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Manolo Prieto, las portadas de Novelas y Cuentos. Los procesos creativos y la producción gráfica

Aguilar-Jiménez, Juan

Abstract

Esta investigación tiene como objetivo principal la catalogación y análisis de la producción gráfica que el diseñador Manolo Prieto realizó para la revista literaria Novelas y Cuentos —de la Editorial Dédalo—, entre los años 1942 y 1959. Este compendio incluye las portadas impre¬sas así como los bocetos y pruebas de imprenta conservados por la Fundación Manolo Prieto, además de los escasos artes finales —u originales para imprenta— que se conservan. Un aporte documental para el conocimiento, estudio y divulgación de su trabajo, tanto para profesionales del diseño, como para docentes y estudiantes. Se trata de un archivo gráfico de considerable valor histórico. Podríamos afirmar que resultará dificil encontrar en nuestro país un caso similar: más de 600 portadas editadas con periodicidad semanal —con algunas salvedades— que permiten recorrer un sustancial inventario de recursos conceptuales y gráficos elaborado a lo largo de diecisiete años. Las particularidades de las ilustraciones para Novelas y Cuentos —junto al resto de la producción gráfica de estos años— parecen indicar su influencia, de forma decisiva, en trabajos posteriores. Es posible indicar como referencia principal el diseño de la valla del Toro de Osborne, producto de esta evolución generada a través de los diseños de las portadas, con especial atención al trabajo de conceptualización desarrollado en estas ilustraciones. Se trata de una de las hipótesis en torno a esta investigación. Al menos de manera formal su trabajo anterior, también en la gráfica publicitaria, establecía tratamientos de síntesis similares. Podemos considerar que sí lo fue en la decisión tomada sobre la elección de la figura del toro como metáfo¬ra, como figura simbólica que forma parte de la campaña publicitaria de Osborne. Producto del juego retórico experimentado a lo largo de todos estos años en Novelas y Cuentos. Esta tesis también pretende, por un lado, divulgar la documentación que conserva la Fundación Manolo Prieto: bocetos, escritos personales, archivo de prensa diaria, recopilación bibliográfica y otros documentos de utilidad. Así como analizar sus procesos creativos, los recursos gráficos y los medios técnicos de la época que Manolo Prieto conocía perfectamente y supo aprovechar. El período cronológico de esta investigación comprende los años circunscritos entre 1940 y 1960, etapa en la que se limita el diseño de las portadas para Novelas y Cuentos. Es también la etapa laboral sobresaliente de Manolo Prieto, en estos años consolidó su carrera profesional, cosechando buena parte de los premios y distinciones recibidos por sus trabajos gráficos y publicitarios. El estudio de este conjunto de portadas y sus procesos previos permite considerar que los años cuarenta y cincuenta fueron determinantes para la conformación definitiva y asentamiento de la profesión del diseño en nuestro país. El análisis del contexto histórico de estas dos déca¬das es determinante para un correcto estudio de su obra.

Full text

Manolo P r iet o , las po r ta das d e N ove las y Cuen tos Manolo P r ie to , las po r t ad as de N ove las y C uen t os los p r o cesos crea tiv os y l a p r oducción gráfica T es is Do cto ral J u an A guilar J iménez 2015 Depar tament o de A rte y Ar qui t ec tura F a cul t ad de B ell as Ar tes U ni ver sid ad de M ála ga AUT OR: Juan Aguilar Jiménez http://orcid.or g/0000-0001-6379-4387 EDIT A: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial- SinObraDerivada 4.0 Internacional: http://creativecommons.or g/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar , transformar o hacer obras derivadas. Esta T esis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es 1 I ntr o d uc ció n TESIS D O CTO RAL Manolo P r iet o , l as por t ad a s d e No vel a s y C uentos los pr ocesos crea tiv os y l a pr o ducción gráfica d o ctorand o J uan Aguilar J iménez tesis dir igid a p or Salvado r H a r o González Salvado r H a r o González, Pr o fesor T itular de la Facultad de B ellas Ar - tes de la U niversidad de M álaga. H A CE CONST AR: Que la pr esent e in vestigación, ti tulada « Ma nolo Priet o , las portadas de N ove las y C uen tos », ha sido realizada bajo mi dir ección po r J uan Aguila r J iménez y cumple las co n dicion es para q ue su a u to r p ueda op tar al Grado de Doctor de la U niversidad de M álaga. M ála ga, oct u br e de 2015 Salvado r H a r o González 2 M ano l o P r ie t o , l a s p o r t ad a s d e N o vel a s y C uent os M ano l o P r ie t o , l as p o r t a d as d e N o ve la s y C ue n t os l os p r o cesos cr ea tiv os y l a p r o d uc ció n gráfica T es is D o c t o r a l 3 I ntr o d uc ció n Manolo P r ie to , las po r t ad as de N ove las y C uen t os los pr ocesos crea tiv os y l a pr oducción gráfica T esis Doc to ral 4 M ano l o P r ie t o , l a s p o r t ad a s d e N o vel a s y C uent os dir ector de la tesis Salvado r H ar o González d o ctorando J uan A guil ar J iménez 5 I ntr o d uc ció n Dedica tor i a A mis padres, en cum plimien to de una pr omesa co n t raída. A J uan Salvado r , B ea y Ma r tín aún por v enir . 6 M ano l o P r ie t o , l a s p o r t ad a s d e N o vel a s y C uent os 7 I ntr o d uc ció n A gradecimientos El alient o y a poy o del p r o feso r J uan Cab r era C on treras, mi p r imer di - rect or de t esis, ma nt uv o activo en mí e l espíri tu in vestigador a lo lar go de todos estos añ os, a él le debo mi primer a gradecimient o . T am bién a Emilio Gil, q ue me si tuó en la p ist a de M an olo P rieto y me dio a con ocer su traba jo , jun to a Fra ncisco L agar es y J a vier F ernández, co n quien es he co m p artido sus partic ulares visio nes sobr e N o ve las y Cuen - tos . Agradezco tam bién de m an era especi al a Salvador H ar o , director de esta tesis, su dispo nib ilidad y esfuerzo y l as acert adas orien taciones que h an posib ilitado , sin l ugar a d udas, dar cuer po a est a in vestigación. Mi gra t it ud t am b ién a B eatriz R uiz por co m p artir conmigo , día a día, el traba jo en el desarro l lo de esta tesis. Quiero r e con ocer esp ecia lmen te la in vo lucració n de Ma nolo Prieto hijo , inca nsab le e im pr escindible en el co mp lej o pr o ceso de des arro - llo de esta inv est igación, así co mo la inestimable a portación de Alon - so C er ra to - amigo y co mpa ñer o de pr of esión - cuya lect ura cr ítica y con s ejo s obr e diseño edito r ial han sido determinan tes en el r esultado final de este traba j o . Finalmen te, agradezco a la familia de Ma nolo Prieto , a su hi ja Ma rga r ita y al P a t ro na to de la F undación M anolo P r ieto por permitirme lle var a cabo este traba j o —dispuest os siem pr e a colabo rar — y a los amig os que han m ostrado su a p oy o , a p ortado ide as, doc umen t ación y q ue han do- nado , en algunos casos, ejempla res de N ov e las y Cuen to s p ara co m pletar este est udio , del que esperam os —todos los que ha n puesto a fán y espe- ranzas en é l— pueda co n vertirs e en adecu ado vecto r de conocimient o para la so ciedad del trabajo y la ob ra de Ma nolo P r ieto . 8 M ano l o P r ie t o , l a s p o r t ad a s d e N o vel a s y C uent os 9 I ntr o d uc ció n I n troducció n | 13 Estado de la cuestión | 16 Declaración de in tencio nes | 17 A cotación t emporal | 19 H ipót esis de trabajo | 20 Estruc tura de la tesi s | 20 Descr ipció n del método de in vestigació n y del pla n de t raba jo | 22 F uentes documen t ales | 2 4 uno . Perspectiv a histór ica | 27 1.1. Primer os años del siglo xx y Guerra Civil Españo la | 27 1.1.a. El Círculo de B ellas Artes | 31 1.2. La E spaña de la posguerra | 36 1.2.a. La p osguerra y el fin de la au tarq uí a | 37 1.2.b . Si tuación eur ope a | 44 1.3. M ano lo Prieto y su tiem po | 48 1.3.a. Reseña biográfica | 48 1.3.b . Emeterio R. M elendr eras y la revista A r te Com ercia l | 58 – M enciones de M ano lo Prieto en la revista A r te Com ercia l | 63 1.3.c. El com pr omiso de una pr ofesió n | 64 2. Apr o ximación a la obra de Manolo Priet o | 69 2.1. Pr o ducció n gráfica | 7 4 2.2. El cartel taurino | 8 6 2.3. Pr o ducció n medal lística | 94 2.4. El T or o de Osborne | 99 Índ ice 10 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos 3. Ca t alo ga ción de No vel a s y Cuentos | 107 3.1. Los inicios | 109 3.2. Clasificación de portadas, b ocetos y pruebas de im pren ta | 113 3.2.a. P ortadas | 115 3.2.b . B ocetos | 123 3.2.c. Pruebas de im pren ta | 107 3.3. Artes finales para pr oducción | 131 3.4. Catálogo de portadas | 134 3.4.a. Catálogo 1. 1 942-1944 | 137 3.4.b . Catálogo 2. 19 4 4-1959 | 1 59 3.5. Relación de portadas | 4 49 3.6. P r imera r ecopilación grá fica de port adas | 461 4. P rocesos crea tiv os y pro ductiv os | 4 7 7 4.1. El estudio de M anolo P r ieto | 47 8 4.2. Pr o cesos crea t iv os, recursos g ráficos y medios t écnicos | 484 4.2.a. Pr o cesos crea tivos | 485 4.2.b . Recurs os gráficos | 490 4.2.c. Medios técnicos | 518 4.3. Análisis | 519 Concl usiones | 523 Bib liog rafía | 529 Anexos | 537 i Discurso de I ngre so en la Academia de Bel las Artes de San ta C ecilia | 539 ii Relación cr onológica de traba jos de Man olo P rieto | 553 iii M etodología de la asignat ura de Dibujo de Il ustración | 57 1 iv Práctica de la asignat ura de Dibu jo de Ilustració n | 581 11 I ntr o d uc ció n M anolo P r ieto , contemplando sus por tada s expue st as en un q u iosc o mad rileño . 12 M ano l o P r ie t o , l a s p o r t ad a s d e N o vel a s y C uent os 13 I ntr o d uc ció n 13 En el oto ño de 2011, en la T aberna del Alabar der o en Se vill a, tu vimos ocasión de co nocer a M a- nolo P rieto , hijo , en una gra ta reunió n pro puesta de man era con jun t a por Emilio Gil, diseñado r gráfico y en tonces P r esiden te de la Asociación Españo la de Pr o fesio nales del Diseño (aepd) y J uan H idalgo , diseñador de in terfaz de usuario y com pañer o en la A so ciación A ndaluza de Dise- ñado r es (aad), orga nización que y o p r esidía en aquellos mo ment os. El encuentr o tenía co mo o bjetiv o estab lecer re laciones en tre la F undación M an olo P rieto 1 —que pr eside des de su cr eación s u hijo M anolo P rieto Rodrígue z— y n uestra asociación para gen erar líneas de traba jo orien t adas hacia la difusión y co nocimien to de la ob ra de Ma nolo P r ieto , uno de los ref eren tes de l diseño gráfico del siglo xx en Españ a y a u to r de una imagen q ue ha tras - cendido su inicial ám b i to co mer ci al con vir tiéndose en patrimonio cult ura l de n uestr o país, e l T or o de Osborne . C o mo ef ecto de este p rimer encuen tro se sucedier o n otr os q ue pr op iciar o n, el 16 de j unio de 2012, la celeb ració n del «Cent ena rio del N acimient o de M a nolo P rieto» en El Puerto de San t a M aría, su ci udad na t al, co incidiendo co n la fec ha de esta efem éride. U na ci t a inexcusab le —a la que acudimos co mo ponen tes— en el salón de actos de la F undación R afae l Alber ti, o rga - nizada por la F undació n M a nolo P rieto y co n la colabo ració n de la Asociación Andal uza de Diseñador es. 1. Fund ación Manolo Priet o . [en línea] w ww .fundacionma nolo prieto .com. La Fundació n M ano lo Prieto se con stit uyó e l 14 de diciembr e de 200 2 en El Puerto de Santa M aría. S us princi pales fines son la conservación, estudio y difusión de l legado de Ma nolo P rieto , a t ra vés de in vestigacio nes de esta y otras índo les que permitan ca talogar y analiza r su ob ra para con ocimiento de p r of esionales, docent es y estudia n tes. Intr od ucción 14 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos T uvimos la f ortuna de co m partir confer encias en este acto —p residido por M ano lo Prieto Rodrí - guez— con los diseñado res gráficos Emilio Gil y Alon s o C errat o y con F ranci sco L agar es Prieto , Cat e drá tico de Dibu jo de l a U ni versidad de Gra nada y s obrino de M ano lo Prieto , con in ter ven- cion es que an tecediero n a l a en t rega, por pa r te de la Asociación Andal uza de Diseñador es, del no mbra miento de M an olo P rieto com o S ocio de H ono r a T ítulo P óst umo . Alon s o C errato , en s u intr oducció n al e ven to , si tuó el mar co de ref erencia tem poral en el que se loca liza la pr o ducció n de este diseñador —en tre o t ros pa rámetros señaló la im port ancia de la Esc uela de Ulm, co n t in u adora de los p recept os de la ext inguida Bauha us— y r emar có la con tem- poran eid ad de su actividad pr ofesio nal, con siderándo la «mat er ial de estudio obligado pa ra l as pr esentes y fu turas gen eracion es de pr of esionales». F rancisco L agar es destacó , en la obra y persona de M ano lo Prieto , las especi ales capacidades para el dib ujo , sus ha bilidades co mpositivas y la in corporació n de recurs os que r eno var on, co n carác- ter especial, la imagen gráfica del tradicio nal c artel ta urino . Emilio Gil explicó q ue su in terés po r l a figura de M ano lo Prieto tu vo su orig en en 1994, cuando manif estó que «la fascinació n que todo aquel m a teri al me pr o du jo me lle vó a seguir rastrea ndo su traba jo , y p or exten sión, in ter esarme por toda una gen eración de grafistas co n una pr o ducció n de eno r me in terés» 2 , a ra íz del encarg o recib ido para la elaboració n de un libr o s ob re la figura de este gra fista. Este p ro yecto derivó en la pu blicació n de Pio ner os del d iseño grá fico en Esp a ña , lib ro de ref erencia q ue recoge el traba jo s eminal de quince p ro fesionales d uran te varias décad as signi- fica t ivas del siglo xx en n uestro pa ís. Desde aquel mo ment o consider ó su traba jo «deslum bran te, exten so y de una ca lidad extraor dinaria», además de calific ar a M ano lo Prieto como «un gra fista de am plia p rod ucción y va r iados registr os». 3 L as exposiciones de n uestros co legas acrecen t ar on el in ter és que hab ía gestado sobr e el t raba jo de este di señador d uran te el pr o ceso de recabar documen tación para p repara r l a in ter venció n en el even to . Debemos manifes t ar el descon o cimient o —d ada la esc asa relevan ci a que ha t enido M anolo P r ieto y su ob ra en la do cencia de la histo r ia del diseño españo l recib ida en la fo rmación de m u lti tud de diseñador es españoles de las úl t imas décadas—, hasta aque l los mom entos sob re gran parte de su traba jo , más all á de la significación que tiene la figura del T o ro d e Osbo r ne , 4 ob ra que tra tarem os más adela n te. Duran te el traba jo des arro l lado como r epr es en tan te de la Asociación Andal uza de Diseñador es an te la F undación M anolo P rieto , para cump lir el ob j etivo exp lícito de dar a co nocer y dif undir su ob ra indicado en el con venio de cola b oració n suscr it o por am bas entidades, tu vimos la oportuni- 2 . Gil , Emilio . Pioner os del d i seño grá fico en Españ a. B arce lona, Edit orial Index Bo ok. 2007 , p . 12. 3. Declaraciones r ea lzadas por Emilio Gil en su in ter venció n en el «Centena r io del N acimiento de M anolo Prieto» . 4. En el Cap ítulo ii, apa rtado 2.4. E l T oro de O sborne, analiza mos esta imagen, sob revenida en icono y símbolo de n uestro país. 15 Intr oducción dad de conocer el a r chi vo documen tal que, sob r e la ob ra de su padr e, M a no lo Prieto Rodríguez ha cr eado y custodiado con a yuda de su fa milia. L a ca teg ó rica imagen del T or o de Osbo r ne par ece form ul ar las siguien tes p regun t as ¿q ué ha y de- trás de esta figura? ¿quién es su a u to r? ¿qué otra p roducció n g ráfica aco m p aña al diseño de esta valla publici t aria? U na vasta p roducció n como r esultado de varias décad as de in tenso traba j o a ún pendien te de a nalizar . T ra s los primer os meses de in vestigació n s ob r e los am plios f on dos de los que dispone la funda - ción en tendimos que , en l a pr oducción de las po rt adas realizadas para la r evista litera r ia N ovelas y C uen tos de la Edito r ial D édalo , s e encon traba la a plicació n práctic a de las in vestigacion es en torno al tema inicial de mi tesis doctoral que v eníamos desarro l lando acer ca de la construcción de imá - genes, iniciada en el a ño 2008. El conocimien to del traba jo de Ma nolo Prieto s up uso la recon side - ración, desde est e mo ment o , de l a línea de in vestigación seguida hasta en to nces, para in ter es arnos de lleno por esta pr oducción, a ún c ar ent e de l a im pr escindible ca ta logación. Ese primer pr oy e cto de estudio —ba jo la dirección de l Dr . D . J uan Cabr era— lle vaba por tít u lo Diseño de i má genes y r eal iz ació n de des igni os. A pr oxi maci ón a u na co mp rens ión de l as i má genes desde la pe rspecti va del d is eño , y pr etendía ser una con tribució n a l conocimien to de las imág e - nes, est udiando los usos que hacemos de las mi smas y sob re todo , los modos en que —teniendo en cuenta los «poderes de las imág enes» 5 — éstas son diseñadas para que ef e ctúen un desig nio específico . U n n úmero im port an te de las ilus t racion es diseñadas para la colecció n de portad as N ove la s y C uen tos res p onde a tal ca p acidad, con stitu yendo un cuer po de in ve sti gac ión sólido e ing en te que permite e l des arro l lo de un traba j o exha ustivo y ha st a ahora n unca acometido , que facili t ará el co no cimien to de esta vasta pr o ducció n y sus pr o cesos crea t iv os. Se ha con vertido , p or tan to , en el ob j eto p r inci pal de esta tesis. De otra parte, la in troducció n a l estudio de la va r iada obra —portadas, carteles, pu blicidad, me- dall as, etc.— de M ano lo Prieto per mitirá co rregir su desp lazamien to a la z ona de s ombr a que de man era ine vitab le ha pr o yec tado el T or o de Osborne , nada men os que co mo rep resen t ación sim- bólica de un país, sobr e la extensa e inno vadora, en p r oces os crea tivos y p roducció n, obra gráfica españo la de medi ados del siglo xx . Esta pues ta en valor es otra de las p r inci p ales razones por la que co nsideram os im p ortan te n uestro traba j o . P or desgracia s on co ntadas, a unque de r elevancia in ternacional algunas de ellas, las r eferen cias a la ob ra de M anolo P r ieto en p ublicacio nes dedicad as al —en aquellos tiem p os— ar te g ráfi co . 5. En relació n a la hipótesis que Da v id Fr ee dberg plan tea en su libr o El poder de l as imágen es. Freedberg , Da vid. El poder de las i mágenes . Ma - drid, Ediciones Cá tedra, 1992. 16 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos A sí, en la e dición de 1 961, la mítica pub lic ación s uiza Wh o´s i s Wh o in gr ap hic a r t lo incl uí a com o ref eren te jun to a o t ros seis espa ñoles destacados, entr e los que se encon traban P ablo P icasso y J oan Mir ó o Sa lvado r D alí. 6 En 1966, otra r e vista de ám bit o internacio nal, Gra ph i s , incluía va r ios de sus ca rteles. 7 En el añ o 2000 s e ina ugura Signo s del s iglo . 100 a ños de Diseño Gr á fico en Es paña. 8 U n a exposición necesaria, que r e coge la p rod ucción grá fica y pub licitaria del siglo xx en n uestro país, co misaria- da por los diseñador es Alb erto C orazó n, Emilio Gil y Enr ic Sa tué. Los traba jos de Ma nolo Prieto están p resen tes en esta exposición, en su ca rác ter de document os g ráficos q ue forma n parte de la cu lt ura de un país y que so n, a su vez, un a porte inestimab le p ara el es tudio del con text o en el que ha n sido pr o ducidos y co nsumidos. En palabras de Raúl E guizába l: «en ellos se encuentra no solo el r ef lej o del gust o y del s en t ido estético de su época, sino tamb ién el de las costum br es, los háb itos, e l lenguaje, los valo res y las cr eencias, las modas, los des eos y las asp iraciones de los ho mbr es y mu jeres que co nsti tu yero n su púb lico». 9 En la actualidad tengo la r esponsab ilid ad y el ho nor de pertenecer al Pa tro nat o de l a F undación M anolo P r ieto , co n la fo r tuna de traba jar por el co no cimien to y la difusión de la ob ra de un dise- ñado r andal uz que fo r ma parte p rimor dia l de la hist oria del diseño gráfico de n uestr o país, una re l ación de co lab oracio n necesaria entr e instit uciones e in vestigado res en el cam po de las artes y el diseño . A sí, espero q ue n uestro traba j o se a tan sólo el p r imer o de to dos aquellos q ue definirán de man era ade cuad a y pr ecisa l a ob ra de Man olo Prieto . Estado de l a cuestión L a pr oducción de M ano lo Prieto , gracias al t raba j o de con s er vación de la F undación, es t aba prácticamen te r e cogida en un arc hiv o do cumental —bo cetos, p ruebas de imp ren ta, revistas, escr it os p ersonales, ar chiv o fot ográfico , etc.— de primer o rden y la fuen te p r incipal de n ues - tra in vestigación. S in embar go , eran n umer osas las port adas de N o ve las y Cuen t os de las q ue la F undación no dis p onía de documentació n, presen tando im p ortan tes car encias en cuan to a método de clasificación y a uto ría, y que —por su im p ortancia para es te trabajo co mo pun to de partid a— ha sido necesario com pletar . L a clasificación de los document os relacio nados co n N ov elas y C uen tos —en n úmero s uper ior a 1900— necesi t aba de una n ue va regulació n que per mitiera a unar crit er ios y facilitase la bús - 6. Ma nolo Prieto pr esumía de apar ecer en esta publicació n, como indica en s u artículo Polanco , A ur ora F . «La placa de su puerta. Ma nolo Prieto , artista, pin tor y dib ujan te», en Ma nolo Priet o y el T oro de Osbo r ne . M adr id. Edito r ial España A bierta, 1995, p. 16. 7. Rotzler, W illy . «Spani sh A dvertising an Edito r ial Art T oday» en G rap hics, V ol 22, n.º 127 . Zurich, The Gra phics Pr ess, 1966. 8. Si gnos de l Siglo . 100 a ños de d is eño grá fico en Espa ña . Madrid, ddi . So ciedad Estatal para el Desarrollo del Diseño y la I nnovació n. Dirección General de la p yme . Ministerio de Econo mía y Hacienda, 2000. 9. Eguizáb al, Raúl. El Carte l en E spa ña . Madrid, Ediciones Cá tedra, 2014, p. 12. 17 Intr oducción queda r elacio nal de todos los ar chi vos vinculados con est e traba jo: bo cetos, a rtes fina les para im p r en ta, pruebas e im p r esió n final. L a ma yo ría de éstos r eq uerían un n uevo p r oceso de es ca - neado y digitalización, co n pará metr os que ga ra n tizan fu tura s necesidades de rep r oducció n. El pr oceso de com p ilación desarr ollado por la F undació n M a no lo Prieto se enco n tra ba a ún pendien te de cierre , a falta de co nfirmación de la a u to ría de un con jun to de portadas, debido a los escas os medios disponib les —p ese a l esfuerzo de su pr esident e— p ara hacer fr en te a un exten so trabajo de difícil gestión sin el a poy o neces ario . El rest o de la prod ucción pr esente en esta in vestigació n —carteles, a nuncios de p ren s a, medal las, etc.— está n a ún p endien tes de catalogación, h aciendo más com pleja la labor de selección y da ta- ción co mo a p orte documental al trabajo de p roducció n de N ove las y Cu en tos . I mp rescindible fuen te prima r ia de info r mació n fuero n los do cumen tos escritos po r Ma nolo P r ie- to —co mo el diario que iniciaría en el a ño 1956—, ma terial do c umen ta l que hem os analizado con detenimien to y rigo r . Otros document os que hemos co nsiderado necesarios mostrar para co mp let ar esta in vestigación se encuen tran en los Anexos de la mism a. P o r otra parte, h emos de considera r las limitadas pub licaciones sobr e su p rod ucción gráfica, con escas as r eferen cias a la pr o ducció n de N ove las y C uent os, salvo algunas docenas de imág enes rep ro - ducidas ca ren tes de da tos acer ca de l a fecha de edició n . T res so n l as p ublicacio nes princi p ales que, sobr e el con jun to del tra ba jo , po demos destacar : el ca tálogo editado para la exposición r etros pe c - tiva r ealizada en 1995 M an olo Priet o y el T or o Osbo r ne ; F acetas Ar tísticas de M anolo Pr ieto , e ditado por F ernando P ér e z M ulet y la pub lic ación P io ner os de l diseño gr áfico en Esp aña, una in v estigación llevad a cabo p or Emilio G i l en to rno a quince de los ade l an tados del diseño en n uestr o país. L a pr op ia nat ura leza del cor pu s de t raba jo de Ma nolo P r ieto —r epr o duccio nes gráf icas de pu bli- caciones de escaso valor econ ómico— h a p o dido inf luir en la escasa at ención en la p reser vación de este ti p o de ediciones. La Biblio teca N acional dispone de l arc hiv o de l a colección de N ovelas y C uen tos en s u int egrid ad, clasificada por a uto res li terarios—haciendo difícil p ara noso tros la bú squeda y verif icación de los a ut or es de las portad as—. Al igual que oc urre co n las conser vad as por la F undación M anolo P r ieto , estas portadas se enc uen t ran a gr upadan en t omos encuader - nados, lo que n os sup us o un incon v enien te, su p oniendo es to un im pe dimen to para su co rrect a digitalización. De claración de in tenciones L a sín tesis com positiva, la co m unicación esencial y los recursos del lengua je visual lle vados a cabo a trav és del des arr ollo de las p ortadas de N ove las y C uen to s per mit en establecer , a pri or i , una p rimera hipó tesis de es tudio: es ta pr o ducció n dotó a M ano lo Prieto de ca pacidades y hab i - lidades, especi almen te concep tuales —el dib ujo y la co mposición era n ya com p etencias adq ui - 18 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos ridas en sus p rimeros a ños de fo rmación y traba jo— que co nsolidaro n su pr oducción e hicier on sentir su influencia, de ma nera decisiva, en traba j os posterior es. L a sínt esis com p osi tiva de la figura egregia del T or o de Osbo r ne p udiera s er la demostración o bjetiva de una de estas primera s afirmacio nes, quizás a ún av ent urada, en una primera valoració n. An tes definido , el ob j etivo p rincipal de esta in vestigació n es la c a t alogación y a nálisis de la pr oducción grá fica que M ano lo Prieto r e alizó para la revista li tera ria N ove las y Cu en tos —de la Edito ri al Déd alo—, en t re los años 1942 y 195 9. Este co mpendio inc luye las portad as im pr e - sas así com o los b ocetos y pruebas de im pr enta co nser vados por la F undación M anolo P r ieto , además de los escasos artes finales —u originales para im pr en ta— que se con ser van. S in duda res u lta rá un sig nifica t iv o a p orte documental para el co nocimiento , es tudio y divulgación de s u traba j o , tan to para p ro fesio na les del diseño , co mo para docentes y es tudian tes. S e tra t a —fuera de toda disc usió n— de un ar chivo grá fico de considera ble valor hist órico . P odríamos afirma r que r esultará dificil enco ntrar en n uestr o p aís un caso similar : más de 600 portadas e di t adas con periodicid ad semanal —co n a lgunas salvedades— que permit en reco r r er un susta ncia l in ven t ario de r e cursos concep tuales y gráficos elaborado a lo la rg o de die cisiete a ños. S e tra - ta, p o r tan to , de una pr oducción grá fica que co nsideramos tra nscenden te por la ca pacidad y ver satilidad de este diseñado r . S us cualid ades para la co nstrucción de men s a jes v isuales, sus recursos sin t ácticos y sus com posiciones metaf óricas —acom pañadas de r eferen ci as de las van - guar dias histó r icas, com o las creacio nes surrealistas— son de gran valor pa ra l as gen eraciones con tem poráneas. Resul t an ser , po r tan to , un ejercicio in telectual de com unicación gráfica. Otros ob j etivos de r elevancia en este tra b a j o son, por un lado , divulga r l a doc umen tación que con s er va l a F undación M ano lo Prieto y q ue p ermite co nt extualizar tal prod ucción: bo cetos, escr i tos p erson ales, ar chivo de p rensa diaria, r ecop i lación b ibliográfica y o t ros documen tos de utilidad. En los An exos de es ta tesis r eunimos los do cumen tos utilizados en este tra ba jo: E l car - te l, arte y cien cia de lo q ue sé de su h isto r ia , su discurso de ingreso en la A cademia de B ellas Artes de San ta C eci lia en ma yo de 1987; una «Relació n cro nológica de traba j os de M anolo P r ieto» y la Pe dagogía y M et odol og ía de la as igna tu ra Di bujo d e il u st ra ción , su p ro yec to para o p osi tar a la Cát e dra de Dib ujo en la Esc uela de San F ernando en M adrid, en 1959; y , por último , aco mpa ña a este documen to un último anex o que r ecoge los r esultados de la ap lic ación p ráct ica de su meto - dología docent e en los traba j os de un gr u po de estudian tes de la T itulació n Superior de Diseño Grá fico . P o r otr o l ado , el a ná lisis de su s procesos crea tivos —de la pr o d ucción q ue nos oc upa una v e z res uelto e l t raba jo de catalogación—, así co mo los recursos gráficos y los medios técnicos de la épo ca que, m ás a llá de supo ner un inco nv enient e, le sir viero n en m uchos casos com o acic a te, con e l us o de las potencialidades de una técnica ind ustr ial —la imp resió n litográfica de aq uéllos años— co n diver s as r estricciones q ue Ma nolo Prieto co no cía per fectamen te y su p o a pro vecha r . 19 Intr oducción T ras co nocer con má s detal le la extensa ob ra de est e diseñado r —tan t o en sus dimen sio nes co mo en sus calidades concep t ual y técnica— la considera mos h o y , si cabe, a ún más im po rt an te q ue lo que p resu p onía mos al inicio de l a in vestigació n. Debemos admitir que , en n uestra ap ro ximación inicial sobr e la obra de M ano lo Prieto , los dise- ños de las portadas de N ove las y Cu ent os no fuero n el objeto p rimero de n uestro in ter és. L a exce- lencia de sus dib ujos, los traba j os pu blicitarios para p rensa, así co mo los carteles y la pr o ducció n medal lística de los últimos a ños se an tep usiero n en esta primera explo ración. Sin em b ar go , el análisis po r meno r izado de la colección de portadas nos per mitió r econocer el a t ractivo y la com- plejidad del traba jo que po dríamos em pr ender , de fo r ma especial l a infrecuent e p artic ularidad del mismo: diecisiet e añ os con s ecutivos de traba jo inint er rump ido , con el r esultado de solucio nes y recursos de in terés y una ext ensa colección de portadas como fruto de tan la rg o p erío do de creació n y exp erimen tación. N os res ultaría m uy gratifican te q ue esta primera tesis sob re la ob ra de M anolo P r ieto —cen trada en su colecció n de p ortadas para N ov e las y Cuen to s — tuviera el ef e cto de estim u lar el est udio sobr e el res to de su p roducció n gráfica y meda llística (como ta mbién ma nifestó Emilio G il en el C en tenario del N acimien to de M anolo P r ieto) para q ue s ea pr óxima ma teria de análisis q ue, con el a p o yo de la Fun d ación M an olo P r ieto , a p ortará n uevas com p etencias sob re su traba jo —rep r e- senta tivo de toda una gen eración— q ue s erán sin d uda de utilidad p ara es tudia ntes y p ro fesio- nales del diseño y com plem en t ará n el hasta ahora escaso conocimien to de un grafista de especia l im p ortancia en la hist oria del diseño espa ñol de l sig lo xx. A cotación t emporal El p eríodo cron ológico de esta in ves tigación co mp rende los a ños circunscrit os en tre 194 0 y 1960, eta p a en la que se limita el diseño de las portadas para N ov e las y Cuen to s . Ent endemos las car encias que su p on e estab lecer un mar co de ref eren ci a acotado en el es tudio de ca mpo de su pr oducción, ya q ue muc hos de los temas abo r dados en este perío do tienen —com o no p ue de ser de otra man era— su ges t ación en los a ños pr e vios y sus co nse cuencias en los p osterio res. Es tamb ién la et a p a laboral sobr esa lien te de M ano lo Prieto , en estos a ños con solidó su carr era pr of esional, cosechando b uena parte de los pr emios y distincion es recibidos po r sus traba jos gráficos y p ublici tarios. El estudio de es te co nj unt o de portad as y sus p rocesos pr evios p ermite co nsiderar q ue los años cuaren ta y cincuenta fuero n determinan tes para la co nformació n definitiva y asen t amien to de la pr of esión del diseño en n uestro país. A sí lo manifies t a Emilio Gil en su traba j o de com p ilación Pio ner os de l diseño gr áfi co en Es pa ña , en el que m anifies ta de fo r ma ro tunda la im p ortancia de estos a ños en la cons t it ución de esta actividad en una ép oca de esp eciales dific ultades, a las que 20 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos su p o sobr ep o nerse p a ra desarro l lar una p roducció n de incuestiona ble r ele va ncia de c a ra a ge - neracio nes p ost erior es. Debemos valorar tam bién q ue s e tra t aba de un tiem p o difícil para n uestro país, una época his- tó r ica ma rcada —en el p l a no p olí tico— p or la in stauració n y p ost er io r decliv e de l a a utar quía estab lecida p o r la dict ad ura del general F ranco . P or ta n to , el con texto hi stórico de estas dos déca- das es determinan te para un corr e cto est udio de su obra. A sí mismo , el análisis de document os y pu blicacio nes de este perío do , tales como la revista A r te Comer cial (19 46-1952) —edició n de refe- ren ci a de la co m unicación gráfica y pu blici t aria de la épo ca— nos a yudará a com pren der mej o r la concepció n y des arr ollo de su trabajo . H ipót esis de tr aba jo L as particul aridades de las ilu stracion es para N ove las y Cuen tos —j unto al r esto de la pr oducción gráfica de estos a ños— par ecen indicar su influencia, de fo rma decisiva, en traba j os posterior es. Es posible indicar co mo ref erencia princi pa l el diseño de la valla del T or o de Osbo r ne , p roducto de esta evol ución generada a tra vés de los diseños de las portadas, con especia l a tenció n a l traba jo de con ceptualización desa rrollado en estas il ustracio nes. T al era la hipótesis sost enida solo dura nte los inicios de la in vestigación. Al menos de m anera fo r mal su traba jo an terior , tamb ién en la gráfica pub licitaria, establecía trata mien tos de sín tesis similar es. Sí podr íamos co nsiderar —co mo pudimos co m pr obar d uran te la evol ución de est e traba j o— q ue sí lo fue en la d eci sión tomada sob re la elección de la figura del to ro co mo metáf o - ra, com o figura simbólica que fo rma p a r te de la cam paña p ublici taria de Osb o r ne. P roducto del jueg o retó r ico experimentado a lo lar go de todos estos a ños en N ove las y C uen tos. Estru ctura de la tesis I nici ado desde la pr o d ucción de las portadas para N ove las y Cuen tos est e t raba jo de in vestiga - ción q ued a ría s esgado si lo abo rdásemos de ma nera aislada. En un p r imer a ná lisis h a de en ten - derse en su co n jun to , en corres p on dencia con el r esto de la pr o d ucción, para así co mp render con m ás cla ridad los mecanimos tan to de creació n como de elabo ración y pr o d ucción de los mismos. H emos ido configura ndo una metodología ad hoc q ue fuera eficaz en la determinación inicial de selecciona r la pr o d ucción ob jeto de est udio . T a rea difíci l en un p r imer mo men to al considera r l a exten sa pr o ducció n gráfica, pub licitaria y meda llística. Solo la pr osp ección p relimin ar su ponía un ret o importan te, valora ndo la can t idad de bo cetos g enerados, carteles y medall as (se incl uyen en este ca mpo decenas de esbozos, modelos de esc a yola y b ron ces fina les). A unq ue f ue tar e a ne- cesaria para enco n t rar en s u pr oducció n indicios cla ros de s us inf luencias o r efer encias en la con- 21 Intr oducción figuración de la figura r ef er en te de l T or o de Osbo r ne . Esto h a sup uesto un a im p ortan te dificultad en el desarr ollo de esta tar e a. L a mo r fo log ía de este traba jo , dirig ida a la con s ec ución de tales objetivos, es t á configurada en cuatr o c a pí tulos. Primer o . C o m pr ende la in troducció n hist órica, una p uesta en con texto de los añ os pr ev ios a la llegada de M anolo P r ieto a M adrid —el primer cuarto del pasado sig lo— en el inicio de su ca r rera p ro fe - sion al, para más ta r de cen t rar s e en el per íodo histó r ico co m pr endido en tre el inicio de la pos - guerra y los finales —y pr ometedo res— añ os cincuen t a, décadas de g ran actividad pr of esional. En t r e las cir cunstancias acaecidas en estas más de dos décadas son r es eñab les dos acon ten- cimien tos im portan tes para la pr ofesió n: la e dició n —dura nt e siete años— de la r e vista Ar t e Com er cial , fiel r etrato de la grá fica pub licitaria de n uestr o país y eficaz medio de divulgació n de la act ividad del diseño ; por o tra parte la orga nización gremial de los p rof esionales de en ton- ces a trav és, princi palment e, de la Asociación de Dib ujan tes Españo les (ade ), de la que P r ieto fue un militan te activo miemb ro de s u jun ta directiva. S egundo . En este ca pí tulo nos a pr oxima mos al t raba jo de i lu stración y diseño de M anolo P r ieto , valo- rando s u pr oducció n gráfica y destacando las a portaciones q ue efectuó al gén ero de l c artel taurino . D estacamos tam bién sendos a p artados sobr e su act ividad medal lística —a partir de los años sesen t a— y la creació n de la imagen icó nica del T or o de Osbo r ne . T ercer o . Es el cuer po principal de esta tesis. Describimos e l pr oces o lle vado a cabo para la clasificación y ca t alogación tan to de las portadas de N ove las y C uen tos , co mo de los bo cetos y p r uebas de im pr en t a co nser vados. Así mismo se recogen los escasos artes finales que co nser va la F unda- ción M ano lo Prieto . C o m pleta este ca pít ulo el catálogo ín tegro de es ta pr o ducció n de las 617 port adas, acom- pañado por e l listado de portad as p ublicadas y las primeras fic has gráficas g eneradas para em pr ender est e t raba jo . C u a r t o. P o r último , valo ramos los p rocesos crea t iv os y prod uctivos de las portadas de Ma nolo Prieto . I ncidiendo en los recursos gráficos desarro l lados, las figuras ret óricas r ec urren tes y los medios técnicos del mo men to para co nfecciona r un análisis del co nj unt o de su trabajo . T erminamos es t a in vestigación a portando las co ncl usiones extra íd as en el desarr ollo de esta tesis. L a r ecop i lación b ibliográfica, por último , co mp leta el gr ueso del trabajo q ue aquí re l acion amos. 22 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos C om pletam os est a tesis co n Anexos co mp uestos por document os p ersonales elabo rados por M anolo P r ieto aco m p añados de una experiencia práctica, con sisten te en el desarro l lo —por un gr upo de est udi an tes de los est udios de la Ti tulación S uperior en Diseño G ráfico— de la meto - dología docent e de dib ujo cr e ada por él. Los fon dos disp oni bles en la Fun dación M ano lo Prieto —tan to los trabajos gráficos co mo los doc umen tos personales, reco r tes de pr ensa, bib liog rafía, etc.