Arquitectura doméstica en las ciudades romanas de los territorios malagueños
Full text
ARQUITECTURA DOMÉSTICA EN LAS CIUDADES ROMANAS DE LOS TERRITORIOS MALAGUEÑOS ELENA PACHÓN FERNÁNDEZ Trabajo tutorizado por DR. PEDRO RODRÍGUEZ OLIVA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA 1
RESUMEN El propósito del siguiente trabajo es el estudio de las estructuras urbanas de ámbito doméstico que se encuentran en diversas ciudades situadas en los territorios malagueños durante la época romana. La trama urbana y su apariencia dependen en gran medida de la arquitectura doméstica que en ella se desarrolle, pero a pesar de su importancia sigue suponiendo una de las grandes lagunas de nuestro saber científico. Con respecto a este tema, se pretende la revisión de trabajos pretéritos, la recopilación de datos, interpretación de los estudios realizados hasta la fecha y finalmente, el establecimiento de líneas futuras de actuación. Se analizarán las diferentes estructuras domésticas halladas en las urbes romanas, sus fórmulas constructivas, ornamentación, la disposición de las estancias y la relación de estas con su entorno. Todo ello con el fin de resolver cuestiones tales como el significado de la vivienda desde el punto de vista económico, social y cultural, cuáles son los esquemas que se eligen para la construcción y el porqué de los mismos o cómo influye la ubicación de las arquitecturas privadas en la entramado urbano. ABSTRACT The purpose of this work is the study of urban domestic sphere structures found in various cities in Malaga territories during the Roman era. The urban fabric and its appearance depend on domestic architecture in it develops, but despite their importance continues to pose a major gaps in our scientific knowledge. This work pretend, the review of past works, data collection, interpretation of diferents studies and finally the establishment of future lines of action intended. Different domestic structures found in Roman cities, constructive shapes, ornamentation, arrangement of the rooms and the relationship of these with their environment will be analyzed. All this in order to resolve issues such as the meaning of housing from the point of economic, social and cultural perspective, what are the schemes that are chosen for the construction and why of it or how influences the location of private architectures in the urban fabric. 2
ÍNDICE I. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS……………………………………………........4 II. METODOLOGÍA Y PLANTEAMIENTOS…………………………..……............8 III. CONTEXTUAIZACIÓN. URBANISMO ROMANO EN HISPANIA: LA PROVINCIA ROMANA DE LA BAETICA……………………………..…........11 1. LA CASA HISPANORROMANA EN LOS TERRITORIOS MALAGUEÑOS……………………………………………………………...............14 A) EL CASO DE MALACA…………………………………………………..........…20 B) ACINIPPO………………………………………………………………......…26 C) ARATISPI……………………………………………………………..…….…30 D) ARUNDA………………………………………………………………………32 E) ANTIKARIA………………………………………………………………….…34 F) CARTIMA……………………………………………………………………...36 G) NESCANIA………………………………………………………………........38 H) SINGILIA BARBA…………………………………………………………….....42 I) OTRAS CIUDADES DEL TERRITORIO…………………………………………….....45 IV. ESTADO ACTUAL DE LA ARQUEOLOGÍA DOMÉSTICA ROMANA EN LOS TERRITORIOS MALAGUEÑOS…………...........................47 V. CONCLUSIONES FINALES Y FUTURAS LÍNEAS DE ACTUACIÓN…………………………………………………………………...........50 VII. BIBLIOGRAFÍA …………………………………………………………...........57 3
I. INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS El presente trabajo nace de la necesidad de plantear una revisión y reelaboración de los trabajos que se refieren al urbanismo y la arquitectura de carácter privado, enmarcados dentro de los límites de las urbes de época romana, en los territorios malagueños. La importancia de la casa romana como edificio más representativo de la sociedad que la engendró en su momento no ha tenido a penas reflejo en la investigación. La ciencia arqueológica se centró en el estudio de los grandes edificios públicos y civiles que formaban parte del entramado urbano, quedando de esta forma las construcciones privadas relegadas a un segundo plano en los proyectos de investigación que hasta hoy se han desarrollado (GARCÍA Y BELLIDO, A (1966), 179). Son escasos los referentes acerca de la vivienda urbana en época romana en los diferentes ámbitos de Hispania, y en particular en la provincia de la Bética, siendo los primeros trabajos referidos a la arquitectura doméstica en estos ámbitos geográficos propuestos por el historiador Alberto Balil en su tesis doctoral La casa romana en España, publicada en Madrid en el año 19591. Más tarde el mismo investigador emprendería una revisión de sus trabajos en cuatro tomos de los Studia Archaeologica titulados Casa y urbanismo en la España antigua y pertenecientes a los Seminarios de Arqueología de la Universidad de Santiago de Compostela. Estas recopilaciones fueron anunciadas en un artículo publicado en el año 1972, “Arquitectura y sociedad en la España romana”, en el que centraba sus esfuerzos sobre la problemática que supone la comprensión de la romanización en la región y la adaptación del urbanismo preexistente. En sus obras encontramos un buen punto de partida, pero conviene recordar que se manejó una documentación incompleta, atendiendo a problemas rebasados ya entonces y con los defectos de una época, lo que impedía llegar más lejos en nuestro estado de conocimiento hace varias décadas (BELTRÁN LLORIS, M (1991), 7). A partir de estos estudios, el panorama parecía alentador, más aún si atendemos a la situación que se estaba produciendo en otros países occidentales por el momento. El tema, tras años de penumbra, parecía haber 1 http://www.ua.es/personal/juan.abascal/balil_illana_alberto.html. Consultado el día 25 de Julio de 2015. 4
llamado la atención de los investigadores, historiadores y arqueólogos. Así, encontramos numerosos trabajos empredidos sobre todo en la región de la Campania, en la que la erupción del Vesubio hizo que se conservaran íntegras las estructuras urbanas de ciudades como Pompeya y Herculano. Se multiplicaron las investigaciones sobre las mismas, destacando la llevada a cabo Mau Pompeji in leben und kunst (1913). Esta última supone una obra de primer orden, un recopilatorio de toda la bibliografía generada en la investigación hasta ese momento referida a las edificaciones de espectro romano, tanto públicas como privadas (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 9). Más tarde García y Bellido publicaría Urbanística de las grandes ciudades del Mundo Antiguo (1966), en la que dedica su capítulo número V al estudio sobre las ciudades hispanas, centrándose en la evolución que tien lugar en estas desde época protohistórica hasta tiempos romanos. La investigación sobre urbanismo en Hispania habría de esperar una década hasta ser retomada con la celebración en Zaragoza del Symposion de ciudades Augusteas, en el año 1976. Más tarde en el año 1988 y en la misma ciudad se convoca el Congreso Nacional sobre la Casa Urbana Hispanorromana, en el que se reúnen numerosos investigadores nacionales que pretendían realizar una puesta al día de los trabajos hasta entonces realizados. Un año después el autor Bendala Galán publicaría un interesante artículo sobre los orígenes del urbanismo en la Península y su evolución con la llegada del mundo romano, “La génesis de la estructura urbana en la España antigua” (1989). A esto cabe añadir que durante los últimos años la bibliografía sobre el tema que nos concierne en este compendio ha aumentado, pero no lo ha hecho del mismo modo la documentación arqueológica. Cabe mencionar algunos trabajos actuales como La casa urbana Hispanorromana, procurada por el Instituto Fernando el Católico y que cuenta con un completo prólogo desarrollado por BELTRÁN LLORIS (1991, 7-14) que nos da buena cuenta del estado de la cuestión sobre la arquitectura doméstica en Hispania. También se hace necesario mencionar los estudios publicados en el tomo Arquitectura y Urbanismo, del compendio financiado por la “Fundación Focus Abengoa” y cuya coordinadora es la profesora León Alonso, sobre el Arte Romano en la Bética. 5
Por su parte, en lo que se refiere a Málaga y la provincia debemos mencionar que son pocos los manuales que hacen referencia al urbanismo de este territorio en época romana, no apareciendo en las obras antes mencionadas más que para nombrarla como ejemplo peculiar cuyo urbanismo es heredero de la época fenicio-púnica, en la que se han centrado los esfuerzos durante los últimos años2. Importante fue la obra elaborada por Rodríguez Oliva, Malaca ciudad romana, presentada en el Symposion de ciudades Augusteas, celebrado en Zaragoza en el año 1976 y reeditada más tarde. Debemos señalar la notoriedad de otras publicaciones actuales que nos sirven de gran ayuda a la hora de reconstruir el pasado romano de la capital, tales como los estudios emprendidos por investigadores como Pedro Rodríguez Oliva y José Suárez Padilla en su Arte de las colonizaciones y de la época romana o Pilar Corrales “Aportaciones de la arqueología urbana para el conocimiento de la Málaga romana”. Son importantes de la misma forma los trabajos derivados de las excavaciones de urgencia realizadas en la trama urbana moderna y publicados en los Anuarios Arqueológicos de Andalucía. Por otra parte, para la provincia debemos mencionar que existen obras monográficas dedicadas a Singilia Barba, pero obsoletas a la vista de las nuevas propuestas de estudio. En el caso de Acinippo, contamos con la información que nos proporcionan las recientes excavaciones realizadas en el yacimiento romano, en virtud del “Convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Ronda para la Investigación, Conservación y Difusión del Yacimiento Arqueológico de Acinippo”. Antikaria, Arunda, Aratispi, Cartima y Nescania serán ciudades a las que también se dedicará un apartado en este trabajo, indicando las estructuras domésticas que en ellas se encontraron y un recorrido historiográfico sobre los trabajos que de las mismas se han sucedido desde el siglo XVIII en adelante. Por último, dedicaremos un apartado a realizar una mención a aquellas ciudades que sabemos que existen por las evidencias epigráficas encontradas 2 El estudio de la estructura urbana de Málaga en época fenicio-púnica no es objeto de análisis del presente trabajo, pero puede seguirse en artículos como ARANCIBIA, Ana y ESCALANTE, Mª del Mar (2006) “La Málaga fenicio-púnica a la luz de los últimos hallazgos” Mainake, XXVIII, pp. 333-360. 6
