Sur que dependen considerablemente de los fondos privados para financiar la educación superior, como es el caso de Estados Unidos, Japón y Corea. Una tercera forma de determinar el gasto público en la educación superior es considerar el «esfuerzo relativo» de cada país en su gasto público. Por ejemplo, una cosa es que un país próspero como Australia gaste 7.800 USD por estudiante de educación superior y otra muy distinta es que Ruanda, cuyo PIB per cápita es aproximadamente una veintava parte del australiano, haga lo mismo. La forma estándar mediante la que la UNESCO mide este «esfuerzo relativo» del gasto en educación superior de cada país es expresando el gasto público por estudiante (es decir, los datos de la tabla IV.5) como fracción del PIB per cápita del país. El resultado muestra de un modo aproximado el número de individuos que son necesarios para mantener a un único estudiante de educación superior. Los resultados se muestran en la Tabla IV.6. Los resultados que se presentan en la Tabla IV.6 son notablemente similares en Europa, Oceanía y América del Norte y del Sur. En los cuatro casos, el gasto público por estudiante equivale aproximadamente a un tercio del PIB per cápita. Existe cierta variación entre países, pero es relativamente pequeña: incluso en los países más generosos de la OCDE (como Dinamarca y Canadá), el gasto por estudiante rara vez supera el 50% del PIB per cápita. En Asia, un continente que engloba diversos países de rentas bajas, el gasto medio por estudiante es un tanto mayor, y se sitúa justo por debajo de la mitad del PIB per cápita. Sin embargo, la situación en África es muy diferente. En un continente con unos índices de participación mínimos y con un PIB per cápita también muy bajo, el gasto medio por estudiante equivale a casi el 100% del PIB per cápita, casi tres veces mayor que los índices registrados en los países de la OCDE. En un extremo, el gasto por estudiante en Malawi es equivalente a más de cuarenta veces el PIB per cápita anual.4En conjunto, veinte países africanos muestran un gasto público por estudiante que supera el 100% del PIB per cápita anual, lo cual sugiere que, a corto plazo, la expansión de la educación superior en estos países sólo se hará realidad si se reduce de forma considerable los costes por estudiante o se implantan de un modo generalizado las tasas de matrícula. África no es la única región que constituye un ejemplo de este fenómeno; de hecho, pequeñas naciones insulares, como Comoras, Vanuatu, Papua Nueva Guinea y Samoa, se encuentran en una situación similar, como también es el caso de Malasia. RECURSOS PROCEDENTES DEL GASTO PRIVADO Además de requerir financiación pública, la mayoría de los sistemas de educación superior dependen también, al menos en cierta medida, de los recursos privados. Éstos pueden adoptar diversas formas, como: •La venta de servicios por parte de una institución de educación superior a un organismo externo (por ejemplo asesoramiento); 304 LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MUNDO 2006 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 304 •La comercialización de los descubrimientos realizados por una institución de educación superior; •Los ingresos procedentes de la investigación patrocinada por empresas privadas; •Los cobros por servicios a los estudiantes (por ejemplo, la comida de las cafeterías del campus, el alquiler de las habitaciones en residencias de estudiantes en el campus, etc.); •Las donaciones y legados a una institución de educación superior, y los ingresos derivados de ellos; •Las tasas de matrícula. Las primeras cuatro fuentes de ingresos privados para las instituciones de educación superior tienen relativamente poca repercusión, incluso en sistemas de educación superior que cuentan con una gran cantidad de fondos privados para sufragar la educación superior. Las donaciones y legados son de gran importancia para las instituciones privadas sin ánimo de lucro en Estados Unidos, pero son notablemente menos importantes en el sistema público, tanto en Estados Unidos como en cualquier país de la OCDE. En el análisis final, la principal fuente de ingresos privados en los sistemas de educación superior son las tasas de matrícula. Existen muy pocos datos fiables sobre el gasto privado en los sistemas de educación superior a escala global, en gran medida porque la UNESCO no solicita a los países que aporten este tipo de información. En consecuencia, debemos tomar como referencia otras dos fuentes de información; por desgracia, ninguna de ellas ofrece una visión realmente global en su ámbito de acción. La primera procede del Programa de Investigación en Educación Superior Privada (PROPHE, por sus siglas en inglés) de la Universidad Estatal de Nueva York en Albany, que analiza la provisión de educación privada en todo el mundo. Esto debería distinguirse de los recursos privados en la educación superior en todo el mundo, ya que muchos países cuentan con universidades públicas que reciben recursos privados considerables en forma de tasas de matrícula (un fenómeno muy notable en los países anglófonos desarrollados). Sin embargo, en los países donde la educación se proporciona a través de organismos privados, excepto en unos pocos casos como la India y Pakistán, una parte mucho mayor de su presupuesto global para los