El urban sprawl, ¿un fenómeno de alcance planetario?. Los ejemplos de México y España
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ACE 12 EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO? LOS EJEMPLOS DE MÉXICO Y ESPAÑA BLANCA ESMARAGDA ARELLANO RAMOS Y JOSEP ROCA CLADERA ACE: Architecture, City and Environment = Arquitectura, Ciudad y Entorno [en línea]. 2010, Año IV, núm. 12 Febrero. P. 115-147 ISSN: 1886-4805 Website access: http://www-cpsv.upc.es/ace/Articles_n10/Articles_pdf/ACE_12_ST_30.pdf Access UPCommons: http://hdl.handle.net/2099/8556
115 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO? LOS EJEMPLOS DE MÉXICO Y ESPAÑA ARELLANO RAMOS, Blanca Esmaragda1 ROCA CLADERA, Josep Remisión del artículo: 7-11-2009 Remisión definitiva: 9-2-2010 Palabras claves: urban sprawl, ciudad difusa, ciudad sustentable, consumo de suelo. Resumen El objeto de nuestra contribución es realizar algunas reflexiones acerca del proceso de sprawl en España2 y México3. El desarrollo de las tecnologías vinculadas a la imagen satelital (remote sensing) permiten la caracterización del fenómeno de consumo, patológico o no, de suelo. Y de este análisis surgen hipótesis acerca de la pluralidad de los procesos de urbanización contemporáneos. A grandes rasgos sobresalen dos grandes modelos: por una parte los desarrollos urbanos heredados históricamente, y caracterizados por lo general por procesos de ocupación del espacio basados en altas densidades y, por otra, los desarrollos en bajas densidades en el que el consumo insostenible de suelo se presenta como paradigma del desarrollo económico contemporáneo. El trabajo que aquí se presenta sugiere que en las últimas décadas parece apuntarse una convergencia entre ambos modelos. Convergencia en la que el consumo creciente de ese recurso escaso que es el suelo se convierte en fenómeno dominante. Y en el que el sprawl, antes confinado a unos pocos países desarrollados, se expande (¿como forma tendencialmente universal de desarrollo urbano?) a territorios menos desarrollados. A España y México en cuanto representantes de esas periferias como son el Arco Mediterráneo Europeo respecto a la Europa y América Latina respecto a los Estados Unidos de América. 1. Introducción La segunda mitad del siglo XX ha sido, sin duda, la época en que se ha producido un mayor desarrollo de la urbanización a escala planetaria. La población urbana ha pasado de 750 millones de personas en 1950 a 2.860 en el año 2000, representado en la actualidad más del 1 Blanca Esmargada Arellano Ramos: Arquitecta, Universidad Autónoma de Baja California. Email de contacto: [email protected]. El presente trabajo de investigación forma parte de la tesis desarrollada por Blanca Arellano bajo la dirección de Josep Roca en el marco del Programa de Máster Universitario de Gestión y Valoración Urbana de la Universidad Politécnica de Cataluña. Versiones preliminares del mismo han sido presentadas en Congresos realizados en Monterrey, Barcelona, Madrid y Lodz (Arellano et alt., 2009a, 2009b, 2009c). 2 Los datos que aparecen en este trabajo, referidos a España, provienen de dos fuentes de información diferenciadas: por una parte la explotación de las bases del proyecto CORINE LAND COVER de la Unión Europea, y por otro los resultados de diversos trabajos de investigación desarrollados por el Centro de Política de Suelo (CPSV) de la UPC. Concretamente el proyecto de investigación, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, El proceso de urbanización en la costa mediterránea: ¿Hacia un modelo insostenible de ocupación del suelo?. Un análisis retrospectivo (1956-2006) y prospectivo (2006-2026) (2006-2009), así como el proyecto La evolución de 20 paisajes urbanos en los últimos 50 años, financiado por el Ministerio de Vivienda (2007-2008). Para algunos resultados de estos proyectos véase Roca et alt. 2007 y Al Haddad et alt. 2008. 3 Respecto a México la información utilizada proviene del análisis realizado, utilizando bases de datos provenientes del INEGI, así como del estudio realizado por SEDESOL, CONAPO e INEGI sobre Delimitación de zonas metropolitanas de México 2005.
