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"La manzana de la discordia" como atractivo turístico

Cervelló Romero, Teresa

Abstract

El Proyecto "La manzana de la discordia" como atractivo turístico, es un proyecto basado en las obras modernistas de la ciudad. Con el proyecto se busca estudiar el modernismo no solo en Barcelona sino en Europa. Conocer a los autores (en este caso nos centraremos en 3: Josep Lluís i Cadafalch, Antoni Gaudí y Lluís Domènech i Muntaner) y sus obras de la Ciudad Condal, además de conocer diferentes obras modernistas de la ciudad.

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1 UNIVERSIDAD POLITECNICA DE VALENCIA E S C U E L A P O L I T E C N I C A S U P E R I O R DE G A N D I A D I P L O M A T U R A EN T U R I S M O La “manzana de la discordia” como atractivo turístico TRABAJO FINAL DE CARRERA Autor/es: Teresa Cervelló Romero Director/es: Dra. Francisca Ramón Fernández GANDIA, 2011 2 3 ÍNDICE PRESENTACIÓN Y AGRADECIMIENTOS INTRODUCCIÓN 1. Justificación y objetivos 2. Plan de trabajo I. EL MODERNISMO 1. Definición 2. Arquitectura 3. Escultura 4. Pintura 5. Art & Craft 6. Consecuencias del Art Nouveau II. BARCELONA 1. Localización y demografía 2. Cultura catalana 3. Historia 3.1. Los precedentes barcelonenses 3.2. La gestación de la ciudad moderna 3.2.1. Los años de reconstrucción (1725-1789) 3.2.2. La influencia de la Revolución Francesa y la guerra del Francés (1789-1804) 3.2.3. El fin del régimen absolutista (1808-1833) 3.2.4. La revolución industrial (1833-1874) 3.2.5. Entre la burguesía y el proletariado (1874-1939) 3.2.6. Barcelona bajo el franquismo (1939-1975) 3.2.7. La nueva etapa democrática 4 3.3. Curiosidades de la Barcelona de antes y ahora III. ESTUDIO DEL TURISMO DE BARCELONA 1. Estudio estadístico del turismo de Barcelona 2. Opinión personal IV. “LA MANZANA DE LA DISCORDIA” COMO ATRATIVO TURÍSTICO 1. La Familia Güell, la Casa Batlló y el arquitecto Antoni Gaudí i Cornet 1.1. Historia 1.2. Otras obras de Gaudí 1.2.1. Finca Güell 1.2.2. Casa Vicens 1.2.3. Palau Güell 1.2.4. Colegio Teresianas 1.2.5. Casa Calvet 1.2.6. Villa Vellesguard 1.2.7. Park Güell 1.2.8. Casa Milà (La Pedrera) 1.2.9. Escuelas Sagrada Familia 1.2.10. Sagrada Familia 2. La Casa Amatller y el arquitecto Josep Puig i Cadafalch 2.1. Historia 2.2. Otras obras de Puig i Cadafalch 2.2.1. Casa Macaya 2.2.2. Casa Serra 2.2.3. Fàbrica Casaramona 2.2.10. Palau Baró de Quadras 5 3. La Casa Lleó Morera y el arquitecto Lluís Domènech i Montaner 3.1. Historia 3.2. Otras obras de Domènech i Montaner 3.2.1. La casa Thomas 3.2.2. Hospital de Sant Pau 3.2.3. Palau de la Música Catalana 3.2.4. Palau Ramón Montaner CONCLUSIONES BIBLIOGRAFÍA ANEXOS 1. Obras modernistas de Barcelona 2. Índice de figuras por orden de aparición en el texto 6 PRESENTACIÓN Y AGRADECIMIENTOS En estas breves líneas quisiera presentar y agradecer el Proyecto Final de Carrera de la Diplomatura de Turismo. Durante los últimos meses me he dedicado a buscar información acerca del modernismo catalán y Barcelona, la relación entre ambos, así como la relación que tuvo Gaudí con la familia Güell; debo admitir que la información encontrada era abundante, aunque también cabe decir que en ocasiones resultaba confusa y contradictoria. El trabajo ha sido largo y laborioso pues no todos los organismos implicados han facilitado la información, sino que más bien ha sido un mar de búsquedas en las que he recorrido y conocido el modernismo de La Ciudad Condal desde el punto de vista tanto académico como turístico. Quiero agradecer en primer lugar a mi tutora en el proyecto Francisca Ramón que desde el primer curso de la carrera ha sido una profesora ejemplar tanto en el sentido académico de sus asignaturas como en el personal; siempre ha estado ahí para tender una mano a sus alumnos. También debo agradecer a mi familia, mi madre y mis hermanos y también a Toni el haber estado ahí en todo momento, que me han apoyado siempre y me han animado a seguir adelante. Y en general a todos los que material o inmaterialmente siempre han estado ahí. Muchas Gràcias a todos. 7 INTRODUCCIÓN 1. Justificación y objetivos Teniendo en cuenta que Barcelona es una de las ciudades con más proyección del mundo, además de ser probablemente la ciudad más cosmopolita del país, me he querido centrar en ella y en el Turismo Urbano que se está llevando a cabo. Es el origen del modernismo español, y es donde encontramos mejores ejemplos de este estilo artístico. Además hoy en día constituyen la base fundamental del desarrollo económico como fomento y dinamización del Turismo Cultural en la ciudad. El Proyecto “La manzana de la discordia” como atractivo turístico, es un proyecto basado en las obras modernistas de la ciudad. Con el proyecto se busca estudiar el modernismo no solo en Barcelona sino en Europa. Conocer a los autores (en este caso nos centraremos en 3: Josep Lluís I Cadafalch, Antoni Gaudí y Lluís Domènech i Muntaner) y sus obras de la Ciudad Condal, además de conocer diferentes obras modernistas de la ciudad. En cuanto a los objetivos que vamos a tratar en el presente trabajo, destacar unos objetivos principales y otros secundarios: Objetivo principal: El objetivo principal de este proyecto es el estudio de los edificios de “La Manzana de la Discordia”; La Casa Batlló, La Casa Atmaller y La Casa Fuster. Obras de Antoni Gaudí, Josep Lluís i Cadafalch y Lluís Domènech i Muntaner. Objetivos específicos: El objetivo secundario del proyecto es el estudio de los recursos histórico-artísticos modernistas en la ciudad de Barcelona siendo una de las bases para el desarrollo del turismo cultural y urbano del objeto espacio de estudio Estudio del contexto histórico en el que se enmarca el movimiento Modernista. Estudio del movimiento y sus principales representantes: Gaudí, Domènech i Muntaner y Puig i Cadafalch. 8 Urbanismo y arquitectura modernista de los tres arquitectos. Analizar el mecenazgo del conde Güell y el arquitecto. Estudio de importancia del Modernismo Catalán (Barcelona) como complemento al Turismo Urbano Cultural de la ciudad. 9 2. Plan de trabajo El plan de trabajo se dividirá en distintas fases: Primera fase. Búsqueda y recopilación de información general de recursos histórico-artísticos de la ciudad de Barcelona. Para esta primera fase se utilizarían material bibliográfico, y distintas páginas web: bcn.cat y enciclopedia.cat. Así como de la búsqueda en destino de información y fotografías necesarias para completar el proyecto. Segunda fase. Elección de los recursos más representativos o interesantes de la Barcelona Modernista. Para la elección se valorará el interés turístico cultural desde un punto de vista histórico artístico. Tercera fase. Análisis completo y desarrollo de cada uno de los recursos histórico-artísticos elegidos. Cuarta fase. Valoración-conclusión general. Después de desarrollar el cuerpo principal del trabajo se podrán obtener conclusiones y valoraciones desde un punto de vista histórico. También se valorará de forma general y en algunos recursos en particular, la gestión turística de la ciudad de Barcelona. Quinta fase. Informatización de datos y preparación ofimática de la exposición. 16 3. Escultura La escultura modernista estuvo dominada por la personalidad excepcional de Auguste Rodin (París, 1840Meudon, Francia, 1917). Su punto de partida venía dado por la destrucción anecdotista de clasicismo académico. Sobre esta base confluyó el impresionismo, en su pretensión de dar como realidad la impresión sensorial, no conceptual, de los objetos. La pieza fundamental de este estilo es el gran conjunto de la Puerta del Infierno, inspirada en la Divina Comedia, pero teñida de un primitivismo rudo fuerte, de un sentimentalismo y una carga erótica. El belga Constantin Meunier (Etterbeek, 1831 - Ixelles, 1905) trabajó dentro de la órbita de Rodin, pero se especializó en la temática obrera con imágenes de mineros, de trabajadores portuarios, metalúrgicos… 17 4. Pintura El movimiento esteticista enlaza, con la etapa que preside el modernismo. Obras prerrafaelistas tardías, como El corazón del loto, de Edward Burne-Jones (Birmingham, Reino Unido, 1833-Londres, 1898) de 1880, con su ninfa de cabellos ondulantes durmiendo dentro de una flor de líneas también ondulantes. Es necesario recordar a Gauguin que desde 1887 se separo del impresionismo para acercarse a la constructividad y que desarrolló la temática florar y curvilínea; la temática de Van Gogh (Groot-Zundert, Países Bajos, 1853 - Auverssur-Oise, Francia, 1890), en la etapa llameante del Campo de trigo con cuervo de 1890 y la de Toulouse-Lautrec con el Diván japonés de 1982. Éste trató directamente a la inspiradora de la línea serpentina. Otra corriente que confluyó hacia el modernismo fue la de los simbolistas, como el preciosista Gustave Moreau (París, 1826-id., 1898) y el contemplativo y sintético Puvis de Chavannes (Lyon, 1824-París, 1898) cuyo Pobre pescador fue pintado en 1881. De ellos deriva el arte de Odilon Redon (Burdeos, 1840-París, 1916), con su aspiración trascendente y sus técnicas vibrátiles, temblorosas, de acuarela o pastel. Redon aspiraba a transmitir sensaciones complejas, sonoridades y perfumes. Otro gran creador del modernismo fue el noruego Edvard Munch (Loten, Noruega, 1873-Ekely, cerca de Oslo, id., 1944), evocador de situaciones límites, expresadas con grafismo enérgico y a menudo enamorado de las líneas sinuosas, con uso simbólico de coloraciones arbitrarias. Emotivo, erótico, vitalista como 18 su compatriota Vigeland (Mandal, 1869 - Oslo, 1943), se complacía en tomar sus temas, tanto de la vida cotidiana, como de mitos temporales cual el famoso Grito, de 1893, imágenes de la fuerza instintivas y de la libertad que Ibsen (Cristianía, 1906 - Skien, 1828) defendía, pero a menudo con la presencia misteriosa, oculta y venenosa de la mujer fatal. Su Danza de la vida de 1899 resume esta filosofía, pariente del teatro de Strindberg. En Bélgica se halla la obra de Fernand Khnopff (Grembergen-lezTermonde, 1858-Bruselas, 1921), que a veces se acerca a Moreau, como en La Reina de 1895 siempre místico y decadente, James Ensor (Ostende, 1860 - 1949) combinaba la luminosidad con una visión sarcástica, del mundo contemporáneo. Su obra maestra es la Entrada de Cristo en Bruselas de 1888. En el extremo opuesto Xavier Mellery (Laken, 1845-Bruselas, 1921) daba silenciosas, matizadas, tristes visones sintéticas de los mitos. 19 5. Art & Crafts Arts and Crafts es una tendencia artística de la segunda mitad del siglo XIX que luchó por reutilizar la artesanía y las artes aplicadas durante una época de creciente producción en serie. Este movimiento surgió en 1861, cuando el diseñador inglés William Morris fundo la empresa Morris, Marshall & Faulkner. Argumentando que la verdadera base del arte residía en la artesanía; Morres y sus seguidores atacaron la cristalidad y la fealdad de los productos hecho a máquina dedicando su actividad a la producción de tejidos, libros, papel pintado, mobiliario hecho a mano. Junto con él cobraron auge un grupo de artistas, entre los que destacan los arquitectos Philip Webb y C,F.A. Vaysey conocido por su estilo campestre, el ebanista Ernest Gimson, el ceramista William De Morgan, y los diseñadores Waltar Creer y C.R, Ashbee. La Arts & Crafts Exhibition Society, creada en 1888 y las revistas The Studio y Hobby Horse sirvieron de foro para la difusión de las ideas de este movimiento. Glasgow llegó a ser el centro del movimiento en la década de 1890, bajo el liderazgo del brillante e innovador arquitecto Charles Rennie Makintosh. En Viena, esta tendencia estuvo representada por el Wiener, Werkstätte (taller de Viena), orientado a la artesanía. Este movimiento fue el principal precursor del estilo Art Nouveau, y por su énfasis en la sencillez de los materiales y de los revestimientos fue una de las fuentes del modernismo del siglo XX. 20 6. Consecuencias del Art Nouveau Hacia 1910 este estilo entraba en decadencia y tras la I Guerra Mundial fue remplazado por la impecable elegancia del Art Decó. Nunca fue un estilo generalizado, ya que las mejores obras resultaban costosas y no podían producirse en serie, pero volvió a estar en boga a mediados del siglo XX Gràcias a las exposiciones de Zúrich en 1952, de Londres 1952-1953 y de Nueva York 1960. El Art Nouveau tuvo un papel fundamental en el desarrollo de la historia del arte, sobretodo en el campo de la arquitectura. Con su rechazo del estilo convencional y su nueva interpretación de la relación entre arte e industria, los seguidores de estilo prepararon el camino para el arte y la arquitectura contemporáneos. 21 II BARCELONA 22 1. Localización y demografía Municipio y cabeza de comarca del Barcelonès. Llobregat, tiene unos 170 km2, pero sólo unos 60 km2 corresponden al municipio de Barcelona. El término municipal contiene también, en la vertiente interior de la Cordillera Litoral, el antiguo término de Vallvidrera y una parte del de Santa Creu d'Olorda. Los dos grandes ejes de comunicación en dirección norte-sur que atraviesan la Cataluña central (el Llobregat y la línea Besòs-Congost-Ter) convergen en el llano de Barcelona. Así la ciudad se beneficia de los dos pasos que estos ejes han forjado a través de la Cordillera Litoral (el desfiladero de Martorell y el cuello de Finestrelles, bajo la colina de Montcada) puesto que facilitan el contacto con la gran vía longitudinal de comunicación que es la Depresión Prelitoral entre el Empordà y el Campo de Tarragona. La crisis de los años treinta, y especialmente la guerra civil detuvieron el crecimiento de la población de Barcelona. El censo de 1940, tan dudoso, señala una población de '1 081 175 h y el de 1950 la hace llegar a 1 280 179 h, lo cual representa un crecimiento relativamente más débil que el del periodo 1910-30. En 1950 se inició un proceso expansivo, que posiblemente culminó hacia 1968. Barcelona era la puerta de entrada de una corriente inmigratoria grande que se distribuía por buena parte de Cataluña y que, sobre todo, hizo crecer la periferia de la ciudad y su área metropolitana. Desde 1970, la población barcelonesa ha visto acentuar un proceso de estancamiento demográfico; la tasa de crecimiento, que entre en 1965 y en 1970 fue del 5,4%, bajó al 0,5% entre en 1970 y en 1975 y al 0,1% todavía en 1975-81, y desde entonces entró en un proceso de bajón. En el periodo 1981-96 la ciudad había perdido un total de 243 762 h, cifra que representa una merma del 16%. Este proceso es el resultado de dos factores: por una parte, el bajón del crecimiento vegetativo, originada por la caída de la tasa de natalidad (15,7‰ en 1975, 9,26‰ en 1983 y 7,9‰ en 1996) y por el crecimiento de la tasa de mortalidad (7,72‰ en 1975, 8,40‰ en 1983 y 10,5‰ en 1996), y de la otra, el saldo migratorio negativo registrado desde 1968 (64 402 personas entre en 1970 y en 1975, 46 707 en 1975-81 y 210 31 en 1981-96). La desconcentración industrial hacia municipios periféricos desde 1960 por y para la aprobación de la Carta Municipal primero, la crisis de las 23 industrias tradicionales después y el encarecimiento progresivo del precio del suelo en la ciudad son causas que pueden explicar esta evolución. Dentro de la ciudad este estancamiento comporta también el envejecimiento de la población (20,7% de los habitantes de más de 65 años en 1996); este envejecimiento es más acusado en los sectores residenciales de Ciutat Vella y de los núcleos de los antiguos municipios que hoy forman la ciudad. También de manera cada vez más acusada se produce el fenómeno de tantas otras grandes ciudades europeas, que se convierten en centros exclusivamente laborales, de negocios y de ocio para un creciente número de personas que diariamente se desplazan desde su municipio de residencia habitual. El complejo industrial de Barcelona y su área metropolitana ha sido el centro de la red industrial catalana, la más importante del Estado español. Las principales actividades han sido la metalúrgica, la de la construcción, el textil (la más mermada), la química y del papel y las artes gráficas. En 1950 el sector secundario ocupaba el 50,6% de la población activa de la ciudad, proporción que en 1970 era similar, en una parte considerable formada por inmigrantes, en 1995, en cambio, la proporción se había reducido a menos de la mitad (20,4%). El proceso de descongestión industrial de Barcelona queda reflejado en la pérdida de peso absoluto y relativo del sector secundario: 134.029 trabajadores en 1995 frente a los 340.000 de 1964. Sin embargo, aunque en Barcelona sólo le queda la Zona Franca como gran área propiamente industrial, su área de influencia sobre los municipios industriales de su periferia sigue siendo determinante. La construcción, actividad particularmente afectada por las recesiones y expansiones, mantiene una gran importancia. La crisis de los años ochenta se manifestó en un alto porcentaje de desempleo y en la existencia de casi 70.000 viviendas vacías (1982) en el núcleo urbano barcelonés. La designación de Barcelona como sede olímpica en 1987 y el consiguiente remodelación de la ciudad reactivaron este sector. Desde mediados de los años setenta, la tercerización de la ciudad, consecuencia tanto del traslado de la industria fuera del municipio como del gran aumento de los servicios, ha sido sostenida y progresiva: en 1960 el sector terciario ocupaba 24 50% de la población activa; en 1975, el 61,8%, y en 1995, cerca del 80%. Este importante incremento representa la consolidación de Barcelona como centro de servicios de su área metropolitana, de Cataluña y como centro turístico de alcance internacional. Dentro de este sector, las actividades que ocupan más trabajadores son la enseñanza y la sanidad (42%), y el comercio (21%). El pequeño comercio, sector tradicionalmente muy importante en Barcelona, ha tenido que hacer frente y adaptarse a la irrupción, primero, los supermercados y, posteriormente, a la expansión de antiguos grandes almacenes como El Corte Inglés y la instalación de grandes superficies comerciales como los centros de las Glòries, la Illa Diagonal o La Maquinista (que recibe este nombre por ser emplazado en los antiguos terrenos de la empresa La Maquinista Terrestre y Marítima), el más grande de Cataluña y que fue inaugurado en 2000. Este año abrió también el centro comercial y de negocios World Trade Center, situado en el Port Vell. Las nuevas empresas de comercio y el comercio han recibido posteriormente un nuevo impulso en los nuevos espacios accesibles a partir de la prolongación de la Diagonal desde la plaza de las Glòries, donde en 2005 fue inaugurada la torre Agbar, un gran edificio de oficinas, ilustrativo de este impulso por su espectacularidad. En cuanto al paro, el número de desempleados se acercaba a 67.000 en 1996, cifra considerablemente inferior a los 81.000 de 1982, pero que aún triplica la de 1975. 