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Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía

Chahine, Samia

Abstract

¿El turismo globalizado es realmente un instrumento generador de desarrollo para los países en desarrollo? es la pregunta inicial de esta tesis, cuya respuesta ha sido la causa de este trabajo. A partir de la aportación de otros autores y de los casos de estudios, principalmente el caso de estudio de Saidía se da respuesta a dicha hipótesis. Esta investigación se centra en la nueva estación turística marroquí “Mediterránea-Saidía”. El propósito general del estudio es destacar que el desarrollo de la actividad turística no está al margen de los impactos económicos, ambientales y sociales actuales. Se cierra el trabajo con una serie de conclusiones, reflexiones y propuestas relacionadas con los objetivos planteados al inicio.

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Universidad de Málaga Málaga, el 29 de enero del 2016 Depositada el 16 de noviembre del 2015 Facultad de Turismo de Málaga Año: 2016 Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Tesis Doctoral Autor: Samia Chahine Director: Dr. Fernando Almeida García AUTOR: Samia Chahine http://orcid.org/0000-0002-2414-6915 EDITA: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 4.0 Internacional: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas. Esta Tesis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 2 FACULTAD DE TURISMO DE MALAGA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA Edificio de Hostelería y turismo Calle León Tolstoi, s/n. Campus de Teatinos 29071 - Málaga La tesis denominada “Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía” está dirigida por el Dr. Fernando Almeida García, Profesor de Universidad, adscrito al Departamento de Geografía. Finalizada la investigación de la citada tesis doctoral, el director autoriza la lectura y defensa de la tesis de referencia, por considerar que reúne todos los requisitos formales y científicos, para que la doctoranda Samia Chahine obtenga el título de Doctor. Fdo. Fernando Almeida García En Málaga, el 13 de noviembre 2015 Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 3 Reunido el tribunal evaluador en el día de la fecha, constituido por: Presidente D.: Secretario D.: Vocal 1 D.: Vocal 2 D.: Vocal 3 D.: Para juzgar la tesis doctoral titulada: Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía De la doctoranda D.ª: SAMIA CHAHINE Bajo la dirección de D. FERNANDO ALMEIDA GARCÍA ACORDÓ POR ……….……………..……. OTORGAR LA CALIFICACIÓN DE ……………………………….. Y PARA QUE CONSTE, SE EXTIENDE FIRMADA POR LOS COMPARECIENTES DEL TRIBUNAL, LA PRESENTE DILIGENCIA. Málaga, a 29 de enero del 2016 El Presidente Fdo: El Secretario Fdo: El Vocal 1 Fdo: El Vocal 2 Fdo: El Vocal 3 Fdo: Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 4 “Knowledge has to be improved, challenged, and increased constantly, or it vanishes” Peter Drucker. Profesor y consultor de gestión austríaco-americano “Lejos de querer que se pare el crecimiento económico, el “desarrollo sostenible” reconoce que la pobreza y el subdesarrollo no pueden ser resueltos si no se instaura una nueva era de crecimiento en la que los países desarrollados jueguen un papel importante y recojan también grandes beneficios” WCED, “Nuestro Futuro en Común” (Informe Brundtland) “Saïdia est coincée dans son développement: la station n’a pas atteint sa taille critique pour attirer les animations qui pourraient éviter que les touristes s’ennuient et qui nous amènent à fermer, et en même temps l’absence de visibilité bloque l’arrivée de nouveaux hôtels. Nous sommes presque seuls. Comment voulez-vous que nous fassions à part fermer? ” Fouad Chraibi de H Parteners (Hôtel Oriental Bay Beach, ex Barceló) Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 5 Expreso mi agradecimiento: A Dios por darme la existencia y velar por mí y por mis seres queridos; A mis padres, porque soy lo que soy hoy gracias a su educación; A mi alma gemela Ikram, simplemente gracias por ser mi hermana; A mi director por su guía y orientación en este trabajo; A mis profesores que con paciencia, profesionalidad y cariño hicieron posible que pudiera terminar mi proyecto; Mi gratitud a mi jefe, anterior Ministro de Turismo de Marruecos, Consejero de su Majestad el Rey, Sr. Yassir Zenagui, por creer en mí; Gracias a todos los que de una u otra manera contribuyeron con su apoyo para realizar esta investigación. Dedico este trabajo: A mi padre que luchó con fuerza contra su cáncer. Que en paz descanse; A mi madre por su inigualable y continuo soporte; A mi hermana por enseñarme tantas cosas e iluminar mi camino; A mi prometido por aguantar mi mal humor y animarme siempre; A mi sobrino Kamil, la alegría de mi adorable familia; A todos los investigadores por continuar siempre en la lucha por la investigación, y contra la ignorancia. Samia Chahine ينهاش ةيماس Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 6 CONTENIDO CONTENIDO ................................................................................................................ 6 CAPITULO I: INTRODUCCION .................................................................................... 9 1. Estado de cuestion e hipótesis .............................................................................. 12 2. Objetivos ....................................................................................................................... 16 3. Estructura de la investigación y justificación .................................................... 18 4. Metodologia y fuentes ............................................................................................... 20 5. Delimitación del ámbito geográfico de estudio ................................................. 25 CAPITULO II: TURISMO Y GLOBALIZACIÓN: DOS FENÓMENOS INDISOCIABLES ................................................................................................................................... 27 1. Análisis teórico conceptual ..................................................................................... 28 1.1. Turismo .................................................................................................................. 28 1.2. Desarrollo turístico ................................................................................................ 32 1.3. Desarrollo sostenible ............................................................................................ 36 1.4. Capitalismo ............................................................................................................ 40 1.5. Empresas transnacionales .................................................................................. 43 1.6. Globalización ......................................................................................................... 47 2. Expansión de las empresas transnacionales ..................................................... 52 2.1. Procesos de globalizacion e internacionalización ........................................... 52 2.2. Empresas transnacionales: Figuras principales de la globalización del turismo ................................................................................................................................ 58 3. Consecuencias de la mundialización para el desarrollo del turismo en países en vía de desarrollo .............................................................................................. 63 3.1. Resultados del turismo globalizado ................................................................... 63 3.2. Casos y ejemplos de la globalización turística ................................................ 75 4. Conclusiones ............................................................................................................... 98 Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 7 CAPITULO III: LA ACTIVIDAD TURÍSTICA EN MARRUECOS................................ 111 1. Evolución de la política turística .......................................................................... 112 1.1. Historia del turismo en marruecos: Fase prefordista y fordista ................... 112 1.2. Fase postfordista: “Vision 2010” y los resultados de la política turística de la década 2000-2010 ......................................................................................................... 119 1.3. Evaluación de la política turística actual: “Visión 2020” ............................... 122 2. Turismo como vía de desarollo en Marruecos ................................................. 126 2.1. Acciones públicas y medidas estatales de apoyo ......................................... 126 2.2. Evolucion de la industria turistica ..................................................................... 136 2.3. Efectos del modelo turístico adoptado ............................................................ 146 3. Factores de cambios en los mercados del turismo marroquí en el contexto actual de la globalización ............................................................................................... 151 3.1. Nuevas tendencias mundiales turísticas......................................................... 151 3.2. Las cadenas hoteleras internacionales ........................................................... 158 3.3. Las inversiones turisticas en Marruecos ......................................................... 174 4. Conclusiones ............................................................................................................. 184 CAPITULO IV: CASO DE ESTUDIO: ESTACIÓN TURÍSTICA MEDITERRÁNEA – SAIDÍA ...................................................................................................................... 191 1. Desarrollo de la actividad turística en Saidía ................................................... 192 1.1. Características de la oferta y la demanda turística ....................................... 192 1.2. Modelo de implantación territorial turística ..................................................... 199 1.3. Desarrollo turístico bajo los procesos de globalización ................................ 234 1.4. Recuperación de la estación por actores nacionales ................................... 240 1.5. Evaluacion coste economico y social para el Estado ................................... 242 2. Impactos derivados del turismo ........................................................................... 248 2.1. ¿A quién beneficia el turismo de masas? ....................................................... 249 2.2. Impactos socioeconómicos ............................................................................... 254 2.3. Análisis de conflictos socioculturales .............................................................. 260 2.4. Impactos medioambientales ............................................................................. 267 3. Evolución del destino .............................................................................................. 278 Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 8 3.1. Comparación con los modelos de implantación turística de los destinos mediterráneos ................................................................................................................. 278 3.2. Análisis DAFO del destino Mediterránea-Saidía ........................................... 288 3.3. Perspectivas de desarrollo de la estación ...................................................... 293 4. Conclusiones ............................................................................................................. 299 CAPITULO V: CONCLUSIONES GENERALES ....................................................... 309 BIBLIOGRAFÍA ......................................................................................................... 355 ANEXOS ................................................................................................................... 380 ÍNDICE DE TABLAS, FIGURAS Y GRÁFICOS ........................................................ 405 ÍNDICE DE ANEXOS ................................................................................................. 409 LISTA DE ABREVIATURAS ..................................................................................... 410 Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 15 medidas de la política turística nacional en aquella zona, las transformaciones de dicho litoral y los potenciales impactos del turismo. Asimismo, este estudio sobre la política turística de Marruecos está acorde con numerosas investigaciones que resaltan el importante papel de los Estados en la elaboración de la política turística y la estrecha relación con el proceso de desarrollo económico (Hall, 1994). Este tema ha tenido un amplio espacio en los estudios turísticos y económicos (Hall y Jenkins, 1995; Monfort, 2000). Estos análisis se han preocupado más por destacar los logros de la política económica y turística, tales como la mejora de la balanza de pagos o la creación de empleo (Jenkins, 1980; Williams y Shaw, 1988; Hall, 1994) que los desequilibrios territoriales y sociales (Lea, 1988). Las limitaciones para generar desarrollo contrastan con las alabanzas que realizan los gobiernos sobre el papel que el turismo juega en el desarrollo económico nacional y regional (Lamb, 1998). Algunos autores señalan que el turismo tiene una limitada capacidad para generar desarrollo en los países en vía de desarrollo (Britton, 1982) y que tienden a mantener las diferencias de renta entre los países centrales y los países en desarrollo (Blázquez, Cañada y Murray, 2011). Para orientar la investigación, siguiendo el marco teórico, se ha definido una pregunta, cuya respuesta es la causa de este trabajo. Esta pregunta inicial “¿el turismo globalizado es realmente un instrumento generador de desarrollo para los países en vía de desarrollo?” tiene muchas y diversas respuestas. Esta hipótesis da lugar a muchos debates, en torno a la evaluación de los efectos positivos y negativos en la economía, sociedad y medioambiente. Desde luego, esta pregunta no tiene una fácil y sencilla respuesta. A partir de la aportación de otros autores y de los hechos anteriormente citados, se ha establecido la hipótesis “que el turismo globalizado no fomenta un real desarrollo en los países en vía de desarrollo”. Dicha hipótesis se va a contrastar en esta tesis. En esta línea, uno de los objetivos de este trabajo es identificar y comparar con las distintas líneas de investigación existentes, y demostrar que los resultados económicos del turismo globalizado no cumplen las expectativas iniciales, sobre todo si se tiene en cuenta las enormes inversiones necesarias en infraestructuras, en acompañamiento y de los incentivos que ofrece el gobierno. Por otro lado, este desarrollo turístico viene acompañado por fuertes impactos medioambientales y sociales que pueden comprometer a largo plazo el mantenimiento de la actividad turística en el país (Silveira, 2010). Pero conscientes de que no hay verdades absolutas, con esta investigación tenemos la aspiración de constatar hasta qué punto pudiera ser sostenible el desarrollo turístico del complejo turístico “Mediterránea-Saidía”. Esta pregunta la intentamos responder mediante un estudio de caso que es el citado caso. En resumen, esta hipótesis pone en duda la relación positiva que puede haber entre el turismo globalizado y el desarrollo socioeconómico de los países receptores. En definitiva, el turismo en general y especialmente cuando se acompaña por inversiones extranjeras, puede Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 16 generar un considerable beneficio económico, a la vez que una limitada rentabilidad social y económica, además de un intenso consumo de recursos públicos. Si el gobierno marroquí sigue apostando por el turismo globalizado, estimulando las inversiones extranjeras, desarrollando megaproyectos, sacrificando los recursos naturales y creciendo sin estrategias definidas, el turismo y el territorio se verán gravemente perjudicados, y consecuentemente se verán afectados la economía nacional y el bienestar de la población. En esta línea, si Marruecos sigue desarrollando un turismo sin control, sin políticas firmes, teniendo como referencia el optimismo reflejado en los indicadores básicos de la actividad turística, que disfrazan los verdaderos impactos del turismo globalizado en los destinos, la actividad turística en el país perderá su competitividad. Por ello, si el turismo en Marruecos crece sin tener en consideración los inconvenientes futuros, sin evaluar el coste económico para el Estado, y sin tener una visión de futuro, no se va a conseguir un desarrollo equilibrado. Por consiguiente, el modelo actual de desarrollo del turismo en Marruecos va a arrastrar una serie de limitaciones, que ya fueron experimentadas en otros países turísticos como es el caso de España en los años 60 y otros países del Mediterráneo y el Caribe (De Kadt, 1991; Blázquez, Cañada, et al., 2011; Almeida, 2012). Además hay que destacar el procedimiento habitual de las empresas transnacionales. Éstas pretenden maximizar sus beneficios en un periodo corto de plazo, para después abandonar rápidamente el destino en busca de nuevos mercados y responder a nuevas “oportunidades de negocio”, por ello, no ofrecen continuidad ni planificación a largo plazo en los países donde desarrollan sus actividades. Otras preguntas que surgen en torno al modelo de desarrollo son: ¿las autoridades públicas del país ven sólo la cara positiva del proceso o al contrario plantean umbrales de crecimiento? ¿se puede plantear una alternativa al modelo actual del complejo turístico de Saidía? La hipótesis de partida no presupone que haya que frenar totalmente las inversiones extranjeras; lo que se plantea es el análisis previo de los impactos y los costes del modelo de desarrollo basado en el turismo globalizado. 2. OBJETIVOS En este trabajo, mediante un estudio de caso se pretende analizar el desarrollo turístico en Marruecos, con especial atención a los nuevos destinos surgidos dentro del fenómeno turismo globalizado. Esta investigación se centra en la nueva estación turística “Mediterránea-Saidía”. Con la nueva política turística en Marruecos, han surgido cambios en el panorama turístico nacional. El desarrollo del turismo en el marco de la globalización en un país en vía de desarrollo como es el caso de Marruecos, brinda la oportunidad de abrir amplios debates y estudios para constatar la realidad del turismo en esta categoría de países llamados del sur. En torno al turismo como vía prioritaria para el desarrollo para dichos países, no hay una opinión unánime. De hecho, varios autores han manifestado opiniones diferentes sobre el turismo y el desarrollo, como Britton (1982), Lea (1988), Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 17 Pearce (1991), De Kadt (1991), Hillali (2003), etc. Además, es obvio que el turismo no puede ser definido como un simple producto o actividad, más bien se trata de una industria turística transversal muy compleja. Si sumamos todas las particularidades del turismo junto al contexto actual de mundialización, nos encontramos frente a uno de los temas más polémicos de la Geografía Turística. Con estos planteamientos, se propone una serie de objetivos con el fin de investigar la compleja relación que guarda el turismo con el desarrollo, no solo en términos económicos sino también naturales, sociales y culturales, teniendo en consideración la gran fragilidad del medio ambiente humano y natural al que se enfrenta el mundo en el contexto actual. Esta investigación se centra en un análisis sobre el desarrollo del turismo de sol y playa en la costa mediterránea de la Región Oriental, concretamente en Saidía. El objetivo general de este estudio es destacar que el desarrollo de la actividad turística no está al margen de los impactos económicos, ambientales y sociales actuales. En el caso de Marruecos, este país en vía de desarrollo ha experimentado un importante crecimiento de la actividad turística, y mantiene su apuesta por este sector económico como palanca de desarrollo económica y social, de la misma forma que lo han hecho otros países. Un hecho diferencial o de grado del caso estudiado con respecto a anteriores ensayos, es que la inversión turística internacional presenta en las últimas décadas un mayor grado de globalización que en décadas pasadas. El propósito de la investigación es estudiar las relaciones entre el turismo y la globalización, identificar el papel que el gobierno marroquí ha tenido en el reciente proceso de desarrollo turístico nacional, diagnosticar y comprender la interacción de los actores públicos y privados con el espacio turístico, el papel de las empresas transnacionales, el impacto de las inversiones directas extranjeras, las políticas y pautas que se están siguiendo para el desarrollo turístico a nivel nacional y específicamente en la zona de estudio, así como el modelo de implantación territorial turística de “Mediterránea-Saidía”. Por último, abrir un debate concreto sobre el desarrollo económico y social dentro del modelo turístico globalizado, en el que la inversión inmobiliaria de gran capital juega un papel esencial, y finalizar con un planteamiento de reflexiones. A continuación se detallan los objetivos específicos: i. Resaltar la relación entre la globalización, el capitalismo, el turismo y la insostenibilidad del sistema; ii. Destacar los principales efectos del turismo globalizado en los países en desarrollo; iii. Identificar el interés de los actores estimuladores de la transformación de la realidad territorial, beneficiadores de la actividad turística en países de acogida; iv. Analizar la evolución de la industria turística de Marruecos y el papel de la política nacional en el desarrollo turístico; Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 18 v. Evaluar los procesos de internacionalización y globalización de las transnacionales, especialmente de las cadenas hoteleras internacionales en Marruecos; vi. Señalar la importancia de la planificación territorial turística para el desarrollo estratégico de Mediterránea-Saidía, y en general, de otros destinos similares; vii. Realizar una evaluación económica del complejo turístico de Saidía; viii. Evidenciar como el turismo responsable puede ser un vector de desarrollo para Marruecos; ix. Proponer una reorientación del modelo turístico globalizado de MediterráneaSaidía. Estimamos que los objetivos citados reflejan las motivaciones que nos han llevado a escoger y desarrollar el tema de estudio que presentamos como tesis doctoral. El trabajo analiza un tema actual, multidimensional, de gran relevancia. Los objetivos planteados definen la tesis como contemporánea, ya que se estudia una tema relevante en la actualidad; teórica, por el hecho de analizar y exponer metódicamente las teorías de globalización y del desarrollo; contextual, pues con ella se trata de conocer la realidad de las estrategias de desarrollo de los países en vía de desarrollo, como Marruecos, sus políticas gubernamentales, junto a las intenciones de las grandes empresas transnacionales; y de naturaleza empírica, estudiando un procedimiento fundado en la práctica y la experiencia del destino, realizando un trabajo de campo de la investigación que toma el complejo turístico de Mediterránea-Saidía como caso de estudio. 3. ESTRUCTURA DE LA INVESTIGACIÓN Y JUSTIFICACIÓN Procedemos al diseño de esta investigación, cuya estructura y contenido, puntualizamos a continuación: El trabajo se estructura en cinco capítulos. Dichos capítulos están organizados de forma didáctica, con conclusiones especificadas para cada capítulo, con el fin de facilitar la lectura y la reflexión. En su primer capítulo, se presenta el estado de la cuestión, se justifica la hipótesis del trabajo, se definen los objetivos, la metodología empleada y las fuentes de información utilizadas, y se delimita la zona de estudio. La primera parte del capítulo II, dedicada al marco teórico, se discurre acerca de los conceptos claves de la globalización. La segunda parte del mismo capítulo, trata el crecimiento y las estrategias de expansión de las empresas transnacionales, ya que están últimas están implicadas en el proceso de internacionalización del turismo. En su última parte, se destaca las derivaciones del turismo globalizado. A continuación, en el capítulo III se realiza una descripción sistemática de la actividad turística en Marruecos. En primer lugar se repasa la política turística del país realizando una historiografía. En el apartado 2, se pretende dar a conocer el grado de implicación del Estado y las acciones llevadas para acompañar el desarrollo asignado para acompañar el desarrollo de la actividad turística en el país. Así mismo, evaluar los impactos, positivos y negativos, de la actividad turística, en especial de los Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 19 megaproyectos fomentados por el gobierno. Por último, con el fin de entender con más claridad la dinámica turística en Marruecos bajo un dominio de la globalización, en el punto 3, se describen las macro-tendencias del turismo, dado que influyen sobre la oferta y demanda turística, así como la concepción de los productos turísticos. En cuanto a la presencia de las cadenas hoteleras extranjeras en Marruecos, un subapartado expone una descripción de las estrategias de comportamiento de las principales cadenas hoteleras internacionales instaladas en el país, así que sus filosofías de desarrollo. En la última sección del punto 3, se observa la dinámica de inversión extranjera en Marruecos, tratando de definir los tipos de proyectos que atraen a los inversores internacionales y cuantificar las inversiones extranjeras directas (IED) especialmente en el sector turístico. En el capítulo IV, se efectúa un análisis multidimensional del área estudiada, ocupándose del estudio de caso de la nueva estación balnearia “Mediterránea-Saidía”. Se incluye una revisión de los modelos teóricos y empíricos de implantación turística, y se pretende dar a conocer qué modelo de implantación territorial turística que se ha producido (cruzando teoría y práctica, aprovechando la primera para interpretar mejor la segunda). En este sentido, la investigación aclara como el turismo balneario/residencial bajo los procesos de globalización ocupa el espacio territorial. Además, en este punto se hace un amplio recorrido por el desarrollo, gestión y evolución de la estación turística, buscando la identificación de los actores tanto públicos como privados que han intervenido en la megaestación. En este punto, se examinan los impactos de la actividad turística-inmobiliaria en la zona de estudio para analizar la relación entre el desarrollo del turismo y el desarrollo socio-económico y los limites medioambientales. Naturalmente, con la intención de conocer el grado de implicación del Estado marroquí, se propone una evaluación del coste económico estatal. El apartado termina con una breve analítica de la evolución del destino, presentando expectativas y orientaciones para la estación. Se cierra este estudio con un último quinto capítulo que recoge las conclusiones y reflexiones generales sacadas del trabajo. Evidentemente, a los capítulos planteados, se unen otros puntos como los anexos con informaciones extras sobre el estudio, lista de abreviaturas, índice de tablas, figuras y gráficos, y listado de las principales bibliografías que han apoyado esta tesis doctoral. Las razones que justifican la realización el presente estudio, se basa en una serie de aportaciones singulares. En primer lugar, es uno de los escasos estudios realizados sobre la política turística de Marruecos. No hay un estudio académico en lengua española y otros análisis internacionales son poco abundantes y limitados. El análisis de esta política permitirá una redefinición de los instrumentos y los objetivos planteados. En segundo lugar, se pone en cuestión la capacidad del turismo para generar desarrollo en los países del Sur. Esta duda se centra en especial en torno al turismo globalizado. Este análisis retoma un importante debate que se produjo en los años 80, en torno al turismo como vía de desarrollo en las regiones turísticas como el mar Caribe. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 20 Este trabajo ofrece un estudio pormenorizado de los problemas a lo que se enfrentarán los países en desarrollo que no controlan sus procesos turísticos. En tercer lugar, este trabajo muestra la mutación que ha sufrido en los últimos decenios el turismo. Se analiza la estrecha relación del turismo con otros factores, en especial, con la actividad financiera e inmobiliaria. Se aporta un extenso análisis de las conexiones del turismo con dichos factores, dentro del contexto de globalización. En cuarto lugar, la elección de Saidía como el ámbito de estudio se explica por diversos motivos. Por un lado, Saidía fue el primer complejo turístico del Plan Azur que se puso en marcha y el que hizo una apuesta más evidente por la conexión de la actividad turística y la inmobiliaria, Por otro lado, pude hacer mis prácticas laborales en organismos relacionados con la implantación de esta estación turística, por lo que el acceso a la información ha sido mayor en este caso. En resumen, este trabajo debe servir como un manual que recoja las ventajas y los inconvenientes a los que se deben enfrentar un país o región en desarrollo que se inicia en el turismo. Por último, este trabajo tiene una clara justificación personal debido que el turismo ha sido mi formación académica, la planificación turística es mi actividad profesional y por último, el cariño que profeso a mi país, que me obliga a realizar este trabajo. 4. METODOLOGIA Y FUENTES Desde el punto de vista metodológico y de forma concreta, esta investigación es de carácter inductivo, de tipo exploratorio y tiene como técnica principal de análisis el estudio de caso; la fuente indirecta de adquisición de información ha sido el análisis documental, y la fuente directa se ha basado en entrevistas y trabajo de campo mediante observación directa y participación. El estudio pretende extraer algunas generalizaciones a partir del estudio de lo particular y del análisis de la política turística general. El procedimiento utilizado para la realización de este trabajo es empíricoexploratorio (Briones, 2002), entendiendo por éste la investigación que “proporciona información de un reducido grupo, situaciones u organizaciones con el objetivo de obtener un conjunto de proposiciones contrastables que representan una teoría” (Fernández, 2006). Este tipo de investigación es un buen medio para conseguir explicaciones sobre las causas que explican ciertos hechos o situaciones no bien conocidas y sobre todo, a partir de la literatura existente. La investigación exploratoria prioriza el detalle y la profundidad en la adquisición de la información, generalmente a través del estudio de casos (Einsenhardt, 1989). Aunque la investigación exploratoria suele ser muy flexible y poco estructurada (Fernández, 2006), se debe apoyar en algún método o herramientas de análisis, que este caso son fundamentalmente el estudio de caso y el análisis de fuentes directas e indirectas. El método del caso es definido por Yin (1994) como “una investigación empírica que estudia un fenómeno contemporáneo dentro de su contexto de la vida real, Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 21 especialmente cuando los límites entre el fenómeno y su contexto no son claramente evidentes.(…) Una investigación de estudio de caso trata exitosamente con una situación técnicamente distintiva en la cual hay muchas más variables de interés que datos observacionales; y, como resultado, se basa en múltiples fuentes de evidencia, con datos que deben converger en un estilo de triangulación; y, también como resultado, se beneficia del desarrollo previo de proposiciones teóricas que guían la recolección y el análisis de datos”. Por otro lado, Morra y Friedlander (2001) definen el estudio de caso como “un método de aprendizaje acerca de una situación compleja; se basa en el entendimiento comprehensivo de dicha situación, el cual se obtiene a través de la descripción y análisis de la situación la cual es tomada como un conjunto y dentro de su contexto”. Según algunos (Villareal y Landeta, 2010) el estudio de caso implicaría tres elementos principales: entendimiento comprehensivo, descripción extensiva y análisis de la situación dentro de su contexto. Así mismo, estos autores señalan que para documentar el estudio de caso, se pueden utilizar múltiples métodos: entrevistas a personal clave, revisión de documentos y registros, visita y observación sobre el terreno, etc., así como fuentes cuantitativas y/o cualitativas. Bonache (1999) señala varias situaciones en las que es adecuada la utilización del método del caso para el estudio de determinados fenómenos. a) Cuando se quiere construir o depurar teorías. El estudio de caso es un método adecuado cuando se conoce poco el fenómeno que se quiere analizar, o cuando se pretende construir una teoría. La teoría permite conocer la causa, explicar y predecir el hecho a estudiar. b) Para analizar procesos de cambio organizativo. Permite determinar el cómo y el porqué de un cambio ocurrido durante un proceso. c) En los estudios interculturales. El estudio de caso permite conocer los diferentes significados que un mismo concepto tiene para personas de distinta cultura. d) Análisis de fenómenos inusuales. Las relaciones a largo plazo son las que dan lugar a la confianza, que puede proporcionar información “secreta” que no puede obtenerse mediante otros procedimientos. El análisis de caso planteado en este trabajo estaría acorde con el primer y segundo punto de las propuestas de Bonache (1999). Las fuentes informativas que se pueden utilizar en este tipo de investigación son diversas y de procedencia tanto cuantitativa como cualitativa. Según Yin (1984) la información en una investigación puede proceder de dos tipos de fuentes: las fuentes directas y las indirectas. Las fuentes directas hacen referencia a los datos que no están disponibles y que hay que crearlos expresamente; entre estas fuentes se encuentra las entrevistas, la observación directa y la participación. Las fuentes de información indirecta o secundaria se refiere a documentos y datos que están disponibles, entre las Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 22 que se pueden encontrar informes, artículos de prensa, anuncios, listados, memorias, etc. (Fernández, 2006). El presente estudio analiza dos ideas principales: el proceso de implantación y desarrollo de un complejo turístico (la estación turística Mediterránea-Saidía), y el papel desempeñado por los actores nacionales públicos y de las empresas transnacionales en la política turística de Marruecos de las últimas décadas. La investigación está respaldada por una etapa exploratoria en la que se ha recopilado una amplia información documental, a través de fuentes primarias, (entrevistas con actores implicados, participación directa) y secundarias (informes de turismo, planes nacionales, planes de desarrollo de Saidía, fuentes estadísticas, prensa local y nacional, etc.). Asimismo, a partir de un análisis crítico de la política turística nacional y el estudio de caso, se pretende llegar más allá de una descripción para evaluar algunos de los impactos y resultados del turismo globalizado. Dichas constataciones y conclusiones sobre la estación de Saidía serían extrapolables al resto de estaciones balnearias marroquíes, así como a otros casos de resorts internacionales. A partir de lo particular, se pretende llegar a una generalización, ya que no ha sido posible estudiar con profundidad el resto de casos de los complejos turísticos marroquíes. La observación y participación directa de la doctoranda mediante su actividad laboral completa la adquisición de información y experiencia sobre el estudio de caso y el conocimiento de la estructura turística del país. La investigación exploratoria suele ir acompañada de una alta implicación por parte del investigador (Fernández, 2006), aspecto que se cumple completamente en este caso. Este trabajo combina un análisis de los datos en dos orientaciones: un análisis individual que es el caso (Saidía) y un análisis transversal (la política y estructura turística de Marruecos). El análisis individual, por su naturaleza acumula una gran cantidad de información heterogénea, procedente de muy diversas fuentes. El análisis transversal recoge información relacionada con la actividad turística, en sus diversos componentes, (oferta y demanda turística, diferencias regionales, normativa, etc.). El estudio de la política turística de Marruecos se ha enfocado hacia un análisis temporal: prefordista o artesanal, fordista y postfordista (Enríquez et al., 2012; Fayos-Solá, 1996; Garay y Cánoves, 2011). Estas fases están acordes con los ciclos productivos de acumulación capitalista y del propio sistema productivo (Dunford, 1990). Metodológicamente este estudio utiliza el enfoque institucional para analizar la política de Marruecos (Scott, 2011) y adopta el modelo de evaluación de políticas turísticas propuesto por Hall (1994). El análisis se completa con un estudio de caso para la tercera fase de la política turística. El desarrollo de la estación turística “Mediterránea-Saidía” bajo el marco de la “Vision 2010”, concretamente del “Plan Azur” es un ejemplo claro del afán de los países en vía de desarrollo en abrir sus mercados al turismo internacional y el interés de los grandes capitales transnacionales en abarcar nuevos destinos. El trabajo, mediante diversos métodos de análisis, trata de exponer dentro de un marco teórico la evolución de la industria turística bajo el fenómeno de la globalización. El turismo ha sido y sigue siendo un subproducto de las sociedades desarrolladas (Jenkins, 1994). Diversos autores tales como Artigues (2011), Ayala (2001), Blázquez Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 23 (2009; 2010; 2011), Buades (2006; 2009; 2012), Calderón (2010), Cañada (2010; 2011; 2012), Gascón (2010; 2011;2012), Murray (2009; 2011), etc., han debatido la sostenibilidad del modelo turístico globalizado desarrollado en los países del Sur, desvelando realidades, conflictos e impactos derivados de dicho modelo. De modo que la dependencia de las autopistas financieras de la globalización económica, han llevado o están a punto de llevar a los destinos del Sur a un estado crítico. El modelo de diagnóstico empleado en este trabajo de investigación se basa en el análisis y la evaluación del desarrollo del turismo en Marruecos y, en especial, en la estación turística “Mediterránea-Saidía”. Precisamente, con el fin de alcanzar los objetivos propuestos, se lleva a cabo un estudio a escala nacional y local. Básicamente, el método de investigación consta de la consulta de bibliografías, visitas a instituciones marroquíes, recopilación de datos, trabajo de campo (fotos y recorridos, entrevistas). Por otro lado, la investigación se fundamenta en la diagnosis de informaciones obtenidas, extracción de los resultados, y elaboración de conclusiones generales (utilizando el análisis DAFO, presentando posibles escenarios y perspectivas de evolución de la estación, y proponiendo propuestas para lograr un desarrollo óptimo y sostenible del destino). Para temáticas más específicas se han utilizado otras herramientas de trabajo como la cartografía. La metodología del trabajo se concreta en las siguientes actividades:  Revisión de las bibliografías y las literaturas nacionales e internacionales;  Lectura y análisis de las teorías de globalización y desarrollo turístico;  Recopilación de datos sobre la política turística nacional y los órganos institucionales de competitividad turística;  Evaluación y cuantificación de las acciones públicas liadas al turismo en Marruecos;  Búsqueda de estadísticas e información sobre los indicadores turísticos y las nuevas tendencias turísticas en el país;  Análisis de la planificación y gestión territorial turística y la ordenación urbanística en “Mediterránea-Saidía”;  Exploración de la relación turismo-Estado-grupos internacionales y su influencia en el desarrollo turístico;  Análisis de los procesos de difusión de las empresas transnacionales y su dominio en el territorio marroquí;  Seguimiento de la evolución de la estación turística en “Mediterránea-Saidía”;  Descripción y análisis de los impactos socioeconómicos, socioculturales y medioambientales del turismo; Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 24  Adecuación del modelo de implantación territorial turística del destino objeto de estudio;  Elaboración de conclusiones, representado los resultados y las líneas futuras de reorientación de la estación. A lo largo de toda la investigación se ha realizado un análisis de contenidos de las fuentes de información y documentos necesarias para la elaboración de todo el proyecto. Estas fuentes se pueden clasificar dentro de diferentes grupos, bien sea por su contenido o por su formato, tanto a nivel nacional como local, así que los organismos tanto públicos como privados. i. Fuentes bibliográficas: Estudios geográficos de autores que han tratado la planificación territorial-turística, las políticas turísticas, el desarrollo turístico, la globalización, los impactos del turismo…, citando algunos tales como Aguer, Antón Clavé, Barrado, Berriane, Blázquez, Buades, Britton, Cañada, Fuster, Gil, Jenkins, Hall, Hillali, Lea, Miossec, Ramón, Pearce, Smith, Vera, entre otros; ii. Fuentes estadísticas oficiales: la Oficina Nacional Marroquí de Turismo; el Observatorio de Turismo de Marruecos; el Ministerio de Turismo de Marruecos; el Centro Regional de Inversiones de Oujda; el Fondo Marroquí de Desarrollo Turístico -FMDT-; la Organización Mundial del Turismo -OMT- ,etc.; iii. Legislación y documentación oficial: Se ha recopilado con una amplia documentación legal y de planificación económica, turística y territorial; iv. Páginas web: Páginas web oficiales de numerosos organismos públicos relacionados con el sector turístico; v. Otras fuentes secundarias: Prensa y diarios especializados (principalmente L'Économiste Maroc, Challenge, L’Observateur du Maroc, Assabah, L’Opinion); Entrevistas concertadas y consultas a responsables políticos y técnicos especializados: Jefe de equipo Técnico del Plan Azul. Sociedad Marroquí de Ingeniería Turística -SMITRabat; Delegado de Turismo. Delegación Regional de Turismo de Oujda; Director General de la Agencia Urbana de Oujda; Arquitecto Responsable de la planificación y organización espacial de la estación turística Mediterránea-Saidía –SDSRabat; Presidente de la asociación Espace de Solidarité et de Coopération de l’Oriental, Oujda; Director de Mercados Internacionales. Oficina Nacional Marroquí de Turismo -ONMTRabat. Las entrevistas se han realizado en el Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 31  Turismo Activo: Parques temáticos; Deportivo; Aventura; Religioso; Espiritual; Místico; Termal o de Salud; Médico; Social; Experiencial; Itinerante.  