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Estilos de vida y salud en el alumnado de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga

Sánchez-Vega, Elena

Abstract

A lo largo de la historia ha existido un creciente interés en lo relacionado con los diversos riesgos existentes para la salud y las conductas que se llevan a cabo para preservarla. Sin embargo, ha sido durante los últimos decenios cuando dicho interés ha ido incrementándose, ofreciendo múltiples y novedosas perspectivas, centrándose actualmente en la definición, cuantificación y caracterización de las amenazas para la salud. Una de las preguntas que se ha planteado en este estudio ha sido ¿cómo y cuándo se considera que una persona, un grupo de personas, o una comunidad están llevando a cabo una serie de conductas que desembocarán en un buen estado de salud? Y, concretamente, focalizamos nuestro interés en los jóvenes (alumnado de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga) ya que representan un grupo de interés sobre el que intervenir para prevenir la aparición de problemas de salud en la edad adulta. Además, dicha población fue escogida por su importancia futura como educadores y por ser modelos de comportamiento de su futuro alumnado. El objetivo general de la investigación consiste en identificar los hábitos de estilo de vida saludables y otras conductas relacionadas con la salud, así como: conocer las diferencias de conductas de salud en función del género; determinar las diferencias existentes entre conductas saludables o de riesgo en relación con el sueño, estrés, autoestima y autopercepción del estado general de salud (sobre todo estatura y peso); estudiar la práctica de actividad física y ocupación del tiempo libre; indagar acerca del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas y conocer los hábitos alimenticios, sexuales, de seguridad vial y de higiene dental. Los datos obtenidos, procedentes de 755 alumnos, representaron el 32% de la población objeto de estudio. Se llevó a cabo un estudio descriptivo y transversal usando como instrumento de recogida de datos un cuestionario online autocumplimentado, previamente diseñado y validado, denominado ESVIASUN, el cual abarcaba diversos factores directamente relacionados con la salud ya mencionados anteriormente. Se utilizó la plataforma Limesurvey para la gestión de todo el proceso, que permitía la exportación de datos para el posterior tratamiento estadístico con el programa SPSS versión 20. En general, la calidad de vida del alumnado es percibida por ellos mismos como buena o muy buena en su mayoría. En lo que respecta al género podemos concluir que el porcentaje de hombres que practican ejercicio físico es mayor que el de las mujeres, apreciándose diferencias significativas en algunas actividades de ocio y tiempo libre, como estudiar (mayor número de mujeres) o los videojuegos (más tiempo dedicado por los hombres). Aunque no se observan con respecto al tabaco, sí con respecto al alcohol (bebiendo más los hombres que las mujeres). En lo referente a las dietas los hombres la realizan para ganar peso y las mujeres para perderlo. No es extraño, por tanto, apreciar diferencias significativas en una mayor preocupación en las mujeres por su peso, un mayor nivel de estrés o una autoestima más baja. En lo que respecta a la conducción, son más los hombres los que presentan conductas peligrosas. En general, únicamente el 51% manifiesta hacer ejercicio físico y la mitad son consumidores habituales de alcohol. Respecto a drogas ilegales, la que tiene un consumo regular (el cannabis) afecta a 4 de cada 100 estudiantes, que la consumen diariamente. En lo que respecta a la alimentación, la mayoría no está realizando dieta y tiende a llevar a cabo una alimentación con un elevado consumo de carne y baja ingesta de leguminosas, frutas y verduras. Con respecto a la sexualidad, el alumnado tiene formación sobre el tema, siendo el método anticonceptivo más usado el preservativo.

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UNIVERSIDAD DE MÁLAGA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD Tesis Doctoral ESTILOS DE VIDA Y SALUD EN EL ALUMNADO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA Doctoranda D. ª Elena Sánchez Vega Directores Dra. D. ª Isabel María Morales Gil Dr. D. Francisco Javier Barón López Málaga, 2016 AUTOR: Elena Sánchez Vega http://orcid.org/0000-0003-2806-1887 EDITA: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 4.0 Internacional: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas. Esta Tesis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es Agradecimientos A mis directores de tesis, por su guía y orientaciones. Al equipo decanal, profesorado y alumnado de la Facultad de Ciencias de la Educación, por su colaboración decidida y facilidades para la realización de este estudio. A mi familia, por su apoyo constante. Índice de contenidos Índice de contenido INTRODUCCIÓN.................................................................................................................1 CAPÍTULO I. MARCO CONCEPTUAL......................................................................7 I.1. Salud........................................................................................................................7 I.1.1. Evolución del concepto de salud.....................................................................7 I.1.2. Indicadores de salud-enfermedad..................................................................14 I.1.3. Determinantes de salud pública.....................................................................20 I.2. Promoción de la salud y educación sanitaria.........................................................24 I.3. Calidad de vida y percepción de salud..................................................................30 I.4. Jóvenes y salud......................................................................................................35 I.4.1. Características de la adolescencia y la juventud............................................35 I.4.2. Revisión de la literatura relacionada con la salud y los jóvenes....................46 I.4.2.1. Estadísticas morbi-mortalidad en jóvenes españoles.............................49 I.4.2.2. Instrumentos de evaluación sobre estilos de vida en jóvenes universitarios......................................................................................................50 I.4.2.3. Universitarios y estudios sobre factores de riesgo y estilos de vida......51 I.5. Universidad y aprendizaje. Universidad promotora de salud................................53 CAPÍTULO II. MARCO EMPÍRICO.........................................................................59 II.1. Justificación..........................................................................................................59 II.2. Objetivos..............................................................................................................60 II.3. Metodología.........................................................................................................61 II.3.1. Diseño...........................................................................................................64 I Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA II.3.2. Contexto.......................................................................................................72 II.3.3. Población y muestra.....................................................................................73 II.3.3.1. Reclutamiento.......................................................................................74 II.3.3.2. Criterios de inclusión y exclusión.........................................................75 II.3.4. Descripción de variables..............................................................................75 II.3.5. Descripción instrumentos...........................................................................101 II.3.6. Aspectos éticos...........................................................................................103 II.3.7. Análisis de los datos...................................................................................104 CAPÍTULO III. RESULTADOS.................................................................................105 III.1. Muestra............................................................................................................105 III.2. Características sociodemográficas y socioeconómicas.....................................106 III.3. Situación de salud.............................................................................................120 III.4. Actividad física.................................................................................................132 III.5. Tabaco, alcohol y otros.....................................................................................140 III.6. Alimentación.....................................................................................................153 III.7. Sexualidad, seguridad e higiene........................................................................161 CAPÍTULO IV. DISCUSIÓN......................................................................................171 IV.1. Características sociodemográficas y socioeconómicas.....................................171 IV.2. Situación de salud.............................................................................................171 IV.3. Actividad física.................................................................................................173 IV.4. Tabaco, alcohol y otros.....................................................................................174 IV.5. Alimentación.....................................................................................................176 II Índice de contenidos IV.6. Sexualidad, seguridad e higiene........................................................................177 IV.7. Limitaciones del estudio...................................................................................179 CAPÍTULO V. CONCLUSIONES Y PROSPECTIVA.............................................181 V.1. Conclusiones......................................................................................................181 V.2. Prospectiva.........................................................................................................183 CAPÍTULO VI. REFERENCIAS...............................................................................185 ANEXOS............................................................................................................................215 III Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA contrastada. Para ello, es necesaria la participación de individuos, ya sea en forma de aportaciones, como en opiniones, por lo que según el tipo de investigación se precisará una colaboración en concreto u otra. También mencionar que la gestión se puede hacer desde un punto de vista individual como colectivo y, en este último, se lleva a cabo una toma de decisiones y una deliberación en grupo. Igualmente, para tomar una decisión sobre qué conocimiento es útil y cuál no, es imprescindible un intercambio de opiniones y de ideas. En última instancia, nombrar que la unidad de trabajo del conocimiento, que puede ser de tipo comunidad virtual, requiere de un espacio y de unas herramientas donde desarrollar su función. El tema principal de este estudio se refleja perfectamente en la siguiente cita de la OMS (2011a): La promoción de las prácticas saludables en la adolescencia y la adopción de medidas para proteger mejor a los jóvenes frente a los riesgos para su salud son fundamentales para el futuro de la infraestructura sanitaria y social de los países y para prevenir la aparición de problemas de salud en la edad adulta. Contexto y fundamentación A lo largo de la historia ha existido un creciente interés en lo relacionado con los diversos riesgos existentes para la salud y las conductas que se llevan a cabo para preservarla, pero ha sido durante los últimos decenios cuando dicho interés ha ido incrementándose, ofreciendo múltiples y novedosas perspectivas, actualmente centrándose en la definición, cuantificación y caracterización de las amenazas para la salud humana, con una posterior elección de la intervención. De hecho, tal y como mencionan Sapag y Poblete 2 Introducción (2007): en la actual situación demográfica y epidemiológica, los problemas de salud asociados a estilos de vida y multicausalidad son responsables de gran parte de la morbimortalidad y de los déficits en calidad de vida. Igualmente, los determinantes sociales, como lo corroboran diversos estudios, son parte fundamental del origen y de las potenciales soluciones para enfrentar la dinámica de salud actual. En primera instancia, se reflexiona y se describen los diversos aspectos relacionados con la salud, así como la evolución del concepto en sí y su vínculo con el término de enfermedad, reflejándose los cambios establecidos a lo largo de la historia: partiendo desde un punto de vista estrictamente físico, hasta la inclusión progresiva de los aspectos psicológicos y, por último, llegando a abarcar los componentes sociales y el entorno. A la par de la exposición sobre la evolución del concepto de salud, se especifican los diversos indicadores de salud/enfermedad y, posteriormente, se describen los determinantes de salud pública; siendo estos términos o condiciones aparentemente similares pero que, en realidad, son conceptos distintos. Por ejemplo, Valenzuela (2005, p. 118) expone que un indicador “es una característica o variable que se puede medir. Se define como «una noción de la vigilancia en salud pública que define una medida de salud en una población determinada (Lengerich, 1999)»”. Por otro lado, según la OMS, concibe a los determinantes de la salud como un “conjunto de factores personales, sociales, económicos y ambientales que determinan el estado de salud de los individuos o poblaciones” (OMS, 1998, p. 16). Con ello, una de las preguntas a destacar que se han planteado en este estudio ha sido: ¿cómo y cuándo se considera que una persona, un grupo de personas, o una comunidad están llevando a cabo una serie de conductas que desembocarán en un buen estado de salud? 3 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Obviamente, también se especifican aquellas conductas y factores denominados “de riesgo”, siendo éstas una serie de acciones consideradas insalubres y, por tanto, contraproducentes para mantener un buen nivel de vida. Todo esto condiciona una perspectiva de lo que es salud y calidad de vida de una manera determinada según las características propias de la persona y de su contexto en sí. Posteriormente, se ha hecho una revisión literaria sobre la calidad de vida y la percepción de salud, puesto que sin ello no podríamos englobar ni reconocer aquellos aspectos de la salud que considera cada sujeto en sí mismo como relevantes e imprescindibles. También hay nombrar que, a lo largo de este apartado de salud, se ha ido exponiendo la situación legislativa sobre sanidad partiendo desde un punto ámbito genérico, a nivel mundial, hasta aproximarnos a la población de este estudio en concreto: los jóvenes universitarios de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga. Por último, recalcar que se ha dedicado el último apartado de salud a la promoción de la misma y a la educación sanitaria, siendo ésta una de las bases fundamentales de sustentación y promoción de los resultados, conclusiones y discusiones obtenidos en este estudio. En el siguiente apartado, se especifican las características propias relacionadas con la población de estudio y su relación con la salud obtenidas a través de una revisión de la literatura, abarcando aspectos físicos, fisiológicos, psicológicos y conductuales, entre otros, propios de los jóvenes universitarios. Así mismo, se exponen las estadísticas de morbimortalidad, los diversos instrumentos de evaluación de estilos de vida, así como los factores de riesgo existentes y, por último, los beneficios de los estudios relacionados con 4 Introducción los estilos de vida en esta población. Como ya se sabe, la población joven constituye un grupo focal en el cual comienza, por regla general, el inicio de las conductas de riesgo, debido a que son fácilmente influenciables por la sociedad, el entorno y el contexto que les rodea. De este modo, la adolescencia o joven adultez es una etapa de la vida vulnerable en la cual se empieza a consumir alcohol, tabaco, drogas ilegales y a practicar sexo sin protección, entre otras. Tampoco olvidemos aspectos como el sedentarismo, dieta desequilibrada, mala higiene y alteraciones del sueño. Por este motivo nos hemos centrado en los jóvenes, puesto que son el futuro de nuestra sociedad y se encuentran en un rango de edad en donde están aún más desprotegidos y expuestos al comienzo de práctica de estos factores de riesgo para la salud que hemos comentado con anterioridad. Recalcamos igualmente que la población universitaria disfruta de una serie de factores que otros