La línea dura
Full text
La línea
du a
Ca les Ma í y Xa ie Mon eys
1. Zans a, Giesen, Sijmons. Edi icio pa a Talle es de a is as en Ams e dam, 1934
Mon aje de la es uc u a me álica.
2. Ka l Volke , Cemen o, 1924. Pin u a.
3.
Cha les Sheele , Paisaje clásico, 1931. Pin u a.
1. COORDENADAS
Hannes Meye , Hans Wi we , Ma i S am, Hans Schmid , Johannes Dui-
ke , Willem an Tijen, E ns May, O o Haesle ,
...,
'qué hay de común en
odos es os nomb es?; 'po qué mo i o se ag upan en es e núme o de 2C?
Cie amen e, no es posible e e i se a es a se ie de a qui ec os conside-
ándolos como un g upo homogéneo y sin isu as. Muchos asgos pa icu-
la es, ligados a su o igen cul u al, su comp omiso polí ico o su des ino pe -
sonal, les sepa an. Algunos de ellos como Ma S am o Hans Schmid de-
sa olla on ac i idades conjun as y juga on un papel aglu inado ; o os,
como O o Haesle o Willem an Tijen adop a on una posición más aislada
y una ac i ud menos p og amá ica. En e ellos hay quienes, como Hannes
Meye , abaja on con con inuidad den o de una misma línea de in es iga-
ción, mien as que o os en cambio, como Johannes Duike , expe imen a-
on en muchas di ecciones y solo algunas de sus ob as se empa en an con
ese onco común que aquí a amos de es ablece .
Con p opiedad no puede habla se de g upo o ganizado a p opósi o de
es a se ie de a qui ec os, ya que abaja on en países y si uaciones di e -
sas y u ie on con ac os agmen a ios e i egula es. Más que encon a se
en un luga de eunión puede deci se que ansi a on po las mismas enc u-
cijadas.
Sin emba go, a pesa de esa ela i a dispe sión, cabe econoce en mu-
chas de sus ob as (sob e odo en los p oyec os ges ados al ilo de 1.930)
una endencia común, una ac i ud simila en e a los p oblemas de la a qui-
ec u a. Y es p ecisamen e es a posibilidad de es ablece en e ellos, a pos-
e io i, cie os ínculos y elaciones lo que hoy les o o ga, a nues o juicio,
un alo de e e encia obligada Da a la cul u a a qui ec ónica.
Pe o, 'en qué consis e esa ac i ud común que hemos c eído econoce ?
Pod íamos de ini la como la olun ad de es ablece los pa áme os del p o-
.,
..
yec o al ma gen de oda subje i idad, con i iendo la a qui ec u a en una
.,
".'e'
'
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-
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écnica obje i a, exac a, desp eocupada de oda conside ación es é ica y
4.w
4q
.
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a en a sólo a alcanza su inalidad con la máxima p ecisión y e icacia. A -
14
i- L.
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qui ec u a, pues, como esolución cien í ica de una a ea edi ica o ia; a qui-
ec u a como esul ado del análisis exhaus i o de las necesidades ma e ia-
les y del empleo de las más adecuadas écnicas cons uc i as. A qui ec u-
a como cons ucción.
Si bien el abajo de es a se ie de a qui ec os se desa olla den o del
ma co de la a qui ec u a acionalis a, de sus ob as se desp ende una in e -
p e ación pa icula men e adical de los p incipios en que aquélla debia
1
unda se. En e ec o, no sólo p oclamaban, como el es o de los acionalis-
as, la necesidad de ompe ama as con las con enciones es é icas adi-
-d
1
:
cionales y con los es ilos del pasado sino que sos enían que, pa a consoli-
..
.
.
.
da los log os de la nue a a qui ec u a, e a p eciso libe a la de oda elei-
dad a ís ica, desin ec a la de odas las inc us aciones p o enien es del
campo de la pin u a y de las a es plás icas. Si la nue a a qui ec u a debia
ende a la ans o mación del mundo ma e ial e a an solo en los elemen-
os de su ealidad económica y p oduc i a donde debía encon a los ins-
umen os pa a cons i ui se. De ahí que pueda habla se, a p opósi o de es-
os a qui ec os, del
ala adical de la a qui ec u a acionalis a
y, a p opósi o
de sus decla aciones p og amá icas. de una especie de
"línea du a"
del
mo imien o mode no.
En un céleb e ex o de 1923, publicado en la e is a
"G",
Mies an de
Rohe habia enunciado el siguien e a o ismo:
"Rechazamos econoce p o-
blema de o ma; sólop oblemas de cons ucción".
Es e a o ismo, cohe en-
3
emen e desa ollado, habia de cons i ui el núcleo eó ico de la "línea
du a". El despojamien o de oda in ención "es é ica", de oda olun ad
"composi i a", el echazo de la composición en a o de una es ic a idea
cons uc i a emi e cla amen e a la igu a del ingenie o que, de es e modo,
pasa a se is o como el cons uc o mode no po excelencia, el modelo a
imi a . Ya el p opio Mies an de Rohe en su a ículo "A qui ec u a y Mode -
nidad" habia in e p e ado las g andes ob as a qui ec ónicas del pasado
como ob as de ingenie ía. Aho a es a in e p e ación debia con e i se en
4
p incipio ope a i o. Pe o no se a aba an o de ealiza ob as de ingenie ía
p opiamen e dichas cuan o de aslada al p oduc o a qui ec ónico el mé o-
do y el alan e que emplea el ingenie o. Todo ello compo aba una o unda
nega i a a exp esa se en é minos de sensibilidad o gus o po lo bello. Las
palab as "emoción" o "sen imien o", an ca as po ejemplo a Le Co busie ,
es án p osc i as en las mesas de abajos de es os a qui ec os.
Hannes Meye , en su mani ies o "Bauen" (Cons ui ), de 1925, esumía
es a ac i ud con la siguien e ase:
"Todas las cosas de es e mundo son el p oduc o de la ó mula unción
po economía. Ninguna de es as cosas es una ob a de a e. Todo a e es
una composición y po dicha azón no posee una u ilidad pa icula . Toda
ida es unción y po lo an o
no
es a ís ica. La idea de la "composición de
un pue o ma í imo" nos pa ece absu da; pe o ide gué o o modo su ge el
-
p oyec o u banís ico de una ciudad o el p oye6 o de un edi icio de iiien-
...
4
das? ¿Es una composición o es una unción? Es a e o es ida?"
