Medellín Re-Cerca ó un camino para entender el papel del espacio público en la ciudad 2004-2011
Full text
MEDELLÍN Re-CERCA Ó un camino para entender el papel del espacio público en la ciudad 2004-2011 Armando Arteaga Rosero Arquitecto Máster en Estudios Urbanos y Regionales Universidad Nacional de Colombia Tutora: Zaida Muxi Martínez Doctora Arquitecta Máster Universitario en Urbanismo Departamento de Urbanismo y Ordenación del territorio (DUOT) Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB) Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) Barcelona, septiembre de 2013!
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 1 MEDELLÍN Re-CERCA Ó un camino para entender el papel del espacio público en la ciudad 2004-2011
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 2
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 3 MEDELLÍN Re-CERCA Ó un camino para entender el papel del espacio público en la ciudad 2004-2011 Armando Arteaga Rosero Arquitecto Máster en Estudios Urbanos y Regionales Universidad Nacional de Colombia Tutora: Zaida Muxi Martínez Doctora Arquitecta Máster Universitario en Urbanismo Departamento de Urbanismo y Ordenación del territorio (DUOT) Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB) Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) Barcelona, septiembre de 2013
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 4
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 5 PREFACIO Como muchas investigaciones, ésta nace por inquietudes generadas en procesos previos, en este caso, debo mencionar una investigación realizada durante mi proceso de formación de magíster en estudios urbanos y regionales en la Universidad Nacional de Colombia. El trabajo titulaba: “El espacio público; entre teoría, legislación y práctica”, el estudio de caso se realizaba en una pequeña ciudad (Villamaría) conurbada con una capital (Manizales); y su objetivo se concentraba en explicar la transformación del espacio público a lo largo de momentos distintivos del urbanismo colombiano y para ello se analizaron espacios públicos tradicionales y los derivados de las formas recientes de urbanización. Todo ello, en un momento de principios del siglo XXI, cuando Villamaría y todas las ciudades colombianas iniciaban un fuerte proceso de transformación apoyadas en un renovado marco legislativo. La hipótesis planteada en ese momento era bastante sencilla: “A MAYOR AVANCE TEÓRICO Y MAYOR LEGISLACIÓN DE LOS PROCESOS, LOS RESULTADOS DEBEN REFLEJARSE EN MEJORES ESPACIOS URBANOS”. Sin embargo, algunos de los resultados obtenidos, mostraron “que para el caso de las pequeñas ciudades no se dan las condiciones ideales para poder probar la ecuación planteada (es posible que en las grandes ciudades existen mejores condiciones que permitan probarla); esto es, porque entre otros factores la cultura de lo público es aún muy débil, no hay políticas que lideren el ordenamiento territorial en los municipios pequeños, la actuación pública es insuficiente” (Arteaga, 2007:113). Desde ese mismo momento, se perfilaban ciudades mayores como Bogotá o Medellín, como escenarios más complejos donde poner a prueba la ecuación, dada su condición de pioneros en transformaciones urbanas en el contexto nacional. Una razón no menos importante radica en que Medellín se convirtió en mi ciudad desde el año 2008, allí fuimos a vivir con mi esposa y un año más tarde allí nació nuestro hijo. Desde mi llegada es una ciudad que no me ha dejado de sorprender y la que he aprendido a disfrutar de a sorbos. Es una ciudad que hoy respira mayor confianza y que evidentemente a transformado su piel, que en Colombia es un destino obligado para ver el papel de la arquitectura y el urbanismo en la costura de la ciudad. Sin embargo; también se encargaba de mostrarme que es una ciudad donde mi hijo difícilmente aprendería a ser urbano y no por la falta de equipamientos e infraestructuras sino por la incapacidad de moverse libremente por la ciudad, de caminarla, como yo lo había podido hacer muchos años antes en otros lugares, o como mi hijo empezaba a hacerlo a temprana edad en una ciudad tan mágica como Barcelona. Una mezcla de intuición y razón me señalaba que en esta espectacular transformación de Medellín, aun había asuntos por esclarecer, trabajo por hacer, y esta investigación que inicia intenta participar de ello.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 6 ! ! ! ! ! ! ! ! ! AGRADECIMIENTOS Muchas gracias a tantos valiosos profesores que con generosidad me abrieron la puerta a un mundo de conocimiento: Miguel Marti Casanovas, Josep Parcerisa Bundó, Ángel Martín Ramos, Joaquin Sabaté Bell, Estanislau Roca Blanch, Josep Maria Montaner, Xavier Monteys, y en especial a mi tutora Zaida Muxí Martínez, por su dedicación, por su amistad y su valiosa ayuda en todo este proceso. Gracias a mis compañeros de seminario: Roser, Daniela, Israel, Renata y Sonia, quienes me se hicieron disfrutar de esa condición ideal de ser estudiante… la de poder cometer errores y no ser castigado por ello. Dedicado a mis amados compañeros de viaje: mi esposa Ariana y mi hijo Sebastian.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 7 ÍNDICE INTRODUCCIÓN..................................................................................................................................................................................................................................................12! 1. A PROPÓSITO DE MEDELLÍN..........................................................................................................................................................................................................................17! 1.1 Los tempranos intereses.................................................................................................................................................................................................................................18! 1.2 El papel de la Sociedad de Mejoras Públicas.................................................................................................................................................................................................22! 1.3 Investigación Urbana: Medellín como caso de estudio...................................................................................................................................................................................24! 2. URBANISMO Y ESPACIO PÚBLICO EN MEDELLÍN .....................................................................................................................................................................................29! 2.1 EL PLAN MEDELLÍN FUTURO DE 1913.......................................................................................................................................................................................................31! 2.1.1 El espacio publico en el plan Medellín futuro de 1913 - preocupaciones históricas ...............................................................................................................................36! 2.2 MEDELLÍN, ENTRE TRANVÍA ELÉCTRICO Y BUSES.................................................................................................................................................................................41! 2.3 LA VISITA DE UN URBANISTA AUSTRIACO ..............................................................................................................................................................................................50! 2.3.1 Lo que debió ver Brunner.......................................................................................................................................................................................................................52! 2.4 MEDELLÍN Y EL PLAN PILOTO DE 1950......................................................................................................................................................................................................57! 2.4.1 El espacio público del Plan Piloto de 1950 - Preocupaciones históricas ................................................................................................................................................62! 3. UN PUNTO DE INFLEXIÓN – LA DÉCADA DEL 90...........................................................................................................................................................................................69! 3.1 Los 90 y el momento más oscuro..................................................................................................................................................................................................................70! 3.1.1 La novela sicaresca: breve síntesis.........................................................................................................................................................................................................71! 3.1.2 La Medellín de Fernando Vallejo.............................................................................................................................................................................................................73! 3.2 Los 90 y el surgimiento de las bases en la legislación urbana......................................................................................................................................................................77! 3.2.1 La ley 9 de 1989 y el espacio estructurante............................................................................................................................................................................................80!
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 8 3.2.2 Constitución Política de Colombia de 1991 – Por un nuevo modelo de sociedad..................................................................................................................................81! 3.2.3 Ciudades y Ciudadanía - La Política Urbana del Salto Social.................................................................................................................................................................82! 3.2.4 Ley 388 de 1997 – Un paradigma urbanístico.........................................................................................................................................................................................83! 3.2.5 Espacio público en el decreto 1504 de 1998 - Una noción sistémica.....................................................................................................................................................85! 3.3 A propósito de la legislación urbana...............................................................................................................................................................................................................89! 4. CONSIDERACIONES FINALES ........................................................................................................................................................................................................................90! 4.1 EL URBANISMO Y LA SUERTE DE LOS PLANES.......................................................................................................................................................................................91! 4.2 PERIODOS NO ESTUDIADOS.....................................................................................................................................................................................................................93! 4.3 LOS SOPORTES NORMATIVOS..................................................................................................................................................................................................................95! 4.4 DE INTERESES Y TRADICIÓN URBANÍSTICA...........................................................................................................................................................................................96! 5. BIBLIOGRAFIA...................................................................................................................................................................................................................................................97! ANEXOS................................................................................................................................................................................................................................................................101! ANEXO 1: “Ilusiones y realidades” - Relato de Tomas Carrasquilla...................................................................................................................................................................102! ANEXO 2: Plano de Medellin 1889.....................................................................................................................................................................................................................102! ANEXO 3: Plano de Medellin 1908.....................................................................................................................................................................................................................109! ANEXO 4: Marco normativo del espacio público en Colombia...........................................................................................................................................................................110!
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 15 Al final, y a partir de la lectura cruzada de los 3 capítulos se proponen unas consideraciones finales, así importantes elementos se revelan de las investigaciones históricas, que al verificarse con los planos desarrollados en el siglo XX y el modo como conceptuaron y registraron sobre elementos de infraestructura pública ó al ponerse de por medio la manera como se fue madurando la cultura urbanística y desarrollando la regulación urbana son factores que destacan a Medellín en el conjunto de ciudades colombianas, clarifican ecuaciones de su práctica en el urbanismo, y abren la puerta a nuevas preguntas de investigación. Para terminar se advierte, que si bien, suele ser generalizado la tendencia a creer o bien que la historia de la ciudad es fruto del desarrollo espontáneo ó de las decisiones exclusivas de los cuerpos de intereses, en una especie de “laissez faire”, o bien, que el estado de la ciudad como en el sueño del urbanista es el fruto de los planes y la concreción de las normas. La posición aquí asumida se mueve en un punto intermedio, intentando mostrar que la vida de la ciudad como la vida misma, no es en blanco o negro e intentar explicarla demanda aprender a apreciar los grises.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 16
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 17 1. A PROPÓSITO DE MEDELLÍN El objetivo de este primer aparte a manera de prólogo, es destacar la importancia de algunos de los primeros actores y sus intereses en la conformación de la ciudad a principios del siglo XX en aquello que se puede calificar como un “urbanismo temprano”. Así mismo, identificar los acentos específicos y los periodos de han suscitado mayor interés en algunas de las más importantes investigaciones urbanas, evidenciando con ello la carencia de estudios en momentos concretos, espacios no investigados aún, y que demandan atención para una ciudad que cuenta con tradición en el urbanismo y que seguramente, buena parte de sus actuales logros los debe a ello.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 18 “En Medellín el término único de comparación es el dinero: un hombre se enriquece por la usura, los fraudes comerciales, la fabricación de moneda falsa u otros medios por el estilo, y se dice de él: ¡Es muy ingenioso! Si debe su fortuna a las estafas o a las trampas en el juego, sólo dicen: ¡Sabe mucho! Pero si piden informes sobre una persona que nada tenga que echarse en cara sobre este punto, se contesta invariablemente: Es buen sujeto, ¡pero muy pobre! Charles Saffray (1873) ! 1.1!Los!tempranos!intereses! Medellín, la capital del departamento de Antioquia es la segunda ciudad más poblada de Colombia, cuenta con alrededor de 2.500.000 habitantes y casi 3.500.000 si se tiene en cuenta toda el área metropolitana del valle de Aburrá que conforma con otros 9 municipios2. La ciudad se asienta a 1500 metros sobre el nivel del mar en un valle estrecho y alargado de unos 10 kilómetros en el sentido este-oeste en su parte más amplia y unos 30 en el sentido norte-sur. El paisaje de Medellín lo caracteriza la presencia de 8 cerros tutelares (Nutibara, El Volador, El Picacho, Santo Domingo, Pan de Azúcar, El Salvador, La Asomadera y Morro Pelón) y más de 50 quebradas que enriquecen el río Medellín que actúa como columna vertebral de éste rico sistema hídrico3. Esta mixtura de particular topografía, múltiples fuentes de agua y cerros tutelares conforman el ADN de una ciudad relativamente joven, que con poco más de 300 años, se conoce por su temperatura promedio de 22 ºC, su forma geográfica y actividad económica reciente como: “la ciudad de la eterna primavera”, “la tacita de plata”, “la capital de la montaña” ó “la capital industrial colombiana”. 2 Caldas, La Estrella, Itagüí, Sabaneta, Envigado, Copacabana, Bello, Girardota y Barbosa 3 Algunas de las principales quebradas tributarias del río Medellín son: la Iguana, Piedras Blancas, Santa Elena, Doña María, la Sucia, la Loca, la Espadero, la Pativilca, Ana Díaz, la Hueso, la Palencia, el Chumbimbo, la Limona, la Presidenta, la Picacha, Matea, la Poblada, la Zúñiga, la Aguacatala, la Volcana, la Quintana, la Malpaso, Altavista.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 19 Plano4 No. 1 Medellín: Cerros tutelares y el río en el área urbana. A partir de Base sigma 2004 y aerofotografía Google Earth 2013. Imagen final: Elaboración propia 2013 4 Se ha decidido mantener la orientación norte de los planos originales referenciados en esta investigación, siempre a izquierda. Con la excepción de una de las primeras representaciones técnicas de la ciudad: el plano topográfico de Medellín de 1889 elaborado por alumnos de la Escuela de Minas; y el plano de Medellín de 1908, los más importantes planos de Medellín hasta hoy, han registrado el Norte girado hacia la izquierda, han acatado esta forma de representación originada por una conveniencia de lectura y representación de la forma apaisada del valle, situación que a los locales parece natural pero que a ojos foráneos puede generar cierta confusión.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 20 La capital antioqueña es producto de una fundación tardía en 1675, la margen izquierda de la quebrada Santa Elena, descendiendo en sentido oriente occidente hacia el río Medellín, es el punto inicial de formación de la ciudad. –el viejo Medellín-. Las razones son obvias y prácticas: la quebrada constituye el acueducto y fuente de material de construcción que la construcción de una naciente población demanda. La pequeña villa tiene en el vacío central, la plaza de Berrio el primer espacio urbano. Medellín sólo empezó a cobrar protagonismo a partir del siglo XIX, cuando en 1813 es elevada de la categoría de Villa a la categoría de Ciudad (status de mayor importancia en la jerarquía de las ciudades de origen español) y en 1826 es declarada capital de la provincia de Antioquia, distinción que le arrebato a Santa Fe de Antioquia, la antigua capital de la provincia. Todo ello sucede en un momento de consolidación de la vida republicana, cuando las concesiones políticas, sumadas a la potencialidad que presentaba el Valle de Aburrá para permitir nuevos asentamientos, donde la cantidad de fuentes de agua y la benevolencia del clima eran garantía de mejores condiciones de cultivo. También fue importante la estratégica localización cercana a las nuevas zonas auríferas, así como la creciente dinámica comercial que se presentaba en la zona, factores que en conjunto contribuyeron a catapultar a Medellín como capital de la provincia de Antioquia en la segunda década del siglo XIX. Desde este momento la historia de la ciudad es la que describe la consolidación de una pionera urbe industrial que desarrollaría hasta mediados del siglo XX. Plano No. 2 Reconstrucción de Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín -2 de noviembre de 1675A partir del croquis de Medellín dibujado por Germán Suárez Escudero. En: SUAREZ ESCUDERO, Germán. Historia elemental del Municipio de Medellín Elaboración propia 2013 En este contexto, la existencia y articulación de agentes públicos y privados de manera temprana, señalaron el camino de la modernización de la ciudad para inicios del siglo XX, y sus protagonistas, una triada formada por el Concejo de Medellín, (+) la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) y (+) las Empresas Públicas de Medellín (EPM):
