Full text
Universida d de Má laga
Departam ento de Com unicaci ón Audio visual y Publicidad
La Comunicación Organizacional en Entidades
Educativas
Doctoranda
Gabriela Katia Papic D omínguez
Directora
Dra. Ana María Almansa Martínez
Tesis Doctoral
2016
AUT OR: Gabriela Katia Papic Domínguez
http://orcid.or g/0000-0003-1091-4124
EDIT A: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-
SinObraDerivada 4.0 Internacional:
http://creativecommons.or g/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode
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pero con el reconocimiento y atribución de los autores.
No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar , transformar o hacer
obras derivadas.
Esta T esis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de
Málaga (RIUMA): riuma.uma.es
I
Dedicatoria
A mi amado esposo Carlos,
a mis hijos
Carlos, Cristóbal y Catalina
por su apoyo y cariño.
II
III
Agradecimiento
Agradezco de forma particular a todos los académicos y administrativos del programa de
doctorado de Comunicación Organizacional, y de modo especial a la Dra. Ana María Almansa
Martínez por su acogida, su apoy o permanente y sus enseñanzas tanto personales como
profesionales brindadas durante todo el periodo de estudios y de l proceso de desarrollo de la tesis
de doctorado.
Agradezco a l Jefe del Departamento de Educación Sr. Ramón Figueroa F. de la Municipalidad
de La Cisterna y al Director de Educación Sr. Ricardo Guzmán S. de la Corporación Municipal
de Desarrollo Social de la Municipalidad de Pudahuel por el interés y compromiso manifestado
en la realización de la presente inve stigación; asimismo, a los directores de establecimientos
educacionales y a los docentes de aula por la responsabilidad ex presada en el desenvolvimiento
de su participación en este estudio.
Agradezco a la Universidad Católica Silva Henríquez por permitir realizar mis estudios de
doctorado y a todas las personas que han posibilitado esta pr eparac ión en el programa de
Comunicación Orga nizacional m ediante su colaborac ión, sus palabras de ánim o, su acog ida y
apoy o.
Gracias.
IV
V
Índice general
Capítulo 1: Introducción ...............................................................................................................1
Introducción .................................................................................................................................1
1.1 Tema .......................................................................................................................................3
1.2 Definición del objeto ..............................................................................................................3
1.2.1 Enunciado del tema y presentación de motivos de elección .......................................3
1.2.2 El Problema .................................................................................................................3
1.2.3 Motivos de su elección ..............................................................................................10
1.3 Preg untas de la investigación ...............................................................................................22
1.3.1 Preg unta Principal .....................................................................................................22
1.3.2 Preg untas secundarias ...............................................................................................22
1.4 Objetivos de la investig ación ................................ ...............................................................23
1.4.1 Objetivo ge neral ........................................................................................................23
1.4.2 Objetivos específicos ................................................................................................23
1.5 Hipótesis de la investigación ................................................................................................24
1.5.1 Hipótesis ....................................................................................................................24
1.5.2 Subhipótesis ..............................................................................................................24
1.6 Bre ve síntesis de la metodología de la investigación ...........................................................38
1.7 Finalidad del estudio ............................................................................................................40
1.8 Estado de la cuestión ............................................................................................................41
1.9 Limitaciones del estudio .......................................................................................................43
Capítulo 2: Marco teórico ...........................................................................................................44
2.1 Comunicación organizacional interna como función del establec imiento educativo ..........44
2.1.1 Historia y desarrollo sobre la comunicación organizacional interna ........................44
2.1.2 Conceptualización de la comunicación organizacional interna ................................58
2.1.2.1 Comunicación organizacional interna: delimitación ..................................58
2.1.2.2 Definición de la comunicación organizacional interna ..............................60
2.1.2.3 Valor de la comunicac ión organizacional interna ...................................... 65
2.1.2.4 Proceso de comunicación ........................................................................... 70
2.1.3 Gestión de la comunicación orga nizacional interna ..................................................78
XII
Índice de Figuras
Figura 1. Componente s estructurales de las bases curriculare s de
Educación Parvularia.
305
Figura 2. Estructura orgánica de la Corporación Municipal de Desarrollo
Social de Pudahuel.
589
Figura 3. Estructura orgánica de la Munic ipal de La Cisterna.
592
Figura 4. Organigra ma Dirección de Educación de la Corporación
Municipal de Desarrollo Social de Pudahuel.
597
Figura 5. Or ga nigrama Departamento de Educac ión de la Municipalidad
de la Cisterna.
599
Gráfico 6. I ndique los medios e instrumentos que se utilizan en la
comunicación or ganizacional interna . Sección III :
1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,1,12,13,14,15,16.
651
Gráfico 7. I ndique los medios e instrumentos que se utilizan en la
comunicación organizacional interna. Sección III : 16.
653
Gráfico 8. En esta s ección intere sa conocer los temas más recurrentes de
información que se consigna n en los mensajes que integra n la
comunicación organizacional int erna entre dir ectivos y prof esore s en el
establecimiento educativo . Sec ción I V:
1,2,3,4,5,6,7,8,9,10,1,12,13,14,15,16,17,18,19.
663
Gráfico 9. En esta s ección intere sa conocer los temas más recurrentes de
información que se consigna n en los mensajes que integra n la
comunicación organizacional int erna entre dir ectivos y prof esore s en el
establecimiento educativo. Sección IV: 19 Otro.
666
Gráfico 10. En esta sección interesa conocer los medios que se emplean
en la comunicación orga nizacional interna entre directivos y profesores
del establecimiento e duc ativo. Sección III: 4, 12,13.
684
Gráfico 11. En esta sección int eresa conocer los temas más recurrentes
de información que se consignan en los men sajes que integran l a
comunicación organizacional int erna entre dir ectivos y prof esore s en el
establecimiento educativo. Sección IV: 1, 3,4.
685
1
Capítulo 1
Introducción
El presente inform e versa sobre la tesis del p rograma de doctor ado en
Comunicación Organizacional, brindado po r el De partamento de Comunicación
Audiovisual y Publicidad, adscrito a la Universidad de Málaga.
En la investigación que fundamenta este informe se aborda el tema de
l a comunicación organizacional en e ntidades edu cativas, este se desarrolla en el caso
de la aplicación de la comunicación organizacion al interna entre los directivos y el
profesorado, en el marco del incremento de la eficacia de la ge stión escolar en el
establecimiento educativo, adsc rito a las comunas de Pudahuel y La Cisterna.
Los principales anteced entes que constitu y e n parte del contex to
educacional a nivel mundial, como en el Sistema Educa tivo Nacional, se refieren, en
primer lugar, a los fe nómenos de la globalización, la mundialización, la sociedad de
la información y del conocimiento; y, en segundo t érmino, la relevancia de l a función
comunicativa para el mantenimiento y desarrollo de la organización social, incluida
la educativa, junto con la s reformas y políticas edu cativas fijadas por el Ministerio de
Educación dirigidas a for talece r la Educación Pública y a fortalecer la calidad de la
educación.
El objetivo general del estudio se orienta a analiz ar la aplicación de la
comunicación organizacional int erna entre los directivos y el profesorado en el marco
del incremento d e la eficacia d e la gestión escolar en el establecimiento educativo,
adscrito a las comuna s de P udahuel y de la Cisterna. Para efe ctos de su
implementación, se aplica en calidad de metodología, de acuerdo a Sie rra Bravo
(1994), un diseño no experimental de tipo seccional exploratorio y descriptivo.
También, este estudio se considera de enfoque int egrado multimodal o enfoque mix to
de acuerdo a Hernández, Fe rnández-Collado y B aptista (2006), porque comprende el
uso conjunto de la perspectiva cua ntitativa y cualitativa.
2
En el desarrollo de la fase cuantitativa s e aborda una muestra
probabilística y se e mplea la técnica de recogida de infor mación de la encuesta. En e l
desenvolvimiento del proceso cualitativo se tiene presente una muestra no
probabilística y se utiliza la entrevista abierta en profundidad como téc nica de
recogida de información.
Finalmente, el presente i nforme se estructura en cinco capítulos. L os
acápites que integran este informe corresponden a l Capítulo 1: I ntroducc ión , que da
cuenta del contexto temático ge neral, del propós ito y organización del es tudio; el
Capítulo 2: Marco t eórico que sustenta la investi gación; el Capítulo 3: Me todología
que detalla et apa cuantitativa y cualitativa de la inv estigación; el Capítulo 4:
Resultados que presenta tanto los cuantitativos como los c ualitativos junto con el
análisis correspondiente; y para finalizar, el Capítulo 5: Conclusiones y proyecciones
derivadas del traba jo investigativo realizado .
3
1.1 Tema
El tema de la presente t esis se denomina la comuni cación o rganizacional en entidades
educativas.
1.2 Definición del obje to
1.2.1 Enunciado del tema
El actual estudio aborda el tema de la comunicación organizacional en
entidades educ ativas, específicamente se cent ra en la aplicación de la
comunicación org anizacional interna entre los directivos y el profesorado en el
marco d el incremento de la eficacia de la gestión escolar en el establecimiento
educativo, adscrito a las comunas de Pudahuel y L a Cistern a, Los
establecimientos educacionales seleccionados se carac terizan por estar sit uados
en la Re gión Metropolitana, brindar Educación de Párvulos y /o Educación
Básica y/o Educación Media Científico Humanista, dependientes de la
Direcc ión de Educación de la Corporación Municipal de Desarrollo Social de
Pudahuel y d el Departamento de E ducación d e l a Municipal d e La Cisterna,
activos durante el año 2015, atender a niños y /o jóvenes y de áre a urba na y
rural.
El proyecto de investigación se refiere al caso de la aplicación de la
comunicación org anizacional interna entre los directivos y el profesorado en el
marco del incremento de la eficacia de la gestión escolar en el establecimiento
educativo, adscrito a las comunas de Pudahuel y La Cist erna, por tanto, s e
aborda estudiar un fenó meno determinado en el contexto de los datos que
existen.
1.2.2 El problema
Las tendencias de desarrollo científico, tecnológico, económico y
cultural presentes en el mundo se repara que influencian a la educación como
fenómeno general, a los sistemas educativos, a las escuelas y a los prof esionales de
4
la educación y , por ta nto, éstos deben generar respuestas que posib iliten su
adaptac ión, su trans formación, su innovación y pr evisión orientada a aten d er tanto
los nuevos y complejos r equerimientos como los recientes y trascendentes desafíos.
En este contexto, se r eleva siguiendo a la UNESCO (2005:29 ) que la
sociedad de la información adquier e si gnific ado cuando promueve el desarrollo de
sociedades del conocimiento, como el perfeccionamiento de la persona su stentado
en los derechos del hombre; inclusive, esta meta es elemental por cu anto la tercera
revolución industrial, la de las novedosas tecnologías, y la rec iente etapa de la
mundialización han mu tado de forma radical múltiples aspe ctos de re ferencia e
incrementado las s eparaciones existentes entre l os poseedores d e la riqu eza y los
pobres, entre las naciones industrializadas y l as en desarrollo, y entre los habitantes
de un país. Por último, la UN ESCO c onsidera que la construcción de las sociedades
del c onocimiento posibilita impleme ntar la ruta hacia la humanizac ión de la fase d e
la mundi alización; a demás, la mundialización propiciada por el avance de la
tecnolog ía está produciendo de manera increme ntal el establecimiento de una
integración económica y comercial entre todas las regiones y países del orbe.
En esta realidad se estima preciso acot ar que en la actualidad se coexist e
en la aldea global y en el periodo de la información; y , siguiendo a Pérez Gómez
(2013:1), se configura una era caracterizada por un rápido cambio, un
acrece ntamiento sin ante cede ntes de la interdependencia y de la complejidad, que
está g enerando una transformac ión primordial en el modo que se utiliz a para
comunicar, razonar, pr ocede r y ex presar la información y el conocim iento.
También, se tiene presen te, de ac uerdo a A guaded (2010:1), el surgimiento de lo s
medios de comunicación y de las nuevas tecnologías de la información y de la
comunicación, que ha n generado un acicate en múltiples áre as y espacios sociale s,
sin que lo educativo pueda mantene rse ajeno a esta novedosa realidad.
En estas circunstancias e n las instit uciones educativas se observa, segú n
Villa, Troncoso y Díez (2015:66), que la comunicación desempeña un rol de gran
5
trascendencia, al con figurar el fundamento imprescindible para la ejecución de las
funciones primordiales d e la organización (Terrén, 2004). Siguiendo esta mi sma
línea, se concibe a la comunicación organizacional interna, en p alabras de Andrade
(2005:17), co mo el conjunto de acc iones realizadas por la entidad organizativa para
la generación y mantenimiento de buenas rel aciones con y entre sus integrantes, a
través del empleo de diversos medios de comunicación destinados a conservarlos
informados, unidos y moti vados con el fin de aportar con su labor al cumplimiento
de los objetivos organizacionales; y , por ello, detenta en calidad de público meta a
los colaboradores de la entidad organizativa.
Inclusive, se estima relevante, de acuerdo a Andrade, en la
comunicación organizacional interna el carácter de función de g estión, porque
conforma un instrument o estratég ico y dirigido a establecer el cumplimiento de
objetivos inst itucionales compartidos, a inst aurar las relaciones entre los miembros
junto con instalar la coordinación de comportamientos al interior de la organizació n
escolar; en tal se ntido la comunicación contribuye a propiciar la motivación y a
conectar a todos los miembros de la org anización.
Con relación a esta noción, desde l a perspectiva t eórica y operativa, s e
tiene en cue nta la comunicac ión en la organización escolar dado que, al decir de
Gámez (2007 :12), la c omunicación instaura uno de los fa ctores fundamenta les para
el funcionamiento de la organización social, pues conforma una herramienta y un
componente clave en el c ampo de su mantenimiento y des arrollo junto con constituir
un elemento social e nlazado con el sistema relacional de toda organización.
Aún más, la comunicación organizacional se piensa que re viste gran
importancia para la organización escolar. Emanuelli (2000: 3) cita a Kreps para
describirla como el proceso que les posibil ita a los miembros de una organización
reca bar inform ación pertinente, acerca d e su organización y de los cambios que
acontecen en su int erior. Además, el término comunicac ión, en palabras de
Carnicero (2005:19), en el espacio de la institución, se conc ibe c omo la totalidad de
6
aquello que dism inu y e l a incertidumbre, pe rmitiendo elegir y desempeñarse d e
modo que la entidad or ganizativa disponga de alternativas de mant enimiento y de
crec imiento en consonancia con su planificaci ón. I ncluso, este autor considera a la
comunicación c omo un recurso corporativo de la gestión y de las instituciones
educativas, dado que pu eden precisarse como sistemas de informac ión, desde un
enfoque cibernético centrado en el análisis del proceso de to ma de decisiones que
aportan el gobierno de las instituciones.
Abundando sobre esta disciplina, la Comunicación int erna es c oncebida
por Ca rnicero (2005:28), en el marc o de la inform ación, como la que se c oncreta de
preferenc ia en el hecho comunicativo al interior de la or ga nización educativa.
Respecto de ello, en la orga nización escolar, consideran Fernández et al. (2002: 76),
la comunicación de la organización es inexistente dado que se transforma en órdenes
a cumplir y no se tiene conocimiento de la razón y de los propósitos de las mismas.
Con respec to al contex to planteado sobre la comunicación
organizacional int erna se valora lo señalado por el Ministerio de Educación (2005:
27) por cu anto c oncibe a la gestión escolar como la a ctuación profesional y técnica,
dirigida al estable cimiento de condiciones tendientes a favorecer el
desenvolvimiento de buenas práctica s, por parte de los actores, con relación a las
metas institucionales y educacionales compartidas en la organización escolar.
En torno a lo planteado, s e observa en el desarrollo de las funciones del
Sistema Escolar Nac ional y , por ende del establecimiento educativo, seg ún
MINEDUC (2009:1), en la L e y General de Educ ación de 2009, publicada en el
Diario Ofi cial e l 12 de septiembre , artículo N°2, que se debe atender,
principalmente, el d erecho a la educación precisad o como un proceso de aprendizaje
permanente que contempla las diversas etapas de la vida de las p ersonas y cu y o
propósito es al canzar su de sarrollo espiritual, é tico, moral, afectivo, intelectual,
artístico y físico, a través de la transmisión y e l cultivo de valores, conocimientos y
destrezas.
7
Asimismo, el Estado de acuerdo a la L ey General d e Edu cación,
publicada en el Diario O ficial el 12 de s eptiembre de 2009, a rtículo N° 3 apunta
MINEDUC que el Sistema Educ ativo C hileno se conforma sobre la bas e de los
derec hos garantizados en la Constitución, así como en los tratados int ernacionales
ratificados en Chile vige ntes y, en particular, en el derecho a la educación y en la
libertad de enseñanza, lo que conlleva el deber de financ iar un sistema g ratuito
orientado a asegurar el acceso de la población tanto a la enseña nza b ásica, a la
enseñanza media como a educación parvularia.
Inclusive, en el presente en Chile se reconoce la necesidad d e propiciar
el desarrollo de la gestión de los establec imientos educ ativos con el fin de mejorar
los aprendizajes; a este r especto, señ ala Martinic (2007: 27), que el Mini sterio de
Educación ha planteado el gran desafío de modifi car los estilos de gestión, puestos
en pr áctica en las organi zaciones escolares con el fin de mejorar la calida d de los
procesos educac ionales.
También, acerca d el m ejoramiento de la calidad educativa se re leva en
Chile como una tarea de país, en la cual deb en participar actores que representen los
diversos contextos del quehacer d e la socied a d nacional. Para favorecer su
imp licación colaborativa se aprecia como n ece sario mejora r la calidad de las
interacc iones y de la com unicación, pues est a mejora alude determinar y establecer
estrategias y disposit ivos en la escuela, orientado s a posibil itar la implementación
de objetivos y niveles de participación. Este planteamiento se engarza siguiendo a
Lorenzo (2005: 377) con una gran parte de los problemas que se g eneran en diversas
área s de la actividad humana , cu y o ori g en se localiza en deficiencias en la
comunicación.
El progr eso en la partic ipación se enlaza con la gestión de scentralizada,
la cual se enfoca a flexibilizar el tipo de relaciones que el establecimiento educativo
instaura y mantiene con el sistema y su entorno, al parecer aspira a pro piciar la
14
Sobre esta materia, la co municación interna es con cebida por Castill o
(2004:271) como el tipo de comunicación ori entada hacia los públic os
internos de la or ganización, dado que Rodríguez (1991 :32), la define como
agrega do de acciones r ealizadas en una organización , con el objeto de alcanzar
la generación y el mantenimiento de relac iones ade cuadas con y entre sus
integrantes, a través del empleo de diversos medios de comunicac ión que los
conserve n in formados, unidos y estimulados par a aportar con su labor a la
consecuc ión de los objetivos or ga nizacionales. Por tanto , se estima de acuerdo
a este espe cialista a la comunica ción interna como canal de comunicación
entre los integrantes de la entidad organi zativa, porqu e mediante ella se
produce un flujo de co municación que circula en todos los sentidos para
informar y disponer de información, y se lleva a c abo mediante canales
formales o comunicació n formal y a través de relaciones info rmales o
comunicación informal.
Este planteamiento, se piensa concierne a la organización edu cativa
porque Antúnez (2000: 15) la concibe desde s u significado instit ucional,
siguiendo a García Hoz, como la comunidad constituida ma y oritariamente po r
maestros y estudiantes y aplicada específicamente a la educación. Asimismo,
Antúnez cita a T y l er par a referenciarla como enti dad de tipo administrativo
local, dedica da a la inst rucción del joven de forma presencial y q ue
ge neralmente tiene una sola sede.
Por otra parte, se v alora l a organización escolar en cua nto component e
del Sist ema Educativo N acional porqu e es objeto de los lineamientos de l a
Reforma Edu cacional, p ues desde el año 2014, parafraseando a M INEDUC
(2014 :2 ), establece como ejes del sis tema escolar, entre otros, el de Educación
Pública de C alidad y el de profesión doc ente mode rna. En torno a la educación
pública de calidad se aprecia el planteamiento de M I NEDUC sobre la nue va
institucionalidad en la Educación Parvularia , para incrementa r su cobertura a
15
nivel de Chile, perfeccionar y supervisar la calidad por medio del
establecimiento de la Subsecretaría de Educa ción Parvularia y de la
Superintendencia de Educación Parvularia; también, indica qu e la nueva
Educación Públi ca integra la creación de nuevos Servicios Locales de
Educación, dirigidos a administrar las escuelas muni cipales con una alta
participación de las comunidades, otor g a apo yo técnico, administrativo y
financier o a los establecimientos educacionales; incluso, ga rantizará una
atención con disponib ilidad de ma y ores ca pacidade s financieras e
innovaciones pedagógicas, comprendiendo l os contextos regionales; éstos
serán de orden público, descentralizado y con directrices del Mini sterio de
Educación; asimismo, expresa que el itinerario de apoyo y fo rtalecimiento a
la Educación Pública 2014 – 2018 enfoca la realización de mejoras específicas
en las es cuelas y lice os públi cos en los ca mpos de infraestructura,
conectividad digital, ta lleres, equipos deportivos y artísticos, cambio
pedagógico, des envolvimiento de potencialidad es docentes y directivas , y
asistencia a la participación y formación estudia ntil.
Además, en este ámbito se destaca la aplicación de una P olítica Nacional
Docente, qu e im plica al d ecir de M INEDUC, una carrera docente encamina da
a posibilitar el aum ento del valor de la profesión, mejores remuneraciones y
atender requerimientos coherentes con la misión de los docentes; inclusiv e,
para vigorizar la profesión doce nte, se propic iarán progra mas como "Innovar
para Ser Mejor "; y , final mente se constituirá una red de profesores destacados
para qu e actúen en calidad de mentor es y asistan la inserción d e profesores
principiantes a las organizaciones escolares.
Por tanto, en la actualidad se observa en Chil e la nec esidad de promover
el de sarrollo de la ge stión de los e stablecimientos e ducativos para mejorar lo s
aprendizajes; sobre est e tema el Ministerio de Educación ha formulado como
uno de los gra ndes d esafíos modi ficar los estil os de gestión, puestos en
práctica en los establecimientos educacionales, con el objeto de mejorar la
calidad de los procesos educac ionales. Al p arecer se considera, en gran
16
medida, como origen de los problemas de aprendizaje los procesos educativos
que se llevan a cabo en la s escuelas; en torno a esto, se plantean como algunos
de los factores qu e inciden en la situación de b aja calidad de los resultad os
educativos a las prácticas pe dagógicas fr ontales, la desarticulación c urricular,
los ti pos de prácticas y las falencias en ge stión. Con relación a esta m ateria ,
se formulan los Est ándare s Indicativos de Desempeño para l os
Establecimientos Educacionales y sus Sostenedor es, siguiendo a M INE DUC
(2014 :5 ), confi guran un cuadro guía p ara considerar l a evaluación de los
procesos de gestión escolar de las organizaciones escolares y sus sostenedor es,
elaborados c on la finalidad de asistir y de orie ntar a los estable cimientos
educacionales en la puesta en práctica de sus procesos de mejora continua,
contribuy endo de esta forma al logro del objetivo de g arantizar una e ducación
de calidad para la totalidad de los niños y jóven es de Chile .
Para ampliar esta perspe ctiva, se estima que s uby ace en todo proceso
de evalu ación de la or ganización educativa, en el marco d e la m ejora continua,
las ideas de comunicación organizacional interna y de gestión de la
organización escolar, por cua nto se valora la conveniencia d e considerar la
concepción e institucionalización de un cambio, innovación y/o mejora
mediante instancias de estudio en y para la práctica, que conlleven el
establecimiento de consensos y de ap rendizajes en los profesores directamen te
involucrados en la situación en cuestión y del centro educativo en ge neral. En
torno a e ste postulado, se refiere a Bolívar (2002:1) porque señala con acierto
la propuesta de Es cudero y López , sobre que la innovación puede o currir
estructurando los centros educativos como lugares de trabajo y de formación
de los profesores.
También, se conside ra en la L ey General de E ducación, publicada en e l
Diario Oficia l el 12 de septiembre de 2009, en su artículo N°6, de acuerdo a
MINEDUC (2009 :1 ), como deber del Estado tratar de garantizar una
educación de calidad y procurar que sea impartida a todos; por esto le
17
corre sponde al Ministerio de Educación, al Consejo Nacional de Educación, a
la Ag encia de Ca lidad de la Educación y a la Superintendencia de Educ ación,
en el contexto de sus co mpetencias, la administración del Sistema Nacional
de Aseguramiento de la Cal idad de la Edu cación; además, sus principales
principios y estrategias confluy en a la instala ción de procedimientos y
dispositivos orientados hacia la mejora continua; por último, esta mejora se
focaliza en los ámbitos de la calidad y equidad educativa, de los procesos y
resultados de los aprendi zajes de los estudiantes y de la gestión inst itucional
participativa.
La calidad como meta s e a precia c omo la a plicación del criteri o de
exigencia y de apo y o b rindado a la escuela, para el cumplimiento de los
aprendizajes esp erados correspondientes a cada semestre y nivel, según el
currículo nacional. Sobr e esto, se enunci a en la Le y General de Educación ,
publicada en el Diario Oficial el 12 de septiembre de 2009, la Calidad de la
educación, de acuerdo a M I NEDUC (2009:2 ), como tratar de confirmar que
la totalidad de los estudiantes, con independencia de sus condiciones y
contextos, logre n concretar los objeti vos generales y los estándares de
aprendizaje que se determinen del modo que establezca la le y .
Por otra pa rte, en la L ey Gene ral de Educ ación, se define la equidad de l
sistema educativo, de a cuerdo a M INEDUC ( 2009 :2 ), como el sis tema
enfoca do a garantizarle a todos los alumnos la disponibilidad de las mismas
posibilidades de rece pcio nar una educación de calidad, con particular atención
de las persona s o grupos con mayore s necesidades de especial apoyo.
En este contexto, se observa que la participació n en la organización
educativa cobra relevanci a en la situa ción de la R e forma Edu cacional, porque
promueve un p roceso de mejora educativa integral en donde la Comunid ad
Educativa, compuesta po r directivos, docentes, asi stentes de aula, estudiantes,
sostenedores, apoderados y familia está convocada a ser protagonista. En t al
18
sentido, se pormenoriza como la participación referencia el reconocimiento de
la vinculación de divers os actores en la ta rea educativa y , por tanto, en el
mejoramiento de l a calidad de los aprendizajes esperados de los estudiantes
junto con la enseñanza. R espec to de esta referencia, se considera a la política
educativa que alude a la participación a l a de la gestión descentralizada, pues
constituye su marco y su horizonte, se orienta a flexibilizar el tipo de
relaciones qu e la es cuela establece y mantiene con el sistema y su entor no
tanto interno como externo, pretende promover la transferencia de
responsabilidades, destin adas a e laborar estrategias dirigidas a dar respuesta a
problemas fundamentales de la sociedad y a mejorar la eficacia y eficien cia
mediante la puesta en pr áctica de ac ciones pertinentes y relevantes; así la
descentralización refleja el interé s de propiciar c ambios y/o a cciones de
mejora desde las propias o rganizaciones e scolares.
Para profundizar este e nfoque, se compre nde como propósito de la
ge stión del centro escolar la consecución de los objetivos de la organización
tanto en el plano académico como en el administrativo. En este sentido, s e cit a
a Fernández (2002:82), para definir la ge stión del centro educativo como el
modo de estructurar y de coordinar el trabajo d e las personas y grupos en la
institución; bajo este prisma, anota que lo sustanci al para el centro escolar es
desarrollar un funcion amiento empleando buenas prácticas centrada s en el
logro de aprendizajes d e ca lidad, t eniendo en cuenta la equidad en la s
oportunidades de aprendizaje, en la participación comprometida y responsable
de todos y cada una de las personas involucradas en el proceso educativo.
Desde ésto, se subra y a el carácter sobr esaliente de función de la
comunicación in terna, según Villafañe (2002:238), radica en asistir de for ma
estructural el pro yecto de empr esa, en el mar co de la orientación estratégica
de la organización, a partir del enfoque del management; sin e mbarg o, plantea
que la importancia de la comunicación inte rna se incrementa en for ma
19
proporcional a la valoración que la empresa otor gue a los recursos human os
en su desenvolvimiento y competitividad.
A modo de ejemplo, se presenta el caso de l P rograma de las 900
Escuelas (2003 :1 ) por que en la línea de gestión educativa se ex plicita
acompañar a direc tivos doce ntes y pro fesores, con el objeto de aportar al
fortalec imiento de competencias y habilidades ori entadas a pe rmitirles asumir
con creciente autonomía, los retos planteados po r la Reforma Educacional y
el re querimiento de potenciar aprendizajes más significativos en los
estudiantes; a e ste re specto señala la ne cesidad d e e stablecer c ompetencias de
trabajar en equipo, de tomar decisiones de manera compartida, de evaluar y
ajustar estrategias en cor respondencia con indicadores de pro gre so, de cr ear
un c lima orga nizacional tendiente a favorecer la circulac ión de información y
la comunicac ión efectiva en tre los miembros de la comunidad escolar.
Siguiendo esta línea de tr abajo, se estima apropiado especificar respecto
de la Reforma Educacional de 2015, de acuerdo a M INEDUC (2015 :1 ) , el
área de conviv encia escolar y pa rticipación, pretende vi gorizar el clima
escolar y pe rfeccionar lo s ambientes en las escue las y liceos públicos , para
concre tarla se pondrán en práctica Pro g ramas Comunales de Convi ven cia
Escolar, se dispondrá de un Fondo de Fortalecimiento de Centros de
Estudiantes y se aplicará un Plan Nacional de Formación Ciudadana.
Además, se singulariza en el ámbito de asistencia a los docentes de la
Educación Pública, refiere M I NEDUC, programas orientados a entregar
apoy o de los docentes, a la ge stión de directore s y a robustecer el liderazgo, a
través d e generar l a Red de Directo res Líderes, dos Centros Regionales de
Liderazg o y la cesión de instrumentos y m aterial d e apoyo, el incremento de
la oferta de perfeccion amiento docente a profesores de p rimero y s egundo
ciclo básico, y s e otorgará capacitación a docentes "mentores" a objeto de
favorecer una a decuada inserción de los nuevos pr ofesore s.
20
Por otra parte, se considera el requerimiento de potenciar los
establecimientos educativos municipales , la UN ESCO y UN I CEF (2014:93-
99), señalan que la discusión trata la permanencia de las e scuelas b ajo la
ge stión de los municipios o tra nsitar ha cia un proceso de desmunicipalización
y regionalización de la educación. En torno a esto, refieren que Racz y nski y
Salinas (2008) relevan la toma de decisiones de tipo pedagógico, porque de be
localizarse en el espacio local a fin de a seg urar el enlace entre la política
ge neral y los establecimientos educativos con un nivel más alto de
compromiso de profesores y directivos en la indagación de me joras.
Finalmente, se realza ,siguiendo a UNESCO y UNICEF (2014:102-103 )
al referenciar a E y z a guirre y Fontaine (2008, p.1 7), que la discusión públ ica
en Chile se foca liza básic amente en las factibilidades de los establecimientos
educativos para precisar la constit ución social de su estudiantado, la
asimilación de alumnos socialmente vulner ables, l as desigualdades de gastos
entre las or ganizaciones escolares, la dependencia muni cipal o particular, los
propósitos de lucro del sostenedor y la normativa de índole laboral; por tan to ,
sugieren pro gresar en el estudio de las varia bles propias de las escuelas para
permitir entender las desemejanzas de rendimiento, con indepe ndencia del
nivel socioeconómico de los estudiantes, argu y endo que estos influencian l os
resultados de aprendizaje en la misma medida de los factore s sociofamiliares,
y sostienen la posibilidad de tratarlo empleando polí ticas de mediano plaz o,
como los “modelos de buenas prácticas".
Asimismo, se espe cifica su planteamiento sobre el examen de los
factores endógenos del si stema, pues concierne al t ema docente y config ura el
centro del deb ate; adem ás, citan a Veg as ( 2008) para distinguir las variabl es
que inciden en el desempeño profesional de los profesores, tal es co mo
disponer de infraestructura y materiales apropiadas; comprender los
resultados que se espera de ellos; conocer las normas de selección y pa uta s de
21
asignación; información ac erca de e xpectativas y progresos; aplicar una labor
continua de elaboración de estrategias de aprendizaje; facultad para usar su
juicio en la definic ión de estrategias; y políticas de incentivos dirig idas a
permitir mantener los buenos docentes. Inclusive, se aborda el eje del aula, al
decir de UNESCO y UNICEF, lo que acontece en ell a pende del profesor, pe ro
sustantivamente de las particularidades de la i nstitución educativa y del
sistema.
También, citan a Ey za guirre y Fontaine para signif ic ar que en el análisis
de la institución escolar, se contemplan disi militude s e n los resultados de
aprendizaje, pues están vinculados a las diferencias de gestión, dado que en
los establecimientos educativos de ma yore s rendimientos manifiestan equipo s
constituidos por el sostenedor y los directivos, focalizados en promover una
labor centrada, sistemática y coordin ada con el objeto de im plementa r
práctica s de g estión y actividades pedagógicas; a sí, en estas or ga nizaciones
escolares, la ge stión ped ag ógica se aboca a ga rantiz ar la ejecución comple ta
del currículum mediante el planeamiento de las clases y la supervisión del
término de esas planificaciones; de manera simult ánea descollan la gestión
del personal dado que conforma una variable de trascendencia.
En suma, se sig nific a al nuevo milenio como c aracterizado por la
globalización, la sociedad del conocimiento, la sociedad de la informa ción, en
ge neral; y, por las Refor mas educativas, políti cas y normativas establecid as
en el S istema Educativo Nacional, en particular, c onfiguran un contexto que
exige la mejora de la gestión escolar en el establecimiento educativo , con la
finalidad de alcanzar la educación con calidad, con equidad y con
participación en donde la función de comunicación organizacional interna es
sustantiva tanto para e l desarrollo como para el mant enimiento de la
organización educativa.
22
1.3 Preguntas de la investigación
1.3.1 Pregunta principal
1.3.1.1 ¿Cómo se aplica la comunicación organizacional interna , entre los
directivos y el profesorado , en el marc o d el incremento de la eficacia
de la gestión escolar en el establecimiento educativo, adscrito a las
comunas de Pudahue l y de la Cisterna?
1.3.2 Preguntas secundarias
1.3.2.1 ¿ Cuáles son los t ipos de comunicación o rganizacional int erna que se
aplican entre los directivos y el profesorado en la coordinación del
trabajo, destinada al cumplimiento de las metas de la ge stión escolar
del establecimiento educativo , adscrito a las comunas de Pudahuel y
de la Cisterna?
1.3.2.2 ¿Cuáles son los medios de comunic ación empleados entre los
directivos y el profesorado en la comunicación organizacional
interna para favorecer el fortalecimiento de su un ión cultural , en la
ge stión escolar del establecimiento educativo, adscrito a las comunas
de Pudahuel y de la Cisterna?
1.3.2.3 ¿ Cuáles son los tipos de mensajes que se tr ansmiten entre los
directivos y el profesorado en la comunicación organizacional
interna para permitir un desempeño participativo, en los procesos de
la gestión escolar del establecimiento educati vo, adscrito a las
comunas de Pudahue l y de la Cisterna?
1.3.2.4 ¿Cuáles son algunos ra sgos del flujo comunicativo dado entre los
directivos y el profesorado que integra n ci ertas tendencias en el
23
manejo de la comunicación organizacional interna, que propician la
eficacia de la gestión escolar en el establecimi ento educativo,
adscrito a las c omunas de P udahuel y de la Cisterna?