en la zona o por la alusión que a las mismas hacen las fuentes antiguas, tales como Sabora, Cilniana o Salduba, entre otras. Cabe recordar que en la mayoría de los estudios emprendidos desde las citadas fechas siguen predominando lagunas y son hoy numerosas las incógnitas planteadas sobre el tema. Esto se debe principalmente a que no son muchos los ejemplos de excavación íntegra de una casa urbana romana concebida como un todo, es decir, en relación con su entorno o su situación social. El tema se agrava si entendemos que ciertos aspectos materiales de la vivienda, como por ejemplo la pintura mural o mosaicos, han descompensado el conocimiento global de la casa, pues se prestó mayor atención a la arquitectura doméstica que se encontraba dotada de bella decoración parietal o musiva, aspectos representativos, pero insuficientes a la hora de definir el ámbito doméstico en su totalidad (BELTRÁN LLORIS, M (1991), 7). La información sobre los conjuntos privados se encuentra en un estado de dispersión, es por esto que se estima necesario un trabajo de revisión, recopilación y de puesta en valor de la investigación referida a las estructuras privadas que se encuentran dentro del pomerium de las diferentes ciudades citadas. El deseo inicial de este trabajo pretendía abarcar un ambiente amplio, el de la provincia de la Bética, sin embargo su extensión obligó a replantear los objetivos y en base a esto decidí centrarme en el estudio de la arquitectura doméstica en ambientes urbanos de época romana en los territorios malagueños, que cuentan con yacimientos de envergadura y otros aún por descubrir, en definitiva un marco territorial abarcable de menor tradición investigadora (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 9). 7
II. METODOLOGÍA Y PLANTEAMIENTOS Una vez entendido el estado actual de la bibliografía y trabajos realizados en torno a la cuestión que nos concierne, cabe establecer una serie de planteamientos y cuestiones previas al desarrollo de la investigación, que intentaremos abordar mediante el uso de una metodología de trabajo que se expondrá a continuación. Todo ello a fin de llegar a una serie de conclusiones con respecto a la importancia del estudio de la arquitectura hispanorromana en la provincia de la Bética y en nuestro caso a la enmarcada en los territorios malagueños, además de definir una serie de líneas futuras de actuación, susceptibles de ser abordadas en trabajos posteriores. ¿Qué significa la vivienda desde el punto de vista económico, social y cultural? ¿Cómo se construye la vivienda y qué esquemas se eligen para su construcción y el porqué de los mismos? ¿Cuándo comienzan a imitarse los esquemas romanos? ¿Cómo influye la construcción privada en el entramado urbano y su disposición? Con estos interrogantes buscamos entender los gustos e ideales de los moradores de las estructuras estudiadas, las diferencias sociales y económicas entre los habitantes de la región y los modos de vida de ambos grupos sociales y sus diferentes concepciones de entender el ámbito de lo doméstico. Importante es también comprender cuándo y cómo comenzaron a adaptarse las tipologías indígenas para formar estructuras propias del mundo itálico y romano. Nos interesa de la misma forma entender la importancia que la casa romana pudiera tener en vistas a la reconstrucción de una trama urbana, la influencia que esta ejerció sobre los espacios concebidos como públicos y el porqué de su emplazamiento en un determinado lugar de la urbe. Todo ello pretendemos conocerlo mediante la interpretación correcta de los hallazgos, de las tipologías de los mismos, el estudio comparativo y la atención a los materiales de construcción utilizados. Además, cabe anuncias que enmarcaremos nuestro estudio dentro de una cronología determinada e intentaremos establecer una conexión entre los datos arqueológicos y los históricos que ya conocemos y que tienen que ver con el fenómeno de la romanización que acontece en la Península en torno al siglo II a.C. 8
La metodología a seguir en el presente trabajo a fin de abordar estas cuestiones será la siguiente: - Estudio bibliográfico y de catalogación que aparecerá reflejado en el último de los capítulos en los que se divide en presente trabajo. -Lectura de las excavaciones e investigaciones llevadas a cabo en los últimos años, enmarcadas en el seno de proyectos de investigación tales como el “Convenio de colaboración entre la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Ronda para la Investigación, “Conservación y Difusión del Yacimiento Arqueológico de Acinippo” o el proyecto de investigación “Arqueología de ciudades romanas de la Bética”, cuyo investigador principal es José Beltrán Fortes, Universidad de Sevilla. -Revisión de las hipótesis de trabajo planteadas hace décadas, recopilación, reorganización y puesta en valor de la investigación. -Recopilación lectura y resumen de los Anuarios de Arqueología de Málaga provincia3. De la misma forma, analizaremos el Plan General de Ordenación urbanística de Antequera, el Catálogo de yacimientos arqueológicos del término de Antequera, el Catálogo de protección Arqueológica de Málaga, los Cuadernos de Arqueología de Ronda y la relación de yacimientos cartameños que aparecen en el Plan General de Ordenación Urbanística de Cártama. -Divisa de las ruinas arqueológicas con vista aérea, utilizando Google Maps y la página del IGN (Instituto geográfico nacional).También serán estudiados los trabajos que sobre los yacimientos seleccionados aparecen en páginas oficiales como la de la Junta de Andalucía y el BOE (Boletín Oficial del Estado). -Lectura y análisis de las Fuentes antiguas que nos permiten conocer por ejemplo, la categoría administrativa con que contaba la provincia de la Bética y sus poblaciones o el dinamismo económico y social que presentaba la zona en la que centramos nuestros estudios. Así, obras de Estrabón, Antonino, Ptolomeo o Plinio el Viejo se hacen fun3 El Anuario Arqueológico de Andalucía es una publicación de la Secretaría General de Cultura que deriva de la regulación normativa que obliga a publicar todas las actividades arqueológicas que se realizan en la Comunidad Autónoma. 9
-Las villas rurales o villae4 Con el avance del proceso de romanización en la península comenzarán a imponerse modelos de vivienda ya existentes en el panorama general. Así, las casas tipo atrium, presentes en la Península Itálica serán las más representativas de la época republicana en Hispania. Esta vivienda fue definida por BALIL ILLANA (1972), 146) “El atrio, es el elemento diferencial básico entre la casa griega y la casa romana. A diferencia del patio de la casa griega, o por derivación la casa romana de peristilo o patio porticado, el atrio es fundamentalmente centro de un esquema orgánico que distribuye regularmente los distintos elementos de la casa alrededor del mismo y no solo simple patio de luces”. Este proceso es progresivo, por lo que a inicios del asentamiento de Roma en la provincia de la Bética, convivirán modelos constructivos autóctonos con los propiamente romanos, dándose numerosos ejemplos de estructuras en la que conviven conceptos de diversas culturas. Este tipo de vivienda con atrium perdurará en época imperial como modelos residuales, hasta ser finalmente suplantada por las casas de perystilum, de influencia helenística, convirtiéndose estas en la más representativa vivienda romana, no solo en el sur peninsular, sino también en el resto de ciudades del Imperio (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 438). Esta última se impondrá durante el altoimperio e incluso poseemos ejemplos significativos en el sur de la Ibérica para la época bajoimperial. Las viviendas con peristilo poseen un área porticada delimitada en sus lados por columnas situadas sobre un muro corrido o unidas entre sí por antepechos (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 434). Estas estructuras estaban muy arraigadas en el norte de África, área geográfica con las que las ciudades del sur mantenían fluidos contactos comerciales, uno de los motivos por los que se generaliza su uso, además de por la funcionalidad que los espacios de representación que esta poseía y que serían ocupados por los sectores privilegiados, que precisa4 El estudio de las villae del territorio que abarca la actual provincia de Málaga no es objeto de este trabajo, así como tampoco las construcciones rurales que en épocas tardías formaron parte de la ciudad al verse introducidas en la misma por el crecimiento que experimentó la urbe. Muchos trabajos se han llevado a cabo sobre las mismas, y pueden verse en HIDALGO PRIETO, Rafael, BUZÓN ALARCÓN, Manuel y CARRILLO DÍAZ-PINÉS, Rafael (2013-2014) “Las villas Romanas de Andalucía: novedades y últimos hallazgos” Romvla,12, pp. 7-18 o BELTRÁN FORTES, José y RODRÍGUEZ OLIVA, Pedro (2008) “Arqueología de las villae romanas de la costa malacitana” Habis, 9, pp. 223-243. Además de en los trabajos emprendidos por el proyecto de investigación Villae Baeticae. Villas y paisaje cultural romano en la Bética, en el que participan numerosos investigadores de diversas universidades andaluzas. 16