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 21 …“Hubo tres instituciones claves en este proceso: el concejo de Medellín, ente regulador y autoridad suprema del municipio; la sociedad de mejoras públicas, entidad de carácter privado, y las Empresas Públicas de Medellín. Las tres jugaron un papel de gran importancia en la racionalización y prestación de los servicios básicos y en todo lo relacionado con la evolución que tuvo la ciudad”. (Botero,1996:108) No es despreciable, que estas tres instituciones estuvieran relacionadas en la gestión de los 3 acontecimientos que, de acuerdo a un importante actor de principios del siglo XX, Ricardo Olano5, marcaron el principio del desarrollo urbanístico de Medellín: 1. Adopción por el Concejo municipal en 1912, del plano futuro de la ciudad presentado por la SMP y que marcó las normas para el desarrollo urbanístico. 2. La llegada del ferrocarril de Antioquia en 1914, que facilitó el comercio y el transporte de la maquinaria pesada fundamental en la consolidación del proceso de industrialización. 3. La compra y municipalización de la empresa de energía eléctrica, que permitió el mejoramiento del alumbrado público y el suministro de energía a la industria, y vital en el establecimiento del tranvía municipal6. Sobre esta triada, Concejo de Medellín + SMP + EPM, se destaca la concepción instrumentalista del estado y pragmática de la política que tenían tanto la SMP como la élite económica de Medellín, representada en realidad en las otras dos instituciones. Fue de esperar en este contexto, que el concejo de Medellín, actúe como un agente de fácil control dado el gran poder de los otros dos actores. 5 Fue el dirigente mas destacado que tuvo la SMP durante su época de oro y presidente honorario y vitalicio de la misma. Concejal de Medellin 1904-1908 y presidente de la Cámara de Comercio de Medellín, se convirtió en uno de los grandes impulsores de la modernización de Medellín, y el principal promotor del plan Medellín Futuro de 1913. 6 Estos hechos fueron destacados en la Revista Progreso, No. 57 de 1944. La revista Progreso, creada en 1911 fue el principal órgano de difusión de las iniciativas, proyectos y demandas de la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín. …“Ambas consideraban que el estado debía actuar como un gerente y de manera técnica, estar controlados por ellos, y, por contera, servir para beneficiar sus propios intereses, es decir, corresponder a la racionalidad que la economía y los intereses privados requerían”. (Botero,1996:32) No es de extrañar, como señala Botero (1996:41) que entre el núcleo de comerciantes y empresarios que hacían parte de la SMP, se destacaron los primeros urbanizadores de la época, un buen número de ingenieros y algunos arquitectos. Ellos actuaban como grupo de presión para adelantar obras, pues estaban ligados no sólo al negocio de la urbanización, sino a la especulación en finca raíz, eran dueños de las empresas contratistas o, les prestaban sus servicios técnicos y profesionales. Es inquietante ver como un comportamiento muy estudiado y muy propio de finales del siglo XX, donde los límites de lo público y lo privado parecen diluirse, se presentó en Medellín un siglo atrás. El inicio de la fase industrial de la ciudad implicó trazar un rumbo donde los intereses privados se impusieron a los públicos, pero de manera hábil se hacían parecer como colectivos. Posiblemente la diferencia al fenómeno contemporáneo radica en que en su origen fue una oportunidad de fortalecimiento de empresas públicas y si bien, la incipiente regulación urbana no garantizó la consistencia en el tiempo de los ambiciosos planes deja de manifiesto una preocupación en la cualificación de la ciudad, de manera temprana una élite de hombres de negocios comprendió que es más rentable una ciudad bella que fea y Medellín tangencialmente se beneficiará de ello. Una de las particularidades históricas del caso Medellín, es aquello que investigadores como Botero (1996) y González (2007) han llamado “la no perduración de la obra”, una intención constante de renovarse y que se evidencia en la corta vida de la obra arquitectónica y en el paisaje urbano resultante, aún en la corta historia de la ciudad.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 22 “La supervivencia de la obra arquitectónica sería, a nuestro modo de ver, característica de la ciudad europea; mientras que para algunas ciudades latinoamericanas, y en particular para Medellín, lo sería su no perduración en un doble sentido: de la obra y del “intercambio” o “diálogo” con ella; la destrucción permanente de lo anterior y del paisaje urbano es la norma.” (Botero, 1996:193) Razones económicas y políticas lideradas por una nueva clase social explican el proceso de conversión de una pequeña villa a un epicentro regional y administrativo. Los intereses en la especulación del suelo urbano, aclaran los procesos de urbanización dirigida bien sea para los sectores populares o para las élites. Esta visión reitera la persistencia de grandes proyectos urbanos para inicios del Siglo XX, en especial, desde el plan Medellín Futuro de 1913 y señala la importancia de un singular actor en la concepción y gestión de los más importantes proyectos de la ciudad en la primera mitad del siglo XX: La Sociedad de Mejoras Públicas. ! 1.2!El!papel!de!la!Sociedad!de!Mejoras!Públicas! "Aparte del apoyo material que le presta al Concejo, ella (La Sociedad de Mejoras Públicas) viene trabajando incansablemente por desarrollar entre nosotros el espíritu público, el civismo y el amor a la ciudad, todo lo cual viene a suplir en gran parte el dinero que nos falta para acelerar nuestro progreso material”. (Crónica Municipal, oficio 335 de 1917, p. 1268.) La idea de esta entidad de carácter privado se habría gestado en uno de los frecuentes viajes ocurrido a finales del siglo XIX que emprendedores antioqueños realizaban a Bogotá en función de sus actividades de negocios. En uno en particular (el de regreso) reunió a Gonzalo Escobar y Carlos E. Restrepo (Presidente de Colombia entre 1910 y 1914) y en medio de sus conversaciones sobre las impresiones causadas por la ciudad capital surgiría la idea realizar en Medellín una entidad similar a la “sociedad de embellecimiento bogotana”. La idea cristalizó con la creación de la Sociedad de Mejoras Públicas –SMPFundada el 9 de febrero de 1899. La motivación y el propósito de esta entidad serían originalmente velar por el ornato y embellecimiento de la ciudad. Dado la importancia política de sus gestores y su campo de acción, prontamente reuniría en su núcleo a los comerciantes y hombres de negocios, especialmente los urbanizadores de la época, entre los que destacaban ingenieros y arquitectos. En este sentido, los análisis de Botero (1996), Melo (1996) y González (2007), confirman que la élite de Medellín encontró en la SMP un camino expedito para servir como grupo de presión ante el Estado y canalizar sus intereses. La Sociedad de Mejoras Públicas a pesar de ser una entidad de carácter privado, sustituyó muchas veces al mismo Estado. Correa (2003:9) destaca como “el Concejo y la SMP se mezclaban de tal forma que sus funciones y sus competencias no eran claras y, sus objetivos no eran fácilmente diferenciables”. Las funciones diversas incluían el cobro de rentas municipales con el fin de poder financiarse, ser cuerpo consultor de todo lo relacionado con el urbanismo de la ciudad y su ornato, una especie de árbitro de la estética urbana y gracias a la confianza del concejo municipal llego a envestir a sus miembros con autoridad de policía cívica (Acuerdo 016 de 1907), para hacer cumplir disposiciones vigentes sobre elementos del espacio público como calles, aceras, aleros, ventanas, cornisas, etc. Entre sus notables miembros dos de los más destacados fueron Ricardo Olano, y Jorge Restrepo Uribe. Olano, fue presidente de la entidad en 1918 y 1926, surgió como un comerciante que pronto se relacionó con la actividad política. Situación que le permitió generar una gran fortuna como constructor e industrial (para terminar su vida con modestos recursos) y estar al tanto de los avances de la ciencia del urbanismo (participó en el congreso de urbanismo de 1928 en París y de 1930 en México). Olano, en un ambicioso programa de su propio diseño indicaba que: “la ciencia del city planning y la experiencia señalan los siguientes como puntos principales de consideración: 1. Calles. 2. Transportes. 3. Arquitectura. 4. Casas para obreros. 5. Parques y bosques. 6. Acueductos. 7. Sanidad. 8. Edificios
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 23 públicos, mercados. 9. Luz eléctrica.10. Legislación. 11. Finanzas”. Olano fue presidente honorario y vitalicio de la SMP, y sus memorias permiten reconstruir la enorme concentración de poder que la entidad concentró durante el periodo de 1900 a 1930, en la llamada época de oro de la entidad. Jorge Restrepo Uribe, fue presidente de la SMP en 1935 y 1940, su mayor aporte fue el desarrollo e implementación del impuesto de valorización a partir de 19387, (un gravamen real de carácter directo que se impone para recuperar el costo real de construcción de obras de interés público). Las obras realizadas en Medellín por este sistema en la década de 1940: la canalización del río Medellín, la cobertura de quebradas, la construcción del Hotel Nutibara, así como de avenidas, calles, plazas, parques, carreteras municipales y edificios oficiales. Muchas son los proyectos urbanos cuya gestión y/o su desarrollo involucró de manera crucial a la SMP o a sus miembros, desde el plan de Medellín futuro en la primera década del siglo pasado (1912) a la gestión para que Karl Brunner desarrolle un plano regulador (1940) y el desarrollo de proyectos como el acueducto y alcantarillado de la ciudad (1921), la puesta en marcha del servicio de correo urbano (1913), y la definición del sistema de transporte público representado en el tranvía eléctrico municipal (1921), el establecimiento del cuerpo de bomberos (1917), la adquisición del bosque de la Independencia8 (1911), la creación de importantes equipamientos como el Instituto de Bellas Artes (1926), la Biblioteca Pública Piloto (1952), el parque zoológico Santa Fe (1953), entre otros. Destacan las obras civiles como la rectificación y canalización del río Medellín (1943)9 y la canalización de la quebrada Santa Helena (1930), o la gestión en la construcción del hotel Nutibara (1940), y proyectos de 7 Constituida por ley 63 de 1938 y se complementó para ser operativa por ley 1 de 1943. Es hasta hoy el impuesto más utilizado para el desarrollo de obras públicas. 8 Hoy Jardin Botánico de Medellín Joaquín Antonio Uribe. 9 El proyecto fue aprobado desde 1912 y las obras de canalización iniciaron parcialmente en 1920 y se conocieron localmente como la “cuelga del río”. carácter normativo como la expedición del primer código de tránsito (1913), la creación de la Comisión de Estética10 de la ciudad (1916) , la creación de la Junta de Obras Públicas (1924) y sentar las bases para la expedición del Código de Construcciones y el Estatuto de Valorización (1935). Y por supuesto, la urbanización de grandes sectores de la ciudad, en cabeza e interés de sus miembros11, que rápidamente habían entendido el gran negocio que representaba la actividad, y particularmente el de la construcción de vivienda obrera12. A pesar que la SMP se mantiene hoy, y tiene a su cargo los programas del zoológico Santa Fe, el Instituto de Bellas Artes y la Fundación Universitaria Bellas Artes, su papel como órgano consultivo de la ciudad es mucho más tenue que en pasado, casi simbólico. …“A medida que Medellín fue creciendo, no pudo seguir su ritmo y mermó apreciablemente su influencia. Sin duda, dos variables tuvieron también mucho que ver con la decadencia de la SMP: el desarrollo del estado, particularmente el de sus empresas públicas municipales, por una parte, y el derecho administrativo, por otra”. (Botero, 1996:88) 10 Creada por acuerdo municipal No. 122 de 1916. Estaba constituida por el ingeniero municipal, 2 miembros escogidos por la SMP y 2 miembros escogidos por concejo municipal; entre sus funciones expresas estaban juzgar el concurso anual que premiaba el edificio de propiedad privada situado en el área del Medellín futuro "cuya fachada exterior fuera la más hermosa o estuviera totalmente modernizada". Además, tuvo a su cargo el diseño y remodelación de varias plazas de la ciudad. 11 Los barrios El Prado (Ricardo Olano), Manrique, La Florida, Pérez Triana, La Polka, La Asomadera (Ricardo Lalinde) y Campo Valdés (Carlos Cock). 12 La investigación de Catalina Reyes (1996:15) muestra como para la época, brindar al obrero la posibilidad de adquirir su propia vivienda era un asunto estratégico. Debido a que ésta se constituía en un lugar de permanencia para el obrero y para su familia, además, para la mentalidad de la época, la vivienda era un asunto “moralizante”, pues mantenía a la fuerza laboral alejada de la cantina y de los “peligros de la ciudad moderna”.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 24 Sin embargo, para el propósito de esta investigación, es importante resaltar un importante legado intangible de la SMP, aquella idea de un espíritu cívico proyectado a la ciudadanía. En este sentido, las conclusiones de Botero (1996:45), señalan que: …“La acción de la Sociedad de Mejoras Públicas contribuyó eficazmente a desarrollar en todos los sectores sociales el espíritu cívico que caracterizó durante mucho tiempo a Medellín y a Antioquia. Gracias a él, se creo un fuerte sentimiento de identidad regional y de amor por lo propio, el cual generó ciertas reservas en el resto del país, pero también un reconocimiento a sus logros”. Esta importante herencia, es anticipatorio a cierto manejo mediático de los valores ciudadanos asociados a la conservación y mantenimiento de la ciudad, esa idea de confianza en que la ciudad y su relación al comportamiento de sus habitantes generan un valor agregado, “un plus”, se desarrolló de manera temprana en la capital antioqueña, y de alguna manera hace parte del ADN urbano, no en vano, esa idea de espíritu emprendedor, “de amor por lo propio” ha sido un signo destacado en el contexto colombiano y se convierte constantemente en un factor publicitado y reclamado de las grandes obras. Un buen ejemplo, lo constituye hoy la “cultura metro”, y se asocia a una cultura ciudadana que adopta normas de comportamiento y convivencia. Elemento que se valora como uno de los legados de la implementación del moderno sistema de transporte a partir de 1995, y en realidad, sorprende cierto sentido de pertenencia, seguridad y el control social que genera el sistema metro entre sus habitantes, ya casi con su mayoría de edad su estado es impecable, habrá que decir mezcla de cultura metro con un cuidadoso sistema de seguridad y vigilancia. ! 1.3!Investigación!Urbana:!Medellín!como!caso!de!estudio! Acercarse al estado del arte de la investigación urbana en Medellín, obliga a identificar y llegar a una selección de investigaciones que se consideren de carácter fundamental para entender la ciudad actual, siempre corre el riesgo de la subjetividad, pero es necesario como un primer filtro a una extensa producción en su mayoría local13 e intenta apoyarse en los trabajos que se inscriben en aquello que el destacado investigador colombiano Carlos Niño (2006) describe como historia urbana: “ Es obvio que el objetivo de la historia urbana es el estudio de las ciudades, pero es menos fácil establecer sus particularidades, campos, recursos y procederes. …La historia urbana se ocupa de la articulación entre la dimensión social y la dimensión física en la ciudad, y mira cómo se plasman los hechos sociales en los espacios, sobre todo los construidos. No separa los aspectos de cada una de estas dimensiones sino, al contrario, los articula y ve cómo la sociedad construye y ocupa los lugares para el desarrollo de su vida. Se diferencia de la historia económica, social, sanitaria o cultual en que su motivo permanente es ubicar los eventos en el espacio urbano y desde esta construcción explicar los hechos en su génesis, dinámicas y características.”14 13 Trabajos estudiados para esta selección aparecen como bibliografia de consulta del capitulo 1. 14 Carlos Niño Murcia, “A propósito de la historia urbana”. Textos No. 8. Historia y Teoría del Arte y la Arquitectura-Programa de Maestría, Bogotá. Facultad de Artes Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá. 2003 pág. 23.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 31 ! ! 2.1!EL!PLAN!MEDELLÍN!FUTURO!DE!1913! En las descripciones de finales del siglo XIX, se puede encontrar las demandas de una naciente sociedad urbana a la pequeña capital antioqueña; desde las críticas de Saffray en 1873: …Bien es verdad que poco tienen de qué hablar en una población donde no hay bailes, ni conciertos, ni teatros, ni crónica, donde la vida de hoy es la misma de hace un año y la de toda la existencia16. Ó la descripción de 1870 de Isidoro Isaza: …obras faltantes en Medellín como vías férreas, museos, monumentos públicos, biblioteca públicas, teatros, casinos, fábricas y arsenales, coches y carros y aparatos para el alumbrado público, clasifican a la ciudad alejado de "todo lo que la civilización y los adelantos modernos podrían regalar a Medellín17". 16 SAFFRAY, Charles. Voyage a la Nouvelle-Granade. En revista Le Tour du Monde XXV. Paris: Typographie Lahure, 1873. 17 ISAZA, lsidoro, Descripción de Medellín en 1870, en Crónica Municipal, No. 1173, Medellín, 18 de nov. de 1940, p. 5-424 Y los relatos de Tomas Carrasquilla de 1896: …No será esto, creíble, tratándose de una sociedad como la de Medellín, donde raras veces se respira ese ambiente de los salones, que pule y barniza, donde alborea apenas lo que se llama el gran mundo; pero, bien por cultura intuitiva, ó porque la ocasión, á fuer de rara, sea solemne, es lo cierto que el medellinense, el antioqueño, en general, se deja en la calle su bronquedad cuando entra en reuniones con señoras18. Se puede comprender como las últimas décadas del siglo XIX, representan para Medellín encontrarse en la transición de vida rural y campesina a una nueva urbana y con el reto para la ciudad, de enfrentarse ante los graves problemas propios de una naciente urbe industrial. Inclusive en la incipiente regulación urbanística, -como el Acuerdo Municipal No. 7 de 1891-, (que prohibían y en contados casos reglamentaban la entrada de recuas de animales a la ciudad), es señalado por Botero (1996:41) y destaca como en la última década del siglo XIX, la inadecuación de un sistema de vías angostas se mostraba incompatible con las necesidades de una circulación cada vez más ágil, que estuviese acorde con un ritmo de vida más agitado. Éste es el contexto que acompaña el nacimiento del plan Medellín Futuro. (la primera versión de 1890 es autoria del ingeniero Juan Lalinde) y tiene origen oficial con el Acuerdo No. 4 de 30 de agosto del mismo año, por el cual el Concejo de Medellín determinó la realización de un “Plano para el Ensanchamiento Futuro de la Ciudad”. En el contenido del acuerdo puede leerse como motivaciones destacadas “…el considerable desarrollo y 18 CARRASQUILLA, Tomas. Frutos de mi tierra. Bogotá: Imprenta Nacional de Colombia, 1997 (1 edición 1896). Cap X “La mar de cosas”
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 32 crecimiento que la ciudad experimentaba; la estrechez de calles, y la urgencia de sentar las bases de una ciudad que con sus plazas, avenidas y calles satisfaga plenamente las exigencias del progreso y de la higiene”. La importancia de este plan es que representa el primer esfuerzo destacable por conformar una cultura urbanística tendiente decididamente a cualificar la urbe19 en función de tres objetivos básicos, el crecimiento, la higiene y el ornato. Si bien, eran apenas las primeras nociones modernas de urbanismo, su importancia es reseñada por Perfettí (1997:196) y constituye desde la instauración del plano un momento de escisión en la manera de entender la ciudad …la adopción del plano como realidad obliga a valorar tres elementos que se presentan en forma simultánea: lo existente como formalismo con potencial de transformación, lo propuesto como abstracción y realidad del poder ser, y el propio devenir como pauta que se establece. Esta compleja tríada condicionaba los pilares que se habían erigido en 1890 como exigencias del momento: higiene, comodidad, ornato. 19 Coincidiendo aunque a menor escala con planes importantes de Latinoamerica como el de Montevideo, Ciudad de Méjico, Santiago de Chile y Buenos Aires.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 33 Fotografía No. 1: Panorámica de Medellín, 1910. Fuente: Biblioteca Pública Piloto de Medellín El segundo plano de Medellín Futuro de 1913 (Plano No. 3) es fruto del concurso que la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) organiza en la celebración del centenario de la independencia de Antioquia (y con propósito de ajustar el de 1890) y representa el primer gran esfuerzo de planear la ciudad con sentido integrador y donde se atribuyen varias cualidades modernas al espacio urbano. Uno de los grandes impulsores de esta iniciativa fue Ricardo Olano, cuya visita a la biblioteca del Congreso de Washington en 1907 habría sido el germen de la idea del ajuste del Plan Medellín Futuro, cuenta Olano en sus memorias la fascinación por el plan que L'Enfant realizara un siglo atrás para la capital de los Estados Unidos de América. El ganador del concurso y autor de la propuesta es el ingeniero Jorge Rodríguez Lalinde, cuya propuesta será perfeccionada para incluir algunas de las ideas planteadas por los demás concursantes. En aspectos como los cambios de dimensión en las manzanas y algunos ejes viales propuestos se reconoce la incorporación de ideas de Federico Lalinde y Carlos Vallejo quienes obtuvieron el 2do y 3er puesto del concurso20. 20 La incorporación de estos ajustes fue realizada por una comisión creada por el Concejo Municipal, la SMP y con participación del ingeniero municipal, un importante actor del manejo y control de la ciudad. La figura del ingeniero municipal fue creada en 1890 y existe con intermitencia hasta 1929, tenia a su cargo diversas funciones relacionadas con el control de construcción en la ciudad, entre ellas la de supervisar la alineación de los nuevos edificios.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 34 Plano No. 3 Medellín Futuro 1913 Jorge Rodríguez Lalinde, con modificaciones hachas por una comisión mixta (Concejo Municipal y SMP. Dibujado por H.M.Rodríguez y J.J. Ángel en escala 1:2500) Planoteca de Planeación Metropolitana