1.4 Objetivos de la investigación
1.4.1 Objetivo general
1.4.1.1 Analizar la aplicac ión de la comunicac ión orga nizacional interna, entre
los directivos y el pro fesorado, en el mar co del incremento de la eficacia
de la ge stión escolar en el establecimiento educativo, adscrito a las
comunas de Pudahue l y de la Cisterna.
1.4.2 Objetivos específicos
1.4.2.1 Describir los tipos de comunicación o rganizacional interna que se
aplican entre los directivos y el profesorado en la coordinación del
trabajo, dirigido al cumpl imiento de las meta s en la g estión escol ar del
establecimiento educativo, adscrito a las comunas de P udahuel y de la
Cisterna.
1.4.2.2 Describir los me dios de comunicación or ganizacional interna que se
emplean entre los directivos y el profesorado y su incidencia en el
fortalec imiento de su unión cultural, en la ge stión escolar del
establecimiento educativo, adscrito a las comunas de Puda huel y de la
Cisterna.
1.4.2.3 Describir los tipos de mensajes de comunica ción organizacional
interna que se transmiten e ntre los directivos y el profesora do pa ra
permitir un desempeño participativo, en los procesos de la g estión
30
éxito, consiste en brindar al ordenamiento de cada función en
las proporciones adecuadas con el fin de posibil itarle el
cumplimiento de sus funciones de modo eficaz y seguro.
Gento, (1999 :4 ) define los objetivos como las finalidades,
explícitas o no, que encauzan la actividad de toda la
organización escolar y conforman su razón de ser; sustentan las
propuestas curriculares y las gestora s junto con las actuac iones
que se desarrollan en su interior; y deben estar en continua
revisión y actualización. La gestión escolar según Barrientos y
Taracena (2008 :3 ) atañe el gobierno d el establecimiento
educativo, basado en la colaboración de diversos actores en la
toma de decisiones y en la puesta en prá ctica d e actividades
dirigidas a promover la formación de los est udiantes. La
organización escolar es definida por García Hoz y Medina
(1987:33) como el ordenamiento de los diversos c omponentes
de la escuela, con el objeto de que converjan de forma adecuad a
a la educación de los e studiantes.
Definición oper acional: Instrumento de cuestionario
autoadministrado, secc ión II .
Subhipótesis 1.5.2.2
Se emplean diversos medios de comunicación organizacional
interna entre los direc tivos y el profesorado.
Definición conceptual: se ex plica e l ca nal como el medio que
se utiliza para tr ansmitir la informaci ón siguiendo a Ongallo
(2008:17); aún más, se le concibe como el medio físico
destinado a llevar a cabo el proceso completo de la
comunicación. La comunicación organizacional interna en
palabras de Andrade (2005:17) es el conjunto de a cciones
31
realizadas por la entidad organizativa para la generación y
mantenimiento de buenas relaciones con y entre sus
integrantes, a trav és d el empleo de diversos medios de
comunicación destinados a conservarlos informados, unidos y
motivados con el fin de aportar con su l abor al cumplimiento
de los objetivos organizacionales; y, por ello , detenta en
calidad de público meta a los colaboradore s de la entidad
organizativa. L os equipos docentes directivos, en el artículo
n°10 de Ley Ge neral de Educación publicada en el diario
oficial el 12 de septiemb re de 2009 , MINEDUC (2009 :1 ), se
expresa que en los establecimientos educacionales detentan el
derec ho a guiar el despli eg ue del pro yecto educativo del
establecimiento que dirigen; en c ambio, son deberes de los
equipos docentes direc tivos liderar los estab lecimientos
asigna dos, en b ase a sus responsabilidades, y t ender a
incrementar la calidad de éstos; desenvolverse
profesionalmente; propiciar en los docentes el
perfeccionamiento p rofesional re querido para el logro de sus
metas educativas, y cumplir y aceptar las normas del
establecimiento que dirig en. En el artículo n°10 de la L e y
General de Educación publicada en el diario ofi cial el 12 de
septiembre de 2009, señala MINE DUC (2009 :1 ) que son
debere s de los pro fesionales de l a educación realizar la fun ción
docente d e man era idónea y responsable; orientar
vocacionalmente a sus estudiantes cuando sea pertinente;
actualizar sus conocimientos y evaluarse de forma pe riódica;
investigar, ex plicar y enseñar los contenidos curr iculares
concernientes a ca da ni vel educativo fijados por las bas es
curriculares y los planes y pro gramas d e estudio; aceptar las
normas del establ ecimiento en que practican y los derechos de
los estudiantes, y cul tivar un trato de res peto y sin
32
discriminación arbitraria con los alumnos y alumnas y otros
integrantes de la comunidad educativa.
Definición oper acional: Instrumento de cuestionario
autoadministrado, secc ión II y III .
Se incide en el fortalecimiento de su unión cultural en la gestión
escolar del establec imiento educativo.
Definición conceptual: se precisa la cultura se gún González,
(2006:30 ) como el sistema de valores, razones, creencias,
supuestos que sub yacen en los acontecimientos, en cómo
funciona y en cómo sea una organización escolar . L a gestión
escolar se gún B arrientos y T aracena (2008 :3 ) atañe el g obierno
del establecimiento educativo, ba sado en la colaboración de
diversos ac tores en la toma de decisiones y en l a puesta en
práctica d e actividades dirigidas a p romover la formación de
los estudiantes. La or g anización escolar es definida por Garcí a
Hoz y M edina (1987:33) como el ordenamiento de los diversos
componentes de la escuela, con el objeto d e que converjan d e
forma adecua da a la educación de los estudiantes.
Definición oper acional: Instrumento de cuestionario
autoadministrado, secc ión II .
Subhipótesis 1.5.2.3
Se transmiten los tipos de mensajes de la comuni cac ión
organizacional interna entre los directivos y el profesorado .
Definición conceptual: se signifi ca el m ensaje, explica
González (2006 :111), como el conjunto de signos y símbolos,
que constitu y e n la ide a, el signi ficado o la informac ión
33
transmitida por un emis or a un receptor con la aspiración d e
comunicar algo o bien de e jercitar al guna forma de influenc ia;
incluso, sost iene que en su desenvolvimiento s e emplea el
contenido concebido como un sistema de unidades de
información o de significado y los signi ficantes entendidos
como una nómi na de componentes ex presivos a través de lo
cual se decodifica el mensaje. La comunicación o rganizacional
interna en palabras d e Andrade (2005:17) e s el conjunto de
acciones realizadas por la entidad or ganizativa para la
ge neración y mantenimiento de buenas relaciones con y entre
sus int eg rantes, a tr avés del empleo de div ersos medios de
comunicación destinados a con servarlos informados, unidos y
motivados con el fin de aportar con su l abor al cumplimiento
de los objetivos organizacionales; y, por ello , detenta en
calidad de público meta a los colaboradore s de la entidad
organizativa. L os equipos docentes dire ctivos, en el artículo
n°10 de la L ey General de Educación publicada en el diario
oficial el 12 de s eptiembre de 2009, M I NEDUC (2009 :1 ), en
los establecimientos educa cionales detentan el derecho a guiar
el despliegue d el pro yecto educativo del establecimiento que
dirigen; en cambio, son deberes de los equipos docentes
directivos liderar los e stablecimientos asignados, en base a sus
responsabilidades, y tend er a incrementar la calidad de éstos;
desenvolverse profesionalmente; propiciar en lo s docentes el
perfeccionamiento p rofesional re querido para el logro de sus
metas educativas, y cumplir y aceptar las normas del
establecimiento que dirige n. En el artículo n°10 de la L e y
General de Educación publicada en el diario ofi cial el 12 de
septiembre de 2009, M INEDUC (2009 :1 ), se reconoce como
debere s de los pro fesionales de l a educación realizar la fun ción
docente d e man era idónea y re sponsable; orientar
34
vocacionalmente a sus estudiantes cuando sea pertinente;
actualizar sus conocimientos y evaluarse de forma pe riódica;
investigar, ex plicar y enseñar los contenidos curr iculares
concernientes a ca da ni vel educativo fijados por las bases
curriculares y los planes y pro gramas d e estudio; aceptar las
normas del establ ecimiento en que practican y los derechos de
los estudiantes, y cul tivar un trato de res peto y sin
discriminación arbitraria con los alumnos y alumnas y otros
integrantes de la comunidad educativa.
Definición oper acional: Instrumento de cuestionario
autoadministrado, secc ión II y IV.
Se propicia un desempeño participativo en los p rocesos de la
ge stión escolar en el establecimiento educativo.
Definición conceptual: Se conceptualizan las funciones
profesionales de los profesionales de la educación de acuerdo
al D.F.L. Nº 1 del 22 de enero de 1997, artículo 5º M I NEDUC
(1997 :1 ), la docente, l a docente-directiva y l as diversas
funciones técnico-pedagógicas de apo y o. La participación se
define po r G ento (1999:36) como l a intervención en la toma d e
decisiones, y no ex clusivamente como la instauración de
canales multidireccional es de comunicación y consulta; sobre
esto, cita a Lowin, A. (1 968) para estimar que un a completa
participación acontece cuando las d ecisiones s e toman por las
personas que han de actualizarlas. En este contexto, la
dimensión de proceso de acuerdo a González (2006 :29) atañe
en las organizaciones escolare s la administración de diversos
procesos y actuaciones, como es el caso de los curriculares y
de ens eñanza-aprendizaje junto con otros procesos
organizativos; en tal sentido, los procesos puestos en prá ctica
35
deben ser diseñados y articulados con las otras dim ensiones del
establecimiento educativo y ; además, tener pr esente el cómo y
el por qué se desarrollan procesos específicos y que los
contenidos fundantes de la articulac ión incidirán en las otras
dimensiones. La gestión escolar s egún Barrientos y Taracena
(2008:3) atañe el gobierno del establecimient o educativo,
basado en la colaboración de diversos actores en la toma de
decisiones y en la puesta en práctica de actividades dirigidas a
promover la formación de los estudiantes. L a organización
escolar es definida por G arcía Hoz y Medina (198 7 :33) como
el ordenamiento de los diversos componentes de la escuela, con
el objeto de que converjan de forma adecuada a la educación
de los estudiantes.
Definición oper acional: Instrumento de cuestionario
autoadministrado, secc ión II .
Subhipótesis 1.5.2.4
S e identifican algunos rasgos del flujo comunicativo dado entre
los directivos y el profesorado.
Definición conceptual : se c oncibe la comunicación
organizacional interna en palabras de Andrade (2005 :17) como
el conjunto de acciones realizadas por la entidad organizativa
para la ge neración y ma ntenimiento de buenas relaciones con
y entre sus integrantes, a travé s del e mpleo de diversos medios
de comunicación destinados a conservarlos infor mados, unidos
y motivados c on e l fin de a portar con su labor al cumplimiento
de los objetivos organizacionales; y, por ello , detenta en
calidad de público meta a los colaboradore s de la entidad
organizativa. Por otra parte, Castillo (2004:271 ) formula que la
comunicación interna vale como canal de comunicación entre
36
los integrantes de la entidad organizativa, porque media nte ella
se produce un flujo de comunicación que circula en todos los
sentidos para informar y disponer de información, y se lleva a
cabo mediante c anales for males o comunicación formal y a
través de relaciones info rmales o comunicación informal. Los
equipos docentes directivos, en el artículo n°10 de L ey General
de Educación publicada en el diario ofic ial el 12 de se ptiembre
de 2009, M I NEDUC (2009 :1 ), se apunt a que en los
establecimientos educacionales detentan el derecho a guiar el
desplieg ue del pro yecto educativo del establec imiento que
dirigen; en cambio, son deberes de los equipos docentes
directivos liderar los e stablecimientos asignados, en base a sus
re sponsabilidades, y tender a incrementar la calidad de éstos;
desenvolverse profesionalmente; propiciar en lo s docentes el
perfeccionamiento p rofesional re querido para el logro de sus
metas educativas, y cumplir y aceptar las normas del
establecimiento que dirigen. En el artículo n°10 de Le y G eneral
de Educación publicada en el diario ofic ial el 12 de se ptiembre
de 2009, MI NEDUC (2009 :1 ) se explicita que son debere s de
los profesionales de la educación r ealizar la función docente de
manera idóne a y responsable; orientar voc acionalmente a sus
estudiantes cuando sea pe rtinente; actualizar sus conocimientos
y evaluarse de forma periódica; investigar, explicar y enseñar
los contenidos curriculares concernientes a cada nivel
educativo fijados por la s bases curriculares y l os planes y
programas de estudio; aceptar las norm as del esta blecimiento
en que practican y los derechos de los estudiantes, y cultivar un
trato de re speto y sin discriminación arbitraria con los alumnos
y alumnas y otros integrantes de la comunidad educativa.
Definición operacional: C uestionario autoadministrado,
sección II .
37
S e posibil ita detectar ciertas tendencias en el manejo de la
comunicación organizacional interna qu e propician la eficacia
de la gestión esc olar en el establecimiento educativo.
Definición conceptual: se define la co municación
organizacional interna en palabras de Andrade (20 05:17) como
el conjunto de acciones realizadas por la entidad organizativa
para la ge neración y ma ntenimiento de buenas relaciones con
y entre sus integrantes, a travé s del e mpleo de diversos medios
de comunicación destinados a conservarlos infor mados, unidos
y motivados c on e l fin de a portar con su labor al cumplimiento
de los objetivos organizacionales; y, por ello , detenta en
calidad de público meta a los colaboradore s de la entidad
organizativa. La eficacia plantea Fullan (2002 :79 -80) a través
de la cita Newmann et al. (2000), se compr ende como la clave
del éxit o a la capac idad escolar, constituida por el saber, la
potencialidad y disposición de los docentes; la comunidad
profesional; la consistencia del programa; los recursos
técnicos; y el li dera zgo de los dire ctores; en t odo caso, lo
definitorio es l a mix tura de los cinco componentes. L a gestión
escolar se gún B arrientos y T aracena (2008 :3 ) atañe el g obierno
del establecimiento educativo, ba sado en la colaboración de
diversos ac tores en la toma de decisiones y en l a pue sta en
práctica d e actividades dirigidas a p romover la formación de
los estudiantes. La organiz ación esc olar es definida por García
Hoz y M edina (1987:33) como el ordenamiento de los diversos
componentes de la escuela, con el objeto d e que converjan de
forma adecua da a la educación de los estudiantes.
Definición oper acional: Instrumento de cuestionario
autoadministrado, sección II y V.
38
1.6 Breve síntesis de la me todología de la investigación
La m etodología que se utiliza en esta investigación se puntualiz a en el
Capítulo 3: Metodología, sin embargo en este punto se refiere una br eve si nopsis sobre
esta materia. El estudio trata el problema de la aplicación de la comunicación
organizacional interna entre los directivos y el profesorado en el marco del incremento
de la eficacia de la ges tión escolar en el establecimiento educativo, adscrito a las
comunas de Pudahuel y La Cist erna; para recabar y disponer de información significativa
que posi bilite tomar conocimiento de la realidad existente sobre la situación estudiada
en éstos establecimientos. En consecuenc ia, para los efectos del presente estudio se
considerarán princ ipios, criterios e indicadores especificados, principalmente, e n las
disciplinas de la comuni cac ión organizacional in terna, organización escol ar y gestión
escolar.
Se estima oportuno en el desarrollo de la actual investigación e mplear los
vocablos, en calidad de sinónimos de establecimi ento educ ativo los de establecimiento
educacional, colegio, escue la, lic eo, centro educativo, inst itución educativa,
organización escolar y org anización educativa.
En el desarrollo de la investigación de este problema se aplica, de acuerdo a
lo señalado po r S ierra Bravo (1994:334) un diseño no ex perimental de ti po seccional
exploratorio y descriptivo. También, este estudio se considera de enfoque inte gra do
multimodal o enfoque mi xto de acuerdo a H ernández, Ferná ndez-Collado y Baptista
(2006), porque comp rende el uso conjunto de la perspectiva cuantitativa y cualitativa,
dado que potenc ian la in vestigación.
El prese nte trabajo sobr e el estudio exploratorio y descriptivo de la aplica ción
de la comunicación or ganiz acional interna entre los directivos y el pro fesorado en el
marco del incremento de la eficacia de la gestión escolar en el establecimiento educativo,
adscrito a las comun as de Pudahuel y de La Cisterna, se puntualiza que co nsiste, en lo
39
principal, en el diseño y en la puesta en práctica de la metodología, compuesta por la
etapa c uantitativa y la etapa cualitativa. Se detallan de forma breve a continuación:
Etapa I: cuantitativa
En el desarrollo de la fase cuantitativa, en lo principal, se aborda
la determinac ión de u na muestra probabilística apreciando desd e la
afirmación de Hernández et al. (2006) que posibilita establecer una muestra
estadísticamente representativa de la población de inclinación, a partir d e
ésto se precisa la unidad de observación como la aplicación de la
comunicación o rganizacional interna entre los directivos y e l profesorado en
el marco del incremento de la eficacia de la gestión escolar en el
establecimiento educativo.
La técnica de recogida de información que se emplea en el
desenvolvimiento de la etapa cuantitativa de la p resente investigac ión es el
cuestionario autoadministrado o encuesta, el uso de esta téc nica implica
según Hernández et al. (2 006:331) la entrega de la encuesta a la persona y
ésta l a respond e, tanto en su lugar d e trab ajo como que se desplace a un lugar
para c ompletarla.
Etapa II: cualitativa
En el desarrollo del proceso cualitativo, en lo principal, se trata
la recolección y el análisis según He rnández et al. (2006); además, afirma
que esta fase concierne definir a pa rtir de la población o unive rso una
muestra cont emplando el logro de un conoc imiento prof undo sobre el
fenómeno e n estudio. Para estos efectos se acentúa tener pre sente una
muestra no probabilística, cu y as características s eg ún C anales, Alvarado y
Pineda (2013) atañen que el investigador eli ge su muestra aplicando ciertos
criterios determinados para el cumplimiento de los objetivos de la
46
publicaciones escritas tales como revistas, manuales y boletines de noticias, en donde
participaban los e mplead os.
También, se puntualiz a siguiendo a esta esp ecialista que diversos estudios
trataron l a e ficacia d e lo s medios de comunicación descendente encauzados hacia los
empleados (Baker, Ballantine y True, 1949; Peterson y J enkins, 1948); inclusive,
expresa que abordaron el mejoramiento de las publicac iones esc ritas c on el fin de
tornarlas más atra ye ntes e incrementar de esta forma su índice de lectura , indagar las
actitudes del pe rsonal hacia la comunicación corp orativa descendente, y la relación que
se establece entre gra do de información y nivel de motivación del traba jad or.
La comunicación or ganizacional apar ece siguien do a S otelo (2004 :36),
en periodos cercanos en diversos lugares en el m arco de la lógica democrát ica liberal;
sin e mbargo, se acepta el aporte de la ex perienc ia de los Estados Unidos. También,
reconoce desde la p erspectiva académica l a identificación de las profesiones
informativas efectuada por los historiadore s nortea mericanos, a las que ha n denominad o
Public Relations o relaciones; y , también, distingue en el plano práctico el haber sido el
primer país en ex poner ex periencias que devien en de la comunicación or ganizacional,
de la manera que se le conoce ho y día; incluso, en la actualidad la estructura, el concepto
empresarial, las técni cas de comunicación empleadas, los perfiles profesionales y los
modelos formativos en comunicación or ganizacional se encu entran liderados por los
Estados Unidos. De igual manera, se releva el que localiza el comienzo de la
comunicación organizacional como profesión en los Estados Unidos, con el surg imiento
de los agentes d e pr ensa o press agent hacia mediados del si glo X I X. A este respecto,
Sotelo cita a Bernay s para identificar las fases de lo que hoy se conoce com o estrategia
de comunicación.
En e ste marco, se identifica parafraseando a Bernays (2008:51 -52) a l
propagandista, que pos ee experticia pa ra interpretar a las c ompañías, desc ifrar los
pensamientos del público junto con entender al público para los promotores de esas
47
novedosas emp resas e id eas y se le denomina con el vocablo de « aseso r en relaciones
públicas » .
En este contexto, se releva e n D el Pozo (1997:27) la comunicac ión
organizacional en Estados Unidos, después de 1945, porque c onstituye una actividad en
camino a la plen a profes ionalización debido al i mportante incremento del número de
practica ntes, a la generalización de la función de comunica ción en las empresas, en
instituciones públicas y en organizaciones sin fines de lucro y al crecim iento del número
de agencias destinadas a otorg ar servicios de comunicación. Además, apun ta que debido
a la publicación periódica de literatura científica y a la administración regular de cursos
de relaciones públicas en las f acultade s de periodismo de las u niversidades
norteamericana s. Incluso, manifiesta que acaece el afia nzamiento de las primeras
asociaciones profesional es, en donde se destaca la Publi c Relations Society of America
(PRSA) y la International Association of Business Communicators (I A BC), ambas
conforman dos referentes mundi ales en la actualida d; asimismo, estas asocia ciones y la
Internationa l Public Relations Associations (I PRA), de ori gen eu ropeo, p rodujeron el
primer estatuto de la profesión y los códigos é ticos.
De igual modo, se refie re según Del Pozo a Estados Unidos y a qu e
exportó la comunicación orga nizacional, en particular a países de Europa Occidental,
bajo el Plan Marshall, a través del establecimiento de agencias a instanci as de las grandes
empresas norteamericanas que ab rieron instalac iones en dichos países junto con la
creación de age ncias como el I nstitute of Public Relations o la International Public
Relations Association. En Europa, esta especialista, destaca expresamente en el Reino
Unido la puesta en operación de los servicios de información de las corporaciones locales
y del Government Information Service, destinado a acercar las instituciones públicas con
los ciudadanos; en Francia las asociaciones profesionales y la re alización del primer
intento de brindar un est atuto legal a la prof esión, en 1964; sin embar go, en España las
relaciones públic as come nzaron como apo y o a la acción publi citaria y a la s entidades
apolíticas, la Sociedad Anónima Española de Relaciones Públicas constitu ye la primera
48
agencia de c omunicación, en 1960, y se propició el establec imiento de un estatuto social
y de un Re gistro Ofic ial de practicantes.
Sobre esta materia, se precisa siguiendo a Míguez (2007 :3 ) a tr avés de la
cita de Puchan la incorporación d el término public relations en Alem ania p or 1937 con
un texto de Carl Hundha usen; pero, se comienza su generalización diez años más tard e;
luego Oeckl propone el término de Ôffentlichkeitsarbeit como reemplazo de la p alabra
inglesa, significa trabajando para el público o trabajo con el público, de acuerdo a
Míguez que cita a Bentele y Peter (1996); des de los años 50 se emplearon ambos
términos; y , en e l presente, la ge neralidad de los profesionales y académicos emplean la
palabra communication managment o dirección de comunicación en reemplaz o de public
relations o su equivalente alemán.
En este cont exto, este autor cita a Bentele (2006) para exponer que la
palabra de dirección de comunicación co rresponde al requerimiento de comprender las
relaciones públicas como una función directiva al interior de la empresa. P or otra parte,
explicita que en España existe la tendencia de sustituir el término de relaciones públicas
por otras palabras, e ntre ellas cita a ADECEC (2002) para referir el de comunicación.
A este respec to, se detalla de acuerdo a Almansa (2004:18) por medio de
la cita de Villafañe (2000 ) que hasta el 2005 se vivencia e l establecimiento del conc epto
de comunicac ión, progresando en la unificación de mensajes emanados de las
corporaciones, en la consolidación de la comunic ación como componente estratégico,
en la transmisión de la cultura del corporate y en la localiz ación del departamento de
comunicación en posi ciones más destacadas d el organigrama d e la o rganización.
También, ex pone la búsqueda de destacar dos área s funda men tales para alca nzar la
comunicación organizacional, son las re laciones públicas y el marketing, la prime ra
contempla la fund amentación teórica, la comunicación inst itucional, la comunicación
interna y la comunicación a dministrativa; en cambio, el marketing corresponde a toda la
comunicación me rcadológica.
49
Además, se matiz a este planteamiento al pormenorizar según Kröhlin g
(2007 :5 ) los c ambios provocados por el proceso de industrialización porque obligaron a
las empresas a tratar de encontrar nuevas maneras de est ablecer comunicación con el
público interno, a través de publicaciones dirigidas a los empleados y co n el público
externo mediante publi caciones centradas en los p roductos, con el objeto d e enfrentar a
la conc urrencia y a un nuevo proceso de comercialización. La c omunicación con el
público interno expresa esta autora comienza c on un formato de tipo administrativo y de
información, constituyen las primeras iniciati vas de las comunic aciones e n las
organizaciones, en especial la comunic ación administrativa o gerencial, la cual asume
un carácter funcional e instrumental.
Con relación a ello, Kr öhling (2007 :7 ) estima que la comunicación
organizacional integrada debe ser ent endida como una discip lina que estudia el proceso
o fe nómeno comunicacional al int erior de las organizaciones, en el contexto de la
sociedad globalizada y como fenómeno inhere nte a la natura leza de las organizaciones
y de los agrupamientos de personas que la integra n. Se destaca, sig uiendo a esta
especialista, la comunic ación organizacional co mpuest a por diversas modalidades
comunicativas que pe rmean su actividad; además, comprende de ac uerdo a Kunsch
(2003) la comunicación institucional, la comunicación merca dológica, la comuni ca ción
interna y la c omunicación administrativa.
En este contexto, se especifica según Kröhling que en la déca da de 1950
prosiguieron los e studios acerca de las indaga ciones de c omunicación descendente
comenzadas en los año s cuarenta, entre otras, y una de las lí neas de investigación más
relevante fue la de p equeños grupos de estudio s obre redes de la organización. En tal
sentido, Del Pozo (1997:29-30) cita a Jacobson y S eashore (1951) y Weis y J acobson
(1955) para señ alar investi gaciones sobre el es tudio de re des de comunicación en
estructuras organizacionales complejas, la distorsión de los mensajes en la comunicación
ascende nte, la consecuencia de la incidencia d e un directivo en la c omunicación
ascende nte con sus empleados o las vari ables d e la comunic ación ascendente jefe-
subalterno.
50
Abundando sobre esta materia , se explicita en palabr as de Del Pozo
(1997:27) que la teoría y la práctica de la comunicación or ga nizacional di spone de las
primeras contribuciones académicas en la década del se senta, en particu lar sobre la
comunicación interna en términos de función en la estructura de las or ga nizaciones
sociales y en la búsqueda de la eficacia y la productividad; afirma que se constató que
las instituciones sufrían un proceso de democratiz ación junto con que la participación
efec tiva de los empleados en la dinámica organizacional incrementaría la co mpetitividad
de la org anización. De igual forma, apunta esta a utora que los especialistas comenzaron
a revisar la comunic ación formal e info rmal, las funciones de la comunicación en el nivel
ascende nte y descendente, los instrumentos de comunicación y los métodos de
evaluac ión interna; y , hacia la década del setenta la Asoc iación Internacional de la
Comunicación traba jó un sistema de estudio y mej ora de la comunicación i nterna.
Inclusive, se precisa que l os departamentos de comunicación interna
comienzan a operar al decir de Pinillos (1996:50), cuando los directivos no pueden o no
desean entrar en contacto directo con los más im portantes grupos d e influencia de sus
organizaciones. En España apunta que e ste proceso comenzó en la déca da del setenta y
a principios de los años o chenta, e l futuro departamento de comunica ción se localizó e n
las direcc iones de recursos humanos y organización, además de otras unidades.
A objeto de complementar esta perspectiva, se señala que las áreas de
estudios de comunicación organizacional se gún Deetz (2001) al citar a Wert -Gray et. al
(1991) corresponden al flujo de informac ión y canales, a l clima y superior/subordinado;
también, cita a Redding and Tompkins (1988) para ilustra r las de canales formale s,
comunicación superior/s ubordinado, medios informales, medición y r ecogida de datos;
además, cita a Putnam y Cheney (1985) para rel evar las de medios, com unicación y
clima, superior/subordin ado, estudio de redes, ca nales de comunicación y nuevos
enfoques; e inclusi ve, cita a Allen, Gotcher y Seibert (1993) para exponer las de
interacc iones entre l as personas, destr ezas de comunicación, cultura y símbolos,
circulac ión de información y canales, poder e influencia, pr oceso de toma de dec isiones
y solución de problemas, redes de comunicación, comunicación y tipos de liderazgo, la
51
interfaz en el medio de la entidad organizativa, tecnología, len gua je y mensajes,
estructura, incertidumbre e informa ción para la acomodación, equipos, ética,
interculturalidad y clima organizacional.
La comunicación o rganizacional y l as subdisciplin as se desarrollan en el
plano de l a en señanza y de la investiga ción, de acuerdo a Zorn (2002 :3 ), desde h ace
treinta años; los cursos de comunicación organiz acional están c entrados, desde la década
de los setenta y ochenta del siglo pasado, en la comunicación interna y en gran parte en
la comunicación interpersonal; en particular, en el estudio de p roce sos de s ocialización,
flujos de información, relaciones de supervisión, liderazgo y toma de d ecisiones; y, en
los últim os años se han incorporado procesos i nternos como administración de la
diversidad; como a simismo, los c ursos de c omunicación orgánica han integrado ho y día
un foco int erno de carácter macro orientado a fenómenos de clima, cultura orgánica,
poder e identidad. T ambién, señala este autor que los cursos de comunicación en las
organizaciones inclu yen capacidades de comunicación necesarias en la o rganización,
tales como facilitación de grupo, manejo del conflicto y toma de decisiones; además,
cursos de g r an envergadu ra tratan teorías y procesos de la comunicac ión organizac ional.
Desde los años ochenta del siglo XX, se puntualiz a sobre la comunicación
organizacional parafraseando a Del Pozo (1997:27 ) que alcanzó su madurez, debido a la
extensión de la función comunicativa a toda forma de actividad en organizaciones con
fines, sin fines de lucro y públicas; ade más, e sta a ctividad se incorpora e n países en vías
de desarrollo, que dejaro n los regímene s comunistas o con sistema polí tico autoritario ;
y , también, se inicia la práctica de las relaciones públicas.
En este contexto Fra ncia se expone en palabras de Del Pozo propuso una
reformulación práctica d e la comunicación organiz acional articulada con el conc epto d el
Dircom o Dire cción d e Comunicación, en la empresa d ebe inst alarse un departamento
de comunicación, centrado en la atención d e la publicidad, de las relaciones públicas y
de la comunicación interna, dirigido por un Dir com, debe estar localizado en la alta
52
dirección de la organización y r esponsabilizarse del diseño de la estrategia general de
comunicación.
El concepto de Dire cció n de Comu nicación se expone según Del ga do
(2005:53 ), desde la perspectiva académica, ha sido tratado por Van Riel (1997),
D^Humeres (1994), Costa (1995) y Ar genti (2003), entr e otros; señala l a t esis de que
las or ga nizaciones disponen de una identidad cor porativa sin gular que deben pro yectar
sobre el m ercado de la información, para alcanzar el r econocimiento de s us públicos y
producir en ellos una imagen posi tiva; asimismo, la teoría de la dirección de
comunicación o comunicación corporativa releva que tod a entidad debe manifestar una
personalidad coherente ante los ciudadanos, como producto de su condición de
organización social.
Sin embarg o, indica P inillos (1996:52) en la década del noventa, los
departamentos de comunic ación no habían lo gra do compromet er a los directivos en los
procesos de comunicació n o asimilar esta función a los procesos cotidiano s de gestió n
de los direc tivos, para enf rentar esta sit uación se ha empleado el liderazgo su stentado en
los valores de la lealtad y de la confianz a y en amb os reside el surgimiento de la
comunicación interna, po rque el trabajador puede parlar con sus superiores ace rca de la
empresa.
El dil ema de la comunicación interna refiere este autor implica qué contar
y qué c allar, e l contenido aborda t emas sociales de los empleados y o perativos del
trabajo, noticias enlazadas con la misión, sus objetivos, sus valores, entre otros; los
contenidos de la comunicación interna sufrieron un c ambio debido a la promulgación de
leye s vinculad as con la transpare ncia informativa de las empresas, por la década de los
ochenta; además, se c rearon diarios con informaciones de tipo económica; a partir de
ello, estima que la c omuni cac ión interna ocupó un lugar trascendente en la
administración de las empresas, por esta fecha, pues se opt ó por informar de manera
directa a la plantilla de empleados y a los medios de comunicación.
53
En Ing laterra, afirma D el Poz o (1997:137), se in crementa la importancia
asigna da a la comunicación interna a tr avés d el t iempo; el enla ce entre comuni cac ión
interna y externa c onstit uy e un tema primordial y función r eleva nte del Director de
Comunicación, porque a mayor inc remento d el ámbito de actividad de la empresa
moderna en la sociedad ma y or evolución de la comuni cac ión int erna ha cia el desempeño
de un rol fundamental, lleg ando a se r empleada como dispositivo est ratég ico del
management actual.
La comunicación intern a, pa rafraseando a Pinillos (1996:56), se sustenta
en la utilización de medi os dirigidos a favorecer e l contac to persona l entre los directivos
y los integrantes d e su equipo de trab ajo y de é stos e ntre sí; los medios d e comunicación
interna de carácter personal benefician el contacto entre person as y un flujo de
información en doble sentido; los canales personales han sufrido pocos cambios
esenciale s, dado qu e las o rganizaciones han empleado acciones sim ilares, en situaciones
de im provisación, de crisis o de intuición. En la actualidad, apunta qu e un número
importante de organiz aciones están operand o diversos canales personales de
comunicación, tales como entrevistas individuales, equipos de trabajo , círculos de
calidad, grupos de p ro y ecto, sistema de inducción y reuniones de cascada informativa;
y estos ca nales se han ido incorporando en las organizaciones a medida en que se ha
erig ido un sistema participativo de g estión, las socieda des oc cidentales ha n promovido
valores democráticos y han for talecido la práctica de los derechos de los trabajadore s.
Acerca de la evolución de los canales de comuni cación, indica Pinill os
(1996:58), se desarrolló a la par del desenvolvimiento de la comunicación interna y
desde 1990 las entidades organizativas ini ciaron su present ación de manera cre ativa e
innovadora; así, los canales físicos de comunicación interna, concebidos como soporte
material para entregar y recepcionar información, son los más utilizados hasta este
momento en la empre sa española.
Por otra parte, se puntualiz a sobre l a comunicación interna atendiendo la
referenc ia de P inillos (19 96:58 -62) que de acuerdo a su e volución para el año 2000 debe
abordar diversos desafíos, tales como implicar a los int eg rantes de la línea d e mando e n
54
actividades de comunicación interna y de este modo transformarla en una real
herra mienta de gestión.
El segundo desafío especifica Pinill os reside en erigir una vinculación
precisa entr e comunic ación interna y cuenta d e resultados; para ello es necesario pr ecisar
criterios destinados a cuantificar las acciones de comunicación interna. El t erc er desafío
sugiere Pinillos trata de las nuevas tecnologías de la información y comunicación
aplicadas a la gestión de la información; los resp onsables de l a comunica ción int erna
deben generar sistemas d e información sobre la mi sma, centrados en la información más
trascendente de la ca dena de valor, colocarla a l servicio de la plantil la mediante un
ordenador, y t ransmitir todos los mensajes acerca de l a misión y l os objetivos
estratégicos de la organiz ación.
