Difusión estratégica de publicaciones seriadas en una biblioteca nacional : aplicación de clasificaciones semánticas
Abstract
Se analiza, en el contexto de las publicaciones seriadas, las deficiencias en el comportamiento de los sistemas de recuperación de documentos basados en los lenguajes documentales clásicos: encabezamientos de materia y CDU. Se compara este modelo con otro que prioriza la función comunicativa y el tipo de documento a su materia mediante la implementación de los nuevos encabezamientos género/forma.
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Difusión estratégica de publicaciones seriadas en una biblioteca nacional. Aplicación de clasificaciones semánticas. Proyecto de fin de carrera Licenciatura de Documentación de Enric Nogués Pastor Dirección: Fernanda Peset Mancebo Universidad Politécnica de Valencia Valencia, mayo 2011
Abstract We analyzed the functional deficiencies of document retrieval systems based on the classic documentary languages in the context of serials: subject headings and UDC. We compare this model with other prioritizing communication and document type against topics by implementing new genre / form headings. Descriptors serials / document retrieval / classification / topic / genre / form Resumen Se analiza, en el contexto de las publicaciones seriadas, las deficiencias en el comportamiento de los sistemas de recuperación de documentos basados en los lenguajes documentales clásicos: encabezamientos de materia y CDU. Se compara este modelo con otro que prioriza la función comunicativa y el tipo de documento a su materia mediante la implementación de los nuevos encabezamientos género/forma. Descriptores Publicaciones seriadas / sistemas de recuperación de documentos / clasificación / materias / género / forma Referencia de citación recomendada NOGUÉS PASTOR, Enric. Difusión estratégica de publicaciones seriadas en una biblioteca nacional. Aplicación de clasificaciones semánticas. Directora: Fernanda Peset Mancebo. Proyecto fin de carrera Licenciatura de Documentación. Universidad Politécnica de Valencia , 2011
Sumario 1. Introducción p. 5 2. Objetivos y metodología 1. Determinación de la hipótesis a verificar p. 9 2. Diseño de la prueba p. 9 3. Estado de la cuestión 1. “Infoxicación” y sobrecarga informativa p. 13 2. La ambigüedad del lenguaje p. 16 3. Avances recientes en recuperación de información p. 18 4. El vuelco lingüístico de las clasificaciones bibliográficas p. 20 1. Comunicación versus contenido p. 23 2. Descriptores tipológicos y descriptores de materia p. 25 5. La recuperación de las publicaciones seriadas p. 29 4. Realización de la prueba p. 35 1. Análisis y descricpión de modelos p. 35 2. Análisis de descriptores según su ambigüedad p. 40 3. Determinación de las variables de comparación de la prueba p. 46 4. Resultados en el catálogo de la BNE p. 48 5. Resultados en el catálogo de la BV p. 51 6. Resultados de la prueba p. 53 5. Conclusiones p. 59 6. Referencias p. 63 7. Índices de figuras y tablas p. 67
1. Introducción La comunicación eficaz de la información es un elemento de fundamental importancia para el bienestar y el desarrollo en cualquier sociedad (Guinchat, 1992). Por ello los gobiernos y algunas organizaciones internacionales1 se ocupan de la misma permanentemente. Además, desde un prisma democrático, están asociados a la misma aspectos políticos tan sensibles como la promoción de igualdad de oportunidades mediante el acceso a la información sin discriminación (España, Constitución 1978). En el contexto actual uno de los obstáculos que dificultan esta difusión es la creciente superabundancia informativa. A este fenómeno se le ha denominado “infoxicación” (Cornella, 2000) y también desinformación por exceso de información2. La “infoxicación” o sobrecarga informativa dificulta la identificación de la información relevante y con ello la gestión eficiente de toda actividad, sea personal, profesional o social. Resolver los problemas relacionados con la gestión de la información contenida en los documentos ha sido una constante desde la antigüedad. A ello se han dedicado junto con bibliotecarios y archiveros, grandes filósofos y científicos. Si bien, en cada época histórica los retos han sido distintos, su esencia, el establecimiento de caminos entre el saber contenido en los documentos y los seres humanos que los tenían que recorrer, ha existido siempre. Listas de autores, de asuntos, de títulos, etc. primero. Pronto se hicieron necesarias clasificaciones, para disponer los documentos en un cierto orden, y normas para organizar aquellas listas conforme a éstas. Las grandes clasificaciones enciclopédicas surgieron de los grandes 1 Actualmente el Programa de Información para todos (IFAP) que ha sustituido al Programa de Información General PGI de la UNESCO 2 Bajo este término se ha traducido y popularizado en España el término anglosajón Information overload acuñado por Alvin Toffler (1970). 5
sistemas filosóficos. El conocimiento humano recurría a la razón humana para organizarse, y gracias a ello, el volumen y complejidad de nuestro conocimiento no dejó de crecer. Después, la imprenta y las sociedades liberales multiplicaron la producción de documentos facilitando al mismo tiempo su acceso por millones de personas en la nueva sociedad de masas. Ejércitos de bibliotecarios y archiveros organizaron el saber contenido en los documentos de naciones y naciones. Surgieron las bibliotecas nacionales, las bibliografías nacionales, los sistemas bibliotecarios y las organizaciones bibliotecarias internacionales. Se soñó (La Fontaine, 1895) con el control bibliográfico universal y con el acceso universal al documento... Sin embargo, mucho antes de alcanzar los objetivos soñados éstos se alejaban. Una nueva revolución sustituía la galaxia Gutenberg de lo impreso (McLuhan, 1998) por otro universo mil veces más vasto, rico y complejo: el virtual, con Internet y las comunicaciones inmediatas; el de la ubicuidad de la información, ahora liberada de la necesidad de un soporte físico, o al menos de uno en su forma clásica. Las grandes clasificaciones se quedaron pequeñas ante la inmensidad del reto. Dewey y Otlet, los procedimientos bibliotecarios y las bibliotecas mismas perdieron su papel en primera línea ante el nuevo reto de la organización del conocimiento. Se buscaron las soluciones en los ordenadores, a los que se les encargó comunicar el conocimiento y las necesidades humanas del mismo. Se hicieron estudios filológicos para ayudar a las computadoras a procesar el lenguaje humano de los documentos y de las consultas. Se hicieron, y se siguen haciendo investigaciones en el marco de la inteligencia artificial para dotar estas máquinas de más recursos inteligentes con los que abordar el formidable encargo. Al mismo tiempo desde el enfoque documental se estudiaron y desarrollaron con cierto éxito, sobre todo en áreas del saber concretas y delimitadas, lenguajes 6
