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Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales
Departamento de Economía y Administración de Empresas
TESIS DOCTORAL:
Pasado y futuro de la Auditoría Sociolaboral
en la empresa
Salvador Cordero Vallejo
Málaga, 2015
AUTOR: Salvador Cordero Vallejo
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E DI T A: Publicacion es y Di v ulgación C i en t í fica. U niv ersi d ad de Málag a
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pero con e l r econocim iento y atribución de los a utore s.
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obras der ivadas.
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Esta T esis D octor al está de positada en el Rep ositorio I nstitucion al de l a Universid ad de
Málag a ( RI UMA): rium a.um a.es
Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales
Departamento de Economía y Administración de Empresas
TESIS DOCTORAL:
Pasado y futuro de la Auditoría Sociolaboral en la empresa.
Autor:
Salvador Cordero Vallejo
Dirigida por:
Dolores Tous Zamora
Guillermo Bermúdez González
Málaga, 2015
UNIVERSI DAD DE MÁLAGA
Depart amento de Econom ía y
Administraci ón de Empresas
Dña. DOLORES TOUS ZAMORA, Catedr ática de Escuela Universitaria del
departamento de Economía y Admi nistración de Empresas de la Universidad de
Málaga y D. GUILLERMO BERMÚDEZ GONZÁLEZ, Titular de Escuela
Universitaria del departamento de Economía y Administración de Empresas de la
Universidad de Málaga,
CERTIFICAN:
Que D. SALVADOR CORDERO VALLEJO, ha realizado en el Departamento de
Economía y Administración de Empresas de la Universidad de Málaga, bajo
nuestra dirección, el trabajo de investigación correspondiente a su Tesis Doctoral
titulada: " PASADO Y FUTURO DE LA AUDITORÍA SOCIOLABORAL EN LA
EMPRESA”.
Revisado el presente trabajo estimamos que p uede ser presentado al Tribunal
que ha de juzgarlo.
Y para que conste a ef ectos de lo establecid o en el artícul o 8 del Real Decreto
778/1998, regulador de los e studios de Tercer Ciclo - Doctorado,
AUTORIZAMOS la presentación de esta tesis en la Universidad de Málaga.
Málaga, noviembre de 2015
Fdo.: Dolores Tous Zamora Fdo.: Guillermo Bermúdez González
A María José, Almudena y Victoria
AGRADECIMIENTOS
Mi sincero agradecim iento a Lola Tous por su apoyo y co nfianza en mí
para realizar est e trabajo y su capacida d, experiencia y profes ionalidad para
guiar mis ideas y concretarlas en esta T esis Doctoral.
A Guillermo por su inestimable ayu da para la conclu sión de esta Tesis
Doctoral.
La realización de esta Tesis Doc toral nunca hubiera sido posible sin el
apoyo incondicional de mi familia, mi esposa María José, mis hijas Al mudena y
Victoria y mis Padres qu e tanto me han dad o.
No puedo olvidar en es tos momentos a mis alumnos que tanto me ha n
ayudado compartiendo tantas h oras de trabajo y animándo me cada día a
profundizar en el conte nido de esta Tesis Doctoral, por lo que parte d e ella ha
surgido por ellos.
Y quisiera dedica r la finalización de esta Tesis Doctoral a t odas
aquellas personas que me han acompaña do y facilitado su apo yo, consejo y
ánimo a l o largo de este proceso , sin las cuales no hubiera sido posi ble lograr
este objetivo.
6.3.- Utilización de ratios e indicadores. ...................................................... 147
6.4.- Uso de herra mientas estadísticas. ...................................................... 149
Capítulo 7: Etapa pre via a la Auditoría Sociolaboral. ..................................... 153
7.1.- La independencia del Auditor Sociolaboral. ....................................... 155
7.2.- Conocimiento inicial de la orga nización a auditar. ............................. 159
7.3.- Determinación del objetivo y el alcance del trabajo de Auditorí a
Sociolaboral. ................................................................................................. 162
7.4.- La carta de encargo de la Audit oría Sociolaboral. .............................. 163
Capítulo 8: Etapa de eje cución de la Auditoría Sociolaboral. ......................... 173
8.1.- Pasos de ejecución de la Auditoría Sociolab oral. ............................... 175
8.2.- La planificación de la Auditoría Sociolaboral. ...................................... 178
8.3.- Estrategia global de Auditorí a Sociolaboral. ....................................... 183
8.4.- Plan de Auditoría Sociolaboral. ........................................................... 184
8.4.1.- Identificación y va loración de los riesgos. ...................................... 186
8.4.2.- Importancia relativa o materialidad. ................................................ 198
8.4.3.- Respuestas del Auditor Sociol aboral a los riesgos valorados. ...... 201
8.4.4.- Redacción y utiliz ación de programas de trabajo. ......................... 204
8.4.5.- El plan global de Auditoría Sociolaboral. ........................................ 209
8.5.- Actualización y cambio de estratégia y plan global en su caso. ......... 212
8.6.- Recopilación de la información: el plan de colaboración. ................... 213
8.7.- Estudio de la información y ejecución de las pruebas de auditoría. ... 214
8.8.- La Carta de Manife staciones de la Dirección. ..................................... 225
Capítulo 9: Emisión d el informe de Auditoría So ciolaboral. .......................... 233
9.1.- Informe de Auditoría Sociolaboral. ...................................................... 235
9.2.- Elementos que componen el informe de auditoría. ............................. 239
9.3.- Tipos de opinión del informe de auditoría. .......................................... 245
9.4.- La difusión de los informes de Auditoría Sociolaboral ........................ 256
Capítulo 10: Etapa de post-auditoría. ............................................................. 259
10.1.- La carta de recomendaciones. .......................................................... 261
10.2.- Ayuda a la empres a auditada. ........................................................... 264
Capítulo 11: Propuesta de un modelo de Auditoría Sociolaboral ................... 267
PARTE III: MARCO EMPÍRICO DE LA INVESTIGACIÓN. ............................... 277
Capítulo 12: Diseño de l a investigación, metodología y resultado ................. 279
12.1.- Consideraciones premilinares. .......................................................... 281
12.2.- Fuentes de información. .................................................................. 287
12.3.- Instrumentos de o btención de datos. ................................................. 290
12.4.- Metodología del e studio empírico. ..................................................... 291
12.5.- Análisis de los datos del estudio empírico. ........................................ 296
12.5.1.- Análisis de frecuencias y dife rencias de medias .......................... 296
12.5.2.- Análisis de correlaciones bivariadas ............................................. 323
12.5.3.- Segmentación mediante análisis cluster. ..................................... 323
12.5.4.- Contrastación d e hipótesis ............................................................ 332
PARTE IV: CONCLUSI ONES. ........................................................................... 335
Capítulo 13: Conclusion es. ............................................................................. 337
13.1.- Conclusiones del marco teórico. ....................................................... 339
13.2.- Conclusiones del estudio empírico. ................................................... 350
13.3.- Limitaciones de la investigació n. ....................................................... 355
13.4.- Futuras líneas de investigació n. ........................................................ 356
BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................... 357
ANEXOS .............................................................................................................. 397
ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 2.1: Clasificación de las auditorías ............................................................ 27
Figura 2.2: Elementos d e una auditoría ................................................................ 30
Figura 2.3: Tipos de auditorías ............................................................................. 33
Figura 3.1: Tipos de Auditorías de c uentas .......................................................... 51
Figura 3.2: Fases de la Auditoría d e cuentas ....................................................... 60
Figura 4.1: Actividades que integran la Auditoría Sociolaboral ............................ 68
Figura 4.2: Características de la Aud itoría Sociolaboral ....................................... 74
Figura 4.3: Beneficiarios de la Audit oría Sociolaboral .......................................... 80
Figura 4.4: Plusvalía de los beneficiarios de la Auditoría Sociolaboral ................ 81
Figura 4.5: Evolución d e la Auditoría Sociolaboral ............................................... 93
Figura 4.6: Elementos d e la Auditoría Sociolaboral .............................................. 96
Figura 4.7: Clasificación de Auditoría Sociolaboral ............................................... 99
Figura 4.8: Fases de la Auditoría Sociolaboral .................................................... 109
Figura 5.1: Clasificación de los papeles de trabaj o ............................................. 123
Figura 7.1: Elementos d e la carta de encargo..................................................... 171
Figura 8.1: Pasos de la etapa de eje cución de la Auditoría Sociolaboral ........... 177
Figura 8.2: Esquema de l concepto de planificación ............................................ 179
Figura 8.3: Proceso de planificación según Stein er (1979) ................................. 180
Figura 8.4: Estrategia global de Audi toría Sociolaboral ...................................... 184
Figura 8.5: Aspectos del sistema de control interno de la empresa ................... 193
Figura 8.6: Composición del riesgo de auditoría ................................................. 199
Figura 8.7: Contenido d e un programa de trabajo .............................................. 207
Figura 9.1: Elementos d el Informe de Auditoría Sociolaboral ............................. 244
Figura 9.2: Juicio del Auditor en opin ión modificada .......................................... 246
Figura 9.3: Tipos de opinión del info rme de Auditoría Sociolaboral ................... 248
Figura 9.4: Elementos d el informe de Auditoría Sociolaboral ............................. 255
Figura 11.1: Proceso met odológico de la Auditoría Sociolaboral ....................... 275
Figura 12.1: Fuentes de información .................................................................. 288
Figura 12.2: Proceso de obtención d e información ............................................ 290
Figura 12.3: Ficha técnica de la investigación reali zada .................................... 292
Figura 12.4: Hipótesis Vs Ítems .......................................................................... 295
Figura 12.5: Análisis del cluster .......................................................................... 327
Figura 12.6: Análisis del cluster .......................................................................... 328
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 12.1: Edad por tra mos ............................................................................... 296
Tabla 12.2: Género ............................................................................................. 297
Tabla 12.3: Años de colegiación ......................................................................... 297
Tabla 12.4: Porcentaje de clientes Pymes .......................................................... 298
Tabla 12.5: Porcentaje de clientes auditados sociolaboral ................................. 294
Tabla 12.6: Sector en el que se ha re alizado auditoría ...................................... 299
Tabla 12.7: ¿Qué tipo d e formación ha recibido sobre Auditoría Sociolaboral? 300
Tabla 12.8: ASL1: "Con sidero que la Auditoría Sociolaboral es principalmente una
consultoría de empresa" ..................................................................................... 301
Tabla 12.9: ASL2: "En las empresas que aseso ro aplico la Auditoría Sociolaboral
con mucha frecuencia" ........................................................................................ 302
Tabla 12.10: ASL3: "Considero que no puedo ser al mismo tiempo el Auditor
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Tesis Doctoral
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
1.1.- J U S TIFICA CIÓ N DE LA INVESTIG A CI ÓN
Como profesion al de la Audi toría de Cue ntas, durante el ej e r cici o de la
misma sie mpre me he p arado a considera r el ár ea de recur sos hu m ano s desde
la perspectiv a contable, es decir en el sen tido de l a justificación de los números y
de los posible riesgos ocultos a nivel de legislación , sobretodo t ributa ria, pero
nunca he podido llegar a profundiz ar en este campo que tiene much os más
aspectos que los est r icta mente legislados . Así mismo encontramos áreas dentro
de los r ecursos humanos q ue no poseen legislació n especí f ica pero q ue son la
base y el f unda mento de la eficacia y e f iciencia de los recursos humano s desde
un niv el estratégico de la empresa . Es por ell o que mi curiosi dad me lleva a
indagar en es te tema.
La Auditorí a Sociola boral en el campo de los recursos humanos es una
de las asignaturas pen dientes a l a que tendrán que en frentarse mu chas de
nuestras empresas y o rganiz aciones en un fut u r o no muy lejano como
consecuencia de la importancia que viene adquiriendo en la s últimas década s la
dimensión soci al.
Teóricamen te, ya hemos superado aqu ello de q u e los recursos humano s
son la clav e del éx ito de la compañí a, de he ch o cada vez son más los que le
consideran como un factor estraté gico. Pero, en la práctica, son muy pocas las
organiz aciones q ue han dado un paso adelante y desa rrollan sistemas que
permitan el estudio sis temático de toda la problemática que encierra el empleo
del factor humano en las mismas. Las r az ones de este he cho las podríamos
encontrar en que todaví a se sigue haciendo un e x cesivo énf asis en los
problemas econó micos f rente a los or g aniz acionales y humanos, pero también
podrí a ser f ruto de un profundo desconoci miento de lo que es la Auditoría
Sociol aboral, de la problemática que conll ev a y de su uti li dad y beneficios
deriva dos de la aplicaci ón de la misma .
La gestión de los Recu rsos Humanos en las o rgani zaci ones en general y
en la empresa en pa rticul ar, ha ido adap tándo se a las nuevas estructuras
económicas y a los nue v os tiempos, demostrando cumplir con la morfogénesis
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Tesis Doctoral
necesaria para la convivenci a con las organizacion es d ado su evolución de
cambio en el tiempo.
Si analiz amos la abundante bibli ografía de los últimos años sobre
economí a de la em pre sa , nos encontramos con numerosas obras en cualquiera
de sus rama s com o recursos h umanos, org aniz ación, operacione s,
comercializ ación, dirección estratégica, econo mía f inancie ra y contabil idad…, si n
embargo, cuando se avanz a en ciert as ramas v a reduciéndose el número de
obras. En concreto, la Auditorí a Sociolaboral es una parcela emergente que en
este momento cuenta con pocos e st udio s especi alizados.
De igual manera podemos afirmar que no ex iste mucha bibl iografía
especí f ica al respecto teniendo en cuenta que es una materia que, siend o
tratada desde div ersas áreas de conocimiento e investigación (psicól ogos,
derecho del traba j o , ec onomistas,….), la mism a aparece, normalment e, como
complemen to o parte integrante de otros trabajo s, por lo que no llegan a tener la
profundidad dese ada.
Como desarrollaremo s más ade lante , el conce pto general relativo a la
auditorí a responde a la necesid ad de dar tra nsparencia y veracid ad a una
situación actual de la organiz ación, y lo que hay q ue dejar claro e s q u e lo q ue no
garantiza es su continui dad en el t iempo ni r eal iz a predicciones de f uturo , por lo
que no s podemos pr e g un tar ¿cuál es el valor añad ido q ue confiere cualqu ier t ip o
de auditorí a realiz ada a la organiz ación?.
Una auditoría ref le ja la situación actual de la o rganiz ación mediante la
realiz ación de pruebas en el momento actual y el est udi o de los acontecimiento s
pasados, po r tant o v erifica una situación ac t u al y no real iz a ningún tipo de
predicción sobre e l f utur o. Y por otro lado tenemos que tene r presente que la
responsabil idad del audi tor no es otra que transmitir la imagen f iel en un
determinado mo mento de una organiz ación, pero jamás va a ser el r esp onsable
del diseño del sistema de cont rol inter no ni de los procedi mientos, pol í ticas y
medios utilizad os por la organiz ación, ya que de llegar a r eali z arlo estar í a
ejerciendo la dirección d e la organiz ación o una co nsultorí a sociolab oral y serí a,
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
por na turalez a, incompatibl e para realiz ar la auditoría de la organización (el
auditor no puede evalu ar un sis tema realiz ado por él mismo ).
En este punto no hay unani midad dentro de la A uditoría Sociol aboral por
parte de los diferentes autores. Otra opinión bastante extendida entre los
profesionales de los re cursos humanos, t anto los q ue reali z an su activid ad
dentro de la empresa como los profesional es libres, es que la auditoría plantea
en todo momento la mejora y subsistencia de la empresa como una necesidad ,
estimando la evolu ción fut u ra con el f in de poder anticipar riesgos futuros (R.
Calv o 2013).
Entonces ¿qué aporta la auditoría a la or ganiz ación? Por un lado aporta
la realidad actual de la organiz ación, q ue serv irá de punto de apoy o a la
dirección de la or ganizaci ón pa ra la t o ma de decisi ones estra tégicas, y aporta l a
comunicación de todas l as debi lidades (significa tivas o n o significativas)
encontradas en el transcurso de reali za ción de la auditorí a, debili dades q u e
darán lug a r a recomend aciones de arreglo de las deficiencias y debi li dades de la
organiz ación, pero q ue en ning ún m omen to serán las m edida s a tomar por la
organiz ación para corregir dichas debili dades, estas medidas han de ser
decidid as por el órgano de dirección de la or ganiz ación q ue, en definitiva, es la
responsable de los re cursos hu m anos.
Otra idea que hay q ue tener muy presente cuando se habla de auditoría
es la independencia . El auditor siemp re ha de ser autónomo de la organiz ación
que audita , no pudiend o dicha organización imponer ningún lí m ite al trabajo del
auditor ni in fluir en su opi nión profesional. De igua l forma el auditor no pu ede ser
el responsable del diseño del sistema de control i nter no ni de los pro cedimien tos,
política s y medio s utilizados por la organi zaci ón, ya que se estaría
autoauditando, lo que es un sin sentido.
En conclusión, la auditorí a bajo ningún concepto ha de interpretarse
como un asesora m ien to o consultoría que impon ga las medidas a tomar para
garantiza r la bue na marcha en un futuro , sino que por el contrario e s una
activi dad censora q ue refleja, para bien o para mal, la realidad de una
organiz ación en un m omento deter minado, y en el supuesto de llegar más allá
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Tesis Doctoral
de la m e r a ce nsura, en t onces dejaría de ser u na activ idad de audi toría para
pasar a ser un a activ idad de consu ltorí a o aseso rí a por lo que el resultado de la
misma no tendrí a nunca e f ectos fren te a terceros.
Tenemos que tener pr esente que la au ditorí a ha evolucion ado en el
tiempo por lo que su definición ha i do progr esando se g ún la necesidad de
transparencia de las organiz aciones y como m ani fiestan Del Bas, Calvo y G arcí a
(2015, pá g.16) " la auditoría –o í r pa r a interpretar- nace como con secuencia de la
separación de la propiedad de la empresa y su ad ministración, y de la necesidad
que ésta última tiene de rendir cuentas de forma periód ica a los propietari os del
capital sobre la situación de la e mpresa y los res ultados obte nidos".
De esta evolu ción podemos obse rvar como el pr imer interés por la
auditorí a f ue el de la auditorí a económica o censura de cuentas, evol ucionando
hacia la necesidad de r endir cuentas a los propi etarios no empresarios dueños
de las empresas y a los que hay que expl icar que ha pasado con su inversió n.
Pero no queda a quí la e vo lución de la auditoría sino q ue avanz a aún más
y ya no solo se conf orma con rendir cuentas a los propietarios no empresarios,
sino t ambién a los terceros como pueden ser entidades f ina ncieras, inv ersores,
proveed ores o cl ientes, entre ot r os, a los que l e interesa la información que emite
la empresa y de la que necesita un sello de transpa rencia y sobretodo fia bili dad
de dicha in f ormación .
Y debi do a esta necesid ad del sel lo de transparencia y fiabilidad de la
información soci olabo ral d e la e m presa , l a a udi toría ha d e real iz ase bajo e l
amparo de normas de actuación de g ene ral aceptación y reconocimiento de t al
manera que la congruen cia del inf or me de auditorí a promueva la credibi lidad en
el mercado de la in f orma ción sociol aboral trans m itida por las empresa s.
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Tesis Doctoral
1.2.- OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN.
Procedemos a expon er a continuación los objetiv os que nos planteamo s
a la hora de realiz ar este trabajo, dividi éndose el obj etiv o general en cuatro
objetivos especí f icos que nos han servido para for mular las hipótesis planteadas
en este es tudio.
1.2.1.- OBJE TI VO GENERA L
El objetivo general que se establece para la realiz ación de este estudio es
el sig uien te: la opinión y el g rado de conocimiento de la concepción que t iene n
los Graduados Sociales colegiados en activ o de M á laga y Melill a, en relación a la
Auditorí a S ociol aboral, su realiz ación en la v ida empresa rial y el val or añadido
que le propo rciona a la s empresas y organiz aciones.
1.2.2.- OBJE TI VOS ESPECÍFICOS
Una v ez definido el objetiv o general y dada su amplia concepción, v amos
a proceder a su bdiv idir lo para poder estudia r cad a uno de los diferentes
aspectos de los q ue se compone, median te el d etalle de los siguien tes objetivo s
especí f icos que nos pe rmitirán alcanzar e l objeti vo g eneral :
• U na nueva concepción de la Auditorí a Sociolaboral como activo
productivo para el empre sario.
• La no utiliza ción d e la Auditorí a Soci olaboral por desconocimiento de
los profesio nales.
• La no utilizaci ón de la A udi toría Soci olaboral por desconocimiento de
los empresarios.
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Tesis Doctoral
• La necesidad de una reg ulaci ón de la actividad de Auditoría
Sociol aboral para su imp lantación.
1.2.3.- HIPÓTESIS DE L ESTUDIO.
Para la realiz ación de este est udi o y en consecuencia el desarrollo de lo s
objetivos especí f icos, y por en de del ob j etiv o general, pro cedemos a plantear las
siguientes hip ótesis:
• Hipótesis 1. - Los Grad uados Sociale s, Dipl omados en Relacione s
Laborales y Gr ados en Relaciones Laborales y RRHH conocen la
exi stencia de la Auditorí a Sociolaboral.
• Hipótesis 2.- Existe el desconocimien to conceptual y procedimen tal
de la A uditorí a Socio laboral por pa rte de los p r o f esiona les del ámbito
laboral como Graduad os sociales, Diplomados e n R elacio nes
Laborales y Grados en R elaciones Laborales y R RHH.
• Hipótesis 3.- La Auditorí a Sociolaboral se entiende como consultorí a
por lo que se confunde su f unción y utilidad específica, dando como
resultado la realiz aci ón de div er sos trabajos que no son
especí f icamente Audi toría Soci olabo ral.
• Hipótesis 4. - La aptitud de los G raduados Soci al es, Diplomados en
Relaci ones Lab orales y Grados en R elacio nes Laboral es y R RHH
hacia la Audi toría Sociolaboral es posi tiv a.
• Hipótesis 5.- Actual mente l os G raduado s Socia les, Di plomados en
Relaci ones Laborales y Grados en R elacio nes Laborales y RRHH n o
utiliz an la Auditor í a Sociolaboral como her r amien t a de trabajo.
• Hipótesis 6. - Los Grad uados Sociale s, Dipl omados en Relacione s
Laborales y Gr ados en Relaciones Laborales y RRHH opinan que la
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Tesis Doctoral
realiz ación de la Auditoría Socio laboral por las em p r esas no es
importante.
• Hipótesis 7.- Ex istencia de mied o por par te de los Graduados
Social es, Diplomado s en Relaci ones Labora les y Grados en
Relaci ones Laborales y RR HH del resultado y consecuencias de la
Auditorí a Soci olaboral , en relación a la pérdid a del cliente.
• Hipótesis 8.- Si f uese recon ocida la Auditorí a Sociola boral por l os
Organismos Oficiales, en tonces si se realizarí a de forma volu ntaria
por las Pymes .
• Hipótesis 9.- Únicamen t e se realiz a la Auditor í a Soc iol aboral en
situaciones de con flicto empresa rial.
• Hipótesis 10.- Las P yme s desco nocen el v alor añadi do que apo rt a la
Auditorí a Sociolaboral como apoyo a la gestión estratégica de sus
recursos hu manos.
• Hipótesis 11.- Las Py mes no real iz an la A uditoría Soci olaboral por el
coste económi co que supon e al empresario al no considerarse la
misma como una inversión.
• Hipótesis 12.- La Audito ría Sociolaboral no es aplicable en las Py mes
por motivo s de eficien cia.
• Hipótesis 13.- Se presupone la no necesidad de la realización de la
Auditorí a Sociolaboral cuando las Py m es han procedid o a
externali za r la g es t ión de sus recursos hu manos .
• Hipótesis 14.- Para la ap licaci ón de la Auditorí a Sociolaboral a la vida
empresarial de las empresas y org aniz aciones es necesaria una
legislación que la re gule y reconozca o f icialmente .
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Tesis Doctoral
1.3.- ESTRUCTUR A Y DISEÑO DE L A INV ESTIGACIÓN.
Procedemos aho ra a exponer la estructura y diseño de la investigación
necesarios que hemos real izado en este trabajo.
La in v estigación realizada se f unda menta en dos pilares como son por un
lado la inve stigación documental bibliográfica, y por otro, la investigación
empí rica.
La investigación documental ha consistido en una exhaustiva revisión
bibli ográfica dirigida ha cia el tema conc r e t o d e la Auditorí a Sociolaboral su
concepción, metodologí a y realizaci ón por pro f esion ales y org aniz aciones. Es
decir está basada en diversas fuentes secundarias, t an to naci onales, como
internacional es. Podemos destacar la consulta y estudio de artículos, manuales
académicos e informes de di f erentes or g anismo s priv ados y públicos.
Por otra pa r te , la investigación empí r ica la hemos reali zad o acudi endo a
fuentes primarias . Con dicho objet iv o hemos diseñad o y aplicado una encuesta
como instrumen to para la recogida de in f ormació n. Y tras el trabajo de ca mpo los
resultados se trataron mediante la aplicaci ón estadí stica IBM SPS S versión 21.
Para alcanz ar los objetiv os generales y especí f icos plan teados en nues t r o
trabajo, con el fin de contrastar las hipótesis f ormul adas anteriorme nt e, el
presente estudio se arti cula en cuatro partes que se encuentran a su vez
dividi dos en vari os capítulos, cuy os contenidos pasamos a comentar brevemente
a continuación.
En l a primera par te: In t rod ucción, se compone de un capítulo, el primero :
Introducción. Se es tructura en los siguientes epí graf es y contenidos: Justi f icaci ón
de la investigación, en el q ue definimos la motivación de nuestra investigación ;
Objetivo s de la inve stigación, donde establ ecemos los objetivos a alcanz ar para
dar respuesta tan to al objetiv o general como a los objetiv os especí ficos;
Estructura y diseñ o de la inv estigación, q ue constituy e un r esu m en de los pasos
seguidos en la realiz ación de és te trabajo de inv est iga ción.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
En la segunda parte: Marco teórico de la invest igación. Se compone de
diez capítulos.
El pr imero es el capítulo 2 den ominado: Audit orí a. Este apartado del
trabajo de inv est igación se va a est ructurar en cuatro epígrafes. Se pretende
concretar una concep t u ación de lo q ue es la auditoría, su importancia e n la vida
de las empresas y org a nizaciones, los el ementos necesarios para el desarrollo
de la misma y por últi mo los tipos de audi toría.
El seg undo es el capítulo 3 denominado: Auditorí a de cuentas. En este
epí g rafe v amos a proceder a in dagar en l a auditorí a que posee may or historia y ,
en consecuencia, mayor desarrollo y ev olución de hoy día. Procederemos a
desarrollar su evolución conceptual para pasar a su definición, r esal tando su
importancia y evo lución histórica. Contin uaremos destacando los elemen tos que
la forman, los tipos que ex isten, su re g ulaci ón y las fases de realiz ación.
El t ercero es el capítulo 4 denominado: Auditorí a Socio laboral. Este
apartado est á estructur ado en si ete e pígrafes. El primero es la def inici ón del
concepto de Auditorí a Sociol aboral para pasar a plantear su importancia en el
mundo em p r esarial . Con tinuaremos con su evolución histórica y def ini remos los
elementos q ue la f orma n, y pasaremos a ver los diferentes t ipos que podemos
encontrar. Pasa remos a continu ación a ve r la regulación existente de la Auditorí a
Sociol aboral y por último las fases de las que se compone .
El cuarto es el capí tulo 5 denominado: El protocol o auditor de la Auditorí a
Sociol aboral. En este capítul o del tr abajo de inve stigación procede mos a
estructurarlo en cinco epí grafes en los que se analiz a la conceptuación del
protocolo, de los papel es de t rabajo, el escepticismo pr o f esion al, el juicio
profesional y el sistema de cont rol inte rno de cali dad del auditor Sociola boral.
El quinto es el capítulo 6 denominado: Técnicas y pruebas de Auditor í a
Sociol aboral. En este capí tulo trat amo s lo dividimos en cuatro epí grafes en los
que trataremos el concepto de t écni cas de Auditorí a Sociolaboral, la e vide ncia
en Auditoría Sociolaboral, la utiliz ación de ratios e ind icadores y, por último, el
uso de herra mientas es tadísticas.
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Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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2.- A UDITORÍ A .
En este capítulo vamos a comenzar por definir el concepto de auditoría
desde el que par te todo nuestr o trabajo, para continua r resaltando la importancia
que t ien e la misma en la vida de las empresas y or ganiz aciones y defini remos
los elementos necesari os para la ex istencia de la audi toría .
2.1.- DEFINICIÓ N D E A U DITORÍ A .
Como no podrí a ser de ot ra manera, hemos de comenzar por buscar el
significado de auditar y para ello podemos r e mitirnos a di f erente s f ue ntes para
buscar su si gnificado, si nos f ijamos en la s definiciones dadas p or diferentes
dicciona rios podemos enco ntrarnos con el diccionario de la Real Acade mia
Español a de la lengua, q ue define el término auditar como examin ar la gestión
económica de una entidad a f in de comprobar si se ajusta a lo establecido por
ley o cost umbre ; de igual manera si ahora ve mos el Diccionario M anua l de l a
Lengua Española Vox . (2007), nos de f ine auditar como analiz ar la gestión de
una empresa o entidad y revisar sus cuentas para comprobar si re f lejan la
realidad económica ocu rrida en ella. Pero si además acudimo s a internet,
podemos encon trar como la casa informática Debitoor, nos de fine el término
auditar co mo el p roceso m edia nte el cua l una empresa o profesional (a uditor)
independ iente es con tratado para recopi lar in f ormación contable para v erificar
que la empresa que está siendo auditada haya c umplido las norm as contables; y
por supuesto si acudimos a la enciclo pedia libre W iki pediA , encontra mos que la
define como el ex am en cr í tico y sistemático q ue r eal iz a una persona o grupo de
personas independiente s del sistema auditado, q ue puede ser un a persona,
organiz ación, sistema, proceso, proye cto o producto. Aunque hay muchos tipos
de auditorí a, la e x presión se utiliz a g eneralmen te para designa r a la «auditoría
externa de estados f i nancieros», q ue es una auditoría real iz ada por un
profesional ex perto en contabi lidad , de l os libros y registros con t abl es de una
entidad, para opinar sobre la raz onabilidad de la i n formación contenida en ello s y
sobre el cumpli miento de las nor m as contables .
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Como podemo s comp robar, todas las definici ones ex puestas se
encuentran r e stringidas al campo económico de las organiz aciones, q uiz ás
porque el origen de la s mismas p r ov iene del c ampo económico ya qu e desde
tiempos p rehistóricos el ser humano se v io en la necesi dad de escuchar y
comunicar determin adas situaciones fundamen tales para la vida cotidiana que
no er a otra cosa que satisfacer sus necesidad es pr imarias entre las que se
encontró la necesidad de ahorrar o almacenar hoy para el mañana. E n ese
momento, en el cua l se l leva a cabo esta acción, surge un m odo m en t al definido
hacia la reflex ión, el análisis, la observaci ón, la fundamentación y la elecci ón de
la mejo r opción. Pues bi en, cuando se llev a a cabo este pro ceso, y a se está, de
alguna manera, auditando, es decir , diagnos ticando, revisand o, ev a luan do,
controlando y recomendand o el arre glo de debil idades y la est rategia par a
alcanz ar el biene star en una or ganizaci ón o emp resa en este caso pr i m itiv a.
Pero hoy día las necesidades de tr ansparenci a de las org aniz aciones
frente a terceros, obliga n a la aplicaci ón de la auditoría a diversos campos de
conocimiento, de esta m anera nos en contramo s en una di námica do nde to do es
auditable, cual quier hecho es susceptib le de auditarse, por lo que la auditoría no
es exclu siv a de un único campo, a sí podemos encontra r los siguien t es tipos:
• Auditorí a de cuentas anu ales.
• Auditorí a admini strativa.
• Auditorí a de gestión.
• Auditorí a de inn ovaci ón.
• Auditorí a de prev ención de ries g os la borales.
• Auditorí a de cali dad.
• Auditorí a medioa mbiental .
• Auditorí a informática .
• Auditorí a jurí dica.
• Auditorí a de marca.
• Etc.…
Así podemos observar que, exista una regulación legal o no, la auditoría
va a depender del ámbito en el q ue se aplique, no siendo exclusivo de ninguno
en concreto.
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En la act ual idad, las necesidades de tr an sparencia de l as org aniz aciones
y em presas frente a terceros, obl i gan a la aplicación de la auditoría a div ersos
campos de conoci m iento y como consecuencia se hace necesario una definición
más a mplia del té rmino com o la q ue realizan Fuen tes, Morales y Veroz (2005,
pág.20) diciendo q ue el tér mino auditar es: " acci ón de revi sar unos documentos ,
procesos o resultados d e una gestión po r parte de un exper to en la materia y con
el fin de emitir una opi nión basada en una ser ie d e procedi mientos y prue bas".
De esta definición Fuen tes, M orales y Veroz (2005) destaca n las siguiente s
ideas:
• Es una acción o actividad q ue r e quiere interv ención humana. No se
trata de un proceso q ue pueda realiz arse sin la part ici pación de una
persona.
• Exi ste un sujeto pasiv o, q ue es la organiz ación auditada, de tipo
empresarial o no, donde acontecen unos hecho s, activ idades o
asuntos de f inidos sobre el que se interesa el sujeto activo (auditor) y
al q ue presta la atenci ón. T ales hechos pueden ser de muy variada
naturalez a: un a g estió n económica, unos documento s contables
registro de tal g es tión, un impacto de activi dad h umana en el m edi o
ambiente, la adecuació n de unas actividades a unos preceptos
legales, el funcionamien to de un sistema in f ormát ico ...
• Es necesario que el sujeto activ o sea un experto en la materia que se
ha de analiz ar. La f orma ción y conocimientos necesarios para ej e rcer
de auditor variarán según la naturalez a del hecho que se va a
analiza r.
• El experto ha de fundame ntar su trabajo en pruebas q ue revel en una
evi dencia suficiente. No se pue de auditar a di stanci a sin conocer a
fondo los hecho s o tarea s q ue se juzgan.
