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Caracterización de cuencas fluviales periurbanas con riesgo de inundación en ámbitos mediterráneos y propuesta de cartografía de peligrosidad adaptada

Gallegos-Reina, Antonio Jesús

Abstract

Las inundaciones son algo más que el mero hecho de que un río desborde. La interacción con otros riesgos naturales modifica e incrementa la lámina esperable. Entre estos riesgos destacan la erosión de suelos, el arrastre de residuos leñosos y los deslizamientos de laderas. No obstante, la inundabilidad se sigue estudiando en términos fundamentalmente hidráulicos, como si el río no fuese otra cosa que un canal de desagüe. Centrado en el ámbito especial de las cuencas periurbanas del litoral mediterráneo, como territorio altamente vulnerable y con especial incidencia de las peligrosidades asociadas, este trabajo realiza en primer lugar una caracterización de dichas cuencas fluviales, identificando sus principales problemas y debilidades frente a la inundación, y seguidamente desarrolla una propuesta metodológica para la adaptación del análisis de la inundabilidad. Los aspectos fundamentales que incluye esta propuesta son la cuantificación y consideración de los residuos sólidos incorporados al flujo por la erosión de suelos, la cuantificación e incorporación de los restos vegetales, la identificación de laderas anexas al cauce susceptibles de movilizarse y la evaluación del modo en que interactúan con la inundación, y la identificación de otras áreas causantes de peligrosidad para su gestión preventiva mediante la ordenación territorial. El objetivo principal es la identificación de las particularidades morfológicas y funcionales de las cuencas fluviales periurbanas del litoral mediterráneo andaluz en relación al riesgo de inundación, para poder diseñar en base a ello una estrategia metodológica de mejora del análisis de la peligrosidad. No obstante, más allá de lo anterior, ha avanzado también en otros aspectos, como desarrollar enfoques holísticos para el estudio de los riesgos naturales y mostrar una visión crítica de los análisis sectoriales, ligar estrechamente los estudios de peligrosidad por inundación con la planificación urbanística y territorial, incorporar los nuevos requisitos introducidos por la legislación en la materia en los últimos años, o caracterizar el patrón territorial de las cuencas fluviales situadas en áreas periurbanas. El marco teórico del trabajo se fundamenta en diversos autores que vienen trabajando en los conceptos geográficos región-riesgo o lugar de riesgo, que engarzan muy adecuadamente con los cambios legislativos que se están impulsando desde la Comisión Europea en relación al modo en que deben afrontarse los estudios de peligrosidad por inundación. Estos avances normativos, así como el nuevo contexto conceptual en el que se sitúan, han ido trasladándose a la legislación estatal y andaluza, pero ahora precisan de un desarrollo práctico y aplicado. Dicha necesidad de desarrollo aplicado ha sido el impulso principal de este trabajo. Los resultados obtenidos han sido calibrados mediante la aplicación y comparación de tres modelos metodológicos: el análisis hidrológico-hidráulico convencional, el análisis correspondiente a la propuesta metodológica y el análisis de eventos concretos históricos. En base a los resultados obtenidos en dichos modelos, se concluye la necesidad e idoneidad de adaptar la actual normativa en materia de inundaciones a las particularidades de la región mediterránea, y más concretamente de sus áreas periurbanas.

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Dir ecci ón de tesis : Dra. Mar ía Jes ús Perl es R osel ló U NIVERSI DAD DE M ÁLAG A Depart ament o de Geogr afía C ARAC TERI ZACIÓ N DE CU E NCAS FLUV IALE S PE RI URBA NAS CO N RIE SGO DE I NUND ACIÓN E N ÁMBITOS ME DITE RRÁNE OS Y P RO PUES TA DE CARTO GRAF ÍA DE P ELIGROS IDA D ADAP TAD A Antonio Jesú s Gallegos Re ina Málaga, 2015 Tesis Doct oral MEMORI A PARA OPTAR A LA OBTENCIÓN DEL TÍTUL O DE DOCT OR “C ARACTERIZACIÓN DE CU ENCAS FLU VIALE S PERI URBANAS CON RIESGO D E INUNDACIÓN EN ÁMBITO S MEDITERRÁ NEO S Y PR OPUESTA DE CART OGRAF ÍA DE PELIGROSIDAD ADAP TADA ” Antoni o Jesús Gallegos Rei na Dirección de t esis Dra. M aría Jesús P erles Roselló Universidad de M álaga Málaga, 2015 UNIVERSIDAD DE MÁLAGA FACULTAD DE FI LOSO FÍA Y LETRAS DEPARTAMENTO DE GEOGRAFÍA PROGRA MA DE DO CTORADO ‘EL ANÁLISI S GEO GRÁFICO EN LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO’. UNIVERSID ADES DE GRANADA Y MÁL AGA . AUTOR: Antonio Jesús Gal legos Reina EDIT A: Publicacion es y Di vulg ación Científica. Un iversidad de Má laga Esta obra es tá sujeta a una licencia C reativ e Comm ons: Reconocim iento - No com ercial - SinObraDe rivada (cc- by - nc-nd): Http://crea tivecomm ons.org /licences/by-nc- nd/3.0/es Cualquier pa rte de esta obr a se puede rep roducir sin a utorización pero con el r econocim iento y atribución de los autores. No se puede ha cer uso com ercial de la ob ra y no se pu ede alterar, tran sform ar o hacer obras deriv adas. Esta T esis Doctor al está depositada en el Repositorio Institucional de la Universid ad de Málaga (RI UMA): rium a.um a.es Doña María Jesús P erle s Roselló , profe sora titular del D epartame nto de Geograf ía de la Facult ad de F ilosofía y Letras de la Uni versidad d e Málag a. Certif ica: Que Don Antonio Jesús Gallegos Reina , licenciado en Geografía p or la Univers idad de Málaga, h a real izado baj o mi dir ección e n el Depar tamento de Geogr afía la Tes is Doctoral t itulada: Caracterización de cuencas fluviales periurbanas con riesgo de inunda ción en ámbitos mediterráneos y pr opuesta de cartografía de p eligrosidad adaptada. Informa: Que la pre sent e Tesis D octoral es apta , ya qu e cumpl e los req uisitos f ormales de calidad, orig inalidad y mantiene el rigor c ientífico y a cadémico e xigible, por l o que autoriza su presen tación. Mála ga, a 1 de jul io de 2.015 Fdo.: Marí a Je sús Per les Ro s elló Facul tad de Filosofía y Letras Departam ento de Geografía Los Kogui son un pueblo amerind io de Colombia que habita en la vertiente norte de la Sierra Nevada de Santa Mar ta, perteneciente a la ancestral cultura T ayronas . En el año 1990, ante la evidencia de degradación ambiental y catástrofes naturales , difundieron a t ravés de un ar qu eólogo , que se pu so en c ontact o con la BBC , un mensaje de alerta al mundo. En él se referían a l os “ pueblos oc cidentales” como “los hermanos menores”, pues nos consideran inmaduros en nue stra relación con la naturaleza, y creen que no he mos sido capaces aún de al canz ar el equilibrio con ella. Los Kogui son también conocidos como “los hermanos mayores”. ‘ Allí abaj o [en el cauce del Guadalmedina] había caballos y asnos atados en grupos, entre los fuegos donde hervían las ollas y puc heros; también kios kos y mesas; en fin, una escena digna del lienzo de un pintor. Sin embargo, si les s orprendiera la descarga de una nube, el aluvión que baj ase de la sierra provocaría la inundación del río con el consiguiente embate de las aguas que, corriendo hacia el mar, lo arrastrarían todo consigo. No habría tiempo de huir. Me contaron que así se ahogaron la primavera pasada, unos bueyes que ti raban del carro y que, al no haber podido alcanzar la orill a a tiempo, habían sido llevados por el agua. De momento, el lecho del río aparecía como si no hubiese recibido una gota de agua en años ’. Hans Christia n Andersen (Viaje por España, 1862) ‘ Mes y medio después de que una riada se llevara por delante todas sus pertenenci as y acabara con la vida de dos turistas británicos, los comerciantes que habitualmente acudían al mercadillo de La Cala de Finestrat vol verán a montar mañana sus puestos en el tradicional mercadillo de los viernes. Así lo anunció ayer el Ayuntamiento de la localidad, por boca del edi l deleg ado de Comercio, Francisco Sánchez, quien señaló que “ hemos trabajado a contrarreloj para ayudar a los comerciantes afectados y, sobre todo, para que pudieran volver cuanto antes a vender en el mercadillo de la C ala de Finestrat ” […]’. Diario Información A licante (8 de diciem b re de 2011) Imágenes: Modelización de inundac ión en las cuencas de los arroyos P ilet a y Pollo Zamora s egún propuesta metodológica par a un periodo de r etorno de 50 0 años. Simulación sobre Google Earth , inc luyendo edificios renderizados . Urbanización residenc ial Santángelo Norte, en el municipio m alagueño de Benalmádena, inacabada y en estado de semi - abandono. Proceso de periurbanismo desarrollado dentro del PGOU de B enalmádena (sector SP - 2), generador de profundas alteraciones geomorfológicas en cabeceras de cuenca. A Mar Anexos 1. Legislación relacionada con los riesgos natural es y su gestión y ordenac ión territorial. 2. Perfiles longitudinales. 3. Cuantif icación de la producción de residuos vegetale s a partir de la tabla de usos del suelo del sis tema de inform ación de ocup ación del s uelo de A ndalucía. 4. Adaptación de los u sos del suelo y geología a la I nstrucción 5.2- IC, de drenaje su perfi cial. 5. Fichas y tablas- resumen de cálculo de cauda les. 6. Secciones tran sversales de control. 7. Cartografía de coefici entes de rugosidad de Manning . 8. Actividades e instalac iones potencialmente co ntaminantes según la Ley 5/2013 de preve nción y control int egrado s de la cont am inación. 9. Tablas de resultados h idráulicos. 10. Cartografía. B B L L O O Q Q U U E E I I . . O O B B J J E E T T I I V V O O S S , , Á Á R R E E A A S S D D E E E E S S T T U U D D I I O O Y Y A A N N T T E E C C E E D D E E N N T T E E S S E l primer bloque recoge la introducción y objetivos genera les y específicos (Capítulo I), así como las base s conce ptuales y an te cedente s teór icos, aplicados y normativos e n l a materia de estu dio (Capítulo III). Se incluye a quí también una primera descripción gen ér ica, si bien sie mpre en rel ación a los rie sgos nat urale s, de la s cuenc as de estud io que se usar án tanto en la fase de caracterización como en la d e aplicación y calibració n de l a propuesta metodo lógica (Capítulo II). Capítulo I . Intro ducc ión y o bjetivo s 1.1. Int roducci ón . 1.1.1. L as hipótesi s de p arti da: el lug ar de ries go y l as p elig rosidade s asociad as . Casu ísti ca de estudi o. U na inu ndación es algo más qu e el mer o hec ho de qu e un río desbor de. Ya en l as def inic iones de autores c lásicos se c aracterizaba antes po r los “ef e cto s d evastadores de su gran po der erosivo y por los sedimen tos y arc illas que aban dona tras su paso” que po r el hec ho de que el fl ujo e xced a los márgenes de su cauc e normal (S trahler y Strahler, 1989). No obstante, hoy en día, y a pesar de tibios intento s normativos, se sigue estudi ando la inundab ilidad y se sigue or denando su territorio af e ctado en términ os meramente hidrául icos, como si el río no fuese otra co sa que un canal de desagüe. Retoman do la c ita de Strah ler, en su manu al de refer encia so bre la Geograf ía Física, se ci taban los efecto s hidrográficos de la urbanizac ión, considerando en primer lugar el aumento de superfici e imperme able y el co nsecuente aumento de frecuenc ia y altura del hi drograma de crecida, y por otro lado, la al teración que l a trama urbana genera en el comportamiento hidráulico natural y lógi co de la cuen ca , n o rmalmente acortando tiempos e incr ementando en pro por ci ón la crecida del hidro grama y la peligr osidad. S eguidamente, referenc ia el comp ortamiento de las zonas periu rbanas (“ s ubu rba nas ” ), que incrementan la amenaza y h acen necesar io estu dios ponderados de estas zonas y planifica ción espe cífica “ pa ra pro teg er al inca uto comp rador de parcelas […] d e una loca lización inad ec uad a ” (St ra hle r y St rah le r, 19 89 ). Estas co nsideraciones, i nnegables inc luso cuando nos referimo s de una manera t an genéric a a todos los sistem as fluviales, toman aún mayor relevancia cu ando hablamos de la región mediterránea. Y si damos aú n un paso más y f ocali zamos nuestro anál isis sobre las c uencas periurbanas lit orales, entonc es estamos adentrán donos en u na reali dad que hasta el más p rofan o observador puede corr ob ora r sin mie d o a e qu iv oca rse . Pero en el caso co ncreto que se está pr oponiendo , surge la necesidad de tr abajar ya n o solo con el riesgo de inundación, si no también co n el muy geográfic o concepto del lugar d e riesgo . Seg ún Olcin a, en los ú ltimos año s el análisis de evento s de ran go extrao rdinario ha deriv ado en el estu dio de terri torios y sociedades de riesgo, de modo que ahora preocupa de manera espec ial la co mplejidad de la soci edad o región afectada y las fo rmas de ocupació n de los espacios de riesgo. El análisis del r iesgo ha deja do de en focarse a la me ra posibil idad de oc urren cia de un epis odio extraor dinario para hacerlo al análisis de la plasmació n t erritor ial de actuaciones llevadas a cabo por el ser humano en un espac io geográfico en el que no se ha tenido en cuent a las dinám icas propias de la natur aleza en dicho lugar concreto. Es así como se in divid ualiza y cara cteriza la unid ad te rritorial qu e denomina “región - ries g o” (O l cina, 20 09 ). I. Introducción y objetivos. Página 22 P ág i n a 5 A partir de est a ide a, lo que este trabajo propone es ana lizar el comportamiento de una reg ión- riesgo muy concreta, que reúne ta l concentración d e població n y poblamiento q ue n o sól o la ha ce m uy relevante, sino incluso respo nsable de un eleva do porcentaje de toda s las pérdidas económicas y de vidas humanas en eventos d e inundación en todo el contexto na cional 1 . La región-riesgo que constituye el objeto espacial aquí tratad o son las cuencas periurbanas del litoral medite rráneo andaluz . Centrar el análisis e n las c uencas de entornos p eriurbanos no es solo un ne xo fundamenta l para de finir el lugar d e riesgo, sino q ue e s ta mbién un fo co de atención hacía l os terr itorios e n transición, en l os q ue se ha ce más necesario, y más facti ble que en c ualquiera otro , e l planteam iento de med idas preventiv as y el recurso de la ordenación te rritorial . Y a cotarlo al mediter ráneo andal uz responde más a razones operativas que geog ráficas, pues buena pa rte de las p roblemáticas y propuesta de soluciones q ue aquí se presentan so n tan válidas e n e l levante e spañol como l o son en las provincias d e Má laga, Granada o A lmería. No obstante , d ado que se p retende enma rcar este trabajo tanto e n un contexto teó rico como en un conte xto prácti co, con la ide a de que pudieran se r usadas sus propuestas, y considerando que e l ámbito le gislat ivo de la temática que nos ocupa es e l autonómico, se ha dec idido limitar de tal modo. Una vez presentad a la hipótesis del lugar de riesgo, y en est recha relaci ón con é sta, cabe tener en consideración tam bién la e special relevancia q ue aquí tie ne la a ctuación inte rrelacionada de lo s distintos peligr os o riesgos naturales. Los riesgos múltiple s, o riesg os aso ciados, vien en despe rtando interés tanto en ámbitos cie ntíficos (Perle s, Galle gos y C antarero, 2006; Greiving, 20 06 ; Orte ga et al. , 2012) como aplicados o n ormativos ( Fleis chhaue r et al. , 2007; Marz occhi et al. , 2009) . Así, aun que los objetivos finales se centren e n estudiar la peligrosidad por inundación, en la metodol ogía a aplicar se contempla la necesidad de analizar de manera integrada otros peligros est rechamente relacionadas con la inundaci ón final resultante . Por ello, podrían co nside rarse ambos temas, e l l ugar de riesgo y las peligrosidade s as ociadas, l os pilares sob re los que se fundamenta n las hipótesis de partid a d e e sta tesis doctoral. Y am bos deben entende rse como e sen ciales si queremos realmente avan zar en la mejora del ente ndimiento y análisis de las inundaciones e n nuestro context o. Por otro lado, la elección d e la temática se ha visto impulsada e n buena parte por e l momento d e cambio legislativo en el q ue nos encont ramos, que nació a mediad os de la décad a pasad a en la Comisión Eur opea, cuando los riesgos naturales pasaron d e prá ctica mente no tratarse a ser considerados objetiv o prioritario de las políticas europeas. A raíz de esto, y especialmente con la Directiva 200 7/60/CE, relativa a la evaluación y ge stión de los riesgos de inundación , comienzan a transponerse a l os cuerpos normat ivos estatal y an daluz una serie de c onsideraciones sobre la adaptación de las p olíticas de gestión te rritorial al nuevo c ontexto conceptual, t écnico y s ocial (perceptual) e n relación a los riesg os naturales. Más allá de esto, y para e l caso concreto que n os ocupa, e s precisamente tam bién desd e la Comisión Euro pea desd e donde se incide en la destacada afección de los riesgos natur ales e n las regiones med iterráneas, resa ltando la necesidad de reforzar el conocimie nto de l modo en que fun cionan las crecidas to rrenciales e inundaciones asociadas (Hernández et al., 2008 ). Y esta necesidad se ext rae ya en la mera obse rvación de los resultados de las mode lizaciones en cue ncas lit orales de ám bitos med iterráneos, d onde exis te un notable desajuste entre la lámina resu ltante de l análisis y la real. Un ejemplo rep resentativo de e llo fueron las 1 Ya e n 1988, aún antes del “a celerón” urbanístico de las últimas décadas en el l itoral mediterráneo (litoralización del poblamiento y d esarrollo intenso de la periurbanización), el i nforme “Las i nundaciones en la España peninsular” (MOPU, 1988 ), citaba que de los 316 puntos conflictivos por in undabilidad en Andalucía, 121 de éstos pertenecían a la Cuenca Sur, lo q ue supone el 40% del total regional par a apenas un 20% de la superficie. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 23 inu ndacio nes del Rincó n de la Vic toria en el año 2 004, en las qu e las cuencas de menor e xtensión, co n aprovechamiento periurbano , provocaron escorr entías muy superiores a las esp e radas, así como riesgo s asociados que modificaron la hidráu lica esper able según cualquier estudio hi d rológic o - hidráulico convencional . Es p or ello que se han incorp orado dos de dichas cu encas, la de los arr oyos Piletas y Pol lo Zamora, anexas entre sí, al co njunto de áreas de es tudio con el que se trabajará. Más allá de éstas, y buscan do enriquecer la casuística, se han selecc ionado otras cu encas contrastadas con la s anteriores, a la vez q ue rep resentativas de lo s distintos patron es territoriales del co ntexto periur bano. Se tr ata de las c uencas del Rí o de la Cala, en Estepo na, y la cu enca del A rroyo de lo s Jaboner os, en el mu nicipio de Málaga. E ntre to das se reú nen distinto s modelos ur banístico s, hidrá uli cos e incl us o hid r ológ icos , lo que enr iquece el an álisis . Dent ro d e l pr oces o met od ol ógic o seg ui do en la tesis doctoral, se co nsidera también la necesar ia calibr ación de resultado s, para lo que se trab ajará con casos reales acontec idos recientemente. 1.1.2. Jus tificaci ón del e stu dio. Más allá de las hipó tesis de part ida, ap oyadas en l os n ue vos paradig mas de validación del co no cimi ento científico no posi tivista y en enfoques transver sales (Perles y Cantarero , 2010), este estudio tambié n se fundamenta y ju stific a en una ser ie de aspectos de actu alidad en relac ión a la t emática co nsiderada. Estos aspecto s o justific aciones son los siguientes: - Tanto en el contexto estatal co mo andaluz se está producien do una e volució n normativa e n relac ión al análisi s del riesgo de in undación que precisan co ncretarse metodológi camente, estandarizan do de manera con creta, y siempr e en el ámbito de la regió n - riesgo c onsiderada, la in corp ora ción de dich os c amb ios. E ntre esos camb ios legislativo s destaca la apar ición de la Ev alua ción P re liminar del Riesgo de Inundación ( EPRI), que p ara el caso de las Cuenc as Mediterr áneas Andaluzas establec e una ser ie de requisitos, de obli gado cumpli miento, entre los qu e se encuentra l a necesaria reducc ión de la car ga s ól ida o la mejora de lo s drenajes d e infr aestructuras l ineales. De igu al modo , y aún más r ecientes, están lo s Planes de G esti ón del Ries go de In und aci ón (PGR I), que de sarr olla n una serie de medidas específic as. Éstas, además de ser vinc ulantes, tal como se reco ge en como se reco ge en el ar t ículo 11.5 d el Rea l Decr eto 903/ 2010, tiene n tambié n una fecha de in icio y finalización p revist a, una administr ación r esponsable y en ocasio nes incluso u na dotación econó mica. Para el caso de las Cuenc as Mediterráneas Andalu zas incluye medidas muy si gnific ativas, c omo son la necesari a adaptación de l a nor mativa andaluza de ordenació n del territorio y urbanismo a los r iesgos de inu ndación , el des arrollo de m edidas par a adaptar el pl aneamiento urbanístic o , la m ejora de los estudio s disponibl es para la estimació n de las frecu e ncias y magnitu des de las avenidas, la revisión de los mapas de peligrosidad y riesgo , el de sarrollo y aplic ación de manuales de buenas prácticas, la actualizaci ón normativa sobre diseño de drenajes tr ansversales o l a id entificación, revis i ón y est udio de detalle de las tramo s con insuf iciente drenaje transversal, así como de otr as infraestructuras que supongan un grave obstácu lo al flujo . - En los últimos de cenios, al amparo de l mal nomb rado “de sarrollismo” e conómic o, y de maner a muy rel eva nte en el espacio objeto de análisis, s e ha incrementado la aparición de I. Intro ducci ón y objeti vos. Página 24 pat rones territo riales y urbanístico s agresivos , lo q ue h a sup ue sto un crec imie nt o d e l os riesgo s inducido s que llaman a la urgente to ma de medi das desde la prevenci ón y apoy ánd onos e n el uso de la ordenación terri torial. Algunas de las carac terísticas principales asoc iadas a estos patron es s on la in vasión y estrecham iento de cauces, lo s encauzamientos artif iciales, la cr eación de numerosas o bras transver s ales de paso, la el iminac ió n d e l a vegetac ión de riber a o la imper meabil izació n del suel o. - El cambio climátic o plantea esc enario s futuros en lo s que la af ecci ón de los riesgo s natur ales en la regi ón mediterránea, de manera mu y destacada, se inc rementarán durante los pr óxim os añ os. Al respecto, Olc ina (2012) ya ci taba al geógr afo Pi erre Deffo ntaines, quien en 197 2, con cl uía s u obra “El M ed ite r ráne o, la t i erra , e l ma r, los hom bre s” con l o sigui ente: “ las aguas marin as continú an recalentándose lentamente; los máximos de an omalías térmicas se ac ent úan y la s d ifere nc ias d e pres i ón s e exag e ra n; lo s v ient os será n ca da vez má s viole ntos; la estación lluviosa ten derá a cont raerse y las lluvias ser án más irreg ulares, más violen tas y también más inútiles; los ríos, más in estables, ace ntuándose los est ia jes sep a rad os por i nun dacione s cada vez m ás cor tas y pe ligr osas. L as er osion es se exten derán y agr avarán [ ... ] en el esta do actual de nuestros conocim ientos no p odemos af irmarlo, pero existe una amenaza ” . Y efectiv amente, cuatro décadas después, los mode los climáticos de l IPCC corr obora n punt o por punt o ta l concl usión ( íbíd. ). - Las avenidas e inu ndaciones son un fenómeno muy rec urre nte en el litor al medi terráneo andaluz, provoca ndo con cier ta perio dicidad pérdida de vidas hu manas e imp ortantes dañ os , lo qu e entra en direc ta col isión co n el p roducto t urísti co y r esidenc ial en el que se ha co nvertido la región desde hace algunas déc adas. Estos even tos a vec es tienen co nse cu encias catastróf icas, como las ac aecidas a principio s del siglo XX en la ciudad de Málaga y, sob re todo , las trágicas riadas de oc tubre de 1973 en la co sta granadina, levant e almer iense y su r mur ciano, que dejaro n un to tal de 3 00 muertos (de lo s que más de 40 lo fueron en la localidad de La Rábi ta, junto a la desembocadura de la r a mbl a de Al b uñol) y daños mater iales incalculables. En los últimos 20 años la frecuencia de esto s e ventos parec e haber au mentado, en especial en l a franja l itoral, siendo destacables l as inundacio nes que afectar on a diversos m unicipio s del Bajo Guadalh orce en 1989 y p oster ior mente en e l llu vioso periodo c ompren dido en tre dic iembr e de 1995 y febr ero de 1998, así co mo las y a citadas de Rin cón de l a Victor ia de abri l de 2004 y Almuñéc ar en sep tiembre de 2 007. Finalmente, a f inales de septiembre de 2012 violentas lluvi as, q ue llegaron a acumular loc almente hasta más de 20 0 mm en po cas hor as, provoc aron desastrosas r iadas en el valle del Guadalho rce y en el leva nte almer iense, dejando seis vícti mas mortales (3 en Málaga y 3 en Almer ía) y cuantiosos daños mater iales en viviendas, infraestruc turas viarias e hidráulicas, así como en la agricultura y la ganadería de amb as provincias. De igu al modo, las inun daciones tambi én han afectado a im portantes zon as d e apro vechamiento in dustrial, tal co mo es el caso de la desem bocadur a del Guadalhorce, p róxim a a la ciudad de Málaga. Aq uí, la repeti ción de desbordamientos co n cuantiosos daños dio lu gar a una importan te o bra de defensa, de alto i mpacto territ orial . - La situación de cambi o e indefinició n que c arac te riza a los espac ios p eriurbanos, m ás allá de ser un o de los con dicionantes de la peligr osidad, es tambi én a la vez uno de sus pr incipales potenc iales, dado que son espac ios por construir, co n posibilidad de or denarlo s Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 31 Se trab ajará en do s es calas dif erentes, de modo que se puedan co mplementar con clusiones genéric as, cu alitativas, co n otras más específicas, c uantitativas. D e un lado, se co nsiderará toda la región lit oral med it erránea a ndaluza, analizando los principales fac tores condicionantes del riesgo de inun dación y asoc iados, así como l a compleji dad del patr ón territ orial de sus esp acios periurb anos (Cap ítul o IV). Segui damente, se trabajará a escala de cuenca, usando las cuat ro áreas de estudio que ya se presenta ron en el capít ulo II. Aquí, y pa ra identificar la influencia de l patrón pe riurbano e n la prod ucci ón de los rie sgos de i nunda ción y e ros ión , se hará un análi sis diacrónico con sendo s estudios de inunda bilidad y e ro sión de suelos antes y despu és de la aparición de dicho patró n, en las fechas de 1956 y 2 003 (Capí tul o V ). Por último se id entifican lo s principales problemas y debilidad es e xtraídos de los dos capítulos anterio res. En un ú ltimo apartado , y ya concr etando para el caso de la p eligro sidad, se expo nen los principales a spectos que deberían incor porarse a la propuesta met odológ ica de análisis cartogr áfico adaptado al o bjeto esp acial de trabajo , r elacionándolos con los probl emas y debilidades co n los que se re lacionan y con l as circunstancias que los or iginan (Capítulo VI) . Capítulo IV. Ca racteriz ación morfológica y funci onal de las cuencas periurba nas d el litoral med it err án eo a nda l uz . i. Factores condici onant es del riesgo de in undación en la s cuencas d el lito ral med it err án eo a nda l uz . ii. La complejidad del patrón terr itorial de los espacios fluviales periurbanos del lit ora l m edi t errá neo . Capítulo V. Caracterizaci ón de asp ectos condicionantes de la inundació n en las cuencas de estudio . i. Evolución d e los usos d el suel o y el pat ró n urban o . ii. Fac tores co nd ici ona ntes d e la i nu ndac ión e n las cu e ncas de est udi o . iii. An álisis de l pl aneami ento en las áreas d e estu dio . iv. Caracter ización del patrón funcion al y terr itorial de las cuen cas de estudio desde su consideración como ár ea de ri es go . Cap ít ulo V I. Pa rtic ul ari da des d e la p rod ucci ó n del ri esgo en c ue nca s p eri urba nas del li tor al mediterráneo an daluz co n riesgo de inundación: identificación de p roblemas y debilidades . i. Ident ificación de p roblemas y debilidades derivados de los condiciona nt es d el medio físico y de los patrones y dinámicas del medio humano . ii. Ident ificación de problemas y debilidades derivados de las particularidades nor mativas y de planeamiento . iii. Ident ificación de soluciones de análisis de la peligrosidad fren te a la inundaci ón e n cuenc as pe riur ba nas d el lit o ra l m edi te rrán eo a nd aluz . Es en el terc er bl oque do nde ya se pr esenta la pro puesta metodoló gica p ara la adaptació n del análisis de i nundac ión en cuencas periurb anas del lito ral mediterráneo (C apítul o VII ), as í com o la necesari a calibración de la p ropuesta, u sando par a ello casos reales de inu ndaciones reci entes en las cu encas de estudio ( C apítulo VIII ). La propu esta de adaptación persigu e ajustar con mayor precisión la delimitació n del área inu ndable que se realiza actualmente mediante el estudio h idrológico - hidráu lico convencional. Para ello se estima la c uantif icación e incorporac ión al compor tamiento sistémico del flujo de lo s residuos só lidos por erosión de suelos, ar rastre de restos vegetal es y movi mientos gravitatorios de lader as adyacentes al c auce. Per o tambi én incor pora, complementando lo anterior, la identific ación de to dos I. Intro ducci ón y objeti vos. Página 32 aquell os lugares que p uedan provocar comportamientos inesper ados o de m ayor peligro sidad del fluj o (Gal leg os, 20 15). N o se t r ata por tanto sólo de r epresentar las áreas r ecepto ras, sino tambi én las cau santes de peligro sidad. La necesidad y c onvenienc ia de completar los mapas de peligr osidad con esta info rmación agregada, n ormalmente de ri esgos asociad o s, ha sido una cuestión ya tratada po r otro s autor es previ amente, como P erles, Ga llego s y Cantarero (2 006) o D íez Herrero, L aín y Ll orente (200 8). El c ambio de perspectiv a, poniendo el acento a la vez sobre causas y con secuencias, es una necesid ad es pecífica de las cuen cas peri urba nas mediterrán eas, y pretende ampli ar el análisi s preventi vo mediante una gestión ter ritorial que vaya más all á de la mera delimitació n de áreas exclu yentes para la urbaniz a ció n. Más allá de esto , y c omo se ha citado , se hace imprescin dible tambi én una cal ibrac ión d e los resul tados obtenidos con la propuesta de aju ste cartográf ico de la peligrosidad. Par a ello, se ha trabaj ado con tre s mod el os de análisis di stintos: el estudio hi drológico - hidráulico convencional, la propu esta metodológic a y un mo delo uni ev ent o (caso real). Median te la com paración de lo s dos pr imeros con el tercero , puede deduc irse el mayor o meno r acier to de la propu esta. Par a ello , en el C apítulo VIII , y previa pr ese ntació n de los diferentes modelo s de representaci ón cartográfic a de la inun dabilidad, se detalla el proceso de elaboración de las cartografías uniev e nto que han si do usadas para la c alibración. Capítulo VII. Pro puestas para la adaptaci ón de la me todolog ía de análi sis de la peligr osidad de inundació n a las características de las cu enca s p er iu rba nas d el lit ora l med it er rá neo an da lu z . i. Descripció n metodológica p re via . ii. Proceso met odológico . Capítulo VIII. Elaboració n d e cartografía d e eventos históricos en las c uencas de estudi o pa ra la calibración d e la prop uesta metodológica . i. Tipos de meto dolo gías y r epre sentac ione s usadas e n l os distin tos mod elo s de análisis consi derados . ii. Cartografía de evento s históri cos: los mapas unievento . iii. Elaboración de ma pas uni evento en las cuenca s de los ar royos Jabon eros, Pile tas y Pollo Zamora . El último bloqu e recoge tanto los r esultados (Cap ítulo XI) c omo las conc lusiones (Capít ulo X). Dado que, m ás allá de la metodología propu esta, el presente documento tambi én ha seg uido su propi a metodo logía, y ésta ha prec isado de una f ase de caracterización y co mparación evolu tiva de los riesgo s de inundación y erosión entre do s fechas di stintas, los resultado s se divi dirán entr e los direc tamente ligados a la pro puesta metodológica y los relac ionados con el citado estudio dia cr óni co. L a comparac ión de resultados se ap oyará en la deno minac ión de los dif erentes análisi s del sigui ente modo: Mode lo 1 , o estudio hidr ológi co - hidr áulico convencional; M ode l o 2, o a nál isis d e inundabilidad un ieve nto; y Mode lo 3, o p ropuesta metodoló gica de cartografía de la peligrosid ad d e inu ndabil idad adaptada a la carac terización de las cuenc as periurbanas del l itoral mediterrán eo. Las concl usiones, por s u par te, se dividen en una pr imera parte de disc usión y conclu siones, otr a con las pri ncipales aport aciones de la tesis docto ral, y u na últ i ma con potencial idades y líneas futu ras de investigac ión. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 33 Capítulo IX. Resultados. i. Introducció n. ii. Análisis hidrológico - hidráulico convencional . iii. Análisis de evento s históricos de inun dabilidad: cartografía unieven to para las cuenc a d e los arroy os Pil etas, Pollo Zamora y Jabo neros . iv. Resultados d e la propu esta metodológica. Calib ración co n los restant es modelos . v. Otros resul tados: análisis evol utivos de inundabilidad y erosión potencial de suelos en l as cu enca s d e est ud io ent r e 195 6 y 2 0 03 . Cap ít ulo X . Co ncl usi o nes. i. Discusión y co nclusi ones. ii. Principales a portaciones. iii. Lí neas fut ura s d e i nv est iga ció n. I. Intro ducci ón y objeti vos. Página 34 Índic e Cap ítulo I 1.1. I NTR ODUCCIÓN . ....................................................................................................... 21 1.1.1. Las hipó tesis de pa rtida: el lu ga r de riesgo y las pe ligro sidad es asociad as. Casu ística de es tudio. 21 1.1.2. Justificació n del e studio . ..................................................................................................... 23 1.2. O BJETIVOS . ............................................................................................................. 27 1.2.1. Obj etivo gen eral . ................................................................................................................ 27 1.2.2. Objetivo s especí ficos con cept uales. ................................................................................... 27 1.2.3. Objetivo s especí ficos metod ol ógicos. ................................................................................ 28 1.3. D ESCRI PCIÓN GEN ERAL E SQUEMÁTIC A DE LO S PA SOS METOD OLÓGICOS . ................................ . 