25 2. Cultura catalana Con los altibajos ineludibles, la significación cultural de Barcelona ha sido notoria ya desde la Edad Media. En la época contemporánea, la ciudad ha desempeñado un papel crucial dentro de los Países Catalanes (y en particular en Cataluña) como centro donde se han materializado las iniciativas para preservar una identidad diferenciada, que tiene en la cultura y en la lengua las vertientes más relevantes. En España, la situación periférica de Barcelona ha hecho de la ciudad un puente hacia Europa y en muchos casos pasó obligado de las corrientes de la modernidad en el resto de la Península. La ciudad preservó esta condición de mediadora con Europa, durante los años más oscuros de la dictadura franquista. Desde 1977, que el nuevo régimen democrático parentesco del Estado español con Europa, primero de forma vacilante y, desde 1986 (fecha de ingreso de España a las Comunidades Europeas) de manera que se puede calificar de definitiva, esta función aglutinadora y transmisora de la cultura europea al resto del estado se ha diluido en parte. Pero eso no ha impedido un reforzamiento de la orientación cultural de la ciudad, Gràcias principalmente al nuevo estatuto de la ciudad como capital de la Comunidad Autónoma de Cataluña, nos político-con un cierto grado de poder político, pero también, en parte, atribuible a la creciente tercerización. Una muestra de esta tendencia son la gran cantidad de iniciativas y equipamientos culturales impulsados en un periodo considerablemente corto: más o menos, desde principios de los años ochenta hasta el final del siglo XX, que ha tenido en la designación de la ciudad como sede olímpica (1987) su momento decisivo. Estas infraestructuras, tanto las nuevas como las más antiguas, forman el cañamazo cultural de la ciudad, al que la designación de Barcelona como sede del Forum de las Culturas, previsto para el 2004, debe dar continuidad y un impulso renovador. Además, cabe destacar que Barcelona es, con Madrid, el centro mundial de la edición de libros en español, tienen su sede algunas de las editoriales más grandes en esta lengua. 32 En 1771, finalmente, el rey accedió a restablecer las medidas proteccionistas, con el compromiso, por parte de los fabricantes catalanes, de consumir algodón americano: con esta finalidad fue creada en Barcelona la Compañía de Hilados de Algodón, integrada por 25 fabricantes. La insuficiencia y la mala calidad del algodón hicieron, sin embargo, que tuviera que ser sustituido en gran parte por el maltés. En 1805 había 150 fábricas del ramo del algodón en Barcelona, que ocupaban unos diez mil trabajadores, esta nueva clase fue la que sufrió más duramente las consecuencias de las crisis de la exportación, especialmente la de 1796. La industria de la lana, más controlada por la organización gremial y por la presión fiscal (especialmente el derecho de la bola), no pudo desarrollarse como la del algodón. Algunos gremios transformaron cada vez más el sistema de producción, de acuerdo con las nuevas necesidades, y así fue estableciéndose una industria del vidrio, del calzado, de género de punto (la segunda actividad industrial en importancia, con 285 talleres), de la confección, que contribuyó a la desvinculación de la estructura gremial. Además, había una industria metalúrgica estatal, la Maestranza real, establecida en las Drassanes. El último cuarto del siglo XVIII aparecieron los primeros establecimientos propiamente bancarios y las primeras compañías dedicadas a los seguros marítimos. La Barcelona del siglo XVIII, cerrada dentro de sus murallas, tuvo la tendencia a desarrollarse en altura y atiborrarlos a, lo que provocó un aumento de los alquileres y la especulación sobre los solares, a la vez, el aumento de los precios de las verduras hizo que en 1778 aún se mantuvieran en el Raval 108 huertos, pero ya en 1783 el capitán general, conde de El Asalto, había hecho abrir la calle Nou para adelantar la urbanización de ese sector, continuada en 1801 y en 1807. Entre el 1771 y el 1775, y especialmente entre el 1783 y en 1786, se produjeron los grandes booms de la construcción barcelonesa. En 1753 el capitán general, marqués de la Mina, decidió emprender la construcción de la Barceloneta, según el proyecto de Juan Martín Cermeño, hizo reparar al puerto, y en 1757 hizo instalar el primer alumbrado público. En 1776-78 fue completada también por Cermeño la urbanización de la Rambla, acaecida el paseo principal de la ciudad, además, a lo largo del siglo se formaron el 33 paseo de Gràcia, la Explanada (entre la Ciutadella y la muralla, donde hubo las horcas desde el 1717) y el paseo Nuevo o de San Juan (1797). En 1768 fue establecido un jardín botánico cerca del monasterio de Valldonzella, y otro, todavía, lo fue por el marqués de Ciutadilla; en 1775 fue decretada la abolición de los cementerios parroquiales, y el obispo Climent decidió la fundación de un cementerio general cerca de Sant Martí de Provençals (el actual cementerio Viejo). Las grandes transformaciones económicas del siglo XVIII comportaron un cambio en la intervención de los diversos estamentos de la vida ciudadana. La magistratura municipal fue perdiendo incentivo para los aristócratas que la detenían y fueron frecuentes las suplencias, las renuncias y las dimisiones, además, la aristocracia se ató en algunos casos a las empresas mercantiles, pero no al proceso de industrialización. El antiguo patriciado urbano-los ciudadanos honrados-se fundió, de hecho, con los antiguos mercaderes y con un pequeño sector de la nobleza en la nueva clase de comerciantes, cristalizada ya el momento de la fundación de la Compañía de Comercio (1756) y de la creación de la matrícula del cuerpo de comerciantes (1758). Los comerciantes enriquecidos surgió la clase de empresarios industriales, concretada en 1772 en torno a la Compañía de Hilados de Algodón, en 1799 fue fundado por 50 industriales el Cuerpo de Fábricas de Hilados y Tejidos de Algodón. A lo largo de todo el siglo fueron numerosas las solicitudes desde la ciudad para recuperar la universidad, la función de la cual estuvo en parte sustituida por la enseñanza dado a las principales instituciones religiosas; destacaban, además del Colegio de Cordelles, el de Belén, también dirigido por los jesuitas, el de Santa Catalina, por los dominicanos, el de Sant Pau, por los benedictinos, el de San Sebastián, por los clérigos menores, y el Seminario o Colegio Episcopal. A pesar de la prohibición (1717) de otorgar grados, a mediados del siglo tenían tantos estudiantes externos que la Universidad de Cervera los denunció repetidamente. Expulsados los jesuitas en 1767, el Colegio de Belén pasó a ser propiedad del seminario, que se convirtió en el principal centro de enseñanza superior, mientras que el de Cordelles decayó pronto y 34 en 1775 pasó a servir de cuartel. La Academia de Matemáticas, sancionada en 1739, una de las instituciones más importantes de la monarquía para la enseñanza militar, estuvo poco ligada a la vida ciudadana. Relacionado con el ejército real, en 1760 fue creado el Colegio de Cirugía, el primer director del que fue Pere Virgili, y del que fue profesor Antonio Gimbernat. La Junta de Comercio contribuyó al esfuerzo para dotar a Barcelona de instituciones de cultura de acuerdo con las necesidades de una sociedad en proceso de industrialización; fueron obra suya la Escuela Náutica (1769), dirigida por Sinibald de Mas, la Escuela de Nobles Artes (1775), dirigida por Pere Pasqual Moles y que formó la generación neoclásica de pintores (los Montanya), de escultores (Damià Campeny, Antoni Solà, Salvador Gurri) y de grabadores (Francesc Fontanals, Blas almendro), y la Escuela de Química (1805), dirigida por Francesc Carbonell, la Escuela de Taquigrafía (1805), dirigida por Francesc Serra y Ginestar, la Escuela de Botánica (1807), ligada al Colegio de Cirugía, dirigida por Joan Francesc Bahí, y la Escuela de Mecánica (1808), dirigida por Francesc Santponç. Fue importante asimismo el esfuerzo cultural de las nuevas academias: la de Buenas Letras (1729), la de Ciencias y Artes, con el nombre de Conferencia físicomatemáticos Experimental (1764), la que adquirió un alto nivel científico, la Academia Medicopràctica (1770) y la Academia de Jurisprudencia técnico-. Hasta el 1750 fueron representadas en la Casa de las Comedias obras de teatro, generalmente de repertorio español (las representaciones de sainetes en catalán eran habituales en las casas particulares), el marqués de la Mina se reintroducir la ópera. Fueron permitidos de nuevo los bailes públicos de máscaras, en el mismo teatro o en la Lonja. Los conciertos tenían lugar en casas particulares o gremiales, en 1804 tuvo lugar el primer concierto de cuaresma. En 1754 se celebraron las primeras corridas de toros a cargo de profesionales, a menudo prohibidas, una plaza para 14.000 espectadores fue construida durante el año 1802 en el huerto de Bacardí, ante el portal de Mar. Los ingenieros militares borbónicos impusieron en Barcelona el estilo francés con la Ciudadela, donde destacaron el palacio del gobernador y la capilla, la fachada de la que sirvió de modelo a la de San Felipe Neri (1.748- 35 52), y con el nuevo barrio de la Barceloneta y su iglesia de San Miguel del Puerto. Pero la tradición local aunque quedó apegada a las formas barrocas hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XVIII, la construcción más importante de este período fue la iglesia de San Agustín, en el Raval (1728). Pero el nuevo gusto neoclásico se puso de manifiesto ya en la iglesia de la Merced, obra de Josep Mas (1765-75) y sobre todo en las residencias particulares (palacio de la Virreina, 1772; palacio Moià, 1774; palacio Marc de Reus , 1776; la casa Alabau, en la Rambla, el palacio de los duques de Sessa, 1772-78, en la calle Ample, casa del marqués de Alfarràs, en Horta, dicha el Laberinto, 1792) y en el nuevo edificio de la Lonja, de Joan Soler i Faneca, iniciado en 1774. Uno de los mejores edificios de esta época es la nueva Aduana-actual Gobierno Civil-, obra del ingeniero militar conde de Roncal. La introducción del español impuesta por la administración desde el decreto de Nueva Planta (1716) fue progresando. La Academia de Buenas Letras acordó (1731) de utilizar el español en sus sesiones y en sus actos, y como ésta, las demás academias y corporaciones científicas. La real cédula de Carlos III del 1768, que imponía el español en la curia episcopal ya todos los centros de enseñanza, no pudo ser generalmente aplicada por falta de un conocimiento suficiente de esta lengua. La prensa periódica reapareció en 1716 con un semanario en español, "Noticias de Diferentes Partes Venidas en Barcelona", llamado "Gaceta" desde 1750. El primer diario barcelonés fue el "Diario Erudito, Comercial, Civil y Económico", igualmente en español, que apareció durante algunos meses los años 1762 y 1772-73. El primero de octubre de 1792 apareció el "Diario de Barcelona", que aún perdura. El interés de esta prensa fue muy limitado por la actuación de la censura. Mientras se concretaba la formación de una burguesía comercial e industrial barcelonesa, el conjunto de las clases populares tomó un papel cada vez más activo en la vida ciudadana. La crisis de subsistencias de 1766, que desencadenó en Madrid el motín de Squilacce, no tuvo consecuencias en Barcelona a causa de las medidas militares preventivas. 36 Cuando el consejo de España introdujo a los ayuntamientos los síndicos personers y los diputados del común, debido al peso y de la tradición política de la organización corporativa en Barcelona, la elección de los diputados del común fue hecha a través de los gremios y colaboración legislación y no por barrios, con todo, esta disposición fue anulada en 1771, dos años después de la división de los cinco cuarteles tradicionales de la ciudad en barrios. A la vez fue establecido un alcalde con jurisdicción criminal en cada cuartel y, dependiente de éste, un alcalde de barrio para cada barrio. Los nuevos cargos electivos dieron lugar a la formación de unos partidos urbanos en los que se opusieron fabricantes y comerciantes-como Joan Canaleta o Baltasar Bacardía hábiles maniobras de las clases populares-como el conocido Manuel Berenguer-. El aumento de atribuciones de los diputados del común fue ayudado por la misma audiencia, las relaciones de la que con el ayuntamiento fueron cada vez más tensas debido a la interferencia de funciones y de la insuficiente dotación económica de la corporación municipal. Sin embargo, fueron los alborotos de 1773 y de 1789 los hechos que impresionaron más las autoridades y la clase dirigente de la ciudad. El primero no comportó represión, pero el segundo sí, y fue durísima: aparte las deportaciones, fueron ajusticiadas siete personas el 27 de mayo (entre ellas una mujer), a pesar de la protesta del ayuntamiento y la actitud de repulsa de la población. 