116 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera 50% de la población mundial. España y México no han sido una excepción. La transformación urbana producida en ambos países en los últimos 50 años es un fenómeno de una magnitud indiscutible. A mediados del siglo XX, tanto España como México eran países de perfil básicamente agrícola. Más del 50% de la población trabajaba en la agricultura. A principios del siglo XXI, en cambio, menos del 15% (del 10% en España) de la población ocupada se dedica a actividades agrarias4. La industria y, sobre todo, los servicios representan la inmensa mayoría de los empleos. Siguiendo al gran ecólogo Ramón Margalef, se ha producido una auténtica inversión en la topología del paisaje. Las redes de urbanización, que aún hace pocos decenios no representaban sino elementos aislados en el conjunto del medio rural, han pasado a extenderse por la totalidad del territorio, configurando un nuevo “paisaje”. Paisaje en el que lo rural ya no representa sino “islas” en el conjunto del suelo altamente artificializado por la urbanización, como lo muestra la figura 1, donde vemos las “islas” verdes, dentro del “océano” metropolitano de Los Ángeles. Y ese cambio se ha producido en el transcurso de una generación. Las mujeres y los hombres que nacieron en 1950 han visto con sus propios ojos la magnitud del cambio acaecido. Cambio que, a partir de la década de los 70 del siglo pasado, se ha caracterizado no sólo por la urbanización progresiva, sino por el continuado incremento de consumo de suelo por habitante: el proceso que se ha denominado urban sprawl5 (Ewing, Pendall & Chen 2002, Garlster 2006). Figura 1. “Islas” verdes y naturales en el “océano” metropolitano de Los Ángeles Fuente: Elaboración propia. 4 Según datos del INEGI, la caída del sector primario en México tuvo lugar, sobre todo, a partir de la década del 60 del siglo pasado. Así los Estados Unidos Mexicanos vieron disminuir el sector agrario del 58,32% en 1950, al 54,21% en 1960, 39,39% en 1970, 25,80% en 1980, 22,65% en 1990, hasta el 15,83% en 2.000. Se estima que su participación en el PIB nacional es del orden del 3,3% (2007). 5 La literatura especializada ha discutido en profundidad el concepto de sprawl. Por poner solo un ejemplo, Ewing, Pendall & Chen (2002) han definido el sprawl “as the process in which the spread of development across the landscape far outpaces population growth. The landscape sprawl creates has four dimensions: a population that is widely dispersed in lowdensity development; rigidly separated homes, shops, and workplaces; a network of roads marked by huge blocks and poor access; and a lack of well-defined, thriving activity centers, such as downtowns and town centers. Most of the other features usually associated with sprawl—the lack of transportation choices, relative uniformity of housing options or the difficulty of walking—are a result of these conditions.” El sprawl, sin embargo, no puede ser reducido a una simple cuantificación de la densidad demográfica. Como han indicado Marmolejo & Stallbohm (2008) debe tenerse en cuenta, también y, cuando menos, la densidad de “lugares de trabajo”, puesto que no sólo la residencia ocupa espacio. El sprawl, en esta perspectiva, se produciría tan sólo si el consumo creciente de suelo no viene compensado por la densidad total del espacio urbano, compuesta no sólo por los habitantes de “noche” (residentes), sino también por los de “día” (empleos).
117 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Es un hecho constatado que el urban sprawl, el proceso de dispersión progresiva de la urbanización, se ha convertido en un fenómeno a escala planetaria, especialmente en el mundo desarrollado y sus aledaños. Como ejemplo de esto, la figura 2 muestra el urban sprawl en la Costa Este americana. El consumo creciente de suelo, resultado de la extensión de las redes de urbanización por territorios cada vez más extensos, parece haber devenido un cáncer imparable, que afecta a prácticamente al conjunto de las metrópolis contemporáneas. El proceso de dispersión de la urbanización tuvo su origen en el modelo suburbano de vida iniciado con la generalización del automóvil. Un modelo de vida basado en el “sueño” americano de “una casa, un (o más) coche(s)”. Sin embargo ha sido desde finales de los años 70 del siglo pasado que ha tenido un desarrollo más acusado, resultado de la crisis de las áreas metropolitanas vinculada a lo que se ha denominado economía postfordista y que diversos autores han caracterizado como contra-urbanización (Berry, 1976), rurubanización (Bauer, 1976), periurbanización (Dezert et al, 1991), desurbanización (Berg, 1982), metápolis (Asher, 1995) o ciudad difusa (Indovina et al, 1990). A pesar de la diversidad del desarrollo urbano, el consumo creciente de suelo, la utilización excesiva de este recurso escaso que es la tierra, es una de las constantes del proceso de urbanización en los albores del siglo XXI (Tsai 2005, Schneider et al 2008). Figura 2. Urban Sprawl en la Costa Este americana Fuente: Elaboración propia. La investigación que aquí se presenta consiste en indagar el alcance de estos fenómenos de urbanización dispersa en México y España. El primero, país líder (junto a Brasil) en el ámbito de Latinoamérica y ejemplo paradigmático de las formas de desarrollo urbano de ese entorno cultural y geográfico. Y España en cuanto representante de los procesos de urbanización latino-mediterráneos pertenecientes al espacio común europeo, pero caracterizados por un menor desarrollo económico y una mayor desestructuración de su tejido productivo.