documentales controlados. Ya desde finales del siglo XX y en el siglo XXI muchas han sido las iniciativas puestas en marcha en distintos ámbitos y disciplinas como la Documentación, la Lingüística, la Informática o la Inteligencia artificial para solucionar este problema (Castillo, 2006). Al hilo de las mismas han surgido conceptos y propuestas nuevas y esperanzadores como los topic maps, las representaciones de dominios, las redes semánticas, los tesauros y clasificaciones, los mapas conceptuales o la web semántica (Lamarca, 2009). El objetivo de este trabajo se inserta en este contexto. Nos planteamos, para un campo concreto, el de la gestión de las publicaciones seriadas en las hemerotecas, la evaluación comparada de dos modelos teóricos de recuperación documental. De una parte, el modelo A o clásico, basado en la clasificación/recuperación de los documentos por sus materias. De la otra, un modelo nuevo, o B, en el que, desde un enfoque sistémico centrado en el rol comunicativo de los documentos en tanto que flujo de información vital para el funcionamiento de la sociedad, y en línea con los últimos avances científicos y tecnológicos, ha sido enriquecido semánticamente mediante la aplicación de los nuevos encabezamientos género/forma (Library of Congress, 2011) que son su piedra angular. 7
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2. Objetivos y metodología 2.1 Determinación de la hipótesis a verificar Pretendemos mediante este estudio verificar o rechazar la hipótesis de obtención de menores niveles de ruido documental en las búsquedas realizadas a partir de sistemas de recuperación de documentos que incorporan descriptores con un contenido semántico más delimitado, menos ambiguo que exclusivamente con los clásicos encabezamientos de materia utilizados en las bibliotecas, los descriptores género/forma. 2.2 Diseño de la prueba La metodología a utilizar consiste en la configuración de un diseño de prueba que permita evaluar de modo objetivo y estadísticamente cuantificable el comportamiento de unos y otros descriptores (variable independiente) en relación con la tasa de ruido (variable dependiente) obtenida en los documentos devueltos como resultado de las búsquedas según estén estos descriptores implementados o no en los respectivos sistemas de recuperación. Para la realización de este diseño se han estudiado los OPAC de bibliotecas americanas, europeas y españolas, con el objeto de seleccionar de entre ellas dos sistemas, con y sin la implementación de estos descriptores, con los que confrontar la pertinencia de sus resultados. Desgraciadamente hemos comprobado que el nivel de implantación de esta herramienta es en general incipiente y que en ningún caso es posible en estos momentos la recuperación diferenciada desde los formularios de consulta de sus OPAC por este tipo de descriptores. 9
ello debería venir acompañada de cambios organizativos, educativos e incluso filosófico-culturales. 3.2 La ambigüedad del lenguaje En cualquier sistema documental el problema principal es implementar un lenguaje que establezca una comunicación eficiente entre las necesidades expresadas (o no) de los usuarios y los documentos e informaciones objeto del sistema documental dado (Maniez, 1987). Las dificultades son consecuencia de los elementos de subjetividad y ambigüedad del lenguaje. En la comunicación humana estos problemas se resuelven gracias a que el contexto en el que la comunicación se produce aporta informaciones que objetivizan y desambiguan ese mensaje. Este fenómeno, unido a la creciente capacidad de los actuales sistemas informáticos, ha llevado durante algún tiempo a pensar que el texto completo de los documentos, procesado convenientemente por los ordenadores, facilitaría el contexto necesario para la comunicación documental. Hoy se considera (Castillo, 2006) sin embargo que las exigencias de proceso y los recursos inteligentes (reglas de inferencia, etc.) necesarias para obtener resultados aceptables desbordan con mucho las actuales capacidades informáticas. Muchos estudios avalan ahora la necesidad de combinar el uso del lenguaje natural (de los propios textos) con el documental (elaborado por especialistas) para obtener resultados aceptables. Sabemos que los lenguajes documentales son buenos aliados para neutralizar la ambigüedad derivada de la polisemia y la sinonimia existente en el lenguaje. También, que un recurso utilizado para mejorar los resultados es reducir el ámbito de utilización del instrumento documental, es decir limitar el contexto de su utilización. 16