37 3.2.2. La influencia de la Revolución Francesa y la guerra del Francés (1789-1804) Los acontecimientos del año 1789 en Francia tuvieron importantes repercusiones en Barcelona. Primero, la llegada de exiliados franceses, occitanos y roselloneses, especialmente numerosos a partir de 1790. Por otro lado, el secuestro por el Estado francés de las jurisdicciones señoriales de extranjeros en 1790 afectó directamente algunos nobles barceloneses de grandes baronías en el Rosellón, entre ellos el conde de Darnius y el marqués de Llupià. Pero lo que realmente preocupaba a las autoridades reales eran las posibles repercusiones populares de las conmociones revolucionarias francesas. Ante la escasez de guarnición del Principado y ante el fracaso de la formación de quintas del país, el consejo de España optó por la formación de cuerpos de tropa ligera catalana voluntaria, tanto para la defensa de la frontera como para el mantenimiento del orden. Ya en diciembre de 1791 fueron fijados edictos en Barcelona para la formación de dos regimientos llamados de fusileros rojos, cuya organización fue confiada a Martí d'Ardenya. La noticia de la ejecución de Luis XVI (23 de enero de 1793) coincidió en Barcelona con un momento de escasez alimentaria y provocó un alboroto. La situación fue dominada con la colaboración del ayuntamiento, los estamentos y los gremios, al igual que en 1789. Declarada la guerra por la Convención el gobierno de Carlos IV (marzo de 1793), para poder llevar a la frontera toda la guarnición de la ciudad fue autorizada la convocación de una junta de comisionados del ayuntamiento y clases unidas de Barcelona y la solicitud de aportación de donativos para restablecer la organización de la Coronela, abolida en 1714, bajo el mando del concejal decano, el conde de Santa Coloma (sustituido el 10 de junio por el gobernador militar), que patrulla por la ciudad entre el 26 de mayo de 1793 y el 30 de septiembre de 1795 y contribuyó con 800 voluntarios (que comandó el conde de Darnius) al ejército del general Ricardos en el Rosellón. El promotor de esta organización militar ciudadana fue el marqués de Llupià. La Junta de Comercio dio por el momento un millón de reales y ofrece un cuarto de millón por cada año que durara la guerra. La campaña de propaganda a favor del alistamiento empleó con preferencia el catalán y recorrió a menudo el recuerdo de la mitología nacional catalana y de las 38 instituciones anteriores al 1716. Pero la ofensiva francesa a comienzos del 1794, el fracaso del Somatén General de Catalunya y la invasión del norte del Principado por los franceses provocaron que, a propuesta del ayuntamiento de Manresa, el de Barcelona convocara una junta de comisionados o diputados de todos los corregimientos del Principado para hacerse cargo de la defensa del país, la que junta, reunida en Barcelona (24 de diciembre) y llamada luego a Girona por el capitán general José de Urrutia, acordó el alistamiento de 20.000 voluntarios catalanes con el nombre de migueletes. Disuelta la junta por Urrutia, fue constituida en Barcelona una comisión permanente de cinco miembros para organizar, junto con las juntas de cada corregimiento, la financiación de los tercios de migueletes, la cual comisión, acabada, la guerra con la paz de Basilea (22 de julio de 1795), perduró al menos hasta el 1804. 39 3.2.2. El fin del régimen absolutista (1808-1833) De la ocupación napoleónica a la de la Santa Alianza (1808-1833) Durante la crisis de 1808 Barcelona fue una de las primeras plazas fuertes de la península Ibérica donde se estableció el ejército napoleónico (13 de febrero). Las tropas del general Duhesme fueron inicialmente bien recibidas como aliadas, tanto por el capitán general, conde de Ezpeleta, como por el ayuntamiento, el 29 de febrero, pero, Duhesme ocupó con coacción la Ciutadella y Montjuïc, y una gran parte de la guarnición castellana se trasladó a Madrid. Tras el levantamiento general del Principado (1 de junio) y de la formación de la Junta Superior, muchos barceloneses y una gran parte del resto de la guarnición real abandonaron la ciudad a la vez que esta permanecía aislada del resto del país, salvo del Rosellón. Ante las exigencias económicas de Duhesme, el conde de Ezpeleta creó una junta de autoridades y clases, llamada de subsistencias (9 de junio), la cual se negó a entregar las cantidades exigidas, lo que comportó la detención como rehenes de miembros destacados del clero, de la nobleza y del comercio. El obispo Sitjar y el concejal decano, conde de Darnius, ya habían huido y su actitud fue seguida por muchos ciudadanos. La falta de numerario hizo que se restableciera las funciones de la seca en Barcelona, que acuñó moneda obsidional; a pesar de todo, la introducción de moneda francesa provocó un desorden monetario. Entre agosto y septiembre, Duhesme se constituyó autoridad suprema del Principado, declaró el estado de sitio, detuvo el conde de Ezpeleta, nombró capitán general Galcerán de Villalba y estableció el primer cuerpo de policía moderna de que ha dispuesto la ciudad , a cargo de Ramón Casanova, personaje poco escrupuloso, en diciembre suprimió la inquisición. El 8 de noviembre las tropas de la Junta Superior habían puesto cerco a la ciudad, al tiempo que la escuadra inglesa la bombardeaba, pero las tropas de refuerzo del general Saint-Cyr hicieron levantar el cerco y entraron en la ciudad el 17 de diciembre. El 6 de abril de 1809 Saint-Cyr exigió a las autoridades barcelonesas juramento de fidelidad a José I, en lo que se negaron en su gran mayoría, conducidas en Montjuïc, fueron aclamadas por el pueblo. Un nuevo ayuntamiento fue establecido con el afrancesado Antoni de Ferrater como 40 concejal decano, y una nueva audiencia con el fiscal Juan Medinaveytia como regente. La noche del 11 al 12 de mayo debía tener lugar una importante conjura, llamada de la Ascensión (estaban implicadas 7.000 personas, especialmente clérigos y artesanos), para entregar la ciudad a la Junta Superior. Fracasado el intento y descubierta la conjura, fueron procesadas 18 personas, 5 de las cuales fueron ejecutadas (27 de junio): los sacerdotes Pou y Gallifa, el sargento Navarro, el corredor de cambios Aulet y el funcionario Maçana, tres menestrales acusados de tocar a rebato durante la ejecución sufrieron la misma suerte. Duhesne, aplicando un Decreto de José I, ordenó (27 de noviembre) el cierre de los conventos masculinos, salvo cinco, pero pese a esto, la vida conventual persistió. El general Augereau, como gobernador general, se hizo cargo (enero de 1810) del nuevo creado Gobierno de Cataluña, separado de la administración de José I; asesorado por el nuevo corregidor Josep Pujol y March, estableció el catalán como lengua de la administración (incluida la municipal) y cambió el "Diario de Barcelona" en "Diario del Gobierno de Cataluña y de Barcelona", en parte bilingüe (catalán-francés), volvió a la normalidad tributaria y amnistió los emigrados políticos. Su sustitución (mayo de 1810) supuso, en parte, el abandono de la política catalanizando, especialmente por parte del nuevo gobernador de Barcelona Maurice Mathieu (agosto de 1810); numerosos franceses entraron en la administración y en la reorganizada Junta de Comercio, el sistema tributario y la administración de justicia fueron adaptados al modelo francés, se hizo una aparente restauración del español para facilitar el establecimiento del francés como lengua oficial (el "Diari de Barcelona" salió a partir del 13 de de agosto en francés y español). La masonería arraigó incluso entre los afrancesados locales con la constitución de una logia, "El Triunfo de la Amistad". Con el alejamiento de los campos de batalla hubo durante este periodo una reactivación del tráfico mercantil, el clero regular fue separada de la jurisdicción episcopal, fue organizado la enseñanza primaria, con los libros de los conventos y de las casas de los emigrados se intentó crear una biblioteca pública en Santa Catalina, al tiempo que el nuevo director de la Escuela de Nobles Artes de la Llotja, Josep Flaugier, constituyó con las obras de arte de la misma 41 procedencia un museo (que persistió después de 1814). La burguesía, que guardaba el oro acumulado durante el período 1780-1804, permaneció recluida e inactiva mientras se hundía la producción industrial y decaía el comercio marítimo, pero con la transformación de Barcelona en centro de especulación internacional un grupo de comerciantes barceloneses , entre los que se encontraban Gaspar de Remisa, colaboró con los hombres de asuntos roselloneses o extranjeros. Con la anexión de Cataluña al Imperio francés (enero de 1812) y la implantación del régimen civil francés, bien recibido por la población, Barcelona se convirtió en la capital del departamento de Montserrat. El prefecto, conde de Treilhard, nombró (13 de julio) Melchor de Guardia "mere" de la ciudad, con cuatro adjuntos; treinta consejeros con la función simplemente consultiva completaban la "meras". Durante el 1813 la situación militar de los franceses empeoró, el personal civil y militar de Barcelona quedó muy reducido. El 1 de febrero de 1814 el ejército adicto a Fernando VII inició un asedio. La llegada de las noticias de la caída de Napoleón y del armisticio (19 de abril) entre Suchet y Wellington hizo que el gobernador francés, barón de Habert, saliera de la ciudad el 28 de mayo de 1814. El mismo 28 de mayo fue restituido el ayuntamiento de 1808, por cuanto ya había sido abolida por Fernando VII la Constitución de 1812. La inquisición fue restablecida y en general se volvió al régimen absolutista. El 6 de junio apareció de nuevo el "Diario de Barcelona" a cargo de Antoni Brusi. El Decreto de amnistía de los colaboradores con los franceses fue acogido con hostilidad por el ayuntamiento y por el sector antiliberal de la población. La pérdida del mercado americano continental debido a la revuelta de las colonias y la coyuntura internacional con tendencia a la bajada hicieron difícil la reactivación de la industria. A pesar del restablecimiento de sus privilegios, la organización gremial perdió, de hecho, su monopolio. Los grupos económicos que ascendieron durante la ocupación francesa se mantuvieron en los puestos de cabeza de la economía: Gaspar de Remisa fundó, ya en 1815, la Compañía de Reales Diligencias. La extensión de las enseñanzas técnicas continuó: en 1814 la Junta de Comercio fundó la Escuela de Física, dirigida por Pedro Vieta, y la cátedra de economía política, encomendada a Eudald 48 las islas. La aglomeración que se produjo en el Eixample-ocupado por las clases acomodadas-, ligada a la creación de la primera red de tranvías que unió Barcelona-Drassanes-con Gràcia (1872), con Santos (1874), con el Poblenou (1876), con Sant Andreu de Palomar (1877) y con Sant Gervasi de Cassoles (1878), era, sin embargo, inferior a la de los antiguos-donde vivía la clase trabajadora y donde se concentró la inmigración: de 7000 al 8000 inmigrados anuales entre el 1880 y el 1890 -. Las anexiones de términos municipales vecinos iniciadas en 1897, aunque aumentaron, en teoría, el espacio per cápita, No fueron acompañadas de ningún programa de saneamiento. El plan de cloacas, aprobado en 1891 e iniciado en 1898, topó con una escasez artificial de agua, que fue uno de los obstáculos para el progreso de la aglomeración. Entre el 1902 y en 1907 una serie de hechos ligados con el fin del caciquismo en el ayuntamiento de Barcelona y, posiblemente, con el retorno de los capitales de las ex colonias americanas plantearon la problemática urbana en nuevos términos. Gràcias a la expansión económica de la ciudad durante la Primera Guerra Mundial, se configuró entre 1915 y 1930 una nueva ciudad, que debía durar hasta los años cincuenta. Tras el acuerdo del ayuntamiento con el Banco Hispanocolonial, la reforma interior fue iniciada en 1909 con las obras de apertura de la vía Laietana. El plan de enlaces de Leon Jaussely tuvo graves dificultades de realización debido a su coste exorbitante y no fue aprobado, parcialmente, hasta 1917. De hecho, tanto la reforma interior, basada en el plan Baixeras de 1879, como el plan de enlaces fueron reformas segregadoras-como la de Haussmann en París-destinadas a impedir la revolución urbana. El plan Jaussely potenció la creación de una red de parques y jardines: de un único parque-el de la Ciutadella-de 31 ha en 1900, se pasó a un sistema de parques urbanos de 103 ha y un conjunto de parques exteriores - Tibidabo, Vallvidrerade 344 ha en 1924. La creación de una empresa única de tranvías en 1911, la aparición de los autobuses en 1921 y de las dos compañías de metro en 1920 y en 1921 fueron el motor de una cierta revolución de los transportes urbanos. Hubo, desde 1914, un cierto intento de ordenación espacial de la industria, que crecía, anárquicamente, siguiendo las líneas de los ferrocarriles, trazadas 49 arbitrariamente. Los primeros pasos hacia la creación de una zona franca cerca del puerto fueron hechos durante la Primera Guerra Mundial. La anexión, en 1920, de la zona marítima del término de L'Hospitalet de Llobregat posibilidad este intento. El aumento de la actividad industrial y comercial, correlativo a una fuerte inmigración, provocó un crecimiento de las densidades y de la extensión de los suburbios. Las nuevas anexiones (en 1921, Sarrià, en 1929, una parte discutida de Sant Adrià de Besòs, y antes, en 1903, Horta) no modificados, lógicamente, las altas densidades de sectores como el distrito quinto (1025 h por ha el 1930). Por otra parte, en 1927 se calculó la existencia de unos 100.000 realquilados que ocupaban viviendas de pésimas condiciones higiénicas. El crecimiento de los suburbios-la Teixonera, en la colina de la Creueta del Coll, el Eixample de Horta, Verdum, Roquetes, Borràs, Charlot, al norte de San Andrés de Palomar, Can Baró, al sur de la Montaña Pelada; los grupos de las casas baratas de la zona franca, de Horta y del Besòs-insinuó las tendencias de extensión futura de la ciudad. Ciertos elementos nuevos contenidos en la obra de Cipriano de Montoliu-la ciudad-jardín de 1912 y el urbanismo orgánico del 1920 -, en el presupuesto extraordinario de cultura del ayuntamiento de Barcelona de 1908elaborado para combatir la analfabetismo, que en 1900 representaba el 40,58% de la población-y en la orientación socializante y municipalitzadora del Sindicato General de Técnicos de Cataluña (1920-23) fueron dejados de lado por la ola de burguesía monopolista ganadora en la crisis de 1923. En 1931 fue abierta la posibilidad de nuevos planteamientos. Por primera vez, la vanguardia técnica y científica era escuchada y aceptada por el sector público. El ensayo de planificación regional de Nicolau M. Rubió i Tudurí (1932) y el plan Macià-realizado conjuntamente por el GATCPAC y Le Corbusier-, la iniciación de la Ciudad de Reposo y de Vacaciones (1933) y la creación del Comisariado de la Casa Obrera (1934) son testimonios de la nueva orientación. El nuevo ritmo de la vida social iniciado en julio de 1936 posibilitó la articulación real de todas las piezas de una verdadera revolución urbana. La colectivización del sector de la construcción-la Agrupación Colectivo de la Construcción de Barcelona unificaba 1500 empresas-y el decreto de municipalización de la propiedad urbana del 11 de junio de 1937 fueron las 50 condiciones necesarias. En una primera etapa-que fue, sin embargo, la últimafueron aceptados plenamente por el gobierno las sugerencias del Sindicato de Arquitectos de Cataluña (SAC) y del Comité de la Escuela Nueva Unificada (CENU), creado el 27 de agosto de 1936, sobre la higienización del distrito quinto y la creación de nuevas viviendas para la clase obrera (Casa Bloc) y la escolarización total de la población infantil. Todas estas actividades, que iban hacia una transformación democrática de la ciudad, fueron interrumpidas en 1939. 