118 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera El trabajo parte de la hipótesis que el “cáncer” del consumo creciente de suelo ha alcanzado una escala que puede calificarse de planetaria. Y muy especialmente, que ha incorporado a los dos modelos de crecimiento urbano analizados: el Arco Mediterráneo y América Latina. Territorios muy diferenciados entre sí, pero que se caracterizan, hasta cierto punto, de rasgos comunes: una localización periférica respecto al “corazón” de los motores del mundo desarrollado: los Estados Unidos de América (en adelante USA) y la Unión Europea (en adelante, UE). Los primeros resultados para estas periferias del euro y del dólar que son España y México sugieren que el sprawl ya no es algo exclusivo de los ricos. Tanto el arco europeo mediterráneo (con Italia, España y Portugal como mejores exponentes), como América Latina (con México, Chile, Colombia o Brasil) están experimentado fuertes convulsiones en los modelos de urbanización heredados históricamente, abriéndose paso, de forma progresiva, aún con todas las singularidades de esos tipos tan dispares de territorios, el modelo de urbanización depredadora de suelo que caracteriza los fenómenos de sprawl. 2. Los orígenes del sprawl Las formas dispersas de urbanización tienen su origen en las mejoras de los sistemas de transporte urbano surgidas a lo largo del siglo XIX. La aparición de los ferrocarriles metropolitanos fue, especialmente, un elemento fundamental que permitió la progresiva separación de las actividades residenciales y de trabajo, originando los incipientes procesos de suburbanización que tuvieron lugar durante el último tercio del siglo antepasado. Tal es el caso de Londres, en la figura 3, que muestra el desparramamiento de la ciudad entre 1860 y 1929. Figura 3. Londres (1860-1929) Fuente: Elaboración propia. Por su parte, y como es suficientemente conocido, la generalización del coche como instrumento de comunicación en las primeras décadas del siglo XX, consolidó la tendencia a la dispersión de la población, generando nuevas formas de desarrollo suburbano, así como la construcción del ideal de “una casa, un coche”, que pronto se extendió desde los USA al mundo entero. Baltimore, como lo muestra la figura 4, es claro ejemplo del este modelo de desarrollo suburbano, y del alto consumo de suelo.
119 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Figura 4: Baltimore (1925-1992) Fuente: Science NASA. Según Dematteis (1998), el desarrollo urbano resultante del tránsito del XIX al XX condujo, en el mundo occidental, a la coexistencia de dos modelos típicos de expansión: En el mediterráneo tradicional, la ciudad física hasta el final del siglo XIX no se dilataba más allá de las viejas murallas, viniendo a colonizarse el espacio rural inmediato, a partir de la industrialización, en periferias compactas de elevada densidad. En el anglosajón, en cambio, la urbe se dilataba junto con la cívitas; el paisaje urbano fue sustituyendo al rural precedente, recreando en su interior algunos de los elementos de éste, apareciendo la ciudad jardín como uno de los paradigmas de los desarrollos urbanos de finales del XIX y principios del XX. Por tanto, el sprawl, la dispersión de la urbanización, era, hasta hace relativamente poco tiempo, una forma de crecimiento urbano limitado a ese mundo anglosajón. Y es sin duda en ese entorno económico y cultural donde el sprawl ha tenido un primer y mayor impacto. Sin embargo, a partir de los años 70 del siglo XX, se produjo un evidente cambio de paradigma en los procesos de desarrollo urbano. La crisis (a escala planetaria) de la llamada economía “fordista”, basada en el predominio del sector secundario y la concentración de la producción industrial, a un sistema económico caracterizado por la supremacía de los servicios y la progresiva disgregación de los procesos de producción fabril, ha generado nuevos “patterns” de urbanización caracterizados no sólo por la dispersión de las actividades residenciales, sino también por la progresiva periferificación y suburbanización de la actividad económica y del empleo. El modelo territorial ha sufrido una evolución importante durante las últimas décadas, transformándose de un modelo urbano continuo y de densidades medias y altas, a modelos de ciudad difusas y dispersas, motivados por los procesos de innovación tecnológica, la separación de funciones y la búsqueda de la proximidad con la naturaleza (Tsai, 2005). Esta
120 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera redefinición del modelo territorial se ha basado en las nuevas redes de infraestructura de comunicación y ha dado como resultado una forma de ciudad expansionista, insostenible, consumidora y depredadora de territorio. Especialmente en USA, ejemplo paradigmático del consumo masivo de suelo (Fulton et al, 2001). En USA, y si nos referimos a las áreas metropolitanas estadísticas (en adelante, MSA) de más de un millón de habitantes, se ha pasado de un consumo de suelo de 161 millas cuadradas por 1.000 habitantes en 1950 a 243 en 1970 y 293 en 1990. Ello ha representado un incremento de 384 millas cuadradas por cada nuevos 1.000 habitantes entre 1950 y 1970, cifra que ha pasado a 527 en el periodo 1970-1990. El consumo de suelo se ha acentuado, por tanto, con el postfordismo, llegando a su paroxismo entre 1970 y 1990. La figura 5 muestra las áreas metropolitanas con mayor crecimiento en este último periodo. Figura 5. Top ten en el consumo de suelo de las MSA americanas (1970-1990) Consumo de Suelo (1970-1990) (km2) 0 500 1.000 1.500 2.000 Atlanta Houston New York Washington Philadelphia Los Angeles Dallas-Fort Worth Norfolk Tampa-St. Petersburg Phoenix Fuente: Census Bureau USA. Según Fulton et al (2001), entre 1982 y 1997 la suma de suelo urbanizado en USA creció un 47%, frente a tan sólo un 17% la población. De 281 áreas metropolitanas, únicamente un 6% devinieron, en este mismo periodo, más densas, perdiendo densidad el 94%. La figura 6 muestra el record mundial de sprawl, la ciudad de Atlanta (color verde suelo urbanizado en 1990 y en color naranja suelo urbanizado en 2000), con 1.800 km2 de nueva urbanización entre 1990 y 2000.