Se trata de excluir todos los conceptos que no están explícitamente declarados en el mismo. Así, se han desarrollado durante años multitud de vocabularios, glosarios y tesauros especializados. Sin embargo la multiplicidad de estos lenguajes especializados no resuelve adecuadamente las necesidades de la comunicación documental cuando ésta requiere de instrumentos generales como se da con la documentación periodística (Castillo, 2006) o la hemerográfica de la que la anterior podemos considerar como un subconjunto con su misma naturaleza. Para enfrentarse a los problemas de “infoxicación” (o information overload o explosión documental) desde la perspectiva de la hemeroteca de una biblioteca cabecera de un sistema bibliotecario autonómico (Biblioteca Valenciana, 2010) tanto los instrumentos de catalogación bibliotecaria clásicos: encabezamientos de materias y CDU, como las aproximaciones al mismo realizadas desde las investigaciones mencionadas resultan insatisfactorios. Castillo (2006), estudiando el problema en el ámbito de la documentación periodística,3 expone la necesidad de continuar con las investigaciones y sitúa las dificultades que entraña el tratamiento documental del discurso informativo en su naturaleza enciclopédica en la que resultan de difícil aplicación las clasificaciones alfabéticas de materias utilizadas habitualmente en las bibliotecas generales. Díaz (1986) considera estos instrumentos documentales pensados para la indización del conocimiento científico mientras que en la documentación de actualidad (periodística) la materia prima son acontecimientos o reflexiones sobre los mismos. Documentación que, aunque tratada a otro nivel, si se quiere con más profundidad, es una 3 Consideramos esta tesis de gran interés para nuestro trabajo dado el paralelismo y los puntos de contacto entre los problemas de la documentación periodística y los de la documentación hemerográfica, como ser verá más adelante. 17
parte de la que gestionan las hemerotecas.4 Por otra parte las clasificaciones generales como la CDU además de haber sido duramente criticadas desde múltiples puntos de vista, tales como su enfoque subjetivo, el encorsetamiento al que someten a los nuevos conocimientos y su dificultad para adaptarse al ritmo actual de crecimiento de la información (Moreno, 2002), tienen también el inconveniente para nuestro propósito de estar pensadas al igual que los encabezamientos de materia de las bibliotecas desde la perspectiva y para representar prioritariamente el conocimiento científico (Díaz, 1986). 3.3 Avances recientes en recuperación de información Históricamente la biblioteconomía/bibliografía ha aportado a la gestión de la información el enfoque, los conceptos y las herramientas con las que sus profesionales han organizado el patrimonio bibliográfico-documental.5 Consecuencia de ello, por ser además aceptado como parte integrante del proceso informativo global y a causa de su enorme prestigio, el enfoque bibliográficobibliotecario ha sido utilizado, aunque con poco éxito, para resolver las actuales necesidades informativas sociales. La necesidad de un enfoque integrador de los distintos campos informativos: cultura (patrimonio), información (para la participación democrática), ciencia (información científica), economía y empresa (información económica) o sanidad (información médico-sanitaria) se hace más patente por las cada día más estrechas interrelaciones entre ellos. Al contrario, la especialización, también impulsada como 4 Las hemerotecas gestionan diarios, revistas y otras fuentes donde se recoge la información periodística. 5 El concepto mismo de patrimonio bibliográfico inicialmente limitado a la documentación impresa con fines de comunicación pública se ha visto con el tiempo progresivamente ampliado. Así, a libros, revistas y periódicos, se han ido añadiendo otros tipos documentales transmisores igualmente de información, conocimientos u otros valores artísticos y culturales. En la ley de Patrimonio Histórico Español (1986) se reconocen integrantes del mismo también las películas cinematográficas, discos, fotografías, materiales audiovisuales y otros similares, cualesquiera que sea su soporte material. 18
recurso contra la ambigüedad del lenguaje, lastra la implementación de un enfoque global que facilite políticas de coordinación de acciones a seguir en campos complementarios: investigación científica y desarrollo tecnológico, administración, cultura, etc. Los estudios filológicos, la lógica y la computación también han contribuido, por otra parte, mediante la realización de modelos inteligentes para la vinculación automática de los documentos con las necesidades de los usuarios. Quizá los motores de búsqueda, con el fenómeno Google, sean su principal exponente. Tanto el anterior como Yahoo combinan en mayor o menor medida clasificaciones bibliográficas con motores de búsqueda basados en la creación y gestión de listas de términos (Yi, 2006). Junto a las aproximaciones al problema descritas: insuficientes e insatisfactorias por su enfoque parcial, desmembrador del proceso informativo, y en consecuencia impotentes ante el crecimiento exponencial de la información en multiplicidad creciente de formas y soportes... también se han desarrollado en los últimos años elementos que pueden contribuir a encontrar soluciones al mismo: una visión del conjunto, desde la teoría de sistemas, y nuevos conceptos, más precisos, para su estudio basados en el análisis de los componentes del proceso informativo, su naturaleza, su objeto, su comportamiento, sus tipologías y sus formatos. La teoría de sistemas (Moscoso, 2002) nos ha aportado la concepción del flujo informativo como una metáfora en la que la información recorre, como la sangre en un ser vivo, todo el cuerpo social aportando a cada célula los elementos vitales para su desarrollo. Una visión, en suma global, dinámica, integrada, y con leyes propias. Un sistema que permite definir la especificidad y al mismo tiempo la complementariedad en el conjunto de todas sus partes: información 19
no formalizada, conocimiento experiencial práctico, información débilmente formalizada, comunicaciones previas informales y formales, comunicación de información consolidada por medios con distinto grado de formalidad... vistas todas ellas como distintas fases o estadios en el proceso comunicativo. La multiplicidad de los medios existentes: escritura, sonido, audiovisual, multimedia... y de sus soportes: físicos o virtuales, analógicos o digitales. Un conjunto en suma con infinita y creciente variedad de sus partes en función de la complejidad y ambición de progreso de la sociedad que la genera. Del lado computacional por otra parte los estudios para la clasificación automática de géneros web (Montesi, 2008) son también una realidad que aunque modesta, representa un ejemplo y una esperanza de una futura integración de las corrientes computacional empírico/mecánica de los motores de búsqueda con la filosófico/ teórica de las clasificaciones bibliográficas. Y finalmente, convergiendo en este enfoque, encontramos los estudios y propuestas que desde el mundo bibliotecario impulsan en la actualidad la implementación del nuevo enfoque clasificatorio género/forma en el que para los materiales especiales ya se trabaja en las principales bibliotecas (BNE, 2010). 3.4 El “vuelco lingüístico” de las clasificaciones bibliográficas Los padres fundadores de la documentación Otlet y Lafontaine constituyeron las bases de la misma en íntima relación con el positivismo lógico de su época (Romanos, 2008). Desde esta corriente de pensamiento, el papel de las ciencias y el de la clasificación de éstas influyó poderosamente en las clasificaciones documentales. La documentación se pensó más como documentación de las ciencias que como documentación científica de las actividades 20
