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UNIVERSIDAD DE MÁLAGA Facultad de Ciencias de la Educación Departamento de Didáctica de las Lenguas, las Artes y el Deporte TESIS DOCTORAL ESTUDIO DE LA SATISFACCIÓN DE LA IMAGEN CORPORAL EN EDUCACIÓN PRIMARIA. RELACIONES CON LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL NIVEL DE CONDICIÓN FÍSICA DE LOS ESCOLARES PRESENTADA POR: Fabián Núñez Avilés DIRIGIDA POR: Dr. D. José Luís Chinchilla Minguet Dr. D. Alfonso Castillo Rodríguez MÁLAGA, 2015
AUTOR: Fabián Núñez Avilés http://orcid.org/0000-0003-0164-1726 EDITA: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 4.0 Internacional: Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas. http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Esta Tesis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es
UNIVERSIDAD DE MÁLAGA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN DEPARTAMENTO DE DIDÁCTICA DE LAS LENGUAS, LAS ARTES Y EL DEPORTE TESIS DOCTORAL ESTUDIO DE LA SATISFACCIÓN DE LA IMAGEN CORPORAL EN EDUCACIÓN PRIMARIA. RELACIONES CON LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL NIVEL DE CONDICIÓN FÍSICA DE LOS ESCOLARES AUTOR: Fabián Núñez Avilés DIRECTOR: Dr. D. José Luís Chinchilla Minguet Dr. D. Alfonso Castillo Rodríguez Málaga, 2015
Dr. D. JOSÉ LUIS CHINCHILLA MINGUET, PROFESOR DEL DEPARTAMENTO DE DIDÁCTICA DE LAS LENGUAS, LAS ARTES Y EL DEPORTE DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA CERTIFICA: Que la Tesis Doctoral realizada por D. Fabián Núñez Avilés, con el título “ESTUDIO DE LA SATISFACCIÓN DE LA IMAGEN CORPORAL EN EDUCACIÓN PRIMARIA. RELACIONES CON LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL NIVEL DE CONDICIÓN FÍSICA DE LOS ESCOLARES”, de la cual soy director, ha sido proyectada, desarrollada y redactada bajo mi supervisión. Que el mencionado trabajo de investigación reúne todas las características científicas y técnicas para poder ser defendido públicamente. Asimismo, merece una alta valoración en cuanto a rigor, actualidad de planteamiento y metodología, de todo lo cual informo, como trámite preceptivo para su aceptación y posterior defensa pública en Málaga, a diez de noviembre de dos mil quince. Dr. D. José Luís Chinchilla Minguet
Prof. Dr. D. Alfonso Castillo Rodríguez Ayudante Doctor Departamento de Educación Física y Deportiva Facultad de Ciencias del Deporte Universidad de Granada ALFONSO CASTILLO RODRÍGUEZ, PROFESOR AYUDANTE DOCTOR DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA CERTIFICA: Que la Tesis Doctoral titulada “ESTUDIO DE LA SATISFACCIÓN DE LA IMAGEN CORPORAL EN EDUCACIÓN PRIMARIA. RELACIONES CON LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL NIVEL DE CONDICIÓN FÍSICA DE LOS ESCOLARES” que presenta D. Fabián Núñez Avilés al superior juicio del Tribunal que designe la Universidad de Málaga, ha sido realizada bajo mi dirección durante los años 2013-2015, siendo expresión de la capacidad técnica e interpretativa de su autor en condiciones tan aventajadas que le hacen merecedor del Título de Doctor por la Universidad de Granada, siempre y cuando así lo considere el citado Tribunal. Granada, 10 de noviembre de 2015 Fdo: Dr. D. Alfonso Castillo Rodríguez
A mis padres por transmitirme los valores más humanos, a mi familia que la quiero con locura, sin su apoyo este esfuerzo no tendría sentido.
ÍNDICE GENERAL 16 4.3. Procedimientos de evaluación del componente cognitivo-actitudinal. 80 4.3.1. Procedimientos a través de la entrevista. 80 4.3.2. Procedimientos a través de cuestionarios. 80 4.4. Procedimientos de evaluación del componente conductual. 82 CAPÍTULO V. COMPOSICIÓN CORPORAL....................................................................... 83 5.1. Aproximación conceptual. 85 5.2. Evaluación de la composición corporal. 86 5.3. La antropometría. 90 5.3.1. Mediciones antropométricas simples: el peso y la talla. 91 5.3.2. El Índice de Masa Corporal (IMC). 95 CAPÍTULO VI. ACTIVIDAD FÍSICA PARA LA SALUD……………………………………………………… 103 6.1. Actividad Física, Ejercicio Físico y Deporte. 105 6.2. Beneficios de la actividad física salud. 110 6.3. Evaluación de la actividad física. 113 6.3.1. Descriptores de la actividad física. 113 6.3.2. Métodos para valorara la actividad física. 116 6.3.2.1. Métodos directos. 118 6.3.2.2. Métodos indirectos. 118 6.4. Condición Física Salud. 120 6.4.1. Componentes de la Condición Física Salud. 120 6.4.2. Baterías de valoración de la Condición Física Salud. 124 SEGUNDA PARTE: MARCO METODOLÓGICO, ANÁLISIS DE DATOS, DISCUSIÓN Y CONLUSIONES CAPÍTULO VII. METODOLOGÍA....................................................................................... 129 7.1. Introducción. 131 7.2. Objetivos. 132 7.3. Diseño metodológico. 135 7.3.1. Fases del diseño de la investigación. 137 7.3.2. Hipótesis de la investigación. 141 7.3.3. La muestra. 144
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 17 7.4. Procedimientos de recogida de la información. Técnicas e instrumentos. 149 7.4.1. Cuestionario de insatisfacción corporal. 151 7.4.2. Cuestionario de percepción corporal a través de siluetas corporales. 156 7.4.3. Cuestionario de práctica de actividad física. Motivaciones. 160 7.4.4. Cuestionario de datos sociodemográficos. 162 7.4.5. Nivel de condición física orientada a la salud. Test de campo. 164 CAPÍTULO VIII. ANÁLISIS ESTADÍSTICOS……………………………………………………………………. 167 8.1. Introducción. 169 8.2. Análisis descriptivo. 172 8.2.1. Análisis sociodemográfico de la muestra. 172 8.2.2. Análisis descriptivo de variables. 174 8.2.2.1. Insatisfacción corporal (BSQ). 175 8.2.2.2. Percepción Imagen Corporal mediante Siluetas. 181 8.2.2.3. Índice de Masa Corporal (IMC). 188 8.2.2.4. Práctica de Actividad Física. 192 8.2.2.5. Pruebas de Condición Física Salud. 196 8.3. Análisis Inferencial. 197 8.3.1. Pruebas estadísticas con la variable Insatisfacción Corporal (BSQ). 197 8.3.2. Pruebas estadísticas con las variables de Percepción Corporal a través de Siluetas. 212 CAPÍTULO IX. DISCUSIÓN.............................................................................................. 225 9.1. La insatisfacción corporal con otras variables del estudio. 227 9.2. La percepción de la imagen corporal con otras variables del estudio. 232 CAPÍTULO X. CONCLUSIONES, LIMITACIONES Y FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN 239 10.1. Conclusiones. 241 10.2. Limitaciones del estudio. 247 10.3. Futuras líneas de investigación. 249 BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………………………………………………. 251 ANEXOS……………………………………………………………………………………………………………………… 273