Releyendo la ase de Meye nos esul adi ícil imagina una de inición de
a qui ec u a más adicalmen e opues a a la que hoy cons i uye la ideología
dominan e. No hay en ella ni as o de los alo es que hoy p e alecen (el e-
o no nos álgico al pasado, el dic ado de lo subje i o, el gus o po lo ecléc i-
co). Es más, su a gumen o pa ece unda se jus amen e en el echazo de
es os alo es ecob ando así, de un modo inusi ado, su capacidad e ulsi-
Los p incipales es ue zos del ala adical del acionamismo se di igen a
:
es ablece un mecanismo de p oyec o en el que las condiciones ma e iales
impongan a su azón como algo indiscu ible, un mecanismo en el que las
'
di e sas solici aciones del p oyec o puedan, al limi e, cuan i ica se, ha-
/
ciendo e iden e cual sea la solución más jus a y pe inen e. Se p e ende
/
despoja la a qui ec u a de odo simulac o de simbolización, haciendo que
i
los edi icios no a en de ep esen a alo es sino que se mues en po lo
En es e in en o de conduci la a qui ec u a hacia un e eno ne amen e
obje i o (Sachlich"), la palab a "Sachlichkei " (obje i idad) se con ie e en
uno de los lemas p edilec os de la
"línea du a".
Tal ez po ello, Kenne h
F amp on, en el capí ulo 15 de su "His o ia c i ica de la a qui ec u a mo-
de na", eúne a odos es os a qui ec os bajo la denominación -"Neue Sa-
chlichkei " (Nue a obje i idad).
Es e é mino, como se iala el p opio F amp on, p ocede del campo de la
pin u a y de la li e a u a y ue empleado po la c i ica a pa i de 1924 pa a
e e i se a la endencia de ca ác e ealis a y an iexp esionis a que se desa-
5
olló p e e en emen e en Alemania a lo la go de los años 20. Los cuad os
de Ch is ian Schad, An on Rade schei , Ca lo Mense o Geo c) Scholz,
mues an, a a és de escenas es á icas y co idianas, cons uidas con una
mezcla de es ilización pene an e y c uda p ecisión, un mundo cosi icado
en el que el indi iduo apa ece sumido en el es upo y la soledad.
Sólo más a de, y de un modo subsidia io, se aplicó el é mino "Neue Sa-
chlichkei " a la a qui ec u a conno ando, como señala F amp on, "un en o-
que nada sen imen al espec o a la na u aleza de la sociedad", es deci , un
en oque ealis a, a en o a la écnica y a la p oducción y poco p ocli e a las
jus i icaciones es é icas.
Pe o, a pesa de que los a qui ec os adicales compa ían esa ac i ud an-
iexp esionis a y a aban a su ez de e leja la condición abs ac a del
mundo mode no, esul a di icil, en la compa ación, i más allá de esa gené-
:.'
ica simili ud. Lo cie o es que la denominación "Neue Sachlichkei " nunca
llegó a con e i se en elemen o de iden i icación pa a los a qui ec os adi-
cales e incluso algunos de ellos la ie on con ecelo y descon ianza a causa
de su p ocedencia a ís ica. Po ello, en es e abajo, hemos p e e ido ha-
.$
bla del "ala adical del acionalismo", ya que ese é mino nos pa ece ex-
p esa con cla idad
y
sin a i icios el sen ido de una endencia su gida en el
p opio seno de la a qui ec u a mode na.
Pun os de con ac o más e iden es pueden halla se en e los a qui ec os
adicales y los pin o es ealis as no e-ame icanos, en especial los más
6
4.
Ludwig Hilbe sei ne . Es ación cen al pa a Be lín,
1925.
5.
El ae oca Pa is-S . Denisdel ingenie o F ancis Lau según dibujo de Hans Schmid en
ABC
no
1,1926,
segunda se ie.
6.
C.
N.
an Goo . Ins alaciones del pue o de Ro e dam,
1916.
7.
Siedlung Dam ne s ock en Ka ls uhe,
1929.
8.
Siedlung Helle ho en F ank u ,
1929-31.
9.
B igada E ns May. p oyec is a
G.
Hassenp lug, S anda go p oek .
1932.
Esquema de
mon aje de un sis ema cons uc i o es anda izado.
des acados ep esen an es del mo imien o p ecisionis a: Cha les Schee-
'e y Cha les Demu h, quienes conceden el p o agonismo iconog á ico al
paisaje de las o mas indus iales asumiéndolo como el nue o escena io
de las ac i idades humanas.
Se a a e ec i amen e del mismo escena io que Ludwig Hilbe seime
desc ibe y ca aloga en su impo an e lib o "G oszs ad A chi ek u " (A qui-
ec u a de la G an Ciudad) de 1927, p esen ándolo como el esul ado Iógi-
co de los nue os sis emas p oduc i os y elaciones económicas, es deci ,
como el ma co de e e encia obje i o con el que debecon on a se el aba-
jo del a qui ec o. El p og ama de los a qui ec os adicales se insc ibe en
ese ma co de e e encia, a ando de acionaliza sus elemen os cons i u i-
os po medio de a gumen os es ic amen e écnicos y de desa olla has a
sus úl imas consecuencias los p incipios básicos de una cons ucción in-
dus ializada.
Uno de los p incipales ehículos de di usión de ese p og ama es la e is-
a ABC edi ada en Basilea en e 1924 y 1928 po Ma S am, Hans Schmid
y El Lissi zky, a los que luego se suma án Emil Ro h y Hannes Maye , cuya
edición aba ca el pe iodo inicial de acla ación de los p oblemas ligados a la
idea de indus ialización y de pues a a pun o de las es a egias de acción de
la
"línea
du a
".
En ella se desc iben las p opiedades de los nue os ma e iales, se es u-
dian los e ec os de la no malización en la de inición de los sis emas cons-
uc i os, se e lexiona sob e el sen ido de la p oducción en se ie y se anali-
zan los medios de anspo e ( en, ae oca , e c.) conside ados como a e-
ac os écnicamen e desa ollados que, po su depu ación o mal y lige eza
ma e ial, son suscep ibles de acla a algunas de las cues iones más ele-
an es que iene plan eadas la a qui ec u a mode na.(l)
Asi pues, en ABC se a ibuye a la écnica y a la cons ucción el papel de
guía pa a el p oyec o, de undamen o sob e el que debe ase a se el cono-
cimien o a qui ec ónico. Es as ideas encon a án en los siguien es años, su
campo de aplicación en oda Eu opa y especialmen e en dos países cen-
oeu opeos: Holanda y Alemania.
En Holanda ienen luga una se ie de ealizaciones que, si bien cuan i a-
i amen e limi adas, poseen un g an alo emblemá ico. Las i iendas en
hile a de Oud, las ac o ías de Van de Vlug , los bloques de Van Tijen, las
escuelas de Duike , an o po la pe ección con que de inen los nue os p o-
g amas como po el e inamien o de su ejecución ma e ial, se con ie en en
e dade os pa adigmas pa a la cons ucción de la ciudad mode na.
En Alemania se a on a p io i a iamen e el p oblema del dé ici de i ien-
das, median e la pues a en p ác ica de écnicas edi ica o ias es ic amen e
económicas basadas en los p incipios de se iación y no malización. G an-
des ciudades como Be lín o Hambu go e incluso ciudades medias como
Ka ls uhe o Celle desa ollan un as o p og ama de i iendas sociales de
inicia i a pública. Especialmen e ele an e es el caso de F ank u po la
lobalidad de su expe iencia que aba ca desde la de inición de un modelo
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cina mode na. La e is a Das Neue F ank u , di igida po E ns May, eco-
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ge en odos sus po meno es el p oceso de cons ucción de los nue os ba-
ios, con i iéndose así en documen o excepcional sob e las icisi udes de
la idea de ciudad mode na y sus posibilidades de ealización.