• Hay q ue emitir un in f orme que resume la opi nión del experto y del
que éste es responsab le. La auditorí a q uedarí a incomple ta si el
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auditor tras realiz ar su traba jo no comunica las concl usiones a un
sujeto interesado en co nocer tal i n formación (propietarios de un a
empresa, empl eados, au t oridade s públicas , clien tes ... ).
Como hemos indicado, exi sta reg ulaci ón legal o no, la auditoría v a a
depender del ámbito en el que se aplique, no siendo exclusivo de ninguno en
concreto, pero dent ro del ámbito de aplicación de la audi toría pode mos encontrar
diferentes tipos según el criterio de clasificación elegido, así Fuentes, Veroz y
M orales (2005, pág.39 a 41) nos indican los siguientes t ip os de auditorí as según
los criterios ele g idos:
a) “Vinculación entre audi tor y audi tado:
Auditorías In t ernas .- S on aquel las realiz adas por el
personal de l a propia organiz ación o empr esa sobre l a
que se quiere realiz ar la actividad auditora. En las
empresas de cierto tamaño suelen existir personas o un
departamento especia lizado en esta tarea con el nombre
de Dpto. de Con trol Interno, Auditoría Interna o simil ar. E l
objeto perseguido con estas audi torías es conseguir
información de uso inter no y con validez para la gestión.
Las principales ventajas de este tipo de auditoría radican
en el bajo coste de con seguir i nformación así como el
excelente conocimie nto del funcionamien to de la empresa
que tienen los auditores. En cambio los audi tores
internos t rabaja n f recu e ntemente con muy esc aso ni vel
de independe ncia.
Auditorías Externas . - Son las realiz adas por auditores
ajenos a la empresa auditada. Con la auditoría externa se
persigue eliminar los pr oblemas de i ndepende ncia de l a
auditoría inte r na, presentand o en cambio un mayor coste .
Los in formes de los aud i tores exte r nos son gene ralmente
considerados de mayor f iab ilid ad sobre todo ante los
terceros que se relacionan con la empresa (inversores,
entidades financie ras, admini stración del estado….).
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b) Obligatoriedad:
Auditorías obliga torias- son las realiz adas en
cumplimiento de un prec epto legal.
Auditorías volu ntarias.- l as que la empresa u organiz ación
realiz a voluntariamente . Su utilida d es detectar y
solucion ar problemas p resentes o futu ros.
c) Objeto a audita r:
Auditoría contable o f ina nciera.- eva lúa estado s
financieros. Con más detall e, el artículo 1 de la Ley
19/1988 de Auditor ía de Cuentas dice que "es la actividad
consistente en la revisión y verificaci ón de documentos
contables, siempre que aquéll a t enga por objeto la
emisión de un in f orme que pueda tener e fectos f rente a
terceros".
Auditoría de riesgos laborales.- evalúa el funcionamiento
del si stema de prevenci ón de r ie sgos labo rales. En
concreto en España y según el art ículo 30 del RD 39/97
regulador de los Servici os de Prevención, esta audi toría
"tiene por objeto comp robar cóm o se ha real iz ado la
evaluaci ón inicial y peri ódica de los riesgos, analiz ar los
resultados y verificarlos en caso de duda ".
Auditoría sociolab oral.- r ecibe también el nombre de
Recursos Human os o del trabajo, se ocupa de anal izar en
sus múltiples facetas la gestión de recursos humanos en
una organizació n (véase la definición del capítulo
precedente).
Auditoría medioa mbiental .- evalúa el impacto que una
actividad tiene sobre el medio natu ral.
Auditoría de calid ad.- analiza un sistema de calida d
comprobando su funcio namiento y si los pr oductos o
servicios obtenidos cumple n con las especificaci ones
prefijadas, además in tenta el iminar los o bstáculos que
pueden provoca r produc tos no con f ormes .
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De otras áreas concretas de gestión.- existen otras área s
que pueden ser auditadas: marketing, prod ucción,
sistemas info rmáticos ...
d) Periodicidad. Según es t e criterio existen dos tipos :
Auditorías periódi cas o regulares .- las realizad as de
forma re gular, anual o b i anual. P or eje mplo las a uditorías
contables tie nen este ca rácter realiz ándose anualmente.
Auditorías ocasionales.- las realiz adas de forma
excepcional , sólo cuando se consid era necesario u
oportuno, por ejempl o con motivo de la venta de una
empresa, con el fin de detectar la causa de un a cr isi s o
un problema.
e) Niveles de auditorí a. Según Candau (1985), pueden existir tres
niveles de audi toría:
Administración. - consis tente en l a ve rificació n de la
autentificación de las cifras y la confo rmidad le gal.
Gestión.- comprobaci ón de la aplicación de los
procedimientos existent es ( confo rmidad) y la coherencia
entre los procedimie ntos y políticas, así como la
pertinencia de los mismos.
Estrategia.- se ve r ifica la existencia de objetivo s, la
coherencia interna de los mismos, así' como la eficacia
de la organiz ación en su consecuci ón."
Estrategia.- se ve r ifica la existencia de objetivo s, la
coherencia interna de los mismos, así' como la eficacia
de la organiz ación en su consecuci ón.
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Figura 2.1 C lasificació n de las A uditorías
Fuente: Fuentes , Ve roz y M orales (2005)
Una vez def inido el concepto de auditar y sus ti pos, tenemos q ue hacer
hincapi é en la dif eren cia que ex iste entre audita r y protocolo, y a que si audi toría
la hemos definido sig uie ndo a Fuentes, M orales y Vero z (2005, pág.20) como " la
acción de revi sar unos documentos, pr oceso s o r esul tados de una gestión por
parte de un experto en la materia y con el fin de emitir una opinión basada en
una serie de procedimientos y pruebas" , ahor a vamos a definir el pr otocolo
auditor como el conjunto de actuaciones o procedi mientos q ue han de ser
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aplicad os por los aud itores en la realización de la auditoria q ue les ha sido
encargada. La dificultad de dar normas genera les de actuación a la hora de
realiz ar una Auditoría r adica en que cada empresa u
organiz ación debe ser
auditada según las características propias q ue posee, además de añadir las
situaciones coyun turales q ue atravi esa en ese mom e nt o la empresa u
organiz ación.
2.2.- IMPORTANC I A DE LA AUD ITORÍ A
Hoy día vivimos en un m undo de g lobal ización en el que las necesid ades
de transparencia de l as empresas y organiza ciones frente a terceros , ob ligan a la
aplicaci ón de la auditoría a diversos campos de conoci miento, que nece sitan de
una homogeniz ación para poderlas co mparar entre sí .
El mundo empresa r ial se f unda ment a en la realiz ación de t ransaccio nes
entre l os participantes , transacciones q ue se fundamentan en informacio nes q ue
necesitan de la verificación por part e de un t ercero ajeno a las partes para q u e
puedan ser ll ev adas a cabo.
La impor t ancia de real izar una auditorí a en la e mpresa u organiz ación se
resume e n la ne cesidad de comprobar e l cumplimiento de tanto de l a legislació n
vi gente en la materia como en la verificación de las estr ate gias y polí t icas
aplicad as, y todo ello con un doble objetiv o como es en primer lu gar comprobar
la e f ica cia y eficiencia de la em p r esa y en segundo lu gar para transmitir la
f ia bili dad y transpa rencia de la infor mación que damos de nues t ra empres a.
Desde un punto de vista interno, las audito rías p ermiten a la Direcció n de
las em presas y organizacione s identificar los errores o f raudes cometidos en la
marcha del dí a a d í a, detectando las debi l idades del control int erno y
comunicándol as a la Direcció n para que puedan tomar las medidas necesarias
tendentes a re m edi ar dicha s deficiencias en la ac t iv idad de la empresa.
Desde e l punto de vist a de u n terce r o, la aud itor í a a una empresa le
ofrece transparenci a y/o f iab ilid ad del ár ea revi sada ya que la misma se ha
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elaborado por auditores externos a la empresa y totalmente in dependie ntes, po r
lo q ue el resultado d e la misma no le afecta a los auditores y por tan t o expresan
con toda realid ad la si tuaci ón que están v erificand o.
Siempre va a resultar adecuado realiz ar una auditorí a en la
reestructuració n o reor ganiz ación de una empresa y ante cambios estructurale s
de la misma como f usio nes y absorciones. Pe r o es t a m bién una herramienta útil
que pe rm i t e tomar medidas correcto ras en el que caso de p roducirse di ferencias
entre ex pectativas y resultados.
De la realiz ación de una auditoría a la empresa u organizaci ón podemos
obtener en resumen los siguientes beneficios:
• Identi f icación de los ries gos de la emp r esa.
• D etectar las debili dades de la empresa .
• Otor g ar con fianza a los terceros in teresados en l a in f ormación.
• Otor g ar confianz a a l os directiv os y mandos intermedios del
seguimiento y funciona mien to de las polí ticas estratégicas utili za das.
• Prev iene a la empresa de er rores y fr aude s.
• Propo rciona una continu a mejora en los sistemas de control interno
de la empresa .
Como vemos la s audi toría s son necesarias por mucha s razones
destacando po r una parte o f recer a los p ropietario s de l as emp resas o part e s
interesadas en las organi za ciones aud itadas, de que la información de la
empresa q ue les presen t an es f iable en la m edi da indicada por el audito r en su
informe. Y por otra parte, esa misma fiabilida d se le ofrece a cualquier otro
usuario inte resado en la información de la e m p resa.
2.3.- E L E MENTOS DE LA AUDITORÍA .
Para q ue se pueda estable cer que lo q ue se está r eali za ndo es una
auditorí a y no cualquier otro tipo de informe, han de con fluir una serie de
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3.- AU DITORIA D E CU ENTA S.
En este capítulo vamos a desa rr oll ar la audi tor í a q ue en l a actualidad
tiene una may or ev olución en el tie mpo y en su desarroll o, l a Auditoría de
Cuentas, p rocediendo a anali zar su h istoria para poste r ior mente anal izar su
definició n, la importancia q ue hoy día tiene, los elementos q ue la compon en, su
regulación actual y las fa ses en las que se realiz a .
3.1.- EVOLUCIÓN DE LA CONCEPT U A LIZACIÓN DE A UDITORIA DE
CUENTA S.
En este apartado del estudi o v amos a r eal iz ar un a nálisi s de la evol ución
que ha sufrido el concep to de audi toría de cuen t a s.
Visto q ue la definición de auditar se centra en el aspecto económico de
las empr e sas y organiz aciones, podemos imaginar que la auditorí a m á s
importante pa ra las mismas es la audi t orí a de cuentas, por lo q ue no es de
extrañar que sea la que tiene mayor historia y evoluci ón q ue han desemb ocado
en el desarrollo de la mayor cantidad de normas y reg las de actuación que han
sido admitidas por la generali dad de la pr o fesión, de stacándose la escuela
anglosajona.
De aquí que si miramos en el pasado podemos ver cómo ha
evol ucionad o el concepto de auditorí a de cuentas. Tenemos que t en er presen te
que en cada paí s se ha desarrollado de una m anera diferente y con diferent e s
nombres q ue han evoluciona do a las actuales Normas Int e r nacio nales de
Auditorí a (NIA) aceptad as por la totalidad de l a comunidad d e a udito res de
cuentas del mundo.
En España com enz ó con la “ censur a de cuen tas” pero desde un punto de
vi sta dif e rente, la audito ría la realizaba un socio de la propia empresa , de esta
forma lo que se pr e t endí a no era dar una imag en f iel de una situación económic a
frente a terceros, si no que por el contrario era la fiscaliz ación de las cuentas para
evi tar los malos comenta r ios de los socios disiden tes a la ges tión de la empresa.
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Ya a partir de 1964 con el Decreto ley 7/1964, de 30 de ab ril, de
Socieda des de Inversión M obiliaria y Bolsas de Comercio, aparece la obligación
de la certif icaci ón de las cuentas anuale s por un miembro del I nsti tuto de
Censores Jurados de Cuentas de España (Entidad de d erecho público que
exi ste hoy día y que es re fer en t e de la Auditorí a de Cue ntas en España ).
Pero donde se aprecia ya un cambio r adi cal que aclara de una m anera
inequív oca el sentido de la auditoría de cuentas es en 1973 con la nuev a
redacción de los artí culos 41 y 42 del Códi go de Comercio donde ya aparece el
término “verificación”, convirtiéndose en el reconocimiento y regulació n o ficial de
la Auditorí a de Cu entas en España .
Por otra parte comienz a la evol ución de la Auditoría de Cuentas hacia
una homogenizaci ón co n el r esto de los pa í ses de nuestro entorno, sobre todo
con la C omunidad Económica Europea (CEE) ya q ue existe un sent ir de estar a l
mismo nive l q ue el resto de los países desarrollados. De est a manera, las
empresas t ení an que poder dar una informaci ón eq uiparabl e a las del r e st o del
mundo desarrollado, con la suf iciente calidad como para poder ser comparable
entre ella s, por tanto deb ía de ser normaliz ada.
3.2.- DEFIN ICIÓN DE A UDITORIA DE CUENTA S
Coopers & Lybrand (1984, pág.1) definen la audi toría como “ el examen
independ iente y la expresión de una opi nión sobre los est ados financi eros de
una empresa, realiz ados por un prof esio nal –el auditor- designado para
desempeñar tales fun ciones. Es fundament al para ello el requisito d e
independ encia, ya que de lo contrario quedaría menoscaba da la autoridad de la
opinió n y su validez de car a a quienes pre tenden depositar en ella su confianz a ” .
De esta def in ición de 1984 ya podemos extraer varias ideas que
fundamentan el concepto de la audito ría y que a su vez , de una forma u ot ra , la
caracteriz an. La primera idea que sustenta e l fundamento de auditoría es “la
independ encia”, es decir, el auditor ha de ser un prof esio nal en la materia que ha
de g oz ar de total independe ncia para po de r da r una opi nión sobre si los estados
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f in ancier os muestran o no la r eali dad de la empresa. D icha ind ependencia ha de
ser exigible para que la opinión del auditor ten ga la autoridad que necesita y a su
vez le responsab iliz a de ella.
Por otra parte, otra de las idea s es el reflejo q ue aporta la au ditorí a de la
imagen f iel de la realidad de la empresa, en este caso en materia económica y
f in ancier a, q ue le interesa a tercer os aj enos a la empresa pero de alguna
manera v inculad os a la misma .
Así vemos que ex iste una necesidad de homog e niz ar l a activi dad ya q ue
las empresas emi ten una información contable que son utiliz ados por terceros
(accionistas , entidades financieras, p roveed ores, etc.….), y en esa relación entre
los que emiten la in f orma ción y los usuarios de la misma, se plantea el problema
de su confiabili dad o credi bili dad, y para atajar este problema, el legislador ha
creíd o conveniente q ue la in f ormación contable sea veri ficada po r p ersona
cualificada e i ndependiente, el aud itor y pa ra ello p rocede a su legislació n,
regulación y normaliz ación.
La norm ali za ción que marcó un ant es y un después en la Audi tor í a de
Cuentas en Españ a, fue a raíz de la Ley 19/1988, de 12 de julio, de Auditorí a de
Cuentas, en la que se establecen las norm as de elaboración de la Auditoría d e
Cuentas a partir de las N ormas Técnicas de Aud itorí a, y nos define en su artículo
1.2 lo que se entiende como Audi torí a de Cu entas:
“la activi dad consistente en la revisió n y verificació n de las cuentas
anuales, así como de otr os estados f ina nci eros o documentos
contables, elaborados con arreglo al marco normativo de in formación
financiera que resulte d e aplicación, siemp re que aquélla tenga por
objeto la emisión de un informe sobre la fiabilidad de dichos
documentos que pueda te ner efectos frente a te rceros”
Con el paso del tiempo, la legislación ha ido evoluci onando, siendo hoy
dí a la Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditorí a de Cuentas la que sigue
definiendo de igual manera en su artícul o 1.2 lo que se entien de por una
Auditorí a de las Cu entas Anua les, siendo ésta:
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“la activi dad consistente en la revisió n y verificació n de las cuentas
anuales, así como de otr os estados f ina nci eros o documentos
contables, elaborados con arreglo al marco normativo de in formación
financiera que resulte de apli cación, siempre que dicha actividad
tenga por objeto l a emi sión de un informe so bre la fiab ilid ad de
dichos documen t os que pued a tener efecto s frent e a terceros” .
Como podemos v er, aún con el paso del t iempo, el concepto de auditor í a
de cuentas sigue sien do el mismo fundamentá ndose en la realización de una
revisi ón y verificación que posea como fin la elaboración de un informe q u e
tenga efectos f ren te a ter ceros.
3.3.- IMPORTANC I A DE LA AUD ITORÍ A D E CUENTA S A NU A LES.
Hoy d í a las necesidades de t ranspa renci a de las empr esas y
organiz aciones f rente a terceros, obligan a la aplicación de la aud itorí a a
div ersos campos de conocimiento, siendo el más importante y por ello el q ue
más recorrido y ex periencia tiene, la Audi toría de Cuentas.
La actividad de au ditoría de cuentas se caracteriz a por la relev ancia
pública q ue desempeña al prestar un servici o a la ent id ad revisada y afectar e
interesar no sólo a ésta, sino también a los t erce ros que mantengan o puedan
mantener relaci ones con la misma, habida cuen ta de que todo s ell os, entidad
auditada y t erceros, pueden conocer la calidad de la inf o rmación económi ca
f in ancier a auditada sobre la cual versa la opinió n de auditorí a emitida.
Con la f inalida d de regul ar y establece r las g aran t í as suf icientes par a que
las cue ntas anual es o cualquier otra información económica f inanciera que hay a
sido verificada por un tercero independiente sea aceptada con plena confianza
por los t erce ros interesados, en la Ley 19/1988, de 12 de julio, de Audit orí a de
Cuentas, se d efinió la activ idad de auditoría y se establ ecieron, entre otras
disposici ones, las condiciones que se deben cumpli r para a cceder al Registro
Oficial de A uditores de Cuentas y poder así ejercer tal activi dad, las normas que
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regulan su ejercicio, el contenido mí nimo del in forme de auditorí a de cuentas
anuales, el régi men de incompatibi lidade s y de respon sabili dad de los auditores
de cuentas, el ré g imen de in f racciones y sanciones y la atribución al I ns tituto de
Contabil idad y Auditoría de Cuentas del control de la act iv idad y de la potestad
discipl inaria de los audi tores de cuentas.
Según Coopers & Ly brand (1984, pág.2) la Auditoría de Cuentas tiene su
importancia en los objeti vos que cubre siendo el objetiv o principal “ permitir que el
auditor llegue a es tar en condi ciones de informar fundadamente sobre la
fidelida d y raz onabilidad de la situa ción finan ciera que r eflej a el bal ance de
situación, de los r esul tados que figuran en la cuenta de pérdidas y ganancias y
de cualquier otr a inform ación que deban p roporcion ar los estados financi eros. El
auditor viene obli gado a sentar de forma inequívoca en su infor me si, de a cuerd o
con su opinión, los estad os f inanci eros of recen u na imagen fiel y raz onable ” .
Así mismo reflejan otros objetiv os secunda r ios co m o son :
• “El examen de los registros contabl es que el auditor realiza para
evaluar la fiabilidad y r az onabilidad de los est ados f inan cieros no
está, básica m ente o específicamente , destinado a descubrir errores,
fraudes o ano malías, y por lo t anto n o puede esperarse q ue ese sea
uno de sus re sultados .
• El auditor como t al no es responsabl e de la preparación de los
estados financieros ni de efectuar una valoraci ón crítica de la gest ión
directiva, re flejada en los resultados conta bles. Sin embargo como
parte de su t rabajo, debe asistir siempre a la dirección en su
cometido de establ ecer y m antene r un sistema adecuado de control
interno, informando de las deficienci as observadas en el mismo a lo
largo de la audi t or ía.”
Vemos de es ta m ane r a como se pone de manifiesto la impor t ancia del
papel de la audi tor í a en el sentido de inform a r y dar f iabili dad a unos ter cero s
interesados , acerca de la in f ormación f inancie ra auditada. Informaci ón esta q ue
va a ser elemento f unda m ental en algún tipo de t ransac ción o negocio a reali zar
entre l a empresa auditada y los t erceros, de tal manera q ue el auditor r e sponde,
no ante la empresa auditada, sino ante los terceros usuarios del in forme de
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
auditorí a de los perj uicio s q ue pudiera causarle de no r eali z ar correctamente su
trabajo.
De igual manera podemos entender q ue aun q ue el trabajo de auditoría
no está específicament e destinado a descubrir todos los errores o fraudes que
pudieran exi stir, el mismo se prepara con l a certeza de la existenci a de a lg ún tipo
de error (hay que t ene r en cuen t a la ex istencia de la inte rvenci ón hum ana en
todos los procedimientos de la empresa, por lo qu e es fácil la existenci a de algún
error), por lo que unos procedimientos de auditorí a corr ectamen te dise ñados y
adecuados al hecho q ue analiza n, van a ser capaces de detectar todos los
errores signi f icativo s que pudi eran existir debi dos a irre gularidades o fraude s.
Así mismo, en el trabajo de audito r í a es f undam ental el conocimien to de l
sistema de control intern o que tiene la empresa, p ara lo cual el auditor realiz ará
un est udi o que si bien nos permite su conocimien to, no nos va a permiti r opinar
sobre el mismo, aun que si nos v a a permitir des cubrir los f all os y debi lidades de
dicho sistema de control interno. A partir de este conocimiento, el auditor est á
en situación de aportar a la dirección de la em presa un valor añadido al pr opi o
de la auditor í a y es la emisión de una carta de recomendaci ones y mejoras del
sistema d e contr ol interno, en la q ue se expone al empresario las deb ili dades
encontradas en el sistema que ha ideado, lo que le perm itirá realiz ar las
correcciones opo rtunas para el corr ec t o f unci ona miento del sistem a y así evitar
la exi stencia de posibl es errores o fr aude s.
Según Fernández , Villa nuev a y Mareque (2013), al igual q ue muchos
otros autores, justifican la i mportancia y la razón de se r de l a Aud itorí a en la
confianz a que aporta a l os estados financiero s de una empresa , p ara un tercero
interesado en dicha in f or mación. O dicho de otra manera , el rasgo esenci al de la
profesión de aud itorí a es la responsabilida d pública de auditor en relación con la
información financiera .
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
3.4.- EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA AUDITORÍA DE CUENTA S.
Hace 4.500 años los esc ribas sumerios de la antigua M esopotamia tení an
la r espon sabili dad de llevar a cabo un r e g i stro de todas las acti vi dades
económicas diarias, l as cuales se rev isaban (audi taban) po r mes y año. En el
año 2.000 A.C. los chino s auditaron los registros contables del emperad or de la
época debido a la naturalez a ag raria de la ec onomí a. También en el antiguo
Egipto comprobaban c on exactitud los cálculos de las importaciones y
expo rtaciones de trigo, l a cantidad de cosecha s y los impuestos. Ya en el año
300 A.C., en Atenas, un grupo de expertos recibió el encargo de cont ra star las
cuentas de los tesoros públ icos y de todas las p ersonas con respon sabili dad en
la manipula ción de fondo s públicos.
Posteriormente , en la época Romana este término se u tilizaba en la
práctica de juz gar la s denu ncias a part ir de la audición de testigos.
Progresiv amente se f ue reduci endo la importanci a de lo s t es t imonio s orales y se
iba haciendo m ás hincapié en la documentación aportada; pues lo s a uditores
examin aban las cuentas de los gobernadores de las prov incia s para detecta r
posible s fraudes.
M ás adelante en el 325 A.C. se públi ca en Roma "la ley Pactelia”
constituyénd ose en la pr imera norm a de aprobació n de los asientos contables".
La Contabilidad r omana aport ó registros como el "Codex Tabulae", el cuál en u n
lado se llevaban los ingresos o "Aceptum" y en el otro los g astos o "Expensum "
convi rtiéndose en los p rimeros proce dimientos contabl es propia mente dichos.
En el 235 D.C. con la muerte de Alejand r o Severo, la contabilidad
adquirió gran i m por tanci a en la Roma An tig ua .
Durante la Rep ública y el I mpe rio la Co ntabilid ad llevada por plebey os,
constaba de dos libros: el Adversaria (transaccio nes de caja) y el Codex (asiento
de las de más operacio nes) con los cuales los rom ano s llevab an un control
preciso de su patr imoni o. El papel de los "ba nqueros " f ue el de una casta
dirigente quienes perfec cionaron las técnicas contables, con el fin de controlar
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
las asignaciones para el eje rcito en función de conquista s territoriale s y pa ra los
patricios pa ra sus con quistas polí ticas.
Podemos concl uir de e st e perio do histó r ico que en cada una de las
etapas de la humanidad se hizo ejercicio con t abl e estrechamen te li gado a lo que
hoy cono cemos como audi toria contribuy endo notoriamente al desa rrollo de
estos pueblos .
La edad media q ue práct icamen t e comienza entre el 300 y 500 después
de Cristo con a contecimientos como el debil itamiento de la invasi ón de los
barbaros, el su rg imie nto del cristianismo y la apa r ici ón de un sistema de manejo
económico, espiritual y social l lamado el f eudalismo también hace aportes
importantes al desarroll o contable media nte el papel prot agóni co de la iglesia
Católica evidencia da en documento s del si g lo VI II como el Capitulare de Villis de
Carlo Magno y el est abl ecimiento de una moneda común con aceptación
internacional , el Solidus emitida po r Constantino pl a.
Así mismo otras comuni dades europeas co mo Itali a y Francia convirtieron
la activid ad contable en una profesión de prestigi o jug an do un papel importante
la intelectual idad, la honradez y m uchos ot ros va lores esencial es para un ético e
idóneo desempeño de control, vigilanci a y recomendacione s para la toma de
decision es posteriores.
En la modernidad t a mbi én hubo acontecimi entos que permitieron el
avan ce del ejercicio con table com o la g enerali zaci ón de los números arábi gos y
la aparición de la impren ta hacia el siglo XV.
En el año 1518 en Alemani a, Grammateus publicó un libro co mbinado de
algebra y contabili dad. Tag lie nte en Italia, Salced o y Felipe II en España hicieron
interesantes apo r tes a esta discipl ina.
En Gran Bretaña la inspección de cuentas o lib ros data de época r e m o ta.
En el año 1299, según se lee en los archivos del Ayuntamiento de Londres, se
nombraba una persona q ue ej e rcí a el cargo de Auditor o I nspec t or para que
revisara las cuentas de aquel Muni cipio . Despu és, en el año 1324 , se nombraron
tres auditores para revi sar las cu entas del patrimonio del Rey . M ás tarde, el
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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célebre escritor inglés Shakespea re, en su obra Timón de Atenas, nos habla en
sentido figurado, de la ex act itud y precisión propia de un auditor . D es de esa
época, no ha y sociedad, fundación, patrimo nio, m uni cipio ni entidad de
importancia que no ten ga su auditor.
En 1581 se funda el pri m er colegio de con t ador es en Venecia , llamado
Coll egio dei Raxonati. Por 1669, a nadie se le permití a practicar la cont abili dad
en Venecia sin ser miembro de la Universidad. M ás t arde, en 1640 , se crea en
Parí s el Tribunal de Cu entas, donde existe un p erito en car gado de la rev isión de
las mismas.
En los sig los X V I I Y XVIII con el ad ven imiento del Mercantili smo en
Francia, Hol anda e Inglaterra y el nacimien to de los emporios comerciales e
industriales se estableció la profesión co ntable com o una activid ad
independ iente, pr o f esion al y libre. Napole ón, en 1805, orden a a los practican tes
de esta profesi ón some terse a riguroso ex amen.
La Contabili dad ini cio su m ás espec t acula r transfo rmación en el siglo XIX,
con el desarr ol lo de l a i ndustria europea, e n especial en Ing later ra y el
nacimiento del li beralism o clásico de S m ith y David Ricardo.
Fue en Gran Bretaña donde la audi tor í a es re cogida por primera vez
como ac tivi dad p rofesiona l en la Ley de Sociedades de 1862, q ue recome ndaba
la definición de un sistema normaliz ado de contabili dad que enmarcase el
trabajo del audi t or .
Las causas que dieron origen a esta profesi ón, fueron principal mente las
siguientes:
1) La necesidad de comprobar la honestid ad de aquellos que
administraban los bienes y dinero de otr os.
2) El deseo de los admini stradores de que su honradez quedase
comprobada.
3) La falta de conocimie ntos en r eali dad, para rendi r informes y cuentas
de la gestión realiz ada
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
bien a t ravés de l a V III Directiv a del Consejo (84/253 / CE E), r e ferida
especí f icamente al e jercici o de la audito ría de cu entas.
Según se establece en el prólogo de la Ley 19/1988, de 12 de Juli o de
Auditorí a de Cue ntas, la auditoría de cuentas se con f igura como la activ idad q ue ,
mediante la utilización d e determinadas t é cnicas de revisión, t iene por objeto la
emisión de un infor me ace rca de la f iabi lida d de los documentos co ntables
auditados; no limitándos e, pues, a la mera comp robación de que los sald os que
f i g u ran en sus anotacion es contables concuerdan con los ofrecidos en el bal ance
y en l a cuenta de resultados, ya q ue las técn icas de revisión y verificaci ón
aplicad as perm iten , con un alto g rado de certeza, y sin la necesidad de rehacer
el proceso contable en su t otalid ad, dar una opinión responsable sobre la
contabili dad en su conjunto y, además, sobre otr a s circunstancia s q ue ,
afectando a la v ida de la empresa, no estuv ieran recogidas en dicho proce so.
La auditorí a de cuentas es, según establece la Ley 19/1988, un servicio
que se presta a la empr esa revisada y q ue af e cta e interesa no sólo a la propia
empresa, sino también a ter ceros q u e mantengan r el aciones con l a misma,
habida cuenta que todos ell os, empresa y tercero s, pueden conoce r la cali dad de
la inf o r mación económi co-contabl e sobre la cual versa la opinión emitida por el
auditor de cuen t as.
En Espa ña aparece la regulaci ón especí f ica de la a uditorí a de cuentas
con la Ley 19/1988, de 12 de julio, de Auditorí a de Cuen tas, la cual se d ivide en
cuatro capí t ulo s significativ os:
• En el Capí tulo I se r ecoge el concepto de la actividad de auditorí a de
cuentas jun to a otros asp ectos relacio nados con l as condicio nes a las
que se sujeta el ejercicio de la actividad , se especi f ica de forma
pormenoriz ada el contenido del informe de audi toría, haciendo
especial hincapié en el alcance de la opinión técnica, elemen to
primordial de dicho in f orme.
• En el Capí tulo II se est a blecen las normas que re gulan el ejercicio de
la actividad de a uditoría de cuentas, f ijándose los correspondiente s
requisitos y condiciones que per miten el acceso al Registro Oficial de
Auditores de Cuentas dependiente del Mi nisterio de Economí a y
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
Haciend a, a tr av és del Instituto de Contabilidad y Auditorí a de
Cuentas, así como el régimen de incompat ibil idades y el de
responsabil idad de los auditores de cuentas en el ejercicio de su
activi dad.
• En el Capí tulo III se re gula el r é gimen sancionado r , ajustándose a los
principio s exigidos por la Constitución respe ct o de la po t estad
sancionado ra de la Admi nistración.
• El Capítulo IV se refiere al Inst itu t o de Contabi lida d y Audi tor í a de
Cuentas y en el único artícul o de q ue con sta se regulan las
competenci as que en materia de audi toría de cuentas se atribuy en a
este Organis mo.
Tras la Ley de Aud itorí a de Cuentas, y ante div er sas modi f icaciones de la
legislación mercantil en España como el texto refundido de la Ley de Sociedades
Anónimas aprobado por el Re al Decreto Legislativo 1564/1989, y deb ido a la
modificación r eal iz ada por la ley 4/ 1990, de 29 de junio, de Presup uestos
Generales del Estado para 1990, se apreció la necesi dad de aprobar por el Real
Decreto 1636 /1990, de 20 de diciembre, por el q ue se aprueba el Reglament o
que desarroll a la Ley 19/1988, de 12 de julio, de Aud itorí a de Cuentas.
A continuació n con la Ley 1 2/2010, de 30 de junio , por la que se modifica
la Ley 19/1988, de 12 de julio, de Auditorí a de Cuentas y ot ras normas
mercantiles, se proced e a su adaptación a la norma tiva comunitari a. Esta
reforma da lugar al Real Decreto Legislativo 1/2011, de 1 de julio, por el q ue se
aprueba el Texto Refundido de la Ley de Auditoría de Cuentas, facultándole para
regulariz ar, aclarar y armoniz ar los textos legales que se han re fundido. A su
vez, esta modificación provocó la modificación del Reglamento de la Ley de
Auditorí a de Cuentas, dando lugar al Real Decreto 1517/2011, de 31 de o ctubre ,
por el q ue se aprueba el Re glamento que desa rrolla e l texto re fundido de la Ley
de Auditorí a de Cuentas, aprobado por el Real Decreto Legislativ o 1/2011, de 1
de julio.
De esta manera ha permanecido hasta la aprobaci ón de la Ley 22/2015,
de 20 de j uli o, de Auditorí a de Cuentas, cuyo obj eto principal es adaptar la
legislación interna esp añola a los cambios incorporados po r la Directiv a
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Tesis Doctoral
2014/56/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014, por
la q ue se m odi f ica la Directiv a 2006/43/CE del Parlamento Europeo y del
Consejo, de 17 de may o de 2006, relativ a a la auditorí a legal de las c uentas
anuales y de las cuen tas consoli dadas, en lo que no se ajus ta a ella.
Así , esta Ley se estru ctura en un tí t ulo Prel iminar y cinco tí t ulo s:
• El títul o preliminar incluy e las disposi ciones generales del ré gimen
jurídico por el que ha de r e girse la a ctiv idad de au ditorí a de cuentas,
recogiendo su ámbito de aplicación y e l sistema de f uentes jurídi cas
que inte gra su nor mativ a reg ul adora. En lo que a las normas de
auditorí a se r e f iere, se si guen man t en iendo las no rmas
internacional es de auditoría que sean adoptadas por la Comisión de
la Unión Europea.