— ha n con stituido e l principal cam po de do c umen tación de esta labor de est udio , lo que ha su puest o —de fo r ma paradó ji - ca— el princi pa l hand icap de la misma, por la magnit ud c uan tita t iva del a porte doc umen t al. L a tar e a de revisió n, análisis y discriminación de a rchi vos ha r equerido una im p ortan te de - dicación t em p oral. Esta p rimera indagació n s obr e los abun d an tes fo ndos de los que dis p one la F undación, deja claras m uestras de las in vestigacio nes que p ueden desarrollar s e en otr os cam pos. T ras la m uer te de M anolo P rieto en ma yo de 1991 , sus h erederos ha n conser vado su legado agru- pado , con stit uyendo pa ra su co nser vación y difusió n —el 1 4 de diciemb re de 200 2— la F unda- ción M ano lo Prieto , 10 en acuerdo co n el A yun t amien to de El Puerto de San t a M aría (C ádiz) en su primera fa se, a raíz de las n egociaciones iniciadas en 1 998 en la claus ura de la exp osición a nto ló- gica «50 añ os de bo cetos de carteles y medallas». En la actualidad l a F undación tiene si tuada su se de en M adrid y ha establecido un co nv enio mar co con el M us eo N acional de Artes Decora t ivas para la cust o dia, conser vación y difusión del traba j o desarro llado p or M ano lo Prieto dura nte m ás de c uar enta años. Descrip ción del mét o do d e in vestigación y del plan de traba jo L a metodología em pleada p ara aco meter esta in vestigación h a sido , por tan to , ar chivística, em pí- rica y analítica. Se ha generado un modelo de clasificación q ue c um ple un ob jet ivo en sí mi smo , la creació n del catálogo del diseño de las portadas de N ove las y C uen to s —acom pañado de los boce- tos y p r uebas de imp ren ta— que es, al mismo tiem p o , n uestra princi pa l herramien ta de estudio y análisis. N os hem os s er vido de los fundamen tos documen tales disponibles, q ue nos p ermitieran pr oce der a la obser vació n de la ob ra y del co n t raste de m o delos para su a ná lisis, valoració n y con clusio nes. Este p rocedimiento h a sido de g ran u t ilidad p ara e l pr o ceso de recop il ación y post erior est udio de esta colección de po r t adas. El análisis final sobr e l as figuras ret óricas ela boradas u tilizadas p or M anolo P r ieto para estas portadas se b asa en la clasific ación q ue de aquellas hace Enríc J ar dí en 10. En la página web de la F undación M anolo Prieto se encuen tra la historia de la con stitución de la misma, adem ás de otr os con tenidos de inter és. Fund ación Manolo Prie to. [en lín ea] ht tp://fundacionma noloprieto .or g 23 Intr oducción su p ublicació n P ensar c on im ágene s, 11 s eleccion ando seis de los tr opos más r ec urren tes en esta pr o d ucció n. Los p asos seguidos en esta metodología han co nsis t ido en asen tar una r elación de traba j o co n t i- n u a co n la F undación M anolo P rieto , en la figura de su p residen te, M ano lo Prieto Ro dríguez, a trav és del establecimien to de sesiones de traba j o co mpartidas —a lo larg o de estos a ños de in ves- tigación— aco mpañ adas de n umerosas en t r e vistas personales. T res p rocesos de acopio de documen t ació n e info r mació n han sido necesarios para la puesta en mar cha de est e traba jo . En primer l ugar abor d a mos el a rchiv o elaborado por la F undación para pla n tearnos —com o primer o bjetiv o— cuál era el estado de la c uestión sob re esta docu- men t ació n, conocer el ma teri al disponi ble de N o velas y C uen tos y , a part ir de aq uí, co mpleta r la colecció n de todas las port adas, a ser posible acom pañadas del boceto y la prueba de imp ren ta corr esp o ndien te. H a res ultado ser un trabajo co mp lejo que se ha hecho difícil de manera es p e- cial al t ra t ar s e de una edición de escaso valor econó mico —esto ha dificultado la loc alización de m uchos de los ejem pla res por la modesta ejec ución t é cnica, característica que n o in vitaba a su con s er vación, a unque sí por las il ustracio nes— y , por tan to , es p osib le que de cuestio nable in terés para su a rchiv o y catalogación por pa rte de diver sas en t idades pú blicas. U n ar duo p r oces o de traba jo para cerrar el lis tado final de p o r tadas publicadas por M ano lo Prieto y disponer de un ejem plar físico de cada una de ellas. La may o r parte de las que se p resen tan en este ca t álogo co- rrespo nden a portadas lo calizadas fuera de los arc hiv os de l a F undación. En segundo luga r y en paralelo a esta p rimera fase, hemos aco metido el análisis de di ver sos do- cumen tos co nser vados en la F undació n: los escritos personales de M anolo P r ieto , los recortes de pr ensa que se con s er van ar chivados, las r eferen cias b ibliográ ficas y videográficas, la transcripción de su diario personal y o tros documen tos de in ter és. Resultan do un ma teria l documental exten so y de especia l valor para la co mp resió n y an álisis de su ob ra. L a clasificación de es te ma terial ha coin cidido de fo r ma sim ultánea co n la búsq ueda externa de ref erencias b ibliográ fic as, q ue se han sumado a las p rop ias de Ma nolo Prieto depositadas en su es tudio a ún ho y y que son, no cabe duda, fuen te de info r mació n inestima ble sob re su actividad pr ofesio nal. En ter cer lugar , l a r e vision documen t al y gráfica sobr e el rest o de su p roducció n artística —bo- cetos de carteles y m edal las, carteles edi tados, moldes positiv os-negati vos y b ro nces finales de las medal las— necesaria para dispon er de ej em plos de ref erencia en otr os cam pos crea t iv os que fues en una a port ació n de análisi s al trabajo de las portadas para N ove las y C uen tos . P or ta n to , s e ha n des arr ollado en esta primera fase tres lín e as de traba j o co inciden tes, en m u - chos m om en tos com part idas y tra t adas en con jun to: la selección de los traba jos ne cesarios para 11. Ja r d í , Enric. Pensar c on imá genes. Barcelo na, Edito r ial Gus tav o Gili, S.L., 2012. 24 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos com pletar es t a in vestigación, el est udio de los do cumen tos escr it os como cam po de info r mació n elemen tal y l a o rganizació n de la b ase de ar chivos de las portad as y su s pr oces os, para determina r los criterios de ca ta logación y da tos técnicos necesarios. L a segunda fase de trabajo en est e pr o ceso metodológico ha co nsis tido en el establecimien to —una vez r e co piladas las portadas, b ocetos y pruebas de im pr en t a— en un primer co mpen - dio a ún de forma independien te de un sist ema de orga nización de toda esta do cumen t ació n gráfica necesaria, ma teri al princi p al para el ca tá logo de las po rt adas de M anolo P r ieto . H emos desarro l lado un sistem a de clasificació n com ún a tendiendo , en p r imer l ugar , al n úmer o de re - gistro inicial de la r e vista en aquéllas portadas que dis p onía n de tal dato . S ob re est e registro se ha p roce dido a la im plan tación de un código q ue muestra las iniciales de N ov e las y C uen tos , el año de edició n, así como el n úmer o corres pondien te de la revista en cada uno de estos a ños y las iniciales que info rman de la especificid ad de la pieza: portada, b oceto o prueba de im pren ta. P o r ejemp lo nc/4 4-01/p . L a ter cera fase, f ruto de las dos a nt er ior es ha con sistido —una vez reunida la colecció n definitiva de las portad as de M anolo P rieto y conocido sus p rocesos creati vos— en el a nálisis del ar chivo gráfico co ntrastan do d a tos, extray endo conc lu sion es y e valuan do la hipót esis establecida al inicio del est udio como motor del mismo . P o r último , co nsideramos de especial int erés poner en p rác tica la metodología do cen te elaborada por M anolo P r ieto q ue incorporamos en los A nexos. U na exper iencia en las a ul as co n la inter - pr etación y pues t a en práctica de su metodología co n un gr u po de estudian tes de las n uevas Ti- tulacio nes S uper io res de Di s eño estab lecidas p o r el Espacio Eur opeo de Enseñanza S uper io r . T res pr oces os seleccionados ilus t ran es t a exper imen tación p ráctic a fundamen tada en las enseñanzas de dib ujo de M ano lo Prieto . F u en tes do cumentales. Relaciona mos, a con tinuació n las f uen tes doc umen ta les de las q ue nos hemos ser vido en esta in vestigación. i. F uent es primarias. − L as edicion es imp resas de las portad as de N o velas y C uen tos co nstit uyen la p rimera fuent e de doc umen tación y ob j eto de est e estudio . − L os ar chivos de im ágen es que acom paña n el ca t álogo: bocetos y pruebas de im pr en ta. − El com pendio de los con tados ar tes finales cust odiados p or la F undación M ano lo Prieto , jun to a otr os b ocetos pr eliminar es y demás doc umen tación gráfica del r esto de su ob ra. − De la hemero teca de la Fundació n cons u lta mos los es crit os de M anolo P rieto: su a uto bio- 25 Intr oducción grafía; el disc urso de ingr eso en la A cademia de San ta Ce cilia; la pr eparació n magistral de la clase de Dib ujo de Il us tración q ue desarr olló para o p tar a la Cá tedra de Dib u jo de la Esc uela de Arte de San F ernando (q ue f inalmen te no pudo co nseguir); el diario personal iniciado en 1956 y q ue con tinuó has t a el final de su vida; la «Relación cro nológica de traba jos de M an olo Prieto» ela b orada por su hi jo que incl uimos como documen to a nex o . T odas de igua l man era necesarias como fuen tes princi p ales de doc umen t ació n. − De fo rma paralela los reco r tes de pr ensa, artíc ulos y ref er encias en su b ibliografía y —con especia l valor emocio nal además del p ro fesio nal— «l a ca j a de las delicias», q ue a ún conser va algunos elemen tos. ii. F uent es sec undarias − L a web o ficia l de la F undación M anolo P rieto [en línea] h ttp://ww w .fundacionma nolop r ieto .o rg. El sitio pr esenta las siguien tes s eccion es y subsecciones: vida y ob ra (biografía, cro nología, bi bliografía, pr emios y distincio nes a rtísticas); Ma no lo Prieto a r tista (intr o ducció n, dibu j o y pin tura, p ublicidad, cartel il ustració n-dis eño gráfico , medallas) y Fun dación (his toria, se de so cial, exposiciones y actividades, con voca to r ias, cola bora co n la F undación). Es una fuen te de divulgació n que permit e r econocer —de fo rma genérica— el con jun to de su ob ra más allá de la imagen r epr es en ta tiva del T o ro de Osb orne . − V arios s o n los lib r os de r efer encia neces arios para e l est udio y an álisis de los ca p ít ulos que com ponen esta tesi s. Es necesario destacar los princi p ales: M an olo Priet o y e l T or o Osbo r ne , F acetas ar tística s de M anolo Pr ieto , Pi on ero s de l diseño gr á fico en Es pa ña, U n t or o ne gr o y eno r - me , G ra fistas (Diseño gr á fico es pañ ol 193 9-19 7 5) , S ig nos del sig lo y La críti ca de d is eño gr áfic o en la r ev ista A rte Comer cia l (194 6-1952) . − I n t r oducció n r ealizada el 27 de julio de 1988 por M ano lo Prieto con m o tivo de la ina uguración de la exposición an tológica «5 0 añ os de bo cetos de ca rteles y medallas», celebrada en El Puerto de San ta Ma ría (C ádiz). − L as en trevistas y con versacio nes man tenidas con: M ano lo Prieto y M ar gari ta Prieto (hi jos), Emilio Gil, J a v ier F er nán dez, F ranci sco L agar es, Alej an dr o González L ejárraga y A belar do Linar es. − Edito r ial Renacimient o . Esc an eado y digitalización de a pr o ximadamen te el 60�% de la pr o duc- cion po rt adística. − A cceso a los ar chi vos y la documen tación al r espec to de An to nio González Lej árraga. − Ar chiv o digital de la revista A r te Com er cial [en línea] h tt p://w w w .memo r iademadrid.es/bu scador .ph p − «M etodología de l a asigna tura de Dib ujo de Il ustración», guía didáct ica pr eparada p o r M ano- lo Prieto . − B iblio teca N acio nal de España. M inist erio de Educación, C ultura y Deporte. 26 M ano l o P r ie t o , l a s p o r t ad a s d e N o vel a s y C uent os 27 cap ítul o 1. P ers p ectiv a his t ó r ica U N O. PERS PECTIV A HIS T ÓRI CA L a s cir cunst anci as his tór icas y e l acon tecer polí tico dict amina n las posibilidades de p ro - greso de cua lq uier país con diciona ndo su desarr ollo econó mico , cultural y soci al. P o r tan to , son r efer encias necesarias en el est udio de c ualquier aco nt ecimient o o inge nio . El análisis de una ob ra gráfica com o la que nos ocupa no p uede hacerse obvia ndo el co nt exto en el q ue se ha desarro llado . Es imp rescindible , por con siguien te, traslada rnos al espacio y el tiempo desde los que M anolo P r ieto r ealizó su trabajo . T a m po co puede en tenderse la España de los añ os cuaren ta y cinc uen t a —épo ca en la que se cen- tra la pr oducción grá fica objeto de es tudio de esta tesis— desvin cu lada de las primeras décadas del siglo xx y sus cir cunstancias socia les y polí ticas. E s así q ue en este ca pí tulo examina remos tamb ién este p rimer p eríodo del sig lo que n os facilitará la co m pr ensió n del tiem po en el que se sit ú a esta in vestigación. 1.1. Primer os años del siglo xx y Guer ra Civil E sp añol a L a España de las p r imeras décadas del siglo xx se encuentra inmersa en im p ortan tes acon tecimien - tos his tóricos q ue po demos con cretar en tr es momen tos fundamen t ales: la decadencia de l a mo nar - quía —en tre los años 1 917 y 1923—, el co mienzo de l a dictadura de Primo de Ri vera —que se ma n - tu vo has ta 1929— y , por último , la II Repúb lica, desde 1931 hasta el inicio de la G uer ra Civil en 193 6. U na época caracterizada p or gran des camb ios que tendrá n un clar o reflej o en la actividad art ís- tica y pub licitaria, don de con viven la tradición y la va nguar dia, l a academia y la evol ución. Las Picasso r espondió co n amar gura a unos críticos alemanes q ue le habla ban de G uernica: «no fue obra mía sino de u stedes». Giulio Car lo Argan 27 28 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos corrien tes artísticas euro p eas incorpora n n ue vos len guajes plásticos, n uevas visiones del m undo con tem poráneo q ue a lcanza n de manera determina nt e el devenir del a r te de aq uellos años. C o incidiendo con p ro f undos cam bios polí t icos en n uestro país y sim ultán e as a la Primera G uerra M undial (1914/1918) dos grandes r evol uciones —una polí t ica y o tra cu l tural— se gestaban en E ur o - pa. En pa lab ras de Carlos Gra nés: « [...] una disp uesta a desman telar las estructuras de los Estados y altera r el funciona mient o de la econo mía y l a administració n de la pro piedad y el po der ; la otra disp uesta a t ra nsf ormar las men tes, las cost umbr es, los valor es y l a f orma de vivir de las persona s». 1 Gra nés desmon ta la hipótesis de l triunfo de la r e vo lució n bolchevique y el fracaso de las vangua r - dias. M ás bien estas úl t imas aca bar on transf orman do la so ciedad y su escal a de valo res mien tras que los p rincip ios del co m unismo caen en los años ochen ta del siglo xx . Los art istas de va nguar di a rus os co mo El L issi tzky , M aiakows ky , An ton Lavins ky , V ar vara S tepano va o Ge o rg y Sten b er g tu v ie - ro n una im p ortan te inf l uencia en la s ocied ad del m om en to . R a ú l Eguizá ba l se refier e a este anhe lo declara ndo que «N o era sim ple diseño , era un pla n p a ra cam biar la vida de sus co nci ud adan os». 2 En España estas influencias se verá n reflej adas en los carteli stas J os ep Rena u y H elios Gómez, que inco r porará n refer encias del co nstr uctivismo ruso en sus carteles. M anolo P r ieto ta mbién co l abo - ró con la r e vista O c tu bre (193 6-39), cercan a al p ce (P artido C om unista de España), q ue intr o d ujo la estética de la van gu a rdia soviética. 3 F uero n tamb ién destacables las influencias de los Ballets Ru sos en la ob ra gráfica de De P enagos a sí com o l a h uella de las vangua rdias eur opeas en los carteles de F e derico Ribas, asumiendo es tos n uevos lengua j es a r tísticos en el ám bi to de la pu blicidad. U n siglo q ue inaugura rá con pr ofundos cam bios polí ticos, econó micos, s ocia les y cult ura les la ins - tauració n de n uevos paradigmas q ue revo lucion arán la E uro p a de estas décadas. Algunos de los pri - mer os lenguajes de los mo vimient os de vanguar dia s e ma nifiestan en n uestro país en la gráfica p ubli - cita ria de la ép oca, con la ob ra de una gen eración de ca r telis t as en tre los q ue cabe destacar a F e derico Ribas, R afae l de P enag os, Sa lvado r B a r tolo zzi, J os ep Rena u, H elios Gómez o R am ón Casas, en tre otr os. Agen cias de pu blicidad de r eferencia de es te perío do —an tes del es t allido de la guer ra— co mo V eritas, r e cog en los n ue vos len guajes inco r porán dolos a la gráfica p ublicitaria de est os tiempos. 4 Recor demos que el cartel co nt emporá neo t iene s u consolidació n en F rancia, destacando la p ro- ducció n gráfica de P aul Colin, Charles Lou p ot y Cassa ndre co mo ob ra s eminal. Y a en 193 0, g ra- cias a la exposición del P rimer Salón del Cartel o rganizada por e l Círculo Artístico de B a rce lona, los ilus trador es españoles p udiero n ver obra s de estos cartelistas franceses. 5 1. Granés, Carlos. El p uño in vi si ble. A r te, r evolució n y un sigl o de ca mbios cu ltur ales. M adrid, Editorial T aurus, 2011, p . 13. 2. Eguiz áb al, R a ú l. El c ar te l en Españ a . Madrid, Edicio nes C á tedra, 201 4, p . 135. 3. Sa r ró, Miguel. Pi ntu ras de guerra. Di bujan tes a nti fascistas en la G uer r a Civil es pañol a. Madrid, Edi torial T rafican tes, 2005. p . 30. 4. Her nánd ez Ca v a, Feli pe. «Cambia r el “M otif por el Slogan ”» en M an olo Priet o y el T oro Osb orne . El Puer to de San ta María, Edito ri al España A bierta, 1995, p. 60. 5. Eguiz áb al. O. ci t. , p. 1 35. 29 capítulo 1. Perspectiv a histór ica Cabe señal ar q ue —a ún en estos p rimeros a ños del siglo xx— esta actividad pr of esional y su estruc tura es taban todavía por definir , considerá ndose en ton ces a los cartelistas co mo «artistas com erciales», dedicados a la práctica de l as «artes mer can tiles y , p or lo tan t o , o rientadas hacia el com ercio o del co mer cio derivadas». 6 A sí, era frecuen te que m uc hos traba jos de cartelería f uesen encarados dir ect am ent e por artistas plásticos. U no de los cartelis tas de ref eren cia en Fra ncia, Cassandr e (A dol ph e J ean-M arie M o uro n, 1901-1 968), a pun taba ya las difer encias n otab les entr e el ar te y el ar te publicitar io : La pin tura es un fin en sí mismo , el cartel es solo un medio de co m unicación en tre el fa brican te y el púb lico , de fo rma bastan te similar a un o perador de telégra fos, que n o genera los men s ajes sino que los tran smite; n o le pr eguntan su o pinión, solo le p iden que la com unicación sea clara, im pact an te y pr ecisa. 7 U no de sus carteles, W a gons-L its [1] , podí a ver se p or en tonces —en los a ños trein ta— en las Ofi- cinas de T urismo de n uestro pa ís. L a necesidad de regular la p ro fesión em pe zaba a ser e viden te co n la consolidació n definitiva del cartel p ublici t ario en la E uropa de p r incip ios del siglo xx. S erán varias la deno minaciones u tiliza- das en estas p rimeras décad as: artista com ercial, dib ujan te pub lici- tario , grafista, ilustrado r o cartelista, en tre otras. Son los inicios de la configuració n de l a pr ofesió n del diseño gráfico . El crítico Pra t Gabal lí (1885-196 2), im pulsor del diseño y la pu blici- dad en España, co n tr ib uyó co n sus trabajos La Publ ic idad Cien tífica (Lecci one s expl icadas en c lases de E nseña nza M erc a n til en l a Cám a- r a de Com er cio y N a vega ción d e Bar ce lon a, cur so 1915-16) ; y Publi - cidad Rac ional (1934) —dos de los primer os libr os de ref erencia en este ca m po— a determinar el carácter de esta inci pien te discip lina com o una «función co mercial del arte». En este sen t ido es im port an te sub raya r la fac ultad que , del car teli s - ta , destac a J os ep Rena u con siderándo lo como «e l artista de la lib er - tad disciplina ria, de la lib ert ad con dicionada a exig encias ob jet ivas, es decir , exterio res a s u vol untad individ u al». 8 6. F illol , Gil. «El arte co mercial en la exposici ó n de Artes Decorativa s», en A r te Com ercia l. Añ o 2, N.º. 6. Madrid, 1947 , p. 11. El crítico de arte Gill Fillol denun cia en este artículo la exclusió n de tal dis ciplin a de la E xposici ó n N acion al de A r tes Deco ra tivas en el P alacio del Ret iro de Madrid, ce lebrada ese mismo año . Fillol insiste en la necesidad de conocer mejo r las funciones del «a rte comercial», co n el objetivo de dar a con ocer a los responsab les de organizació n de este vent o su necesaria incorporación, sugiriendo «un co ngreso de arte com ercial, un comi té asesor de arte comer ci al, una rep resentación a uto rizada de arte comer cial, una biblio teca de arte comer ci al, una escuela de arte comer cial…». 7. Ho llis, Richar d. «La vanguardia y el di seño gráfico» en La van guar dia a plic ada 1890-195 0. Madrid. F undación J uan Ma rch, 2012, p . 26. 8. Polanco , A urora F . «La placa de su puerta. Mano lo Prieto , artista, pin tor y dib ujan te», en Ma nolo Prieto y e l T or o Osborne. El Puer to de San t a Mar ía, Editorial España A bierta, 1995, p . 1 7. Figura 1. W ago n-L its . Cas sand re, 1932. 30 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos V ol viendo a las inf luen ci as artísticas, R amó n C asas (1866-19 32) —al que podemos considera r como uno de los p ioner os del car - tel en Espa ña— en su esta ncia en Mo n tmartre, t uvo co ntacto con la act ividad van guardis t a de la ép oca. Ganaría en 1897 un o de los con c ursos con vocados para selecciona r el cartel de A n ís de l Mo n o . Esta imagen de «la c h u la p a y el mo no», s e ha co nv er tido en un icon o de refer encia int er nacio nal e imag en fíja del estilo de una épo ca y de un mo men to de n uestra histo ria cercana. L as escuelas De Stjil o la B au hau s con tr ibuirá n a consolida r l a im- plan tación del cartel p ublicita rio y a desarrollar las com petencias de la emerg ente p ro fesión de l dis eño , en todas sus discip linas. Fi- guras co mo Leonet to C a ppie l lo , con traba jos como el ca r tel para Bit te r C amp ar i (192 1 ) 9 [2] , inf luirá n —de manera defini t iva— en la insta uración de est e arte pub licita rio en la s ocie dad indu str ial de princi pios del siglo xx. L a cartelería gráfica —en la España de los a ños trein ta— p or tan to , r ezumaba el exper imen ta lis- mo de las co r rient es de vanguar dia euro pe as. En palabras de Enric Sa tué: «fuer on va nguar distas y popula res a un tiem po , a lgo co mp letamen te excepcion a l. Como un milagro , p uede de cirse que en España la va nguar dia s e hizo cotidian a». 10 Pa radoja fr uto de la co n viven cia en t re la va nguar dia euro p ea por un lado , y la tradición arraigada en n uestra cultura, por o tro . Los años de la Gra n Guerra y de la Guerra Civil Españo la gestar on una im p ortan te can tidad de carteles por mo r de los incesan tes mo v imien tos de pr opagan d a. De manera es p ecífica, los c arteles bélicos asumier on lengua jes generados en estas van guardias a r tísticas, pr opicia ndo com unicacio- nes co nt undent es y de fácil lec tura, esquem a t ismo y sim plicidad en su estructura com positiva y el simbolism o de las imág enes en su con tenido . En la a uto r ía del cartel p ropaga ndístico elaborado en Espa ña enco ntram os nomb res de ca r - telis t as destacados com o Emeterio R uiz M elendrera s [3], J os ep Artigas [5], Josep Rena u [6] , M auricio Ams ter [7] o L or enzo Goñi [8]; y artistas de la ta lla de J oan Mir ó [4] o An toni Cla vé [9] . En estos a ños de conflic to y sim ultáneos a las cam pañas bélicas tienen tam bién im p ortan te pr esencia otros carteles de p ro p aga nda s oci al. 11 9. El moma (M us eum of M oder n Art) de N ue va Y ork tiene en su colección est e c artel de Cassandr e, así como el ca rtel de Bitte r C ampar i de Cap iello . [en línea] http://www .moma.o rg/collection/works/ (Con sultado el 13/08/201 5). 10. Sa tué . Enric. « Em presa, sociedad y c ultura en el siglo de los signos » , en Signos de l siglo . 100 a ñ os d el dise ñ o gr á fic o en Espa ñ a. Madrid, ddi (So - ciedad Estatal para el Desarrollo del Dise ñ o y la Inno vaci ó n). Dir ecci ó n General de la pyme . Ministerio de Econo m í a y H acienda. 2000, p. 3 5. 11. S.B.H.A.C. So ciedad Benéfica d e Histo ri ad ores Aficion ad os y Cread ores [en lín ea] <ht tp://www .arte.sbhac.net/Carteles/Cartelis tas/ Cartelistas.h t m> (Consultado el 20/07/20 15). Figura 2. Bitter Camp ari . Pa ul Col in, 1921. 31 capítulo 1. Perspectiv a histór ica 1.1.a El C írculo de B el las Artes F undado en 1880 —ba jo el reinado de Alf on so XII y el gob ierno de An to nio C án ovas de l Cas - til lo , del pa rt ido liberal-conser vador — el Cír cu lo de B ellas Artes fue una instit ución de r efe - ren cia cu lt ural en el primer t ercio del siglo xx. F ueron m uchas las actividades que acogier on sus in stalaciones: grandes ba iles, e ven tos, exp osicion es y clases de pin tura y dib ujo e incl us o , dura n te un tiem po , un casino . Si tuado en la madrileña ca lle de Alca lá, a ún ho y el Círc u l o c on - tin úa siendo un cen tro de actividad c ult ural, de encuentr o y traba jo . Fi guras 3 a 9. C ar tel es d el pe ríodo bé lic o en Espa ña de E met erio R. Me lendr eras [3], J oan M ir ó [4], Jo sep A r ti gas [5], J osep Ren au [6], M auricio A mst er [7], Lor enzo Goñ i [8] y A n to ni Cla vé [9]. 3 4 5 6 7 8 9 32 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos El origen de est e pr o yecto se fecha a ños an tes, en 1879, a ini- cia t iva del p int or Plácido F rancés —an te un grupo de ami- gos en el Caf é Suizo— cuando p l an teó la con venien ci a de la creació n de un Círculo de B ellas Artes don de los artistas pudiesen ven der sus ob ras. Dos cien tos ses en t a y siete fue- ro n los so cios fundador es que se sumar on a este p ro yecto . P oco tiempo desp ués, en su p r imera sede —un piso sit uado en la cal le del Bar quillo de Madrid— t oma rí a dimen sión so cial y cu lt ural, graci as a su a mp li a b iblio teca y a la varie- dad de act ividades de div ersa índole . 12 El Círculo transi tó por ocho sedes hasta que, en n oviemb re de 19 26, s e ina ugu- ró —co n la pr es encia del r e y Alfo nso XIII— l a que sería su sede defintiva, si tuada en la ca lle Alca lá 42 [10]. El edificio que ho y conocemos fue un pr oy ecto esperado por los so cios del Cír c ulo y que p udo l levarse a cabo gra - cias a las prácticas de jueg o de azar que se diero n en sus in t alaciones. Los beneficios generados por es t a actividad hiciero n posible la com pra de un solar y edificació n del «P al acio del Cír c ulo de B ellas Artes». P ocos años más tar - de pasó a manos del g obierno de San tiago Casar es Q ui - roga, r esultado de la coalición de izquier das denomin ada F rente Popular , que lo man tiene tras el levan tamien to del 18 de julio de 19 36. Y a desp ués de l a guerra vol vería a abrir sus espacios en ma yo de 19 39, con una o rden cla ra: queda - ba pr ohib ida la asisten ci a de los cola b orado res del ejér cito rep ublican o . S e p roduce así un cam bio radical en las n ue - vas actividades que p rogra mará el Cír culo . En su 125 a niver s ario el dia r io E l Pa í s publica ba un artíc ulo tit u lado «U n Cír cu lo de 125 añ os»: El 16 de abril de 1880, el Cír c ulo quedó con stituido tras la r edacción de un reglam en to y la elección de s u primer pr esidente , J uan M ar - 12. El Rey Alfonso XIII pr esidió el primer paseo oficial p or e l edificio , que dispo nía de distin tos espacios: un sal ó n de fiestas, tertulias, sal ó n de actos, cine, r ecreo —para los juegos de aza r—, así co mo un comedo r c a p az de dar ser vicio a 600 comen sales, aulas de artes pl á sticas, p is cina cubierta y un espacio conocido co mo caba ret , as í como al- gunos reservados de c uya actividad no se daba raz ó n oficialmen te . E l P aís [en línea] <ht tp://elpais.co m/diario/2005/02/20/eps/1108884409_85 0215.h t ml>. ( Consultado el 16/08/2015). Figura 10. P alacio d el C ír culo de Be llas A rtes, si tuado en c alle A lcalá 42, i na ugur ado en 1926. Figura 11. U n grupo de m iemb ros de l a U n ión de Dibuj an tes Es pañoles ( ude) r etr at ados en el Ca rnav al de 1936. 33 capítulo 1. Perspectiv a histór ica tínez Espinosa. U no de los aco nt ecimientos sociales de Madrid celeb rados en este enc lav e fue «E l baile de máscaras» celeb rado an ualmen te, salvo un a excepción en 19 22, hasta que estalló la G uerra Civil [11]. 13 Es en 1891 —acuci ado por las necesidades econó micas de la insti tució n— cuando el Cír culo orga niza el primer «Bai - le de M áscaras», en el edificio del T eatr o de la C omedia. El éxit o de reca udación o btenido lo co n virtió en un e ven to an ual. P a ra esta primera co n voca to ri a se encarg ó el prime - ro de un a larga lis ta de carteles —que se sucederían en los años post erior es— al pin to r C ecilio Pla [12]. 14 El Círculo de B ellas Artes s e con vert irá a partir de 1890 en imp ulsor del cartel moderno a trav és de la or ganizació n de los con cur - sos de carteles para el «Baile de M áscaras» a n ual. P ara m u - chos di bu jan tes y crí ticos estas con v o ca torias co ndensaba n toda la histo ria del arte del cartel de la épo ca. Estos certámenes permitiero n ensa ya r nuevas t endencias y estilos con tribu yendo , de ta l fo rma, a la reno vació n de la técnica del cartel espa ñol . Duran te varios a ños —en tre 191 5 y 1925— es ta cita estu vo ca p italizada p or la p ugna en tre los tres dib u jan tes espa ñoles de r efer encia en esa épo ca: R afael de P enagos, Salvado r Bartolozzi y F ederico Ribas [13 a 15]. T amb ién, en tre los ca r telis tas aso ciados a t ales concursos, enco n tramos a Ser n y , San to n ja-Ros ales, H ortela no , Hidal- go de Ca viedes, B arradas, Ba ldrich, Aristo T éllez, T eo dor o Delgado y J osep Renau . R afael de P enagos ob tu vo el p rimer pr emio en has ta siete de los concursos co n vocados. 15 Prieto p resen tó un cartel en 19 36 [16]. Son —pr evios al inicio desg raciado de la Guerra Civil Españo la— años de gran actividad s ocia l y cu lt ural en n uestro paí s, conectados con las va nguar dias eur opeas con p u- blicacio nes emb lemá ticas como Bla nco y Neg ro y La E sf era , q ue r ecogí an en su s páginas el estado so cioc ultural de est e per íodo histó rico . 16 13. R ivera de la Cruz, M arta. «U n Círculo de 125 años», en E l Paí s , domingo , 20 de fe brer o de 2005. El P aís [en línea] < ht tp://el pais.com/ diario/2005/0 2/20/eps/1108884409_850 215.h tml> (C onsul tado el 15/07/201 5). 14. T emes, José L uis. El Cí rcu lo de Bell as A r tes. M ad rid, 1880-1936. M adrid, Alianza Edito rial, 2000, p. 14. 15. Garc ía , F rancisco . H isto r ia de la publicidad en Espa ñ a. Madrid, M undo Científico , 1971, p. 19 3. Ademá s de la obra destacada de De P enagos, el histo riador Gar c í a Ruesga hace tam bién menció n a sendos carteles que t uviero n inf luencia en esos años. P or un lado el cartel del «Chocolat e Ama tller» y , por otra parte, el de la exposición I nt ernacional de Barcelo na en 1929 . 16. Biblioteca N acion al de Esp aña. H emeroteca digital . [en línea] <ht tp://hemer otecadigital.bne .es/results.vm?q=pa ren t:00030 30059&lan- g=es&s=668> (Consultado el 20/0 7/2015). Figura 12. C ar tel anun ci a do r del B aile de M áscaras , ob r a de Cecil io Pla, i nm erso aú n en un a es tét ica ac adem icist a, 1891. 34 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos El régimen franq uista redu jo considera blemen te la ac tividad del Círculo , limitán dose a celeb rar certám enes de bail es r egio nale s, en t re o tras ac tividades popular es [17] . De t al manera, la ges t ión de esta insti tución aca b ó siendo un fiel r ef lejo de la c ult ura imperan te im puesta por la dictadura. Esto supuso la su spe nsión de las clas es de pin tura co n modelos desnudos [18] y la p rohi bición de l Baile de M ásca ras por co nsiderar lo inmoral. T erminó así una eta p a de a p er tura q ue pr etendía ser un reflejo del am bien te artístico y cu lt ura l que por aq uel en tonces im peraba en F rancia, cen t ro de las va nguar di as hist óricas que, co n su frenética actividad art ística del P arís de los añ os vein te, im pr egnaba E uro - pa. L as hip notizado ras danzas de J osephine Baker —dib ujadas por P aul Colin y r etratadas en una de las portad as de M anolo P rieto , com o s e mues t ra en las figuras 60, 61, 6 2 y 6 3 (véase p ágina 61)—, el jazz, la fascinación por las m áquina s o la idola t ría p or el a r te af r ic an o 17 estaban ma rcando una época tamb ién en nuestr o p aís. 18 1 7. El escritor Enrique V ila-M atas retra t a la excén t rica actividad art ística de los años v ein - te, p rotago nizada por un grupo de artistas agr upados en to r no a una sociedad s ecreta. Los int eg ran tes de ésta eran denominados s handys. El gusto por lo exó t ico , el espírit u inno- vador , el nom adismo infa t igable o la sexualidad extrema eran algunos de los rasg os distin- tivos de esta sociedad, que con taba con miembr os de arte y la cu lt ura entr e los que desta- car a Ducham p , W alter Benjamin, Geor g ia O´Keef e o García Lorca. V il a-Ma t as , Enrique. H i stor ia abrev iad a de la literatu ra por tátil. Barcelo na, Anagram a, 2011. 18. Eguiz áb al. O. ci t., p . 126. Figura s 13 a 15. C ar tel es p ara el B aile de M ás caras de l Cí rculo d e Bell as Artes d e Raf ael d e P enagos, 1 91 2 [13]; S al vado r Bartol ozzi, 191 9 [14] y Fe der ico R ibas, 1 931 [15]. Figura 16. Bocet o del c arte l pre sent ado por P rieto pa ra e l con curso de car tel es d el Baile de Máscaras del Cí rcul o en 1936, láp iz y cera so br e pap el, 4 x 5,9 cm., A rc hi vo de la F unda ción. 13 15 14 35 capítulo 1. Perspectiv a histór ica Era un luga r m uy frecuen tado p or M a nolo P rieto y sus co m pa - ñer os de pr o fesió n y son con stan tes las r ef erencias al Cír culo en su diario personal. Reunio nes co n los miemb ros de la J un ta Directiva de la A so ciación de Dib uja n tes Españo les ( ade) , vi - sita a exposicion es, tardes de ca fé y a j edrez, r etransmisio nes de corridas de to ros o r eunio nes de traba jo de diversa na turaleza mo tivan las a notacio nes: 1956. 28 de enero M añan a a las 5 me va a pr esentar Sa n tos en el Cír culo a un amigo de una lit ográfica importan te, pa ra ver si me encar ga carteles. 1960. 30 de ma yo En el ves tíbulo me r eúno con el di bu jan te Gallardo de Bar celo na y jun- tos pasamos a la Exposición del «II Saló n del Cartel» en la que ten go cinco ob ras. […] Le enseño el Círculo al com pañer o ca ta lán. Lo hag o so cio , le in vit o a una cer veza y me desp ido de él en Sol. En 1947 la insti tució n ren ova rá su co ncurso de carteles donde , de n uevo , pudiero n ver se obras de Ribas, An tonio Ben lliur e, Rafael de P enagos o H i pólito H ida lgo de Ca viedres. 19 19. Fillol, Gil. «El cartel de l círculo», en A r te Com ercia l , Año 2, N úmero 12, 1947 , p . 6. Figura 18. Clases de d ib ujo d el n at ur al en los es tud ios d e Pin tur a y Dib ujo , si tua dos en la q ui n ta pla n ta d el P alacio de l Cír culo de Bell as A r te s. En tr e 1926 y 1928. Figura 17 . C ar t el p ara el Gran Baile Infa n til de T rajes cele brado en el a ño 1951. Figura 19. Carte l de Edu ar do Sa nt on ja, en 1936, p ar a la ce leb ra ción de l últim o B aile de M áscaras an tes de la guerra. 36 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos 1.2. L a Esp añ a de l a posguerra El país en el q ue M anolo P r ieto vi v ió y traba jó f ue —d uran te gran parte de su vida: desde los 2 4 a los 6 3 años— la España de la G uer ra Ci v il y de la posterior dictadura franq uista. C asi cua tro décadas mar c adas por la p resencia absol uta de los p oder es militar , r eligios o y polí t ico en el día a día so cial y cu l tural. Si tuación q ue, en la práctica, s erá la do minan te todo el per íodo del r égimen dictato ri al. Los añ os c uar enta a sesenta aco tan de fo rma tem p o ral la pr o d ucción de N o vel as y Cu e nto s que ocupa el cuerp o cen tra l de n uestra in vestigació n y lo significa, p o r t a nto , co mo un traba j o inmer s o en un mo men to hist órico mar cado de manera p r imo rdial por la dict ad ura. El pano rama a r tístico y cult ural que p retendía la Rep ública quedó tr uncado y s us aspiracio nes fr ustradas. Reflej o de es ta sit uación en el ca mpo de la cu l tura fue la imposib i lidad f ormal del ejercicio de dir ec to r del M useo del Prado po r P ablo P ic as s o , no mb rado median te decret o el 19 de septiemb re de 19 36 —pub lic ado e l 25 del mismo m es en la Gacet a de la Rep ública—. 20 A unq ue sí actuó en div ersas o casio nes —desde f uera de n uestro paí s— com o director del m useo , no llegó a asumir f ormalmen te el ca rg o . U na vez iniciada la guerra, su vincu lació n a l g obierno de la Repú- blica par ecí a in dicar q ue no era ap ro piado que se trasladase a n uestro país para su no mbra mient o oficial, si tuación q ue finalment e no s e p rodu jo . C o mo otr os inte lectuales y art is t as de la époc a, P icasso manifest ó su rechazo t otal a l r égimen gol- pi sta. Sueñ o y men tir a de F r anc o [20 y 2 1]—un co nj unto de dos gra b ados y dieciocho viñetas pr o- ducidos en t r e enero y j unio de 1937—, r ealizado p a ra su exp osició n en el P abellón de la Repúb lica Españo l a de la Exposición I nt ernacional de P arís del mism o año , m uestra su rechazo adem ás a los estamen tos religiosos y militar es que acom p a ñaban al gol pe de estado . Y a en la primera viñeta par e ce mos t ra r sus pr e ocupacion es s ob re est os p oderes fácticos: 20. M useo del Prad o [en línea] <ht tps://ww w .museodelprado .es/enciclopedia/enciclo pedia-on-line/voz/p ic as so-pablo-ruiz/> (C o nsultado el 19/08/201 5). Figura 20. V iñ eta 1. S ueño y men tira de Franco , 1 937 . Figura 21. Grabado uno . S ueño y mentira de F ranco , 1937 . 