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Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 19 ÍNDICE DE FIGURAS Figura 2.1. Componentes que forman la imagen corporal…………………………………. 47 Figura 2.2. Modelo de Autoconcepto relacionado con la Imagen Corporal……….. 50 Figura 3.1. Interpretación gráfica del proceso de instauración de la insatisfacción corporal frente a una actitud crítica…………………………… 59 Figura 3.2. Desajustes de la imagen corporal y los TCA……………………………………… 66 Figura 4.1. Principales instrumentos de evaluación del trastorno de la imagen corporal…………………………………………………………………………………………… 75 Figura 4.2. Dimensiones de medida de la Insatisfacción Corporal……………………... 76 Figura 5.1. Los cinco niveles para evaluar la Composición Corporal………………….. 86 Figura 5.2. Modelos para evaluar la Composición Corporal (Martínez, 2010)……. 74 Figura 5.3. Fórmula para el cálculo del porcentaje de grasa corporal utilizando el IMC………………………………………………………………………………………………. 95 Figura 5.4. Cronología de acontecimientos en la maduración de niños y niñas…. 97 Figura 5.5. Esquema histórico de tablas y curvas de crecimiento………………………. 98 Figura 5.6. Ejemplo de interpretación del IMC en un niño de 10 años………………. 100 Figura 6.1. Mapa conceptual del término Ejercicio Físico………..………………………… 106 Figura 6.2. Componentes de la Actividad Física…………………………………………………. 108 Figura 6.3. Beneficios de la Actividad Física directos e indirectos……………………… 111 Figura 6.4. Relación entre la cantidad de actividad física y los beneficios para la salud………………………………………………………………………………………….… 115 Figura 7.1. Diseño metodológico-fases de investigación…………………………………… 136 Figura 7.2. Cronología de las fases de la investigación………………………………………. 140 Figura 7.3. Marco muestral de la investigación…………………………………………………. 146 Figura 7.4. Figuras humanas en el Body Image Assesment (BIA)……………….………. 158 Figura 8.1. Mapa conceptual del estudio estadístico…………………………………………. 170 Figura 8.2. Porcentaje de alumnado distribuido por edad…………………………………. 173 Figura 8.3. Gráfico del número de alumnado y porcentaje por sexo y curso……… 174 Figuras 8.4 a 8.22. Figuras del análisis descriptivo de variables…………………………. 176 a 190
ÍNDICE DE FIGURAS 20 Figuras 8.23. a 8.41. Figuras del análisis inferencial de variables………………………. 200 a 223 Figura 8.42. Relación entre las variables de la investigación……………………………… 224
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 21 ÍNDICE DE TABLAS Tabla 2.1. Imagen Corporal como imágenes interrelacionadas………………………….. 42 Tabla 3.1. Factores de riesgo para la bulimia nerviosa………………………………………. 68 Tabla 3.2. Factores de riesgo para la anorexia nerviosa…………………………………….. 69 Tabla 4.1. Instrumentos de medida del componente cognitivo-actitudinal……….. 81 Tabla 4.2. Instrumentos de medida del componente conductual……………………… 82 Tabla 5.1. Técnicas de medición de la composición corporal…………………………….. 87 Tabla 5.2. Histórico del estudio de la composición corporal……………………………………………………………………………………………. 89 Tabla 5.3. Puntos de corte para la estatura de los niños de 2 a 19 años……………. 93 Tabla 5.4. Puntos de corte para la estatura de las niñas de 2 a 19 años…………….. 93 Tabla 5.5. Características de tablas y curvas de crecimiento……………………………… 99 Tabla 6.1. Beneficios de la práctica de actividad física para la salud………………….. 112 Tabla 6.2. Ventajas e inconvenientes en las técnicas de medición de la actividad física………………………………………………………………………………….. 117 Tabla 6.3. Componentes de la condición física relacionados con la salud y el rendimiento motor……………………………………………………………………….. 121 Tabla 6.4. Capacidades de movimiento……………………………………………………………… 123 Tabla 6.5. Métodos y baterías de valoración de la condición física para la salud.. 124 Tabla 6.6. Batería EUROFIT para niños/as y adolescentes…………………………………. 125 Tabla 7.1. Pautas para la correcta administración de los instrumentos de medida………………………………………………………………………………………………. 138 Tabla 7.2. Relación de hipótesis con los objetivos de la investigación……………….. 143 Tabla 7.3. Alumnado escolarizado en el tercer ciclo de Educación Primaria en Andalucía (curso 2013-2014)……………………………………… ……..………… 145 Tabla 7.4. Características sociodemográficas de la muestra………………………………. 148 Tabla 7.5. Selección de preguntas para versiones cortas del BSQ……………………... 153 Tabla 7.6. Distribución de preguntas del BSQ en dos factores específicos…………. 154 Tabla 7.7. Preguntas de la versión corta del BSQ-8A…………………………………..…….. 155 Tabla 7.8. Puntos de corte para la versión de 8 preguntas el BSQ……………………… 156
ÍNDICE DE TABLAS 22 Tabla 7.9. Motivaciones del alumnado de práctica o no de actividad física deportiva…………………………………………………………………………………………… 161 Tabla 7.10. Percentiles de 9 a 13 años de edad según OMS (2007)…………….……… 163 Tabla 8.1. Alumnado de la muestra clasificado por curso o nivel, edad y sexo….. 172 Tabla 8.2. a 8.9. Tablas del análisis descriptivo de variables……………….………..…… 136 a 190 Tabla 8.10. a 8.15. Tablas del análisis inferencial de variables…………………………… 198 a 221 Tabla 9.1. Cuadro resumen del contraste de hipótesis……………………………………… 237
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 23 ÍNDICE DE ANEXOS ANEXO I. Tabla de estatura según percentiles para niños de 5 a 19 años (OMS 2007)… 275 ANEXO II. Tabla de estatura según percentiles para niñas de 5 a 19 años (OMS 2007).. 276 ANEXO III. Tablas del IMC por la Internacional Obesity Task Force (IOTF)…………………… 277 Anexo IV. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niñas) de la Fundación Orbegozo (2004)…………………………………………………… …………………………………… 278 Anexo V. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niños) de la Fundación Orbegozo (2004)………………………………………… ………………………………………….…… 279 Anexo V. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niños) de la Fundación Orbegozo (2004)… ……………………………………………………………………………………… 280 Anexo VII. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niñas) de la CDC (2000). 281 Anexo VIII. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niños) de la OMS (2007)…………… …………………………………………………………………………………….…… 282 Anexo IX. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niñas) de la OMS (2007). 283 Anexo X. Tabla de IMC para niños de 5 a 18 años según estado nutricional……………….. 284 Anexo XI. Tabla de IMC para niñas de 5 a 18 años según estado nutricional………………. 285 Anexo XII. Protocolo de pruebas de Condición Física (1 de 2)…………………………………….. 286 Anexo XIII. Traducción del Body Shape Questionnaire (BSQ)……………………………………… 288 Anexo XIV. Cuestionario de la investigación……………………………………………………….………. 290 Anexo XV. Carta de presentación del estudio dirigida a los centros educativos………….. 291
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25 CAPÍTULO I INTRODUCCIÓN