51 3.2.6. Barcelona bajo el franquismo (1939-1975) La nueva situación a partir del 26 de enero de 1939 significó la liquidación de todo lo que había sido, en el terreno político y en el terreno cultural, el período anterior. En el terreno político, a consecuencia del decreto de supresión del estatuto de Cataluña, la ciudad perdió nuevamente, como en 1714, la capitalidad administrativa del Principado. El nuevo municipio tuvo como característica el nombramiento oficial de los cargos y la entrada de funcionarios procedentes de otros lugares del estado. Algunos monumentos significativos (a Rafael Casanova, el doctor Robert, a Francesc Layret, etc.) fueron suprimidos. El catalán dejó de ser lengua oficial del municipio y, durante un largo período que se adentra en el decenio de los años sesenta, ha sido muy restringido el uso público. La obligación de utilizar el español en los rótulos de los establecimientos cambió uno de los aspectos externos de la ciudad, que sólo empezó a modificarse a partir de la rectificación aportada por la orden ministerial de 21 de abril de 1964. En el terreno económico, anulado el decreto de colectivización de 1936, las empresas volvieron en 1939 a quienes eran los propietarios en julio de 1936. La vida religiosa pública recomenzó: las iglesias fueron abiertas y el culto se fue retomado inmediatamente después del 26 de enero de 1939, aunque, hasta el año 1967, hubo restricciones-progresivamente reducidas-el culto no católico. La problemática urbanística Este periodo se caracteriza por la liquidación de la revolución urbana. El peso dado a la Cámara Oficial de la Propiedad Urbana-reconstituida en 1940 - en la comisión de ensanche del ayuntamiento fue muy significativo. Con todo, los proyectos de urbanismo retórico, singularmente la creación de una ciudad universitaria monumentalista, toparon pronto con graves dificultades. De hecho, entre 1940 y 1945 sólo fueron edificados 2.014 edificios (1808 habían sido total o parcialmente derruidos durante la guerra), en comparación con los 3.473 construidos entre 1931 y 1936. El encarecimiento de la construcción, junto con la fuerte inmigración, agravaron el problema de la vivienda: en 1949 el déficit era de unos 25.000 viviendas. El barraquismo afectaba unas 26 000 personas, pero el problema de 52 las áreas interiores deterioradas era más importante (el distrito quinto, la Barceloneta, los barrios de Santa Caterina y de Santa María del Mar, algunos sectores de Sants y de Hostafrancs, no llegaban a las condiciones mínimas de habitabilidad). Las restricciones de energía eléctrica-que no desaparecieron del todo hasta el decenio de los años cincuenta y aumentaron los déficits de la urbanización primaria. En este contexto, ciertas realizaciones oficiales, como los bloques de viviendas de la Torre Llobeta (1947) o los grupos de casas baratas, como el de Can Clos, en Montjuïc (construido en 1952 con motivo del Congreso Eucarístico Internacional para hacer desaparecer las barracas de la Diagonal), no consiguieron disminuir el déficit. El concurso sobre la vivienda barato convocado por el Colegio de Arquitectos en 1949, la creación del barrio de Verdum desde 1952-primer ejemplo de suburbio dirigido-y el inicio de las obras de las Casas del Congreso Eucarístico fueron las primeras hitos de un cambio de orientación. A partir de 1957, en la urbanización anárquica de las laderas de la sierra de Collserola y los cerros del norte del llano de Barcelona, compuesta de viviendas de baja calidad y de escasa altura, añadieron los grandes conjuntos urbanos promovidos, inicialmente, por organismos oficiales, pero carentes de servicios colectivos. El "polígono" de Sant Martí de Provençals (desde 1957) y el barrio de Montbau (ocupado desde 1960) fueron las primeras realizaciones. Al mismo tiempo, al oeste del plan, la ocupación de la falda de Collserola aumentó el área de la zona residencial de la burguesía, transformando el esquema inicial de ciudad-jardín por una cierta densificación y la creación de vías rápidas. Pronto las grandes empresas constructoras crearon directamente sus barrios. La inmigración se extendió a toda la región de Barcelona y la ocupación del suelo en urbanizaciones espontáneas de casitas bajas, a menudo en zonas de fuertes desniveles, y en grandes bloques en las terrazas del Llobregat y del Besòs se produjeron en masa. Así, la masificación del hábitat, el crecimiento del tiempo muerto creado por traslados y la decadencia de la enseñanza pública han producido en las nuevas áreas urbanas fenómenos de desintegración social desconocidos hasta entonces. En 1957 el déficit "urgente" era de unos 45.000 viviendas (en un déficit total de 62 000); en 1968 era 53 todavía de 40 000. Las áreas deterioradas representaban en 1965 el 15% de la superficie del término municipal. La red viaria de la ciudad y el esquema general de transportes públicos colectivos iniciaron a finales de los años sesenta un cambio muy importante. La baja calidad y el déficit permanente de los transportes de superficie-que en 1957 forzaron la intervención del sector público-y la poca extensión del metro no fueron ajenos a la rápida expansión de transportes individuales (el parque automovilístico de Barcelona se multiplicó por 5 en 10 años), lo llevó a rediseñar el esquema circulatorio de la ciudad. La falta de accesos fue resuelta en parte a partir de 1968 con la apertura de la autopista Barcelona-Montgat, continuada después por una empresa privada hasta Mataró, así como con los primeros tramos de las de Barcelona a la Jonquera y Tarragona. La armonía entre las grandes empresas y la administración se manifestó también en la conducción del agua del Ter en Barcelona (1967), en la construcción de aparcamientos subterráneos y en la apertura del Primer Cinturón de Ronda. El nivel de presupuesto municipal de 1930, en pesetas constantes, no fue recuperado hasta 1959, a pesar de que al inicio del decenio 1940-50 hubo que hacer frente a la reconstrucción de la ciudad. Durante los años 1960 a 70 fue modificada radicalmente la estructura de los ingresos municipales: en 1962, al tomar vigencia fiscal la Ley de Régimen Especial de Barcelona (o Carta Municipal), que permitía a la ciudad de disponer de unos impuestos distintos de los del resto de los municipios de régimen común (arbitrio de radicación), se produjo una expansión notable de recursos (que, sin embargo, quedó compensada por la desaparición de los impuestos sobre el consumo hasta la cesión al municipio, en 1966, de determinados impuestos locales percibidos por el estado) que en 1967 permitió doblar el presupuesto ordinario de 1930: este presupuesto de 1967 representó un aumento del 18% por habitante, muy inferior al de la renta per cápita. El retraso en la satisfacción de las demandas de servicios públicos que esto comportó se materializó en un déficit estimado en 47.000 millones de pesetas en 1968. El alcalde Josep María de Porcioles fue el impulsor primordial de esta política. Su destitución, en 1973, marcó el inicio de la transición. Su sustituto, Enrique Masó, intentó replantear toda la política urbana con el 54 desbloqueo del plan general de urbanismo, lo que sacudió todos los mecanismos vigentes de la especulación y despertó fuertemente el movimiento de las asociaciones de vecinos. Nuevamente la ciudad se dirigía hacia los intereses del capital industrial, al tiempo que intentaba ser útil a las clases populares en estancó las rentas del suelo que hasta entonces habían tenido la hegemonía en el crecimiento de la ciudad de Barcelona. El plan general era la síntesis de esta política que fue reforzada con la previsión de nuevas grandes infraestructuras, como los túneles del Tibidabo, y con la apertura de las autoridades municipales hacia el diálogo con los movimientos ciudadanos. En septiembre de 1975, poco antes del cambio general del régimen, el alcalde Masó fue destituido, y sustituido por Joaquim Viola, que en 1976 consiguió hacer aprobar el plan general, pero con recortes importantes respecto a la política anterior. Este interregno se prolongó hasta diciembre de 1976, cuando fue designado alcalde Josep María Socias, con el que abrió el camino hacia la recuperación de la democracia municipal. 55 3.2.7. La nueva etapa democrática En las primeras elecciones municipales democráticas (1979), el "Pacto de Progreso", formado por los partidos PSC, PSUC, CiU y ERC, llevó a la alcaldía el socialista Narcís Serra i Serra, el cual inició una política de recuperación de espacios verdes equipamientos públicos. En 1982, Sierra cedió el cargo al también socialista Pasqual Maragall i Mira, confirmado como alcalde el año siguiente y, posteriormente, en 1988, en 1991, y en 1995. Este año, Maragall renunció a la alcaldía. Ocupó el cargo Joan Clos i Matheu, anterior teniente de alcalde, el cual fue confirmado en el cargo en las elecciones de 1999 y en las del 2003. El consistorio está dominado desde 1982 por los socialistas, que han gobernado en coalición con Iniciativa per Catalunya y, posteriormente, también con ERC. En 1984 el ayuntamiento acordó reducir a diez los doce distritos heredados de 1945, para ajustarse a los límites históricos de los antiguos municipios agregados a Barcelona: Ciutat Vella, el Eixample, Sants-Montjuïc, Les Corts-Pedralbes, Sarrià-Sant Gervasi, Gràcia, Horta-Guinardó, Ciutat Nord, Sant Andreu y Sant Martí. En 1987 ETA perpetró en Barcelona su atentado más grave en unos grandes almacenes, con el resultado de una veintena de víctimas mortales. Un año antes, la designación de Barcelona como sede de los XXV Juegos Olímpicos de la era moderna fue la oportunidad para emprender, a lo largo de los seis años siguientes, una modernización en profundidad de la ciudad. Los resultados más destacados de estas realizaciones fueron, además de la Villa Olímpica de Barcelona y las áreas olímpicas, La urbanización de la fachada litoral de la ciudad, el traslado de las industrias en la periferia del área metropolitana, la recuperación de las playas y, en las infraestructuras del transporte, las grandes vías de circunvalación constituidas por las rondas y los nuevos accesos a la ciudad (túneles de Vallvidrera y la Rovira), obras de gran envergadura destinadas a descongestionar el tráfico rodado. Paralelamente a estas mejoras y la proyección de Barcelona como centro de servicios de nivel internacional, sin embargo, estos años se acentuó la caída demográfica de la ciudad, causada en parte por el encarecimiento de 56 la vivienda y el gran aumento del precio del suelo, problemas que se han convertido crónicos y de solución compleja. En 1994 entró en funcionamiento la emisora municipal de televisión Barcelona Televisió (BTV). Después de los Juegos Olímpicos, se continuó las reformas, aunque a un ritmo más lento, y la construcción de nuevos equipamientos: cabe destacar la continuación de la urbanización del litoral en el proyecto Diagonal Mar y, en el plano cultural el Museo de Arte Contemporáneo (1995), el Teatre Nacional de Catalunya (1996) y el nuevo edificio del Liceo (1999) que sustituía el antiguo edificio destruido por un incendio en 1994 y, a partir del 2000, el distrito tecnológico del 22 @ en zona industrial del Poblenou, entre otros. Entre los proyectos aprobados estos años que debían reforzar Barcelona como polo económico del Mediterráneo hay que mencionar la ampliación del puerto y del aeropuerto, el acceso del tren de alta velocidad (TAV) MadridBarcelona-París y la conexión de las rondas con el aeropuerto. En 1997 la UNESCO designó Barcelona sede del Fórum Universal de las Culturas, Proyecto que se realizó en 2004, y en 2002 se inició la construcción de una nueva línea de metro (Línea 9), con diferencia la más larga de la ciudad (46,6 km), que debería unir Badalona y Santa Coloma de Gramenet con la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) del puerto, la Zona Franca y el Aeropuerto de El Prat. Por otra parte, las líneas de metro existentes también fueron objeto de ampliaciones. Entre las realizaciones más destacadas de estos años cabe mencionar el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona, el Centro de Medicina Regenerativa, inaugurado en mayo de 2006, la construcción de diversas bibliotecas (entre las que destacan la Jaume Fuster en 2005, la Francesc Candel en 2006 y la Sagrada Familia en 2007) y del Museo Olímpico y del Deporte, Anillo Olímpico de Barcelona (2007), la incorporación de nuevas zonas verdes (Parque de Santa Pau entre Sant Adrià de Besòs y Barcelona y recuperación del jardín botánico de la antigua fábrica Philips en la Zona Franca, ambas en 2006) y, entre las infraestructuras, la ampliación de la antigua depuradora del Besòs (a partir de 2004). En el terreno institucional, en junio de 2006 entró en vigor una nueva Carta Municipal de Barcelona, documento que instituía el régimen especial de 57 la ciudad y que sustituía el texto de 1960, parcialmente modificado en 1985, para adaptarlo al nuevo ordenamiento democrático. En diciembre fueron aprobadas las delimitaciones y denominaciones de los barrios de la ciudad (73), incluidos en los 10 distritos, que no se modificaron. Otras cuestiones fueron más conflictivas: el traspaso del castillo de Montjuïc del estado a la autoridad municipal fue dificultoso debido sobre todo de elementos simbólicos, que finalmente el gobierno español desbloquea en abril de 2007 mediante una orden ministerial. También suscitó cierta polémica en 2002 el descubrimiento, bajo el antiguo mercado central del Born, de una parte del barrio de la Ribera derribado después de la guerra del 1714 y del antiguo Rec Comtal. La conservación de estos restos en el emplazamiento donde se había decidido construir la nueva Biblioteca Provincial dio lugar a un nuevo debate de fuertes connotaciones políticas que finalmente se resolvió con la preservación de las ruinas y la construcción de la nueva biblioteca en un nuevo emplazamiento. A partir de la segunda mitad de la década de 2000, el estado insuficiente de las infraestructuras en la ciudad (como el conjunto de Cataluña) y su incidencia negativa sobre el desarrollo y la competitividad se convirtieron en el centro del debate. Contribuyeron a exacerbar además, la acumulación de incidencias que reiteradamente interferir en la vida diaria de la ciudad (hundimiento del túnel de una línea de metro en construcción en 2005, con afectación de los inmuebles próximos, apagón general del servicio eléctrico en verano de 2006, retrasos en la construcción del TAV y polémica sobre su recorrido dentro de la ciudad, y deterioro creciente del servicio de cercanías. A todas estas hay que añadir las polémicas sobre la ampliación, el traspaso el alcance del aeropuerto de El Prat). En el transcurso de estos acontecimientos, en septiembre de 2006 tuvo lugar un traspaso de poderes a la alcaldía de Barcelona cuando Joan Clos fue designado ministro de Industria del gobierno español. Para sustituirlo en el cargo, Clos designó el portavoz del ayuntamiento Jordi Hereu i Boher. Los resultados de las elecciones municipales de junio de 2007 posibilitaron, de nuevo, la reedición de la coalición de gobierno, pero esta vez los concejales de ERC decidieron pasar a la oposición, con lo que el PSC e ICV (esta vez aliado 64 de Gobierno Militar y a la derecha del Palacete de la Autoridad Portuaria. Las palmeras que ahora adornan el paseo era antiguamente un lugar destinado al comercio marítimo. El Arco del Triunfo desde el paseo de San Juan, 1900. El arco del triunfo se levanto con motivo de la Exposición universal de 1888, se inauguró al mismo tiempo que la muestra el día 20 de mayo. Por debajo circulaban viandantes y carros. A la derecha se contemplamos el Palau de Belles Arts, ya desaparecido. A la izquierda observamos el Palau de Justicia todavía en construcción. Hoy en día todavía podemos ver como pasar los ciudadanos por debajo del Arco del Triunfo, pero los automóviles han de seguir las normas de circulación actuales. Ya no hay tranvías ni carros, les vehículos que circular son motorizados. 65 Monumento a Rius y Taulet desde el actual paseo de Lluís company año 1911: Actualmente sigue es su sitio, mirando hacia el parque de la Ciutadella, un poco remodelado el antiguo Salón de Sant Joan y rebautizado como el Paseo de Lluís Company. La parte escultórica es obra de Manuel Fuxà y el resto del arquitecto municipal Pere Falqués. Parque de la Ciutadella desde la entrada 1905: Entrada principal del Parque un día de fiesta; para la Barcelona menestral de finales del siglo XIX, los jardines, entonces nuevos, con amplios paseos, se convirtieron en un lugar ideal por allí los niños y pasear a pie y en coche los domingos y la festividad de Sant Tomas. Actualmente la entrada del Parc de la Ciutadella conserva su aspecto original. Si la comparamos con la imagen de la postal sin embargo, veremos que se han motorizado los servicios de vigilancia. En el interior está el Parlamento de Cataluña y todavía permanece, todo espera que lo trasladen, el Zoo de Barcelona. 66 Centro de atracciones Saturno Park 1911, dentro del Parque de la Ciutadella: El 25 de mayo de 1911 se inauguró en el Parque de la Ciutadella un centro de atracciones llamado Saturno Park. Pretendía evocar los que había en las capitales de diversos países europeos, pero tuvo poco éxito, entre otros motivos por las críticas que inspiró el uso de un sitio de esparcimiento público que tendría que ser gratuito. Plaça Catalunya 19001920 desde la mima plaza: La plaza siempre fue un lugar de difícil urbanización. Esta imagen hacia finales del siglo XIX o al inicio del XX en una mañana de invierno soleada. La actual Plaça Catalunya. Con el gran edificio de El Corte Inglés, situado donde antes estaba el Vicenç Ferrer, el Casino Militar y algunas casas de vecinos; donde antes estaba el Hotel Colón, ahora encontramos el Banco Español de Crédito con la torre de Radio Nacional de España. Se han enlazado las dos Ramblas. Además encontramos un gran número de autobuses de línea así como 67 diferentes edificios nuevos como la Fnac. Además Plaça Catalunya es un punto de encuentro de tanto para turistas como para ciudadanos locales. Es especialmente importante en el día 23 de abril “La Diada” pues toda la plaza está repleta de “Chiringuitos” donde se pueden encontrar libros, flores… 1920 Cases de Rocamora desde el Paseo de Gràcia: Las casa Rocamora, situadas entre los números 6 y 14 del Paseo de Gràcia, se fueron construidos entre los años 1914 y 1918 por los hermanos arquitectos Bonaventura y Joaquim Bassegoda y Amigó. Son edificios neogóticos, que contiene viviendas. En los bajos se instalaron prestigiosas Boutiques. En aquellos entonces el tranvía pasaba por delante. El día de hoy se conservan las casas señoriales. La novedad es la Sede del Banco Rural del Mediterrani, en la parte de arriba del cual antes estaba la terraza Martini. Gran de Gràcia 1910: La calle Gran de Gràcia ha sido una vía de comunicación importante dentro de la antigua villa de Gràcia, convertida en barrio de Barcelona el 20 de marzo de 1987. Por aquí 68 circularon los primero tranvías de caballos, seguidos después de los eléctricos. Siempre ha demostrado un gran empuje comercial. Actualmente la calle esta asfaltada y señalizada, se permite el tránsito de vehículos solo en sentido ascendente de la calle. Ha renovado algunos de los edificios y conserva una gran oferta comercial al servicio de los habitantes. La calle esta conexionada con la Plaça de Lesseps. 