adolescentes no disponen: a veces cambian de contexto y de lugar de estudio y residencia, de horarios con respecto a etapas precedentes, aumenta el número de compañeros en clase, se conocen nuevas personas, hábitos y costumbres, fiestas asociadas a esta etapa formativa, etc. Todo ello constituyen aspectos que facilitan o promueven el inicio de estilos de vida no saludables. Además de esto, no debemos olvidar que estos alumnos, a nivel profesional y laboral, en un futuro no muy lejano serán un referente para las siguientes generaciones, lo que aumenta la relevancia de un estudio, investigación e intervención en profundidad de la misma, siguiendo la línea de pensamiento de prevención, conservación, así como de la promoción de la salud. En el último apartado, se expone la situación existente en cuanto a la población de estudio y la Universidad, partiendo de una explicación breve sobre la historia de la educación en España y, en concreto, en Andalucía, dando unas pinceladas en lo referente a 5 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA la legislación educativa existente. Para concluir, se expone la aplicación de los conceptos de educación sanitaria y promoción de la salud propios del primer apartado como herramienta para la promoción de la salud en la Universidad. De la anterior se desprende que con este estudio se pretende: Conocer los hábitos y conductas saludables de los estudiantes universitarios y sus condicionantes A partir de estos conocimientos, se podrán establecer estrategias y líneas de actuación para planificar y llevar a cabo un proyecto de educación enfocado a los diversos factores que comprometen la salud, específico para el colectivo de estudiantes universitarios, en el que por la edad de los mismos y debido a que se encuentran en una etapa de formación y afianzamiento de hábitos, estamos a tiempo de prevenir enfermedades crónicas y conseguir que consigan y/o adquieran un óptimo estado de salud a lo largo de toda su vida. 6 Capítulo 1. Marco conceptual CAPÍTULO I. MARCO CONCEPTUAL I.1. Salud I.1.1. Evolución del concepto de salud Algunas de tantas preguntas que se suelen hacer cuando se comienza a hablar por primera vez de salud, cuya definición ha estado perfilándose y en evolución desde décadas atrás son: ¿De qué hablamos cuando nos referimos a la "salud"? ¿Qué se considera como tal y qué aspectos aborda? ¿Existen límites que determinen entre estar sano o no? En un principio, la salud era un estado percibido tanto por uno mismo como por las personas de su alrededor. De esta forma, una persona padecía de alguna enfermedad cuando presentaba una serie de signos y síntomas, teniendo que acudir al médico para el consecuente diagnóstico y, posteriormente, recibir medicamentos pertinentes para su mejoría y/o curación. Por tanto, y durante muchos años de nuestra historia, la salud era una afectación del estado físico de la persona. Más adelante, empezaron a surgir otra serie de aspectos que condicionaban, de una forma u otra, una alteración de dicha salud. Aparentemente, no existían motivos por los cuales un individuo no estuviese sano: no presentaba infección o heridas, sus órganos funcionaban correctamente, así como sus músculos y sus nervios, en las diversas pruebas diagnósticas no se encontraban parámetros fuera de lo normal... ¿Qué ocurría pues? ¿Qué puede estar generando que el sujeto no esté "sano"? Fue entonces cuando se estableció, tras una serie de reflexiones previas, el término que entró en vigor en 1948 según la OMS, especificando que “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades” (Alcántara, 2008, p. 96). Como se 7 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA refleja, el aspecto físico ya no es el único que condiciona la salud de una persona, sino que también se incluyen los aspectos mentales y sociales. De esta forma, un sujeto que padecía de alguna enfermedad mental o una alteración de las habilidades interpersonales, por ejemplo, estaba reconocido que tenía afectado algunos de los factores que implica la salud. La definición de la OMS constituyó, en su momento, un trascendental avance conceptual, supliendo la idea de considerar la salud en términos de ausencia de alteraciones orgánicas, consideradas como "enfermedad", y reemplazándolas por la visión de "bienestar" desde un punto de vista físico (u orgánico), mental y de capacidad de relación con la sociedad (aspectos complementarios cuya trascendencia se reconoció de modo explícito por primera vez). Cumplió la tarea de mostrar cómo eran de amplias y complejas las necesidades de los seres humanos, pero no abarcó entonces la totalidad del significado de salud. No obstante, de dicha definición se han sacado una serie de controversias. Por ejemplo, es utópico pensar que pueda darse la situación de estar en un “completo bienestar”, de la misma forma que el bienestar en sí es un concepto bastante subjetivo en una persona y que no tiene porqué implicar o significar una conducta saludable (por ejemplo, un toxicómano siente bienestar cuando consume). De igual forma, establece un concepto estático para la salud, lo cual resulta difícil cuando la vida de una persona y la consecución de la misma se conforma desde un punto de vista dinámico. Por último, la salud se conforma en esta definición desde un punto de vista subjetivo dependiendo de cada persona, cuando debería ser objetivo para abarcar a la mayoría de la población. Como hemos comentado con anterioridad, el concepto de salud abarca múltiples aspectos, mostrando un espectro bastante amplio donde habría que observar, reflexionar y 8 Capítulo 1. Marco conceptual considerar todos aquellos campos que condicionan que estemos sanos o no. Terris define la salud como “un estado de bienestar físico, mental y social, con capacidad de funcionamiento y no únicamente la ausencia de afecciones y enfermedades” (Salleras Sanmarti, 1985, p. 15). Disponer de salud implicaría, por tanto, la adición de sentirse bien y poseer la capacidad de funcionar, es decir, poder trabajar, relacionarse, etc. Tiene bastante sentido puesto que ¿realmente una persona está sana cuando no presenta afectaciones ni a nivel físico, ni mental, pero la cual no sabe integrarse ni relacionarse con su entorno? Así pues, el concepto de salud evolucionó hasta implicar los ámbitos del entorno hasta el punto de considerar también como determinantes de salud los factores sociales, además de los mentales y físicos. Según Ponte (s. f., p. 1) “Con ello se impulsa la consideración de la Salud como un derecho social básico de todas las personas, situando al Estado ante la disyuntiva de ejercer la protección de este derecho. Es incuestionable que la salud guarda una relación intima con el derecho a la vida y la dignidad de los ciudadanos y que, además, cualquier limitación en el acceso a los servicios sanitarios es causa de exclusión social”. Por tanto, se puede decir que la salud es un derecho humano. De hecho, y según el Departamento de Información de las Naciones Unidas, basándose en el Art. 25º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) (Naciones Unidas, 2012) se especifica que: 1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u 9 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. 2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social. Se pueden reseñar algunos principios generales del Art. 2º relevantes, como el de preservar la dignidad de la persona humana, el respeto a la autonomía de su voluntad y a su intimidad. Destacar, también una serie de derechos como el derecho a la información sanitaria, a la intimidad y el consentimiento informado para la autonomía del paciente. Existen otras relecturas de la definición de salud (López y Rabanaque, 2006) y, en la misma línea de pensamiento de Terris, Salleras trata de forjar un concepto dinámico de salud en los siguientes términos: “Logro del más alto nivel de bienestar físico, mental y social y de capacidad de funcionamiento que permitan los factores sociales en los que viven inmersos el individuo y la colectividad” (Allende, 2008, p. 24). Se refleja, por tanto, la importancia tanto de la definición originaria de la OMS (que abarca los aspectos físico, mental y social), además de la capacidad de funcionamiento de Terris y, añadiendo, por último, el contexto, el entorno y la capacidad de relación del individuo con éste y con las personas que le rodean. Por último, tal y como apunta Briceño-León, (citado por Alcántara Moreno, 2008, p. 95) “la salud es una síntesis; es la síntesis de una multiplicidad de procesos, de lo que acontece con la biología del cuerpo, con el ambiente que nos rodea, con las relaciones sociales, con la política y la economía internacional”. Como es evidente, el enclave político y legislativo en cada país es fundamental para que permanezcan, fomenten y respeten las características y aspectos relacionados con la 10 Capítulo 1. Marco conceptual salud con el fin de propiciarla a la población. En nuestra Constitución Española (norma suprema del ordenamiento jurídico en nuestro país, a la que están sujetos los poderes públicos y los ciudadanos) se puede comprobar cómo la salud es algo esencial, y no solo desde un aspecto físico, sino también considerando el significado y el contexto de salud desde un punto de vista holístico, tal y como se ha explicado en el primer apartado de este documento. He aquí algunos ejemplos: Art. 15. Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a torturas ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las Leyes penales militares para tiempos de guerra. Art. 43. 1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud. 2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto. 3. Los poderes públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio. Art. 50. Los poderes públicos garantizarán mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, 11 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Centrándonos en los aspectos relacionados con la salud, existen unos cuantos temas en los cuales con frecuencia se elaboran indicadores, por ejemplo, aquellos mencionados por Merino (2007), los cuales evalúan: •La política sanitaria: asignación de recursos (proporción del producto nacional bruto invertido en actividades relacionadas con los servicios de salud), distribución de recursos (relación entre número de camas de hospital, médicos 18 Ilustración 1: Operacionalización de una variable Capítulo 1. Marco conceptual u otro personal de salud y número de habitantes en distintas regiones del país). •Las condiciones socioeconómicas: tasa de crecimiento de la población, producto geográfico bruto, tasa de alfabetismo en adultos, indicadores de condiciones de vivienda, de pobreza, de disponibilidad de alimentos,... •Las prestaciones de atención de salud: disponibilidad de servicios, accesibilidad (recursos materiales), indicadores de calidad de la asistencia, indicadores de cobertura (porcentaje de una población que efectivamente recibe atención en un periodo definido). •El estado de salud: son los más usados y en los que primordialmente se va a basar y focalizar este estudio de investigación. Se pueden distinguir operacionalmente en, al menos, cuatro tipos: 1. Indicadores de Mortalidad: ampliamente utilizados ya que la muerte es un fenómeno universal, ocurre una sola vez y se registra habitualmente en forma sistemática. 2. Natalidad: en este caso, son importantes los indicadores que miden la capacidad de reproducción de una población puesto que existe una asociación positiva entre altas tasas de natalidad y nivel sanitario, socioeconómico y cultural. Son importantes también, los indicadores que reflejan el estado de la salud materno-infantil (tasa de bajo peso al nacer, registro confiable de nacimientos vivos, muertos o defunciones fetales). 3. Morbilidad: intentan estimar el riesgo de enfermedad (carga de morbilidad), 19 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA cuantificar su magnitud e impacto. Los eventos de enfermedad pueden no ser fáciles de definir y pueden prolongarse y repetirse en el tiempo, lo que plantea dificultades en la elaboración de indicadores de morbilidad. 4. Calidad de vida: indicadores generalmente compuestos que intentan objetivar un concepto complejo que considera aspectos como: capacidad funcional de las personas, expectativa de vida, y nivel de adaptación del sujeto en relación con su medio. Son ejemplos sencillos de este tipo de mediciones la "calidad material de la vida" que se construye a partir de la mortalidad infantil, la expectativa de vida al nacer y la capacidad de leer y escribir. Por último, Valenzuela (2005) también refleja la discapacidad como indicador de salud objetiva, cuya fuente de información es, por ejemplo, el número promedio de días perdidos por año en el escolar, en el trabajo, en otros roles sociales, tasa de licencia por enfermedad común por habitante. I.1.3. Determinantes de salud pública. Actualmente, una cantidad significativa de mortalidad y morbilidad de todo el mundo se puede prevenir gracias a la información obtenida a través de múltiples estudios e investigaciones en lo que respecta a los factores determinantes de la salud (OMS, 2011c), siendo los principales: los socioeconómicos, los de estilo de vida y el entorno físico (WHO, 2008, 2011). Sin embargo, ¿cómo podemos identificar qué aspectos o qué causas están relacionadas con tener o adquirir un buen estado de salud? Según la Oficina Regional para Europa de la OMS, en su glosario de promoción de la salud de 1986, concibe a los 20 Capítulo 1. Marco conceptual determinantes de la salud como un “conjunto de factores personales, sociales, económicos y ambientales que determinan el estado de salud de los individuos o poblaciones” (OMS, 1998, p. 16). Así pues, los determinantes de salud son todos aquellos agentes que delimitan el estado de salud de las personas, ya sean desde el punto de vista del propio sujeto, como el entorno que le rodea y el contexto en el que se encuentre. Marc Lalonde fue una figura importante en este aspecto; en 1974, siendo Ministro de Sanidad de Canadá, fijó en cuatro los factores que determinan el estado de salud de una comunidad, es decir los factores determinantes de la salud: biología humana, medio ambiente, estilo de vida y sistema de asistencia sanitaria (Allende, 2008, p. 25). En este estudio de investigación nuestro objetivo primordial es los estilos de vida. La relevancia de los determinantes de salud llegó a considerarse tal, que el Ministerio de Salud de Canadá en 1999 identificó y clasificó en 12 los determinantes de salud: los ingresos y el estatus social, las redes de apoyo social, la educación y la alfabetización, empleo/condiciones de trabajo, entornos sociales, entornos físicos, prácticas personales de salud y habilidades de afrontamiento, desarrollo saludable del niño, biología y genética, servicios de salud, género y, por último, cultura (Public Health Agency of Canada, 2011). No es hasta la publicación del Informe sobre la salud en Europa de la Organización Mundial de la Salud (2002) cuando se tienen en cuenta de forma objetiva una serie de factores de riesgo relacionados con el estilo de vida: alimentación poco saludable (nutrición), la inactividad física (sobrepeso y obesidad), el tabaquismo y el consumo del alcohol y drogas ilícitas, entendiendo como factores de riesgo para la salud como “la probabilidad de un resultado adverso, o un factor que aumenta esa probabilidad” (WHO, 21 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA 2002, p. 3). Hay que destacar igualmente que se consideran relevantes los aspectos relacionados con el entorno social y las características políticas del contexto en el que se encuentra el individuo y/o la población, y no solo las características propias del individuo. Por tanto, los factores determinantes de la salud clasifican, por así decirlo, los diversos hábitos y conductas que llevamos a cabo en saludables y no saludables, estableciendo unos parámetros aproximados, una línea a seguir respecto a los aspectos a tener en cuenta a la hora de llevar a cabo un estilo de vida que propicie un buen estado de salud. Sin embargo, también hace falta reseñar que todos estos factores tienen una interrelación importante entre ellos, ya que varias causas pueden producir diversos efectos de forma simultánea, aunque ninguna de forma aislada podría originar uno determinado. En definitiva, se pasa de un modelo causal determinístico a uno probabilístico de carácter integrador, en donde se intenta incluir todos los determinantes conocidos de la salud. Debido a ello, el objetivo de las profesiones e investigaciones relacionadas con la salud ha ido adquiriendo un valor y una importancia cada vez más enfocada al ámbito comunitario y de la salud pública. Para llegar a esto, hace falta detectar y evaluar una serie de riesgos para, posteriormente, llevar a cabo elecciones sobre las intervenciones que sean más eficientes y asequibles para evitar que se produzcan dichos riesgos. Como dato a resaltar, cabe mencionar que la OMS estableció en 2005 la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud, para que ofreciera asesoramiento