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El mundo de las creencias de la mujer hispanorromana. La epigrafía de Hispania desde una perspectiva sociorreligiosa

Molina Torres, María del Pilar

Abstract

Uno de los motivos que justifica esta investigación es la ausencia de un trabajo de conjunto dedicado a recomponer el universo religioso de la mujer hispanorromana pues hasta ahora y como he analizado en el capítulo dedicado al estado de la cuestión, pese a que los avances historiográficos de las últimas décadas en torno a la historia de género han sido muy significativos, llama la atención la escasez de investigaciones que han centrado sus esfuerzos en interpretar las creencias de la mujer en la Hispania romana. Conviene recordar que en los últimos veinte años las principales líneas de estudio se han dedicado especialmente a damas de la elite que a través del ejercicio de sus cargos religiosos destacaban en sus comunidades gracias al disfrute de honores cívicos que principalmente eran alcanzados por hombres. De hecho, estas publicaciones surgen amparadas por el interés y la mayor abundancia de datos que suscita la dimensión cívica en comparación con las creencias personales de la devota hispanorromana. Dentro de las tendencias historiográficas tradicionales se ha prestado especial atención a la reconstrucción de las vidas de personajes femeninos destacados en la Antigüedad clásica y cuya función no era otra que la de ensalzar a las mujeres como partícipes de un ambiente religioso y político vinculado a un universo público, sólo disfrutado por las clases aristocráticas. Estos estudios contrastan con frecuentes repertorios bibliográficos dedicados al espacio privado y no oficial ocupado por la mujer romana, así como a sus hábitos y devoción por ciertos dioses protectores de su entorno personal y familiar. En la actualidad las principales líneas de investigación de finales del siglo XX y principios del XXI encauzan sus estudios con propuestas más realistas y un afán de reconocimiento de la mujer como partícipe de su propia parcela religiosa, no tan dependiente de las interpretaciones de la literatura clásica. Esta perspectiva que resulta especialmente novedosa tras años de estudio dirigido a mostrar las actividades religiosas de las mujeres desde un enfoque supeditado al mundo masculino, ha acercado posturas entre los historiadores de la Historia Antigua con el fin de interpretar las experiencias y el valioso compromiso que las romanas profesaban a sus devociones. De hecho, mi investigación se ha centrado en apoyar una línea de investigación que plantea como principal objeto de estudio las creencias y usos religiosos que las féminas romanas proyectan tanto en su núcleo doméstico como en la esfera pública y que repercute de forma directa en la necesaria revisión de las corrientes historiográficas europeas de las dos últimas décadas. Ante este evidente cambio en el rumbo de las investigaciones que surgen condicionadas por los movimientos feministas actuales, debemos ser prudentes y colmar de sentido nuestras expectativas personales en el trabajo presentado, justificando nuestro propósito a la hora de mostrar a una mujer independiente de elegir sus prácticas cultuales. Asimismo, pese a que los usos cultuales de una devota hispanorromana se conformaron en un universo de devociones particulares que no siempre se ajustaron a las prácticas oficiales, es un hecho que las mujeres socialmente privilegiadas que vivieron el máximo esplendor del Imperio romano desarrollaron, en la práctica, nuevas formas religiosas que les abría una posibilidad de involucrarse en una esfera preferentemente masculina. Asumimos de este modo que al ser depositarias de los roles tradicionales promocionados por el Estado las fieles mostrarán un significativo grado de romanización religiosa. Ahora bien, el factor económico y social fue determinante para que una mujer pudiese reforzar su rol como una pieza imprescindible del aparato ideológico romano. Por tanto, la expresión de riqueza de un sector femenino que perteneció a las clases privilegiadas de Hispania sirvió como un mecanismo para hacer valer su género sin depender completamente de los miembros masculinos de sus familias. Pero además hay que tener en cuenta una circunstancia añadida y es que las formas de culto escogidas por las devotas hispanas tuvieron cierto paralelismo con las elegidas por los creyentes masculinos. Ciertamente, no hemos podido observar que se produzcan distinciones a la hora de escoger sus divinidades. Aun así, al formar parte de un grupo familiar, es complicado definir las características de la realidad religiosa de una mujer en el ámbito de sus prácticas cultuales. En este contexto, nuestras conclusiones se amparan en epígrafes votivos y honoríficos que desafortunadamente no aportan suficientes datos que permitan perfilar el prototipo de devota hispana, lo que apoya la precariedad de la información para las distintas regiones de Hispania. En este sentido, no cabe duda de que junto a la capacidad de adaptación a la nueva religión romana se refleja claramente la persistencia de unos usos religiosos propios y su preferencia por ciertos dioses de su entorno más cercano. En definitiva, mi investigación se centrará en mostrar la situación de la mujer hispanorromana dentro de esta transformación cultural y cultual que en muchos casos determinó la elección de sus creencias tanto en el ámbito público como en el personal.

