1 “PACTAR EL FUTURO. Debate para un nuevo consenso en torno al bienestar”. Sevilla, 16 y 17 de Febrero de 2016 APROXIMACIÓN A LA INTERVENCIÓN CON PERSONAS INMIGRANTES DESDE EL TRABAJO SOCIAL Estrada Moreno, Irene Soledad Doctoranda, Universidad de Málaga,
[email protected] Palma García, María de las Olas Universidad de Málaga, mpalm[email protected] Trabajo presentado al Grupo de Trabajo 10 ‘Inmigración, Extranjería, Nacionalidad y políticas de integración para un nuevo consenso en torno al bienestar’ Primer borrador No reproducir de forma total o parcial sin el consentimiento del autor/es
2 RESUMEN El fenómeno de la inmigración no es algo nuevo aunque sí se encuentra en plena emergencia social. En consecuencia, su abordaje se mantiene en la base de las preocupaciones sociales y profesionales de quienes operan en dicha realidad. Con este trabajo se persigue explorar su situación actual y su relación con el Trabajo Social, planteándose conocer la realidad práctica de esta profesión desde la perspectiva de las personas inmigrantes. Para ello se realiza un estudio en el que participan 128 personas inmigrantes de la ciudad de Málaga que han mantenido y/o mantienen relación con la profesión del trabajo social a través de las actuaciones recibidas de estos profesionales desde entidades públicas y/o de iniciativa social. A partir de un cuestionario diseñado de forma específica se evalúan y analizan las siguientes categorías: perfil de la población inmigrante; y recursos y mejoras en la atención profesional recibida. Tras el análisis de los resultados se concluye en la importancia y necesidad del profesional del trabajo social en la intervención con la población inmigrante, siendo el profesional de referencia y promoviendo su inserción social y cobertura de necesidades básicas. Se constata la necesidad de una mejor coordinación entre profesionales que garantice el desarrollo de una intervención menos asistencialista, para lo que se requieren de espacios específicos de formación y políticas sociales más inclusivas. Para futuros trabajos se apunta la necesidad de ampliar este estudio hacia otros profesionales de la intervención social con inmigrantes. Palabras clave: Trabajo Social, práctica profesional, personas inmigrantes.
3 1. Introducción La existencia de personas en movimiento forzoso a través del tiempo y de países es un hecho conocido y consolidado en las sociedades actuales. En concreto, en nuestro país el fenómeno de la inmigración no es algo nuevo aunque sí se encuentra en plena emergencia social (Anleu, 2015). Se presenta como proceso de movilidad geográfica con fines de superación y mejora de la calidad de vida, en el que a su vez surgen las adversidades y retos más complejos con los que las personas posiblemente se puedan encontrar (Achotegui, 2002). Ante ellos, el Trabajo Social se muestra como profesión de referencia para la intervención (Gutiérrez Resa, 2013) por lo que se hace especialmente necesario el estudio y análisis de su práctica profesional en el contexto de la inmigración. 1.1. La realidad de la inmigración A lo largo de la historia, los seres humanos se han trasladado de un lugar a otro en busca de una mejor calidad de vida, por lo que las migraciones humanas han constituido un hecho inherente a todas las civilizaciones por muy variadas que fueran las causas y características de los desplazamientos. En la actualidad, ningún país es ajeno a esta situación y las dimensiones del fenómeno han ido adquiriendo mayor complejidad. De acuerdo con Blanco (2000) esta complejidad no sólo se relaciona con el incremento de personas en movimiento forzoso o la incorporación de nuevos países a las redes migratorias, sino sobre todo con la “diversificación de los tipos migratorios (motivaciones, características de los migrantes y temporalidad de los desplazamientos)” (p. 9). En España, esta realidad comienza a ser visible en los años 80 y se acentúa fundamentalmente en la segunda mitad de los 90, llegando a convertirse en uno de los fenómenos sociales de mayor importancia en las dos últimas décadas. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística a 1 de enero de 2016, la población extranjera que reside en España asciende a 4.601.272 personas. Entre ellas, destacan las procedentes de Europa del Este y África, especialmente de Rumanía (15,5%) y Marruecos (16,3%). A nivel de Andalucía, son también estas nacionalidades las que representan mayor presencia de población extranjera en la comunidad autónoma, alcanzando en este caso la población marroquí el 21% del total de extranjeros.