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 35 Para que el plano de Medellín Futuro de 1913 se hiciera realidad, se debieron conjugar los intereses de importantes actores en su mayoría miembros de la SMP, que encontraron en la Escuela de Minas el soporte técnico para la realización del plan e involucraron así a la Academia y el apoyo de la clase política, representado en el Concejo Municipal, que lo convertiría en el Acuerdo 44 de 1913. Las propuestas del plano Medellín Futuro de 1890, debieron esperar para oficializarse (al menos como instrumento) poco más de 20 años, en gran parte debido a la los grandes conflictos de intereses entre agentes públicos y privados que la tarea de urbanizar y localizar infraestructuras representó, igual suerte muestra el plan de 1913. Las conclusiones de Botero, (1996:118) señalan a manera de síntesis que “la interferencia de los intereses privados sobre los públicos y la permanente concesión de excepciones al plano regulador, dependiente de las influencias que interpusieran los particulares, por un lado, y la oposición abierta a las obras públicas por parte de los propietarios de terrenos, por el otro, fueron las principales causas de la inoperancia del plano regulador de 1890 y, en gran medida, también de la de 1913”. La necesidad de controlar la ciudad ha sido manifiesta por la esperanza depositada en la planeación de la ciudad y representada en los planos de futuro, donde después de transcurrido un tiempo se puede evaluar de acuerdo a la transformación de la ciudad y su coherencia por lo representado en el plano (en su momento) como acertado o no, de acuerdo a su fidelidad. Esta suerte de destino asociado a la capacidad de direccionar las acciones en el territorio sin más que las normas procedentes de la regularización se mostraron insuficientes para direccionar los grandes cambios que la ciudad de Medellín afrontó durante la primera mitad del siglo XX. El plan Medellín Futuro de 1890 (el primer plan) en realidad nunca existió y se diluyó por los enormes intereses creados y el plan de 1913 (que ajustaba el de 1890) se difuminó por la gran cantidad de excepcionalidades que fue sufriendo anulando su efecto en medio de un crecimiento que desbordó cualquier intento de controlarlo. Sin embargo; es claro que desde los albores del siglo XX se había iniciado una actividad en Medellín que por distintos caminos se había encargado de registrar y atender preocupaciones históricas de la ciudad tendientes a resolver los retos de su tiempo: la idea de planear la ciudad con sentido de totalidad para anticipar principalmente el proceso de urbanización creciente, la incorporación de aspectos relacionados a la planificación del espacio público, al menos, como atributo de ornato y embellecimiento, la incorporación de las infraestructuras o la atención en la movilidad como definidor formal y funcional de la urbe había entrado ya en la agenda de los temas a intervenir, de manera temprana en el contexto de las ciudades colombianas.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 36 2.1.1 El espacio publico en el plan Medellín futuro de 1913 - preocupaciones históricas Plano No. 4 Espacio Público en el Plano de Medellín Futuro 1913. Modificaciones del plano de Jorge Rodríguez Lalinde, Planoteca de Planeación Metropolitana. Imagen final: Elaboración propia 2013
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 37 Plano No. 5 Medellín Futuro de 1913 en la ciudad hoy. A partir de Base sigma 2004 y aerofotografía Google Earth 2013. Imagen final: Elaboración propia 2013
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 38 En el plano dibujado en escala 1: 2.500 y de gran tiempo de elaboración, (1910-1913), resalta como los antiguos límites han desaparecido, del plano de 188921 al sur la calle San Juan (calle 44) y al norte la calle de la Paz (calle 22), o más reciente si se tiene en cuenta el plano de 190822 con el mismo límite al sur de la calle San Juan (calle 44) y al norte extendido hasta la calle Restrepo Uribe (calle 27), ahora pocos años después, definen la pieza central de la ciudad, en un espacio de 20 años ha multiplicado por 6 el área registrada en 1889 y duplicado el del perímetro dibujado en 1908, anticiparse al crecimiento es el signo más relevante de este plan. Los datos poblacionales según censo de 1912 dan cuenta de 65.000 habitantes en el área urbana23. Los nuevos límites están marcados por lo inaccesible del terreno al oriente, marcado como pendientes máximas y bordeado por el proyecto de la Carretera de Circunvalación (nunca concretado), el límite sur es el camino al Poblado, y al occidente la canalización del río que al desplazarse extiende el área urbanizable de la ciudad y conforma parte de la circunvalar de la ciudad, que proyectada con 5 puentes prefigura la conexión de la “otra banda”24, y de norte a sur son el puente del Volador para el camino de Robledo, la canalización de la quebrada Santa Elena, Colombia (calle 50) y la calle San Juan (calle 44) en la parte central y el puente para el final del camellón de Guayaquil y conectar el sur-occidente con el camino a Itagüi. Estos puentes definieron las conexiones de la otra banda durante el siglo XX. Es términos generales, es un proyecto racionalización de la ciudad existente, una propuesta de gran regularidad en el trazado sólo alterado en la dirección por la presencia de accidentes naturales (las montañas de oriente y el cerro el Salvador), nunca por la topografía, con manzanas de pequeño ochave y dimensión variable entre sectores, recoge el espíritu formal de los ensanches de ciudades europeas de la época. Fotografía No. 2: Puente de San Juan (calle 44), 1910. Fuente: Biblioteca Pública Piloto de Medellín 21 El plano de Medellín de 1889 elaborado por Alumnos de la Escuela de Minas es la primera representación técnica de la ciudad y antecedente importante del proyecto Medellín futuro de 1890. Se presenta como Anexo No.2 22 El plano de Medellín de 1908 es levantado por la firma inglesa S. Perason & Son Limited (Londres), casa de ingenieros. Importante por ser la base técnica para la instalación del primer acueducto metálico en la ciudad y permite comparar el crecimiento de la ciudad en un periodo de casi 20 años desde el plano de 1889. Se presenta como Anexo No.3 23 Los datos censales de población que dispone Medellín confirman el crecimiento acelerado de las primeras décadas del siglo XX: 17644 hab. (1851), 29765 hab. (1870), 37237 hab. (1883), 54946 hab. (1905), 65547 hab. (1912), 74511 hab. (1918), 120044 hab. (1918), 168266 hab. (1938). 24 Así se conocio durante el sigo XIX y principios de XX a los anegadizos terrenos localizados al occidente del río Medellín.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 39 El conocimiento por parte de los técnicos25 involucrados de planes foráneos como el de principios del siglo XIX para Nueva York, explica el cambio de dimensión en algunas de las manzanas: de cuadrada en el esquema original de Juan Lalinde (ganador del concurso Medellín Futuro de 1890) a rectangular en varias de las unidades de urbanización propuestas para inicios del siglo XX. Algunos elementos destacados de la propuesta: Las nuevas calles y avenidas: La forma nueva y extendida de la ciudad esta supeditada al desarrollo de las vías, bien como calles, carreras y grandes avenidas. La importancia concedida a las vías es bastante prematura si se tiene en cuenta que el primer coche llega a la ciudad en 1909, las calles expresan algo más que espacios viales, representan la forma que debe adoptar la ciudad. Con líneas punteadas se señala el crecimiento de la ciudad hacia el costado norte y sur del valle, que apoyándose en las normas urbanísticas desarrolladas a finales del siglo XIX26, tienen dimensiones proyectadas de vías de 16 metros y avenidas de 20. Las vías estructurantes y que sirven de pauta para organizar la malla son 3. En el sentido oriente-ocidente son la calle Ayacucho (Calle 7) en la parte histórica, y la vía del Darién (Calle 22) en la proyección norte de la ciudad. Y para configurar el Norte y Sur de la ciudad se mantiene la preponderancia de la calle Carabobo que al otro lado de la quebrada Santa Elena se convierte en la Gran Avenida, aparece como una línea que une desde el municipio vecino de Itagüi (al sur) hasta rematar en el gran bosque al norte. Fotografía No. 3: Carrera Cúcuta,1912. Fotógrafo: Melitón Rodríguez Márquez. Fuente: Biblioteca Pública Piloto de Medellín 25 El plano final fue elaborado por los ingenieros Jorge Rodríguez (autor intelectual), Alejandro López, Enrique Olarte, Ricardo Olano, A. Londoño, José Arango, Horacio Marino Rodríguez y el ingeniero del distrito de la época, Mariano Roldán y dibujado por Horacio M. Rodríguez y J.J. Gil. 26 Según el Acuerdo No. 19 de 2 de julio de 1888 de Concejo de Medellín, ninguna calle puede tener menos de 16 metros de ancho y avenidas 20 metros de ancho. (Fuente: Codificación de acuerdos expedidos por el Concejo de Medellín 1886 – 1919, tomo II. Medellín. Tipografía del Externado. S.f., pág. 682)
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 40 El ferrocarril: Se registra la línea del ferrocarril (que sólo llega a la ciudad hasta 1914), proyectado desde la calle de San Juan (destino final del ferrocarril de Amagá) hacia el norte de la ciudad en recorrido paralelo a la canalización del río Medellín y también como es este caso, aislado entre avenidas. El verde: Bosques a manera de tratamiento de bordes y de límites hacia los costados oriental y norte de la ciudad. El único elemento topográfico identificado es el cerro el Salvador. Destaca el tratamiento de la vegetación como ornato a lo largo de las nuevas Avenida de los Conquistadores (costado occidental) y avenida de los Libertadores (costado oriental de la canalización del río) así como a lo largo de la avenida del Ferrocarril. El verde es tratado como elemento que engalana el paisaje urbano. Las áreas de recreación: El parque Berrío, (antigua plaza mayor) y el parque de Bolívar, ambos fruto del pensamiento reformista de finales del siglo XIX, son las estructuras recreativas más importantes en 1913, unidos por la calle Junín, conforman una especie de rótula entre los dos costados de la ciudad, sur y norte a partir del eje de la quebrada Santa Elena. Los nuevos parques al sur se proyectan como la intersección de importantes vías. En el sector sur llama la atención la gran área destinada al “frontón de JaiAlai”, área recreativa destinada la juego de “pelota a mano” o “pelota vasca”, deporte introducido en la ciudad por inmigrantes vascos. El frontón JaiAlai fue fundado en 1905, con sede en el sector de Guayaquil, terrenos que luego se utilizaron como hipódromo, autódromo y luego urbanizados. Fotografía No. 4: Paseo Los Libertadores, 1923. Fotógrafo: M. Lalinde. Fuente: Biblioteca Pública Piloto de Medellín El agua: La quebrada Santa Elena se dibuja como un paseo, (obra con inicio en 1850) nominada como la calle 11 (hoy avenida la Playa) la margen izquierda (avenida Hausler) y la margen derecha (avenida Greiff). Las quebradas se proponen canalizadas, con la excepción de 3: la Aguadita, las Sepulturas y la Loca, que mantendrían abierto su curso en la parte alta. El proyecto de canalización del río Medellín que sólo se realizará hasta 1940 se confirma como el proyecto urbano más importante de inicios del siglo XX, la lucha contra el agua para ganar territorio y conquistar el sector occidental del río “la otra banda”.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 47 Plano No. 7 Reconstrucción de las líneas del tranvía en Medellín 1944. Plano de 1944 Elaborado por Daniel Sánchez Grillo. Planoteca de Planeación Metropolitana. Imagen final: elaboración propia 2013
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 48 Al estudiar el plano de 1944, llama la atención como las referencias al tranvía se han borrado a pesar que éste circulaba por la ciudad y comunicaba los municipios vecinos. Este hecho en apariencia poco significativo, señala como los inicios de la década del cuarenta fue el momento cuando la ciudad incorporó los costados sur y occidente como sus únicas áreas de expansión y reorienta así la tendencia urbanizadora, proceso que acompaño con la elección de un modelo movilidad caracterizado por el privilegio del transporte vehicular, lo que al final significaría la muerte del tranvía eléctrico. Los beneficios económicos y técnicos que representaba el tranvía para inicios de 1920 cuando la infraestructura de carreteras era casi inexistente y tender las líneas representaba de un costo bastante razonable y el aprovechamiento del excedente eléctrico muy beneficioso, fueron factores que ayudaron a optar por este sistema, sin embargo; argumentos parecidos se volvieron en su contra 10 años más tarde. Es señalado por Botero (1994:363) que “…A pesar de sus bondades iniciales, el tranvía poseía limitaciones estructurales en el largo plazo que lo hacían insostenible como principal medio de transporte masivo. La primera de estas limitaciones provenía de su capacidad limitada, pues se trataba de rutas de una sola vía, …lo que significaba que cuando se alcanzaba la saturación de la línea hubiese sido necesario duplicar o triplicar la infraestructura de rieles y vagones para suplir la demanda del servicio, situación imposible de realizar debido, primero, al alto costo que implicaba y, segundo, a que en determinadas zonas de la ciudad era imposible; el ancho de las vías del centro de Medellín no permitía construir más líneas que permitieran aumentar el flujo de los vagones del tranvía para suplir el aumento de la demanda”. Si a esta situación, se suma la crisis económica de la década del treinta, las pugnas con los nacientes sindicatos, el deterioro avanzado de las partes del sistema y la entrada en competencia del automóvil en su variante del transporte de buses29 que empezaban a perfilarse como el nuevo 29 El parque automotor de Medellín incrementaba ya un crecimiento exponencial, la flota de buses tenia 36 unidades en 1927, 168 en 1928 y más de 500 para 1930. paradigma (y cuyas condiciones de funcionamiento y mantenimiento resultaban más económicas a las establecidas para el tranvía), son factores que confluyeron a lentamente mermar el peso del tranvía hasta prácticamente desaparecer en la segunda mitad del siglo XX. Y no precisamente por la ineficacia del sistema, como se desprende de varios estudios: “La red del tranvía en sus primeros años de servicio vio incrementado su nivel de utilización en la medida en que nuevas líneas se incorporaban al sistema, hasta nivelarse en una media de cerca de once millones de pasajeros anuales. En los últimos años de servicio su uso se incrementó notablemente hasta alcanzar su nivel máximo anual en 1950, un año antes de terminar su vida útil, de 22’379.000 pasajeros movilizados, cifra nada despreciable si se compara con la media anual de Bogotá, que se ubicaba en los 10,4 millones de pasajeros al año”. (Correa, 2003:23) Gráfico No 2: Movimiento anual tranvía de Medellín. Fuente: Reyes, 1996:24 El tranvía inicia su decaída a mediados de la década del treinta del siglo pasado, el sistema de autobuses empezó a reemplazar al tranvía desde 1940 (Acuerdo 034 de 1940) y las últimas líneas en desaparecer del tranvía fueron la de Aranjuez y la de Manrique en 1951.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 49 Llegado el momento se debió tomar la decisión de utilizar las calles para el tranvía eléctrico o para los buses, elegir entre uno u otro medio, pues realizar la ampliación de vías para la convivencia de los 2 sistemas se presentaba como una opción imposible. Así, se había tomado partido por cual modelo de movilidad caracterizaría la ciudad durante los siguientes 50 años. No es de extrañar como maestros urbanistas de la talla de Brunner, y el equipo de Paul Wiener y Josep Lluís Sert pasaron como testigos del desmontaje de una compleja infraestructura de movilidad en pos del paradigma urbanístico de la época. Medellín se mantenía fiel al espíritu de ir de la mano de las tendencias de los tiempos y orientó sus influencias. Pues si bien, en Estados Unidos, Francia y España estaba sucediendo igual suerte. En Alemania, Austria, Suiza, Países Bajos y el este de Europa se mantuvieron y modernizaron las estructuras del tranvía eléctrico. !
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 50 ! 2.3!!LA!VISITA!DE!UN!URBANISTA!AUSTRIACO! Un episodio importante para Medellín y la línea de muchas de sus actuaciones esta señalada por la visita que Karl Brunner realizó en 1940, quien para la época ya gozaba de prestigio como autoridad en la materia.30 Los acercamientos para que el urbanista austriaco se acercara a la capital antioqueña se iniciaron desde 1934, año en el que el Brunner31 se desempeñaba como director de urbanismo de la secretaria de obras municipales de Bogotá atendiendo fundamentalmente la formulación del Plan Regulador, cuyo trabajo se centró en una propuesta del plan vial y la implantación de varios barrios en morfologías originales donde se propusieron trazados orgánicos y novedosos. Barrios como El Campín, Inglés, Palermo, Bosque Izquierdo, El Retiro, El Nogal, Primero de Mayo, Modelo del Norte. Carlos Niño (2006) señala como virtudes del plan de Brunner para Bogotá, el lograr una conformación paisajística de gran calidad y positiva preocupación del espacio urbano que perseguía el embellecimiento y preveía la dotación de edificios públicos y en las deficiencias la ausencia de un sentido de estructura integral y la no 30 Aunque de ideas no muy compartidas por la inmensa corriente modernista de la época adscritos a postulados del urbanismo moderno producidos en los congresos los CIAM, y cuyos postulados fueron difundidos en el ámbito local por la revista PROA. 31 Brunner permanece de manera continua 15 años en Colombia (1933-1948). Inicialmente entre 1933 y 1936 asume la dirección de urbanismo de la secretaria de obras municipales de Bogotá. Actúo como consejero urbanístico para ciudades como Popayán, Pasto, Manizales, Santa Marta, Medellín, Cali, Buenaventura y Girardot en buena parte de ellas proyecto barrios que hoy hacen parte del patrimonio urbanístico colombiano. Es responsable de dar inicio a la cátedra de urbanismo en la Universidad Nacional de Colombia a partir de 1938. previsión de áreas de expansión, “los excelentes barrios se convirtieron en piezas aisladas del resto de la ciudad”. Los conceptos señalados mantienen gran vigencia y de algún modo las recientes transformaciones de Medellín son muy de su espíritu y soportan en este sentido, muchas de las mismas criticas, a diferencia de la preocupación por los barrios a mediados de siglo, hoy a los objetos singulares. Dado que la visita de Brunner no generó plano alguno, los planos que puede señalar lo encontrado por él en Medellín y los primeros resultados de su visita son los planos de 1932 y 1944 y si se atiende el balance del trabajo realizado en la capital colombiana se puede extrapolar aquello que sugería a la capital antioqueña. El urbanista austriaco consciente que la expansión futura de la ciudad no tenia en el momento más alternativa que el desarrollo al occidente, cruzando el río Medellín, señalaría la ausencia de instrumentos que definan como hacerlo: …En julio de 1940 arribó Brunner a Medellín, invitado por Ricardo Olano a nombre de la Sociedad de Mejoras Públicas y de la alcaldía. El 17 del mismo mes dictó una conferencia sobre Medellín Futuro. En ella Brunner concluía luego de su rápida visita, como fruto de sus estudios personales y manifestando su acuerdo con los diagnósticos realizados en la ciudad, la necesidad prioritaria de contar en el menor tiempo posible con el plano regulador: "todas las discusiones y observaciones llevan a la convicción de que el desarrollo ordenado de la ciudad exige se disponga cuanto antes del plano regulador y de ensanche urbano” (Botero,1996:136).