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AUTOR: María Pilar Molina Torres http://orcid.org/0000-0001-7157-0324 EDITA: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 4.0 Internacional: Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas. http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Esta Tesis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es I RIASSUNTO Titolo della tesi: “Il mondo delle credenze della donna hispanorromana. Le iscrizioni di Hispania dal punto di vista socio-religioso”. Per studiare la religiosità della donna ispana ho costituito un catalogo di duecento sessantatre documenti epigraphici di Hispania romana. Ezencialmente ho selezionato la documentazione dell’Epigraphik Datenbank Clauss e Hispania Epigraphica online. Allo stesso modo, ho fatto una raccolta locale e tematica di vari volumi del CIL II (Conventus Cordubensis, Astigitanus e Tarraconensis), dei fascicoli dell’Année Épigraphique, di Ephemeris Epigraphica. Grazie alla documentazione delle regioni relativa a Baetica, Lusitania e Tarraconense, il catalogo raccoglie il culto delle divinità greco-romane, divinità locale, astrazioni augustee e timidamente alcuni culti d’origine orientale (Iside, Cibele, Serapide e Bubastis). Interessante in particolare il caso di attestazioni femminile nella Baetica. Come per essempio Diana, Giunone, Iside e Venere. Mentre troviamo iscrizioni dedicate a Diana in Corduba (conventus Cordubensis), El Rocadillo (conventus Gaditanus), Arucci e Ostur (conventus Hispalensis), Giunone è rappresentata con cinque attestazioni in Singilia Barba (conventus Astigitanus), Casas de Reina (conventus Cordubensis), Torre de Guadiaro (conventus Gaditanus), Italica e Villalba del Alcor (conventus Hispalensis). Anche si rivela speciale il culto a Iside, una divinità orientale che godettero di particolare fortuna nella Betica. La dea è rappresentata nel conventus Hispalensis, con quattro dediche. Invece solamente troviamo una sacerdotessa di culto pubblico nel municipium igabrense. Percentualmente elevato invece c’è il numero di epigrafici locali a Venere, una II divinità del pantheon tradizionale con dediche in Ipolcobulcula (conventus Astigitanus), Corduba (conventus Cordubensis), Gades e Cartima (conventus Gaditanus), Celti, Hispalis e Nertobriga (conventus Hispalensis). Di particolare importanza nella Betica è anche il repertorio delle cosiddette virtù imperiali e astrazioni augustee. Infatti preme sottolineare come, nonostante il localismo delle province ispaniche, sia notevolmente diffuso il culto delle divinità augustee che sembrano fortemente legate alla figura femminile. Questo testimonia una devozione particolare o il dover provvedere a onerosi obblighi statali derivanti dal loro ufficio pubblico o religioso. Anche se non abbiamo trovato nessuna spiegazione a un insieme materiale così numericamente scarso, quello che attira di più la nostra attenzione è che queste sacerdotesse erano principalmente da questa provincia meridionale. Infatti l'esistenza di sacerdotesse o flaminicae potrebbe variare da un Municipium ad una Colonia, a seconda della maggiore o minore promozione del culto dell’imperatore e della domus Augusta. Data la varietà di titoli e il numero di divinità e astrazioni augustee in Hispania, dobbiamo supporre che le denominazioni specifiche di una carica pubblica e il suo oggetto di culto erano limitate a riflettere una serie di preferenze locali legate a compiti liturgici, dal momento che non era prevista una regolamentazione specifica per queste tematiche nelle città ispanoromane. Le manifestazioni di lealtà e devozione verso l’imperatore e la domus augusta provengono di culti alle divinità Auguste come Pietas Augusta in Igabrum e Tucci (conventus Astigitanus), a Pax Perpetua, Concordia y Tutela Augusta in Ossigi Latonium (conventus Cordubensis), Victoria Augusta in Italica (conventus III Hispalensis), e finalmente Fortuna Augusta in Siarum Fortunalium e Munigua (conventus Hispalensis). In sostanza, da un punto di vista religioso l’epiteto Augusto/ Augusta debbe intendersi tra il culto prestato alle divinità Auguste e quello imperiale nel suo complesso. Comunque alla Betica tutte le dediche a divinità Auguste sono divinità romane: è il caso in particolare di, Mars Augusto (Singilia Barba, conventus Astigitanus), Apollo Augusto (Urso, conventus Astigitanus), Diana Augusta (Corduba, conventus Cordubensis; El