30 Capítulo I I. Pres entación de las áreas de es tudio L as áreas de estudio seleccio nadas para este t rabaj o respon den a la ne cesidad de recoger las car a cterí sticas y diversidad pro pias de los ámbitos periurbano s de la región mediterránea litoral . Se ha tr abajado con cuencas hidro gráficas, para dar coherencia a los proc esos físicos que se pro du cen en su interior. Las elegi das son rep resentativas de los prin cipales m odelos urbaníst icos y ter ri toriales del litor al mediterrán eo. Se local izan en los mun icipios de Estepo na, Málaga y Rincó n de la Vic toria, todos ello s situados en la provinci a de Málaga. Son: - Cuenca del r ío de l a Cala (Estepona ) : patrón terri torial conformado por la mezc la de mode l os turístico y agríc ola. - Cuenca s de los a rroy os Pile ta s y Pollo Z am ora (Rin cón de la Victoria): patr ón urbanís tico de primera y segunda residenc ia. - Cuenca del arroyo Jabonero s ( Málaga) : m ezcla de patr ones urbanos, de pr imera residenc ia, co n espacios agrícol as, forestales y recreati vos. L a cu enca del rí o de la Cala, situada en el mu nici pio de Estepon a, en el co razón de l a Costa del Sol Occid e nta l , s e h a toma do como e jemp l o car acterístico de espacio turístico , con una fue rte intervención antrópica, normalmente desorde nada y fuera de planeamiento. T ambién coexisten numero sas viviendas de segunda residencia y aprovechamientos agrícol as en el extremo m ás meridio nal, entre la au t ovía A7 y la co sta. La cu en ca del arroyo Jabon e ros responde a un model o ur ba no /periurban o en la cu enc a baja, situada en el entor no inmediato de la cap ital malacitana . Incor pora también espacio s forestales y recreati vos de frec uente uso por la población malacitan a, así como zon as agrícolas. S e lo caliza en el ter ci o oriental del térmi no munici pal d e M álaga. En ú ltimo lugar, las pequeñas y fu ertemente alter adas cuencas de los arro y os Piletas y Pollo Zamora, anexas entre sí, y l ocali zad as en el extremo occidental del térm ino municipal del R incón de la Vict oria, caracteri zan un m odelo de segunda residenci a pluri fam i lia r . Son un a fiel re prese ntación d e l desarro llo de las urbani zaciones periur banas que han hecho c recer notablemente las áreas metro politanas del lito ral mediterr áneo. También co existen, no o bstante, vivi endas de prim era reside ncia de una población que se desplaz a diariam ente a la capital haciendo uso de la autovía A7, en un reciente movimiento p endular. En cual quier caso, y es u na de las carac terísticas f undamentales del co njunto de patr ones estudiados en este trabaj o, en to das las cuen cas se produc e una mezc la compleja , hasta ciert o punto desor den ada y fuera de o rganización o planeamiento , de funcion es y patrones ur banístico s. De este modo , en cada una de las cuencas se su man viviendas de pri mera y segunda residencia con patrones residenc iales turístico s o incluso áreas agr ícolas, en uso o en ab andono. Se tra t a por e ll o d e esquemas de desarr ollo clar a mente peri urbano (Castron ovo, 1997). II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 36 Con el estu dio de estos espacio s, pue de cu bri rse buena parte de la disparidad de las zonas periur banas mediterráneas, su i ndefinición de u sos, los espacio s interstici ales y las diferentes fases del pro ceso urbaní stico, de modo que el anál isis de las p eligro sidades natur ales presentes en su interi or recoja de la m ane ra más amplia posi ble toda su casuísti ca. En c ada una de estas cu enca s hidro gráficas se ha desar rollado una b ase de datos cartogr áfica digital integrada en una estructura SIG, que i ncluye tanto l os aspectos físicos y com ponentes territorial es bási cos com o las infraestruc turas, poblam iento y pat rim onio, junt o a in forma ción del planeamie nto munici pal y regional y l egislación sectorial . El esqu ema de esta base de datos es el sigui ente: Modelos Di gitales del T erreno Curvas de nivel Modelos di gital es del T erreno ( model os ráster y T IN ) Medio físi co Pendientes Usos del s uelo / v egetación natu ral Edafología Geología / l itol ogía Geotecni a Red hidrogr áfic a Red de est aciones pluvi ométricas Infraest ructuras y afecc iones Infraest ructura v iaria Infraest ructura ene rgétic a Infraest ructura hi drául ica Infraest ructura de s aneami ento Red viaria Espaci os urbaniz ados Planeami ento gene ral (PG OUs) Clasi ficac ión del s uelo Califi caci ón del suel o, usos urbanos y usos de l a edifi caci ón Unidades am biental es Cartografí a de proc esos y riesgos Hidrogeol ogía Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 37 Planeami ento regional (POTCSO y POTAUM) Afecci ones y protec ciones ambien tales y territo rial es Ordenación Infraest ructuras energéti cas Redes de abas teci miento y s aneami ento Catastro Urban a/Rústic a Estudi os de inundabi lidad p revi os Estudi os hidrológi cos Estudi os hidráuli cos Datos real es de i nundac iones (encu e stas de c ampo) Datos his tóricos de inun daciones Ortofotog rafías (serie his tó rica ent re 195 6 y 2010) 1956/57 (e. 10000 ), 1977 - 1983 (e. 5000), 1984 (e. 10000), 1 9 9 9 (e.10000), 2001 (e.5000), 20 04 (e.5000 ), 2006 (e.5000), 20 07 (e.10000 ), 2008 (e. 5000), 20 09 (e.10000), 2010 (e.5000 ) Tabla 1 . Inv entario cartogr áfico incorporad o al Sistema d e Información Geog ráfica d e las á reas de estud io. A conti nuación, se reali za una de scr ipción básica de cada una de las zo nas d e estudio . II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 38 2.1 . Cuenca de los arr oyos Piletas y P ollo Zamo ra . Figura 1 . Repr esentaci ón trid imensi onal con o rtofotog rafía d el conjunt o de las c uencas de lo s arro yos Pilet as y Pol lo Zamo ra . Imagen tomad a desde el Sur, con exager ación d el relieve 1,5 . Fuen te: Google E arth. 2.1.1. Introdu cción y encua dre g eográf ico . L as cuenc as de l os arro yos Piletas y Pol lo Zamora, también c onocidos como arroyos de San Juan y arr oyo Ga lle gos respectivamente , se loc alizan anexas entre sí, en el extremo or iental del término munici pal del Rincón de la V ictoria, drenando sus agu as en ambos c asos sob re l a barriada de la Cala de l Mora l (h oja 1 053 - 3- 3 del Mapa To pográ fico Nacio nal 1:1 0.000) . Esta barriada ap arece indepe ndizad a geográficame nte del núcleo de l Rincón de la Victor ia por el prom ontorio caliz o de ‘ El Cantal’, s iendo el núcleo más próximo al ámbit o metropolitano de Málaga por el este. Su cerca nía a la cap ital y la especi al configur ación topográfic a, con relieves muy pr óximos a la costa, condici onan su desarro llo urbanístico y su respuesta ante episo dios de avenidas y otr os riesgos naturales. La s su perficie s de una y otra son 1 59,9 y 87,8 hectárea s para l os arroyo s Piletas y Pol lo Zamor a respec tivamente, sum ando entre las do s un total de 247,7 hectáreas. A mbas cuencas tienen u n import ante porcentaje de sup erficie alterada antr ópicamente, de modo que la s up erficie u rbana e infr aestructuras alcanzan el 38,8% del to tal, y las zo nas en c onstrucc ión suman un 38,4%, restando únicamen te un 22,8% de u sos no urbanos. Esta zona en co nstrucción se corr esponde con la macro ur banización Parqu e Victoria, loc alizada al norte de la au tovía y parc ialmente urbanizad a e n l a actu alidad. El es tud i o hid rá ul ico d e l a s cuen ca s incorpora tanto lo s ca uc es princ ipales de ambos arroyos, con 3.73 6 y 1.955 metro s de longitud del Pil etas y Pollo Z amora respec tivamente, como 3 afluentes en el Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 39 pri me r c aso y un afluente más en el segundo , repr ese ntando c on ell o todas aquellas c uencas co n superficie s uper ior al 0, 1 km 2 . El c a uce del arro y o Piletas se ha divid ido en nuestro estudio en 4 tramos, para los que se han calculado dat os hidrológicos dif erenciados, y en el c au ce del Po llo Zamora se han obtenido dos pun t os de caudal (PC) . Estos tramos, sumados a los cuatro afluentes citado s su man un total de 10 subcu encas, tal co mo se representa en la im agen siguient e, y con l os par á metros básic os qu e se exponen en la Tabla 2 : - Piletas o Eje princi pal (4 p untos de ca udal) o Aflu ente 1 (1 punto de cau dal ) o Aflue nte 2 (1 p unt o de ca ud al) o Aflue nte 3 (1 p unt o de ca ud al) - Pollo Zamora o Eje princi pal (2 p untos de ca ud al) o Aflu ente 1 (1 punto de cau dal) ARROYO PILETAS ARROYO P OLLO ZAMORA Cuenca Cauce pri ncipal Afluent e 1 Afl uente 2 Afluente 3 Cauce p rinci pal Afl uente PC 1 PC 2 PC 3 PC 4 PC 1 PC 1 PC 1 PC 1 PC 2 PC 1 Superfici e (km 2 ) 0.77 0.96 1.16 1.53 0.17 0.1 0.09 0.24 0.74 0.13 Longitud cauc e (m ) 2009 2145 2700 3736 831 627 562 1138 1955 740 Cota cabece ra (m) 400 400 400 400 260 190 140 230 230 150 Cota inte rsecc ión (m) 90 80 40 0 90 80 40 50 0 50 Desnivel (m) 310 320 360 400 170 110 100 180 230 100 Pendiente m edia ( %) 15.4 14.9 13.3 10. 7 20.4 17.5 17.7 15.8 11. 7 13.5 Tiempo de concentraci ón (horas) 0.73 0.77 0.94 1.25 0.35 0.29 0.27 0.47 0.75 0.35 Tabla 2 . Parámetros morfo métric os co n incidenc ia e n la pro duc ció n de caudal de los c auce s princ ipa les y afl uentes de los arroyos Piletas y Pol lo Zamora. Fu ente: el aboración p ropi a. II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 40 Figura 2 . Esque ma de c u enc as y sub cue ncas de los arroyos Piletas y Poll o Zamora . Fuente : elab orac ión propia . 2.1.2. Car acter izació n ge neral del en tor no . El tér mino munic ipal del Rinc ón de la Vic toria co nsta de tres un idades ambientales or ganizadas en franj as paralelas al mar, y con desigual representac ión territorial : los mo ntes, los llanos litor ales y la co sta. La ciudad configurada en paral elo a la ribera del m ar ocupa los l lanos litorales y recient emente ha empezado a p royectarse sobr e las laderas de los montes, o como es el caso de las urbanizacion es de “Año reta Golf” y “Parq ue V icto ria” , en el mismo corazón de esta unidad. La unidad de lo s montes responde a laderas co n fuertes desniveles, co lonizadas desde antiguo por la agricu ltura tradicion al mediterránea. Hasta no hace muchos año s, han mantenido estructuras y econom ías fundam entalmente rural es que se sustentan sobre u n medio co n recursos n aturales Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 47 2.1.6. Evoluci ón hi stórica del c auce: mor folog ía flu via l, comport ami ento mea ndr iform e y di námica s edi me ntaria . Para el anál isis de la morfolo gía fluvial se h a co nsiderado tanto el cauc e actual como el c a uce hist óric o, l o que pe rm ite co noce r su e volu ción m orf ológ ica , a la vez que t ener lo c omo ref erente d e “es ta do id óneo” d e adaptación al co mportamiento fluvial natur al. Este comporta miento engloba tanto l as crecidas e inundaciones, co mo la ecología de riber as y cualquier otro aspecto que suma valor y resta peli grosidad al tram o fluvial. El c auce histórico considerado ha sido el más antigu o del qu e se tiene info rmación su fic iente para la escala de trab ajo que estamo s usando. Esto es, las ortoimágenes del c onocido como “vuelo americ ano”, de 1956 / 57. A part ir de estas o rto fotogr afías se ha digital izado el eje históri co. No obstan te, la calidad de estas foto s, y especial mente la ortorectificac ión en las zonas de mayor relieve recomi endan ser prudentes co n las delineacion es obtenidas. El c anal sigue una geometría levemente sinuosa. Ést a s e ha calculado mediante SIG a través de la sig uien te form ul a ción : SI = longitud del canal princ ip al distancia en líne a recta a lo la rgo del va lle f luvia l , res ultand o para el arroyo Piletas una si nuosidad de 1,0 1 para el cau ce actual y de 1 ,0 3 para el cau ce histó rico, y para el arroy o P ollo Zamor a valores de 1,01 y 1,0 4 resp ectivamente, de l o que se d espren de qu e l os cau c e s han perdid o ciert o c omp orta mie nto me and riform e e n l os últi m os dece nios . En c ual qui er cas o , al estar tan encajado s y condicionados por el relieve, pu eden considerarse r ectos en cualquiera de los caso s, dado qu e la clasificació n de ‘SI’ responde a: Valor de SI Grado de sinuos idad 1,00 – 1,05 Rect o 1,05 – 1,50 Sinuos o > 1,50 Meandri forme Tabla 4 . Grado de sinuosi da d se g ún valo r S I. Junt o a l o ant eri or, u n o de los p rincip ales aspectos de la dinámi ca y geomor fología flu vial es la dinámic a sedimentari a y de excavac ión del cauce actu al, por la información que nos apor ta sobre previsibles ries gos de in undación, erosión, d esliza mient os o desprend imient os. Adem ás de la vari ación que pro du ce en la geo morfología, se tr ata de los pu ntos de mayo r energí a del flu jo. Todo río tiende siempre a la disipació n de e sta energía, ya sea disminu yendo la pendiente mediante la c reación de meandr os, o b ien creando barras centr ales de tierra, lo que no deja de ser también u na forma de generar sinuosidad. Es en estos puntos de máxi ma energía donde, además de la intensa acc ión erosiva y d e generar o activ ar m ovimiento s de ladera, se da el mayor riesgo de inund aci ón y l a ma y or vel oci dad de fluj o. Basándono s en las or illas de los cauc es histórico y actual, y en la ló gica de l a dinámic a fluvial y el co mportamiento meandrizan te de nue st ros arroy os , se han delimitado ár eas de sedi mentació n y áreas de erosión o excav a ci ó n . II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 48 Dados l os p ocos cambios sufrido s por las cuencas fluvi ales consideradas, y teniendo en cuenta s u escasa sinuo sidad, no existen grandes zonas signific ativas de erosión y sedimentació n, si bien la dinámic a sedimentari a /ero siva de su dinámic a flu vial queda reco gida en el ma pa 18. 2.1.7. Uso s del suel o. Las cu encas que no s ocupan tienen un muy el evado porcentaje de superficie antropizada. Hasta el pun t o que tr es cu a rtas par tes del total superfici al está urbanizado o en proceso de urbanización. Un 31,4% de la s uperficie es urba na, a lo que se sum a un 7,5% de infr aestructur as y equipamiento . Esto es la prác tica total idad del suelo que h ay entre la auto vía y la costa. A demás, el 38,4% está en pro ceso de urbaniza ción, ha biéndo se rea lizado importa ntes modifi cacione s de re lieve. Este proc eso ur banizador se corr esponde con la urbanizaci ón Parque Victori a, situada entr e la autovía A - 7 y l as cabec eras de cuenc a, para la que se han l levado a cab o movimient os de tierr a y ejecución de viales, s i bien las p arcelas r esidenciales co nstruidas apenas lo han sido aún en un bajo porcentaje en la actu alidad. Con to do lo an terior, los u sos no urb anos apenas alcan zan el 22, 8%, tratándo se fundamentalmente de monte baj o (14,9%) y apro vechamientos agríco las en su mayor parte abandonados (7,1%) , degradados y c on escaso porte y porcentaje de c obertura. 2.1.8. Infraestructuras. En el interior de las cu e ncas enco ntramos dos import antes ejes viales, qu e interru mpen transver salmente la estru ctura hidráu lica de ambas c uencas: la autoví a A - 7, par alela a la co sta, por el ce ntro de las cuencas, y la nacional N - 340, muy pr óxima al litoral. Otras infraestruc turas son d os líneas de alta tensió n qu e cruzan tambi én paralelas a la costa, po r el centro y nor te de las cuencas. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 49 2.2. Cuenca del río d e la Cala . Figura 6 . Repr esent ación tri dimens ional con ortofoto grafía de la cuenca d el Río de l a Cala. Im agen tomad a desd e el Este, con exager ación d e reliev e 1,5. Fu ente: Googl e Earth . 2.2.1. I ntroducci ón y e ncua dre geog ráfi co . L a cue n ca d el rí o d e la Cala , también denomi nado río Gala, se sitúa en el munic ipio de Estepon a (hojas 10 71 y 1072 de l Mapa Topográfico Na cional 1:50. 000 ) , en el extremo occid ental de la Cos ta del Sol . Nace e n las cumbres de Los Reales de Sierra Bermeja, desde donde recoge l as aguas de su vertiente su r, y desembo ca jun to al nú cle o urba n o , haciendo su eje de linde ori ental de la expan sión ur banística. Sus dos afluent es princip ales se localizan en su ori lla derecha: el arro yo de la Victoria y el arr oyo de Ma rim ach o. Con un a sup e rficie d e apenas 11 km 2 , atraviesa u nidades m uy co ntrastadas, que i ncluyen desde el agreste mac izo perido títico de su c abecera de cu enca hasta la llanu ra litor al, de aprovec hamientos ur banos y agrícolas, inclu yendo zonas de media montaña del Malágui de y de l Alpujá rr i d e. De igu al modo, y aun tratándose de u n río de cor to recorrido, el desnivel ent re la co ta mayor de la cu enca y la línea de cost a, es de 1.400 metro s, lo qu e supone que el fluj o alcanza una elevada velo cidad y en ergí a. La pr oximidad del n úcleo urbano de Estepona y los usos agrarios intensi vos que se loc alizan en su tercio meridional co nfiguran un espacio mu y ligado al ser hu mano, del qu e ha resultado un p aisaje pecu liar y una forma de urbanización que h a dado nombre a los llamados ‘campito s’ , p equeñas fincas formadas po r sucesi vas s ubparc elaciones f amiliares en el qu e se mezclan u sos agrarios con segu ndas residenc ias normalmente precar ias. No obstante de esto, y en contraste co n otras de las cuencas estudiadas, la l lanur a de inundación del río se ha conservado con ocupacio nes no ex cesivas, l o que II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 50 unido a su lim itada superficie de escorr entía hace que no se hayan producido grandes afecc iones por inundabilidad . Con u n significativo 43% de la su perficie de la cenca clasif icada como ‘monte alt o’, la superfi cie ur bana apenas llega al 10% d el total. En c ualquier c aso , esta cifra no refleja fielmente la realidad de la zona, dado que se localiza de mo do muy extensivo, y a lo largo de la práctic a totalidad de la cuenc a, con la ún i ca e xce p ci ón d e l a cabe ce r a perid otítica. El estu dio hidráulico de la cuenca i ncorporará tanto el cauce principal del río de la Cala, c on una longi tud de 12,2 kilómetros, como 2 afluentes, localizado s ambos en su orilla derecha, con superfic ies de 1,5 y 1,4 km 2 . El cauce de l río d e la Cala se dividir á en 4 tramos o puntos de c audal, par a los qu e se calcu larán datos hidrológicos diferenciado s. Ambos afluentes tendrán sendos pun tos de caudal más, resul tando un total de 6 subcuencas de estudio, con el esquema gráfico y los p a rámetros básicos que se refl ejan en l a Tabla 5 y la Figura 7 . - Río de la Cala o Eje princi pal – Río de la Cala (4 puntos de c a udal) o Afluente 1 – A rroy o de la V ict oria (1 p unt o de ca udal ) o Afl uente 2 – Arroy o d e M ari ma cho (1 p unt o d e ca ud al) RÍO DE LA CA LA Cuenca Cauce pri ncipal Afluent e 1 Afl uente 2 PC 1 PC 2 PC 3 PC 4 PC 1 PC 1 Superfici e (km 2 ) 3.37 5.69 7.65 11.3 1.54 1.41 Longitud cauc e (m ) 3692 5507 10736 12239 3446 3833 Cota cabece ra (m) 1410 1410 1410 1410 290 310 Cota inte rsecc ión (m) 240 150 20 0 20 30 Desnivel (m) 1170 1260 1390 1410 270 280 Pendiente m edia ( %) 31.69 22.88 12.95 11. 52 7.84 7.3 Tiempo de c oncent ración (h oras ) 1.01 1.45 2.69 3.03 1.25 1.37 Tabla 5 . Parámetros morfo métric os co n incidenc ia e n la pro duc ció n de caudal del c auce pri ncipal y aflue ntes del R ío de la Cala . F uente : elab orac ión propia . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 51 Figura 7 . Esque ma de cue ncas y sub cue ncas del ár ea de est udio del Río de l a Cala, en Estep ona . Fuente : elab orac ión propia. 2.2.2. Carac teri zació n gener al del en torno . La cu enca que nos oc upa reúne bu ena parte de las un idades ambientales que e st ruct uran l a re gió n, así como son los relieves de peridoti tas, con los 1452 metros de la m áxima cota municipal, l as sierras medias, lo s pie de sierra, las vegas, las playas y los espac ios urbanos. Así, y simp lificando esta estru ctura, podrían diferen cia rse cuat ro unid ad es : - La Sierra Be rmeja , en el extremo sept entrional. E s un gr an batolito magmático de peridotitas , que alcan za en muc has zonas pendi entes del 50%. El u so c asi exclu sivo de esta unidad es el f orestal. - Las S ierras Medias . Tras la zona estric tamente serrana y en dirección hacia la costa, aparec e una segu nda zona donde el relieve es meno s accidentado que en la anterior, aunqu e presenta to davía pendientes c onsider ables, siempre super iores al 30%. Junto con los usos II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 52 for estales, mayoritar ios, ya aparece tam bién monte bajo y algunos apro vechamientos agríco las. - El Pie de Sierra . Las si erras medias dan l ugar a esta unidad de formas más suaves, car a cteri zada por coli nas y lomas, l o que, ju nto con la presenc ia de aguas su bterráneas h a hecho p osible un a intensa ocupació n y aprovech ami ento antr ópico . Es en el extr emo meridional de esta unidad, en su c ontacto con el lit oral, donde se ubi can tanto el núcleo pri ncipal de Estepona, co mo sus urb anizaciones y núc leos se cu ndarios y la gran mayoría de las infr aestructur as de comunic ación. La calidad de lo s suelo s de las márgenes de las ramb las y las terrazas, exc elentes para el cu ltivo en regadío, han f avo reci do los cultivos tradic ionales de almendros e higu eras e n las zonas más al tas y los de hor ticultur a, cítricos, v id y subtropic ales, en las zonas m ás próximas al río. E n la a ctual idad estos usos están siendo abandonados y como consecuencia el paisaje sufr e una importante transformac ión. - La franja litora l : se trata de una costa b aja y generalmente sin acan tilado s. La f uert e intervenc ión urbanístic a hace que no exi stan playas natural es en todo el entorno , y que la dinámic a litoral se vea alter ada por obstáculos ar tificiales. La red hidrográfi ca de Estepona está marcada por la geomorfología del entorno : la existencia de un eje altitu dinal norte - su r determina que la r ed fluvial tenga la misma direcc ión. Se trata de rí os de corto recorrido, q ue superan desniveles en muc hos casos su periores a l os 1.000 metr os, gener ando fluj os con m ucha e nerg ía. B uen a pa rt e de es te cort o re co rrid o d is cu rre po r z ona s s e rran as y de p ie de sierra, lo qu e destaca el valo r de estos c auces como c orredores eco lógicos con el lito ral, tan to más en un mun icipio con tan fuer te alteración urb anística en su franja mer idional. De ot ro l ado, algunos de los cauces pri ncipales tienen asociados l agunas y pozas que c onstit uyen una import ante reserva de fauna y vienen siendo u sados por la pobl ación como espacios recr eativos. 2.2.3. Factor es cli mat ológic os . El tip o de cli ma que presenta la zo na tiene una el evada incidencia m editerránea co n temperatur as moderadas su aves a lo largo del año y baja humedad r elativa del aire. No obstan te, el gran contraste topo gráfico de la cuenca da lugar a distinto s microclimas que pu eden hac er oscilar notab lemente l as medias de temperatu ra y precipit a ciones. Las prec ipitacio nes anuales se distr ibuyen en u n núm ero no mu y elevado de días l luvio sos, en to rno a 40 - 60 días/año. S iendo la precip itación m edia anual de 730 mm/ año. En l o s meses compr endidos entre ju nio y septiembr e las precipitac iones son inf e riores a 3 0 mm, recogi éndose valores de pr ecipita ciones práctic amente nu los en el m es de julio. El períod o ll uvios o aba r ca d e sd e octu bre a mayo , reco giéndo se en el mes de enero las m áxim as pr ecipitac iones, de hasta 113 mm de media mensual. Existen importantes oscilaciones i nteranuales de la precipitaci ón, como corresponde a un clim a mediterráneo af e ctado por c iclos más o menos periódicos de sequ ía. Pese a la exist encia de episodio s extremos ( han llegado a refl ejarse valor es nulos el mes má s lluvioso ), en general las va riacio nes se comprenden entre los 300 mm anu ales en años secos y los 1600 mm anu ales en los años más lluvioso s. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 53 En la zo na de estu dio el nú mero de días d e lluvi a es inferio r al 20% de to dos los dí as del año , 45 días , lo que da una i dea bastante aproximada de la torrenc ialidad de las precipi taciones existentes. Así, tanto las l luvias copiosas como su intensidad car a cteri zan la zona hidrológi camente. Además, y en contraste con las otras cuencas consider adas, la masa vegetal que perd ura en el sector montañ oso juega un papel impor tante en la generació n de humedad, posibi litando la aparició n de fenóm enos climáticos vinculados a la misma como nieblas de advección , o retención de nube s po r el bosq ue (G óm ez Z otan o, 20 0 3). Para la cu enca del río de la Cala, el valo r medio anual de la máxima lluvia di a ria es de 85,03 mm. Tan impo rtantes como las prec ipitaciones vert icales son las hor izontales o criptopreci pitaciones, gener almente d ebi das al depósito de agua de las nu bes sobre la vegetac ión, alc anzándose volúmenes sim ilares a lo s de las prec ipitaciones ver ticales en el entor no serrano . La nieve resulta un meteoro c ada vez más infrecuente, aunque se presenta espo rádicamente por encima de los 100 0 metro s. El tiempo de innivación medi o es menor a las 72 hor as. 2.2.4. Caracte rizaci ón g eomorf ológi ca y edaf ológ ica . A pesa r de la r educ ida superf ici e de la cu enca, se l ocalizan en su int erior cuatro de las gr andes unidades geo lógicas de la p rovinci a: com plejo Alp ujá rride, complej o Maláguide , Peridoti tas y forma ci ones post - orogé ni ca s. La geolo gía de la cu enca queda estr ucturada en bandas hor izontales, que de nort e a sur empieza co n las pe ridot itas y dunitas (rocas ultrabásicas) , seguidas de gneises y má rmoles dolomí ticos, del Triásico . El tramo central está conformado por filitas y e squi stos, del Pale ozoi co - Precámbrico. Ya en el extr emo meri dional aparec en materiales i ndiferenciado s, aluvi al, calco filitas y flys ch mar go - ar en iscos o. A exc epc ión de la zo na de Peridoti tas, el resto de la c uenc a se sitúa so bre un acuí fero detrítico (060.04 0, Mar bella - E stepona, según el Atlas Hidr ogeoló gico de la Pro vinci a d e Málaga), de permeabilid ad va riable s egú n litología, pero mayor itaria mente baja - media, a exc epción de l as zonas aluvi ales y de mármoles, con permeabi lidad alta. Litologí a Superfi cie (m 2) S uperfici e (%) Fil itas y esquistos 3 006 89 8 25. 8 Peridotit as 2 634 336 22.6 Esquis tos con andal uci ta 1 180 37 5 10.1 Indiferenci ado 1 121 70 9 9.6 Gneis es granitoi des 888 590 7.6 Dunitas 735 731 6.3 Mármoles d olomíti cos 663 309 5.7 Aluvi al 461 484 4.0 Otras li tologías 984 061 8.4 Total 11 676 493 100 Tabla 6 . Li tologías pres entes en la cuen ca del río de la Cal a . Fuente: IGME. II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 54 El r elieve ap arece compartimentado y fu ertemente condici onado por la abrup ta presencia de la Sierra Cr estellina, que supera los 1 .400 metros en su cota máxima. Más al lá de esta zona montañosa, el resto de la cu enca baja gradualm ente sus pendientes, hasta llegar a la zona ll ana de la franja litor al. Las pendientes ma yores del 50% alc anzan prác ticam ente a una cuar ta part e del total su perficial , lo que p resupone una mayo r peligro sidad para lo s riesgos de inu ndabilidad, er osión y d eslizamiento de laderas, si b ien se ven atenuados por l a importante cober tura forestal de la zona. Las pendientes entr e el 30 y el 50% so n las más repr esentativas de la cu enca, con u n 37% de la super ficie. Aparece en las zonas de sierras medias, y prevén una alta afección por erosión, co nos de d eyecc ión , desliz amientos y mayo r esco rrentí a y energí a del flu jo en las i nun daciones. Las pendientes entr e el 10 y el 30% supo nen un 2 4% del total, y aparecen conjunt amente con las zonas de mayor r elieve anterior , o co n la llanura litoral . En últ im o luga r, las pendientes meno res del 10% apar ecen claramente di ferenci adas, en la franja litor al, cubri end o u n 14% de la superf icie de la cuenc a. Es la zona susc eptible de sufrir inundacion es, al camb iar bruscamente la energía de los f lujos en los c auces. Figu ra 8 . Di strib ución e spacia l de los i ntervalo s de pe ndie nte e n la c uenca del río de la C ala. F uent e: ela bora ción pro pia. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 55 La edafolo gía se estructur a en tres bandas ho rizontales, oc upada la más septentr ional por leptosoles éu tr icos y lu visoles crómicos, l a central por regosoles éutr icos, y la m eridio nal por una mezc la de camb isoles vérticos, f luvisoles éutricos, regosoles c alcáricos y antro soles úrbicos. En la p rimer a franja, lo s condicion antes son las pro pias de las pendientes esc arpadas y la ev entual toxic idad por element os pesados. En l a franja i ntermedia, las pr incip ales limitaciones se r elacio nan co n las fuertes pendien tes, la amplia sequí a estival debida a la escasa retenc ión de agua de los su elos y la falta de espesor del suelo . La franja meridional, p or su parte, al ser mu y variable edafoló gicamente, tiene c omportamiento s y condicionantes muy contr astados. 2.2.5. Caracte rizaci ón hi dráuli ca . La super ficie de la cuenca hidro gráfica alcanza l as 1.130 hectáreas, y el estudio h idrá ul i co se ha rá p a ra el eje pri ncipal y para los arroyos de la Victoria (A1) , con u na sup erficie de 154 hectáreas, y Marimacho (A2), de 141 h e ctár eas. Para el cauce del río de la Cala, con una longitud de 12.234 metros, se tomarán cuat ro p unt os d e ca uda l y un punto m ás para cada uno de los af luentes, de 3. 446 y 3.833 metros respec tivamente. El esquema gráfico y los datos morfométricos de las cu encas pueden observarse en la F igura 7 y en la Tabla 5 . La ori entación principal de los cauces es Nort e - S ur, co n fl ujo e st a c ional y u n patr ón de cuenca dendrítico , con r a mificac ión arborescen te en la que los tribut arios se unen a la corriente p rincipal formando ángulos agudos. L a densidad de drenaje, sigui endo la formulac ión de Horton anterio rmente mencionada es de 3,3 km /km 2 , de donde se despr ende una cr ecida del hidr ogr ama moderada a r ápida tras la precipi tación. En atención a la f or ma de la cuenca, según el Coefic iente de Gravelius, igualmen te citado en la cu enca anter ior, y que p one en rel ación el perím etro de la cu enca co n el perímetr o de otra cu enca teórica c ircular de la misma superfic ie, resulta u n coeficiente 1,89, que i ndica u na forma clar amente oblonga, lo que da lu gar a que el agu a discurra m ás frecuentemente po r los cauces de esco rrentía pri ncipal que por l as laderas o c auces secundarios, co n lo que el crecimiento del hidrograma resu lta rápi do y de notable peligro sidad. La descri pción de los distin tos cauces es la sigu iente: - Río d e la Cala (tramo s p1, p2, p3 y p4) : El c a uc e principal del R ío de la Cala alcanza u na l ongitud de 12.239 metros, con un desnivel de 1.410 metr os entr e la c ota m áxima de Si erra B ermeja y el mar , y una s uper fici e de cu enca de 11, 3 km 2 . L a pendi ente media es elevada, del 11 ,5% y r esulta un tiemp o de co ncentr ación de 3,03 horas. Todo e l cau ce di scurre libr e, sin embo vedamientos ni encau zamientos, si b ien con di versas interru pciones transver sales por infraestructur as viales. E l perfil topo gráfico es claramente cóncavo, sin ir regularidades destacables. II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 56 - Afluentes del Río de la Cala (a1 y a2): Cons iderando los 2 afluentes ya c itados, el arroyo de la Victoria al Nort e y el arroyo de Marim a cho al Sur, am bos se sitúan en la m argen derec ha del cauce princi pal, con lon gitudes de 3.446 y 3 .833 metr os, sup erfic ies de cuenca de 1, 54, 1, 41 km 2 , y desniveles de 27 0 y 280 met ros respectivamen te. La pendientes medias so n notablemente más moderadas que para el río principal, con un 7,8% para el pri me ro y 7,3% para el segundo . Los tiempo s de concentración so n de 1,25 y 1,37 hor as (75 y 82 minut os) r e specti vamente. Los p erfi les so n recto y h omogéneo para el pri mer caso, y liger amente c ónc avo para el ar royo de Marim a cho , sin resaltos topogr áficos importan tes. Figura 9 . Perfile s to pográfic os del ca uce princ ipal y aflue ntes del R ío de la Ca la. Fuente: elab oraci ón propia. 2.2.6. Evoluci ón históri ca del c auce: m orfo logía f luvia l, comport ami ento mea ndr iform e y di námica s edi me ntaria . Tal c omo ya se co mentó en el apartado 2.1.6 , el análisi s de la mor folo gía fluvial se h a hará pr evio estudio tanto del c auce actu al como del c auce histó rico, par a conocer cu ál ha sido su evolución morfo lógica, a la vez que nos permita tener el refer ente de un “estado idóneo” y más próximo al com po r tamiento flu vial natural. El c auce histórico considerado ha sido el más antigu o del qu e se tiene info rmación su fic iente para la escala de trab ajo que estamos u sando, que al igual p ara las restantes c uencas es el co nocido como “vuelo ame ricano”, de 195 6/ 57 . El canal sigue una geometr ía m uy levemente sinuo sa. É sta se ha calculado mediante la formulació n SI = longitu d del canal pri ncip al distancia en líne a recta a lo largo del va lle f luvia l , resultando una si nuosidad de 1,01 para el c auce actual y Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 63 manera b astante regular al eje del arroyo Jabon eros, con la única salvedad topográfica del Monte San Antón, de 4 70 metros de altur a, que n o obstante de pertenec er al mism o complejo mo ntañoso, aparec e aislado y claram ente destacado , del conju nto p ese a esta r pró ximo a la costa. Al localizarse la cuenca, sin embargo, sobre lito logías con trastadas, su red hidr ográfic a también revela estos c ambios, no resultando t an densa al discur rir sobre lit ologías cal izas, o encon trándonos situac iones diferent es a cada or illa, al t ranscurrir sobr e discontinuidades litol ógicas entr e pizarras y caliz as. De ot r o lado, la cuenca del arr oyo Ja bone ros es, con diferencia, la de may or altitu d media y pendientes de las estudiadas. A sí, más de tres cuar tas partes del total de su superf icie tiene pendientes su periores al 30% (34,6 % para l as pendi entes mayo res del 50% y 41, 6% para el inter valo entre 30 y 50% ). Interc alados, en las divisor ias y entre las laderas y lo s valles, aparec e el c onjunt o de pendi entes entr e el 20 y el 30% , c ubri end o un 10% de la cu enca. Apenas en la franj a li t oral, c on un brusco camb io topog ráfico respec to al resto de la cu enca, y en el tramo bajo de l ca uce d el Jabon e ros, donde este gana anc hura, se loc alizan pendient es infer iores al 20%, suman do un 13,2% de la supe rficie. Las carac terísticas topogr áficas, ju nto al histórico apro ve chami ento agrícola de parte de sus laderas y el poster ior abandono son los cau santes de que los suelo s más extendidos sean los lepto s oles éutric os. Estos suelos son propio s de áreas montaño sas y escarpadas, con vegetación natural de Figura 12 . Distribuc ión e spac ial de los i nte rvalos de pendie nte e n la c uenca de l arroyo de los Jaboneros . Fuen te: elabor ación pr opia. II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 64 monte bajo. Presentan una erosión hídri ca de m oderada a fuer te, y una importante can tidad de piedras y ro cosidad. Su capacidad de r etención de agua es relativamente alta, condicion ada por la canti dad de arcilla exi stente en el suelo . Se dan pr incipalmente en la zon a central y sep tentrio nal de l a cue n ca. Le siguen en i mportancia los rego s oles éu tricos, y en me nor medida calcáricos, muy ped reg os os y difíc ilmente cul tivables. Sufren, de igual modo, procesos de er osión muy fuertes. Junto a lo s anterio res, cubren la práctica totalidad de la cuenc a me dia y alta, au nque en este caso también se extienden po r cotas más b ajas. Junto a los an teriores, apar ecen leptsoles lí ticos en lo s relieves más montañ osos, principal mente en el Monte San Antón , y antrosoles úrbico s en la franja costera. En su conjunto se tr ata de litolo gías y suelo s con intensa tecto nización, f alta de coherencia y estad o rexistásic o, co n un carácter imp ermeable q ue da lugar a una densa red hidr ogr áfica, co n notab le inci dencia de la erosión lineal, qu e ha generado gran compartimen tación y laderas convexas denomin adas “lomos de elefante” (M érid a , 19 9 4) . Espec ialmente sobr e arcillas y arenisc as, enco ntramos gran cantidad de cár cavas. 2.3.5. Carac teri zació n hi dráuli ca . La cu enca del arroyo de Jaboneros abar ca una su perficie de 29,98 km 2 , co n una lo ngitud máxima de cauce de 14 .944 metros. Este e je se ha dividido en cuatro tramo s para su estudio hidrológico y poster ior estudio h idráulico, y tal c omo ya se ha citado, se exclu irá p arcialmente el recorr ido más septentri onal, al no disp onerse de carto grafía de detalle y ser un a zona con poco s u sos agr ícolas o urbanístic os. Además del cau ce princip al, se estudiarán 5 afl uentes, lo calizado s 2 de ellos en su orilla derecha, con sup erfic ies de cu enca de 0, 74 y 0,68 km 2 , y l os 3 r estantes en la izqu ierda, c on supe rficies d e 0,74, 0,88 y 0,85 km 2 . Para el eje central se tomarán 4 puntos de caudal, y un punto más para cada aflu ente, resultan d o una división de 9 subcuencas. Todo s los cauces tienen caudal no perman ente , y dire cciones Norte- Sur, N oroe st e - Sureste y No reste - Suro este, con un patrón de ramif icación arboresc ente, dendrítico . El esque ma gráfico y la inform ación cuan titativa con inc idencia en la p roducci ón de caudales p uede o bserv arse en la F igura 11 y la Tabla 7 . La densidad de dr enaje, seg ún la f ormulación de Ho rton ya apli cada en las anter iores c uencas, es de 4,6, r esultando con ello una rápi da crecida del hidro grama tras la tormenta. A estas co ndiciones de mayor peligrosidad se suma también l a forma oblonga de la cu enca, que según el Coefici ente de Graveliu s resulta con un co eficiente 1,68. La des cr ipción de los disti ntos cauces es la sigu iente: Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 65 - Arroyo J a bone ros ( tramos p1, p2, p3 y p4) : La lo ngitud del cauc e del arroyo de Jabonero s es de 14.94 4 metro s, con un desnivel de 1.020 metro s entr e su cabecer a y la desembocadu ra y una superf ici e de c uenca de 1,53 k m 2 . La pendiente media es del 6,8% y resul ta un tiempo de co ncentración de 3,9 horas. No existen emb ovedamientos en su cauce, pero sí un encauzamiento desde 100 metros aguas debajo de la auto vía A - 7 y hasta la desemb ocadura. El perfil t opog ráfico del c auce es recto y muy homogéneo, con la sal vedad de a lguno s saltos, nor malmente por la existencia de pequ eñas presas. - Afluentes del ar roy o Jab oner os (a1 , a2 , a3, a4 y a5 ): Se inco rporarán al estu dio 5 afluentes, con lo ngitudes de 2 . 301, 1 . 760, 1. 678 , 2 . 013 y 1 . 827 me tr os, y sup erfic ies de cuen ca resp ectivas de 1, 26, 0, 74, 0, 88, 0,68 y 0,85 km 2 . Los desniveles v arían entr e los 300 y 53 0 metro s. La pendientes medias de lo s c auces so n muy altas, del 2 3, 22 , 18, 19 y 23 %, obteni éndose tiempo s de con cent ración i gualmen te muy reduc idos , de entr e 36 y 45 minu tos. Su s perfiles son rec t os o ligeramente cóncavos, co n algunas irr egularidades apenas destac ables en el arroyo de las Cuevas (afluente qui nto), que discurr e por la falda sur del Monte San Antón. II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 66 Figura 13 . P erfil es topográ ficos del cau ce prin cipal y afl uentes del Arroyo Jabon eros. Fuente : elab orac ión propi a. 2.3.6. Ev oluci ón his tórica del cauce : morf ologí a fluv ia l, comport ami ento mea ndr iform e y di námica s edi m entari a . Tanto el ca uc e actual del arroyo Jabonero s como el histórico, de 1956, son rec tos, con valores de sinu osi dad de 1,00 y 1 ,01 . Ju nto a lo anterior, y no obstante de tratar se de cauces muy encajado s en el relieve, otro asp e cto import ante de la dinámica y geomorf ología fluvial es la dinámic a sedimentaria y de e xcavac ión, que aparec e recogida en el mapa 16. 