Manufactures gas in Malaga during the 1950s and 1960s
Abstract
Analizar la crisis del gas de carbón en Málaga entre 1950 y 1968. Examina las causas de su declive: unas instalaciones viejas, un carbón caro, el exceso de trabajadores y la pobre calidad del servicio.
Full text
1 XXXVI Encontro da Associação Portuguesa de História Económica e Social (APHES) Quantidade e Quantificação em História Faculdade de Economia da Universidade do Porto 18 e 19 de Novembro de 2016 Session: The Development of the Manufactured Gas Industry. An Iberian Perspective (1842-1974) TITLE: MANUFACTURED GAS IN MALAGA DURING THE 1950s AND 1960s 1 Isabel Bartolomé Rodríguez (University of Sevilla) Mercedes Fernández Paradas (University of Malaga) Darina Martykánová (University Autónoma de Madrid) Abstract This paper analyses the crisis of gas manufactured from coal in Malaga between 1950 and 1968. In 1968 the figures for production, sales and customers were inferior to those of 1950. The causes of this decline were the following: old installations, expensive and unsuitable coal, over-staffing and poor-quality service. This rendered coal gas increasingly more expensive and non-competitive in comparison to butane gas. Last but not least, the article also analyses the strategies employed to assure the survival of the business, in which the replacement of coal gas with naphtha gas was decisive. Key words: gas industry, coal, technological change, competition. 1 Esta investigación forma parte de los resultados del Proyecto de I + D Origen, consolidación y evolución de la industria del gas en España (siglos XIX-XXI), HAR2014-52141-P, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España. La asistencia a este congreso ha sido posible gracias a la ayuda concedida por el Plan Propio de la Universidad de Málaga. Campus de Excelencia Internacional. Andalucía Tech.
2 Introducción En España, a principios de los años cincuenta, los responsables de la industria del gas eran conscientes de que el modelo del gas manufacturado con carbón era insostenible, ya que ofrecía un producto caro y de mala calidad. Ahora bien, fue la llegada de un formidable competidor, la empresa BUTANO S. A. en 1957, la que obligó a acelerar los planes de reconversión tecnológica. En ese año, ésta comenzó a comercializar el gas butano, carburante que en las siguientes décadas experimentó un espectacular desarrollo. Por ello, el sector gasista tuvo que recurrir a nuevas materias primas, primero el petróleo, y luego al gas natural. El cambio tecnológico se inició a comienzos de los años cincuenta y culminó en gran medida a finales de los sesenta con la casi total sustitución del gas fabricado con carbón por las naftas y la llegada del gas natural a nuestro país en 1969. Ese año, Catalana de Gas y Electricidad comenzó a suministrarlo procedente de Libia. En el caso de Málaga, comenzar el análisis en el año 1950 se justifica por ser la década de los cincuenta el inicio de una nueva etapa, la de una profunda crisis del negocio. Un dato lo ilustra: en 1968 la producción, el consumo y el número de clientes eran inferiores a los de los años cincuenta. Para afrontar esta crisis se introdujo el gas elaborado con naftas de petróleo, proceso que concluyó en 1968. A principios de los cincuenta empezó un nuevo periodo en la historia de España, en el cual el intervencionismo económico gubernamental no fue tan marcado, si bien habrá que esperar al Plan de Estabilización de 1959 para que llegase la liberalización económica. En un primer momento éste provocó graves alteraciones económicas, pero luego permitió sentar las bases del desarrollismo de los sesenta, lo que significó un aumento de los niveles de renta muy importante, aunque para la industria del gas en Málaga no se tradujera en incremento del consumo por las razones que trataremos más adelante. Objetivos El objetivo de este estudio consiste en analizar las causas de la crisis, que venía de antes, pero se acentuó a comienzos de los cincuenta. Esta crisis se debió principalmente a unas instalaciones obsoletas, un gas de mala calidad, un carbón caro y poco adecuado, una plantilla excesiva y la competencia del butano, sin olvidarnos de la expansión del gas butano. Asimismo, analizamos las estrategias implementadas para asegurar la continuidad del negocio. Fuentes Las fuentes en las que hemos fundamentado este trabajo han sido memorias de empresa, algunas de ellas en el Archivo de la Fundación Gas Natural Fenosa (AHFGNF), donde también se han consultado las Actas del Consejo de Administración y de las Juntas Generales de la Compañía Española de Electricidad y Gas Lebon, la cual cambió su denominación por la de Compañía Española de Gas en 1965. Las estadísticas de la industria del gas del Sindicato de Agua, Gas y Electricidad, en la Biblioteca del Ministerio de Industria. Y el Registro Industrial y los libros de actas del
3 Sindicato Vertical de Agua, Gas y Electricidad de la provincia de Málaga, en el Archivo Histórico Provincial de Málaga. Conclusiones La industria gasista española experimentó una profunda renovación tecnológica en el periodo estudiado, provocada por la obsolescencia del método existente de fabricación y por la incapacidad para competir con otras energías. En el caso particular de Málaga, el negocio del gas sufrió una aguda crisis. En 1968, las cifras de producción de gas y subproductos, ventas de gas y abonados fueron inferiores a las de 1950, evolución que tuvo lugar en una etapa de crecimiento demográfico y de aumento de los niveles de renta. La gasista desplegó tres estrategias para darle un giro al negocio: solicitar la subida de las tarifas, reducir la plantilla y, finalmente, introducir cambios a nivel tecnológico que consistieron en sustituir el sistema tradicional de fabricación con carbón por el de petróleo. De estas estrategias, el cambio del equipamiento fue el que finalmente salvó el negocio. En 1964, hubo un primer intento con cracking térmico que fracasó. En 1965, la introducción de la nueva tecnología sí tuvo éxito. Sin embargo, fue el cracking catalítico el que permitió su supervivencia, allá por el año 1968, cuando se terminó su montaje y se clausuraron las instalaciones de gas de carbón.