69 III ESTUDIO DEL TURISMO DE BARCELONA 70 1. Estudio del turismo de Barcelona El Consorcio Turisme de Barcelona fue creado en el año 1993 por el Ayuntamiento de Barcelona, la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Barcelona y la Fundación Barcelona Promoció con el objetivo de promocionar Barcelona como destino turístico, recogiendo el trabajo realizado por el Patronato Municipal de Turismo desde el año1981. A través de diferentes líneas de actuación y de programas, Turisme de Barcelona ofrece productos y servicios específicos dirigidos al sector turístico profesional y al turista individual de ciudad, adaptados a los diferentes segmentos del mercado. Perfil del turista barcelonés 1990 2000 2007 2008 2009 Total turistas Vacacional 22,7 51,5 48,0 48,1 50,0 3.238.017 Profesional 69,1 45,7 49,0 48,4 41,9 2.713.458 Otros 8,2 2,8 3,0 3,5 8,1 524.558 Total 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 6.476.033 Datos: www.bcn.cat En la década de los años 90 el perfil del turista de Barcelona era principalmente un turista del tipo de negocios pero casi dos décadas después se puede observar un cambio no demasiado considerable de los turistas que pasa del perfil profesional al vacacional. Es decir el turista barcelonés ya no visita Barcelona solo por motivos de negocios sino también visitan Barcelona por ocio. Perfil del turista en función de la procedencia España 29,0 29,2 31,1 2.011.350 Cataluña 7,2 7,8 8,2 532.952 Madrid 7,4 6,6 7,1 462.819 Andalucía 2,7 2,6 2,6 167.813 Comunidad 2,6 2,4 2,5 164.042 71 Valenciana Otros 9,1 9,8 10,7 683.724 Europa 51,8 51,0 48,7 3.151.433 Italia 8,8 8,2 8,4 541.521 Reino Unido 11,1 10,1 8,1 523.281 Francia 6,4 6,8 7,7 501.284 Alemania 5,3 5,2 5,2 334.335 Otros países Europeos 20,2 20,7 19,3 1.251.012 Otros Países 19,2 19,8 20,2 1.313.250 USA 7,5 7,0 7,4 478.775 Resto de América 4,7 4,7 4,9 318.531 Japón 2,0 2,0 2,1 138.534 Resto del mundo 5,0 6,1 5,8 377.41 Datos: www.bcn.cat Teniendo en cuenta las estadísticas afirmamos que el mayor porcentaje de turista es de procedencia europea principalmente del Reino Unido. Concretando más podemos afirmar que el mayor porcentaje español de turista procede de Cataluña y Madrid. Respecto a Europa y resto del mundo como ya hemos dicho la procedencia principal es inglesa e italiana así como estadounidense. Teniendo en cuenta la primera estadista perfil del turista (en función de su actividad turística) podría considerarse corriente que la mayor procedencia turística es europea pues muchos de ellos visitan Barcelona por cuestiones laborales. 72 Perfil del turista según edades Turistas según edad (%) 1990 2000 2007 2008 2009 15-17 años 1,7 1,6 0,6 0,7 0,5 18-24 años 6,8 8,2 5,2 3,8 2,9 25-34 años 29,3 24,3 24,3 20,8 19,9 35-44 años 43,9 37,7 37,7 37,4 38,5 45-54 años 17,5 23,4 25,2 26,7 27,4 Más de 55 años 0,8 4,8 7,0 10,6 10,8 Datos: www.bcn.cat Después de observar las estadísticas en función de la edad del turista confirmamos que la edad media del turista es entre 25 y 50 años, en ese rango de edad nos centramos entre los años 35 y 44 años y afirmamos que este rango de edad es en el que se centra el turismo urbano de Barcelona. Datos estadísticos de turistas y pernoctaciones desde 1990 hasta 2009. Año 1990 1995 2000 2007 2008 2009 Turistas 1.732.902 3.089.974 3.141.162 7.108.393 6.659.075 6.476.033 Pernoctaciones 3.795.522 5.674.580 7.777.580 13.620.347 12.485.198 12.485.198 Datos: www.bcn.cat Como podemos observar el aumento de turistas así como las pernoctaciones es considerable año tras año; la mejora de los recursos así como el aumento de los alojamientos turísticos permiten que el turismo 73 barcelonés aumente considerablemente en diez años como es el caso de 1990 con 1.732.902 turistas y 3.089.974 que pasaron a turistas 3.141.162 y pernoctaciones 7.777.580 en el año 2000, todavía más considerables es el aumento en el doble entre los años 2000 y 2007. En cambio vemos un descenso de turistas en los años 2008 y 2009. A falta de las estadísticas de 2010 pero siguiendo la tendencia lo más factible es que continúe descendiendo. Debemos considerar que el declive puede ser debido en los años 2008 y 2009 a la crisis mundial económica; pero aun así no se puede afirmar nada con seguridad. 80 favor del territorio no catalán. Criticó, en repetidas ocasiones, el contexto político-español y las finanzas públicas y se acusó la falta de racionalidad económica. Le fue erigido un monumento a la Granvía de Barcelonaderrocado en 1936 y levantado de nuevo posteriormente-y su retrato, hecho por Claudio Lorenzale, fue colocado en la Galería de Catalanes Ilustres. Eusebi Güell i Bacigalupi (Barcelona, 1846 - Barcelona, 1918) Industrial y mecenas. Hijo de Joan Güell i Ferrer. Estudió mecánica, economía política, derecho y ciencias aplicadas, en Barcelona, Francia e Inglaterra, y continuó los negocios de su padre. En 1871 se casó con Isabel López y Bru, heredera de los marqueses de Comillas, la que, al convertirse en viuda, fue creada (1919) de España. Asociado con Ferran Alsina, creó en Santa Coloma de Cervelló una fábrica de panas, que se convirtió en la colonia Güell (1891). Fundó la Compañía General de Asfaltos y Portland Asland, Con plantas en La Pobla de Lillet (1901) y Montcada i Reixac (1916), que fueron las primeras de cemento en Cataluña. Intervino a las empresas de la familia de su mujer de las que fue consejero: Banco Hispanocolonial, Compañía Tabacos de Filipinas, Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, etc. Desarrolló una industria vinícola en su propiedad de Garraf y las montañas de Prades en los viñedos del barranco de la Pena. Elegido concejal de Barcelona (1875), diputado provincial (1878) y senador, fue también presidente del Centro Catalán, hasta que se separó con los que formaron la Lliga Regionalista. Propulsor de la cultura catalana, fue presidente y mantenedor del consistorio de los juegos florales (1900), donde hizo un discurso sobre las lenguas románicas. Fue también académico en la Academia de Sant Jordi de Barcelona y mecenas del arquitecto Gaudí (que le construyó el palacio Güell y el parque Güell, El Capricho en Comillas, etc.), los músicos J. García y Robles y M. Rodríguez de Alcántara, los poetas J.M. López-Picó y R. Picó y Campamar, del pintor A. 81 Clapés i Puig y del novelista J. Pin i Soler. Fue autor de un trabajo científico donde expuso una curiosa teoría microbiológica titulada El immunité par las leucomaïnes (París, 1889), cultivó la acuarela y el dibujo y la arquitectura. En 1918 le fue concedido el condado de Güell El arquitecto Antonio Gaudí i Cornet nació el 25 de junio de 1852 en Reus, Tarragona. Su padre fue artesano calderero de Ruidoms. Desde niño ayudo en el taller paterno. Durante su infancia, se vio obligado a guardar reposo en el campo para curar sus dolores articulares, lo que aprovechó para convertirse en un observador de la naturaleza. En 1869 se trasladó a vivir a Barcelona donde su hermano estudiaba medicina. En la Ciudad Condal asistió a los cursos preparatorios de acceso a la Facultad de Arquitectura. Sus padres vendieron los bienes que tenían en Reus para que sus hijos estudiaran, y se trasladaron a vivir con ellos en Barcelona. Gaudí inicio los estudios de arquitectura en la Escuela de Bellas Artes transformada a partir de 1875 en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Barcelona. Para pagarse los estudios trabajo como delineante para el maestro de obras del parque de la Ciutadella de Barcelona. En 1878 obtuvo el título oficial de arquitecto. En el taller del artesano Eudald Puntí proyectó y construyó personalmente su mesa de dibujo. Aquí conoció al comerciante de guantes Esteve Comella, para quien diseñó una vitrina destinada a la Exposición Universal de París. El conde Eusebi Güell i Bacigalupi la vio, le gustó y le confió algunos encargos modestos. Los primeros proyectos de cierta relevancia fueron las farolas de la ciudad, un kiosco de fundición, así como un complejo de viviendas y talleres para la Cooperativa La Obrera Mataronense (sigue existiendo un pabellón industrial cubierto con arcos parabólicos de madrea). Se afilió a la Asociación Catalanista de Excursiones Científicas y más tarde al Centro Excursionista de Cataluña. Gràcias a estos 82 grupos visitó los lugares más importantes de Cataluña. Ese mismo año murió su hermana dejando a Rosita que siempre viviría con su tío y su abuelo materno. Entre 1880 y 1882 proyecto un altar para un colegio de Tarragona, así como un kiosco para la ciudad de Comillas. En febrero publicó un artículo en la revista La Reinaxensa en el que examinaba con ojo crítico la exposición de las artes industriales realizadas en la ciudad. Gaudí diseñó un pabellón de caza en el Garraf en 1882 pero no llegó a construirse. En 1883 comenzó la construcción de la Casa Vicens, fue concluida en 1888. Ese mismo año comenzó la edificación de El Capricho en Comillas, cuyo maestro de obras fue Cristóbal Cascante. El 3 de noviembre, a propuesta de Joan Martorell, fue nombrado arquitecto jefe del templo expiatorio de la Sagrada Familia, en sustitución de Francesc de Paula Villar, que había iniciado las obras el año anterior. Empezó la construcción de la Finca Güell de Barcelona, la cual concluyó en 1887. En el año 1885, en marzo se asentó la primera planimetría del templo. Un año más tarde empezó la construcción del Palacio Güell en el centro de Barcelona concluida en 1890. En la Exposición Universal de 1888 colaboró en la construcción de su edificio en cuya Sección Marítima realizó el Pabellón de la Compañía Transatlántica, y expuso sus proyectos en la Sección de Arquitectura. El alcalde la ciudad le encargó la reestructuración de la decoración y la escaleras de honor del Saló de Cent del Ayuntamiento. El sacerdote fundador de la Congregación de Santa Teresa le encargó en 1889 la realización del Colegio Teresianas de Barcelona, que ya estaba parcialmente construido. En 1889 comenzó la construcción del Palacio Episcopal de Astorga pero abandonó las obras al morir en 1893 su amigo Joan Baptista Grau y Vallespinós. 83 Junto al Marqués de Comillas viajó a Málaga y Tánger para examinar el área donde el Marqués deseaba erigir un gran complejo para las Misiones Católicas de África de los Padres Franciscanos. Completó la construcción de la cripta y la pared del ábside de la Sagrada Familia en 1893. Durante los años 1898 y 1900 construyó la Casa Calvet de Barcelona, por la que en el año 1900 el Ayuntamiento le otorgo el premio al mejor edificio del año. Definió el primer proyecto de la iglesia de la Colonia Güell, un barrio obrero situado en Santa Coloma de Cervelló cerca de Barcelona. En el último año del siglo en 1899 fue nombrado miembro del Circulo Artístico de San Lucas y de la Liga Espiritual de la Virgen de Montserrat. En 1900 por encargo de Eusebi Güell, inicio la construcción de un proyecto de ciudad-jardín en la montaña Pelada. Ese proyecto incompleto fue abandonado en 1914, se conoce como el Park Güell. Entre los años 1900 y 1905 se realizó la villa Bellesguard en Barcelona, entre estos años realizó la puerta de la finca Miralles de Barcelona. Por encargo del Obispo de Mallorca Pere Campins i Barceló inicio las reformas de la Catedral de Mallorca, las obras fueron interrumpidas en 1914 tras numerosos viajes de Gaudí e inició la rehabilitación de la Casa Batlló. En 1906 compró la casa muestra del Park Güell para vivir con su padre y su sobrina Rosita. En 1906 comenzó a construir La Pedrera la cual termino en 1910. En 1907 inició las obras de la cripta de la Colonia Güell y dos años más tarde construyó las escuelas de la Sagrada Familia. 84 En 1911 contrajo las fiebres de Malta y se retiró con un amigo medico a Puigcerdà, donde redactó su testamento. Desde 1914 abandonó cualquier proyecto en curso para dedicarse en cuerpo y alma a la construcción de la Sagrada Familia. En 1925 y después de quedarse sin familia decidió quedarse a vivir a un modesto local de su taller de la Sagrada Familia. En 1926 lo arrollo un tranvía y murió el 10 de junio en Barcelona, después de tres días de agonía en un hospital. 85 Plano de localización de los monumentos modernistas de Gaudí. 1.- Finca Güell. 2.- Villa Bellesguard. 3.- Colegio Teresianas. 4.- Casa Vicens. 5.- Park Güell. 6.- Casa Milà. 7,.- Escuelas Sagrada Familia. 8.- Casa Calvet. 9.- Palacio Güell. 86 Casa Batlló 1904-1096 87 En 1904, Gaudí y su amigo el constructor Josep Bayó i Font, que también sería responsable de obra de la Casa Milà, recibieron el encargo de reestructurar un edifico en una parcela rectangular del paseo de Gràcia. En esos mismos años. En esos mismos años, en esta calle se construyeron la mayoría de los edificios modernistas más importantes. En el solar adyacente está concluida la interesante Casa Amatller, con coronamiento escalonado, realizada por otro famoso conocido internacionalmente: Josep Puig i Cadafalch. Gaudí amplió la planta del sótano y levantó otra planta, destinada al personal de servicio; reestructuró por completo la planta noble, donde residía la familia Batlló, amplió y renovó el patio de luces central para acentuar la iluminación de los interiores, rehízo las fachadas exteriores y construyó el nuevo techo. La fachada que da a la calle es de arenisca gris trabajada con motivos florales en la planta baja y el primer piso. Estos pisos componen un sólido y plástico basamento, este actúa como estructura de carga de toda la fachada, compuesta de seis pilares de piedra unida entre sí con cinco arcos. Su articulación volumétrica recuerda formas óseas, que acentúan la percepción de solidez. Sobre las dos primeras plantas se desarrolla una fachada policromada iridiscente, ligeramente ondulada Gràcias al revestimiento de cerámica vidriada. El mosaico se realizó bajo supervisión del arquitecto y se usaron casi 200 discos de cerámica de tres dimensiones y grosores, sobre un fondo de fragmentos cerámicos de colores armoniosos con los discos. El color predominante es un azul verdoso cuya tonalidad varía con la luz diurna. 88 Dicha ondulación se acentúan al aproximarse a la Casa Amatller, donde surge la torreta que esconde la escalera de caracol hacia el tejado. Gaudí quiso colocar la torreta en el centro de la parte superior de la fachada. El desplazamiento de la torrecilla hacia un lateral le permite realiza una consciente y armónica unión con la fachada de Puig i Cadafalch a través de una pequeña terraza. En la torre destacan los acrónimos de cerámica esmaltada de la Sagrada Familia, gran devoto de ellos Gaudí. La fachada que puede observarse hoy es la ultima variante del proyecto gaudiano, concluido durante las obras. Los expertos recuerdan que Gaudí había trabajo mucho en una maqueta de yeso de todo el edificio y que la ondulación superficial e la fachada sólo se incluyó al final. La entrada del edificio se halla en el extremo izquierdo de la fachada. Desde el vestíbulo puede seguirse dos recorridos: uno permite acceder directamente a la escalera que conduce la planta noble; el segundo cruza el patio de luces y permite subir a los apartamentos en alquiler y a los del servicio, a través de una escalera de doble rampla que envuelve el hueco abierto del ascensor. El cuerpo del ascensor está envuelto por las escaleras y se halla en el centro de un patio interior iluminado por la luz procedente del techo de cristal de dos aguas que forma una claraboya sostenida con una estructura de hierro de perfil parabólico. Las paredes del patio de luces, al que dan algunas ventanas de los apartamentos, están revestidas de baldosas de cerámica dispuestas en diagonal para dilatar el espacio, con una variedad de color que disminuye progresivamente de intensidad desde arriba; además las ventanas del patio interior están enmarcadas con cenefas cerámicas de dos tonalidades y formas particulares. La planta noble es accesible desde el vestíbulo, donde nace una escalera de madera en forma de espina dorsal, sinuosa y orgánica. Las paredes de la escalera también presentan formas sinuosas y hasta llegar al rellano de la entrada al apartamento; este se articula en diversas salas de 89 dimensiones variables, con paredes y con revestimientos orgánicos que generan una continua sensación de fluidez espacial. La fachada posterior representa parapetos ondulantes de hierro que permiten la visión total del interior, mientras que los bordes perimetrales y el horizontal de la parte superior aparecen decorados con un colorido trencadís. Entre los años 1936 y 1939 el edificio fue utilizado como casa para refugiados de la Guerra Civil. En 1940 fue vendido a una compañía de seguros, que realizo la primera restauración antes de pasar a manos de propietarios particulares. La Casa Batlló la encontramos en Paseo de Gràcia 43. 