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El Reino de Granada y las cruzadas tardías (Siglo XIV)

López-de-Coca-Castañer, José Enrique

Abstract

Me ocupo de algunas cruzadas del siglo XIV que tuvieron como objetivo el reino nazarí de Granada. La segunda cruzada de los Pastores (1320) y el proyecto de cruzada diseñado en 1329-1330 coinciden con dos momentos clave del reinado de Alfonso XI de Castilla. La llamada “cruzada de Algeciras” (1342-1344) trajo a Andalucía a muchos caballeros europeos aprovechando una tregua en la guerra de los Cien Años. La paz de Bretigny (1360) haría posible la venida de Beltran Duguesclin, que soñaba con ser rey de Granada. Como trasfondo, las ideas de Raimundo Lulio sobre los itinerarios más convenientes para que una fuerza expedicionaria pudiera llegar hasta Jerusalén.

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© Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) EL REINO DE GRANADA Y LAS CRUZADAS TARDÍAS (SIGLO XIV) THE KINGDOM OF GRANADA AND THE LATE CRUSADES (XIVTH CENTURY) José Enrique López De Coca Castañer Universidad de Málaga RESUMEN Me ocupo de algunas cruzadas del siglo XIV que tuvieron como objetivo el reino nazarí de Granada. La segunda cruzada de los Pastores (1320) y el proyecto de cruzada diseñado en 1329-1330 coinciden con dos momentos clave del reinado de Alfonso XI de Castilla. La llamada “cruzada de Algeciras” (1342-1344) trajo a Andalucía a muchos caballeros europeos aprovechando una tregua en la guerra de los Cien Años. La paz de Bretigny (1360) haría posible la venida de Beltran Duguesclin, que soñaba con ser rey de Granada. Como trasfondo, las ideas de Raimundo Lulio sobre los itinerarios más convenientes para que una fuerza expedicionaria pudiera llegar hasta Jerusalén. ABSTRACT In this article I deal with some Crusades of the XIVth century in the Nasrid Kingdom of Granada. The Second Crusade of the “Sepherds”(1320) and the project of crusade designed in 1329-1330 coincide with two relevant moments in the reign of king Alphonse XIth of Castile. The so-called “crusade of Algesiras” (1342-1344) brought into Andalusia many European knights during a truce in the Hundred Years war. The peace of Bretigny (1360) gave Bertrand Du Guesclin the opportunity to come along as he dreamed of being king of Granada. As background, the ideas of Remon Llull about the most convenient routes for an expeditionary force to get Jerusalem. PALABRAS CLAVES: Raimundo Lulio, Cruzadas, Granada, Siglo XIV KEY WORDS: Remon Llull, Crusades, Granada, XIVth century 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 1 25/10/2016 19:10:43 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER90 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) En 1305 Raimundo Lulio presentó su Liber de Fine a Jaime II de Aragón, quien lo pasó después al papa Clemente V. Concebido como “a crusade-and-mission plan”1, en él se exponen a la consideración de un bellator rex –el monarca aragonés, sin duda–cinco itinerarios posibles para los cruzados que fueran a Ultramar. A saber: 1. El camino a través de Bizancio, Anatolia, Armenia y Siria, que considera peligroso, largo y costoso. 2. El paso por la “isla” de Rosetta en la proximidad de Alejandría. La isla ha de servir como base para asaltar el continente. Pero este camino también es largo y oneroso. 3. La ruta marítima con escalas en la isla de Chipre y la costa de Armenia. Es larga y requiere combatientes de mar y tierra; además, ni Chipre ni Armenia tienen medios suficientes para reabastecer a una fuerza expedicionaria. 4. El paso a Túnez. No merece comentario alguno tras el fracaso de la cruzada de Luis IX, en 1270. 5. La ruta norteafricana. Una vez conquistado el emirato de Granada, debía cruzarse el Estrecho y ocupar Ceuta, continuando luego hacia el Este hasta llegar a Túnez, Egipto y, finalmente, Jerusalén. Raimundo Lulio prefería este itinerario por los resultados que podían conseguir los cruzados2. La conquista de “Yspania” –que Lulio identifica con “Andalicia”– no es un objetivo en sí mismo sino un instrumento que hará posible el desarrollo de la cruzada gracias a los recursos que ofrecen el territorio y sus ciudades más importantes: Almería, Granada y Málaga3. Parece que nadie prestó atención a Raimundo Lulio cuando recomendó al concilio de Vienne (1311-1312) que pusiera en marcha una cruzada a través de España y el norte de África hasta Egipto y Siria. Pero los argumentos del fraile mallorquín fueron tenidos en cuenta a lo largo del Trescientos aunque sólo fuera para refutarlos. Burcard enumera en su Directorium ad Philippum 1. B. Kedar (1984), 196. 2. A.S. Atiya (1938), 77-80. 3. En este sentido, escribe: “Et sic Andalicia adquirita, bellator rex cum suo exercitu ampliato ad maiorem Barbariam poterit ultra ire, primo videlicet ad regnum Cepte, quoniam de iste mare nisi per septem miliaria illud distat; et tunc, ut dictum est, primo adquirere unam villam, post versus fruntariam aliam, et sic de singulis usque Tuniciam, sicut dixi, et fortificare et munire forciores, et tunc posset cum saracenis facere guerram planam. Et sic bellator rex posset ad sanctam terram Iherusalem devenire et totum regium Egypti adquirere, sicut ordinabimus in sequenti”. A. Gottron (1912), 81. 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 2 25/10/2016 19:10:43 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 91 regem Franciae cuatro rutas principales hacia el Este, incluyendo la de Berbería, que le parece disparatada debido a la naturaleza del terreno, el carácter de sus pobladores y las enormes distancias que había que superar4. Un peregrino y propagandista de mediados de siglo, Ludolph von Suchem (o Sudheim), rechaza la ruta norteafricana, desde España, en su De Itinere Terre Sanctae al considerarla peligrosa para los viajeros cristianos “propter calores et barbaros”5. Valga esta introducción para justificar que me ocupe del reino de Granada como objetivo escogido por algunas cruzadas, o proyectos de cruzada, del siglo XIV. Para empezar, la cruzada de los “Pastorcillos” (1320) y la fallida cruzada de 1329-1331, que coinciden con dos momentos clave del largo reinado de Alfonso XI de Castilla: la muerte de los infantes regentes, tíos del rey, en tierras granadinas, y la mayoría de edad del monarca. La cruzada de Algeciras (1342-1344) hizo que muchos nobles europeos acudieran a medir sus armas con los infieles en la mejor tradición de los Reisen. Por último, la “cruzada” de Beltrán Duguesclin reviste un interés especial si es cierto que el conde de Longueville se planteó la posibilidad de cabalgar hasta Jerusalén siguiendo, consciente o inconscientemente, el quinto itinerario de Raimundo Lulio. 