ban de espacios adecuados para exponer el poder y estatus que representaban(GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 438). Otro modelo constructivo lo conforman las casas de atrium y perystilum combinadas. Son escasos los ejemplos de que disponemos, pero significativos, pues la composición de ambos espacios podría significar la construcción de un atrium a la que posteriormente se incorpora el elemento helenístico, propio de las clases distinguidas. En lo que se refiere a las insulae, debemos especificar que de estas no encontramos ejemplos en la Baetica. Se trata de edificios compuestos por diversos pisos elevados con un patio central y habitáculos comunes en los que residían los grupos más humildes que no podían costear el pago de una vivienda unifamiliar. Se trata de edificios complejos en su identificación, ya que para su delimitación se haría necesario una excavación en extensión que nos ayudara a conocer la ordenación de las viviendas (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 628). Por último, las tabernae eran edificaciones en las que se desarrollaban actividades relacionadas con la artesanía y el comercio, pero en el sur de la Bética se desconoce aún si poseerían uso habitacional, como ocurriría en otros lugares del Imperio. En estos estos la parte superior era concebida como morada (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 628). Finalmente, durante la época bajoimperial, la decadencia del mundo urbano se refleja en el abandono de las edificaciones de la ciudad a favor de los núcleos rurales, lo que significó un incremento de las áreas rústicas con la construcción de lujosas villae, reservadas a los más pudientes sectores de la sociedad del momento. Pese a lo dicho, debemos entender que la realidad de las estructuras privadas debió ser más compleja, pudiéndose observar ejemplos que no respondan a estas clasificaciones, ya que cada familia construirá su vivienda según recursos o gustos(GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 458). En lo referido a la técnica edilicia5 empleada en la construcción de los conjuntos domésticos, las ciudades del sur de la Bética nos aportan gran infor5 Estudiar las diferentes técnicas edilicias utilizadas en el sur de la Bética no es objeto de este trabajo, que se ceñirá a su mención como elemento de cambio devenido del asentamiento romano en la región. Pese a ello, estas pueden analizarse acudiendo a ADAM, Jean Pierre (1996) La construcción romana: materiales y técnicas. León. 17
mación, pudiéndose de esta forma realizar distinciones cronológicas entre los diferentes yacimientos y niveles. En época de la República la técnica más utilizada en la provincia consistía en la fabricación de pavimentos de tierra batida o cal y cubierta vegetal, así como zócalos de piedra y alzados de tapia o adobe (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 459). Durante la tardorrepública los elementos de procedencia itálica se irán introduciendo de manera paulatina en los edificios domésticos. Una técnica edilicia que se adapta en un primer momento a las construcciones preexistentes, que son finalmente suplantados. Así comienzan a difundirse el uso de los opus tesselatum y opus sectile y las decoraciones murales en las viviendas, ornamentos a los que se han dedicado numerosos estudios por lo llamativo de sus composiciones (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 459). Los materiales empleados deberán ser capaces de soportar techumbres pesadas y motivar la construcción de viviendas más estables. Así, se extiende el uso del opus caementicium y el opus quadratum. En época imperial existe una gran variedad edilicia debido a la expansión urbanística. En este marco cronológico documentamos la mayor parte de los restos privados, que en cada zona dependerán para su planificación y posterior construcción de la disponibilidad de recursos naturales del entorno y del rango político y administrativo de los conjuntos urbanos y sus integrantes(GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 489). Se impondrá el uso del ladrillo, aunque para la construcción de edificios domésticos se acude con asiduidad al empleo del opus incertum, de más bajo coste. El opus africanum será también una de las técnicas más interesantes, derivada de las relaciones establecidas con las urbes norteafricanas. Además, en el siglo I d.C. situamos el inicio de la explotación a gran escala de los recursos pétreos y su aplicación en la construcción urbanística y la monumentalización de las ciudades de la Hispania romana, momento de auge de las importaciones de materiales lapídeos nobles, tales como el mármol (RODÁ DE LLANZA, I (1998), 113), pero también de la búsqueda de estos mismos en las propias canteras hispanas, destacando para el caso de Málaga los mármoles de la sierra de Mijas-Alpujala y las calizas de las sierras de la depresión intrabética6. 6 Estudios sobre los mármoles malacitanos se han elaborado en buena medida, destacando el artículo BELTRÁN FORTES, José y LOZA AZUAGA, María Luisa (1998) “Estudio y uso de mármora malacitanos en época romana” SPAL,7, pp. 129-147. 18
Finalmente, la técnica edilicia durante el Bajo Imperio y la tardoantigüedad se define por ser diversa, debido a la decadencia del urbanismo, proceso en el que, como hemos comentado anteriormente, se verá inmersa la construcción privada, para cuya elaboración se emplean materiales reutilizados de edificios precedentes. Aunque esta es la tónica general, debemos entender que otros núcleos urbanos se mantendrán a lo largo del tiempo. En lo que se refiere al abastecimiento de agua, en época augustea e imperial el estado llevará a cabo un proyecto constructivo que dotará a las urbes de obras públicas que abastecerán de agua a los edificios de la ciudad, de las que se beneficiarán igualmente las estructuras privadas. Así, por ejemplo se han documentado sistemas de canalizaciones, por lo que las viviendas tipo atrium pierden una de sus funciones la de tomar el agua de lluvia a partir de los impluvia y sus estructuras inferiores. La ornamentación de los edificios, además de con ricas decoraciones musivas y murales pintados, contaban con elementos que ennoblecían en ambiente, tales como las columnas, capiteles, cornisas o frisos. Las fuentes en los patios eran comunes, así como las zonas ajardinadas decoradas con esculturas. En los interiores la decoración mueble debió ser significativa, pero poco de ella se conoce para el sur de la península. Por último, cabe hablar de la vinculación de la estructura doméstica con el culto religioso. Entes como los ancestros, antepasados o dioses eran adorados en los espacios privados, estableciéndose en los mismos una serie de espacios sagrados para este fin, que debían ser ofrendados cada día. Son los lararia, establecidos en atria o peristyla. También existen referencias a habitaciones dedicadas al culto, privadas e íntimas o públicas como las culinae, que poseerían unos rasgos definitorio (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010, 542). Pero además de las estructuras constructivas, existen otros indicadores que nos pueden señalar la existencia de un ambiente doméstico en un concreto lugar, son por ejemplo las hermae o inscripciones. Sin embargo, para los territorios malagueños tenemos pocas referencias de los mismos, a diferencias de otras ciudades de la provincia como Italica o Corduba. 19
A) EL CASO DE MALACA (TIR, J-30 (Valencia, 2001) s.v. Malaca) y CIL II, 1963 El primer autor que mencionaría el posible establecimiento de la Malaca romana en las colinas de la alcazaba fue BALIL ILLANA (1972, 63), quien recogió para ello algunas propuestas apuntadas ya por Rodríguez de Berlanga en su Monumentos históricos malacitanos (1863) y Casamar, El teatro romano y la Alcazaba de Málaga (1963). Poco tiempo después se realiza la primera excavación científica en la capital de provincia, bajo la dirección de Isserlin, a excepción de un sondeo realizado en el año 1967 por Niemeyer en el Palacio de Buenavista (CORRALES AGUILAR, P (2005), 113). En el año 1983 comienza la primera excavación urbana en un solar de Plaza de la Merced, mientras continuaban las excavaciones de la Alcazaba que se alargaron durante cinco años, hasta 1985 con Gran Aymerich como director de las mismas (CORRALES AGUILAR, P (2005), 113). En este mismo año se publica la Ley de Patrimonio Histórico Español y en Málaga se inicia una nueva etapa, a partir de este momento las actividades arqueológicas llevadas a cabo en la ciudad dependerían de la gestión de la Delegación Provincial de Cultura. Hoy son muchas las empresas independientes que llevan a cabo trabajos arqueológicos en la ciudad, entre ellas, el Taller de Investigaciones Arqueológicas y Arqueosur. Las intervenciones se han multiplicado en los últimos años y con ellas los estudios sobre la urbe romana, que nos han aportado una valiosa información a la hora de reproducir la antigua topografía urbana de la misma y su evolución histórica. Pese a ello debemos incidir en la falta de estudios sobre arquitectura doméstica en la misma durante el periodo romano, para el que han sido documentados sobre todo necrópolis, edificios públicos tales como el teatro o termas e industrias alfareras y de salazones a lo sumo. Los datos que aluden a la vivienda romana son parcos y dispersos, siendo únicamente mencionado su emplazamiento y cronologías. Los distintos yacimientos urbanos se han excavado parcialmente, salvo excepciones tales como la Villa de Puerta Oscura7, situada en la ladera sur de la colina de la Alcazaba. Hasta hace bien 7 Algunos estudios monográficos a considerar sobre los mosaicos de la Villa Romana de Puerta Oscura, son BELTRÁN FORTES, José, ONTIVEROS ORTEGA, Ester, LOZA AZUAGA, María Luisa y TAYLOR, Ruth (2015) “Análisis Arqueométrico del Mosaico Romano de la Villa de Puerta Oscura (Málaga)” Revista de la Sociedad Española de Mineralogía, 20, pp. 107-108 y SERRANO RAMOS, Encarnación y RODRÍGUEZ OLIVA, Pedro (1975) "La villa de Puerta Oscura: El mosaico geométrico" Jábega, 10, pp. 66-67. 20