37 capítulo 1. Perspectiv a histór ica A la religió n se alude a trav és del estanda rte procesio nal que porta en su mano der echa el persona je ecuestre […] La monar quía q ueda repr esentada median te la co ro na r ea l, r ema tada con una media luna, r efer encia al enemigo na t ural […] El ejércit o está pr esente ta nt o en la media luna que r ema ta la cor ona… co mo en la carica tura del g eneral F ranco . 21 L as características del g ol p e a la Repúb lica y el manda t o de Fra nco d uran te la co n tienda p ermi- tían sospe cha r que no terminaría con e l perdón, la a mnistía y la reco nciliación en tr e vencedo res y vencidos. Cr eó , en palab ras de J a vier T ussel «un sist ema de violencia moderna, or ganizada y ser vida p or e l a para to esta tal con tra el adv ersario político». 22 Esta escena de rep resió n y some- timien to —que ma r car on de ma nera im portan te la actividad s o cial y c ult ural— la encon tramos retra tada de fo rma clara en el diálogo cin ema tográfico q ue los pr o tagoni stas man tienen en la se- cuencia final de la p elícu la de J a ime Chá varri Las bicic let as son pa r a e l ver a no , de 198 4. 23 U na vez finalizada la Guerra Civil, en su úl timo diálogo Lui s dice a su hijo L ui sito : «no ha llegado la paz L uis, ha llegado la victoria». Cabía esperar , p or tan to , una dura r epr esión a t odos aquellos que no est uviesen a lineados o sometidos al régimen. 1. 2.a L a p osguerra y el fin de la auta rq uía Los primer os años de posguerra f uero n tiem pos de insegur idad y desconfianza y así los describe en esos momen tos M ano lo Prieto: A los amig os que venía n de zona F ran quista, a esos hab ía que h uirles, no se sabía n unca cómo iban a r eac- ciona r , y a los que les ha bía cogido aquí per o se habían aco modado enseguida, te decían que te esco ndieras y que ya t e avisarían cuan do el pastel fuera r epartido p or si quedaba n migajas o t e metían en la cár cel. 24 Años de pen uria en los que la familia Prieto —co mo o tros m uchos españo les— acabó recurr ien- do al A uxilio S o cial y haciendo colas, día tras día, para po der comer . Esta sit uación se pr olonga ría hasta bien a vanzada la década de los c uar en ta. L a p olítica econ ó- mica in ter vencioni sta del régimen ma n tenía la ind ustria con escas ez de suministr os básicos y la econo mía estran gulad a, alen tando el neg ocio del estraperlo «mien tras el ni vel de vida de la ma- yo ría de los españoles h ab ía des cendido por lo menos en un t ercio de lo alcanzado al co menzar los años 3 0», 25 condició n de pen uri a que per dura ba en el tiempo . 21 . Har o , Salvado r ; S oto , I nocente. «El sue ñ o del com pr omiso» en Vi ñ etas en e l fren te . Barce lona, M us eo Picasso , In stitu to de Cul tura, A yunta- mient o de Barcelo na, 2012, pp . 4 2-43. 22 . T ussel , J a vier . «La dic tadura de Fra nco». H istor ia de Esp a ña en e l siglo X X, V ol 3, M adrid, Ediciones T aurus, 2007 , p . 2 1. 23 . C há v arri , Ja ime. Las bici clet as son pa ra e l ver ano , 1983. P roducto ra Incine/J et Fi lms. Con gui ó n de Salvado r Maldo nado , basado en la obra teatral del mismo n omb re de F ernando F ernán Gómez. 24. Fund ació n Manolo Prieto[en línea] h ttp://fundacio nmanolo prieto .or g/con tenidos/vida_obra.h tm (Consultado el 01/09/20 15). 25 . V aldeón , J ulio; P érez, J osep y J uliá, San tos. Histori a de E spaña. Barcelo na, Ediciones A ustral, 2015, p . 533. 38 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos F ranco no estaba disp uesto a poner f echa de caducidad a su ma ndat o y lo preser vó r o deán dose solo de aquellos esta ment os y p erson as que acep taro n clara men te su liderazgo sin nin gún t i p o de cuestiona miento . El dictador le co ncedió un p oder relevan te a la I glesia C a tólica a cam bio de su to t al a p o yo al régimen. Duran te gran parte de ést e se hizo hab it ua l o ír habla r al alto cler o como si fuera n p olí ticos e, incl uso , el jefe de estado solía ac t u a r como si est uviera in vestido de la au to ridad de un a l to carg o eclesiástico . Este nacio nalcato licismo insta urado sup rimió g ra n p a r te de la actividad cu l tural y espec táculos que eran frecuen tes en la España de la pr eguerra. En el do cumen ta l Los años v ividos , An tonio Gala r ef lejaba de fo r ma h umo rística este po der r eligios o: El Cardenal Segura excom ulgaba al que bailara. Exco mulgó casi a la diócesis en tera de H uelva. T enía un seiscientos v erde al que llama ban la aceit una —p o rque decían q ue el hueso iba den t r o— y p o r sup uesto era una con tradicción la que exi stía en to nces en Se villa p o rque era g obierno de com unión dia r ia y un car denal de exco munió n diaria. 26 Los años de la con tienda militar p ro vocaro n una sit u ació n econó mica pau p érrima. A demás la so ciedad españo la quedó ro t a: desp ués de una dura guerra o eras ven ce do r o vencido . Si eras venced or vivías en un paí s pobr e y aislado del r esto de E uro p a pero sin s uf rir pr oblemas polí ticos; sin emba rg o , a los vencidos les quedaban pocas opciones: o e l exi lio o la r epr esión in terna. B as tó además —desp ués de la S egunda G uer ra M un dial— el h undimien to del fascismo en E uro pa p a ra que n uestro pa ís aumen tara su si tuación de a islamien to desde el final de la guer ra ci v il y has t a bien a vanzados los a ños cincuenta. De fo rma paradójica, a ca usa del aisla mient o en el que se enco ntraba Españ a, comienzan a fundar s e em pr esas por la urgen ci a de r ec u p erar la actividad del país. La demanda en los sector es de l a side - rurgia, el metal y de la construcción, en tre o t ras necesidades, «puede co nsidera rs e extrao rdinaria com parada co n la etapa an terio r a la guerra». 27 L a creació n de emp resas del sec t or alimen tario para el abas tecimien to in terno era una necesidad de p rimer or den. L a hist oriadora del a r te Anna Calv era se refier e a este hecho destacan do que « […] con el tiem po (f uer on) im p o r tan tes im pulsoras del di s e - ño en el paí s». 28 Algunas de éstas, co n vertidas en grandes em pr esas, se man t ien en en la actualidad. T al es el caso de Gal lina B lanca (19 37) [22], N utr exp a (19 40), o Cr uz V er de (1947), entr e otras [23] . T am bién el ejérci to osten taba un po der p reeminen te, razó n por la que gran parte de ministr os y car gos de g obierno fueran milita res. Y que , por tan to , la rep resió n ej er cida s o br e la s ociedad 26. rt v e , Los años v ividos. «C a pítulo 5: T iempo de parén tesis». Feb rero 199 2, (minuto 4 0:48). L os años v i v idos redog e una serie de do cumen ta les que r et ra tan la España del siglo xx . Recopilam os los cap ítulos relacio nados con nues t r o p eríodo de inv estigación: cap ítulo 1: los locos años 20, cap ítulo 2: tiempo de ilusio nes y capí tulo 3: tiempo de tragedia, cap ít ulo 4: tiempo de posguerra, capí tulo 5: tiempo de par éntesis. r tve [en línea] <ht tp://ww w .rtve.es/alacarta/vide os/los-a nos-vividos> (Consultado el 25/08/20 15). 27 . Garcí a , Fernan do; Gonz ález, J osé Man uel. Breve hist oria de E spa ña. Madrid, Alianza, 2012, p . 5 7 4. 28 . C al vera , Anna. «N otas en torno al nacimien to de una pro fesión», en Gil , Emilio. Pi onero s del d iseño gráfic o en E s pañ a. B ar celona. I ndex Bo ok, 200 7 , p . 23. 39 capítulo 1. Perspectiv a histór ica civil fues e in tensa. La más violen ta fue la ejercida co ntra la o posición política que , a unque permaneciera escondida, no llegó a desa par ecer duran t e el r égi- men dictat orial. Si tuació n que se hizo más pa ten te co n el paso de los años. A q uellos que cr eían en la transf o rma- ción de la socied ad —ind ustria lizada y desarro llad a a la man era en la que lo es- taban las democracias occidentales— se suma ro n a los ven cidos de la guer ra en con tra de los co m port amien tos sociales que p r om ulgaba el r égimen. En ese es cenario , po demos señalar dos per íodos bien difer enciados dentr o de la dict adura fascista y que ma rca n pun tos de inf lexión en la evo lució n del r égimen. U n p rimero , a utár quico , con e l país ai slado de E uro p a y con las fro n teras cerradas. F uero n los años más d uros de la posguerra. El s egundo , mar cado p or el benepláci to de E uro pa, el a p oy o american o y el reco nocimien - to co mo miemb ro de la onu a finales de 1955. Será ent on ces —finales de los cincuen ta y primeros sesen ta— c uando se inicien p olí ticas más desarro llistas. T a mb ién en estos años co mienza en n uestro pa ís una len t a pero pr og r esi - va recuperació n cu lt ura l, gen erándose even tos tales como e l S éptimo Salón de los Once, co n obras de , entr e otros, An - to ni T á pies, Salvado r Dalí y Joan M iró , com o artistas rep resen t a tivos. 29 29 . R ios , Sonia. La cr í t ica de dise ñ o gr á fic o en la revista d e Arte Comercial (1946-1 952) . M á laga, T extos m í nimos, U niversidad de M á laga, 2007 , p. 42. Figura 22. Esta ble cim ien to de la ma rca Gallina Blan ca en un es pacio p úb lic o en los a ños cin cuen ta. Figura 23. A plic ació n de la ma rca c omer cial N or it en un t r an v ía en la déc ada de lo s cincu ent a. 40 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos En feb rer o de 1956 —con J oaquín R uiz Gimén e z com o Ministro de Ed uc ación— se sucederá n las primeras r evueltas univ ersitarias, p rod uciéndose el primer levan tamien to de est udian tes. Lo significativ o de este mo vimient o es que, por p rimera vez, son pr otag oni stas del mism o los jóv e - nes univ ersitarios p rocedentes de familias r ele van tes del r égimen, de la alta bur guesí a y de las n ue vas clases medias. M uchos so n detenidos y ac usados de ser los respon s ab les e instigador es de los sucesos. Dionisio Ridruejo , R amó n T ama mes, Enrique M ú jica o J avier P radera f uer on algunos de estos det enidos. Esta vir ulenta co yunt ura fue pro vocada p or la cer canía tem p oral de la co n vocato ria del C ong re s o N acional de Est udi an tes y la ma nifestación en ho mena j e a Ortega y Gasset, falle cido en 1955. El con - greso pr etendía co nsti tuir una n ue va or ganización q ue pudiese configura rse como la alterna tiva al seu (Sindica to de Est udi an tes U niv ersi t arios) —el sindica to o ficial del gob ier no—. Las altas esferas del r ég imen, inseguras co n l a si tuació n creada, sac ar on a la calle las f uerzas de choq ue de F a lan ge, que asal tar on la U niv ersidad de San B ernar do , originando serios disturb ios. E l trance co ncl uy ó con el cierre de la uni versidad y una fuerte crisis de go bierno cercena ndo de raiz, co mo afirma P ablo Lizcano «el in ten to de ensa yar una a p ertura evol utiva desde den tro del r égimen». 30 Es en 1955 cuando el poet a Gab riel C elaya —a s us c uar enta y cuatr o años de edad— escr ibe Es - pa ña en ma rc ha (Can tos í bero s) : una s emb lanza poét ica de la sit u ación polí tic a y so cial vivida en esos tiempos. […] ¡A la cal le!, que ya es h ora de pase arnos a cuerp o y mostrar q ue, pues vivimos, a nuncia mos algo n ue vo . N o reniego de mi o rigen, pero digo q ue s erem os m ucho más que lo sab ido , los fac to res de un co mienzo […]. 31 M uchos de los p ro t ag oni stas de estas p rimeras revuel tas hiciero n de n ue vo a parición en el ma pa político de la T ra nsición E spa ñola , teniendo un destacado pa pel en este p roces o de insta uración democrá tica en España. En palabras de J avier T usell: «L a dict adura de F ranco fue el p roducto de una G uerra Civil c uy o recuer do dur ó hasta que q uien la p ersonificaba desa p ar eció». 32 L a persisten ci a de este tra uma en la so ciedad española ma nt uvo la confia nza en quien se er igía como un sím b olo de la unidad y es- tab ilidad del país, gara ntizan do que no vo lvería el pl ura lismo polí t ico conflict iv o que lo o r iginó: el r ég imen democrá t ico de la S egunda Repúb lica E spaño la. 30 . L izcano , Pablo , «1956 El fin del sue ñ o colonial. Espa ñ a aban dona M arrue cos», en El f ranq uismo a ñ o a a ño . T omo 16. M adrid, Bibliot e ca El M undo , 2006. p . 106. 31 . Díez , Miguel y Díez , Mar í a P az. Antolog í a de la poes í a espa ño la de l sigl o XX. Madrid, I stmo . C olección F undamen tos, n.º 123. 200 3, p . 226. 32 . T ussel . O . cit. , p . 30. 41 capítulo 1. Perspectiv a histór ica F uero n m uch os los españo les obligados a r ecur rir al exi lio para h uir de las medidas sancio na- dora s y rep resi vas im pues tas p o r el r égimen de Fra nco . El ma y or n úmer o de exiliados es cogió el sur de F ran cia —en g ra n parte p o r su cer canía y facilidad p ara la h uída—. Allí fuero n alojados en cam pos de in ternamien to co n pésimas con diciones de vida. M uchos soldados r epu blicanos luc har o n tamb ién con t ra los aleman es en la p ost erior guerra euro pe a, siendo d uramen te pers e- guidos y deportados a E spañ a o a cam pos de concen tración co mo el de Maut h au s e n . 33 M éxico , sin embar go , fue un destino muc ho más acog edor . S u gob ierno facilitó a los exilia - dos la in tegración en s u país. Ser ía para m u - chos in telectuales de la República el des tino elegido . A llí via jarán des tac ados r epr esen tan - tes de la cultura es pañola co mo Rafael Alber ti, L uis Buñ uel y tan tos otr os. Es lícit o con siderar que , con el exilio de todos est os in telectuales, la so ciedad española q uedó mu tilada y su ac - tividad so cial y c ult ural s eriamen te afectada. I gu almen te sucedió co n un n úmer o im p o r tan te de grafistas co mo J osep Rena u, An to ni Clav é, Carles F o n tseré, Salvado r Bartolozzi [24] o Fe - derico Ribas, aun que est e último sí vo lvería a n uestro pa ís en 1949. «Los nom br es son lo suficien temen te significa ti - vos co mo para no h acernos reflexiona r s ob r e lo que s up uso su desapa rición para el desarr ollo del diseño españo l». 34 A sí lo con sidera la pr o feso - ra R aque l P elta manif estando s u carácter com o tema de a nálisis pendien te en n uestra disci plina. C o mo ya indicam os en textos p revios, los cam bios del r égimen tran sfo rmar on la socie dad al gus- to de los v encedor es, acabando co n las im portan tes co nquis tas s ociales. L a pr ensa fue con tro lada y censurada, ma r cándose las noticias q ue no deb ían pu blicar se o , por el co n trario , aqué llas obli- gadas a difundir con espe cial in ter és. Los maestros serían dura men te perseguidos y las esc uelas y sist emas docent es radicalment e camb iados. A modo de ejemp lo , un pro yec to ed ucati vo co mo 33 . T ussel. O . cit . p. 8 5. 34 . Pel t a , R aquel . «T odo estaba inven tado» en Exper im ent a. 25 a ñ os de d ise ñ o gr á fico espa ñ ol 19 70-1995. Sup lement o del núm ero 13/14. Madrid, Experimenta, 1996, p . 30. Figura 24. Il ustr acio nes d e Salv ado r Bartolo zzi pa ra N uevas a ven turas de P inocho , pu bl ica das du r an te su exil io mexi cano . 42 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos el T eatr o U niv ersitario La B arraca 35 [25 y 26] —dirig ido por F eder ico Gar cía L or ca y Eduar do U garte— cr e ado al inicio de la II República en 1 931 para acer car el tea tro a las zon as de menor actividad c ult ura l en n uestro país, t uvo una his toria fugaz. Entr e su repertorio se encon traban piezas c l ásicas co mo La v ida es s ueño de Ca lder ón de la Barca, F u e nteove juna de Lope de V ega o El bur lador de Se v illa de T irso de M olina. L a G uer ra Civil terminó co n este espec tácu lo tea t ral trans h uman te, a bor do de un v iejo a utob ús que Lor ca bau t izó co mo «La b ella A uro ra» . 36 U nos in tegran tes de la com pañía fuero n as esinados y otr os mar cha ron al exilio , en fiel reflej o de la sit uación política del mo men to y de la ac tividad de divulgació n cultural de aque l los terribles a ños. En los años de la guerra M anolo P r ieto , como o tros tan tos com pañer os de pr ofesió n de su misma generació n, era un joven cum pliendo el ser vicio mi li tar ob liga torio —la mi li — y acabó siendo mo vi lizado . Cabe menciona r entr e ellos a R icar d Giralt-M iracle (1911-1 994), Alexandr e Cir ici P ellicer (191 4-198 3) y J os ep Artigas (1919-1991). M ano lo Prieto ingresó d uran te la guerra en el C o misariado del 5º C uer p o del ejér cit o repu blicano co mo dibu j an te y fue t rasladado más tar de a la 46 Divisió n, 209 Brigad a, co n el emp le o de sarg ent o za p ado r . Des de aq uí lle vó la dir ección artística de un p eriódico que repa rt ían en el fr ente . A l po co tiem p o pudo licencia rse a legando e l asma q ue p adecía des de pequeño . 37 35. E l pin tor Benjamín P alencia fue el auto r del cartel an unciador de los espect áculos del T ea tro U niver si ta r io La Barr aca , en 1932. 36. r t ve. [en línea] <ht tp://ww w .rtve.es/noticias/20111224/tras-hue l las-barraca/48368 2.sh tml> (C on sultado el 19/08/201 5). 3 7. Fund ación Manolo Prie to. [en lín ea] <ht tp://fundacionma noloprieto .org/con tenidos/vida_obra.h t m> (Consultado el 25/08/20 15). En su au tobiogafía M anolo exp lica con detenimient o estos añ os incluyen do algunos pasajes que le a yudaron a li brar s e de acabar en las trincheras. Puede consul t arse tam bién esta au tob iografía en: P riet o , M anolo . «A utob iografí a» , en Hi b r i s . Revista de biblio filia. Editorial Misèria & Cía, Año VI. N úmero 36, n oviem br e-diciembre , 2006, pp . 32-36. Figura 25. C ar t el L a Barraca , de Benja mín P alencia, 1 932. Figura 26. M iemb ros d e la com pañ ía tea tr al L a Barraca en los a ños de la II Rep úbl ica, aco mpa ñados d e F ederico Ga rcía Lor ca. 43 capítulo 1. Perspectiv a histór ica T erminada la guer ra, com enzar on de n uevo a r eto ma r la ac tividad pr of esio nal en España. Años desp ués se l leva a c abo la con solidación defini tivamen t e la pr of esión. Sob re esta co yun tura hi stó- rica R aquel P e lta expone q ue: […] Analizar tal pano rama (del diseño) en tre 1 939 y 19 70 no r esulta sencillo , y no lo es porq ue tam poco lo fue la histo ria de nuestr o país en un perío do del que q ueda mucho po r in vestigar y de l que lo in ves tigado no se ha hecho sin a pasiona mien tos. 38 El pano rama en los a ños cuar en ta era des olador . L a ac tividad econó mica pr evia a l a guerra s e iba recuperan do con dificultad y len tit ud, co n un con sumo y un a indus tri a m uy deb ilitados desp ués de tres añ os de guerra. S e sucediero n años difíciles para el ejercicio de es te oficio . Y es en este escena rio —en el que destacan grafi stas que fuer on niños o jó venes d ura nt e la guerra— don de se f ragua la pr of esión del di seño en nues tro país. U n a generació n de «pio ner os» 39 –qu e, en m uchos casos, se fo rmó en el oficio co mo «a p rendices» en talleres e im p ren t as y que ejer - ciero n su ca rrera p ro fesio nal com o directo res a rt ísticos o diseñador es independien tes desde sus p ro p ios estudios. De esta fo rma pasar on de ser em pleados de las im pr en tas a con vert irse en clien tes de las mi smas. 40 S e creó en tr e ellos una concien cia de gremio , agr upándose para def ender su actividad laboral. De esta manera cr ear on en 1 936, en Bar celo na, el Sindica to de Dibu jan tes P ro f esionales y , en Ma - drid en 1946, la ade (A so ciación de Dib u jan tes Españ oles) —her edera de la disuel ta ude (U nió n de Dib ujan tes Españoles)—, o rga nizacion es a las que nos r eferir emos en el a partado «1.3.c. El com pr omiso de una p ro fesió n». N acen en est e per íodo l as ag encias pub licita ri as más im portan tes, co ncen tradas en tre M adrid y Barce lona. De hech o , fuero n est os primer os pr o fesio nales —grafistas y dir ec to res a rt ísticos— los que em p ezaro n a utilizar e l término di s e ño para definir su traba jo y darlo a co nocer a l res to de la so cied ad. A sí, mien tras que Espa ña ret oma ba cier ta normalidad so cio econó mica, m uy dif eren te era la si- tuació n del cam po del diseño fuera de n uestras fron teras. A unque los fran ceses con tinua ban lide- rando la ilustració n y la gráfica a plicadas al cartelismo S uiza, p ionera en el desarro llo del diseño , ya hab ía acuñado el término de comu nicac ión v i sual , «para r eferirse a las funciones más so ciales y menos p ublici tarias del diseño gráfico , como podían ser : señalización, diseño edito rial, diseño de en vases o imag en de mar ca». 41 38. P e lta . O . cit. , p . 30. 39 . Gil . O. ci t. Con este término se r efiere Emilio Gil a los 15 diseñador es —entr e los que se encuentra M anolo P rieto— recogidos en su libr o que, jun to a otr os, sentar on las bases de lo que con el tiem po terminaría configurán dose como una pr ofesió n. 40 . Cal vera , Anna. «Pion eros. N otas en to rno al nacimiento de una p ro fesión», en Gil . O . cit. , p . 18. 41. Gi l . O. ci t. , p . 33. 44 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos L a década de los s esenta pr esenció el desarrollo del co nsumism o , generado r de gran can tid ad de an uncios p ublici tarios de difer en tes bienes de co nsumo para las div ersas capas socia les, com o los electrodomésticos, la te levisión, la vivienda —el pis o — en bloques urbanizados, el seiscien to s … S e inicia asimismo una a per tura del pa ís, fo rma lizada con la Ley « Frag a » de Pren s a e I mp ren t a de 1966 q ue p ermitió tan to el desarrollo del sector de l lib ro —r educiéndose el n úmero de tí tulos pr ohib idos— como la a parición de n ue vas r evistas satíricas y cu lt ura les. 1.2.b . Sit uación euro p ea L a E uro p a de estos a ños vive tam bién tiem p os de conflictos con guerras cruen tas y vencedo res y vencidos. U na d urísima G uer ra M undial —la s egunda en E uro p a tras vein te años— desde 19 39 hasta 19 45 y que enfren t ará co mo princi p ales int er vinient es del Ej e a A lemania, I t alia y J apón co n- tra los Al iados Fra ncia, Reino U nido , Estados U nidos, U nión So viética y C hina. Los ava nces téc- nico-cien t íficos en el arma ment o b élico (a v iación, ca rros de co mbat e, cohetes a u to pro pulsados, bombas a tó micas, etc.) alimenta ron es t a devastadora co n t ienda que finalizó co n cif ras estimadas de en t re 3 5 y 60 millones de m uer tos. La resist encia soviética y la maquina r ia indu stria l y militar no r teamericana fa vo reciero n la v ictoria de los Aliados. U na vez terminado el conflicto gran parte del territ orio euro p eo quedó en r uinas, co n mi llones de personas exp u lsadas de sus casas o h uídas en medio de la des esperación. E uro p a no hab ía con o cido un ac to de barba rie s ob re la población ci v il de semejan te en ver gadura. El ma pa euro - pe o sufrió un camb io t ran s cenden t al y , tras la divisió n del con tinen te en dos grandes zo nas co n sist emas polí ticos enf ren tados, E uropa t uvo que es p erar cuatr o déc adas, hasta la caída del T elón de A cer o en 1989, para o lv idar el d uradero enfren tamien to geopolí tico de l a segunda mitad del siglo xx. L a in yección econó mic a de Estados U nidos en E ur opa —en su do ble in ter és p or frena r la exten- sión de l com unismo y gara n t izar s u solidez econó mic a com o fut uro gran mer cado— f ue funda- men ta l. Estos f ondos permiter on paliar las con diciones en que h abía q uedado el viejo con t inen te y , al estim ular finan cieramen te la pr e caria sit u ación eur opea, p ermitiero n incen t ivar e l consum o euro p eo hacia pr o ductos no r team ericanos. A esta in versió n econó mic a a p ortada p or los Estados U nidos s e la conoció com o el Pl an Marsha l l (llamado de fo rma oficial Eur opean Recover y Pr o- gram), an unciado por el secretario de estado no r teamerican o Georg e M arshall —de quien t om a su no mbr e— en junio de 19 4 7 en la U niv ersidad de H ar var d. P ara la com unicación de es ta int er venció n s e inició una gran cam paña p ublicita ria en la que, con ca r teles a todo colo r y mensa jes p ositi vos, se difundió este p l an de r es ca te en tre la población civil [27 y 28]. D e man era l amen table pa ra España, fue una esperanza fugaz al no fo rmar parte de los países beneficiados p or el p lan econó mico que a yudó a recon str uir la Eur opa Occiden tal 45 capítulo 1. Perspectiv a histór ica de la posguer ra. T al desencan t o quedó inmo rt alizado p or e l cineasta L uis Gar cía B erlan ga en la pelícu la B ien venido M ister M a rsha ll , 42 r o dada en la loc alidad de Guadalix de la Sierra dura n te tr es meses, en el año 1 952. Finalizada la S egunda Guerra M undial y a pr op uesta del p residen te no r teamerican o Fra nklin D . Roos evelt, se cr eó la Organizació n de las N acio nes U nidas ( onu) . D esp ués de in tensos meses de deba te, el 25 de j unio de 19 45, s e firmó la Ca r ta de las N acio ne s U ni das en la que se declara ban cuatr o grandes ob jetivos: ma n tener la paz y la segur idad in ternacional, f o men tar las re laciones amis tosas en tre los paí s es, fo men t ar la cooperación in ternacional en todos los ám bi tos y ser v ir de cen tro im pulsor de los esfuerzos de las nacion es para con seguir estos pr opósitos. L a gran alianza bélica que h ab ía puest o fin a la II G uerra M undial dur ó m uy poco . La p osterio r Guerra F ría enfren tó a los Estados U nidos y la U nió n Soviética —y sus r espec tivas zon as de in- f luen cia— dura nt e un larg o per íodo , en tre los a ños 1947 y 1989. El Mur o de B e rlín se con virt ió en el sím b olo de la ten sa sit uación polí tic a y de la rep r esión t otalitaria com unista. Llegó a extenderse a lo lar go de 120 km. rodeando co m pletam ent e B erlín Occidental. En b usca de la consolidació n del co n tinent e euro peo , en 1957 s e con stit uy ó la C om unidad Econó mica E ur opea, pr ec ursora de la U nió n E uro pe a tal y como ho y l a con ocemos. 42. Garcí a, L uis. Bien venido , M ister M arsh all, 1953. P roductora UNIN CI. Cos echó varios pr emios de relevan cia: Menci ó n especial del J urado en el F estival de Cine de Cannes; Pr emio del Sindica to N acional de Espectác ulo y Mejo r P elícula de H umor y M enci ó n especial de l a fipr esci (Federació n In ternacional de Críticos Cinem atográ ficos). Figura 27 . I magen d e ma rc a y sopo r te pu bl ici ta rio ub icado en l os pa íses de im plan tació n del Pl an Marsha l l , en los añ os pos terior es a la II Guerr a M u ndi al. Figura 28. U no de los c arte les de p ro pa gan da de l Plan Marsha l l . 46 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos C on e l fin de la guer ra y el triunf o de los aliados, la vangua rdia plástica vo lvió a tener un pa p el im p ortan te en el desarro l lo so cio-cu lt ural de l as democracias moder nas. El estilo art ístico im p eran te —d uran te este p r imer ter cio del siglo xx — en E uropa fue el ar t d e c ó . En su evol ución fue inco r p ora ndo las estéticas de las van gu ar dias emergen tes y co nfigurándose com o un esti lo aglu t inado r y rep resen t a t ivo , acep tado sin dific ultades por la ma yoría. Siendo con siderado ent onces a pr opiado para la co municació n publici taria, en t an to que llega ba con más com pr ensib ilid ad a un pú blico ma yo r itario . El efecto co n t rario p rod ujer on los lengua jes de las van gu ar dias histó r icas: efer vescent es, con tunden tes en sus ma nifestacion es gráficas y , por tan to , aceptadas por un p úblico más específico . N o obstan te, a r tistas comer cia les y cartelistas seguirán em pleando las fo rmas futuris tas, cubis tas y surrealistas derivadas de estas va nguardias. Cheret, H eart field, El Lisstzk y , Dep ero , Cassan dre , L eonet to C a ppie llo , Ro ckw ell, Milto n Glasser jun to a otr os art istas y grafis t as in ternacionales idear on n ue vos modelos de co m unicación pub licitaria con s olidan do la utilidad y necesidad de esta dis cip lina. Div ersas r e vistas irr ump iero n en el pano rama edito ri al. En Alemania sur g ió Gebra uch sg raph i k: M on ats sch r ift zur F ör derun g K üns tlerisch er Rekl ame (A r tes gr áfic as comer cia les: R ev ista m ensua l pa ra la p ro moció n del a r te en la p ubl icidad) (1 92 4-1944), 43 fundad a por H. F . F renzel —quien tamb ién im pulsó l a F e deración de Diseñador es Gráficos Alema nes—, siendo una de las p r ime- ras edicion es que p rego naba las ca p acidades b enefacto ras de la publicidad [29 y 30] . Das Plak a t (1910-19 20), 44 la pub lic ación o ficia l de la S ocied ad de Amigos de l Cartel fundada en 1905, co n- siderada la imp uls ora de l sinteti smo en el lengua j e gráfico y r efer encia de los inicios comer cia les del arte p ublicita r io [31]. Y Simplic i ss imu s , 45 un s emana r io satírico pu blicado en tre los añ os 1896 y 196 7 , a unque est uvo sus p endid0 dura nt e los años 1 94 4 a 1954 [3 2]. En S uiza se editó G ra ph i s. I n terna tio nal J ou r nal o f Gr ap hic A r t and A pp lied A r t, (1944-2004), 46 una r e vista bimestral que es t im u ló la con s ec ución de un está ndar de excelencia pa ra definir la estética y el co nt exto del diseño de posguerra [33]. Esta revista llegó a pub licar varios carteles de M anolo P r ieto en 1953. 43 . Heller , S., y Godfrey , J. 100 revi stas c lásicas de d is eño gr áfi co . Bar celona, Edicio nes Blume, 2014, pp . 86-87 . 44. Ib. , pp . 1 46-4 7 . 45. Simpliss ic imus , semanario sa tírico alemán editado entr e 1896 y 1967 , con un perío do de carencia en tre 1944 a 1954. F undad a por el alemán Albert L angen. 46. Heller et . al. O . cit., p p . 96-97 . 47 capítulo 1. Perspectiv a histór ica Figura s 29 y 30. Gebra uchsgra phik , po r ta da vol. 5; n.º 7 . 1928. Il ustr ació n de R. L. Leona r d. y portada v ol 4; n.º 1. 1927 . Il ustr ació n de Otto A r pk e. Figura 33. Gra phis , p ortada vo l. 4 2; n.º 2 44. ju lio-a gosto 1 986. Ilus tr ació n J osep h B i n d e r. Figura 31. Das Plakat, v ol. 12, n.º 6, jun io 1921. Figura 3 2. Sim plissicim us, port ada n.º 17 , abril 1956. 29 31 32 33 30 48 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos 1.3. Manolo Priet o y su tiemp o 1.3.a. Reseña biográfic a M e naciero n en E l Puerto de San ta Ma - ria (C ádiz) un día 16 de J unio de 1912. M i madr e me con taba que en aq uel mo men - to pasaba por la esquina de mi casa una Pr o cesió n, a la que tan dadas son aq uell as tierras de Ma r ía San tísima. Ú nico sobrino var ón en t r e mucha s tías, me despert ar on un mal genio f enomenal, y o creo q ue de - bido al m ucho besuqueo . Mis p r imer os recuerdos so n los de limpia r me la cara co n un man otazo cada vez que me llena b a n de bes os los carrillos. 47 A sí comienza M anolo P rieto su a uto biografía —resumida en unas cin co p áginas a m odo de tes- timonio— escrita a los 68 añ os de e dad. U n a uto r r et ra to , a veces en cla ve h umorística, en el q ue nos r elata las cir cunstancias q ue rodearo n su vida p er sonal y pr of esional hasta 19 7 8 [3 4]. M anolo P r ieto s ufre en su infa ncia una débil salud que e l clima de su ciudad na tal —E l Puerto de San ta Ma r ía— agra vaba. Es os achaq ues dificu l t ar on su a sistencia r egular al colegio obligá ndole a aban donar lo de fo r ma t emp rana, mo ment os en los que comienza a traba jar en la tienda de com estibles familiar ; más ta rde s u p adr e pr oc ur ó inici a rlo en un oficio ocupándo lo con un ca r - pin ter o y después co n un relo j er o , con escas os r esultados en am b os tal ler es. El asma b ro nquial que padecía le pri vó del j uego y las actividades pr opias de un niño pero , en cam bio , fo menta ron en é l una ac tit ud obser vadora q ue le facilitar on hab ilid ades p r ima r ias para el dib ujo . A sí hacía ref erencia el mi smo M anolo P r iet o en sus co n ver saciones sob re el t ema: «cr eo que t endr ía cinco a ños c uan do desp ertó en mi el sen t ido de la obser vación y el p lacer de rep ro- ducir lo q ue veía», […] «recuerdo mis di bujos infa n t iles com o los de to dos los niños, y có mo des- cubrí un día que las pa tas de un burrito no era n todo s eguidas sino q ue a l final ha bia un v olumen de distin ta c alidad, las pezuñas y que ha bía que destacar». 48 Cu en ta que e n e sa época , a la edad de dieciseis años, p udo v er a un c ar ica t u rista — C arlo s G arcía — qu e em pez ó a hace r c a rica t ura s de se ño res co noci do s del p ueb lo e n el periódico y co n fiesa […] «e so f ue para m í co mo un latiga zo» , […] « despe r tó e n m í una s cua l i d ad es qu e yo te nía do r midas» . 49 4 7. Fund ación Manolo Prie to . [en línea] <htt p://f undacio nmano lop rieto .org/con tenidos/vida_obra.h t m> (Cons ultado el 25/08/201 5). 48. Citado por L a gares , Fran cisco . «Manolo P r ieto , dibu jante y p intor», en Facetas A r t í sticas de Ma nolo Pr ieto . El Puerto de San t a M ar í a, Fernan- do P érez M ulet E dicion es, 2004, p . 43. 49. M anolo P r ieto na r ra est e he ch o en una película casera que co nser va la Fundación de su úl t ima visi t a a El Puerto de San t a M aría, en el año 1988. En ella hace un recorrido por el mer cado y su casa natal. Figura 34. M an olo Prie to , a la izqu ier da de la im agen, co n sus pad re s M an uel y F r ancisca y s us herma nas F ra ncisca y Mª. Carmen, c. 1924. A r ch ivo de la F undación. 49 capítulo 1. Perspectiv a histór ica L a inq uietud por el di bu jo surgida en su infancia lo llevó a ingr esar en la A cademia de B ellas Artes de San ta C eci lia, donde cursó estudios de dib ujo y p in tura co n el p ro feso r J uan Botta ro [3 5] . En el cur - so académico 1929-30 pa r ticipa en la ex - posición que r ealizan los alumn os de la A cademia, ob teniendo un p rimer pr emio , con cedido p or el a yun tamien to de su lo - calidad. En este a ño tamb ién realizará su primera exposición in dividual — Man o l o Pr ieto y los pa tios a ndal uces — , en la que con siguió vender parte de sus cuadros y ob tener algún diner o . N i que decir tiene que est os estudios fuer on determinan tes en su v oc ación co mo pin tor [36]. V ia jó a Madrid para co n tinua r su fo r - mació n y mejora r su estado de salud en un clima má s se co y pr opicio . Así lo r ecoge en su a utob iog rafía en el añ o 1930: «M e vine a M adrid a esperar una be ca que se hab í a pe dido para mí a la Di pu tación de Cádiz. 50 I ngresé en la Escue la de San F er na ndo , y com o la b eca no llegó , me tu ve que salir y ponerme a traba j ar». 51 A quí, de f orma fo r - tui t a, comienza una actividad pr ofesio nal que lo llevará al cam p o del arte gráfico y la pu blicidad, r elegan do a un segundo plano su actividad artística. Su p rimera exp erien - cia será con el escenógraf o teatral Sigfrido Burmann —de origen alemá n—, dibu jan - do los decorados para la r epresen t ación tea tral La fa rsa , ob ra de M u ñoz-S eca. 52 50. Franci sco Arniz rect ifica aquí a M anolo P rieto indicando que la beca era del ayun tamiento . Arniz , Fra ncisco M. «Ma nolo Prieto en El Puer - to » , en M ano lo Prieto y e l T or o Osborne . El Puer to de San t a Ma ría, Editorial España A bierta, 1995, p. 23. 51 . Fund ación Manolo Prie to . [en línea] <ht tp://fundacionma nolop rieto .org/co nt enidos/vida_obra.h tm> (C onsul tado el 25/08/2015). 52. P e dro M uñoz Seca (1879/1936) —nacido tamb ién en el Puerto de San tamaría—, a yudó en sus inicios a un jov encísimo M anolo P rieto a man te- nerse en Madrid. M uñoz Seca fue un reconocido escritor y a utor de tea t ro españ ol. M urió as esinado por milicianos co munistas en P aracuellos del J arama en los inicios de la Guerra Civil Españo la. Figura 35. Es tu diante s d e l a promo ci ón 1 929- 1 930 en la Ac ad e mia d e Santa C e ci lia d e El P ue r to de S anta Mar í a con e l profe sor Juan Bot t aro. Manolo P r ie to e stá ju nto al bu sto, a su d e re c h a . A rc hi vo de la Funda ción. Figura 36. Imagen d e Manol o Pr ieto e n El P ue r to de S anta Mar í a ent re lo s años 19 29 y 1 930 . Ar chi vo de la F undación. 50 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos C on sigue así, en menos de dos a ños, cier ta estabilidad econó mica y pr ofesio nal g racias a su tra- ba jo en Publici t as, agen ci a de pu blicidad filial española de una a gencia ma triz suiza, 53 dirig ida en tonces po r el ilus t rador y edi tor Emet er io R . M elendr eras, 54 co n quien man tendrá una es t recha re l ación p ro fesion al y colabora rá inten s am en te en la revista A r te Com er cial —de la que es te era edito r — en los años posterior es. 53. Gil . O. ci t. , p. 271. 54 . Eguiz áb al , R aúl. « Emeterio R. M elendrera s » . Articu lo publicado en la r e vista Publi fi li a , n.º 7 , J unio 2003. [en línea] h ttp://www .academi a- delap ublicidad.or g/portfolio/emeterio-r -melendreras-2/ (Cons u ltado el 13/0 4/2015). Figura s 38 y 39. Bocet os del c artel p rem iado en e l Concu rso de Cartel es T uríst ico s Pr o Gu ipúzco a en 1935; Fi g. 38, 8 x 7 cm., ti nt a s ob re pa pel; F ig. 39, 9,5 x 7 ,4 cm., ti nt a y lápic es sobr e pape l. A rch ivo de la Fu ndación. Figura 3 7. Reco r ta bles de m adera. 21,6 x 22,3 cm., láp iz sobr e pape l. A rch ivo de la Funda c ión. Figura 40. Pu bl icació n de los p rem ios de l C er ta men de Carte les T u rístico s Pro G uip úz coa en e l dia r io L a Vo z , e l 27 de ab r il de 1934. A rch ivo de la Fu ndación. 51 capítulo 1. Perspectiv a histór ica Es ahora cuando P rieto traerá a su familia a M adrid, buscando m ejorar la si tuació n de penuria que s uf rían en su localid ad na tal. U na r esponsa bilidad que a fron t ará traba jan do de fo rma int ensa en la cap i ta l del país: H e traba jado doce horas diarias y noches en teras. H e fabricado y pin t ado m uñecos que mi padre v endía en los mer cados. H e sabido de un tra je único que hab ía que co nser var y de unos za pat os ro tos que no podían susti tuirse. H e conocido N oches Buenas q ue no fuero n buena s. 55 [37] Establecido en el ca m p o de la pub licidad, co mienza a pr esentar se a diversos co ncursos de carteles, con siguiendo ya en 19 35 dos p r emios en el Concurso de C arteles T urísticos Pr o G uip úzcoa org a - nizado por la Dip u tación de G uip úzcoa. [38 a 40] S erán los p rimeros de una la rga lis ta de premios que r ecib irá a lo larg o de toda su vida pr of esional, sob re los q ue tra tarem os en el siguien te ca p ít ulo . De manera la men table , el estallido de l a G uerra Civil E spaño la —a p enas unos m eses después— tra jo consig o unas perspec tivas desesperanzadora s que cam b iarán de ma nera drástica su si tuació n pr o fesio nal. Duran te los años de la guerra cola b ora rá co n el Gobierno de la Rep ública co mo dise - ñado r gráfico para la revista A l ta voz d el F ren te, dirigida p or e l es crito r Cés ar F a lcón . 