scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Pavimentos prefabricados de hormigón : tipificación, ejecución y patologías

Dobón Martínez, Armando

Abstract

Trabajo científico técnico. Este proyecto se centra en los pavimentos, su fabricación, los controles en cuanto a materiales y producto acabado, y finalmente una comparación de las características reales de los productos y los requerimientos exigidos por la normativa, sobre todo para comprobar el proceso de concesión de un sello de calidad

Full text

ESCUELA TÉCNICA SUPERIOR DE INGENIERÍA DE EDIFICACIÓN Pavimentos prefabricados de hormigón Tipificación, ejecución y patologías Armando Dobón Martínez Tutor: Luis V. García Ballester ARQUITECTURA TÉCNICA CURSO 2010-2011 Contenido INTRODUCCIÓN ..................................................................................................... 2 1.HISTORIA Y CONCEPTOS GENERALES ........................................................... 3 1.1.ANTECEDENTES .......................................................................................... 3 1.2. CLASIFICACIÓN .......................................................................................... 4 2. FABRICACIÓN .................................................................................................. 11 2.1. MATERIAS PRIMAS ................................................................................... 11 2.2 FABRICACIÓN ............................................................................................ 16 3. CONTROL DE CALIDAD ................................................................................... 32 3.1. MATERIAS PRIMAS ................................................................................... 32 3.1.1. CEMENTO ............................................................................................................ 32 3.1.2. ARENA .................................................................................................................. 34 3.1.3. AGUA .................................................................................................................... 36 3.1.4. PIGMENTOS Y MARMOLINA ............................................................................. 38 3.2. CONTROL DE CALIDAD DEL PRODUCTO ................................................ 39 3.3. COMPROBACIÓN VISUAL Y DIMENSIONAL ............................................ 41 3.4. ENSAYOS FÍSICOS Y MECÁNICOS .......................................................... 48 3.4.1.MEDIDA DE LA RESISTENCIA A FLEXIÓN Y CARGA DE ROTURA ............... 48 3.4.2. RESISTENCIA AL DESGASTE Y LA ABRASIÓN ................................................ 50 3.4.3. RESISTENCIA AL RESBALAMIENTO ................................................................. 56 3.4.4. RESISTENCIA AL HIELO/ DESHIELO CON SALES DESCONGELANTES ...... 59 3.4.5. ABSORCIÓN DE AGUA ....................................................................................... 63 3.4.6. RESISTENCIA AL IMPACTO .............................................................................. 65 Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 1 3.5. TIPOS DE CONTROL Y CRITERIOS DE CONFORMIDAD ......................... 73 4. DISEÑO Y EJECUCIÓN .................................................................................... 76 4.1 FACTORES DE DISEÑO ............................................................................. 78 4.2. DISEÑO Y EJECUCIÓN DE LA SUPERFICIE ............................................. 84 4.3. REPLANTEO DE LA SUPERFICIE ............................................................. 89 4.4. BORDES DE CONFINAMIENTO ................................................................ 93 4.5. JUNTAS ...................................................................................................... 93 4.6. EMBALDOSADO ........................................................................................ 97 4.7. RELLENO DE JUNTAS ............................................................................. 108 4.8. ACABADO DEL PAVIMENTO EN OBRA ................................................... 110 4.9. MANTENIMIENTO .................................................................................... 116 5. PATOLOGÍAS ................................................................................................. 119 5.1. PATOLOGÍAS DEL PRODUCTO .............................................................. 119 5.2. PATOLOGÍAS DE EJECUCIÓN ................................................................ 120 5.3. PATOLOGÍAS DEL SOPORTE CONSTRUCTIVO .................................... 124 6. CONCLUSIONES ............................................................................................ 126 BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................... 127 PFC Armando Dobón Martínez 2 INTRODUCCIÓN En primer lugar hablaré de porqué elegí realizar el trabajo final de carrera sobre los pavimentos prefabricados de hormigón. Cuando empecé a hacer prácticas hace ya algunos años lo primero que encontré fue una obra con el pavimento puesto, sin embargo había comenzado a levantarse, aparecían cejas y en definitiva me encontraba en un edificio que sin haber tenido nunca tabiques necesitaba un arreglo. En aquel momento no me dí cuenta pero aquello se debía a que la lámina anti-impacto no tenía ningún tipo de protección, lo que convertía aquel sistema constructivo en un sándwich de dos elementos rígidos con una capa blanda, lo cual seguramente provocó la rotura de la capa de mortero. Encontrarme con aquello y no saber qué había pasado me hizo pensar que mi formación no era todo lo buena que debiera, lo cual podía deberse tanto a omisiones durante las lecciones o a falta de estudio, y por lo tanto mi formación no estaba completa. Sin embargo aquello no fue un hecho aislado, ya que me lo encontré en otras obras, con problemas muy parecidos, pero había algo peor, la dirección no decía absolutamente nada sobre ello aunque podían pasarse horas discutiendo sobre otros temas como la fachada o la cubierta, y tal vez a que poco más que yo supiesen en ese momento sobre la correcta ejecución de un pavimento de terrazo. Porque es cierto que siempre ha habido una forma tradicional de hacer las cosas, pero con el tiempo todo evoluciona, y lo que antes podía estar bien, hoy en día sabemos que no lo estaba tanto como puede ser el caso de la capa de arena para separar el soporte del pavimento, no es que esté mal pero me he encontrado libros que hablaban de hasta 5cm cuando no debemos pasar de 2cm, y cuando hoy en día existen sistemas mejores como una simple lámina de poliuretano. Por todo ello comencé a buscar información al respecto (la poca que había y que en su gran mayoría había sido escrita por los fabricantes), realicé visitas a Pavimentos Algemesí para comprobar el sistema de fabricación, y los controles en cuanto a materiales y producto acabado, y finalmente una visita a AIDICO empujado por mi tutor para comparar los ensayos exigidos por la norma con los reales y sobre todo para comprobar el proceso de concesión de un sello de calidad. Todo ello he intentado plasmarlo en este trabajo con mayor o menor éxito pero desde luego a mí me ha servido para aprender mucho más y poder conocer el origen de todos los problemas que me encontré durante mis años en la obra. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 3 1.HISTORIA Y CONCEPTOS GENERALES 1.1.ANTECEDENTES Los pavimentos continuos son más conocidos internacionalmente por la designación de "terrazo", nombre de una población de la provincia de Verona, en Italia, de donde se extraían los mármoles de los antiguos mosaicos venecianos. Con la aparición en 1824 del cemento "Portland", así denominado por su inventor el inglés Joseph Aspdin, se posibilitó la producción de piedra artificial, como elemento constructivo que permite obtener piezas de formas muy diversas mediante procesos industrializados, mejorando el comportamiento de los productos de pavimentación y dando respuesta a las necesidades de un creciente mercado. La tecnología de la piedra artificial dio paso al mosaico hidráulico, antecedente del terrazo, que desde el último cuarto del siglo XIX ha sido el material más usado y de mayor calidad con que se han pavimentado los suelos de las viviendas y que aún se sigue utilizando. Este se diferencia de las baldosas actuales en su carácter artesanal, ya que se emplean moldes sobre los que se vierten morteros hidráulicos de diferentes colores obteniendo como resultado una baldosa con un mosaico en su cara vista Con el desarrollo industrial en el sector de materiales para la construcción, apareció una nueva tipología de maquinaria y proceso de fabricación, que sin perder las posibilidades creativas del mosaico hidráulico, permitieron mejorar las características mecánicas de las baldosas y producirlas en series mayores, naciendo el terrazo. El terrazo en forma de baldosas, permite aglutinar piedras naturales (de cantos rodados, granitos y /o mármoles triturados) mezcladas entre sí y con cemento Portland, habitualmente coloreado, que, una vez endurecido, permite obtener diferentes acabados superficiales para presentar una superficie lisa o rugosa y resaltar las formas y colores de sus componentes. Su superficie externa puede ser sometida a numerosos tratamientos mecánicos secundarios industrializados, que aumentan sus posibilidades estéticas y funcionales. El uso del terrazo se generalizó en España a partir de la década de los 60, cuando se consiguió moldear y producir piezas en procesos de fabricación automatizados que ofrecían un producto de alta calidad y belleza, a precios muy competitivos. Prácticamente la totalidad de la pavimentación de viviendas, locales comerciales y áreas peatonales entre los años 60 y 80 estaban constituidas por baldosas prefabricadas de hormigón. A partir de los años 80 el terrazo lideró el mercado en la pavimentación de áreas comerciales y espacios peatonales, a pesar de la incorporación en el mercado de otros materiales. De hecho aún hoy sigue los prefabricados de hormigón siguen siendo los más utilizados en pavimentación exterior debido a la relación calidad-precio. PFC Armando Dobón Martínez 4 1.2. CLASIFICACIÓN Las baldosas prefabricadas son productos elaborados en fábrica a base de cemento y áridos de diversas naturalezas en función del uso al que están destinadas. Poseen dos capas una superior llamada huella (cara vista) y otra inferior llamada base. La huella o cara superior está constituida por trozos o granos de agregados (mármoles, calizas, granitos, sílices, basaltos) aglomerados con cemento, normalmente coloreado y sometido a un proceso de vibroprensado que permite diversos acabados en su cara vista. La composición de la cara superior de las baldosas puede ser muy variada, así como los tamaños de los agregados, desde chinas (piedras pequeñas) hasta trozos de mármol, que constituyen su superficie, tomando en cada caso una denominación específica en función de estos tamaños. La capa inferior que da soporte a la cara superior está formada por un mortero de cemento gris y con un acabado rugoso para facilitar la adherencia con el mortero de agarre. Según las normas UNE actuales los pavimentos prefabricados de hormigón se pueden tipificar en: • Baldosas de hormigón (UNE 1339): es aquel tipo de pavimento prefabricado de hormigón y cuyas dimensiones abarcan desde los 25cm de lado hasta los 60cm • Losas (UNE 1339): es aquella baldosa prefabricada de hormigón con dimensiones superiores a los 60cm de lado. • Losetas (UNE 1339): es aquella baldosa prefabricada de hormigón con dimensiones inferiores a los 25cm de lado. • Adoquines de hormigón (UNE 1338): es aquel tipo de pavimento prefabricado de hormigón de dimensiones prismáticas de forma que su Imagen 1 Partes de un pavimento prefabricado de hormigón Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 5 longitud total dividida por su espesor es menor o igual que cuatro y que en ninguna de sus secciones transversales la distancia horizontal es menor a 50mm. • Terrazo exterior (UNE 13748-2): es un pavimento de uso exterior formado por trozos de mármol o china aglomerado con cemento. • Terrazo interior (UNE 13748-1): es un pavimento de uso interior formado por trozos de mármol o china aglomerado con cemento y cuya superficie habitualmente se pulimenta. • Baldosa hidráulica: ésta se diferencia del resto por su carácter artesanal, ya que se emplean moldes sobre los que se vierten morteros hidráulicos de diferentes colores obteniendo como resultado una baldosa con un mosaico en su cara vista Los pavimentos se pueden clasificar de la siguiente manera: • Bicapa: se compone de capa de huella y capa de revés, la capa de huella debe tener un mínimo de 4 mm de grosor, y en todo caso el grosor de los áridos no puede ser superior a las 3/4 partes del espesor total de la capa de huella Por el número de capas: • Monocapa: posee únicamente la capa de huella. • Interior: son aquellos pavimentos que por sus propiedades técnicas sólo pueden ser usados en el interior de edificaciones. Por la localización de su uso: • Exterior: son aquellos pavimentos que por sus propiedades técnicas (resistencia a la heladicidad, resistencia al deslizamiento, resistencia al desgaste) y por el acabado de su superficie deben usarse en zonas exteriores. Son pavimentos exteriores las baldosas de hormigón, losas, losetas, adoquines de hormigón y el terrazo exterior. • Pulido: Acabado mediante el cual la cara vista queda perfectamente lisa, con el empleo en fábrica de pulidoras industriales, pudiéndose suministrar con diversos grados de pulido en función de los requerimientos del cliente, generalmente grano 220. En las baldosas pulidas se puede conseguir una amplia gama de colores y tonalidades al combinar los áridos y la pigmentación de la cara vista. La operación de pulido en fábrica conlleva un perfecto control de calidad, ya que se detecta cualquier defecto estructural y visual que pueda presentar la baldosa. Por el acabado superficial: • Granallado: Con este procedimiento se consigue una superficie rugosa, antideslizante y plana. Este acabado se obtiene mediante un proceso de PFC Armando Dobón Martínez 6 granallado. El proceso de granallado se realiza mediante proyección a alta velocidad, por turbinas, de granalla de acero sobre la cara vista de la baldosa. • Lavado: Acabado en el que, mediante procesos secundarios, se elimina parcialmente el mortero de su capa vista con el fin de dejar visibles los áridos. • Texturizado: La textura de la cara vista se obtiene directamente del molde de la prensa, sin someter esta a tratamientos mecánicos. • Bajorrelieves: Diseños especiales de la capa vista (en planta y alzado), obtenidos directamente de prensa. La capa vista de las baldosas puede tener multitud de diseños: pastillas, escudos, motivos decorativos, señales de identificación. • Táctil: Acabado que permite obtener relieves especiales de las baldosas directamente de molde o prensa, posibilitando plantas y alzados de la capa vista específicos, que proporcionan informaciones concretas a usuarios discapacitados, permitiendo a su vez el paso de sillas de ruedas y el apoyo estable de bastones. Existen dos tipos  Pavimento táctil de botones: está diseñado para señalizar un obstáculo o cualquier tipo de cambio de dirección (paso de cebra, esquina...)  