sistemas de educación superior procede de fuentes privadas. La Tabla IV.7 muestra el porcentaje de instituciones de educación superior y de la matriculación en el sector privado en treinta y un países. Según esta tabla, las instituciones de educación superior privadas engloban la mayoría de todas las instituciones de educación superior en diecinueve de los treinta y un países evaluados en el estudio SUNY sobre educación privada. No obstante, a partir de los datos de la tabla IV.7, también resulta evidente que las instituciones de educación superior privadas son, por término medio, mucho más pequeñas que las públicas; en los treinta y un casos, el porcentaje de estudiantes en las instituciones de educación superior privadas es menor que el porcentaje de estudiantes en instituciones de educación superior que son públicas. El caso extremo es, al parecer, la República Checa, donde las instituciones de educación superior privadas representan una tercera parte de los sistemas de educación superior, pero sólo proporcionan formación al 1% de los estudiantes. De hecho, sólo en Brasil, Chile, Japón y Filipinas, la mayoría de los estudiantes acude a instituciones de educación superior privadas. La segunda fuente de datos sobre los recursos privados en la educación es la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), que determina el porcentaje real de gasto en educación superior de los sectores público y privado, al menos el relativo a los países miembros y a ciertos países afiliados. En la Figura IV.3 se muestra gráficamente la importancia del gasto privado en la educación superior. En tres sistemas de educación superior (República de Corea, Estados Unidos y Japón), las fuentes privadas de financiación suponen un porcentaje mayor de la financiación total que las públicas; en Canadá y Australia, las fuentes privadas representan más de un tercio de los ingresos totales. De los dieciocho países restantes del estudio, trece disponen al menos de algunas fuentes de financiación privadas. Por término medio, aquellos sistemas de educación superior que reciben como mínimo una tercera parte de sus ingresos de fuentes privadas mostraron una cantidad total de recursos equivalente al 2,1% del PIB, mientras que aquellos que reciben menos de un tercio de sus ingresos de fuentes privadas mostraron una cantidad total de recursos que equivalía a sólo el 1,2% del PIB. Otra forma de expresar esta relación es afirmar que los sistemas de educación superior con una cantidad considerable de recursos privados se hallan, por término medio y en términos relativos, en una posición mejor que aquéllos sin una cantidad considerable de recursos privados. Pero ¿qué finalidad cumple este «plus» del sector privado? ¿Acaso la cantidad extra de dinero procedente de fuentes privadas se destina a incrementar el acceso a la educación superior? ¿O acaso acaba aumentando los gastos por estudiante? La respuesta parece ser la siguiente: ambas cosas son en parte ciertas. En general, los países que disponen de una cantidad considerable de recursos derivados del sector privado muestran un gasto por estudiante superior, así como un mayor índice de matriculación y de logro educativo. En la Tabla IV.8 se presentan las diferencias en el gasto en educación superior por estudiante, las tasas brutas de matrícula y los índices de logro educativo en la educación superior entre los países con y sin una cantidad considerable de ingresos derivados del sector privado. Los datos de la Tabla IV.8 sugieren, al parecer, que se generan notables beneficios al aumentar los recursos procedentes del sector privado en general y de los estudiantes en particular. Sin embargo, la idea sigue siendo un anatema en muchas regiones, por miedo a que el cobro de matrículas frene la participación de los estudiantes de rentas más bajas. Existen argumentos que defienden este punto de vista, los cuales se resumen hábilmente en la obra de Heller (1997). No obstante, al analizarse a escala internacional, esta postura parece más difícil de defender. La Clasificación Global de la Educación Superior (Usher y Cervenan, 2005) intentó estandarizar el modo de determinar los costes y la capacidad de afrontar los gastos, por una parte, y el grado de estratificación social de la población de 305 ANEXO ESTADÍSTICO 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 305 estudiantes de educación superior, por otra. La capacidad de afrontar los gastos se estandarizó determinando los costes medios por estudiante de la matrícula y el coste de la vida («coste total»), y a continuación se restó la media de subvenciones («coste neto»), los beneficios fiscales («costes netos tras deducir impuestos») y los préstamos («costes erogados»); finalmente, se dividió el resultado por el PIB per cápita como medida bruta de la «capacidad familiar de afrontar gastos». La estratificación social de los estudiantes es un concepto difícil de calcular mediante comparaciones internacionales, puesto que los diferentes países usan unidades métricas distintas para definir y describir los estratos más pobres de su sociedad. Por lo tanto, el estudio utiliza la educación de los padres como indicador del estatus social (el denominado índice de equidad educativa) y determina qué representación tiene la población estudiantil en el conjunto de población joven