humanas, de las que la científica con ser muy importante no era la única. Las carencias y limitaciones de este enfoque pronto relegaron a la documentación a un segundo plano en las nuevas tareas de gestión de la información (López, 2002). Sus herramientas clasificatorias clásicas (CDU, DDC, etc.) fueron sustituidas por clasificaciones u otros lenguajes documentales como los tesauros, casi siempre surgidos desde y para resolver problemas de gestión de información en sectores específicos como la informática, la medicina, la agricultura... que desarrollaron sus propios lenguajes clasificatorios al margen y desconociendo en muchos casos la teoría documental. En el terreno filosófico el positivismo lógico y con él la fe en que la ciencia salvaría a la humanidad de la ignorancia y la superstición uniendo a la humanidad en el progreso, quedaron desautorizados por dos guerras mundiales y por la creciente brecha en el desarrollo entre los países que las sucedió. Como no podía ser de otro modo con el positivismo lógico entraron en crisis sus planteamientos y con ellos sus clasificaciones documentales ahora relegadas al mundo bibliotecario e incluso en retroceso en él. No vamos a entrar en mayor profundidad en el devenir filosófico de las corrientes que se enfrentaron y sustituyeron al positivismo lógico más allá de resaltar una de ellas por, a nuestro parecer, el enorme interés de su punto de vista y conceptos, en relación con los grandes problemas actuales de la documentación, y sobre todo por su relación con los objetivos de este trabajo, se trata de la filosofía del lenguaje. A principios del XIX el filósofo danés Soren Kierkegaard afirmó que el lenguaje debería jugar un mayor papel en la filosofía occidental (Cloeren, 1998) pero fue Ferdinand de Sausurre (1916) quien 21
sentó las bases modernas de la misma en su Cours de linguistique générale. Su influencia fue tal en todos los ámbitos de la filosofía y la ciencia que para describirla quedó acuñada la expresión the linguistic turn o vuelco lingüístico que expresa que en todas ellas se adopta un nuevo enfoque, el lingüístico, para el estudio de su objeto o en la realización de sus objetivos. Desde este vuelco lingüístico en la documentación se vislumbran aproximaciones a conceptos tan prometedores para la clasificación e indización de contenidos como la “naturaleza del significado” de cuyo estudio Geoffrey Leech, citado por Mwihaki (2004) establece que hay dos tipos diferentes de significado, el conceptual y el asociativo. El primero de naturaleza tanto denotativa como connotativa y el segundo, asociado con la individual comprensión mental de quien habla, y que se puede subdividir en seis subtipos de contenidos: connotativos, posicionales, sociales, afectivos, reflejados y temáticos. O la “Teoría de la referencia”, que se ocupa de la interacción del lenguaje con el mundo y que según Frege citado por Picardi (2001), en la semántica contenida en cada expresión encontramos dos componentes: sentido y significado. El sentido es el pensamiento expresado, este pensamiento es abstracto, universal y objetivo. Está relacionado con los referentes y el modo en que los objetos son representados por éstos. El sentido de la frase es el pensamiento que contiene mientras que los referentes son objetos de verdad con los que el sentido se relaciona. Así la estrella de la mañana o la estrella de la tarde son dos formas de expresar, dos sentidos del mismo referente, el planeta Venus. Así mismo, el marco que establece al considerar la estrecha relación o dependencia existente entre pensamiento-conocimiento y lenguaje se 22
intuye de gran interés en las tareas de clasificación documental. Por otro lado nuevos conceptos asociados con el uso convencional del lenguaje como el “lenguaje interno” de Chomsky (1995) o la “Metasemántica” de Staiton (1996) nos abren perspectivas de estudio tan prometedoras como la del papel de la etimología o de la estilística en la formación del sentido de las palabras. O el estudio de la retórica en aspectos tan relevantes para la recuperación de información en cualquier sistema documental como son poder determinar, por ejemplo el sentido propagandístico, didáctico, peyorativo, ofensivo, etc. de los documentos a partir del uso de las palabras en ellos contenidos mediante el estudio del “dominio del discurso”.6 Finalmente la “Teoría literaria”, estrechamente ligada con la Filosofía del Lenguaje enfatiza el modo como se comprenden los textos en una perspectiva similar a la utilizada por la hermenéutica clásica (Wikipedia, 2009). De todo lo anterior deducimos que la combinación del enfoque documental clásico basado en la filosofía de la ciencia con otro basado en la filosofía del lenguaje abre nuevas posibilidades en el tratamiento documental de la información, aportando conceptos que se intuyen valiosos para superar los obstáculos que impiden conseguir una difusión más eficaz de la información. 3.4.1 Comunicación versus contenido Consideramos desde la perspectiva de la filosofía del lenguaje que el tratamiento documental en general y el hemerográfico en particular obtiene -hipótesis de trabajocon el enfoque lingüístico basado en 6 Otro concepto que de nuevo nos aporta la filosofía del lenguaje. 23