121 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Figura 6. Suelo urbanizado en el Área Metropolitana de Atlanta (1990-2000) Fuente: Elaboración propia a partir del Census Bureau USA. Las nuevas urbes del mundo desarrollado, de las que Atlanta es tan sólo el ejemplo más destacado, muestran, por tanto, el desarrollo “infinito” de los espacios urbanizados, la apuesta por el automóvil como casi exclusiva forma de transporte, así como el crecimiento exponencial de los consumos energéticos que el modo de urbanización dispersa comporta. No parece caber duda alguna que la insostenibilidad ambiental es una consecuencia inseparable del modelo de sprawl. Por ello, los organismos e instituciones encargadas de regular los planeamientos territoriales y urbanos tienen la intención de generar alternativas que implican retornar al orden de la compacidad sostenible. El debate sobre los límites del urban sprawl (Couch y Karecha 2006, Salingaros 2007) ha llevado a planteamientos alternativos como la proposición de la ciudad compacta como nuevo paradigma, el “smart growth” o el “new urbanism” en los que el control del proceso indiscriminado de consumo de suelo aparece como uno de los objetivos fundamentales de las nuevas políticas urbanas. 3. La expansión de la dispersión de la urbanización: ¿un fenómeno de escala planetaria? Cabe preguntarse, sin embargo, si el proceso de urban sprawl se limita fundamentalmente al mundo desarrollado o si, por el contrario, se trata de una tendencia de carácter mundial. Si el fenómeno de la dispersión de la urbanización es algo específico de las sociedades avanzadas, económicamente fuertes, o si es una tendencia de alcance mundial que desborda a los países desarrollados.
122 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera El análisis del consumo de suelo según países y niveles de renta parece indicar, a primera vista, que se trata de un fenómeno confinado al primer mundo. La tabla 1 (Demographia, 2007) sugiere una diferenciación acusada de las pautas de consumo de suelo en función del nivel socio-económico de la población. Los países con rentas altas y medias per capita tienden a tener niveles de sprawl mucho más acusados que los países de rentas bajas. Así, por ejemplo, y si nos limitamos a las áreas urbanas de más de 500.000 habitantes, la densidad de las ciudades de los USA (1.100 hab./km2), Australia (950 hab./km2), Canadá (1.500 hab./km2) o Europa occidental (3.000 hab./km2), es acusadamente menos elevada a la densidad de las ciudades de Rusia (5.000 hab./km2), el resto del continente americano (6.350 hab./km2), África (8.200 hab./km2), China (6.750 hab./km2), India (15.700 hab./km2) o el resto de Asia (8.050 hab/km2). Tabla 1. Densidades de población de las áreas urbanas de más de 500.000 habitantes (2007) Área Casos Población (Millones) Población por km² Densidad comparada con USA MUNDO DESARROLLADO Europa Occidental 61 101,5 3.000 2,75 Europa Occ.: sin Reino Unido 51 82,4 2.750 2,57 Reino Unido 10 19,1 4.100 3,79 Estados Unidos de América 65 142,1 1.100 1,00 Canadá 814,0 1.500 1,39 Hemisferio Occ. excepto Canadá y USA 1 2,2 950 0,89 Australia 510,4 1.450 1,32 Nueva Zelanda 11,1 2.100 1,96 Japón 23 79,1 4.100 3,82 China (Hong Kong y Macao) 16,5 29.400 27,21 China: Taiwán 614,9 6.900 6,39 Asia: excepto China y Japón 21 53,2 6.650 6,14 Total 192 424,9 3.000 2,79 MUNDO MENOS DESARROLLADO Europa excepto Rusia 29 41,6 4.200 3,89 China 100 153,4 6.750 6,21 India 69 134,5 15.700 14,50 Rusia 38 46,6 5.000 4,61 Asia excepto China, India y Rusia 97 191,7 8.050 7,46 Á frica 81 134,3 8.200 7,61 América Central y del Su r 101 195,3 6.350 5,89 Total 515 897,3 8.050 7,46 Total áreas urbanas estudiadas 707 1.322,3 6.700 6,21 POBLACION URBANA MUNDIAL (2002) 2.985,0 % Áreas urbanas con población superior a 500.000 habitantes. 44,3% Fuente: Demographia World Urban Areas (2007). No cabe duda, por tanto, que el consumo creciente de suelo se concentra de forma acusada en el mundo desarrollado y sus aledaños. El gráfico en la figura 7 permite visualizar como son los