Sin emba go, en los p ime os anos ein a empiezan a mani es a se g a-
es sín omas de c isis en el campo de la cons ucción masi a de i iendas.
El ápido aumen o del cos o de los ma e iales epe cu e sob e el p ecio de
los alquile es poniendo en en edicho los pos ulados polí icos de dichas
ope aciones. En es as ci cuns ancias la Unión So ié ica apa ece, a los ojos
de muchos. como una ocasión ex ao dina ia pa adesa olla una a qui ec-
u a basada en una plani icación global y o ien ada a sa is ace las necesi-
dades del conjun o de la población.
Alen ados po es a espe anza, un amplio equipo de a qui ec os eu o-
peos encabezado po E ns May y compues o en e o os po Fo ba , an
Loghem, Meye , Niegeman, Schimd y S am, decide inco po a se a las a-
9
D
eas de econs ucción indus ial impulsadas po el nue o es ado so ie ico
En la URSS ya no se a a de in oduci una isla socialis a en un p oceso de
desa ollo u bano capi alis a, sino de es ablece un o den e i o ial di e so,
dependien e de las di ec ices de la plani icacion economica socialis a, y
como al ajeno a las p esiones especula i as, es deci , un o den en el que
abajo y esidencia, habiendo supe ado sus con adicciones, se p esen en
como elemen os de una unica es uc u a u bana basada en la colec i iza-
cmn de los ecu sos.
Pa a los a qui ec os adicales se a aba del luga y momen o p opicios
pa a lle a has a sus ul imas consecuencias el concep o de una a qui ec u-
a obje i a, anonima, hecha al dic ado de las exigencias ecnicas y lib e de
oda olun ad ep esen a i a As1 su gie on 10s esquemas pa a Magni o-
go sk, Ka aganda, No osibi sk, e c
,
en los que el p oblema de de ini ciu-
dades en e as de nue a c eación es ableciendo elaciones p ecisas en e
la esidencia, los se icios y los cen os p oduc i os se a on a con c i e ios
de es ic a acionalidad écnica
Sin emba go, las p opues as de May y de sus colabo ado es opiezan
p on o con ue es esis encias, no solo a causa de las p eca ias condicio-
j
nes ma e iales sino sob e odo debido a mo i os ideologicos En e ec o, es-
,
A----
as p opues as son acusadas de aduci con excesi o mecanicismo la
--
,
,
,
base economica de las nue as implan aciones, de delinea con demasiada
1,
--4i
c udeza los asgos de una au en ica "ciudad del abajo" En un momen o
en que la cul u a o icial so ie ica se o ien a hacia la eap opiacion de odos
aquellos simbolos de pode que has a en onces habiaos en ado an solo la
.-----.
MART
STAM
bu guesia ("el pueblo iene de echo a las coiumnas"), la neu alidad se-
1
man ica de los a qui ec os adicales, su desca nada pues a en escena de
la in aes uc u a p oduc i a, habla de esul a ine i ablemen e imp oce-
den e e incluso p o oca i a
(2)
Asi pues, la expe iencia so ie ica señala el echo ul imo de la u opia adi-
/
WHb
l+,"(,
.
,
-."-
*
cal y sus pa ocinado es se en obligados a apa a se de los p ocesos ea-
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les de ans o macion social (como es el caso de Ma S am) o a econside-
Y.
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a au oc i icamen e su posicion eo ica (como hace Hans Schmid ) De
,
'
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es e modo concluye la e apa he oica del acionalismo adical que an bien
.'
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,
1-!
YA
pa ece enca na la pe sonalidad p o eica de Ma S am En e ec o, si epa-
>,.
,
samos men almen e las di e sas icisi udes que hemos enido ela ando,
emos siemp e a S am en el cen o de la si uacion (ya sea en la edaccion
de ABC desde sus comienzos, o en el es udio de B inkman y an de Vlug
du an e la ges acion del p oyec o pa a la ab ica an Nelle, o bien jun o a
E ns May en la eu o ia cons uc i a de la nue a F ank u o en el momen o
expe imen al del abajo en la Union So ié ica) eje ci ando su magne ismo
y su capacidad de con agio
Cuando en 1940, Al ed Ro h log a euni en un Iib o con p e ension an o-
lógica y alcance manualis ico (The New A chi ec u e, N A
)
aquellos ejem-
plos que mejo mues an la iden i icacion en e a qui ec u a mode na y
,
adecuado manejo de los nue os ecu sos ecnicos y cons uc i os, los
ecos de esa e apa he oica pa ecen habe se ya apagado
Pe o, como la p opia ecopilacion demues a, muchos de los enunciados
eó icos de la
"l nea
du anse han con e ido en e e encias me odologicas.
en modos conc e os de ope a y pe enecen al bagaje comun de losjo e-
nes a qui ec os eu opeos El bello Iib o de Ro h es a desp o is o del impul-
so épico de los pione os pe o es a imp egnado, en cambio, de un sabe de-
ini i amen e adqui ido
(3)
2
LA
POLEMICA TEIGE-LE CORBUSIER
El papel decisi o que los a qui ec os adicales juga on en el momen o de
e e escencia de la cul u a mode na se hace e iden e epasando algunos
de los episodios de su his o ia in e na, como po ejemplo el que aqui a a-
emos de ela a la celeb e polemica que en en o a Le Co busie con Ka el
Teige (4) en los ul imos anos de la decada de los ein e
Si bien es cie o que el mo imien o acionalis a se ges o du an e un la go
1
I
10. B igada May, Esquema gene al pa a la ciudad de Magni ogo sk en la URSS, 1930-31.
11.
Fo omon aje de Ma S am alusi o a su ob a publicado en Das Neue F ank u se . 1930,
con ocasión de la ma cha de un g upo de a qui ec os a la Unión So ié ica.
12. Ka el Teige en los anos ein e.
13. Le Co busie en Moscú en 1934.
pe íodo, puede deci se en cambio que c is alizó y se consolidó en muy po-
cos años: exac amen e los que an de 1923 a 1927. En esos años, Le Co -
busie se con i ió en el cen o de a ención de los medios a qui ec ónicos
in e nacionales y se le a ibuyó el papel de ep esen an e máximo de la a -
qui ec u a mode na.
Po es e mo i o, la exis encia de un ala adical del acionalismo se de ec-
a con especial cla idad en cie as omas de posición con espec o a la igu-
a de Le Co busie : del mismo modo aue la eacción al mo imien o mode -
no se aduce a ménudo en a gumenios c í icos que colocan al p opio Le
Co busie en el cen o de su pun o de mi a con i iéndolo en el p incipal ob-
je i o a ba i .
De en e las pe sonalidades ele an es de la cul u a eu opea de la época
que polemiza on con Le Co busie desde den o del mo imien o acionalis-
a, ue al ez Ka el Teige quien lo hizo de un modo más p eciso, elabo ado
y con unden!e
(5).
