Full text
T abajo Final de Más e
Tipología 1
P esen ado po : Nie es Galán Mo eno
Di igido po : José En ique To mo Fayos
Valencia, julio 2015
UNIVERSTITAT POLITÈCNICA DE VALÈNCIA
Facul a de Belles A s de San Ca les
Más e O icial en P oducción A ís ica
FUNDAMENTOS DE LA CULTURA FANG,
SU TRADICIÓN Y SU ESTÉTICA
A mi mad e
AGRADECIMIENTOS
A mis pad es Eloy y A cadia sencillamen e po odo, a mis he manos Ma isol, Ca men, A cadia
y Eloy po compa i lo, a mis amigos Ma io y Al onso po su g an ayuda incondicional, a mi
amiga Ca men y su amilia que siemp e coope an, a Au o a po la apo ación de su expe iencia
en Á ica, a oda mi amilia y amigos que, con su paciencia y comp ensión, han sabido espe a
mi aislamien o en el anscu so de es a a ea.
A mis p o eso es po su labo docen e, con un especial econocimien o a E a Ma ín po su
apoyo, a Ca men Ma cos po su i meza, a Sa a Ál a ez que ha animado mi abajo, a Da id
Pé ez po mos a me una azón a la sin azón y sob e odo, a mi u o En ique To mo po su
aliosa ayuda y po que, con sus conocimien os y su g an capacidad comunica i a, ha sido el
a í ice de mi in e és po descub i la belleza del a e a icano.
Un ag adecimien o muy especial me ecen mis compañe os del más e po su amis ad y
colabo ación, especialmen e Ignacio Meneu y Gil Gijón po su gene osidad y p edisposición.
A Á ica y sus gen es, a los que con su es ue zo y es udio han hecho posible la con ección de
es e abajo y a odos los que con su ánimo y con ianza han con ibuido di ec a o
indi ec amen e a su ealización.
A odos ellos, muchas g acias.
Resumen
En Á ica, las sociedades adicionales cons i uyen un complejo en amado de e nias y pueblos,
cada uno con su eligión, su cul o y su es ilo a ís ico, cuyas p ác icas animis as ienen en
común que odas mues an una p o unda espi i ualidad.
En es e abajo nos ocupamos de una de sus cul u as, la ang. P e endemos hace un análisis de
su a e, que engloba a ios aspec os: humano, his ó ico, social, mí ico, me a ísico, cosmogónico
y eligioso.
Pese a que es e pueblo ha es ado some ido a p ocesos de acul u ación y mes izaje, sus c eencias,
conse adas po la adición o al, es án basadas en un o den cosmológico ances al que se deja
e , an o en sus cos umb es, como en sus di e en es exp esiones a ís icas.
Pa a los ang las ue zas que mue en el uni e so son sob ena u ales y és as ac úan sob e los
se es i os y los enómenos na u ales. Es a a i mación se en iende sabiendo que el a e de los
ang se e ie e undamen almen e a es as ue zas y que sus obje os a ís icos ienen como
p incipal unción se i de puen e al homb e con un mundo espi i ual alcanzable únicamen e a
a és de los ances os, ma izando que, aunque el a e enga esencialmen e la unción desc i a,
muchas de sus piezas ienen di e en es usos an o simbólicos, como co idianos.
Palab as cla e
Á ica, a e, clan, ances o, másca a, escul u a, sociedad sec e a, mi o, i ual, eligión, gua dián
de las eliquias.
1. INTRODUCCIÓN
2
Fig. 2. Conjun o de elica io con igu a masculina po ando un ecipien e.
Fang. Gabón. G upo Be si. 99 cm. Al . o al. Museo de E nología. Gineb a.
3
El desa ollo de un es udio sob e la cul u a ang p e ende con ibui a la comp ensión del a e
a icano en gene al y a disce ni que, la iden idad a ís ica c is alizada en una ob a de a e
a icana, equie e el es ue zo de si ua la en su luga de o igen, de imb ica la con su sociedad, y
sob e odo de incula la a su unción eligiosa y polí ica.
P e endemos en oca nues o análisis desde una isión es é ica, elacionando a e y adición y
si iéndonos de una selección de uen es bibliog á icas e iconog á icas basadas en es udios
an opológicos y e nológicos que, en su mayo ía, in es igado es del a e a icano han ealizado
sob e el e eno.
1.1. Hipó esis
La condición simbólica de oda exp esión a ís ica incluye necesa iamen e su con ex o social.
Los ang c een en los pode es que mue en el uni e so y piensan que los más impo an es son
las ue zas sob ena u ales que esiden en los ances os.
Pa a conoce en p o undidad el a e ang c eemos necesa io conside a es a idea y descub i
que, g an pa e de la ene gía y exp esi idad que ansmi en sus c eaciones, en pa icula sus
másca as y escul u as, eside en la con icción de que es án poseídas po ue zas sob ehumanas.
Sin ob ia los obje os me amen e deco a i os, de uso co idiano y o as mani es aciones
a ís icas de es a cul u a, se a a de conoce la belleza y analiza es as ob as conside adas
obje os sag ados po los ang, eniendo en cuen a el o igen y la igencia social de lo que
ep esen an y descub i su ca ác e simbólico como un ecu so exp esi o de sus p opias
c eencias.
1.2. Obje i os
Los obje i os de es e abajo se cimen an en pode ecaba den o de un ma co eó ico de ipo
desc ip i o, una es uc u a cogni i a adecuada, que p o undice en el conocimien o de la cul u a
ang y acili e la in e p e ación de su legado a ís ico con ibuyendo a su di ulgación.
Nos in e esa el cómo y el po qué se hicie on es as igu as, los p incipios écnicos que las igen
y el mensaje concep ual que encie an.
a) Obje i os gene ales
- Conoce las bases que con o man la sociedad ang pa a una mejo comp ensión de su adición
y su a e.
4
- Es udia y comp ende los alo es consue udina ios y a ís icos dándolos a conoce .
- Di undi la cul u a asociada a sus modelos es é icos, en endiéndolos como pa e de su
idiosinc asia y den o de la di e sidad cul u al uni e sal.
b) Obje i os especí icos
- Realiza una búsqueda de concep os, é minos y signi icados a a és de di e sas uen es que
con e jan en un abajo de ecopilación y di ulgación, elacionados con la adición y el a e de
los ang.
- Examina los o ígenes del pueblo ang pa a conoce los elemen os que le con ie en
homogeneidad, que son aquellos que los di e encian de o as cul u as a icanas.
- Maneja los aspec os básicos de su geog a ía, demog a ía e his o ia, así como su legado
a ís ico, cul u al y lingüís ico.
- A e igua las di e en es unciones de sus exp esiones cul u ales y a ís icas, con el in de
comp ende su u ilidad.
- Realiza una desc ipción de los dis in os obje os a ís icos, seleccionando los más ele an es
den o de su es a ua ia y sus másca as, pa a log a econoce sus a iadas o mas y dis ingui los
de o as cul u as.
1.3. Me odología
Es e abajo de ipología 1, de "Pensamien o con empo áneo y cul u a isual", p omue e
p incipalmen e el desa ollo de un es udio den o de un ma co eó ico.
Sin el apoyo de un abajo de campo, p ima es ablece un mé odo es uc u ado de ecopilación
de uen es ela i as a la cul u a a icana y más conc e amen e a la ang, omando su a e como
pun o de pa ida.
Sin exclui di e sas publicaciones que se e ie en al a e a icano en gene al, nos cen a emos en
las que son especí icas de es a cul u a, bien de au o es que o man pa e de ella, o bien de los
que iaja on al con inen e compa iendo hábi a geog á ico y descub iendo po sí mismos el
"modus i endi" de es os pueblos y po ende, sus o mas de exp esión cul u al y a ís ica.
La u ilización de di e sos mé odos cien í icos como la an opología, la e nología o la iloso ía,
e ue za la comp ensión del a e como medio de exp esión. Nos cen a emos en el es udio de
di e sos au o es, an o au óc onos, como o áneos, Ocha'a M e, Joaquín Mbana, Nguema-
Obam, Panyella, Pe ois, Eins ein, Fe nández J. W., Saba e , De A anzadi, e c. que, desde el
ámbi o de di e sas disciplinas, han con ibuido al conocimien o de es e g upo é nico. Una
5
mención especial me ece la esis doc o al de Víc o Bo ego Nadal1 sob e el a e ang de Guinea
Ecua o ial y En ique Ma ino2, cuyo abajo ecopilado en la web3 du an e los años de
in es igación pa a su doc o ado, nos ha sido de g an ayuda. Pe o, sob e odo, hemos de
e e i nos al abajo de Gün e Tessmann4, cuya monog a ía en dos olúmenes sob e los ang,
incluyendo aspec os de su cul u a, su his o ia, su eligión y su a e publicada en 1913, nos ha
apo ado un ines imable apoyo, an o po sus ex os, como po sus aliosas imágenes.
Conside ando es a acla ación y con el p opósi o de desa olla un mé odo de abajo, segui emos
una se ie de p emisas básicas:
- Plani icación del abajo inal desa ollando p egun as de es udio.
- C eación de un lis ado o denado con las ac i idades o a eas a ealiza .
- Re lexión de un í ulo que in eg e el con enido del ex o.
- Elabo ación de un índice gene al que si a de hilo conduc o , cuyo compendio aba que el
ma co eó ico den o de un o den que acili e su comp ensión.
- Recopilación y e isión de documen ación básica: ex os de lib os especializados, ca álogos de
exposiciones, manuales, páginas web, e e encias, es udios o in o mes, esis, publicaciones
pe iódicas, ob as de e e encias gene ales, enciclopedias, dicciona ios, audio isuales, e c.
- Selección de las uen es de in o mación, documen os e imágenes que se an a inclui en el
abajo.
- Clasi icación de imágenes con pie de o o que e ue cen la comp ensión del ex o esc i o.
- Desc ipción de las ob as de a e indicando sus ca ac e ís icas o males y uncionales.
- U ilización de di e sas aplicaciones web 2.0 (blog, pin e es , wikispace, e c.) como mé odo de
apoyo di ulga i o.
- Desglose de uen es pa a especi ica las e e encias bibliog á icas.
- Inclusión de anexos con índice de imágenes y ichas de ob as especialmen e ep esen a i as.
1 Bo ego Nadal, Víc o , “Visión” y conocimien o: el a e ang de Guinea Ecua o ial, Uni e sidad Complu ense de
Mad id, 1994. Disponible en: h p://ep in s.ucm.es.
2 Ma ino, En ique, "His o ia de Á ica, el es uc u alismo/pos -es uc u alismo, B uno La ou , Guinea Ecua o ial,
Nige ia, Bahía de Bia a y 7 más", en Es udios sob e Á ica, Be lín, Uni e sidad Humbold , s. . Disponible en
h ps://hu-be lin.academia.edu/En iqueMa ino
3 Ma ino, En ique [en línea], h p://www.opensou ceguinea.o g
4 Tessmann, Gün e , Die Pangwe: Völke kundliche Monog aphie eines wes -a ikanischen Nege s ammes :
E gebnisse de Lübecke Pangwe-Expedi ion 1907-1909 und ühe e Fo schungen 1904-1907, Be lin, Wasmu h,
1913. Disponible en: h p://ca alogo.bne.es.
6
1.4 Jus i icación
El a e adicional a icano no ha dejado indi e en e al mundo occiden al y el legado de su
his o ia, aunque es de ansmisión p incipalmen e o al, se ha man enido i o y muy in luyen e,
de ahí que la di ulgación de uno de los g upos que lo in eg an es el p opósi o de es e abajo in
de más e .
El a e del pueblo ang es un ejemplo ep esen a i o de a e a icano y el es udio de sus
cos umb es, el análisis de sus o mas y la es é ica de sus mani es aciones a ís icas, pe mi e
comp oba que, como cualquie o a sociedad, no ha enunciado a la búsqueda del sabe , ni a la
c eación de su pa icula mane a de ac ua o de pensa adap ada a su p opia indi idualidad como
pueblo.
In en amos su es udio, con una mi ada analí ica y ecuánime, que con ibuya a e idencia el
ínculo en e adición y a e que undamen an su cul u a. Po medio de un abajo ecopila o io
y desc ip i o, p e endemos mos a es e nexo de unión que hace de la cul u a ang un ejemplo
de uni e salidad.
2. CULTURA FANG
8
Fig. 3. A pa. Guinea Ecua o ial. Fundación Folch Ba celona.
9
2.1. O igen
Los an iguos ela os de los ang coinciden en
a i ma que p ocedían de algún luga al es e de
la sabana a icana, en el mí ico País de las
Nubes o M og-e anga5.
Algunos es udios a i man que p oceden de la
mese a su de Sudán. Desde allí, mo idos po
la p esión musulmana, u ie on que emig a
hacia el su oes e, a a esando la zona no e del
Congo.
Fig. 4. A icae Tabula No a, 1570, Ab aham O elius.
La p incipal leyenda li e a ia ang e e ida a su o igen, "La Pe eg inación de los hijos de A i i
Ka a” esc i a en bulu po Ondua Engu u6 en 1948, (Dulu Bon be A i Ka a) na a que el pa ia ca
A i i Ka a (de donde p ocede el nomb e de "Á ica"), u o sie e hijos: Fang A i i ( undado de los
Fang), Okak A i i (p ogeni o de los okak), los gemelos Me ú y Nden A i i (pad e de los me u-mé-
nden), Bulo A i i (pad e de los bulu), Ngue A i i (mad e de Ogwono A i i, pad e de los yaundé o
ogwono) y N umu A i i (pad e de los n umu). Es e mi o ela a la "huída al bosque" de los ang pa a
conquis a las poblaciones de los pigmeos, análoga a la his o ia sag ada de los c is ianos e e en e a
la "huída al desie o" de los is aeli as pa a conquis a la ie a p ome ida.
Exis en muchas hipó esis sob e el comienzo de su expansión demog á ica po el bosque ecua o ial;
a pa i del es udio de sus genealogías, la opinión más gene alizada es que el p oceso mig a o io
hacia la cos a, comenzó emp anamen e. P oceden es de la sabana, pa ie on hacia el su a causa de
la ue e p esión de los pueblos islámicos que o za on su huida y les hicie on pene a en el emido
bosque, A comienzos del siglo XX, los explo ado es Tessmann y T illes7 es ima on que su o igen
se debía si ua en la egión del ío Bah al-Ghazal, a luen e del Nilo Blanco que discu e en el
ac ual Sudán del Su . O os conside a on que en es a zona ue donde se desa olló una e apa
impo an e de la his o ia de es e pueblo. Más a de se impuso su i ine a io hacia el oes e, hacia
5 Saba e Pi, Jo di, Els a ua ges dels ang de l'À ica Occiden al, Ba celona, Museu E nològic, Ajun amen de
Ba celona., 1992, p. 18.
6 Bibian Oyee, Julian, La mig ación ang (Tex os o iginales en lengua, Según Dulu Bon Be A i Ka a), Búlu, Malabo,
Malamba, 1995, p. 82.
7 Tessmann, Gün e , Les Pahouins Monog aphie E hnologique d'une ibu d'A ique de l'Oues , en AAVV, Fang, Pa ís,
Dappe , 1991, p.182.
16
quienes se acili aba el ap endizaje median e ecu sos li e a ios ins uc i os, ambién se
aplica on en cul i a el lenguaje.
Panyella16, a i ma que lo más conocido de la li e a u a ang son las colecciones de dichos,
u ilizados en la educación de las jó enes gene aciones. Pe o hay que ma iza que la iqueza de
es a cul u a es conocida a a és de dis in os géne os na a i os de ansmisión o al, ales como
las epopeyas ela adas po los músicos, los cuen os, las adi inanzas17o las canciones de cuna
en e o os. Todos han con ibuido a p ese a la adición. Las nanas, po ejemplo, son la
p ime a uen e de in o mación de que dispone el ecién nacido ace ca del código sociocul u al
de su comunidad. Las canciones de cuna ang, a aigan e in eg an i memen e al niño en un
sis ema de pensamien o y en un modo especí ico de sen i y no disponen de más ins umen o
que la p opia oz de la muje .
En lo e e en e a la cues ión de au o , nos encon amos an e uno de an os ejemplos de lí ica
anónima. En gene al, son las muje es quienes can an las nanas, no malmen e la mad e, aunque
ambién los homb es, excepcionalmen e, las podían can a . Cualquie ang, homb e o muje , po
muy eu opeizado que es é, puede aco da se de un buen núme o de ellas.
La li e a u a ang es una li e a u a ances al, de ansmisión o al que aún se man iene i a,
insepa able de las necesidades y i encias del colec i o, a a és del can o o la eci ación,
p ac icada sob e odo po las pe sonas de edad, que son quienes mejo conse an la pu eza de la
lengua. Se a eso a pues una g an p oducción li e a ia que equie e se ecopilada y es udiada
aunque lamen ablemen e ha sido du an e mucho iempo un campo abajado, casi en
exclusi idad, po los ex anje os.
16 Panyella, Augus o, Esquema de e nología de los ang n umu de la Guinea Española, Mad id, Consejo Supe io de
In es igaciones Cien í icas, Ins i u o de Es udios A icanos, 1959, p. 59. Disponible en:
h ps://es udiosa ohispanicos.wo dp ess.com/biblio eca- i ual/
17 De A anzadi, Iñigo, La adi inanza en la zona de los N umu. T adiciones o ales del bosque Fang, Mad id, Casa de
Á ica, 1999.
17
2.4. Es uc u a social
Los ang nunca han alcanzado una unidad polí ica. Aleixand e y Bine 18 di idie on el g upo en
es g andes subg upos: Be i, Bulu y Fang, o os au o es, como Balandie o Fe nández,
ag upa on la subdi isión de es e úl imo subg upo en g upos aún más pequeños: N umu, Okak,
Mabea, M ai, Fang-Fang, e c., es os subdi ididos a su ez en clanes. Obse amos pues que en
la década de los cincuen a del siglo XX la es uc u a social de los ang se encuen a di idida en
clanes y subclanes, agmen ados a su ez en o os g ados has a llega a la unidad amilia
básica.
El clan o ayong, en idad que se ha de inido como el g upo de amilias en sen ido amplio, os en a
un nomb e común elacionado con un an epasado.
La sociedad adicional ang es una sociedad pa ilineal19 que se ige po dos leyes: la exogamia
(p ohibición de casa se en e ellos) y la poligamia ( égimen amilia en que se pe mi e al a ón
ene plu alidad de esposas), que pa iendo del indi iduo (bo ), es ablece su es uc u a social
clasi icada en cua o unidades sociales in e io es al clan o ayong:
a) Nda-bo o amilia. Es la unidad amilia meno , básica y plenamen e igen e de la cual
o man pa e el pad e (esa-bo ), las esposas y los hijos y pe sonas dependien es
b) N ogo-bo o “g an amilia” compues a po gen es de linaje común, ag upando a ias
amilias den o de un mismo poblado. Cada n ogo-bo posee un je e, nkukuma, y una
casa de eunión, conocida po casa de la palab a, aba'a.
c) A om-bo o linaje. Es la unión de di e sas amilias que conse an el nomb e del
an epasado común que ue su undado .
d) E unga-bo o es i pe. Ag upamien o de odos los linajes que econocen un an epasado
común.