respecto a la manera de mitigarlas (OMS, 2011a). De hecho, según Becoña, Vázquez y Oblitas (2004, p. 18) “en los últimos años se ha producido el reconocimiento definitivo por parte de los distintos organismos de salud 22 Capítulo 1. Marco conceptual tanto internacionales como nacionales de que la mortalidad y morbilidad está producida en su mayor parte por motivos conductuales, por lo que la gente hace y no por causas infecciosas o envejecimiento natural del organismo”. Damos por hecho que las implicaciones físicas, consecuencias patológicas y del desarrollo evolutivo de nuestro cuerpo, son factores que se relacionan directamente con la salud. Sin embargo, tal y como dijimos en el primer apartado, este aspecto no lo supone todo, de tal forma que una persona aparentemente sana puede resultar estar muy enferma debido a hábitos, conductas y un estilo de vida que no propician la salud. Por tanto, si nos centramos en estudiar dichas actividades nocivas en profundidad, determinando cuándo se suelen llevar a cabo, en qué contextos, si son más frecuente en un perfil concreto, etc. podremos averiguar las características de la misma, con el fin de evitar que se establezca dicho hábito que, a corto o a largo plazo, secundará probablemente en tener más posibilidades de desarrollar alguna enfermedad. Tal y como menciona Grimaldo (2005, p. 75), “los estilos de vida saludables son acciones realizadas por un sujeto, que influyen en la probabilidad de obtener consecuencias físicas y fisiológicas inmediatas y, a largo plazo, repercuten en su bienestar físico y en su longevidad”. Según el informe Lalonde (citado por Bennàssar, 2012, p. 28), la influencia de los determinantes de salud se distribuiría según el siguiente gráfico: 23 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA I.2. Promoción de la salud y educación sanitaria En este estudio de investigación la promoción de la salud es un concepto tan sumamente relevante que se le ha dedicado este apartado en concreto, debido a que es una de las características primordiales de la base de sustentación de este trabajo. Según Sapag y Poblete (2007), la promoción de la salud es “un proceso mediante el cual las personas, familias y comunidades logran mejorar su nivel de salud al asumir un mayor control sobre sí mismas”. Para ello, también se incluyen acciones por parte de educación, prevención y fomento de salud, con el fin de que la población actúe y se coordine en relación con aquellas políticas y estilos de vida saludables, a través de la 24 Ilustración 2: Influencia de los determinantes de salud en la morbimortalidad (%) 11% 43% 19% 27% Sistema de asistencia sanitaria Estilo de vida Medio ambiente Biología humana Capítulo 1. Marco conceptual abogacía, empoderamiento y construcción de un sistema de soporte social el cual les permita vivir de una forma más sana. Tal y como se indicó en el primer apartado, en la actual situación demográfica y epidemiológica, los problemas de salud multicasuales y asociados a estilos de vida son responsables de gran parte de la morbimortalidad y de los déficits en calidad de vida. De igual forma, los determinantes sociales son parte fundamental del origen y de las potenciales soluciones para enfrentar la dinámica de salud actual. Una vez considerada la salud desde un punto de vista integral y, comprendiéndola desde un paradigma bio-psico-social-ecológico, surgen dos ejes centrales: el rol de la comunidad en salud y la promoción de la salud. Para alcanzar un verdadero impacto en las condiciones de salud de la población, es imprescindible que se incluyan ambos ejes en las intervenciones de salud de forma adecuada en cuanto a las acciones de tratamiento y 25 Ilustración 3: Salud comunitaria y promoción de la salud (Sapag y Poblete, 2007) Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA rehabilitación, a través de estrategias integrales e innovadoras. Por este motivo precisamente la promoción de la salud se considera esencial para alcanzar los objetivos sanitarios nacionales e internacionales y también para lograr los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) de las Naciones Unidas. En lo que respecta a la promoción de la salud, la OMS se ha comprometido de una forma directa, confeccionando un apartado en el que se describen las diversas actividades, informes, noticias y eventos relacionados con la promoción de la salud. Igualmente, también dispone de datos para entrar en contacto con los diferentes programas y oficinas de la OMS que se ocupan en este tema en concreto, así como los asociados que colaboran con ellos. Por último, y para facilitar aún más una buena información, también cuenta con una serie de enlaces hacia sitios webs y temas relacionados. Uno de los aspectos en los que se hace especial hincapié es en que las diversas estrategias de promoción de salud no se limitan a un problema de salud específico, ni a un conjunto concreto de comportamientos. Lo cierto es que la OMS aplica los principios y estrategias de promoción de salud a una variedad de grupos de población, factores de riesgo, enfermedades y también en diferentes contextos. Sin embargo, la promoción de la salud se asocia con los esfuerzos relacionados con la educación, desarrollo comunitario, la legislación y la política, entre otros, para causar un mayor impacto, siendo así más eficientes y previniendo de una forma más efectiva tanto para las enfermedades transmisibles, lesiones, violencia, como para enfermedades no transmisibles. Respecto a los inicios y a los antecedentes de la promoción de salud actual, en 1978 los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud contrajeron el ambicioso compromiso de adoptar una estrategia mundial de salud para todos y observar los principios de atención primaria de salud establecidos en la Declaración de Alma-Ata. Esta supone el 26 Capítulo 1. Marco conceptual principio de la promoción de la salud puesto que considera “la necesidad de una acción urgente por parte de todos los gobiernos, de todo el personal de salud y de desarrollo y de la comunidad mundial para proteger y promover la salud de todos los pueblos del mundo” (PAHO, 1978). Es a partir de aquí cuando se van celebrando las diversas Conferencias Internacionales de Promoción de Salud, siendo la primera en 1986 en Ottawa (Canadá). Como resultado de la misma se publicó la Carta de Ottawa para la promoción de la salud, que ha sido fuente de orientación e inspiración en ese campo desde entonces. En las conferencias y reuniones internacionales siguientes (hasta la fecha, un total de seis conferencias internacionales) se han aclarado la importancia y el significado de las estrategias clave de promoción de la salud, incluso de las referentes a una política pública saludable (en Adelaida, año 1988) y a un ambiente favorable a la salud (en Sundsvall, año 1991). En cada una de las conferencias se definen y estipulan los objetivos y áreas prioritarias de acción, en donde se definen la promoción y los factores perjudiciales a la salud, cuándo y dónde se realiza por vez primera en un país subdesarrollado, se establecen los compromisos políticos de los gobiernos a favor de la promoción de salud y se reconoce el valor de incorporar las estrategias de Promoción de Salud en las políticas de desarrollo social de cada país. Hasta el día de hoy se han celebrado las siguientes Conferencias Internacionales de Promoción de Salud: •I Conferencia Internacional de Promoción de Salud. Iniciativa en pro de una nueva acción de Salud Pública (Ottawa, Canadá, 1986). •II Conferencia Internacional de Promoción de Salud. Políticas públicas favorables a la salud (Adelaida, Australia, 1988). 27 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA También lo podemos contemplar según comunidades autónomas, tal y como se aprecia en la tabla 2, extraída de Enrique Regidor et al. (2009, p. 178). Se observa ciertas variaciones: Galicia, con un 55%, Murcia (62%) y Asturias (62,5%) fueron las comunidades autónomas con una peor valoración de la salud en 2006/07, mientras que La Rioja, con un 76% de la población que valoró su salud como buena o muy buena, Baleares y Cantabria, con 71,6%, y País Vasco (71,2%), fueron las comunidades donde se observó una mejor percepción subjetiva de la salud. Tabla 2: Autovaloración del estado de salud. Según comunidades autónomas 34 Capítulo 1. Marco conceptual Centrándonos en el contexto universitario, y en relación con la promoción de la salud, es evidente que la percepción de la misma por parte de la población universitaria es importante. En el estudio de Scharager, Zuzulic y Reyes (2009) se mostró, a través de la experiencia, la percepción de los alumnos sobre factores que favorecen o empeoran la calidad de vida, obviamente asociados a temas de salud, como son los hábitos de cuidado diario, tiempo libre, entorno saludable, redes sociales, etc. Precisamente, los objetivos específicos de esta investigación son “sensibilizar a los jóvenes participantes en temáticas de salud y calidad de vida con metodología de pares, y obtener información que oriente a los servicios de salud estudiantil, a desarrollar acciones preventivas específicas desde la perspectiva directa de los alumnos, para favorecer su calidad de vida” (p. 1). Por lo tanto, se podría decir que la percepción de salud es directamente proporcional prácticamente a la calidad de vida. I.4. Jóvenes y salud I.4.1. Características de la adolescencia y la juventud Según Alorda (s. f.) podemos describir y explicar diversos aspectos que comprometen al estado de salud de las personas que pasan de la etapa adolescente a la de adultez: 1. Evolución biofisiológica en la adultez. Como es evidente, los cambios en el periodo de adulto maduro son incuestionables, apreciándose tanto en la apariencia física como en el propio funcionamiento del cuerpo. En este caso, se encuentran diferencias en lo relacionado con varios aspectos como: -Sistema de tejidos, membranas, piel y derivados de la piel 35 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA -Sistema nervioso -Órganos de los sentidos -Sistema locomotor -Sistema respiratorio -Sistema cardiovascular -Sistema endocrino -Sistema inmunitario -Sistema urinario -Sistema reproductor Obviamente, en el inicio de la etapa adulta todos los sistemas corporales funcionan a un nivel óptimo, puesto que los componentes genéticos y hormonales que impulsan el crecimiento se detienen al principio de la juventud. Así pues, reseñar que las chicas alcanzan su máxima estatura a los 16 años y la mayoría de los chicos lo hacen alrededor de los 18 o 20 años. Además, a los 20 años se da un crecimiento muscular y aumento de grasa, las mujeres alcanzan su tamaño definitivo de pecho y cadera y los hombres el de los hombros y de la parte superior del brazo. 2. Evolución psicológica y social en la adultez. En este apartado, nos centraremos especialmente en la etapa de adulto joven (de 19 a 25 años), que es la edad en la que se enmarcan, por regla general, la población de estudiantes universitarios. 36 Capítulo 1. Marco conceptual En la etapa adulta se lleva a cabo el desarrollo psicosocial, que consiste en adaptarse y afrontar situaciones vitales muy diversas, y es lo que la hace especialmente distintiva, siendo estos más autónomos para escoger su propio proceso de desarrollo y estando estrechamente vinculado y condicionado al desarrollo cognitivo. La etapa de adulto joven se caracteriza por un aumento en las capacidades mentales de razonamiento matemático, fluidez verbal, capacidad de vocabulario, de extraer conclusiones y razonar. En definitiva, es en la madurez cuando, por regla general, se adquiere más habilidades de afrontamiento y capacidades de resolución ante los problemas prácticos y de la vida diaria. Además, el desarrollo intelectual está condicionado por la interacción entre diversos factores, tales como los biológicos, sociales, psicológicos y culturales a lo largo de las etapas del ciclo vital. Según Shaie y Willis (2000), citado por Alorda (s. f.), se pueden identificar seis estadios de desarrollo intelectual en las personas adultas, de los cuales los cuatro primeros corresponden a las etapas del adulto joven y maduro: •Estadio de logro: Comienza en la juventud, a la hora de aplicar los conocimientos para desarrollar carreras profesionales y la vida en pareja/familia. Se aplica la inteligencia en aquellas situaciones que tienen consecuencias importantes para lograr las metas personales a largo plazo. •Estadio de responsabilidad: Se inicia cuando los adultos jóvenes han adquirido las habilidades cognitivas para orientar su conducta, logrando un grado de independencia personal para manejar situaciones con responsabilidad social. En la mayoría de los casos, se instaura cuando la persona debe hacerse cargo de las necesidades de otros que están bajo su responsabilidad (pareja y/o hijo) y cuando adquiere responsabilidades hacia otras personas en el trabajo y la comunidad. 37 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA •Estadio ejecutivo: Estadio que la persona debe alcanzar cuando las responsabilidades aumentan su complejidad según el cargo o el puesto de trabajo que ocupa, desarrollándose capacidades de planificación y evaluación para aplicar al nivel de responsabilidad dentro de la organización. •Estadio de reorganización: Se alcanza al final de la madurez e implica la toma de decisiones que la persona lleva a cabo para iniciar la transición del trabajo a la jubilación y para planificar la economía para el resto de su vida. Centrándonos aún más en las características del adulto joven, nos encontramos con que el hacerse adulto es una de las transiciones más importantes de la vida. En la sociedad española la edad de 18 años proporciona estatus legal de adulto, adquiriéndose el derecho a votar, pero no por ello significa una ruptura con la etapa de la adolescencia ni confirmación como adulto. Muchos jóvenes empiezan su vida laboral al terminar su educación académica, ayudándoles a sentirse adultos cuando ganan su propio dinero y se ven independientes económicamente de su familia. Otros, aunque también compaginen trabajos a tiempo parcial o en épocas concretas del año, deciden continuar con su formación profesional o universitaria, posponiendo su plena entrada en el ámbito laboral. Obviamente, hace falta reseñar que existen múltiples diferencias en lo relacionado con la transición a la etapa adulta según la cultura y en el contexto en el que se encuentre; por ejemplo, en culturas no occidentales tienen criterios bien definidos que deben reunir los hombres para convertirse en adultos, centrándose en tres factores principales: procrear, alimentar a la familia y protegerla. A diferencia de estos, para las mujeres es la menarquia, siendo el hito que marca la etapa adulta. 38 Capítulo 1. Marco conceptual Según Alorda (s. f.) los sociólogos han determinado una serie de acontecimientos vitales que marcan la transición de la etapa adolescente al comienzo de la edad adulta, de los cuales, remarcaremos los siguientes: 1. El final de la escolarización: Siendo el punto de intersección entre la adolescencia y la adultez, iniciando un periodo de exploración y búsqueda de alternativas. Es en este momento donde debe decidir si empezar a trabajar o continuar con sus estudios a un nivel superior, si se va a vivir fuera del hogar familiar o permanece en el mismo. Por último, nombrar que surge la necesidad de disminuir la dependencia emocional de sus padres. 2. El trabajo y la independencia económica: En nuestra sociedad, es realmente importante el trabajo, pues da sentido a la identidad personal y tiene muchas implicaciones psicológicas, siendo ésta la primera tarea importante en la vida de las personas, representando uno de los cambios más significativos respecto a las etapas anteriores. Además, llevar a cabo un trabajo satisfactorio conlleva un bienestar psicológico muy vinculado al autoconcepto, llegando a ser tal su importancia que muchas personas se presentan mencionando su ocupación. El trabajo representa algo fundamental puesto que aporta nuevas amistades, poder, experiencia social fuera de la familia, poder participar en tareas colectivas, además de contribuir a dar significado a la vida. Sin embargo, cabe mencionar que el mundo laboral actual es muy competitivo, exigiendo un alto nivel de competencia para determinados profesionales, dificultando el acceso a muchos jóvenes. Si se logra el trabajo deseado supone una influencia favorable en su estabilidad laboral, concepto de autovaloración y motivación, así como en el sentimiento de eficiencia. Por el contrario, si existen dificultades y se aceptan trabajos que no satisfacen demasiado o 39 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA encontrarse en situación de paro laboral, los logros y las expectativas de vida se ven afectados negativamente. 