Rocadillo, conventus Gaditanus; Ostur, conventus Hispalensis), Polluce Augusto (Isturgi, conventus Cordubensis), Venere Augusta (Cartima, conventus Gaditanus; Celti, conventus Hispalensis), Giunone Augusta (Barbesula, conventus Gaditanus), Silvanus Augusto (Ilipa, conventus Hispalensis), Cerere Augusta (Munigua, conventus Hispalensis), Nemesis Augusta (Italica, conventus Hispalensis) e Venere Genetrix Augusta (Hispalis, conventus Hispalensis). Ancora non dobbiamo dimenticare le credenze indigene come Deva con una sola dedica in Igabrum (conventus Astigitanus) e Betatun anche con una sola dedica in Fuerte del Rey nello stesso conventus. Forme di culto in Baetica Divinità Città Formulario Apollo Augusto Osuna votum animo libens solvit Apollo e Diana Aroche Betatun Fuerte del Rey votum solvit libens merito Bonus Eventus Écija dedit dedicavit Bubastis Santiponce votum solvit libens animo Cerere Augusta Dehesa de Mulva (Villanueva del Río y Minas) donum dedit Diana Augusta El Rocadillo (S. Roque) Diana Augusta Córdoba Sacrum IV Forme di culto in Baetica Divinità Città Formulario Diana Augusta El Castillo (Manzanilla) Domina Deva Cabra animo libens votum solvit Fontana Burguillos del Cerro sacrum/ex voto Fontano Burguillos del Cerro sacrum/votum solvit libens animo Fortuna Augusta Dehesa de Mulva (Villanueva del Río y Minas) faciendum curaverunt Fortuna Augusta Utrera donum dedit Genius municipii Dehesa de Mulva (Villanueva del Río y Minas) Dedicavit Genius municipii Antequera Genius municipii Valle de Abdalajís Genius municipii e Concordia Valeria la Vieja (Fregenal de la Sierra) votum solvit libens merito Iside Domina Santiponce ex voto/libens animo solvit Iside Domina Torre de Miguel Sesmero (Badajoz) Iside Victrix Santiponce donum dedit Giunone Cortijo del Castillón ex voto Giunone Casas de Reina Sacrum Giunone Augusta Torre de Guadiaro Sacrum Giunone Regina Villalba del Alcor Dedicavit Iuppiter Optimo Maximo Bujalance ex voto Iuppiter Optimo Maximo Antequera ex voto Luna Castillo de Locubin sacrum/ votum solvit libens merito Mars Augusto Cortijo del Castillón Dedicavit Mars e Cupido Cártama dedit dedicavit Minerva Sevilla donum dedit Nemesis Augusta Santiponce Votum Pax perpetua, Concordia e Tutela Augusta Cerro Alcalá (Mancha Real) donum dederunt Pietas Écija Pietas Augusta Martos donum dedit dedicavit Pietas Augusta e Iside Cabra Polluce Augusto Los Villares de Andújar dedit dedicavit Silvanus Augusto Alcalá del Río Venere Carcabuey votum solvit / donum dedit V Forme di culto in Baetica Divinità Città Formulario Venere Córdoba Venere Valeria la Vieja (Fregenal de la Sierra) Venere Cádiz Venere Cádiz Venere Augusta Peñaflor Venere Augusta Cártama Dedicaverunt Venere Augusta Cártama Dedicavit Venere Genetrix Augusta Sevilla dedit dedicavit Victoria Augusta, Iside, Cerere e Giunone Santiponce dono dedit Quanto ai dedicanti si può dire che la prevalenza dell’elemento femminile di componente romano, da un lato, e indigeni, dall’altro, sia presenti in tutti le documenti. È infatti manifesto un processo di sviluppo religioso che è derivato dalle fasi di romanizzazione e che ha provocato un adattamento culturale, non assimilato da tutte le comunità conquistate della penisola. Infatti la romanizzazione non ha avuto lo stesso impatto culturale in tutte le aree della penisola iberica, aspetto ben evidente nella permanenza del sistema di devozioni locale. Pertanto non si può generalizzare dicendo che con l’arrivo delle nuove divinità romane le esperienze religiose pre-romane siano passate in secondo piano. Se è vero che la devozione alla divinità del pantheon greco-romano è cosa conosciuta, a mio parere la tendenza cultuale di una donna non solo è determinata dalla concomitanza di genere tra fedele e divinità, ma spesso l’affidamento ad un dio maschile o femminile è più che altro dettato dalle esigenze religiose del singolo. Le devote avevano più che altro una predilezione per gli dei salvifici, associati a una promessa per la salute di un membro della famiglia consanguinea. È per questo che le usanze legate alla sfera tradizionale e di conseguenza vicina alle abitudini private sono state conservate. VI A conferma di ciò l’epigrafia votiva mostra chiaramente l'esistenza e il mantenimento degli usi delle tradizioni cultuali. Per quanto riguarda la distribuzione delle attestazioni epigrafiche all’interno di Lusitania, ho l’impressione di assistere ad una dispersione di