2.3.7. Us os del s ue lo . El porcent aje de s uperfici e a ntro pizada de la cuenca del arroyo de Jaboneros alcanza un 10% del total superficial, con centr ada en la práctica totali dad en el tercio meridional, entr e la p ropia ciu dad de Málaga y diversas b arriadas residencial es pe riur banas situadas al noreste y noroeste de la anteri or. Tres cu artas par tes de esta sup erficie es r esidencial ur bano, y el resto son infr aestructur as viarias, zonas en co nstrucción y equipamient o urbano (educ ativo, sanitario , comercial y deportivo). Sin e m barg o , l os usos más representativo s de la cuenca s on el monte bajo (33%), monte alto (24 ,2%) y agrícola (19, 8%), principa lme nte fru tales y olivar. Más allá de lo anter ior, resulta si gnificativo que casi un 10 % de la superficie de la cuenc a responda a usos agrí colas abando nados. 2.3.8. Infraestructuras. De maner a coincidente co n las restantes cu encas, ésta se ve inter rum pida por el trazado de la auto vía A - 7, sit uada sobre las pri meras estribacion es mo ntañosas, y l a antigua c arretera de la costa, ya integrada en la trama urban a. Más allá de estas d os vías princip ales, existen muchas otras ur banas, propias de su localizac ión en la ciudad de Málaga. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligrosi dad a daptada Página 67 Índic e Cap ítulo I I 2.1. C UENCA DE LOS A RROYOS P ILE TAS Y P OLLO Z AMO RA . ....................................................... 38 2.1.1. Introd ucción y encu adre geográfico. .................................................................................. 38 2.1.2. Caracte rización gener al del entorno. ................................................................................. 40 2.1.3. Factores climatoló gico s. ..................................................................................................... 41 2.1.4. Caracte rización geomorfol ógica y edafol ógica. .................................................................. 42 2.1.5. Caracteriza ción hi drául ica. ................................................................................................ . 44 - Arroyo P iletas (tra mos p1, p2, p3 y p 4): ............................................................................. 45 - Afluente s del arroyo Pileta s (a1, a2 y a3): .......................................................................... 45 - Arroyo Pollo Z amora (tram os p1 y p2): .............................................................................. 46 - Aflue nte del arroyo Pol lo Zamora (a1): .............................................................................. 46 2.1.6. Evolució n históri ca del cau ce: morfología fluvial, co mpo rtamiento meand riform e y din ámic a sedi men tar ia. ...................................................................................................................... 47 2.1.7. Uso s d el su el o. .................................................................................................................... 48 2.1.8. Infraestructura s. ................................................................................................................. 48 2.2. C UENCA DEL RÍO D E LA C ALA . ...................................................................................... 49 2.2.1. Introd ucción y encu adre geográfico. .................................................................................. 49 2.2.2. Caracte rización gener al del entorno. ................................................................................. 51 2.2.3. Factores climatoló gico s. ..................................................................................................... 52 2.2.4. Caracte rización geomorfol ógica y edafológic a. .................................................................. 53 2.2.5. Caracteriza ción hi drául ica. ................................................................................................ . 55 - Río de la Cala (tramo s p1, p2, p3 y p 4): .............................................................................. 55 - Afluente s del Río de la Cala (a 1 y a2): ................................................................................ 56 2.2.6. Evolució n históri ca del cau ce: morfología fluvial, co mpo rtamiento meand riform e y din ámic a sedi men tar ia. ...................................................................................................................... 56 2.2.7. Uso s d el su el o. .................................................................................................................... 57 2.2.8. Infraestructuras. ................................................................................................................. 57 2.3. C UENCA DEL AR ROYO J A BONEROS . ............................................................................... 58 2.3.1. Introd ucción y encu adre geográfico. .................................................................................. 58 2.3.2. Caracte rización gener al del entorno. ................................................................................. 61 2.3.3. Factores climatoló gico s. ..................................................................................................... 61 2.3.4. Caracte rización geomorfol ógica y edafológic a. .................................................................. 62 2.3.5. Caracteriza ción hi drául ica. ................................................................................................ . 64 - Arro yo Jabone ros ( tram os p1, p2, p3 y p4) : ....................................................................... 65 - Aflue ntes del arroyo J aboneros (a1, a2, a3, a4 y a5): ......................................................... 65 II. Present aci ón de las ár eas de est u dio. Página 68 2.3.6. Evolució n históri ca del cau ce: morfología fluvial, co mpo rtamiento meand riform e y din ámic a sedi men tar ia. ...................................................................................................................... 66 2.3.7. Uso s d el su el o. .................................................................................................................... 66 2.3.8. Infraestructuras. ................................................................................................................. 66 Capítulo I II . Bas es conc eptuales y anteceden tes teórico s, aplicados y nor mativo s en la temátic a de es tudio 3.1. Bases conceptual es y a nt eced ente s teó ri co s . E l ca ráct er necesariam ente multi disciplinar de este trab ajo se sitú a a su vez en e l marco conceptu al del espacio de riesgo, mediante el cual se justific a la necesidad de abordar la peligrosi dad de inun dación de una m anera holístic a, en relación a l a considerac ión de otras p eligrosidades asociadas, y dependi ente del terr ito rio sob re el que a contec e. El lo exige pa rtir de cons ideraci ones y estra tegias muy di ferent es, qu e poseen proc esos meto dológic os y antecedentes b ibl iográf icos y apl icados mu y div ers os . Así, se i ncluye un a nálisi s territorial y ge ográf ico del ámbito espacial de análisis, las cuencas periur banas del litoral mediterrán eo andaluz (bloqu e II), junto con la aplicació n d e técnic as de análisis h idrológi co, hidráulico, de er osión de suelos o de susceptibil idad a los mo vimientos en masa, entre otras (bloque III). T odo ello se basa en la evolució n teórica y me todol ógi ca de tales materias , pero t ambién e n las nuevas exigenc ias legislati vas, que están sufrien do importantes cambi os en los últimos años, y en la experien cia acum ulada en casos aplicado s a nivel nacional e internac ional. Para tr atar de rec oger ordenadamente tal div ersidad conce pt ual y té cni ca , se dividirá este cap ítulo en los sig uientes apartados: - Antec ed ent es t eó ric os .  La peligrosidad natural en ám bitos med it errá n eos .  El estudio asociado d e la s pel igrosida des .  El estudio de l ri esgo como un hech o territorial, y el cas o concreto d e l os esp ac ios peri urb anos . - Antec ed ent es no r ma ti vos . - Antec ed ent es a p lic ad os . III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 70 3.1.1. La pelig rosidad na tur al en ám bit os m edi terrán e os . 3.1.1.1. Ante cede ntes en re lación a l as inund acio nes en el lit oral m edi te rráne o . Siguiendo la idea expresada p or D el Moral y Pita (200 2) sobre el riesgo como factor estimu lante de la sociedad, abriéndo nos a la innovac ión en lugar de plantearl o como algo negativo, podr íamos llega r a interp retar que lo s riesgo s naturales nos esti mulan c iertamente para ent ender el f uncio namiento de la natur aleza - los espacios fluviales, l as laderas, la escor rentía - y nos pe rmiten avanzar en la búsqu eda del equ ilibr io de las soci edades con ella , o en ella. Pero el estudio de los riesgos naturales es mucho más qu e mero interés académic o. Las sociedades mediterráneas siempre han tenido una relación inten sa co n su ter ritorio , y hoy en dí a no l o es men os. Fuer on y si guen sien do pueb los de a lta densidad demogr áfica y muy dependien tes del suelo , de siempr e por necesidades agr arias, y aho ra también por la explotación residenci al y turística del territor io en sí. A ello se suma, ade más, qu e la regió n mediterránea no es precisamente un ecosistema r esilie nte (Olcina, 2008) , sino que está sometido a rigores cli mátic os y geomorfoed áficos que fa vore cen una rápida r uptu ra de equilibri o si la inter vención antrópica deja de ser exquisita. Obviamente, en el litor al mediterráneo andaluz no lo es. La más clar a expresión de dicha presió n antrópic a se encu entra en las áreas periu rbanas. En las ur banas el ecosistema ya h a sido r eemplazado, y en las r urales suele existi r un equilibr i o histór ico hasta ci erto punto estable. Por tanto, hablar del territorio periurbano es tanto como hablar prec isamente de todo aqu el territorio que r eclama nuestra atenci ón en el presente y p ara e l fut ur o inmedia to . Las cr ecidas flu viales mediterráneas y su s peligr os rela ci ona d os son un fen óm eno re cur ren te que histór icamente ha atr aído la atenció n de numeroso s investigadores. Las c aracterísti cas interdi sciplinar es han hecho especialmen te atractivo su estudio para geógrafos, que dur ante las últi mas dé cadas han trabajado i ntensamente la temática. Autor es como López B erm úde z (1979, 1993 ) co menzaron su análisi s en los año s 70, ref iriéndo se y a desde entonc es a aspec tos como las inun daciones catastróficas, la erosión hídrica, las precip itaciones torrencial es o la de sertifi cación 1 . Pero en los primeros años de desarro llo los enfoques er an más genéricos, combinan do peligro sidad y vulner abilidad y aportando caracterizacio nes generales. En el ámbi to que nos ocupa trabajaro n, entr e otr os Ma te u (19 90 ), Rosselló (198 9) o Gil Ol cin a (1983 ). Pos te rio rme nt e s e prod uj o una especial ización en aspectos concreto s, ligad os a l a v ulnera bilida d o a análisis contextuales, en l os que participar on, por ejem plo, S aurí (19 95), Aya la (20 00 ), V al lej o (2000 ), R iba s ( 200 1), C alvo (20 01 ) o Máyer ( 2006) . En r ela ció n a la peligrosidad también se in trodujeron aspect os más sectoriales, espec ialmente tratando sus co ndicionantes . Así, en la interr elación entre torr encialidad e inundació n en el ámbit o mediter rán eo destacan textos como los de Olcin a y Ric o (2000) , Barriendos y Martín Vid e (19 98 ), Mart ín V ide (19 89 ), L ópez Be rmúde z y G utiérr ez ( 19 8 3), Sencial es y Perl es ( 199 4) , y desde la perspec tiva geomorfoló gica los de Calvo y Fumanal (1983), La Roc a y Carmona (1983), Car mona 1 Inclus o se in cluyen referen cias a la peli grosida d de la s inun dacione s por la ex pansión de cont aminant es: “ residuo s orgáni cos qu e trans portan bacteri as, v irus y otros agentes patógen os, pel igro de roedor es, et c. ” (López Ber múdez, 1979) . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 71 (1 995), Gar cí a Ruiz , Puigdefáb regas y Creu s (198 0), O l lero ( 2005 ), Ol le ro et al . ( 2007, 2007b ) , Camarasa (1 990) o Camarasa y Se gura (200 1) . Otros autores trataro n aspectos más técnico s o cu antitativos, rel a cionado s directamente con el cálcu lo de la lámina i nundable o los método s usados. Tal es el caso de Díez y Pé rez (20 03), Etx ebe rría , Edeso y Brazaola (2005 ), Ga rcía y Conesa (2011 ), Llore nt e , Díez y Laín ( 20 06), Ba rnolas y Llasat (200 7) o C a ma rasa y López (20 04 ). En cual quier caso, los estu dios se han centr ado principalmente en suceso s singulares sobre espa cios específ icos, causas desenc ade nantes, o r epercusion es sobre pob lamientos y poblaciones asentadas en las ri beras fluvi ales. En todo caso se trata del análi sis de episodios corto s durante los cuales l a cu enca de dr enaje exp e rimenta u n incr emento y alterac ión críti ca de los distintos p rocesos ambiental es y geomorfológicos que termi na afectando inevitab lemente a un medio humano desbor dado por los márgenes previsto s e imprevistos del suc eso (Mateu, 1990). Rápidam ente se convirti ó en una lí nea de investigaci ón asentada, alc anzando la c ategorí a de disciplina científica pr opia (Olcina, 2008b ) , q ue no ob s tante cons er vó alg uno s de los pr oblemas originales, como la e xcesiv a incorp oración a crítica de con ceptos y definicio nes pr oveniente s d e l campo de las i ngenierías o el cit ado p re dom inio d e l os e st udios de cas os con cret os. (C alv o, 200 0). Más rec ientemente se está renovan do el enfoqu e, buscando po tenciar su uti lidad como herramien ta para la p redicción de ár eas inundab les, y busc ando de igual modo dar soporte téc nico y científ ico a las actu alizacion es normativas y de gest ión qu e incor por a la administr ació n, que más allá de qu e no s parezc an insuficient e, siempre han si do perm eables al creci ente interés ci udadano por la o rdenac ión y gestión ter ritorial y amb iental. En este contexto destacan los avances realizado s por el IGME y autores como Díez Herr ero (2003 , 2006, 2 008, 2008 b ) , Llo rent e (2 006, 2008) , Hernández et al . (200 8) o Sá n che z y Lastra (2011). U n aspect o específico rel aci onado con el estudio de la inundabi lidad, de reciente desarro llo, es la incor poración de los restos vegetales al flujo de inun daci ón. El tr ansporte masivo y de pósi to de este material durante aveni das e inundac iones puede incr ementar las c onsecuencias negati vas de la s mismas, espec ialmente en secciones singular es, como puentes, entubamiento s o es trech amientos del c auc e (Comit i et al . , 2012), y pr ovocar sobreelevac ión del caudal agu as arri ba , anegand o zo na s que de o t ro modo no se verían afectadas, así como incrementa ndo los proce s os d e e rosión y sedimentaci ón en esas zon as . Si b ien son frecuent es los trab ajos existentes en la l iter atura cientí fica sobre la gener ación de residu os vegetales, pocos han sido los que han evaluado la incorporac ión del fenómeno al análisis de la peligro sidad y, consecuentemente, al riesgo de inundaci ones (Mazzorana y Fuc hs , 2010; Ruíz Villanueva y Bod oque , 2012). Al resp e cto destacan experienci as previas de autores como Ru í z Villanueva et al . (20 12, 2013, 20 14, 20 14 b) , May y Gresswe ll (2003) , Mazzorana (20 10, 2011) , S wasson (200 3) o Cantarero (201 3) . S u análi sis podría div idirse en dos fases indiv idualizadas. Una pr imera, de cu antificación de la producc ión de residuos vegetales en la cuenc a, y otra posterior de evaluación de las probabilid ade s de incor poración de los r estos vegetales al flu jo. Para la p rimera se pueden to mar diverso s trabajos aplicados, normalmente relaci onados con la administración (Agencia andaluza de la energ ía, 2 011 ; Minister io de Agricult ura, Aliment ación y Med io Ambiente , 2012; Cabildo de Tener ife, 200 6), y para los p roce sos d e in corp ora ción, refe ren cia s como R uíz Vill an ue va ( 201 2 ), R uíz Vi lla n ueva et al . ( 2014b ), May and Gr esswell (2 003 ) o Swasso n ( 200 3 ). III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 72 En ú ltimo lugar, y en r eferenci a a otros de lo s aspectos qu e se tratarán en e ste trabaj o, la co mparativa de hipó tesis metodo lógicas o de ár eas inundab les con eventos reales ha sido u sada por autores co mo Camarasa ( 1990, 1995), Camarasa y Bescó s (2004) o Perles, Gallegos y Cantarero (200 6). 3.1.1.2. Otr o s pe ligros: b ases conce ptuale s y antecede ntes sobre hidrogeom orfol ogía mediter ránea . Pero l as c recidas mediterr áneas, más que ninguna otra, son a cont e cimi en t os donde s e relacionan los proce sos hid rol óg ico - hi drá ul icos con l os ge om orf ológ ic os . Esta relación se enmarca en l a ram a interdisci plinar de la hid rog e o morfolo gía, sobre la que vi enen trabaj ando numerosos autores . Sidle y Ond a (20 04) d efin en l a hid rog eomo rfo logía com o “ una c iencia de car ácter inter disciplinar dedicada al estudio e spacio - temporal d e la s conexiones e interac ciones , que s e dan e ntre los pr ocesos hidrológicos y las fo rmas de l terr eno, a sí como al an álisis de l as inter accio nes ex istent es entre los proce sos geomorfológicos a ctivos y la e scorrentía supe rficial y s ubsuperficial ”. S e han desarr ollado nume r osas lín eas de investigació n ligadas a pro blemátic as asociadas con la hidrog e omo rfolog ía (Bod oq ue, 200 7). Así, se han llevado a cabo estudios o rientados a eval ua r la erosi ón y movilizac ión de los deslizamiento s, a e stablecer los mecanismos que determinan l a generac ión de la e scorrentía su perficial , o a establecer las relaciones de causalidad existentes entre la esco rrentía sup erficial, la topo grafía, la ero sión hídr ica y los mo vimiento s en masa (Dens more et al. , 20 02; Suárez , 19 9 8; R eid y Laronne, 1995; Hewlet y Hibbert, 1967 ; Dunne y Bla ck, 1970 ; Rodrí g uez - Iturbe y Valdés, 1979; Kirkby y Chor ley, 1967; Ca rson y Petl ey, 1 970; Verd ú, Batalla y Poch , 2011; Anderson y B urt, 1 978 ; Will ians, 1975; Wischmeier y Smith , 19 58 ). En r elación a esto ú ltimo , en este trabajo se hará u so de cart ografías de susc eptibi lidad a los movim ientos gravitator ios de laderas. En esto s casos no se c artografí a el movimiento en sí, el efec to, sino l os factores c ausantes, obteni endo grados de probabi lidad de deslizamiento . Son, po r ta nt o, car t ogr afías simplific adas y con un carác ter meramente orientativo. En ella s la in forma ción de m ayor fiabi lidad son las zonas movidas. Permite, no obstante, una r ápida evaluación del riesgo en grandes áreas (S egura Beltrán et al. , 2002) . E stas car tografías tienen un largo desarro llo detrás, que se inic ió en los años 80 del pasado sig lo. Más allá de qu e existan diver sos documento s de referencia n acionales e inte rnacionales (Fe ll et a l. , 2008) cuyo objetivo es estandarizar los muy diver sos trabajos de evalu ación y cartogr afía de susc eptibilidad y peligro sidad por movimiento s de ladera (Hernández et al. , 20 08 ), mu chos otr os autores han trabajado también co n enfoques esta vez más c ientíf icos (Suárez, 1 998; Fernández, 2008; S egura et al. , 200 2; Salazar y Martín , 2006; Narváez, 2007). Frente a lo anterio r, no obstante, el estu dio de la c uanti ficació n del volum en movilizable en dic hos movim ientos en masa y de los mec anismos de transpor te y sedimentació n están aun insuf icientemente estudi ados, debido a la c ompleji dad de las interac cio nes que los con dicionan o simplemen te a la dificul tad de medir sus p arámetros princi pales (Berti y Simo ni , 201 4; Rickenmann et al. , 2006; Pugli si, 2001). Di ve rsos autor es recomiendan por ello recurrir a método s empíricos en lugar de usar m odelos o méto dos numérico s (Berti y Sim on i , 2007; D ensmore et al. , 2011 ; Rickenmann, 1999) . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 79 Y en e l ámbito científi co, alguno s a utores han trabajado en la identificac ión de co ntextos territor iales específi cos c omo pun to de partida de la generació n de procesos de riesgos múltipl es, tal como es el caso de Calvo (2001), señalando l a especificad como territor io de riesgo de las grandes aglomer aciones urb anas, la montaña o las llanur as aluviales, entre o tros. En la misma lí nea, Perles (200 4, 200 7, 201 0) ha d es arr ollad o div e rsos t rabaj os rela ciona d os, pro ponie nd o la ca ra cteriz a ci ón de patro nes y dinámic as territoriales de c omportamiento equivalente, y en la medida de lo p osible modelizab les, frent e al riesgo. De man era más co ncr eta, Ferr e (1997) y Rod rig o et al . (201 4) ha ce n una evalu ación de unidades terr itorial es útiles para la evalu ación de la pel igrosidad geomor fológica. En atención, por último, a la pro d ucción del riesgo en es pacios tu rísticos, c abe citar trab ajos como l os de M áyer et al. (2006) u Olcina y Rico (2000) , para Gran Canaria y el lito ral alican tino, respec tivamente. En el c aso esp ecí fi co de l ámbito periur bano como esp acio de riesgo, su interés nace en lo s años 70, pero en la actu alidad dicho interés se está r evitalizando a causa de la intensidad al canzada p or el fenóm eno de la expansión urbana, l os “espacios de borde” y lo conf lictos que se están gener ando ( Gala cho , 1999; Perles y Cantar ero , 2 007 ; Alberti et al. , 2006; Fragkias, 2 006 ; González, 1987; Gozálve z et al . , 1992 ). Estos espacios son citado s tanto por su fragili dad ecológica como por su elevada susc eptibili dad a los riesgo s natur ales (Schn eide r, 2006 ; Mérida, 1994 ; M érida, Per les y Bla nco , 1998 ), como esc enario s de cambio y conflict o (Hugoni e, 2001 ; Entrena, 2005 ), o po r se r l os más necesitado s de inter venc ión (D ’Ercole y T hour et, 1995). P ero tambi én existen refer encias en posi tivo, en relac ión a qu e presentan evidentes op ortu nidades para la g estión pr eventiva, pu es más allá de su f ragili dad también son u n marco espaci al idóne o par a la gestión de soluciones ( Perles y Méri da, 201 0 ; Razkin, 2002 ; V erd ag uer, 20 10 ). Aun así, y a pesar del c reciente nú mero de áreas metropol itanas que reco nocen el fen ómen o, todavía no han apar e cido estudios en profu ndidad que c uantifiquen el i mpacto cuantit ativo y cu alitativo. Esta ausencia de bibliograf ía se traslada al in sufici ente conocimiento y a plicació n en los distinto s eslabones del p laneamiento o la gestión territorial, y de man era subsi guiente, a la falta de propu estas de regulación (Abadía, 2 002). III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 80 3.2. Antec edent es nor mati vo s relacionado s con el análisis de las peligrosidades nat urales y su g estión y or denación ter ritorial . E n lo s últimos años, y esp ecialmente a r aíz de las dir ectrices ll egadas desde la Unió n Europea, se está pro duciendo una profunda reno vación legislativa en nuestro país y en la comunidad au tónoma andaluza en r elación al análisis pr eventivo de la peligrosi d ad de inundac ión y de los riesgos naturales en general. Y tal como ya se ha citado en el capítulo primero, de intro ducción, uno de los o bjetivos fundamenta les de este trabajo es la adaptació n de los estudio s hidrológico - hi d rául icos a este nuevo marco normati vo. Es por ello que el análisis legislativo actu al y sus a ntecedentes debe ser una tar ea pri oriza da . En este apar tado se hac e un repaso de dic hos antecedentes, sub divididos del siguiente modo : una pri me ra par te de directr ices de organismo s internacio nales, seguidas de algu nos ejemp los nor mativos concretos de países c uya legislac ión sobre la m ateria ha sido pionera. A continuac ión se exponen l os reglam entos y direc tivas europeas y de la Un ión Europea. En este caso, y au nque no sea direc tamente sino mediante tr ansposiciones, ya c omenzamos a tratar al gunos aspectos vincul antes para nu estro cu erpo normativo. S eguidamente se hac e un repaso históri co, desde las prime ras refer encias destacables, de la legislac ión estatal. Y por último se trata la legi slación autonómica, con especial desarrollo de la andaluza. Esta mism a exposició n normativa se adjunta, de manera esqu ematizada, en el anex o 1 , de legislac ión rel aci onada con los r iesgos naturales y su gestión y ordenac ión t e rri torial. 3.2.1. Dir ectrices y norma tiv as inter naci onales . A nivel i nternacional enco ntramos un primer antec ede nte en 1976, con las ‘ Dir ectrices para la reducció n de riesgos ’ . Nuev e años después, en 1 987, se redac tan las ‘ Directrices ambientales p ara la pl anificació n y gestión de a sentamiento s ’, or ientadas a aqu ellos países co n escasa cob ertura legal en temas de suelo y Ordenación del Terri torio, aunqu e también er an válidas para el resto. Puede co nsiderarse el primer documento notable de un organismo internac ional en el que se otor ga import ancia a la co nsideración de la peli grosi dad natural en la Ordenac ión del Terri torio (Ayala y Ol cina , 2002) . Documentos sucesivo s que co ntemplan o amparan l a re alización d e estudio s de peligr osidad natural son las Agendas 21 , e n 1992, la ‘ De claración de Es tambul sobre l os Asentami entos h umanos y Progra ma de Há bitat ’, en 199 6, y la ‘ Estrategia int ernacional de reducció n de desastres ’, en 2001 . Rec ientem ente, en 2013 , la UNES CO ha edita do el do cumen to ‘ Floo d risk management: a s trategic approch ’ , que r ecoge regl as esenc iales en la gesti ón del riesg o de inundac ión qu e serán consideradas, en tanto en cuanto tengan que ver c on el análisis de l a peligr osidad, en este trab ajo (Say ers et al ., 20 1 3) : 1. Acep tar que la protección absoluta no es posible y planificar teniendo en cuenta los acc identes. Se ha de aceptar qu e un cier to grado de error es casi inevi table y esto hace que se enfatic e en la mejora de la resil iencia. 2. Pro mover algunas inundaciones c omo algo deseable. Las inundacio nes y las llanuras de inundac ión proporcionan ter renos agríco las fértiles y de gran valor ambi ental. Dar Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 81 espacio al río man tiene ecosistemas en buen estado y reduce la posibilidad de inundaci ones en otr as áreas. 3. Fundamentar las de cisiones en la comprensión de los riesgos y las incertidu mbres. Un equi librio explícito entre los ri esgos reduci dos, las oportuni dades promovidas y los recur sos necesarios para logr a rlo s es fundamental para la gest ión d el rie sgo d e inun daciones. La inc ertidumbre dentr o de los dato s y los modelo s debe ser rec onocida de manera expl ícita. 4. Tener en cu enta que el futuro ser á diferente del pasado . Cambio s futuros (c lima, soc iedad, condición estructural y de otr as clas es) pueden infl uir p rofunda mente en el r iesgo de inundac ión. El desarro llo de estrategias de adaptac ión permi te a los gestor es responder a la realidad del f uturo a medida que este evol uciona. 5. Implementar un conjunto de respuestas y no ap oyarse en una s ol a medida. La gestión i ntegrada imp lica considerar la mayor c antidad posible de ac ciones. Esto incluye medidas para r educir l a probabilidad y medidas para r educir l as co nsecuencias (exposició n y vulner abilidad) de las inundac iones. 6. Emple ar l os re curs os li mitados de man era efici ente y apropiada p ara reducir el riesgo . Los recursos utilizados deben estar relacionado s con la reducción del riesgo y con la promoc ión de oportunidades ambient ales, económicas y sociales. No se deb e rían emplear estándares de pr otección general izados y univer sales. 7. Ser claro con las respo nsabilidades de gob ierno y acción. Los gobi ernos, las empresas, l as comunidades y los in dividuos deben ser par ticipantes activo s, todos co mpartiendo la respo nsabilidad y co ntribuyendo al sostén financi ero en un marco claro de colab o ra ci ón. 8. Com unicar el riesgo y la incer tidu mbre de man era ampli a y eficaz . La comun icació n efectiva de riesgo s permite una mejor preparación y contribuye a garantizar el ap oyo a las medidas de mitigac ión en caso nec esario. 9. Refl ejar el contexto local e integrar la planific a ción frente a inundac iones con otros proc esos de planificación . La e strategia selec cio nada para una determinada ubicac ión reflejar á los riesgo s específicos a los que se enfr enta. En el caso c on c reto de Iberoamér ica, se tr ata de un o d e l os d omini os geog rá fic os má s castigados en el mundo por el desarrollo de episodio s naturales en las últim as décadas, y ello ha moti vado la organiza ción de num e ros o s eventos inter nacionales y la puesta en marcha de p rogramas interestatal es de investigació n del riesgo, así co mo una import ante producció n normativa y técnica al respec to. Bien es cierto, n o obstante, qu e su orientación ha estado r elacionada más frecu entemente con aspectos de vuln erabilidad ante el riesgo. A sí, cabe destac ar lo s siguient es documento s de la ONU: ‘ Manuales sobr e “Prevención y mitigac ión de desastres” ’ , en 1981 ; la ‘ Decl aración de Guatemala: marco estratégico par a la reducción de la vulnerabilidad y l os desastres ’ , en 1998; e l ‘ Manual “Fundame nto s de pl anificació n de sitios ’” , en el año 2 000 ; el ‘ Marco estratégico para l a reducció n de la vul nerabilidad y l os desast res ’, el mismo año; y el ‘ Manual para la evaluación del impac to socioeco nómico y ambiental de los desas tres ’, en 2002 ( Olcin a, 2004 ) . III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 82 Todo lo anterior, no ob sta nte, no dej an de ser direc trices, manuales y reco mendaciones, cuyo traspaso a las n orm ativas na cio nales es bastante menos frecuente de lo deseable. En cualqu ier caso, sí existen algu nas normati vas nacionales de tempr ana atención por los riesgos y las peligr osidades natur ales. Así, en 1 959, en Japón se lanzó la ‘ Ley básica de medidas ante desastres’ . E n 1968, E stados Unidos desar rolló las ‘ Rivers flood acts ’, y en 199 5 Franci a presentó la ‘ L ey 95/101, relat iva al reforzamie nto de la pro tección del m edio ambient e ’ , t ambién cono cida com o “ Ley Barnier ”. Esta última s upuso un hito en la nor mativa europea de pr otección ambiental , y más concretamente en el caso de la peligro sidad natural, i ncluyendo medidas específ icas para la p eligrosidad, como l a expro piación por riesgo natur al (art. 11 y 12) , o l os planes de prevención de r iesgos naturales previsibles (PPR), en los que se establecía u na zo nificaci ón con l imita ciones y recomen da ciones. 3.2.2. Reglam ent os y directiv as eu ropeas . En Euro pa es patente la preocupación por los riesgos natur ales . Si bien las pr imera s referen cias al análisis de la p eligro sidad natur al no llegan hasta 1993, en el presente siglo la temátic a se ha convertid o en un objetivo prio rita rio de las pol íticas europ eas, hasta el pu nto de conver tirse en el auténtico motor del cambio legislativo que h a llegado h asta las no rmativas nac ion al y andaluza, y que está emp ujando la necesidad de adaptar las po líticas de gesti ón terr itorial al nuevo co ntexto técn ico y c ientífi co en el qu e se enmarc a prec isament e este trabaj o. Desd e Eur opa t ambién se inc ide, de ma nera esp ecia l, en la de stacada afec ció n de los ri esgos natur ales sob re el sudoes te europeo (Francia, Españ a y Portugal) , destacando que es nec e sari o un mejo r conoc imiento de lo s ri esgos para poder prevenirl os, con un refu erzo de los cono cimien tos en cr e cidas to rrenciales e inu ndaciones (Hernández et a l. , 20 08 ). La ‘ Carta eur opea de Or denación del Terr itorio ’, en 1983, establec ía los obj etivos fundamentales de la Ordenación del Territ orio y la protección del Medi o Ambiente, si bien a ún no hacía mención alguna a la peligr osidad natur al como condicion ante de la planif icación del ter ritorio. El ‘ Re glam en to UE 1836/93 de Gestión Medio ambiental ’, en 1 993, i ntro d uce qu e en las normativas de c ar ácter terr itorial debe incl uirse un análisi s de peligro sidad natural. La ‘ Estrategia Territorial Eur opea ‘, de 199 9, es el pr imer docum ento of icial eur opeo do nde se inc luyen referenc ias esp ecífi cas sobre l os "ries gos p ara los r e cursos hí dricos", citando la import ancia de considerar las sequías e inu ndaciones en la planif icación so stenible del ter ritorio. La ‘ Dir ectiva 200 0/ 60/CE , po r l a que se es ta blec e un mar co com unitario en política de Aguas ‘, d el año 2000, con temp la o ampar a la reali zación de estudi os de peligr osidad natural . Paralelamente, en el mismo año, lo s ‘ Princip ios directo res para el desarrol lo territ orial sostenible del c ontinente europ eo ’, establec en 10 pri ncipios generales para u na política de or den ación sosteni ble en Eu ropa , entre lo s que se in cluye u no dir ectamen te relac ionado co n los riesgo s natur ales: "limitación p reventiva de lo s efectos de las cat ástrofes n atural es". Se indic a que deber án adop tarse medi das prevent ivas en el marco de la Ordenaci ó n del Te rritor io para limita r el volumen de daño s y hacer menos vulnerabl es los asentamientos human os. Un año despu és, la ‘ Directiva 2001/ 42/CE, relativa a la evaluación de los efectos de determinados pl anes y programas en el medio ambiente ’, inc luye la e valuación ambiental estratégica, qu e se incorpora al ordenamien to ju rídico esp año l con la ley 8/ 2007 de su elo. Y llegamos a un sal to cualitativo con la aparición, en 2 007, de la ‘ Directiva 2007/60/CE, relativa a la evaluació n y gestión de l os riesgos de inundació n ‘ . Esta direc tiva tiene por obje to gestiona r y Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 83 reducir el riesgo de inundacion es, especialmente en las riberas y en las zonas costeras. Dispone, así, que ese r iesgo se evalúe en las cuencas hidrogr áficas y se carto grafíe en todas las regiones don de sea impo rtante, y qu e se elaboren par a su gestión plan es que sean fru to de la act iva participac ión de los E stados miembro s y de la c ooperació n entre ello s. En relaci ón más direct a con las hip ótesis de parti da de este trabajo, la directi va orienta de for ma concreta sobre la necesidad de unif icar riesgos que p oseen funcion amientos y consecuenc ias asociadas, y en su artí culo 6. 