3. Independizarse de la familia: Esta etapa está estrechamente vinculada con la incorporación al mercado laboral y la consolidación del empleo. Es entonces cuando se tiene la necesidad de disminuir la dependencia emocional de los padres y formar su propio hogar, con independencia del familiar. Actualmente, la falta de trabajo estable provoca que muchos jóvenes no puedan independizarse económicamente y permanecen en el domicilio familiar hasta la edad de 30 o más años. 4. La vida en pareja: Tener amigos íntimos para muchos adultos jóvenes satisface la necesidad propia de afiliación, pero para la mayoría de los adultos la fuente de intimidad más profunda es la vinculación sexual con un compañero, implicando frecuentemente el matrimonio o la vida en pareja. La elección de pareja está determinada por el marco de relaciones sociales (trabajo, ocio, compañeros de estudios, etc.). En la actualidad, cabe mencionar la importancia de las redes sociales, las cuales han implicado un aumento de la capacidad de conocer a otras personas en un menor tiempo, así como la movilidad de los jóvenes para estudiar, viajar y trabajar en otros países, fomentando las parejas de países y etnias diferentes. Según Triadó (2003), citado por Alorda (s. f.), se distinguen cuatro fases en el proceso de selección de la pareja: •Fase 1: Los compañeros se seleccionan entre los que están en el mismo marco de relaciones sociales, siendo la apariencia física y la forma de ser elementos claves en la atracción inicial. •Fase 2: Las parejas comparten gran parte de su tiempo, van conociéndose 40 Capítulo 1. Marco conceptual mejor e interactúan de forma más profunda en la relación. Si se descubre algo que no agrada o no se respeta, se puede romper la relación. •Fase 3: La compatibilidad de los roles y el sentimiento de empatía afianzan la relación, proporcionando a la pareja la sensación de buen funcionamiento. •Fase 4: La relación se consolida y los miembros de la pareja se sienten más seguros de sus sentimientos y optan por casarse o cohabitar. Por lo tanto, supone una fase esencial en la vida y el desarrollo de un adulto, puesto que en esta etapa también es cuando se establece la identidad personal, las relaciones íntimas, así como la implicación a la comunidad. Por último, hace falta mencionar que, debido a esta serie de características en esta fase de crecimiento y proceso madurativo del ser humano, resulta ser una población bastante susceptible ante los cambios y son conductualmente maleables en cierto aspecto, por lo que tenemos que tener especial cuidado en lo que respecta a un aprendizaje y una buena asimilación del concepto de estilo de vida saludable. En lo que respecta a los problemas de salud en la adultez, esta etapa es la más larga de la vida, siendo los problemas de salud los que pueden cambiar considerablemente el desarrollo general de la existencia de cualquier persona. Según Alorda (s. f.) “durante los últimos 40 años se han realizado estudios que han observado la relación entre los estilos de vida de los individuos y la incidencia posterior de la enfermedad y de la muerte. Estos estudios demostraron que, específicamente en la madurez, más de la mitad de los casos de fallecimiento y de enfermedad tenían relación con factores del estilo de vida y no con la edad”. 41 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Por tanto, en la salud influyen factores relacionados con el estilo de vida y que afectan de forma negativa a la salud de los adultos, como son una dieta inadecuada, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo de bebidas alcohólicas y de otras sustancias. Otros factores que también actúan como condicionantes de la salud son los sociales (destacando el nivel socioeconómico y educativo) y el sexo. En lo que respecta al nivel socioeconómico, la pobreza es el condicionante más determinante para la salud en todo el mundo, sin obviar la importancia del acceso a la educación, que permite tener más conocimiento sobre los cuidados de salud. Por último, el factor de sexo, desconocido antes de la década de los 90 porque no se incluía a las mujeres en los estudios importantes de salud, influye especialmente en la expectativa de vida. Tal y como se aprecia en la tabla 3, que se encuentra en las Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS (2012, p. 62), la esperanza de vida al nacer alcanzó en 2009 un valor medio en todo el mundo de 71 años, frente a los 46,5 años del período 1950-1955. 42 Capítulo 1. Marco conceptual Tabla 3: Esperanza de vida al nacer Destacar que las mujeres continúan manteniendo una esperanza de vida más alta que los hombres: 79 años en las zonas de América y de Europa, frente a la de los hombres, de 71-72 años en las mismas regiones. Los países de África, con menos recursos, son los que tienen una esperanza de vida más corta: 52 años para los hombres y 56 para las mujeres. 43 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA •Enfermedad y trastorno mental asociado a consumo de sustancias y enfermedades de transmisión sexual (VIH). Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el año 2009 hubo en España un total de 616 defunciones de jóvenes de edades comprendidas entre 15 a 19 años y 921 defunciones entre 20 a 24 años. En Andalucía, un total de 534 defunciones teóricas de jóvenes andaluces entre 15 a 25 años, siendo en Málaga un total de 28 (entre 15 a 19 años) y 35 (entre 20 a 25 años) (INE, 2009). I.4.2.2. Instrumentos de evaluación sobre estilos de vida en jóvenes universitarios En relación con la búsqueda realizada acerca de los instrumentos empleados para evaluar el estilo de vida se han hallado artículos que emplean cuestionarios específicos y validados, tal y como es el HPLP-II (Health Promotion Lifestyle Profile II), cuyas variables están relacionadas con los perfiles de promoción de vida saludable y que tienen muy en cuenta los factores socio-demográficos (Al-Kandari y Vidal, 2007; Lee y Loke, 2005; Ulla y Pérez, 2009). Cabe mencionar que hasta la fecha solo se han publicados dos instrumentos en castellano que evalúan el estilo de vida en general: el primero es el “Perfil del estilo de vida promotor de la salud para hispanos” (Spanish-Language Health-Promoting Life StyleProfile -HPLPHispanics) que valora seis dimensiones, y el segundo es el “Cuestionario de prácticas y creencias relacionadas con estilos de vida y la Encuesta sobre factores del contexto relacionados con el estilo de vida”, que evalúa siete dimensiones. Otros estudios han utilizado un cuestionario elaborado ex profeso, pero el instrumento no es facilitado o muestran cierta debilidad metodológica (Intra et al., 2011, p. 141). También se ha hallado un estudio en donde se ha construido y analizado las propiedades psicométricas de un cuestionario que evalúa las conductas de salud que forman 50 Capítulo 1. Marco conceptual parte del estilo de vida de los universitarios colombianos, siendo este el “Cuestionario de estilos de vida de jóvenes universitarios” (CEVJU) (Lema, Salazar, Varela, Tamayo y Rubio, 2009). Este instrumento ha sido versionado y modificado posteriormente, dando lugar al CEVJU-R, y fue utilizado en estudios posteriores (Salazar, Varela, Lema, Tamayo y Duarte, 2010). Sin embargo, y a pesar de la especificidad del mismo, continúa sin tener una base y una consistencia interna notable. Por último, se halló un instrumento creado y validado en el contexto español, llamado “Cuestionario sobre estilos de vida y salud en estudiantes universitarios” (ESVISAUN), que se va a utilizar para llevar a cabo este estudio y que se explicará detalladamente más adelante. Tal y como menciona Bennàssar (2012, p. 14) : “el cuestionario ESVISAUN puede considerarse un instrumento válido y fiable para identificar hábitos de vida saludables y problemas de salud con el objetivo de diseñar intervenciones en el marco de la promoción de la salud en el entorno universitario”. I.4.2.3. Universitarios y estudios sobre factores de riesgo y estilos de vida En general, en los diversos estudios llevados a cabo en el ámbito universitario, se muestran diferencias características de la población en relación a culturas, lugares de estudio, edad, sexo, etc. Generalmente, y a pesar de que hallan múltiples factores de riesgo y determinantes de salud, la mayoría de estas investigaciones están centradas en un solo factor, concretas y focalizadas, siendo muy frecuente las que tienen que ver con el consumo de tabaco (Berg et al., 2010; Riou França et al., 2009) y alcohol (Huang et al., 2011; Lum et al., 2009) principalmente, aunque también se encontramos estudios en relación con otras variables, como actividad física (Cancino, Urzua y Ulloa, 2009), patrones de sueño (Urner et al., 2009), perfil de dieta (Antoine-Jonville et al., 2010) y conducta sexual (Valencia, Canaval, Reyes, Hassan y García, 2011) entre otros. Los resultados muestran diferencias significativas entre los estudios debido a 51 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA diferentes factores, como los culturales y demográficos, pudiéndonos basar en artículos que hayan hecho un estudio centrado en alguna variable concreta, por ejemplo, según sexo (Grimaldo, 2005). Sin embargo, sus resultados o exposiciones no podrían extrapolarse a otro lugar del mundo puesto que cada estudio está diseñado y realizado en un contexto particular. Cabe reseñar también que se han hallado referencias basadas en la población universitaria y en los estilos de vida llevadas a cabo en el contexto español (Castillo y Sáenz, 2008; Ruiz y García, 2005). En la búsqueda bibliográfica se han podido observar estudios que han llevado a cabo su investigación sobre estilos de vida según el sexo de los estudiantes (Grimaldo, 2005). Sin embargo, no se han hallado múltiples artículos que relacionen las divergencias entre estilos de vida (abarcando más de un solo aspecto) y titulación universitaria, exceptuando una investigación realizada en Grecia, donde se analiza la información en base al sexo y a la titulación principalmente (Tirodimos et al., 2009). Este tipo de estudios tienen un carácter generalmente descriptivo mediante el que obtenemos información relevante a la hora de planificar diseños de estudios, además de dar a conocer las necesidades y características de los estudiantes con la finalidad de elaborar un entorno educativo que promueva los estilos de vida saludables y se potencie y maximice el trabajo de los universitarios en dicho contexto. Nos proporciona información sobre la verdadera situación en la que se encuentra esta población, mostrando las necesidades específicas de los estudiantes, además de las áreas donde presentan más dificultades. Su finalidad es reflejar una serie de datos en los que nos podamos basar a la hora de ayudar a los administradores universitarios, planes de estudios, y a la comunidad de profesionales de la salud en estudiar y ofrecer las pautas de diseño para la estructuración de un entorno más saludable y el 52 Capítulo 1. Marco conceptual desarrollo de programas de educación para la salud que apoyen las opciones saludables entre los estudiantes universitarios. Por ello, la evaluación de las conductas de salud en los jóvenes universitarios es de vital importancia, y aún más si se hace en relación con la titulación, puesto que se ha demostrado que no hay estudios que hayan investigado este tema en profundidad, reflejándose que hacen falta más artículos, estudios e investigaciones respecto a este tema en cuestión. Debido a la ausencia de los mismos, sobre todo en el ámbito nacional, se ha optado en que es una buena oportunidad el llevarlo a cabo en la población universitaria de la Universidad de Málaga. Su finalidad es poder obtener información suficiente para proporcionar un entorno eficaz para maximizar el potencial de los estudiantes para que promuevan la salud y para que las Universidades opten a favor de adquirir, desarrollar e implementar una política y unas medidas que faciliten los estilos de vida saludables. Para ello, se realiza el siguiente estudio, en donde, de forma descriptiva y transversal, se exponen los resultados obtenidos en relación a las conductas saludables y de riesgo de los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación. Con esto, también se pueden romper muchas creencias erróneas o inadecuadas de la sociedad, dando a conocer la realidad de la vida cotidiana de este grupo concreto. Generalmente, el pensamiento social actual se ha fomentado en las bases de vida de antaño, siendo los profesionales relacionados con la salud los principales portadores de la vida saludable. Sin embargo, ¿y si eso no es así en la actualidad y podemos investigar sobre ello? I.5. Universidad y aprendizaje. Universidad promotora de salud Según la Consejería de Salud (s. f.-a) ”las universidades promotoras de salud son aquellas en la que se lleva a cabo un plan estructurado y sistemático en beneficio de la 53 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA salud, el bienestar y el capital social de toda la comunidad universitaria”. Tal y como se ha mencionado con anterioridad, la población de jóvenes universitarios resulta ser un pieza crucial para determinar los factores de riesgo más prevalentes para, de esta forma, llevar a cabo estrategias y determinar medidas para promover la salud en la mayor amplitud posible, así como su cumplimiento. Para ello, se han ido estableciendo diversos programas de promoción de salud en donde se interviene tanto en el individuo como en su entorno. Michael O Donnell (Scharager et al., 2009, pp. 45) propone tres niveles de impacto de los programas de promoción de salud en las organizaciones: •Nivel I: Programas de aumento de la información y sensibilización sobre temáticas de salud para el incremento de la percepción de riesgo y de la motivación e interés en diversos tópicos de salud. Incluye boletines informativos, clases educacionales y ferias saludables, entre otros. •Nivel II: Programas para la modificación de estilos de vida, centrados en el desarrollo de habilidades para llevar a cabo nuevas conductas de salud. El inconveniente principal de este nivel es el fracaso para sustentar el cambio conductual a largo plazo. La mejor manera de reducir esos lapsos es a través de programas de apoyo ambiental. •Nivel III: Programas de apoyo ambiental con el objetivo de crear un ambiente donde el entorno estimule estilos de vida saludables de manera permanente, incluyendo cambios en el ambiente físico, políticas corporativas y cultura organizacional. 54 Capítulo 1. Marco conceptual Por lo tanto, uno de los objetivos primordiales en el ámbito sanitario ha sido presentar estrategias de promoción de salud en la población universitaria para propiciar en éstas la adquisición de conductas saludables y su continuación en el tiempo. El hecho de que se considere la universidad como un entorno propicio donde fomentar dichas conductas es un acontecimiento relevante puesto que, tal y como se expuso con anterioridad, no solo resulta importante el individuo, sino también sus relaciones, su entorno y su contexto. Recientemente, a nivel internacional empezó a hacerse especial hincapié en llevar a cabo una serie de políticas y organizaciones en las cuales se desarrollen universidades promotoras de salud. En 2003, en Santiago de Chile, tuvo lugar el I Congreso Internacional de Universidades Promotoras de Salud, evento en el que se dio a conocer la estrategia para que, desde las Universidades, se contribuyera a la promoción de estilos de vida saludables. Posteriormente, en el año 2007, tuvo lugar el III Congreso Internacional, organizado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (México), que supuso un espacio de encuentro y de trabajo que permitió dar lugar a la creación de la Red Iberoamericana de Universidades Promotoras de Salud. El 22 de septiembre de 2008 se constituyó la Red Española de Universidades Saludables (REUS), iniciativa en la que actualmente participan 22 universidades de toda España y diversos organismos como la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) o el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad entre otros. “Su objetivo principal es el de reforzar el papel de las universidades como entidades promotoras de la salud y el bienestar de sus estudiantes, su personal, y de la sociedad en su conjunto, liderando y apoyando procesos de cambio social” (REUSUMU, s. f.). Poco después, en septiembre de 2009, la Organización Panamericana de la Salud 55 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA (OPS) realizó uno de los documentos de trabajo fruto de IV Congreso Internacional dicho congreso, titulado Una Nueva Mirada al Movimiento de Universidades Promotoras de la Salud en las Américas. Concretamente, uno de sus apartados se caracteriza por exponer una Muestra de Experiencias Nacionales de Promoción de la Salud en Instituciones Universitarias y Expresiones de Adhesión a la Iniciativa” de experiencias llevadas a cabo en Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Puerto Rico, Argentina, Perú, Panamá y Colombia (OPS, 2009). En el marco de este IV Congreso Internacional varias universidades suscribieron la Declaración de Pamplona («Declaración de Pamplona/Iruña», 2009), en cuyas páginas 3 y 4 se expone que la adhesión a la Red Internacional de Universidades Promotoras de Salud compromete a las universidades en el cumplimiento de los objetivos siguientes: •Potenciar la universidad como entorno promotor de la salud de la comunidad universitaria y de la sociedad en su conjunto. •Fomentar la investigación y la docencia en Promoción de la Salud. •Favorecer el intercambio de experiencias en Promoción de Salud. •Promover y favorecer el trabajo conjunto entre los organismos de Salud Pública, las instituciones comunitarias y las universidades •Consensuar líneas estratégicas y de trabajo para llevar a cabo un proyecto conjunto de Universidad Promotora de Salud, con la participación de la comunidad universitaria. •Posibilitar la elaboración y el desarrollo de proyectos comunes en torno a las líneas estratégicas identificadas. •Potenciar la participación internacional. •Potenciar el trabajo en Red, la cooperación y alianzas entre todas las Comunidades Universitarias. •Abogar por la inclusión de la promoción de la Salud en los Planes de Estudio. •Fomentar la oferta de servicios y actividades dirigidos a promocionar la salud entre la Comunidad Universitaria. Conforme la REUS se iba implantando otras universidades han querido formar parte 56 Capítulo 1. Marco conceptual de esta red de iniciativa para fomentar la salud en el entorno universitario. Paralelamente, se continúan haciendo documentos, políticas, así como diversas acciones para propiciar una comunidad universitaria saludable. Por ejemplo, en el documento titulado Promoviendo Universidades Saludables (Ministerio de Salud - Perú, 2010, p. 17) se especifica como finalidad la de “Contribuir al desarrollo humano integral de los actores sociales de la comunidad universitaria: alumnos, docentes, administrativos y autoridades, a través de la promoción de la salud”, con los objetivos de: •Proponer un modelo de abordaje de promoción de la salud en las universidades. •Coadyuvar al fortalecimiento de iniciativas que contribuyan a la generación de una cultura de la salud, conservación del ambiente y al mejoramiento de la calidad de vida de la comunidad universitaria. En lo que respecta al contexto de la población de este estudio, en la Comunidad Autónoma de Andalucía, según Consejería de Salud (s. f.