4 La inmigración en Andalucía tiene características concretas respecto al resto de España. Según el Observatorio Permanente Andaluz de Migraciones (OPAM) en los últimos años se está produciendo un descenso de la población inmigrante en Andalucía. Este dato no se debe de forma exclusiva al retorno de las personas inmigrantes a sus países de origen a consecuencia de la crisis económica instalada en nuestro país, sino también a la estabilización administrativa de muchas de estas personas que obtienen permisos de larga duración o incluso la nacionalidad española. De esta forma, la población extranjera desaparece de la lista de extranjeros en los registros de empadronamiento, al pasar a convertirse en población nacional, aunque en paralelo no se produzca de forma automática un cambio en sus circunstancias sociales. Tal como recoge el III Plan Integral para la Inmigración en Andalucía Horizonte 2016, la situación geográfica de esta comunidad autónoma la coloca como puerta de entrada de los flujos migratorios hacia Europa, lo que provoca los cruces de frontera realizados de manera irregular. Los datos que aporta este mismo plan presentan un total de 724.181 personas extranjeras en Andalucía. De ellos, el 60% se encuentra en la provincia de Málaga, con 294.423 personas extranjeras con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor. Le sigue Almería con 144.693 personas y Sevilla con 81.485 personas. En la ciudad de Málaga, según datos del padrón municipal, la población extranjera empadronada a 1 de enero de 2015 era de 49.317 personas, de los cuales 14.677 eran comunitarios y 34.640 extranjeros, lo que representa un 8´61% de la población total. Si se establece la distinción por sexo de la población extranjera en Málaga se encuentra que 24.832 personas son hombres frente a 24.485 mujeres. Además este mismo informe señala que el grupo de edad mayoritario de esta población extranjera lo componen entre los 26 y 40 años de edad. Según su procedencia, la población europea es la que alcanza mayor porcentaje de extranjeros empadronados en la ciudad, con 19.586 personas (39,71%), seguido de las personas procedentes de África con 13.788 (27,96%), América 12.084 (24,50%), Asia con 3.830 (7,77%) y completando el porcentaje con Oceanía y las Apátridas en porcentajes mínimos. Más concretamente, la ciudad cuenta con 8.468 personas provenientes de Marruecos (4.780 hombres y 3.688 mujeres), seguido de 4.130 personas de Rumanía (2.047 hombres y 2.083 mujeres), 3.457 de Ucrania (1.252 hombres y 2.205 mujeres), 3.386 de Nigeria (2.454 hombres y 932 mujeres), 3.329 de Paraguay (967 hombres y 2.362 mujeres) y 3.134 de China (1.662 hombres y 1.472 mujeres) entre otras (ver Figura 1).
5 Figura 1 Nacionalidad extranjera preferente no comunitaria en Málaga 2015. Es incuestionable que la migración supone un reto no sólo para la sociedad receptora, sino también para los propios inmigrantes por todo lo que el proceso de migración supone. A este respecto, Achotegui (2002) señala que en el proceso de migración se producen los cambios más amplios y complejos de la vida de un ser humano, ya que prácticamente todo lo que rodea a la persona que se ve inmersa en esa situación cambia (la alimentación, relaciones sociales y familiares, el clima, la lengua, la cultura, el estatus…). Es decir, la persona que abandona su lugar de origen debe afrontar y adaptarse a la nueva cultura con sus respectivas normas, costumbres y valores. 1.2. El Trabajo Social ante la inmigración Las personas inmigrantes se trasladan de su país de origen para mejorar su situación vital y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, con frecuencia la llegada al nuevo país no se produce en las mejores condiciones de acogida de las comunidades receptoras, pues temen que su forma de vida se vea amenazada por los recién llegados (Sonn y Fisher, 2005). En concreto, según muestra el Plan nacional de acción de inclusión social (2013-2016) en la población inmigrante no comunitaria se evidencia su vulnerabilidad ante la crisis a partir de las elevadas tasas de pobreza y exclusión social que soporta. En 2012, la tasa AROPE de la población extranjera no comunitaria alcanzó el 46%, muy superior a la de la población española para este mismo año (28,2%). En paralelo, tal como señala el último informe de la EAPN, FOESSA (2016), la comunidad autónoma de Andalucía se
6 sitúa como el territorio con mayor tasa de riesgo de pobreza (35´7%) respecto al resto de comunidades. En esta situación de vulnerabilidad, los profesionales que trabajan y ayudan a la población inmigrante, en el 70% de los casos son las trabajadoras y trabajadores sociales (Barrera, et al., 2011). La mayor parte de la intervención se lleva a cabo desde las entidades privadas del tercer sector, aunque son muy pocas las entidades que cuentan con programas específicos para dicha población. Desde este intervención, de acuerdo con Vázquez Aguado y González Vélez (2012). Los Trabajadores Sociales intentamos mejorar las situaciones de carencia que se nos presentan, buscando que sea la propia persona el protagonista de ese proceso; queremos que se implique, que decida por sí misma, que las soluciones que buscamos respondan a sus propios recursos, que se ajuste a su realidad. (p.112). Numerosos estudios han evidenciado los motivos por los que la población inmigrante acude al profesional del trabajo social, destacando en todos ellos el rol de orientación y acompañamiento en la búsqueda de recursos