En este ma rco, se visualiz a de acuerdo a Pini llos (1996:62) a la
comunicación con y entr e los empleados como un a specto central en el desen volvimiento
de la vida orga nizacional, lo cua l se increment a de forma paulatina de sde que las
organizaciones han ingresado en la economía del conocimiento (Murg olo - Poore et al.,
2002), en torno a esto, apunta que la sociedad de la información implica de safíos y
oportunidades para el pro ceso de la comunica ción i nterna, porque las nuev as tecnologías
están generando nuevos cana les de comunicación al interior de las organizaciones, y
mutando los tradicionales medios de comunicac ión. Por último, explica que l as nuevas
tecnolog ías y en pa rticular I nternet están incidiendo en la evolución de la c omunicación
interna tradiciona l hacia la e-comunicación.
La relevancia del componente humano y d e la interacción pe rsonal señala
Capriotti (2009:51), no se puede minusvalorar cuando se aplica todo el potencial de las
nuevas tecnologías (McDermott, 1999); internet no ha mutado en las personas el
requerimiento de la inte racción cara a cara con otr as pe rsonas o con l as organiz aciones,
(Holtz, 2002) Mur golo-.Poore y Pitt (2001) d ado que la presencia humana y la tecnolo gía
deben funcionar de man era conjunta con el fin d e brindar el equilibro que permitirá a los
55
comunicadore s max imizar todas las interrelacion es e int erca mbios; y esto constituye el
desafío futuro para los profesionales de la comunicación interna.
Además, se presenta e n el campo de estudio y de práctica de la
comunicación organizacional interna, pa rafraseando a Andrade (2005:45), un desarrollo
importante durante los últimos tiempos y un a ca ntidad c reciente de empresas dispone de
unidades encargadas de desenvolver esta f unción; sobre esta materia acentúa la
importancia de la agenda de los últimos cong resos anua les de la IABC (Internat ional
Association of Business Communicators). Por otra parte, subra ya este autor que los
comunicadore s organizacionales en la actualidad, e n pa rticular los internos, manifiesta n
preocupaciones en o rden a lograr que la funci ón de la comunicación interna sea
visualizada como estratég ic a y no sólo como operativa por la organización; abordar la
necesidad de diseñar un plan estratégico de comunicación enfocado a indi car de forma
clara la dirección y los medios destinados a conc retar la contribución espera da, la
función y los re sultados organizac ionales; tratar el tema de la medición de los re sultados
obtenidos; y , desarrollar habilidades de comunicación interpersonal (fa ce to face) en
este nivel o rganizacional, dado que establece el ma y or contacto con la mayoría d e los
empleados y de los trabajadore s.
También, respecto de t emas se especifica de acuerdo a Andrade
(2005:46 ) la posibilidad con cierta certeza de que en un futuro cerc ano se estudie el de
la función d e “contado r de historias” (stor y teller) del comunica dor, consiste en
ejemplificar a los empleados a través de historias sig nificativas los gra ndes mensajes de
la organización, como por ejemplo sus valores y p rincipios; el de la ética corporativa y
el de la creación de un clima bas ado en la confianza; la marca en la empresa, sobr e
productos, servicios y personal, en tér minos de cómo de sarrollarla, posicionarla y
transformar la en un factor clave de competitividad.
En torno a esta materia, se refiere a Ongallo (20 08:113 ) con la cita de
Elías y Mascaray (1998), para sost ener que el concepto de comunicación int erna debe
evolucionar d esde un conjunto de medios enfocados a mejorar los flujos de
62
El patrón organizador de las interacciones humanas que conforman la
empresa expone Garc ía Jim enez (1998 :7 ) es la comunicac ión; además, esta
última posibilita visuali zar el sistema empresa m ediante sus indicadores y
efec tos, tales como las conductas de ta reas y redes de actividades junto con
las conductas de rel ación y redes de comunic ación. En tal se ntido la
comunicación interna se considera po r dicho autor como una paut a
organizadora d e interacciones e n términos de eventos o acontecimientos; los
eventos de tarea aluden a lo que le suc ede a los individuos en su calidad d e
sujetos de acciones produ ctivas. Además, ilustra que el desenvolvimi ento de
actividades concierne un a manera específica de relación ent re los integrantes
de una empresa; por tanto, implica la exist enci a de hechos, procesos y
actividades ritualizadas y se les puede concebir como más caracter ístico del
sistema formal. Por último, se reconoce, según Garc ía J iménez, su enlace
con la comunicación interna de carácter rutinaria y cita a Lengel & Daf t
(1 991) para carac terizarlas como sencillas, lógicas, directas, breves,
impersonal es y posibles de anticipar.
En cambio, se explica siguiendo a este autor a los acontecimientos de
relación human a co mo informativos y comunic acionales, pues abordan
principalmente la cultura mediante el tratam iento de pensamientos,
actitudes, valor es, c reencias y pa receres; incluso , integran el ámbito de las
comunicaciones no rutinarias y genera n novedades susceptibles de ser objeto
de interpretaciones inadecuadas y ambiguas, generalmente imbuidas de
afec tividad y de asombro.
Respecto de ello, se cons idera, en consonancia co n Fernández, Álvarez
y Herrero (2002:76), en la org aniz ación escolar la c omunicación de la
organización es inexistente porque se tra nsforma en órde nes a cumplir, pues
no se tiene conoc imiento de la razón y de los propósitos de las mismas.
63
Ad emás, la comunica ción interna se c oncibe por Castill o (2004 :271 )
como el tipo d e comunicación diri gida hacia los públicos internos d e la
organización, dado que Rodríguez (1991 ) la define como agrega do de
acciones realizadas en una organización, con el objeto de alcanzar la
ge neración y el mantenimiento de relaciones adecuadas con y entre sus
integrantes, por m edio del empleo de d iv ersos medios de comunicación
tendientes a c onservarlos informados, unidos y estimulados para aportar con
su labor a la consecución de los objetivos orga nizacionales. P or tanto ,
formula que la comunicación interna vale como canal de comunicac ión entre
los integrantes de la entidad organizativa, porque mediante ella se p roduce
un flujo de comunicación, que circula en todos los sentidos para inform ar y
disponer de información, se lleva a cabo mediante canales formales o
comunicación formal y a través de rel aciones informales o comunicación
informal.
La comunicación o rganizacional interna se define en palabras d e
Andrade (2005:17) como el conjunto de acciones realizadas por l a entidad
organizativa, para la generación y mantenimiento de buena s relaciones con
y entre sus integrantes, a través del empleo de diversos medios de
comunicación destinados a conservarlos infor mados, unidos y motivados
con el fin de aportar con su labor al cumplimiento de los objetivos
organizacionales; y , po r ello, detenta en calidad de público meta a los
colaboradores de la entidad organizativa.
La comunicación interna se precisa d e acuerdo a La Porte (2005:142 )
como una porción de la estrategia comunicativa, vinculada a la dirección de
las instituciones; se enfoca en la relación con los públi cos internos y aborda
la ge neración de un ambiente de confianza adecuado, con el objeto de
propiciar tanto la eficacia del trabajo como con gregar las voluntades acerc a
de una información eficaz.
64
La comunicación int erna se particulariz a por On gallo (2008:75) como
un instrumento enfocado a informar de la estrategia y fines de la
organización, constitu y e un dispositivo dirigido a servir para re coger las
opiniones y su gerenc ias de los miemb ros de la organización, lo que incide
en el log ro satisfactorio de los objetivos y permite alcanzar la coordinación
entre unidade s diferentes de la organización.
La auténtica comunicación interna se delimi ta por Álvare z (2002) como
bidireccional, porqu e la información debe circular en ambos s entidos con
fluidez; también, repre senta un concepto de re ntabilidad porque incide e n la
cuenta de resultados de la organización. Por otra parte, dicho autor cita a
Joan Elías y José Mascary (1998) para e xponer que la comunicación interna
es el genuino agente de cambio , encauzada a posibilitar la adaptación de las
organizaciones a la fluctuante soc iedad de l conocimiento, aunque utilizan e l
concepto de intracomunicación.
En el marco de la participación se pre cisa, de acuerdo a Carnic ero
(2005:23), a la óptima comunicación entre los integ rantes d e la comunidad
educativa, como asuntos de vital importancia para el éxito de la rea lización
del proceso edu cativo tales como alcanzar a estab lecer un ad ecuado clima
organizacional; f avorecer las relaciones de las personas; fort alecer el
sentimiento de pertenencia a la comunidad; congregar en torno a los
propósitos compartidos; y conllevar a plasmar la participación. En con creto,
destaca conservar el equ ilibrio entre deseos los de las personas y los d el
grupo, establecer relaciones eficaces entre la or ganización educativa y la s
personas que la constituyen.
Por otra p arte, l a e ficacia de la comunicación int erna, al de cir d e Del
Pozo (2004:262), se encuentra aseg urada en parte en el estilo de direcc ión y
en la estructura formal de la entidad organizativa, en un estilo de dirección
participativo fundamentado en la confianza y en la comunicación, en el
65
levantamiento de canales formales e info rmales dirigidos a posibil itar
combinar las diversas estruc turas organizacionales, ésto beneficia la eficacia
de la comunicación interna en la organización porque dirigir significa
integrar, repre sentar, escuchar y construir equipo.
En este contex to, se destaca en la aplicación de la c omunicación intern a,
de acuerdo Herranz (2007 :11), el enfocarse hacia resultados tales como la
eficacia y calidad en l a l abor ejecutada, al compromiso, la conciliación y la
motivación de los empleados por medio de la difusión de los valores de la
entidad para fortificar el sentido de unidad, l a capacidad de innovación, con
crea tividad y p articipación mediante canales propicios; a la flexibilidad y
dinamismo interno en b ase a ini ciativas y medid as encauzadas a fomentar
las relaciones de colaboración y coordinación entr e los equipos de trabajo y
unidades; a fortalecer la cultura corporativa y ; a promover un clima labora l
adecuado y partic ipativo entre los públicos inter nos y la base social.
2.1.2.3 Valor de la comunicación organizacional interna
La comunicación inte rna se identific a s egún O rdeix (2009:59 ) porque
conforma una he rramie nta de gestión eficaz para la e ntidad organizativa,
orientada a fortalecer su cultura or ga nizativa, mediante la aplicación de l a
habilidad de adecua ción de los mens ajes a su contexto cultura l, a su s valores
y a sus int egra ntes. Ad emás, en la comunicación int erna en la organizació n
se manifiesta, según este autor, en calidad de requerimiento el desenvolver
o considerar que la comunicación permite impedir reite raciones en los
procesos de gestión; brindar c onsistencia y s eguridad tanto a las actividades
como a los procesos de cambio; ordenar los objetivos indivi duales con los
colectivos; gene rar una cultura institucional consolidada; incidir en la
concreción de los objetivos estratégicos de la organización; disminuir el
empleo del ca udal económico y de tiempo en el estudio y pu esta en práctica
de la estrategia; unir eficiencia de la comunicación con la contribución d el
66
personal a la entidad; y favorecer en los trabajadores la aceptación de la
relevancia y del re querimiento de dirigir los procesos c omunicativos, en
particular a los en focados a a gregar valor a l a en tidad organizativa y a su
marca.
Además, respecto de la comunicación se punt ualizan como los
efec tos de ma y or trascendencia, siguiendo a Carnicero (2005:27 ), los con la
estructura del hec ho comunicativo y con su función social; por lo tanto, las
incidencias de la comunicación pose en un carácter objetivo y otro subjetivo,
el prime ro está re lacionado con los temas de la c omunicación; y, el segundo
está enlazado con aspectos de la emociona lidad. Además, abundando sobr e
esta mate ria, C arnicero (2005:21 ), puntualiz a su enfoque en la comunicación
en las instituciones esc olares en el área del subsistema social y en su
adaptac ión a los requerimientos de la sociedad, en el cambio e innovación
desde la perspectiva del ava nce y en el sentido de identidad; en el marco
comunitario, en fatiza el establecimiento de re laciones c on los integ rantes de
la comunidad; en el contexto de organización y de gestión se centra en el
desarrollo de la gestión y de la dirección. Ta mbién, indic a Carnicero e n
cuanto a las c ontribuciones de la comunicación en e l espa cio c omunitario se
considera el estímulo a la participac ión e implicación, la unión y el d esarrollo
del sentido de identificación, la co nstrucción de comunidad y las inciden cias
en la edific ación del clima de la entidad educati va; desde el prisma de la
ge stión y d e la dirección se coopera con la artic ulación de los participantes
en la aplicación del gobierno, con la ejecución de los procesos de toma de
decisiones, con la re solución de c onflictos y con la prepa ración de l proy e cto
educativo institucional.
En tal sentido, Pu y al (2001:1 ), considera a los procesos de
comunicación desde u n enfoque sistémico p ues le posibilitan a la
organización preservar la coordina ción, entre su s diversa s unidades junto
con conformar un siste ma (Katz y Kahn, 1986); por tanto, la a cción
67
coordinada y el trabajo en equipo aporta rán al cumplimiento de los objetivos
estratégicos. Ad emás, estim a que la comuni cación interna faculta l a
introducción, difusión, aceptac ión e interiorización de los nuevos valores y
pautas de ge stión enfocados a sustentar el desarrollo organizacional.
Por otra parte, se refiere como una de las finalidades de toda
organización, en ac uerdo con esta a utora , la de alcanz ar que sus trabajadores
motivados e identificados con los objetivos de la organización; el personal
también necesita estar inf ormado con el objeto d e sentirse parte de una fuerz a
activa en la entidad organizativa y que su participac ión reciba el
corre spondiente reconocimiento; así, la comunicac ión al aumentar la
factibilidad de participación, de propiciar la i niciat iva y actualizar la
crea tividad se tra nsforma en un e lemento de in tegración, motivación y
desarrollo p ersonal. De i gua l modo, aprecia a l a c omunicación interna como
aporte al perfeccionamiento de la calidad de vida laboral y del producto o
servicio oferta do por la orga nización, al incremento de la produc tividad y al
acrece ntamiento de la competitivi dad.
En este contexto, se menciona en la organización esc ol ar siguiendo a
Gairín (1996:198) en c alidad de vari able clave al sistema relacional.
Además, señala que en el sistema relacional se encuentra la persona humana
como el componente e sencial de c ualquier organización; actuar sobre la
persona implica incidir en lo más importante y permitir, por tanto, los
cambios más sustantivos y permanentes. Si n embargo, apunta Gairín se
estima la c apacidad motora del sistema relacion al con los objetivos y la
estructura junt o con las relac iones que los lían; por último, expone que e n el
sistema relacional es tras cende nte el rol d e los directivos y la relevancia de
las estrategias de dinamización (Gairín, 1992), en particular, su influencia en
los procesos de comunicación, participación, toma de decisiones y atención
de conflictos.
68
Entre las dir ectrices se considera a la hor a de enriquecer l a
comunicación en los c entros educativos, plantea Aramendi (2006:57), s e
propone la generación y fortalecimiento d e diversas redes y estru cturas de
participación; identific ar los posicionamientos y conductas de los doc entes;
supervisión de la informac ión que transita por los cana les informales y
formales de la entidad organizativa; eludir ambigüedades en las
informaciones divulgadas; propiciar la distensión y la interrelación entr e las
personas; transparentar malentendidos, códigos, conceptos y len gua jes;
estimular los procesos de tom a de decisio nes de ti po participativ o;
contemplar los ra sgos id eológicos de las personas; estimar la comunicación
como apreciada generalmente en función de su utilidad; ejecutar la
redundanc ia por c uanto la repetición de un mensa je de manera diferente
aporta positivamente a su comprensión; y , verificar el nivel de ex actitud a
través del empleo de otros canales.
Para ampliar esta perspecti va, el valor instrumental de la comunicación
interna como recurso gerenciable estratégico, de acuerdo a García (1998:53-
54), se refiere a su importancia en el ámbito de la reflexión ge neral de la
organización y a que representa un vehículo destinado a disponer de la
opinión de todos los integra ntes de la entidad, en términos de optimizar la
productividad y competit ividad mediante la m ejora de las conductas de tarea
y de relación interpersonal; transmitir de mejor fo rma, precisar y actualizar
un proye cto org anizacional compartido; asig nar fondo y eficac ia a estilos de
dirección participativos y democráticos; difundir y ex plicitar los ob jetivos
estratégicos e im plicar a las personas en su consecución; sensibili zar al
activo humano; definir l os problemas y ne cesidades, comprometer a todos
en su solución junto c on integ rar equipos de trabajo; incre mentar la
formación destinada a forjar actit udes personales, estimar la innovación y
asimilar los cambios; divul ga r informaciones y resultados, disponer de la s
ideas y opini ones de todos los integrantes y; distribuir de modo ade cuado el
trabajo, ejecutar de m ejor forma las tareas, movilizar los re cursos,
69
perfeccionar el clima lab oral, elevar la mor al de lo s empleados y g enerar una
dinámica de grupo.
También, se explicita sob re la puesta en prá ctica de la c omunicación
interna, en opinión de Cervera (2008:317), le re porta beneficios a la
organización, tales c omo indica r al pe rsonal lo qué se requiere de ellos y por
qué, una comprensión total entre los t rabajadores de la organiz ación; mayor
productividad porque posi bilita disminuir costos y per feccionar el proces o
productivo; comprometer a los emplea dos con los objetivos estratég icos de
la entidad organizativa; reemplazar el rumor por información transparente;
y ent ender que la sapiencia no sólo radica en los niveles direc tivos.
Con relac ión a ésto, la comunicación interna se especifica, La Porte
(2005:158), que opera e n distintas áreas, en donde actúa como dispositivo
potenciador de la creatividad, estas son el contexto emotivo y de relación,
los procesos de ejecución, los marcos conceptual es, el conocimiento y los
talentos. Con re specto al contexto emotivo y de relación indica tener en
cuenta como la manera de aplicar la comunicación interna contribu ye a
establecer un clima definido de trabajo, que se suma a la forma de laborar y
de relacionarse de los individu os.
Respecto de los procesos de ejecución ex presa este autor que la
comunicación contribu y e a incrementar una tende ncia interna, una manera
habitual de solucionar los p roblemas; en cambio, refiere acerca del marco
conceptual para afrontar un problema cu ando no se seleccionan prolijament e
los contenidos de la comunicación interna po drían ge nerar un acervo
conceptual cerrado.
Acerca de esta realidad, se amplía esta visión al tener pr esente a los
líderes edu cativos, en con sonancia con Leithwood ( 2009:26), porque apo ya n
la identific ación de nue vas oportunidade s para la escue la y sistemati zan una
70
visión de futuro suscepti ble de ser inspiradora ; aún más, cu ando las visiones
conllevan valor es pued en generar un compromiso por parte de los
integrantes de la o rganización y una disposición hacia un desarrollo
profesional continuo (véase, por ejemplo, Hall inge r y Heck, 2002 );
asimismo, para reconocer y construir de forma adecuada visiones, los líderes
deben ser hábiles comunicadore s, capaces de focalizar la atención y
encuadrar los problemas de tal modo que se transformen en un discurso
productivo y en una tom a de de cisiones eficaz (Bennis, 1984; Fairhurst y
Sarr, 1996). L os líderes apunta este autor deben comprender la situación en
donde laboran de man era consist ente con todos los individuos que
repre sentan para propi ciar visiones compartidas (Benn is y Nanus, 1985 ;
Daft, 1992); además, l as personas operan sobre la base de su entendimiento
de las cosas.
2.1.2.4 Proceso de comunicación
La promoción de la comunicac ión interna se valora en palabras de
Aramendi (2006:58 ) p orque enriquece las interrelaciones entre los
profesionales; y, asimismo, porque permite encontrarse bien informado,
disponer de un buen clima organizacional y una imagen positiva de la
organización escolar donde se labora, poten cia la autoestima profesional d e
los profesores y la moral de los integrantes de l equipo directivo.
La complejidad del fenómeno comunicativo se particulariza
parafraseando a De P uyal (1995 :139 ) al contex tualizarlo en re laciones
interactivas y dinámicas, en tér minos de proceso circular en donde emisor y
rece ptor intercambian de mane ra alternante s us pape les y demanda n
entendimiento entre los individuos que partic ipan. De ig ual modo, reconoce
a la información parte constituyente d e est e proceso, pues es el contenido d e
lo que se comunica; asimismo, c ita a N. L uhmann pa ra id entifica r a la
información, a la ex presión comunicativa y a la comprensión como los tres
71
componentes del fenó meno comunicativo; y, en consecuencia, para
desenvolver un proceso comunicativo la informa ción debe ser enunciada y
esta expresión comunicativa debe ser compre ndida.
La comunicació n se comprende siguiendo a Carnicero (2005 :16 ) como
una actividad o proceso centrado en tr ansmitir y difundir cierta cosa a un
individuo, habitualmente la actividad de inform ar alude noti ficar, publicar,
explicar, difundir, refe renciar, entre otr as; en ca mbio, el producto de este
proceso genera un a situación de comunicación efectiva, o sea l as intenciones
de comunicar alcanzan un resultado positivo. Inclusive, el intercambio de
carácter c omunicativo y de informac ión según C arnicero (2005:17) propicia
el establecimiento de un e nlace de c onsenso e ntre la suma de individuos qu e
integran la comun idad educativa; sin embarg o, apunta que una medida más
acentuada y m ejor contribu y e a desenvolver el c onsenso y a promover el
sentido de pertenencia al conjunto de pe rsonas y a la organización.
Además, postu la Robbins (2009:353 ) como el proceso de comunicación
está compuesto por la fuente de comunicación, la codificación, el mens aje,
el cana l, la descodificación, el receptor y la retroalimentación.
También, en el área de la comunicación organiz acional interna se
presenta de acuerdo a Andrade (2005:47) un modelo general c ompuesto por
la fase de diagnóstico, c entrada en detectar las ne cesidade s de info rmación
de la empresa ha cia su personal y en identificar los re querimientos de
información de los públicos internos de la organización; la et apa de
estrategia de comunicación, destinada a definir, desde las necesidades y
área s de opo rtunidad reconoc idas, los objetivos, los mensajes clave y la
logística de l esfuerzo de comunicación a objeto de asegurar en lo posibl e su
éxito; y , la definici ón del objetivo en dond e se aspira a determinar con
precisión lo que se des ea l ograr con el pro gra ma o c ampaña de comunicación
que se va a poner en prácti ca.
78
tanto de comunicac ión como de actividades; de igual modo sugiere que una
organización eficiente favorec e, en última instancia, e l desenvolvimiento de
flujos de comunicac ión y de tar eas correspondientes al modelo comcon.
2.1.3 Gestión de la comunicación organizacional inter na
Toda empresa o instituc ión, de ac uerdo a Tapia y Matellanes (2009 :128),
congrega en su interior múltiples individualidades, estas se encuentran im plicadas por
la concreción d e propósit os compar tidos y liadas entre sí , por medio de l a rea lización
de acciones; ad emás, enlazadas por un a disposición de relaciones conocida por todos
sus miembros y , de acuerdo a l grado de consenso establecido, permiti rá en ma y or
medida la coordinac ión de objetivos y actividades, que incidirán en el aseguramiento
del funcionamiento, man tención y generación de la organización misma (Piñuel, J .L .,
1997: 94).
En la comunicación interna se distingue la co exis tencia, indica Ongallo
(2007:71) a travé s de la cita de Tobio (1997), de t res for mas de concebirla de ac uerdo
a las fa ses de desarrollo de las organizaciones; el primer postulado , entiende la
comunicación como un f enómeno básicamente intuitivo y consustancial a la naturaleza
humana, debido a que la organización se encuentra en etapa de c rec imiento, no siente
la ne cesidad de sistematizar sus c omunicaciones i nternas porque se aporta un reducido
número de instrucciones , y se espera que los integrantes cubran sus requerimientos de
información empleando su red de relaciones informales; el segundo estadio , refiere
instituciones más desarrolladas, cu y o nivel de complejidad e xige la sistema tiz ación de
sus comunicaciones en el ámbito int erno, por ello , se determinan mecanism os para
garantizar a todos los miembros de la or ganización al recepcionar el tipo y grado de
información para e jecutar de manera e ficiente su trabajo y para tomar conocimi ento de
la relación del mismo con el conjunto; y, el tercer estadio , involucra comprender la
comunicación como un vehículo enfocado a aportar de forma activa a la tr ansformación
de una organización, en t érminos de favorecer el p roceso de ca mbio, en tal senti do pasa
79
a constituir un componente básico para gestionar el cambio al encauzar
comportamientos y poten ciar la ide ntificación de las personas con el mismo.
En la actualidad desde la dimensión teórica se e ncuentra asumido, de acuerdo
a Pu y al (2001 :1 ), que l a comunicac ión intern a co nstituye una actividad consust ancial
al devenir de la organización, porque conforma u na red tejida entre los componentes
de una organización y le otorga la característica fundamental de configurar un sistema
(Katz y Khan,1986); ade más, es la arga masa que sostiene la conexión de las unidades
de una entida d organizativa (L u cas Marín, 1997) y; el espíritu de la empresa (Puchol,
1997); incluso, la comunica ción interna se compr ende como un recurso, u n activo a
ge stionar.
En las instituciones del tercer sector s egún La P orte (2005 :142), se emplean
los mismos principios de comunicación interna pero con p articularidades d istintas , en
consonancia con su identidad y su ámbito de actuación; sin embargo, el fondo
comunicativo es igual junto con la dec larac ión de la identidad de la org anización;
asimismo, en este contexto la organización debe desa rrollar un discurso interno y
proponer su identidad de forma atractiva, ini ciando esta tarea con sus propios
empleados y voluntarios.
En torno a ello, La Porte (2005 :144) afirma sobre el discurso interno qu e se
sistematiza, debe ajustarse a la edad de la organización y a la entidad organizativa de
acuerdo a su estadio de crecimiento, se requiere realizar una objetivación sintética de
la misión y un desenvolvimiento de los procesos con el fin de asegurar su
funcionamiento en el ti empo. La s etapas ex plica La Porte de nacimiento, juventud y
madurez de las or ga niz aciones están vinculadas con el desenvolvimiento de la
fl exibili dad y de la burocracia, é sto conci erne a la bipolaridad de las instituciones, cuyo
elemento personal es sust antivo para alcanzar la eficacia de la organización, pues en
ella inciden los ánimos, los deseos de realización de las personas, entre o tros; y , el
componente estructural fundamenta el desarrollo de procesos de actuación, modelos de
funcionamiento, ca nales de comunicación, cadenas de mando, entre otros.
80
En este contex to, se por menoriza sobre el sistema educativo el h aber asumido
la obligación de r evisar sus paradigmas clásicos, siguiendo a Hopenhayn (2006 :6 ),
porque los cambios culturales a compañan y trasp asan a la person a, varían los ca nales
de información y cono cimiento, mutan las jerarquías del texto y de la imagen,
modifican los criterios para definir la validez y el anacronismo, la trascen dencia y la
ir releva ncia. También, plantea ante la incertidumbre del futuro y del probable enlace
entre educación en él pre sente y empleo en el futuro, la cita de Touraine , para ilustra r
sobre la escuela del sujeto, deberá enfocarse hacia la libertad indi vidual, la
comunicación int ercultural y la g estión democrática de la entidad social y su s cambi os.
En particular, sostiene de acuerdo a Touraine, que l a organización escolar debe unir los
dos cosmos que tensionan a los jóvene s, e l que de termina las fac tibilidades mate riales,
en espe cial las prof esionales, que brinda la sociedad y el mercado de tra bajo, y el
mundo que edifica la cultura de las juventud es, divulgada por los medios de
comunicación de masas y los g rupos de pares, (Touraine 1997, p. 333).
Asimismo, la escuela se ex pone siguiendo a Hopenha y n (2006:12 -13 ) como
el espacio más r ápido, organizado, ec onómico y masivo p ara aplicar u na apuesta
nacional por la conectividad y la di gitalización, es el cimiento diri gido a posibi litar el
desarrollo de est e paso histórico y acceder a la sociedad de la inf orma ción y del
conocimiento. En tal se ntido, apunta la ex istencia en América La tina de diversas
experiencias nacionales de equipamiento en medi os int era ctivos en escue las públicas,
tales como en Brasil el “Prog rama Na cional de I nformática en Educación” (Pr o I nfo) y ,
para los m edios de comunicación, el “Pro g rama Nacional d e Educación a Distancia:
TV Escuela”; en Costa Rica, el “Pro gra ma de Informática Educativa” (P I E MEP -FOD)
administrado desde 1988 por el Ministerio de Educ ación Pública y la Fundación Omar
D engo; en Chile, el proy ecto “Red Enlaces” , h a gene rado una red interescolar de
comunicaciones m ediante computadores entre alu mnos, profesore s y profesionales de
otras instituciones vinculadas con l a educación. Asimismo, países como Arg entina,
Uruguay, M éxi co y Cu ba, entre otros, están enfocados a instalar y a mpliar la
conectividad e scolar.
81
Respecto de la dimensión interna de la comunic ación corporativa, de acuerdo
a L osada (2004:290), se evidencia a través de la personalidad y d e la cul tura de las
organizaciones; en esta última, releva el papel de la comunicación co mo proceso
elemental, que a través d e la gestión del conocimiento posi bilita elaborar la toma de
decisiones de la entidad o rganizativa, aseg urando el enlace e ntre los valores, los éxitos
alcanzados, la historia y las de mandas, los desa fíos y los nuevos va lores que el entorno
social esgrime tanto para la actualidad c omo para el futuro.
En el ámbito de l a gestión de la función de la comunicación interna, siguiendo
a Villafa ñe (2002:242), e l entorno interno de la organización se basa en la aplicac ión
de tres principios generales, los cuales son su asimil ación en e l mana gement de la
entidad or ganizativa, la evaluación continua d e l clima interno y l a utilización de una
perspec tiva estratégica. Desde este enfoque global ilustra este especialista, se puede
tratar tanto la evolución como la gestión de una política definida de comunicación
interna, esta última comprende las etapas de d iagnóstico, pl anificación, plan de
actuac ión y d e seguimiento; las de diagnóstico, planificación y seguimiento incumben
la evaluación del clima interno y el plan de a ctuación se aplica en la e strategia d e
comunicación inter na.
Además, se desta ca, en palabras de este autor, q ue la gestión eficaz de la
comunicación interna alude su asimilación en el modelo de gestión de la organización
para concretar el cumplimiento de sus objetivos; y, la incorporación de la comuni cac ión
interna en el management de la empre sa implic a extenderse a todos las áreas de la
entidad organizativa, e s decir, formar parte de una políti ca g en eral, la de la imagen.
Abundando sobre est a materia se men ciona la gestión educativa, la conci be
UNESCO (2007 :6 ) como el conjunto de procesos t eórico-prácticos integrados de forma
horizontal y vertical al i nterior del sistema educativo, constitu y e un conocimiento de
síntesis capa z de enlazar e l conocimiento y la acción, la é tica y la eficacia, l a política y
la administración en pr ocesos orientados a est ablecer la m ejora de las prácticas
82
educativas, la ex ploración y utiliz ación de posi bilidade s y la innovación continua como
proceso sistemático; in clusive, se debe entender y valorar cómo una nu eva manera de
comprender y de diri gir la organización escolar, porque estima como una de sus bases
al cálculo estratégico situacional, el cual debe preceder, presidir y acompañar esa
actividad de carácter ed ucativa, p ara constituir e l trabajo cotidiano de la enseñanza
como en un proceso práctico crea dor de decisiones y de comunicaciones específicas.
En particular, en los esce narios y p rocesos or ganizativos pa rafr aseando a
Carnicero (2005:10) se manifiestan ciertos valores y preferencias por lo que rea lizan y
por los modos que emplean para comunicarlos. L os procesos de información y de
comunicación se c onciben afir ma Carnic ero como recursos de carácter técnico con
implicancia valórica; ad emás, precisan l os procesos de comuni cación se configuran
como componentes sustantivos para el devenir de los grupos humanos organizados, y
para la existencia de las instit uciones educativas, con especial sensibilidad sobre las
dinámicas comunica tivas.
En la actualidad la comuni cación interna se constituye, postula Gar cía
(1998:46), como una c ompetencia esencial debido a la tendencia de establece r
organizaciones no jerárq uicas, horiz ontales y diri gidas a la satisfacción del cliente; en
este sentido, con cibe a l a comunicación interna como un objeto p reponderante en la
ge stión por competencias. Sobre ello, explicita la importancia de que la org anización
reconozca lo que la dif erencia de sus sim ilares, lo que es y el dispo ner de con ocimiento
para realizarlo de mejor manera, y, por tanto, cobra relevancia para concretar su
principal objetivo considera r las competencias específicas de sus empleados.
En la actualidad, la g estión eficiente de la comunicación interna se comprende
en palabras de Ordeix (2009:60) como rentable a mediano y a largo plazo; aunque, se
requiere aplicar un esfuerzo adicional dirigido a reconoc er y a enfocar los componentes
de identidad colec tiva; asimism o, sus responsables de ben emplear y desenvolver
dispositivos y actividades comunicativas correspondientes con las características
particulares de cada c olectivo o grupo a quien se influye .
83
2.1.3.1 Dirección de com unicación
La comunicación interna se con forma sigui endo a Villaf añe
(2002:238 ), de modo sus tantivo, por la comunicación de la or ganización y
constituye una función de orden estratégico. Se destaca la comunicación
interna parafraseando a Zaragoza (2009:87 ) como una realidad, po rque
implica la participación de los emplea dos en un proy e cto organizacional
compartido, la divulgación de información a través de canales rápidos y
eficaces, la re colección d e información uti lizando instrumentos para
asegurar una doble dirección de informac ión, se localiza en los primeros
lugares de las agendas de los responsables de comunicación y de l os
directivos de empresa.
La dirección de comunicación de acuerdo a Martín (2003:71-72) debe
estar asentada en el entorno interno de la o rganización en un departamento
staff a l a alta dirección, asumiendo la misma categoría que cualquier otra
dirección de la organiz ación. En la actualidad, refiere Martín (2003:65), es
fundamental que exista la imagen d e un profesional de la comunicación,
Dircom, que al interior de la or ganización instal e un plan o estrate gia de
comunicación, en términos de fo rmular, coordinar, analizar, desenvolver,
difundir y controlar la transmi sión de me nsajes internos y externos junto con
técnicas ágiles, riguros as y verdaderas en c ada caso y acepte la
responsabilidad últ ima de la image n corporativa e inst itucional de la
organización, frente a sus públi cos internos o ex ternos a través de los medios
de comunica ción y creando salas de comunicación on -line para otor gar
rapidez a su tarea c omunicativa.
El gabinete de comunicación , sostiene Almansa (2011 :20), constituye
un sistema or ga nizado, cuya dependencia e s de la alta dirección, destinado a
coordinar y unir la total idad de actividades de comunicación de carácter
84
interna y externa con el objeto de generar, conservar u optimizar la imagen
de la entidad organizativa frente a todos sus públicos. También, Almansa la
reconoce como una disposición ordena da en razón a que tiene fija das ciertas
maneras de desempeño y de relación, y releva su dependencia de la alta
dirección porque le posibil ita desarrollar su l abor de modo apropiado y
acceder directamente a las unidades de decisión. Por último, seña la esta
autora, el gabinete d ebe coordinar la suma de las actividades de
comunicación para permitir concretar la coherencia entre todas, estima
absolutamente necesaria la conexión dado qu e en caso contrario s e
produciría desconcierto, de esta manera se favorece transmitir una adec uada
image n a la totalidad d e los públicos, pue s sólo es posible alc anzar el
reconoc imiento de los públicos a través de e stablecer un a c omunicación
continua y en consonancia con las características de cada público.