56 De sus traba - jos de ese p erío do mostramos aq uí el diseño de dos carteles r ealizados en noviem br e de 19 38 para la Confer encia N aciona l de la Solida r idad , or ganizada por el So corr o Rojo de España [41 y 4 2] . 57 55. Fund ación Manolo Prieto . [en línea] <htt p://fundacionmano loprieto .org/con tenidos/vida_ob ra.htm> (Consul tado el 25/08/2015). 56. En los dos bandos del fren te bélico la pr opagan da p olítica a tra vés del cartel fue ing ente . M uchos fuero n los jóvenes a rtistas y dibuja ntes q ue trabaja ron en es te cam po. Resul ta cur ioso destacar que la gráfica y el sim bolismo de las imágenes eran mu y similares en a mbas cam pañas. Bastaba, en muc hos casos, cambia r la leyenda de un cartel para encon trarnos en uno u o tro bando . U no de los cartelistas destacado en el bando rep ublicano es J osep Renau . V éase también G rima u , C., El ca r te l rep ub lica no en la G uerra C ivil . Madrid, C uadernos de Arte Cátedra, 19 79 y Mira vitlles , J .; T ermes , J ., Font serè , C. Cartele s de la Rep úbl ica y de la Guerr a Ci vil , B ar celona, Centr e d’Est udis d ’Histò ria C on tem porània, Edito rial l a Gaya Cien cia, 1978. 5 7. Estos carteles se encuen tran arc hivados en el Centro Documental de la M emoria H istórica. Minis terio de Educacion, C ultura y Deportes. Secretaría de Estado de Cultura. P or t al de Ar chiv os Esp añoles. [en línea] h ttp://par es.mcu.es/cartelesGC/ser vlets/visorSer vlet?carte- l=889&page=18&fro m=catalogo (Consul tado el 19/07/2015). Figura 41. Pueblos del m undo ayudad a España , c arte l de M a nol o Prieto p ar a e l Socorr o Rojo de Es pa ña, s.d. Figura 42. U nidos en el sacrificio y en la s olidaridad, car tel de M a nol o Prieto pa r a e l Socorr o Rojo de Esp añ a, s.d. 52 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos Fi guras 45 y 46. Ilust ración Pr es ent e, pu bl ica da en e l di ario El Sol el 17 de ener o de 1939 . A rch ivo de la Fu ndación. 43 45 46 Fi guras 43 y 44 . Ilust ración H agamos de acer o n uestra resis tencia , pu blic ada en el d iario El Sol el 23 de ener o de 1939 . A rch ivo de la Fu ndación. 44 53 capítulo 1. Perspectiv a histór ica Fi guras 47 a 50 . Diver sas ilust r acio nes de M an olo Prie to en los a ños cua ren ta pa ra la Casa A mérica — firma das ba jo el seudó n imo d e « Te t e » — con t am añ os co mp r endi dos en tr e los doce c en tím etr os de a nch o y die ciséi s cen tíme tr os de al to . M uest ra n la versa tilid ad té cnic a y es til ístic a de sus il u str acion es. A rch ivo de la Fun dación. 47 49 48 50 54 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos P osterio r men te ingr es ará en la Delegació n de Pr opaga nda y Pr ensa del Minis terio de T urismo , luga r donde «se hizo la mejor p ro p agan d a de G uer ra, comen tada incl usiv e en la zona franq uis- ta», 58 en pa lab ras p osterio res de l pro pio M anolo P rieto . En estos úl t imos a ños tam bién traba j ó com o dibu j an te polí tico en el perió dico E l S ol . Dos i lu s- traciones en b l an co y negro de n uestro a u to r — H aga mos de a cero n ues tr a re sist encia [42 y 43] y Pr esen te [44 y 45]— s on un ejem plo de la rei v indicación de la l ucha con tra el in vaso r extr an jero . En estas imág enes ya p odemos valorar e l excelen te co ntr ol del dibu jo y us o de la com posición, res ueltos a mbos de manera r otun d a e im p actan te. P asada l a G uerra Civil y en los inicios de la S egunda Guerra M undial, M ano lo Prieto es llamado para traba jar —cob rando ta n solo por los encar gos realizados— para la Cámara de Com ercio Alemana. T ras un a den uncia recib ida en la emba j ada con tra él, co n el único objetivo de u surparle el p uesto de traba jo , consiguó m an tener se en el mismo gracias a la confianza r ecibida del dir ec to r de la Cámara, J ua n Frank. 59 P oco después La C asa América tamb ién le ofreció traba jar —a mediados de la con t ienda m un- dial— para su sección de pr ensa, con un s ueldo estab le cido por la Emba jada de los E stados U ni - dos. L a segurid ad econó mica que le per mitía est e t raba j o llevó a Ma nolo Prieto a acep tar la pr o- pues t a, dejando su actividad en la Cámara de Comer cio Alemana. En este período y p or miedo a las rep resalias, firmaba con e l seudónimo « Te t e » — ap e l at iv o c ar i - ñoso por el que le lla maba su herma na menor — t odas las i lu stracion es que realizó [46 a 49]. Más tar de recuperó solo su no mb re, inc luy endo el a pellido de nuevo en e l año 1 946. L a port ada de N ov elas y C uen tos n úmero 77 6 — H o mo Sum — (con e l númer o nc/46-08 en el ca tálogo) del 2 4 de marzo de es te año inc luy e, de n uevo , su firma com pleta. Es a part ir el añ o 1940 cuando —de f orma sim ultánea a su actividad en la emba jada americana– comienza a il ustrar la revista li tera ria N ove las y Cuen t os , pub licación seman al m uy econ ómica pero co n g ran r ele van cia por sus portadas simbolistas y no vedosas. L a edito ri al Dé dalo pub licó esta colección de o bras de la lit erat ura universal con gra n acogida entr e sus lec to res. Esta colabo- ración co ntin uará d uran te diecisiete a ños de fo rma casi inin terrump ida. A un que la primera portada imp resa de Ma nolo Prieto v e la luz en los meses iniciales de 1942, es en ener o de 1940 —lo co no cemos gracias a los a pun tes extraídos por M an olo P rieto Rodr íguez 58. Fund ación Manolo Prie to. [en lín ea] <ht tp://fundacionma noloprieto .or g/con tenidos/vida_obra.h tm> (Consultado el 25/08/201 5). 59. L a documentación p resen tada —a raiz de la denuncia— en la q ue constaba como p risionero de guerra, a p ar ecía con la cla ve E . Después de av er iguar el significado de esta nomen clatura co mpr obaron q ue estaba clasificado como indife rente y contin uó su trabajo sin ma - yor es prob lemas. V éase Fund ación Manolo Priet o . <htt p://fundacionman olop r ieto .org/co ntenidos/vida_obra.h tm> (C onsul t ado el 25/08/2015). 55 capítulo 1. Perspectiv a histór ica del li br o de cu en tas de s u padre 60 — cuando a par ece la primera r efer encia a este enca rg o para la edito rial con la siguien te no tación: « Malasia, (portada)“Dédalo”» . S erá desde mediados de los años cuaren ta has ta finales de l a siguien te década cu ando M a nolo Prieto desarr ollará la ma yo r parte de su traba jo gráfico y p ublici tario . Cabe seña lar q ue, gran par - te del mi smo , en s u otra actividad como dir ector a rt ístico en la Ag encia Azo r , don de fue con tra- tado en 1947 , y pa ra la que ha rá las cam pañas p ublici tarias más im portan tes [51 y 52]. Los camb ios generacio nales que la a gencia p ret endía lle var a cabo más serias discrepancias co n la direcció n pr o vocar on s u sa lida en enero de 1 965, desp ués de diecisiete añ os. Recogemos de su diario algu- nos pasa jes sig nifica tivos de esta si tuació n: 196 4. 27 de septiemb re […] Esto y desmo ralizado con lo que me pasa en Azo r y con mi mala suerte para enco n trar otra colocación, lueg o , si con sigo colocarme , perderé la media jornada que h e tenido siem pr e y esto será la ren uncia defini- tiva de la sensación de libert ad que he sen tido toda la vid a y de m uchas ilu siones. ¡est oy trist e! […] 8 de oc tub r e […] H o y he llamado por te léfon o al Sr . Alvar ez y he po dido aclarar lo q ue pasa conmigo en Azo r . Se t rata de su primir el est udio de dibu jo y el pr oblem a está en lo que yo p ido y en lo que ellos me q uieren da r de indemnizació n. Duran te es tos años o bt uv o diver sos premios y r econ ocimientos. Debemos destacar aq uí la figura —siem pr e p resen te en estas dos décadas— de Emeterio R. M elendr eras, fundador y Dir ector T éc- 60. Mano lo Prieto Rodrígue z ha elaborado un lis tado de trabajos extraído de las ano taciones con tables q ue su padre tenía en div ersas libr etas. El documento se adj unta en los Anex os de esta inv estigación. Figura s 5 1 y 52. M a nol o Prieto , en el c en tr o , tr a baja ndo so br e e l ca r te l tea tra l de la o br a L uis Candelas, el ladr ón de M adrid (óle o , 7 1 x 110 cm.), ju n to a sus c om pañ er os en la a gencia de p ub lici dad Azor , en el a ño 1949. A rc hi vo de la Fun dación. 56 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos nico de la Ag encia Azor , con q uien ya coincidió en a ños an terior es —en l a agen ci a de pu blicidad Publici tas, entr e otras ubicacio nes—. En el p r imer n úmero de la r ev ista A r te Co merci al —un pr oy e cto personal de M elendr eras con el que gua rdará estr e cha r elación M ano lo Prieto— r esponde así en una encuesta a la p regun ta ¿Qué op ina usted del ca r tel españ ol? M ano lo Prieto: El car tel actual españ ol —en el mejor de los casos, y no hab lemos en el pe or , que es lo que m ás ab unda— ha dejado de s er un cartel para co n vert irse en una estam pi ta bonita, que nada tiene q ue ver con la pub licidad. Cl ar o que la cu lpa de est o l a tiene: primer o , la po ca educación a r tística y publici t aria del clien te; se- gundo , la po ca unión en tre los dibu jant es ac tuales, y ter cero (co mo consecuencia de la segunda apr eciación), la po quísim a gara n tía que nos o frecen los J urados y bases redac tadas en los concursos. 61 L a co n vocato ria de concursos con bases mal redactadas o la configuració n de jurados no co no cedo - res de la disci plina pr op ici aba la selección de ob ras que, en m uchas ocasio nes, no se a justaban a las necesidades de la con vocat oria. A ta l práctica ineficaz hace ref erencia en esta a no tación en su dia r io: 1956. 11 de marzo H oy he sab ido el fal lo del Concurso de Carteles de «San I sidro». F ué como se esperaba, una sorpr es a. En uno sólo he acertado , los otr os dos la suerte (que ést o va siendo los con c ursos, una loteria), la reco mendación otr o , y así va el Arte del Cartel en España, cada v ez más h undido y despr eciado , p or culpa de unos jurados la ma yo r ía de las veces inca p aces y ca prichosos. 62 U n a preocupación co mpa r tid a por m uchos de los cartelis t as de la épo ca, donde las co mpetencias de artistas, dib uja ntes co merciales, em pr es as e ins t it uciones a ún se estaban definiendo . P ara M anolo P r ieto los carteli stas con siderados rep resenta tivos —den tro de n uestras f r on teras— son, en tre otr os, Lui s Plan diura y Ramó n C asas, Fra ncisco Pla, E usebio P lanas, A p eles-M estre , L uis P ellicer , Miguel U tri llo y San ti ag o R usiñol. 63 En el en torno eur opeo diseñador es y artistas com o G eorg es Braque, Bernard B uf fet, J ean Georg es Le ón Car lu, Cassandr e, An toni Cla vé, J ean C oc tea u, J e an Colin, P aul Colin, J e an P icar t le Doux, P ab lo Picasso , B ernar d V ilemot, M arce l V ertés. T odos ellos «hace do res de im ágen es» 64 caracterizadas por su na turaleza a tem poral de ma- nera independien te con r espe cto al país en el q ue tuviese origen. Otro de los diseñado res españo les destacados p or s u pr oducción grá fic a, Ricar d Giralt Mirac le «no solamen te est uvo a ten to a las n ue vas inf luen cias y exper imen taciones sino q ue asumió las inf luen - 61 . «¿Qué opin a vd. del ca rtel español?», en A r te Comer cial , Año 1, n.⁰ 1, 1946, p . 3 8. 62 . Con el objetivo de a yudar a emp resas e instit uciones en la con vocatoria de co nc ursos de diseño , surgeni a , C en tro T ecnológico Andaluz de Diseño , e dit ó una pub lic ación co mpuesta por tr es vol úmenes que versaba sobr e las buenas prácticas del diseño: Ló pez , Enrique y V il ad ás, Xenia. M an ual de Bu enas Pr ácticas de l diseño . « L a emp resa y el Diseño vol. 1 » , « La administración p ública y el diseño vol. 2 » y « La pr ofesió n del diseño vol 3 » . Cór doba, surgenia, Cen tro T ecnológico Andaluz de Di seño , 2009. 63. As í lo refier e en su a uto biografia. F unda ción Manolo P rie to . [en línea] <htt p://f undacionma noloprieto .org/con tenidos/vida_obra.h tm> (Consultado el 25/08/201 5). 64. Gil . O . cit. , p . 12. 57 capítulo 1. Perspectiv a histór ica cias benefactoras de lo q ue se hacía más all á de n uestras fro n teras», 65 co mo señal a Eguizá bal que, en su p ublicació n El ca r te l en Esp añ a , se refier e a Ma nolo P rieto com o «el cartelis ta y dibu jan te pu blici tario más nota ble por la calidad y p ersonalidad de sus traba jos». 66 A sí mismo destaca las cubiertas que diseñó para la colecció n N o ve las y C uen t os , ob jeto de este traba jo de in ves tigación. S erán dos décadas en las que co rriero n en paralelo la edificación de esta pr o fesió n y parte de la carrera p r of esion al de Ma nolo P rieto , la más dir ect amen t e vincu lada a la pr oducción grá fica. U na actividad que iniciaría a princi pios de los cuar en ta tras conseguir su p rimer traba jo con Sigfrido Burman —co n el que vuel ve a co incidir a finales de los años cincuen t a—: 1956. 4 de junio […] me pong o a trabaja r en las portad as de «N ovelas y C uentos». A las 8 me ma rch o al T eatro Españ ol para enseña rle a T ama yo el boceto del cartel de «T yestes», q ue es a pr obado con gran des elogios. Alli me encuentr o con Burma nn, que está haciendo los deco rados para la misma ob ra. N os saludamos co n muc ha alegrí a, después de 24 años sin v ernos. C on B urmann traba jé de es cenógrafo los a ños 19 31 y 193 2. A él y a D . P e dro M uñoz Se ca les debo el haberme quedado en Madrid. Los primer os años vividos por M anolo P rieto en M adrid parecían a ugurar un fut uro p rom etedor : la act ividad econó mic a, so cial y c ult ural era un ca ldo de cultivo a pr op i ado para el desarr ollo de la gráfica y la pub licidad, alineado con las co rr ien tes emer gen tes euro pe as. U n escena rio pro picio para el desarr ollo de su actividad artística y pro fesional . Sin emba rgo , tu vo q ue enfren tarse a otra realidad m uy dif eren te. U n paí s con una eco no mía mermada —que su puso un im p ortan te f r eno al de - sarro llo de la g ráfica p ublici taria— donde , jun to a otr os grafistas, a p ortó su s conocimien tos y expe - riencias en la con str ucción de un a pr of esió n que en la décad a de los ses en ta termina con solidándose. Duran te estas tres décadas la pr oducción grá fica de M ano lo Prieto fue fr uctuosa, trabaja ndo para grandes ma r cas comer ci ales nacion ales, entidades culturales e ins tit uciones. T ra ba jos abordados per - sonalmen te o como a sa lariado para agen cias como Publici t as y Azor . A finales de los años cincuen ta Prieto ha bía f orjado una am plia carrera p r of esio- nal con p r emios y reco nocimient os públicos [53]. 65. Eguiz áb al. O . cit. , p . 2 14 66. I b. , p. 220. Figura 53. M ano lo Prieto r ecibe e l L áp iz de H ono r de la Asocia ción de Di bu ja nt es de Es pañ a (ade), en 1948. A rch ivo de la F undación. 58 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos S u am plia pr oducción ca r telís t ica —que m erece una in vestigación y a nálisis pr opios— r ef leja, a su vez, la cult ura de un per íodo de vital im port a ncia p ara e l dis eño gráfico en n uestr o país. 1.3.b . Emeterio R. Me l endr er as y la revista A r te Comer cial Figura re le van te y a rt ífice de la r e cuperación y co nsolidación del di s eño gráfico fue Emeterio R . M elendr eras. F ormado en la Es cuela de In genieros de Camin os de Madrid, llegó a ser dib u - jan te, p ublicita rio , histo r iado r del cartel , maestr o de publici t a r ios, dir ector de r e vistas y has ta animado r cu l tural. 67 M elendr eras fue i l ustrador en sus inicios y colabo ró , co mo m uchos de sus co mpa ñeros, co n l a pr opaga nda repu blican a elaborando ca r teles. Duran te la guerra civil se afilió al Sindica to Pr of e- sion al de B ellas Artes —pr esidido ent on ces por G ustav o L afuen te— colabora ndo t a mbién, co mo M anolo P r ieto , co n la revista Al ta vo z del F r en te . T raba jó asímismo en agen cias de pu blicidad im p o r tan tes y en el departamen to pub licitario de Floralia, in tegrada p ost eriormen te por Gal. Las indus tri as perfumeras —destacando M yrurgia— eran, en aq uellos años, las más adela ntadas en la acción p ublici taria. 68 P osterio r men te se incorpor ó a Publicitas, una de las m ej o res agen ci as en la que t uvo la ocasión de co incidir co n M anolo P r ieto , co mo ya comen - tamos co n an terioridad. A demás fue tamb ién f undado r de l a A gencia Azor . Eran mo ment os dif íciles para estas em pr esas, pues el racio namien - to y las pen ur ias no p rop iciaban los enca rg os de cam pañas p ublicitarias y sólo gracias a un gr upo r e d ucido de mar cas como O sb orne , C alisay , Anís L as Cadenas y Anís Cast ell a na co nsiguier on salir adelan te. S o n con t adas las ocasion es en las que traba jó con la fo tografía, p or en- to nces p oco usual en pub licid ad. T al recurso lo utilizaría —en la Ag en- cia Azor — en las cam pañas de vinos V etera no de Osbo r ne, co n el fin de mostrar e l prod uc to en el a nuncio [54]. P er o lo más destacable, desde n uestro cam po de inv estigación, fue la creació n de la revista A r te Com ercia l , 69 que se pub licó des de ab r il de 1946 h asta el añ o 1952. Seis años en los que e l s ector p ro fesio nal pudo 6 7. As í lo describe R aúl Eguizá b al en «V idas de An uncio». Art iculo publicado en la r e vista Publifili a. Núm. 7 . J unio 2003. 68 . Eguizabal. O . cit. , p . 68. 69. Se pueden consul t ar t odas las colaboraciones r ea lizadas para A rte Comer cial en la página web Mem ori a de Madrid , donde se encuen- tran todos los núm eros digitalizados. [en línea] htt p://w ww .m adrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/El-A yunta mient o/Cultura-y-Ocio/ H emeroteca-M unicipal-de-Madrid?vgnextfmt=defa ult&vgnextoid=b8c9ba1b6bd7d010VgnV CM1000000b205a0aRCRD&vgnextcha n - nel=0c369e242ab26010VgnV CM100000dc0ca8c0RCRD&idCapi tulo=54 17693 (Consultado el 09/08/201 5). Figura 54. A nu ncio en pr ensa de la Com pañ ía Osborne. s. d., co lla ge fot og r áfico , 27 ,7 x 32,3 cm. A rc hi vo de la F undación . 59 capítulo 1. Perspectiv a histór ica con ta r con una p ublicació n de ref er encia. «Algo r ea lmen te he- ró ico en aq uellas circunsta ncias en las que sacar una r evista de info rmación g eneral era ya algo laborioso debido a la escase z de an uncia n tes», 70 en palabras de Raúl E guizábal. R aquel P el ta manifiesta al res p ecto que: Arte C om ercial res ulta especia lmen te in ter esan te por varias razo nes: era una pu blicación valien te q ue arremetía co ntra el p lagio y la cha- puza, o frecía bib liografía ext ran jera, y en ella se esb ozan algunos de los pr oblem as que siguen a fectando al diseño gráfico de hoy en día, com o los derechos de a u tor , los b ocetos sin rem uneració n o la estre- chez de miras de los clien t es. 71 Duran te es tos años la r evista editó cuar en ta núm eros. P o demos con siderarla ta nt o una imag en fiel de la socie dad de la épo ca, en la que se m uestra un estilo de vida y un t ipo de so ciedad, com o una herramien ta esencial p ara la ges tión y co nocimient o pr o fesio nal del diseño gráfico y la pu blicidad. Estaba co m pues- ta p o r un con j un to de secciones [55] per ma nen tes en las q ue se abor daban tem áticas tales como esca para tismo , publicidad y cartelismo en o tros pa íses —t an t o de E uro pa, como de Es tados U nidos o L a tinoamérica—, concursos de carteles, en vas es, artí- culos s ob re un il ustrador o dib u jan te p ublici tario destacado , así com o concep tos sob re gestió n de la act ividad laboral para los pr o fesio nales del sec to r . El primer n úmer o de la revista, de ab ril de 1946, arran caba con un artícu lo de Gil Fillol —crítico de arte ha bi tual en esta pu blica - ción— ti tulado «La cr ítica de arte co mer cial y l as o tras críticas» . En la página do ce se m uestra un cartel de M ano lo Prieto para di - vulgación del c lima españ ol r ea lizado en 19 35, adem ás de un con - jun t o de ilustracio nes para el a rt ículo de A lfo nso M an gada « Fa l t a la luz, a gua… y publicidad», en la página q uince . 72 En el n úmer o vein ti uno —del añ o 1949— sendos carteles pr emiados: F ósforos Gu e r rero y P astil las Dige sti nas [5 6]. M ano lo Prieto co n tó tamb ién 70 . Eguizabal. O . cit . , p . 68. 71 . Pel t a . O . cit . , p. 3 2 72. Hemer oteca M unicip al de Madrid . [en línea] htt p://ww w .madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/El-A yun tamient o/Cult ura-y-Ocio/ H emero teca-M unicipal-de-Madrid?vgnextfmt=defa ult&vgnexto id=b8c9ba1b6b d7d010VgnV CM1000000b205a0aR CRD&vgnextchan - nel=0c369e242ab26010VgnV CM100000dc0ca8c0RCRD&idCap it ulo=54 17693. (C on sultado el 11/07/201 5). Figura 55. Su ma rio del p rimer n ú mer o de la rev i sta Arte C om ercial . A ño 1, n.º 1. 1946 . Figura 56. Carte les de M ano lo Prieto en l a rev i sta Arte C om ercial . A ño 4, n.º 21, 1949 . 60 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos con un a microsección do nde pub licitó —de man era p erió dica— varias minia - turas de di bujos su yos, corr espondien tes a traba j os p ublici tarios y p ortadas para Déd alo [57 y 58]. Suyas so n tamb ién las portad as seleccionadas pa ra l a r e vista A r te Co mer cial del Año 1, n.º 5 (1 946) y del Año 2, n.º 11 (1 94 7) [59 y 60]. P er o lo más destacado de este primer n úmero son las decla raciones —en to r - no al deba te establecido sobr e la con- sideración de l ar te co mercial co mo un arte ma yo r— q ue el crítico de arte J os é F rancés manifies t a en un artícu lo tit u- lado «Arte y pub licid ad»: El cartel, el a nuncio de P ren s a, el f olle - to , el escapa ra te, la exhibició n, el deco - rado , la pr esentació n de un pr o d ucto , la cam paña pub licitaria y la pro paganda de toda índole en su as p ecto artístico , s on para nosotr os temas tan dignos como e l cuadro , la esc ult ura, el mon ument o , la com posición m usica l, el li bro o la ob ra escénica. Admi timos el nom bre de a r tes meno res que daba n los g riegos a las ar - tes derivadas o ind ustri ales; pero no el de «inferior es» con q ue se ha pr etendido re baja r to do lo que n o s ea el cuadro , la esta tua, la sinfonía o la tragedia. 73 Otros dib ujan tes co mo F eder ico Ribas o B oni co lab o raro n en esta pub licación. Quer emos destacar la im p o rt an ci a q ue tu vo para el sec to r pr ofesio nal, en esta pub lic ació n, l a sección dedicada a los refer ent es int ernacionales, en una época con escasa informació n s ob re lo que sucedía fuera de nues tras fron teras. Destacam os aquí va r ios artícu los q ue pueden ilu st a r esta a p ortación. En el n.° 14 de A r t e C o mer cial , de 1 948 (Año 3) a par e ce, en la página 5, el a r tíc ulo « P aul Colin, U n m aestro de l c a rtel francés», con un a colección de im ágenes sobr e sus traba jos pu blici t arios, de él m ostramos en es t as páginas uno de s us n umerosos dib ujos de la s ociedad de los años v eint e, un b oceto de la bailarina J os ephin e B aker [61]. Como o t r os muc hos carte - 73 . A r te Com erci al. Año 1, n.º 1. A bril, 1946, p p. 8-9. Figura 60. P or tada seleccionada pa ra la rev i sta Arte C o mercial . A ño 2. n úm. 11., 1948. Figura 59. P or tada seleccionada pa ra la rev i sta Arte Comer ci al . A ño 1. n úm. 5., 1 9 47 . Figura s 5 7 y 58. Pu bl icidad de M a nolo Priet o en la revista Arte Comer ci al . Bo ceto sob re pa pel y a nun cio im pre s o , c. 1 950. A rc hivo de la Fu ndac ión. 61 capítulo 1. Perspectiv a histór ica listas, Mano lo Prieto repr esen tó la imag en arro lladora de esta figura —que r evol ucio nó los escenarios de la ép oca— en una de sus portadas, La no vela de un S pah i [62] (v éase t am bién e l Catálogo 2 de la colecció n de port adas, con e l código (nc/55- 05/p ), aco m pañado del boceto final y la prueba de imp ren ta), así co mo un bo ceto [6 3] y un arte final q ue no llegó a r epr odu - cirse (en el Cap í tulo iii , figura 43), q ue p odr ían co rrespo nder —sin certeza de ello— a una primera p ro pues ta de dibu jo , ba - sado en esta artista [64], para dicha po r tada. En otr o artíc ulo , co n el tít ulo de «C a pie llo . Pr ecursor del mo - derno arte p ublici tario», s e m uestran tr es de sus carteles m ás rep r esenta tivos, en e l n.º 15 de esta r evista, de 1948 (Año 3). T a mb ién en el n.° 26 de 19 49 (Año 4) po demos leer un artíc ulo inédit o de Charles K unsller , en l a página 5, tit ulado « C arteles de F rancia», do nde se mues tran algunos carteles de Cassandr e. U na última ref eren cia int ernacional, « R aym ond L o e w y , profe t a y p ont í fi ce de un arte r ecien te y actual: el dib ujo ind ustrial », en el n.° 3 2 del añ o 1950 (A ño 5), escr ita en est e caso p or el mi smo M elen dreras, en la página 21. Eran tam bién h ab it uales los art í - culos es critos por é l mismo ba jo s eudónim o , uno de ellos fue «Miguel Cast ellví». Esta pub licación acer có a m uchos grafi stas del mo men to los traba jos más destacados que se desarr ollaban en otr os paises, sir viendo así de fuen te de co nocimient o . Figura 61. B oceto de P . Col in de J osep hi ne Bak er . Figura 6 2. La No vela de un Spahi (nc/55-05p). Figura 6 3. B oceto de M ano lo Prieto c on c la ra r efer encia a J oseph ine Ba ker y las in f l uencias de l arte africa no . s. d ., láp iz sob re p ape l, 5,5 x 7 ,7 cm. A rch ivo de la Fu ndación. Figura 6 4. J osephine Bake r , la mí tica baila rina de los a ños vei nt e. 61 63 62 64 62 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos L a pr of es ora Sonia Rios M oya no ha reunido en una p ublicació n las in vestigacion es realizadas sobr e la importancia q ue A r te Co merci al tu vo para los pr of esionales de los años cuar enta y cincuen t a, un análisis sob re el diseño grá fico pu blici t ario de aque l los años y una r elación de los suma r ios de los n úmeros que es t a revista llegó a p ublicar , en t re o tros co n tenidos. L a con tex - tualizació n que de la époc a hace la a uto ra, p ermite co mp render m ejor las cir c unstan ci as en las que se gen erar on est os artíc ulos, a yudando a una co rrect a lec tura. P ara e l la, esta pub licación vino a ser : […] U na ca ja llena de s orpr esas, des de el primer n úmero h asta el último . A demás de tratar los tem as más canden tes de la actualidad comer cia l, dejaba l ugar para toda esa parte de co cinilla que tu vo la p rof esión, y dura nte algunos a ños fue un recurs o eficien te para fo rmar a los n ue vos a r tistas comer ci ales gracias a su carácter ejem plificador . 74 En la in t roducció n a su in vestigació n, « Orígenes de una t e oría y crítica sobr e diseño», plan tea las dificultades para com pr ender el término d i seño gr á fi co a princi pios del siglo xx com o «una varian te del a r te com ercial», si tuada en la línea divis oria en tre los discursos art ísticos y las nece- sidades pub licitarias de la emerg ente sociedad de consum o . En esta pu blicació n «recurrieron a los m ás notab les críticos, teóricos y a r tistas comer cia les de aque l en tonces; crí t icos com o Luis G il Fi llol o J os é F rances, técnicos p ublici tarios como P edr o Pra t Gaballí o dibu jan tes e ilu strador es comer ciales como M anolo P r ieto , B ort, B oni F errer Sama…». 75 P ara Emeterio R. M elendreras —co mo para m uchos p ro fesio na les— estos a ños empezar on a ser de gran actividad y , sobr e todo , de com pr omiso pr of esional. J un to a Sáenz de T ejada y T e odor o Delgado fundará, en 1946, la ade (A s o ciación de Dib ujan tes Españ oles), en un int ent o de reacti- var la a n t igua ude (U nió n de Dibu jan tes Españo les). De nuevo en 1 965, M elendrera s fo r mó parte del grupo —jun to a J uan L uis Cal leja, J uan An to nio Ca lv et, José An tonio H idalgo y Enrique F esser— q ue fundó la Asoci ación Espa ñola de An uncian- tes. La razón p rincipal de esta or ganización era la necesidad de po der hacer fren te a los p ro blemas que las tarifas de t ele visión es taban gen erando . U n a ño an tes de su m uerte, en 1986, o rganizó la exposición 100 a ños de c artel e spa ñol en el es p acio expositivo de l Cuartel Conde Duq ue en M adr id, escribiendo en el ca tálogo otr o texto de r efe- ren ci a: «N otas para una his toria del cartel espa ñol». L a re l ación en tre Emet er io R . M elendr eras y M anolo P r ieto se man tuv o a lo largo de va rios años. 74 . Rios , S onia. La cr í tica de dise ñ o gr á fico en la revista A rte Comer cial (1946-1 95 2) . M á laga. T ext os mínimos, U niver sidad de M á laga. 200 7 . p . 48. 75. I b. , p. 37 . 63 capítulo 1. Perspectiv a histór ica M enciones de M anolo P rieto en la revista A r te Com ercial L a cola boración es tablecida en tre M an olo Prieto y A r te Co mer cia l se relacio na a con t in uación: A ño 1, n.° 1, 1 946. – «La cr ítica de Arte Comer cial y las otras críticas», por Gil Fillol (Cartel de M ano lo Prieto para p ro pa - ganda del c lima españo l, 19 35), pág. 12. – «¿Qué op ina ust ed del cartel españ ol?» (Encues- ta), pág. 38. A ño 1, n.° 3, 1 946. – «Crítica: los co ncursos y el concurso de arte co- mer cial». Gil Fil lol. (Dos portadas de Ma nolo Prieto), pág. 4. A ño 1, n.° 4, 1 946. – «Concurso de carteles del P a tro na to de A puestas M útuas Deportivas B enéficas». Cír culo de B ell as Artes, M adrid. (Car te l pr esentado por M ano lo Prieto), pág. 29. – «Lo que el g eren te debe saber de pub licidad». Alber to P azos. (Ilustracion es de Ma nolo P rieto), pág. 34. – «Pub licidad de S eguros». J os é M aría V ela yos. (T res ejem plar es de una cam paña p ro yectada p o r el a ut or de est e trabajo r ealizados p or M an olo Prieto), pág. 36. A ño 1, n.° 5, 1 947 . – Diseño de portada Man olo Prieto . A ño 2, n.° 6, 1 947 . – «L a T ragedia de P a ulino». Lorenzo Ga rcía Benaven - te. (il ustraciones de M anolo Prieto), pág. 5. A ño 2, n.° 7, 1 9 4 7. – «Concursos. C o ncurso de carteles del Día del Se - guro». Lo renzo Ga rcía Benaven te. (Cartel de M a- nolo P rieto), pág. 17 . A ño 2, n.° 8, 1 947 . – «El amig o P ér ez». Almansa. (Ilu straciones de M a- nolo P rieto), pág. 4. A ño 2, n.° 9, 1 947 . – «N os es cribe. Breve per o ineresa nt e estadística». A belar do Ma rc hori. (Carta al edito r de Ma nolo Prieto “ La fir ma de los dib ujos ”), pág. 4 1. A ño 2, n.° 10, 1 947 . – «Las cart as de P érez». Alman sa. (Ilustració n de M anolo P rieto), pág. 33. A ño 2, n.° 11, 1947 . – «Los concursos. Carteles para Iberia». (C artel de M anolo P rieto), pág. 36. A ño 3, n.° 14, 1948. – «La p oesía en las mar cas». Gil Fillol. (Ilu stracio- nes de M ano lo Prieto) pág. 10. A ño 3, n.° 1 6, 1948. – «Sagacidad a plicada. U n n uevo sistema de p ubli- cidad». Le o nar do Gar cía Bastant e. (Ilu straciones de M anolo P rieto), pág. 12. A ño 4, n.° 21, 194 9. – «Los concursos». (U n cartel de M an olo Prieto . P astillas Digestinas y F ósfo ros F er rer o , primer pr emio), pág. 40. A ño 4, n.° 22, 194 9. – «El con curso de c arteles de las fies tas de San I si- dro , desierto». Primer pr emio cartel M ano lo Prie- to , Guías Afrodisio A guado), pág. 4 2. A ño 4, n.° 25, 1949. – «Espert, Ruan o Llopis y Barto lozzi. Desapa recen tres figuras señeras del di bu jo español co n tem po- ráneo». J osé L uis Dávila. (Ilus tración de M ano lo Prieto de J osé Esper t), pág. 20. A ño 5, n.° 3 0, 195 0. – «Exposición an tologica del cartel. 19 40-50». G il Fillol. (Carteles de M ano lo Prieto) págs. 5 y 7 . A ño 6, n.° 34, 1951. – «El cartel de to ros y el ca rtel turístico de to ros». G il Fillol. (Cartel de to ros de M an olo Prieto) pág. 3. A ño 6, n.° 3 6, 1951. – «Dib uja nt es españoles, M anolo Prieto». G il Fillol, pág. 3. 64 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos 1.3.c. El comp ro miso de una pro fesión L a lectura del diario que M ano lo Prieto inició en 1956 no deja l ugar a d udas sobr e el fuer te com - pr omiso que a sumió con la ética y gestión de la p ro fesión. S u part icipació n como miemb ro activo de la ade (Asoci ación de Di bu jan tes Españoles) se ma nifiesta en el tiem p o que dedicó a traba jar con la asociación en p ro de la defensa de la actividad del diseño gráfico . En 195 0 o c upa el ca rgo de vocal en la J un ta Directiva de la aso ciación j unt o a otros co m- pañer os de pr ofesió n. En los años posterior es llegaría a oc upar la vicep residencia, traba jando con A n tonio M ing ot e, en aquel mo men to Pr e- siden te de la ade . 76 A part ir de 1965 f ormó par - te tam bién de la Agrupació n Nacio nal Sindical de B ellas Artes ( ansib a) [65]. Es necesario recor dar que es t a aso ciación p ro - fesio nal es heredera de una an terio r deno mi - nada ude (U nión de Di buja ntes Espa ñoles), surgida al calor de la or ganización de un a exposición o rga nizad a por Filiber to M on ta - gud (directo r y pr op ietario de la revista Por el Ar t e ) en 1908. Consi stí a en una m uestra de caricat uras en la C asa I turrioz, en Madrid. J oaquín Xa udaró , Sileno , Ma nue l T o var , F ranci sco Sancha, T o más P el licer , J os é Robledano , V icent e Ib á - ñez y Salvador Barto lozzi, en t re o tros, fuero n los dibu j an tes q ue participar on en ella. Este fue el p retexto q ue pr opició la cr eación de una asoci ación de di buja n tes pr ofesio nales cons- cien tes de la necesidad de defender su actividad pr ofesio nal. P asarían unos añ os hasta q ue la idea tom as e fo r ma. Ser ía en 1914 c uando —a partir de la creació n de los S alones de H umor i sta s liderados por el crí tico de arte J os é F rancés— se em pieza a fraguar esta idea [66]. Después de un in ten to de co nstit ución en 1919, es defini tivamen te en 19 26 c uando se fo r malizó la or ganizació n —pr esidida p or K-H it o , seudónimo de Ricar do Gar cía Lópe z—, que dis puso además de un Salón de Arte, si tuado en la ca lle C armen de M adrid. L a U nión de Dib ujan tes Españ oles or ganizó di versas actividades a lo larg o diez años pu blican - do un Bole tín M ensua l , donde inf orma b a de las acciones llevadas a cabo . En 193 2 celebr ó su pri - mer Saló n del C artel Pub licitario , con e l ob jetivo de dar a co nocer el trabajo de los ilu strador es 76. A r te Comer cial , Año 5. n.º 28, 1950, r ef leja esta noticia en su sección «N oticiero m undial. Info rmación sobre la Dir ec tiva de ude ». «Directiva de la Asociación de Dibu jantes. En la j unta general reglamen taria celebrada por la Asociación de Dib ujant es, ha sido elegida l a siguient e direc- tiva: pr esidente, Ga rrido; vicepresiden te, Só crat es Quintana; secreta rio , Escoriaza; vices ecretario , B ernal; tesorer o , «Sac ul»; con t ador , N avarro P asto r ; vo cales, María Rosa Benda la, Chaves, «Es tebi ta» y Manolo P r ieto», p . 26. Figura 65. T arjet a de la afil iació n a la Agrupació n Nacio nal Sindical de B ellas Artes , en ju nio de 1 965. A rch ivo de la F undación. 65 capítulo 1. Perspectiv a histór ica Figura 6 7 . Porta da d el B oletín Inf orma tivo de ade (Asocia ción de Di bu ja nt es Esp añ oles), A ño vii, n.º 33, 1959. Figura 66. I na ugur ación de l Primer Sa lón de H u morist as. Reco r te de p r ensa de 27 de no viemb re d e 1935. A rc hi vo de la Funda ción. Figura s 68 y 69. Reun ión de m iem br os de la U n ión d e Dibu jan tes Es pa ñole s (ude), pu blic adas en la p rensa de l a época, en n oviem br e de 193 5. Dos im ágene s qu e mue st ra n el co mp ro m iso y la acti v idad soci al y f est iva q ue existía en tre s us miem br os, más all á de la r el ación p r of esio na l. M a nolo P rieto se encuen tr a en el c ent r o de la i magen a l fo ndo . A rch ivo de la Fu ndación . 66 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos y estab lecer relacio nes con fut uros clien tes. El crítico de arte J osé Fra ncés imp uls ó actividades para p rom over e l traba j o de los ilus trador es. U no de est os e ven tos fue, en 19 35, el p r imer Salón de H umo ristas, con un gran éxi to de asist encia. En estos primer os años de esta ncia en M a - drid, M anolo P r ieto participa ya de las actividades de esta as ociación [68 y 69]. En 193 6, duran te la pr esidencia del artista gallego F e derico Ribas, la ude cesa su actividad a causa del ini - cio de la Guerra Ci vil. P asados los primeros a ños de pos- guerra, ya en 1948, se vuelv e a reto- mar la idea de la U nió n de Dibu jan- tes Españ oles co nstit uyéndose la ade (A s oci ació n de Dib uja ntes Es paño les) recuperan do de nuevo el B o l e t í n In - for mativo [6 7], en la que m uchos de sus n uevos miemb ros tu vieron per fil de grafistas, dedicados princi pa lmen- te al ám bi to de la pu blicidad. 77 Esta es la primera o rga nización de una sucesió n de as ociaciones y en tidades creadas para la defen s a del diseño gráfico en n uestro paí s. E l diario personal de M anolo P rieto refleja la ince - san te actividad del gremio sobr e exp osicion es, concursos, encuentr os [67 y 69] o las n umerosas reunio nes de la jun ta directiva de ade . P ocos años desp ués, en 1961, se con stitu yó la ad g (Agrupación de Di señador es Gráficos), vin - cul ado al f ad (A s oci ació n para el F omen to de las Artes y el Di seño) fundada en 1903. Esta agrupación her edaba una necesidad primor dial: p oner en valo r el se ctor p ro fesion al elabo - rando , entr e otras act ividades, una no rmativa pa ra con c ursos de diseño gráfico en el añ o 196 2, una p reocupación q ue p odía verse reflejad a en la sección que la r e vista Arte C o mer ci al creó para abo rda r esta pro blemá t ica. A sí mismo in sta uró los primer os Pr emios L A US, liderados por J os ep Pla N arbon a en 1964. En los años s ucesivos, se han co nstit uido as ociaciones y cr e ado ins t it uciones —de ámbi to eu - ro p eo e inter naciona l— co n el ob j etiv o com ún de rep resen t ar al sector del diseño y v elar por la buen a praxis de es t a pr of esión, en t r e l as q ue s e encuentra n: 7 7. Así lo r e coge en s u trabajo de in vestigación Su mmers , B egoña. Est udio glo bal de l a ob ra d e Serny (1908-1 995): D ib ujo , pin tur a, diseño y gra bado . Madrid, U niversidad Comp lu tense de Madrid, F acultad de B ellas Artes, Departamento de P intura, 2005. Figura 70. M an olo Prie to (a la izq uier da de la im agen) j un to a un grupo de a migo s en un a de las reu nio nes y de bat es ma nt eni dos con il ustr ado res, gr afist as y ot ros c om pañ er os de l ám bit o de la cult ur a, en los a ños ci ncuen ta. A rc hivo de la F undación . 67 capítulo 1. Perspectiv a histór ica – ag i (Alianza Grá fica In t ernacional), fundada en 1950 po r la iniciativa de l cartelista suizo Do- nald Brün Fri tz y los franceses J ean C olin, J aques N a t han-Ga ramo nd y J ean Picart Le Doux. P osterio rment e se sumarían más de doscien tos pr ofesio nales en tre los q ue se encon t raban españo les com o Enric H uguet, F ernando M edina, J osé Pla N arbona y T om ás V el lé. En 1 980 editar on un ca tá logo co nmemora tivo del co ngr eso celebrado ese año . 