• El t ítulo I, dedi cado a la auditorí a de cuentas, regula los aspectos
esencial es de la activ id ad de auditorí a de cuentas de conformidad
con la Directiva que se transpone, si bien debe señalarse que la
auditorí a que se regula no supone gar an t í a al guna respecto a la
vi abilidad f utura de la entidad auditada ni de la eficiencia o e ficacia
con que la entid ad audit ada hay a dirigido o v aya a dirigir su activ idad.
• El t í tulo II regula el si stema de supe rvisi ón pú bli ca y comprende
cuatro capí t ulo s.
• El título III contiene el régimen de in fr accion es y sanciones.
• El título IV se dedica a las tasas del Institut o de Co ntabilid ad y
Auditorí a de Cuentas por el contr ol y la supervisión de la activi dad d e
auditorí a de cuentas, por la expedi ción de cer ti f icados o documentos
a instancia de part e y por las inscripciones y anotaciones en el
Registro O ficial de Aud itores de Cuentas .
• El título V contiene la r egulación correspondi ente a la protección de
datos de cará cter person al
Por último destacar q ue la leg isl ación de Auditoría de cuentas siempre ha
sido acompañada po r normas de apoyo como f ueron las aprobadas por la
Resoluci ón de 19 de enero de 1991, del Institut o de Contabili dad y Auditoría de
Cuentas, por la q ue se publican las Normas T écn icas de Auditoría, que son los
principio s y requisitos q u e debe observa r necesariamente el Audi tor de Cuentas
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
en el desempeño de su función y sobre las q u e debe basarse las a ctuaci ones
necesarias para expresa r una opinión técnica responsabl e, así se establece en
el artículo 13 de l Reglamento de la Ley de Auditoría de C uentas. Estas Normas
Técnicas se agrupan en t res tipos según su naturalez a: norm as técnicas sobre
ejecución del trabajo, no rmas técni cas sobre in f ormes y normas técnicas sob re el
auditor. El f unda mento de estas Normas Técni cas de Audi torí a, es que son el
requisito mín imo de calidad relativo al trabajo que desempeña el auditor y a la
información que rinde co m o resul tado de dich o t rabajo.
Al igual que ha ido evolu cionando la legislación en materia de Auditoría
de cuentas, ta m bién ha ev oluci onado sus no rmas complementaria s como son los
reglamentos y las normas t écni cas de auditoría. As í en la actual legislación de
Auditorí a de Cuentas viene apoyada por las norm as aprobadas por la
Resoluci ón de 15 de oct ubre de 2013, del Institut o de Contabili dad y Auditoría de
Cuentas, p or la que se publican las n uevas Nor mas Técnicas de Au ditoría,
resultado de la adaptación de las Normas In ternacion ales de Auditorí a par a su
aplicaci ón en España (N IA-ES ).
Las Normas Inte rnacion ales de Auditorí a para su apl icació n en España
(NIA-ES), aprobadas po r Resolución de 15 de octubre de 2013, del I ns t i t uto de
Contabil idad y Au ditorí a de Cuentas , dan un gran avance en su estr uc tura y ,
aunque en el f ondo no varí an los aspectos q ue regula, traen como nov edad la
estructura de las mismas q ue se encuentran integradas por las si guientes
secciones:
• La «Introducción» ind ica el cont ex t o relevante pa ra la co m prensió n
de cada NIA, pudiendo incluir cuestiones tale s como el ob jeto y
alcance de la NIA, su relació n con otr as N IA, la materia objeto de
análisi s y tratamiento, las responsab ilid ades del a uditor y el contexto
en que se en m arca .
• En la sección de «Ob jetiv o» de cada NIA se describen los objetivos a
conseguir por el auditor m edi ante la aplicación d e l os requerimien tos
previstos en cada una de ellas, q ue deben interpretarse en el
contexto de los objetiv os g lobal es del audi t or en la r eali z ación de un
trabajo de audi toría de c uentas.
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Tesis Doctoral
• En la sección de «Definiciones» se precisa el significado de
determinados términos que aparecen en cada NIA, con el objet o de
facilitar su interpretación y aplicación práctica a efectos de la NIA, si
bien dicho sig nificado no necesariamente debe coincid ir con las
definicio nes de esos mis mos término s en otros á mbitos y contex tos.
• Los «R equerimiento s» que se establecen en las NIA deben cu mplirse
obligatoria mente por parte del audi t or , salv o que la NIA no sea
aplicab le en su totalidad al caso concreto o porque un requerimiento
incluy a una condición y ésta no concu rr a en el c aso.
• En la «Guía de aplica ción y otras anotaciones ex plicativ as» se
proporciona una expli cación m ás detallada de lo s distintos aspectos
tratados en cada NIA y, en part icul ar, se dan orientaciones que son
releva ntes para la adecua da apli cación práctica de los
requerimiento s r eco g id os y, en def initiv a, para la necesaria
comprensión y facilitar la aplicaci ón e f ec t iv a de la NIA.
Las Normas Inte rnacional es de Audi toría para s u aplicación en Esp aña
(NIA-ES), aprobadas po r Resolución de 15 de octubre de 2013, del I ns t i t uto de
Contabil idad y Auditorí a de Cuentas se div iden en las si g uientes :
NIA-ES 200 Obje tivos globales del auditor independi ente y
realiz ación de la auditoría de conf ormid ad con las normas
internacional es de audi torí a.
NIA-ES 210 Acu er do de los términos del encargo de auditorí a.
NIA-ES 220 Con t rol d e cal idad de la audi toría de estados finan cieros .
NIA-ES 230 Docu m en t a ción de audi torí a.
NIA-ES 240 Respo nsabilidade s del auditor en la auditorí a de est ados
f in ancier os con re specto al fr aude .
NIA-ES 250 Consi dera ción de las disposicio nes legales y
reglamentaria s en la aud itoría de estados financieros.
NIA-ES 260 Comunicaci ón con los responsable s del gobierno de la
entidad.
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Tesis Doctoral
NIA-ES 265 Comunicaci ón de las deficiencias en el control inte rno a
los responsables del gobierno y a la direcció n de la entida d.
NIA-ES 300 Plan i ficación de la audi torí a de esta dos financieros .
NIA-ES 3 15 Identificación y v aloración de los riesgos de incorrección
material median te el con ocimiento de la entidad y de su entorno.
NIA-ES 320 Importancia relativa o materialidad en la plan ificación y
ejecución de la audito ría .
NIA-ES 330 Respue stas del audi tor a los ries g os v alorados.
NIA-ES 402 Consi deraciones de audi toría relativas a una entidad que
utiliz a una organiz ación de servi cios.
NIA-ES 450 Ev aluación de las incorrecciones identificadas durante la
realiz ación de la audi toría.
NIA-ES 500 Ev idenci a de audi toría .
NIA-ES 501 Evi dencia de auditoría - consideraci ones específicas
para determi nadas áreas .
NIA-ES 505 Con f ir maciones ex ternas.
NIA-ES 510 Enc arg os ini ciales de audi toría - saldos de ape rtura.
NIA-ES 520 P rocedimien t os anal í ticos.
NIA-ES 530 M uestr eo de auditorí a.
NIA-ES 540 Auditorí a de estimaciones contabl es, incluid as las d e
val or razonable , y de la in formación relacio nada a revelar.
NIA-ES 550 Pa r tes v inculadas.
NIA-ES 560 Hecho s pos teriores al cierre.
NIA-ES 570 E mpresa en f unciona miento.
NIA-ES 580 M anif es tacion es escritas.
NIA-ES 600 Consid eraci ones e special es-audi toría s de estados
f in ancier os de g rupos (incl uido el tr abajo de lo s a uditores de los
componentes) .
NIA-ES 610 U tiliz ación d el trabajo de los audi tor e s interno s.
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NIA-ES 620 U tiliz ación d el trabajo de un experto de l auditor.
NIA-ES 700 Formación de la opinión y emisión del informe de
auditorí a sobre los estad os f inanci eros.
NIA-ES 705 O pin ión modificada en el in forme emitid o por un auditor
independ iente.
NIA-ES 706 Párra fos de én f asi s y párra f os sob r e otras cues tiones en
el informe e mitido po r un auditor independi ente.
NIA-ES 710 I n f ormaci ón compa rativa: cifras correspondientes a
periodos ante riores y estados financieros co mparativ os.
NIA-ES 720 Responsabi lidad del auditor con respecto a otra
información inclui da en los documentos q ue contie nen los estados
f in ancier os auditado s.
Como podemos apreciar , estas nuevas nor mas siguen regulando
la totalidad de l a actividad de Auditor í a d e Cuentas, y a que además en su
aprobación se establece que todo lo no regulado por estas normas, se seguirán
regulando por las antigu as Normas Técnicas de Auditorí a.
3.8.- F A SES EN L A R EAL IZ A CIÓN DE L A A U DITORÍ A DE CUENTA S .
Conside ramos que un trabajo de audi toría se descompon e en tres etapas
completamente diferenciada s, pe ro en las q ue hay t areas o trabajos que se
realiz an durante varias d e las m ismas .
La primera etapa a l a q u e ha de enf rentarse el auditor consid eramos que
es la denominada “etapa previ a”, en esta et ap a el auditor ha de r eal iz ar dos
tareas diferenciadas, la primera es la obtención de un mínimo conocimie nto de la
organiz ación a auditar para conoce r por un lado l os datos y caracterí st icas
generales de la org anizació n y por otro lado para v erificar que no existe razó n
alguna que pueda afectar a su indepen dencia y provocar incompatibil idad. La
segunda de las t a reas es la def inición de los objet iv os del tr abajo y el alcance de
los mismos.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Estas dos tareas nos van han servir como base para la r eali za ción de la
“carta de encargo” o “ co nt ra to de auditorí a”, en la que, se especifican todas las
cláusula s bajo las cuales se v a a realiz ar la audi torí a.
Una vez f inal iz ada la “etapa pr ev ia” estamos ya en condicione s de pasar
a la siguiente que es la “ etapa de auditorí a”. En esta etapa se desa rrolla y realiza
la totalidad del tr abajo de auditoría que se v a a descomponer en varias partes
que van a se guir un orde n cr onol ógico co mo es:
• La planificación de la au ditoría
• Recopi lación de infor maci ón
• Estudio de la in f or mació n/ejecución de pruebas
• Emisión del informe
• Emisión de la ca r ta de reco mendaciones.
Por último y una vez r ealiz adas las dos etapa s anter io res pa sare m os a
realiz ar la “etapa de post -audito r í a”, en la q ue procedere mos a ayudar a la
organiz ación auditada a verificar si funcionan o no las m edid as implementadas
por l a Dirección de la m isma para solventar los fallos y debil idades de control
que han sido puestas de mani f iesto po r la audi torí a.
Para una mejor co mprensión del p roceso de auditoria de cuentas,
procedemos a rep resentarlo gráficamente en la figura 3.2.
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Figura 3.2: Fase s de la A udit oría de Cuentas
Fuente: Ela boración p ropi a
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C A PÍ TULO 4: A UDI TOR IA SOCIOL A BOR A L.
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Figura 4.1: A ctividades que integran la A uditorí a soc i ol aboral.
Fuente Galán (2000)
No obstante, Galán (2000) es del gr upo de los autores que consideran a
la auditorí a como una activ idad de consultoría al incluir en su de f inició n la
necesidad de emitir propuestas de mejora, hecho ést e que no comparti mos por
los motiv os de inde pendenci a del auditor y q ue e xp ondremos más adelan t e.
Así , aunq ue se pone un mayo r interés en la de finición com ple ta d e
Auditorí a Sociolaboral, los autores que la def ine n siguen cayendo en el err or de
concepción de la misma ya q ue es conside rada como un asesoramiento cuy o f in
es la mejora y eficiencia de los recursos humanos de l a organi za ción, de esta
manera encon tr a mos la definición dada por O rde gov y Niconova ( 2004 pág.354):
“un ejercicio periódico desarrollado dentro del ámbito de recursos humanos que
incluye el segu imien to y captación de información, su análi sis y evaluación sobre
la base de la eficiencia con la que la organiz ación emplea sus recursos
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humanos, con el propósito de mejorar continu amente los r esul tad os y la
satisfacción en el trabajo de los emple ados” . Podemos en t ender con esta
definició n q ue se refieren a un t raba j o de asesoramien t o o de r ev isión y
verificación, pero no a u n traba jo de auditorí a ya q ue como ex pondremos más
adelante el f in de la misma no es la consultorí a de los r ecu r sos human os ni la
toma de decision es en e ste área de la empresa .
Pero avanza ndo aún más, Quintans y de Benito (2004, pág.5) definen la
auditorí a sociola boral como:
“Un conjunto de ac tuaciones realiz adas por profesionales
independ ientes qu e con sisten en el análisis y revisi ón de la situación
laboral de una Empresa, mediante el estudio de la documentación e
información aportada por la m is m a, reflejand o f inal mente en un
informe la situación real de la Empresa en cuanto al cumplimiento de
las obligaciones jurídicas tanto a nivel laboral como de seguridad
social” .
De esta de f inición se centr a el alcance de la aud itorí a en la situación
laboral y en la r ama j urí dica, por lo que es una definició n del ár ea completa de
los recursos hu manos aunque se centra en su utili zación como un informe d e
consultorí a, de hech o Quintans y de Benito (2004, pág.5) in dican com o
caracterí st icas de la audi toría laboral las si g uiente s:
• Debe ser sistemática .
• Debe ser objetiva.
• Deben apl icarse técni cas de revisión y verificació n adecuadas.
• Deben realiz arse p or personas extern as, í n tegras e
independ ientes.
• Deben basarse en la información y documenta ción entregada por
la empresa audi tada.
• Tiene como des tinatari os a lo s órganos de dirección de la
sociedad.
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En esta l í nea de asesoramiento de r ecu r sos hu manos está la definición
dada por Reye s (2005, pág.223), cuando nos dic e que es: “un procedi miento que
tiene por objeto revisar y comproba r , bajo un mét odo especial, todas las
funciones y actividades que en materia de personal se reali z an en los distintitos
departamentos , para de terminar si se ajus t an a los programas es table cidos y
evaluar si se cumplen los objetivos y políticas fijados en la materia, sugiriendo en
su caso los cambios y mejoras que deban hacerse para el mejor cum plimiento
de los fines de la administración de personal” . En esta definició n vemos como
centra el alcance de la auditorí a a las acti v idades de personal de todos los
departamentos para determinar si se ajustan a las polí t icas estraté gicas
establecidas en mat e ria de personal , pero a s u vez vuelve a la f unci ón de
consultorí a cua ndo sugiere que l a aud itoría ha de decir los cambios y m ejoras a
realiz ar por la organiz aci ón, lo que ya no es por d efinició n auditorí a.
El Centro Europeo de Aud itores Soci o-laborales CE AL (2006, pág.7-8) en
la emisión de sus Norma s Técnicas de Audito ría Sociola boral, la definen como
“la act ivi dad realiz ada por un profe sional cualificado e independi ente, consistente
en anali z ar, mediante la utilizaci ón de las téc ni cas de revisión y ver ificaci ón
idóneas, l a adecuaci ón socio-lab oral a la normativa legal y conve ncional
deducida de los documentos exa minados, y qu e tiene por objeto la emisi ón de
un i nforme dirigido a poner de manifiesto su op inió n responsab le sobre dich a
adecuación , así como la fiab ilid ad de la información que se desprende de la
documentaci ón analiz ada, a fin de que se pueda conocer y valorar dicha
información” . En est a def ini ción se vuelve a dar un paso atr ás ya que si bien
define al profesio nal que realizará la auditorí a y q ue lo ha rá mediante técnicas
concretas (aun q ue no h ace re ferencia a las técnicas de auditorí a), reduce la
amplitud de la mism a a la parte juríd ica de los recursos hu manos , por lo que no
entra en su ámbito de aplicaci ón la part e social de los recursos humanos de la
que no hay le g isl ación alguna .
M ás reciente y con un enf o q ue basado en la au ditorí a de r iesgos
es la que realiza Sánchez ( 2013, pág.18) cuando define la Aud itorí a Sociolaboral
como: “un p r oceso , en el ámbito de y en paralelo a la gestión de los recursos
humanos, d e car á ct e r puntual y periódico, centrados en la gestión de riesgos,
fundamentado sobr e la acumulaci ón de evidencias objetivas, bajo la
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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responsabil idad de un agente imparcial, basado en la cooperación in terna,
sometido a la ortodoxia metodológi ca, acompañ ados de propósitos educ ativos y
encaminado a la emisión y justificación de opiniones y sugerencias para
actuaciones futuras” .
Basándono s en la def ini ción dada por Sánchez (2013) podemos poner de
reliev e que la auditorí a ha de es tar:
• Basada en l a e v idencia desde el punto de vista de la m étrica (hay
que medir cuali tativamen t e) .
• Ha de ser in dependi ente para da r una o pinión li bre de subordina ción
alguna.
• Ha de ser interactiva basada en la r epetici ón de la misma para poder
corregir las desv iaci ones no deseada s.
• Ha de ser induc tiva ya que de su repetició n pueden realiza rse
normas de carácter general amparada s en las relaciones entre las
variab les.
• Ha de ser puntual li mitada a la duración del pro ceso. No del alcance
de la auditorí a.
• Ha de ser cooperativ a y a que re quiere una e strecha col aboración
entre un pro fesional de la auditorí a y otro profesi onal del ámbito
objeto de análisi s.
• H a de ser educativ a pues del proceso coopera tiv o sur gen un mutuo
trasvase de cono cimient o y habil idade s entre ambos profesional es de
lo que se bene f icia la o rganiza ción auditada.
Esta def ini ción da un nuevo punto de vista de la Auditorí a Sociolaboral ya
que el au tor le aplica un carác ter del llamado “ cu adro de mando in tegral”, con la
sugerencia de la aplicación y control po r compa ración en el tiempo de una serie
de indicad ores, de cuy a evol ución dará las re glas para ev itar las dev iaciones
entre la realidad y la estrategia establ ecida. De esta forma se pierde el fin de la
auditorí a y se hace más hincap ié en una funci ón de consul torí a.
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Nosotros q uere mos c oncret a r aún más y definimos la Auditoría
Sociol aboral como:
La actividad desarrollada por ex pertos (ex ternos o interno s)
consistente en la revisión de la g estión
y
política de r ecursos
humanos, su adecuaci ón est ra tégica así como de la revisión de
obligaciones legales
y
contables relacionadas, realizada en una
organiz ación concreta, utiliz ando una serie de procedimientos
y
pruebas de auditoría, con el objet o de emitir una opinión t écnica que
tenga efectos f ren te a ter ceros.
En esta definición ponemos en reliev e q ue uno de los principales
objetivos de la aud itorí a es la emisión de una opinión que t enga efectos sobre
terceros, por lo q ue no va a ser como cualquier otro tipo de in forme utilizados en
la revisi ón de los recurso s humano s pa r a la c ons ultorí a de recursos huma nos.
En función a esta de finició n podemos establece r como ca racterí st icas de
la Auditorí a Sociolaborales las si guientes:
• Tiene que ser siste mática, ha de seg ui r unos métodos o
procedimientos de manera que en e sencia se real ice igual en la
auditorí a de cualquier org aniz ación, siempre salv ando las peq ueñas
diferencias q ue pudieran existir al adaptar la auditorí a a la
organiz ación audi tada.
• Tiene que ser obje t iv a no teniendo el audito r nin g ún tipo de prejuicio
antes de la realiza ción de sus pruebas de auditorí a y siempre con la
vi sión de mejorar el siste m a es tablecido.
• Tienen q ue aplicarse t é cnicas de r ev isión y verif ica ción de auditoría
adecuadas, que depen derán en cada momento de las diferentes
circunstancias que r ode an el trabajo, no si endo siempre l a misma
técnica interesante para dif erentes trabajos, es decir no consiste en
hacer muchas pruebas sin o que consiste en realizar las pruebas
necesarias y útiles par a obtener la evi dencia necesaria que nos
permita dar una opi nión.
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• Debe realiz arse por pe rsona s expertas, í nteg ras e independi entes, ya
que de no ser así est aría r eal iz ándose por una persona que sin las
expe riencia y formación necesaria no sabr í a qué pruebas reali zar,
cómo apli carlas y por supuesto no sabrí a interpretar los resultados;
ha de ser integra e indepe ndiente a la entidad auditada para pode r
emitir una opinión en la que puedan confiar los tercer os a la
organiz ación audi tada.
• Tiene q ue basarse en la información y document ación entr e gada por
la organizaci ón auditada ya que de no ser así, y t eni endo presente la
fuerte regulación que so bre protección de datos personal es exi ste, no
sería posible la obtención de d ichos datos, que una v ez r ecib idos
quedan bajo el aura del secreto pro fesional.
• Tiene co mo f in la emisi ón de un inf or me en el que se refleje la
opinió n del auditor.
• Tiene como destinata rios a la persona q ue realice el encargo y que,
aunque a veces pueden ser terceros interesado s, normalmente son
los órg anos de di recció n de la organización au ditada, los cuales le
sacarán el mayor partido al inf o r me de audit oría y además se
encargada de su difusión entre el personal y entre otros terceros
interesados .
• Tiene e fectos y responsabil idades f rente a los terceros interes ados
en dicha información, por los perjuicio s q ue pudiera causa r su
opinió n profesional. Queremos hacer resaltar que la r esponsa bili dad
siempre ser á rente a t e rceros interesados en la i n f ormación y nunca
frente a la empresa auditada ya que de lógica, un inf o rme con
salv edades, opinió n desfavorable u opinión denegada , no vaa serdel
agrado de la dirección d e l a empresa, pero ello no da lugar a ningún
tipo de responsabi lida d.
Resumimos gr á f icame nt e las características de la auditoría
Sociol aboral en la f i g ura 4.2.
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Figura 4.2: Ca racterís ticas de la A uditoría Sociolaboral
Fuente: Ela boración p ropi a
4.2.- IMPORTANC I A DE LA AUD ITORÍ A S OCIOL A BOR A L.
Son otr os los tiempos en los q ue lo importan te de los recursos humano s
dentro de la e mpresa e ra primero la eficaci a y luego su eficien cia, es d ecir su
menor coste posible (aunque represente el may or de los costes dentro de la
empresa), de igual manera ya hemos supera do aq uell o de q ue los r ecurso s
humanos son la clav e del éx ito de la compañía, de hecho cada vez son más los
que le consideran co m o u n factor es tratégico.
Pero, en la práctica, son muy pocas l as empresas q ue han dado un paso
adelante y desarr oll an sistemas que pe r mitan el estudio sistemático de toda la
problemática que encie rra el empleo del factor human o en las mismas. Las
razones de est e hecho las podríamos encontrar en que t odaví a se sigue
haciendo un excesi vo énfasis en los problemas económicos f ren te a los
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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organiz acional es y humanos, pero t amb ién podrí a ser fruto de un profundo
desconocimie nto de lo que es la Auditoría Sociolaboral, de la pr obl emática que
conllev a y de su u tilidad y beneficios de riva dos de la aplicaci ón de la mis ma.
La Auditoría Soci olaboral se concibe como un inst ru mento inte grado de
ayud a a la gestión estraté gica de los recursos humanos que permi te el análisis,
la evalua ción y mejora del ámbito de los r ecursos humano s de las
organiz aciones, trat ando de adaptarlas al entor n o cambiante y desafiante en el
que desarrollan su ac tividad. Por tanto la motiv ación de la misma se fund am ent a
en la crecien te impo rtancia que este ámbito tiene en los resultados posi tivos o
negativ os de las empresas, siendo un sector estratégico para éstas, por los
costes que en traña , los rie sgos en los que puede incurrir, y tambié n por l os
bene ficios que se puede n obtene r de su correcta gestió n.
A su vez hoy d í a las necesidades de transpa rencia de las empresa s
frente a terceros, obliga n a la aplicaci ón de la auditoría a diversos campos de
conocimiento, siendo un o de ellos el de los recursos hu m anos.
Si partimos de la idea de que el obj e tiv o pr in cipal de la Auditorí a
Sociol aboral es la revisión y verificación de la empresa q ue se audita, teniendo
como f in la emisión de un informe en el q ue se comunica el resultado de dicha
revisi ón, tenemos q ue p ensar a q uién interesa dicha in f ormación y como indican
Del Bas y Garcí a Munguira ( 2007 , pág.75-76 ) “l os bene ficiarios de la A uditoría
Sociol aboral son todos aquellos que tengan relación con la organi z ación por
cualqui er motivo y precisen de una información clara y ver az sobre la misma” .
Así distinguen los si g uientes bene f ici arios:
• “ Los ad m ini stradores y directivos de la propi a entida d.
• Los propieta rios y accion istas.
• Los posibl es inversores de capital y entidades de crédito.
• La administ ración públi ca .
• En los procedi mientos judicia les.
• Los trabaja dores y su s lega les representan t es.”
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En consecuencia pode mos ver como para cada uno de ellos, la
importancia y lo s beneficios que r ep r esen t a la Aud itorí a Sociolaboral es diferente
pero com ple mentaria entre ellos, dependi endo de los obj etiv os que se pr etenden
cubrir con la audi torí a Soci olaboral .
Sánchez (201 3, pág. 12 -13) realiza una completa relació n de los objetivos
o propósitos básicos que, al ser combinado s y acoplados, revel an la esenci a y
releva ncia de la auditorí a Sociolaboral:
• “Ayudar a recurso s humanos a con tr ibu ir mejor al desarroll o de la
organiz ación.
• Contribui r al desarrollo de las organiz aciones e mpresarial es en su
condició n de agentes s ocial es responsables y , al mismo tiempo,
competitivas.
• Ofrecer retroalimentaci ón o feedback a empleados y ejecutivos para
su excelencia.
• M e j o r a r c o n t i n u a m e n t e c o m o f u n c i ó n c o n s o l i d a d a e n c o n t e x t o s
o r g a n i z a t i v o s . ”
Además, Sánchez (2013, pág.13-14) nos ind ica que la Auditoría
Sociol aboral ha de r evertir de m anera positiva sobr e los propios recursos
humanos media nte los si g uientes impulso s:
• Asalto a las actitudes de los responsables o enriquecimie nto de la
gestión.
• Asalto al posi cionamient o del dep artamen to.
• Asalto al ca m bio.
• Asalto a la o rtodoxia de la gestión.
• Asal to a la calida d tot al .
Y termina concluy endo Sánchez (2013, pág.15) que la Audi tor í a
Sociol aboral tiene dos p ropósi tos fundamen tales:
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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• “Identificaci ón de áreas de riesgos ; es decir, espacios, en el sentido
más amplio del términ o, que presentan dison ancias significativas
entre el «ser» y el «debe r se r».
• Mej ora continua de las apo rtaciones ofre cidas po r recursos humanos ,
aun en el caso de idoneidad entre espa cios y coyuntura .”
Por su part e , Del Bas, Cal vo y G arcí a (2015, pág.51-53) presen tan una
completa r e copilación de l os benef icio s ofrecidos de la Auditoría Sociolaboral
que constatan los diferentes autores ( W h erter y Davis, 1991; De la Poza Lleida,
1993; Dolan, Shuler y V all e, 1999; Saitua y Vázq uez , 2001; López Cela, 2002 ;
Váz quez-Bonome y Garcí a, 2003; Fuentes , Veroz y Morale s, 2005; Torras y
Ribas, 2005; Sanz , 2006; Lado, 2013; Cal vo, 2013; Calv o y Rodríguez, 2013) ,
pero reali zan una agrupaci ón de los mismo s en tr es ámbi t os de actuaci ón:
1) “ C o m o b e n e f ic i o s l e g a l e s o d e c a r á c t e r b á s ic o , p o d em o s a p un t a r
l os s i g u ie n t e s :
• Prevención en la detección de costes sociales, tanto de
aquell os visibles como lo s ocultos .
• Permite de terminar y e sclarecer las responsab ilidades y los
deberes del depa r tamen to de RRHH.
• M e j o r a d e l a i n f o r m a c i ó n d i s p o n i b l e t a n t o e n c a n t i d a d
c o m o e n c a l i d a d ( e s t a d o s d e c u e n t a s y b a l a n c e s s o c i a l e s ,
d i m e n s i o n a m i e n t o d e la p l a n t i l la , c a p a c i t a c i ó n a n t e
e v e n t u a l i d a d e s d e l m e r c a d o , d e t e r m i n a c ió n d e c o s t e s d e
l a m a n o d e o b r a , e t c . . . ) .
• Es garantí a del cumpli miento de disposiciones legales,
normativas y convencion ales existentes.
• Ayuda a conocer la opini ón sobre la organiz ación y las
expectativas la borales d el clien te interno: los t rabaj adores.
• Determina los puntos fuertes y áreas de m ejo ra que afect an a
las personas, permitie ndo justificar posible s inversiones o
recortes de pre supuesto en el ámbi t o de la ges t ión de pe r sonal .
2 ) P o r s u p a r t e , l o s b en e f i c io s o p e r a t iv o s o d e c a rá c t e r i n t e rm e d i o:
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parcela a una pareja para r oturar, creando tambi én mejores condiciones para la
reproducción .
Se podría af ir mar que el impulso econó mico q ue se produ jo estuv o
basado en la disgregaci ón del gran dominio esclav ista, q ue provocó un
crecimiento poblacional, asociado además a un perf e ccionamien to de lo s útiles
agrarios, imp rescindibl e para aumenta r la produc t iv idad.
Según n os indica Borr ajo ( 2011), el traba jador en l a edad media deb í a
sus prestacione s de servici o al patr ono por virtud de su estado legal, que eran,
así , prestaciones f orz osa s o no libres . El debe r se concretaba en varias j o rnada s
de trabajo en las f incas o en la casa del señor, en número muy v ariab le; po r
ejemplo, desde tres o cuatro dí as al año o varios días por semana . El t rab ajo, de
sol a sol, ocupaba a l v in culad o y a sus f a miliares , y si disponí an de animal es de
labor, los apo rt aban jun to con su esf ue r z o personal; a ca mbio, el amo co r rí a con
la carga de manutención. El rendimiento se determinaba según el que se
alcanz ar ía en un trabajo propi o; se exi mí a a los viejos, en f ermos , e t c ., y , en
algunos casos, se admití a la sustitución de obligado o bien mediante la
prestación de otra persona que ocupaba su lugar o bi en mediante un pago. Esta
forma última al generali zarse, abrió pa so a la redención por dinero.
Cuando apareci ó la m áquina, el mun do de l a economí a aún estaba
poblado de peq ueños talleres artesanos, con l os que rival izaban, en cie rtas
ramas profesion ales y en ciertas regiones , las gra ndes manufac t uras ; en ambos
casos, el trabajador socialmente relev ante en la industria era el “oficial”, y en la
agricultura se tení a presen te al pequeño agricultor y su famil ia.
La r eal idad social f ue m uy distinta, pues el primer resultado de la
revolu ción industrial f ue el cambio en las técnicas de producción con la
sustitución de las herramien tas manuales del a rtesano por las máquin as o, lo
que es más importante, por la generaliz ación de la fábrica.
Las consecuencias en el orden de la producción son evidentes: el taller
artesano fue v encido r ui dosamente por la fábrica; en cons ecuencia, l a fábrica,
con sus máquinas, sus fabulosos pedidos de mat erias primas, sus sistemas de
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ventas, etc., pasó al prim er plano de la vi da tanto económica co m o social , y hubo
que contar co n ella en lo s pro gramas polí ticos.
En España, la máquina y , sobre todo, la fábrica, cobra ron cierta
importancia en el siglo XIX. La aplicación del vapo r a la industria textil tuvo
especial reliev e en Cataluña. El desa rrollo de la industria textil se mantuvo d entro
de grandes crisis .
Los sectores m ine ros y siderúrg icos se incorporaron al desarrollo
industrial en la década de 1880 y 1890 y consoli daron su situación durante la
Guerra Europea, en la q ue España f ue neutral. En f in, desde 1900 se
establecieron nuevas indust rias (cemento, q uí mi ca, hidroeléctrica , et c.), y t odas
ellas g oz aron el boom posterior a 1914: el nivel de vida del pa í s experimentó un
alz a, p ero la pobl ación sufrirá las conse cuencia s del coste de v ida: las crisi s
sociales de 1917 y años siguientes tendrán a q uí una de sus causa s.
En el apogeo de la Rev oluci ón Industrial, l os seres human os f ueron
separados en dos grandes “bandos ” muy bien diferencia dos.
El primero de ellos, los poseedores del capital y medios de producción
que eran los q ue diri gían una masa uniforme de máquinas humanas q ue
prestaban su trabajo por sueldos de hambre, hombres sin alma q ue ut iliza ban
sus dotes corporales en las líneas de p roducción para satis f acer sus
necesidade s más apre miantes. Esta clase, formada con la men talidad
mercantili sta y la misión de aumentar la riquez a de su f amili a, tr aba jaba sin
descanso en lo más alt o de la cúspi de organizaciona l para amasar inmensas
fortunas como produc to de la manufactura, el valor añadido de los b ienes, la
expl otación de r ecursos naturales y de la filosofía, respondiend o a una demanda
en constante crecimi ento generada en las últimas décadas del siglo XIX y las
primeras del si g lo XX en E stados Unidos de A m ér ica.
En el ot ro lado estaban lo s desposeíd os, t rabajand o como obreros en las
grandes f ábricas y medianos t all eres para g ana r se el susten to y proveer a s u
familia de los bienes necesarios para la subsistenci a. Fueron m uc has las
personas q ue llegaron a las ciudades desde sitios rurales y rem otos ,
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compartiendo el mismo sueño que sus p r edeces ores tení an, “la promesa de una
mejor vida” en los f loreci entes territorios urbanos , allá donde las chimeneas y el
carbón hací an ricos a los que se esforzaban .
La Re vol ución Industr ia l, como el nuev o suce so en la historia de la
humanidad, hab í a encomenda do a l a t écni ca b endecir con su racional idad los
procesos que se r eali z aban dentro de las fábric as, esto es , las a ctividades de
medición y supervisión de la transformación f abril. La div is ión del trabajo entre
quienes elaboran las órden es y q uienes las ejecutan, fue el primer gran patrón a
seguir por los teóricos de la administración de la época: Taylor, Fayol y W eb er.
Ellos plantearon modelos q ue se adecuaban a la m entali dad del ca pitalista
industrial, logrando así a lcanz ar y sostener niveles soñados de produc tividad en
el trabajo.
