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El educador social y los centros de protección de menores. ¿La formación teórica del educador social está vinculada con su realidad profesional?

Cumbres Moreno, Gloria

Abstract

La realidad de los centros de protección de menores forma parte del día a día de muchos educadores sociales. Sin embargo, en la formación del educador social escasea la pre paración pr áctica para trabajar en este ámbito . La teoría es fácil aprenderla pero la dificultad aparece cuando tienes que enfrentarte a la realidad, en este caso, de un ce ntro de protección. Mi experiencia en este ámbito me permitió conocer la verdadera p rofesión del educador social, encontrándome en mí día a día unas diferencias notables entre los aspectos ocupacionales teóricos, establecidos y/o aprendidos gracias a mi formación, y la realidad práctica . Por ello, realizo un a investigación descriptiva, en un centro de menores de Málaga, con la finalid ad de desarrollar una guía con todos aquellos aspectos relevantes para el educador social en este ámbito. Las técnicas de recogida de información han sido entrevistas y cuestionarios a educadores sociales c on experiencia en este ámbito y , además, observaci ón participante gracias a la realización de mis prácticas en dicho centro. De dicha información se ha realizado una categorización y, posteriormente, una tabla de frecuencias. De los resultados se concluye que el papel actual de dicho profesional en este colectivo ha sufrido un retroceso, pasando de ser educador a cuidador, y que realment e como se aprende a serlo es mediante la práctica, con el día a día, siendo la teoría un sustento para ésta.

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Realizado por: Gloria Cumbres Moreno. Tutor: Rafael Galante Guille Grado de Educación Social Universidad de Málaga Curso académico 2013/2014 Investigación socioeducativa El educador social y los centros de protección de menores. ¿La formación teórica del educador social está vinculada con su realidad profesional? 1 RESUMEN La realidad de los centros de protección de menores forma parte del día a día de muchos educadores sociales. Sin embargo, en la formación del educador social escasea la preparación práctica para trabajar en este ámbito. La teoría es fácil aprenderla pero la dificultad aparece cuando tienes que enfrentarte a la realidad, en este caso, de un centro de protección. Mi experiencia en este ámbito me permitió conocer la verdadera profesión del educador social, encontrándome en mí día a día unas diferencias notables entre los aspectos ocupacionales teóricos, establecidos y/o aprendidos gracias a mi formación, y la realidad práctica. Por ello, realizo una investigación descriptiva, en un centro de menores de Málaga, con la finalidad de desarrollar una guía con todos aquellos aspectos relevantes para el educador social en este ámbito. Las técnicas de recogida de información han sido entrevistas y cuestionarios a educadores sociales con experiencia en este ámbito y, además, observación participante gracias a la realización de mis prácticas en dicho centro. De dicha información se ha realizado una categorización y, posteriormente, una tabla de frecuencias. De los resultados se concluye que el papel actual de dicho profesional en este colectivo ha sufrido un retroceso, pasando de ser educador a cuidador, y que realmente como se aprende a serlo es mediante la práctica, con el día a día, siendo la teoría un sustento para ésta. Palabras clave: educador social, centros de protección de menores, realidad, formación, investigación descriptiva. 2 INDICE 1. Introducción 3 2. Objetivos, generales y específicos, contextualización, focos e hipótesis 5 2.1. Objetivos. 5 2.1.1. Objetivos generales. 5 2.1.2. Objetivos específicos. 5 2.2. Contextualización 5 2.3. Focos 6 2.4. Hipótesis 6 3. Metodología empleada 7 3.1. Metodología en la recogida de la información 7 3.1.1. Observación participante 7 3.1.2. Entrevistas semi-estructuradas 8 3.1.3. Cuestionarios 8 3.2. Metodología en el análisis de la información e interpretación de los resultados 8 4. Principales resultados y discusión de los resultados 9 4.1. Categorías de las entrevistas 9 4.2. Tabla de frecuencias: análisis de las categorías de las entrevistas 12 4.3. Análisis de los resultados 16 5. Conclusiones 26 6. Bibliografía y recursos informáticos 29 7. Anexos 31 3 1. INTRODUCCIÓN. La profesión del educador social (de ahora en adelante E.S) es muy antigua, pero antes de que se crease la titulación específica que los reconocía como tal, a los profesionales que realizaban este trabajo se les conocía como educadores especializados. En 1991 es cuando se aprobó la diplomatura en educación social y, por lo tanto, cuando se reconoce académicamente y normaliza profesionalmente (Blanco, 2009). Esto supone un progreso y, por tanto, un reconocimiento del trabajo del E.S. Los educadores sociales “se ocupan de aquellos campos de la educación que no tienen una regulación concreta, en ámbitos de intervención educativa con personas marginadas, con problemas sociales o de adaptación a su entorno” (Senra y Vallés, 2010:95). Al trabajar con tantos colectivos y enfrentarse a realidades tan diversas, es complejo determinar las funciones generales y propias de éste. Por esto, me he centrado en su papel al trabajar con menores. He decidido llevar a cabo una investigación social para dar respuesta al siguiente problema socioeducativo que se me ha planteado a lo largo de mi practicum III, con referencia a mi formación universitaria: ¿Cuál es el perfil deseable/adecuado del E.S en un centro de protección de menores? Por lo tanto, mi estudio se centra en el papel del E.S en los centros de protección. Según el Decreto 355/20031 de 16 de diciembre, del Acogimiento Residencial de Menores, éstos “garantizarán una atención adecuada a las necesidades que presente cada menor, asumiendo la responsabilidad sobre el desarrollo integral de las personas que atendemos, garantizándoles la adecuada satisfacción de sus necesidades biológicas, afectivas, y sociales, en un ambiente de seguridad y protección […]”. Mi experiencia en este ámbito ha sido la principal motivación para realizar esta investigación. Antes de enfrentarme a la realidad de un centro de protección, tenía unas ideas y expectativas, pero lo que te encuentras es totalmente diferente. A medida que iban transcurriendo los días, vivía diferentes situaciones, observaba el trabajo de los educadores y me relacionaba con los menores, “mi visión” iba cambiando. Todo esto es consecuencia de que los actuales planes de estudio del E.S están demasiado enfocados a 1 Decreto que regula el acogimiento residencial de menores, el marco de actuación de la Administración de la Junta Andalucía y establece las bases reguladoras del régimen de organización y funcionamiento de los centros de protección de menores. (http://www.granada.org/inet/wordenanz.nsf/04ffc780bb4849a2c1256e3d002c043a/46981081cd 2d2bd4c12572840023671d!OpenDocument) 4 la teoría desvinculándose en muchas ocasiones de la realidad práctica. Esto hace que al enfrentarte a una nueva realidad y no saber cómo actuar, “te agarres” a herramientas, técnicas, conocimientos aprendidos en tu formación que reducen a la otra persona y te restan libertad y seguridad a la hora de actuar (Lupe García, 2004). La formación del E.S no debe ir tan enfocada a los conocimientos teóricos y debe ir más encaminada a la práctica. Para hacer frente a ésta no es suficiente la formación teórica, resulta fácil plasmar por escrito las cualidades que debe tener un educador pero lo que realmente te enseña es la experiencia, el día a día. Como declaró Belda Ibáñez, hay aspectos de la intervención social que requieren de tiempo y madurez personal, que no tienen que ver con las materias estudiadas o la brillantez de las notas. De esta manera es como se llega a conocer y entender la realidad social (Ibáñez, La educación social y la formación universitaria de las educadoras y educadores sociales, 2009). Desde mi punto de vista, apoyándome en una afirmación de Bernardo Ortín, educador y doctor en filosofía y C. Educación, la formación del E.S se debería abordar desde una triple perspectiva: la teórica (saber), la metodológica-instrumental (saber hacer), y el talante personal del educador (saber ser), ya que éste tiene que enfrentarse a situaciones muy diversas y en continuo cambio (Ortín, s.f). En definitiva, he sido consciente de que la principal herramienta con la que cuenta el educador para trabajar es él mismo, sin tener que aferrarse tanto a técnicas o conocimientos que aprenda. Muchas veces lo más básico es lo que se nos escapa en el día a día. Esta es la filosofía de Kofoed’s Skolen, la cual expresa “[…] en muchos casos se puede ayudar a la gente a través de procedimientos sencillos[…] Algunas veces tenemos que aprender a entender lo que hay detrás de lo que expresan, para saber lo que están tratando de decir de verdad” (Colom, Freixa, Gelpi, Generó, del Rio, Serrat et al, 2011: 19) Esta serie de motivos que he plasmado han sido los que me han llevado a realizar este estudio. Mi finalidad, por tanto, es determinar todos aquellos aspectos relevantes que debe tener en cuenta un E.S para enfrentarse a la realidad de un centro de protección, de una manera práctica y útil para todo aquel que tenga que enfrentarse o se enfrente diariamente a la realidad de éste ámbito. 5 2. OBJETIVOS, GENERALES Y ESPECÍFICOS, CONTEXTUALIZACIÓN, FOCOS E HIPÓTESIS. 2.1. Objetivos. 2.1.1. Objetivos generales. Los objetivos que guiaron dicha investigación respondieron al interés de: 1-Conocer de una manera global cuál es el papel deseable/necesario del E.S en un centro de protección de menores. 2-Contrastar la formación del E.S con su realidad profesional diaria. 2.1.2. Objetivos específicos. A su vez, el primero se desglosó en los siguientes objetivos específicos: 1.a. Conocer las cualidades y principios básicos de un E.S para trabajar en un centro de protección de menores. 1.b. Conocer la organización diaria de un centro de protección y, por lo tanto, las funciones y tareas propias actuales del E.S en el día a día. 1.c. Establecer la metodología, las herramientas y los recursos más importantes para trabajar en este ámbito. Del segundo, se desprendieron los siguientes objetivos específicos: 2.a. Conocer si es necesaria o no la formación teórica para resolver los casos prácticos. 2.b. Conocer si la formación teórica impartida desde la universidad está vinculada o no con la realidad profesional. 2.c. Determinar cómo se aprende realmente a ser E.S. 2.2.Contextualización. El estudio se ha llevado a cabo en un centro de protección residencial de Málaga, en el cuál realicé mis prácticas. Entre sus características encontramos que es un centro mixto, 6 en el que además los menores también presentan una gran diferencia de edad (7-17 años). Este centro cuenta con un equipo multidisciplinar compuesto por educadores sociales, pedagogos, una trabajadora social y un psicólogo. Destacaría que es un centro en el que se encuentran una gran diversidad de perfiles tanto de menores como de educadores. No es posible dar más datos sobre éste debido a la confidencialidad. 2.3. Focos. En este proceso de investigación el posicionamiento paradigmático es integrador pues incorpora dos fases. Una primera comprensiva-interpretativa, que es la que se lleva a cabo, ya que las estrategias en la recogida de la información son de corte comprensivo. Estas técnicas han sido la observación, las entrevistas semiestructuradas y el posterior análisis del contenido, obteniéndose de éste un sistema de categorías y una tabla de frecuencias. Si se hubiesen llevado a cabo los cuestionarios, habría una segunda fase analítica, ya que éste es un instrumento para la recogida de la información totalmente estructurado. 2.4.Hipótesis. En relación a los objetivos y a mi experiencia, la hipótesis principal es la siguiente: ¿Los conocimientos teóricos que he adquirido a lo largo de mi formación están vinculados con la práctica y son necesarios para ésta? Y, por tanto, ¿Hay correlación entre la formación teórica del E.S con la práctica? 7 3. METODOLOGÍA EMPLEADA. Existen diferentes enfoques metodológicos para llevar a cabo una investigación socioeducativa. La orientación metodológica que yo he seguido ha sido la descriptiva. “En la investigación descriptiva, se muestran, narran, reseñan o identifican hechos, situaciones, rasgos, características de un objeto de estudio, […] la investigación descriptiva se guía por las preguntas de investigación que se formula el investigador: se soporta en técnicas como la encuesta, entrevista, observación y revisión documental” (Bernal, 2006) Es una investigación cualitativa ya que los datos obtenidos son descriptivos y han proporcionado información sobre lo que los educadores sociales piensan, sienten y hacen en su trabajo diario. “[…] una vez definido el evento o eventos a estudiar es necesario determinar en qué o en quién se va a investigar ese evento; es decir, en cuál ser o seres se manifiesta la situación a estudiar” (Hurtado, 2002) La población en la cual se centra el estudio, son educadores sociales del centro de protección en el cuál realicé mi practicum III. En concreto, han sido cinco educadores, de edades comprendidas entre 25 y 40 años. Ha sido elegida esta muestra de población ya que son educadores con años de experiencia y diplomados en Educación Social. 3.1.Metodología en la recogida de la información. Las técnicas e instrumentos de recolección que he utilizado son: 3.1.1. Observación participante. Técnica utilizada previamente a la indagación ya que estuve en contacto personalmente con el hecho a investigar. Ha sido útil como guía a la hora de realizar las entrevistas y encuestas y, además, como apoyo para el análisis de la información obtenida. A través de esta técnica se han recogido datos basándome en mis prácticas 8 Schensul, Schensul and Lecompte (1999:91) definen la observación participante como “el proceso de aprendizaje a través de la exposición y el involucrarse en el día a día o las actividades de rutina de los participantes en el escenario del investigador” 3.1.2. Entrevistas semi-estructuradas. En concreto, se realizaron cinco entrevistas de 40 a 70 minutos de duración (ver anexo 1). Se realizaron a tres hombres y dos mujeres. En dichas entrevistas se plantearon preguntas abiertas y cerradas. Para elaborarlas se desarrollaron tres focos como elementos guía para la formulación de preguntas: percepciones del E.S sobre su trabajo/práctica y sobre las actividades que realizan; dificultades que encuentran en su día a día, en base a su formación, y que estrategias utilizan para dar respuesta a estas dificultades; qué les aporta su quehacer diario. 3.1.3. Cuestionarios. En cuanto a los cuestionarios únicamente se ha realizado un esbozo de estos.. El objetivo principal de éste sería conocer la visión de los estudiantes de E.S sobre la correlación entre la formación teórica y la realidad profesional, en concreto, de un centro de protección de menores. 