respecto a esa cuestión, considerando 100 «perfectamente representativo» y 0 «nada representativo». Estos resultados se recogen en la Tabla IV.9. Si se examina con detalle dicha tabla, se percibe que existe una vaga relación, si es que existe alguna, entre las diversas medidas de la capacidad de afrontar los gastos y el grado de estratificación social en la población estudiantil. La correlación entre estos dos aspectos es nada o ligeramente positiva, lo cual significa que los países con costes más altos incluyen en realidad una cifra ligeramente más alta de estudiantes de clases socioeconómicas bajas que los países con costes inferiores. Este hecho no pretende sugerir que existe una relación causal entre las tasas de matrícula más elevadas y una participación más inclusiva, sino que falta una relación causal entre las tasas de matrícula bajas y una participación más inclusiva. INVESTIGACIÓN EN LAS INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR Por desgracia, se dispone de muy pocos datos de conjunto sobre la función investigadora de las universidades; la UNESCO solicita este tipo de información con poca frecuencia (los datos más recientes de muchos países datan de 1991), y los datos se comunican con irregularidad en el mejor de los casos. Tal vez éste no sea un tema importante en muchos países, dado que las iniciativas científicas se concentran en una extraordinaria medida en los países desarrollados y son sumamente escasas en los países en desarrollo. Sólo la OCDE puede aportar datos más fiables, los cuales determinan el gasto total nacional en investigación y desarrollo, así como el porcentaje de esa investigación que se realiza en instituciones de educación superior. Estos datos se muestran en la Tabla IV.10. La Tabla IV.10 pone de manifiesto que no sólo existe una gran variación en la cantidad de dinero destinada a la investigación y el desarrollo en los diversos países, sino también que el grado en que se realiza esta I+D en las instituciones de educación superior difiere a su vez enormemente. La contribución de la educación superior a la realización de proyectos de I+D es menor en los países que fueron socialistas y más alta en los países mediterráneos (aunque el porcentaje de gasto en I+D de las universidades mexicanas y canadienses se acerca a las cifras registradas en Portugal y supera las de España). Cabe mencionar, concretamente, el gran gasto en I+D en China, país que en la actualidad invierte más dinero en I+D que el Reino Unido y Francia juntos. Dado que la economía de China y sus universidades experimentarán un auge en las próximas décadas, es inevitable que sus proyectos de investigación sigan creciendo y que China se convierta en un rival de la Unión Europea y Estados Unidos para hacerse con el liderazgo en el ámbito de la investigación científica. Es de suponer que este desarrollo tendrá una influencia considerable en las comunicaciones científicas y podrá llegar a reducir el actual dominio del inglés como lingua franca de la investigación. CONCLUSIÓN Este breve recorrido por los datos relativos a la educación superior global ha permitido cubrir determinados temas asociados a las instituciones de educación superior, los estudiantes, la financiación pública y privada de la educación superior y los efectos derivados de ella, y el gasto en investigación en las universidades. Aunque es amplia, la cobertura es inevitablemente superficial debido, en parte, a la necesidad de considerar todas las regiones del mundo, pero sobre todo por la calidad y cantidad de los datos realmente comparables de que se dispone. Debería hacerse un esfuerzo considerable a escala mundial para mejorar la recogida de datos estadísticos sociales y educativos antes de que puedan realizarse análisis estadísticos más amplios sobre la educación superior. TABLAS 306 LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MUNDO 2006 TABLA IV.1 Estudiantes de educación superior por países, 2002-2003 o el último año con datos disponibles País Estudiantes de educación superior África Argelia 456.358 Angola 7.845 Benin 18.753 Botswana 8.372 Burkina Faso 15.535 Burundi 10.546 Camerún 77.707 Cabo Verde 1.698 Rep. Centroafricana 6.323 Chad 5.901 Comoras 714 Congo 12.164 Costa de Marfil 96.681 Rep. Democrática del Congo 60.341 Djibouti 728 Egipto 2.447.088 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 306 307 ANEXO ESTADÍSTICO TABLA IV.1 (Continuación) País Estudiantes de educación superior Guinea Ecuatorial 1.003 Eritrea 5.507 Etiopía 101.829 Gabón 7.473 Ghana 68.389 Guinea-Bissau 463 Kenia 98.607 Lesotho 5.005 Liberia 44.107 Libia 359.146 Madagascar 32.593 Malawi 3.179 Malí 27.464 Mauritania 8.173 Mauricio 12.602 Marruecos 315.343 Namibia 13.339 Níger 13.854 Nigeria 1.000.000 Ruanda 13.562 Santo Tomé y Príncipe 183 Senegal 29.303 Sierra Leona 9.041 Sudáfrica 658.588 Sudán 200.538 Swazilandia 5.193 Togo 15.171 Túnez 226.102 Uganda 71.544 Tanzania 21.960 Zambia 24.553 Zimbabwe 59.582 Total de África 6.680.150 América del norte Aruba 1.592 Barbados 7.539 Bermudas 1.960 Islas Vírgenes Británicas 758 Canadá 1.212.161 Islas Caimán 390 Cuba 191.262 Costa Rica 79.182 El Salvador 109.946 Honduras 90.388 Jamaica 44.878 México 2.147.075 Antillas neerlandesas 2.285 Panamá 89.352 Santa Lucía 3.881 Surinam 5.186 Trinidad y Tobago 9.866 Islas Turks y