Turismo de Negocios: Reuniones y congresos; Seminarios y Convenciones; Viajes de Incentivo; Fam Trips.  Otros: Turismo de Cruceros; Turismo Científico, Turismo Espacial; Turismo Nuclear. Por otro lado, siguiendo un desarrollo sostenible, hay varias modalidades del turismo que pueden ser desarrolladas sosteniblemente como el Turismo Vivencial; el Turismo Comunitario, Turismo Solidario, Turismo Justo/Responsable. Asimismo, vamos a definir brevemente el Turismo Residencial: se trata de un turismo de segunda residencia donde las personas poseen por compra, alquiler o préstamo un inmueble en el cual realizan actividades de ocio. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 32 Figura 3: Cadena de valor del turismo Fuente: CEPAL, sobre la base de James Gollub, Amy Hosier y Grace Woo, Using ClusterBased Economic Strategy to Minimize Tourism Leakages.2003. 1.2. DESARROLLO TURÍSTICO Antes de rastrear las definiciones sobre el desarrollo turístico y exponer nociones en torno a las mismas, vamos a puntualizar las definiciones académicas en torno a la palabra “Desarrollo”. En el diccionario de la Real Academia Española, desarrollo está vinculado a la acción y efecto de desarrollar. El verbo desarrollar significa: incrementar, agrandar, extender, ampliar, aumentar, acrecentar alguno de orden físico, intelectual o Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 33 moral. Como sinónimos de Desarrollo encontramos Progreso, Crecimiento, Mejora (Real Academia Española, 2012). El término desarrollo tiene un significado pero múltiples alcances. En términos generales, el desarrollo es un proceso de evolución progresiva. La noción de desarrollo implica una connotación positiva ya que es un paso hacia una etapa o estado superior a la situación de origen. El desarrollo se mide en términos cuantitativos y cualitativos. El desarrollo económico está directamente relacionado con el modelo de crecimiento económico y con la intensidad en el consumo de recursos naturales, conectándose directamente con el concepto de sostenibilidad del proceso económico. Así pues, el enfoque del desarrollo turístico tiene un estrecho vínculo con la sostenibilidad turística. El Desarrollo Turístico hace referencia a un proceso de transformación de un espacio geográfico por la implantación de la actividad económica, en este caso el turismo. Se puede hablar de desarrollo turístico cuando se transforma un territorio y se convierte en espacio o destino turístico. De esta forma, se construye una oferta turística que atrae a una demanda, se comercializan productos y servicios turísticos, generando ingresos derivados del turismo, dando lugar a una industria turística. Varios agentes están implicados en dicho desarrollo tales como administraciones públicas, empresas nacionales e internacionales, profesionales del turismo, siendo el agente principal el turista. Se puede hablar de desarrollo turístico cuando se desarrolla un lugar turístico, se produce una oferta turística que atrae a una demanda, se comercializan y mercantilizan productos y servicios turísticos, e incluso recursos materiales e inmateriales, generando ingresos derivados del turismo, y por tanto creando una industria turística y consolidando un destino turístico. Nos encontramos con diferentes formas de desarrollo turístico según los agentes implicados, los planes, políticas y estrategias aplicadas, las características de la oferta y la demanda y del área turística, etc.: i. Tipologías centradas en la estructura espacial del desarrollo turística:  Desarrollo Espontáneo: surge espontáneamente por la demanda de áreas de costa con un clima cálido y al preceder la demanda a la oferta, se produce una construcción anárquica que degrada el entorno, pero permite la continuidad de algunas labores tradicionales -Costa Brava y Riviera Francesa- (Barbaza, 1970);  Desarrollo Planificado y Localizado: es planificado y organizado en un plan de los gobiernos cuya finalidad es la expansión turística orientada tanto hacia el extranjero como hacia el turismo interior -Mar Negro- (Barbaza, 1970);  Desarrollo Extensivo: se da a partir de pequeños núcleos locales con iniciativa privada. Incluye no sólo la construcción de nuevos complejos sino también la expansión de los ya existentes, con el fin de unificar la región y presentarla como un todo -Languedoc-Roussillon francés- (Barbaza, 1970). Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 34  Crecimiento Rápido: se da “cuando las corporaciones adquieren grandes terrenos, y a continuación operan la subdivisión de los mismos para iniciar la construcción”, y la población se mantiene alejada de los beneficios del turismo (Peck y Lepie, 1992);  Crecimiento Lento: “la promoción de los terrenos es controlada por los terratenientes locales y el desarrollo, ajeno a toda planificación, incluye a los integrantes de la población local, y los recién llegados se integran en las estructuras de poder tradicionales” (Peck y Lepie, 1992);  Desarrollo Transitorio: estaría orientado hacia el turismo de fin de semana (Peck y Lepie, 1992).  Desarrollo Integrado: que integra a un solo promotor con exclusión de otros actores, dejando al resto de la sociedad al margen y es rápido, planificado y coordinado, “teniendo como resultado complejos turísticos funcionalmente especializados, aislados y dirigidos a turistas de clase alta” (Pearce, 1979);  Desarrollo Catalítico: a partir de un promotor inicial las actividades van implicando a otras compañías e individuos locales y foráneos, y la actividad turística hace de catalizador de un desarrollo complementario simultáneo (Pearce, 1979). ii. Desarrollo turístico como fenómeno económico El desarrollo turístico está fuertemente condicionado por los procesos productivos y de acumulación del sistema capitalista. En general, se puede destacar tres grandes ciclos productivos en el turismo:  Desarrollo Prefordista: Se da en los inicios del turismo de masas y está caracterizado por el gran número de pequeñas empresas turísticas de propiedad familiar y explotados por la misma familia. Es un turismo con un proceso de producción de tipo artesanal. Está enfocado hacia el turismo de élite;  Desarrollo Fordista: La aplicación de los procesos de producción en cadena del fordismo y la economía de escala favorece el nacimiento del turismo de masas. Este modelo de desarrollo permite la inclusión de la mayor parte de la población en los países desarrollados dentro del fenómeno del turismo. Según Marchena (1994), el fordismo en el turismo está representado por el "paquete turístico”, que es la esencia del turismo de masas, es decir, la estandarización del proceso para reducir costes de producción y venta. Buena parte de los nuevos espacios turísticos se localizan en las periferias de las sociedades industrializadas;  Desarrollo Postfordista: Esta fase se caracteriza por un cambio productivo en el que predomina la segmentación de la oferta y la demanda, frente el turismo general de masas, la flexibilización productiva y la globalización. En esta etapa el turismo se ha globalizado. Desde el punto de vista territorial, los lugares turísticos se mezclan con los espacios no turísticos. La desconcentración Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 35 espacial y temporal del turismo, dentro del proceso de globalización provoca que el turismo se extienda por la mayor parte del globo, dentro de periferias turísticas sucesivas (Gormsen, 1982). La industria turística fordista se desarrolló principalmente a partir de los años sesenta. Las grandes compañías buscan alcanzar una mayor cuota de mercado y una mayor concentración en búsqueda de nuevos mercados, convirtiéndose en empresas que tienden a operar como oligopolios. Dichas empresas funcionan con economías de escala y productos homogéneos manipulando los flujos turísticos. En cuanto a la industria turística postfordista, como plantean Ioannides y Debbage (1997), no constituiría una ruptura clara con el anterior modelo, es más bien una evolución de la misma. A continuación en este gráfico planteamos los principales elementos que intervienen en el desarrollo turístico de un territorio: Gráfico 1: Factores que determinan el desarrollo turístico Fuente: Elaboración propia Sería oportuno señalar que no se puede afirmar la existencia de un desarrollo turístico en un país sólo mediante la observación del crecimiento del PIB turístico, el incremento del número de turistas, o el aumento del gasto turístico. Hay otros indicadores de sostenibilidad, de competitividad turística, etc., que revelan la real incidencia del turismo en un país. El Índice de Desarrollo Humano que mide el nivel de vida de la población (indicador elaborado por el PNUD), la Tasa de Retorno que cuantifica el volumen económico generado por la actividad turística que llega al destino anfitrión, son indicadores que comprueban el crecimiento del turismo evaluando la mejora de la calidad de vida de la población local. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 36 Se puede decir que no existe un modelo único de desarrollo turístico. Las variaciones dependen de las características del territorio donde se desarrolla la actividad turística y de otras variables como la implicación de los agentes que intervienen en el proceso, los planes y políticas aplicadas, nivel de desarrollo e intervención estatal, etc. (Pearce, 1991). Lo ideal es fomentar un desarrollo turístico lo menos intensivo posible y compatible con las necesidades de la población local dentro de un patrón próximo al concepto de desarrollo sostenible. En este sentido, en el siguiente punto se comenta conceptos relacionados con el desarrollo sostenible en materia turística. 1.3. DESARROLLO SOSTENIBLE El desarrollo turístico actual representa unos grandes desafíos en materia de sostenibilidad. La pregunta que surge ¿Es posible lograr la rentabilidad económica de la actividad turística sin impacto o con reducido impacto ambiental? La sociedad contemporánea está marcada por un consumo desmedido, sin embargo, paradójicamente, reclama un desarrollo sostenible. En cuanto a los gobiernos fomentan al máximo el desarrollo turístico pero pretenden introducir principios de sostenibilidad en sus planes y políticas. Las empresas apoyan un sistema económico dominado por la producción y el máximo beneficio, no obstante manifiestan su sensibilidad por la sostenibilidad. Aunque organismos e instituciones multilaterales defienden el turismo sostenible, aun así amparan los intereses económicos de la industria turística. El debate en torno a la sostenibilidad y el turismo, es la confrontación entre procesos antagónicos, que sólo se resuelven en el plano teórico y principalmente a través de la mercadotecnia, pero no en el plano práctico. Con el objetivo de reflexionar sobre la corriente “desarrollo sostenible”, vamos a realizar una delimitación conceptual de dicho término. La primera definición fue formulada en 1987 en el Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo -Comisión Brundtland-: Our Common Future (Fraguell, 1998): "Es el desarrollo que satisface las necesidades actuales de las personas sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas." El desarrollo sostenible también se refiere a las políticas económicas y ambientales para lograr un desarrollo económico y social: "Si la sustentabilidad requiere un equilibrio dinámico entre todas las formas de capital que contribuyen al esfuerzo del desarrollo, una política adecuada sería aquella que, promoviendo tal equilibrio, traduzca el mejoramiento del medio ambiente en un desarrollo económico y social". (CEPAL, 1991) La Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo (1991) califica el desarrollo sostenible como un: “Proceso de transformación en el que la explotación de recursos, la dirección de las inversiones, la orientación en la evolución Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 37 tecnológica y los cambios institucionales se armonizan, reforzando el potencial presente y futuro a fin de atender a las necesidades y aspiraciones humanas”. Algunos autores consideran que el desarrollo sostenible representa: “Una alternativa y un desafío al estilo predominante, claramente insostenible, sea por su desigualdad social y pobreza, sea por su degradación ambiental”. El desarrollo sostenible (también llamado desarrollo perdurable, o desarrollo sustentable) se aplica al desarrollo socioeconómico, basándose en tres factores: sociedad, economía y medio ambiente (figura 4). Estos tres componentes son “pilares interdependientes que se refuerzan mutuamente”. Adoptando las orientaciones del desarrollo sostenible, el crecimiento económico se asocia a la equidad social y a la preservación de los sistemas ecológicos. Figura 4: Esquema de los tres pilares del desarrollo sostenible Fuente: Elaboración propia En 1973, Maurice Strong, en la primera reunión del consejo de administración del Programa del Medio Ambiente de la ONU (PNUMA) en Ginebra, difundió la expresión “ecodesarrollo” que se puede considerar como antecedente del “desarrollo sostenible”. La propuesta era compatibilizar la economía con la variable ambiental para mejorar las relaciones sociales a través de la satisfacción de las necesidades básicas y la elaboración de un sistema social que garantice el empleo, la seguridad social, y el respeto a la diversidad cultural. A partir de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992, se difundió el concepto de “desarrollo sostenible”, que alcanzó una dimensión global y una gran popularidad y cierto prestigio intelectual. Los países firmantes del acuerdo se comprometieron a impulsar políticas públicas que siguieran este postulado. Así mismo, se impulsó la creación de la Agenda 21 como un documento enfocado de forma más práctica hacia las entidades locales (Fraguell, 1998). Otros documentos resultantes de Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 38 este encuentro fueron: Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo 1 ; el acuerdo sobre la Diversidad Biológica 2 ; el acuerdo marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático anterior al Protocolo de Kyoto 3 y la declaración de principios relativos a los bosques 4 . Por otro lado, es preciso destacar la iniciativa del Pacto Mundial 5 . Se trata de una iniciativa voluntaria, en la cual las empresas se comprometen a alinear sus estrategias y operaciones con diez principios universalmente aceptados en cuatro áreas temáticas: derechos humanos, estándares laborales, medio ambiente y anti-corrupción. El Pacto Mundial es la iniciativa corporativa más grande del mundo con una participación de 145 países. Se plantea un difícil equilibrio entre la búsqueda de la máxima rentabilidad y los objetivos sociales y ambientales. Este tipo de iniciativas tiene la dificultad de quedarse en la parte más cosmética aunque la existencia de la misma es interesante, y puede tener un cierto valor si los consumidores de los productos y servicios de estas empresas, reclaman una responsabilidad social y ambiental a las mismas. El concepto de sostenibilidad se puede aplicar al mundo empresarial y no únicamente al espacio público. La empresa sostenible es aquella que lleva a cabo su actividad y obtiene resultados positivos sin comprometer la capacidad de generaciones futuras desde un punto de vista económico, social y medioambiental. De hecho, según World Business Council for Sustainable Development: “La responsabilidad social empresarial es el compromiso que asume una empresa para contribuir al desarrollo económico sostenible por medio de la colaboración con sus empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad, con el objeto de mejorar la calidad de vida”. El desarrollo sostenible debe ser participativo, involucrando a todos los actores presentes. El Estado y las autoridades deben introducir normas e iniciativas más integradas en el contexto socioeconómico y cultural del territorio en que actúan. Las empresas deben ser más responsable y adecuar la demanda a la oferta y no sobreexplotar los recursos para atraer más consumidores. Y la sociedad local necesita pasar desde la orientación hacia la participación y la toma de decisiones. Hay que dar un salto firme y definitivo hacia los enfoques más deseables y romper con las prácticas tradicionales que se destacan por su excesiva explotación. Respecto a la actividad turística, el turismo está muy ligado a la noción de la sostenibilidad ambiental, bastante más que muchas otras industrias. El turismo se desarrolla en un territorio y consume y utiliza unos recursos naturales y culturales. Por tal motivo, la gestión sostenible es necesaria para que dicha actividad se mantenga en el tiempo y sea una actividad sostenible. La Sostenibilidad está ligada a la planificación, 1 http://www.unesco.org/education/nfsunesco/pdf/RIO_S.PDF 2 http://www.un.org/es/events/biodiversityday/convention.shtml 3 http://www.un.org/es/climatechange/kyoto.shtml 4 http://www.cinu.mx/temas/medio-ambiente/bosques/ 5 http://www.cinu.org.mx/pactomundial/why_how.htm Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 39 al uso racional de los recursos, el establecimiento de políticas para disminuir los impactos negativos de carácter social y ambiental, la creación de empleos para la población local y la distribución equitativa de los beneficios generados por el turismo. El “turismo sostenible” acorde con el concepto de “desarrollo sostenible” se define como: “Aquel que atiende las necesidades de los turistas de hoy y de las regiones receptoras, al mismo tiempo que protege y amplía las oportunidades para el futuro. Se percibe como el marco principal para la gestión de todos los recursos, de tal forma que las necesidades económicas, sociales y estéticas puedan ser satisfechas, sin detrimento de la integridad de la cultura, de los procesos ecológicos esenciales, de la diversidad biológica y de los sistemas que preservan el mantenimiento de la vida”. (OMT, 2002a) Por ejemplo, la Carta de Lanzarote (1995), determina que: (i). El desarrollo turístico deber ser soportable ecológicamente a largo plazo, viable económicamente y equitativo desde una perspectiva ética y social para las comunidades locales; (ii). El turismo tendrá que contribuir al desarrollo sostenible, integrándose en el entorno natural, cultural y humano. Del mismo modo, en la Declaración de Quebec, consta que las diferentes formas de turismo, especialmente el ecoturismo, si se gestionan de manera sostenible, pueden representar una apreciable oportunidad económica para las poblaciones locales e indígenas y sus culturas, así como para la conservación y la utilización sostenible de la naturaleza para las generaciones futuras. (ONU, 2002). La insostenibilidad turística tiene su origen en el déficit normativo y regulatorio, y concretamente en su aplicación. Asimismo, la estrategia turística casi no ha variado desde el boom turístico de los años sesenta, fomentando modelos de desarrollo extractivos y estandarizados, con una visión de beneficio a muy corto plazo. No obstante, el Estado y el sector privado no son los únicos agentes involucrados y responsables para lograr una gestión enfocada hacia la sostenibilidad de la actividad turística, la integración de la participación comunitaria es una acción que contribuye a dicha causa. Es indiscutiblemente que el turismo sostenible es pro-desarrollo generando crecimiento económico, aunque es algo menos intensivo en el aprovechamiento de los recursos y puede contribuir a mejorar la calidad de vida de las sociedades anfitrionas. La sostenibilidad no debe ser un principio general, sino más bien un compromiso aplicado en todas las etapas del desarrollo turístico. Además, para alcanzar un desarrollo sostenible éste debería englobar las dimensiones sociales, humanas, culturales, psicológicas, políticas y económicas. En general y de forma global, predomina un turismo que sigue modelos insostenibles basados en la explotación masiva de recursos naturales, aculturación, especulación inmobiliaria, dependencia económica hacia turismo globalizado, y desmantelamiento de las actividades económicas locales. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 40 1.4. CAPITALISMO El turismo se fundamenta en el desarrollo desigual y combinado de diferentes partes de la humanidad, que es inherente al capitalismo, entre la emergencia de concentraciones de bienestar y capital por un lado, y pobreza y opresión por otro (Buades, et al., 2012). Según la OMT (2011), “el turismo es un fenómeno social, cultural y económico”. En efecto, el turismo es un negocio de gran envergadura que proporciona funciones al capitalismo. En este contexto de expansión capitalista, conviene especificar el concepto de “capitalismo”. El capitalismo surgió en Europa en el siglo XVI como un nuevo modelo económico tras la caída del feudalismo. Dos hitos históricos ayudaron a la consolidación del sistema capitalista, por un lado desde el punto de vista ideológico la Revolución Francesa, y desde el punto de vista económico la Revolución Industrial. Efectivamente, el capitalismo nació a partir de las ideas económicas liberales, que impulsaron la revolución francesa, limitando la intervención del Estado en la economía ya que ésta debía basarse en las leyes de la oferta y la demanda. La importancia de la producción no se hizo patente hasta la revolución industrial que tuvo lugar en Inglaterra en 1750, y que luego se extendió mundialmente. El capitalismo consiste en un sistema económico en el cual la titularidad de los recursos de producción es de carácter privado, y el capital se convierte en el principal motor de la economía. Se trata de un orden social y económico que deriva del usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción, que se encuentra mayormente constituido por relaciones empresariales vinculadas a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines mercantiles. Las democracias liberales entienden al capitalismo como aquel sistema donde la producción, la comercialización y los valores de bienes y servicios resultan establecidos y condicionados por alguna forma de libre mercado. Teóricos y políticos han enfatizado la habilidad del capitalismo para promover el crecimiento económico buscando aumentar los beneficios. Este argumento fue un elemento central por ejemplo, en la propuesta de Adam Smith de dejar que el mercado libre controle los niveles de producción, los precios y distribuya los productos En el capitalismo, se pueden distinguirse tres actores, el capitalista que dispone de los recursos, que pretende maximizar su beneficio por medio de la acumulación y reproducción del capital; el trabajador que cumple con su labor para recibir una retribución salarial; y el consumidor que busca obtener la mayor satisfacción posible, adquirir bienes y servicios, minimizar sus gastos y obtener el mayor beneficio. La palabra “kapitalism”, comenzó a ser utilizada en el siglo XIX por Karl Marx. Según la definición marxista, los beneficios y los demás ingresos procedentes de una explotación sin escrúpulos de las propiedades y las rentas son el resultado del fraude y el poder que ejercen los fuertes sobre los débiles. Sobre esta crítica se alza la crítica económica que desemboca en el enfrentamiento histórico de la lucha de clases. A largo plazo, Marx creía que el sistema capitalista se hundiría debido a su tendencia a Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 47 las decisiones políticas y las legislaciones regionales, nacionales, y globales para maximizar sus ganancias y preservar sus intereses. El objetivo de los lobbies, actores que suelen operar de forma sectorial y “desde la sombra”, es hacer de un negocio privado un asunto de Estado e interés público, y lograr que sus intereses económicos queden lo mejor reflejados posible en las decisiones políticas (Fernández, 2011). Cabe mencionar un tipo de empresa turística que, en general, es de origen foráneo, son las empresas que venden el “todo incluido” (all inclusive). Este tipo de empresas de alojamiento turístico suele ir acompañadas de la creación de nuevos destinos turísticos. Como es el caso del grupo vacacional francés “Club Med” y muchas más cadenas que operan del mismo modo, no se instalan únicamente en zonas donde existe un atractivo previo y una oferta ya constituida, sino que se localizan en cualquier lugar que brinda condiciones climáticas apropiadas y contextos favorables para la adquisición de terrenos y facilidades de explotación y ejecución. Estos complejos turísticos suelen estar enfocados hacia un turismo de masas y ocio puro. La modalidad del “todo incluido” implica que la mayor parte de los ingresos permanezca en el país emisor -económicamente más avanzado-, mientras que el país receptorgeneralmente más deprimidorecibe un parte mínima, en ocasiones insignificante, de los resultados de la actividad turística (Blázquez, Cañada, et al., 2011). En resumen, lejos de producir los impactos prometidos en términos de desarrollo económico y bienestar social, la expansión de las transnacionales implica, habitualmente, efectos negativos para las sociedades en las que se instalan. Son los grandes beneficiarios del proceso de globalización del turismo. 1.6. GLOBALIZACIÓN La globalización es un concepto amplio y pluridisciplinario. Se trata de un proceso histórico de interconexión mundial en diferentes ámbitos, tanto políticos, económicos, sociales, culturales y tecnológicos. La visión más extendida ha sido la económica. La globalización no es un fenómeno reciente, sin embargo, en la actualidad adquiere dimensiones distintas y más compleja que en su inicio. Se puede decir que se ha iniciado en la era de los descubrimientos, con la llegada de Colón a América en el siglo XV y el consecuente proceso de colonización del mundo por parte de las potencias europeas. La primera fase de la globalización financiera, se remonta a una fase comprendida entre 1870 y 1913, que se caracterizaba por una gran movilidad de capitales y mano de obra, junto con un auge comercial. Esta fase fue interrumpida por la Primera Guerra Mundial. Con el fin de la Segunda Guerra Mundial se inicia una etapa nueva de expansión económica dando lugar a una integración global, apoyada por los avances científico-tecnológicos que han profundizado y transformado los vínculos entre los países, y definida por una aceleración de la interdependencia económica a través de las fronteras. A mediados de los años setenta, se consolidó una tercera fase de globalización, marcada por el libre comercio, la apertura de los mercados, la creciente presencia de las transnacionales en el escenario mundial, la expansión y la gran movilidad de los capitales, el desarrollo de tecnologías de información, y la notable Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 48 tendencia a la homogeneización de los modelos de desarrollo. En efecto, los procesos de globalización han ido acompañado por las grandes revoluciones productivas: i) La revolución industrial, ii) La revolución en el transporte, y iii) la revolución informática (Adda, 1999). Los cambios políticos que han favorecido la globalización se han visto condicionados, a su vez, por el patrón de crecimiento económico y por los cambios institucionales que lo acompañan (Ianni, 2006). El desmantelamiento, en 1971, del sistema monetario en vigor desde la Segunda Guerra Mundial (Acuerdos de Bretton Woods); el descenso de la productividad en los países capitalistas más avanzados, a finales de los años 60; y el alza de los precios del petróleo, en 1973, tuvieron un impacto indudable en las relaciones económicas internacionales en los últimos veinte años. No obstante, hay que ver en ellos los efectos de causas anteriores, como el desmoronamiento de la estructura político-económica de los países capitalistas avanzados (el llamado "fordismo") que permitió conseguir un nivel de crecimiento rápido, en el plano nacional y en el internacional. A medida que el fordismo se fue extendiendo con éxito desde Estados Unidos a Europa occidental y Japón, el ritmo de crecimiento creciente fue sostenido por salarios en alza, desarrollando los mercados internos de estos países. El crecimiento paralelo de la demanda interior, la hegemonía de Estados Unidos y las instituciones de Bretton Woods contribuyeron también a asegurar un progreso rápido del comercio internacional, sin riesgos de distorsiones entre las balanzas exterior e interior. La convergencia de los niveles de productividad y de renta en Europa y Japón, de una parte, y en Estados Unidos, de otra, aceleró el crecimiento de los intercambios y de las inversiones en los sectores industriales. Las barreras proteccionistas fueron derribadas también, en olas sucesivas. En otras palabras, la convergencia de las rentas favoreció la integración de los mercados, y no solamente a la inversa. (UNESCO, 1999). El Banco Mundial (2000), define la globalización: “Como un cambio general que está transformando a la economía mundial, un cambio que se refleja en vinculaciones internacionales cada vez más amplias e intensas del comercio y las finanzas y el impulso universal hacia la liberación del comercio y los mercados de capital por la creciente internacionalización, y por un cambio tecnológico que está erosionando con rapidez las barreras que obstaculizan el comercio internacional de bienes y servicios y la movilidad del capital”. La Comisión Europea (1997) entiende a la globalización como: “El proceso mediante el cual los mercados y la producción de diferentes países están volviéndose cada vez más interdependientes debido a la dinámica del intercambio de bienes y servicios y a los flujos de capital y tecnología. No se trata de un fenómeno nuevo, sino de la continuación de desarrollos que habían estado funcionando durante un tiempo considerable”. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 49 El Fondo Monetario Internacional (1997) señala que la globalización se refiere: “A la creciente dependencia económica mutua entre los países del mundo ocasionada por el creciente volumen y variedad de transacciones transfronterizas de bienes y servicios, así como por la de flujos internacionales de capitales, y por la aceleración de la difusión de la tecnología en más lugares del mundo”. Miguel Sáez (1998), determina que la globalización: “Hace referencia a la creciente internacionalización de los procesos económicos (producción, inversión, comercio y finanzas), políticos y culturales, dando como resultado su acelerada interdependencia a nivel mundial y la generación de poderes y dinámicas que tienden a rebasar la capacidad de acción de los Estados y de los actores tradicionales condicionando claramente sus intervenciones”. Según Beck (1998), desde la óptica de la sociología, la globalización significa: “Los diferentes procesos en virtud de los cuales los Estados se entremezclan e imbrican mediante los actores transnacionales con sus probabilidades de poder, orientación, identidad y entramados diversos”. Este mismo autor resalta otro concepto, el globalismo. El globalismo es una visión economicista del proceso de globalización. Es "la nueva ideología del liberalismo", la "ideología del dominio del mercado mundial", cuyo atributo reside en confundir la distinción fundamental entre política y economía, porque impide delimitar "los marcos jurídicos, sociales y ecológicos dentro de los cuales el quehacer económico es posible y legítimo socialmente". Bustelo (1999), conceptualiza a la globalización financiera como: “La creciente dependencia financiera mutua entre los países del mundo ocasionada por el cada vez mayor volumen y variedad de las transacciones transfronterizas de flujos de capital”. Considerada como un proceso de crecimiento de los flujos internacionales de bienes y recursos, la globalización ha sido una característica destacada del crecimiento económico en el último medio siglo. Este proceso se ha acelerado en los últimos diez o veinte años, en especial en lo que respecta al capital financiero. La globalización se ha visto favorecida, de modo especial, por los cambios tecnológicos y políticos. La revolución de la información y las comunicaciones ha permitido reducir considerablemente el coste de las transacciones (circulación de capitales, de conocimientos y de mercancías) a través de las fronteras nacionales. Varias rondas de negociaciones internacionales han terminado por derribar las barreras comerciales tradicionales, al tiempo que cierto número de países liberalizan las condiciones de circulación de capitales. Muchos países del Sur y de Europa oriental han redefinido sus Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 50 políticas, de forma quizás demasiado radical, abriendo sus economías a los mercados mundiales. (UNESCO, 1999). La globalización adopta distintas formas: comercio internacional, inversión extranjera directa, y flujos del mercado de capitales. Actualmente, según el Banco Mundial, las inversiones extranjeras directas son la principal forma de llegada de capital privado hacia los países en desarrollo. El Banco es más cauteloso respecto de la liberalización de otros flujos financieros o de mercado de capitales, cuya alta volatilidad puede fomentar en ocasiones ciclos de auge y depresión, y crisis financieras con grandes costos económicos (Banco Mundial, 2000). En líneas generales, la globalización es un fenómeno consustancial al postcapitalismo. Es resultado de la consolidación del capitalismo, acelerada por los principales avances tecnológicos y por la necesidad de expansión del flujo comercial mundial. En este sentido, las economías nacionales se integran continuamente en la economía internacional. La creciente apertura y liberalización de las economías nacionales a los capitales extranjeros, la ampliación de las relaciones económicas internacionales, y los progresos tecnológicos, jugaron un papel decisivo en la construcción de un mundo globalizado. Han ocurrido muchas transformaciones económicas, políticas y sociales en todo el mundo tras el éxito de la mundialización. De hecho, la globalización es una realidad parcial que no alcanza a todas las zonas del planeta. El proceso de la globalización afecta políticas, territorios, recursos, poblaciones, e incluso estados nacionales. Lamentablemente, el liberalismo económico adoptado no promete un modelo rigurosamente uniforme de instituciones económicas y de políticas públicas para todos los países, ricos o pobres. Es cierto que la globalización genera oportunidades, pero también ocasiona riesgos. La mayor apertura internacional trae consigo ventajas de mayor crecimiento económico y mejora del nivel de vida, propicia mejores relaciones con otros países, y trae desarrollo tecnológico. No obstante, el fenómeno de la globalización manifiesta muchas deficiencias, como, por ejemplo, una concentración de la riqueza en los países desarrollados, y un aumento de desigualdad e exclusión en países menos desarrollados. En un sentido más amplio, la globalización no opera de la misma manera en todos los ámbitos de la sociedad ni en todos los países del mundo. Incluso el Fondo Monetario Internacional manifiesta que a medida que ha avanzado el proceso de globalización, las condiciones de vida han mejorado apreciablemente en casi todos los países; no obstante, los más beneficiados han sido los países avanzados y solamente algunos de los países en desarrollo (Ianni, 2006). Solimano (1999) destaca tres efectos negativos del proceso de globalización: aumento de la volatilidad, que genera inestabilidad en la economía; incremento de la desigualdad y una mayor tendencia a la concentración del ingreso; y reducción de los grados para hacer una política económica autónoma. Asimismo, Regil (2005) manifiesta que la globalización del mundo ha beneficiado exclusivamente a los pocos privilegiados miembros de los centros de poder tanto públicos y privados como locales y globales; beneficiando por encima de todo a las corporaciones transnacionales y a los gobiernos Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 51 que las apoyan y protegen, tanto en sus países de origen como en los países huéspedes, quienes han implantado los cambios indispensables para que éstas prosperen al máximo. El grado de participación de los distintos países en la globalización no es uniforme y equitativo. Además de condenar a los países menos desarrollados al aislamiento y la pobreza, dichos países son, en realidad, excluidos de la economía mundial. Los intereses económicos priman sobre las razones políticas y sociales, y a medida que se consolida el proceso globalizador, se fortalecen nuevas relaciones de poder. En cuanto al turismo, en los últimos años, ha surgido un nuevo modelo de desarrollo turístico, cuya difusión fue facilitada por los cambios sucedidos en el mundo, tal es la globalización, la innovación tecnológica, las transformaciones económicas que se intensificaron después del colapso del socialismo a finales de los años ochenta, el incremento de la liberalización de los mercados a nivel mundial, la intensificación del proceso de apertura de los países menos desarrollados, los cambios de los hábitos de consumo, y la democratización del ocio. El turismo, en las últimas décadas, ha tenido unas tasas de crecimiento muy superiores al resto de la economía. Es considerado “la mayor industria del siglo XXI”. La globalización tiene una profunda resonancia en actuaciones concretas de la industria turística manifiestamente en la expansión de las empresas transnacionales turísticas e inmobiliarias, y el fomento de políticas turísticas desarrollistas para atraer inversores extranjeros en los países en desarrollo. Sin lugar a duda, el turismo está ligado estrechamente a la globalización (Dachary y Burne, 2004). Se pretende, aquí, dar un paso más allá de la globalización para hablar de un turismo globalizado. Se trata de un efecto indiscutible de un sistema mundial emergente sustentado por la extensión e intensificación de las relaciones sociales capitalistas, y está íntimamente vinculado a las nuevas tendencias del turismo internacional y a la expansión de las empresas transnacionales turísticas. La ruptura de las fronteras generó una expansión capitalista de la industria turística. Las empresas transnacionales que operan en el sector turístico llevaron a cabo transacciones financieras y expandieron sus negocios, hasta entonces limitadas por el mercado interno, hacia otros mercados en países distantes y emergentes. El turismo globalizado ha sido, generalmente, apoyado por estrategias de desarrollo y fomento. Las políticas económicas neoliberales han beneficiado su expansión a todo el mundo. Igualmente, la tecnología revolucionó las formas de transporte, lo que además conllevó a una disminución notable de los costos del desplazamiento. Es una de las condiciones que favoreció los viajes masivos de los turistas a zonas lejanas, y motivó a los grupos transnacionales a la hora de expandir sus negocios en áreas retiradas. Además, la sociedad ha evolucionado, y por tanto, han aparecido nuevas motivaciones, tendencias y comportamientos, convirtiendo el turismo (incluso el de larga distancia) en un consumo básico y frecuente. En la actualidad, el turismo extiende su ámbito de ocupación en casi todo el planeta, con Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 52 diferentes grados de intensidad dependiendo de las condiciones (climáticas, políticas,…) que brinda el destino anfitrión. En definitiva, las transnacionales turísticas adquieren cada vez más poder. Operan con mayor fuerza a nivel mundial y están desempeñando un papel clave en la configuración de la economía, y también de la sociedad en su conjunto. Indiscutiblemente, el turismo globalizado se caracteriza por una fuerte distribución improporcionada de los beneficios. Construye grupos duales, de un lado un bloque de favorecidos y dominantes, y del otro lado una mayoría explotada y empobrecida. Más allá de consideraciones de equidad y justicia, la sostenibilidad de la economía turística mundial acabara en fragilizarse por la explotación masiva de los recursos y por el crecimiento asimétrico de los países. 2. EXPANSIÓN DE LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES Actualmente, las transnacionales dotan de un fortísimo poder a nivel mundial. Greenpeace (2009) ha publicado datos relevantes sobre el peso de dichas empresas. Las multinacionales han pasado de ser unas 7.000 en los años 60 a 79.000 en la actualidad, con un número superior a 790.000 filiales. Además, el 75% de las primeras tienen su sede en países del Norte, mientras que la mayoría de sus filiales están en el Sur. Estas empresas están detrás del 85% de las inversiones internacionales que se producen anualmente en el mundo. Las 500 empresas más grandes suman el 25% de la producción y más de la mitad del comercio mundial, además de que son propietarias de la mayor parte de la tecnología. Esas 500 multinacionales también suponen un 52% del producto bruto mundial. De hecho, de las 100 economías más fuertes del mundo, 51 son multinacionales. Cerca del 80% del mercado del turismo masivo a nivel mundial es gestionado de alguna manera por transnacionales (Schulte, 2003). Por tanto, se puede afirmar que las empresas transnacionales son importantes protagonistas del desarrollo turístico internacional. De hecho, el objetivo de este capítulo es comprender las modalidades y estrategias de expansión de las transnacionales. Asimismo, explorar la relación entre turismo, globalización y poder de las transnacionales, desvelando el papel que juegan, estas últimas, en la colonización turística. 2.1. PROCESOS DE GLOBALIZACION E INTERNACIONALIZACIÓN No se puede desviar la atención del fenómeno universal de la globalización de los mercados, ya que son causa y consecuencia de la internacionalización de las empresas (Mulet y Rosselló, 2003). El crecimiento de las transacciones mundiales se ha producido en los mercados gracias a una reestructuración económica deliberada tanto a escala nacional como internacional. El contexto político-económico ha permitido reestructurar y orientar el capital hacia la flexibilidad y la apertura. Las condiciones impuestas por los acreedores internacionales, en forma de programas de estabilización y ajustes estructurales, han jugado un papel determinante en la apertura de las economías del Sur -países con dificultades económicasa las oleadas de la competencia internacional. Cuando el mercado propio está saturado, las transnacionales buscan mercados en el exterior (Ramón, 2002). Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 53 Las empresas transnacionales han protagonizado un crecimiento espectacular desde principios de los años setenta, cuando el orden de Bretton Woods fue sustituido por el “régimen del dólar de Wall Street”, es decir por unas reglas del juego protagonizadas por una moneda flotante, manipulada cotidianamente por “manos invisibles” a través de las principales Bolsas y sustraídas a todo control fiscal relevante (Gowan, 1999 y Chavagneux y Palan, 2007, cit. en Buades, 2009). En este marco, la globalización abre nuevas oportunidades de diversificación en el exterior permitiendo a las transnacionales acceder a nuevos mercados geográficos. Las empresas transnacionales (ETN) gozan de ventajas específicas que les motivan a desplazarse y salir al extranjero. En efecto, dichas ETN dotadas de un amplio dominio de mercado y conocimiento de las tecnologías más avanzadas, suelen tomar prestado capital allí donde es más barato e invertirlo en donde es más productivo (Greenpeace, 2009). Dunning (1981 y 1988) explica que la superioridad de estas empresas se produce por la combinación de tres clases de ventajas: (i) la de propiedad, (ii) la de internalización y (iii) la de localización. La primera de ellas, se refiere a las empresas que buscan internacionalizarse y gozan de una posesión material o inmaterial que las hace más rentables que sus rivales en mercados extranjeros. En cuanto a la ventaja de internalización se refiere a los beneficios comparativos obtenidos cuando se decide operar dentro de un mismo organigrama. Esta ventaja tiene su fundamento en los costes de transacción que existen en el mercado internacional y que se eluden si las operaciones son internas. Por ejemplo, se podrán evadir barreras proteccionistas que se levantan ante empresas foráneas o cargas impositivas sobre las importaciones. Por último, la ventaja de localización se refiere a las características que hacen a una economía atractiva para recibir capitales. Es aquello que una empresa no encuentra en su propio país, o que sí encuentra pero en condiciones menos ventajosas. Pueden ser cuestiones como los incentivos ofrecidos por los gobiernos locales, los bajos salarios de la mano de obra, la menor conflictividad laboral, una legislación favorable en cuestiones laborales o medioambientales, la existencia de mercados locales por explotar, la abundancia de materias primas o la posibilidad de disponer de ellas cerca de las plantas de producción. En esta misma línea, el modelo de Uppsala, también denominado enfoque escandinavo, plantea comprender la internacionalización de las empresas como un enfoque gradual y por etapas, en el que cada etapa permite a la empresa ganar experiencia internacional y esto posibilita un incremento de su compromiso con los mercados internacionales (Forsgren, 2002). El modelo se basa en que: i) la internacionalización es un proceso en el que las empresas tratan de incrementar sus beneficios a largo plazo mientras mantienen el riesgo bajo; ii) el conocimiento general se puede transferir de un país a otro, pero el conocimiento específico de mercado sólo se gana por la experiencia directa; iii) de estas premisas resulta un compromiso incremental. El modelo postula que las empresas comienzan a internacionalizarse por los países próximos o más parecidos al de origen (con menos “distancia psíquica”), para después ir extendiéndose a países donde esta distancia es mayor, y que lo hacen a través de una serie de etapas en las cuales van incrementando su grado de Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 54 compromiso. Es decir, una empresa que no tenga experiencia en un mercado concreto preferirá entrar mediante exportaciones a través de un agente o distribuidor. Cuando aumente su experiencia, estará mejor preparada para incrementar su compromiso en dicho mercado y creará filiales comerciales, con un mayor control sobre sus operaciones. Si el proceso continúa, terminará estableciendo filiales de producción. Este modelo es adecuado sobre todo para las empresas que salen al exterior en busca de mercados (Mendoza y Vives, 2009, cit. en Greenpeace, 2009). Las inversiones de las empresas extranjeras pueden adoptar diferentes formas. En efecto, las empresas optan por crear nuevas entidades en el extranjero, adquirir o participar de manera total o parcial en una empresa ya existente, o bien pueden establecer acuerdos comerciales y alianzas estratégicas con empresas locales a través de contratos de licencias o franquicias. Los impactos sobre la economía local y el tejido productivo dependen de la vía adoptada. La mayoría de la inversión internacional se dirige a absorber empresas ya existentes. De esta forma, el poder económico se concentra y crece pero no se distribuye. Mediante las alianzas con empresas locales, la compañía inversora mantiene una posición de mayor seguridad en el mercado (ya que es un entorno foráneo, mayoritariamente con una coyuntura económica inestable). Las empresas transnacionales suelen subcontratar empresas locales, beneficiando así de las diferencias de costes salariales y dejar de responsabilizarse de la gestión de actividades no estratégicas (Canals, 1994). Hay ciertas condiciones económicas necesarias en el proceso de expansión y la realización de operaciones en el extranjero. Se puede distinguir entre varios tipos de operaciones (Greenpeace, 2009): i) Expansión vertical: Se produce cuando una empresa sitúa activos y/o empleados en otro país, con el fin de distribuir bienes y servicios o de asegurarse materias primas y otros inputs. El país de destino debe ofrecer ventajas comparativas en términos de precios, salarios, disponibilidad de recursos naturales, etc. Y además de ello, la empresa debe valorar que no es aconsejable depender de otra empresa de ese país sino llevar a cabo las actividades por sí misma para verificar que las operaciones se realizan correctamente. Son ejemplos de esto las inversiones de empresas de petróleo o gas, o las del sector pesquero; ii) Expansión horizontal: En este caso, la empresa instala en el extranjero una fábrica, o un centro de producción de servicios, con el objetivo de vender en aquel mercado, mientras mantiene la producción de los bienes o servicios en su país de origen. Esto tiene sentido cuando la exportación desde el país de origen no es rentable o afronta dificultades graves, ante barreras proteccionistas, cambios de moneda desfavorable o altos costes del transporte. Además es un factor clave tener activos intangibles como marcas, tecnologías, etc., que hacen aconsejable una gestión de primera mano y no la incertidumbre de la cesión a terceros. Entre las inversiones horizontales destacan las de la banca, el turismo, y las telecomunicaciones. El desarrollo del turismo no está al margen de los acontecimientos por los que, actualmente, atraviesa el mundo. El fenómeno de la mercantilización turística sin Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 55 fronteras del planeta sucedió en las últimas décadas. Así pues, la mayoría de los países quieren convertirse en destinos receptores de turismo (Buades, 2006 y Buades et al., 2012, Schenkel y Almeida, 2015). Por ello, nos encontramos frente a una creciente competencia por parte de los países en vías de desarrollo para atraer las inversiones extranjeras orientadas al sector turístico. Hecho que incitado a dichos países a abrir sus fronteras, cambiando sus regímenes inversores, para conseguir una posición atractiva y competitiva en el ámbito internacional. De modo que prácticamente todos los gobiernos atraen, apoyan e incluso financian proyectos turísticos. El proceso del soporte gubernamental suele ser mediante: (i) ofrecimiento de un clima apropiado para la inversión extranjera, tanto desde el punto de vista de estabilidad política como macroeconómica; (ii) mejora de las infraestructuras de base como carreteras y aeropuertos; (iii) participación en actividades de marketing y promoción de los destinos; y en ocasiones (iv) formación de su capital humano. Existe cada vez más un mayor grado de interdependencia entre las diferentes regiones y países del mundo, además de la integración creciente de los actores globales y los gigantes económicos en la economía mundial, en particular en las áreas de relaciones comerciales, financieras y de comunicación (algunos buscan expandirse y garantizar los beneficios económicos y otros buscan la dirección orientativa para alcanzar mejores niveles de desarrollo). Generalmente, cuando la actividad turística en el país de origen de la empresa multinacional llega a una fase de madurez en su ciclo de vida y con una fuerte competencia, las empresas de dichas regiones se expanden con el objetivo de buscar nuevas oportunidades en destinos foráneos (destinos exóticos no saturados con inputs a bajo coste y sin barreras de entrada). Los nuevos destinos que experimentan en la actualidad un crecimiento de las inversiones turísticas por parte de los más importantes agentes internacionales (Ramón, 2002), basan sus ventajas en:  Aprovechar la experiencia de los destinos turísticos ya existentes e incorporar las necesidades y los gustos siempre cambiantes de los turistas;  Utilizar los bajos costes de la mano de obra y las numerosas atracciones naturales y culturales, al igual que ocurrió en España en los años 60;  Tener en cuenta la proximidad geográfica respecto a países emisores de turistas. Un rasgo fundamental que caracteriza al sector turístico es su dependencia de empresas foráneas, especialmente en el caso del turismo vacacional organizado en paquete turístico. Son relevantes los deliberados esfuerzos realizados por estas economías para desarrollar la industria turística como sector estratégico para la obtención de divisas y ampliación de su base exportadora (FMI, 1997). La internacionalización económica está estrechamente relacionada con el nivel de las inversiones directas extranjeras. Sin embargo, de acuerdo con las teorías de localización, la explicación de los flujos de inversión turística, en la actualidad, no se encuentra sólo en base a los enfoques tradicionales de la IDE (tamaño de mercado, situación macroeconómica, marco regulatorio, etc.) sino que las estrategias transnacionales son el resultado de la combinación de tres conjuntos de factores: (i) el Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 56 contexto de globalización económica internacional que altera la estructura y dimensión de la industria turística; (ii) las políticas nacionales (de países receptores y emisores) en términos de estabilización macroeconómica, apertura comercial, desregulación y amplios programas de privatización; y (iii) las estrategias empresariales adoptadas a este renovado entorno en las tendencias del mercado internacional y las políticas nacionales (Calderón, 2010). Así que una elevada parte de las operaciones de turismo transfronterizo se manifiesta a través de formas ajenas a la IDE, se trata de inversiones indirectas 11 como franquicias, licencias, alianzas estratégicas, joint-ventures, subcontrataciones, etc. Asimismo, se observa una transición hacia la estrategia de desarrollo de proyectos turísticos-inmobiliarios integrados, proceso facilitado por la entrada de nuevo capital en el negocio turístico vacacional procedente fundamentalmente de la construcción y las empresas financieras. Este proceso acentúa la separación entre la gestión y la propiedad en infraestructuras. Al tiempo que evoluciona el desarrollo turístico y el proceso de internacionalización, se están introduciendo nuevas fórmulas de comercialización que vinculan el turismo residencial y el hotelero, como grandes condominios de propiedad fraccional o mixta, de forma que se potencia, paralelamente al negocio hotelero tradicional, actividades de tiempo compartido que tan buenos resultados están dando, por ejemplo, a la cadena Meliá con su división Vacation Club. Es decir, se buscan fórmulas que aúnan los intereses del sector inmobiliario turístico y el hotelero. Las nuevas estrategias de financiación para este proceso de internacionalización, tanto gestora como patrimonial, se manifiestan a través de la cooperación empresarial. Sirva como ejemplo la entrada de Barceló, junto con otras entidades inmobiliario-financieras nacionales y/o internacionales, en una sociedad de capital riesgo de carácter patrimonial, con orientación turístico-inmobiliaria. (Fuster et al., 2010). De modo que el desarrollo turístico está estrechamente ligado al negocio inmobiliario. Los espacios turísticos atraen a capitales internacionales, interesados en el desarrollo inmobiliario asociado al turismo. Cada vez más, las empresas cooperan en una multiplicidad de negocios con un alto grado de concentración. Dunning (1988 y 1993) ha calificado este fenómeno como capitalismo de alianza. Importantes tour-operadores transnacionales controlan la mayor parte de los flujos financieros y comerciales a escala global de la actividad turística. La tendencia a la concentración de los capitales acompaña a la constante expansión geográfica y diversificación comercial. Por ejemplo, las cadenas hoteleras se convierten en empresas transnacionales integrando operadores turísticos, agencias de viajes y compañías aéreas, y están enfocadas a implantar nuevos polos de desarrollo turísticoinmobiliario en diferentes áreas del mundo. La expansión de dichos grupos hoteleros se 11 La inversión extranjera se considera directa cuando el control sobre el uso de los recursos transferidos permanece en la empresa que invierte y consiste en un paquete de activos y productos intermedios como capital, tecnología, gestión de habilidades y acceso a los mercados; se diferencia de la inversión indirecta en que esta última implica sólo la transferencia de productos intermedios tal como capital, participaciones, tecnología, en este caso el control sobre los recursos es confiado del vendedor al comprador. (Dunnig, 1993). Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 63 nuevas experiencias y espacios singulares. Así pues, todos los rincones del planeta se han convertido en destinos potencialmente turísticos. Por ello, las empresas transnacionales se han expandido buscando satisfacer nuevas demandas y segmentos. Además, en este contexto de desarrollo capitalista, las grandes transnacionales gozan de un gran poder de decisión y control en los lugares donde se encuentran. Desde luego, la expansión capitalista en su etapa de globalización neoliberal no ha permitido mejorar los niveles de bienestar para la mayor parte de las sociedades. Sin más, es un proceso que ha beneficiado a los países del Norte y sus respectivas empresas transicionales en perjuicio de los países menos desarrollados y de sus economías nacionales. Además, los gobiernos han favorecido el predominio, sin contrapesos, de los intereses de las grandes empresas transnacionales (Almeida y Chahine, 2016). Sin duda, el desarrollo del turismo en el contexto de un mundo globalizado ha favorecido a las empresas trasnacionales en lugar de alertar de las graves consecuencias derivadas. Las grandes empresas hoteleras y los mayores operadores de turismo empiezan a internacionalizarse, vendiendo sin límites relaciones placenteras dirigidas a turistas internacionales. De tal manera que las empresas transnacionales aprovechan la posibilidad de apertura a la competencia externa y ven como ventaja el lento crecimiento en los países del Sur. De hecho, dichas empresas exportan su modelo de “acumulación por desposesión”, que cosméticamente denominan know-how. En efecto, las empresas transnacionales crean sus propios mercados interiores, hecho que, por un lado aumenta su poder y por otro lado amplía su acceso a los recursos. 3. CONSECUENCIAS DE LA MUNDIALIZACIÓN PARA EL DESARROLLO DEL TURISMO EN PAÍSES EN VÍA DE DESARROLLO En este tercer punto del capítulo II, se intenta revelar los resultados del desarrollo de un turismo globalizado. En efecto, son innegables los impactos negativos que acarrea la globalización neoliberal para el desarrollo de la actividad turística en los países menos desarrollados. Dado que la actividad turística es una de las industrias más poderosas de la globalización, sus consecuencias son palpables en diversas muestras. De hecho, las empresas transnacionales causan perturbaciones en la economía, la política, la sociedad y el medio ambiente de todo el planeta. Los críticos del capitalismo lo responsabilizan de generar numerosas desigualdades económicas, sociales y ambientales. Efectivamente, un modelo basado en el crecimiento y la acumulación constante es insostenible, y acabaría por agotar los recursos naturales del planeta, muchos de los cuales no son renovables, y acentuar las desigualdades entre los países. Además, las políticas de los países subdesarrollados o en vía de desarrollo están orientadas a apoyar a las grandes empresas y consorcios internacionales, para ayudarles a lograr un desarrollo económico vía el turismo internacional. Sin embargo, dichos países menos desarrollados no toman en consideración que el voraz proceso expansivo del turismo internacional no plantea unos límites. 3.1. RESULTADOS DEL TURISMO GLOBALIZADO El desarrollo del turismo en los países menos desarrollados en el marco de la globalización presenta numerosas consecuencias. Desde la lógica neoliberal, el turismo Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 64 transnacional se presenta como generador de riquezas para el país anfitrión. Sin embargo, la acumulación por desposesión del territorio (recursos naturales, suelo, cultura…) y la polarización derivada, implican graves situaciones de empobrecimiento, conflicto, dependencia, marginalización, etc. 3.1.1. Impactos y conflictos Las empresas transnacionales turísticas se han reforzado y expandido gracias al capitalismo financiero. La intensa propagación y las actividades extractivas y acumulativas de capital han determinado escenarios de conflictividad e impactos socioambientales. A menudo, el desarrollo turístico global implica la privatización de tierras, playas y agua, precariedad laboral, devaluación de la democracia, marginación de la población y un freno a las empresas locales. Dichos conflictos y resultados negativos son comunes, con mayor o mayor intensidad, entre la mayoría de los destinos turísticos globalizados. El crecimiento turístico no implica automáticamente una mejora del nivel de vida del conjunto de la población anfitriona. De hecho, el crecimiento del número de llegadas de turistas internacionales no se traduce en un progreso del bienestar de la población local. El Índice de Desarrollo Humano elaborado por Naciones Unidas (2013) revela que no existe una correlación significativa entre crecimiento y mejoría en las condiciones de vida de la población de acogida. La mundialización y el desarrollo de un turismo globalizado suponen una exportación de modelos insostenibles que en los que prevalecen el lucro de las empresas transnacionales y la satisfacción de los consumidores opulentos, por encima del desarrollo económico, social, político, medioambiental y cultural de gran parte de las sociedades de los destinos turísticos, tanto en la actualidad como en el futuro. El mito del turismo como “motor de desarrollo” y como “industria sin chimeneas” es obviamente falso. El acelerado proceso de desarrollo turístico globalizado ha dado lugar, en los destinos turísticos en distintas partes del mundo, a diversos efectos mayoritariamente perjudiciales. Los más destacados son 15 :  Privatización y elitización del territorio: Concentración de viviendas turísticas y negocios en manos del capital extranjero y/o elites nacionales, desplazando hacia la periferia a las comunidades locales. Dicha concentración de la propiedad de la tierra en manos de los inversionistas turístico-residenciales ha generado también una importante transformación en los usos del territorio, desplazando a la población originaria y a sus actividades tradicionales (agropecuarias y pesqueras), sus principales medios de vida. Esta expansión turístico-residencial incrementa la elitización del espacio, privilegiando a nuevos residentes con mayor poder adquisitivo, y a medida que avanza este proceso de ocupación de los territorios, se va articulando un nuevo sistema urbano de carácter excluyente. 15 Caso de “Consecuencias del modelo turístico en Centroamérica”. Para una descripción detallada consultar: Cañada, 2010. Turismo en Centroamérica, nuevo escenario de conflicto social. Alba Sud. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 65  Afectaciones al medio ambiente: La extensión y consolidación de este modelo de desarrollo turístico en Centroamérica, como en otros destinos, amenaza gravemente la conservación de su medio ambiente. La destrucción de manglares y humedales; la contaminación del agua; la acumulación de residuos sólidos; la privatización de recursos naturales como las playas o el agua; los movimientos de tierra y destrucción de cerros para creación de terrazas; la destrucción y/o fragmentación de los bosques; la artificialización del paisaje; la presión y amenaza a las reservas naturales; la acumulación de hierro y cemento, etc. Son algunos ejemplos de los graves deterioros del sistema medioambiental.  Precarización del empleo y las condiciones de vida de los trabajadores y trabajadoras: El empleo generado por los servicios vinculados a los nuevos usos turístico-residenciales del territorio ha ido acompañado de destrucción de empleo en sectores tradicionales. Esta pérdida de fuentes de trabajo no se ha traducido necesariamente en nuevos empleos. En aquellos lugares donde sí se ha llegado a generar, el empleo creado termina una vez acaba la obra prevista, con lo que el ciclo de vida de este nuevo tipo de actividad es de muy corto alcance, a diferencia de la agricultura, la ganadería o la pesca, que se reproduce año tras año. Por otra parte, en estos nuevos empleos las condiciones laborales son especialmente precarias (bajos salarios; temporalidad en la ocupación; inseguridad contractual; indefensión de trabajadores; recurso a mano de obra inmigrante en condiciones de ilegalidad; elevada siniestralidad laboral; concentración de empleo local en los puestos de las categorías más bajas; generación de empleos altamente feminizados para servicios turísticos, etc.). Asimismo, las condiciones de vida de esta población trabajadora son especialmente vulnerables y se ven marcadas por la pobreza, los hábitats insalubres, la degradación social (delincuencia, alcoholismo y drogadicción, prostitución), el incremento del coste de la vida, la falta de recursos e infraestructuras adecuadas a las necesidades de la población, el desarraigo.  Acentuación del deterioro democrático: Con el objetivo de favorecer la llegada de capital extranjero, el Estado establece políticas de atracción de la inversión extranjera reorientando el gasto público, invirtiendo en la mejora de infraestructuras; incentivos fiscales; capacitación de personal; promoción y publicidad; etc. Además, las grandes empresas logran presionar las autoridades públicas para conseguir tratos de favor, estimulando así la corrupción, y realizar grandiosas inversiones con total falta de transparencia. De modo que prevalecen los intereses de unos pocos que logran imponerse sobre los intereses y necesidades de la mayoría, limitando de este modo la democracia. Incluso, la gran mayoría de grandes cadenas hoteleras y empresas inmobiliarias tienen domiciliadas compañías paralelas en paraísos fiscales, lo que hace casi imposible conocer sus cuentas reales y controlar sus actividades. Por otra parte, con la firma ya mencionada del Acuerdo General sobre el Comercio y los Servicios en la Organización Mundial del Comercio, se creó un marco regulador Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 66 totalmente favorable a las grandes empresas transnacionales (Equations, 2007, cit. en Blázquez, Cañada, et al., 2011).  Competencia creciente entre modelos de desarrollo turístico: El pequeño y mediano empresario local y las iniciativas comunitarias están condenadas por el crecimiento del modelo turístico dominante de grandes capitales extranjeros. Dicho modelo reduce las posibilidades de desarrollo de otras formas de desarrollo turístico de carácter endógeno. Incluso la gran empresa es destinataria, en ciertas ocasiones, de los fondos de la cooperación internacional, dentro de la lógica de nuevas corrientes de desarrollo basadas en el “pro-poor tourism 16 ”, los “negocios inclusivos” y la “responsabilidad social corporativa”. Para poner en evidencia los fuertes impactos de la actividad turística en los destinos del Sur, se va a tomar como ejemplo los resultados del turismo en el Caribe y Centroamérica que puede ser extrapolable en muchos casos a la situación marroquí. En estos casos, el turismo ha dado lugar a numerosos conflictos asociados a múltiples causas entre las que destacan 17 :  Conflictos por la resistencia de las comunidades rurales ante la desposesión de sus recursos naturales y territorios: Resistencia contra los procesos de usurpación de los recursos naturales y al desplazamiento y elitización de los territorios de las comunidades rurales enmarcados en los procesos de “acumulación por desposesión” 18 , por medio de dinámicas especulativas, la compra-venta o expropiación. Además de la tierra, el agua es el otro gran recurso que han tratado de acaparar las iniciativas turísticoresidenciales. Asimismo, otros casos de conflictos han sido motivados por el hecho de que los nuevos desarrollos turístico-residenciales pueden impedir el paso y acceso a lugares a los que habitualmente la población local acudía, ya fuera con fines productivos o de ocio.  Conflictos por reacción de la sociedad civil y autoridades locales ante los abusos y excesos del desarrollo turístico-inmobiliario: La dinámica de degradación del entorno, corrupción y erosión democrática generada por el capital turístico e inmobiliario ha provocado reacciones de grupos ciudadanos y movimientos sociales e, incluso, de algunas autoridades públicas para frenar o corregir los abusos e ilegalidades cometidas. Dicha conflictividad es, lógicamente, más frecuente en los lugares de mayor densidad turístico16 En 2003, la OMT inició su programa Sustainable Tourism – Eliminating Poverty (ST-EP), que hereda los planteamientos de Pro-Poor-Tourism (PPT). PPT y ST-EP surgen como propuestas propias de la ortodoxia neoliberal, según la cual el desarrollo económico es fundamental para la lucha contra la pobreza (Gascón, 2011). 17 Para una descripción detallada de los principales conflictos ver Cañada, 2010. Turismo en Centroamérica, nuevo escenario de conflicto social. Alba Sud. 18 El proceso de desposesión supone una profunda pérdida en la vinculación que las comunidades tienen con su territorio y su sustitución por otra lógica de ocupación y estructuración del territorio. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 67 residencial, aunque también debe coincidir con la presencia de organizaciones sociales fuertes, con capacidad de movilización e incidencia política.  Conflictos socio-laborales ante la precariedad de las condiciones de trabajo: Los trabajadores vinculados a la industria turística están sometidos a malas condiciones laborales y de vida. En especial en el sector de la construcción se ha recurrido sistemáticamente a mano de obra inmigrante, en muchos casos en situación de ilegalidad y con condiciones de vida insalubres. A pesar de la gravedad de los impactos identificados, no se ha dado una respuesta a esta conflictividad dado el escaso nivel y debilidad de sindicalización que existen en el sector y en estas zonas. Además de la manifiesta hostilidad empresarial a la presencia de sindicatos en sus hoteles. Igualmente, hay que sumar las condiciones de pobreza imperantes en el área que obligan a los trabajadores a aceptar estas malas condiciones y centrarse en la supervivencia diaria.  