3.2.Metodología en el análisis de la información e interpretación de los resultados. Se ha realizado un análisis de contenidos de las entrevistas mediante categorías (ver anexo 2) y una posterior tabla de frecuencias, con el objetivo de destacar los aspectos más repetidos entre los entrevistados. La realización de las categorías ha tenido un progreso, ya que en un principio el número de éstas era excesivo. Como solución algunas se han unificado y se han añadido subcategorías. Finalmente, para analizar dichas categorías, he reflexionado sobre estas basándome en mi experiencia y añadiendo evidencias de los entrevistados. Son los propios profesionales los que dan veracidad y contextualización a los resultados de este análisis. Los principales resultados aparecen en el siguiente apartado. 15 PERFIL DE LOS MENORES Expresiones Frecuencia Porcentaje Niños con característicasedades-necesidades muy diversas 5/13 38,5 Niños con diversos problemas 5/13 38,5 Niños institucionalizados 3/13 23 FORMACIÓN DEL EDUCADOR SOCIAL Expresiones. Frecuencias. Porcentajes. Mala gestión curricular 3/10 30 La teoría escrita no nos sirve para predecir el comportamiento de seres humanos diferentes 4/10 40 La teoría es necesaria para darle sustento a la práctica 3/10 30 ¿CÓMO APRENDES REALMENTE A SER EDUCADOR SOCIAL? Expresiones Frecuencia Porcentaje En el día a día: experiencia 5/17 29,4 Aprendiendo de los errores 3/17 17,6 Aprendiendo del entorno: compañeros y menores. 7/17 41,2 Formación continua 2/17 11,8 APORTACIONES DEL TRABAJAR CON MENORES: SENTIMIENTOS DEL EDUCADOR SOCIAL. Expresiones Frecuencia Porcentaje 16 Felicidad 2/17 11,8 Satisfacción 4/17 23,5 Sentimientos ambivalentes 6/17 35,3 Me aportan más de lo que yo doy 3/17 17,6 Crecimiento personal 2/17 11,8 4.3. Análisis de los resultados. Al analizar la categorización y la tabla de frecuencias de las entrevistas se han obtenido una serie de resultados. Además, se ha podido comprobar cómo hay una vinculación directa entre unas y otras categorías. También se incluye mi percepción, basándome en mi experiencia. Las aportaciones que haré serán de manera crítica ya que durante mi instancia he podido obtener y concluir una serie de afirmaciones. Para dar rigor a éstas me apoyaré en los escritos de otros autores relacionados con el ámbito. Comenzando por la primera categoría, percepción profesional de educadores/as sociales, se puede observar una variedad de opiniones. La principal es que el E.S tiene que Acompañar mientras sea necesario y saber dejar ir cuando estén preparados (30,8%) La Educación Social, para muchos de ellos, consiste principalmente en acompañamiento mientras sea necesario, creando personas autónomas capaces de enfrentar su día a día cuando no esté el educador. El acto final del E.S es desaparecer, por lo que no podemos generar dependencia en los menores, como dice uno de los entrevistados, “[…] es el saber estar incondicionalmente en el momento y el lugar adecuado, dar sin esperar recibir nada a cambio, ser la sombra de todo aquel que requiera nuestra ayuda sin creernos nunca tener la autoridad suficiente y verdad absoluta por ser profesionales con formación académica, no dar nada por sabido, aprender continuamente de todo lo que nos rodea y sobre todo, ser capaces de acompañar mientras sea necesario y saber dejar ir cuando estén preparados y el momento haya llegado”. 17 Por lo tanto, no se debe llevar a cabo una práctica asistencialista. La educación es un proceso intencionado de acciones e influencias ejercidas por una persona de manera consciente, crítica y voluntaria. El objetivo es crear o desarrollar en la otra persona un aprendizaje valioso para la vida, con el fin de que ésta llegue a ser autónoma e independiente en todos los ámbitos de su vida. También se han otras percepciones sobre la Educación Social, como han sido Prevención-intervención con una serie de colectivos en exclusión social (23’1%). Por supuesto que esto forma parte de la labor del educador, pero considero que en cuanto al ámbito de menores, la primera percepción es la más idónea. Por otra parte, la investigación ha girado en torno a un centro de protección de menores, por lo que ésta es otra de las categorías. En este caso, todos coinciden en que éste es un espacio pautado de normas, horarios y rutinas estrictas que son las que te permiten tener organizado el día a día (45,4%). “Los niños necesitan seguir una rutina para sentirse seguros y tranquilos en su ambiente. Esta rutina establece horarios, pero además los hábitos repetitivos ayudan a construir un equilibrio emocional, que les proporciona un mecanismo importantísimo para su educación y para la construcción de su personalidad. La repetición de los actos cotidianos forman hábitos y la repetición de los hábitos forman virtudes” (Algueró, s.f). Es importante esta organización diaria ya que se trabaja con un gran volumen de menores, con características y necesidades muy diversas. Además, si organizamos la vida exterior del niño contribuimos a la organización de su mundo interior. Mucho de los participantes consideran que el fin de un centro de protección es la normalización (36,4%) Algo que puede parecer tan básico como el crear unos hábitos y unas rutinas diarias en el menor normaliza sus vidas. Es necesario crear una serie de rutinas para que ellos comprendan que en la vida diaria van a tener que seguir unas normas y unas pautas establecidas. Añadiría que es necesario tener paciencia, ya que la adquisición de éstas no será momentánea. Los menores residentes en el centro tardarán en interiorizarlas un tiempo mayor que el resto de niños con conductas normalizadas, a esto hacía alusión 18 Martínez Reguera, “Y habrá que hacerlo al ritmo que la naturaleza requiere, con calma, tenacidad y paciencia” (2004:44). Como ya he dicho anteriormente, todas las categorías están enlazadas. Ésta, en concreto, la relaciono con perfil de los menores, ¿Qué tener en cuenta? En este caso también coinciden todos los entrevistados, considerando que son niños con característicasedades-necesidades muy diversas (38,5%) y diversos problemas (38,5%). Como dice uno de los entrevistados, “[… ] está todo muy pautado y se dice si algún niño actúa de esta manera tú actúas de esta manera, pero es de una forma global y es necesario ver la individualidad de cada niño. No puedes actuar de la misma manera con un adolescente que con un niño de 5 o 6 años”. Uno de los aspectos principales que tiene que tener en cuenta el E.S es la singularidad de cada menor, algo a lo que hacen alusión la mayoría de los educadores. Un menor puede encontrarse en situación de riesgo por miles de causas por lo que no podemos tratarlos a todos iguales, cada uno requiere una atención especial: observar lo personal, lo común, lo infrecuente de cada niño y de ese manera lo entenderemos mejor. Por esto mismo, tenemos que comenzar limpiando nuestra mirada, aceptando al otro tal cual es, con sus virtudes y sus defectos. Esto es lo necesario para que se produzca un verdadero encuentro educativo entre el educador y el educando, algo a lo que hacía alusión también Martínez Reguera en su libro cachorros de nadie,” Para que se produzca un encuentro educativo es absolutamente imprescindible que se comience reconociendo al educando “tal cual es”” (2004:103). Otro aspecto que yo destacaría es la importancia de trabajar la historia de vida con el menor. Como dice uno de los entrevistados, “son personitas con muchas carencias, llena de conflictos interiores, que deben aprender a trabajar su interior para poder asimilarlo y tira para adelante, y para ello se necesita tiempo y espacio”. Trabajar la historia de vida2 con el menor es algo a lo que no se le da relevancia, pero es algo que se debería llevar a cabo en todos los centros de protección. Desde mi 2 Programa que se lleva a cabo con niños y niñas en acogimiento familiar y residencial con la participación de los educadores y de los acogedores y acogedoras. Pretende ayudar a los 19 experiencia, considero que es de las técnicas más útiles y necesarias que debe manejar el educador, ya que con ésta se trabajan los aspectos más importantes relacionados con el menor. Dentro del perfil de los menores, también destacaría que son niños institucionalizados (23%). Se intenta normalizar su situación, pero el hecho de que se encuentren en un centro con una serie de normas, sin la libertad de salir y entrar solos, con su ropa numerada… Como dicen algunos de los participantes, son pequeños detalles que promueven esta institucionalización. Si destacaría cómo uno de los educadores trata de ver el aspecto positivo a todo esto, diciendo, “si alguna ventaja tiene la institucionalización es que tenemos un entorno de seguridad, un entorno terapéutico… es una oportunidad para ellos […]”. Haciendo alusión a que, si es lo que se nos facilita para ayudar a estos menores y mejorar sus vidas, dentro de lo posible, tendremos que adaptarnos a esto. Es la realidad. Las siguientes categorías hacen referencia al papel del E.S, el aspecto más importante de toda la investigación. Una de ellas es tareas y funciones propias del educador social. En este apartado he podido ser consciente del gran cambio que se está produciendo en el papel del educador en este ámbito; se está produciendo un retroceso. Es interesante ver cómo todos los entrevistados coinciden en que el E.S en la actualidad es, en su mayoría, un cuidador que se encarga de las tareas propias de un hogar y de cubrir las necesidades básicas de los menores (25%). “Yo he pasado de ser un educador a ser un guarda-cuidador. Darles los cuidados básicos, una educación escolar, una alimentación, una cama, médico y poco más”. Todos son conscientes de que este retroceso, principalmente, se ha debido a los cambios que se han ido haciendo en la normativa y, también, debido a los recortes. Los recortes han generado una falta de recursos, humanos y materiales, en los centros de menores (25%). Todos son conscientes de que su papel actual es, en gran medida, el de un cuidador pero consideran que trabajar la parte afectiva con el menor es lo más importante (25%). Hoy por hoy casi no se atiende este aspecto, pero todos coinciden en que aunque no exista el tiempo para trabajarla, en el día a día se intentan sacar huecos niños/as a comprender los acontecimientos significativos de su pasado, a afrontar los sentimientos derivados de esos acontecimientos en el presente y a afrontar de manera positiva su futuro en el acogimiento (Morago, http://centro.us.es/facpsi/wpcontent/uploads/2012/03/Simposium_JesusJimenez.pdf) 20 para poder dar ese tiempo de escucha, comprensión y cariño que necesita el menor. Me quedo con la siguiente definición, de uno de los participantes, de cuál debería ser el adecuado papel del E.S, teniendo en cuenta la situación actual, “El papel más adecuado de un educador social aparte de ser un cuidador que intentar llevar las mil y una rutina que hay a lo largo del día, debería poder trabajar de forma terapéutica con los menores (ahora mismo con la ratio de educadores por menores es casi imposible), ya que es una de las necesidades más importante que te demanda los propios menores y fundamental para su crecimiento sicológico adecuado”. Desde mi experiencia, he sido consciente de que trabajar la parte afectiva con los menores es lo esencial: sin trabajar este aspecto es imposible trabajar con ellos todos los demás aspectos de sus vidas. Entre otras funciones encontramos también atender la parte social y la parte educativa, aunque a estas no se les da tanta importancia. Por otra parte, como he dicho anteriormente, en el día a día de un centro de protección de menores se sigue una organización estricta. En las entrevistas también se hace alusión a la importancia de planificar las tareas. Todos coinciden en que es importante planificarlas pero, a su vez, siempre hay que dejar un espacio para la espontaneidad. “Se trata de dejar una suerte de “terra incógnita” que nos invita a la aventura del trabajo educativo: un espacio abierto a la sorpresa, al acontecimiento. Así introducimos, además, la noción de que la educación se sitúa más allá de la necesidad” (Núñez, 2003:357). La siguiente categoría a analizar es el perfil adecuado/deseable del educador social, haciendo especial hincapié en las principales características y habilidades que éste debe tener. Son muchas las características y habilidades deseables del E.S pero las destacadas son: ser un referente para los menores (11,8%), ser empático (14,7%) y capaz de ejercer la escucha activa (14,7%). Dentro de esta categoría, una subcategoría es la importancia del equilibrio: respeto pero no autoridad. La he considerado una subcategoría porque, desde mi punto de vista, es uno de los aspectos más importantes del educador (11,8%). 21 En cuanto a la primera característica, ser un referente, el educador debe serlo ya que éstos son los que provocan la voluntad de cambio. Los educadores son quienes pasan el día a día con los menores, por lo tanto, son el espejo en el que se miran. Por esto es importante nuestro comportamiento y actitud frente a ellos. Como dice uno de los entrevistados, “Tienes que ser para ellos un referente en todos los sentidos”. En esta característica, también destacan que el educador puede ser un referente hablándole de sus experiencias, siempre que les puedan ser de utilidad para enfrentar la situación que estén pasando. Sin dar demasiados detalles y con el único objetivo de ayudarles y aconsejarles. La escucha activa es otra de las principales características. Debemos aprender a escuchar, esto es algo muy importante a la hora de educar. No puedes pretender ayudar a los demás si no le demuestras que sientes interés por lo que te dice, sino le demuestras que lo más importante es lo que él quiere y que lo que más tienes en cuenta a la hora de ayudarle con algún problema es eso, sus intereses. La empatía es otra de las fundamentales. De la siguiente manera la define uno de los participantes, “En el día a día de un educador social en un centro de menores es muy importante la empatía, es importante ponerte en las zapatillas del otro y sentir lo que el otro siente. Y el cualquier mínimo detalle que a ti te puede parecer una tontería, una absurdez, es un mundo para el otro, y es importantísimo colgarte esa mochila. Es muy importante, pero es complicado ponerte en la piel del otro, porque la vida la ha vivido él, no tú, pero en la medida de lo posible no vale decirle “no veas con esta tontería la que estás liando” porque es su tontería, no la tuya”. En esta definición queda reflejada la importancia de la empatía. Alejarnos de juzgar a los niños en buenos y malos, y tratar de entender qué les ha hecho ser así. Para terminar, encontramos la importancia del equilibrio. Como dicen los entrevistados, el educador debe fluctuar, debe mantenerse en un término medio: no ser totalmente autoritario ni permisivo, si no que exista un respeto mutuo en el que haya espacio para el afecto, algo a lo que hace referencia Nieves Blanco, “Vínculos basados en la 22 autoridad que no impliquen uso de la coacción o abuso de poder, si no respeto mutuo. Una verdadera relación educativa, donde prima la confianza, el amor y el deseo de aprender” (2002). Por lo tanto, es necesario un trato directo entre educador y educando, estableciéndose una relación de respeto mutuo. Cuando en educación funciona un sistema de autoridad, la obediencia es consciente y racional, y no se convierte en una relación humillante. La autoridad es percibida como una ayuda, siendo la obediencia un medio liberador de la persona. La siguiente categoría es metodología, herramientas y recursos del educador/a en centro de protección de Menores. Las principales a destacar, según las entrevistas y mi experiencia, son el trabajo en equipo, la relación-vínculo con los menores, el diálogo-comunicación y la pérdida de privilegios (castigos), todas con un 13,9%. Todos hacen alusión a la importancia de la coordinación en el equipo. Consideran que es necesario que exista una conexión, que todos trabajen en la misma línea. Lo que más destacaría es que cuando hablan de su equipo de trabajo hacen referencia a ellos no únicamente como compañeros, sino también como amigos, considerándose unos a otros un respaldo profesional y afectivo. El trabajo en equipo es esencial para poder conseguir todos aquellos objetivos que nos marquemos con los menores. “Aquí tenemos mucha suerte porque somos un equipo muy cohesionado, muy amigos, nos llevamos muy bien, nos entendemos muy bien, hemos pasado también por muchas cosas…sabemos que nos tenemos los unos a los otros y eso te llena mucho”. Otro de los recursos sería la relación-vínculo con los menores. Todos hablan de la importancia de crear un vínculo, pero un vínculo sano, en el que existan unos límites. Aunque las personas entrevistadas tengan años de experiencia, siguen considerando que es difícil saber dónde están los límites en la relación. Durante mi experiencia, tuve dudas sobre cuál era la relación ideal. Apoyándome en mi experiencia y en las entrevistas, puedo decir que es necesario conseguir un vínculo de confianza con los menores, ya que no es posible trabajar sin este. La relación ideal sería una relación cercana, pero sin olvidar las diferencias educador-educando, en la que el menor no dependa de ti y te vea como un referente, una persona en la que pueda creer y confiar. “Todo vínculo verdaderamente personal con un verdadero educador ya es por sí solo educativo” (Martínez Reguera, 2004:57). 