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Aceptación y Rechazo entre Iguales: Teoría de la Mente y Percepción de la Preferencia y el Rechazo Realizado por: Antonia Benítez Brenes Dirigido por: Carmen Barajas Esteban
1 Índice 1. Resumen .......................................................................................................... 2 2. Introducción .................................................................................................... 3 3. Método ............................................................................................................. 6 3.1 Participantes ...................................................................................... 6 3.2 Instrumentos ...................................................................................... 7 3.3. Procedimiento ................................................................................. 10 4. Resultados ..................................................................................................... 11 5. Discusión ....................................................................................................... 18 6. Conclusiones ................................................................................................. 23 7. Referencias .................................................................................................... 26
2 Aceptación y Rechazo entre Iguales: Teoría de la Mente y Percepción de la Preferencia y el Rechazo Resumen La relación entre iguales ha sido un aspecto clave de investigación debido a la importancia que tiene en el correcto desarrollo y adaptación de los niños. El desarrollo de la Teoría de la Mente parece ser uno de los aspectos influyentes en la aceptación y rechazo entre iguales. Además, también parece existir relación entre la aceptación entre iguales y la percepción de la aceptación y el rechazo que los niños muestran. Los resultados hallados muestran un mejor ajuste perceptivo en los niños de 5-6 años pertenecientes a las categorías de populares y controvertidos, y un desarrollo de diferentes habilidades relacionadas con la comprensión de la mente según el estatus sociométrico. Además de la ToM como factor influyente en la aceptación entre iguales, nos encontramos con que los niños eligen generalmente a sus iguales siguiendo motivos similares, mientras que los motivos emitidos por niños y niños son diferentes para el rechazo. Palabras clave: Aceptación entre iguales, Teoría de la Mente, Ajuste Perceptivo, Motivos de Aceptación y Rechazo. Abstract Children’s peer relation have been a key aspect for researches because of the importance in children adjustment. Development in the Theory of Mind influences in peer acceptance and rejection. Moreover, peer acceptance is related to the accuracy in perception in preschool children. Results show that popular and controversial children with 5-6 years are more accurate perceivers, and children develop different skills of Theory of Mind depending on the sociometric status. Besides, children generally choose their peers following similar patterns while the reasons for rejections differ between genders. Key words: Peer Relation, Theory of Mind, Perception Accuracy, Peer Acceptance and Rejection Reasons
3 1. Introducción La teoría de la mente (ToM) puede definirse como la habilidad para atribuir creencias, deseos, intenciones y emociones a uno mismo y a los otros, y poder con ello explicar y predecir las diferentes conductas (Astington, 1993). Según las investigaciones realizadas hasta la fecha, esta habilidad se desarrolla principalmente en los niños durante la etapa de Educación Infantil (Wellman, Cross y Watson, 2001) y, a diferencia de lo que se creía hace algunos años, hoy sabemos que los niños de esta edad ya disponen de un sofisticado sistema para entender los estados mentales y especialmente las emociones (Hughes y Leekam, 2004). Los niños de 5-6 años no sólo tienen la capacidad de distinguir diferentes estados emocionales en otras personas sino que, además, entienden que las personas pueden fingir emociones, o que pueden experimentar dos emociones contradictorias ante una misma situación (Flavell y Miller, 1998). Aunque la gran mayoría de los niños de este rango de edad ya tengan un avanzado desarrollo de la teoría de la mente, también es cierto que existen diferencias individuales en niños de la misma edad (Cutting y Dunn, 1999; Repacholi y Slaughter, 2003). Parece que el desarrollo de la ToM no depende únicamente del nivel cognitivo del niño, sino que existen ciertas variables que influyen en un mayor o menor desarrollo de esta habilidad, como el tipo de cultura (Vinden, 1999; Shahaeian, Candida, Peterson y Slaughter, 2011) o el ambiente social en el que conviva el niño, es decir, en las oportunidades que su ambiente le brinde para interactuar con otras personas. Referente a la influencia que el ambiente social pueda ejercer sobre la ToM, podemos resaltar aspectos como el número de hermanos (Perner et al., 1994) y la relación que mantiene con ellos (Dunn et al., 1992). Otro aspecto que parece influir en el desarrollo de la ToM es el número de individuos en el ámbito familiar: los niños