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 51 La revista Progreso No. 15 de 1940, órgano de difusión de la SMP, reseñó las propuestas de planeamiento presentadas por el urbanista y se resumen en cuatro puntos: PRIMERO: El reglamento del desarrollo urbano (Código urbano) con las prescripciones referentes a la edificación, a regulaciones, urbanizaciones y subdivisiones. SEGUNDO: El plano de zonificación, con indicación de las zonas de distinta destinación (residenciales, industriales, mixtas, zonas verdes, etc.) y con indicación de la altura admisible en los distintos sectores. TERCERO: El plano de las futuras arterias principales que comprenden la regulación de las vías existentes como así mismo la apertura de nuevas arterias, y referente a las zonas del ensanche urbano las vías troncales, las arterias de acceso, comunicaciones diagonales o transversales entre los futuros suburbios, algunas de estas vías con fajas especiales para tranvía y para el tránsito rápido de automóviles, con cruzamiento del ferrocarril y de otras vías en dos niveles. CUARTO: El plano guía de las futuras urbanizaciones. Este plano tendrá carácter de ante-proyecto y podrá servir de pauta básica para la subdivisión de cualquier terreno situado en la zona del ensanche urbano, pero podrá modificarse cuando las circunstancias lo aconsejen. Importante registrar por la conceptualización que en su momento se planteó Brunner sobre el tratamiento de los elementos naturales más importantes de la ciudad: el río Medellín y la quebrada Santa Elena, que en su concepto conformarían los más importantes parques de la ciudad. De manera anecdótica, hay que señalar que Brunner habría sido el primero en usar la expresión “Urbanismo social” en Medellín, en la presentación que realizó ante el Concejo Municipal, y como se puede desprender de algunas de las citas del texto “Manual de urbanismo” (1938) hacen referencia anticipadamente a la función social de la disciplina: …. El urbanismo es el fiel reflejo de la vida que se desarrolla en las ciudades tanto en sentido económico como en sentido moral y social. (Brunner, 1938:13) …El urbanismo de nuestros tiempos encarna claramente la transición entre el individualismo utilitarista y el colectivismo, y entraña el sentido de la responsabilidad social. (Brunner, 1938:19) …El urbanismo contemporáneo en sus verdaderas tendencias intrínsecas no busca soluciones formales aisladas, regularizaciones o embellecimientos parciales, decoraciones urbanas diseminadas, sino que pretende llegar a una cristalización suprema: al edificio de la comunidad humana, reflejo de su trabajo y placer, de su cultura y su arte. (Brunner, 1938:26)
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 52 2.3.1 Lo que debió ver Brunner Plano No. 8 Plano de Medellín 1932. Plano elaborado por la Oficina de Guillermo Palacio & Cia. 1932 - Concejo de Medellín
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 53 El plano que puede señalar lo encontrado por Brunner en Medellín ya referenciado por correspondencia previa a su visita puede estar representado en el de plano de 1932. En el plano sin escala, se registra evolución urbana para los periodos 1700, 1800, 1847, 1889, 1908, 1931 y señala el crecimiento futuro en su mayor parte al sector nor-oriental y de resaltar la línea de tranvía que une los futuros desarrollos y cuatro cuadrantes de la ciudad. Los fundacionales cursos de agua: quebrada Santa Elena y río Medellín aparecen canalizados. Se dibuja el cerro Nutibara, la Asomadera (en el plano: las Cruces) y el Salvador y las convenciones señalan 64 equipamientos de diversa naturaleza. El plano que puede señalar lo acogido tras la visita de Brunner a Medellín, puede ser el de 1944, momento intermedio de la visita en 1940 y el futuro desarrollo del Plan Piloto de 1950, toda vez que no se elaboró plano alguno en su encuentro con Medellín y la propuesta para elaborar el plan regulador nunca se concretó. Sin embargo, lo recogido en su visita permite anticipar una línea de intervención en la ciudad más asociada al trabajo de las quebradas o los esquemas viales desarrollados en el costado occidental de la ciudad. Plano No. 9 Plano de Medellín 1932 en la ciudad hoy. A partir de Base sigma 2004 y aerofotografía Google Earth 2013. Imagen final: Elaboración propia 2013
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 54 Plano No. 10 Plano de Medellín 1944. Daniel Sánchez Grillo. (Dibujantes de la sección: Alonso Valencia, Henrique Cerezo y Joaquín Montoya). Planoteca de Planeación Metropolitana
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 55 Plano No. 11 Plano de Medellín 1944 en la ciudad hoy. A partir de Base sigma 2004 y aerofotografía Google Earth 2013. Imagen final: Elaboración propia 2013
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 56 Brunner tuvo conocimiento de un hecho singular en la historia de Medellín, el desmontaje de un complejo sistema de tranvía eléctrico, en el que él fue consultado, y si bien, comprendía las bondades del sistema, terminaría por afirmar que el tranvía estaba condenado a desaparecer. El plano de 1944, también es el plano que conocerán Wiener y Sert años más tarde. Es un plano de singularidades: dibujado en escala 1: 10000 resalta el carácter vertebral que asume la canalización del río Medellín y las nuevas avenidas Libertadores y Conquistadores a cada lado. Desde este momento la lectura del plano de Medellín los mantiene como ejes centrales, sólo que para la época, el costado occidental representa la mejor oportunidad de expansión de la ciudad: Según Karl Brunner, la canalización del río habilitaría, para la década del cuarenta, una zona equivalente a seiscientos cincuenta hectáreas, que en gran parte podrían servir para futuras urbanizaciones. En ese momento Medellín, incluidos sus corregimientos vecinos, contaba con ciento ochenta mil habitantes y, de acuerdo con los cálculos del urbanista austriaco, la ciudad sola vería incrementada su población en los siguientes veinte años en ochenta mil habitantes, que requerirían un área urbana adicional de ochenta mil hectáreas. Pero Brunner sí previó claramente que el crecimiento de la ciudad iba a orientarse hacia el occidente y el resto de corregimientos, tales como El Poblado, Belén, La América y Robledo, por razones de disponibilidad de espacio. Para ese entonces (1940) se requeriría, de acuerdo con sus cálculos, un área adicional destinada a la expansión futura, equivalente a las dos terceras partes del área urbana de ese momento. (Botero,1996:182). El plano registra la urbanización del sector sur-occidental del valle. Se registran por primera vez 4 de los cerros tutelares de la ciudad: Nutibara, el Volador, la Asomadera (ó las Cruces) y el Salvador. Las convenciones señalan: edificios de interés general, zonas verdes, aguas, línea del ferrocarril, iglesias, industrias y urbanizaciones en desarrollo, aprobadas y sin edificar. Los datos poblacionales que se tienen para la fecha son 180000 habitantes en 1940. Al observar el plano, es evidente como el costado occidental satisface a cabalidad las demandas de tierra requeridas. Los nuevos límites no están marcados e insinúa una tendencia a no controlar el crecimiento con herramienta distinta a la definición de un perímetro urbano.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 63 Al estudiar el croquis de Medellín que registra las primeras impresiones de Josep Lluís Sert en 1948, se puede señalar como se mantuvieron fielmente las primeras impresiones y se convirtieron en propuestas expresas del plan de 1950: la definición de la estructura viaria principal. Las calles estructurantes del croquis son la calle San Juan (calle 44) cuyo borde con el nuevo centro cívico recorre en sentido oriente - occidente la ciudad. La calle Colombia (calle 50) une el centro tradicional y los desarrollos al occidente hasta el sector de las Américas. En sentido Norte – Sur la calle Carabobo se reconoce como la de mayor importancia. El croquis destaca la localización de unidades vecinales, la delimitación del centro cívico excéntrico y el papel estructurante del verde en la costura de la ciudad. Los elementos topográficos identificados son el cerro Nutibara y El Volador. Los cursos hidrográficos registrados son el río Medellín y la quebrada la Iguaná. La quebrada Santa Elena aparece canalizada y convertida en una vía importante. El Plan Piloto (compuesto de 20 planos en 3 escalas de trabajo: 1:10.000, 1:5.000 y 1:2.000 y 3 volúmenes de informes y anexos), refuerza el esquema lineal del río Medellín, que actúa a manera de eje vertebral recogiendo las escorrentías y las quebradas afluentes que se conciben como parques lineales. El plan resalta la importancia de los cursos de agua como elementos articuladores de diversas piezas “unidades vecinales”. El plan acentúa el sistema de ejes viales conocido como “7V” y una propuesta de zonificación funcional del territorio donde se destacan la propuesta de un centro cívico excéntrico al centro tradicional y la implementación de unidades funcionales que de mayor a menor tamaño son: Distritos, Unidades Vecinales y la Red de Equipamientos. El sentido totalizador de la ciudad, tuvo en el plan de 1950 el primer intento de un ejercicio de planificación, en este sentido, sentó las bases de ejercicios posteriores, y junto con el trabajo multi-escalar desarrollado para dar cuenta de la totalidad del territorio, uno de los mayores avances del plan lo constituye la incorporación estratégica de los elementos naturales en la planeación física de la ciudad. Con el Plan Piloto se instaura la preocupación del verde urbano en la planeación física de la ciudad, no es el primero en identificar los elementos naturales, pero sí el primero en trabajar a partir del reconocimiento diseminado del espacio público que busca articularlo en una estructura que asigna una función particular a los cerros, quebradas y laderas de la ciudad, algunas de los propuestas que destacan: El plan vial: Es en síntesis en esquema longitudinal de vías a lo largo del valle (paralelas al río Medellín), con enlace transversal, compuesto de tres tipos de vías jerarquizadas: las vías de servicio, las colectoras y las rápidas. Las primeras funcionarían dentro de los barrios, y permitirían llegar hasta la viviendas. Las segundas debían recoger el tráfico de uno o varios barrios, y las terceras, las vías rápidas serian las de alto tráfico; que por su naturaleza se debían proyectar con pocas intersecciones.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 64 Plano No. 13 Espacio Público en el Plano Piloto 1950. (Plano No.7-I-3) Town Planning Associates, de Paul Lester Wiener y Josep Lluís Sert, Nueva York. Planoteca de Planeación Metropolitana. Imagen final: Elaboración propia 2013
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 65 Plano No. 14 Plan Piloto 1950 en la ciudad hoy. A partir de Base sigma 2004 y aerofotografía Google Earth 2013. Imagen final: Elaboración propia 2013
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 66 Las calles y avenidas: El plan contemplaba vías peatonales en el centro de la ciudad a manera de bulevares, recomendando este tratamiento especialmente para la avenida la Playa y las calles Junín y Bolívar. El agua: Las quebradas se proponen para conformar parques lineales y en los sectores donde las vías tuviesen baja densidad se localizarían los servicios comunales, tales como la iglesia, escuela, centro de salud, y comercios de barrio. El verde: Proponía un uso intenso de la vegetación, parques lineales bordeando el río Medellín y las quebradas afluentes, las principales la Hueso y la Iguaná. También previó cordones arbóreos a manera de barrera entre sectores industriales y residenciales. Los cerros debían arborizarse y destinarse a parques urbanos, es el uso propuesto para los cerros Nutibara, El Salvador y Volador, sobre éste último se propuso localizar el jardín botánico de la ciudad. Así mismo, la preservación del antiguo bosque de la Independencia, a manera de pulmón urbano. Destaca la presencia de un cinturón verde a manera de borde que permitiría controlar el crecimiento de la ciudad. Fotografía No. 12: Avenida La Playa. Medellín, 1947. Fotógrafo: Dmitri Kessel. Fuente: Life Magazine 07 de 1947 Las áreas de recreación: Los nuevos espacios públicos propuestos son de carácter urbano, las tipologías modernas de parque lineal sobre las quebradas y el parque urbano sobre el río resume la gran operación sobre Medellín. Los parques barriales no fueron recomendados ya que se veían como herencia del urbanismo colonial con su sello en la plaza, que se mostraba insuficiente para resolver la urbanización de las laderas e inconsecuente con la nueva concepción moderna de la ciudad.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 67 El PLAN PILOTO de 1950 se adoptó por Decreto Municipal No. 683 de 1951, bajo el nombre de PLAN DE DESARROLLO URBANISTICO. Posteriormente con la expedición del Acuerdo municipal 092 de 1959 se creó el PLAN DIRECTOR DE LA CIUDAD y para 1960 la oficina del Plan Regulador se convierte en la OFICINA DE PLANEACIÓN MUNICIPAL. Con el Acuerdo 052 de 1963, se definió el PLAN DE SECTORIZACIÓN para la ciudad y en 1968 se promulgó el llamado REGLAMENTO DE URBANIZACIONES. Es un hecho, que una de las mayores herencias de la experiencia del plan piloto, lo constituye el capital humano formado en éste continuado proceso. A pesar que la suerte del plan de 1950 estaría marcado por similares circunstancias a las ocurridas del plan Medellín Futuro de 1913, ricas ideas y escasos instrumentos de concretización, señala Perfetti (1997:18) “exigía una serie de voluntades políticas, acompañadas de visiones de carácter social, nuevas actitudes, y disponibilidad de recursos económicos, técnicos y humanos que en el caso de Medellín se quedan cortos, se dilatan en el tiempo y sólo permiten aplicaciones parciales, carentes del sentido de totalidad que imponía el plano regulador”. Sin embargo, aspiraciones expresas del Plan Medellín Futuro de 1913, los desarrollos alcanzados en la década del 30, las recomendaciones de Karl Brunner en la década del cuarenta o la tendencia en el manejo de la ciudad expresa desde lineamientos del Plan Piloto de 1950 hacen parte de una tradición urbanística que habría nacido con el siglo XX y que supo diagnosticar retos que enfrentaría la ciudad y que de alguna manera articulan preocupaciones similares y cosen el discurso del urbanismo en Medellín. Fotografía No. 13: Panorámica de Medellín desde el Cerro El Salvador, domingo 28 de febrero de 1971. Fotógrafo: Gabriel Carvajal Pérez. Fuente: Biblioteca Pública Piloto de Medellín
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 68
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 69 “… En un estrecho valle de los Andes queda Angosta, una metrópoli de tres pisos, tres castas y tres climas. La ciudad esta partida por el río Turbio, separada por las montañas, dividida por un muro y un Check Point. En Angosta se practica una política de apartamiento que recluye a cada casta en su propio sector. Los dones en Tierra Fría, los segundones en Tierra Templada y los tercerones en la tórrida Boca del infierno. Además está sitiada por dos pestes modernas: la exclusión y la violencia. …. Salvo el clima, que es perfecto, todo en Angosta está mal. Podría ser el paraíso, pero se ha convertido en un infierno. Sus habitantes viven en un lugar único y privilegiado, pero no se dan cuenta, ni lo cuidan. El sitio fue un pueblo aburrido y casi arcádico durante tres siglos; luego, de repente, en menos de cincuenta años, creció tanto que ya no cupo en la batea de las vegas y de las primeras estribaciones de la cordillera...” 37 Angosta. ! 3.!UN!PUNTO!DE!INFLEXIÓN!–!LA!DÉCADA!DEL!90! ! En este aparte, se pone el énfasis a dos importantes sucesos de la década del noventa, para proponer este momento como el punto de inflexión y origen de las recientes transformaciones de la ciudad. Por un lado, es el momento donde se alimenta y construye la imagen más descarnada de la violencia que encuentra en la literatura a uno de sus mejores exponentes. Esta narración si bien se concentró en Medellín revela un momento de crisis de la sociedad colombiana y su importante deriva en la cuestión urbana que alcanzados niveles tan altos obligan al Estado a actuar. En este sentido, la hipótesis planteada expresa que Medellín es un caso pionero, tanto de la crisis como de su recuperación. Ya que al mismo tiempo, es el momento donde conscientes de la falta de instrumentos para manejar la ciudad, en el país se están desarrollando grandes avances en materia de legislación urbana, factores que se constituyen las bases normativas y de actuación de las administraciones municipales para inicios del siglo XXI. 37 Abad Faciolince, Héctor. Angosta. Bogotá: Planeta; 2012.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 70 3.1!!Los!90!y!el!momento!más!oscuro! La presencia de la violencia en Medellín y muchas ciudades colombianas tiene origen en la segunda mitad del Siglo XX, ésta ha sido documentada por diversos medios y persisten distintas manifestaciones, y en el caso de la capital antioqueña y de acuerdo con fuentes de la misma alcaldía municipal es tremendamente compleja (2011:22), “Medellín ha jugado un papel principal, pues ha sido epicentro de fenómenos como el narcotráfico y su guerra contra el estado, la urbanización del proyecto guerrillero y paramilitar, la consolidación de bandas y pandillas delincuenciales, la desmovilización de las autodefensas unidas de Colombia –AUCy, finalmente, la constitución de una red de crimen organizado, vigente hasta hoy. Las consecuencias que estas diferentes formas de criminalidad han sido: el sicariato, la protección forzada y la extorsión, el microtráfico de droga, el aprovechamiento de sus rentas y la continua aplicación de métodos violentos para reafirmar dominios territoriales”. Y si bien, son fenómenos que en Medellín persisten y la consecuencia más importante es la elevada tasa de homicidios, (como lo indica el gráfico No. 3), se debe reconocer que hoy se presentan con intensidad y eco menor que aquel producido a principios de 1990. En la historia reciente de Medellín llama la atención como la década de los 90s, es el momento de clímax de la narración de la ciudad violenta y en un periodo breve de 15 años transita a una nueva narración mucho más esperanzadora38. En la época de los medios, no es extraño que los mismos sean los encargados de retratar las dos caras más extremas de la ciudad: aquella de la violencia y aquella de la transformación social de la misma. Este momento y esta época es un interesante punto de inflexión para reconocer el origen de la transformación reciente de Medellín que sirvió para que durante el periodo del urbanismo social (2004-2011) fuera creciente una mayor sensación de seguridad con la ciudad y de confianza en las instituciones. Gráfico No 3: Medellín: etapas del conflicto (No. Homicidios x c/100.000 hab.) Fuente: Alcaldía de Medellín. 2011 38 Alguna reciente en: The New York Times - ARCHITECTURE REVIEW de 18 de mayo de 2012. Artículo de MICHAEL KIMMELMAN titulado: “A City Rises, Along With it´s Hopes”.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 71 Es interesante mostrar como la ciudad escrita y filmada en los 90, vende la imagen de la ciudad violenta y al mismo tiempo es el periodo cuando se construye las bases de la reciente transformación urbana. Sin embargo, reconstruir la experiencia de la vivencia urbana e intentar retratar la ciudad se vuelve propósito más complejo, a veces las herramientas tradicionales se muestran insuficientes, en la línea que señala Amendola (2000:36), “El recurso cada vez más frecuente a las disciplinas de frontera y a expertos, como los escritores, considerados capaces de síntesis precientíficas, es una señal de la profunda transformación de la ciudad y de la insuficiencia de los instrumentos analíticos y descriptivos tradicionales”. Para intentar ilustrar este propósito recurrimos a la narración elaborada desde la literatura y particularmente aquella aparecida en ciudad de Medellín en la década del noventa. 