-a): “En línea con la creación de la Red Nacional, en el año 2009 se configuró la Red Andaluza de Universidades Promotoras de Salud (RAUS), a la que están adheridas oficialmente las diez universidades públicas andaluzas mediante un acuerdo del Consejo de Gobierno de cada universidad. Son miembros de la RAUS las Universidades de Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga, Sevilla, Pablo de Olavide y la Internacional de Andalucía”. En la memoria de gestión Salud Pública en Andalucía (2008-2011), entre las cinco líneas de desarrollo expresadas (Consejería de Salud, s. f.-b), consideramos de especial interés la que planteaba “Impulsar la Salud Pública para mejorar la salud de la ciudadanía andaluza”. Los objetivos planteados fueron, entre otros: 57 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA •Creación de una Ley de Salud Pública de Andalucía, en donde se establecen las prioridades en materia de prevención de la enfermedad, promoción y protección de la salud, como eje central de las políticas públicas. •Impulsar la Ley de Seguridad Alimentaria, que establecerá los criterios y garantías que deben reunir los alimentos que se consumen en Andalucía, promoviendo hábitos dietéticos saludables y definiendo los criterios de trazabilidad de los alimentos. •Potenciar el trabajo en las áreas de atención preferente condicionadas por situaciones de exclusión social, con el fin de garantizar la atención sanitaria específicamente adaptada a las necesidades de las personas en situación de exclusión y marginación. •Propiciar entornos saludables, entendiendo como tales aquellos que favorecen la adopción de los estilos de vida más adecuados para evitar las grandes ‘epidemias’ de la población desarrollada del siglo XXI (obesidad, tabaquismo, sedentarismo, diabetes, accidentes de tráfico, enfermedades cardiovasculares,…). •Potenciar los planes integrales que ya están en marcha en relación con determinantes de la salud (tabaquismo, obesidad, ejercicio físico,...) y plantear nuevas acciones en el ámbito de la promoción y la prevención. Para ello se pondrá en marcha diferentes normativas como: regulación de los menús en los comedores escolares, programas de asesoramiento nutricional o a los grupos de jóvenes en quienes estas medidas permiten evitar los problemas antes de que se instauren, como las estrategias de prevención de la anorexia y la bulimia, entre otros. 58 Capítulo 2. Marco empírico CAPÍTULO II. MARCO EMPÍRICO II.1. Justificación La delimitación del problema de investigación se circunscribe en el área del triángulo que sitúa sus vértices en tres ámbitos: salud, jóvenes y educación. Los problemas de salud identificados en la actualidad pueden prevenirse en una proporción elevada a través de la educación, que facilita a las personas intervenir sobre su propia salud y mejorarla. Los profesionales de la educación son agentes importantes en esta tarea, que no solo incluye la transmisión de información y valores, sino también sino ser modelos y referentes a imitar por parte de los niños, sobre todo en los primeros años de vida. Para conseguir que los niños sean capaces de convertirse en dueños de sus decisiones con suficiente información, libertad y conocimiento y lograr una adecuada educación para la salud en la escuela, deben colaborar y trabajar de manera coordinada junto con la familia y el personal sanitario (Castillo, Naranjo, Gil y León, 2003; Gavidia, 2009; González, 2008). Sería necesario que el profesorado contase con conocimientos sobre temas básicos de salud, competencias para desarrollarlos en el aula, habilidades sociales para transmitirlos y, sobre todo, que los hábitos de vida saludable formasen parte de su vida diaria (Talavera y Catalán, 2007), sobre todo teniendo en cuenta que su función continúa durante el desarrollo y el crecimiento del niño hasta casi la adultez joven, especialmente en España puesto que la educación es de carácter obligatorio. Por tanto, es de vital importancia averiguar qué tipo de información tienen los 59 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA después analizarlos”. En lo que respecta a los tipos de diseños, hay que tener presente que las investigaciones se agrupan en torno a dos estrategias básicas de investigación: •La descripción de las características de una población: estudios descriptivos. •El análisis de las características individuales: estudios analíticos. Según Whittembury (s. f., p. 12) la descripción: •Es una de las primeras formas de aproximarse al problema de investigación. Se vale de los estudios descriptivos. •Se llevan a cabo sin una hipótesis específica; prueba HIPÓTESIS GENERALES. •Son de los primeros en realizarse ante daños poco conocidos: establecen bien los hechos. •Permite formular hipótesis asociativas (específicas) de investigación: explicativas. •Suele basarse en el enfoque de las manifestaciones colectivas de la enfermedad. También es necesario tener en cuenta otros elementos que deben estar presentes y los cuales se relacionan con la temporalidad de las mediciones que se lleven a cabo y a la existencia o no de seguimiento. Según Solano y Serón (s. f., p. 2) … así si la medición es única se habla de un estudio transversal y si las mediciones se realizan a lo largo de un período de tiempo se habla de un estudio longitudinal; por otra parte, si el estudio se centra en hechos pasados es un estudio 66 Capítulo 2. Marco empírico retrospectivo y si se siguen los individuos en estudio hacia el futuro con la finalidad de detectar hechos que aún no ocurren al momento del inicio de la investigación, es un estudio prospectivo. En este caso, el diseño de investigación de este estudio es descriptivo, ya que describe ciertas características de una población específica, y transversal, pues se se realiza en un lapso de tiempo corto. En este tipo de estudios, se pueden distinguir dos clases de diseños muy comunes: la observación directa y las encuestas, siendo esta última la que se llevará a cabo en el estudio, y pueden ser de carácter transversal (como es en este caso) o longitudinal. 67 Ilustración 6: ¿Hay secuencia temporal? (Sánchez del Río, 2005) Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Según expone Grajales (2000, p. 1) El diseño transversal procura establecer diferencias entre los distintos grupos que componen la población y las relaciones entre las variables más importantes. El investigador debe hacer explícito antes de la redacción (de la encuesta) sus objetivos, áreas de interés, conexiones que desea rastrear, hipótesis de comportamiento, diferencia entre grupos o hipotéticas relaciones entre la variables en estudio. La encuesta, por tanto, es una de las herramientas relacionadas con los estudios observacionales de las más utilizadas en lo que respecta a investigaciones en el ámbito de las ciencias sociales. A su vez, esta herramienta utiliza los cuestionarios como medio principal para la recogida de datos. Tal y como se ha mencionado con anterioridad, este estudio es de carácter transversal por ser un diseño de investigación que, una vez realizada la recopilación de información, posteriormente permite estudiar el problema tal y como se presenta para, finalmente, realizar la interpretación de los datos. Debido a que este estudio es de carácter descriptivo, con la necesidad de recoger datos de una población en concreto, se ha empleado como técnica de recogida de información el cuestionario. Tal y como menciona Rebollo (2007, p. 160) Este instrumento de investigación que como hemos reseñado anteriormente es de corte cuantitativo, es definido por Nisbet y Entwistle (1980:55 como una forma de entrevista por escrito. Autores como Tello (2003), señalan que consiste en preguntas o ítems acerca de un problema o situación que es el objeto de la investigación. Para Sierra (992, p. 305) se trata de un “conjunto de preguntas, preparado 68 Capítulo 2. Marco empírico cuidadosamente, sobre los hechos y aspectos que interesan en una investigación sociológica para su contestación por la población o su muestra a que se extiende el estudio emprendido”. Las entrevistas y los cuestionarios se dirigen hacia la obtención de datos no observables directamente, datos que se basan por lo general en declaraciones verbales de los sujetos. Por tanto, ambas son modalidades del método de encuesta. Sin embargo, la diferencia principal viene dada por la presencia o ausencia del encuestador: en las entrevistas, las respuestas son formuladas verbalmente y se necesita del entrevistador; en el cuestionario, las respuestas son formuladas por escrito y no requiere su presencia, sino que el encuestado autocumplimenta el cuestionario por sí mismo. Por tanto, según las características del estudio, se ha llevado a cabo la recogida de datos a través de un cuestionario. Según Javeau (1971), citado por García (2003, p. 3) los datos que se pueden obtener con un cuestionario pertenecen a tres categorías: 1. Hechos (datos actuales) relativos al dominio: •Personal de los individuos que forman el grupo social estudiado, por ejemplo: edad, nivel educativo. •Del ambiente que le rodea, por ejemplo: vivienda, relaciones familiares, de vecindad, de trabajo, etc. •De su comportamiento (reconocido o aparente). 2. Opiniones, a las cuales se suman los niveles de información, de expectación, etc., 69 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA todo lo que uno podría llamar datos subjetivos. 3. Actitudes y motivaciones y sentimientos, todo lo que empuja a la acción, al comportamiento, y está a la base de las opiniones. 4. Cogniciones, es decir, índices de nivel de conocimiento de los diversos temas estudiados en el cuestionario. Revela el grado de confianza a conceder a las opiniones sobre juicios subjetivos. Así mismo, como cualquier instrumento de investigación, presenta ventajas e inconvenientes. Según Padilla y cols. (1998) citado por Rebollo (2007, p. 137), los cuestionarios tienen ciertas ventajas e inconvenientes, los cuales presentamos en la tabla 4 Tabla 4: Ventajas e inconvenientes del cuestionario CUESTIONARIO VENTAJAS INCONVENIENTES •Aporta información estandarizada, por lo que es más fácil comparar e interpretar las respuestas. •Ahorra tiempo, ya que permite encuestar a un gran número de personas a la vez y agiliza el análisis estadístico de las respuestas. •Facilita la confidencialidad. •Responde a objetivos descriptivos. No contribuye a la explicación de relaciones entre variables. •Superficialidad de la información, impide profundizar en las respuestas de los encuestados. •Difícil elaboración, requiere tiempo, experiencia y conocimientos específicos Debido a que, en lo que respecta a ventajas, resulta una herramienta cuyas respuestas son fáciles de comparar e interpretar, y que entre los inconvenientes existe una dificultad para la elaboración, en este estudio se ha optado por pasar un cuestionario ya diseñado y validado denominado ESVIASUN, que se encuentra en que se encuentra en los 70 Capítulo 2. Marco empírico Anexos de este documento con el epígrafe Cuestionario ESVIASUN (adaptado a LimeSurvey), página 215). Así mismo, es relevante mencionar que es importante la formulación y presentación de las preguntas, existiendo diversos tipos, tanto de preguntas como de respuestas. Miguel et al. (s. f.) exponen los diversos tipos, resumidos en la tabla 5: Tabla 5: Tipos de preguntas de un cuestionario PREGUNTAS Tipos de pregunta: •Cerradas •Cerradas dicotómicas •Cerradas politómicas o categorizadas •Abiertas •Numéricas Según su naturaleza: •De identificación •De hecho •De acción de información •De intención de aspiraciones •De opinión •De expectativas ante el futuro •De motivaciones creencias y actitudes. Según su función: •Sustantivas •Filtro •Control •De consistencia •De introducción o rompehielos •Muelle, colchón o amortiguadores •Baterías de preguntas Según su dirección: •Preguntas directas •Preguntas indirectas Y también hay diferentes criterios de selección de respuesta: •Exhaustivas 71 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA •Excluyentes II.3.2. Contexto En este apartado se describe el contexto en el que se realiza el estudio. Al tratarse de alumnado de la Universidad, se ha considerado interesante hacer una aproximación a las características de dicho ámbito y alumnado. La Universidad de Málaga es una Universidad joven, dinámica e innovadora, integrada plenamente en la ciudad, dedicada a la formación superior y a la investigación, preocupada por la formación a lo largo de la vida y la inserción laboral de los estudiantes, vinculada al mundo empresarial, comprometida con la calidad y la excelencia en la docencia y en la investigación e involucrada en proyectos de desarrollo estratégico para Málaga y Andalucía. Se creó en el año 1972, tras la iniciativa de un movimiento popular que se plasmó en la constitución de la plataforma ciudadana “Amigos de la Universidad de Málaga (UMA, 2012). La UMA se conforma por campus, entre los cuales se distribuyen las diversas Escuelas, Facultades, Centros Adscritos y Aularios. Ya que este estudio se basa en la Facultad de Ciencias de la Educación, para tener una visión general de la misma, a continuación se especifican las titulaciones que se imparten en la misma durante el curso académico 2012/2013. La Facultad de Ciencias de la Educación está situada en el Campus de Teatinos y comparte edificio junto a la Facultad de Psicología. Su web es http://www.cceducacion.uma.es/, en la cual se puede obtener fácilmente información sobre las novedades que se llevan a cabo en el centro, la organización del mismo (Junta de Facultad, decanato, departamentos, etc.) y los estudios que se imparten, entre otros. Los estudios de grado a los cuales se les ha hecho el estudio son: Grado en Educación Social, Grado en Educación Infantil, Grado en Educación Primaria y Pedagogía. Durante este curso 72 Capítulo 2. Marco empírico académico solo se lleva establecido los tres primeros cursos de cada estudio de grado, implantándose el cuarto el año posterior. Así pues, se ha llevado a cabo el estudio en base a la población de estudiantes de grado correspondientes, excluyendo los planes antiguos. II.3.3. Población y muestra La población está formada por los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UMA. Los datos obtenidos sobre el número de alumnos por curso y titulación fueron facilitados por la secretaría de la Facultad, previo consentimiento del decano, en base a asignaturas por cursos, por carrera y según el género/sexo (ver tabla 6). A continuación, analizaremos el número de alumnos que se encontraban matriculados en cada una de las titulaciones de la Facultad de Ciencias de la Educación en el momento del estudio: curso 2012/2013. Tabla 6: Alumnado matriculado por especialidad, curso y sexo PRIMARIA INFANTIL PEDAGOGÍA ED. SOCIAL Hom Muj. Total Hom. Muj. Total Hom. Muj. Total Hom. Muj. Total 1º 148 265 413 5 193 198 25 107 132 13 72 85 2º 142 263 405 11 183 194 23 100 123 15 43 58 3º 147 242 389 11 166 177 23 99 122 14 48 62 Total 437 770 1207 27 542 569 71 306 377 42 163 205 TOTAL: 2358 