1. LA SEGUNDA CRUZADA DE LOS “PASTORCILLOS” (1320) Procedentes de diversas partes del norte de Francia, los “Pastorcillos” se reunieron en torno a la Pascua de Resurrección y, organizados en varios grupos, fueron a París y, luego al sur, hasta llegar a Tolosa, Carcasona y Albi. Aquí masacraron a los judíos y atacaron a algunos clérigos y seglares ricos, antes de ser dispersados o muertos a fines de año. Este movimiento se produjo a gran escala y su violencia asustó a las autoridades seculares y eclesiásticas. Sus protagonistas distaban de ser un conjunto homogéneo tanto por su extracción social como por sus intereses: entre ellos había jóvenes, pastores o no, campesinos, artesanos, matrimonios, gente desarraigada y algunos miembros de la pequeña nobleza. La mayoría deseaba liberar Tierra Santa y habría ido en un “pasaje general” si éste se hubiera organizado. Pero también había chusma, 4. A.S. Atiya (1938), 101. 5. Dice: “Illi vero qui de Hyspania volunt ire per terram, transeunt per mare augustum de Balthar, de quo contra solem transeunt ad regnum Marrochie et ad alia regna Africe, donec venient ad Allexandriam. Deinde vadunt ad Terram Sanctam. Sed hec via est christianis periculosa propter calores et barbaros”. A.S. Atiya (1938), 170. © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 3 25/10/2016 19:10:43 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER 92 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) que no podía ser controlada; muchos vieron el caos asociado a los “Pastorcillos” como una oportunidad para alborotar, robar y saldar cuentas pendientes6. Los “Pastorcillos” en la Corona de Aragón Algunos de estos aventureros penetraron en la Corona de Aragón en el verano de 1320 con el propósito de dirigirse al reino de Granada. Consciente de su capacidad para promover disturbios y perturbar el orden social, Jaime II ordenó que fueran expulsados. Los documentos publicados por Ángeles Masià en 1956 muestran el desasosiego que produjo en el ánimo del monarca aragonés la irrupción de los “Pastorcillos”. La mayoría de estos escritos son órdenes remitidas a las autoridades de Aragón, Cataluña y Valencia para que reduzcan a los alborotadores y, de paso, protejan a sus víctimas7. El documento más antiguo dice que los “Pastorcillos” entraron por separado y divididos en numerosos grupos, aunque todos bajo un solo caudillo que los conducía contra los moros de Granada. Jaime II ordenará al sobrejuntero de Huesca y Jaca que impida la entrada de otros por el puerto de Jaca porque, habiendo sido malo el último año agrícola, temía que su presencia provocara carestías de víveres en algunas zonas8. Ese mismo día ordenaba a las autoridades de Zaragoza y de otras ciudades de Aragón, Cataluña y el reino de Valencia que impidieran la entrada de los “Pastorcillos” y amparasen a los judíos en sus respectivas jurisdicciones. El rey ha sabido que estas bandas tan deseosas de combatir a los moros de Granada, enemigos de la fe, carecían de un caudillo y eran indisciplinadas9. En otra carta (Calatayud, 6 de julio de 1320), enviada a las autoridades de los lugares fronterizos con Navarra, Jaime 6. G. Passerat (2006), passim. 7. A. Masià (1956), 10-11. 8. (Calatayud, 4 de julio de 1320). Jaime II al sobrejuntero de Huesca y Jaca: “Intelleximus que magna de diversis partibus hominum multitudinem terram nostram catervanti seu per familias per diversas partes ingreditur qui se nominant Pastorellos pretendentes que intendunt procedere contra sarracenos Granate christiane fidei inimicos et tamen nec inter se dicti pastorelli ducem habent sub que pretendant nec ad ducem vadunt qui ibi contra dictos sarracenos exercitum tenant de presenti”. A. Masià (1956), doc. 2. 9. Jaime II a las autoridades susodichas (Calatayud, 4 de julio de 1320), dándose por enterado “que multitudo gentium que Pastorelli vocantur inordinate et absque aliquo ductore pergredientium terram nostram ingredientur pretendentes accesuros et processuros fore contra sarracenos Granate”. A. Masià (1956), doc. 1. En el texto no aparecen los sarracenos como objeto de preocupación regia; en la regesta sí 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 4 25/10/2016 19:10:43 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 93 II ordena preservar a los judíos y sarracenos de los ataques de los intrusos, que se repiten por doquier10. El día 7 el rey de Aragón se daba por enterado de los daños “que la gent que se claman pastorellos facen cada día en nuestra tierra”, en una misiva dirigida a Pedro Ortiz de Pisa, sobrejuntero de Ribagorza, Sobrarbe y los valles. En ella le ordena que reúna a todos los hombres que pueda y se ponga a las órdenes del infante don Alfonso, heredero del trono, cuando éste haga acto de presencia en aquellos pagos. Mientras tanto deberá vigilar los pasos montañosos e impedir la entrada de otros grupos, valiéndose de la fuerza si fuera preciso11. Este cúmulo de órdenes obedecía a la necesidad de afrontar los desórdenes provocados por los “Pastorcillos”; en especial el saqueo de Montclús, localidad del Alto Sobrarbe, acaecido antes del 6 de julio y en el que perdieron la vida 337 judíos refugiados en el castillo real sin que el alcaide hiciera nada por evitarlo12. Una semana más tarde el monarca aragonés escribía a Pedro de Queralt, vicerregente de procurador en el reino de Valencia, dando noticia de esta matanza antes de ordenarle que disolviera las partidas de “Pastorcillos” que andaban por el reino de Valencia y, en el ínterin, amparase a judíos y mudéjares13. Aunque la presencia de los “Pastorcillos” había sido detectada ya en las inmediaciones de casi todas las ciudades aragonesas situadas al norte del Ebro, David Nirenberg considera que el miedo a los intrusos viajó más lejos que ellos mismos. El 17 de julio se enviaron cartas advirtiendo del peligro a quince lugares diferentes. Ese mismo día Jaime II ordenaba a las autoridades de Valencia, Morella, Castellón, Burriana, Alicante, Morviedro, Alcira, Játiva, Elche y Orihuela que se defendieran de los “Pastorcillos”. Según parece, la orden provocó cierta perplejidad en las poblaciones más apartadas14. Conjurado el peligro, el 26 de julio Jaime II escribía a don Juan Manuel, adelantado del reino de Murcia, contándole quienes eran los “Pastorcillos” y lo que habían hecho. Los describe como gente gregaria, carente de medios, 10. “(…) que quedam gentes qui Pastorelli se nominant quique a modico citra ipse terram nostra catervanti seu per catervas intrare ceperunt dicentes se ad partes frontarie regni Granate pro dictis provinciis accesuros ubicumque judeos vel sarracenis obviant eos percuciunt vell occidunt aut eis alias irrogare iniurias (…)”. A. Masià (1956), doc. 3. 