La unidad como consigna; la continuidad como fin
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U]IIUER$ I DAD PO t ITECI{ IGA BARSET(lIIA <o< Oq(a lul(,) q3# E Eil looF FOz fJNIJJ Escuela Universitaria de lngenierfa T6cnica de Tarrasa ' "Lo Unidod como consigno; t r'ontinuidod como fin" Ultima leccidn del Catedrdtico numerario Don LUIS 0. VENTALL0 VER0ES UNTvEHSITAT poLrEolrcn oe utnlultvl I I .r-f Biblioteca I ffitilil]til ilil ilu ill ]il ilutilt ut il] lll 1400156581 Mayo de 1974,
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Q"1t67 378. 6: €z ( oq) V*n "[a unidad G0m0 consigna; la Gontinuidad G0m0 fin,, ExcELENTlsrMos sgNoRes: sefioras: compafieros y arumnos: MI PUBLICA DESPEDIDA "No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague,,; por tanto, vengo hoy ante ustedes, cumprido eI prazo que fue punto finar oe mi actuaci6n docente, el 26 de diciembre rfltimo, en el que, por prescripci6n regramentaria qued6 apar_ tado de la docencia, y por elro al extinguirse mi rabor en la critedra, termin6 tambi6n mi gesti6n como Director, despu6s de una dilatada "trp", "n ro primero inieiada en 1." de octubre de 1.g81, uito ur tras el decurso de cuarenta y dos a6os; y extinguida la segunda, que habia dado comienzo, por Ia confianza de quienes a la saz6n en noviembre de 1.960 eran mis compafleros integrantes de la Junta de Profesores, m6s tarde, por ra de quienes Io fueron despu6s, al renovarse mi nombramiento, y desde luego tambi6n por la del Ministerio de Educaci6n y Ciencia; etapa que habla de perdurar a lo largo de los riltimos trece aftos transcurridos. Llegado este plazo, acudo a sardar una deuda, la de despedirme priblica y oficialmente acatando el acuerdo que ben6volamente adopt6 la Junta de Profesores, de que diera mi urtima Lecci6n, para asi con ello y de un modo oficial, dentro de la solemnidad de este acto, dirigirles unas parabras. Pero, al pensnr respecto a ese cumplimigpfg, permitaseme que salga del eompromiso, dejando al margen las cuestiones y los temas que integran el con_ tenido de los kogramas de ras asignaturas que he profesado y de ras mseflanzas que he impartido: 'Legislaci6n y Economia" y ,,Organizaci6n I"d;il;I,,; pues he de soslayar referirme a ellos, ya que, traspuesta la fecha de mi jubilaci6n, yo, que soy hombre de Leyes, por mi tituro de Licenciado en Derecho, no he de querer incurrir deliberadamente en el delito de prolongaei6n de funciones priblicas, que se halla definido y sancionado en nuestro c6digo penal: ,,el fun. cionario priblico que continuare ejerciendo su empleo, cargo o comisi6n despu6s que debiere cesar con arreglo a las Leyes, Reglamentos o Disposiciones del ramo respectivo, serS castigado con las penas de inhabiritaci6n especial y multa de 5.000 a 25.Qp0 pesetas',. rmpedido pues, por ese amenazador precepto legal, de explicar una Leeci6n de "Legislaci6n", de "Economia" o de ,,organizaci6n Industrial',, he optado por ceflirme estrictamente a unas palabras de despedida, que aun cuando se les atribuya el nombre de Lecci6n y de Lecci6n Magistral, ereo que no tienen, *al juicio de ustedes me remito en lo que a mi actuaci6n compeie-, nada de aleccionadoras, ni menos de magistrales. LA LECCION QUE SE NOS BftIDA..Y MIS PRIMEROS PASOS No obstante, como elras habriri de referirse, en parte a una rabor docente por ml desarrollada, de una duraci6n de m6s de la mitaa del tieipo que [evan de vigencia las enseflanzas t6cnicas en plan de Especialidaoes, v-oe vida oficial nuestras Escuelas, si, entiendo, que el proceso de su desenvolvimiento puede ser_