Capítulo I 32 componentes de la Imagen Corporal. Se indican métodos para evaluar el componente perceptivo, el cognitivo-actitudinal y el conductual, siendo el Body Shape Questionnaire (BSQ) uno de los cuestionarios más utilizados en la adolescencia. En el Capítulo V “Composición Corporal”, indagamos sobre las técnicas de medición antropométricas que van a ser fundamentales en cualquier estudio que trate de la Insatisfacción Corporal. Por su simplicidad y bajo coste, profundizaremos en conocer cómo se calcula el Índice de Masa Corporal (IMC), estableciendo valores de corte para diagnosticar estados nutricionales de sobrepeso, obesidad o delgadez. Para terminar este primer bloque, hemos creído conveniente dedicar el Capítulo VI a la “Actividad Física para la Salud” valorando los beneficios de su práctica, en las tres perspectivas más aceptadas: la fisiológica, la psicológica y la social. Creemos que estos beneficios van a disminuir los niveles de insatisfacción de la imagen corporal. Comenzaremos con una aproximación conceptual desde diferentes terminologías relacionadas con la actividad física y los beneficios que tiene sobre la salud. A continuación veremos los métodos más adecuados para valorar la práctica de actividad física en muestras amplias de población, considerando el cuestionario como uno de los más apropiados. Finalizaremos este capítulo definiendo los componentes de la condición física salud y las baterías de pruebas más apropiadas para su utilización en edad escolar. En las segunda parte, denominada MARCO METODOLÓGICO, ANÁLISIS DE DATOS, DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES, se incluyen cuatro capítulos, que van del capítulo VII al capítulo X. El Capítulo VII “Metodología” hace referencia al marco metodológico en el que se encuadra la investigación, dividido en una serie de apartados fundamentales en los que se concreta los objetivos específicos de la investigación; el diseño metodológico con las fases de la investigación, las hipótesis y la muestra de sujetos; así como los procedimientos de recogida de la información, detallando en diferentes apartados las técnicas e instrumentos utilizados: el cuestionario de insatisfacción corporal, el
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 33 cuestionario de percepción corporal a través de siluetas corporales, el cuestionario de práctica de actividad física, el cuestionario de datos sociodemográficos y las pruebas de condición física salud. El siguiente Capítulo VIII “Análisis Estadísticos”, está destinado al análisis descriptivo de los datos obtenidos en los diferentes cuestionarios y test de campo, y al análisis inferencial indicando las correlaciones significativas entre las numerosas variables que forman parte nuestra investigación, tratando de dar respuesta a las hipótesis planteadas. En el Capítulo IX “Discusión”, interpretamos los resultados obtenidos en el análisis estadístico, señalando los aspectos que han sido resueltos y los que no, estableciendo relaciones con otras investigaciones y trabajos. Hemos dividido el capítulo en dos apartados indicando las variables que se relacionan con la insatisfacción corporal y con la percepción de la imagen corporal, con el propósito de aceptar o rechazar las hipótesis de nuestra investigación. Para finalizar, se incluye el Capítulo X “Conclusiones” para analizar los resultados más destacados de la investigación, dando respuesta a cada uno de los objetivos de nuestra investigación. Además, se valoran las posibles limitaciones del estudio y las futuras líneas de investigación.
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35 PRIMERA PARTE: FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA DE LA INVESTIGACIÓN
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37 CAPÍTULO II IMAGEN CORPORAL
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Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 39 CAPÍTULO II. IMAGEN CORPORAL 2.1. Importancia de la Imagen Corporal. Se ha constatado, en los últimos treinta años, que en los países desarrollados se está produciendo un aumento de la obesidad en la etapa de la infancia y la adolescencia (Dietz y Robinson, 2005) y de forma más pronunciada en los países que se encuentran en vías de desarrollo (Onís y Blössner, 2000). Este hecho queda constatado cuando la Organización Mundial de la Salud (2007) considera que la obesidad es el principal problema de salud pública del mundo, que puede traer consecuencias a corto y largo plazo (Van Dam, Willett y Manson, 2006). En consecuencia, la preocupación por la imagen corporal está presente en la edad escolar, y puede derivar, en situaciones que provoquen trastornos de la conducta alimenticia y en un problema de salud pública. Atendiendo a los numerosos estudios e investigaciones en este campo, nos encontramos con multitud de términos que han sido utilizados para describir alteraciones a nivel corporal y mental: Imagen Corporal, Esquema Corporal, Satisfacción Corporal, Estima Corporal, Apariencia, Apariencia Corporal, etc. Y dentro de las alteraciones se habla de Trastorno de la Imagen Corporal, Alteración de la Imagen Corporal, Insatisfacción Corporal, Dismorfia Corporal, Insatisfacción Corporal o Distorsión Perceptiva Corporal, etc. Desde nuestro punto de vista, puede ser debido a la variedad de factores o componentes interrelacionados que han sido estudiados por la comunidad científica internacional. Según Rodas (2007) “estamos ante un constructo teórico multidimensional, y que sólo haciendo referencia a varios factores implicados podemos intuir a qué nos referimos”. Históricamente, el estudio de la imagen corporal ha recibido gran atención ya que las alteraciones de la imagen corporal, como la insatisfacción corporal o las distorsiones perceptivas corporales, se han considerado claves como un criterio diagnóstico. Por el contrario, el mayor número de investigaciones en este campo han
Capítulo II 40 ido encaminadas a detectar las posibles variables asociadas a trastornos de la conducta alimentaria. Por tanto, estamos ante un concepto muy utilizado en el ámbito de la Psicología, la Psiquiatría, la Medicina en general y la Sociología, incluso en los procesos de enseñanza-aprendizaje de diferentes materias del currículum de Educación Primaria. Tal como indica la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), uno de los bloques de contenidos es la Conocimiento Corporal, dirigido a adquirir un conocimiento y un control del propio cuerpo, que resulta determinante tanto para el desarrollo de la propia imagen corporal como para la adquisición de posteriores aprendizajes motores. Se incluyen además, como estándares de aprendizaje, el adoptar una actitud crítica ante las modas y la imagen corporal de los modelos publicitarios. De manera general, la imagen corporal consiste en el conocimiento y representación simbólica global del propio cuerpo, es decir, en la manera que uno se ve y se imagina a si mismo. En el siguiente apartado, presentamos una revisión histórica del concepto de imagen corporal y las características que la definen. 2.2. Evolución del concepto. Una de las primeras referencias que tenemos hacia el concepto de imagen corporal, la encontramos a principios del siglo XX con los trabajos en neurología dentro del campo de la medicina. Fishe (1990) establece que Bonnier en 1905 fue el primero que definió la sensación de desaparición del cuerpo por daño cerebral con el término “aschemata”. A continuación, pasamos a realizar un repaso histórico del término imagen corporal a través de las aportaciones de diferentes autores que han estudiado los trastornos de la conducta alimenticia, su evaluación, factores determinantes, etc.