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Interpretación de lo femenino mediante procesos creativos de formas cerámicas en atmósferas reductoras

Simón Cortés, José Manuel

Abstract

[ES] El presente trabajo de investigación está dividido en una parte teórica-conceptual y una parte práctico-creativa. En la parte teórica del trabajo se hace una reflexión en cuanto a la desnudez femenina, el desnudo en el tiempo y cómo se complementa con el material cerámico de manera abstracta. Una vez definidos los conceptos a abordar en el trabajo, se iniciará la parte práctica, donde se han querido explorar las diferentes posibilidades que puede ofrecer la técnica del Rakú, tanto en formas como acabados, aportando gran valor estético, formal y conceptual. Las obras creadas parten de premisas como lo femenino, la desnudez y más concretamente el pecho. Todas ellas se han realizado mediante torno de alfarero utilizando diferentes pastas cerámicas como soporte, cada una de ellas con colores y texturas propias, dando como resultado diversos acabados condicionados por las técnicas empleadas.

Full text

1 INTERPRETACIÓN DE LO FEMENINO MEDIANTE PROCESOS CREATIVOS DE FORMAS CERÁMICAS EN ATMÓSFERAS REDUCTORAS UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA T abajo inal de más e p esen ado po : FACULTAT DE BELLES ARTS José Manuel Simón Co és Tipología IV Di igido po la D a. Ca men Ma cos Ma ínez Valencia, Sep iemb e de 2015 2 UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA FACULTAT DE BELLES ARTS T abajo inal de más e In e p e ación de lo emenino median e p ocesos c ea i os de o mas ce ámicas en a mós e as educ o as. TIPOLOGÍA IV P esen ado po José Manuel Simón Co és Di igido po la D a. Ca men Ma cos Ma ínez Valencia, Sep iemb e de 2015 3 A mi amilia y amigos, y en especial a mi he mana, que ha sabido lle a la palab a supe ación a las co as más al as. G acias de co azón 4 5 RESUMEN El p esen e abajo de in es igación es á di idido en una pa e eó ica- concep ual y una pa e p ác ico-c ea i a. En la pa e eó ica del abajo se hace una e lexión en cuan o a la desnudez emenina, el desnudo en el iempo y cómo se complemen a con el ma e ial ce ámico de mane a abs ac a. Una ez de inidos los concep os a abo da en el abajo, se inicia á la pa e p ác ica, donde se han que ido explo a las di e en es posibilidades que puede o ece la écnica del Rakú, an o en o mas como acabados, apo ando g an alo es é ico, o mal y concep ual. Las ob as c eadas pa en de p emisas como lo emenino, la desnudez y más conc e amen e el pecho. Todas ellas se han ealizado median e o no de al a e o u ilizando di e en es pas as ce ámicas como sopo e, cada una de ellas con colo es y ex u as p opias, dando como esul ado di e sos acabados condicionados po las écnicas empleadas. Palab as cla e: Rakú, pecho, desnudo, emenino, ce ámica. 6 RESUM El p esen eball d'in es igació es à di idi en una pa eò ica- concep ual i una pa p ac ico c ea i a. En la pa eò ica del eball es a una e lexió quan a la nuesa emenina, el nu en el emps i com es complemen a amb el ma e ial ce àmic de mane a abs ac a. Una egada de ini s els concep es a abo da en el eball, s'inicia à la pa p àc ica, on s'han olgu explo a les di e en s possibili a s que po o e i la ècnica del Rakú, an en o mes com acaba s, apo an g an alo es è ic, o mal i concep ual. Les ob es c eades pa eixen de p emisses com el emení, la nuesa i més conc e amen el pi . To es elles s'han eali za mi jança el o n de e isse u ili zan di e en s pas es ce àmiques com a supo , cada una d'elles amb colo s i ex u es p òpies, donan com esul a di e sos acaba s condiciona s pe les ècniques empleades. Pa aules clau: Rakú, pi , nu, emení, ce àmica. 7 ABSTRACT This esea ch is di ided in o a heo e ical-concep ual pa and a p ac ical- c ea i e pa . In he heo e ical pa o wo k i is done e lec ion on concep s such as o emale nudi y, naked in ime and how is complemen ed by he ce amic ma e ial is abs ac ly. Once de ined he concep s add essed in he wo k, he p ac ical pa will be held, whe e hey ha e wan ed o explo e he di e en possibili ies ha can o e he echnique o Raku, ei he in o ms as on inishes, p o iding g ea alue aes he ic, o mal and concep ual. The wo ks c ea ed a e based on assump ions as emale, nudi y and mo e speci ically he ches . All o hem ha e been made by po e 's wheel using di e en ce amic pas es o suppo , each wi h hei own colo s and ex u es, esul ing in a ious inishes condi ioned by he echniques used. Keywo ds: Raku, b eas , nude, emale, ce amics. 8 9 INDICE 1. INTRODUCCIÓN Obje i os Pág. 16 Me odología de abajo Pág. 17 2. INVESTIGACIÓN TEÓRICA 2.1. La muje en el iempo, la muje en el a e. Pág. 20 2.2. El desnudo. Pág. 24 2.3. La luz y la somb a. Pág. 25 2.4. T ans o mación del géne o a la o ma. Pág. 28 2.5. En e el desnudo y la a cilla. Pág. 31 2.6. La écnica ce ámica del Rakú. Pág. 37 2.6.1. O igen del Rakú. Filoso ía y écnica. Pág. 37 2.6.2. Choji o y su en o no adicionalis a y o namen al Pág. 38 2.6.3. Ca ac e ís icas es é icas y o namen ales. Pág. 41 2.6.4. Ma e iales empleados, de inición, écnica y p oceso Pág. 42 2.6.4.1. Pas a ce ámica, pa icula idades. Pág. 42 2.6.4.2. P oceso de abajo y secado. Pág. 46 2.6.4.3. Los ba nices, ma e ias p imas y o mulación Pág. 46 2.6.4.4. Aplicación de los ba nices. Pág. 48 2.6.4.5. Fo mulas de ba nices empleados en Rakú. Pág. 49 2.6.4.6. Ho nos y pos e io cocción Pág. 51 3. INVESTIGACIÓN PRÁCTICA 3.1. Va iaciones de la écnica del Rakú. Pág. 56 3.1.1. Ca ac e ís icas de la e asigila a. Pág. 56 16 El hecho de deja ue a de es e abajo a muchos a is as plás icos que e lexionan sob e el ema a ni el esc i o o plás ico, es simplemen e el habe apoyado es a labo c ea i a con aquellos que se ceñían más conc e amen e a los plan eamien os que desde un p incipio inicia on es e abajo. Po úl imo, hemos p e endido desa olla una p opues a p opia ge minada a pa i de la e lexión an e odo lo in es igado, ealizando un p oyec o mul idisciplina en cues ión de écnica y medios, con el in de en iquece las posibilidades que p opo ciona es a écnica. El desa ollo o mal que engloba los p ocesos de abajo han ampliado los con enidos concep uales así como las se ies y su in e p e ación a ís ica, eseñando los sopo es, las écnicas empleadas y la posible ubicación den o del espacio-con ex o. Se ha concluido es e abajo con el apa ado de conclusiones ob enidas desde la e isión úl ima del abajo e ec uado y la elación de la bibliog a ía consul ada. Los obje i os con los que hemos plan eado es a in es igación y que comp enden la eo ía y la p ác ica son: C ea un p oyec o eó ico-p ác ico, es ableciendo un equilib io y gene ando un abajo dinámico en e ambos campos, Elabo a una e isión de la expe iencia pe sonal que se ha dado con an e io idad a es e p oyec o y que pueda apo a a nues a isión ac ual nue as pe spec i as de en oque a ís ico. Ahonda en los é minos emenino, desnudez y Rakú, en su e olución, ace cando y elacionando ambos concep os. Lle a a cabo una c eación p ác ico-a ís ica pa a que el espec ado , únicamen e a a és de la ob a ealizada, enga los medios su icien es pa a en ende el con enido de la in es igación. In eg a en odo momen o la labo ealizada, c eando un nexo en e las di e en es ases de in es igación. 