Caicos 30 Estados Unidos 15.927.987 Total de América del Norte 19.925.718 TABLA IV.1 (Continuación) País Estudiantes de educación superior América del Sur Argentina 1.918.708 Bolivia 301.984 Brasil 3.125.745 Chile 452.177 Colombia 977.243 Paraguay 96.598 Perú 823.995 Uruguay 99.301 Venezuela 650.000 Total de América del Sur 8.445.751 Oceanía Australia 868.689 Islas Marshall 903 Micronesia 1.510 Nueva Zelanda 177.634 Palau 484 Papúa Nueva Guinea 9.859 Samoa 1.179 Tonga 380 Vanuatu 675 Total de Oceanía 1.061.313 Asia Bahrein 11.048 Bangladesh 855.339 Bhután 1.893 Brunei 4.479 Camboya 32.010 China 12.143.723 Hong Kong (China), RAE 134.038 India 9.834.046 Indonesia 3.175.833 Irán 1.566.509 Iraq 317.993 Israel 299.716 Japón 3.966.667 Jordania 162.688 Kazajstán 519.815 Kuwait 32.320 Kirguistán 209.245 Laos 28.540 Líbano 142.951 Macao (China) 20.420 Malasia 557.118 Mongolia 90.275 Birmania 555.060 Nepal 119.670 Omán 19.864 Pakistán 806.480 Territorios Palestinos Autónomos 88.930 Filipinas 2.467.267 Qatar 7.831 República de Corea 3.129.899 Arabia Saudí 444.800 Singapur 116.742 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 307 TABLA IV.2 Datos contextuales y coeficientes de matriculación nacionales, 2002-2003 o el último año con datos disponibles (nd = no disponible) Países GER Estudiantes /100.000 (población) Est. Pobl. de la ONU en 2002 (en miles) Punt. en Índice de Desarrollo Humano 2004 África Jamahiriya Árabe Libia 58 6.470 5.551 0,794 Egipto 38 3.402 71.931 0,653 Túnez 23 2.300 9.832 0,745 Argelia 15 1.435 31.800 0,704 Sudáfrica 15 1.463 45.026 0,666 Mauricio 11 1.032 1.221 0,785 Marruecos 10 1.032 30.566 0,620 Costa de Marfil 7581 16.631 0,399 Gabón 7562 1.329 0,648 Namibia 7671 1.987 0,607 Sudán 7597 33.610 0,505 Camerún 5485 16.018 0,501 Swazilandia 5482 1.077 0,519 Benin 4278 6.736 0,421 Botswana 4469 1.785 0,589 Cabo Verde 4367 463 0,717 Congo 4327 3.724 0,494 Senegal 4 290 10.095 0,437 Togo 4309 4.909 0,495 Zimbabwe 4462 12.891 0,491 Guinea Ecuatorial 3203 494 0,703 Ghana 3327 20.922 0,568 Kenia 3308 31.987 0,488 Lesotho 3278 1.802 0,493 Mauritania 3283 2.893 0,465 Uganda 3277 25.827 0,493 Burundi 2155 6.825 0,339 República Centroafricana 2164 3.865 0,361 Eritrea 2133 4.141 0,439 Etiopía 2144 70.678 0,359 Madagascar 2187 17.404 0,469 Malí 2211 13.007 0,326 Ruanda 2162 8.387 0,431 Sierra Leona 2182 4.971 0,273 Zambia 2227 10.812 0,389 Burkina Faso 1119 13.002 0,302 Chad 169 8.598 0,379 Comoras 193 768 0,530 Congo (RD) 1114 52.771 0,365 Djibouti 1104 703 0,454 Níger 1116 11.972 0,292 Santo Tomé y Príncipe 1114 161 0,645 Tanzania 159 36.977 0,407 Angola nd 58 13.625 0,381 Guinea-Bissau nd 31 1.493 0,350 Liberia nd 1.310 3.367 nd Malawi nd 26 12.105 0,388 Nigeria nd 806 124.009 0,466 308 LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MUNDO 2006 TABLA IV.1 (Continuación) País Estudiantes de educación superior Sri Lanka 48.061 Tayikistán 85.171 Tailandia 2.155.334 Timor-Leste 6.349 Turquía 1.677.936 Emiratos Árabes Unidos 21.000 Uzbekistán 227.490 Vietnam 784.675 Yemen 173.130 Total de Asia 47.042.355 Europa Albania 40.859 Armenia 75.474 Austria 264.669 Azerbaiyán 170.678 Bielorrusia 463.544 Bélgica 359.265 Croacia 112.537 Chipre 11.934 República Checa 284.485 Dinamarca 191.645 Estonia 57.778 Finlandia 279.628 Francia 2.031.743 Georgia 149.142 Alemania 2.159.708 Grecia 478.205 Vaticano 9.389 Hungría 354.386 Islandia 10.184 Irlanda 166.600 Italia 1.812.325 Letonia 102.783 Lituania 135.923 Luxemburgo 2.533 Malta 7.422 Países Bajos 504.042 Noruega 189.947 Polonia 1.906.268 Portugal 387.703 República de Moldavia 107.731 Rumanía 533.152 Federación Rusa 8.030.034 San Marino 942 Eslovaquia 152.182 Eslovenia 91.494 España 1.832.760 Suecia 382.851 Suiza 163.373 Macedonia 40.246 Ucrania 2.134.676 Reino Unido 2.067.349 Total de Europa 28.257.589 Fuente: UIS. Hoja Excel extraída del sitio web del Instituto de Estadística de la UNESCO, publicado junto con el Global Education Digest 2005, que corresponde a una parte de la Tabla 8 de esa publicación. Los datos usados se refieren al año 2002/2003 o al último año del que se dispone de datos. Véase la nota al final del documento para más información. 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 308 309 ANEXO ESTADÍSTICO TABLA IV.2 (Continuación) Asia República de Corea 85 6.562 47.700 0,888 Macao (China) 66 4.401 464 nd Israel 58 4.659 6.433 0,908 Japón 49 3.107 127.654 0,938 Kirguistán 45 4.073 5.138 0,701 Líbano 45 3.914 3.653 0,758 Kazajstán 38 3.368 15.433 0,766 Tailandia 37 3.430 62.833 0,768 Georgia 36 2.910 5.126 0,739 Mongolia 35 3.480 2.594 0,668 Jordania 31 2.973 5.473 0,750 Territorios Palestinos 31 2.500 3.557 0,726 Autónomos Filipinas 31 3.084 79.999 0,753 Armenia 27 2.466 3.061 0,754 Malasia 27 2.281 24.425 0,793 Hong Kong (China), 26 1.901 7.049 0,903 RAE Turquía 25 2.353 71.325 0,751 Azerbaiyán 24 2.039 8.370 0,746 Qatar 23 1.284 610 0,833 Arabia Saudí 22 1.837 24.217 0,768 Bahrein 21 1.525 724 0,843 Kuwait 21 1.282 2.521 0,838 Irán, República 20 2.273 68.920 0,732 Islámica de Indonesia 15 1.444 219.883 0,692 Tayikistán 15 1.364 6.245 0,671 Iraq 14 1.263 25.175 nd Brunei Darussalam 13 1.251 358 0,867 China 13 931 1.304.196 0,745 Birmania 12 1.122 49.485 0,551 Yemen 12 865 20.010 0,482 India 11 923 1.065.462 0,595 Timor-Leste 11 816 778 0,436 Emiratos Árabes 10 