Pavimento táctil de bandas direccionales: está diseñado para servir de guía en espacios abiertos (plazas) • Normal: Son pavimentos destinados a un tráfico peatonal ligero Por el uso al que están destinados • Intensivo: Son aquellos pavimentos destinados a un tráfico peatonal intenso y el paso de vehículos ligeros. • Industrial: Son aquellos pavimentos destinados a un tráfico tanto peatonal como de vehículos. • Exterior: Son aquellos destinados únicamente al exterior siempre se considera que van a sufrir con un tráfico de vehículos pesados, aunque se empleen en zonas que en principio sólo son peatonales. Por el tipo de grano Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 13 contenga de antemano menos del 28% de impalpables cuando se usa polvo de mármol de tamaño máximo de 1 mm.. Se ha encontrado en la práctica que la cantidad óptima de impalpables en el polvo de mármol se encuentra entre el 15 y 20% cuando se usa una dosificación de 100 a 120% de polvo de mármol en relación al cemento. El exceso de impalpables o finos menores de 0,088 (tamiz Nº. 170 ó 88 μ) milímetros tiene muchas desventajas: • Disminuye la resistencia del cemento (produce un terrazo de menor calidad). • El terrazo pulido queda menos brillante por pérdida de cohesión entre el polvo de mármol y el cemento. • Aumenta la impermeabilidad de la cara vista (quedan zonas más oscuras por tardar el terrazo mucho en secar). • Cambian los tonos del terrazo cuando se usan colorantes (a mayor cantidad de impalpables, mayor dilución del color, dando un tono más claro). • Hace la pasta más plástica, dificultando el asentamiento por vibración (mala compactación, diferencias de espesor en la pasta blanca y huecos). • Impide el paso de agua al reverso del terrazo en el prensado. En este caso hay un exceso de agua en la cara vista y falta de agua en el revés, originando una baja resistencia del terrazo. Es por eso que se debe insistir bastante sobre la importancia de la granulometría del polvo de mármol y su correcta dosificación en la manufactura y calidad del terrazo. ARENAS Las arenas se usan junto con el cemento pórtland gris, para la formación del dorso de la baldosa. Su limpieza y humedad son de gran importancia para definir las características de esta capa inferior. La procedencia de las arenas es diversa y puede ser de cantera o de río. Las arenas deben tener el grado de humedad necesario para lograr una perfecta unión entre las dos capas que forman la baldosa. Su tamaño máximo no debe ser mayor de 5 mm. AGREGADOS GRUESOS PFC Armando Dobón Martínez 14 Los agregados pétreos utilizados para la cara vista noble del terrazo proceden de rocas naturales y deben ser objeto de una especial atención para asegurarse que reúnan la resistencia mecánica suficiente y la estabilidad química necesaria. Se deben considerar las características de dureza, resistencia y densidad, que en principio son factores muy importantes, y, de acuerdo con estas características, se fija la presión de la prensa. Estos productos se deben utilizar lavados para evitar el polvo adherido, las impurezas de arcilla y otros materiales perjudiciales que puedan afectar la adherencia del cemento, el fraguado, el endurecimiento o la coloración. Los agregados utilizados en la fabricación del terrazo abarcan desde el polvo hasta los trozos de mármol de 15 a 20 cm de lado. En caso de utilizar estos últimos, el espesor de las plaquetas puede llegar a ser del orden de 3/4 del espesor de la pieza. El tamaño máximo de los granos no debe exceder de la mitad del espesor total de la baldosa sin pulir para agregados de tamaño inferior a 20 mm. Según la naturaleza y el tamaño de los agregados empleados, se puede establecer una división entre distintos tipos de baldosas de terrazo, que varía según cada fabricante. Así se puede hablar de terrazo granítico, basáltico, calizo etc., o bien terrazo micrograno, aglomerado, travertino, etc. Es importante señalar que agregados del mismo color pero de distinta procedencia pueden poseer características físicas y mecánicas muy diferentes. El fabricante, es quien debe saber seleccionar el tipo más idóneo de agregado según el uso al cual se destine el terrazo. PIGMENTOS O COLORANTES Los pigmentos o colorantes son los que modifican el color del mortero de la cara vista. Estos han de ser químicamente compatibles con la cal liberada en la hidratación del cemento y su composición química no debe influir sobre las reacciones de hidratación y endurecimiento del cemento. Deben ser estables y no sufrir alteraciones al ser expuestos a la intemperie, por lo que no es aconsejable utilizar colorantes de naturaleza orgánica, ya que éstos no tienen la estabilidad suficiente. El colorante está molido muy fino y por ello se comporta en la mezcla con el cemento como polvo impalpable. Debe tener gran poder colorante (poder cubriente) con el fin de consumir la menor proporción posible, para no aumentar la cantidad de impalpables presentes en la mezcla. La proporción de colorantes a utilizar puede llegar hasta el 2,5 o 3%, en casos normales, del peso de cemento. Mayor cantidad, por tratarse de compuestos muy finamente molidos, podrían rebajar las resistencias de la mezcla. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 15 Los pigmentos deben estar convenientemente homogeneizados para que no se produzca una coloración irregular, por lo tanto es conveniente mezclarlos con el cemento en seco antes de preparar la pasta. Serán especialmente indicados los pigmentos a base de óxidos metálicos que cumplan las siguientes condiciones. Tabla 2: Composición de los pigmentos COMPONENTES CANTIDAD (%) Contenido de óxido metálico >90% Materias volátiles <1% Contenido de sales solubles en agua <1% Residuo sobre el tamiz 63 μ o No.230 (0,063 mm) <0,50% Contenidos de cloruros y sulfatos solubles en agua <0,1% Contenido de óxido de calcio <5% Un pigmento defectuoso o de mala calidad podría presentar alguna de las siguientes deficiencias: • Ataque por la cal proveniente de la hidratación del cemento. • Cambio del tiempo en el fraguado del cemento. • Falta de estabilidad a la luz. • Contener anilina o sales solubles que produzcan un escurrimiento de color o fluorescencia. • Estar mal molidos. • No tener suficiente poder colorante. AGUA Podrán ser utilizadas, tanto para la mezcla como para el curado, todas las aguas que no perjudiquen al fraguado o endurecimiento de los morteros. ADITIVOS Se podrán utilizar aditivos siempre que se justifique, mediante los ensayos oportunos, que la substancia agregada en las proporciones previstas produce el efecto PFC Armando Dobón Martínez 16 deseado sin perturbar las demás características del concreto o mortero. Los más utilizados en la fabricación del terrazo son los hidrófugos. 2.2 FABRICACIÓN DOSIFICACIÓN Y AMASADO Básicamente se emplean, como se ha visto, cemento blanco y gris, polvo de mármol, arena para el mortero de revés, piedra caliza o mármol granulado, colorantes y agua. Los sistemas para la dosificar cada materia prima varia, de esta manera para los cementos y la marmolina se emplean medios mecánicos muy exactos, con el fin de conseguir la mayor uniformidad posible. Para el agua se emplea un sistema volumétrico dependiendo de la fase de fabricación, la capa vista tiene la cantidad suficiente para extender la pasta en el molde durante la fase de vibrado pero no más, mientras la capa de revés tiene la suficiente para conseguir el equilibrio de humedad durante el prensado. Para los pigmentos y los aditivos el sistema es puramente manual usando básculas de precisión o sistemas automáticos. Las proporciones que se indican a continuación pueden sufrir variaciones, pero se ciñen bastante bien a las usadas por los industriales del ramo que fabrican un terrazo de buena calidad. La dosificación de cemento blanco se sitúa entre el 20 y el 27% del peso de los materiales secos en la cara vista en función del tamaño máximo de agregado utilizado. Este cemento debe tener una buena resistencia mecánica a la flexotracción para que se pueda pulir y para que se puedan obtener superficies brillantes, aparte de una buena resistencia al desgaste. La dosificación de cemento gris en la cara de revés se sitúa entre el 25 y el 35% del peso de los materiales secos. Es importante señalar que en algunos diseños se usa el cemento gris en la cara vista. La cantidad del polvo de mármol a usar en la mezcla de la cara vista no debe exceder del 28% en peso de materiales secos para que la mezcla resulte homogénea. La cantidad de agregado a utilizar en la cara vista debe oscilar entre un 50 y un 75% del peso del total de materiales secos. Es importante que el mortero usado en la composición de la cara vista no tenga, en ningún caso, un volumen inferior al de los huecos que dejan entre sí los granos de agregados. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 17 Cuando se usa exceso de agregado, el mortero no alcanza a llenar los huecos que dejan entre si los granos del agregado usado, quedando grandes hormigueros, que se manifiestan durante el pulido del terrazo. Además, si la fuerza de compresión de la prensa es mayor que la resistencia del agregado, éste se rompe, agravándose el defecto citado. Una vez tenemos la dosificación deseada para el terrazo comienza el proceso de amasado, el cual se realiza en mezcladoras de eje vertical, apropiadas para conseguir un mezclado homogéneo de la masa, uniforme y sin burbujas de aire. La homogeneidad de la masa deberá mantenerse a lo largo de la descarga de la amasadora. Imagen 3: Dosificación de mortero para fabricación de baldosas Durante el proceso de amasado se añade el agua para conseguir una plasticidad constante de la masa. Las mezcladoras de contracorriente tienen unas paletas o álabes diseñados especialmente para no dejar espacios libres en el fondo y paredes de la máquina. El tiempo de mezclado se ajusta para conseguir una mezcla homogénea. VIBROPRENSADO Esta es la primera fase en la fabricación del producto y en ella se define la pieza en cuanto a tamaño y demás características geométricas. Se realiza en prensas compuestas por una gran mesa giratoria sobre la que van colocados varios moldes en los cuales se pueden fabricar un número variable de piezas en función del tamaño de las mismas. La mesa gira y se detiene en diferentes posiciones, llamadas estaciones. En la primera estación, se vierte sobre el molde el PFC Armando Dobón Martínez 18 material de la cara noble o cara vista (según las proporciones y composiciones vistas anteriormente). Imagen 4: Sistema de fabricación de baldosas de terrazo A continuación, existen varias estaciones en las que el material contenido en el molde experimenta una vibración, con el fin de que la pasta quede bien repartida y sin burbujas de aire en su interior, con lo que se elimina la posibilidad de que existan poros producidos por la salida del aire. En la operación del vibrado se deben tener presentes los siguientes cuidados: Los moldes de la prensa y el sistema de vibrado deben estar bien nivelados para que al accionarlas no se acumulen los agregados, el mortero o ambos, en alguna esquina del molde. El llenado manual de la pasta blanca o la pasta de la cara vista en el molde hay que hacerlo con medidas siempre iguales evitando la segregación. El dosificador automático es la maquinaria más empleada para esta operación, porque mezcla y dosifica siempre en forma constante. Cuando se usa agregado grueso, hay que poner primero el agregado, cuidando de que esté limpio de polvo. Posteriormente se añade el mortero de cemento, esto se hace así para poder controlar el espesor alcanzado por los áridos ya que en caso de sobrepasar un límite producirá un punto débil en la baldosa. En el asentamiento de la pasta blanca actúa la fuerza de inercia y, en contra de ella, la fricción de las partículas de la pasta. Para obtener un perfecto asentamiento es necesario bajar la viscosidad (disminución de la fricción) sin aumentar el contenido de agua. Ello se consigue disminuyendo los impalpables del polvo de mármol y aplicando Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 19 la vibración adecuada en el molde. El exceso de cemento también aumenta la viscosidad. La vibración es más efectiva cuando se aplica en dos fases de distinta amplitud: Una previa de 50 períodos por segundo, para distribuir y allanar la pasta en el molde, y otra posterior de 100 períodos por segundo, para vencer la fricción y perfeccionar el asentamiento. Lógicamente, cada fabricante de maquinaria tiene su propia tecnología y puede variar tanto el número de estaciones como el número de ciclos en cada estación. El asentamiento es completo cuando se forma en la superficie de la pasta una ligera capa de agua. Así se consigue: • Una homogénea distribución del granulado. • Un gradual asentamiento de la pasta. • Reducción de la presencia de burbujas de aire. • Un espesor uniforme. En la siguiente estación de la mesa se realiza el vertido del mortero de la cara de revés. Se debe asegurar que el mortero quede bien repartido y llene completa o parcialmente el molde, a fin de que el material tenga, una vez fabricado, el mismo espesor en toda su superficie y no presente defectos de origen que podrían influir notablemente en el resto de las etapas de la fabricación. El siguiente paso es el prensado del material, el cual es conveniente realizarlo en dos etapas: Un prensado previo a unos 5MPa de presión y un segundo prensado que se debe realizar a partir de 16 MPa. El prensado se efectúa entre 16 y 18 MPa de presión, según el tamaño de los moldes. Cuando se usa una compresión previa, ésta se efectúa a 5 MPa. La precompresión ayuda notablemente al perfecto formado del terrazo y evita los defectos de pegado "escurrido" por el borde inferior del molde. El prensado debe durar como mínimo de cinco a seis segundos, al igual que la vibración en cada una de las estaciones. En el caso del vibrado, se da tiempo a un perfecto asentamiento de la pasta, y en el caso del prensado, se da tiempo al paso del agua excedente de la pasta blanca al mortero del revés quedando el terrazo perfectamente formado, sobre todo en sus cantos. En ambos casos es necesario para dejar salir las burbujas de aire. El principal defecto que se puede presentar en la formación del terrazo prensado es el pegado o en caso extremo, el "escupido" por el borde inferior del molde, originado por las siguientes causas: • Insuficiente tiempo de prensado y/o vibrado. • Excesiva finura en las materias primas del mortero de la pasta blanca. PFC Armando Dobón Martínez 20 • Alta finura de la arena del mortero del revés y/o exceso de cemento. • Escapes de pasta entre el molde y superficie del fondo. Por último, la fase que resta es desmoldar el material que puede ser tanto manual como automáticamente. Si el terrazo bien prensado sale en capas del molde, o se le hacen grietas horizontales en los cantos, puede deberse a: • Granos muy grandes en el mortero del revés. • Poca presión usada. • Desgaste del molde. Si los granos de agregado aparecen quebrados es que se ha usado demasiada presión en relación a la dureza del agregado y/o se ha usado cantidad insuficiente de mortero en la pasta de la cara vista. El tiempo que la pieza debe permanecer en cada una de las estaciones depende, en gran medida, del modelo que se esté fabricando y de la maquinaria usada. Así, con maquinaria potente de gran capacidad de prensado y rápido vibrado, el tiempo de estación puede ser menor, con lo que aumenta notablemente la producción por unidad de tiempo y, en consecuencia, se rebajan los costos de fabricación. Cuando el material ha sido extraído de la prensa, la siguiente etapa de fabricación es el curado. CURADO Esta operación consiste en dejar que la pieza endurezca para obtener una resistencia suficiente que le permita ser colocada sin alteraciones y soportar las tensiones a las que se verá sometida posteriormente. Es necesario que el terrazo esté continuamente húmedo hasta el momento de efectuar el pulido. Se debe empezar a regar el terrazo cuando el endurecimiento inicial esté completo y el terrazo aún fresco (más o menos 8 horas después de prensado). No se debe olvidar que uno de los principales componentes es el cemento y que, por lo tanto, debe realizar su reacción de hidratación de forma adecuada para obtener las características precisas. El curado es muy importante y determina en gran medida la calidad y dureza posterior del terrazo, e influye en el tiempo necesario para efectuar el pulido. El curado del terrazo se puede realizar por medios naturales o artificiales de acuerdo con las facilidades de cada fabricante. El secado natural consiste en dejar que el material endurezca de forma espontánea sin someterlo a ningún procedimiento. Hay que evitar las corrientes de aire, las bajas temperaturas, la sequedad del ambiente y Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 21 los cambios bruscos de temperatura, (es muy importante que tenga siempre una humedad adecuada). Con ello se consigue un curado óptimo del producto. Una forma muy aconsejable de realizar el curado natural, aunque costosa, consiste en introducir el terrazo recién prensado en cámaras húmedas herméticas durante varios días aprovechando el calor de hidratación del cemento para acelerar el endurecimiento del terrazo. Estas cámaras conservan siempre su buena temperatura y humedad en su uso continuo, con lo que se obtiene generalmente material de dureza suficiente para ser pulido a los tres días El curado del material de forma artificial consiste en acelerar su endurecimiento con ayuda de vapor húmedo en cámaras especiales. Si bien disminuyen los costos de almacenamiento del producto semielaborado y acelera el plazo de entrega del material al cliente, también incrementa considerablemente el costo de secado, debido a los gastos adicionales de generación de vapor y para hacer herméticas las cámaras de curado y secado. Otro método de curado y secado artificial del material consiste en sumergirlo en cámaras de agua estancada a temperatura no menor de 15º C, o regarlo continuamente. Este sistema es muy aconsejable, ya que tiende a conseguir unas resistencias elevadas y uniformes de las piezas. TRATAMIENTOS SECUNDARIOS Durante este proceso se somete a la baldosa a un fuerte ataque mecánico en su superficie de forma que se detecta cualquier defecto superficial. Los tratamientos secundarios son: • Pulido: El objetivo es dejar la baldosa completamente lisa La pulidora consta de diversos cabezales en los cuales se montan distintas muelas abrasivas con diferentes tamaños de granos, que van puliendo la pieza de forma gradual, produciéndose así el desbastado, pulido y abrillantado. • Granallado: El proceso consiste en someter la superficie de la cara vista de las piezas a la proyección de granalla de acero a alta velocidad, mediante turbinas o boquillas de proyección eliminando una mínima parte de la misma y dejando los áridos vistos y la superficie de la baldosa con una textura rugosa y antideslizante. • Lavado: Este tratamiento deja a la vista los áridos que componen la capa de huella de la baldosa. El lavado se realiza mediante dos procedimientos:  Lavando la superficie de la baldosa con agua pulverizada después del prensado de la misma, tras lo cual pasa al proceso del curado. PFC Armando Dobón Martínez 22  Usando papeles retardadores del fraguado que se colocan sobre la superficie de la cara vista y que retrasan su endurecimiento. Transcurrido un mínimo de 24 horas, se somete la superficie de la cara vista a un lavado con agua a presión o a un cepillado • Acabados mixtos: Es la combinación de varios de los tratamientos anteriores. Ilustración 1: Esquema de distribución de una fábrica de pavimentos PALETIZADO E IDENTIFICACIÓN Una vez que se ha terminado el proceso de fabricación se procede a su paletizado en la imagen se pueden ver algunos ejemplos. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 29 • Marca CV de AIDICO • Marca N de AENOR • Marca Q de ECA Para la obtención de cualquiera de ellos el sistema es el mismo, se realiza un ensayo tipo de las baldosas y una auditoría, en la que se comprueba el laboratorio de control de calidad de la fábrica, así como el sistema de almacenamiento tanto de las materias primas como del producto acabado, y realiza inspecciones anuales una vez otorgado el sello. PFC Armando Dobón Martínez 30 Un ejemplo de albarán en la entrega puede ser: Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 31 DATOS DEL FABRICANTE SELLO DE CALIDAD SI PROCEDE PRODUCTO (TERRAZO INTERIOR, TERRAZO EXTERIOR, BALDOSA HORMIGÓN) REFERENCIA A LA NORMA UNE DIMENSIONES Base x Longitud x Espesor COLOR Rojo, Blanco, Verde,… ACABADO Pulido, Bajorrelieve, Granallado,… CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS (MARCADO CE) PROPIEDAD VALOR MARCADO FECHA DE ENSAYO Reacción al fuego Impermeabilidad al agua Resistencia a la flexión Resistencia al deslizamiento (acabado en fábrica) Conductividad térmica CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS (SELLO DE CALIDAD) PROPIEDAD VALOR MARCADO FECHA DE ENSAYO Aspecto, dimensiones y forma Resistencia a flexión Carga de rotura Desgaste por abrasión Absorción de agua total Absorción de agua por la cara vista Resistencia al impacto Resistencia al deslizamiento (acabado en fábrica) DATOS CLIENTE (EMPRESA, DIRECCIÓN, TELÉFONO) NºLote: FECHA RECEPCIÓN M2 LOTE SERVIDOS M2 LOTE RESTANTE Firma del fabricante Firma recepción OBSERVACIONES: Debemos tener en cuenta que el marcado CE no nos exime de realizar ensayos, y que en el caso de los prefabricados de hormigón es el propio fabricante quién lo realiza, si además tiene sello de calidad entonces tendremos en cuenta que éste se comprueba una vez al año. Es por lo tanto muy recomendable realizar controles de calidad, sobre todo porque en muchas ocasiones nos pueden llegar a servir un material que no ha acabado de curar. PFC Armando Dobón Martínez 32 3. CONTROL DE CALIDAD 3.1. MATERIAS PRIMAS Antes de hablar de los controles de calidad para cada materia prima cabe señalar que lo usual en las fábricas es trabajar con materiales con un sello de calidad, por lo que aún aquellas con una certificación de entidad reconocida como AIDICO o AENOR no tienen el material necesario en el laboratorio para realizar los ensayos de calidad. Por ello aunque se incluyen los ensayos de calidad de los materiales se hace de una forma muy rápida y esquemática. 3.1.1. CEMENTO Resistencias mecánicas Se realiza una probeta de mortero de cemento de dimensiones de 4x4x16 cm con una relación en peso de 1:3:0,5 para ello el mortero debe hacerse de una forma un tanto especial, en un principio debe verterse el cemento y el agua en la amasadora y poner ésta en un modo de amasado lento durante 30 segundos posteriormente seguimos con un amasado lento durante otros 30 segundos durante el cual añadimos la arena, pasamos a un amasado rápido, realizamos una pausa de 90 segundos y finalizamos con un amasado rápido de 60 segundos Para compactarlo el hormigón debe verterse en dos capas y realizar 60 golpes por capa para asegurar el compactado, 24 horas después puede desmoldarse e introducirlo en agua hasta la fecha de rotura. Las probetas se someten a un ensayo de flexión y a otro de compresión, el resultado de ensayo se defina como la media aritmética de seis determinaciones de resistencia a compresión sobre una serie de tres prismas. En caso de que uno de los resultados difiera en más de un 10% se rechaza el resultado y se toma la media de los 5 restantes, si son varios resultados los que difieren se rechaza toda la muestra. Determinación de los tiempos de fraguado y de la estabilidad de volumen Se pesan en una balanza 500 g de cemento con una precisión de ± 1 g y una cantidad de agua, por ejemplo 125 g. Cuando el agua se mide en volumen utilizando la bureta o la probeta graduada se debe medir con precisión de ± 1 ml. Se mezcla mecánicamente cada lote de pasta de cemento utilizando la amasadora. La duración de las diferentes etapas de mezclado se refiere al tiempo en el cual se conecta/desconecta la amasadora y se debe mantener durante ±2 s. Con la amasadora en posición de funcionamiento: Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 33 a) Se colocan el agua y el cemento en el cazo teniendo cuidado de no perder agua o cemento; se completa la adición en los 10 s posteriores. b) Inmediatamente se enciende la amasadora a velocidad lenta mientras empieza el tiempo de las etapas de amasado. Además, se anota el tiempo al minuto más cercano como tiempo cero. c) Tras 90 s se detiene la amasadora durante 30 s, tiempo durante el cual se elimina con un rascador de plástico o caucho adecuado toda la masa adherida a las paredes y al fondo del cazo y se coloca en medio del mismo. d) Se pone en marcha nuevamente la amasadora a velocidad lenta durante otros 90 s. El tiempo total de amasado debe ser de 3 min. La pasta obtenida se dispone en el aparato de Vicat, donde dicha pasta es penetrada por una sonda de 10mm de diámetro, a una profundidad de 34mm, a los 4 minutos de de iniciar el amasado de la pasta Ilustración 7: Aparato de Vicat Con el mismo aparato de Vicat observamos la penetración de una aguja. Para ello se contabiliza el tiempo desde que se amasa una pasta de consistencia normal hasta que la aguja penetra 36mm y hasta que se produzca una penetración de 0,5mm. PFC Armando Dobón Martínez 34 Finalmente para determinar la estabilidad de volumen se usa el método de Le Chatelier, con el empleo de dos agujas. Para ello se llenan los recipientes de las agujas con pasta de consistencia normal y se introducen en armario húmedo (20ºC y 98% humedad relativa) durante 24 horas se mide la distancia entre las puntas de las agujas dando una primera medida, posteriormente se introduce en ebullición durante 3 horas dando una segunda medida. La expansión se considera la diferencia entre ambas medidas. Deben realizarse dos determinaciones. 3.1.2. ARENA Determinación de humedad y densidad En primer lugar es necesario conocer los volúmenes con los que trabajamos, esto lo hacemos pesando tanto en la grava como en la arena la masa de una muestra saturada con la superficie seca, para ello emplearemos métodos distintos. En el caso de las gravas empleamos la balanza hidrostática para pesaremos una vez con la muestra en el aire, y una segunda vez con la muestra sumergida en el agua, el volumen será la diferencia entre ambos resultados dividida por la densidad del líquido. En las arenas emplearemos un picnómetro y tendremos tres pesos el de la muestra de arena, el del picnómetro con el agua y el del picnómetro con el agua más la muestra sumergida. El volumen será la diferencia entre el tercer peso y la suma de los dos primeros dividido entre la densidad del agua. Densidad aparente Se trata simplemente de llenar un recipiente de volumen conocido, esto es 10dm3 para un tamaño máximo de árido de hasta 25mm y 15dm3 para un tamaño máximo de árido de 40mm. Los recipientes se llenan en tres tongadas y se compacta cada tongada con 25 golpes con una varilla de 16 mm de diámetro y 600mm de longitud. Una vez obtenidos todos los datos dividimos peso entre el volumen aparente y obtenemos la densidad. Friabilidad de las arenas Este ensayo se realiza en arenas de 0,1/2 mm que deben estar completamente secas. Posteriormente en una máquina Micro-Deval introducimos 500g de muestra de arena, 2500g de carga abrasiva (9 bolas de acero de Ø30mm, 21 de Ø18mm y completamos con bolas de Ø10mm hasta llegar a los 2500g), y 2500g de agua. La muestra dará 1500 vueltas, después de las cuales se pasará la muestra por el tamiz de 0,05mm el resultado será el % de arena que pasa por el tamiz. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 35 Resistencia a la fragmentación Este sistema nos indica la friabilidad de los áridos gruesos, es decir aquellos entre 10 y 14mm. Es importante en este punto que la muestra esté completamente seca y se ajuste a unas granulometrías: Tabla 3: Granulometrías adecuadas para en el ensayo de resistencia a la fragmentación Granulometría 1 Granulometría 2 Fracción Muestra Fracción Muestra 10/12,5 60-70% 10/11,2 30-40% 12,5/14 40-30% 11,2/14 70-60% Finalmente se introducen en la máquina de los Ángeles una muestra de 5000g y una carga abrasiva consistente en 11 bolas de acero de Ø45-49mm hasta alcanzar una masa comprendida entre 4690 y 4860g. Después se pasará el material por un tamiz de 1,6mm el resultado será el % de pérdida de peso que pasa por el tamiz. Pérdida de peso en soluciones de sulfato magnésico Se someten dos probetas de árido con una granulometría comprendida entre 10 mm y 14 mm a cinco ciclos de inmersión en una solución saturada de sulfato de magnesio, seguida de un secado en una estufa a (110 ± 5) ºC. Con este procedimiento, las submuestras de árido se ven sometidas a esfuerzos repetidos producidos por las cristalizaciones y rehidrataciones del sulfato de magnesio en los huecos del árido. La disgregación producida por dichos esfuerzos se mide por la cantidad de material producido con granulometría inferior a 10 mm. Se considera la pérdida máxima de peso es del 18% en áridos gruesos y del 15% en áridos finos. Azul de metileno Este ensayo permite determinar la naturaleza de los áridos, y que la arcilla, la materia orgánica y los hidróxidos de hierro absorben el azul de metileno. El método consiste en añadir sucesivamente pequeñas dosis (5ml) de una solución de azul de metileno a una suspensión de la muestra de ensayo (200g) en agua (500ml). Después de cada dosis, se comprueba la absorción de solución colorante por PFC Armando Dobón Martínez 36 la muestra de ensayo, realizando un ensayo de coloración sobre papel de filtro para detectar la presencia de colorante libre. Tras confirmar la presencia de colorante libre, se calcula el valor de azul de metileno (MB o MBF), expresado en gramos de colorante absorbido por kilogramo de la fracción granulométrica ensayada. Propiedades geométricas El ensayo consiste en dividir y separar, mediante una serie de tamices, un material en varias fracciones granulométricas de tamaño decreciente. Los tamaños de abertura y el número de tamices se seleccionan según la naturaleza de la muestra y según la precisión requerida. El método adoptado consiste en el lavado del árido y su posterior tamizado en vía seca. Cuando el lavado pueda alterar algunas propiedades físicas de los áridos ligeros, se debe realizar el tamizado en vía seca. Verter el material lavado y secado (o directamente la muestra seca) en la columna de tamizado. La columna está formada por cierta cantidad de tamices ensamblados y dispuestos, de arriba a abajo, en orden decreciente de tamaños de abertura con el fondo y la tapa. Agitar la columna, manual o mecánicamente, y retirar entonces los tamices uno a uno, comenzando con el de mayor tamaño de abertura y agitar cada tamiz manualmente asegurando que no se pierde ningún material utilizando, por ejemplo, un fondo y una tapa. Trasvasar todo el material que pasa por cada tamiz al siguiente tamiz de la columna antes de continuar la operación con ese tamiz. Finalmente se obtiene un porcentaje de la masa retenida en cada tamiz. En el caso de lajas se realizará un cribado en un tamiz de barras durante un minuto, considerando aceptado una vez que no varie en más de un 1%el rechazo para el cribado de cada granulometría. 3.1.3. AGUA Determinación del pH En primer lugar es necesario determinar el pH del agua que debe ser mayor o igual a 5, para ello sumergiremos papel indicador dentro del agua de muestra, secaremos el exceso de agua y después de 15 a 30 segundos compararemos con la escala de colores del fabricante. Pueden darse los siguientes casos: Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 37 Tabla 4: Grados de pH del agua pH Grado 1 a 3 Muy ácida 4 Ácida 5 a 6 Moderadamente ácida 7 Neutra 8 Moderadamente básica 9 a 10 Básica 11 a 14 Muy básica Determinación de la presencia de sulfatos Para este ensayo verteremos 100cm3 en un vaso de precipitados de 200cm3. Si el pH es mayor de 7 lo bajaremos con ácido clorhídrico, posteriormente calentaremos el agua y paralelamente prepararemos 10cm3 de cloruro bárico en un vaso de 50cm3 que calentaremos, cuando comience a hervir el agua añadiremos el cloruro bárico mientras removemos con una varilla. Si se forma un precipitado blanco significa que contiene sulfatos. Determinación de la presencia de cloruros Para este ensayo mezclaremos nitrato de plata con 15 cm3 de agua, si se forma un precipitado blanco significa que contiene cloruros. Determinación de la presencia de hidratos de carbono En un tubo de ensayo con 15cm3 de agua añadiremos una disolución alcohólica αnaftol y finalmente añadiremos ácido sulfúrico concentrado. Si el agua contiene sacarosa se formará un anillo violeta en la línea de separación del agua y el ácido sulfúrico. Determinación de la presencia de sustancias orgánicas En un vaso de 100cm3 ponemos 50cm3 de agua sobre la cual rallamos una pastilla de alcanfor. Si el agua tuviera cualquier tipo de grasa o aceite las partículas de alcanfor permanecerán quietas si el agua es limpia darán vueltas sobre la superficie. PFC Armando Dobón Martínez 38 3.1.4. PIGMENTOS Y MARMOLINA Determinación del contenido de óxido de calcio libre Se subdivide la muestra de laboratorio, preparada de acuerdo con lo indicado en el apartado 6.2.2 de la Norma EN 450, mediante un método adecuado para obtener una submuestra de unos 100 g. Se pasa esta submuestra a través del tamiz de ensayo (0,063mm). Se muele cualquier residuo en el mortero hasta que toda la submuestra pase completamente a través del tamiz. Se homogeneiza la submuestra total y se coloca en el desecador hasta su ensayo. Posteriormente se coloca una porción pesada de 1,0 g a 1,5 g de la submuestra, preparada, en el matraz de 250 ml y se añade una mezcla de 12 ml de ácido butanoico, 3-oxo etil éster y 80 ml de 2-butanol. Se ajusta el matraz al serpentín condensador de reflujo y el tubo de absorción y se deja hervir durante 3 h. Se filtra la mezcla templada a través del crisol filtrante. Se lava el residuo con 50 ml de 2propanol. Si el filtrado está turbio, se rechaza y se repite la extracción con una nueva porción pesada de la submuestra. Se añaden unas cuantas gotas del indicador de azul de bromofenol al filtrado y se valora con ácido clorhídrico hasta que el color vire a amarillo. El contenido en calcio libre se determina con la siguiente fórmula: 𝑊𝑐𝑎 =28′04𝑥𝐶𝑥𝑉 𝑚𝑥1000 𝑥100 C: concentración (en mol/l) de la solución de ácido clorhídrico V: volumen (en ml) de la solución de ácido clorhídrico empleado en la valoración m: proporción pesada (en g) de la muestra El contenido de calcio libre se considera la media de dos repeticiones. Determinación de la finura por tamizado en húmedo Para este ensayo necesitaremos un tamiz de 0,045mm, una boquilla de proyección, una estufa de secado, un manómetro de 160kPa graduado a intervalos de 5kPa y una balanza con una determinación de hasta 0,001g. Secar al menos 1 g de la muestra en la estufa (véase 3.4) a (105 ± 5)°C hasta masa constante. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 45 (BALDOSAS PLANAS) considerada considerada 300 400 500 800 1,5 2,0 2,5 4,0 1,0 1,5 1,5 2,5 Tabla 7:Tolerancias dimensionales en adoquines de hormigón ADOQUINES UNE EN 1338 ESPESOR TOLERANCIA LONGITUD DEL LADO < 100mm ±2 ≥ 100mm ±3 ANCHURA < 100mm ±2 ≥ 100mm ±3 ESPESOR < 100mm ±3 ≥ 100mm ±4 DIFERENCIA MÁXIMA ENTRE DIAGONALES CLASE MARCADO DIFERENCIA (mm) 1 J 5 2 K 3 PLANEIDAD DE LA CARA VISTA LONGITUD DISPOSITIVO DE MEDIDA (mm) CONVEXIDAD MÁXIMA (mm) CONCAVIDAD MÁXIMA (mm) 300 1’5 1’0 400 2’0 1’5 Es necesario en este apartado mencionar los pavimentos táctiles ya que por su singular función, los ensayos de forma y dimensiones tienen un valor añadido, por lo tanto deben comprobarse todas las dimensiones en su superficie, ya que es su forma la que le da su funcionalidad. PFC Armando Dobón Martínez 46 Se establecen las siguientes tolerancias para el formato de botones: Tabla 8: Tolerancias dimensionales en baldosas táctiles de botones Dimensión Tolerancia (mm) A ±2 C1 ±1 C2 ±1 D1 ±1 D2 ±1 H ±1 Ilustración 10: Baldosa táctil de botones A: Separación entre centros de botones = 50 mm. C1: Distancia entre los bordes exteriores de 2 botones alineados por sus centros = 25 mm C2: Separación del borde del botón al borde de la baldosa) = 12,5 mm. D1: Diámetro interior del botón = 20 mm. D2: Diámetro exterior del botón = 25 mm. H: Altura del botón= 5mm Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 47 Se establecen las siguientes tolerancias para el formato de bandas longitudinales: Tabla 9:Tolerancias dimensionales en pavimento táctil de bandas longitudinales Dimensión Tolerancia (mm) A ±2 B ±1 C1 ±1 C2 ±1 H ±1 Ilustración 11: Pavimento táctil de bandas longitudinales A: Separación entre ejes de dos bandas longitudinales consecutivas = 50 mm. B: Anchura máxima banda longitudinal= 25 mm. C1: Distancia entre dos bordes de bandas longitudinales = 25 mm. C2: Separación del borde de la banda longitudinal al borde de la baldosa = 12,5 mm. H: Altura de la banda longitudinal= 5 mm. PFC Armando Dobón Martínez 48 3.4. ENSAYOS FÍSICOS Y MECÁNICOS 3.4.1.MEDIDA DE LA RESISTENCIA A FLEXIÓN Y CARGA DE ROTURA La resistencia mecánica de las baldosas se determina sometiéndolas a rotura por flexión, apoyándola sobre rodillos y aplicando la carga sobre la cara vista de la baldosa. La baldosa durante el ensayo no deberá estar sometida a torsión, por lo que, al menos, uno de los soportes inferiores y la barra de carga deberán ser pivotantes. Se deberá medir la carga de rotura de las baldosas (KN) y calcular su módulo resistente a flexión (MPa). La siguiente figura muestra el esquema de este ensayo. Ilustración 12: Esquema de ensayo de flexo compresión Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 49 Imagen 6: Ejemplo real de un ensayo de flexocompresión Deben tenerse en cuenta los siguientes puntos: • La probeta de ensayo será la baldosa entera cuando en planta tenga al menos dos bordes rectos y paralelos. En otros casos, de cada baldosa se extraerá mediante corte una probeta cuadrada o rectangular, con la mayor superficie posible, manteniendo todo su espesor. • La distancia entre los soportes será de 2/3 de la longitud de la baldosa, pero en el caso de que la separación entre los apoyos inferiores (L) sea inferior a tres veces el espesor de la baldosa, se reducirá la distancia entre los soportes y el borde de la baldosa a la mitad del espesor de ésta. • Si la cara vista de la baldosa y su dorso no son lisas (rugosas, acanaladas, lavadas,…) y paralelas, se refrentarán mecánicamente, eliminando la menor cantidad posible de material, hasta conseguir que estas caras sean planas y paralelas. También se puede recubrir las caras mediante mortero de dosificación 1:1, preparado con arena silicea de granulometría 0/3, si bien es preferible el refrentado mecánico. El recubrimiento solo es aceptable en caso de mínimas diferencias superficiales (texturizados, etc.) Es muy importante la mínima eliminación del material, para no alterar el resultado del ensayo respecto a la resistencia real de la baldosa. • En el cálculo del módulo resistente, el espesor a considerar es el de la superficie de rotura. La fórmula para calcular el módulo resistente es: PFC Armando Dobón Martínez 50 T= 3𝑥𝑃𝑥𝐿 2𝑥𝑏𝑥𝑡2 T: módulo de flexión de la baldosa, en MPa (N/mm2) P: carga de rotura de la baldosa, en N L: distancia entre apoyos inferiores, en mm b: anchura de la losa en el plano de rotura, en mm t: espesor de la baldosa en el plano de rotura, en mm • Las baldosas a ensayar se mantendrán previamente inmersas en agua a (20±5) ºC durante (24±3) horas. • Los soportes y la barra inductora tendrán una longitud superior al de la pieza a ensayar. • Las baldosas se colocarán simétricas sobre los soportes, de manera que su lado más corto esté paralelo a estos. • Se emplearán piezas de compresión entre los cilindros de carga y de apoyo, y la superficie de la baldosa. • Los fabricantes podrán emplear otros métodos para ensayos de control interno (en seco, sin refrentar la cara vista, etc.) siempre que se tenga establecida la correlación de resultados entre el ensayo normalizado y el empleado. • La carga se aplicará sin golpes, y se incrementará uniformemente hasta rotura, a una velocidad tal que esta rotura se produzca en (45±15) seg. Si no fuese así, la probeta se sustituirá por otra, no teniendo en cuenta el resultado obtenido. • Como resultado del ensayo se darán las cargas de rotura individuales (Pi), su media (P), en kN, los módulos resistentes de cada baldosa (Ti)y su media (T), en MPa. 3.4.2. RESISTENCIA AL DESGASTE Y LA ABRASIÓN La resistencia a la abrasión se determina midiendo el desgaste producido en la cara vista de la probeta, sometida a rozamiento mediante un disco de acero de 70 mm de anchura, y material abrasivo. El material abrasivo debe ser corindón blanco de grano 80 según Norma ISO 8486-1. Ensayo del disco ancho La máquina de ensayo se compone los elementos que aparecen en el esquema siguiente Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 51 Ilustración 13: Esquema de la máquina de ensayo de disco ancho El disco es de acero tipo E 360, con dureza comprendida entre 203 y 245 HB, con un diámetro de (200 ± 1) mm y anchura de (70 ± 1) mm. La velocidad de giro debe ser de 75 revoluciones en (60 ± 3) seg. El caudal del material abrasivo será de 2,5 l/min. La muestra estará compuesta por tres baldosas completas, o piezas cortadas de las mismas, de dimensiones mínimas 100 mm x 70 mm. La superficie de la probeta deberá ser lisa. Si la cara vista de la baldosa es rugosa se refrentará mecánicamente hasta conseguir una superficie lisa, dentro de tolerancias. La dureza de la cara vista depende de la naturaleza de los diferentes áridos y cemento utilizados en la fabricación de la capa vista. PFC Armando Dobón Martínez 52 Antes de someter la probeta a abrasión, se deberá limpiar su cara vista planificada, y cubrir su superficie con pintura o tiza de color para facilitar la lectura de la huella. La huella se producirá a más de 15 mm de cualquier borde de la probeta. El equipo deberá calibrarse al menos cada dos meses, o cuando se hayan realizado 400 huellas, lo que ocurra antes. Se calibrará empleando una probeta de referencia de "Mármol Boulonnaise", ajustando el contrapeso de forma que se consiga una huella de (20,0 ± 0,5) mm. Podrá utilizarse un material alternativo como probeta de referencia, siempre que se establezca una buena correlación con el "Mármol Boulonnaise". El resultado del ensayo es la medida de la anchura de la huella, en su centro, corregida por el factor de calibración y redondeado a los 0,5 mm más cercanos. Ilustración 14: Esquema del funcionamiento del ensayo de desgaste por el método del disco ancho Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 53 Imagen 7: Máquina de disco ancho El principio de ensayo es el mismo la diferencia es el sistema empleado, ya que este ensayo tiene el nombre del equipo de ensayo utilizado para realizarlo deberemos tener en cuenta: Ensayo Bohme Las planchas cuadradas o cubos se colocan en el equipo de ensayo Böhme, en la pista en la cual se esparce el abrasivo normalizado, girando el disco y aplicando a la probeta una carga de abrasión de 294 N para un total de 16 ciclos a 22 revoluciones cada uno. El desgaste por abrasión se determina como la pérdida de volumen de la probeta. Como material abrasivo normalizado se debe emplear corindón artificial diseñado para producir un desgaste por abrasión de 1,10 mm a 1,30 mm cuando se ensayen probetas de granito normalizadas, y de 4,20 mm a 5,10 mm cuando se ensayen probetas de piedra caliza normalizadas. Se debe comprobar la conformidad con estos requisitos, la homogeneidad del material y la uniformidad de la densidad aparente, así como la granulometría del abrasivo. Para determinar la reducción en el espesor se debe emplear un comparador, cuyo palpador debe tener un punto de apoyo esférico y una cara de contacto anular de 8 mm de diámetro exterior y 5 mm de diámetro interior; también se debe emplear una mesa de medida. El disco abrasivo Böhme se muestra en la imagen y está constituido, esencialmente, por un disco giratorio con una pista de ensayo definida para recibir el abrasivo, un portaprobetas y un mecanismo de carga. PFC Armando Dobón Martínez 54 Ilustración 15: Esquema de la máquina de Böhme Imagen 8: Máquina de Böhme El disco giratorio debe tener un diámetro aproximado de 750 mm, ser plano y debe situarse en un plano horizontal. Cuando se cargue, su velocidad debe ser de (30 ± 1) Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 61 Ilustración 17: Gráfico de ciclos de hielo-deshielo El área de ensayo debe ser obtenida como la media de tres medidas de su longitud y anchura, al milímetro más cercano. Después del curado en la cámara de climatización, se vierte sobre la superficie de ensayo agua potable con una temperatura de (20 ± 2) ºC hasta alcanzar una profundidad de (5 ± 2) mm. Se debe mantener durante (72 ± 2) h a (20 ± 2) ºC y puede ser utilizado para evaluar la efectividad del sellado entre la probeta y la lámina de goma. Antes de realizar los ciclos de hielo-deshielo, deben ser aisladas térmicamente todas las superficies de la probeta, excepto la de ensayo. Esto se puede llevar a cabo durante el curado. El aislamiento se debe realizar con poliestireno de (20 ± 1) mm de espesor, con una conductividad térmica comprendida entre 0,035 W/(mK) y 0,04 W/(mK), u otro aislamiento térmico equivalente. De 15 a 30 min antes de que las probetas sean colocadas en la cámara de congelación, debe sustituirse el agua que hay sobre la superficie de ensayo por una capa de (5 ± 2) mm, medida desde la parte superior de la superficie de la probeta, de una solución al 3% de NaCl en agua potable. Se debe evitar la evaporación de la solución mediante el uso de una lámina horizontal de polietileno, tal como se muestra en la imagen. La lámina de polietileno se debe mantener tan plana como sea posible durante el ensayo y no debe estar en contacto con el medio congelante. PFC Armando Dobón Martínez 62 Imagen 10: Ejemplo de muestra para ensayo con sales descongelantes Ilustración 18: Esquema de una muestra para ensayo de hielo-deshielo Después de 28 ciclos se debe llevar a cabo el siguiente procedimiento por cada probeta: Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 63 • Se recoge el material que se ha desprendido de la superficie de ensayo, usando la botella pulverizante y cepillando dentro del recipiente, hasta que no queden más restos que quitar. • Se vierte cuidadosamente el líquido y el material desprendido recogido en el recipiente a través de un filtro de papel. Se limpia el material recogido en el filtro con un mínimo de un litro de agua potable para eliminar cualquier resto de NaCl. Se seca el filtro de papel y el material recogido a (105 ± 5) ºC durante, al menos, 24 h. Se determina con una precisión de ±0,2 g la masa seca del material desprendido, estableciendo la correspondiente tolerancia debida al filtro de papel. Se calcula la pérdida de masa por unidad de área de la probeta (L) en kilogramos por metro cuadrado a partir de la ecuación: L=𝑀 𝐴 M: masa de la cantidad total de material desprendido tras 28 ciclos, en kg. A: área de la superficie de ensayo, en m2 3.4.5. ABSORCIÓN DE AGUA Este ensayo tiene dos procedimientos uno que se aplica a los pavimentos de terrazo y otro de aplicación a las baldosas de hormigón. Dicho sea de paso hay que indicar que esta propiedad está muy ligada a la resistencia al hielo deshielo, ya que cuanto menor sea la absorción de agua, menores serán los efectos que pueda producir la climatología sobre las baldosas. Pavimentos de terrazo Para determinar la densidad aparente, las muestras se pesan y miden después de secarlas. La determinación de la densidad aparente de muestras con espesor asimétrico se lleva a cabo mediante el método de desplazamiento de agua. Se sellan las caras laterales de las muestras (de forma que sean impermeables al agua) y se pesan de nuevo (md,s). A continuación se sumerge la probeta en agua a (20 ± 2) ºC, con su cara vista hacia el fondo, de forma que la cara vista quede sumergida de 2 mm a 10 mm. Para evitar la acumulación de aire bajo la muestra, ésta se introduce en el agua con una inclinación (comenzando por un borde). Para fijar la profundidad de inmersión se puede emplear bien unos soportes o bien una rejilla ajustable en altura colocada en el recipiente. La muestra se saca del agua después de (24 ±0,5) h, sin que su dorso se humedezca, y se elimina toda el agua que haya quedado adherida a la cara vista mediante una esponja húmeda. PFC Armando Dobón Martínez 64 Ilustración 19: Ejemplo de ensayo de capilaridad Después de pesarla (mh,24h), la muestra se introduce totalmente de 25 mm a 50 mm bajo el agua hasta que se alcance masa constante (variación de masa 0,1% en 24 h), siendo 3 días el tiempo mínimo de inmersión. La muestra se pesa (mh,c) después de que se hayan eliminado las gotas de agua adheridas mediante una esponja húmeda Ilustración 20: Ejemplo de ensayo de absorción total de agua La absorción de agua por capilaridad se calcula mediante la fórmula siguiente: 𝑊24ℎ=𝑚ℎ,24ℎ−𝑚𝑑,𝑠 𝑆 W24h : absorción de agua por unidad de superficie por capilaridad a presión atmosférica después de 24 h [g/cm²]; mh,24h : masa de la muestra después de 24 h de succión de agua por capilaridad a través de la superficie de ensayo S [g] md,s : masa seca de la muestra con los bordes sellados [g]; S : superficie (cara de succión) de la muestra [cm²]. La absorción total de agua se calcula mediante la siguiente fórmula: 𝑊𝑚,𝑎=𝑚ℎ,𝑐−𝑚𝑑,𝑠 𝑚𝑑,𝑠 Wm,a : capacidad de absorción de agua referida a la masa [% en masa]; mh,c : masa constante de la muestra saturada de agua a presión atmosférica [g]; Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 65 md,s : masa seca de la muestra [g]. Baldosas de hormigón Se sumergen las probetas en agua potable a una temperatura de (20 ±5) ºC utilizando el recipiente hasta que se alcance la masa constante M1. Se separan las probetas unas de las otras al menos 15 mm y se asegura que existe un mínimo de 20 mm de agua sobre ellas. El periodo mínimo de inmersión debe ser de 3 días y la masa constante se dará por alcanzada cuando dos pesadas realizadas en un intervalo de 24 h muestren una diferencia en la masa de la probeta inferior al 0,1%. Antes de cada pesada, se limpia la probeta con el trapo que previamente habrá sido humedecido y escurrido para eliminar cualquier exceso de agua. El secado es correcto cuando la superficie del hormigón esté mate. Se coloca cada probeta en la estufa, de tal forma que la distancia entre cada probeta sea de, al menos, 15 mm. Se seca la probeta a una temperatura de (105 ±5) ºC hasta que alcance la masa constante M2. El periodo mínimo de secado debe ser de 3 días y la masa constante se considerará alcanzada cuando dos pesadas realizadas en un intervalo de 24 h muestren una diferencia en la masa de la probeta inferior al 0,1%. Se deja que las probetas se enfríen a temperatura ambiente antes de ser pesadas. Se calcula la absorción de agua Wa de cada probeta como un porcentaje de su masa empleando la siguiente ecuación: 𝑊𝑎=𝑀1−𝑀2 𝑀2 M1: masa inicial de la probeta, expresada en gramos. M2: masa final de la probeta, expresada en gramos. 3.4.6. RESISTENCIA AL IMPACTO Determina la resistencia al dejar caer sobre la cara vista de las baldosas una bola de acero de 1 kg de masa desde alturas comprendidas entre 400 y 1000 mm, según normativa aplicable. Este ensayo permite apreciar la resistencia de este tipo de baldosas al impacto de cualquier elemento que pueda caer sobre ellas. Debemos tener en cuenta diversos aspectos. • La muestra estará compuesta por tres baldosas enteras. • La probeta estará constituida por la baldosa entera, habiéndola mantenido previamente un mínimo de 48 h en el ambiente del laboratorio. PFC Armando Dobón Martínez 66 • Las probetas que se van a ensayar deben limpiarse eliminando cualquier posible protuberancia. • Situado el dispositivo de fijación sobre un apoyo rígido, se coloca entre sus dos guías la capa de fieltro y, sobre ella, la baldosa que se va a ensayar de forma que su cara vista quede en la parte superior. • Se fija la baldosa mediante las pletinas y se deja caer sobre ella la bola de acero desde una altura inicial establecida en función del uso recomendado de la baldosa  Normal 400 mm  Intensivo 500 mm  Industrial 600 mm • Las alturas de caída se determinarán midiendo la distancia comprendida entre el plano definido por la cara vista de la baldosa sometida a ensayo y el centro de la esfera de acero. • Para baldosas cuyo espesor no sea uniforme (rebajes, acanaladuras, etc.), el fabricante determinará tanto el valor de H como el punto de impacto. • Si con esta altura de caída no se ha producido la primera fisura de la baldosa, se dejará caer nuevamente sobre ella la esfera de acero aumentando gradualmente la altura de caída en (100 ±5) mm cada vez, hasta conseguir la rotura de la baldosa o, si ésta no se produce, hasta alcanzar una altura máxima de 1000 mm. • Cada impacto debe producirse a una distancia superior a 50 mm del impacto anterior y a más de 50 mm del borde de la baldosa. • En caso de que la cara vista de la baldosa tenga acanaladuras o dibujos, el impacto debe producirse a una distancia superior a 20 mm del borde de estas acanaladuras o rebajes. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 67 Ilustración 21: Ejemplo de ensayo de resistencia al impacto Imagen 11: Máquina de ensayo de resistencia al impacto Como resultado de todos estos ensayos podemos conocer las características mecánicas de nuestro pavimento que veremos en las siguientes tablas, en ellas diferenciaremos los pavimentos de interior de los de exterior así como la clasificación de las normas según sus características mecánicas. PFC Armando Dobón Martínez 68 Tabla 10: Requisitos para terrazos de uso interior USO NORMAL USO INTENSIVO USO INDUSTRIAL FLEXIÓN (MPa) VALOR MEDIO ≥ 5 VALOR INDIVIDUAL ≥ 4 CARGA DE ROTURA (kN) SUPERFICIE ≤ 1100 cm2 VALOR INDIVIDUAL ≥ 2,5 ≥ 3,0 ≥ 3,6 SUPERFICIE > 1100 cm2 VALOR INDIVIDUAL ≥ 3,0 ≥ 3,9 ≥ 4,7 DESGASTE POR ABRASIÓN Disco ancho (mm) ≤ 25 ≤ 23 ≤ 21 Böhme 30cm3 /50cm2 ABSORCIÓN Absorción total VALOR INDIVIDUAL ≤ 8% Absorción en cara vista VALOR INDIVIDUAL ≤ 0,4 g/cm2 RESISTENCIA AL IMPACTO (altura de caída) (mm) VALOR INDIVIDUAL ≥ 400 ≥ 500 ≥ 600 Tabla 11: Requisitos para terrazos de uso exterior y baldosas de hormigón TERRAZO EXTERIOR UNE-EN 13748-2 BALDOSA, LOSA Y LOSETA UNE-EN 1339 CARGA DE ROTURA (KN) CLASE MARCAS VALOR MEDIO VALOR INDIVIDUAL CLASE MARCA VALOR CARACTERÍSTICO VALOR INDIVIDUAL 30 3T ≥ 3,0 ≥ 2,4 30 3 ≥ 3,0 ≥ 2,4 45 4T ≥ 4,5 ≥ 3,6 45 4 ≥ 4,5 ≥ 3,6 70 7T ≥ 7,0 ≥ 5,6 70 7 ≥ 7,0 ≥ 5,6 110 11T ≥ 11,0 ≥ 8,8 110 11 ≥ 11,0 ≥ 8,8 140 14T ≥ 14,0 ≥ 11 140 14 ≥ 14,0 ≥ 11 250 25T ≥ 25,0* ≥ 20,0 250 25 ≥ 25,0 ≥ 20,0 300 30T ≥ 30,0* ≥ 21,0 300 30 ≥ 30,0 ≥ 21,0 RESISTENCIA A FLEXIÓN (MPa) 1 2 3 ST TT UT ≥ 3,5 ≥ 4,0 ≥ 5,0 ≥ 2,8 ≥ 3,2 ≥ 4,0 1 2 3 S T U ≥ 3,5 ≥ 4,0 ≥ 5,0 ≥ 2,8 ≥ 3,2 ≥ 4,0 DESGASTE POR ABRASIÓN (mm) CLASE MARCA VALOR INDIVIDUAL CLASE MARCA VALOR INDIVIDUAL 1 2 3 4 F G H I - ≤ 26 ≤ 23 ≤ 20 1 2 3 4 F G H I - ≤ 26 ≤ 23 ≤ 20 ABSORCIÓN TOTAL DE CLASE MARCA % EN MASA VALOR MEDIO CLASE MARCA % EN MASA VALOR MEDIO Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 69 AGUA 1 2 A B - ≤ 6 1 2 A B - ≤ 6 RESISTENCIA AL IMPACTO (mm) ≥ 600 - Tabla 12: Requisitos para adoquines ADOQUÍN UNE 1338 CARGA DE ROTURA (kN) VALOR MEDIO ≥ 3’6 VALOR INDIVIDUAL ≥ 2’9 SUPERFICIE ≤ 1100 cm2 VALOR INDIVIDUAL ≥ 2,5 ≥ 3,0 ≥ 3,6 SUPERFICIE > 1100 cm2 VALOR INDIVIDUAL ≥ 3,0 ≥ 3,9 ≥ 4,7 DESGASTE POR ABRASIÓN CLASE MARCAD O LONGITUD HUELLA (mm) 1 F - 3 H ≤ 23 4 I ≤ 20 ABSORCIÓN CLASE MARCAD O ABSORCIÓN % EN MASA 1 A - 2 B ≤ 6 RESISTENCIA AL IMPACTO (altura de caída) (mm) VALOR INDIVIDUAL ≥ 400 ≥ 500 ≥ 600 La única propiedad física de los pavimentos que se ensaya y sin embargo no se hace ninguna referencia en cuanto a requisitos mínimos en las normas UNE es la resistencia al deslizamiento. En este caso no debemos olvidarnos del CTE, que determina unos valores muy claros en función del uso y la zona en la que vayamos a utilizarlo. Concretamente los clasifica en cuatro clases: • Clase 0 Rd ≤ 15 • Clase 1 15 ≤ Rd ≤35 • Clase 2 15 ≤ Rd ≤35 • Clase 3 Rd > 45 PFC Armando Dobón Martínez 70 Por lo tanto se establecen unas localizaciones concretas y la clase mínima en función de dicha localización para los suelos de los edificios de uso sanitario, docente, comercial, administrativo, aparcamiento y de pública concurrencia. Tabla 13: Resistencias al deslizamiento según CTE Localización y características del suelo Clase Zonas interiores secas: Superficies con pendientes menores del 6% Superficies con pendientes iguales o mayores que el 6% y escaleras 1 2 Zonas interiores húmedas, tales como las entradas a los edificios desde el espacio exterior, terrazas cubiertas, vestuarios, duchas, baños, aseos, cocinas,etc Superficies con pendientes menores del 6% Superficies con pendientes iguales o mayores que el 6% y escaleras 2 3 Zonas interiores donde además de agua pueda haber agentes (grasas, lubricantes, ...) que reduzcan la resistencia al deslizamiento, tales como mataderos, aparcamientos, zonas de uso industrial, etc. 3 Zonas exteriores. Piscinas 3 Un terrazo pulido en fábrica con una muela de grano 220 alcanza una resistencia al deslizamiento de 70mm (clase 3) fácilmente sin embargo cuando esa misma baldosa debe volver a pulirse en obra por exigencias del proyecto, debemos tener en cuenta que dicho pulido va a aminorar considerablemente dicha resistencia, y que menor será contra más fino sea el abrillantado final del pavimento. Los fabricantes aseguran que abrillantado en obra alcanza una resistencia al deslizamiento de 25mm (clase 2) sin embargo estaremos obligados por las normas UNE a realizar un ensayo a pie de obra sobre el pavimento acabado, de forma que si no cumple tendremos un pavimento nuevo acabado que no nos servirá y sobre el que tendremos que realizar nuevos tratamientos para alcanzar la clase deseada. Para que esto no ocurra desde AIDICO recomiendan realizar una muestra previa sobre la que realizar la fase de pulido y abrillantado para determinar el nivel necesario para poder pasar el ensayo y aplicarlo a toda la obra sin riesgos o al menos con riesgos mínimos. Sin embargo hay que decir que en los casos como los de las piscinas, donde la humedad es un condicionante que puede afectar seriamente a la resbaladicidad, y donde el ensayo del péndulo pierde fiabilidad, es necesario complementarlo con otro ensayo como es el de plataforma inclinada, en la variedad de pies descalzos, en dicho ensayo lo que se hace es colocar el pavimento sobre una plataforma inclinable, sobre la cual camina una persona descalza encima del pavimento mojado, la plataforma se Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 77 EJECUCIÓN DE PAVIMENTOS REPLANTEO CAMBIOS DE PAVIMENTO JUNTAS MAESTRAS NIVELES 1ª HILADABORDES CONTENCIÓN EJECUCIÓN DE LA BASE SEGÚN DISEÑO EMBALDOSADO ACABADO EN OBRA (SÓLO INTERIORES) PFC Armando Dobón Martínez 78 4.1 FACTORES DE DISEÑO A la hora de definir un pavimento sea cual sea debemos tener en cuenta una serie de factores que concretarán el tipo de materiales que debemos usar, las preferencias en cuanto sistemas de ejecución o el acabado, así pues siempre debemos revisar estor factores, que pueden evitarnos patologías durante la ejecución ya que en este oficio una buena previsión es tan importante o más que una buena ejecución. FACTOR ZONA Es decir la localización en la que nos vamos a encontrar el pavimento, si es interior o exterior, ya que de ello depende en gran medida el sistema de ejecución (colocación sobre arena, colocación a punta de paleta, pavimento flotante...) así como el tipo de pavimento a usar. Sobretodo en este apartado es importante concretar si estamos pavimentando sobre el forjado de una estructura, en cuyo caso deberemos tener en cuenta los posibles aislamientos acústicos y térmicos a los que nos obligan las normas y más importante sobre explanada en cuyo caso tendremos un número de capas importante cuyo grosor variará del resto de factores, las capas son: Ilustración 23: Capas que componen el sistema constructivo de un pavimento. • Explanada: terreno natural adecuadamente compactado hasta alcanzar una apacidad portante mínima. • Subbase: conjunto de capas naturales, de material granular seleccionado, estabilizado y compactado, situadas directamente sobre la explanada. • Base: principal elemento portante de la estructura, situada sobre la subbase. Puede ser realizada con material granular, zahorra artificial, con un mayor Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 79 grado de compactación que el alcanzado en la subbase (base flexible), o estar realizada con hormigón magro (base rígida) • Lecho de apoyo: base de apoyo de los adoquines, destinada a absorber sus diferencias de espesor debidas a la tolerancia de fabricación, de manera que éstos una vez compactados formen una superficie homogénea. • Baldosas prefabricadas: elementos prefabricados de hormigón, cuya cara exterior, una vez colocados, forman la capa de rodadura de la superficie a pavimentar. FACTOR EXPLANADA Se hace una clasificación clásica de tipo de explanada en función de su resistencia ante las cargas. Para caracterizar la calidad de la explanada se pueden utilizar varios procedimientos. Dos de los más usuales son el ensayo de módulo de reacción de la explanada y el índice CBR. Ambos métodos están totalmente normalizados y resultan relativamente económicos. Según los resultados de estos ensayos, se clasifica la explanada en tres grupos: S0, S1 y S2. Tabla 17: Clasificación de las explanadas Tipo de explanada CBR Módulo de reacción (kg/cm3) Inspección visual S0 3-5 2’7-4 Terrenos de mala calidad bastante deformables, en los que el paso de unos pocos vehículos pesados sobre la explanada húmeda provoca fuertes deformaciones haciendo imposible la circulación. En general sus partículas son finas y plásticas. Pueden contener también algo de materia orgánica, detectable por su color oscuro y su olor (análogos a los de la tierra vegetal), u otros materiales que pueden provocar deformaciones apreciables. Así mismo puede ser el caso de rellenos recientes poco compactados que, en general, se reconocen por contener en su interior restos o desechos, por ejemplo, plásticos, latas, etc. S1 5-10 4-5’5 Terrenos de calidad media, deformables, pero no exageradamente (es posible la circulación) con el paso de unos pocos vehículos pesados sobre la explanada húmeda. Se trata de suelos granulares (gravas, arenas, etc.) con partículas finas relativamente plásticas. S2 >10 >5’5 Terrenos de buena calidad en los que el paso de vehículos pesados sobre la explanada húmeda no produce prácticamente huella. Están compuestos, en general, por gravas y arenas con pocos finos plásticos. SH - - Losa de concreto PFC Armando Dobón Martínez 80 Las condiciones resistentes mínimas que debe tener un terreno natural para poder ejecutar un pavimento sobre él sin que pueda haber problemas futuros es que el pavimento posea un CBR superior a 5, es decir, debe alcanzar el nivel S1, es necesario un tratamiento especial de mejora; sustitución de suelos, estabilización con cemento, etc., es decir es necesario colocar una subbase. Esta subbase debe ejecutarse con zahorra en tongadas de 10-15cm y compactarse hasta un 95% proctor. Los espesores a emplear son: • CBR=5: 15cm de subbase. • CBR=2: 30cm de subbase. De no realizarse un estudio correcto, pueden seguirse los siguientes criterios: • Para un suelo granular (arenas o gravas) resulta óptimo en general un tratamiento con cemento, con una dosificación entre un 5 y un 8% en peso de suelo seco. • Para un suelo arcilloso-limoso o saturado, resulta más indicada una estabilización previa con cal (1 al 2%), seguida, tras 24 ó 48 horas, de una estabilización con cemento con una dosificación entre un 4 y un 6%. El espesor a tratar suele ser de unos 25 cm. Este tipo de actuación es también aplicable para mejorar la calidad de la explanada a partir de los niveles S0 y S1, planteándose así una alternativa de proyecto. Por las condiciones especiales que puede presentar el emplazamiento de un pavimento de terrazo vamos a considerar un cuarto tipo de explanada (SH), correspondiente a la presencia de una losa de hormigón, bien como única capa de apoyo, caso frecuente en localizaciones interiores como viviendas, o bien entre la explanada y el terrazo en naves industriales, sótanos de aparcamiento (losa de cimentación). En estos casos, puede procederse a la colocación directa del terrazo sobre la losa de concreto. FACTOR TRÁFICO Hablar del tráfico es lo mismo que hablar de la carga de rotura del pavimento, es uno de los factores más importantes y al mismo tiempo uno de los más fáciles de valorar. Entre otras cosas va a ser decisivo para elegir el tamaño de la baldosa y su espesor, y es importante no fijarnos sólo en el uso que va a tener la obra una vez está acabada (lo cual es habitual en la mayoría de los casos) sino fijarnos en el uso que va a tener durante su ejecución como por ejemplo ocurre en el caso de construcción de viviendas con suelo de pavimento continuo y al que se le dota de un uso normal cuando en realidad debido al paso continuo de materiales estaríamos hablando como mínimo de un mixto ligero. En la tabla a continuación se detallan los distintos tipos de tráfico. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 81 Tabla 18: Clasificación del tráfico Tipo de tráfico Categorí a Tráfico peatonal Cargas vehículos Intensidad vehículos Peatonal ligero PL <100 per/día No - Peatonal intenso PI >100 per/día No - Mixto ligero ML >100 per/día <7 kg/cm 2 ≤ 5v.p./día Mixto pesado MP >100 per/día <7 kg/cm2 ≤ 15v.p./día Cargas concentradas CC >100 per/día >7 kg/cm2 ≤ 25v.p./día v.p. vehículo pesado >3t FACTOR BALDOSA La elección del tamaño de las piezas en planta se va a relacionar con los usos que se refieren en la Norma UNE 127.748-1 y con el tipo de tráfico que va a circular sobre el pavimento, básicamente afecta a la resistencia a flexión de la baldosa, así como a su carga de rotura. Los criterios que se han seguido a la hora de formular estas recomendaciones se basan en la experiencia acumulada durante años por los fabricantes y profesionales del sector. Para el uso normal, al estar asociado a un tráfico únicamente peatonal, no existe ninguna limitación en cuanto al tamaño de las baldosas. Por razones prácticas, se recomiendan tamaños de baldosa mayores de 25 ó 35 cm de lado, a fin de disminuir el número de juntas. Los mismos argumentos se pueden utilizar para recomendar baldosas mayores de 25 ó 30 cm de lado en el caso de uso intensivo, porque las condiciones de tráfico, aunque más severas, son de la misma tipología. En el caso de uso industrial, la situación es diferente porque el tráfico puede ser no sólo peatonal, sino que también pueden intervenir vehículos ligeros, pesados o incluso cargas concentradas. Por ello, para casos de tráfico mixto ligero se puede recomendar colocar baldosas de hasta 40cm de lado mayor, mientras que si se prevé tráfico mixto pesado o el paso en algún momento de cargas excepcionales es recomendable usar baldosas de máximo 30 cm. En el uso exterior, las recomendaciones son las mismas que en los casos anteriores, relacionadas con el tipo de tráfico. Para tráficos exclusivamente peatonales, el criterio de elección debe ser puramente de tipo estético, mientras que para tráficos mixtos se debe seguir la misma recomendación que en el caso de uso industrial. PFC Armando Dobón Martínez 82 En la tabla se especifican los espesores mínimos dependiendo del uso y de las dimensiones de las baldosas, básicamente se trata de a mayor baldosa mayor grosor. Tabla 19: Espesor recomendado de las baldosas en función de su uso Espesor (mm) Dimensiones (mm) Normal e Intensivo Industrial y Exterior L≤200 20 26 200≤L≤250 22 26 250≤L≤300 24 28 300≤L≤330 25 28 330≤L≤400 26 30 400≤L≤500 28 35 500≤L≤600 35 42 L>600 - 47 Un segundo sistema para la elección de la pieza es por su carga de rotura, para ello se tienen en cuenta la carga por rueda de vehículo y un coeficiente máximo para cada tipo de aplicación, que es la diferencia entre la carga por rueda de vehículo y la carga de rotura de la baldosa. Tabla 20: Coeficientes de puesta en función del tráfico Uso de la calzada Máximo tráfico por sentido Coef. Puesta Peatones y vehículos de carga por rueda <600 kg 10.000 peatones 100 vehículos ligeros 1’5 Vehículos de reparto de mercancías de carga por rueda <900 kg 200 vehículos 1’3 Vehículos de carga por rueda <2500 kg Circulación ocasional a velocidad reducida (<30km/h) Circulación normal 5 vehículos 60 vehículos 2’3 1’0 Vehículos de carga por rueda ≤6500 kg Circulación ocasional a velocidad 5 vehículos 2,6 Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 83 reducida (<30km/h) Circulación normal 60 vehículos 2,2 De acuerdo a esto si tuviéramos que elegir una baldosa para una circulación ocasional con una carga por rueda superior a 6500 kg tendríamos que: Carga por rueda Carga de rotura de la baldosa =Coef. puesta Carga de rotura= Carga por rueda Coef. puesta Carga de rotura=6500 2′6=2500 𝑘𝑔 Baldosa de Clase 25 FACTORES ESPECIALES En algunas aplicaciones del terrazo se debe tener en cuenta, a la hora de proyectar el pavimento, una serie de acciones atípicas que no proceden de las cargas ni de otras acciones más habituales. Este tipo de acciones van estrechamente ligadas al emplazamiento y a la actividad que se realiza en el mismo. En el caso de un pavimento exterior, aparte de los tradicionales agentes atmosféricos que se deben contemplar (agua y sol) y que repercuten en la durabilidad del terrazo, se debe considerar la posibilidad de cambios extremos de temperatura, que por dilatación