17 Me odología de in es igación Pa a consegui la op imización de los ecu sos an o ísicos como empo ales que nos ayuda an a conclui un buen p oyec o, se hizo necesa io ceñi nos a una me odología, con la cual pudié amos encon a espues as a los obje i os plan eados. La idea de es e p oyec o de plasma el pecho emenino den o de un con ex o ce ámico su gió con las di e en es asigna u as ealizadas en el Más e de P oducción A ís ica, siendo una buena idea anexa las o mas que se es aban haciendo has a ese momen o con los ma e iales que o ecían las di e sas asigna u as. La selección de la ipología ue undamen al pa a el desa ollo de es a in es igación, ma cando las di ec ices que se lle a ían a cabo. Debido a la complejidad y di icul ad écnica de las ob as de es e p oyec o la elección ue sencilla, aunque la base del es udio concep ual e a así mismo impo an e. Es e p oyec o debía enlaza pe ec amen e la idea con la que se iniciaba es e abajo y las di e en es asigna u as que o e aban el Más e en P oducción A ís ica, siendo en su mayo ía de ca ác e p ác ico. De es e modo, se puede e el e lejo de asigna u as como Talla en made a y pied a, P ocesos cons uc i os en made a y me al, Técnicas A anzadas de Fundición A ís ica, en e o as, siendo pa e undamen al pa a el desa ollo de es e abajo. Como desenlace del abajo p e endemos desa olla una p opues a c ea i a plás ica p opia, su gida de la e lexión sob e el ema in es igado, c eando un p oyec o in e disciplina que aba que odas las écnicas es udiadas, así como las posibilidades que p opo cionan las a ian es c ea i as c eando un ínculo en e ellas apo ando in o mación, esul ados y conclusiones al ema de es a in es igación. 18 19 2. INVESTIGACIÓN TEÓRICA 20 2. INVESTIGACIÓN TEÓRICA 2.1. La muje en el iempo, la muje en el a e In en a esc ibi sob e el p o agonismo de la muje en el a e a a és del iempo es sin luga a duda un llamamien o a deja muchas ob as sin se mencionadas. La muje ha desempeñado un papel impo an e an o en la sociedad como en los di e en es ámbi os cul u ales y sociológicos que han desembocado en una o ma de plasma y se p o agonis as en muchísimas ob as desde di e en es emá icas. La pa e esencial en es e abajo, es el luga que ocupa den o del e o ismo plás ico, ya sea desde una lige a insinuación, has a el ac o más inmedia o que se haya podido c ea . Du an e siglos, los condicionan es que han en uel o a la sociedad, han hecho que sean pa ícipes di ec os o indi ec os del a e que en cada momen o y en cada luga se lle aba a cabo. La ascinación del cue po de la muje ha eje cido en el homb e y en la sociedad g an a acción. Siemp e se impuso el cue po, el olumen, el hecho de pode oca y ab aza , siendo el cue po el que ocupa el espacio y las es dimensiones. La imagen de la muje ue siemp e ealidad ísica y po consiguien e una ob a, siendo ene ada y enca nando la a acción, la pa e oscu a, lo inmedia o y la idea de que el símbolo siemp e ue unido al cue po emenino. La Venus de Laussel ep esen o el deseo po sob e i i , exal ando su ana omía, sin iéndose símbolo de ecundidad, y siendo an esala de las di e sas diosas que ue on c eadas con a cilla y au o es del más pu o p imi i ismo. El agua y la a cilla es la esencia ma e ial de la ob a, siendo el inicio de la escul u a y de la muje en el a e. Su e e na desnudez y su in a iable capacidad de ede ini se, ha sido la con inua desnudez ísica de la muje un paso a los símbolos de lo na u al. No ocul a la eminidad, ansmi iendo un 21 mensaje explíci o o implíci o eniendo como denominado común la e ilidad, la mo al y la simbología. Imagen 1. Venus de Laussel Si debemos de comenza po una ob a donde la sensualidad y el oque e ó ico es pa e p incipal de la ob a, es con el Nacimien o de Venus de Bo icelli. Una muje con una la guísima cabelle a que cae po la espalda o mando un pudo oso e insinuan e bucle “el apa en e pudo como el camino más seguido hacia la insinuación”. Es a ob a ep esen a el es ue zo po consegui un equilib io en e la belleza ísica y la belleza espi i ual, en e la idea y la sensación. En la segunda mi ad del siglo XIX las ipologías sob e la imagen emenina apa ecen po una pa e en la sociedad siendo ep esen ación acep ada den o de los gus os académicos, y po o o lado, la ep esen ación emenina p o ocado a con emas di ec os. Es a imagen sacada de la ealidad poé ica asen ada has a el momen o, eliminando la ilusión y el engaño. 22 Pa ís y Lond es colgaban en sus exposiciones cuad os de dibujos con supe icies b illan es que hablaban de emas mi ológicos, exó icos o de géne o ideal lle ados al a e po céleb es pin o es, desa ollando cada ob a con maes ía y pe ección, siendo ag adable de admi a el pe eccionamien o o mal de sus emas. El ema de la Venus e a el más ep esen ado den o de la iconog a ía emenina, siendo igu a impues a po la época. Sob e la mi ad del siglo comenza on a cola se den o de la sociedad un sen ido de lo eal, su giendo el ealismo en e al excesi o oman icismo. Cou be ue el p ime o en pone en en edicho la iconog a ía ep esen ada has a el momen o, siendo con inuada es a labo po los imp esionis as con Mane a la cabeza. Es os pin o es consiguie on sus ae la pa e que embellece la imaginación, diciendo un no al a e sublime y un sí a la pin u a que hace se me ecedo de un hecho cualquie a en la ida co idiana. Es e a e ue echazado po la bu guesía, moles ándoles la emá ica que e a e lejada, más que la p opia pin u a. Los condicionan es económicos o igina on nue as pau as de compo amien o, con undiendo a la clase abajado a como pelig osa. La muje den o de es e ámbi o como inmig an e se e obligada a dedica se a la indus ia ex il, el se icio domés ico y la p os i ución, siendo es a úl ima el ecu so an e condiciones pésimas en el sec o labo al. Las zonas pa isinas se ue on ampliando y aumen ando, usu pando los cen os de la ida social, o mando pa e del en o no. Gus a e Cou be , Daumie y Mane en e o os plasma on en sus ob as emas has a an es impensables. En 1857 se p esen ó Seño i as al bo de del Sena, con lo que p o ocó eacciones y con o e sia, pues había c eado una a mós e a de o peza sensual de las muje es casi desnudas que do mían jun o al ío, siendo con empladas po el público como de p ocedencia y o icio muy especí ico. 23 Imagen 2. Mane , 1857, Le Déjeune su l'He be Es a ob a sugie e un i i la ida ajena a las u bulencias de la época, siendo un momen o de elicidad que emana de los place es del mundo. Una pin u a e enal en la que el homb e se desen iende de los imp obables pa aísos pa a a i ma el goce inmedia o. La muje en p ime plano sin es imen a alguna mi a ijamen e al espec ado , se ia y de mane a p o unda. Es a ob a ec ea una a mós e a p e ia al in e cambio e ó ico, en e el iempo de espe a y la ince idumb e de la p opia posesión. 24 2.2. El desnudo “Es a desnudo es es a sin dis aces. Exhibi se desnudo es con e i en un dis az la supe icie de la p opia piel, los cabellos del p opio cue po. El desnudo es á condenado a no alcanza nunca la desnudez. El desnudo es una o ma de i es ido”. John Be ge Es impo an e iaja a a és del desnudo pa a pode llega a la pa e ín ima, al pecho, a su o ma. Si descub imos una mínima pa e del signi icado del desnudo y como es a ado, pod emos i de lo gene al a lo pa icula , del cue po al pecho. La desnudez es un sis ema especialmen e signi ica i o que mues a de mane a conc e a cómo la co po eidad se mani ies a a la pe ección y cómo se hace más angible y e iden e an e nues a conciencia. Se debe ía de di e encia cla amen e dos o mas de ap ecia lo, que son el simple hecho de es a desnudo o se de alguna mane a una ep esen ación del desnudo. ¿Cuál se ía la di e encia en e es os concep os? Se dis ingue en e el desnudo co po al y el desnudo a ís ico. La desnudez co po al es aquella en la que nos encon amos des es idos, despojados de las p endas, siendo la más habi ual en e las pe sonas. El desnudo a ís ico, no compo ando en su u ilización más cul a ningún ma iz incómodo, es la imagen que p oyec a un cue po equilib ado, eliz, con con ianza, y no como un cue po inde enso. Kenne h Cla k2 desa olla es os concep os, que más a de son discu idos, en di e en es con e encias sob e el desnudo a ís ico. En ellas a i ma que no es lo mismo es a desnudo que se un desnudo. Es a dico omía 2 KENNETH, Cla k. El desnudo: un es udio de la o ma ideal. Edi o ial Alianza Fo ma. Mad id, 1981. 