virnos quiza a todos de recci6n, por la forma c6mo se gen€raron y por tas incidencias que luego se produjeron, para sacar ejemplo de -ese p"o.!ro, cara ar futuro, en espeeial dado los tiempos que estas enseianzas vienen actualmente ahavesando, eomo consecuencia de la nueva ordenaci6n de lo docente, al aplicarse los preceptos de ra Ley Generar de Educaci6n; y asi, "i ti"*po que ello me brinda ocasi6n de poner ante ustedes ro que fue el panorama p"r"io y er presente de la vida de estas ensefianzas y de esta misma Escue1a, ""a"-ar"r pueda sacar estimulos para una gesti6n futura, por ro que de ejemprar hubo en su gestaci6n, en su nacimiento, y en su vida, hasta llegar a ra pleniiud actuar; y sea o no ma_ gistral mi intervenci6n de hoy, quede tambi6n a luicio de usteies la atribuci6n o no del calificativo, ya que en todo caso, ese caricter y er calificativo, a mi modo de ver s6lo tienen una aplicaei6n adecuada al venir de mi persona, por er magisterio en la enseflanza que he venido ejerciendo durante tantos af,os y por ros de mi tambi6n larga gesti6n directiva. Pese, seflores' a que mi labor docente se inici6 en aquellos ya remotos dias a que antes he aludido, del 1." de octubre de 1.g3l, es ae mucno antes mi vinculaci6n y mi afecto a ella, ya que data nada menos que de los aflos veinte, cuando con ocasi6n de hallarme sirviendo en el cargo de eonfianza de Secretario particular y polltico del entonces Diputado a cortes por Tarrasa, Alfonso Sara, luego r conde de Egara, como consecuencia de desempeflar 6ste ra comisaria Regia de las Eseuelas rndustriales, -asi en plural se las denominaba, por incluirse en di_ cho nombre la superior de Industrias y la de rngenieros Textiles, 6sta a partir de 1.904--, a esta Escuera, a este edificio cuando acudia aqu6l para presidir er claustro de Profesores, quedando de acompafiante quien les oirige ra parabra, ausente, naturalmente, de aquellas reuniones; en esas horas de espera, que sucesivamente iban transeurriendo, d6bame ello tiempo y ocasi6n paraeonocer y ad_ mirar y aun para meditar, sobre el continente y el contenido de estas Escuelas, mayormente por la circunstancia de hallarse a la saz6n desempefiando el cargo de secretario de este centro, persona a mi vinculada familiarmente; me refiero al que fue catedrStieo, de buena memoria por la eficiencia de su labor, Eugenio Ferrer Dalmau, desde los primeros tiempos fundacionales y luego durante lirgos aflos; y creo que iue desde aquellos tiempos, desde aquelas horas que, sin entonces darme cuenta, empec6 a sentir un naciente afecto a la Escuela, que habria de incrementarse luego al correr de los afios, y mds aun a partir de mi incorporaei6n a ella como Profesor. ' Al ["g". los dias de l.g3l y dentro de las inquietudes que trae consigo, especialmente para la vida de los organismos oficiales ur, ""*Lio de R6gimen, _se habia proclamado la Repriblica en abril de aquel aflo-, al programarse por la Direcci6n de la Escuela el nuevo curso 1.g81-82, -era a la saz6n-Director Daniel Blanchard Pedrals-, ante la perspeetiva de que el 5 de febrero siguiente, de 1.932, tenia que producirse por jubilaci6n reglamentaria la vacante de la Catedra de Derecho y de Economia, del plan entonces viiente, que profesaba Juan castany valls, tuvo la atenci6n el Director Blanchard de acudir a visitarme para peclirme aceptara inicifir funciones docentes como Encargado de aquella catedra, cuando en aquella fecha se produjerd la vacante y, por tanto, que ya desde el eomienzo del curso 1.931-32, diera mi conformidad para el nombramiento de
Auxiliar meritorio interino, para asi, y de modo automhtico, pasar luego a Encargado de C6tedra vacante, tambi6n interino, en cuya situaei6n vine hallAndome hasta mi nombramiento, primero de Auxiliar Numerario por oposiei6n, en 1.945, y despu6s en 1.9t16, por uueva oposici6n, el de Catedr6tico Numerario, traspuesto el par6ntesis y por tanto mi ausencia, durante los aflos de la guerra civil. Fue, pues, el Profesor Blanchard quien me promocion6, segrin el l6xieo actual en uso, para el ejercicio de la funci6n docente, para la cual, justo es decirlo, ya que jam6s habia pensado