701 2.995 0,824 Unidos Vietnam 10 964 81.377 0,691 Uzbekistán 9 872 26.093 0,709 Omán 7 697 2.851 0,770 Bangladesh 6 583 146.736 0,509 República Democrática Popular de Laos 6 504 5.657 0,534 República Árabe Siria 6 nd 17.800 0,710 Nepal 5 476 25.164 0,504 Camboya 3 226 14.144 0,568 Bhután nd 84 2.257 0,536 Pakistán nd 376 15.3578 0,497 Singapur nd 2.745 4.253 0,902 Sri Lanka nd 252 19.065 0,740 América del Norte Estados Unidos 81 5.417 111 0,939 Bermudas 62 2.402 82 Nd Canadá 58 3.847 31.510 0,943 Islas Vírgenes 51 3.624 21 Nd Británicas Barbados 36 2.788 270 0,888 Aruba 29 1.600 100 Nd Países GER Estudiantes /100.000 (población) Est. Pobl. de la ONU en 2002 (en miles) Punt. en Índice de Desarrollo Humano 2004 TABLA IV.2 (Continuación) Cuba 27 nd 11.300 0,809 Costa Rica 21 1.898 4.173 0,834 México 21 2.075 103.457 0,802 El Salvador 17 1.687 6.515 0,720 Jamaica 17 1.693 2.651 0,764 Honduras 14 1.302 6.941 0,672 Antillas neerlandesas 14 1.035 221 Nd Surinam 12 1.191 436 0,780 Trinidad y Tobago 7 757 1.303 0,801 Islas Caimán nd 966 40 Nd Santa Lucía nd 2.605 149 0,777 Islas Turks y Caicos nd 146 21 Nd América del Sur Argentina 56 4.993 38.428 0,853 Chile 42 nd 15.805 0,839 Bolivia 39 3.428 8.808 0,681 Uruguay 37 2.908 3.415 0,833 Panamá 34 2.863 3.120 0,791 Perú 32 3.033 27.167 0,752 Colombia 24 2.210 44.222 0,773 Paraguay 19 1.643 5.878 0,751 Brasil 18 1.751 178.470 0,775 Venezuela 27 2.529 25.699 0,778 Oceanía Australia 74 4.403 19.731 0,946 Nueva Zelanda 74 4.584 3.875 0,926 Palau 39 2362 20 nd Micronesia 15 nd 526 nd Samoa 7 662 178 0,769 Tonga 4 367 104 0,787 Vanuatu 4 318 212 0,570 Papúa Nueva Guinea 2 173 5.711 0,542 Islas Marshall nd 1.705 53 nd Europa Finlandia 86 5.371 5.207 0,935 Suecia 76 4.313 8.876 0,946 Noruega 74 4.190 4.533 0,956 Federación Rusa 70 5.606 143.246 0,795 Letonia 69 4.454 2.307 0,823 Grecia 68 4.357 10.976 0,902 Eslovenia 66 4.611 1.984 0,895 Reino Unido 64 3.489 59.251 0,936 Lituania 64 3.947 3.444 0,842 Estonia 64 4.367 1.323 0,853 Dinamarca 63 3.573 5.364 0,932 Polonia 60 4.940 38.587 0,850 Bélgica 60 3.482 10.318 0,942 Bielorrusia 60 4.685 9.895 0,790 España 59 4.464 41.060 0,922 Ucrania 58 4.399 48.523 0,777 Países Bajos 57 3.121 16.149 0,942 Islandia 55 3.517 290 0,941 Francia 54 3.378 60.144 0,932 Portugal 53 3.853 10.062 0,897 Italia 53 3.156 57.423 0,920 Irlanda 50 4.212 3.956 0,936 Alemania 48 2.619 82.476 0,925 Austria 48 3.261 8.116 0,934 Países GER Estudiantes /100.000 (población) Est. Pobl. de la ONU en 2002 (en miles) Punt. en Índice de Desarrollo Humano 2004 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 309 316 LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MUNDO 2006 TABLA IV.11 (Continuación) IDH Rango 2003 País Población 2003 Superf. (km2)PIB per cápita (US$) 2002 55 Antigua y Barbuda 78.580 440 10.449 56 Bulgaria 7.823.000 110.990 1.944 57 Federación Rusa 143.425.000 17.075.400 2.405 58 Jamahiriya Árabe Libia 5.559.289 1.759.540 3.512 59 Malasia 24.774.250 329.750 3.905 60 Macedonia, ERY de 2.049.000 25.710 1.860 61 Panama 2.984.022 75.520 4.182 62 Belarús 9.880.963 207.600 1.441 63 Tonga 101.524 750 1.347 64 Mauricio 1.222.188 2.040 3.740 65 Albania 3.169.064 28.750 1.535 66 Bosnia y Herzegovina 4.139.835 51.210 1.362 67 Suriname 438.104 163.270 2.199 68 Venezuela 25.674.000 912.050 3.760 69 Rumania 21.744.000 238.390 2.052 70 Ucrania 48.355.700 603.700 851 71 Santa Lucía 160.588 620 4.124 72 Brasil 176.596.300 8.514.880 2.593 73 Colombia 44.584.000 1.138.910 1.850 74 Oman 2.598.832 309.500 8.002 75 Samoa (Occidental) 178.000 2.840 1.484 76 Tailandia 62.014.220 513.120 2.060 77 Arabia Saudita 22.528.300 2.149.690 8.612 78 Kazakstán 14.878.100 2.724.900 1.656 79 Jamaica 2.642.628 10.990 3.008 80 Líbano 4.497.669 10.400 3.894 81 Fiji 835.000 18.270 2.281 82 Armenia 3.055.630 29.800 771 83 Filipinas 81.502.620 300.000 975 84 Maldivas 293.080 300 2.182 85 Peru 27.148.000 1.285.220 2.113 86 Turkmenistán 4.863.500 488.100 1.601 87 San Vincente y las Granadinas 109.164 390 3.082 88 Turquía 70.712.000 774.820 2.638 89 Paraguay 5.643.097 406.750 1.000 90 Jordania 5.307.895 89.210 1.799 91 Azerbaiyán 8.233.000 86.600 745 92 Túnez 9.895.201 163.610 2.149 93 Granada 104.600 340 4.060 94 China 1.288.400.000 9.598.050 989 95 Dominica 71.213 750 3.438 96 Sri Lanka 19.231.760 65.610 873 97 Georgia 5.126.000 69.700 656 98 República Dominicana 8.738.639 48.730 2.514 99 Belize 273.700 22.960 3.332 100 Ecuador 13.007.940 283.560 1.897 101 Iran, Rep. Islámica de 66.392.020 1.648.200 1.652 102 Territorios Palestinos Ocupados 3400000 (1) n/a 1.051 103 El Salvador 6.533.215 21.040 2.226 104 Guyana 768.888 214.970 937 105 Cabo Verde 469.681 4.030 1.345 106 Republica Árabe de Siria 17.384.490 185.180 1.224 107 Uzbekistán 25.590.000 447.400 314 108 Argelia 31.832.610 2.381.740 1.785 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 316 317 ANEXO ESTADÍSTICO TABLA IV.11 (Continuación) IDH Rango 2003 País Población 2003 Superf. (km2)PIB per cápita (US$) 2002 109 Guinea Ecuatorial 494.000 28.050 4.394 110 Kirguistán 5.052.000 199.900 320 111 Indonesia 214.674.200 1.904.570 817 112 Viet Nam 81.314.240 331.690 436 113 Moldova, Rep. De 4.237.600 33.840 382 114 Bolivia 8.814.158 1.098.580 886 115 Honduras 6.968.512 112.090 966 116 Tayikistán 6.304.700 143.100 193 117 Mongolia 2.479.568 1.566.500 