25 puede se bas an e compleja y po consiguien e ene conno aciones sociales e ideológicas que an mucho más allá de la isión pu amen e a ís ica. 2.3. La luz y la somb a El pa alelismo que podemos encon a en e el a e o ien al y la luz, c ean eminiscencias con la luz que p oyec an las ce ámicas. Aman es del b illo p o undo, el b illo supe icial y unas conno aciones con el b illo al e ado el cual pa a los o ien ales e oca los “e ec os del iempo”, pá inas que se han deposi ado sob e la ma e ia, dando un ca ác e p opio y único. Las piezas así como lo co idiano, se ecub en de pa ículas que pe manecen po siemp e o po co os pe iodos de iempo c eando una película ca ac e ís ica de mane a o mal. Los japoneses ponen cualquie supe icie en con ac o con sus manos, p o ocando un desgas e o un “lus e de la mano”, y así p ese an esa pá ina de “suciedad” que o o ga a los obje os un alo pa icula . ¿Pod íamos deci que el a e japonés huye de lo b illan e y el blanco uni o me? No hay duda de que los japoneses in e p e an odos aquellos de alles co idianos en una consonancia en e el obje o y el con ex o. Los onos oscu os y sua es p oyec an una luz incie a que ealza la belleza del luga . Cuando los a esanos ealizaban los obje os con laca y los esal aban con o o molido, enían en la men e una habi ación eneb osa y el e ec o de la luz sob e los obje os al incidi sob e las zonas cónca as b illan es. Cualquie pieza ealizada con e ec os de o o molido no es aba hecha pa a se is a en un si io iluminado, sino pa a se adi inada. El obje o en penumb a a e elando cada de alle. De igual modo que damos un alo p incipal a la luz y el e lejo, ¿no debe ían de ene lo los colo es? Los japoneses pueden coloca dulces de u as glaseadas en una uen e, y aunque es é si uada en un luga donde no se ap ecien los colo es, al p oba es as pas as se pod á sen i en la lengua una pequeña pa e de la oscu idad de la sala, ans o mada en masa azuca ada. 32 desde un pun o de is a plás ico, es uc u al, o mal y con una belleza que solo el espec ado es capaz de e . La igu a desnuda emenina a a és de la a cilla ha sido un juego y un place ecu en e como ehículo de ansmisión. Añadi , qui a , modela y da olumen al cue po emenino es sin luga a dudas una sensación que solo aquellos que pueden y saben hace lo dis u an al máximo. Cuando una muje es copiada en ba o, se puede i ap eciando una iqueza exp esi a, que solo con la écnica del medio puede con e i el a e en un he moso juego, se debe con e i la ob a en un in. El conocimien o eó ico nunca es compa able a la expe iencia in ans e ible de palpa la ma e ia misma. La igu a humana debe adqui i en el a e odo su ealismo, si bien es e ealismo debe esponde a una na u aleza más poé ica que ana ómica. La ob a escul ó ica es iel a la ley de la ep esen ación, aunque espe ando la belleza de sus o mas, el a e senso ial, el place es é ico que compone un o so idealizado y desnudo. Mo imien o, ma ices, sua idad na u alis a, exp esi idad, ayudan pa a que el a e sea esuel o con ce eza. Como ejemplo enemos la ob a de Oc a io Vicen que ec ea la pu eza del desnudo y expone la belleza al se icio de la idea del cue po humano. La ep esen ación y el sen ido plás ico i me en las o mas humanas copiadas de escul u as clásicas. Es es e a is a el que ha sabido do a de ealidad la ob a abajada, o sos desnudos, i mes pechos y cu as insinuosas an e la muje clásica más pu a. Son os os y cue pos de muje e e nizados en la ob a, poniendo el más pu o sen imien o y ans o mando elemen os indi e en es en o mas llenas de ida. 33 La ob a escul ó ica nace den o de es e a is a, y no impo a done ha pa ido la idea, pues puede habe se gene ado en la lec u a de un ex o o po la isión de una ob a, pe o lo que impo a es la imp esión que ecibe el a is a. Es en ese momen o cuando se comienza a ges a el p oyec o que busca la esencia de la igu a emenina a eba ándosela a la ma e ia. La sensualidad explici a en las ob as al se icio del a is a y su écnica, que busca los asgos que imp imen a los desnudos, a la belleza de un os o de muje con la gos cabellos henchidos al ien o o ajus ados a la nuca. Las igu as emeninas que de mane a desp eocupada cub en pa es de su cue po al sali del ma , dejan islumb a an e la imaginación pequeñas go as de agua sob e el cue po. Mos ándonos la delicadeza de sus o mas, ien es planos y pechos pe ec os, conse ando su jus a medida, ni g andes ni pequeños. Imagen 6. Oc a io Vicen , Female nude 34 La escul u a emenina ha enido siemp e un lenguaje al que hay que se i , espe a y aunque los condicionamien os sociales cambien, se debe se un se ido de la na u aleza, copiándola y po enciándola, nunca a eándolas pues es en sí misma el alma y con ello un mis e io, siendo el a is a el p opio p o e a. El a is a como es igo de su iempo debe exp esa la pa e emenina como pu a ealidad, dialogando con el pasado y abajando el olumen con compene ación del espacio que odea la o ma. O o ejemplo cla o es la ob a de González Bel án, que lucha en e pequeñas e oluciones y un con ex o di ec o con la ob a del pasado. Su emá ica desde la pe spec i a plás ica do a de mo imien o a mónico, sencillo y eó ico haciendo hincapié en a mónicas pasiones o males. Imagen 7. González Bel án, Muje emba azada 35 Su na u alismo busca exp esiones de no mas clásicas, inmu ables y adicionalis as, c eando de lo linealmen e bello en el espacio que debe de ocupa . La sua idad en sus líneas, las o mas co an es delimi an el con o no dando la imp esión de un o so pe ec o. Es en la ma e ia donde se aúnan la belleza con la idea y donde los pechos abajados gene an un i mo i o en piezas inmó iles. 36 Símbolo del Rakú 37 2.6. La écnica ce ámica del Rakú 2.6.1. O igen del Rakú. Filoso ía y écnica La palab a Rakú signi ica place in e io , sa is acción, egocija se del día, aleg ía, i i en a monía con las cosas y con los homb es. El budismo y el a e Zen, desplega on en Japón a pa i del siglo XIII, un lo ece sob e es e ipo de ce ámica como signi icado p incipal de e las cosas, la ida basándose en el silencio i al de las concepciones p o undas de la nada y el acío. El budismo se suele deci que es medi ación, y aquel que lo cul i a expe imen a la iluminación in e io que le pe mi i á e , e se, sen i la ida y el espacio como pa es de sí. Es mani es ación de lo e íme o y a su ez lo e e namen e cambian e. El akú c ea un nexo hacia los elemen os de la na u aleza, el agua, el uego, la ie a, el ai e, siendo una negación del indi idualismo, con una concepción de lo imp e isible y lo con inuo cósmico, siendo en onces un a e no occiden al, siendo una huella de lo que ya es aba an es, ca en e de acionalismo, sin exigencias ni imposiciones hechas al ma e ial ni la o ma. El zen y el akú c ean una pe ec a unión, pues las p emisas son las ac i idades manuales, la medi ación como posibles ehículos de iluminación espi i ual, echazando el es udio de lo esc i o. El é desde sus inicios, se enía usando en los monas e ios po medio de los monjes budis as pa a ayuda se a man ene se despie os en las la gas noches de medi ación.6 Más a de el uso de es a bebida se ex endió en e las clases nobles, los mili a es y los come cian es. La ce emonia del é e a un hecho muy impo an e que en ol ía cos umb es y pensamien os ilosó icos. La ce ámica japonesa y sob e odo el akú ep esen a un momen o en conc e o y de g an impo ancia en aquellos países donde el é es pa e undamen al. La o e a de un cuenco con bebida pe umada que puede se 6 Cuando la ce emonia del é e a solamen e bebida pa a los monjes budis as y nobles, los boles del é así como los demás u ensilios e an impo ados de China o Co ea. 38 incluso medicinal, asume las ca ac e ís icas de una ce emonia, con una se ie de o malidades y so is icados de alles a la búsqueda de añadi una a moniosa belleza c eando una a mós e a de paz y anquilidad espi i ual en e los huéspedes y los dueños de los hoga es. Es as cos umb es se e án e lejadas en la a qui ec u a, la calig a ía, los ja dines, en cómo p epa a las comidas y la con ección de los u ensilios en la ce emonia del é. Es a en uel os de bellísimos obje os es una conduc a de los japoneses de an año como los ac uales. Made a bambú, ib as ege ales, laca, me al o ce ámica p o agoniza on la c eación de obje os uncionales y es é icos idóneos pa a dicha ce emonia. La ab icación de es as piezas y su iloso ía a aigó en Japón a pa i del siglo XVI median e amilias de ce amis as que la cul i a on. Es adicional y consis e en una loza sua e y ágil, lib emen e modelada, de baja empe a u a y id iada con plomo. El p ime ce amis a que la popula izó ue Choji o, el o igen de su amilia e a de Co ea, emig an es de Co ea a Japón, donde se ins ala on en Kyo o en 1525, a aigándose y siendo undado a de la “dinas ía de Rakú” en Japón. El p ime da o sob e la ce ámica akú apa ece en el “Kogei Shi go” en 1577 y el uso de un bol de é de akú neg o es nomb ado en el dia io del é en 1579. Ac ualmen e se da como echa p ime a la que apa ece en el “Tsuda Sokei Chayu Nikki” es deci , el dia io pa a la ce emonia del é, el cual enía esc i o que un bol de bo de i egula ue u ilizado po Sen no Rikyü el 9 de diciemb e del oc a o año de Tensho en 1586. 