En 1931 Alfred Mars hall limitó sus análisi s a los aspectos del
comportamien to humano mensurables en función del dinero, y que se r e flejaron
en el mecanismo de los precios; todo est o contri buyó a discusiones y abr ió la vía
de una serie de t raba jos agrupados con el nombre de “Teorí a del Capital
Humano” que fueron publicado s a finales de los años cincuenta y pr in ci pios de
los sesenta en Estados U nidos. Esta teoría es desarrolla da en especi al por
Becker (1964) y Schul tz (1971) q ue considera n la f o rmación de un i ndivid uo
como su verdadero valor. De ahí , que la f ormaci ón pueda incluso ser entendi da
como una inv ersión en capital humano .
A continuación, otra segunda cor riente de pensa miento es desarrollada,
“La Escuela de l as Relaciones Humana s” que se de dica a t ener en cuenta al
indivi duo y al grupo a través de sus aspectos psicológicos y sociológicos. Estos
estudios se inician en 1927 con Ma yo y Roethlisberger en la planta de
Haw t horme ( Chi ca go) para deter minar los efectos de los factores sociológicos y
psicológicos sobre la productiv idad, demostrand o la importancia de lo s m ismo s
en l a determinació n de la producci ón. Aportacio nes más recien t es son las de
Lewin K. (1951), M aslow ( 1954), Herzb erg (1959), Mcg regor (1960 ), Liker t
(1961), Ar gyris (1964), etc. que en lí neas generales, v an a mostra r que es
importante considera r las rel aciones humanas para explicar los resultados o
actuaciones de la empre sa.
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En los años cuarenta, Drucker (1939) en su libro “The End of Economic
M an: The O ri gins of Totalitariani sm” ya señala la necesi dad de un cambio
importante respecto al hombre. Se debe pasar del hombre m ani pulado, dirigido,
controlado al hombre culto, capaz de pensar y d e decidir. Esto ha dado lugar a
que se desarrolle n di versas reflexiones teóricas: en primer lugar, la T eo ría X,
donde los traba jadores tienen una motiv ación ex óg ena, considerando que las
personas suelen ser en cierta medida perezosas , carentes de ambición, siendo
su principal motivación el aspecto económico. Luego la Teoría Y, los
trabajadores dis frutan con su trabajo, desean hacerlo bien y están motivad os
mediante autocontrol y a utodesar rollo. Después la Teorí a Z, los trabaj ado res son
imprescindibl es, lo que despl iega los cí rculos de calidad, y a que se les incorpora
en la toma de decisi ones mediante un sistema de pa rticipación y de
responsabil iz ación del t rabajo en gr upo. Pero el reperto rio de teorí as no se agota
en absoluto, existen otr as teorías generales que se centran en aspectos
particulares de la situaci ón laboral.
De tal manera, que a part ir de estas cor rientes de pensamiento, se
empiez a a percibir que todo proceso de plani f ica ción y control, t ien e que t ener en
cuenta a los individuos de la org aniz ación y sus m otiv aciones. Es decir, hay q ue
contar con la participación de los trabajado r es en la t oma de decisiones y, en
consecuencia , los informes con tables de gestión no sólo deben contener datos
f in ancier os sino también información cual itativa , como, por ejemplo, acerca del
clima org aniz acional en el que se desenvu elve el personal de la empresa. En
este sentido se mani f iesta Do mingo Nev ado Peñ a (1999 ) .
Durante este periodo el manejo y los procesos de los recursos humano s
se caracte rizaba n por:
• El r ecurso humano es un costo que hay q ue mini miza r, un f ac t or
de producción y un gast o.
• Adopció n de polí t icas de tipo reactivas.
• Obtención de can t ida d y ca lidad de mano de obra al meno r preci o.
• M anejo orientado hacia el control y al rendimien to.
• Obra de mano numerosa .
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• La fabricaci ón o producci ón es lo prioritario.
• La f un ción es administrativa y basada en el cumplimiento de
normas y re glas.
• El manejo del recurso humano centra su atenci ón especialmente
en las f unci ones de contratación, desafectaci ón, estudio de
salarios ligados al rendi miento y a la desc ripción de pues t os .
En España, en el periodo comprendido ent re la revoluci ón in dustrial y
1959, se est abl e una etapa “administrativ a de los recursos humanos” que se
caracteriz a por una situación de economía autár qui ca basada en la agricultura ,
aislada inter naci onalmente desde el fin de la G ue r ra Civil y un ent orno social con
libertades soci ales y mov imiento si ndical práctica mente i nex istentes. E stamos
en una época pol í t ica de dictadura por lo que el orden amiento econó mico , social
y polí tico est á fuertemente interve nido por el Est ado. La f unció n de personal
tiene un papel purament e administra tivo y de cont rol de t al manera que depen de
de la dirección administrativ a o financiera de la empresa, asigna ndo su
responsabil idad a una p ersona de confianz a de propietario de la e m pres a.
En los años 60 y hasta 1974, se acogen las ten dencias h umanistas de l a
Escuela de las Relaciones Humanas : trabajador un valor clave para la
Organizaci ón. Ya surgen depa rtamentos especializ ados en personal que aplican
más técni cas específicas centradas en las personas (análisis y descripció n de
puestos de trabajo, s elecci ón, val oración de puestos, adie stramien to). Se
incorporan a es t os depa rtamentos psicól ogos y s ociól ogos.
Durante este periodo el manejo y los procesos de recurso hu m ano se
caracteriz aban por:
• Conside ración de necesidades de tipo social y psicológica de las
personas, buscando la adaptación del ho mbr e a l a organiz ación.
• Se adquiere la concie ncia de q ue los com portamientos no
responden a f ormas raciona les y que están condici onados por
sentimientos colectivo s y por los g rupos a los que se pertenece .
• La relación contractual se ex t ie nde no sólo a los aspectos de
retribución sino también a factores de tipo psico ló gico.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
89
Tesis Doctoral
• Se mantiene la consider ación del recurso humano como un costo
que hay que m ini miza r.
• Las acci ones que se emp renden tiene n un carác ter proactiv o.
En esta etapa en Españ a existe un entorno de apertura hacia el exterio r
(Europa) que f acil ita un crecimiento económico basado en las exportacion es, el
boom t u rí stico, r emesas de divisas de emigrantes y entrada de multinacional es
que incorporan nuevas técnicas de g estión de personal. A su vez, se desarrolla
una creación de inf raestruc tura industrial con cierta importancia, sindicatos
(vertical) va n tomando i m por tancia y ganand o po der (primeras moviliz aciones).
Surgen dep arta mentos especial izados en personal además de l abores
administrativ a y d e control, aplican más técnicas específicas centrada s en las
personas ( anál isis y descripción de puestos de trabajo, selección, valoración de
puestos, adie stra miento), lo que denota la ent rad a de psicólo gos y sociólog os en
los departamen t os de recursos humanos.
Desde 1975 a 1980 se crea la expresión “r elaci ones laborales”, se
impone la negociación colectiva como enfoque colectiv o al trabaj o y el
Departamento de P erso nal se centra en la gestión y tratamiento de conflictos,
clima l aboral, ne g ociació n de la condiciones de trabajo, etc . Se i ncorpo ran a
estos departamen tos expertos jurídi co-laborale s (Abogados, y Graduados
Social es). La importancia del factor hu mano surge en un contexto de cambios
técnicos por parte de las empresas, t an rápidos q ue hace neces ario no
solamente tener pr esen te l a dimensión económica, sino también la social. De tal
forma que, el f actor humano, es la primera expresió n necesaria para la
complemen tación entre el sistema económico y social. En esta ép oca, en
España encontramos un entorno de transición política y l a crisis económica
deriva da del petróleo, lo q ue trajo consigo una alta conflictiv idad laboral q ue f ue
favorecida por el considerable aumento de la norma tiva lab oral q ue rec oge lo s
derechos f unda m entales ( li bertad sindical, huelga, promoción social y co lectiv a,
negociación colec t iv a, etc.) .
En los años 1980 y hast a 1990 se establece la etapa de los recu r so s
humanos, la evol ución de como se conducen las or ganizaci ones ha hecho crecer
la importancia de las persona s en ellas, transformándose en un proble ma social
Salvador C ordero Vallejo 2015
90
Tesis Doctoral
y hacie ndo q ue el manejo de los recursos humanos adquiera dí a a día mayor
importancia . Lo anterio r se con firma debid o a los t rastornos o riginados por la
creciente complejidad de la economía, la interdependencia de los mercados, la
gran competitiv idad, la ve locidad del cambio tecnológico, las nuevas
necesidade s d e l as organ iz aciones y personas , y la mayor edu cación de l a
fuerza laboral.
Se empiez a a considerar el t raba j ador como un recurso estratégico a
maximiz ar en la empresa. Con su gestión se trata de logr ar ob jetivos de equidad,
integración, rendimiento operativo e in nova ción y flexibi lidad. En el departament o
de personal se comienz an a separarse las funciones relacionadas con las
relaciones lab orales (negociación de conv enios, gestión de conflictos colectiv os,
relaciones con los r epr esentantes sindical es, ERES ), de las f unci ones de
gestión de recursos humanos ( sele cción , f o rmación, integración, admi nistración ,
etc.) El depart ame nto de personal empieza a actuar como un órgano de
asesoramien to o s taff d ependi ente de la Direcc ión General, responsa bl e de l a
correcta apli cación de las polí ticas de personal derivadas de los plane s
estratégicos de la e mpresa.
A f ine s de la década de los 80, algunos autores estadounidense s
manifestaron que la Dirección de Recursos Humanos fue la respu esta de
Estados Unidos a las pol í ticas de Personal del modelo j apon és. Los f ab r icantes
necesitaban cambiar l a f orma en la q ue realizaba n sus nego cios. Est as
necesidade s abarcaban : realizar un mej o r trabajo al definir los requisi tos del
cliente, contar con un mejor control de procesos de manufactura , r euni r datos y
tomar deci siones basados en el los. También requ ería n de audi tores. Hasta 1985,
la auditoria socio laboral había sido un concepto incipiente, su objetivo básico
habí a sido controlar y su ámbito de aplicaci ón era el contable-leg al. Se
caracteriz aba por su en foque estático y cer rado ya que analiz aba la empresa sin
tener en cuen ta los factores externo s ni los cambi os del entorno.
Ya entrada la década de los 90 y en un contexto internacional de
globaliz ación económica y con menores trab as al comer cio, las empresas
empiez an a tener en su s prioridades la diferenci ación de productos y servi cios
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
91
Tesis Doctoral
mediante la consecuci ón de cert i f icados de calida d. En consecuencia, e mpieza n
a ser más habitual es las audi torías de cali dad.
En paralelo , y f ruto tan to de movi miento s sociales co m o d e
endurecimiento de la le gislación medioambiental, comien za a ex ig irse y proliferar
las auditorias medioambi entales.
M ás recientemente y como conse cuencia de la mayor relevanci a y
concienci ación de la importancia de los recursos humanos en las
organiz aciones, comi enza a habl arse de A uditoría S ociolaboral, in tegr a ndo los
diferentes aspectos del com ple jo mundo del trabajo. Hay que precisar que aún
se trata de una discipl ina joven y pendi ente de del imitar, pero con mu cho f uturo.
El desarrollo de la aud itoría sociolaboral de los últimos años está
relacionad o con la indudabl e utilidad q ue reporta. Desde f inales de los 80 hasta
1995 se configura la etapa más tradicional de la auditoria sociolaboral. Basada
en la medición y mejora de la e ficiencia de la gestión del los Recur sos Humanos .
Su ámbito se am plí a al económico, pasando a ser un enfoque abierto y dinámico
que analiza el f uncio namiento de la em pr esa en comparación con sus
competido res.
A part ir de 1995 el objetiv o es la aplicaci ón de una estrategia basada en
la adecuación de los Recursos Humanos a los objetivos de la em pres a ,
primando el clima laboral. El ámbito de aplic ación será: Legal-Econ ómico-
Contable-Est ratégico y se analizará el funcionamiento de la empresa
comparándola con su futuro deseado que a la vez es incie rto.
Desde 1991 la f unción de recursos humanos empiez a a centrarse en la
optimiza ción, reorganizació n, rentabiliz ación y desarrollo de los r ecursos
organiz acional es pasando a ser recursos humanos. Aparece la ex t ernalizació n y
reestructuració n de los departamen tos de recursos humanos median te la
subcontrata.
El departa mento de lo recursos humano s se convi erte en un socio
estratégico de la organiz ación trabajando junto a la alta dirección, realizan do una
Salvador C ordero Vallejo 2015
92
Tesis Doctoral
labor que juzga, diagnostica y desarr oll a el alineamiento de los r ecursos
humanos con lo s valores de es trate gia la organiz ación.
Hoy en d í a el m anejo y los procesos de recurso humano se desarrolla n
basándose en :
• Concil iación entre necesidades económicas de la o rganiz ación y
necesidade s de los que trabajan en ella.
• Conside ración de las personas como un elemento determinante del
desarrollo de la organiz ación.
• La motivació n y eficacia del personal de pende de la forma como e s
utiliz ada la persona. En este perío do se establec e q ue el re curso hu m ano
se debe optimiz ar y que las acciones en su manejo t en g an un carác ter
proactivo. De t al modo , que se supone q ue a pa rtir de este momen t o, s e
inici a la concepción e stratégica de los r ecur sos humanos con sus
caracterí st icas.
Actualmente, el manejo del recurso humano in vo lucra una gr an cantid ad,
varied ad y calidad de personas en la medida que se vean af ect ados los
diferentes nivel es de responsabil idad y relación de la estructura. Esto ha
permitido que, en este aspecto , sea más sensi ble a las necesid ades y
aspiracione s del personal, pero esté también más inte grada a la direcci ón de la
organiz ación, raz ón por la cua l ha llegado a a dquirir una po sición est r atégica .
Sólo en fechas recien tes la relació n ent re el concepto de gestión general y de
recurso hu mano se ha consol idado debido esp ecial mente al desarrollo de las
ciencias de la administra ción y del comportamien t o. E s a pa rtir de a quí donde la
auditorí a Sociol aboral se con figura en su aspe ct o jurí dico, social y estraté gico.
Podemos ver gráficamen t e un resu men de la ev oluci ón de la Audito rí a
Sociol aboral en la f i g ura 4.5.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
93
Tesis Doctoral
Figura 4.5: Ev olución de la A uditoría Socio laboral
Época Consideración del trab ajador
Consideración
de la Audito ría
Sociolabora l
Edad antigua Esclavitud. No existe
Grecia clásica Coexistencia del trabajo libre, servil y e sclavo. No existe
Roma
Se manti e ne la coexistencia del trabajo y
aparecen, las escuelas d e ofici o s, los artesanos
y los gremios.
No existe
Edad media
Coexistencia de campesinos sin ti erras propias
que trabajan la del señor y esclavos domésticos.
Persisten los pequeños talleres domésticos
No existe
Revolución
Industrial
Se hace re sidual el pequeño agricultor.
Desapa r ece el tra bajo a rt esano y aparecen l as
grandes fábricas d ando l u gar a d o s tipos
sociales: trabajadores y p ropi etarios. Aparece l a
función administra t iva de personal.
Aparece una especie
de Auditoría
fundamentada en el
control de legalidad y
de costes.
Etapa de las
relaciones humanas
(1960-1 974)
Escuela de las relaciones human a s: el
trabajador e s u n valo r clave para la
organi za c ión.
Audito r í a Sociolaboral
centrada en el coste.
Etapa de las
relaciones labo r ales
(1975-1 980)
Incremento considerable de la normativa laboral,
reconociendo derechos fundamentales (libertad
sindical, h uelga, promoción social y colectiva,
negociación colecti va, etc.)
Audito r í a Sociolaboral
centrada en los
aspectos jurídicos y de
costes
Etapa de los
recursos humanos
(1981-1 990)
El trabajador es un recurso e stratégico d e la
empresa, con su gestión se trata de lograr
objetivos de equidad, integración, ren d imiento
operativo e innovación y flexibili dad.
Audito r í a Sociolaboral
centrada en los
aspectos jurídicos, de
costes y e n la
medición de la mejora
de la eficiencia.
Etapa de dirección
Estratégica
El d epartamento de recursos hu manos es un
área estratégica de la empresa, de l a q ue se
depende para la consecució n de los objetivos
planteados.
Audito r í a Sociolaboral
centrada en los
aspectos jurídicos, de
costes, eficiencia y
estratégico.
Fuente: Ela boración p ropi a
Salvador C ordero Vallejo 2015
100
Tesis Doctoral
4.6.- REGULA CIÓN Y NORM A S TÉ CNICA S DE A UDITORÍ A
SOCIOL A BOR A L.
Como hemos comen tado con anterioridad, a l dí a de ho y no existe una
legislación que soporte, ampa r e, g uie y n ormali ce la activi dad de la Aud itorí a
Sociol aboral, por lo q ue hemos de seg uir aquellas normas de auditoría de
general aceptación q ue t ienen una may or trayectoria en el tiempo y q ue por ende
se encuentra m ucho más desarrol lada y , a su vez , ha quedado de mostra do que
de su utiliz ación podemos esperar un altísi mo gr a do de cali dad y responsab ilid ad
en el trabajo de audi toría.
De esta manera vamos a seg uir las normas técnicas de la auditorí a m ás
desarrollada y antig ua q ue es la Auditorí a de Cuentas, las cuales f ueron
adaptadas por el Centro Europeo de Au ditores Socio-Laborale s CEAL ( 2006)
dando como resul t ado la s Normas Técnicas de A uditoría Sociol aboral, siendo el
punto de partida de la normalizaci ón y sistem atiz ación de la actividad.
Normaliz ación q ue el Centro Europeo de Audi tores Socio-Laborales CEAL
(2006) propone mediant e la adap tación de tres ti pos de norma s:
• N ormas técnicas de ca rácter g ene ral, en las que se no rmaliza las
condicio nes que debe de r euni r el Auditor Sociolaboral y su
comportamien to el desarrollo de la actividad de Auditoría
Sociol aboral.
• N ormas técnicas sobre ejecución del tr aba j o, en la s que se no rmaliza
la determinación de los medios y actuaciones q ue han de ser
utiliz ados y aplicados por los auditores Sociolabo rales en la
realiz ación de la Au ditoría Sociol aboral.
• N ormas técnicas sobre i nformes, en las q ue se norm al iz a la f orma y
contenido del in f orme de audi toría socio laboral.
Estas Normas Técnicas han sido utili za das por los auditores
sociolab orales desde su creación.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
101
Tesis Doctoral
El Centro Europeo de A uditores Socio-Labo rales CEAL (2006) propone , e
instaura para sus asociados, las siguientes Normas T é cnicas de Aud itorí a
Sociol aboral:
1.- Normas técnicas de carácter general:
1.1.- Naturalez a.
1.2.- Formación técnica y capacidad profesional.
1.2.1.- For mación técni ca y capacidad pro fesiona l.
1.2.2.- Capaci dad especí f ica .
1.2.3.- Actuali zaci ón permanente .
1.2.4.- Capaci tación po r CEA L.
1.2.5.- For mación educa tiv a y e x perienci a profesional .
1.3.- Independe ncia, in tegridad y objetiv idad.
1.3.1.- Independenci a , inte gridad y objetiv idad.
1.3.2.- Independenci a .
1.3.3.- Inte g ridad.
1.3.4.- Obje tivi dad.
1.3.5.- Interese s ajenos.
1.3.6.- Abstención del encargo.
1.3.7.- Vigilan cia.
1.4.- Diligencia pro fesional.
1.4.1.- Dil igencia profesi onal.
1.4.2.- Aceptación de trabajos.
1.4.3.- Papel es de traba jo y di ligencia pro fesional.
1.4.4.- Asesora m iento p or otros pro fesional es.
1.4.5.- Cal idad de los trabajos.
1.4.6.- Control de cali dad .
1.4.7.- Control por CEAL.
1.5.- Responsabi lidad.
1.5.1.- Responsabi lidad en el cumplimiento Normas Auditoría
Sociol aboral.
1.5.2.- Obli g aciones pa ra con terceros .
1.5.3.- Respon sabili dad en el in f orme.
1.6.- Secreto profesiona l.
1.6.1.- Con f idencial idad.
1.6.2.- Prohibi ción utili zación in f ormación.
Salvador C ordero Vallejo 2015
102
Tesis Doctoral
1.6.3.- Conserv ación y custodia.
1.7.- Honorari os y co misiones.
1.7.1.- Honorarios pr o f es ional es.
1.7.2.- Tarifa de re f e r enc ia.
2.- Normas técnicas sob re ejecuci ón del traba j o.
2.1.- introducció n.
2.2.- Contrato o carta de enca rgo.
2.2.1.- Acuerdo por escrito.
2.2.2.- Núme ro de horas estimadas .
2.2.3.- Consi deración de rechaz o.
2.3.- Plani f icación.
2.3.1.- Plan ificación apro piada.
2.3.2.- Cuestion es a con siderar.
2.3.3.- Pro grama de audi t orí a escr ito .
2.3.4.- Cambios r espec to a las condicio nes espe radas.
2.3.5.- C onsideraci ones sobre las caracterí sticas socio -laborales de
la Entidad y del sector en el q ue ope ra.
2.3.6.- Or ganizaci ón y caracte rísticas de la entidad.
2.3.7.- Secto r de activ idad.
2.3.8.- Ad q uisici ón de conoci mientos del sector.
2.3.9.- Desarroll o de un plan global relativ o al ámbito y realiz ación de
la auditorí a.
2.3.10.- Prepar ación del pro grama de auditorí a.
2.4.- Estudio y ev aluación del siste ma de gestión.
2.4.1.- Sistema de gestión de RRH H y personal .
2.4.2.- De f inicione s y con ceptos bási cos.
2.4.3.- Estudio y eval uación del sistema de gestión socio-laboral.
2.4.4.- Rev isión del sistema.
2.4.5.- pruebas de cumpl imiento.
2.4.6.- Periodo en que se desarroll an las prueba s y su extensi ón.
2.4.7.- Ev aluaci ón del sistema interno de gestión soci o-laboral.
2.4.8.- métodos para la e valuación.
2.4.9.- Concl usiones sob r e los p rocedimien tos es tabl ecidos.
2.4.10.- Inter relación con ot ros procedimie ntos de auditorí a.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
103
Tesis Doctoral
2.4.11.- Comuni cación de las debilida des significativ a de gestión
interna.
2.5.- Evi dencia.
2.5.1.- natu ralez a de la ev idencia.
2.5.2.- Ev idenci a a través de pruebas.
2.5.3.- Ev idenci a suficiente.
2.5.4.- Niv el de evidencia.
2.5.5.- Facto res de ev idenci a.
2.5.5.1.- M ay or nivel de ev idencia.
2.5.5.2.- Ev idenci a adecuada.
2.5.6.- Impor tancia rel ativ a-r iesgo probab le.
2.5.7.- Impor tancia rel ativ a.
2.5.8.- Rie sgo probable .
2.5.9.- pruebas para obt ener evid encia
2.5.10.- Pruebas de cu mpl imiento.
2.5.11.- Pruebas subs t a nt iv as.
2.5.12.- M étodos de ob t e ner ev idenci a.
2.5.13.- Inspe cción.
2.5.14.- Obse rvació n.
2.5.15.- Pre guntas.
2.5.16.- Con f irmacion es.
2.5.17.- Cál culos.
2.5.18.- Técnicas de ex am en anal í tico.
2.5.19.- Documen t aci ón de la ev idencia.
2.6.- Docu mentación del traba jo.
2.6.1.- Conserv ación documentos.
2.6.2.- Papel es de traba jo.
2.6.3.- Conteni do papele s de trabajo.
2.6.4.- M edidas de seg u ridad.
2.7.- Supervi sión.
2.7.1.- profesi onales e q ui po auditorí a.
3.- Normas técnicas sob re in f ormes.
3.1.- Introducci ón.
3.1.1.- Prepara ción del i nforme.
Salvador C ordero Vallejo 2015
104
Tesis Doctoral
3.2.- Elemen tos básicos del inf o rme de auditorí a socio-laboral.
3.2.1.- Título o identi f ica ción del in f orme.
3.2.2.- Identificación de los destinatarios y de las personas q ue
efectuaron el encargo .
3.2.3.- Iden tificación de la entidad audi tada.
3.2.4.- párra f o de alcanc e de la auditorí a.
3.2.5.- Párrafo de opin ión.
3.2.6.- Párrafo de salv edades.
3.2.7.- Párrafo de én f asis.
3.2.8.- Nomb re, direcció n y datos del auditor .
3.2.9.- Firma del audito r.
3.2.10.- Fecha de e m isi ón del in forme.
3.3.- Hechos posteriores a la fecha de cier re del per io do auditado.
3.4.- Hechos po steriores a la fecha de e misión de l informe de audi torí a y
antes de su entre ga.
3.5.- La opin ión del audi tor.
3.5.1.- Tipos de opini ón.
3.5.2.- Opinión favo rable.
3.5.3.- Opinión con salv edades.
3.5.4.- Circunstan cias de opinión con salved ades.
3.5.5.- Opinión desfav orabl e.
3.5.6.- Opinión denegad a.
3.5.7.- Opinión parcial no per mitida.
3.6.- Circuns tancias con posib le efecto en la opini ón del audi tor.
3.6.1.- Limitación al al cance.
3.6.2.- M ét odos al ternativ os.
3.6.3.- Valo ración de la limitación.
3.6.4.- Error o incumplim iento de p rincipios y nor mas socio-la borales.
3.6.5.- Fór mulas en el párrafo de opin ión.
3.6.6.- Cuanti f icación e f e cto incumpl imiento.
3.6.7.- Incertidu mbr e .
3.6.8.- Estima ción por la entidad .
3.7.- Publici dad del in f orme de audi toría soci o-la boral.
3.9.- Mo delos normaliz ados de informes de auditorí a socio-laborales.
3.9.1.- Infor me sobre adecua ción socio-lab oral.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
105
Tesis Doctoral
3.9.2.- Informe sobre a decuación socio-laboral de v arios periodos
temporales.
3.9.3.- Adecuaci ón socio - lab oral consolid ada de un gr upo .
3.9.4.- Ejempl os e in f orme de audi torí a socio-laboral.
3.9.5.- Informe sin salved ad sobre la adecuación socio-laboral de un
periodo.
3.9.6.- In f orme con salvedad por incu mplimient o de los principios y
normas o po r er r ore s so bre la adecuaci ón socio-la boral de un
periodo.
3.9.7.- Informe con salvedad por incertidumbre sobre la adecuación
socio-laboral auditada de un pe riodo.
3.9.8.- In f orme con salvedad por l imitación al a lcance del e x amen
sobre la adecu ación soci o-laboral auditada de un periodo.
3.9.9.- Infor me con opini ón dene gada.
3.9.10.- Infor me con opin ión desfavorable.
Como podemos ver por la amplitud de las normas enunciadas, el Centro
Europeo de Auditores Socio-Laborales CEAL (2006) realizó una magnífica
elaboració n de normas técnicas propi as de auditorí a sociolaboral, tomando como
punto de partida la normaliz ación y s istematizaci ón existente en la Auditor í a de
Cuentas impues to por las Normas Técni cas de Auditorí a (NTA) elaborada s por el
Instituto de Contabilidad y aud itorí a de cu entas (ICAC) dependien te del
Mini sterio de Econo mía y Hacien da.
Compartiendo esta lí nea de normalizaci ón y sistematiz ación de la
activi dad siguiendo las Normas Técnicas de la auditorí a más desa rrolla da y
antigua que es la Audito r í a de Cuenta, nosotros proponemos la adap t ació n, no a
las Normas T écnicas de Auditorí a ( NTA), sino que proponemos la aplicaci ón de
la nuev a normativa que sustituye a las anteriore s normas técnicas , en lo que es
adaptable al ámbito soci olaboral, de las Normas Internacion ales de Au ditorí a
(NIA) de carácte r gener al para la elaboraci ón d e la misma adap tándolas al caso
especí f ico, lo cual no va a distorsionar el fondo las normas utiliz adas ya que
manejaremos las de carácter general de audi toría y no las de car ácter especí f ico
de la Auditorí a de Cue ntas.
Salvador C ordero Vallejo 2015
106
Tesis Doctoral
Por resolución de 15 de oct ubre de 2013, del I n stituto de Contabi lidad y
Auditorí a de Cuentas, se publicaron las nuevas Normas Técnicas de Auditoría,
resultado de la adaptación de las Normas In ternacion ales de Auditorí a par a su
aplicaci ón en España (NIA-ES), derogándose las antiguas Norma s T écni cas de
Auditorí a. De ellas, pa ra la Auditoría Sociolaboral nosotros vamos a ut il iz ar
aquellas normas de carácter general, desechand o las de carácter especí f ico, po r
lo q ue tendremos un solv ente cuerpo de norm as t écni cas adaptada s a las
Normas I n ternacionale s de Auditorí a para l a A uditoría So ciolab oral, utiliza ndo
por tanto las si g uientes :
NIA-ES 200 Obje tivos globales del auditor independi ente y
realiz ación de la auditoría de conf ormid ad con las normas
internacional es de audi torí a.
NIA-ES 210 Acu er do de los términos del encargo de auditorí a.
NIA-ES 220 Con t rol d e cal idad de la audi toría de estados finan cieros .
NIA-ES 230 Docu m en t a ción de audi torí a.
NIA-ES 240 Respo nsabilidade s del auditor en la auditorí a de est ados
f in ancier os con re specto al fr aude .
NIA-ES 250 Consi dera ción de las disposicio nes legales y
reglamentaria s en la aud itoría de estados financieros.
NIA-ES 260 Comunicaci ón con los responsable s del gobierno de la
entidad.
NIA-ES 265 Comunicaci ón de las deficiencias en el control inte rno a
los responsables del gobierno y a la direcció n de la entida d.
NIA-ES 300 Plan i ficación de la audi torí a de esta dos financieros .
NIA-ES 3 15 Identificación y v aloración de los riesgos de incorrección
material median te el con ocimiento de la entidad y de su entorno.
NIA-ES 320 Importancia relativa o materialidad en la plan ificación y
ejecución de la audito ría .
NIA-ES 330 Respue stas del audi tor a los ries g os v alorados.
NIA-ES 402 Consi deraciones de audi toría relativas a una entidad que
utiliz a una organiz ación de servi cios.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
107
Tesis Doctoral
NIA-ES 450 Ev aluación de las incorrecciones identificadas durante la
realiz ación de la audi toría.
NIA-ES 500 Ev idenci a de audi toría .
NIA-ES 501 Evi dencia de auditorí a - consideraci ones específicas
para determi nadas áreas .
NIA-ES 505 Con f ir maciones ex ternas.
NIA-ES 510 Enc arg os ini ciales de audi toría - saldos de ape rtura.
NIA-ES 520 P rocedimien t os anal í ticos.
NIA-ES 530 M uestr eo de auditorí a.
NIA-ES 540 Auditorí a de estimaciones contabl es, incluid as las d e
val or razonable , y de la in formación relacio nada a revelar.
NIA-ES 550 Pa r tes v inculadas.
NIA-ES 560 Hecho s pos teriores al cierre.
NIA-ES 570 E mpresa en f unciona miento.
NIA-ES 580 M anif es tacion es escritas.
NIA-ES 600 Consid eraci ones e special es-audi toría s de estados
f in ancier os de g rupos (incl uido el tr abajo de lo s a uditores de los
componentes) .
NIA-ES 610 U tiliz ación d el trabajo de los audi tor e s interno s.
NIA-ES 620 U tiliz ación d el trabajo de un experto de l auditor.
NIA-ES 700 Formación de la opinión y emisión del informe de
auditorí a sobre los estad os f inanci eros.
NIA-ES 705 O pin ión modificada en el in forme emitid o por un auditor
independ iente.
NIA-ES 706 Párra fos de én f asi s y párra f os sob r e otras cues tiones en
el informe e mitido po r un auditor independi ente.
NIA-ES 710 I n f ormaci ón compa rativa: cifras correspondientes a
periodos ante riores y estados financieros co mparativ os.
NIA-ES 720 Responsabi lidad del auditor con respecto a otra
información inclui da en los documentos q ue contie nen los estados
f in ancier os auditado s.
Salvador C ordero Vallejo 2015
108
Tesis Doctoral
4.7.- FA SES EN L A RE A LIZ A C IÓN DE L A AUDITORÍ A
SOCIOL A BOR A L.
La realiz ación de un tr a baj o de audito ría sociolaboral se divide en tres
etapas completa m ente di f e r enci adas, aun q ue exi sten trabajos t ran sversal es que
se realiz an durante v arias de las de las etapas .
La primera etapa a la que ha de en fr en t arse el a uditor es la denominada
“etapa p revia ”, en la que el auditor sociolabo ral ha de obtener un mínimo
conocimiento de la o rg a nización a auditar para c onocer, por un lado, lo s datos y
caracterí st icas generale s de la org aniz ación y por otro lado para verificar que no
exi ste razón alguna que pueda afectar a su independenci a y pr ov ocar
incompatibil idad para la realizaci ón del trabajo. Así mismo ha de realizar la tar ea
de definir los objetiv os del trabajo y el alca nce de los mismos.
Estas tareas le sirven al auditor sociolaboral como base para la
realiz ación de la “carta de enca rgo” o “contrato d e auditorí a”, en la que se
especi f ican toda s las cláusula s ba jo la s cuales se v a a realiz ar la auditoría
sociolab oral.
A continuació n pasaremos a r eali za r l a etapa de ejecución de la auditorí a
sociolab oral. En esta etapa el audi tor sociol aboral desarrolla y realiza la totalidad
del tr aba j o de auditoría q ue se va a desco mponer en v arias pa r te s que van a
seguir un orden cronoló gico como es:
• La planificación del traba jo de auditorí a
• La recopilaci ón de in formación
• El estudio de la in f ormac ión/ejecución de prueb as
• Emisión del informe
• Emisión de la ca r ta de reco mendaciones.
Ya para f inaliz ar, el auditor sociola boral proced e a realiz ar la “etapa de
post-auditorí a”, en la que vend remos a ayu dar a la or ganizaci ón auditada a
verificar si funcionan o no las medidas q ue ha t o mado la Dirección de la misma
para solve ntar los fallos y debilidades de control que se han puesto de mani fiesto
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
109
Tesis Doctoral
como consecuencia de la auditor í a sociolaboral, y a su vez ret omare mos el
contacto para intentar realiz ar la renovación del enca rgo.