129 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Figura 10. Urbanización en la Costa Mediterránea Fuente: Marina d’Or, Ciudad de Vacaciones. La utilización de las modernas tecnologías de remote sensing, permiten un diagnóstico más detallado de los procesos de urbanización y consumo de suelo. El Centro de Política de Suelo y Valoraciones (en adelante, CPSV) de la Universidad Politécnica de Cataluña (en adelante, UPC), ha estudiado el desarrollo urbano producido por un conjunto de áreas urbanas españolas entre 1956 y 200612. Concretamente las áreas de Barcelona, Madrid, las costas alicantina y murciana, así como la ciudad de Córdoba. En esas cinco áreas se ha duplicado la población en el periodo analizado, pero lo más relevante es que el suelo consumido por la urbanización ha tenido un crecimiento mucho más acusado: un 258%. En total se han urbanizado 673 km2, de los que 320 km2 han correspondido al área de Madrid, 126 km2 a la Costa Alicantina, 98 km2 a la Costa Murciana, 72 km2 al ámbito conurbado de Barcelona y 57 km2 al municipio de Córdoba. Por otro lado, el consumo de suelo por cada 1.000 habitantes ha pasado en esos cinco “paisajes” urbanos de 6,31 Ha en 1956 a 9,19 Ha en 1990 y a 11,04 Ha en 2006. Ello ha representado, si se considera tan sólo los incrementos del uso del suelo en relación a los saldos de población, que entre 1956 y 1990 por cada 1.000 nuevos habitantes se produjo un consumo de suelo de 12,48 Ha (frente a las 6,31 Ha de partida), ratio de consumo de suelo que creció entre 1990 y 2006 hasta situarse en 35,37 Ha por cada 1.000 habitantes adicionales. Es decir, en los últimos 15 años se ha producido un incremento relativo de consumo del suelo (por persona y año) tres veces más acusado que lo acaecido en los primeros 35 años analizados. El sprawl, por tanto, es una patología de la España contemporánea. Por áreas urbanas destaca, como exponente máximo del modelo que podríamos denominar de ciudad compacta, la aglomeración de Barcelona, cuyo consumo de suelo por habitante se ha mantenido en el conjunto de los últimos 50 años en un nivel de acusada moderación13. Así, se 12 Se trata de un trabajo, realizado para el Ministerio de Vivienda del Gobierno de España, que aborda el análisis del proceso de urbanización en el período comprendido entre 1956 y 2006 de veinte “paisajes” urbanos representativos de la geografía urbana de todo el país, y de los que cinco de ellos se presentaron ante la opinión pública española en el Exposición 5 x 50, que tuvo lugar en abril de 2007 en Madrid (Aguado, Roca & Leal, 2008). Junto a los datos disponibles de CORINE (1990 y 2000) se agregó la información obtenida de georeferenciar las fotografías del vuelo americano de 1956, así como el análisis de las imágenes de SPOT V relativas a 2006, obteniéndose de este modo una radiografía precisa del proceso de urbanización de los espacios urbanos analizados a lo largo de los últimos 50 años. 13 Diagnóstico aparte merece el resto del área metropolitana. Entre 1975 y 1992 se habrían urbanizado del orden de 25.000 Ha en dicho ámbito, duplicándose el suelo artificializado. “Centro” y “Periferia” metropolitana no se comportaron de forma análoga en lo que corresponde a los procesos de urbanización. Dicho proceso de sprawl, no obstante, se habría reducido de forma significativa a partir de esa fecha, extendiéndose de este modo el crecimiento compacto a coronas cada vez más periféricas.
130 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera ha pasado de un consumo de 4,84 Ha por 1.000 habitantes a 6,11 Ha en 2006 y cuya ocupación de suelo puede verse en la figura 11. Incremento más moderado que el experimentado por la aglomeración madrileña, como lo muestra la figura 12, incremento a 10,15 Ha en 2006 frente 7,27 Ha en 1956. Figura 11. Evolución de la urbanización en Barcelona (1956-2006) Fuente: CPSV. Figura 12. Evolución de la urbanización en Madrid (1956-1990-2000-2006) Fuente: CPSV.
131 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera De forma opuesta a Barcelona destaca, en la figura 13, el elevado sprawl de Córdoba (20,31 Ha frente a 4,92 Ha), la Costa de Alicante, en la figura 14, (21,61 Ha frente a 9,30 Ha) y, sobre todo, Murcia (34,16 Ha frente a 9,16 Ha) evolución que apreciamos en la figura 14. La dispersión urbana se extiende ante todo por el litoral mediterráneo, pero no es monopolio exclusivo del mismo como demuestra el elevado grado de sprawl de una ciudad intermedia como Córdoba. Figura 13. Evolución de la urbanización en Córdoba (1956-1990-2000-2006) Fuente: CPSV. Figura 14. Evolución de la urbanización en la Costa Alicantina Fuente: CPSV.