5.d cita que se deb e incorpora r a la ca rtog rafía d e inundabilida d la informa ción dis ponible d e ap orte d e se dimentos o fluj os d e d err ubi o : “Los ma pas de r iesg o de inun dació n mostr arán la s conse cuenc ias adver sas poten cial es asociadas a la inu ndación en los escen arios indicados en el ap artado 3, e xpresadas median te lo s parám etros s igui entes: [… ] c ualqui er otra info rmaci ón qu e el Es tado mi embro considere ú til, como la indicación de zo nas en las que pu edan producirse inundacion es con alto contenido d e sedi men tos tran sport ados y flu jos de der rub ios e info rmación sobre otras fue ntes im portan tes de co nt am inac ión. ” Su tran s posi ci ón a l d ere cho español es el RD 903/2 010, y al cu erpo nor mativo andaluz es la le y 9/201 0. Tras esta ley , aparec e n otros texto s important es como el documento de trabajo de la Comisió n Europe a ‘ Risk assess ment a nd mapping gui delines for disa ster managem ent’ , en 201 0. Éste surgió tras la r eunión del 23 de febr ero de 2009, en l a que se a doptó un enfoque co munitari o para la p revenci ón de catástro fes naturales y p rovocadas por el ser humano , para estab lecer un marco general de prevenc ión de desastres y proponer medidas para reducir al mínimo lo s impactos de los desastres. Por úl timo, e n rela ción a l as política s de planificac ión territorial vinculadas con lo s desastres natur ales, y a raíz del p royecto ARMONIA 2 (Eur ope an C om i s sion, 2007), se han extraí do conclusiones sobre cóm o Europa está gestionan do dichos r iesgos, destacando alguno s puntos especialmente signif icativos en r elación al estudio de la peligro sidad y su integraci ón con la or denación terri torial (F leischha uer , Gei ving y Wanc zura , 2007 ): - No se están c onsideran d o los enfo ques de riesgos múltipl es. L a visión te rritoria l de los peligr os naturales debe abarcar todos los tipos de peligro a través de una aproximación de múlti ple peligro o riesgo en todos los ámbitos ter ritoriales. La planif icación territor ial no pued e re duc i r su enf oque a uno o dos peligro s porque es la resp onsable de u n ár ea terri torial concreta y no de un objeto part icular. - Habitu almente lo s estudios sobr e la temática exi stentes so n estudios c ientíf icos desligados de su ne cesaria aplica ción en l a planifica ción. Los únicos ejemplo s realmente apl icados a la planif icación se encuent ran en Francia, G reci a e Italia. - Es nec esario el desarrollo de dir ectrices p a ra el análi sis de la peligrosi dad y el riesgo en ámbito s regionales con cretos, pues la disp aridad geográfi ca y de co ntextos territor iales hace in útil el desarrollo de instrumentos y medidas genér icas de plan ificación . - Se da más impor tancia a la planif icación sector ial que a la territor ial , y esto debe revert irse. 2 Asses sing an d mapping multipl e ri sks for spatial planni ng. Approac hes, m ethodol ogie s and t ools i n Europe. III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 84 - La planifica ción te rritorial ne cesita info rma ción repr esentab le ter ritoria l y c artogr áficamente, y es necesar io además que esta inf ormación se aj uste a la escala terri torial del ámbi to local o re gion al . - De lo s ámbitos regional y l ocal, se consider a que el regional es más válido q ue el local para l a p lanif icación territor ial. Pero es nec esario que la pl anificación r egional tenga efectos vinculantes. De l o con trario, los agentes regio nales y locales subor dinan los riesgos natur ales a otros factor es sociales o económ icos de más corto plazo . - Ausencia de instrum entos de desarrol lo en el ámb ito r e gional , o en su caso, ausencia de coor dinación regional , de modo que nu merosas insti tuciones parti cipan hori zontalmente en la gestión de los riesgos, f renando con ello su eficacia. - Es nec esaria una mayor incorpor ación de la evaluación de riesgos y peligros en la planif icación terri torial. Hay que tener muy presente que un peligro llega o no a convertirse en un desastr e según el territor io, de modo que la plani fi cación territorial es fun damental. - Deber ían establecer se unos estándares mín imos par a el trazado de mapas de peli gros para que ésto s puedan satisfac e r a la planif icación en to d o caso. 3.2.3. L egi slación es tata l . Para el anál isis de la peligr osidad de inu ndabilidad en E spaña existen disti ntas refer encias sector iales. A nivel n acio nal están las le yes de agua, prot ección civil y urban ismo , prin cipalmen te (Menéndez, 2015 ) . A nivel autonómico , las leyes de su elo y Ordenaci ón del Terr itor io ; y a nive l local, el planeamie nto m unicipal (Ol cina, 2004) . No obstante, y a pesar de la inun dable importanci a territorial y s oci o - económica de los r iesgos naturales, no ha sido hasta la obligada tr ansposición de la Di rectiva Euro pea de Inundac iones que se ha c omenzado a desarrol lar legislac ión especí fica sobre el r iesgo y la peligrosida d de inundación en España. En cual quier caso, mediado el pr imer decenio del presente siglo ya emp ezaron a surgir normativas que mo straban el inter és creciente de los legislado res por l as inundacio nes y los riesgos n atural es en general. Así, el R. D. 606/2 00 3, que mod ifi ca e l reg lame n to d e Dom inio Púb lic o Hid rá uli co, a port a la neces idad de c ompl ementar el es tudio hidro lógico - hidráu lico para la delim itación de ár eas inun dables con consideraciones geomorfol ógicas, ecológicas e históric as. En relación más directa a la orde nac ión t e rrit or ia l, la le y 8/2007 de Suelo incorp oró la necesidad de los Mapas de Riesgos Natur ales en el procedimiento de toma de decisiones del planeamiento , a través de los proc edimientos de la Evalu ació n Ambiental Estratégic a (Her nández et al. , 20 08 ). De ig ual mod o, el Real D ecr eto 9/ 2008, p or el que se m odif ic a el Regl amento del D omi nio Pú blico H idrául ico, si bien no es una tr asposición de la c itada directiva eu ropea, sí que incor pora mucho de lo s criterios qu e ésta reco ge. E igu almente cabe destacar se el desarro llo del Sistema N acional de Cartogr afía de Zo nas Inun dables (S.N.C.Z.I .). Se trata de un elemento básic o en la planif icación ter ritorial par a ser usado por las administ raciones que tengan la c ompetenc ia en la mater ia, co n el ob jetiv o d e ident ificar y gestionar las zon as inundables, además de preservar el espaci o fluvial para lograr un bu en estado ecol ógic o (Ya g ue, 20 08 ). Sin du da, la rápida ocupación del ter ritori o en España por la urb anización desencadenada c on la Ley 6/ 1998 , y la c reci ente preocupac ión por lo s efecto s del cambio clim ático en nu estro país ayudar on a impu lsar este necesario cambio de pa radigma . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 85 Segui damente se realiza un repaso de las princ ipales leyes relacionadas con el análisis de la peligr osidad y riesgos natur al es en España. Pued e e nc ont ra rse una primera y tempr ana refer encia nacio nal en el ‘ Decret o 250 8/75 , sobre previsió n de daños por avenidas ’, de 1975, con la aparición de esta primer a normativa específica para corr egir los efectos de las i nundaciones o sequ í as , que estuvo vi gente durante más de 10 años, y que establecí a la necesidad de fo rtalecer la in tervención administrat iva en las zonas q ue alc anzan la máxima aveni da extraor dinaria. En 1978, la ‘ Ley 87 /1978, de Seguros A grarios Combinad os’ inc luye la ne ce sidad de realizar estu dios de peligro sidad de episodios atmosfér icos de rango extraor dinario. Otros h itos destacables en la década de l os ochen ta, todos ellos ya derogados por leyes posteriores, son la ‘ Ley 2/1985, sobre protección civil ’, de 198 5, la ‘ Le y 29/1985, de Aguas’ , del mismo año, el ‘ Decret o 849/ 1986, de D o mini o P úbli c o H idrául ico ’, en 1 986, la ‘O rden de 12 de n ovi embr e de 1987, que des arro ll a el Regl amento de DPH ( Decret o 849/ 1986) ’ en 1987 , y el ‘ R D 927/ 88, que a pru eba el Reg lame nt o d e la Ad m inistración Pú blica del Agua y de la Pl anificació n Hidrológica’ , de 1988, encar gado de la gestión de sequí as e inundaciones. En la sigui ente dé cada, de los años novent a, cabe destacar las siguientes norm ativas: la ‘ Instrucción de carre teras 5.2- 1C de drenaje superf icial ‘, de 1990. Ha sido una l ey fundamental para la realizac ión de estudios h idrológico s e hidráu licos a nivel nac ional, pero su s 25 años de vida la han dejado obso leta, haciendo n e cesari a , como así de hecho ocurrirá pró ximamente, su actual izac i ón. El ‘ R.D.L. 1/1992, del Texto Refundido de la Ley sob re el Régimen del Suel o y Ordenació n Urbana ’, en 1992, el ‘ Real Dec reto 407/1 992, No rma Bá sica de P rotecció n Civil ’ , de 1992, desar rol lado para inundaciones 3 años después en p or l a ‘ RE SOL UC IÓ N de 31 de ener o de 199 5, po r la que se ap rueba la Direct riz Básica de Pl anificació n de Prot ección Civil ante el riesgo de inundacio nes ’ . Esta directriz c ita el caso concreto de la p eligro sidad asociada, contemplando lo siguiente: “ el análisis d e las z ona s inundaciones p otenciales o afectadas por fenómenos asociad os […] por s u posible i nfluencia e n la gen er ación de dañ os a person as, ed ificac ione s o infrae struct uras, e l anál isis de berá comple tarse con la catalogación de p untos con flictivos y la localiza ción d e las áre as poten cialmente afectadas por fenómenos geológic os as ociados a pre cipita ciones o avenidas ”. La ‘ L ey 6/ 1998 sobr e Régim en del Sue lo y Va lor aci one s ’, de 19 98 , que esp e cif icaba que las z onas con r iesgo natural deben decl ararse SNU , y que ya ha sido d erogada p or l a ley 8/2 007. Y por último, e l ‘ Real Decret o 166 4/1998, p or el qu e se aprueban los Planes Hidrológico s de Cuenca ’, en el año 1998, que es una n orm ativa que co ntempla o ampara la realizació n de estudios de peligro s idad natur al. A lo largo de l pr imer decenio del presente siglo ha si do aún más abundan te la legislación surgida en relac ión al análisis de la inundabilidad, destacando las sig uientes: la ‘ Ley 1 0/2 001 d e l P la n Hi drol ógi co Nacional ’ ( 2001) incorpor a la directiva marco europea de aguas. En su artículo 2 8 dicta normas co mplementarias para la protecc ión del DPH y actu acio nes en zonas inundables, como “ promov er convenio s entre el Ministerio de Medio Ambiente y las administraciones autonómicas y locales qu e tengan por finalidad eliminar l as con stru ccione s y demás in stalac iones si tuad as en DPH y en zon as inun dabl es que pud ieran implic ar u n g rave r ie sgo par a las pe rson as y lo s bi en es y l a prot ecc ión del menci o nad o do mini o ” (a part ad o 28. 3). El ‘ Real Dec reto L egisl ativo 1/200 1, po r el que se a prueba e l Texto R efundido de l a Ley de Aguas ’, en 2001, es u na nor mativa que con templa o ampara l a realizac ión de estudio s de peligrosidad natur al. El mism o año, la ‘ Ley 6/2001, de modificac ión del R eal Decret o l egisla tivo 1 302/19 86, de 28 de junio , de eva lu ación de imp acto ambiental ’ establec e que e l proc eso de evaluació n de impacto ambiental para accion es relacionadas c on la implan tación de nuev os us os de l sue lo de ben incluir un análisis de r iesgos. La ‘ Ley 62/20 03 de medidas f iscales , administra tivas y de orden social ’, de 2003, i nco rpo ra ta mbién la directiva marco europea de aguas. III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 86 El ‘ Real Decreto 6 06/20 03, por el que se mod ifica el Rea l Decreto 849/19 86, p or el que se ap rueba el Regl amento del Dominio Públ ico Hidrá ulico, qu e se desarro lla lo s Títulos prelimin ar, I, IV, V, VI y V III de la l ey 29/1985 , de 2 de ago sto , de Aguas ’, en 2003 , aporta u na nueva def inició n del cauc e y de la zonif icación de su s riberas y márg enes. Con esto, el D .P. H., la zon a de flujo preferente o el ár ea inun dable se calcu larán de modo di ferente a como se vení a haciendo históricamente. Más allá de l est udio hi dr ológi co - hidráulico, i ncorpora la nec esidad de co nsiderar la geo morfologí a de los c auces, las car acterísticas ecológic as e incluso el estudio de las inundaciones hi stóricas. El ‘ Real Decret o Legis lati vo 7/ 2004, po r el que se apr ueba el text o r efundido del Est atut o Legal del C onso rcio de Compensac ión de Segur os ‘, en 2004 . El texto refundido de la Ley de Aguas , el mi smo año, e n s u artícu lo 42.1 epígr afe n), cita “ la obligatorieda d de compr ender los crit erios sobre estudios , actuaciones y obras p ara prevenir y evitar los daños d ebidos a inundaciones, avenidas y otros fenómenos hidráulicos ”. La ‘ Ley 8/20 07, de Su elo ’ , de 2 007 , c ontiene algunas refer encias sobre los ries go s natur ales en general, y l as inundaciones en p articular. Incorpor a tam bién la evaluació n ambiental estratégic a que nace con la directi va 2007/60/ CE. De ig ua l mod o, e stablece que las zonas con riesgo natur al deben declar arse suelo rústic o ; e i nc orpo ra ma pas de riesgo en do cumento s de planeamien to. El ‘ RD 26/2007 de respo nsabilidad m ed ioamb iental ’ ( 2007 ). El ‘ RD 907 /20 07 d e l Regl amento de Planif icación Hidro lógica ’, el mismo año. La ‘ Orden AR M/2656/2008, Inst rucció n de pl anificació n hidrol ógica ’, en 2008. El mismo año, el ‘ RDL 2/20 08, po r el q ue se ap rueb a el Text o Refundido de la L ey de Suelo’ . En el artículo 15, de evaluac ión y seguimi ento de la sostenibilidad del desarro llo urbano, establ ece que el info rme de sostenibil idad ambiental de lo s instru mentos de ordenaci ón de actuacio nes d e urb anización deberá i ncluir un mapa de riesgo s naturales del ámbito objet o de ord ena ción. El ‘ RD po r el q ue se ap rueba el regl ament o de des arro llo de l a ley d e respo nsabilidad m edioambiental ’, también en 2008. El ‘ Real Decre to 9/2008, por el que se modifica el R egla mento del Dom inio Pú blic o Hidráu lic o, apr obado po r el R eal Decreto 849/1986 ’ , en 2 008 , a unque no es una tr asposición de la dir ectiva eu ropea 2007/60/CE, sí que in corpora los criter ios que se establ ecen en esa dir ec tiva sobre zon as inundables, exigiendo una evalu ación prelimin a r del riesgo de inundación, mapas de pelig rosidad y map as de riesgo de inundación, planes de gestió n del riesgo y el informe de so stenibilidad am biental de los i nstrumentos de or denación de act uacio nes de ur banización debe inclui r un mapa de riesgo s naturales del ámbito objeto de ordenació n (artículo 15.2 L S). Y ya en r elaci ón a l cuerpo legis lativo de más r eci ente aparic ión , en 2010 sur ge el ‘ RD 903/2 01 0, de evaluació n y gestión de riesgo s de in unda ción’ . El ob jeto de este R eal D ecret o es , aho ra sí, inc orpor ar la direc tiva euro pea 2007/ 60/CE. La ‘ Ley 21/2013, de evaluació n ambiental ’, en 2013, es una n orm ativa que contempla o ampar a la realización de estudio s de peligrosidad natu ral. 3.2.4. Le gis lación au tonóm ica andalu za . El princi pal ámbito territorial par a el análisis y gestión de la inundabil idad y los riesgos naturales, en nuestr o país, es sin duda el autonómico, pues es aquí donde se encuentran las competenc ias en mater ia de Ord enación del Territ ori o y ur ba nis m o (Olc ina, 2 010) . En este último caso, está también compa rtid o con l os muni ci pi os . De tal modo, las aprobaciones in iciales y provisional e s de los Planes Generales de Ordenac ión Urbana corresponden a los ayuntami entos, y la aprobación d e finitiva a la Comuni dad A utón oma (al C onse jo de Gobie rn o o a la s Com isione s P rovi nci ale s de Urba nism o). Por otro lado , las CCAA tien en la c ompetencia p ara legislar el procedi miento que r egula la com petencia co mpartida con los Ayuntamiento s en la aprobació n de lo s instrumen tos de planeamiento . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 87 En c ualquier c aso, aunque las c ompetencias sean finalmente au tonó micas, el modelo de desarro llo ur banístico en primera instanci a corresponde a los ayuntamiento s, lo que tal vez no resul ta idóneo para el an álisis y gestión de los riesgos, dado que la es cala munic ipal puede en ocasiones fragment ar cu encas fluviales o llevar a a nálisis y gesti ones dispar es del riesgo. A ello deb e s umarse tambi én la mayor fragilidad políti ca de los gobier nos locales y la posib ilidad de que las medidas ado ptadas no sean las del inter és general, sino las impuestas por un det erminado grupo de presión . Más allá de lo an terior, es en este marc o territori al donde se encuen tran las principales no rmativas. La ‘ Ley 1/19 94, de Ordenac ión Territor ial ’ (1994) señala en su artícu lo 7 que el Plan de Ordenac ión Terr itorial de Andalucía debe inclui r entre sus contenidos “la in dica ció n de las zonas con riesgos catastr óficos y la definic ión de los criter ios territorial es de actuació n a c ontemp lar para la pre ven ci ón de los mism os”. Ello se p lasmó en la elaboració n del estudio “Riesgos catastr óficos y Ordenació n de l Terr itorio en Andaluc ía, coordinado por Pi ta López, y que lu ego sirv ió de base para la r edacción del docu mento de direct rices de Orden ación d el Ter ritor io de Andalucía. El ‘ Decreto 189/ 2002, del plan de p revención de avenidas e inundacio nes en c auces urbano s andaluces ’, de 2002 , tiene co mo princi pal objetivo consiste en establecer las medidas necesari as para evitar o minimizar las inundaci ones en los núc leos ur banos. Constituye el mar co general de inter venc ión en ma teria d e prevenc ión de aveni das e inu ndacio nes en A ndalucía . La ‘ Ley 7/20 02 de Ordenació n Urbanística de A ndalucía ’, del año 2002, cita que l as d eterminac iones de los Planes de Or denac ión del T err itorio y l os Pl anes Gener ales de Or denaci ón Urbaní stic a deben optar por el mo delo y soluci ones de or denación que mejor aseguren, en tre otras c osas, la preser vación del proceso de urbanizació n para el desarrollo urb ano de los terrenos en los que se hagan pr esentes riesgos n at ur ales. Posteriormente h a sido modificada por las leyes 13 /2005 y 1/2006. En 2 004 se pro d uc e una modificació n puntual de algu nas actu aciones pr ioritarias y al gunos pu ntos de ri esgo del D ecr eto 1 89/2002: ‘ Or den de 22 de oc tubre de 2004, por la q ue s e a prue ba la modif icación de l os anexo s I y IV del Pl an de Pr evenció n de avenidas e inu ndacio nes en cauces urbanos andaluces’ . En 2 006 ya aparec e el ‘ Decreto 206/ 2006, por el que se apr ueba el P lan de Ordena ción d el Terr ito rio de Andalu c ía ’ (PO TA ) . El POTA tr ata los riesgos naturales en la sec ción I del Cap ítulo III del Títu lo III (sistema de pr evención de riesgos) , marcándose 6 objetivos, entr e los que se incluye ‘el estableci miento de medidas p ara la pr evención de riesgos’ o ‘im pulsar e l con o cimie nt o de los proc esos y riesgo s co n mayor incidenc ia en Andaluc ía’. Cita igualmente 8 lí neas est ratégic as, entre ellas ‘inco rporar a todos los niveles de la planificación l a co nsideración de los riesgos como elemento necesari o en la ordenació n de usos’, ‘mejor ar la calidad y eficac ia de las determinac iones de la planif icación urbanísti ca y territori al en materia de prevenció n de riesgos’, ‘establecer criterios terri toriales par a la prevención de r iesgos de inu ndaciones’ o ‘i mpul sar los trab ajos dirigid os a un mejor conocimiento sobre riesgos natur ales y tecnol ógicos en Andalu cía y de sus fac tores de ri esgo en Andaluc ía y, especialmente, a elaborar una car tografía de referencia con el detalle adecu ado para la toma de dec isiones de lo calizació n y ordenación de u sos’. Y en relac ión a la car tografía de riesgos, apun ta que ‘el Plan prevé, en coordinación con los servic ios de Protección Civi l, un programa de car t ogr afía temática a la esc ala adecuada y de estudi os de refer encia, que ori enten el tratamien to y prevenc ión de los distintos tipo s de riesgos [SG - 05]’ y que ‘los riesgo s que deben consider arse prior itarios son los siguient es: inundac iones, sísmicos, otro s geológicos ( erosión costera, fallas activas, movimientos de laderas, suelo s expansivos, subsidencias), i ncendios forestales y los tecn ológ icos ’. III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 88 La ‘ Ley 7/20 07, de 9 de Ju lio, de Gestió n Integral de la Cal idad Amb iental’ , en 2 007, incorpora a la nor mativa andalu za la evaluac ión ambiental estratégica, qu e inclu ye el estudio de lo s riesgo s natur ale s en el procedimiento de toma de decisiones del planeamiento , lo q ue supone una postur a más prevent iva al tratar se de una etapa previ a del planeamiento . Y por últ im o, la ‘ L ey 9/2010 , de 30 de julio , de Aguas para Andal ucía ‘, de 2010, inclu ye un título ex clu sivo para la prevención de efectos por fenómenos externos (títul o VII), tratando su primer cap ítulo de los ‘ instru mentos de p revenc ió n del r iesgo de inu ndac ión’, en el q ue desta ca la inco rp ora ción de la e va luaci ón p re lim ina r de l ri es go de inund ac ión o d e los planes de gestión del ries go de inundac ión. Tam bién incl uye un artíc ulo de zoni ficaci ón en el que ci ta la necesidad de incor porar, entre o tros aspecto s, los sedim entos transportado s por el flu jo, los f lujos de derr ubios o la posible ex tensió n ac ciden t al d e cont ami na ci ón con e l fl ujo. 3.2.4.1. La evolución r eciente del estu dio de la peligro sidad de inunda ción e n la co munida d autóno ma anda luza . A la vista de lo anteri or, c abría ci tar 2 per íod os fun damentales en el desa rro llo del es tudio de la peligr osidad por i nundación y otras p eligrosidades en la comun idad autónoma andalu za. El prim er o se iniciar ía con la apar ición del Pla n de Prevención de Avenidas e Inundaciones en Ca uces Urbanos And al uce s e n 2 002 , e incluiría la delimita ción y ordena ción de zonas inunda bles de Andalucía. El segund o estar ía relac ionada co n e l desarr ollo de la dir ectiva euro pea 60/2 007/CE en Andaluc ía . - Plan de P revención de Aveni das e Inundacio nes en Cauces Ur banos A ndaluces (2002 ) . El P lan de Prevenci ón de Avenidas e Inundac iones en Cauces U rbanos Andaluces tien e como pri ncipal objetivo establ e cer las medidas nec esarias para evitar o minimizar las inun d acio nes en los núc leos urban os. Cons tituye el ma rco gener al de intervenc i ón e n la C om unida d Aut ón oma d e Andalucí a en materia de p revenció n de avenidas e inu ndacio nes, desde su apr obación mediante el Dec reto 18 9/ 200 2, de 2 juli o. El Plan ab orda la coordinac ión administr ativa como elemento esencial para su desarrollo , dada la co mplejidad e in teracción de los títu los c ompetencial es de las administr aciones estatal, au tonó mica y loc al en materia de defen sas e inu ndacio nes, para lo cual prevé el establ ecimiento de convenio s de colaboració n entre las distintas Adm inistracio nes Públ ica s . Entre l os c onteni dos del Plan destaca su intervención a través del p laneamiento urbanístico para aumentar la adaptación de los asentami entos a los cursos fluviales, evitando la ocup ación de los cauces y li mitando lo s usos en las zo nas inun dables. Complementar iamente impulsa la r ealizaci ón de actu aciones sobre los cauces que red uzc an la magnitud de las avenidas en z onas urbanas y so bre las cu encas vertientes a través de medidas de c orr ección hidrológi co - forestal, tr atando de equilib rar las actu aciones hidrológi cas y terr itoriales y u rbaní sticas mediante la coo rdinació n interadmini strativa. Establec e, asimismo, una ser ie d e limitac iones en l as zona s inun dables según periodo d e retor no: - En l os cauc es de av enidas e xtrao rdin ari as de 50 años de per íodo de re t orno no se p ermi tirá edif ic aci ón o i ns ta lac ión al guna , t em po ral o p erma nent e. Exc ep cio na lme nte y po r r a zones justificadas de inte rés público , se podrán autorizar instalaciones temporales. - En lo s ca uc es d e av eni da s ex tr aor di nari as d e p er íod os de ret o rn o ent re 50 y 100 año s no se permitirá la in stalación de industrias pesadas, contamin antes o con riesgo in herente de Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 95 Ordenació n del Territo rio y P rotecc ión del Paisaje ( 2004 ), con cre ta q ue e l planeamiento ur banístico deberá ori entar los futuros desarro llos urbanísticos haci a las zonas no inu ndabl es o, en el sup uesto de qu e tod a la super ficie d el municipi o así l o fuera, h acia las áreas de meno r riesgo , siempre qu e permita el asentamien to. Cualqu ier decisión de planeamien to que se aparte de este cri terio deberá ju stificar su i doneidad en un estudio d e inundabilidad más e spe cífico , realizado con motivo de la actuaci ón que se pretende. Y la Ley 16/2005 , de la Generalit at, Urb anística Valenc iana , de 2005 , especifi ca qu e l a Estrategi a Territori al de la Comunidad Valenc iana incorporará líneas de ac ción, iniciativas y or ientaci ones def ini das de forma coherente p a ra el desarrollo ter ritorial de ámbito co munitario incluyendo , al menos, lo s criterios, directr ices y acc iones de carácter terri torial a co nsiderar en la prevención de los r iesgos naturales. - Mur cia : Ley 4 /1992 de Ordenación y Pro tección del Terr itorio de la Región de Mur cia (199 2). Se cita la necesidad de evaluar los riesgo s actuales y futuros para los asentamientos humanos y ac tividades económicas, au nque no se concreta mucho más hasta la ap arición del D ec reto 2 58/ 20 07, p or el que se establec e el contenido y pro cedimiento de lo s e studio s de inundab ilidad en el ám bito del POT del L itor al de la Regió n de Murcia (2007). És t e s í ha sido to mado de ejemplo para el desarro llo de muchos estudi os de inundabil idad in cl u so en otr as comu ni dades autónomas a partir de dicha f echa. - País Vasc o : Directrices de Ordenació n del Territ orio del País Vasco ( 1992 ). E l tr atamiento de los r iesgos aparece transversalmente en determin adas políticas, establec iendo 3 categorí as de ordenac ión relac ionadas con ellos: ár eas con riesgo de erosi ón, áreas i nundabl es y áreas vulner ables a la c ontamin ación de acuí feros. Se in cluye también l a elabor ación de u n P l an Terr itorial Sectorial de Prevenció n de Riesg os Natur ales, centrado fundamentalmente en deslizamiento s e inunda cione s. III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 96 3.3. Ant eceden tes a pl icad os . 3.3.1. Ante cede ntes in ter naci onale s . M ás allá del avance ci entífico y n ormati vo en la materia, tamb ién se han llevado a ca bo destacab les propu estas aplicadas par a el análisis de la peli grosidad de inun dación, incl uyéndose en algunas de ellas cr iterios muy simi lar es a los q ue ahora han sido traí dos a este trabajo y propuesta met odol ógica, como es el caso de los p eligros múltiples, o l a consideración de lo s sólidos en el flujo. Centrándo nos especialmente en los an tecedentes aplicados cu yo enfoque vaya por dic ha línea, es en el ámbito europeo donde encon tramos el mayor número de iniciativas relacionadas. La más destacable es la denom inada ARMONIA ( Applied multi Risk Mapping of Natu ral Hazards for Impact Asse ssmen t ). Se trata de un proyecto de investig ación multidi sciplinar sobre la r elación entre r iesgos natur ales y ordenac ión del terr itorio que se desarro lla bajo lo s auspicios de la Co misión Eu ropea en el marco del Sexto Pro grama Marco de Investigac ión y D esarro llo Tecnológico, en el área temátic a " Global Chang e and Ecosy tems ". Entr e sus principal es conclusiones está la n ecesidad de evitar los enfoques in dividuales en el análisi s del riesgo , y la de considerar de los efectos de encadenamiento entre las difer e ntes amenazas po tenci ales. Cita qu e solo existe algo similar en Franc ia, Greci a e Italia, si bi en dicho s ejemplos no h an sido incor porados a la planificación terri torial en sus correspon dientes países o regiones (F leischha uer , Geiv ing y Wancz ura 2007 ). Otra conc lusión destacada es la relativi zación de la necesidad de generar mapas de riesgo y vulner abilidad, asegur ando que solo so n necesario s en casos particu lares, y destacando q ue debería centr arse el esfuer zo científico en la optimizac ión y armonización de la evalu ació n de la peligrosi dad, por su may or aplica ción e n la planificaci ón ter ritorial ( ibíd em ). Incluye u n sistema de sopor te a decisiones (MURLUMSS DSS) que permite trazar y visu alizar inform ación de 5 diferentes peli gros y riesgos, así como diferentes fo rmas de vulnerabilidad, tanto a nivel lo cal co mo regional. Trata, p or tanto, aspectos de mul ti - escala, multi - r iesgos y multi - vulner abilidad. Otro aspecto i nteresante es la posibilidad de generar di ferentes escenarios de compara ción de ries gos en función de difer ente modelos de c ambio c limático (European c omisión, 200 7). De igu al modo, este pr oyecto tamb ién ha sido de gran uti lidad para el estudio de la temátic a en Euro pa gracias a l a inclu sión de un detallado es tado de la situac ión de las po lític as de ordenac ión terri torial y carto grafía de peligrosi dad, y a la propuesta de Direc tiva del Parlamento y Consejo Europe o. Más allá del ant erio r, y tal c omo se ha intr oducido, existen m uchos o tros antecedentes r elacio nados, como s on l os p roy ect os ‘M ul ti - Risk appr oach: Dé léga tion au x Risue s Majeu rs’ ( DDR M ) 3 , ‘Europ ea n Spa tia l Obs er vat ion Net wo r k. Nat ural a nd tec h nolo gic a l ha za rds and ris k in E ur op ean R egi o ns’ 3 Desarrol la una met odologí a de mult ipeligr os englo bando to do el terr itorio F rancés . En todo mo mento se hace refer enc ia a los mu lt i r iesgo, s i bien en la evalua ción r ealizad a no se tr atan cri terio s de ex posición ni vulnerab ilidad. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 97 ( ESPON ) 4 , ‘Generalization of Hazard/Risk predictive Mapp ing S tandard for disaster management’ ( GHRIM S ) , ‘ JRC M ulti ris k Ap roac h ’ , ‘Med iterra nean Grid of M ulti - Ri sk D ata a nd Mod el s’ ( MEDGRI D ) , ‘ Ope n Arch it ec tur e a nd Spa ti al Da ta Infr aes tr uct ura f or Ri sk M a nag em ent ‘ ( ORC H ESTR A ) , ‘ The Europ ean Mu lt i - Risk Asse smen t Proj ect ’ ( TEMRA P ) 5 o ‘ Integrated Geological Risk Asses ment ’ ( TIG RA ) 6 . Tal pro d ucción técnica aplicada muestra el vivo i nterés de la materia desde las instituc iones europeas, si bien existe en ella cierta dispersión y disparidad (Perles et al. , 201 0b ). Ot ra exper ienci a destacable en Eu ropa, aunque no incorporen los otros c riterios citados, es EXCIMAP ( Eur op ean envi ronm ent ag e ncy , 2007), surgida a part ir de las D irecti vas 2000/ 60/CE y 2007/ 60/CE, y que ha generado u n importante vo lumen de info rmes de discusión, una gu ía de buenas pr ácticas con rec omend aci on es para la elabor ación de mapas de inu ndabilidad y u n atlas co n ejemplo s de dicho s mapas. Más allá de Eur opa, existen tambi én otros ejemplos internacionales de c artografía en los que se tratan lo s peligros asociados (Dilley et al . , 2005), si bien la escala de trabajo los i nvalida para cu alquier otro f in que no sea el meramente divulg ativo (Kumpulai nen, 2006). 3.3.2. Ante ced ente s n acio nale s . Refir iéndonos ahora al ámbito nacion al, cabe resalt ar proyectos como el ‘Plan PRIGEO de cartografía de peligr osidad de avenid as e inundac iones’, el proyec to GE ORIAD A o det erminado s plan es especial es de emergencias ante inu ndaciones, como los de Castilla La Mancha, Catalu ña o Comu nidad Valenciana. En la mayor parte de las cartogr afías que consideran pel igrosidades asociadas, nor malmente se usan estrategias de su perposició n espacial, y solo ocasionalmente se desarro llan algoritmos de sumatoria o su matoria comparada ( Pit a et al . , 1999). Destacan especi almente las metodo logías carto gráficas trabaj adas por el IGME, en las q ue se inc orporan indicador es de riesgos asoc iados a la erosión, movimi ent os en m asa o m oviliz ac ión de de pósi t os no cons olid ados (Ll oren te , Dí e z y Laín , 2006 ; Perl es, Gallegos y Cantar ero, 2006) . El pr imero de los p royectos ci tados, el plan P RIGEO (PR IGEO - Avenidas), nació en 2005 dentro de un plan de homogenei zación de car tografías de r iesgos natural es, que pr etendía de igual m odo elabor ar guías m etodológicas y leyendas normalizadas. No obstante, por razones económi cas, se interru mpió 3 año s después. A pesar de ello, se ha llegado a desarrollar la guía “Mapas de peligro sidad por avenidas e inu ndaciones. Guía metodo lógica para su elabor ación” y se ha llegado a presentar una propu esta de leyenda unific a da para map as de peligrosidad sector iales e integr ad os o de síntesis (ver Fig ura 2 ). D ich a le y e nda c ombina criterios clási cos e n la inund abilidad , com o los period os de ret orno, calado o vel ocidad de la corriente; cri terios derivados del impacto socio e co nómico, c omo las zonas de inun dación peligrosa para las p ersonas; registro de inundacio nes históricas; la estimac ión cu alitativa de la carga sólida potencialment e transportada y otros elementos de peligrosidad 4 M uestra una cart ograf ía esp acial de multi peligro s en tod o el ter ritor io Eur opeo. Po steri ormente ut iliz a este aná lisis multi peligro s par a integrar l o con la v ulnera bili dad y ex posición de l a pobl ación, lleva ndo a cabo de esta manera tam bién una eval uación multi r iesgo. 5 Propone n la eval uación de m ultipeli gros, in sistien do en la n ecesida d de un enfo que integ rado entr e lo s peligros, a la vez que pla ntea teór icamen te la posibi lidad d e desarr ollar una e strategi a mult iriesgo en la que se i ntegren v ari os tipos d e peligr os con e l sist ema soci oecon ómico del área de est udio. 6 Su metodolo gía i ntenta pl asmar un e nfoque m ultirie sgo uniend o diver sos peli gros con la exposic ión y vulnerab ilidad. III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 98 asoc iados como las zonas susceptib les de sufrir zapado d e márgenes o t raslación de meandro s, o las zonas su sceptibles de sufrir movi mientos de laderas. Figura 2 . Prop ue sta de l eye nda m odi fic ada par a los mapa s de pelig ro sidad parc ial es y de sínt esis. F ue nte : Mapa s de peligrosida d por ave nidas e inun dacio nes. Guí a meto dológic a par a su elab orac ión ( 2008) . Ot ro proyec to simil ar del IGME es GE ORIA DA, que t iene por objeto i nvestigar metodo logías geoló gicas suscep tibles de ser i ncorpor adas al análisis d e peligr osidad de avenidas, previni endo el riesgo por inunda ción asocia do , y q ue ensaya 4 grupos de técnicas: m ét od os ge om orf o - ed áficos pa ra el estudio de la génesis de la esco rrentía su perficial , m étodos geom orf ol ógic os pa ra la mod ela ción de la co ncentraci ón y prop a gació n del hidro grama de avenida , m étod os g eológi co - g e omo rfológ i cos para el an álisis de la frecuenci a y magnitud de eventos de aven ida y m étodos ge omor fo - e dá fi cos para la esti mación de la carga sóli da transpor tada . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 99 Una pro puesta más relac ionada con lo s trabajos anter iores, y desarr ollada con b astante detalle, es l a Guía meto dológica para la elabor ación de mapas de peligrosidad por avenidas e inundaci ones del IGM E (Díe z He rre ro et al . , 2008). En ella se establ ece una zoni ficación de la peligrosidad, en tres niveles, qu e incorpora le necesidad de carto grafiar fenómenos asoc iados a la inundación, como la car ga s ólida t ransportada los movi mientos de ladera, la ero sión , la sufusión, o los conos aluvi ales, ent re otr os 7 . No obstante, no llega a concretar el modo de cal cular o incoporar al gunos de estos 7 I. Zona de peligr osidad alt a : S ector del terr itori o donde fre cuentem ente ex iste grav e peligr o para l a integrida d de las per sonas por la profundida d de la lámin a de agua (>=1 m), la v elocida d de la corrient e (>=1 m/s) o l a com binación de ambas ( calado*v elocidad>= 0 ,5 m 2 / s ). O bien donde otro s fenómeno s aso ciados a la in undació n (car ga só lida tra nsp ortada, movimi entos d e lader a, s ufusión , ero sión, depó sito) puede n pro ducir efe ctos dañin os. Equivale a l a zona in undable de alta prob abilid ad de l a Dir ectiva de Inun dacion es y al DP H del SNCZI . Los princip ales cr iterios para s u delimitac ión son: a. Ríos y ar royos aluv iales: a. Geomorf ología. E quival e al cauce de banco s llen os (part e s uperior del escarp e de los bancos de las orilla s) . b. DPH de la Ley d e Agu as, aunq ue prior izando la ge omorfolog ía a l criter io merament e hidr ológico - hi dráu lico (e n línea c on la mo difica ción de l reglam ento de DPH) . c. En aquello s lugare s donde no se an recon ocible s esto s escarpe s, por motiv os natura les (por ex istencia de elemento s como mot as, d iques natur ales,…) o antróp icos (ur banizació n, ca naliza ciones, dragado s,….) se puede hacer us o t ambién de c rit er ios hi stó r icos ( re gis t ros doc um e nta l es, en cu es tas , …) , bo tá ni cos y/o hidro lógico - hidrául icos (PR entre 2 y 9 s egún la z ona d el país) . d. Es importa nte te ner en cue nta el cará cter d inámico de l cauc e, cons iderand o posible s avulsion es, captu ras de canal es, bifur caci ones en av enidas , modific aci one s de meandr os, migra ción de bar ras,… b. Conos de d eyecc ión o a banic os aluvial es reci entes y activ os: a. Se deli mitará el áp ice de todo s los canales , activ os o aband onados, lo s lóbulo s de derrame y las vag uadas c onform adas por é stos en tre sí o c on las l aderas colinda ntes, a sí como z onas d eprimida s entre los mi smos . c. Zonas en dorreica s y/o a clinale s actua les: a. Ter renos ench arcable s esta cionalme nte o co n depós itos reciente s (h olocenos) caracterí sti cos de depres iones in undable s (laguna s, ch arcas, nav as, tab las, pantanos) . II. Zona de peligrosi dad media : sector de l territ orio sus cepti ble de ser an egado fr ecuent ement e pero con cal ados y velocid ades qu e no sup onen pe ligro par a l a v ida huma na (<1m, <1m/s, <0,5m 2 / s ) y sectore s anegab les con f recue ncia (100 años) a escal a de vida hu mana . Equivale a la zona inund able de pr obabil idad m edia de la Directiva de Inunda ciones , a la zona de flujo pref erente de l SNCZ I y a la envolvent e de las ár eas inunda bles frec uente y ocasiona l de la Directriz Bási ca de Pl anifica ción de Pr otecc ión C ivil . Los princip ales criter ios para su delim itación son: a. R íos y arr oyos al uviale s: a. Geomorf ología, corre spondi ente a la parte más ba ja de l a llan ura de i nund ación, atendiend o a rasgos c omo depó sitos o for mas (lóbu los de derra me, cinta s de derrame, anales secu ndari os de crecid a, meandro s abando nados, barr as, terracetas,…). E n caso de ex istir un tr en de m eandros , serí a la envolvent e de es os meandros . b. Estudio h idr ológ ico - hidr áulic o, equiv alente al PR de 100 año s. A quí este estu dio es más importan te, pues las formas del terreno no son tan ev identes como para la anteri or zona . c. Estudios h i stóri cos ( do cument os, e ncu est as) . d. S e tendrá e n cuent a t ambién aquí el c arácter dinámico de l a cuenca y los ca mbio s de usos del suelo pr ev isibles en un futur o (de sarro llo urba nís tico, alt eracion es de caudal,…) que puedan hacer variar la zonac ión . III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 100 fenómenos. Resultaría en cu a lquie r cas o de especial inter és consider ar estas indicaciones par a, una vez calcu lada la peligrosi dad, e stablecer en detalle su zo ni ficaci ón. Entr ando ahora en p lanes elaborados por co munidades autónom as, el INUNCAT incorpora sim ilares direc trices a las plan teadas e n PRIGEO. S e trata del Plan Especial de Emergencias p ara Inundacio nes de Cataluña ( 2006), y lo realiza Protecció n Civil en c olabor ación con diversas administracio nes, analizando la peligr osidad de inu ndació n, pero tamb ién estableciendo l as épocas de pel igro , la zonificac ión de l territ orio o la lo caliz ación de pu ntos negros o confl ictivos. La Agenc ia Catalana del Agua ha reali zado para ello más de 2 .000 kiló metr os de delimitaciones hid ráuli cas para div ersos peri od os d e re to rno, y zonas potencialmente inu ndables geomorfoló gicamente . Siguiendo con el ámbito autonómico, en este caso castellano manchego , el Se rvi cio d e P rote cci ón Civil de dicha Comu nidad Autónoma, tras la aprob ación d el Plan Territor ial de Pro tección Civil (PLATE C AM), c onsid er ó opo rtun o d es ar roll a r un Plan Es pecial d e P rot e cci ón Civil ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM) , basado en la metodo logía RICAM . La pro puesta metodológic a se basa en la evaluac ión multicri terio, co nsiderando car tografías de pel igro sidad, exposición y vu lnerab ilidad, qu e se i ntrod ucen com o ca pas vectoriales o ráster , a una esc ala 1:200.000. El mapa de peligr osidad por inun dación incluye aspec tos como la p robabilidad de de sbordamient o ( ratio QT / Qb ), l a c arga sóli da transp ortada por la corriente o el tiempo de concentrac ión. Se relacion an también otros map as co mo el de factores agr av antes de la peligr osidad, qu e incluye la p resencia de indu strias con material es tóxicos y/o peligroso s. Para la asignación de pesos a las variabl es incorporadas se usa una variante simplificad a de l mé t odo D elp h i de consenso, mediante encu estas a 34 expertos. Otro p lan especi al ante el riesgo de inu ndaciones destacab le es el de la Com unidad Valenci ana, PATRIC OVA. Adaptando también su metodologí a general a la directiva 2007/ 60/CE , en sus últimas revisiones in corpor a aspectos tales c omo la ampliación a nuevas var iables par a la definición d e la peligr osidad de las inundaciones, como son el aporte de sedimentos y de contaminantes dur ante la inun dación, la identifi cación de formas geomorfol ógicas como los abanico s aluviales o torrencial es, o b. C onos de d eyecc ión y aban icos fluv iale s : a. T oda la s uperfic ie del cono de deyección . c. P arte cent ral de sector es del territ orio a clinal es o endor reico s . III. Zona d e pelig rosidad baja : sector de l terr itorio e n que solo se prod ucirán inunda ciones con c arácte r ex traordinario , baja fr ecuenc ia (PR 500 o superi or) y cala dos y v elocida des muy bajos , no suscept ibles de produ cir daño a la población . Equivale a l a zona inun dable de baja proba bilidad d e la Dire ctiva de inunda cione s y la zona inundable ex cepcional del S NCZI y de la Directr iz Bási ca de Pro tecció n Civ il . Los princip ales criter ios para su delim itación son: a. R íos y arr oyos al uviale s 1. Geomorf ología, c omprend iendo t odo el fondo d e valle, b ien sea la ll a nura de inunda ción o rellano s de fo ndo de v aguadas y terr azas in feriore s . 