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 41 Henry Head, en los años 20, fue uno de los primeros autores que comenzó a utilizar el término de expresión corporal para referirse al modelo de imagen corporal que cada uno se construye de sí mismo a partir del conocimiento propio y descubrimiento de lo que le rodea. Schilder (1935) conjuga aspectos neurológicos y psicoanalíticos para referirse al concepto de imagen corporal. Su definición es totalmente válida en la actualidad: “La imagen del cuerpo es la figura de nuestro propio cuerpo que formamos en nuestra mente, es decir, la forma en la cual nuestro cuerpo se nos representa a nosotros mismos” En esta definición queda implícita la idea de que las posibles alteraciones entre la imagen percibida y la real, puedan deberse a variables cognitivas y psicológicas de la persona. Bruch (1962) puso de manifiesto que las pacientes con anorexia padecían una alteración de la imagen corporal y que la evaluación de estos trastornos requerían, por una parte, un mayor conocimiento de los componentes de la insatisfacción corporal, y por otra, la aplicación de técnicas fiables y válidas para esta población clínica. Le Boulch (1986) la define como "el conocimiento inmediato y continuo que tenemos de nuestro cuerpo, en reposo o en movimiento, en relación con sus diferentes partes y, sobre todo, en relación con el espacio y los objetos que nos rodean". Vayer y Picq (1985) la definen como "la organización de las sensaciones relativas al propio cuerpo, en relación con los datos del medio exterior". Cash y Pruzinsky (1990), consideran la imagen corporal como “la manera en que las personas se perciben a sí mismas y como piensan que son vistas por las demás
Capítulo II 48 social que la época histórica y cultural le otorgue a los mismos. Algunas etapas de la vida, como la adolescencia, son momentos clave en los que la imagen corporal de una persona puede cambiar, y provocar sentimientos de rechazo hacia el propio cuerpo. Salaberria y cols. (2007) proponen cinco grupos de factores predisponentes que dan lugar a la construcción de la imagen corporal:
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 49 2.4. EL AUTOCONCEPTO. Definimos autoconcepto como el conjunto de elementos que una persona utiliza para describirse a sí misma. El autoconcepto se forma por la imagen que tenemos de nosotros mismos y la información que recibimos de los demás en relación con nuestra persona, de las propias experiencias. El autoconcepto se refiere a los descriptores o etiquetas que un individuo se atribuye, a menudo relacionados con los atributos físicos, características de comportamiento y cualidades emocionales. El autoconcepto físico es, por tanto, un constructo más amplio que el de imagen corporal, ya que incluye no solo percepciones de la apariencia física sino del estado de forma física, la competencia deportiva o la fuerza. La imagen corporal formaría parte del autoconcepto físico, estando directamente relacionada con el subdominio de atractivo físico (Figura 2.2.), refiriéndose este último a las percepciones que tiene el individuo de su apariencia física, de la seguridad y la satisfacción por la imagen propia (Goñi, Ruiz de Azúa y Liberal, 2004). En consecuencia, una imagen corporal negativa se relaciona con un bajo autoconcepto, depresión y el impulso inicial de trastornos de la conducta alimentaria, especialmente en mujeres adolescentes o adultas jóvenes (Baile, Raich y Garrido, 2003; Polivy y Herman, 2002; Stice, 2001; Thompson, 2004).
Capítulo II 50 Figura 2.2. Modelo de Autoconcepto relacionado con la Imagen Corporal. Fuente: elaboración propia adaptado de Goñi, Ruiz de Azúa y Rodríguez (2006). En todos los casos parece posible establecer una relación entre las alteraciones de la imagen corporal y la estructura del autoconcepto, ya que el atractivo físico es un rasgo que genera comparaciones sociales y que afecta a las autoevaluaciones, a los sentimientos acerca de la propia apariencia y, en definitiva, al autoconcepto del individuo. En la infancia, el autoconcepto adquiere una especial relevancia debido a que se desarrollan las primeras tendencias a determinados comportamientos e intereses que adoptan la categoría de valores en etapas vitales posteriores (Guillén y Ramírez,
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 51 2011), de ahí que sea necesario plantear situaciones de aprendizaje constructivas para que se produzca un desarrollo positivo del mismo. Con escolares de Educación Primaria, se ha descrito una fuerte correlación entre el índice de masa corporal, circunferencia de cintura y porcentaje de grasa, con el autoconcepto (Mitchell y cols., 2012; Gálvez y cols., 2015), si bien los estudios con población escolar en España son muy escasos y los resultados no son concluyentes.
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53 CAPÍTULO III TRASTORNOS DE LA IMAGEN CORPORAL
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Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 55 CAPÍTULO III. TRASTORNOS DE LA IMAGEN CORPORAL 3.1. Introducción a los trastornos de la imagen corporal. En nuestra sociedad, el cuerpo y la apariencia física se han convertido en objeto de consumo, llegando a producir, en muchos casos, situaciones de obsesión por el aspecto físico convirtiéndose en una patología que debe ser evaluada. Parece ser que la anorexia nerviosa fue uno de los primeros trastornos producidos por una alteración de la propia imagen corporal, manifestándose por la sobreestimación del tamaño del cuerpo (Bruch, 1962). A partir de este momento, han sido muchas las investigaciones que han dirigido su foco de interés hacia los trastornos del comportamiento alimentario. Estos trastornos tienen una característica en común: una excesiva preocupación por el peso y un miedo desproporcionado a engordar, impulsado por la opinión social hacia el canon de belleza. Rosen y cols. (1990) definen el trastorno de la imagen corporal como “una preocupación exagerada, que produce malestar, hacia algún defecto imaginario o extremado de la apariencia física”. No tiene sentido, tratar los trastornos de la imagen corporal como aspectos puramente perceptivos, sino que además, comprende aspectos cognitivos y conductuales de la persona: Aspectos perceptivos o distorsión perceptiva. Cuando existen discrepancias entre lo real y lo percibido. Aspectos cognitivos. Algunos autores también denominan a estos aspectos como subjetivos. Cuando se sobrevalora el aspecto perceptivo, influenciado por la consideración de un rechazo social. Está muy relacionado con la baja autoestima. Aspectos conductuales. Cuando la persona organiza su estilo de vida alrededor de su preocupación corporal.