pertenecientes a una familia más numerosa muestran una mayor comprensión en las tareas de falsas creencias de Wellman y Liu (2004), siendo este efecto aún más pronunciado cuando se trata de los hermanos más pequeños en la familia (Ruffman et al., 1998). Además, los niños que poseen relaciones más positivas con sus padres también muestran una mejor comprensión de la ToM (Meins et al., 2002; Ruffman, Perner y Parkin, 1999; Walker, 2005). Por otro lado, otras variables de gran importancia para el desarrollo de dicha habilidad será la relación que el niño mantenga con sus iguales, ya que este tipo de interacción le dará la oportunidad de entender que, ante una situación, cada persona puede tener diferentes puntos de vista (Banerjee, 2004; Zerwas, Balaraman y Brownell, 2004). Estas
4 situaciones exigen al niño potenciar esta habilidad si desea obtener relaciones satisfactorias con sus iguales. En el presente estudio, se ha seleccionado la relación entre iguales como elemento central de investigación. Parece ser que las diferencias individuales en un temprano desarrollo de la ToM predicen un mejor comportamiento prosocial en relaciones futuras. La conclusión obtenida a partir de la revisión de estudios realizada por Hughes y Leekam (2004) es que el nivel de desarrollo en la ToM puede tener implicaciones tanto positivas como negativas en las relaciones sociales. Un estudio realizado por Banerjee, Watling y Caputi (2011) muestra, concretamente, una relación bidireccional entre los resultados en la tarea Faux Pas (consiste en predecir que una persona sentirá una emoción negativa cuando otra realice un comentario sobre algo que desconoce y que le afecta directamente) y la relación entre iguales en los niños en edad escolar. Referente a la preferencia social de un niño entre sus iguales, un estudio longitudinal ha comprobado que los niños que presenten un temprano desarrollo en la ToM tendrán un mayor nivel de aceptación por parte de sus iguales en los años siguientes (Caputi, Lecce y Pagnin, 2012). Otro estudio realizado por Peterson y Siegal (2002) muestra que los niños rechazados (los que obtienen muchas nominaciones negativas y pocas positivas por parte de sus compañeros) puntúan más bajo que los niños populares (obtienen muchas nominaciones positiva y pocas nominaciones negativas por parte de sus compañeros) en las pruebas sobre ToM. Además, este hecho parece darse en niños mayores de 5 años ya que, según varios estudios, la ToM está relacionada con la preferencia social en niños mayores a dicha edad (Slaughter, Dennis y Pritchard, 2002; McIntyre, Blacher and Baker, 2006) Otra forma de comprobar el nivel de comprensión de la mente que tienen los niños podría ser a través del ajuste perceptivo. El ajuste perceptivo es el grado de correspondencia entre cómo nos ven otras personas y cómo pensamos que otros nos ven (Kenny & DePaulo, 1993). En clase implica que los niños tengan la capacidad de reconocer cuales son los niños que tienen una mayor preferencia en jugar con ellos y quienes muestran un mayor rechazo hacia ellos. Si los niños son capaces de acertar en su selección, implica que han tenido la habilidad de predecir los deseos o preferencias del resto de compañeros, lo cual exigiría cierto nivel de comprensión de los estados mentales de otros, es decir, de la ToM. En general, los niños muestran más facilidad a la hora de predecir aceptaciones que rechazos (Bellmore y Cillessen, 2003).
5 Según el estudio de Boor-Klip, Cillessen y Van Hell (2014) existe relación entre el nivel de ajuste perceptivo y la preferencia social entre iguales. Los niños que obtuvieron más aceptación por parte de sus iguales fue el grupo que mostró el nivel más elevado de ajuste perceptivo para las aceptaciones aunque, por otro lado, tuvieron más habilidad para predecir los rechazos que las aceptaciones. Además, según este estudio la percepción del rechazo se va haciendo menos precisa conforme aumenta la edad del niño. Otro estudio realizado por Bellmore y Cillessen (2003) muestra que los niños tienen más capacidad para predecir la aceptación y que, sin embargo, no son muy hábiles a la hora de percibir el rechazo de sus iguales. Este dato podría tener relación con el estudio de Salley, Vannatta, Gerhardt y Noll (2010) en el que se encontró que los niños de menor edad tienen una percepción más positiva de sí mismos, por lo que percibirán con más facilidad las actitudes positivas de otras personas. Por lo tanto, nos encontramos con que el ajuste perceptivo podría tener relación con el desarrollo de la ToM. Además, el hecho de tener un mayor desarrollo de la ToM podría conllevar al uso de un repertorio de conductas, quizás más altruistas, que propicien una mejor interacción con sus iguales; por ello, la ToM podría ser un factor influyente y que se encuentre en la base de muchos de los motivos de aceptación y rechazo. Esta relación entre ToM y preferencia entre iguales parece darse en niños de mayor edad puesto que en niños menores de 5 años otros factores parecen incidir en la preferencia social. Según el estudio realizado por Slaughter, Dennis y Pritchard (2002) los niños populares, que obtienen mayores puntuaciones en las pruebas de ToM que los