en ello, ni sentia en aquellos momentos vocaci6n, tanto durante mi'etapa de estudiante, eomo tampoco en la del comienzo del ejercicio de mi profesi6n de Abogado, vocaci6n docente que fue en mi naciendo y desarroll6ndose, a medida que transcurrian los aflos y ella pas6 a constituir la ocupaci6n principal de mi actividad profesional, causa y raz6n de que tomara parte luego en las oposiciones, tan pronto se convocaron, tras cerca de 14 af,os de servicios docentes interinos en la CStedra que pretendi y obtuve. Quiero referirme, en relaei6n con mi llegada a la Eseuela, en 1.931, ya que mi funci6n docente se iniciaba, como he dicho, a los pocos meses de instaurada la Repriblica, a que, por concurrir.en mi las circunstancias, por lo dem6s sabidas y del dominio priblico, en nuestra Ciudad, de ser, ideol6gicamente un adversario de aquel R6gimen, con desempeflo adem6s, de cargos politicos tan visibles en la vida local, como el de Director del diario "Cr6nica Social", 6rgano de la oposici6n politica a aquel Sistema y el de Vicepresidente del Circulo Tradicionalista, tambi6n local, quiero referirme, digo, a la cuesti6n de eoneiencia que se me plante6 en mi fuero interno, por entender que no podla ni debia, por mis ideas, servir a aquel R6gimen, al estar tan en pugna con mi modo de pensar y con mis actuaciones priblicas en lo politico; y por entenderlo asi, asi lo objet6 al Director Blanchard quien me hizo rectificar mi decisi6n de no querer .aceptar por tal causa el ejercicio de la funci6n docente, disipando mis dudas y reservas, y acallando mi conciencia, al razonarme que de lo que se trataba no era de servir o no a un R6gimen, sino a la Patria, a Espafia, por encima de regimenes y de ideologias, aunque pugnaran con riris sentimientos las instauradas. . Quede ello pues bien claro, puesto que me impuse por tal causa y form6 eI prop6sito que cumpli, de jam6s llevar a la Escuela ni a mi C6tedra, planteamientos de apologias o criticas politicas, pese a que los temas de mis asignaturas, por su misria indole, "Legislaci6n" y "Economia", como m6s tarde y la misma de "Formaci6n Politica", ya 6sta en el Nuevo Estado, se prestabant como es sabido, por su contenido, a una actuaei6n mia docente, que hubiera podido ser tachada en unos casos de partidista, o de desleal en otros; con todo y que, tambi6n como no es ignorado, esa conducta no siempre ha sido asi practicada, -all6 cada cual eon su conciencia-, por quienes al amparo de la libertad de C6tedra, en determinados Centros docentes de la geogxafia nacional, han difundido en cualesquiera 6pocas, desde ella, ideologias politicas de indole diversa y afn en oeasiones contra el propio Estado, o su sisterna politico; o que incluso desde funciones directivas, han tratado, a la vista o sufirepticiamente, de introducir propagandas de cualquier tipo; lo que trae a mi memoria unas incidencias desafortunadas que se dieron en esta Escuela, -ello ya pertenece a la Historia-, cuando por los afios de la Repriblica, que precedieron al 18 de Julio de 1.936, la Direcci6n program6 -ya
no la desmpeflaba el Profesor Blanchard-, un ciclo de conferencias de divulgaci6n politica, a cargo una de ellas, de peisona destacada dentro del campo del comunismo, Andr6s Nin, a cuya celebraci6n se opusieron los estucliantes, quienes en signo de protesta, plantearon una huelga que di6 al traste con aquel prop6sito. ilamentable episodio aquella programaci6n! .