Según es e esquema dis inguimos en e: amilia, g an amilia, linaje, y es i pe cuya iden idad
como g upo se man iene po la obse ación del ma imonio exogámico, la p ocedencia de un
an epasado común y po el cul o a los ances os di inizados.
Dos pe sonas del mismo clan no deben o maliza un ínculo ma imonial. Es o es, los
miemb os consanguíneos pa ilineales de cada amilia, de cada "g an amilia", de cada linaje y
de cada es i pe, ienen p ohibido casa se en e ellos, cualquie a que sea el g ado de pa en esco.
Como ejemplo de es a di e sidad, di emos que el g upo n umu se denominaba inicialmen e
mobum y que es a unidad es aba in eg ada po diez clanes: asok, ebà, e ak, essàko an,
18 Alexand e, Pie e, Bine , Jacques, op.ci ., pp. 5 - 6.
19 O ganización social en la que p edomina la línea pa e na. Es o es, desde un ascendien e a ón, se es ablece la
descendencia o mándose el linaje siguiendo exclusi amen e la línea de los a ones.
18
essàkunan, essamangon, essàmbi a, essandon, essanguac y esseng. Suponemos que se a aba
de una ag upación mul iclánica an igua de g an p es igio en e los ang po su cuan iosa
demog a ía. El clan esseng,20 po ejemplo, en los años sesen a enía 68 poblados en el e i o io
con inen al del ío Muni, de mane a que odas las amilias comp endidas en la es i pe de nsué
azeme (e unga-bo ) pe enecían al clan esseng, po ía pa e na. És e es el más impo an e del
g upo n umu de la Guinea española y del su de Came ún y ue el clan básico del an iguo
subg upo mobum, abso bido jun o con o os clanes, po la ac ual denominación de n umu.
La pe manencia de es a es uc u a se man iene g acias al can o de las genealogías (ndán-ayong),
aunque con la p og esi a desapa ición del cul o a los ances os (melan) se es á descuidando.
Uno de los indicios del declina de es a cul u a adicional es la con inua y p og esi a
disminución de la memo ia genealógica. A inales de los cincuen a, James Fe nández dice
ex ualmen e que “las genealogías Fang o ecen una media de p o undidad de quince
gene aciones, y en la década de los no en a ya e a di ícil, en Guinea Ecua o ial, encon a a
alguien que ue a capaz de emon a se más allá de cua o o cinco gene aciones".
En Guinea Ecua o ial, po ejemplo, el es ado colonial in en ó, con a iable éxi o, educi la
iden idad pe sonal de los ang a un solo nomb e y los misione os españoles impusie on con el
bau ismo un nomb e c is iano an epues o a los nomb es ang, sus i uyendo la in e minable
plu alidad de nomb es que conse aban en su memo ia genealógica.
Fig. 11. P incipales g upos ang
Como es en e esado es ablece subdi isiones
en e los g upos locales debido a es a plu alidad
de nomb es21 y a que és os pe manecían
ela i amen e aislados en el bosque, pa a
desc ibi los di e en es es ilos y basándonos en
algunos de los plan eamien os de au o es como
Louis Pe ois22, hemos es ablecido una dis inción
en e los p incipales g upos de la zona no e:
mabea y ngumga, es ablecidos en el su de
Came ún y los de la zona me idional: n umu,
okak, m ai, be si, nzaman/be si, que se ex ienden
en e Guinea Ecua o ial y el no e de Gabón.
20 Panyella, Augus o, Saba e Pi, Jo di, Los Cua o G ados de la Famillia en los Fang de la Guinea Española,
Came ún y Gabón, Mad id, A chi os del Ins i u o de Es udios A icanos, 1957, p. 7-17. Disponible en:
21 Cos a Rome o de Tejada, Albe o, "A es e nológicas. El a e en á ica", en His o ia del a e uni e sal. A s Magna.
Tomo II, Ba celona, Plane a, 2006, p. 230.
22 Pe ois, Louis, " Pa imoines du Sud. Collec ions du No d. T en e ans de eche che à p opos de la sculp u e
a icaine (Gabon, Came oun)", en Jou nal des a icanis es, nº 68-1-2, Vol. 14, 1974. pp. 325 - 327. Disponible en:
h p://www.pe see. .
19
2.5. Adap ación
2.5.1. La sel a. Hábi a geog á ico
El país de los ang es á si uado en la cos a occiden al de Á ica. Es a as a egión aba ca una
mese a con una al i ud media de 600 a 800 me os de al i ud sob e el ni el del ma , o mada en
su g an mayo ía po llanu as con algunas colinas y cuyas mon añas no sob epasan los 1500
me os. Toda la egión del ex emo no e es á cubie a po una espesa sel a i gen de maleza
abundan e e impene able, su cada po nume osos cu sos de agua, en su mayo ía, la gos y
p o undos, con ecuen es ápidos. Es una zona que ca ece de lagos y o as ese as de agua,
pe o iene abundan es y húmedos pan anos, que al e nan llanos y ele aciones de ni eles muy
al os con medianas y pequeñas cues as cuyo suelo, compues o de a cilla oja y ama illa, es muy
é il, zona con una g an humedad del ai e y nume osas p ecipi aciones que se epa en en
cua o es aciones: dos de llu ias y dos secas.
El i mo de es as a ía según las zonas, así, po ejemplo Tessmann23 acla a que en la zona
cen al el ciclo anual se p esen a de la siguien e o ma:
1. De diciemb e a eb e o, g an es ación seca, ien essep.
2. De ma zo a mayo, pequeña es ación de llu ias, sugú essep.
3. De junio a agos o, pequeña es ación seca, ien oyen.
4. De sep iemb e a no iemb e, g an es ación de llu ias, sugú oyen.
.Lo que dis ingue los pe iodos del año son las di e encias plu iomé icas, pues o que al no habe
con as e é mico no hay g andes di e encias de empe a u a que puedan ma ca di isiones
es acionales. Así po ejemplo, en el in e io de la p o incia del Rio Muni, los meses de ma zo a
mayo se dis inguen de la zona cen al po su ca ác e hu acanado, donde se egis an ue es
ien os de g an in ensidad que no siemp e an acompañados de llu ias, pe o si de un al o g ado
de humedad ela i a, aunque ambién en ocasiones su gen llu ias con g andes desca gas
eléc icas24.
El único ejemplo que encon amos en Á ica de pe ec o a aigo a la sel a es el de los pigmeos
El pueblo ang mos ó una inadap ación a la ida y a la ondosidad del bosque pues o que no
log ó man ene se únicamen e con la caza y la ecolección que es e hábi a le p opo cionaba.
23 Tessmann, Gün e , op.ci ., p.177.
24 Mbana, Joaquín, B uje ía ang en Guinea Ecua o ial. El Mbwo, Mad id, Casa de Á ica, 2004, p, 47.
20
P oceden es de la g an sabana, los ang, con emplaban la densa jungla a icana como un luga
ocul o e in e minable, lleno de pelig os y mis e io donde se es ablecían los espí i us de los
an epasados ans o mados en á boles o animales. Subsis ie on en condiciones nómadas has a
que alcanza on la cos a a lán ica, donde se es ablecie on a p incipios del siglo XIX. En sus
leyendas ep esen aban la jungla como un g an á bol gigan e, adzap, que les impedía el paso
du an e su p oceso mig a o io has a que, as a ias lunas y muchas di icul ades, pe o aban un
la go únel en su gigan esco onco y la log aban a a esa .
La sel a o a an, con sus á boles inmensos, su somb a y su humedad, les impuso un géne o de
ida nómada, ya que el suelo se gas aba con apidez p o ocando el desplazamien o de los
cul i os que ue ans o mándola g adualmen e.
Jo di Saba e 25 explica cómo más de 200 años de con ac o con la ondosa jungla, con la auna y
con impo an es g upos pigmeos y su mes izaje, condiciona on el mundo senso ial de los ang y
sus esquemas men ales, cuyas c eencias queda on plasmadas de mane a simbólica en sus
di e en es pa ones a ís icos.
La g an sel a p esen aba una ipología muy di e sa debido a es e p oceso de adap ación del
homb e, en su cons an e mig ación ue modi icándola d ás icamen e, deg adando unas á eas y
eliminando o as. Nume osos es udios han explicado cómo los pueblos de es a zona ab ían
cla os en la espesu a y ealizaban sus plan aciones has a que la ie a quedaba ago ada y se
asladaban a o o luga .
Saba e 26 publicó un abajo en el que de allaba cua o ipos de e eno:
1. Bosque denso p ima io, ngo m a án.
Es el bosque es able o almen e i gen no alado po el homb e en los úl imos siglos y
a amen e al e ado po los me eo os o los ele an es.
En el siglo XIX, an es de la pene ación masi a de los ang, ep esen aba más de las es cua as
pa es del e i o io. Tiene una al u a de cua en a a sesen a me os que co esponde a los á boles
adul os y de ein a a ein a y cinco me os que co esponde a los á boles más jó enes en
p oceso de c ecimien o. Puede habe más de 50 especies dis in as. Es un bosque oscu o,
silencioso, lleno de mis e io y poblado de espí i us emidos po los ang. Su auna es de una
iqueza ex ao dina ia po se una egión ecua o ial comple amen e inme sa en la sel a, además
de se una de las pocas á eas de e ugio es able de auna y lo a du an e las g andes oscilaciones
climá icas. Algunos animales, pa icula men e los p ima es, que son los más admi ados po los
ang, han in luido sob e su mundo cul u al y mágico si iendo de modelo pa a sus
mani es aciones es é icas, especialmen e las másca as.
25 Saba e Pi, Jo di, Els a ua ges dels ang de l'À ica Occiden al, Ba celona, 1992, T eballs del Museu E nològic,
Ba celona, Ajun amen de Ba celona. p. 22.
26 Saba e Pi, Jo di, op. ci ., pp. 22 - 24.
21
2. Fo maciones secunda ias, olelé a án.
Se desa olla en una zona an iguamen e alada que iende a pa ece se cada ez más a la sel a
i gen. Se a a de á boles al os y de c ecimien o len o. Es a pa e del bosque es muy ico en
palme as y plan as de g andes hojas muy u ilizadas po los ang pa a la con ección de sus
i iendas, ces as, ampas y o os u ensilios.
3. Bosques e cia ios o ag ológicos, chi-a án.
An iguo campo de cul i o abandonado. Son supe icies o madas después de la ecolección,
cuando disminuye la p oducción de plá anos y bananas al cabo de es o cua o años. En es os
e enos se ha desa ollado la ege ación espon ánea a a és de una g adación muy cu iosa, de
mane a que c ecen una buena a iedad de hie bas y plan as, cuyas hojas y u os si en de
alimen o a los go ilas, un animal, al igual que las plan as, muy inculado al mundo mágico y
simbólico de la ida co idiana y al uni e so mís ico y simbólico de los ang. En es a banda
apa ecen unos á boles de la especie Musanga cep opioides (aseng), cuya ida no supe a los 20
años, que pueden llega a ene 15 me os de al u a. Po su maleabilidad, debida a la escasa
du eza de su made a, es una de las p ime as ma e ias básicas des inadas a la ab icación de las
allas ang.
Fig. 12. Dibujo Pe il ege al esquemá ico de la sel a ecua o ial que ecub e el país ang.
4. Fincas indígenas.
Zona donde se encuen a el poblado ban ú, que su ge en es os cla os de la sel a como una g an
en ana al cielo, al ai e y a la luz. Luga en que siemb an la yuca, el plá ano, la banana, el
cacahue e, e c. Los o ígenes de la más g andes impo an es explo aciones e i o iales ag ícolas
p ac icadas po los ang se emon an a épocas muy an e io es a la colonización eu opea. El
22
pueblo ang no i ía de los p oduc os espon áneos que p opo cionaba el bosque, pues conocía
sob adamen e la écnica del cul i o de la ie a, que suponía la base de su economía alimen a ia.
Además de la p ade a (kumu) y del mangla , los ang ambién dis inguían el bosque llamado
ongogo a a án (en gene al secunda io po habe ecibido la acción humana) que se o maba en
los má genes de los íos y el okang, bosquecillo sal agua dado en las ce canías del poblado, que
con enía oda clase de u os comes ibles y se man enía siemp e i o.
Las especies animales y ege ales que cons i uían la auna y la lo a de Came ún y Gabón
p esen aban las o mas ca ac e ís icas del no e de la sel a opical. Sólo había sabana en
algunas zonas del ex emo no e.
El conjun o de animales eunía, en e o os muchos, g andes mamí e os como el go ila, el
chimpancé, el ele an e, el leopa do, di e en es especies de an ílopes y el hipopó amo. También
exis ían pája os que e an pa icula men e ípicos del luga , ep iles, ales como cocod ilos y
se pien es muy enenosas, aunque poco ecuen es y que ep esen aban un pelig o mo al.
2.5.2. El poblado
En plena sel a o a an, el p o eso Mbana27 dis ingue en e el poblado, dzâ o dzal, como
asen amien o de los humanos y las ins alaciones p o isionales (n an) que los ang cons uían en
la sel a du an e sus expediciones pa a la caza o pesca, que no enían la ca ego ía de poblado ni
se ealizaban las mismas ce emonias undacionales.
Los ang, que e an solida ios y hospi ala ios, se desen ol ían en el ámbi o del poblado que
se ía de emplazamien o pa a albe ga a la g an amilia y desa olla su modo de ida con o me
a las leyes a icanas, e o zando los lazos de unión en e ellos a a és del conocimien o de su
his o ia.
El dzal e a un pequeño núcleo en un uni e so na u al y sal aje donde, como explica Akomo-
Zoghe,28 "[...] las plan as y los animales con i en en a monía, dia iamen e, con los se es
humanos y odo lo que exis e iene un sen ido. Luga donde los ancianos son ene ados,
espe ándose esc upulosamen e las cos umb es de los an epasados que se ansmi en de
gene ación en gene ación. "
Gün e Tessmann29 desc ibía hacia 1913 el alineamien o de un lado a o o de bajas casas
ec angula es, o mando un paseo cen al o abang. En ambos lados se si uaban las casas del je e,
las casas cocina de las muje es, las de los amilia es y en los dos ex emos, colocadas
27 Mbana, Joaquín, op. ci ., p. 47.
28 Akomo-Zoghe, Cy iaque Simón Pie e, "La Simbología del Poblado O Dzal, Dzâ en e los Fang del Á ica Cen al:
Visión de los Can an es Gaboneses And é Pépé Nze y Pie e Cla e Zeng Ebome", en Re is a Jus icia, nº12,
Ba anquilla, Colombia, Uni e sidad Simón Bolí a , 2007, pp. 64 - 76.
29 Tessmann, Gün e , op. ci ., pp. 185 - 187.
23
es a égicamen e como pun o de igilancia y de de ensa, las casas de eunión. Pequeñas
i iendas con una sola es ancia, sin en anas, de pa edes cons uidas con co eza y hojas de
nipa, en e ejidas sob e una es uc u a de made a, con echos muy inclinados o mados con
amas y hojas, cuya es uc u a es aba cubie a con es e as de a ia mon adas a la mane a de las
ejas, que p o egían de las llu ias opicales.
Fig.13. Izquie da: Dibujo de la casa de eunión. De echa: Dibujo de la dis ibución de casas en el poblado.
En de ini i a el dzâ o dzal e a el luga donde se di eccionaba la ida de sus habi an es a a és
de una se ie de condiciones y en el que se ememo aba a los ances os y se espe aban las
adiciones.
2.5.3. La casa de la palab a
Cuando una amilia se es ablecía en el poblado, cons uía, la casa cocina o habi ación, cuyo
espacio e a de la muje , donde abajaba, es aba con sus hijos y donde se encon aba el espacio
do mi o io, al que a a ez acudía el homb e du an e el día, pues és e eje cía sus ac i idades
dia ias en la casa de eunión o aba'a, conocida en español po la casa de la palab a, donde
ecibía odas sus isi as. Mañana y a de, an es y después de su abajo en la sel a, odos los
homb es se eunían en el aba'a y se p og amaba el uncionamien o de la sociedad
con i iéndose és e en el cen o de la ida socio-polí ica del pueblo.
El aba'a se di e encia del es o de las casas po la ape u a que, a la al u a de la is a de un
homb e sen ado, se ex iende po las cua o pa edes. P esen a un espacio p ác icamen e acío,
a a ez o namen ado en el in e io o el ex e io , donde apenas había unos abu e es y
ecuen emen e se encon aban c áneos de animales conse ados como o eos de caza.
En muchas casas de eunión se podía obse a ambién un uelle de o ja y unos oncos que
man enían el uego du an e el día e incluso la noche. Suje a a la pa ed, solía coloca se la
amosa pipa y di e sos u ensilios pa a la caza.
24
Fig.14 Izquie da: Muje en la pue a de la casa habi ación. De echa: Aba'a. Casa de eunión o de la palab a.
T adicionalmen e, en épocas de gue a, la unción que se eje cía en el aba'a e a sob e odo
igila y p o ege al poblado de los pelig os. E a el cen o de la polí ica co idiana y núcleo del
pode económico del poblado, donde esidía el conocimien o, se omaban odas las decisiones y
se esol ían los con lic os. Como comen a el p o eso guineano Joaquín Mbana30, e a el luga
dónde se podía exp esa cualquie opinión sin emo a ep esalias:
"[...] odo homb e iene de echo a la palab a, independien emen e de su condición social. Aquí
eina la igualdad en e los homb es y la e dade a libe ad de exp esión. [...] El aba'a es sin
duda, una de las ins i uciones más ep esen a i as de la "democ acia adicional" ang. En el
aba'a se p ac ica la solida idad y hospi alidad. An es de la c isis de la iden idad ang, los
homb es comían solida iamen e en el aba'a. "
En la casa de la palab a, los homb es ecibían la sabidu ía
ances al. Se les enseñaba cómo caza animales, cómo
pesca , cómo cuida a su muje y cómo desempeña el
papel de je e de amilia. E a la supe i encia de la
iden idad cul u al pa imonial que se ansmi ía a los
descendien es a a és de la o alidad.
Los ene ables ancianos poseían el conocimien o de la
genealogía cuyo o igen se emi ía a eces de 50 a 60
gene aciones a ás; ep esen aban la sabidu ía, de en aban
el don de la ubicuidad y podían bendeci o maldeci
siendo espe ados po los jó enes que les hon aban y
obedecían.