niños rechazados, tendrán mayor desarrollo de la ToM mientras mayor edad tengan ya que, en los niños de menor edad se encuentran como principales factores de preferencia la ausencia de agresividad y los comportamientos prosociales. Los datos aportados por el estudio de Sureda García, García-Bacete y Monjas Casares (2007), muestran que los niños y niñas de 10-11 años utilizan motivos similares para elegir o rechazar a sus iguales. Entre los motivos de aceptación destacan principalmente la simpatía, la diversión y la amistad mientras que los principales motivos de rechazo son la agresión indirecta o la prepotencia. A pesar de la similitud de los motivos entre niños y niñas, existen ciertas diferencias en cuanto a los motivos dados y recibidos dependiendo del género del niño del emisor y/o del receptor. El primer objetivo del presente estudio es verificar la relación que existe entre la
6 aceptación y el rechazo entre iguales y el nivel de ajuste perceptivo en niños de 5-6 años. Por lo tanto, se analizará la relación entre los diferentes niveles de ajuste perceptivo con la cantidad de aceptaciones y rechazos que recibe cada niño y con el estatus al que pertenezca. Acorde a este objetivo, la primera hipótesis de este estudio es que los niños más aceptados mostrarán mayor ajuste perceptivo y que los niños rechazados mostrarán un escaso ajuste perceptivo. El siguiente objetivo será comprobar la relación existente entre los diferentes estatus sociales de los niños de 5-6 años y el nivel de desarrollo de la ToM que presentan. La segunda hipótesis de este trabajo es que los niños populares mostrarán mejores resultados en las pruebas referentes a la ToM que el resto de niños, y que los niños rechazados e ignorados serán los que peores resultados obtengan. El tercer objetivo será relacionar el desarrollo de ToM con el nivel de ajuste perceptivo de los niños; por lo tanto, la tercera hipótesis será que los niños con mayor comprensión de la mente tengan también un mayor ajuste perceptivo. Para completar el estudio y tener en cuenta todos los motivos de aceptación y rechazo que usan los niños en las relaciones con sus iguales, el cuarto objetivo será analizar los diferentes motivos que dan y reciben los niños y niñas de 5-6 años. 2. Método 2.1. Participantes La muestra de este estudio la componen un total de 24 niños que conforman una clase de segundo curso de Educación Infantil (5 años), pertenecientes a un colegio público de Málaga. En lo que se refiere al género, 11 eran niñas (45.8%) y 13 niños (54.17%). El total de la muestra participó respondió a las preguntas referentes a la sociometría y al ajuste perceptivo. De todos los alumnos, 11 de ellos fueron seleccionados para realizar las pruebas sobre ToM, por ser los niños más representativos de cada uno de los estatus de la sociometría: los dos más populares, los dos más rechazados, dos controvertidos, dos ignorados y dos promedio. Además, se pasó la prueba de ToM a la alumna que obtuvo más puntuación en la prueba sobre ajuste perceptivo.
7 2.2. Instrumentos Nominación de pares En primer lugar, se pasó a los participantes la prueba de nominación de pares (Coie y Dodge, 1983) para evaluar el estatus sociométrico. Esta prueba consiste en pedir a los niños que contesten a las siguientes dos preguntas: "¿cuáles son los tres niños de tu clase con los que más te gusta jugar?" y "¿cuáles son los tres niños de tu clase con los que menos te gusta jugar?" A partir de estos datos, podemos hallar la preferencia social y el impacto social de los niños. La preferencia social se halla a través del recuento total de votos que ha recibido cada niño: el número total de nominaciones negativas y el número total de nominaciones positivas nos dará la información necesaria para saber si un niño tiene un estatus popular, rechazado, controvertido, promedio o ignorado. Contabilizando el número de elecciones y rechazos que recibe cada alumno, se pueden desarrollar las dimensiones de preferencia social a través de la fórmula: número de elecciones menos números de rechazos. Además, se obtiene también información acerca del impacto social: los niños con mayor impacto social son aquellos que han recibido un número elevado de nominaciones ya sean positivas o negativas, es decir, el impacto social se obtiene a partir de la suma del número de elecciones y el número de rechazos obtenidos. Motivos de aceptación y rechazo Para registrar los motivos de aceptación y de rechazo se añadió a la prueba de nominación de pares la pregunta acerca de los motivos de la elección de cada uno de los niños, es decir, las razones de por qué han elegido a esos compañeros y no a otros. Una vez obtenidas las respuestas de todos los niños de la clase se tomó como referencia las categorías obtenidas en el estudio de Sureda García, I., García-Bacete, F. J. y Monjas Casares, M. I. (2009). Razones de niños y niñas de diez años y once años para preferir o rechazar a sus iguales y se seleccionaron las categorías que más se ajustaban a las respuestas dadas por los niños de 5-6 años. Del total de categorías utilizadas en dicha investigación, se seleccionaron las 12 más acordes con las respuestas obtenidas en el presente estudio.