En e ec o, los esc i os de Teige sob e a qui ec u a ienen a cons i ui la
más comple a eo ización de lo que en es e abajo, hemos dado en llama
"la línea du a" del acionalismo, ya que, dis in amen e de o os au o es,
Teige insc ibe su e lexión a qui ec ónica den o de una a gumen ación
mucho más amplia que aba ca odo el e i o io de la nue a cul u a, is o y
analizado desde la pe spec i a de una explíci a y sólida concepción ma-
xis a.
Pe o, en ando ya en los é minos conc e os de la discusión, eamos
como glosa Teige la igu a de Le Co busie en un ex o de 1929:
"El papel his ó ico que ha co espondido a Le Co busie en la e olución
de la a qui ec u a mode na es análogo, si puede hace se es e pa alelismo,
al que jugó Picasso en la his o ia de la pin u a mode na
(.
.
.)
Pe o Le Co bu-
sie , como Picasso, no ca eció de p ecu so es. Lo que Cézanne y Seu a
signi ica on pa a Picasso y el cubismo, pa a Le Co busie y la a qui ec u a
pu is a lo han ep esen ado la gene ación de au o es nacidos hacia
1870:
Pe e
(1 873),
Ga nie
(1 869),
Loos
(l870),
W igh
(1 879),
Be lage
(1 856).
Y
así como la e olución de la pin u a no se ha de enido en picasso
y
el cu-
bismo, ampoco la e olución a qui ec ónica pe manece anclada a las eo-
ías del 'pu ismo" de Le Co busie . Po el con a io, p on o se ha anuncia-
do una nue a gene ación de a qui ec os, que si bien ha escogido como
pun o de pa ida a Le Co busie , en muchos aspec os se ha colocado, en
cambio, en la oposición espec o a su di ec o p edeceso , an o en la eo ía
como en la p ác ica". (Ka el Teige, A e
e
ideologia, 1982, p. 21 9).
Es sabido que la polémica Teige-Le Co busie iene su o igen en el p o-
yec o que és e úl imo elabo ó pa a el Mundaneum o "ciudad de la cul u a
mundial" que debía cons ui se en las p oximidades de Gineb a. Teige de-
ec a en dicho p oyec o cie os aspec os que conside a "an i-mode nos" y
po ello lo escoge como elemen o de e e encia sob e el que cen a sus
a aques a la posición de Le Co busie .
Pa a Teige el p oyec o del Mundaneum mani ies a una ac i ud espec o a
la a qui ec u a que nada iene que e con la olun ad de ealismoque ca-
ac e iza
a
los a qui ec os del ala adical. Se en iende aquí po ealismo la
p e ensión de es ablece ínculos de necesidad en e la a qui ec u a y los
p oblemas que el desa ollo social plan ea en ese momen o his ó ico, es
deci , aquellos p oblemas que son p io i a ios socialmen e, que a ec an al
bienes a del mayo núme o de pe sonas.
Po ello el Mundaneum le esul a aTeige inadmisible ya que no nace "de
un análisis obje i o
y
acional del p og ama
(.
.
.)
sino de una especulación
geomé ica, es é ica
y
abs ac a". (Teige, op. ci ., p., 21 1)
Pa a Teige "el plan eamimen o ideológico del Mundaneum
...)
es una
ilusión, ca gada de buenas in enciones, una u opía y una música celes ialy
si llega a ealiza se se á de un modo muy di e so alp e igu ado po Ou le y
Le Co busie ". (p. 208)
"No es una u opía que c ea audazmen e el u u o. Po el con a io es una
u opía eacciona ia, cuya misión es deco a las inclinaciones impe ialis as
y
e óg adas". (p. 236)
8
Pe o, como es ácil comp ende , es as c í icas an mucho más allá de la
discusión sob e un p oyec o pa icula y encie an las cla es del au én ico
"pulso" eó ico que Teige y Le Co busie an a lib a con la in ención com-
pa ida de es ablece , cada uno desde su pe spec i a, los p incipios en los
que deba asen a se la nue a a qui ec u a.
Del análisis del Mundaneum ex ae Teige la p ime a conclusión de ca-
ác e gene al:
"Una expe iencia que siemp e se epi e y se con i ma cons an emen e
es que la solución a qui ec ónica de p oblemas y p og amas ideológica-
men e con usos, plan eados de un modo equi ocado o ca en es de i ali-
dad no p oducen nunca ob as de una pu eza e in eg idad elemen al; un
p og ama del que el a qui ec o igno a p ecisamen e que cosa debe pensa ,
no puede esol e se más que con una semi o ma, con un comp omiso. La
a qui ec u a mode na no ha sido gene ada Do es~eculaciones abs ac as.
sino po exigencias i as y ac uales que le han hnpues o nue os p og a:
mas".
(Teige, op. ci ., p. 209)
Como emos, es a conside ación no sólo puede aplica se al p oyec o del
Mandaneum sino a o as muchas p opues as leco buse ianas, especial-
men e las de co e u banís ico y señala un pun o cla o de disensión espec-
o al ol que Le Co busie a ibuye al in elec ual en la sociedad mode na.
Pe o la polémica se desa olla ambién en o os a ios en es. Uno de
los más signi ica i os es el que se e ie e a la igencia o no de
losp incipios
de la es é ica adicional.
Pa a Le Co busie las g andes ob as de a qui ec u a del pasado con ie-
nen p incipios y enseñanzas cuyo alo es pe manen e y como ales pue-
den se ins umen os ac i os en la de inición de la a qui ec u a mode na.
De hecho, sus e e encias a la expe iencia his ó ica son cons an es y es
ella, en úl ima ins ancia, la que sanciona la legi imidad de sus p oyec os.
En cambio, Teige sos iene que las nue as a eas que le co esponden a
la a qui ec u a en la época mode na imponen una up u a o al con espec-
o al pasado has a el ex emo de que no cabe ya habla de "a e" pa a e e-
i se a la a qui ec u a sino que es más p oceden e habla de ciencia, écni-
ca e indus ia.
Pa a Teige la enuncia al a e es condición cine qua non de una eno ada
adsc ipción al signo de la ida mode na. La disyun i a en e a e y ida
plan eada po Meye eapa ece aqui en los mismos é minos. VeTeige una
con adicción insal able en e las nue as exigencias i ales y los iejos
p incipios es é icos. Ob a de un modo cong uen e con la ida mode na im-
plica adop a la u ilidad como único lema del quehace a qui ec ónico, lo
cual compo a au omá icamen e enuncia , de una ez po odas, a los é -
minos y mé odos del "llamado a e".
"Una ez abandonados los abe náculos del a e, nos encon amos in-
me sos de lleno en la ida ac ual".
(Teige, op. ci ., p. 33)
Le Co busie no admi e es e plan eamien o más que en su dimensión
ác ica, como decla ación p o isional que debe se i pa a depu a y ende-
eza la si uación, pe o que, cumplida su misión, debe ab i paso de nue o
al dominio de la a qui ec u a como a e.