poco este ambiente doméstico fue calificado por los investigadores como villa, entendiendo que esta se encontraba a extramuros. Sin embargo y gracias a nuevas investigaciones que han sacado a la luz parte de la muralla altoimperial, se ha conocido que la misma se encontraba en el trazado urbano de la ciudad antigua, lo que la convierte en una rica domus. Proponemos entonces una revisión de los trabajos publicados hasta la fecha. Esta domus fue descubierta en el año 1915 y es fechable entre los siglos II y III d.C. La villa no ha sido aún excavada en su totalidad, pero sabemos que en ella se aprecian dos fases de construcción, la primera, del siglo II d. C., siendo la segunda de época constantiniana. Algunas habitaciones presentaban mosaicos en su pavimento, uno, con decoración geométrica de estrellas. Este estaría en una habitación rectangular y mediría 236 x 180 cm. Otros con escenas de caza y de tipo mitológico, como el mito de Bellerofonte y la Quimera, del siglo IV d.C. con unas dimensiones de144 cm de largo x 154 cm de alto. El núcleo principal de la ciudad debiéramos situarlo, según CORRALES AGUILAR (2003, 377) sobre una plataforma costera denominada Promontorio de la Catedral, cuya extensión arrancaría desde la Colina de Gibralfaro y la Alcazaba hasta Calle Granada. Esta teoría fue avalada por las últimas intervenciones arqueológicas, aunque quedan pendientes de ser confirmadas por estudios de tipo geológicos. Además, La ciudad de Málaga posee dos ríos principales que marcaron su devenir histórico, pues aportaban a la misma un marcado valor estratégico y de proyección; son el Guadalmedina y el Guadalhorce. Estos proporcionaban a la ciudad unas inmejorables condiciones de conexión, y la riqueza agraria de la Vega que en las inmediaciones se situaban fue aprovechada por sus pobladores. El puerto de la misma estaría situado entre la esquina sur de la Coracha y el edificio de la Aduana, situándose la línea de costa entre la desembocadura del Guadalmedina y las laderas de Gibralfaro, según RODRÍGUEZ OLIVA (1983,13). En el margen izquierdo del río Guadalmedina se documentan las estructuras más antiguas de la Málaga púnica y romana. El trazado urbano en la primera fase de asentamiento romano republicano supone una continuación de la época inmediatamente anterior, con aspecto abigarrado y escasos 21
espacios abiertos, nos encontraríamos ante una trama típicamente fenicia, como ya afirmó el historiador griego Estrabón (STB. geog, III. 4.2), quien dice de la ciudad que “la ciudad no perdería su factura fenicia hasta el Imperio”. Esto es signo también de la perdurabilidad de las estructuras económicosociales púnicas en la región, que, como otras ciudades de la costa malagueña, pasaría a formar parte de la órbita administrativa romana sin ofrecer resistencia, convirtiéndose, como ya afirmaba Plinio en su Historia Natural (PLIN. nat, 3. 2. 7) en ciudad federada. Será con el desarrollo urbano de época augustea cuando la urbe cambie su fisionomía con la construcción del foro y edificios monumentales tales como el teatro, que mantuvo su uso hasta el siglo III d.C., según afirma RODRÍGUEZ OLIVA (1983, 15). Estos edificios poseían una función propagandística, las élites locales era quienes con sus rentas propiciarían la construcción de los mismos asumiendo el papel de evergetas en la ciudad, política necesaria para legitimar la autoridad ostentada. En estas construcciones se observan ideales propios de la época imperial, que contribuyeron al arraigo del culto a los emperadores, en última instancia garantes del bienestar público y del mantenimiento de la pax y la felicitas. La febril actividad edilicia responde a la prosperidad económica y comercial de la zona y esta propició una trasformación de las ciudades urbanizadas desde el punto de vista jurídico, que culminaría con del ius latinii minvs a Malaca, convirtiéndose la misma en Municipivm Flavivm Malacitano, en virtud de la Lex Flavia Malacitana concedida por Vespasiano y que se encontró en el monte de El Ejido en el año 1851. En lo referido a la arquitectura doméstica de la ciudad romana, las primeras estructuras documentadas fueron las situadas en la Calle San Telmo. Este ambiente doméstico posee evidencias que indican su arranque en época tardorrepublicana, aunque las estructuras han sido datadas en época imperial, siglo II y III d.C. En San Telmo nº18, las estructuras consisten en paramentos elaborados a partir de cantos de río de mediano tamaño ligados con barro o argamasa. Por su parte en el yacimiento denominado San Telmo nº14, se documenta una estructura de opus signinum fechable en torno al siglo III d.C. Al oeste del corte se hallan restos de un pavimento musivo de motivos geométricos de 5,5 x 1,6 22
m, aunque al no apreciarse sus bordes, las dimensiones expresadas podrían prolongarse. Las teselas, de 2-3 cm están elaboradas a partir de cantos rodados de color blanco para los fondos y negros para los motivos, que se disponen formando tres bandas (MELERO GARCÍA, F (2003), 46). Las estructuras de opus signinum vienen caracterizadas por numerosas reformas de época tardoantigua, que entre el siglo IV y el V o VI fueron transformando paulatinamente las estructuras documentadas hasta responder a un conjunto de fuentes que en cierto modo se asemejan a un nympheo por características tales como el adosamiento a un muro o el uso de columnas de tambores de ladrillo para enmarcarlas. El conjunto se establece en torno a tres módulos adosados con relleno interno de material reaprovechado y formando bastidores que se revisten de opus signinum, de lo que resultan estructuras rectangulares con podium y las esquinas convexas. Otro ambiente similar lo encontramos en calle Compañía y San Agustín. Recientemente, han sido halladas, bajo el edificio que acoge el Museo Carmen Tyssen de Málaga, una estructura doméstica que acogía en su interior un nympheo decorado con una rica pintura policroma en la que se distinguen las figuras de al menos cinco peces que fueron dibujados en una hornacina. La estructura doméstica de la que formaba parte puede datarse en el siglo III y IV d.C., tratándose de una domus de planta regular en la que se distinguen técnicas edilicias como el opus quadratum y opus caementicium en los muros. También de ambiente doméstico serían las arquitecturas halladas recientemente en los jardines de Ibn Gabirol, cuyas cronologías parecen contemporáneas a las de San Telmo. La mayor parte de estos hallazgos son recientes y muchos no han sido publicados a fecha de hoy. Para la etapa altoimperial encontramos indicios de estructuras domésticas ubicadas en calle Convalecientes, Santa Lucía y Azucena, fechables entre los siglos III y IV d.C. (RAMBLA TORRALVO, J. et alii (1999), 471). En Covalecientes, hemos constatado dos muros y un pavimento. La técnica constructiva es cuidada, un aparejo sólido de mampostería aglutinada con mortero que conserva en uno de los casos una potencia de casi 2 m. (RAMBLA TORRALVO, J. et alii (1999), 474). Se han observado cerámicas tales como, terra sigillata clara, gálica tardía, cerámicas finas de cocina y ánforas. Finalmente, en los siglos IV y V d.C. se materializa la instalación de un pavimento de opus 23
signinum, por lo que sabemos que estarían hasta estas fechas al menos en uso. En calle Cerrojo, Almansa y Cerrojo 36 (ARANCIBIA ROMAN, A. et alii (1999), 462), se han documentado espacios domésticos de los siglos II-IV d.C., relacionadas con varios hornos, destinados a la elaboración de contenedores, que se encontraban insertos en un complejo de almacenes. También en Calle Granada/ Ascanio podríamos situar restos de lo que fueran estructuras de ocupación con sectile, cuyas cronologías llegarían hasta el siglo V d.C. En el margen derecho del Guadalmedina, encontramos también arquitecturas privadas fechables en época bajoimperial, quizá asociadas a complejos industriales situados en la zona en este mismo momento, aunque los documentos son escasos. A ellos habría que añadir los restos adosados a la muralla del IV d.C. documentados por SUÁREZ y SALADO (2002, 511). En la zona de Trinidad-Perchel, encontramos restos de necrópolis, complejos industriales y otros espacios domésticos considerados extraurbanos, así como también indicios de la existencia de villaes suntuosas de mayor entidad constructiva, algunas con necrópolis asociadas. En época bajo imperial se produce un cambio de tipo ideológico que tendría su plasmación en el entramado urbano de la ciudad romana tardía. Así, las importantes familias de la ciudad alcanzaron un alto nivel económico lo que llevó a la multiplicación de instalaciones industriales tales como talleres alfareros o factorías de salazones que incurrirían en su propio beneficio económico. Dejan de invertir rentas en la construcción de edificios públicos de calado y el caudal comienza a ser depositado en la construcción de suntuosas villae8 situadas sobre todo en la desembocadura del Guadalhorce, y edificios para disfrute personal, así como también en el sufrago de edificios cristianos, acordes con las nuevas creencias. Todo ello deviene en un deterioro de los espacios públicos, lo que no es sinónimo de declive económico, pues el puerto y la bahía seguían poseyendo un importante papel en el comercio mediterráneo 8 Ejemplo de ello es la villa de la Cizaña y la zona de Arraijanal, ambas con necrópolis asociadas. La primera relacionada con una factoría de salazones y la segunda con un complejo dedicado a la producción de garum, cercano a la línea de costa. Otras villae importantes son las halladas junto a la carretera de Churriana, que según fuente oral también estaría cercana a una necrópolis. Todo ello según lo recogido en el Catalogo de intervenciones arqueológicas, Plan General de Ordenación urbanística. 24