96 las puertas correderas, que se esconden entre el grosor de la pared, a las ingeniosas cerraduras de latón fundido de los armarios. El mobiliario del comedor se concibió para definir arquitectónicamente el espacio, realizando una articulación variada y continua entre muebles de esquina y paredes. Los tramos situados entre las vigas de madera del techo están decorados con papel de motivos frutales y hojas de madroño, mientras que los frescos de las paredes representan hiedras trepadoras. La superficie exterior del edifico muestra un uso reiterado de obra de mampostería vista y de superficies prominentes, basadas en la técnica de construcción islámica. La torrecilla es esquina que asoma a la calle es muy articulada y prominente. La propiedad está rodeada de un muro mixto realizado con piedras en la parte baja y una verja de hierro forjado en parte superior, compuesta de hoja de palmera enana. Rodeó el edificio con tres jardines: el primero sirve para llegar a la calle, el segundo se compone de parterres circulares de palmas y se halla enfrente a la zona noble, el tercero está situado en uno de los lados y compuesto por árboles frutales. Actualmente la Casa Vicens es propiedad privada y no se puede visitar, además el exterior se encuentra en un estado bastante deteriorado y abandonado. Podemos encontrar la Casa Vicens en Calle de Les Carolines, 18-24 97 Palau Güell 1886 - 1890 98 1.2.3. Palau Güell Fue el primer edificio que construyó para Eusebi Güell en el centro de Barcelona. En ese momento se celebraba en Barcelona la Exposición Universal y el señor Güell (para el cual Gaudí ya había trabajado en la Finca Güell) aprovecho el momento para encomendar el proyecto de la residencia que fuera capaz de representar su estatus social y sus ambiciones culturales. El palacio Güell resultó muy caro y además no gustó en exceso a la señora Güell por lo que apenas residieron allí. La finalidad del palacio fue albergar todo su patrimonio artístico. Se acabó de construir hacia 1890 pero se inauguró en 1888 coincidiendo con la exposición universal e inmediatamente se desarrolló en la prensa local una gran polémica que lo consideró de todo, desde un templo hasta una casa extravagante. Los arcos parabólicos de la fachada de la calle, cerrados con puertas celosías de hierro forjado, dan entrada a una planta baja enormemente elevada. En la parte superior unos elementos fijos dan salida a dos barras ligeramente onduladas que rodean los escudos con las iníciales del propietario. La fachada posterior, está dominada por una gran tribuna emergente con un banco de descaso, protegida con un cerramiento de madrera con persiana de librillo orientable. En el sótano se encuentran las caballerizas accesible mediante una rampa helicoidal circundada de pilares de fábrica de ladrillo y que se expanden hacia arriba como troncos de conos y de pirámides para unirse a las bóvedas del techo. Las estancias del edificio están aisladas acústica y visualmente del exterior, con gran riqueza de detalles decorativos. En el centro del palacio se encuentra el salón, cuya altura alcanza el techo, con una cúpula que filtra la luz natural exterior hacia el interior formando sugerentes efectos luminosos. De las cuatro aristas de la base cubica de la sala arrancan respectivo pináculos. 99 El Palau Güell podemos encontrarlo en calle Nou de la Rambla, 3-5. 100 COLEGIO TERESIANAS 1889 - 1890 101 1.2.4. Colegio Teresianas El edificio ya estaba iniciado pero Enric d’Ossó i Cervelló, llamo a Gaudí para que lo completase con más originalidad. El proyecto inicial preveía la construcción de varios edificios, en los alrededores de Barcelona, pero solo se realizó la construcción destinada a la escuela y la residencia de las hermanas. Por falta de fondos el arquitecto catalán no pudo completar ni siquiera este único edificio. La construcción consiste en un paralelepípedo compacto cuyo aspecto exterior es el de un austero castillo. Sus paredes permiten leer los cuatro pisos de altura gradualmente decreciente. Una crestería en forma triangular corona el último piso. En el centro de la fachada de la planta sobresale un cuerpo menor del edificio que hace las veces de pórtico de entrada, y en los dos pisos superiores tiene función de mirador. Toda la construcción se realizó con materiales pobres. A Gaudí se le pidió una intervención original pero de bajo coste, algo muy inusual para él. Alcanzó resultados brillantes gracias a la gran esencialidad con la que trabajó. Se emplearon ladrillos de arcilla amarilla y roja. Es constante el intercambio de la función de carga y la decorativa, con una calidad que puede tildarse de caligráfica. La precisión en las proporciones confiere al conjunto un carácter unitario. En las cuatro esquinas del edificio se alzan pináculos de ladrillo, en cada uno de ellos, una ménsula sostiene una columna helicoidal realizada con ladrillo e interrumpida en el centro por un escudo cerámico con los símbolos de la orden de las Teresianas. Cada pináculo concluye con una cruz de cerámica cuyos brazos están orientados a puntos cardinales. Las iniciales de la orden, SHS, se repiten como un motivo recurrente de la decoración que marca el cambio de piso de todas las fachadas. La puerta de entrada está dominada por 102 una verja de tres batientes de hierro forjado, con figuras geométricas o vegetales y símbolos teresianos. El interior transmite enorme espacialidad con gran carga emotiva. La planta está articulada en tres sectores. El área central facilita la rápida circulación vertical y horizontal de los usuarios, a la vez que permite la iluminación y ventilación interior del edificio, unos problemas exquisitamente técnicos a cuya solución Gaudí siempre entregaba con un gran entusiasmo. Muchos expertos consideran que este edificio es una metáfora de El castillo interior, obra mística escrita por Santa Teresa de Jesús, en la que comprara el alma con un castillo, cuyo centro más secreto irradia la luz de la presencia divina hacia el exterior. Gaudí realizó dos patios interiores muy luminosos unidos longitudinalmente por pasillos cubiertos por una densa secuencia de arcos catenarios. Algunos de ellos reposan en columnas muy delgadas. La luz se difunde en las blancas superficies de los arcos enyesados generando un fuerte contraste con las columnas estrechas y el pavimento de ladrillo cerámico oscuro. Podemos encontrar el colegio Teresianas en Calle Ganduxer, 85. 103 Casa Calvet 1898 - 1900 104 1.2.5. Casa Calvet El edificio marcó la conclusión de una etapa de búsqueda compositiva gaudiana basada en una interpretación personal de los estilos históricos; es una propuesta muy comedida, a la que se aplicó una sensibilidad modernista, evidente en mucho detalles. Los hijos del industrial textil Pere Màrtir Calvet encargaron a Gaudí que realizara una construcción que les permitiera albergar los almacenes y el negocio en el sótano y la planta baja, una vivienda señorial en la planta noble y seis viviendas para alquilar en los tres pisos superiores. El arquitecto se atuvo rigurosamente a las normativas de las nuevas viviendas dictaminadas en el plan de ampliación del Eixample. Según las indicaciones, los edificios residenciales debían construirse en manzanas iguales, ochavas, en forma de cuadrilátero, de manera que el espacio interior quedaba libre y se destinaba a jardín. Las viviendas tenían que abrir las dos fachas principales. Los baños, cocinas y depósitos debían ubicarse en el centro del volumen de la finca, junto a patios de ventilación. Este esquema también preveía que la primera planta estuviera ocupada por la vivienda noble. La construcción se desarrolla en cinco plantas exteriores. En la planta baja, la fachada principal presenta cinco amplias aberturas; la central esta coronada por una galería pequeña pero ricamente decorada. Ésta emerge con fuerza de la fachada, revestida de bloques de piedra arenisca de superficie rústica, de la que también sobresalen una serie de balcones superpuestos en cinco hileras verticales. Los balcones representan dos formas: algunos tienen una amplia base trilobulada de piedra única apoyada en una ménsula esculpida y, en cambio, otros son escasamente prominentes. Bajo la galería 105 que corona la entrada principal aparecen escupidos la inicial del apellido del propietario. Sobre la galería se parecían esculturas de hongos de diversas especies en la parte baja, en la parte alta aparece la cornucopia de Amaltea, de la que se desbordan todo tipo de frutas. A las esculturas de piedra se engarzan elementos de hierro forjado en forma de espirales y volutas. La estructura de carga del edificio es tradicional: las paredes perimétricas exteriores, de piedra, y la interiores, de ladrillo macizo, son de carga. Los techos de las plantas destinadas al negocio son enormes y se sostienen por largas vigas metálicas. Los techos de las viviendas presentan la llamada bóveda catalana apoyada en viguetas de hierro, y cubierta de artesonado de madera. En el vestíbulo sorprende el minucioso diseño del ascensor de su puerta metálica. Alrededor del ascensor se desarrolla la escalera con barandilla de hierro laminado trabajado para formar una malla de círculos concéntricos. Los tiradores y embellecedores de las puertas son un trabajo de orfebrería a base de bronce y hierro. El propio Gaudí diseñó gran parte del mobiliario del apartamento señorial y del negocio de los propietarios. Son muy célebres, la silla, el sofá y la escribanía por su funcionalidad y su exquisita ebanistería. En Junio de 1900, el edifico recibió el primer premio arquitectónico del Ayuntamiento de Barcelona por ser el edifico más valorado, original, funcional y tecnológicamente moderno de los que se construyeron ese año. El edificio se encuentra en la calle Casp, 48. 112 muchos puntos de vista. En primer lugar, resulta compleja la realización de los caminos interiores, que Gaudí quiso dividir en peatonales y para vehículos. Para superar los desniveles y accidentes del terreno construyó terrazas y viaductos. La sumisión rigurosa al relieve accidentado del lugar lo estimulo al inventar grutas como las de la naturaleza, a delimitar los recorridos con pórticos sostenidos por columnas inclinadas con fustes espiraliformes o antropomórficos. En las áreas secas enriqueció la vegetación introduciendo pinos, algarrobos, encinas, palmeras y dejo que la retama, el romero, el tomillo, el jazmín y la glicina se extendieran con toda libertad. Organizo dos recorridos del parque articulados en dos vías principales que nacen en la entrada. El principal camino peatonal es el que lleva desde la entrada, a través de la doble escalinata, a la plaza del mercado porticado del templo dórico, de ahí hasta la enorme explanada del teatro griego. En la entrada principal nacen dos itinerarios que se unen en parte alta del parque. A partir de ahí, mediante largas escaleras rectilíneas muy inclinadas, se puede bajar a pie a la explanada. Uno de los brazos de recorrido rodea el Calvario, el punto más elevado del parque, donde estaba prevista una iglesia y en cambio se han colocado tres cruces. Los caminos del parque suman 30 kilómetros, en los que se cuentan tres puentes para unir los tramos de viaductos que protegen los senderos peatonales inferiores. En 1903 se iniciaron las obras de los dos edificios laterales de la puerta, de la escalinata que protege una gran cochera común, y del templo dórico, bajo el que se esconde una cisterna para el agua sobre el que está situado el teatro griego. En 1914 se completo el templo dórico y en 1914 el banco sinuoso del teatro. La verja de la entrada del parque fue de madera hasta 1965, fue sustituida por la verja de hierro forjado con motivos de palmas procedentes de la Casa Vicens. Los dos edificios situados a ambos lados de la entrada principal, presentan el mismo revestimiento rústico que el muro del recinto. Se conjetura que ambos edificios se inspiraron en la obra de Engelbert Humperdinck, Hänsel y Gretel, que ese año se representaba en el teatro del Liceu de Barcelona. 113 La entrada sitúa al visitante ante una escalinata revestida de cerámica troceada, compuesta de dos tramos simétricos con tres rellanos. El estanque de más abajo alberga un jardín japonés en miniatura. En el intermedio, la fuente está coronada por el escudo de Cataluña, insertada en un medallón del que despunta una misteriosa serpiente. La tercera fuente está dominada por un dragón que escupe agua por la boca. El agua que emana de la fuente procede de la cisterna de 1200 metros cúbicos. El área del templo dórico es un espacio sugestivo sembrado con 86 solidas columnas dóricas que sostienen un techo compuesto de péquelas cúpulas apoyadas en vigas ligeramente curvas. El revestimiento del conjunto consiste en cerámica fragmentada de color blanco que, sugiere el ligero movimiento ondulatorio del más, una percepción acentuada por una ligera inclinación de algunas columnas. Del revestimiento cerámico del techo sobresalen esferas coloridas de cerámica y cristal con escudos y símbolos. Para cubrir el templo Gaudí recurrió a un sistema de elementes prefabricados de ladrillo. Junto a la sala mana una fuente de agua mineral, que Eusebi Güell comercializaba con su nombre. La explanada de tierra está perimetralmente delimitad por un largo, continuo banco decorado con trencadís. El perfil exterior del banco armoniza con el friso del templo dórico situado bajo que presenta gárgolas en forma de cabezas leoninas. Gaudí aprovechó la franja del borde del respaldo para introducir palabras religiosas, referencias catalanistas y símbolos, parcialmente perdidos con la restauración de 1989. 