térmica puedan producir la combadura de las losas del pavimento, las acciones de grasas y aceites procedentes de vehículos que atacan y manchan el terrazo, etc. En los ambientes interiores, se debe considerar la posibilidad de que actúen líquidos o materiales corrosivos (tintes, desperdicios de animales en salas de despiece de mataderos) o que se quieran obtener propiedades especiales antideslizantes, baja conductividad térmica o eléctrica, etc. Estos factores, muy importantes a la hora de diseñar un pavimento y que no vienen reflejados, en general, en los manuales de proyecto, nos pueden dan los criterios cuando tengamos que elegir en el terrazo una serie de parámetros tales como su textura, los materiales que lo componen, el acabado posterior a su colocación, etc. A continuación, se dan unas directrices genera-les para algunos de estos casos. • Acción de las grasas y los combustibles: En caso de que se trate de un pavimento interior, se puede impedir la penetración de estos agentes mediante un cristalizado de la superficie aplicado en fábrica o conseguido con posterioridad a la colocación del terrazo; para un pavimento exterior, la PFC Armando Dobón Martínez 84 solución consiste en realizar un tratamiento superficial mediante la aplicación de productos hidrófugos y oleófugos. • Efectos de la dilatación y la contracción: La mejor solución en este caso es la colocación de juntas de dilatación, formando áreas de 40m2 aproximadamente. Los pisos interiores se hacen coincidir estas juntas con las de la propia estructura sobre la que va colocado el piso. • Líquidos o materias corrosivas: La aplicación de un tratamiento superficial de cristalizado suele ser la solución más eficaz en estos casos. • Propiedades antideslizantes: Para conseguir esta propiedad es fundamental el tipo de acabado superficial que se de a las piezas (rugoso, relieve, salido de prensa, acabado con muela 60 ó 80). • Alta o baja conductividad térmica: La conductividad térmica del terrazo es baja normalmente, pero se puede aumentar añadiendo a la dosificación materiales de alta conductividad térmica. • Alta o baja conductividad eléctrica: La conductividad eléctrica es bastante moderada en general; en algunas aplicaciones especiales en las que se necesite una alta conductividad se deben añadir componentes o aditivos en las mezclas de la cara vista y del dorso a fin de aumentarla. • Señalización de barreras arquitectónicas para personas de visibilidad reducida: Es necesario facilitar el paso personas de visibilidad reducida para ello como vimos en los capítulos anteriores aparece el pavimento táctil, que bien empleado es una estupenda herramienta que sirve señalización ante posibles obstáculos o cambios de dirección. 4.2. DISEÑO Y EJECUCIÓN DE LA SUPERFICIE Es la parte más importante de la ejecución, puesto que es apoyo del pavimento sobre el suelo, de forma que si resulta insuficiente se deformará y con ello también el pavimento, llegando incluso a la rotura, además es la única fase de la ejecución que es igual tanto para interiores como para exteriores, en el resto aunque parecido tendremos pequeñas consideraciones que nos haga replantearnos el sistema de colocación. La base depende principalmente del tipo de carga y del tipo de explanada. En un primer paso debe acondicionarse el terreno que nos servirá de apoyo del pavimento. En terrenos exteriores, la preparación de la explanada comienza por eliminar la cubierta vegetal (raíces que pueden levantar las baldosas ya colocadas, la materia orgánica, etc.), por asegurar que esta se mantenga seca y bien drenada y sobretodo muy importante compactar el terreno y mantener un nivel uniforme ya que de no hacerlo el pavimento se deformará al aplicar cargas sobre él. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 85 En plantas bajas de edificación, con soleras apoyadas directamente sobre el terreno, han de adoptarse las precauciones necesarias para evitar que la humedad pueda producir algunas manchas, exudaciones y eflorescencias en la superficie del pavimento. La superficie a pavimentar sobre soleras de hormigón debe estar totalmente limpia, sin que queden restos de yeso, detritus, productos de demolición, materiales colorantes, etc., y adecuadamente nivelada además de comprobar si está preparada para la carga que se le va a aplicar. Las pequeñas irregularidades existentes en la capa de apoyo suelen absorberse con el mortero de agarre. En el caso de que existiesen irregularidades o desniveles que exigiesen espesores mayores, debe procederse a la regularización de toda la superficie o a su corrección con el empleo de hormigón pobre, o un mortero autonivelante apropiado. De esta manera en los casos en que apoyemos directamente sobre el terreno podemos debemos realizar previamente a la colocación del pavimento una estructura que sirva de soporte la cual nos da dos tipos distintos de bases: • Base flexible: en este tipo de base la estructura de apoyo es una simple capa de zahorra debidamente compactada, se usa exclusivamente en exteriores y está espacialmente indicado para aquellos pavimentos que deben ser rejuntados con arena silícea. Un pavimento flexible debe cubrir las siguientes necesidades.  Soportar y transmitir las cargas que se presentan con el paso de vehículos.  Ser lo suficientemente impermeable.  Soportar el desgaste producido por el tránsito y por el clima.  Mantener una superficie cómoda y segura (antideslizante) para el rodamiento de los vehículos.  Mantener un grado de flexibilidad para cubrir los asentamientos que presente la capa inferior (base o subbase). En el siguiente cuadro se especifican los espesores mínimos para la base de zahorra, indicados en función del tipo de suelo, y del tráfico para el que deben estar preparados. PFC Armando Dobón Martínez 86 Tabla 21: Espesores para bases de zahorra Índice CBR del terreno Nivel de tráfico 5<10 >10 Peatonal Ligero 20 cm 15 cm Peatonal Intenso Mixto Ligero Mixto Pesado Preveer bases rígidas Cargas Concentradas • Base rígida: la estructura se realiza con hormigón H-20 en el espesor adecuado para cada tipo de tráfico, actualmente es el más utilizado, ya que alcanza resistencias mucho mayores, y por lo tanto es capaz de soportar el tráfico que no soporta el pavimento flexible. En el siguiente cuadro al igual que en el caso anterior se indican los espesores que debe tener la capa de base en el caso de ejecutarse con hormigón. Tabla 22: Espesores para bases de hormigón HM-20 Índice CBR del terreno Nivel de tráfico 5<10 5<10 Peatonal Ligero 12 cm sólo en este caso puede emplearse hormigón pobre en lugar de H20 Peatonal Intenso Mixto Ligero 15 cm Mixto Pesado 20 cm Cargas Concentradas En este caso la realización de la calzada está ligada a las condiciones particulares de proyecto. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 93 4.4. BORDES DE CONFINAMIENTO Es conveniente que los pavimentos tengan elementos de confinamiento en los bordes ya que evita el desplazamiento de las piezas cuando estén sometidas a carga, con ello impedimos: • La apertura de juntas. • La pérdida de trabazón. • La dispersión del lecho de apoyo. Dichos bordes pueden ser desde los propios bordillos de la acera hasta la tabiquería prevista en proyecto en los casos de interiores, así como perfiles metálicos tipo L. Además sirve como referencia para el colocador a la hora de dejar las juntas perimetrales, ya que es más sencillo sobre un elemento existente que no sobre un replanteo en el que por el contrario si ejecutamos antes el pavimento nos ocurrirán dos cosas, primero complicaremos la vida del tabiquero que deberá levantar la fábrica de ladrillo sobre el espacio que le hayamos dejado, y segundo que podemos ensuciar el espacio previsto para la junta con el mortero del propio tabique con lo cual a efectos prácticos no tendremos junta. Por lo cual antes de la colocación del pavimento debe disponerse un material elástico (poliestireno expandido, masilla, silicona…) en el encuentro de la tabiquería. 4.5. JUNTAS Al igual que en otro tipo de pavimentos, deben disponerse juntas en el pavimento con el fin de optimizar su funcionamiento y permitir los movimientos originados por efecto de esfuerzos de variaciones térmicas o propios de la estructura. Como norma general, son tres los tipos de juntas que pueden disponerse en un pavimento: • Juntas de dilatación o aislamiento: deben disponerse siempre en coincidencia con las juntas de dilatación de la propia estructura. Adicionalmente, estas juntas suelen disponerse ante la existencia de un elemento fijo, por ejemplo un pilar, un muro, una arqueta de registro, para evitar que los esfuerzos de compresión originados por efectos térmicos puedan producir algún tipo de daño en las baldosas. En la pavimentación se respetarán las juntas estructurales existentes en la edificación. PFC Armando Dobón Martínez 94 Imagen 12: Junta de dilatación • Juntas de contracción o alabeo: se disponen para absorber los pequeños desplazamientos originados en los paños de solado, debido a saltos térmicos, y evitar que se produzcan roturas en el pavimento. Podemos diferenciar dos clases, perimetrales (cuya misión más que la de absorber movimientos es la de separar el pavimento de elementos verticales) y las de partición (cuya misión si es únicamente la de absorber movimientos). Las juntas perimetrales nos las encontraremos sobretodo en fachadas, aunque también es normal encontrárnosla en encuentros interiores. Ilustración 32: Ejemplo de junta perimetral en tabique intermedio Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 95 Ilustración 33: Ejemplo de junta perimetral en fachada Las juntas de contracción nos las podemos encontrar en cualquier parte, aunque a excepción de las grandes superficies diáfanas, siempre debe buscarse la manera de disimularlas lo máximo posible con otros elementos de la obra (tabiques, puertas,…). Ilustración 34: Ejemplo de junta de contracción PFC Armando Dobón Martínez 96 Imagen 13: Junta perimetral • Juntas de separación entre baldosas: tienen como finalidad evitar que se puedan producir desconchados en las baldosas. Las baldosas se colocarán con una separación de entre 1 y 1,5 mm en interior y entre 1,5 y 3 mm en exterior, dependiendo de las dimensiones de las piezas y del ámbito en donde estarán colocadas. Imagen 14: Junta entre baldosas La colocación de las juntas debe realizarse de acuerdo con las especificaciones del fabricante de los mismos. Se deberán seguir las instrucciones del proyecto y si no estuvieran indicados, se destacarán algunos criterios generales: Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 97 • En pequeños ámbitos, como por ejemplo en habitaciones, descansillos y pasillos, las limitadas dimensiones acotan los paños de tal manera que su perímetro actúa como junta, por lo que se preverá una junta de dilatación y no se colocarán a tope contra la zona perimetral, donde una separación del orden de 15-5 mm sería suficiente para absorber cualquier movimiento. • En grandes superficies (centros comerciales, aeropuertos, etc.) es recomendable disponer una junta de contracción a intervalos, de manera que se formen áreas cuadradas de superficie no superior a los 40m2. • En viviendas en las que el solado se ejecute previamente a la tabiquería, deben hacerse coincidir las juntas con los tabiques previstos y debajo de las hojas de las puertas en los cambios de pavimento, evitando así que éstas puedan quedar en medio de habitaciones y espacios abiertos. Es recomendable en estos casos formar áreas entre 50 y 60m2. • En aquellos suelos que vayan a estar sometidos a un tránsito intenso, rodadura con ruedas duras o arrastre de cargas pesadas, la disposición de las juntas debe ser tal que se evite en lo posible cruzarse en el paso, si no fuera posible se dispondrá de juntas con perfiles que tengan los bordes protegidos con metal. • En exterior, el material de juntas debe, además, ser capaz de resistir las posibles agresiones medioambientales (heladas, cambios bruscos de temperatura, etc.). En este caso la junta de dilatación se pondrá en intervalos de aproximadamente 8m, de manera que se formen áreas de superficies no superiores a 30m2. 4.6. EMBALDOSADO Entendemos lecho de apoyo tanto al mortero de agarre como a la capa de arena, esto es así porque los pavimentos prefabricados de hormigón tienen múltiples formas de colocación sólo es necesario elegir la adecuada para cada situación, es una de las grandes ventajas de este tipo de pavimentos. Así pues tenemos cinco sistemas de colocación de las baldosas: • Colocación directa sobre mortero de agarre • Colocación sobre lecho de arena • Colocación con cemento cola • Colocación sobre apoyos COLOCACIÓN SOBRE MORTERO DE AGARRE Se emplea sobre bases rígidas, es decir bases de hormigón o de mortero en el caso de interiores, siempre con espesores máximos de 4 cm y mínimos de 2,5 cm, siendo el espesor de la base de hormigón el que indique el proyecto. PFC Armando Dobón Martínez 98 El mortero tiene una resistencia mínima de 120 kg/cm2, por lo que su dosificación no será inferior a los 250 kg de cemento Pórtland 32,5. En cuanto a la arena, ésta debe ser adecuada para la fabricación de morteros de cemento. Sin embargo, para obtener una óptima fijación de las baldosas al mortero de agarre, es recomendable que la arena utilizada sea una arena de miga (arena arcosita compuesta de feldespatos, cuarzo y una pequeña cantidad de arcilla). Amasaremos para obtener una consistencia blanda, esto es, entre 8 y 10 cm de asiento de Cono. Existen dos tipos de colocación sobre mortero, la primera y por desgracia la que menos he visto utilizar es el sistema llamado a punta de paleta, en dicho sistema el extendido, la colocación y la nivelación se realiza baldosa a baldosa. Es importante que el mortero de agarre se vaya preparando y extendiendo a medida que avance el trabajo, utilizándose inmediatamente después de su amasado, antes de que tenga lugar el principio de fraguado. El empleo de morteros preparados que contengan aditivos retardantes del fraguado no es recomendable. Las losas se presionan con la maza de caucho, asegurando el completo y homogéneo asiento de cada baldosa sobre el material de agarre, al comprobar que éste tiende a subir por los bordes y juntas. Dejando igualmente las juntas abiertas el grueso de la hoja de la paleta (aprox. 1,5-3 mm). Comprobaremos cada 4 o 5 metros la correcta alineación de las juntas. Es importante igualmente ir comprobando y rectificando la alineación y nivelación de las piezas ya colocadas, y eliminar el mortero de sus laterales a fin de asegurar el correcto asiento de las siguientes, con la junta abierta dispuesta para ser obturada por el vertido de lechada. Este tipo de colocación es recomendable para todo tipo de superficies y, especialmente cuando no se prevé un posterior rebaje y pulido de la superficie. Como ventajas podemos citar el buen asiento de la baldosa en el mortero, el control sobre el espaciado entre baldosas, en general aporta una mayor calidad al pavimento, simplemente es un sistema relativamente lento. El segundo método es el llamado a la estesa o colocación intensiva, en el que primero debemos extender por zonas el mortero debidamente nivelado (según espesores y composición ya analizados) espolvoreando antes de la colocación de las piezas esta superficie con cemento pórtland gris seco para mejorar la adherencia. A continuación, se procede a colocar las piezas dejando la junta correspondiente entre pieza y pieza. Esta colocación puede realizarse de dos formas: • Disponiendo hileras de piezas paralelas a una de las maestras Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 99 • Avanzando en la colocación de las piezas en las direcciones de las dos maestras al mismo tiempo. Independientemente de la forma de colocación, una vez puesto un cierto número de piezas, se procede al ajuste tanto del nivel como de la posición en planta de las piezas que lo requieran. Para avanzar en la colocación, los operarios deben pisar piezas recién colocadas, por lo que se debe tomar la precaución de cubrir éstas con planchas de madera o tablones a fin de repartir el peso en la superficie y no producir hundimientos localizados de piezas. Hay que decir que en el tiempo que pasé en obra llegué a observar que algunos colocadores empleaban un mortero semiseco para este sistema de colocación y está más próximo a la colocación sobre lecho de arena que a la colocación sobre mortero Las ventajas principales de este sistema de colocación residen, en su rapidez de ejecución. Por el contrario los inconvenientes son más abundantes que en el sistema individual empezando por su menor grado de nivelación, pudiendo quedar pequeños desniveles en las juntas entre pieza y pieza (la experiencia me dice que quedan y además abundantes). Por ello es recomendable siempre proceder a un posterior rebaje y pulido de la superficie, a no ser que se trate de pavimentos exteriores, en cuyo caso el bisel de las piezas amortigua los posibles defectos de nivelación. Además en baldosas de dimensiones mayores a 40cm de lado pueden aparecer