El perfil del gestor de l a com unicación int erna, en palabras de García
(1998:74), refiere de acu erdo a los resultados alcanzados en el estudio de
Norconsult en ca lidad d e características el conocimiento acabado de la
organización (100% de l os consultados), conocimiento de las técnicas de
comunicación (67% de los consultados) , conocimie nto de las técnicas de
personal (26% de los encuestados), conocimiento de los medios de
comunicación (18,8% de los encuestados). Además, considera que debe ser
de forma sim ultánea un profesional de la comunicación, un político, una
persona de confianza y d e empre sa junto con manif estar capacidad d e
transmitir que la com unicación intern a consti tuye una herramienta
trascendente para gestionar el recurso denominado activo humano , con miras
a alca nzar el fin último de la organización.
Para gestionar se expli cita, según la afirmación d e Pu y al (2001 :1 ), los
diversos tipos de comu nicación interna nec esarios en la organización
moderna, las d e excelencia e innov adoras, lo realizan por medio del
Departa mento de Com unicac ión o Gestión de Información o de u na
85
Direcc ión de Comunicación o de un Gabinete de Imagen, de Relaciones
Públicas o de Prensa. Incluso, afirma que la comunicación interna constituye
una función transversal de la or ganizac ión y, por tanto, debe ser eje rcitada
por cada directivo y su equipo.
2.1.3.1.1 Principales responsabilidades y funcio nes del Dircom
El Dircom se estima debe estar asimilado a la cultura corporativa o
institucional de la org anización, de ac uerdo a M artín (2003:109), con el
objeto de encontrarse en condiciones de formular un pla n o estrategia de
comunicación a desenvolver y diri gido a posibilit ar el cumplimiento tanto
de los objetivos o polí tica comunicativa , tendi entes a establecer una
relación ad ecua da con los eleme ntos de la organización como con los
medios de comunicación y , el resto de los públicos externos para m antener
informados a la sociedad a la que se orienta la organización, control ando
luego su efic acia haci a la misma entidad en el marco de la imagen
corpora tiva o institucional, de la efectividad y rentabilidad comuni cativa.
Asimismo, refiere Ma rtín, la comunic ación en la Dirección de
comunicación se separa entre c omunicación interna y externa.
La s responsabilidades s e especifica, de acuerdo a la indi cac ión de
Martín (2003:67-69), atañen las de alcanzar lo s objetivos y planes de
trabajo deter minados; ejercitar una ágil y fluida comunicac ión con la
dirección, los empleados y los medios de com unicación; promover un
clima de traba jo adecuado entre sus traba jadores y con el resto de los
integrantes de la organización; manifestar discrec ión; y e mplear y estudiar
todas las f actibilidades t écnicas y tec nológicas con el objeto de rentabilizar
su gestión organizacional.
La s funciones del Dircom se e xplican, si guiendo a Martín, como
ejecutar todo tipo de acci ones que le han sido delegadas por la di rección de
86
la organización; conducir la unión y potenciación de los trabajadores
integrantes de la dir ección de comunicación referidos a delegación de
responsabilidades, a mot ivación y a recursos; sugerir a la dirección todo
tipo de ascensos, p remios, entre otros; inform ar a Recursos humanos los
requerimientos d e form ación que descubre en lo s traba jadores; estar al
tanto de la aplicac ión de l as normas de disciplina tomando las medidas que
de ello se derive n y dirigir a la direcc i ón los casos que correspondan;
entregar permisos a los empleados y v elar por la aplicación de las normas
establecidas.
Por último, en orden a s us facultades se puntuali za, parafraseando a
este autor, l e co rresponde plantear su gerencias a la dire cción acer ca d el
plan o estra teg ia de comunicación a nivel de organización; sug erir a la
dirección la estru cturación de sus actividades y servicios; aprobar gastos en
sus depende ncias dir ectivas; acc eder a todo t ipo de infor mación y
documentación dispo nible en la entidad organiz ativa y plausible de
emplear para comunicar alguna actividad o servicio hacia el interior o
exterior de la misma, siempre en a cuerdo con la coordinación de la
dirección; r epresentar a la dirección o empresa ante los medios d e
comunicación; desempeñar la dirección de co municación; y otor ga r
permiso a su subordinados de acuerdo a la normativa vige nte.
Además, se particular iz a, sig uiendo a Martín (2003:71-72), en el
ámbito de la comunicación interna el elaborar un manual de funciones del
Dircom, orientado a abordar de manera explícita las actividades
fundamentales de su desempeño; brindar el a cce so a todo tipo d e
información que incida o posi ble influenciar en la entidad organizativa;
establecer contacto con los departamentos de la organización y sindicatos;
ge nerar un banco de dato s que contenga bases de datos vinculadas entre sí
y acopien información técnica acerca de medios informativos, entre otros;
divulgar las in formaciones analizadas, divididas e informatizadas en el
87
entorno interno y externo se gún corresponda y tem as externos
concernientes a todos sus públicos.
En el campo de la comunicación interna se apunta, refir iendo a M artín
(2003:109), le corresponde al Dircom propi ciar en la alta dirección la
valoración de la t rascendencia qu e detent a estab lecer y mantener bu enas
relaciones c on los trabajadores; ade más, debe c onocer la forma de ser y de
pensar de cada tr abajador o jefatura, deb e compren der a cada departamento
y a sus resultados junto con sa ber a quiéne s les puede interesar una
determinada información.
De igual for ma, se precisa, de acuerdo a Martín, le c ompete realizar la
ge neración de infor mació n, cuando existe una noticia que sea necesario de
transmitir, y a sea en el entorno interno o externo de la orga nización, cu yo
orige n es de otro d epartamento o de la misma dirección de comunicación;
coordinar la administración de todas las relaciones comunicativas
destinadas a los públicos, tanto int erno como e xterno; analizar los flujos de
comunicación d e la organiz ación y elabo rar un plan para ordenarlos con los
objetivos y los requerimientos de los directivos; gestionar la percepción
interna de las áreas s ociales con las qu e interacciona la entidad
organizativa; administrar los procesos comunic ativos internos, coordina r
los sistemas y pot enciar la comunicación o rganizativa, comenzando por los
públicos internos.
El director de comunicación, parafra seando a Almansa (2011:27), se
responsabilizará por ejerce r de coordinador de la labor ejec utada por e l
ga binete de comunicación, deberá cuidar que la su ma de mensajes emitidos
sean con gruentes y no hayan discordancias; inclusi ve, cita a Vill afañe
(2002a) para afirmar que los directores de comunicación de empresas de
gran tamaño e n la actualidad configuran guardianes de la marca.
94
válidos, en el desenvolvi miento del interca mbio de información requerida
para poner en práctica l as labores a ejecutar; la seg unda, abo rda que los
empleados gocen de la capacidad para tomar decisiones en el campo de su
responsabilidad, por tanto el empleado se sentir á valioso, se generará un
sentimiento de a tención a su potenc ialidad y se alcanzará un grado de
satisfacc ión en términos de sentirse involucrado en los triunfos de la entidad
organizativa; la terce ra, atañe la c onvicción de los trabajadores sobre que su
pareceres al ser escuchados y estimados por la dire cción se creará un flujo
ascende nte de comunicación junto con una mayor participación.
En este contex to, la comunicación de ex celencia se apunta, en
consonancia c on Ordeix (2009:64), puede orientar la gestión de las
instituciones hacia la excelencia y puede producir una sine rgia positiva en
las relaciones que d e su yo puede originar un beneficio entre los integrantes
de la organización. Asimismo, indica la fa ctibilidad de tener presente el
proceso d e toma de decisiones, la capacidad de lid erazg o y los roles de los
individuos del grupo pr eponderante; los medios técnicos y de c omunicación
disponibles; los recursos materiales y humano s asig nados a la labor
comunicativa y de relaciones públicas; las depende ncias y facultades de los
sujetos que administran las relaciones internas; el establecimiento de una
conducta compartida y de valores organizativos de referencia, la disposición
física de sus elementos, la acción o conducta de los grupos de opinión que
config uran el entorno social de base, la historia de la entidad y su c apac idad
de gestión del ca mbio, entre otros factores.
Ac erca d e ello, se d etalla, según Forma nchuk (2006 :3 ) al cita r la
Comisión de Comunicación Organizac ional de la Asociación de Recursos
Humanos de la Argentina (ADRHA), el estudio ejecutado hace po cos años
sobre comunicaciones int ernas, en particular expone los beneficios de contar
con una buena comunicación en términos de que el 2 5% aludió una ma y or
eficacia en la labor; un 18 % indicó qu e posibilitaría alinear a la organización;
95
el 17% señaló que activaría los procesos internos; un 14% mencionó que
ge neraría sentimientos de pertenencia y motivación; y una proporción igual
sostuvo que pe rfeccionaría el clima laboral; en síntesis, el hecho de dispone r
de una comunicación inter na adecuada origina beneficios concretos.
2.1.3.2.1 Objetivos de la comunicación organizacional interna
En la comunicación interna se determina, parafraseando a Capriotti
(2009:45), el cumplimiento de un rol im portante en el mom ento de
perfeccionar la eficacia, la a ctuación y la compe titividad organizacional
(Clampitt y Downs, 1993; L ucas Marín, 1997; Clampitt et a l., 2000 ;
Morley et al., 2002); también un papel trasc endente en la coordinación de
tareas, en la circulación d e la informa ción y en apo y ar a los trabajadores a
implicarse con los objetivos y valores organizacionales (Hargie and
Tourish, 2004) . Aún más, se manifiesta de acuerdo al autor beneficios
potenciales para d ar sati sfacc ión al cliente ex terno (Kotler, 1991; Pierc y
and Morgan, 1991; Fisk et al., 1993); por tanto , l a comunicación interna
juega un pa pel vita l para concre tar el éxito orga nizacional (Mur golo -Poore
and Pitt, 2001).
Los objetivos de la comunicación interna, d e ac uerdo a D el Pozo
(1997:122-123), reside en la calidad de un dispositivo de gestión eficaz, el
directivo de la organización debe dominar este dispositivo con habilidad
para concretar una mayor rentabilidad en la misma; inclusive, el objetivo
primordial es fortalecer y unir a todos los niveles de la entidad organizativa
a través de una c ultura de organización fuerte.
En la actualidad, se por menoriza, siguiendo a Sandoval (2006 :1 ), l a
educación, como primer refere nte es la escuela y el se gundo es la familia;
la preponderancia d e la escue la c omo ag ente pri ncipal de la educación
constituye un efecto del cientificismo pedagógico y de l a concepción de la
96
sociedad como a rtificio, producto del contrato social; en consecuencia,
puede parlarse propia y rig uros amente de educación cua ndo es formal,
dado que la enseñanza es propiciada y gestionada p or una instit ución social
conformada para ello, es la escuela, y la d esenvuelve de modo r acional,
comunicando los conceptos y c ontenidos metodológicos de las ci encias
aplicando pautas de la investigación ped agógica acerca d e los procesos d e
aprendizaje.
El sentido más humano de la educación se afirma, de a cuerdo a
Hopenhayn (2006:19), reside en su propieda d de imperativo para educar
personas con mayor armonía y mejor disposición a la comunicación, y es
un dinamizador de los apre ndizajes para e l trabajo y las nuev as maneras de
aplicar sabe res al ca mpo prod uctivo. También, señala la nec esidad de
potenciar en la escuela l a comuni cación entre hombres y mujeres, entre
jóvenes de etnias o g rupos socioculturales dist intos, como aprendizaje
cotidiano para la sociedad multicultural, de aceptación a la diversidad y
coexistencia en la di ferencia; dado los modos de relación entre estudiant es,
entre ma estros y estudian tes, como asimismo la facultad de los profesores
para fortalecer el desenvolvi miento humano y espiritual de sus alumnos ,
este planteamiento configura una de las claves para que las nuevas
ge neraciones pu edan d esarr ollarse en un a sociedad d e progresiva
complejidad y con requerimiento de disponer de seres humanos integra les.
En e ste c ontexto, se postula en palabra s de Hopenhay que los cambios
próximos formulan importa ntes desafíos al estilo y al contenido de la
educación; pues, n uevos modos culturales com o sím bolos, fantasmas,
deseos, proye ctos vitales surg en en la sociedad del riesg o, la sociedad
mediática, la sociedad d e g estión y l a so ciedad democrática; y también
éstas, trazan retos al sistema educa tivo y a la preparación de las re cientes
ge neraciones; y todos estos componentes demandan un nuevo ánimo para
97
el sentido más hondo de la educación, el cual es el desarrollo integral de
los seres humanos.
La comunicación intern a se sostiene, según Pulgar (1999:60) por
medio de la cita de Justo Villafañe, detenta e n calidad de p rincipal
propósito asistir desde la perspectiva estructural e l proyecto de la
organización. Además, en la comunicación interna s e comprende la
finalidad si guiendo a Villafañe (2002 ) de p ermitir la impli cación de los
trabajadores dado que c oncierne una relación bi unívoca entre la entidad
organizativa y l a person a junto con un desplaza mi ento de éste para dar
cumplimiento, desde el enlace de su jer arquía d e valores con el de l a
organización, a las expectativas al interior de esta e nlazando su propio éxito
el de la orga nización.
También, se refiere según Pulg ar al citar a Ngu y en-Thanh, el un
mínimo de conocimiento de la orga nización y de su sentido de a ctividad es
un fa ctor condicionante para generar la motivació n; además, p resenta una
encuesta ejecutada en Francia po r Cofremca acerca de la mutación social
de las empresas, en donde el 54% de los asalariados no se sienten
informados de manera adecuada por sus corporaciones.
En este contex to, a modo de complemento se cita a Villafañe
(2002:241 ) para exponer los resultados de la encuesta de INERGI E, en
donde se enuncian 3 o bjetivos de la comunic ación interna y cu yos
resultados corresponden a un 84% d e los en cuestados indica como
fundamental el de sensibilización de los trabajadore s acerca de los
objetivos de la empresa, un 84% señala desenvolver un espíritu de equipo
y un 83% el instaurar un clima de confianza.
Por otra parte e n función del nivel de cohesión cultura l , se señ ala
refiriendo a Villafañe (2002:241), la comunicación interna puede originar
98
resultados benéficos, cuando este nivel es insuficiente la actividad misma
de comunicar constituy e un modo de valorar al rece ptor, un medio para
admitir su espacio al interior de la organización, una forma de afiliarle y de
fortalecer la cohesión del grupo; el s egundo objet ivo atañe la armonía de
las actividades de la organización en términos de considerar de manera
previa la actividad coherente basada en el conocimi ento de los propósitos
estratégicos y de los planes de acción; y la demanda de ejecutar la
transmisión de esa información, su ascenso hacia la alta dirección de la
organización y generar una nueva formulación po r parte d e esta; el terce r
objetivo alude la modificación de actitudes, en donde se contempla a la
comunicación interna co mo el vehículo del cambio en la or ga nización
porque la actividad comunicativa, en cuanto proceso de d esarrollo
interactivo, confi g ura en sí mismo un factor de cambio; el último objetivo
es el mejoramiento de la pro ductividad ya que la comunicación interna
puede perfeccionar la productividad por medio de la divul ga ción de
información operativa, como instrucciones, norma tivas, etc. y
sensibilizando a los empleados sobr e los objetivos de rentabilidad d e la
organización.
A modo de complemento , en la comunicación interna se enumera en
calidad de objetivos generales a nivel relacional, en palabras de C apriotti
(1998 :6 ), establecer una relación fluida entre tr abajadores y di rectivos, a
través de canales ajustad os entre todos los niveles de la organización; a
nivel operativo trata de propiciar la transmisión e intercambio de
información entre todas las líneas de la or g anizaci ón; a nivel motivacional
considera estimular y activar el trabajo de los integrantes de la entidad
organizativa, coadyuva ndo a ge nerar un clima de labor satisfactorio, capaz
de incidir en una mejor calidad de la tarea y en el perfeccionamiento de la
productividad y compet itividad de la organización; a nivel ac titudinal
identifica lograr la conformidad y unión de l os trabajadores con la
filosofía, los valores y las finalidades de la organi zación junto con generar
99
y m antener una imagen adecuada de l a enti dad organizativa en sus
integrantes.
Por otra parte, se puntual iza en la comunicación interna en calidad de
objetivos específicos siguiendo a Puchol, M artín, Núñez, On ga llo, Puchol
y S ánchez (2006 :1 ), los de divulga r y afianzar los valores de la cultura de
la organización; propi ciar la identificación d el colaborador con la entidad
organizativa; contribuir al fortalecimiento de la garantía de calidad total;
transmitir de forma e ficaz, efic iente y efectiva los mensajes de la política y
estrategia d e la or ganización; compartir al perso nal lo que sucede en la
organización pa ra info rmar y motiva r; aportar al incremento del
compromiso y a la integración de los colaboradores con y el pro y ecto de l a
entidad organizativa; promover en el trabajador la toma de conocimiento
sobre la importancia de su trabajo respecto de con cretar la satisfacción del
cliente y de los resultados de la or ganización; estar al tanto y analizar las
opiniones, actitudes e intereses de los trabajador es; cooperar al
perfeccionamiento d el conocimiento y de las re laciones entre los
departamentos; fomentar el rol directivo y el potencial de liderazgo de la
línea jerá rquica; lidiar con la divulgación de rumores que afectan a los
colaboradores; establecer una comunicación directa entre la dirección y la
base; inst alar en la organi zación un clima de confianza en la dirección para
posibilitarla, a través de una buena comunicación asce ndente, conocer de
manera dir ecta las aspi raciones, opiniones, reivindicaciones y solicitudes
del personal con el objeto de tomar las medidas adecua das.
Inclusive, los objetivos anuales de comunicación interna, se explica de
acuerdo a Pajares, March Cerdá y Gómez (1998 :1 ), son n ece sarios pa ra
instalar una política adecuada de comunicación interna , considerada a
ge nerar, unir, fome ntar y divul ga r la acción de comunica ción e imagen
institucional corpor ativa, en el campo interno, entre los trabajadores;
transmitir a la alta dire cción el parecer de la opinión pública sobre aspectos
100
que afecten el espacio de actuación de la or ga nización; coordin ar y
encaminar el plan o e strategia de c omunicación interna de la organización;
lograr que la comunic ación e ima g en corporativa e inst itucional sea
diáfana, tra nsparente, ágil y verdadera frente a los públicos a los c uales se
dirige; establecer la unión, asimilación, motivac ión y contribución del
personal, informando y propiciando acciones so ciales, formativas, etc.;
instaurar y conservar relaciones adecuadas con los periodistas de los
medios de comunic ación; gestionar en coordinación con la dirección la
ejecuc ión de acciones dirigidas a los medios de comunicación; y
comprobar, controlar y evaluar la calidad y efectos infor mativos de las
actividades de comunicación.
Además, se determina que l a comunicación intern a ostenta en calidad
de objetivos de acuerdo a Álvarez (2007 :1 ) los de mejora d e la im agen de
la organización entre los integrantes de su personal, el entendimiento de la
realidad or ga nizacional, l a coherencia de la actividad labor al, la promoción
de la cultura de l a entidad or ga nizacional, la moder ación de la rumorolo gía,
el tratamiento de situaciones de crisis, estimular la innovación, promover
la calidad de l proceso productivo y , en particular, el logro a decuado de los
procesos de cambios internos. También, reconoce que la comunicación
interna permite cumplimentar el derecho a la información y a la libe rtad de
expresión de los empleados; en síntesis, la comunicación interna busca el
éxito org anizacional, impulsando el talento y propiciando el conocimiento
al interior de una organización.
De igual manera, afirm a La P orte (2005:144 ), en la organización
además de concertar persona y estructura, se debe bosquejar l a
comunicación interna con la finalidad de adecuar la crea tividad de la
persona a las demandas organizativas, de tal manera que éstas incentiven
la creatividad individual.
101
En este marc o, se explicita el término de cu rriculum, según lo indica
Dussel (2006 :6 ) a través de la cita de Ivor Goodson, constitu y e una guía
del plano institucional d e la escuela, represent a, para algunos, e l marco
restring ido de l a normativa curricular oficial a diferentes niveles; en
cambio, para otros, la guía concierne a todo lo que acont ece en la escuela,
denominado como definición amplia del curriculum; el curriculum
establece patrones de relación, modos de comunicación y niveles de
autonomía académica (Feldman y P alamidessi, 1994 : 70). Para est a
especialista, el curriculum se entiende como un r epertor io de experiencias
y c ontenidos que deben d ominar los estudiantes, es una man era d e re gular
y l egislar l a exist encia de los profesore s, de erig ir sentidos sobre la
actividad esc olar, de facultar expresiones y discursos.
En tal sentido, se considera la edificación de la colaboración,
parafraseando a San Fabián (2006:10), como cultu ra institucional demanda
una política de colaboración (Corone l, 1996), un entorno organizativo
adecuado, unos requisitos (Armengol, 2002: 22 3 y ss) como norm as y
valores de tipo democráticos extensamente compartidos; comunicación y
coordinación entre el cuerpo docente y l as unidades de la or ganizac ión;
compromiso activo de los integrantes de la or ganizac ión; disposición
positiva hac ia los ca mbios y las innovaciones; autonomía e n e l desempeño
de la ge stión; grupos que conserve n estru cturas con el nivel adecuado de
relación entre la medida de la tarea y la medida emocional; equipos
directivos que ejerciten el liderazgo del ce ntro educativo y asistan las
experiencias de colaboración; el centro como esce nario par a el
perfeccionamiento profesional del profesor; l a colabor ación
interinstitucional entre l os centros e instit uciones sociales y el entorno
cercano; y estabilidad del equipo docente y adaptación al pro yecto
educativo.
102
2.1.3.2.2 Funciones de la comunicación organizacional interna
La función de la comunicación interna se deta lla, según P inillos
(1996:48), a través del tiempo, pues ha creado una relación fluida entre
institución y organismo social, jefe y subordinado, empleador y t rabajador,
director y equipo de trabajo, esta comunica ción g ira en torno a la relación
en y con el equipo de trabajo. Además, la función de la c omunicación
interna, se apunta de ac uerdo a este autor, pos ee entidad p ropia dado el
apoy o entregado a aspec tos básicos de la c ompetitividad e mpresarial, tales
como divulgar su c ultura, su misión y visión, sus valores, sus obj etivos
estratégicos, sus noticias e implicar a los trabajadores en los temas centrales
de la orga nización. Por esto, expli ca la trasce ndencia de la d estinación de
recursos de personas, de dinero y de ti empo de las entidades organizativas
para generar procedimientos y p recisar medios d e traba jo, con el fin de
garantizar la circulación de la información de manera adecuada en los
plazos y el modo anhelado para est ablecer la cons ecución de los objetivos
previstos.
En este marc o, se identifica el modo en que las escuelas privadas
emplean la oratoria en sus com unicaciones, apuntan McDonald, Pini y
May es (2012) , al brind ar trascendentes pistas acerca de cómo estas
organizaciones persuaden a sus públicos y l a ventaja que reporta el empleo
de las pl ataformas educativas contemporánea s; por medio de un análisis de
las estrategias retóricas q ue se utilizan en 65 proyec tos de escuelas 'elite'
en Australia, el re sultado de este estudio aporta al e ntendimiento de que las
formas de comunicación usadas en las escuelas se fundamentan en políticas
culturales más amplias , co n el objeto de configurar los significados y las
interrelaciones entre los miembros de la entidad organizativa; distinguieron
seis estrategias aplicadas de manera permanente en las escuelas para
concre tar este objetivo, las cuales son la identifica ción, aprox imación,
103
reforzamiento, de info rmación fragmentaria, la auto-ampliación, y
mutación de contexto o reversión.
La fun ción más im portante de la comunicación interna , ya referido en
el acápite d e motivos del problema, se indica por Villafañe (2002:238), es
asistir de forma estructural el pro y e cto de empresa, en el marco de la
orientación estratégica de la organización d esde el enfoque del
management. T ambién, le c orresponde vincular, amparar y coordinar a
todos los equipos, formales e informales, que ins tauran patrones de
comportamiento y generar normas de general cu mplimiento al interior de
la entidad orga nizativa.
La comunicación interna se precisa en aspectos p rácticos, según Pulgar
(1999:61) en base a la cita de Pascale Weil, de la función operativa o de
ge stión de la información y de la función d e estímulo. Además, el autor
refiere a Marie-Helène Westphale n y a J osé Luis Piñuel para se ñalar
aplicaciones de la comu nicación int erna tales como la de instituir una
identidad or ga nizativa c apaz de aunar al conjunto del recurso humano, en
un ambiente de confianza y d e motivación; aportar el conocimiento de la
organización; imposibilitar e l bloqueo interdepartamental; publicar los
resultados alcanzados por la entidad or ganizativa; g lobalizar la posibilidad
de comunicación y ; a nimar la comunicación en todos los niveles
institucionales.
De igual modo, se establece, de acuerdo a Álvarez (2007 :1 ) según la
cita de (Morales: 2001 ), como funciones de la comuni cac ión int erna a la
información, la expli cac ión y la interro gac ión, por cuanto los empleados
requieren estar informados con el fin de realizar su tarea cotidiana y porque
deben sentir motivación y compromiso junto con participar en un diálogo
de tipo organizativo.
110
y convi cciones del acervo cognitivo de la entidad organizativa, las
experiencias, la no rmativa y las int erpretaciones que realizan directivos y
empleados de e llas; la política de concertación de mocrática propi cia el
ejercicio del modelo d e comportamiento democrático prevaleci ente en la
sociedad occidental; la p olítica de redimensión y de nuevos entornos implic a
forjar el entendimiento y enseña r a vivir al personal en un nuevo texto social,
tecnológ ico y competitivo que e xige un r edimensionamiento de la
organización.
Una formulación estratég ica de comunicación interna se det alla, e n
palabras de Capriotti (2008:71), debe contemplar una política de
información enfocada a obtener d atos tanto pa ra el tr abajo como p ara
conformar un contexto cultural de las representaciones y los valores
compartidos, de tal manera de posibil itar la supresión de las representaciones
antagónicas. Acerc a de ello, estima como n ecesario recoger toda la
información junto con ap licar, de manera simult ánea, p roce sos dedicados a
filtrarla en correspondencia con el criterio de ut ilidad; asimism o, deben
implantarse mecanismos de re cogida de informaci ón en consonancia con un a
jerarquía preestablecida de públicos y temas de valor con relación a los
mismos.
Sin embarg o, se pr ecisa en e ste ma rco a Formanchuk (2006 :3 ) por
cuanto sostiene como la polí tica de comunicacion es más execrable la que
no contece, po rque siempre ocur re comunicación; a partir de ello, todas las
organizaciones realiz an comunicación, la diferencia re side e ntre aque llas
que planean d e forma activa sus comunicaciones y las que someten su s
comunicaciones al azar o a una artimaña sil en ciosa; aún más, todas l as
organizaciones comunic an pero sólo alguna s capit alizan este recurso, ya
existente en beneficio de sus intereses, o bien, desmejoran l a situación al
manifestar c ontradicción entre lo que dicen y lo que re almente hacen.
111
2.1.3.4 Planeam iento y estrategia de comunicación organizacional interna
El diseño de la c omunicación interna se configura refie re F ormanchuk
(2006 :2 ) como un intento de prever y controlar tanto el sentido y su ef ecto;
pues posibilita alca nzar la eficacia comunic acional ya que por medio de su
prefiguración racional y su conse cuente pue sta en prá ctica se desea
garantizar su logro. Ade más, asegura que en las o rganizaciones se requi ere
percibir la complejidad que atañe l a acción de comunicar con el fin de
asignarle un valor real a las comunicaciones inte rnas y ex ternas junto con
encomendar su gestión a un profesional.
En este marco se estima que la comunicación siguiendo a Elías y
Mascaray (2000:41) se ejercita en l a relación entre las personas, en p articular
en los ámbitos intrape rsonal, interpe rsonal, grupal y social. También, se
señala, según este especiali sta, en el contexto de la comunicación el principio
de media ción, alude s u constitución de med io porque el fin d e l a
comunicación es el hom bre considerado como persona y requiere de una
correcta actitud ética; el principio de facticidad e xpone el significa do de l a
comunicación se encuentra en las persona s y deb e ser validada a trav és del
feedback; el principio de responsabilidad e xplicita el responsable de la
calidad y del resultado de la comunicación es el emisor y el d estinatario es
considerado el lu gar donde se mi de y comprueba la comunicación; el
principio de adaptación se sustenta en un proceso de transformación porque
en el proceso de alternancia que impli ca tod a acción de diálogo, la
comunicación debe adaptarse a la persona del receptor dado que comienza
cuando el emisor ha r emitido su mensaje y se convierte en r eceptor de la
respuesta de q uien al comienzo asume la categ oría de destinatario; el
principio taxonómico refiere en la comunicación la posibilidad de emplear
canales y soportes de div erso tipo; y, por ello, sugieren utilizar los criterios
de e fectividad, facilidad, rapidez y economía para efectuar junto c on
fundamentar su elección; el principio de evaluación continua porque ha de
112
administrarse un a evaluación permanente a la comunicación interna de tal
modo de propiciar su mejora cuantitativa y cualitativa; y , el p rincipio de
globalidad conci erne la aplicación de la comunicación interna unida a la
ge stión g lobal de la or ganización y enlazada con l a comunicación externa a
través de la supresión de las fronteras.
La actualización del p rincipio de cohesión de acue rdo a Llorca
(2009:101) se lo gra disminuyendo la incertidumbre a través del empleo d e
una comunicac ión ascendente, descendente y recíproca entre los integ rantes
de la organización (Martín, 1995: 64); lo que atañe el establecimiento de
buenos cana les de comunicación entr e los integrantes de una or ganizac ión
y un protocolo de empleo de los mismos; así, la naturaleza y articulación d e
la org anización definirá la disponibilidad de los recursos, los patrones de
uso y los objetivos d e cada proceso y ésto significa g enerar y mantener
relaciones de adaptac ión e integración mutua (Xifra, 2005: 71).
En el plan de comunicación interna, apunta La Porte (2005 :156), se
promueve la unidad int erna, l a cohesión y pot encia la creatividad entre
quienes laboran para resolver problemas y determinar nueva s oportunida des
de desarrollo. Respecto de ello, se considera al plan de comunicación intern a
para los empleados, en palabras de Capriotti (1998 :7 ), implica un costo
importante para la organización y no representa un efecto positivo de forma
precisa y rá pida; en todo caso, se atiende la comunicac ión interna como una
inversión de recursos pa ra alcanzar el perfeccionamiento de la productividad
y de la dinámica organizacional.
El progra ma de comunicación interna, se puntualiza según Pulgar
(1999:62), debe estar subordinado a la política de comunicación
organizacional, agrupa los propósitos de la entidad y de su identidad; y , este
programa de be contemplar una estrategia de comunicación, sustentada en e l
113
flujo de información y en el establecimiento de metas, tendientes a o riginar
procesos de comunicac ión pertinentes.
Asimismo, el plan o e strategia de comunicaci ón explica Martín
(2003:79-80) se encuentra configurado por las e tapas anuales de estudio del
área de actuación, para conocer las característica s técnicas del público
objetivo o potenciales, a los que debe orient ar las actividade s, productos o
servicios; de ejecución y de indagación interna a través del empleo d e
encuestas, entrevistas y reuniones con trabajadores, directivos, etc.; y
mediante la obs ervación de d atos y estudio d e resultados con el fin de
comprender la c ultura c orporativa institucional, dispone r de la asistencia
incondicional de los trabajador es, mandos intermedios junto con fijar la
opinión acerca de la imagen de la organización.
Además, apunta la defi nición del posi cionamiento de la entidad
organizativa en el m ercado, a través d el e studio de la competencia para
caracter izarla, cómo se visuali zan las acciones de la o rganización en e l
entorno externo, entre otras; g eneración de un comité de comunicación
conformado po r la dirección, la dir ección de comunicación, consultor
externo y especialista en cada tema a abordar , a obj etivo de di rigir su
quehacer a coo rdinar i nvestigaciones, efectuar las comunicaciones y
sensibiliza a la alta dirección sobre la necesidad de instituir una
comunicación directa con los trabajadores y sind icato. También, identific a
la administración, control, moni toreo y evaluación de actividades de
búsqueda de canales a decuados internos, obs ervación y evaluación de la
aplicación y el impa cto en el público objetivo, utilización de encuestas para
comprobar la existencia del plan o estrategia de comuni cac ión; y elaboración
de recomendaciones de índol e práctica d estinadas a la administración
posterior del clima de comuni cación interna.
114
Abundando sobre esta m ateria, en el plan de comunicación int erna en
palabras de Lacasa y Bla y (2004 :105) se conte mpla la realización de u na
auditoría de c omunicación a nivel interno c on e l objeto de conoc er la
situación de la o rganización ; la selección de los mensajes a transmiti r junt o
con definir su idoneidad; la deter minación de las es trategias; la definición de
los instrumentos más ade cuados para concretar la difusión de acuerdo a las
caracter ísticas de la entidad organizativa; la formula ción de la programación,
de los objetivos y de los plazos; la elecc ión de los sistemas de seguimiento
y de control, la divul gación del pl an a los empl eados y solicitud d e
participación y; el desarrollo de reuniones, e ntrevistas, asignación de
responsabilidades y ejecución. En tal sentido, este autor señala qu e l a
organización debe inst itucionalizar mediante la aplicación pe rmanente de
planes la consolidac ión de una activa política de comunicación interna .
Respecto de e sto, la auditoría de la comunicación i nterna se conforma
sostiene Pu y al (2001:1 26 ) como un estudio sistemático, metódico y
actualizado del estado de la comunicación interna; concierne al di agnóstico
de la comunicación interna, implica la exist en cia de un conocimiento
acabado de la situación presente en la or ganización y la presentac ión de
evidencias pertinentes; por tanto, el desenvolvimi ento del diagnóstico de l a
comunicación interna debe apuntar a l cumplimiento de objetivos vinculados
con la identificación de los requerimientos priorit arios de la or ganizació n
sobre comunicación interna, detectar el tipo de opini ón de los públicos
internos acerca de la entidad organizativa y de sus áreas y servicios, enlaza r
los aspe ctos positivos y negativos de la comunicación interna a las tareas y
se rvicios de la o rganización, de tal manera qu e consti tuya n instrumentos de
las políticas y estrate gias de gestión, instaurar a la comunicación e imagen
interna como recursos estratégicos elementales cu y a administración
entregue valor agregado a la organización.
115
La formulación del plan de medios se define, siguiendo a Andrade
(2005:58), como los medios de comunicación a uti lizar, teniendo en cuenta
tanto los canales formales como informales de c omunicación; además, se
debe ejecutar luego de precisar qu é se v a a de cir, para qu é, a quién es, cómo
y cuándo.
En el contex to de los planes de comunicación se determina,
parafraseando a Lacasa y Bla y (2004:33), ad emás de los objetivos, el
conocimiento de las c aracterísticas de los públicos objetivos, es decir, definir
quiénes son los receptores de los mensajes, debido a que este conocimiento
posibilita precisar los otros componentes de la planifica ción; y , el públi co
objetivo constitu y e el elemento básico para ase gurar e l éxito de la
comunicación en la organización.
Para la organización se enfatiza, al decir de C apriotti (2008:49), el
conocer a sus públicos tanto prioritarios como secundarios, entender su
forma de generación e identificar sus intereses junt o con conocer la
infraestructura de c ada uno de ellos, porqu e a p artir de ello deberá formular
y ll evar a cabo su a ctividad comunicativa; además , este autor considera que
la planif icación y la gestión de la comunicación de una org anización se
encuentra condicionada por los intereses de cada público , porque deber á
formular objetivos específicos de comunicació n para cada uno de sus
públicos, en función de los intereses y e xpectativas.