3.1.1 La novela sicaresca: breve síntesis La trágica imagen de Medellín como una de las ciudades mas violentas y conflictivas del mundo alcanzo notoriedad en un periodo corto de tiempo, éste estigma fue alimentado y llevada al plano internacional por los medios, entre ellos la literatura y el cine. No deja de llamar la atención como para la época: la década del 90, hacen aparición unos nuevos géneros literarios, localmente se les conoció como “la sicaresca” y el “narco-realismo”. Fue el escritor y columnista colombiano Héctor Abad Faciolince quién dió nombre a un particular género de novelas, películas y ensayos que venían apareciendo de manera recurrente, generalmente teniendo como protagonistas a “antihéroes” y personajes oscuros, son historias nacidas de la violencia y que despertaron gran interés durante este periodo de tiemp, al que llamó: "la sicaresca antioqueña"39. Elsa Blair 39 El juego de palabras muestra la similitud con el género de la “picaresca española”, género del Siglo de Oro de la literatura española (Siglo XVI), constituye una parodia de las obras del Renacimiento donde los personajes centrales son anti-héroes. Don Quijote o el Lazarillo de Tormes son ejemplos de esta narrativa. (2005:179) presenta tres puntos que caracterizan la literatura colombiana en este nuevo género: • “La marginalidad: Los sicarios habitan sectores de la periferia urbana, donde no están garantizadas todas las condiciones para una vida digna. Sus habitantes son primordialmente desplazados. Los jóvenes van creciendo en un ambiente de incertidumbre, donde priman valores promovidos por la sociedad de consumo. • La diatriba: La “crítica violenta” se hace presente en diferente medida dentro de estas novelas. Muestra que el problema no proviene solamente de los sicarios, sino de una sociedad corroída totalmente. • Las hablas mochas: Es uno de los aspectos claves de la novela sicaresca. Estos personajes constituyen su propio lenguaje denominado “parlache”, lo que les da fuerza narrativa y constituye un punto central para lograr la verosimilitud”. Una de las fallas en novelas de este género es que no presentan el fenómeno desde una focalización interna. Ángela Rengifo (2007:103) ha señalado que en ellas es muy fuerte la presencia de un narrador letrado, que puede asumir un rol elitista o cómplice, sin que ello quite credibilidad al relato, genera una versión particular de los hechos. Sin ser las primeras en abordar el tema de la violencia urbana, novelas como “La virgen de los sicarios” de Fernando Vallejo (1994), “Rosario Tijeras” de Jorge Franco (1999), crónicas como “No nacimos pa' semilla” (1990) de Alonso Salazar (alcalde de Medellín 2008-2011), pasando por el cine con películas como la trilogía de Víctor Gaviria: “Rodrigo D: No futuro” (1990), “La vendedora de rosas” (1998) y “Sumas y restas” (2005), la película de Emilio Maillé “Rosario Tijeras” (2005) y documentales como “La Sierra” de Margarita Martínez y Scott Dalton (2003), se encargaron de comunicar y hasta internacionalizar la conflictiva situación de Medellín, puede considerarse muestra de ello el éxito en ventas, taquilla, reconocimiento y premios internacionales recibidos.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 72 Gráfico 4: La sicaresca en Medellín Todas estas producciones tienen como temática común: la pobreza, el narcotráfico, el sicariato, la prostitución, los habitantes de la calles y la manifestación en la violencia urbana, y como escenario casi exclusivo a Medellín. En general, la ciudad que muestran se concentra en las barriadas, la ciudad olvidada donde el Estado no aparece, imágenes de sectores marginales, obras inconclusas, ausencia de urbanismo, escenario que constituye el caldo de cultivo natural para la generación de la violencia, una ciudad y una sociedad que dada su indiferencia se muestra en cierta medida como cómplice de la violencia que padece. La novela de Fernando Vallejo40: “La virgen de los sicarios” y su puesta en la pantalla grande por Barbet Schroeder en el año 2000 (cuyo guión es adaptado por Fernando Vallejo), destaca por la visión amplia y urbana de la ciudad para la época y ayuda a entender a Medellín para finales del Siglo XX41. 40 En el año 2007, un grupo de 81 expertos latinoamericanos y españoles (entre escritores, editores, críticos literarios, entre otros), realizaron la selección de los mejores 100 libros en lengua castellana de los últimos 25 años. Entre ellos figuran dos novelas de Fernado Vallejo: —El desbarrancadero y La virgen de los sicarios— en los puestos 10 y 11 respectivamente del listado final. 41 Del mismo modo que “Angosta”, la novela de Héctor Abad Faciolince (2003) presenta la descripción de fenómenos de exclusión que caracterizan la Medellín de principios del siglo XXI.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 79 Esta legislación en la que se inscriben las actuaciones de las espacialidades públicas tiene fundamento en dos cambios básicos que inciden en los nuevos cuerpos normativos: una modificación teórica con asiento en el paradigma de la complejidad (Morin, 1994), que se manifiesta en un nuevo abordaje al concepto del espacio público y un cambio en el ejercicio de la misma planificación con la introducción del fundamento constitucional de la participación como principio de todos los procesos. Gráfico No 6: Escenario de transformación para abordar espacio público en legislación urbana en Colombia. Elaboración propia. 2012 Se presenta a manera de síntesis una descripción de estos 5 importantes avances normativos en materia de legislación urbana ocurridos en Colombia y desarrollados en la última década del siglo XX, de manera que permita establecer un balance del escenario actual y comprender el marco normativo como contexto de las intervenciones realizadas en ciudades colombianas. Es a partir de estos desarrollos donde el espacio público asume un papel protagónico en la agenda de actuación de las administraciones municipales.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 80 3.2.1 La ley 9 de 1989 y el espacio estructurante La década de los ochenta es el momento en que se consolida en las principales ciudades colombianas la ocupación informal en las periferias urbanas, lugares en donde se concentran la pobreza, las deficiencias de infraestructuras, el deterioro en los servicios públicos y se agudiza la crisis en la política de vivienda para los sectores más desfavorecidos. La aparición de la ley 9 en 1989 ha sido descrita por Juan Carlos Del Castillo (1998; 2001), como el de “la crisis urbana y la reedición del urbanismo municipalista”. A partir de este momento, el Estado adopta un conjunto importante de mecanismos orientados a la intervención de las entidades públicas en el mercado del suelo, la promoción de la gestión urbana pública y la generación de un marco de concertación para la gestión mixta que involucra al Estado y a los particulares. Es a partir de esta ley, donde se inicia el proceso de entender a las ciudades como la plataforma de competitividad con que cuenta el país y pone en relieve que si bien, a 1989 muchas ciudades contaban con normas de desarrollo del suelo, la ley 9ª es trascendental por concretar la función social de la propiedad y fijar competencias de agentes públicos y privados que intervienen en el proceso de transformación del suelo. En un momento de democratización de la vida política de las localidades fruto de la elección popular de alcaldes y con ello la potestad de los ciudadanos de los municipios de elegir a sus autoridades locales, que existe en Colombia desde el año 1986, (Ley No. 78 de 1986). Sin embargo, las primeras elecciones se realizaron en 1988, y originalmente para un periodo de dos años. En el marco de la transferencia de las responsabilidades a los municipios, ésta ley estableció el Plan de Desarrollo Municipal (PDM), como elemento fundamental de la planeación urbana. Estableció dentro de los contenidos del PDM: el manejo de inmuebles constitutivos del espacio público. La protección de moradores en proyectos de renovación urbana. La legalización de títulos de vivienda de interés social. Las licencias y sanciones urbanísticas y el establecimiento de Instrumentos de gestión del suelo y financieros para la reforma urbana. Instrumentos como el reajuste de suelos, la integración inmobiliaria (como instrumentos para intervenir la estructura predial), la adquisición de bienes por enajenación voluntaria y por expropiación (como instrumentos para intervenir la propiedad), la plusvalía, los pagarés y bonos de reforma urbana (como instrumentos de financiación). La idea de conferir al espacio público la función estructurante del territorio, aparece por primera vez en la legislación urbana colombiana con la expedición de la ley 9ª. A partir de ésta el tema del espacio público es tratado de manera abierta y se concibe como parte fundamental del ordenamiento: “ARTÍCULO 5: Entiéndese por espacio público el conjunto de inmuebles públicos y los elementos arquitectónicos y naturales de los inmuebles privados, destinados por su naturaleza, por su uso o afectación a la satisfacción de necesidades urbanas colectivas que trascienden, por tanto, los límites de los intereses individuales de los habitantes. …..y en general, por todas las zonas existentes o debidamente proyectadas en las que el interés colectivo sea manifiesto y conveniente y que constituyen, por consiguiente, zonas para el uso o el disfrute colectivo”. La ley 9 de 1989 mostró una maduración en la tarea de planificar el territorio, estableció que el desarrollo urbano es una dimensión de escala municipal y en consecuencia la responsabilidad y las competencias fundamentales pertenecen al municipio. Para buscar poner orden en los municipios colombianos, la ley se desarrolla bajo tres premisas: el ordenamiento de las ciudades y su crecimiento, la distribución del suelo urbano y la protección del espacio público.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 81 A partir de la ley de reforma urbana, la labor de planificación no sólo debe centrarse en la generación de “el plan”, además, debe buscar llevarlo a la realidad por medio del diseño de un proceso de gestión que se basa en la aplicación de unos instrumentos que deben ser adecuados y aplicables al plan. Desgraciadamente, la aparición de estos instrumentos no se acompañó de una base técnica de articulación con el PDM, y su implementación finalmente no se llevo a cabo. Sin embargo, es importante resaltar como la ley 9 de 1989 surge de la necesidad del Estado de crear mecanismos para que las entidades territoriales (todas) pudieran intervenir en la transformación física del territorio, y de paso preparó el camino para que los temas urbanísticos hicieran parte importante de la Constitución Política de 1991. 3.2.2 Constitución Política de Colombia de 1991 – Por un nuevo modelo de sociedad “ARTICULO 1o. CARACTERISTICAS Y FORMA DEL ESTADO COLOMBIANO. Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general”. La Constitución Política (CP) intenta retratar el modelo de sociedad al que la misma aspira, para ello plantea los principios sobre los cuales se rige el Estado y constituye norma de superior jerarquía que define la relación entre diferentes poderes y garantiza las libertades y derechos, que en el caso colombiano permaneció sin profundas reformas por más de un siglo. Colombia con la CP de 1991 inicia el tránsito de un ESTADO DE DERECHO (Constitución de 1886), donde la ley es la encarnación de la verdad y el poder del Estado esta sometido a la ley, a un ESTADO SOCIAL DE DERECHO (Constitución de 1991), que implica garantizarle a la población unos estándares mínimos de salud, educación, recreación, empleo y bienestar en general. Esta evolución muestra una pérdida de la importancia sacramental del texto legal entendido como emanación de la voluntad popular y mayor preocupación por la justicia material y por el logro de soluciones que consulten la especificidad de los hechos. En la Constitución de 1886 no existía mayor preocupación en los aspectos urbanísticos47 ya que la sociedad obedece básicamente a una estructura predominantemente rural; lo cual significó que la nueva CP debió atender las profundas transformaciones sociales, económicas, ambientales, culturales; no es de extrañar, que la CP de 1991 contenga disposiciones expresas de derecho urbanístico e incorpore preocupaciones ambientales propias de la época y se constituye en una apuesta a un modelo de sociedad que por primera vez en la historia es predominantemente urbana, que tiene sus bases cimentadas en el sentido de lo colectivo y donde el concepto de colectivo no es algo dado por anticipado, se convierte en algo que debe ser construido de forma concertada y participativa. La CP establece respecto al espacio público, su protección y su prevalencia sobre el interés particular (Art. 82). Consagra en su contenido la inalienabilidad, la imprescriptibilidad y la inembargabilidad de los bienes de uso público, la Constitución ordena al Estado velar por su integridad, por la destinación al uso colectivo, por la participación de las entidades públicas en la plusvalía que se genere por acciones urbanísticas y por la regulación de los usos del suelo y del espacio aéreo urbano en defensa del interés común. En esta concepción la valoración de la espacialidad pública trasciende los límites legales y adquiere una dimensión de valoración social. 47 Se destacan como escepcionales, la reforma Constitucional de 1936 en su artículo 30, se consagra la función social de la propiedad y en esta medida, permite al Estado jugar un papel protagónico en el ordenamiento urbano. La reforma Constitucional de 1968 fortalece la teoría de la intervención estatal en la economía y faculta al estado para intervenir en la propiedad al traspasarse el postulado constitucional que le impone el cumplimiento de la función social.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 82 El espacio público en la CP del 1991, es entendido como concepto integral, que no sólo hace referencia a los componentes físicos y ambientales que lo constituyen, (intereses cuya protección resulta hoy indispensable), alcanza la categoría de “derechos colectivos y del ambiente”, también llamados derechos difusos, consagrados en el capítulo III (Art. 78, 79, 80, 81 y 82) de la CP. Entendidos como aquellos que se reconocen a toda la comunidad, donde el titular del derecho es una pluralidad identificada como un todo y no individualmente. Importante porque en esta clase de derechos la ley garantiza la participación de la comunidad en las decisiones que pudieran afectarlo. La idea de ciudad de este nuevo modelo de sociedad propuesto en la CP deberá concretarse en el primer plan de desarrollo que se formula posterior a 1991 y por tanto, es el Plan de Salto Social en 1994, que mostrará gran énfasis en priorizar la equidad y la solidaridad como ejes fundamentales, e intentará abrir el camino del proyecto urbano en el país. 3.2.3 Ciudades y Ciudadanía - La Política Urbana del Salto Social La administración nacional de Ernesto Samper Pizano durante el periodo 1994 – 1998 48 dio un fuerte impulso al tema urbano a través de una política sectorial denominada “Ciudades y Ciudadanía: La política urbana del salto social” que se convertirá en el Documento CONPES49 2808 (septiembre 20 de 1995), en la cual se trazan los paramentos básicos de 48 Samper Pizano fue el senador ponente del proyecto de ley que dio origen a la ley de reforma urbana: Ley 9 de 1989. 49 Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) y es el máximo organismo de coordinanción de política económica en Colombia, da la línea y orientación de la política macro, pero no dicta decretos o normas similares. una concepción de estado sobre la ciudad y la intervención sobre la misma que permitieran gestionar la ciudad de manera más técnica. La política urbana Ciudades y Ciudadanía (1995:25) intenta ser: “la carta de navegación para que la ciudad colombiana se ponga al servicio de las grandes metas sociales y para que las políticas nacionales, al desplegarse en el espacio urbano, contribuyan a la construcción de ciudades más competitivas, gobernables, solidarias, ambientalmente sustentables y con mayores niveles de identidad colectiva”. La ciudad de la política urbana del salto social “Ciudades y Ciudadanía”, busca ser la expresión del modelo de sociedad de la Constitución del 1991, y en éste sentido propone modificar la mentalidad, la racionalidad y la institucionalidad con la cual se ha abordado el problema urbano. La política urbana introdujo una visión de estudio de la ciudad a partir del reconocimiento de atributos y dimensiones como elementos constitutivos interdependientes, donde la actuación e inter-relación de atributos (servicios públicos, suelo urbano, vivienda, equipamiento, transporte y espacio público) sobre dimensiones básicas y propias de la actividad humana (política, económica, social, ambiental y cultural) que en su conjunto dan a la ciudad su integralidad. Parece lógico y sin embargo; esta conceptualización representa una gran reforma en el tratamiento de los aspectos urbanísticos. La ciudad en la política urbana es entendida como: “la unidad socioespacial básica de soporte de la producción cultural, de la innovación social y de la actividad económica del mundo contemporáneo”, en este sentido, es asumida como un fenómeno complejo, de totalidad organizada, de unidad en medio de la diversidad y de integración en medio de la fragmentación, “que requiere para su comprensión, análisis y gestión, de estudios interdisciplinarios y de acciones Inter - transectoriales”. Esta visión supera la mirada estática del fenómeno urbano y la acepta como un organismo en constante movimiento y cambio, que se debate entre