Capítulo III 56 Si la preocupación por la imagen corporal interfiere de forma negativa en un desarrollo norma de la vida cotidiana de una persona, puede existe algún trastorno de la imagen corporal que habría que evaluar. Vaz, Peñas y Ramos (1999) siguiendo a Thompson (1990), afirman que el concepto de alteración de la imagen corporal engloba muchos aspectos, entre ellos el de alteración de la imagen corporal. Repasando diversas aportaciones en este campo, se puede establecer algunas conclusiones: Aunque existe un consenso para considerar el constructo de imagen corporal como multidimensional, parece que no ocurre igual al referirnos a términos de alteración, trastorno o desviación de la propia imagen corporal. El término más utilizado es el de “alteración o trastorno de la imagen corporal”, que englobaría otros términos como: distorsión perceptual o insatisfacción corporal. La evaluación de los trastornos de la imagen corporal deberían especificar la dimensión o aspecto de esa alteración, ya sea a nivel perceptual, actitudinal, emocional o conductual. El culto al cuerpo, predominante en nuestra sociedad, parece estar presente en todas las clases sociales y en ambos sexos, aunque los trastornos de la conducta alimentaria tienen mayor incidencia en el género femenino en la etapa de la adolescencia (Raich, 2000). Hay que considerar que es en esta etapa cuando el individuo construye su personalidad y se producen cambios físicos y psicológicos importantes. La Organización Mundial de la Salud preveía que en este año 2015 los índices de sobrepeso y obesidad aumentarían en la población mundial. En España, se ha triplicado el número de niños con sobrepeso en los últimos 15 años. Según datos aportados por el Ministerio de Sanidad y Consumo, basados en el “estudio enKid” (1998-2000), un 16,1% de los menores de entre 6 y 12 años es obeso, situando a
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 57 nuestro país en el cuarto de la Unión Europea con mayor número de niños y niñas con problemas de obesidad. Nos ha llamado especialmente la atención el artículo: “El sobrepeso, real o percibido, aumenta el riesgo de suicidio en los adolescentes según un estudio de EEUU” (Infocop, 2015). Los datos empíricos que arroja este estudio son, en cierto sentido, bastante alarmantes ya que considera que un 45% de adolescentes con un sobrepeso, tanto objetivo como percibido (no sólo afecta a aquellos chicos con un peso objetivamente por encima el adecuado, sino también aquellos que creen tenerlo), tienen un riesgo mayor de suicidio frente a aquellos que presentan un peso normal. La relevancia clínica y social de estos índices es aún mayor si se tiene en cuenta que la prevalencia de sobrepeso u obesidad es cada vez mayor. Recientes informes estadísticos relativos a la salud pública mundial confirman la elevada prevalencia de sobrepeso y obesidad, y la tendencia negativa acerca del estado de salud y calidad de vida, tanto a nivel individual como global. La probabilidad de tener sobrepeso u obesidad en la edad adulta es cinco veces mayor en escolares con exceso de peso, comparada con otros escolares con un peso corporal dentro de parámetros normales (Aranceta-Bartrina y cols., 2005). Como educadores, deberíamos aplicar varias vías de actuación: Desarrollar programas de educación para la salud para prevenir el sobrepeso, desarrollando un estilo de vida más saludable: hábitos de alimentación y de práctica de ejercicio físico. Desarrollar programas destinados a fomentar una autoestima y un autoconcepto positivo no basado únicamente en el aspecto físico. Desarrollar estrategias más efectivas y saludables, de manejo de emociones negativas y del estrés.
Capítulo III 64 relacionas de forma bidireccional, es decir, si es la actividad física la que influye o es la mejora de la satisfacción corporal la que provoca práctica de actividad física (Revuelta y cols., 2013). Sin embargo, los resultados son contrapuestos debido a la multitud de factores que inciden en la realización de actividad física (Camacho, 2005). Algunos estudios han demostrado un efecto inmediato en la mejora de la imagen corporal durante la edad escolar (kirkcaldy, Shephard y Siefen, 2002) pero otros destacan que no es un factor importante (Jankauskiene y Dardelis, 2005). 3.3. Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). La insatisfacción corporal ha sido relacionada con baja autoestima, depresión y con el impulso inicial en el comportamiento de desórdenes de la conducta alimenticia, como anorexia y bulimia nerviosa, especialmente en mujeres adolescentes o adultas jóvenes (Polivy y Herman, 2002; Thompson, 2004). Los trastornos de alimentación se clasifican como enfermedades psiquiátricas, y se acompañan de complicaciones médicas importantes y tasas de mortalidad de ente un 5% y 15% (Mahan y Escott-Stump, 2000), por lo que representan un problema de consideración para la salud pública ya que afecta a un número considerable de mujeres de nuestra sociedad. Los trastornos alimenticios son considerados como enfermedades crónicas y progresivas que, a pesar de que se manifiestan a través de la conducta alimentaria, en realidad consisten en una gama muy compleja de síntomas entre los que prevalece una alteración o distorsión de la autoimagen corporal, un gran temor a subir de peso y la adquisición de una serie de valores a través de la imagen corporal. Los factores que pueden provocar este tipo de alteraciones los podemos agrupar en cuatro grupos:
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 65 Atendiendo al objeto de estudio de nuestra investigación, nos interesa conocer estos factores, que pueden provocar alteraciones de la imagen corporal y, en consecuencia, trastornos de la conducta alimentaria. Como hemos visto en apartados anteriores, la imagen corporal es el resultado de variables cognitivas y emocionales, que pueden provocar desajustes con la realidad (Figura 3.2.). Estos desajustes, en contraposición con un estado saludable, pueden dar lugar a los TCA más conocidos: Vigorexia, Bulimia, Anorexia y obesidad.
Capítulo III 66 Figura 3.2. Desajustes de la imagen corporal y los TCA. Fuente: elaboración propia. 3.3.1. Vigorexia. La vigorexia es un trastorno consecuencia de una imagen corporal distorsionada. La persona que padece vigorexia está influida por el culto al cuerpo que predomina en nuestra sociedad actual. Si la anorexia y la bulimia se dan especialmente en mujeres, este trastorno es mucho mas frecuente en el sexo masculino. En el caso de la anorexia y la bulimia se persigue una silueta delgada, en el caso de la vigorexia, el sujeto desea un cuerpo más musculoso y de gran corpulencia. Al igual que en otros trastornos mentales, la persona con vigorexia, dedica un tiempo excesivo a la práctica del deporte persiguiendo obsesivamente su canon de
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 67 belleza física. Los casos extremos pueden desembocar en anorexia o bulimia, y provocar numerosos problemas orgánicos y lesiones importantes. 3.3.2. Bulimia. Podemos considerar la bulimia como un trastorno de la conducta alimenticia que se caracteriza por un hambre excesiva e insaciable y una consumición exagerada de alimentos, que puede generar una notable obesidad. Es una alteración propia de la infancia y de la adolescencia. Muchos adolescentes, en respuesta a los sentimientos de inseguridad y de baja autoestima, creen que si hacen dieta restrictiva y controlan el peso, encontrarán la seguridad que necesitan, y que su autoestima también aumentará de esta manera, por lo que serán más capaces de enfrentarse a situaciones problemáticas. Otras personas, sin embargo, han aprendido a reducir la ansiedad que les producen estos sentimientos a través de atracones. Creemos muy acertada la revisión de Walter (2000) sobre los factores de riesgo para la bulimia nerviosa (Tabla 3.1.). En nuestra investigación, se van a establecer los niveles de sobrepeso y obesidad de la muestra a partir de la categorización del índice de masa corporal, para valorar la correlación de esta variable con la preocupación por la imagen corporal.