23 Dentro de este apartado también encontramos el diálogo-comunicación. “La comunicación es la base para forjar a una persona fuerte, con valores, autónoma… Y para ello, no solo vale con decir y decir, es necesario también escucharles, y hacerlo con atención. Conocer cómo piensan, qué sienten, qué quieren, porqué actúan de tal o cual manera […]” El diálogo es una herramienta útil para resolver problemas que se dan diariamente en un centro de protección, por ejemplo, hacer uso del diálogo mediante las charlas diarias. Siempre son importantes estas charlas para que escuchemos al menor, y no trate de explicar el porqué de su conducta. En este punto no hago especial hincapié ya que anteriormente hablo de la importancia de la escucha. Aquí destacaría la importancia del lenguaje (11,1%). En las entrevistas, muchos de ellos hacían alusión al uso del lenguaje como confrontación. Es importante que cuando hablemos con el menor le hablemos claro, le mostremos su realidad tal y como es, sin enmascararle ni ocultarle, en definitiva, confrontarles. En mi experiencia, fue muy chocante enfrentarme a ciertas situaciones en las que se hacía uso de ésta, pero es necesario para que el menor se enfrente a su realidad y no se crea falsas expectativas ni películas. Esta es una herramienta con las que cuenta el educador, pero hay que utilizarla con cuidado, como dice uno de los entrevistados, […] “utilizando las palabras adecuadas y acordes al estado evolutivo del menor”. Otra de las herramientas es el castigo. Los entrevistados hacen referencia al castigo como consecuencia o pérdida de privilegios. Es decir, hablamos de un castigo que se emplea cuando una norma es incumplida, explicándole a la persona las consecuencias o daños que tiene el haber actuado de cierta forma. Este es el tipo de castigo al que hacen referencia, un castigo educativo ya que se posibilita al menor comprender y reflexionar sobre su conducta. También debemos tener en cuenta las características propias del menor, buscando siempre un castigo que lo acabe beneficiando más que perjudicando, y sin prolongarse en demasiado en el tiempo, ya que de esta manera pierde efectividad y el único resultado será frustración en el menor. Éste únicamente debe ser usado como una manera de hacerles responsables de sus actos. “La norma de oro es que toda conducta y acto tiene una consecuencia (negativa o positiva). A partir de ahí se valora y se trabaja con el menor. Siempre se debe escuchar el porqué de cada conducta y empatizar con él, pero eso no implica que no 24 deba tener su consecuencia (donde se puede o no ser más flexible según la gravedad)” Otra de las categorías más interesantes es formación del educador social: Teoría VS práctica. Resulta interesante el resultado obtenido tras realizar las entrevistas. La mayoría coinciden en que la teoría escrita no sirve para predecir el comportamiento futuro de las personas ni te ayuda a enfrentarte a determinadas situaciones (40%). “La teoría que te enseñan durante tu formación, una vez que quieres ponerla en práctica, te das cuenta que de poco sirve. El ser humano es complejo y ninguna ley rige como piensa, actúa o siente individualmente y en cada caso”. En cambio, otros consideran que la teoría es necesaria para darle sustento a la práctica (30%). “Los conocimientos adquiridos son útiles siempre, te dan una base para poder desenvolverte en determinados casos y momentos y te ayudan a poder enfocar las cosas y poder diagnosticar determinados casos, pero no es la panacea ni el santo grial […] En definitiva siempre el conocimiento es poder, y debe estar unida a la práctica”. Unos consideran que la formación de la universidad no les ha servido de nada y otros que ha sido esencial en su día a día. Tanto la práctica como la teoría es importante, pero lo que resulta difícil es el llevar a la práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de la formación. Como dice uno de los educadores, “la teoría es útil pero de inmediato no”. Es necesario un tiempo para llegar a estar capacitado y enlazar esa teoría con la práctica del día a día. En conclusión, necesitas la teoría y la práctica que te da la experiencia. Unida a esta categoría, veía la necesidad de introducir otra titulada ¿cómo aprendes realmente a ser educador social? Todos coinciden en que se aprende en el día a día, gracias a la experiencia (29,4%) y también aprendiendo del entorno, tanto de los compañeros como de los menores (41,2%). La conclusión de esta categoría es que aprendes gracias al trabajo diario y a lo que te rodea, por mucha formación y preparación que tengas, lo que realmente te enseña a ser educador es eso. Aprendes continuamente, con las diferentes situaciones que te encuentras en el día a día. En este 31 7. ANEXOS. Anexo 1. -1ª entrevista. Para ti, ¿Qué es la educación social? ¿Qué percepción tienes sobre tu trabajo como educador social? Para mí la educación social y dejando al margen los tecnicismos, es el saber estar incondicionalmente en el momento y el lugar adecuado, dar sin esperar recibir nada a cambio, ser la sombra de todo aquel que requiera nuestra ayuda sin creernos nunca tener la autoridad suficiente y verdad absoluta por ser profesionales con formación académica, no dar nada por sabido, aprender continuamente de todo lo que nos rodea y sobre todo, ser capaces de acompañar mientras sea necesario y saber dejar ir cuando estén preparados y el momento haya llegado. ¿Qué metodología utiliza el educador social para trabajar en un centro de menores? ¿Qué recursos-herramientas consideras más importantes? Con independencia de la metodología interna que rige cada centro de protección de menores, ajustada a la normativa vigente, donde la vida cotidiana parece organizarse por espacios pautados de normas, horarios y rutinas estrictas, donde todo tiende a hacerse en serie, la principal metodología que rige el trabajo del educador social en un centro de protección de menores es su valioso sentido común para hacer frente a las diversas situaciones a las que se enfrenta, donde en ningún manual viene escrito qué hacer o cómo actuar ante unos niños con necesidades y características muy diversas. Es sobre todo este sentido común y el trabajo en equipo, donde todos los profesionales aúnan fuerzas para ser uno y conseguir una misma meta, el que permite que el educador pueda ser lo que es y pueda dar todo lo que tiene como persona. Puesto que, cuando hablamos de personas, y en este caso de niños y adolescentes, la teoría escrita no sirve para predecir el comportamiento de seres humanos con distintas formas de ser, pensar, actuar, entender, relacionarse… y por tanto, ni mucho menos para saber qué hacer ante cada situación. Cada caso al que se atiende es único e individual y eso el educador debe tenerlo claro en todo momento para no “aburguesarse” y poder sacar a “flote” de manera positiva las situaciones tan difíciles a las que tiene que enfrentarse en su día a día. La mejor metodología es ante todo ser un buen observador y conocer a fondo a cada uno de los niños que forman parte de tu vida. En el día a día de un centro de menores, ¿Cuáles son las actividades-tareas propias del educador social? ¿Qué percepción tienes de estas? ¿Cambiarías alguna? El educador social, aunque el término no sea acorde con aquello que imparten en nuestras universidades para formar a los futuros educadores sociales, es un “chico/a para todo”. El educador se encarga tanto de atender la parte educativa, emocional, social, afectiva… de los menores como de poner lavadoras, tenderlas, preparar desayunos, almuerzos, meriendas, cenas, recoger, limpiar y ordenar los espacios, 32 realizar trámites administrativos relacionados con la situación de los menores, cambiar una bombilla, arreglar una cisterna… En definitiva, el educador en un centro de menores (dependiendo sobre todo de la capacidad de menores acogidos que tenga el mismo) se encarga en su día a día de todas las tareas que son necesarias para “sacar adelante” una casa repleta de niños. Hay ocasiones en las que incluso he llegado a plantearme que el educador social tiene una “varita mágica” para poder sobrellevar toda la carga que en ocasiones lleva encima. Con relación a si cambiaría alguna, no, no lo haría. Nuestra función en un centro de menores es el cuidado de los niños que tenemos a nuestro cargo, y si dentro de ese cuidado forman parte tales tareas no tengo ningún inconveniente en realizarlas. Además, en ocasiones incluso dan normalidad a sus vidas. El educador en muchas ocasiones juega el papel de hacer de “mamá y papá” de esos niños. No obstante, si reclamo que se reconozca nuestro trabajo y función, muchas veces olvidado. ¿Cómo fue tu primera experiencia trabajando en un centro de menores? ¿Cómo fue tu adaptación? Mi primera experiencia y adaptación fue muy positiva. Sobre todo porque antes de ejercer como educadora fui voluntaria durante mucho tiempo, por lo que tenía ya un contacto previo con los menores y una relación de amistad con mis compañeros. Además, y algo muy importante, es que conocía el funcionamiento del centro y cómo trabajan mis compañeros, por lo que pude adaptarme sin ningún tipo de inconveniente. Aunque tristemente, uno se da cuenta de que llega con muchas ganas de hacer, de poner en práctica todo lo que le han enseñado, de cambiar las cosas… y se da cuenta en primer lugar, de que lo que te enseñaron de poco sirve y de que el sistema te deja un margen de movimiento muy reducido para poder hacer un poquito más agradable y normalizada la vida de estos niños. Aun así, de puertas para dentro, el trabajo en equipo permite hacer todo lo que está en nuestras manos para cambiar la realidad de todos nuestros niños. ¿Qué es lo primero que es necesario para poder trabajar con menores? Ser un buen observador, y para ello, desde mi punto de vista, más que una gran experiencia previa en este campo, es necesario un periodo de adaptación del nuevo personal que se incorpore al equipo, donde los primeros días, incluso semanas, conozca el funcionamiento del centro y cómo trabaja el equipo educativo, establezca el contacto con los menores y poco a poco se vaya ganando su confianza. Esto permite que cuando se incorpore solo a su turno pueda seguir la misma línea de trabajo que hay establecida, que los menores, como es obvio cuando llega alguien nuevo, no intenten llevárselo todo “a su terreno” y sacar el máximo provecho de alguien que todavía desconoce cuáles son las normas y rutinas con las que se trabaja. ¿Crees que es importante el establecer una relación educativa con los menores? Cuál sería la relación ideal. Claro que es necesario establecer una relación educativa con los menores, de hecho, tu función sobre todo es su educación. Sin relación no hay contacto y sin contacto no podemos llegar a entrar de la vida de esos niños para inculcarles los valores necesarios que les permitan cultivar su futuro. 33 Sin lugar a dudas, soy partidaria de trabajar desde la pedagogía del afecto. Los educadores somos sus referentes, los menores deben creer en nosotros, pero ante todo, nosotros debemos creer en ellos y en lo que hacemos. En todo momento estamos hablando de la realidad de un centro de menores ¿Es difícil romper con el principio de institucionalización? Es decir, ¿el que los menores se encuentren en un centro te limita para ayudarles a integrarse socialmente? Por supuesto. A pesar del gran esfuerzo que se hace por intentar normalizar sus vidas, la triste realidad es que actualmente atravesamos una situación que hace aún más difícil la estancia de estos niños en los centros de menores. Los recortes nos dejan sin apoyo, sin recursos y sin apenas movimientos para cambiar sus realidades. Al fin y al cabo, por mucho que los centros hayan cambiado, son centros. La libertad de salir, entrar, hacer o deshacer de estos niños es limitada. En ocasiones te encuentras solo en tu turno poniendo meriendas y haciendo deberes con 14 niños, llega la hora de la ducha, la cena y tú, sigues sólo, sin apoyo. La vida cotidiana se organiza en serie, donde todo tiene unos horarios estrictos para poder organizar del mejor modo a un grupo de menores amplio de edades y características muy diversas. Por eso comenté, que en ocasiones, el educador hace “magia”. Ojalá la realidad pudiese cambiarse, mejorase y el educador pudiese dar todo lo que tiene, pero en muchas ocasiones te encuentras “atado de pies y manos” por una normativa, dirección y legislación muy exigentes. ¿Es necesario sistematizar, evaluar y supervisar la tarea educativa? ¿Por qué? Sí, es necesario tanto a nivel legislativo, donde las inspecciones correspondientes se encargan del seguimiento y evaluación del funcionamiento de los centros, como a nivel interno dentro del trabajo en equipo que se realiza. Desde mi punto de vista, es sobretodo necesario desde la óptica del trabajo diario y en equipo que se realiza con los menores, ya que el registro y evaluación diario de la vida cotidiana del centro permite que el trabajo con los menores se oriente por parte de todos los trabajadores hacia una misma meta. Esta evaluación y supervisión permite intercambiar opiniones entre los compañeros, aunar fuerzas para trabajar hacia un mismo objetivo, estar “al corriente” cuando un trabajador se incorpora a su turno de todo lo que ha ocurrido y poder así continuar de forma correcta con la línea de trabajo que hay establecida. El trabajar todos a una permite que los menores tengan estabilidad. ¿De qué crees que depende que un educador social logre sus objetivos y mantenga o mejore las relaciones con sus educandos? Desde mi experiencia, aparte de la valía que tiene el trabajo en equipo y que los compañeros compartan los mismos valores y formas de trabajar, es necesario para establecer un vínculo de confianza con los menores y que crean en ti y en aquello que les aconsejas, que lo que predicas y dices no vaya nunca en contra de tus actos. De nada sirve castigar a un menor por gritar e insultar cuando tú para castigarlo lo haces gritándole y de malas formas. 