Conflictos inter-empresariales por contraposición de intereses en la explotación de sus negocios: La creciente contraposición de intereses entre la pequeña y mediana empresa local y los grandes capitales abre una importante dimensión de conflicto entre estos actores. La expansión turística ha provocado el choque de intereses entre diferentes grupos de capital en competencia por un determinado territorio, sus recursos y posibilidades de negocio. La competencia por parte de capitales de mayores dimensiones oprime a las pequeñas y medianas empresas de capital local. Un tipo de estos conflictos lo encontramos en la amenaza que suponen la inversión residencial, allí donde ha logrado desarrollarse cierto nivel de hotelería no necesariamente de gran tamaño y posibilidades de negocio local.  Conflictos por los intentos del capital de obtener situaciones de favor en los procesos de adecuación del marco normativo regulador de las políticas de turismo: La consolidación de un modelo turístico bajo el liderazgo de los grandes capitales ha requerido un proceso de adecuación legislativo y político favorable a estos sectores. La historia jurídica reciente de Centroamérica ha demostrado que las nuevas leyes ha sido un proceso de acomodamiento a los intereses de la gran inversión turístico-residencial. En algunos casos esto ha provocado reacciones entre algunos de los sectores perjudicados. La República Dominica es un buen ejemplo de un país que ha basado su desarrollo socioeconómico en el turismo globalizado y que manifiesta diversos problemas cuyo estudio es interesante para ilustrar este trabajo. Aunque los informes nacionales de desarrollo humano (INDH) (PNUD, 2005 y 2008) reconocen los aportes de la actividad turística en el país, se caracterizan por ser muy críticos del modelo de desarrollo turístico que ha sido impulsado. Los informes llaman la atención sobre al menos diez características y problemas relevantes, que han contribuido a exacerbar los impactos negativos y la insostenibilidad de este tipo de desarrollo (Blázquez, Cañada, et al., 2011). Veámosles en detalle: Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 68  Producto turístico homogéneo y poca tendencia a la diversificación de la oferta. Como resultado de la fuerte influencia de las empresas operadoras de turismo, éstas lograron articular el modelo de oferta turística hacia productos homogéneos y de poca diversificación. Este es un modelo conveniente para los operadores en la medida en que la estandarización del producto les permite reducir los costes de producción y en especial, mediante el paquete tipo de “todo incluido”.  Los hoteles de gran tamaño dominan la oferta habitacional. En la medida en que lo que domina es el producto homogéneo y estandarizado, el modelo de “todo incluido” inducido por las empresas operadoras, favorece la contratación de hoteles de gran tamaño, con un número elevado de habitaciones. En este marco, el espacio es reducido para el desarrollo de una oferta hotelera de empresas medianas o pequeñas.  Intensa competencia de precios y en la provisión de servicios. Un resultado del punto anterior es que la actividad hotelera está sometida a una intensa competencia de precios y en la provisión de servicios. Las empresas hoteleras, en rivalidad de mercado entre ellas y con otras empresas en destinos similares, entran en una intensa competencia entre sí para capturar los elevados volúmenes de turistas manejados por las empresas operadoras. Esto, como se indicó antes, coloca en una relativa desventaja a las empresas hoteleras y a los destinos en general frente a las empresas operadoras en la captura de los beneficios.  Imagen turística estereotipada por las tres S (Sun, Sand, Sea). Al producto homogéneo o estandarizado contribuye la propagación de una imagen turística estereotipada, en la que los elementos principales son el sol, la arena y el mar, siendo ignorados otros elementos para una potencial oferta turística diferenciada como otros recursos naturales o los recursos culturales. Un elemento que contribuye a esto es el reducido número de actividades culturales y de entretenimiento para complementar la oferta hotelera. Adicionalmente, estos estereotipos hacen que las diferencias con otros destinos turísticos tropicales sean imperceptibles.  La actividad turística es de enclave y los servicios turísticos están concebidos de espalda de las comunidades. Al ofrecer paquete de “todo incluido”, los vínculos entre la actividad turística y el resto del país, y en particular de las comunidades aledañas son muy reducidos. Esto hace que la demanda de bienes y servicios en estas comunidades por servicios diversos como bares, restaurantes, tiendas de regalos, servicios culturales y servicios personales sea reducida, limitando significativamente la capacidad de arrastre del turismo sobre el resto del aparato productivo.  El desarrollo turístico se concentra en las costas. La oferta hotelera se ha concentrado exageradamente en las costas a partir, como se mencionó, de un Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 69 turismo de sol, arena y mar. Otros potenciales destinos turísticos como los de montaña o los culturales, que implicarían desarrollos fuera de las costas, han sido ignorados. Esto se traduce en una concentración territorial de la actividad y los beneficios económicos.  Escasa regulación estatal y fuerte deterioro ambiental y del entorno. La expansión de la actividad hotelera desde mediados de los ochenta no se ha desarrollado en el marco de planes de desarrollo y de ordenamiento territorial. Tampoco en el marco de una efectiva regulación ambiental. El resultado ha sido un crecimiento desordenado de los polos turísticos, tanto de los proyectos hoteleros como de los asentamientos humanos que surgieron o se expandieron como resultado del crecimiento hotelero. Este crecimiento se ha traducido en una sobreexplotación de los recursos en los polos, en particular los suelos, las aguas, y los recursos costeros. Son ampliamente conocidos los problemas ambientales que experimentan las zonas turísticas del país, en especial el crecimiento desordenado de los asentamientos próximos a los complejos, la congestión de las carreteras, las deficiencias en los servicios municipales, en particular la recogida de desechos sólidos, el sobreutilización de las fuentes de agua subterráneas y su salinización, y la degradación de las costas y los arrecifes marinos.  Creciente inseguridad ciudadana. El crecimiento poblacional y de los asentamientos alrededor de los polos turísticos se ha acompañado de un incremento en la incidencia de los delitos que contribuyen a aislar aún más a los centros hoteleros de las comunidades.  Ausencia o escasez de capital social. Con frecuencia, los asentamientos poblacionales en los polos turísticos son de reciente creación. Esto implica que fueron formados por población emigrante. Este hecho dificulta la formación de capital social y de redes de apoyo que den sustento a comunidad local. En definitiva, el sistema económico actual favorece al negocio turísticoinmobiliario, de manera que este negocio ha extendido la lógica de acumulación del capital hacia las periferias turísticas. La desregulación y la competencia entre países para atraer el capital internacional han favorecido la competencia interestatal para captar su inversión. Los estados empobrecidos del Sur compiten para ofrecer al capital entornos institucionales lo menos exigentes posible. Además, sus autoridades sucumben por desgracia y con frecuencia a la corrupción, como previamente ha ocurrido en los países centrales de donde parte el capital. La experiencia del litoral mediterráneo español salpicado de procesos judiciales por corrupción vinculados al negocio turístico-inmobiliario así lo acredita y muestra la vulnerabilidad democrática que acompaña estrechamente a este tipo de desarrollo económico (Murray, 2010, cit. en Blázquez, et al., 2011). Cabe resaltar que el modelo turístico desarrollado en los países del Sur se caracteriza por un grado de retorno de la inversión muy elevado. De modo que, solamente una parte marginal de los ingresos turísticos se quedan el lugar de destino. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 70 La mayor parte de dichos ingresos sale fuera del destino anfitrión. Otros apoyos institucionales a la inversión internacional turística consisten en la devaluación de la moneda local, la privatización de las empresas públicas, que junto a las potenciales competidoras locales se venden como las “fusiones y adquisiciones” de las empresas transnacionales turísticas (Gascón, 2009; León, 2007, cit. en Blázquez, et al., 2010). Este último caso ha sido evidente en Marruecos, con el proceso de privatización iniciado en los años 90. Ya se ha mencionado previamente que el sector turístico-inmobiliario bajo el control de los conglomerados empresariales transnacionales implica graves alteraciones del bienestar de la población y en especial de los trabajadores. La Organización Internacional del Trabajo, agencia de las Naciones Unidas anualmente presenta informes en el que evidencia la precariedad laboral que se da en el sector turístico, principalmente en los destinos del Sur. Por norma general estos trabajadores obtienen bajos salarios, mayores sin embargo que los que logran en el sector tradicional en sus lugares de origen. Aunque también es cierto que tienen que hacer frente a un coste de vida más elevado que de donde proceden, lo cual reduce el hipotético beneficio de esos mayores salarios. Dada su debilidad frente a la empresa, motivada por múltiples factores, a menudo son despedidos sin sus correspondientes liquidaciones o últimos salarios, ni las prestaciones que les corresponden. Frecuentemente los contratos son verbales y según las necesidades puntuales de las empresas y no se dispone de ningún tipo de prestación social. A esto hay que sumar unas condiciones laborales especialmente duras, inseguras e insalubres. Tanto los accidentes como las enfermedades laborales son habituales en el sector turístico por cuanto son escasas las condiciones de vigilancia y protección en seguridad e higiene en el trabajo. El origen campesino de muchos de estos trabajadores, no acostumbrados a este tipo de actividad o a la altura de las obras, y la misma precariedad en sus condiciones de vida (mala alimentación, lugares para el descanso inapropiados, estrés) pone claramente en riesgo su salud y su vida (Buades et al., 2012). Asimismo, el crecimiento turístico desmesurado comporta impactos medioambientales en el territorio donde se ubica. En este sentido los principales impactos son: la pérdida de suelo y arenas costeras; la degradación del paisaje; la sobreexplotación y contaminación de acuíferos; el aumento exagerado del consumo energético; etc. Además, el turismo transcontinental tiene su huella participativa en el cambio climático. La propia Organización Mundial del Turismo reconoce haber infravalorado la responsabilidad del turismo en el incremento de los gases invernadero que deterioran el clima. Así, las emisiones derivadas del sector no alcanzan un 5% sino hasta un 14% del total de gases letales. Buena parte de la responsabilidad habría que atribuirla al transporte aéreo. Por supuesto, la factura climática de los vuelos a larga distancia, transcontinental, es proporcionalmente mucho más elevada. (Buades, et al., 2012). Para concluir, las empresas transnacionales turísticas expandidas bajo la globalización buscan maximizar sus beneficios a costa del bienestar de las poblaciones y del medio ambiente, principalmente en los países del Sur. Aunque tratan de dar una Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 71 imagen responsable, de respeto a los derechos laborales, sociales y medioambientales, y ostentan su participación en la generación de empleo, vale afirmar que están envueltas en prácticas que cabría calificar de devastadoras y se comportan como nuevos colonizadores. 3.1.2. Dominio y control ejercidos por el turismo internacional El turismo globalizado en los países de bajo nivel de desarrollo se ha transformado en casi la única opción para poder mejorar sus economías. Es cierto que en los destinos emergentes, la industria turística cumple con diferentes funciones de desarrollo dado que el componente económico tiene un peso trascendental en el turismo. Sin embargo, convertirse en un país de economía turística implica grandes transformaciones, impactos y conflictos. La globalización y las aperturas comerciales no benefician necesariamente el empleo y el mercado interno, más bien crean fuertes dependencias y un desarrollo económico controlado esencialmente desde el exterior. De manera que los países menos desarrollados se convierten en enclaves turísticos. La globalización turística con su modelo de desarrollo capitalista crea dependencias externas, de tipo económico, financiero, tecnológico, político y cultural. Además, en general, las principales decisiones no son adoptadas por las sociedades y sus Estados sino por los líderes internacionales y los agentes transnacionales. En este sentido, los países capitalistas desarrollados representan, en parte, un obstáculo para la mejora socioeconómica de los países subdesarrollados, dado que la evolución de sus economías nacionales depende principalmente de los mercados internacionales. Hay otra cuestión importante en relación con la dependencia al turismo internacional, es la correlación y el efecto dominó que caracterizan estas relaciones internacionales por causa de las fluctuaciones económicas, crisis, conflictos políticos y cambios de las tendencias y modas en los países emisores e inversores del Norte. De tal forma, que hablar de turismo internacional impulsado por los grandes capitales transnacionales implica necesariamente reconocer la fuerte influencia de este capital extranjero y el surgimiento de una gran dependencia a dicho sistema. El proceso de globalización involucra una red de dependencias de los países receptores hacia los países capitalistas desarrollados, mediante las inversiones que hacen, ya que establecen colonias para explotar recursos e inducir deudas externas. La industria turística globalizada es fuente de dependencia sistemática. En algunos casos, la excesiva dependencia económica del país a la actividad turística puede definirse como “colonialismo turístico”. A modo de ilustración, un informe del Fondo Monetario Internacional presentado en el mes de octubre de 2009 en Sao Paulo, Brasil, preveía que los países con mayor subordinación a las remesas y el turismo, como Centroamérica, tardarían más en recuperarse de la crisis por su estrecha vinculación con los Estados Unidos (La Nación, 26/10/2009). Los principales ingresos en la cadena de valor de la actividad turística se concentren en dichas empresas con sede en los países del Norte, quedando en manos locales actividades con menores márgenes de beneficio. Igualmente, el capital transnacional tiene suficiente capacidad económica como para establecer precios a Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 72 pérdida hasta eliminar la competencia local. Junto a ello, existe un aumento relevante del Índice de Retorno. Dicho índice hace referencia al porcentaje del dinero que destina un turista en su viaje que no llega o no se queda en el país anfitrión. Se estima que dos tercios de los ingresos que genera la actividad turística globalizada quedan fuera de las economías del país en donde se generan. En este sentido, se observa que este proceso de desarrollo, en realidad no beneficia al destino de acogida, más bien contribuye a enriquecer a las transnacionales, restringir el nivel de diversificación de la economía local, y provocar una mayor polarización y dependencia hacia la economía de los países ricos. La globalización del turismo ha sido inducida desde las grandes empresas operadoras de turismo a nivel internacional. Este modelo implica que las empresas transnacionales y turoperadores que tienden a controlar el mercado turístico controlando los flujos de turistas y la contratación de habitaciones y servicios de hotelería. Este tipo de expansión de la actividad turística se caracteriza por el hecho de que las empresas locales tienen escasos márgenes de negociación de precios y que hay una tendencia a la concentración de beneficios en las empresas turoperadoras. Según Greenpeace (2009), las multinacionales suelen tener un poder importante, que les permite negociar en condiciones de fuerza ante gobiernos, sindicatos, sectores de la sociedad civil local, comunidades indígenas, etc. Esto suele generar mucha desconfianza, pues en ocasiones usan su poder para exigir rebajas de impuestos, condiciones laborales abusivas, salarios bajos o débiles regulaciones medioambientales. Otra característica relevante del turismo globalizado es la expansión del sistema de “todo incluido”. Es una de las modalidades preferidas para la gestión de grandes hoteles, especialmente en destinos de “sol y playa”, ya que los servicios de comidas y bebidas están incorporados a la contratación del alojamiento. Este sistema limita los ingresos de los turistas en los negocios locales. Además, con el régimen de buffet, los hoteles reducen el número de personal para servir los clientes. Dicho sistema ha sido criticado allá donde se ha instalado y algunos actores turísticos han considerado que el “todo incluido” solamente es aceptable en lugares aislados que no dotan de negocios cercanos. Aunque en realidad, este planteamiento no es conveniente, dado que en general los negocios locales pueden surgir para satisfacer la demanda de los huéspedes. Al contrario, esto estimula la creación de las PYMES locales y frena la dependencia a los grandes operadores internacionales. La evasión fiscal es otra vía que utilizan las multinacionales para reducir costes. Para ello usan diversas técnicas que se podrían denominar de “contabilidad creativa”. Una de ellas es la manipulación de los precios de transferencia, es decir, asignar un valor “conveniente” a las transacciones e intercambios realizados entre la casa matriz y sus filiales, de forma que el acento de los beneficios se ponga en aquel de los lugares donde la carga impositiva sea menor. Otra fórmula es canalizar la mayoría de los beneficios a través de paraísos fiscales, es decir, lugares donde no se aplican impuestos sobre los beneficios, donde prima el secreto bancario, y donde no se penaliza el blanqueo de dinero. A través de estas operaciones, las multinacionales Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 79 empresas transnacionales han ejercido posiciones de dominio y han inducido a graves desequilibrios socioeconómicos y a la degradación de los recursos naturales. Esta situación provocada por las construcciones turístico-residenciales ha provocado reacciones diversas por parte de la población local y organizaciones sociales. En los últimos años han salido a la luz pública diversos escándalos relacionados con el comportamiento de estas empresas y el apoyo que le han brindado las autoridades españolas en el exterior. Así, por ejemplo, en 2001, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) determinó, tras fuertes presiones de la sociedad civil, que el proyecto del grupo Sol Meliá para construir 1.453 habitaciones de hotel en dos playas de Cancún no era viable ni sostenible. El megaproyecto, según denunciaron Greenpeace México y otros grupos ecologistas, iba a destruir ecosistemas únicos, y amenazar a numerosas especies amenazadas y en vías de extinción. En esta zona están las playas de anidación de tortugas marinas verde y boba más importantes en el Caribe. Asimismo, en diciembre de 2007, Ecologistas en Acción denunció la presión ejercida por el embajador español en México, Carmelo Angulo, a favor de empresas españolas. Según dicha organización, el embajador hizo gestiones ante la SEMARNAT en relación con la “Ley General de Vida Silvestre”, por cuanto consideraba que tal como se estaba interpretando afectaba los intereses de las inversiones españolas en la Riviera Maya (Buades, et al., 2012). Años anteriores, en 1997, las playas de X’cacel y X’cacelito, a 100 km al sur de Cancún, fueron vendidas al grupo Sol Meliá de forma secreta y sin consultar ni informar a la sociedad, y a pesar de que el ordenamiento jurídico establecía que no se podía construir en la zona. Para apaciguar las protestas, en 1998 se decidió crear un Santuario de Tortuga Marina, que, a juicio de numerosas organizaciones académicas y ecologistas, era incompatible con la construcción de cinco hoteles que podían albergar a más de 3.000 huéspedes. La declaración, por tanto, no tenía ningún efecto práctico. Sólo tras fuertes presiones, no sólo de los grupos ecologistas sino de comerciantes, artesanos e instituciones locales, se logró paralizar el proyecto (Greenpeace, 2009). Otros ejemplos de los conflictos generados son los casos de la afectación de la laguna Bojórquez, en Cancún, por la ampliación de un hotel de la cadena Riu en el año 2006, según denunció Greenpeace México; la construcción y puesta en funcionamiento del complejo turístico Hotel Gran Bahía Príncipe, propiedad del Grupo Piñeiro, situado en primera línea de la playa de Akumal, denunciado por la organización SAVE, a principios de 2009; o las reacciones ante la obtención de los permisos legales de Sol Meliá para construir un complejo turístico en el municipio de Solidaridad (Quintana Roo) (Noticaribe, 2007, 2008). A cambio de revocar esos permisos de construcción, Sol Meliá no recibió compensaciones económicas sino otros terrenos donde sí fuera posible construir un complejo turístico. Se trata de terrenos en Costa Turquesa, en el municipio de Solidaridad. Después de varios intentos infructuosos la empresa logró los permisos para levantar el complejo Costa Esmeralda Resort, con 950 habitaciones. En los alrededores de Costa Turquesa, prácticamente todas las zonas de manglar han sido devastadas. La ocupación de los espacios públicos por parte de las cadenas hoteleras ha sido de tales dimensiones que, significativamente, una de las movilizaciones Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 80 ciudadanas más importantes de los últimos años fue motivada por la defensa del carácter público de Playa Delfines, la última que quedaba en la ciudad de libre acceso para sus habitantes, ante los intentos de su privatización tras la venta a un grupo de inversionistas encabezado por Sol Meliá (Blázquez, Murray, y Cañada, 2011). En México, según un informe de Greenpeace (2009), se calcula que del total de beneficios que genera esta actividad, sólo son aportes netos para el país los recursos de compra del terreno, servicios, y el 2% de impuesto sobre el hospedaje (aunque en ocasiones los terrenos son vendidos por debajo de su valor real). En resumidas palabras, los proyectos hoteleros y turísticos se suman a la fuerte presión que ya sufren las costas mexicanas. Es necesario lograr un cambio del modelo de desarrollo turístico en el estado de Quintana Roo, incluyendo e integrando a la población local y respetando al medio ambiente, sin repetir los errores que han llevado al colapso ambiental y económico en otros destinos del Sur o incluso en el litoral español. Sin embargo, Fonatur sigue, a pesar de los impactos derivados, promoviendo desarrollos y nuevos centros integralmente en otros lugares de México. 3.2.1.2. República Dominicana Durante los últimos 20 años, el turismo ha sido una actividad líder en la economía dominicana. De manera que en las últimas décadas, la República Dominicana ha registrado un gran y acelerado crecimiento turístico. El turismo se ha convertido en uno de los sectores principales de la economía del país. En efecto, República Dominicana es un ejemplo destacado de un país en vías de desarrollo, que a pesar de un atraso muy notorio hasta los años ochenta con respecto al resto del Caribe, ha experimentado un desarrollo turístico galopante. La costa Este de dominicana, de hecho, había sido descubierta para el turismo. Un total de 2.309 km² de terreno virgen de la futura urbanización turística “Punta Cana” habían sido adquiridos en 1969 por un grupo de 40 “espabilados” promotores inmobiliarios norteamericanos en el marco del programa turístico del Banco Mundial como vía de ayuda al desarrollo. En 1977 el Club Med francés adquirió, a su vez, una gran parcela en la zona hasta que 1980 abrió su primer establecimiento (Buades, 2009). La llegada de las empresas transnacionales hoteleras de Baleares debe contextualizarse en la ampliación del desarrollo inmobiliario y hotelero. Hoy en día, República Dominicana se ha convertido en el destino más visitado del Caribe, recibiendo en 2013 cerca de 5 millones de visitantes extranjeros y con una expansión agresiva de la capacidad hotelera, con 68.000 habitaciones en 2013 (datos del Banco Central de la República Dominicana, 2014). El PIB per cápita dominicano ha sido muy rápido en los últimos años, gracias en buena medida al impulso del turismo, dicho PIB per cápita pasó de 1.750 dólares americanos en 1987 a 8.217 en 2006. Y eso, padeciendo durante el periodo una fuerte crisis financiera. El aporte al PIB creció desde cerca de 4% en 1990 hasta 7% en 2000. En 2013, los ingresos turísticos fueron de 5.000 millones de dólares americanos, representando el 8.4% del PIB. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 81 Cuadro 1: Indicadores turísticos en la República Dominicana (1980-2014) Periodo Habitaciones hoteleras Tasa de Ocupación Ingresos turísticos (millones $) Empleos generados por el turismo Directos Indirectos Totales 1980 5.394 58,5% 172,6 6.796 13.592 20.388 1985 8.562 61.8% 451 10.788 21.576 32.364 1990 19.043 68,8% 817,6 28.564 59.985 88.549 1995 32.846 76,8% 1.570,8 36.131 90.327 126.458 2000 51.916 70,2% 2.860,2 47.763 119.407 167.170 2005 59.889 73,9% 3.518,3 49.176 122.940 172.116 2013 68.542 71,7% 5.063,5 61.869 154.674 216.543 Fuente: Banco Central de la República Dominicana, 2014 El caso de la República Dominicana, cuya economía está estrechamente ligada al turismo internacional, es paradigmático. El turismo pasó de suponer prácticamente un 0% del PIB nacional a mediados de los 80 al 7,6% dos décadas después, convirtiéndose en la actividad económica más dinámica del país junto con el desarrollo de las zonas francas. Durante la década pasada, el turismo fue el sector que generó más volumen económico, con un promedio anual de 3.500 millones de dólares americanos (Buades, et al., 2012). De modo que el país abandonó la economía agroexportadora ya que la actividad turística reemplazó la exportación de azúcar que había entrado en una fuerte crisis. Al tiempo que ha ocurrido este impresionante desarrollo turístico en la República Dominicana, los sectores económicos dominantes en el medio rural costero (agricultura y pesca) han ido en deterioro. Esto ha hecho que el turismo haya tomado cada vez más preponderancia, presentándose como una de las pocas alternativas a los modos de vida pre-existentes (León, 2011, cit. en Blázquez, Cañada, et al., 2011). Esta situación permite plantear la cuestión de que si el turismo, realmente, implica lograr un desarrollo económico y social en dicho país. A pesar del fuerte crecimiento experimentado por la actividad turística en los noventa y en la primera parte de la década de 2000, el modelo de desarrollo turístico adoptado empezó a dar signos de agotamiento y se manifestó claramente la insostenibilidad de este tipo de desarrollo. Por una parte, se evidenció una pérdida de dinamismo en las velocidades de crecimiento de la actividad (medida por el número de nuevas habitaciones construidas, el ritmo de crecimiento de los ingresos de divisas, los nuevos puestos de trabajo creados,…), y de otra parte por los resultados negativos derivados (conflictos sociales, desigualdad económica, dependencia al extranjero,…). En realidad, se ha constatado que el balance del turismo es contradictorio. Por ejemplo, las provincias que han protagonizado un fuerte desarrollo turístico están en las zonas que registran los más bajos índices de crecimientos. La clasificación en el Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 82 Índice de Desarrollo Humano (IDH) ha bajado del puesto 63 en 1987 al 79 en 2006. Si nos atenemos a lo que el PNUD denomina clasificación según el PIB per cápita según la clasificación según IDH, esta situación aún es peor: mientras que en 1991 la República Dominicana mostraba una clasificación de IDH 12 puestos superior al que marcaba su PIB, en el 2006 está 10 veces por debajo. Y su índice Gini, que determina el nivel de desigualdad económica, es especialmente alto (Buades, et al., 2012). En 2010, el IDH cayó al puesto 98 en la relación de países, cuando de acuerdo con su PIB tendría que ocupar el lugar 85. En esta misma línea, Buades (2012) constató que si contraponemos el citado PIB de la República Dominicana con su Tasa de Retorno, empezaremos a entender por qué los beneficios del turismo, en rápido crecimiento, no concuerdan con una mejora en la calidad de vida de su población: esta tasa era del 80% a mediados de la década de 2000. Esto quiere decir que, de cada cien euros que se gastó cada turista extranjero ese año, en la República Dominicana sólo se quedaron, o llegaron, veinte. En efecto, el estado del desarrollo turístico en República Dominicana es uno de los ejes analizados por el PNUD en sus dos informes (PNUD, 2005 y 2008). El Informe de Desarrollo Humano de República Dominicana del año 2005 dedica todo un capitulo al tema del turismo bajo el título “El turismo si no se modifica se agota”. En el documento resalta el reconocimiento a que el modelo de enclave ha generado exclusión y beneficios restringidos a un pequeño grupo. Además, es un modelo donde no se han tomado en cuenta las comunidades, la cultura y el ambiente. Según este informe, el desarrollo de enclave ha conducido a la privatización de las playas generando exclusión y concentrando los beneficios en pocas manos, mientras que los costos son asumidos por la sociedad en su conjunto (Recogido de Blázquez y Cañada et al., 2011). Dichos informes del PNUD han evidenciado que el porcentaje de población que vive bajo el nivel de pobreza es mayor en las dos provincias en las que se concentra el turismo que en el resto del país. Aunque en estas provincias los ingresos medios son superiores, tales ingresos acaban concentrados en pocas manos (Buades, et al., 2012). Diversos gobiernos de la República Dominicana cedieron a los intereses turístico-inmobiliarios de las cadenas hoteleras de Baleares. De hecho, la República Dominicana es uno de los destinos preferentes de las inversiones españolas en el sector turístico. La inversión española sobrepasa los 3.500 millones de dólares, con 28.000 habitaciones distribuidas en 70 hoteles, especialmente en las zonas de Bávaro y Punta Cana (Buades et al., 2012). La Ley Sectorial de Áreas Protegidas, número 202 de 30 de julio de 2004, fue modificada para posibilitar nuevos desarrollos turísticos; con la del gobierno de Hipólito Mejía y la aprobación ya en el mandato de Leonel Fernández. El Parque Nacional del Este fue parcialmente desprotegido para posibilitar la construcción de nuevas urbanizaciones, en La Romana y Bayahíbe, por parte del grupo empresarial Piñero (que agrupa, entre otros el operador turístico Soltour y la cadena hotelera Bahía Príncipe), en una parcela propiedad de encausados en la operación Malaya de corrupción político-empresarial marbellí (Méndez y Alcántara, 2007. cit. en Blázquez, Cañada y Murray, 2011). Definitivamente, el gobierno de la República Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 83 Dominicana cede a los intereses turístico-inmobiliarios en detrimento de sus espacios naturales y su democracia política. El gobierno de Leonel Fernández recién había ganado las elecciones en mayo de 2004 y antes de someterse a las demandas de las cadenas hoteleras de Baleares, había ofrecido la adquisición de deuda pública dominicana a los hoteleros de Baleares mediante la visita de su Ministro de Turismo Félix Jiménez a Mallorca. Iberostar, Piñero, Barceló, Riu y Fiesta comprarían 150 millones de dólares de deuda pública dominicana (Domblás, 2004), para así hacerse con el dominio efectivo del Estado dominicano (Blázquez, Cañada, et al., 2011). Pero por otra parte, y quizás es lo más notable, el Informe Nacional de Desarrollo Humano (INDH) de 2005 exponía que a pesar de que el ingreso nominal por turista por día había venido creciendo, el ingreso real se estaba reduciendo. Así mismo, el INDH 2008 mostró el número de empleos directos e indirectos generados por el turismo también se había reducido (Blázquez, Cañada, et al., 2011). En materia social, en ésta última década han sido evidentes algunos desarrollos sociales no deseados en las comunidades turísticas, en particular el crecimiento desordenado de la migración, tensiones sociales e incremento de la criminalidad; todo lo anterior está asociado a debilidades en el capital social, y la expansión de la actividad hotelera realizada a espaldas a la comunidad (Blázquez, Cañada, et al., 2011). Las asociaciones ecologistas dominicanas han denunciado los cambios normativos que han conducido a la desprotección ambiental de estos territorios, para favorecer la implantación de estos enclaves turísticos. La construcción de nuevos enclaves turísticos en Bávaro y Punta Cana supuso el desplazamiento de las poblaciones vernáculas con efectos catastróficos, hasta el punto de considerar que “los beneficios económicos del turismo puede que no compensen dichas prácticas” (León, 2007, cit. en Blázquez, Murray, y Cañada, 2011). Indiscutiblemente, el turismo en República Dominicana ha sido importante para la economía nacional ya que ha permitido la generación de recursos y divisas. Sin embargo, en términos de involucración de la comunidad local, la dinamización del sistema productivo nacional y la creación de empleos estables, el turismo no cumplió con su deber de generador de riquezas y motor de desarrollo económico y social. De manera que el modelo de desarrollo turístico globalizado se ha centrado en proyectos de grandes resorts, con ausencia de políticas públicas que fortalezcan los servicios sociales y con escaso respeto por el medio ambiente, etc. Se trata de un modelo excluyente, que concentra los beneficios derivados del turismo en manos de las cadenas hoteleras transnacionales y de los turoperadores. Dicho modelo está basado en el turismo de masas que conlleva al deterioro del medio ambiente y en detrimento del bienestar de la sociedad local. Lamentablemente, aun con los resultados alarmantes derivados del turismo globalizado, la política de Estado parece seguir favoreciendo este modelo turístico instalado en el país, a través de una legislación de incentivos fiscales que beneficia solamente a las empresas transnacionales turísticas. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 84 3.2.1.3. Cuba El territorio cubano presenta una amplia variedad de recursos naturales e histórico-culturales para el desarrollo del turismo. De hecho, el turismo internacional empezó a desarrollarse en Cuba desde los años veinte, y la isla se convirtió en uno de los destinos principales del Caribe. El turismo comenzó a adquirir cierta importancia, influido de alguna manera por la fuerte expansión socio-económica de Estados Unidos y los intereses que venían desarrollándose aceleradamente hacia el sur de sus costas. Cuba fui el primer gran mercado del naciente capitalismo norteamericano en su etapa imperialista, especialmente en el tránsito de Cuba como colonia de España a neocolonia de Estados Unidos (Ayala, 2001). En mediados de los años cincuenta, Cuba tenía una infraestructura desarrollada para atender a unos 275.000 visitantes, mayoritariamente norteamericanos. En el siglo XX, el turismo internacional en Cuba era un paraíso de bebidas, juegos, y todo tipo de apuestas. A inicios de la década de 1960, con el embargo comercial, económico y financiero de Estados Unidos en contra de Cuba, se interrumpió el flujo de turismo internacional pero esta tendencia comenzó a cambiar desde mediados de los años ochenta. Esta tendencia de crecimiento exponencial se ha mantenido hasta alcanzar de 2,8 millones de visitantes extranjeros (turistas y cruceristas) en 2013 y 1.804 millones de dólares de ingresos por turismo en el mismo año (datos del Ministerio de Turismo de Cuba). Dichos turistas proceden de Canadá (el mayor emisor de visitantes a Cuba), seguido de Reino Unido, Alemania, Francia y Argentina, Italia, México, España y Venezuela, entre otros. Numerosos estudiosos y especialistas (Villalba, 1993; García. A., 1998; Mundet y Salinas, 2000; Esteves, Del Risco y Serrano, 2000) han definido distintas etapas del desarrollo turístico. De manera que la actividad turística en Cuba puede dividirse en cuatro diferentes momentos:  Primera etapa que abarca el periodo previo al triunfo de la revolución cubana (hasta 1958): a finales de la década de los veinte, Cuba se convierte en el destino más importante del Caribe con el 35,8% de los turistas (Navarro, 2011, en Blázquez, Cañada, et al., 2011). La creación de la Comisión Nacional para el Fomento del Turismo en 1919, marca el inicio del turismo como industria. El turismo en Cuba hasta el triunfo Revolucionario de 1959 estuvo sujeto a un sistema capitalista de subordinación al extranjero (a Estados Unidos) que implicó bajos ingresos por turista, corta estancia y oferta de baja calidad orientada básicamente al juego, el vicio y la prostitución.  