%OS YIVOS CAMINAMOS SOBRE EL PI]ENTE DE LOS MTJERTOS" Ineorporado ya en propiedad a la Escuela, en mi primer Discurso acad6mico en el acto inaugUral del Curso L.947-48, que vers6 sobre el tema: .,Sentido de lo social y de lo econ6mico en la Espafla del Alzamiento,,, y que tampoco quise se calificara de Lecci6n Magistral, por no considerarme a la saz6n, por 1o reciente de mi ineorporaci6n al Profesorado Numerario, con el magisterio o la maestria suficientes para la aplicaci6n justa y equitativa del ealificativo, aludi a una frase de Ren5n, que he tenido siempre muy presente, para cimentar en ella mi actuaci6n, pensando en la limitaci6n que tienen todas cuantas actividades nos es dado desenvolver, ya sea por tener su t6rmino, previamente marcado por un precepto reglamentario, como en el caso presente de una jubilaci6n, como ante eI final irremediable de la propia muerte y en busca de una continuidad futura e indefinida que nadie puede tener. Es la frase de Renin a que me refiero: "LOS VMS CAMINAMOS SOBRE EL PITENTE DE LOS MUERTOS", que estimo es de aplicaci6n en este momento de mi partida de la vida docente, por el significado que tiene toda jubilaci6n: la muerte civil y en este caso docente y activa de una persona, ahora la mia, frente a la continuidad que ha de buscarse y ha de tener la Instituci6n a la que se ha servido y que me es obligado dejar; la Escuela Industrial, comprendiendo en esta denominaci6n, para el caso mio, tanto la llamada hoy dia "Universitaria de Ingenieria T6enica Industrial", como la de "Maestria Industrial" y la "Superior de Ingenieros Industriales", todas ellas las de esta Ciudad a las que serri, y consiguientemente tambirSn a la propia Universidad Polit6cnica de Barcelona de la que'formamos parte; y en efecto, lcu6ntos y cuintos compaieros en el Profesorado y aun alumnos, que por fuero de la edad, 6stos, debieran entre nosotros hallarse vivientes han desaparecido desde 1.931 y hasta ahora, para pasar a forma ese puente por el que, segrin la frase citada, eaminamos! \ iVaya, pues, un recuerdo sentido para todos ellos, asi como para los que se jubilaron dentro de esa etapa docente mia, que esten a Dios graeias vivientes; que sea por muchos aflos, y que todos podamos verlo! Sus nombres, que no quiero dejar de mencionar, ya que fueron mis eompafleros y arin de muehos de ustedes, o Profesores, respecto de los alumnos, comprenden ya una larga lista, no en vano han transcurrido 42 afros; lbueno est6 a veces echar la vista atr6s para pensar, sin 6nimo de querer poner patetismo a mis palabras, los de cuin{os otros que aqul hoy nos hallamos, nos uniremos a ellos en igual periodo de los t12 aflos venideros, para que otros asi caminen luego por ese puente del que habremos de formar parte de algunos de sus arcos y de su propia estructura!
23 son los que se jubilaron a partir'de 1.932, o fallecidos antes de haber llegado a ella: de ellos tres que fueron Directores: DANIEL BLANCHARD; FRANCISCO ALSINA, y mi antecesor SANTIAGO MORERA; cuatro que fueron Seeretarios: ANTONIO TORBELLA, EUGENIO FERRER, LUIS CASTELLA y MA' NUEL BENITO; y los Profesores JOSE CASTANY, MANUEL RIQUELME, LEO' POLDO CRUSAT, PABLO RIERA, MANUEL TOUS, JOSE AGELL, JOSE PIZA, LUCIANO NOVO, CARLOS SOLER DOPFF, JOSE MARIA ALEU, P. ADOLFO ROGER, CAYETANO DE PUIG, JOAQUIN FERRER, JAIME SOLA y muy recien' temente LUIS MATEO y GUSTAVO MARTIN. I los a Dios gracias vivientes, al margen de su situaci6n aetiva; de ellos uno que fue Director, JUAN ROSICH; otro que fue Secretario, CARLOS MAS, y los seis restantes Profesores: ENRIQUE CALVET, SALVADOR VERGES, JOSE FA. RRAS, MIGUEL COLOMER, ruAN GUITERAS Y JOSE BOSCH. ivaya para todos ellos nuestro recuerdo afectivo! Sus nombres, indudablemente nos habr6n traido a la memoria de todos cuantos los conocimos y tratamos, remembranzas de 6pocas que se hallan ahora aureoladas con la nostalgia de tiempos idos. Pero en ese nuestro caminar presente y el hansitar futuro de quienes pervivan, sobre el puente de todos ellos, para la Escuela -en Organismos y Corporaciones no significa demasiado la desaparici6n de una persona, o arin de todas sucesivamente, de cuantas los integtan, hayan ocupado o no cargos directivos, o simplemente desanollado funeiones docentes--, el tiempo va trayendo y traeri