huecos entre la baldosa y el lecho de apoyo, de forma que se pierde la adherencia pudiendo provocar más roturas y desperfectos con la aplicación de cargas. Sea cual fuere el método utilizado, los objetivos inexcusables a batir serán: • El total apoyo de la superficie de base de la baldosa sobre el mortero de agarre • La nivelación y alineación correctas y uniformes en toda la superficie • La superficie de caras vistas de las losas será lisa y continua, minimizando las “cejas” entre piezas producidas por diferencias de nivel entre las piezas, facilitando así un acabado en obra ágil y eficaz. En exteriores se debe impedir el paso de personal sobre la zona durante las primeras 48 horas y hasta transcurridos 21 días, no se permitirá el tránsito de vehículos, incluidos principalmente los propios de la obra. En interiores debería seguirse el mismo criterio sin embargo el personal transita a las 24 horas de haberse colocado y las cargas se exige que pasen a los 7 días del pulido pero suelen pasar antes por exigencias de la obra. Debemos considerar el hecho de que España es el único país europeo que mantiene este sistema de colocación en pavimentos exteriores, el resto lo hace sobre lecho de arena. PFC Armando Dobón Martínez 100 En realidad lo que se busca con el lecho de mortero es la unión entre el soporte y las baldosas. En ensayos de laboratorio se ha llegado a obtener una resistencia de 1 Kg/cm2 pero a efectos reales esto no es así sino que o tenemos 1 Kg/cm2 o no tenemos nada, por lo tanto no tiene demasiado sentido, sobretodo por el hecho de que lo que le da la estabilidad a un pavimento y su carácter de solera no es la unión con el soporte sino la unión de sus juntas Imagen 15: Colocación sobre mortero a punta de paleta Es importante en este apartado tener claros el tipo de mortero a emplear en cada caso Tabla 24: Morteros de agarre en pavimentos interiores SOPORTE USO BALDOSA SISTEMA COLOCACIÓN MORTERO DE AGARRE Solera o forjado de hormigón Normal ≤40x40 Punta paleta M-7’5 Estesa M-5 >40x40 Punta paleta M-7’5 Intensivo ≤40x40 Punta paleta M-10 Estesa M-5 >40x40 Punta paleta M-10 Industrial ≤40x40 Punta paleta M-10 >40x40 Base de Normal ≤40x40 Punta paleta M-7’5 Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 101 nivelación sobre solera o forjado Estesa M-5 >40x40 Punta paleta M-10 Intensivo ≤40x40 Punta paleta M-10 Estesa M-5 >40x40 Punta paleta M-10 Industrial ≤40x40 Punta paleta M-10 ≤40x40 Estesa M-5 >40x40 Punta paleta M-15 Tabla 25: Material de agarre en pavimentos exteriores SOPORTE CLASE ROTURA BALDOSA SISTEMA COLOCACIÓN MORTERO DE AGARRE Solera o forjado de hormigón 3,4,7 ≤30x30 Punta paleta M-7’5 Estesa M-5 >30x30 Punta paleta M-7’5 11,14 ≤30x30 Punta paleta M-7’5 Estesa M-5 >30x30 Punta paleta M-7’5 Base de nivelación sobre solera o forjado 3,4,7 ≤30x30 Punta paleta M-7’5 >30x30 Punta paleta M-10 11,14 ≤30x30 Punta paleta M-10 >30x30 Punta paleta M-15 Explanada natural CBR>5 con tráfico peatonal 3,4,7 ≤30x30 Punta paleta M-10 Estesa M-5 >30x30 Punta paleta M-10 11,14 ≤30x30 Punta paleta M-10 >30x30 Punta paleta M-10 Explanada natural CBR>5 con tráfico mixto ligero 3,4,7 ≤30x30 Punta paleta M-10 Estesa M-5 >30x30 Punta paleta M-10 PFC Armando Dobón Martínez 102 11,14 ≤30x30 Punta paleta M-10 >30x30 Punta paleta M-15 Explanada natural CBR>5 con tráfico mixto pesado 11,14 ≤30x30 Punta paleta M-10 >30x30 Punta paleta M-15 COLOCACIÓN SOBRE LECHO DE ÁRIDO Siempre que la base sea flexible, es la recomendable. No tiene sentido apoyar un lecho rígido de mortero sobre una base flexible, cuyas deformaciones lo fragmentarán en un quebradizo e inestable apoyo, haciendo trabajar mal a la baldosa o losa. En cambio sí es indicado colocar lecho de arena sobre base rígida, asegurando el adecuado confinamiento perimetral del grueso de arena, para impedir su pérdida progresiva de espesor. Además este es el único sistema para colocar adoquines prefabricados. Este espesor nunca debe exceder los 4 cm ni ser inferior a 3cm. Ante un espesor excesivo, superior a 4 cm una carga de rueda provocará una flexión desfavorable. Por otra parte, por debajo de los 3 cm, la rotura de la losa será por punzonamiento, al entrar en contacto directo la losa con los puntos duros de la base. Dentro de estas cotas de entre 3 y 4cm, el espesor de la capa del lecho deberá ser constante, para evitar asentamientos diferenciales, especialmente en zonas de uso intenso. Esto implica la planeidad de la base preparada y su correspondiente pendiente que será la del pavimento acabado. Por su parte, la planeidad del lecho de arena no admite tolerancias más allá de 1 cm por tres metros. Se emplean áridos de calidad (durabilidad), silíceos o sílico-calcáreos, limpios, de granulometrías comprendidas entre 2 y 6mm, en proporciones continuas, libres de arcillas y materiales orgánicos. Se trabaja con el árido ligeramente humedecido. Puede incluso utilizarse arena estabilizada con cemento. Para la nivelación de la cota del lecho, se reglea al nivel de pavimento terminado menos el grueso de la losa, considerando unos milímetros de asentamiento por la presión de colocación. Se siembran las losas evitando pisar el lecho de arena, esto es, los colocadores pondrán la nueva hilera de baldosas o losas situadas sobre las hileras inmediatamente anteriores. Es conveniente revisar la alineación de las juntas cada cuatro o cinco metros. Este sistema necesita que las baldosas tengan una mayor resistencia a la rotura. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 109 la perfecta homogeneidad de la lechada. La mezcla se podrá utilizar durante los 30 minutos posteriores a su preparación. • La extensión de la pasta húmeda se realiza con la ayuda de un rastrillo de goma o similar, para rellenar las juntas y/o cualquier pequeña irregularidad que pudiera existir en la cara vista. Para asegurar que la pasta penetra en todo el espesor de la junta se realizan varias pasadas en todas las direcciones, preferentemente según las diagonales encontradas de las baldosas. Posteriormente se espolvoreará con la pasta seca. Al cabo de aproximadamente dos horas se procederá a la limpieza de la superficie de las baldosas, manteniéndolas húmedas al menos durante 24 horas, para que durante el fraguado y endurecido de la pasta de juntas, ésta no se deshidrate. Imagen 10: Extendido de la lechada • Setenta y dos horas después de la colocación, se puede transitar sobre el pavimento (operarios), debiendo esperar 7 días, siempre que el pavimento esté debidamente protegido, para continuar con las labores de construcción (instalación de andamios, paso de carretillas, etc). Transcurrido este tiempo la pasta ya estará suficientemente endurecida para realizar las operaciones de pulido. Es muy importante la limpieza del pavimento antes de extender la lechada para permitir el relleno de las juntas, sobre todo cuando esta operación se pospone a la colocación, con lo cual el polvo y la suciedad de la propia obra pueden llenar las juntas y los poros e impedir que la lechada penetre en ellos. El efecto protector de la lechada va desapareciendo a medida que circula o trabaja sobre el pavimento. PFC Armando Dobón Martínez 110 La operación de sellado de las piezas, en el caso de pavimentos que se rebajen en obra, se repite después de esta operación, como veremos más adelante. Para pavimentos que únicamente precisen de un sellado, por ejemplo un pavimento exterior, esta operación se realiza en seco. En estos casos se sustituye la lechada por un sellado de las juntas mediante arena seca muy fina u otro material de granulometría similar, capaz de penetrar en las mismas. Los pasos a seguir en este caso son: • Limpieza de las juntas. Es conveniente homogeneizar el material antes de su utilización. • Relleno de estas juntas con la arena seca mediante un barrido. • Eliminación del material que sobra de la superficie de las piezas. Es importante que al eliminar el material sobrante con agua tengamos el cuidado de no vaciar las juntas, ya que el material de relleno de las mismas queda compactado por el propio uso, lo cual quiere decir que en un principio la arena de las juntas puede quitarse fácilmente. 4.8. ACABADO DEL PAVIMENTO EN OBRA El objetivo de este acabado es eliminar los defectos del pavimento resultantes de su colocación (como son las rebabas entre piezas y los desniveles de la base). Al mismo tiempo, se eliminan los posibles daños producidos a las piezas durante su manipulación y puesta en obra. El proceso de acabado es gradual y se puede separar en dos fases: pulido y abrillantado. PULIDO Consiste en pulir el pavimento en varias pasadas mediante una máquina especial para este fin, la cual consta de unos platos giratorios a los que se acoplan unas muelas abrasivas refrigeradas por agua. Las muelas suelen estar fabricadas con una mezcla de carborundo y cemento, actuando el primero como abrasivo y el segundo como ligante. Ciertos tipos de muelas utilizan como ligante resinas sintéticas y como abrasivo otros materiales especiales. Las muelas se clasifican, según el tamaño del grano del abrasivo, desde una muela burda de grano entre 36 y 60, hasta una muela de "pulibrillo" (a partir de 220). Un factor importante a tener en cuenta es la adecuación de la dureza de la muela (dada por el ligante) a la del agregado del terrazo. Así, con un terrazo de agregado duro (granítico, basáltico, algunos mármoles) debe usarse una muela blanda para que su ligante se desgaste rápidamente y permita que actúe el abrasivo. En caso de un terrazo de agregado de poca dureza (calizo y algunos mármoles), debe usarse una Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 111 muela dura con el fin de que el ligante no se desgaste con rapidez y el abrasivo no raye el pavimento ni pierda efectividad la muela. La dureza de una muela viene dada por la cantidad de ligante y la edad de la misma. La fase de pulido consta de los siguientes pasos: • La eliminación de rebabas o descejado se debe realizar utilizando una muela basta. Su elección depende del tipo de terrazo y el estado en que se encuentre el pavimento (cejas pronunciadas o no, etc) y se utiliza una muela entre 36 y 60. • El pulido basto tiene como función eliminar los rayados y defectos producidos en el rebaje. Para ello se debe emplear la muela adecuada a tal fin. Si en el rebaje se ha utilizado una muela de grano 36, normalmente se debe pulir con una de grano 80. Si por el contrario se ha utilizado una muela de grano 60 se debe usar una 120. • A continuación, se debe proceder a una nueva aplicación de lechada siguiendo las instrucciones descritas anteriormente garantizando un período de curado mínimo de 72 horas. • El segundo pulido consiste en una afinación del pavimento. Se inicia con una muela de grano fino (a partir de 220) y se pueden utilizar tantas muelas como se quiera en función del brillo que se desee (muelas de 400, 800, etc). Terminada la afinación es conveniente eliminar el lodo producido durante estas operaciones para evitar posibles manchas en el pavimento. Si durante este proceso se observan vacíos, juntas abiertas o descascaramiento se pueden subsanar aplicando localmente, antes del paso de la máquina, la lechada correspondiente. La protección que lleva incorporada la máquina utilizada no permite que la muela llegue a los bordes del pavimento, por lo que se debe proceder a un pulido de los mismos mediante una pulidora manual, operación que casi siempre se realiza en seco. PFC Armando Dobón Martínez 112 Ilustración 37: Muelas a emplear según la fase de acabado ABRILLANTADO Es la última operación de acabado que se debe realizar en un pavimento de terrazo de interiores, justo antes de la entrega definitiva de la obra, para evitar posibles desperfectos que deban ser reparados de nuevo. Una condición indispensable para realizar esta operación es que el pavimento esté completamente exento de cualquier tipo de humedad, ya que al aplicarle los productos brilladores se crea una película impermeable que impide el secado posterior de las baldosas. El objetivo de esta fase del acabado es proteger de ataques externos al pavimento, pero nunca se subsanan posibles defectos o errores no solucionados durante el rebaje y la afinación. Por lo tanto, la calidad de un brillo depende no sólo de los productos que se utilicen o de las capas que se apliquen, sino también del grado de afinación que se haya conseguido, por ello, se recomienda durante ella pulir con muelas de grano muy fino (220 a 400). El último tratamiento de acabado depende del aspecto final deseado o el uso al que se vaya a destinar el pavimento. En interiores existen varias soluciones: • Cristalizado • Abrillantado por alta velocidad • Aspecto natural con tratamiento antisuciedad (óleo-hidrorepelente). Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 113 El cristalizado es el método tradicional y más comúnmente utilizado y se efectúa sobre el pavimento, completamente seco, mediante la utilización de una maquina de abrillantar con plato de lana de acero o esponja sintética. Con la utilización de líquidos abrillantadores/ cristalizadores de calidad es preferible la utilización de lana de acero, en otro caso se recomienda utilizar esponja sintética para prevenir la oxidación que las lanas de acero puedan producir. Es importante utilizar una esponja por cada producto que se aplique. Normalmente se efectúa una primera pasada en seco o con adiciones de "sal de acederas" (sales de cristalizar), con lo que se eliminan los restos de lodo de afinado y de la suciedad propia de la obra. Es importante la elección del producto de cristalizado dado que en el mercado existen varios tipos, estando la mayoría de ellos basados en el fluorsilicato. El tipo transparente es el recomendado para obtener cristalizados profundos de alta duración que proporcionan al pavimento un brillo de aspecto cristalino y una buena impermeabilización aunque en su contra tiene la lentitud de su aplicación. Para evitar este inconveniente existen en el mercado productos de cristalizado con distinto contenido en ceras (azul, rojo y blanco), con mayor rapidez de aplicación pero con efectos más superficiales y en consecuencia menos duraderos. En la actualidad se está introduciendo en el mercado un cristalizador liquido de base perfluorada que presenta grandes ventajas sobre los cristalizadores clásicos (mayor facilidad de aplicación, sin cambio perceptible del tono de la superficie, con mayor duración y propiedades antimancha). Actualmente se está empleando mucho el abrillantado por alta velocidad en el se utiliza una máquina de brillar, consistente en un plato giratorio al que se le acopla un estropajo de aluminio y que alcanzan 2000rpm, se efectúa una primera pasada en seco o con la adición, normalmente, de una dilución de fosilicato de magnesio para eliminar los restos del lodo de afinación y de la suciedad propia de la obra que se haya podido acumular. Posteriormente, se procede a efectuar una segunda pasada durante la cual se aplican los líquidos y las ceras de brillado. Es importante que durante esta operación se repartan uniformemente estos líquidos, a fin de que no afecten a la tonalidad de las piezas debido a la diferente concentración de los mismos sobre el pavimento. Este sistema presenta las ventajas de una mayor rapidez de aplicación sobre el pavimento, mayor durabilidad que los cristalizados convencionales y la recuperación del brillo por simple pasada de máquina. Cuando lo que se requiere es un acabado natural con propiedades del tipo inensuciable o antimancha, existen tratamientos invisibles de tipo óleo-hidrorepelente PFC Armando Dobón Martínez 114 que se aplican sobre el pavimento mediante rodillo o pulverización (preferiblemente con equipos AVBP/ alto volumen, baja presión). Estos tratamientos proporcionan al pavimento unas especiales propiedades que impiden la aparición de eflorescencias en el pavimento, así como el ensuciado o manchado del mismo. Su especial campo de aplicación es en los nuevos tipos de pavimento de menor espesor y abrillantado en fábrica, pavimentos de tipo industrial o en baños, siendo recomendable su aplicación antes de pintar, ya que con este tratamiento se impide que las gotas de pintura se fijen sobre el pavimento, facilitando en alto grado su limpieza. En pavimentos exteriores es asimismo, muy recomendable la realización de un tratamiento especial sobre el pavimento que, reavivando el tono de la superficie, impide la formación de eflorescencias, el manchado por grasas o aceites, el pegado de los chicles, etc., al tiempo que impide la formación de polvo y aumenta la resistencia del pavimento a la abrasión. Este tratamiento se efectúa con productos especiales sobre el pavimento seco, mediante técnicas de rodillo o aplicación con equipos AVBP. Es el tratamiento recomendado para grandes superficies, acerado, andenes, escaleras, etc. Por último, se debe proteger el acabado de elementos externos, las normas anteriores obligaban a hacerlo con serrín que no destiñera, la norma actual simplemente obliga a protegerlo con cualquier tipo de elemento que no lo dañe ni lo