8 De las 9 categorías de motivos de aceptación propuestas se eligieron las seis siguientes: 1. Amistad: se refiere a respuestas tales como “es mi amigo” o “es buen amigo”. 2. Características de personalidad: esta categoría se creó a partir de varias de las propuestas por el estudio nombrado anteriormente; concretamente se formó a partir de las categorías compañerismo y buen talante, e incluye respuestas como “es muy bueno/a conmigo”, “comparte sus cosas”, “me ayuda”, etc. 3. Comunalidad: se refiere a respuestas acerca de realizar actividades o tener gustos comunes, tener la misma red social, jugar a los mismos juegos, etc. 4. Diversión: esta categoría incluye respuestas del tipo “es divertido” o “hace cosas divertidas”. 5. Competencia: se refiere a características acerca de habilidades tanto físicas como académicas. 6. Características físicas: incluye las respuestas del tipo “porque es guapo”, “porque es alto”, etc. Respecto a las categorías y subcategorías utilizadas para abarcar los motivos de rechazo se seleccionaron las 6 siguientes: 1. Aburrido: esta categoría incluye respuestas tales como “es aburrido”, “juega a cosas aburridas”, “no me gustan sus juegos”, etc. 2. Molesto: se refiere a respuestas del tipo “me molesta”, “me hace llorar”. 3: Agresión verbal: incluye todas las respuestas referentes a insultar como “me dice cosas malas”, “me insulta” o “dice palabrotas”. 4. Agresión física: se refiere a motivos acerca de causar un daño físico como “me pega”, “me empuja”, “nos podemos caer”, “me hace heridas”, etc. 5. Dominancia: se basa en motivos referidos a la prepotencia, el rechazo, la manipulación o la intimidación; por ejemplo: “nunca quiere jugar conmigo”, “le pregunto que si juega y me dice que no”, “se ríe de mí”, etc. 6. Falta de relación: incluye motivos del tipo “no jugamos nunca”, “juego con otros”, etc. Ajuste perceptivo El ajuste perceptivo trata de medir la capacidad que tienen los niños de percibir las preferencias y los rechazos de sus compañeros. Esto se obtiene preguntando a cada uno de ellos cuáles creen que son los tres niños de la clase que prefieren jugar con ellos y cuáles son los tres
15 nominaciones positivas, t(8) = -2.191, p = 0.06. En cuanto a la cantidad de nominaciones negativas recibidas, se ha encontrado que los niños que obtienen un mayor número de éstas pasan correctamente la prueba sobre Falsa Creencia sobre Contenido (Wellman y Liu, 2004), t(8) = -4.096, p = 0.05. Respecto a los niños con una puntuación más elevada en impacto, se ha hallado relación con dos de las pruebas sobre ToM: la prueba sobre Falsa Creencia sobre Contenido es respondida correctamente por los niños con mayor impacto (t(8) = -3.268, p = 0.011) y la prueba sobre Falsa Localización parece que también suele ser respondida correctamente por éstos, aunque en menor medida, t(8) = -2.053, p = 0.074. 3.3. Ajuste perceptivo y comprensión de la mente: ¿existe relación entre el desarrollo de la ToM y la percepción de las aceptaciones y los rechazos? Para realizar el análisis de la posible relación entre el nivel de desarrollo de la ToM y el ajuste perceptivo se han llevado a cabo pruebas T de Student para muestras independientes entre cada una de las tareas de la ToM y entre el ajuste perceptivo positivo, negativo y total. Se han hallado resultados significativos referentes al ajuste perceptivo negativo en relación a dos de las pruebas de ToM: la prueba sobre Falsa Creencia sobre Contenido y la prueba de Falsa Creencia sobre Localización. Según los datos obtenidos, los niños que tienen más capacidad de predecir quiénes son los compañeros que los rechazan son capaces de responder correctamente con más frecuencia que el resto a la prueba de Falsa Creencia sobre contenido t(8) = -2.376, p = 0.049 y a la prueba sobre Falsa Creencia sobre Localización t(8) = -2.712, p = 0.042. Por otro lado, se ha hallado cierta tendencia a la significación en una de las pruebas de la ToM y el ajuste perceptivo positivo. Parece que la mayor parte de los niños con mejor ajuste perceptivo de las aceptaciones suelen contestar correctamente a la prueba sobre Creencia-Emoción (Wellman y Liu, 2004) t(8) = -2.122, p = 0.067.
