Ser o no ser (feminista)
Full text
115 Número 20 Enero 2017 Carro de Heno Cristina Consuegra
116 pArAdigmA Revista Universitaria de Cultura Ser o no ser (feminista) Cristina Consuegra EL ECO DE LA OBRA DE MIGUEL DE CERVANTES Y WILLIAM SHAKESPEARE se caracteriza, entre otras cosas, por leer y pensar el mundo que les tocó habitar para trascenderlo, para ofrecer a quienes acudían a sus obras una alternativa al modelo social imperante. Mostraban otras maneras de estar ante la experiencia de la vida. Reflexionaban acerca del dolor, la traición, el amor, el odio, la violencia,… asuntos universales sobre los que llevamos debatiendo desde que descubrimos que éramos algo más que instinto. Es fácil hablar del corpus de estos autores ahora que tenemos tantos estudios a nuestro alcance, tantas herramientas que nos han permitido analizar su obra con rigor. Son diversos los aspectos que los han hecho ser considerados las dos grandes atalayas de la historia de la literatura, pero me gustaría poner toda la atención en el despertar feminista de ambos escritores. Cervantes cosió personajes femeninos que pensaban por sí mismos, mujeres fuertes e independientes, capaces de vivir al margen del varón. Personajes alejados de los roles asignados por las novelas de caballería, novelas cuyas variables se repiten –y con éxito, a tenor del calado entre su públicoen títulos juveniles como la serie Crepúsculo, o Cincuenta sombras de Grey. Sobre este último, la socióloga Eva Illouz ha escrito el ensayo Erotismo de autoayuda. Cincuenta sombras de Grey y el nuevo orden romántico (katz, 2014), un título en el que Illouz disecciona alguna de las claves del (triste) éxito de esta trilogía; un ensayo provocador y audaz sobre las relaciones de género en la sociedad contemporánea, sobre cómo el inconsciente social de corte patriarcal mantiene el enjambre de valores románticos y señala al feminismo como el horizonte a evitar por lo que encierra de contrario. En esa búsqueda por definir, a través del ejercicio de la palabra, la condición romántica y sexual contemporánea señala la novela de Lola López Mondéjar, La primera vez que no te quiero (Siruela, 2013), el amor romántico como corsé y lastre, la identidad de la mujer siempre dependiente de la identidad origen o raíz, en la que nos obligan a vernos reflejadas. El varón nace con el reconocimiento, la mujer debe construir su propio camino hacia él. El Otelo, de William Shakespeare, además de poner en entredicho la política colonial de la época, puede ser considerado un alegato, sin fisuras, contra el ejercicio de la violencia machista. Sus personajes masculinos están obsesionados por el honor en relación con la virilidad, son cínicos y egoístas. El descarnado ensayo, Los hombres me explican cosas (Capitán Swing, 2016), de Rebecca Solnit, compuesto por varios capítulos en los que la autora analiza elementos relacionados con la
117 Número 20 Enero 2017 desigualdad social, es decir, todos aquellos elementos presentes en la sociedad contemporánea que impregnan nuestra cotidianeidad y que hacen de la mujer una ciudadana pasiva, de segunda categoría, dedica, su segundo capítulo, La guerra más larga, a la violencia estructurada, a lo largo y ancho del planeta, contra las mujeres. «La violencia no tiene raza, clase, religión o nacionalidad, pero tiene género». Con casos concretos y cifras –espeluznantes-, Solnit describe el patrón de la violencia machista en la actualidad. Si naces mujer, en algún momento de tu vida, corres el el riesgo de ser violada, mutilada o asesinada. Un ensayo voraz sobre la necesidad del feminismo. El feminismo es el principal elemento que los gobiernos, con vocación y espíritu democráticos, deben incorporar a su entramado y legislar. Es hora de que se hable de manera seria, con rigor, del actual modelo patriarcal del que se alimenta el enjambre de desigualdad social. El feminismo es igualdad social, principal amenaza de los modelos neoliberales. El feminismo es resistencia y justicia. Lo demás son palabras vertidas a golpe de tuit. Uno de los mejores títulos sobre desigualdad social, en el que el feminismo está presente de manera transversal, es Espectros del capitalismo (Capitán Swing, 2014), de Arundhati Roy, un relato espeluznante sobre los efectos del capitalismo global en la India. Este acontecer se ha quedado pequeño para la ilusión y sueños de muchos hombres, pero especialmente se ha quedado pequeño para el sueño e ilusión de las mujeres que reclaman un modelo justo y libre. Ser feminista es un canto a la vida. Ser feminista es un compromiso del que no hay vuelta atrás.–