11. A. Masià, (1956), doc. 4 12. D. Nirenberg (2001), 106. 13. (Calatayud, 14 de julio de 1320). Sobre la presencia de “Pastorcillos” en territorio valenciano leemos: “Et intelliximus in super de dictis gentibus plures catervas ad dictum regum Valencie concrisse et existere in eodem”. A. Masià (1956), doc. 5. 14. D. Nirenberg (2001), 108 y 109; A. Masià (1956), docs. 9 y 10. © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 5 25/10/2016 19:10:43 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER94 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) que se desplazaban a pie y sin caudillo. Algunos de ellos habían matado a muchos judíos en Montclús porque entendían que de ese modo servían a Dios. A estos los había prendido y mandado ejecutar. Los demás habían sido obligados a salir de la tierra15. Granada como objetivo Las fuentes narrativas no proporcionan mucha información sobre las cruzadas populares debido a que los cronistas no las ven con buenos ojos o, lo que es más probable, no las entienden. Los protagonistas tampoco han dejado testimonios. Sabemos, no obstante, que un tema recurrente de estos movimientos de exaltación religiosa fue que el fracaso en recobrar Jerusalén probaba que no eran los ricos y los poderosos quienes estaban destinados a liberar la Ciudad Santa, sino los inocentes y los humildes. Es significativo, en este sentido, que la primera cruzada de los Pastores (1251) fuera la respuesta a las noticias sobre el desastre sufrido por Luis IX en Egipto. La segunda cruzada de los “Pastorcillos” tenía como objetivo la recuperación de Tierra Santa hasta que los participantes llegaron al Languedoc. No me parece descabellado suponer que algunos de ellos atravesaron las montañas y entraron en tierras aragonesas movidos, en parte, por el recuerdo del trágico suceso acaecido en la frontera de Granada el año anterior. El 24 de junio de 1319 los infantes regentes de Castilla, don Pedro y don Juan, eran derrotados y muertos en la batalla de Elvira; un desastre que, aun siendo grande, fue más de sensación que de consecuencias16. La noticia de “este desauenturado caso que es acaescido” llegó a la corte aragonesa el 16 de julio y Jaime II tomó medidas para defender el reino de Valencia que, a la postre, serían innecesarias17. Se entablaron negociaciones con el emir de Granada, Ismail I, que se mostraba bien dispuesto según una carta remitida el 12 de febrero de 1320. Pero con posterioridad a esa fecha se van a suspender los tratos y la intranquilidad reinará de nuevo en la frontera valenciana18. Al enterarse de la paz asentada que el emir había suscrito con los 15. A. Giménez Soler (1932), 490. 16. Según A. Giménez Soler (1908), 212-214. 17. Véase carta de Jaime II a don Juan Manuel (17/julio/1319). A. Giménez Soler (1932), 478. Un error de imprenta explica que la data anual sea 1316. 18. Giménez Soler confiesa que no ha podido averiguar por qué. A. Giménez Soler (1908), 216-218. 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 6 25/10/2016 19:10:43 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 95 concejos andaluces en Baena, el 18 de junio de 1320, el teniente del Adelantado de Murcia tomó medidas para prevenir una incursión de los almogávares granadinos en su territorio, según consta en una carta suya al concejo de Yecla, del 5 de julio. El rumor, pues de esto se trataba, tardó pocos días en llegar a Játiva19. El rey de Aragón había enviado el 20 de junio instrucciones a sus embajadores en la corte de Aviñón para que solicitaran del Papa la concesión del diezmo eclesiástico durante los próximos seis años y la conducción de la guerra contra Granada si ésta llegaba a declararse. Demandas, ambas, que serían rechazadas20. En este sentido, Nirenberg opina que el infante don Alfonso había planeado una cruzada defensiva contra Granada con objeto de impedir que los musulmanes invadieran el reino de Valencia. Añade que hasta principios del mes de julio no se dio por terminado el estado de alerta según prueban unos documentos publicados por Ángeles Masià. Pero esos documentos no prueban nada. Es cierto que en el primero –una carta de Jaime II al adelantado don Juan Manuel– el monarca aragonés admite que su hijo preparaba una entrada en territorio granadino a la espera de recibir la ayuda que había solicitada al papa, pero la carta fue expedida en Barcelona, el 8 de mayo de 1319, un mes y medio antes de la muerte de los infantes regentes de Castilla21. Las demás piezas documentales –una carta del baile de Valencia a Jaime II (Elche, 18de junio de 1320); otra del rey a Pere de Queralt, vicerregente de procurador en el reino de Valencia, de la misma fecha; y una tercera, de Sancho Jiménez de Nanclares, adelantado de Murcia por don Juan Manuel, al concejo de Yecla (5 de julio de 1320)– están relacionadas con la paz firmada por los concejos andaluces con Ismail I y el temor a que los súbditos de éste atacaran el territorio valenciano 22. A favor de nuestra hipótesis tenemos el testimonio de dos historiadores judíos del siglo XVI, los cuales relacionaron la cruzada de los “Pastorcillos” con la lucha contra los moros de Granada, si bien diferían respecto a su lugar de origen. Joseph Ha-Cohen escribe que había en España, en 1320, un muchacho de 17 años que refirió cómo una paloma se había posado sobre él una 19. Véase carta de las autoridades de Játiva a Pere de Queralt. Ibidem, 214-215. 20. A. Giménez Soler (1908), 220-223. 21. Esto explica que algunos miembros de la pequeña nobleza del Midi vinieran a servirle. Bertrand de Cacus, por ejemplo, que el 12 de julio de 1320 recibía licencia para volver a sus lares. 22. D. Nirenberg (2001), 111; A. Masià (1989), 508-513. La carta de Sancho Jiménez de Nanclares ya era conocida gracias a Giménez Soler. Supra, nota nº 19. © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 7 25/10/2016 19:10:43 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER96 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) tarde, primero sobre un hombro y luego sobre su cabeza. Al cogerla vio a una joven virgen, de bella figura, la cual le dijo que lo había escogido como pastor de este país para que fuera a combatir contra los sarracenos. No tardó en seguirle una muchedumbre que manifestará su odio hacia los judíos al correr la noticia de que un hijo de Israel se había burlado del mozalbete. Por su parte, Salomón ibn Verga sitúa al jovencito y la aparición de la virgen en Agen, en la frontera con Gascuña, y da una explicación plausible del estallido antisemita. Habiendo decidido ir contra Granada, los cruzados atacan a los judíos, les roban y, con los despojos, compran armas para combatir a los musulmanes23. 