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 83 tensiones público-privado, orden-caos, inclusión-exclusión, individualidadcolectividad, armonía y conflicto. Todas estas tensiones pueden ser reconocidas en la vida colectiva que tiene lugar en el espacio público: “…el espacio público hace parte del equipamiento urbano; sin embargo, por su importancia merece un tratamiento especial. Está conformado por redes y superficies, que en su conjunto y en su articulación y funcionalidad sirven de soporte a las actividades económicas, sociales y culturales que se desarrollan en el escenario urbano. Las redes permiten la movilización de la población y las comunicaciones, las superficies son nodos donde los contactos sociales, culturales y hasta las manifestaciones políticas toman su lugar. De sus numerosas connotaciones deben destacarse la ambiental y la social: un espacio público saludable y con referencias naturales, con un adecuado manejo de las relaciones entre actividades privadas y públicas, individuales y sociales, incide en la calidad de vida de cada persona y del conjunto”. (Ciudades y Ciudadanía, 1995:158) La política urbana parte en su actuación, de reconocer que el espacio público es el resultado de la interacción compleja de las instituciones sociales de la ciudad, es el espacio de la confrontación y de la socialización, de unidad en medio de la diversidad y en esta medida, debe servir de soporte conceptual y formal a la re-construcción y re-fundación de la ciudad. La trascendencia de la política urbana del salto social se refleja en la posterior expedición de la Ley de Desarrollo Territorial, y se constituyó en la plataforma requerida para la posterior expedición de la ley 388 de 1997. 3.2.4 Ley 388 de 1997 – Un paradigma urbanístico Se conoce como la Ley De Desarrollo Territorial: “Por el cual se modifica la ley 9 de 1989, la ley 3 de 1991 y se dictan otras disposiciones”. Se encargó de unificar las disposiciones de la ley de reforma urbana de 1989 con los principios de la Constitución Política de 1991 y planteamientos de la Política Urbana del Salto Social de 1995, para intentar iniciar una trascendental reforma urbanística en el país. A partir de esta ley se compromete a los municipios colombianos para elaborar los planes de ordenamiento territorial (POT), instrumentos de carácter técnico y normativo para orientar el desarrollo físico del territorio a corto, mediano y largo plazo. Con ella se inician en Colombia los procesos de planificación territorial50 como complemento a la planificación económica y social, actividad que se encontraba regulada previamente por Ley Orgánica del Plan de Desarrollo (Ley 152 de 1994). El instrumento más importante que materializó la ley 388 de 1997 fueron los Planes de Ordenamiento Territorial (POT), como un instrumento técnico y normativo para anticipar el ordenamiento físico del territorio municipal y por primera vez con continuidad en el tiempo de las políticas de desarrollo espacial, al establecer una vigencia de 9 años (3 períodos). Es en suma un plan indicativo de acciones particulares en el territorio que dará origen a acciones concretas, las cuales pueden ser desarrolladas a través de otros 50 Es de anotar, que esta corta experiencia de implementación de POT´s ha evidenciado avances y logros dispares de los entes territoriales asociados a la capacidad técnica de afrontar los ejercicios, la cultura del plan que supone y refleja que en muchos municipios colombianos el plan se hace por requisito legal y no por la conciencia en el ordenamiento que representa o la misma debilidad surgido por la implementación del plan de ordenamiento territorial (POT), sin la existencia de la ley orgánica de ordenamiento territorial (LOOT), que puede ser descrito como el “hijo que nació antes que la madre”. De manera reciente entra en vigencia la Ley 1454 de 2011 o LOOT, intenta resolver esta debilidad.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 84 instrumentos de gestión expeditos como pueden ser los planes parciales51 (PP) y las Unidades de Actuación Urbanística52 (UAU). La ley de desarrollo territorial aparece en un momento histórico donde se evidencian profundas dificultades en el manejo y desarrollo de las ciudades colombianas; escenario que se agrava por la poca efectividad que mostraba la planeación para enfrentar con éxito los nuevos desafíos urbanos. Esta situación, según las conclusiones de Juan Carlos Del Castillo (et, al 2001:133) “produjo un primer consenso en los primeros años 90, sobre la necesidad de transformar el ejercicio de la planeación urbanística en Colombia, que no solamente permitiera dotar a las administraciones locales de instrumentos idóneos para atacar los problemas contemporáneos, sino que introdujera los avances que en este campo se habían desarrollado en las últimas décadas.” En este sentido, la Ley 388 de 1997 puso en marcha un nuevo modelo de urbanismo en Colombia, denominado “PARADIGMA URBANÍSTICO HOLISTA” (Garcia Bellido 1998:122). Este paradigma sobrepasa la preocupación tradicional de definir el CÓMO diseña la ciudad. Empiezan a ser fundantes el DÓNDE, el CUÁNDO, por QUIÉN y A COSTA DE QUIÉN se actúa, se urbaniza y se edifica el espacio urbano. (Para hacer el nuevo y para rehabilitar el existente). 51 Son instrumentos definidos desde la ley 388/9751 con tres propósitos básicos: para complementar las disposiciones de los planes de ordenamiento territorial, desarrollar disposiciones para áreas determinadas del suelo urbano o suelo de expansión y como un prerequisito para desarrollar la unidades de actuación urbanística. El Plan Parcial es el instrumento de planificación y gestión para la generación de suelo urbano, que permite obtener mejores estándares en espacio público, además de las infraestructuras físicas necesarias de servicios públicos básicos, movilidad, centralidades y vivienda, soportes fundamentales del desarrollo urbano. Es el instrumento por excelencia del urbanismo colombiano, porque concreta y articula los ámbitos de la planeación con la gestión y financiación de los proyectos. 52 Definidas en el artículo 39 de la Ley 388 de 1997, son “áreas conformadas por uno o varios inmuebles, explícitamente delimitada en las normas que desarrolla el plan de ordenamiento que debe ser urbanizada o construida como una unidad de planeamiento con el objeto de promover el uso racional del suelo, garantizar el cumplimiento de las normas urbanísticas y facilitar la dotación con cargo a sus propietarios de la infraestructura para le transporte, los servicios públicos domiciliarios y los equipamentos colectivos mediante el reparto equitativo de las cargas y beneficios”. Este modelo es un avance respecto al esquema tradicional de construcción de ciudad “predio a predio”, que había caracterizado la ciudad de décadas previas, donde la responsabilidad de direccionar las actuaciones urbanísticas recaen en el espacio privado, con urbanizaciones generalmente no conectadas con la malla urbana, una manera de construir ciudad que produjo una estructura urbana: fragmentada, dispersa y desarticulada. Con espacio público para la recreación cedido en las áreas residuales, generalmente inconstruibles o inutilizables. La Ley 388 de 1997 establece el espacio público como uno de los atributos urbanos claves para el Ordenamiento Territorial y se fundamenta en los tres principios básicos que condicionan todas las acciones urbanísticas y determinan los planes de ordenamiento53. Estos principios otorgan especial importancia al espacio público, puesto que su destinación al uso común toma un lugar prioritario para efectos de planeación, construcción, mantenimiento y protección del territorio, por encima incluso de los demás usos del suelo. Es en síntesis, una herramienta para proponer un modelo de ciudad que se articula y entreteje en el espacio público, a partir de un modelo de territorio deseado y en cuya construcción debe participar la ciudadanía. Para generar espacio público y lograr la ejecución de los proyectos contemplados en los planes de ordenamiento territorial, la ley 388 de 1997 ofrece importantes instrumentos como: • La protección del medio ambiente y los recursos naturales, así como los tratamientos urbanísticos racionados con la preservación del patrimonio como un componente de normas estructurales del Plan. (art.15) 53 Función social y ecológica de la propiedad (art. 58 CN) Prevalencia del interés general sobre el particular (art. 58 CN) Equitativa distribución de cargas y beneficios (art. 13 y 82 CN).
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 85 • Un sistema normativo que debe ser diseñado para implementar las políticas del plan y que implica un enfoque distinto al de los tradicionales códigos de construcción. (art.15) • Los planes parciales como el instrumento para complementar los Planes de Ordenamiento y realizar la planeación de detalle e instrumentos para formar suelo urbano a nivel de zonas. (art.19) • Instrumentos de participación comunitaria en el ordenamiento del territorio, muchos de ellos nacidos en la CN de 1991. (art. 4, 22 ley 388/97). Entre ellos: el derecho de petición, la celebración de audiencias públicas, el ejercicio de la acción de cumplimiento, la intervención en la formulación, discusión y ejecución de los planes de ordenamiento y en los procesos de otorgamiento, modificación, suspensión o revocatoria de las licencias urbanísticas. • Variados instrumentos de gestión contemplados desde la ley 9 de 1989 que ofrecen a las administraciones herramientas ágiles y efectivas para la formación de suelo público. (art. 38,45,47,48,49,52,58,63,73) Sin embargo, la urgencia en la implementación de los planes de ordenamiento y la gran importancia concedida al espacio público en tal cuestión, requirió de la inmediata creación de un decreto reglamentario en 1998 que intentará precisar en su conceptualización y manejo. 3.2.5 Espacio público en el decreto 1504 de 1998 - Una noción sistémica El decreto reglamenta el manejo del espacio público en los Planes de Ordenamiento Territorial y de manera categórica, exige que el espacio público sea el elemento articulador y estructurante de la ciudad y de las demás actividades urbanas y rurales. Así mismo, establece la responsabilidad prioritaria del Estado en la defensa y construcción del mismo. El decreto además, avanza en establecer mecanismos de gestión54, en precisar criterios y en designar responsables de su manejo: Artículo1: “Es deber del estado velar por la protección de la integridad del espacio público y por su destinación al uso común, el cual prevalece sobre el interés particular. En el cumplimiento de la función pública del urbanismo los municipios y distritos deberán dar prelación a la planeación, construcción, mantenimiento y protección del espacio público sobre los demás usos del suelo. 54 Artículo 17: “Los municipios y distritos podrán crear de acuerdo con su organización legal entidades responsables de la administración, desarrollo, mantenimiento y apoyo financiero del espacio público……Las corporaciones autónomas regionales y las autoridades ambientales de los entes territoriales, establecidos en la ley 99 de 1993, tendrán a su cargo la definición de políticas ambientales, el manejo de elementos naturales, las normas técnicas para su conservación, preservación y recuperación de los elementos naturales del espacio público”.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 86 Gráfico No 7: Componentes del espacio público -decreto 1504/98-. Elaboración propia. 2012
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 87 En el artículo segundo el decreto define “Espacio Público” en una concepción sistémica que integra elementos naturales y artificiales para dar cuenta de: “el conjunto de inmuebles públicos y los elementos arquitectónicos y naturales de los inmuebles privados destinados por naturaleza, usos o afectación a la satisfacción de necesidades urbanas colectivas que trascienden los límites de los intereses individuales de los habitantes”. Esta visión, donde prácticamente todo lo que se localiza antes de la puerta se constituye en espacio público, donde por primera vez existe una integración profunda de los elementos naturales y artificiales, supera el concepto de propiedad para cumplir con el mandato fundante del interés general. Esta relación intrínseca e interactuante de elementos naturales y artificiales, supone además una modificación conceptual que debe entenderse en la lógica de la teoría de sistemas, y en la racionalidad propia del pensamiento complejo55. A partir del reconocimiento de los escasos indicadores de espacio público en las ciudades Colombianas, el tema está explicito en el Decreto 1504 de 1998, el cual define en su Artículo 14: “Se considera como índice mínimo de espacio público efectivo, para ser obtenido por las áreas urbanas de los municipios y distritos dentro de las metas y programas del largo plazo establecidos por el Plan de Ordenamiento Territorial, un mínimo de quince 55 Morín (1994) señala que el pensamiento complejo integra lo más posible los modos simplificadores de pensar, pero rechaza visiones reduccionistas y unidimensionales de la realidad; en este sentido el paradigma de la complejidad aspira al conocimiento multidimensional y está alimentado por la tensión permanente entre la aspiración a un saber no parcelado y el reconocimiento de lo inacabado e incompleto de todo conocimiento. El principio de la complejidad plantea las relaciones orden/desorden/organización como condiciones necesarias e interdependientes en la existencia de todo fenómeno, aceptando intrínsicamente la contradicción que representaría la conjunción de estas condiciones, las cuales responden a los principios de distinción, conjunción e implicación. El pensamiento complejo considera a la sociedad como proceso en movimiento, proceso que no sólo está interconectado, sino interdependiente, logrando de esta forma iluminar aspectos no enfatizados por el tradicional pensamiento fragmentario, que concibe la sociedad en compartimientos estanco y que establece barreras entre las áreas del saber, convirtiéndolo en fronteras disciplinares. (15m2) metros cuadrados por habitante, para ser alcanzado durante la vigencia del plan respectivo”. Al respecto, el mismo decreto precisa en su Artículo 12: “….la medición del déficit cuantitativo se hará con base en un índice mínimo de espacio público efectivo, es decir el espacio público de carácter permanente, conformado por zonas verdes, parques, plazas y plazoletas”. Estos estándares en el futuro y de acuerdo a parámetros internacionales, permitirían monitorear el déficit cuantitativo y cualitativo del mismo en las ciudades. A este respecto, el documento Conpes 3718, (2012:8) responsable de la política nacional de espacio públicos para las ciudades colombianas, ha señalado que en el país, el indicador promedio estimado en las ciudades para el año 2006 era de 4 m2 por habitante. No obstante, una revisión reciente del mismo con las ciudades (Gráfico No. 4), señala que esta cifra estuvo sobrestimada y que el indicador promedio ajustado a 2010 correspondió a 3,3 m2/hab y en 2007 a cerca de 2.4 m2/hab. (indicador que se corresponde de manera precisa al de Bogota).
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 88 Gráfico No 8: Índice de Espacio Público/Habitante en ciudades colombianas 2010. Fuente: Conpes 3718 de 31/01/ 2012 Sin embargo, no debe pasarse por alto que el trabajo desarrollado en materia de indicadores de espacio público por el decreto 1504 de 1998 ya ha sido puesto en discusión, dado que en su elaboración no se reconocen particularidades respecto a condiciones topográficas, lógica de la estructura urbana, tamaño de la ciudad, aceptación dentro del índice de las áreas de protección ambiental, etc. Que en suma, muestra que el indicador establecido no es en realidad una apuesta objetiva a la construcción de un territorio en equilibrio, sino más bien, la aspiración implícita de alcanzar estándares internacionales en materia de índices de área verde por habitante. ! !
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 95 El segundo vacío de los estudios abarca básicamente las últimas cuatro décadas. En el estado del arte de la investigación urbana en Medellín, es evidente la necesidad de estudios que permitan entender la relación de la ciudad actual con los hechos pasados, el puente para entender la ciudad y sus lógicas de intervención. Importante porque nuevamente nos situamos en un terreno de frontera del urbanismo occidental, el ingreso de la ciudad a la tercera revolución urbana identificada por Ascher (2004) y por lo destacado, el periodo 1970 – 2011 es prácticamente es un campo desconocido. Si bien, el cuerpo importante de investigaciones reseñadas han ayudado a esclarecer los intereses, actores y herramientas que llevaron a consolidar a Medellín como una pujante ciudad industrial en el siglo XX. El cambio de paradigma urbano hacia el siglo XXI, que da cuenta de un cambio en el manejo de la ciudad, situada entre lo global y lo local, en el contexto del capitalismo postindustrial y en una economía basada en el conocimiento. Son fenómenos que en conjunto afectaron de manera categórica las lógicas de actuación en la ciudad, la conceptualización del espacio público o el papel de los agentes urbanos. Y éste es un campo abierto por investigar, donde esclarecer cómo se incorporaron los nuevos actores, intereses, y proyectos ayudarán a entender la ciudad de hoy y la manera como Medellín ingresa y responde a los retos planteados por su particular situación y también por la tercera revolución urbana. ! 4.3!!LOS!SOPORTES!NORMATIVOS! Los inicios del siglo XXI han coincidido con una inversión importante en el espacio público en la agenda de transformación de las ciudades colombianas en el que Medellín y Bogotá son los casos más relevantes, que destacan como procesos de liderazgo político y de corte técnico en un periodo corto de tiempo, ello fue facilitado en buena medida por una conjunción de circunstancias que coincidieron en un momento oportuno. Entre ellos, el importante papel facilitador del contexto normativo. El análisis de la legislación urbana desarrollada en la última década del siglo XX, permite establecer un balance del escenario actual y comprender el marco normativo como contexto de las intervenciones realizadas en ciudades colombianas. No se puede entender los importantes logros en la materia alcanzados por las administraciones municipales para inicios del nuevo siglo, sin relacionarlo a importantes avances previos en materia de legislación urbana ocurridos en Colombia en la década del noventa, particularmente aquellas referidas al trabajo creciente en el espacio publico como compleja estrategia para entretejer territorios rotos en varios sentidos. Éste es el periodo donde se realizaron importantes avances legislativos en materia de ordenamiento e importantes operaciones urbanas que en el caso concreto de Medellín van a allanar el territorio para que los procesos del “urbanismo social” iniciados con la administración de Sergio Fajardo Valderrama (2004-2007) y continuados con Alonso Salazar Jaramillo (2008-2011) pudiesen llevarse de manera mucho más expedita. El marco legislativo desarrollado en Colombia durante la última década del siglo XX, propició un escenario donde se fomentaron explícitamente las políticas de actuación con respecto al espacio público y comprender el cuerpo legislativo que rige dichas actuaciones para el caso colombiano esclarece el contexto de las recientes transformaciones. Si bien, esta robusta legislación estaba allí para todos los municipios colombianos, ¿Cómo lo potencializó Medellín? sólo puede ser respondido en otra fase donde se cruce el marco normativo con el plan resultante que en el caso de Medellín empieza en 1999. Es una hipótesis que específicamente el de Medellín es importante y destaca en el concierto de las ciudades del país porque estos cuerpos normativos aparecen con la necesidad de regular procesos ya en curso, y con ello no será extraño que actúe con mayor naturalidad y liderazgo en la materia, en este sentido, Medellín representa un caso pionero pero no aislado.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 96 ! 4.4!!DE!INTERESES!Y!TRADICIÓN!URBANÍSTICA!! Las investigaciones de Botero (1996), González (2007), Melo (1996) y Reyes (1996), dejan constancia que en el caso de Medellín la existencia y articulación de agentes públicos y privados señalan el camino de la modernización de la ciudad para inicios del siglo XX, en una triada marcada por el Concejo de Medellín + Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) + Empresas Públicas de Medellín (EPM). Los intereses tempranos de Medellín fueron marcados por estos actores y sus legados persisten en las obras de la ciudad, en la permanencia y transformación de algunos de sus agentes y en muchas de sus actuaciones. Dos importantes planes urbanos y la presencia de actores y destacados urbanistas a los largo del siglo XX, confirman a Medellín como una ciudad que cuenta con tradición urbanística importante en el contexto local. Las investigaciones elaboradas desde el urbanismo de Perfetti (1997), Schnitter (2002) y Tarchópulos (2010), permiten ver la relevancia del Plan Medellín Futuro de 1913 y, el más conocido, el Plan Piloto de 1950 y su importancia como impulsores de una naciente cultura urbanística, y como habría ayudado a conformar de manera temprana una importante reflexión urbana que supo identificar desde inicios del siglo XX los mayores retos por resolver, donde destacan el importante papel del agua y tratamiento de los ríos y quebradas en estructura de la ciudad, el progresivo reconocimiento de los elementos naturales en el paisaje urbano, el rol del espacio público en la cualificación de la urbe o el enorme impacto de las infraestructuras, particularmente las asociadas al transporte, como definidor formal y agente de desarrollo de la ciudad. Son operaciones trascendentales que terminaron marcando su actual fisonomía y son la base del urbanismo en Medellín. La singularidad de personas que piensan la ciudad, los intereses que subyacen en el desarrollo mismo de la urbanización, las reglas para hacerlo, las preocupaciones de cualificar la urbe, son territorios comunes a muchas ciudades y sin embargo sólo pocas logran orquestar. Esa actividad poliédrica que es el urbanismo, muestra como algunas veces estos elementos coinciden y se alguna manera se confabulan (como sucede a veces en la vida) para encontrar episodios de prosperidad, el de Medellín, es uno de ellos. Y si bien, en la última década el caso de la capital antioqueña cobró protagonismo como un ejemplar caso de regeneración urbana, ello no debe entenderse como una “flor de verano”, (preocupante para el futuro de la ciudad sería ello), esto que ha sucedido de manera reciente debe comprenderse como parte de algo que “existe” en la ciudad y al menos elementos como la tradición urbanística reflejados en buenas diagnosis ó las prácticas de décadas atrás, han sido clave para las realizaciones ejecutadas en el periodo floreciente del 2004 – 2011 y su estudio debe dar pistas para continuar.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 97 5. BIBLIOGRAFIA ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! !