Capítulo III 68 Tabla 3.1. Factores de riesgo para la bulimia nerviosa. Fuente: Walter (2000). 3.3.3. Anorexia. El término anorexia significa literalmente “pérdida del apetito” aunque hay que tener en cuenta que algunas personas con anorexia con frecuencia tienen hambre pero, rechazan la comida. La anorexia es un desorden alimenticio que se caracteriza por la privación de comer y por la pérdida excesiva de peso. Esta pérdida de peso, en alguno casos, puede conducir a problemas graves de salud. La anorexia se diagnostica cuando una persona pesa por lo menos el 15 por ciento menos del peso normal de su cuerpo. Una característica destacable de este trastorno, es que las personas con anorexia tienen temor a engordar y se ven a sí mismos con más peso inclusive cuando están muy delgados. En este sentido, el cálculo del índice de masa corporal y la realización de algunos cuestionarios pueden llegar a diagnosticar este problema en edades tempranas.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 69 La anorexia empieza generalmente alrededor de la pubertad pero puede desarrollarse en cualquier momento. Walter (2000) en su estudio de revisión, establece las posibles causas que pueden llegar a producir este trastorno (Tabla 3.2). Tabla 3.2. Factores de riesgo para la anorexia nerviosa. Fuente: Walter (2000). 3.3.4. Obesidad. La obesidad no es un fenómeno exclusivo de la época moderna, pues ha sido descrita e ilustrada en diversas formas de arte desde tiempos lejanos. En el pasado fue considerada como un signo de estatus social. Hoy en día, la obesidad es considerada una enfermedad crónica. La obesidad a escala internacional contribuye de forma importante al aumento de alteraciones de la salud: diabetes, hipertensión, colesterol y otras enfermedades. Este aumento nivel global se explica, en gran parte, por el sedentarismo e inactividad física y por los cambios en la dieta alimenticia. Se hace necesario, por tanto, un estudio del porcentaje de obesidad de jóvenes y adolescentes, para indagar sobre qué factores están interviniendo para que este aumento se produzca. La prevención de la obesidad debe iniciarse en la niñez. El
Capítulo III 70 aumento de práctica de actividad física y una mejora de la calidad de la dieta, son los contenidos de intervención para conseguir un estilo de vida saludable.
71 CAPÍTULO IV EVALUACIÓN DE LA IMAGEN CORPORAL
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Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 73 CAPÍTULO IV. EVALUACIÓN DE LA IMAGEN CORPORAL 4.1. Revisión histórica. Si en los años 70 y 80, la mayoría de investigaciones se centraban en evaluar los aspectos perceptivos de la imagen corporal, en los años 90, se han preocupado más por evaluar aspectos subjetivos y actitudinales. Aunque ambos estudios se relacionan, puede darse el caso de que un sujeto con una percepción adecuada de su imagen corporal pueda presentar niveles moderados de insatisfacción corporal. La Organización Mundial de la Salud a partir de los años 80, realiza un estudio de las conductas que están relacionadas con la salud de los jóvenes en edad escolar (El Health Behaviour in School-aged Children). Concretamente, es una investigación que tiene como objetivo conocer los estilos de vida y la salud de los adolescentes en diferentes países de Europa y del norte de América. En España, este estudio lo realiza el Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla. Según Rosen (1997) la evaluación de la imagen corporal debe incluir las siguientes áreas de estudio: Como el sujeto percibe y estima el tamaño y la forma del cuerpo. Aspectos cognitivos y emocionales de la persona sobre su cuerpo, que se deriva en creencias, preocupaciones, malestar, etc. Aspectos conductuales, como la evitación, la ocultación, etc. Otros problemas psicológicos, como la propia depresión, ansiedad, trastornos de la alimentación, etc. Dimensiones de la personalidad: autoestima, habilidades sociales, niveles de adaptación global, etc.
CAPÍTULO IV 80 respondiendo la pregunta: ¿Cuándo se mira al espejo desnudo, con cuál de estas imágenes se siente más identificado? Siluetas de Osuna: para población adulta mexicana, compuesta por nueve imágenes las cuales van de la muy delgada a la extremadamente obesa. Fotografías de Harris: escala compuesta por 10 imágenes de mujeres y 10 de hombres que representan desde el bajo peso a obesos. 4.3. Procedimientos de evaluación del componente cognitivo-actitudinal. A continuación presentamos los instrumentos más utilizados en las investigaciones con grupos de población adolescente. 4.3.1. Procedimientos a través de la entrevista. Este tipo de instrumentos son los que menos predominan en la bibliografía consultada, siendo la más extendida: La entrevista semiestructurada BDDE (Body Dysmorphic Disorder Examination) de Rosen y Reiter (1995). Esta entrevista semiestructurada evalúa la imagen corporal y los posibles síntomas del trastorno dismórfico. Se considera adecuada utilizarla en hombres y mujeres. Además de valorar la insatisfacción corporal, identifica las ideas sobrevaloradas de la apariencia física. 4.3.2. Procedimientos a través de cuestionarios. En la Tabla 4.1 se presentan aquellos instrumentos que hemos considerado de mayor interés y aplicables, en mayor o menor medida, a una población adolescente.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 81 Tabla 4.1. Instrumentos de medida del componente cognitivo-actitudinal. Fuente: Estévez (2012)
CAPÍTULO IV 82 4.4. Procedimientos de evaluación del componente conductual. En la Tabla 4.2. se presentan los instrumentos que nos han parecido más interesantes para aplicar en población no clínica. Tabla 4.2. Instrumentos de medida del componente conductual. Fuente: Ortega (2010). Si comparamos la Tabla 4.1 y la Tabla 4.2. nos encontramos con el mismo cuestionario Body Shape Questionnaire (BSQ), lo que demuestra una gran sensibilidad para detectar posibles problemas de insatisfacción corporal, que pueden derivar en trastornos alimentarios.
83 CAPÍTULO V COMPOSICIÓN CORPORAL
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Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 85 CAPÍTULO V. COMPOSICIÓN CORPORAL 5.1. Aproximación conceptual. En la actualidad son numerosas las investigaciones que relacionan la composición corporal con otras variables, tanto en el ámbito clínico como en otros campos de la investigación, como en el educativo. La prevención y el control de la desnutrición se ha convertido en un campo de estudio en muchos países, pudiéndose constatar un cambio en los hábitos alimenticios de la población juvenil. Es primordial realizar un estudio de la composición corporal para valorar la incidencia que tiene la dieta, el crecimiento, las enfermedades, la actividad física deportiva y otras variables en nuestro organismo. La evaluación de la composición corporal, por diferentes técnicas, es considerada como un procedimiento para establecer estados de pacientes con malnutrición aguda o crónica y para el diagnóstico del riesgo de obesidad (Valtueña, Arija y Salas-Salvadó, 1996). El Programa Thao-Salud Infantil, a través de un estudio longitudinal (20072011) de análisis comparativo de la evolución de la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil en algunos municipios de España, revela los siguientes datos: España se encuentra entre los países europeos con una mayor prevalencia de este problema. En concreto, casi un 7% y un 10,2% de los niños de 3 a 5 años presentan obesidad y sobrepeso, respectivamente; cifra que se eleva hasta el 23%, si se amplía el rango de edad hasta los 12 años. Presentar obesidad o sobrepeso, no sólo supone importantes consecuencias para la salud física y psicológica, sino que además es un factor de vulnerabilidad para tener obesidad o sobrepeso en la edad adulta. Los principales factores que están contribuyendo a este riesgo son tres: una dieta no equilibrada, la falta de ejercicio físico y la reducción de las horas de sueño en los niños y niñas. Tradicionalmente se han utilizado diferentes índices antropométricos (talla, peso, índice de masa corporal), para evaluar el grado de obesidad, y en consecuencia,
CAPÍTULO V 86 el estado nutricional de la población. Con la aparición de nuevos instrumentos técnicos en la actualidad, se suelen utilizar otras técnicas para medir la composición corporal, como el porcentaje de grasa corporal por bioimpedancia (Velázquez y Pietrobelli, 2006). Son mucho los estudios que utilizan el porcentaje de grasa corporal para establecer relaciones con otras variables, como es el estudio de la obesidad juvenil. 5.2. Evaluación de la composición corporal. En un sentido estricto, el método ideal para medir la composición corporal de un sujeto sería aquel que analizara por separado cada uno de los elementos que forman nuestro organismo. Históricamente, la composición corporal se ha estudiado en diferentes niveles, que podemos considerar muy específicos a más generales: el atómico, el molecular, el celular, los tejidos, los sistemas y todo el cuerpo (Figura 5.1.). Figura 5.1. Los cinco niveles para evaluar la Composición Corporal. Fuente: Wang (1992).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 87 En la Tabla 5.1. se explican brevemente los niveles en los que podemos llevar a cabo una evaluación de la composición corporal. Tabla 5.1. Técnicas de medición de la composición corporal. Fuente: elaboración propia adaptado de Martínez (2010). Por ejemplo, en el nivel molecular se agrupan las moléculas que comparten diversas características en compartimentos separados, dando lugar a distintos modelos que a su vez están conformados por diversos compartimentos. Aunque existen diferentes modelos para el estudio del cuerpo humano (Figura 5.2.), tradicionalmente se ha utilizado con mayor frecuencia el modelo bicompartimental. En este modelo, el organismo se compone de Masa Grasa (MG) y un tejido residual, que se denomina Masa Libre de Grasa (MLG).