2. GRANADA Y LA CRUZADA FALLIDA (1329-1331) Cuando Alfonso XI de Castilla alcanzó su mayoría de edad en 1328, declaró inmediatamente la guerra a Granada, la cual se apresuró a pedir ayuda al sultán de los Banú Marin. Por su parte Alfonso IV de Aragón también había roto treguas con el emir, asumiendo luego el papel de portavoz de los príncipes cristianos de la Península con objeto de conseguir el apoyo de la realeza y la nobleza europeas para una cruzada contra los musulmanes. Y los extranjeros se ofrecieron a venir debido a la resonancia que debieron tener fuera de España tanto la muerte de los infantes-regentes de Castilla como las esperanzas de dos reyes jóvenes24. Adhesiones a la cruzada En febrero de 1329 Alfonso IV de Aragón y su cuñado, Alfonso XI de Castilla, se pusieron de acuerdo para montar una operación militar conjunta contra el emirato nazarí. Acto seguido el primero otorgaba cartas credenciales a Ramón de Melany (Zaragoza, 26 de febrero de 1329) como su embajador ante Juan de Luxemburgo, rey de Bohemia, Felipe VI de Francia y algunos de sus principales vasallos, esperando de ese modo influir indirectamente en el papa para que le otorgara una ayuda financiera25. A Juan de Bohemia –que en 23. Los datos proceden de Joseph Ha-Cohen, El valle de los lamentos (1558), y Salomón Ibn Verga, La tribu de Judá (1554). Véase G. Passerat (2006), 129 y 135. 24. Según apunta A. Giménez Soler (1908), 237. Para las peticiones de ayuda hechas por Alfonso XI y Alfonso IV a la Santa Sede, véase J. O´Callaghan (2011), 150-152 y 154. 25. Felipe de Valois había obtenido una bula de cruzada de Juan XXII en 1326. Rey a partir de 1328, quiso hacer honor a la misma. 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 8 25/10/2016 19:10:43 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 97 1328 había ofrecido su colaboración para la guerra de Granada en dos ocasiones– le otorgaba seguro para él y sus hombres, sobre los cuales disfrutaría de jurisdicción civil y criminal; tampoco le pondría obstáculos en su desplazamiento por la Corona de Aragón, de Salses a Orihuela, garantizándole además que obtendría víveres a un precio razonable y se le prestaría dinero en su justo valor, según sus deseos. En el mes de abril volvía a escribirle manifestando su confianza en que pronto combatirían juntos26. El 26 de marzo de 1329 Alfonso IV declaraba la guerra al emir de Granada27. Aquel verano el rey de Aragón se negaba a formalizar un acuerdo por escrito según le pedía Juan de Luxemburgo. Advierte al embajador que el susodicho ha de venir sólo con 200 caballeros y 400 ballesteros montados, los cuales tendrán derecho a su parte en el botín y los cautivos Y si desea una indulgencia, que la pida directamente al Sumo Pontífice. El monarca aragonés tampoco acepta entrevistarse con el rey de Francia para concretar los detalles de la expedición –según quería éste– porque costaría mucho dinero28. Ya entrado el año 1330, la invasión del reino de Granada se retrasa hasta la primavera del año siguiente: falto de dinero, el aragonés también carece de un plan concertado con Castilla. Esta decisión coincide con el deseo de Felipe VI de postergar la cruzada. En las nuevas credenciales otorgadas a Ramón de Melany, el 10 de julio de 1330, Alfonso IV recomienda a Felipe de Valois que, en vez de venir por tierra, se embarque en Aigües Mortes para Valencia, lo que le permitirá traer más armas y viandas consigo29. En otoño, mientras los reyes de Francia y de Bohemia perdían interés por la cruzada, Ramón de Melany rebosaba optimismo: en una carta enviada desde Poissy el 17 de noviembre comenta que podrían juntarse 2.000 o 2.500 combatientes a caballo. El rey de Aragón muestra su desagrado al pedir, el 25 de diciembre, que no vengan por tierra debido a la carestía provocada por la falta de lluvias el año anterior30. Mientras tanto, Alfonso XI de Castilla hacía la guerra a los granadinos, arrebatándoles la plaza fronteriza de Teba en agosto de 1330. El rey de Aragón le requiere para que no pacte una suspensión de hostilidades con el emir y el castellano responde (Sevilla, 2 de enero de 1331) que no estaba en condi26. Ramón de Melany también llevaba credenciales para el duque Luis de Borbon y los condes Guillermo de Hainaut, Carlos de Alençon y Roberto de Beaumont. A. Miret Sans (1908), 2-7; A. Giménez Soler (1908), 237-239. 27. A. Giménez Soler (1932), 576. 28. Cartas a Ramón de Melany del 15 y 28 de agosto de 1329, respondiendo a otras remitidas desde Paris por el embajador el 13 y el 26 de julio. A. Miret Sans (1908), docs. II y III. 29. A. Miret Sans (1908), 13-16. 30. Ibidem, 25. © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 9 25/10/2016 19:10:43 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER104 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) No está claro, sin embargo, cual fue el valor militar de estas compañías extranjeras. Con motivo de una salida de los sitiados para estorbar la construcción de una bastida, acudieron los ingleses y les obligaron a retirarse. Pero los musulmanes se revolvieron, hiriendo al duque de Derby de una saetada en el rostro y dando muerte a dos caballeros antes de volver a encerrarse en la ciudad55. A principios de agosto el monarca castellano pedía a los caudillos extranjeros que impidieran a los suyos trabar combate con el enemigo hasta que el pendón real se moviera. Le costó trabajo convencerlos al tratarse de individuos testarudos, venidos de tierras lejanas, la mayoría de los cuales “eran cada uno por sí, que non se guiaban por ome çierto”56. No obstante, las ganas de pelear de los nobles ingleses contrastan con el desinterés de los franceses en dicho sentido. Camino de Algeciras, los primeros oyeron que los musulmanes habían acordado con el rey de Castilla que pelearían en campo abierto un día determinado. Por este motivo forzaron la marcha hasta llegar a Sevilla, donde los Bardi, mercaderes florentinos en cuyas casas habían de hospedarse, les dijeron que no se había concertado fecha para la batalla. En agosto de 1343 los duques de Derby y Salisbury iban con toda su gente a bordo de las galeras del almirante Bocanegra cuando éstas trabaron combate con los moros a la vista de Ceuta57. Pasaron semanas, en cambio, sin que el conde de Foix y su hermano probasen su valor y destreza. El 31 de julio pusieron una celada a los algecireños y lograron sorprender a un destacamento que salía de la ciudad a escondidas. Pero, al perseguirlos con desgana, los musulmanes se revolvieron contra los franceses y estos, “muy cobardes en la pelea”, a punto estuvieron de huir. Según Rodrigo Yáñez, “mal lo pasaran franceses/ si non por los castellanos/ que los moros ençerraron”58. Fernán Sánchez escribe que Gastón de Foix tenía otros intereses, pues “andaba todo el día a la oreja del rey coydando entrar en privanza, et poniasele por consejero59. No es de extrañar dado que pretendía conseguir ayuda naval castellana para cuando se reanudaran las hos55. Supra: 362. Según el poema, Derby vuelve malherido a causa de tres saetadas. R. Yáñez (1956), 633 y 635, estrofas 2277-2284. 