16 3.4. Diferencias niños-niñas en los motivos de aceptación y rechazo que dan y en los motivos de aceptación y rechazo que reciben En las tablas 1 y 2 se puede observar los porcentajes obtenidos de los motivos de aceptación y de rechazo emitidos y recibidos por los niños de 5-6 años. El primer resultado destacable es que los motivos que dan con mayor frecuencia los niños de esta edad para elegir a sus iguales son el de amistad (42.8%) seguido del motivo de comunalidad (28.6%) y el de diversión (14.3%); mientras que los motivo de rechazo más usuales son: agresión física y dominancia (22.6%), seguido del motivo de falta de relación (19.3%) y de aburrido (16.1%). Sin embargo, existen diferencias de género en los motivos que niños y niñas usan para elegir o rechazar a sus iguales. Para analizar las diferencias de género que puedan existir en estos motivos se han llevado a cabo pruebas Chi-cuadrado de Pearson. Estos resultados muestran que las niñas de 5-6 años llevan a cabo parte de sus elecciones teniendo en cuenta el criterio características de personalidad (18.75%) mientras que este motivo no es usado prácticamente por los niños, χ2 (, N = 24) = 4.052, p = 0.044. Otro dato interesante es que el motivo de rechazo aburrido es muy frecuente en niños (33.3%) pero nada frecuente en niñas χ2 (1, N = 24) = 5.344, p = 0.021; mientras que el motivo de rechazo más usado en niñas es el de agresión física (37.5%), motivo poco dado por los niños χ2 (1, N = 24) = 6.331, p = 0.012. Para analizar los resultados de los motivos de aceptación y rechazo recibidos por niños y niñas se han realizado pruebas T de Student para muestras independientes. Estos datos muestras que los motivos de aceptación y rechazo también difieren dependiendo del género del receptor de la nominación. El motivo características de personalidad lo dan principalmente las niñas a la hora de elegir a otras niñas (16.9%), χ2 (3, N = 10) = 7.222, p = 0.065 y el motivo competencia suele ser más usado por los niños al elegir a los de su mismo género (6%), t(22) = 1.739, p = 0.082. En cuanto a los motivos de rechazo recibidos por niños y niñas, también parecen existir diferencias bastante significativas. El resultado más significativo es que el motivo de rechazo recibido más frecuentemente por niños es el referido a la agresión física (33.3%) y, sin embargo, este motivo no lo reciben las niñas rechazadas t(22) = 2.903, p = 0.08. Además, este motivo de rechazo es elegido
17 principalmente por niñas a la hora de rechazar a los niños. Lo mismo ocurre con el motivo referido a la agresión verbal; éste es elegido por niñas y recibido en mayor medida por niños (10.5%), t(22) = 2.940, p = 0.08. Sin embargo, el motivo de rechazo por aburrido suelen recibirlo en mayor medida las niñas, por nominaciones de otros niños (47.8%), y no suelen recibirlo los niños, t(22) = -2.218, p = 0.037. Por último, el motivo de rechazo por molesto también lo reciben en mayor medida los niños (8.8%), t(22) = 2.132, p = 0.054. Tabla 1 Porcentaje de los motivos de aceptación y rechazo que dan los niños de 5-6 años Niñas Niños Total Aceptación Amistad 50% 36.8% 42.8% Características Personalidad 18.75% - 8.6% Comunalidad 25% 31.6% 28.6% Diversión 6.25% 21% 14.3% Competencia - 5.3% 2.85% Características físicas - 5.3% 2.85% Rechazo Aburrido - 33.3% 16.1% Molesto 12.5% 13.3% 13% Agresión verbal 12.5% - 6.45% Agresión física 37.5% 6.6% 22.6% Dominancia 25% 20% 22.6% Falta de relación 12.5% 26.6% 19.3% Amistad Carac person Comunalidad Diversión Competencia Carac fisic Aburrido Molesto Agr verbal Agr física Dominancia Falta de rel Ilustración 3 Motivos de aceptación y de rechazo emitidos por niños de 5-6 años
18 Tabla 2 Porcentaje de los motivos de aceptación y de rechazo que reciben los niños de 5-6 años 4. Discusión 4.1. Aceptación por el grupo de iguales y Percepción Sociométrica: ¿hay relación entre la aceptación y el rechazo que un niño recibe por su grupo de iguales y cómo perciben esa aceptación o rechazo? Los resultados más significativos en este aspecto giran en torno a la relación que parece existir entre recibir una mayor cantidad de aceptaciones y/o rechazos y poseer una mayor habilidad en la percepción de estas nominaciones. Esto quiere decir que tanto los niños más aceptados por sus compañeros como los más rechazados, en general parecen percibir mejor sus aceptaciones y/o rechazos que el resto de los niños. Por lo tanto, los niños con mayor impacto en la clase, es decir, los niños populares, rechazados y controvertidos tienen mayor capacidad para predecir las votaciones de sus compañeros. Según los datos de esta investigación, los niños más aceptados o populares son los que Niñas Niños Total Aceptación Amistad 47.2% 38% 41.9% Características Personalidad 16.9% - 8,6% Comunalidad 20.75% 34% 27.6% Diversión 11.3% 20% 16.2% Competencia - 6% 2.85% Características físicas 3.77% 2% 2.85% Rechazo Aburrido 47.8% 7% 18.7% Molesto - 8.8% 6.25% Agresión verbal - 10.5% 7.5% Agresión física - 33.3% 23.75% Dominancia 17.4% 24.6% 22.25% Falta de relación 34.8% 15.8% 22.5%