2. Es tu di o hi drológi co - hidrá ulico . 3. Estudios históri cos y botáni cos . b. C onos de d eyecc ión y aban icos al uviale s . 1. Z onas in terabani co o in terconos , en pr evisión de pos ibles camb ios bruscos por mit igació n o av ulsión later al, u obstru cción de l can al alimenta dor en e l ápice . c. Z onas con e scasa pen diente ( <2%) . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 101 la co nsideración del efecto del camb io climático o potenciales camb ios futuros del uso de l suelo . Y de igual mod o, otr os as pect os como (Ol cin a, 20 10): - E l cambio de las condic iones hidrológicas en la cuenca vertiente, derivadas de c ircunstancias de fuer za mayor no previstas, co mo gr andes incendios for estales o pro cesos de urba niz aci ón q ue pue de n ca m biar l a s condicion es de la escorrentí a. - La acu mulación de efectos sinérgicos negati vos por la interacción de numero sas act uacio nes ur banísticas e infraestru cturales dentro de las zo nas inundables, las cu ales pueden alterar signif icativamen te los flujos del agua resp ecto de la situació n anterior a su desarrol lo. III. Bases co nceptuales y an tecedent es teóri cos, apl icados y normat ivos en l a temátic a de es tudio . Página 102 Índic e Cap ítulo III 3.1. B ASES CONCEPTUA LES Y A NTEC ED ENTES TEÓR ICOS . ........................................................... 69 3.1.1. La peligr osidad natural en ámbitos mediterráneos . ........................................................... 70 3.1.1.1. Antecedent es en r elación a las inun dacio nes en el litoral med iterráneo. ................. 70 3.1.1.2. Otr os pel igro s: b as es con c ept u ales y ant eceden t es sobr e hi d rogeo morfo l ogía medit errán ea. ................................................................................................................................ . 72 3.1.1.3. Otros peli gros: ba ses c onceptuales y antece dentes sobre e rosión hí drica. ............... 73 3.1.2. El estudi o de la p eligrosid ad asocia da. ............................................................................... 76 3.1.3. El estudi o del rie sgo como un h echo territor ial, y el caso co n creto de los espacio s peri urbanos. ....................................................................................................................................... 78 3.2. A NT ECEDEN TES N ORMA TIV OS RELACION ADOS CON EL ANÁLISIS DE L AS PE LIG ROSI DADE S NATU R ALE S Y SU GESTIÓN Y ORDEN ACIÓN T ERRITO RIAL . .............................................................................. 80 3.2.1. Directrice s y no rmativas int ern acion ale s. .......................................................................... 80 3.2.2. Regla men tos y di recti va s eur o pea s. ................................................................................... 82 3.2.3. Legislació n esta tal. .............................................................................................................. 84 3.2.4. Legislac ión autonómica andaluza. ...................................................................................... 86 3.2.4.1. La ev oluci ón recie nte de l estudio de l a peli gros idad de inunda ción e n la com unidad autónoma andaluza. ....................................................................................................................... 88 3.2.5. Otras l egislaciones autonómicas. ....................................................................................... 93 3.3. A NT ECEDEN TES A PLICA DO S . ........................................................................................ 96 3.3.1. Ant eceden t es int erna cio nal es . ........................................................................................... 96 3.3.2. Ante cede ntes naci onales. ................................................................................................... 97 B B L L O O Q Q U U E E I I I I . . C C A A R R A A C C T T E E R R I I Z Z A A C C I I Ó Ó N N Y Y P P A A R R T T I I C C U U L L A A R R I I D D A A D D E E S S D D E E L L A A S S C C U U E E N N C C A A S S P P E E R R I I U U R R B B A A N N A A S S E E N N Á Á M M B B I I T T O O S S M M E E D D I I T T E E R R R R Á Á N N E E O O S S . . I I D D E E N N T T I I F F I I C C A A C C I I Ó Ó N N D D E E P P R R O O B B L L E E M M A A S S Y Y D D E E B B I I L L I I D D A A D D E E S S F F R R E E N N T T E E A A L L A A I I N N U U N N D D A A C C I I Ó Ó N N Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 111 Segú n el í ndice de hu medad o índic e de ari dez, defi nido c omo el coc iente en tre la p recip itació n y la evapotr anspiración po tencial anual según Penman (UNESC O, 1979) , el lito ral mediterráneo se situ aría pri ncipalmente en zona semiárida y su bhúmeda. 4.1.1.2. Característi cas y consecu enci as de la torrenci alid ad pluviom étric a . L a tor rencialidad pl uviométric a, más allá de lo s caudales p unta qu e originan , también dan lu gar a otr a serie de resultado s en el sistema flu vial de especial relevanci a para lo s estudios que nos o cupan, como s on la erosión de suelos, el fu ncio namiento de los fenó meno s de tran sport e y la pro d ucc ión de deslizamiento s superfici ales en las laderas de las c uencas y de fl ujo s de derru bios en lo s can ales torrenc iales. Al ref e rir nos a los eventos pluviom étricos torrencial es, hablamos de episodios de lluvia de corta duraci ón y elevada intensida d, qu e aparecen tr as los lar gos perio dos de inactividad, y q ue más allá de la abu ndante escorrentía que generan, en apenas unas horas movilizan una gran canti dad de material , activando int ensos mecanismos de ero sión, transpor te y sedimentación. Estos ep isodios, atendiendo a la vari a ble de precipitac iones máximas en 24 horas , su ponen pa ra la regió n andaluza un 10% del total de las llu vias anuales, mientr as que en la provin ci a de Málaga se eleva n a l 13,4% . Por su par te, las máximas pr ecipi taciones absolu tas representan en An dalucí a un 15 o 20% de la pr ecipitación me dia anual , elevándose en Málaga al 3 6,6%. Un ter cer indicador de la import ancia de estas pr ecipitaci ones en la regi ón andalu za, sin dejar de ser un c ontexto m uy sup erior al litoral mediterráneo, y por lo tanto, que suaviza los resultados, pu ede ser e l umbral de los 100 m m que se estim a necesario co mo media para activ ar el funcionami ento de una rambla, y q ue supuestamente su cede una vez cada 10 año s, mientr as que en Andalucí a se ha repetido 37 ocasiones en a lo lar go de 75 años, esto es, 1 vez cada 2 añ os (P ita et a l. , 199 9 ). Tales evento s torr enciales están estr echamente r elacio nados con la peligrosi dad, al tr atarse de un import ante sistema de transmisió n de materia y energía en la cuenca, y definen un escenario hidrol ógi co - hid ráu lico con una serie de c aracter ísticas específ icas. Éstas, siguiendo la d escripción inclui da en la Guía metodo lógica para el desarro llo del Sistema Nacio nal de Cartografía de Zonas Inun dables (2011), son l as siguientes: a. Impredeci bilidad o difi cultad de predic ción : n ormalmente las avenidas to rrenciales se generan por fenómenos convecti vos o tormentas loc ales de d ifíc il pr edicción. De igu al modo, e n otras ocasiones se relac ionan con procesos de desestabilizaci ón de lad eras y rotur as de presas natural es o artifici ales, igualm ente dif ícile s de prev er . b. T iemp os de r espu esta pequeñ os : d ado el peq ueño tam año de las cu encas mediter ráneas y sus elevadas pendi entes, los tiemp os de concentració n suelen ser muy bajo s, del orden de unas poc as horas o inclu s o minut os . c. Alta c apacidad erosi va y de transporte : l a eros i ón de las c abeceras suele ser muy intensa, por las elevadas p endientes y la coexi stencia de mecanismos de inestabilidad de laderas . Esta defini ció n, no obstant e, es aplic able a la práct ica totalidad del cau ce, riberas y lader as próximas. IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 112 Se evacu an grandes c antidades de sedimento en p eriodos de tiemp o muy c ortos, especial mente en cuencas con mater ial no conso lidado . d. L os mec anismos de tr ansporte se c aracter izan por una elevada pr opor ción de car ga sólida y una alta comp etencia . E sto agrava l as consecuencias de las inun da cio nes torrenciales, atendiendo a do s variab les princi pales: la pro porción agua/ sedimentos y la velo cidad de la corrie nt e . e. For mación y colapso de presas naturales y ar tificiales : l a obstrucc ión de los cauces duran te episodi os de avenida es un f enómeno relativamente f recuente en los sistemas to rrenci ales, rela cion ado c on los movimientos en masa y e l t aponami ento de tramo s estrechos po r acu mulación de fragmentos vegetales o bloqu es roco so s . S on especialmente frecuentes y graves en las p roximidades de pu entes, entub aciones y cualqui e r o tra infraestructura qu e interru mpa el funcionamiento n atural del cauce . A l romperse estas presas, se gener an cau dales punta muy su periores a la aveni da ordinar ia, y co n un po der destructivo much o may or por la numerosa car g a que i ncorporan Todo s estos procesos multiplic an ya n o s olo la pelig ros idad , sino también la v ulnerabi lidad de las cu encas fluviales que los acogen, pues además, l a espaciada diferencia temporal ent re los eventos da luga r a q ue n o re s u lten “esp erabl es”, e in cluso qu e sea dif íci lmente reco noci ble en el ter reno la existenci a de los cauces y las fo rmas geomorfológic as resultantes. Atendiendo a estas peculiar idade s, y a la estrec ha relación de la torrenciali dad con los otros riesgo s asoc ia dos que se citaban e n el capítu lo de intr oduc ción y objetivos , co m ien za a ser evidente la necesidad de apli car en el ámbito torrenc ial m editerráneo métodos de análi sis y propuestas de gestión di ferentes a lo s ha bit uales , adaptados a dich a s pa rticu laridades . 4.1.1.2.1. El caso concre to de la producción de res iduos sólidos por erosión de suelos . La ero sión de suel os, el co nsecuen te aport e de sedimentac ión al f lujo y en úl timo lugar el nivel de aterram iento del lecho están regu lados por la intensidad del agu acero, la estructura y textu ra edafoló gica, la protecc ión del suelo frente a la ero sión, la pendi ente o los l aboreos agrícol as realizado s en las cabecer as. Se trata de una variabl e temporal con gran inc idencia sobre la magn itud de las avenidas en las zo nas medias y bajas y su potencialidad catastr ófica. El gr ado de aterramiento del c auce explica, en gran med ida, el c alado y extensió n de la lámina de inun dación y se co nvierte en un in dicador del estado de salu d del arr oyo y su cu enca. Las avenidas de aguas li mpias suel en evacuar sin exc esivos problemas, en c ambio, l as catastrófic as están frecu entemente relacion ada s co n importantes caudales só lidos. En lo s tramo s medios y baj os de los c auc es, al sedimentar, este aporte eleva p rogr esivamente el le cho, re d ucie nd o la capa c idad de la vía de desagü e. Además, el p roc eso se retroal imenta, y a su vez la inundación provo ca más erosión en deter minadas pa rtes del llano de in undaci ón y e n el pr opio cauce. Su ensancha miento , l a soc avación de las orillas o l as acanaladuras son f enóme n os fr ecuentes duran te las avenidas e inu ndacio nes, que se asocian tam bién a un a pérdida de pr oductividad de l os Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 113 sue los ( Ayal a - Carc edo y Olcina, 2 002) . Junto a ello , se favorecen colapso s del drenaje, zapamiento de laderas o i nhabilitac ión de infraestructur as ( Fig ura 2 ). Figura 2 . Imagen i zquierd a: acumul ación de s edimento s heter ométri cos en un a de las obras de paso de la cue nca del arr oyo Pilet as. Im agen derech a: aterram iento cas i compl eto en entubam ientos d el cauce d el arroyo Poll o Zamora . Fotos: autor . 4.1.2. D is pos ic ión y m orf ol ogí a de l re lieve de l li toral me diterrán eo andaluz : siste mas flu viales resultan tes . No so lo por su r égimen pluviom étrico la cu enca mediterr ánea es lugar de extrem o s, sino ta mbién por lo s rasg os fí sicos del t errit orio. El relieve, en general muy montañoso y con una marcada ori entación paralela a l a costa, llega a presentar grandes desniveles, co n un paisaj e muy accidentado, interru mpido esporádicamente p or valles alu viales y llanur as deltaicas litorales en donde se co ncentra la mayo r parte de la po blaci ón y la activi dad eco nómica. Co n frecuenc ia, estos relieves finalizan d irectam ente e n for maciones ac antiladas. El lit oral mediterráneo está config urado por el encuentro de las placas continentales eur opea y afri cana, presentando una platafo rma continental estr echa, do nde los reli eves bético s hacen de tel ón de fondo p róx imo a l lit ora l. En l a e strecha franja li toral se suc eden llanur as aluviales, con zo nas húmedas, al buferas y deltas. Se lo caliza este lito ral sobr e las Cordilleras Béti cas, apar e ciendo representadas la may or p arte de las distintas u nidades en qu e s e subdi viden las Zonas Internas de esta co rdillera. E n la zona que nos ocup an, están co nformadas por el Alpuj á rri de y Maláguide, co n materiales de edad p aleozoica q ue han sufri do procesos de metamorfismo . A continu ación de é stos, se local izan una serie de unidades, en su mayo r par te carbon atadas, que bor dean por el norte en una f ranja disc ontinua a los mat eriales Malágui des y, más raramente, a los A lpujárrides. Comp letan l a cordil lera lo s material es neógen os qu e ap arec en en el Valle del G uadalho rce y l itoral almer iense, d onde tam bién enc o ntramos manif estaciones volcánicas del N eógeno - C uat ern ari o, e n la zona de Cabo de Gata. Los ríos y arr oyos mediterráneos, en su s cursos altos, aprovec han las líneas estruc turales del relieve y los con tactos litológicos co n rocas más blandas y de inferior grado de compacidad, m ientras que en IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 114 sus cur sos medios y bajos se encajan sobr e materiales de sedimentaci ón neógena, tales c omo limos, margas y ar eniscas, gener ando fr ecuentes glaci s. No ob stante, en líneas gener ales se trata de cau ces de escasa lo ngitud y fu ert es pendientes, que n acen ya pró ximos a l mar . En el extr emo orienta l del litor al mediterráneo andaluz, donde se lo caliz an las formac iones de rambl as, se favor ece la formac ión de costas bajas en sus desemboc aduras, por la enorme acumul a ción de mater ial es erosi onados aquí depositados. Est o últi mo es otra mu estra muy expr esiva del co mportamiento y peligr osidad de la red fluv ial desde el pun to de vista de los riesgo s naturales. Centrando ahora el análisi s en los disti ntos tip os de sistemas y redes flu viale s que a parec en en el ámbito de estudio, debe partir se de la distinc ión entr e dos tipo s de sistemas flu viales pr incipales (Segur a Beltrán et al. , 20 0 2 ): - Autóc tonos, con cuencas de escasa extensión sup erficial, qu e se desarrollan exclusivamente bajo caracterí sticas mediterráneas, con cau dal efímero o direct amente con co mportamiento de rambla. - Alócto nos, con caudal permanente y cu en cas algo mayo res, que nacen fuer a del ámbito mediterr áneo. Aquí existe c ierta variabil idad climática. Caracter ísticas comunes a amb os sistemas fluvi ales son la esc asa cubierta vegetal, lo s suelos débilme nte desarrollados, con importan tes porcentajes de leptosoles, r egosoles y antrosoles, la elevada permeab ilidad de los materiales, princi palmente calcáreo s, y la densa ocupació n antróp i ca de los llanos de los inunda ción. El r esultado de tales con dicionantes es una r ápida concentr ación del caudal, con hidrogramas bru scos, de súbita crecida, tipo flash flo od , y tiempos de desfase de apenas unas p ocas hor as. Los regi stros de c audales obtenido s en los rí os litoral es mediterráneo s arrojan resultado s espectac ulares. Entre los ríos alóctonos, el Turia en octubre de 1957 alcanzó un caudal instantáneo de 3.7 00 m 3 /s; el Jú car en 1982, más de 5.0 00 m 3 /s, c on p untas de 15.000 m 3 / s; y el S egura en 18 79 registr ó 1.980 m 3 /s. (Segura Beltrán et al. , 20 02). En cuan to a l os r íos a utóctono s, ramblas y torr entes, apenas vehicu lan caudal después de las lluvias, y en estos caso s la despro porción del hidro grama es aún más ac usada. Las inu ndaciones pro vocadas p or estas crecidas su elen se r, c on mucho, más desastrosas, pues su elen coincidir co n cauces ocup ados debido a la falsa segur idad que provoca la ausencia de c audal. En tales contexto s, cabe distingui r tres tipo s de redes, no nec esariamente indi vidualizadas en el te rrito ri o: - R ed d e caráct e r de nd ríti co y j era rqui zad a en las cuenc as más importantes. - R ed también dendr ítica y con cierta jerarqui zación , cuyos cauc es, frecu entement e de morfo logía “ramb la” en los tramo s medios y bajo s, presentan un régimen de ca udales car a cteri zado por su gran variab ilidad . - R ed de ar royos cor tos de corto recorri do, perpen dicula res al lito ral , con fuerte p endiente y apor tes esporádicos. En lí neas generales, y es un fac tor notable para explic ar las frecuentes inundac iones, se trata de redes de d renaj e muy den sas y a la v ez poc o j erarqui zadas, co n pr edominio de pequ eñas c uencas qu e fragment an el ter ritori o en un m inucio so y e scasamente o rganizado mosaico fluvial. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 115 Las cu en cas extensas y jerarqu izadas en t orno a un rí o p rin cipa l son las menos frecu entes , predo minando las cuencas medias, de drenaje estac ional, y aún m ás las cuencas pequ eñas, con funci ona mie nto d e ra mbl a, s olo t ras lluvias mu y intensas. Son , además, cuencas con fuertes pendientes lo ngitudinales, que en las cabeceras superan fác ilmen te el 40% de pendie nte m edia, y q ue en p oc os kil ómetr os desem bocan en zo nas lla nas y deltaicas, c on brusc as rupturas de pendiente qu e aportan u na fuerte susc eptibilidad frente a las inundaciones (P ita et al. , 1999) . Atendiendo ahora al trazado longitudinal del sistema fluvial , tomando la división básica de Schumm (1977), se pueden citar una serie de carac terísticas geomorfol ógicas y d e erosi ón/transporte/sedimen tación segú n hablemos del tr amo alto , medio o bajo del curso. E stas car a cterí sticas dan lugar a con textos diferentes que influ yen decididamente en la pro ducción de avenidas. Aun que los ríos medi terráneos son habitual mente de cor to recorri do y en o casi ones car ecen de alguno de estos tramos, pu e den con siderarse, precisamente por esa escasa superf icie, sistemas casi “de libr o” en la mayor parte de los c asos. E n el tramo alto los cauc es discurr en encajados en los c ord one s mont años os litorales, sin llano de inund aci ón, d re nand o to rren te s y arroyos de lech o ro cos o y tipo braided . El movimie nto del agua es unidi mensional y pueden alcanzar se calado s y velocidades importantes. Existe p red omini o de los pr ocesos de generaci ón del flu jo de es corr entía y producció n de sedimentos, escaso de sarr ollo de la zona de tr ansferencia y prác ticamente ninguno de las áreas de depósito. El tramo med io di sc urre normalmente p or los mi smos complejo s montañosos del tr amo anter ior, aun que con r elieves más moder ados, o bien por valles in te riores. E xiste un predominio de la z ona de transf erencia, perdi end o influenc ia la producción de sedimentos a favor de la progresiva apar ición de zonas de sedimentac ión. P ueden apar ecer ya terr azas, al menos en lo s curso s de mayo r importancia. La pend ie nte dis minuye, el rí o ocup a el fon do del valle c on su cauc e menor, e inva de la pr imer a terraza c uan do éste es insuf iciente. El m ovimiento del agua es tam bién un idimensio nal, pero existe u na imp ortante difer enc ia en calado s y niv eles entre el c auce or dinari o y el extrao rdi nario. Se pu eden producir inun da ciones en l lanuras elon gadas e n las qu e se diferencia l a vía de intenso desagüe y los m árgenes de flujo inefec tivo. En cualquier caso, este tr amo es el menos representati vo de los río s que nos ocupan, y no es extr año q ue se pase directament e de tramo s altos a desemboc aduras, casi sin fase interm edia, y generando impor tantes abanicos al uviales. El tramo final se suele desarr ollar ya sob re llanu ras litorales o piedemo ntes, c on baja pend iente , y un co mportamiento del flu jo que puede llegar a ser bidimensional. E l calado es escaso pero la vel ocidad es alta aún . Aquí , las zonas inu ndables pu eden alcanzar ampli as extensiones, de fo rma triangu lar. En el cambio brus co de pe ndient e al desembo car en el llano alu vial su elen producirse abani cos aluvi ales. Éstos co nsisten en depósitos fluvi ales con forma de conos que irr adia pendiente desde el punto donde la c orriente deja el área mo ntañosa. Su elen estar relacionado s con los ríos braid ed , y deben su formac ión a la migración lateral de lo s cauces, que a med ida qu e colmatan una parte del co no se desplazan en bu sca de pendientes más favo rables. E l depósito se pro duce por el aumento de anchur a del canal y la disminuc ión de la profundi dad del flujo, al p asar de una zona confi nada a otra abierta, con la consiguiente disminu ción de velo cidad y pérdida de la c apaci dad de transp orte. E n IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 116 oc asiones responde también a la pérdida de caudal por infiltrac ión del agua al pasar de materiales impermeable s a otros más perm eables en una zona ll ana (Segura Beltrán et al. , 200 2). De igu al modo, el tr amo fi nal es donde el si stem a dep osi ta su car ga de sedimentos, con lo que el riesgo de inundación suma una de las c aracterísticas más not ables de las redes flu vial es mediter rán ea s : la carga sól ida de su flujo. Con t odo lo ant er io r, y atendiendo fundamental mente a las elevadas pendientes de las cu encas fluviales, debe conc luirse que el modo en que se est ruct ura el r elieve del lito ral medit errá neo andaluz es u n impor tante condicionante del r iesgo de inun dación en la r egión . Paralelamente , es también u n fac t or determinante para la er osió n y producció n de sedimentos, y par a los mo vimientos en masa, todo s ellos proc es os asociado s a la inundación. 4.1.3. Cambi os f uncio na les y mor fol óg icos en e l u so hu m ano de l litora l medi terr áneo an daluz . La indudable impo rtancia estr atégica y eco nómica del li toral mediterr áneo ha su puesto qu e desde la década de los 50 haya experim entado una cr eciente compleji dad en su es truct ur a, ocup ac ión y funci ones, con cambio s intensos y acelerado s. Su ubicaci ón y característic as naturales y climátic as han actuado como im án turístico, r esidencial y económ ico. El proc eso de litor alización qu e se ha dado en toda Españ a, aquí h a tenido u na relevanc ia aún mayo r, y no sol o rela ciona do con el turismo, si no también co n la agricultura intensi va, l as infra es tr uct uras , las áreas comerc iales y l as deportivas (campos de golf , fundamental mente ) . Así, en una mu y estrecha fr anja de terreno , con evidentes li mitaciones geo morfológicas y de capac idad de aco gida, se ha produci d o una demanda de rec ur s os terr itoriales di fícilmente equiparab le a otr as regio nes de Europa. El sistema urbano qu e se ha gene rad o cuen ta con algunos de los p rincip ales centros regio nales de Andal ucía, y una den sa red de ci udades m edias, c on fu erte ritmo de crec imiento urbano , y qu e muy frecu entemente llegan a co ntactar entr e sí, confor mando un continuo ur bano metropolit ano que h a co lmatado territorialm ente extensos fr entes litorales. Sin ent rar en la afección que h an sufrido los notables valores ambi entales de la regió n mediterránea, se han pr oducido muchas otr as tension es territoriales y ambientales, entr e las que destac an los r iesgos n aturales, tanto desd e el punto de vista de la peligro sidad como de la vulnerabilidad. En la ac tuali dad, el litoral mediterr áneo no sol o es el territo rio con m ay or inestabi lidad y transf ormaciones terri toriales de la península, sino también uno de los más dinámicos, estratégic os y pro du ctivo s. En cualquier caso, la crisis inmob iliaria ha puesto en evidencia lo que era una realidad ya desde el pr inc ipio de este p roc eso: l a insosten ibil idad de su desa rro llo y lo irr eal del crec imient o econ ómi co, bas ad o fundamentalmente en la c onstrucció n y el turismo r esidencial. La intensidad y rap idez de estos pr ocesos ha ge nerado patrones territor iales confusos, desorgan izados y poco afines a la dinámica natural hidrol ógica e hidráulica de los espacios mediter rán eo s. La actividad humana ha actuado tanto induciendo el peligro, como g enerando exposic ión y vulnerabili dad frente a las crecidas e inu ndaciones (Galle gos, 201 3) . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 117 4.1.3.1. Co ndicio nantes de l riesgo aso ciados a los usos agrar ios del lito ral medit errán eo . El litor al m editerráneo andalu z duran te la segunda mi tad del siglo X X y los años que llevamos de l siglo XX I se ha ido dibujando como un escenario de paisajes u rbanos, turísticos y residenc iales , pe ro más allá de éstos, h istóric a mente siempr e ha sufrido una fuert e presión demográfic a, que con anterio ridad a los año s 50 es taba relac ionada fundamentalmente c on los apro vechamientos agrar ios. Tales aprov echamientos han qu edado ahora relegados a los tr amos medio o alto de las cuencas flu viales, apareciendo tres estadios dif erentes: - Espac ios agrícolas tradici onales - Espac ios agrícolas tradici onales abandonado s - Nuevas agr iculturas Así, y ya si n tener la r epresentatividad qu e ha tenido an cestr almente, sigu en existiendo numeros os espacio s agrícolas tr adicionales. Pero tambié n tienen un peso important e los terrenos agr ícolas abandon ados y las nuevas agr icultur as, considerados en tér minos cu antitativos, por su extensión, l os prime ros , y cual itativos, por su loc alización, los segu ndos. 4.1.3.1.1. Los e spacios agra rios y el f rági l equili brio d e la región: vegas y m arismas, secanos en ladera s y nuevas agric ult uras . Para el anál isis glob al de los grandes tipo s de aprovechamiento s agrarios en el litoral mediterrán eo, se ha consu ltado el Mapa de Paisajes de Andalucía y su memori a (Consejerí a de Medio Ambi ente de la Ju nta de Andalucía y Universidad de Sevil la, 2005 ). Consider ando en pr imer lugar lo s espacios c uya localizac ión espacial está más direc tamente relac ionada con los riesgo natur ales, destacan los regadíos de valles y mar i smas , que se concent ran pri ncipalmente en zonas llanas de vegas, donde lo s aluvi ales de los r íos permiten una fác il disposició n de recur sos, al mismo tiempo que pr esentan condiciones más f avorables par a los cultivos. S u mayor desarrol lo se en cuentra en ejemplos como las vegas de los río s G uadalhor ce o Andarax, si bien so n casos excepci onales, y mayori tariamente r esponde a estrechos vall es de ríos co n cuencas meno res. La existenci a de agua y la calidad de los su elos ha n perm i tid o una oc upa ci ón de ns a y pro longada del suelo que, a su vez, ha dado lu gar a una trama parcelaria y u na diversificació n de usos compleja y ric a. Como consecu en cia, los co mponentes car acterísticos del p aisaje agrar io dominante se entremezc lan aquí con una densa pr esencia humana. De i gual modo, estas zo nas, tanto c uando se loc alizan en la llanu ra litor al como en los valles de las cu encas medias, normalmente estrec hos y con ter razas muy encajadas, tienen un elevada exposic ión a la inundabil ida d. IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 118 A exc epció n de l as vegas, e l lit or al m e d iterráneo ha bía pe rmanec ido al margen de c ualquier actividad pro du ctiva an trópica hasta la segunda mitad del si glo XX . Pero en esta fec ha, y por u na ser ie de avances téc nicos en el campo de la agronom ía, como el descubrimiento de la potencia de los freátic os litorales y las excelenc ias del cl ima para l a propiciar la preco cidad productiva, co mienzan a desarro llarse agriculturas intensi vas bajo plástico s y c ultiv os exóticos, muy competiti vos en merc ad os exteri ores. Así , desde los años 60 los i nvernadero s se han ido extend iendo hast a la actu alidad por hoyas y llanuras mediterrán eas, principalmente de los Campos de Dalias y Níjar, y en laderas y verti entes montañosas del mism o litoral de la Axarquía mal agueña y costa granadina. Estas agri culturas intensivas, q ue han podido competir con el proceso urbanizador y perman ecer, se han tecn ificado, obteni endo altos rendimiento s en á mbitos donde la topo grafía y los recurso s edáficos e h ídricos deberían ser limit antes, llegando a ex tender se inclu so por laderas con pendi e ntes pro gresivas y cotas elevadas. No ob stante, más allá de l a sup erficie dir ectamente ocup ada, precisa de impo rtantes inf raestructuras vi ales e industr ias auxil iares, generan do modelos terri toriales compl ejos . Además, lo s inv ernadero s han producido dos efectos destacables para l os riesgos natur ales: la impermeabi lización del suelo y lo s aterrazamientos brusco s. Más allá de lo an terior, estos espacio s han consti tuido otro de los factores explicati vos del desarrol lo productivo y ter ritorial de l lit oral medit er rán eo. Paralelam ente a la s nuevas agr icultur as, los apro vechamientos tr adicionales, f undamentalmente cu ltivos de secano en l aderas, comenzab a a abandonarse y dejar espacio s yermos, si bien no deja de ser ci e rto que o cupan aún un destac ado porcentaje de la región. A un q ue ap a rez ca n po r t odo e l litor al, se concentr an de manera más destacada en la c osta malacitana. En últ im o l uga r, l os pastizales destinados a usos ganaderos están u bicados mayoritar iamente en las cabec eras de cuencas, don d e se prop icia una ganadería extensiva de ganado caprino y ovino . Anc estralmente , y tal como se ha co mentado en la intro ducción a este apartado , el intenso apro vechamiento agrario en la montaña mediterr ánea ya la ha ido configuran do co mo un es pac io pecul ia r, p ues ot ras reg iones con relieves si milares no han suf rido tales usos y tran sformaciones. Una vez agotado s los estr e chos valles f luviales y vegas lito rales, la agr icultura se ha extendido po r laderas c on fuertes pendientes, o inc luso ha usado terrenos mal drenados, con problemas, entr e otros, de in salubridad. S e han usado po r tanto, espacios de escasa aptitu d agrícola y f recuentemente pro du ctores y/o receptores de riesgos nat urales. En lo s últimos año s, en término s generales, la evol ución ha sido hacía el ab andono de b uena par te de tales apro vechamientos, a unque no queda c laro si este proceso ha supuesto un incremen to o decrement o en la produc ción de riesgos nat urales, p ues algun os autor es citan, por ejemp lo, que se ori gina un aumento de la pérdida de suelo, mientr as q ue otro asegur an q ue la vegetació n natural arbu stiva o herbác ea que ocupa lo s antiguos labr ados le pro tege mejor que su uso anteri or. En cual quie r cas o, l a rec ol oniza ción o n o po r pa rte d e l a ve ge tación y el modo e n qu e e voluc iona la erosión potenc ial y l a pro ducció n de sedimentos está es trecham ente relaci onado con las c ondic iones clim áticas, que sí es cier to que pueden co nsiderarse esc asamente favorabl es en nuestra región. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 119 En r es umen, el uso agrario en los tramos altos de las cuencas f luviales conlleva un a fr ecue nte r upt ura del frági l equil ibrio de los ecosistemas del m onte medite rrán eo, fundamentalm ente relacionado c on la e rosión e in corporac ión de sólidos al c audal, tal como se explic ará con más detenim iento en el próx imo s ub - apartado. En tr a m os me di os, se relaciona con la exposición a las inundaci ones . Son altamente v ulnerable s a las cre cid as por la pérdida de bancales arr astrados por el agua, y altamente peli groso s por las ráp idas modif icaciones que intro d ucen en la din ámica fluv ial (en ocasiones basta un solo ev en to to rmen tos o para que se pro duzcan estas alteraciones de la din ámica fluvial y del comportam iento sistémico) , así co mo por la inco rporación al caudal de elementos pr ocedentes de la ac tividad agraria, mo vilizado s por la zapa de terr azas y már genes cult ivados. De igual modo, en tramos bajo s dan lugar a una elevada exposic ión fr ente al riesgo de inundación . 