56. F. Sánchez de Valladolid (1953), 364. 57. Supra, 370 58. R. Yáñez (1956), 635 y 637, estrofas 2285-2289. 59. Y acusa a su hermano, el vizconde, de ser un frívolo. F. Sánchez de Valladolid (1953), 366-367. 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 16 25/10/2016 19:10:44 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 105 tilidades con Inglaterra. Pero el cronista prefiere hablar del empréstito que el papa Benedicto XII y el rey de Francia habían concedido al rey de Castilla60. El conde de Foix acabaría pidiendo a don Alfonso dinero para sus gastos y éste le abonó el mes de agosto por adelantado tras pedir un crédito a los mercaderes genoveses. Hubo cierto descontento entre los demás extranjeros pues el gascón era casi un recién llegado; máxime si luego se negó a asumir la guarda nocturna de una torre de madera invocando su mala salud. A mediados de agosto se fueron los nobles ingleses siguiendo órdenes del rey Eduardo III. Lo hicieron muy a su pesar, escribe el cronista61. El día 23 Gastón de Foix avisaba a don Alfonso que le convenía partir inmediatamente. Estaba en Vejer, al día siguiente, cuando un ejército de socorro granadino acampó junto a Gibraltar. Un noble catalán, conocido suyo, le puso sobre aviso y le recomendó que volviera pues “faría en ello bondat, et cavallería, lo que era tenudo de facer”. Pero el gascón prosiguió su viaje hasta Sevilla, donde murió. Aquí yacía enfermo William Montague, quien, al tener noticia de la venida de los granadinos, se hubiera embarcado para Algeciras de no haberlo impedido su médico62. Más adelante, al recordar a los extranjeros caídos en la campaña, el cronista real escribe que el conde de Foix se fue “et desanparó al rey don Alfonso al tienpo que lo avía más menester”63. Los caballeros franceses al servicio de Felipe de Evreux también son censurados por Fernán Sánchez, pues desbarataron una emboscada al mostrarse al enemigo antes de tiempo. Se retiraban los algecireños sin ser molestados cuando Alfonso XI quiso que volvieran los franceses, “et non pudo fasta que se mató a uno dellos”. Éste fue el único combate en el que tomó parte el rey de Navarra antes de caer enfermo. Aconsejado por su médico emprendió la marcha acabado el mes de septiembre, falleciendo al llegar a Jerez64. Fernán Sánchez de Valladolid justifica sus diferentes puntos de vista sobre ingleses y franceses alegando que si es justo destacar las hazañas de los que sirven bien, también lo es recordar a quienes hacen lo contrario, “de otro 60. Supra. 367-368. Según el poeta, Alfonso pide a Felipe IV un préstamo para mantener al ejército, empeñando las joyas reales como garantía. Y el francés le da 30.000 florines de oro “con que pague su conpaña”.R. Yáñez (1956), 611-616, estrofas 2197-2214. Sobre la bula de cruzada concedida en 1340 y las negociaciones posteriores, J. O´Callaghan (2011), 173-174, 201-202. 61. F. Sánchez de Valladolid (1953), 370. 62. No sin antes amenazar a su hermano, que pretendía quedarse. El de Foix calculó que podía pagar los gastos de viaje con los días de sueldo –ya cobrados– que restaban para terminar el mes. Sánchez de Valladolid (1953), 370-371. 63. F. Sánchez de Valladolid (1953), 390. 64. Ibidem: 374 y 377. © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 17 25/10/2016 19:10:44 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER106 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) modo, unos y otros serían tratados igualmente”65. Pero Rodrigo Yáñez concluye: “Los estraños se tornaron/ cada uno para sus tierras;/ los castellanos fueron/ que saben sofrir las guerras/”66. 4. BELTRÁN DUGUESCLIN Y LA CONQUISTA DE GRANADA (1365-1366) En 1365 Beltrán Duguesclin entró en España a la cabeza de las Grandes Compañías. Desde una perspectiva hispana, esta expedición fue un nuevo episodio de la guerra entre Castilla y Aragón, iniciada en 1356. Se trataba de prestar socorro al rey de Aragón Pedro IV el Ceremonioso, contra el rey de Castilla, Pedro I el Cruel, y al mismo tiempo, a su aliado Enrique de Trastámara, hermano bastardo de Pedro el Cruel y pretendiente al trono castellano. Con la ayuda de Duguesclin, don Enrique era coronado rey de Castilla en Burgos el 5 de abril de 1366. En menos de 50 días todo el reino cayó en sus manos, incluyendo a Sevilla, donde la población se rebeló contra el fugitivo Pedro I, que se va a Portugal y, luego, a Burdeos67. Cruzada en España La idea original de esta expedición fue la guerra contra los infieles. El papa Urbano V deseaba emplear en una cruzada a las Grandes Compañías que, al estar ociosas desde la paz de Bretigny, asolaban el reino de Francia. Una parte debía ir a Hungría, a prestar ayuda contra los turcos, y el resto, con Duguesclin, a España, a guerrear contra los musulmanes de Granada y de Banú Marin68. El rey de Francia, el papa y el rey de Aragón se comprometieron a financiar la empresa. Las sumas pagadas por Carlos V y Urbano V eran para asegurar la evacuación de las compañías de Francia y del Condado-Ve65. Ibidem: 368-369. 66. R.Yáñez (1956), 637, estrofa 2293. 67. B. Descoll (1971), 1151. 68. Arnaud de Cervole, el Arcipreste, tenía el encargo de vaciar el este de Francia de mercenarios y llevarlos a guerrear contra el Turco. N. Housley (1982), 273-277. La Crónica de Pedro el Ceremonioso dice: “E aquest acorriment donaren los dits Pare Sant e rei de França per foragitar del regne de França e de les partides d´Avinyò les companyes dessus dites, car eren en tant gran nombre que tota França desgastaven e encara totes les partides d´Avinyò”. B. Descoll (1971), 1150. 