y del estrecho, multiplicándose los complejos productivos e incluso reactivándose rutas terrestres de intercambio. Finalmente, en el entorno de la Catedral-Plaza del Obispo, Molina Larios, Sancha de Lara y Chinitas encontramos el denominado barrio bizantino, según CORRALES AGUILAR (2005, 129). Este se extendería por la zona ocupada por el teatro romano, en el que encontramos pavimentos de color amarillento y restos de estructuras domésticas, superpuestas a las del siglo IV d. C. (CORRALES AGUILAR, P (2004), 22). 25
D) ARATISPI (TIR, J-30 (Valencia, 2001), s. v. Aratispitani) (CIL II, 1954) El yacimiento arqueológico de Cauche el Viejo, denominado en época romana con el topónimo de Aratispi9, se encuentra en una altiplanicie situada en el área meridional de los puertos de montaña penibéticos de La Fresneda, Las Pedrizas y Lucena, al sur del término municipal de Antequera. La primera toma de contacto de la comunidad científica con este yacimiento debemos ubicarla en el año 1974, siendo el hoy catedrático de la Universidad de Málaga, Pedro Rodríguez Oliva autor del primer artículo publicado sobre Aratispi en una revista de proyección académica. En su trabajo se recogen las conclusiones obtenidas tras una actividad de prospección, realizada por la Universidad de Málaga tras las primeras noticias que aludían a la existencia de un posible asentamiento humano continuado en el cerro. Las siguientes actuaciones que se realizaron en este enclave fueron las excavaciones dirigidas por Manuel Perdiguero. Sus trabajos comenzaron con una pequeña prospección que dio comienzo en el año 1984, a la que siguieron importantes campañas transcurridas entre 1986 y 1987, tratándose de excavaciones sistemáticas realizadas bajo el amparo del Plan Arqueológico de 1986 de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía. Estos trabajos arqueológicos de campo han propiciado una ingente cantidad de publicaciones que nos deja un claro panorama histórico sobre el yacimiento en cuestión. La principal razón de la prosperidad de esta modesta ciudad, posiblemente dependiente en algún modo de Antikaria, podríamos encontrarla en su localización privilegiada. Próxima a la ruta10 entre Cástulo y Malaca, que ponía en comunicación el interior de Andalucía, sería un lugar de paso para el comercio que se dirigía al norte de la Bética (ITIN. ANT. 412.2). En época romana, la muralla defensiva es reparada, colocándose bajo sus muros una vasija fundacional. Durante el siglo I a.C. se reorganiza la urbanística del poblado, siendo los principales restos conservados una serie de tabernae, erigidas en una sobria mampostería cogida con mortero de cal, 9 De esta denominación tenemos constancia escrita. El vocablo aparece en uno de los epígrafes encontrados en el área del yacimiento. En total son cinco inscripciones, en las que figuran los nombres de los magistrados de la ciudad y la dedicación a dos emperadores, Trajano y Adriano. Sabemos por esto y por los restos abundantes de sigillata halladas, que el siglo II d.C. sería el de mayor proyección de la ciudad antigua. 10 Esta ruta es mencionada por el anónimo de Rávena, siendo el número IV de su obra. 32
donde no falta algún que otro ejemplo de pavimento en opus spicatum. También pueden contemplarse algunos vestigios de viviendas en la cumbre del cerro, con planta regular, elaborado en opus testaceum y otros materiales sórdidos. A finales del siglo se destinan dos complejos a usos específicos: una posible taberna vinaria y un molino de aceite. Finalmente, se produce la destrucción de estos complejos y la fase romana en su totalidad en momentos de la segunda mitad del II d.C., hecho que podría relacionarse con el paso de aquellas incursiones procedentes del otro lado del Estrecho acaecidas en momentos del último tercio del siglo II d.C. 33
E) ARUNDA (TIR, J-30 (Valencia, 2001), s. v. Arvnda) (CIL II, 1360) Próxima a Acinippo se localiza la ciudad romana de Arunda, considerada el único yacimiento urbano de la Serranía, manteniendo una continuidad de ocupación que se remonta a época pre y protohistórica (PLIN. nat. 3.13-14). Este rasgo definitorio ha generado notables dificultades durante las tareas arqueológicas llevadas a cabo en la ciudad, que se han llevado a cabo en el marco de las intervenciones de urgencia realizadas en el casco antiguo de la ciudad, gracias a la catalogación de Ronda como Ciudad Superpuesta y con Plan Especial de Protección del Patrimonio Histórico-Arqueológico urbano en Andalucía (CASTAÑO AGUILAR, J et alii (2005), 23). La escasez de restos de entidad en este emplazamiento llevó en los años 60 a plantear la inexistencia de la urbe romana propiamente dicha. Esta situación comienza a ser superada a mediados de los años 80, momento en que se halló una basílica paleocristiana de época tardorromana y visigoda. A este hallazgo siguieron otra serie de descubrimientos en la Calle Armiñán nº50, donde a partir de 1994 fueron sacados a la luz varios lienzos murarios que pertenecerían a edificios de tipo domésticos que se distribuían en torno a una calle central y cuyo parcelario se encontraba bien acotado por terrazas naturales (CASTAÑO AGUILAR, J. et alii (2005), 45). El edificio fue construido en el siglo I d.C. y finaliza su ocupación en el siglo IV-V d.C. La estructura está fabricada por muros de opus uittatum, con cimientos de piedras y alzado de sillarejos y mampostería. Aparecen siete habitaciones que de unos 30 m2. Algunas decoradas con lujosos enlucidos de estuco policromado y otra de las estructuras contaban con un pilar de soporte que bien se ha llegado a interpretar como una posible escalera (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010), 404). El suministro de agua procede de una red de canalizaciones que discurre bajo la solería de las habitaciones. Entendemos que dada las dimensiones y la rica decoración interior, podríamos estar ante una vivienda privada intraurbana, una domus perteneciente a individuos con un alto poder adquisitivo (GÓMEZ RODRÍGUEZ, A (2010), 404). Corroborando lo antes dicho es significativa la existencia de infraestructuras que mantienen la higiene el abastecimiento en la urbe, indicador de la ordenación y planificación urbanística (CASTAÑO AGUILAR, J. et alii (2003), 26). 34
A estos restos habría que añadir un depósito de agua encontrado en la misma Calle Armiñán en la más reciente de todas las excavaciones efectuada por Nieto González, en el año 2010, además de las investigaciones relacionadas con el acueducto y la red de canalizaciones asociadas (CASTAÑO AGUILAR, J. et alii (2005), 45). 35
F) CARTIMA (TIR, J-30 (Valencia, 2001), s. v. Cartima) (CIL II, 1954) El parque arqueológico de Cártama, es uno de los únicos yacimientos en España en que se puede rastrear a partir de las estructuras conservadas in situ, el desarrollo del poblamiento humano desde el siglo VIII a.C. El mayor volumen de estructuras pretéritas las encontramos en la Plaza del ayuntamiento de la localidad, hoy día conservadas y musealizadas. Las primeras intervenciones científicas se llevaron a cabo en el año 1747 a cargo de Carlos Luján en la Plaza del Pilar Alto, cuyos resultados fueron recogidos por el Suplemento al Diccionario Geographico del Obispado de Málaga. En 1976 Alberto Balil Illana y Pedro Rodríguez Oliva continuaron las investigaciones, documentando numerosos restos de época prerromana a lo sumo. Recientemente el estudio de la ciudad se ha visto reanudado, concretamente en el año 2005, momento en que se llevaron a cabo una serie de excavaciones a cargo del arqueólogo Francisco Melero García. En ese mismo lugar se había llevado a cabo una prospección arqueológica en el año 1991, a cargo del arqueólogo malagueño Antonio Recio Ruiz. El enclave de la ciudad se caracteriza por suponer un punto estratégico desde el que se dominaba el valle del Guadalhorce. Era una vía de paso obligado para aquellos pueblos que buscaban la penetración natural desde la costa hasta el interior de la provincia. Sabemos por numerosas inscripciones que en este municipium11 del conventus gaditanus, había población adscrita a la tribu quirina y que podía ser esta la que ostentara el poder en la zona. En el siglo I a.C. se construye el foro de la ciudad, que sería posteriormente destruido, levantándose sobre los restos, a finales del siglo II d.C., hogares y estructuras domésticas. En el año 2005 se encontró la Basílica del foro de la ciudad romana, más concretamente el pavimento del salón principal del edificio de 30 metros de longitud. Al menos conocemos la existencia de dos domus, con habitaciones regulares, algunas de las cuales poseen pavimentos musivos, ambos fechados entre los siglos II y III d.C. La primera de ellas, alberga el mosaico de los 11 No contamos con alusiones a esta ciudad en las obras de autores clásicos, sin embargo en la misma han sido conservados una gran cantidad de epígrafes que informan sobre las estructuras socio-políticas en la ciudad, así como de edificios y esculturas hoy inexistentes .Por ejemplo sabemos que en época Flavia Cartima se convertiría en municipio: Municipium Cartimitanum. 36