la naturaleza de su función comunicativa, y que es previo al de la clasificación del conocimiento científico, una sistemática más general y más fecunda que la visión documental clásica. Un enfoque que por sus características, las del lenguaje, puede aprehender el conjunto del flujo informativo social, ubicando en él el mensaje informativo, su génesis y evolución, y los documentos y materias que produce. Que puede más fácilmente analizar las necesidades informativas de los diferentes tipos de usuarios y por ello conectar éstos con aquéllos. Al igual que en los demás campos informativos, en las hemerotecas, los principales problemas a resolver en la gestión eficaz de la información son el ruido y el silencio documental (Gil, 2008). El primero hace que el usuario, tras una consulta dada, tenga que enfocar su atención y dedicar un tiempo suplementario, para seleccionar, entre el conjunto de documentos devueltos por el sistema, aquellos que son pertinentes a su necesidad informativa. El segundo, más grave si cabe, consiste en la no disponibilidad de aquellos documentos que, aun siendo pertinentes no han sido devueltos por el sistema y por tanto nunca serán accedidos por el usuario. En la literatura existente sobre el estudio de estos problemas se sitúa la polisemia del lenguaje como una de las principales fuentes de ruido, y por tanto de “infoxicación” o sobrecarga informativa. Para evitar los efectos de la polisemia del lenguaje las clasificaciones y lenguajes documentales crean listas de términos controlados en los que se acota al máximo el valor semántico de éstos, sin embargo tanto las clasificaciones numéricas, como los tesauros o las listas de encabezamientos están lejos de ofrecer resultados 24
enteramente satisfactorios (Castillo, 2006). Ésto es así entre otras cosas porque hasta hace muy poco7 en las tareas de clasificación bibliográfica, independientemente de la herramienta clasificatoria empleada, ha sido política habitual de los centros incluir como propio de cada tema o asunto tanto los documentos que versaban sobre conocimientos propios de los temas en sí, como las posibles instancias en las que el tema se materializa. Es decir tanto los documentos que analizaban, estudiaban o trataban sobre un tema como aquellos que eran manifestaciones concretas de ese asunto. Bajo el primer prisma tendríamos la noción de materia, propiamente dicha, que tratan los documentos. El segundo está más relacionado con el concepto tipo al cual el documento pertenece o del que es un ejemplar, y que a pesar de no ser propiamente una materia, invocando el principio de uso estos documentos han sido tradicionalmente incluidos bajo el mismo encabezamiento junto con aquéllos. 3.4.2 Descriptores tipológicos y descriptores de materia Gran parte de la difusión de la información bibliográfica (documental sería más correcto llamarla) descansa en la actualidad en los catálogos de las entidades públicas responsables de los sistemas bibliotecarios. Los OPAC de las Bibliotecas Nacionales, de las Bibliotecas Autonómicas y de las redes de lectura pública dependientes de éstas son los encargados de realizar lo que hasta los años 90 hacían las bibliografías nacionales impresas. Son ya pocas las bibliografías nacionales que se imprimen en nuestro país (BNE, 2010)8. Por ello las grandes distinciones por tipo de material que se realizaban en sus ediciones impresas: monografías, publicaciones seriadas, cartografía, música impresa, etc., se real¡zan hoy mediante subformularios del catálogo general. 7 Y todavía en la mayoría de los casos ya que el uso de los encabezamientos género/forma es muy reciente y en la actualidad los centros que los emplean están en una fase incipiente. 8 La BNE suspendió las ediciones impresas en diciembre de 2006 y en CD-ROM en septiembre de 2007 25
documento, en este caso complejo; y género/forma, aquello que el documento es, es decir aquella categoría de la cual el documento es una ocurrencia o manifestación. La diferenciación plena y su uso coherente contribuirán a clarificar y dar consistencia a la clasificación para una mejor difusión. Así problemas actuales de ruido y de silencio documental derivados de usar indistintamente por ejemplo términos como cómic tanto en estudios sobre estos documentos como para identificar este tipo de publicaciones desaparecerán. Por ejemplo, en el caso de un usuario interesado en la historia y la evolución de las características del dibujo y su relación con los posibles contactos entre dibujantes, serán relevantes los documentos que sean ensayos que estudien el cómic, su historia, su evolución, etc. Con una búsqueda basada en el término cómic como materia generará ruido documental al proporcionar junto a éstos un conjunto de registros que no tienen que ver con su búsqueda aunque sí sean pertinentes a la misma por estar indizadas las revistas de este tipo también con ese término. Por otra parte y en sentido contrario un usuario que quiera conocer la variedad y riqueza de esta tipología documental en un territorio y un momento determinado tendrá el mismo ruido que el anterior aunque en sentido inverso. Sin embargo la búsqueda de soluciones a este tipo de preguntas se está ya realizando desde distintos ámbitos. De un lado, las instituciones con más reputación y autoridad en el mundo de la clasificación bibliotecaria iniciaron, ya hace años, estudios que han concluido recientemente con la propuesta de implementación de sistemas de clasificación por género/forma. De otro lado, desde el mundo de Internet, se están realizando estudios y propuestas 32
de clasificación de los site web12 que, al menos una parte de ellos, se orientan hacia la categorización de estos recursos electrónicos atendiendo a propiedades similares -géneros weba las consideradas en el mundo de la clasificación bibliotecaria. Por todo ello y dado que la recuperación de la información en el ámbito concreto de las publicaciones seriadas se enfrenta con dificultades similares a las de la recuperación de los recursos informativos en Internet nuestra propuesta consiste en aplicar lo mejor de los dos mundos: la clasificación bibliotecaria y los avances en la recuperación web basados en la utilización de recursos de inteligencia artificial para la identificación y asignación automática de esta clasificación. 12 Documentos con estructura temática compleja y cambiante, en muchos aspectos, similar a la de las publicaciones seriadas. 33