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 18 25/10/2016 19:10:44 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 107 naissin, mientras que Pedro IV había de cubrir tres meses de salarios de tropas en su guerra con Pedro de Castilla69. Los intereses políticos de Carlos V, que deseaba romper la alianza firmada por los reyes de Castilla e Inglaterra en 1362, apartaron a la expedición de su primer objetivo. Pero la idea de cruzada se mantuvo viva entre los routiers gracias a la propaganda enriqueña: creían aquellos que una vez desaparecido Pedro I, protector de judíos y mudéjares, amigo de los moros de Granada y del Magreb, sería posible reanudar la “Reconquista”. No hay más que leer la crónica en verso que Jean Cuvelier escribió entre 1380 y 1387 sobre las andanzas de Beltrán Duguesclin, donde la expedición a España ocupa el 45% de la obra cuando sólo supuso el 5% de la vida del héroe. Estando en Vernon, en 1365, Duguesclin soñó con un “pasaje” a Oriente: iría de buena gana a socorrer al rey de Chipre, Pedro de Lusignan, que había tomado Alejandría70. A continuación Cuvelier escribe, como introducción al relato de la aventura en España, que Beltrán Duguesclin, empeñado en destruir a los paganos sarracenos, declaraba que él sería rey de Granada antes de morir. Pero tuvo que retrasar la empresa y, finalmente, abandonarla, porque en su camino se cruzó un rey, Pedro de nombre, que era la peor de las criaturas venidas al mundo71. Fueron otros jefes de las Compañías quienes sopesaron antes los provechos de la guerra contra Pedro el Cruel. Según la proclama del mariscal d´Audrehem al delegado papal, antes de llegar a Aviñón, se decidió ir contra Granada cuando el asesinato de Pedro de Lusignan puso de manifiesto la inu69. K. Fowler (1987), 245-246 70. J. Cuvelier (1990-1991), versos 7.472-7479. El autor se equivoca: la reunión de Vernon fue en marzo o abril de 1365 y Alejandría no fue tomada hasta octubre de aquel año. 71. “Seigneurs, or entendez, franche gent honoree, / Et vous orrez chançon de ma tiere prouvee,/ Com cilz Bertran resgna, qui tant ot renonmee,/ Et conment il ala avec grant assemblee/ Pour destruire payens, la male gent dervee./ De Grenade la grant, une terre peuplee,/ Disoit qu´il seroit roys ains sa vie finee;/ Mais pour une aventure qui fu desordenee,/ Fu celle emprise la deffaite et arrieree,/ Car en ce temps dont j´ay ma chançon devisee,/ Avoit dedans Espaigne, une riche contree,/ Un roy qui oncques bien ne fist en sa duree ;/ Roys pietre ot a nom, c´est bien chose averee./ Si maise creature ne fu ou monde nee,/ S´en reçut en la fin une maise denree ;/ De mauvaise œuvre doit estre male sodee”. V. 7479-7494. © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 19 25/10/2016 19:10:44 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER108 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) tilidad de una expedición a Oriente72. Habrá que esperar a que Duguesclin se entreviste en Toulouse con el duque de Anjou, hermano del rey y su teniente en Languedoc, para que acepte combatir contra el rey de Castilla. Pero, si hemos de creer a Cuvelier, estando Duguesclin en Barcelona, el rey de Aragón tuvo que esforzarse en convencerle que no haría una obra más meritoria en vida que la de ir a castigar al monarca castellano, cuya mala condición era de todos conocida73. A decir verdad, en el sur de Francia ya se sabía cual era el propósito de los «routiers» que iban a España. El sábado 22 de noviembre de 1365 Hugo de Calveley pasó con su hueste por Millau. El cronista local da cuenta de su breve estancia en la ciudad diciendo que Calveley y Duguesclin eran los capitanes de las Compañías que, según se decía, marchaban contra el rey de Castilla y de ahi a Granada74. Los efectivos de las Grandes Compañías ascendían a diez o doce mil combatientes el 16 de febrero de 1366, fecha en la que Beltran Duguesclin y Hugo de Calveley suscribieron un contrato estando en las afueras de Zaragoza. Según reza el mismo, se asociaban para “la veage durante de Castille et de Granada e des marches enveron”, de manera que el botín obtenido se repartiría en cuatro partes, siendo una para Calveley, que iba al mando de ochocientos hombres solamente. Si fuera posible conquistar el reino de Granada, el conde de Longueville se lo adjudicaría pro indiviso, a excepción de las ciudades y plazas fuertes que el sultán benimerin poseía en la orilla septentrional del estrecho de Gibraltar, las cuales cedería a Calveley75. 72. Otro anacronismo: las compañías estuvieron en Aviñon a fines de octubre o noviembre de 1365 y el rey de Chipre murió en 1369. Los versos son los que siguen: “¡Que d´aler en Grenade dessus les mescreans, /En Cipre le royaume, qui est si souffisans,/ Cuidasmes-nous aler, ja n´en soyez doubtans, /Mais nous avons oÿ nouvelles si pesans, /Car li bons roys de Cipre, qui tant estoit vaillans,/Si a esté murdry, dont nous sommes dolans. /Or nous convient aler contre les mescreans, /Et le roy de Grenade et trestouz ses aidans, /Pour mener ceste gent, que sommes conduisans ; /Afin que dedens France n´en soit nul conversans ». V. 8534-8543. 73. “Mais je vous jure sur Dieu, qui le mond crea,/ Que le meilleur voyage qui jamais faiz sera,/ C´est de destruire Pietre, qui ainsi courriciet m´a;/ Car il est desloyaux, en luy point de foy n´a/ Sarrazins et Jüifs ayme et les amera;/ Ne oncques pieurs homes ne but ne ne menga”. V. 8806-8810 74. Las cuales iban a sueldo del Papa, J. Artières (1930), 146, nº 293. 75. “Et si para la grace de Dieu, ils pourroient conquerre Granada, ycelle realme demoura au dit moss Bertrant sanz nulle partisone tant come est au pouer dou roy qui mantenant est par ensint que les viles et forteleries que le roy de Belmarie tient per deca la mere, s´ilz porroient estre conquise seront au dit moss´Hues, sanz partition”. K. Fowler (1987), 247, 254. 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 20 25/10/2016 19:10:44 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 109 No está claro cuando prometió Enrique de Trastámara que daría el reino de Granada a Beltrán Duguesclin y, menos aún, cuando lo coronó rey del mismo si es que llegó a hacerlo. Housley y Fowler afirman que la coronación tuvo lugar en el monasterio de Las Huelgas, siendo ya Enrique rey de Castilla. El segundo añade que el caudillo bretón recibió, al mismo tiempo, el condado de Trastámara, transformado en ducado, con todos los bienes que poseía en Asturias76. Pero, según Pedro López de Ayala, a quien ambos siguen, don Enrique otorgó al caudillo bretón el condado de Trastámara y a Calveley, el condado de Carrion, con el título de conde77. Volvamos a Cuvelier. Tras la coronación de Burgos, Duguesclin quiso marchar sobre Granada y don Enrique, sintiéndose inseguro, le pidió que permaneciera a su lado. Para convencerle, le recordó que había en Castilla muchos judíos y sarracenos a los que combatir y le cedió todos los beneficios que pudieran obtenerse del despojo de estas minorías78. La posterior intervención de la reina y de uno de los capitanes presentes animará a los demás a marchar contra Pedro el Cruel, que estaba en Toledo79. No cabe duda de que Duguesclin había tomado el mando de las Grandes Compañías para combatir a los infieles. Pero al ser evidente que el objetivo de la guerra de España era expulsar a Pedro I de su reino, no dudó en sumarse a la empresa. Granada pasará a un segundo plan, pero sólo durante algunos meses. Estando don Enrique en Sevilla en la primavera-verano del año 1366, mientras su hermanastro andaba huido por tierras de Portugal, Beltrán Duguesclin le expuso sus planes para un futuro inmediato. Se trataba de invadir el reino de Granada, cruzar el estrecho de Gibraltar y, una vez derrotados los Banú Marin, seguir avanzando hacia el este hasta llegar al país de los turcos y, una vez allí, recuperar en Jerusalén todo lo que otrora había ganado Godofredo de Bouillon. Está convencido de que lo hará si no muere, o es apresado, en el campo de batalla. Aunque albergaba el temor de que el rey de Francia, su 76. N. Housley (1992), 282; K. Fowler (1987), 252. 