alumnos, de los cuales 577 son hombres y 1781 mujeres Se ha recabado la información centrándose en las siguientes asignaturas obligatorias: •1º Primaria – Educación Musical •2º Primaria – Didáctica de la Lengua Castellana 73 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA •3º Primaria – Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos •1º Infantil – Didáctica de la Lengua en Educ. Inf. I •2º Infantil – Análisis de la Práctica Escolar. •3º Infantil – Didáctica de la Matemática en Ed. Inf •1º Pedagogía – Psicología del Desarrollo •2º Pedagogía – Métodos de Investigación en Educación •3º Pedagogía – Orientación Educativa •1º Ed. Social – Métodos de Investigación en Educación Social •2º Ed. Social – Diagnóstico de Necesidades Socioeducativas •3º Ed. Social – Psicología social y de las organizaciones El número de cuestionarios recogidos son los que se indican en la tabla 7 Tabla 7: Cuestionarios recogidos por especialidad, curso y sexo PRIMARIA INFANTIL PEDAGOGÍA ED. SOCIAL Hom Muj. Total Hom. Muj. Total Hom. Muj. Total Hom. Muj. Total 1º 44 79 123 3 94 97 6 36 42 2 22 24 2º 37 81 118 2 60 62 7 32 39 4 17 21 3º 42 74 116 3 55 58 4 37 41 3 13 16 Total 123 234 357 8 209 217 17 105 122 9 52 61 II.3.3.1. Reclutamiento Debido a que supone un gran coste, tanto de recursos materiales como temporales, el hecho de que se pase el cuestionario para su autocumplimentación desembocó en su realización de forma online. Por tanto, antes de contactar directamente con el alumnado, se pidió autorización y consentimiento decano de la Facultad para llevar a cabo el estudio en su centro en un periodo no cercano a exámenes. Posteriormente, se realizó un cuadrante para poder 74 Capítulo 2. Marco empírico contactar con aquellos profesores que impartían clases en alguna de las cuatro titulaciones, para, a su vez, también abarcar todos los cursos y grupos de cada una. Se contactó con ellos a través de correo electrónico o de una cita personalizada con el objetivo de expresarles el motivo de estudio y solicitar su autorización para explicarles a sus alumnos, durante los 10 primeros minutos de una clase normal, el objetivo de la investigación y su colaboración para participar en él. Por supuesto, se especificaba que lo único que se requería sería su consentimiento para facilitar sus correos electrónicos, para lo que, posteriormente se les enviará una invitación para cumplimentar el cuestionario, que es voluntario y completamente anónimo, así como que la autocumplimentación del mismo respalda el consentimiento informado. Se realizó de forma satisfactoria la presentación y propuesta de participación en todas las clases de todos los cursos de las cuatro titulaciones existentes. Por lo tanto, puesto que se ha llevado a cabo una recogida de datos accediendo de forma satisfactoria a toda la población, no se ha realizado muestra en este estudio. II.3.3.2. Criterios de inclusión y exclusión. En lo que respecta a criterios de inclusión para llevar a cabo el estudio: –Ser estudiante de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UMA. –Dar consentimiento para enviarle una invitación para realizar el cuestionario. II.3.4. Descripción de variables A continuación, se presentan las variables definidas a nivel conceptual y operativo, especificando la escala de medida que se ha utilizado en la recogida y análisis de los datos. 75 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA i56A_RecaidaOtro Cualitativa nominal i57_GustariaDejar Cualitativa nominal i58_Interes Cualitativa ordinal i59_DejarTiempo Cualitativa nominal i59A_DejarTiempo Cualitativa nominal i59B_DejarTiempo Cualitativa nominal i60_FumaMananas Cualitativa nominal i61_TiempoMananas Cualitativa ordinal i62_Abstenerse Cualitativa nominal i63_MasDificil Cualitativa nominal i64_EnfermoCama Cualitativa nominal i65_ExpuestoDomicilio Cualitativa nominal i65A_ExpuestoDomicilio Cualitativa nominal i65AB_ExpuestoDomicilio Cualitativa ordinal i65B_ExpuestoDomicilio Cualitativa ordinal i65BA_ExpuestoDomicilio Cualitativa ordinal i66_FrecAlcohol Cualitativa ordinal i67_ConsumoDia Cualitativa ordinal i68_6oMas Cualitativa ordinal i69A_ConEntreSem Cualitativa ordinal i69AA_ConEntreSem Cuantitativa discreta i69AB_ConEntreSem Cualitativa ordinal i69AC_ConEntreSem Cuantitativa discreta i69AD_ConEntreSem Cualitativa ordinal i69AE_ConEntreSem Cuantitativa discreta i69AF_ConEntreSem Cualitativa ordinal i69AG_ConEntreSem Cuantitativa discreta 82 Capítulo 2. Marco empírico i69AH_ConEntreSem Cualitativa ordinal i69AI_ConEntreSem Cuantitativa discreta i69AJ_ConEntreSem Cualitativa ordinal i69AK_ConEntreSem Cuantitativa discreta i69B_ConsFinesSemana Cualitativa ordinal i69BA_ConsFinesSemana Cuantitativa discreta i69BB_ConsFinesSemana Cualitativa ordinal i69BC_ConsFinesSemana Cuantitativa discreta i69BD_ConsFinesSemana Cualitativa ordinal i69BE_ConsFinesSemana Cuantitativa discreta i69BF_ConsFinesSemana Cualitativa ordinal i69BG_ConsFinesSemana Cuantitativa discreta i69BH_ConsFinesSemana Cualitativa ordinal i69BI_ConsFinesSemana Cuantitativa discreta i69BJ_ConsFinesSemana Cualitativa ordinal i69BK_ConsFinesSemana Cuantitativa discreta i70A_FrecVidaSust Cualitativa nominal i70AA_FrecVidaSust Cualitativa nominal i70AB_FrecVidaSust Cualitativa nominal i70AC_FrecVidaSust Cualitativa nominal i70AD_FrecVidaSust Cualitativa nominal i70AE_FrecVidaSust Cualitativa nominal i70AF_FrecVidaSust Cualitativa nominal i70B_Frec12meses Cualitativa nominal i70BA_Frec12meses Cualitativa nominal i70BB_Frec12meses Cualitativa nominal i70BC_Frec12meses Cualitativa nominal 83 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA i70BD_Frec12meses Cualitativa nominal i70BE_Frec12meses Cualitativa nominal i70BF_Frec12meses Cualitativa nominal i70C_Frec30dias Cualitativa nominal i70CA_Frec30dias Cualitativa nominal i70CB_Frec30dias Cualitativa nominal i70CC_Frec30dias Cualitativa nominal i70CD_Frec30dias Cualitativa nominal i70CE_Frec30dias Cualitativa nominal i70CF_Frec30dias Cualitativa nominal i71_VariaConsumo Cualitativa nominal i72_Frecuencia Cualitativa nominal i72A_Frecuencia Cualitativa nominal i72B_Frecuencia Cualitativa nominal i72C_Frecuencia Cualitativa nominal i72D_Frecuencia Cualitativa nominal i72E_Frecuencia Cualitativa nominal i72F_Frecuencia Cualitativa nominal Alimentación i73_Dieta Cualitativa nominal i74_Alimentos Cualitativa ordinal i74A_Alimentos Cualitativa ordinal i74B_Alimentos Cualitativa ordinal i74C_Alimentos Cualitativa ordinal i74D_Alimentos Cualitativa ordinal i74E_Alimentos Cualitativa ordinal i74F_Alimentos Cualitativa ordinal 84 Capítulo 2. Marco empírico i74G_Alimentos Cualitativa ordinal i74H_Alimentos Cualitativa ordinal i74I_Alimentos Cualitativa ordinal i74J_Alimentos Cualitativa ordinal i74M_Alimentos Cualitativa ordinal i74K_Alimentos Cualitativa ordinal i74L_Alimentos Cualitativa ordinal i74N_Alimentos Cualitativa ordinal i74O_Alimentos Cualitativa ordinal i74P_Alimentos Cualitativa ordinal i74Q_Alimentos Cualitativa ordinal i74R_Alimentos Cualitativa ordinal i74S_Alimentos Cualitativa ordinal i74T_Alimentos Cualitativa ordinal i74U_Alimentos Cualitativa ordinal i74V_Alimentos Cualitativa ordinal i74W_Alimentos Cualitativa ordinal i74X_Alimentos Cualitativa ordinal i74Y_Alimentos Cualitativa ordinal i74Z_Alimentos Cualitativa ordinal i74AA_Alimentos Cualitativa ordinal i74AB_Alimentos Cualitativa ordinal i74AC_Alimentos Cualitativa ordinal i74AD_Alimentos Cualitativa ordinal i74AE_Alimentos Cualitativa ordinal i74AF_Alimentos Cualitativa ordinal i74AG_Alimentos Cualitativa ordinal 85 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA i74AI_Alimentos Cualitativa ordinal i74AH_Alimentos Cualitativa ordinal i74AJ_Alimentos Cualitativa ordinal i74AK_Alimentos Cualitativa ordinal i74AP_Alimentos Cualitativa ordinal i74AQ_Alimentos Cualitativa ordinal i74AN_Alimentos Cualitativa ordinal i74AO_Alimentos Cualitativa ordinal i74AL_Alimentos Cualitativa ordinal i74AM_Alimentos Cualitativa ordinal i74AR_Alimentos Cualitativa ordinal i74AS_Alimentos Cualitativa ordinal i74AT_Alimentos Cualitativa ordinal i74AU_Alimentos Cualitativa ordinal i74AV_Alimentos Cualitativa ordinal i74AW_Alimentos Cualitativa ordinal i75_ConsumeRealizaAcciones Cualitativa ordinal i75A_ConsumeRealizaAcciones Cualitativa ordinal i75B_ConsumeRealizaAcciones Cualitativa ordinal i75C_ConsumeRealizaAcciones Cualitativa ordinal i75D_ConsumeRealizaAcciones Cualitativa ordinal i75E_ConsumeRealizaAcciones Cualitativa ordinal i75F_ConsumeRealizaAcciones Cualitativa ordinal i76_FrecuenciaAlmuerzoLugares Cualitativa ordinal i76A_FrecuenciaAlmuerzoLugares Cualitativa ordinal i76B_FrecuenciaAlmuerzoLugares Cualitativa ordinal i76C_FrecuenciaAlmuerzoLugares Cualitativa ordinal 86 Capítulo 2. Marco empírico i77_VivirPisoEstudiantes Cualitativa ordinal i78_ComidasDiarias Cualitativa ordinal i79_ValorarBaresCafeterias Cualitativa ordinal i79A_ValorarBaresCafeterias Cualitativa ordinal i79B_ValorarBaresCafeterias Cualitativa ordinal i79C_ValorarBaresCafeterias Cualitativa ordinal i79D_ValorarBaresCafeterias Cualitativa ordinal Sexualidad, seguridad e higiene i80_FormacionSexualidad Cualitativa nominal i81_RelacionesSexuales Cualitativa nominal i82_MetodosAnticonceptivos Cualitativa ordinal i82A_MetodosAnticonceptivos Cualitativa ordinal i82B_MetodosAnticonceptivos Cualitativa ordinal i82C_MetodosAnticonceptivos Cualitativa ordinal i82D_MetodosAnticonceptivos Cualitativa ordinal i82E_MetodosAnticonceptivos Cualitativa ordinal i83_PildoraDiaDespues Cualitativa nominal i84_ETS Cualitativa nominal i85_TuSexualidad Cualitativa ordinal i86_Frecuencia Cualitativa ordinal i86A_Frecuencia Cualitativa ordinal i86B_Frecuencia Cualitativa ordinal i86C_Frecuencia Cualitativa ordinal i86D_Frecuencia Cualitativa ordinal i86E_Frecuencia Cualitativa ordinal i86F_Frecuencia Cualitativa ordinal i87_CepilladoDientes Cualitativa ordinal 87 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA i88_EnfermedadCronica Cualitativa nominal i88A_EnfermedadCronica Cualitativa nominal i89_Discapacidad Cualitativa nominal i89A_Discapacidad Cualitativa nominal i89B_Discapacidad Cualitativa nominal i89C_Discapacidad Cualitativa nominal i89D_Discapacidad Cualitativa nominal i90_ImplicacionUniversidad Cualitativa nominal i91_UniPromocionSalud Cualitativa nominal A) Datos sociodemográficos y socioeconómicos En este apartado se ha obtenido información sobre las características demográficas, sociales, económicas y laborales del alumno, así como de otros miembros que vivieran en el núcleo familiar y que pudieran tener relevancia a la hora de identificar y valorar los determinantes de salud. La finalidad del análisis descriptivo de los datos sociodemográficos es la de describir y caracterizar la muestra. Tal y como menciona Bennàssar (2012, p. 135) Las características demográficas de las personas como la edad, el sexo, estado civil, país de nacimiento y las relacionadas con su posición social (nivel de estudios, ocupación, tipo de contrato, número de horas trabajadas e ingresos) tienen una importancia fundamental en la salud de hombres y mujeres. Datos demográficos Se han solicitado y recabado datos en relación a la edad, sexo, estado civil, número 88 Capítulo 2. Marco empírico de hijos y de hermanos, así como creencias en materia religiosa. Vivienda En relación con la vivienda, se ha preguntado sobre el tipo de residencia durante el curso académico, codificándola en 6 tipos de respuesta (con sus padres; con su pareja; con otros familiares; piso compartido con estudiantes; residencia universitaria; vive solo) y el número de personas que conviven con el encuestado. Nivel de estudios En relación con el nivel de educación de la persona, su nivel de estudios se considera un indicador. Se emplea como variable vinculada con el socioeconómico debido a su asociación con los ingresos y el nivel de vida, ya que el nivel de estudios suele considerarse la cualificación más importante en el mercado de trabajo. Así pues, existe una posible relación entre el nivel de estudios y el estado de salud. Tal y como menciona Bennàssar (2012, p. 136) los individuos con mayor nivel de estudios tienen más recursos, y, entre otros, son capaces de comprender mejor la información sobre la promoción de la salud. Diversos estudios observacionales basados en el seguimiento de un grupo de individuos desde su nacimiento así como estudios de intervención han demostrado que cuanto mayor es el nivel de estudios alcanzado menores son las posibilidades de que aparezcan problemas de salud. Para medir el nivel de estudios se ha preguntado la titulación de mayor nivel alcanzada. Para ello, se ha empleado la clasificación utilizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), codificándose 6 ítems de respuesta: sin estudios; primarios completos, certificado escolar; graduado escolar, EGB, ESO, FP de grado medio; Bachillerato, BUP, 89 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA COU, FP grado superior; estudios universitarios; estudios universitarios superiores de máster o doctorado. Otras variables que han sido empleadas son la media aproximada del expediente académico, vía de acceso a la universidad y tipo de centro en el que han estudiado antes de la universidad (público, privado o concertado). Nivel de ingresos Respecto al nivel de ingresos, se ha preguntado en relación a los ingresos netos mensuales, a través de 7 intervalos de respuesta (No tengo ingresos; Menos de 300 euros; De 300 a 600 euros; De 601 a 900 euros; De 901 a 1.200 euros; De 1.201 a 1.500 euros; Más de 1.500 euros). Ocupación y características del trabajo Teniendo en consideración lo anterior, también se ha solicitado al encuestado que expusiera cuál es su principal vía de financiación de los estudios (padres/familiares; becas; trabaja durante el verano; trabaja durante todo el año). Para averiguar la situación existente en relación al ámbito laboral y la ocupación, se han empleado ítems sobre si tiene o no trabajo, las condiciones laborales, número de horas de trabajo y el tipo de ocupación. B) Estado de salud y calidad de vida El cuestionario contiene ítems relacionados con el estado de salud y la calidad de vida de la población de estudio, tanto de carácter objetivo (IMC, peso, altura) como subjetivo (en relación a su altura, diría que su peso es; estado de salud percibido), basados en la opinión personal de cada individuo. 90 Capítulo 2. Marco empírico Enfermedades y problemas de salud Se valoran los aspectos vinculados entre la población de estudio y problemas de salud. Teniendo en cuenta la salud ocupacional, los estudiantes universitarios pueden manifestar una serie de enfermedades propias de dicho contexto. Por ejemplo, en Hernández, Pérez y Vargas (2012) aparece un estudio sobre las enfermedades que padecen estudiantes universitarios de enfermería, cuyos resultados exponen que “las enfermedades más frecuentes durante toda la carrera de Enfermería son las gastrointestinales (20 estudiantes, segundo semestre de la carrera), seguido de las enfermedades de las vías respiratorias altas como gripe/catarro común (18 estudiantes, cuarto semestre) y, por último, las enfermedades psicológicas como estrés (16 estudiantes, tercero y cuarto semestre)”. Discapacidad Se ha tenido en cuenta el ámbito de las limitaciones funcionales, ya sean físicas (motoras) o sensoriales (auditiva, visual,...), presentes en el alumnado. Según Egea y Sarabia (2001, p. 19) “la discapacidad es el término genérico que recoge las deficiencias en las funciones y estructuras corporales, las limitaciones en la capacidad de llevar a cabo actividades y las restricciones en la participación social del ser humano”. Enfermedad crónica Según la «OMS | Enfermedades crónicas» (s. f.) Las enfermedades crónicas son enfermedades de larga duración y por lo general de progresión lenta. Las enfermedades cardíacas, los infartos, el cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes, son las principales causas de mortalidad en el mundo, siendo responsables del 63% de las muertes [… y el 29% era de menos de 60 años de edad. 91 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA consumo de alcohol son distintas según si el individuo se encuentra en un día de fin de semana o, por el contrario, un día entre semana. Por ello, se ha pedido que se indicara la frecuencia de consumo de alcohol (ningún día, 1 día al mes o menos, 2-4 días al mes, 1 día a la semana, 2 semanales, 3 semanales y todos los días) y el número habitual de consumiciones (de 0 a 6 o más consumiciones) que realiza en un día de fin de semana y, aparte, en un día entre semana. Otras drogas En relación al consumo de otras drogas (tranquilizantes, marihuana/hachís, cocaína, drogas de diseño, alucinógenos, anfetaminas y heroína), se ha querido averiguar el consumo de varias sustancias en diferentes tramos temporales: a lo largo de su vida (optando por las opciones de nunca u ocasionalmente), en los últimos 12 meses (pudiendo escoger entre “diariamente, “semanalmente”, “ocasionalmente” o “nunca”) y en los últimos 30 días, contando con las mismas opciones que en el de 12 meses. Además, no solo se ha querido investigar