34 En tus primeros años de experiencia ¿Te resultó fácil llevar a la práctica los conocimientos adquiridos en tu formación? ¿los consideras útiles y necesarios? Más que la teoría, como ya he comentado, es sobretodo necesario el sentido común y tener unos valores claros para transmitir. La teoría que te enseñan durante tu formación, una vez que quieres ponerla en práctica, te das cuenta que de poco sirve. El ser humano es complejo y ninguna ley rige como piensa, actúa o siente individualmente y en cada caso. La teoría es sobre todo aplicable en la parte más administrativa del trabajo del educador social, te ayuda a conocer el funcionamiento del sistema, a elaborar los proyectos educativos individualizados, las visitas, las salidas de los menores… En mi opinión, es el día a día el que va formando tu experiencia práctica, el no dar nada por sabido, el saber rectificar cuando uno se equivoca y el aprender continuamente de todo lo que te rodea, tanto de tus compañeros como de los menores. ¿Crees que en la formación del educador social existe un desequilibrio entre la formación teórica y la práctica? ¿Crees que los planes de estudio del educador social están demasiado cargados de formación teórica que muchas veces está desvinculada de la realidad profesional? Por supuesto. En mi caso adquirí la titulación mediante la diplomatura y no el grado. No sé si los contenidos curriculares habrán cambiado desde entonces, espero que sí. Porque si no, obviamente, es necesario más formación no sólo práctica, sino que los profesionales que impartan tal formación, hayan podido observar y conocer de lleno la realidad del educador social en sus distintos contextos según las asignaturas que estén impartiendo. ¿Cómo has aprendido realmente a ser un educador social? ¿Qué es lo que te ha enseñado a saber cómo trabajar diariamente, cómo enfrentarte a ciertas situaciones, cómo comportarte…? El aprender de compañeros con un bagaje profesional amplio y el enfrentarte diariamente a situaciones nuevas, diversas y complicadas. Por tanto, aprendí realmente en qué consistía ser educador social con el día a día y el trabajo en equipo, aprendiendo continuamente, equivocándome en ocasiones y rectificando, escuchando, preguntando y observando. Las charlas-intervenciones del educador social con el menor son muy comunes en el día a día. ¿Por qué son tan importantes? Las charlas con los menores son importantes porque ellos forman parte de tu vida y sus vidas y su futuro depende en gran parte de ti y del trabajo que tu realices con ellos. No basta con que lleven los deberes ellos, tengan una cama donde dormir y vayan aseados al colegio. Nuestro trabajo va más allá de los cuidados primarios que necesita un niño. Si nuestros padres o amigos en determinados momentos no nos hubiesen aconsejado, no se hubiesen sentado con nosotros a escucharnos, a “pararnos los pies”, los tropiezos que hemos tenidos en nuestras vidas hubiesen sido mucho mayores. Por tanto, si su futuro recae en nuestras manos, la comunicación es la base para forjar a una persona fuerte, con valores, autónoma… Y para ello, no solo vale con decir y decir, 35 es necesario también escucharles, y hacerlo con atención. Conocer cómo piensan, qué sienten, qué quieren, porqué actúan de tal o cual manera… ¿Qué estrategias utilizas para dar solución a las dificultades que encuentras en tu día a día? ¿Cuáles? Ante todo, como ya he dicho, el diálogo. Se tome la medida que se tome para finalizar una situación o actuación inadecuada de un menor, es necesario ante todo la comunicación. Escuchar su porqué y que entienda por qué su conducta no es adecuada. No vale únicamente con imponer nuestra autoridad. Si nos ceñimos a esto para solucionar situaciones complicadas es cierto que inmediatamente la conducta concreta se extinguirá, pero con total seguridad volverá a aparecer incluso intensificada. Sobre todo porque nadie le explicó el porqué de esa medida o porqué su conducta no es apropiada, siendo necesario llevar al niño al razonamiento, que vea y entienda qué consecuencias negativas tiene actuar de esa manera y que consecuencias positivas hubiese tenido actuar de otra forma. ¿Consideras que el castigo es educativo? ¿O antes que el castigo prefieres utilizar otra estrategia? Obviamente, como ya he dicho, la comunicación, la escucha activa y la empatía son primordiales para un buen trabajo y generar un cambio positivo en las actitudes de los menores. Primero siempre se intenta optar por esta estrategia. Sin embargo, no siempre la realidad diaria es cómo uno desea. Hay ocasiones en las que el diálogo es imposibles y el castigo inmediato necesario. Muchas veces por las conductas que realizan los menores, porque el diálogo, la paciencia y la empatía se han agotado al no ver ningún cambio positivo y sus conductas van a más, por lo que la sanción se hace necesaria, sobre todo porque el trabajo te desborda y tienes a tu cargo otro grupo más de menores amplio, donde si no pones fin al comportamiento de uno, la estabilidad y armonía del resto del grupo puede quedar desarmada. En general, ¿Cuál es la manera adecuada-propia-necesaria para trabajar con menores en protección? Ante todo, conocer a cada uno de ellos, sus circunstancias vividas, por qué se encuentran en el centro. Como suelo decir, llevan “la mochila” cargada de problemas, y hay que conocer esos problemas para saber porque piensan como piensan y actúan como actúan. De este modo, podremos cambiar sus realidades. Otro dato muy importante, y que vengo reivindicando, es la necesidad de que haya una buena conexión entre todos los miembros del equipo educativo, donde todos vayan a una y ninguno “pise” el trabajo que ha realizado el otro durante su turno. Y sobre todo, no dar nada por sabido, no generalizar las circunstancias a las que se atiende y aprenden continuamente. Trabajamos con personas y cada una es única. ¿Cómo te sientes en tu trabajo diario? ¿Qué te aporta? Afortunada. Me aporta felicidad y satisfacción, aunque es ocasiones la dureza de las circunstancias te supere y te sientas al borde del colapso. Es un trabajo a la vez que bonito, duro. 36 ¿Qué te exiges como profesional? ¿Te sientes a gusto en tu trabajo? Como profesional me exijo no dejar atrás mis valores y no contradecirlos con lo que digo y luego pongo en práctica. La vida y el futuro de muchos niños recaen en nuestras manos. Es gratificante el trabajo con menores?¿Por qué? Por supuesto, como ya he dicho, es gratificante el trabajo con menores pero también muy duro en determinadas ocasiones, donde uno tiene que armarse de valor para no tirar la toalla y seguir luchando con el día a día. ¿Las habilidades sociales son una necesidad técnica en tu día a día? En concreto, en qué principio te basas para tu quehacer diario. Por supuesto, son completamente necesarias. Sobre todo para resolver problemas, para transmitir, para generar cambios. Sin habilidades sociales, creo que difícilmente alguien podría enfrentarse a este tipo de trabajo. Sin escucha, sin empatía, sin saber estar, sin saber dialogar, pedir perdón, pedir ayuda, dar y recibir y sin mediación, el educador no sería lo que es. A una persona que acaba de terminar la carrera y se encuentra por primera vez ante la realidad de un centro de menores ¿Qué le aconsejarías? Ser un gran observador y tener muchas ganas de aprender y cambiar la realidad. En definitiva ¿Cuáles son los principios-habilidades más necesarios para enfrentarse al día a día? Como ya te he dicho, resalta el trabajo en equipo, el buen manejo de las habilidades sociales, el creer para poder cambiar las cosas y el no perder nunca las ganas y la ilusión, llegado a este punto, quizás sea el momento de que nos planteásemos que nuestra función en este campo va llegando a su fin. El papel del educador, ante todo, es el trato diario con los menores que tiene a su cargo, y en este trato entra todo aquello que es necesario en el día a día para cualquier persona. Y desde mi experiencia, las dificultades más comunes que te puedes encontrar, aparte de aquellas que son propias de tu función y del trato diario con personas, son, dado los tiempos que corren, la falta de ayuda y recursos tanto humanos como materiales, lo cual hace que tu tarea sea aún más complicada y a veces te encuentres sólo sin recursos. -2ª entrevista. Para ti, ¿Qué es la educación social? Sobre la educación social ¿Qué es? No te puedo dar una visión más pedagógica más teórica, sería como decir una parte de la pedagogía que va encaminada hacia la prevención, la intervención de una serie de colectivos en exclusión social. Al menos, así lo entiendo yo. A raíz que estás viendo en la carrera la teoría también la enfocan como una parte más enfocada al ocio, que no tiene nada que ver con la exclusión social. ¿Qué percepción tienes sobre tu trabajo como educador social? Sobre mi trabajo, yo pienso que hoy día a raíz de la crisis se están perdiendo una serie de valores que no 37 contemplan al educador social en nada. Esa figura del educador social está desapareciendo y temo que va a desaparecer. No se valora nada en lo profesional, nadie nos conoce, nadie sabe a qué nos dedicamos y o se hace una labor muy buena de sensibilización o se pierde. ¿Qué metodología utiliza el educador social para trabajar en un centro de menores? Con respecto a la metodología que se utiliza y se debe de utilizar, los recursos y las herramientas de las que se dispone esto ha cambiado mucho en los últimos años. Cuando yo empecé se utilizaba una metodología más cercana, basándose en la teoría del apego, ya que se supone que el educador social en un centro de menores sustituyen a… hacen la labor como una familia…sustituyen a la familia y por lo tanto debe ser una relación muy cercana. Sin olvidar las diferencias de educador educando, pero sí muy cercana. ¿Qué recursos -estrategias-herramientas consideras más importantes-necesarias? Los recursos, hace unos años se disponían de muchos más recursos que nos permitían realizar una labor educativa muy buena y esa serie de recursos se han ido perdiendo con los años, con los diferentes recortes, diferentes políticas sociales que se están llevando hacia los menores, que hacen que la labor del educador social no sea tan educativa. Ahora, es una labor de estar ahí, guarda… cubriendo sus necesidades básicas únicamente cuando las que realmente se deberían cubrir son las emocionales y ese trabajo educativo que se hacía antes con respecto a esto se ha perdido. Ya que no hay tiempo material, para atender a uno tienes que desatender a muchos. En los centros concertados, no hay tiempo material. Yo he pasado de ser un educador a ser un guarda-cuidador. Darles los cuidados básicos, una educación escolar, una alimentación, una cama, médico y poco más. Esa tarea que se trabajaba antes emocionalmente con los sicólogos, con las sesiones que duraban horas horas y horas se ha perdido. En el día a día de un centro de menores, ¿Cuáles son las actividades-tareas propias del educador social? ¿Cambiarías alguna? En el día a día, aunque se diga que la labor del educador social ha cambiado a una labor de cuidador todo tiene su punto educativo, ya que el hacer una cama según como lo mires le das un sentido educativo, el ordenar un armario… todo tiene un sentido educativo. Pero, en definitiva, estos niños que vienen muy trillaos de la calle esa labor educativa encaminada hacia lo emocional, esa estabilidad emocional, no se lleva a cabo. Desgraciadamente aquí, por mucha cohesión que haya en un grupo de educadores muy pocas cosas se pueden hacer. Se hacen pero cuesta mucho más trabajo. ¿Cómo fue tu primera experiencia trabajando en un centro de menores? La primera experiencia en un centro de menores fue mala, muy mala. Empecé de casualidad, yo tenía otro trabajo que no tenía nada que ver con centros de menores. Daba clases de deportes pero me cansé y decidí tomarme un año sabático. Éste duró 38 medio mes, me llamaron de un centro y, lo típico, que te piensas, ¿un centro de menores? ¿De protección de menores? Esto qué es, niños problemáticos, yo era muy joven, se supone que había niños mayores que yo entre comillas porque las pruebas isométricas decían que tenían menor edad que yo pero eran mucho más rudos, más fuertes… yo era muy poca cosa. Mucho miedo, miedo. ¿Cómo actuaba yo? Me dejaba llevar por mis compañeros. Hoy día me doy cuenta de que en aquel momento, no es que dijera que fuera negligente, rozaba la negligencia. Iba a lo fácil, hacía lo que los demás hacían hasta que al pasar el tiempo mi sentido común decía todo lo contrario. Era un trabajo nuevo para mí, pero comienzas a formarte, a leer, vas mirando cosas, te relacionas con otros educadores, te van contando… y te vas dando cuenta de que la forma de intervenir no es la adecuada. En tu día a día ¿Qué tipo de implicación suelen tener tus compañeros? Tú, ¿Cómo te definirías? Realmente, mis compañeros no sólo son compañeros son parte de mi familia, esta gran familia. Normalmente, si se hacen bien las cosas todo está pautado, una serie de objetivos, unas pautas de intervención… no nos deberíamos salir de las normas, pero lo hacemos. Hay de todo. Hay el que pasa de todo y el que está implicado al máximo. Yo pienso que un educador no debe estar en los extremos, ni en uno que pase del todo ni implicado al máximo si no que debe de fluctuar un poquito, porque nos guste o no nos guste somos el espejo en el que se miran los niños y la actuación de los niños va a depender de nuestra forma de actuar. Si nosotros pasamos de todo, ellos van a pasar de todo, si no se ven afectivamente cubiertos porque yo paso de ellos, ellos en un momento dado van a pasar de mí. Si yo soy muy permisivo que todo se lo cedo se lo doy, no van a saber valorar las cosas, todo lo van a querer ya y ahora. Por esto, debe fluctuar. Si las normas implican un conflicto, yo personalmente no aplico las normas. Si se pueden evitar los conflictos mejor, nosotros estamos para prever. Muchas veces se dan los conflicto, y es bueno que se lleven a cabo tú no puedes saber si un niño está preparado o no para resolver sus conflictos por mucha