La finalidad de la estrate gia de comunic ación int erna se especifica, de
acuerdo a Del Pozo (1997:129), como la creación de las condiciones
necesarias p ara plasmar la satisfacción d e la estrategia global de la
organización, así constituy e una t áctica transversal al servicio de las demás;
la estrategia de comunicación interna requiere considerar en su proceso d e
elaboración la bas e de operaciones en cuanto procede precisar es cenarios
comunicacionale s paralelos, superpuestos, indirectos, circulares con
116
respec to a los espacios, ambientes y t extos cotidianos de comunica ción
interna; la línea de defensa en términos de explicar el modo de actuación en
espacios y a mbientes, se e stima representarán ma yor oposición al programa
de comunicaciones y ; la factible línea de r etirada en referencia a declarar la
forma de a ctuar en caso de surg ir dificultades estimadas c omo insuperables.
Sobre esta materia, se ilustra en España, de acuerdo a H erranz
(2007 :7 ) al citar a (Vid al, 2002:35), L ibro Blanco por cua nto alude u n
estudio cu y os resultados indican que el 30% de las orga nizaciones no
lucrativas no habían ejecutado una campaña de comunicación y el 63 %
declaró haberla aplicado el 28% y la efectuaba de forma habitual; de los
medios de comunicac ión empleados los resultados consignaban que el 65 %
corre sponde a conferencias, el 59% a corre os, carteles y prensa local y el
45% la radio local (Vidal, 2002:38).
2.1.3.5 Barrer as de la comunicación organizacional in terna
La s ba rreras que se detec ten y deban superarse en e l p roceso de
comunicación interna, según G arcía (1998:60) , puede n corresponder a
diversas dimensiones, en el caso de la física se identifican deficiencias en los
canales y soportes, ambientes de ruido y perturbaciones, entre ot ras; en la
fisiológica se reconocen limitaciones orgánicas de los re ceptore s; en la
psicológica se conocen o bstáculos como a gresividad, enojo, turbación, entre
otros; e n la sociológica se cuentan barreras como rivalidad entre grupos,
clima laboral inad ecua do, etc.; en la cultural se consi dera n diferente grado
intelectual, de mentalidad, etc .; en la administrativa se contempla la
existencia de sistemas inadecuados de organiz ación; en la lin güística se
integra desconocimiento o conocimiento deficiente de los códig os que se
emplean en la comunica ción.
117
Estas ba rreras se postul a seg ún García pueden afec tar los diversos
elementos constituti vos del proceso de comunicación; en el caso de la fuent e
tanto el emisor como el r eceptor tien en la posibil idad de anula r el ef ecto d e
la comunicación, cuand o no se ha elaborado el mensaje con clar idad, n o
haber aplicado atención, e tc.; en el mensaje im plica agregarle elementos
innecesarios que lo tornan confuso o padece r ca rencia d e elementos
necesarios para la comu nicación; en el códi go se atienden elementos qu e
tornan inteligible el men saje y genera malentend idos; en el canal no tener
presente la naturaleza d e los medios que s e emplean o no haber usado el
soporte o el c anal má s apropiado; en el des tinatario valorar que la
comunicación s e ejercita cuando el destinatario se transforma en emisor y
establece su respuesta, p or ello se debe fijar en el nivel de comprensión, de
atención, de plante amiento, entre otros; en la situación y el ambiente
examinar a ambos porqu e condicionan a los actores que p articipan en la
comunicación, pues conforman su contexto de inte rpretación; en la respuesta
retroalimentadora mirar e l surg imiento de respuestas incompleta s, c onfusas,
inoportunas, agre sivas, etc.
La comunicación interna, en palabra s de L a P orte (2005:155), integra
la dirección estratégica d e una organización, pero cuando esta comunicac ión
no alcanza a d elinearse como herramienta estratégica s e inst aura como un
obstáculo o conjunto de canales vacíos de contenido , porque su empleo
carecerá de visión coor dinada y s e realizará a partir d e r equerimientos
personales o problemas específicos. Por otra pa rte, se re conoce que el exceso
de tensión emocional, en palabras de Elías y Mascara y (1998:89 ),
obstaculiza el buen dese nvolvimi ento del proc eso comunicativo.
En cambio, se genera con l a ausencia de informa ción en opinión de
Álvarez (2007 :1 ) la creación de rumores, de in certidumbre, de disminución
de la productividad, d e descomposición de la plantilla de empleados y d e
care ncia de credibilidad de los directivos.
118
En particular, el rumor se define, por Del Pozo (2004:263-264), como
la circulación de información a través de canales no oficiales en la
organización; configura un produ cto natural, con forme a toda inter acc ión
humana, por ello no es necesario alarmarse fr e nte a cada rumor que se
identifique en la línea d el organigrama d e la emp resa, porque es resultado de
la vinculación social y h umana, de la interrelación y comunicación que se
desenvuelve en todo es pacio or ganizacional. Además, estima adecuado
atender en t érminos de c ontrolar un rumor cuando puede poner en peligro o
afec tar de manera negativa, la im agen int erna y externa de una organización
o su identidad. En tal s entido, esta autora su giere c onsiderar como las c ausas
más importantes a l a carencia de inform ación y de comunicación sobr e temas
de int erés para el personal; a la falta de motivación e inseguridad en el c ampo
laboral porque los e mpleados son más susce ptibles a pe rcibir las situaciones
de forma más negativa; y a los conflictos entre las distintas u nidades y a que
en situaciones de ten sión se potencia el rumor , generando fals as
perce pciones entre los empl eados.
También, el rumor de acuerdo a Lacasa y Blay (2004:104) s e
desarrolla en función d e la importancia y la ambigüedad, incrementando o
menguando el sentido crít ico de la persona que l o recibe. Postul an que s e
inicia con una imprecisión, traspasándose por un proceso de discusión
colectiva y d esenvolviéndose a tr avés del tiempo con contribuciones de su s
propagadores en e l plano a fectivo; pues, el rumor debe ser ubicado, conocer
su desarr ollo y muta ción junt o con su significado. De i gual modo, indica n l a
corre spondencia d el rumor con una información ci erta o falsa, no cir cula po r
canales de divulgación reconocidos, formales y d eterminables, y se gener a
en un grupo pequeño de individuos
Con respecto a las condiciones fundamentales para la divulg ación del
rumor Castro, García y Celeste (2005 :102) citan el tra bajo de Schachter y
119
Burdick, parte de los presupuestos básicos de Allport, Postman, Festinger y
Cartwright, con el fin de plan tear la relevancia d el tema para la población
interesada junto con su ambigüedad. Ad emás, en el rumor enfatizan s e
evidencia en m a y or m edida la importancia del d ominio de la información
para el emisor y la unidi reccionalidad del proceso; en este sentido , el rumor
fluye en cadena y el em isor tiene la convi cción de la ex clusivi dad de su
información. Sin embargo, estiman necesario para contrarrestar los efectos
del rumor el atacar la ambigüedad de su contenido en la población af ectada,
la exclusividad de la posesión de la in formación mediante el empleo d e redes
de comunicación multidire ccionales.
Por último, estos a utores advier ten su potencialidad de
convencimiento y credibilidad porque en e scasas ocasiones se aborda su
verificación, dado que h abitualmente se transmiten a través de amigos d e
confianza. P ero, el rumor refieren se desvanece cuando no se alimenta, su
atractivo es momentáneo y disminu y e su valor a través del paso del tiempo;
nuevos hechos dist rae n a las personas respecto del antig uo rumor; y entregar
información por medio de c anales formales y oficiales de svaloriza e l rumor.
2.1.4 Público interno de la com un icación organi zacional interna
La comunicación se s ustenta parafraseando a Herranz (2007 :9 ) en el
establecimiento de una adecuada relación con los públicos de la organización, porque
considera a la comunicación orga nizativa como un instrumento de g estión, a travé s del
cual toda manera consciente de emplear la comunica ción intern a o externa está dir igida
a generar un fundamento favora ble y focalizado en actualizar las relaciones con los
públicos de la empre sa (Van Riel, 1997:26).
126
al concepto d e destin atarios. Además, ilustr a sobre los individuos
participantes en los diversos públi cos c aracterísticas distint ivas e intereses
múltiples y , en cons ecuencia, ti enen la posibilidad de int erpre tar de un modo
diferente la misma info rmación. P or último, categ oriza estos antecedentes
como consti tutivos del concepto de público a mplio, pues comprende a todos
los públicos con los que puede vincula rse la organiz ación.
Por otra p arte, los stakeh olders se determina n en palabras de Mundet
y Sarmiento (2005:22 ) c omo una energía significativa con posibil idades d e
beneficiar o perjudicar los logros organizacionales, (Clarkson, 1995;
Hillman & Keim, 2001; Porter & Kramer, 2006), su actividad ha aumentado
en los últimos años, y constituy e un factor importante en el funcionamiento
de las orga nizaciones; las diversas reivindicaciones y su interrelación con las
empresas se han transformado en variables relevantes en l a dirección de las
organizaciones, (Kreiner & Bhambri, 1991; Rowley & Moldoveanu , 2003 ).
En consecue ncia, su gier en a los directivos no desconocer en sus stakeholders
la capacidad de ejercer i nfluencia en el planteami ento y en la evolución d e
la estrategia de la organización (Freeman, 1984).
Desde que, según Mun det y Sa rmiento (2005 :23) Freeman (1984)
publicó su libro Strateg i c Management: A stakeholder Approach, el término
de stakeholders se incor poró formalmente tanto en la literatura como en el
pensamiento administrativo (Mitche ll et al., 1997; Donaldson & Preston,
1995). Además, señalan q ue Freeman (1984 ) defini ó a los st akeholder s como
alguna person a o grupo con probabilidad de inci dir o ser afectado po r el
producto de las finalidades de la organización. P or otra parte, cita a Clackson
(1995) concibe a los stakeholders como grupo s o individuos con disposició n
positiva a asumir ries gos, de forma volunt aria o involuntaria con la entidad
organizativa; así los stakeholders volunt arios d e modo consciente exponen
cualquier r ecurso, de tipo humano, financiero o a lgo de valor en la e mpresa,
estos stake holders pu eden corresponder a los empleados, proveedore s y
127
accionistas, entre otros . En cambio, afirma n sobre los stakehold ers
involuntarios la plausibilidad de experimentar el riesgo como resultado de
las acciones de la organización, conciernen a grupos ecologistas y a
determinada s comunidad es.
Asimismo, en este contexto se destaca, de acuerdo a Mundet y
Sarmiento (2005:24), en l a teoría de los stakeholders al ll egar a e stablecer su
clasificación con el objeto de v alorar el im pacto posible en producir en la
operación de la organización, cuando ésta atienda o no de forma debida sus
demandas (Rowl e y , 1987, Savage et al., 1991). A este respecto, expli citan la
clasificación de los stakeholders en primarios o estratégicos y en s ecundarios
o morales (Carroll, 1996; Clarkson, 1995; Dona ldson & Preston, 1995;
Freeman, 1984; Frooman, 1999; Goodpaster, 19 91; Parent & Deephouse,
2007).
Los stak eholders primarios o estratégicos se acatan por Mundet y
Sarmiento como personas o grupos que le permiten a la empre sa sobrevivir,
atañen a accionistas e inversionistas, empleados, clientes y p roveedores y los
stakeholders públicos como g obiernos y comunid ades orientados a facilita r
la infrae structura y los mercados junto con ciertos stakeholders voluntarios.
En cambio, s e definen los stakeholders secundarios o moral es por estos
autores como grupos influenciados po r la em presa, no se encuentran
enlazados en tra nsacciones con ésta y no son fundamentales para ase gurar la
sobrevivencia d e la organización; pueden ser la prensa, una diversid ad de
grupos de interés y los stakeholder s invol untario s. Sin embargo, apuntan
Mundet y Sarmiento (2005:25), un stakehold er s ecundario puede alc anzar
poder mediante el esta blecimiento de alianzas con otros stakeholders
primarios y colocar en riesgo el mantenimiento de la organizac ión.
128
En suma, las organizaciones para su mantenimiento se requiere, en
consonancia con estos autores, entreguen satisfacci ón a diversas necesidades
o requerimientos de sus s takeholders t anto primarios como se cundarios, las
cuales en g ran número de ocasiones pu eden ser opuestas entre ellas, es decir,
favorecen a un grupo e i mplica deterioro pa ra otro o para la or ganización y,
además, muchas veces pueden significar un costo para la empres a (Frooman,
1999; Kassinis & V efeas, 2006). Por otra parte, recomi endan tener en cu enta
la legitimidad del requerimiento del stakeholders, los directivos junto con
contemplar la clasificación de sus stakeholders (primarios o secunda rios),
también deben estimar l as maneras de ejercer presión de los grupos en la
organización para que dé cumplimiento a sus demandas. Respecto de esto ,
se identifica al stakeholder clave según Munde t y Sarmiento, se concibe
como al que los directivos deben atender dada su ca pacidad de incidir en lo s
resultados de la o rganización, con independ encia de su ti po (Sava ge et al.,
1991).
En la actualidad afirma Capriotti (2008 :35), los profesionales y los
investigadores ponen de manifiesto la trascendencia que tien e para la
organización el conocer y definir de forma precis a a sus públicos; pero, lo s
públicos han sido e scasamente analizados deb ido a que los estudios
realizados se focalizan en los procesos de creación de los mensajes de la
comunicación empresarial, en el papel del profesional en calidad de gestor
de planes de comunicaci ón y en el campo institucional en e l emisor. Sin
embargo, a clara en torno a las investigaciones realizadas sobre los públicos
el tratamiento dado a la medición de los resultados de una campaña, a la
incidencia d e los mensaje s en los públicos y a la imagen que detentan de un a
organización; por tanto, las investi ga ciones no refieren como los públicos
asimilan los mensajes y el desarrollo de su configuración, conocimientos
elementales p ara alcanzar una efi caz orienta ción de la actividad d e la
organización.
129
Rol del público interno
El público se define por Capriotti (2008:38) como un conjunto de
individuos con los que una or ganización ejerce un vínculo o relación
específica, cada persona instituirá una inte racción y r elación de terminada con
la or ga nización; esta r elación surge d el establecimiento de relacion es
bipolares c on las entidade s organizativas e n tanto son su jetos sociales. En
particular, se desarrolla, seg ún su r eferenc ia, cuando interactúa la persona en
el devenir cotidiano pues trata de localizar mentalmente a la organiz ación, en
categoría s diversas y clasifica a las organizaciones de acuerdo a c aracter ísticas
trascendentes para ella; esta interre lación va produciendo un conjunto de
categorizac iones mutuas entre la persona y la s organizaciones, las q ue
institu y en, enmarc an y fortalecen las obli gaciones e intereses de cada uno en
su re lación; así se instaura una interacción y relación com partida entre la
organización y el individuo y fundamentada en funciones de carácter social o
económico.
A partir de esta interacción se reconoce , de acuerdo a Capriotti, el
surgimiento de la identifica ción de la persona con un estatus y un rol
específic o. El autor conceptualiza el estatus o posición como el lu gar que un
individuo ocupa en un conjunto sis témico de relaciones sociales y, el rol lo
define como el conjunto de ex pectativas y responsabilidades asi g nadas a una
persona que desempeña una posición precisa (Gross et al. 199 6:60 ). I ncluso,
advierte acerca de las e xpectativas de l rol de público, pues indican cómo
debería comportarse una pe rsona en el ejercicio d e dicho rol, po rque s e espe ra
del indi viduo el desenvolvimiento de una actuación en consonancia con l as
pautas instauradas en el papel aceptado para cumplir. Ade más, denota la
importancia e n el estudio del rol de públi co al tratar las expectativas mutuas
que aparecerían de la interacción de una posi ción y su posición asociada, una
determinada posi ción siempre se encuentra enlazada a otra categoría asociada,
130
y , a partir de ello, no existen clientes sin proveedore s, emple ados sin
empleadore s, entre otros.
La pr esente modalidad d e expectativas se subra ya, de acuerdo a este
especialista, se crearía e ntre la or ga nización y cada público al aceptar cada
uno su estatus desde la interacción, de este modo cada rol de público det entará
un conjunto de pr escripciones y prosc ripciones en relación con la
organización y, a su vez, la entidad tendrá una se rie de prescripciones y
proscripciones con relación a cada papel de públi co; al tenor de éstas surgirán
un conjunto de obliga ciones y derechos mut uos, siendo las obligac iones de
unos y los derechos d el otro, y viceversa, los cuales imprimirán las relaciones
entre las personas e n cali dad de integ rantes de un público y la or ganización.
Con respecto a los roles d e los empleados se pr ecisa la fa cultad de tener
un alto gra do de institucionalización, de acuerdo a Capriotti (2008 :42-43 ),
dado que su vinculación está sustentada en un contrato, en donde se explicitan
los derechos y obli gaciones de cada una de las partes; además, en los manuales
de normas se detallan sus funciones y tareas. Por otra parte, s e apunta se gún
Capriotti el rol es internalizado por la persona, l o personaliza y le otorga su
sello personal porqu e depende d e las características personales, de su
sensibilidad y de sus preferencias específicas. El rol de público apre hendido
se detalla, al decir de este autor, trata su definición en cuanto al modo
particular en que la persona disponga sus obligaciones y derechos en tanto
ocupante del rol y su ejercicio en cuanto a la manera concreta en que el sujeto
desempeña el rol. De este modo, sostiene Capriotti, el rol int erna lizado detenta
el sello pa rticular d el in dividuo, pues está influi do por todos los otros roles
que ejercita, por la forma como apr endió el papel y por l a personalidad d el
individuo (Yinger, 198 4:505).
También, acerca de l as p ersonas en su vida cotidiana se expl ica, según
Capriotti, priorizan el desempeño de un rol de públi co porque desenvuelven
131
diferentes roles en direct a relación con las diversas posiciones qu e ocupan en
el entorno social; así en cada mom ento, a partir del tipo de interacción q ue
desarrolle n con otros sujetos, las personas ejercitarán un rol definido. En este
contexto, dicho autor cita a Floy d Allport (1975:13) , para ex presar la idea de
inclusión parcial d e las personas en los públicos, por ella los individuos se
apropiarán, de forma momentánea, de los intereses de los públicos en los
cuales se e ncuentren inmersos dura nte un periodo de tiempo dete rminado. En
este marc o, se distingue, parafraseando a Cap riotti , en el rol priorizado la
persona porque considera al gún rol de público más importante que los otr os,
es estimado como prior itario por el individuo en su vincula ción con la
organización, y pu ede llegar a incidir en el desempeño de los demás roles de
público. L as personas, anota este autor, ocup an un mismo estatus de público
y desempeñan un mismo papel de públi co y pu eden establecer una relación
entre ellos, porque la existencia de intereses y expectativas compartidas entre
los individuos que desempeñan un mismo rol de público tienen la oportunidad
de rec onocer el estableci miento de un enlace entre ellos.
Inclusive, los públicos de la comuni cación interna se precisa, en
palabras de García (1998 :65), como integrados po r el conjunto de indi viduos
que constituy en el nivel estratégico, el área me dia, e l staff de asesoría, la
tecnoestruc tura y la base de o peraciones. En este marco puntualiza sobre la
ge stión de la c omunicación interna la necesidad d e e stablecer la participac ión
de órganos de lí nea, tales como del nivel estratég ico, el área media y la b a se
de operaciones, y la de ó rganos staff. En tal senti do, recomienda considerar
las competencias profesionales asociadas a las di mensiones de hardware y de
software; las primeras son ejercidas por la tecnoestructura, aluden a l c ómo en
términos del conocimi ento y empleo d e las máq uinas; y, las s egundas s on
actualizadas por el staff de apo y o, atañen el qué y pa ra qué en el sentido de
identificar las técnica s y políticas de la comunicación.
132
El staff de apo yo, este especialista suscrib e, está conformado por la
dirección, el g abinete de comunicac ión y el staff d e a po y o, vinculado a la a lta
dirección d e la orga niz ación; su papel en la comunic ación abarca la
formulación, la propuesta, el consejo y atender la consulta en el tema de la
comunicación; en cambio, el públi co de la base d e operaciones se encuent ra
integrado por todos los empleados.
Por otra parte, se ilustra la clasificación de l a estructura de los públicos,
en palabras de Capriotti (2008:47) al citar la propuesta de Grunig y Hunt, es ta
comprende a los permisivos, aluden enlac es establecidos con organizaciones
y grupos sociales, ejercitan la autoridad y el control posibil itando la existencia
de la o rganización, como el gobierno, accionistas, etc.; a los funcionales , se
institu y en c on org anizaciones o públicos qu e e ntregan inputs y toman l os
outputs de la entidad organizativa, como los proveedores, empleados, etc.; a
los normativos, se form ulan con otras organizaciones o públicos, tienen
similares problemas o valores con la or ganización, como asociac iones
profesionales, etc.; y a los difusos, se instauran a pa rtir de relación con
públicos no organizados de manera formal, con personas externas a la
organización, como defensores del medio ambiente, etc.
El público interno se conoce, en consonancia con Álvare z (2002 :4 ) y
Álvarez (2007 ), dado s u necesidad dispone de atención prioritaria y de
actividad comunica tiva más intensa, porque en este c ontexto, un nivel de
déficit de comunicación o incomunicación, como indica Villa fañe (19 99:
301), e s la c ausa de la fisura interna d e múl tiples org anizaciones y d e la
ge neración de obstáculos de carácter jerárquico, funcional y geográfico.
2.1.5 Tipos de comunicación organizacional int erna
La comunicación, apunta Capriotti (2009:43) a través de la cita d e Tompkins
(1984), configura las organi zaciones, porque estas se comprenden como s istemas de
133
personas en interacción y sumergidas en un proc eso de reproduc ción y de re -creación
de la or ga nización, po r medio de la comunicación. Si guiendo esta línea d e
pensamiento, identifica a autores como Ta y lo r (1993, 1995) y Stohl (1995) para definir
la organización como un sistema de comunicación que se concreta mediante el discurso
elaborado po r un grupo d e actores; y, al interior de una organización la comuni cac ión
y a no irradia l a r ealidad, sino la produ ce y m anifiesta el p roceso de or ganizac ión
(Putnam et al., 1996; Tompkins y Wanc a-Thibault, 2001).
El estable cimiento de este tipo de comunica ción se sustenta, afir ma Ca prio tti,
en dispositivos y actividades de comunicación dirigidos a apo y ar la libr e circulación e
intercambio de información , en e l medio interno de l a organización; a preciar en la
organización que todos sus int eg rantes se encuentran implicados ta nto en la
comunicación como en e l int erca mbio de infor mación, acerca del desarrollo de su
actividad; visualizar el intercambio de información con un carácter multi direccional,
en sentido ascendente, descendente y horiz ontal, por medio de l diálogo enfocado a
instalar un sistema simé trico de comunicación; este enfoqu e de intercambio y de
diálogo aborda como método básico la comunicac ión directa y el contacto personal
entre los integra ntes de una or g anización.
En la comunicación int erna, si guiendo a Andrade (2005 :17), se reconoce la
existencia de la comunicación formal y la informal; la formal se despliega mediante las
fuentes y /o canales oficiales de la organización y; la informal emplea la red no oficial
de relaciones interpersonales y de boca en boca.
Además, Andrade (2005: 19) especifica el est ablecimiento de la comunicación
interpersona l que s e lleva a cabo entre dos o más pe rsonas de la or ganización; la
comunicación intragrupa l es la que se produce entre los int eg rantes del mismo equipo
de trabajo; la comunicación int erg rupal sucede e n tre los participante s de difere ntes
grupos de trab ajo; y l a comunicación inst itucional se inst aura entre l a organización
como un todo y sus diversos públicos internos, empleando los canales formales
constituidos para ello. Por último, dicho autor señala la c omunicación verbal y no
134
verbal; la primera consi ste en emplear la palabra, hablada o escrita, con e l fin de
transmitir el mensaje anhelado y; la segunda se desenvuelve a través de las diversas
categoría s que integran el lenguaje corporal.
La c omunicación interna se de limita en palabra s de Álva rez (2007 :1 ) c omo la
transmisión de información en sentido ascendente, descendente y lateral, a través de
reuniones presenciales, del empleo de soport es analógicos y digitales, encauzada hacia
los integrantes de una organización, cu y o p ropósito principal contem pla sumar,
implicar y a ctivar a l os colaboradore s con l as metas de su organizac ión. L a
comunicación interna contiene dos tipos de comunicación, según Lacasa y Bla y
(2004:99) y Robbins (2 004:218), la horiz ontal y la vertical; ésta últim a puede ser
ascende nte y de scendente.
Los ti pos de comunicaci ón en la organización se pormenorizan de acuerdo a
Ongallo (2008:33) en v erticales, horizontales, oblicuos y externos. Ta mbién, esta
comunicación se conceptualiza, siguiendo a este especialista, como la responsable de
mejorar la habilidad de parla r consigo misma de la entidad organizativa, en las
dimensiones de “abajo - arriba”, “arriba - abajo” y horizontalmente. Con relación a est e
tema se distingue, en palabras de Almans a (2011) al citar a Morales (2001:237 -240),
la comunicación unívoca o de la instit ución y la b iunívoca; la primera es la que emite
un individuo u órgano que crea información capaz de ser comunicada a los públicos
internos, en cambio, la segunda atañe a que todo elemento de la entidad organizativa
puede constituirse e n emisor y audiencia.
En torno a esta materia, l a comunic ación en las organizaciones educativas se
plantea en consonancia con Aramendi (2006:57), es susceptible de adoptar múl tiples
modalidades; y, resp ecto del sentido y de la orientación de la informació n, se puede
identificar los vectores descendente, horiz ontal, ascendente. Respecto d e esto,
corre sponde apreciar en los empleados de una u niversidad estudia da , d e ac uerdo a
Allen (1992), la relac ión de comunicac ión en la gestión-empleado superior, la calidad
de la comunicación que mantiene el equipo directivo, y la comunicación que se
135
establece entre superior-subordinado estaban sólidamente vinculadas con el
compromiso organizacional; incluso apunta que observan que la asistencia
organizacional está in fluenciada por la relación de comunicación dad a e ntre la alta
dirección y los empleados y, también, se percibe un apo y o comprometido entre
compañeros de traba jo mediado por interacciones comunicativas.
Además, l a comunicació n de “arriba - abajo” y de “abajo -arr iba” s e constituyen
según Thomson y Rodríguez (2000 :117 ) en lados de la misma moneda y s e deben
abordar como un proceso integrado; la entidad or g anizativa requiere d e ambas con el
objeto de determinar sus necesidades y l as de su s clientes internos; y , se debe ha cer
concordar los requerimientos de la organizac ión con los de los clientes, explicitarlos y
corre sponder a ellos, disponiendo de un lenguaje y estilo adecuado.
Al respecto, la comunicación cara a cara se aprec ia siguiendo a Thomson y
Rodríguez (2000:118) no log ra ser r eemplazada en las org anizaciones por la e jecutada
mediante el teléfono, el correo electrónico o la impresa; además, citan el estudio
efec tuado por Mohrabian porque d estaca la import ancia del tono de voz en u n 38%, del
lenguaje c orporal en un 55% y de las palabras empleada s en un 7%. También,
explicitan que la comunicación cara a cara confo rma un elemento fundamental en la
comunicación y permite enfrentar junto con res ponder a las inquietu des de los
trabajadores.
En el marco d e la comuni cación intern a afirman est os autores la comuni cació n
directa se realiza mediante talleres, equipos, grupos de trabajo, desa yunos con el
directivo y a que posibilitan gestar e incrementar l a cohe sión del grupo y p resentar una
mayor incidenc ia sobre la información divulgada a través del empleo de otros medios.
A e ste respecto, se considera s egún Thomson y Rodrígue z (2000:120) como estra tegia
exitosa el integra r y escuchar a las personas; e n ta l sentido, en los mom entos que los
individuos laboran de forma conjunta y parlan acerca de cuestiones claves, de lo que
hasta ese tiempo sólo se les informaba, les produce un gran valor; asimismo, cuando
los trabajadores concurre n a debates en donde la comunicación transcurre en las dos
238
autoridad, Gairín (1996: 181). Este paradigma de acue rdo a este autor presenta
denominaciones tales como I nterpretativo (Bates, 1989; González, 1990, 1993,
1994; Greenfield, 1985), Interpre tativo -Simbólico (Sáez, 1989, Lorenzo, 19 94),
de Acc ión (Hoyle, 1991), C ultural (Houser, 1988; Muñoz y Román, 1989),
Fenomenológico y Holístico (Rattra y y P arrot, 1989).
El enfoque interpretativo considera G airín con cibe a la organización
como visible, medible y cómo la realidad tiene un significado para sus
integrantes; le interesa tanto los re sultados como los procesos; piensa a la
escuela como una construcción cultural; manif iesta preocupación por los
significa dos que tienen l as cosas para cada miem bro de la organizac ión. Sobre
ello, Tyler (1996 ) indica que cada una de las situaciones es únic a y debe
especificarse en cada encuentro.
De igual modo, Ga irín (1996) explicita como objetivo de la
organización el construir una cultur a colaborati va; visualiza las prácticas
organizativas como insepara bles de los valores que implican; la escuela está
formada po r una cultura, c onstituida de forma simultánea por subculturas
específicas y din ámicas; en la escuela ex isten variadas metas y procesos oc ultos
y l atentes; organizar es crear valores que se entramen a través de procesos de
mejora e innovac ión en la cultura org anizativa; la escuela constituye una
organización con d ébil articulación; el autocontrol es un component e de
desenvolvimiento organizativo; no se desea el conflicto y al ex istir no debe
sofocarse con autoritarismo; la tom a de decisiones conforma un proble ma
deliberativo y de valoración entre diversas al ternativas; los r esponsables
ejercita n un li derazgo compartido; la étic a sustentadora es r elativista ya q ue
depende d e los significados tanto personales como g rupales; y los directivos
son ge neradores de sig nificados e interpr etaciones de lo que acontece en la
organización; por último, la contribuc ión del presente paradigma es la cultura y
al interior de ella es el estudio de la metáfora; respecto del estudio de la cultura
escolar cabe m encionar a Hargreaves po r la presentación del indi vidualismo, de
239
la balcanización, de la colegialidad artificial, de la cultura cooperativa y del
mosaico móvil.
En el paradigma crítico, se concibe a la organización según Gairín
(1996:167) como una construcción social y dicha rea lidad es mediatiz ada por
una sit uación socio-cultural y política más amplia; propone tomar conocimiento
de las condiciones de fun cionamiento de la o rganización y de la emancipación
de las mismas con el objeto de modificar la situaci ón de la entidad o rganizativa;
y , este enfoque recibe de nominaciones como paradigma crítico (Carr y Kemis,
1988; Sáez, 1989), Político (González, 1990; Howse, 1988), del C ambio radical
(Ho y le, 1991), Gairín (1996: 188). La organización se visuali za como una
nueva política, ade más, Gairín (1996) al citar a Bolman y Deal (1984), y cuya s
caracter ísticas tratan l a generalida d de l as dec isiones trascendentes en las
organizaciones, implica distribución de recursos escasos; las entidades
organizativas son asociaciones int egrada s por personas y grupos de intereses
como niveles de la jerarquía, departamentos y grupos pro fesionales; las
personas y grupos de i ntereses varían en sus estimaciones, pr eferencias,
convicciones, información y percepciones de la r ealidad; los objetivos y
decisiones de la or ganización surgen d e diversos proc esos de ne goc iación,
acuerdos y lu chas; d ada la escasez de re cursos y di ferencias de l pod er y el
conflicto.
El enfoque crítico expresa este autor percibe a la organización como
una estructura d e opresión que corresponde a los i ntereses de grupos de poder,
los cuales deben ser dia gnosticados con mi ras a establecer una tra nsformación
liberadora ; la es cuela configura una dinámica micropolíti ca, constituida por
grupos y camarillas; las escuelas conforman espaci os políticos; el fin a tiende la
transformación social y no exclusivamente la educativa; la actividad
organizativa configura u na acción mor al; los procesos ocultos están al servicio
de los grupos dominantes; se considera orga ni zar como tr ansformar, mejo rar
las estructuras académicas y sociale s; concibe a l control como demo crático,
240
participativo y consens uador; la sit uación de conflicto ent re los grupos
constituye una dinámica que hace posible el cambio en la institución; los
responsables son analis tas críticos, con capacidad de detección de las
dependencias y ataduras ideológicas de los grupos; la actividad de la
organización es públi ca y sustantivamente étic a y; los directivos son líderes
sociales.
En las perspec tivas c ríticas se detalla al decir de Lópe z (2006:20 ), el
análisis de las re sistencias ante dich as estr ategias y la c rítica a l a con cepc ión de
la administración educativa como una disciplin a práctica (cfr. Foster, 1986);
una perspec tiva crítica de la organización escolar , postula este especialista, han
trascendido Richard Bates y Foster, a partir de la utiliz ación del pensamiento
de Habermas y del enf oque de la nueva soci ología británica; asimismo,
Bourdieu (cfr . Bates, 1988; Bates, 1994) seña la la crítica del sistema educativo
dada su incapac idad para reducir las inciden cias de las crisis de los estados
modernos en el capitalismo avanzado, el empleo de una teo ría de la
comunicación sustentada en una concepción del contexto ideal de diálogo co mo
medio de cambio social, y la indagación de un discurso más extenso y raciona l
acerca del conocimiento y la ciencia , para im pedir visi ones que responden de
modo unilateral a inte reses técnicos, p rác ticos o emancipator ios (Park, 20 01:
242).
En cambio, describe López desde los e nfoques críticos los estudio s
realizados sobre l as con diciones internas d el funcionamiento de las escuelas
como or ga nizaciones, estos han efectuado un a lect ura socio-política, ideológica
y cultural de las o rganizaciones, coloca ndo el énfasis en los inter eses
individuales y grupales, en la distribución d el poder, en las formas de
dominación, en e l uso del lenguaje como me canismo de control y en las
estrategias micropolítica s (cfr. González, 1994: 44 ss).
241
La atención de los diversos paradigmas de la organización escolar,
desde la perspectiva analítica, siguiendo Gairín ( 1996:201-202), supone una
posible integración a futuro en el marco de modelos; asimismo, anota que el
enfoque integrador es p ostulado por Moreno (1978:11), Sander (Sánchez,
1985:117), González (1986, 1993, 1994), Antúnez (1993) y L orenzo (1994); e n
particular, Benno Sander refiere un paradigma m ultidimensional y González
(1986:126 y ss.) argumenta el bene ficio de contar con un pluralismo teórico en
el ámbito de l a organización escolar; además, Muñoz y Román (1989 )
explicitan que la mutante práctica puede sugerir el empleo de uno u otro
enfoque; y la selección d e un determinado model o se encontrará condicionada
por las finalidade s, los in volucrados, la s circunstancias y el medio.
Por otra parte, señ ala Gairín la posibilidad de asumir nuevas
propuestas de paradi gmas enfocadas a con gregar aspectos complementarios y
compatibles de los enfoques anteriores, por ejemplo el paradigma emergente
(Schwartz y O gilvy , 1979; Guba y Lincoln, 1985) el integra dor d e tendencias
naturalistas y positivistas; también, el e nfoque colabor ativo (E scudero, 1992) y
el ecológico (L orenzo, 1994).
Sin embargo, en este contexto la perspectiva domi nante es la Técnic a
,de acuerdo a González (2006 :5 -6), en la disciplina de la organización escolar,
deviene desde la ori entación positivista o empírico -ana lítica; en este contex to
se conceptualizan los centros escolares como entidades físicas, constituidas por
un conjunto de compon entes específicos suscepti b les de ser precisados y
aislados; además, el funcionamiento de la or ganización escolar deviene de
ciertas relac iones causales, que al ser identificadas y ex plicadas posibilitan
predec irlas y controlarlas.