nuevas personas, nuevas actuaciones, y eon ellas una continuidad, es de desear, de la Instituci6n, de la Escuela, y que en el caso de 6sta, de 73 aflos de existencia, como nacida en 1.901, por el Real Decreto de 17 de agoito, a que antes me he referido, cuando en uni6n de otras ocho se crearon con el nombre entonces de Escuelas Superiores de Industrias, a todo lo largo y a lo ancho de Espaf,a, -entre ellas nuestra herrnana, la de Villanueva y Geltrri, en nuestra Regi6n-, ha de tratarse de que sobrevivan, sin que ninguna Disposici6n legal por via de reorganizaci6n de las enseflanzas t6cnicas o por otra causa, venga a truncar su vida, ni mueran tampoco de inanici6n, por falta de alumnos, sino que sus futuros directivosr con sus actuales y sucesivos componentes pertenecientes al Frofesorado vayan Sig1iendo imprimiendo savia nueva, para superar o soslayar aquellos obstSculos que a veces, aun por las propias Disposiciones legales pueden interponerse en el camino. Es 6ste un legado, de los fundadores de la Escuela, que incrementado su prestigio en el correr de los aflos, obliga a velar las armas de la eficacia y de la constancia, para con mayor impetu, y m6s hoy en dia en que puede decirse se ha llegado a su plenitud con su incorporaci6n a la Universidad Polit6cnica, tiene m6s que nunca esta Escuela y sus demis hermanas del mismo Grado y categoria, su raz6n de ser y de pervivir, al servicio de la docencia y de la propia industria. : De no ser asi, cuanto Tlrrasa, "Adelantado de la enseflanza t6cnica", hizo a trav6s de sus Institueiones priblieas, Corporaciones y Organismos, a finales del pasado siglo, con una continuidad hasta el presente, y euya continuidad quiero precisamente destacar, mediante entonces, la "C6mara de Comereio e Industria",
a el "Instituto Industrial", el "Acondicionamiento Tarrasense" y el propio Ayuntamiento, al haber sido la Ciudad de donde parti6 la idea y en la que se iniciaron las gestiones y los trabajos para la creaci6n de esta Escuela y. las demis de Espafla con ella, de poco o de nada hublera servido: trabajos y gestiones que justifican aquel titulo con el que quise seflalar aquella primacia, a raiz de la Conferencia que me cupo desarrollar en la Sala Capitular de esta Ciudad en eI aflo 1.952, con motivo del cincuentenario de esta Escuela y de las enseflanzas t6cnicas espeeializadas. INCIDENCIAS Y SU EIEMPLAEIDAD Permitaseme, para que jamis eunda el desaliento entre quienes participen o sean llamados a llevar la responsabilidad de la gesti6n futura de la Escuela, rememorar, sin extenderme demasiado, algunas ineidencias, que si pudieron superarse sin que se truncara la edstencia de la Escuela, fue debido a la unidad de sus eomponentes: Profesores y alumnos, -que ambos conjuntamente forman la Escuela-, y aun unidos a ellos otras representaeiones de la Ciudad. Asi, se inicia la Escuela con Profesorado procedente de lo que fue cantera de 6sta: me refiero al Real Colegio Tarrasense, hoy desaparecido, al "Col.legi gtan", como popularmente se le llamara, y cuyo edificio, aun existente, hoy es sede de la Eseuela Pia; y tanto prestigio tuviera aqurEl, que en su visita a Tarrasa, al Rey Amadeo de Saboya le movi6 a pronunciar aquella frase que nos ha transmitido la }listoria de la Ciudad: "No hay otro en Espafla ni en Italia"; am6n de aguella otra similar, en posterior ocasi6n, proferida por el Presidente del Gobierno, Antonio C6novas del Castillo: 'Este Colegio es una vergiienza para Madrid". Si he querido reeordar esas frases es porque estimo son reveladoras de la primacia, que gn todo tiempo en lo cultural para Tarrasa de ellas se deriva y en cuyo aspecto, el cultural, ha habido afortunadamente continuidad; prueba de ello !o son nuestras actuales Instituciones docentes -entre ellas esta Escuela-, por cuya continuidad y perseverancia puede ostentar con orgullo