19 presentan mayor capacidad a la hora de predecir quiénes los elegirán, aunque los niños rechazados también parecen intuir los niños que los van a votar negativamente. Un resultado muy llamativo hace referencia a los niños con mayor impacto, es decir, principalmente a los niños controvertidos. En general estos niños muestran una elevada capacidad para predecir las nominaciones que recibirán pero, sin embargo, son mucho más hábiles a la hora de predecir quiénes los prefieren y no suelen advertir de quiénes los van a rechazar. La categoría de niños controvertidos da la posibilidad de indagar acerca de la diferencia entre la percepción de las aceptaciones y de los rechazos. Según estos datos, podría concluirse que la capacidad de los niños de 5-6 años para ponerse en el punto de vista de otra persona e intentar predecir cuál será su elección es más sencillo cuando la opinión de los otros respecto a ellos mismos es positiva. Quizás, los niños de esta edad ya han aprendido a través de su entorno que no es correcto mostrar abiertamente el rechazo hacia otra persona y por ello, los rechazos que los niños reciben son más difíciles de predecir. Esto implicaría que percibir el rechazo requiere una comprensión más profunda del pensamiento del otro que la que se necesita para predecir quiénes los prefieren, ya que la simpatía por otros se muestra mucho más abiertamente. Por otro lado, los niños rechazados, a pesar de recibir una mayor cantidad de nominaciones negativas, han sido más precisos a la hora de predecir las preferencias que los rechazos (gráfica 2). Por lo tanto, en concordancia con las conclusiones obtenidas por Boor-Klip, Cillessen y van Hell (2014), parece que, en general, los niños perciben con mayor precisión la aceptación que el rechazo. 4.2. Comprensión de la Mente y Aceptación-Rechazo entre iguales a los 6 años Los resultados respecto a comprensión de la mente y aceptación y rechazo entre iguales ponen de manifiesto que existen ciertas pruebas sobre ToM que son respondidas correctamente con mayor frecuencia por ciertos niños. La gran mayoría de niños de 5-6 años poseen el desarrollo de la comprensión de la mente necesario para responder a casi todas las pruebas seleccionadas de la ToM. Han empezado a hallarse diferencias entre niños en las últimas pruebas, ya que son éstas las que requieren comprender estados mentales más
20 complejos. Los resultados más significativos se han hallado en dos de las pruebas sobre ToM: la tarea de Creencia-Emoción y la tarea de Falsa Creencia sobre Contenido (Wellman y Liu, 2004). La prueba sobre Creencia-Emoción (Wellman y Liu, 2004) parece ser de gran utilidad a la hora de discriminar a los niños populares del resto de niños, ya que los niños populares (los que reciben más aceptaciones) tienen más habilidad para resolver esta prueba y, sin embargo, los niños ignorados y los rechazados han mostrado una mayor dificultad. La explicación a estos resultados podría ser que la resolución de esta tarea exige inferir no sólo las creencias de otras personas, sino también las emociones. En este sentido, podría ser que los niños que son más preferidos por sus compañeros posean una mayor capacidad para comprender las emociones de los otros y, como consecuencia, sean niños más populares. Otro dato relevante hallado respecto a la prueba sobre Falsa Creencia sobre Contenido (Wellman y Liu, 2004) es que ésta ha sido respondida en mayor medida por los niños más rechazados y por los niños con mayor impacto en clase. Esta prueba exige atribuir a otra persona una creencia falsa acerca del contenido de un recipiente cuando el niño sabe lo que contiene. En general, los niños rechazados son elegidos porque muestran más conductas de agresión, dominancia y manipulación sobre sus compañeros y quizás ciertas conductas de manipulación o engaño requieren que el niño sea capaz de crear una falsa creencia en sus iguales. Esta podría ser una explicación al hecho de que los mejores resultados los muestren los niños rechazados y los niños con mayor impacto ya que, probablemente, lleven a cabo más conductas de este tipo que el resto de sus compañeros. Estos resultados contradicen los hallados por Peterson y Siegal (2002) que afirman que los niños rechazados puntúan más bajo que los niños populares en las pruebas sobre ToM. Por el contrario, según los datos obtenidos en este estudio no existen diferencias en cuanto a rendimiento en las pruebas de ToM en general, pero sí que difieren en el tipo de pruebas en las que se desenvuelven mejor. Quizás, esta discrepancia de resultados se deba a que parece que la diferencia en el nivel de desarrollo de la ToM tiene mayor peso a partir de los 5 años, tal como sugieren los resultados de los estudios de Slaughter, Dennis y Pritchard (2002) y McIntyre, Blacher y Baker (2006).