Con atención de dichos supuestos, métodos e in tereses, afirma
González, coexisten diversas teorías diri gidas a elaborar un conocimiento
riguroso y objetivo sobre la organización escolar, un conocimiento de carácter
242
analítico y ge neralizable destinado a posibil itar intervención o control de las
dimensiones del centro escolar.
En e ste marco, c abe destacar e n la crisis que afecta a la escuela, seg ún
Dussel (2006 :5 ), la identificación de dos modelos escolares, al p arecer en
desarrollo, para reorganizar esta institución, él que refiere la escuela como un
centro social, c entrado en educar en cierto s valores y or ga nizar el
comportamiento de los futuros ciudadanos, para soslaya r la violencia y el
conflicto en sociedades crecientemente desiguales; y él que d efine a la escuela
como un espacio de aprendizaje, dir ectamente enlazado a la instrucción
cog nitiva, sujeto al saber ex perto, la diversidad y riqueza de recursos didácticos
y al pensamiento de innovación permanente (OCDE, 2004).
2.2.3 Definición de organización escolar
En el desarrollo de la presente inves tigación hemos de tene r pre sente
que los términos, dada su aproximación conceptual, de organización escolar, de
establecimiento educacional, escuela, o rganización educativa, instit ución
educativa, centro educativo, jardín infantil, colegio, liceo, universi dad, centro
de formac ión técnica e instituto profesional son co nsidera dos como sinónimos,
dado que aborda n el fe nómeno educ ativo e instructivo que a contece en una
organización determinada. En tal sentido, se debe ten er en cuenta la
coexistencia de diversas denominaciones para ex poner el espacio o contex to
donde se realiza la edu cación, donde se actualiza la acción educativa o la
formación de los seres humanos, donde se ejecuta el proceso de enseñanza y
aprendizaje. Estas designaciones r epre sentan a orga nizaciones de educación
formal, constitu y e un sistema educativo en gran medida organizado y
estructurado jerárquica y cronológ icamente, que contempla desde el jardín de
infancia ha sta los niveles de educac ión superior.
243
En los inicios e historia de la escuela, en palab ras de Garc ía Hoz
(1960:344-350), aparece como su contenido sust antivo el traba jo intelectual;
por ello, la escue la a tr avés del tiempo ha ma ntenido su se ntido y se ha
consagra do casi exclusivamente a la enseñanza. En tal sentido, la actividad
escolar a se gura constitu y e un complemento de la misión educativa que c umple
la familia y la sociedad mediante la gestión de sus diversas instituciones; la
escuela en tanto entidad que acoge a los niños y jóvenes durante el paso d e la
familia a la sociedad, configura una comunidad insustituible; y en el periodo de
tránsito en el joven se desliga de su familia originaria y s e asimila a nu evas
comunidades, es donde la escuela desarrolla su mi sión, pues une la familia en
donde reside el joven con la sociedad a donde ha de trasladarse.
El término escuel a de acuerdo a Gairín (1996:131) refiere una
situación determinada para la educación sistemática, integrando los procesos de
educación formal y de educación no formal; y , a s u vez, la organización escolar
se circunscribe al campo preciso de l as inst ituciones escolares, contemplando
su entorno interno y externo.
Asimismo, la escuela como instit ución social es concep tualizada por
Lorenzo (2005:48) como un ec osistema social y humano , conformada por una
población de docentes, estudiantes, etc., se instit uy e una estructura r elacional
enfoca da a la reconstrucción de la cultura, al conocimiento logrado por la
sociedad o al currículum, está en continua comunicación e int ercambio con su
entorno y realiza su adaptación pedagógica a tr avés de cier tas tecnologías o
herra mientas.
Para Antúnez (2000:17) el término escuela representa el estudio de lo
escolar, involuc ra el pl ano de las instituciones de educación formal y de
educación no formal, reciben indi viduos de cualquier edad, la disciplina de la
organización escolar se preocupa d e las instituciones educativas orientad as a
impart ir estudios medios o superiores, infantiles y preadolescentes. Ampliando
244
este enfoque, el centro educativo siguiendo a Gent o (1999 :4 ) es donde se realiz a
fundamentalmente la educación de manera sistemática.
El estable cimiento educativo, según M INEDUC (2009 :1 ), d esde l a
perspec tiva d el reconocimiento oficial del Estado se concibe como una
organización educativa, detenta la finalidad de ej ecutar el proceso de enseñanza
– aprendizaje y en conso nancia con la L ey G eneral de Educación, debe tene r un
sostenedor, funcionar en un local que dé cumplimiento a las normas indicadas,
seguir los planes y pro gramas de estudio, tener personal docente idón eo
necesario y dispone r d e mobiliario, componentes de ens eñanza y material
didáctico mínimo.
Por otra parte , en INFOEscuela (2009 :1 ) s e define el estable cimiento
educacional como un a institución u organización, que atiende niños,
adolescentes o adultos, con el fin de brindarles enseñanza reconocida po r el
Estado de forma oficial, en condiciones huma nas, culturales y m ateriales
enfoca das a favorecer y propic i ar su formación integral; confor ma una
universalidad jurídica, integrada por los estudiantes, profesionales de la
educación, funcion ario no docente, herramientas pedagógicas, loc al de
funcionamiento, bienes muebles, medios educativos, materiales didácticos y los
recursos financieros requ eridos para el lo gro d el ob jetivo, según s ea su pro yecto
educativo.
La or ganizac ión escola r es definida por García Hoz y Medina
(1987:33) como el ordenamiento de los diversos componentes de la esc ue la ,
con el objeto de que converjan de forma adec uada a la educación de los
estudiantes. Desde un enfoque operativo la organización escol ar , siguiendo a
Gairín (1996:111) al cita r a (Gairín 1987:131) , es el estudio de l a interrelación
de los componentes que actúan e n una situación escolar con el objeto de lograr
establecer el me jor desarrollo de un pro ye cto educativo.
245
También, la define co mo la disciplina orienta da a aprender la
interconexión de las partes que opera n en un contexto para alcanzar la más
adecuada ejecución de un proyecto educativo, y , todavía más, apunta que esta
disciplina aborda de man era específica el campo de la institución educativa y
posee una dimensión técnico-peda góg ica. De igual manera, ex presa la
cualificación de disciplina y refiere su carácter de ciencia y te cnología; la
primera, e n tanto congrega de forma sistemática un conjunto de conoc imientos
científicos; y la seg unda, en la medida que a comete su e mpleo en la práctica; se
encuadra como situación fác tica al interior d e las ciencias sociale s; la
organización escolar como disciplina sustenta relac iones con la ciencia de la
organización y con las ciencias de la educación; y , esta disciplina queda
fundamentalmente definida y aplicada en el contex to educativo.
Además, la o rganización escolar ex pone Gairín en su calidad de
ciencia ejecuta un trabajo de puente qu e propicia di namizar el desenvolvimiento
y las factibilidades de l a práctica edu cativa, al contribui r a ésta con p rocesos
propios de otras áreas j unto con permitir el de sarrollo de las t eorías de la
organización al evidenciar su viabilidad y ben eficio, en un marc o de gran
complejidad como es el educativo. Las ciencias de la educación s egún este a utor
tales como la F ilosofía de la Educ ación, la Historia de la Educación o la
Educación Comparada contribuye n a fundamentarla al brindarle una base so bre
la que actualiza su objeto; asi mismo, la tribut an la Biología, la Sociología, la
Psicología y la Economía dado que aportan a d eterminar la actividad real;
también, las ciencias pedag ógicas, en particular la Pedagogía General como
ciencia teórico-no rmativa que compendia el fenómeno educa tivo y , desde él,
estructura normas p ara la acción. Así, la did áctica, la organización escol ar y l a
orientación educativa tie nen una vinculación visualiz ada por Gairín (1996:127 )
al citar a Fernández (1985:56) como supeditada y subordinante; y , po r último,
se debe tener en cuenta su enlac e con saberes curriculare s y ge stión de sistemas
educativos.
246
Por otra parte, r efiere q ue en la realidad de la organización escolar
incide la P olítica educativa mediante la le gislación escolar y a través de
sustentar su concreción en la estructura del Estado ; y, sobr e la Administración
Educativa estima que d etenta un carácter jurídi co -político enlazado desde la
perspec tiva operativa con la polí tica educativa, en el marco de la
macroestructura del sistema educ ativo.
La organ iz ación escolar, la define Lorenzo ( 2005:23), desde la
perspec tiva de l c onocimiento científico, como el conocimiento c onsciente,
analítico, dudado, activo y en empleo de alguna orga nización universalizada en
las sociedades modernas, la denomina e scuela en sentido restringido o
instituciones educativas en sentido más amplio. En este contexto, define a la
organización escolar co mo una ciencia de la educación; conformada por un
conjunto coherente y si stemático de teorías y d e métodos de investi ga ción
ge nerados también como producción específica en artículos, libros, congresos,
etc. de una comunidad científica; asimismo, es pl uridime nsional en cuant o al
conocimiento propio p ues se vincul a éste a naturaleza diversa, p osee
dimensiones normativas y descriptivas, es teorética y se enfoca a la práctica,
trata de alcanzar norma s de validez general para toda una población y l a
comprensión tanto de los procesos como de los rasgos individuales.
El contenido de la organización escolar de acu erdo a García Hoz
(1960:234) se fundamenta en el estudio de la escuela, en el análisis de sus
componentes par a ll egar a definir los principales problemas qu e se esbozan en
la or ga nización escolar. E n tal sentido, expresa que el carácter d e comunidad de
la escuela, el conocimiento y enlace de los elem entos personales confi gura el
problema de may or trascendencia de la organización escolar.
En este marc o, L orenzo (2005:25) cita a García Hoz y a M edina para
establecer respecto de la organizac ión escolar el reconocimiento d e las
siguientes dimensiones: a ) como teoría d e la escue la tien e una dimensión
247
teórica; b) como sab er científico es un a ciencia d e la organizac ión escolar; c)
como técnic a es un saber hace r en l a disposición d e los componentes esc ola res;
y , d) c omo saber artístico o un hacer individual que no se encuentra sometido a
normas objetivas y univ ersales; aunque en la tra dición científica la disci plina
de la organización escolar se ha ido perfilando como una síntesis de di chas
dimensiones.
En tal sentido, aprecia a la organización escolar como práctica
reflexiva sustentada en un saber ci entífico y en una de streza técnica qu e la
facilita y fundamenta en algunas ideas de valor, que constitu y en la finalidad de
la a ctividad organizativa; acerca de ello, a lude la posic ión de Martín Moreno a l
sostener que establ ece una dife renc ia con la organización de ce ntros educativos
al considerarla como ciencia aplic ada, como arte y c omo práctica reflexiva; de
acuerdo a la tradición la orga nización es colar se ha tratado como un saber o
ciencia, como un hacer o prá ctica y arte y como un saber hacer o téc nica;
asimismo, este término se aborda desde el enfoque nomotético y a q ue trata de
establecer la for mulación de ley es y normas con v alor y susceptibles de aplicar
a toda una población y , desde el enfoque ideográfico porque t rata la
comprensión de lo sin gular en té rminos de lo parti cular o de lo específico de
alguna situación organizacional.
La or ga nización siguiendo , a Murillo y Becerra (2009:380), en
términos de unidad, se configura por un sistema or ganizativo, que congrega los
múltiples acontecimientos comunicativos del sistema y le distingue de otros
sistemas, y por el ento rno ( Luhmann, 1998); a partir de este enfoque, el centro
educativo comprende una unidad, se c onstituye por el sistema organizativo
conformado por los procesos de comunicac ión y canje c omunicativo , que laten
en el funcionamiento de la organización escol ar, tales como conversaciones
informales y formales, información subj etiva y objetiva, entre otros, que se
ge neran en su desenvolvimiento cotidiano e inclu y en los compon entes
sustantivos del clima escolar; el e ntorno del sistema org anizativo integ r a do por
254
contexto donde se for man seres humanos íntegros , que aporten a tr ansformar la
sociedad.
La or ga nización educativa, sostiene Sandoval, tiene como propósito en
su intención y en su acción formar personas, por medio de la enseñanza; pues,
la finalidad de la or ganización educativa es enseñar y formar int encionalmente,
de modo integ ral a la per sona, básicamente mediante la educación formal, por
extensión, por medio de la no formal y por convivencia, a través de la educación
informal; y , de este mo do, la organización educativa compone el espacio
destinado a formar de manera inte gra l a las personas a través de la enseña nza
intencional y formal.
2.2.5 Referencias al Sistem a Educativo Nacional y escolar
2.2.5.1. Reformas escolares
La s reformas promovid as en los países latinoa mericanos, indica
Manzione (2009:11 ), est án sujetas a los lineamientos propiciados por la s
reformas educativas de la déc ada de los ochenta, en los países de sarrollados,
crea ndo un sis tema convergente de regulaciones en la dimensión
supranac ional que influi ría en las concepciones de políti ca educativa con
impacto en los niveles nacional, provincial y local; sin embarg o, las distintas
improntas históricas en el origen de los sistemas educativos de la región , y
su posterior d esarrollo, originaron el surgimiento de difer encias visibles e n
el momento de la implementac ión de las políticas educativas.
Desde el ámbito de las funciones, afirma Hopenhayn (2006:17-19 ),
la educación sur ge como una forma de articulación que posibilita conciliar
magnas aspiraciones de la modernid ad, en términos de producción de
recursos humanos, construcción de ciudadanos y desarrollo de individuos
autónomos. Además, en e ste c ontexto hace notar e ste a utor que la puesta en
255
práctica de las r eformas educacionales combina los signos, y la c oexisten ci a
de la autonomía, de la descentralización, de la selectividad, de la
modernización y de la flex ibilización.
En este esfuerzo educa tivo donde todos convergen, de acuerdo a
Hopenhayn, las necesidades inst rumentales de la modernización productiva
se complementan con las de la subjetividad y de la cultura; durante los
últimos veinte años la g eneralidad d e los países latinoamericanos han
comenzado procesos d e reforma, aumentando recursos humanos y
monetarios con el objeto de originar saltos cualitativos en la formación y el
aprendizaje de las recientes generaciones. La serie de reformas, obse rva,
tratan rasgos de la educac ión tales como contenidos curriculares y
metodologías pedagógicas; dispositivos de financiamiento del sis tema;
reasignación entre funciones pública s y privadas; desc entralización de l a
ge stión educativa enfo cada h acia el municip i o y la propia escuela;
examinación de prácticas pedag ógicas y la evaluación de logros; y , en forma
incipiente, la ade cuación curricular a nuevos mo delos productivos y a las
circunstanc ias sociocultu rales de los alumnos.
Sin embargo, expresa Hopenhayn, se han plante ado críticas respecto
de estas reformas, en torno exceso de tecnocratismo, a centrarse en
mecanismos de financiami ento y gestión pero no en contenidos y procesos
de aprendizaje verdader os, dado que las reformas tienden a priorizar el
aprendizaje de conocimientos func ionales al progreso tecnológico y a l
ejercicio productivo futuro, cortando áreas como son la expresividad y l a
autocomprensión, el de sarrollo espiritual y el perfeccionamiento personal
como parte básica del sentido de educ ar.
Chile reformó su sistema educativo parafraseando a OECD
(2012:53) en los años 80, a través de in corporar cambios profundos en l a
manera de administrar y de financiar las escu elas, el p ropósito de las
256
reformas aborda la d escentralización de la gestión esc olar y la int roducción
de la elección de escue la (Bey er, 2000); en este marco, la administración de
las escuelas asumidas po r el Estado s e entregó a los municipios, y se autorizó
subsidios a la demanda con el objeto d e fin anciar las es cuelas d e carácter
municipal y privado financiadas por el g obierno.
En la déca da de 1990, señala que el gobierno de centro-iz quierda
ejerció un rol más activo en la educación pública, considera ndo la totalidad
de escu elas subv encionados por el Estado; el gobierno administró pro gramas
compensatorios orient ados a mejor ar el ejercicio de las escuelas con
rendimiento más deficitario, tales como el P-900 Escuelas o programa LEM,
programas MEC E y P roy ecto Monte grande; incrementó el gasto en
educación pública, estableció un sistema de evaluac ión, perfeccionó el
sistema de estudiante y evaluación estandariz ada junto con la publicación
de resultados; y, diseñó incentivos destinados a mejorar el d esempeño d e
los maestros; incluso, se refor muló el plan d e e studios y la escolarización se
consideró de forma completa como obligatoria ( Cox , 2003; OCDE, 2011).
La R eforma Escolar d esde el 2011 , de acuerdo a MINE DUC
(2013 :1 ), atiende de prefe rencia c ambios que loca lizan la calidad de los
aprendizajes de los niños y niñas de Chile en el centro del a ctua r como país;
ésta pretende que los diferentes actores del sistema educacional dispongan
de las h erramientas necesarias pa ra posibil itar la gestión óptima del
desarrollo y d el avance de los e stablecimientos educ acionales , en que se
desempeñan y participan, con el objeto de alc anzar la meta más alta de la
educación, que por la ruta de la calidad lleva a un Chile de oportunidades.
La presente reforma, explicita MI NEDUC aborda la implementación
del Sistema Nacional d e aseguramiento d e la calidad, determina un a nu eva
estructura y re define los papeles en el si stema educativo nacional; está
integrado por el Mini sterio de Educación, la Agencia de C alidad y l a
257
Superintendencia d e Educación; respecto del Mini sterio de Educación, en s u
calidad de órgano recto r del mencionado sistema, le corresponde las
funciones de coordinar el funcionamiento de las demás instituciones;
formular y administrar l a política educacional, en tér minos de precisar la
normativa educacional, contribuir con el financiamiento, impulsar el
desarrollo profesional y entre ga r el reconocimiento oficial a los
establecimientos e ducacionales; confeccionar instrumentos fundamentales
destinados a posibilitar el funcionamiento del sistema, tales como las bases
curriculares, los planes y pro gramas de estudi o, los estándare s de
aprendizaje, los plane s d e e valuaciones nacion ales y extranjeras junto con el
sistema de info rmación y r egistro; asisti r a los est ablecimientos
educacionales mediante asesoría técnico-peda gógica y a porte de recursos
educativos; además, debe brindar un plan cuatrienal de aseguramiento de la
calidad y re ndir cuentas de forma anual .
En cambio, la Agencia de Calidad expresa MINEDUC que deb e
evaluar el aprendizaje de los estudiantes y clasificar a los establecimientos
educacionales en consonancia con su nivel de logro en la ense ñanza, con el
objeto de enfatiz ar el apo y o del Ministerio de Educación en los de
rendimiento más bajo; también, le compete n las func iones de evaluar el
cumplimiento de los aprendizajes de los estudia ntes por medi o de los
estándares de aprendizaje y demás indi cadores de calidad; clasificar a los
establecimientos educacionales a partir del lo gro de los estándares de
aprendizaje y de los otros indicadores de calidad; evaluar e instruir a los
establecimientos educacionales acerca de su mej ora desde los estándares
indicativos de desempeño; e informar a la comunidad.
Asimismo, la Superintendencia de Educació n de acuerdo a
MINEDUC detenta la finalidad de fiscalizar la ley y normativa edu cacional,
la rendición de cue ntas de todos los recursos que rec epcionarán los
sostenedores tanto públicos como privados, oficiar á consultas, re clamos y
258
administrará s anciones de ac uerdo a lo dispuesto en l a normativa
educacional; sus funciones a bordan fiscalizar la normativa educac ional e
imputar sanciones; fiscalizar la legalidad del empleo de los rec ursos
mediante una rendición de cuentas pública; estudiar y resolver de nuncias de
los integ rantes de l a comunidad educativa; y desplega r procesos de
mediación en torno a reclamos de la comunidad educativa.
De i gual modo, anota M I N EDUC, la Reforma escolar incorpora
sobre los directores de Establecimientos Municipales, da do que el rol de los
directore s es esencial, d esde su compromiso y liderazgo, tres lí neas de a cción
para concretar una educación de calidad, las cuales son perfe ccionar la
selección di rectiva, otorgar m a y or núme ro d e dispo sitivos para qu e
desempeñen su lideraz go y tornarlos más respons ables de sus decisiones e
incrementar sus rentas. Además, la terc era línea señala concierne el aumento
de atribuciones par a lid erar porque los directo res que sean nominados a
través del nuevo p rocedimiento y los que se d esempeñen en establecimientos
educacionales, dispondr án de ma yores y mejores d ispositivos pa ra g estionar
el desenvolvimiento del establecimiento educac ional que dirige.
La s he rramientas de l os directores, de acuerdo a M I NED UC
(2013 :1 ), aluden disponer de un equipo de confianza y s eleccionado por
ellos mi smos, compuesto por quienes practiquen los carg os de Subdirector,
Inspector General y J efe Técnico, en caso que estos profesionales
constituya n la dotación d ocente de la comuna, en caso contrario, se solicitará
la aprobación del sost enedor para efectuar los no mbramientos; sugerir cad a
año al sostene dor la fina lización de la relación laboral de hasta un 5% de los
docentes del respectivo establecimiento, siempre que hubieren r ecibido una
evaluac ión d eficitaria , con desempeño insatisfactorio o básico en la
Evaluación Docente; plantear al sostenedor aumentos en las asignaciones
referidas en el Estatuto Docente; p roponer al sostenedor el personal a
259
contrata y de reemplazo j unto con ser consult ados durante la selección de lo s
docentes cuando vaya n a ser destinados al establecimiento que lidera.
En materia de incremento de rentas, sostiene M I NEDUC, a los
directore s desi gna dos p or medio d el procedimiento, y a s eñalado, los
aumentos se les darán a trav és de las atribuciones de re sponsabilidad
directiva y de responsabilidad técnico-peda góg ica, determinándose
porcentaje s mínimos, enlazados con el tamaño de la matrícula del
establecimiento en que ejercen su rol; ade más, dicha asignación aume nta d e
acuerdo al nivel de concentración de alumnos prioritarios en sus
establecimientos educac ionales.
En la Reforma E scolar los docentes, expone M INEDUC, conforman
un actor clave, porque u n buen profe sor h ace la diferencia; por tanto, se
acrecienta n los estí mulos y b eneficios a los profesores que evidencian un
buen des empeño, y se am plían las exigencias y consecuencias a los ma estros
que no impartan una bu ena enseñanza. De igual forma, las dist intas acciones
orientadas a los p rofesores c onsisten en el esta blecimiento de mayores
premios al buen desempeño docente tales como el incremento de beneficios
de Asignación de Ex celenc ia Pedagógica (AEP ), de acuerdo al
reconoc imiento del mé rito profesional de los pr ofesores de aula tanto de
establecimientos muni cipales como p articulares subvencionados; dicha
asignación se concede a los profesores y p rofesoras que p articipan de un a
evaluac ión voluntaria, l a cual identifica en dist intos tramos de logros a
aquellos que demuestren pose er conocimientos y habilidades destacadas,
siendo por ello, conocidos como profesores de excelencia; a p artir de ést o,
los beneficiados podrán acce der a un bono mensual .
También, M I NEDUC apunta que acrecienta la Asignación v ariable
por desempeño individual (AVDI), este b eneficio pretende reconocer y
estimular a los profesores del sector municipal que alcanzan resultados
260
positivos en la Evaluación del Desempeño Profesional Docente; se concede
a quienes en ella obtien en resultados comp etentes o destacados, y logran
iguales calificac iones e n la Prueba de Conocimientos Pedag ógicos y
Disciplinarios, se administra de forma voluntaria cada año a quienes aspira n
recibir e sta asi gna ción.
Asimismo, explicita M INEDU C que la Beca Vocación d e Profesor
pretende mejorar la calidad de los doce ntes, está dest inada a los estudiantes
que se incorporan, por primera vez, como alumnos de primer año en c arreras
de pedagogía elegible y acreditada ante la Comisión Nacional de
Acreditación y la Institución, con a lo menos dos años.
Por otra parte, p resenta M INEDU C, s e e stablecen nuev as
implicancias de la Evaluación Docente p ara orientar la re sponsabilidad
respec to a la ens eñanza, en este sentido se pr emia a doc entes que s e
esfuerzan por enseñar de la mejor manera a sus alumnos, y, respecto de
docentes mal evalu ados en la Evaluación Doc ente, con desempeño básico o
insatisfactorio, deberán someterse a evaluaciones con mayor frecuencia; sí
el desempeño en el nivel i nsatisfactorio se conserva en la s egunda evaluación
consecutiva el profesor dejará de conformar la dotación del municipio; en el
caso de doc entes que en la evaluación obten gan desempeño básico deberán
de manera obligatoria evaluarse a l año subsiguiente, pudiendo el sostenedor
demandarle que d eje la responsabilidad de curso para l aborar en su plan d e
superac ión profesion al; y, por último, para los casos con desempeño básico
en tres evaluaciones co nsecutivas o, en forma alternada con desempeño
básico o insatisfactorio, también dejarán de pertenecer a la dotación doc ente.
Otro de los ámbitos, de la presente reform a edu cacional
parafraseando a MINEDUC, es el re sg uardo de derechos y causales de
término de relación labo ral; en particular, contempla la participación y los
261
derec hos de los Do centes y Asistentes de la educación para proteger a ambos
de arbitra riedades o malos tratos, y así, privilegiar el derecho de labora r en
un ambiente de respeto, mediante el estable cimiento de artículos enfocados
a enfatizar e l derec ho de respe to de l a integrida d física, psicológica y moral,
no mereciendo tratos vejatorios, degradantes o maltratos psicoló gicos po r
parte de los otros miembros de la comunida d educativa.
Además, los profe sionales de la educac ión, siguiendo a M I NEDUC,
tendrán f acultades para t omar medidas administrativas y dis ciplinarias con
el objeto de imponer el orden e n la sala de clases, pudiendo pe dir el re tiro de
estudiantes, la citación del apoderado, y requerir cambios al re glame nto
escolar tendientes a potenciar el o rden en el establecimiento educacional. Po r
último, se ex tiende n las oportunidades para que los profesores recurran a los
tribunales en caso de ser desvincula dos de forma injustificada.
A su vez, M INEDUC ex presa, que se pl antean definiciones sobre
causales de término de relación laboral y modificación en sumarios , con el
propósito de otorgar cl aridad a las determinaciones de término de relación
laboral y avanzar en transparentar los proce sos y normas asociadas; en torno
a esto, se p recisa la no concurrencia del docente a sus labores en forma
reitera da como aquella que sucede de manera repetida sin ca usa justificada
en los casos de dos días s eg uidos, dos lunes en el mes o un total de tres dí as
durante igual período de tiempo; se puntualiz a la causal de s alud
incompatible como el h aber gozado de licencia médica en un periodo
continuo o discontinuo superior a s eis mese s en los últimos dos a ños,
exceptuando situaciones de accidentes del trabajo, enfermedades
profesionales o maternidad; se d etalla cambio en el orde n de prelación con
relación a casos de ajuste de dotación, p ara deter minar al profesional d e l a
educación al que por la supresión de horas deba ponérsele término a su
vinculación labora l, se deberá proceder en el siguiente orden, sin considerar
la calidad de titul ar o c ontratado, a los que ten g an 60 o más años si son
262
mujeres o 65 o más añ os si son hombres, y no estén calificados com o
destacados o competentes en la e valuación docente; los prof esionales en
edad de jubilar, independiente de su calificación; l os profesionales que sean
califica dos como insati sfactorios o básicos; y los que tengan salud
incompatible pa ra el desempeño de la función; además, se ofr ecerá renuncia
voluntaria a aq uellos qu e se des empeñan en la mi sma asignatura, nivel o
especialidad de ense ñanza en que se necesita disminuir horas.
Por otra parte, se gún MINEDUC se instituye el Bono Especial para
Docentes Jubil ados como beneficio único se gún el va lor de la pensión
establecida, con el propósito de a poy arlos y a gra decerles su labor. También,
MINEDUC contempla el Plan de Retiro Docente, señalado en la Ley de
Calidad y Equidad 2050 publicada en el diari o oficial el 26-02-2011,
artículos 9 y 10 transitorios, está destinado a p rofesores que ya cumplier on
la edad de jubilar o se encuentran próxim os a ella.
Incluso, M I NEDUC ex plicita que la Reforma Escolar en la
dimensión de Alcaldes y Jefes de edu cac ión municipal, delimita el
compromiso con el aprendiz aje en la comuna, al modificar el cargo de J efe
de Educación Municipal (DAEM); para pote nciar su compromiso y
participación se mejora el mecanismo de selección, se precisan su s
responsabilidades y se brindan nuevas asignaciones, de modo que los DAEM
dispongan de las necesarias herramientas para velar por el desenvolvimiento
de los establecimientos educac ionales bajo su adminis tración.
2.2.5.2 Administrac ión y políticas educativas
La c alidad d e la educac ión e n Chile de acuerdo a MI NEDUC (2011 :1 -
3) se ha establecido m ediante la Le y 20.529.-, pub licada en el diario ofi cial
el 27 de agosto de 2011, que fija el Sistema nacio nal de a seguramiento de la
calidad de la educación parvularia, b ásica y media y su fiscalización, porque
263
en el título I , Artículo 1º. Afirma que es responsabilidad del Estado tender a
garantizar una edu cación de ca lidad en los di ferentes niveles del sis tema
escolar; y, también, tendrá como finalidad propi ciar el aseg uramiento de la
equidad, concebida como que todos los estudiantes gocen las mismas
alternativas de recepcionar una educación de calid ad; ade más, en el a rtículo
2º.- es te Sist ema operar á sobre la educación formal, seg ún los objetivos
ge nerales y sus correspo ndientes bases curriculares , indicadas en la Ley N °
20.370 General de Educación publicada en el Diario Oficial el 12 de
septiembre de 2009, y actuará a través de u n c onjunto de políticas ,
estándares, indicadores, e valuaciones, información pública y me canismos de
apoy o y fiscalización a las organizaciones educativas, con el objeto de
alcanzar la mejora c ontinua de los aprendizajes de los alumnos, potenc iando
las facultades de los establecimientos educacionales y sus equipos directivos,
docentes y asistentes de la educa ción; y , contar á con los recursos nec esarios
para su a propiado funcionamiento.
Este Sist ema, anota M INEDUC, considerará de acuerdo al Artículo
3º.- estándares de aprendiz aje de los alumno s, indicadore s de calidad
educativa y estándares de desempeño de los Or g anizaciones educativas y s us
sostenedores; condiciones del reconocimiento oficial para los sostenedores y
los establecimientos educacionales tanto para su ingre so como p ara
conservarse en el sistema educacional; polí ticas, mecanismos e inst rumentos
para asistir a los miembros de la comunidad educativa y a las or ga nizaciones
educativas en el cumplimiento de los estándares de apr endizaje y los otros
indicadores de c alidad educativa, potenciando el re fuerzo de las competencias
institucionales y de autoevaluación de las inst ituciones educa tivas destinadas
a promover la mejora continua de la calidad de la educaci ón qu e brind an;
estándares de desempeño de docentes, docent es directivos y docentes técnico
pedagógicos enfocadas a orientar para l a pr eparación de las evaluaciones
consignadas en el decreto con fu erza de le y N° 1, d el Mini sterio de Edu cación,
publicado en el diario oficial el 22 de enero de 1997, estable ce el tex to de la
270
en tanto el sistema promoverá la integración de estudiantes d e diferentes
condiciones sociales, étnicas, religiosas, económi cas y culturales; k)
Sustentabilidad, porque el sistema potenc iará e l respeto al medio ambiente y el
empleo racional de los rec ursos naturales; l) I nterculturalidad, y a que el sist ema
debe identifica r y valor ar a la persona en su particularidad cultura l y d e origen,
teniendo prese nte su len gua, cosmovisión e historia.
La administra ción y gestión del sistema educativo de acuerdo a
MINEDUC se caracteriza por considerar la natura leza del sistema de educación
como mix ta, incluyendo, por tanto, una parte de propiedad y administración del
Estado o sus órganos; y , otra parte particular, sea ésta subvencionada o pagada,
asegurá ndole de esta man era a los padres y apode rados el ejercicio de la libertad
de elegir e l establecimiento educativo para sus hijos.
Además, enuncia que constituye deb er de l Estado que el sistema
compuesto por los establecimientos educ acionales de su propieda d brinde una
educación gratuita y de ca lidad, basada en un pro yecto educativo público y
laico, mediante el respeto de toda manifestació n religiosa y pluralista, que
posibilite el acceso a él a toda la población y que propicie la inclusi ón social y
la equidad.
Los sostenedores parafraseando a M INEDUC asumen ante el Estado
el dese mpeño de la responsabilidad de mantene r en funcionamiento el
establecimiento educacional, por medio del ejercicio, de modo autónomo, d e la
administración y trabajo académico en consonancia con la normativa vigente.
De a cuerdo al Ar tículo 5º de la Ley general de educac ión publicada en
el Diario Ofi cial el 12 d e septiembre d e 2009, señala MINEDUC, se esti pula
que el S istema educativo chileno detenta en calidad de deberes del Estado , el
impulsar la probidad, el perfeccionamiento de la ed ucación en todos los niveles
y modalidades, Propiciar la indagación y conocimiento de los de rechos básicos
271
que devienen de la natur aleza humana; animar una cultura de la paz y de la no
discriminación arbitraria; fomentar la investi gación científica, tecnológica y la
innovación, estimul ar la creación artíst ica, la prá ctica del deport e, inspirar el
cuidado y mantenimient o del patrimonio cultura l y medio ambiental, y la
variedad cultural de la N ación.
Con base a la Ley 18956 publicada en el Diario O ficial el 8 de marzo
de 1990 , de acuerdo a MINEDUC, le corresponde al Ministerio de Educa ción
Pública sobre objetivos, func iones y estructura general, ser la Secre taría de
Estado encar ga da de p romover el desarrollo de la educación en todos sus
niveles; garantizar a la población el acceso a la educación básica; incentiv ar la
investigac ión científica y tecnológica y la creación a rtística, propiciar la
protección y de senvolvimiento del patrimonio cultural de la Nación.
Respecto de funciones, el Artículo 2°. - de la presente Le y , indic a
MINEDUC que al Mini sterio de Educación Pública le corresponde desempeñar
las siguientes func iones: a) Formular y evaluar l as polí ticas y los plane s d e
desarrollo educacional y cultural; b) Distribuir los recursos necesarios pa ra la
realización de la s actividades e ducacionales y de extensión cultural; c) Ev aluar
el de spliegue de la educación como proce so integral e informar a la c omunidad
sus resultados, a lo menos anua lmente; d) Estudi ar y sugerir las normas d e
carácter general atribuibles al sector y velar por su cumplimiento; e) Entregar
el reconocimiento ofici al a los establec imientos educacionales, cuando
corre sponda; f) Controlar las acciones de sus unidades depe ndientes.
La misión del Ministerio de Educación, MINEDUC (2013 :1 ),
concierne garantizar un sist ema educativo equitati vo y de calidad que aporte a
la formación integral y continua de las personas y a l desarrollo d el país, a tra vés
del planteamiento e implementación de políticas, normas y regulación sectorial.
La or ga nización bási ca, según M I NEDUC (2009), se indica en el Artículo 3°. -
está constit uida por El Mini stro y su Gabinet e; la Subsecretaría, con las
272
Divisiones de Educa ción Gene ral, de Educaci ón Superior, de Extensió n
Cultural, de Planificaci ón y P resupuest o; los Departamentos J urídico, de
Administración Genera l, y el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e
Investigaciones Pedagógicas, y l as Secretarías Regionales Ministeriales y sus
respec tivos Departamentos funcionales y territoriales que c orrespond an.