CAPÍTULO V 88 Figura 5.2. Modelos para evaluar la Composición Corporal. Fuente: Martínez (2010). Si hacemos una revisión histórica (Tabla 5.2.), la composición corporal ha sido considerada como un método de fraccionamiento del peso o de la masa corporal en compartimentos (masa esquelética, masa muscular, masa grasa...) y la relación entre sus componentes y otros factores como la actividad física, la edad, el sexo, etc.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 89 Tabla 5.2. Histórico del estudio de la Composición Corporal. Fuente: Revista Ciencia y Deporte, Composición corporal (2007). Aunque existen diferentes técnicas y formulas para evaluar la composición corporal, podríamos afirmar que con ellas se realiza una estimación de los diversos componentes, en vez de considerarlas como cuantificadoras. La elección del método va a depender de una serie de consideraciones que debemos tener en cuenta para llevar a cabo cualquier investigación: Utilización de fórmulas con validez intrínseca y extrínseca. Que las formulas a utilizar estén contrastadas.
CAPÍTULO V 96 Al tratarse de un resultado estadístico-matemático del peso y de la talla, refleja más la estructura o constitución de una persona que la cantidad de grasa que posee (Martín y cols., 1993). En este sentido, son numerosas las investigaciones que relacionan el IMC con la percepción de la imagen corporal a través de siluetas corporales, con el objetivo de establecer diferencias entre la imagen percibida y la real. Cuando se utiliza el IMC en adolescentes debe tenerse en cuenta el estadio de maduración, la raza y el sexo y la distribución de la grasa corporal a la hora de interpretar los resultados. Su utilidad durante la transición a la pubertad y la adolescencia, puede tener limitaciones si no tenemos en cuenta una serie de factores. Por consiguiente, se debe usar el estado de maduración para interpretar el significado de los indicadores antropométricos del estado nutricional y de salud basados en la edad cronológica. Nos parece muy interesante las aportaciones de Gómez-Campos y cols. (2013) que establecen dos acontecimientos en la maduración que sirven de guía para interpretar los datos antropométricos de referencias (Figura 5.4.). Un indicador del comienzo del estirón de crecimiento de la adolescencia en cada sexo. El comienzo del desarrollo de los senos o busto (B2) precede a la velocidad máxima de crecimiento de la talla en aproximadamente un año e indica que ha comenzado el estirón de crecimiento. El desarrollo de los genitales (G3) en los adolescentes, precede en aproximadamente un año a la velocidad máxima de crecimiento de la talla indicando de que ha comenzado el estirón de la adolescencia. Un indicador para valorar que ha pasado la velocidad máxima de crecimiento de la talla y los cambios asociados. La menarquia, por lo general, comienza poco más de un año después de la velocidad máxima de crecimiento de la talla indicando que se ha completado la mayor parte del estirón de la adolescencia. En los varones, se alcanza la voz de adulto (VA) alrededor de un año después de la velocidad máxima de crecimiento de la talla e indica que se ha completado la mayor parte del estirón de la adolescencia.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 97 Figura 5.4. Cronología de acontecimientos en la maduración de niños y niñas. Fuente: Gómez-Campos y cols. (2013). Combinando estos datos sobre los acontecimientos de la maduración, se puede agrupar a los adolescentes según su estado de maduración, y tomar los datos de talla y peso con especial cautela. Para valorar el IMC en niños y adolescentes se usan percentiles del IMC específicos con respecto a la edad y sexo por dos razones: La cantidad de grasa corporal cambia con la edad. La cantidad de grasa corporal varía entre las niñas y los niños. Los estándares de crecimiento representan la distribución de una medida antropométrica en una población y reflejan su estado de nutrición. Constituyen una
CAPÍTULO V 98 herramienta muy útil para el seguimiento longitudinal de niños y permiten detectar individuos y/o grupos de riesgo nutricional. Un patrón puede constituir la “norma” a alcanzar si se elabora de una población normonutrida o puede ser solo una “referencia” del estado de salud de una población (OMS, 1983). Las tablas para el IMC por edad tienen en cuenta estas diferencias y permiten la interpretación de un número del IMC a un percentil para el sexo y la edad de un niño o niña. En la actualidad, para interpretar la medida del IMC, se han diferenciado los valores de un adulto con el de niños y niñas en los estándares de crecimiento, surgiendo diferentes tablas por asociaciones, organizaciones o fundaciones, que han realizado estudios más o menos extrapolables a la población mundial (Figura 5.5.). Figura 5.5. Esquema histórico de tablas y curvas de crecimiento. Fuente: elaboración propia. Para la edad infantil y adolescente se establecen percentiles del IMC diferenciados por sexo y para cada edad, por dos razones: la grasa corporal cambia con la edad y el porcentaje de grasa corporal varía según el género (Tabla 5.3.).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 99 Tabal 5.5. Características de tablas y curvas de crecimiento. Fuente: elaboración propia.
CAPÍTULO V 100 La Figura 5.6. muestra un ejemplo de como el IMC debe interpretarse para un niño de 10 años. Por ejemplo, si un niño de 10 años presenta un IMC de 18 estaría en la categoría de peso saludable (entre percentil 50 y 85), si embargo, un niño de 10 años con un IMC de 21 estaría en la categoría de sobrepeso (entre el percentil 85 y 95). Figura 5.6. Ejemplo de interpretación del IMC en un niño de 10 años. Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, 2015).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 101 Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. En los últimos años se ha incrementado de forma considerable, siendo los países con bajos ingresos los que más lo sufren. Si en el 2013 había cerca de 42 millones de niños con este problema, se prevé que la cifra se duplique en los próximos 10 años, alcanzando los 70 millones de niños en 2025. “La obesidad infantil está asociada a una amplia gama de complicaciones de salud graves y a un creciente riesgo de contraer enfermedades prematuramente, entre ellas, diabetes y cardiopatías”. Consideramos destacable para nuestra investigación, que los niños y niñas con obesidad tienden a sufrir problemas a nivel psicológico, lo que se traduce en una baja autoestima, aislamiento social, depresión y trastornos de la alimentación. Contar con tablas que se utilicen por igual en todo el mundo es una ventaja cuando se quiere interpretar la magnitud del problema de sobrepeso y obesidad en la población infantil. Por lo tanto, es necesario tener una difusión mayor del uso e interpretación de las tablas actualmente más utilizadas: CDC (2000), OMS (2007). Cualquier investigación que pretenda medir sobrepeso u obesidad deberá referirse a estos patrones mundiales para comparar su población en estudio. Estudios que han considerado las variables de insatisfacción corporal e IMC, han encontrado resultados bastante contradictorios. En algunos, se señala al IMC como un indicador muy importante para predecir la insatisfacción corporal (Jones, 2004; Stice y Whitenton, 2002). Se destaca en ellos que: Adolescentes con un IMC de sobrepeso u obesidad poseen una mayor insatisfacción corporal. La variación del IMC a valores más altos, produce un incremento de la insatisfacción corporal. El IMC percibido a través de cuestionarios de percepción de la imagen corporal mediante siluetas puede ser un sustituto del IMC real (Osuna-Ramírez y cols., 2006; Sánchez y Ruiz, 2015).