manche. Posteriormente se debe proceder al lavado del pavimento con agua limpia y un jabón neutro; además, se cambia varias veces el agua para que la limpieza sea total, teniendo cuidado de eliminar cualquier residuo de jabón. Tabla 27: Acabados recomendados de los pavimentos Zona a pavimentar Uso Cara vista recomendada Viviendas y edificios privados Vivienda Normal Pulida Accesos comunes Intensivo Pulida Garajes cubiertos Industrial Pulida /lisa sin pulir/rugosa Centros comerciales Tiendas y restaurantes Intensivo Pulida con tratamientos impermeabiliznates Pasillos Intensivo Pulida Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 115 Garajes Industrial Lisa/rugosa Almacenes Industrial Pulida/lisa Zonas de manipulación de alimentos Industrial Pulida con tratamientos impermeabiliznates Centros de ocio Locales comerciales y de restauración Intensivo Pulida Pasillos Industrial Pulida Garajes Industrial Lisa/rugosa Almacenes Industrial Pulida/lisa Zonas de manipulación de alimentos Industrial Pulida con tratamientos superficiales Hoteles Habitaciones Normal Pulida Locales de ocio Intensivo Pulida Garajes Industrial Lisa/rugosa Almacenes Industrial Pulida/lisa Zonas de manipulación de alimentos Industrial Pulida con tratamientos superficiales Colegios y cuarteles Aulas Intensivo Pulida Zonas comunes Intensivo Pulida Comedores Intensivo Pulida Zonas de servicios Intensivo Pulida Zonas de manipulación de alimentos Industrial Pulida con tratamientos superficiales Garajes Industrial Lisa/rugosa Hospitales Habitaciones de pacientes Normal Pulida Salas de espera y pasillos Intensivo Pulida Zonas de almacenamiento Industrial Pulida/lisa Zonas de manipulación de alimentos Industrial Pulida con tratamientos superficiales Garajes Industrial Lisa/rugosa PFC Armando Dobón Martínez 116 Centros de transporte Tiendas y restauración Intensivo Pulida Zonas comunes Intensivo Pulida Zonas de almacenamiento Industrial Pulida/lisa Zonas de servicio Intensivo Pulida Andenes cubiertos Industrial Lisa/rugosa Centros deportivos Tiendas y restauración Intensivo Pulida Pasillos y zonas comunes Intensivo Pulida Oficinas Intensivo Pulida Naves industriales y talleres Oficinas Intensivo Pulida Almacenes Industrial Pulida/lisa Garajes Industrial Lisa/rugosa 4.9. MANTENIMIENTO Antes de realizar cualquier tratamiento de limpieza se eliminarán mediante un barrido de la zona, el polvo y la suciedad superficial. A continuación y dependiendo del tratamiento previo que se haya proporcionado al pavimento, se procederá como sigue. PAVIMENTO INTERIOR Mantenimiento diario: Normalmente bastará con una pasada en seco de una mopa impregnada de un producto antiestático (captapolvo). De ser necesario puede efectuarse un lavado en húmedo con agua y un detergente neutro sin residuo. En el caso de pavimentos "cristalizados", es útil el uso de un producto de tipo lavicera de carácter antideslizante. Matenimiento intensivo: En este apartado habrá que distinguir la modalidad de mantenimiento en función del tipo de tratamiento previo efectuado en el pavimento. En el caso de superficies pulidas enceradas o cristalizadas, en función de la pérdida de brillo sufrida por el uso del pavimento es recomendable la realización de un mantenimiento del tipo siguiente. • Decapar las viejas capas de cera con agua y un producto detergente especial (con base amoniacal y solvente). Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 117 • Aclarar con agua hasta eliminar los residuos. • Sobre el pavimento ligeramente húmedo extender uniformemente el producto abrillantador y dejar secar. • Una vez esté seca la superficie, abrillantarla homogéneamente con máquina enceradora o mediante paño de lana o similar, limpio y seco. En las superficies "cristalizadas", dependiendo del uso al que se somete el pavimento, es recomendable aplicar periódicamente un abrillantado mecánico que permita devolver a la superficie su aspecto original. El proceso a seguir es como sigue: • Barrido en seco de la superficie. • Lavado de la superficie del pavimento. • Aplicación del producto cristalizador utilizando una máquina abrillantadora con disco de lana de acero o similar. • Dejar secar la superficie y a continuación abrillantar uniformemente con un disco de fieltro de lana o similar hasta conseguir el brillo deseado. En las superficies con tratamiento mediante alta velocidad será suficiente un barrido en seco seguido de una pasada de máquina de alta velocidad con disco blanco o beige para restablecer por completo el brillo original. En pavimentos con tratamientos antimancha será suficiente el barrido en húmedo (manual o con máquina) con productos detergentes alcalinos de carácter no iónico. PAVIMENTO EXTERIOR Limpieza normal: Habitualmente la limpieza del pavimento de uso exterior se realizará mediante un barrido o lavado del mismo, ya sea en forma manual o mecánica. Limpieza intensiva: En pavimentos cuya cara vista no se haya protegido superficialmente con tratamientos específicos, en función de las incrustaciones y la suciedad que presente la superficie se procederá a la limpieza de la misma mediante el empleo de un detergente alcalino no iónico de base amina y con ayuda preferiblemente de agua a presión o mediante barredora provista de cepillo de carburo de silicio o disco negro. En pavimentos tratados, la limpieza se realiza con mayor facilidad, normalmente sólo con la ayuda de hidrolimpiadora. Limpieza especial: En limpiezas de final de obra o sobre pavimentos no tratados con manchas de distintos tipos (óxidos, grasas, café, vino, colas, aceites, pintadas, etc.) puede ser necesario, en ocasiones, proceder de formas distintas para solucionar y eliminar las distintas problemáticas existentes. Para el caso de final de obra, normalmente con suciedades producidas por lechada, escayolas, gotas de pintura, etc., se trabaja con productos de limpieza de carácter no PFC Armando Dobón Martínez 118 iónico, pH ácido y que en su composición contengan inhibidores de corrosión (muy importante para no perjudicar al material ni a las instalaciones de alrededor). Se trabaja preferiblemente con disco negro y es necesario varios enjuagues con agua para eliminar los restos de detergente. En el caso de pavimentos sin tratar, con el uso pueden presentarse distintas clases de suciedades de difícil eliminación y que para la limpieza de las mismas deben utilizarse métodos diferentes. En el caso de manchas de óxido en superficie estas son eliminadas mediante aplicación de productos ácidos de base fosfórica y fuerte poder dispersante que deben ser inmediatamente enjuagados con agua. Si las manchas de óxido están fuertemente penetradas en el pavimento el procedimiento de limpieza será mediante lavado reductor en medio alcalino con los productos adecuados. Cuando se trate de manchas de origen graso fuertemente penetradas, la eliminación, se efectúa por la aplicación, localizada de productos alcalino-solventes de gran poder humectante, normalmente en forma de gel, que extraen la mancha y son eliminados por agua. En el caso de manchas de origen pigmentario tales como vino tinto o tintas muy penetradas, la eliminación se efectúa con aplicación de productos binarios compuestos por un detersolvente y un producto oxidante con aplicación localizada y eliminación con agua. En caso de pintadas o grafittis la eliminación se efectúa por aplicación de un producto disolvente y eliminación posterior con hidrolimpiadora de agua caliente, seguida por la aplicación de un eliminador de sombras (en el caso de pintadas muy penetradas) y eliminación asimismo con hídrolimpiadora de agua caliente. Todas las circunstancias anteriores pueden ser obviadas con la aplicación de un tratamiento oleohidro-repelente adecuado sobre el pavimento. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 125 Los movimientos de las juntas de dilatación de la estructura son también causa frecuente de desprendimientos y roturas. Este caso se presenta cuando se realiza un pavimento continuo sobre una junta que, al moverse, produce la rotura de las baldosas. En este caso, la única solución es rehacer el pavimento en el entorno de la junta. Ilustración 42: Efectos sobre el pavimento debido a una flecha excesiva del soporte En la imagen se puede observar los efectos de una patología en el pavimento a consecuencia de un defecto estructural lo cual ha provocado no sólo la apertura de juntas sino también la fisura en buena parte de las baldosas. Imagen 13: Ejemplo real de patología por un exceso de flecha PFC Armando Dobón Martínez 126 6. CONCLUSIONES Como conclusiones: 1. Destacaré la importancia de conocer el material en sí, ya que eso nos enseña entre otras cosas como usarlo correctamente y que problemas nos puede causar con el tiempo (por ejemplo a mí personalmente nunca me ha funcionado correctamente la colocación a la tendida, aunque actualmente es el sistema más extendido debido a sus altos rendimientos) 2. La importancia de documentarse en cuanto a ejecución, y con ello me refiero a los diferentes casos que se nos pueden presentar y los materiales y soluciones adecuados para cada uno, ya que en los pocos años que llevo en obra he podido comprobar, como muchas veces los sistemas constructivos más tradicionales a menudo no son objeto de demasiada atención, hasta el punto de existir omisiones importantes en el proyecto como la localización de las juntas del pavimento. 3. Muy ligado a los anteriores conocer los materiales más adecuados para cada sistema constructivo en función de su uso y de su localización. Un claro ejemplo es el uso de los distintos tipos de arenas que se pueden llegar a usar a lo largo de una obra. 4. Hay que tener en cuenta que en la mayoría de los materiales aunque no dispongan de un sello de calidad que nos exime de ensayos puede ser recomendable realizar ensayos de calidad aumentando el tamaño de lote, e incluso realizar ensayos que no estén en las normas si lo creemos adecuado (por ejemplo una prueba de florescencias en un terrazo de interiores). 5. Es muy importante (por experiencia empírica), respetar los tiempos necesarios para cada fase de la obra y tenerlos claros desde un principio mediante la documentación y la investigación, algo que en los años de más demanda en el sector de la construcción no se ha hecho tanto como debiera. 6. Se debe tener muy en cuenta la normativa vigente a la hora de ejecutar la obra. Por ejemplo ya que el CTE nos obliga a controlar el deslizamiento, en aquellos casos en los que el acabado se hace en obra es mejor realizarlo sobre muestras acabadas y tomar los datos para luego hacer toda la obra igual, que no hacer toda la obra y acabar con un resultado negativo que nos obligue a tratar todo el pavimento de toda la obra con sus gastos. 7. Recalcar que con la aparición de nuevas normas UNE se echa de menos una clasificación más concreta a la hora de definir los tipos de baldosas como se hacía en normas anteriores, y que nos pudiera servir a los técnicos como prontuario a la hora de elegir el material más adecuado a nuestra obra. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 127 BIBLIOGRAFÍA Publicaciones y revistas Carrasco Ortiz, Sergio, Manual del terrazo: fabricación, proyecto, puesta en obra. UPV 1992 AA.VV., Guía de la baldosa de terrazo. Instituto valenciano de la edificación 2010. AA.VV., Guía del terrazo: proyecto, puesta en obra y control de calidad. Barcelona. CEMEX 2002. AA.VV., Manual técnico Tecnopavimento. Madrid. Asociación tecnológica de fabricantes de losas y baldosas de hormigón 2003. Broto, Carles. Enciclopedia Broto de patologías de la construcción. Barcelona, Links, 2005 Monjo, J., Patología de cerramientos y acabados arquitectónicos, Ed. Munilla-Lería, Madrid, 1997 AA.VV., “ACUASAFE, resbaladicidad de pavimentos para pie descalzo”, Instituto de biomecánica de Valencia. Revista de biomecánica núm. 52, 2010, pp 27-52 NORMATIVA PAVIMENTOS PREFABRICADOS DE HORMIGÓN Adoquines de hormigón UNE EN 1338:2004 Adoquines de hormigón. Especificaciones y métodos de ensayo. UNE EN 1338:2004/AC:2006 Adoquines de hormigón. Especificaciones y métodos de ensayo. UNE 127338:2007 Propiedades y condiciones de suministro y recepción de los adoquines de hormigón. Complemento nacional a la Norma UNE EN 1338. Baldosas de hormigón UNE EN 1339:2004 Baldosas de hormigón. Especificaciones y métodos de ensayo. UNE EN 1339:2004/AC:2006 Baldosas de hormigón. Especificaciones y métodos de ensayo. PFC Armando Dobón Martínez 128 UNE 127339:2007 Propiedades y condiciones de suministro y recepción de las baldosas de hormigón. Complemento nacional a la Norma UNE EN 1338. Baldosas de terrazo para uso exterior UNE EN 13748-2:2005 Baldosas de terrazo para uso exterior. UNE 127748-2:2006 Baldosas de terrazo. Parte 2: Baldosas de terrazo para uso exterior. Complemento nacional a la Norma UNE-EN 13748-2. Baldosas de terrazo para uso interior UNE EN 13748-1:2005 Baldosas de terrazo para uso interior. UNE EN 13748-1:2005 ERRATUM 2005 Baldosas de terrazo para uso interior. UNE 127748-1:2006 Baldosas de terrazo. Parte 1: Baldosas de terrazo para uso interior. Complemento nacional a la Norma UNE-EN 13748-1. UNE 127748-1:2006 ERRATUM:2008 Baldosas de terrazo. Parte 1: Baldosas de terrazo para uso interior. Complemento nacional a la Norma UNE-EN 13748-1. NORMATIVA MATERIAS PRIMAS CEMENTO UNE-EN 196-1:2005 Métodos de ensayo de cementos. Parte 1: determinación de resistencias mecánicas UNE-EN 196-2:1996 Métodos de ensayo de cementos. Parte 2: análisis químico de cementos UNE-EN 196-3:1996 Métodos de ensayo de cementos. Parte 3: determinación del tiempo de fraguado y de la estabilidad de volumen Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 129 COMITÉ AEN/CTN-146 "ÁRIDOS". NORMAS VIGENTES DE ÁRIDOS ÁRIDOS PROPIEDADES GEOMÉTRICAS UNE-EN 933-1/A1: 2004 PARTE 1: determinación de la granulometría de las partículas. métodos del tamizado. UNE-EN 933-2: 1996 PARTE 2: determinación de la granulometría de las partículas. tamices de ensayo, tamaño nominal de las aberturas. UNE-EN 933-3/A1: 2004 PARTE 3: determinación de la forma de las partículas. índice de lajas. UNE-EN 933-4: 2000 PARTE 4: determinación de la forma de las partículas. coeficiente de forma. UNE-EN 933-5: 1999 PARTE 5: determinación del porcentaje de caras de fractura de las partículas de árido grueso. UNE-EN 933-6: 2002 PARTE 6: evaluación de las caracterísitcas superficiales, coeficiente de flujo de los áridos. UNE-EN 933-7: 1999 PARTE 7: determinación del contenido en conchas. porcentaje de conchas de los áridos gruesos. UNE-EN 933-8: 2000 PARTE 8: evaluación de los finos. ensayo del equivalente de arena. UNE-EN 933-9: 1999 PARTE 9: evaluación de los finos. ensayo de azul de metileno. UNE-EN 933-10: 2001 PARTE 10: evaluación de los finos. granulometría de los fillers (tamizado en corriente de aire). UNE 7135: 1958 determinación del finos en aridos utilizados para la fabricacion de hormigones. UNE 7238: 1971 determinación del coeficiente de forma del arido grueso empleado en la fabricacion de hormigones. UNE 7295: 1976 determinación del contenido, tamaño maximo característico y módulo granulométrico del arido grueso en el hormigón fresco. PFC Armando Dobón Martínez 130 PROPIEDADES MECÁNICAS Y FÍSICAS UNE-EN 1097-1/A1: 2004 PARTE 1: determinación de la resistencia al desgaste (micro-deval). UNE-EN 1097-2: 1999 PARTE 2: métodos para la determinación de la resistencia a la fragmentación. UNE-EN 1097-3: 1999 PARTE 3: determinación de la densidad aparente y la porosidad. UNE-EN 1097-4: 2000 PARTE 4: determinación de la porosidad del filler seco compactado. UNE-EN 1097-5: 2000 PARTE 5: determinación del contenido en agua por secado en estufa. UNE-EN 1097-6: 2001 PARTE 6: determinación de la densidad de partículas y la absorción de agua. UNE-EN 1097-7: 2000 PARTE 7: determinación de la densidad real del filler. método del picnómetro. UNE-EN 1097-8: 2000 PARTE 8: determinación del coeficiente de pulimento acelerado. UNE-EN 1097-9: 1999 PARTE 9: determinación de la resistencia al desgaste por abrasión por neumático claveteado. ensayo nórdico. UNE-EN 1097-10: 2004 PARTE 10: determinación de la altura de succión de agua. AGUA UNE 7130:1958 Determinación del contenido total de sustancias solubles en aguas para amasado de hormigones. UNE 7131:1958 Determinación del contenido total de sulfatos en aguas de amasado para Morteros y Hormigones UNE 7132:1958 Determinación cualitativa de hidratos de carbono en aguas de Amasado para Morteros y Hormigones UNE 7178:1960 Determinación de la acidez de aguas destinadas al amasado de Morteros y Hormigones, expresada por su pH. Pavimentos prefabricados de hormigón. Tipificación, ejecución y patologías 131 UNE 7234:1971 Determinación de la acidez de aguas destinadas al amasado de Morteros y Hormigones, expresada por su pH. MARMOLINA Y PIGMENTOS UNE-EN 451-1:1995. Métodos de ensayo de Cenizas Volantes. Parte 1: Determinación del óxido de Calcio Libre. UNE-EN 451-2:1995: Métodos de ensayo de cenizas volantes. Parte 2: determinación de la finura por tamizado en húmedo PÁGINAS WEB www.ntma.com www.construmatica.es