En el Artículo 14. -, explicita M I NEDUC, se establece que este
Ministerio se desconce ntrará d esde el punto de vi sta funcional y territorial en
Secretarías Re gionale s Ministeriales; la Secretaría R eg ional Ministerial está a
cargo de un S ecretario Regional Mini sterial; ex istirá en cada un a de las regio nes
en que se divide adm inistrativamente el país; dicho Secre tario será e l
repre sentante d el Mini sterio en la región y oficiará como colabo rador directo
del I nt endente Regional que le corresponde; y , asimis mo, en el Artículo 15.- se
refieren las funciones de planificar, normar y sup ervisar el desenvolvimiento
del proce so educativo en los establecimientos educ acionales localizados en su
territorio jurisdiccional; velar por el cumplimiento de los objetivos y p olíticas
educacionales y su adecuada adaptación a los requerimientos e intereses
regionales; y practica r fu nciones en temas técnico -pedagógicos y de inspección
y control de subvencione s.
Inclusive, M INE DUC manifiesta que los Depa rtamentos Provinciales,
se g ún lo dispuesto en el Artículo 16. -, son órganos desconc entrados funcional
y territorialmente de las S ecre tarías Regionales Ministeriales; se encue ntra a
cargo del Jefe del Departamento Provincial; le c orresponde la sup ervisión y
apoy o técnico peda gógico, inspección administrativa y financiera de los
establecimientos educac ionales subvencionados de su jurisdicción.
2.2.5.4 Antecede ntes nor m ativos de la organización escolar
La legislación d e carácter educativa, expresa Gairín (1996:130),
concierne la tarea de organizar la realidad, pues el conjunto de normas
273
ge neran o determinan situaciones específicas en donde la política educativa
desea que se desenvuelva la educac ión (García Hoz & Medina, 1986:28); y,
que la legislación y la n ormativa ope ran com o u na variable condicionante
del desenvolvimiento de la organización escolar esti mada como praxis, sin
que adquiera una característica subordina nte.
Sobre esta mate ria, M INEDUC (2009 :1 ) afirma que la L ey Ge neral de
Educación publicada en el Diario Oficial el 12 de septiembre de 2009, en su
artículo N° 46, aporta ant ece dentes, que complementan la visión precedente ,
al indica r que el Mini sterio de Educ ación otorga rá reconocimiento a los
establecimientos educacionales que en los niveles de educación parvularia,
básica y media impartan enseñanza, en el caso de que lo soliciten y de n
cumplimiento a las si guientes condiciones: a) conta r con un sostenedor, debe
ser persona jurídica de de recho público o privado, asumirá la responsabilidad
por el funcionamiento del establecimiento educacional y , deberá ten er un
título profesional o li cen ciatura de al menos ocho semestres entr egado por
una universidad o instituto profesional del Estado o re conocido por éste; b)
ceñirse a los planes y programa de estudio, ya se an los propios del
establecimiento o los emitidos por el Ministerio de Educac ión; c) disponer
del personal doc ente idóneo requerido, personal administ rativo y auxiliar
suficiente con el objeto de que posibilite dar cumplimiento a las funciones
corre spondientes con el nivel y modalidad de en señanza que se atienda y
cantidad de estudiantes; d) operar en un local que observe l as normas
previamente señaladas; e) contar con mobili ario, componentes de enseñanza
y material didáctico en cantidad mínima y ade cuada al nivel y modalidad de
enseñanza que se imparta y de acuerdo a las normas que establezca l a le y; e)
contar con un pro y ecto educativo; f) disponer y aplicar un re glame nto de
evaluac ión y promoción de los estudiantes; g) comprometerse a dar
ejecuc ión a los estándares nacionales d e aprendizaje; h) disponer de un
reglamento interno que regule las relaciones entre el est ablecimi ento y lo s
274
actores de la comunidad educa tiva; i) acreditar poseer un capital mínimo
pagado en proporción a la matrícula pro y e ctada.
Con respecto al reconocimiento oficial d el Est ado, de acuerdo a
MINEDUC (2009 :1 ), constit uy e un requisito legal de l a educación q ue
brinda el establecimiento educativo y de los grados que entrega, los cuales
son certificados en el contex to de prosecuc ión de estudios o bien acreditar
antece dentes curriculares ofic iales; de e sta forma las califica ciones que
emite un establecimiento son válidas para todos los efectos de carác ter legal.
Leyes y otras norm as básicas relativas a la educación
La normativa le gal vi gente en materia educacio nal, de
acuerdo a MINEDUC (2014 :1 ), que re gula la educación en Chile
corre sponden a normativ as, decretos, operacionales y resoluciones; de
entre los principale s, se ex plicitan los sig uientes:
El Decreto Ley de Rentas Municipales N°3.063 de diciembre de 1979,
refiere UNESCO (2010/11 :3 ) brindó al gobierno la facultad de
traspasar servicios desde la administración central del Estado a las
Municipalidades, entre estos los establecimientos educa cionales que
dependían del Ministerio de Educ ación, y el Dec ret o con Fuerza de L e y
n° 1-3063 publicado en e l diar io ofic ial e l 2 d e junio de 1980, que
reglamenta el traspaso de los establecimientos educacionales de
enseñanza bá sica y media junt o a su personal desde el MINEDUC a las
Municipalidades y norma el sistema de fina nciamiento de ellos.
La L ey de Subvenc iones Educacionales, dicta da en 1980 como Decre to
Ley n° 3476 publicado en el diario oficial el 4 de noviembre de 1980 ,
atañe se gún UNESCO su aprobación por medio de l Decreto con Fuerza
de Ley n° 2 de Educación, publicado en el diario oficial el 21 de febrero
275
de 1990; trata del s ubsidio estatal a la educación particular
subvencionada y esta blecimientos bajo admi nistración de las
municipalidades junt o con pr esentar normas , con relación al
funcionamiento de los centros educativos de nivel pre -básico, bási co y
medio.
La Constitución Política aprobada en 1980 y r eformada en 2003, indica
UNESCO (2010 /11 :4 ) cuy o texto sistematizado es promulgado a través
del Decreto N°100 publicado en el diario oficial el 17 de septiembre de
2005, presenta conceptos y p rincipios básicos sob re edu cac ión, ex pone
artículos referidos a organización y gestión del sistema educativo
nacional en cuanto a la admi nistración del Estado, a la descentralización
y propiedad privad a y l a libre gestión de las em presas. En partic ular,
expresa en los art.19, N°.10-11 el derecho a la ed ucación y libertad de
enseñanza. Por otra parte, la C onstitución modificada en el año 2003 a
través de la L ey n°19.87 6 publicada en el diario oficial el 22 de ma y o
de 2003 de re forma constitucional, g arantiza 12 años de escolaridad
obligatoria y g ratuita para todos los jóvenes d el p aís hasta los 21 años;
también, considera a kín der como obligatorio pero no n ece sario p ara
ingre sar a primero básico .
La L ey General de Educación n° 20370, publicada en el Diario O ficial
el 12 de septiembre de 2009, de acuerdo a UNESCO , presenta la nueva
institucionalidad de la educación pre-básica, general y media, regula
debere s y der echos de los diversos actores; organiz ación de niveles y
modalidades y requisitos de egreso en Enseñanza Parvularia, Enseñanza
Básica y Enseñanza M edia. Además, fija el deber d el Estado de
propiciar la e ducación parvularia en todos sus niveles y a segurar el
acceso g ratuito y el financiamiento del Estado para e l primer y se gundo
nivel de transición, sin que constitu y an requisito para la asimilación a
276
educación básica. La educación b ásica contempla ocho niveles y la
educación media c uatro, ambas son obliga torias.
La Ley n°18.956, señala UNESCO publicada en el Diario Oficial el 8
de marzo de 1990 y modificada en 2004, reestructura el Ministerio de
Educación, determinando sus órganos y responsabilidades.
El Estatuto de los Profe sionales de la Educación, Ley n°19.070
publicada en el diario oficial el 1 de julio de 1991, perfeccionado por
medio de la Ley n°19.41 0 de 1995 publicada en el diario oficial el 2 de
septiembre de 1995 , establece en p alabra s d e UN ESCO el incremento
de las remuneraciones, la ampliación de los derechos, resuelve la
situación de la estabilidad laboral e instaura nuevos principios tales
como la bonificac ión a la excelenc ia en el dese mpeño de los equipos
docentes; se h a inst ituido el Sist ema Na cional de Evalu ación del
Desempeño de los Esta blecimientos Educa cionales Subvencionados
(SNED), dispone las med iciones del logro de los estudiantes, la atención
a la igualdad de oportunidades, la capacidad de innovación, la
participación y la obse rvación de las normas; asimism o, el Artículo 3º
de este Estatuto normará los requerimientos, deberes, re sponsabilidades
y de rechos de ti po profesional, comunes a tod os los profesionales
indicados en el a rtículo 1º, la carrera de los pro fesionales de la ed ucación
de establecimientos del sector municipal incluyendo a los que ocupan
cargos directivos y t écnicos-pedagógicos, e n sus órganos de
administración y el contrato de los profesionales de la educación en el
ámbito particular, de acuerdo a lo establecido en el Título IV de esta le y ;
no se a dministrará a lo s profesionales de la educación de col egios
particulares pa gados las normas del inciso segundo del artículo 15, d e
los cinco incisos finales del artículo 79, los artíc ulos 80, 81 y 84 y el
inciso segundo del artículo 88, del Título I V de esta le y .
277
La Ley n°19.715 de 2001, se brinda refie re UNESCO un mejoramiento
especial a las re muneraciones de los profe sionales de la educación;
funda una asignación de ex celenc ia pedagógica para los profesores de
aula que a credite n un de sempeño de alta c alidad y constitu y e la Red
Maestros de Maestros, c onformada por profesores de excelencia que se
sometan de modo voluntario a un proceso de sel ección para ejercitar
funciones de tutoría, for mación en servicios u otras acciones en pos del
perfeccionamiento profe sional de los maestros de su escuela o de otras;
pueden acceder a ellas los profesionale s de la educación subvencionada
por e l Estado. Además, la L ey n°20158, promulga da el 27 de dicie mbre
de 2006, cre a beneficios para los profesionales de la educación, como la
bonificación de rec onoci miento profesional.
El Decre to Supremo n°352 de 2003, en concor dancia con UNESCO
(2010/11 :5 ) se reglamenta e institu y e las normas de índole general
acerca de l ejercicio de la func ión doc ente; también, la L e y n°19.961 del
14 de agosto de 2004 de evaluación docente, fi ja la evaluac ión del
desempeño profesional de los profesores, a cargo de pares evaluadores,
y d efine que los docentes evaluados de fo rma insatisfactoria e n una
tercera e valuación anual consec utiva debe abandonar la docencia.
La Le y n°20422 de 2010, ex presa UNESCO instaura disposiciones
sobre igualdad de oport unidades e inclusi ón social de personas con
discapacida d, en pa rticular establece se trata d e asegurar po r parte del
Estado el acceso a las personas con disca pacidad a los establecimientos
públicos y privados perteneciente s a l sistema d e educación regular a los
de educación especial, según corresponda, y reciban contribuciones del
Estado.
La L ey n°19532 del 17 de1997, apunta UNESCO crea el régimen de
Jornada Escolar Completa diurna y dicta norm as para su utilización,
278
modificada po r Ley n°1 9979 del 06 de noviemb re de 2004; mediant e
esta se aspira contribuir al mejora miento de la ca lidad de la educación y
equiparar las oportunida des de a prendizaje de los niños, niñas y jóvene s
de todo el país, al incrementar de modo si gnificativo los tiempos
pedagógicos con la finalidad de d esarrollar mejor el nu evo marco
curricular; está enfocada a beneficiar a los alumno s corr espondientes a
los niveles de enseñanza de 3° a 8° año de Educación General Básica y
de 1° a 4° a ño de Educación Media de todos los establecimientos
educacionales regidos por el D.F .L. N° 2, de Educación, de 1998 y d el
D.L . N° 3.166 de 1988. Asimi smo, los establecimientos educacionales
que impartan Educación General Básica Diferencial de 3° a 8° años o su
corre spondiente a las discapacidades de defic iencia mental, deficiencia
visual y auditiva, trastorno motor, trastornos gra ves de la re dacción y l a
comunicación; los 1 ° y 2° a ños básicos de las Escue las Rurales con
cursos multigrados; y lo s 1° y 2° años básicos de las escuelas que
atiendan a alumnos de ma y or vulner abilidad, de acuerdo a JUNAEB.
Establece un mínimo de 38 horas semanales d e tr abajo escolar para la
educación general básica de 3º a 8º años, y de 42 horas para la educación
media humanístico-científica y téc nico-profesional ; las hora s de trab ajo
escolar serán de 45 minutos; garantizar que al interior de las a ctividades
curriculares no l ectivas, l os profesionales de la ed ucación que ejecuten
tareas docentes y tengan una desig nación o contrato de 20 o más horas
cronológ icas de trabajo a la semana en el establecim iento educa cional,
consignen un tiempo no inferior a dos horas cronológicas seman ales, o
su equivalente quin cenal o mensual, para l a concreción de acciones de
trabajo téc nico-pedagógico en equipo.
El Dec reto S upremo n °40 de 1996, se focaliz a parafrasea ndo a
UNESCO en determinar los Contenidos Mínimos Obligatorios y los
Objetivos Fundamenta les para la educación básica; este decre to ha sido
mutado mediante el Decr eto n°254 del 18 d e a gosto de 2009. Además,
279
el Decreto Supremo n°22 0 de 1998 precisó los Objetivos Fundamentales
y Contenidos Mínimos Obligatorios de la educación media, situación
modificada por Decreto Supremo n°254 del 17 de agosto de 2009; el
Decreto n°3 del 5 de enero de 2007 instit uy e los Objetivos Terminales
para la forma ción diferenciada artística de la educación me dia,
corre spondiente al tercer y cuarto año, y las diez menciones artísticas
congrega das en las áreas del arte visual, escénico y musical.
2.2.5.5 Niveles educativos
Los niveles de ense ñanza seg ún el Mini sterio de Educación (2009 :1 )
se expli citan en la Le y G enera l d e Edu cac ión , en el título I de los niveles y
modalidades educativas y en el artículo n°17, en términos de que la
educación formal o regular se enc uentra or ga niz ada en cuatro niveles, los
cuales son parvularia, básica, media y superior, y por las modalidades
educativas dirigidas a a tender a poblaciones e specíficas; sin emb argo, el
Sistema Escolar comprende los niveles de educ ación parvularia, básic a y
media.
Esta Ley en su artículo 18 establece, a la Educación Parvularia de
acuerdo al Ministerio de Educación , co mo el nivel educativo ori entado a
at ender de man era integral a niños desde s u nacimiento hasta su
incorporación en la educ ación básica; cu y a finalidad consiste en beneficiar
de modo sistemático, oportuno y pe rtinente el desarrol lo inte gra l y
aprendizajes tr ascendentes y si gnificativos en los párvulos, según las bases
curriculares que se de finan en conformida d a e sta l ey, asistiendo a la familia
en su papel insustituible de primera educadora.
La Educación Parvularia indica esta l ey , ex pone Mini sterio de
Educación (2009), está destinada a atender a niños y niñas de hasta 5 años
de edad, d esde Sala Cuna, Nivel Medio Menor, Nivel Medio Ma yor y Prime r
286
niveles educativos, tratan de responder a necesidades esp ecíficas de
aprendizaje, personales o contextuales, con la finalidad de garantizar la
igualdad e n el de recho a la educación; conforman modalidades la educación
especial o difere ncial, la educación de adultos y las que se generen conforme
a lo indi cado en el artícu lo 35 de esta le y ; ademá s, las bases cur riculares y
los criterios u orientaciones para elaborar adecu aciones curriculares deberán
disponer de la a probación del Consejo Nacional de Educación.
La Educación Esp ecial o Diferencial, ind ica el artículo n°23 de l a Le y
General de Educación, para fraseando a MINEDUC , es la modalidad del
sistema educativo que d esenvuelve su a cción de forma transversal en los
diferentes niveles, en los establecimientos de educación re gular y especial,
brindando un conjunt o de servicios, r ecursos humanos, técnicos,
conocimientos especializ ados y apo yos para atender l as necesidades
educativas especiales, qu e puedan manifestar algunos estudiantes de modo
temporal o permane nte durante el tra nscurso de su escolaridad, c omo efecto
de un déficit o una dific ultad específica de apren dizaje; en es te marco, se
comprenderá qu e un alumno muestra nece sidades educativas esp eciales
cuando requiere apo y os y recursos adicionales, tales como humanos,
materiales o pedag ógicos, con la finalidad de conduc ir su proceso de
desarrollo y apre ndizaje y aportar al l ogro d e los p ropósitos de la e ducación;
asimismo, la modalidad de educación especial y los pro y ectos de integración
escolar dispondrá n de orientaciones pa ra elaborar adecuaciones curriculares
para las escuelas especiales y las que aspiren desarrollar pro y e ctos de
integración.
La Educación de Adultos, según la Ley General de Educación,
artículo n°24, apunta M I N EDUC (2009 :1 ), es la modalidad educativa
orientada a los jóvenes y adultos que anhelen iniciar o completar estudios,
de acuerdo a las bases curriculares espe cíficas que se de finan en
conformidad a esta le y ; s u propósito consiste en garantizar el cumplimiento
287
de la obli gatoriedad escolar pr evista por la Const itución y brindar
alternativas de edu cación a lo largo de toda la vida; se organiza en los nive les
de educación básica y media, y puede impartirse mediante un proceso
presenc ial o planes flexibles semi -prese nciales de mayor o menor duración.
2.2.5.7 Tipologías de la or ganización escolar
Los antecede ntes de c arácter g eneral que se considera oportuno referir
sobre los establecimientos educativos se enmarcan en el ámbito de la G estión
del Sistema Escolar Chileno; pues, éstos abordan dimensiones y
caracter ísticas r eleva ntes de l os establecimientos educativos m unicipales y
la definición de los nive les educativos que imparten estas e ntidades. L os
antece dentes se señalan a continuación:
El Sist ema Escolar d e Chile se distingue, en palabras del M INEDUC
(2007), por dispo ner de una or ga nización descentralizada, cuya dependencia
administrativa de los e stablecimientos educacionales es ejecutada po r
personas o instituciones muni cipales y particulares identificados como
sostenedores, los que detentan frente al Estado la obligación tanto del
funcionamiento como de la administración de l as escuela y liceos ; a este
respec to, se mencion a q ue los sostenedores cons tituyen un ti po de orden
jurídico, tienen la posibil idad de administrar uno o múlti ple s
establecimientos educ ativos. Por tanto, señala M INEDUC co existen en el
sistema escolar de Chile cuatro maneras de g estionar la educación, tales
como los municipales, particulares subvenci onados, de corporación
delegada y privada; los tres primeros perciben recursos del Estado.
La Educ ación municip al, explicita M I NE DUC, es administrada por las
345 municipalidades, a través del Departamento Admini strativo de
Educación Municipal ( DAEM), se conduce mediante el derecho públic o y a
sus empleados por la normativa destinada a trabajadores municipales ;
288
también, puede ser administrada por las C orporaciones Municipales, se
guían por el derecho p rivado en el caso de sus funcionarios no doc entes y
cuy a finalidad consiste en administ rar educación junto con otros servicios
municipales.
En la L e y Nº 18.695 del 11 de julio de 2011, Orgánica Constitucional
de Municipalidades, cuya última modificación corresponde al 29 de octubre
de 2014 en la le y 20.791, indica el Ministerio del I nterior (2014) en el
artículo N°1, la administración d el espacio de cada comuna o agregado d e
comunas que defina la ley radica en una municipalidad. Las
municipalidades, sostiene, conforman corporaciones autónomas de derecho
público, detenta personalidad jurídica y bienes propios, su propósito es da r
satisfacc ión a los requerimientos de la comunidad local y garantiz ar su
participación en el desarrollo e conómico, social y cultural de las
corre spondientes comun as. Asimismo, en el a rtículo N°2 de la p resente L ey,
se establece que la municipalidad estará compuesta por el a lcalde, que
representa su más alta autoridad, y por el concejo.
Además, en el artículo 3º se señala, d e acuerdo al Ministerio del
Interior, que se le atribu y e a la municipalidad, en el área de su
circunscripción, funciones priva tivas, tales como el fomento del prog r eso de
la comunidad; incluso, a modo de complemento, en su a rtículo 4º. - se
expresa que l as munici palidades, en el espa cio de su territorio, podrá n
desenvolver, de fo rma directa o con otras entidades de la Administración
del Estado, cometidos enlazados con la educación y la cultura; brindar
subvenciones y contribuciones destinadas a determinadas finalidades de
personas jurídicas, pública o privada, sin fines de lucro, y pa rticipen de modo
directo para el logro de sus funciones.
Acerca d e esta materia, indica la Universidad de Chile (2002 ), en el
Decreto con fuerza de ley n° 1 -19.704 del 26 de j ulio de 2006, fija el texto
289
refundido de la Ley nº 1 8.695 del 11 de julio de 2011 , en su artículo 23 ,
sobre la unidad de servicios de salud, e ducación y otros asimilados a la
administración municipal, detentará la responsabili dad de asesorar tanto al
alcalde como al concej o en el proceso de elaboración de l as políticas
concernientes a estos ámbitos; incluso, especifica que cuando la gestión de
estos servicios sea desempeñada de modo direc to por la municipalidad, le
competerá des envolver funciones como p resentar y a plicar medidas
dirigidas a implementar actividades y pro y ectos vinculados con salud
pública y la educación y otros servic ios, junto con gestionar los recursos
humanos, materiales y financieros de estos servicios, en articulación con el
departamento de administración y finanzas; por último, en el caso de existir
una corporación municipal para cumplir la ad ministración de se rvicios
traspasados, esta entidad municipal deberá elabo rar propuestas sob re aportes
o subvenciones a dichas corporaciones, con o bligac ión al presupuesto
municipal, y su gerir dispositivos que posibiliten aportar a la mejora de la
ge stión de la corporación en los campos de su competencia.
El establecimiento educacional de acuerdo a I NFOEscuela (2009 :1 ) se
define como una institución u or ganización que ati ende niños, adolescentes
o adultos, con el fin de brindarles enseña nza reconocida por el Estado de
forma oficial, en condiciones humanas, culturales y materiales que
favore zcan y p ropicien su formación integral. Conforma una universalida d
jurídica que integra a los estudiantes, profesionales de la educa ción,
funcionario no docente, h erra mientas pedagógica s, local de func ionamiento,
bienes muebles, medios educativos, materiales didácticos y los recursos
financier os r equeridos para el logro del objetivo, según sea su pro yecto
educativo.
Dicha inst itución se aprecia que debe cont ar co n el reconocimiento
oficial del Estado porque parafraseando al M INEDUC (200 :1 9) constitu y e
un requisito para el reconocimiento le ga l de la educación que brinda el
290
establecimiento educativo y de los g rados que entreg a, los cuales so n
certificados en e l contex to de prosecución d e estudios o bien acredita r
antece dentes curriculares oficiale s. De est a for ma las calificaciones que
emite un establecimiento son válidas para todos los efectos de carácter le ga l.
En este contexto, se considera que los diversos tipos de escuelas, de
acuerdo a García Hoz (1960:362-370), en el marco de la p edagogía
institucional, puede n corre sponder al empleo de diferentes criterios de
clasificación; desde este plantea miento se contempla de acuerdo a las
caracter ísticas de los estudiantes como edad, género, facultad física, m ental
y so cial; al ambiente de la institución escolar; a las propiedades
institucionales de ordenamiento interno, finalidad particular, perspectiva
relig iosa, situación jurídica y ampliación de su responsabilidad.
De acuerdo a la forma de financiamiento según M I N EDUC (2009 :1 )
los tipos de establec imientos educac ionales corresponden a pagados que s e
financian a trav és de aportes de los padres y apoderados medi ante el cobro
de matrícula; y a gratuit os subvencionados qu e s e financian por medio del
aporte del Estado o fis cal. La subv ención educacional o subsidio por
estudiante indica I NFOEscuela (2009) debe solventar los gastos de
operac ión y de c apital de los e stablecimientos e ducacionales; la finalidad de
este mecanismo es promover la competencia entre las escuelas tanto pa ga das
como gratuitas subvenci onadas para atraer y r etener alumnos, al h acer
depender el in greso de los establecimientos de la elección qu e efectúen los
alumnos y sus famili as; y el objetivo fin al buscado con esta competencia es
promover una ma y o r eficiencia y calidad de lo s servicios educac ionales
entrega dos por dichos est ablec imientos.
La Subvención Educacional afirma INFOE scuela constitu y e recurso
económico de procedencia fiscal que se transfi eren, por medio del Mini sterio
de Educación, a los establecimientos particulares y municipal es d e
291
enseñanza por el servi cio educacional brindado, con el objeto de a y udar a
financiar su funcionamiento para el logro de sus objetivos; se emplea la
unidad de medida de nominada Unidad de Subve nción Educac ional (USE) y
todos los montos están ex presados en factores de dicha unidad; se reajusta
en el mes de diciembr e de cada año o cuando s e reajusta los sueldos de l
sector público y en el mismo porc entaje, por ejemplo en el a ño 2013 el va lo r
de la USE ascendió a $ 20.055. Y, existe un valor por alumno/a por cada uno
de los niveles y mod alidades de enseñanza, disting uiéndose el monto de
acuerdo a que el alumno sea atendido con o sin Jornada Es colar Compl eta
(JEC) diurna.
Según el criterio de administración de acuerdo al MI NEDUC (2009 :1 )
los establecimientos educacionale s pueden ser los siguientes:
Municipales señala que son administrados por Municipalidade s o
Corporaciones Muni cipales, son establec imientos públicos de propieda d
y fin anciamiento p rincipalmente estat al, administ rados por las
municipalidades del país; cubren los niveles Pree scolar, Básico y d e
Enseñanza Media Humanístico -Científica y Técnico-Profesional; la
educación municipal es administrada, mediante el Departa mento
Administrativo de Educa ción Munic ipal (D AEM) y / o las Corporaciones
Municipales.
El financiamiento, se gún lo dispuesto, explica se realiza por
medio de la subvención por alumno matriculado y efectivamente
asistiendo a clases y por nivel y modalidad de enseñanza; este
financiamiento se ejecuta mediante la Uni dad de Subvención
Educacional USE, correspondiente al valor un itario mensual de la
subvención por alumno; además, se permite el cobro a las familias en los
establecimientos municipales solo de ens eñanza media a trav és del
financiamiento compartido, puede obtener recu rsos en los distintos
292
niveles del sistema e ducativo que imparte; los establecimientos
municipales pueden ser financiados a través del presupuesto municipal y
en sus pro y ectos d e infraestructura po r fuente s regionales ( Fondo
Nacional de Desarrollo Reg ional y Fondo de Infraestructura Educativa).
Particulares, expone MINEDUC, son administrados por p ersonas
naturales o jurídica s de tipo privado; son esta blecimientos privados
propiamente tales, cuya propiedad, administración y financiamiento
corre sponde a particulares y a las familias de los alumnos; no reciben
ningún ti po de a y uda est atal y se ge stiona con los aportes de los padre s
de los estudiantes que a ella asisten; y, existen en todos los niveles del
sistema educacional.
Corporaciones Privadas apunta MINEDUC se rigen por el DL N° 3166-
1980, son administrados por pe rsonas jurídicas de tipo privado y
sustentados en c onvenios de concesión, negociados dire ctamente con las
instituciones; corresponden a gremios empresariales o corporaciones
empresariales privadas orientadas a administrar liceos técnicos -
profesionales; y recepcio nan aporte del Estado por el servicio educativo
que brinda a través de la subvención.
Subvencionados de financiamiento compartido , ex plicita M I NEDUC
son administrados por personas naturales o jurídicas de tipo privado o
instituciones tanto religiosas como laicas, municipalidades o
corporaciones municipales (los últimos solamente en educación media),
obtienen el financiamiento mediante aportes d el Esta do y d e los padres
y a poderados; el financiamiento del Estado se ejecuta po r medio d e la
subvención por alumno matriculado y efectivamente asisti endo a clases
y por nivel y modalidad de ense ñanza; constituyen establecimientos que
en los niveles Pre escolar (2º nivel d e Transición), Básico y Me dio
reciben finan ciamiento estatal mediante subvenc ión; y se pe rmite el
293
cobro a las familias en los particulares subvencionados a través del
financiamiento comparti do y puede obten er recursos en los distintos
niveles del sistema educativo que imparte.
Fiscales, ex presa MINEDUC son administrados en forma directa po r el
Ministerio de Educación, se fina ncia con aporte s del Estado (solamente
la Escuela V illa Las Estrellas de la Antártica).
Tabla N°1. Número de establecimientos educacionales provee doras de
educación . Nota : Fuente M I N EDUC (2013). Elaboración propia
Municipal
Particular
subvencionado
Particular
pagado
Corporación
de
administrac ión
delegada
Total
Total
5.425
6.017
602
70
12.114
En esta tabla se aprecia que más de la mitad de las 12.114. -
establecimientos edu cacionales co rresponden a los parti cu lares
subvencionados, luego c ontinúan los municipales con una cantidad de
5.425.-, y en menor medida están representados los particulares pagados
con un número de 6 02 y, por último, los de corporación de
administración delega da con 70 en todo el país.
2.2.6 Componentes de la organización esc olar
La escuela a punta Gairín (1996:198) al concebirla como objeto de a nálisis y
de práctica pued e ser val orada en t érminos de fenómeno o r ealidad en l a que con fluy en
elementos materiales, estructurales y fu ncionales; también, componentes
repre sentacionales, culturales y socio-contextuales, conformados fundamentalmente
por las personas y grupos que int eg ran la instituc ión; y por último, componente s
políticos, ideológicos y s ociológicos que se originan a partir del conflicto, los intere ses
de clases, la cultura preponderante, entre otros (Gonz ález, 1986:137).
294
La nueva escuela de acuerdo a Vázquez (200 8 :61) debe surgir d esde
dimensiones organizativas con ma yor flexibilidad, integradoras y c onstitutivas de
nuevos ámbitos de reflex ión y comuni cación en los que tomen parte todos los
integrantes de las com unidades educativas; par a ésto, se necesita una nueva
organización y di rección escolar ori entada a per mitir nu evos contextos tendientes a
potenciar la participación activa de la totalidad de sus miembros , y una o rganización
que se dist inga por procesos comunicativos e informac ionales más adecu ados con la
So cieda d de la Información y del Conocimiento.
Los component es relevantes de la organización escolar siguiendo a Ga irín
(1996:140) integran un conocimiento consciente, analítico, activo y correspondiente a
una organización de c arácter universal enlazada con la realidad esco l ar; la cual
concierne el desarrollo d e la actividad fo rmativa con el fin de permitirle a la persona
crecer, se perfeccione, s e desenvu elva de forma integ ral y trascienda; y, también
conforma una entidad d e ti po administ rativo local destinada a brindar edu cación,
organizada intencionalmente y constituida e n gran parte por profesores y estudiantes .
El diseño, la cons trucción y el funcionamiento de una org anización escol ar
implica, sig uiendo a Municio (1996:125), la determinación de la misión y objetivos en
términos de identificar lo s productos o servicios que va a ofrecer a la socie dad; luego
la precisión de los v alores, convicciones y p rincipios que conformarán su s líneas de
identidad, las cual es la d iferenciará n y configurarán su estilo de actuación o tip o de
cultura; por últim o, la disposición del conjunto de variables de la organización con
relación a la estra te g ia, a la tecnología, a las personas, a la estructura y al entorno.
El núcleo de la organizació n escolar de acuerdo a González (2006:25) está
co nstituido por los procesos c urriculares y de e nseñanza, los cuales se encuentran
enlazados con los proce sos organizativos.
295
2.2.6.1 Componentes sustantivos
La comprensión de l a co mpleja rea lidad de la organización escolar se
posibilita a través de l a distinción de sus componentes, que para estos efectos
se han denominado c omo sustantivos y dimensiones.
2.2.6.1.1 Educación
La educación es concebida por García Hoz (1960 :25-27) como el
perfeccionamiento inte ncional de las capacidades particularmente
humanas. En tal sentido, la educación confi gura un perfeccionamiento de
las potencialidades del hombre y un perfeccionamiento media to de la
persona humana; asimismo, c onstituy e en prime r lugar un fenómeno de
carácter individual e interno, y lueg o, procede la trascendencia o expresión
social de la educac ión.
En la actualidad, la evolución de los sistema s educativos n acionales
apunta Coll (2010 :5 ) en particular durante la segunda mitad del si glo XX,
han desarrollado una visi ón restringida de la educación y ha conllevado a
asemejar p rácticamente educación y escolarización; sin embargo, e n el
escenario actual aumenta cada vez más el requerimiento de recuperar el
sentido amplio y original de la educación. Pues, expone que é sto supone
concebir la educa ción como un agregado d e acciones y prácticas sociales
dirigidas a posibilitar a los equipos humanos propiciar el desenvolvimiento
personal y la socialización de sus integrantes (Coll, 2000: 12), porque les
permite el acce so al sistema de saberes, de prácti cas y de v alores que
constituye n su cultura y les concede la oportunidad de transformarse en
agentes de cambio e invención cultura l.
Además, la dimensión comunicativa adquiere s entido re fieren
Aguaded, Hernando- Gómez y Pérez (2012:224 ), cuando se transforma en
302
El Curriculum se de fine, por Stenhouse (2003 :29-30), como un
intento destinado a comunicar los principios y c arac terísticas sustantivas
de una finalidad educativa, de tal m anera de considerarlo se mantenga
abierto a la discusión y pueda ser llevado efectivamente a la prá ctica; y ,
constituye un medio p ara hacer pública la experiencia de tratar de operar
una propuesta educativa; también, debe constituir un sustento dirigido a
posibilitar el planeamiento de un c urso, examinarlo desde el enfoque
científico y atender la s raz ones que lo justifican.
En la dim ensión de pro yecto, afirma Stenhouse, el curriculum debe
ofrecer principios destinados a orientar la selección de contenidos con
relación a lo qué se debe enseñar y a prender; para encauzar el
desenvolvimiento de una estrategia de enseñanza que considere cómo se
debe enseñar y ap render; guíe la toma de dec isiones ac erca de la secuencia;
instruya n el diagnóstico de fortalezas y debilidades de cada estudiante en
particular; también respecto de la dimensión de e studio empírico sugiere
aportar principios enfocados a ind agar y evalu ar el pro greso de los
alumnos; permitan estudiar y evaluar el avance de los pro fesores;
fundamente la alternativa de pon er en práctica el curriculum en diversas
situaciones de la escuela; y, justifiquen la inf ormación relativa a la
variabilidad de efectos en dist intas situaciones y estu diantes; y por último,
señala con relación a la dimensión de ar gumentación contar con un
planteamiento curricular susceptible de crítica reflexiva.
El currículum lo concibe B olívar (2008:72) como un plan de acción
que e ncauza la enseñanza, prescribiendo de manera anticipada, los
resultados. Así a nivel de la institución e ducativa sostiene este autor que el
currículum explicita una definición global o un modelo de lo que la
institución escolar con relación a la sociedad, y cómo el contenido es
seleccionado y determinado para colocarlo al se rvicio de esa expresión;
incluso, entre el nivel institucional y de la sala de clases, el currículum
303
escrito implica una prim era conversión del contenido con la finalidad de
tr ansformar lo en usable para docentes y estudiantes.