la Ciudad, -aparte por otros motivos-, orlando su escudo, la Corbata de la Orden de Alfonso X el \Sabio, que le fuera coneedida; continuidad forjada inicialmente por quienes llevaban la eosa priblica y que sintieron unas primeras inquietudes, que quedaron plasmadas en un Dictamen de la Corporaci6n Municipal en 1.880, por el que, seg(n se dice texfualmente: "se propone la creagt6n d,e mos Esatelas i,nd,ustriales paro el fomento ile lo enseft.onza tdmi,co-teqtil'en el rorno lanero y con consigtuacion yrestptestaria a complernentor cqt otras aportdci,ones tamaseTrses. Seri,o eL PIan d,e estudtos a deserwohter -s,gue diaend,o el Di,ctarnen-: la enseft,anza de pdrt:ulos g elemental para las clases d'iurrurs, cor| aulas ad,ecundns para la Teori,a ile Teiidos g Prd,cticas d"e Quimi.ca Tertil; A las noctltl'nns, las pnmeras l,etras, contabi.li.dnd, te' nedwia, fisica u di,buio industrtal, mecdrwca, etc., u para Te6ri,cos ite Teiil,os, con clases Wd.cti.cas en los talletes de las tdbri,cas, al no iltsponerse d,e momento ile meih,os propi,os para los adecrtailos laborotorios g tolleres". /
se habia preocupado por lo laboral, y que por paradoja desgraciada, precisamente muri6 victima de atentado social-, quien capaeitado de la importancia de aquellas Especialidades dentro de nuestro ambiente industrial, tercia en el asunto y promete para antes del comienzo del Curso, !a revocaci6n de aquella Disposi' ci6n legal; y, en efecto, eumple su palabra, cuando el 12 de setiembre, quince dias antes del comienzo del nuevo Curso 1.915-16 se promulga la derogaci6n del Decreto que habia dejado inexistentes aquella Especialidades. EL FUTURO CAMINAR MAs pudiera extenderme, pero estimo, seflores, por esos rasgos de actuaciotres diversas, de los directivos, del Profesorado y de los alumnos, en horas peli' grosas para la salvaguarda de ]a vida docente y del patrimonio cultural en lo que a las enseflanzas t6cnicas concierne, pueden ser ellos bastantes para servir a todos, los que ahora caminSis o vais a caminar por las rutas futuras' para que perdure y se acreciente el acervo cultural de estas Eseuelas y de 1o que representan para la Ciudad, en lo que a ellas se refiere. Mucha labor queda a todos por hacer' al Profesorado en activo, y con mAs tiempo por delante a vosotros estudiantes, que os halliis unos al t6rmino de la Carrera, los que pertenec(is al riltimo Curso y que hab6is sido mis alumnos en ese breve tiempo de tres meses, en el actual Curso, y de quienes por ello en es' pecial me es forzoso despedirme; est6is los otros, los de segundo y los de primero, ya en ruta tambi6n para llegar a ser Ingenieros; jamSs deb$is desalentaros; si he puesto de manifiesto contrariedades, obst6culos y algfn que otro acto de protesta, no es para que nazca el desaliento, sino precisamente para todo Io contrario; poco vale lo que poco cuesta; con unidad, que'entre vosotros jamis flebiera romperse; superando divergencias que puedan en momentos existir' o dispares formas de pensar o de sentir, que es l6gico se den, dada vuestra inquieta juvenil edad, pero que si no afectan a vuestro cometido actual de estudio, o al futuro profesional, queden fuera de los centros docentes; y en unidad tambi6n con vuestros Profesores, por formar conjuntamente todos, la Escuela, alumnos y Profesores; hombres que sois del maflana, que por el titulo al que aspir6i{ habr6is de llegar a ocupar puestos de responsabilidad y de mando en la Sociedad, ya fuere de tipo emBresarial, o t6cnico, ya en actividades pfblicas de cualquier orden; si no sab6is mantener una unidad dentro del estamento al quepas6isapertenecer'yunacontinuidadenaquellosquehaceresenqueos hall6is inmersos, habria de llegar, a no dudarlo, el fracaso de westros empeflos y prop6sitos. Avosotros,eompaflerosenelProfesoradoydeunmodoespecialaquien me sucede en la Direcci6n, he de deciros que no me considero con autoridad para dar consejos; queden. pues, presentes las incidencias resefladas por lo que puedan ellas servir de nofma para actuaciones futuras, en el venidero caminar' MI ULTIMO RUEGO Y MI GRATITT.]D y al dar fin a mis palabras, permitame, Excelentlsimo y Magnifico Seflor Rector, que le haga un ruego, euya favorable acogida puede indudablemente repercutir en la mayor divulgaci6n y eonoeimiento de lo que fue -y eomo es l3