teoría o palabrería hasta que no se ven inmersos en ellos. ¿Qué es lo primero necesario para poder trabajar con menores? Yo creo que lo fundamental para trabajar con menores es que te gusten los menores, si no te gustan los menores mal vas y que te sientas a gusto acompañándolos, con ellos. A hacer lo que haríamos con nuestros hijos, no voy a pretender trasmitirle a mis hijos unos valores y a estos niños otros valores totalmente diferentes, en los que yo no creo. Es un poco de luces. ¿Crees que es importante el establecer una relación educativa con los menores? Si es importante establecer una relación, pero no la llamaría relación educativa yo la llamaría más una relación personal: crear vínculos. No vas a poder trabajar si no tienes vínculos. Yo hay niños con los que no puedo intervenir porque tienen más vínculo con 39 otros compañeros entonces es muy complicado el poder intervenir. Es difícil conseguir este vínculo pero a su vez tienes que tener mucho cuidado con la clase de vínculo que quieres tener con los menores, los menores no pueden saber de tu vida mucho más que tú, deben de saber lo que tú quieres que sepan y lo que tú crees que es conveniente que les puede servir para su situación. No vale con contar por contar o relacionarte, vincularte tampoco es bueno una vinculación tan excesiva. Hay que tener en cuenta que estos menores llegan un momento en el que se tienen que ir y estos menores no pueden depender de un educador. Hay que poner una barrera, saber dónde está el límite que puedes traspasar o no. Poner este límite es muy complicado, tú debes de tener en cuenta que cuanto más vínculo haya menos respeto hay. Es complicado mantener un vínculo en el que existe respeto, porque en definitiva tiene que haber una barrera. Yo con mis padres tenía una barrera, había ciertas licencias que no yo me podía tomar. Se debe de saber diferenciar donde está nuestra posición, cual es la mía y cuál es la de ellos. Suena feo decirlo pero en la pirámide jerárquica tú debes estar encima de él. ¿Crees que la autoridad es importante en un centro de menores? Pienso que la autoridad no, el respeto. La autoridad no llega a ningún lado. Aquí el educador que tiene autoridad es porque trasmite miedo, y cuando una persona trasmite miedo ahí educativamente hablando no hay nada. La educación tiene que ser libre, respetar la individualidad de las otras personas y si eso se pierde no hay educación. En todo momento estamos hablando de la realidad de un centro de menores ¿Es difícil romper con el principio de institucionalización? Es decir, ¿el que los menores se encuentren en un centro te limita para ayudarles a integrarse socialmente? Ahora mismo, en la situación que estamos sí. Me explico, yo llevo trabajando con niños que llevan 3, 4, 5 años en centros y algunos toda la vida, más institucionalizados que ellos no hay nadie. Manejan las normas, manejan los tiempos, manejan TODO el organigrama de un centro, la organización y más institucionalizado que eso no hay nada. Se pretende que estén lo más relacionado con el entorno en el que viven y se integren, es complicado por los perjuicios que hay en la sociedad. Estos niños están etiquetados desde que la misma sociedad sabe que están en un centro no se preguntan los motivos, el por qué están… están etiquetados. Yo creo que la sociedad no está preparada para integrar a estos niños. En un centro lo que se hace es hacer lo que tú harías con tus hijos, tus fiestas de cumpleaños, invitar a tus amigos, dentro de las posibilidades que nos marca la organización que tú a tu hijo no le dejas ir con cualquier extraño. Están apuntados al equipo de fútbol de su barrio, tiene sus amigos del centro, de fuera… todo lo que cabe en una gran familia con esta organización que hay y la problemática que hay fuera. Que esto no es como cuando yo era un niño, que mi madre me abría la puerta en el barrio y si no me veía ella, me veía la vecina de en frente o la de más allá. A veces, nos pasamos de protectores y esto juega muy en contra de la integración. El que tu protejas no le dejas actuar libremente. Pero, realmente, la que limita es la parte de fuera: la sociedad. 40 ¿Es necesario sistematizar, evaluar y supervisar la tarea educativa? ¿por qué? Esto sería lo aconsejable, el que tu planifiques de mano una intervención enfocada a trabajar algo, algunas necesidades que has detectado previamente y luego de planificarlas que las lleves a cabo, y tras esto realizar un Feedback , una retroalimentación para ver si posteriormente necesitas reestructurarlas y llevarlas a cabo. Digo que sería lo aconsejable porque en la mayoría de las veces las intervenciones se llevan a cabo sin planificación porque surgen en el momento, aunque está todo muy pautado y se dice si algún niño actúa de esta manera tú actúas de esta manera, pero es de una forma global y es necesario ver la individualidad de cada niño. No puedes actuar de la misma manera con un adolescente que con un niño de 5 o 6 años. La planificación sería lo aconsejable, lo que pasa que esto lleva a algo muy analítico, algo muy concreto. Y siempre evaluar, no solo los resultados que tu esperas conseguir con el menor, si no tu propia actuación. En que tu seas crítico contigo mismo está que tu puedas resetearme, mejorar tu forma de actuar… no existe un manual que diga lo mío es lo que vale y lo tuyo no vale. ¿Por qué haciendo esto no ha funcionado? Si yo pienso que lo he hecho bien, pues igual no lo has hecho bien. Quizás necesitas verlo bien. O quizás lo hiciste bien pero lo hiciste una vez anterior con una persona que funcionó y con esta persona no funciona porque no has tenido en cuenta la particularidad de esta parte. ¿Crees que en la formación del educador social existe un desequilibrio entre la formación teórica y la práctica? Con respecto, a la formación yo es que he entrado por otra puerta. Antes los educadores sociales no eran definidos como tal eran educadores, educador y lo demás era un apellido. Yo soy diplomado en educación física lo que es en sí el nombre es educador y física o social es el apellido, pero todo va encaminado a lo mismo, a educar. Yo empecé a trabajar y me guiaba en principio por la observación a otros compañeros hasta que te das cuenta de que no actúas bien, empiezas a indagar, tienes muchas cosas en la cabeza , llega un momento en que decidí estudiar educación social para que toda esa serie de contenidos que tenía en mi cabeza desorganizados ponerlos cada uno en su carpetita. ¿Crees que los planes de estudio del educador social están demasiado cargados de formación teórica que muchas veces está desvinculada de la realidad profesional? El primer año, me valió mucho pues todo lo que di lo sabía. No sabía el nombre exacto, sabía lo que hacía pero no sabía que nombre tenía ni para que se hacía. Me sirvió para saber para qué lo hacía, por qué lo hacía y qué era lo que hacía. Después, los siguientes años no me sirven para nada es un relleno constante no sirven de nada. Incluso las prácticas tampoco, a mí personalmente no. Pero quizás porque tengo otra visión porque para mí no es nuevo, es muy monótono… no me aportan nada. 47 junta 26 con ese perfil. Y a la vez te separan de tus padres (muchos no lo entiende y empieza a entender por qué de esa situación dentro del centro con la ayuda de los educadores y el sicólogo), y la figura de autoridad son unos desconocido. A partir de ahí se trabaja los vínculos y el proceso de asimilación del porque llegan hay, a la vez se trabaja la normalización de esos menores integrándolos en el entorno del barrio. ¿Es necesario sistematizar, evaluar y supervisar la tarea educativa? Es esencial. Debemos estar permanentemente revisándonos y evaluándonos, ya que dé hay sacamos nuestra fortaleza y debilidades y nos ayuda a replantearnos como abordar donde fallamos. Y en el trabajo con menores más si cabe, ya que sus avances depende de cómo abordemos cada proceso que va viviendo el menor, de los objetivos que nos vayamos marcando con él. ¿De qué crees que depende que un educador social logre sus objetivos y mantenga o mejore las relaciones con sus educandos? La realidad de esto cinco años trabajando en centro de menores (he trabajado en cuatro diferentes, siendo también recurso diferentes; primera acogida y residenciales) me ha enseñado que no siempre se puede lograr los objetivos que se va marcando con cada menor, ya que depende de muchos factores y el principal es que el menor quiera y se deje ayudar y guiar. Pero lo principal es crea un clima estable y seguro, donde el menor sea capaz de soltar amarra y abrirse para que se pueda ayudar y empezar a construir desde hay un vínculo. En tus primeros años de experiencia ¿Te resultó fácil llevar a la práctica los conocimientos adquiridos en tu formación?¿Crees que es necesaria la teoría para resolver los casos prácticos? Los conocimientos adquiridos son útiles siempre, te dan una base para poder desenvolverte en determinado caso y momento y te ayudan a poder enfocar las cosas y poder diagnosticar determinado casos, pero no es la panacea ni el santo grial. Que te intente golpear, te insulte, que tengas que hacer alguna contención, etc… para eso nunca se está preparado y los estudios no te lo dan, es necesario la experiencia y el conocerse uno mismo. En definitiva siempre el conocimiento es poder, y debe estar unida a la práctica. ¿Crees que en la formación del educador social existe un desequilibrio entre la formación teórica y la práctica? ¿Crees que los planes de estudio del educador social están demasiado cargados de formación teórica que muchas veces está desvinculada de la realidad profesional? Pues la realidad es que si, no digo que en todas pero en muchas de las asignaturas hay un desequilibro muy grande entre teoría y práctica. La teoría es fundamental para una buena base como dije antes, pero debe de ir con una buena práctica, cosa que no se da. En muchas asignaturas cree que con el practicum está todo resuelto y dejan su asignatura coja a no dar unas prácticas de calidad o no darla directamente. ¿Cómo has aprendido realmente a ser un educador social? ¿Qué es lo que te ha enseñado a saber cómo trabajar diariamente, cómo enfrentarte a ciertas 48 situaciones, cómo comportarte…? Es un cómputo de todo, tus inquietudes, tus ganas de ayudar, yo siempre he tenido claro que quería trabajar con menores , tus compañeros de trabajo de los que aprende, de los propios menores que con todo lo vivido son maestro andantes, de tus fallos y aciertos, etc… Las charlas-intervenciones del educador social con el menor son muy comunes en el día a día. ¿Por qué son tan importantes? El qué decirles, cómo decirlo… es fundamental, por desgracia como también dije antes, la Junta de Andalucía nos ahoga y a ese trabajo terapéutico no le da importancia, sólo le interesa que seamos cuidadores. Pero como es normal de quien tiene vocación, nos negamos y realizamos esa labor hasta fuera de horario. Ya que el menor necesita desahogarse, que le escuchen, que les entienda. Que les aconseje, que le dediques un tiempo sólo para él porque es algo fundamental para su bienestar sicológico que una persona adulta este hay, dándole una seguridad que no ha encontrado y una compresión que no ha tenido. ¿Qué estrategias utilizas para dar solución a las dificultades que encuentras en tu día a día? El sentido común, es lo más fundamental para todo. Aunque a veces se pierda la perspectiva por el día a día las miles de cosita que salen. Eso unido con unos conocimientos y una experiencia te da las facultades para ir tomando decisiones con tus compañeros. ¿Consideras que el castigo es educativo? ¿O antes que el castigo prefieres utilizar otra estrategia? Es un todo un poco, la norma de oro es que toda conducta y acto tiene una consecuencia (negativa o positiva). A partir de ahí se valora y se trabaja con el menor. Siempre se debe escuchar el porqué de cada conducta y empatizar con él, pero eso no implica que no deba tener su consecuencia (donde se puede o no ser más flexible según la gravedad). Hay que tener en cuenta que la mayoría de ellos nunca ha tenido consecuencia sus actos (la mayoría de ellos son aprendido en su experiencia de vida que llevan) y no ha tenido a una figura de autoridad (que no debe de ser autoritario). ¿Cómo te sientes en tu trabajo diario? ¿Qué te aporta? Para mí es un regalo poder trabajar de lo que me gusta, con sus dificultades y alegría (ya que no es fácil y muy sacrificado). Me ayuda a realizarme personalmente y ser consciente de la realidades de otros. ¿Qué te exiges como profesional? Es gratificante el trabajo con menores? ¿por qué? Me exijo el máximo ya que no trabajo con máquina sino con pequeñas personitas a las cuales hay que ayudarle a crear su proyecto de vida, lo cual lleva mucho trabajo y paciencia ya que modificar comportamientos inadecuados aprendidos durante muchos años es difícil de un día para otro. ¿Te sientes a gusto en tu trabajo? En mi trabajo me siento muy a gusto gracias a mis compañeros, ya que con las dificultades que estamos teniendo estamos todos a una y eso hace que la motivación en la dificultad sea mayor y no decaiga en la desidia y 49 parsimonia. Para mí siempre es gratificante, ya que aunque te lleve muchos malos ratos, la muestra de cariño que te muestran y ver que van avanzando poco a poco, vale por todo. ¿Las habilidades sociales son una necesidad técnica en tu día a día? En concreto, en qué principio te basas para tu quehacer diario. En saber cómo relacionarse adecuadamente con los iguales, con la figura adulta, empatizar, ser solidario entre ellos, saber jugar, estudiar, hábito de higiene y de alimentación…..en todo eso y más son principios básico en los que te tienes que apoyar para que ellos vayan adquiriendo en su día a día. Como educador social ¿es importante nunca perder la ilusión y la esperanza?