trabajos de Hércules, hallado en 1848 próximo a la actual plaza de la ciudad. Este fue trasladado a la finca de la Concepción, en su día propiedad de los marqueses de Loring. Más tarde este se desplazó a Bilbao y hoy desconocemos su paradero, aunque sabemos de su decoración gracias a la descripción minuciosa que de él realizó Rodríguez de Berlanga. Este debió pertenecer a una habitación cruciforme y poseía unas dimensiones de 2,89 x 6 m de altura. El segundo de los mosaicos, perteneciente a otra de las supuestas domus de Cartima, representa el nacimiento de la diosa Venus. Este fue hallado en 1956 en la casa número 94 de la calle González Marín de Cártama y fue trasladado a Málaga donde será expuesto en el Museo Arqueológico municipal. Entre los siglos IV – V d.C. las estructuras se encontrarían ya en ruinas y en el VI se levantó la fase bizantina y visigoda, para cuya edificación se reutilizaron numerosos materiales de épocas pretéritas. 37
G) NESCANIA (TIR, J-30 (Valencia, 2001), s.v. Nescanienses) (CIL II, 2042) Por su parte Nescania no ha sido objeto de ningún estudio monográfico, a excepción de la publicación de los resultados de las diferentes actuaciones arqueológicas acaecidas en el emplazamiento. Esta siempre ha aparecido como un apéndice incluido dentro de estudios de mayor envergadura. La Carta arqueológica realizada para el Valle de Abdalajis evidencia la escasez de registros, siendo estos a su vez poco informativos, debido, entre otros factores, al expolio sistemático al que se ha visto expuesto el yacimiento a lo largo de los años. Las fuentes antiguas no hacen referencia al municipio, pero gracias a los epígrafes12 encontrados en el yacimiento y a los últimos estudios realizados sobre el mismo, podemos establecer la situación de este bajo el propio casco urbano del actual municipio del Valle de Abdalajis. Las primeras referencias al lugar fueron dadas en el año 1852 por Cea Bermúdez, quien recoge los hallazgos de ciertos elementos constructivos como basas de columnas, ladrillos y un horno, en la zona del Cortijo de Escaña. En el año 1908 Amador de los Ríos, hará referencia también a una serie de documentos recogidos en el actual término municipal, en concreto alude a la aparición de lucernas, terra sigillata y restos de sepulturas. Más tarde comenzaron las primeras excavaciones en el lugar, emprendidas por Bartolomé Ruiz en la Villa romana del Canal. Dos años más tarde R. Hiraldo emprenderá una serie de actuaciones en la zona de Las Laderas, en las que se documentó una serie de estructuras aterrazadas que fueron interpretadas como marmorum, de carácter privado. Tras este fueron muchos los investigadores que se dispusieron a estudiar la ciudad, destacando Manuel Perdiguero, Francisco Melero y Juan Antonio Martín Ruíz, que han elaborado estudios y documentos como las Cartas arqueológicas que hacen referencia al lugar o artículos que pretenden su ubicación o que describen sus villas o necrópolis, aunque poco ha sido lo comentado a cerca de su arquitectura doméstica. La ciudad romana fue declarada municipio Flavio en época de Vespasiano, momento en el que se documenta su mayor extensión e importancia. Este contaba con un emplazamiento estratégico de primer orden, pues el área que abarca, actual Valle del Abdalajís, se caracteriza por ser un paso natural obligado que conecta el valle de dicho río con la vega de 12Buen ejemplo de ello es el artículo ATENCIA PÁEZ, R (1982) “De la epigrafía nescaniense” Baetica, 5, pp. 115-119. 38
Antequera. Destaca por los pequeños enclaves rurales de carácter agrícola y paralelamente contamos con los estructuras habitacionales ubicadas en el núcleo urbano en las zonas más bajas del valle, aterrazadas y planta rectángular. En ellas se ha documentado materiales constructivos, ladrillo en su mayoría y recipientes de almacenamiento y transporte. Los momentos finales del imperio se caracterizan por mostrar una importante reducción en el número de las unidades rurales, al mismo tiempo que se advierte una tendencia a aumentar las dimensiones de las villas extraurbanas. En el Canal se sitúa una villa romana rural, fechable en el siglo III d.C. Es de panta simple, posee habitaciones ordenadas alrededor de un peristilo cuadrangular en cuyo interior hay un estanque en opus signinum que debió tener en su época una fuente que no fue hallada. También fueron descubiertos trozos de columna de arenisca de baja calidad. Además, se encontraron numerosos restos de cerámica, así como algunas monedas. Según los comentarios de los arqueólogos en su día: "El patio de la casa se conserva en muy buenas condiciones y están perfectamente definidas las partes correspondientes al corredor que une el patio con la parte noble de la casa y el área de las habitaciones de servicio."(RUIZ GONZÁLEZ, B (1981), 47). Pero dichos restos no se excavaron más que en una mínima proporción, debido al escaso presupuesto, que obligó a abandonar dicha excavación y estudio. Sin embargo, parte de los restos rescatados fueron enviados al Museo Arqueológico de Sevilla, a los almacenes del futuro Museo Arqueológico de Málaga y al convento de la orden de San José de la Montaña. Quizás la villa del Canal forme parte de la periferia inmediata de la ciudad romana de Nescania, por donde se hace pasar una calzada que comunicaba Antikaria con Malaca, aunque no son pocos los investigadores que sugieren que la misma podría haberse ubicado dentro del perímetro urbano. En la ciudad se han documentado los restos de lo que sería un templo tetrástilo dedicado a Júpiter, sus calles estaban decoradas con aras y esculturas que representaban a personajes ilustres. Por ejemplo tenemos hoy constancia de la existencia de dos estatuas de emperadores, Trajano y Adriano. En la localidad hubo además un collegia de jóvenes, termas públicas y complejos industriales, atestiguados a partir de la aparición de una pileta en 39
opus signinum y caementicium, en la unión de las actuales Calle el Viento y Calle el Peligro. Finalmente, se han hallado dos necrópolis que forman un cinturón al este y norte del antiguo emplazamiento de la ciudad. 40
H) SINGILIA BARBA (TIR (2001), 302) (CIL II, 212-230) La ciudad de Singilia Barba se encuentra situada en el Cortijo del Castillón, a 7 kilómetros al oeste de la actual localidad de Antequera. Cercana al Guadalhorce y a los pies de un cerro, la ciudad contaba con enormes posibilidades agropecuarias, de ahí la documentación de una gran cantidad de yacimientos de carácter rural en su entorno, y además jugaría un importante papel como lugar de tránsito de las relaciones comerciales establecidas entre la costa mediterránea y los valles del Genil-Gualdalquivir y con el interior de Sierra Morena. Ya en época clásica, fuentes como Plinio (PLIN. nat, 3.10) o Ptolomeo (PTOL. Geog. 2.4.9) citaron el nombre de Singilia en sus obras. Así, el primero hacía alusión a la misma como Municipium Flavium Liberum Singiliensis. Algunas alusiones se hicieron al yacimiento por parte de Juan de Vilches en el siglo XVI, tras la publicación de Historia y antigüedades de España, de Lorenzo Padilla, quien transcribiría algunos de los epígrafes encontrados en la zona en que se emplazaba el asentamiento romano y que serían años más tarde trasladados a Antequera y estudiados por Hübner. Las primeras investigaciones fueron realizadas por P. Cabrera en el siglo XVII, aunque con un método anticuado, que las hace caso carentes de interés, al igual que ocurre con la Historia de Antequera, atribuida a Francisco de Tejada y Nava. Más importante en este sentido fue la obra de Sebastián Sánchez Gordino, quien describiría el emplazamiento de la antigua ocupación en su Viaje Topográfico. En el siglo XIX Cea Bermúdez y Rodrigo Amador de los Ríos ofrecen algunas referencias al lugar en sus obras. A partir de este momento la ciudad se incluyó en obras de conjunto, en las que se hacía referencia a sus edificaciones más representativas, destacando en este sentido las publicadas por Marchetti, Thouvenot o Galsterer. Ya a mediados del siglo XX contábamos con exámenes sobre la ciudad realizados por Prieto en su Conventus Cortubensis y Pedro Rodríguez Oliva, quien incluiría una breve descripción sobre la ciudad en su obra La antigüedad en Málaga, publicada en 1984. 41