78 – bed a (Bur eau o f Eur ope an Designers A sso cia tions), en 1 969, con un o bjetiv o bien c laro , dis- poner de «una v oz q ue s e co n vir tiera en in terlocuto r válido en esa Eur opa nacien te tan to an te el p ro pio m ercado co mo an te las ins titucio nes». 79 – Y o tras como ics id (In terna tional Council of Societ ies of I ndus tri al Desig n) e ico grad a (I n terna tional Council of G ra phic Design Associatio ns). En n uestro pa ís, el sec to r del diseño —en las últimas décadas— ha vist o am pliada su rep resen t a- ción. C uenta co n n umer osas as ociaciones p ro fesion ales en terr it orio españ ol. U n n úmer o im p o r - tan te de ellas agr upadas en to r no a r ead , la R ed Española de A s ociaciones de Diseño , con stit uid a el 26 de ab r il de 2011. 80 T a rea necesaria por parte de asoci acio nes, insti tucio nes o entidades educa t ivas, es ta mb ién la con ser vación de es tos p roductos de diseño . Como co men ta la pr of esora Delfina M orá n, la «info r mación sob re n uestra so ciedad y nues tra c ult ura, im plíci ta en los objetos, da una idea de la gran fuen te doc umen t al que su p one e l diseño». 81 A portan info r mación ta n to estética y so - cioló gica, com o p olí t ica y econó mica, en tre o tras. Su p ro pia na turaleza perecedera, en muc hos de los pr o ductos o ser vicios de dis eño —unida a su r epr o ductibilidad técnica para co nsum o com ercial— denostán dose en muc hos casos, ha dific ultado la to ma de co nciencia y con ser va - ción de la p roducció n de m uchos diseñado res, siendo m ás com pleja en la pr oducció n de los pio neros del di s eño gráfico . L a co nser vació n y catalogació n de estas pr o duccio nes son necesarias tam bién para co nsulta por parte de p ro fesio na les, docent es y estudia n tes. U n ejemp lo de esta práctica indispensable es el traba j o desarro llado s ob re la colecció n J osep A r tigas-Dissen yad or G r áfi c , disponib le a tra - 78. E guizábal. O . cit. p . 209. 79 . N a va r r o , Plácido. « El estado actual de la pr ofesi ó n » . En Exper im ent a . 25 A ñ os de dise ñ o gr á fic o en Espa ñ a 1970-1995. S uplemen to del n úmer o 13/14 . Madrid, Exper imen ta, 1996, p . 56. 80. read es una red de asociaciones de ám bit o estatal y pr oyecció n int ernacional, con stituida para la coor dinación e integració n de la com unidad nacional de diseñado res. V er más en [en línea] htt p://ww w .designread.es/que-es-read/. 81. Morán , Delfina. «Y a era hora», en G ra fi st as. Diseño gráfic o espa ñol 1939-1 975. Madrid, Secretaría General T écnica. Subdirecció n General de Publicacion es, Info r mación y documen tación, 2001. p . 7 7 . Las reflexiones llevadas a cabo en «The First S ymposium o n the His tory of Grap hic Design: C oming o f Age » destacaban la importancia de estructurar una histo r ia del diseño con en t idad pr opia, al mar gen de la histo ria del arte. Así lo co nsidera Delfina Mo rán en este a rtíc ulo . U na tarea cada vez más necesaria si con sideramos, además, la r eciente im plantación —h ace alrededor de cuatro a ños, dependiendo de cada una de las com unid ades a utó nomas— de los G rados U niversitarios en Diseño y las T itulacio nes Su periores de Diseño , que incorporan, en su Pla n de Estudios asigna turas en torno a la histo r ia del diseño . 68 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos vés de la página we b de la Bib liot e ca de la U ni versidad de Bar celona 82 , pr oy ecto dirig ido por la pr of es ora Ann a Ca lv era. Existen casos de r efer encia int er nacio nal en t re los q ue destacamos la ina uguración en 2008 del m us eo Gra phics Design M useum de Breda (P aíses Bajos), el p r imer o de dicado al diseño gráfico en el m undo , o el ar chiv o del diseño gen erado por aiga (American In stitu te of G rap hic Ar ts). 83 S o n dos de l as a p o rt acio nes extraídas de los p ro yec tos q ue D elfina M o rán expone en su a r tíc ulo «¡Y a era ho ra!» p ara el ca tálogo de la exp osició n Gr a fist as. Diseño Gr áfi co Espa ñol 1 939-1 975 . 84 L a custodia y con s er vación del legado de o tro de los diseñado res emb lemáticos de n uestro paí s, Daniel G i l, depositados inicialmen te en la Es cuela de Arte 10 en M adr id —gracias a las gestio nes realizadas por el p ro fesor J a v ier F ernandez con la fa milia dep osita r ia— recaen en las instalacio- nes del M u seo Nacio nal de Ar tes Decora tivas, co n el objetivo p rincipal de pr es er var la colección unida y con s er vad a por esta ins t it ución. I gual suer te ha co rr ido el legado de M anolo P r ieto , gracias al acuerdo q ue la F undación M anolo Prieto ha s us crito co n este m use o . Los objetiv os de dicho acuerdo r esuel ven su custodia y con - ser vación a sí com o l a difusión de l mismo a tra vés de la or ganizació n de exp osicion es que den a con o cer su pr oducción grá fica. En la actualid ad, la F undación M ano lo Prieto y el M useo N acio - nal de Artes De co rativas es t án traba jando en la o rga nización de una exposición q ue se celebra rá en 2016 —en el 25 a niversario de su m uerte— que r e co ja toda la prod ucción gráfica p ara N ove las y C uen tos , co mo una a p ortación necesaria al legado de de la gráfic a de n uestro país. 8 2. Biblioteca U niversid ad de Barcelon a (en línea) htt p://w ww .b ib.u b .e du/es (Con sultado el 0 2/09/2015). 8 3. Aiga Design Archives (en línea) h ttp://designar chives.aiga.o rg (Consul t ado el 24/08/2015). 84. M orán. O . cit. pp . 69-79. 69 cap ítul o 2. Ap r o xima ció n a l a o bra d e M ano l o P r ie t o 69 L a pr oducci ó n gr á fica y publicit ari a de M a nolo P rieto es pr o l í fica y variada, afro n t ó m úl- tip les tem á tic as y div ersas t é cnicas co n variados r egistros gr á ficos y dispar es t ra tamien tos esti - lí s ticos. Aso mb ra —en una p rimera pr osp ecci ó n de los a r chiv os con ser vados en la F undaci ó n M ano lo Prieto— co nocer el n ú mer o considera ble tan to de pr oyectos r ealizados como de em pr esas o en tidades para las que traba j ó . En su dila t ada tray ec to ria pr of esional r e aliz ó carteles, an uncios de pr ensa, identidades de ma rca, portadas, cam p a ñ as pu blici tarias, ilustracio nes y medallas. P ero es el per í odo com pr endido en t re 1 940 y 1 960 donde se agrupa la ma yo r parte de su p rod ucci ó n gr á fica. L a con s olidación de es ta pr of esi ó n y gra n parte de la carrera p rof esional de M ano lo Prieto —la má s dir ect amen te vinculad a a la pr o ducci ó n gr á fica— corrier on en paralelo a lo la rg o de estas dos d é cadas. Duran te est e per íodo recib ió pr emios en numer os os concursos de á mb it o nacio nal. 1 U no de los r e con ocimient os mas im portan tes lo r ecibir í a de sus co mpa ñ eros de tra bajo el 17 de no viemb r e de 1952, el Lá pi z de H onor de l a A so ciaci ó n de Dib uja n tes Españ oles ( ade ). E ste mi s- mo a ñ o , en la se cci ó n de «Di bu jan tes Espa ñ oles» de la r e vista A r t e Comer cial (A ñ o 6. n úm. 36), Gil Fillol dedicará su ar t íc ulo a rese ñ ar la im p ortancia de su traba jo en el des arr ollo de la gr áfica en n uestro pa í s, mostra ndo algunos de los traba jos m á s significativ os. 2 Cita ndo las palabras de R aquel P el t a sobr e l a actividad pro fesion al del dise ñ o gr á fico en este perío do «En tales circuns- tancias cuesta imagin a r c ó mo e l dise ñ o gr á fico espa ñ o l logr ó salir adelan te y , si lo hizo , fue sin duda por que con taba con p ro fesionales tan ex celen tes como M anolo P r ieto». 3 1. Fund ación Manolo Priet o [en línea] ht tp://www .fundacionma nolop rieto .or g/con tenidos/vida_obra.h t m (Consultado el 22/08/201 5). 2. Fillol, Gil. «Di buja ntes es pañoles. M anolo P rieto», en A rte Comer cial . Añ o 6. N úm. 36. M adrid, 1952, pp . 3-7 . 3. P e l ta , Raquel. «T odo estaba inven t ado» en Exper imen ta. 25 a ñ os de d i se ñ o gr á fico espa ñ ol 19 7 0-1995. Su plemen to del númer o 13/14. Madrid, Experimenta, 1996, p . 32. 2. APRO XIM A C IÓN A LA OBR A DE MANOLO PRIETO Es inmoral cualquier pensamien to que no p ue da ser dibujado . Eugenio d'Ors 70 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos A partir del a ñ o 1957 inició una n ue va actividad pr of esional —que sim ultan eó dura nte un os años con s u t raba jo en la agencia Azo r y dem á s enca rg os— t ras acep tar la pr op uesta de t raba jar para la Cas a de la M oneda. 4 P ocos a ñ os des pués, a mediados de los ses en ta, s e pr oducir í a un camb io ro tundo en su tra b a j o , dedic á ndose casi de manera ex clusi va a la prod ucci ó n de medall as co- mer ci ales y hon oríficas hasta el final de su vida. La com plejidad t é cnica de este ti p o de piezas le su puso —en sus inicios— un im p ortan te esfuerzo al que M ano lo Prieto (con tando co n la ayuda de su hi j o) su p o hacer fren te, r ealizando m á s de cien medallas de una calid ad fo rma l y t écnica extraor dinarias, que a port ar on n ue vos r ec ursos al cam p o de la numism ática. 5 A bor d ar emos este ca p í tulo desde una p ercepci ó n global de su ob ra: una visi ó n hol í stica de sus creacio nes en las difer entes di sciplina s. A tenci ó n esp ecífica tendr á n —en es t a a pro ximaci ó n a s u tra bajo gr á fico— la a p ortaci ó n r enovado ra s ob re el cartel ta urino p or un lado , y la cr e aci ó n de la emb lemá tica silueta del T or o de Osbo r ne por o tro . En tendemos que es t a explo raci ó n nos a yudar á t ambi é n a conocer mejo r sus recursos gr á ficos y estil í sticos de cara a un adecuado an á lisis de la pr oducció n de N o ve las y C uen to s, acom pa ñ ada de los bocetos y pruebas de im pren ta que co nfor - man la ca ta logación. Estudio a parte tendr í a su p roducci ó n ar - tí stica, act ividad que n unca aban donó y la razó n p rimera p or la q ue Ma nolo Prieto se trasladó a M adr id [1]. Destac ar emos aqu í algunas piezas q ue considera mos rep resen- tati vas de sus ha bilidades para la pin tura. L a primera o bra a la que nos r eferiremos es Or q ues ta pa ra ci egos 6 [2], pin tada en 1940 y don de muestra las miserias y p esadum bre de la posguer ra, con una ga ma cro m ática s ombr í a alej ada de las primeras p int uras desarro l ladas en su adolescencia. 7 La segun- da, un cuadro de gran fo rmat o t it ul ado Las la vander a s [3] , una p int ura realista —es- cena de m ujeres en los la vaderos don de se encuen t ran en la actualidad los N uevos Mi- 4. Ferna ndo Gimeno , director en tonces de esta insti tución y con ocedor de la pr oducción gráfica desa rrollada para N ovel as y Cuen tos , p ro p one a Ma nolo Prieto el encar go de sus primeras medallas. 5. Man olo Prieto quiso dejar grabado —a trav és de un v ideo casero , filmado en 1988, q ue conserva l a F undación— el pr oceso de realización técnica de esta pr oducción, para facili t ar así el co no cimien to de esta actividad a futur os pr ofesionales. Ar chivo de la F undación. 6. Quesad a , Luis. La vida cot idian a en la pin tur a anda luza . S evill a. Focus. F undación Fo ndo de Cultura de Sevilla. E diciones Sevill a, 1992, p . 429. 7. L agar es , Francisco . «Ma nolo Prieto , dibu jante y pin tor» en F acetas art í sti cas de M an olo Priet o . El Puerto de Santa M aría, Fernando P érez M ulet E diciones, 200 4, p. 3 9. Figura 1. M an olo Prie to t ra baja ndo en e l cuad ro Las lava nderas , 1950. A rc hi vo de la Fu ndación. 71 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto Figura 2. Orq uesta para ciegos , 1 940, óle o sob re li enzo , 16 2 x 113 cm. A rc hi vo de la F undación. Figura 5. Emiluca , 194 9, 104 x 7 3,5 cm., óle o sobr e lienzo . A r ch ivo de la Fu ndación. Figura 3. Las lavandera s , 1950, 264 x 203 cm., ó leo sob re l ienzo . A rc hi vo de la F undaci ón. Figura 4. Reseña p eriodíst ica apa recid a en Pueblo (10/05/1 950). A rch ivo de la F undación . 72 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos nis terio s— q ue m ues tra la singular ar quit e ctura, en perspec tiva, de este es p acio . Es una pin tura en la que obser vamos un tra t amien to estil í stico en la línea de pin to res de la época, t ales como el o nubense Daniel V ázquez D í az, una ob ra con b uena fac tura t é cnic a que m uestra una escena de faena b ien com pues t a. M anolo P rieto declar ó que no llegó a termina r este cuadro en el a ño 195 0 debido a que , p ara en to nces, con sideraba que el arte de la é poca « transi taba p or o tros de - r rote ro s » . 8 Y por ú ltimo , h ar emos ref erencia a un r et ra to de 1949, Emi lu ca , apela t iv o con el que se ref er í a car i ñ osamen te a su m ujer [4 y 5], co mposici ó n pl á stica que fue mu y bien acep t ada p o r la cr í tica del mom en to . A lo lar go de su carr era pro fesio na l n unca abando nó esta disciplina a r t í stica sir viéndole —en m uchas ocasiones— de estím ulo al no estar sometida, adem á s, a las co ndiciones es t ablecidas de los encar gos pr ofesio nales. El dibu jo ar ticu la sus dis tintas facetas co mo elemen to primigenio , un a disciplin a de l a que se sir - vió como r ec urso en gran parte de su p roducció n y como fín en algunas ilustracio nes artísticas. En la concepció n de sus trabajos p r imer o es el dibu j o , en pequeño fo rmat o , sometido con fr e cuencia a m icrorret íc ulas para facilitar su post er ior escalabilidad. A pr eciamos un dib ujo despr endido de estilo en estos p r imer os registros vis u ales que to mará f orma p recisa tras la ap robació n del b oceto , asimilando r egistros estilísticos variados su j etos a las características específicas del encar go [6 a 19] . Cons t it uye —en su actividad pr of esional— el pun to de partida de cu alesquiera de los traba jos y discip linas abo rdados, to man do a uto nomía en div ersas o casion es, com o l as ilus t racion es p ara pr ensa realizadas para la Casa de América, de l as que r epr o du jimos algunas imág enes en el cap í- tulo p r imer o . Es tamb ién, p or ta n to , un elemen to de estudio co n reco rrido pro pio . 8. L agar es. O. ci t. , p. 42. Figura s 6 y 7. A pu n tes esq uemá ticos, s.d., l áp iz s ob re pa pel; F ig. 6: 26,5 x 20,3 cm.; F ig. 7: 9,5 x 6,5 cm. A rc hivo de la F undación. 73 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto 8 9 10 14 11 12 13 15 16 Figura s 8 a 16. Diver sos r ecur sos es til ísti cos y gr áfi cos u til izado s en las il ustr aci one s y grá ficas p ub li cit arias de sarr oll adas a lo la rgo de es tos a ño s. Fi g. 8: 7 ,6 x 5 cm.; Fi g. 9: 10,3 x 12 cm.; Fi g. 10: 13,7 x 10,6 cm.; Fi g. 11: 23,5 x 16,5 cm.; Fi g. 12: s. d.; Fi g. 13: 27 ,6 x 2 1,6 cm.; Fi g. 14: 10,5 x 1 4 cm.; Fi g. 15: 26,6 x 26,6 cm. y F ig. 1 6: 16,5 x 28 cm. A r ch ivo de la F undación. 8 9 10 11 12 13 14 15 16 74 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos 2.1. Producción gráfica A penas dos a ñ os después de su llegada a M adr id, M anolo P rieto comenzó a r ea lizar traba jos com o i lus t rador gr á fico . 9 S us primer os dibu jos publicados co r res p onden a La F ar sa , un con - jun to de edicion es [20] —e con ó micas en su p roducci ó n y de p eque ñ o fo r ma to— de las ob ras tea t rales de M u ñ oz Sec a, que se ven d í an a cincuen ta céntimos en el M adrid de la é poca. En sus p rimeros traba jos pro fesio na les, elabo ró dis e ñ os para an uncios de p rensa, im á g enes de mar ca e ilustracio nes para r ota tivos co mo el diario El Sol. P er o s er í a, al inicio como ilu s - trador en la ag encia Publicitas y m á s ta rde co mo directo r art í stico en la agencia de p ublicidad Azor , cuando co menzar í a a r e alizar carteler í a y a n uncios para pr ensa de conocidas mar cas de á mb ito nacio nal e int er nacio na l, tales como Da none, Calisay , A viaco , Renfe, Iberia y Osborne, en t r e otras. En sus inicios, fue éste un tra bajo sob revenido , aceptado para paliar su s necesidades econ ó mic as y la dificu l tad al no p oder de dicar se —de una fo rma decidida— a l est udio de una carrera art ística. El cartel, sin em b ar go , fue p ara él un h a llazgo , un lengua je nuevo sob re el que dejó escrito: Y o salí de E l Puerto en 1930, a los 18 a ños, para ser pin tor co mo s e en tendía en El Puer to y en España en aquella época que era ser pin tor . Esa era mi meta, hasta que un día visit é una E xposición de Carteles y quedé p ren dido . 10 9. Fund ación Manolo Prie to [en línea] htt p://w ww .fundacionm anolop rieto .org/con tenidos/vida_obra.h t m (Consul tado el 14/04/2015). 10. El Carte l, ar te y cien cia y lo que sé de s u his toria. Extracto de su Discurso de In g reso en la A cademia de B ellas Artes de Santa Cecilia pro nun- ciado por Ma nolo Prieto el 15 de m ay o 1987 , en el Anexo i. Figura 1 7. Bocet o par a la re alizaci ón de un a val la pub lici ta r ia de la ma rc a C a l is ay , 18,8 x 15,8 cm., lá piz sobr e pape l. A rc hi vo de la Fu ndación. Figura 18. Bocet o de mu jer desn uda, 8 x 15 cm., láp iz sobr e pape l . A rch ivo de la F undación. Figura 19. Bocet o de tor ero , 7 ,5 x 11,9 cm., láp iz sobr e pape l. A rch ivo de la F undación. 75 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto Los arranq ues pr o fesio nales en esta act ividad fuero n fruct í fer os desde sus co mienzos. En 193 5 r ecibirá dos primer os p remios co n un cartel pa ra la cam pa ñ a de T urismo de G uip úzcoa y en 1936 un segundo p r emio en el co ncurso de carteles para la Corrida de la Aso- ciación de la P ren sa. S u creació n gr á fica, desde estos p rimeros a ños en M a- drid, fue am plia. M a nolo P rieto Ro dríguez ha recop i- lado una buen a parte de su pr oducció n —en est e pe - río do de vein t e años— gracias a los a p un tes co n tables que s u padre co nser vaba en pequeñas lib r etas, albara- nes y o tros document os. 11 U na selección q ue a yuda a visualizar tan to la can tidad como el li stado de em pr e- sas y las fechas de m uchos de sus traba jos [21 y 22]. En este documen to —q ue incl uimos co mo un an exo a la in ves tigación— tam bién fue an otan do los títulos de las portad as de N ove las y C uen tos que la edi to ria l Déd alo le fue encarga ndo . Era com ún ver trabajos su yos co mo portadas para la revista A r te Co mer cia l, 12 an uncios de insec ticidas, pu blicidad de labora t orios m é dicos, ma rcas de beb i- das alcoh ó licas —como V etera no de Osborne, An ís Castel lana, An í s L as Cadenas, Ca lisay o Lico r 43—, al tiempo que ca m pa ñ as para p r oductos alimen ticios de em pr esas co mo Dano ne o para di versos electrodo- mé sticos de la mar ca Phili ps, las lavado ras B ru y otros tan tos y tan tos an uncios q ue a testaba n la pr ensa diaria de la épo ca. Es p osible a p reciar co n cla ridad el uso de div ersos registr os y estilos, pudiendo vincularse éstos con las co rrient es derivadas del r ealismo , los r egistros 11. En los Anexos ad jun tos a esta in vestigació n incorporamos el documen to «Relación cr onológica de traba jos de Man olo Prieto» , listado que m uestra los trabajos r ealizados duran te los años cuar enta y cincuen ta. U n r eporte info rmativo q ue —más allá de reconocer su exten sa prod ucción—, puede ser vir de do cumento de r efer encia para futura s inv estigaciones. 12. Éstas son las portad as editadas en A rte Comer cial : Añ o 1, n.º 5. 1946; Año 2, n.º 11. 1947 . Memor i a de Madrid . Hemer oteca M unicip al. [en línea] ht tp://www .memoriademadrid.es/bu scador .ph p?accion=V erFicha&id=28818 (Consultado el 23/08/201 5). Figura 20. Il ustr aci ón pa r a la ed ició n L a farsa , 1 935. 6 x 6,5 cm. A r ch ivo de la F undación. Figura s 21 y 22. L ib r etas y a l bar a ne s con l as an ot acio nes so br e los t ra bajos r ea liza dos a lo la rgo d e va rios añ os. A r ch ivo de la F undación. 76 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos de la esc uela no r teamericana o r efer encias pr opias del surr e alismo y otras co rr ien tes de las vangua rdias hist ó ricas. J aime B r ih uega exp one q ue: «L a resol uci ón ge om é t rica de la forma, her edera del dise ñ o decó y de una b uena parte de la pl á stica de n uestros a ñ os trein ta, es un instrumen to cen t ral en m uchas de s us realiza- cion es». 13 Ta m b i é n es relevan te el r ec urso h umor í stico utiliza - do en algunas de sus co mposicion es g r á ficas, pat ent e ya en los carteles para los p roductos de los labo rato - rios L efa ( A n ta bus, Som ni, T io ur acil , et c.) [23 y 2 4] , y con stan te en muc has de sus co nstr uccio nes visuales com o un recurs o co munica tivo eficaz: «El buen car - tel debe a traer p or s u belle za, r etener por s u inten - ci ó n, co n vencer por su m ensaje y , l uego , soltar co n una sonrisa si es posible ». 14 Esta cla ve h umor ís ti c a era utilizada por un n úmero im port an te de carteli s - tas den t ro y fuera de n uestro pa í s, en res puesta que podr í a mos a tribuir a la necesidad de la s ociedad de los a ñ os cuar enta y cincuen ta de s ob repo nerse a la desalentado ra sit uaci ó n s ocia l, eco n ó mica y pol íti c a que a traviesa E uro p a: Es significativ o com pr obar que, tras la guerra, una parte im - portant e de los c artelis t as eur opeos, entr e los que se encuen - tran Sep o , J ean Colin, M or van, Brün o Sag vinac, realizan dura nte inc luso los a ñ os cincuen t a ese cartelismo a mab le, incl us o h umor í stico , enten diendo que la gen te necesitaba sonr eir tras los desastres. El « gag v isua l » fue recurso habi t - ual de los dibu j an tes de todos los paises, incl us o hasta los añ os ses en ta. 15 P o r otra parte, po dríamos sostener q ue el ing enio y el h umor fuero n buenas h er ramien tas de super vivencia con tra la carga de la cens ura. D e otra f orma, el s ur rea - lismo —p resent e en la obra de algunos cartelis t as co mo 13. Brihuega , J aime. «Los gritos m urales de Mano lo Prieto» en Ma nolo Priet o y el T or o Osborne. El Puerto de Santa M aría, E dit orial España A bierta, 1995, p . 39. 14. Ext racto de su Discurso de Ingr es o en la A c ademia, en el Anex o i. 15. Eguiz áb al , R aúl. El c arte l en Espa ña. Madrid. Ediciones Cá tedra. 2014, p. 207 . Figura s 23 y 2 4. A nu ncios de T aliltiazol (13,5 x 21 cm.) y Antab us (11,4 x 15,5 cm.), am bos pr epa rad os fa r ma céu ticos de La bor a to r ios Lefa, d a tados en 1942/49 y 1951, r especti vam ent e, en su blog de no tas. A rc hiv o de la F un dación. 77 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto Giral t Mirache o A rt igas— por su figuració n hi per realista era bien acogido co mo lengua je p u - blici tario . Esta mezcla de surr ealismo y hum or hizo s urgir , com o lo descr ibe Anna Ca lv era, «un surrealismo pop ular , difícil de identificar co mo tal por su a pariencia, pero m u y eficaz en cuan to a la con strucción gráfica de en unciados abs trac tos». 16 Artistas y cartelistas —co mo el valencian o Ma uricio Am ster — inco rp ora rían estos r ecursos pro- pios de las va nguardias hi stó r icas en los años tr ein ta. L os carteles de los cuar en ta y cincuenta com binan di ver sos esti los, en los que tam bién son r econocibles las r eferen cias americana s así com o de algunos países euro p eos: la manera ilu stradora del cartel francés en co n tra posición a la n ueva gráfica pr o venien te de Suiza. 17 En este p unto de bemos hacer alusió n a la visión q ue M ano lo Prieto tiene sob re la im p ortancia del cartel. Como é l manif estaba, no se trata ba t an solo de una il ustració n a la que aco m paña el text o pu blici tario —como era e l caso de muc hos de los carteles de la época des arro l lados p or artistas—, sin a tender los r e querimien tos o necesidades del demanda n te. En es te sentido , a p elaba al carácter racion al y plan teamien to co ncept ua l que ha n de aco m pañar a un ca rtel, hacien do ref eren cia al carácter cie n tific o de este traba jo , en clara sin tonía co n las teorías que P rat Ga bal lí desarrolló en varias de sus pub licaciones a ños an tes. A es ta pr eo cupación se r efiere ta mb ién Gil Fillol afirma n- do que «En e l cartel, seducidos por la belleza, s e traicio na m uchas v eces a la utilidad». 18 C ass an - dre a pelaba a esta necesidad y s en tido práctico manifes tando: «un cartel dirigido al ap resurado viandan te, hos tigado p or un al ud de imág enes de todas clases, ha de pr ov oc ar sorp resa, violen tar la sensibilidad y señalar la memo ria con una h uell a indeleb le». 19 P ara alcanzar tales ob jet iv os se hace necesaria la utilización de una met odología ade cuada jun to a la sistem a tización de los co n tenidos. El ca r te l cien tí fico r eúne un con jun to de co nocimient os ob- jetivos y v erificables —al mar gen de cri terios estilisticos— con los q ue s a tisfacer las necesidades para las q ue se reclama dic ha com unicación. M anolo P rieto explici ta sus valor es: El cartel primer o fue el grito en la par ed, que es lo fácil, l uego se con sideró q ue esto no era s uficient e y se hizo científico . El cartel primer o tiene que a t raer y lueg o con vencer por s u clima y asociaci ó n de ideas con e l pr oducto . 20 U n ca rtel —expon í a en su Discur so de I n gre so en la A cadem ia de San ta Ceci li a — no es un mer o an uncio info rma tivo , ha de persuadir , seducir , estab lecer una re laci ó n de co m unicaci ó n en sen ti- do am plio . De esta forma lo expone Ra úl Eguizá bal: 16. Cal vera , Anna. «P ioner os. No tas en torno al nacimien to de una pro fesión», en GIL, Emilio . Pioner os del d iseño grá fico en Espa ña. Bar celona, Index Book, 2007 , p . 30. 1 7. Cal vera. O . cit. p . 33. 18. Fillol, Gil. «El cartel de l Círculo» en Fillol, Gil et. a l. A rte Comer cial . Año 2, n úmero 12. Madrid, 1 947 , p . 8. 19. El P aís. [en línea] ht tp://blogs.e lpais.co m/ilustrados/2013/12/cas sandre-cr eador -del-cartel-moderno .html. (Consultado el 06/07/1 5). 20. Extracto de su Discurso de Ingr eso en la Academia, en el Anex o i. 78 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos J un to a la obligaci ó n de inf ormar y r e clama r , el cartel em pe z ó p ro nt o a asumir la tar e a de persuadir . Gra n p ar - te de los men s ajes (no solo los co merciales sino tam bi é n los pol í ticos) no se confo r maban co n informa r , sino que b us caban ind ucir un com p ortamien to (que puede ir desde la com pra de una mer canc í a has ta el levan ta - mien to en armas). H erramientas para co n vencer (a rgumen tos) y para seducir ha n formado parte del cartel . 21 A símismo Prieto en tendía que: El cartel a ún no está considerado co mo merece. U n po co porq ue s e hace sobr e p a p el y se exp one en la calle, por r egla general, y esto aco r ta su vida, y otro , p or su mal en tendido ser v ilismo (com o si el Arte de todos los tiempos no h ubiera estado siem pr e a l ser vicio de alguien), y p or ú l timo , p or que en Espa ñ a a ún no tenemos un M useo , ¡que todo llegará! 22 A spiració n s atisf echa en la ac tualidad con la ina uguraci ó n, a fina les de 2014, del M useu del Dis- sen y de Barce lona —el m use o de las artes del o bjeto y de l dise ñ o , p roducto de la in tegraci ó n de las coleccio nes de varios m use os ca t alanes— 23 (don de se encuentran algunas o bras su yas) y la actividad en torno a esta discip lina que está im pulsando el M useo Nacio nal de Artes De cora tivas, dependien te del M inisterio de Educación, C ultura y Deporte. 24 Los a ñ os v einte y tr einta del siglo xx fuer on det er minan tes tan to en la con cep ci ó n del ca r tel p u - blici t ario com o en su funci ó n. En aq uellos a ñ os nos enco n tramos a nte las p rimeras fases de la configuraci ó n de una p ro fesi ó n, de su utilidad y de los pr o ductos y ser vicios que h o y le s on afin es. 25 Esta concepci ó n del cartel se verá a mpliada —a lo lar go de estos a ñ os—, con el a vance t é cnico de los medios de rep roducci ó n. É stos son esenciales en la mejora de su difusi ó n y en la incorpora- ció n de n uevas posibilidades, recursos y estrat eg ias en la com unicaci ó n gr á fica. Es el mo men to en el q ue se emp iezan a configura r los p erfi les pr ofesio nales del ejercicio del dise ñ o y se dan los primer os pas os en la creació n de un «código deon tológico de la pr of esión». 26 En clara r efer encia a esta pro blem á t ica, el dise ñ ador Rica rd G ira lt M iracle llegó a afirma r que a lo lar go de su vida p rof esional le ha b í a n et iquetado co mo «dibu j an te, di bu jan te pub licitario , grafista, dis e ñ ador gr á fico , i lus t rador , cartelis ta […] ». 27 T odas estas denominacio nes com parten un luga r com ún, que es el dibujo como e lement o estruc tural en la configuració n del mensa je v isual. Es unos a ñ os m á s t ar de, en la d é cada de los cinc uen t a —mien t ras la pr of esi ó n de l dis e ñ o iba to mando fo rma— cu ando se p rod uce una abunda nte p roducci ó n gr á fica, alentada por los p r ime- 21. Eguiz áb al. O. cit . p . 15. 22. E xtracto de su Discurso de Ingreso en la A cademia, en el Anexo i. 23. M useo del Disseny de B arcelona [en línea] h ttp://ww w .m useudeldissen y .cat/es/p resentacion (Cons u ltado el día 17/08/2015). 24. M useo N acion al de Ar tes Decora tiv as [en línea] h ttp://mnartesdecora tivas.mcu.es/ (Consultado el día 17/08/201 5). 25. Eguiz áb al. O . cit. p . 12. 26. R íos, S onia. La crític a de diseño grá fico en la revista A rte Comer cial (1946/1952). M álaga, T ext os mínimos, U niver sid ad de Málaga, 2007 , p. 11. 2 7. Cal vera. O. ci t. p. 11. 79 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto ros in dicios de a per tura pol í tico-s ocia l y crecimien to eco- nó mico en n uestro pa í s. El s ector t ur í stico es uno de los ma yo r es deman dan tes j un to a la ya tradicional cartelería taurina. A a mbos sec to res se suma n las gr á ficas pu blici- tarias de mar cas ind ustriales, reflej o directo del p r ogreso que r eactiva el á m bi to del gra fismo y la pu blicidad. Est e crecimien t o facilita a los con sumido res es pa ñ oles e l co- nocimien to —si bien es cierto q ue de man era m uy su per - ficial— del am erica n wa y o f l if e a trav és de la televisi ón, hacié ndose eco la g r á fica espa ñ ola de aq uellos ar queti pos com unica tiv os. 28 C on e l in ter és de destacar la im portancia y el pes o que el dise ñ o gr á fico espa ñ ol es taba alc anza ndo , el Centr o de I nstrucci ó n C omer cia l e I ndu stria l pr es en tar í a una exposici ó n de carteles corr espondien te a la d é cada de los cuaren ta. A r te Co mer cial r ef leja el even to con un a r - t í cu lo —escr it o por el cr í tico Gil Fillol— ilustrado co n la pr o ducci ó n de esta époc a y en el q ue se mostraban carteles de M anolo P rieto —com o el cinema togr á fico de M ar i ona Rebull , de 1947 [25] o el de P asti llas Dige s - tina s 29 , de 1949 [26]—, jun to a piezas de o t ros gra fistas com o J osé M or ell, Eduar do V icen te, Ser n y , Sáenz de T e - jada, Alonso , Cha ves, F er rer Sa ma, T e odor o Delgado , M aira ta, Briones, Ga ray , B oni , V icen te V iudes, Sacul, An tonio H. P alacios, Ange l B ou é , Balbuena, Bort, C ar - melo V ega, Cer n ud a, V í c t or Ma r í a C ortezo , E ste ban, M a tamala, Miralles, Esteb ita, Olcina, C or onado , Egu ía , V icent, etc. T a mb ién en el mismo a r tí c ulo a pa r ec í a l a ob ra de cartelistas emer gen tes co mo Gar c í a Or tega, P é- rez V icen te, P ietro , Bastid, Esp inos, Lozano , Rey , Puech y L ó p ez Gal lego en tre otr os. 30 28. Eguiz ábal. O . ci t. p . 217 . 29. Sobr e este cartel —seleccionado para m ostrarlo en el Discurso de In greso en la A cademia de San ta C ecilia— Mano lo Prieto expone: «U n cartel… q ue nos re lata toda una histo ria sugerida. El negr ito se ha co mido tres blan cos y se regala con una pastilla digestina para asegurar una buen a digestión». 30. Fillol , Gil. «Exposición An tológica del Cartel 1940-1 950» en A r te Comer cial . Año 5. N úmero 30. M adrid, 1951, p. 3. Figura 25. C ar tel de Mario na Rebull, pe lícula del di rector J osé M. Sáenz de H ered ia, 1947 . 7 3 x 1 10 cm., ae ró g raf o. A r ch ivo de la F un dació n. Figura 26. Bocet o del Ca r te l pr emiad o pa ra l a ma rc a P astillas Di ges ti nas, 1949. 5,5 x 9 cm., l áp iz sob re p ape l. A rc hi vo de la Fun dación. 80 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos Duran te la d é cada de los cincuenta la p roducci ó n gr á fica de M anolo P r ieto fue in tensa. Ref lejos de esta actividad p o demos enco ntra rlos en su dia rio: 1958. 7 de ma yo . T eng o que ir a la Casa de la M oneda, al T eatr o Español y a la A.D .E. Se confirma mi primer p remio . Esta tarde lo dió la radio en «la última ho ra de la ac tualidad». Recibo p or est e motivo llamadas t elefónicas y enho rabuenas. A las cinco y media salgo a la Cas a de la M oneda. En trego e l reverso que he a r reglado de la medal la « S egis - m undo». V eo mu y deprisa la exp osición de Lara. C on S ó cra tes en su coche va mos al C asino de M adr id y veo mi cartel co n el primer pr emio puesto . V oy al T ea tro Español y m e encar gan el cartel de Doña F rancisqui ta p ara «La C orrala». […] D es pu é s a la A.D .E. donde ce lebramos un a reuni ó n para la en trega de los tem as de los carteles q ue a cada uno , por sorteo , le ha tocado hacer para la Iª Exp osición del Cartel . Queda atrás la penuria de los añ os difíci les de la posguer ra. S on es t as dos d é cadas —los a ños que va n de la p osguerra a l desarro l lismo de finales de los cincuen t a— los a ñ os de l a articu laci ón y asen tamien to de una n ue va act ividad p ro fesio na l, el dis e ño , definido por Anna Calvera có mo: T érmino capaz de as umir en su cam po s emán tico todo lo que ese concept o había de im plicar , a saber , un dominio p rof esional, unos cri ter os de va lor , un método de traba j o y una ma nera m uy específic a de dar sol u - ción a un os pr oblemas determinados, q ue no otros. 31 En to r no a la con cepción que de l dis eño se tiene en nues t ro tiem po S onia Rios exp on e que: El término dise ñ o o dise ñ ar go za ac tualmen te de una gran popularidad, pero e l lo no im plica que se cono zca plena mente s u sig nificado . A unque pa rezca co n t radictorio , se tiene un conocimient o amb iguo del mismo si lo com paramos co n la mul tiplicidad de acepcion es que se engloban ba jo el citado vocablo . 32 L a pr oducción grá fica de M ano lo Prieto es —jun to a o tros p recursor es— una p rueba de l a im p or - tan te labor desarr ollad a por los p ro fesio nales de aquellos a ños. L os estilos utilizados así como los con ceptos desarro ll ados en sus co municacio nes pub licita rias forma n una manifiesta imag en del desarro l lo de la España que va desde la posguerra hasta la apertura euro p ea a finales de los años cincuen t a. Dos dé cadas significativa s en el desarro l lo del diseño en n uestro país. M ostramos, a co ntin uación, una selecci ó n de p iezas rep resenta tivas de este per íodo —que in- cl uyen bo cetos, p roces os y pr oduccion es— clasificados s egún sus a plicacion es com erciales y/o culturales. 31. Cal vera. O . cit. pp . 17-18. 32 . Ríos. O. ci t . p. 9. 81 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto S elección de ca rteles pu blici tarios Estas dos primeras im ágenes m ues tran —a tra vés de la meto nimia— los beneficios generados por el uso del p reparado fa rmacológico Anacidal. M ensa j es visuales de fácil com pr ensió n. L a ter cera muestra una escena dra má t ica —en cla ve h umorística— para il ustrar e l dese o hacia el pr o ducto por en cima de cua lquier o t ra cosa, con el r esultado de una imag en pub licita ria concl uyen te. Dos imágen es con struid as to- man do de ref erencia los pr o- pios p roductos p ublici t arios, en una co m posición sin tética, con un co lor plan o de fo ndo para destacar la silueta de la figura del p rimer plano . El car tel T a bacos Á g uila fue pre- sentado a co ncurso en 1958 ob teniendo el t ercer p remio . Bocetos p ar a la mar ca Anacidal , c. 1940, 10 x 1 4 cm., láp iz y témper a sobr e pape l. A rch ivo de la F und ación. Bocet o de ma rca lá ctea, c. 1940, l ápiz y tém pera sob re pap el, 6,7 x 9,8 cm. A rch ivo de la F und ación. B oc eto s para el car tel Pláta nos canarios, (6,3 x 9,6 cm.) s. d. y T abacos Águila (7 x 15,7 cm.), 1958, t erc er pr emi o con ced ido , lápiz y t émper a sobr e pape l. A rchi vo de la Fu ndación. 82 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos Cam p aña s para las co mpañías aér eas t wa , A viaco e Ib eria. Es destac able e l con t rast e en t re la ro tundidad co mpositiva de l c artel de la t wa —con la figura es cu lt órica del caballo— fren te a la imag en onírica y surrealista de A viaco , con una com posición de cla ro con traste en tre la ima gen y el fo ndo de colo r azu l. Los carteles de Iberi a m uestran tamb ién recursos hum orísticos con el ob j etivo de do t ar la co municació n de ama bilidad, segur idad y efic acia. Estos dos bocetos establecen co mposicio- nes similar es y un máximo con traste de esca la en tre los elem entos r epr es en t ados. Mien tras que la imag en de T ra nsmedi- terránea r emite a una r elación de figu- ra-fo ndo , el an uncio Espa ña: via li br e al sol , recurre a una imag en metafó r ica más una co mb inación de co lor es que r ef uerza la in tensidad de cada uno de ellos. Bocetos campañas t wa , 5 x 6,8 cm., s. d. y A viaco , 14,5 x 16,5 cm., 1952, lá piz y tém pera sob r e pape l. A rch ivo de l a F undaci ón. B oc eto d el c ar tel España: vía libr e al s ol, 1 953. 5,5 x 9 cm., láp iz y tém pera so br e pape l y boceto T ra nsmediterránea, s. d., 4,7 x 6,9 cm., láp iz y témper a sobr e pape l, am bos del A r chi vo de la F unda ción. B oc eto d el c ar tel Iberi a, Líneas A éreas Españolas , s. d., 7 x 10,5 cm., lá piz y tém pera sob re pa pe l y c ar tel V uele con Iberia , 1956, 66 x 110 cm., lá piz y témp era sob re pap el, a mbo s del A rc hiv o de la F undaci ón. 83 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto Los carteles de tea tro fuer on r ealizado en la déc ada de los cincuen ta. Destac an de ma nera p rin- cipal por sus es tr ucturas sin téticas y la in terr elación de l mensa je verbo-icónico , inco rp ora ndo el texto co mo un elem en to gráfico com p ositiv o . L os persona jes se rep resen tan a tra vés de f ormas básicas con co lor es pla nos, cr eando masas unif ormes de al to co n traste cr om á tico . Son pr oduccio- nes de tama ño 112 x 160 cm. co n la técnica de tém pera s ob re ca r tó n. Estos carteles tienen en co m ún el uso de la técnica aerográ fic a y la diver sidad estilística en su con strucción fo rmal. Mien tras que Req u iem po r un a m ujer r ep resen ta una imag en realista r e- curr iendo al con t raste a tra vés de la es cala, los dos siguientes es tán r esuel tos co n un sin ten tismo fo rmal, don de las imágen es y los textos se articu lan en un co m posición de co n jun to . C ar t el L os int ereses creados , s. d., 112 x 160 cm. C ar t el Cyrano de Bergerac (127 x 17 8 cm.) y boce to (3,20 x 4,5 cm., lá piz y tém per a sob re pa pe l), 1955. A rch ivo de la Fu ndación. Carte les pa r a la Com pañ ía Lope de V ega y e l T ea tr o de la Zarzue la, s. d., except o F ollies B ergèr e de P arís fe cha do en 1957 . A rch i vo de la Fu ndación. 