457 118 Nicaragua 5.480.000 130.000 749 119 Sudáfrica 45.828.700 1.219.090 2.299 120 Egipto 67.559.040 1.001.450 1.354 121 Guatemala 12.307.090 108.890 1.941 122 Gabón 1.344.433 267.670 3.780 123 Santo Tomé y Príncipe 157.400 960 326 124 Islas Salomón 456.645 28.900 541 125 Marruecos 30.112.640 446.550 1.218 126 Namibia 2.014.546 824.290 1.463 127 India 1.064.399.000 3.287.260 487 128 Botswana 1.722.468 581.730 3.080 129 Vanuatu 210.164 12.190 1.138 130 Cambodia 13.403.640 181.040 321 131 Ghana 20.669.260 238.540 304 132 Myanmar 49.362.500 676.580 n/a 133 Papua Nueva Guinea 5.501.871 462.840 523 134 Bhután 873.663 47.000 695 135 Rep. Dem. Pop. Lao 5.659.834 236.800 304 136 Comores 600.142 2.230 437 137 Swazilandia 1.105.525 17.360 1.091 138 Bangladesh 138.066.400 144.000 351 139 Sudan 33.545.730 2.505.810 412 140 Nepal 24.659.960 147.180 230 141 Camerún 16.087.470 475.440 575 142 Pakistan 148.438.800 796.100 408 143 Togo 4.861.493 56.790 291 144 Congo 3.757.263 342.000 825 145 Lesotho 1.792.744 30.350 402 146 Uganda 25.280.000 241.040 236 147 Zimbabwe 13.101.750 390.760 639 148 Kenya 31.915.850 580.370 393 149 Yemen 19.173.160 527.970 537 150 Madagascar 16.893.900 587.040 268 151 Nigeria 136.461.000 923.770 328 152 Mauritania 2.847.869 1.025.520 348 153 Haiti 8.439.799 27.750 415 154 Djibouti 705.480 23.200 861 155 Gambia 1.420.895 11.300 257 156 Eritrea 4.389.500 117.600 150 157 Senegal 10.239.850 196.720 503 158 Timor-Leste 877.000 14.870 497 159 Rwanda 8.395.000 26.340 212 160 Guinea 7.908.905 245.860 415 161 Benin 6.720.250 112.620 411 162 Tanzania, Rep. Unida de 35.888.960 945.090 267 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 317 FIGURAS 318 LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MUNDO 2006 TABLA IV.11 (Continuación) IDH Rango 2003 País Población 2003 Superf. (km2)PIB per cápita (US$) 2002 163 Costa de Marfil 16.835.420 322.460 707 164 Zambia 10.402.960 752.610 361 165 Malawi 10.962.010 118.480 177 166 Angola 13.522.110 1.246.700 857 167 Chad 8.581.741 1.284.000 240 168 Congo, Rep. Dem. Del 53.153.360 2.344.860 111 169 Rep. Centroafricana 3.880.847 622.980 274 170 Etiopía 68.613.470 1.104.300 90 171 Mozambique 18.791.420 801.590 195 172 Guinea-Bissau 1.489.209 36.120 141 173 Burundi 7.205.982 27.830 102 174 Mali 11.651.500 1.240.190 296 175 Burkina Faso 12.109.230 274.000 264 176 Níger 11.762.250 1.267.000 190 177 Sierra Leona 5.336.568 71.740 150 Fuente: World Development Indicators database and Human Development Reports 2004. Notas: (1) Informe sobre Desarrollo Humano 2002. 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 $0 $10.000 $20.000 $30.000 $40.000 $50.000 $60.000 PIB per cápita en dólares (EE.UU.) Coeficiente bruto de matriculación FIGURA IV.1 PIB per cápita frente a tasas brutas de matrícula. Fuente: Los datos del PIB per cápita proceden del Banco Mundial y se expresan en US$. Los datos sobre la tasa bruta de matrícula proceden de la Tabla IV.2. 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 318 319 ANEXO ESTADÍSTICO 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 $0 $5.000 $10.000 $15.000 $20.000 $25.000 Gasto público anual por estudiante Coeficiente de matriculación bruto FIGURA IV.2 Tasa bruta de matrícula con relación al gasto público en educación superior por estudiante. Fuentes: Los datos del GER proceden de la Tabla IV.2. Los datos sobre gastos proceden de la Tabla IV.5. público privado 0 0.5 1 1.5 2 2.5 3 Corea Estados Unidos Canadá Australia Japón Hungría México Suiza España Reino Unido Bélgica Irlanda Italia Suecia República Checa Francia Alemania Portugal Eslovaquia Austria Dinamarca Finlandia Grecia Islandia Noruega FIGURA IV.3 Gasto público y privado en educación superior, como porcentaje del PIB, clasificado por países. Fuente: Informe Education at a Glance 2004 de la OCDE, Tabla B3.2a. 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 319 NOTAS 1 La tasa bruta de matrícula se calcula dividiendo el total de matrículas por el total de la población de las cohortes de cinco años que siguen al año de entrada «normal» en la universidad (es decir, si el año de entrada normal son los dieciocho años, se usa como denominador a toda la población de diecinueve a veintitrés años). Se trata de una estadística deficiente por varios motivos: no distingue entre estudios a tiempo completo y parcial; los países con cursos de educación superior más largos puntuarán más que aquéllos con cursos más cortos; los países en que los estudiantes suelen tomarse un año sabático o dos tras finalizar la educación secundaria puntuarán menos que aquéllos en los que no se da esta situación, etc. Más útil sería considerar el índice de participación real de los estudiantes de una categoría de edad concreta; sin embargo, esto no suele usarse para establecer comparaciones a escala internacional porque requiere una mayor recopilación de datos y también una mayor manipulación de éstos, lo cual puede sobrepasar la capacidad de gestión de determinados países de rentas bajas. 2 Los datos relativos a Nigeria, Sri Lanka, Singapur y Pakistán se han recopilado a partir de fuentes gubernamentales de cada país, al margen de los datos del Instituto de Estadística de la UNESCO. 