Fig. 15. Dibujos de la casa de Fe nand G èbe .
30 Mbana, Joaquín, op.ci ., p. 19.
25
Simbolizaban sus p i ilegios odeándose de obje os de pode , como los espan amoscas, de los
que conocemos dos ipos p oceden es de Gabón ( ig. 16): uno, más an iguo, con una cabeza
bye i allada en una de las ex emidades del mango que e mina en el o o ex emo con un
manojo de pelos; el o o, del siglo XIX, iene un mango ab icado en made a du a con un disco
piel de ele an e. Es e ipo de espan amoscas ci cula e a bas an e co ien e. El mango allado
solía ene un deco ado geomé ico o e mina en una es a uilla an opomo a. Se pa ecía mucho
a un abanico, ambién ab icado en cob e, cue o y ma il ( ig. 17 izda.). Aunque el mismo
obje o p obablemen e pod ía ene un doble uso.
Fig. 16. Izquie da: Espan amoscas. Gabón de made a y
pelos. De echa: Espan amoscas ang.de Gabón de
made a du a y piel de ele an e.
También los bas ones de mando allados en made a a eces con inc us aciones de me al ( ig. 17
dcha.), se con aban en e es os obje os símbolos de pode . Tenían un diáme o bas an e egula
que se ensanchaba en su é ice pa a se i de apoyo a la igu a semisen ada, que a menudo se
ubicaba en su ex emo en la misma posición de los bye i, a los que se ambién asemejaba en sus
asgos.
Fig. 17. Izquie da: Abanico. Gabón. Ma il, cob e, cue o. De echa: Bas ón. Gabón.
32
Fig. 24. Muje con su hijo en la pue a de una casa habi ación.
Los niños con i ían con la mad e en la casa cocina. Pescaban y cazaban pa a dis ae se y pode
cul i a con la p ác ica los quehace es masculinos. Es a ac i idad in an il, en muchas ocasiones
y pa icula men e en las amilias muy nume osas, e a de g an ayuda pa a su sos én.
Cuando los a ones llegaban al uso de azón compa ían la ida con los mayo es en el aba'a
donde ap endían a cose la nipa pa a la cons ucción, a eje las nasas y ces as de pesca, a
p epa a los abajos a esanales y cuando alcanzaban a la pube ad, con una edad en e los diez
y los ece años, se les hacia la ci cuncisión y se p ac icaban las ce emonias y los i uales de su
paso a adul os.
La niña adolescen e púbe ambién ecibía cie os a amien os i uales que le acili aban la
con ención de sus ins in os p ima ios. Cuando se con e ía en muje , es os mé odos le con e ían
ú iles enseñanzas que e o zaban la acep ación de su sexo y los conocimien os necesa ios pa a
aplica en su pos e io ida ma imonial.
2.6.4. Depo es y pasa iempos
En Á ica los juegos son nume osos y a iados. Ocha'a M e36 apun a que, según uen es
adicionales los ang p ac icaban el depo e, no como una me a di e sión, sino como una
necesidad espi i ual y social.
El más popula e a la lucha lib e (messing), que se anunciaba en el poblado de modo i ual,
con ocando a los espec ado es que acudían a o aciona a sus pa icipan es a o i os, an o
homb es como muje es, que compe ían en e las ibus, las amilias o indi idualmen e, pa a
demos a su hegemonía.
36 Ocha'a M e Bengobesama, Cons an ino, op. ci ., pp. 195-197.
33
En Guinea Ecua o ial es e depo e con inuó du an e años, aunque en los albo es de la
colonización la adición quedó desp o is a de sus o malidades i uales.
O o depo e p ac icado únicamen e po los homb es ue el ngak, nomb e de un disco de amaño
a iado ab icado con made a del á bol aseng o de pla ane o, con el que los pa icipan es
alineados exhibían su pun e ía a ojando una lanza de bambú o made a de mbang pa a hace
diana en es e cí culo, que se man enía en mo imien o.
Los ang desplegaban su ingenio ambién pa a sus ac i idades lúdicas, que p ac icaban en sus
a os de ocio desa ollando di e en es juegos o pasa iempos que in eg aban en sus ac i idades
co idianas y que, en el caso de los niños, se ían de ap endizaje de las cos umb es y los alo es
del g upo social.
Son di e sos los juegos que se p ac ican en la ac ualidad que conse an sus aíces a icanas.
Víc o Bo ego37 los de alla con sus espec i as eglas en sus cuade nos de campo. Si iéndose
de dibujos o o og a ías y undamen ándose en sus encues as, a i ma que p ác icamen e muchos
de ellos se han pe dido con el paso del iempo y debido al eno me in lujo de la cul u a
occiden al.
Desc ibimos aquí un juego del que Tessmann38 exp esó se es igo una sola ez: se a aba de un
juego de aza llamado abia, expe imen ado en las p oximidades del e i o io n umu del no e,
cuyo núme o de jugado es e a ilimi ado aunque se necesi aban al menos cua o pa icipan es
pa a p ac ica lo.
Se jugaba con sie e a andelas alladas de la co eza de calabaza y cada jugado enía su icha,
elabo ada de huesos de u a deco ados con di e en es mo i os, cuidadosamen e esculpidos con
una especie de cuchillo. Se apos aba con dine o que cada jugado debía deposi a an es de
empeza la pa ida. Pa a a ae a la sue e, los pa icipan es ab icaban oda clase de alismanes
con la misma plan a que hacían las ichas.
Fig. 25. Fichas de juego deco adas
La pasión po el juego p o ocó enganzas e incluso gue as y ue p ohibido en el e i o io
colonizado po los alemanes, aunque se sabía que pese a su in e dicción se seguía jugando en
sec e o.
37 Bo ego Nadal, Víc o , op.ci ., pp. 260-283.
38 Tessmann, Gün e , "Les Pahouins Monog aphie E hnologique d'une ibu d'A ique de l'Oues ", en AAVV, Fang,
Pa ís, Dappe , 1991, p. 306.
34
2.7. Fundamen os eligiosos
Es muy complejo concebi los ideales eligiosos de una cul u a sin conoce en p o undidad su
lengua. Ni los explo ado es, desin e esados po la eligión, ni los misione os condicionados po
sus p opios dogmas de e, log a on se ecuánimes al conside a las c eencias de los ang y
muchos de ellos deses ima on la espi i ualidad de es e pueblo, cuyo con ac o con la na u aleza
sal aje de la sel a condicionaba odos sus ideales.
Si analizamos los dogmas de los pueblos ban úes desde una isión on ológica39, en el comienzo
de los iempos exis ió la ma e ia o iginal hacia donde oda o ma de ida e o na á. Es a causa
inicial iene es di ecciones: la ie a (si), el sol (sa) y la luna (so), cuyos ep esen an es son
ie a, uego y agua.
Según las suposiciones de Tessmann40 pa a los ang Dios cons uyó el mundo: la ie a, el sol y
la luna y pos e io men e c eó a los se es i os. Cuando concluyó su ob a se ue al cielo y el
pe sonaje p incipal que quedó sob e la ie a ue el homb e, que se dis ingue del es o de los
se es i os po que es á compues o po dos pa es: una isible y pasaje a y o a in isible, que
sob e i e a la mue e. Es e concluye a i mando que los ang dis inguían dos mundos: o gánico e
ino gánico.
Los ang no c eían en el aza , pensaban que odo iene una causa y que el homb e iene una
pa e isible empo al (cue po) y una pa e in isible que sob e i e a la mue e (espí i u). La
pa e in isible acompaña al cue po en su ida ma e ial y a su mue e sigue exis iendo como un
espí i u inma e ial que iene una unción de in e mediación con el Dios c eado .
Pa a comp ende en p o undidad las c eencias de és os pueblos ban úes debemos sepa a la
eligión del concep o de b uje ía, que a a emos en un capí ulo apa e, conside ando que és a
úl ima únicamen e a ec a al cue po y desapa ece con la mue e.
Pa a el p o eso de his o ia guineano Cons an ino Ocha'a M e 41 exis e el bekón, cuyo
signi icado se ía "más allá del lími e", que es un pa aíso donde descansan los ances os y emo
que es el mundo e enal. El nexo bekón-emo es una elación de dependencia que con ibuye a la
comunicación espi i ual en e lo ascenden e o sob ena u al y la exis encia ma e ial del homb e.
Los an epasados, desde el bekón, siguen las acciones de los i os en el emo y si en de
mediado es pa a subsana los males ma e iales que padecen (en e medades, malas cosechas,
enemigos, e c.). Son in e media ios en e lo empo al y lo a empo al; de ahí la necesidad de los
ang de ene a los y endi les homenaje El i o del Melan po ejemplo, que desc ibi emos más
39 Hacke , Rosalind y Rowland, Abiodun, A and Religion in A ica, USA, Depa amen o Fine A Amhe s
College, 1998.
40 Tessmann, Gün e , Les Pahouins Monog aphie E hnologique d'une ibu d'A ique de l'Oues , en AAVV, Fang,
Pa ís, Dappe , 1991, pp. 238 - 243.
41 Ocha'a M e Bengobesama, Cons an ino, T adiciones del pueblo ang, Mad id, Rialp, 1981, pp. 86 -87.
35
adelan e, es un cul o esencial, pues o que es a sociedad es inconcebible sin el Bye i. No hay
ealidad eligiosa supe io a él y su es a ua ia, el gua dián de las eliquias, in e cedía en e el
mundo e enal y el di ino.
2.7.1. Mi ología
Las g andes na aciones mi ológicas de los ang, si uadas ue a del iempo his ó ico, son
p o agonizadas po pe sonajes de ca ác e di ino o he oico, pe o al igual que en los mi os
g eco omanos, Dios no es un pe sonaje mí ico que apa ezca en los ela os, sino pa a que lo
en endamos es un concep o ilosó ico pla ónico.
Es os mi os in e p e an g andes acon ecimien os como los na ados en la adición ang, que
pa en de la in e p e ación del p incipio del mundo, pa a con inua desc ibiendo los g andes
acon ecimien os que cons i uían el ma co común de las di e en es genealogías e his o ias de los
dis in os clanes, desc ibiendo a a és de ábulas su p oceso mig a o io a a és de la sel a.
El mi o, como a i ma Balandie ,42 en con aposición a la ciencia, no iene comp obación. Su
in e p e ación es inago able y se liga con la memo ia en cuan o que és a es una e elación que
pe mi e accede a ealidades ocul as. Es un ela o que de uel e median e la simbolización los
enómenos o iginales, que emi e a una ealidad p imo dial, de una p o undidad mis e iosa que
se aduce con signos, imágenes y e lejos en nues o mundo.
El econocimien o en la adición ang de la exis encia de un Se supe io , Nsamá, e ela una
ac i ud mono eís a: Dios no es un se , Dios es el Se , que es á más allá de las nubes y de odo lo
senso ialmen e angible. Sin emba go, en el de eni dinámico y cósmico de la ealidad na u al
Dios no in e iene de o ma di ec a. Po an o, la acción di ina no ac úa en la his o ia de la
humanidad, sino que son o as las ue zas bené icas o malé icas las que igen los anales.
La ida na u al es á asis ida po la in luencia de ene gías ocul as que ac úan in isiblemen e pa a
bien o pa a mal. Se a a de ue zas de a as an a los homb es a si uaciones de bienes a o de
dolo .
Exis en di e sas e siones de la c eación del mundo en la mi ología ang43 odas ellas basadas
en la ilogía de la di inidad que, con algunas a iaciones según las uen es, nos hablan
básicamen e, de un dios c eado , de la íada y del mi o del homb e y la muje p imigenios y su
expulsión del pa aíso:44
42 Balandie , Geo ges, El deso den. La eo ía del caos y las ciencias sociales. Elogio de la ecundidad del
mo imien o, Ba celona, Gedisa, 1999.
43 Nguema-Obam, Paulin, My hes e legendes ang, Pa is, L'Ha ma an, 2009.
44 Cos a, Albe o, "Gua dianes de eliquias: escul u as ang y ko a de Á ica ecua o ial", en AAVV, Á ica. La igu a
imaginada, (Ca álogo de exposición), Fundación ‘La Caixa’, 2004, p. 37.
36
“En los iempos o iginales, un hilo se endió desde el cielo has a las aguas que o maban el
ho izon e. Po el hilo descendió la a aña y deposi ó una bolsa con hue os. Las e mi as,
siemp e diligen es, ompie on la bolsa y ex endie on los hue os po la supe icie de las aguas,
o mando la ie a. En onces Mebe e, el dios c eado lejano, o denado de odas las cosas, sin
pe sona, sin muje , sin niños, sin mad e ni pad e, único y o igen de odas las gene aciones,
ab icó un laga o de a cilla y lo deposi ó en un es anque. Después de sie e días de ges ación,
de las aguas su gió Nsamá, el ances o p imo dial (p ime homb e y pad e de odos los
homb es), de cuyo dedo go do del pie el dios Mebe e, ex ajo a Nyingono, la p ime a muje y
mad e de odos los homb es. Ajenos al abajo, a las en e medades y a la mue e, la p ime a
pa eja ue expulsada del pa aíso cuando Nsamá, inci ado po Nyingono, man u o con ella
elaciones sexuales, p ohibidas po Mebe e, come iendo así el p ime inces o (nsem). Mebe e,
condenó a los ang a las calamidades p opias de los se es humanos. Nyingono, (la Pando a
a icana), había abie o la caja de odos los males, pe o ambién en la caja es aba la a iedad de
lo i ien e, pues de su semilla nacie on los linajes ang, los blancos, los pigmeos y los go ilas,
los “homb es del bosque”. Pe o el dios Mebe e, con su bondad, no dejó inde ensas a sus
c ia u as. Así, cuando mu ió Nsamá, le enseñó el sec e o de odas las écnicas an es de
de ol e lo a la ie a. Le enseñó el uego, la caza, la ag icul u a, la ce ámica, la o ja del hie o,
el a uaje y, po supues o, la escul u a. Le ga an izó ambién un luga donde acoge se, él y su
pueblo, después de la mue e, de mane a que la somb a, el espí i u del sueño, la imagen de las
aguas c is alinas y el inquie o se (el alma desconce ada) que ac úa bajo los e ec os del elan,
pueda euni se con las que la han p ecedido en el mundo de los an epasados. Cuando Nsamá
mue e po segunda ez, los ang son un pueblo in eg ado y con una cul u a humana, pe o al
epa i sus iquezas los blancos, aimados y lad ones, se apode an de odo. Los ang deben
inicia en onces la g an mig ación desde el poblado o iginal, Odzamboga, has a las nue as
ie as de acogida. Las penalidades del iaje se acumulan. Tienen que a a esa un ío de
eno me caudal, la se pien e pi ón de g andes dimensiones y, sob e odo, el gigan esco á bol
adzap. Su amaño es an g ande, que debe se pe o ado pa a ab i un únel en su in e io . Es e
g an á bol simboliza el bosque ecua o ial que deben a a esa y al que los ang, gen es de
sabana, no es án habi uados. La o una se les apa ece cuando se encuen an con los pigmeos,
habi an es an iguos del bosque con e idos en se ido es, que guían a los ang agabundos
has a sus nue os e i o ios”.
O a e sión del mi o nos habla de los o ígenes pa iendo de una igu a di ina o mada po es
pa es que concibe el plan del mundo pa a con e i lo en ma e ia.
"En el p incipio sólo exis ía Nzame, que enía es di inidades: Nzame, Mebe e, y Nkwa. Nzame
c eó el uni e so y la ie a y le ajo ida. Las es pa es de Nzame es aban admi ando es a
c eación y pensa on que había que c ea quien gobe na a la ie a y c eó el ele an e, el leopa do,
el an ílope y el mono, pe o pensa on que había que c ea un gobe nan e mejo . En e los es
37
hicie on una nue a c ia u a en su imagen, y le llama on Fam (pode ), y le dije on que gobe na a
la ie a. [...]"45
In luenciado sin ninguna duda po las adiciones c is ianas, pe o uni e sal en su desa ollo, las
dis in as e siones del mi o ang esponden a las p egun as básicas que se cie nen sob e el
homb e. El o igen de lo exis en e, el nacimien o mis e ioso del p ime se que inició la amilia
humana, la mue e y la ex añeza an e la di icul ad de la exis encia, la coope ación o zosa con
o os g upos pa a alcanza un luga segu o y la necesidad de un p ime homb e ci ilizado y una
p ime a muje , nues os p ime os pad es.
La ealidad de Dios Nsamá, al com explica Ocha'a M e46, es simplemen e, una consecuencia de
la necesidad de conocimien o de un pueblo pa a di igi se hacia lo ascenden e. Puede que al
odea se de un en o no na u al an hos il y ag esi o, la sabidu ía popula no se quedó en lo
ma e ial de la na u aleza siendo a apada en ella, sino que pa a log a sob e i i , ascendió oda
"apa iencia" pa a indaga en el o igen de la exis encia.
Es a endencia hacia lo me a ísico conducía al econocimien o gene al de una p ime a es e a de
ealidad no apa en e, donde se encuen a el mundo de las ue zas ocul as, lo que da sen ido a la
magia, a los pode es inma e iales y al espí i u colmado de abúes del pueblo ang. Es a es la
es e a donde se encuen an los an epasados que si en de in e media ios en e el mundo de los
dioses y el mundo ma e ial. Pe o es e ámbi o de ealidad ocul a, según las c eencias de los ang,
no es el lími e de la exis encia, po que po encima de ella queda la e dad más ascenden e, que
es la Realidad To al: el Se Supe io , C eado de odo cuan o exis e y la T íada.
En de ini i a, la ac i ud del pueblo ang an e la na u aleza y an e el cosmos pos ula se analizada
desde es obje i idades di e en es: una ealidad ác ica que se e ie e a odo lo ma e ial, una
ealidad cósmica que alude al mundo ex asenso ial y una ealidad di ina, que asciende oda
exis encia.
2.7.2. Sociedades sec e as
Las an iguas sociedades sec e as e an o ganizaciones de pode enca gadas de hace cumpli las
adiciones y las leyes es ablecidas, ga an izando la cohesión de un g upo, que debido a su
ashumancia es aba an disg egado. Se inculaban ma e ialmen e a un obje o o animal o émico
y los candida os aspi an es a pe enece a ellas debían some e se a du as p uebas de iniciación.
En la comunidad adicional ang hay que des aca dos ipos gene alizados de sociedades; po
un lado las asociaciones de g upos p o esionales (escul o es, jugla es, he e os, gue e os,
45 "Mi ología Fang" en Á ica, [en línea], h p://ikuska.com/A ica/E nologia/Pueblos/Fang/index.h m.