sobre el consumo de la sustancia en sí, sino también en qué situaciones lleva a cabo con más o menos frecuencia el consumo y, si desde que está en la Universidad, ha variado su consumo de dichas sustancias. E) Hábitos alimentarios Como ya se sabe, el colectivo universitario es uno de los principales, junto con los adolescentes, en desarrollar algunas conductas alimentarias de riesgo, ya sea por estar condicionados a manifestar su afinidad hacia una determinada estética corporal impuesta por la sociedad contemporánea (Castro, Calado, Fernández y Lameiras, 2003) o, por el contrario, debido a que nos situamos en país desarrollado cuyos estilos de vida han estado 98 Capítulo 2. Marco empírico cambiando, como los hábitos alimentarios, entre otros (aumento del sedentarismo y del consumo de tabaco y alcohol, estrés, etc.) y han contribuido al sobrepeso en este grupo (Irazusta et al., 2007). Así pues, y para investigar sobre los hábitos de alimentación y qué tipo de dieta tienen los estudiantes universitarios, se ha empleado un cuestionario semicuantitativo de frecuencia de consumo de alimentos del estudio PREDIMED, previamente validado en España (Fernández-Ballart et al., 2010; Martín-Moreno et al., 1993). Se trata de una lista cerrada de alimentos con la que se puede obtener información cualitativa, cuando tan solo se indica la frecuencia en que se consume el alimento o bebida en cuestión e información cuantitativa, ya que se incorpora la ración habitual de consumo de cada uno de los ítems de alimentos incluidos en la lista. Para cada uno de los alimentos incluidos en el cuestionario se especifica un tamaño de ración y se ofrece la posibilidad de elegir entre 9 posibles frecuencias de consumo de alimentos. De igual forma, se ha querido investigar también la dieta de aquellos estudiantes que viven en una residencia o conviven con otros estudiantes, puesto que muchos de ellos cambian de residencia una vez entran en la universidad. D) Otros hábitos, comportamientos y estilos de vida Existen una serie de aspectos que están estrechamente vinculados a la salud, siendo algunos de ellos verdaderamente relevantes en los estudiantes universitarios, tal y como son la conducta sexual y la seguridad vial. Los adolescentes y adultos jóvenes son un grupo especialmente susceptible a este tipo de hábitos, ya que comienzan a ser independientes y a realizar una exploración de sus motivaciones e intereses que les repercutirá durante el resto 99 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA de sus vidas. Una vez entran en la universidad es cuando empiezan a poder conducir, conocen muchas personas y se dan situaciones que desembocan en relaciones sexuales. Conducta sexual A pesar de que a lo largo de los años el grupo de riesgo ha pasado de ser de los adultos jóvenes a los adolescentes, la universidad es un contexto proclive a conocer personas, indagar sobre nuestros intereses y necesidades personales y darse conductas sexuales. Para indagar sobre los hábitos sexuales, se ha preguntado sobre aspectos objetivos, como si ha tenido relaciones sexuales, la frecuencia con la que utiliza métodos anticonceptivos (preservativo, píldora, coito interrumpido, DIU, etc.), si ha tenido que recurrir o su pareja a la píldora del día después, si ha padecido o padece actualmente alguna ETS; incluso aspectos más subjetivos como si considera que está lo suficientemente informado sobre temas de sexualidad o que indique cuán satisfactoria opina que es su manera de vivir su sexualidad. No se han tratado otros aspectos tales como la homosexualidad, bisexualidad o transexualidad. Seguridad vial Para indagar sobre si presentan conductas de riesgo o no en relación con la seguridad vial, se ha preguntado sobre la frecuencia (nunca, casi nunca, a veces, a menudo, siempre o si no usa vehículo) en la que usan el cinturón delantero, si supera el límite de velocidad, conduce bajo los efectos del alcohol u otras drogas, conduce hablando por 100 Capítulo 2. Marco empírico teléfono y si lleva casco al circular en moto, entre otros. Higiene dental Se ha incluido un ítem relacionado con la higiene dental, para saber con qué frecuencia se cepilla los dientes: nunca o casi nunca; varias veces a la semana, pero no cada día; por lo menos una vez al día y prácticamente después de cada comida. E) Universidad y promoción de la salud En este apartado se desea conocer la opinión del alumnado sobre el papel que creen desempeña la Universidad en temas de promoción de la salud y el grado de implicación que creen debería tener en dicha promoción. Para ello, se han formulado dos preguntas: 1) En qué medida considera que debería implicarse la Universidad en la promoción de la salud de sus estudiantes; 2) Puntúa globalmente el papel que en tu opinión está desempeñando actualmente la Universidad para la promoción de la salud de sus estudiantes. La medición se ha realizado con una escala Likert de cinco categorías (donde 1 era Nada importante y 5 Muy importante). II.3.5. Descripción instrumentos Se han empleado una serie de instrumentos y herramientas para llevar a cabo esta investigación: •Cuestionario ESVISAUN, validado por un panel de expertos (Delphi) y un análisis crítico de los ítems y análisis de las sub-escalas del cuestionario. 101 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA •Software para la aplicación de encuestas en línea LimeSurvey. Se utilizó para realizar online el cuestionario anterior. •Por último, los datos se han exportado al programa Statistical Package for the Social Sciences (SPSS) versión 20, a través del cual se ha llevado a cabo el análisis estadístico de los datos obtenidos. 102 Ilustración 7: Cuestionario ESVISAUN en LimeSurvey Capítulo 2. Marco empírico LimeSurvey permite exportar los resultados directamente a SPSS, lo que ha facilitado mucho el trabajo a la hora de interpretar los datos y ha reducido el posible sesgo de error que se suele dar en estos procesos de traspaso de información de una base de datos a otra. II.3.6. Aspectos éticos El estudio se realizó respetando la protección y confidencialidad de los datos, mediante el uso de la plataforma LimeSurvey, que garantiza el tratamiento anónimo y la segregación de datos personales y variables de estudio. En dicha plataforma se disponían de los nombres, apellidos y correos electrónicos de los destinatarios de la encuesta, se podía conocer quién había respondido y quién no, pero se desconoce qué ha respondido cada encuestado. Se solicitó la autorización correspondiente a las autoridades académicas de la Facultad de Ciencias de la Educación (Decano, quien traslado la petición a la Junta de Centro). Una vez obtenido el permiso se procedió a contactar de forma personal (mediante correo electrónico y/o llamadas telefónicas) con el profesorado que impartía docencia en cada uno de los grupos al objeto de que nos permitiesen la explicación de la investigación al alumnado. La fase siguiente consistió en asistir físicamente al aula con cada grupo, explicarles la investigación y solicitar su permiso para el envío, a través de LimeSurvey, de la encuesta. Los que estaban de acuerdo en contestarla escribían en una tabla su nombre, apellidos y dirección de correo electrónico (dando, por tanto, su consentimiento para formar parte del estudio). 103 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Utilizando la plataforma LimeSurvey se enviaron correos electrónicos a los alumnos, invitándoles a la cumplimentación de la encuesta. Se dejó pasar unos días antes de enviar un recordatorio (a aquellos que no lo habían hecho) y, pasadas un par de semanas, se envió un segundo recordatorio. La encuesta fue respondida sin ninguna obligación y desde el más absoluto anonimato. Incluso se permitió (es posible configurarlo en LimeSurvey) que cualquier usuario se diese de baja para no recibir recordatorios sin haber rellenado la encuesta. Los datos obtenidos en este estudio se dedicarán exclusivamente a la difusión científica de los mismos. II.3.7. Análisis de los datos Se ha realizado un análisis descriptivo de las variables categóricas, calculando la frecuencia y porcentajes de respuestas de cada una de ellas. Se ha utilizado también la media, mediana y desviación típica en algunas variables; en otras se ha aplicado un análisis factorial (por ejemplo las relacionadas al consumo de alimentos). El análisis de asociación bivariante se realizó mediante el test de la χ2 (con corrección del estadístico exacto de Fisher cuando las condiciones lo requirieron) o la t de Student para muestras independientes (para la comparación de medias). Dicho análisis se ha realizado fundamentalmente con las variables género y edad. 104 Capítulo 3. Resultados CAPÍTULO III. RESULTADOS III.1. Muestra En primer lugar, se ha llevado a cabo una depuración de los cuestionarios para detectar sesgos. En total, de los 2358 alumnos, se obtuvieron 798, habiéndose excluido 43 por estar mal cumplimentados y/o incompletos. Por lo que al final se obtuvieron un total de 755 cuestionarios. En la tabla 9 se puede observar la agrupación del alumnado por titulación y sexo de los cuestionarios recogidos. Tabla 9: Cuestionarios recogidos por especialidad, curso y sexo PRIMARIA INFANTIL PEDAGOGÍA ED. SOCIAL Hom Muj. Total Hom. Muj. Total Hom. Muj. Total Hom. Muj. Total 1º 44 79 123 3 94 97 6 36 42 2 22 24 2º 37 81 118 2 60 62 7 32 39 4 17 21 3º 42 74 116 3 55 58 4 37 41 3 13 16 Total 123 234 357 8 209 217 17 105 122 9 52 61 TOTAL: 755 alumnos, de los cuales 155 son hombres y 600 mujeres. Dichos cuestionarios suponen un 32,02% de la población de alumnos, lo que hace representativa la cifra de cuestionarios recogidos. En la tabla 10 se muestran los porcentajes de los cuestionarios recogidos con respecto a la población de la Facultad de Ciencias de la Educación. 105 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Tabla 10: Porcentaje de los cuestionarios recogidos con referencia a la población PRIMARIA INFANTIL PEDAGOGÍA ED. SOCIAL Hom Muj. Total Hom. Muj. Total Hom. Muj. Total Hom. Muj. Total 1º 30 % 30 % 30 % 60 % 49 % 49 % 24 % 34 % 32 % 15 % 31 % 28 % 2º 26 % 31 % 29 % 18 % 33 % 32 % 30 % 32 % 32 % 27 % 40 % 36 % 3º 29 % 31 % 30 % 27 % 33 % 33 % 17 % 37 % 34 % 21 % 27 % 26 % Total 28 % 30 % 30 % 35 % 38 % 38 % 24 % 34 % 32 % 21 % 32 % 30 % Se puede apreciar cómo están equilibrados los porcentajes, a excepción de la población masculina de ciertos niveles por su reducido número, que hace que la recogida de un cuestionario de más o de menos suponga una variación elevada de dicho porcentaje (por ejemplo los hombres de primero de Educación Infantil como muestra de porcentaje elevado o los de primero de Educación Social como porcentaje bajo). III.2. Características sociodemográficas y socioeconómicas En relación al sexo, se puede observar que el 79,5% son mujeres, frente al 20,5% que son hombres (tabla 11). Tabla 11: Sexo Frecuencia Porcentaje Femenino 600 79,5% Masculino 155 20,5% Total 755 100,0% Con respecto a la población total reflejada anteriormente en la tabla 6, son parámetros normales ya que el número de matriculados es mayor en el sexo femenino que 106 Capítulo 3. Resultados en el masculino en todas las titulaciones. Los estadísticos descriptivos de la edad de los sujetos indican una gran variabilidad, tal y como se puede observar en la tabla 12, evidenciada en la diferencia entre la media y la mediana de distribución, así como en la desviación típica de los mismos e índices de asimetría. Tabla 12: Estadísticos descriptivos de la edad N Válidos 755 Perdidos 0 Media 21,78 Mediana 20 Desviación típica 5,071 Asimetría 3,005 Error típico de asimetría ,089 Curtosis 11,274 Error típico de curtosis ,178 Esto nos lleva a establecer que el valor de la edad media está siendo condicionado por la presencia de valores alejados, teniendo en cuenta que el número de alumnos del sexo femenino es mucho mayor en comparación con los de sexo masculino (ilustración 8). Así pues, según la distribución por edad, se muestra una asimetría positiva. 107 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA En lo que respecta a la relación entre estas dos distribuciones, hay que mencionar que existe cierta discordancia en el sentido de que un 18,9% indica estar casados o con pareja estable; sin embargo, solo un 7,2% vive en pareja. Se ha descartado la opción de viudedad por la edad general de la población. Una posible modificación y adaptación de los ítems para no infundir a error y abarcar todas las opciones sería: soltero, pareja estable no formal legalmente, casado o pareja de hecho, separado o divorciado y viudo. Como era de esperar, la mayor parte (67,3%; n=508) reside con sus padres durante el curso académico, seguido de convivir en un piso con otros estudiantes (20,3%; n=153). Según el número de hijos, la persona más joven con un solo hijo tiene 26 años, frente a la persona más mayor con 58 años que tiene 5 o más hijos. El 3,5% tiene hijos, siendo 22 el número de mujeres frente a 5 hombres (tabla 20). Tabla 20: Número de hijos en relación al sexo Nº hijos 0 1 2 3 5 o más Femenino 578 9 12 0 1 Masculino 150 1 3 1 0 Según los grupos de edad ya descritos, en la tabla 21 se puede ver la distribución: Tabla 21: Número de hijos por grupos de edad Número de hijos Grupos de edad Jóvenes Adultos 0 99% (n=703) 55,6% (n=25) 1 0,8% (n=6) 8,9% (n=4) 2 - 33,3% (n=15) 3 0,1% (n=1) - 5 o más - 0,1% (n=1) 114 Capítulo 3. Resultados Como cabía esperar, el grupo de personas de mayor edad son las que tienen un mayor número de hijos. A continuación, en las siguientes ilustraciones se especifican el número de hermanos, incluido el encuestado, así como el número de personas con las que conviven. 115 Ilustración 11: Número de hermanos (incluido el encuestado) Hijo único 1 2 3 4 5 o más 0 10 20 30 40 50 60 5,4 10,1 51,4 23,6 6,4 3,2 Nº de hermanos Ilustración 12: Número de personas con las que convive 1 2 3 4 5 6 7 o más 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 2,1 10,2 28,2 44,9 10,9 2,4 1,3 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Según las ilustraciones anteriores, expresadas en tantos por ciento, la media de la población general es de 2 o 3 de hermanos, situándose 2 entre los percentiles 25 y 50, y 3 en el 75. Por otro lado, convive con 3 o 4 personas, teniendo los percentiles 50 y 75 un valor de 4 y el percentil 25 de 3. La media del número de hermanos es significativamente superior en caso de los adultos frente a los jóvenes (t=-3,318; p<0,001). Igualmente, el grupo de personas jóvenes convive con un mayor número de personas que el de adultos (t=7,032; p<0,001). En la siguiente tabla se puede observar el porcentaje de personas con las que se convive según el grupo de edad: Tabla 22: Número de personas con las que convive (incluida usted) según grupo de edad Grupo de edad Número de personas con las que convive (incluida usted) 1 2 3 4 5 6 7 o más Jóvenes 1,3% (n=9) 8,5% (n=60) 28,9% (n=205) 46,1% (n=327) 11,4% (n=81) 2,5% (n=18) 1,4% (n=10) Adultos 16,6% (n=7) 37,8% (n=17) 17,8% (n=8) 26,7% (n=12) 2,2% (n=1) - - Respecto a cómo se consideran en materia religiosa, el 12,1% (n=91) se define como creyente practicante, un 32,8% (n=248) como no creyente y un 55,1% (n=416) creyente no practicante, no existiendo diferencias significativas por género ni por grupos de edades. En las tablas 23 y 24 se aprecian porcentajes según el sexo y por grupos de edad: Tabla 23: Distribución según sexo y materia religiosa Creyente practicante Creyente no practicante No creyente Femenino 75 (12,5%) 343 (57,2%) 182 (30,3%) Masculino 16 (10,3%) 73 (47,1%) 66 (42,6%) 116 Capítulo 3. Resultados Tabla 24: Distribución de creencia por grupo de edad Grupos de edad Materia religiosa Creyente practicante Creyente no practicante No creyente Jóvenes 11,7% (n=83) 55,9% (n=397) 32,4% (n=230) Adultos 17,8% (n=8) 42,2% (n=19) 40% (n=18) En lo que respecta a la situación laboral de los sujetos, no trabaja el 80,7% (n=609) de la muestra, frente al 19,3% (n=146) de sujetos que sí trabajan. Señalar las diferencias existentes según sexo ya que, aún habiendo un mayor número de mujeres, trabajan un 24,5% de hombres y el 18% de mujeres (tabla 25). Tabla 25: Distribución del empleo por sexos Sexo Total Femenino Masculino ¿Trabaja actualmente? No 492 (82%) 117 (75,5%) 609 (80,7%) Sí 108 (18%) 38 (24,5%) 146 (19,3%) Total 600 (100%) 155 (100%) 755 (100,0%) En la tabla 26 se pueden observar las diferencias según grupos de edad: Tabla 26: Distribución entre trabajo actual y grupos de edad Grupo de edad Total 17-23 24-30 31-40 >40 ¿Trabaja actualmente? No 538 (87,2%) 51 (54,8%) 14 (45,2%) 6 (42,9%) 609 (80,7%) Sí 79 (12,8%) 42 (45,2%) 17 (54,8%) 8 (57,1%) 146 (19,3%) Total 617 (100%) 93 (100%) 31 (100%) 14 (100%) 755 (100,0%) 117 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA En base a esto, se observan diferencias significativas según el grupo de edad (X²=40,241; p<0,001). En relación al sexo, no se muestran diferencias estadísticamente significativas (p=0,067). De los 146 sujetos activos laboralmente (19,3%), la distribución de horas de trabajo es la siguiente: Tabla 27: Distribución de horas de trabajo sujetos activos N Porcentaje Menos de 20h 89 11,8% De 20 a 34h 36 4,8% De 35 a 39h 13 1,7% De 40 a 44h 7 0,9% 50 o más horas 1 0,1% Total 146 100% Acerca de la principal vía de financiación de estudios, se observa que el 49,7% (n=375) depende de las becas, seguido del 39,6% (n=299) que es a través de los padres o familiares, el 7,3% (n=55) referido a que trabaja todo el año y el 3,4% (n=26) en el que indica trabajar durante todo el verano (tabla 28). Tabla 28: Principal vía de financiación de sus estudios N Porcentaje Padres/familiares 299 39,6% Becas 375 49,7% Trabajo durante verano 26 3,4% Trabajo durante todo el año 55 7,3% 118 Capítulo 3. Resultados Teniendo en cuenta los grupos de edad, se observan diferencias estadísticamente significativas (X²= 66,829, p<0,001), siendo un 40,8% (n=290) y un 50,3% (n=357) de los pertenecientes al grupo de jóvenes estudiantes cuya vía principal de financiación son los padres o familias y las becas, respectivamente. Sin embargo, el 37,8% (n=17) de los adultos trabajan durante todo el año frente al 5,4% (n=38) de los jóvenes, aunque también llama la atención que un 40% (n=18) depende de las becas primordialmente. En lo que respecta a los ingresos que obtienen mensualmente por su actividad laboral (n=145), en la siguiente tabla se puede observar que el 26,8% perciben un salario superior a 600€, y de estos un 5,5% superior a 1200€. Sin embargo, casi tres cuartas partes de todo el activo laboral (73,3%) percibe un salario inferior a 600€ mensuales (tabla 29). Tabla 29: Ingresos mensuales derivados del trabajo Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Menos de 300€ 66 8,7% 45,5% De 301 a 600€ 40 5,3% 27,6% De 601 a 900€ 22 2,9% 15,2% De 901 a 1200€ 9 1,2% 6,2% De 1201 a 1500€ 6 0,8% 4,1% Más de 1500€ 2 0,3% 1,4% Total 146 19,3% 100% Por último, en caso de no disponer de ingresos por trabajo (n=610), al preguntar sobre presupuesto que cuentan para sus gastos semanales, más de la mitad disponen de menos de 30€, sin encontrarse diferencias significativas entre sexos (tabla 30). 