credenze. In particolare una divinità locale, Endovellico, registra una ventina di iscrizioni che nasce di una comunità indigene, soggette a un processo di trasformazione religiosa più lento. La presenza di Endovellico si rivela importante nel secolo I in San Miguel de Mota, Terena e Vila Viçosa nel conventus Pacensis. Queste forme di culto appare anche in la chiesa di Santa Maria del Trampal dove si troverà a Dea Sancta Ataecina nel II secolo. In tal senso anche a Lusitania è presente le culti romani. Principalmente appare Iuppiter Optimo Maximo nel conventus Emeritensis, Pacensis e Scallabitanus con una ventina di iscrizioni provenienti da Antas, Alcácer do Sal, Aramenha, Alcántara, Badajoz, Candeleda, Dehesa de Santiago de Bencáliz, Herguijuela, Idanha-a-Nova, Logrosán, Medellín, Mérida, Orjais, Santa Cruz de la Sierra, São Bartolomeu, Talavan, Talavera de la Reina, Valencia de Alcántara, Vale da Senhora da Póvoa, Villar del Rey, etc. Naturalmente non tutte sono rappresentate allo stesso modo. Questa divinità riceve l’epiteto di Supremo Optimo, Liberator, Solutorio e Tauro. Ma certamente il caso più interessante è Vaelico, con quattro attestazioni nella stessa regione, Candeleda (conventus Emeritensis). Anche il repertorio delle considdette divinità della salute: le Nymphae, che sembra una forma di culto frequente a Baños de Montemayor, Talavera de la Reina e Monforte nel conventus Emeritensis e Pacensis. Mentre Arentius e Arentia con tre attestazioni a Idanha-a-Nova e Castelejo nel conventus Emeritensis e Scallabitanus, Luruni è rappresentato con una attestazione in Cavernaes (conventus Scallabitanus), Dea Medica e Deo Liber Pater con una VII rispettivamente a Serpa (conventus Pacensis), Toga con due iscrizioni a San Martín de Trevejo (conventus Emeritensis) e Santo António das Areias (conventus Pacensis). In sostanza, quanto a numero di testimonianze relative a divinità Auguste, si distinguono nettamente nelle conventus Emeritensis, Pacensis e Scallabitanus. Le dediche sono a Venere Augusta (Norba e Civitas Igaeditanorum), Iuppiter Augusto (Emerita), Venere Victrix Augusta (Mirobriga), Apollo Augusto (Conimbriga), Mars Augusto (Conimbriga), Mercurius Augusto Aguaeco (São Pedro do Sul). Questo elenco serve a rivelare un marcato substrato indigeno, rimasto in coesistenza con le credenze ufficiali romane principalmente in questa provincia Lusitania e pure nella Tarraconensis durante i secoli dal I al III d. C. Questi segni di sopravvivenza di un passato pre-romano che continuava ancora a essere presente nelle epigrafi votive delle dedicantes rappresentano un'integrazione delle devozioni locali con quelle ufficiali, testimonianze di un modello religioso che non ha escluso le divinità tradizionali. Sebbene le epigrafi dimostrino che esiste una coincidenza cronologica e geografica per i luoghi di culto dedicati alle divinità indigene e a quelle romane, l’assimilazione selettiva degli usi e dei costumi cultuali romani doveva essere impostata in modo non uniforme nelle aree rurali e urbane peninsulari. Forme di culto in Lusitania Divinità Città Formulario Aervina Zorita votum solvit A Genio Lisboa sacrum animo libens Apollo Valencia de Alcántara posuit libens Apollo Augusto Condeixa-a-Velha votum solvit Apollo sancto Beja sacrum/ animo libens votum solvit Arantia et Arantio Castelejo libens animo votum solvit Arantio Idanha-a-Nova animo libens votum solvit VIII Forme di culto in Lusitania Divinità Città Formulario Arentio Idanha-a-Nova votum solvit libens animo Bellona Plasenzuela votum/ libens animo solvit Bellona Madroñera votum solvit libens animo Bona Dea Beja donum dedit Cibele Mérida Sacrum Cibele Lisboa Cibele Oliva de Plasencia Dea Domina Ataecina Alcuéscar animo libens votum solvit Dea Medica Serpa ex voto / animo libens solvit Dea Sancta ¿Ataecina? Serpa ex voto animo libens posuit Dea Sancta Ataecina Herguijuela sacrum /ex voto animo libens posuit Dea Sancta Ataecina Alcuéscar votum solvit libens merito Deo Endovellico Vila Viçosa sacrum / votum animo libens solvit Deo Endovellico Terena Deo Endovellico San Miguel de Mota Votum Deo Endovellico Terena ex voto Deo Endovellico Vila Viçosa sacrum / votum animo libens posuit Deo Liber Pater Serpa ex voto Deo sancto Endovelico Terena animo libens posuit Deo Velico Candeleda ex voto Deo Velico Candeleda libens animo votum solvit Endovellico Terena sacrum/ animo libens votum solvit Endovellico Vila Viçosa