46 Ocha'a M e Bengobesama, Cons an ino, T adiciones del pueblo ang, Rialp, Mad id, 1981, pp. 106-109.
38
cu ande os, e c.) y po o o las asociaciones sec e as elacionadas con la magia, de enso as del
o den público y enca gadas de e adica el mal en cualquie a de sus mani es aciones. Todas
ellas, con di e en es g ados de conocimien o o je a quía en e sus iniciados, ga an izaban la
con inuidad de sus cos umb es y la unión del g upo y se signi icaban a a és de sus i os en los
que homb es no iniciados, muje es y niños pa icipaban can ando en las ce emonias públicas.
Debido a su desapa ición con el paso del iempo, o a los cambios de nomb e, es muy complejo
desc ibi con de alle cada una de es as sociedades y los di e sos i os que se p ac icaban en cada
egión. Nos e e i emos en es a sección únicamen e a las sociedades más adicionales del Só y
del Ngi, pasando po al o o o ipo de sociedades más ecien es como la Ndong-mba (hija del
blanco) u o as sociedades de p ác icas supe s iciosas o in luenciadas po elemen os c is ianos.
Tessmann47, pa iendo de la cosmogonía ang que e ela el o igen de la ida, mani ies a que
exis ían a ios ipos de sociedades p o ec o as que incluían los i os del bien y del mal,
asociados a los cua o elemen os que o man los pa es de opues os: sol/luna, agua/ uego. En
o o apa a ado expond emos una selección de los cul os más signi ica i os de los ang,
inculados a es os p incipios, que enlazaban el mundo de la magia y de las c eencias eligiosas
con el a e.
a) Sociedad Só.
De es as sociedades adicionales, la más an igua hoy en día desapa ecida, el Só (el an ílope
ojo), que como ó em ibal, p ac icaba un g an i o anual de paso, cuya ce emonia, p esen aba
aspec os luna es sec e os y con aba con a ias ases con exhibiciones de másca as y escul u as.
Es a ag upación, que se asemejaba a una escuela de la sel a, e a de las más ecuen es y
di undidas en e los ang y se enca gaba de la iniciación de los niños en las cos umb es y
adiciones del g upo, los ins uía en las a es de la gue a, en los mis e ios de los ances os, en
los mi os de los o ígenes, e c., además de enseña les a sopo a el dolo y a en en a se sin
miedo a lo desconocido, some iéndolos a una du a disciplina.
La in eg ación de los adolescen es en la sociedad Só e a el paso p e io al Melan, ni el máximo
de es e i o elacionado con la es a ua ia, donde se e ec uaba la más gene alizada e impo an e
ce emonia de paso en e los ang, que implicaba el ascenso a la edad adul a de los candida os.
b) Sociedad Ngi.
Una asociación sec e a que u o g an impo ancia en e los ang, el Ngi (que iene como
símbolo el go ila), e a la p incipal y más emida de las sociedades de los ang, que se ex endía
desde las ie as del no e (de los n umu) a la pa e me idional (los be sí). Gua daba la paz y
47 Tessmann, Gün e , Les Pahouins Monog aphie E hnologique d'une ibu d'A ique de l'Oues , en AAVV, Fang,
Pa ís, Dappe , 1991, p. 253.
39
eje cía un papel judicial a modo de ibunal cuya inalidad e a pe segui a los c iminales y a los
b ujos ca gados con un e ú o espí i u mal ado.
En es as sociedades encon amos dos ace as, una p i ada, elacionada con la iniciación o el
conocimien o, en la que sólo pa icipan los iniciados y aspi an es, y o a pública en la que
pa icipaba la comunidad comple a a a és de las canciones y en las que un ep esen an e de
máxima au o idad po aba una másca a cuando se celeb aba el i o o danza.
Debido a su impo ancia en o o apa ado explica emos las másca as usadas en el seno de es as
sociedades
Po ejemplo, la másca a con cue nos de an ílope simbolizaba al Só, en cuya ce emonia noc u na
luna se a aba de ep esen a el eino de las somb as. De ien e blanco y neg o, és e cé ido
suge ía los colo es de la másca a, cuyos cue nos ambién enían la o ma de su co namen a.
La másca a Ngi, cuyas apa iciones en la aldea ocu ían de noche, enía la unción de cas iga a
los culpables de male icios y a los c iminales. Los asgos an opomó icos del os o,
exp esaban un ca ác e sob ehumano y e ible. Ca ác e que se en a izaba po el blanco, colo
de los mue os y de los espí i us.
Fig. 26. Izquie da: Másca a de la an igua sociedad sec e a Só. De echa: G an másca a Ngi.
La desapa ecida sociedad Só de los ang in luyó en la Ngi, ambas p ohibidas y ex inguidas. Con
el in lujo de és as más a de apa ece la sociedad Bwi i,48 adop ada po los ang de Gabón a
comienzos del siglo XX, en la que in oduje on sus p opios i os del Bye i mezclados con
elemen os c is ianos, que ac ualmen e se p ac ican ambién en Came ún, República del Congo y
Guinea Ecua o ial.49
48 Malla i Guime à, Luís, Se homb e, se alguien. Ri os e iniciaciones en el su del Came ún, Ba celona,
Publicacions d'An opologia Cul u al Uni e si a Au ònoma de Ba celona, 1992.
49 Nziengui, Papé, Ri e Bwi i (ex ac o de ideo), [en línea], Museo i ual gabonés (www.gabona .com).
h ps:// imeo.com/98758535.
40
2.7.3. B uje ía ang
El dualismo exis encial dis ingue en e lo bueno y lo malo, lo isible y lo in isible. Desde una
pe spec i a epis emológica, la b uje ía (Mbwo), lle a in ínseco es e an agonismo y como
a i ma Joaquín Mbana,50 la exis encia de és a y de las p ác icas ocul is as es muy común en
odas las cul u as ances ales a icanas; po o o lado el pode bené ico (Biang) según Ocha'a
M e51 es de la misma na u aleza que el pode malé ico.
Según es as a i maciones, los ang c eían que odo homb e posee noción del bien y del mal y
concebían que el egoísmo es un mal pe manen e en el homb e. Pa a no cae en es e mal había
que ealiza cons an es ce emonias de mediación y pu i icación di igidas al más allá a a és del
cul o a los ances os.
La c eencia en la b uje ía empezó con la apa ición del e ú52, y el pode que iene un homb e
b ujo (nyén), de sepa a su esencia del cue po pa a se i a di e sos ines an o en su p opio
in e és, como en pe juicio de o os. Según es a idea, lo que se en iende po b uje ía en la
sociedad ang es un sis ema simbólico que explica las causas del in o unio del homb e,
a ibuyendo el o igen de odos los males a la acción olun a ia o in olun a ia de o os se es
humanos a a és de ue zas sob ena u ales.
Sub ayamos que es a con icción de la magia nada iene que e con la eligión y con la c eencia
en el espí i u. Aunque no hay ningún e ú igual a o o, según las eseñas, pa a los ang és e
o igen del mal y la pe e sión es un se i o de ipo pa asi a io con boca y dien es con aspec o
de ep il que gene almen e i e en el ien e humano y puede nace se con él o apode a se de la
pe sona en el anscu so de la ida. Hipo é icamen e se deduce que con es a o ma, se a a ía de
ep esen a al e aciones ana ómicas de ó ganos in e nos p o ocadas po en e medades o po la
inges a de sus ancias enenosas.
Exis en dis in as e siones mi ológicas sob e el o igen del e ú, aunque la más popula , esumida
po A anzadi53 y ex aída de los es udios ealizados po Lluis Malla sob e el "o igen del mal",
a ibuye a la muje su in oducción en la sociedad ang, en la que és a (al igual que en el mi o de
Adán y E a), iene un papel de mediado a.
Pa a el homb e en con ac o con la na u aleza exis e el mis e io de la magia y la exis encia del
e ú o ma pa e de ella como la uen e de ene gía de la hechice ía, no como una supe s ición,
50 Mbana Nchama, Joaquin, B uje ía ang en Guinea Ecua o ial. El Mbwo, Casa de Á ica, 2004.
51 Ocha'a M e Bengobesama, Cons an ino, T adiciones del Pueblo Fang, Mad id, Rialp, 1981, p. 65
52 La palab a e ú p o iene de la aiz "a u" que signi ica "ma a " y ep esen a la uen e gene ado a de la ene gía
mágica que p ecisan los abajos de hechice ía.
53 A anzadi, Juan, "Conquis ado es y ugi i os (el Bosque y el Mal pa a Pigmeos y Fang)", en A anzadi Ma ínez
Juan y Mo eno Feliú Paz, Pe spec i as an opológicas sob e Guinea Ecua o ial, Mad id, Uned, 2014
41
sino como una ealidad jus i icada po hechos, cuya maldad debe se des uida pa a libe a a los
homb es de es a sinies a pesadilla. El e ú ep esen a lo an isocial y pa a con a es a o
elimina la ac uación nega i a del b ujo, exis ía la sociedad legal del Ngi, de ca ác e sec e o
que, al como hemos apun ado, ga an izaba a la población una segu idad an o ísica como
psicológica.
2.7.4. Ri os
Como hemos enido a i mando, de la cosmología y la eligión, su gen las cos umb es,
los símbolos y los signi icados que o man pa e de la adición ances al ang. De los
mi os y los p ecep os eligiosos de i an las leyes que hacen posible la cohesión del
g upo. También los i os se undamen an en la eligión y su exis encia asciende el
aspec o sensible. La ce emonia isible es an solo un símbolo ex e no que emi e a la
con emplación de lo ocul o y lo sublime. En de ini i a,
el i o cons i uye una dico omía de elemen os dinámicos in e conec ados: la apa iencia o el
símbolo ma e ial y el signi icado ocul o o el sen ido úl imo. Según es a idea lo na u al no se
concibe sin ene en cuen a lo sob ena u al y el a e, como explica emos más adelan e, iene la
unción de media en e las ue zas sob ena u ales y el homb e.
El epe o io de ce emonias del pueblo ang es muy a iado y ico, lo que di icul a hace una
clasi icación. Tessmann54 po ejemplo, dis ingue en e los i os masculinos y los emeninos, que
a su ez o dena según la egión elacionándolos con los cua o elemen os y dis inguiendo en e
i os del mal (luna/agua) y i os del bien (sol/ uego). Ocha'a M e55 enume a a ios ipos de i os
an o masculinos, mix os, como los e e en es exclusi amen e a la muje , conside ando en e
es os úl imos, como más ele an es, los que se e e ían a su condición de mad e, de iuda o de
ecién casada. En e odos ellos hace una dis inción en e los i os de nacimien o, i os de paso,
une a ios, de pu i icación, de consag ación, de cul o y de homenaje. Exis ía pues una
plu alidad de i os en la cul u a ances al de los ang que p opiciaban la ealización de p ác icas
muy di e sas y que inco po aban alguna ó mula ma e ial simbólica asociada a la magia o a la
sabidu ía ocul a. Así po ejemplo, en el i o del Só a las muje es y los niños no iniciados se les
p ohibía56 come ca ne de an ílope, con a iamen e a los cazado es del Só a los que se les
obligaba a compa i de o ma i ual el consumo de es a ca ne. Pa a consegui no o iedad
ambién se implan aban i ualmen e algunos hábi os ales como inicia a los ampe os y
54 Tessmann, Gün e , Los bubis de Fe nando Póo. Desc ipción monog á ica e nológica de una ibu de neg os del
Á ica occiden al, Mad id, Casa de Á ica, 2009, p. 253.
55 Ocha'a M e Bengobesama, Cons an ino, T adiciones del pueblo ang, Mad id, Rialp, 1981, pp. 157 - 186.
56 En la sociedad ang los hábi os p ohibidos e an conside ados abú (eky), y su incumplimien o cons i uía una al a
(nsem).
48
Es un i o pu i icado que ep ime los male icios noc u nos pe siguiendo a los b ujos y
de endiendo a la comunidad de sus e ec os malignos median e la enganza i ual del g an pode
bené ico ocul o del Ngi.
El Ngi es á cons i uido po una es a ua yacen e con la espalda apoyada en la ie a que se si uaba
en un luga elegido po el nganga según las cos umb es de cada egión. Al inal de la ce emonia
se quemaba jun o con los obje os e iches deposi ados en su ien e, mien as odo el poblado,
incluidas muje es y niños que en los ac os p elimina es no habían pa icipado, se sumaban
danzando y can ando al ededo del uego.
Fig. 33. Fo og a ías de igu as del i o Ngi.
3. ARTE FANG
50
Fig. 34. Figu a de elica io. Gabón. Made a, cuen as de c is al y semillas. 60 cm. Al .
Coleccionada an es de 1898. Museo del Homb e. Pa is.
51
3.1. A esanía. Ma e iales y u ensilios
En sus p oducciones a esanales, los ang emplea on los elemen os de su en o no que deco aban
con a iedad de igu as ep esen ando a la na u aleza ege al y animal en unción de los ma e iales
que u ilizaban pa a cada c eación.
Tessmann60 desc ibe los abajos a esanales más signi ica i os de los ang y las dis in as ma cas
con las que o namen aban la co eza, la made a, el me al, la ce ámica, el cue o e incluso su p opio
cue po.
3.1.1. Obje os de uso co idiano y su ab icación
En la sociedad ang exis ía odo lo necesa io pa a la supe i encia de odo el g upo: comida,
abaco, algo de ganado y he amien as pa a la p oducción y conse ación de los alimen os. Los
ang elabo aban mo e os, pied as de mole , calabazas (muy usadas en Á ica), cucha as, mache es,
ces as y cualquie u ensilio necesa io pa a el quehace co idiano.
Al igual que en la des o es ación y el cul i o, en la a esanía exis ían abajos p opios masculinos y
los que e an a ea de las muje es. Todos conocían y p ac icaban con sol u a las ac i idades
manuales más simples, además de los abajos p opios de la cul u a, ales como los ya mencionados
de la ag icul u a, la caza ampe a y la pesca, aunque cuando se a aba de hace algo más
especializado lo enca gaban a quien enía los conocimien os y la expe iencia.
3.1.1.1. La co eza
Los homb es abajaban la co eza an o en b u o, c eando dis in as o mas pa a ecub i los mu os
de la cabaña, como ba ida pa a ans o ma la en ejido. Pa a es a úl ima, seleccionaban la pa e
in e na de la co eza de los á boles jó enes y la sepa aban en la gas bandas que sume gían en agua
pa a golpea las con un mazo ab icado con cue no de an ílope o colmillo de ele an e, an es de
seca la a la somb a.
60 Tessmann, Gün e , Les Pahouins Monog aphie E hnologique d'une ibu d'A ique de l'Oues , en AAVV, Fang, Pa ís,
Dappe , 1991, pp. 199 - 216.
52
Fig. 35. Izquie da: Co ezas en o ma de másca a Só. De echa: Mo i o deco a i o de leopa do (abajo) y mo i o de
camaleón sob e placas de co eza.
3.1.1.2. La ces e ía
La ces e ía e a una ocupación milena ia que los ang ealizan con g an alen o y cuya ma e ia p ima
ex aían de la sel a u ilizando hie bas, lianas, a ia y ne adu as de di e en es hojas pa a elabo a
sus, a eces complejos, enzados.
El hilo ex aído de una plan a epado a e a el ma e ial más elemen al que u ilizaban pa a cose . De
las ib as ege ales, hacían cue das, cin as y sogas, con las que con eccionaban los en e ejidos,
componiendo los u ensilios de ces e ía muy pe eccionada po los ang, ales como ces as, mochilas
pa a ca ga a los niños, di e en es ipos de cajas, ecipien es, pla os, cin u ones, e c.
53
Fig. 36. Fo o Izquie da: Muje de Debai ( amilia Esseng), casa de los N umu. De echa: Muje con su hijo de Alen
(Familia Essauong)
3.1.1.3. La made a
La made a e a asimismo abajada po los homb es, an o pa a elabo a sus ense es, como pa a
ealiza escul u as y los obje os de cul o que o o gaban au o idad a su poseedo .
Tallaban las igu as y muchos de sus obje os en made as blandas, como el aseng o el ekuk.
Deco aban en elie e sus cucha as (epuas), pla os (e ela) mo e os, pipas, pos es, cajas,
ins umen os musicales, e c., incluso piezas menudas como las ichas empleadas pa a su juego de
abia que lab aban en huesos de u a.
De los obje os co idianos de made a, cab ia des aca los que e an minuciosamen e deco ados, ales
como el abu e e, cuya o namen ación con ma cas y muescas e a p obablemen e de las más
an iguas, los bas ones de mando, los espan amoscas o abanicos y los cucha ones u ilizados pa a
se i la comida, odos ellos piezas domés icas de lujo, que indican el ango de su poseedo .
54
.Fig. 37. Izquie da: Tabu e e ang. De echa: Dibujos de deco ación de los abu e es
Lau e Meye 61 en su lib o sob e los obje os a icanos, comen a que en los ela os sob e las
sociedades adicionales se dice que los a icanos comían comúnmen e con la mano y
p e e en emen e la de echa. Teniendo en cuen a es a cos umb e, pa ece pa adójico que en Á ica
exis ie an una eno me a iedad de cucha as suges i amen e alladas po lo que se deduce que no se
usaban habi ualmen e pa a come y que su posesión mos aba el ele ado ni el social de su
p opie a io62 o p opie a ia.
También en made a se ab icaban ascos, pipas pa a
abaco, pos es, pla os, b azale es, campanillas, palos
de lanzas, canoas, es an e ías y o os menajes, además
de los ins umen os musicales que, jun o las másca as
y las escul u as, e idenciaban la maes ía con que se
allaba la made a en la sociedad ang.
61 Meye , Lau e, Obje os a icanos: ida co idiana, i os, a es palaciegas, 2002, Ba celona, Lisma, 2001. pp. 57 - 59.
62 CT-scan o an enigma ic Fang spoon, [en línea], h ps:// imeo.com/111833308.
Fig. 38. De echa: Cucha a de Came ún. 18x10 cm. Made a.
55
Fig.39. De izquie da a de echa: 1 ª ig. Dibujos de pipas pa a abaco de Saba e . 2ª Fig. Pos e ang, Las igu as de es os
pos es son simila es a las igu as de los bye i. 3ª Fig. Dibujos de lanzas ealizados po Saba e . 4ª Fig. Mo e o y mazo
pa a machaca las hojas de uso i ual Gabón. Made a y pa ina neg a. Fang-Be si.
3.1.1.4. El me al
El me al, según ela a Tessmann63, e a un abajo que a causa de su di icul ad, únicamen e
ealizaban algunos g upos especializados de la zona de los n umu y de la zona del su del io
Campo de donde se ex aía el hie o, aunque ambién se encuen an es os de an iguas undiciones
en zonas al no e.
Debido a las di icul ades inhe en es a la ex acción del hie o, las minas e an conside adas un bien
común que cualquie a podía explo a , mien as que la undición e a p opiedad del poblado que
había ex aído el mine al y enían la p e oga i a de su ab icación.