¿Cómo superaste esta situación? La ilusión y la esperanza es lo último que se puede perder en este trabajo, es uno de los principales motores que hacer que siga trabajando, aunque a veces se tiene bajones por ver caso de menores en lo que se ha puesto todo y no salen para delante, o son maltratado institucionalmente por lo mecanismo burocráticos, por las trabas que te encuentras para poder trabajar con ellos de forma adecuada, etc… pero se supera con la ilusión colectiva del grupo humano que trabajamos con ellos y luchando por que salga todo lo mejor que se puede dentro de nuestras posibilidades. A una persona que acaba de terminar la carrera y se encuentra por primera vez ante la realidad de un centro de menores ¿Qué le aconsejarías? Mucha paciencia, que intente aprender de tus compañeros y te apoyes en ellos, que no se desmoralice a la primera de cambio y al primer encontronazo con los menores, ya que esto te ponen a prueba y suelen atacarte donde creen que más te duele. Mucho cariño y firmeza en las decisiones, aunque siendo flexible si se da el caso adecuado para ello. En definitiva, ¿Cuál crees que es y debería ser el papel deseable/adecuado del educador social en un centro de menores? El papel más adecuado de un educador social aparte de ser un cuidador que intentar llevar las mil y una rutina que hay a lo largo del día, debería poder trabajar de forma terapéutica con los menores (ahora mismo con la ratio de educadores por menores es casi imposible), ya que es una de las necesidades más importante que te demanda los propios menores y fundamental para su crecimiento sicológico adecuado. Son personitas con muchas carencia, llena de conflictos interiores que deben aprender a trabajar su interior para poder asimilarlo y tira para delante, y para ello se necesita tiempo y espacio. -4ª entrevista. ¿Qué metodología utiliza el educador social para trabajar en un centro de menores? ¿qué se hace en el día a día en un centro de menores? Claro, con los 50 menores lo que se trata es sobre todo de darles lo que nunca han tenido. Darles una estabilidad, unos hábitos de higiene, unos hábitos alimenticios, seguridad, sentirse protegidos…todos aquellos elementos que todos en nuestra infancia tenemos y que ellos , por cosas familiares, no lo han tenido. Más que una metodología teórica, que también la hay, una metodología práctica en donde sobretodo lo que intentamos darles es una seguridad y darles todo lo que ellos no han tenido. ¿Lo que se pretende es crear un ambiente familiar? Un ambiente familiar sobretodo, aunque siempre hay que destacar que no somos su familia y aunque ya sea su familia la peor del mundo le hayan hecho lo peor del mundo siempre van a ser su familia ellos, nosotros somos los que hemos llegado, le damos cariño, le damos protección, ellos intenta quedarse con esos pero que no vamos a sustituir nunca a esa familia. De las actividades diarias que se hacen en un centro de menores ¿Qué percepción tienes de estas? ¿Cambiarías alguna? O añadirías alguna. Siempre faltan cosas, tenemos muy poco tiempo, muy poco personal, entonces siempre nos falta mucho tiempo. Nos falta tiempo para sentarnos con ellos , sentarte con ellos y que te cuenten que es cuando realmente consigues sacar cosas de estos niños ya que tienen mucha angustia guardada y el día a día no te da tiempo a que… hubo un tiempo en que si había tiempo porque había mucho personal , yo echo de menos eso. El sentarte con ellos, el que te cuenten, te confiesen sus secretos… y esto es de lo más importante. Ya que ahora mismo lo que estamos haciendo es cubrir todas esas necesidades, de higiene, de alimentación… pero aún así no conseguimos sacar un hueco, un espacio, aunque lo intentamos para que ellos verbalicen como se sienten y que ha pasado en su vida. En tu día a día ¿Qué tipo de implicación suelen tener tus compañeros? (Pasivos, normativos…) Tú, ¿Cómo te definirías? Si, como en cualquier equipo. Hay algunos que se implican más otros que se implican menos, como en todos los equipos de trabajo. Hay algunos que echan más horas echan más esfuerzo y otros que son más autómatas, más funcionarios. En mi caso, tengo la suerte de que en mi equipo no todo es así, que todos vamos a una… Es super importante, lo más importante la coordinación, unión en el equipo no se hace nada. Trabajando con los menores, no sé, intento ser coherente con lo que les digo… a ver, yo mi opinión es que tienes que ser para ellos un referente en todos los sentidos, no eres ni su padre, ni su madre, por supuesto, ni su hermano ni un colega… eres su educador. Entonces creo que debes de ser referente para ellos y no llegar a ser su colega , su amigo… eres su educador el que le indica las pautas correctas a seguir en la vida, el que intenta formarle para un futuro y punto… no sé… no creo que haya que llegar a una relación de camadería con los niños de un centro, creo que es necesario establecer unos límites y ser claro con las cosas que tú le dices, con tus ejemplos de vida también porque es importante darles tu ejemplo de vida, eso es super importante. Pero, igual que 51 con tus padres, tú no llegas a ser colega de ellos y ellos tampoco tienen que llegar a ser nuestros. Esos límites a la hora de establecer relaciones con los menores, son difíciles de establecer. Es muy difícil, porque pasas muchas horas con ellos, al final te implicas en sus problemas mucho y es difícil claro pero tienes que tenerlo claro. Tú también tienes que tener tu tiempo de descanso, de desconexión de tu centro de trabajo porque sino no puedes ver claro cómo seguir con ello, y es importante descansar fuera y que tu vida no puede ser tampoco esto. Tienes que tener tu vida fuera, desconectar, descansar y lo empiezas a ver claro. ¿Crees que es importante el establecer una relación educativa con los menores? Si no hay relación es posible trabajar con ellos. Tiene que haber un vínculo afectivo si no es imposible, no te ven como una persona que les pueda ayudar o pautar en un momento dado. Hay que llegar a un equilibrio entre no pasarte de la raya, en no ser el colega tal, y no ser demasiado autoritario. Una cosa intermedia, buscar el equilibrio. Cuando llegan aquí, como siempre digo yo, no ser demasiado autoritarios al principio intentar no estar en todos los fregaos de los niños, ser un poco observador, conseguir crear un vínculo y una vez conseguido ese vínculo comenzar también a limitar. ¿Cómo has aprendido realmente a ser un educador social? Sobre todo aprendes gracias a la experiencia, a tus compañeros, a verlos como trabajan verlos como interactúan con los niños. Te van diciendo tus compañeros como tienes que ir interviniendo con unos con otros, vas sabiendo que con los adolescentes tienes que utilizar unas herramientas diferentes que con los pequeños. Yo , sobre todo, aprendí con los compañeros. A parte, de tener unos principios de habilidades, tú tienes que tener unas ciertas habilidades para trabajar con menores. En un principio, cuando tú llegas, te dejas llevar un poco por lo que hacen los demás, la manera de actuar los otros educadores. ¿Luego tú vas creando tu forma? Sí, me acuerdo perfectamente, las primeras charlas conversaciones que tienes con tus compañeros de turno esas se te quedan grabadas siempre, de cómo el día a día, el manejo, esto está aquí, este niño es así… a mí se me quedaron grabadas las primeras charlas que yo tenía con mis compañeros, y luego vas adaptando tu forma, tú también tienes que ir moldeando a tu forma de ser, a como tú interpretas el trabajo. Las charlas-intervenciones del educador social con el menor son muy comunes en el día a día. ¿Por qué son tan importantes? Son importantes y son efectivas y tienen además, digamos, sirven para todo, para hacer su proyecto educativo, sacas muchísima información. Yo siempre lo digo, el palique con los niños funciona, el decirles las cosas, el sentarte con ellos, el que ellos sepan siempre que pueden sentarte contigo y contarte algo que les pase porque ya no solamente es el tema de su familia. 52 ¿El lenguaje es importante a la hora de dirigirte a ellos? El qué decirles, cómo decirlo…la confrontación con su realidad. Creo que es importante, no es bueno enmascararles ni ocultarles, yo creo, que es bueno hablarles claro de lo que tienen. Esto es lo que tienes y es tu realidad, la tienes que asumir y tienes que tirar para adelante con lo que tienes. Hay que hablarles claro, confrontarles. ¿Consideras que el castigo es educativo? Considero que el castigo es educativo sí, pero no se te puede ir la pinza, digamos coloquialmente. El castigo eterno no funciona, a largo plazo no funciona, lo hemos visto… al final no sabes el por qué están castigados y no sé, yo creo que el castigo tiene que ser automático, en el momento y a corto plazo… y por supuesto, manejar todas las herramientas educativas que tienes no solamente el castigo. Por ejemplo, está el sicólogo, algún trabajo con el sicólogo es importante… todas las herramientas que puede haber. A nivel de la casa, pues la tele, los juegos… en las salidas de confianza de los mayores, las pagas, todo eso lo tienes que manejar con cuidado. Dependiendo de la gravedad del conflicto y de los gustos de cada uno, como cualquier niño en su casa. Antes de castigarles, crees que es importante el hablar con el menor, que te expliquen el porqué de esa conducta, por qué han actuado así. Yo creo que sí, antes de tomar una decisión tú y hablarla con los compañeros es importante sentarnos con el niño y la niña y que nos cuente, es super importante. ¿Cómo te sientes en tu trabajo diario? ¿Qué te aporta? Yo siempre digo que esto tiene, para mí, tiene un tope. No me veo hasta los 65 años trabajando en un centro de menores. Creo que tiene una edad, llega un momento que ya pierdes la conexión con los adolescentes porque cuando entras, entras muy joven entras muy activo. Es verdad que yo ahora le puedo aportar otras cosas, cosas que me han pasado durante estos años, pero creo que esto no es un trabajo de por vida. ¿Te gusta trabajar con menores? Claro que me aporta, me aporta muchas cosas. Me aporta un cúmulo de emociones cuando estás con ellos, muchas cosas, es un trajín no tienes momento para pensar. Estás con ellos, las comidas, las duchas, los deberes… es un cúmulo de emociones y sentimientos diario. Se entremezcla pena con cariño, un cúmulo de sentimientos. Como educador social ¿es importante nunca perder la ilusión y la esperanza? Si es importante, cuando ya no tengas ilusión ni esperanza… ¿Las habilidades sociales tú crees que son importantes en el día a día? Claro, el educador tiene que tener un mínimo de habilidades para relacionarse con ellos… tú tienes que saber que a un niño de 14 años no lo puedes tratar igual que a uno de 5 o de 8 no puede ser, es que no le puedes exigir/demandar lo mismo. Tienes que tener habilidades… y luego también saber sacar los huecos para engancharlos de algún modo. Con los niños es muy fácil enganchar, por qué están abiertos a todo pero con los 53 adolescentes es muy difícil enganchar, están muy recelosos, muy maleaos, vienen de otros centros de historias muy complicadas… han pasado por muchos educadores y tú eres uno más, es difícil enganchar. Cuáles son las habilidades sociales más importantes que tiene que tener un educador social. Yo lo veo un poco innato en el educador, no sé. Quizás el hablarles de tu experiencia en un momento dado sin darles muchos detalles como tú has vivido esa época, sí que es bueno trasmitirles tus propias experiencias y , por supuesto, el saberte poner en el lugar de ellos. La empatía es super importante. Nunca vas a saber 100% lo que ellos han podido… tu puedes ver en los papeles que han sufrido situación de maltrato, situación de negligencia…pero nunca vas a saber cómo se han sentido. Es difícil ponerse en el lugar de ellos pero se intenta. ¿Qué le aconsejarías a una persona que entra nueva a un centro de menores a trabajar? Yo le aconsejaría, sobre todo, que intente saber dónde están los límites. Límites de relación, a ver he visto caso de muchos educadores que se les va un poco el norte y se llevan los problemas a casa, es inevitable sí… es necesario saber separarlo de tu vida diario y, por ejemplo, a mí lo primero que me enseñaron. Hay algunos que tienen una dependencia emocional de los educadores, hay que fomentar autonomía, espíritu de lucha… que ellos el día de mañana sea autónomos y no tengan que depender de ti sino no estamos haciendo nada. -5ª entrevista. Para ti, ¿Qué es la educación social? Para mí, la educación social sería una herramienta de cambio social y una manera también de implicación, colaboración, de emancipación de los diferentes grupos de vulnerabilidad. Por el otro lado, también pienso que es una herramienta verde, que hay que seguir construyendo y tenemos que colaborar en desarrollar ese concepto de educación social. ¿Qué metodología utiliza el educador social para trabajar en un centro de menores? ¿Qué recursos -estrategias-herramientas consideras más importantesnecesarias? Lo primero, en un centro cuando estás trabajando con menores , lo primero que necesitas es mucha paciencia y una de las cosas más difíciles es mantener un equilibrio entre la objetividad, una cierta de frialdad a la hora de abordar un caso a la hora de intervenir con un menor… porque quieras o no te estás comiendo historias muy duras , entonces por un lado tienes que mantener esa cierta distancia y por otro lado, también hay que ponerle mucho corazón, entonces se desarrollan vínculos fuertes… todo esto siempre hay que mantenerlo en un equilibrio que es bastante complicaillo. Por eso también pienso que es muy importante, fundamental, el trabajarse uno mismo, elaborarse a uno mismo para ir digiriendo todas esas cosas que ves en el día a día y poder seguir en esa línea correcta de… Yo estoy aquí trabajando este caso que es super 54 duro pero luego no me llevo a casa, pero estoy aquí y estoy al 100% y estoy a tope implicado con el menor. Entonces eso, paciencia, equilibrio, estarse uno muy fuerte, muy potente y luego pues bueno todas las técnicas que aprendes a lo largo de la carrera y que tú vas aprendiendo … lo que es el tema de la confrontación, el tema de la instición, lo que es la escucha activa, desarrollar mucho la empatía… y luego a nivel de oficina, ser muy organizado , tener muy claros los objetivos que quieres trabajar con este menor ,las pautas que se van a seguir para conseguirlo, coordinarte muy bien con los compañeros, todo eso. En el día a día de un centro de menores, ¿Cuáles son las actividades-tareas propias del educador social? Bueno, siempre diferenciar un poco un día laborable de fin de semana o de vacaciones. Los días de cole, es un poco la rutina, todo tenerlo muy estructurado los horarios… porque claro tienes un volumen muy grande de niños y como no tengas los horarios super marcados… de esta hora a esta hora comemos de esta hora a esta hora reposo luego apoyo luego merienda luego se sale un ratito… si no lo tienes super estructurado se te va de las manos y es un descontrol. Los días laborables tener muy claros los horarios, la estructura, las normas y pim pam pim pam y es todo muy automático. Luego siempre hay que dejar un huequecito para el tema afectivo, para el tema del vínculo, para tener una intervención, alguna charla con alguno... alomejor porque ellos mismos te lo van a demandar o porque las propias necesidades tienes que coger a uno y alomejor pegarle una bronca o hablar de un tema que es delicado. Teniendo en cuenta eso, de lunes a viernes digamos que es estructura pum pum horarios todo muy clarito. Luego cuando llega el fin de semana o cuando es festivo siempre se relaja todo también es bueno que ellos lo noten, una cosa son los días de curro y otra cosa distinta es un día de vacaciones o un día festivo normalmente se plantea alguna actividad de ocio de salir ir a la playa excursión juegos… viendo pelis jugando parchís ajedrez… pero más relajadito además que ellos también lo necesitan. ¿Qué percepción tienes de estas? ¿Cambiarías alguna? Falta siempre medios, es lo que falta. Siempre te gustaría hacer mucho más pero es que al final, una de las labores del educador social también es apañarse adquieres una capacidad de apañarte que es impresionante. Es necesaria mucha capacidad de improvisación y cambiaría que hubiera más medios fondos para esto. En tu día a día ¿Qué tipo de implicación suelen tener tus compañeros? Tú, ¿Cómo te definirías? De todas maneras, lo que yo si he visto, evidentemente que cada uno tiene su carácter. Lo que si he visto yo es que