Endovellico Vila Viçosa sacrum/animo libens posuit Endovellico Terena ponendum curavit Endovellico Vila Viçosa Sacrum Endovellico San Miguel de Mota animo libens posuit Endovellico Vila Viçosa ex voto Endovellico San Miguel de Mota votum libens solvit Endovellico Vila Viçosa sacrum /ex voto/ donum dedit Endovellico Vila Viçosa votum solvit Endovellico Terena sacrum/votum animo libens solvit Endovellico Vila Viçosa ex voto Endovellico San Miguel de Mota votum solvit libens animo Endovellico deo San Miguel de Mota sacrum/ animo libens votum solvit / XV Forme di culto in Tarraconense Divinità Città Formulario Lares Buricis Carrazedo (Amares) votum solvit Lares Coreaecis Bobadela (Boticas) libens animo posuit Lares Viales Cerro de Cabeza del Griego (Saelices) votum solvit Lares Viales Baralla ex voto Larocuo Curral de Vacas libens animo votum Leiosa Cerro de Cabeza del Griego (Saelices) votum libens merito Louterdo Abánades votum solvit libens merito Lugoves Lugo votum solvit libens merito Luna Augusta Isona sacrum /faciendum curaverunt Mars Bande ex voto Mars Reznos votum libens solvit Mars Sancto Tarragona ex voto Matres Sepúlveda votum solvit libens merito Matres Peñalba de Castro votum solvit libens merito Matres Sepúlveda votum solvit libens merito Matres Laguardia Matres Peñalba de Castro ex voto Matres Monte do Viso (Sarreaus) votum solvit libens merito Matres Peñalba de Castro votum solvit libens merito Mercurius Augusto Cerro del Castro (Burgo de Osma) sacrum Minerva Caldas de Montbuy votum solvit libens merito Minerva Peñalba de Castro solvit votum libens merito Minerva Augusta Consuegra ex voto Nabia Braga votum solvit libens animo Nemesis Tarragona votum Neptunus Augusto Tarragona sacrum Nymphae Bóveda ex voto Nymphae Horta da Vilarica votum posuit / solvit XVI Forme di culto in Tarraconense Divinità Città Formulario libens Nymphae Orense votum solvit libens Nymphae Liria Nymphae Maside votum solvit libens merito Nymphae Valladolid votum solvit libens animo Nymphae Ávila votum solvit libens merito Nymphae Guimarães libens animo posuit Nymphae Barbarin votum solvit libens merito Nymphae Les votum solvit libens merito Nymphae Orense ex voto faciendum curavit Nymphae León Nymphae Estépar votum solvit libens merito Peremusta deo Eslava votum solvit libens merito Pietas Augusta Cortijos de Santa Eufemia y Yangues (Linares) Reve Guiaes animo libens votum solvit Sole Monforte de Lemos votum solvit libens merito Sole San Martin de Unx votum libens animo solvit Tutela Baralla ex voto Tutela Villacañas votum solvit Tutela Sagunto ex voto / donum dedit Tutela Alcalá de Henares votum solvit libens merito Vaco??? Corral de Calatrava libens animo votum solvit Velonsa Ranera votum solvit libens merito Venere Tarragona Victoria Augusta Isona XVII Nonostante questa pluralità religiosa nelle iscrizioni raccolte, troviamo una connessione, sia cultuale-religiosa che culturale, di credenze femminili tra l’Hispania, la Gallia e la Mauritania. Eppure siamo consapevoli che il processo di romanizzazione non aveva la stessa intensità in queste province e l'eredità indigena era presente in tutte le aree conquistate. Ciò significava una progressiva assimilazione delle divinità con il suo presunto equivalente romano che in alcune zone, specialmente quelle rurali, non è riuscito a consolidarsi. Infatti, le differenze regionali in Hispania mostrano delle realtà che determinano l'intensità maggiore o minore nelle forme cultuali romane. Ecco perché nella Betica romanizzata le credenti adottano comportamenti simili alle donne delle élite che sono coinvolte nei sacerdozi locali. In breve, sulla base dell'analisi delle testimonianze religiose nelle tre province ispaniche possiamo dedurre che le devote si siano adattate ai culti tipicamente romani, anche se va ricordato che a volte hanno mantenuto le loro credenze di origine preromana, forse per motivi personali e familiari oppure perché più legati alla sfera privata della religione. È anche importante notare che le loro inclinazioni religiose trovano una migliore espressione nel culto privato che nei rituali pubblici cittadini. Conclusiones (CONSIDERAZIONI CONCLUSIVE) Non è molto quello che conosciamo sul mondo delle credenze delle donne ispano-romane. Mentre è vero che il panorama religioso dei culti femminili è caratterizzato dalla sua eterogeneità, si deve ammettere che la conoscenza dei culti femminili in Hispania é poco