119 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Tabla 30: Presupuesto gasto semanal por género -sin empleoMenos de 30€ De 31 a 40€ De 41 a 50€ De 51 a 60€ De 61 a 70€ Más de 70€ Total Femenino 347 80,7% 81 16,4% 33 6,7% 22 4,5% 7 1,4% 3 0,6% 493 100% Masculino 83 19,3% 17 14,5% 8 6,8% 4 3,4% 2 1,7% 3 2,6% 117 100% Total 430 70,5% 98 16,1% 56 7,4% 35 4,6% 13 1,7% 28 3,7% 610 100% III.3. Situación de salud Estado de salud general El 70,9% de la muestra considera tener un buen estado de salud general, frente al 19,5% que piensa tener un muy buen estado, un 9,5% regular y, por último, el 0,1% cree tener un mal estado de salud general. No se presentan diferencias estadísticamente significativas en cuanto al género (ilustración 13): 120 Capítulo 3. Resultados En relación a los grupos de edad, se observan diferencias estadísticamente significativas, a pesar que las personas jóvenes tienen una autopercepción de su estado de salud generalmente más positiva o favorable que en el caso del grupo de adultos. Así pues, a partir de los 31 años de edad, la percepción “regular” es más frecuente (17,8%; n=8) que en edades inferiores (grupo jóvenes: 9%; n=64). Nivel de estrés En relación al nivel de estrés, el 40,8% (n=308) expresan haber tenido un nivel de estrés alto (34,6%; n=261) o muy alto (6,2%; n=47) en el último mes, frente al 42,5% (n=321) que manifiestan haber tenido un nivel de estrés normal y, por último, el 16,2% (n=126) unos niveles bajos o muy bajos. 121 Ilustración 13: Estado de salud percibido según sexo Muy bueno Bueno Regular Malo 0 10 20 30 40 50 60 70 80 31,6 60 8,4 0 16,3 73,7 9,8 0,2 Masculino Femenino Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Se observan diferencias significativas por sexos (χ2=9,169; p=0,057). Así, el porcentaje de mujeres que se sienten estresadas (normal a muy alto) es del 85,2% (n=511) frente al 76,2% (n=118) en el caso de los hombres. El 41,9% (n=251) de las mujeres afirma tener un nivel de estrés alto o muy alto, mientras que en los hombres ese porcentaje se sitúa en el 36,8% (n=57) (ilustración 14). No se observan diferencias significativas teniendo en consideración solo las categorías de nivel alto y muy alto. Sin embargo, sí que se observan diferencias significativas en cuanto al grupo de edad (χ2 exacta de Fisher: 14,033; p=0,005), presentando el grupo de adultos un mayor porcentaje en los niveles de estrés alto (51,1%; n=23) y muy alto (13,3%; n=6) que en el grupo de los jóvenes (33,5%; n=238 y 5,8; n=41, respectivamente). 122 Ilustración 14: Nivel de estrés en el último mes (porcentajes dentro del sexo) Muy bajo Bajo Normal Alto Muy alto 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 5,2 18,7 39,4 30,3 6,5 2 12,8 43,3 35,7 6,2 Masculino Femenino Capítulo 3. Resultados Nivel de autoestima Al preguntar sobre el nivel de autoestima, el 20,8% (n=157) de los estudiantes valoran tener una autoestima baja o muy baja, el 51,5% (n=389) normal, y el 27,7% (n=209) manifiestan tener una autoestima alta o muy alta (ilustración 15). Existen diferencias significativas por sexos (χ2=21,666; p<0,001). Así, el 7,1% (n=11) de los hombres perciben que tiene un nivel de autoestima muy alto comparado con el 2,7% (n=16) en el caso de las mujeres. No existen diferencias significativas según grupos de edad. 123 Ilustración 15: Nivel de autoestima por género Muy baja Baja Normal Alta Muy alta 0 10 20 30 40 50 60 0,6 11 48,4 32,9 7,1 2,7 20,5 53,2 21,8 2,7 Masculino Femenino Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA preocupación en relación a su peso (χ2=16,894; p<0,001). Tabla 34: Preocupación por el peso según sexo Preocupación peso Femenino Masculino Total Sí (% dentro sexo) 50,3% (n= 380) 84,4% 9,3% (n= 70) 15,3% 40,4% 100% No (% dentro sexo) 29,1% (n= 220) 72,1% 11,3% (n= 85) 11,3% 59,6% 100% Curiosamente, las personas con normopeso muestran preocupación por su peso en mayor porcentaje (65,8%; n=296) que las que refieren sobrepeso (χ2=48,543; p<0,001). Tabla 35: Preocupación por el peso Preocupación peso Estatura/peso Inferior a lo normal Normal Algo superior Bastante superior Sí 58,3% (n=28) 47% (n=228) 86,7% (n=170) 92,3% (n=24) No 41,7% (n=20) 53% (n=257) 13,3% (n=26) 7,7% (n=2) Las personas que manifiestan preocupación por su peso tienden a controlarlo con mayor frecuencia (χ2=64,460; p<0,001). A pesar de que el 34,6% piensan que su peso es bastante superior a lo normal no acostumbran a controlarlo (categorías de respuesta “nunca o casi nunca”). No se observan diferencias estadísticamente significativas en lo que respecta al género. La preocupación por el peso está significativamente relacionada con los cambios de peso en el último mes, mostrándose preocupados en mayor porcentaje las personas que han 130 Capítulo 3. Resultados perdido 5 kg o más (χ2=51,107; p<0,001). Horas de sueño El 66% (n=498) del alumnado refiere que las horas sueño le permiten descansar lo suficiente, frente al 34% (n=257) que no. No se observan diferencias significativas en cuanto al sexo, aunque sí existen en relación a los grupos de edad ( χ2=9,866; p<0,005) El 73,9% (n=558) refiere dificultad para dormir en las últimas semanas. De estos, el 46,1% (n=348) indican dificultad algún día, el 18,8% (n=142) varios días, el 7,3% (n=55) la mayoría de los días y el 1,7% (n=13) todos los días. El 26,1% (n=197) refiere no tener nunca problemas a la hora de conciliar el sueño. Respecto a cuántas veces a la semana suele salir de noche, el 11,7% (n=88) manifiesta no salir nunca, el 25% (n=189) sale ocasionalmente, el 58,8% (n=444) sale una o dos veces, y, por último, el 4,5% (n=34) sale de 3 a más de 4 noches semanales. No existe relación entre las veces que se sale por semana y la dificultad para dormir en las últimas semanas, y tampoco existe relación entre las horas de sueño que permiten el descanso y la dificultad para dormir. Tampoco se observa relación entre las veces que sale de noche y el descanso. La mediana de horas que duermen a la semana es de 10 horas, coincidiendo con la mediana de entre semana y fin de semana. Si bien, tal y como podemos observar en la tabla 36, el rango intercuartílico (RI) es más amplio en fin de semana que entre semana. Si analizamos por percentiles, podemos ver cómo entre semana solo el 61,9% de todo el 131 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA alumnado duerme más de 8 horas mientras que en fin de semana este porcentaje aumenta al 72,6%. En este mismo sentido, la media de horas al día que los estudiantes universitarios duermen a la semana se sitúa en 9,655 horas (9,66 h. entre semana y 9,65 h. el fin de semana). Tabla 36: Horas de sueño de los estudiantes Media (DE) Mediana RI Z* P P25 P75 Entre semana 9,66 (1,080) 10,0 9,0 10,0 -1,322 0,186 Fin de semana 9,68 (1,936) 10,0 9,0 11,0 A la semana 9,66 (1,164) 10,0 9,28 10,28 No se han encontrado diferencias significativas entre las horas que duermen a la semana en relación al sexo (U de Mann-Whitney=43326,000; p=0,186). III.4. Actividad física El 50,7% (n=383) mencionan hacer ejercicio físico, frente al 49,3% (n=372) que indican que no. Al comparar la práctica deportiva por sexos, encontramos que existen diferencias significativas, ya que el porcentaje de hombres que practican ejercicio físico (71,0%; n=110) es mayor que el de las mujeres (45,5%; n=273) (ilustración 19). En cambio, no se encuentran diferencias significativas en cuanto a la práctica o no de ejercicio físico y la edad. 132 Capítulo 3. Resultados En relación a cuánto tiempo hace que realiza deporte o ejercicio físico, el 25,6% (n=98) indica que desde hace menos de 6 meses, el 8,4% (n=32) desde hace 6 meses a un año, y el 66,1% (n=253) desde hace más de un año. Por otro lado, el 6,3% (n=24) realiza ejercicio una vez a la semana, el 19,6% (n=75) dos veces, el 29,2% (n=112) tres veces, frente al 31,6% (n=121) que realiza 4-5 días de deporte semanales y el 13,3% (n=51) que indican realizarlo de forma diaria. Sobre la práctica de ejercicio físico a la semana la mediana de 180 min, mostrándose una diferencia entre los rangos promedios según el sexo (171,71 min. en las mujeres y 242,37 en los hombres). 133 Ilustración 19: Distribución de práctica de ejercicio según género No realizan Sí realizan 0 10 20 30 40 50 60 70 80 29 71 54,5 45,5 Masculino Femenino Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA En la ilustración 20 se pueden observar los porcentajes de realización de actividad física según los diferentes tipos de actividad y según el sexo en la muestra obtenida en el estudio. Se puede contemplar comportamientos diferenciales significativos en hombres y mujeres en las siguientes actividades: pesas/musculación, patinaje, aeróbic/baile, baloncesto, fútbol, tenis/squash/pádel y correr. 134 Ilustración 20: Ejercicio físico según tipo de actividad y género Andar o pasear fuera de casa Correr o jogging Correr rápido (atletismo) Bicicleta estática Pasear en bicicleta Nadar Tenis, squash, pádel Fútbol, futbito Baloncesto, balonmano Aeróbic, baile, danza Excursiones, escalada Artes marciales (judo, karate) Vela Patinaje Pesas, musculación 0 10 20 30 40 50 60 70 57,4 47,74 40,6 21,2 29 25,8 29 47,74 20 10,9 19,3 7,74 2,5 8,3 47,7 42,3 24,3 12 20 20,3 19 7 2,3 4,1 22,6 13,8 1,16 0,6 12,5 18,8 Masculino Femenino Capítulo 3. Resultados Teniendo en cuenta el índice energético de las actividades, el cual hemos calculado a través de la siguiente fórmula: Índice energético = Σ intensidad (METS) x duración (minutos) x frecuencia (días), se ha construido una escala en MET-minutos. Es a partir de dicho índice donde se han clasificado al 49,3% (n=372) de los estudiantes como inactivos (no realizan ninguna actividad en tiempo libre), al 0,5% como que realizan una actividad física ligera (≤ 499 total MET-minutos/semana), al 2,4% como que realizan una actividad física moderada (500 – 999 total MET-minutos/semana) y al 47,8% como que realizan una actividad física intensa (≥ 1.000 total MET-minutos/semana). Se observan diferencias significativas por sexos en cuanto al índice energético (χ2=28354,5; p<0,001), de forma que el 71%% de los hombres realizan una actividad física intensa frente al 40,8% de las mujeres, mientras que para la actividad física moderada o ligera el porcentaje de mujeres que la practican es mayor. Tabla 37: Índice energético por sexos Media (DE) Mediana RI U de MannWhitney P P25 P75 Hombres 4962,29 (5248,75) 4265 0 7165 28354,5 p<0,001 Mujeres 2042,56 (3680,05) 0 0 3060 Total 2641,98 (4216,42) 525 0 3915 En la pregunta referente a por qué no practican ejercicio o por qué no tanto 135 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA como quisieran, el 64,5% (n=487) indican que es por falta de tiempo, el 37,7% (n=285) por falta de voluntad, el 30,5% (n=230) porque los horarios de clase o trabajo no se lo permiten, el 17,6% (n=133) por motivos económicos, el 6,8% (n=51) por no disponer de un lugar adecuado y el 3,3% (n=25) debido a problemas de salud se lo impiden. El 11,5% (n=87) de los encuestados dejaron de practicar ejercicio desde que están en la Universidad y el 31,1% (n=235) lo disminuyeron, frente al 13,9% (n=105) que incrementaron la práctica de ejercicio. Además, el 6,1% (n=46) empezó a hacer deporte o ejercicio y el 37,4% (n=282) no ha cambiado sus rutinas en cuanto a actividad física. Al preguntarles sobre la práctica habitual de ejercicio por parte de los progenitores, el 55,4% (n=418) indica que no, el 19,6% (n=148) que ambos progenitores realizan ejercicio, el 12,1% (n=91) solo la madre y el 13% (n=98) solo el padre. En relación a la pregunta sobre dónde practican habitualmente ejercicio físico, el 4,4% (n=33) menciona estar inscrito en el gimnasio de la Universidad, el 15% (n=113) en un gimnasio privado, el 10,3% (n=78) en un gimnasio público (pero ajeno a la Universidad) y el 37,9% (n=286) indica realizar deporte al aire libre. En la tabla 38 se puede observar la valoración por parte de los alumnos sobre el servicio de actividades deportivas de la Universidad. Recalcar que, en la opción de instalaciones, ninguna persona ha marcado la opción de “Muy bien”. 136 Capítulo 3. Resultados Tabla 38: Valoración del servicio de actividades deportivas Nc/Na* Muy mal Mal Regular Bien Muy bien Oferta de actividades 53,2% (n=402) 1,3% (n=10) 2,6% (n=20) 9,1% (n=69) 24,4% (n=184) 9,3% (n=70) Instalaciones 33,2% (n=251) 15,8% (n=119) 0,4% (n=3) 7,5% (n=57) 43% (n=325) ----- Precio 46,2% (n=349) 5,6% (n=42) 5,8% (n=44) 18,9% (n=143) 18,7% (n=141) 4,8% (n=36) Horario 48,7% (n=368) 2,6% (n=20) 4,9% (n=37) 13,5% (n=102) 25,2% (n=190) 5% (n=38) *Nc/Na: No las conoce y por eso no las valora Actividades de ocio y tiempo libre Las tablas 39 y 40 muestran el tiempo dedicado a la semana a actividades de ocio y tiempo libre. Como actividades destacadas tenemos estar delante del ordenador y salir con los amigos y la que menos las actividades solidarios, los videojuegos, conducir y las tareas domésticas. Se aprecian diferencias significativas por género en algunas de ellas como las tareas domésticas (mujeres), estudiar (mujeres), los videojuegos (más tiempo dedicado por los hombres). 137 Estilos de vida y salud en el alumnado de la facultad de CC. de la Educación de la UMA Tabla 39: Tiempo medio a la semana (minutos/día) dedicado a actividades de ocio y tiempo libre según el sexo Hombres Mujeres Mediana RI (P25-P75) Mediana RI (P25-P75) χ2p Ver TV 77,14 38 - 137 94,29 51 - 154 1,931 0,165 Estar ante ordenador 162,86 102 - 240 145,71 94 - 214 0,842 0,359 Tareas domésticas 30 4,28 - 60 60 17 - 120 22,642 <0,001 Salir con los amigos 137,14 60 – 214 128,57 68 - 222 0,577 0,448 Estudiar 120 51 - 197 180 120 - 248 36,481 <0,001 Conducir 17,14 0 - 77 6,42 0 - 55 Internet, chats... 120 60 - 197 101,78 55 - 180 4,804 0,028 Ir a clase 34,28 25 - 42 34,28 34 - 51 8,829 0,003 Videojuegos 6,42 0 - 66 0 0 151,659 <0,001 Actividades culturales 17,14 0 - 77 17,14 0 - 77 0,191 0,662 Leer libros, prensa... 78,91 0 - 60 45 0 - 60 4,661 0,031 Actividades solidarias 0 0 0 0 1,038 0,308 138 Capítulo 3. Resultados Tabla 40: Tiempo medio a la semana (minutos/día) dedicado a actividades de ocio y tiempo libre Total Hombres Mujeres Mediana RI (P25P75) Media (DE) Media (DE) Media (DE) Ver TV 94,29 45 – 154,29 107,40 (78,53) 100,04 (79,09) 109,3 (78,34) Estar ante ordenador 154,29 94,29 – 222,86 165,92 (107,32) 174,31 (108,19) 163,75 (107,07) Tareas domésticas 60 8,57 - 120 77,03 (80,25) 51,31 (71,15) 83,68 (81,18) Salir con los amigos 128,57 60 – 222,86 150,19 (107,48) 148,60 (101,28) 150,6 (109,1) Estudiar 162,86 102,86 - 240 179,38 (112,95) 133,54 (108,8) 191,22 (111,05) Internet, chats... 111,43 55,71 - 180 137,98 (113,76) 148,13 (105,59) 135,36 (115,71) Ir a clase 34,28 34,28 – 51,42 40,25 (15,37) 36,95 (16,58) 41,1 (14,94) Videojuegos 0 0 13,82 (41,26) 43,61 (66,58) 6,13 (26,72) Actividades culturales 17,14 0 – 77,14 49,53 (60,72) 48,28 (57,75) 49,85 (61,51) Leer libros, prensa... 17,14 0 - 60 49,61 (71,29) 45,8 (78,91) 50,5 (69,22) Actividades solidarias 0 0 14,12 (47,69) 13,18 (54,52) 14,36 (45,81) Conducir 8,57 0 - 60 41,83 (69,81) 57,88 (81,46) 37,69 (65,91) 139