77. P. López de Ayala (1985), 150-151; nada se dice al respecto en A. Morel-Fatio (1899), 2-35. 78. “Seigneur, ou yrez-vous faire aumosne plus grant/ Que de conquerre Espaigne, le païs souffisant?/ Assez y trouverez Juïfs, fel recreant, /Et Sarrazins aussi qui sont ici resnant, / Occiez les Juïfs et Sarrazins devant, /E entre nous yci tuerons le remenant./ J´abandonne a vo gent ce qu´il yront trouvant,/ Je ne vueil de l´avoir un denier vaillissant ;/ Departez a voz gens ce qu´il vont conquerant /Tant que Pierre s´en voist a guise de servant”. V.99829991. 79. “Aussi bien pourrons-nous sy noz amez sauver/ Que d´aler en Grenade le païs conquester /Juifs et Sarrazins pouons bien ci trouver/ Et le droit de Henry aidier et conforter./Qui croire me voura, nous yrons sans cessier/ A Toulette briefment, pour Pietre craventer ”. V. 10010-10015. © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 21 25/10/2016 19:10:44 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER 110 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) señor, reanudase la guerra con los ingleses, pues combatiría de mejor gana a los sarracenos que a los cristianos80. Las aspiraciones tan altas que Cuvelier pone en boca de su héroe concuerdan con otras que Jean Froissart le atribuye poco después. Un poema del siglo XII había creado a Aquin, rey de Bugía y Berbería, de tiempo de Carlomagno, que habría llegado por mar al puerto bretón de Vannes. A fines del s. XIV Guillermo d´Ancenis, apoyándose en “antiguas crónicas de Bretaña”, contaba a Froissart que Carlomagno había expulsado a Aquin de Bretaña, Al huir éste, había abandonado a un hijo al pie de la torre de Glay. Roldán y Olivier lo sostuvieron sobre la pila bautismal y fue llamado Olivier de Glay-Aquin. Los Duguesclin, que en el s. XIV se llamaban también du Glayquin, no dudaban de su ascendencia. Beltrán, que compartía esa convicción, manifestará al victorioso Enrique que va a cruzar el mar para reclamar su herencia81. La reacción granadina La rapidez con la que los musulmanes de Granada supieron lo que se les venía encima y, sobre todo, la claridad con la que analizaron la amenaza que se cernía sobre ellos, salen a relucir en algunos de los escritos oficiales que Ibn al-Jatib, polígrafo y hombre de estado, reunió en su Rayhanat al-kuttab con un fin literario más que histórico82. Un día de otoño de 1365 Muhammad V se dirigió a su pueblo a fin de prepararlo para lo que se avecinaba. En la proclama se lee que el “jefe de los cristianos” –una forma de referirse al papa– se ha esforzado en restaurar la unidad de la Cristiandad a fin de superar las discordias internas. De ahí que haya enviado contra los musulmanes a una nación –la francesa, sin duda– cuyos guerreros son tan numerosos como las langostas. Estos se han juramentado previamente para obedecer a un jefe que les agrade y lanzarse, bajo sus órde80. “Du royaume serez roys et suppellatis./ Puis yrons en Grenade sur payens maleïs,/ Et dedens Bel Marin dessus les Turs maudis/ Et en Jherusalem ou Dieux fu mors et vis./ Tout ce que Godeffroy de Billon li hardis/ Conquesta en son temps sera par nous reprins./ S´il avient que Dieux vueille que je ne soys occis,/ Navrez ou afolez ou en bataille pris,/ Ainsi l´ay enpense et gette mon avis,/ Mais que li roys de France a qui je suy subgis/ N´ait la guerre aux Anglois, j´en seroye honnis./ Car trop plus voulentiers je me seroye prins/ Dessus les Sarrazins pour eulx faire despis/ Que sur les crestiens, ce seroit mes prouffis” V. 10.885-10.898. 81. B. Guenée (2008), 8586. 82. Es probable que los textos citados aquí fueran copiados como modelo de composición por alguno de los discípulos de Ibn al Jatib. 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 22 25/10/2016 19:10:44 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 111 nes, sobre el territorio granadino. La alocución termina con una referencia al reparto entre los agresores del territorio aun por conquistar83. Por esas fechas el emir escribió al califa tunecino Abu Isaq Ibrahim, poniéndolo al corriente de lo que pasaba en el occidente musulman. La carta dice que “el gran comes de los cristianos” –otra forma de referirse al Sumo Pontífice– ha lanzado contra al Andalus a un enjambre innumerable de langostas. También ha conseguido que los hermanos del rey de Castilla se movilicen contra él siguiendo sus indicaciones. Concluye diciendo que ya han sido atacadas las tierras próximas a Granada84. Según López de Ayala, estaba don Enrique en Sevilla, en mayo de 1366, cuando recibió una demanda de tregua de parte de emir, la cual aceptó al perderse Iznájar como resultado de algunos incidentes fronterizos85. Las fuentes árabes refieren que los granadinos recuperaron en el mes de abril algunas plazas de la frontera occidental, perdidas en tiempo de Pedro I; que el emir en persona dirigió una incursión devastadora sobre Utrera en el mes de mayo y, el 7 de junio, se apoderó de Iznájar. En una carta ácrona enviada por Muhammad V al sultán de Fez, Abu Faris `Abdelaziz, leemos que “el enemigo en este tiempo se halla fuerte en Sevilla según es sabido por lengua de sus cautivos, a fin de establecer las bases y condiciones de la gente que se ha inclinado y accedido a él”. Posteriormente, el nazarí confesó al califa tunecino que el deseo de venganza le había llevado a atacar y saquear la villa de Utrera, llevándose 83. “Ello es que el jefe de los cristianos al cual obedecen dócilmente, en cuyo agrado sienten satisfacción y ponen gran empeño y ante la insignia de su cruz se arrodillan y se prosternan, al ver que las luchas internas se tragaban a aquellos en grandes trozos y los digerían fácilmente sin dejar nervio, ni hueso y que se habían esparcido las perlas, perfectamente enfiladas en el collar, ha puesto su atención en aunar de aquellos lo que estaba separado, ha detenido lo que ya caminaba y ha remendado lo que en la escisión tenía rasgado y roto. Pues ha lanzado contra el Islam una nación cuyos contingentes son como las lluvias que caen una tras otra y como las langostas que sirven de símil. Les ha pedido, al efecto, su juramento en presencia de la efigie y han quedado ellos en el deber y cargo de la obediencia para someterse a la orden de aquel jefe de su pueblo que le sea grato, para congregarse en el país de éste y caer todos de improviso, en una hora dada, sobre esta pequeña nación peregrina. Y les ha asignado en feudo las porciones de tierra y ciudades de Dios que le son confrontantes, tanto la parte recientemente adquirida como la paterna hereditaria”. M. Gaspar y Remiro (1915), 49-50. 