4.1.3.1.2. Los p roc esos er osi vos a soci ados a lo s usos agrarios y la p roduc ción d e restos veget ales . En las ú ltimas décadas se ha n pr oducido int ensos cambios en la r egión mediter ránea andaluza, y d e manera más evi dente, en sus áreas más m ontaño sas. Estos camb ios han estado relacion ados frecu entemente con los aprovec hamientos agrario s, ya sea por abandono , cambio de uso o entrada de nu evos aprov echam ient os ligados a las nuevas agricu lturas intensi vas o alentados por polític as europeas. S i bien el cambio de paisaj e ha sido un efecto i nmediato y destacable, no es meno s notab le, aunque haya sido en un p lazo más prolongado, la afección sobre los balanc es de agua y sedimentos ( Abadín et al. , 20 0 4). E n el I nforme d e Soste nibilid ad Am bienta l del Pla n hi drol ógico de la demarc ación hidrográf ica d e las Cuenc as Mediterrán ea s Andalu zas (2010), se realiza el sigu iente análisis de las par celas más afectadas p or la er osión en los disti ntos apr ovechamientos agr ícolas y eriales: - Cultivo s leñosos: este tip o de cu ltivos presenta unos valor es de pérdidas de su elo entre altos y mu y altos en l a dem arcació n de la cu enca mediterr ánea andaluza. N ormalmente se encuentran en zonas d e elevada pendiente don de la densidad de la plantac ión es baja, generándo se surcos, regatos y fin almente cárcavas, que son indicadores de la erosi ón hídr ica que se pr oduc e en el ter reno . Su elen ser suelos con cultivo s leño sos como el almendro, la vid, frutale s y el olivo. - Cultivo s extensivos de secano: normalmente los culti vo s de secano situ ados en zonas de fuer te pendiente y qu e no son o bjeto de prác ticas de conservac ión dan lug ar a importantes pérdidas del su elo como consecuencia de la erosión. El laboreo llevado a cabo en máxima pendiente ju nto con la quema de rastro jeras o la utili zación de maquinaria muy pot ente son prác ticas que contribuyen al i ncremen to de los procesos erosi vos. - Sistemas agro silvopastorales afec tados de sobrepastor eo : a la excesiva carg a de ganad o se le debe añadi r el empleo de t écnic as inadecuadas de man ejo de tierr as de pastos, c omo es el caso de la quema de matorral o la ausencia de rotaciones, todo ello en tierras con elevadas pendi entes o t ierr as delezn ables, qu e contri buyen a la degr adación de las sup e rfici es. - Sistemas agr onómico s de regadío: lo s aspecto s a tener en c uenta y qu e van a pro mover el proc eso de la desertifi cación suelen ser la sobr eexplotación de ac uíferos, el deterioro de la calidad del agua, ya sea por intru sión salina o por polución con agroquím icos, y la salinizac ión de los su elos. Es esp ecialmente en las ár eas c osteras do nde la sobr eexplotación IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 120 abusi va origina l a intru sión de agua de mar y el con siguiente empeor amiento de la calidad química de los ac uíferos. - Ma torrales degr adados y eriales: n ormalmente estas fo rmaciones proc eden de la degradaci ón de formaciones vegetales más madu ras, dotadas de m ayor complejidad ecológi ca. En estos casos se alcan za su máxima gravedad c uando su intensidad es tal q ue se supe ra e l umbral de r eversi bilidad, l o qu e impide l a reco nstrucci ón del terreno aunque c esen las cau sas que generaron dicha degradac ión. Result a especialmente grave la desapar ición de matorral es mediterráneos de gran valor pro te ctor y ecológi co, que en muchas zonas es la única vegetac ión capaz de sopo rtar las crít icas condiciones eco lógicas del entorno. - Cultivo s marginales aban donados: es mu y frec uente en la c uenca medi terránea andalu za la presenc ia de terrazas de cultivo abandonadas debido a los cambios socioeco nó mi cos pro du cido s a partir de los años sesenta. Estas zonas generalmente dan lugar a la desertifi cación, aunqu e t odo dependerá de las co ndiciones edáficas, geomor fológicas y clim áticas. En lí neas generales los aprovecham ientos agrogan aderos en el litoral mediterráneo andaluz tienen escasas po sibilidades de diversif icación, con culti vos poco protector es del suelo, como el viñedo y el almen dro, en zon as de pendi ente y co ndic iones m uy desf avor ables, que impu lsan el p roces o erosi vo, aumentado frecuen temente por el arado de terrenos en fo rma perpendi cular a las cu rvas de ni vel. Además, el sob repastoreo genera un rápido deterioro del suelo a c a usa de su co mpactación, lo que hace dismi nuir la infil tración y aumentar la esco rrentía superf icial y la pérdi da de suelo. De otro lado, además de los co ndicionantes dir ectamente ligados a lo s usos agrario s, también debe co nsiderarse otros de gran relevanc ia como los incendios forestal es, la pérdida de cub iertas vegetales pro tectoras o la ur banizac ión de las cuencas medias o i ncluso de las cabec eras. No obstante, al citar se el pr obl ema de la erosión no solo se qu iere hacer referencia al ri esgo natural en sí, sino también a la producción de sedimentos sólidos qu e con lleva y a su posterior arrastre por los c audales de esco rrentí a e inco rporaci ón al fluj o de río s y arro yos. La inc orporació n de tales sedimentos, j unto con la incorporac ión de restos vegetales, inc rementan notablem ente la extensión y el daño po tencial de las lámin as de inundació n. 4.1.3.2. Celeridad e intensidad d e los cam bios en la morf ología y diná mica fu ncional del l itor al medit errá neo : evolución de la población y el pobl amie nto . Otros do s grupos de factores del medio humano dir e ctamente relac ionados con la producc ión del riesgo d e inund a ci ón y a s ocia dos s on la p obla ci ón y el p oblam ien t o, y para el cas o que n os oc upa debe hacer se referenc ia al modo acelerado e inten so en qu e ha carac terizado y car acteriza su dinámica f uncional e impla nt ación en el te rritorio . Junto a esto, la mo rfología del patr ón de poblamie nto en el l it or a l mediterr áneo andaluz tiene unas peculiari dades , igual mente co ndicionantes del riesgo , q ue serán descr itas en este apartado . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 127 Figura 5 . Di strib uc ión de la s cl ase s de sue lo e n el áre a urb ana de Málaga. F uente: OSE, a partir de datos d el Sistema de Inform ación Urbana del Mi nisterio de Viviend a . Este f enóm eno es extensible a toda la Costa del Sol, donde el porcentaj e de suelo urbano no co nsolidado alcanza el 4 ,46% del total terr itorial, m uy por encima de c ualqui e r otra c iudad o regió n español a, cuya media es del 1,14 %. Igualmente, e l Área Urbana de Málaga presenta l os m ayores porc entajes de crecimiento de las pri ncipales áreas urb anas de España, alc anzando par a las áreas de desarrollo - consid e rand o el s uel o urbano no c onsolida do y urbaniza ble delim itado - un 12,31% del to tal, cifr a que alcanza un 18,28% cuand o s e contempla el su e lo urb anizable no sec torizado. Esto supone que el desarro llo previsto aumentar ía el tamaño del te jido ur bano del área en u n 88,54%, y en el caso de c ontabilizar el suelo ur banizable no delimitado , llegaría hasta el 13 1,49%., esto es, más del dobl e del área urbana ac tual. En r elación, por últi mo, al uso pr evisto para tales su perficies de desarrollo , y parti endo de que el ár ea metro politana cu enta co n 99 mill ones de m 2 edificables , 62 mil l ones de m 2 se en cu entran en ámbi tos o sect ores con u n us o pre d omina nte res ide n cial (6 2,30 %), 17 m il lone s de m 2 s in us o pred ominante determinad o (17,38%), 11 millones de uso predominant e industrial (11,33%) y 9 millones d e uso pred omi na nte te rcia rio (8 ,99 %) . 4.1.4. L a peri urba nizació n de l li toral m editer ráne o com o condici onant e del ries go . Como se ha venido na rrando, e l litor al mediterráneo andaluz en la actualidad se presenta c omo un co ntinuo urbano en la pr áctica totali dad de su terri torio, resultando las áreas periurb a nas un nexo de este con tinuo en los espacios inter sticiales. Por ello, hasta aho ra se ha descrito el litor al en su conjunto. No obstante , el propi o hecho d e la periu rbaniza ción , más allá de for mar parte del pr opio obj eto espacial de análisis, es uno d e l os f a ctores más determinan tes en relac ión al riesgo, por lo que este apartado se centrará en anali zar sus p articularidades. IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 128 Segui damente a dich o anális is , se determinar á la imbric a ció n que existe entre l as cuencas f luviales periur banas y el espacio de riesgo. Los espac ios periur banos tienen una impo rtancia cuan titativa y cuali tativa destacable en el ámb ito litor al mediterráneo . La importanci a cuantitati va ya ha q uedado patente en apartados an terior es, cu ando se ha descrito el elevado po rcentaje de tejido u rban o disco ntinuo (espacios de interfase) que lo c aracteriza. La cualit ativa también ha quedado reflejada por la complejidad e importa ncia te rrito rial de los patrones territori ales y dinámic as que g e ne ra en nuestra región. El desarr olli s mo ur banístico qu e se viene describ iendo, y más aú n, la mo dalidad es pecí fica de este desarro llismo en el lit oral mediterráneo , ha configurado nu ev os espac ios con rasgos o riginales respec to a las tipologías existentes hasta entonc es, ya sea rural o urbana, además de haber com pli cado no tablemente los sistemas q ue se dan lugar en ellos por las pro pias particul aridades físic as y geográficas de la regi ón. Ante esta situ ación, nos hemos encontrado con ca ren ci as e n los m étod os usados actualmente desde la geolo gía , la ingenie ría, o inc luso desde la geografí a, para hac er fr ente a su análisi s e inter pretació n. Es necesar io, pues, p erfilar nu evos enfoqu es que permitan entender y actu ar fr ente a estas nuevas realidades espac iales. En este s entido , Perl es (2 010), p ro pone i dentificar unid ade s de terr eno c on co mportamiento homogéneo e identif icar los factores en su interior , partiendo de u na concepción del riesgo como f enómeno terr itorial, en el q ue los i mpactos so n consecuencias de la s interr elaciones espacial es y tempor ales entre los distinto s elemen tos y fac tores que compon en el terri torio, sean éstos de c arácter natural o humano. Se plantea ahor a la necesidad de dar el p aso a la aplic ación y concretarlo de manera práctica en una pro cedimient o ad hoc y en una met odol ogía car t ogr áfica. Para abo rdar las par ticular idades d e la g enerac ión del r iesgo en espac ios per iurbanos es nec esario u n análisis p revio de las caracterí sticas de estos espac ios. Desde la Geogr afía se han realizado numero sas aportaciones al concepto de áreas peri urbanas, con gran div ersidad de enf oqu es y termin ologías propuestas: áreas de inf l uenc ia , hi nt er lan d, uml and, á reas p eri urb ana s , rur urb a nas , banlieue s, rural urbanizado , etc (Gonz ále z , 198 7). 4.1.4.1. Las r azones de la periurb anizac ión . El proceso de periurbanizac ión puede deber se tanto a q ue la c iudad , en su crec imie nto, llega hasta un sit io determinado, por mera expansión urbanísti ca no concentrada, o bien a que la c iudad a pare ce en ese sitio determinado. En este segundo caso se debe a la mejora de la i magen de las p erifer ias urbanas, en l a s que surge n ex pro fes o en ese lugar nu e vos desarr ollos urb anísticos , al dejar de ser lugar es de exclusión social y alcan zar d ina mi smo s oc ioe c onóm ico p ro pio . En rela ción a esto , y para el ejemplo de l a c uen ca del Arroy o Jab one ro s, enco ntramo s amb os mode los . En la mitad su doccidental se asienta l a barri ada periférica, de au toconstrucci ón y ur banismo marginal, de “La Mosca”, mientr as que en la mitad sudorient al se localiza la barriada de Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 129 “ Pinar es de Sa n An t ón” , en la qu e se pone en valor el hecho de la peri urban ización, com o lugar de co ntacto con la naturaleza y c ierto aislami ento voluntario fren te la ciudad (Méri da, 1994 ) . Esta reval orización de lo s espacios periurbano s, y el crecimiento disp erso es común a may or o meno r intensidad en to da Eur opa. Poco a p oco se está ro mpiendo la tradic ional dico tomía entre el camp o y la ciudad, co n la creciente aparició n y e xpansión de las áreas per iurbanas y la urbanización disper sa. La razón prin cipal debe estar en la d esaparic ión de la co ncepción centr alista de la ciudad en el presente c ontexto de glob alización (E ntrena , 200 5). Así, en el caso concreto del entorno metropol itano de Málaga, y aunqu e los n uevos espacios periu rban os mant ie ne n lóg i cos vín cul os s oci oec on ómi cos con la capital, en buena parte se han desarro llado de manera independiente a ésta, debido a los lazo s funcion ales internacionales q ue ha desarro llado la Costa del Sol, fu ndamentalmente desde el pu nto de vista turístico . El turismo y otros desarro llos e conómic os rec ientes h an gener ado una r ed de relac iones y flujos de p erso nas independientes de la c abecer a, Málaga, y qu e se ligan al aer opuerto o a otras ciudades turí sticas, como To rrem olin os o M a rbel la . Estos di stintos ti pos de formación de ár eas periurbanas, pueden divi dirse en los si guientes modelos (Z árate , 198 4): a. Desarro llo discontin uo: la franja p eriurb ana surge en torno a la ciudad c entral, de manera regul ar, dando origen a un área de baja densi dad de poblac ión. b. Desarrol lo radial: el crecimiento tiene lugar a lo largo de l as princi pales vías de comunicación y de form a segmentada. c. Desarrol lo a salto s : el espacio periu rbano s e compo ne de núc leo s de uso s de suel o ur bano en m ed io de te rrit ori os cuy a fun ción era ex cl usiv ame nt e r ural . El de sa rroll o, e n cualquiera de los tres tipo s, raramente responde a modelos proyec tados pr eviament e. L as grandes activi dades periurbanas plan ificadas apenas suponen u n 2% en número y un 25% en s uperf icie del to tal del fen ómen o peri urbano (A badía , 2002) , resu ltando el gr ues o de la ocup ación de suelo p or mero avance urb anístico y sin planifi cación o nor mativa adecuada, nor malmente asimilándo lo inadecuadamente a la ya existente. Las cau sas de la expansión ur banística co n el nuevo modelo desconcentr ado pueden ser muy subjetiva s, y variables según la región , pero para nuestro ámbito p odrían r esponder a lo sigui ente: i. El interés de la pobla ción por r esidir en un ambiente más tranquilo y con mayor calidad medioambie ntal . ii. La necesi dad de a cceder a v iviendas más económicas . iii. El i nte ré s de las administracio nes locales por rentabilizar económicamente el suelo periur bano, clasificán dolo como urbano, en lugar de d arle otro uso de mayor interés social o funcion al, per o de m enor v al or e con ómi co . iv. El desa rrollo de las infraestruc turas en una región don de el tu rismo y el desarro llo reside ncial casi ha n fagocitado los sectores primario y se cu ndario, y más concretamente el avance de las ví as de comunic ación y el transpor te privado frente al tr ansporte público . IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 130 v. El de sa rrol lo de i ntern et , que posib ilita romper l a dependencia de los c entros urbanos tanto en asp ectos l aborales co mo administrativo s, y cada vez en muc hos o tros , com o los com erciales o cultural es. 4.1.4.2. Tensione s d el p roceso . Con t od o lo a nte ri or, p asamos de la ciudad compac ta a lo q ue algunos autor es llaman “ciudad dispersa”, en la que las zo nas ru rales son ocu padas por po blación general mente desligada de e stas áreas, qu e desconocen su funcionami ento y sus valores reales. Con esta ciudad dispersa se aum enta la imbric a ció n entre dos realidades antes clar amente diferenci adas, y aparecen esp acios multifuncionale s sometidos a grandes y rápi das transfo rmaciones. En esto s espacio s multi funcionales, además de mantener se los usos agr arios y aparecer los residenc iales, se suma n mucho s otros, como los de ocio , infraestructuras o industria le s. Con fr ecuenc ia, se pro du cen t ensio nes a la hora de deci dir esto s usos, enfren tándo se el interés de l a pob lación por disfru tar estos espaci os de alto valo r ambiental y el in terés merament e económ ic o , o incluso especulativo, de inv e rso re s , pr om oto res y ayuntami entos . Estos en frentamien tos son fr ecuentes en buena par te de los municipi os del litor al malac itano, co n ejemplo s como ‘Arraijanal’ y ‘Camp amento Benitez’ , entre Málaga y Torremo linos, o el caso repetido en muc h os otros municipios d e la metrópoli s malag ueñ a , de los suelo s declarado s urb anizables al nor te de la autovía A-7 . Tal es el caso de las macro - urbaniz aciones Parque V ict oria, en Rin cón de la Vict oria, o Santángelo Nor te, e n Benalmádena. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 131 Figura 6 . Imágene s parciale s de las urb an izacion es Parque V ictoria (super ior) y Santán gelo Norte ( inferior ) , en esta do de se mi - abandono y sin habers e final izad o el desar rollo previs to en s us corres pondien tes planes parcia les. Fotos: autor . Para su perar estas tensio nes, es impo rtante tom ar una acti tud fir memente comprometida c on la ordenaci ón del territor io, basando l a elección de l apro vechamiento en func ión de las parti cularidades ambiental es, histór icas y culturales de cada espaci o. Algu nos cr iterios a considerar podrían ser estos, tomados de la Comisió n E uropea ( The St udy Prog ram me o n E uro p ean Spa tia l Pla n n ing , 2000 ): i. L a posic ión geográfica ( la localización espac ial de una c ier ta zona p eriurbana) . ii. L a resistenc ia econ ómica (la relati va relevanc ia económica de esa zo na pe riurban a c on respec to a otras) . iii. L as ventajas natu rales (la impor tancia, sensibil idad, extensión o peculiari dad de l os ecosi stemas y otras áreas natural es) . iv. L as ventajas cu ltur ales (las carac terísticas del p aisaje y lo s bienes c ulturales anti guos y mode rn os) . v. L a integr ación social (el nivel de interac ción entr e los grupos soc iales en cada zo na y entre difer entes zonas) . vi. L a presió n sobr e el uso de la ti erra (l a probabi lidad de con flictos de in tereses e ntr e difer entes ti pos d e usos del suel o) . IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 132 4.1.4.3. Característi cas y usos ha bitual es de los e spacios pe riurba nos . La ocupa ción en l os es pa cios peri urbanos respon de a una serie de caract e rístic as q ue no hacen sino abrir la defin ición de estas zonas , aumentando una co mpleji dad qu e paral ela y nec esariamen te hace más compl i cad o s u análi sis y su gestión. Esta comp lejidad dificulta l a descri pción desde sus particul aridades funcionales o m orfológ i cas, y n os lleva necesar iamente a la necesidad de acudir a un marco teórico más amplio, que incluya o t ro s aspecto s, como las relaciones y dependencias q ue existen en tre lo s espaci os peri ur banos y l os ámbito s rural y urbano. De igua l m odo, s e d ebe n tener en c uenta condici onan t es económ ic os, c om o el mod elo territorial impuesto po r el capital. Lip ietz ya citaba en los años setenta: “ e l proceso d e urbaniza ción, tal y como se plant ea en la actualidad, no e s un proceso ineluc table, una ley de evolució n necesaria ligada al desarrollo en abstracto, s ino el modelo territorial impues to por el capital ” (L ipie tz , 1977). Pero esta realidad es aho ra, coincidiendo con el mayor grado de desarro llo y atrofia del capitalism o, cuando más vigente se hac e. Partiendo de la ciudad, como foco económico, soc ial y territorial , las áreas per iurbanas son el inmediato exponente de la integración del espacio rural según el funcionami ento del sistema capi talista . Se trata de procesos rápido s y agresivo s c on el territorio, que responden a la eliminación y ab sorci ón de los m odos d e prod ucc ión t rad icion al es por el sistema desarrolli sta, intenso cons um id or de recur sos y de suelo (Gonzá lez , 1987). Dentro de esta consideración, y tal como ya se ha co mentado en el apar tado anter ior, se caracteri za también por la fuer te presencia de la edificación e spe culativa. Las expe ctativas de lucr o los convierten tam bién en suelo para espec ular, a la espera del desar rollo ur banístico o de la r ecalificación para dicho u so. Se trata , por ot ro la do, de s uelos e n conti nu o ca mbi o, c on una p obla ción d e b aj a o mod e rada densidad, pero con much a mov ilid ad , q ue re quie re numerosas infraestr ucturas. Son áreas tam bién co n frecuentes espaci os interstic iales, que van cayendo en el abandon o, alteran do la pr oductivi dad de la r egión y desen cade nando o f avorec iendo proceso s de pér dida de su el o, movimi e nto s gravitato rios o inund aci ones . En relación a los us os, los más frecuentes so n los residenciales y de infraestr ucturas viales. La ráp ida expansió n de los primeros no siempre su ele ir a compañada por la adecu ada dotación de servic ios, y muy f re cue nt eme nte incluso se reali za fuera de ordenam iento. T ambién s uele ac oger aquellas otras activi dades cuyo encaje es más dif ícil, por impacto , espacio o co ste del s uelo , e n áreas urbanas. En ocasion es se trata de industrias o infraestruc turas energéticas o sanitar i as, como estac iones eléctr icas, depur adoras o vertedero s, y otras vec es son actividades de escaso val or añadido, como almacenes o chabolas (V erda g uer , 2010 ). Respect o a l os apro vechamientos agro - ganadero s , a la v ez que p e rviven al gunos espacios agrario s tradic ionales y explotaciones agrar ias de pequeño tamaño, van apar e ciendo también nuevas pro du cc iones agrícolas intensivas. En cualquier caso, lo nor mal es que la agricultur a en estos espacio s se presente como algo residual, en un estadio último previo a su sustituc ión por otros uso s más lucr ativos. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 133 Figur a 7 . I mag en d e un ár ea per i ur ban a an exa a la c uenc a del a rr oy o de lo s Ja bo ner os, en la que puede apr ecia rse l a co mplej a mezcla de aprovechamie ntos. Entre otros, encontramos u na estación eléctrica, alma cenes, depósitos, centros educativos , u sos for esta les y ex pl ota cion es agr íco las en uso y a ba n don o . Fu ente: Google Ea rth . En r esumen, los espac ios periurb anos son espacio s que están en cont inua crisis, que deben respo nder a numerosas f uncion es. Reciben to d o lo que arroja l a ciudad y absorb en funciones que req uieren c ondic iones de ci erto al ojam iento o tamaño suf icient e o pr ecio r educi do de suel o (Entrena, 2005) . Pe ro p or ot ro l ado, también respo nden al crec iente desarrollo de las segu ndas residenc ias y el interés ciudadano por lo s espacios naturales y abiertos. Y a todo esto, se suma el desarro llo de las infraestruc turas, especialmente l as de transportes, y la al ta capacidad ing enier il de transf ormación terr itorial (encau zamientos, gr andes infraestruc turas,…). Pero todas esta s funci onalidades o usos han su rgido de manera no plani ficada, dando lu gar a espacios muy desartic ulados, con respuestas u rbanísticas arb itrarias, en el mejor de los casos, o que responden a inter eses mer amente ec onómico s. IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 134 4.1.4.4. Las cue ncas fluvia les pe riurbanas como esp acio de rie sgo . Aún con mayor i mportancia que en los ámb itos urbano y rural, es en la zona p eriurbana donde más hay que avan zar en la prev ención de riesgo s naturales y la gestión de la so stenibilidad, po r sus mayor es impactos y el valor estratégic o de estos territorios. Es aquí do nde se localizan los mayor es co nflictos y probl emas de natu raleza físi ca y de gestión u rbanístic a y administr ativa. Se trata sin du da de labor atorios donde aparecen la p ráctic a totalidad de lo s proceso s territorial es contempo ráneos (Gonz ále z, 19 87 ) . Pero más a llá de todo eso, son espacios donde la componen te te rri to rial alcanz a un signif icado más evidente. Esto es una dificultad para su gestión, pues requi e re una visión si stémica que dif iculta su análisis, p e ro se convier te de igual modo en una oportunidad p a ra in tro ducir el análisis h olístico y sintético frente al an álisis secto rizado tradici onal. Al resp ecto, l a Geografía v iene trabajando en l a impor tancia de adaptar l as estrategi as de análisis y gestión del riesgo a las par ti cul a ridades del espac io en el que éste se produce. Esta perspecti va es rec ogid a , entre otros au tores, por tra bajos recien tes de Perles Ro selló et al . (2006, 2007 , 201 0) . En éstos se refl exiona sobr e e l hecho de que los impactos son co nsecuencia de las inter relaciones espacial es y temporal es entre los disti ntos elemento s y facto res, natu rales o antró picos, que co mponen el terr it orio, y so bre la n ecesidad de adapt ar las meto dologí as de análisi s del riesgo en estos espac ios sin gula re s p or s u cará ct er comple jo y d inámico . Su interés r adic a tanto en l a import ancia económica y es truct ural de estos suelo s como en los cam bi os y conf li c tos qu e en ello s tienen luga r, y, en resum en, en la oportu nidad que nos brindan para la gestión preventiva m ediante la ord en ac ión t e rrit oria l. Autor es como Calvo Garcí a - Tornel l y Per les Ro selló in ciden en qu e la exi stenci a de peli gro sidades natur ales, y las interrelaciones entre ello s y con el patró n humano funcional en el que se desarro llan, parti cularizan espac ios de sensib ilidad especí fica fr ente al riesgo (Calvo, 2 001), añadiendo q ue más allá del estudi o individuali zado del lugar de riesgo debemos aspirar a carac te rizar y model izar patro nes y dinámicas territoriales de comportam iento equivalente frente al riesgo (Perles y Mér ida , 2010 ). Asum ir esta fuerte componente terri torial del riesgo implic a reconocer la existenci a d e una seri e de proc esos subyace ntes, frecuen temente no expl ícitos, dependi entes del m odelo ur banístic o e inclus o de los con dicionantes de la gestión administr ativa regional. Implica asimi smo asumir una serie de relac iones entre las vari ables físicas y antró picas compl e jas, qu e además s on var iable s en el tiemp o. Result a obvio que esto difícilmente será u na buena carta de presentac ión para que las administr aciones com petentes en el análisis y ge stión del ri esgo asuman los m odelos que r esulten de la línea de tr abajo en que se enmarca este e stud i o, pe ro no por e llo pod rá o bvia rse que el ri esg o e n las áreas per iurbanas m editerráneas tien e un compor tamiento clar amente sistémico y que precisa de un enfoque h olístico y específico para este territor io. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 135 4.2. La complejidad del pat rón territoria l de los espac ios fluvi ales per iurb ano s d el l itor al med iterrá n eo . A la vista de todo lo anterior , debe concluir se que las áreas periurbanas d el frente l itoral mediterr áneo son esp acios comp lejos, en los qu e los equil ibrios natur ales sufr en sus primer a s alterac iones en el proc eso de antropización del terr itorio. El comportam iento sistémico de la cuenca flu vial debe readaptarse a una serie de particul aridades, que más al lá de las pro pias de la cuenc a fluvial r esponden también a su condició n de litoral med iterr áneo y de área periur bana. Entr e dichas particu laridades, y tal co mo se han ido describ iendo, destacan, en tanto que so n espacio s mediterr áneos, la torrenc ialidad pl uviométrica , la inten sidad de los aprovec hamientos agrar ios históricos en laderas, la alta pro d ucción d e residuo s vegetales por esos mismos apro vechamientos o los exigentes requ isitos de las nuevas agricultur as intensivas. P or s u co ndi ci ón de litor al andalu z, la dispo sición geomorfol ógica de la fr anja mo ntañosa muy pró xima al mar, c on brus cos desni veles , la alta su scepti bilidad a los movimientos en masa , la alta p rod ucci ón de re sid uos sólid os p or e rosi ón y la elevada tasa de transfo rmació n de la pluviometrí a en escorrentía . Y por s u co ndición de espacio s periurbano s, la intensa, ac elerada y desorde nad a e voluci ón de población , poblamie nto y usos del suelo . La unión de lo s tres sistemas, cada uno con sus propias morfologí as y dinámicas funcionales, gener an un espaci o problemático , pero del que igualm ente pueden desprenderse unas c aracterística s co munes que singu larizan el comportamien to de los riesgos naturales. El objeto de análisis en el que se centr a la memor ia de este trab ajo ha sido elegido tant o po r dicha c omplejidad, c omo por la am plia repr esentatividad espaci al q ue tiene en la r egión andaluza. Además, c omo espacio de riesgo, r eúne coherenc ia en los patrones y c omportamientos del m edio físico , del medio humano y de la gestión del riesgo. Debe acl a rarse, en c ualqui er caso, respecto al tercer aspecto, que la gestión del r iesgo en estos espa cios es muy dispa r, por duplicida d de co mpetencias o vacíos normativo s, aunque es ju sto esa disparidad la q ue individual iza el espacio en cu anto a su gestión con respecto a las zonas urbanas o r urales. En r esumen, el conoc imiento de todas estas singu laridades es fundam ental para mejor ar, por ejemp lo, l a p redi cció n de áreas inu ndabl es, pero tamb ién debe co nsider arse el in terés deriv ado de que sean e spa cios a ún po r d efinir normativa y administr ativamente , sobre lo s que se puede legi slar y orden ar, y con pot e ncialidades qu e deben p reser varse. IV. Caracteri zaci ón morfol ógica y func ional de las c uencas periu rbanas d e l li toral medi terráneo andaluz . Página 136 Índic e Cap ítulo I V 4.1. F ACT ORES CON DICIO NANTES DEL RIE SGO DE I NUNDACI ÓN Y RI ESGO S ASOC IADO S E N LAS C UE NCAS FLUV IALES DEL LITORA L ME DIT ERRÁNEO AN DAL UZ . ................................................................... 108 4.1.1. Caracterí stica s y consecuenc i as de un sistema hidro lógico e h idráu lico con dicion ado p or la torren cialidad . .............................................................................................................................. 108 4.1.1.1. Factore s y el em ent os del cl ima . ............................................................................... 108 4.1.1.2. Caracterí stica s y consecuenc i as de la to rrencialid ad pl uvio métrica. ....................... 111 4.1.1.2.1. El cas o concr eto de la producc ión de r esi duos sóli dos por ero sión de sue los. ..... 112 4.1.2. Disposició n y morfol ogía del r elieve de l litora l medit erráne o and aluz: sistema s fluviale s resu lta n te s. ....................................................................................................................................... 113 4.1.3. Cambios funcionales y m orfológicos en el uso hum ano del litoral medi terráneo andaluz. 116 4.1.3.1. Condicionantes del ries go aso ciados a l os usos agrari os del litoral medi terráneo. . 117 4.1.3.1.1. Los espac ios agrario s y el frági l equ ilibrio d e la región: v egas y ma rismas, s ecanos en lade ras y nuevas agric ulturas. ............................................................................................. 117 4.1.3.1.2. Los procesos erosivos asoc iad os a los usos agrarios y la producción de re stos veg eta le s. 119 4.1.3.2. Celerida d e inten sidad d e los cambi os en la morfología y di námica fu nciona l del litoral medit errán eo: evolu ció n de la p oblació n y el p oblamiento. ............................................. 120 4.1.3.2.1. Crecimient o pob lacion al inten sivo. ....................................................................... 121 4.1.3.2.2. El p roceso de litora lización de l pob lamiento. ....................................................... 121 4.1.3.2.3. Un ejemplo del model o urbanístico: el áre a metropolitana de Mál aga. .............. 126 4.1.4. La periurbanizaci ón del litoral m editer ráneo como con dicion an te del riesgo. ................ 127 4.1.4.1. Las razone s de la per iurbanización. .......................................................................... 128 4.1.4.2. Te nsiones del proces o. ............................................................................................. 130 4.1.4.3. Carac terís ticas y us os habi tuales de los es pacios peri urbanos. ............................... 132 4.1.4.4. Las cuenca s fluvial es periu rban as como esp acio de rie sgo. ..................................... 134 4.2. L A COM PLEJ IDAD DEL PATR ÓN TERRITOR IAL D E LO S ESP ACI OS FL UVIAL ES PE RIURBAN OS DE L LITO RAL MEDIT ERRÁ NEO . .............................................................................................................. 1 35 Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de i nundac ió n en ámbitos medi terrán eos y pro pue sta de carto graf ía de peligros idad a daptada Página 143 Figura 5 . Det alle de los c ita dos di se mina dos, e n lo s que puede ob serva rse g ran di spa ri dad co nst ruct iva. Fuente: Goolzoom . Más allá de los usos de segund a residen cia, y en meno r medida, de primer a vivienda y a loja mientos rurales, los aprovechamientos agr a rio s destacan por la abundancia de cítr icos (limones) y frut ales, tratándo se básicam ente de regadíos. E xisten tambi én explotaciones de diver sos tipos, co m o almacenes, r anchos de caballos o plantaciones de aloe. En la Figura 6 y la Tabla 1 se r epres enta la e vol ución de los principales gru pos de usos del suelo a lo largo de las diferentes f echas consi deradas, destacando com o durante el p asado siglo u n sensible porc entaje del suelo agrícola (8,4% de la su perfici e total de la cuen ca) pasó a co nvertirse, a par tes igual es, en áreas natur ales o infr aestructuras; y c omo se pu sieron en cu ltivo algu nas riberas ( o,4% del total su perficial) . De igual modo, un p equeño porcentaj e de áreas natur ales pasó a se r suelo urbano o sistemas gener ales (infraestr ucturas vial es, fundamentalmente) . Durant e el primer decenio del siglo XXI los cambios han sido poco signif icativos, destacando si acaso la co nversión de áreas naturales a ár eas agrícolas ( 0,4% ). En gener al, los u sos agrar ios en la región no respetan lo s márgenes f luviales, si guiendo la dinámic a tan arr aigada en el campo de aprov e char hasta el ú ltimo metro de suelo dispo nible, sin tener en cu enta que, más allá del vivo riesgo de inundación, la elimin ación d e los bos ques de ribera f avorec en la ero sión de las orillas, y con ell o, la pérdida de ese suelo cultiv able no tarda en llegar y su perar incluso la superficie “ganada” ant eriormente. Tom ando las referencias h istóricas de las c ró nicas de los viajer os en la r egión de los siglo s XVIII al XX (Sán ch ez Bra ch o , 19 84) , los río s ber mejens es desbordan fr ecuente e intensamente, con imp ortantes destrozo s en vados, caminos y usos agrícolas, aumentando co n ello aún más el secular aislamiento de la zona p or la desestructur ación vial y de pobl amiento. V. Carac terizaci ón de asp ectos condi ci onantes de la i nund ación en l as cu encas de estudio Página 144 Figura 6 . Distrib ució n geog ráfica de l os princ ipale s gru pos de camb ios de usos e n la cuenc a del río d e la C ala ent re las fec has 1 956 - 1 999 (ima gen de la iz quie rda), 19 99 - 2003 (central) y 2 003 - 2010 (im age n dere cha). Fue nte : elab orac ión propia. La Cala Todas l as cuenc as 56 > 99 99 > 03 03 > 10 56 > 10 56 > 99 99 > 03 03 > 10 56 > 10 No varía 90.5 99.4 99.7 90.1 76.4 97.3 99.4 73.4 Áreas natu rales a a grícol a 0.2 0.4 . 0.3 9.3 0.1 . 9.4 Agrícola a á reas na turales 4.2 . . 4.1 7.0 . 0.1 7.0 Agrícola a s uelo u rbano e infraestruct uras 4.2 . 0.2 4.4 4.5 0.6 0.4 5.5 Áreas natu rales a s uelo urbano e i nfraest ructuras 0.3 0.1 . 0.6 2.4 1.8 . 4.3 Playas y mares a á reas naturales 0.1 . . 0.1 0.2 . . 0.2 Riberas a agrícola 0.4 . . 0.4 0.1 . . 0.1 Tabla 1 . Por centaje d e sup erficie de l a cuenca d el río de la Cal a que cambia de a provech amien to del suel o entre l as fechas 1956, 1999, 20 03 y 20 10. Fuente: elaboraci ón p ropia. 