114 . Aunque existen varias entradas al parque la principal se encuentra situada en Calle Olot. 115 Casa Milà (La Pedrera) 1906 – 1910 116 1.2.8. Casa Milà (La Pedrera) Los clientes eran el matrimonio Pere Milà y Roser Segimón, el terreno sobre el que se erige la Casa Milà, en la esquina del paseo de Gràcia y de la calle Provença, estaba ocupado por un pequeño chalet en la frontera entre el municipio de Gràcia y el de Barcelona unidos en 1897. Al visitar el interior de la Casa Milà por las escaleras e interiores de los pisos, la mirada se desliza por las paredes en movimiento gracias a las olas y sinuosidades de las puertas, de los cerramientos de madera curva y de cristales de colores, de los techo de yeso modelado y de muchos componentes decorativos elaborados artesanalmente con sorprendente maestría de orfebres. En el interior de la Casa Milà predominan los temas ornamentales marinos, que acentúan la fluida continuidad de los volúmenes. En particular, los falsos techos de yeso imitan amplias olas que simulan los movimientos de agua. Aparecen por doquier dibujos de pulpos y de flora marina, mientras que las caracolas están en relieve. Posee seis plantas, cada una de ellas ocupada por ocho pisos que se desarrollan alrededor de unos patios interiores, uno de planta circular y otro oval. La construcción resultó costosa y compleja por la ambición de sus propietarios, además el edificio suscitó mucha polémica y dio pie a muchos comentarios irónicos. Las plantas son un gran rectángulo, perforado en el centro por dos amplios patios interiores, cuyas paredes de perímetro poligonal aparecen modeladas con ligeros relieves plásticos y cubiertas de frescos con motivos sinuosos, vegetales o florales, sobre 117 un fondo de machas que se diluyen unas con otras. Las paredes divisorias no soportan el peso, la distribución de los apartamentos varían de una planta a otra. El sótano se realizó con un gran pilar de hierro del que emergen en forma de hojas de palmera vigas de hierro que sostienen el patio circular superior, a cuyo alrededor Gaudí situó un garaje. El arquitecto dedicó mucha energía a la definición de la fachada y a su envoltorio de piedra, tal como muestran los planos conservados. En primer lugar pensó en un desarrollo de las fachadas análogo al de la Casa Batlló. Gaudí había conseguido inventar una estructura de carga que le permitía conferir a la fachada la función de sostenerse sólo a sí misma y de cerrar el espacio, es decir, no actuaba como pared maestra, sino como revestimiento. La línea suave ondulada del perfil superior de la fachada parece interrumpida en algunos pintos por menudas esculturas en forma de capullos de rosa. El gran volumen arquitectónico de la fachada, inclinada hacia l interior en la parte superior, provoca la sensación de una masa única. En cambio, la superficie esta realizada con bloques de piedra anclados con ganchos de hierro a un muro normal interior de ladrillo. La colocación fue dirigida por Gaudí para obtener una sensación unitaria de una superficie ondulante. La Casa Milà fue apodada La Pedrera por la similitud causada por la elaboración a pie de obra, junto a la calle, de los bloques de piedra procedentes de El Garraf y Vilafranca del Penedès. El hierro forjado de los balcones presenta motivos abstractos y fitomorfos caracterizados por hojas onduladas y sinuosas. Es espectacular la puerta de entrada principal, una trama curvilínea de hierros que dejan espacios para 118 cristales de dimensión crecientes en sentido ascendente. Para el pavimento de las aceras que circundan la casa y para algunas salas de la misma. Gaudí diseñó unas baldosas hexagonales de cerámica con motivos de pulpos, estrellas y caracolas en ligero relieve. La mano de Gaudí llegó hasta el mínimo detalles de las manecillas de bronce perfectamente ergonómicas y de los elementos de madera de los ascensores y las puertas. Igualmente sugerente resulta la terraza con ondulaciones horizontales y poblada de volúmenes para la salida de las escaleras desde la buhardilla, cubiertos de trencadís blanco, de torres de ventilación con forma espiral, algunas de ellas decoradas en la parte superior con fragmentos de botellas de cava verde oscuro, y de chimeneas, aisladas o en grupos de tres o cuatro. Las torres de de las escaleras terminan en cruces de cuatro brazos igual y las chimeneas en pequeñas cúpulas similares a yelmos guerreros. Cuando Gaudí, recibió el encargo lo concibió lleno de significados simbólicos y religioso, al principio aceptados por su cliente y, más tarde, rechazados por los movimientos anarquistas y anticlericales de Barcelona. Gaudí quería que el edificio fuera una gigantesca peana para un grupo escultórico monumental de piedra, metal dorado y cristal, compuesto por dos grandes ángeles y por una estatua de 25 metros de altura de la virgen del Rosario colocados en la terraza. Las tres figuras habrían dominado la ciudad y emergido del perfil ondulado de la larga fachada donde se grabaron las palabras del Ave María y de entre las chimeneas y de entre las chimeneas y las salidas de la escalera. Tal como se puede apreciar, hoy la Casa Milà no está concluida. De hecho, Gaudí no completó la construcción del edificio tras las fuertes divergencias con la esposa de Pere Milà entre 1909 y 1910. La Casa Milà, conocida internacionalmente, formó parte de los bienes del Patrimonio Artístico de la ciudad de Barcelona en 1962 y fue declarada bien cultural del Patrimonio Mundial por la Unesco en 1984. La Casa Milà la encontramos en Paseo de Gràcia, 92. 119 ESCUELAS DE LAS SAGRADA FAMILIA 1909 120 1.2.9. Escuelas Sagrada Familia Se emplazó en una zona temporalmente libre, que posteriormente debía ser ocupada por la fachada de la Gloria, que no ha empezado a erigirse hasta el 2002. Recientem ente ha sido trasladado al exterior, en la esquina entre la calle Sardenya y la calle Mallorca. El edificio se halla en mal estado por los daños sufridos durante la Guerra Civil, por lo que fue desmontado por bloques y posteriormente reconstruido y restaurado. Las escuelas están enteramente construidas con ladrillos macizos, usados en tres capas superpuestas, según la técnica catalana. Tanto las paredes como el tejado tienen formas onduladas y se caracterizan por su ligereza, estabilidad y resistencia. Con este proyecto defendió la solución de una estructura estática que los especialistas tildan de estructura resistente Gràcias a la forma del envoltorio. Las únicas decoraciones se hallan sobre las ventanas, decoradas con motivos de ladrillo en forma triangular en relieve, que a la vez actúan como protectores contra la lluvia. En el espacio exterior, Gaudí delimitó tres áreas aún visibles destinadas a aulas al aire libre cubiertas con pérgolas de hierro protegidas con esteras de paja. Su simplicidad constructiva y la originalidad del volumen atrajeron la atención de muchos arquitectos contemporáneos de Gaudí. Gaudí inició este segundo edifico de superficie ondulada, construido con la técnica catalana, al igual que la escuela y lo completó con sucesivas ampliaciones. Ahí el arquitecto desempeñó la función de jefe de obras, diseño muchas de sus obras maestras a partir de 1887, almacenó todos los proyectos, modelos y maquetas de yeso de sus construcciones. Por desgracia, el edificio fue completamente destruido por un incendio en 1936. El patrimonio documental recopilado en este lugar se quemó por completo, mientras que las maquetas de yeso resultaron gravemente dañadas. Lo que sobrevivió a esa 121 devastación fue objeto de minuciosas restauraciones. Pero las últimas ruinas del edificio fueron desmanteladas recientemente. En la actualidad, se considera que las escuelas provisionales, a pesar de sus modestas dimensiones, merecen una mayor atención para ser conservadas, ya que son un testimonio ejemplar del genio gaudiano para aplicar técnicas constructivas tradicionales y obtener soluciones geométricoestructurales de gran eficacia plástica. La posibilidad de inventar nuevos espacios, orgánicos y esenciales al mismo tiempo, derivada del uso de las superficies onduladas se convirtió en una realidad. Las escuelas pueden considerarse el paradigma constructivo de la capacidad inventiva del arquitecto catalán, además de un prototipo insuperado de espacialidad orgánica de modulación curvilínea. 128 Nació en Mataró el 17 de octubre de 1887. Estudió arquitectura (1883) y ciencias exactas en Barcelona (doctorado en Madrid en 1888). Arquitecto municipal de Mataró en 1889, se proyectó el mercado cubierto y la red de alcantarillado. Establecido en Barcelona, decoró la joyería Macià en la calle de Ferran (1893) y dirigió la construcción de la casa Martí-Els Quatre Gats-(1895), que tiene las características de su estilo inicial: el anostrament original de formas del gótico nórdico sin olvidar la tradición solariega, con predominio de las artes aplicadas Dibujó la cruz de hierro-con escultura de Llimona-del Rosario Monumental de Montserrat (1896), dirigió la casa Coll i Regàs de Mataró, su residencia estival de Argentona (1897) y la masía el Cross de los Garí, también en Argentona (1899), donde se acerca más a las formas de arquitectura popular. En Barcelona hizo la Casa Amatller (1900), influida por la arquitectura flamenca, la casa Macaya (1901), donde saca partido del estucado de la fachada, lo que también hizo en la casa Trinxet (1904, desaparecida) y la casa Sastre y Marqués de Sarriá (1905), sin dejar, pero, de inspirarse en formas catalanas medievales en la restauración de la residencia de los barones de Quadras en Torremanzanas (1903). Adoptó el plateresco en la Casa Sierra (1907) y formas del gótico flamígero en la Casa Quadras (1905) o el bloque de las tres edificaciones unitarias que construyó para la familia Terrades en 1905 (Casa de les PuntxesTodo en Barcelona. La evolución posterior de su arquitectura conlleva realizaciones de estilo diverso como la Casa Company (1911), que recuerda vagamente los chalets suizos o del Tirol, la fábrica Casarramona al pie de Montjuïc (1913), de estructura de ladrillo y formas goticizantes, los proyectos (1915), en parte realizados, de la Exposición Internacional de Barcelona, las casas Pich i Pon (1921, mutilada), Guarro (1923) y Casarramona (1924). Como urbanista proyectó el enlace de la Via Laietana con el casco antiguo de Barcelona en el sector de la capilla de Santa Ágata (1914) y el acondicionamiento de la Plaza de Cataluña (1923), que llevó a cabo el ayuntamiento de la época de Primo de Rivera con alteraciones importantes. Restauró las iglesias de Sant Martí Sarroca y de San Juan de las Abadesas e impulsó las excavaciones de Empúries a través del Instituto de Estudios Catalanes, entidad de la que fue 129 cofundador y presidente durante muchos años. Profundo conocedor del arte medieval catalán, es autor de obras tan importantes como La arquitectura románica en Cataluña. La geografía y los orígenes del primer arte románico (1930). Fue profesor de la Escuela de Arquitectura de Barcelona (1901-02) y los Estudios Universitarios Catalanes (1905). Dio cursos en las universidades de la Sorbona (1925), Harvard y Cornell (1926) y al Instituto de Arte te Archéologie de la Universidad de París Gràcias a la Fundación Cambó (1930). Presentó comunicaciones al Congreso Arqueológico de Francia en CarcasonaPerpiñán (1906), los internacionales de historia del arte de París (1921) y Roma (1922) y los de estudios bizantinos de Bucarest (1924) y Belgrado (1927) Fue doctor honoris causa de las universidades de Freiburg (1923), París (1930) y Tolosa (1949). Ingresó en 1886 en el recién creado Centro Escolar Catalanista, que presidió (1889-90) después de haber dirigido la sección de escuelas especiales (1.888-89). Participó en la I Asamblea de la Unión Catalanista de Manresa (1892), perteneció a la Liga de Cataluña y colaboró en La Renaixença y el semanario La Veu de Catalunya, y fue uno de los fundadores del diario del mismo nombre, al que contribuyó, los primeros años, con artículos muy contundentes. Cofundador de la Liga Regionalista (1901), fue miembro de su Comité de Acción Política. Del 1902 al 1905 fue concejal del ayuntamiento de Barcelona, donde promovió la política de saneamiento y la constitución de la Junta Autónoma de Museos (1902), ampliada en 1907 con la participación de la diputación provincial. En la Junta ayudó decisivamente a la formación de los fondos museísticos de la ciudad con la instalación de las pinturas románicas trasladadas de los Pirineos, de los hallazgos de Ampurias, etc. Diputado a Cortes por Barcelona en las elecciones de la Solidaridad (1907), respondió, en nombre de la minoría regionalista, el mensaje de la corona con un gran discurso, pero después limitó sus intervenciones casi a la crítica del gobierno, especialmente en cuestiones de educación. Elegido diputado provincial por Barcelona, ayudó Prat de la Riba en su labor cultural; antes ya había colaborado en otras empresas, como la de la restauración del palacio de la Generalitat. Como diputado destacó en la promoción de la enseñanza técnica (escuelas del Trabajo y Superior de Agricultura). Reelegido diputado provincial en marzo de 1917, fue designado en 130 noviembre segundo presidente de la Mancomunidad y confirmado en la presidencia en 1919, en 1921 (tras su reelección como diputado) y en 1923. Continuó y amplió la obra de Prat en dar un gran impulso a la red telefónica, y con el establecimiento de las bibliotecas populares y la difusión de las técnicas agrícolas y ganaderas. Inició la publicación de los mapas geográfico y geológico, creó el Servicio Meteorológico, las escuelas de Altos Estudios Comerciales, la de Industrias de tejido de punto-en Canet de Mar-y la de enfermeras. Estableció la Oficina de Estudios Jurídicos y el Laboratorio de Psicología Experimental. Durante el primer mandato fue organizada eficazmente la campaña pro Estatuto de Autonomía, dañada por el juego parlamentario. El golpe de estado de Primo de Rivera comportó la sustitución de los diputados provinciales de elección popular por una Mancomunidad a gusto del dictador, presidida desde 1924 por Alfonso Sala, que llevó una campaña de descrédito contra Puig y los diputados anteriores y una persecución contra los funcionarios más significados en el campo educativo. El ayuntamiento dictatorial de Barcelona también destituyó de su cargo de arquitecto de la Exposición y en 1928 ordenó derribar las cuatro columnas con capitel de estilo jónico emplazadas en Montjuïc diseñadas por él en 1919 evocadoras de las cuatro barras de la senyera. Con la República sus actividades políticas disminuyeron, y la revuelta de 1936 le obligó a huir y se estableció en París, y después en el Rosellón, donde continuó sus estudios sobre el románico. Después de la guerra civil le fue prohibido el ejercicio de la profesión de arquitecto. Muere en Barcelona, 23 de diciembre de 1956. 131 Casa Amatller 132 2. La Casa Amatller y el arquitecto Josep Puig i Cadafalch A finales del siglo pasado, los ideales catalanistas de la Renaixença ya habían sido plenamente asumidos por la alta burguesía barcelonesa. Estos ideales tuvieron una clara traducción en unas formas artísticas y arquitectónicas que corresponden, esencialmente, al Modernismo. Fue posiblemente Josep Puig i Cadafalch (1867-1957) quien con motivo de su condición simultánea de político, historiador deI arte y arquitecto, llegó a ser uno de los hombres más conscientes de las estrechas relaciones existentes entre las artes y la manifestación de un concepto de sociedad. Sus ideas respecto a esto las expuso, con gran claridad, en la introducción de un pequeño libro, que recogía dibujos y fotografías de su obra arquitectónica, que presentó en el VI Congreso Internacional de Arquitectura celebrado en Madrid deI 6 al 14 de abril de 1904. Allí expone que en Cataluña, una vez recuperada a mediados deI siglo XIX la vitalidad perdida desde los tiempos medievales, se había creado. Fue en un periodo como éste, de identificación generalizada con los sentimientos nacionalistas cuando, en 1898, el industrial chocolatero Antoni AmatlIer (1910) compró una casa en el Passeig de Gràcia de Barcelona para trasladar alIí su vivienda. Se trataba de un edificio parecido a muchos de los construidos a finales del siglo pasado en el Eixample, sin ningún interés especial. EI nuevo propietario encargó a Puig i Cadafalch que lo remodelara extensamente (fue Ia primera intervención de Ia que sería conocida como Ia «manzana de Ia discordia» ) según su concepto arquitectónico, que ya debía serle familiar por obras como Ia Casa Martí, es decir «Els Quatre Gats» (18951896). La actuación de Puig i Cadafalch afectó fundamentalmente a la fachada, el vestíbulo, el piso principal y los desvanes, recalcando en todo momento la negación del estilo clasicista de la arquitectura oficial y centralista, de modo que casi podría hablarse de una especie de manifiesto político mediante la arquitectura. Para conseguirlo buscó los efectos compositivos derivados de los sistemas de construcción orgánica, propios de los tiempos medievales en los que las artes catalanas brillaron con especial intensidad. Sin embargo, hay que señalar que este efecto lo consiguió gracias a la existencia de un esquema muy 133 estudiado, sobre la base de un canon que fijó con precisión la situación de todos y cada uno de los elementos integrados en el conjunto. Asimismo, debe considerarse en este sentido la gran variedad de materiales empleados (piedra de Montjuïc, mármoles, maderas, hierro, bronce, estuco esgrafiado, cerámicas, vidrio de colores emplomado), materiales que fueron trabajados por los respectivos artistas y artesanos, todos ellos excelentes profesionales. En la fachada empezó por modificar totalmente la distribución de puertas y ventanas, rehuyendo la alineación vertical de los vacíos: en el primer piso hay cinco aberturas, en el segundo hay cuatro, en el tercer piso hizo una línea corrida de trece ventanas, que recuerda Ias galerías de remate de muchas fachadas civiles góticas, en el cuarto abrió seis ventanas y en el