2.6.2. Choji o y su en o no adicionalis a y o namen al Es impo an e que al a a de mane a ex ensa el ema del Rakú, se ci e como pa e impo an e de es a écnica al undado y p ecu so de es e ipo de a e. Son di e en es e ien es las que podemos encon a de mane a esc i a 39 sob e quién ue la pe sona que inició y con ibuyó con su labo a una di usión ex ensa de la ce ámica japonesa. Si bien Choji o ue el maes o de la ce ámica akú, o os au o es no lo mencionan sino que dan a es e ipo de a e di e en es e ien es que se anexan a pos e io i en la ab icación de es e ipo de ob as.7 Los maes os ce amis as se ansmi ían o almen e de pad e a hijo el a e de ab ica es e ipo de a e man eniendo en sec e o la ab icación, la elabo ación de los esmal es, de la a cilla y de la cocción. La ce ámica akú oma el nomb e de la p ime a amilia que oma la concesión eudal pa a p oduci es e ipo de piezas, si bien es Choji o el p omo o po encial de es e a e que empieza po ap ende odas las eglas que se an ol iendo más so is icadas y complejas. Choji o I (1516-1592) cap ó la a ención del maes o de ce emonias del é Rikyü que le ayudó a in oduci se en la Co e de Oda Nobunaga (1534-82) y en la de Toyo omi Hideyoshi en 1577 con la p emisa de ealiza boles de é e de.8 La p o ección de Rikyü ue impo an e pa a el desa ollo his ó ico del akú. Todas las piezas se ab icaban con el benepláci o de Rikyü, siendo quien es udió una se ie de ac o es que in luencia ían en la mane a de ealiza los boles, con es ilo sencillo y na u al, el “Wabi”9, en con aposición con los excesos de la época, siendo su ealización un hilo conduc o de la iloso ía Zen. El colo y la o ma debían ene un equilib io po si mismos siendo an impo an es unos como o os: 7 CARUSO, Nino. Ce ámica i a. Edi o ial Omega. Ba celona 1986. Pág. 6 8 Choji o ue al a e o de la Co e y sus piezas no ue on endidas ni is as ue a de los cí culos o iciales a is oc á icos. 9 El Wabi du an e el pe iodo medie al ep esen a ía el ideal es é ico de la pob eza cul i ada, siendo más impo an e lo impe ec o, lo sencillo e i egula an e lo e inado y pe ec o. 40 “La o ma mos a á líneas que den la sensación de i meza, los bo des o a is as deben esul a placen e os al oce de los labios, la empe a u a del é debe se asmi ida a a és del bol a la mano, la ex u a del bol da á la imp esión de una supe icie allada. Reunidos odos es os ac o es en una pieza, ha án de ella un buen bol de Rakú pa a bebe é”.10 Es a iloso ía y el ideal Wabi no se limi a on a la ce emonia del é, sino que se ex endió a la concepción japonesa del mundo, in luenciando la a qui ec u a, la calig a ía, el a e de dispone las lo es, la p epa ación en la comida, los ja dines an pe ec amen e o ien ados, la pin u a y la poesía. Imagen 8. Cuenco ealizado median e la écnica de Rakú. Japón Choji o abajó en sus inicios como al a e o, y ya en la Co e ealizó cochu as de ejas y elemen os a qui ec ónicos, aplicando pos e io men e es a 10 MATSUYA, Kaiki. No as pa a la Ce emonia del é. Wea he hill, Tankoska, Tokyo, 1975 41 ecnología a los boles. U ilizó la misma a cilla de las ejas, que es ica en a ena silícea y po consecuencia e ac a ia. Un día comenzó a ex ae los boles del ho no es ando incandescen es, ex ayendo las piezas con unas enazas de me al y dejándolas en ia a la in empe ie, dando luga al nacimien o del akú. La ob a de Choji o ue con inuada po sus suceso es has a la 14 gene ación que en la ac ualidad aún i en. La ce ámica o loza de akú ue on esencialmen e un p oduc o amilia , en con aposición de la ce ámica japonesa adicional cocida en ho nos comunales de al as empe a u as. 2.6.3. Ca ac e ís icas es é icas y o namen ales Las piezas ealizadas en akú se e ec úan en e amen e a mano, no u ilizando en ningún momen o el o no, siendo és as de mane a asimé ica en o ma y con las pa edes más bien g uesas. La mayo ía de es os boles de é, mani ies an la a acción po unas supe icies i egula es, con colo es ib an es, y sus o mas modes as y ús ica belleza. De igual mane a, es os boles o cuencos a ían según la es ación del año, siendo los es i ales más planos y abie os a in de dispe sa el calo y dan la sensación de se más e escan es. Los in e nales son más al os y ce ados pa a con ene el calo , eniendo un id iado de plomo que suele se neg o, oscu o, ono salmón, ama illo o blanco. Pa a ealiza es e ipo de ce ámica, el sopo e a cilloso iene que se e ac a io con la inalidad de sopo a los cambios b uscos de empe a u a a la cual se exponen las piezas al se ex aídas del ho no al ojo i o y se en iadas de inmedia o. En Japón podemos encon a dos ipos de Rakú adicional, el ojo y el neg o. El neg o, adquie e ma ices desde el neg o oscu o has a onos de ma ón. Es e colo se ob enía ecub iendo el bizcocho con un esmal e elabo ado con ocas icas en hie o, magnesio y sílice del lecho del ío Kamo de Kyo o, que e an mezcladas y pul e izadas con un po cen aje de óxido de plomo, aplicándose a ias eces sob e el bol pa a gana g oso y oscu idad, y 48 Imagen 12. An es de su uso el ba niz debe se pasado po un amiz ino. Esmal ado de una e e a y de un cuenco po el mé odo de inme sión 2.6.4.4. Aplicación de los ba nices Los esmal es pa a Rakú se deben de aplica un poco espesos, si bien es e pun o de luidez pe mi e unos esul ados y unos e ec os de e minados y a iados. La aplicación de los ba nices sob e la pieza bizcochada se puede ealiza po di e en es mé odos ya sea po inme sión, pincel, salpicadu as, po ociado, a pis ola, a pincel o dejando pa es sin esmal a pa a pode ap ecia la a cilla na u al con las di e sas onalidades que p oduce la cocción en oxidación y educción. Así mismo, es a écnica pe mi e aplica engobes an es de coce po p ime a ez las piezas, mezcla óxidos colo an es a los esmal es, o pin a 49 bajo o sob e cubie a. Se aconseja mezcla un poco de goma a ábiga al esmal e pa a e i a que se pueda ex olia la capa en el momen o de se in oducido en el ho no. Si bien es a écnica iene una base legenda ia y es udiada, no podemos ol ida en pa e su ca ác e expe imen al, y así el ensayo da á luga a so p esas en el esul ado una ez se ha ealizado la educción de la misma. Hay que ene en cuen a que cabe la posibilidad de que el esul ado del esmal e empleado o del colo aplicado no sea como aquel que espe amos. El Rakú puede a ia los esul ados una ez se ha educido, con iando en la imp o isación y la maes ía al ope a en la ex acción de las piezas. Los ma e iales empleados en la o mulación del esmal e, deben pesa se en seco y mezcla se con agua jun o con la goma a ábiga, y pos e io men e amiza los con un cedazo ino. A eces si el esmal e iende a deposi a se en el ondo se le puede añadi unas go as de inag e pa a man ene lo en suspensión.15 2.6.4.5. Fo mulas de ba nices empleados en Rakú Los esmal es empleados en Rakú suelen ene p opiedades unden es que pe mi an alcanza las empe a u as deseadas c eando una capa uni o me sob e la pieza. Las o mulas empleadas pueden ene una base e i in oduciendo modi icaciones pa a la elabo ación de los ba nices. Exis en hoy en día in inidad de ó mulas que pe mi en selecciona uno u o o en unción del acabado deseado. Es po es e mo i o que señala e aquí solo algunos de ellos 15 En la e asigila a pa a e i a la decan ación de los ma e iales se le añade hexame as os a o sódico como des loculan e. 50 pudiéndose consul a la bibliog a ía16 apo ada pa a e los ece a ios de ó mulas. Opaco anspa en e has a los 700ºC, cla o b illan e has a los 900ºC F i a sódica 43 g amos Bo osilica o 27 g amos Ca bona o de li io 10 g amos Caolín 6 g amos Sílice 14 g amos Semi anspa en e 750- 820ºC F i a sódica 56 g amos Ca bona o de ba io 20 g amos Ca bona o de li io 14 g amos Caolín 5 g amos Sílice 5 g amos Es os ba nices son bas an es anspa en es, así que si los quisié amos blancos y opacos bas a añadi en e un 8 y un 12 de zi conio o bien de un 6 a un 12% de óxido de es año. Es as bases de id iado pa a Rakú, pueden se colo eadas con óxidos has a un 10% pa a ob ene los colo es deseados, sin que llegue a p oduci se 16 CABALLERO JIMÉNEZ, Luis Manuel. El Rakú sus o ígenes, mé odos y p ocedimien os. Tesis doc o al. Uni e sidad Poli écnica de alencia. Valencia, 1991. PP. 83-88. 