84 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos M uestra de un co nj un to de bo cetos de una cam paña en p rensa de la mar ca C a- lisa y . U n j uego de imág enes que a p ela n a la tradición del p roducto , r eforzadas con e l eslogan «el lico r de hoy q ue b e- bía n nuestr os abue los». An uncios de fina les de los cincuen ta p a ra la mar ca Anís C as tellana: m uestra de una rep roducció n tramada para p ren s a diaria, un bo cet o y cartel im pr es o . En esta últi - ma imag en s e traba ja el fo tomo nta je incorporando e l prod uc to den tro de la escena. Bocet o par a an unci o en prensa de Ca l is ay , s. d., 20,6 x 27 ,5 cm. A rc hiv o de la Fu ndació n. Diver sos boce tos pa r a an uncio en p rensa de C al is ay , com posi cion es co n el es logan «e l lic or de hoy q ue ya be bían n uest ros a bue los», s. d., 5,5 x 9 cm., láp iz sobr e pape l. Ar ch iv o de la F unda ción. A nu ncio par a pr ens a de Anis Castell ana, 1 960, 23,5 x 32,3 cm. A rch ivo de la Fundació n. Boceto d e cartel Anis C astellana, 1960, 20,2 x 23 cm., tém pera so bre ca r tón. A r chi vo de la F undaci ón. C ar tel An is Castellana, 1961, 32,3 x 2 4 cm. A rc hi vo de la Fu ndació n. 85 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto Dos b ocetos para el cartel de la pelíc ula H u r a cá n sob r e e l C ain e , con tra tamien t os com- positivos dif er en tes. El pri- mer o con struye un j uego de primer os y segundos plan os a trav és de los elemen t os com- positivos y e l colo r , utilizan do la perspe ctiva como e lemen to organ i zat ivo. El s egundo or ga - niza la info rmación en una r e - lación de s uperp osición de los elemen t os, utilizando tan solo dos colo res. L as siguien tes p iezas m uestran un co n j un to de bo cetos de div ersa pr ocedencia, carteles taurinos, ilus traciones para po r tadas de N o ve las y C uen t os , portadas para A rte Com er cial , co n a notacio nes personales sobr e los mismos. L a F undació n dispone de tr es de estos documen tos co n cuatr o ilustracio nes en cada uno de ellos, traba jadas a tinta desp ués de bo cetar para delimi tar las líneas p recisas de los dib u jos. Bocet os pa r a el ca rtel d e la pe lícul a H uracán sob re el Cain e , s. d., 7 ,5 x 10 cm., t émp era sob re pa pe l. A r ch iv o de la F un dació n. Dib ujos de v arios t ra ba jos gr áfi cos de d isti n tas ép ocas, s. d., 8,5 x 29,6 cm., ti n ta c hi na so br e pape l. A r c hi vo de la F u nda ción. 86 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos 2.2. El car tel t a urino F rancisco Gar c í a Ruescas, en su H ist oria de la pub licidad en Espa ñ a, h ace ref erencia a la efi - cacia p ersuasi va del cartel taurino sir viéndose de las pa lab ras de un cr í tico de arte inglé s qu e aseguraba « los carteles ta ur inos espa ñ o les est á n com puest os de t al modo que ser í an ca paces de sacarle diner o a una piedra» . 33 Es el cartel a n unciador del to reo un p rod uc to neta- men te espa ñ o l, del que podemos decir que no tiene p arang ó n en cualquier otr o p a í s. Se trata, por tan to , de un caso singular de tipología cartelística desarr o- llado en Espa ñ a. El cartel taurino co nstit uye una im- portan te tradici ó n en las a r tes gr á ficas espa ñ olas que se ha venido ma n teniendo —de fo r ma inin terr um pi- da— dura nte m á s de dos sig los. A t endiendo a su par - ticu laridad es ev iden te que se trata de «un cartel de gé ner o , en el sentido de q ue pos ee sus p ro pias r eg las y se mues t ra indifer ent e a l discur rir de los estilos». 34 L as p r imeras r eferen cias sobr e los inicios de la com u - nicaci ó n g r á fica de estos fest ej os po demos si tua rlas en el siglo xviii , en un ca rtel res uelto co n com p osicio nes ti p ogr á ficas, an unciador de dos co rr idas de to ros en M adr id y fechado en 1737 [27] . H acia finales de este siglo y p r incip ios del xix se dise ñ an las p r imeras vi ñ et as xilogr á ficas, co n escenas de la t a uro - maquia, q ue mostraban algunas de las suertes t í picas de esta fiesta. El pin to r zarago zano M arce lino de U n cet a y L ó pez ser á un ref eren te en esta pr á c tica car tel í stica, comenza ndo en 1879 a elaborar ca r - teles de gra n calidad. 35 S e am plian las tem á ticas tra t adas inco r p o rando o tros elemen tos de la fiesta taurina. P os teriormen te, le siguiero n los artistas Daniel P er e a, Rober to Domin go , Ricardo M ar í n y Carlos R uano Llop is, creando un a estética que par e c í a no co nt emp lar o t ro ti p o de estilismo . Estos ca rteles —que podr í am os con siderar com o « prot ot ip o s » p ara s u reutilizaci ó n e ins taurados com o mo delo de r epr esentaci ó n— confirier on al cartel ta ur ino unos esquemas b á sicos de r econo - cimien to , al igua l que los o r nam entos florales o las r eferen cia dec ó q ue s e iden t ificaban c lara men te con la fies ta taurina. M á s adelan te a p ar ecer í an los ca rteles con « r etrat os de to rer os, a unque no fues en é st os los mismos que to rear í an en el espect á culo an unciado ». 36 L a imagen de l to re ro ac t úa 33. Garcí a. O . cit. p . 189. 34. Eguiz áb al. O. ci t. p. 55. 35. E guizábal. O . cit. p . 52. 36. Extracto de su Discurso de Ingreso en la A cademi a, en el Anexo i. Figura 27 . Carte l tipogr áfico a nu nciado r de un a corrida de to ros en M ad r id, 17 37 . 87 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto com o ar queti po , a portando una info rmaci ón de carácter gen érico y com p ren sible . Sin im - portar la info rmaci ó n específica, l a imag en rep r esenta al to r ero , pudien do ser atribui ble a cua lquiera de los maes tros q ue fo rmasen par - te de la co rr ida an unciad a. T al estra tegia, fundamen tada en la capacidad y ren tabilidad de una imag en de ser vir de re - pr es entaci ó n de un hech o —al marg en de las partic ularidades— ha sido , en el cam p o del arte, un a pr á ctica recurren te a lo la rg o de los siglos. P ara mos trar tal fin, el histo riador E. H. Gom brich, en s u con t ro vert ida pub lica - ci ó n A r te e ilu si ón 37 , en un o de los cap ítulos sobr e la con strucción de estereotipos , m ues - tra como r ef erencia un co n jun to de grabados del ilu strador W o lgem ut (maestr o de Durer o) —en tre o tros ejem plos—, pertenecien tes a la pu blicación editada en el añ o 1 493 Cr ónica de N ur ember g . 38 En esta edición se r eutilizaba un grabado con una im agen q ue r epr oduce una ciudad medieval —de carácter mo n umen tal— con dif er en tes leyendas, co rrespo ndien tes a div ersas ciudades co mo Dama sco o Ma n tua [28 y 29]. El ob jetivo princi pal de esta recurrencia —además de un r ecurso de e cono mí a— era sim plemen te po der relacio na r directamen te aque llos nom br es a ci udades . M ano lo Prieto hizo en est e cam p o —en la bú s queda de n uevos lengua j es gr á ficos— a portaciones no vedosas. La geometrizaci ón y el esquema t ismo [30] es un a de las m á s im - 3 7. La tesis pro puesta por Gom brich fue con testada p or varios teó- ricos como N orma n Br yson, quien cuestion aba su análisis de la rep resen tación pictó rica. V eáse Br y son, N . V isión y Pi n tur a. L a lógica de la mi rada . M adrid, Alianza Edito rial, 1991. 38. G ombrich , E. H. A rte e ilus ión. Est udio so br e la psi cología de l a representación pic tór ica . Madrid, Ediciones Debat e, 200 2, p . 60. Figura s 28 y 29. Gr a bados que rep rod ucen el es ter eo ti po de un modelo de ciudad medieval u tilizada par a ilustr a r ciudades di stintas . Figura 30. Bocet o pa r a el c arte l de la Gra n Corrid a de la B eneficencia, s.d. 7 ,2 x 10 cm., tém per a sob re p ape l. A rch ivo de la Fu ndación. 88 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos portan tes. Como en el r esto de su p roducci ó n car tel í stica, sus co mposiciones in trod ucen n ue - vos r ec ursos com unicati vos de sín tesis co mpositiva. P ocas veces a lo larg o del sig lo xx el car tel taurino h a sido con temp l ado a tra vés de un pr o ceso de s emejan te r enovaci ó n y m oder nidad. P ara a yudar a la reno vaci ó n de ese géner o , en 1936 el cr í tico de a r te Gil Fillol y para la Gra n C o rrid a de la Pr ensa —con voc a toria de ref erencia den tro de los co ncurs os de est os a ñ os— o r - ganizó un co ncurso de c arteles en el q ue obt uvo el p rimer pr emio el cartelista valenciano J osep Rena u, y Ma nolo Prieto co nsiguió el segundo p remio [31 a 33], r econocimien to destacado si to mamos en co nsideraci ó n el p restigio y la valí a p ro fesio na l de Rena u. L a imag en premiada an ticipa ya —en este s u primer concurso de tema ta urino— una n ue va manera de en tender la fiesta de los toros en su rep resen t aci ó n gr á fica. Cartelistas co mo T eo do ro Delgado , Miciano , Alon s o y P edraza con siguiero n los otros p remios, co n carteles que no pod í an co nsidera rs e —ya en tonces— tradicio nales. En los a ñ os 1 95 1 y 1952 Prieto o btiene el p rimer pr emio en la con vocat oria de dos concursos con carteles ta ur inos q ue ro m pen t ales esquemas de co nser vadurismo e inmo vi lismo a ntes ci tados [35]. Se trata de sendos carteles para la Dir ecci ó n General de T urismo en 1951 [3 4] y para la Gra n C o rrid a de la B eneficencia de M adr id —con voc ado por la Di pu taci ó n Pr ovincial de M adr id— en 1952 [36 a 38]. El primer o —tur í stico— era un cartel pensado para el visita nte f or á n e o , teniendo que a jus t ar la co nceptualizaci ó n y ej ecuci ó n de la pieza a la men ta lidad com pr ensiva y p ro fana del extran jero . En otro o rden de cosas, el cartel de la Benefi cencia estaba dirigido a los conocedor es y exper tos en la lidia, para los que un a spec to co ncreto de la fies ta —el lance o cualquiera otr o epi so dio de la corrida— recon str uy e en el espect ador e l sentido del espectá c u l o. 39 39. Fillol, Gil. «Dib ujant es españoles. Ma nolo Prieto» en A r te Comer cial . M adr id, Año 6. N úmero 36. 1952, p . 3. Figura s 31 a 33. Bocet os pr ev ios y ca r te l pa ra e l concu rso de la Gran Corrida de la Pren s a de 193 6, don de obt uvo e l segundo p rem io . M edi da ap ro xima da de ca da uno de l os boc etos 4 x 6 cm. A r ch ivo de la Fu ndación. 89 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto Des de esta perspec tiva con testa M anolo P r ieto al per iodista Gus tav o Alberca en una en trevista realizada para la revista El bu rladero del 3 de j unio de 1952: G ustav o A lberca: ¿Lo mejor de sus ca rteles? M ano lo Prieto: Que p ienso en el p úbl ico a qu ien van d irigidos. G.A.: ¿Su m ay or defecto? M.P .: N o pr eocu pa rme jam ás de l gusto de q uiene s me lo enc arga n. 40 40. En trevista realizada para El Bu rlader o y publicada el 3 de j unio de 1952. Figura 36 a 38. Bocet os (tém per a sobr e pape l de en tr e 9 y 1 2 cm. de ta ma ño) y ca r tel P icador vo lcado sobr e el to ro (96 x 13 0 cm.), prim er pr emio de l a Gr an Corrida de la Benefi cencia, 1 952. A rch ivo de la F undación. Figura 34. T or ero citan do al tor o de lejos, prim er pr emio DGT , 1951, 3 x 4,5 cm., tém pera so br e pape l. A rch ivo de la F undación. Figura 3 5. V is ta de la exp osi ción de lo s cartel es pr esen tad os pa r a el c oncu rso La fiest a de los t oro s en Espa ña, de la Di rec ción Gener al de T urism o en 1951. En e st a im agen p uede ap re cia rse, de ma nera c lar a, la pr edom ina ncia de la e sté tic a tr adici ona l. 90 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos Es im portan te la a p ortaci ó n hecha en est e cam po , an teponiendo los efectos que p ro vo - can est os mensajes en el es p ec tador a las co n - cepciones tradicio nales de los clien tes que lo con tra t aban. Los carteles p resen tados para la Direcci ó n General de T urismo —una de las primeras in stitucio nes con v o caci ó n ren ova - dora— in corp ora n otros r e cursos tem á ticos y es til í sticos no co n tem plados has ta ent onces, recib iendo cr í ticas de los sector es m á s con - ser vador es. En n uestro pa í s las rep robacio - nes sob re es tos carteles arr e ciar í an e incl uso la revista El r uedo lle var í a a ca b o una in tensa c a mp a ñ a per iod í stica de desp restigio sobr e la con voca toria del con c urso para turismo . Mien tras, la revista alemana Gebra ug h sg ra - phi k 41 le dedicar í a un r eport a j e de dos p á ginas. V o lviendo de n ue vo al cartel de la Benefic en- cia pr emi ado , po demos obser var en é l las con stan tes gr á ficas de sus traba jos: es quema com positiv o elemen ta l; co nstrucci ó n diná- mica en la con tienda del to ro co n el picado r ; recursos fo r males en la rep resen t aci ó n de los elemen tos, m á s cer cana a un jueg o de planos bidim ensionales q ue se art iculan y com binan —má s all á de una r epresen taci ó n figura t iva con ven cional— y una selecci ó n de colo res bá sicos (negro , r ojo y albero) co n un alto gra- do de sat uración y co ntrast e. L a r elaci ó n hom br e-animal conf orma la te - má tica de la ma yo r í a de sus ca r teles ta ur inos: la fuerza del animal fren te al tor ero . U na r e - pr esentaci ó n bien definida del to ro , egregia, exhib iendo el gest o y l a acci ó n. « S u diseño de 41 . Gebr aughs graph ik. I nt er na tiona l A dvertisin g Art . Rev ista alema- na de ref erencia en el cam p o del diseño . Editada p or S t iebner V er lag se publicó en tre los años 195 0 a 1996. Figura 39. C ar t el T or o arrancando de fr ente, p r im er prem io Gr an Corrida E xtr aor di naria de la Benefi cencia de 1958. E l per iódico Ya lo des tacó c omo figu ra de act uali dad. T ém pera sob re ca r tón, 70 x 100 cm. (la i ma gen). A r ch ivo de l a F unda ción. 91 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto 1958 para la Corrida de B eneficencia es un ejemp lo de su talent o ren ovado r ». 42 Es el cartel p remia - do ese a ñ o: la ima gen del a nimal se situa fren t e al espe ctador , reco rt ado sobr e un fo ndo de co lor albero . A cen tua ndo as í s u imagen sim b ó lica e inco rp ora ndo una co mb inaci ó n cr om á tica ajena a realismos, im plemen tando de esta ma nera su idealizada rep resen taci ó n [39] . L as div ersas escenas de la taur o maquia se ven r ep resen tadas en estos carteles de la Benefic encia , den tro del período que nos ocupa: suerte de varas co n el p icador en a puros (1 952); las llamadas del to r ero da ndo una lar ga cam biada (1953); un pase de m uleta rodil la en tier ra (1956); ima gen del to r o , corriendo de f ren te y a la carrera (1958); et c. 43 H asta finales de los s esenta llegó a elabo rar casi un cen tena r de carteles. L a ma yo r parte de sus co m posiciones (co n str uy endo las figuras apo yadas en las diago nales) p resen - tan ten si ó n o cu lta, gracias a una co m posici ó n en tiran te eq uilibrio , donde el drama y el artificio s e encuen tran siem pr e repr esen tados en un espacio de acci ó n y co n tenci ó n. Exp on emos a con t in uación una selecci ó n de carteles aco m pa ñ ados de bocetos, donde p ueden valorar se estos r ec ursos gráficos. 42. Eguiz ábal. O . cit. , p . 221. 43. Fund ación Manolo Prieto . [en línea] htt p://fundacionmano lop rieto .org/co nt enidos/artista.htm (Consul tado el 22/08/15). S elección de ca rteles taurinos T odas estas imágenes — di ver sos b o cetos co n est udios sobr e la suerte de varas— es tán ma rcadas por la fuerza de las dos diago- nales que se co n trarresta n genera ndo co m posiciones en ten so equilib rio . El tratamien to de la perspe ctiva p ermite al espect a- dor si t uarse cerca de la escena fo rman do parte del acto festi vo . Bocet os pa r a un ca rtel t au rino , 2,5 x 4 cm. (im agen pe queñ a) y 12,2 x 15,3 cm. (im agen gr an de), tém per a sob re c artón. A rc hi vo de la Funda ción. Bocet os pa r a el ca r tel t au rino , s. d. (de 11 x 8 cm. apr o xim ada men te), t émper a s ob re pape l. Ar ch ivo de la Fu ndación. 92 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos V arios bo cetos q ue repr esentan accio nes de riesgo en la plaza. Los esbozos con lá piz r ojo m uestran las sa lidas de la barrera del t oro y e l to rer o con perspectivas en escorzo que enfa tizan las escenas. L as imág enes bajo estas líneas n uestran dos mo men tos de a pur o en pe queñ o fo r ma to . En uno de ellos, la escena accidentada del p ica - dor en cier ra la com posición en una esp iral concén tr ica y plan os que conf orman el v olum en. En estos bocetos de carte - les taurinos la ga ma cro - má tic a es más a m plia, si la com para mos co n la gráfica pu blici t aria o las port adas para N ov elas y C uen tos . Estos traba jos comb inan colo res sa turados fren te a colo res desa turados, resol - viendo a t mósfera s de luces y som bras acen tuadas. Bocet o del to ro sal tan do las ta blas (en la im agen su per ior), 6 x 5,2 cm. s. d., láp iz sobr e pape l. S ob re est as lín eas bocet o de banderill ero sal tand o , 7 x 9,3 cm., láp iz sobr e pape l. Ar chi vo de la Fu ndación. Bocet o de picad or , s. d., 6,3 x 8,2 cm., tém pera so br e pape l. Boceto de ba nderiller o , s. d., 6,7 x 9,5 cm., láp iz y témper a sobr e pape l. A rch ivo de la F un dación. Bocet o de tor ero ci tand o , s. d., 13,6 x 10,2 cm., tém pera so br e cartón. A rch ivo de la Fundació n. 93 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto Dos es cenas de to r er o citan do al tor o de r odi llas. En ambos casos la veró nica rep r esentada a tra vés de pla nos de colo r es - tr ucturan la co m posición. Los escorzos fo rzados y el co n traste de negros y azules do tan a la figura del tor o de una p r esencia pr o tagó nica. M uc has de sus co m posicion es giran en to rno a él. En las dos imág enes inferio res podemos ver los cam b ios cro- má ticos a plicados en el tra je de luces del t or er o en tre el bo- ceto y el ca rtel fina l. V arios son los di bu jos realizados con este esquem a tismo gráfico , en co m- posiciones do nde la escena se repr e- senta a usen te de perspect iva y los persona jes se cons tr uyen a base de man chas de co lor s ueltas, liberadas del co n to rno . Algunas de estas figuras recuer dan las cerámicas co n escenas taurinas de l pin t or P a blo P icasso . Bocet o de escen a ta urin a. s. d., 10 x 10 cm., láp iz y tém per a sob re pa pe l. A r ch iv o de la F un dació n. Bocet o de to rer o i ma gen su perior , s. d., 12,2 x 9,5 cm., témper a so br e pape l. Sob r e est as lí neas bo cet o , 1953, 9,7 x 7 ,6 cm., tém per a sob re pa pe l y ca r te l, 1953, 29 x 49 cm. A r c hi vo de l a Fu nda ción. 94 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos 2.3. Producci ón med allística El dise ñ o de med allas conlle vó o t ro ti p o de desarrollo p ro yec - tual —de co m pleja man ufactura— que M ano lo Prieto a f ro ntó com o una nueva actividad pr of esional. El gr ueso de esta pr o - ducci ó n —en la que traba j ó dura nt e m á s de trein ta a ñ os— r e ú ne un con jun to de p ie zas que sob repasa la cent ena, 44 siendo así su princi pa l traba jo a part ir de los a ñ os iniciales de la d é cada de los ses en t a. En su diario deja ano tado su primer co n t acto con la Casa de l a M oneda: 1957 . 28 de enero . […] A las 4 y media salimos p ara esta r a l as 5 en la Casa de l a M oneda don de me ha ci tado el Sr . Gimen o del M useo de M e dal las. M e ofrece traba j o como cr eador de medall as pues dice q ue conoce mi labor y cr e e que so y el indicado . A j ustamos el pr ecio y quedamos de acuerdo a falta de q ue lo a prueb e el Directo r . A finales de los a ñ os cincuen ta la ir r upci ó n de la fo tograf í a —que comienza a r elegar al dib ujo y la ilustraci ó n— en la pr o ducci ó n car tel í stica era m á s q ue frecuent e. M anolo P rieto emp ieza a s en- tirse desplazado fren te a estos n ue vos r ecurs os gr á ficos. A demás, el cam bio en la direcci ó n de la agencia Azor y e l inter és de la mis- ma en efectua r c am bios generacio nales en su plan til la lo pondr án en una difícil situació n. 1959. 4 de ma yo . Est a ma ñ ana cr eí que me desped í a de Azor , por la merma del sueldo debido a los p unt os… […] El sueldo se ha quedado peque ñ o y no ha y defen sa posible. N o ha y má s q ue call ar o ma rcha rs e a la cal le, y si ha y muc ha suer te, caer en un sitio peor y ést e es el por venir que t enemos por dela nte . 45 T ras co ncluir la r elaci ó n laboral co n la agencia de pu blicidad Azor , su desvinculaci ó n de la gr á fica pu blici t aria dura nt e los siguien tes añ os será defini t iva. La demostrada versa t ilidad unida a l cono - 44. De l a T orre , Celia. «L a medal la de Ma nolo Prieto: una obra de a r te en miniat ura». Cuader- nos de Arte Gran ada, n.º 40. Gran ada, Depart amen to de Hist oria del Arte, U niversidad de Granada, 2009, p p. 30 1 a 315. 45. Anotacio nes de su diario pers onal. Ar chivo de la F undación. 40 41 Figura 40. Boceto medalla Sagitario , s. d., 6 x 8 cm., láp iz sobr e pape l. A rc hiv o de la Fu ndación. Figura 41. Boceto medalla Sagitario , s. d., fra gment o 2 1 x 29,7 cm., láp iz sobr e pape l . A rch ivo de la Funda c ión. Figura 42. Bocet o par a defin ir los v olú menes, s. d., 16 cm. de d iáme tro , lápiz so bre pape l . A rch ivo de la Funda c ión. 42 41 40 95 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto cimien to exah ustiv o del dib ujo le permitió af rontar esta n ueva labor pr o fesio nal en la ind ustria de la pro- ducció n n umism á tica. Analiza ndo detenida men te las medal las r ea lizadas, po demos con siderar q ue es, en este tra bajo , don de se manifiesta toda su exper iencia pr ofesio nal. L as com posiciones —p rincipalmen te so- br e forma tos cir cu lar es—, los vo lúmen es con seguidos en los ba jorrelieves y las sol uciones tem á ticas a lcan- zan un al to grado de excelen cia concep tual y técnico . El pr oces o que segu í a para su p roducci ó n, una v e z con ocidos los procedimien tos t é cnicos —a pr endiza - je dif í ci l debido a la r et icencias de otr os med allistas en a yudarle— era la borios o ya que deb í a t raba jar ele - men tos de la medal la en positivo y o t ros en nega tivo (es el caso de la ro tulaci ó n, q ue traba jaba median te incisio nes). En la primera fa se de este pr o ceso situa - ba sobr e el soporte de traba j o un cristal p ara modelar la ar cilla, deb a j o de éste colocaba el boceto sobr e el que traba jar . P osterio rmen te genera b a un nega t ivo en escay ola para traba jar los textos pa ra así, de n ue - vo v olv er a realizar o t ro posi tivo del mi smo ma teri al. P ara resol ver los v ol úmenes —que en algunos casos no alcanza ban alt uras ma yor es a tres o cuatr o mil í- metros— a plicaba co tas a sus bo cetos sim u lando al - turas t opogr á ficas [40 a 42] . M ano lo Prieto t uv o especi al int erés en facilitar e l co - nocimien to que , sobr e esta t é cnica, hab í a adq uir ido , con e l fin de evitar que fu tur os med allistas sufr iesen las mismas dificultades q ue é l encon tr ó . L a funda - ci ó n co nser va una p elí cul a caser a [43 a 4 7] en la que a yudado por su hi jo explica, de fo rma pormenoriza - da, todo el pr o ceso s eguido hasta llegar al pr oto tipo adecu ado para el vaciado . 46 Do cumen to que n os per - mit e con ocer t am bién s u carácter y pr ofesio nalidad. 46. Es un do cumental de 1 h. 34 min. con el tít ulo Cómo ha go mis me dallas, en el que podemos con templar ta mbién una ext endida con versación sobr e su trabajo medallístico con t ada por él mismo . Año 1988. Figura s 43 a 4 7. T r a baja ndo en su e st udio en l a meda lla Sagitario , años sesenta . A rc hi vo de la Fu ndación. 96 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos P ara traba jar estas medal las con str uy ó un caballete de traba j o sobr e un s opo rte circular de madera. En su base di sp on í a de un brazo a r ticu lado que le permit í a una m o - vilidad de 360 º [48] . L a configuraci ó n —mob iliario y he - rramien tas— de este pues to de trabajo le facilita ba tra - ba jar sen t ado para mani pular adecuadamen te la pieza. P ara modelar co n pr ecisi ó n recur ri ó a la elabo raci ó n de un con jun to de herramien t as p ro pias q ue, a la p ostre , res u lt ar í a n de g ran eficacia y utilidad. Estas p ie zas esta - ban hecha s con p untas de metal (alamb res, p untillas…) que a plan aba s ob re un yun que y modelaba a yud á ndose de un sarg ent o —o to r nillo de b anco— di spuest o so - br e la mesa de su estudio . De esta manera dispo n í a de fo r mas y gr os or es distint os. Su hi j o M ano lo recop il aba b ol í graf os ya gastados que recog í a del tra ba jo —una su - cursal del B anco Zarag ozano— y q ue su padre u ti lizar ía com o mang o de sus ú t iles [49] . E l uso de herramien tas con m an gos de distin tos grosor es le resul taba inc ó mo - do , ya que los ca mbios p ro vocaban dificultades para ada ptar la man o man teniendo la misma sensib i lidad. Estas sesiones de traba jo s ol í a n s er larga s y agotado ras. J a v ier Gimen o , delegado de la fidem ( Federació n In - ternacio nal de la M ed alla de Ar te) en Espa ñ a, se r efe- rí a a su obra m e dall í stica co n la siguien te a firmaci ón: « sus medallas destacaro n p o r el po der de a tracción in- media ta que ejercen en e l esp ect ador». 47 C om o en otras disciplin as, estas o br as de arte de bo l si- llo —como é l las sol í a deno minar — le a port ar on r e co- nocimien tos y p remios a niv el nacio nal e internacio- nal. En tre los m á s destacados se encuentra n l a medal la conm emora tiva del II Concilio Ecuménico V a t icano , en el a ñ o 196 2; el primer pr emio en el C o ncurso In- ternacio nal de la M ed alla dep ortiva por su medalla ¡¡GOL!! en 1969; en el a ñ o 1976 r ecibe de la C asa de la 47 . Gimeno , Ja vier . «L a medal la de Ma nolo Prieto», en F acet as ar tíst icas de M anolo P r ieto . El Puer to de San ta María, Ferna ndo Pér ez Mulet Ediciones, 200 4, p. 27 . Figura 48. Bo cetos del pr ime r prototipo d e caballe te- sop or te pa ra e l model ado de las med allas, s.d., 14,7 x 2 1 cm., láp iz sobr e pape l. A rc hivo de la F undación. Figura 49. Ú tiles de modelado f ab r icados por el pr opio M anol o Pr i eto . A rch ivo de la Fun dación. 97 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto M o neda el pr emio T om á s F rancisco Prieto y en 1 979 e l Pr emio I n ternacion al de M eda lla I sidro Ci st ar é en la ciudad de Bar celo na. 48 En sus medallas estar á n p r esent es piezas dedicadas a la fiesta taurina, así co mo r etra tos y o tros even tos y enca rgos. La ú ltima p r oducci ó n de M a nolo P rieto fuero n unos ba jorr elieves en fo rma to vertica l dedicados a las com unidades a u tón oma s. Algunas de estas p iezas no llegó a terminar las. M ostra mos a con tin uaci ó n una colecci ó n de est as medallas en la que puede a pr eciarse su pr o ceso de traba jo , des de los bo cetos pr eliminar es hasta el modelo fina l en positivo . S elección de m eda llas T res de las p iezas dis eñadas por P rieto para r epr es en tar a cada una de las regio nes, encar go m ú lti ple de traba j os com plejos de rep resen taciónes sim bólicas acerca de la his to ria y l a cultura de cada regió n. 48 . De l a T orr e. O . cit. , p . 308. C olecció n de medal las sobr e el hor ós copo y otra medall a para el Añ o In ternacio nal de la E ducació n. Bocetos C omunidades A u tón omas y b ronc e, s.d., 13,7 x 21,4 cm., lápiz so br e pape l. A rc hi vo de la Fundació n. Bocet os de me dall as hor óscopo , s. d., 3 0 x 16 cm., láp iz sob re pa pel. A rc hi vo de la F und ación. Bocet o de med alla (9 x 18,2 cm.) y boce to de ca r tel (5,4 x 7 ,6 cm.), 1970 A ño In ternacional del Maes tro , lápiz y t émper a sobr e pape l. Ar chivo de la F undación. 98 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos En 19 72 M anolo P r ieto co - mienzó su cola b oració n con la em pr esa A c uñacio nes Españo - las S.A., ub ic ada en Barce lona, para la que r ea lizará —d uran te ocho añ os— la colección Ta u - ro maquia , co mp uest a por die - ciseis piezas. Pr o cesos de pr o ducció n de dos meda llas. L a p r imera co r res p on de a una serie de piezas de temá tica eró tica realizadas p o r M anolo P r ieto para s u colecció n personal. La s egunda es un ho menaje al po eta F e derico Gar cí a Lor ca. B ocetos con a notaciones sob re ideas para la medalla San tiago R a mó n y Cajal. Bocet os meda llas ta urin as, s. d., 7 ,5 x 10,7cm., láp iz sobr e pape l. Ar ch iv o de la Fu ndación. M edall a erót ica. s. d., 1 2,5 cm. de di ámet ro . A rc hiv o de la Fu ndación. M edalla Federico Gar cí a L orca . s. d., 20,4 cm. de diá metro . A rch ivo de la Fu nd ación. Bocetos de la medalla de San ti ag o R am ón y Ca j al, s. d., 31,6 x 21,5 cm., láp iz sobr e pape l. A rch ivo de l a Fu ndaci ón. 99 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto 2.4. El tor o de Osborne Y a desde las pin t uras rupestres p resen tes en va rias cue vas pr ehis tó ricas de la P eníns ula Ib éric a la figura del to r o ha per man ecido onni pr esen te en n uestra cultura a lo la rg o de los siglos, er igién- dose —en mul tit ud de oc asio nes— com o símbolo r epr esen tati vo de n uestr o pa í s. Desde f inales de la edad mo derna pin t or es y li tera tos ha n enco n trado en él un moti vo de ins piració n o tribu to . Picas so , en una colecció n de lit ografías realizadas entr e los años 1 945 y 19 46 [50 y 51], lo repr es en- taba en un pr oceso de síntesi s e in vo lució n gráfica que lo tr aslada ba a la s ol ución f o rmal de l as imág enes primig enias de las pin turas de Alta mira. El p oet a tamb ién gaditano Rafael Alber ti es- cribió algunos poemas en su ho mena j e, j un to a V icen te Aleixandr e, R ubén Darío o J uan Ramo n J iménez. V alor sim bólico tamb ién derivado a la fiesta de los to ros y a los t or eros. L as leyendas y los mi tos a plicados al tor o a lo lar go de la hist oria son ab undan tes. La t ran sfo rma- ción de l dios Z eus en la figura del t or o para seducir a E uro pa es una de las leyendas má s popular es que enal tecen la viri lidad de este a nimal, tran sfo rmado tamb ien en la figura del Min ota uro . Con res pe cto a esta re lación en t re h om br e y tor o , el po eta Ma n uel Ríos R uiz manifies ta que se trata de una r elación milena ria: « Y que en ella se distingue al tor o p or una poderosa vocación f ec undan te. P or eso m ucha s religio nes a n tiguas concr etar on en el to ro la es encial mascu linidad divina y su inag otab le anhelo cr e ador». 49 Es una po derosa imag en llena de a tribu tos y arr ogada por la cu lt ura pop ular en la que M anolo Prieto vió la poten cia y la f uerza para un p roducto —en aq uellos añ os— dirig ido a un pú blico 49. R ios , Ma nuel . « El to ro bra vo, en la lo nta nanza del tiem po y del campo » , en U n to ro n egro y en orme. M adrid, Editorial España A bierta, 1994, p . 17 . Figura 51. Lámina 9 (17 de ener o de 1946). A guada de ti nt a li tográ fica so br e pie dr a. Colecció n de 11 li togr afías de P a blo P icasso en tr e 1945 y 1946. Figura 5 0. Lámina 4 (22 de diciem bre d e 1945). A guada de ti nt a li tográ fica so br e pie dr a. Colecció n de 11 li togr afías de P a blo P icasso en tr e 1945 y 1946. 100 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos eminen temen te mascu lino . Figura metaf órica y ro tun - da, insta urada como ima gen sim b ó lica de un pa í s. La silueta de T or o de Osbo r ne [52] es una de las im á genes má s em blema tic as den tro y fuera de nues t ras fro ntera s y ha sido r eprod ucida de manera in c an s able sob re los p ro - ductos m á s insospechados, co nvirtiéndose en un icono de pr oy e cci ó n in ternacional. Como una p remo nición, la silueta del to ro de P r ieto r ecortada en el horizon te p ue de ver se rep resentada en el grabado Se aguó la fiest a , de En - rique M élida —p in tor de tem as t a ur inos de la segunda mitad del siglo xix—, p resentada en la Exp osición N a - cion al de 1876 [53] . L a imag en del T or o de Osborne ha llegado a a parecer en primera p l ana de l pr estigios o N ew Y o rk T im es M a- gazin e [54] , en el a ñ o 1 972, 50 y ha sido seleccionada para una p ublicaci ó n del a ñ o 2014 que r ecoge vein tinueve de los logo t ipos e im á g enes de mar c a m á s r e con o cidos en el m undo . Algunas de las mar cas tamb ién pr es ent es en esta pu blicaci ó n son Co ca-C ola, Miche lín o el logoti p o I ♥ N e w Yo r k , de Milt on Glaser . 51 El dise ñ o de la figura del T or o de Osborne ha trascendi- do la épo ca y el á mb ito co mercial de la pu blicidad para los que fue cr e ado y as í , f orma ndo par te indisociable de n uestros paisa jes, ha cons t ru ído su p rop io ecosistema rep resen t a t ivo . 52 Este ico no pub licitario tiene su origen en 1 956. L as B o - degas Osborne 53 en carga n a la agencia de p ublicidad Azor un a nun cio con e l fin de pr omocio nar un o de sus 50. Alonso , S ol. «N o es una vall a cualquiera» en U n tor o g ra nde y enorme . M adrid, Edito r ial España A biert a, 1994, p . 29. 51. Sinclair , Ma rk. The U nt old S tories Beh ind 29 Clas sic Logos . T M. L ondr es, 2014. 52. rt v e . [en línea] h ttps://www .you tube.com/wa tch?v=U2_6GqidtJU#t=38 (C on - sultado el 22/08/201 5). 53. E l origen de este en c arg o publicitario parte de los miem br os de l a familia Os- borne An tonio O sb orne V ázq uez, Enrique y R afael Osbo rne Macpher s on. P ara ello con tac tan con dos em presas, la madrileña Azor Pub licidad y la nava rra In- dustrias M endoza. Las pro puestas presen tad as por am b as fueron r echazadas. Diar io de Jer ez , ht tp://ww w .diariodejerez.es/article/jerez/1685581/n uestros/ vecinos/los/osborne.h tm l (Consultado el 06/09/20 15). Figura 52. I magen de l tor o en las ca r re teras e spa ño las en los a ños ci ncuen ta. Figura 53. Se aguó la Fiesta , gra bado de Enrique M élida, 187 6. Figura 54. Porta da del New Y o rk Times M agazine , d el añ o 1 972. 101 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto pr oductos, el co ñ ac V etera no . Prieto , co mo dir ector a rt í stico de la agencia, fue q uien lle vó a cabo el primer boceto de la idea-concep to para la ma rca, q ue ser í a r echazada en inicio , por con siderar se un des acierto y en tenderse má s apr o pi ada pa r a u na ga n ader ía . L a especi al in - sist encia de M ano lo Prieto —q ue con oc í a pr ev iamen t e a la familia Osborne al desarr ollar , un añ o an tes, el di se ñ o del cat á logo T o r os en e l Puerto—, permitió que el c lien te r econsidera se su pr o pues ta. E ste ca tálogo r ecoge una co lección de imág enes que r eflejan las suertes del to r eo a trav és de un grafismo sin t ético [55] que Emilio Gil co nsidera va a «ser el artefacto gráfico q ue lueg o plasma ría en su m undialmen te fam osa val la de carret era ». 54 P ar ece ser que Rafael Osborne M acP herson, p rimo de I gnacio O sborne V ázq uez —res ponsab le en aque l mom en to de las bo degas—, fue quien termina r í a con v enciendo a los miem br os de su familia y acepta ndo la pr o puesta. 55 54. En su post Otr os t or os de M a nolo Prie to Emilio Gil m uestra una serie de imágenes de esta edición en Pioneros Gráficos. [en línea] ht tp:// pio nerosgraficos.co m/2012/06/otr os-tor os-de-mano lo-prieto/ (Consul tado el 06/09/15). 55. Simó , J ua n P . N ue str os ve cino s los Osbo rne . Diario de J er ez . htt p://ww w .diariodejerez.es/article/jerez/1685581/n uestros/vecinos/los/osbo rne. h tml ) (Consultado el 17/08/201 5). Figura 55. P ortada (14 x 27 cm.) e in t erior es (27 x 28 cm.) de l ca tá logo T or os en el Puerto , ed i tad o en 1955 en e l cen ten ario de l a Plaza de T or os d e El Puerto de San t a M a ría. 1 02 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos En un p rimer mom ento , se cons t ruyer on un n úmer o reducido de vallas —en soporte de madera y de tan solo siete metr os de a lt ura— para po der valorar el im pacto visual de este p rot otipo ini - cial y comenza r , as í , un p roces o de a justes, r ec tificaciones y ada ptaciones. L a em pr esa con struc to ra M art itegui y Albar c a S.L., a tra vés de su res p onsa ble J osé Luis G ó mez y a su j uicio , a plica los primer os c am bios a la fo r ma de la silueta del to ro , alegando q ue é st a c are c ía de elegan ci a, por pr esentar exc esivamente pr on unciados los en tran tes y salient es. Creemos, m ás bien, q ue estos cam bios se debier on al in terés por facili t ar su r epr o ducci ó n simp lificando las f or - mas y evitan do así co m plejidades en el pr o ceso de t raba jo . Si obser vamos el boceto original y la pr esentació n de l mismo sobr e una retícu la para su escal ado y pr oducci ó n, las líneas de co nt orno —fij é mo nos, por ejem plo , en los cuartos tras eros de l to ro— m uestran modulacion es que podr í an com plica r su r eprod ucci ó n sobr e los primer os pr oto tipos de madera [56 y 5 7]. En una de las m u- chas co n versaciones q ue man tuvimos co n Ma nolo Prieto hi jo —en esta o casi ó n en los salones del Cír c ulo de B ellas Artes de Madrid el 1 9 de abril de 2015—, é l se ref er í a al b o ceto que s u p adre pr esent ó, como la sil uet a de un « toro ensillao », de hech uras r eg ias. De la misma manera a rg üía que s u p adre hac í a r efer encia a este desaf ortunado ca mbio decla rando «…me es t á n dejando e l to ro hecho una ca bra» [58]. S e con sideraro n adem á s o t ros ca mbios, co mo la eliminaci ó n del color b l anco de los cuernos y la reu bicaci ó n de la ima gen de la copa —que a par e ce pin tada en estas primeras p ie zas— al inicio de la ro tulaci ó n de l no mb re «V etera no», traslad á ndola as í de los cuartos tras ero , donde se enco n t raba. Esta modif icación p ret endía que la imagen p udiese tener una doble lectura vis ual: adem á s de verse rep resen t ada la copa, é sta, a su v ez, hac í a las veces de bo ca, sim ulando la expr esi ó n de una cara. 56 57 103 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto S ol ució n desacertada que la agencia Azo r qui so verificar in situ medi an t e la realizaci ó n de unas fotog r af ías que mostra r a su clien t e: La foto q ue les en viamos se hizo en medio de un v erdader o diluvio y por eso no se ven con detalle ni la inscripci ó n ni la copa. P er o de todos modos insistimos en q ue la copa defo rma por com p leto la cabeza del T or o que adq uiere un a figura gro tesca y que estimamos perjudica la eficacia de esta publicidad . Creemos que su p rimiendo la copa se ganar í a en efectividad y vistosidad ya que los letr eros so n bastan te ma yo r es que a n teriomen te … 56 L a imag en con struid a por M an olo Prieto a tiende a un ejer cicio de simbolism o , lejos del a par en te realismo q ue este ef ecto pr etend í a p r oducir , red uciendo de esta ma nera su im pacto visual com o imag en emb lem á tica. En p alabra s de Emilio Gil «Su eno rme ca pacidad de evo caci ó n p r oce de de la sín tesis f eliz que P rieto r ea lizó en tre tradici ó n y modernid ad, en tre a rte e ind ustria, entr e na turaleza y artificio». 