Resumimos las f ases en q ue se divi de el trabajo de elabo ración de la
Auditorí a Soci olaboral en la figura 4.8.
Figura 4.8: Fase s de la A udit oría Soc iolaboral
Fuente: Ela boración p ropi a.
Salvador C ordero Vallejo 2015
116
Tesis Doctoral
Según Quin t ans y M iguel de Benito ( 2004) el propósito g eneral de los
papeles de trabajo es ayudar en la planificación y realizaci ón de la auditoría, en
la supervisión y r evisi ón de la misma y en s uministra r ev idenci a del trabajo
llevado a cabo para respaldar la opinión del auditor, de esta manera la NIA 230
nos dice que el propósito general de los pape les de trabajo es proporcio nar
evi dencia de:
• las bases del auditor para llegar a una c onclusi ón sobre el
cumplimiento de los ob jetiv os globales del audito r.
• que la auditoría se planif icó y ejecutó de conformidad con las NIA y
los requeri mientos legale s o reglamen tarios aplica bles.
Por tanto, durante la rea lizaci ón del tr aba j o l a documentación t endr á
como ob j etiv o pr inci pal ayudar al auditor en el cum pl imiento de las NIA, por lo
que también se alcan zan otros propósitos adi cionale s como son:
• Facili tar al eq uipo del encargo la planificación y ej ecució n de la
auditorí a.
• Facili tar a los miembros del equipo del encargo responsabl e de la
supervi sión la dirección y superv isión del trabajo de auditorí a, y el
cumplimiento de sus respon sabili dades de revisión de conformidad
con la NIA 220 de contro l de calidad del traba j o de audi toría .
• Permitir al e quipo del en cargo rendir cuentas de su trabajo.
• M antener un archivo de cuest io nes si gnificativ as para auditorí as
futuras.
• Realiz ar revision es de control de calid ad e inspe cciones ex igibles con
la normativ a v igente.
• Realiz ar inspeccio nes ex ternas de conformidad con los
requerimiento s legales, reglamentarios u o tros qu e sean aplicabl es.
En este punto, Q uintans y M iguel de Benito (2004) nos indica n q ue los
papeles de traba j o v an a ay udar al audi tor a:
• Plani ficar y coordinar el trabajo de auditorí a, incluy endo el r ealiz ado
por sus ay udantes.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
117
Tesis Doctoral
• Estimar las nece sidades de personal p rofesio nal especia lizado.
• Conocer y evaluar los controles internos para determinar la extensión
de las comprobaciones necesarias, como resultado de esta
eval uación, así como pa ra familiariz arse con la si st emá tica exi stente.
• Juzgar la corr ección de los informes de auditoría en relación con su
contenido.
• Entrenar al personal y evaluar la calidad de l t rabajo realiz ado por el
mismo.
• Servi r de guía y referencia para trabajos futuros.
• Determinar la exi stencia de aspectos q ue requieran la comunicaci ón
de sugerencias cons tructi va s.
Siguiendo a la NIA 230, el auditor preparará la documen t ación
oportunamente , es deci r, en el momento de r eali zación del tr aba j o y la p repa rará
de manera que pueda per mitir a un auditor experimentado, que no haya tenido
contacto previ o con la audi toría, la comp rensión d e:
• La naturaleza, el momento de realiz ación y l a extensi ón de los
procedimientos de auditorí a apl icado s en cumplimiento de las NIA y
de los requerimi entos le g ales y re glamentarios a plicab les.
• Los resultados de los procedi mientos de audi toría apli cados y la
evi dencia de audi toría obteni da.
• Las cuestiones significativ as q ue surgieron durante la realizaci ón de
la aud itoría, las conclusiones alcanzadas sobre ellas, y los juicio s
profesionales significati vos aplica dos para alcanz ar dichas
conclusio nes.
En definitiva, los papel es de trabajo del auditor sociolaboral han de ser
los suficientemente clar os, concretos y precisos como pa ra que ot r o auditor
sociolab oral pueda entender la auditoría realizada, las pruebas ejecutadas y las
conclusio nes obtenidas por el auditor que la ha realiz ado.
Quintans y M iguel de Benito ( 2004) nos indi can las caracterí sticas
comunes q ue deben contener unos buenos papeles de trabajo y son las
siguientes:
Salvador C ordero Vallejo 2015
118
Tesis Doctoral
• D eben ser completos y ex actos, de manera q ue puedan documen tar
los hechos probados, los juicios y conclusiones y m ostrar la
naturalez a y alcance de l a auditoría.
• D eben ser claros, com pr ensi bles y detallados, de f or m a que no
necesiten aclaraciones adicional es, que cualquiera pueda en t ende r
su finalidad, su fuente , l a naturalez a y alcance del trabajo y las
conclusio nes alcanz adas por el auditor que los prep aró.
• D eben ser concisos y relevantes, es deci r, que solamente incluyan
aquellos asuntos de imp ortancia para el objetiv o que se pretende
alcanz ar .
La preparació n de la document aci ón q ue sopo rta l a evid encia de auditoría
se preparará de una manera oportuna, es deci r, en cada uno de los momentos
en se vay a e laborando el trabajo de campo de la auditorí a. Esta pr eparaci ón
oportuna de la documentació n del trabajo de auditoría ayuda a mejorar la calidad
de l a audi toría y f acil ita la rev isión y evaluación de la ev idencia obten ida con
relación a las conclusi ones alcanz adas.
Quintans y Miguel de Benito (2004) nos siguen diciendo q ue la am pli tud
de la documentación es un asunto de j uicio profesional, puesto q ue no es
necesario, ni práct ico p ara el auditor, do cumentar en sus papeles de trabajo
cada observ ación, conside ración o conclusión. No obstante, todos los asuntos
significativo s q ue re quieran l a apel ación del juicio prof esio nal de auditor, jun t o
con las co nclusion es a las que ha ll egado, han de estar inclu idas en los papeles
de t raba j o . En este sen tido la NIA 230 nos indi ca que no es necesario q ue el
auditor incluy a en la documentación de auditorí a borradores reemplaz ados de
papeles de trabajo o not as q ue r e flejen ideas prel iminares o incomple tas, copias
previa s de documentos post erior m en t e corregido s por er ro res tipográfic os o de
otro tipo, y duplicado s de documen t os .
Hoy d í a, la documentación de la auditorí a sociolaboral puede registrarse
en papel, en medios ele ct rónicos o en otros medios, y la misma ha de contene r
todos y cada uno de los document os q ue j u stifiquen la planif ica ción de la
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
119
Tesis Doctoral
auditorí a sociol aboral, la naturalez a, el m o m en t o de realizaci ón y amplitud de los
procedimientos y las conclusion es a que se llegue en base a la evidenci a
obtenida. Pe r o ade m ás , la documentación de Auditorí a Soc iol aboral ha de incluir
una serie de contenido m í nimo para su correcta elaboración, contenido m í nimo
que nos vi ene dada por la Resoluci ón de 1 d e septiemb re de 1998 , de la
Interven ción General de la Administraci ón del Estado , por la q ue se o rdena la
publica ción de la R esolución que ap r ueba las Normas de Audi toría del Sector
Públi co, la que nos indi ca los requisito s mí nimos de la siguiente manera :
“5.4.7 En gene ral, todo papel de trabajo debe con t ener como mínimo:
• Encabez amiento: Incluirá el nombre de la entidad pública,
ejercicio económico, nú mero de codificación y r efe rencia y
breve descripci ón del co ntenido de la cédul a.
• Identificación: I nici ales de las personas que han contr ibui do a
su elaboración, fecha de realizaci ón, así como constancia de
la revisión efe ctuada.
• Fuente: Indicación de la manera como se ha obtenido la
información , con r e ferenci a a los docu m entos base y la s
personas que la facili taron.
• Expli cación: C omentarios al trabajo real iz ado, señala ndo lo s
objetivos perseguidos y las pruebas llevadas a cabo para su
consecución.
• Referencias: Cada papel de trabajo tendrá su propia
referencia, y deberá indi car las hojas de t rabajo relacionadas
de acuerdo con un sistema de r e f eren cias cru z adas que
permita la revi sión.
• Alcan ce del trabaj o: I ndi cando el t amaño de las muest ras y la
forma de su ob tención.
• Información genera l: Sobre problemas planteados,
deficienci as encontradas , e tc.
• Concl usiones: Exposición sucinta de los resultados logrados
con el trabajo, una vez finali z ado. ”
Salvador C ordero Vallejo 2015
120
Tesis Doctoral
No obstante, la NIA 230 nos indica la estr u ct ura , el contenido y la
extensi ón de la docu mentación de auditorí a de la siguiente forma:
• El auditor preparará do cumentació n de au ditorí a que sea
suficiente para permitir a un auditor ex perimentado, que no hay a
tenido contacto prev io co n la auditorí a, la comp rensi ón de:
§ la naturalez a, el momento de realiz ación y la extensión de
los procedimient os de audi toría apl icados.
§ los resultados y la ev idenci a de auditorí a obtenida.
§ las cue stiones si gnificativ as, l as concl usiones alcanzadas
y los juicios pro fesional es signi f icativos apl icados.
• La documentaci ón de los procedimientos de auditoría incluirá
necesariamen te:
§ Las cuestiones sobre las q ue se han realizado las
pruebas.
§ La persona q ue realiz ó el trabajo y la fecha de
terminación .
§ La persona que revisó el trabajo, la f echa de rev isión y el
alcance de la revi sión.
• El auditor documenta rá las discusiones sobre cuestiones
significativa s q ue haya mantenido con la dirección de la soci edad,
reflejando la naturaleza de las cuestiones tr atad as, la f echa y el
nombre del inte r locu tor.
Por último i nsistir en q ue es necesario que los papeles de trabaj o se
organicen con un orden lógico mediante un sistema de re ferencias que f a cilite su
manejo y
su archivo lo que implica q ue cada papel de trabajo ha de ten er una
referencia única que lo identif ica y señala su situación dentro del índi ce
correspondien t e.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
121
Tesis Doctoral
Los papeles de trabajo de la Auditorí a Sociolaboral conforman la
evi dencia de todo el tr abajo de auditorí a y sopo rtan las conclusione s a las q u e
ha llegado el auditor sociol aboral y que se r e f lejan en su informe, por ta nto el
auditor no pued e bajo ni ng ún concepto desprende rse de la documentaci ón de l a
auditorí a y ésta es la razón por la q ue los papeles de trabajo q ue sopo r tan la
opinió n son de l audi tor soci olaboral y en consecu encia n o pueden sustituir e n
ningún mo mento los regi st ros de la ent id ad.
El Audi tor Sociolaboral se encuentra, por t anto , obli gado a la g uardia y
custodia de los papeles de t raba jo al m enos por un periodo de tiempo suf ici en te
para cumplir con cualqui er requeri miento legal o profesional de conserv ación de
la documentación, por ejemplo según la Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditorí a
de Cuentas , en su artí culo 30 nos dice:
“Los auditores de cuent as y las sociedad es de auditoría d e cuentas
conservarán y custodiar án durante el plazo de cinco años, a contar
desde la fecha del informe de audi toría, la docu mentación referente a
cada auditoría de cuent as por ellos realiz ada, i nclui dos los papele s
de tr a bajo del auditor que constituyan las prueba s y el s oporte de las
conclusio nes que conste n en el informe y demás documentación ,
información , archivo s y registros a que se refieren los art ículos 28,
29, 42 y 43.”
Este es un plazo de tiempo razonabl e para conserv ar la documentación ,
a la que única mente p odrán acceder los suj e t os q ue h an inte rveni do en l a
elaboració n de la auditorí a sociolaboral, aq u ell as personas expresamente
autorizad as por la or gani za ción auditada y co n el consentimiento del auditor
f i rm an t e, q uienes result en designados por reso lución judicial y quienes estén
autorizad os por ley cuando esta ex istiera.
No podemos olvidar q u e el Auditor Sociol aboral Firmante y todos los
colaboradores de éste, así como la sociedad de auditorí a y los socios de ésta,
estarán obligados a m a nt ener el secreto de cuanta información conozca n en el
ejercicio de su ac tivi dad, no pudiendo hacer us o de la misma para f ina lidades
distintas de las de l a p ropia au ditorí a socio laboral, si n pe r juicio del de ber d e
denuncia contemplado e n el artí culo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal .
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
Así se e xp resa la norma técnica “ 1.6 Secret o prof esi onal” elaborada por el
Centro Europeo de auditores Sociol aborales CEAL (2006), en la q ue nos indica
que:
• “El auditor socio-labo ral ha de mant ene r estricta confidenci alidad
sobre toda la informació n adquirida en el transcurso de la audi toría
concerniente a sus clientes y, excepto en los casos de resolución
judici al, no revelará el c onteni do de la m isma a persona alguna sin
autoriz ación estricta del cli ente.
• El auditor tiene, asimismo, el deber de garantizar el secreto,
profesional en las ac tuaci ones de sus ayuda ntes y colaborado r es.
• La información obtenida en el t ran scurso de su s activida des no pod rá
ser utiliz ada en su pr ove cho ni en el de terceras personas.”
Según Quintans y Miguel de Benito (2004), podemos clasificar los
papeles de trabajo del auditor sociol aboral según el origen del q ue proceda n,
pudiendo ser:
• L os preparados por el audi tor soci olaboral en la realización de su
auditorí a.
• L os recibidos de la or g an iz ación audi tada.
• L os recibido s de tercer os ajenos a la o rganización auditada y al
auditor soci olaboral.
En este m ismo sentido se manifiesta la N IA 230 cuando nos indica que la
documentaci ón no se limita a los registros prep arados por el auditor sin o que
puede incluir otros re g istros adecuados tales como acta s de reu niones
preparadas por el personal de l a e ntidad y a probadas por el au ditor. Otras
personas con las cuale s el auditor puede discutir cuestiones significativ as
pueden incluir a otro per sonal de la entidad, y terceros, tales como personas que
proporcionen a sesorami ento profesional a la entida d.
Así m ismo, estos papeles de tr abajo los podemos clasi f icar según su
naturalez a de la siguient e manera:
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
• Permanen te.- Se refiere a toda aq uel la documenta ción que es válida para
la realizaci ón de fut u r as auditorí as de la misma org ani zaci ón, es decir
documentaci ón con in formación de interés permanen t e que es
susceptible de servi r en auditorí as sucesi vas.
• Del ejercicio.- Se refiere a toda aquella documen tación que es válida o
sirve exclu sivamente para el ejercicio o momento que se está auditando y
que no tiene v alidez para siguien tes auditorí as.
En l a figura 5.1 reali zam os un resumen de la clasificación de los papel es
de trabajo de la Aud itorí a Sociola boral.
Figura 5.1: C lasificac ión de los pape les de tr abajo
Fuente. Ela boración p ropi a
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Tesis Doctoral
5.3.- ESCEPTICIS MO PROFESI ONA L.
El auditor plani f icará y ejecutará la audito ría con escepticismo pro fesional ,
reconociendo q ue pueden darse circuns tancias que supongan la exi stenci as de
incorrecciones materi ales (significativ as), así la NIA 200, nos define el
escepticismo profesiona l como:
“actitud que implica una mentalidad inquisitiva, una especial atención
a las circunstancias que puedan ser indicativas de posibles
incorrecciones debi das a errores o fraudes, y un a valoración c rítica
de la evidenci a de audi toría.”
De esta de f inición pode mos ex traer las siguiente s ideas:
• Actitud q ue implica una m entali dad inquisitiv a, es decir el auditor
estará en una continua búsq ueda de los errores que pudieran
aparecer, no dando por veri f icado aquello que no ha sido
expresamente c omproba do. De esta manera se reducen los r iesgo s
por pasar por alto circun stancias inusual es, g ene ralizar en exceso al
alcanz ar conclusiones a partir de la evidencia obtenida y utiliz ar
hipótesis inad ecuadas e n el desarroll o de la audi t orí a.
• Hay q ue tener un a especi al atención a a quellas circunstancias que
puedan ser indicativas de posi bles incorre cciones o fr audes ya que
las misma s nos van a i ndicar el ori gen de su e xi stencia. Debemos
tener presente que al auditor le interesa t an t o la detección del error
como su origen para poder concretar donde se encu entra la debilid ad
del control interno de la organizaci ón auditada.
• El au ditor ha de realiza r una v aloración c rítica de la evid encia de
auditorí a en el sentido d e q ue no existan evi dencias contradictorias,
la f iabil idad de la inf ormación sea correcta y se cor responda la
suficiencia y adecuaci ón de la ev idencia obtenida.
• El auditor ha de realiz ar una consideración de la experiencia previa
sobre la hone stidad e int egridad de la Dirección de la emp resa.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
125
Tesis Doctoral
Según se especifica en la NIA 200, el m antenimie nto del escepticismo
profesional ha de mantenerse du rante la realiz ación de todo el t rabajo de
auditorí a con el fin de reducir los riesgos de pasar por alto circuns tancias
inusual es, generalizar en exceso al al canza r l as conclusiones, de utiliza r
hipótesis inadecuadas en la determinación de la naturalez a, el momento de
realiz ación y la extensión de los procedimientos de auditoría o en la e valu ación
de sus resultados .
Por t anto , y siguiendo la NIA 200, tenemos que ut il iz ar e l escepticismo
para realiza r una evaluación crítica de la e videnci a de auditorí a, lo q ue implica
cuestionar la evidencia de auditoría contradictoria y la f iabi lidad de los
documentos y las respue stas a inda gaciones, así co mo de otra in f ormació n
obtenida de la dirección y de los responsables del gobierno de la entidad.
Asimismo, i mplica a tender a l a su f iciencia y adecuación de l a ev idencia de
auditorí a obtenida tenien do en cuenta las circuns tancias.
5.4.- J UICI O PROFESIONA L.
Dentro del campo de la auditoría hay que entender que muchas de la s
decision es a tomar van a depender del j uici o profesional del auditor, que lo
aplicará tanto en la planificación como en el desarrollo de la misma y por
supuesto en la ob tención de la con clusión que dé lugar a la opini ón.
Según nos indica la NIA 200 “ el audi tor apli cará su jui cio profesional en la
planifica ción y ejecuci ón de la auditor ía” , por tanto nos dice esta NIA q ue el j uicio
profesional del audi tor e s imprescindi ble a la ho ra de determinar:
• La importancia r elativ a y el riesgo de audi toría.
• La naturaleza, el momento de realiz ación y l a extensi ón de los
procedimientos de a uditorí a utilizados para cumplir los
requerimiento s de las NI A y obtener evi dencia de audi toría.
• La evaluació n de si se ha obtenido evide ncia de auditoría suf iciente y
adecuada y si es necesario hacer algo más para alcanz ar los
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228
Tesis Doctoral
• Que toda la información sociol aboral f acil itada a los auditores ha sido
obtenidas de los registros de la empresa, las cuales r e f lejan la
totalidad de la in formación de la que tiene conoci miento la empresa.
• Que l a g es tión de l os recur sos humanos es tá l ibre de er r ore s u
omisiones si g ni f icativos.
• In f ormación relativa a hechos posteriores, o a q ue no ha ocurrido
ningún hecho posterior ni se ha descubie rto ninguna información que
pudiera afectar signi ficativ amente al área de recursos humanos
auditada y hasta la f e cha de la "Car ta de M anif estaci ones".
• Que los únicos com pro misos, con t ingen cias y responsabili dades a la
fecha de cie rre son los re flejados puesto s de m anifiesto al audi tor,
habiéndo le inf ormado de todos ell os, as í como de la identid ad d e
todos sus ases ores legal es.
• Indi cación de q ue no conocen la e xi stencia de irregularidades
importantes en los que hubiera estado impli cado algún miembro de la
entidad.
• Que no e xi sten incumplimien tos o posibles incumplimientos de l a
normativ a aplicable, (sectorial, laboral, mercant il, tributaria, etc...),
cuyos ef ec t os deban ser considerados por los auditores o estimar su
contingencia s.
• Que se ha f acil itado al auditor el acceso a toda la documentación y
los registros de la So ciedad, a todos los contratos y acuerdos,
incluy endo las actas del Consejo de Administ r ación , de la Junta
General u otros Comités, así como a cuanta infor mación hubiera sid o
solici tada por el auditor para realiz ar su t rabajo, explici tando,
además, l a naturalez a de las li mitaciones al alcan ce que se hayan
puesto de ma ni fiesto durante su reali za ción.
• Que, en rela ción a los miembros del Órgano de A dministración, se ha
facilitado al auditor toda la información ex igida por la normativ a de
aplicaci ón referente a los m is m os.
Con carácter gene ral, el audi tor debe apli car proce dimientos de auditorí a
diseñados específicamente para obtener ev idencia de la información recibi da,
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
229
Tesis Doctoral
con independencia de q ue también sean conf i r mados por la Direcci ón en la
"Carta de M anif esta ciones". N o obst ante , exi sten ocasi ones en las q ue la "Cart a
de Manifestaciones de la Dirección" puede ser el único pr ocedi miento aplicable
por el auditor para obte ner evi dencia sobre ciertos asu ntos. En todo caso, la
obtención d e la " Carta de M anifest a ciones de la Di rección de la Entidad" no
cambia ni sustituye la aplicación de aquellos pr ocedi mientos de auditorí a
necesarios que soporten raz onablemente la opin ión del audi tor.
Si una dec laració n procedente de la dirección se contradice con ot ra
evi dencia, el auditor deb e inv estigar las circunsta ncias y, cuando sea nec esario,
reconsiderar la fiabilida d de ot ras mani festaciones hechas por la direcci ón.
Si el auditor tiene reservas sobre la compet encia, la inte g ridad , lo s
val ores éticos o la diligencia de la dirección, o sobre su compromiso con ellos o
su cum pli miento , determi nará el ef ec to que dichas reservas pueden tener sobre
la f iabil idad de las manifestaciones (verbales o escritas ) y sobre la evidencia de
auditorí a en general. Las reser v as sobre la direcci ón pueden ll evar al auditor a la
conclusió n de que el r ies g o de que la dirección rea lice manifestacione s inex actas
es tal que no se puede r eali za r una auditorí a. En este caso, el audi tor puede
considerar la posibil idad de renunciar al enca rgo.
En especial, si las mani f estacione s escritas son incongruentes con otra
evi dencia de auditoría, el auditor aplicará procedimientos de auditoría para
intentar r esol ver la cue stión. Si l a cue stión n o se r esuel ve, el au ditor
reconsiderará la valo ración de la competen cia, la integridad, lo s valores é t icos o
la diligencia de la di rección, o su compro m iso con ell os o su cumplimiento, y
determinará el efecto que esto puede tener sobre la fiabili dad de las
manifestacio nes (verbal es o escritas ) y sobre la evi dencia de audi toría en
general.
Si el auditor llega a la c oncl usión de que las ma nifestacione s escritas no
son f iab les, adoptará toda s las medidas adecuadas, incluida la determinación del
posible efecto sobre la o pini ón en el in forme de audi toría .
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
Cuando la Dirección de la entidad se niegue a con f irmar algunos de los
puntos contenidos en la Carta de Manifestacione s, el auditor val orará las causas
de dicha negativa y el efecto q ue tal limitaci ón pudiera tener en su opinión
técnica. La negativa de la Dirección de la Entidad a entr e g ar f ir m ada la "Carta
de Manifestaciones" solici tada p or el a udito r, constituye una limitación en el
alcance de su ex amen impuesta por l a entidad. En esta situación, el auditor
deberá evaluar las causas e importanci a de tal limitación y los ef ec tos que estas
circunstancias pudi eran tener en la emisión de su opinión técnica. No obstante,
dicha limitaci ón pudiera llev ar a emitir un in f or me con opini ón dene gada.
Conforme nos indica la NIA 705, el auditor denegará su opi nión t écnica
cuando:
• Concluy a que ex isten suficientes du das sobre la integ ridad de la
dirección como para q ue las manifestaciones escritas requerida s no
sean fiables.
• La dirección no facilite la s manifestaciones escritas reque ridas
Esta denegación de opinió n no es sobre un hecho concreto del trabajo
sino que es sobre todo e l alcance del traba jo de au ditorí a.
El hecho de que unas manifestaciones escritas conten gan modi f icaci ones
con respecto a la s solicit adas por el audi tor no si gnifica, necesa riamen te, que la
dirección no hay a propo rcionado las mani f estaci ones escritas. Sin embargo, la
razón subyace nte a dich a modi f icación puede afectar a la opinión expresada por
el auditor en el informe d e audi toría sociolaboral .
Debido a q ue las manifestaciones escritas constituyen evi dencia de
auditorí a necesaria, la opinión del auditor no puede expresarse, y el informe de
auditorí a no puede f ech arse, antes de la f echa de las manifestaciones escritas.
Asimismo, debi do a que al auditor le conciernen los hechos ocurridos hasta la
fecha del informe de auditoría q ue puedan requerir ajustar los estados
f in ancier os o revelar información en el los, la "Carta de Manifestaciones de la
Dirección de la Entidad " deb erá t ener la f echa tan próx ima como sea posible,
pero no poste rior, a la fecha del in f orme de Aud itorí a Sociolaboral.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
231
Tesis Doctoral
En alg unas circunstanci as puede ser adecuado que el audi tor obtenga
manifestacio nes esc ritas sobre una afir mación c oncret a en el t ranscurs o de la
auditorí a. En este caso, se puede solicitar manif es t acion es escritas en ese
momento del trabajo y posterior mente ac tualiz arl as.
Las manifestaciones escritas se r e f erirán a todos los periodos a los q ue
se refiere el informe de audi toría.
Pueden darse situacion es en las que la direc ción actual no hubiera
estado p r esente durante todos los periodos a l os que se r e fiere el trab ajo de
auditorí a. Dichas personas pueden af irma r que no están en situació n de
proporcionar pa rte o la to talidad de las manifestaciones escritas debi do a q ue no
ocupaban ese cargo dur ante el pe riodo. Este hecho, sin embargo, n o reduce las
responsabil idades de d ichas personas en relació n con el área de los recursos
humanos en su con junto. En consecue nci a, sigue siendo apli cable el
requerimiento de que el auditor les solici te m ani festaciones escr i tas q ue cubran
la totalidad del pe r iod o o periodos r elev antes.
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
C A PÍ TULO 9: EMISIÓN DEL INFOR ME DE A U DITORÍA
SOCIOLA BOR A L.
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
235
Tesis Doctoral
9.- EMISIÓ N DEL INF ORME DE AUD ITORÍA SOCIOL A BOR A L
Esta es la última f ase de esta etapa de ejecuci ón de la auditoría y va a
consistir en resumi r t od o el trabajo realiz ado por el aud itor sociola boral en un
informe, en el que desa r rollará t an t o el buen f uncio namiento de las diferentes
áreas, como las desvi aciones, salv edades y pr obl emas encontrado s en la
realiz ación del trabajo.
Vamos a comenz ar co ncretando lo que entendemos por informe d e
auditorí a socio la boral, para continuar con los elementos q ue conforman dicho
informe, y haciendo hincapié en los t ipo s de opini ón q ue pueden dars e en el
informe de auditorí a soc iol aboral, lo que nos dará pié a clasificar los dif e rentes
tipos de informe de auditorí a sociolaboral, y acabaremos con la f o r ma de dif undi r
los in formes de audito ría sociola boral.
9.1.- INFORME DE A UDITORÍ A S OCIOL A BOR A L
Dado q ue al d í a de h oy no existe una regulaci ón espec í f ica de la
activi dad de la Auditor ía Sociol aboral, las actuaciones en el desarrollo de la
misma las hemos tomado ana ló gicamente de las nor mas de act uaci ón
establecidas t anto po r Centro Europeo de Au ditores Socio-Labor ales CEA L
(2006) como por las Nor m as Técnicas de Aud itor ía del Inst ituto de Contabi lid ad y
Auditorí a de Cuentas (IC AC), como po r las Normas Inte rnacional es de Audi toría
(NIA). En este apartado v am os a seguir la misma lí nea de actuación.
La NIA 700 nos indica que los objetiv os del auditor en la realiza ción del
trabajo de Audito rí a Sociolaboral son la f orma ción de una opinión sobre el
alcance del trabajo basa da en una evaluaci ón de las conclusiones e xtraí das de
la e vi dencia de auditoría obtenida; y la expresión de dicha opinión con claridad
mediante un informe escrito en el que también s e describa la base en la que se
sustenta la opini ón.
Las Normas Técni cas de Au ditoría de l Instituto de Co ntabili dad y
Auditorí a de Cuentas (IC AC) y las norm as el aboradas po r C entro Eu ropeo de
Salvador C ordero Vallejo 2015
236
Tesis Doctoral
Auditores Socio-Laboral es CEAL (2006) , en sus apartados de normas técnicas
sobre informes realiz an una definición de in forme que en el caso de del Centro
Europeo de Auditores Socio-Laborales CEAL (2006), en su norma 3.1
introducción, lo de f ine as í : “ El i n fo rm e de aud ito ría so ci o- lab oral es un doc umen to
en el qu e se mue stra el alc an ce del tra baj o ef ec tuad o po r el au dito r y su opi nió n
pr o fe sio nal sob re la a decu aci ón so cio- lab oral de l a ent i d ad , ten ie nd o en cuen ta l as
di sti nta s no rm as y pri ncip io s d e apli cac ión , así co mo l as p res en tes No rmas
Té cni ca s” .
Nosotros hemo s definido la Au ditorí a Sociola boral como:
La actividad desarrollada por ex pertos (ex ternos o interno s)
consistente en la revisión de la g estión
y
política de r ecursos
humanos, su adecuaci ón est ra tégica así como de la revisión de
obligaciones legales
y
contables relacionadas, realizada en una
organiz ación concreta, utiliz ando una serie de procedimientos
y
pruebas de audito rí a, con el objeto de emitir un a opinión que tenga
efectos fren te a terceros .
Por t an t o, decimos que un "Informe de Audit or í a Sociol aboral" es el
resultado de la in f or mación, estudi os, inv estig a ción, pruebas y análisis
efectuados por los Auditores Sociolaborales dur ante la ejecuci ón del trabajo de
auditorí a, q ue de f or ma normalizada expresa por escrito su opinión técnic a sobre
los recursos humanos o área del mismo auditada en relación con el alcance del
trabajo fijado .
Es deci r, es el medio principal para com uni car el r esul tado del trabajo de
auditorí a realizado y r epresenta para el Audito r Sociolaboral la oportunidad de
captar la atención de la dirección respecto a la f iabil idad, adecuación y
suficiencia de la información sobre la q ue basa sus decisiones, promoviend o su
confianz a para el correct o f unciona miento de la organi zaci ón.
De nuevo si nos f ija mos en las NT A del I nstituto de Contabil idad y
Auditorí a de Cuentas (IC AC) y las norm as el aboradas po r C entro Eu ropeo de
Auditores Socio-Laboral es CEAL (2006) , en sus apartados de normas técnicas
sobre in formes estable cen unas normas para la preparación del informe de
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
237
Tesis Doctoral
auditorí a q ue en el cas o de del Centro Europeo de A uditores Socio-Laborales
CEAL (2006) , son:
• Primera: El auditor debe mani festar en el informe si la situación
socio-laboral cumple con las norm as y principios q ue resulten de
aplicaci ón en las distinta s materias socio-laborale s.
• Segunda: El inf o rme e xpresará si los pr in cipios y norm as socio-
laborales guardan uni formidad con los aplicados en la g estión de la
entidad.
• Tercera: El audi tor debe manifestar si la docume ntación socio-la boral
expresa, en t odos los aspectos significativ os, la imagen f ie l de la
situación socio-laboral de la ent ida d. Se entiende por aspectos
significativo s t odo s aquell os q ue superen los niveles o cifras de
importancia relativa aplicados en el trabajo. Lo s niv eles o cif ras de
importancia relativa y las razon es que los justi fican y avalan deberán
quedar determinado s en los Papeles de Trabajo donde se consigne
el plan global de audi toría.
• Cuarta: El auditor ex pr esará en el i nforme su opinión en relaci ón con
la situación socio-laboral t o m ada en su conjunto , o una a f irmación de
que no se puede expresar una opini ón, y en e ste caso, las causas
que lo impidan . Cuand o se ex prese una opinión con sal ved ades
(reservas) o desfavora ble sobre la adecuación socio-laboral, se
deberán expone r las razones que existan par a ello. Se entiende por
opinió n t écni ca sobre la situación socio-laboral t omada en su
conjunto, la q ue se ded uce de una planificación y ejecución de los
trabajos de auditorí a diri gida a f orma rse y soporta r una opinión sobre
la situación general socio -laboral y que afec ta signi ficativ amente a la
adecuación exigida por los princi pios y normas de aplicación y no
sobre t odos y cada uno de sus conceptos indiv idualmente
considerados, dado q u e ello req ueri r í a un a lcance del trabajo
sustancialmen t e may or, que no es el ob jeto de un a auditorí a.
• Quinta: El auditor indica rá en su informe si la documentació n de la
entidad concue r da con l a situación so cio-laboral audi tada.
Salvador C ordero Vallejo 2015
244
Tesis Doctoral
Figura 9.1: Ele m entos del informe de A uditoría Sociolabo ral
Fuente: Ela boración p ropi a
Estos son los elemen tos básicos que tienen q u e estar en el informe de
Auditorí a Sociolaboral, pero no son los únicos que pueden apa recer y a q ue,
como ve remos en epí g r afes siguiente s, pueden aparecer nuevos párr a f os en
base a lo dispuesto a la NIA 705 de opi nión modif icad a en el in forme emitido por
un auditor independi ente y la NIA 706 de párrafos de én f asis y párrafos sobre
otras cues tiones en el informe emitido por un audi tor indepen diente.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
245
Tesis Doctoral
9.3.- TIPOS DE OPINIÓN DEL INFORME DE A UDITORÍ A
Las NT A del I nstitu to de Contabili dad y Auditor í a de Cuentas (I CAC ) y las
normas el aboradas por Centro E uropeo de Audi tores S ocio-Laborale s CEA L
(2006), en sus apartado s de normas técnicas sobre informes establ ece n los
div ersos t ipos de op inión q ue se pueden dar en el inf orme de aud itorí a
sociolab oral, en nuest ro caso, y que pasa mos a e numerar:
a ) Favorable.
b ) Con salvedades.
c ) Des f avorable .
d ) Denegada.