"Hoy, las angua dias de la Neue Sachlichkei han ma ado dos palab as:
Baukuns (a qui ec u a) y Kuns (a e). Se las ha eemplazado po Bauen
(cons ui ) y po Leben (la ida).
A
dos nociones p ecisadas po e ec o de
las cul u as, se las p e ie e educi a una masa de o igen in ini amen e más
as o, y más imp ecisa ambién; con ello se pie de cla idad pe o consen i-
mos, a deci e dad, po el deseo de busca los o ígenes pu os de un hilo
conduc o que hoy es imamos des iado. Lo eende eza emos. Hecho
es o, no pod emos habla obje i amen e de la cues ión más que emplean-
do los é minos comp ensibles de "a qui ec u a" y de "a e
".
En
1921,
en el
"Esp i Nou eau': ambién habíamos uel o a empeza desde ce o, pa a
in en a e cla o. Pe o si nos emon ábamos a ce o no e a, desde luego,
con el obje i o de pe manece en él, sino solamen e de ol e a oma pie
".
(Le Co busie , En de ensa de la a qui ec u a, 1983, pp. 45-46).
En es e pun o, como en o os muchos, Le Co busie es is o simul ánea-
men e como un adicionalis a po los pa ida ios de la
"línea du al'y
como
un iconoclas a po los a qui ec os que con emplan con ecelo el a ance del
en e acionalis a.
A es e espec o es in e esan e cons a a la opinión de un homb e an sa-
gaz y a la ez an dis an e como Nicolau Ma Rubió. Rubio publica en 1931
su b e e e ingenioso ensayo "Ac a . Disc iminación en e las o mas de
quie ud y mo imien o en la cons ucción", en el que, as el apa en e ono
anquilo y dis anciado de una disquisición eó ica, se ocul a una ag esi a
sá i a con a los p incipios a qui ec ónicos acionalis as y con a quien, se-
gún Rubió, cons i uye su más signi ica i o ep esen an e: Le Co busie .
El a gumen o de Rubió se cen a en la oposición en e es a icidad y dina-
micidad, a las que conside a espec i amen e como el eino de la a qui ec-
u a y el de la máquina, con i iéndolas, de es e modo, en especies i econ-
ciliables:
"La a qui ec u a ha sido c eada en el espacio es á ico; las o mas de la
cons ucción a qui ec ónica de i an del equilib o en eposo
"
(Nicolau Ma-
ia Rubió, Ac a , 1984, p. 19).
En cambio la o ma de la máquina iene su exclusi o undamen o en el
mo imien o y es jus amen e el mo imien o el que le impone o mas obliga-
o ias e indiscu ibles.
"Mi ad una ueda. Su o ma ci cula es obliga o ia y se explica po el mo-
imien o mecánico que le es p opio. No puede se de o a mane a -debe
se ci cula ".
Es pues el mo imien o
"quien engend a las o mas es ic as, las líneas
ma emá icas, las supe ícies ne as, la simplicidad lógica de los ó ganos de
las máquinas.
Y
es o es lo que gus a, y es o es lo que se quie e aslada a
la cons ucción"
(Rubió, op. ci ., p. 33)
Es a admi ación po la máquina le pa ece a Rubió ex emadamen e
p eocupan e po que co oe la esencia misma de la a qui ec u a. En e ec o:
el a qui ec o que u iliza como e e encia el mundo maquinis a
"igno a que
las cualidades que le gus an en las o mas de las máquinas es án p oduci-
daspo elmo imien o"(Rubió,
op. ci . p. 32), es deci , po algo que es á ex-
cluído a p io i del mundo de la a qui ec u a.
Rubió concede a la máquina, aisladamen e conside ada, un cie o alo
es é ico. Pe o no admi e mezclas, pa en escos ni con ac os de la máquina
con la a qui ec u a, a la que a a de p ese a de oda clase de "impu e-
zas".
"Una locomo o a gó ica o una pe o ado a de es ilo bizan ino
(.
.
.)
se ían
híb idos de a qui ec u a y maquinismo que cualquie homb e no mal no
end ía mucha di icul ad en
(.
.
.)
condena . Del mismo modo, un a qui ec o
obje i o, ealmen e uncionalis a, amigo de una au én ica Sachlichkei ,
e á un híb ido en la casa que ue a cons uida según el espí i u de la má-
quina y, al mismo iempo, según las adiciones a qui ec ónicas de la p o-
po ción, de la plás ica, del i mo, e c."
(Rubió, op., ci . p.
37)
y, ob io es de-
ci lo, el máximo esponsable de la apa ición de ese "hib ido mise able" no
es o o que Le Co busie .
Pe o se ía ingenuo in e p e a la ase de Rubió como un a aque exclusi-
o a Le Co busie ; como si con esa pu ga Rubió sal a a la posición más a-
dical de los que, p escindiendo de los eso es de la es é ica adicional, a-
aban de inco po a a la cons ucción las cualidades esenciales de la má-
quina.
Lo que Rubió p e ende al condena a Le Co busie , el cual in oca oda ia
a las di inidades de la a qui ec u a, es si ua explici amen e ue a de su e-
i o io a odos cuan os, enegando de aquellas, han ansigido con las incli-
naciones del mundo maquinis a.
Rubió c ea pa a es os cons uc o es mode nos, una ese a en la que
puedan desen ol e se sin moles a a quienes desean segui cul i ando los
e inamien os de la a qui ec u a. Pa a ello aza una ne a línea di iso ia,
una on e a den o de la cual pueda desa olla se esa nue a ac i idad, y ya
que
"las cosas no exis en más que a pa i del momen o en que ienen un
nomb e",
Rubió busca uno que ecue de
"la ac i idad de la máquina,
14.
Una página del lib o de Le Co busie "Ve s une a chi ec u e".
1920
"Des yeux qui ne oien pas
..."
opues a a la pasi idadde la A qui ec u a" y que además e oque "elsen ido
de una sepa ación amis osa con la a qui ec u a" (Rubió, op. ci . p. 41). Así
da con ACTAR, nomb e que coloca en el on ispicio de su educ o pa a
cons uc o es mode nos.(6)
Es a ac i idad educ i a y seg ega o iade Rubió es á en las an ípodas de la
isión de Teige y de los a qui ec os de la "línea du a". P ecisamen e odo lo
que Rubió a a de exclui es lo que és os coinciden en conside a como
asgos dis in i os del mundo mode no y su p incipal es ue zo adi igido, en
consecuencia, a in eg a en su ac i idad de a qui ec os odos aquellos in-
q edien es de la ealidad que la e olución social
y
ma e ial ha inco po ado
al paisaje del homb e, auna cos a de ansg edi las no mas impues as po
la adición
y
de o za los lími es his ó icamen e a ibuidos a la disciplina
a qui ec ónica.
Po o a pa e, si bien Teige econoce en la máquina la ue za mo iz de
esa ans o mación, los a gumen os que maneja al espec o es án muy le-
ios de co es~onde se con la bu da in e p e ación del mundo maquinis a
que Rubió a Abuye a los a qui ec os adic'ales.