ocurre una especie de tendencia, yo me imagino que por la propia dinámica de grupo, a igualarnos. Como que se va equilibrando todo un poquito, una línea común, siempre hay una línea común y lo que sí que es cierto es que las personas que n siguen la línea común del equipo al final no sé cómo ocurre pero esas personas que acaban yendo o lo acaban dejando. La lógica es que todos trabajemos igual y vayamos todos a una. Si una persona no se coordina con los 55 demás, va un poco a su aire, no se termina de enterar de la línea común que llevamos al final esa misma persona acaba dejando el trabajo. El tema de la coordinación es fundamental, porque para trabajar con menores hay que ir todos a una y luego también porque hay ocasiones y aquí el volumen de movimiento que hay es muy fuerte, las historias que tú te encuentras aquí son muy fuertes, si tu n tienes esa coordinación ese respaldo, profesional y afectivo de los compañeros, es muy difícil aguantar. Por eso te digo, las personas que no entran a eso no aguantan y lo acaban dejando. Yo intento siempre mantener un poco eso entre lo afectivo y cuando hay que meterles caña ser el más cabrón. Pero si estamos de buenas y demás ningún problema, incluso a veces un poquito de manga ancha, eso les viene a ellos incluso bien. Que no vean que todo es cuadriculado. Es muy difícil definirse uno en esto porque tienes días y días y hay días que te vas super contento porque has tenido una intervención con un niño y has conseguido avanzar en algo o has organizado una dinámica para trabajar tal cosa y te sale y te vas super contenta y hay otros días que piensas llevamos meses y meses con esto y se nos ha venido todo abajo y te vas un poco depre. Depende del día. ¿Crees que es importante el establecer una relación educativa con los menores? El establecer un vínculo. Es fundamental, es decir, te quedas a medias. Igual que si trabajas con los menores solamente desde el vínculo, te quedas a medias porque no les estás ayudando también si tú eres solamente un robot que lo único que pum pauta pauta pauta límite límite límite, no, por eso te digo lo del equilibrio que es muy complicado… tiene que ser un equilibrio entre ambos. Pero la parte afectiva es fundamental a la hora de trabajar con menores. En todo momento estamos hablando de la realidad de un centro de menores ¿Es difícil romper con el principio de institucionalización? Si, y tristemente sí. Es decir, durante mucho tiempo hemos estado manejando dentro del mundillo de los educadores ese debate. El tema de la institucionalización, todos esos pequeños detallitos del día a día que lo que hacen es promover la institucionalización, desde “los niños, por ejemplo, la ropa la llevan numerada, ¿los niños qué son números?” entonces claro es que la institucionalización está en todo, esto es una institución y los niños están institucionalizados. Ahora bien, la institucionalización tiene toda esa parte negativa y toda la crítica negativa que yo te podría hacer a lo que es la institución, en el mundo de menores habría muchas cosas que arreglar. Ahora bien, el pragmatismo, cualidad necesaria no, lo siguiente, para cualquier educador social: esto es lo que tenemos y con lo que tenemos, con todas las cosas negativas que hay también tiene algunas cosas positivas. Entonces, yo creo que tú como educadora, está muy bien que aportes, que luches, que propongas… pero también que con lo que tenemos… y que no te quemes porque continuamente te estás dando con un duro. Ahora bien, cosas positivas que veo yo, así a groso modo … niños que están en protección, niños que vienen dañados en un entorno institucionalizado como decimos de alguna manera les brinda la oportunidad a esos niños de abordar eso que llevan dentro y de trabajárselo de duelarlo de entenderlo de elaborarlo incluso de superarlo… entonces alomejor a nivel teórico niños familia 56 chunga pum niño para dentro menores , pues nada, escolarizarlos necesidades básicas cubiertas cuando ya van siendo mayores que si PCPI o no sé qué y plan de autonomía para cuando cumplan los 18 cumplen los 18 fiesta de cumpleaños y a la calle , nos lavamos las manos, no. Yo creo que ahí se pueden aportar cosas y ahí el tema de la elaboración de la historia de vida es algo fundamental para los menores, y sí que es cierto que muchas veces se olvida. Se olvida se deja atrás, ya que la propia institución no le da la misma importancia que al plan de autonomía, que también es importante, pero si no tienes lo otro este niño va seguir fracasando porque no tienes lo otro y con eso dentro sin elaborar, y lo más probable es que siga repitiendo y, ya sabes, la cadena de institucionalización: niño de centro, hijos, para centros e hijos para centros… y de generación en generación se va perpetuando. Romper la cadena, yo creo que el primer paso es trabajo personal, y problema que hay en esto la propia institucionalización, la falta de medios e incluso la falta muchas veces de preparación de los profesionales. Si alguna ventaja tiene la institucionalización es que tenemos un entorno de seguridad un entorno terapéutico… es una oportunidad para ellos, pero para nivel profesional es difícil. Entonces pues quizás es mejor acomodarse, y que vaya pasando vamos cumpliendo lo que nos piden y listo pero en ese proceso de institucionalización para romperlo para dar un pasito más es el tema de trabajar la historia de vida de los niños. En tus primeros años de experiencia ¿Te resultó fácil llevar a la práctica los conocimientos adquiridos en tu formación? ¿los consideras útiles y necesarios? ¿Crees que es necesaria la teoría para resolver los casos prácticos? Si son muy importantes, yo aprendí muchísimas cosas en la universidad y también hubo otras muchísimas cosas que me tuve que empollar, hice el examen, lo aprobé y conforme hice el examen a las dos semanas se me olvidaron. También es que quizás está mal planteado también. Lo que yo he podido llevarme de la carrera, yo todo me ha servido, ahora bien de inmediato no. Ha habido muchas cosas que yo cuando te sueltan ahí, ala venga ya eres educador, ahí tienes un centro de menores ahí tienes a los niños búscate la vida. Tú empiezas y bueno al principio te vas a lo más cortito, a lo más simple, la rutina, el trabajarte el vínculo pero poco más… con el tiempo, cuando tú te vas haciendo un poquito más como educadora y te vas dando cuenta, y también vas aprendiendo de otros educadores que llevan más tiempo pues entonces empiezas a darte cuenta, ¡es verdad! Esto es de la carrera, esto lo di yo en tal en cual, o alomejor tienes que recurrir a los apuntes pero ahí está, pero lo que si es cierto que el proceso de formación es continuo y uno tiene que estar continuamente formándose. La teoría hace falta, evidentemente, luego te lo da la práctica las cosas, la experiencia pero yo creo que necesitas las dos. Necesitas la base teórica, la base teórica es la que te va a dar esa perspectiva y no dejar que te lleve tanto lo emocional. Si dedicas solamente a la parte afectiva, porque es la más bonita más romántica, pero si solamente te quedas en la parte afectiva, la práctica, acabamos cayendo en el asistencialismo… Sin esa parte teórica caemos en el asistencialismo. 63 día a día. Tenemos que sacar el tiempo de donde no lo hay (muchas horas de nuestro descanso), para poder atender un poco a alguna demanda tan esencia de estos menores, como es sentarte y hablar un rato con ellos” 5Metodología, herramientas y recursos del educador/a en Centro de protección de Menores. Sentido común -“La principal metodología que rige el trabajo del educador social en un centro de protección de menores es su valioso sentido común para hacer frente a las diversas situaciones a las que se enfrenta, donde en ningún manual viene escrito qué hacer o cómo actuar ante unos niños con necesidades y características muy diversas” -“El sentido común es el que permite que el educador pueda ser lo que es y pueda dar todo lo que tiene como persona”. -“El sentido común, es lo más fundamental para todo. Aunque a veces se pierda la perspectiva por el día a día las miles de cosita que salen. Eso unido con unos conocimientos y una experiencia te da las facultades para ir tomando decisiones con tus compañeros” Trabajo en equipo -“Mis compañeros no sólo son compañeros son parte de mi familia, esta gran familia” - El equipo es importante. Cuando yo empecé trabaja en un centro en el que el equipo iba cada uno por un lado, no hacían nada de lo que acordaban y ahora el tener un equipo que aparte de estar cohesionado seamos amigos y te pueda decir las cosas a cara como decirte en lo que te has equivocado… Cuando surge algún problema el tener algunos compañeros que ellos saben de lo que están hablando que seguramente hayan pasado esa situación y seguramente hayan sabido afrontarlo”. -“Aquí tenemos mucha suerte porque somos un equipo muy cohesionado, muy amigos, nos llevamos muy bien, nos entendemos muy bien, hemos pasado también por muchas cosas…sabemos que nos tenemos los unos a los otros y eso te llena mucho”. La relación del educador/educando: la importancia de un vínculo sano. -.”Es difícil conseguir este vínculo pero a su vez tienes que tener mucho cuidado con la clase de vínculo que quieres tener con los menores, los menores no pueden saber de tu vida mucho más que tú, deben de saber lo que tú quieres que sepan y lo que tú crees que es conveniente que les puede servir para su situación. […]Hay que poner una barrera, saber dónde está el límite que puedes traspasar o no. Poner este límite es muy complicado, tú debes de tener en cuenta que cuanto más vínculo haya menos respeto hay. 64 Es complicado mantener un vínculo en el que existe respeto, porque en definitiva tiene que haber una barrera”. -“No la llamaría relación educativa yo la llamaría más una relación personal: crear vínculos. No vas a poder trabajar si no tienes vínculos.” -“El crear un vínculo sano, no es bueno que un niño dependa mucho de ti lo haces dependiente y no autónomo. Esto consiste en hacerle lo más autónomo posible porque esto es un lugar de paso.” -“Tienes que ser para ellos un referente en todos los sentidos, no eres ni su padre, ni su madre, por supuesto, ni su hermano ni un colega …eres su educador. Entonces creo que debes de ser referente para ellos y no llegar a ser su colega , su amigo… eres su educador el que le indica las pautas correctas a seguir en la vida, el que intenta formarle para un futuro y punto… no sé… no creo que haya que llegar a una relación de camadería con los niños de un centro, creo que es necesario establecer unos límites y ser claro con las cosas que tú le dices, con tus ejemplos de vida también porque es importante darles tu ejemplo de vida, eso es super importante.” La comunicación: la importancia del lenguaje. -“La comunicación es la base para forjar a una persona fuerte, con valores, autónoma… Y para ello, no solo vale con decir y decir, es necesario también escucharles, y hacerlo con atención. Conocer cómo piensan, qué sienten, qué quieren, porqué actúan de tal o cual manera…” -“También es importante utilizar un lenguaje no tan directo, no es lo mismo que un menor te hable directamente a ti que tú le hables directamente a él. Tú no puedes ir y decirle es que tu madre es tal y cual. Si hay que decirle las cosas desde un principio, explicarle su situación y cuáles son los motivos por los que está en un centro, pero utilizando las palabras adecuadas y acorde a su estado evolutivo”. -“Creo que es importante, no es bueno enmascararles ni ocultarles, yo creo, que es bueno hablarles claro de lo que tienen. Esto es lo que tienes y es tu realidad, la tienes que asumir y tienes que tirar para adelante con lo que tienes. Hay que hablarles claro, confrontarles”. Estrategias de resolución de conflictos: Charlas VS Castigo. -“Se tome la medida que se tome para finalizar una situación o actuación inadecuada de un menor, es necesario ante todo la comunicación. Escuchar su porqué y que entienda el por qué su conducta no es 65 adecuada. No vale únicamente con imponer nuestra autoridad”. -“A mi castigo, no me gusta la palabra. Para empezar, siempre es consecuencia. No es que yo sea un cabrón que venga y te castigo es que tú has hecho esto pues la consecuencia es esta y no hay más, porque luego el día de mañana en la vida real cuando tú estés solito en la calle, porque vas a estar solito, tú no podrás andar por la vida haciendo lo que te dé la gana y tendrás que cumplir unas normas y cuando no cumplas las normas evidentemente tendrás una consecuencia, pues aquí igual. Tú te haces responsable y no te he castigado yo, te has buscado tú solo la consecuencia y es tu responsabilidad asumir que tú has hecho esto por tanto cumplir la consecuencia. Dentro de este contexto si lo veo positivo, lo veo necesario”. -“La norma de oro es que toda conducta y acto tiene una consecuencia (negativa o positiva). A partir de ahí se valora y se trabaja con el menor. Siempre se debe escuchar el porqué de cada conducta y empatizar con él, pero eso no implica que no deba tener su consecuencia (donde se puede o no ser más flexible según la gravedad” 6Perfil de los menores. ¿Qué tener en cuenta? Importancia de la singularidad y de trabajar su historia de vida con el menor. -“No generalizar las circunstancias a las que se atiende” -“…está todo muy pautado y se dice si algún niño actúa de esta manera tú actúas de esta manera, pero es de una forma global y es necesario ver la individualidad de cada niño. No puedes actuar de la misma manera con un adolescente que con un niño de 5 o 6 años” --“Tu historia de vida, aquí la tienes. Si no la elaboras tú los demás no lo podemos hacer por ti, y si no la elaboras entras en ese ciclo de autovictimizarse, de autojustificarse, porque yo lo he pasado muy mal… ¿tú lo has pasado muy mal? Pero si no sabes ni lo que te ha pasado. Lo primero de todo, que lo mires a la cara, ¿Qué te da miedo? No te preocupes yo voy a estar aquí contigo, no te va a pasar nada. Lo miramos juntos, pero eso hay que mirarlo y hay que elaborarlo, hay que entenderlo y hay que sanearlo. Una vez lo empecemos a sanear tu podrás empezar a construirte un verdadero yo con cimientos sólidos”. -“Tú tienes que saber que a un niño de 14 años no lo puedes tratar igual que a uno de 5 o de 8 no puede ser, es que no le puedes exigir/demandar lo mismo.” -“Son personitas con muchas carencia, llena 66 de conflictos interiores que deben aprender a trabajar su interior para poder asimilarlo y tira para delante, y para ello se necesita tiempo y espacio”. 