En este caso , al igua l que co mentábamos en los elementos que
componen el in f o rme de audi toría, l a N IA 700 v aría sus nombres aunque si guen
significando lo mis mo como veremo s a continua ci ón.
Efectivamente , la NIA 700, adaptada al campo soci olaboral , no s dice qu e
el audi tor expresará una opinión no modif icada (o favorable) cuando concluya
que la información sociolab oral es conforme, en t odos los aspectos materiales,
de conformidad con el marco sociolab oral aplicabl e. Así mismo, contin úa
diciend o q ue el audito r expresará una opinió n m odi f icada en el informe de
auditorí a, de conformid ad con la N IA 705, en dos casos :
• Cuando con cluy a que, sobre la base de la evidenci a de a uditoría
obtenida, la in formación sociolaboral en su conjunto no están libres
de incorrecci ón mate rial.
• Cuando no pueda obtener evide ncia de auditoría suf iciente y
adecuada para concluir que la información sociol aboral en su
conjunto es tá libre de inc orr ecció n ma terial.
A su vez, la NIA 705 establece tres t ipo s de opinión modificada,
denominadas: opinión con salveda des, opinión desfavorable (o adversa) y
denegación (o ab st enció n) de opi nión.
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
La deci sión sob re el tipo de opinión modificada que resulta adecuado
depende de:
• La naturalez a del hech o que origina la opin ión modi ficada, es deci r, si
la i nformación socio labor al co ntienen incorrecciones mate riales o, en
el caso de la imposi bili dad de obtener evidencia de auditorí a
suficiente y adecua da si pueden contener inco r re cciones material es.
• El j uici o del auditor sobre la generaliz ación de los efectos o posible s
efectos del hecho en los est ados f inancier os. Resu mimos las
posibil idades en la figura 9.2.
Figura 9.2: Ju i cio del Auditor en opinión mo dif icada.
Naturale za del hech o que
origina la opinión
modifica da
Juicio de l auditor sobre la generalización de los e fectos
o posible s efectos sobre la información sociolaboral
Material pe ro no
generaliza do Material y ge neralizado
La información
sociolaboral con tiene
incorreccione s m at eriales.
Opinión con salvedades
Opinión desfav orable
(o adversa)
Imposibilidad de obtener
evidencia de a uditoría
suficiente y a decuada
Opinión con salvedades
Denegación de op inión
(o abstención )
Fuente: Basada en Bol etí n del Inst ituto de Con tabil idad y Audi tor í a de Cuentas
Nº 95. Elaboraci ón propi a
El auditor expresará una opinión modificada en el inf orme de auditoría
cuando:
• Concluy a, sobre la base de la eviden cia de auditorí a obtenida, que la
información sociola boral en su conjunto no están libres de
incorrección material (sal vedades).
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
247
Tesis Doctoral
• No pueda obtener evidencia de auditorí a suf icie nt e y adecuada para
concluir que la in formación sociol aboral en su conjunto están libres
de incorrecci ón mate rial (limitacione s al alcance ).
Las opinion es modificad as pueden se r de tres tipos:
• Opinión con sal v edades: Es cuando existen circunstancia s
significativa s en relació n con el área audi tado y se dan en dos ca sos:
1. Cuando el auditor habie ndo obtenido evi dencia de
auditorí a suf iciente y adecuada, concluya q ue las
incorrecciones, individ ualmente o de f o r ma agregad a, son
materiales, pe ro no generali za das, para la i nformació n
sociolab oral.
2. Cuando el auditor no pueda obt ener evidenci a de
auditorí a suf iciente y ade cuada en la q ue basar su
opinió n, pero concluya q ue los posibles e f ectos sobre la
información sociolaboral de las incorrecciones no
detectadas, si las hubie ra, podrí an ser materiales , aunque
no generaliz ados.
• Opinión desfavorable (o adversa): Es cuando las salvedades son
muy sig nifica tivas o en un número tan elevado de capítulos, q ue en
su conjunto refleja que todo es incorrecto , es decir, cuando, habiendo
obtenido evi dencia de auditorí a suf icie nte y adecuada, concluy a q ue
las incorrecciones , individualmente o de forma agregad a, son
materiales y generali za das en la información sociol aboral.
• Denegación de opinión (opinión denegada) : Es cuando no hay
evi dencia suf iciente para f orma rse una opinión, es decir, cuando no
pueda obtener evi dencia de audi toría suficiente y adecuada en la que
basar su opinión y concluya que los posibles ef ectos sobre la
información sociolaboral de las incorrec ciones n o de tectadas, si las
hubiera, podrí an ser m ateriale s y generalizad os. También se puede
dar cuando existan, a p esar de tener suficiente evide ncia adecuada,
múltiples incertidumbres de m anera que no es posib le f or marse una
Salvador C ordero Vallejo 2015
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Tesis Doctoral
opinió n sobre la inf or mación sociolaboral debido a la posible
interacción de las incertidumbres y su posible efecto acumulativ o en
la inf or mación sociolabor al. T ene mos q ue hacer hincapi é en que una
opinió n denegada si es una opinión y cuando no se produce una
opinió n es únicamente en el caso de que se r en uncie al encargo de
la auditorí a.
Procedemos a m os t ra r un resumen de los tipos de opinión del informe de
auditorí a Sociol aboral en el cuadro 9.3.
Figura 9.3: T i pos de op i nión del informe de A u ditoría Soc i olabo r al
Fuente: Ela boración p ropi a
En los casos en q ue el auditor considere neces ario expresar una opinión
desfavorabl e (o adversa ) o denegar la opini ón (o abstenerse de opinar) s obre la
información sociolab oral en su conjunto, el informe de auditoría no puede in cluir
simultáneamen te una opinión no m odificada (o fav orable) sobre alg ún otro área
o aspecto sociol aboral e n relación con el mismo marco sociol aboral apli ca ble.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
249
Tesis Doctoral
Ya en la etapa previa de auditoría comentamos que no era posibl e admitir
ninguna limitación al alcance en la “Carta de encargo de la auditoría
Sociol aboral”, salvo q ue fuese impuesta por l as circunstanci as, e n cuyo caso
tení a que ser ref le j ada en la Carta de Encar go y contemplar sus efecto s en el
resultado esperado de la Auditorí a Sociolaboral. Es decir q ue no es posible
admitir ni nguna limitación al alca nce por parte de la dirección antes de aceptar el
encargo de Aud itorí a Sociola boral.
Pero ¿qué ocurre ante la imposibi lidad de obtener evidenci a de auditoría
suficiente y adecuada debido a una limitació n i mpuesta por la di rección después
de q ue el auditor haya aceptado el enca rgo? En primer lugar, el audi tor se
encuentra obli g ado a solici tar a la dirección que el imine di cha li mitación. Si la
dirección rehúsa eli minar la li mitación al alcan ce, entonces el auditor determinará
si es posible aplicar p rocedimientos alternativos para obtener la evidencia
suficiente y adecuada . Pero si el auditor no puede aplica r procedimientos
alternativo s, entonces el auditor dete rminará las implicaciones de este he cho de
la siguiente mane r a:
• Si el aud itor concluy e que los posibles ef ectos de incorrecciones no
detectadas en la in formación sociolaboral, si las hubiera, podrí an ser
materiales, pero no generaliz ados, el audi tor expresará una opinión
con salv edades.
• Si el aud itor concluy e que los posibles ef ectos de incorrecciones no
detectadas en la in formación sociolaboral, si las hubiera, podrí an ser
materiales y g enerali zados, de t al f orma que una opinión co n
salv edades no sería ad ecuad a para comunicar la gravedad de la
situación, el audi t or pued e:
1. Renunciar a la audi tor í a.
2. Si no es f actibl e o posi ble la renunci a a la aud itorí a antes
de emitir el in f orme de auditorí a, denegará la opi nión ( o
se abstendrá de opinar ) sobre la in formación soci olaboral.
En el caso de que el auditor renuncie a la rea lizaci ón de la auditoría,
antes de realiz ar la r enu ncia, comunica rá a los responsables del gobierno de la
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Tesis Doctoral
entidad cualquier cue stión relativa a incorrecciones iden tificadas duran te la
realiz ación de la audi toría que hab ría dado lugar a una opi nión modi ficada.
En el epí grafe anterior hemos co mentado, indi vi dualmente, los elementos
básicos que ha de tener el informe de auditorí a sociolaboral con opinión no
modificada si guiendo la NIA 700 y que recordam os ahora:
• Título del in f orme.
• Destinatario.
• Apartado introduc torio (p árrafo de alcance).
• Responsabil idad de la di rección.
• Responsabil idad del Auditor Sociola boral.
• Opinión del Audi tor Sociol aboral.
• Firma del Audi tor Sociol aboral.
• Fecha del in forme.
• Jurisdicción del Auditor Sociol aboral.
De estos elementos, e n el caso de un informe modif icado podrí amos
reflejar este hecho en el párraf o de opinión, pero no daríamos suf ici ente
información por lo q ue tenemos que, siguiendo la NIA 705, incluir un párrafo en
el informe de auditorí a que pr oporcio ne una desc ripción del hecho que da lu gar a
la modificación. El audi tor situará este párrafo inmediatam ente antes del párra fo
de opinión en el inf orme de auditorí a, con el título “Fundamento de la opinión con
salv edades”, “Fun dame nto de la o pinión d esfav or abl e” o "Fundament o de la
denegación de opinión”, según cor responda .
El auditor incluirá en el párrafo de f undamento de la opinión modificada
una descripción y cuantif ica ción de los ef ectos de la incorrección, salvo que no
sea f ac t ibl e, en cuyo caso lo indicará en el párr afo de fundamento de la opinió n
modificada.
Si existe incorrección material en la in formación sociolaboral en relación
con la in formación descriptiv a r ev elada, el auditor incluirá en el párr af o de
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
251
Tesis Doctoral
fundamento de la opin ió n modi f icada una ex plicación de la s raz ones por las que
tal información e s incor recta.
Si existe incorrección material en la in formación sociolaboral en relación
con la falta de rev elaci ón de in for ma ción e n la i nformación sociol aboral, el aud itor
describirá en el pár rafo de f undamen t o de la op i nión modificada la naturaleza de
la inf or mación omitida, siempre q ue sea f ac tible y q ue el auditor haya obt eni do
evi dencia de auditoría suficiente y adecuada sobre la información a revelar
omitida.
Si ex iste una limitación al alca nce por imposib ilidad de obtene r evidenci a
de auditoría suf iciente y adecuada, el auditor incluirá en el párr afo de
fundamento de la opinió n modificada los motiv os de dicha i m posib ilid ad.
En el caso de q ue el au ditor emita su informe con opi nión desfavorable o
con opinión deneg ada , describirá en el párra fo de f unda mento de la opinión
modificada los motivos de todos los hechos de los q ue tenga conocimiento que
hubiera r equerid o una opinión modificada, así como los efectos
correspondien t es.
A su vez, cuando el auditor exprese una opinión modi ficada, el párrafo d e
opinió n t endrá el tí tulo “Opinión con salv eda des”, “Opin ión desfavorabl e” o
"Denegación de Opinió n”, según corresponda .
Las alternativas de ex presión al párra fo de opinión en el caso de opinión
modificada son :
En caso de un a opinión con salv edades debido a una incorrección
material en la inf ormación sociolaboral , el auditor manifestará en el
párrafo de opini ón q ue, en su opinión, “excepto por l os e fectos de los
hechos desc r itos en el párra fo de funda ment o de la opini ón con
salv edades”.
En caso de un a opin ión con salvedades debido a una l imitación al
alcance (imposibi lida d de obtener ev idencia suficiente y adecuada),
Salvador C ordero Vallejo 2015
252
Tesis Doctoral
el audi tor manifestará en el párraf o de opinión que, en su opinión,
“excepto por lo s posibles e f ectos del hecho o hec hos …”.
En caso de una opinión desf av orable (o adve rsa), el auditor
manifestará en el párra fo de opinión que, en su opinión, “debido a la
significativi dad del hecho o hechos descritos en el párraf o de
fundamento de l a opini ón des favorable la información sociolaboral no
expresa la imag en fiel (o no se presentan f ielme nte) de con formidad
con el marco de infor maci ón sociolabo ral aplicabl e.
En caso de una opinión denegada (o dene g a ción de opinión) porq ue
no haya podido obt ener ev idenci a de auditoría suf icie nte y adecuada,
en el pá rrafo de opinión el aud itor manifestar á que “debido a l a
significativi dad del hecho o hechos descritos en el párraf o de
fundamento d e la denegación de opinión, el auditor no ha podido
obtener evid encia de auditorí a que proporcione una base suficiente y
adecuada para ex presar la opinión de auditoría; y, en consecuencia,
el auditor no ex pr esa un a opi nión sobre la in formación sociol aboral.
Por último, mencionar las modi f icaciones a re alizar en el apartado de
responsabil idades del auditor, en el caso de las opinio nes m odi ficadas, pudiendo
encontrar dos casos:
Los ca sos de opinión con salve dades o un a opinión desfavorable, en
el apartado de responsabi lidade s del auditor hay que m odi f ica rlo
indican do que la evidencia de auditoría que ha obtenido proporciona
una “base suf ici ente y adecuada para expresar una opinión
modificada” .
En caso de un a opini ón denegada (o denega ción de opi nión)por
limitación al alcance del traba j o de audi toría, modificará el pár rafo
introductorio del in forme de auditoría para manifestar “que ha sido
nombrado para auditar la información sociolabor al”; y a su vez en la
descripción de la responsab ilid ad del auditor y alcance de la auditoría
dirá: “Nuest ra responsa bilidad es expresar un a opinión sobre la
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
253
Tesis Doctoral
información sociolaboral basada en la realiz ac ión de la auditoría
sociolab oral de conformidad con las Normas Inter naci onales de
Auditorí a. Debido al hec ho ( o los hechos) descri tos en el párra fo de
fundamento de la denegación de opinión, no hem os podido obtener
evi dencia de a uditoría su f ici ente y adecua da que proporcione una
base para ex pr esar una opi nión de auditorí a”.
Ya para finaliz ar con los elementos que con figuran el informe de Auditorí a
Sociol aboral, una vez form ada una opinión sobre la información sociolaboral,
sólo nos q ueda hablar de los párrafos de én f asis y párrafos sobre otr a s
cuestiones en el informe emitido por un auditor independi ente, q ue se r eco g e n
en la NIA 706 y q ue t rata de las comunicaciones adi cional es en el informe de
auditorí a cua ndo el auditor lo considere necesari o para llamar l a atenció n de los
usuarios:
• Sobre una cuestión o cuestiones presentadas o revel adas en l a
información sociolab oral, de tal importancia q ue sean f undament ales
para que los usua rios comprendan dich a in f o r ma ción.
• Sobre cualqui er cuestión o cuestiones distintas de las presen tadas o
revela das en la informaci ón sociola boral que sean relev ant es para
que los usuarios comprendan la auditorí a, las responsabili dades del
auditor o el in f orme de audi toría.
Tenemos que hacer una distin ción entre un párrafo de énfasis, que es un
párrafo incl uido e n el informe de auditorí a y q ue se re f iere a una cuestión
presentada o revelada de f o rma adecuada en la inf o rmación sociolaboral y q ue ,
a juicio del auditor, es de tal importancia q ue resulta f unda m ent al para q ue lo s
usuarios co mprendan la información sociolaboral; y un párra f o sob re otras
cuestiones, q ue es un p árrafo incl uido en el inf orme de auditoría que se r efiere a
una cuestión distinta de las pr esentadas o r ev eladas en la inf ormación
sociolab oral y q ue, a juicio del auditor, es r e levante para q ue los usu arios
comprendan la auditoría, las responsabilida des del auditor o el in f orme de
auditorí a.
El auditor inclui rá un párrafo de énfasi s en el informe de auditorí a ,
siempre que haya obtenid o evid encia de auditoría suficiente y adecuad a de que
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Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Tesis Doctoral
10.- ET A P A DE POST- A UDITORÍ A
Esta es la última etapa del trabajo de auditorí a en la cual, el Auditor
Sociol aboral va a entre gar a la empresa auditad a, ade más de la aporta ción de
una visi ón externa de la realidad de la em presa (que se realiza con la entrega
del inf or me de Auditorí a Sociolaboral), le va a aportar la comunicación de todas
las debi lida des del control interno encontradas en el transcu rso del trabajo de
auditorí a para, más adelan te ayudar a la empresa en la implantación de las
medidas corr e ct o ras. As í tendremos dos f ases, la primera de comunicac ión de
las debilidades y reco mendaciones de m ejo ra, y la seg unda de control del
funcionamiento de las med idas adoptadas .
10.1.- L A C A RT A DE RECOMEND A CIONES
Durante la realiza ción del trabajo de Audit orí a Sociolaboral hemos
realiz ado el estudio del contr ol interno de la empresa, control que es
responsabil idad de la dirección de la misma. El estudio y eval uación adecuado
del contr ol interno, n os servirá únicamente com o base fiable para l a
determinaci ón del alcance suficiente para la planificación de la auditoría y para
determinar l a natu ralez a y momento de realizaci ón de l as pruebas en las que
deberán concretarse los procedimien t os de aud itorí a q ue han de ser apli cados.
No obstante, dicho estud io y evaluació n no s on suficientes para permitir al
auditor expresar una opini ón espec í f ica sobre la eficacia de la estructura de
control interno , y adem ás el objeto de este t rabajo no es la emisión de un a
opinió n sobre su funci onamiento.
No obstante, en función de la NIA 265, el auditor t ien e la obligación de
comunicar p or escrito a la D irección de la or ganiz ación auditada , las d ebili dades
significativa s de control interno identi ficadas en l a ejecución de su trabajo y los
realiz ará mediante la “Carta de recomenda ciones”.
M ediante la carta de r ecomendaciones, el Auditor Sociolaboral hace
entrega, a la dirección, del v alor añadid o q ue da la auditoría a la empresa ya que
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Tesis Doctoral
recordemos que la Auditorí a Soci olaboral es una activi dad censora que refleja la
realidad de una organiz ación en un mo m ento d eterminado , es de cir ha ce una
fotogra f í a de la empresa en una f echa concre t a, y el valor añadido que entr e ga
mediante la carta de recomendacio nes son las recomendacio nes de mejora d e
las debil idades significativ as ( inco rrecciones materiales) y a su vez de las no
significativa s detec tadas en el trabajo de auditoría r eal iz ado, bien entendido qu e
el Auditor Sociol aboral va a indicar las debilidades y sus causas pero n unca la
medida de correcció n a tomar ya que esa resp onsabil idad le corr espon de a la
dirección de la em p r es a y, por otro lado , es i ncompatible con l a acti vidad de
auditorí a debido a los motiv os de in dependenci a.
Las incorrecciones mate riales y debilidad es detectadas en el t ranscurso
del trabajo, pueden o no ser corregibles, aunque lo más importante es el e fecto o
consecuencia s q ue t end r án para los objetiv os de la empresa en caso de q ue
estas desviacio nes cont inú en y sobre t odo poner los medios de sol ución y
mejora a esas desvi aciones, así como su rápida i mplantación.
La comunicación de las def ici encias del control interno a la dirección de la
empresa se realiz ará por escrito y de forma sep arada al informe de Auditorí a
Sociol aboral en el mome nto que el Auditor Soci ol aboral considere . Lo n or m al es
que la comunicación de la “Car ta de r eco m end aciones” se realice después del
trabajo de audi toría y co n la entr ega del i nforme, aunque se puede realizar poco
después de la entrega del informe de auditoría, o incluso se puede entregar, en
actuaciones concre tas, antes de la entrega del informe o de la terminación de lo s
procedimientos de audi toría debido a la importancia de las deficienci as
encontradas, y con el fin de q ue la dirección realice, lo más rápidamente posible,
la instauración de las medidas necesarias para cor re gir las deficie ncias
encontradas.
Para la elaboración de l a carta de recomendacio nes tenemos q ue tene r
en cuenta que las incorrecciones materiales detectadas no es lo importante, sino
que lo más importante es descubrir cuál o cuáles son las causas q ue originan
dichas incorrecciones . U na vez detectadas las causa s, se proponen los puntos
de mejora para que la dirección tome las accion es que estime oportuno para su
corrección.
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263
Tesis Doctoral
Sin embarg o , a la hora de realiz ar la comunicación de las
recomendaci ones, no todo val e, teniendo el Auditor Sociolaboral q ue t ene r
presente u na serie de factores al emitir sus propuestas de puntos de mejo ras
como son:
• El coste de la ins t auració n.
• El tiempo de e jecución.
• Los recursos ma teriales d isponib les.
• Los recursos humano s n ecesarios.
• Las mejoras espe radas.
• Los efectos posi tivos y negativ os en el personal .
• Etc.…
En tér minos g enerale s, las recomendaciones han de ser viables,
oportunas y rentables pa r a la e m pre sa.
En la carta de r eco m end aciones, el Auditor Sociol aboral tiene que i ndicar
los siguientes aspec tos:
• Que el estudio y la evaluaci ón del sistema de control interno sólo se
han reali zad o con l a extensión necesaria, a j uici o del Auditor
Sociol aboral, para establ ecer la na t uralez a, mom ento de realiz ación y
amplitud de los procedim ientos de auditorí a, por lo q ue no identifican,
necesariamen te, todas las debil idades y q ue, en consecuencia, no se
expresa una opi nión sob r e el sis t ema de cont rol interno.
• Que las debilid ades signif ica t iv as identificadas f ueron tomadas en
consideració n durante la realizaci ón de la Auditoría Sociolaboral y no
modifican la opini ón emi tida en el In forme de Audi toría Soci olaboral .
• Una descripción de la s deficienci as, signi ficativ as o no, y una
explicaci ón de sus posi bles e fectos; y (Re f: Apart ado A28)
• Que la implantación y e l mant eni miento de un sistema adecuado de
control interno y el desarrollo de cualquier mejora son
responsabil idades de la dirección de la e m p r esa.
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• Que la carta de r ecome ndacion es ha sido prep ar ado únicamen te a
los efectos de comunicar las debilidades significativ as del sistema de
control interno a la dirección de la empresa y no puede ser util iz ado
para nin gún otro propósi to.
De esta manera, ya únicamente queda realiz ar la entr e ga a la empresa
auditada (o a quien hay realizado el encargo d e auditoría sociolaboral), de l
Informe de Audi torí a Soci olaboral y de la Carta de Reco mendaciones .
10.2.- A YUD A A LA E MPRESA A UDIT A D A
Esta es ya la última parte de nue stra actuaci ón como Auditores
Sociol aborales par a la empresa. Nos encontramos en el momen to en que el
Auditor Sociolaboral después de hab er realizado su traba jo, h a p rocedi do a
entregar, normalmente a la dirección de la empr esa auditada , el informe de
Auditorí a Sociolaboral en el que ha expresado su opinió n técnica y, a su vez, la
carta de reco mendacion es en la que comuni ca las def icienci as y debilidades
encontradas duran t e la re alizaci ón del trabajo.
En est a r euni ón de entreg a del trabajo realiza do, el Auditor Sociol aboral
procederá a expli car todas las deficiencias y debi lida des encontradas durante la
realiz ación del trabajo de auditorí a, así como l a propia carta d e recomenda ciones
realiz ada, resolvi endo todas las cues tiones que pl antee la dirección .
A partir de aquí , la dirección de la empresa tomará las decisiones
adecuadas con el fin de poner las medidas oport unas que resu elv an y
solucion en las causas que generaron las deficie ncias y debilidades encontradas
en la realizaci ón de la Auditorí a Sociolaboral. En este punto q ueremo s ha cer
hincapi é en que es la dirección de la empresa au ditada la que t iene que poner
las medid as opor tunas para mitigar las causas que gene r an l as de f icie ncias y
debili dades. Entonces ¿cuál es la ayuda q ue r e aliza el Auditor Sociola boral a la
empresa auditada? Pues concretamente , una vez q ue la empresa ha establecido
las medidas oportunas pa ra mitigar las causas de las debilidades, la a y uda que
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presta es la comprobac ión y verif ica ción de que las medidas adoptadas son
oportunas y f uncio nan para lo que se han est abl ecido, es decir que son
adecuadas y funcionan .
Este último contacto con la empresa sirve tambi én como encuentro para
promover la renovaci ón del encargo de Aud itorí a Sociol aboral.
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C A PI TULO 11: PROPUESTA DE UN MODELO DE
A UDITORÍA SOCIOLA BOR A L
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11.- PROP U E STA DE UN MODELO DE AUDITORÍA SOCIOLA BOR A L
En el pr esente estudio d e investigación, hemos e xpu esto las actuaci ones
que ha de realiz ar un Auditor Sociola boral para realiz ar su trabajo bajo el
cumplimiento de las Nor mas Internaci onales de Auditorí a ( NIA), y e n lo no
regulado por las mism as, bajo las No rm as Técnicas de A udito rí a (NT A) d el
Instituto de Contabili dad y Aud itorí a de Cuentas (ICAC) y las Normas Técnicas
de Au ditorí a Sociolaboral elab oradas por Centro Europeo de Auditores Socio-
Laborales CEA L (2006).
De este trabajo de inv estig ación podemos extraer el modelo de
realiz ación de la auditorí a S ociol aboral que planteamos y que expo nemos a
continuación .
Se distinguen t res etapas en la r eal iz ación de una Auditoría Sociolaboral:
etapa previa, etapa de ejecución y et apa de post-auditorí a y, a su v ez , cada una
de estas e tapas se co mpone de diferente s actuac iones.
Comenz aremos po r l a fase prev ia de l a Auditoría Sociolaboral, en esta
etapa vamos a definir las lí neas de actuación por las q ue se v a a reg ir el tr abaj o
de Auditorí a Soci olaboral . En esta etapa v amos a realiz ar:
• Análi sis de la independencia del auditor sociolaboral. Comprobamo s
y verificamos q ue somos independien tes en relación a la em pre sa a
auditar, de lo contrario t endrí amos que rechaz ar el t rabajo por
razones técnicas. Recordemo s q ue es imprescindi ble la
independ encia del Auditor Soci olaboral ya q ue la Audi toría
Sociol aboral es una acción de r ev isión y verificación r eal izada desde
el escepticismo profesio nal y no una consul toría .
• Conocimie nto inicial de la org ani zaci ón a auditar. Procederemos a
obtener un conocimiento inicial de la or ganiz ación a auditar,
conocimiento que el Auditor podrá realiz ar lo externamente mediante
la investigación de la organiz ación; e internamente m edi ante la
realiz ación de entrevistas y/o cuestionarios a un responsable de los
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PA RTE III: M A RCO EMP ÍRICO DE L A INVESTIG A CIÓN.
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C A PI TULO 12: DISEÑO DE LA INVESTIGAC IÓN,
METODOLOG Í A Y RESUL TA DOS
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12.1.- CONSIDER A CI ONES PRELIMINA RE S
Las f uen tes de información, que pueden ser consultadas a la hora d e
realiz ar un est udi o son de t ipo primarias o secundarias. Las f uentes de
información primaria , s on ob tenidas por in formantes de primera lí nea, y son
recopilada s medi ante té cnicas especí f icas que permite l a recolección d e los
datos (Fernández , 2004).
La encuesta es de acuerdo con Dí az de Rada (2001), una técnica
sistemática de búsqueda de información en l a que el investigador pr e g un ta a l os
inv estigados sobr e los da tos q ue desea obtener, y posteriormente “reún e estos
datos individu ales para obtener durante la evalu ación datos agregados ” (M ayntz
et al. 1973, pág.133). A diferencia del rest o de técnicas de entrevista, la
particularidad de la encu esta es que realiza a todos los entrev istados las mismas
preguntas en el mismo o rden y en una situación social simil ar. La real iz ación de
las mismas pre guntas a todos los entrevi stados impli ca un mayor control sobre lo
que se pr e g un ta, raz ón por la cual la reco gida de datos con cuestion ario se
denomina es tandariz ada.
A dif e rencia de la entrev ista no estandariz ada la encuesta p resenta las
siguientes v entajas (Dí az de Rada, 2001):
• Procedimiento de recogida de datos más económica que el resto de
entrevistas.
• Su administraci ón no re quiere tanta habi lidad del entrev istador.
• Se puede administrar simultáneamente a un gran núm e r o de
indivi duos.
• Logra obtener informació n de una g ran cantidad de personas .
• Utiliza el m ismo vocabula rio y orden de pre guntas y respuestas
estandariz adas, facili ta la uni f or midad entre las d istintas mediciones y
aumenta la fiabilidad de l a información.
• Los entrevi stados sienten una sensaci ón de anon imato.
• Rapidez en la reco gida de datos .
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• Permite comparar datos obtenidos en distintas f e chas, paí ses, áreas
geográ f ica s, etc.
• Facilita la apli cación de la teoría de probabil idades y permite realiz ar
inferencias.
Sin embargo según Cea ( 1996: 242-243), las princi pales inconv enientes
de la encues ta son:
• Resultan desaconsejable en poblacione s con dificultades para la
comunicación .
• Los datos ob t enido s es tán condicionados por l a f ormulación de la s
preguntas y por la v eracidad de las respues tas.
• La presencia del entrevistador puede a f ectar la s respuestas de los
entrevistados.
• La r eali z ación de una encuesta preci sa de la organiz ación de un
trabajo de ca m po co mple jo y costoso.
Tomando en cuenta las consideracion es anteriores, los entrevistados
deben poseer conocimi entos y experiencias compr obada s en mate ria de
recursos hu manos de la s organizacione s.
En relación al diseño del cuest io nario, De M iguel (1997, pág.27) nos
indica que ex isten dos objetivos básicos que se deben cumplir:
• Obtener infor mación aplica ble a los con tenidos d e la inv estigación.
• Que esa inf o rmación sea r ecogida con el máximo nive l de f iabil idad y
validez .
En relación a su am plitud, Sudman, Bradburn y Schwars, ( 1996 )
aconsejan q ue deben de ser entre 20 a 30 preg un t as como máximo o bien 30
minutos cuando es realizado mediante entre vi sta personal. Por su parte
M anheim y R ich (1988) limitan la duración del cuestionario a 45 minutos , aunqu e
por su pa rte Dill man (19 78) ind ica que l a ex t ensi ón del cuestion ario debe ser de
12 páginas o 125 í tems.
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Teniendo en cuenta las opiniones anteriores hemos elaborado un
cuestionario con un tiempo de duración máxi mo de 30 m inu tos, siguiendo a Díaz
de Rada (2001) que estable ce que con 30 minuto s es posibl e obtener un enorme
vol umen de información q ue será válida siempre y cuando el cuestiona rio esté
fundamentado en una hip ótesis claramen t e espe cif icada .
Díaz de Rada (2001), propone un proceso para realizar una in vestigación
mediante encuestas, que lleva por nombre “Proceso de m edici ón de la
inv estigación mediante encuesta”. Con r espec t o a la definición de los obj etiv os
de la inve stigación: f ormulaci ón del pr obl ema, el autor indica q u e debe
delimitarse cla r amen te las cues t ione s o materias a investigar.
Grande y Abascal (2006) proponen di versas estr a tegias par a ll ev ar a
cabo la for mulación, que pueden u tiliz arse de forma aislada o con j unta :
• Consultar a exper tos, m edia nte conversacio nes informales con
personas que aporten idea s, con el fin de est abl ece r puntos comunes
de conocimiento , val oraci ones e in quietudes sobr e el proble ma.
• Buscar y analiz ar in f orma ción secundaria .
• Análisi s de casos simila res.
• Realizar una r ecole cción de datos adicionales mediante técnicas
expl oratorias.
A continuación de la f ormulació n, se concreta el objetivo general y una
serie de objetivos específicos donde se concr et a el objetivo g eneral a niv e l de
los div ersos aspectos , dimensiones y perspectivas que se de sean anal iz ar. El
objetivo general propone lo que se desea obtener con la inve stigación planteada.
Presenta el enunciado claro y preciso de las metas que se persiguen con la
inv estigación, delimita el t ema conc reto y determina la población objeto de
estudio. Para lograr el objet iv o general será necesario ap oyarse en los objetiv os
especí f icos. Los objetivos especí ficos indican lo que se pretende lograr en cada
una de las etapas de la investigación, implicando así un m ay or nivel de
concreción temporal, temática y estraté gica.
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Una vez f ormulado los objetivos, el sig uien te pa so es la elaboración d el
cuestionario y el procedimiento de desar rollo, que r espon de g eneral mente tres
objetivos: estima r ma g nit udes, describi r una pobl ación y veri f ica r hipótesi s.
Díaz de Rada (2001), propone una serie de sub-etapas , entre las que
destacan:
• Exp osición clara y concisa de los temas a tra tar.
• Lenguaje a emplea r.
• Tipos de pregun tas a u tiliz ar .
• Elaboraci ón y/o selecci ón de las pre g untas y /o test.
• Disposi ción prov isional de las preguntas y /o test.
• Orden del cues t ionari o.
• Cabeceras y datos del e ntrevistado.
• Estudio de los e fectos q ue se pueden obtener .
• Tiempo de du ración máx ima.
• Instrucciones al ent revi stador.
• M aterial auxil iar a utiliz ar.
• Análisi s de calidad de las pre guntas y test.
Una vez q ue hemos diseñado el cuestionario, es necesario realiz ar una
prueba de éste con el objeto de verificar su fiabilidad y validez. El autor sug ier e
realiz ar algunas entrev istas en pro fundidad a ex pert os en la materia antes de su
edición final.
En relaci ón al examen de l as pre guntas Conv erse y Presser (1986), el
pre-test propo rciona in f ormación referida a div ersos aspectos, ent re ellos:
• Comprobación del si g ni ficado de los términos u tiliz ados. Consiste en
comprobar hast a que punto todas las personas dan el mismo
significado a cada una de las palabras de las preguntas,
manteniendo así la estandariz ación de signif ic ado para todos los
entrevistados.
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285
Tesis Doctoral
• Conocer el interés y la atención de los en trevi stados hacia las
preguntas, con el f in de reducir la f ati g a y el aburrimiento del
entrevistado; también se trata de localiza r cuáles son las p r e guntas o
secciones q ue puede n presentar mayores dif icultades a los
entrevistados.
A la hora de analizar el cuestionario en su conjunto los mismos autores
sintetiza n en seis grupos los aspec tos a conside rar en el cuestion ario:
• Conocimiento del desarr ollo y dinámica de la ent rev ista, anal iz ando
cómo se unen las distin tas seccio nes del cuestionario y cómo se
produce el pa so de un tema a ot ro.