El a esano que p oducía el hie o únicamen e abajaba cuando había necesidad usando
he amien as muy udimen a ias y po sus habilidades, al igual que el escul o , e a econocido y
espe ado po la comunidad. Su alle consis ía en un simple ejado sos enido po igas de made a,
con una al u a de es o cua o me os, en cuyo cen o se ca aba un oso donde se supe ponían las
capas de mine al y de ca bón. Los ho nos se llamaban akúa y el p ocedimien o pa a la ex acción
del hie o es conocido y exis en o os en di e sas publicaciones que ecogen aspec os de las
e e ías ang. Po medio de obe as de ie a cocida el ai e e a conducido al ho no u hoga
c uci o me, donde se undía el hie o que en los co espondien es egue os se con e ía en lingo es,
abajados luego a ma illo, sob e un yunque ma illo, ngono (pl., bongono), po el he e o,
(nluing)64.
Unos uelles (mikom; sing., ekom) asegu aban la en ilación necesa ia pa a man ene el uego
inin e umpido p oducido po leña du an e a ios días. El esul ado inal de es e p oceso es el
63 Tessmann, Gün e , op.ci ., pp. 207 - 214
64González Echega ay, Ca los, "La moneda Fang" en Es udios guineos, Vol. II. E nología, Mad id, Consejo Supe io de
In es igaciones Cien í icas, 1964. pp. 84 - 88.
56
hie o en b u o que luego abaja á el he e o en la o ja. Los uelles consis ían en unas cajas de
made a con dos memb anas de pellejo mo idas con ambas manos.
Fig. 40. Fo o Izquie da: Al o ho no en Debai ( amilia Schumu). Guinea española. De echa. Fuelle de o ja ang. Gabón.
Made a
La undición e a un acon ecimien o de g an impo ancia en la ida del poblado, en el que odos
pa icipaban con ce emonias que du aban odo el p oceso.
En muchas ocasiones, el he e o concluía sus a eas en la casa de la palab a, luga donde se
ealizaban los abajos masculinos.
Los ang, al igual que o as cul u as,
in e cambiaban el hie o bajo o mas di e en es,
has a que su gió el ekuele65 (pl. bikuele), que
an iguamen e se empleaba sólo en el
in e cambio ma imonial, que e an lanzas
me álicas elabo adas po el he e o, que se
ag upaban en paque es de di e sas unidades.
65 Mbana Nchama, Joaquín, "El Ekuele y La Economia T adicional Fang", en Á ica 2000, Malabo, Cen o Cul u al
Hispano-Guineano, 1990
Fig. 41. Fo ja en Debai ( amilia Esseng). País de los
N umu.
57
El ekuele se con i ió en la o ma dominan e y en moneda que sus i uyó al ueque que consis ía en
una lámina me álica en o ma de pun a de lanza de unos diez cen íme os de la go.
El la ón llego a la zona ang po la cos a en o ma de ba as o hilos. Po su lexibilidad y acilidad
pa a abaja lo y dada la di icul ad la ob ención del hie o, desde iempos emo os, ue casi po
comple o eemplazando al me al, sob e odo pa a la elabo ación de sus joyas.
3.1.1.5. La ce ámica
Saba e y Panyella66 hacen un es udio sob e odo el p oceso que siguen las muje es ang pa a la
elabo ación de sus piezas. Al con a io que o as écnicas a esanales, la ce ámica e a un a e
emenino poco desa ollado, en el que no se u ilizaba ho no y el ba o e a cocido len amen e sob e
una hogue a, lo cual o iginaba obje os poco esis en es al paso del iempo debido a las bajas
empe a u as de cocción.
Las p incipales p oducciones e an can implo as pa a el agua, g andes y pequeñas ollas (n e),
embudos de o ja pa a uelles, pipas pa a el abaco y ecipien es pa a undi el la ón.
Las muje es ponían a seca los obje os de a cilla sob e ozos de co eza y mien as se secaban las
piezas las deco aban usando bas onci os de a ia.
Solían ende su p oducción, sob e odo las bo ellas y ollas, cuyos p ecios a iaban según el
amaño. Según Tessmann67 las muje es yaundé ab icaban una ce ámica de más calidad que las
muje es n umu y ang, que no deco aban sus piezas, sal o excepcionalmen e las can implo as pa a
el agua.
66 Panyella Augus o y Saba e , Jo ge, Es udio del p oceso écnico de la ce ámica ang (Guinea Española y Cama ones) y
su elación con la es uc u a social, Mad id, Ins i u o de Es udios A icanos, 1955. Disponible en:
h ps://es udiosa ohispanicos.wo dp ess.com/biblio eca- i ual/
67 Tessmann, Gün e , op.ci . pp. 214 - 215.
Fig. 42. Las lanzas me álicas se u ilizaban en la economía
adicional ang como moneda en el in e cambio
ma imonial
Fig. 43. Di e sos ipos de monedas ang.
64
Fig. 54. Fo o Izquie da: Caja de pol os. Gabón. 17 cm. Al . Fig. De echa. Dibujos de pequeños ecipien es.
3.2.2.1. Peinados y ade ezos
No exis ía homogeneidad en los peinados ang, sino una can idad de o mas di e en es que les
con e ía u iliza su cabello como ado no. Los adul os y adolescen es, lucían cabellos asu ados,
dibujando igu as geomé icas o media melena cuidadosamen e desen edada y peinada, aunque
ambién los había que enían melenas la gas y descuidadas. Lo más común e a asu a pa cialmen e
el c áneo de los jó enes, ese ando po a iba o de ás una especie de bone e o casco.
Elabo aban sus peines con ozos de made a y bas oncillos con peciolos en elazados de a ia
c eando di e en es o mas. Apa e de luci sus cabellos na u ales un ados con acei e, ambién
componían pelucas acicaladas con o mas pa ecidas al pelo o iginal, aunque no e an ecuen es
Fig. 55. Dibujos de peinados.
Fig. 56.: Dibujos de ado nos del cabello
65
pues únicamen e las ab icaban los n umu y algunos okak. En el no e, nunca se alcanzó la
pe ección del su y p on o se abandonó es a moda debido a la in luencia eu opea.
El más popula de los peinados e a una composición en o ma de casco, icamen e ado nado con
cuen as, cau is, bo ones y cla os de la ón, que dis inguía a los ang del es o de pueblos del Á ica
Ecua o ial. El a e de los peinados-casco p ospe ó sob e odo en e los g upos n umu y los ang,
cuyos cabellos se unían con i as de a ia o cin as de hoja de palma y sus bucles se ans o maban
en enzas en elazadas o mando un acolchado.
La con ección de es os complicados peinados podía du a más de un mes. En e los g upos ang del
su gene almen e se asemejaban los ocados masculinos y los emeninos, a di e encia de los n umu
que si dis inguían los peinados en e ellos. Gún e Tessmann73 desc ibió de alladamen e cómo el
n umu ab icaba es os peinados con piel de mono, de an ílope, de cab a o de co de o y con ó
ein icinco modelos di e en es de peinados-casco, cada uno con un nomb e, de los cuales la mi ad
se usaban indis in amen e po los dos sexos y la o a mi ad e an exclusi os de homb e o de muje .
Los peinados e an o namen ados con cuen as, cau is o bo ones blancos, si bien las pe sonas de más
edad no lle an es os ado nos, sino unos ocados más sencillos con bone es y se ab icaban con piel
de mono, de ga o o de mangos a. Los más simples con eccionados con hie bas paspalum74, se
asemejaban en su o ma a nues os somb e os de paja. Más a de, con la llegada de los eu opeos, se
implan a on los go os de impo ación de colo ojo, que deno aban dis inción y se ese aban a los
je es o pe sonas de más edad.
73 Tessmann, Gün e , op.ci ., p. 189.
74 Géne o de plan as he báceas que se dis ibuyen po las egiones empladas.
Fig. 57. N umu ab icando un ocado-casco. Assoko de
Alen ( amilia essauong) Guinea española. Akonangi.
Su del Came ún.
Fig. 58. Modelos de peinado-casco.
66
Fig. 59. Izquie da: Peinado-casco An igua colección CH. Ra on. De echa: Peinado-casco. Guinea
Ecua o ial. n umu u okay. T aída po G. Tessmann.
3.2.2.2. O namen ación del cue po
Tessmann75 ambién ela a sus ecu encias pa a engalana se, explicando minuciosamen e los
abalo ios que u ilizaban. Explica cómo lucían en sus cabellos, plumas eco adas en o mas
a iadas, penachos en o ma de cepillo ealizados con púas de e izo, lechas de made a, huesos,
la ón e o cido, peine as con eccionadas con lo es de cos us76 o con hojas a omá icas como los
c ys osepalum77. Las muje es se ese aban el uso de hojas de plan as medicinales o inas hie bas
que se colocaban en o ma de amille e po de ás de las o ejas.
Los ado nos de la na iz e an muy popula es, se ijaban en el abique nasal pe o ados a la edad de
sie e u ocho años. Es imposible ci a odos los obje os que usaban como ado nos: hojas, lo es,
plumas de gallo, de papagayo, de papel ulado, bas onci os de made a sob e los que se pasaban las
pe las, bas onci os de a ia, huesos con hilo de la ón odeado en espi al, anillos de la ón que solían
lle a inc us ada una cuen a g uesa en o ma de pe la que colgaba sob e su labio supe io y además
75 Tessmann, Gün e , op.ci ., p. 190.
76 Son plan as pe ennes opicales que se dis inguen po sus allos en espi al
77 C ys osepalum s aud ii. Especie de á bol o es al de Came ún. "Conse ación in si u de ecu sos gené icos o es ales
en Came ún", en Recu sos gené icos y o es ales, FAO, en línea h p://www. ao.o g
67
odos los co dones de cuen as cuyas ex emos se ijaban al peinado po de ás de las o ejas
ado nando ambién las mejillas. En el su se o namen an la en e con i as y cin as de cuen as o
con piel de co de o neg o. También e a muy común e a las muje es luciendo en sus os os cin as
de ib as es é icamen e c uzadas y mon adas en un penacho.
Tan o homb es como muje es lo ado naban con oda sue e de obje os: lo es, u os, dien es de
animales, huesos, e c. Las muje es n umu ab icaban acimos con lo es de yma ococcus78 y an es
de que se impo a an las cuen as de id io, lucían odo ipo de u as como la de una plan a llamada
comúnmen e lág imas de Job79, empleada como joya en muchas pa es del mundo, que se
enheb aba como las cuen as con allos de un helecho llamado lygodium smi hian. También se
engalanaban con los u os de mucuna lagellipes80, símbolo de idelidad, pa a gana se la con ianza
del o o sexo. Se colgaban a su ez incisi os de mono, de pe o, de leopa do, de ce do sal aje o
huesos de dá il emulando ozos de hueso.
Los ado nos de hie o sob e el cuello e an ex emadamen e a os, con a iamen e a los anillos de
la ón undido, an o macizo como hueco. Se conocían dos ipos de colla es macizos, no malmen e
lisos pa a los homb es y o namen ados pa a las muje es. Unos con a is as muy salien es que no
es aban cincelados y o os iangula es con mo i os geomé icos deco ados en el cen o o en el
bo de supe io .
78Géne o con ece especies de plan as de lo es pe enecien es a la amilia Mo aceae.
79 Hie ba anual de zonas empladas que alcanza en e 1 y 2 m. de al u a usada como plan a medicinal
80 A bus o que se encuen a en los bosques de las zonas opicales.
Fig. 60. Ado nos de la na iz
Fig. 61. Ade ezos a ios
68
Fig. 62. Muje ang con ade ezos amilia de Aleb ( amilia Essauong)
Fig. 63. Homb e ang con ade ezos ( amilia Om ang). Guinea española
El peso no e a una aba pa icula men e pa a los ang de Came ún y Guinea Ecua o ial, que se
engalanaban pe manen emen e con colla es, pulse as, b azale es y anillos. En Gabón, los a os de
la ón e an muy macizos, de casi dos kilos y al no se a iculados muy di íciles de adap a . Pa a
pode in oduci lo en el cuello se necesi aba del he e o que p ime o ponía el obje o al uego pa a
hace lo lexible y después, se lo ce aba a golpe de ma illo a la pe sona que se lo iba a coloca ,
a odillaba an e él, apoyando su cabeza sob e un yunque.
69
Fig. 64. Fo o Izquie da: Colla y b azale e. Fang. Gabón Museo Ba bie -Muelle . Gineb a (los dos adqui idos an es de
1942). Cen o: Colla es de la ón. Gabón. De echa: B azale es de la ón.
Si e a complicado de pone , aun lo e a más de ex ae . Se a i maba que aquel que lle aba un colla
o b azale e indicando su g upo social y su luga de p ocedencia, enía p ohibido qui á selo. Los
au óc onos que es u ie on en con ac o con los eu opeos sus i uye on es os anillos de la ón po o os
ab icados con la as de conse a que, al se menos pesadas y más maleables, e an más sencillas de
lle a .
Vol iendo a las desc ipciones de Tessmann,81 los ade ezos del pecho, casi exclusi idad de las
muje es, e an la gos colla es de cuen as o de la ón cincelados. También ellas engalanaban sus
b azos y pie nas con espi ales de hilo de la ón impo ado. Las uel as con que o namen aban los
b azos e an más co as que en los an eb azos que solían es a en ollados po comple o.
En gene al odos los adul os, an o homb es como muje es, se ado naban con b azale es elabo ados
con dis in os ma e iales: de allos de liana, de hojas de palme a enzada, de piel de cola de
ele an e, de la ón moldeado o e o cido, de hilo de la ón muy ino en oscado sob e sí mismo o
simplemen e con i as de plan as enzadas.
Los b azale es de las muje es e an con eccionados con hojas de di e en es plan as. Únicamen e los
homb es se ado naban los b azos con co eas de piel de co de o neg o. Pulse as y cin as e an los
abalo ios más p eciados pa a los b azos. Incluso los niños lle aban en los an eb azos i as de
ubiáceas llamadas megalopus manii.
Sus anillos e an de ma il, de cue no un ado con acei e de palma de a ia y de la ón, es os úl imos
o mando una espi al. En los a os más simples y inos colgaban co dones o añadían anillos más
la gos cincelados. Los je es se ese aban g andes anillos de colmillo de ele an e o su imi ación
ealizada en made a. En Yaundé se ab icaban ambién inos b azale es de ma il delicadamen e
abajados. Al igual que en las manos, ambién se ado naban con anillos los dedos de los pies.
Los ado nos de las pie nas y b azos e an simila es. Homb es y muje es se colocaban a os o anillos
de la ón macizo o hueco, apoyados sob e los obillos, lige amen e cincelados.
81 Tessmann, Gün e , op.ci ., p. 191.
70
Fig.65. Di e en es ipos de es é ica: Izquie da. Gue e o pahouin. T ibu Amoon. Congo ancés. Cen o. Gue e o pahouin
del Congo ancés. De echa Pahouin del in e io . Gabón. Misiones de los Pad es del San o Espí i u
En opinión de Tessmann,82 los ado nos esul aban an pesados que incluso esul aban an ies é icos
y p opo cionaban a sus anda es una apa iencia o pe, pa icula men e en las muje es, que
anunciaban su llegada de lejos po el amilia uido que p oducían. Todo es e las e de abolo ios
suponía una eno me ca ga, a dua y pesada.
Fig.66. Fo o Izquie da: Muje n umu de Akonangi ( amilia Essandun). De echa: Muje de n umu de la egión del io
Campo.
82 Tessmann, Gün e , op.ci ., p. 193.
71
Indudablemen e, es as joyas e an muy moles as, pa icula men e en los obillos y en la ibia donde
eje cían al ozadu a sob e el mismo hueso, que dejaban la piel en ca ne i a, lo que les obligaba a
acolcha las pa a pode luci las.
a) Pin u a co po al
Las pin u as e an u ilizadas po los ang, aunque, a di e encia de las ma cas co po ales, e an
e íme as y se usaban en de e minadas ocasiones pa a anuncia sus es ados emocionales, en ies as y
i uales, se eñían el cue po de pies a cabeza de colo ojo, blanco y excepcionalmen e el neg o.
El ojo e a el colo de la aleg ía, el blanco de la mue e o la calamidad y es os signi icados
de e minaban su uso. Pa a las ocasiones solemnes, celeb aciones, danzas, casamien os,
nacimien os, e c., se usaba el ojo que podía se in ensi icado dibujando sob e él cí culos blancos y
más inusualmen e neg os. También se pin aban ombos o se ese aban manchas del colo de su
piel sob e el maquillaje esca la a aplicado sob e su cue po con la ayuda de hojas eco adas. Es a
onalidad se ex aía del palo ojo, padouk, de los á boles más iejos cuya co eza en
descomposición se allaba más ácilmen e, con i iéndola en un pol o ino que conse aban,
gua dado en ecipien es con o mas di e sas. El colo blanco lo hacían con a cilla o caolín,
mezclado con agua y el neg o con ca bón de leña, aplas ado y mezclado con agua y con neg o
humo.
Fig.67. Fo o izquie da: Muje ang con pin u a co po al. Fo o de echa: Danza del chimpancé. Du an e el i ual Bokung en
Debai ( amilia Esseng).
72
b) Ma cas co po ales
En el e i o io ang, po o den c onológico y con o me a su e olución, exis ían es ipos de
o namen ación g abada en el cue po: las ma cas p oducidas po el uego, las esca i icaciones, y los
a uajes.
Las ma cas de uego e an las más an iguas y su o igen ances al ue acciden al debido al uso del
uego, has a que coloca b asas sob e la piel acabó con i iéndose en una p ác ica in encionada.
Es a cos umb e se eemplazó pos e io men e po las esca i icaciones que son incisiones que
azaban líneas más inas y a ís icas.
Pa a esca i ica se usaba un pequeño gancho (ham ndong) con el que se subía la epide mis y un
cuchillo (okengeng), con el que se incidía e icalmen e en la piel le an ada. Se dejaba cu a sin
un a el co e con acei e ni enda lo pa a en o pece la cica ización y consegui que su gie a un
abul amien o donde es aba la he ida. Es as cica ices deco a i as se ealizaban sob e el ó ax y el
b azo, a a ez en el os o, sal o alguna ez en la en e. Cada g upo le daba un nomb e a es as
ma cas o namen ales, indis in amen e exhibidas po homb es o po muje es.
Tan o po a ados de a e a icano, como po es udios de an opología, se sabe que en la sociedad
adicional ang se conocían las esca i icaciones (mam an) que p edominaban an es de su con ac o
con los eu opeos, que se pueden obse a en deco aciones del pecho y abdomen de algunas de las
escul u as an opomo as dedicadas al cul o de los ances os.