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 98 5.1!!A!PROPÓSITO!DE!MEDELLÍN! ! • ABAD FACIOLINCE, Héctor. Angosta. Bogotá: Planeta, 2012 (1 edición 2003). • BOTERO HERRERA, Fernando. Medellín 1890 – 1950 Historia urbana y juego de intereses. Medellín: Ed. Universidad de Antioquia, 1996. • CARRASQUILLA, Tomas. Frutos de mi tierra. Bogotá: Imprenta Nacional de Colombia, 1997 (1 edición 1896). • GONZÁLEZ, Luis. Medellín, los orígenes y la transición a la modernidad: crecimiento y modelos urbanos 1775-1932. Medellín: Universidad Nacional de Colombia, 2007. • MELO, Jorge Orlando (editor). Historia de Medellín. Tomo I y II. Medellín: Suramericana de seguros, 1996 • NIÑO Carlos. Notas de clase tres. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2006 • PERFETTI DEL CORRAL, V., SAMBRICIO RIVERA, C & Universidad Politécnica de Madrid. Las transformaciones de la estructura urbana de Medellín: la colonia, el ensanche y el plan regulador. Madrid: Universidad Politécnica de Madrid, 1997. • REYES CÁRDENAS, Catalina. La Vida Cotidiana en Medellín 1890-1930, Bogotá: Colcultura. Tercer Mundo, 1996. • SAFFRAY, Charles. Viaje a la Nueva Granada. Bogotá: Publicaciones del Ministerio de Educación de Colombia. 1948. • SCHNITTER CASTELLANOS, P., ÁLVAREZ PROZOROVICH, F.V. & Universitat Politècnica de Catalunya. José Luis Sert y Colombia: de la Carta de Atenas a una Carta del Hábitat. Barcelona: Universitat Politècnica de Catalunya, 2002. • SOCIEDAD DE MEJORAS PÚBLICAS DE MEDELLÍN. Revista Progreso No. 57. Medellín: Sociedad de Mejoras Públicas, 1944. • TARCHÓPULOS SIERRA, D., SABATÉ BEL, J., Universitat Politècnica de Catalunya & Escola Tècnica Superior d'Arquitectura de Barcelona. Las Huellas del Plan para Bogotá de Le Corbusier, Sert y Wiener. Barcelona: Universitat Politècnica de Catalunya, 2010. • VALLEJO, Fernando. La virgen de los sicarios. Bogotá: Alfaguara, 1994. Bibliografía de Consulta: • ALCALDÍA DE MEDELLÍN. Laboratorio Medellín. Catálogo de diez prácticas vivas. Medellín: Mesa Editores, 2011. • ALCALDÍA DE MEDELLÍN. Medellín, guía de la transformación ciudadana 20042011. Medellín: Mesa Editores, 2011. • ALCALDÍA DE MEDELLÍN. Bio 2030 Plan director Medellín, Valle de Aburrá. Medellín: Mesa Editores, 2011. • ALCALDÍA DE MEDELLÍN. Transformación de una ciudad. Medellín: Mesa Editores, 2008. • APRILE-GNISET, Jacques. La Cuidad Colombiana. Siglo XIX y Siglo XX. Bogotá: Talleres Gráficos Banco Popular, 1992. • BOTERO HERRERA, Fernando. Desarrollo vial en Antioquia. Lo que cuentan las calles de Medellín. En Revista antioqueña de economía y desarrollo. Medellín, 1982. • CORPORACIÓN COLEGIO DE VILLA DE LEYVA, CITCE & CEHAP. Estado, ciudad y vivienda: Urbanismo y arquitectura de la vivienda estatal en Colombia, 1918-1990. Santafé de Bogotá: Inurbe, 1996. • DAPENA, Luis Fernado. Núcleos de vida ciudadana. Racionalidades y coyunturas en la gestión de un proyecto urbano. Tesis (maestría en estudios urbano regionales), Universidad Nacional de Colombia, (Sede Medellín), Facultad de Arquitectura, 2003. • ESCOBAR GARCÍA, D., HERCE M., & Universitat Politècnica de Catalunya. Instrumentos y metodología de planes de movilidad y transporte en las ciudades medias colombianas. Barcelona: Universitat Politècnica de Catalunya, 2008. • ESTRADA GIL, Luisa Margarita. El parque barrial en la configuración urbana de Medellín. Tesis (maestría en estudios urbano regionales), Universidad Nacional de Colombia, (Sede Medellín), Facultad de Arquitectura, 2012. • GALINDO MUÑOZ, Oriana. El papel del espacio público en la construcción de la imagen competitiva de la ciudad de Medellín 1998-2007. Tesis (maestría en estudios urbano regionales), Universidad Nacional de Colombia, (Sede Medellín), Facultad de Arquitectura, 2011. • INSTITUTO DE CREDITO TERRITORIAL. Medio siglo de vivienda social en Colombia 1939 - 1989. Santafé de Bogotá: Inurbe, 1995. • JARAMILLO PEREZ, Beatriz Adelaida. Construcción de una ciudad. Medellín: Impresos Marín Sierra, 2005. • JARAMILLO, Roberto Luis y PERFETTI, Verónica. Cartografía urbana de Medellín 1790 – 1950. Medellín: Concejo de Medellín – Comisión Asesora para la Cultura, 1995. • JARAMILLO, Roberto Luis; SUÁREZ VALLEJO, Diego. La sede de Otrabanda. Bogotá: D’Vinni Ltda, 2004. • OLANO, Ricardo. Memorias. (6 tomos mecanografiados inéditos). Medellín: Biblioteca Pública Piloto, Sala Antioquia S.F.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. Medellín Re-Cerca 99 • OLANO, RicardoRicardo. Propaganda cívica. Medellín: Bedout, 1930. • PARCERISA Josep “Un día en Medellín”. En: revista D´UR 01. Barcelona: CG Anmar, 2010. • PARSON, James. La colonización antioqueña en el occidente colombiano. 2a ed. Bogotá: Banco de la Repúblico, 1960. • PELÁEZ BEDOYA, Pedro Pablo. La calidad físico espacial del sistema de espacio público y su incidencia en el hábitat. Medellín: Escuela del Habitat Cehap, Universidad Nacional de Colombia, 2005. • RAMIREZ PATIÑO, Sandra. “Cuando Antioquia se volvió Medellín, 1905-1950”. En: Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura Vol 38 No. 2, Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2011. • RESTREPO URIBE, Jorge. Medellín su origen progreso y desarrollo. Medellín: Servigráficas, 1981. • ROMERO, José Luis. Latinoamérica: las ciudades y las ideas. Medellín: Universidad de Antioquia, 1999. • TORRES TOVAR, Carlos Alberto. Ciudad informal colombiana. Barrios construidos por la gente. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2009. • SAFFRAY, Charles. Voyage a la Nouvelle-Granade. En revista Le Tour du Monde XXV. Paris: Typographie Lahure, 1873. • SCHNITTER CASTELLANOS, Patricia. Estudio de la forma y el crecimiento urbano de la región metropolitana: mapificación del crecimiento urbano del Valle de Aburrá. Medellín: Area Metropolitana del Valle de Aburrá, 2007. • UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA. Plan Especial de Espacio Público y Equipamientos. Medellín: Universidad Nacional De Colombia, 2006. • UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA. Cuadernos del espacio público 1 y 2. Medellín: Corantioquia, 2003. • ZAMBRANO, Fabio y BERNARD Olivier. Ciudad y Territorio: el proceso de poblamiento en Colombia. Bogotá: Tercer Mundo Editores, 1993. ! 5.2!URBANISMO!Y!ESPACIO!PÚBLICO!EN!MEDELLÍN • BOTERO HERRERA, Fernando. Medellín 1890 – 1950 Historia urbana y juego de intereses. Medellín: Ed. Universidad de Antioquia, 1996. • BOTERO HERRERA, Fernando. Cien años de la vida de Medellín. Medellín: Ed. Concejo de Medellín, 1994. • BRUNNER, Karl. Manual de urbanismo. Bogotá: Imprenta Municipal, 1940. • CONCEJO DE MEDELLÍN, Codificación de acuerdos expedidos por el Concejo de Medellín 1886 – 1919 tomo II, Medellín: Tipografía del Externado, S. F. • DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO DE PLANEACIÓN. Revisión de la planeación y del desarrollo de Medellín y de su área metropolitana. Presidido por José Luis Sert. Medellín: texto mecanografiado, 1977. • GONZÁLEZ, Luis. Medellín, los orígenes y la transición a la modernidad: crecimiento y modelos urbanos 1775-1932. Medellín: Universidad Nacional de Colombia, 2007. • ISAZA, Isidoro, "Descripción de Medellín en 1870", en: Crónica Municipal No. 1137. Medellín, 1940 • JARAMILLO, Roberto Luis y PERFETTI, Verónica. Cartografía urbana de Medellín 1790 – 1950. Medellín: Concejo de Medellín – Comisión Asesora para la Cultura, 1995 • MÁRQUEZ ESTRADA, Jose. “El tranvía eléctrico de Medellín (Colombia) y su aporte al proceso de modernización urbana: 1920-1951”. En: Revista HISTORelo Volumen 4, No. 7, Medellín: Universidad Nacional de Colombia, 2012. • MÁRQUEZ ESTRADA, Jose. Medellín a ritmo de tranvía. historia del tranvía eléctrico de Medellín y su impacto en el proceso de modernización urbana: 1920-1951. Cartagena: El Caribe Editores, 2011. • PERFETTI DEL CORRAL, V., SAMBRICIO RIVERA, C & Universidad Politécnica de Madrid. Las transformaciones de la estructura urbana de Medellín: la colonia, el ensanche y el plan regulador. Madrid: Universidad Politécnica de Madrid, 1997. • REYES CÁRDENAS, Catalina. La Vida Cotidiana en Medellín 1890-1930, Bogotá: Colcultura. Tercer Mundo, 1996. • SALDARRIAGA ROA, Alberto. Bogotá siglo XX. Urbanismo, Arquitectura y vida urbana. Bogotá: Departamento Administrativo de Planeación Distrital, 2000. • SCHNITTER CASTELLANOS, P., ÁLVAREZ PROZOROVICH, F.V. & Universitat Politècnica de Catalunya. José Luis Sert y Colombia: de la Carta de Atenas a una Carta del Hábitat. Barcelona: Universitat Politècnica de Catalunya, 2002. • TARCHÓPULOS SIERRA, D., SABATÉ BEL, J., Universitat Politècnica de Catalunya & Escola Tècnica Superior d'Arquitectura de Barcelona. Las Huellas del Plan para Bogotá de Le Corbusier, Sert y Wiener. Barcelona: Universitat Politècnica de Catalunya, 2010. • WIENER, Paul; SERT Josep. Informe descriptivo del Plan Piloto de Medellín. Nueva York: Town Planning Associates. Planoteca de Planeación Metropolitana, 1950. Consulta Internet:
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 100 • CORREA, Santiago. Urbanismo y transporte: el tranvía de Medellín. 2002 en http:// lasa.international.pitt.edu/lasa2003/correajuansantiago.pdf. Consulta 17 de mayo de 2013. • MORRISON, Allen. Los Tranvías de Medellín Colombia. Traducción de Marcelo Madariaga. 2006. en http://www.tramz.com/co/me/mes.html. Consulta 1 de mayo de 2013. ! 5.3!UN!PUNTO!DE!INFLEXIÓN!–!LA!DÉCADA!DEL!90! • ABAD FACIOLINCE, Héctor. Angosta. Bogotá: Planeta, 2012 (1 edición 2003). • ALCALDÍA DE MEDELLÍN. Laboratorio Medellín. Catálogo de diez prácticas vivas. Medellín: Mesa Editores, 2011. • AMENDOLA, Giandomenico. La ciudad potmoderna. Madrid: Celeste Ediciones, 2000. • ARTEAGA, Armando. La Transformación del Espacio Público; Entre Teoría, Legislación y Práctica. Manizales: Universidad Católica de Manizales, 2007. • ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE. Carta Constitucional de Colombia. Bogotá: Gaceta Constitucional No. 116 del 20 de julio, 1991. • ASCHER Francois. Los nuevos principios del urbanismo. Madrid: Alianza editorial, 2004. • AUGÉ, Marc. Los “no lugares”. Espacios del anonimato: una antropología de la sobremodernidad. Barcelona: Gedisa, 1993. • BLAIR, Elsa. Muertes violentas, la teatralización del exceso. Medellín: Universidad de Antioquia, 2005. • BORJA, Jordi; MUXI, Zaida. El espacio público: ciudad i ciudadanía. Barcelona: Electa, 2003. • CHOAY, Francoise . El Urbanismo Utopías y Realidades. Barcelona: Lumen, 1970. • DE CERTEAU, Michel. La invención de lo cotidiano. Mexico D.F.: Universidad Iberoamericana, 1996-99. • DEL CASTILLO, Juan Carlos y SALAZAR, José. “La planeación urbanística en Colombia”, en Peter Brand (comp.) Trayectorias urbanas, Bogotá: TM editores, 2001. • DEL CASTILLO, Juan Carlos. “Cinco fases del urbanismo en Colombia”, en Revista Bitácora Número 2, Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1998. • DELGADO, Manuel. Sociedades movedizas: pasos hacia una antropología de las calles. Barcelona: anagrama, 2007. • GARCÍA BELLIDO, Javier. “Perspectivas del nuevo urbanismo colombiano: un análisis de su estructura”. En: Revista Desarrollo Urbano En Cifras, No. 5. Bogotá: Ministerio De Desarrollo Económico, 1998. • GIRALDO, Fabio. Ciudad y Crisis, ¿Hacia un nuevo paradigma? Bogotá: Tercer Mundo, 1999. • GMH. ¡Basta Ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad. Bogotá: Imprenta Nacional, 2013. • KIMMELMAN, Michael. “A City Rises, Along With it´s Hopes”. En: Architecture Review 18/05/2012. New York: The New York Times, 2012. • MINISTERIO DE DESARROLLO ECONÓMICO. Decreto 1504 de 1998 por medio del cual se reglamenta el manejo del espacio público. Bogotá, 1998 • MINISTERIO DE DESARROLLO ECONÓMICO. Ley 388 de Desarrollo Territorial. Bogotá, 1997. • MINISTERIO DE DESARROLLO ECONÓMICO. Ciudades y Ciudadanía: la política urbana del salto social. Bogotá, 1995. • MINISTERIO DE DESARROLLO ECONÓMICO. Ley 9 de 1989. Bogotá, 1989. • MINISTERIO DE VIVIENDA, CIUDAD Y TERRITORIO. Conpes 3718: Política Nacional de Espacio Público. Bogotá, 2012. • MORÍN, Edgar. Introducción al pensamiento complejo. Barcelona: Gedisa, 1994. • PERFETTI DEL CORRAL, V., SAMBRICIO RIVERA, C & Universidad Politécnica de Madrid. Las transformaciones de la estructura urbana de Medellín: la colonia, el ensanche y el plan regulador. Madrid: Universidad Politécnica de Madrid, 1997. • SAFFRAY, Charles. Viaje a la Nueva Granada. Bogotá: Publicaciones del Ministerio de Educación de Colombia, 1948. • SAFFRAY, Charles. Voyage a la Nouvelle-Granade. En revista Le Tour du Monde XXV. Paris: Typographie Lahure, 1873. • SALDARRIAGA Roa, Alberto. Bogotá siglo XX. Urbanismo, Arquitectura y vida urbana. Bogotá: Departamento Administrativo de Planeación Distrital, 2000 • SCHROEDER, Barbet (Dir). La virgen de los sicarios. (DVD) Vertigo Films, 2000. • VALLEJO, Fernando. La virgen de los sicarios. Bogotá: Alfaguara, 1994. Consulta Internet: • RENGIFO Ángela. El sicariato en la literatura colombiana: Aproximación desde algunas novelas. 2007 en http://estudiosliterarios.univalle.edu.co/ cuadernos2/angela_rengifo.pdf. Consulta 3 de mayo de 2012.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………Medellín Re-Cerca …-ANEXOS101 ANEXOS
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 102 ANEXO! 1:! “Ilusiones! y! realidades”! ]!Relato!de!Tomas! Carrasquilla! Cap. XXVI I l u s i o n e s y r e a l i d a d e s57 I En Medellín va alcanzando tánta boga la costumbre de cambiar de aires y de salir de francachela á fines de año, que, si así sigue, Noche Buena vendrá en que la misa del gallo la oiga quien la diga, si es que quedan clérigos en la ciudad. Y mucho que le aprovecha á la gente el tal cambio de aire; pues, aunque no engorde mayor cosa, el medellinense, bien salga á pueblo, aldea ó campo, se vuelve otro, en cuanto da un paso fuera de Medellín: los entrecejos arrugados de los grandes se alisan no poco, desaparece la muequita despreciativa de las señoras encopetadas, y baja el termómetro de la superioridad. El gesto de repelente concentración, ese gesto de dispépsico que parece endémico en nuestra ciudad, se torna en uno muy abierto y francote, y viene luégo una amabilidad, que no es ni la adulona ni la comercial que tánto gastamos, y en seguidita una comezón por diversiones y jolgorios; y todos se hablan, se tratan, se frecuentan, se obsequian, se regalan, y, lo que es más inaudito, ¡todos se conocen! pues es de saberse que en la ciudad ni los vecinos muy vecinos nos conocemos bien. 57 CARRASQUILLA, Tomas. Frutos de mi tierra. Bogotá: Imprenta Nacional de Colombia, 1997 (1 edición 1896). Pero, sea que el tono medellinense no se pueda sostener sino con antipatía y malas caras; sea que tan linda ciudad, en vez de alegrarlo, predisponga el ánimo á la displicencia; sea el afanado, constante trabajar, la lucha por la vida; sea el clima, únicamente, ó todo esto junto, es el hecho que, en tornando la gente á Medellín, se acabaron las relaciones conseguidas en otra parte, y mucha hazaña es que dos de aquellos amigos lleguen á reconocerse en la calle hasta el extremo de saludarse con un Adiós Fulano, y seguir de largo. Pues bueno: toda esta parrafada era para decir que uno de los lugares más socorridos para cambiar de aires y darse á la sociabilidad, es el pedazo de falda llamado El Cucaracho, cuyos linderos ignoramos. Cucaracho!... ¡Mire usted qué nombre! Y no se tiene noticia, que sepamos al menos, de que ninguna legislatura ó asamblea haya tratado de cambiarlo por alguno de héroe ó de lugar de batalla, como por acá es costumbre. Y es lo peor que, tomando la parte por el todo, se suele designar bajo tal nombre la falda en general, bien que ella tenga puntos menos mal bautizados. Levántase en majestuosa vuelta al occidente del valle. Aquí arranca violenta y atrevida, allá en suavísimo declive, más allá convulsiva y vacilante. Presenta, al ascender, ondulaciones esqueletadas de toldo sobre estacas, turgencias de acolchados almohadones, asperezas de caracol marino. Se encumbra altanera hasta dar en el cielo la fantástica silueta, que así semeja delineamiento de revuelta cabellera, como de almenares derruídos.