• Realizar el m ejor o r den de las pr eguntas : hay q u e aseg u r arse de q u e
las primeras pre g un tas no producen influencias en otras pre guntas
del cuestionario.
• Asegurar que los filtros d e pregun tas son correc tos y precisos .
• Tiempo necesario para re sponder el cuestiona rio. En caso de q ue un
posible pre-test supere los tiempos máximos aconsejados, será
necesario realiz ar cam bi os en el procedimiento de administración del
cuestionario.
• Conocimiento del in terés y atención del en tr ev ista do.
• Conocimiento de las sen sacio nes del entrevi stado en función del tipo
de temática sobre la que se le pre g unta.
Además Cea (1996) indi ca:
• El porcentaj e de “no respuesta”. Un alto porcen taje de esta opci ón
indica problemas, como categorí as poco exhaustiv as, poco
excl uyentes, ambigüeda d de la pre g unta, e tc.
• La idoneidad del marco muest ral, falta de catego rí as, etc.
• La preparación de los entrevistadores .
• El costo aprox imado del trabajo de ca m po, en tiempo y di nero.
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muestreo probabilí st ico simple aplicado al censo de colegiados, llegando a
recogerse 166 cuestionarios v álid os a los efectos de este estudio, lo q ue supone
un error muestral de aproximadamente 6,57% con un nivel de confianza del
95%.
En la Fig ura 12.3 exponemos la f icha t écn ica de la investigación
realiz ada.
Figura 12.3: Ficha técnica de la inv estigación r ealizada.
La aplicación de l cuestionario es de tipo personal, el mismo f ue leí do y
rellenado por el entr ev istador, y l a duració n del proceso se fijó como tiempo
máximo 30 minutos apro x imadamente.
Durante la reali zaci ón d el cuestionario, el entre vi stador estaba at en t o a
responder alguna posible duda sobre los concep t os tratados, y se t rató de hacer
cumplir el tiempo estipulado de duración t ota l de la cumplimentaci ón del
cuestionario. Esta condici ón f ue probada previamente por el panel de ex pertos
que colaboraron en la elaboración, rev isión y validación del mismo.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
293
Tesis Doctoral
El cuestionario para la valid ación de las hipótesis planteadas se
estructuró de la siguien te manera:
Para validar la Hipótesis 1.- Lo s Graduados Social es, Diplomados en
Relaci ones Lab orales y Grados en R elacio nes Laboral es y R RHH
conocen la existencia de la Auditorí a Sociolaboral. Se valida
mediante los ítems de la encu esta con los númer os ASL 1, ASL 11 y
ASL 18.
Para valid ar la Hipótesis 2.- Exi ste el desconocimiento conceptual y
procedimen tal de la Auditoría S ociola boral por parte de l os
profesionales del ámbito laboral como Graduados sociales,
Dipl omados en Relaciones Laborales y Grados en Relacio nes
Laborales y RRHH. S e valida m edi ante los í tems de la en cuesta con
los números A SL 3, ASL 4 y ASL 8 .
Para v alida r l a Hipótesis 3.- La Auditoría Sociolabo ral se entiende
como consultorí a por lo q ue se conf unde su f unción y ut il idad
especí f ica, dando como resultado la realiz ación de div ersos tr aba j os
que no son especí f icamente Auditoría Sociolaboral. Se valida
mediante los ítems de la encue sta con los núme ros ASL 1 y AS L 18.
Para v al idar la H ipótesi s 4. - La aptitud de lo s G raduados Sociale s,
Dipl omados en Relaciones Laborales y Grados en Relacio nes
Laborales y RR HH hacia la Auditoría Sociolaboral es positiva. Se
valida mediante los ítems de la encuesta con los númer os ASL 18,
ASL 19 y AS L 21.
Para valida r la Hipótesis 5.- Actualmen t e l os Graduados Sociales,
Dipl omados en Relaciones Laborales y Grados en Relacio nes
Laborales y RRHH no utiliz an la Auditorí a Sociolaboral como
herramienta de trabajo. Se valida mediante los ítems de la encuesta
con los números ASL 2, AS L 7 y ASL 10.
Para validar la Hipótesis 6.- Los Gr aduad os Social es, Diplomados en
Relaci ones Lab orales y Grados en R elacio nes Laboral es y R RHH
opinan q ue l a realiz ación de la Auditoría Sociolab oral por la s
empresas no es importante . Se valida m ediante el í tem de la
encuesta núme r o ASL6 .
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Tesis Doctoral
Para v alidar l a Hi pótesis 7.- Existencia de miedo por parte de l os
Graduados Sociales, Dip lomados en Relaciones Laborales y Grados
en Relaciones Laborales y RRHH del r esul tado y consecuenci as de
la Auditorí a Socio laboral, en relación a la pérdida del cliente. Se
valida mediante los ítem s de la encues ta con los núme ros ASL 5 y
ASL 16.
Para vali dar la Hipótesis 8. - Si f uese reconoci da la Auditor í a
Sociol aboral por los O rganismos Of ici ales, entonces si se realizaría
de f orma voluntaria por las Py mes. Se val ida mediante el ítem de la
encuesta núme r o ASL5 .
Para valid ar la Hipótesis 9.- Únicamente se realiza la Audi toría
Sociol aboral en situaciones de conflicto empresaria l. Se valida
mediante los ítems de la encue sta con los núme ros ASL 15 y ASL17.
Para valida r la Hipótesis 10.- Las Pymes desconocen el valor
añadido que aporta la Audi toría Soci olaboral como apoyo a la gestión
estratégica de sus recursos hum anos. Se valida m edi ante los ítems
de la encues ta con los n úmeros ASL 9 y ASL 13.
Para v alidar la Hipótesis 11.- Las Pymes no realizan la Auditorí a
Sociol aboral por el coste económico q ue supone al empresario al no
considerarse la misma como una in versió n. S e valida m edi ante los
í tems de la encuesta con los nú m eros ASL 14 y ASL 20.
Para v alidar l a Hipótesis 12.- La Auditoría Sociolaboral no es
aplicab le en l as Pymes por mo tivos de eficiencia. Se v alida mediante
el í tem de la encuesta número ASL 14.
Para validar la H ip ótesis 13.- Se presupone la no necesidad de la
realiz ación de la Auditoría Sociolaboral cuando las Pymes han
procedido a externaliz ar la gestión de su s recursos humanos. Se
valida media nte el í t em de la encues ta número A SL 20.
Para val idar la Hipótesis 14.- Para la aplicación de la Auditor í a
Sociol aboral a la vi da empr esa r ia l de las empre sas y organiz aciones
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
295
Tesis Doctoral
es necesaria una legislación q ue la regule y reconoz ca of ici almente.
Se valida media nte los í tems de la encuesta con los números ASL 5
y ASL 14.
En la f i gura 12.4 mostramos la relación existente entre las hipótesis
planteadas en es te estu dio y los ítems de la encuesta realiz ada q ue se puede
ver en el anex o 1.
Figura 12.4: Hipótesis Vs Ítems.
Fuente: Ela boración p ropi a
En el análi sis de los da tos se empl eo el pro g rama IBM SPS S ve rsión 21.
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Tesis Doctoral
12.5.- A N Á LISI S DE LOS DATOS DEL ESTUDIO EMPÍRICO
12.5.1.- A N Á LISIS DE FRECUENCIA S Y DIFERENCIAS DE MEDIA S
Se ha procedido a realizar un análisi s descriptivo univariante d e
frecuencias de todas las variabl es (sociológicas y de opinión). Posterior mente a
las 21 variabl es de opinión y conocimiento, se le r eal iz ó un análisis de
comparación de medias para detectar la existencia de dif erencias si gnificativas
en la media de las variables respecto a las variable s sociológicas (edad, género,
años de colegiación, porcentaje de clien tes P YME S, porcent a j e de clientes
auditados, secto r audi t a do y formación sob re au ditoría sociolab oral).
BLOQUE 1: Variable s Soci ológi cas
Tab la 12.1: Edad por tramos
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Hasta 30 años 6 3,6 3,6 3,6
De 31 a 40 años
24 14,5 14,5 18,1
De 41 a 50 años
36 21,7 21,7 39,8
De 51 a 60 años
62 37,3 37,3 77,1
M ás de 60 años
38 22,9 22,9 100,0
Total 166 100,0 100,0
El segmento de encues t ados más numeroso p or tramos de ed ad es e l
comprendido entre 51 y 60 años (37,3% ), seguido de los mayo res de 60 años
(22,9%). Es to indica l a baja colegiación entre los Graduado s Social es m ás
jóvenes (meno res de 3 0 aqños) ya que sólo el 3.6% se han cole g iad o como
ejercientes en activo.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
297
Tesis Doctoral
Tab la 12.2: Género
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
M ujer 63 38,0 38,0 38,0
Hombre
103 62,0 62,0 10 0,0
Total 166 100,0 100,0
El 62% de los encuestados f ue r on hombres y e l 38% restante m u jeres
porcentajes és tos propo rcionales al de colegiados y colegiadas, lo que indica
que la muestra es perfectamente representati va de la población. Pero si
comparamos con los eg resad os de los dos últimos cursos ,el porcenta je entre
hombres y mujeres es inv erso, lo q ue supone que los egresados de géner o
femenino de esta t itula ci ón inicialmente no se plantean el ejercicio li bre de la
profesión.
Tab la 12.3: Año s de colegiación
Frecuencia Porcenta je
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Hasta 5 años 13 7,8 7,8 7,8
De 6 a 10 años 19 11,4 11,4 19,3
De 11 a 20 años 29 17,5 17,5 36,7
De 21 a 30 años 65 39,2 39,2 75,9
M ás de 30 años 40 24,1 24,1 100,0
Total 166 100,0 100,0
El 63,3% de los encuestados tienen m ás de 20 años de colegiación,
siendo sólo el 7,8% lo s que lleva n menos de 5 años. Esto indica la baja
colegiación ex istent e en tre lo s Gradua dos más jóv enes.
Salvador C ordero Vallejo 2015
298
Tesis Doctoral
Tab la 12.4: Porcentaje de clientes Py mes
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Hasta el 25% 22 13,3 13,3 13,3
Del 26% al 50 % 28 16,9 16,9 30,1
Del 51% al 75 % 35 21,1 21,1 51,2
M ás del 75% 81 48,8 48,8 100,0
Total 166 100,0 100,0
El 69,9% de los Graduados Soci ales encuestados tienen más de la mitad
de sus cli entes PYM ES.
Tab la 12.5: Porcentaje de clientes audi tados so ciolaboral
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Ninguno 54 32,5 32,5 32,5
Del 1% al 5 % 5 1 30,7 30,7 63,3
Del 6 al 10% 28 16,9 16,9 80,1
Del 11 al 15% 21 12,7 12,7 92,8
Del 16 al 20% 12 7,2 7,2 100,0
Total 166 100,0 100,0
El 30,7% de los Graduados Sociales encuestados t iene hasta un 5% de
clientes auditados sociola boralmente, siendo só lo un 7, 2 % el porcentaj e que
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
299
Tesis Doctoral
supera el 15% de clientes auditados . Y el 32,5% no tiene nin gún cliente
auditado sociol aboralme nte.
Tab la 12.6: Sector en e l que se ha realizado au di toría
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Agropecuario/a gr o-
alimentario
16 8,32 8,32 8,32
Comercial 54 2 8,13 28,13 36 ,45
Industrial 30 1 5,63 15,63 52 ,08
No han realiz ado
auditorí a
72 3 7,50 37,50 89 ,58
Servi cios 20 1 0,42 10,42 100
Total 192 100,0 100,0
El grupo más nu meroso de encuestados e s el de l os Graduados cu yos
clientes no han reali za do ni ngún tipo de audi toría sociolaboral (37,5%). El sector
en el que más cli entes han realiz ado auditorías soci olaboral es es el sector
comercial ( 28 , 13% ) , segui do del sector indus t rial (15,63%), del sec tor serv icios
(10,42%) y en último lu gar el secto r agropecuario /agr oal imen tario (8,32%) .
Salvador C ordero Vallejo 2015
300
Tesis Doctoral
Tab la 12.7: ¿Qué tip o de formac i ón ha recibido sob re A udit or ía
Sociolabora l?
Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Durante la
Carrera
27 16,3 16,3 16,3
Cursos
Especí f icos
66 39,8 39,8 56,0
Sin Formación 73 44 ,0 44,0 100,0
Total 166 100,0 100,0
Un importante nú mero de Graduados encue stados ( 44 % ) r econoce que
no tienen f or mación sob re Autorí a Sociolaboral. Por otra parte , el 39,8 % dice n
haber recibi do alguna f ormación en cursos es pecíficos y el 16,3% restante
durante sus e studios univ ersitarios.
BLOQUE 2: Variable s de percepción y opin ión so bre la audito ría sociolab oral
Como comentamos con anterioridad, se anali zaron las 21 variabl es
cuantitativas de pe r cepc ión y opinión sobre Auditorí a Sociola boral. A cada una
de ellas se le r ealiz a un est udio descriptivo y de f recuencias , así como una
comparación de medias para detectar la existencia de dif erencias si gnificativas
en la media de las variables respecto a las variable s sociológicas (edad, género,
años de colegiación, porcentaje de clien tes P YME S, porcent a j e de clientes
auditados, sect o r auditado y f or mación sobre auditorí a sociolaboral). Al tratars e
de variables paramétricas la prueba de con traste de la significación de las
diferencias ha sido el análisis de v arianz a (ANOVA) mediante el estadí st ico F de
Snedecor. Se ha sido altamente exigente al considerar di ferencias signi ficativa s
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
301
Tesis Doctoral
siempre que el nivel de significación obse r v ado (Sig.) sea inferior a 0,0 5. Los
resultados de los contra stes de diferencias de m edia s significativ as pueden
observarse en el anex o 2.
Los resultados ob t eni dos fueron los si guientes:
Tab la 12.8: A SL1: "Considero que la A uditoría Sociolabora l es princip al men t e
una consul toría de empresa"
M edia: 3,94/5 Frecuenci a
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 3 1,8 1,8 1,8
Poco de acue rdo 8 4,8 4,8 6,6
M edio de acuerdo
35 21,1 21,1 27,7
M uy de acuerdo 70 42,2 42,2 69,9
Totalmente de
acuerdo
50 30,1 30,1 100,0
Total 166 100,0 100,0
Una amplia mayorí a de los G raduado s Sociale s encuestados (72,3%)
está muy o totalmen te de acue r do en considerar la Audi t orí a Sociol aboral
principal mente una consultorí a de em pre sa. Sólo un 6,6% está poco o nad a de
acuerdo con es t a a firma ción.
La media de ASL1 e s 3,94 sobre 5 lo q ue suponen una val oración
elev ada y cercana a mu y de acuerdo con que la Auditoría Soci olaboral e s sob re
todo una consul torí a de empresa .
En esta media (3,94) ex isten di f erencias significativ as (Sig.=0,043<0,05 )
por género y a que los hombres dan un v alor medi o de 4,13 y la s mu jeres 3,83.
Salvador C ordero Vallejo 2015
308
Tesis Doctoral
Tab la 12.15:
A SL8: “C onsidero importan te tener una form ación may or e n
temas de A uditoría Soc iolaboral.”
M edia: 4,06/5 Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Poco de acue rdo 8 4,8 4,8 4,8
M edio de
acuerdo
33 19,9 19,9 24, 7
M uy de acuerdo 75 45,2 45,2 69, 9
Totalmente de
acuerdo
50 30,1 30,1 100,0
Total 166 100,0 100,0
Se trata de una de las variables con mayor me dia 4,06 sobre 5. Es to
indica q ue una a m pli a may or ía (75,3%) está muy o t otal m ente de acu erdo con la
necesidad de tener una mayor f o r ma ción en te mas de Auditorí a Soci olaboral.
Exi sten di f erencia s si g ni f icativ as en esa medi a en función de los añ os de
colegiación ( Sig .=0,039 <0,05) y de la f ormaci ón que tienen en materia de
auditorí a sociola boral (Sig.=0,001<0 , 05) .
El i nterés por formarse más es supe rior en los que llev an menos años
colegiados. Aquell os graduados con 5 años o m enos como cole giados
consideran más importa nt e formarse en Audi toría Sociolaboral (4,38) frente a los
que est án entre 51 y 60 que t iene la menor me dia ( 3,77) y los mayores de 60
(4,10).
El interés por f o rmarse es ta m bién mayor en aquellos que cono cen el
concepto por la carrera (4,30) y menor en los que no tienen ninguna f o rmación
(3,74) mientras que los que lo t iene n por algún curso tienen un interés también
superior a la media (4,18 ) .
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
309
Tesis Doctoral
Tab la 12.16: A SL9: “La mayo ría de m is c lient es no conoc en lo que es una
auditoría soc iolaboral ”
M edia: 3,74/5 Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 1 0,6 0,6 0,6
Poco de acue rdo 13 7,8 7,8 8,4
M edio de acuerdo
52 31,3 31,3 39,8
M uy de acuerdo 62 37, 3 37,3 77,1
Totalmente de
acuerdo
38 22,9 22,9 100,0
Total 166 100,0 100,0
La media de ASL9 es 3,74 lo q ue si g ni f ica q ue est á ce rcana a muy de
acuerdo con la afirmació n de que la mayorí a de sus clien tes no sab en lo que es
una Auditoría Sociolaboral. S ólo un 8, 4% de los encuestados están poco o nada
de acuerdo con la a f irma ción.
Exi sten dif eren cias sig n if ica tivas en la media seg ún el porcen taje de
clientes auditados (Sig.= 0, 000<0 , 05) y según la formación recibida en materia de
auditorí a sociolaboral (Si g.=0,000<0 , 05) . Lóg i cam ente aquello s g rad uados
sociales con may or porcentaje de clientes auditados (más del 15%) son los q ue
están menos de acu erdo con que sus clientes no saben lo que es la auditorí a
sociolab oral (3,08) mientras q ue los q ue no t iene n ningún cliente auditado tienen
una media de 4 ,11. E n cuanto a las di ferencias respecto a la f o rmación recib ida
se observa como aquellos encuestado s sin f orm ación están m ás de acuerdo con
la afirmación (4,03) frente a los que tienen f or mació n sobre auditoría sociolaboral
a través de cu r sos especí f icos con una me dia de 3,42.
Salvador C ordero Vallejo 2015
310
Tesis Doctoral
Tab la 12.17: A SL 10: “En muchas ocasiones he tenido que apo rtar una
A u ditoría Sociolabora l a los T ribunales de Jus t ic ia”
M edia: 1,36/5 Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 111 66,9 66,9 66,9
Poco de acue rdo 50 30,1 30,1 97 ,0
M edio de acuerdo
5 3,0 3,0 100,0
Total 166 100,0 100,0
De las 21 variabl es analizadas ASL10 es la que presenta una media
inferior (1,36 sobre 5) ya que l os encuestados no están de acuerdo con la
afirmación de que en muchas ocasiones ha tenido q ue aportar una auditorí a
sociolab oral a los tribunales de j usticia. En concreto el 97% de los encuestados
están nada o po co de acuerdo con dicha afirmaci ón.
Exi sten difer enci as significativ as en dicha m edi a seg ún el porcentaje de
clientes auditados (Sig.=0,012 <0,05) y según la f ormaci ón recibida sobre
auditorí a sociola boral (Sig.=0,005<0 , 05) .
Los q ue no tienen clientes auditados presen tan una m edi a de 1,19 f ren te
a los que tienen más clientes auditad os (más del 15%) cuya media es 1,6 7.
De igual forma, los Graduados Sociales sin for mación específica en
Auditorí a Sociol aboral tienen una m edi a de 1,22 mientras que aquellos que si la
tienen median t e cursos especí ficos presentan un a media de 1,5 2.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
311
Tesis Doctoral
Tab la 12.18: A SL 11: “Considero que en recurso s human os sólo pueden
auditarse aquel l os asu ntos de los que ex iste un a legislac ión”
M edia: 2,32/5 Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 23 13,9 13,9 13,9
Poco de acue rdo 85 51,2 51,2 65,1
M edio de acuerdo 45 27,1 27,1 92,2
M uy de acuerdo 8 4, 8 4,8 97,0
Totalmente de
acuerdo
5 3,0 3,0 100,0
Total 166 100,0 100,0
Tan sólo el 7,8% está muy o t otalmente de acuerdo con que e n re cursos
humanos sólo pueden auditarse aquellos asuntos de los que existe una
legislación . La media pu es, es ba ja 2,32 sobre 5 .
En esta m edia existen diferencias significativ as según la formación que
tienen los encuestados en materia de auditorí a sociolaboral (Sig.=0,000 <0,05).
Aquellos encuestados si n formación especí f ica tienen una media superior (2,68 )
frente a los q ue se formaron en la carrera o en cursos específicos ( con 1,93 y
2,08 respectiv amente) .
Salvador C ordero Vallejo 2015
312
Tesis Doctoral
Tab la 12.19: A SL 12: “ Co nsidero que la A uditoría Socio labora l deber í a tener
una legislac ión espec ífica reconoc i da por las A dm inistraciones Pú bli cas”
M edia: 3,94/5 Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 1 0,6 0, 6 0,6
Poco de acue rdo 2 1,2 1,2 1,8
M edio de acuerdo 43 25,9 25,9 27,7
M uy de acuerdo 80 48,2 48,2 75,9
Totalmente de
acuerdo
40 24,1 24,1 100,0
Total 166 1 00,0 100,0
Un amplio porcentaje de los encuestados (72 ,3%) está muy o totalmente
de acuerdo con que la Auditorí a Sociolaboral debería tener una legi slación
especí f ica reconocida por las Administraciones Públicas. Es la variable con
menor % de desa cuerdo eleva do (sólo 1,8% nad a o poco de a cuerdo ).
La media es 3,94 sobre 5 aunque vuelven a existir dif eren cias
significativa s en f unci ón de la f ormaci ón especí fica sobre auditoría sociolaboral
(Sig.=0,001<0 , 05) . Los graduados soci ales sin formación son los que tien en una
media más baja ( 3 , 68) frente a los f ormados en cursos y en su carrera (4,17 y
4,07 respectiv amente) .
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
313
Tesis Doctoral
Tab la 12.20:
A SL13: “Considero que existe una demanda por parte de l as
Py mes para realizar A udit or ías Sociolabo ral es ”
M edia: 1,82/5 Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 54 32,5 32,5 32,5
Poco de acue rdo 92 55,4 55,4 88,0
M edio de acuerdo
18 10,8 10,8 98,8
Totalmente de
acuerdo
2 1,2 1,2 100 ,0
Total 166 100,0 100,0
De nuevo nos encontramos ante una va riable con una media baja (1,8 2
sobre 5), es decir, co n escaso grado de acuerdo con la af irmación de que exi ste
una demanda por parte de las Pymes para realiz ar Auditoría s Sociolaborales.
Sólo un 1,2% de los encuestados está muy o t otalmente de acuerdo con dicha
afirmación.
De nuevo existen difere ncias significativas respecto al porcenta j e de
clientes auditados (Sig.=0,05=0,05 ) y respecto a la f or mación recibida sobre
Auditorí a Soci olaboral (Sig.=0,018<0,05 ).
Aquellos encuestados sin empresas auditad as tiene la media in f erior
(1,59) mientra s que lo s que tienen más del 15% tie nen una medi a de 2.
Igualmente, aquellos que no t ienen formació n específica tienen una
media de 1,64 f ren te a aquellos que se f o rma ron en la carr era o en cursos
especí f icos de audi toría soci olaboral, con 2,00 y 1,94 respectiva mente.
Salvador C ordero Vallejo 2015
314
Tesis Doctoral
Tab la 12.21: A SL 1 4: “Mis clientes con sideran que l a A u ditorí a
Sociolabora l es un cos te y no una inv ersión p ara la empresa “
M edia: 3,42/5 Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 2 1,2 1,2 1,2
Poco de acue rdo 25 15,1 15,1 16,3
M edio de acuerdo
67 40,4 40, 4 56,6
M uy de acuerdo 46 27 ,7 27, 7 84,3
Totalmente de
acuerdo
26 15,7 15, 7 100,0
Total 166 100 ,0 100,0
Es la segunda variable con may or po rcentaje de indef ini ción tras ASL6 ,
ya que un 40,4% de los encuestados presentan un valor de 3 sobre 5. Un 43,4%
de los Gr aduad os Sociales encuestados est á muy o totalmente de acuerdo con
que sus clientes consideran que la Audito ría Sociolaboral es un coste y no una
inv ersión para la empres a.
La m edi a es 3,42 sobre 5, aun que existen diferencias significativ as en la
media se g ún el porcentaje de clientes aud itado s (Sig.=0 ,000<0,05 ) y seg ún l a
formación especí f ica en audi toría soci olaboral (Sig .=0,003<0 ,05).
Los encuestados que no tienen cl ientes auditado s son los q ue están más
de acuerdo con la afirmación (3 , 87 de media) frente a l os que tienen más
clientes auditados (más del 15%) q ue son los que menos de acuerdo están con
que sus clientes consideren que la auditorí a sociolab oral es un coste y no una
inv ersión (2,58 de medi a).
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
315
Tesis Doctoral
Por otro lado, los graduados sociale s que no tiene n f o rmación especí fica
sobre audito ría sociolaboral tienen la media más elevada ( 3,70) m ien tras q ue los
que se han f ormado en la carrer a o en cursos están menos de acuerdo con la
afirmación (3 ,11 y 3,23 respectivamente).
Tab la 12.22: A SL 15: “En ningún caso consi dero necesar io realizar en las
empresas que asesoro una auditoría Soc iolab oral”
M edia: 2,28/5 Frecuen cia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 27 16,3 16,3 16, 3
Poco de acue rdo 75 45,2 45,2 61,4
M edio de acuerdo
55 33,1 33,1 94,6
M uy de acuerdo 8 4,8 4,8 99,4
Totalmente de
acuerdo
1 0,6 0,6 100,0
Total 166 100,0 100,0
La media de esta va riable es 2, 28, es d ecir, poco de acuerdo con que en
ningún caso consideran necesario realiz ar en las empresas que asesoran una
auditorí a sociolaboral. S ólo un 5,4% est á muy o tot almen t e de acuerdo con esa
afirmación.
Sólo ha y d iferencias significativa s en la media seg ún la f ormaci ón
especí f ica recibida sobre auditorí a sociolab oral. Los q ue no tienen f or mación
tienen una media superior al r es t o (2,51) mient ras que aquellos f o r ma dos en
carrera o en cu rsos tiene n una media inferior (1,96 y 2,17 respectiv amente).
Salvador C ordero Vallejo 2015
316
Tesis Doctoral
Tab la 12.23: A SL 16: “M e sentiría cues t ionad o en mi t rabaj o como ase sor
laboral si la empresa c ontratara una A uditoria Sociolaboral”
M edia: 2,11/5 Frecuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 53 31,9 31,9 31,9
Poco de acue rdo 66 39,8 39,8 71,7
M edio de acuerdo
26 15,7 15, 7 87,3
M uy de acuerdo 17 10 ,2 10, 2 97,6
Totalmente de
acuerdo
4 2,4 2,4 1 00,0
Total 166 100 ,0 100,0
Sólo un 12,6% de los Gr aduado s Sociales encuestados está m uy o
totalmente de acue r do con que se sentiría cuestionado en su trabajo como
Asesor Labo ral si la emp r esa con t ratara una Auditorí a Sociol aboral.
La m edi a es 2,11 sob r e 5, aunque ex isten dif e renci as sig ni f icativ as seg ú n
el porcentaje de clientes auditados (Sig.=0,011<0,05 ) y seg ún la formación
recibida sobre auditorí a sociola boral (Sig.=0,005 <0, 05 ) .
Los encuestados sin empresas aud itada s se s ienten m ás cues tionados
(2,52) que aquello s entre el 1 y el 5% (1,90) , entre el 6 y el 10% (1,82) , entre el
11 y el 15% (1, 95) o en tre el 16 y el 20% (2,17 ) .
Aquellos que no tienen f ormación especí f ica sobre auditorí a sociolaboral
son los que se sentirí an algo m ás cuestionado s (2,40) f ren te a los q ue tienen
formación mediante curs os (1,83) o en la ca rrera (2,04 ).
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
317
Tesis Doctoral
Tab la: 12.24 A SL 17: “Encargaría una auditor ía Socio l aboral a uno de mi s
clientes só lo en situaci ones extremas”
M edia: 2,49/5 F recuencia
Porcentaje
Porcentaje
válido
Porcentaje
acumulado
Válid os
Nada de acue rdo 21 12,7 12,7 12,7
Poco de acue rdo 63 38,0 38,0 50,6
M edio de acuerdo 65 39,2 39,2 89,8
M uy de acuerdo 14 8,4 8,4 98,2
Totalmente de
acuerdo
3 1,8 1,8 100,0
Total 166 100,0 100,0
Los graduados sociales encue stados no están especialmente de acuerdo
con q ue la auditorí a sociolaboral sólo la encarg ar ía a sus clientes en situaciones
extremas. Sólo están m uy de acuerdo o totalmente de acuerdo con esa
afirmación el 10,2%.
La m edi a es 2,49 sob re 5 con diferencias signi ficativas respecto al
porcentaje de clientes audi tados (Sig.=0,000 <0,05) y respecto a la formaci ón
recibida sobre auditorí a sociola boral (Sig.=0,002 <0, 05 ) .
Aquellos en cuestado sin cli entes audi tados est á n algo más de acuerdo
con la af ir mación (2,93) fr en t e a los q ue más clientes auditados t iene n, más del
15%, con una media de 2,33.
Por su parte, aquellos gr a duados sin f orm ación especí f ica en auditorí a
sociolab oral están algo más de acuerdo con q u e recomendarí an una auditorí a a
sus clien tes sól o en si tuaciones ex t remas (2,75), fre nte a l os q ue sí tienen
formación en cursos o en car rera (2,32 y 2,19 re spectivamente).
Salvador C ordero Vallejo 2015
324
Tesis Doctoral
multivari ante se realiza con las 21 variab les de opinión sobre la auditoría
sociolab oral más otr as v ariables ordinales de clasificación como la edad, los
años de colegiación, el porcentaj e de PYM ES, el porcentaje de empresas
auditadas.
Se realiz a primeramente un cluster jerárquico para observ ar el número
idóneo de conglomerado s q ue, según el dendo grama resultante, se estima entre
2 y 5. Posteriormente , un análisis de k - medias con cada grupo permite obtener
que el número óp t imo de se g mentos es de 4.
El número de casos asi gnados a cada conglomera do, como resultado del
análisi s cluster se muest ra en la tabla 12.30 :
Tab la 12.30: Número de casos en cada cong lomerado
Conglomerado 1 38,000
2 36,000
3 54,000
4 34,000
Válid os 162,000
Perdidos 4,000
En el anex o 4 se incluye el centro de conglomer ados inici ales, obtenidos
del análisis cluster “ imag en del destino ” y la tabla de iteraciones con in dicaci ón
de cambio experimentad o por cada cent ro en cad a iteración .
Puede observarse que, conforme avanz a n las iteracione s, el
desplaz am ie nto de l os c entr os se va hacie ndo m ás y más pequeño , has ta llegar
en este caso a la sex t a iteraci ón, en la que ya no ex iste desplaz am ie nto alguno.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
325
Tesis Doctoral
El proceso de iteración se detiene, cuando se alcanz a la no v ena iteración
(cumpliendo las ex ig enci as del análi sis de q ue no supere las 10 iter aci ones),
donde no se produ ce ningún cambio de ubicaci ón en los cent roides (cambi o=0).
Hemos veri f icado igualmente a travé s del ANOV A , si los con glomerados
obtenidos son sig ni f icati vos estadí sticamente. En este sentido , podemos co ncluir
de f orma satis factoria que sí lo son, ya que el grado de signi ficación o btenido,
para cada v ariable , es inferior a 0 ,05.
Los 4 conglomerados son los que se observan en los centros f inal es de
los con glomerados en la tabla 12.31 :
Tab la 12.31: Centros de los conglomerado s f inales
Conglomerado
1 2 3 4
EDAD POR TRAM OS 4,2 3,9 3,8 2,2
AÑOS DE COLE G IAC I ÓN 4,3 3,8 3,9 2,0
% CLIENTES PY M ES 3,0 3,6 2,6 3,4
% CLIENTES AU DITAD O S
1,7 3,8 1,9 2,3
ASL1 4,3 4,3 3,5 3,7
ASL2 1,6 2,6 1,3 1,8
ASL3 3,5 3,8 3,0 3,4
ASL4 4,5 4,2 3,0 3,6
ASL5 4,1 3,7 2,7 3,7
ASL6 3,1 2,8 2,1 3,1
ASL7 2,3 2,5 1,6 2,1
ASL8 4,3 4,1 3,5 4,4
Salvador C ordero Vallejo 2015
326
Tesis Doctoral
ASL9 3,8 3,1 4,0 3,9
ASL10 1,5 1,8 1,1 1,2
ASL11 2,2 2,1 2,8 2,0
ASL12 4,3 4,1 3,5 4,1
ASL13 1,9 2,1 1,5 2,0
ASL14 3,1 2,9 3,9 3,3
ASL15 2,1 2,0 2,7 1,9
ASL16 1,9 1,6 2,7 1,9
ASL17 2,5 1,9 3,0 2,2
ASL18 1,6 1,5 2,5 1,6
ASL19 4,7 4,3 4,4 4,2
ASL20 1,9 2,1 1,7 1,8
ASL21 2,0 2,1 2,6 2,1
Una v ez obtenido el cluster f inal , hemos p rocedi do a caracteriz ar los
diferentes grupos , verificados a través del AN OVA, que resultan de este cluster ,
lo que refleja mos en las figuras 12.5 y 12.6 .
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
327
Tesis Doctoral
Salvador C ordero Vallejo 2015
328
Tesis Doctoral
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
329
Tesis Doctoral
Análi sis del Conglomera do 1: " los dino saurios "
Se tr a ta de un segme nto de Graduados Soc iale s q ue representa al
23,46% de los en cuestados. Se caracteriza por ser pe rsonas en el tramo bajo del
interval o de edad entr e 51 y 60 años, en el tr amo bajo del interval o de años de
colegiación de 21 a 30, con un porcenta je de clientes PYM E en el tramo bajo del
interval o entre el 51 y el 75% y un porcent a j e de clientes auditados
prácticamente inex istente en inferior al 1% .