Con el paso del iempo, y posiblemen e po echazo al dolo , gene aciones pos e io es las
simula on iznando la piel con ca bón que más a de e oluciona con la p ác ica del a uaje co po al,
pe eccionado con el iempo g acias al uso de mejo es u ensilios.
A comienzos del siglo XIX cuando los colonizado es en a on en con ac o con los ang, Gün e
Tessmann,83 ad ie e que únicamen e los adolescen es o los niños mos aban en sus an eb azos
simples es igmas de uego. Se aplicaban sob e la piel con una pequeña as illa de cásca a de peciolo
de a ia, que ca bonizaban po un ex emo y encendían po el o o, has a que se consumía
len amen e p oduciendo una ma ca lige amen e en elie e en la piel
En el no e, a p incipios del siglo XX, aún se eían a menudo en los n umu y alguna ez ambién se
obse aban en algunas pe sonas de edad en los bulu o en los bene, pe o jamás en los yaundé que
desconocían es a cos umb e debido, según acla a Tessmann, a que en es e e i o io no exis ía el
á bol llamado andia mallei e a, de donde se ex aía el colo pa a su aplicación bajo la piel.
83 Tessmann, Gün e , op.ci ., p. 196.
73
Cuando los eu opeos en a on en con ac o con los ang, el a uaje ya se había in oducido hacia
unos ein e años, e omando la adición de la pin u a co po al. La desapa ición de la esca i icación
se inició po es a misma época en las coma cas del su , donde se some ían olun a iamen e al
a uaje, que e a bas an e menos dolo oso has a que inalmen e es e uso ue expandiéndose po odo
el e i o io.
En los ang, la p ác ica del a uaje en ó po el no e en la úl ima década del siglo XVIII, en los
Bene, solo los jó enes e an a uados y p obablemen e se in odujo po el es e, Tessmann84 deduce
que es a cos umb e e a posible que se expandie a po las gue as, as obse a los a uajes en los
cadá e es enemigos o de los mismos p isione os a uados que p obablemen e inicia ían a los ang
en es e a e.
Es a p ác ica es posible que se debie a, no únicamen e a una exp esión e olucionada de la
necesidad uni e sal de deco a el cue po, sino ambién a una necesidad de iden i icación
indi idual, ibal o de in eg ación en una comunidad o sociedad de e minada.
Con espec o a su unción, el misione o Hen y T illes sugi ió que los ang enían es clases de
a uajes:
1. Los cu a i os, dedicados a elimina dolencias.
2. Los a uajes o émicos o ma cas dis in i as del clan que simbolizaban al animal p o ec o .
Es as igu as pe mi ían el econocimien o de los indi iduos pe enecien es al mismo clan,
sociedad o g upo y se ían igualmen e pa a econcilia se con el animal p o ec o .
3. Exis ían inalmen e los a uajes de ipo pu amen e o namen al o deco a i o.
El e nólogo ca alán Jo di Saba e 85, en su monog a ía sob e los a uajes ang, a i ma que los
a uajes co po ales y más conc e amen e los aciales, pod ían ene un o igen biológico inspi ado
en las másca as o en las manchas c omá icas que enían en sus os os algunos mamí e os. El uso
de las másca as no supuso la eliminación de los a uajes aciales, sino que ambas exp esiones
coexis ie on a lo la go del iempo. Po o o lado Tessmann86 menciona que el a uaje e a pa a los
jó enes, como la pin u a en el pasado, un modo de embellece se y de li eo en sus cues iones
amo osas.
El a uaje se ealizaba du an e la in ancia, en e los 5 y los 10 años. Los niños e an conducidos po
sus p ogeni o es al a uado , que ac uaba no malmen e según su inspi ación, sal o que los pad es
sugi ie an igu as (medias lunas, cí culos, e c.), que u ie an unciones p o ec o as o mágicas
84 Tessmann, Gün e , Les Pahouins Monog aphie E hnologique d'une ibu d'A ique de l'Oues , en Labu he-Told a,
Ph.,Falgay e es.Le eau, Ch., en Fang, Pa ís, Dappe ,1991, p.196.
85 Saba e Pi, Jo di, Els a ua ges dels ang de l'À ica Occiden al, T eballs del Museu E nològic, Ba celona, Ajun amen
de Ba celona, 1992, p.27.
86 Tessmann, Gün e , op.ci ., p. 196.
80
Los ambo es de una memb ana son deco ados con igu as iangula es en elie e, epe idas a modo
de cene a que odean la ca a ex e io del onco y se si úan en e dos moldu as ema adas de la
misma made a desbas ada, a eces o namen adas con azos di e sos.
En los ambo es la gos sob e la supe icie de los iángulos, al como se ap ecia en la igu a 75, se
ealzan di e en es mo i os geomé icos, signos, pun os o igu as de animales. También la misma
made a de es e ipo de ambo , en su pa e in e io , se desbas a c eando huecos semici cula es has a
o ma en algunos un apoyo a modo de pa as.
Fig. 74: Izquie da: Baila ina con Mben o ambo la go. Fig. 75: De echa: Mo i os de deco ación de los ambo es de
memb ana.
81
El ambo de dos memb anas m ele:
Los ambo es de la zona sep en ional, a di e encia de sus ecinos del no e, e an de dos
memb anas ensadas con co deles o mando una especie de ejilla que se ía de deco ación. Se
golpeaban con una baque a cu a de made a, ensanchada en el ex emo o mando una especie de
bo ón. Es e ins umen o se ía de acompañamien o en las danzas y comi i as.
Fig. 76. Tambo m ele con pe cuso en made a. Sob e el bas ido iene dos memb anas.
El lamelanó ono ama- ama
Es una especie de caja de música o xiló ono que con su añe cong egaba a una eunión, en cuyo
cen o se ins alaba un eclado elabo ado con cañas de bambú de dis in o g oso .
Los ama- ama adicionalmen e cons i uían los p incipales ins umen os pa a anuncia el
nacimien o, la gue a, el lu o, el ma imonio o cualquie o o e en o impo an e en e los g upos
ban úes.
El xiló ono mèndzáng
Es un ins umen o u ilizado en los i uales y elabo ado con ablillas de palo ojo de dis in as
longi udes colocadas en ho izon al o mando una escala, suje as con un bas ido , cada una con su
p opia caja de esonancia, que consis ía en una calabaza hueca cubie a po una memb ana.
Exis ían di e en es modelos, ijos o po á iles, según el núme o de ablillas.
a) El Mèndzáng mé bìang93 e a el único ins umen o musical empleado pa a la
celeb ación del i o de iniciación del melan.
93 Biang se aduce po “medicina”, po sus pode es pa a cu a , pa a causa en e medades, pa a o o ga i udes o pa a
qui a la ida.
82
b) El mèndzáng de dos ablillas, con una calabaza como caja de esonancia y un palo
pe cu o en o ma de miemb o i il, lo compa ían los no icios, en su obligado
aislamien o en el bosque. A isaban con su sonido a las muje es y los niños que debían
apa a se a su paso.
Las ma acas de ces e ía o ñas de los ang
E an pequeños ins umen os empleados en cie os i os u ilizados ambién en e los asis en es, que
en la ac ualidad se suplen con la as aguje eadas.
Los cascabeles angong
Los cascabeles de hie o e an u ilizados
especialmen e en las danzas i uales y los
cascabeles de made a se u ilizaban pa a acompaña
al o ado (mbom-m e ) y pa a la caza en g upo,
a ándolos al cuello de los pe os.
So p enden emen e, los cascabeles dobles
(g elo s), que odos los ecinos conocían, no e an
u ilizados po los ang.
Fig. 77 Angong que se a aba a los pe os pa a la caza en
g upo. Dibujo de Saba e .
Los bìkpe e
E an dos palos de made a que se golpeaban uno con a o o en las ce emonias i uales, como
acompañamien o en canciones y danzas, a modo de palmadas.
Moku u mèndzím
También ha emos alusión en es e apa ado al moku u mèndzím, nomb e que se daba al sonido de la
pe cusión que p oducían las muje es ang cuando solían golpea el agua del io en el c epúsculo de
la a de.
b) Cue da
El M e 94 o a pa-cí a a.
94 Gómez Blanco, José Luis Ascensión, "El mwe en la adición de los ang de Guinea Ecua o ial", Es udios del
Pa imonio Cul u al, nº 08, julio, 2012. h p://issuu.com/es udios_pa imonio_cul u al/docs/epc08-baja/4
83
Es un ins umen o co dó ono ab icado con una a a de bambú de al ededo de un me o en cuyo
cen o se cla a pe pendicula men e un lis oncillo con muescas a modo de puen e, donde an
colocadas y ensadas unas i as o cue das. Po de ás cogidas a la a a p incipal se suje an unas
calabazas que ac úan como caja de esonancia.
La e olución del a pa, al como obse amos en
la igu a 79, aba ca desde su uso adicional con
una sola calabaza, más a de dos y ac ualmen e
es, una en cada ex emo y o a más g ande en
el cen o con la ape u a hacia el añedo que se
la suele pone a la al u a de la boca pa a,
du an e el eci al, da al sonido de la oz un
imb e de mis e io95.
Fig. 78. M e de es calabazas Fig. 79. Dibujo de la e olución del m e
.
Fig. 80. Homb es ang con un m e de una sola calabaza.
95 Obiang, Akue, M e Ekang L'Immo el Akue Obiang, [en línea], Vídeo de a chi o, inales década 50,
h ps://you u.be/nm7xnBAPKjk
84
En el a co musical elem
Consis e en un palo de made a cu o que iene una cue da a ada a los
ex emos. La mano izquie da sos iene el a co al iempo que un
pequeño palo que pe mi e a ia la longi ud de la cue da que ib a
suje ándola con la boca en e los dien es, mien as la golpea con una
delgada baque a.
El plu ia co
La cí a a o a pa múl iple ang llamada an iguamen e akadankama
(ndonga) y conocida po plu ia co es un pa alelepípedo ec angula
que hace de caja de esonancia que enlaza con a ios a cos de
di e en e longi ud, al como mues a la o o ( ig. 82), en los que se
a an las cue das que an ensadas desde los ex emos has a la pa e
in e io de la caja. La di e encia de amaño de los a cos con ie e a
las cue das longi udes di e en es.
El a pa ngomo
Es el ins umen o más ep esen a i o de la música ang, cuyo o igen se menciona en los ela os
mi ológicos. Una de las e siones96 na a que cuando una muje , después de se degollada, pasó a
o ma pa e del eino de los mue os, ue ecibida po Nzame que la p emió po su sac i icio y le
dijo: “Tú se ás el a pa”.
96 A anzadi, Isabela, "El ma co espacio empo al en el pensamien o a icano, como sus en o de la o alidad en las cul u as
musicales de Guinea en Ecua o ial" en O á ica [en línea] nº 9, ab il, Ba celona, Ceiba, 2013. Disponible en:
h p://www.a ica undacion.o g/IMG/pd /ARANZADI_Ma co_espacio.pd
Fig. 81. A co musical ocado po un ang
Fig. 82. Fang de Nschäbo ( amilia Essauong) con un plu ia co.
85
El a pa es p o agonis a de las ce emonias de Bwi i97, simboliza an o el llan o de la má i , como su
gozo as e a Nzame y con e i se en su oz. Es un ins umen o sac o, lo que le con ie e una
ue za mágica, que media a a és de sus no as con el plano espi i ual.
Isabela de A anzadi98 desc ibe el a pa ngomo como un co dó ono compues o, un a pa de a co cuyas
cue das se a inan po medio de cla ijas.
Es un ins umen o de pulsación que dispone de una caja de esonancia, de 35 a 40 cm. de la go y de
10 a 12 cm. de ancho y ondo, en cuyo ex emo supe io se si úa oblicuo un a co que lle a ijadas
ocho cue das de ib a de a ia po medio de cla ijas g aduables de made a, que bajan hacia la caja
de esonancia.
La caja se cons uye sob e una es uc u a de made a que iene una o ma cuad angula ala gada.
Suele se deco ada con azos geomé icos ealizados haciendo hendidu as sob e la made a y se
cie a con piel de animal99 (con dos aguje os de esonancia) suje a con cla os de me al.
En su lado supe io , de donde su ge el a co, en algunas a pas ambién se encajan elemen os
igu a i os, en su mayo ía una escul u a con o ma de cabeza de bye i ( ig. 83).
Fig. 83. A pa. Made a, piel, ib as ege ales.
97 Nziengui, Papé, Ri e Bwi i (ex ac o de ideo), [en línea], Museo i ual gabonés, (www.gabona .com),
h ps:// imeo.com/98758535.
98 De A anzadi, Isabela, Ins umen os musicales de las e nias de Guinea Ecua o ial, Mad id, Apadena, 2009.
99 An ílope, mono, se pien e o laga o.
86
El a pa gnomo es una pieza de g an plas icidad. Tal como se ap ecia en el de alle ( ig. 84), el
ex emo supe io de la caja de made a, deco ada con hendidu as o mando ombos, se silue ea
c eando una cu a, en cuyo ex emo in e io es á encas ado el a co y dos cabezas de bye i y en el
supe io se co ona la pieza inse ando o a cabeza de bye i de doble ca a.
Fig.84. De alle de a pa ngomo, 84 cm. Al .
87
c) Vien o
Los silba os
E an unos ubos sin o i icios ce ados en el bo de in e io que esuenan debido que la columna de
ai e es di igida hacia una a is a del ex emo supe io .
Exis ían di e sas o mas odas ce adas en el bo de in e io :
a) Silba os simples de made a pa a las señales de gue a.
b) Silba os dobles compues os de dos conduc os unidos a la mane a de una lau a de pan.
c) Silba os simples de hie o cons uidos con la pa e supe io del cañón de un usil que se
usaban sob e odo pa a las ies as i uales.
d) Pequeños silba os de juego pa a niños ab icados con una pinza de buey de ma .
Las lau as a ese as
Son ubos ce ados en uno de sus ex emos con un o i icio pa a sopla y o os pa a egula la salida
de ai e usando los dedos. Se cons uían con allos de palme a. Se ocaba en soli a io o con
acompañamien o y en Yaundé únicamen e las muje es. Se deco aban con signos y mo i os
geomé icos epe idos c eando líneas en zigzag, ajed ezados, ombos, e c.
Las ompas a ese as
Son ins umen os accionados po la ib ación de los labios g acias a un hueco si uado en un lado.
E an deco ados con pequeñas ma cas sob e la supe icie de la made a c eando o mas geomé icas
ec as y con simples anillos más o menos uni o mes y yux apues os o con sencillas moldu as
cu ilíneas.
Tessmann100 desc ibe es o mas di e en es:
a) El cue no ( ong-m uu) de los ang se ía, an o pa a oca música, como pa a lanza
señales de gue a, llama a eunión o anuncia un acon ecimien o impo an e. Según cuen a
la leyenda de la mig ación ang hacia el ma , se ocaba pa a con oca a odos los hijos de
A i i Ka a y que pudie an pasa a a és del aguje o del á bol adzap donde desapa ecían an e
la is a de los enemigos, después de que los sabios hubie an o denado pin a se odos de
blanco pa a pode dis ingui se de los enemigos.
b) Los cue nos de an ílope.
c) Las ompas de ma il que únicamen e se usaban en Yaundé, es aban ealizadas con un
colmillo de ele an e comple o, ahuecado y e an usadas únicamen e en los i os.
100 Tessmann, Gün e , op.ci ., p. 311.
88
Se deco aban ebajando y allando el ma il ob eniendo igu as geomé icas esculpidas en
bajo elie e y c eando sime ías epi iendo elemen os simples o mando huecos en o ma de
anillos y dibujos. Como mues a la imagen de la igu a 85 en un la e al supe io sob esale en
elie e una embocadu a en o ma de ombo con un aguje o en la que se apoyan los labios
pa a p oduci el sonido po la ib ación del ai e.
En el ex emo supe io del cue no se esculpe un mo i o igu a i o, que puede ep esen a
una cabeza de bye i o, como mues a el de alle, igu as de másca as c eando una epe ición
simé ica. Es e de alle, jun o con la embocadu a, p e alece sob e el conjun o de elemen os
deco a i os que se epi en de mane a a moniosa c eando un equilib io de o mas.
Fig.85. Izquie da: T ompa de Gabón de ma il. An igua colección
S ephen Chau e .- De echa. De alle ompa de ma il.
El mi li ón (mbang-akom)
Es un memb anó ono, especie de silba o que no se u ilizaba como ins umen o de música pues o
que se ía pa a cambia el imb e de oz du an e los i os cuando los iniciados es aban escondidos
de la is a de las muje es.
Es á o mado po una caña hueca y ce ada apada en un ex emo con una memb ana ina que al
habla o can a po una ape u a que iene el cen o, ib a p oduciendo un sonido nasal que
dis o siona la oz. Se deco aban con pequeñas muescas o mando azos simila es a o os
ins umen os ya mencionados.
89
En su es ancia en el e i o io ang, Tessmann101 io
a ias o mas di e en es de es e ins umen o. En la
igu a 86 se mues a el mi li ón de made a con una
boquilla en o ma de ec ángulo con un solo cañón y el
doble mi li ón, ec angula con o ma de igu a humana
p o is o de una boquilla con dos ubos Es os úl imos
e es ían un ca ác e p o ano po lo que no se usaban
públicamen e.
Los silbidos
Aunque no es un ins umen o, en es e apa ado y debido a su impo ancia en la ida co idiana,
hab ía que menciona ambién los silbidos, que los ang dominaban a la pe ección imi ando los
sonidos de animales.
T as es e epaso podemos a i ma que, gene almen e la mayo ía de los ins umen os musicales de
made a y ma il enían una deco ación inspi ada en igu as de animales y en dibujos geomé icos
esculpidos en bajo elie e.
3.3.2. Las epopeyas del M e
Las epopeyas cons i uían uno de los géne os más b illan es de la li e a u a o al a icana y e ocaban
g andes hazañas, en o ma de leyendas, sob e la lucha con inua del homb e con a los obs áculos o
las ue zas ocul as, que se oponían en su ascenso hacia la e e nidad.
En el a e de M e ang es aba implíci a la li ica, la épica y el ea o y en es a o alidad se in eg aba
la audiencia, no exis iendo la concepción del escena io como en los eci ales de música cul a de
Occiden e102.
En la sociedad adicional ang se eci aban es os ela os épicos y legenda ios que se di undían con
ayuda del M e cuyo é mino103, además de equi ale a un ins umen o pedagógico, en añaba
di e en es es e as de ep esen ación, que incluían an o aspec os é icos, como de la ida social. Su
101 Tessmann, Gün e , op.ci ., p. 309.
102 Gómez Blanco, José Luis Ascención, "El mwe en la adición de los ang de Guinea Ecua o ial",en Es udios del
Pa imonio Cul u al, nº 08, julio, 2012. Disponible en: h p://issuu.com/es udios_pa imonio_cul u al/docs/epc08-baja/4
103 El é mino "m e " designa an o la ealidad ísica del ins umen o como el i o complejo.
Fig. 86. Mi li ones de made a.