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………Medellín Re-Cerca …-ANEXOS103 Ofrece el conjunto imponente, el detalle caprichoso, inesperado, del paisaje antioqueño: en seguida de una explanada para una plazuela, un tolondrón pedregoso de difícil acceso; después un barranco inexpugnable; luégo un escalón ó un repecho que hace echar los bofes al transeúnte; cuando menos se piensa un derrumbadero, un grupo de pedrejones á manera de ruinas, á vuelta de los cuales se serena el terreno, presentando la curva de la colina, la oblicua del plano inclinado, la horizontal del nivel. Cúbrese en partes de peluche verde, como castellana de teatro; en partes, la paja seca, las telarañas y los yerbajos empolvados le forman guiñapos de mendigo; se abigarra por ahí con rebujos de helechos y zarzales, dejando ver los remiendos negros de rozas recién quemadas. Desnúdase en los flancos, mostrando peladuras rojas en carne viva, desgarrones que se caen á pedazos, escoriaciones calcáreas, por cuyas grietas parece que asomaran cariadas puntas de huesos. En las hondas de tánta arruga, ya se engalana de guirnaldas y festones, ya recoge en arroyos la piedra corrediza, ahora la pegajosa podredumbre de un pantano le va comiendo como una lepra; y luégo, por allá en las alturas, se paramenta con ropajes de soberana, ornados de flecos de gramíneas y de recamos de musgos, por entre los cuales se levanta el roble con la salvaje arrogancia de nuestras montañas. Los numerosos propietarios de El Cucaracho, al cercar sus lotes, al cultivarlos, al construir sus habitaciones, acaban de complicar este pedazo de falda: vallados de pedrisco rojizo ó negruzco, enyerbados y lamosos, alternan con setos sembrados de magüey, de piñuela y de higo chumbo, ó cubiertos de entretejidos rastrojos, y con las hileras de árboles y estacones que unen los cuatro alambres erizados de pinchos. Los propietarios pobres labran para comer, -que no por ornato,- su pequeño pegujal, rodeando los pajizos hogares de maíz, yuca, plátano, tal cual mata de caña, el indispensable aguacate, tres ó cuatro algodoneros, dos ó tres papayos, sin faltar casi nunca el higo, cuya penca, acanalada y erguida, descuella entre el sembrado como cosa de flecha gótica. Numerosas casas de recreo, con su pintura roja, sus siempre bien enlucidas paredes, sus dilatados corredores, campan por su holgura en praderas acicaladas, donde algún pedrejón cubierto de líquenes, sombreado por guayabos y chagualos, hace las veces de oasis. Tras las habitaciones, ó á un lado, están los jardines y arboledas. Las opulentas frondas de los mangos, duraznos y pomarrosos sirven de palio al fecundo naranjo; al arizá, que ostenta á leguas su borlón sangriento; al madroño puntiagudo, de grato fruto é intensísimos verdores; al chirlomirlo, que escandaliza con sus copazos amarillos. Estos, á su vez, protegen con su sombra la beldad tonta del hicaco, el esprit del café, la corona y la púrpura del granado. Su majestad la rosa, esa reina-Proteo, luce allí todas
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 104 sus formas y colores; en tanto que el jazmín común, siempre sencillo, siempre humilde, se arrima á la tapia, busca la grieta, se entreteje, y ofrece á la rapaza, á quien amedrenta el Diablo, la corona sin espinas y la florecilla cándida de ideal fragancia, para que vaya á llevarlas á la Virgen. Retorcido ó en zig-zag en unos puntos, recto en otros como una calle, acá semi-urbano y polvoriento, allá pedregoso y bravío, después de partir en dos el suburbio de Robledo, atraviesa el camino real la agria falda, como un garabato de bermellón. Riegan El Cucaracho dos riachuelos, siquier quebradas: La Gómez, que convida al baño, y La Iguaná, la pérfida Iguaná, de negra historia, las cuales, al descender por estas escabrosidades, se desmelenan furiosas por los peñones, se aduermen faltas de aliento en diáfanos remansos, y entran al valle, aquélla pacífica y encauzada, corriendo la otra, ayer por el predio, hoy por el camino, mañana por donde se le antoje. Ventea en estos campos de Dios que es una gloria. ¡Y qué vientos tan traviesos y retozones! El que viene de frente corre como loco y... contra la falda! el de travesía -que será el del Norte, probablementepasa por allí como mano de muchacho malcriado por balaústres de ventana. Los dos se encuentran y... ¡ténganse piedras! arboledas, rastrojos y sembrados, enredaderas, bejucos y colgajos, se alborotan, se vuelven al revés, en tremebundo zarandeo; vuelan las láminas, si con marco, si con cinta; la basura, como en toda revolución, se arremolina encumbrada; braman las cañadas; se abren en flor las colas de las gallinas; las señoras sorprendidas en campo raso... sentarse y mano á la falda, mientras trenzas y capules danzan en la batahola. Mas no siempre vienen los vientos tan furiosos; que á veces la dan de músicos, y, como topen rendija ó agujero, se cuelan á las casas zumbando como trompos de latón, lamentándose tan tristes... Pero no son los vientos, ni las transiciones, ni los atavíos del terruño, lo que constituye el encanto de El Cucaracho y de esos campos; es, seguramente, el paisaje que desde ellos se disfruta. Por aquello de que : El que no ha visto iglesia... se resiste uno á creer que aquel horizonte pueda ser medido; al contemplarlo, parecen mentira las distancias y cómputos cosmográficos: es un fondo como de engrudo claro medio tinto en añil, una semblanza de la inmensidad, ornada de vellones de un gris desvanecido, que se escarmenan blancos y difusos como jirones de velo nupcial. Al frente, Santa Helena -uno de los puntos culminantes de la ramificación central de los Andes antioqueñosperfila sus crestas sobre ese fondo y se pierde á lado y lado en lejanías azules, de aquel azul color de lo infinito, esfumándose en el cielo. Parches de arbolado, risueñas casitas, lujosas quintas cubiertas de trepadoras, festonean y tachonan las laderas de la montaña como los cordones y las condecoraciones la chaqueta de un príncipe alemán.
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………Medellín Re-Cerca …-ANEXOS111 • 1913. Ley 97 de 1913: Sobre autorizaciones especiales a Concejos Municipales. Regulando asuntos como alumbrado público, limpieza de calles, e impuestos a comunicaciones y sistemas de transporte. • 1928. Ley 113 de 1928: Sobre estudios y aprovechamientos de corrientes de agua. Regula las licencias para permitir utilizar servidumbres en espacios como calles y plazas. • 1947. La Ley 88 de 1947: obliga que los municipios, con presupuesto no inferior a doscientos mil pesos ($200.000.) están en la obligación de levantar el plano regulador que indique la manera como debe continuarse la urbanización futura de la ciudad. (Artículo 7). El plano regulador del desarrollo urbano incluye: áreas de expansión, localización de áreas de recreo y deporte, ubicación de sitios públicos y demás equipamientos colectivos. • 1970. Código Nacional de Tránsito Terrestre (Decreto 1344 de 1970): Por el cual se regulan la circulación de los peatones, animales y vehículos por las vías públicas y por las vías privadas que estén abiertas al público. Realiza definición de componentes de elementos asociados. • 1974. Decreto 2811 de 1974: Adopta el Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección del Medio Ambiente que sienta las bases para ordenamiento ambiental del territorio que se conforma de manera plena con la ley ambiental en 1993. • 1978. Ley Orgánica del Desarrollo Urbano (Ley 61 de 1978): obliga a los municipios con más de 20.000 habitantes a formular planes integrales de desarrollo, con técnicas de planeación y de coordinación urbano-regional. Definiéndoles contenidos, etapas y responsabilidades y solicita se formulen con participación comunitaria. • 1979. Código Sanitario (Ley 9 de 1979): establece elementos para el ordenamiento urbano referidos a manejo del espacio público, prevención de asentamientos ilegales, localización de zonas industriales, calidad del agua para consumo doméstico y disposición de residuos. • 1986 Código de Régimen Municipal (Decreto 1333 de 1986): donde se incorporaron normas constitucionales relativas a la organización y el funcionamiento de la administración municipal y que incluyeron elementos claves del ordenamiento urbano como: ordenamiento de los usos del suelo urbano, áreas no incorporables a perímetros urbanos o urbanización futura de ciudades: plano regulador, entre otros. • 1989 Ley de Reforma Urbana (Ley 9 de 1989): ley que es trascendental porque concreta la función social de la propiedad y fija competencias de agentes públicos y privados que intervienen en el proceso de transformación del suelo. Complementa aspectos de ordenamiento urbano establecidos por el Código de Régimen Municipal (Decreto-ley 1333 de 1986), como: Planes y reglamentos de usos del suelo. Manejo de inmuebles constitutivos del espacio público. Reserva de tierras urbanizables. Reserva de zonas para protección ambiental. Zonas de desarrollo diferido, progresivo, restringido y concertado. Renovación y redesarrollo de zonas afectadas por procesos de deterioro económico, social y físico y Rehabilitación de zonas de desarrollo incompleto o inadecuado. • 1991. La Constitución Política de 1991: establece un nuevo orden territorial para Colombia, basado en cinco componentes básicos: Ordenamiento Político-Administrativo. Ordenamiento del Desarrollo Municipal. Ordenamiento Ambiental. Desarrollo Regional Armónico y Ordenamiento del Desarrollo Social Urbano y Rural. • 1993. La Ley de vivienda (Ley 3 de 1991): Desarrolla disposiciones de la Constitución de 1991 y complementan disposiciones vigentes de la ley 9 de 1989 en los aspectos de vivienda protegida.
Armando Arteaga Rosero …………….……………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………. 112 • 1993. La Ley de competencias (Ley 60 de 1993): asigna la distribución de competencias de conformidad a los artículos 356 y 357 de la CP. Que definen la participación de los municipios en los ingresos corrientes de la nación. • 1993. La Ley Ambiental (Ley 99 de 1993 ): Creación del Ministerio del Medio Ambiente y organización del Sistema Nacional Ambiental SINA. En su contenido desarrolla disposiciones de la Constitución de 1991 y complementan disposiciones vigentes de la ley 9 de 1989 en los aspectos ambientales. Retoma y desarrolla varias categorías de ordenamiento ambiental del Código de Recursos Naturales Renovables e introduce elementos importantes relativos a la dimensión ambiental del ordenamiento territorial, tales como: Zonificación del uso del territorio, Regulaciones nacionales sobre usos del suelo, Pautas ambientales para el ordenamiento y manejo de cuencas hidrográficas y áreas de manejo especial, Regulación ambiental de asentamientos humanos y actividades económicas y Reglamentación de usos de áreas de parques nacionales naturales. • 1994. Ley de servicios públicos domiciliarios (Ley 142 de 1994): Desarrolla disposiciones de la Constitución de 1991 y complementan disposiciones vigentes de la ley 9 de 1989 en los aspectos de prestación de servicios públicos. Define el régimen de prestación de los servicios públicos domiciliarios: acueducto, alcantarillado, aseo, energía, eléctrica, telefonía pública conmutada, telefonía móvil y distribución de gas combustible. • 1994. Ley Orgánica de Áreas Metropolitanas (Ley 128 de 1994): Desarrolla disposiciones de la Constitución de 1991 y complementan disposiciones vigentes de la ley 9 de 1989 en los aspectos de conformación territorial. Crea las bases para el ordenamiento territorial metropolitano, a través del desarrollo armónico e integrado del territorio, la normalización del uso del suelo urbano y rural metropolitano y el plan metropolitano para la protección de los recursos naturales y defensa del medio ambiente. • 1994. Ley de Mecanismos de Participación Ciudadana (Ley 134 de 1994): aporta instrumentos que contribuyen al principio democrático y participativo del OT, tales como: referendo, revocatoria del mandato, plebiscito, consulta popular, cabildo abierto, iniciativa popular legislativa y normativa. • 1994. Ley 136 de 1994: Ley de Organización y Funcionamiento de los Municipios retoma el mandato constitucional de ordenar el desarrollo de los territorios y promueve la creación de asociaciones municipales para el desarrollo integral del territorio municipal. • 1994. La Ley Orgánica del Plan de Desarrollo (Ley 152 de 1994): establece la obligatoriedad de los municipios para realizar planes de ordenamiento territorial (Art. 41) complementarios al plan de desarrollo e introduce los consejos territoriales de planeación y algunas normas de organización y articulación de la planeación regional y las distintas entidades territoriales. • 1995. Política Urbana del Salto Social. “Ciudades y Ciudadanía” (Documento Conpes 2808): traza los paramentos básicos de una concepción de estado sobre la ciudad y la intervención sobre la misma que permitieran gestionar la ciudad de manera más técnica, busca ser la expresión del modelo de sociedad de la Constitución del 1991, y en éste sentido propone modificar la mentalidad, la racionalidad y la institucionalidad con la cual se ha abordado el problema urbano. • 1997. Ley De Desarrollo Territorial (La Ley 388 de 1997): “Por el cual se modifica la ley 9 de 1989, la ley 3 de 1991 y se dictan otras disposiciones”. A partir de esta ley se compromete a los municipios colombianos para elaborar los planes de ordenamiento territorial (POT), instrumentos de carácter técnico y normativo para orientar el desarrollo físico del territorio a corto, mediano y largo plazo. Con ella se inician en Colombia los procesos de planificación territorial como complemento a la planificación económica y social. Posteriores decretos
…………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………Medellín Re-Cerca …-ANEXOS113 reglamentarios de la Ley 388/97 fueron desarrollados en 1998: el 879 que precisa los alcances y procedimientos del OT, el 1420 sobre avalúos, el 1504 sobre espacio público, el 1507 sobre planes parciales y el 1599 sobre plusvalía. En 1999 La Ley 507 modifica la Ley 388/97, en: Ampliar el plazo máximo para la formulación y adopción de los planes y esquemas de ordenamiento territorial, hasta 31 de diciembre de 1999. Establecer la implementación de un plan de asistencia técnica y capacitación a los municipios sobre los procesos de formulación y articulación de los POTs. Establecer como entidades de apoyo técnico a la formulación de los POT: el Ministerio del Interior, el Viceministerio de Vivienda, Desarrollo Urbano y Agua Potable, el INURBE, el IGAC, IDEAM, INGEOMINAS, áreas metropolitanas y Los Departamentos deberán prestar asistencia técnica a los municipios con población menor de 50.000 habitantes. • 1997. Ley de la Cultura (Ley 397 de 1997): Desarrolla disposiciones de la Constitución de 1991 y complementan disposiciones vigentes de la ley 9 de 1989 en los aspectos de patrimonio cultural de la Nación y establece la obligación del Estado y de las personas de valorar, proteger y difundir dicho patrimonio.