Saliendo al paso del maquinismo o malis a y supe icial de algunos, Tei-
ge señala que "las máquinas, has a aho a, han sido conside adas po los
a is as mode nos de un modo incomple o y con una ac i ud a lo a is a
(...)
Las poesías de Ma ine i a los cuad os de Lege no han añadido ninguna
belleza a las máquinas
(.
..)
Es mejo deja la máquina donde es á: ella pe -
enece a la áb ica y no a los cuad os, a las escul u as y a las poesías" (Tei-
de, op. ci ., p. 36-37).
Po o a pa e, la alsa ilusión de un maquinismo eden o , que pudo en-
a a algunos pa ida ios de la Sachlichkei , queda c udamen e disipada en
la a gumen ación de Teige: "Si hace ein a años los a qui ec os e anp esa
de las u opías socialis as uskinianas y mo isianas, el o dismo y el
maqui-
nismo son la nue a eligión y el opio de los a qui ec os mode nos. Ellos
c een e en el maquinismo y en la écnica mode na una ga an ía su icien e
de p og eso écnico
y
de libe ación de los ob e os
(.
..)
dominados po ales
ilusiones, inden homenaje a la máquina como a una nue a di inidad ( éa-
se
J.
L. Duplan, Sa majes é la machine,
1930),
al ez sin imagina que de
ese modo inden homenaje a una di inidad bas an e más majes uosa, que
domina ales máquinas en odos los sen idos: los p opie a ios de los me-
dios de p oducción, los capi alis as". (Teige, op. ci . p. 264-265)
Es as ad e encias sob e la máquina, mues an po sí solas cuan alejado
es á el discu so de Rubió de los p oblemas que los a qui ec os acionalis-
as se plan eaban en o no al maquinismo y a su i upción en el mundo de la
a aui ec u a.
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e dade o deba e es el que sos ienen Teige y Le Co busie al a a de
..-.
.
.
.
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..
..
.
....A
acla a cual es la igencia de los p incipios de la es é ica adicional en un
14
escena io humano an p o undamen e ans o mado.
Pieza cen al y pa adigmá ica de ese deba e es la discusión que en en a
a ambos a p opósi o de los sis emas de p opo ciones geomé icas, los a-
zados egulado es
y
la sección áu ea. Teige c eía que las nue as écnicas
cons uc~ as y las nue as a eas socialesde la edi icación con e ían au-
omá icamen e en inse ibles oa a el a aui ec o odos los ú iles
mecanis-
mos que la es é ica adicionai le había Venido p opo cionando:
"Abandonamos since amen e odo e ichismo es é ico", dice Teige (op.
ci . p. 28) ya que "en e ec o los llamados alo es e e nos son un e iche: no
son en ealidad más que alo es de iempos mue os" (op. ci . p. 30). Los
azados egulado es y la sección áu ea se ían, pues, una pa e de esos e-
iches anac ónicos aue Teiae ana ema iza.
"La a qui ec u a mode ná no puede suje a se a ó mulas ma emá icas
ex añas a p oblemas conc e os. 'Quie e Ud. p oyec a una es ación con
la sección áu ea? Las p opo ciones son que se ijan los edi icios de ace o y
de cemen o no pueden se idén icas a las de los palacios enacen is as en
pied a o lad illo: hoy la ida iene o o i mo, exige nue as disposiciones
y
lle a a o as p opo ciones"(Teige, op. ci . p. 237)
Le Co busie , que conoce las p opiedades
y
el alo posi i o de los aza-
10 dos egulado es a a és de su expe iencia p ác ica, ecibe es a c í ica con
lanzaba unag an pa ada a una papele a de malla me álica que se negaba a
es upe acción:
engulli la masa de dibujos iejos que él es aba ompiendo. Bajo la ené gica
"Resul a Ud. ealmen e cu ioso en sus cóle as con a los azados egu- p esión de Ro h, la papele a de linea écnicamen e
sachlich
(exp esión di-
lado es. Ve us ed en ellos -y no es el único- una po encia sa ánica, disol- ec a del enzado de los hilos) se de o mó y omó el aspec o que mues a
en e. Veamos: us ed admi e que el a qui ec o posea sob e su mesa de di- es e c oquis.
bujo lo que llamamos una egla e y una escuad a. Es os dos apa a os a-
zan líneas exac amen e pa alelas y ángulos igu osamen e ec os y ec i i-
can, ende ezan las debilidades de la mano; ealizan la pues a a pun o. Eso
es á admi ido. ;Pues yo no conside o de modo dis in o el azado egulado !
Es un ijado , p ecisa la composición, la pone en cla o
y
es espan osamen e
sachlich
...)
Reclamo el de echo de hace abajo ne o
y
limpio po medio
de los azados egulado es".
(Le Co busie , op. ci . p. 62)
Bien dis in o es es e concep o leco buse iano de p opo ción del que p e-
coniza Rubió cuando habla de la p opo ción como
"comple a libe addi ina
del espi i u".
(Rubió, op. ci . p. 38). Lo que pa a Le Co busie es disciplina
lógica e ins umen o p ác ico, pa a Rubió es ins in o ca en e de oda exac i-
ud, de oda obje i idad: es algo que pe enece al gus o o como mucho, al
sen imien o, un ecu so pa a legi ima el lib e a bi io del a is a, ya que
"la Todo el mundo se des e nilló. "Es epulsi a" dijo Ro h. "Pe dón, le es-
azón úl ima y sublime que un cons uc o de a qui ec u a da á como expli- pondí, en es a papele a cabe aho a mucho más; es más ú il, luego es más
cación de una o ma es la siguien e:
;Po qué me ha gus ado así!
(Rubió, op.
bella, compó ese de acue do con sus p incipios!"
ci . p. 44)
Es e ejemplo sólo es di e ido po las ci cuns ancias que lo hicie on su -
Teige pa ece, pues equi oca se de pe sonaje al esponde a Le Co bu-
gi an opo unamen e. Inmedia amen e es ablecí una balanza equi a i a
sie en es os é minos:
"Pe done, si no ene amos las p opo ciones di i- añadiendo: "la unción belleza es independien e de la unción u ilidad; son
nas; que emos sólo e dades biológicas y c i e ios humanos"
(Teige, op.
dos cosas. LO desag adable al espí i u es el de oche; po que el de oche
ci . p. 237)
es on o; po eso lo ú il nos gus a. Pe o lo ú il no es lo bello.