comprender la estructura de las mismas así como su emplazamiento en el trazado. Sin embargo el resto de asentamientos quedan aún por definir. En otras ciudades la arquitectura doméstica es escasamente representativa, por ejemplo en Singilia Barba o Arunda. Han sido excavadas solo en parte y analizadas desde una perspectiva limitada. Por su parte los antiguos municipios de Malaca, Antikaria o Nescania, se encuentran bajo el actual tramo urbano, por lo que observamos un mayor control de las excavaciones y publicaciones. La mayor parte de los hallazgos son conocidos a partir de las intervenciones de urgencia, siempre condicionados por las dimensiones del solar acotado. Esto produce una dispersión de los estudios, entendiendo los solares intervenidos como yacimientos en sí mismos, nunca como parte de un conjunto, lo que merma en gran medida nuestro conocimiento sobre los mismos, y mucho más en lo que a la arquitectura doméstica se refiere. Los estudios en este caso solo las mencionan, ubicándolas en la calle en que fueron descubiertas, pero nunca se dedican a las mismas estudios monográficos, a pesar de la importancia de estas entendidas en su dimensión social, económica y política. Muchas de las estructuras son publicadas en los Anuarios Arqueológicos de Andalucía, limitándose a la descripción de parte de sus componentes, que en muchos casos son de nuevo enterrados y olvidados. En la actual ciudad de Málaga se está llevando a cabo una iniciativa reseñable, la musealización de parte de los restos encontrados, por ejemplo las piletas del actual rectorado y parte de la muralla de la época, aunque fuera de ello quedaron las estructuras domésticas halladas. En la Villa romana de Puerta Oscura se encontró un bello mosaico que fue retirado y que ha sido hace poco restaurado por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, a través del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). Las intervenciones urbanas de urgencia se han multiplicado en las últimas décadas, debido a la intensificación de las actividades constructivas y las obras del metro. Ello ha permitido un avance significativo en los conocimientos sobre el entramado urbano de época romana, aunque debemos señalar que las excavaciones han sido limitadas a solares determinados, estando igualmente los tiempos de actuación marcados, no por los intereses científicos, sino por los de la propia administración. 48
Otras ciudades del interior como Iluro, Ulisi, Sabora, Cortijo del Tajo (Teba) o Alameda son desconocidas a día de hoy. Su testimonio se ciñe a los testimonios epigráficos y de las fuentes antiguas como Plinio o Estrabón, que las mencionan en sus tratados como ciudades representativas en el territorio, sobre todo para la época alto imperial, por su estratégico emplazamiento, punto obligado de tránsito para las rutas que comunican la costa con el interior. Lo mismo ocurre con Aratispi, en el que tuvieron lugar numerosas intervenciones a finales de los años ochenta. Conocemos parte de su trazado y alguna arquitectura doméstica, excavada en parte, pero nunca contextualizada. En Cartima por su parte, se han llevado a cabo numerosas intervenciones, y aunque el conocimiento sobre la misma es también reducido, hemos conocido dos espacios domésticos con ricos mosaicos de escenas mitológicas: el nacimiento de Venus y los trabajos de Hercúles, estado este último en paradero desconocido en la actualidad. En el yacimiento, se han llevado a cabo unas labores de musealización in situ que son reseñables, a pesar de encontrarse las mismas en el propio núcleo urbano. Un claro ejemplo a seguir en estudios venideros. En las zonas de costa, ciudades como Cilniana o Salduba tampoco son ubicadas, más que por el conocimiento que nos aportan fuentes antiguas. Otras ciudades como Lacipo o Suel han sido objeto de intervenciones puntuales, pero nada se conoce de su arquitectura doméstica urbana. Sabemos que por su emplazamiento y por las estructuras industriales halladas en las mismas que fueron importantes ciudades desde el punto de vista comercial y económico. Por último, cabe señalar que en la franja costera poco se sabe sobre las antiguas ciudades romanas, de su entramado urbano y su arquitectura privada, habiéndose centrado la investigación en el estudio de las importantes villas marítimas del entorno, dedicadas a la industria del garum y perteneciente a las élites políticas y económicas del momento. 49
V. CONCLUSIONES FINALES Y FUTURAS LÍNEAS DE ACTUACIÓN El entramado urbano incide en los modos de construir la vivienda, puesto que está en numerosas ocasiones ha de adaptarse a un espacio limitado por manzanas y la organización de sus estancias se dispondrá de modo que estas puedan obtener ventilación y luz. La casa influirá también en el medio público, por ejemplo cuando los propietarios requieren de ampliaciones de las viviendas invadirán áreas exteriores, y ya en época bajo imperial muchos espacios empezarán a ser ocupados por estructuras domésticas varias, siendo reutilizados los materiales constructivos preexistentes. El estudio de la estructura doméstica puede ayudarnos entonces a conocer el urbanismo de una ciudad para una época determinada, la disposición de sus calles, el nivel de aglomeración e incluso, delimitar el terreno en que se situaría el foro y otros edificios públicos. El conocimiento de la arquitectura privada nos acerca a toda la sociedad, a sus modos económicos, políticos e ideológicos. Los cambios paulatinos que devienen con la romanización del territorio se hacen plasmar en el entramado urbano, cuando ya en época altoimperial, tras las reformas llevadas a cabo por Augusto, comiencen a construirse importantes y espectaculares edificios públicos, políticos y civiles. Las casas responden a modelos itálicos, sobre todos las importantes domus de la élite de las ciudades, que pretenden emular los modus vivendi de la urbs. En época de Vespasiano con la concesión del carácter de municipio a muchos de los territorios malagueños se produce el punto álgido de las edificaciones y de mayor extensión del entramado de la ciudad. Más tarde, en el bajo imperio y como consecuencia de la difusión de una nueva ideología, los sectores pudientes dejan de sufragar las edificaciones públicas, en las que se levantarán nuevos inmuebles cristianos o quedarán en el olvido, siendo sus materiales reutilizados y extendiéndose en ellos nuevas construcciones de carácter diverso. Pese a la importancia de las mismas hoy siguen sin abundar los trabajos que presten atención al estudio de las arquitecturas domésticas urbanas, entendidas por sí mismas y en relación con su entorno. Situación que no ha cambiado desde que Alberto Balil expusiera en el año 1972, en sus estudios sobre la casa romana en Hispania “ninguna casa ha sido publicada como un conjunto, al igual que se publica una necrópolis, analizando por igual tanto 50
estructuras como mosaicos, la decoración pictórica como la cerámica, los herrajes y los clavazones como las monedas…” (BALIL ILLANA, A (1972), 142) Ha habido, tal y como planteamos a lo largo de nuestro estudio, un desnivel constante entre los esfuerzos de los investigadores y los medios de los que este dispone. Algo a lo que habría que añadir las carencias que han traído consigo las arqueologías de urgencia, que han contribuido a la dispersión de la información que queda descontextualizada (BELTRÁN LLORIS, M (1991), 13). Los solares a estudiar son acotados, al igual que el tiempo que se dedica a la intervención, no por los investigadores sino por manos privadas o la administración, deseosa de liberar terreno para no entorpecer el desarrollo de la cotidianeidad. Se impide la excavación en extensión, lo que afecta gravemente al estudio de la trama urbana en general, pero sobre todo de estructuras completas, en este caso de la vivienda (BELTRÁN LLORIS, M (1991), 13). Todo ello impide un conocimiento exhaustivo del terreno excavado. Derivado de todo este proceso hemos observado una completa ausencia de rigor científico de gran parte de las excavaciones urbanas efectuadas hasta la fecha. La demanda de las mismas ha hecho que muchas empresas de arqueología se hayan visto abrumadas por los trabajos continuos lo que ha llevado a una merma de los análisis de los datos obtenidos, así como a la parquedad en las Memorias de investigación, en las que faltan inventarios, convirtiéndose la misma en un mero trámite administrativo a cubrir (CORRALES AGUILAR, P (2005), 134). Por todo ello son muchas las incógnitas que todavía existen sobre la arquitectura doméstica, más aun en lo referido a las casas más humildes, cuya arquitectura no ha merecido el interés de los especialistas. Debemos abogar por las excavaciones completas de las casas romanas, de sus estructuras, no valen simples secuencias estratigráficas y debemos alejarnos del encasillamiento ya rebasado de las unidades domésticas, proponiéndose en el trabajo una revisión de los estudios realizados hasta la fecha y la terminación de otros muchos que quedaron olvidados, en gran número por la falta de financiación (BELTRÁN LLORIS, M (1991), 13). Proponemos entender la casa romana desde una amplia visión que nos permita conocer la adaptación constante de estos espacios según la geografía, climatología de un lugar determinado o las tradiciones preexistentes. 51
Además, buscamos llamar la atención sobre el estado de conservación de gran parte de las estructuras descubiertas, sometidas a las inclemencias del tiempo y a la dejadez por parte de las autoridades competentes. Ello ocurre con buena parte de las ciudades mencionadas en este trabajo, como podremos observar en las imágenes adjuntas. A modo de conclusión, buscamos con este Trabajo Fin de Máster el estudio de las estructuras domésticas en los territorios malagueños durante la época romana, entendiendo que estas son un indicador necesario que nos ayuda a entender la trama urbana de las mismas, su estructura social, política y su más que probada pujanza económica. Este es un aspecto olvidado por la investigación, encontrándonos con una real parquedad de los datos, que en numerosas ocasiones se limitan a lo descriptivo. La dispersión de la información hallada es otra de las inconveniencias de este estudio, además de la limitación de la misma. No son pocos los trabajos que se ciñen a la mención de la existencia de una vivienda y su situación en el plano, sin dedicar unas líneas a su interpretación. Buscamos poner de relieve esta situación que comienza a esbozar atisbos de mejora, gracias a los estudios que en las últimas décadas han salido a la luz sobre la casa hispanorromana, aunque son realmente sucintas en lo referido a la provincia baeticae y mucho más para los territorios aquí tratados. Abogamos entonces por la participación activa de la universidad en las labores investigadoras, que deben centrarse en el estudio de las estructuras domésticas al completo y en relación con su entorno, al trabajo y análisis de los materiales aportados por las excavaciones y de los elementos constructivos, con el fin de superar la visión fragmentaria que poseemos de los mismos. Por último es tarea de la propia universidad y de la administración abogar por la preservación del patrimonio, acabar con la situación de abandono en que se encuentra gran parte de los yacimientos aquí recogidos, en virtud de la ley de Patrimonio histórico de 1985, en manos autonómicas desde el año 1991. Es tarea de todos centrar nuestros esfuerzos en la defensa de nuestro pasado y el conocimiento científico del mismo. 52