3 China es un ejemplo de país respecto al que se albergan dudas sobre la exactitud de las cifras. La mayoría de los cálculos para el año 2005 indican una cifra cercana a los 20 millones. Es probable que la cifra de 12 millones se refiera con precisión sólo a las instituciones públicas. 4 Aparentemente, la cifra relativa a Malawi parece extrema y es, con toda probabilidad, un dato defectuoso de origen incierto; sin embargo, en la Tabla 11 de los Indicadores de la Educación Mundial que acompañaban al Informe Mundial sobre Educación de la UNESCO del año 2000, el gasto público por estudiante en Malawi como porcentaje del PIB per cápita en 1996 era del 1.580%, cifra que era también la más alta de todos los países del estudio. Esto sugiere que mientras que esta cifra específica puede estar hinchada (posiblemente debido a un descenso reciente de las matrículas registradas), su posición en el ranking es, sin embargo, precisa. BIBLIOGRAFÍA Guadilla, C. G. (2005). A Regional Perspective of Higher Education in Latin America with Special Reference to Financing (en este volumen). Heller, D. (1997). «Student Price Response in Higher Education: An update to Leslie and Brinkman», en Journal of Higher Education, 68(6), 624-659. Organization for Economic Cooperation and Development (2004). Education at a Glance, París. Organization for Economic Cooperation and Development (2005). Science and Technology Indicators, París. Teferra, D. (2005). Financing Higher Education in Sub-Saharan Africa (en este volumen). Trow, M. (1974). «Problems in the Transition from Elite to Mass Higher Education», en Policies for Higher Education; The General Report on the Conference on Future Structures of Post-Secondary Education, París. Usher, A. y Cervenan, A. (2005). Global Higher Education Rankings: Accessibility and Affordability in Comparative Perspective, Educational Policy Institute, Toronto. GLOSARIO Costes erogados – Respecto a la determinación de la capacidad de afrontar los gastos en educación, los costes erogados se definen como los «costes netos» menos la cantidad media de préstamos por estudiante (esto es, el total de préstamos dividido por la cantidad equivalente de estudiantes a tiempo completo). Costes erogados tras deducir impuestos – Respecto a la determinación de la capacidad de afrontar los gastos en educación, los costes erogados tras deducir impuestos se definen como los «costes erogados» menos la cantidad media de créditos fiscales, deducciones y subvenciones por hijos por estudiante (esto es, el total de créditos fiscales, deducciones y subvenciones por hijos dividido por la cantidad equivalente de estudiantes a tiempo completo). Costes netos – Respecto a la determinación de la capacidad de afrontar los gastos en educación, los costes netos se definen como los «costes totales» menos la cantidad media de becas por estudiante (esto es, el total de becas dividido por la cantidad equivalente de estudiantes a tiempo completo). Costes totales – Respecto a la determinación de la capacidad de afrontar los gastos en educación, los costes totales se definen como la suma de todos los costes directos de la educación (matrículas, tasas obligatorias y libros) más el coste de las dietas y el alojamiento. Si se expresa a escala nacional, los costes totales se refieren al coste total medio de todos los estudiantes del país. Índice de Equidad Educativo (IEE) – El Índice de Equidad Educativa es un método para medir hasta qué punto es representativa una población estudiantil en relación con el conjunto de población joven en general, y compara el grado de educación de los padres de los estudiantes con los de la población general. Una puntuación de 100 implica que el cuerpo de estudiantes es perfectamente representativo de la población, mientras que una puntuación de 0 significa que el cuerpo de estudiantes no es nada representativo de la población. La fórmula exacta para calcular el IEE es la siguiente: % de varones de 45 a 64 años con estudios de grado superior ×100 % de estudiantes cuyos padres tienen estudios de grado superior Índice de Logro Educativo en la Educación Superior – El porcentaje de una cohorte de edad determinada que ha completado un curso educativo (normalmente implica la finalización de un curso de grado) en el ámbito de la educación superior. ISCED – ISCED es la Clasificación Internacional Estándar de la Educación; fue desarrollada por la UNESCO como medio para dotar de mayor capacidad de comparación a las estadísticas sobre educación de los diferentes países, mediante la creación de métodos estándar de clasificación de los programas educativos. La ISCED tiene siete grados (de 0 a 6); los grados 5 y 6 se refieren a la educación superior. Producto Interior Bruto (PIB) – El PIB se define como el valor total de todos los bienes y servicios generados en un territorio durante un período de tiempo específico (normalmente se calcula de forma anual). Es distinto del Producto Nacional Bruto (PNB), que determina los ingresos recibidos en un territorio en lugar de los productos generados. PIB per cápita – El PIB per cápita es el producto interior bruto total de un territorio dividido por la población de ese territorio. 