"
(Le Co busie ,
Segu amen e desconocía Teige la in es igación que, en esos años, es- Op. ci . p. 53-54)
aba lle ando a cabo Ma ila Ghika sob e las p opo ciones en la na u aleza y Pa a Teige
no
bas aba con admi i que la u ilidad ue a condición nece-
en el a e (7). Las conclusiones de su abajo mos aban como las leyes sa ia de la belleza. El simple hecho de es ablece una di e enciación en e
geomé icas que igen los sis emas de p opo ciones, especialmen e los ambas, señalando una cla a di isión de campos, le pa ecía un e o de p o-
inculados al núme o de o o y a la sección áu ea, no son in enciones abs- cedimien o. La línea on e iza que Le Co busie azaba en e u ilidad y be-
ac as o cons ucciones me a ísicas sino que es án p o undamen e insc i- lleza e a pa a Teige el pequeño esquicio a pa i del cual podía ab i se la
as en el mundo ma e ial y ienen un papel decisi o en los p ocesos de de- g an b echa que sepa aba la concepción académica de la idea mode na.
sa ollo biológico. Así pues, ¿a qué o as e dades biológicas podía Teige Po es e mo i o Teige se mues a in ansigen e al espec o y su a gu-
aspi a sino a aquéllas que demos aban la más es ic a iliación en e las men o se eco a en blancos y neg os, de un modo con as ado y sin ma i-
c eaciones humanas y la es uc u a de las cosas ma e iales? ces:
Las mismas cues iones, los mismos p oblemas eó icos eapa ecen, con
"Los p incipios de la ac ual es é ica mecánica no han sido in en ados po
o o opaje, en la discusión sob e
lo bello y lo ú ilo,
más exac amen e, sob e
~ ic as sino po cons uc o es mode nos que no pensaban en el a e. Ellos
la posiblidad de es ablece en e ambas ca ego ías una es ic a elación
a endían a la pe ec a ejecución de una a ea conc e a.
Y
noso os cons a-
biuní oca.
amos que cada ez que se alcanza la solución pe ec a, la más económi-
Cuando Telge desc ibe el papel de Le Co busie y de las eo ias pu is as
ca, p ecisa y comple a pa a una a ea o p oblema conc e o, se alcanza
en la consolidación de los p incipios de la a qui ec u a mode na, dice lo si-
ambién, Sin in enciones es é icas la e ales, la más pu a belleza mode na
guien e:
...)
aquí no es posible la dis inción en e belleza y u ilidad de la o ma. No
"El pu ismo a qui ec ónico acen úa la p io idad de la cons ucción es- se puede deci que la a qui ec u a empieza donde e mina la cons ucción,
pec o a la an asia a qui ec ónica: es a disciplina cons uc i a y acional po que en el momen o en que alcanzamos la pe ección uncional alcanza-
espondía plenamen e a las exigencias de una época cuyo p oblema e a mos al mismo iempo y au omá icamen e la belleza
(.
.
.)
oda belleza co-
supe a el lib e a bi io deco a i o. Pe o si bien en las eo ías pu is as leí- mienza p obablemen e alli donde e mina la inu ilidad indi e en e.
"
(Teige,
mos que sólo las a qui ec u as que han esuel o plenamen e su lado p ác i-
Op. ci . p. 37-38)
co, acional y cons uc i o pueden se bellas, es deci , pueden p oduci en
En es e pun o, emos a Teige y a Le Co busie li e almen e discu iendo, es
noso os una imp esión es é ica, nunca hemos encon ado en Le Co busie
deci , hablando de lo mismo.
Y
es esa "sin on ía", esa idén ica p eocupa-
la a i mación de que la pe ección ú ilde la cons ucción p oduzca a su ez
ción po el mismo p oblema, lo que hace que su acalo ada discusión ad-
ypo sísola un e ec o es é ico. Le Co busie nunca se ha iden i icado con la
quie a un aspec o simé ico, e e sible. Lo que, a p ime a is a, pa ecen a -
opinión de que lo pe ec o, en endiendo como al lo ú il, sea bello"
(Teige, gumen os i econciliables, puede se ambién en endido como una de ini-
op. ci . p. 220) ción cons uida dialéc icamen e. Po ello nos a e emos, po nues a cuen-
En e ec o, no sólo es imposible encon a en los esc i o de Le Co busie a y iesgo, a uni las úl imas ases de sus espec i os discu sos ob enien-
una a i mación de es e géne o, sino que espo ádicamen e apa ecen pun- do el siguien e esul ado:
ualizaciones en sen ido con a io como po ejemplo, en su "Respues a a Lo ú il no es lo bello (pe o) p obablemen e oda belleza comienza allí
Teige", donde na a en es os é minos la anécdo a acon ecida en su es u- donde e mina la inu ilidad indi e en e.
dio mien as se abajaba a la ez en los p oyec os pa a el Mundaneum de En es a discusión esuenan de nue o los ecos de la consigna lanzada
Gineb a y el Cen osoyus de Moscú: po las angua dias adicales de los años ein e:
La mue e del a e.
"De epen e el a gumen o pe en o io salió de una de las bocas: ";Lo que
Pa a Teige
"man ene la a qui ec u a en el ámbi o del a e, que es en
es ú il es bello!"; en el mismo ins an e, Al ed Ro h ( empe amen o ogoso) sus ancia el p i ilegio de la bu guesía, su au eola y la exp esión de su psi-
--
31. Ma S am. Con ap oyec o pa a la es ación de Co na in en Gineb a, 1925.
32. B inkman y an de Vlug , en colabo ación con Ma S am. Casa an de Leuw. 1928-29
33. Hans Schmid . Con ap oyec o pa a una o e de agua en Bas lea, 1925.
de los a qui ec os adicales:
CONSTRUCCION x PESO
=
MONUMENTALIDAD
CONSTRUCCION
=
TECNICA
PESO
Reduci el peso de los edi icios, en an o que "obje i o de ingenie o" en la
cons ucción de cualquie a e ac o, pasa a se una de las nue as me as
del ala adical, has a el ex emo de que, a p opósi o de sus ob as, puede
habla se de " acionalismo lige o".
Edi icios como la Escuela de Duike en Ams e dam o el Ae opue o de
Wi we en Halle mues an con cla idad el mecanismo según el cual educi
al mínimo las ca gas que la es uc u a debe sopo a epe cu e a su ez en
el alige amien o de la p opia es uc u a y en el a inamien o écnico de la
cons ucción en su conjun o.
Pe o el más ex emado co ola io de la ó mula de Schmid pa ece se el
p oyec o de Meye y Wi we pa a la Pe e sschule de Basilea. En es e caso
ya no se a a an solo de alige a las ca gas sino de u iliza el peso mue o
del p opio edi icio pa a colga de él las pis as de juego ele adas, lle ando la
p eocupación po el peso has a su pun o lími e.
Lo que Schmid a a de es ablece a a és de su doble ecuación es que
el peso de un edi icio es á en elación di ec a no an o con su solidez cuan o
con su endencia a la monumen alidad, mien as que el alige amien o ex-
p esa la olun ad de desa olla las posibilidades de la écnica. Pa a
Schmid la p eocupación po la écnica es, en el mundo mode no, insepa a-
ble de una cuidadosa a ención po la economía de los sis emas cons uc i-
os. Desde ese pun o de is a, alige a es economiza , pe o, yendo más
allá, es ambién a anza en el p oceso de decan ación de las o mas de la
a qui ec u a hacia sus elemen os esenciales.