132 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Figura 15. Evolución de la urbanización en la Costa Murciana (1956-1990-2000-2006) Fuente: CPSV. El análisis del proceso de urbanización en España producido entre 1956 y 2006 sugiere, por tanto, la coexistencia de dos modelos de urbanización contrapuestos. El mantenimiento de la ciudad compacta, como nos muestra el ejemplo de Barcelona, donde se pone el acento en la revitalización del espacio edificado, antes que en el consumo masivo de nuevo suelo objeto de urbanización, tal es el caso, entre otros, del reciclaje de suelo que se hizo en la zona de la villa olímpica (figura 16). Y el modelo de la ciudad dispersa, con los ejemplos paradigmáticos de la costa mediterránea, en el que las bajas densidades y la utilización extensiva del suelo aparecen vinculadas a un desarrollo inmobiliario de corte especulativo. Se procede a analizar ambos modelos de forma más concreta: En la Región Metropolitana de Barcelona (en adelante, RMB), el suelo urbanizado creció entre 1990 y 2000 5.875 Ha, un 9,9%. Dado que la población aumentó tan sólo un 2,9%, una primera aproximación sugeriría que el sprawl también ha contaminado las áreas más compactas en esa década. Sin embargo, si se observa el crecimiento de los hogares (Marmolejo & Stallbomh, 2008), que son los auténticamente demandantes de suelo urbanizado, la conclusión anterior no es tan evidente: las viviendas principales14 aumentaron en 246.847 unidades entre 1990 y 2000, un 18,1%, más que el incremento de suelo urbanizado. A su vez, los lugares de trabajo, también demandantes de espacio urbano, crecieron un 16,8%, también más que el suelo artificializado. Por tanto, en el periodo 1990-2000, el suelo por hogar-empleo descendió de 201,5 m2 a 188,6 m2. ¡El sprawl se vio frenado en Barcelona en la década estudiada! 14 La vivienda principal es aquella ocupada por un hogar de forma permanente, a diferencia de las viviendas secundarias, que tan sólo tienen una ocupación estacional, o las vacías, que constituyen el parque de vacantes.
133 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Escogiendo la provincia de Castellón15 como ejemplo de ciudad dispersa, el suelo urbanizado creció esa década en 4.976,12 Ha, un 61,80% del existente en 1990. Por su parte, la población se incrementó un 8,60%, los hogares un 23,52% y los empleos un 35,58%. Y el consumo de suelo por unidad demandante de espacio hogar-empleo pasó de 267,58 m2 en 1990 a 333,47 m2 en 2000. Como puede observarse, el crecimiento de empleos y hogares no compensó el incremento de suelo urbanizado, pudiendo afirmar que se produjo un proceso real de sprawl en la década estudiada. ¡Castellón consume más del doble de suelo por hogar-empleo que Barcelona! Figura 16. Barcelona (1956-2006). Reciclaje de suelo Fuente: CPSV. 15 Castellón provincia agrupa 135 municipios, con una superficie de 6.616 km2 y una población de 594.915 habitantes (2008), frente a los 164 municipios, con una superficie administrativa de unos 3.000 km2 y una población de 4,5 millones de habitantes en la actualidad, que reúne la Región Metropolitana de Barcelona.
134 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Ambos modelos, por tanto, presentan comportamientos claramente diferenciados. Mientras en el primero se están produciendo procesos dirigidos a la permanencia de la compacidad como uno de los elementos rectores de la política urbana, en el segundo el objetivo declarado de máximo desarrollo condiciona una forma de urbanización progresivamente insostenible, en la que los consumos materiales y energéticos unidos al despilfarro del activo suelo, aparecen como rasgos más distintivos. Esta dualidad de tendencias, hacia el mantenimiento de la compacidad y hacia la progresiva dispersión de la urbanización, caracteriza el proceso de urbanización en la España contemporánea. 5. El sprawl en México En el caso de México, al igual que en España, es en la segunda mitad del siglo pasado que las ciudades han experimentado un proceso acelerado de crecimiento, pasando de 12 zonas metropolitanas en 1960 a un total de 56 zonas metropolitanas en el 2005, como lo vemos en la tabla 4. Zonas que concentran el 56% de la población nacional, el 78,6% de la población urbana nacional y el 75% del producto interno bruto (SEDESOL, CONAPO e INEGI, 2008). Tabla 4. Indicadores de Metropolización 1960-2005 Indicador 1960 1980 1990 2000 2005 Zonas Metropolitanas 12 26 37 55 56 Delegaciones y municipios metropolitanos 64 131 155 309 345 Entidades federativas 14 20 26 29 29 Población total (millones) 9,0 26,1 31,5 51,5 57,9 Porcentaje de la población nacional 25,6 39,1 38,8 52,8 56,0 Porcentaje de la población urbana 66,3 71,1 67,5 77,3 78,6 Fuente: Delimitación de las zonas metropolitanas de México 2005; SEDESOL, CONAPO e INEGI, 2008. Centrando nuestro análisis de sprawl en las Zonas Metropolitanas (en adelante, ZM) con más de un millón de habitantes en el 2000, tenemos nueve zonas: Valle de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla-Tlaxcala, Toluca, Tijuana, León, Juárez y La Laguna. Estas nueve zonas concentran el 35,4% de la población total nacional y las tasas de crecimiento en los distintos periodos han estado por encima de la media nacional, como lo vemos en la tabla 5.