de ver no demasiado f6cilel proceso del desarrollo de las enseflanzas tt6cnicas en Espafra; y para sacar en su dia y por su difusi6n, ejemplos y estimulos, que siempre pueden ser muy necesarios, como contrapartida a oponer ante posibles desAnimos, o desagradables incidencias, o alin, por qu6 no decirlo, ante eventuales desaciertos o errores -de humanos es el errar-, en cuantas cuestiones afecten al conocimiento y aI desenvolvimiento de lo t6cnico-docente de estas Carreras y de estos Centros. Me refiero, a que en el pr6ximo afio 1975 va a cumplirse el 12b aniversario del Real Decreto-Ley de 4 de setiembre de 1.850 que sancion6 la Reina Isabel II, creador de la Carrera de Perito Industrial en sus diversas Especialidades, y asimismo Ia de Ingeniero Industrial; y en 1.976, el 75 aniversario del de 1? de agosto de 1.901, creador de estas Escuelas en las que se cursan las Carreras de Ingeniero T6cnico Industrial, y bueno seria, estimo, y de ahl que me permita la sugerencia, que fuera, ahora para en tal ocasi6n, la Universidad polit6cnica de Barcelona, quien a trav6s de su Junta de Gobierno, o del patronato, recogiendo mi propuesta, por el reglamentario conducto de la Junta de profesores de esta Escuela, a cuyos componentes, por tanto, tambi6n me dirijo, aun cuando ya no pertenezca a ella, programara la organizaci6n de diversos actos, en parang6n con los que otrora, en 1.952 fueron organizados entonces por la Junta Nacional del Centenario de estas Carreras, que a tal fin fue entonees creada por el Ministerio -a uno de cuyos actos tuve el honor de eolaborar-, con el fin de que se festejen por tanto en su dia, en esas no lejanas fechas, estas celebraciones conmemorativas, tambi6n de un modo nacional, con lo que en aquello que con la Universidad pudiera tomar parte esta Escuela, una vez 1n6s quedaria patente la justieia de ese titulo, de "Tarrasa, Adelantado de la Enseflanza t6cnica en Espafla", que mereci6 se hiciera acreedora y cuyo titulo le obliga a perseverar en esa primacia. Y termino, seffores; he tratado de superar la emotividad que tiene toda partida, al pensar m6s que en la despedida en si, en el jribilo, que pese a ir nimbado de nostalgia por actuaciones que son hoy ya en mi pret6ritas, y que no tienen ya, por tanto, car6cter de presente ni pueden tenerlo de futuro, que entraf,a toda jubilacl6n, por 10 que representa de descanso, para dar gracias a Dios que me ha permitido llegar a ese trance, vencidas u orilladas las etapas durante cuyo transcurso tantos y tantos compaf,eros y alumnos nos fueron dejando; con la reiteraii6n de mi gratitud a quienes compartieron y me ayudaron en mi gesti6n docente y directiva; y al Rector de la Universidad Polit6cnica de Bareelona, asi eomo a los componentes todos de su Junta de Gobierno, con los que me cupo el honor de colaborar modestamente en estos riltimos tiempos de mi quehacer, a partir de la incorporaci6n de estas Escuelas a la Universidad, mi gratitud y mi saludo cordial tambi6n. : Seflores, doy fin a esta mi riltima lecci6n, con las cl6sicas palabras con las que en las Aulas, antes de que los avanees de la t6cnica seflalaran de un modo autometico e impersonal la terminaci6n de la elase, se vino tradicionalmente dando aviso por los subalternos haber transcurrido el tiempo marcado, ya que al presente es cuando, se me ha dicho por el Ministerio al llegarme la jubilaei6n: ;ES LA HORA! 14