progredita. Mentre l’aspetto devozionale ha mantenuto usi culturali più intimi che trovavano la loro origine principalmente nelle tradizioni preromane, una porzione della popolazione femminile ha preferito aderire ad alcune devozioni che forse non hanno esclusivamente un diretto radicamento religioso. In ogni caso, l'incorporazione di divinità romane nella religione indigena ispanica può essere interpretata come una graduale adozione a livello individuale o, in certe occasioni, collettivo delle loro pratiche locali a nuove manifestazioni religiose. Questo processo di cambiamento religioso che è derivato dalle fasi di romanizzazione ha provocato un adattamento culturale, non assimilato da tutte le comunità conquistate della Penisola allo stesso modo. Infatti la romanizzazione non ha avuto lo stesso impatto culturale in tutte le aree della Penisola Iberica, aspetto ben evidente nella permanenza del sistema di devozioni locale. Pertanto non si può generalizzare dicendo che con l’arrivo delle nuove divinità romane le esperienze religiose pre-romane siano passate in secondo piano. A conferma di ciò l’epigrafia votiva mostra chiaramente l'esistenza e il mantenimento degli usi delle tradizioni cultuali. In ogni caso la questione sulla conservazione delle credenze più propriamente tradizionali non è ancora risolta. La problematica rimane fonte di numerose questioni a cui si riescono a fornire ben poche risposte conclusive. Infatti il presente lavoro è la prova che lo stato della ricerca sulle credenze delle donne della Spagna romana nelle attuali tendenze storiografiche non è abbastanza studiato e definito. Gli studi di genere preferiscono analizzare e tentare di ricostruire la vita della nobilitas romana, senza prestare l’adeguata attenzione all'universo privato devozionale che rimane per molti aspetti sconosciuto. Si osserva che solo a poco a poco i repertori bibliografici dedicati allo studio delle donne romane iniziano ad interessarsi alla comprensione delle abitudini e pratiche religiose nell'ambiente più personale e familiare. Ecco perché abbiamo cercato di avvicinarci a uno spazio che è particolarmente nuovo per quello che riguarda la sfera religiosa femminile e che ci ha permesso di interpretare il significativo impegno che le donne ispano-romane professavano nelle loro devozioni. In questo senso, le mie aspettative personali sono state premiate con il risultato ottenuto e le conclusioni che ho raggiunto. Non si tratta di una banale generalizzazione ammettere che la riproduzione del sistema religioso romano era una condizione ineludibile per intervenire direttamente nella vita civile, aspetto accettato dalle classi privilegiate dell’Hispania. Inoltre, è probabile che la partecipazione delle donne nelle pratiche cultuali della comunità venisse riconosciuta pubblicamente come accadeva per gli uomini. In considerazione di ciò, è coerente pensare che non tutto il collettivo femminile potesse intervenire nei culti civici. È ovvio che questi privilegi fossero riservati alle donne legate ad un élite ad imitazione della matrona romana, quest’ultima esportata come modello di femminilità nelle diverse regioni dell’Impero. Nella maggior parte delle situazioni di vita pubblica delle donne ispano-romane, accadeva che la controparte maschile tendesse ad opporsi alla visibilità femminile. In ogni caso, l'incorporazione delle donne alla vita pubblica è stata influenzata da una significativa diversità culturale derivata dall'eredità pre-romana. É probabile che a seconda del livello socio-economico dell’interessata questa cercasse di ottenere privilegi simili a quelli del sesso opposto. Inoltre preme sottolineare come, nonostante il localismo delle province ispaniche, sia notevolmente diffuso il culto delle divinità augustee che sembrano fortemente legate alla figura femminile. Infatti si osserva come le donne votate ad una dea augustea possano prendere funzioni sacerdotali raccogliendo solo venti epigrafi su un totale di duecento sessantatre iscrizioni che tutte le donne ispano-romane erano tenute a collezionare come dedicantes o destinatarie di offerte ad altre divinità. Questo testimonia una devozione particolare o il dover provvedere a onerosi obblighi statali derivanti dal loro ufficio pubblico o religioso. Anche se non abbiamo trovato nessuna spiegazione a un insieme materiale così numericamente scarso, quello che attira di più la nostra attenzione è che queste sacerdotesse