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4. Realización de la prueba 4.1 Análisis y descripción de modelos En el contexto de este trabajo, llamamos modelos orientados hacia el contenido a aquellos como el de la BNE13 en los que la recuperación por materias de sus documentos se basa en la utilización, durante la indización y para las búsquedas, de términos (encabezamientos de materia) que pueden ser utilizados indistintamente para describir la materia de los documentos y su tipo. Por el contrario llamamos modelos orientados a la comunicación, también en este contexto, a aquéllos que basan la recuperación de los documentos en su papel en la comunicación social14. Consecuentemente con eso implementan estrategias para reducir la ambigüedad de aquellos términos que son susceptibles de transmitir el doble significado mencionado. Para ello separan los encabezamientos en dos ficheros o listados independientes, el de materias que contiene términos utilizables exclusivamente para documentos que “tratan sobre” la materia en cuestión, y el de género/forma que expresa aquello que el documento “es”, (en la comunicación social) independientemente de cual sea su materia. Así mismo estos sistemas codifican también separadamente unos y otros encabezamientos mediante el uso de campos MARC separados. El 650 (materias) y 655 (género/forma) de modo que la recuperación pueda realizarse con absoluta precisión. 13 En el momento de la redacción de este trabajo (marzo 2011) la BNE ha empezado a utilizar los encabezamientos género/forma, si bien aún no es posible realizar búsquedas a partir de los mismos. 14 En el sentido que se expresa en la introducción, pág. <6>. Es decir en la práctica social mediante la cual los grupos humanos establecen el contexto, las condiciones y los objetivos de su interelación. Abarca todas las actividades humanas. 35
El modelo clásico utilizado para la difusión de la información bibliográfica es el utilizado hasta la fecha en las bibliografías nacionales, es decir aquel que se basa en la clasificación de los registros en base a sus materias y/o números CDU. Figura 2. Modelo A o clásico. Fuente: elaboración propia Los problemas de este enfoque en el caso de las publicaciones seriadas están relacionados con la naturaleza compleja de éstas desde el punto de vista de las materias que tratan. De hecho, este modelo se pensó para la clasificación y recuperación en las bibliotecas de los documentos que han sido desde siempre su tipología principal, los libros. Es decir para obras unitarias, acabadas y monográficas desde el punto de vista de su materia. Después se extendió a otros tipos de documentos en los que como las publicaciones seriadas, su funcionamiento es ineficiente. Por ello en las instrucciones de uso de estos mismos lenguajes, suele advertise que su uso no es eficaz en obras de creación literaria y en general en aquellas que carecen de materia, así como en las publicaciónes seriadas por ser documentos 36
que cuando las tienen éstas suelen ser múltiples. Exceptuando las revistas científicas especializadas, tipología con un peso porcentual minoritario en el conjunto de estas publicaciones, la mayoría de las mismas, se encuentran en esta situación. Bien tratan de materias múltiples y variadas en razón de los diversos artículos que las componen, o no tratan de ninguna, por ser su objeto otro, como la publicidad de productos y servicios, o el entretenimiento y la distracción. Por ello, y porque a éstos se suman además los problemas derivados del ruido documental que producen, se hacen necesarias soluciones que mejoren la respuesta ofrecida a los usuarios por los sistemas de recuperación de documentos. Figura 3. Entidades Modelo B. Fuente: elaboración propia Se trata de un modelo que con respecto a los lenguajes documentales clásicos ha sido enriquecido semánticamente mediante la 37
adopción de un nuevo enfoque que pueda facilitar el trabajo de los ordenadores en la interpretación del sentido informativo de los documentos con la identificación automatizada de su género y forma. En este nuevo enfoque, se desplaza el centro del interés clasificatorio desde el contenido de los documentos (su materia) hasta otra categoría, el género-forma, que por estar imbricada en el centro de la perspectiva de la comunicación social, permitirá, esa es la hipótesis, mejorar la capacidad descriptiva, y con ella los resultados, del modelo de clasificación/recuperación aplicado a los ítem informativos, en nuestro caso los registros de los documentos propios de las hemerotecas. Además, la definición de una ontología semántica con categorías de las que se desprendan los descriptores que integran el lenguaje pueda aspirar, en su desarrollo a establecer las reglas de inferencia necesarias para, por una parte asignar automáticamente los descriptores a los documentos, y por otra, actualizar dinámicamente las categorías y sus descriptores en sintonía con los cambios culturales, sociales y lingüísticos que se vayan produciendo. En la ontología del modelo clasificatorio expuesto, existen entidades tales como empresas, comercios, administraciones, etc., que se relacionan consigo mismo, con las de su clase o con toda la sociedad, utilizando diferentes medios en función de sus objetivos de comunicación. Así, en sus comunicaciones internas, las entidades y empresas generan: boletines, diarios de empresa, intranets o redes internas... etc., ésto es, documentos por los que fluyen información y noticias relacionadas con el interés de la entidad o con su organización. Debido a que estos documentos suelen tratar sobre temas múltiples y diversos; y a que es su enfoque lo que los agrupa, clasificarlos por su(s) materia(s) además de no ser muchas 38