96
También las o og a ías ealizadas a p incipios del siglo XX po o óg a os como el ancés Jean
Audema, ( ig. 92), cuando los ang aún exhibían su a uendo adicional, ponen en e idencia que sus
escul u as e an el p oduc o de la obse ación del p opio cue po. Homb es y muje es es aban
ep esen ados en las igu as con al idelidad que a a és de ellas podemos ene cons ancia de un
epe o io de los ipos humanos que exis ían en su momen o de pleni ud cul u al.
El escul o ang al ecibi un enca go debía esponde a los cánones adicionales, es o zándose a
su ez en consegui una sime ía y una p ecisión en los olúmenes que p opo ciona a una isión
sin é ica del cue po humano.
3.4.1.3. P ocedimien o, ma e iales y he amien as
La es a ua ia ang se ealizaba en made a, no sólo po el en o no boscoso, sino ambién po las
p opias c eencias eligiosas, ya que pa a el a icano el á bol e a consigna a io de pode es mágicos.
Selección de un á bol
La alla es aba some ida a un complejo i ual que comenzaba con la selección de la made a. El
á bol, obse ado como un se i o que se es imaba poseído espi i ualmen e, se elegía
cuidadosamen e y el daño que se le causaba pa a ex ae su made a debía se subsanado con i os y
o endas.
Co e de un onco
El escul o co aba un onco de made a blanda con una medida que de e minaba el amaño de la
alla y condicionaba ambién su es uc u a cilínd ica. P ác icamen e su única he amien a de abajo
e a un hacha o azuela de co e oblicuo que pe mi ía co a la ib a del onco en odas di ecciones.
El desbas e
P ime o el escul o desbas aba la pieza en una o ma de pa alelepípedo de base cuad ada pa a
pos e io men e c ea los huecos que con o maban su composición.
Víc o Bo ego115 en su abajo de doc o ado hace un análisis a mano alzada de la igu a del bye i
a i mando que es e mé odo es más iable pa a medi sus p opo ciones que azando líneas medidas
con exac i ud, ya que las p opo ciones de es as allas, po su na u aleza y los mé odos de abajo
que u iliza on sus escul o es, ca ecen de p ecisión. Se a a de igu as de sime ía on al, sin
o sión alguna que se encajan ácilmen e en un pa alelepípedo simple. Bo ego a i ma que, sal o
excepciones, el epa o de las masas en la igu a del bye i se basa en di isiones de un medio o un
e cio ácilmen e calculable a ojo, con ayuda de cue das o omando e e encia con los dedos, la
115 Bo ego Nadal, Víc o , “Visión” y conocimien o: el a e ang de Guinea Ecua o ial, Uni e sidad Complu ense de
Mad id, 1994. Disponible en: h p://ep in s.ucm.es, pp. 312 - 414
97
mano, el b azo, e c. Siguiendo es e c i e io hemos con as ado igu as de dis in os es ilos
obse ando que odas ellas, pa en de un esquema composi i o básico y ienen unas p opo ciones
simila es. Es o puede se debido a que los ang a pesa de se un pueblo nómada u ie on unos
lazos de unión en e ellos que supe aban las dis ancias, po lo que en odas las zonas se pa ía de un
mismo canon pa a ealiza las escul u as.
Fig. 91. Figu as pe enecien es a di e sos g upos con un mismo esquema composi i o.
El escul o an es de comenza a desbas a iene que ene en cuen a es e esquema básico y los
pun os más p ominen es de la escul u a pa a ca a la azuela y ealiza los huecos y p ominencias
p incipales. Tengamos en cuen a que la alla se o igina po sus acción de ma e ia y es os pun os
deben se ma cados pa a no p opasa se en la educción de la made a.
Más adelan e desc ibi emos las dis in as pa es de la igu a pe o pa a comple a es e apa ado
di emos que la cabeza (con di e en es ocados allados en la made a), los homb os, las cade as y los
pechos (si son igu as emeninas) sob esalen del cuello y el onco, y en el desbas e el escul o debe
conside a ambién la g an p ominencia del ombligo (muy ca ac e ís ico de es as igu as) a la al u a
de la línea de las cade as o los codos ( ig. 94).
Fig. 92. Es a ua ang okak ( es is as) Muje sen ada.
98
La alla
Después del desbas ado, el escul o , suje ando el onco con los pies con una mano suje aba la
made a aún e de y con la o a la allaba con una azuela pequeña de mango más co o adap able a
la mano o cogiéndola po la hoja, que acili aba la p ecisión del co e. De es a mane a le daba la
o ma conc e ando los asgos y las dis in as pa es que componían la igu a.
La deco ación
Una ez concluida la escul u a, pa a los úl imos e oques u ilizaba cuchillos y bu il. Usualmen e la
deco aba con inc us aciones de me al (pa a hace los aguje os, u ilizaba un hie o canden e) o
haciendo incisiones sob e la made a, pa a simula las esca i icaciones o los a uajes del clan, que
e an muy ca ac e ís icos de la es a ua ia ang; inalmen e la o namen aba con di e sos ma e iales,
ya que se p esen aban siemp e desnudas, ales como ligadu as, a ia, cau i116, a gollas y pulse as de
la ón en los an eb azos, muñecas y obillos, colla es de cuen as mul icolo es en el cuello o cade as,
e c. Pa a los i uales o ce emonias, e an engalanadas con penachos de plumas azules de u aco
gigan e (co i haeola c is a a) o also aisán, llamado po los ang kuna o kunu.
Fig. 93. Izquie da: Figu a elica io emenina. Bye i. Guinea Ecua o ial. Fang okak. Museo
E nológico Ba celona. De echa: Conjun o de elica io Muje y homb es sen ados. Su de
Came ún. Fang ngumba. Museo E nológico. Be lín.
116 También el cau i, concha de molusco que los ang u ilizaban como obje o de deco ación sob e odo en sus cascos,
si ió de moneda de in e cambio jun o con o os abalo ios.
99
La pá ina:
La pá ina le con e ía a la igu a un aspec o enigmá ico y la con e ía en un obje o es é ico.
Las escul u as se ahumaban pa a que la made a se seca a y no se esqueb aja a. Después de
qui a les la humedad se pulían con lascas de pied a, hojas de pede nal o una especie de cepillo de
ca pin e o. Su elegan e acabado se debe a las elabo adas pá inas inales, que es el esul ado de una
mezcla de écnicas que p o egían a la escul u a del ad e so clima y o os elemen os des uc i os.
Du an e gene aciones, pa a las o endas se ealizaban libaciones de sang e de animales sac i icados
y se ungían con acei e de palma que se ía de ba niz. Con el paso del iempo, es os esiduos y o os
ungüen os dejados po las o endas, ales como pas as elabo adas con ce eales o co eza educida a
pas a o en pol o, p oducían cos as o supe icies acei osas que p opo cionaban he mosas pá inas
sob e las escul u as, que en un ambien e calu oso ezumaban como si las igu as es u ie an i as.
Fig. 94. Cabeza de elica io. Gabón. Made a, agmen os de espejo. 26 cm.
1902. Museo de E nog a ía de Neucha el.
100
3.4.1.4. Tipología
Se obse a en el nume oso conjun o de las escul u as ang una so p enden e a iedad, pues los
g upos locales pe manecie on ela i amen e aislados en sus ámbi os del bosque y de la adición
inicial e oluciona on es ilos ibales muy ca ac e ís icos, lo que no impide la pe manencia de una
unidad es ilís ica básica que se insc ibe den o de la ipología cónca a cu ilínea.
Supe ando la di icul ad pa a explica es as piezas, p ocu ando no obse a las como obje os
ex años, sino como ob as de a e que pe enecie on a o a cul u a, hemos es ablecido dos
ca ego ías básicas apoyándonos en in o maciones ecogidas sob e el e eno de an opólogos como
James. W Fe nández en e o os, que a su ez se emi en a los es imonios de Gün e Tessmann117 y
comenza emos po dis ingui dos ipos gené icos de alla: la cabeza y la igu a en e a.
Siguiendo el c i e io de Saba e 118, en e o os, dis ingui emos dos g andes g upos o es ilos
conside ando su o igen geog á ico:
a) Los g upos sep en ionales:
mabea
ngumba
n umu
m ai
b) Los g upos me idionales
be si
nzaman-be si
okak
cabezas be si
Fig. 95. Mapa mos ando los p incipales g upos. Véase en el Anexo 6.2. la desc ipción de las igu as
117 Tessmann, Gün e , Les Pahouins Monog aphie E hnologique d'une ibu d'A ique de l'Oues , en Labu he-Told a,
Ph.,Falgay e es.Le eau, Ch., Fang, Pa ís, Dappe ,1991, p.121.
118 Saba e I Pi, Jo di. "La es a ua ia ang", en D'a , nº 3, 1977, pp. 111-121.
101
a) Los g upos sep en ionales:
En el su de Came ún, las escul u as son de endencia ala gada que comúnmen e mues an unos
olúmenes más es ilizados. Se econocen po su onco delgado y esbel o, con la cabeza p oyec ada
hacia delan e, la boca p ogna a y el a co de las cejas cla amen e sub ayado.
En es a zona se encuen an las igu as de los g upos mabea, cuyas es a uas son más ealis as, de
supe icie lisa imp egnada de una pá ina oja, muchas de ellas ado nadas en el ó ax con
esca i icaciones geomé icas de me al ( ig. 96) o en elie e.
Fig. 96. Es a ua ang Mabea. Came ún. Made a cob e y dien es. Siglo XIX. An igua colección Fénéon.
102
En la misma dema cación, los ngumba, con cue pos ambién ala gados son de un es ilo más
geomé ico y en alguna de sus escul u as se puede ap ecia inc us aciones de cob e ( ig. 97).
En los n umu, ( ig. 98) ambién de la zona sep en ional, su ca ac e ís ica más no able es el
ala gamien o de sus igu as, con los b azos gene almen e delgados y despegados del cue po y a
di e encia de los an e io es, con unas pá inas muy oscu as.
Se coincide al a i ma que el a e de los g upos n umu jun o con las cabezas be sí son los más
clásicos de la es a ua ia ang.
Fig. 97. G upo Ngumba. Figu a de elica io. Muje
sen ada. Fang. Came ún. S. XIX. Colección pa icula .
Fig. 98. Figu a de elica io Homb e sen ado. Fang.
Gabón. G upo N umu.
103
Los g upos m ai ( ig. 99) localizados en el no es e de Gabón ienen igu as menos esbel as. Su
cabeza luce el ocado ang de es c es as y p ác icamen e iene la misma anchu a que el abdomen
con sus ca ac e ís icas ma cas en elie e.
Fig. 99. Figu a de elica io. Homb e sen ado suje ando un ecipien e. Fang. Gabón. G upo M ai. 2ª mi ad XIX o
p incipios del XX. Made a. Colección Lau a y James J. Ross.
104
b) Los g upos me idionales
Son muy escasas las colecciones de los g upos ang- ang po los que sus igu as es án poco
de inidas.
En cuan o a los be sí, ( ig. 100) y el subg upo nzaman ( ig. 101) es án más localizados en el no e
de Gabón y en un pequeño e i o io al no oes e de la República del Congo, donde habi ualmen e se
ealizan igu as más echonchas y edondeadas, dominando en odas ellas un i mo, un igo y un
equilib io de conjun o, cuyo esul ado p opo ciona olúmenes abul ados. También las supe icies
son pulidas con pá inas más oscu as que en la zona no e.
Fig. 100. Izquie da: Eyema bye i gua dián
elica io. Fang-Be si Gabón, egión Woleu-
N em. Donada po Ca elle. Recogida en e
1905 y 1908. Museo Quai de B anly.
Fig. 101. De echa: Figu a de elica io. G upo
Be si subg upo Nzaman. Gabón. S. XIX.
Colección Adam Linde mann.
Las allas pe enecien es a los okak ( ig. 102) p oceden odas del cen o del ío Muni, de Guinea
Ecua o ial, son lige amen e di e en es pe o ienen singula idades de los es ilos sep en ionales y
me idionales. Son de líneas sua es, pá inas muy cuidadas y los olúmenes de las mismas oscilan
105
en e la esbel ez y la edondez. Suelen po a a gollas o colla es que lucen en el cuello b azos y
obillos119.
Fig. 102. Figu a de elica io. Muje de sen ada. Fang. Gabón o Guinea Ecua o ial. G upo Okak. 2ª mi ad
XIX o p incipios del XX. Colección de Michael C. Rocke elle 1965. Museo Me opoli ano. Nue a Yo k.
Todas es as ag upaciones de clanes pa ece se que ealiza on únicamen e igu as en e as, excep o
los be sí del io Okano en Gabón, que además p oduje on cabezas alladas en amaño casi na u al120
p o is as de un ás ago pa a inse a las en la caja de eliquias. C onológicamen e son más an iguas,
aunque no se puede co obo a , ya que exis en opiniones como la de Louis Pe ois que pa e de la
hipó esis de que las cabezas coexis ie on con o os es ilos y p esupone ambién, que ni an siquie a
ue on au ónomas, sino que es posible que pudie an se la pa e supe io de un ins umen o
musical, conc e amen e del a pa.
El amaño medio de las igu as en e as suele oscila en e 30 y 70 cen íme os de al u a. No es
común que sob epase esa medida aunque exis en excepciones como la g an escul u a masculina
a iculada ( ig. 31), de la colección de Gün e Tessmann, p oceden e de la egión del io Muni en
Guinea Ecua o ial, u ilizada pa a las ies as de cul o a los ances os, cuya al u a es de 95
cen íme os.
119 Lagamma, Alisa P ime o li e, Video Figu a elica io okak, [en línea], Nue a Yo k, Museo Me opoli ano, Publicado
el 08 de eb e o 2013, h p://82nd-and- i h.me museum.o g/p ime-o -li e
120 Hue a, Ca men, "A e p imi i o", en AAVV., His o ia Uni e sal del a e, Tomo X: Á ica, Amé ica y Asia,
Ba celona, Plane a, 1986, p. 70.
112
Es muy compleja la a ea de clasi ica las escul u as, ya que a menudo se con unden los nomb es
de g upos y subg upos é nicos y no siemp e se dis ingue en e el luga donde se adqui ía un obje o
y donde había sido ealizado o u ilizado.
Fig. 107. Fo os coleccionis as. Izquie da: El coleccionis a Ra on con escul u a ang en 1963. Cen o: Picasso en
su es udio del Ba eau La oi Pa is, 1908. Fo o Bu gess Gele . Pa is Museo Picasso. Izquie da: O o K ohne
mos ando su colección de es a uas ang.
Aunque son conocidos y se puede deduci la echa y el emplazamien o de un núme o conside able
de las piezas más an iguas, pues o que és as ue on halladas en sus con ex os adicionales, la
his o ia de es as ob as maes as se ha podido ecompone a pa i de a chi os y o os documen os
que se basan en g an pa e en suposiciones, de ahí que la mayo ía de los obje os de made a que se
conse an de la cul u a sólo pueden echa se ap oximadamen e.
Es necesa io ecalca que encon a en Á ica obje os an iguos que en su día ue on c eados pa a
uso i ual es ambién a ea a dua, debido a la g an can idad de alsi icaciones que es a ado es sin
esc úpulos han p esen ado como au én icas.
La an igüedad de las piezas aumen a su p es igio123, po lo que es común que és as se alsi iquen.
Po o o lado, el clima a icano de o a ápidamen e las made as abandonadas, pe o las que es án
en uso son cuidadas po sus p opie a ios y pueden conse a se du an e gene aciones.
Un examen de enido del ipo de made a ayuda a con i ma su au en icidad, pe o algunas ob as
p oducidas con made as blandas y apa en emen e ulne ables se han mos ado como an iguas sin
se lo.
Son muchas las o mas de alsi icación de las an igüedades a icanas debido a los ele ados p ecios
que alcanzan en los me cados occiden ales. Exis en obje os a icanos que p esen an asgos
123 Cos a Rome o de Tejada, Albe o, "A es e nológicas. El a e en á ica", en A s magna: His o ia del a e uni e sal,
Vol. 2, Ba celona, Plane a, 2006, pp. 182-191.
113
e iden es que indican que son ecien es y po an o engañosos, pe o ambién se sabe que hay
a is as a icanos que pa a apa en a la ancianidad de sus ob as han u ilizado made as de á boles
alados po sus an epasados, lo que di icul a comp oba su au en icidad.
O as piezas, po habe su ido la in empe ie o la o acidad de los insec os, p esen an señales
iluso ias de un la go uso, o eciendo un also aspec o de e us ez124 e incluso se les ha aplicado la
misma pá ina que empleaba el escul o o iginal y o os p ocedimien os pa a da le esa apa iencia
in encionada. También algunos coleccionis as han some ido piezas an iguas a a amien os de esa
índole, c eyendo hace esal a así su calidad es é ica.
És os, en e o os hechos, han lle ado a muchos es udiosos del a e a icano a plan ea se la
au en icidad de los obje os a icanos. Albe o Cos a sos iene que hay que di e encia en e los
obje os ealizados pa a la expo ación y los des inados al uso ibal, a i mando que "es au én ica
una pieza salida del bosque o la sabana a icana y p oducida po un a is a adicional pa a un uso
adicional". En es e pun o coincide con el p o eso b i ánico F ank Wille ,125 que deses ima la
dico omía au en ico- also y ealiza una es imación minuciosa sob e la au en icidad de las ob as
a icanas pa iendo de una se ie de obse aciones me odológicas, pa a conclui a i mando que:
"las ob as más e iden emen e au én icas, sob e las que odo el mundo es a ía de acue do, son las
ealizadas po un a icano con el in de que sean u ilizadas po su p opio pueblo y és e las u ilice
e ec i amen e [...]".
Las allas que hemos examinado en es e es udio, en su mayo ía pe enecien es a los más ele an es
museos, da an en e la segunda mi ad del siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando oda ía se
u ilizaban en su p opio con ex o.
124 Lei is, M., Delanje, J, A ica neg a: La c eación plás ica, Mad id, Aguila , 1967, p. 85-87.
125 S éphan, Lucien, A e a icano, Summa A is, Volumen XLIII, Mad id, Espasa Calpe, 1999, pp. 46 - 52.
114
Fig. 108. Másca a de baile del Ngi. Guinea Ecua o ial. Gabón. Fang. Made a semidu a, os o pin ado de blanco. 44cm.
Al u a. Museo Babie -Muelle , Gineb a.
115
3.4.2. Másca as
Es el e o eligioso, al que no le bas a el mundo isible y el que
engend a un mundo in e media io; y en lo g o esco se alza,
amenazan e, la desp opo ción en e los dioses y la c ia u a.