57 A finales de los a ñ os seten ta, el dise ñ ado r Alber to Coraz ó n tu vo ocasi ó n de visi tarlo en su est udio y M ano lo Prieto p udo mostra rle el p roceso de trabajo q ue lle v ó a cabo s ob re es ta imagen: […] ho mb re meticuloso y enérgico , que en tr emezclaba recuerdos y r eflexiones de toda su vida pr of esio- nal. C uando ha blamos de l T or o sacó de un caj ó n media do cena de bocetos en papel cebolla. L os dib ujos repro duc í an un in ter esan te pr oceso de simplificaci ó n. Deb í a ser una silueta s ó lida, fácilmen te r econocible a distancia, co n poc as aristas para facili tar el ma n tenimien to . 58 56. Alonso . O . cit. , pág 3 2. 5 7. Pioneros Gráficos. [en línea] h ttp://p ioner osgraficos.com/20 12/06/otros-to ros-de-ma nolo-p rieto/. (Consultado el 22/08/201 5). 58. C orazón, Alberto. «F ragmen tos de cuatr o con versacio nes» en U n to ro gr an de y enorme . M adrid, Edito rial España A bierta, 1994, p . 84. Figura 56 Bocet o co n la sil ue ta d ib uja da por M an olo P rieto , 1956, 21 x 29 cm., lá piz sob re pa pel. A r ch ivo de la F undación. Figura 57 Si lue ta so br e fo ndo de p ape l con r etí cula pa r a su esca la bilid ad, 195 6, 4 4,5 x 43,5 cm., láp iz y ti n ta sob re p ape l. Ar ch iv o de la F undaci ón. Figura 58 Si lue ta de l tor o mod ifi cada en e l taller p ar a su ada pt ació n a la pr oducci ón, s. d. 58 104 Manolo P rie to , las por t ad as d e No velas y C uentos En el lib r o ho mena je a esta figura, U n to ro n egr o y enor - me, 59 pueden v erse las in ter p retacio nes que un div erso gr u po de pr of esionales de la com unicaci ó n han hecho de este ico no . S on los dise ñ ado res Alberto C oraz ó n, Ricar do B ermejo , Isidr o Ferr er , J u an Ga tti, Emilio G il, F er nan do G uti é rrez, Oscar M arin é , J avier M arisc al, P er et y Enric Sat u é y los dibu jan tes Alf redo , C aba ñ as, C e br i á n, Ces c, Chumi Ch ú mez, Gallego y Re y , M á xi - mo , M ena, Min go te, P eridis y R alph S teadman. Alberto C o raz ó n s e refier e a una con versaci ó n en la que el es - crito r U mber to Eco « cre í a que el t oro era un a inicia tiva gubernamen ta l para fi jar la iden tid ad del paisa je espa - ñ ol ». 60 De f orma pa rad ó jica, acab ó con v irti é ndose en un asunto de Esta do . L a p rimera vall a, ho y objeto de pa tr imo nio cultural, se instaló en ma yo de 1957 en el ki l ó m etro 55 de la carr e - tera M adr id-Bur gos, en la lo calidad de C abanilles de la Sierra. Estos p rimeros p ro totipos a ún distaban m u - cho —en s u en vergad ura y pr esencia— de la estr uctu - ra final que acaba r í an tenien do las vallas met á licas que ho y conocemos. Esos primeros m odelos con el t exto « V etera no Osborne» p intado en r ojo y la copa coloca - da sobr e l a «n» de V etera no ten í an una s uperficie de 40 metr os cuadrados. F ue en 1961 cuando se con struyó —co n l a solució n téc - nica definitiva— e l primer t or o en cha pa met á lica, su - fr iendo de n uevo algunas alteracio nes en su necesaria ada ptaci ó n a los recien tes ma teria les y dimensio nes. Su man ufactura la ha rán J os é L uis G ó mez j unto co n J os é y F é lix T ejada, herr eros de El Puer to de Sa n t a M ar í a, en una p ieza con al tura de 14 metros y es truc tura co mp ues - ta p o r 60 cha pas met á licas, de 190 cm. x 90 cm. cada una de ellas, oc upa ndo en to ta l una su p erficie de 150 m et ros cuadrados y con un pes o de 4.000 kilos [59 a 61] . 59. U n tor o negr o y enorme . Madrid, Edi torial España A bierta, 1994. 60. Corazón. O. ci t. , p. 8 4. Figura s 59 a 61. I má genes de l mon taje d e la va lla p ub lici ta r ia de el toro , a fina les de los a ños sesen ta. 105 capítulo 2. Apr o xima ción a la obra de Manol o Prieto Este enc lav e pu blici tario se v ió am enazado en el a ñ o 1988, cuando el 3 0 de julio se pub lica en el B oletín Oficial del Estado la L ey 2 5/1988, de 29 d e ju li o , de Ca rre ter as 61 , que regular í a el uso y explo tació n de actuacio nes pu blici tarias en las carret eras generales dis poniendo , como ef ecto directo , la retirada de las vallas pub licitarias de tales via les púb licos. En la segunda disposici ón transi toria se esp ecifica el mar gen tem p oral de un a ñ o para la r etirada c ualquier clase de pub lici- dad visible desde la zona de do minio público de la carr etera. A ra iz de esta norma tiva, Osborne 61. E l texto que h ace refer encia a esta or den establece que «F uera de los t ramos urban os de las carreteras es tatales, queda pr ohibido r ealizar pub licidad en cua lquier l ugar visible desde la zona de do minio púb lico de la carretera, sin q ue esta pro hibició n dé, en ningún caso derecho a indemnización». M ás adelan te, en la segunda disposición transit oria se especifica que: «En el plazo de un año desde la entrada en vigo r de la pr esente Ley , deberá ser retirada cualquier clase de pub licidad visible desde la zona de dominio p úblico de la carr etera». B.O .E. N úmero 18 2, entr e las páginas 23.51 4 y 23.518, correspondien te al c a pít ulo iii, sección primera, artículo 2 4.1. En este mismo ca pí tulo , en la sección tercera, artículo 31, punto G, se co nsideran co mo infracciones m uy gra ves: «establecer cualquier clase de pu blicidad visible desde la zona de do minio púb lico de la carretera». Figura 6 2. Em ilia, viud a de M ano lo Priet o , posa an te un a de las s ilu etas d el toro con mo ti vo de la en tr ega de l Prem io l au s de H onor a t ít ulo pó st umo a s u ma rido . Diario ABC, m ier col es 21 de ju n io de 2000. A rch ivo de la Funda ción. 106 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos retira, en el mi smo añ o , c ualquier tipo de elemen to de p ropaga nda s ob re la silueta con e l fin de evitar su co nsideración de o bjeto publicitar io . 62 En tal s en t ido la Consejer í a de Cult ura de la J unta de Andal uc í a incl uye en 1996, en e l C at ál ogo Gener al de l P at r im on io H ist ó r ico A nd al uz , los vein tiún t or os ubicados en esta Com unidad A u tó- no ma. D os a ñ os m á s tarde e l T ribunal S up remo dictará a fa vor de l man tenimien to de todas las siluetas q ue a ún s e encuen t ran en e l territo rio nacional. P ara J os é Mar ía Mir , Pr esident e de los Premios la us, 63 en el añ o 2000 [62]: « La mej o r manera de celeb rar los 30 a ñ os de los Laus era in ten tando enco ntrar una o bra que fuera signifi- ca tiva en el tiem p o , y nada mejor que e l tor o . Y o creo q ue proba blemen te es la pieza de co municaci ó n m ás lon geva de E spa ñ a y quiz á s de E uropa jun to co n Michelín y r eúne much as condicio nes: es una p ie za culta pero tam bién pop ul ar q ue ha creado un cierto mito». 64 F ue el primer Laus de H o nor o torgado po r l a asociación ad g-f ad . U n a distinció n que reco no ce tan to la efectividad at emporal del t oro di s eñado por M ano lo Prieto co mo su tra yec to r ia p rof e- sion al. Este ca pí tulo recoge la p roducció n g ráfica y ca rtelística realizada dura nt e l as dos décadas en las que se enma rca esta in ves tigación (la medallística correspo nde principalmen te a los añ os posterior es), mues t ran, en s u con jun to , un r ep ertorio de sol ucion es gráficas, experimentacio nes fo r males y pla ntea mien tos concep tuales acer tados. L a silueta del t or o —diseñada en los ú l t imos años de n uestr o marco de in ves t igació n— es una muestra má s de esta eficacia com unicativa. U n pr on tuario de traba jos que —esperemos— p uedan ser objeto de fut uras in vestigaciones sob re la ob ra de Man olo Prieto . 62 . La insistencia en 1988 por pa rte del Ministr o de T ransportes y Obra s Públicas —en la figura de J os ep Borrell— de hacer cump lir l a ley y retirar los 97 to ros que quedaban t o davía ins t alados, pr ov ocó una cadena de reacciones de a poyo para ma nt ener esta imagen que ya fo rmaba parte de la cultura visual de n uestro país. Las manifestacio nes tanto de ci udad an os anó nimos como de rep resentan tes de la cultura tu vieron eco incluso más allá de nuestras fro nteras. Esta acció n popular logró h acerse sentir en el Congr eso de los Dipu t ados y en 1988 el par lamen to indulta la valla pub licitaria en a plicación de la legislación del pa trimonio cultural y artístico . «L a significación artística y cultural del to ro de las carretera s y su in tegración en el paisaje espa ñol deben ser pro tegidas», reza la pro p osición a pro bada por los dipu tados. 63. Los Premios Laus se fundan 1961, a tra vés de la Asociación de Diseñador es Gráficos dentr o de l a ins titució n p ara e l Fo mento de las Artes Decorati vas (ad g-f ad). 64. Garcí a, Alb erto . A BC Cultura . Sevi lla. 21/6/2000, p. 5 6. 1 07 cap ítul o 3. C a t al o ga ció n d e N o vel a s y C uentos 107 El trab ajo central de la tesi s lo conf orma este ca pí tulo: el primer ca t á logo de las 617 portadas que M ano lo Prieto r e alizó para la revista lit eraria N o ve las y Cuen to s. E xpondr emos el co mp lejo pr o ceso que ha su puesto la c lasificación, v erificación y —no siendo de m eno r dif ic ultad o im- portancia— la búsqueda y co m pilación de la ma yor ca n t idad p osible de los ejem plar es imp resos, ma teria l im pr escindible para la posterior ca talogación y pr es en t ación de las portadas, jun to a los bo cetos y p ruebas de imp ren t a, además de una m uestra de los esc asos artes finales c ustodiados en la F undaci ó n M anolo P rieto . I nco rp ora mos al final, por un lado , la relaci ó n fina l de port adas —que in cl uye n umeración del ca tá logo , los t í t u los de las ob ras, fecha y r eg istro de la edi to r ial— para facilita r la con sulta dir e ct a; por otr o lado , an examos la p r imera selección gráfica que in ven- tariamos para a vanza r en la in vestigación. L a ca talogaci ó n que aq uí pr esenta mos está estruc turada en dos partes. La primera corr esp on de a la colecci ó n de po rt adas realizadas en el perío do que discurre de princi pios de 19 42 a feb rero de 1944. S on las p r imeras portadas que ilus t ró pa ra la edito r ial D éda lo a ún sin hacerse c ar go del dis e ñ o de todas las ediciones seman ales de N ove las y Cu en tos . C omp ar t í a, por tan to , est e traba j o con o tros ilus trador es de la e dit oria l. Son, en co n jun to , 39 portadas en las que a plicar di versos re- cursos esti l í sticos. La may o ría de estas fueron r ea lizadas a una tinta, a unque en algunos n úmeros se utilizaba una segunda en los t í tulos e, in cl us o , en algunas ilustracio nes. M uchas de las portadas an terior es consis t í an en una r epr esentaci ó n del r et ra to del escrit or —u ti lizando e l mismo r et ra to en portad as corr esp on dien tes a títulos distin tos—, que se vo lviero n a r eutilizar d uran te los pri- mer os añ os desp ués de la guerra [1 y 2]. En los t iem p os p ostrer os de esta primera fase, los dise- ñ os de M anolo P r ieto par e cen pr es en tar —salvo ex cepciones— una periodicid ad m á s co ns tan te. 3. CA T AL O GA CIÓ N DE NO VEL A S Y CUENTOS La intelig encia human a es un pr o ceso no s olo de percepción, sino tam bién de selección. Ken Robinson 108 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos T am bién po dr í a en tenderse, obser vando la inco rp oraci ó n pa ula tina de un segundo colo r en la ilustraci ó n, que P r ieto —co no cedor de los sist emas de im pr esi ó n— tras ladase a los respon s ables de la edici ó n la posibilidad de a pr o vecha r la s egunda tin ta incl uid a en los tit u lar es para ser virse de ella y enr iquecer , sin costes a ñ adidos, las ilus t racion es. F e cha mos el comienzo de la segunda parte —el grues o princi p al de su pr oducción— en m arzo de 1944 y su final en ag osto de 1959, co n 5 7 8 portad as. En co n jun to , 617 port adas ilus tradas p o r M anolo P r ieto . Al ini - cio de esta in vestigaci ó n infer í amos q ue hab í a corr esp o ndencia dir e ct a en t r e la fecha de r ea lizaci ó n y la fecha de p ublicaci ó n de cada una de las ilus traciones. T ras co nsultar las a notacion es de su diario personal p udi - mos co mp robar q ue —al menos— no po d í a verificarse que as í fuera en todos los casos. D os ejemp los pueden ilustra r este asun to . L a portada M alasia, inicialment e encargada en 19 40, termina edi t á ndose en feb rer o de 1944. 1 El segundo ejemp lo corres ponde a las portadas M á s q ue am or ( nc/58-01/p ) pub licad a el 22 de j unio de 1958 y El m ist erio de la isl a Rai - ller (nc/59-01/p) publicada el 27 de sep tiemb re de 1959. Am bas en los dos a ñ os p osterio res al cese de su relaci ó n la b oral con la edi torial D é d a l o. Ta m b i é n hemos de co nsidera r el estado de conser vaci ó n en el q ue se encuentran es t as pu blicaciones —todas editadas hace m á s de cin- cuenta a ñ os—, im pr es as sobr e papeles de ba j a calidad y s om etidas a las agresio nes del paso del tiempo . P a peles con visib le os cureci- men to , trans p ar encias en las estam paciones, ma nchas de h umedad o algún tipo de agresió n e inter vencio nes realizadas con post er ioridad. A pes ar de tales pr oblemas, e l mat er ial que finalment e hemos recop i- lado per mit e v isualizar adecuadamen te las ilus traciones. 2 C om o pudimos co m pr obar a tra vés de su diario personal, eviden- ciamos q ue los encarg os los recibía —al menos co n cier ta regulari- dad— en lot es de tres y cua t ro portadas de fo r ma sim ult á nea. Este sist ema permitía que Prieto tra b a j ara m uy a m en udo s ob re dos y tres portad as al mismo tiem p o: 1. Así a parece reseñado en la «Relación cr onológica de trabajos de M anolo Prieto», q ue s e encuentra en los Anex os. 2. El pro fesor J osé Luis M aravall Llagaria, de la U niversidad Migue l H er nández de Elche, h a llevado a cabo un t raba j o de in vestigación q ue abor d a el «análisis y di seño de los parámetros básicos pa ra la edición de imágen es de textos ilu strados en soporte digital». En la misma toma como r eferencia un con jun to de las p ortadas de N ovelas y C uent os ilustradas por M anolo Prieto —co mo mero r ecurso instrumental— para el desarrollo p rác tico de su inv estigación. V éas e en: MARA V ALL, J osé Luis. La edición crítica como met odología para la r eprod ucción digital de imá genes im pr esas pol icrom as. L as portadas d iseñadas por M an olo Priet o par a la revista li tera r ia N ove las y Cu en tos . Elche , U niversidad Miguel H er nández de Elche, Departamen to de Arte de la Facultad de Bellas Ar tes, 2014, p . 295. Figura 1. El jugador , de F edor Dost oievsk i. I mp r esa el 25/03/45. A uto r descon ocido . A rc hi vo de la F unda ción. Figura 2. El sueño del p r íncipe, de F edo r Dost oievs ki. I m pr esa e l 19/05/4 6. A ut or de sconocid o . A rc hi vo de la F unda ción. 109 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos 1956. 10 de fe br ero […] M e p on go a traba jar a las 6 y media en N ov elas y Cuen tos hasta la 1 de la madrugada dej ando t ermina- das 3 portad as, que en tregar é ma ñ ana. Al advertir esta part icul aridad com pr endimos que no ca b í a establecer una valo raci ó n ap oy án- don os tan solo en una evol uci ó n cr onológica. T ar e a igualment e dif ícil s er í a obs er var —en s u con jun to— la variab i lidad estil í stica que se encuentra en las portadas, p or la co nf usi ó n q ue crea el uso de estilos simil ar es en ditin tos perío dos tem p orales. Com pr obamos q ue era neces ario , en primer l ugar y a partir de l a doc umen t aci ó n en m anos de la F undaci ó n, configura r el listado de portad as r ealizad as por M anolo P r ieto para N o ve las y Cuen to s y hacer una p r imera pr ospe cción con e l ob jetivo de r eunir esta colección para su ca ta logación. 3.1. Los inicios. Ar dua la bor , car ente de r efer encias de partida en un primer mo men to , es la que ha llevado a cabo dura nt e estos a ñ os Ma nolo Prieto Rodrígue z —a yudado por su herma na ma yor , M arga r ita— en la com pilaci ó n y c l asificaci ó n de las po rt adas, bo cetos y pruebas de im pr en t a. Sin este tra ba jo pr e vio h ub iese resul t ado f ranca ment e com plejo desarro l lar esta in vestigaci ó n. Desde n uestr os primer os encuentr os, m uchas han sido las r euniones de traba jo man tenidas en el est udio de M a- nolo P r ieto , a ún hoy co nser vado en su casa, ubicada en M adr id, en la Plaza de la B eata Mª. Ana de Je s ú s, en el n úmero tres. Sob re la mism a mesa en la que M anolo P r ieto dise ñó toda su colecci ón de portad as, r epasamos ar chiv os, bu scamos r efer encias y confro ntam os doc umen t aci ó n gr á fica de su traba j o para N o ve las y Cuen to s [3 y 4], adem á s de con versa r de man era exten sa s ob r e la obra y la pers on alidad de su padre: riguroso co n su traba jo , metódico y a p asion ado . Figura s 3 y 4. V is ta del e stud io de M a no lo Priet o en la actu al idad y la me s a con e l ta bler o s ob re la q ue rea lizó las portadas. 110 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos Diecisiete a ñ os de dis e ñ os para las portadas de la revista lit eraria N ov e las y Cuen to s: es el trabajo n uclear de esta tesis, s u ca talogaci ó n definiti va y an á li sis. A medida que a vanza mos en la inv esti- gacion h emos tomado co nciencia de la dimensi ó n e importancia q ue esta tiene como a portaci ón cien t ífica al s ector del di s eño en España, tan to en el á mbi to pr of esional com o en el docent e. N ov elas y C uen tos es una co lecci ó n de p ublicacio nes de la litera tura uni versal, con a ut ores r eco - nocidos —tan to espa ñ oles co mo extran jeros— a difer encia de otras pu blicaciones de la é poca . 3 S u edici ó n co menzó —a cargo de la edi torial D é dalo— 4 el 6 de ener o 192 9, fina lizan do en 1966 con un a ob ra de B ena ven te (edici ó n n.º 1842). Con vivi ó en su tiempo co n otras p ublicacion es semanales co mo La N ov ela C or ta , El cuen to sema na l , L a novela s emanal , La nove la, L os nov eli sta s o La nove la r osa, 5 en t r e otras. Se trataba de una p ublicaci ó n q ue pr etend í a poner la cultura y el en t r etenimien to al alcance de todos. Su difusi ó n des de el p rimer mo men to fue extraordin aria. Bien es cierto q ue nos h ubiese res u ltado de m ucha a yuda cons u lta r est udios pr ev ios de ca t aloga- ció n de las co le ccio nes de la épo ca. Resulta ser un tema a ún p endien te, co mo ap unta el p ro fesor J aime B r ih uega: «T am po co está hecha en Espa ñ a la peque ñ a his toria litera ri a de las no velas co r- tas, el cuent o s eman al, etc…». 6 El trabajo de M anolo P rieto como portadista de esta colecci ó n s e inicia en ener o de 194 0 7 —co mo indic á bamos m á s arr iba, el p r imer r eg istr o correspon de a l t í t u lo M alasia —. En la «Relación cr ono - lógica de trabajos de M anolo P r ieto» (dis p onib le en los Anexos de esta ob ra) s e encuen t ran t odas las an otacio nes que hizo sobr e los encarg os recib idos —del con jun to de su actividad pr ofesio nal— desde 1940 ha sta 1957 . La colecci ó n fue imp uls ada por el perio dista y em pr es ario N icol á s Ma r ía de U rgoit i 8 (1869-1951), creador de la Com pa ñí a An ó nima de Lib rer í a, Publicacio nes y Ediciones ( calp e ), e imp resa en los tal leres de A rtes Gr á ficas Diana. F ue im pulsor tam bi é n de los peri ó dicos El S ol y L a Vo z , as í co mo de la S ocied ad de Pr ensa Gr á fic a, edit ora de r evistas como La Esf era. 9 La edici ó n de N ove las y Cu en tos se sus p endi ó d uran te la G uer ra Civil, as í , el 8 de no viembr e de 1936 3. T rap iello , Andrés. I mp ren ta moderna: t ipogra fía y li ter atu ra en Espa ña, 187 4-2005 . V alencia. Edito r ial Campgràfic, 2006, p . 290. 4. T rap iello . O.ci t. , p . 279. 5 Recientem ent e se ha llevado a c abo un tabajo de in vestigación q ue ha tenido como ob jetivo la edición de la catalogació n realizada sobre es te géner o de literat ura breve, en GO NZ ÁLEZ, Ant onio . La novela ro sa . Madrid. Consejo Su perior de In vestigaciones Cien tíficas (CSIC). 2011. 6. Br ihuega , Ja ime. «Los g ritos m urales de Mano lo Prieto» en Brihuega , en F acetas ar tística s de Manolo Prieto . E l Puerto de San t a M aría, Ferna ndo Pér ez Mulet Ediciones, 200 4, p. 51 7 . V é ase la primera ano t ación r e alizada por Ma nolo Prieto en la «Relación cro nológica de trabajos de Ma nolo Prieto», en Anexos. 8. C abrera, M ercedes. La ind ustria, la pr ensa y la polí tica . N icolás M a ría de U rgoi ti (1869-1 95 1). Madrid, Alianza Edi torial, 199 4. 9. La Esfer a , per tenecien te a la e dit orial Pren s a Grá fica, una revista semanal ilustrada p ublicada desde el 3 de enero de 1 914 hasta el 17 de enero de 1931. Pub licó durant e este tiempo un total de 889 n úmeros. F ue una publicació n de referen cia, exponen te de la pub licid ad de las tres primeras décadas del siglo xx . Cabe destacar el cuidado en el tratamien to fo tográfico y la ilustració n en la e dición, para lo q ue contaba co n ilustrado res r eputados como Bartolo zzi, Bu j ados, Dho y , Enrique Och oa, V a rela de Seijas y J . Ramírez. U n est udio sobre La Esfer a , realizado p or V alb uena , R., y Sal v ad or , A. A ctividad p ub licit aria en la r ev ista La Esf era (1 91 4-1931). U n est udi o por sect or es . Do cumentació n de l as Ciencias de la Inf ormación. 2014, vol. 37 , 59-89. Revist as Científicas Compl u tenses [en línea] ht tp://dx.doi.o rg/10.5209/r e v_DCIN.201 4. v37 .46820. (Consul t ado el 05/08/201 5). 111 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos se editó el ú l timo n ú mer o de esta p rimera etapa y el 28 de ener o de 1940 e l primer n ú mer o de la segunda, man teni é ndose de fo r ma inin terr ump ida —to dos los domin gos— hasta su cierre . Prieto her ed ó —en esta segunda é po ca— el fo r ma to que la r evista conser vaba de su primera é poca , de g ran folio (23 cm. x 31,5 cm.). En su ter cera etapa —a partir de feb rer o de 195 0— red ujo su tama ñ o pasando a cu ar to (15 cm. x 22,5 cm.). 10 La inten ci ó n de su edito r era utilizar los exceden tes de papel de otras tiradas para cr e ar co n ellos una colecci ó n par ecida a los famosos foll etos az u les del mer c ado f r anc é s ( Le s feu illes b leus, 1928-1934). En la solució n de l as cubiertas de la colección M anolo P r ieto se encar gaba t an solo de la ilus t raci ó n de p ortad a. El tratamien to tipogr á fico del t í tulo —con peque ñ as variacion es— y su ub icaci ó n en la parte su p erior de la portad a ven í a n dados p or la edit orial. A lo lar go de los diecisiete a ños de colaboració n y las 617 p ortadas, encon tramos un a m plio reper - to r io de solucio nes com p ositivas, «un la b ora torio de hallazgos gr áficos» en pal ab ras de Fra ncisco L agar es. Ferna ndo Ma r t í n Mar t ín —pr ofeso r t it ular de la U niver sidad de S evi lla en el depar ta- men to de Hi sto ri a del Arte— se ref ería a este traba j o a port ando la siguien te r ef lexión: […] Si se reuniera n to das las portad as realizadas por M anolo Prieto en N ovelas y C uent os en un solo lib ro , es decir , co nfigurado solo por im á g enes y la sola salvedad del t í tulo de cada uno de los ejem plar es que com- ponen la colecci ó n, obt endr í amos una s uer te de enciclo pedi a visual acerca de la con dici ó n h umana, tan to en sus rasg os dram á ticos y tr á gicos, como de h umor , con virt iéndose en un á lbum de co no cimien to tan to de un tiempo co mo de una fo rma de afron tar la existencia. S e tra ta, p or tan to , de una importan te colecci ó n de po rt adas que f orma n p arte im prescindib le del cor pus de conocimient o del diseño g ráfico en n uestro paí s. M an olo P rieto tu vo q ue af ro nta r , para co n t in uar est e traba j o , una im portan te dificu ltad que dejó ano tad a en su a utob iografí a: Cua ndo me encarga ron las portadas de la Re vista N ovelas y C uent os, em pecé a ilustrar co mo s e ha hecho siem pr e: buscando la an é cdota de un pasaje y hacién dolo por las b uenas, p ero era tan poco lo que me pagab an, que decidí abara t arlo , dibuja ndo menos y pensan do m á s (por que pensar po d í a hacerlo mien tras pase aba por la calle), y con vert í las portad as en carteles de sus p rop ios argumen tos. 11 T al decisi ó n su p one un gir o determinan te en la pr oducci ó n gr á fica de esta colecci ó n. Basta ob- ser va r la primera parte de la ca t alogaci ó n —do nde s e reúnen las co ntadas portadas que dise ñó en t re los a ñ os 1942 y 1944— para reco no cer la difer encia fo r mal y estil í stica que m uestra con el res to de su ob ra. C om pr obamos q ue son estas p rimeras portad as m á s la boriosas —en relació n a la técnica— y menos co m plejas concep tualmen te. Reco rdem os que , todav í a en es te perío do , los encar gos eran p un tuales ya que a ún com p art í a este traba j o con o t ros il ustrado res, lo q ue le p er - mit ía dedicar más tiem p o a cad a una de ellas. 10. Las medidas f inales de las revistas, tan to en gran folio como en fo rmato de cu ar to , sufrían pe queñas oslicacio nes de tamaño de un cen tímetro en horizo ntal com o en vertical. 11. Fund ación Manolo Prie to [en línea] h tt p://ww w .fundacionmano loprieto .org/con tenidos/vida_obra.h tm (Consultado el 27/08/201 5). 112 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos Es a mediados del a ñ o 1 94 4 cuando los enca rgos se hacen con tin u ados y perío dicos. T al sit u aci ón le obliga —en r elaci ó n a los ho nora r ios r ecibidos po r encar go— a tener q ue red ucir las horas dedicadas a cad a una de las portadas. U na cuesti ó n que res uelve a n tep o niendo la concep tualiza- ció n de la idea a la com plejidad t é cnica de la ilus t raci ón. « U na idea bien p l an teada ya es media solució n» —citando la co ncl uy en te f rase de J ohn De wey—, que es t ablece el valo r de la ide a por encima de la laboriosidad en su ejecución. 12 En su co ncep ci ó n, M anolo P rieto abor d aba la idea a part ir de unos p r imer os b ocetos —en m uchos casos de p equeñas dim ensiones, pa recidas a las de un sello de corr e os—, con cebidos sobr e la le ctura en v oz alta q ue Emi lia, su m ujer , le hac í a de la ob ra a ilustrar mien tras é l tra - ba jaba en otr os encarg os. E xplica ba as í la raz ó n por la que u s aba est os fo r ma tos tan peque ñ os: « el tam a ñ o me im pide hacer detalles» . 13 S olo lo elem ental tiene luga r , s olo lo necesario: no cabe lo pr escindible. Desa rro llar á este in tenso traba jo hasta ener o de 195 7 , cuando un desacuerdo co n el directo r de la pu blicació n terminó con esta r elaci ó n. A ún se pub licarían dos portadas —una en 1958 y o t ra en 1959— diseñadas y en tregadas co n an terioridad. En su diario personal deja escr ita esta rup tura: 1 9 5 7. 2 de ener o . H e tomado una trascenden te determinaci ó n. Le he ma ndado a No velas y C uentos un ultimatum , si no s e me eleva el pr ecio de l as portadas que le he fi j ado quedará r ota una colabo ración de 16 años. Este es un traba jo que pr efiero a todos, pero pr ecisamen te por eso no puedo seguir haciéndolo en las co ndi- cion es que lo he h echo hasta aq uí .[…] Estas declaracio nes mues t ran tam bi é n l a r e alidad del mom ento de m uchos p ro fesion ales, s o met idos a encar gos mal pagados y con escasa valoraci ó n —en demasiados casos— p or pa r te de los clien tes. Finalmen te, el 18 de ener o de 1957 toma la decisi ó n de no seguir traba j an do m á s para la edito r ial D é- dalo . D ejaba a tr á s una co le cci ó n de port adas que n os p ermiten a na lizar s us ide as, r e cursos y estilos dura nt e to dos esos a ñ os. As í manif est aba la im p o rt an cia que para é l tu vo todo este traba jo: 1 9 5 7. 19 de en ero . […] Recojo las dos ú ltimas portadas que me q ued aban de N o velas y Cuen tos y me en s e ñ an los di bu j os de mi susti tuto , el «co mpañ ero» Ser n y . 12. En resp uesta a l artículo «L as portadas de No velas y Cuen tos de Ma nolo Prieto», q ue publicamos en p ionerosgráficos.co m —blog del diseñador Emilio Gil sobre e l t raba j o de los diseñador es g ráficos españo les des de 1939 (final de la Guerra Civil españ ola y comienzo de la S egunda G uer ra M undial) hasta 1975 (año de la m uer te del General Fra nco y comienzo de la democracia en España)—, Alber t Culleré (0 2/07/2015) h acía la siguient e ref lexión sob re este hecho «[…] P aseando se concen traba en lo fundamen t al, ya que “ pensar es esquema tizar” (Edmond Gob lot 1858- 193 5), y así ninguna figura o concep to pr econcebido le dis traía. En el mom ent o de plasmar lo pensado , el recurso del micro boceto le permitió eludir lo s uperf luo y en con trar la volun tad de la forma en la vol untad de la idea». Pioneros Gráficos [en línea] h ttp://p ioner osgraficos. com/201 5/06/las-p ortadas-de-nov elas-y-cuentos-de-man olo-prieto/ (Con sultado el 19/08/201 5). 13. Extracto de su Disc urso de In g reso en la A cademia, en el Anexo i. 113 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos Salimos con ten t í simos por que n unca p ensé que fuera tan bueno ni cr e í a que mi labor era tan dif ícil ¡ Qu é ideas! ¡ qu é dibu jos! y ¡ qu é color! Es dif ícil encon trar en n uestro país una p roduc - ci ó n tan co nsta n te y de s emejan te en vergad ura, con m á s de seis cen tena res de port adas ilus tra - das. En una en t revista para el r ota tivo El Ade - lanto de Salaman ca, el 11 de ag osto de 1 950 [5] , afirma ba que su mejo r obra co mo ilus t rador —cuando a ún s e encon traba en el meridiano de su p rod uci ó n— era la que esta ba realizan - do para la colecció n editada por Déd alo : […] « com o ilus trador , la que v eng o realizando en N ov elas y Cuen tos. Lle vo dib ujando portadas de esta colecci ó n desde hace seis a ñ os. Debo haber hecho un as 35 0 » . 3.2 Cl asifica ción de por t ad as, bo cet os y pr ueba s de impr ent a En t re 1 995 y 1997 se lleva a cabo l a exposici ón tit ulada M an olo Priet o y e l T or o Osbo rne 14 agr u - pando , p or vez p r imera, un con jun to r epre - senta tivo —en todas sus facetas— de su o bra (pin tura, il ustraci ó n, ca r tel, p ublicidad y meda - ll í stica) aco m pa ñ ada de bo cetos o rigina les del a uto r . Orga nizada por la Asociaci ó n C u lt ural Esp a ñ a A bierta y patr ocinada p or la J un ta de Anda luc í a y la co m p a ñí a Osborne , la m uestra itine - ró por va r ias cap itales de pr ovincia an daluzas (J aén, Cádiz, Granada, Sev ill a, C ó r doba, M á laga) así co mo M adr id y P am plo na. 15 C on e l fin de r eunir parte de su ob ra para este aco nt ecimien to , Espa ñ a A b iert a s e puso en co n t ac- to co n l a F undaci ó n Manol o Pr i e to, qu e a trav és de su Pr esiden te, M ano lo Prieto Rodr í guez, pr o - vee y ó a los o rganizado res del ma terial neces ario para la exposici ó n. Es en to nces cuando co mienza 14. P ara tal fin se lle vó a cabo la edición del ca tálogo M an olo Priet o y el T oro O sborne . El Puerto de San t a Ma ría, Editorial España A bierta, 1995. 15. Con la selección de un co nj unt o de piezas r epr esenta tivas y textos de A urora F . P olanco , Fra ncisco M. Arniz, J aime Brih uega, Begoña T orres, Andrés T ra piello , Feli pe Hernán dez Cava, J avier Gimeno , Estrella de Diego , Alber to Corazón, Án gel H ernando y J u an M an uel B onet. Recoge, a su vez, un con jun to de obra s de artistas españoles co n el T oro de Osbo r ne como m otivo y trib uto . M anolo Prie to y e l T or o Osborne . O . cit. Figura 5. En tr ev ista en El A delan to de Sal am an ca, en agos to de 1950. A rc hi vo de la F unda ción. 114 Manolo P rie to , las por t ad as d e No velas y C uentos a clasificar la ext ensa ob ra de su padr e. De hecho , fue t am bi é n la p rimera selecci ó n que se hizo de los ar chi vos de N ov elas y C uen tos , r e cop ilando —en un primer mo men to— por un lado los bo cetos en colo r y , por o tro , los realizados en blanco y negr o , sin tener con stancia a ú n que se tra t aban de los traba j os pr epara torios de estas portad as. S on los miem br os de E spa ñ a A bierta quienes r e conocier on en los ar chiv os el carácter de boceto or ig inal de las portad as. A partir de este mo ment o s e reunier on todos los bo cetos co nsiderados adecu ados para fo rmar parte de la colecci ó n, aq uellos que no p resenta ban text os a ñ adidos, ya que no se trata ba de in vestigar bocetos de carteles co n el usual recla mo publici tario . A su vez, se inicia la digitalizaci ó n de todo el ma terial g racias al a poy o que la F undaci ó n r ecibe p or parte del M use o del P rado , ma teria lizada en la disposici ó n de un becario para este fin. Con sigue así Ma nolo Prie- to hi j o or denar est os arc hivos digitales en un primer documen to imp reso con e l com p endio de los bo cetos que u ti lizará co mo herramien ta p ara esta blecer una p r imera clasificaci ó n. D ebemos destacar q ue estos a rchi vos digitales fueron so met idos a un pr oces o de es caneado co n p ar á met ros de m uy baja r es ol uci ó n. Si b ien p ermitiero n hacer un primer traba jo de clasificaci ó n, su r epr o- ducció n im pr esa era deficient e. Este n ue vo traba jo de digitalizaci ó n —tan to de los bo cetos co mo de las p ruebas de imp ren ta y las p ortadas— lo hemos as umido efectua ndo un n uevo esc aneado que im pida deficiencias de calidad en su posterio r im pr esión. En los inicios de n uestra inv estigaci ó n p ret end í amos ca ta logar tan solo la colecci ó n de p ortadas de N ove las y Cu ent os . P osterio r men te en tendimos —una vez r e visado el ma teria l exist en te— que el a p orte documen tal de los b o cetos era esencial para analiza r la relaci ó n en tre ést os y las p orta- das im pr esas y , por una pa r te, hacer así una valo raci ó n de la idea en su gestaci ó n visual y , por o tra, valora r en l as portadas los recursos gr á ficos a plicados. L as pruebas de im pr enta nos a yudaro n a obser var las il ustraciones sob re e l s oporte de pa p el — má cula — má s bla nco , graci as a sufrir , en meno r medida, l a agresi ó n del tiempo . P or tan to , tales imp resio nes est á n mejor co nser vadas para su valoraci ó n y estudio . El cat á logo r eú ne as í pruebas ma teriales del pr o ceso s eguido por M anolo Prieto , des de la concepción de la idea a la pr oducción im p resa. El trabajo de p rospección para es ta exp osición n os per mitió co no cer todo el fo ndo de ar chivo del q ue disponía la F undación M ano lo Prieto para su r e visión. T al era el ma teria l del que —en princi pio— dispo ní amos. A partir de es e mom ento n os enf ren tamos a varias tar e as inel udibles en el p roceso de c a t alogación de toda esta do cumen tación. En p r imer luga r , la revisión de todos los bocetos y pruebas de im - pr en ta lo que co ndu j o a que nos p regun táramos ¿de cuán tos dis poníamos? ¿cuáles corr esp on dían a los traba j os para N ov elas y C uen tos ?, ¿có mo abor d ar la clasificación de es tos b ocetos y pruebas de im pr en t a con las po rt adas disponib les? U na vez com pilados todos debía mos establecer un sist ema de clasificació n de cada una de las port adas con s us corres pondien tes bo cetos y p r uebas de im - pr en ta (tom ando el n úmero de regis t ro de la portada como r efer encia com ún). A ún no sab í amos 115 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos que algunos de los bocetos r ecop i lados co - rrespo ndían a o t ros tra ba jos y qué o t ros tan - tos era n p r op uestas des cartadas que no tenía n corr esp onden ci a con nin guna de las p ortadas. En segundo luga r , era necesario po der valorar lo analizado ha sta ahora, co rrobora r l as por - tadas a tribuidas a M anolo P r ieto y o rganizar una p rimera re lación vis ual que nos permitie - ra detectar de man era eficaz aquellas portad as de las que dis p oníamos y co nocer c uán t as de ellas pr es en t aban pará metros óp t imos de di - gitalización [6 a 8]. Al final de est e ca p ít u lo se recog en todas las fichas (dos po r año) de los inicios de n uestro traba j o . C om o ver emos a con tinuació n, esta p rimera clasificació n r esolvió algunas d udas co n re- pe cto al ma terial hasta en tonces a rchivado y gener ó otras tan tas —como , por ejem plo , la re lación de po rt adas no firmadas pero co rres- pondien tes a M anolo P rieto— que fuimos aclara ndo a lo larg o del traba jo , con la fina- lidad de po der , p or v ez primera, lis tar todas las portad as dise ñ adas por él , sus co r res p on- dien tes b ocetos y pruebas de im pren ta y con- creta r todos los ejemp l ar es no lo calizados. En el caso de los bo cetos y pruebas de im pren ta solo hemos podido disponer de los q ue custo- dia la F undación M ano lo Prieto . 3.2.a. P o rtad as En este a partado des cribir emos, p r imero , e l pr o ceso de t raba j o de la primera r e cop i lación de portad as llevado a c abo por la F undación —con e l ob j etivo de co no cer de manera po r - meno r izada la do cumentació n s obr e la que iniciamos es ta in vestigación— y , en segundo luga r , l a tarea q ue l levamos a cabo , a part ir de Figura 6. Re laci ón de l as portad as de N ove las y C uen tos (2014). Fi ch a de l primer seme st re de l año 1 94 4. Figura 7. Re laci ón de l as portad as de N ove las y C uen tos (2014). Fi ch a de l primer seme st re de l año 1 94 4. 