135 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Tabla 5. Indicadores de las Zonas Metropolitanas de México (1990-2005) Rango Zonas metropolitanas Población Tasa de crecimiento medio anual (%) 1990 1995 2000 2005 19901995 19952000 20002005 Total Nacional 81.249.645 91.158.290 97.483.412 103.263.388 2,1 1,6 1 Total zonas metropolitanas 56 42.554.959 49.119.422 53.293.293 57.878.905 2,6 1,9 1,5 1.000.000 o más hab. 9 27.489.970 31.414.813 34.009.175 36.601.562 2,4 1,9 1,3 500.000 a 999.999 hab. 18 9.110.635 10.888.247 12.022.172 13.456.460 3,2 2,3 2 Menos de 500.000 hab. 29 5.954.354 6.816.362 7.261.946 7.820.883 2,4 1,5 1,3 Resto del país 38.694.686 42.038.868 44.190.119 45.384.483 1,5 1,2 0,5 Fuente: SEDESOL, CONAPO e INEGI con base en los Censos Generales de Población y Vivienda de 1990 y 2000, y los Conteos de Población y Vivienda de 1995 y 2005. En crecimiento absoluto, en el período 2000-2005, en la tabla 6 podemos observar que la zona de mayor desarrollo urbano ha sido Puebla-Tlaxcala (17.448,61 Ha), seguida de la ZM del Valle de México (10.997 Ha). Es relevante destacar, sin embargo, que tanto en el caso de la Zona de Puebla-Tlaxcala, como en la ZM del Valle de México, además del proceso de sprawl se ha producido una acusada “metropolitanización”. En el caso de Puebla-Tlaxcala, en el periodo de estudio, se han sumado 15 municipios ya existentes a la ZM. Por su parte, la ZM del Valle de México, ha sumado a su superficie 24 municipios del Estado de México. Monterrey ha presentado un desarrollo de su mancha urbana de 7.611,62 Ha en este mismo periodo y Guadalajara de 4.830,89 Ha Es de resaltar también el crecimiento de la ZM de Tijuana (3.887,66 Ha). De las nueve metrópolis, las que han consumido menos suelo son Toluca (2.633,25 Ha), La Laguna (2.988,37 Ha), León (3.075,78 Ha) y Juárez (3.134,55 Ha). Tabla 6: Población y consumo de suelo en las ZM (2000-2005) Zona Metropolitana Población 2000 Población 2005 Diferencia Población Suelo Urbano 2000 Suelo Urbano 2005 Diferencia S.Urbano Variación 2000-05 ZM De la Laguna 1.007.291 1.110.890 103.599 21.226,99 24.215,36 2.988,37 14,08% ZM Guadalajara 3.699.136 4.095.853 396.717 50.067,80 54.898,69 4.830,89 9,65% ZM Juarez 1.218.817 1.313.338 94.521 27.334,53 30.469,08 3.134,55 11,47% ZM Leon 1.269.179 1.425.210 156.031 16.113,27 19.189,05 3.075,78 19,09% ZM Monterrey 3.299.302 3.738.077 438.775 63.654,65 71.266,27 7.611,62 11,96% ZM Puebla-Tlaxcala 1.885.321 2.470.206 584.885 49.834,05 67.282,66 17.448,61 35,01% ZM Tijuana 1.274.240 1.575.026 300.786 26.879,79 30.767,44 3.887,66 14,46% ZM Toluca 1.451.801 1.633.052 181.251 33.989,83 36.623,07 2.633,25 7,75% ZM Valle de Mexico 18.396.677 19.239.910 843.233 211.616,51 222.613,51 10.997,00 5,20% Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos de INEGI y CONAPO.
136 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera En términos relativos, los resultados varían. La ZM con mayor crecimiento urbano es de nueva cuenta, Puebla-Tlaxcala (35,01%), figura 17. Seguida por León (19,09%), Tijuana (14,46%) y La Laguna (14,08%), y que podemos observar su consumo de suelo periférico en las figuras 18, 19 y 20. En un segundo grupo de desarrollo urbano acelerado se encuentran Monterrey (11,96%), Juárez (11,47%) y Guadalajara (9,65%). Las figuras 21, 22 y 23 presentan la expansión de este segundo grupo el mismo periodo. Por último, las regiones que han presentado un menor proceso de metropolitanización son Toluca (7,75%) y la Valle de México (5,20%). Esto se explica por las diferentes etapas de transformación por las que atraviesan las ciudades y sus municipios. De un lado tenemos a ciudades con crecimiento poblacional global acelerado, provocando altas demandas de suelo urbanizable para vivienda, así como nuevos centros de equipamiento urbano, comercio y servicios. Tal es el caso de la ZM de Juárez. Por otra parte tenemos el caso de la ZM Puebla-Tlaxcala, dónde los mayores crecimientos también se dieron en la periferia, entre los que destacan los municipios de Juárez (14,6%) y San Andrés Cholula (6,5%), pero que las cifras de consumo de suelo se deben principalmente a la incorporación de municipios existentes que no formaban parte de la metrópolis en el 2000. Esto explica el, aparentemente, alto consumo de suelo en un periodo de tiempo tan corto. Figura 17. Crecimiento urbano de la ZM Puebla-Tlaxcala (2000-2005) Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos de INEGI y CONAPO.