En cuanto a sus opin iones sobre la auditorí a sociol aboral presentan unas
diferencias muy acusada s entre las valoraci ones elevadas (por encima de 4) en
ASL1, AS L4, ASL5 , ASL8, AS L12 y ASL1 9. Y, en cambio , val oraciones bajas
(por debajo de 2) en ASL2, ASL10, ASL13, ASL16, ASL18 y ASL20. Existiendo
unas di fer en cias muy acusadas ent re ambas val oraciones.
Puede observarse como este con g lomerado corresp onde con Graduado s
Social es de gr an experiencia en el desarrollo profesional de la act ivi dad, en el
que destaca su interés por la Auditoría Soc iolaboral , siempre y cuando sea
reconocida po r la Inspec ción de Trabajo.
La actitud q ue desarrol la este conglomera do hacia la Auditor í a
Sociol aboral es posi tiva en r el ación a que es t á n interesados en q ue haya una
legislación que reconozca y regule a la Auditor í a Sociolaboral, sea admitida por
las administracione s públ icas, cree que n ecesi ta una may or f o rmación en est a
área de conocimiento y, al consi derar a los recursos humanos como un factor
estratégico, no se sien t e cuestionado en su traba j o si la e m presa contratara una
Auditorí a Sociolabo ral externa y está a f av or de poner en prácti ca las
recomendaci ones dadas por la Auditorí a Sociol aboral.
Por el contr ario , tienen un concepto erróneo de la Auditor í a Sociol aboral
al considerarla como una Consultoría Sociolaboral, no conoce los
procedimientos d e Aud itorí a Sociola boral y, p or ello, no intenta realiz ar trabajo de
Auditorí a Soci olaboral, desconozco q ue su utiliz a ción como he rra mienta ante los
Tribunales , y considera q ue no ex iste una demanda por parte de las Pym es para
realiz arla.
Salvador C ordero Vallejo 2015
330
Tesis Doctoral
Análi sis del Conglomera do 2: “ los dispues t os ”
Se tr a ta de un segme nto de Graduados Soc iale s q ue representa al
22,22% de los encues tados. Se caracteriza por ser pe r sonas en el tramo
superior del intervalo de edad entre 41 y 50 años, por situarse en el tr amo
superior del interva lo de 11 a 20 año s de col egiación, con un porce ntaje de
clientes PYME , en el tr a m o intermedio del intervalo del 51 al 75% y un
porcentaje de clientes audi tados en el tramo supe r ior del int er v alo del 6 al 10%.
En cuanto a sus opiniones sobre la audito rí a sociolaboral presentan
val oraciones eleva das (por encima de 4) en ASL1, ASL4 , ASL8, ASL12 y ASL1 9.
En cambio, valoraciones bajas ( por debajo de 2) en ASL10, ASL16, ASL17,
ASL18 e inter medias en el resto.
Este conglomerado corr esponde al segmento de Graduados Sociales que
tienen la necesaria experiencia en materia Soc iolaboral para ser e l g rup o que
más Auditorí as Sociol aborales ejecuta, por lo q u e está totalmente a f avo r de la
realiz ación de la Au ditoría Sociol aboral.
En este sentid o se mue st ran inte r esados en que ex ista una legislaci ón
que reconozca y r e gule a la Auditorí a Sociol aboral, sea admi tida por las
administraciones públicas, cree q ue necesita una mayor formación en esta área
de conocimiento y , al considerar a los recursos humanos como un f actor
estratégico no se siente cuestionado en su trabajo si la empr esa cont ratara una
Auditorí a Sociolabo ral externa y está a f av or de poner en prácti ca las
recomendaci ones dadas por la Auditorí a Sociol aboral.
Pero al igual que el conglomerado anterior, tienen un concepto erróneo
de la Auditorí a Sociolaboral al considerarla como una Consultorí a Sociolaboral,
no conoce los procedimientos de Auditoría Sociolaboral, aunque dice que la
desarrolla, y no conoce su utili zaci ón como herra mienta ante los T ribuna l es.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
331
Tesis Doctoral
Análi sis del Conglomera do 3: " los ocul tistas ”
Se tr ata del segmento m ás numeroso, conformado por el 33,33% de
Graduados Sociales encue stados. Se caracte riza por ser personas en el tramo
superior del intervalo de edad entre 41 y 50 años, por situarse en el tr amo
superior del interva lo de 11 a 20 año s de col egiación, con un porce ntaje de
clientes PYME , en el tr a m o intermedio del intervalo del 26 al 50% y un
porcentaje de clientes audi tados inferior al 1 %.
En cuanto a su s opini ones sobre l a Audi toría S ociola boral presentan
val oraciones eleva das (por encima de 4) en ASL9 y ASL19. En cambio,
val oraciones bajas (por debajo de 2) en ASL2, AS L7, ASL10, ASL13 y ASL20 e
intermedias en el res to.
Este segmento de Graduados Sociales se caracteriz a por ser el
conglomerado q ue menos clientes Pymes tienen y a pesar de ello no recomienda
la realización de la Auditoría Sociolaboral a sus clientes y por tanto impidien do
que se divu lgue los bene f icios q ue apo r ta ésta entre sus cli entes.
Conside ran q ue los recursos humanos so n un f actor estratégico en la
empresa y sin em ba rgo no aplican norm alm ente la Auditorí a Sociolaboral,
considerando q ue no ex iste una dema nda por parte de las Py m es para rea lizarla
Análi sis del Conglomera do 4: " los inno vadores ”
Se trata del segmento más pequeño, con formado po r el 20,99% de
Graduados Sociales encue stados. Se caracte riza por ser personas en el tramo
inferior del i n tervalo de edad entre 31 y 40 años, po r si tuarse en el tramo inferior
del intervalo de 6 a 10 años de cole giación, con un porcentaje de clientes PYM E,
en el tramo intermedio del interva lo del 51 al 7 5% y un porcentaje de clie ntes
auditados en el tramo ba j o del in t erv alo del 1 al 5 % .
En cuanto a sus opiniones sobre la audito rí a sociolaboral presentan
val oraciones ele v adas (por encima de 4) en AS L8, ASL12, ASL19. En cambio,
Salvador C ordero Vallejo 2015
332
Tesis Doctoral
val oraciones bajas (por debajo de 2) en ASL2, A SL10, ASL15, AS L16, ASL 18, y
ASL20 e inter medias en el resto.
Es el cong lomerado que agrupa a los G raduad os Sociales que son de
menor edad y experiencia, pero que a pesar de ello creen en el f uturo de la
Auditorí a Sociolaboral y por ello son los único s que consideran nece sario la
realiz ación de la misma .
Este es el motiv o pr inci pal de su necesidad de a umentar la f ormaci ón en
esta m ate ria, abogan por la existencia de un a legislación especí f ica para la
Auditorí a Sociolaboral y su reconocimiento ante las administraciones públ icas y,
al considerar a los recursos humanos co m o un factor estraté gico, no se sient e
cuestionado en su trabajo si l a empresa cont ratara una Auditoría Sociol aboral
externa, que de hecho tiene parte de su client ela auditada, y está a f av or de
poner en prác tica las recomendacio nes dadas por la Audi torí a Soci olabo ral.
No obstante, no aplica norm almen t e la Audi toría Sociolaboral a su s
clientes y no la utili za com o he rramienta ante los Tribunales .
12.5.4.- CONTR A ST ACIÓN DE HIPÓTESIS
Después del trabajo r e alizado, la validaci ón, o no, de las hipótesis
formuladas pa r a es te estud io son las si guientes:
Hipótesis 1.- Los Grad uados Social es, Diplomados en Relaciones
Laborales y Gr ados en Relaciones Laborales y RRHH conocen la
exi stencia de la Auditor ía Sociola boral. Se ha validad o mediante los
í tems de la encuesta con los nú m eros ASL 1 , ASL 11 y ASL 18 .
Hipótesis 2.- Exi ste el desconocimiento concep tual y procedimental
de la A uditorí a Socio laboral por pa rte de los p r o f esiona les del ámbito
laboral como Graduad os sociales, Diplomados e n R elacio nes
Laborales y Gr ados en Relaciones Laborales y RRHH. Se ha
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
333
Tesis Doctoral
validad o m edia nte los ítems de la encue sta con los números ASL 3,
ASL 4 y AS L 8.
Hipótesis 3. - La Auditoría Sociolaboral se entiende como consultorí a
por lo que se confunde su f unción y utilidad específica, dando como
resultado la r eali z ación de diversos tr ab aj os que no son
especí f icamente Auditorí a Sociola boral. Se ha validado mediante los
í tems de la encuesta con los nú m eros ASL 1 y ASL 18.
Hipótesis 4.- La aptitud de los Graduados Socia les, Diplomados en
Relaci ones Lab orales y Grados en R elacio nes Laboral es y R RHH
hacia la Auditoría Sociolaboral es positiva. Se h a validado m edia nte
los í tems de la encuesta con los nú m eros ASL 18 , ASL 19 y ASL 21.
Hipótesis 5.- Actual m en t e l os Gr aduad os Sociale s, Dipl omados en
Relaci ones Laborales y Grados en R elacio nes Laborales y RRHH n o
utiliz an la Auditorí a So ciolaboral co mo herramien ta de trabajo. Se ha
validad o mediante los ítems de la encues ta con los números ASL 2,
ASL 7 y AS L 10.
Hipótesis 6.- Los Graduados Sociale s, Dipl omados en Relacione s
Laborales y Gr ados en Relaciones Laborales y RRHH opinan que la
realiz ación de la Auditoría Socio laboral por las em p r esas no es
importante. Se ha vali dado mediante el í tem de la encuesta número
ASL6.
Hipótesis 7.- Existenci a de m iedo por parte de los G raduados
Social es, Diplomado s en Relaci ones Labora les y Grados en
Relaci ones Laborales y RR HH del resultado y consecuencias de la
Auditorí a Sociolab oral, en r elaci ón a la pérdida del cliente. No se ha
validad o mediante los ítems de la encuesta con los números ASL 5 y
ASL 16.
Hipótesis 8.- Si f uese reconocida la Auditorí a Sociola boral por l os
Organismos Oficiales, en tonces si se realizarí a de forma volu ntaria
Salvador C ordero Vallejo 2015
340
Tesis Doctoral
lo que su i nforme no va a ser como cual q ui er otro tipo de informe
utiliz ados en la revisión de los recursos humanos para la consultoría
de recursos humanos.
Como car ac t erí sticas de la Auditoría Sociol aborales consideramos
las siguientes:
• T iene q ue ser sistemática, ha de seguir uno s métodos o
procedimientos de manera que en esencia se real ice igual en la
auditorí a de cualquier organiz ación, siempre salvan do las
pequeñas diferencia s que pudieran existir al adaptar la
auditorí a a la organiz ación audi tada.
• T iene q ue ser obj e tiva no teniendo el aud itor ning ún tipo de
prejuicio ant es de la realizaci ón de sus pr uebas de auditoría y
siempre con la v isión de mejorar el sistema estable cido.
• T iene n que aplicarse técnicas de revisi ón y verif ica ción de
auditorí a adecuada s, que dependerán en cada momento de la s
diferentes circunstancias q ue rodean el trabajo, no siendo
siempre la m isma técnic a interesante pa ra difere ntes t raba jos,
es decir no consiste en hacer m uchas prue bas sino que
consiste en realiza r la s pruebas necesarias y útiles para
obtener la evidencia necesaria que nos per m ita dar una
opinió n.
• Debe realiz ar se por personas experta s, íntegras e
independ ientes, ya q ue de no ser así estar í a realizándose por
una persona q ue sin las experiencia y f or mación necesaria no
sabrí a qué pruebas realiz ar , cómo a plicarla s y por sup uesto no
sabrí a interpretar los resultados; ha de ser integra e
independ iente a la entidad auditada pa r a poder emitir un a
opinió n en la que pueda n confiar los t erce ros a l a organiz ación
auditada.
• T iene que basarse e n la información y d ocumentaci ón
entregada por la organiz ación audi tada ya q ue de no se r así , y
teniendo presente la f uerte regulación que sobre prot ec ción de
datos personales existe, no sería posible la obtención de
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
341
Tesis Doctoral
dichos datos, que una vez recibidos quedan bajo el aura del
secreto profesio nal.
• T iene como fin la emisión de un inf orme en el que se ref le je la
opinió n del auditor.
• T iene como d estinatario s a l a persona que realice el encargo y
que, aunque a v eces pu eden ser terceros interesados,
normalmente son los ór ganos de dirección de la organizació n
auditada, los cuales le sacarán el mayor partido al in f or me de
auditorí a y además se encargada de su difusión entr e el
personal y entre otros te rceros in t eresados .
• T iene efectos y r esponsa bili dades f rente a los terceros
interesados en dicha in f ormación, po r los perjuicios que pudiera
causar su opinión prof e sional . Queremos hacer resaltar q ue la
responsabil idad siempre será rente a t e r ceros interesados en l a
información y nunca frente a la empr esa audita da y a que de
lógica, un informe con salvedades, opinión desfavorable u
opinió n dene gada, no v aa serdel agrado de la dirección de la
empresa, pero ello no da lugar a nin gún tipo de
responsabil idad.
Para cada uno de los gr upos de beneficiari os de la Auditoría
Sociol aboral, la importancia y los benef ici os que le representa es
diferente pe ro comple mentaria entr e ellos, depe ndiendo de los
objetivos que se pretenden cubrir con la realización de la Auditorí a
Sociol aboral.
La Auditorí a Sociolabo ral beneficia, y de aquí su importancia dentro
del mundo e mpr esa r ial , por una par te a la propi a empresa en las
f i g u ras de los adm in istradores, directiv os, propiet arios y accionistas,
y trabajadores ; y por otra par te a los te r ceros interesados en la
información como so n los inv ersores, en tida des f ina ncieras,
proveed ores, clientes y /o admini straciones públ ic as.
Salvador C ordero Vallejo 2015
342
Tesis Doctoral
Los grupos de beneficiarios que componen la propia em p r esa
obtienen una plusv alía de la Auditorí a Soci olaboral en:
• La detección de pr obl emas de una manera proactiva , es decir
antes de que surjan.
• Aportan elemen tos de apoyo entr e el departamento de
recursos humanos y el resto de los departa mentos y sus
directivo s en lí nea.
• Mue stra a la alta di recció n la reali dad actual de los recursos
humanos con la que se puede r eal iz ar una com paración con la
estrategia planif icad a y observ ar las desviaciones ex istentes,
en su caso con el fin de establecer las medidas oportunas para
su corrección.
• Mue stra al departamento de recursos humanos los puntos
débile s q ue deben de ser t rabajados y solve ntados para
contribuir a los ob j e tivo s estratégicos de la empre sa.
• Da garantí a y segur id ad a los trabajadores d e la correcta
aplicaci ón en mat eria de seguridad jurí dica y laboral, en
política s de igualdad, en polí t icas de recluta miento y selecci ón ,
en política s de integraci ón, en polí t icas de g esti ón de salarios,
etc.. y en def ini tiva en políticas de responsabilida d social de la
empresa.
Los terceros interesados en la in formación aportada por la Auditoría
Sociol aboral obtienen su beneficio, y por ello tiene su importancia, en
la g aran t í a de transparencia y f iabi lida d q ue otorga l a opinión técnica
del Auditor a la inf o r maci ón f acili tada por la emp r esa, y q ue es base
de toma de deci siones p ara ellos.
La evoluci ón de la consideración de la Auditoría Sociolaboral a través
del tiempo viene recogida en la figura 4.5.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
343
Tesis Doctoral
Figura 4.5: Ev olución de la A uditoría Socio laboral
Época Consideración del trabajador
Consideración de la
Auditoría
Sociolaboral
Edad antigua Es clavitud. No existe
Grecia clásica Coe x is tencia del trabajo libre, servil y esclavo. No existe
Roma
Se manti e ne la coexistencia del trabajo y
aparecen, las escuelas d e ofici o s, los artesanos
y los gremios.
No existe
Edad media
Coexistencia de campesinos sin ti erras propias
que trabajan la del señor y esclavos domésticos.
Persisten los pequeños talleres domésticos
No existe
Revolución
Industrial
Se hace re sidual el pequeño agricultor.
Desapa r ece el tra bajo a rt esano y aparecen l as
grandes fábricas d ando l u gar a d o s tipos
sociales: trabajadores y p ropi etarios. Aparece l a
función administra t iva de personal.
Aparece una especie
de Auditoría
fundamentada en el
control de legalidad y
de costes.
Etapa de las
relaciones humanas
(1960-1 974)
Escuela de las relaciones human a s: el
trabajador e s u n valo r clave para la
organi za c ión.
Audito r í a Sociolaboral
centrada en el coste.
Etapa de las
relaciones labo r ales
(1975-1 980)
Incremento considerable de la normativa laboral,
reconociendo derechos fundamentales (libertad
sindical, h uelga, promoción social y colectiva,
negociación colecti va, etc.)
Audito r í a Sociolaboral
centrada en los
aspectos jurídicos y de
costes
Etapa de los
recursos humanos
(1981-1 990)
El trabajador es un recurso e stratégico d e la
empresa, con su gestión se trata de lograr
objetivos de equidad, integración, ren d imiento
operativo e innovación y flexibili dad.
Audito r í a Sociolaboral
centrada en los
aspectos jurídicos, de
costes y e n la
medición de la mejora
de la eficiencia.
Etapa de dirección
Estratégica
El d epartamento de recursos hu manos es un
área estratégica de la empresa, de l a q ue se
depende para la consecució n de los objetivos
planteados.
Audito r í a Sociolaboral
centrada en los
aspectos jurídicos, de
costes, eficiencia y
estratégico.
Salvador C ordero Vallejo 2015
344
Tesis Doctoral
El Auditor Sociola boral tiene q ue tene r una alta cuali f ica ción técnica y
expe riencia dentro del ámbito sociol aboral y de recursos humano s
para poder expresar su opi nión técnica. Esa alta cualificación t écnica
ha de estar su stentada por un proceso co ntinu o de reciclaje q ue
mantenga al dí a al auditor en las técnicas , conceptos, legislación y
nuev as técnicas dentro del mundo laboral y de los r ecursos
humanos. En consecuen cia se j usti fica por un lado la obtención d e
una alta experie ncia previa para poder f irmar como Auditor
Sociol aboral, y el mantenimiento de su calida d y excelenci a de l
trabajo median te un p rograma de formación conti nuo.
Dentro del proceso de revisió n y verificación hay que t ene r en cuenta
la existencia, o no, de la legislación labor al aplicabl e a la
organiz ación ya que su incumplimiento da r á lugar a una salv edad en
el informe, pero ade más t enemo s que tener e n cue nta todos los
aspectos n o legislados dentro de los recursos humanos q ue nos
vi enen dados por los usos, costumbre s, cultura o normas propias de
la organiz ación como so n las polí ticas est ra tégic as.
El f in de la Auditorí a Sociolaboral es la em isi ón de un inf orme en el
que se pone de manifiesto la opin ión técnica del audi tor, y de la que
es responsable frente a t erce ros. Por tanto, para que se tr a t e de un
informe de Auditorí a Sociol aboral, necesariame nte es imprescind ible
que se encuen tre la opini ón técnica del Audi tor So ciolab oral y ésta ha
de surtir efec tos frente a terceros, siendo el a udit or el responsabl e.
La responsabili dad del Auditor Sociolaboral siempre va ha ser fr ent e
a t er ceros, nunca frente a la organiz ación auditad a, pu es podemos
entender perfectamente que en el caso de un in forme que ponga en
reliev e diversas salve dades encontradas en el transcurso del t raba jo,
nunca v a ha ser del agrado de la organi zación aud itada. En
consecuencia , el informe de Audi toría Soci olaboral se realiz a porque
hay unos sujet os interesados en su contenido, interesados que
pueden ser sujetos de la propia organizaci ón auditada o interesados
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
345
Tesis Doctoral
ajenos a la m isma , y frente a es tos últimos responde el aud itor de su
informe.
Las Auditorías Sociol aborales son, atendi endo a los criterios
aplicab les, los siguien tes:
• Según l a relación existente entre quién desarrolla la auditor í a y
la organiz ación audi tada:
- Auditorí a Sociol aborales interna
- Auditorí a Sociol aborales ex t erna
• Según su alcance :
- Auditorí a Soci olaboral completa de RRH H
- Auditorí a Soci olaboral de una o vari as áreas de R RHH
• Según la motiv ación q ue ori g ina la realiz ación de la auditoría
- Auditorí as Sociol aborales v oluntarias
• Según su perio dicidad
- Auditorí as Sociol aborales recu rrentes
- Auditorías Socio laborales ocasional es
En la lí nea de normalización y sistematiza ción de la activi dad de
Auditorí a Sociola boral, sig uien do las Normas Técni cas de la auditoría
más desa rrollada y antigua q ue es la Auditoría de Cuenta, nosotros
proponemos la adaptaci ón, no a las Normas Técni cas de Auditoría,
sino q ue propon emos la aplicación de la nueva nor mativ a que
sustituye a las anteriore s normas técnicas, en lo que es a daptable al
ámbito sociolaboral, de las Normas Internacion ales de Auditoría
(NIA) de carácter g e neral para la elaboración de la misma
adaptándolas al caso especí fico, lo cual no va a distorsionar el fondo
las normas utili za das ya q ue manejare mos las de carácter general de
auditorí a y no las de ca rácter especí fico de la Au ditorí a de Cuentas.
Las f ases en q ue se divide el trabajo de elaboración de la Auditoría
Sociol aboral son las que mostramos en la figura 4. 8.
Salvador C ordero Vallejo 2015
346
Tesis Doctoral
Figura 4.8: Fase s de la A udit oría Soc iolaboral
Los papeles de trabajo del Auditor, que son la evidencia necesaria de
su t raba jo de Auditoría Sociolabo ral, han de ser los suf ici entemente
claros, concretos y precisos co m o para q ue o t ro Auditor Sociol aboral
pueda entender la Auditorí a realizada, las pruebas ej ecutadas y las
conclusio nes obtenidas por el Aud itor y que son la base sobre la q ue
ha emitido su opinión técni ca.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
347
Tesis Doctoral
Def in imos la s técnicas de Auditorí a Sociol aboral como: “el conjunto
de pruebas, métodos, p roced imientos y r ecu r sos de q ue se sirv en los
Auditores Sociolaboral es para poder analizar a l a empresa auditada
con el f in de em i t ir una opinión t écni ca f un dam entada con el
suficiente niv el de ev idenci a adecuada. ”
Def in imos los procedimi entos de Auditoría Sociol aboral como la
combinación que se ha ce de las técnicas de Auditoría Sociolaboral
para un estudio en pa r tic ular.
El Auditor Sociolab oral tiene q ue diseña r y realizar el suficiente
número de pruebas que estime oportuno para, desde su j uici o
profesional, quedar satisfecho de los hechos que verifica de m anera
que pueda sustentar su opinión t écnica en los r esul tados obtenidos
de la aprobación de dich as pruebas.
El primer paso a dar es la verificación de que no existe ninguna
causa de inco mpatibili dad q ue afecte a la independenci a como
Auditores Socio laborales y a partir de a quí el auditor puede continuar
con el proceso de Aud itorí a Sociolaboral.
Def in imos el Informe de Auditorí a Sociolaboral como el r esultado de
la i nformación, es tudios, investigación, pruebas y anál isis ef ectuados
por los Auditores Sociol aborales durante la ejecución del t raba jo de
Auditorí a, q ue de f orma normaliz ada exp resa por escrito su opinión
técnica sobre los recu rsos humanos o área del m ismo audi tada en
relación con el alca nce d el t raba j o fijado .
Los elementos de un in forme de audito ría sociolaboral, con opi nión
no modificada o modi f icada , son los q ue mos tramos en la figura 9 .4.
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Figura 9.4: Ele m entos del informe de aud it or ía socio l abora l .
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Realizamos una propue st a rela t iv a al proceso metodoló g ico q ue ha
de seguir la Auditorí a Sociol aboral y que se resumen en la f igura 11 . 1
Figura 11.1: Proceso metodológ i co de la A uditoría Sociolabo ral.
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356
Tesis Doctoral
Por otra parte, nos hemos encontrado con la escasez de f uentes
secundarias de informaci ón específicas de Audit orí a Sociolaboral, no existiendo
apenas r e f erencias bibliográ f icas, ni normativas, ni institucionales específ ica s al
respecto y, además, al ser una materia tratada desde diversas áreas de
conocimiento e inv estigación (psicólogos, derecho del trabajo, econo mistas,… .),
la misma aparece, norm almente, co mo complem ento o part e integrante d e otros
trabajos, por lo que no ll eg an a tener la profund id ad deseada.
Aunque no es el obj e to principal de este trabajo de investigación, no ha
sido posible la puesta en marcha, en las em presa s, del proceso metodoló g ico de
la Auditoría Sociolaboral q ue hemos creado, por motivo de l as restricciones
temporales y de la reticencia mostrada a su prueba en las diferente s empresa s
consultadas pa ra este fin.
13.4.- FUTUR A S LINEAS DE INVES TIGA CIÓN
La ampliación del alcance de este trabajo de in vestigación, llev ándolo a
niv el de comunidades a utónomas y nacional .
La prueba en las organi z aciones, y especialmente en las empresas, del
proceso me todológico de la Aud itorí a Sociolab oral creado.
Pasado y fut uro de la Aud itoría Sociolab oral en la Empr esa
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Pasado y fut uro de la A uditor ía Sociolabor al en la Em presa
473
Tesis Doctoral
HIST ORI A L DE ITERA C IONES A
Iteración
Cambio en los centros de los conglomerados
1 2 3 4
1 6,480
6,882
5,770
6,752
2 ,856
,873
,607
,556
3 ,827
,756
,474
,345
4 ,458
,822
,254
,527
5 ,592
,520
,288
,464
6 ,428
,262
,233
,339
7 ,326
,242
,135
,255
8 ,089
,000
,000
,103
9 ,000
,000
,000
,000
a. Se ha logrado la conver gencia debido a que los
centros de los congl omerados no presen tan
ningún cambio o éste es pequeño. El camb io
máximo de coordenadas absolutas para cualquier
centro es de ,000 . La iteración actual es 9. La
distancia míni ma entre los centros iniciales es de
10,677.
Salvador C ordero Va llejo 2015
474
Tesis Doctoral
CENT ROS DE LOS CON GLOMERA DOS FINALES
Conglomerado
1 2 3 4
EDAD POR TRAMOS 4,2
3,9
3,8
2,2
AÑOS DE COLEGIACIÓN 4,3
3,8
3,9
2,0
PORCENTAJE DE
CLIENTES PYMES
3,0
3,6
2,6
3,4
PORCENTAJE DE
CLIENTES AUDITADOS
SOCIALABORAL
1,7
3,8
1,9
2,3
"Considero que la Auditoría
Sociolaboral es
principalmente una
consultoría de empresa"
4,3
4,3
3,5
3,7
"En las empresas que
asesoro aplico la Auditoría
Sociolaboral con mucha
frecuencia"
1,6
2,6
1,3
1,8
"Considero que no puedo
ser al mismo tiempo el
Audito r Sociolaboral de una
empresa y su asesor o
consultor laboral"
3,5
3,8
3,0
3,4
“Creo que lo más
impo rtante de una auditoría
sociolaboral son las
circularizaciones a los
trabajadores”
4,5
4,2
3,0
3,6
“Recomendaría la auditoría
sociolaboral a mis clientes
en el caso de que estuvie ra
reconocida por la
inspección de trabajo”
4,1
3,7
2,7
3,7
Pasado y fut uro de la A uditor ía Sociolabor al en la Em presa
475
Tesis Doctoral
“Considero muy importante
que las emp resas a las que
asesoro realicen audito rías
sociolaborales”
3,1
2,8
2,1
3,1
“Recomiendo habi tualmente
a las empresas a las que
asesoro la reali zación de
una auditoría sociolabo ral.”
2,3
2,5
1,6
2,1
“Considero importante tener
una fo rmación mayor en
temas de auditoría
sociolaboral.”
4,3
4,1
3,5
4,4
“La mayoría de mis clientes
no conocen lo que es una
auditoría sociolabo ral”
3,8
3,1
4,0
3,9
“En muchas ocasiones he
tenido que aportar una
Audito ría sociolaboral a los
tribunales de justicia ”
1,5
1,8
1,1
1,2
“Considero que en recursos
humanos sólo pueden
auditarse aquellos asuntos
de los que e x ist e una
legislación”
2,2
2,1
2,8
2,0
“Considero que la Audito ría
Sociolaboral debería tener
una legislación específica
reconocida por las
Administ raciones Públicas”
4,3
4,1
3,5
4,1
“Considero que existe una
demanda por parte de las
Pymes para realizar
auditorías sociolaborales ”
1,9
2,1
1,5
2,0
Salvador C ordero Va llejo 2015
476
Tesis Doctoral
“M is clie ntes consideran
que la Auditoría
Sociolaboral es un cos te y
no una in versión para la
empresa “
3,1
2,9
3,9
3,3
“En ningún caso considero
necesario realizar en las
empresas que asesoro una
auditoría Sociolaboral”
2,1
2,0
2,7
1,9
“M e s entiría cuestionado en
mi trabajo como aseso r
laboral si la empresa
contratara una auditoria
sociolaboral”
1,9
1,6
2,7
1,9
“Encargaría una auditoría
Sociolaboral a uno de mis
clientes sólo en situaciones
extremas”
2,5
1,9
3,0
2,2
“Considero que sería reacio
a aplica r las
recomendaciones
realizadas por una audi toria
sociolaboral enca rgada por
un cliente”
1,6
1,5
2,5
1,6
"Considero al factor
humano como un elemento
estratégico cuando asesoro
a mis clientes"
4,7
4,3
4,4
4,2
"La mayoría de las
empresas que asesoro
tienen un departamento
específico de recursos
humanos."
1,9
2,1
1,7
1,8
Pasado y fut uro de la A uditor ía Sociolabor al en la Em presa
477
Tesis Doctoral
"Considero a los recursos
humanos principalmente
como un coste para la
empresa."
2,0
2,1
2,6
2,1
Salvador C ordero Va llejo 2015
478
Tesis Doctoral
A NOV A
Conglomerado Error
F Sig.
M edi a
cuad rática gl
M edi a
cuad rática gl
EDAD POR TRAMOS 27,982
3
,680
158
41,124
,000
AÑOS DE COLEGIACIÓN 38,5 33
3
,710
158
54,285
,000
PORCENTAJE DE
CLIENTES PYMES
7,677
3
1,038
158
7,392
,000
PORCENTAJE DE
CLIENTES AUDITADOS
SOCIALABORAL
36,240
3
,898
158
40,346
,000
"Considero que la Auditoría
Sociolaboral es
principalmente una
consultoría de empresa"
7,861
3
,738
158
10,646
,000
"En las empresas que
asesoro aplico la Auditoría
Sociolaboral con mucha
frecuencia"
14,244
3
,563
158
25,320
,000
"Considero que no puedo
ser al mismo tiempo el
Audito r Sociolaboral de una
empresa y su asesor o
consultor laboral"
4,878
3
1,398
158
3,490
,017
“Creo que lo más
impo rtante de una auditoría
sociolaboral son las
circularizaciones a los
trabajadores”
20,630
3
,815
158
25,320
,000
“Recomendaría la auditoría
sociolaboral a mis clientes
en el caso de que estuvie ra
reconocida por la
inspección de trabajo”
15,267
3
,636
158
23,990
,000
Pasado y fut uro de la A uditor ía Sociolabor al en la Em presa
479
Tesis Doctoral
“Considero muy importante
que las emp resas a las que
asesoro realicen audito rías
sociolaborales”
11,106
3
,608
158
18,269
,000
“Recomiendo habi tualmente
a las empresas a las que
asesoro la reali zación de
una auditoría sociolabo ral.”
7,278
3
,516
158
14,101
,000
“Considero importante tener
una fo rmación mayor en
temas de auditoría
sociolaboral.”
8,247
3
,552
158
14,936
,000
“La mayoría de mis clientes
no conocen lo que es una
auditoría sociolabo ral”
7,016
3
,718
158
9,771
,000
“En muchas ocasiones he
tenido que aportar una
Audito ría sociolaboral a los
tribunales de justicia ”
3,477
3
,236
158
14,709
,000
“Considero que en recursos
humanos sólo pueden
auditarse aquellos asuntos
de los que e x ist e una
legislación”
5,913
3
,681
158
8,685
,000
“Considero que la Audito ría
Sociolaboral debería tener
una legislación específica
reconocida por las
Administ raciones Públicas”
6,474
3
,488
158
13,272
,000
“Considero que existe una
demanda por parte de las
Pymes para realizar
auditorías sociolaborales ”
3,185
3
,453
158
7,028
,000
Salvador C ordero Va llejo 2015
480
Tesis Doctoral
“M is clie ntes consideran
que la Auditoría
Sociolaboral es un cos te y
no una in versión para la
empresa “
8,806
3
,759
158
11,608
,000
“En ningún caso considero
necesario realizar en las
empresas que asesoro una
auditoría Sociolaboral”
5,948
3
,540
158
11,022
,000
“M e s entiría cuestionado en
mi trabajo como aseso r
laboral si la empresa
contratara una auditoria
sociolaboral”
10,238
3
,874
158
11,716
,000
“Encargaría una auditoría
Sociolaboral a uno de mis
clientes sólo en situaciones
extremas”
9,017
3
,629
158
14,341
,000
“Considero que sería reacio
a aplica r las
recomendaciones
realizadas por una audi toria
sociolaboral enca rgada por
un cliente”
9,980
3
,542
158
18,424
,000
"Considero al factor
humano como un elemento
estratégico cuando asesoro
a mis clientes"
1,854
3
,571
158
3,247
,024
"La mayoría de las
empresas que asesoro
tienen un departamento
específico de recursos
humanos."
1,191
3
,392
158
3,036
,031
Pasado y fut uro de la A uditor ía Sociolabor al en la Em presa
481
Tesis Doctoral
"Considero a los recursos
humanos principalmente
como un coste para la
empresa."
3,481
3
,890
158
3,910
,010