necesarios para su adaptación a la nueva realidad, tales como información sobre prestaciones económicas para el pago de alquiler, sobre tramitación administrativa de documentación, sobre recursos de apoyo a los menores, etc. En la intervención profesional con las personas inmigrantes, el trabajador social despliega todas las competencias profesionales atribuidas a su rol profesional, aunque en diferentes grados de utilización (Barrera, et al., 2011). En concreto, la gestión de recursos, diseño de proyectos, apoyo a las familias, realización de informes sociales, y otras técnicas propias del profesional, se llevan a la práctica con la población inmigrante de manera preferente respecto a otras tales como la creación de recursos o la supervisión, tal como se recoge en la siguiente tabla. Tabla 1 Competencias y tareas profesionales con personas inmigrantes según frecuencia de realización Mucha frecuencia Poca frecuencia Gestión de recursos Gestión administrativa y organizacional Creación de recursos Derivaciones Apoyo a la familia. Campañas sensibilización Trabajo interdisciplinar Orientación y valoración Acompañamiento Informes sociales. Diseño de proyectos. Asistencia a formación Visitas domiciliarias Seguimiento Supervisiones
7 Coordinación y Mediación Información y asesoramiento Fuente: Elaboración propia a partir de Barrera, et al. (2011). Gutiérrez Resa (2013) en su estudio “Los Servicios Sociales en España, puestos a prueba por las personas inmigrantes”, constata el valor de la trabajadora y trabajador social para el colectivo de inmigrantes, quien se les presenta como profesional de referencia. Coincide además que la utilización de los servicios sociales por parte de la población autóctona del país es mayor que la que realiza la población inmigrante, siendo aun así estos últimos quienes mejor valoran a los trabajadores sociales y a los servicios sociales. Aun así, la población inmigrante no mantiene contacto con los servicios sociales públicos en términos representativos hasta los tres meses de su llegada a España, utilizando otros servicios públicos como sanidad y educación de forma preferente. El proceso de adaptación de las personas inmigrantes en las comunidades de acogida requiere en todo caso un abordaje integral de la situación en la que se encuentran. De esta forma, el III Plan Integral para la Inmigración en Andalucía Horizonte 2016, remarca como áreas de intervención con personas inmigrantes: el área socioeducativa, socio-laboral, socio-sanitaria, de inclusión y bienestar social, equipamiento, vivienda y alojamiento, cultura, ocio y participación, atención jurídica, formación, investigación, sensibilización social y cooperación al desarrollo. En este escenario de intervención, es el trabajador social el profesional que desarrolla a su vez la necesaria “coordinación interna de los propios servicios y externa con otras administraciones que también intervienen en la solución de los problemas que se plantean en los servicios sociales” (Gutiérrez Resa, 2013, p. 218). Algunos autores indican que, a pesar de lo expuesto con anterioridad respecto a las dificultades asociadas al proceso migratorio, la migración en sí es a su vez una oportunidad de crecimiento a nivel personal y familiar, que generalmente tiene consecuencias positivas para los migrantes (Achotegui, 2009; Giménez, 2003). Desde este planteamiento, además de conocer la realidad práctica del Trabajo Social desde la perspectiva de las personas inmigrantes, es necesario reflexionar sobre la capacidad de sus profesionales para saber identificar y promover las oportunidades positivas que el proceso de migración aporta a cada persona (Vázquez Aguado y González Vélez, 2012). Con esta finalidad, se lleva a cabo la presente investigación
8 2. Método 2.1. Participantes La muestra está formada por 128 personas inmigrantes, de los cuales 59 son mujeres y 69 son hombres, todos residentes en la ciudad de Málaga. El criterio de selección de esta muestra se ha centrado en la necesidad de experiencia y contacto con la profesión del trabajo social en el proceso de inserción en el que se ven inmersas las personas inmigrantes, por lo que para su identificación se ha utilizado el procedimiento de “bola de nieve” a partir de las entidades sociales que atienden a este colectivo. 2.2. Instrumento Para la recogida de datos entre los participantes pertenecientes al colectivo de personas inmigrantes se diseña un cuestionario específico para este estudio, compuesto por 16 ítems de respuesta variada. Se construye para la evaluación y análisis de las siguientes categorías: (1) Perfil de la persona inmigrante, y (2) recursos y mejoras en la atención profesional recibida. La estructura del cuestionario se muestra en la siguiente tabla: Tabla 2 Diseño cuestionario Categoría de análisis Nº Ítems Descripción (1) Perfil de la persona inmigrante. 1, 2, 3, 8, 11 Datos de identificación p.e. Nacionalidad ¿Cuándo llegaste a España? ¿Cuáles fueron las dificultades primeras que se encontró al llegar? (2) Recursos y mejoras en la atención profesional. 4, 5, 6, 7, 9, 10, 12, 13, 14, 15, 16 p.e. ¿Ha acudido en este tiempo a un/a trabajador/a social? ¿En qué le ha ido ayudando el trabajador/a social?, ¿ha sabido resolver su problema? El trabajador social tiene en cuenta mi experiencia de vida El trabajador/a social ha sabido resolver su problema ¿Cree que se puede mejorar la intervención? Existen ítems relacionados con varias categorías simultáneamente.