701. (15/10/44) La virgen del Rocio ya entró en T riana 676. (23/ 04/ 44). la s h ija s d e l a l u n a, d i an a y el en a 686. (02/07/44) barcos y puertos 687. (09/07/44) La señorita de la Ferté 688. (16/07/44) intrigas y amor 689. (23/07/44). Veneno en la ciudad jardín 690. (30/07/44) nido de hidalgos 691. (06/08/44) marta y maría 692. (13/08/44) Título 693. (20/08/44) Un yanqui en la corte del Rey Artús 694. (27/08/44) un matrimonio del gran mundo 704. (05/11/44) vuelo nocturno 695. (03/09/44). El misterioso asesinato de Benson 696. (10/09/44) el ilustre cardenal y casa lluvia 697. (17/09/44) la conjuración de los aztecas.jpg 698. (24/09/44) la tumba de hierro 700. (08/10/44) el fantasma de chatillón 699. (01/10/44). El regreso de Don Quijote 702. (22/10/44) los naufragos de spitzberg 703. (29/10/4 4) el señor colin contra napo- león 705. (12/11/44) el hombre y el misterio de asia 706. (19/11/44) la casa de algorri 707. (26/11/44) doce historias y un sueño 708. (03/12/44) el crimen de ana 709. (10/12/44) Cumbres borrascosas 710. (17/12/44) espirita 712. (31/12/4 4) el faro del fin del mundo 711. (24/12/44) dulce sueño 1944 julio agosto septiembre octubre noviembre diciembre mala calidad Figura 8. Re laci ón de l as portad as de N ove las y C uen tos (2014). Fi ch a de l primer seme st re de l año 1 945. 733. (27/05/45) Doña Blanca de Navarra 726. (08/04/45) la novela del matrimonio 712 (01/01/45). Título 713. (07/01/45). Ivanhoe 715. (21/01/45). Poo Lorn el elefante solitario 716. (28/01/45) el yermo de las almas 714. (14/01/45) flor de lis 718. (11/02/55) la casa maravillosa 719. (18/02/45) el misterio de high eldershan 720. (25/02/45) la duquesa de padua 730. (06/05/45) el rey leal 721. (04/03/45). El comerciante de antigüedades 722. (11/03/45) la mariposa que voló sobre el mar 723. (18/03/45). una princesa de marte 724. /25/03/45) el jugador 725. (01/04/45) Fabiola 727. (15/04/45). T u eres la paz 728. (22/04/45) el rail del desierto 729. (29/04/45). La portera de la fábrica 731. (13/05/45). la casa de las copas encantadas 732 (20/05/45) el piloto 734. (03/06/45) aguas primaverales 735. (10/06/45). La vuelta al mundo en ochenda días 736. (17/10/45) narraciones y poemas 737. (24/06/45) hay que ser brusco (sin firma) 1945 enero febrero marzo abril mayo junio 717. (04/02/55) aventuras maravillosas mala calidad número (fecha). Título número (fecha). Título número (fecha). Título número (fecha). Título número (fecha). Título número (fecha). Título número (fecha). Título número (fecha). Título 678. (07/05/44) el himno misterioso 669 (05/03/44). Título 670 (12/03/44). Título 671 (19/03/44). Título 672 (26/03/44). Título 673. (02/04/44) un filósofo en una guarida 674. (09/04/44) el pobrecito ilucha (sin firma) 675. (16/04/44) el pobrecito ilucha 676. (23/04/44) las hijas de la luna, diana y elena 679. (14/05/44) la batalla de la vida 680. (21/05/44). Miguel Strogoff 681. (/21/05/44) nada menos que todo un hombre (sin firma) 682. (04/06/44) doña luz 683 (11/06/44). Título 684. (18/06/44). Las pupilas del señor rector 685. (25/06/44) bloqueados por la nieve 1944 enero febrer o marzo abril mayo junio 677. (30/04/44) los chatos M mala calidad 116 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos aquí , p ara la localización de las portad as, to mando co mo ref erencia el lis t ado gráfico descrito en el a part ado an terior . P ara tales f ines era necesario inicialmen te r e visar todas las port adas q ue se enco ntraban en posesi ó n de la F undaci ó n M ano lo Prieto . L as imág enes de p o r tad as f otografiadas que a par e cen en est e listado gráfico co r r esp on dí an a varios to mos donde se enco ntra ban encua- dernados una buen a parte de los ejemp lares de las r e vistas, sin o rden cr on ológico y con edicio nes semanales sin co m pletar , estado este último que solo p udimos confirma r más adelan te. L a F undación inicia est e traba j o —M arga rita Prieto Rodríguez, hija ma yor de M ano lo Prieto , desarro l la un primer lis t ado— con la ela b oració n de una lista con los t í tulos de las port adas que se encon traban encuadernadas en estos p rimeros to mos. Al or denar por a ñ os la colecci ó n obser - var on q ue las ediciones de las portadas se sucedían con una periodicid ad semanal. C o n esta primera documen t aci ó n r ec abada, Prieto hi jo realizó un nuevo lis t ado a tendiendo al or den cro nológico que a par ec í a en los ejemp l ar es [9 y 10]. Es impo rt an te se ñ alar que las po r tad as fechadas a nt es de 1944 no ten í an im pr esa est a n umeraci ó n dificultan do , p or tan to , su o rdenaci ó n y su inc lu sión en es tos primer os listados. Pudo com pletar parte de estos da tos sir viéndose de los listados que a par e c í an im pr esos a l final de m uchos de los ejemp lares edi t ados, en los que se pod í a n le er los t í t u los de pasadas o pr ó ximas edicio nes [11]. El primer n úmero r eg istrado en est e n ue vo lis t ado fue el 67 0, lo que le permitió po der elabora r un primer in ven tario cro nológico , q ue con tem plaba desde 1944 a 1957 . A ú n as í, quedaba n dudas sob re la fecha de algunos n úmer os. Y a con tal info rmaci ó n disponi ble, M anolo P r ieto hi j o , pudo o rganiza r una primera co mp i laci ón de da tos en un do cumen to info r m á tico en forma to de Micr os o ft Excel. En est e do cument o s e Figura 10. Primer a clas ifica ción, re alizad a por M an olo Prie to h ijo sob re e l ar ch iv o an terio r or denadas cr ono lógicam ent e (2004). A r ch ivo de la F un dación. Figura 9. Primer a clas ifica ción, re alizad a por M arga rita Priet o sobr e las portadas encua dernadas en t omos (200 4). A ún s in or dena r cron ológica ment e. A rch iv o de la Fu ndación. 117 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos incl uían —casi por com pleto— t o dos los títulos editados desde 1944 a 1957 , sin po der discr iminar aque llas que no ha bían sido cr e adas por M an olo P rieto . Esta primera clasificació n com pr endía los siguien tes apa rtados: númer o , t í t u lo , a ut or no vela, fecha, t om o , fo r ma to (g/p), bo ceto , prueba de im pren ta, in ven tario y obser vacion es. La c a talogaci ó n facilita ba info rmaci ó n sob re la posible exist encia o no de los bocetos y pruebas de im pr enta de cada una de las portadas [12]. A partir de la revisión de est os con tenidos, las dificu ltades para en con trar ilu stracion es de un n ú mero im p ortan te de port adas, bo cetos y pruebas de im pr en t a nos suscita r on va r ias in terro- gan tes: ¿ t o das las port adas de N ove las y Cu ent os listadas son ob ra de Ma nolo P r ieto?, ¿traba j ar on otr os i lus t rador es en esta colecci ó n d uran te est os añ os, pudien do ser a ut ores de alguna s portad as inscritas en est e ar chivo?, ¿có mo po dr í a confirmarse la a uto r ía de p ortadas dudosas?, ¿cóm o con s eguir recop ilar las port adas que falta n? y , p or último , ¿có mo establecer un crit erio para la ca talogación del co nj un to de toda la prod ucción? Pudimos co m pr obar q ue t am b i é n o tros il ustrado r es traba j ar on co mo portadistas de la edito r ial D é- dalo para esta colecci ó n —entr e ellos A. L ea l y Pulido , en los primeros tiem p os, o S ern y y Emilio F er rer , sobr e todo en los ú ltimos a ñ os— co n l a revisió n de las firmas de estas portadas, t an to en edi - cion es ya r eunidas por la F undación co mo en la bú squeda que r e alizamos para co mp letar el lis tado gráfico [13 a 16]. A dem á s, verif icamos q ue algunas portadas f uero n adap t aciones de il ustraciones realizadas an tes de la guerra de los Cuen to s de Calleja 16 —de Sa turnino Ca lleja Fern á ndez (1853-1 915), 16. Bajo la direcció n artistica de Salvador Bartolozzi , en tre 191 5 y 1928, los Cuen tos de Ca lleja llegaron a alcanza r sus máximas notas de o riginali- dad, buen gus to y carácter inno vador . Figura 11. Ejem plo de l istado d e pu blic acione s ed it adas en la co lec ció n de N ove las y Cuen tos , co rre sp on di en te a 1950. Figura 12. Clasi ficació n en un a rc hi vo de M icr osoft E xcel l de l lista do de portadas, el a bor ado p or M a no lo Priet o Rodríguez, so br e el q ue in iciamo s este t ra bajo (2004). A r chi vo de la F unda ción. 118 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos fundador de la Edit oria l Ca lleja— sin firmar . Algunas de estas ada ptaciones las r ea liz ó t ambi é n Ma - nolo P r ieto , co mo pudimos co nf irmar analiza ndo los r e cursos g ráficos y estilísticos u t ilizados. 17 T ras despejar cada una de estas in terroga ntes co menzamos la tar ea de clasificaci ó n —en las fich as en fo r ma to A4 ho rizon ta l a las que nos r eferíamos al inicio y q ue incl u í an el perío do de un se- mestr e p or ho ja— con im á g enes de las portadas que con o c í amos, inc lu yendo el tít ulo , el núm ero de ejem plar y la f e cha de edición. El p rocedimient o nos permitió una primera visió n de con jun to sobr e el estado de esta clasificación para poder ava nzar en la configuración de un li st ado defi- niti vo r esultado del a just e op timizado de los mostrados en las f iguras ocho , n ue ve y diez de este ca pít ulo . P ara este li st ado gráfico nos ser vimos de las im á genes de po r t ada que se enco n t raban ya digitalizadas y/o fo tografiadas (éstas últimas co r respo ndient es a los to mos encuader nados). T odas las imágenes h ab ían sido esc aneadas a ba ja resoluci ó n y , a unque la calidad visual era sufi- cien te para el ob j etivo de es ta primera clasificaci ó n, nos vimos obligados —co mo en el caso de los bo cetos— a r ealizar una n ue va digitalizaci ó n de todo el ma terial p ara ga ran t izar la calidad de su posterior im pr esión. Quedaba, por tan to , pendient e aún esta tar e a. An tes de iniciar la b ú sq ue da de todas las p ortadas p endien tes revisamos el t otal de l as que estaban a di sposición de la F undaci ó n, aque l las sin encuader nar en t omos para co menzar el pr oces o de recop ilación definitiva, digitalizaci ó n y ca t alogación. El rastr e o de su o rigen nos per - mitió v er if icar q ue unas hab í an sido cedidas y otras adq uiridas. Relaciona mos a con tinuaci ón la pr o cedencia de las mismas, para facili tar la com pr ensi ó n de la dificu ltad q ue ha su puesto e l com pendio de la colecci ó n de N o ve las y Cuen t os : 1 7. A tendiendo tan to al tipo de dibujo , el estilo utilizado y los recursos com positivos, pudimos co mpr obar —casi con to t al certeza— c uáles de estas portadas sin firmar correspo nden a Prieto , para poder así incorporarlas con certidum bre a este ca tálogo. Figura 13. P or tad a de A. Leal, n.º d e r egi st ro 703 (29/10/194 4). A rch ivo de la Fu ndación. Figura 15. P or tad a de Serny , n.º de r egi st ro 1590 (29/10/1 961) Figura 14. P or tad a de Pul ido , n.º de r egi st ro 104 6 (27/05/1951). A rch ivo de la Fu ndación. Figura 16. P or tad a de E mil io F errer , n.º de r egistr o 1698 (2 4/11/1963) 119 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos − El edito r de Hi b r i s , P ep e Gra us, donó alr e dedor de 80 ejem plar es, tras com unicar a la F unda- ción M ano lo Prieto que dispo nía de esta colección y es taba int eresado en cederla. − Otros 110 ejem plar es fuero n adquiridos a un vendedo r de Á vila. Ha y que a ñ adir a esta otras com pra s esporádicas, en tre ellas unas v ein te en el mer cado de Guada rrama y o tras tan t as en mer cadillos de an tigüedades, de forma dir e ct a o a tra vés de fa miliares y co mpa ñ er os. U na de las ú ltimas adq uisiciones se r e alizó en la Feria del Lib ro A n t iguo en el P ase o de Recoletos de M adrid —en 2015—, co n la adquisició n de 75 nuevas portad as. − A esta colección, ya en m anos de la F undación, s umam os diver s os pr éstamos y a p ortaciones que fuimos localizando para co mp letar el a rc hiv o: M arta Gil-Delgado nos facilitó la digita- lizació n de q uince ejemp lar es de su colecci ó n de las q ue a ún no ten í a mos refer encia gr áfica; Carlos S á nchez y Alf on s o Aguilar —p rof es or es y com pa ñ eros de p ro fesi ó n— hicier on a p orta- cion es pun tuales com o tamb ién las hizo C arlos M o reno T ama mes. L a suma de todos est os ejemp l ar es de la revista a lcanzaba algo m enos de trescien tos n ú meros, que clasificam os y digitalizamos de f orma adecuada para las posterior es necesidades opera tivas. Que - daban pendien tes a ú n tres a sun tos por resol ver . En p rimer luga r , como a pun tábamos, a veriguar si los n ú meros de los q ue no hab í a ref erencia co rrespo nd í an a la ma no de Ma nolo Prieto . De algunos de ellos, la F undaci ó n dispon í a de los bocetos o pruebas de im pr en t a, p ermitiendo co nfirmar as í su o rígen a ún sin disponer de la portad a. En otr os c asos no exist í an r efer encias, dificultando e l reco no cimien to de la a uto r í a. En segundo luga r , ha b í a que des pejar las dudas acer ca de l as portad as que n o mostraban la firma «M anolo P r ieto» [17]. L a primera portad a en la que ya figura in scr ita su firma co mpleta es H om o Sum [18] , que a pare- ce en este ca t á logo con el n .º nc/ 46-08 (co r respo ndien te a la revista 7 7 6, fe chada el 24 de marzo de 19 46). Cabe s e ñ alar que d uran te los primer os añ os p ublicó m uchas de sus po rt adas con el n om br e de « Man o l o ». L a con clu s i ó n q ue ext raemos en est e caso es la reser va q ue M ano lo Prieto pudo t ener en los p rimeros a ñ os de p osguerra p ara u t ilizar su rúbrica y Figura 18. Fi r ma de M an olo Prieto en la po r tad a H omo Sun ( nc/ 46-08), fe ch ada e l 2 4 de ma rzo de 1946. Figura 1 7. Fi r ma de M an olo Prieto en n egat ivo , i nser ta en u na esq uela p ubl ici ta r ia con l a qu e se da ba a cono cer , s.d., 15 cm. x 4,5 cm., t in ta so br e pape l. Ar chi vo de la F unda ción . 120 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos que b ien pudiera ser la raz ó n por la q ue a lgunas de las portadas, además, no mostra ran ning ún tipo de firma. Ot ra co njetura es tablecida por M anolo P r ieto hi jo y Fran cis co L aga res es que se tra tase de i lu straciones de las que M ano lo Prieto no estaba del t o do satisf e cho y , por tan to , no llegase a sig na rlas. En ter cero y ú ltimo l ugar , quedaba pendien te loc alizar y co nseguir el ma yo r númer o posible de portad as q ue l a F undación a ún no ha bía podido recabar , para iniciar un n ue vo p roceso de di- gitalización aco t ado por pará metros de escaneado que permitan fu turas r epr o d ucciones co n la calidad que la obra de M ano lo Prieto exige . Figura 21. Revi si on es fi nales y n umer ació n par a la ca taloga ción sob re e l primer a rc hi vo grá fico de po r tadas de N o velas y Cuen tos . E jemplo d e ficha de l primer sem es tr e del a ño 1950. Figura 19. A just es de a uto rías y fec has sobr e el p r im er ar chi vo gráfic o de por tadas de N ov elas y Cuen tos . Ejem plo de fich a del p rimer seme str e del a ño 1944. Figura 22. Revi si on es fi nales y n umer ació n par a la ca taloga ción sob re e l primer a rc hi vo grá fico de po r tadas de N o velas y Cuen tos . E jemplo d e ficha de l primer sem es tr e del a ño 19 50. Figura 20. A just es de a uto rías y fec has sobr e el p r im er ar chi vo gráfic o de por tadas de N ov elas y Cuen tos . Ejem plo de fich a del p rimer seme str e del a ño 1949. 121 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos En este p unt o del p roceso han sido det erminan tes los a poy os del in vestigado r An tonio Gonz á lez L e - j á rraga 18 —para la elaboraci ó n final del lis t ado de ediciones de N o ve las y Cu en tos , tan to de los t í tulos com o de las a uto r í as de cada portada— y de A b elar do Linar es 19 —director de la edit oria l se vil lana Renacimien to y pr opietario de una im port an te colecci ó n de pu blicacio nes y r evistas en tre las q ue se encuen tra N ov e las y C uen to s— para la corr e ct a digitalización y tra t amien to cro má tico de todas las portad as pendien tes de p r oces ar (unas cua t rocien t as). El 4 de junio de 201 5, en una reuni ó n m a nt e - nida en el C í rculo de B ellas Artes —jun to a M anolo P r ieto Rodr í guez— iniciamos esta cola boraci ó n que n os ha su puesto un a a p ortaci ó n im pr escindible y defini t iva para cerra r tan to el listado de las por - tadas como e l escaneado de los n ú mer os aún pendien tes para la conc lu sión defini tiva de este ca t álogo . F ruto de esta co laboració n y p or p rimera vez con s eguimos inco rp ora r a este es tudio las po rt adas corr esp ondien tes a los a ños 19 42/4 4, lo que nos permitió ub ic ar algunas portadas p endien tes, gra - cias a los a p ortes que An to nio G onzález Lej árraga nos facili tó de su s in vestigacion es acerca de es ta edito ri al. H a sido una con tr ibució n que nos ha permitido r eplan tear la valoració n que de la pr o duc - ción de M ano lo Prieto para N ov e las y C uent os teníam os hasta en ton ces. U n hallazgo en est e t raba j o que n os a yudará a enca rar má s acert adamen te el a nálisis que h ar emos al final del C a pí tulo iv . Pudimos tam bién r ev isar detenida men te —gracias a los dat os a p ortados p or a mbos—, todas las dudas pendien tes en el a rchiv o g ráfico sob re el q ue hab íamos estado traba j ando t o dos estos meses [19 y 20]. Duran te el p roceso ano tamos a uto rí as y verificamos f echas, lo q ue nos p ermitió des- cartar port adas de otr os i lus trador es y , en la fase f inal, mar camos la n umeración de cada port ada corr esp ondien te al código de clasificació n estab lecido para la catalogación [21 y 22]. Debemos a ñ adir las ú l timas y pun tuales adqui sicion es que n o se encon traban en la colecci ó n de A belardo Lina res: P epe Con de o e l men ti r de las es tr e llas (nc/56-0 4), La casa ma ra villosa (nc/45- 04 ) y Sal vador a de Ol bena (nc/50-24) , ejemp lar es conseguidos en la libr er í a dig ital T odo colec- ció n [en lín ea] ht tp://ww w .todocoleccion.net; La il ustr e casa de Ra mi re s ( nc/45-22) en la Libr er ía R aim undo , en la lo calid ad de Cádiz y Em elin a (nc/43-02), e n H e speria L ibr os. H emos corr oborado en f e chas r e cien tes y de f orma defini t iva la a uto r í a de t res de las ú lti ma s p or - tadas clasificadas. L a n úmer o 7 5 1, En las cos tas de l marfil , de (30/9/1945), n o era cr eaci ó n de M a- 18. An tonio González Lejarraga es Licenciado en Derecho , especia lizado en la pro piedad intelectual. H a tenido una am plia trayectoria pr ofesional en el sector edito r ial. Ha dedicado sus úl timos años a est udi ar la cultura pop u lar en sus div ersas manif estaciones: m úsica, cine, histo rieta y litera tura. H a pub licado num erosos artículos, f ruto de sus in vestigaciones, sob re todo centrados en la ilus tración edito r ial y sus creado res del perío do an terior a la G uer ra Civil. T am bién se ha in teresado sobre los a uto res de la edad dorada de la bande des sine é franco-belga.A sí mismo, ha participado en diversas exposicion es sobr e Jes ús Sánc hez T ena, La C odorniz, Gente M enuda y F rancisco López Rub io, en tre otras. T amb ién ha publicado en el CSI C el libro La N ovela Rosa en la colección L iter a tu ra B reve en Espa ña y pro ximament e, también en esta colec- ción se pub licara Bibl ioteca Oro de E dito r ial Mo lino , es crito co n Ferna ndo Eguidazu. Los últimos tres años los h a dedicado a catalogar la colección Revista Litera ria N ove las y Cuen tos 1929-1966 q ue, editará la Editorial Renaci- mient o , p ara difundir una in vestigación sobr e esta colección literaria en to r no a las pub licaciones editadas y los a utor es literarios seleccionados dura nt e sus 36 añ os de actividad. 19. A belardo Linar es es e dito r y p oeta. En 1991 recibió el P remio de la Crítica con e l libr o Espejos . Es director de la Lib rería y Edito r ial Renacimien- to . L a com pra de la colecció n del lib rer o gallego Eliseo T orres en N ueva Y o rk, le su puso —en el diario El Paí s — el apela tivo de «el ho mbre del millón de libr os». El P aís [en línea] htt p://elpais.co m/diario/2010/08/12/revistavera no/12 8156 4005_85 0215.h tml (C ons ultado el 19/08/201 5). 122 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos nolo P r ieto , co nf irmación co nseguida gracias a la informaci ó n aportada p or A n tonio Gonz ález Lejá rraga. C orr esponde a un a rep roducci ó n de la misma obra p ublicada por D é dalo en los a ños trein ta, en una de sus coleccio nes: Biblioteca Pr i sma (an tes de la guerra esta e dit oria l disponía de varias coleccio nes como la misma B ibliotec a P r i sma y Sel ecci ón L iter a r ia, Cole cción C ult ur a P o- lí tica, S elecció n P olicíaca, Colección Dédalo y Clu b del C rimen ). Es el n úmero 5 de es t a colección pu blicado en 19 32. Estas portadas —reu t ilizadas unos años m ás tar de p or la p ro pia edito r ial— ge- nerar on d udas s ob re la a ut oría de algunas ilustracio nes que h emos tenido que ac larar . L a portad a n úmero 70 2, Los ná ufr ago s de S pitzb erg, (22/10/44) s e trata de la misma ma nera de una reedició n (en ocasiones r ecrear on la cub ier ta original y en otros la hicier on n ue va) [23]. Son al - gunos tít ulos de l a colección Biblioteca P r i sma inco r p orados en la segunda etapa a esta co lección. L a última portad a que hem os analizado ha sido Flor es y Blan ca Flor , edición sin n umeració n (17/05/42). C orres p onde a la portada nc/4 2-0 3 en l a ca t alogación de esta in vestigació n [2 4] . Al tra - tarse de una portada sin fir ma y sin ref erencias de portadas an terior es su adj udic ación h a sido más difíci l. P ara ello hemos a nalizado a lgunas ilus t racion es análogas —co n la fir ma de M anolo P r ie - to—, valora ndo los trazos del dibu jo y l a estruc tura co mpositi va de l as siguien tes port adas: Gran Ho t e l ( nc/42-0 2/ p ), El he r mano indisc reto ( nc/42-0 4/ p ), La herma na Sa n Sul picio ( nc/42-06/ p ), Emeli na ( nc/43-0 2/ p ), J ua ni ta «La la rga» ( nc/43-0 3/ p ), El favor ito de Su M aje stad ( nc/43-09/ p ), El j uez de su c ausa ( nc/43-11/ p ), A ven tu ras de m íster H a r r y L a ti mer ( nc/43-12/ p ) y El disfr az ado ( nc/42-44-03/ p ). H emos tom ado finalmen te la decisión de inc luir la en el ca t álogo en con sidera - ción de q ue p odía t ra t arse de uno de su s dib ujos. Figura 23. P or tad a n úm er o 7 02, Los ná uf ragos de Sp itzberg, fec hada e l 2 2/10/4 4, no i ncl uid a en el ca tál ogo . Figura 24. Flor es y Blanca Flor , edició n sin n um eració n con fe cha de 17/05/42. I ncl uid a en la ca ta logación c on e l n.º. nc/ 4 2-03. Figura 25. El se cret o del Bun ga low d e Serny . Il ustr ació n de los prim eros a ños de la seg unda época de N ove l as y Cuen tos. 123 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos M ano lo Prieto em ul ó difer ent es estilos ya es - tablecidos por la edit orial —en estos p r imer os a ñ os—, de la misma f orma que hicier on otr os ilus trador es que colabora ro n con Dédalo . P o - demos ra tific ar est e cr iterio edit oria l to mando la ref erencia de una de las portadas de otro a u - to r —en este caso S erny—: El se cr eto de l Bu n - gal ow [25] , con un tra tamien to estilístico simi - lar es a otras port adas de este p r imer perío do , en t re las q ue s e encuentra n algunas de Prieto . L a com binació n de estos es tilos imp uestos con el car á cter exper imen t al de gran parte de sus portad as, sumada a la a us encia de fir ma en va - rias y sin b ocetos o pruebas de im pren ta rela - cion ados, magnifica l a dificultad en el an á lisis y a t ribució n de l a a ut or í a de algunas de e llas. 3.2.b B ocetos M ano lo Prieto guar dó un buen n ú mer o de b o - cetos p repara torios para los enca rg os de por - tadas. H oy po demos en tender esta decisi ó n al con ocer la importancia que da b a a los mismos, con s er vó t odos estos bo cetos manif estando que éstos podían at r ap a r la es encia de la idea rep re - sentada de fo r ma co n tunden te, a trav és de un con jun to de líneas-fuerza, más co n tunden tes, a veces, que las p ro pias ilustracio nes. Gracias a tal cost umb re hemos podido incorporarlos a es te c at á logo , resul tando esenciales en la com pr en - si ó n de su p roces o de trabajo , como m á s adelan - te v erem os en el ca p í tulo cuarto . Al igual que hizo con las po rt adas, Ma nolo Prieto Rodríguez comenzó a iden tific ar y r e- gistrar los bocetos ar chivados [26 y 27] . Ta n - to los bocetos como las p r uebas de im pr enta [28] se or denar on en dos document os inde- pendien tes. A gr upó todos estos bocetos r e- Figura 28. El se cret o del millonario , prueba de i mp ren ta. nc/49-3 0/pi. 19 ,1 x 2 4,6 cm. A rc hi vo de la F unda ción. Figura s 26 y 27 . A gr upación y clasificació n de bocetos de N ov elas y Cuen tos por M ano lo Prieto Rod r íguez (200 4). 124 Manolo P rie to , las por t ad as d e No velas y C uentos copi l á ndolos en h ojas de pa pel —de f orma to A4— disp uestas en horizon tal, clasific á ndolos de man era indep endien te al listado de las por - tadas, aun que s í fue a no tando , en el do cumen - to Micr osoft Excel generado , esta info rma - ci ó n. As í , a l revisar el li stado , se p odr í a saber si, adem á s de la port ada, la F undaci ó n M anolo Prieto co ntaba co n el b oceto pr ev io , para su loca lización y c lasificación. De la misma ma - nera lo hizo co n l as p r uebas de im pren ta. L a may or í a de estos bocetos est á n r e alizados sobr e papeles de div ers o grama je y carac- ter í sticas (bla ncos y matizados, lisos y co n text ura), de dimension es medias alrededor de 4 x 6 cm. L as t é cnicas m uestran e l us o de div ersos tipos de l á p ices (con t é , li tográfico , etc.) y colo res (l á pices, g ouac hes a plicados con a gu adas…). En ocasiones se a pr e cia en ellos un gest o , una imp ro nta de ejec uci ó n rá- pida o , en otras, una línea de dib ujo m á s pre - cisa y retículas de con str ucción para facili t ar su posterior escalab ilidad. Gra n n ú mero de los traba jos t ienen, co mo re - fer encia del pr o ceso de creación, un solo boce - to r e co nocible. T an r educido n úmero de esbo - zos alrededor de una p ro puesta po dr í a indica r que P r ieto r es ol v í a la idea en un s olo dib ujo que —la ma yo r í a de las veces— le era suficien - te para e l desarro l lo posterior de los dise ñ os. P o r otra parte, a nalizando los n ue ve a r tes finales que están en la F undación, podemos com pr obar tam bién que La gloria de don R amiro ( nc/48-2 8/p), H a en tr ado u n lad ró n ( nc/52-01/p ) y La t í a Tu l a ( nc/54-39/p) no corr esp o nden con las portadas finales im - pr esas [29 a 34] . Figura s 29 y 30. P or ta da y prue ba de im pr ent a de la ilus tr ación La gloria de Don Ramiro (nc/48-28/p ). Figuras 31 y 3 2. P or ta da y prue ba de im pr ent a de la ilus tr ación H a en t rado un ladró n (nc/52-01/ p). Figuras 33 y 34. P or ta da y prue ba de im pr ent a de la ilus tr ación El sencillo don Rafael y La tía T ula (nc/54-39/p ). 125 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos Est a c asu í stic a nos ha permitido verificar q ue —a l menos en algunas ocasiones— p udiera des - car t ar d is e ñ os o camb iar la pr opues ta a p etición de la edit orial, lo q ue mo tivar í a su o bligaci ón de a p ortar una n ue va ilustraci ó n para un t í t u lo res uel to del q ue ya s e hab í a desarro llado pr e - viamen te la ilustració n. P o drí amos a plicar es t as pr esuncion es tam bién a la portada Clovis Dar - de ntor (1/12/46), don de po demos com pr obar un p rimer dise ñ o desc artado inclu so estando ya realizado el o r iginal p ara im pr enta [3 5 a 37]. Si seguimos esta hi p ó tesis po dr í amos explica r nos que un co nj unto de bocetos —al no dispon er de sl oga n en tendimos q ue se trataba de dise ño s de portad as— sin a p ar ente co rresponden cia con nin guna de las p ortadas editadas, pudieran corr esp onder a bo cetos q ue no fuero n aceptados a ún co n los artes finales terminados. P o r otra parte, podr ía tratar se tamb ién de una de cisió n to mada p or el mism o M an olo P r ieto , descar - tando la portada después de elabo rar e l original para im pr en t a o el arte final al no consida rlo a pro piado . A unq ue considera mos este su puesto m ás im pr obab le ya que M ano lo Prieto solía pr es en t ar los bocetos f inales cu ando co nsideraba evident e la solució n a un encarg o , con ven ci - do de su decisió n. Es dif ícil establecer en m uchos casos una relaci ó n entr e estos bo cetos descart ados con r espe cto a la no ve las que il ustra ban, al no existir ningun a indicaci ó n en los mi smos y tra t arse de una pr op uesta visual difer ente de la acep t ada. Ent endemos que podr í a ser una práctica recur ren te, a unque no es posible esta blecer en qué grado tal com port amien to se pudo ma nifes tar . A sí mismo , r esulta com plejo establecer co n j eturas co n respecto a la decisi ó n de la edito ri al —a ún disponien do ya de algunas portad as en p roceso de im pr esi ó n— de p rescindir de ellas y solicitar una n ue va ilustraci ó n. En consideració n a los origina les an tes ci tados, cabe la s ospe cha de q ue Figura 3 5. Porta da Clo vis Dar den to r . nc/ 46-32/ p . Figura 36. Origina l par a imp ren ta de Clovis Darden tor d esca r tado , 1 9 46, 23 x 30,5 cm., láp iz sobr e pape l lienzo . A rch ivo de la Fu ndación. Figura 37 . Boceto de Clovis Dar den to r desca r tado , 1 9 46, 5,5 x 7 ,7 cm., láp iz sobr e pape l. Ar chivo de la F undación. 126 Manolo Prieto , las por t ad as de N ovelas y C uentos la decisi ó n co n respecto a La gloria de do n Ram ir o (nc/48-2 8) pudiera t ener que ver co n s ensib i- lidades re ligiosas. M á s c lara parece la exp licaci ó n sob re La t í a Tu l a , (nc/54-39) al tra tarse de un dib ujo m uy sens ual para la mo ra l de la é poca. M ostramos a co ntin uaci ó n una p r imera selección de bocetos —con f e cha a n terior al bo ceto final que a par e ce en la catalogación— q ue pr es en tan una r elación fo rma l directa con el r esultado im- pr eso de varias de las p ortadas. A sí mismo pr es en t amos una segunda r elación de bo cetos q ue —con siderando su t emá tic a— pa- recen t ener r elación con algunas de las il ustraciones r ea lizadas para N o ve las y Cuen t os y , por lo tan to , po drían valorar s e como pa r te del traba j o realizado para la edit oria l Déd alo . S elección de bocetos y portad as que gua rdan una r elación f ormal: Bocet o 1. 3,6 x 5 cm., lápiz so br e pape l. | Bocet o 2. 5,3 x 7 ,2 cm., láp iz sobr e pape l. Porta da nc / 47-05/ p . S e ha com etido un crimen (n.º 824). A rch ivo d e la Fu ndació n. Bocet o 1. 4,3 x 5,8 cm., lápiz so br e pape l. | Bocet o 2. 6,1 x 8,5 cm., lápiz so br e pape l. Porta da nc / 46-22/p . Las inquietudes de S han ti Andía (n.º 7 98). A rc hi vo de la F un dación. 127 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos Bocet o 1. 4,3 x 5,7 cm., lápiz so bre p ape l. | Bocet o 2. 5,5 x 7 ,2 cm., láp iz sobr e pape l. Porta da nc/48-50 /p . Los i ndia nos vuel ven (n.º 928) . Ar ch ivo de la F un dación. Bocet o 1. 4,3 x 5,8 cm., lápiz so bre p ape l. | Bocet o 2. 3,8 x 4,4 cm., láp iz sobr e pape l. Porta da nc/49-02 /p . La f lecha neg ra (n.º 922) . A r chi vo de la F unda ción. Bocet o 1. 7 x 9 cm., lápiz so bre p ape l. | Bocet o 2. 6,3 x8 cm., láp iz sobr e pape l. Porta da nc/47-25 /p . V amireh (n.º 85 7) . Ar ch ivo de la F un dación. 128 Manolo P rie to , las por t ad as d e No velas y C uentos Bocet o 1. 5 x 7 ,2 cm., láp iz so br e pa pe l. | Boc et o 2. 5,4 x 7 ,1 cm., láp iz sob r e pa pe l. Porta da nc/57-08 /p . L os g aleotes (n.º 1346) . A r c h i vo de l a F u nda ción. Bocet o 1. 2,9 x 4,3 cm., lá piz so b r e pap e l. | Bocet o 2. 3,2 x 4,2 cm., lá piz so b r e pa pe l. Porta da nc/55-47 /p . K ú r ica (n.º 1281) . Ar c h i vo de l a F u nda ció n. Bocet o 1. 4,9 x 6,3 cm., lá piz so b r e pap e l. | Bocet o 2. 6,3 x 8,7 cm., lá piz so b r e pa pe l. Porta da nc/49-29 /p . El romance de Rolando (n.º 95 1) . A r ch i v o de la F u nd ació n. 129 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos S elección de bocetos y port adas que n o guar d an una r elación f ormal: Bocet o 1. 4,7 x 6,3 cm., lápiz so bre p ape l. | Bocet o 2. 2,7 x 3,9 cm., lá piz so br e pape l. Porta da nc/50-18 /p . El be s o (n.º 991) . A rc hi vo de la F un daci ón. Bocet o 1. 5,2 x 6,5 cm., lápiz so bre p ape l. Porta da nc/48-5 1 /p . Lor enza Al ba ni (n.º 919) . A r ch ivo de l a F unda ción. Bocet o 1. 3,4 x 3,9 cm., lápiz so bre p ape l. | Bocet o 2. 5,4 x 7 ,3 cm., láp iz sobr e pape l. Porta da nc/47-08 /p . R amona (n.º 8 2 8) . A rc hiv o de la F un dació n. sin referencia 130 Manolo Prieto , las por t ad as de No vel as y C uentos B ocetos y pruebas de im pr en t a sin editar : P o r ú ltimo p resen t amos un ejem plo de bo ceto de difícil atribució n al no disponer de corr espondencia f ormal y co nceptual con nin guna de las p ortadas editadas. S e realizó la prueba de im pr en t a sin llegarse a pu blicar . Esto permitiría establecer aso cia - cion es con otra suerte de r elaciones espe - cul a t ivas en tre un n úmer o reducido de bo - cetos p revios y las p ortadas sí pub lic adas. Bocet o 1. 5,2 x 6,5 cm., lápiz so br e pape l. Porta da nc / 56-09/p . M endoza, Carden al y Rey de E spaña (n.º 1294). A rc h iv o de la Fu ndaci ón. Bocet o 1. 4 x 5,4 cm., lápiz so br e pape l. | Boceto 2. 3,3 x 7 ,5 cm., lá piz sob re pa pel. Porta da nc / 51-4 2/p . T om Sa w yer a trav és del mundo (n.º 10 7 3). A rc hi vo de la F unda ción. Bocet o , 4,2 x 5,5 cm., láp iz s ob re pa pel. Prue ba de im pr ent a, 13,7 x 17 ,8 cm., im pr esió n lit ográfic a s ob re pa pel. A r ch iv o de la Fu ndaci ón. sin referencia 131 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos 3.2.c. Pruebas de impr enta Al mismo modo que co n los b ocetos, su hijo M anolo P r ieto Rodr íguez ha com pilado para su pos - terior c l asificación t odos los originales para im pr enta co n l as que cuen ta l a F undaci ó n. S on aq uellas pruebas q ue el taller de imp resi ó n le en vi aba para v erificar los res u ltados en cuan to a la calid ad del dib ujo y la r epr o ducció n de los color es (siemp re en t re un a y tres tin t as pla nas). M uch as son las p rue - bas con s er vadas y en ellas es posible a precia r el jueg o crom á tico con los co lor es m á s lim pios —co n la excepción de algunas im pr esiones— q ue sobr e el papel final de tirada, siemp re de inf erior calidad. En el ca t á logo se verá n, en o casiones, portadas im pr esas con colo res distin tos a los utilizados en las pruebas de im pr en t a. De una par te, podrí amos co nsiderar q ue Ma nolo P rieto , ensa yara en ta les pruebas co n otr os colo res para decidir los adecu ados para la im presi ó n fina l o que la im pr enta hi - ciese mues tras con los co lor es disponib les en es e mo men to para valora r solo la com posici ó n y las masas de im pr esi ó n, pr oce diendo a una valoració n técnica de los datos im pr es os. Este ti po de do cument os han r esultado de gran u tilid ad para la ca talogaci ó n ya que nos ha n per mi - tido , a su vez, co rrobo rar q ue a lgunas portadas eran ob ra de Ma nolo P r ieto gracias a las pruebas de im pren ta con ser vadas, todas ellas rep roducidas en los Catálogos 1 y 2 de esta in vestigación. 3.3. Ar tes finales p ara pr oducción C om o en el caso de los bo cetos, los o riginales p ara im pr enta est udiados est á n elabo rados sobr e pa peles gr ues os y texturizados (co mo los utilizados para ó leo o acuare la) con div ersas t é cnicas de lá piz (r ec urr iendo al l á p iz litogr á fico pa ra l as text uras y fro tta ges a plicados) 20 y variados colo res (en las ú ltimas p r uebas indicados com o un par á m etro para e l tal ler de im pr esi ó n). En cualquier caso , la ej ec ución del di bujo siem pr e es pr ecis a y lim pia, para facilitar así s u repr o ducció n. L a F undación M anolo P rieto con s er va n ue ve artes finales para im presió n. Resulta una m uestra anecdó t ica, tom ando en co nsideración la eno rme can tidad de diseños que realizó para Nov e - las y C uent os. L a hipót esis que m an tenemos es q ue l a im pren ta p odr ía haber con ser vado —o quizás desechado— es tos o rigina les desp ués de realizar e l obligado p roces o de pasado a plan - cha de las páginas ya co mp uestas para la p osterio r im pr esión li tográfica. De ducimos ta mb ién, com pr obando los o r iginales más recien tes —resue ltos solo en su co nstrucción fo r mal con la especificación del colo r añadida en un pequeño bo ceto en la parte su per ior der echa— que M ano lo Prieto pudo co nsiderarlos «documen tos técnicos» y , p or tan to , no estar in teresado en rec lama r su devol ución. Son las con cl usiones q ue po demos extraer —en coinciden cia con su hijo— sob re los da tos de los que di sponem os. 20. A juicio de Fra ncisco Lagares, el lá piz utilizado para la generación de es tas texturas es litog ráfic o , más gras o y adheren te que el láp iz conté . A difer encia del uso del láp iz c onté como a punta J osé Luis M ara vall en su tesis. o . cit . pág. 290. 132 Manolo P rie to , las por t ad as d e No velas y C uentos M os tramos, a co n tin uació n, el co n j un t o de artes finales que se con ser van: Figura 38. A rte fina l no p u bl ic ado . Si n a t ribu ción. 21 ,5 x 29,7 cm., ti n t a ch i na so b r e pap e l. A r c h i vo de l a F u nda ción. Figura 39. En el infierno verde (nc/42-08/p). 21 ,5 x 29,7 cm., ti n t a ch i na so b r e pap e l y tém per a. A rc h iv o de la F undación. Figura 40. La nove la de un niño (nc/46-28/p). 20 x 25,8 cm., láp iz l i togr á fico sob r e pa pe l l ienzo . Ar c h i vo de l a F undación. F igura 4 1. A r te f inal no publicado . Podr ía atr ibuir s e a una propuesta para l a por tada Gran H ot el ( nc/42- 0 2/p ) . 19,2 x 2 8 cm . A rc hivo de la F undación. 133 capítulo 3. Ca t alogación de No vel as y C uentos Figura 44. A r te f inal no publicado . La t í a Tu l a (nc/54-39/p). 2 4 x 32 cm., láp iz li tográ f ico so br e pape l acuar ela. A rch ivo de la Fun dación. Figura 45. A r te f inal no publicado . H a entrado un ladró n (nc/52-01/p). 2 4 x 32 cm., láp iz lit og rá f ico y t in ta sob r e pap e l acua re la. A rc hivo de la F undación. Figura s 47 a 4 9. P equeñ os boc et os a co lor pa r a in di ca r al im pre sor las ti nt as a ap lica r en la im pr esió n de las portadas. Figura 46. A r te f inal no publicado . La g loria de Don R amir o (nc/48-28/p). 2 4 x 32 cm., lápiz y t in ta sob r e pap e l lienzo . A r chivo de la F undación. [Document text truncated for crawler view.]