137 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Figura 18. Crecimiento urbano en la ZM León (2000-2005) Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos de INEGI y CONAPO. Figura 19. Crecimiento urbano de la ZM Tijuana (2000-2005) Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos de INEGI y CONAPO.
138 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Figura 20. Crecimiento urbano de la ZM De la Laguna (2000-2005) Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos de INEGI y CONAPO. Figura 21. Crecimiento urbano de la ZM Monterrey (2000-2005) Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos de INEGI y CONAPO.
145 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera México y España, periferias del primer mundo, muestran un claro proceso hacia el sprawl. El consumo creciente de suelo impregna, también, las dinámicas urbanas de ambos países, sugiriendo que la dispersión de la urbanización continúa extendiéndose como si de una metástasis cancerosa se tratase. Sin embargo, también parecen divisarse luces en esta perspectiva sombría. Cada vez parecen irse abriendo más camino las políticas hacia la mayor sostenibilidad y “urbanidad”. Los ejemplos de Barcelona o Bilbao permiten vislumbrar que otro urbanismo es posible. Muestran que es necesario evaluar la conveniencia de diseñar las metrópolis de forma más compacta, más densa y sostenible, con el fin de crear desarrollos que realmente “hagan ciudad” y mejorar, de esta manera, la calidad de vida de sus habitantes. En este sentido la regeneración, el reciclaje del suelo urbano y el desarrollo compacto e integrado pueden ser el camino a seguir.
146 A CE© A ÑO IV, núm.12, FEBRERO 2010 I EL URBAN SPRAWL, ¿UN FENÓMENO DE ALCANCE PLANETARIO?, Los ejemplos de México y España. Blanca Esmara g da Arellano y Jose p Roca Cladera Bibliografía AGUADO, D., ROCA, J. y LEAL, J. 5 x 50. Cinco paisajes urbanos por cincuenta años. Madrid, Ministerio de la Vivienda (Catálogo de la Exposición), 2008. AL HADDAD, Bahaadine, ROCA, Josep y GARCIA, Joaquim Satellite Imagery and LIDAR Data for Efficientyl Describing Structures and Densities in Residential Urban Land Use Classification. Em: ISPRS Congress (XXI, 2008, Beijing, China). Beijing, ISPRS, 2008, p. 35-40. ASCHER, F. Metápolis ou l’avenir des villes. Paris, Odile Jacob, 1995. ARELLANO, Blanca y ROCA, Josep Algunas consideraciones sobre el sprawl en España y México. En: Congreso Internacional Ciudad y Territorio Virtual (5ª, 2009, Barcelona, España). Libro de proceedings en edición. ARELLANO, Blanca y ROCA, Josep Some Considerations about Urban Sprawl in Spain and Mexico. En: City Futures in a Globalising World: An international conference on globalism and urban change. (II, 2009, Madrid, España). Madrid, EURA, 2009, http://www.cityfutures2009.com/papers.html ARELLANO, Blanca, ROCA, Josep, QUERALTÓ, Pau y AL HADDAD, Bahaadine Some Considerations about the Urban Sprawl Process in USA, Mexico and Spain. En: European Congress of the Regional Science Association International (49th, 2009, Lodz, Polonia). Lodz, ERSA, 2009, p. 669. BAUER, G. y ROUX, J.M. La rurbanization, ou la ville éparpillée. París, Ed. du Seuil, 1976. BERG, L Van den Urban Europa. A study of Urban Growth and Decline. Pargamon, Oxford, 1982. BERRY, B The Counterurbanization Process: Urban American since 1970 en su Urbanization and Counterurbanization, Beverly Hills, Sage, 1976. BORSDORF, Axel Cómo modelar el desarrollo y la dinámica de la ciudad latinoamericana. En: Revista Eure, 29(86): Vol. 29, núm. 086 pág. 37-49, 2003. COUCH, C. y KARECHA, J. Controlling urban sprawl: Some experiences from Liverpool. En: Cities, 23(5): 353–363, 2006. DEMATTEIS, Giuseppe Suburbanización y periurbanización. Ciudades anglosajonas y ciudades latinas. En: La ciudad dispersa. Suburbanización y nuevas periferias. Barcelona, Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, 1998. DEMOGRAPHIA Demographia. World Urban Areas, 2007. http://www.demographia.com/ DEZERT, B.; MATTON, A.; STEINBERG, J., Periurbanisation en France, París: SEDES, 1991. EWING, R., PENDALL, R. y CHEN, D. Measuring Sprawl and Its Impact, Washington, D.C., Smart Growth America, 2002. FULTON, W., PENDALL, R., NGUYEN, M. y HARRISON, A. Who Sprawls Most? How Growth Patterns Differ Across the U.S. Washington, D.C., Center on Urban & Metropolitan Policy, The Brookings Institution, Survey Series, 2001.
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