51 un e ec o me álico, aunque es e ono es ca ac e ís ico en educción p o ocando que los colo es se uel an me alizados. Pa a ob ene un b illo do ado sob e los esmal es se les puede añadi del 1 al 3% de Ni a o de pla a. Es impo an e pa a la colo ación de los ba nices y conoce la eacción de es os en cocción oxidan e o educ o a, que la p opo ción de óxido empleado sea la co ec a, pues po ejemplo el óxido de cob e da á e de en oxidación y ojo ubí en educción añadiendo un 2% a la base. Se pueden u iliza odo ipo de colo an es solos o combinados en e sí, como puedan se el u anio, el selenio, el ce io o el cadmio pa a ob ene onalidades y colo aciones. El esul ado de su in e acción es a iado según el ipo de a mós e a, el ba niz elegido y la can idad de óxido empleado. 2.6.4.6. Ho nos y pos e io cocción Pa a ob ene es e ipo de ce ámica, se necesi a un ho no capaz de alcanza y man ene ápidamen e empe a u as de más de 1000ºCpa a que los ba nices se undan de un modo en conc e o. En Occiden e el combus ible empleado es el p opano cambiando las p ác icas de la an igua écnica japonesa, donde se empleaba la leña y el ca bón. Los ho nos pueden se de pequeño, mediano y g an amaño, siendo los p ime os los más empleados po su g an manejabilidad, así mismo, la con igu ación del ho no es a á de e minada po el combus ible que se use, siendo necesa io una cáma a de combus ión y quemado es. Pa a es e T abajo Final de Más e , se ha ealizado un ho no especi ico que ayuda a en la di e en es cocciones ya sean oxidan es pa a la ase p ime a de bizcochado o cocción de la e asigila a, y las di e en es cocciones donde las piezas deben de ex ae se al ojo i o y educi pos e io men e. 52 El ho no debe sopo a el se abie o a al as empe a u as así que el in e io es á ecubie o de lad illo e ac a io de al a densidad, ib a y cemen o e ac a io. Cons a de un meche o de 25.000 kilocalo ías y un senso pa a e la empe a u a en odo momen o. Imagen 13. Tapa del ho no Imagen 14. Re es imien o con lad illo Imagen 15. De alle lad illo Imagen 16. Colocación ib a e ac a ia 53 Imagen 17. Vis a gene al del ho no 54 55 3. VARIACIONES DE LA TÉCNICA 56 3. VARIACIONES DE LA TÉCNICA 3.1. Va iaciones de la écnica del Rakú 3.1.1. Ca ac e ís icas de la e asigila a Supe icie ma ón ojiza algo b illan e, que se encuen a p e e en emen e en la ce ámica omana, la Te a Sigilla a u o su o igen en la 2ª mi ad del s. l a. C. Su nomb e p o iene del sello o sigillum, que es ampaban los al a e os en el ondo de los ecipien es, e a una o ma de que cada al a e o pudie a iden i ica su p oducción, debido a que se cocían en ho nos comunales. La Sigilla a es una suspensión de a cilla muy ina, cuando se aplica sob e la supe icie de una pieza, és a adquie e una calidad lisa y semi-b illan e, lus osa, mayo cuan o meno sea el amaño de las pa ículas de los ma e iales u ilizados. Una ca ac e ís ica muy impo an e de la sigilla a es que al se aplicada en una capa muy ina y es a cons i uida po una g anulome ía de muy pequeño amaño, espe a mucho la ex u a de la base sob e la que la aplicamos. Así mismo no debemos ol ida que no es un id iado y no impe meabiliza de la misma o ma la supe icie. Si pulimos la supe icie an es de aplica la sigilla a podemos consegui b illos más in ensos. Composición: Su aspec o es el de un engobe muy luido, su densidad debe encon a se en e 1100 y 1140 g . po 1000 ml. Su na u aleza es semi- í ea y sin e iza sin llega a i i ica . En es udios ealizados de es os de piezas de sigilla a omana, se ap ecia un exceso de hie o y po asio en compa ación con la pas a y una ue e disminución de Ca (calcio), pa icula men e en iquecida en illi a, con un con enido al o en aluminio, po asio y hie o. La g anulome ía de los engobes se si úa en e 0,66 y 2,64 µm (mic óme o o mic a, equi alen e a una millonésima pa e de un me o). 57 Ejemplo de un es udio del con enido en óxidos: SiO2: 59,4%, Al2O3:20,0%, TiO2:0,82%, Fe2O3:8,28%,K2O:0,64%, Na2O:0,14%, CaO:0,29%, MgO:0,64%, PPC:5,97%. En es udios ealizados se han de ec ado espeso es de la capa ex emadamen e pequeños, del o den de los 20 µm. Se pod ía deci que cada sigilla a ob enida obedece a una empe a u a de cocción conc e a, el o den de comp obación pod ía ija se de 950º C a 1080º C. P ocedimien o: La p epa ación del engobe se ealiza de la siguien e mane a: En p ime luga se dispe sa la a cilla en pol o en agua con los agen es de loculan es p e iamen e ensayados, que pueden se ca bona o y silica o sódico o ambién en o ma de hexame a os a o sódico, aquí enemos dos ejemplos ya p obados con éxi o en cie as a cillas: (1) A cilla en pol o 1000 g. Agua 2.300 ml. Silica o sódico 35 ml. (2) A cilla en pol o 800 g. Agua 4.000 ml. Hexame a os a o sódico 4 g. 64 4. PRÁCTICA ARTÍSTICA. DESARROLLO DEL PROYECTO PERSONAL Las ob as c eadas pa a el T abajo Final de Más e se han ealizado exclusi amen e a o no, aunque las di ec ices que ma can la ab icación de la écnica de akú hable de ce ámica e ec uada en su o alidad a mano. De dicha écnica hemos cogido lo que son ma e iales y p ocesos de cocción en a mós e a educ o a, pe o oda la ase de p oducción se ha ejecu ado en o no, siendo és e el nexo en e es e abajo y las piezas que se han enido ealizando has a el momen o, ob a edonda y hueca. An es de comenza con la ob a se ealiza on maque as que a pos e io i se han ido modi icando condicionados po el ma e ial y su agilidad. Aún así, han sido de g an ayuda pa a e o mas y combinación de di e en es elemen os una ez ealizadas. 4.1. Re e en es A ís icos. 4.1.1. Be na d Leach. Nació en Hong-Kong (1887-1979) de amilia b i ánica, empezó como pin o y agua ue is a en Ingla e a, y es en 1909 cuando ma cha a Japón, donde es udia el a e de la ce ámica con Oga a Kenza VI. En 1920 ol ió a Ingla e a donde undó la loce ía Leach en S . I es con su discípulo japonés Shoji Hamada.17 17 FLEMING, John; HONOUR, Hug . Dicciona io de las a es deco a i as. Alianza Edi o ial. Mad id, 1987. Pág. 467. 65 Imagen 18. Shoji Hamada Es a écnica se ha di undido g acias al lib o “A Po e s Book” esc i o en 1940, donde Leach desc ibe los mé odos adicionales, las ece as, los di e en es planos pa a ab ica akú, siguiendo las bases ap endidas en Japón. En su es ancia en Japón, asis ió como in i ado a hace ce ámica en casa de un amigo con ein a a is as en e los que se encon aban pin o es, esc i o es, escul o es y ac o es. Con pinceles y colo es ue on in i ados a pin a cualquie cosa sob e cuencos cocidos. Después del esmal ado y la deco ación las piezas ue on in oducidas con unas pinzas en un ho no po á il encendido con ca bón cuyo colo in e io enía un ojo ana anjado. Después de ex ae las piezas sin ompe se, a los diez minu os se podían coge los obje os, 66 sos ene los en las manos, admi a los e ec os conseguidos con es a écnica de cocción. Pasó nue e años en e China y Japón pa a p o undiza su ocación, ecopilando ideas y mé odos pa a pode los p oba en el es inal, la cocción. Es en ese momen o cuando se inicia una línea de comunicación en e el público de Occiden e y los p ocesos de manu ac u a y c eación de la amilia Rakú. Leach es á conside ado como el pa ia ca de la ce ámica mode na en el mundo de lengua inglesa y el causan e de la in oducción del concep o japonés del ce amis a como a is a y no como a esano. El ca ác e dominan e de su ob a es la i a