320 LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL MUNDO 2006 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 320 Tasa bruta de matrícula (GER por sus siglas en inglés) – La tasa bruta de matrícula se obtiene dividiendo el total de matrículas por el total de la población de las cohortes de cinco años que siguen al año de entrada «normal» en la universidad (es decir, si el año de entrada normal son los 18 años, se usa como denominador a toda la población de 19 a 23 años). NOTAS Las Tablas IV.1 y IV.2 se basan en los datos sobre la matriculación de estudiantes del Instituto de Estadística de la UNESCO (UIS). Los datos relativos a todos los países se refieren al período 2001-2002, excepto los siguientes: •2003-2004 – Pakistán (recopilados por el autor). •2002-2003 – Singapur (recopilados por el autor). •2000-2001 – Albania, Austria, Barbados, Bélgica, Canadá, China, Chipre, Dinamarca, Eslovenia, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, India, Irlanda, Italia, Islandia, Islas Caimán, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Macedonia, Malta, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Rumania, Sri Lanka, Suiza, Tanzania, Zambia. •1999-2000 – Angola, Benin, Chad, Comoras, Guinea-Bissau, Guinea Ecuatorial, Liberia, Panamá, República Centroafricana, San Marino, Togo, Turks y Caicos, Yemen. •1998-1999 – Argelia, Bahrein, Congo, Costa de Marfil, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Gabón, Kuwait, Malawi, Micronesia, Papua Nueva Guinea, Santa Lucía, Senegal, Sudán, Vaticano. La Tabla IV.4 se basa en datos sobre el gasto procedentes del UIS. Los datos relativos a todos los países corresponden al período 2002-2003, exceptuando los siguientes: •2003-2004 – Tailandia •2001-2002 – Alemania, Brasil, Bulgaria, Estados Unidos, Japón, Lesotho, Mauricio, Reino Unido, Samoa, Sudáfrica, Trinidad y Tobago, Zambia, Zimbabwe. •2000-2001 – Botswana, Canadá, Costa de Marfil, Gabón, India, Papua Nueva Guinea, Ruanda. •1999-2000 – China, Jordania, Libia, Malí, Mauritania, Santa Lucía. •1998-1999 – Camerún, Senegal. La Tabla IV.5 combina datos de las Tablas IV.1 y IV.4 y, por lo tanto, los datos relativos a cada país pueden referirse a dos años distintos; la Tabla IV.6 usa datos de la Tabla IV.5 y los asocia al PIB per cápita, según se explica en el pie de la tabla IV.6. 321 ANEXO ESTADÍSTICO No todos los países de la OCDE invierten lo mismo en educación superior. En términos de paridad del poder adquisitivo (PPA), el gasto en educación superior por alumno abarcaba en 2001 desde los 3.579 USD en Polonia hasta los 22.234 USD en Estados Unidos. Es decir, Estados Unidos invierte más de seis veces más en los alumnos que Polonia (Tabla 2). Los países que más invierten son EE.UU., Suiza, Suecia, Dinamarca y Noruega, y los que menos, Polonia, Grecia, México, Portugal y la República Checa (Tabla 1). La situación varía si se relaciona el gasto con el PIB per cápita. Mientras que los países que más invierten son casi los mismos, a excepción de Hungría, los que menos invierten difieren bastante, dado que Islandia, Francia e Italia aparecen también en el grupo. La situación también es distinta si, en vez del gasto anual, se considera el gasto por alumno a lo largo de la duración media de la educación superior (sólo disponemos de esta información para 19 países). Por ejemplo, en Japón y Austria, donde el gasto anual es prácticamente parejo (unos 11.000 USD), el gasto acumulado del segundo supera en casi 20.000 USD al del primero (Tabla 2). Esto se debe a la duración aproximada de los estudios, que en Austria supera en casi dos años a la de Japón. La cuestión es si la proporción de fondos invertidos en educación superior (relacionada con el gasto total en educación) es similar o no a la proporción de estudiantes matriculados en educación superior (relacionada con los alumnos matriculados en cualquier nivel educativo). Como media de los 24 países de los que tenemos información, la proporción de fondos invertidos asciende a un 24%, mientras que la proporción de alumnos matriculados es de un 14%, con una diferencia del 10%. La diferencia cae por debajo del 5% en países como Francia, Grecia, Italia y Corea, pero asciende a más del 13% en Irlanda, Países Bajos, Suecia y Estados Unidos. Esto implica que la inversión por alumno en educación superior es, sin duda, más que proporcional al número de estudiantes, es decir, los estudiantes en estos países se benefician de condiciones educativas bastante favorables. En 17 de los 24 países de la OCDE de los que disponemos de información, el gasto en educación superior por alumno aumentó entre 2001 y 2005; el mayor incremento (más del 30%) se dio en Grecia, España, Irlanda y Turquía (Tabla 1). Este cambio se produjo en los países mencionados a pesar del importante aumento del número de estudiantes. Por el contrario, el gasto por alumno descendió en COLABORACIÓN ESPECIAL IV.1 INVERSIÓN PÚBLICA Y PRIVADA EN EDUCACIÓN SUPERIOR EN LOS PAÍSES DE LA OCDE. COMPARACIÓN INTERNACONAL Bernard Hugonier TABLA 1 Países que más y menos invierten en educación superior Gasto anual por alumno Gasto anual por alumno en relación con el PIB per cápita Gasto acumulado por alumno Países que más invierten EE.UU. Suiza Suiza Suiza EE.UU. Suecia Suecia Suecia Países Bajos Dinamarca Hungría Austria Noruega Dinamarca Dinamarca Países que menos invierten Polonia Grecia México Grecia Islandia Islandia México Portugal Corea Portugal Francia Grecia República Checa Italia Hungría Fuente: Tabla 2 a continuación. 17 PART IV Anexo estadístico 11/11/05 10:44 Página 321