erano principalmente dalla provincia Baetica. Nonostante queste limitazioni, un altro fatto notato in questo studio è la diversità dei titoli e l'oggetto di culto. Infatti l'esistenza di sacerdotesse o flaminicae potrebbe variare da un Municipium ad una Colonia, a seconda della maggiore o minore promozione del culto dell’imperatore e della domus Augusta. Data la varietà di titoli e il numero di divinità e astrazioni augustee in Hispania, dobbiamo supporre che le denominazioni specifiche di una carica pubblica e il suo oggetto di culto erano limitate a riflettere una serie di preferenze locali legate a compiti liturgici, dal momento che non era prevista una regolamentazione specifica per queste tematiche nelle città ispanoromane. Tuttavia non bisogna scordare l’origine sociale delle sacerdotesse. Si richiedeva che oltre ad avere un certo livello economico, esse dovessero avere una parentela diretta con gli ordines decurionum locali. Considerate queste circostanze, se tutte le sacerdotesse e flaminicae del nostro catalogo epigrafico provengono da un gruppo oligarchico, è altrettanto naturale che le famiglie assicurassero il loro accesso al sacerdozio. Anche così, né possiamo dire con forza che la loro posizione sociale ed economica sia stata favorita da un matrimonio, né che fossero sposate al momento dello svolgimento delle funzioni sacerdotali. È vero che, non avendo nessuna possibilità di ottenere una carriera politica nel municipium, è possibile che queste donne facessero parte dello spazio urbano religioso senza incontrare troppi ostacoli, solamente grazie al loro patrimonio economico. La volontà di donare offerte da parte di una sacerdotessa o di una devota ad una divinità augustea è tipico di alcune donne di un certo livello economico, ma questo non significa che appartenessero necessariamente ad una classe sociale privilegiata: la manifestazione della propria fede appartiene anche a donne con nomi indigeni e da libertae. Di conseguenza, è difficile da dimostrare se lo scopo dell’offerta di una devota o di una sacerdotessa esprimesse una devozione personale o, meglio, adempisse agli obblighi cultuali o ufficiali. Difficile è la distinzione tra devozione e obbligo, soprattutto quando una dedizione ha carattere statale e viene pertanto rimossa dalla sfera della religiosità privata. A mio avviso, è difficile valutare adeguatamente il significato di una pratica religiosa dato che in molti casi non sappiamo la vera motivazione che ha portato a fare una dedica. In un certo senso, è naturale che una devota faccia parte di un gruppo familiare, e che senta la necessità di pregare a favore della sua famiglia, un'opzione che sembra ripetersi spesso. È vero che l'immaginario religioso di una donna romana era un singolare sistema di credenze che diede rifugio alle divinità di diversa natura. Di solito la scelta di adesione ad un culto di una divinità femminile era legata alle condizioni specifiche della fedele che cercava salute e protezione personale. Infatti, una caratteristica comune condivisa dalle devote ispano-romane è la loro preoccupazione per la salute dei loro parenti stretti e dei loro patroni, tuttavia il contenuto della preghiera è sconosciuto perché raramente specificato. L’offerta di donazioni o evergesias di carattere sacro è una pratica comune delle donne bétiche, meno attestata risulta questa usanza tra le donne del resto della Penisola. Sempre nel sud vi era la prassi di adornare le statue delle divinità con gioielli preziosi. Infatti, la devozione alla divinità del pantheon greco-romano è cosa conosciuta. A mio parere la tendenza cultuale di una donna non solo è determinata dalla concomitanza di genere tra fedele e divinità, ma spesso l’affidamento ad un dio maschile o femminile è più che altro dettato dalle esigenze religiose del singolo. Le devote avevano più che altro una predilezione per gli dei salvifici, associati a una promessa per la salute di un membro della famiglia consanguinea. È per questo che le usanze legate alla sfera tradizionale e di conseguenza vicina alle abitudini private sono state conservate. Questo sistema cultuale, caratterizzato da un marcato substrato indigeno, è rimasto in coesistenza con le credenze ufficiali romane principalmente in Lusitania e Tarraconensis durante i secoli dal I al III d. C. Questi segni di sopravvivenza di un passato pre-romano che continuava ancora a essere presente nelle epigrafi votive delle