huella que pueda exis i en e lo ap endido en O ien e y Occiden e. En Japón el ce amis a es conside ado un a is a, su ob a iene un alo pe sonal y no se hace dis inción en e las Bellas A es y las a es deco a i as. Al ededo de los años 60, algunos ce amis as, p o undiza on sob e la base c eada po Be na d Leach. En e ellos se encon aba Paul Solne , que ealizó en una ocasión una demos ación de la écnica de cocción en Rakú, con el e ec o de ex ae las piezas al ojo i o y me e los en agua ía o deja los en ia al ai e a la mane a de los ce amis as japoneses. Sin emba go cociendo en a mós e a oxidan e, acep a la suge encia de ex ae una pieza y a oja una pieza sob e hie bas y hojas pa a p oduci educción, mi ando como el humo p oducía singula idades sob e los esmal es. Es e esul ado de mane a acciden al ocasiona un mé odo de hace Rakú en Occiden e, y c ea la educción después de la cocción, c eando y modi icando las cualidades de las piezas después de la cocción. A pa i de ese momen o se di unden las enseñanzas de Solne po las Uni e sidades ame icanas, poniendo cie o in e és y cuidado en la expe imen ación sob e nue os ho nos, cocciones más ápidas y mezclas de a cillas y acabados en deco ación con una amplia gama de óxidos me álicos. Es a inno ación encon ada deja de lado las e dade as aíces, écnica y iloso ía de la an igüedad, pe o da al Rakú una e olución que puede se cambian e de un día pa a o o. 67 Imagen 19. Hamada jun o, Be na d Leach, Soe su y Ma gue i e Wildenhain en Neg o Moun ain College. Es a écnica es hoy en día uni e sal y di undida en e los ce amis as. Fue descubie a y po enciada a ni el occiden al po Be na d Leach y mejo ada po Paul Solne , pe o han sido muchos los que han pa icipado pa a que se enga a es a écnica como obliga o ia pa a odo ce amis a. En e algunos cabe ci a a Wa en Gilbe son, que cons ui á el p ime nexo con el Rakú no eame icano; John Mason, escul o de g andes dimensiones que abaja esmal es de baja ojos y ama illo; Ru h Duckwo h, g an mu alis a; Helbe Laude s, expe o en c is alizaciones, ojos de cob e; Hui Ka Wwong, que abaja con esmal es de baja; Wayne Higby, que elabo a piezas con pas a egipcia inc us ada ealizando e ec os únicos; An onio P ie o con g an calidad 68 pic ó ica en sus piezas; Nino Ca uso, escul o y mu alis a, en usias a y di ulgado de es a écnica; y A cadi Blasco, con una amplia expe iencia en espacios a qui ec ónicos planos. 4.1.2. A cadi Blasco. A cadi Blasco Pas o , nace en Mu xamel en 1928. De la ga y ecunda ayec o ia, su ob a se ca ac e iza po una con inua in es igación sob e las posibilidades que o ecen los di e en es ma e iales, en especial el ba o y la ce ámica en la c eación a ís ica. Es un pin o que en la segunda mi ad de la década de los 50 encuen a en la ce ámica el ma e ial idóneo pa a la exp esión plás ica. Se o ma como pin o en la Escuela de Bellas A es de Mad id, donde comienza es udios a los 19 años, concluyéndolos en la Escuela de Bellas A es de San Ca los de Valencia en 1953. Se aslada a I alia donde en Roma du an e dos años empeza á a oma con ac o con la ce ámica, iéndose in luenciado po la ob a de Nino Ca uso y Ca lo Zauli. Al eg esa a España se in e esa po la ce ámica a esanal y abaja de al a e o en Cuenca con Ped o Me cedes. Es en 1955 cuando se ins ala en su p ime alle en una na e del a qui ec o Luis Feduchi, compa iendo alle con José Luis Sánchez, Jaqueline Cani e y Ca men Pe ujo, ealizando id ie as, mosaicos y mu ales ce ámicos des inados a o namen a las iglesias que se cons uye on po enca go del Ins i u o de Colonización de los Pueblos de España. Es e luga amplio de abajo se con i ió en un luga de encuen o de a is as de la jo en angua dia mad ileña. Una ca ac e ís ica des acable en su ayec o ia como ce amis a es la pa icipación di ec a en e 1945 y 1974 en el enace del a e con empo áneo18. 18 GONZÁLEZ BORRÁS, Ca men. The Wo k by A cadi Blasco (1955-1986), Ins i u o Juan Gil Albe . Alican e 1996, Pág. 109. 69 Desde sus inicios A cadi Blasco ha log ado uni en un ma idaje la adición con la angua dia. Su di e sa ob a e oca la adición local con la medi e ánea donde el sol, el agua, el ai e y la ie a son elemen os esal ados que se unden con el en o no. Después de una p ime a ap oximación di ec a al mundo ce ámico, que consis ía en emplea supe icie de epin es como sopo e, se sien e a aído po las cualidades y exp esi idad de es a ma e ia, dando luga a sus Cuad os Ce ámicos, donde ealiza pin u as ce ámicas inme sas en el in o malismo de ca ác e abs ac o y ges ual con placas de di e en es composiciones, amaños y g oso es. Los esmal es de colo es son aplicados con la écnica de “d ipping” que el au o u iliza pa a deja cons ancia del ges o en su ob a pic ó ica, consiguiendo al mismo iempo de e minadas calidades c omá icas y con as es ma é icos, siendo és a la úl ima ez que u iliza á o almen e esmal es colo eados, ue e c oma ismo y supe icies b illan es. En oda la ob a pos e io las a cillas end án di e en es onalidades, engobes, id iados y onos e osos que se án some idos a cocciones educ o as, siendo los ma e iales los p o agonis as de su ob a. En es e ipo de labo especí ica es donde se ges a án Obje os idea (1969), P opues as o namen ales (1969-1974), A qui ec u as y Mu os pa a de ende se del miedo (1970-86), Ruinas a queológicas (1984-86), Ruedas de Molino pa a comulga (1985) y Homenajes (1992-95). 70 Imagen 20. Se ie Mu os pa a de ende se del miedo. A cadi Blasco Los años 50 se con ie en en algo nue o pa a A cadi, donde busca nue as posibilidades en la a cilla cocida, sin ecub imien os de id iados donde ealiza sus in es igaciones pic ó icas, dando luga a la ce ámica de inal de los años 60 en elie es y escul u as de comp omiso social y c i ica polí ica. El con ac o con al a e os con ibuyó a en iquece el ocabula io plás ico y la solución a p ocedimien os a ios. Su ob a se basaba en la ue za exp esi a de la a cilla común cocida, y la ayuda de los al a e os le pe mi ió en iquece se y o ma se como ce amis a, eniendo en la al a e ía un pun al c ucial en el ap endizaje de su ob a. Po lo que se e ie e a la p esencia de un espacio in e io eal o suge ido, sus ob as pe enecien es a la se ie A qui ec u as pa a de ende se del miedo pueden llega a es a más ce ca del cán a o o la inaja que de la escul u a. Es as o mas ienen dadas po la necesidad de cumpli una unción p ecisa y la depu ación de la mo ología de es os obje os en escul u as y elie es, la ans o mación de la ealidad y la comunicación con el ex e io . 71 La ma e ia ce ámica pa a es e ipo de exp esión plás ica iene los condicionan es de amaño pa a pos e io men e se cocidas si és as u iesen que se de una sola pieza. A cadi ha sabido ap o echa la ac u ación de sus ob as en una ca ac e ís ica o mal indisoluble de su p oducción, ap oximándose casi a la cons ucción a qui ec ónica, pe mi iéndole ealiza ob as de g andes dimensiones sin pe de en ningún momen o la ca ac e ís ica de su p oducción, bien ísicamen e, bien po líneas, elie es y osa ios. En 1985 eg esa a su pueblo de nacimien o después de habe se o mado como ce amis a en di e en es al a e ías de Cáce es, Zamo a, Mad id, e c...Y se ins ala en su alle en una casa de campo de la pa ida de Bonalba, donde ac i a la cul u a alican ina a a és de sus inicia i as elacionadas con la ce ámica, y sal ando la al a de espacio, iempo y inanciación, consiguiendo que sus ob as de g an o ma o se con ie an en hi os de e e encia u bana y elemen os en espacios públicos. En e g andes ob as a ni el público, se pod ía ci a Homenaje a la Dama de Elche (1987), Monumen o al Pescado en Campello (1989), Monumen o al ma ine o en Al ea (1993), en e o as. Es e a is a ha despeñado un papel cí ico, c í ico y comp ome ido en la de ensa de la cul u a po medio de su pa icipación en di e en es ins i uciones, nacionales e in e nacionales, así como su ac i a pa icipación en el Pa ona o del Museo de la Asegu ado a, que conse a el legado que Eusebio Sempe e hizo a la ciudad de alican e, y la Comisión Cí ica pa a la Recupe ación de la Memo ia His ó ica de Alican