quinto, correspondiente a los desvanes con cubierta a dos vertientes, una única ventana trigeminada. También introdujo diversos elementos para romper la simetría del conjunto. Desplazó la puerta principal del lado izquierdo, dividiéndola en dos, una grande para carruajes y una pequeña para personas (la puerta a la derecha de la fachada, debajo de la tribuna, corresponde a una intervención realizada en una fecha muy posterior). De todas formas, Puig i Cadafalch mantuvo un equilibrio compositivo, introduciendo en la parte derecha de la fachada la tribuna del primer piso y un contrapunto conformado por el pequeño balcón de hierro en la parte izquierda deI segundo piso. Ya en el interior, en la planta baja, el desplazamiento de la puerta le obligó a replantear el acceso a las escaleras, que originalmente coincidía con el eje longitudinal central. Puig i Cadafalch eliminó uno de los locales comerciales (el del lado izquierdo) y lo reconvirtió en vestíbulo. Para dar regularidad a este espacio tuvo que sustituir una pared de carga por dos columnas de piedra de gran diámetro, sobre las que reposan tres arcos, uno de ellos acabado en un capitel colgado. También encontramos en el vestíbulo el primer ejemplo de la habilidad del arquitecto en aprovechar la luz, debidamente matizada mediante vidrieras de colores e iluminaciones indirectas, con el fin de acentuar los valores plásticos del espacio. En el piso principal la intervención de Puig i Cadafalch y de todo su equipo de colaboradores fue extensa y muy cuidada. Las esculturas se adaptaban a cualquiera de los posibles espacios: capiteles, marcos de Ias 134 puertas, chimenea... En los suelos, encontramos muy diferentes soluciones: mosaicos de tipo romano, complicados parquets e, incluso, en el comedor, una habilísima utilización de baldosas de mármol branco con un dibujo rebajado y esmaltado en azul, combinadas con tiras de mármol color salmón. En las paredes hay diversidad de antepechos, de cerámica de cuerda seca, de mármol y de marquetería, mientras que en las partes superiores se conjugan estucos y diversas calidades de telas. Los techos presentan idéntica riqueza de combinaciones, con artesonados; vigas de madera policromadas y estucos esgrafiados o pinturas ornamentales al temple; pequeñas vigas de hierro policromadas por la cara inferior y revestidas lateralmente de baldosas. El mobiliario y las luces también fueron diseñados expresamente para la casa, diversificando sus formas en función de los respectivos ambientes. Y, acabando de unirlo todo, como en el vestíbulo, la luz hábilmente matizada por los vidrios, emplomados y jugando con los puntos de procedencia y las diferentes intensidades. Finalmente, es necesario destacar el tratamiento dado a los desvanes, donde Antoni Amatller, fotógrafo amateur, instaló su laboratorio. Es una gran sala bajo el tejado a dos aguas, con un envigado de estilo británico o noreuropeo y unas claraboyas que le confieren un carácter muy especial. Después de la muerte de Antoni Amatller, la casa pasó a ser propiedad de su única hija, Teresa (1867-1960), que durante toda su vida residió en la casa familiar. Alrededor de 1935 se lIevaron a cabo algunas reformas en el interior del piso principal de la Casa Amatller, afectando principalmente a lo que había sido dormitorio de Antoni Amatller, el dormitorio y vestidor de la propia Teresa y un conjunto de dos habitaciones y cuarto de baño destinadas a invitados. Aparte de estas modificaciones y de las derivadas de la instalación renovada de la colección de vidrios y pinturas de los Amatller, la casa continuó, esencialmente, tal como la habrá estructurado Puig i Cadafalch. Ahora bien, Teresa Amatller no se casó nunca y tampoco tenía familia próxima. Una de sus preocupaciones era la suerte que correrían la casa construida por su padre y la colección que habían reunido, una vez ella faltara. Aconsejada por Josep Gudiol i Ricart (1904-1985), creó en 1942, la fundación Institut Amatller d' Art Hispànic, a la que encomendó la tarea de velar por la casa y por las obras de arte que en ella se conservan, después de su muerte. 135 En 1960 la fundación se hizo cargo de esta herencia y estableció su sede, con la biblioteca y la fototeca especializadas -que desarrollan la principal actividad de esta entidad-, en el piso principal de la Casa Amatller. Esto comportó la redistribución de gran parte del mobiliario, para dejar espacio a las librerías necesarias para las nuevas funciones que el piso debía asumir. Los muebles que no eran compatibles con el funcionamiento de la biblioteca fueron cedidos al Museu d' Art Modern de Barcelona, junto con varios de los modelos de yeso originales de Eusebi Arnau para elementos escultóricos de la casa. De todas formas, hay que tener muy en cuenta que esta reforma de 1960, aunque muy evidente, no afectó en absoluto a la estructura de la planta noble del edificio. 136 Casa Macaya 137 Fue un encargo de Romà Macaya, éste quería que se proyectara una torre unifamiliar en un solar del paseo de Sant Joan, 108. Pese a que tuvo libertad para realizar esta obra, también privada, no deja de ser curiosos que fuera menos creativo y original que la Casa Amatller. Aquí conto con un buen conjunto de colaboradores. El primero de ellos fue el acreditado escultor modernista Eusebi Arnau. Entre los artesanos cabe mencionar a Alfons Juyol, escultor ornamental; Joan Paradís se hizo cargo del esgrafiado, mientras que la prestigiosa empresa Pujol i Bausios aporto la cerámica, al tiempo que la forja se responsabilizaron Manuel Ballarín y Esteve Andorrà. La fuente de inspiración recurre a las mansiones góticas indígenas, pero en esta ocasión se muestra más austero, sobretodo en la fachada, en la que significativamente da singular primacía al blanco. Este fondo neutro permite que destaquen con mayor énfasis los trabajos ornamentales de la piedra, como en el balcón corrido o en los marcos de las ventanas, pero lo que más realza es la tribuna, que por su asimetría cobra aún mayor relevancia. De hecho Puig andaba ya mentalmente enfrascado en buscar un cambio estilístico, que a través del blanco y de la austeridad está a punto de evocarle a su periodo noucentista. Arnau esculpe dos detalle simpáticos y anecdóticos, como el payés que va montado en un asno, se podría interpretar que la escena urbana, la del burgués tocado con el sombrero de paja y a lomos de la bicicleta, es un simple contrapunto, cuando en realidad es una alusión real como la vida misma: inmortaliza al arquitecto, que de la Casa Atmaller hasta el paseo de Sant Joan empleaba este medio de transporte. Más interesante era la ornamentación y la tipología que desplegó en el interior, pero por desgracia resta poco o ha sido subvertida su funcionalidad 144 Su fundación se debe al encargo que le hizo el Baró de Quadras a Puig i Cadafalch en el año 1900 para la construcción de su nueva casa de Barcelona. Se ubica entre dos importantes calles de Barcelona, la Avenida de la Diagonal y la calle de Rosselló, y por ello, posee dos fachadas completamente distintas. La fachada principal, que es la que da a la Diagonal, es una mezcla de estilos gótico y plateresco. La otra es más convencional con una decoración que recuerda a la Secesión de Viena. En el interior se aprecia la influencia de la arquitectura islámica. 145 LLUIS DOMENECH MUNTANER 1849 - 1923 146 3. La Casa Lleó Morera y el arquitecto Lluís Domènech i Montaner La Casa Lleó i Morera, es un proyecto del año 1902, del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, sobre una reforma de la antigua casa Rocamora del año 1864, situada en el Paseo de Gràcia, nº 35 de Barcelona. Consiguió en 1906 el Primer Premio del Concurso anual de edificios artísticos otorgado por el Ayuntamiento. Su propietario inicial fue Antoni Morera i Busó que legó el edificio a su sobrina, Francesca Morera Ortiz, la artífice de encargar el proyecto de remodelación el año 1902. Murió en 1904, antes de ver finalizadas las obras y fue su hijo, Albert Lleó i Morera quién se hizo cargo de la casa, dándole al edificio el nombre por el que se conoce actualmente. En su decoración, como era habitual en la época modernista, participaron numerosos artesanos, Mario Maragaliano y Lluís Bru en mosaicos, Antoni Serra i Fiter en cerámica, Antoni Rigalt i Blanch en vitrales y Gaspar Homar y Josep Pey en mobiliario interior. Siguiendo el estilo modernista propio de la época, sus motivos están inspirados en las líneas curvas y en la naturaleza. Asimismo, se cree que la familia Morera quiso dejar huella de su linaje, con continuas referencias a su apellido Morera personalizando los elementos decorativos con reproducciones de la imagen de los miembros de la familia en la ornamentación. Ejemplo de ello son la morera del patio interior, la morera de los tiradores de las puertas, o los semblantes y las manos de porcelana de las figuras de Antoni Serra en los mosaicos de la planta principal. La fachada y la planta baja estaban decoradas con grandes y variados ornamentos modernistas, siendo unas esculturas de Eusebi Arnau, las más llamativas, representaban dos parejas de figuras femeninas sosteniendo unas vasijas; enmarcando la entrada, con doble juego de columnas pareadas de mármol rosa, en la base de la tribuna del primer piso aparecían un grupo de cabezas femeninas. Todo esto se destruyó cuando se realizaron unas obras para adecuación de la planta baja como tienda. Las esculturas fueron destrozadas y las cabezas las recuperó el gerente de la tienda que más tarde 147 las vendió a Salvador Dalí que las emplazó en el muro del patio de su TeatroMuseo de Figueras. El arquitecto Óscar Tusquets, a mediados de los años ochenta del siglo XX, se encargó de la restauración del resto del edificio, restituyendo los pináculos y el templete de la cornisa de la parte superior del edificio, que había sufrido graves destrozos por el fuego de ametralladoras durante la guerra civil española de 1936. En 1992 se llevó a cabo una nueva restauración con la recuperación de elementos arquitectónicos de la fachada. En 2006 la casa fue adquirida por el Grupo Núñez y Navarro. Puso en marcha su rehabilitación y recuperación arquitectónica, continua dada las características de las obras. El edificio es de uso privado, alquilándose sus diferentes plantas. Desde el año 2007 la casa forma parte de la Ruta Europea del Modernismo, y con todo, es una de las casas más emblemáticas del conocido “Quadrat d’or” de Barcelona, conjuntamente con la Casa Amatller o la Pedrera. El edificio se abrió por primera vez al público la noche del 10 de septiembre de 2009 durante 4 horas, para celebrar la noche blanca de la cultura, celebración orquestrada por TV3 en conmemoración de su aniversario. Es conocida como Nit10. 148 3.1. Historia Nacido en Barcelona el 27 de diciembre de 1849, era hijo de Pere Domènech i Saló, un editor y encuadernador de prestigio y de María Montaner i Vila. Fue uno de los principales protagonistas del Modernismo catalán. Arquitecto, historiador, humanista y político, diseñador de tipografías y encuadernaciones de libros y ilustrador, Lluís Domènech i Montaner era el exponente perfecto del artista total. Domènech se adelantó a las propuestas arquitectónicas europeas, con un lenguaje innovador y una arquitectura fundamentada en un nuevo concepto integrador de todas las artes. El edificio de la Editorial Montaner y Simón (1879-1885) es el primer proyecto importante que realizó Domènech en Barcelona. La editorial fue un encargo de un primo hermano suyo, Ramón Montaner, quien le encargaría también su vivienda en Barcelona, el Palau Montaner (1889-1893) y la restauración del Castell de Santa Florentina, en Canet de Mar (1900-1909). La Editorial Montaner y Simón, equipada con maquinaria ultramoderna, era la mejor imprenta de Barcelona, para la cual Domènech diseñó muchas cubiertas de libros. En 1997 el edificio fue declarado monumento histórico. La Exposición Universal de Barcelona de 1888 le permitió construir diversas obras que le dieron popularidad, como el espectacular Gran Hotel Internacional, que se construyó en sólo 53 días, o el Cafè-Restaurant del Parc de la Ciutadella (1887-1888), popularmente conocido como el Castell dels Tres Dragons (hoy museo de Zoología). Construyó también diversos edificios en Canet de Mar, como el Ateneu Catalanista (1885-1887) o la Casa Roura (18891892), en Reus, el Institut Pere Mata (1897-1919), la Casa Rull (1900), sede del actual Ayuntamiento y la Casa Navàs (1901-1907) o el Gran Hotel (19011903) en Palma de Mallorca. Otras obras suyas en Barcelona son la Casa Thomas (1895-1898), la Casa Lamadrid (1902), la Casa Lleó i Morera (1903-1905) -en la famosa 149 Manzana de la discordia, del Paseo de Gràcia-, la Casa Fuster (1908-1911), el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (1901-1912) y el Palau de la Música Catalana (1905-1908), estos dos últimos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fue profesor de la Escuela de Arquitectura de Barcelona durante 45 años -catedrático de composición y proyectos desde 1899y su director durante 20 años. A su brillante práctica profesional hay que añadir su compromiso social, cultural y político, de carácter liberal y progresista. Fue tres veces presidente del Ateneu Barcelonès (1898-1900, 1904-1906 y 1911-1914), mantenedor de los Juegos Florales de Barcelona en 1881 y Presidente en 1895 y miembro de la Acadèmia de Bones Lletres. Domènech colaboró también en las principales revistas y diarios catalanes: La Renaixensa, Lo Catalanista, Revista de Catalunya, El Diluvio y La Veu de Catalunya. Fundador del semanario El Poble Català entorno al cual se organizó Esquerra Catalana, publicó numerosos libros tanto técnicos como de ensayos. Entre sus artículos más notables está “En busca de una arquitectura nacional” publicado en La Renaixensa en 1878, síntesis de su posición teórica. También son de destacar sus colaboraciones editoriales. Fue director de la Biblioteca Artes y Letras, que publicaba la Editorial Domènech, la empresa familiar, y que incluía a los mejores escritores del país y traducciones de las obras más importantes de la cultura europea del momento. La Editorial Montaner y Simón publicó, entre 1886 y 1897 y bajo su dirección, la monumental Historia General del Arte con una primera parte escrita y ilustrada por Domènech y que sería continuada por Josep Puig i Cadafalch. Su actuación política comenzó de muy joven. Miembro de La Jove Catalunya y del Centre Català, presidente de la Lliga de Catalunya (1888) y presidente de Unió Catalanista (1892). Fue uno de los organizadores de la asamblea que aprobó las Bases de Manresa, presidiendo la sesión inaugural. Ingresó en el Centre Nacional Català (1899) y más tarde en la Lliga Regionalista (1901). Fue uno de los diputados triunfadores de la candidatura llamada dels quatre presidents en 1901, siendo reelegido en 1903, hasta que en 1904, desencantado, abandonó la política para dedicarse a la investigación arqueológica y a la historia. Murió en Barcelona el 27 de diciembre de 1923. 150 151 La Casa Thomas 152 La casa Thomas, de un estilo modernista puro muy decorado que casa plenamente con las fachadas de los edificios de esta parte del Eixample de Barcelona, y que sintetiza, pese a las modificaciones posteriores, las características de su autor, Luís Domènech i Montaner. Cuando el maestro modernista Lluís Domènech i Montaner concibió la casa Thomas, lo hizo respondiendo al encargo del impresor Josep Thomas. Así surgió un edificio formado por la planta baja, donde estaba el taller del propietario y un primer piso que correspondía a la vivienda de la familia Thomas. Es ahí donde el arquitecto deja los elementos más característicos de su estilo. La fachada neogótica, el uso de tonos azulados en las decoraciones, marcadamente florales, y las figuras de reptiles del vestíbulo principal denotan la marca del autor del edificio. Posteriormente el yerno de Domènech i Montaner, Francesc Guàrdia, llevó a cabo la reforma de la casa. Añadió los tres pisos superiores, elevando la altura de las torres laterales, y situó una galería corrida en el piso de arriba, siguiendo la forma de la tribuna del piso principal. Toda la reforma se hizo respetando el estilo original, con el que guarda una coherencia formal absoluta que podemos ver hoy en día cuando contemplamos la casa Thomas desde fuera. El vestíbulo es una joya ornamental basada en la temática vegeta, en el que destaca una espectacular escalera de hierro forjado. 153 Hospital de Sant Pau