veces posible, tiene menos sentido que hacerlo por la función que desempeñan. En su relación con las entidades de su clase generan newsletter, boletines, revistas o diarios especializados en el campo de actividad de la entidad. Pueden tener web con o sin extranet. Por las mismas razones que el caso anterior no se deben clasificar por materias. Figura 4. Tipos documentales del modelo B. Fuente: elaboración propia Finalmente en su relación con la sociedad, generan revistas de divulgación general y pueden desarrollar webs o portales. En algunos casos se pueden clasificar por materias y en todos, por el género al que pertenecen: revistas especializadas, de divulgación, de opinión... En las entidades del tipo empresa y sobre todo en las de tipo comercios, como consecuencia de su función principal, pueden desarrollar un medio característico que es el catálogo de productos o servicios que ofrecen. Éste, cuando lo realizan entidades terceras o intermediarios, pueden llegar a ofrecer diarios, revistas, webs o 39
portales con las ofertas de productos o servicios de todo un sector de la economía, por ejemplo revistas de compra venta de inmuebles, de vehículos, entre particulares (El Trajín, El Baúl...). Éstas son publicaciones, obviamente sin materia. En realidad, una forma desarrollada de catálogo de productos o servicios. Otras entidades del tipo empresa, del tipo medio de comunicación, del tipo asociación o de un tipo que es combinación de dos o más de ellas, pueden ofrecer también productos o servicios, en este caso informativos o culturales como: noticias de actualidad; o de análisis y opinión en profundidad sobre actualidad; o sobre actividades realizadas o venideras: memorias, anuarios, etc. las primeras; programas de fiestas: patronales, de fallas, de moros y cristianos, etc., de certámenes, etc. las segundas. Otras comunican creaciones artísticas originales, como poemas, o relatos cortos. Otras ofrecen relatos gráficos como los cómics con fines de entretenimiento, de humor, incluso con fines artísticos en si mismos. Otras sirven para difundir un planteamiento o un punto de vista político, o filosófico o religioso, o para criticar a veces con sátira, escarnio o burla el del contrario. 4.2 Análisis de descriptores según su ambigüedad Son muchos los términos y expresiones utilizadas en los lenguajes documentales clásicos susceptibles de albergar múltiples significados. Tanto es así que en las instrucciones de uso de muchos lenguajes de clasificación se dan normas concretas sobre cómo tratar con este problema. Normas que como veremos resultan insuficientes para las necesidades informativas actuales. Vamos a ver algunos casos extraídos del fichero de autoridades de la BNE y a analizar su comportamiento en una búsqueda bibliográfica. 40
En el fichero de autoridades de la BNE, pero también en otros de los principales ficheros y listas de autoridades de materia usadas en España: LEMAC, LEMBP., fichero de autoridades del CSIC... etc. encontramos con las siguientes categorías de términos: ●Términos, o combinaciones de términos, que expresan una materia, y que su utilización está expresamente restringida para describir documentos que tratan sobre la misma. En principio estos términos deberían ofrecer resultados pertinentes en las búsquedas en un porcentaje alto. No han sido estudiados, en este proyecto, más allá de la constatación de su existencia. Figura 5. Encabezamientos tipo 1. Fuente: Catálogo Autoridades BNE 41
muestras representativas que permiten obtener los resultados con un margen de error de ± 9 puntos porcentuales, trabajando con un nivel de confianza del 95 %. 4.4 Resultados en el catálogo de la BNE Encabezamiento n. de docs. muestra pertinentes tasa pert. tasa ruido Almanaques 10 10 1 0,1 0,9 Anarquismo 39 39 3 0,08 0,92 Calendarios 274 83 0 0 1 Catálogos de subastas 39 39 0 0 1 Creación literaria 9 9 4 0,44 0,56 Cómics 360 89 11 0,12 0,88 Humorismo 44 44 0 0 1 Literatura española 345 88 24 0,27 0,73 Partidos políticos 22 22 1 0,27 0,73 Poesía / poesías 341 88 8 0,09 0,91 Propiedad inmobiliaria 15 15 1 0,07 0,93 Psicoanálisis 55 55 53 0,96 0,04 Publicaciones periódicas 226 78 51 0,65 0,35 Presupuestos 357 89 19 0,21 0,79 Partidos políticos 23 23 10 0,43 0,57 Publicidad 113 59 49 0,83 0,17 Sindicatos 134 63 7 0,11 0,89 Tasa Media 0,27 0,73 Tabla 2. Comportamiento de términos del modelo A. Fuente: elaboración propia Veamos estos resultados caso por caso. En la primera búsqueda con el requerimiento almanaques en el campo materias; y, prensa y revistas como tipo de documento, 48
Figura 9. Formulario de búsqueda en BNE. Fuente: www.bne.es obtenemos un resultado de diez registros. . . . . . . . . . . . Figura 10. Documentos devueltos por la búsqueda. Fuente: www.bne.es 49
Cuando los analizamos uno por uno encontramos que nueve de los diez documentos devueltos se corresponden con registros que son instancia del concepto almanaques y sólo uno de ellos se puede considerar como una obra que trata sobre almanaques, de hecho hace una compilación, entendemos que anotada, de este tipo de documentos. Figura 11. Documento pertinente. Fuente: www.bne.es 50
4.5 Resultados en el catálogo de la BV Paso 1: Búsqueda por encabezamiento almanaques, en campo, término género/forma16 Figura 12. Búsqueda por tipo documental en hemeroteca BV. Fuente: bv.gva.es Resultado: Figura 13. Documentos devueltos en la búsqueda de la fig. 12. Fuente: bv.gva.es 16Estos términos están indizados provisionalmente en el campo marc 653 mientras se implementa el campo marc 655 definitivo. 51
25 registros. Todos son almanaques. Tasa de pertinencia 100 %. Tasa de ruido 0% Paso 2. Búsqueda por encabezamiento almanaques en campo materias Figura 14. Búsqueda por materia en hemeroteca BV. Fuente: bv.gva.es Resultado: Figura 15. Documentos devueltos en búsqueda de la fig. 14. Fuente: elaboración propia (captura del formulario del OPAC de la BV) 0 registros. No hay registros de publicaciones sobre almanaques Tasa de pertinencia 100 %. Tasa de ruido 0% 52