e. 72 4.1.3. No i oshi Hi akawa. Sob e es e a is a japonés no exis en g andes ex os esc i os, pe o su ob a habla po sí misma. Nacido en Japón en 1960, eside en la ciudad de Nue a Yo k desde 1993. Hi akawa es un a is a con empo áneo de enomb e in e nacional después de es udia Sociología Aplicada. Es e a is a ha c eado in inidad de o og a ía, cine, danza, ins alaciones y pe o mance. Su ob a se ha expues o más de 300 eces en museos, gale ías y cen os de a e en odo el mundo, incluyendo bienales de enomb e como Venecia, Ape o, Es ambul, Pa ís o la Bienal del Museum u Kuns y colabo aciones impo an es con g andes a is as. Hi akawa c ea una ac i idad humana en la cul u a en la que nos mo emos día a día, p oponiendo amplia en sus ob as la capacidad de la pe cepción humana pa a p omo e la cul u a. Den o de es e ma co, es á empujando los lími es de la pe cepción, la al e ación de isi as es é icas pensando en el u u o. Sus ob as han sido desc i as como e ó icas e ín imas y desa ían los pun os de is a mayo i a ios sob e la sexualidad y la suposición de que el deseo masculino es inhe en emen e explo ado y op esi o pa a con las muje es. 73 Imagen 21. No i oshi Hi akawa El a is a c ee que la ac i idad humana con o ma la cul u a en la que i imos y se p opone ex ende los lími es de la pe cepción con el in de amplia la cul u a como al. En pa icula , iden i ica la cáma a como “una muy buena excusa pa a conec a los deseos de los homb es y los de las muje es”.19 19 h p://www.cul u ainquie a.com/es/e o ic/i em/7114-las-imagenes-e o icas-e-in imas-de-no i oshi- hi akawa-desnudos.h ml 80 81 4.2.3. Ob as Así mismo, el habe cu sado di e en es asigna u as den o del Más e , han pe mi ido ealiza di e en es o mas y po consiguien e di e en es acabados, condicionados po los ma e iales empleados. 4.2.3.1. Pied a. Tác il y isual Es a ob a ha sido ealizada con dos pied as di e en es, un má mol llamado Empe ado cla o de colo ma ón cla o con e as ama illen as y g ano ino, que se ex ae de Buñol y que es muy u ilizada como pied a o namen al pa a espacios in e io es y ex e io es. Es e má mol, ha acili ado que la pieza ealizada u ie a un g oso muy pequeño, y po consiguien e la pe mi i una lige eza y b illo, aco de con los acabados. La pieza mayo se ealizó con una pied a denominada Caliza dolomi a, que po su g an du eza y e sa ilidad en su supe icie, o o gan a la ob a una se ie de ex u as p o ocadas po las he amien as, y una se ie de onalidades que son ex aídas po la acción de b uñi o no el á ea ex e io . La caliza dolomi a es un impo an e mine al de ocas sedimen a ias y me amó icas, encon ado como mine al p incipal de las ocas llamadas dolomías y me adolomías, así como mine al impo an e en limoni as y má moles donde la calci a es el p incipal mine al p esen e. También apa ecen depósi os de dolomi a en e as hid o e males, o mando c is ales que ellenan ca idades. Se ha encon ado ambién en se pen inas y ocas simila es. 82 Imagen 23. José Manuel Simón Co és, Tác il y isual, 2015 . 4.2.3.2. Me al y made a. La huella imp esa Es a ob a ue ealizada con dos made as di e en es, una made a du a que pe mi ie a se o neada, y así mismo o ecie a un e eado ideal y o a, una made a de densidad baja que no pesa a. El ablón de made a de haya, se escogió exp esamen e pues la e a que a pos e io i o ece ía, es a ía den o del discu so de la huella isual. De igual modo, una ez ejecu ada la pieza, o ecie a una supe icie sa inada y pulida, muy simila a las se ies ealizadas en ce ámica. Es a made a iene un colo que a ía de un blanco ana anjado a un osado cla o. Los adios leñosos son isibles en la sección angencial y es án epa idos discon inuamen e en co as líneas usi o mes. Su ib a es ec a y el g ano ino. 83 La made a de samba empleada en las piezas supe io es ienen la albu a y el du amen de un colo que a ía de un blanco c emoso al blanco ama illen o pálido. Los adios leñosos son isibles en la sección angencial como inas líneas. Su ib a es ec a o lige amen e en elazada y de g ano medio. Es po es e mo i o, la elección de es a made a pa a el ema e de la pa e supe io de la ob a, pues se necesi aba una made a ca en e de una e a ue e, y de un peso muy bajo que ayudase a man ene en equilib io la ob a. Todas es as piezas se ensambla on con a illa de me ac ila o de 8 mm de g oso , c eando una sensación de le i ación o de ausencia de espacio. 84 Imagen 24. José Manuel Simón Co és, La huella imp esa, 2015 85 Imagen 25. José Manuel Simón Co és, La huella imp esa, 2015 86 4.2.3.3. B once. El nexo Después de habe ealizado di e en es maque as con o mas cónicas y anexando a p io i di e en es complemen os que han pe mi ido juga con el discu so sob e la e icalidad, la ex u a y la combinación de di e sos ma e iales, se lle o a cabo la o ma inicial con la a ian e de apo a la huella imp esa en o ma de hojas que die a luga a una es uc u a de mane a ascenden e según el es ado pi amidal de la amilia. La pa e supe io se ha ealizado con e aco a simulando las pe sonas que aún es án po llega , y ensamblando las di e en es piezas con huecos en e ellas sin iendo las pequeñas di e encias que puedan exis i en e los di e en es miemb os de una amilia, donde podemos encon a disc epancias y no siendo una o ma ce ada y compac a. Las huellas de cada miemb o se ealizó con la o ma más pa ecida que a simple is a se podía obse a , de hojas de á bol, siendo las líneas de las palmas de la mano los ne ios de las hojas. El cue po de la pieza se ealizó en b once y la pa e supe io en e aco a cocida. 87 Imagen 26. José Manuel Simón Co és, El nexo, 2015 88 4.2.3.4. Ce ámica, encáus ica y óleo. P eámbulo La mejo o ma de conoce como queda ían las piezas, e a ealizando las mismas en e aco a cocida pe o pin ándolas con di e en es écnicas. El óleo y la encáus ica ayuda on a da una supe icie de colo a las piezas apo ando deg adados y ex u as p oducidas median e calo . La colocación en el espacio e a impo an e en la ase p e ia, pues no e a ealiza ob as pa a la pos e io búsqueda de un en o no, sino e si las piezas que se e ec ua ían a pos e io i o ma ían un nexo pe ec o con el p opio en o no. Imagen 27. José Manuel Simón Co és, P eámbulo, 2015 89 Imagen 28. José Manuel Simón Co és, P eámbulo, 2015 Imagen 29. José Manuel Simón Co és, P eámbulo, 2015 96 Imagen 43 – 47. P oceso de cocción po medio de mic oondas 97 4.3.3. Rakú desnudo Se han ealizado las piezas con una a cilla e ac a ia con un 20% de chamo a blanca ina (PVAI) dejándolas seca has a el pun o denominado en du eza de cue o, la du eza exac a pa a pode se manipuladas sin se demasiado secas. Todas las piezas se b uñe on con he amien as lexibles y plás icos pa a ce a el po o y deja la supe icie pulida al máximo. Una ez seca se les aplicó un baño de e asigila a blanca ex aída de la pas a PRAI. Las piezas se cuecen a una empe a u a de 900ºC, empe a u a de madu ación idónea pa a la e asigila a pe o in en ando que no i i ique. Las piezas han sido ecubie as con c in me álico, algas y apos haciendo pequeños paque es en ol iendo las piezas. Se han bañado las piezas con eac i os que eaccionan con las sales y el me al p oduciendo onalidades di e en es. REACTIVOS Clo u o de hie o III Sul a o de hie o Sul a o de cobal o Sul a o de cob e Son impo an es los con oles de segu idad en es e p oceso, pues los eac i os son o almen e cance ígenos pa a la pe sona y el medio ambien e, pudiendo p o oca quemadu as. 98 Imagen 48 y 49. Empaque ado y aplicación de los eac i os Las piezas son in oducidas en un ho no ealizado con lad illos e ac a ios y se an ecub iendo de se ín amon onando unas encima de o as. Una ez inalizado se p ende uego en la pa e supe io apando pos e io men e la llama y p o ocando solo una combus ión len a que du a de dos a es días. Imagen 50 y 51. P epa ación y pos e io cocción 99 Imagen 52. Resul ado inal Las piezas ex aídas deben se limpiadas con agua pe o sin ma e iales ab asi os, y una ez secas se les pod á da una ce a mic oc is alina anspa en e pa a da les b illo. 100 4.3.4. Rakú desnudo Se han ealizado las piezas con una a cilla