dedicantes rappresentano un'integrazione delle devozioni locali con quelle ufficiali, testimonianze di un modello religioso che non ha escluso le divinità tradizionali. Tuttavia, la sopravvivenza di questo sistema antico di credenze si è conservato solo in alcune zone marginali della Penisola Iberica. Inoltre le pratiche cultuali si sono trasformate perdendo la loro essenza originaria, aspetto che non permette di valutare la reale conservazione del rito originale. In ogni caso, non è affatto raro che le offerte agli dei effettuate dalle donne delle comunità prevalentemente rurali, siano destinate all’adorazione di divinità romane a cui vengono dedicati epiteti locali, in gran parte legati a zone geografiche in cui il culto viene praticato. Precisamente, le manifestazioni cultuali indigene hanno preso come riferimento un punto d'incontro collettivo in recinti sacri che sono stati collocati all'aria aperta e in cui sono state forgiate le caratteristiche della propria religione. Per questo motivo l’attaccamento della comunità femminile a tali culti non è stato percepito come una minaccia alle istituzioni politiche e religiose dei Romani. D'altra parte, la maggior parte delle nostre epigrafi ha la seguente struttura: nome della divinità, dell’offerente e del ricevente, segue la richiesta del favore divino e la conclusione che termina con la seguente formula rituale “sacrum, ex voto, votum solvit libens animo”. Probabilmente sarebbe troppo forzato concludere di primo acchito che il culto fosse relegato ad una sfera meramente privata, solo tenendo in considerazione la dimensione ridotta degli altari votivi e non valutando i contesti d’origine. Il fatto che il dedicante sia menzionato non esclude la possibilità che l’ara fosse situata in un luogo privato. In ogni caso, penso che queste donazioni fatte dalle devote ispano-romane mostrino una chiara volontà di presentare le loro pratiche cultuali in uno spazio lontano dai culti civici e dal loro riconoscimento pubblico. Sebbene le epigrafi dimostrano che esiste una coincidenza cronologica e geografica per i luoghi di culto dedicati alle divinità indigene e a quelle romane, l’assimilazione selettiva degli usi e dei costumi cultuali romani doveva essere impostata in modo non uniforme nelle aree rurali e urbane peninsulari. Sulla base dell'analisi delle testimonianze religiose nelle tre province ispaniche possiamo dedurre che le devote si siano adattate ai culti tipicamente romani, anche se va ricordato che a volte hanno mantenuto le loro credenze di origine preromana, forse per motivi personali e familiari oppure perché più legati alla sfera privata della religione. È anche importante notare che le loro inclinazioni religiose trovano una migliore espressione nel culto privato che nei rituali pubblici cittadini. Nonostante questa pluralità religiosa nelle iscrizioni raccolte, troviamo una connessione, sia cultuale-religiosa che culturale, di credenze femminili tra l’Hispania, la Gallia e la Mauritania. Eppure siamo consapevoli che il processo di romanizzazione non aveva la stessa intensità in queste province e l'eredità indigena era presente in tutte le aree conquistate. Ciò significava una progressiva assimilazione delle divinità con il suo presunto equivalente romano che in alcune zone, specialmente quelle rurali, non è riuscito a consolidarsi. Infatti, le differenze regionali in Hispania mostrano delle realtà che determinano l'intensità maggiore o minore nelle forme cultuali romane. Ecco perché nella Betica romanizzata le credenti adottano comportamenti simili alle donne delle élite che sono coinvolte nei sacerdozi locali. Nelle pratiche cultuali troviamo delle similitudini con le prassi adottate dalle donne della Mauritania. La connessione tra il sud peninsulare e l’Africa del nord attraverso l'influenza fenicia ha rafforzato le relazioni con i gruppi della popolazione e, pertanto, lo scambio di nuove pratiche religiose. In questo senso, possiamo dire che le devote e le sacerdotesse africane coincidono nelle loro vesti religiose tradizionali con quelle della provincia Betica. Per quanto riguarda le province galliche e la loro connessione con le credenze hispano-romane, si osserva la presenza di divinità locali che assomigliano a quelle romane. Come é stato indicando, alle differenze tra le province ispaniche si aggiungono caratteristiche comuni a livello cultuale tra Gallia Narbonese, nord della Lusitania e la