4.6 Resultados de la prueba En el caso de la BNE, con los encabezamientos seleccionados la tasa de pertinencia de los resultados cuando se buscan documentos sobre esa materia oscilan entre el 0 de los calendarios o los catálogos de subastas y el 0,96 de las revistas de psicoanálisis, situándose la media de pertinencia en 0,27. Si por el contrario consideramos que nos interesan documentos que son instancia del encabezamiento buscado los resultados obviamente son los mismos aunque invertidos, es decir 1 de los calendarios, catálogos de subastas o revistas de humorismo, y el 0,04 de psicoanálisis, con 0,73 de media global. En el caso de la hemeroteca de la BV, para el caso concreto del término almanaques, seleccionado expresamente para compararlo con el mismo término en la BNE, los resultados son para el tipo documental: 25 ítem pertinentes de 25 registros (100%); y para el tópico almanaques: 0 ítem pertinentes de 0 registros (100%). Los resultados obtenidos del análisis de las muestras y de la comparación de los dos sistemas de recuperación confirman que los sistemas clásicos de recuperación de documentos son, para este tipo de búsquedas, muy ineficientes. La tasa de pertinencia de 0,27, es en sí mismos, elocuente. Si además la comparamos con un sistema que permite la recuperación separada de los conceptos materia y tipo, en el que como hemos visto los resultados son 100% de pertinencia con 0% de ruido, las conclusiones son, a nuestro entender, inapelables. Por otra parte, el hecho de que nuestras búsquedas estén limitadas, a causa del alcance de este trabajo, a las publicaciones seriadas, pone en marcha inadvertidamente una restricción contextual que podemos 53
observar y analizar cuando cambiamos la búsqueda por ejemplo, en monografías modernas. Figura 16. Resultados devueltos para almanaques en monografías. Fuente: www.bne.es En esta selección de resultados podemos ver que si bien siguen 54
apareciendo mezclados tanto almanaques como obras sobre los mismos, éstas son de una variedad mayor puesto que encontramos tanto recopilaciones como estudios históricos o ensayos sobre los mismos. La explicación de esta circunstancia puede estar en que el tipo documental monografías sea más adecuado para tratar sobre una materia, en este caso, almanaques, que el tipo documental revistas. Del mismo modo que para tratar por ejemplo sobre cine, el tipo documental monografías sea también más fecundo que el tipo películas, aunque pueda haber películas que tengan como materia una película o cualquier otro asunto. Por otra parte, aunque en los sistemas clásicos evaluados, éstos se comportan del mismo modo en todas las búsquedas, es decir, sin diferenciar los documentos sobre determinadas materias de los que son en realidad instancias de la misma, hay no obstante, situaciones y casos diversos que será conveniente analizar en trabajos de mayor alcance. Así, por ejemplo en términos como anarquismo o psicoanálisis a diferencia de almanaques, la polisemia de los mismos resulta menos evidente. En ellos lo que hay que dilucidar es si ante nosotros tenemos el discurso psicoanalista o anarquista, respectivamente, o si bien se trata del metadiscurso sobre éstos. Solo en el segundo caso se deberían considerar materia y para el primero necesitaremos de encabezamientos género/forma perfectamente separados para evitar el ruido en los resultados de las búsquedas. 55
Figura 17. Resultados para búsqueda 'anarquismo' en subformulario: 'prensa y revistas'. Fuente: www.bne.es De los 39 resultados obtenidos para esta materia, solo tres son un metadiscurso anarquista, es decir, documentos que tratan sobre el discurso anarquista. Si bien en este caso son además y al mismo tiempo un tipo documental concreto: una bibliografía. Vemos pues que las relaciones entre materia y tipo (instancia de) y, materia y discurso (instancia de) no son en absoluto estáticas ni uniformes. Tenemos en los dos casos vistos unos documentos (compilación, y bibliografías) que siendo en sí mismos más formales que sustantivos pueden actuar y de hecho actúan como materia de 56
otros. Es el contexto de la comunicación o el contexto en la comunicación el que determina la función de objeto o sujeto de los documentos. Función que importa y mucho a los usuarios a la hora de encontrar los documentos que necesitan para solucionar una falta de información o una necesidad de conocimiento específico. Conseguir sistemas de recuperación de información que avancen en la determinación del contexto y con ello mejoren los resultados actuales se evidencia como un reto no solo para las bibliotecas sino también y principalmente para aquellos sistemas que como los motores de búsqueda en Internet adolecen de las mismas o de mayores deficiencias. La clave está en introducir mecanismos de contextualización del diálogo entre el usuario y los fondos gestionados por el sistema. Uno de de estos mecanismos puede ser la determinación del contexto de la necesidad informativa. Qué tipo de información, contenida en qué tipo de documentos puede satisfacerla. Las monografías, seguramente junto con los artículos de revista, sean los tipos documentales que mayoritariamente comuniquen todo tipo de materias. Ahora bien ni todas ellas tratan siempre exclusivamente de materias, lo vemos en la ilustración (figura 16) en la que para la materia almanaques nos devuelve el ítem 5 que es un almanaque, ni son los únicos tipos documentales que los tratan, puesto que podía darse el caso de por ejemplo películas, vídeos o registros sonoros sobre los mismos. De todo ello podemos concluir que para mejorar el resultado de las búsquedas en los actuales catálogos integrados por múltiples 57
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7. Índices de figuras y tablas Figura 1. Delimitación de tipos documentales en el formulario de búsqueda de la BNE p. 26 Figura 2. Modelo A o clásico p. 36 Figura 3. Entidades Modelo B p. 37 Figura 4. Tipos documentales del modelo B p. 13 Figura 5. Encabezamientos tipo 1 p. 41 Figura 6. Encabezamientos tipo 2 p. 42 Figura 7. Encabezamientos tipo 3 p. 43 Figura 8. Encabezamientos tipo 4 p. 44 Figura 9. Formulario de búsqueda en la BNE p. 49 Figura 10. Documentos devueltos en la búsqueda p. 49 Figura 11. Documento pertinente p. 50 Figura 12. Búsqueda por tipo documental en hemeroteca BV p. 51 Figura 13. Documentos devueltos en búsqueda de la fig. 12 p. 51 Figura 14. Búsqueda por materia en hemeroteca BV p. 52 Figura 15. Documentos devueltos en la búsqueda de la fig. 14 p. 52 Figura 16. Resultados devueltos para almanaques en monografías p. 54 Figura 17. Resultados para búsqueda 'anarquismo' en subformulario: 'prensa y revistas' p. 56 Tabla 1. Tipos de encabezamientos p. 45 Tabla 2. Comportamiento de los términos del modelo A p. 48 67