Segunda etapa que se caracteriza por la implementación de un turismo nacional planificado (1959-1970): el turismo internacional, y especialmente estadounidense, se detiene por el bloqueo de Estados Unidos, y sólo llegaban pequeños grupos de los países socialistas de Europa. En este periodo, el turismo se abre para el disfrute masivo nacional en el cual se nacionalizan las instalaciones turísticas, principalmente norteamericanas, concentradas en La Habana y Varadero. La aspiración primordial fue dar prioridad al turismo nacional Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 85 y a la vez eliminar secuelas de los aspectos negativos que quedaban de las características del turismo en el período anterior. Las peculiaridades de la gestión del turismo en Cuba, dadas por el tipo de propiedad mayoritariamente estatal y planificación de la economía, permitieron asumir una serie de medidas frente al descenso del turismo internacional. Entre ellas cabe citar el cierre de 20 hoteles, un tercio del total de habitaciones, así como la compactación del hospedaje en otros. Durante ese lapso se efectuaron tareas de mantenimiento y mejoras de instalaciones sin afectar el empleo de sus trabajadores, que realizaron “cursos de perfeccionamiento” hasta la reapertura de los centros (Ayala, 2001). Así que el turismo se organizó en un conjunto de empresas estatales de alojamiento, turismo y ocio, comercio, abastecimiento, construcción, transporte y otras actividades.  Tercera etapa que incluye los años 70 hasta finales de los 80, y está caracterizada por una lenta recuperación del turismo internacional: tras una desaparición del turismo internacional, a mediados de la década del 70 hay una reapertura de dicho segmento internacional. Esta reactivación del turismo internacional especialmente con visitantes canadienses, de algunos países de América Latina y de Europa, concreta una política turística orientada a ofrecer las instalaciones hoteleras durante los meses no aprovechados por el turismo nacional (octubre - abril). Hay una difusión del turismo a lo largo de todo el territorio y se realizan los primeros proyectos de desarrollo turístico en áreas litorales e insulares del archipiélago cubano (Varadero, Cayo Coco, Cayo Largo, etc.) por instituciones académicas, el Instituto de Planificación Física y sus delegaciones provinciales. Con la caída del bloque socialista europeo en 1989, lo que representó un duro golpe para Cuba, la economía cubana sufre un cambio radical (el PIB descendía un 35% y se perdieron el 85% de los nexos comerciales y financieros). Como respuesta a esta situación, el turismo internacional fue la primera actividad abierta a la inversión extranjera en la isla, creando una empresa mixta en 1988 para la construcción y explotación del hotel Sol Palmera en Varadero, siendo propiedad de la primera empresa mixta creada en el turismo por empresarios canarios y vascos asociados con la Corporación Cubanacán, y administrado por la Cadena Sol Meliá (CEPAL, 2008).  Cuarta etapa que comenzó en 1990, experimentando cambios legislativos para permitir y facilitar el flujo de la inversión extranjera (1990-2010): ante la crisis en que entraba Cuba con el proceso de desaparición de los países socialistas de Europa del Este y el recrudecimiento del bloqueo por parte de los Estados Unidos, el gobierno cubano se vio obligado a considerar al turismo como la única alternativa posible para recuperar y reactivar la económica del país. El sector turístico ha mantenido un resistente nivel de crecimiento económico frente a los otros sectores económicos del país. Así que el gobierno apostó por el turismo internacional abriéndose más a la inversión extranjera, y el turismo iría convirtiéndose paulatinamente en el principal motor impulsor de la economía y en una palanca importante en el reacomodo del funcionamiento de todo el país Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 86 y de su reinserción en las relaciones internacionales (Ayala, 2001). De tal manera que se aprueba una ley de capital extranjero y el turismo se transforma en un sector prioritario, junto con la biotecnología y los programas alimentarios. En 1994 se realizó un rediseño de los planes turísticos del país (“Política de Desarrollo de la Actividad Turística en Cuba”, “Estrategia de Desarrollo del Turismo” y “Regionalización Turística”), se creó el Ministerio de Turismo (MINTUR), integrando 20 entidades hoteleras, extrahoteleras, transportistas, de servicios y de aseguramiento (a diferencia del organismo rector del turismo anterior, no administraría ninguna empresa turística directamente, sino que sus principales funciones son de orientación, coordinación, apoyo, política, fiscalización y control). De modo que el turismo internacional se iría convirtiendo durante los años 90 en una de las tres ramas priorizadas en la estrategia de desarrollo económico, en la rama decisiva por el dinamismo y mayor aporte integral para la consecución de la política económico-social del país. (Ayala, 2001). Desde mediados de los 90, el turismo desplazó a la agroindustria azucarera de su tradicional primer lugar en la generación de divisas, y ha sido la punta de lanza en el inicio de la recuperación económica. A partir de esta última etapa hay también una planificación, ya iniciada en 1995, hacía ocho lugares turísticos desarrollando complejos turísticos nacionales e internacionales (donde se localizan el 61% de los polos y el 84% de la capacidad de alojamiento), en su mayoría destinos de playa y ciudad. Concisamente, el turismo en cuba está marcado por periodos claramente diferenciados, pero las concepciones marxistas han sido como guía del proceso de la planificación en Cuba. El gobierno ha determinado una capacidad potencial de atractivos para satisfacer las expectativas del turismo nacional, aunque se incluyó una propuesta de uso internacional de algunas zonas. La aprobación del Decreto Ley 50 “sobre asociación económica entre empresas cubanas y extranjeras” en 1982, otorgó al turismo algunas ventajas relativas dentro de la propia legislación, dando la posibilidad de recibir recursos financieros foráneos para añadirlos a los que ya se estaban dirigiendo al turismo, lo cual adquiere importancia práctica al final de la década del 80 (Ayala, 2001). La apuesta por el turismo y “la conveniencia de permitir la turistización máxima en el menor periodo de tiempo posible” (Buades, 2006) es respaldada por Fidel Castro en 1991 al justificar la construcción de miles de habitaciones, la bondad de alcanzar importantes ingresos en divisas y la necesidad de hacer algunos sacrificios para “salvar la patria, la revolución y el socialismo”. Así se explica que la amortización de una inversión turístico-inmobiliaria, en concreto en el caso cubano, sea cuestión de tan sólo tres años, en el marco del primer consorcio público-privado tras su aislamiento internacional, con rentabilidades rozando el 33 % (Ramón, 2010, cit. en Blázquez, Cañada y Murray, 2011). Años más tarde, la inversión extranjera se regula en la Ley 77 de 1995. La ley garantiza la libre transferencia al exterior, la no expropiación y también que determinadas inversiones se podrán beneficiar con exenciones arancelarias y de impuestos según “las características de dicha inversión, por ejemplo el territorio donde Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 87 se ejecuta” (Riverón, 2010). Estos cambios legales, que fuerzan a un giro ideológico, son inevitables ante la nueva situación económica. Lo que el gobierno cubano pretende con esta apertura a la inversión extranjera es tener acceso a capital, que las cadenas contribuyan a la atracción de mercados mediante sus canales de distribución y el prestigio de sus marcas, y aporten la experiencia en administración de hoteles por la transmisión de su know-how. En definitiva, las prerrogativas son comparables a las de otros países caribeños y se corresponden con las tendencias internacionales, aunque afectan lógicamente a toda la economía, no sólo al turismo (Navarro, 2011, cit. en Blázquez, Cañada, et al., 2011). De modo que con la modalidad de empresa mixta, varias cadenas hoteleras internacionales se han instalado en Cuba. La noción de empresas mixta se asocia a la creación de una nueva personalidad jurídica integrada por aportes de alguna empresa nacional y de capital internacional. Asimismo, se han establecido contratos de administración, donde la empresa nacional propietaria de un hotel entrega durante un periodo determinado la gestión del mismo a una firma extranjera. De esta manera, el país logra ocupar un buen puesto en turismo en el Caribe, a pesar de no tener acceso libre al mercado norteamericano. Y el sector turístico registra un importante crecimiento de la planta hotelera, las llegadas de visitantes y los ingresos por turismo. En cuanto al producto turístico cubano, está centrado principalmente en el eje La Habana-Varadero, siendo la principal oferta es el turismo de sol y playa, y de ciudad e histórico cultural. Aunque últimamente, se está tratando de diversificar dicho producto tradicional y especializarse en nuevas formas de turismo como cruceros, eventos y congresos, de salud, etc., y crear un multidestino interno para evitar la concentración territorial. Sin embargo, el turismo en Cuba presenta una dependencia de factores derivados de la coyuntura de Estados Unidos y mundial, los que determinan que la actividad turística evoluciona en forma oscilante, e implican varios impactos negativos. Igualmente, la industria turística depende del impulso de los turoperadores al tener el poder de la comercialización. Además, la economía cubana se caracteriza por una gran dependencia de una sola rama económica, que es el turismo. En periodos de crisis, problemas y fenómenos internos o factores exógenos, dicha dependencia trae resultados bastante negativos para el turismo y el resto de la economía nacional. Según Navarro (cit. en Blázquez, Cañada et al., 2011) no se puede entender ese desarrollo del turismo sin tomar en cuenta el desarrollo del sistema cubano, ya que hay que tomar en cuenta la apertura a la inversión extranjera a partir de una legislación específica, el sistema monetario (dos monedas) y la existencia de una dualidad de la economía: una tradicional basada en el peso cubano y la otra, que es la emergente, basada en el peso convertible (CUC). Esta combinación ha tenido un efecto positivo desde el punto de vista económico general, pero ha creado un mayor deterioro y más segmentación social, con un aumento de la pobreza en las últimas décadas. Las personas que tienen acceso al CUC tienen mayor capacidad de acaparamiento de bienes. Navarro considera que no se puede analizar exactamente en el marco socialista lo que se reproduce en un marco capitalista. Muchos de los conflictos manifestados en otros áreas del Sur, como la acumulación por desposesión, la exclusión que afecta a la Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 88 población, la especulación por revalorización del suelo, el abuso e ilegalidad en el marco normativo, la competencia intraempresarial, no existen en Cuba porque el Estado es dueño del territorio y de las instalaciones, es parte mayoritaria de las empresas y no existe el libre mercado y la competencia. Tras la reapertura del turismo internacional, la expansión de la presencia transnacional ha sido liderada por las cadenas hoteleras españolas, principalmente las de origen Balear. España es el principal socio comercial de Cuba en el sector hotelero. La mayoría de los hoteles de cuatro y cinco estrellas son gestionados por compañías españolas. Sol Meliá tiene la mayor presencia, seguida por Barceló, Iberostar, Occidental y Globalia. En 2009, las empresas españolas controlaban la mitad de las habitaciones en Varadero y el 25% de las habitaciones en La Habana. En algunas zonas la inversión española llega hasta el 70% de la capacidad instalada. La modalidad más extendida es el “todo incluido” que comienza en 1992. En esta modalidad las cadenas extranjeras aglutinan más de la mitad de los hoteles. Definitivamente, las empresas transnacionales españolas, en especial las de origen español han aprovechado el régimen dictatorial del castrismo marcado por un giro proturístico para su despliegue en la isla cubana. En comparación con los otros destinos del Caribe y Centroamérica, en Cuba el proceso de implantación turística ha sido más moderado en el ritmo y centrado exclusivamente en hoteles, no en el crecimiento inmobiliario, además sin instalaciones de campos de golf y marinas. No obstante, nuevas estrategias turísticas se están elaborando en Cuba. Por ejemplo, la apuesta por el negocio inmobiliario asociado a nuevos campos de golf (sólo existe uno en Varadero) y puertos deportivos. Hay 16 proyectos para construir campos de golf y algunos de ellos estarán asociados a la venta de casas a extranjeros, lo que supone un cambio de legislación que implica una nueva filosofía económica, falta definir el estatus migratorio de los extranjeros que posean vivienda en esos enclaves de lujo (Navarro, 2011, cit. en Blázquez, Cañada, et al., 2011). En esencia, el modelo de crecimiento hotelero expansivo espacialmente e intensivo cuantitativamente y los impactos territoriales en Cuba no difieren de los de otros países del Caribe, Centroamérica, y los países del Sur en general. Ante la dificultad del gobierno cubano de acceder a préstamos financieros, la única alternativa es dar grandes facilidades a los inversionistas extranjeros. De tal forma las empresas transnacionales solo quieren recuperar la inversión de la forma más rápida posible, sin tomar en cuenta los principios de la gestión ambiental. Por ejemplo, una de las regiones de nuevo desarrollo en Cuba y que muestra la dinámica más importante de crecimiento, Jardines del Rey, recuerda mucho el turismo de enclave tipo Cancún o Cozumel, sin ningún grado de diferenciación. La única diferencia con estos otros modelos de desarrollo turístico es que el Estado cubano es socio mayoritario y parte con el 51% de esta inversión extranjera. Las consecuencias actuales del turismo son claras, hay un aumento de las divisas y una cierta redistribución del beneficio económico, pero el alcance y la Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 95 lo mismo que han hecho otras ramas industriales. Cualquier análisis serio sobre el éxito turístico balear deberá partir de esta paradoja: seguir siendo el destino físico de una parte muy relevante del turismo global, mientras que sus principales empresas se marchan del país para construir nuevos paraísos en Sur (Buades, et al., 2012). Desde mitad de los 80, las empresas hoteleras de Baleares más “flexibles” empezaron a salir hacia el Sur en busca de nuevos paraísos vacacionales que les permitieran recuperar los amplios márgenes de beneficio conocidos en España. El Grupo Barceló nació en las Islas Baleares y saltó con fuerza al exterior. Simón Barceló Obrador (el patriarca) comenzó su negocio por agenciarse un autocar de línea local y posteriormente creo la empresa de transporte turístico “Autocares Barceló”. Entre 1959-1964, de la mano de sus hijos (Gabriel y Sebastián) el grupo salta al tren de la construcción y el turismo, creando la primera oficina “Viajes Barceló”. En los años 60, la agencia de viajes se convirtió en el embajador en Mallorca de algunos de los mayores turoperadores europeos de los principales mercados emisores. En 1962, se ha construido el primer hotel en la bahía de Palma, el hotel Pueblo Palma (fue el hotel más grande de España con 820 camas). Constituía verdaderamente un pequeño poblado turístico dotado con multitud de servicios internos que lo hacían precursor de las ofertas actuales del todo incluido en los resorts que tiene el grupo en el exterior. Los Barceló dieron salto fuera de Mallorca con su implantación en Eivissa (1968), Benidorm (1970), Menorca (1972), Torremolinos (1972), Gran Canarias (1975) (Buades, 2009). En 1982, el Grupo Barceló adquirió 700 hectáreas de litoral virgen de la costa este de la República Dominicana. Gracias al giro liberal de la nueva administración (llegada al poder de Salvador Jorge Blanco), los Barceló tenían camino expedito para acomodar su primer gran proyecto internacional: la construcción desde cero de una zona turística residencia en medio de una naturaleza salvaje (Buades, 2009). Por su lado, el gobierno dominicano gastó unos recursos económicos públicos importantes en la construcción del aeropuerto internacional de Punta Cana. Este último abrió unos 15 días antes de la inauguración en 1985 del primer hotel Barceló en las Américas “Hotel Playa Bávaro” (Grupo Barceló, 2006, cit. en Buades, 2009). El Grupo Barceló, mediante contratos de gestión, cooperó con inversionistas locales en operaciones de bajo riesgo será sólo el ensayo de lo que constituirá desde finales de los noventa y hasta hoy la base de crecimiento espectacular de la Corporación: abrir incesantemente mercados nuevos, probarlos a corto plazo y, si el rendimiento no es demasiado alto, rescindir -a un coste muy limitadoel contrato para ir a buscar, inmediatamente después, mejores localizaciones de negocio turístico (Buades, 2009). Es el caso del cierre de Barceló en la estación turística MediterráneaSaidía en Marruecos. O su retirada de los países donde las condiciones fiscales y monetarias no son ventajosas y garantizadas (Cabo Verde, Honduras, entre otros), o en Panamá en donde no tenía libre acceso al negocio residencial, así como en China donde el sistema comunista no repartía ventajosamente los beneficios. Lejos del ruido de las fusiones y opas de otros sectores como el energético o el financiero, Barceló Hotels & Resorts se ha convertido en un discreto pero auténtico Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 96 gigante en la industria turística mundial. Además, aunque minas turísticas tan dispares como las Baleares, la República Dominicana, Costa Rica o Marruecos muestran sus acciones, la férrea dirección del mando de esta singular empresa familiar tiene como verdadero punto de mira la asociación cada vez más estrecha con los gigantes hoteleros e inmobiliarios norteamericanos para poder estar, en su tercera generación, en posición dominante en mercados prometedores como los Emiratos del Golfo, India o China (Buades, 2009). En cuanto a los modos de crecimiento, Barceló ha apostado cada vez más por fórmulas alejadas de la propiedad tanto de hoteles como de agencias. El grupo se sumaba al instrumento de crecimiento más fulgurante entre las grandes cadenas: los contratos de gestión, separando la propiedad de la gestión, y por lo tanto, desentenderse de la compra, la construcción y el mantenimiento de los inmuebles. Con ello, tanto la inversión como el riesgo se minimizan y resulta más fácil rescindir unilateralmente el acuerdo. Además, el portafolio del grupo expresa una decidida vocación de expansión sin fronteras a partir de la creación de clusters de negocio centrales en torno de dos tipos de producto: la oferta residencial turística extensa en forma de resorts (en el Caribe y el Mediterráneo) y una cada vez más densa red de hostelería de ciudad de gama media-alta (tanto en los Estados Unidos como en Europa) (Buades, 2009). Barceló Hotels & Resorts tiene varios hoteles segmentados mediante branding en diversas marcas (Barceló Premium; Barceló; Barceló Comfort). Además, Barceló mantiene una sinergia especial con diversos fondos de inversión inmobiliaria participados en la Bolsa (por ejemplo con Highland Hospitality y Playa Hotels & Resorts, S.L.), así como con transnacionales de la construcción como Martinsa-Fadesa y de la banca como Bancaja (Buades, 2009). Algunos gobiernos de países del Sur aliados con la cadena Barceló, suelen prometer su apoyo para la implantación de la cadena hotelera mediante la construcción de infraestructuras costosas con dinero público (carreteras, aeropuertos, puertos, etc.), así como brindar privilegios y facilidades administrativas. Una de las manifestaciones más relevantes es la otorgación de un permiso de navegación para transporte de turistas bajo la modalidad de ferry entre Puerto Caldera y playa Tambor (donde tiene su Resort) en Costa Rica. Se trataba de un permiso provisional para la explotación del servicio público de cabotaje para pasajeros y vehículos. Además, el gobierno ha concedido por ley a Barceló una línea privada nueva de ferry rápido entre Puntarenas y Nicoya, poniendo en peligro el principal medio de vida de la comunidad de Paquera, la cual percibía su mayor ingreso por medio de la Asociación de Desarrollo en concepto de transporte en sus lanchitas. Los resultados cada vez más voluminosos del Grupo no guardan relación con el progreso paralelo de las regiones y países donde opera. Su extraordinaria presencia en la República Dominicana, en México o en el Magreb no repercute en una mejora de la calidad de vida de estas comunidades, sino el exacerbamiento de las disputas por la tierra y al transvase de inversión pública de las necesidades generales a la construcción de infraestructuras de transporte y servicios orientados a favorecer el negocio turístico propio y de otras empresas transnacionales competidoras (Buades, 2009). Asimismo, Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 97 Barceló presume que está asumiendo el Pacto Global de las Naciones Unidas por el medio ambiente, rechazando cualquier intervención turística que va en contra. Pero en realidad, al contemplar como los edificios del grupo responden a “cánones foráneos” que devastan bosques y playas vírgenes, y el fomento del turismo masivo transoceánico que contribuye al cambio climático, sin olvidar el impacto de sus negocios no éticos con fondos especulativos como Farallon, es obvio de que se trata de un lifting de la imagen corporativa mediante la exhibición de RSC. El movimiento de Barceló reflejaba el recurso cada vez más frecuente de las empresas transnacionales hoteleras por ganar liquidez y capacidad de crecimiento a base de engordar unos fondos especulativos, los REITs (Real Estate Investment Trust, el vehículo de especulación financiera de moda orientado en la inversión turística y residencial), que, ayudados por legislaciones fiscales muy laxas, permitían reunir grandes capitales inversores sin aumentar significativamente el nivel de endeudamiento de aquellas (Buades, 2009). Barceló, no ha dudado en entrar a fondo en la creación de REITs junto con lobbies especulativos como Farallon o el Banco de Santander, así como la propia casa real de Marruecos (Buades, Blázquez y Cañada, cit. en Blázquez, Cañada, et al., 2011). El esquema de negocio de Barceló ha hecho que la empresa se convirtiera en una transnacional con un peso relevante a los propios EEUU, el corazón financiero del Planeta, donde hace tiempo que tiene más oferta hotelera que en España. Esto ha sido posible gracias a su hábil sinergia con socios tan diversos y a la moda neoliberal como Hedges funds (Mattlin Paterson Global Opportunities o Farallon Capital), fondos soberanos nutridos por la renta petrolera del Pérsico (como el de Abu Dhabi). La característica común de todo este abanico es que su red financiera transita por los paraísos fiscales que constituyen las autopistas del dinero que hace funcionar la actual globalización (Buades, 2009). En este sentido, la próxima expansión puede alcanzar los Emiratos (a través del fondo Abu Dhabi), Senegal (donde podría contar con la larga mano en el país de Attijariwafa Bank y Emilio Botín) o la India (mediante Dawnay Day). Es cierto que Barceló se ha convertido en un discípulo aventajado de la globalización. Sin embargo, lo han sido muchas otras empresas transnacionales. Cabe señalar que no sólo Barceló es quien perjudica territorios de acogida, más bien todas las cadenas que siguen el mismo modelo de expansión. Por ejemplo, entre otras cosas, Sol Meliá ha sido denunciado por presionar a las instituciones públicas del Sur para construir en zonas de alto valor ecológico, como fue el caso del Costa Esmeralda Resort en Quintana Roo, México. O por enajenar el agua a la población local para cubrir las necesidades de sus campos de golf, como en el caso del Paradisus Playa Conchal en Guanacaste, Costa Rica. O por devastar manglares, primera y única línea defensiva frente a huracanes y tsunamis, como sucedió en la construcción del Paradisus Resorts Playa del Carmen y del Paradisus Riviera Cancún en México. Incluso presiona a los gobiernos para que deroguen leyes que defienden estos ecosistemas (Buades, et al., 2012). Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 98 4. CONCLUSIONES Dentro de la actual estructura económica y geopolítica internacional, el turismo tiene una importancia estratégica. La ventaja competitiva de esta industria es que crece a ritmo muy acelerado, y puede ofrecer sus servicios, a diferentes segmentos, en todo el mundo y no in situ como algunas otras industrias. La globalización del turismo incrementa su atractivo económico, además presenta una sinergia con otras industrias de servicios como el transporte aéreo, las telecomunicaciones, la promoción inmobiliaria y las finanzas. De tal modo que el turismo es un excelente vector de inserción en los procesos de globalización. Además, el turismo no es sólo una industria que crece rápidamente sino también un sector que sortea crisis. Incluso, la crisis se volvió una oportunidad para el proceso de expansión de las empresas transnacionales turísticas. De hecho, parece que el capitalismo globalizado descubrió en el turismo una herramienta perfecta. Sin embargo, el turismo como herramienta para el desarrollo de los países llamados del “Sur”, no presenta posturas unánimes. Muchos de los estudios tradicionales sobre política turística y desarrollo han tendido a centrarse más en logros del turismo, que en los desequilibrios sociales y territoriales que provoca esta actividad (Lea, 1988). Las dificultades encontradas en la generación de un desarrollo evidente, contrastan fuertemente con las alabanzas que ha recibido el turismo por parte de los gobiernos de países del Sur y del Norte, respecto a la contribución que el turismo realiza a la economía nacional (Jenkins, 1980; Williams y Shaw, 1988; Lamb, 1998; Hillali, 2007). Algunos autores señalan (De Kadt, 1979; Britton, 1982) que las repercusiones económicas suelen resultar a menudo inferiores a las esperadas, sobre todo si tenemos en cuenta las enormes inversiones públicas realizadas en infraestructuras y equipamientos. Además, este desarrollo turístico suele venir acompañado por importantes impactos medioambientales y sociales (Vera, 1997). A ello hay que añadir que el proceso de internacionalización y globalización actual de las empresas internacionales favorece la implantación de éstas en los países en vía de desarrollo (Hillali, 2003). Este proceso conlleva un modelo de ordenación territorial-turística específico, con un alto consumo de recursos naturales, ligado al urbanismo expansivo y de tipo enclave y desconectado de la trama territorial local (Vera, 1997; Antón y González, 2007; Almeida, 2010; Blázquez, et al., 2011; Chahine y Chahine, 2011). No obstante, los gobiernos de los países en vía de desarrollo consideran el turismo como uno de los principales elementos dinamizadores de su economía. Además es un sector económico que requiere una tecnología inicial relativamente sencilla, que suele generar un número elevado de empleos (es intensivo en mano de obra), que ayuda a equilibrar la balanza de pagos y que parece no ser especialmente contaminante (el mito de industria sin chimeneas). Por ello, casi todos los gobiernos suelen incluir en su agenda política al turismo. El fenómeno de globalización hace referencia a un proceso económico, social, político y cultural. Este concepto abstracto, complejo y lleno de muchas contradicciones, que engloba muchos aspectos, expresa la nueva modalidad de la expansión del Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 99 capitalismo en estas últimas décadas. La globalización es el concepto que define las transformaciones económicas, políticas y sociales ocurridas en todo el mundo a partir el éxito de la desregulación a mitad de los años setenta, que posteriormente se intensificaron después del colapso del socialismo real a finales de los años ochenta (Alvater, 2000). El carácter neoliberal de la globalización, o sea, el sometimiento del proceso de producción, distribución circulación y consumo al fundamento del libre mercado, así como de la vida social a los valores occidentales, se impone mediante un proceso político-económico dirigido por la clase dominante. Incluso, la globalización conlleva un proceso que va restando soberanía a los Estados reduciendo la posibilidad de poner en práctica políticas autónomas. En realidad, la globalización es la etapa actual del desarrollo mundial, fase superior de la internacionalización. Esta no es más que una nueva forma de colonialismo. El enfoque de la llamada globalización no es más que el pretexto para justificar la expansión planetaria del capital transnacional. El proceso de globalización, en el que todos los países intervienen en igualdad de condiciones, dista mucho de la realidad, en este sentido, la llamada globalización no pasa de ser más que un mito elaborado en los centros de pensamiento de los países más desarrollados, para darle consistencia teórica a las nuevas formas de sometimiento y explotación de los países menos avanzados, que son la mayoría. El carácter desigual del desarrollo mundial no es atributo de la mayor profundización de la división internacional del trabajo, sino que está implícito en el carácter mismo del sistema de acumulación capitalista global que presupone la concentración del poder, la riqueza y el conocimiento en un reducido grupo de naciones altamente desarrolladas, al tiempo que el resto de países deben insertarse a partir de las reglas de juego elaboradas por el capital transnacional (Romero, 2002). Las corrientes pro-globalización, fenómeno en el cual cada vez más involucra una profunda interconexión económica, tecnológica y cultural entre los países del mundo, alardean el rol de la globalización en la eliminación de fronteras y la apertura del mercado para, supuestamente, un desarrollo socio-económico global. Incluso consideran la globalización neoliberal como la única vía posible de modernización e integración económica. Además sostienen que el turismo ha contribuido efectivamente al logro de varios de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, como en su día lo reconocieron la cumbre de Johannesburgo y el Programa de Acción de Bruselas. Sin embargo, dicha globalización suscita movimientos asimismo globales pero fundamentalmente contrarios al mismo y desiguales. De modo que la expansión de la esfera de actividades económicas transnacionales más allá de las fronteras nacionales, comienza por degradar el concepto de nación para reducirlo al de mercado, y las sociedades se transforman a consumidores. En los últimos años se han alzado voces muy críticas contra este fenómeno, al que se ha llamado la “globalización invisible” por lo poco que se conoce sobre el mismo en comparación con otros sectores. El profesor e investigador Joan Buades (2006) señala que el despliegue de las empresas de Baleares en América Latina se beneficia de un marco operativo que sería el cumplimiento de los “sueños ultraliberales”. Numerosos Estados promueven inversiones en infraestructuras muy costosas como Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 100 carreteras, autopistas, puertos, aeropuertos o centrales potabilizadoras, a costa de la inversión social, y para favorecer la atracción y expansión de las empresas del turismo. Además se establecen disposiciones para desregular la transparencia de las transacciones financieras, se reduce la fiscalidad, así como los niveles de protección medioambiental o los derechos sociales y laborales de los trabajadores (Greenpeace, 2009). Además, la globalización pone de manifiesto una fuerte interconexión e interdependencia entre las economías nacionales del Sistema Económico Capitalista Mundial. Por su lado, el turismo internacional es un proceso que incorpora las fuerzas de las demandas del mercado global y las corporaciones multinacionales. Se trata de un modelo extractivo mediante el que los países del Norte explotan los destinos del Sur, obteniendo la mayor parte del beneficio del conjunto de la operación turística. Incluso, las empresas transnacionales turísticas e inmobiliarias logran seducir las élites de poder allí donde deciden invertir, y consiguen poner en valor modelos propios buscando las oportunidades y hacer beneficios sin fronteras. Como tal, en regiones turísticas punteras del globo como la República Dominicana, el Yucatán, Cuba o Canarias, los verdaderos amos de la economía son precisamente las empresas transnacionales aliadas de las redes de inversión financiera especulativa representativas del turbocapitalismo (Blázquez, Cañada y Murray, 2011). Dichas empresas transnacionales se expanden con el fin de aprovechar las ventajas comparativas (Ricardo, 1993) de cada territorio para una exposición mayor a la competencia global. El FMI y el Banco Mundial recomendaron, en décadas pasadas, a los países endeudados una serie de reformas estructurales en sus economías, destinadas a incentivar la llegada de inversiones privadas, además de servir como garantía de pago a los prestamistas. El conjunto de reformas económicas que se promueven por todo el mundo, y cuya aplicación es imprescindible para acceder a la financiación proporcionada por estos organismos, se denomina habitualmente Plan de Ajuste Estructural (Gigli, 1999; Greenpeace, 2009). De esta forma, estos países delegan a los grupos transnacionales la tarea de “desarrollar” su propio territorio. Reduciendo, de tal modo, la función del Estado a un mero promotor y garante de la efectiva reproducción del capital y la acumulación de los beneficios. Conviene matizar que la expansión internacional de las empresas transnacionales hubiera sido prácticamente inviable sin la estrecha colaboración y financiación de sus gobiernos. El poder de dichas empresas transnacionales ha crecido apoyado en estructuras supranacionales (BM, BID, FMI, OMC). A veces estos organismos internacionales financian infraestructuras de crecimiento (aeropuertos, centrales eléctricas, presas y distribución de agua potable preferente para el consumo vacacional o carreteras y autopistas) bajo el pretexto de la ayuda al desarrollo. Es por ejemplo el caso del aeropuerto de Palma en España financiada por el BM. Asimismo, tanto el BM como el FMI proclaman la generación de ventajas competitivas necesarias para atraer a la inversión privada y la entrega de los recursos naturales al capital extranjero como solución posible al atraso de las economías emergentes. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 101 Definitivamente, el turismo globalizado, delega el dominio a los organismos financieros y comerciales internacionales, y a las empresas transnacionales (Furtado, 2003). El Informe sobre Desarrollo Humano del año 2002 del PNUD afirmaba que en un mundo que evoluciona hacia la mundialización, la creciente interrelación de países y personas ha hecho resaltar más las diferencias entre ellos. En esta línea, los estudios de la PNUD muestran que no se produce una correlación positiva entre crecimiento turístico y mejora de las condiciones de vida de la población anfitriona. En casos concretos en el Caribe como por ejemplo en la República Dominicana, las provincias turísticas en las que se concentra una mayor actividad turística, con presencia de cadenas hoteleras extranjeras, muestran índices de Desarrollo Humano inferiores a la media nacional, pese a concentrar incentivos y exenciones fiscales. Por otro lado, la población local en los países menos desarrollados abandonan las labores tradicionales de la agricultura, pesca e industria para trabajar en establecimientos turísticos, lo que conlleva a una escasez de mano de obra en los sectores económicos tradicionales. La inversión en turismo hecha mediante ingenios financieros dominados por sociedades localizadas en paraísos fiscales, permite el lavado al por mayor de dinero negro. Y, por si fuera poco, los incentivos legales firmados por los Estados del Sur miembros de la Organización Mundial del Comercio permiten reexportar prácticamente todos los beneficios a través de estos agujeros negros de las finanzas globales. El desplazamiento de los beneficios del turismo desde los países periféricos a los centrales no es el único factor que explica la contradicción que en ocasiones se observa entre fuerte crecimiento del PIB por el turismo y niveles elevados de pobreza. El PIB y los sistemas de contabilidad neoclásicos son indicadores que, además de no diferenciar entre beneficio local y foráneo, también se desentiende de cómo se distribuye la riqueza que se queda en el país. Y es que el turismo se caracteriza por una marcada tendencia a la distribución inequitativa de sus beneficios y costes (Buades, et al., 2012). Centrándose en la inversión española, cabe señalar que es muy considerable en determinadas regiones como el Caribe o el litoral Sur del Mediterráneo sobre todo en el sector inmobiliario y el turismo. Es un ejemplo de la intensificación del proceso de globalización en países que presentan oportunidades económicas por los grupos extranjeros. Por ejemplo, las cadenas hoteleras españolas han sido un factor clave del protagonismo turístico del Caribe, considerado de “baja distancia psíquica”. En sus grandes resorts caribeños combinaron su experiencia de Baleares y Canarias, con el sistema “todo incluido”. Asimismo, España ha invertido en Marruecos miles de millones en los últimos años. Es claro que el papel del capital español no es trivial. Algunas de las principales empresas transnacionales turísticas a nivel mundial, y de las de más rápido crecimiento, tienen origen español. La mayoría, concretamente, de origen balear (Meliá, Barceló, Oasis, RIU, Iberostar y Fiesta con presencia desde mediados de los ochenta y Occidental y NH en los noventa en el Caribe y México): empresas que nacieron y crecieron con el boom turístico de las Islas y que a partir de los 90, llegado al límite del modelo en el territorio y aprovechando la popularización de los viajes en avión, comenzaron a buscar nuevos espacios para su expansión (Buades, Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 102 et al., 2012). Igualmente, ante la falta de disponibilidad de suelos urbanizables, el endurecimiento de las normativas medioambientales en España, el freno de las fiscalías a casos de corrupción urbanística, la caída del turismo (hasta un 13% de reducción del número de visitantes extranjeros), y el pinchazo de la “burbuja” inmobiliaria en España, una vía de escape podría ser compensarlo con nuevos proyectos en otros lugares. Sin embargo, la crisis también pudo provocar lo contrario y frenar esa expansión (Greenpeace, 2009). Tras la crisis de 2008, algunas cadenas, como Occidental Hotels y Barceló, aplican una política de desprenderse de los hoteles de calidad media y concentrarse en los hoteles de mayores precios, o salir de algunos destinos no muy rentables. Así que las empresas españolas del sector turístico son un ejemplo de comportamiento depredador. Después de arrasar las costas del Levante y el Sur de España con un modelo de construcción masiva e insostenible, y una vez agotadas las posibilidades del mismo, han decidido ampliar sus horizontes y reproducir ese modelo en otros lugares tales como el Caribe, Norte de África, etc. Varios grupos hoteleros españoles han sido repetidamente denunciados por arrasar selvas, destruir dunas costeras y devastar manglares para llevar adelante sus proyectos, con escasas o nulas reacciones por parte de las autoridades. Se les ha acusado de prácticas devastadoras, de aniquilar los recursos naturales y de pasar por encima de todas las leyes medioambientales y laborales. En efecto, las empresas españolas se han caracterizado por replicar con muy pocas o nulas modificaciones el modelo empresarial de sol y playa masivo, que de explotarse en el Mediterráneo y Canarias ha pasado a reproducirse en localizaciones vírgenes del planeta. En esta salida al exterior, se han aprovechado ventajas como la disponibilidad de tales espacios, la ausencia o incumplimiento de normativas ambientales, la mano de obra y los proveedores más baratos, y las facilidades que ofrecen los gobiernos receptores que, por ejemplo, construyen infraestructuras para facilitar las inversiones o, en el caso de los caribeños, incluso cambian los marcos jurídicos sobre la propiedad y protección de los terrenos, con el mismo objetivo (Greenpeace, 2009). Definitivamente, una descripción relevante sobre el estado del archipiélago balear permite situarlo como la región más turística del mundo, no sólo por la afluencia de visitantes (con 900.000 habitantes de derecho, acoge a unos 11 millones de turistas cada año, lo cual equivale a un índice de intensidad turística de unos 12 turistas por habitante y año), sino también por ser un exportador neto a escala planetaria de la comercialización de “nuevos paraísos” vacacionales en países del Sur, como el Caribe, Indonesia, Cabo Verde o el Mediterráneo oriental y el Magreb. Este verdadero estatuto de primera potencia turística de vanguardia se ha conseguido merced a una explotación minera indiscriminada del paisaje y de los bienes naturales de los territorios. En los últimos cuarenta años, la urbanización y la cimentación de las playas y montañas ha sido moneda corriente. La carrera por crecer cuantitativamente ha hecho caso omiso de los costes ambientales y sociales que implicaba hasta que, alcanzado un umbral crítico de masificación, las señales de agotamiento y de necesidad de cambio de orientación se multiplican (Buades et al., 2012). Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 103 Como se ha ilustrado previamente, las empresas transnacionales turísticas desarrollan su pleno poder en un escenario caracterizado por varias tendencias: la mercantilización a escala global de nuevos sectores y actividades, que abre nuevos campos de negocio; los acuerdos bilaterales y regionales de comercio que fortalecen la posición de inversores extranjeros sobre gobiernos nacionales; las políticas neoliberales que enaltecen el equilibrio macroeconómico en detrimento de numerosas conquistas sociales que van desapareciendo; las economías nacionales a las que se impide llevar a cabo políticas de industrialización propias o intervenir en la economía (con lo que muchos países deben competir entre sí para atraer inversión extranjera); la deslocalización y subcontratación de la producción, con casos extremos como marcas globales sin ninguna fábrica propia (Greenpeace, 2009). Las empresas transnacionales son las principales responsables y beneficiaríais de la globalización, y para su expansión explota factores o coyunturas políticas (por ejemplo la caída de los regímenes del Este y la subasta de sus recursos, o la caída de los movimientos nacionalistas o desarrollistas en América o África). Como tal, son las empresas turísticas transnacionales, en gran medida, las que modelan y dan el carácter y la identidad que se contempla hoy en la industria turística de los países del Sur. En general, las empresas transnacionales han adoptado una política de substitución de territorios. Cuando un espacio ha resultado definitivamente dañado en sus atractivos por la propia voracidad turística, o bien cuando la presión social ha motivado la intervención con carácter limitativo de la Administración Pública, simplemente se ha trasladado el modelo a otros territorios con menores presiones normativas y menos explotados. Nótese que a partir de un determinado período, que coincide con la degradación de los destinos más tradicionales del Mediterráneo y la sensibilización en la conservación del medio ambiente, empiezan a florecer en países en vías de desarrollo inversiones turísticas procedentes de los países receptores más tradicionales, que repiten el modelo extractivo, tal cual, en una nueva ubicación. A la expansión de este modelo ha contribuido, sin duda, el abaratamiento espectacular de las tarifas aéreas, lo que ha permitido reconducir con facilidad los flujos turísticos masivos, en constante crecimiento (Moragues, 2006). Y por su lado, los países del Sur aceptan su condición dependiente y entregan su economía y sus riquezas naturales al capital transnacional con el fin de integrarse a la globalización y la modernización. De toda forma, estos países se someten pacíficamente a esta invasión con el objetivo de mejorar su desarrollo económico y aliviar sus deudas externas. El Estado se achica y debilita por los ajustes neoliberales de los finales del siglo XX, el poder y el volumen de operaciones de las grandes empresas transnacionales se extiende de manera extraordinaria y sin límite, todo ello a costa de una creciente pobreza social y regional en los países dependientes. No hay otra opción que rendirse e integrarse de manera subordinada a los países hegemónicos y a las empresas transnacionales. Los gobiernos de los países del Sur ansiosos por desarrollar el turismo e integrarse al sistema económico mundial, no toman en consideración los impactos negativos de la actividad turística. Dado que dicho sistema globalizado basado en la Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 104 máxima producción, el consumo, la explotación ilimitada de recursos y el beneficio como único criterio es insostenible. Un territorio limitado no puede suministrar indefinidamente los recursos que esta explotación exigiría. Sin una explotación racional y una definición de la capacidad de carga no se puede lograr un desarrollo turístico perdurable. Aunque la historia del desarrollo turístico mundial está plagada de modelos nominalmente sostenibles, en realidad sus actuaciones concretas son manifiestamente insostenibles. Por ello, no se debe medir el desarrollo por el incremento cuantitativo de bienes y servicios producidos en una sociedad, sino hay que entenderlo desde la óptica de crecimiento sostenible. En efecto, la internacionalización turística sigue las mismas pautas conocidas en otros sectores. La primera fase de su ciclo es la supervivencia en el mercado nacional y la búsqueda de la consolidación. Alcanzando una cierta madurez, se buscan nuevas vías de crecimiento, a través de la expansión fuera de sus fronteras. La presencia exterior se produce primero en lugares de baja “distancia psíquica”, seguida luego de mercados cercanos. Una vez implantadas en el exterior, las empresas transnacionales compiten en condiciones cercanas al oligopolio, obteniendo ventajas competitivas permanentes y antidemocráticas, por lo que las demás empresas locales las siguen. La expansión y multiplicación de las empresas transnacionales y el aumento de su tamaño a través de oleadas de fusiones y adquisiciones, promovidas por el neoliberalismo, han avivado la ley de la selva, el más fuerte impone sus reglas, así que las empresas internacionales más grandes ejercen un enorme poder sobre la economía local y exprimen a los subdesarrollados, “el Norte aplasta al Sur”. Es obvio que el turismo se ha visto y se sigue viendo como el pasaporte al desarrollo. De hecho, varios gobiernos, instituciones públicas y empresas transnacionales defienden urbi et orbi argumentos sobre el papel de la actividad turística como motor del desarrollo socioeconómico y del alivio de la pobreza. En los países de América Latina y el Caribe, el desarrollo del turismo ha configurado el gran reto de su viabilidad económica vía agendas políticas de desregulación y liberalización de sus mercados nacionales. Así que sus correspondientes Estados vieron la oportunidad en el turismo para dinamizar sus economías, y de esta manera surgieron muchos nuevos destinos turísticos latinoamericanos bajo el turismo globalizado. En esta línea, también, se inserta Marruecos que ha visto en el turismo una estrategia de desarrollo para combatir el crónico déficit comercial y el desempleo (Hillali, 2007), y competir dentro de la industria turística a nivel internacional; simplemente tiene que copiar a su vecino del norte. Sin embargo, tal medida de integración e inserción al mercado mundial tendría que responder a los graves problemas de desigualdad social creciente y marginalización social, integración dependiente de la economía local a los intereses de las grandes transnacionales, la adopción de nuevas tecnologías, y la predominancia de los Estados internacionales sobre los Gobiernos locales. Desvelando los mitos del turismo y la globalización, dice Rivera (2000), citando a Norbert Lechner, que en el contexto de los procesos globalizantes de América Latina, y por extensión otras importantes regiones del Tercer Mundo, estas sociedades se encuentran ante el dilema de optar por la modernización, aceptando la exclusión y la Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 111 CAPITULO III: LA ACTIVIDAD TURÍSTICA EN MARRUECOS Por su proximidad a Europa, Marruecos constituye un cruce de caminos entre Oriente y Occidente. Esta posición estratégica hace que Marruecos forme parte de la cuenca mediterránea y de la fachada atlántica norte, lo que supone que se localice en el entorno de una de las grandes zonas de recepción turística mundial, como es el Mediterráneo, y próximo a una gran región de emisión turística como es el caso de Europa occidental. Además, la gran diversidad de sus paisajes, su hospitalidad legendaria, su patrimonio cultural, su gastronomía y su clima templado (clima mediterráneo en las costas, menos templado en el interior del país, fresco en las montañas del Atlas y desértico en el sur) ponen de relieve las ventajas comparativas que confieren al destino Marruecos una gran competitividad turística. De hecho, en los últimos años, Marruecos ha incrementado su peso económico y político, reflejándose en el sector turístico. La notable transformación que ha tenido el turismo en Marruecos motiva a investigar sobre la actividad turística en dicho país. El gobierno marroquí ha tenido una acentuada implicación en la nueva configuración de la industria turística nacional. Por ello, nos centramos en hacer un repaso de la evolución de la política turística del Reino, que ha pasado de ser un elemento secundario a tener un papel predominante en las pautas de desarrollo del país. Este proceso transformador se ha acelerado en los últimos catorce años, coincidiendo con el cambio de rumbo de la política económica y turística. El Estado ha apostado por el turismo como instrumento de desarrollo, lo que ha conducido a realizar muchas acciones para brindar un nuevo entorno a la actividad turística; y de forma específica el sector turístico se ha visto acompañado megaproyectos turísticos e infraestructuras de apoyo. Esta apuesta gubernamental por el turismo ha estado acompañada por la irrupción de las fuerzas globalizadoras que se han manifestado de forma muy evidente en la industria turística marroquí. Los hechos comentados son los que se pretenden analizar en las siguientes páginas. Tercer capítulo: La actividad turística en Marruecos Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 112 Cuadro 2: Datos básicos sobre el sector turístico de Marruecos 1991 1995 2000 2005 2010 2013 Turistas internacionales 4.162.000 2.602.000 4.278.000 5.843.000 9.228.000 10.046.000 MRE 972.000 1.075.000 1.650.143 2.443.000 4.378.000 4.721.620 % Turistas de Europa 57,4 81,7 82.7 44,6* 44,6* - Estancia media (días) 4,0 7,5 6,9 6,3 7,7 - Alojamiento (plazas) 116.171 122.956 127.829 124.270 120.039 - % ocupación por plazas 37,0 45,8 52,0 38,0 35,0 31,0** Gasto turismo Internacional (millones $) 1.050 1.304 2.039 4.610 6.702 6.850 % Turismo sobre PIB 4,0 4,0 6,8 9,1 8,9 8,7** *No incluye a los marroquíes residentes en el extranjero ** Datos de 2012 Fuente: Ministère du Tourisme (2000-2015), Hillali, 2007 1. EVOLUCIÓN DE LA POLÍTICA TURÍSTICA El turismo en Marruecos ha ido ganado espacio en la agenda política. Durante los últimos 50 años, el desarrollo turístico ha estado liderado por el Gobierno, con diferentes grados de implicación, dependiendo del periodo y el contexto político y económico. Se han alternado periodos de significativa inversión pública con otros de privatización o desinterés. Este apartado describe la evolución de la política turística de Marruecos, destacando el cambio de función que ha experimentado el turismo, que ha pasado de tener un papel secundario, a ser en la actualidad una pieza clave de la economía del país. Así mismo, se analizan los principales planes turísticos realizados en relación al desarrollo del turismo en Marruecos. 1.1. HISTORIA DEL TURISMO EN MARRUECOS: FASE PREFORDISTA Y FORDISTA El inicio del turismo se puede situar en 1929 con la construcción del lujoso hotel La Mamounia en Marrakech. Las primeras iniciativas para propagar el turismo en Marruecos se deben al Mariscal francés Lyautey, que consistieron en ofrecer un lugar de descanso para los franceses y los turistas de élite (Chahine, 2010). Por ello, las inversiones fueron orientadas a la construcción de hoteles de lujo (como por ejemplo el hotel Palais Jamai en Fez, 1929) con el fin de responder mejor a las exigencias de los viajeros. El turismo comenzó en Marruecos durante el período del Protectorado, ya que tanto el protectorado francés como el español estuvieron interesados en la promoción Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 113 del país, prueba de ello, es que Marruecos heredó más de 200 hoteles del periodo colonial (Berriane, 2009; Araque, 2015). Tras la independencia en 1956, el Estado se enfrentó a numerosos retos para organizar el país. Uno de los principales desafíos fue la creación de una estructura productiva propia, que rompiera la dependencia económica y generara empleo. En los primeros años hubo cierto debate en torno al modelo a seguir, socialista o capitalista (Hillali, 2007). En esas fechas, las actuaciones del gobierno socialista de Naser en Egipto, tenían mucho atractivo en el mundo árabe. Pero el modelo de desarrollo se inclinó hacia el capitalismo liberal, y se optó por la planificación indicativa que estaba muy extendida entre los países del Mediterráneo norte (Portugal, España, Francia, Italia, Grecia, etc.). (Williams y Shaw, 1988; Almeida, 2012). La planificación indicativa se impuso en los países en vías de desarrollo como un requisito “recomendable” para recibir los créditos del Banco Mundial, a la vez que se daba seguridad a la inversión internacional y servía como documento base del proceso de desarrollo del país (Ramos y Pires, 2008). Los sectores hacia los que se dirigió la inversión pública en los años 60 y 70 fueron fundamentalmente la agricultura e infraestructuras hidráulicas y secundariamente la industria. Inicialmente, el turismo no se consideró un verdadero sector productivo y recibió una escasa inversión (Hillali, 2007). La fuerte inversión en infraestructuras hidráulicas y de regadío ha sido un elemento común a muchos países del norte de África, en busca de la autosuficiencia alimentaria (Bénachenhou y Bénachenhou, 2004). En los dos primeros planes de desarrollo económico (1958-1959 y 1960-1964), la inversión que se reservó para el turismo fue escasa, lo que demuestra el débil peso del turismo (cuadro 3). Esta se dirigió hacia las ciudades históricas de Marruecos y a algunos complejos turísticos en el norte. De todos modos, hay que señalar un elemento que rompió esta situación: la creación del núcleo turístico de Agadir. En 1960 esta población sufrió un devastador terremoto que arrasó la ciudad. Para paliar la situación, el gobierno convirtió Agadir en un gran destino turístico y a diferencia de las tradicionales Ciudades Imperiales (Fez, Meknes y Marrakech), esta nueva ciudad se destinó al turismo de masas de sol y playa. En 1965 se aprobó el Plan Trienal de Desarrollo Social y Económico que apostó de una forma algo más decidida por el turismo (cuadro 3). Al turismo se le encomendaron diversas funciones “clásicas” como la obtención de divisas para la financiación de los programas de desarrollo, generación de empleo, captación del ahorro local y atracción de las inversiones extranjeras. En teoría el gobierno pretendía que el turismo no fuera únicamente un sector auxiliar, útil para el equilibrio de la balanza de pagos sino que desempeñar un papel clave en el desarrollo, incluso se creó en 1965 un Ministerio de Turismo para acompañar el proceso. En la práctica, el grueso de las inversiones públicas siguió yendo a la agricultura, infraestructuras hidráulicas y formación de cuadros técnicos. Además este Plan dio lugar a una pléyade de Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 114 organismos públicos relacionados con el turismo que más bien dificultaron el proceso e incrementaron el poder de “el Madjen 21 ”. Cuadro 3: Inversión pública en el sector turístico de Marruecos Plan Económico % Inversión Total Presupuesto 1958-1959 0,2 1960-1964 1,4 1965-1967 6,4 1968-1972 6,8 1973-1977 6,5 1978-1980 3,4 1981-1985 1,8 1988-1992 1,2 Fuente: Elaboración propia. Hillali, 2007ª El Plan Trienal creó una serie de figuras de desarrollo regional destacando las Zonas de Ordenación Prioritaria (ZAP). Para su aplicación se eligieron las zonas con mayores recursos turísticos situadas en áreas desfavorecidas del norte (Tánger, Alhucemas y costa de Tetuán) y del sur (Agadir y el eje Ouarzazate-Errachidia). Inicialmente la intervención estatal fue elevada, prueba de ello es que el Estado subvencionó el 95% de las plazas creadas en las ZAP del norte (Hillali, 2007). El programa de ajuste económico de los años 90 y el fuerte déficit que acumularon estos organismos, obligó a su cierre y privatización en esa década. Para mejorar y ampliar la oferta de alojamiento turístico, el Estado impulsó la creación de alojamientos estatales. La gestión fue encomendada a diversos organismos públicos y semi-públicos, destacando la Oficina Nacional Marroquí de Turismo (ONMT), la Caja de Depósito y de Gestión (CDG), la Sociedad Marroquí de Desarrollo Turístico (SOMADET), Maroc-Tourist, etc. (El Haddadi, 2010). Aunque la ONMT se había creado durante el protectorado francés, no es hasta 1964 cuando adquirió importancia como elemento de dinamización del turismo marroquí. Este organismo público se encargó de diversas tareas como la promoción turística y la organización de viajes, interviniendo muy directamente en la creación de alojamiento turístico. En 1976 llegó a gestionar 20 establecimientos turísticos con 4.526 plazas, constituyéndose en la primera cadena hotelera marroquí. Posteriormente muchos de estos hoteles y villas fueron privatizados. La CDG era una sociedad de inversión nacional que enfocó su actividad hacia la construcción de hoteles en las zonas menos desarrolladas. En esta década, además de la fuerte intervención pública también hay que señalar la entrada de capital extranjero privado, destacando la cadena francesa Club Mediterranée que desarrolló seis complejos turísticos vacacionales en Marruecos. El primero de ellos fue el Club Med de 21 Grupos cercanos al poder. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 115 Alhucemas construido en 1964, al que siguió el de Agadir en 1965. En 1985, los ocho Club Med sumaban un total 4.170 plazas (Hillali, 2007). El Plan Quinquenal 1968-1972 siguió insistiendo en el desarrollo de la oferta de alojamiento. Si en los anteriores planes el esfuerzo inversor se dirigió hacia hotelería de más calidad, en este Plan las actuaciones se concentraron en la gama media acorde al turismo de masas que se pretendía atraer. Por otro lado, el Estado puso en marcha grandes proyectos de ordenación urbanística y territorial destinados al turismo. Para la gestión de estos proyectos se crearon la Sociedad Nacional de Ordenación de la Bahía de Agadir (SONABA) y la Sociedad Nacional de Ordenación de la Bahía de Tánger (SNABT). Durante todo el periodo 1965-1972 el Estado fue el principal agente sustentador de la política turística, ya que asumió el 80% de las inversiones en el sector turístico. De todos modos, hay que relativizar esta cifra, ya que el turismo sólo supuso el 6,6% del total de la inversión pública entre 1965 y 1972. Junto a la inversión directa, el Estado creó otros instrumentos financieros para dinamizar el sector. Así mismo, se establecieron subvenciones e incentivos financieros (Normas de Inversión de 1960, 1973 y 1983) y por otro lado, se impulsó el crédito inmobiliario y hotelero. A modo de ejemplo, en este periodo el Estado garantizó cerca de 75% del coste de inversiones en operaciones de carácter turístico, mediante exoneraciones fiscales y crédito hotelero. Tanto el Plan Quinquenal de 1973-1977 como el Plan Trienal de 1978-1980 tuvieron como objetivo principal el favorecer el turismo de masas. Entre uno y otro plan el contexto social y económico varió ampliamente debido a los graves problemas económicos provocados por la Crisis del Petróleo, la caída de los precios del fosfato, la crisis política derivada de la Marcha Verde, etc. El porcentaje de inversión de los planes en actividades turísticas se redujo del 6,5% del Plan quinquenal al 3,4% del trienal, así mismo la intervención del sector público como agente inversor pasó del 80% al 10% en el mismo periodo. Otro aspecto llamativo fue la escasa capacidad para la realización efectiva de los alojamientos programados por el sector público y semipúblico en el Plan quinquenal (sólo 4.200 sobre las 14.000 plazas previstas). El sector privado logró una ejecución del 70% de las previsiones. El sector privado aprovechó el crédito y los incentivos turísticos para el desarrollo inmobiliario, algo similar a lo que sucedió en España en similar periodo: la pérdida del interés por la promoción hotelera en favor de la segunda residencia y la actividad inmobiliaria. (Esteve y Fuentes, 2000). Los destinos con menor inversión pública tuvieron un mejor funcionamiento que la zona norte mediterránea en la que se concentró buena parte de la inversión turística pública y que obtuvo unos resultados pobres (Hillali, 2007). La retirada de la inversión estatal en las actividades turística fue lo habitual en los siguientes planes. En esa línea, el Estado aportó una inversión reducida (1,8%) en el presupuesto global de inversiones del Plan quinquenal 1988-1992 y sus actuaciones se enfocaron hacia nuevos productos turísticos (turismo residencial, turismo de montaña). Uno de los sucesos más destacables fue la fuerte caída de los turistas extranjeros en 1994, hecho que se relaciona con el atentado terrorista de Marrakech, Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 116 además de los efectos de la I Guerra del Golfo (Moudoud y Ezaïdi, 2005; Berriane, 2009) (gráfico 2). En este contexto negativo de pérdida de demanda junto a los problemas económicos internos, se aprobó la Ley Marco 18/95 que limitó las ayudas públicas destinadas al turismo. El programa de ajuste económico impulsado por el Banco Mundial para Marruecos obligó a una fuerte reestructuración del sector turístico que ya arrastraba graves dificultades económicas, ocasionadas por el estancamiento de la demanda extranjera en los años noventa (gráfico 2). Acorde al Plan de Ajuste, en 1990 se inició el proceso de privatización de las sociedades públicas turísticas, dando lugar a la venta de la mayor parte de los establecimientos turísticos públicos. Para tal fin se creó un ministerio para la privatización. Se pusieron en venta 37 hoteles de 4 y 5 estrellas que fueron adquiridos por cadenas internacionales y nacionales (Ouahidi y Mzidabi, 1994). Gráfico 2: Tipos de turismo según la evolución de los turistas Nota: en los turistas extranjeros, no se incluye a los marroquís con otra nacionalidad y que residen fuera del país. Fuente: Hillali, 2007; Ministère du Tourisme (2000-2015) y OMT (2014) En definitiva, a lo largo de los años 60 y 70, el Estado intervino como agente planificador, regulador, inversor, promotor y constructor, para desarrollar la actividad turística nacional; en los años 80 y 90 se produce una reducción de la inversión turística y la privatización de alojamientos; con el nuevo siglo el Estado recuperó el papel del turismo como dinamizador económico y con una función importante en la agenda política. El gobierno marroquí ha decidido apostar decididamente por el turismo, fruto de lo cual surgió el Programa “Vision 2010”, documento que ha marcado un giro radical en la política turística de Marruecos. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 117 A modo de resumen, el cuadro abajo recoge algunos de los hechos más destacados de la política turística marroquí: Cuadro 4: Fechas claves de las acciones en la política turística 1918 Creación del Comité Central de Turismo (actual ONMT) (Oficina Nacional Marroquí de Turismo) 1960 Reconstrucción de Agadir 1964 Suscripción de un acuerdo turístico entre los Gobiernos de Marruecos y España 1965 Creación del Ministerio de Turismo 1965 Plan Trienal (1965-1697). El turismo como una de las prioridades 1968 Creación de la SONABA (Sociedad de Ordenación de la Bahía de Agadir) y de SNABT (Sociedad Nacional de Ordenación de la Bahía de Tánger) 1978 Plan Trienal (1978-1980). Fuerte reducción de la inversión estatal en el turismo. 1988 Plan Quinquenal (1988-1992). Expansión de la demanda 1990 Aprobación del Plan de Ajuste. Inicio del proceso de privatización 1994 Fuerte caída en la demanda turística 2001 Acuerdo Marco 2001-2010/ Visión 2010 2007 Creación de la SMIT (Sociedad Marroquí de Ingeniería Turística) (fusión de DAI (Dirección de Adecuación e Inversiones), SONABA y SNABT) 2010 Nuevo plan turístico: Visión 2020 2011 Creación del FMDT (Fondo Marroquí de Desarrollo Turístico) Fuente: Elaboración propia Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 118 Cuadro 5: Análisis de los componentes de la política turística de Marruecos. Fase prefordista y fordista PERIODO PREFORDISTA (1906-1968) Entorno PolíticoAdministrativo Debilidades/ Demanda de las Políticas Públicas Decisiones Políticas Realizaciones Políticas Impactos de las Políticas Función del Estado Protectorado francés y español (19061956) Debilidad de la estructura administrativa Enfoque hacia el turismo de élite Desarrollo de una amplia administración turística (numerosos organismos turísticos) Lento incremento de la demanda e ingresos turísticos Amplias funciones del Estado: promotor, regulador, inversor, estimulador y educador. Estado creador de oferta pública de alojamiento Independencia (1956) Escasa infraestructura turística Planificación económica indicativa Creación de oferta turística Poca calidad de los alojamientos privados Construcción de la estructura administrativa y de la economía nacional Ineficacia de la administración turística Apuesta por el sector agrícola e industrial, poco interés por el turismo Atracción de cadenas hoteleras internacionales Desequilibrio en la localización de la oferta Nacionalismo Escasa experiencia en la gestión turística y económica Entrada de capital extranjero Incentivos económicos Mohammed V Algunas concesiones al turismo de masas (Agadir) Creación del primer gran resort de sol y playa (Agadir) Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 119 PERIODO FORDISTA (1968-1999) Entorno PolíticoAdministrativo Debilidades/ Demanda de las Políticas Públicas Decisiones Políticas Realizaciones Políticas Impactos de las Políticas Función del Estado Hassan II Escasa eficacia de los planes turísticos Enfoque hacia el turismo de masas Programa de privatización de alojamientos turísticos Incremento de los ingresos turísticos Progresiva liberalización económica. Privatizaciones, menor intervención en turismo Administración pública más consolidada. Ineficacia de la administración turística Se mantiene la planificación indicativa, aunque progresivamente tiene menos importancia Incentivos económicos. Mayor apertura a la inversión internacional Se mantiene el desequilibrio regional de la oferta Problemas con el Sahara (ataques del POLISARIO) (1975-1985) Fuerte pérdida de demanda turística (1994) Años 90 Política de Ajuste Económico La inversión turística se traslada hacia el sector inmobiliario Mejor funcionamiento del sector privado que el público Efectos económicos negativos I Guerra del Golfo y Atentados terroristas (1994) El turismo no está en la agenda política Creación de nuevos organismos públicos (SONABA y SNABT) Fuente: Almeida y Chahine, 2016 1.2. FASE POSTFORDISTA: “VISION 2010” Y LOS RESULTADOS DE LA POLÍTICA TURÍSTICA DE LA DÉCADA 2000-2010 Con la llegada al trono de Mohammed VI en 1999 se produjo un cambio de rumbo en la política turística de Marruecos. El turismo se convierte en uno de los ejes principales del desarrollo económico del país, y el Estado tomó la decisión de poner en marcha una estrategia enfocada a convertir el sector turístico en uno de los principales motores de desarrollo de la economía marroquí. Para conseguir este objetivo, los poderes públicos enfocaron este desarrollo turístico de una forma clásica: creación de una serie de planes turísticos estratégicos, atracción de inversión internacional, liberalización del espacio aéreo, incentivos económicos y facilidades para la creación de grandes resorts turísticos-inmobiliarios destinados principalmente al mercado europeo (Chahine, 2010; Almeida, 2011). En enero de 2001, se reunieron en Marrakech las Asambleas Nacionales de Turismo de Marruecos, ámbito en el que se anunció oficialmente la nueva política turística, que quedaba contenida en el Plan Visión 2010 (Chahine, 2010). Este Plan supuso una clara ruptura con anterior política turística: el Estado recuperaba el protagonismo y la iniciativa en el sector turístico y, a la vez que el turismo Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 120 se convertía en uno de los ejes principales de la política de desarrollo. En esta fase de la política turística el Estado se convierte en un agente inversor destinado a captar capitales internacionales y a servir como avalista para la construcción de los grandes resorts e infraestructuras turísticas. Por otro lado, el gobierno acomete una importante labor de desregulación de sectores económicos vinculados al turismo, en especial el sector aéreo y realiza un elevado gasto en infraestructuras destinadas al sector turístico. En este proceso ha jugado un papel muy importante la captación de las inversiones internacionales, tanto europeas como del golfo Pérsico, destinadas al alojamiento hotelero y en gran medida al turismo residencial. La reunión de Marrakech sirvió para dar forma al Plan Visión 2010 que se concretó mediante un Acuerdo de Aplicación. En el proceso de puesta en marcha de este Plan, los entes públicos y privados determinaron las acciones previstas en el Acuerdo de Aplicación, a través de seis ejes principales: Producto 22 , Transporte, Formación, Comercialización y Promoción, Organización Institucional y Entorno Turístico. Estos ejes se apoyan en planes y actuaciones específicas. De estos ejes, el de Producto es el más importante. La Visión 2010, tiene el respaldo del Banco Mundial, que ha destinado 2 millones de dólares para el desarrollo de proyectos y estudios de viabilidad. Los objetivos planteados por el Plan fueron los siguientes:  Atraer 10 millones de turistas en 2010.  Hospedar a 7 millones de turistas internacionales en hoteles clasificados.  Alcanzar una capacidad de alojamiento de 230.000 camas (capacidad adicional de 160.000 camas, siendo 130.000 camas nuevas para el turismo de sol y playa, y 30.000 para el turismo cultural).  Construir grandes complejos turísticos.  Conseguir una entrada de divisas de cerca de 80.000 millones de dírhams (8.873 millones de dólares).  Crear 600.000 nuevos empleos directos.  Dar formación a 72.000 profesionales de turismo.  Aumentar el porcentaje de gasto turístico sobre el PIB desde el 6.5% al 8.0%. 22 Creación de nuevos productos turísticos y de nuevas estaciones turísticas: - Plan Azur: Plantea la construcción de 6 estaciones turísticas litorales cada una dirigida a un segmento de mercado diferente y específico, que se localizan en seis nuevos polos de desarrollo. Recibe el apoyo financiero del Fondo Hassan II. El modelo a seguir son los grandes resorts del Caribe y Asia. Los resorts planteados son: Mediterránea-Saidía, Mazagan Beach Resort, Port Lixus, Mogador Essaouira, Taghazout-Argana Bay y Plage Blanche-Guelmin. - Plan Biladi: Este plan tiene como estrategia fomentar el turismo interno, Para ello se desarrolla ochos destinos, en los que se construirán alojamientos destinados a turistas nacionales con unos precios asequibles. - Plan Mada’In: Se trata de consolidar, reforzar y poner en valor los antiguos destinos turísticos tanto los que ofrecen un turismo cultural, de sol y playa, o mixtos - Turismo Rural: Se pretende adoptar una estrategia de impulso del turismo rural y consolidar la actividad turística en el medio rural. Se ofrece alojamiento adaptado, animaciones locales e itinerarios planificados. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 127 En un país con un amplio déficit en infraestructuras básicas, la creación de éstas tiene un impacto bastante directo e inmediato: favorece el intercambio interno y externo de mercancías, amplía y consolida el tejido productivo, permite el acceso a los servicios a una mayor parte de la población, mejora los servicios higiénicos, etc. En la última década, Marruecos ha multiplicado las iniciativas para dotarse de infraestructuras básicas (carreteras, autopistas, puertos, aeropuertos, electricidad, agua potable, alcantarillado, vivienda, etc.), proceso que ha sido coincidente con el desarrollo turístico. Así pues, Marruecos desde hace diez años despliega una ambiciosa política de transformación para dotarse de infraestructuras básicas, encaminadas a crear un mercado unificado que integre las numerosas regiones aisladas y a mejorar la competitividad global. Desde 2002, el Gobierno marroquí ha puesto en marcha un programa de 13 años para mejorar la infraestructura, destacando los programas de vivienda, complejos turísticos, carreteras, autopistas, aeropuertos y puertos. El gobierno prevé invertir 15.000 millones de dólares en infraestructura básica entre 2002 y 2015 (Ministère de l’Equipement et des Transports, 2010). A principio de los años noventa, había sólo 62 kilómetros de autopista que unían Rabat, la capital administrativa, con Casablanca, la capital económica. Una importante inversión sostenida por parte del Estado ha permitido a Marruecos dotarse de una notable red de autopistas. De hecho, el ritmo de construcción pasó de 100 km. /año (entre 2002 y 2005) a 160 km. /año en el periodo 2006-2012; con anterioridad el ritmo de construcción fue realmente bajo, sólo 40 km (1991-2000). Según el Ministerio de Equipamiento y Transportes, actualmente existen 1.096 kilómetros de autopista en explotación y el objetivo es ampliar la red actual hasta llegar a un total de 1.420 km antes de finales de 2015 (Anexo 3). Además de las autopistas de peaje, Marruecos tiene 751 kilómetros de autovías gratuitas. El mismo programa de carretera 2010-2015 prevé incrementar la red de autovías hasta los 1.014 kilómetros. La inversión total en el horizonte de 2015 es de 53.000 millones de dírhams (4.820 millones de euros). En cuanto a la accesibilidad por carretera nacional, el Ministerio de Equipamiento y Transportes lanzó el Programa Nacional de Carreteras Rurales (PNRR) Programme National de Routes Rurales, tratando de construir 11.236 km de carreteras rurales en un periodo de diez años para aumentar la tasa de accesibilidad de la población rural a los equipamientos administrativos y sociales, construyendo 27.000 km de carreteras durante el periodo 1995-2012. Este programa ha ayudado a aumentar la tasa de población servida por una carretera hasta el 80% en 2012 frente al 36% en 1995. Debido a su posición estratégica (hub aéreo entre Europa y África y entre los países del Golfo y América del Norte) y su importante industria turística, Marruecos ha desarrollado una amplia experiencia en la implementación y en la gestión aeroportuaria. El número de aeropuertos en Marruecos es de 25 incluyendo 15 aeropuertos internacionales. La capacidad aeroportuaria total actual es 193.200 m², con capacidad para 20,3 millones de pasajeros al año (ONDA, 2009). Todas las infraestructuras aeroportuarias han sido rehabilitadas con el objetivo de aumentar la capacidad de acogida global, de modernizar las instalaciones y los equipamientos aeronáuticos. El presupuesto de inversión programado para la adecuación de los aeropuertos es de Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 128 351.125 millones de dírhams (31.920 millones de euros). Cabe señalar que Marruecos, en 2005, fue el primer país de África en firmar los acuerdos de “Cielos Abiertos” Open Sky con la Unión Europea. Este acuerdo estimuló un aumento significativo de los servicios aéreos (crecimiento anual del 14 %), con cerca de 4.500 rotaciones semanales en 2012, frente a sólo 2.000 en 2003. Respecto a los puertos, según los datos del Ministerio de Equipamiento y Transporte, Marruecos tiene grandes instalaciones portuarias, concentradas principalmente en Casablanca; otros puertos destacados son Agadir, Kenitra, Mohammedia, Safi y Tánger. Hoy en día existen 13 puertos abiertos al comercio exterior y 10 puertos de pesca con un enfoque regional, 9 puertos de pesca con enfoque local, y 6 puertos deportivos. Además, la construcción del puerto Tanger-Med es un gran paso al desarrollo económico de la región y del país entero. Este puerto, inaugurado el 27 de julio del 2007, es el principal puerto industrial y comercial del país. Por lo tanto, el antiguo puerto de Tánger se convertirá en un puerto dedicado al turismo de cruceros (con el objetivo de llegar a recibir 700.000 pasajeros de cruceros en 2015). Gracias a la puesta en servicio de Port-Med, el índice de conectividad marítima de Marruecos aumento, pasando del 77 puesto mundial en 2007 al 17 puesto en 2012 (Ministère de l’Equipement et des Transports, 2010ª). La Oficina Nacional de Ferrocarriles “Office National de Chemin de Fer” (ONCF) administra y gestiona una red de 2.200 km de línea, con más de 97 estaciones viarias. En realidad la longitud total de la red evoluciona lentamente; sin embargo, el ritmo de modernización de la red es muy importante para apoyar el aumento del tráfico. Por lo tanto, 202 trenes diarios recorren el país, frente 110 en 2005. Además, Marruecos se ha embarcado en la creación de la primera línea de Alta Velocidad del continente africano. A partir de 2015, la Línea de Alta Velocidad Atlántico Ligne Grande Vitesse Atlantique (LGV) conectará las tres principales ciudades del eje norte-sur: Tánger-RabatCasablanca en 2 horas en lugar de 4 horas. En un segundo momento, el trayecto Casablanca-Marrakech se realizará en 1h15 frente a las actuales 3h30. La línea continuará entonces hasta Agadir, con un desvío para Essaouira. En 2030, la LGV Trans-Maghreb a su vez dispondrá de un servicio entre Casablanca-Oujda vía Meknes y Fez en un trayecto de 3 horas (ONCF, 2011). Dentro del transporte urbano hay que destacar las redes de tranvía de Rabat (cerca de 200.000 usuarios al día) y Casablanca (cerca de 300.000 usuarios al día). En definitiva, en los últimos años Marruecos realizó un gran esfuerzo para modernizar sus infraestructuras. De hecho, el Estado no solo ha desarrollado infraestructuras básicas sino que también ha creado nuevas políticas de modernización económica y nuevos soportes administrativos para la planificación turística marroquí, tendentes a posicionar a Marruecos como un destino turístico de nivel internacional. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 129 2.1.2. Soporte gubernamental y administrativo, y nuevos dispositivos financieros y de apoyo a las inversiones En la década de los ochenta, en Marruecos se llevó a cabo una política de estabilización y de reformas estructurales auspiciada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por el Banco Mundial, que dio como resultado una mayor estabilidad macroeconómica y la liberalización y apertura de su economía. Así, se ha logrado reducir el índice de inflación a niveles similares al de los de países industriales, se ha reforzado la posición exterior y se ha atraído un importante volumen de inversión extranjera. Esta transformación se conecta con las medidas de liberalización del espacio aéreo, la privatización de compañías de telecomunicación o la creación de incentivos para la atracción de inversión en los grandes proyectos turísticos Por otro lado, se ha producido importantes cambios en la estructura de gestión administrativa del turismo. El Plan Visión 2020 se ha acompañado de un nuevo soporte administrativo y de gestión, preciso para llevar a cabo el citado Plan. En anteriores planes, el extenso conjunto de organismos públicos y semipúblicos han dificultado el funcionamiento de los planes turísticos. Por ello, para este Plan se previó la creación de dos instituciones para la coordinación y gestión del Plan: la Alta Autoridad de Turismo (HAT) Haute Autorité du Tourisme y las Agencias de Desarrollo Turístico (ADT) Agences de Développement Touristique.  Alta Autoridad de Turismo: La HAT es un organismo nacional que funciona como un consorcio entre el Estado, las regiones y el sector privado, cuyo funcionamiento está destinado al desarrollo las actuaciones del Plan “Vision 2020”. La secretaría general del organismo está a cargo del Ministerio de Turismo, y está formada por representantes de los sectores público y privado.  Agencias de Desarrollo Turístico: Estas agencias están encargadas de la regionalización de la política turística y del propio Plan “Vision 2020”. En cada uno de los ocho territorios habrá una agencia que funciona como una delegación de la HAT. Son las encargadas de poner en marcha las actuaciones y orientar al sector privado. En efecto, dado el esfuerzo que supone la realización de la Visión 2020, la creación de nuevos órganos institucionales es imprescindible para que ésta funcione. No obstante, hasta hoy en día, ninguna de estas entidades ha sido creada. Asimismo, importantes acciones y avances han sido llevados a cabo por el Estado. El gobierno marroquí ha revisado los textos legislativos y reglamentarios concernientes a la industria turística (adopción y aplicación de la ley para la regulación de actividades turísticas, regulación de la normativa turística hotelera, etc.) para mejorar las prestaciones turísticas. Además, en su afán de apoyar el turismo, ha decidido romper todas las barreras de entrada y abrir el mercado turístico nacional (CHAHINE, I. 2010). De esta manera, pretende convertir el país en un espacio atractivo para las inversiones extranjeras, promoviendo procesos de simplificación de la fiscalidad, así como ofreciendo incentivos a la inversión directa extranjera (IDE) en el turismo ya que las Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 130 posibilidades de inversión pública son relativamente reducidas en Marruecos. De este modo, se han llevado a cabo diferentes reformas que han permitido dotar a Marruecos de un entorno de negocios favorable y un marco muy atractivo para la inversión extranjera a través de los Centros Regionales de Inversión Centre Régional d’Investissement (CRI). En la actualidad, los CRI incentivan a los inversores extranjeros. De modo que se han llevado a cabo diferentes reformas que han permitido dotar a Marruecos de un entorno de negocios favorable y un marco muy atractivo para la inversión extranjera. Existen condiciones impositivas específicas para empresas turísticas. Las empresas del sector turístico gozarán de los siguientes beneficios fiscales:  Simplificación de los procedimientos administrativos relacionados con la inversión;  Facilidades para la obtención de licencias y permisos para la compra de los terrenos;  Préstamos a un 2% de interés fijo para la renovación de la hotelería urbana tradicional;  Régimen de libre convertibilidad del Dírham sobre los beneficios y los productos de cesión;  Exoneración del IVA en la inversión;  Exoneración total del pago del impuesto de sociedades (IS) durante cinco años y un descuento del 50% a partir del sexto año para los hoteles, y un descuento del 50% permanente sobre la cifra de negocio en divisas a los demás sectores incluido el inmobiliario;  Exoneración de los derechos de registro los actos de compra de terrenos destinados a la realización de proyectos de inversión;  Subvención de la compra de los terrenos destinados a proyectos hoteleros por un fondo estatal hasta el 50 % del valor del terreno;  Exención de pago de los derechos de aduana, y participación del Estado en los gastos de adquisición de terrenos, de realización de infraestructuras urbanísticas y de formación profesional permanente;  Régimen convencional para inversiones superiores a 200 millones MAD. De hecho la Carta de Inversiones (Charte de l’Investissement), promulgada por el Dahír el 8 de noviembre de 1995, pretendía promover las IED, estableciendo medidas para reducir el coste de inversión y simplificar los procedimientos y trámites, así como una serie de normas y exenciones tributarias. Enumeramos algunas entre ellas (Aguer, 2004): Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 131  La libre transferencia de los capitales extranjeros invertidos y de las plusvalías realizadas;  Cualquier inversor, excepto en materia agrícola, goza de las mismas ventajas y garantías que los inversionistas nacionales;  Las inversiones extranjeras pueden realizarse sin autorización previa, cada vez que éstas se financien en divisas, con la libertad de transferencia de beneficios y de capitales;  En el ámbito fiscal, el tipo general es del 35% existiendo un tipo reducido de entre el 10% y 12% aplicable a las sociedades extranjeras en general y con otras reducciones y exoneraciones específicas;  Régimen de «admisión temporal». Las empresas instaladas en Marruecos pueden beneficiarse del régimen de «admisión temporal», el cual les permitirá la importación de bienes en suspensión de derechos de aduana, siempre que dichas mercancías sean incorporadas a un proceso productivo y posteriormente reexportadas;  Dividendos y rentas asimiladas. Los dividendos pagados por una sociedad marroquí, los beneficios de una sucursal que sean puestos a disposición de su casa matriz en el extranjero y otros rendimientos del capital, están sometidos en Marruecos al pago de un impuesto llamado “TPA, Taxe sur les Produits des Actions, Participations sociales et revenues assimilés”, cuyo tipo es del 10%;  Exenciones sobre rendimientos financieros. La remuneración de determinadas financiaciones, consideradas concesionales por el Ministerio de Finanzas, está exenta de estas retenciones sobre el rendimiento de acciones e intereses de préstamos. Es el caso, por ejemplo, de los rendimientos de acciones y los intereses de algunos de los fondos otorgados por el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Además de los incentivos brindados, hay otras ventajas adicionales por volumen de inversión. Las empresas que satisfagan alguno de los siguientes criterios tienen la posibilidad de firmar convenios especiales con el gobierno (Aguer, 2004):  Invertir una cantidad igual o superior a 200 millones de dírhams;  Crear un número igual o mayor a 250 empleos permanentes;  Realizarse en las regiones o provincias más pobres previstos por el decreto número 2-98-520 del 30 de junio de 1998;  Asegurar una transferencia tecnológica;  Contribuir a la protección del medio ambiente; En el marco de un posible convenio especial bilateral con el Gobierno, el inversor podría beneficiarse, además de las condiciones impositivas específicas para empresas Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 132 turísticas ya mencionadas, de ventajas específicas adicionales como, entre otras, las siguientes:  En lo que respecta a los terrenos, subvención de la compra de los terrenos por un fondo estatal hasta casi el 100% del valor del terreno, y participación del Estado hasta en un 20% de los gastos relacionados con la adquisición de terreno;  En el área de infraestructuras, una participación del Estado en los gastos externos necesarios para la ejecución del programa de inversión, dentro de un límite de 0 a 5% del importe global del programa de inversión. Ahora bien, en el marco del desarrollo del Plan Azur y de las nuevas zonas turísticas, el Estado llevará a cabo y financiará la totalidad de las infraestructuras necesarias;  A nivel de la formación, participación del Estado en la financiación de los gastos de capacitación profesional, prevista en el programa de inversión, hasta el 20% del importe de dicha capacitación. Baraka, ministro de Economía y Finanzas en 2012, dijo durante la “Morocco tourism investment forum 2013", el gobierno marroquí ha concedido más de 8.500 hectáreas a los inversores, lo que representa el 36% de los terrenos concedidos por el Estado (l’Observateur du Maroc, 2013). Asimismo, bajo el marco de la “Vision 2020” y para acompañar el financiamiento del sector turístico, se ha establecido la otorgación de préstamos bancarios con un presupuesto de 24 mil millones de dírhams para el periodo 2011-2016, como por ejemplo Crédit Azur que ofrece un financiamiento hasta el 60% de la inversión global. Cabe mencionar el Plan Renovotel, esta medida de apoyo a los hoteles brinda la posibilidad de renovar los hoteles del país. En una primera fase, 1.500 habitaciones con más de 7 años de antigüedad en hoteles de tres estrellas o más. El Estado ofrecerá financiación al 2% por medio de un fondo en que participan la Caja Central de Garantía, Dar Addamane y el Fondo Hassan II. La contribución del Fondo Hassan II (importante parte de sus fondos son obtenidos por la privatización de empresas públicas como Maroc Telecom, Régie des Tabacs y 4 azucareras) para el desarrollo económico y social se refleja también en la determinación del fondo para apoyar al Ministerio de Turismo en la construcción de nuevas zonas turísticas. De modo que dicho fondo ha reservado una dotación sustancial para el sector turístico. El Ministerio de Turismo ha seleccionado las zonas turísticas que se beneficiarán de esta contribución. La contribución del Fondo Hassan II adopta dos formas:  Apoyo directo a los inversores hoteleros para la adquisición de terrenos para acomodar los establecimientos turísticos en el sentido de la Ley 61-00 sobre el Estatuto de los Establecimientos Turísticos. Esta ayuda consiste en contribuir a un 50% del coste del terreno con un máximo de 250 MAD/ m² Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 133 (unos 22 €/ m²). Estos inversores pueden beneficiarse de estas ventajas con un contrato tripartito entre el desarrollador, el Fondo Hassan II y el Ministerio de Turismo. El pago de la contribución se realiza después de la realización de un 25% de los trabajos de construcción del establecimiento turístico en cuestión.  Apoyo a través la realización de la infraestructura básica del exterior de los grandes proyectos y estaciones turísticas. Aparte de estas ventajas, Marruecos busca desde hace muchos años la liberalización de sus intercambios con el exterior, situación que contribuye a la atracción de las inversiones extranjeras directas. Efectivamente, desde 1993, Marruecos se adhirió a las disposiciones del artículo VII del Convenio del FMI, relativo a la convertibilidad de su moneda (el dírham) y canceló las restricciones, debido a la flexibilidad de la reglamentación en materia de cambio. Por otro lado, Marruecos es, desde 1994, miembro de la OMC. Por consiguiente, sus intercambios se rigen, por una parte, por los acuerdos de dicha organización y por la otra, por el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, que entró en vigor el 1 de marzo de 2000. En el marco de la cooperación «Sur-Sur», el país concluyó acuerdos comerciales importantes con países árabes como Egipto, Túnez y Jordania. Hay negociaciones pendientes con algunos países de Europa del Este para la conclusión de acuerdos de libre cambio. Más allá de su relativo impacto sobre el crecimiento, las inversiones extranjeras directas contribuyen de manera significativa a la financiación del déficit corriente. (Aguer, 2004). En síntesis, la aplicación de un marco liberal para la economía nacional supuso también una serie de reformas e iniciativas de orden jurídico y legislativo, que se han traducido en un creciente apoyo público a las iniciativas privadas, nacionales y, principalmente, transnacionales. El aperturismo pretende hacer que el país sea “atractivo” para los capitales extranjeros y la atracción de IDE se convierte en una prioridad la política económica. Marruecos ha mejorado su imagen internacional y se ha posicionado “estable y seguro”, desde el punto de vista económico, político y jurídico. En este sentido, los organismos internacionales han reducido el riesgo-país de Marruecos: la calificación de riesgo de la OCDE ha puesto en 2007 a Marruecos en un nivel 3, mejora que coincide con la acreditación del Investment Grade dada por la agencia calificadora de riesgo Fitch Rating en abril de 2007. Cronológicamente destacan las siguientes medidas en materia de política económica (Miranda y Ruiz, 2010):  1983: derogación de la Ley de Marroquinización  1989: políticas para el fomento de la Inversión Extranjera  1992: libre repatriación de capital e Inversión Extranjera  1993: programa de privatización de empresas públicas  1995: puesta en marcha de la Carta de Inversiones Se puede decir que Marruecos ha desarrollado una enorme y compleja batería de medidas destinadas a la captación de inversión internacional, abandonando las Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 134 tradicionales reticencias a la intervención exterior. Por otro lado, el gran entramado de normas y organismos dificulta la aplicación práctica de las mismas. Además, otros organismos de gestión y administración han sido creados bajo la Visión 2020 para acompañar las inversiones necesarias para lograr los objetivos definidos en dicho Plan: - Creación del Fondo Marroquí de Desarrollo Turístico El Estado en apoyo del Plan “Vision 2020” ha promovido el establecimiento de una nueva institución pública destinada a facilitar el acceso a la financiación y a acelerar la realización de los proyectos. Este nuevo órgano es el Fondo Marroquí de Desarrollo Turístico Fonds Marocain de Développement Touristique (FMDT). Es un fondo público de inversión, bajo la tutela del Ministerio de Turismo de Marruecos. Está constituido mediante una participación conjunta entre el Estado y el Fondo Hassan II con un capital de 15.000 millones de dírhams para un periodo de 10 años. Este fondo se ha centrado en el apoyo a empresas que desarrollan proyectos turísticos estratégicos y grandes actuaciones en este campo. Este fondo tiene como objetivo facilitar la financiación del sector turístico, buscar inversión internacional y orientar el ahorro público hacia el sector del turismo. El FMDT es la puerta de entrada para los inversores nacionales e internacionales que desean invertir en el sector turístico marroquí. Así mismo, se encarga de poner en contacto entre sí a los inversores y empresarios privados y públicos de Marruecos. Las primeras actuaciones del FMDT se han orientado hacia al reflotamiento de las estaciones turísticas del Plan Azur. Efectivamente, el FMDT ha entrado en el nuevo reparto de acciones de las estaciones de Saidía y Taghazout, por lo que se han hecho con 34% y 23% del accionariado respectivamente, conjuntamente con otras entidades públicas y privadas marroquíes del sector turístico e inmobiliario (CDG Développement 25 , Groupe Alliances 26 , Sud Partners 27 , SMIT, SDS 28 ). En efecto, el Estado a través del FMDT está buscando de reposicionar los destinos de sol y playa lanzados bajo el marco de la antigua Visión 2010 y acelerar la finalización de los proyectos iniciados. Una rápida evaluación de los proyectos finalizados, muestra que la actuación no ha sido muy rentable para el Estado marroquí, tanto por los costes asumidos al retomar las acciones, como por los elevados gastos realizados en la construcción de infraestructura (aeropuerto, abastecimiento y depuración de aguas, etc.), además de los importantes incentivos económicos concedidos a las empresas. - Creación del fondo multinacional de inversiones “Wessal Capital” El gobierno marroquí dentro del marco de las nuevas políticas turísticas que adoptó, ha mostrado un claro interés en impulsar el turismo mediante la atracción del 25 Filial de la Caja de Depósito y de Gestión. 26 Uno de los grandes grupos inmobiliarios del país. 27 Sud Partners es un consorcio de varios fondos marroquíes de inversión. 28 Sociedad de Desarrollo de Saidía, la antigua Sociedad de Ordenación de Saidía (SAS). Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 135 capital internacional, dentro de un proceso general de liberalización de la economía. “Vision 2020” se ha convertido en un reclamo para la inversión internacional. Además de la donación de 5.000 mil millones de dólares concedida a Marruecos por los países del Golfo, el fondo Wessal Capital es una nueva estrategia para impulsar la inversión y fortalecer la colaboración pública-privada entre los países árabes. Es una asociación que refuerza las relaciones seculares y estratégicas entre estos países, que se produce dentro de este contexto de crisis financiera internacional. Esta nueva situación financiera presenta un notable cambio con respecto a la Visión 2010: la grave crisis económica de los países europeos. Es por ello por lo que los países del Golfo Pérsico y otros países no-europeos han venido a cubrir el hueco en la inversión turística. En 2009 el segundo inversor extranjero en Marruecos fue Kuwait con el 14,9% y el cuarto Emiratos Árabes Unidos con un 5,9%; el primero sigue siendo Francia con el 37% y el tercero España con 8,3% (Gil, 2011). El mejor ejemplo de lo comentado es la creación del fondo de inversión Wessal Capital, establecido entre Marruecos y los países del Consejo de Cooperación del Golfo. Wessal Capital es un consorcio de 4 fondos soberanos originarios de Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Marruecos. Se trata de una nueva estructura destinada a la financiación de los distintos proyectos turísticos estratégicos y al apoyo la política del gobierno de Marruecos. El 24 de noviembre de 2011 se firmó el acuerdo entre:  Al Ajial Investment Fund Holding, un fondo de inversión de “Kuwait Investment Authority” (KIO).  Aabar Investments PJS, una subsidiaria de la compañía “International Petroleum Investment” (IPIC), que es propiedad del Gobierno de Abu Dhabi.  Qatar Holding LLC, el fondo soberano de inversión de “Qatar Investment Authority”, y  Fonds Marocain de Développement Touristique, el FMDT 29 es el patrocinador marroquí de Wessal Capital. Con un capital de 23.000 millones de dírhams (2.000 millones de euros), dividido en partes iguales (25% cada uno), Wessal Capital es ya uno de los fondos de inversión más grandes del continente africano. Wessal Capital invierte en los proyectos de escala mundial. Está abierto a la entrada de nuevos fondos soberanos que quieren unirse a este fondo para invertir en proyectos turísticos e inmobiliarios en Marruecos. De hecho, Wessal Capital no limita la posibilidad de aumentar su capital con la entrada de nuevos inversores (FMDT, 2012). El Fondo de Inversión Pública (PIF), un fondo soberano de Arabia Saudita, ha mostrado su compromiso con Wessal Capital mediante su unión a la participación en proyectos estratégicos de Marruecos. Prueba de ese interés, fue la presencia de 29 El FMDT está invirtiendo en los complejos turísticos de sol y playa del Plan Azur para reflotar y relanzar estas actuaciones. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 136 representantes de este país en abril de 2014, en la ceremonia de firma del proyecto “Wessal Casablanca Port”. Así pues, cuatro de los fondos soberanos del Golfo, que se encuentran entre los más grandes del mundo, participan directamente en la estructura “Wessal capital”. La inversión total en capital social es 2.500 millones de euros. 2.2. EVOLUCION DE LA INDUSTRIA TURISTICA Para analizar el desarrollo turístico de Marruecos es fundamental evaluar el crecimiento cuantitativo y cualitativo de su evolución turística. Sin duda la oferta y la demanda turística son variables imprescindibles para realizar un análisis del espacio turístico, debido a que las estrategias de la planificación se centran principalmente en solucionar los problemas de la oferta turística, así como el conocimiento de la demanda turística facilita la adecuación de los productos turísticos hacia los turistas. 2.2.1. Evolución de la oferta de alojamiento Antes del Protectorado francés, el alojamiento hotelero se limitaba a fondouks 30 , fondas o pensiones tradicionales. La creación de hoteles, copiando el modelo francés, comenzó en Marrakech en 1921, con la construcción del hotel de lujo La Mamounia. Después, empresas francesas construyeron otros hoteles de lujo en los grandes centros urbanos. En los años 30 del siglo pasado se crearon hoteles más modestos, en el litoral, en el Atlas Medio y en menor medida en el Sur del Gran Atlas. Marruecos heredó tras la independencia de los Protectorados un equipamiento compuesto, entre otros por casi 200 hoteles con un total de 7.500 habitaciones (Berriane, 2009; Araque, 2015).Tras un periodo sin una orientación turística concreta (1956-1965), el gobierno comenzó a definir su propia política turística. Los resultados de dicha política se tradujeron en un importante aumento de la capacidad de alojamiento, teniendo un papel esencial los hoteles pertenecientes a las cadenas públicas. En los años 90 se observó una fuerte reducción de turistas, lo que unido al fuerte ajuste que sufrió la economía nacional, condujo a la privatización y venta de la mayor parte de los hoteles públicos. A comienzo del año 2000 hay un cambio en el panorama de la política turística. Las inversiones públicas junto con las incentivos a la inversión privada se tradujeron en un aumento del número de establecimientos de alojamiento, alcanzándose casi 215.000 plazas a finales de 2000, de los cuáles el 40% son plazas en camping, el 44% son camas en hoteles clasificados y 16% son plazas en establecimientos hoteleros no clasificados 31 . Limitándonos solamente a los establecimientos hoteleros homologados, constatamos un considerable crecimiento. En 1965, el número de camas hoteleras se limitaba a 14.708 mientras que el número de camas hoteleras en 2000 se elevaba a 74.880 camas. Así que la capacidad media de alojamiento homologado ha conocido en lo largo del periodo 1965-2000 una tasa media de crecimiento de 5,5% por año. 30 Tipos de hostales. 31 Los hoteles clasificados corresponden a hoteles clasificados por categoría según el sistema de estrellas; y los hoteles no clasificados corresponden a hoteles sin categoría. Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 143 Los marroquíes que residen en el extranjero suponen un número significativo dentro de las llegadas internacionales (4,4 millones de turistas en 2012). Los turistas franceses representan casi el 20% de la clientela, han sido siempre y siguen siendo la principal clientela de Marruecos por sus lazos históricos como por su proximidad. Los turistas provenientes de los países árabes constituyen un ejemplo de la nueva clientela (un aumento del 21% en 2012 respecto a 2011) y la llegada de los turistas españoles y estadounidense aumenta ligeramente (gráfico 8). Parece que los turistas españoles han descubierto el destino marroquí, en 1986 se han recibido 200.000 entradas mientras que en 2012 han llegado 730.882 turistas españoles (5% en 2012 respecto a 2011), ocupando estos últimos el segundo ranking tras los franceses y antes de los ingleses. Mientras que el número de llegadas de los turistas provenientes de Escandinavia ha conocido un descenso del 20%, registrando 67.165 llegadas en 2012 frente a 83.769 llegadas en 2011. Gráfico 8: Evolución de las llegadas de turistas en los puestos fronterizos según la nacionalidad (2012) Fuente: Observatoire du Tourisme, 2013 Sin embargo, y a pesar del incremento de las llegadas turísticas, las pernoctaciones y los ingresos generados por turismo han conocido leves descensos, pero de modo general los indicadores turísticos muestran un crecimiento durante todo el periodo. Las pernoctaciones en los establecimientos hoteleros evolucionaron de manera positiva desde 2000 hasta 2010. Es a partir de 2011 que habido un descenso en las pernoctaciones, y aun con un progreso del 6% para el año 2012, el número de las pernoctaciones ha sido más bajo relativo a las noches registradas en 2010 (17.484.000 en 2012 frente 18.020.000 en 2010). En cuanto a la distribución regional, la región de Marrakech-Tensift-Al Haouz se coloca en el primer puesto en términos de pernoctaciones con 6,3 millones pernoctaciones en 2012, o sea un 35% del total de las pernoctaciones registradas en Marruecos. Souss-Massa-Draa ocupa el segundo puesto con 5,8 millones de 47% 8% 19% 2% 4% 2% 3% 2% 1% 1% 4% MRE España Francia Alemania Reino Unido Italia Bélgica Holanda Estados Unidos Escandinavia Paises Arabes Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 144 pernoctaciones lo que corresponde a una cuota del 33%. El peso de las otras regiones permanece relativamente bajo en comparación con las dos primeras. El descenso, en 2011 y 2012, estuvo marcado por la bajada en las pernoctaciones de los turistas internacionales, mientras que durante todo el periodo 2000-2012, las pernoctaciones de los turistas nacionales mostraron un crecimiento (2.271.806 noches en 2000 contra 4.936.255 noches en 2012). En esta línea, cabe precisar que el 72% de las pernoctaciones registradas están efectuadas por turistas internacionales y solo el 28% fueron realizadas por turistas nacionales. Gráfico 9: Evolución de las pernoctaciones realizadas en hoteles clasificados (en miles) Fuente: Observatoire du Tourisme, 2013 En lo que se refiere a la tasa de ocupación hotelera, desde 2001 ha fluctuado entre el 39% y el 50%. La región Marakech-Tensift-Al Haouz ocupa el primer puesto con una tasa media de ocupación hotelera del 57%, o sea 12 puntos de más que la media nacional (45%). Por otra parte, la participación del sector turístico en los ingresos en divisas alcanzó casi 58.000 millones de dírhams en 2012. Durante el período 2001-2010 se han registrado 440.600 millones de dírhams de ingresos turísticos, cumpliendo así el 82% de las metas fijadas por el Plan “Vision 2010”. Los ingresos turísticos han sido los más afectados por la crisis de 2008-2009, con un descenso medio anual del 5,1% mientras que las llegadas han mantenido su ascenso ,reflejando así la elasticidad más pronunciada del gasto turístico de los turistas en un contexto de crisis. 13540 16239 18020 16867 17484 12777 2000 2009 2010 2011 2012 Ene-Ago 2013 x1, 3 -6% +4% Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 145 Gráfico 10: Evolución de los ingresos turísticos (en millones de dírhams) Fuente: Observatoire du Tourisme, 2013 Marruecos recibe visitantes de todas las edades, pero de acuerdo con las estadísticas publicadas por el Observatorio de Turismo (2010a), el rango de edad de los turistas que más visitan Marruecos es 25-44 años. En cuanto a la estructura de los grupos de turistas, Marruecos es todavía un destino que los turistas extranjeros lo descubren en pareja (35%) y un destino familiar para los Marroquíes Residentes en el Extranjero (MRE) (33%) y para turistas internos (37%). En cuanto al tipo de alojamiento elegido, sin duda la modalidad de alojamiento más representativa para los turistas extranjeros es el hotel con un 64% y en menor medida los campings (12%). Para los MRE y los turistas nacionales, prevalece el alojamiento gratuito en casas de familiares y amigos con 67% y 56% respectivamente. Cabe mencionar que como alojamiento no reglado, los MRE usan como tipo de alojamiento las casas segundarias (16%) -datos publicados por el Observatorio de Turismo-. Destaca que el medio de transporte más utilizado por los turistas nacionales es el autobús, con 66,6%, le siguen los vehículos particulares, con 26,5%, y el transporte ferrocarril que representa el 4,7%; el 2,2% restante del transporte utilizado por los turistas está integrado por otros medios no reglados. Mientras que el medio de transporte más solicitado por los turistas extranjeros es el transporte aéreo con 75% (dato publicado por ONDA, 2009). Asimismo, un alto porcentaje de los turistas europeos y los MRE utilizan un coche propio como medio de transporte, vía los puertos de Tánger, Ceuta y Meliá. La duración de la estancia es relativamente corta en el caso de los turistas extranjeros, estancia media de 5 días. En cuanto a los marroquíes residentes en el extranjero, éstos efectúan una estancia media de 12 días, mientras que los turistas nacionales tienen una estancia media de 9 días (Observatoire du Tourisme, 2010a). 29196 24159 30881 34794 40967 52486 58674 56598 52834 56422 58904 57902 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 +6,8% +4,4% -1,7% -3,5% -7,1% Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 146 Las actividades practicadas han sido agrupadas por distintos temas:  Sol y playa: turismo basado en el litoral;  Cultual: visita del país, circuitos, gastronomía;  Montaña: senderismo, escaladas, visitas;  Desierto: circuitos en 4x4 o en camello, campamento;  Deporte: golf, tenis, equitación, deportes acuáticos. La actividad más destacada durante la estancia turística es el turismo de sol y playa por parte de los marroquíes residentes en el extranjero y el turismo cultural por parte de los turistas extranjeros. En cuanto a las actividades relacionadas con el desierto, únicamente los turistas internacionales son los que las realizan (20%). En definitiva, el perfil de la demanda de los turistas que visitan Marruecos indica predominan los turistas jóvenes que pasan las vacaciones junto a su familia. Los turistas extranjeros se alojan en hoteles reglados, mientras que los turistas nacionales y los MRE se alojan en casas de familiares y amigos o en casas secundarias. La estancia media de los turistas extranjeros es relativamente corta, y la duración de la estancia de los MRE es más larga. 2.3. EFECTOS DEL MODELO TURÍSTICO ADOPTADO En Marruecos el turismo se ha convertido de forma acelerada en un importante vehículo de desarrollo y un eje de acumulación económica. La mayoría de los países en vía de desarrollo perciben el turismo como una herramienta importante en el desarrollo del país; es un sector que tiene un gran potencial de crecimiento. De hecho, Marruecos ha querido sumarse al turismo, por ello el gobierno de Marruecos ha comenzado a liberalizar su economía y generar incentivos para atraer inversión (Aguer, 2004). En realidad, como ya hemos expuesto, la llegada al trono de Mohamed VI en 1999, ha supuesto un cambio importante en la orientación de la política turística, en línea con la “Yihad económica y social” lanzada para desarrollar el país (Chahine, 2010). Marruecos plantea el turismo una estrategia de desarrollo para combatir su déficit económico (generar ingresos), dinamizar su tejido social (generar empleos), crear nuevos espacios como es el caso de la estación balnearia Mediterránea en Saidía (suavizar las desigualdades regionales), y para participar en los procesos de globalización (excelente vector de inserción en la mundialización). Los indicadores económicos en los últimos años muestran una progresión generalizada y muestran también el peso significativo del turismo en Marruecos. De hecho, según los datos oficiales del gobierno (SMIT, 2009-2014), el turismo es el:  Primer contribuyente a la balanza de pagos : El turismo ocupa el primer puesto como fuente de generación de divisas del país;  Segundo contribuyente al PIB nacional: El PIB del sector turístico aumentó de 31 a 60.000 millones de dírhams entre 2001 y 2010. El turismo supone en la actualidad el 10% del PIB; Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 147  Segunda fuente de empleo: El sector representa cerca de 450.000 puestos de trabajo directos, con un aumento del 40% del número de puestos de trabajo durante la década  Turismo internacional en Marruecos en plena evolución: Marruecos presenta un crecimiento mantenido de llegadas de turistas internacionales. el año 2013 se superaron los 10 millones.  