Ca l Eins ein
Uno de los obje os más impo an es en el a e ang es la másca a. És a no sólo es una escul u a de
made a, es un pe sonaje comple o que se mue e, baila, se compo a de una mane a peculia y iene
su p opio ca ác e . En la sociedad ang cada másca a enca na un espí i u con una pe sonalidad
di e en e y po an o cada una ep esen a un papel.
3.4.2.1. Función de la másca a
En el a e ang, la másca a es á siemp e p esen e en dis in os sucesos de la ida mani es ándose en
las ci cuns ancias más ele an es. Es u ilizada de mane a muy di e sa y no siemp e es ins umen o
de cul o, pues o que ambién se exhibe en acon ecimien os es i os, donde odos pueden pa icipa .
Es á concebida pa a simboliza el sen i colec i o, u o de las c eencias comunes.
La másca a iene una unción social que enca na la isión más dinámica del a e ang, pe o a su ez
de en a un componen e animis a muy impo an e, pues o que se conside a in e media ia en e los
homb es y el mundo de los espí i us; de ahí que ambién en ocasiones pueda se alo ada como un
obje o sag ado al que se le hacen o endas y sac i icios.
El a icanis a José Luis Co és126 dice ex ualmen e que "[...] en la es a ua eside el mis e io y la
másca a nos lle a hacia él o nos lo ae, pe o en ambos casos odo se ealiza en un ambien e mís ico
de exal ación y de ape u a a la ue za espi i ual".
3.4.2.2. La másca a en las sociedades sec e as
La omnip esencia del mundo de los espí i us en la cul u a ang, daba luga a di e sas ce emonias
en las que los hechice os y las sociedades sec e as desempeñaban un papel ascenden al. En es as
colec i idades la másca a e a un elemen o i al que ecibía la ue za del espí i u p o ec o del g upo
y ep esen aba un símbolo de su unión.
126 Co és López, José Luís, A e neg o a icano, Mad id, Mundo Neg o, 1992, pp. 106-111.
116
Las másca as ang e an u ilizadas en el seno de es as sociedades compues as habi ualmen e po
homb es iniciados que ealizaban euniones, i os y enían códigos ese ados que cons i uían un
comple o mis e io pa a los que no es aban in eg ados.
La másca a en la sociedad Só
La más an igua de las sociedades de la cul u a ang, la sociedad del Só, al como apun amos en un
capí ulo an e io , p ac icaba un i o de iniciación que p esen aba aspec os sec e os y con aba con
a ias ases y ce emonias con exhibiciones de masca as y de escul u as. Tessmann127 en su es udio
sob e las cos umb es de los ang, mani ies a que: "[...] sus másca as acabadas en cue nos
inspi aban e o a los niños y cons i uían a su ez un a ayen e mis e io, pues o que ep esen aban
la sensualidad y el mal".
La másca a en la sociedad Ngi
La más ca ac e ís ica de las masca ás ang es la g an másca a Ngi ligada a la asociación a la que
debe su nomb e, p incipal y más emida de las sociedades iniciá icas, p ohibida po los
colonizado es anceses en 1910. Se empleaba como ins umen o de p esión, eco demos que
desempeñaba un papel en el es ablecimien o del o den social, desa ollando unciones judiciales y
polí icas, gua dando la paz y expulsando del poblado a los malhecho es y los b ujos con espí i u
nega i o. La másca a, cuyas apa iciones en la aldea ocu ían de noche, cas igaba a los culpables de
male icios y a los c iminales. Se enca gaba de que se cumplie a la endogamia impidiendo los
ma imonios en e los miemb os del clan y es ablecía la paz en las dispu as en e los poblados.
Jean Laude128 opina que: "[...] los asgos ana ómicos de o mados de es as másca as a o ecen su
labo de es au a el o den."
A causa de los abusos pe pe ados bajo el p e ex o de la lucha con a la b uje ía, que según Louis
Pe ois en ealidad e a una excusa pa a saquea aldeas, o as másca as eemplaza on a la g an
másca a Ngi ealizando unciones simila es de an ib uje ía y con ol social, pe o sin la excesi a
iolencia que ca ac e izaba a la an e io sociedad abolida.
La másca a en la sociedad Ngon ang
Es a másca a sus i uye las unciones de la másca a Ngi pe o, a di e encia de és a, danza siemp e de
día. Pa icipa p incipalmen e en los i os Ngon ang y en di e sas mani es aciones o ganizadas con
mo i o de une ales y le an amien o de duelo, pues g acias a su acul ad de comunica con los
espí i us puede ansmi i a los pa ien es los deseos del di un o. Es eque ida igualmen e en los
nacimien os o en las ies as lúdicas del poblado.
127 Tessmann, Gün e , "Les Pahouins Monog aphie E hnologique d'une ibu d'A ique de l'Oues ", en Labu he-Told a,
Ph.,Falgay e es.Le eau, Ch., Fang, Pa ís, Dappe ,1991, p. 279.
128 Laude, Jean, Las a es del Á ica neg a, Ba celona, Labo , 1968, pp.151 - 164.
117
3.4.2.3. El po ado de la másca a
La másca a necesi a de un po ado que pie de su indi idualidad pa a pone se al se icio del i o y
hace de in e media ia en e los espí i us y el homb e in ensi icando su pode , undiéndose en un
leguaje eso é ico con una pues a en escena acompañada de música y can os.
El po ado goza de una g an in luencia en la comunidad y an es de cada ce emonia y del baile
i ual, debe cumpli una es ic a con inencia sexual, lle a amule os y o a se el cue po con un
bálsamo p o ec o . También iene que pasa po una iniciación en la que oma una poción
especí ica que le con ie e agilidad a sus mo imien os, ya que debe es i se, compo a se y baila de
una o ma de e minada, pe diendo su iden idad, ans o mándose en un se igo oso y con
au o idad que consigue un es ado de ance ayudado po las sus ancias inje idas.
La música iene g an impo ancia con ibuyendo al éx asis que p o oca la p esencia del espí i u en
la másca a, ya que el uso de és a, acompañado de i mos y danzas, ans o ma a su po ado e
imp ime un sello sag ado en los di e en es i os ce emoniales.
3.4.2.4. Ma e iales
La másca a es á cons i uida po un conjun o que incluye an o al homb e po ado , así como el
obje o escul ó ico acial, el es ido y los ado nos. El obje o escul ó ico se ealiza en made a lige a,
pe o además, en el baile de másca as pa a compone la o alidad de la másca a129, se usan g an
a iedad de ma e iales, ales como a cilla, ela, me al, ces e ía, plás ico, semillas, ib as ege ales,
dien es o huesos de animales, e c.
En las másca as, el colo no es un elemen o secunda io, sino que cons i uye un elemen o muy
impo an e. El espec o c omá ico en la simbología ang cons a de es colo es undamen ales, el
blanco, el ojo y el neg o, cada uno de ellos con un signi icado conc e o, como ya explicamos
an e io men e. La supe icie de la másca a ang es á pin ada de colo blanco que simboliza la
mue e y ep esen a a los espí i us.
El a esano que allaba la made a, debía espe a las adiciones y ealiza ía un i ual de pu i icación
que, como ocu ía con las igu as, comienza con la elección de la made a. La ala del á bol es aba
p ecedida de sac i icios que conducían al benepláci o del espí i u que lo habi aba. El a esano pedía
pe dón a los espí i us de la na u aleza po el á bol sac i icado y les ogaba que con ibuye an en la
ejecución de un acabado pe ec o, cuya o ma podía se muy a iada y combinada ya que su
obje i o e a p opo ciona le a la másca a la exp esi idad adecuada, eniendo en cuen a pa a qué
ac o iba a se u ilizada.
129 El é mino "másca a" al como lo u ilizamos se ía equi alen e a "masca ada".
118
Según es o, lo que más des aca en la elabo ación de la másca a es su simbolismo y la ín ima
elación de las sociedad ang con lo na u aleza.
3.4.2.5. Tipología
Muchos es udiosos de la cul u a ang explican la di icul ad que supone conoce el uncionamien o
de las sociedades sec e as y el uso de sus másca as, cuyos miemb os posiblemen e se ían los
po ado es. Po su condición de ocul as, sus i os se p ac ica on lejos de las mi adas p o anas y
además ue on e ados con la llegada de los eu opeos y po an o, ambién se sup imió el uso de
sus másca as.
Ch is iane Falgay e es-Le eau130, pe iodis a y di ec o a del Museo Dappe , acla a que se ca ecen
de in o mes pa a explica con exac i ud el uso y el símbolo de las an iguas másca as ang, pues o
que debido a su ca ác e enigmá ico, a a ez son e ocadas en los es imonios más an iguos.
El an opólogo a icanis a Philippe Labu he-Told a131 apun a que Tessmann en sus obse aciones
pa ece sob e odo ascinado po las inmensas escul u as an opomo as modeladas en ba o sob e el
suelo po los iniciados en los i os del Só y el Ngi. De hecho Gün e Tessmann en su a ado sob e
los ang menciona el Ngi como un i o de uego pu i icado simbolizado po el go ila, pe o omi e
desc ibi la másca a co espondien e a es a ce emonia.
De los iaje os que con i ie on a comienzos del siglo XX con los ang, el misione o ancés Hen i
T illes132, uno de los p ime os eu opeos que con ac ó con el pueblo ang, se jac aba de habe es ado
p esen e du an e una escena de la llegada del Ngi en la que un homb e caminaba po ando una
másca a, pe o desa o unadamen e en su ela o no la desc ibe.
También el p o eso Pie e Alejand e y el misione o Jacques Bine 133 comen an que los iniciados se
desplazaban en comi i a maquillados de blanco y ojo po ando en su os o la másca a Ngi, pe o
ampoco hacen una desc ipción de allada de las másca as.
Benne en su in o me "No as E nog á icas de los Fang", espe ando las cos umb es y el sec e o de
los iniciados, excluye de su lis a las p ohibiciones no p opo cionando ninguna in o mación sob e la
másca a. Falgay e es-Le eau134 comen a que Benne ni an siquie a espondió, cuando en cie a
ocasión que se le p egun ó si la másca a blanca la lle aba un hechice o Ngi. P egun a su gida
debido a las con adicciones que exis ían con espec o a quien po aba la másca a, ya que en cie as
130 Falgay e es-le eau, Ch is iane, A ique sec è e, (Ca álogo Exposición), Pa is, Dappe , 2002.
131 Labu he-Tol a, Philippe, Ini ia ions e socié és sec è es au Came oun. Essai su Ia eligion be i, Ka hala, Pa is,
1985.
132 T illes, Hen y, Con es e Légendes Fang du Gabon, Ka hala, Pa is, 2002.
133 Alexand e, Pie e, Bine , Jacques, Le g oupe di pahouin ( ang - boulou - be i), Monog aphies E hnologiques
A icaines, Pa ís, P esses Uni e si ai es de F ance, 1958.
134 Labu he-Told a, Philippe, Falgay e es-Le eau, Ch is iane, Tessmann, Gün e , en Fang, Pa ís, Dappe , 1991, p. 81 -
89.
119
pa es de Á ica oes e se pensaba que el hechice o e a independien e de la sociedad ibal, mien as
que en o as se c eía que e a miemb o de la sociedad.
Todo es o explica que los in o mes que nos han llegado son di ícilmen e ca alogables y que los
es udios ealizados con in ención de ano a echas y luga es donde se ecogie on las piezas e elan
lo escasas que son es as másca as adicionales.
W.A. G ebe en 1931, in en a iando las p oducciones a ís icas que oda ía exis ían en la egión
del io Ogooué, cons a ó la is e desapa ición de las másca as Ngi, de las másca as Só de los i os
luna es y de las másca as adicionales yelmo de dos o cua o ca as an o con ba bas de a ia o sin
ella, que posiblemen e es aban co onados con cue nos o con algún pe sonaje si uado jun o a las
plumas en la pa e supe io .
Aunque es e ema no es obje o de nues o es udio, hemos c eído necesa io acla a , an es de
desc ibi las másca as ang, que lo conocido sob e las más an iguas es poco y en muchas ocasiones
basado en conje u as, po lo que ha emos una clasi icación sob e odo eligiendo las piezas
ca alogadas en an iguas colecciones, que ac ualmen e casi en su o alidad pe enecen a dis in os
museos.
P ác icamen e odas las másca as conocidas son de da ación dudosa y ue on adqui idas y
di undidas a comienzos del siglo XX, (sal o excepcionalmen e alguna másca a que se ob u o con
an e io idad), echa que coincidió con la p ohibición de las sociedades sec e as del pueblo ang y
con el descub imien o de sus másca as po las angua dias eu opeas.
Conside ando es a di icul ad, amos a di e encia cua o ipos de másca as pe enecien es a las
sociedades sec e as de la cul u a ang que, a endiendo a su colocación, incluimos den o dos ipos
básicos135:
a) Másca a acial:
Másca a Ngi
Másca a Só
a) Másca a yelmo:
Colocada a modo de casco cub iendo oda la cabeza y apoyada sob e los homb os.
Másca a yelmo pa a el i o del Só
Másca a Ngon ang
135 Se dis inguen seis ipos básicos de másca a: másca a casco, másca a c es a, másca a acial, másca a on al, másca a
c aneal y másca a yelmo. AA.VV., No e ol ides de Á ica, (Ca álogo exposición), Lanza o e, Cabildo de Lanza o e,
2000, p. 19.
120
3.4.2.6. Desc ipción de las másca as
a) Masca as aciales
Colocadas sob e el os o y suje as a la cabeza con ligadu as in oducidas a a és de unos o i icios
si uados en los la e ales de las másca as.
- Másca a Ngi
La más ca ac e ís ica de las másca as ang es una másca a acial an opomo a allada con una
made a lige a (ceiba), cuya esbel a o ma ep esen a de mane a simpli icada el os o humano.
La acen uada con igu ación e ical de la másca a mues a en su pa e de a iba una en e
abombada. A es a zona supe io de la en e le sucede un plano cónca o que pa e de las cejas
alladas en elie e con o ma de co azón. Es e a co cilia se p olonga a lo la go del eje e ical del
os o o mando una la ga y delgada na iz, que sob esale en a izando la o ma ala gada de la
másca a.
La supe icie de la made a es á cubie a con caolín y bajo las pequeñas hendidu as de los ojos suele
ene unas ma cas esal adas en elie e, con di e en es o mas según la másca a, que ep esen an las
esca i icaciones o a uajes ípicos de la cul u a.
La pieza, cuya o ma se a es echando hacia abajo, iene (no en odas) una boca, apenas insinuada,
que suele esboza una lige a mueca y
coincide con el bo de in e io . En la
pa e supe io de alguna de las másca as
sob esalen unos é ices igu ando los
moños y en los la e ales iene unos
o i icios po los que se in oducen las
sujeciones que unen la másca a a las
ib as de a ia o pieles de animales que
ocul an el cue po del po ado .
Una de las piezas ca alogadas más
an iguas que conocemos, pe enecien e a
la sociedad Ngi, es una másca a
conseguida en 1899 po Albe L.
Benne , de un amaño de 56 cm. de
al u a, que ac ualmen e se conse a en el
Museo de Den e , donada po F ed
Riebling en 1942 ( ig. 111).
Fig. 109. Másca a Ngi. Gabón. Coleccionada po A.L. Benne en
1890 ce ca de Kango al es e de Lib e ille. Museo de a e de
Den e .
121
Es e amaño es el más gene alizado, aunque exis en másca as,
ca alogadas como Ngi de amaño más pequeño o más g ande. Así po
ejemplo, la másca a que pe enece a la colección de Picasso mide 30
cm. de al u a. ( ig. 112).
Fig. 110. Másca a. Gabón. Made a. 33 cm. Al . An igua colección Pablo Picasso.
Publicada po H. Clouzo y A. Le el en 1919.
La que se encuen a en el Museo del Homb e en Pa is de la an igua colección de Le ê e iene una
al u a de 65 cm. ( ig. 113).
Fig. 111. Másca a Fang Ngi. Gabón siglo XIX. Made a de caolín. Al u a 65 cm. An igua colección A. Le è e. Museo
del Homb e. Pa is.
128
129
Es lo di ino lo que de ine la ob a, y su con emplación es á
de e minada po la eligión.
Ca l Eins ein
T as habe hecho un epaso de la cul u a ang podemos a i ma que la belleza del a e ang
aba ca, no únicamen e los alo es que solemos llama "es é icos", sino ambién los mo ales y
cognosci i os.
La cul u a ang se cimien a en el cul o a los ances os, con los que se conec a a a és de los
i os, que son o mas especí icas de compo amien o eligioso y a i mación polí ica.
Cuando la eligión se ans o ma en mi o, le compe e al a e pene a en los símbolos mí icos,
ep esen ando el ideal que se ocul a en ellos. Así po medio de las exp esiones a ís icas que
hemos ido desc ibiendo a lo la go de es e abajo, el pueblo ang iene elación con un mundo
que se escapa de su pode , pues o que el a e es u ilizado como un símbolo que se aslada de un
lado a o o de la ealidad.
Sin deja a un lado la impo ancia de o os obje os de uso co idiano o cualquie o a
mani es ación a ís ica desc i a en es e abajo, es a e lexión nos lle a a comp ende po qué la
inalidad de es as exp esiones y de la es a ua ia ang, se asocia con la in ención del a is a de
ealiza una ep esen ación idealizada de los an epasados, que es á elacionada con los e ec os
conmo edo es que debe p oduci su ob a, conside ada sag ada po los ang.
Re i iéndonos más conc e amen e a la igu a bye i, a a és de nues o es udio hemos obse ado
en ella una es ic a sime ía on al, que les con ie e pe manencia y i meza y cómo la
combinación de líneas, cu as y ec as equilib a el obje o y le da es abilidad. Sus o mas, signos
y p opo ciones mues an en odas ellas un modelo simbólico que las iden i ica como p opias de
es a cul u a. Son igu as en ac i ud de eposo, sin ensiones, con un aspec o con enido y
con empla i o que les o o ga la apa iencia de se es inmu ables y e e nos que pe soni ican la
conc e ización de un espí i u, de una c ia u a sob ena u al que in e iene en la ida del pueblo,
si uándose en e lo sag ado y lo p o ano. A a és de ellas el más allá se hace isible y egula la
exis encia de los indi iduos y del poblado.
A a és de nues o es udio llegamos a la conclusión de que el a e de la cul u a ang, no pa e
de un canon ealis a. Tal como admi e Ca l Eins en140, es á en aizado en la magia y en la noción
140 Eins ein, Ca l, La escul u a neg a y o os esc i os, Ba celona, Gus a o Gili, 2002, p. 119.
130
de la mue e, de ahí que su ge de un canon simbólico, de e minado po condicionamien os
sociológicos, cul u ales o eligiosos, pues o que su a ea es hace isible lo in isible.
5. BIBLIOGRAFÍA
132
133
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