ADDENDA
Al analiza las ob as que se p esen an en es e núme o de 2C se susci a
an e odo la cues ión de la écnica, o más exac amen e, la cues ión del pa-
pel que la écnica debe juga en el abajo del a qui ec o.
T as las icisi udes de los años
60
y
70
en los que la u opía de la écnica
de i ó hacia o mulaciones cada ez más iluso ias y espe pén icas, hoy la
cul u a a qui ec ónica se encuen a, con espec o a la écnica, sumida en
una especie de esaca, en un es ado de abo a gamien o y desencan o. En
buena pa e de la a qui ec u a con p e ensión de al que hoy se p oduce, la
écnica es is a, a lo sumo, como un ins umen o ica io que si e pa a po-
ne en escena una especulación o mal ap io is icamen e elabo ada; como
algo ex e no, ajeno y sob epues o a la p opia a qui ec u a.
Po el con a io, las ob as que aquí hemos es udiado a ibuyen a las op-
ciones écnicas una condición nuclea : sob e ellas se unda el p oceso de
cons i ución de la o ma. Pensemos en la Fáb ica Boo 's de Bes on o en la
Escuela al ai e lib e de Ams e dam, en la Residencia de ancianos de Kas-
se1 o en la Escuela Sindical de Be nau. Explica cualquie a de esos edi i-
cios equi ale a mos a cómo es án hechos. Los p ocedimien os écnicos
empleados en ellos de inen un discu so uni a io y cohe en e que es plena-
men e solida io y coinciden e, en odos sus pasos, con la se ie de opciones
a qui ec ónicas a a és de las que el edi icio cob a o ma. El
qué
y el
cómo
se iden i ican sin que en ningún momen o un aspec o se supedi e al o o.
Nos damos cuen a de que esa compene ación de los p ocedimien os
écnicos con las opciones a qui ec ónicas no sólo puede p edica se de es e
conjun o de ob as sino que, en ealidad, aba ca a odas las g andes a qui-
ec u asde la his o ia. Comp endemos así que, al ma gen de posibles mo i-
os coyun u ales, el in e és que es a a qui ec u a despie a en noso os
esponde a una azón gene al y pe manen e.
E iden emen e, la dis ancia his ó ica,
y
el espeso c í ico a a és del que
17
és a se mide, impide adop a una ac i udde ingenua o dogmá ica iden i ica-
ción con algunos de los pos ulados de los a qui ec os adicales. T as las
apo aciones c í icas de la úl ima década es, po ejemplo, insos enible el
p incipio de e minis a según el cual la o ma se ía el esul ado uní oco de
manipula sin con adicciones lógicas odos los da os obje i os del p oble-
ma plan eado.
Pe o más allá de los slogans comba i os es án las ob as, las cuales ma-
ni ies an expe iencias y modos de ope a conc e os. En ellas debemos ija
nues a a ención al ma gen de las in e p e aciones que hayan podido sus-
ci a . En es e sen ido nos in e esa menos la idea de Mo imien o Mode no
(en lo que és a compo a de cons ucción ideológica y de abajosa globali-
zación de unos enómenos pa icula es y he e ogéneos) que la exis encia
de unas ob as a las que podemos segui in e ogando con p o echo.
Hoy la a qui ec u a pa ece decan a se hacia la exal ación de lo sensible,
de lo pe sonal, de lo poé ico. Es a ei e ada p e ensión de a is icidad esul-
a, sin emba go, sospechosa, ya que sabemos po expe iencia que cuando
se in oca a la poesía con an a ecuencia es po que és a suele es a au-
sen e. A menudo, bajo el opaje del p e endido a is a se esconde simple-
men e el impos o que a a de seduci al público en ez de esol e el p o-
blema pa a el que ha sido eque ido.
En los úl imos años hemos pasado sub ep iciamen e de la inclinación
po lo sensible al decla ado impe io de la sensible ía. De ahí que esul e an
es imulan e el eencuen o con una a qui ec u a que pa a se explicada no
equie e de o o lenguaje que el de la pu a y escue a desc ipción écnica.
(Nos es amos e i iendo a la écnica en su acepción más gene al, en endi-
da como el conjun o de los p ocedimien os p opios de una disciplina u o icio
y no a la es ic i a acepción " ecnológica" que especializa los sabe es éc-
nicos en amales au ónomos, ensimismados e inconexos).
Es a a qui ec u a se si úa en las an ípodas de aquella o a que concibe la
écnica como un medio pa a desa a la an asía o pa a consegui inú iles
ala des. Pod íamos deci que en es as ob as el conocimien o écnico ope a
en la misma di ección que el conocimien o ipológico: il ando los aspec os
subje i os y guiando las opciones de p oyec o hacia la solución más cla a,
exac a y pe inen e.
Si p e endemos libe a nues a a qui ec u ade la "in ección sen imen al"
he aquí un in e esan e p og ama de abajo: en e eje el conocimien o éc-
nico y el ipológico, supe ando su es é il aislamien o, pa a que, en ando en
esonancia, ac úen a mane a de "pa dialéc ico" a a és de cuya in e ac-
ción se aya es ableciendo la o ma de las cosas.
NOTAS.
1
.-~xii en dos eediciones ecien es de la e is a ABC: Bie age zum Bauen 1924-28. una
del Poli écnico de Zu ich 1976
y
o a de la Edi o ial Elec a. Milan 1983. ambascon ex o
in oduc o io de Jacques Guble
2 Vease a es e p oposi o el capi ulo que Man edo Ta u i y F ancesco Dal Co dedican al
ema en el ol 1 de su A qui ec u a Con empo anea (Cap 12 Vangua dia ciudad
y
plani icacion en la Rus a so ie ica)
3 Al ed Ro h N A La Nou elle A chi ec u e, Die Neue A chi ek u , The New A chi ec u-
e, Ve lag u A chi ek u A emis. 1939 Reedi ado en 1975
4 Ka el Teige (P aga 1900-1 951) es uno de los p incipales eo icos de la angua dia a
is ica de nues o siglo Au o de nume osos ensayos sob e pin u a, poesia cine, a qui-
ec u a, e c
,
su campo de in e eses ue as isimo aunque oda su ob a gi a en o no a
las elaciones en e A e y Re olucion a las que Teige conside a como dos ca ego ias
insepa ables
5
Una ex ensa y cuidada an ologia de los esc i os de Teige ha sido ecien emen e publi-
cada en i aliano po Einaudi. de dos olumenes Con es e a iculo hacemos e e encia
a algunos de los ex os incluidos en el p ime olumen i ulado A e e ideologia
,
que
aba ca el oe iodo de 1922 a 1933
6.
El sus a o ideológico de signo eacciona io desde el que Rubióes ablece sus enuncia-
dos queda al descubie o en algunos pasajes de su lib o especialmen e en la in oduc-
ción al cap.
X.
A qui ec u a y Ac a .
7. Ma ila Ghyka."Es é ica de las p opo ciones en la na u aleza
y
en las a es" y "El nú ne-
o de o o", ambos en Edi o ial Poseidon. Ba celona 1977-78.