84. Dice así: “Porque el gran comes de los pueblos de la religión cristiana, el que en todo lo que les manda es obedecido y contra el cual no prevalece oposición alguna, lanzó contra esta tierra interceptada por ellos, tal enjambre de langostas que es imposible cortarles el camino y enumerar sus bandas. Ha vuelto su atención sobre los hermanos del rey de Castilla y les ha movido a que sigan su indicación y le faciliten su esperanza. Y son todos una sola mano contra los muslimes y contra la resistencia de esta religión y la extirpación de la raíz de los creyentes, constituyendo aquello para la gente de esta tierra una calamidad que no tuvo igual en el tiempo pasado”. M. Gaspar y Remiro (1915), 54. 85. P. López de Ayala (1985), 154 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 23 25/10/2016 19:10:44 JOSÉ ENRIQUE LÓPEZ DE COCA CASTAÑER112 © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) cautivos a los supervivientes. La carta concluye así: “Y llegaron a Sevilla las madres privadas de sus nietos. Y se generalizó la afrenta sobre los principales jefes cristianos que estaban en aquella”86. No parece, pues, que el nuevo rey de Castilla y sus aliados extranjeros estuvieran en una posición de fuerza frente a los granadinos, sino todo lo contrario. De ahí que carezcan de base los proyectos y ensoñaciones que tanto Jean Cuvelier como Froissart ponen en boca del conde de Longueville. Las circunstancias cambiarán al estallar una revuelta en Almería, en agosto de 1366. Muhammad V envió una embajada a Enrique II, que seguía en Sevilla, para reconocerle como soberano y convenir treguas. De hecho, reanudó la relación de vasallaje temporal que había tenido con Pedro el Cruel87. Según una crónica francesa, el emir obtuvo una tregua por tres años pagando unas parias más crecidas que las que antes abonaba a Pedro I, por miedo a que las Compañías invadieran su reino88. Debió ser entonces cuando don Enrique ajustó cuentas con sus capitanes, despidiendo a la mayoría de los “routiers” porque causaban daños y costaban mucho dinero. Pero mantuvo a su lado a Duguesclin y Calveley al frente de mil quinientas lanzas89. Lo que sigue es conocido y nada tiene que ver con la cruzada. Pedro I llegaba a Bayona en el mes de septiembre y conseguía el apoyo de Eduardo, príncipe de Gales y duque de Aquitania. Ambos vencieron a Enrique de Trastámara y a Duguesclin en la batalla de Nájera (abril 1367). El caudillo bretón caía en manos del Príncipe Negro mientras que don Enrique se refugiaba en Francia. Tras la partida del heredero de la corona inglesa, Enrique volvía a España. Habiéndose aliado con Carlos V a fines de 1368, no tardó en reunirse con él Duguesclin, liberado de su cautividad. La batalla de Montiel (marzo 1369) y la muerte de Pedro I daban fin a la guerra civil castellana. 86. Pedro I había liberado a un millar de cautivos musulmanes antes de abandonar Sevilla, meses antes. Un buen número de ellos serían asesinados luego por los vecinos de Utrera, cuando trataban de volver a su tierra. De ahí que el emir tome cumplida venganza. M. Gaspar y Remiro (1914), 307, 308-316, 359. 87. Al-Abbadi (1973), 65-67; J.E. López de Coca (2005), 330. 88. Anónimo (1862), 170. 89. P. López de Ayala (1985), 154. 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 24 25/10/2016 19:10:44 El Reino de Granada y las cruzadas tardías (siglo XIV) 113 5. PARA CONCLUIR Jean Cuvelier recoge una entrevista entre el Príncipe Negro y Beltrán Duguesclin, su prisionero. En su transcurso el conde de Longueville declara que había salido de Francia para combatir a los sarracenos, pero al encontrarse con Pedro, que amparaba a los mudéjares y a los judíos, se detuvo para destruirlos. Y denuncia al inglés, que se puso al servicio de Pedro I por puro interés material y para tener España tras la muerte de éste90. Un poema sobre la vida del Príncipe Negro escrito hacia 1385 se hace eco de esta declaración al señalar que Duguesclin habría podido conquistar el reino de Granada si los reyes de Aragón y de Castilla hubiesen hecho la paz. Pero el excesivo orgullo del monarca castellano lo impidió91. Las esperanzas en una apertura del camino hacia a Granada se reavivaron después que el duque de Lancaster, Juan de Gante, contrajera matrimonio en 1371 con la princesa Constanza, hija y heredera de Pedro I, siendo reconocido como rey de Castilla por su padre Eduardo III, al año siguiente92. Aunque no fue así como se vio desde el lado contrario. Cuando el duque vino a España a reclamar sus derechos, en 1386, se dijo que andaba negociando una alianza con el emir de Granada para combatir al rey de Castilla. En las cortes celebradas en Segovia aquel mismo año, Juan I declaró que, según fuentes dignas de crédito, el pretendiente inglés estaba dispuesto a ceder una parte del reino a los granadinos a cambio de ayuda93. Habiendo vendido sus derechos a la corona castellana, Juan de Gante fue investido duque de Aquitania en 1390. Estaba en Burdeos, en mayo de 1395, cuando prestó oídos a la demanda de socorro de un embajador húngaro que vino a él por recomendación del duque de Orleáns y Felipe de Borgoña. Al parecer, barajó la posibilidad de dirigir una cruzada contra los turcos junto con príncipes franceses. Pero la novedad fue analizada de otra manera al sur de los Pirineos. Según una carta remitida por Guillem Pujada (Barcelona, 20 de septiembre de 1395) al infante Martín, el duque de Aquitania tenía en Burdeos muchos hombres de armas listos para marchar sobre Granada y su hijo, el conde de Derby, estaba convocando a otros “per pasar d´assa”94. Como 90. V. 14449-14486. 91. Cit. A. Goodman (1987), 75. 92. A. Goodman (1992), 111-112. 93. Cf. Cortes de los antiguos reinos de León y Castilla, 1863: 351-352. 94. F. Casula (1977), 93. © Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia, 36-37. 2014-15, 89-117. ISSN: 0212-5099 Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Málaga, Campus de Teatinos, E-29071 Málaga (España) 01 LOPEZ DE COCA_02.indd 25 25/10/2016 19:10:44