e ac a ia con un 20% de chamo a blanca ina (PVAI) dejándolas seca has a el pun o denominado en du eza de cue o, la du eza exac a pa a pode se manipuladas sin se demasiado secas. Todas las piezas se b uñe on con he amien as lexibles y plás icos pa a ce a el po o y deja la supe icie pulida al máximo. Una ez seca se les aplicó un baño de e asigila a blanca ex aída de la pas a PRAI. Las piezas se han bizcochado a una empe a u a de 900ºC, empe a u a de madu ación idónea pa a la e asigila a pe o in en ando que no i i ique y que el po o sea ce ado, si es o ocu iese, las pa inas y el humo no pene a ía en ellas. Se le aplicó un engobe a pis ola aplicando capas de 2 a 3 milíme os de g oso . An es que es a se seque le aplicó una capa del id iado alcalino- bo ácico que se eblandece a unos 750ºC, con el obje o de impedi que el esmal e se adhie a a la pieza. Es e esmal e es empo al, pa a que pueda p oduci el cua eado al educi se en el se ín, y no se deje que madu e, es sólo pa a da cobijo al engobe. Las piezas una ez secas se cocie on en el ho no in oduciéndolas cuando és e ha alcanzado 100-200ºC, subiendo la empe a u a has a los 780ºC en 15 ó 20 minu os. An es de in oduci las siguien es piezas se uel e a baja la empe a u a has a el pun o inicial. Cuando las piezas se an ex ayendo del ho no a 780ºC se dejan ue a unos 20 segundos pa a que el choque é mico pe mi a un c aquelado, pos e io men e se me e á en se ín de 5 a 7 minu os. Pasado ese iempo se le a i ando agua po encima pa a que la casca a caiga y se ayan iendo las líneas neg as. Es impo an e que las piezas an es de se ahumadas se les pe mi a al se ín p ende se, es deci a de en la supe icie de la pieza. 101 Imagen 53 – 55. Aplicación del engobe y el id iado 102 Imagen 56. Ahumado en se ín 103 Imagen 57. Desnudando la pieza median e agua 104 Imagen 58. Pieza desnudada 105 4.3.5. Rakú adicional Las piezas ealizadas en es a écnica se han o neado con g es chamo ado de la misma mane a que odas las piezas pa a las di e en es écnicas. Es e ba o pe mi e se abajada es a écnica, aguan ando pe ec amen e el choque é mico en la ase de cocción. El ba niz se ha aplicado a pis ola con oques a pincel a pos e io i, dando una base de colo ación uni o me en la base y con di e en es onalidades undiéndose en e capas. Los esmal es o mulados han sido: Dos bases blancas de CQ3 c aquelé. CQ3 + sul a o. A en u ina. Base 5 + ca bona o de cob e. Cinco ó mulas come ciales20: R5, R6, R7, R8, RA9. Imagen 59. Aplicación del ba niz a pis ola 20 20 PRODESCO S.L. P incipales ma e ias p imas de uso ce ámico. Manises, 112 5. Resul ado a ís ico Es a se ie de piezas man ienen una ep esen ación del discu so empleado en es e abajo. La desnudez cob a impo ancia sob e ex u as lisas y pulidas, empleando una simili ud con la piel, median e juego de supe icies b uñidas in e umpidas solamen e po el c aquelado abso bido po el neg o humo. Lo que emos, ocamos y sen imos compaginan en el deseo de exp esa emociones jugando con las supe icies. Ves i la ob a po medio de capas, insinuando un esul ado que albe ga lo que no emos pe o que sabemos que es á. Las o mas apadas, ocul ando y sugi iendo una es uc u a y un ges o de ans o mación, adueñándose del espí i u de las cosas, in en ando exp esa sen imien os y i encias po medio de la ma e ia. El uego se adueña de la úl ima palab a, de lo que se quie e consegui po medio de la expe imen ación, pa i de la p emisa del con ol que se eje ce, de lo que se es á haciendo y espe ando ansioso, si la llama i a concede la i ud de deposi a la huella en ellos. Los blancos y neg os, los posi i os y nega i os y los alsos c aquelados pe mi en descub i unas igu as lib es y espon aneo. Deja la ma e ia desnuda, p oduce una dialéc ica en e la ob a y el a is a. Las o mas cónicas un pulso en e la ma e ia y el uego, siendo una labo lle ada a cabo po el conocimien o. Los esul ados ob enidos son o mas sencillas en e la a monía y el equilib io, composiciones o denadas o bien alea o ias, piezas con iden idad p opia que eje cen la peculia idad, la pa icula idad y la ca ac e ís ica p opia de cada una, c eando un dialogo en e ellas. No es an o la o ma en sí, no es lo que lo hacen se únicas en e las 113 demás, sino el lenguaje que exp esan al sen i se ce canas o po el con a io dispe sas. Las se ies no imi an una ealidad, sino que más bien son la in e p e ación de la o ma median e e ec os su iles que apo an un enigma sin llega a exp esa lo odo, siendo i al e impo an e que sea el p opio espec ado quien lle e a cabo un eje cicio de imaginación y que séanlas p opias piezas quien in i en a se admi adas. Las ob as es án do adas de o ma, colo composición pe o a la ez de e e encias que se desp enden de las mismas piezas, es un pensamien o plás ico que mo iliza la pe cepción y c ea un puen e emo i o en e las ob as, el a is a y el espec ado . La me á o a hecha ob a, la a cilla como ma e ia na u al, hacen que sean ellas mismas las que in e ac úan, ab azándose unas a o as o en en ándose como me á o a de un cambio i emediable. Son el e lejo, son la apa iencia, son la in e p e ación de una o ma cambian e e lejo de unas condiciones y ci cuns ancia. El mo imien o alea o io y la colocación en di e so o denes de p esen ación, mues an una acon ecimien o de las piezas en el espacio eal, inse ándose en o no a la es uc u a y el en o no. De es e modo la idea inicial y el p oceso deben de es a e lejados en el esul ado inal. El discu so, suge i e impone a la ma e ia son los ac o es que de e minan las conclusiones y po consiguien e la misma ob a en sí. 114 5.1. Se ie I: Al desnudo, 2015 115 116 117 118 119 5.2. Se ie II: Ma ices, 2015 120 121 128 129 130 5.5. Se ie V: Mo imien o alea o io, 2015 131 132 133 5.6. Se ie VII: La huella, 2015 134 135 136 6. CONCLUSIONES 137 6. CONCLUSIONES Una ez concluido es e p oyec o, somos conscien es de la e olución que se ha mos ado en nues o ema de es udio. Es a in es igación ha sido desa ollada y ampliada median e el abajo ealizado du an e años. Median e es e abajo se ha enido la ocasión de e leja la e olución de la écnica, desde los inicios de la in es igación has a el abajo inal. Es e p oyec o po medio de la in es igación eó ica ealizada, ha undado una idea a pa i de dos concep os exis en es: el pecho y el Rakú, uniendo así dos nociones dispa es c eando como ínculo la idea con e ida en me á o a. Ambos é minos se han usado en mani es aciones a ís icas, aunque sus signi icados nunca han es ado ligados en e sí al y como se plan ea en es e abajo, jus i icando que es posible un ínculo a ni el o mal y sensi i o en e es os dos concep os. Es a p oducción a ís ica ha ido c eciendo p og esi amen e a a és de la in es igación eó ica, pa iendo que es e ipo de ce ámica ue c eada den o de un con ex o co idiano u al a ni el u ili a io, más conc e amen e ajillas. Es a écnica en la ac ualidad se ha ex apolado y ha sido asumida po la ce ámica con empo ánea siendo un apo e en la es é ica de la p opia pieza, pe diendo el alo uncional o o gado en su o igen. El p oceso de c eación ha es ado unido a la expe imen ación, jugando un papel muy impo an e el aza al se écnicas que dependen de ac o es como empe a u a, a mós e a, ma e iales empleados y uego, haciendo imposible an icipa o ep oduci de nue o un esul ado. Es e ac o o o ga a los e o es la misma impo ancia que la p opia ob a inal, pe mi iendo a anza en las écnicas de elabo ación, “acie o - e o ”. Se ha ampliado el ema a ado po di e en es a is as desde la pa e ma e ial has a la pa e o mal, p o undizando en los an eceden es y cómo se es udia el ema hoy en la ac ualidad. En la pa e écnica se ha es udiado a 144 PEDRÓS ESTEBAN, A mand. Glossa i escul ò ic. Te mes elaciona s amb el eball de la ce ámica, el e o i la ped a. Edicions Documen a balea . Mallo ca, 2008. ISBN 978-84-96841-24-6 PÉREZ MARIN, E a. Es udio écnico y conse a i o del e ablo ba oco alenciano aplicado al desa ollo de nue os sis emas de desinsec ación de la made a: adiación con mic oondas. Tesis doc o al. 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