9 2.3. Procedimiento La recogida de datos del cuestionario se realiza durante los meses de marzo, abril y mayo de 2016 a través de las entidades sociales colaboradoras. A todos los participantes se les informó de igual forma de la voluntariedad y confidencialidad de los datos recabados y de las instrucciones para la correcta realización. Los cuestionarios fueron traducidos al inglés y francés para así evitar dificultades con el idioma teniendo en cuenta la procedencia de la población objeto de estudio aunque a pesar de esto la mayor parte de ellos se recogen en español en las aulas destinadas a clases de español para el colectivo. Para el análisis de los resultados obtenidos a partir de la encuesta se utiliza el programa estadístico SPSS versión 20. 3. Resultados Los resultados se presentan de acuerdo a las diferentes categorías de análisis previstas en el diseño de la investigación: Perfil de la persona inmigrante; recursos, demandas y atenciones desde el profesional; y propuestas de mejoras en la intervención. 3.1. Perfil de la persona inmigrante Los participantes son 69 hombres y 59 mujeres extranjeras residentes en Málaga. Tal como refleja la Tabla 3, la edad más común entre ellos es de 24-30 años (33´6%), de los cuales 22 son hombres y 21 mujeres, seguida por aquellos que tiene entre 21-23 años (19´5%), 15 hombres y 10 mujeres, y los de 31-40 años (18´8%), 10 hombres y 14 mujeres. Tabla 3 Participantes según sexo y edad Edad Total 18-20 21-23 24-30 31-40 +40 Sexo Hombre 15 15 22 10 7 69 Mujer 2 10 21 14 11 58 NS/NC 0 0 0 0 1 1 Total 17 25 43 24 19 128
16 Barrera Algarín, E., Malagón Bernal, J.L. y Sarasola Sánchez, J.L. (2011). “Análisis de la intervención de los trabajadores sociales en el campo de las migraciones” en Portularia, 11 (1), pp. 25-36. Blanco, C. (2000). Las migraciones contemporáneas. Ed. Ciencias Sociales. Alianza Editorial. De la Paz Elez, P. (2011). “La intervención en Trabajo Social desde la perspectiva de las fortalezas” en Cuadernos de Trabajo Social, 24, pp. 155-163. EAPN. (2016). La pobreza invisible. Estado de la pobreza en Andalucía 2016. Recuperado de http://eapn-andalucia.org/wp-content/uploads/2016/03/161013_Estado-de-la-Pobreza-enAndaluci%CC%81a-2016.pdf. Giménez, C. (2003). ¿Qué es la inmigración? Barcelona: RBA Integral. Gutierrez Resa, A. (2013). “Los Servicios Sociales en España, puestos a prueba por las personas inmigrantes” en Comunitania: Revista Internacional de Trabajo Social y Ciencias Sociales, 5, pp. 201227. Instituto nacional de Estadística. (2016). Recuperado de www.ine.es, el 20/03/2016. Muñoz Garrido, V. (2005). “Educar para la resiliencia. Un cambio de mirada en la prevención de situaciones de riesgo social” en Revista Complutense de Educación, 16 (1), pp. 107-124. Observatorio Permanente Andaluz de las Migraciones (2013). Andalucía e Inmigración. Informe anual. Recuperado el 23/03/2016http://www.juntadeandalucia.es/justiciaeinterior/opam/sites/default/files/DOC/In forme%20Anual%202013.pdf, el 23/03/2016. Observatorio Permanente de la Inmigración. (2014). Una aproximación demográfica a la población extranjera en España. Recuperado de http://extranjeros.empleo.gob.es/es/ObservatorioPermanenteInmigracion/Publicaciones/ficha s/archivos/OPI_29.pdf, el 18/03/2016. Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social del Reino de España 2013-2016. (2014). Informes, estudios e investigación 2014. Ministerio de sanidad, servicios sociales e igualdad. Madrid. III Plan Integral para la Inmigración en Andalucía Horizonte 2016. (2014). Consejería de Justicia e Interior. Junta de Andalucía. Recuperado de http://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/PIPIA_III_0.pdf, el 20/03/2016. Sonn, C.C. y Fisher, A.T. (2005). “Immigrant Adaptation: Complicating our understanding of responses to intergroup experiences” en Community Psychology: In pursuit of liberation and wellbeing, pp. 348-363.
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