En este marc o d e acción , el Ministerio de Educación (b) (2013 :1 ),
señala que la calidad de la educ ación nacional se observa mediante un
currículum en riquecido; en tal sentido, estim a la iniciativa para l a
enseñanza básica, da respuesta a sus r equerimientos al determinar
aprendizajes re levantes y de calida d, al posibilitar a los docentes su tare a a
través de enunciar aprendiz ajes observables, al atender la edad y los
intereses de los alumnos y propiciar un c apital cultural perfecc ionado al
alcance de todos los estudiantes.
El Currículum Nacional , siguiendo a M INEDUC (a) (2013 :1 ), está
en un periodo de transición en razón a la aprobac ión de la L e y G eneral de
la Educación (LGE) en el año 2009; de tal modo durante este proceso, se
encuentran vigentes los documentos del Marco Curricula r y las Bases
Curriculare s; las Bases C urriculares con figuran el documento principal del
Currículum Nacional y fijan un repertorio único de obj etivos mínimos de
aprendizaje; desde el 2 012 se encuentran vi gentes las bases de las
asigna turas de Lenguaje y Comunicación, Matemática, Historia, Geografía
y Cien cias S ociales, Ciencias Naturales de 1° a 6° Bá sico e Idioma
Extranjero I n glés de 5° y 6° Bás ico; y , en el 2013 se integrará n Artes
Visuales, Músi ca, Educación Física, Te cnología y Orientación de 1° a 6°
Básico.
En el caso de Educación Parvularia , siguiendo al Min isterio de
Educación (b) (2005 :7 ), las Ba ses Curriculares se enc uentran vi gentes
desde el año 2005, forman un mar co destinado a orie ntar la educación
desde los primeros mese s de vida hasta la incorpora ción del niño a la
Educación Básica; considera el contexto social y cultural qu e en cuadra y
significa la labor edu cativa a principios del siglo XXI, contemplando como
304
criterio básico el derecho que detenta la familia como primera educadora
de sus hijos.
La s Bases Curriculares de la Educación Parvularia, indica el
Ministerio de Educación (b) (2005 :9 -10), son pre para das con el objeto de
contribuir al perfeccionamiento de la educación de este nivel, facilitando
un cuadro curricular que determina el para qué, el qué y el cuándo de unas
posibilidades de aprendizaje centrada s en at ender las necesidades
formativas, de unión, d e consistencia y d e pro gresión curricular durante
los ciclos de la educación parvularia, y entre ella y básica; otorgar
orientaciones para des arrollar en las diversas m odalidades y programas;
entregar criterios y sugerencias tendientes a componer en las situaciones
y pro cesos de aprendi zaje los intere ses, requerimientos, atributos y
fortalezas de los niños , con las finalidades educat ivas que manifiestan la
opción cultural de la sociedad para la nueva generación y explicitada en el
curriculum.
La s Bases Curriculares de la Edu cac ión Pa rvularia anota el
Ministerio de Educa ción (b) (2005 :5 -6) comprende en calidad d e
contenidos un repe rtorio de fundamentos y p rincipios pedagógicos; la
finalidad y objetivo general y puntualiza la org anización curricular con sus
elementos; las det erminaciones d e los ámbitos de experiencias para el
aprendizaje, las conceptualizaciones de los núcleos de aprendizaje con sus
objetivos generales, y l os aprendizajes esperados correspondientes al
primer y segundo ciclo, con sus concernientes lineamientos pedagógicos;
y una suma de crite rios sobre la planificación y evaluación, la organización
y participación de los integra ntes de la comunidad e ducativa, el
ordenamiento de los e spa cios y tiempos educativos.
305
Figura 1 . Com ponentes estructurales de las bases curriculares. Fuente: Bases curriculares
de la ed ucación parvularia. Ministerio d e educación, pági na 24 .
En el ámbito Municipal, según Mard esic, Merin o, Muñoz y Peralta
(2001), los establec imientos educacionales impart en educ ación parvularia
para atender párvulos e ntre 4 y 6 a ños de edad, e n forma g ra tuita, y asisten
a Primer y Segundo Nivel Transición.
También, el Ministerio d e Educación (b) (2005 :9 -10) ex plicita que el
Marco Cur ricular instituye los objetivos fundamentales y los contenidos
mínimos oblig atorios para la Enseñanza Media (7° a 4°medio), Educación
de Adultos y Escuelas y Liceos A rtísticos. El Marco curricular común , de
ac uerdo a M I NEDUC (a) ( 2009), mantiene y confirma las orientaciones
y principios enlazados ta nto con la li bertad para la determinación de plan es
y programas de estud io, que establezcan diversidad de opciones
306
curriculares sustentadas en pro y e ctos educativos institucionales,
elaborados en los propios estable cimientos educac ionales como con l a
participación d e docente s en estas formulaciones. También, p recisa en
consonancia con ello un cuadro de objetivos y contenidos comunes ,
garantizan una experiencia formativa de ca lidad igual pa ra el total de la
matrícula del pa ís, y se asume que a partir de la base curr icular los
establecimientos edu cacionales detentan la lib ertad d e seleccionar o
preparar planes y p rogramas de estudio propios, en función de las
necesidades de su c omunidad escolar y d el logro de los OF-CMO.
El curriculum nacional, indica MINEDUC se ex plicita en un marco
curricular y en un conjun to de instrumentos curr iculares que p resentan su
operac ionaliz ación; en este contexto el Marco Curricular fija el aprendizaje
que se espe ra desenvuelvan todos los estudiant es del país dura nte su
itinerario escolar, es obligatorio y confi gura el fundamento de los planes de
estudio, prog ramas de estudio, mapas de progreso, textos escolare s y
prueba Simce.
Los planes d e estudio, según M INEDUC, puntu alizan en cada nivel
escolar l a ordenación d el tiempo, fijan las actividades curriculares que los
estudiantes deb en cu rsar y la cantidad d e ti empo de la semana que se les
brinda; de ig ual for ma, los Prog ramas de e studio otorga n una organización
didáctica del año escol ar orientada al cumplimiento de los Objetivos
Fundamenta les señalados en el Marco C urricular; en el caso de los
programas d e estudio e laborados por el Mini sterio de Educación se
exponen apre ndizajes esperados, con relación a semestre o unidades;
también, se indican tipos de actividades de e nseñanza y sugerencias
metodológicas y de evaluación dirigidas a asistir la labor docente de aula .
Inclusive, expli cita que los n iveles de cumplimiento del SI MC E, los
desempeños de los estudi antes en los sec tores curriculares ev aluados por el
SIMCE al término de cada ciclo escolar; y , además, consigna en los Tex tos
307
Escolares los contenidos precisados en el Marco Curricular para asistir la
actividad de los estudiantes en y fu era del aul a; inclusive, para los docentes
conforman una proposición metodológica orient ada a favorecer la puesta
en práctica del currículum en la sala de clases, y una g uía de la amplitud y
profundidad con que pueden ser tratados los contenidos del Marco
Curricular.
La or ga nización curricular de Educación Básica y Edu cación Media,
puntualiza e l MINED UC está integrada por Objetivos Fundamentales y
Contenidos Mínimos Obligatorios; los Objetivos Fundamenta les (OF)
constituye n los aprendizajes que los estudiantes de ben cumplir al terminar
los difere ntes niveles de la Educación Básica y Medi a; pre cisan
conocimientos, habilidades y actitudes que h an sido elegidos para
beneficiar el perfeccionamiento integral de los estudiantes y su desarrollo
en diversos espacios, y a que configura la princip al finalidad d el pro ceso
educativo; y , de igual manera, los Objetivos F undam entales comprende n a
los Objetivos Fundamenta les Verticales, son los apre ndizajes e nlazados de
forma directa con los sectores curriculares o con las especialidades de la
formación diferenciada en la Educación Media; también, los Objetivos
Fundamenta les Verticales integ ran los Obje tivos Fundamentales por nivel,
son los objetivos que los estudiantes deben alca nzar en c ada uno de los
doce años de la Educación Básica y Media; y, Objetivos Fundamentales
Terminales, son los objeti vos que los estudiantes deben cumplir al finaliz ar
la Educación Media, para la Formación Diferenciada técnico -profesional y
artística; por últim o, los Objetivos Fundamenta les Transversales
constituye n aprendizajes de talante comprensivo y general, cu y o
cumplimiento se funda en la labor f ormativa de la globalidad del
currículum o de partes de éste que consideren más de un sector o
especialidad.
308
Los aprendizajes expli citados en los Objetivos Fundamentales ,
siguiendo a MINEDUC (a) (2009:13-14), abordan conocimientos,
habilidades y actitudes; asimismo, los C ontenidos Míni mos Obligatorios
(CMO) señalan los conocim ientos, habilidades y a ctitudes denotados en los
OF y que el proceso de enseñanza debe transformar en posibilidades de
aprendizaje p ara cada estudiante con el propósito de cumplir los Objetivos
Fundamenta les; y, el marco curricular expone OF -CMO encauzados hacia
el desenvolvimiento de competencias concebidas como sustantivas tanto
para c oncretar el perfeccionamiento de la p ersona como pa ra mane jarse en
el espacio social, labora l y ciud adano.
Abundando sobre esta mat eria, los niveles educacionales indi ca
MINEDUC conforman los intervalos cronológicos consignados en el curso
del proceso escolar que sucede al interior de cada ciclo o subciclo de
aprendizaje, debido a motivos técnicos o administ rativos; el nivel
concierne un año de est udio; también, e l ciclo de a prendizaje atañe un
modo de organizar temporalmente el proces o escolar de acuerdo a
segmentos cu ya duración es más de un año, cada ciclo secuencia y ordena
los múlti ples aprendizajes que deben cumplir los estudiantes en una fase
de su crecimiento evolutivo persona l.
En Educación Básica s e identifican de acuerdo a M INEDUC un Primer
Ciclo que comprende apr endizajes que debe n cum plirse entre el 1º y el 4º
año básico y , un Segundo Ciclo que considera los aprendizajes a desarrollar
entre el 5º y el 8º año básico. Además, anota qu e el Ciclo se encuentra
config urado po r subciclo s de dos años d e ex tensión cada uno; asimism o,
en la Educación Media reconoce un Primer ciclo que ordena los
aprendizajes a cristalizar en 1º y 2° año medio y, un S eg undo C iclo que
organiza los aprendizajes a efectuar en 3º y 4º año medio.
309
Por otra pa rte, el sector de aprendizaje, explica MINEDUC, concierne
los ti pos de conocimientos y p rácticas que deb en desenvolver los alumnos
para p erfeccionar las di mensiones de su personalidad destacadas por las
finalidades, objetivos generales y requerimientos de eg reso tanto en la
enseñanza básica como media y deben ser tratados en cada nivel
educacional.
El marco curricular d e acuerdo al MINEDUC contempla los ámbitos
de Formación General (FG) , Formación Diferenciada (FD) y Libre
Disposición (LD) debido al atribu to genera l o especializado y a la
condición de regulado o no de sus contenidos; in dica que el espacio de la
Formac ión General atiende la necesidad de ofertar una educación de
calidad, tendiente a beneficiar la formación integral de todos los estudiantes
y los faculte para desarrollarse de modo responsable, dinámico,
deliberativo y examinador en diversos campos de su vida; desde la
sociedad, aporta a la edificación del cimiento cu ltural compartido, d e la
unión social, del incre mento económico y del dese nvolvimiento político de
la nación.
En cambio, la Formación Diferenciada señ ala MI NEDUC contien e
vías de e specialización en las tres variantes de la Educación Media, a barca
y se acentúa en el segundo ciclo de la misma; esta formación, desde el
enfoque d el desarrollo personal, se sustenta en la consideración de las
capacidades e int ereses individuales y las dispo siciones vocacionales d e
estudiantes, conciliando la toma de decisiones personales con necesidades
de la cultura na cional y del des envolvimiento productivo, social y
ciudadano del p aís; la Formación Diferenciada concentra los aprendizajes
concernientes a los planes de diferenciación o de e specialización que
impartirá la Edu cación Media en sus tres ti pos; comienza de fo rma
acentuada desde el 3º Medio y configura un área flexible.
310
Por últ imo, el e spacio de L ibre Disposición, refie re M INE DUC (a)
(2009:11), constitu y e un área temporal que debe ser determinado por los
establecimientos educacionales, en términos de ser dest inado a contribuir
a la for mación ge neral, a la diferenciada o a actividades c urriculares
precisadas por los mismos; en este sentido, los establecimientos
educacionales actualizan su libertad pa ra formular plan es y programas
propios.
El Nuevo Currículum de 1° a 6° B ásico, enuncia el Ministerio de
Educación (b) (2013 :2 -6), está fo rmado por las bases cu rriculares,
programas y plan es de estudio; las Bases Curricula res confi gura n el
principal documento del Currículum Nacional, según l a Le y General de
Educación (LGE) de 2009, fijan Objetivos de Aprendizaje que todos los
estudiantes deben al canzar; los Programas de Estudio apo y an al docente a
realizar su tarea pedagógica; ex plicitan un ordenamiento temporal de los
Objetivos de Apr endizaje (OA) en cu atro unidades; ex ponen el panorama
ge neral del a ño, alineaciones didácticas, pági nas de síntesis de los
conceptos sust antivos de cada unid ad, indicadores de evaluación
corre spondientes a cada uno de los aprendizajes, casos de actividades y
ejemplos de evaluación, etc.; y , también, los Planes de Estudio fijan la
carga horaria en hor as anuales pedagógica s; se deja a libre elecc ión de los
establecimientos educacionales la asig nación semanal del total de horas
anuales qu e este plan configura, de ac uerdo a sus precedencias y pro yectos
educativos.
Asimismo, señala de acuerdo a MINEDUC que e l nuevo Currículum
presenta modificaciones tales como en el ámbito del lenguaje cu rricular un
solo registro de Objetivos de Aprendizaje (OA), incremento en la precisión
de las habilidades que se deben perfeccionar y se indican las actitudes que
se desenvu elven sobre c ada asignatura; en el área del p erfecc ionamiento
del pensamiento crítico habilidades de pensamiento orga nizadas de forma
311
progresiva y administradas en cada asignatura, h abilid ades d e
investigac ión escalonadas y utili zadas y acentuación en el e mpleo de
evidencias pa ra plantear opiniones, en el campo de la aplicación de
habilidades comunica tivas en todas las asignaturas los estudiantes se
expresan de man era oral en todas las asignaturas, los alumnos escriben en
todas las asignaturas y l os estudiantes desenvuelven modos de expresión
gráfica y corporal; en la esfera de la integración ent re asignaturas objetivos
de aprendizaje posibilitan unir la labor de dos o tres asi gnatura s y aju ste
adecuado ent re contenidos de las asignaturas; y en la dimensión del
perfeccionamiento de habilidades propias de cada asig natura repertorio de
habilidades propias de cada disciplina y avance legible de las ha bilidades.
El curríc ulum en la Educac ión Básica p arafraseando a MINEDUC (a)
(2009:15) conduce prefe renteme nte a realizar la F ormación General; y ,
también, se de stina un número de horas de L ibre Disposición c on e l objeto
de beneficiar la flexibilidad curricular, en cada n ivel; y, en la Educ ación
Básica la Formación General contempla once sectores de aprendizaje
obligatorios, los cuales s on Le nguaje y C omunicación; Le ngua Indígena
(obligatorio impartirlo en los establecimientos con alta matrícula indí gena);
Idioma Extranjero (indispensable desde 5° a 8° básico); Matemática;
Ciencias Naturales; Historia, Ge ografía y C iencias Sociale s; Educ ación
Tecnológica ; Educación Artística; Edu cación Física; Orientación y
Religión (imprescindible procurarlo, pero opcional cursarlo pa ra
estudiantes).
En los múlti ples niveles, explica M I NEDUC (a) (2009:12), explicita
los tiempos de trabajo mí nimo a la semana , c orresponden en el caso de 1 ro
a 6to básico a 30 horas, sin Jornada Escolar Comp leta Diurna (JECD) y a
38 horas, con J ECD; en cambio, par a 7mo y 8vo básico corresponde a 33
horas, sin JECD y a 38 horas, con JECD.
318
mente y motivación d e los estudiantes; por tanto, las transformaciones,
necesitan el desarrollo de procesos tal es como la pr eparación de los
materiales d e tex to, incluy endo el proceso de interpretación c rítica; la
presentación de l as ideas en formato de nuevas an alogías, metáforas, etc.;
la selección didáctica de entre un conjunto de métodos y modelos d e
enseñanza; y la adecuación de las re presentaciones a las características
globale s de los alumnos objeto de la enseñanza; además, la adaptación de
las adecuaciones a las características propias de ca da alumno en l a clase; y ,
estas maneras de t ransformación aluden efectuar un proceso a través del
cual se transita desde la comprensión personal a la preparación para que
otros entiendan, configura l a sustancia d el acto de r azonar
pedagógica mente, de la enseñanza como reflexión y d e la planifi cación,
explícita o implícita, del desempeño de la docencia.
La p reparación refiere este autor considera el análisis y el
razonamiento crítico de los materiales a enseñar en función del propio
modo que posee el profesor de compr ender la mat eria (Ben -Peretz, 1975);
el proceso de preparación contiene la identificació n y corrección de e rrores
en el texto; y el desenvolvimiento de los procesos de estructuración y
segmentación del material en fórmulas qu e se acomoden de m ejor man era
a la comprensión del profesor y, por ello, más apropiadas para su
enseñanza; además, se debe realizar un análisis acabado de los objetivos o
fines educacionale s.
La representación explica Shulm an trata d el análisi s de las ideas
centrales del texto o la le cción junto con distinguir las formas alternativas
de representarlas ante lo s estudiantes, pues es im portante disponer de un
repertor io d e representa ción; asimismo, la elección de metodolo gías
didácticas a contece cu ando el docente debe trans itar desde la acción de
enunciar el contenido de la materia por medio de repre sentaciones hasta
exponer las re presentaciones en métodos de enseñanza; y , para esto, el
319
profesor emplea un inventario de perspectivas pedagógicas o estrate gias de
enseña.
La adaptación de acuerdo a Shulm an es e l proc eso de ajustar el
material representado a las particularidades de los alumnos; el ajuste de la
enseñanza trat a la ad ecuación de las representaciones a alumnos
específic os y a un g rupo de tam año, d e disp osición, de receptividad
específica y de encuentro interpersona l particular; incluso, sost iene que la
reflexión pedagógica integra l a enseñanza en la misma proporción que lo
hace el acto puntual de e nseñar; el r azonamiento no finaliza en el momento
que comienza la enseñanza, pues las acciones de comprensión,
transformación, evaluación y refle xión sigue n de sarrollándose en el
transcurso de la enseñanz a activa; la ej ecución que consume todo este
razonamiento en el acto de impar tir enseñanza.
La enseñanza ex pone Sh ulman es una actividad q ue contempla el
desempeño observable d el conjunto de actos de enseñanza; incorpora la
ge neralidad de los aspectos fundamentales de la didáctica , tales como la
organización y el manejo de la clas e; la ex presión de ex plica ciones claras
y descripciones a uténticas; la a signac ión y l a revisi ón de trabajos; y la
interacc ión eficaz con los estudiantes a través d e preguntas y exploraciones,
respuestas y reacciones, rec onocimientos y crítica s.
2.2.6.1.4 Aprendizaje
El currículum sostiene Bolívar (2008 :71) es un sistema que
comprende toda la situación educa tiva, siendo la etapa más releva nte, la de
la enseñanza; y , en est e marco, la escuela asume la responsabilidad y el
compromiso en palabras de Stenhouse (2003) de planificar y organizar el
aprendizaje de los alumnos.
320
La or ganización escolar ejerce divers as influencias directas, expone
Le ithwood (2009:20 -23), de entre ellas destaca a l as prácticas en aula como
muy im portantes; los estudiantes ti enden a ap render en ma y or medida
cuando sus doce ntes poseen sólidas ca lificaciones formales y cuando
emplean técnicas adecuadas y de calidad, como asimism o un currículo bien
diseñado (B roph y y Goo d, 1986; Monk, 1994; Wang, H aerte l, y Walber g,
1992).
En el presente sig uiendo a Te desco (2007 :1 ) la importancia
crec iente de la función d e aprender a ap render en la educación se sustenta
en las c aracterística s más importantes de l a sociedad mod erna , la
significa tiva velo cidad de la generación de conocimientos y la fa ctibilidad
de acceder a un enorme volumen de info rmación y de datos, obligan a
seleccionar, a or ganizar y a procesar la info rmación para uti lizarla.
También, parafra seando a Tedesco aprende r a aprende r muta la estructura
institucional de los sistemas ed ucativos dado que concebir a la educación
como aprender a lo largo de toda la vida, somete a la estructura de los
sistemas e ducativos a n uevas exigencias; la e ducación permanente, la
coordinación cercana entre educación y trabajo, los procedimientos de
ac reditación de s aberes p ara la reconversión p ermanente, etc. constit u y en
algunos de los nuevos problemas y retos que la educación debe afr ontar e n
términos institucionales.
Los aprendizajes esenciales en palabras de Escudero, González y
Martínez (2009:48-49) corresponden a vari ados conocimientos y
capacidades estimadas como indispensables para llevar a c abo una vida
intelectual, personal y social digna; y, por ello, es posi ble considerarlos
como el contenido parti cular del derecho a la e ducac ión que h a de s er
garantizado para todas la s personas por obli gaciones de just icia, de ética y
de equidad.
321
También anotan estos especialistas que l os aprendizajes o
competencias han de garantiz arse atañen ámbitos del saber que deb en ser
seleccionados y organizados por la cultura esco lar, y las capacidades
superiores de pensamiento que han de desarrollarse conciernen la
comprensión, el análisis, la uti lización de l c onocimiento, la comunicación,
el apr ender a aprender; y estimar c iertas expresiones culturales, artísticas o
ambientales merece doras de ser disfrutadas y protegidas (Ranson, 2000).
Además, expresan estos autore s que las accione s vinculadas con
procesos de ens eñanza y aprendizaje aportan a potenciar tanto valores
como actitudes y modali dades organizativas; e n este sentido, la forma en
que los estudiantes acceden a las clases, el modo como se constitu y en los
grupos, la estru ctura horaria, la asignación del presupuesto, etc. determinan
experiencias definida s que colaboran a formar la personalidad del alumno .
2.2.6.2 Dimensiones
La confi guración de l a organización se gún Mun icio (1996:128 ) al
citar a (Municio, 1988), concierne contemplar el ordenamiento de la s
variables d e cultura, estrategia, estructura, tecnol og ía, personas y entorno .
De i g ual modo la or ganización escol ar señala G ento (1999) está constituida
por seis elementos qu e d eben ser ordenados e int errelacionados d e manera
adecuada con el objeto de brindar un servicio educativo de calidad, estos
componentes son los objetivos, los recursos, la es tructura, la tecnología, la
cultura y el entor no.
Abundando sobre esta ma teria, l as or ganizaciones e stán conformadas
principalmente se gún Lorenzo y Martín (2006:48) por l a estructura, los
objetivos y el sistema relacional; la interrelación entre estos generalme nte
queda media tizada por las modi ficac iones que sufren los objetivos como
producto de sus enlaces con un entorno din ámico; además, las estructuras
322
evolucionan con mayor lentitud o permanec en y no siempre mantienen
cohere ncia con los objetivos o posibilitan su concrec ión; y , las personas
ge neralmente comparten los objetivos de la organización o emplean de
forma apropiada las estructuras para establecer relacion es o crean estructuras
paralela s o informales.
El centro escolar según González (2006 :26) tiene un carácter
multidimensional, dado por la diversidad de dim ensiones organizativas que
lo conforman, a saber la dimensión estructural integrada por la estructur a
organizativa formal, la dimensión relacional constituida por determinadas
relaciones establecidas entre las personas que la componen, la dimensión
cultural en c uanto se cultivan y mantienen algunos supuestos, valores y
cree ncias en la organización, la d imensión procesual porque se desarrollan
algunos procesos y estrate gias de actuación que fundamentan su
funcionamiento, y la d imensión entorno y a que se instituye n ciertas
relaciones con su medio. Estas dimensiones se detallan a continuación:
2.2.6.2.1 Dimensión estructural
En la teorí a de la e structuración social de acuerdo a Giddens (1984 )
se consideran formas de organización contemplando el ti empo y el espacio ,
pues constitu y en las bases de la definición de mecanismos de integrac ión
social.
La estructura en palabras de Gento (1999 :4 ) es el conjunto de
elementos articulados e ntre sí, desde los cual es se realiza la acción
institucional, son las unidades a las que se les asignan unos roles y
funciones. L a estructura o for ma qu e adopta p ara alcanza r sus fines la
organización escolar siguiendo a Municio (1996:125 ) tiene su origen en la
misión y visión de la mis ma.
323
La estru ctura indica G onzález (2006:27 ) alud e la articulación
formal de los componentes de la organización escolar. También cita a
Santos Guerra para se ñalar que la esc uela es una organización formal,
porque su esqueleto está c onfigurado por un and amiaje de roles adscritos a
su estructura; dicho andamiaje le otorga estabilidad y continuidad en el
tiempo y l e brinda la posibil idad de desempe ñar funciones de forma
independiente. De e sta fo rma, la pre sente dimensión se gún l a autora indica
la división del tra bajo en área s de a ctuación, los mecanismos formale s
destinados a la tom a de d ecisiones sobre la constit ución y funcionamiento
del centro escolar y el mantenimiento de la articulación de sus diversas
unidades.
Esta dimensión comprende siguiendo a Go nzález diversos
elementos formalmente establecidos que configuran el entr amado
organizativo base de la actividad or ga nizativa; tales como los role s que
ejercita n l as person as en la or ga nización educativa, con sus ta reas y
responsabilidades; las unidades organizativas en las que se agrupan los
funcionarios, con sus responsabilidades y tareas; los mecanismos formales
destinados a re lacionar y a coordinar a los miembros o unidades de la
organización; la estructura de ta reas establecida para e l desarrollo de la
enseñanza en las sa las de clases; la estructura física o e structural del
establecimiento en té rminos de los espacios y los materiales junto con l a
forma de distribución y de utilización.
De igual forma, las áreas que constituy en la estructura ex plicitan
Lópe z et al. (2003:67 -68) son la diferenciación de funciones, las tareas y
responsabilidades en la organización y las normas que regulan su
funcionamiento; estas dimensiones se pue den simplificar en el tamaño que
concierne al número de unidades que integran una determinada estructura;
la complejidad atañe la diferenciación entre los elementos de una
organización que puede ser de ti po horizontal, vertical o espacial; la
324
primera refleja la manera en que la acción ejecutada por una entidad
organizativa se divide entre sus integra ntes, determinando una varieda d de
actividades o separando l as tareas; la s egunda, trat a la autoridad o el campo
de competencias de los miembros de la e ntidad organizativa seg ún el nivel
que ocupan e n la línea de la je rarquía ; la tercera, apunta el esta blecimiento
de actividades en diversos e dificios o espacios físicos; y , por últ imo, la
dimensión de formali zac ión sugiere el grado en que hay a normado el
cómo, c uándo y quién de be efectuar las tareas; aborda el empleo de reglas,
normas y procedimientos de actuación requeridos para que su estructura
funcione, en toda la organización.
La estructura fo rmal en palabra s de Gonz ález (2006 :7 ) de acuerdo
a González y Ni eto constitu y e el compon ente que le permite alc anzar sus
metas, le posibil ita mantener independencia respecto de las características
de los individuos que integran la or ga nización, con su elabo ración se
pretende max imizar resultados y minimizar esfuerzos; el comportamiento
de la organización deberá responder a lo indicado en ella de tal forma que
la dim ensión estática o estructura y l a dimensión dinámica o
funcionamiento se superpongan de forma adecuada con la finalidad de dar
cumplimiento a los resultados previstos con anteri oridad; y para tal efecto
es necesario incorporar mecanismos de control y sanción. Respecto de esto,
Hoy, Wayne K. & Sweetland, S cott R. (2001, p.1) señalan qu e las entidades
organizativas de cualquier ma gnitud, inclusi ve las escuelas, disponen de
estructuras burocráticas dado que requieren d e procedimientos formales
formulados de manera adecuada y siguiendo la j erarquía para sosla ya r el
caos y fomentar la eficiencia; por otra parte, sostienen que ciert as
investigac iones evidenc ian que la estructura en ajena y desilusiona, en
cambio otros e studios rec ientes evidencian que la estructura incr ementa la
complacencia y la innovación.
325
En cambio, la teoría de que las organizaciones configuran
estructuras informal es o sistemas sociales González considera a los
integrantes de l a organizac ión desde el desarrollo de motivaciones tanto
personales como sociales que los conminan a desenvolver un a estructura
de int eracción y de comunicación espontánea y no formaliz ada, separada
de la e structura formal y que les fa vorece satisfa cer sus nec esidades;
asimismo, las caracter ísti cas y mot ivaciones de los miembros de la
organización inciden de manera importante en la productividad de la
organización, por ello los esfuerzos han de orientarse a promover un ajuste
adecuado entre l a or ga niz ación o estructura form al y sistema técnico y las
personas o estructura inf ormal y sistema soci al; y , la estructura formal o
dirección atiende el mej oramiento de las c ondiciones de trabajo de los
miembros de la org anización con e l propósito d e dar satisfacción a las
necesidades de a utorrealización.
Abundando sobre esta materia, la aplic ación de la comunicación
interna de a cuerdo a Lacasa y Bla y (2004 :98-99) so stienen que la estructura
de esta últ ima posibilita las circulaciones de comunicaciones internas más
activas, directas y constantes, favoreciendo utilizar los recursos
comunicacionale s internos con mayor int ensidad y con grados superiores
de eficacia; para ello, la comunicación interna requie re estabilidad en su
puesta en práctica , colocación en todos los niveles del or ga nigrama,
valoración de su requerim iento por los integrantes de la org anización,
incremento de la calidad de la comunicación, acomodación de mens ajes y
soportes, estudio de las necesidades de las comunicaciones y del estado
comunicacional inte rno de la entidad organizativa.
Inclusive, la estructura d e una escuela seña la L ópez et al. (2003:67 -
68) debe ser, desde un enfoque pr áctico, d emocrática, favorecer la tom a d e
decisiones y el consenso, establecer las competencias de c ada estamento, y
expresar las funciones de todos los componentes que constitu y en l a trama
326
de la orga nización; por otra parte , la estructura se r evela por medio de una s
dimensiones que en la genera lidad de los c asos est án determinadas por las
incidencias de variables de tipo informal y social ; inclusive, la estructura
estará condicionada po r los objetivos, los espacios de autonomía y de
normativa, la crea tividad y los grados de participación.
Para ampliar este enfo que es recomendable precisar qu e las
estructuras organizacionales e xp onen Chene y , Christensen, Zorn y Gane sh
(2010) sur gen de sde los proce sos de comunicac ión y podrí an a su v ez
sustituir futuros procesos de comunicación; en tal sentido cabe considerar
que no se les entregó las normas y reglamentos a los funda dores de la
organización, incluso las tecnologías con las que realizan el trabajo
emerge n de la toma de decisiones e fectuadas po r indi viduos y g rupos;
además, plantea que d espués de las decisiones t omadas sobre los
componentes ésta parece más sólida; y , también ex presa que una vez que
los tipos de cuestiones que se de batirán en las reuniones de personal
regulares se determinan , se convierten en p arte de la estructura de la futura
interacc ión comunicativa para el trabajo.
La representación formal de una estructura López et al. (2003:67-
68), se rea liza en un organigrama, con cebido co mo la repre sentación de
tipo esquemática de los o rganismos y unidades de una determinada escu ela
y de sus relac iones mutuas ( Lore nzo, 1993b); pues, debe incorporar en su
descripción gráfica el conjunto total de relaciones que genera y
desenvuelve la escuela e ntre todos los elementos de la comunidad
educativa, debiendo configurar la representación gráfic a de su pro y ecto
educativo, de la estructura funcional y personal de la mi sma; también, su
image n deb e expresar l a clarificación de las estructuras jerárquicas d e
autoridad y las vías de co municación entr e los órganos de producción.
327
La estru ctura si guiendo a Gómez (1996 :255 ) en tanto modelo
ag lomera el conjunto de sistemas que operan en la estructura en cuanto
integrida d que configura n, de acuerdo a las disp osiciones que establece n
los tipos de intercambios que deb en suceder entre e llos; por esto, cada
organización escolar tiene una estructura definida con el propósito de
tornar operativos diversos sistemas y subsistemas, conformados por
unidades y articulados m ediante pue stos de trabajo.
La estructura expresa González (2006 :7 ) constituye un conjunto de
relaciones ori entada a transforma r un agregado de sis temas en una
organización, al determinar de manera explícita, los enlaces r equeridos
para que se desenvuelva, de acuerdo al modelo establecido, los
intercambios que generan que el esfuerzo encauzado hacia el cumplimiento
de los objetivos colectivos se efectúe de modo cooperativo y sinérgico; en
este sentido, la estructura permite la transferencia de información necesaria
para la ejecución de tareas, las cua les son rea lizadas por diferentes órganos
según los planes que rigen el func ionamiento de la organización, y que
integran e tapas del pro ceso productivo que han de ser continuadas y
complementadas por otras unidades, cuando no posee n la condición de
terminales.
La estructura de una organización indica esta autora se ca racteriz a
por la c onexidad que re fiere la densidad del flujo relac ional posible de
sobrellevar con bastantes niveles de eficiencia; a p artir de ello se identifican
las fuertemente con exas, las semifuertemente conexas, las
cuasifuertemente conexas, las débilmente c onex as y las in conexas;
también, en base a l grado de centra lidad de la estructura pue den instituirse
modelos tales como r ectangular , de rueda y de ciervo volador. Ad emás, los
modelos de estructura siguiendo a Municio (1996:131) pueden ser
satisfaciente , político, op timizante e integ rador.
334
2.2.6.2.2 Dimensión relacional
La escuela confi g ura en palabras d e Lorenzo y Martín (2006:48 ) una
estructura social con u na organiz ación y un s istema complejo de relaciones
internas y externas, cu ya principal función consiste en brind ar respuesta a los
requerimientos educativos de la socieda d en donde se encuentra localizada.
La s instituciones de formac ión están constituidas en parte por pe rsonas
siguiendo a Gairín y Martín (2004:36) y ya sean definidas como or ganizaciones
estructurales fundamentadas en normas y esquemas preestablecidos o en la
converge ncia de perspectivas particulares y de intereses personales y de grupo,
resulta necesario estimar que la atención al sistema relac iona l o factor humano
surge como una cuestión insoslay able.
Una organización debe edifica rse sobre un sólido fundamento de
información y d e comunicación, apunta Chiavenato (2002:419) y no
exclusivamente sobre una lí nea jerárquica de a utoridad; pue s, todos los indi viduos
de la totalidad de los nivele s de la organización deben aceptar sus obli ga ciones por
medio de la divulgación de la información. Cita a Peter Druc ker para indicar que
la persona debe r ealizar dos pre guntas básicas, ¿cuál es la información que r equiere
para eje cutar su tarea, de quién, en qué ti empo y de qué modo? y ¿qué información
debo entregar a los demás acerca del trabajo que desempeñan, de qué forma y en
qué momento? I nclusive, señala qu e para la ge stión de personas una de las
estrategias más trascendentes radi ca en u na int ensa comunicación y
retroalimentac ión con los trabajadores.
La organización escol ar expli cita González (2006 :28) constitu y e un
andamiaje de relaciones o redes de interacción y flujos de comunic ación suscit ados
por las personas que la integ ran; de ig ual modo los indi viduos de la org anización
mantienen relaciones formales según la estructura, formas de relac ionarse en lo
cotidiano, significados e interpretaciones que atribu y en a los acontecimientos;
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