7-Formación del educador social: Teoría VS práctica Aplicación de la teoría aprendida en el día a día del educador. -“Puesto que, cuando hablamos de personas, y en este caso de niños y adolescentes, la teoría escrita no sirve para predecir el comportamiento de seres humanos con distintas formas de ser, pensar, actuar, entender, relacionarse… y por tanto, ni mucho menos para saber qué hacer ante cada situación”. -“La teoría que te enseñan durante tu formación, una vez que quieres ponerla en práctica, te das cuenta que de poco sirve. El ser humano es complejo y ninguna ley rige como piensa, actúa o siente individualmente y en cada caso. Más que para resolver casos prácticos, la teoría adquirida es sobre todo aplicable en la parte más administrativa[…] -“Si entiendo que la parte teórica es muy importante para darle sustento a la práctica que no es un libro cerrado y en una asignatura concreta te van a decir para el niño problemático con problemas de adaptación tienes que hacer esto esto esto, NO, eso no vale. Primero tienes que ver la necesidad del niño, no es la misma la necesidad de un niño que de otro”. -“La teoría hace falta, evidentemente, luego te lo da la práctica las cosas, la experiencia pero yo creo que necesitas las dos. Necesitas la base teórica, la base teórica es la que te va a dar esa perspectiva y no dejar que te lleve tanto lo emocional […]Sin esa parte teórica caemos en el asistencialismo.” -“Los conocimientos adquiridos son útiles siempre, te dan una base para poder desenvolverte en determinado caso y momento y te ayudan a poder enfocar las cosas y poder diagnosticar determinado casos, pero no es la panacea ni el santo grial […]En definitiva siempre el conocimiento es poder, y debe estar unida a la práctica”. ¿Está bien organizada la formación desde la universidad? : contenidos curriculares. -“Aunque tristemente, uno se da cuenta de que llega con muchas ganas de hacer, de poner en práctica todo lo que le han enseñado, de cambiar las cosas… y se da cuenta en primer lugar, de que lo que te enseñaron de poco sirve…” -“Es necesario más formación no sólo práctica, sino que los profesionales que impartan tal formación, hayan podido observar y conocer de lleno la realidad del educador social en sus distintos contextos 67 según las asignaturas que estén impartiendo”. -“Las asignaturas que se dan en esta facultad relacionadas con la educación social en el ámbito de menores que es lo que yo hago, hay muy pocas. Hay muchas asignaturas que son de relleno”. - “Lo que yo he podido llevarme de la carrera, yo todo me ha servido, ahora bien de inmediato no. […]con el tiempo, cuando tú te vas haciendo un poquito más como educadora y te vas dando cuenta y también vas aprendiendo de otros educadores que llevan más tiempo pues entonces empiezas a darte cuenta, es verdad! Esto es de la carrera, esto lo dí yo en tal en cual, o alomejor tienes que recurrir a los apuntes pero ahí está, pero lo que si es cierto que el proceso de formación es continuo y uno tiene que estar continuamente formándose.” 8- ¿Cómo aprendes realmente a ser educador social? Experiencia: día a día. -“Es el día a día el que va formando tu experiencia práctica, el no dar nada por sabido, el saber rectificar cuando uno se equivoca…” -“…enfrentarte diariamente a situaciones nuevas, diversas y complicadas. Por tanto, aprendí realmente en qué consistía ser educador social con el día a día y el trabajo en equipo, aprendiendo continuamente…” -“Realmente con lo que se aprende es con la práctica pero con la experiencia del trabajo del día a día.” -“Realmente lo que te hace ser un buen o mal educador social es esa experiencia, ese día a día, esas situaciones que te vas encontrando… En definitiva, el día a día”. -“ Que te intente golpear, te insulte, que tengas que hacer alguna contención, etc… para eso nunca se está preparado y los estudios no te lo dan, es necesario la experiencia y el conocerse uno mismo.” Aprendizaje de tus propios errores: ser crítico contigo mismo. -“Es el día a día el que va formando tu experiencia práctica […] el saber rectificar cuando uno se equivoca…” - “En que tú seas crítico contigo mismo está que tú puedas resetearme, mejorar tu forma de actuar… no existe un manual que diga lo mío es lo que vale y lo tuyo no vale. ¿Por qué haciendo esto no ha funcionado? Si yo pienso que lo he hecho bien, pues igual no lo has hecho bien. Quizás necesitas verlo bien. O quizás lo hiciste bien pero lo hiciste una vez anterior con una persona que funcionó y con esta persona no funciona” -“¿Qué te equivocas? No lo sabes hasta que te equivoca. ¿Qué lo haces bien? Pues le 68 haces un gran bien al niño porque te encuentras parte de la problemática que le lleva a este tipo de actos. ¿Qué sale mal? Te sirve para ti mismo, te has equivocado como educador. Lo que en otro momento con otra persona te ha servido o con esta misma pero en otra situación ahora no te vale. Mirátelo.” Observación y aportaciones de tus compañeros de trabajo -“Aprender continuamente de todo lo que te rodea, tanto de tus compañeros como de los menores” -“El aprender de compañeros con un bagaje profesional amplio” -“Escuchando, preguntando y observando” -“Sobre todo aprendes gracias a la experiencia, a tus compañeros, a verlos como trabajan verlos como interactúan con los niños. Te van diciendo tus compañeros como tienes que ir interviniendo con unos con otros, vas sabiendo que con los adolescentes tienes que utilizar unas herramientas diferentes que con los pequeños. Yo, sobre todo, aprendí con los compañeros.” 9-Aportaciones del trabajar con menores: sentimientos del educador social. Positivas -“Me aportan más de lo que yo doy, me aportan… un sentimiento que no se puede explicar. Estos niños son parte importante de mi vida, es parte de mi familia. Me aportan una fuerza que tienen para afrontar una serie de problemas que yo no sé si soportaría…” -“En mi trabajo me siento en la gloria, hago lo que me gusta, en un sitio que me gusta, hay altibajos, hay momentos en los que, o bien por causas externas o propias causas mías internas, días en los que piensas iros a freír espárragos y otras veces piensas que es que te aporta mucho más una sonrisa, llena mucho”. -“[…]Es terapéutico para nosotros también esto”. -“De las mejores cosas que me ha pasado en la vida es trabajar en esto”. Negativas -“Aunque es ocasiones la dureza de las circunstancias te supere y te sientas al borde del colapso” -“Hay épocas determinadas de este trabajo… a veces por problemas personales que tienes o luego también porque se une un trabajo muy conflictivo… Lo superé con los educadores que tenía, viendo qué bueno que todo tiene un por qué todo viene por algo y bueno también fue una forma de aprender a tener paciencia a respirar a confiar en tus compañeros…Pero lo he tenido yo, y ese sentimiento lo han tenido todos”. Otros sentimientos. -“Hay ocasiones en las que incluso he llegado 69 a plantearme que el educador social tiene una “varita mágica” para poder sobrellevar toda la carga que en ocasiones lleva encima”. -“Es un trabajo a la vez que bonito, duro” -“Bajar los brazos se van a bajar, pero se van a bajar para volver a subirlos.” -“La carga emocional, la carga sicológica es brutal. ” Anexo 3. Este cuestionario está hecho con el objetivo de estudiar la correlación de la formación teórica del Educador Social con su práctica profesional, en concreto, en un centro de protección de menores. M H Edad: De 18 < 35: De 35 < 50: De 50 <…:  El papel del E.S es acompañar mientras sea necesario y saber dejar ir cuando la persona esté preparada Acuerdo Desacuerdo  Un centro de protección es un espacio pautado de normas, horarios y rutinas estrictas Acuerdo Desacuerdo  El fin de un centro de protección es la normalización Acuerdo Desacuerdo  Las principales cualidades del E.S son la Empatía y la escucha activa Acuerdo Desacuerdo  La principal tarea del E.S es atender la parte afectiva-emocional del menor Acuerdo Desacuerdo  Actualmente, el E.S es sobretodo cuidador: hacer las tareas propias de un hogar-cubrir las necesidades básicas Acuerdo Desacuerdo  Las principal herramienta con la que cuenta el E.S es él mismo. Acuerdo Desacuerdo  En los centros de protección existe una falta de recursos materiales y humanos Acuerdo Desacuerdo  El perfil de los menores de un centro de protección es el de: niños con característicasedades y necesidades muy diversas Acuerdo Desacuerdo 70  La formación teórica del E.S no da respuesta a situaciones concretas del día a día Acuerdo Desacuerdo  La formación teórica del E.S es necesaria para darle sustento a la práctica Acuerdo Desacuerdo  Como se aprende realmente a ser E.S es con la experiencia Acuerdo Desacuerdo  Lo que te enseña a ser E.S es el entorno: compañerosmenores Acuerdo Desacuerdo Anexo 4. Gloria Cumbres Moreno 4º Grado Educación Social Reflexión final Mis cuatro años de formación han sido los que me han ayudado a conocer cuál tiene que ser la identidad de un verdadero educador social y, por lo tanto, a crecer como persona. Mi percepción actual sobre cuál es el papel de éste es muy diferente a la que tenía cuando comencé la carrera. Sería fácil definir qué es un educador social pero detrás de la definición está la persona; cada educador tendrá unos principios, unos valores, unas ideas propias que le harán peculiar y diferente al resto. A día de hoy soy consciente de que nuestro papel es necesario en una sociedad como la nuestra, ya que a través de la educación se pueden realizar grandes cambios. No sabría destacar una asignatura de mi primer año, pero si podría incidir en que este año fue el que me hizo poner un poco los pies en el suelo y conocer realmente mi futura labor. Comencé la carrera con ilusión y ganas de cambiar el mundo, pero poco a poco fui consciente de que esto era algo que no dependía únicamente de mí y, por lo tanto, era tan solo un sueño. Somos un medio para ayudar a otras personas pero no por ser profesionales de la educación tendremos soluciones para todos los problemas. Por otra parte, en muchas ocasiones, yo misma pensaba que para ayudar a la persona con darle lo que necesitaba bastaba, pero a día de hoy sé que esta no es la solución. No podemos basar nuestra práctica en el asistencialismo, ya que a la hora de intervenir con las 71 personas el punto de partida debe de ser la realidad de cada uno, teniendo en cuenta su situación y poniéndonos en su lugar; trabajamos por y para las personas. Como educadores tenemos que dar a los educandos las herramientas para que sean ellos mismo quienes solucionen sus problemas, y no siempre decirles nosotros que es lo que tienen que hacer. La educación va más allá de la necesidad que nosotros pensamos que tenga una persona, aparte de asistirla hay que educarla y potenciar lo que saben, no fijarnos únicamente en sus carencias porque de este modo limitamos sus posibilidades. Como ya he dicho, me resulta complicado poder decir cómo debe ser un educador social pero sí puedo decir que la principal herramienta con la que cuenta éste es consigo mismo, ya que todo lo que hagamos y dejemos de hacer depende principalmente de nosotros y de nuestra manera de llevarlo a cabo. Con esto también quiero decir que no tenemos que basarnos tanto en programas o normas que estén ya fijadas, tenemos que ir mucho más allá, teniendo en cuenta la situación de cada una de las personas con las que trabajamos. Para mí, lo principal es establecer un contacto con la persona ya que no podemos ayudar a los demás sin establecer ningún contacto con ellos/as, sin que sientan al educador como persona en la que pueden confiar. En muchas ocasiones lo único que necesitan las personas es sentirse acompañadas, escuchadas y queridas, pero lejos de esto la respuesta que obtienen son normas que dictaminan lo que tienen que hacer sin tener en cuenta a la persona en su totalidad. Si tuviera que destacar una asignatura de mis cuatro años destacaría “Diseño, desarrollo, evaluación e innovación”. Muchos de los aspectos anteriores los aprendía gracias a esta asignatura, pero con ésta sobretodo aprendí a conocer la importancia de la singularidad, a conocer las principales características y habilidades que debe tener un educador social (teniendo de referencia a otras personas con experiencia), y a cambiar mi mirada. Sobre todo, destacaría que aprendí la importancia de la singularidad, algo que anteriormente desconocía. Siempre se ha dicho que todos somos iguales, somos todos iguales por ser todos humanos pero somos diferentes porque nuestra singularidad nos hace ser únicos; cada uno tenemos nuestra propia identidad. Otro de los aspectos que destacaría es el haber aprendido a cambiar mi mirada, ya que esta condiciona nuestra manera de actuar. He aprendido a mirar más allá de los actos, de las apariencias, de lo habitual… consiguiendo centrarme en la persona. Además, a día de hoy soy consciente de la importancia del lenguaje. Como educadores es importante que revisemos nuestras palabras y dediquemos un tiempo a la reflexión sobre nuestro trabajo. El lenguaje en la 72 educación es imprescindible porque a partir de este mostramos nuestros sentimientos, nos relacionamos con otras personas y nos expresamos. Considero que en nuestra labor todos estos aspectos mencionados son esenciales. Con referencia a todo lo anterior, estos cuatro años son los que han hecho que moldee mi figura como educadora. Son los que me han hecho ser consciente de que para educar es necesario ser democrático, dar voz y voto a los educandos, haciéndoles partícipes de su propio aprendizaje. Como educadora es el tipo de aprendizaje que defiendo y que llevaré a cabo, además considero que siendo democrático se desarrolla un aprendizaje relevante y significativo, que tiene utilidad e importancia para el sujeto. Puede parecer fácil el plasmar todas estas ideas, pero forjarlas ha requerido su tiempo. De mis dos últimos años de formación destacaría las prácticas, ya que es muy diferente el aprendizaje que he obtenido gracias a las clases teóricas que el obtenido gracias a éstas. Desde mi punto de vista, no tiene nada que ver un aprendizaje con otro. Desde las clases se nos facilitaban unos conocimientos, una serie de técnicas y herramientas necesarias para todo educador pero cuando te enfrentas a la realidad, con el practicum, eres consciente de la gran diferencia que existe entre la teoría y la realidad profesional de nuestro trabajo. Lo que más me ha aportado en mi formación han sido mis prácticas. Las prácticas de estos dos últimos años las realicé con menores, menores infractores y menores en protección, y esto me ha servido para saber a lo que quiero dedicarme en un futuro y a poder decir que me siento bastante preparada para trabajar con este colectivo. Con las prácticas me surgían miles de dudas acerca de si realmente ser educadora era lo que quería para mi futuro, ya que las situaciones diarias a veces me superaban, pero éstas me han servido para darme cuenta ,más que nunca, de que esta es mi profesión. No me ha resultado fácil, pero gracias a todos los momentos que pasé he crecido como persona y he aprendido la realidad de la educación social. Pensaba que la realidad era de una manera y me topé con algo muy diferente, esto es lo que me hizo aprender tanto. Con el día a día es como he aprendido a enfrentarme a ciertas situaciones, a saber cuál es la forma más adecuada de relacionarme con los menores, he trabajado conmigo misma aprendiendo a ser más paciente, empática, a valorar más las pequeñas cosas… podría decir miles de aspectos positivos que me han aportado. He podido aprender que el trabajo esencial del educador social es estar, permanecer y acompañar, dando nuestro apoyo y cariño a las personas con las que trabajamos en los momentos más difíciles. Ayudar a los demás sin establecer ningún contacto con ellos, sin que nos sientan como