21 3.3. Ajuste perceptivo y comprensión de la mente: ¿existe relación entre el desarrollo de la ToM y la percepción de las aceptaciones y los rechazos? Los datos que se han obtenido sobre ajuste perceptivo y ToM han mostrado que existe relación entre ciertas pruebas de comprensión de la mente y el ajuste perceptivo negativo de los niños de 5-6 años. Concretamente, los niños que han tenido más habilidad para predecir el rechazo de sus compañeros han obtenido mejores puntuaciones en dos de las pruebas de ToM: la prueba sobre Falsa Creencia sobre Contenido y la prueba sobre Falsa Creencia sobre Localización. El hecho de contestar de forma correcta a estas pruebas indica que estos niños tienen la capacidad de inferir creencias en otras personas, por lo que la hipótesis explicativa de estos resultados podría ser la siguiente: estas pruebas exigen a los niños poseer una comprensión de estados mentales más complejos, ya que inducen a que piensen no sólo en las creencias que otros puedan tener sobre ciertos objetos o situaciones sino que, además, les atribuyan a otros una creencia que ellos saben que es falsa. Este conocimiento exige un nivel de comprensión más elaborado y, por ello, aún hay niños de este rango de edad que no son capaces de superar estas pruebas. La relación de este último hecho con el ajuste perceptivo del rechazo podría ser que, al igual que las dos pruebas mencionadas anteriormente requieren una mayor exigencia cognitiva, tener la capacidad de atribuir rechazo en otros también demanda una capacidad más desarrollada a la hora de atribuir estados mentales en otras personas que la exigida por el ajuste perceptivo positivo. Esta última idea se basa en el hecho de que, según los resultados obtenidos, existe una mayor facilidad para predecir la preferencia que el rechazo, y esto ha de deberse a que percibir el rechazo (aspecto más disimulado socialmente) requiere una mayor habilidad para predecir lo que ocurre en “la mente” de otra persona. 4.4. Diferencias niños-niñas en los motivos de aceptación y rechazo que dan y en los motivos de aceptación y rechazo que reciben. Los datos obtenidos acerca de los motivos de aceptación y rechazo ponen de
22 manifiesto que los niños y niñas de 5-6 años utilizan, en general, motivos similares para manifestar la preferencia por sus iguales y que las diferencias se encuentran en los motivos de rechazos utilizados por cada uno de los géneros. Los resultados obtenidos respecto a los motivos de aceptación parecen indicar que no existen muchas diferencias entre niños y niñas a la hora de elegir a sus iguales. Tanto en niños como en niñas el motivo de aceptación más utilizado ha sido el de amistad, seguido del motivo de comunalidad, es decir, los niños y niñas eligen a sus amigos prestando atención a aspectos como que sea buen amigo, que pasen tiempo juntos y realicen actividades en común. Sin embargo, en el motivo características de personalidad se ha encontrado que existe una significativa diferencia respecto al género, ya que este motivo ha sido utilizado únicamente entre las niñas a la hora de elegir a otras niñas. Por lo tanto, se podría decir que las niñas de esta edad ya comienzan a dar importancia a otros aspectos de la amistad como que sus amigos sean buenos o que les ayuden cuando lo necesiten. Por otro lado, los resultados respecto a los motivos de rechazo muestran grandes diferencias tanto en los motivos dados como en los motivos recibidos por los niños y niñas. En primer lugar, se ha hallado que los motivos referidos a cualquier tipo de agresión, ya sea verbal o física, son elegidos principalmente por las niñas para rechazar a los niños, siendo el motivo de agresión física el recibido con mayor frecuencia por los niños rechazados. Por lo tanto, parece que las niñas de 5-6 años sienten rechazo por los niños agresivos mientras que los niños no dan tanta importancia a este hecho y se basan en otros aspectos a la hora de rechazar a sus compañeros. En cuanto a los niños, el aburrimiento ha sido el motivo de rechazo más frecuente, y utilizado principalmente contra las niñas. A la vista de estos resultados, parece que para los niños una característica importante que deben poseer sus iguales se refiere a la diversión/aburrimiento ya que tanto el motivo diversión como el de aburrimiento fue frecuentemente usado por éstos, respectivamente, en la preferencia y en el rechazo de sus iguales. Otro dato relevante respectos a los motivos de rechazo se refieren a la dominancia y la falta de relación, puesto que han sido dos motivos usados con frecuencia tanto en niños como en niñas y en los que no se han hallado diferencias de género. Por lo tanto, aunque los niños no dan especial importancia a la agresión como forma de rechazo, sí es cierto que