VII. BIBLIOGRAFÍA ABASCAL, José Manuel (1993) La ciudad Hispanorromana, Barcelona. ADAM, Jean Pierre (1996) La construcción romana: materiales y técnicas. León. AMADOR DE LOS RÍOS, Rodrigo (1908) Catálogo de los Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia de Málaga, Málaga. ARANCIBIA ROMÁN, Ana, ESCALANTE AGUILAR, María del Mar, EFRÉN FERNÁNDEZRODRÍGUEZ, Luis y MAYORGA MAYORGA, José (1999) “Informe preliminar de los resultados obtenidos en la excavación arqueológica de urgencia realizada en calle Pulidero-La puente (barrio del Perchel-Trinidad, Málaga)”. Anuario Arqueológico de Andalucía, Junta de Andalucía, Conserjería de Cultura, Tomo II, pp. 459. ARANCIBIA ROMÁN, Ana y ESCALANTE AGUILAR, Mª del Mar (2006) “La Málaga feniciopúnica a la luz de los últimos hallazgos” Mainake, XXVIII, pp. 333-360. ATENCIA PÁEZ, Rafael (1982) “De la epigrafía nescaniense”, Baetica, 5, pp. 115119. ATENCIA PÁEZ, Rafael (1988) La ciudad romana de Singilia Barba (AntequeraMálaga), Málaga. ATENCIA PÁEZ, Rafael, DE LUQUE MOÑARO, Antonio, SERRANO RAMOS, Encarnación y RODRÍGUEZ OLIVA, Pedro (1989) "Informe de las excavaciones arqueológicas realizadas en la ciudad romana de "Singilia Barba" (Antequera)" Anuario Arqueológico de Andalucía, Tomo II, Junta de Andalucía, Conserjería de Cultura, pp. 269-279. ATENCIA PÁEZ, Rafael, DE LUQUE MOÑARO, Antonio, SERRANO RAMOS, Encarnación y RODRÍGUEZ OLIVA, Pedro (1985-1992) "Excavaciones arqueológicas en Singilia Barba, Cortijo del Castillón (Antequera, Málaga)", Investigaciones arqueológicas en Andalucía Proyectos, Junta de Andalucía, Consejería Cultura, Huelva, pp. 637-648. ATENCIA PÁEZ, Rafael, RODRÍGUEZ OLIVA, Pedro, y SERRANO RAMOS, Encarnación (1991-1992) “Novedades epigráficas en Singilia Barba” Mainake, XI, Málaga, pp. 236-256. 53
AYUNTAMIENTO DE ANTEQUERA (2009) Plan General de Ordenación Urbana. Tomo I, Antequera, Málaga. AYUNTAMIENTO DE CÁRTAMA (2005) Plan General de Ordenación Urbana, Anexo II, Cártama, Málaga. BALIL ILLANA, Alberto (1959) El origen de la casa de atrio, Zephyrus, 10.1, pp. 143-157. BALIL ILLANA, Alberto (1972) “Arquitectura y sociedad en la España romana”. Archivo de Prehistoria Levantina 13, Valencia, pp. 139-147. BALIL ILLANA, Alberto (1972) Casa y Urbanismo en la España antigua. Studia Acheologica. Tomo I, Valladolid. BALIL ILLANA, Alberto (1972) Casa y Urbanismo en la España antigua. Studia Acheologica. Tomo II, Valladolid BALIL ILLANA, Alberto (1973) Casa y Urbanismo en la España antigua. Studia Acheologica. Tomo III, Valladolid. BALIL ILLANA, Alberto (1974) Casa y Urbanismo en la España antigua. Studia Acheologica. Tomo IV, Valladolid. BALIL ILLANA, Alberto (1977) “Mosaico con representación de los trabajos de Hercules hallado en Cartama”, Cártama en su historia. V Centenario de su incorporación a la Corona de Castilla (1485-1985), Málaga, pp. 27-35. BALIL ILLANA, Alberto (1981) “Un mosaico de Cártama: Afrodita en la concha”, Arqueología de Andalucía oriental: siete estudios, Málaga, pp. 93-110. BENDALA GALÁN, Manuel (1989) “La génesis de la estructura urbana en la España antigua” CuPAUAM (Cuadernos de Prehistoria y Arqueología), 16, pp. 227-247. BENDALA GALÁN, Manuel (1994) “La ciudad en la Hispania Romana”. Actas del XV Congreso Internacional de Arqueología clásica, 1, Tarragona, pp.115-123 BENDALA GALÁN, Manuel (2005) “Urbanismo y romanización en el territorio andaluz: aportaciones a un debate en curso Mainake, XXVII, pp. 9-32. BELTRÁN MARTÍNEZ, Antonio (org.) (1976-1977) Symposium de ciudades augusteas. Bimilenario de Zaragoza, I y II, Zaragoza. 54
BELTRÁN FORTES, José y LOZA AZUAGA, María Luisa (1998) “Estudio y uso de mármora malacitanos en época romana” SPAL, 7, pp.129-147. BELTRÁN FORTES, José y RODRÍGUEZ OLIVA, Pedro (2008) “Arqueología de las villae romanas de la costa malacitana”, Habis, 9, pp. 223-243. BELTRÁN FORTES, José y RODRÍGUEZ OLIVA, Pedro (2008), “Arqueología de las Villae romanas de la costa malacitana” Habis, 39, pp. 223-243. BELTRÁN FORTES, José, ONTIVEROS ORTEGA, Ester, LOZA AZUAGA, María Luisa y TAYLOR Ruth (2015) “Análisis Arqueométrico del Mosaico Romano de la Villa de Puerta Oscura (Málaga)” Revista de la Sociedad Española de Mineralogía, 20, pp. 107-108. BELTRÁN LLORIS, Miguel (1991) “La casa urbana hispanorromana”, La casa urbana hispanorromana (Ponencias y comunicaciones), Institución Fernando el Católico, Zaragoza. BLÁZQUEZ, Antonio (1892) “Nuevo estudio sobre el itinerario de antonino (18591850)”, Boletín de la Real Academia de la Historia, Tomo II. BLÁZQUEZ, José María (1988)”El urbanismo en Occidente”, Homenaje a Samuel de los Santos, Albacete 1988, pp. 179-183. BLÁZQUEZ, José María (2003) Aladro (ed.) “El municipio romano en España”, El municipio. Historia de los servicios urbanos, Madrid, pp. 10-34. BOE-Anº 1985-12534. Jefatura del Estado. Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. BOJA nº 59 de 13/7/1991. Ley 1/1991, de 3 de julio, de Patrimonio Histórico de Andalucía. BUZÓN ALARCÓN, Manuel y CARRILLO DÍAZ-PINÉS, Rafael, HIDALGO PRIETO, Rafael, (2013-2014) “Las villas Romanas de Andalucía: novedades y últimos hallazgos”, Romvla, 12, pp. 7-18. CAMPOS CARRASCO José Manuel, BERMEJO MELÉNDEZ, Javier y DE LA O, Nuria (20112012) “Promoción y Municipalización en el Occidente Bético” CuPAUAM (Cuadernos de Prehistoria y Arqueología), 37 38, pp.539-551. CASAMAR, Manuel (1963) El teatro romano y la Alcazaba de Málaga. Málaga. 55
CASTAÑO AGUILAR, José Manuel y NIETO GONZÁLEZ, Bartolomé (Coord.)(2008) La ciudad romana de Acinippo, Investigaciones 2005-2008. Cuadernos de Arqueología de Ronda, Ronda, Málaga. CASTAÑO AGUILAR, José Manuel (dir.) (2005) Carta Arqueológica municipal de Ronda. Ronda, Málaga. CEAN BERMÚDEZ, Juan Agustín (1832) Sumario de antigüedades romanas que hay en España, Madrid. CHUECA GOITIA, Fernando (1970) Breve historia del urbanismo, Madrid. CIL (Corpus Inscriptionum Latinarum). Pars V. Conventis Antigitanus. Volumen II. Inscriptiones Hispaniae Latinae. COBOS RODRÍGUEZ, Juan José (2002) “Historiografía local: Antaqira entre la gloriosa romanidad y la redentora conquista a los moros”, CSIC, pp. 24-30. COLECTIVO CULTURAL GINER DE LOS RÍOS (1990) Recuerdos de Ronda y su historia. La ciudad romana de Acinippo, Málaga. CORRALES AGUILAR, Pilar (2002) “La articulación del espacio en el sur de Hispania (siglo II a.C. a mediados del II d.C.)” Mainake, XXIV, pp. 444-456. CORRALES AGUILAR, Pilar (2003) “De la topografía malacitana: notas sobre la configuración urbana de la Málaga romana” Baetica, 25, pp. 393-408. CORRALES AGUILAR, Pilar (2005) “Aportaciones de la arqueología urbana para el conocimiento de la Málaga romana”. Mainake, XXVII, pp. 113-140. CORRALES AGUILAR, Pilar (2007) “Una nueva interpretación de los restos de Alameda (Málaga)” Caesaraugusta, 78, pp. 601-608. DE ALARCAO, Jorge (2013) Introduçao ao estudo da casa romana, Universidad de Coimbra. DE LUQUE MORAÑO, Antonio y SERRANO RAMOS, Encarnación (1987) "Segunda campaña de excavaciones arqueológicas en el Cortijo el Castillo (Antequera, Málaga)". Anuario Arqueológico de Andalucía, Junta de Andalucía, Conserjería de cultura, Tomo II, pp. 465-468. 56
DIARTE BLASCO, Pilar (2009) “La evolución de las ciudades romanas en Hispania entre los siglos IV y VI d.C.) Los espacios públicos como factor de transformación”, Universidad de Zaragoza. DIARTE BLASCO, Pilar (2011) Morfología del cambio urbano en Hispania, Tesis Doctoral. Zaragoza. ESPINAR CAPPA, Ana María (2006) “Memoria de la actividad arqueológica preventiva: control de movimientos de tierra en c/. Mezquitilla nº 1 y c/. Marqués nº 6 de (Málaga)”, Anuario Arqueológico de Andalucía, Junta de Andalucía, Conserjería de Cultura, pp. 3223. ESTRABÓN (2007) Geografía de la Iberia. Libro III. Trad. de Javier Gómez Espelosín, Alianza Editorial, Madrid. EXPÓSITO CAPILLA, Raquel (2006) “Intervención arqueológica de urgencia en c/ Cerrojo nº32”, Anuario Arqueológico de Andalucía, Junta de Andalucía, Conserjería de Cultura, pp. 3358. FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, Luis Efrén y ROMERO PÉREZ, Manuel (2007) “Las necrópolis en el entorno de Antikaria y Singilia Barba. Bases para su estudio sistemático”, Mainake, XXVIII, Málaga. GARCÍA BELLIDO, Antonio (1963) “Novedades arqueológicas en la provincia de Málaga”, Archivo Español de Arqueología, 36, pp.187-188. GARCÍA Y BELLIDO, Antonio (1966) “Urbanística de las grandes ciudades del Mundo Antiguo”, Madrid. GERENCIA MUNICIPAL DE URBANISMO, OBRAS E INFRAESTRUCTURAS (2010) Plan General Ordenación urbanística de Málaga. Documento D. Catálogo de yacimientos, Málaga. GÓMEZ RODRÍGUEZ, Águeda (2010) La arquitectura doméstica urbana en la provincia de la Baética, Tesis doctoral dirigida por Campos Carrasco, Juan Manuel, Huelva, GONZÁLEZ, José y PAVÓN TORREJÓN, Pilar (2005) ”Andalucía Romana y Visigoda. Ordenación y vertebración de territorio” L´Erma di Bretschneider, Sevilla. GONZÁLEZ ROSADO, José (1967) Acinippo, Málaga. 57