1956 - 1999 1999 - 2003 2003 - 2010 Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de i nundac ió n en ámbitos medi terrán eos y pro pue sta de carto graf ía de peligros idad a daptada Página 145 5.1.2. Cuenca d el a rroyo Jaboneros. Los apr ovechamientos del su elo en la c uenca del arroyo de los J abon e ros r esponde al modelo agríco la tradicio nal de la región de lo s Montes de Málaga - A xarquía, si b ien en los últi mos decenios h a sufr ido un pro gresivo abandono de estos usos, iniciado c on la pl aga de la filoxer a a f inales del siglo XIX y acentu ado poster iormente c on el camb io de modelo pro ducti vo en el entor no de la cap ital. Hoy en día, lo s usos agr ícolas so lo supo nen una quinta parte de la super ficie tot al, y el m onte alto y monte bajo suman más de la mitad de la cuenc a. Un de stacable 10% de esta superficie son cultivo s abandon ados. De otro lado , la evolución urbaníst ica en la cuenca está ligada directamente al crecimiento de los patro nes urbano y per iurbano de la c iudad de Málaga , p u diéndo se establ ecer el lími te entre amb os en el eje transver sal formado po r la autovía A - 7. Figura 7 . Difer entes desar roll os periur banos en la cuen ca del arr oyo Jaboneros . Jun to al terren o ocupad o por infraes tructuras viales, car acterística compar tida por el resto d e cuencas, apar ecen des arrollos residen ciales de contrastad a tipología con structi va y niv el socio - económic o de su p ob lac ión, obser vándose las b arri adas de Cerra do de Calderó n y Pina res de S an Ant ón e n los extre mos oc cident al y orie ntal de l a cuenc a, y la barria da ‘ La Mosca ’ junto al cauce d el arr oyo. Las tres son ti pologí as res iden ciales com pactas , pero en el caso d e l a tercer a se caract eriza por la au toconstr ucción y una or denación y s ervici os ur baníst icos deficien tes. Al go más al nor te de ésta, ya aparecen agrupaci ones resi denc iales no co mpac tas (La Cerraje rilla). Fuent e: Go ogle Earth. El pr ogres iv o aba nd ono ag rí cola que se acaba de cit ar llega hasta mitad del siglo pasado, i niciándose en los años 60 un camb io producti v o por el cual se comienzan a pon er en valor los espacios semi - natur ales próximos a l a capital (Perles y Mér ida, 2010) , coi ncidiendo con el import ante i ncremento pob lacional de ésta. Con la apar ición de algunos de los valor es ya comentados en el apartado ‘Las razones de la periur banizaci ón’ (4 .1.4.1.), como e l interés de la población por residir en ambie ntes más tranq uilos y de mayor calidad ambiental , estos espaci os comienzan a ser p oblados por nuevos gru pos sociales de nivel adqu isitivo medio - alto, con viviendas u nifamili ares aisladas de carác ter extensivo . Se tr ata de las u rbani zaciones Pinar es de San Antó n y Cerrado de Calderó n, situ adas respec tivamente en los lími te s ori ental y occidental de la c uenca. Ju nto a este desarrollo, aparecen o tros de carácter marginal, com o es el caso de las barriadas de La Mo sca y La Cerrajeri lla, co n autocon strucción sobr e suelos rú sticos. En estos casos, el o rigen de la Cer rado de C alderón Pinares de San Antón La C err aje rilla La M osca V. Carac terizaci ón de asp ectos condi ci onantes de la i nund ación en l as cu encas de estudio Página 146 periur banización se sitúa en el extremo contrario al anterior, en la necesidad de acceder a vivi endas más eco nómicas ( Fig ura 7 ). En uno y otro caso se urbanizan ter renos inadecuados par a su apr ovech amiento residencial, básic amente por el rel ieve y la existenc ia de disti ntas p eligro sidades natural es. En el sentido cont rari o , la forestac ión de l Mont e San Antón decrementó el riesgo de erosión de suelos, de movim ientos en masa y la formación de escorrentí a, si bien generar ía otros inexistentes hasta el momento co mo la posibili dad de incen dios forestal es. De otro lado, la pobl ac ión que se si túa en estos espac ios presenta una alta vulnerabi lidad por su desconoc imiento e inadaptació n al nuevo medio semi- r ural . Desde esta fech a hasta final es de siglo, el p oblam iento urb ano sufre su mayo r incremento histó rico, desde el 2 ,5 al 7% de la super ficie de la cuenc a ( Figu ra 8 ). Figura 8 . Evol ución del su elo urbano en l a cuenca d el arroyo de l os Jaboneros en tre 1956 y 20 10. Fuente : elab orac ión propia. El p erio do entr e 2000 y 201 0 r espon de al aug e de la co nstr ucció n, si bien en la cu enca qu e no s ocupa el cr ecimi ento periur bano se ve lim itado por el cumpl imiento de los pla nes gener ales de or denació n urba na , y e l crecimiento se limita a la ur banización (o pre - urban ización inacabada) de zonas intersti ciales qu e quedaban sin constru ir al sur de la au tovía. Po r lo demás, tampoc o cambian de manera sig nificativa lo s restantes usos del suelo de la cuenc a. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de i nundac ió n en ámbitos medi terrán eos y pro pue sta de carto graf ía de peligros idad a daptada Página 147 Figura 9 . Distri buci ón geo gráfic a de los principale s gru pos de ca mbio s de usos e n la cuenc a ent re la s fec has 1956 - 1999 ( izqu ierd a), 1999 - 2003 (central) y 2003 - 2010 ( derech a). Fuente: elaborac ión pro pia. Jaboneros Todas las c uencas 56 > 99 99 > 03 03 > 10 56 > 10 56 > 99 99 > 03 03 > 10 56 > 10 No varía 73.0 100 99.5 72.5 76. 4 97.3 99.4 73.4 Áreas natu rales a a grícol a 13.1 . . 13.1 9.3 0.1 . 9.4 Agrícola a á reas na turales 8.5 . . 8.5 7.0 . 0.1 7. 0 Agrícola a s uelo u rbano e infraestruct uras 3.3 . 0.5 3.9 4.5 0. 6 0.4 5.5 Áreas natu rales a s uelo urbano e i nfraest ructuras 2.5 . . 2.5 2.4 1.8 . 4.3 Playas y mares a á reas naturales 0.2 . . 0.2 0.2 . . 0.2 Riberas a agrícola . . . . 0.1 . . 0.1 Tabla 2 . P orcentaj e de super ficie de la cu enca del arroyo de los J aboneros que cambia d e apr ovechamient o del suel o entre l as fech as 1956, 1999, 20 03 y 20 10. Fuen te: elabor ación pr opia. 1956 - 1999 1999 - 2003 2003 - 2010 V. Carac terizaci ón de asp ectos condi ci onantes de la i nund ación en l as cu encas de estudio Página 148 5.1.3. Cue ncas d e lo s arroyos Pi leta s y Poll o Zamo ra . En tér minos globales, l a co nfiguraci ón u rbanísti ca del municipi o de Rincón d e la Victoria tiene su origen en l os des arr ollos d e los años sesenta y setenta. Con anter ioridad a 1960, existí a un cier to poblamie nto de mu cha me nor entid ad y vincu lado a los apro vechamientos tradic ional es. El desarro llo urbanístico de esas dos décadas está asoci ado al surgimiento de una nueva fun ción pa ra este terri torio co mo lugar de segunda resi dencia y ver aneo de familias de la c apital . El cr ec imiento u rb anístico se rigió por la le y urbanística de 1956, contando con los planes parciales de ordenación con aproba ción de la M an comunida d de Municipios y el Ministe rio de Vi vienda . Las distintas u rbani zaciones realizadas en esa épo ca se l oc alizan en la f ranja costera del municipio, separadas entr e sí por la r ed de arro yos, los cuales comienzan a ser encauzados a cielo abiert o. Este cr ecimiento ur banístico ha respo ndido a una r ururbaniza ción por difusi ón urbana des de Má laga capi tal. Aunque tambi én ha existido una urbanizac ión end ógena d el propio munic ipio, el orige n fun damental del cr ecimiento ha sido la desc entraliz ación urbana de la gran c iudad, que imp ulsa u na ur banización de natural eza exógena, co nfigurándo se en cu alquier caso como un espac io de proximidad despro visto de ningu na otra connotac ión de relación funcion al (Ocaña, 2005; Perles, 2010) . Tan to el desar rollo endón geno com o el exógen o responde a un model o de disoc iación entre el lugar de residenci a y el luga r de tr abajo o los lu gares de oc io. E n relación a este últ imo aspecto , lo que en u n principio er an segundas r esidencias, p asan a convertirse en r esidencias perman entes (Mont osa , 19 97). Centrándo nos en el área de estudio de las dos cuencas consideradas, el cr e cimi ento de los año s 60 y 70 multiplicó p o r 10 el suelo u rbano, pasan d o de representar desde solo u n 2,1% a un 21,2% del total super ficial. En u na segunda fase, en las décadas och enta y noventa, se c olmata la su perfici e entre el litor al y lo que más adelante será la au tovía A -7 3 , llegando a cubrir un ter cio de la s uperficie de las cu encas. Ya entre l os años 2000 y 2010, se produce el salto al norte de la autovía, colmatando ahora también l a práct ica totalidad de la super fici e montañosa de la cuenc a, hasta alc anzar el 80% del total de las cu encas. En esta última fase es cu ando se produce la conversión de las segundas r esidencias en per manent es, apo yado est e pro ceso f undamenta lmente en el boom urbanístic o y la conexión entre el Ri ncón de la Victori a y Málaga mediante la au tovía. 3 Esta autovía ent ra en servic io en 1996. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de i nundac ió n en ámbitos medi terrán eos y pro pue sta de carto graf ía de peligros idad a daptada Página 149 Figura 10 . Evoluci ón del suelo u rb ano en la s c uenca s de lo s arro yos Pileta y Pollo Zamora e ntre 1 956 y 2010. Fuente: elab orac ión propia. Al fi nal del proceso de c a mbios qu e se han dado en las cuencas entre 1956 y 2 010, un 45% de las áreas natur ales y un 32% de las superfici es ag rícol as han pasado a ser su elo urb ano. Sumándole otro s camb ios poco signif icativos, en estos cincu enta años, solo un 17% de la su perficie ha con se rvado su aprovecham ient o inicial. Por citar el caso concr eto del sistema de viales con struido en la mitad septentr ional de las cuenc as, y tal co mo puede apr eciarse en la Figura 11 , éste ha supu esto unos 1 0 kilómetros de explanacio nes, con 9 metros de anchur a de calzada, y entre 25 y 50 si se añaden los desmontes (c alzada más taludes). Además, se han creado diversas áreas de depósito s c on los materiales extr aídos, dando lugar a explanac iones de gran tam año r ematadas con i mportantes terrap lenes. Dadas las carac terísticas geoló gicas y geomorfológicas de las cuenc as, así como los requerimi entos d e este tipo de infr aestructuras, se requerir á n impor tantes periodos de tie mpo e inversion es e conóm icas para lograr rec upera r un e q uil ibrio sistémic o que com pense en la medi da de lo posibl e el incr emento de peligr osidad por inundac iones y movim ientos en masa. V. Carac terizaci ón de asp ectos condi ci onantes de la i nund ación en l as cu encas de estudio Página 150 Figura 11 . Detalle de vi ales y desm onte s en las cuenc as alta s de lo s arroyo s Pileta s y Po llo Zamo ra (imagen de 2 007). El desar rollo de l sue lo urbano se ha v isto paraliza do una vez c onst ruidas l as inf raestruc tura s vial es y de di stintos tipos recogid as en los planes par ciales. Fu ente: Googl e Earth . El desarr ollo urb anístico en estas cu encas es u no de l os ejemp los más viv os del desarroll o periurbano en el litoral mediterráneo, y de sus pautas de pob lación y poblamiento, resultando destacable que uno de los pr incipales objetivos i mpulsores del fenó meno fu ese el afán po r encontr ar espac ios abiertos y a mbie ntes más gratos que los de la c apital, y que éstos a día de ho y, por la presión demogr áfica y urbanístic a, es tén aún p or debajo de aquellos en c alidad de vida. Por otro l ado, la agricultura tradic ional de secano ha dejado de ser el sopo rte de la región, y ha sido sustitu ida por una nueva econom ía basada en la construcci ón y los servicios. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de i nundac ió n en ámbitos medi terrán eos y pro pue sta de carto graf ía de peligros idad a daptada Página 151 Figura 12 . Distribuc ión ge ográfi ca de lo s pri nci pales gr upos de cam b ios de usos en la c uenca e ntre l a s fec has 1 956 - 1999 ( izqu ierd a), 1999 - 2003 (central) y 2003 - 2010 ( derech a). Fuente: el aboración p ropi a. Pil etas - Poll o Zamora Todas l as cuenc as 56 > 99 99 > 03 03 > 10 56 > 10 56 > 99 99 > 03 03 > 10 56 > 10 No varía 63.1 55.7 98.8 17.5 76.4 97.3 99.4 73.4 Áreas natu rales a a grícol a 4.2 . . 4.2 9.3 0.1 . 9.4 Agrícola a á reas na turales . . 1.2 1.2 7.0 . 0.1 7.0 Agrícola a s uelo u rbano e infraestruct uras 21.4 11.0 . 32.4 4.5 0.6 0.4 5.5 Áreas natu rales a s uelo urbano e i nfraest ructuras 11.5 33.4 . 44.8 2.4 1.8 . 4.3 Playas y mares a á reas naturales . . . . 0. 2 . . 0. 2 Riberas a agrícola . . . . 0.1 . . 0.1 Tabla 3 . Porcent aje de superf icie de las cue ncas del R incón de la Vic toria que c ambia n de aprov echamien to del su elo entre l as fech as 1956, 1999, 20 03 y 20 10. Fuen te: elabor ación pr opia. En r esumen, y en estr echa relació n con los si stemas hidráu licos de la zo na, el cr ecimiento ur banístico, desde un punto de vista físico , ha constreñ ido los arroyos y eliminado sus vías de flujo prefer ente y zonas de inundació n; y desde un punto de vista human o, ha generado ya no solo exposic ión de bienes y personas, si no también una importan te vulnerabilidad por traer población qu e desconoc e el funcio namiento de estos sistemas fluviales. El patrón territorial que el 1956 - 1999 1999 - 2003 2003 - 2010 V. Carac terizaci ón de asp ectos condi ci onantes de la i nund ación en l as cu encas de estudio Página 152 planeamien to ha diseñado para la zona, dejo de ser preventivo, enmascara, ignora e inclu so propicia el riesgo de inundación. De otro lado , e l desarrollo se ha realizado sigui endo la lóg ica co ste ra, y por tanto, transversalm ente a los ejes fl uviales, que se ven interru mpidos ya no solo por la disposición de las urbanizac iones, sino especial mente también por la de los ejes viales. Esto ha gener ado num e rosos punt os de encuentro s e interf erencias con las di r eccion es de dren aje. En último lugar , la colmatació n de las cuencas hasta su misma cabecera ha i mplic ado una permeab ilización del terr itorio que alter a notablement e los esquemas de p roducción de escor rentía co n los que han sido calculadas las obr as hidrá ulicas, i nservib les desde el m ismo momento en que se ejecu tan los desarro llos urbanísti cos para l os que se diseñaro n. Además, se ha n generado y de scom pa cta n do grandes c a ntidades de sedim entos sóli dos, qu e originar án importantes prob lemas de ero sión y aterr amiento d e los fl ujos de in undación. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 255 donde ‘L’ es la lo ngitu d del cauce pri ncipal (en k ilóme t ros ) y ‘J’ su pendiente med ia (en m/m). Segui damente se calcula la intensidad media de la precipitac ión (‘It ’) cor res pond ien te al tie mp o de concentración, según la fórm ula: I I = I I 1 - 28 t - 28 d 1 d t 1 . 0 0.1 1 . 0                 Ecuac ión 12 . Intensidad media de la prec ipitac ión . siendo ‘Id’ (mm/h) la intensi dad media d iaria de precipit ación, ‘I1’ (mm/h) la intensidad hor aria de la pr ecipita ción corr espondien te al per iodo de retorn o estudiado , y ‘t’ (h) el t iempo de concen tración previam ente calculado. Finalmente, el c audal Q (m3/sg) se p uede calcular segú n la e xpresió n: 3 ) ( ) / ( 2 km A h mm I C Q ⋅ ⋅ = Ecuac ión 13 . Caudal . donde, ‘C’ es el coefic iente de e scor rentía, ‘A’ el área de la cuenca, e ‘I’ la intensidad media de precipitaci ón c orrespondie nte al period o de ret orno consid erado y a un inte rvalo ig ua l al tiem po de con cen tra ci ón . Este senci llo y difundido método se basa en la transformac ión de una precipitació n con una intensidad I ( que empieza en forma instantánea y co ntinúa de forma indefi nida) a una escorrentía que co ntinuará hasta que se alcanc e el tiempo de concentrac ión (Tc), moment o en el cual toda la cu enca está con tribuyendo al flujo. En ese momento de equilibrio entre entr adas y salidas se alcanzar á el cau dal punta en el emi sario de l a cuenc a; el vol umen entr ante será el pr oducto de l a intensid ad de precipitac ión por el á r ea de la misma (I *A), y se ve reduc ido por un coef icient e de escorr entía (C) entre 0 y 1 que repr esenta la proporción de agua retenida en las abstracc iones iniciales. En c ualquier caso , es cr iticable la sim plici dad de este método , y sus hipó tesis de parti da (pr e cip itación constante a lo lar go de la cuenca en un intervalo Tc, y coefici ente de escorr entía co nstante en el tiempo ) son di fíci les de cumplir se en un sistema n atural . Para ello se han p ropuesto una ser ie de modificaciones que pretenden adap tarlo a llu vias con duración mayor al tiemp o de co ncentración, cuencas de mayores di mensiones y reconstrucci ones no solo del pico de flujo , sin o del hidro grama, su puesto de for ma trapezoidal. L a mod ificación de Tém ez para su aplica ción a cu encas de hasta 3.000 km 2 y tiemp os de concen tración entre 0,25 y 24 horas , intro duce en la fó rmula un co eficien te de unif ormida d de la prec ipitación (K), qu e puede calcu lar se en funció n del ti empo d e c once ntra ción . Así, 25 , 1 25 , 1 ) ( 14 ) ( 1 Tc Tc K + + = Ecuac ión 14 . Coef iciente d e unifor mid ad de la preci pitación . VII. Propuest as pa ra la ada ptación d e la met odolo gía de anál isi s de l a peligros idad de inun dac ión a las carac te rístic as de las cuencas peri urbanas del lit oral medit erráneo an daluz . Página 256 K A I C Q ⋅ ⋅ ⋅ = 3 Ecuac ión 15 . Caudal (modifica ció n Téme z) . Las fic has de caudal es con el proceso de cálcul o para cada cuenca, fec ha y periodo de retor no, así co mo las tablas de resu men c on los resu ltados, se pu eden con sultar en el anexo 5 , de fichas y tab la - resu men de c álculo de caudales. 7.2.1.4.6. Modela do hidráulico . Segu idamen te, y media nte el model ado hidr áulico, ya es posible est imar el co mportamient o de la r ed hidro gráfica y las sup erficies de inundac ión resul tantes para el cau dal calculado. P ara ello se atiende a las car acterí sticas topográfic as del terreno , las i nfra e st ruct ura s y los restantes co ndicionantes antró picos que canalicen o alter en de algún mo do el flujo de inun da ción ( fundamentalmente elementos lo ngitudinales, edif icaciones aisladas y tr ama urbana) . Tal com o se avanzó en l a eta pa pr evia del modelo, llegados a este p unto es nec esario disponer de la sigui ente información geor referenciada: - Trazado del c auce y afluentes (v er il ust raci one s 2, 7 y 1 1 d el capítul o 2). - Seccio nes transversal es de control . Estas secciones se trazan en aq uell os p unt os d ond e pueda estim arse un camb io en el co mportamiento del f lujo, procur ando en cualquier caso que su distanci a no supere e n ningún caso l os 10 0 met ros. En l os puntos singulares, como curvas c erradas o c ambios bru scos de sección , la dista ncia entre perfiles transver sales se ajusta al go más (ver anexo s 6 y 10 ). - Geometrí as de puen tes y entuba mien tos , y secc iones de co ntrol de éstos. Estas seccion es representan la existencia de una infraestructur a que modifica la normal trayector ia del flujo. Datos como la geometría de las infraestr uctur as, diámetros de t ubos, altur a de plataformas deberán obt enerse en el campo, resultando este uno de los aspectos más compl ejos e importantes del proc eso (ver anexo 10 ). - Mapas de ru gosidad o c oeficiente de Manning p a ra la s cue n ca s . Este valor dependerá de aspecto s como el uso del suelo, la existenc ia de vegetació n o l a localización transver sal en el ca uce. ( ver anexo 7 ). - Datos de caudal y cond iciones de conto rno par a los distint os pu ntos de caudal consid e rad os . L as condi cio nes de contorn o de los tramo s estudiado s normalmente responden a los fl ujo s s upe r críti c o s propio s de los ríos de montañ a, introduci end o ‘calado cr ítico’ aguas arrib a . Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 257 - Modelo digit al del t erreno , c on equidistanci a de curvas variables según c uen ca y tra mo, e incor porando la geom etría de los encau zamiento s urbano s en los ar royos Pil etas, Poll o Zamor a y Jaboneros (ver apartado 7.2.1.4. 2 ). El c álculo hidráulico de la cu e nca se realiz ará media nt e el mod elo H EC - RAS, siguiendo estos paso s : 1. Int rod uci r el t ra za do de las secciones de contro l, puentes y alcantaril lados. 2. Ge ne rar l a geometría del cauc e y afluentes. 3. Introducir las va riables hidráu licas ( c oef i ciente de rugosidad de Mann ing y co eficientes de contracción y expansión, pri ncip almente ). 4. Generar la geometr ía de puentes y alcantar illados. 5. I ntrod ucir l os datos de ca ud al y l as cond ici one s d e cont orn o . Con esta inf ormación, el software calcu la la altura de la lámina del agu a para cada secci ón de cont rol, j unt o con ot ras v ariab les tales como l a velocidad , sección mojada, núme ro d e Froud e , tensión cortante o energí a d el flujo. Las tablas c on los r esultados hidráu licos por secc ión de control p ara cad a cu enca, fech a y peri odo de retor no quedan recogi das en el anexo 9 , de r esultados hi dráulicos. 7.2.1.4.7. V ariables de sa lida y a sign ación d e int ervalos de peligro sidad. Como resul tado de todo el proceso , finalmente se obti enen cuatro var iables de salida : á re a inundable, calado , velo cidad y tensión cort ante del fl ujo . La e scala de trabajo p a ra cada una de ellas debe ser asimi lable en todo c aso a ½.000 o su perior, p ara poder in tegrar poster iormente una seri e de pr ocesos terr itoriales q ue prec isan de cier to detalle, y por otro lado , para que los r esultado s puedan ser aplicables tant o en el planeamiento regional co mo en el de desarrollo . La superf icie inundable ser á una superf icie absoluta no graduada, per o las restantes sí se dividirán en interval os de pelig rosidad , respondie ndo a l o sig uiente: - Calado : para la de fini ción de los inter valos que graduen la velocidad del fljo, se han co nsiderado las siguientes r e ferenc ias nacionales e inter nacionales: Fuent e Refer e ncia Ca l ad o (m ) Factores e índices de pel igrosi dad de l as aguas de av enid as en cruc es d e carreteras con rambl as. Es tudi o apli cado a la v erti ente lit oral su r de la regi ón de Murcia (España ) Conesa Ga rcía, 2011 1.00 Recomendac iones t écnic as para l os est udios de i nundabi li dad de ámbi to local . Guía técni ca (Españ a) Agencia Catal an a del Agua, 20 03 1.00 Mapas de p eligros idad po r avenidas e i nundaciones . Guía metodol ógic a para su elaboraci ón (Es paña) IGME , 2008 1. 00 Urban St orm Dra i nage Cri teria Manu al . U rb a n D ra i nage and Flood Cont rol Dis tri ct. De nv e r, Color ad o (EE. UU .) Wr i ght -M c Lau gh lin , 1 969 0. 45 VII. Propuest as pa ra la ada ptación d e la met odolo gía de anál isi s de l a peligros idad de inun dac ión a las carac te rístic as de las cuencas peri urbanas del lit oral medit erráneo an daluz . Página 258 Cont rol del des ar r oll o u rba no en las zo nas inunda bles (Españ a) Té m ez, 19 92 1. 00 Clark Coun ty Re g io n al Flood C on tro l Di stri ct (CC RFCD) . Hy dr olog ical crit eria and dr a inage des i gn m anual , Clark Coun ty (EE. UU .) CCRFC D, 1 999 0.30 Crite rio d e Me nd oza (Arg ent i na) Nanía, 19 99 0. 30 Asses sing and mappi ng mul tipl e risk s for spati al planni ng. A pproaches , methodologies and t ools i n Eu rope (ARMO NIA) European C ommissi on, 2007 1.25 Agri c u ltural and Res o urc e Ma na gemen t Cou n cil of Aust ralia and New Z eal a n d (ARM C). Flo od p lain Ma na gemen t in A ust ralia (A u s tral ia y Nuev a Zel an d a) ARMC, 20 00 1.2 0 – 1.50 Risques Hyd ro -m étéorol og iqu es, cr ues et inon dati o ns / ri s qu e, aléa et vu ln éra b ilité /DD S - TUE 36 4/ 9 (S u iza) Belle ud y, 2 004 1.00 Pian o di b ac i no str alc io pe r l a d ifesa i dra uli ca e idro geo lo g ica (Italia) Re g ión Ligu r ia, 1 993 1.0 0 – 2.00 Tabla 14 . Criter ios d e peligros idad d e calado máxi mo: ref erencias nacionales e inter naciona les. F uente: elabora ción propia, a parti r de R usso , Gómez y Ma cchione (2 011) . Aplicán dose en atención a lo anterio r los siguiente in tervalos: a. Interval o de peligrosi dad Al ta : > 1 m b. Intervalo de peligrosidad Media: 0,4 a 1 m c. Intervalo de peligrosidad Baja: < 0,4 m - Veloc idad de la co rriente : de modo similar a la pr ofundidad, la gradu ación de la velo cidad de la corr iente se ha basado en l as siguientes r eferencias bibliogr áficas: Fuent e Refer e ncia Ve loc idad (m /s ) Factores e índices de pel igrosi dad de l as aguas de av enid as en cruc es de carreter as con ra mblas . Estudi o apl ic ado a la verti ente lit oral s ur de la región de Murcia (España ) Conesa Ga rcía, 2011 1.00 Recomendac iones técnic as para l os est udios de i nundabi li dad de ámbito loc al. G uía técnic a (Esp aña) Agencia Catal an a del Agua, 20 03 1.00 Mapas de p eligros idad po r avenidas e i nundaciones . Guía metodol ógic a para su ela boración (España ) IGME, 2008 1. 00 Cont rol del des ar r oll o u rba no en las zo nas inunda bles ( Spa in) Té m ez, 19 92 1. 00 Agri c u ltural and Res o urc e Ma na gemen t Cou n cil of Aust ralia and New Zeala n d (A RM C). Flo od p lai n Ma na gemen t in A ust ral ia (A u s tralia y N uev a Zelan d a) ARMC, 20 00 1.50 Risques Hyd ro -m étéorol og iqu es, cr ues et inon dati o ns / ri s qu e, aléa et vu ln éra b ilité /DD S - TUE 36 4/ 9 (S u iza) Belle ud y, 2 004 0.2 5 - 1.0 0 Pian o di b ac i no str alc io per l a d ifesa i dra uli ca e idr ogeo lo g ica (It ali a) Re g ión Li gu r ia, 19 93 0.3 0 – 0.70 Tabla 15 . Criter ios d e peligros idad de veloci dad máx ima: r eferencia s nacion ales e inter nacion ales. F uente: elab orac ión propia, a partir de Russo , Gómez y Macchion e (20 11). Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 259 Optándose p or estos umbrales: a. Interval o de peligrosi dad Alta: > 1 m/s b. Inter valo de peligro sidad Media: 0,4 a 1 m/s c. Intervalo de peligrosidad Baja: <0,4 m /s - Tensión co rtante del flu j0 : los umbrales de los distintos intervalo s se han tomado en función de la tabla de ‘fuer za cor tante crític a para distinto s materiales’, de la E.T.S . de Ingeniero s de Montes de la Uni versidad Politéc nica de Madrid (García Rodrígu ez, 2006), según la cu al el valor de fuerz a cortan te crític a para la ar ena común de mayo r diámetro ( > 2mm) es de 4 n/m 2 , y el valor ap roximado de f uerza c ortante cr ítica par a la grava m uy gruesa ( 40 a 50 mm ) es de 50 n/ m 2 . Así: a. Interval o de peligrosi dad Alta: > 50 n/m·s b. Intervalo de peligrosidad Media: 4 a 50 n/ m·s c. Intervalo de peligrosidad Baja: < 4 n /m·s 7.2.1.5. Resum en esquem ático de los an álisis de peligr osida d individuales . 7.2.1.5.1. Producción d e sediment os por erosi ón de suelos . a. Objetivo : Cuantif icar la producc ión de sedimentos só lidos p or erosión de suelos, para poder incorporar aspectos como la pelig rosidad re al del fl ujo, e l posible co lapso y so cavac ión de infraestruc turas, la for ma ción y rot u ra de presas naturales que puedan provoc ar puntas de c reci da e in undac iones locales, la reducción de la sección hidráulica o la dismi nución de la veloci dad del flujo. b. Descip ció n esquem ática d el p roceso : - R.U.S.L.E. 1. Obtenc ión de los factores ‘pérdi da de suelo media anual por unidad de super ficie’, ’erosivi dad de las lluvias’, ‘erodabilidad del su elo’, ‘longitud de pendiente’, ‘pe ndiente’, ‘cubierta vegetal’ y ‘prácticas de co nserv ación de su elos’ . 2. Ap li ca ción d e l a e cua ci ón A = R × K × L × S × C × P - M.U.S.L.E . 1. Obtenc ión del c audal i nstantáneo máximo y el volumen to tal escurr ido en la cuenca par a la lluvia consi derada. 2. Ap li ca ción d e l a e cua ci ón 𝑌 = 11 .8 · ( 𝑄 · 𝑞 𝑝 ) 0 . 56 · 𝐾 · 𝐿 · 𝑆 · 𝐶 · 𝑃 VII. Propuest as pa ra la ada ptación d e la met odolo gía de anál isi s de l a peligros idad de inun dac ión a las carac te rístic as de las cuencas peri urbanas del lit oral medit erráneo an daluz . Página 260 c. Variabl es de entrada y fuent es de infor mación: 1. Mode lo Digit al d el Te rre no. Administración m unicipal ( e. 1/1.000). 2. Máxima preci pitación d iaria. Máximas lluvias diar ias en la España Pe ninsular. Dir ecc ión Gener al de Ca rret eras. Min ister io de F oment o, 1999. 3. Usos del suelo . Si st ema d e inf orm aci ó n de oc up ac i ón d el s u elo d e And al uc í a (SI OS E). C o nsej ería d e M edi o Amb ient e. J unta d e An da l ucía (e. 1/1 0. 00 0). 4. Litolo gía. Map a Geológico d e Esp aña. Instituto Geológic o y Minero d e España. Ministerio de Economía y Competitividad (e. 1/50.000). 5. Orto fotografía r egional A nda lucía (19 56 /7, 200 3/4). C ons eje rí a d e Agricultu ra, P esca y Medio Ambiente. Junta de Andalucía (resolución 0.5 m). 6. Facto r de erosividad de la llu via. Sistema de Infor mación Geográf ico Agrario de l Ministe rio de Me d io Ambient e. d. Variables de sal ida y asig nación de int ervalos de p eligro sidad: 1. Cartogr áfica: Áreas con el evado riesgo de producció n de sedimentos (T · ha - 1 · año -1 ): - Intervalo de peligrosi dad M uy Alta: ≥ 100 𝑇 ℎ · 𝑎 ñ 𝑜 � - Intervalo de peligrosi dad Alta: 50 a 99 𝑇 ℎ · 𝑎 ñ 𝑜 � - Intervalo de peligrosi dad M oderada: 12 a 49 𝑇 ℎ · 𝑎 ñ 𝑜 � - Intervalo de peligrosi dad Baj a: < 12 𝑇 ℎ · 𝑎 ñ 𝑜 � 2. Numérica: Volumen de p érdida de suelo estimada en una c uenc a para una lluvi a concr eta ( T ): var iable sin intervalos de graduación. 7.2.1.5.2. Producción d e sed imentos por movim ientos gravit atori os de laderas . a. Objetivo : Evalu ar aquellas lader as anexas a los c auces que so n suscep tibles a que se pro duz can m ovimientos gr avitatorios , para poder cuant ifica r el posible ap orte de sólido s al flujo por deslizamientos o d esprendimie ntos sobr e el mi smo cauc e, y su s co nse cu entes incrementos de la densidad del caudal, p osibilidad de formac ión de flu jos hiperconcentrado s y previsibles col apsos del sistema hidr áulico. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 261 b. Descip ció n esquem ática d el p roceso : 1. Recopi lación de información cartog ráfica geológica o geotécn ica de las áreas de estudio y búsqueda de refer encias históricas de movim i ent os gravitato rios que se hayan pro ducido en el pasado. 2. Búsqu eda de p roceso s de inestabili dad activos o pasados mediante foto grafías aéreas de distin t as fechas. 3. Reconocim iento de campo para co mpletar l a búsqueda de pro cesos actu ales y antiguo s, incorporando la identifi cación de indic ios tal es como grietas, esc arpes, depósito s de d eslizamiento s, blo ques caídos o incluso daño s en edific aciones, árboles o po stes de la luz. 4. Elaborac ión del mapa inventario , incorporando los procesos obser vados en los p asos anterior es y variables co mo las pendientes, l itolo gía, estructur a geol ógi ca o usos d el s ue lo. 5. Incor poración al map a anterior de aquello s factores qu e pueden alter ar las fuerz as im puls ora s de l mo v imie nto y pr ovo ca r la rot ura e i ni cio de l desplazamiento . 6. Super posición pon de rada de las anteri ores cartografí a s y rasterización , para la ob tención de las áreas de alta susc eptabili dad. 7. Delimitaci ón de laderas adyacen tes al cauce con alta susceptabilidad al desliz amiento y el consigu iente p eligro de col apso del f lujo, y transf ormación a volumen de l terreno m oviliza ble. c. Variabl es de entrada y fuent es de infor mación: 1. Mode lo Digit al d el Te rre no. Administración m unicipal ( e. 1/1.000). 2. Usos del suelo . Si st ema d e inf orm aci ó n de oc up ac ión d el s uel o de A ndal uc í a (SI OS E). C o nsej ería d e M edi o Amb ient e. J unta d e An da l ucía (e. 1/1 0. 00 0). 3. Litolo gía. Map a Geológico d e Es paña. Instituto G eológico y Mi nero de España. Ministerio de Economía y Competitividad (e. 1/50.000). 4. Ortofoto grafía regio nal Andaluc ía (1956/7, 2 003/4). Con sej erí a d e Agricultu ra, P esca y Medio Ambiente. Junta de Andalucía (resolución 0.5 m). d. Variables de sal ida y asignació n de intervalo s de peligr osidad: 1. Cartogr áfica: Laderas anexas al cauce co n alta susc eptibilidad al movimiento en ma sa 1. Intervalo de peligrosidad Alt a: coinciden 4 fact ore s o má s con grado de su sceptibilidad alta. 2. Intervalo de peligrosidad Media: coin cid en 3 factores con grado de suscep tibilidad alta. VII. Propuest as pa ra la ada ptación d e la met odolo gía de anál isi s de l a peligros idad de inun dac ión a las carac te rístic as de las cuencas peri urbanas del lit oral medit erráneo an daluz . Página 262 3. Intervalo de peligrosidad Baja: co inciden menos de 3 fa ctore s c on grado de su sceptibilidad alta. 2. Numérica: Volumen de su elo movil izable en sucesos gravitator ios de laderas anexas al c au ce (T ): variable sin intervalo s de grad uación. 7.2.1.5.3. Prod ucción de r esíduos veget ales . a. Objetivo : Estimar la cantidad de resídu os vegetales mov ilizables por arrastre hídrico e incorporable s al flujo de inundación en cad a s ub cuen ca , para p oder con siderar aspecto s como la disminución de la sección hidrául ica y aumento de la l ámina de inundación, la mayor densidad del flujo, el colapso en estrechami entos naturales y antró picos o la retención y represamiento de sedimen tos. b. Descip ció n esquem ática d el p roceso : 1. Cartogr afía de producción de residuos vegetales según tipo de apro vechamiento agr ícola o for estal. 2. Cálculo pon derado de incorporación de los residuos vegetales al flu jo de inun dación según localización espac ial en la c uenc a (cauce y orillas, lader as susc eptibles al deslizamiento, ár eas inundab les, cuenca). c. Variabl es de entrada y fuent es de infor mación: 1. Mode lo Digit al d el Te rre no. Administración m unicipal ( e. 1/1.000). 2. Usos del suelo . Si st ema d e inf orm aci ó n de oc up ac ión d el s uelo de And al uc í a (SIOSEA). Consejería de M edi o Am bient e. J unt a d e A nd al ucí a (e. 1/1 0.0 0 0). 3. Laderas con elevada susceptibilidad a lo s movimientos en masa. d. Variabl es de salida y asignaci ón de int ervalos de p eligro sidad: 1. Cartogr áfica: Áreas con el evado riesgo de producción de restos vegetales ( T · ha - 1 · año -1 ): 1. Intervalo de peligrosi dad M uy Alta: ≥ 18 𝑇 ℎ · 𝑎 ñ 𝑜 � 2. Intervalo de peligrosidad Al ta: 9 a 17 𝑇 ℎ · 𝑎 ñ 𝑜 � 3. Intervalo de peligrosidad Moderada: 2 a 9 𝑇 ℎ · 𝑎 ñ 𝑜 � 4. Intervalo de peligrosidad Baja: < 2 𝑇 ℎ · 𝑎 ñ 𝑜 � 2. Numérica: Volumen anu al de restos vegetales inco rpora b l es al f lujo ( T ) Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 263 7.2.1.5.4. Estudio hidrológ ico - hidráu lico . a. Objetivo : Ident ificar el á rea inund able según modeliz ac ión hid rológi co - hidrá ul ica, para u sar como base carto gráfica sobr e la que se integrar án el resto de peligrosidad es indiv id uales . De igual modo , se pretende incor porar aquello s otros condicionantes hidráulicos que actúan sobre la peligr osid a d, como s on el calado , la veloc idad y la tensión cor tante del flujo . b. Descip ció n esquem ática d el p roceso : 1. Mode lo hid rom ete or ológ ic o. 1.a. Cálc ulo de la máxima precip itación diaria en las cuencas. 1.b. A nálisis del coef iciente de e sco rrentía. 1.c. Cálculo de caudal es. 2. Mod ela do hid rá uli co. c. Variabl es de entrada y fuent es de infor mación: 1. Mode lo Digit al d el Te rre no. Adminis tración m unicipal ( e. 1/1.000). 2. Máxima preci pitación d iaria. Máximas lluvias diar ias en la España Pe ninsular. Dir ecc ión Gener al de Ca rret eras. Min ister io de F oment o, 1999. 3. Usos del suelo . Si st ema d e inf orm aci ó n de oc up ac ión d el s uelo de And al uc í a (SI OSE ). Co ns ej erí a d e M ed io Am bi ent e. J u nta d e And al uc ía (e. 1/ 10. 0 00). 4. Litolo gía. Map a Geológico d e Esp aña. Instituto Geológic o y Minero d e España. Ministerio de Economía y Competitividad (e. 1/50.000). 5. Orto fotografía r egional Andalu cía (1 956/7, 2003/4). Con sej er ía de Agricultu ra, P esca y Medio Ambiente. Junta de Andalucía (resolución 0.5 m). d. Variabl es de salida y asignaci ón de int ervalos de p eligro sidad: 1. Superfi cie inunda ble (m 2 ): va ri ab le si n i nt erva los de gra d uac ión. 2. Profu ndidad (m): 1. Intervalo de peligrosi dad Alt a: > 1 m 2. Intervalo de peligrosidad Media: 0,4 a 1 m 3. Intervalo de peligrosidad Baja: < 0,4 m 3. Veloci dad de la corriente (m/s): 1. Intervalo de peligrosi dad Alta: > 1 m/s 2. Intervalo de peligrosidad Media: 0,4 a 1 m/ s 3. Intervalo de peligrosidad Baja: <0,4 m/ s VII. Propuest as pa ra la ada ptación d e la met odolo gía de anál isi s de l a peligros idad de inun dac ión a las carac te rístic as de las cuencas peri urbanas del lit oral medit erráneo an daluz . Página 264 4. Tensión cortante del fluj0 (n/m·s ): 1. Intervalo de peligrosi dad Alta: > 50 n/m·s 2. Intervalo de peligrosidad Media: 4 a 50 n/m ·s 3. Intervalo de peligrosidad Baja: < 4 n/ m·s 7.2.2. Anális is integ ra d o de las pelig rosi dades indi vidu ales : cau dal modif icado con inc orpor ac ión de e l eme nt os s ólid os y lámi na de inunda ci ón resu lta nte ( mapas 1a y 1 b) . La prim era de las dos cartogr afías propu estas es la modif icación de la lámi na inundable por incorp ora ci ón de se dim ent os minerales , por erosió n de suelo y mo vimientos gravitatorios , y vegetales . Una vez realizadas tal es peligro sidades individu ales, se incorporan al proceso hidrológic o - hid rá ulic o. En este apar tado se describen los criterios de integr a ción de dichas p eligrosidades en la peligrosidad de inundación, mediant e la modifi ca ción del caudal máximo instant áneo y por tanto del área inundable. 7.2.2.1. Consider aciones previas . El aspec to fundamental tr atado en la me tod olog ía desarrollada en este trab ajo es l a inco rp ora ci ón de carga só lida a la corr iente . Tal c omo ya se ha visto en el cap ítulo 3 , de bases conceptuales y antecedentes, la p eligrosidad asoci ada, especialmente en relación al aporte y transport e de sedimentos en el flu jo, viene despertando interés en los últimos añ os, tanto desde un punto de vista técnico como científico. En e ste último campo, los autores Per les, Gallegos y Cantarero (Perles et a l. , 2006, 2 006 b , 2010 b ) han tr abajado en diversas p ropuestas de peligro sidad acumu lada que toman la lámina de in undaci ón como flu jo o vector de materia y energía. E n tales trab ajos se vehicu lan las peligr osidades asoc iadas aumentando el c audal de inu ndació n en base a un os po rcentajes qu e reflejan e l inc remento de la p eligro sidad según el área af ectada en la cuenc a por c ada una de dicha s peligr osidades. La propuesta que aquí se presenta mantiene el concepto de la in undación como vecto r de materia de las distintas peli grosidades asoc iadas, pero preci sa su incorporación al flujo mediante la cuan tif ica ci ón volumétrica de los sóli dos generados en c ada una de dich as peligr osidades. Como re su ltado se obtendrá una n ueva lámin a de inundación que teng a e n c onsid e raci ón d ichos sólid os y una gr adación de la p eligro sidad del flujo en funció n del porc entaje de estos r especto al caudal limpi o. Con esta gradac ión se pretende recog er el incr emento de p e ligrosidad de la lámina p or aumento de densidad del fl ujo, impacto de la car ga en infr aestructuras, pot enciales lesiones a perso nas y sobreelevación de la lámin a de agua (Díez H errer o et a l. , 200 8). Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 271 7.2.3. 2.3. Ed ificacione s prec arias en zona inun dable potenc ialmente productor a s de elementos de gran volumen . M ás allá de la vulner abilidad i mplíc ita de estas ed ific aciones, son potencial es áreas productoras de peligr osidad por el po sible arrastr e e incorporación de elementos de gr an volumen al flu jo , q ue pu eden gener ar fác ilmente blo queos en o bras de pas o o estr ech amientos del relieve . P or ell o, s e ide ntificarán a quella s edifica ciones y almacenes preca ri os situados sob re áreas inu ndables con alta peligr osidad por velocidad y/o c alado. 7.2.3. 2.4. Depósitos antr ópicos susceptibles de ser m ovilizado s, como p or eje mplo rel le nos n o c ompa cta dos , depósito s, excavaciones o neoreli eves. Atendiendo a la obser vación mediante trabaj o de camp o o trabaj o de gabinete con ortofoto grafías, se delinearan r ellenos no com pactados, depó sitos, excavacion es o neoreli eves situados en zona inun dable con alta peligrosi dad por velocidad, tensión cortante del flu jo o profu ndidad de e ste. Este ítem, así como los sucesivos, r elacionados con la producción de sedimento s sólidos, indic an un previsi ble incremento de la capaci dad erosiva y peligrosidad del cau dal, así como una r educció n de su ve loci dad y aumento de altura y extensió n de la lámi na. Indic an, asimismo , y en base a los ef ectos sinérgi cos ya comentados con anter ioridad, pr evisibles riesgo de ero sión y deslizamientos. 7.2.3. 2.5 . Depósi tos naturales susceptibles de ser movilizados, tales co mo canchales, cuaternar ios, descalc es de ori llas y taludes, o ár eas de erosión acentuada. Aquí se incluirán canch ales, cuaternar ios, descalces de or il las y taludes, y áreas de er osión acentuada situado s en zona inundable con alta peligrosi dad por tensión cor tante, vel ocid ad o ca la do d el fl ujo. 7.2.3. 2.6 . Zonas co n elevada susceptibilidad a la producción de sedimentos p or erosión de s uelos segú n RUSLE . Bajo esta c ategoría se incorpor arán a la cartografí a de peligrosidad aquellas ár eas que resultaran con interval o de peligrosidad ‘muy alto ’ en el análisis cartográfic o de la pérdida de suelo media anual por unidad de superfi cie (RU SLE). 7.2.3. 2.7. Zonas con elevada suscept ib ilidad a la pro d ucción de restos vegetal es . De mo d o simi lar a lo anterior, aquí se incluirán aquell as áreas con in tervalo de peligrosidad ‘mu y alto’ en la car tografía de pro d ucción de residuos vegetales. VII. Propuest as pa ra la ada ptación d e la met odolo gía de anál isi s de l a peligros idad de inun dac ión a las carac te rístic as de las cuencas peri urbanas del lit oral medit erráneo an daluz . Página 272 7.2.3. 2.8 . Zonas co n previsible desc alce de taludes po r ero sión de orillas. El ú ltimo elemento en r elación a la p osibl e incorporació n de e lementos só lidos al f lujo se id entificará car t ogr afiando la parte exterior de meandros en taludes y áreas inundables de alta peligro sidad por tensión cortante del fluj o. 7.2.3. 2.9 . Posibles foco s de contaminació n que se puedan extender co n el flu jo, tales co mo indu strias co ntaminantes, vertedero s ilegales o instalac iones de tratami ento de residuos sólidos ur banos. Bajo esta c ategoría se incorpor ará el peligro por posible expansión de contamin antes o infecciones median te el ár ea del flu jo de i nun dación , identificand o los posibles foc os de contamina ción , como instalac iones de tratamientos de resi d uo s s ólidos urb anos (plantas de recuperación, co mpostaje, transf erencia o vertedero s), estaciones depur adoras de aguas residuales , puntos de vertidos, estacio nes de servicio o instalacio nes industriales que pertenezc an a algunas de las categorí as reco gidas en el anejo 1 de la Ley 5/2 013, p or la qu e se modifi ca l a ley 16/2002 de pr evención y co ntrol integrado s de la contamin a ción 17 . Se inclu irán tod os aq uellos focos situad os en z ona in undable o en buffe r de pro ximidad de 5 0 metro s, al entenderse que pueden existir fugas en el subsuelo que se incor poren al flujo sub - superficial de la in unda ción. En el su puesto de que el riesgo de con taminación fuese alto, por el tipo de foc o cont a mina nte que s e trate, serí a conve niente ir más allá de la mera iden tifica ción del punto, rea liza ndo también un análisis de redes que p ermita o btener to da la super ficie po tencial de afecció n. Par a para dicha tar ea, los so ft wares de información geo gráfica disponen de herramientas específic as. 7.2.3.3. Variables de salida y asig nación de intervalos de peligros idad . Las variab les de salida resultantes son lo s mis mo s doce ítems listados en el apartado anterior , s i n inte rv alos de graduación en este caso. La cart ografía fi nal que r ecoge cada uno de lo s 9 ítems anteri ores en las c uatro ár eas de estu dio se inc luye en el an exo 10, de Carto grafía ( mapas 14, 1 6 y 18 para las cuenc as del Río de la Cala, Arroyo de los J aboneros y A rroyos Pi letas y Pollo Zamora, r espectivamente ). Del m ismo modo , e n el apartado 9.4.2.2 ., de ‘Cartografía de áreas emisoras de peli grosidad en las cuencas de estudio’ , de l capí tulo 9, se describ en los result ad os para c ada cuenca. 17 Se adjunta como an ex o (Anex o 8 : Actividade s e instalacio nes potenc ialment e contamin antes segú n la Ley 5/20 13 de prev enció n y co ntrol inte grado s de la co ntami nación). Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 273 7.2.3.4. Resumen esq uemático de las vari ables anal izadas en la cart ografía del mapa de á rea s causantes de peligros idad . a. Objetivo : Ident ificar áreas que puedan ser potenc iales causantes de peligro sidad . Tal po dría ser el caso de la formac ión de abanicos fluviales al p asar de relieves co nfinados a lugares ab iert os, la f r ecuen te gener a ció n de puntos d e colaps o p or estrech amientos, los c ambios bruscos y u suales de la ener gía, cau dal, velocidad y co mportamiento del flujo , la presencia de infr aestructuras con posibili dad de co lapso o socavación de su base, la alta p robabilidad de inc orporac ión de elementos de gr an volu men al flujo o l a posibili dad de extensión de fo cos de contaminación. b. Descip ció n esquem ática d el p roceso : 1. Observac ión directa, mediante trabaj o de campo y trabajo de gabinete, con ortof otografías, mo delos digitales del terreno y c a rto grafía temática 2. Incorpor ación de los resultados, gr aduados, obten idos en los disti ntos análisis p revios de peligrosi d ades individu ales. c. Variabl es de entrada y fuent es de infor mación: 1. Mode lo Digit al d el Te rre no. Administración municipal (e. 1/1.0 00). 2. Litolo gía. Map a Geológico d e Es paña. Instituto G eológico y Mi nero de España. Ministerio de Economía y Competitividad (e. 1/50.000). 3. Ortofoto grafía regio nal Andaluc ía (1956/7, 2 003/4). Co nsej er ía d e Agricultu ra, P esca y Medio Ambiente. Junta de A ndalucía (resolu ción 0.5 m ). 4. Red v ia ri a . Datos espaciale s de refe rencia de Andaluc ía para escalas inter medias. Instituto de Estadística y Cartografía de Andalu cía. Junta de Anda lucía (e. 1/ 10. 000). 5. Usos del su elo. Sis tem a d e info rma ció n d e oc upa ci ón del su elo de A nda l ucí a (SI OS EA). Co ns ej erí a d e M edi o Am bi ent e. J unt a d e A nda lucí a (e. 1/1 0. 00 0). 6. Instalac ión tratami ento RSU. Da tos es pa cia les de r efer enci a d e A nd alu cí a para escalas inte rmedias. Instituto de Estadística y Cartogr afía de Andalucía. Junta d e A n da lucía (e. 1/1 0.00 0). d. Variabl es de salida y asignaci ón de int ervalos de p eligro sidad: 1. Zon as de estr echam iento de reli eve, en las qu e se pu eden p ro ducir pu ntos de cola ps o, o d e re du cci ón d e la se cc ión hi drá ul i ca : variab le sin intervalos de graduaci ón . 2. Laderas anexas al cauc e con alta susc eptibili dad al movimient o en masa : variable sin i ntervalos de graduación . VII. Propuest as pa ra la ada ptación d e la met odolo gía de anál isi s de l a peligros idad de inun dac ión a las carac te rístic as de las cuencas peri urbanas del lit oral medit erráneo an daluz . Página 274 3. Infraestru cturas con posibilidad de col apso del flu jo: variable sin int ervalos de gra d uac ión. 4. Final d e relie ves confinados (fo rmación de a banico s aluviales) : variable sin interv al os de g ra dua ció n. 5. Infr aestructuras con posibil idad d e socav a ción: var iable sin interval os de grad uac ió n. 6. Viviendas y edif icac iones prec arias en zona: variabl e sin intervalos de grad uac ió n. 7. Depós it os a ntr ópi cos susceptibles de ser movil izados: variable sin intervalos de gra d uac ión. 8. Depó sitos naturales su s ceptibles de ser m ovilizados: variable sin intervalos de gra d uac ión. 9. Zo nas con elevada susceptibil idad a la producción de sedimentos p or erosi ón de suelos según RUS LE: variable sin interv alos de graduación. 10. Zonas con elevada susceptibilidad a la p roducción de restos vegetal es: variable sin i ntervalos de graduación. 11. Zonas c on previsi ble descalce de talu des por er osión de or illas: var iable sin interval os de graduaci ón. 12. Posib les focos de c ontaminación que se puedan exten der co n el flu jo: variable sin i ntervalos de graduación. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 275 Índic e Cap ítulo VII 7.1. D ESCRI PCIÓN MET ODOLÓGI CA PR EVIA . ........................................................................ 2 17 7.1.1. Introduc ción. .................................................................................................................... 217 7.1.2. Flujo de trabajo de l proces o metodológ ico ...................................................................... 218 7.2. P ROCESO M ETODOLÓ GICO . ....................................................................................... 2 23 7.2.1. Análisis d e peligro sidad es indi viduales. ............................................................................ 223 7.2.1.1. Anális is de la gene ración de sedim entos por e ros ión de suelos . ............................. 223 7.2.1.1.1. Consideraci on es inici ales. ..................................................................................... 224 7.2.1.1.2. Aplicaci ón de la RUSLE (R evise d Univer sal Soil Lo ss Equ ation ). ............................ 225  Formulació n RUSL E ........................................................................................................... 225  Elab oración cartográ fica ................................................................................................... 230 7.2.1.1.3. Aplicaci ón de la MUSLE (Mod ified Un iver sal Soil Lo ss Equa tion). ........................ 231 7.2.1.1.4. Variab les de salid a y asigna ció n de int ervalos de pe ligro sidad. ............................ 232  RUSLE ................................................................................................................................ 232  MUSLE ............................................................................................................................... 233 7.2.1.2. Análisis d e la incorporación de elementos s ólidos por movimie ntos gravitat orios de laderas . 234 7.2.1.2.1. Consideraci on es inici ales. ..................................................................................... 234 7.2.1.2.2. Análisis cart ográfico. ............................................................................................. 237 7.2.1.2.3. Variab les de salid a y asigna ció n de int ervalos de pe ligro sidad. ............................ 240 7.2.1.3. Análisis d e la generac ión de residuos vegetale s ....................................................... 241 7.2.1.3.1. Consideraci on es inici ales. ..................................................................................... 242 7.2.1.3.2. Análisis cart ográfico. ............................................................................................. 242  Cuant ificación d e la prod ucció n d e residuos veg etales en la cu enca. .............................. 242  Evalua ción de la s probab ilidad es de incorp oración de los r estos vegetale s al flujo ........ 244 7.2.1.3.3. Variab les de salid a y asigna ció n de int ervalos de pe ligro sidad. ............................ 246 7.2.1.4. Estudio hid rológico - h idráu lico. ................................................................................. 247 7.2.1.4.1. Consideraci on es inici ales. ..................................................................................... 247 7.2.1.4.2. Model o digita l del te rreno y e squem a de c uencas y tr amos de est udio. ............. 248 7.2.1.4.3. Modelo hidro meteoroló gico (I ): cálculo d e la máxi ma precipi tació n dia ria en las cuencas. 249 7.2.1.4.4. Modelo hidro meteoroló gico (I I): análisi s del coe ficient e de escorrentí a. ............ 25 2 7.2.1.4.5. Modelo hidro meteoroló gico (I II): cálculo de caud ales. ........................................ 254 7.2.1.4.6. Modela do hid ráuli co. ............................................................................................ 256 7.2.1.4.7. Variab les de salid a y asigna ció n de int ervalos de pe ligro sidad. ............................ 257 7.2.1.5. Resumen e squemáti co d e los an álisis de pel igrosid ad in divid uales. ........................ 259 7.2.1.5.1. Producc ión de s edime ntos por er osión de suelo s. ............................................... 259 7.2.1.5.2. Producc ión de s edime ntos por mo vimie ntos grav itato rios de l aderas . ............... 260 7.2.1.5.3. Producc ión de r esí duos ve getales. ........................................................................ 262 7.2.1.5.4. Estud io hid rológico - hidráu lico. ............................................................................. 263 7.2.2. Análisis int egrad o de las peli g rosidades ind ivid uales: ca udal mo dificado con in corpora ció n de ele ment os sóli dos y lámi na de inundac ión re sultant e (m apas 1a y 1b) . ..................................... 264 7.2.2.1. Con sid era ci on es p re via s. .......................................................................................... 264 7.2.2.2. Proce dimie nto y res ultados . ..................................................................................... 265 VII. Propuest as pa ra la ada ptación d e la met odolo gía de anál isi s de l a peligros idad de inun dac ión a las carac te rístic as de las cuencas peri urbanas del lit oral medit erráneo an daluz . Página 276 7.2.2.3. Pro blema s d e tra nsf eren cia e spac io - t emporal de la carga y otras cons ideraciones cartográ ficas del p roceso. ............................................................................................................ 267 7.2.3. Identi fic ación de áreas c ausantes de pel igrosi dad de inundac ión y pel igros idades asociadas en cuencas per iurbanas del litoral m editerráneo andaluz (mapa 2). .............................. 269 7.2.3.1. Consideracio n es inicia les. ......................................................................................... 269 7.2.3.2. Análisis cartográ fico. ................................................................................................ . 269 7.2.3.3. Variab les de salida y asigna ción de int ervalos de peli grosid ad. ............................... 272 7.2.3.4. Res u men esque mático de las vari ables analizadas e n la cartograf ía del mapa de áreas causantes de pe ligrosidad. .................................................................................................. 273 Capítulo V III . Elabo ración de c artografía de evento s histó ricos en las cuencas d e est udio par a la c alibració n d e la p ropuesta metodol ógica E ste capí tulo se enmarc a dentro del objetivo de c alibración de r esultados ya expu esto en el c apítulo 1, de Introducci ón y objeti vo s. Dicha calibr ación se realiza, para cada una de las cuencas de estudio, mediante co mparación entre c asos reales do cumentados, l os resu ltados obtenidos mediant e análisis h idrológi co - hid rául ic o conve n cion al, y los ob ten idos por la propuesta m etodológic a de adaptaci ón car tográfica . Para ello, y co mo paso previo, en este capí tulo se describ e n los p roceso s seguido s en la realización de la c artograf ía de dichos event os reales de inundación. Los mapas r esultantes del proc edimiento explic ado en e ste capít ulo se incluyen en el próxi mo capí tulo (capítulo 9) , junto al resto de r esultados, así como los comentar ios sobre los ajust es entre las distintas c arto grafías. Con la incorporación de estos mapas uni ev ent o se pretende, por tanto , comprobar qu e la propuesta de mejor a cartogr áfica que reco ge esta tesis tiene un mejo r aju st a a situaciones reales qu e los mode los hi d rol ógi co - hidráulicos c onvencionales. 8.1. T ipos de metodolog ías y r epres ent acion es usados en los distintos modelos de análisis considerad os. 8.1.1. Modelos de a nálisi s co nsi derados e n este tr abaj o . U na vez obte nidos los resultado s según el modelo metodológico pro puesto y según el estu dio hidrol ógi co - hi d rául ic o co nve ncional , y aunque sea refir iéndonos únic amente a la lámina de inundación (mapa 1a 1 ), re sult a conveni ente poder calibrar ambas lámi nas en función d e datos reales de casos de inun dabilidad recientes . Esto se reali za comprobando los ajustes de ambo s modelos citado s con un evento histórico documentado . 1 Ver f igu ra 1 del capítu lo 7. VIII. Elabor ación de c artogr afía d e ev entos his tóricos en las c uencas de estudi o para l a cali bración de l a prop ue sta metodológi ca . Página 278 Así , se han considerado 3 modelos distinto s: i. Mode lo 1: E studio hidrológico - hidr áuli co c onvencio nal . Recog e los r es ultado s que se vien e n representando de manera con ve n ci ona l en los estudio s de inundabilid ad . Respon de al requ isito ac tual de reali zar un estudio h idrológico - hidr áulico median te modelo unid imen sional HEC - RAS. Cabe destacar, en cualquier caso, que tras la apar ició n del Real Decret o 9/2008, p or el qu e se modific a el Reglam ento del Dominio Pú blico Hidráulic o, se establece tam bién la necesidad de incorporar cri te rio s geomorfológicos, histór icos y ecoló gicos al r esultado f inal , si b ien no se es tablec e có mo han de i nco rporars e dich os c rite ri os . ii. Mode lo 2: E vento histórico d ocum entado. Repr esentación de la lámina real de máx ima inundación e n eventos hi stóricos r ecien tes que han sido documentados y recon struidos . iii. Modelo 3: P ropu es ta me tod ológi ca de mejora del análisis cart ográf ico convencio nal . Este mode lo repr esenta la pro puesta metodológic a desarrollada en este trab ajo , de a nálisis de la peligro sidad de inun dación según funcionam iento sistémico y asoc iado adaptado al ámbito espacial de análisis. Inclu ye tanto la modif icación del caudal y lám ina inundable co n la inco rporación de elementos sóli dos en el flujo, como la identific ación de áreas causantes de peligro sidad de inundación y asoc iadas. 8.1.2. M etodol ogías para e l an álisi s de la i nunda bili dad . Cada uno de los modelos hará uso de diferentes metodologí as para el análisis de la i nundab ilidad y de diferentes méto dos de repr esentación c artográfica del resu ltado final. E n relación a las prim eras, Díez Herre ro et a l. ( 20 08 ) ha res umid o en el sigui ente cuadro sinóptico l os principales gru pos de méto dos para el análisi s de la peligro sidad de inundaciones: Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 279 Figura 1 . Cuad ro si nóptic o de los principale s grupo s de mé todos p ara el a náli sis de la pe ligrosi dad de inundacio nes. Fuen te: Díez Herrer o et al., 2008 . De estos méto dos, lo s principales so n los histórico s, g eomo rfo lógi cos e hidr ol óg ico - h id rá ulic os, aunque en deter minadas cu encas y caso s más co ncretos pueden ser muy úti les alguno s otros c omo los pa leoh id rol ógi cos y botá n icos o de nd roge om orfol óg icos . Los m é todos histó ricos se basan en datos do cu mentales o testimoni ales, co mo pu eden ser refer encias bibliográfic as, marc as y plac as de inundaciones en edif icios histórico s, o incluso modelac iones hidráulicas a parti r de referenci as históricas. Los m étod os ge omo rf ológ icos emplean la di s posición y tipo logía de las f ormas del terreno , a fecc iones a elementos natur ales, co mo la vegetación , y los depó sitos gener ados durante o tras el evento de aveni da , con el fi n de rec onstruir las zonas cu biertas por el agua, su v eloc idad, profu ndidad y carga de mater i al es. Con ello se pu eden del i mitar las áreas geo morfológ i camente activas dentr o del c auce fluvial y su s márgenes , y por tanto su scept i bl es de ser inundadas en el marco de la di námica natural de la corr iente fluvial . VIII. Elabor ación de c artogr afía d e ev entos his tóricos en las c uencas de estudi o para l a cali bración de l a prop ue sta metodológi ca . Página 280 Los m étod os hid rológ icos e hid ráu licos persiguen, r espectivamente, la est i mac ión de los c audales generados en u na cuenca o corr iente y el cálcu lo de las veloci dades y calados con los qu e c i rcul a rá por un determinado tram o fl uv i a l. L os mé t odos h id rol óg i cos pue den partir de los datos de cau dales. aplic ando anális i s estadístico de los valores máxi mos; o de los dato s de precipitaci ón, med i ante mode los h i dro - meteoro lógicos de transformac i ón lluvia - e scorrentí a basados en fór mulas y métodos como e l ra ci onal , hidrogra ma unitario , u onda cinemática. Lo s métodos hidráulic os parten de d if erent es hip ó tes is de fl ujo ( unifási co - bifásico , uni fo r me - var i ado , pe rmanente- var iable , la minar- turb ule nto, o l ento - rá pid o) que sim plifi can la s ecuac ione s físicas que lo mod el iza n, cuya re s ol ución permi te estimar parámetros co mo la profundidad, veloc idad o energía. 8.1.3. Métodos de repr ese ntac ión car togr áfic a de la in undabi lidad . E n relación a los distinto s m étodos de representac ión cartográfic a de la peligrosidad por avenidas e inundaciones, el mismo autor r eúne los siguientes ( op. cit. ): i. Cartogr afías que representan el desarrol lo espacio - temporal de la lámina de inundació n. Comp rende n el área afec tada por la inundac ión y el tiempo de actuación y p ermanencia del agua o s us efec tos. De este tipo der ivan varias carto grafías posibl es: 1.1. Mapas de áreas cubier tas por el agua en una det erminada in undación o car t ogr afía u niev ent o . Se trata muy p robableme nte de los primeros mapas de peligrosidad q ue se rea liz a ron , y representan la extensi ón y los proceso s ocurridos en una inundación en base a ob servaci ones de lo s efect os observado s u obtenidos por in form a ción d e ca m po, f otoint e rpret a ción o tel ede t ecci ón . 1.2. Mapas de áreas pot en cial mente inundables, bi en por pre cip itación y acumulación in situ , desbo rdamiento durante avenidas, i nvasión marina o elevac ión del ni vel freático. 1.3. Mapas de áreas o p unto s anegados dur ante inundac iones histór icas y paleoin unda ci one s . Se t rata de inventario s o estudio s locales. 1.4. Mapas de permanen cia de la lámina de agua (i socronas) o su evolució n temporal. 1.5. Mapas de tiempos característico s de la relación hietogr ama - hid rog ra ma d e cre cid a ( tiempos de concentr ación o viaje , p or e jemplo) para la cu enca drenante a cada pu nto. ii. Cartogr afías que representan la s ever idad del f enóm eno na tural , atendiendo a la cu antificación median te parámetros fí sicos expresados co mo modelos digitales cont inuos (matr iciales o vectorial es) o d iscr etos ( isolíneas), y dando lu gar a esta s posibles cartografí as: 2.1. Mapas de profu ndidades de agua (isobatas o Modelo D igital de Batimetr ías) duran te una inundación r eal o modelizada. 2.2. Mapas de velocidades del agua (isotac as o Modelo Digital de Velocidades ) dura nte l a inun dación real o modelizada. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 287 muy fi able, las respuestas o inform aciones obtenidas posteriormente f ueron comparadas o validadas co n la inf ormación r ecogida sob re el terr eno o, en el caso del evento del Rinc ón de la Vic toria, en los informes poster iores a la inundac ión. 2. Cons ult a d e i nform es técnicos de administracione s públicas (Junta de Andalucía, 2004), cons ulto rí as (TYP SA, 200 4 ; Fe rnández Navar ro, 2004, Asistenc ias técnicas CLAV E, 2004 ), investig adores (P e rle s et al. , 200 6; Ar ran z Loz an o, 200 8) y asociacion es ecologis tas (Yus Ramo s et al . , 2004) . 3. Observación posterior al evento de sign os d e inundación, abrasión o de pósito d e sedimentos y re stos veg eta les. Los datos obt enidos se han r egistrado con el uso de un GPS para asegurar la precisión de la inform ación una vez que sea volcada al sistema de información geogr áfica, así como han sido document ados con fotografías y croqui s de l os elemento s más compl ejos o interesantes. Figura 3 . Det alles de resto s vege ta les que i ndic an la máxima a ltu ra alca nzada po r el f lujo e l 6 d e noviembr e de 20 06 en el cau ce del ar royo de los Jaboner os. F uente: F rancis co Canta rero Prados . 4. Obtención de mat erial fotográf ico y videográfico en in t ern et . El fác il acceso a la in formación de los m edios de comunicac ión locales y el uso extendido de los s martpho ne s y cámaras de foto , ju nto a pl ataform as de intern et como yo ut ub e , permite n obtener una amplia infor mac ión gr áfica posterior al evento o incluso del propi o e ve nto . VIII. Elabor ación de c artogr afía d e ev entos his tóricos en las c uencas de estudi o para l a cali bración de l a prop ue sta metodológi ca . Página 288 Figura 4 . Imagen del c auce tomada el día 28 de marzo de 2 004, t r as la i nundació n en Rinc ón de la V ict oria, c on la q ue puede estimar se la anc hura a lcan zada por el fl ujo en u na dete rminada calle del munic i pio . Fuen te: Ayto. de Rin cón de la Victor ia. 8.3.3. Reco nstr ucci ón de la s u perfi cie m áxim a inunda da . La info rmación obtenida mediante trab ajo de campo y gabinete se ha repr esentado en el Sistema de Infor maci ón G eog ráf ica me diante pun tos qu e posteriormente se han u nido en base a cri terios hidráu licos, consider ando no solo las cotas de las cur vas altitudinales, si no también otros asp ectos co mo la distinta ener gía del flujo en cada tramo o el comportam iento meandrizant e. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con riesgo de inu ndaci ó n en ámbitos medit errán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 289 Índic e Cap ítulo VI II 8.1. T IPOS D E METOD OLOGÍAS Y REP RES ENT ACIO NES U SADO S EN L OS D ISTI NTO S MO DEL OS D E ANÁL I S IS CONS IDERA DOS . ............................................................................................................... 277 8.1.1. Modelos de análisis c on sider a dos en e ste trabajo. .......................................................... 277 8.1.2. Metodolo gías para el análi sis d e la inun dab ilidad . ........................................................... 278 8.1.3. Méto dos d e rep res ent aci ón c a rto gráfica d e la inun dab ilidad . ........................................ 280 8.1.4. Metodologí as de cálculo y métodos de represe ntación usados por los dis tintos modelos de a n álisis. ........................................................................................................................................ 281 8.2. C ARTOG RAFÍA DE EVE NTO S HI STÓRICOS : LO S MAPAS U NIE VEN TO . ...................................... 2 83 8.3. E LABO RACI ÓN DE M APAS UNIE VENTO EN L AS CUE NCAS DE LO S ARROY OS J ABONER OS , P OLLO Z AMO RA Y P IL ET AS . .......................................................................................................... 285 8.3.1. Análisis hid rológi co del e vent o selecciona do. .................................................................. 285 8.3.2. Recopilació n de la in for mació n. ....................................................................................... 286 8.3.3. Rec onstr ucción de la super ficie má xima inundada. ......................................................... 288 VIII. Elabor ación de c artogr afía d e ev entos his tóricos en las c uencas de estudi o para l a cali bración de l a prop ue sta metodológi ca . Página 290 B B L L O O Q Q U U E E I I V V . . R R E E S S U U L L T T A A D D O O S S Y Y C C O O N N C C L L U U S S I I O O N N E E S S       E l  cuarto  y  último  bloque  recoge  tanto  los  resultados  (Capítulo  IX)  como  las  conclusiones  (Capítulo  X).  Dado  que,  más  allá  de  la  metodo logía  propuesta,  el  presente  documento  también  ha  segu id o  su  propia  metodología,  y  ésta  ha  precisado  de  una  fase  de  caracterización  y  comparación  evolutiva  de  los  riesgos  de  inundación  y  erosión  entre  dos  fechas  distintas,  los  resultados  se  dividirán  entre  los  directamente  ligados  a  la  pr opuesta  metodológica  y  los  relacionados  con  el  citado  análisis  diacrónico.  La  comparación  de  resultados  se  apoyará  en  la  denominación  de  los  diferentes  análisis  del  siguiente  modo:  Modelo  1,  o  análisis  hidrológico ‐ hidráulico  convencional;  Modelo  2,  o  análisis  de  inundabilidad  unievento;  y  Modelo  3,  o  pro puesta  metodológica  de  cartografía  de  la  peligrosidad  de  inundabilidad  adaptada  a  la  caracteriz ación  de  las  cuencas  periurbanas  del  litoral  mediterráneo.  Las  conclusiones,  por  su  parte,  se  dividen  en  una  primera  parte  de  discusión  y  conclusiones,  otra  con  las  principales  aportaciones  de  la  te s is  doctoral,  y  una  última  con  potencialidades  y  líneas  futuras  de  investigación.                           Capítulo IX . Resultados 9.1. Introducci ón . 9.1.1. Model os me tod ológ ic os us ados y es tru ctu ra de e x posi ción de los res ult ados . E n este cap ítulo se expo ndrán tanto lo s resultados obteni dos con la pro puesta metodológ ica descri ta en el capít ulo 7 , como los estu dios hi drológico - hidráu licos co n la metodología hab itual y l as láminas d e inunda ción de riva das de los c asos reales estudiado s (ve r Fi g ura 1 ). La poster ior comparativa tanto de la propuesta m et odológi ca c omo d el m od elo con v enci onal c on el mode lo uni ev ent o permitirá co nocer si la primera realmente mejor a los estudios hidrológico - hidráu licos “clásico s”. Cabe recordar , tal como ya se avanzó en el capítul o 8, de ‘Elaborac ión de car t ogr afía de eventos hi stóricos en l as cuencas de estu dio’, qu e no existe caso real documentado para la cu enca del río de la Cala (E stepona), por lo que ésta quedará exc luida de dicha compar ativa.  Mode lo 1 : Anál isis hidrológico - hidrá uli co convencional .  Mode lo 2 : Análisis d e inund abilidad un iev ent o (A rr oyos Ja bone r os, Pi let as y Poll o Za m ora).  Mode lo 3 : Propuesta meto dológica (c artografía de p eligro sidad de inundab ilidad, y peligr osidades asociadas, adap tada a la carac terización de las cu encas periurb anas del litoral mediter rán eo). Figura 1 . Dist intos model os metodol ógicos con los qu e se ha trabajad o para su pos terior compar ativa. Ca rtogra fí a de i nundabili dad, s egú n est udio hi drol ógico - hidr áulic o conven cion al, en las 4 cuen ca de estud io Cartogr afía de in und abil idad adaptada a las car acterí sticas de las cu encas per iurb anas d el litor al medi terráneo , y áreas causantes d e pelig ro sidad , en las 4 cu encas d e estudio Lámina de inu ndac ió n del a rroyo Jabon ero s tras el evento to rmen toso de no viemb re de 2006 Lámina de inu ndac ió n de los arroy os Piletas y P ollo Zamo ra tras el even to tormen toso de mar zo de 2004 IX. Resul tados. Página 296 No obstante, m ás allá de la metodologí a propuesta, el presente docu mento también ha seguido su propi a metodología, que ha prec isado , en la fase previ a reco gida en e l bloque II, de estudio s evol utiv os - c ompa rat ivos para la carac terización de las cuen cas periu rbanas litor ales mediterráneas. Así, par a el análisis y redacción de los capí tulos 5 y 6 se han realizado estudios hi drológico - hidráu licos para las f echas de 1956 y 2003 en c ada u na de las cu encas, así c omo estudio s de erosió n potenc ial de suelo igualmente para las c uatro cu encas y en las mism as fechas. La s concl usiones pri ncipales de dicho s estudios se expu sieron en los citados cap ítulos del blo que II, pero es aqu í donde se incl uye n de manera completa. Atendiendo , por tanto, a todo l o anterior, la estructura de apartados del presente cap ítulo es la sigui ente (ve r tam bién Figur a 2 ): 1. Res ult ad o s ligad os a la prop u esta metodoló gica : a. Anál isis hidrol ógico - hidrául ico co nvencional ( M odel o 1 ) i. Cartogr afía de inundabi lidad en las cuencas de estudi o. b. Anál isis de eventos histó ricos de inundab ilidad : cart ografía unievent o para los arroy os Pi le tas , Po llo Z am or a y Jabon er os ( M ode lo 2 ) c. Res ulta dos de la pr opu es ta me tod ológ ic a ( Mo del o 3 ) i. Anál isis de peligr osidades individual es 1. Result ados de erosión de suelos, según formulación MUSLE, en las cu encas de estudio . 2. Cartogr afía de in corp ora ción d e s edi men tos por mov imi e ntos gravitato rios de laderas en l a s cu encas de estudio . 3. Cartogr afía de producción de residu os leñosos en las cu encas de estudio . ii. Resu ltad os f in ale s 1. Cartogr afía de inundab ilidad modificada en las cu encas de estudio . 2. Cartogr afía de áreas causan t es de peligro sidad en las cuencas de estudio . 2. Otros r es ulta dos (li gados al d esarrollo metodoló gico d e la tesis doctoral): a. Evol ución de los patrones te rritoriales . b. Anál isis hidrol ógico - hidrául ico: Car tografía de inundab ilidad en las cuenc as de estudio en el año 1956 y compar ación evoluti va entre 1956 y 2003. c. Anál isis de erosión po tencial de suelo s según for mulación RUS LE: Cartografía de erosi ón potencial de su elos e n las cu encas de estudio en los añ os 19 56 y 200 3. Compa ra ción evol uti va. Caracteri zaci ón de cuencas fluvi ales peri urbanas con ri esgo de inu ndaci ó n en ámbitos mediter rán eos y pro pues ta de carto grafía de peligros idad a daptada Página 303 2- 4 (Cuenc a del a rroyo Jab oneros - Afluent e 4) PC 1 2.51 9.33 2- 5 (Cuenc a del a rroyo Jab oneros - Afluent e 5) PC 1 6.1 17.84 PILETAS 3- 0 (Cuenc a del a rroyo Pil etas) PC 1 21.99 PC 2 24.28 PC 3 26.26 PC 4 28.45 3- 1 (Cuenc a del a rroyo Las Pil etas - Afl uente 1) P C 1 2.34 3- 2 (Cuenc a del a rroyo Las Pil etas - Afl uente 2) PC 1 1.27 3- 3 (Cuenc a del a rroyo Las Pil etas - Afl uente 3) PC 1 3.77 POLLO Z AMORA 4- 0 (Cue nca del a rroyo Pol lo Z amor a ) PC 1 10.25 PC 2 25.46 4- 1 (Cuenc a del a rroyo Poll o Zamo ra - Afluent e 1) PC 1 6.6 Todas las cu encas y s ubcu enc as Val or mí nim o 0.27 1. 27 Val or máx im o 61. 69 211 .64 Val or medio 8 .31 46.67 Tabla 3 . Caud al instantáneo m áximo para cada punto de control de las distintas cuencas d e estudio, según el ‘Métod o racion al’ mod ificad o por Témez . Fuent e: elaboraci ón pr o pia. Las cu en cas del Ri ncón, para una tormenta extr aordinaria con p e rio d o de retor no de 500 años, llegan a pr oducir un cau dal máximo inst antáneo ligeramente super ior a los 25 metr os cúb icos por segundo , mientras que l a cuenca de Estep ona se acer ca a los 1 00 m 3 /s y la de Málaga sup era los 2 00 m 3 /s. Resulta llamativo, en cualqui er caso, la desproporción en cuanto a superficie y producción de cau dal en las cuencas del Rincó n de la Victoria, especialmente la del Pollo Zamora. Las fic has de cálcu los de caudal es comp letas, con la aplicación del métod o hidr omet e orol ógi co pa ra cada uno de los periodo s de retorno y puntos de control de las distintas cu encas, así como las tablas de resu men, pu ede n consul tarse en el a ne xo 5 . En últim o l ugar , el m odelo y los resultado s hidráulicos quedan recogido s cada se c ci ón d e c ontr ol d e las distintas c uenc as y fechas de estu dio en el anexo 9 (tabla de resul tados hidrául icos), inc luyéndo se: • cau dal total • eleva ción mínima del canal • eleva ción de la lámina de a gua • velocidad de l flujo • sección mojada • número de F roud e • tensión cortante del flujo 1 • anchura máxi ma de la lámina 1 Se ha incorpor ado e l resulta do de esta v ariable p or su im portancia en relaci ón a la ca pacid ad del flu jo para er osion ar las orilla s y su estr echa r elació n con el rie sgo a sociado d e gener ación e incorp oración de sedimen tos al flujo. [Document text truncated for crawler view.]