23 tanto a niños como a niñas les desagradan los compañeros que son dominantes, que son prepotentes, que rechazan o que manipulan. Muchos de estos datos concuerdan con los resultados obtenidos por el estudio de Sureda García, García-Bacete y Monjas Casares (2009). Esto parece indicar que las razones de niños y niñas para aceptar y rechazar a sus compañeros no difieren tanto con la edad. ya que los motivos de preferencia parecen ser similares: motivos como la amistad o la diversión son elegidos por niños y niñas, las características de personalidad son más importantes para las niñas y la competencia quizás es más relevante para los niños. Los motivos de rechazo también tienen componentes similares puesto que la agresión física suele ser el tipo de rechazo usual en los chicos y la dominancia en ambos géneros. Parece que los motivos que comienzan a surgir de forma menos elaborada en niños de 5-6 años se van acentuando conforme se hacen mayores y se comienza a dar más relevancia a ciertos aspectos que los niños más pequeños aún no tienen en cuenta. Aparte de esto, parece que en líneas generales los motivos tanto de niñas como de niñas coinciden entre los niños de 56 años y los de 10-11 años. 5. Conclusiones A partir de los datos referentes a la sociometría, al ajuste perceptivo, a la ToM y a los motivos de aceptación y de rechazo se pueden realizar hipótesis acerca de la existencia de relación entre estas cuatro variables. Los niños que han mostrado una mejor percepción general de las aceptaciones y los rechazos han sido los niños populares, rechazados y controvertidos. Como es razonable, los niños populares han tenido el mejor ajuste positivo al ser los niños con mayores nominaciones positivas recibidas; del mismo modo que los rechazados han sido los que mejor ajuste perceptivo negativo han mostrado ya que son los que más nominaciones de rechazo han recibido. Además, los niños de cada una de estas categorías ha mostrado mayor eficacia a la hora de responder a pruebas concretas de la ToM; es decir, los niños más aceptados, que son también los niños con mayor ajuste perceptivo positivo, son los que muestran mayor
24 capacidad a la hora de atribuir emociones a sus iguales ya que obtuvieron las puntuaciones más altas en la prueba de Creencia-Emoción de la ToM. Parece que la habilidad de empatizar va cobrando importancia desde edades tempranas pues los niños más preferidos por sus iguales son los niños más empáticos. Además, el hecho de que los niños populares sean los que muestren mejor ajuste perceptivo total es un dato a favor de que estos niños posean una comprensión de los estados mentales por encima del resto de sus compañeros, ya que percibir la simpatía o el rechazo exige ponerse en el punto de vista de otras personas. Podría ser que debido a la facilidad de la mayoría de pruebas de la ToM seleccionadas no se hayan obtenido resultados más significativos en otras tareas. Por otro lado, los niños rechazados, los que muestran mejor ajuste perceptivo negativo han mostrado menos capacidad para empatizar pero mayor destreza en las tareas sobre falsas creencias. Esto induce a pensar que quizás estos niños participen con mayor frecuencia en situaciones sociales en las que induzcan “falsas creencias” en otros; lo cual, concuerda con los resultados obtenidos sobre los motivos de rechazo ya que la dominancia (que incluye actos como manipular o mentir) fue uno de las razones más usadas. Un resultado similar se halló con los niños con mayor impacto (que incluye niños populares, controvertidos y rechazados) que mostraron mejores resultados en las tareas sobre falsas creencias. Teniendo en cuenta que estos niños han destacado en estas pruebas de la ToM, siendo de las que requieren mayor comprensión de la mente, se puede deducir que los niños con alta puntuación pertenecientes a los estatus de rechazados y controvertidos poseen un elevado desarrollo de la ToM pero que a diferencia de los populares, que probablemente usen su habilidad para obtener buenas relaciones con sus iguales, los rechazados y controvertidos usen su habilidad en ciertas situaciones para obtener lo que desean de sus compañeros, ya sea manipulando o mintiendo. Otro dato relevante de la presente investigación hace referencia a los niños controvertidos en cuanto a ajuste perceptivo pues, teniendo la misma cantidad de aceptaciones que de rechazos, han mostrado tener mucho mejor ajuste perceptivo positivo que negativo. Además, si tenemos en cuenta el ajuste perceptivo de los niños rechazados, se comprueba que a pesar del elevado número de nominaciones negativas recibidas, ellos predicen más las aceptaciones que los rechazos. Por lo tanto, la conclusión que se puede