Fuerte dinámica de inversión: Nueve acuerdos de inversión fueron pactados durante el año 2012 para realizar grandes proyectos turísticos en todo el país. Estos proyectos implican la creación de una oferta de alojamiento adicional de 14.216 camas, siendo 9.864 camas turísticas con una inversión total de 14.200 millones de dírhams, previendo que estos proyectos generen a corto plazo 5.378 puestos de trabajo, directos y estables. En términos de IDE (inversión directa extranjera), el turismo se ha convertido en uno de los 3 primeros sectores;  Capacidad de alojamiento en continuo crecimiento: La estrategia de turismo en Marruecos a favor de conceder amplios incentivos y apoyo a la inversión, fue el motivo del significativo crecimiento de la capacidad de acogida. A finales de 2012, el número de camas había alcanzado las 194.025 camas (10.000 camas adicionales en comparación con 2011), con una cuota del 55% para los hoteles de 3*, 4* y 5* sobre el total de camas que constituye la oferta total de alojamiento clasificado;  Líder en términos de participación de mercado en Europa occidental: Entre los destinos del Mediterráneo durante los próximos 10 años (anexo 4);  Cielos Abiertos: Marruecos en 2005 fue el primer país en firmar acuerdos de "Open Sky" con la Unión Europea. El Estado apoyó el desarrollo del turismo en Marruecos no solo mediante la elaboración de planes y estrategias turísticas sino también movilizando grandes presupuestos públicos para acompañar el desarrollo de la actividad turística en el país. Es verdad, que las aportaciones presupuestarias del gobierno, en los planes de desarrollo socioeconómico en materia de turismo han variado según las prioridades políticas. Desde el año 2000, el Estado vuelve a ser el principal impulsor de la actividad turística y asume la mayor parte de las inversiones, tanto de manera directa en proyectos turísticos o mediante la realización y adecuación de grandes infraestructuras y equipamientos. A modo de ejemplo, bajo el marco de la Visión 2020, se ha firmado un convenio para valorizar y convertir la ciudad de Casablanca en un nuevo destino turístico con un presupuesto de 10.300 millones MAD (€ 936 millones). La contribución del sector público es importante, ya que participa con el 29% de la financiación de los proyectos programados (el Ministerio de Turismo de Marruecos dotó en 2012 de un presupuesto de 400 millones MAD (€ 36 millones) para las inversiones o sea el 65,6% del presupuesto global). Igualmente, el gobierno impulsa la comercialización y promoción de Marruecos tanto a nivel nacional como internacional. Por ello, el presupuesto de Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 148 promoción concedido a la Oficina Nacional Marroquí de Turismo ha sido aumentado mediante una subvención del Estado (100 millones MAD en 2001, 250 millones MAD en 2002, 350 millones MAD en 2004, 450 millones MAD en 2005 y 600 millones MAD en 2012). Sin olvidar la creación del FMDT (Fondo Marroquí de Desarrollo Turístico) que obtiene del Estado un presupuesto anual de 1.500 millones de dírhams (€ 136 millones) durante un periodo de 10 años. En realidad, estos enormes presupuestos del Estado han limitado la implicación del sector privado y han comprometido la participación del gobierno en otros proyectos sociales que podrían ser de gran necesidad a la población y al país. De hecho, a través del Fondo Hassan II para el Desarrollo Económico y Social se ha creado muchas infraestructuras complementarias para los proyectos turísticos y la financiación del 33% del presupuesto del FMDT (participación anual de 495 millones de dírham durante 10 años). En resumidas cuentas, se ha hecho un esfuerzo decidido para que Marruecos se convierta en un “Paraíso Turístico” como lo fue España, o lo es el Caribe o el sudeste asiático. Por otra parte, el Estado ha fomentado la entrada de capitales extranjeros y ha abierto el país a grupos internacionales y fondos de inversión procedentes de otros países. Esto ha generado una invasión de inversores extranjeros. Este modelo de desarrollo ha implicado un desarrollo económico controlado esencialmente por actores foráneos, aunque de forma creciente algunos grupos empresariales nacionales hayan adquirido un mayor peso. De manera que las principales ganancias en la cadena de valor de la actividad turística están en las manos de las empresas transnacionales con sede en los países desarrollados, mientras que a nivel local se quedan las actividades con menores márgenes de beneficio. El desarrollo turístico basado en capitales extranjeros, aplicado sin planes y estrategias bien definidas, implica una dinámica de explotación de recursos. Esto es especialmente evidente en los países en desarrollo. Figura 8: Evolución de los ciclos de explotación de recursos por las empresas transnacionales Fuente: Cañada, 2010 1 2 3 4 Inicia la actividad turística Desplaza las actividades anteriores y a parte de su población Hasta que agota y degrada los recursos y el territorio donde se desarrolla Se traslada hacia otros territorios donde continuar la acumulación de capital Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 149 La evolución del turismo en Marruecos ha dado como resultado una estructura empresarial diversificada, y la coexistencia de múltiples formas de desarrollo turístico que algunos autores lo resumen en tres modelos diferenciados: a) un modelo “segregado”, manejado por las grandes empresas transnacionales; b) un modelo de “integración relativa”, que toma parcialmente en cuenta a las poblaciones e iniciativas empresariales locales; c) y un modelo “integrado”, gestionado por pequeñas empresas, donde prevalecen los intereses familiares y comunitarios (Cordero, 2006, cit. en Cañada, 2010). En Marruecos, se puede afirmar que todos estos modelos de desarrollo turístico existen, sin embargo la convivencia entre estos distintos modelos es más complicada. El predominio de grandes capitales reduce las posibilidades de progreso de las PYMES locales, y conlleva al surgimiento de enclaves para el desarrollo de un modelo turístico de base endógena. Asimismo, gran parte del programa de desarrollo turístico marroquí, en especial para las zonas costeras, está condensado en la ordenación y estrategias del Plan Azur (anexo 5). Seis estaciones turísticas han sido planteadas y concedidas a promotores privados extranjeros. El estado cedió a los promotores los terrenos rústicos con precios simbólicos (subvencionando el 50% del valor de los terrenos y con un importe de venta que no supera 500 dírhams el m²). Asimismo, se encarga de realizar las infraestructuras básicas del exterior de las estaciones. El programa Azur está financiado por 5.000 millones dírhams (455 millones de euros) del Fondo Hassan II y el Banco Mundial interviene con un préstamo de 2,4 millones dólares. Bajo el marco del nuevo Plan “Vision 2020”, Azur Extension, propone otras cuatro estaciones turísticas que seguirán los mismos pasos que las anteriores: incentivos, concursos internacionales, captación de inversión privada internacionales, etc. Las estaciones turísticas del Plan Azur han encontrado a lo largo del tiempo varias dificultades. En primer lugar, solo dos de dichas estaciones están operativas (MediterráneaSaidía y Mazagan), la estación Lixus únicamente ha desarrollado parte de su programa residencial y un campo de golf, Mogador solo tiene un solo hotel abierto y la estación Taghazout sigue en construcción, mientras que Plage Blanche y las estaciones del Plan Azur Extension siguen sin tener grupos inversores. Eso sin olvidar que todos los inversores extranjeros han tenido problemas financieros tras la crisis de 2008 y se declararon en quiebra como es el caso de Fadesa en Saidía o se retiraron (Thomas & Piron/Orco en Mogador; Colony Capital/Satocan/Lopesan en Taghazout; Pickalbatros en Plage Blanche), mientras que las otras estaciones siguen sin encontrar inversores. Además, las instituciones públicas como la CDG o el FMDT han entrado en el desarrollo y gestión de algunas estaciones Azur para acelerar su desarrollo. El gobierno marroquí ha colaborado en el desarrollo turístico con una fuerte inversión pública a través de capitales estatales, fondos de inversión y cooperación internacional. El grueso de la inversión turística, tanto estatal como privada, se ha concentrado en las costas (producto estrella de sol y playa) y en la construcción de megaproyectos y complejos hotelero-residenciales. El modelo de inversión que últimamente ha tomado mayor relevancia, siguiendo los mismos patrones de la industria turística a nivel internacional (CEPAL, 2008), es la creación de estaciones turísticas o Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 150 resorts integrados que se localizan en amplias zonas privadas, exclusivas y fuertemente vigiladas, que agrupan una extensa oferta (hoteles, complejos inmobiliarios, campos de golf, marinas, centros comerciales, servicios de ocio y de entretenimiento, etc.). Podemos señalar que buena parte de la filosofía de desarrollo de Marruecos como “Paraíso Turístico” está recogido en el Programa “Vision 2010” y “Vision 2020”. Al igual que la mayoría, por no decir todos los planes de desarrollo, apenas hay mención a los problemas que pueden generar estas estrategias. Muchos países turísticos nunca se plantearon al principio de su desarrollo turístico que el turismo pudiera tener aspecto negativo, como fue el caso de España en los años sesenta, que no pensó en las consecuencias derivadas por el crecimiento masivo del turismo. No hay una medición concreta de impactos ambientales o sociales, a pesar de la magnitud de los proyectos. A pesar de los cambios políticos que se han producido en Marruecos con las nuevas estrategias turísticas, esto no se ha traducido en una reorientación de las políticas turísticas. Con mayor o menor intensidad continúan predominando las políticas orientadas a atraer la inversión y el turismo extranjero. De hecho, en Marruecos existe un significativo contraste entre las iniciativas para impulsar el turismo nacional e internacional. Aunque el turismo residencial ha experimentado un gran crecimiento, aún no representa la mayor parte de la oferta de alojamiento turístico de Marruecos. Algunas ciudades como Marrakech (esta ciudad tiene una población de más de un millón de habitantes y una comunidad internacional de casi 5.000 residentes de origen europeo, en su mayoría) o Tánger. Estos extranjeros residentes por larga temporada, están en su mayoría relacionados con negocios de servicios en estas ciudades (restaurantes, agencias de comunicación, inmobiliarias, etc.) y han creado un notable negocio relacionado con la adquisición y rehabilitación de los riads (Gil de Arriba, 2011). Otras ciudades, generalmente costeras son cunas del turismo residencial de carácter nacional como es el caso de la costa de Tetuán (Marina Smir, Kabila,…) o la costa atlántica de Rabat y Casablanca (Skhirat, Bouzniqa, Dar Bouaza,…). En estos casos la mayoría de los propietarios de villas y apartamentos son marroquíes con segunda residencia para pasar las vacaciones de verano. En definitiva, el modelo de desarrollo del turismo en Marruecos, dominado por los intereses de grandes capitales y que busca impulsar un turismo internacional de masas, ha generado graves consecuencias en distintos ámbitos. Algunos espacios poco poblados que tradicionalmente habían tenido actividades económicas tradicionales, debido al turismo han visto incrementarse el precio del suelo rápidamente, a la que se producía la llegada masiva de nuevos habitantes alentados por los nuevos empleos en el turismo y la construcción. A su vez, parte de la población local encuentra dificultades para llevar a cabo sus actividades tradicionales como la pesca, la agricultura, o el acceso a la playa. La transformación económica experimentada ha tenido implicaciones territoriales y de movilidad poblacional muy profundas (sacrificio de terrenos agrícolas y paisajes naturales, éxodo rural y concentración en zonas litorales y turísticas). El desarrollo intensivo del turismo se ha concentrado en áreas específicas, desplazando a otras actividades y movilizando mano de obra de unos lugares a otros. Esto ha Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 151 reconfigurado los patrones de asentamiento poblacional y ha impulsado el traslado de las personas del campo hacia las ciudades para responder a la demanda de empleo en los servicios derivados por la actividad turística. A modo de conclusión, el turismo acompañado por un urbanismo depredador, manejado por inversores extranjeros, sin apenas limitaciones normativas y ajeno a una estrategia de desarrollo sostenible o crecimiento a medio plazo, puede dar lugar a un panorama bien conocido en otros países turísticos: depredación de patrimonio natural y cultural, desequilibrios económicos y territoriales, migraciones, etc. Además se pueden citar otros problemas como la privatización de los espacios públicos; la masificación urbanística; la dependencia hacia la inversión extranjera; el nacimiento de enclaves turísticos aislados (guetos turísticos); la elevada utilización de recursos financieros públicos a través de los presupuestos del Estado; la precariedad laboral; la contaminación de las playas; la disminución de suelo agrícola; la pérdida de tradiciones culturales y banalización cultural, entre otros. Estos impactos se analizarán con más detalle en el caso de estudio, en el punto 2 del capítulo IV de este trabajo. 3. FACTORES DE CAMBIOS EN LOS MERCADOS DEL TURISMO MARROQUÍ EN EL CONTEXTO ACTUAL DE LA GLOBALIZACIÓN Gracias a su localización estratégica entre el mundo Árabe, Europa y África, Marruecos constituye un polo de atracción para los grandes grupos internacionales que desean penetrar en esos mercados. De modo que el gobierno marroquí ha realizado importantes esfuerzos para crear una plataforma para el desarrollo de la industria turística acorde con las tendencias mundiales. En efecto, numerosos grupos de fama mundial se han instalado en el país y el país ha captado un importante volumen de inversión extranjera. Este punto trata de exponer el escenario turístico en Marruecos bajo la configuración del turismo globalizado. 3.1. NUEVAS TENDENCIAS MUNDIALES TURÍSTICAS 3.1.1. Macro-tendencias del turismo Los viajes de largo recorrido están creciendo a un ritmo muy superior al de los viajes de corto alcance. Si en 1995 el porcentaje de viajes a destinos lejanos apenas superaba el 15%, en 2020 está previsto que alcance el 25% del total. Las regiones que absorberán la casi totalidad de este aumento son Asia, Oriente Medio y África, dejando una pequeña parte a destinos ya consolidados: en menos de 15 años el número de viajeros que optarán por los destinos ahora emergentes superará los 400 millones, una cifra considerable (Hosteltur, 2006). Por otra parte, los destinos tradicionales como los países del Mediterráneo Occidental muestran un lento crecimiento de turistas respecto a los destinos emergentes del Mediterráneo Oriental (Grecia, Bulgaria y Turquía), así como algunos del norte de África (Marruecos). En los últimos años Egipto y Túnez muestran un descenso o estancamiento debido a la inestabilidad política. Además, se pronostica que en los próximos años las tasas de crecimiento del número de turistas sea mayor en los países emergentes que en los destinos (OMT, 2014). Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 152 En cuanto a los hábitos de viaje, de consumo y el estilo de vida de los turistas, desde principios del siglo XXI, están cambiando. Según la OMT (2014), el turismo mundial está experimentando una transformación que viene determinada por un cambio en una serie de factores sociales, tecnológicos y políticos. La escena turística en Marruecos no está ajena ante estas nuevas tendencias y se ve afectada por el proceso de globalización. En este marco de mundialización, aparecen nuevas tendencias que modifican la demanda turística así que alteran la naturaleza de la oferta turística en Marruecos. De manera que el actual producto turístico marroquí ofrecido se está adaptando a los nuevos segmentos de mercado para atraer el máximo número de turistas tanto nacionales como internacionales En realidad diversos factores han influido en los cambios que ha conocido la industria del turismo en el mundo de manera general y por supuesto en Marruecos también. En el plano social, se puede citar la evolución demográfica, el aumento del nivel de renta, la urbanización, incremento de la esperanza de vida, la interpretación del ocio como actividad primaria, la reducción de la duración media del trabajo, la realización de viajes de corta estancia pero con más frecuencia, la aparición de “turista de tercera edad”, etc. Así que a nivel ambiental, el cambio climático, la escasez de las reservas de agua o la elevada contaminación son integrantes que afectan al turismo. Desde un punto de vista político, el contexto del sistema financiero mundial, el auge de los seguros de salud y de asistencia internacional, la evolución del sector privado, el incremento de las normas de seguridad, etc., son algunos de los elementos que impactan el desarrollo del turismo. Por último, las nuevas tecnologías intervienen tanto en la manera de demandar el producto turístico (reservas online, redes sociales para compartir experiencias) como en la oferta turística (aviones más modernos, distribución en web, nuevos tipos de productos turísticos,…). La consultora “Monitor Company Group” (Monitor Group, 2009) ha identificado 10 tendencias estructurales para la oferta y la demanda en horizonte 2020 (estudio realizado en el marco de la realización de la Visión 2020 solicitado por el Ministerio de Turismo de Marruecos). 1. Aumento de la accesibilidad a los viajes (democratización): - Aumento de la demanda de turismo de masas - Surgimiento de “low cost” (vuelos, hoteles, agencias de alquiler de coches, etc.) - Aumento en el número de viajeros a horizonte 2020 (1.600 millones) 2. Turismo como parte integral de la vida de las personas mayores: - Estancia de larga duración - Turismo de bienestar y de salud - Turismo residencial - Exigencia de las normas sanitarias y de alta calidad - Cambio de las temporadas Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 255 Cuadro 19: Ejercicio económico de la estación Mediterránea-Saidía 2011 2012 2013 Volumen de negocios generados por la estación (MMAD) * 469 443 389 Recetas en divisas generadas por la estación (MMAD) 379 280 283 Empleos generados por la actividad de la estación 7.500 7.500 7.500 Porcentaje en el PIB de la región del Oriental 1,2% - - *el cálculo se hizo en base de un gasto medio de 1.000 MAD para los turistas nacionales y 1.400 MAD para los internacionales Fuente: SDS, 2014 Comparando, las estimaciones con los tres ejercicios reales de la estación, sobresalta una enorme diferencia entre ambos datos. Las pernoctaciones en realidad eran de 361.551 en 2011 frente a las 5.500.000 pernoctaciones anuales estimadas. Asimismo, los ingresos tampoco se acercan (469 millones de dírhams contra los estimados 4,9 mil millones de dírhams). Además, desde la apertura de la estación, la evolución de las cifras registradas va en descenso año tras año. Aun así, Khatabi, el ex presidente de la aldea de Lâatama, vecina del resort Mediterránea-Saidía, como muchos otros responsables y políticos de la región, ve la inversión como “altamente positiva”. Este optimismo se basa por el aumento de los precios inmobiliarios (el precio de la tierras agrícolas ha disparado alcanzando hasta 2 a 3 millones de dírhams por hectáreas. Desde la perspectiva económica, autores como Opperman (1993), Harrison (1992), Sharpley (2000) y, especialmente, Brohman (1996), entre otros, han abierto el debate en torno a la posibilidad de considerar el turismo como un vehículo del desarrollo, enfrentando opiniones contradictorias. Algunos consideran el turismo, especialmente el turismo internacional, una solución óptima al desarrollo por su capacidad de contribuir a la modernización de las economías periféricas; y, por otro lado, otros lo enfocan como una industria que acentúa los problemas del desarrollo característicos de unas economías subdesarrolladas altamente dependientes de los países del centro del sistema capitalista mundial. Entre los primeros, encontramos, entre otros, autores como Christaller (1964), Butler (1980), Thurot (1973), Miossec (1976), Grosmen (1981), Cohen (1972), Plog (1973), los cuales consideran al turismo como una industria capaz de contribuir al desarrollo económico. Y el otro conjunto de autores que nace, en reclamo a los efectos negativos de los modelos de enclaves turísticos, con posturas muy críticas como Bryden (1973), Hills y Lundgren (1977), Nash (1978), De Kadt (1979), Wilson (1979), Britton (1982), o Crick (1989), etc. Estos primeros autores parten de los argumentos teóricos de las principales teorías neoliberales del desarrollo económico y del comercio internacional. Tal como la Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 256 teoría de la modernización en la economía del desarrollo que afirma que el turismo internacional permitirá superar las limitaciones internas que obstaculizan el proceso de desarrollo, y las aportaciones de las teorías del comercio internacional clásicas y neoclásicas que exponen las ventajas comparativas que estos países tienen en el desarrollo de una actividad basada en abundancia de recursos naturales y mano de obra barata. Dichos autores afirman que la especialización de estos países del Sur en el sector turístico les permitirá aprovechar al máximo los beneficios de un comercio internacional liberalizado. En efecto, estos han sido los principales argumentos teóricos en los que se han apoyado las políticas de desarrollo turístico de los resorts en los países en vía de desarrollo que ya hemos descrito. Por otra parte, los segundos autores parten de las aportaciones de la teoría de la dependencia bajo el argumento de que determinados modelos turísticos reproducen y acentúan las relaciones desiguales Centro-Periferia. Estos autores manifiestan que el turismo internacional está controlado por el capital extranjero, ya que la internacionalización del turismo se lleva a cabo a través de la inversión extranjera, y, que es precisamente, dicha orientación internacional del sector turístico la que imposibilita su contribución al crecimiento económico y a un desarrollo capitalista no dependiente. Bajo esta perspectiva, cabe señalar que la actividad turística no aporta únicamente beneficios económicos, sino también puede implicar costes para la economía local, dado que hay que considerar otros elementos, como el coste de oportunidad, al destinar a la actividad turística toda una serie de recursos, tanto financieros como naturales, territoriales y humanos, que ya no podrán dirigirse a otras actividades e industrias. Generalmente, el desarrollo del turismo implica la decadencia de otros sectores fundamentales , como puede ser el agrícola. Además, la estructura economía local puede volver excesivamente dependiente a la actividad turística, por lo que colocaría a ésta en un estado de permanente fragilidad e hipersensibilidad ante las fluctuaciones estacionales o cíclicas de la actividad, regidas por factores externos al territorio afectado y que por tanto escapan a la capacidad de decisión de los agentes económicos e institucionales del destino. Asimismo, no hay que confundir el número creciente de turistas como sinónimo de desarrollo económico del país de acogida e indicador de bienestar de su sociedad, ya que son mucho más relevantes factores como el gasto por turista a escala local, el nivel de salarios o el reparto de los beneficios generados por el turismo hacia todas las clases sociales. De hecho, los éxitos macroeconómicos del turismo en los países del Sur no se corresponden, necesariamente, con una mejora de los índices de bienestar de la mayoría. Hay que tener en cuenta que una economía activa, con capacidad de capitalizar el sector turístico, impide que los ingresos procedentes del turismo puedan huir de la economía local y contribuye a la articulación entre sectores económicos y favorece la creación de vínculos económicos y multiplicadores sobre la base de la redistribución de la riqueza. Contrariamente, allí donde la base económica tiene una débil estructuración o donde la iniciativa turística está dirigida por inversores foráneos se pierde la capacidad de desarrollo regional. Así que con una implantación turística desarrollada de forma Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 257 integral con un capital extranjero y una ordenación enclavada, que conlleva a una dependencia sistemática al exterior (Vera et al., 1997), como es el caso de la estación turística Mediterránea-Saidía, el desarrollo turístico no se integra en la estructura productiva local, por lo que su capacidad para generar y redistribuir riquezas es muy limitada. Por otro lado, existe la fuga al extranjero de una parte de las divisas generadas por la actividad turística en forma de importación de maquinarias, bienes de equipo y productos para satisfacer la demanda de origen extranjera. En efecto, la apuesta por el turismo internacional de masas implica un incremento de las importaciones, y una dependencia con respecto a las fluctuaciones de los precios de la economía global, con escasa diversificación de las actividades económicas del destino anfitrión. En este sentido, una parte sumamente importante de los ingresos generados acaba, en definitiva, aumentando las economías internacionales y dificultando el proceso de desarrollo local en el destino de acogida. La OMT (2012) estima que hasta el 50% de los ingresos del turismo que entran en países en vía de desarrollo se vuelve a escapar en forma de beneficios conseguidos por empresas de capital foráneo, gastos promocionales en el extranjero o pagos para mercancías y mano de obra importados para el consumo masivo de los turistas del Norte. El propio Consejero Económico y Comercial en la Embajada de España en Marruecos ha señalado como una de las ventajas para invertir y exportar a este país que “no hay limitación a la repatriación de beneficios”. Lo que implica que la presencia de grupos inmobiliarios y turísticos foráneos en Saidía, limita la implicación de la población local en el proceso de producción e incrementa la posibilidad de producirse escapes de las riquezas obtenidas por el turismo de la economía local y regional. La globalización económica se caracteriza por el desarrollo de grandes empresas, organizadas de forma burocrática, a expensas de las pequeñas empresas nacionales. Además, la mayoría de los servicios turísticos desarrollados por grandes capitales extranjeros son concebidos como macrocentros que agrupan todo lo necesario para la explotación de los flujos turísticos. De hecho, la mayoría de las multinacionales hoteleras con posicionamiento vacacional recurren a la formula “todo incluido” para la comercialización de sus complejos hoteleros. La atracción de este tipo de servicio reside desde el punto de vista del gestor hotelero, en su más fácil administración al no existir una cuenta de cliente permanentemente abierta y mayores economías de escala. El agente de viajes lo prefiere porque es un producto más fácil de vender y obtiene comisiones de todo el coste de las vacaciones. Por su parte, el turista consigue de esta forma mayor seguridad personal y financiera cuando viaja. Como resultado, desaparece el uso del dinero durante la experiencia vacacional y el visitante conoce y paga por adelantado el coste exacto de sus vacaciones (vuelo, hotel, comida, incluso excursiones), constituyendo por lo tanto una forma más de industrialización del turismo de masas (Ramón, 2002). A través de la repatriación de los beneficios económicos de los operadores transnacionales generados con recursos del país de destino, el “desarrollo” sube hacia los países del Norte. Por ello, el incremento del turismo no implica una mejora significativa de la calidad de vida de la población. Como dato, la tasa de repatriación de Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 258 beneficios en el turismo Norte-Sur alcanza el 80%, y el 90% en el caso del “todo incluido” (Miranda y Ruiz, 2010). Obviamente, los resorts implantados en la estación Mediterránea-Saidía son enclaves cerrados operados por cadenas extranjeras que utilizan la formula “todo incluido”, entonces el turista no gasta nada en el destino. Sin duda, estas empresas multinacionales limitan el flujo de ingresos retenido por la economía receptora ya que estas empresas transnacionales absorben la práctica totalidad del gasto turístico, y de esta forma, se reduce uno de los más apreciados impactos económicos del turismo, como es su potencial de arrastre y efecto multiplicador sobre la economía local. De modo que en la estación Mediterránea-Saidía se corre el riesgo de transformar la actividad turística en un enclave sin mayores vínculos con la economía nacional. Asimismo, las pymes locales serán incapaces de competir con las transnacionales, generando así una competencia desigual. Otro aspecto negativo del impacto socioeconómico generado por la actividad turística internacional es la inflación de los precios en el destino, derivado de la afluencia de una demanda turística que introduce capital circulante en las economías locales y cuyo poder adquisitivo le permite pagar precios más elevados que a la población autóctona. Generando todo ello una espiral ascendente en los índices de precios al consumo, que alcanza sus manifestaciones más relevantes y especulativas en el mercado del suelo. De hecho, una de las manifestaciones más preocupantes del crecimiento turístico, en especial cuando va asociado a la expansión de la segunda residencia, es la incapacidad de una buena parte de la población local para adquirir su primera vivienda, dada la elevación de precios sufrida por ésta, por lo que pueden verse desplazados de su propio lugar de origen (Antón Clavé y González, 2007). Según el CRI de Oujda, los precios de los inmuebles y los terrenos, de toda la zona de Saidía hasta Cabo de Agua, se han multiplicado por cinco, lo que implica que la población tendrá cada vez más un acceso limitado a las viviendas. Tras la apertura de la estación, los precios han sido constantes, sin embargo, siguen siendo precios inaccesibles para la población local. Igualmente, se deben tener en cuenta las colosales inversiones sufragadas por el Estado, en término de construcción de infraestructuras necesarias para el desarrollo turístico (aeropuertos, carreteras, canal de protección de la ciudad de Saidía,...), hospital, y más efectivos de seguridad policial, etc. Si fuera el inversor privado quien cubría estos gastos, estarían contabilizados en la cuenta de contabilidad y recuperados por los beneficios obtenidos, no obstante, obviamente, para el Estado y las instituciones públicas o los ciudadanos, estos suponen un coste sin retornos económicos directos. Se trata de una fuerte participación de fondos públicos en un negocio privado. Por otra parte, al cambiar de actividad, en nombre del “desarrollo turístico”, el gobierno, con su política de expropiación, induce el desplazamiento de las pequeñas comunidades de pescadores y agricultores en virtud de la construcción de complejos y campos de golf. Como resultado desaparecen muchos oficios y habilidades tradicionales, y se incrementan las exportaciones, la dependencia económica, y el desempleo. También se suelen producir violaciones de derechos elementales en el empleo de una parte de Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 259 la población local (trabajo precario, estacional y de baja calidad, discriminación, con débil o inexistente sindicalización,…). En esta línea, el crecimiento de puestos de trabajo en las nuevas industrias, cuando se produce, no puede compensar el ritmo de la pérdida de puestos de trabajo en las industrias locales tradicionales. Y los empleos creados por estas nuevas empresas suelen ser de bajos salarios, para trabajos monótonos y en ocasiones de gran exigencia física, con escasa o nula capacitación, mientras en muchos casos los técnicos y el personal directivo proceden del país de origen de la empresa. Asimismo, la llegada de multinacionales a menudo va acompañada por una subestimación de la industria local, basada en la creencia de que las prácticas extranjeras son más “modernas”, eficaces y productivas que las locales. Éste es un proceso muchas veces sutil, pero la mera presencia de las empresas extranjeras subraya las deficiencias de la economía local, cuyos métodos se definen como menos eficientes (Greenpeace, 2009). De hecho, en la estación Mediterránea-Saidía, muchos de los trabajadores de los hoteles de la estación son extranjeros. Por ejemplo, en el hotel Be Live, la animación y los shows esta presentada por un grupo de animadores de la República Dominicana. Y en general, los directores y los altos puestos los ocupan españoles, mientras que la mano de obra marroquí se limita a agentes de seguridad, limpieza, y en el mejor caso, en la recepción. A más de los impactos negativos mencionados, un punto relevante a resaltar es la deficiencia económica de la estación Mediterránea-Saidía. Desde la apertura parcial de dicha estación, su desarrollo arrastra problemas económicos. Los hoteles no efectúan las tasas de ocupación previstas y solo operan en los meses de verano, los turistas se quejan de la mala calidad de los servicios, la marina no es rentable, etc. Además, las ventas de las segundas residencias casi han parado, ya que la venta era destinada a la clientela extranjera, que se redujo drásticamente tras la crisis financiera internacional. De hecho, ante la imposibilidad de colocar en el mercado la cantidad de unidades residenciales producidas, se produjo lo contrario de lo que se esperaba, en vez de darse la especulación e incremento de valor, los precios se mantuvieran e incluso disminuyeron. En definitiva, la estación ha tenido un mal arranque, y es considerada, para algunos, como un fracaso del proyecto pionero del Plan Azur. La depreciación de la actividad turística-inmobiliaria permitió la entrada en el proceso de unos agentes, que si bien no eran inicialmente los esperados, son los que finalmente han protagonizado la creación de este espacio turístico (empresas nacionales e instituciones públicas). Según un responsable en la SDS, “la estación es como un agujero negro, cada vez ponemos más dinero, pero cada vez necesita mucho más para ser salvada, readecuada y reposicionada”. Por último, el desarrollo turístico e inmobiliario en Marruecos ha favorecido la mejora del PIB nacional, sin embargo no ha conllevado necesariamente al desarrollo humano. En 2004, Marruecos ocupaba 17 puestos menos en el Índice de Desarrollo Humano que en su clasificación por Nivel de Renta. De estos datos se puede inferir que la transformación de la riqueza económica en bienestar social sigue siendo una cuestión pendiente, al menos hasta el momento, en el “desarrollo” marroquí (Miranda y Ruiz, 2010). De hecho, el IDH publicado en 2014 por la PNUD sitúa a Marruecos en el lugar Turismo globalizado en Marruecos: el caso de Saidía Página 260 129 entre 187 países analizados. Poco ha cambiado desde 2011, ya que se situaba en el puesto 130. Desde el año 2000 hasta la actualidad, la economía marroquí ha anotado mejoría, el país se dotó de varias nuevas infraestructuras y las IED han aumentado, etc., no obstante, la población local no se ha beneficiado verdaderamente de esta prosperidad. Prueba de ello, el IDH marcaba 0,51% en 2000 vs 0,58% en 2011. En suma, el modelo turístico influye en el grado de dependencia respecto a los mercados turísticos del centro y el volumen de importaciones. A mayor control extranjero de la industria turística y mayor estandarización de los resorts, mayores tienden a ser las importaciones para satisfacer a la demanda (debido a los gustos foráneos y necesidades técnicas). De modo que las empresas transnacionales, indiscutiblemente, refuerzan las entradas de capital extranjero, las transferencias de salarios, las importaciones de mercancías, y las repatriaciones de beneficios... Esto conlleva a un progreso aparente de los indicadores económicos pero sin una real mejora del bienestar de la sociedad local y del desarrollo humano. 2.3. ANÁLISIS DE CONFLICTOS SOCIOCULTURALES La inserción de la actividad turística en las diversas estructuras de un territorio, no únicamente genera transformaciones en la realidad territorial y ambiental de éste o en sus estructuras económicas, sino que también deja su huella desde el punto de vista de los rasgos socioculturales caracterizadores de dicho territorio. El proceso globalizador es unidireccional en el sentido de que se engendra una expansión unidireccional de la cultura occidental hacia las demás culturas del mundo, de los países desarrollados hacia países subdesarrollados. A pesar que el turismo puede ser aspirado como un factor de apertura, de puesta en valor de las culturas locales y de mejora de las condiciones de vida de la sociedad local (vector de intercambio y de amistad entre las diferentes culturas del mundo, creador de infraestructuras, factor de mejora de servicios colectivos y de calidad de vida, impulsor de integración de las zonas rurales, etc.), genera a menudo unos cambios socioculturales y transformaciones en el modo de vida. Así que las nuevas prácticas engendradas por el turismo internacional pueden entrar en conflicto con los valores tradicionales (encarecimiento del nivel de vida, individualismo, adopción de un modo de vida más urbano, choque cultural, etc.), dado que el turismo favorece la transferencia de valores, modelos de consumo y comportamientos occidentales, provocando problemas serios debido al abandono paulatino de los valores tradicionales. Asimismo, el turismo internacional suele convertir las tradiciones y culturas autóctonas en mercancías-experiencias para el turista extranjero, comercializando la propia imagen de la población y exigiendo una adaptación parcial de la forma de vida y costumbres locales a las exigencias de la industria turística internacional. Todo ello induce a una pérdida de la identidad cultural local frente a la global. El impacto de la actividad turística sobre la sociedad se puede medir con varios indicadores como índice de calidad de vida percibida por la población residente y estacional; ratio entre turistas y residentes; índice del coste de la vida; distribución y [Document text truncated for crawler view.]