CAPÍTULO V 102 Sin embargo, otras investigaciones contradicen estos resultados al no encontrar diferencias significativas de insatisfacción corporal con valores de IMC diferentes (Murdey y cols., 2005).
103 CAPÍTULO VI ACTIVIDAD FÍSICA PARA LA SALUD
104
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 105 CAPÍTULO VI. ACTIVIDAD FÍSICA PARA LA SALUD 6.1. ACTIVIDAD FÍSICA, EJERCICIO FÍSICO Y DEPORTE. Históricamente se han utilizado diferentes terminologías para referirse a la práctica de actividad física y deportiva. Nos parece importante comenzar este apartado estableciendo los términos actualmente concensuados que nos permitan conocer de forma más precisa la relación entre el movimiento y la salud, además de establecer las relaciones más significativas de diferentes investigaciones que han tratado de indagar sobre la importancia de la actividad física sobre la salud, desde un punto de vista fisiológico y psicológico. El concepto de Actividad Física se puede definir como “cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que da lugar a aumentos sustanciales en el gasto energético” (Blair y cols., 1992). La actividad física lleva implícito un consumo de energía presente en tareas cotidianas como andar, subir escaleras, etc. Por tanto, la práctica de actividad física no tiene por qué tener las características propias de un ejercicio físico como tal. Nos parece interesante la clasificación que realiza Shephard (1995) cuando establece tres finalidades o vertientes de la actividad física: Utilitaria. Cuando se realizan actividades laborales y domésticas. De tiempo libre. Tiene como característica fundamental el aspecto lúdico y recreativo de la actividad. Se pueden incluir en este tipo de actividades el juego, el deporte, el entrenamiento y el ejercicio físico. Educación Física. Cuando la actividad tiene un carácter educativo de intervención sobre la persona. El concepto de Ejercicio Físico lo podemos considerar como el conjunto de movimientos corporales planificados, estructurados y repetitivos desarrollados para
CAPÍTULO VI 112 Tabla 6.1. Beneficios de la práctica de actividad física para la salud. Fuente: Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España (2015). Teniendo en cuenta el tema de estudio de nuestra investigación, es necesario profundizar en la relación que hay entre actividad física y salud mental. Desde hace dos décadas se comenzó a relacionar la actividad física con el bienestar psicológico y con aspectos tales como la calidad de vida, la reducción del estrés, los cambios en los estados de ánimo, la mejora del autoconcepto, de los descensos en los niveles de ansiedad y depresión (Biddle y cols., 2000).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 113 Pérez (2012) establece una serie de beneficios a nivel psicológico entre las cuales tenemos la prevención y tratamiento de alteraciones psicológicas, la mejora del estado psicológico de bienestar, la relajación y el aumento del autocontrol. En este sentido, las hipótesis de nuestra investigación irán dirigidas a comprobar la relación que tienen las variables de actividad física con la insatisfacción corporal y las discrepancias en la percepción de la propia imagen corporal. 6.3. EVALUACIÓN DE LA ACTIVIDAD FÍSICA. 6.3.1. DESCRIPTORES DE LA ACTIVIDAD FÍSICA. Los descriptores de la actividad física definen la dosis de actividad física. A veces, esta dosis se expresa como gasto de energía o consumo de calorías. Estos descriptores están englobados en el acrónimo FITT: Frecuencia, Intensidad, Tiempo y Tipo. Frecuencia. Cantidad de veces que la persona realiza actividad física. A menudo, se expresa en número de veces a la semana. Intensidad. Nivel de esfuerzo que implica la actividad física. Generalmente se clasifica la intensidad como leve, moderada o vigorosa. Tiempo. Duración de la sesión de actividad física. Tipo. La modalidad específica de ejercicio que la persona realiza. Los descriptores pueden ser modificados para conseguir dosis adecuadas de actividad física en función del objetivo que se persiga, intereses, estado de salud del individuo, nivel de condición física, etc. Abellán (2014) establece otros posibles descriptores que pueden definir, aun más, la práctica de actividad física:
CAPÍTULO VI 114 Volumen. Cantidad de actividad realizada en una sesión o en un ciclo de entrenamiento. Generalmente, se mide en repeticiones, series o tiempo. Patrón o técnica con el que se realiza un determinado ejercicio físico. Progresión. Aumento de esfuerzo o sobrecarga progresiva. Densidad. Relación entre duración del esfuerzo y la pausa de recuperación. De todos los factores englobados en el principio FITT, la intensidad es probablemente la más difícil de medir. Muchas de las investigaciones han tratado de medir la actividad física y deportiva en adolescentes (Tercedor y López, 1999; Gómez y cols., 2002; De Hoyo y Sañudo, 2007; Martín, 2007). Aunque, en la actualidad, existen muchas controversias en relación a la cantidad optima de actividad física necesaria para conseguir beneficios sobre la salud, es evidente la existencia de una relación entre la actividad física y la mejora de la salud (Figura 6.4.). Los incrementos de la actividad física y la condición física van a provocar mejoras en el estado general de salud de la población (Warburton y cols., 2006; Aznar y cols., 2006).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 115 Figura 6.4. Relación entre la cantidad de actividad física y los beneficios para la salud. Fuente: Aznar y cols. (2006). Desde otro punto de vista, podemos establecer una serie de factores cualitativos que nos permitan clasificar las actividades físicas en función de los beneficios que pueden tener sobre la salud de los individuos, que veremos en un apartado posterior de este capítulo. En este sentido, nos interesa conocer cuáles son los motivos y hábitos de práctica de actividad física y deportiva por parte del alumnado en edad escolar. Este hecho, nos va a permitir establecer, desde un punto de vista educativo, programas de intervención en relación directa con los beneficios que persiguen los niños y niñas cuando realizan algún tipo de actividad física o deporte. En el siguiente apartado se van a describir de forma más detallada los métodos que existen para evaluar la intensidad de la práctica de actividad física.
CAPÍTULO VI 116 6.3.2. MÉTODOS PARA VALORAR LA ACTIVIDAD FÍSICA. Antes de prescribir un determinado ejercicio físico para la mejora de la salud, es necesario realizar un análisis o valoración previa de la actividad física. Para ello, los métodos que se deben utilizar tienen que ser válidos y fiables, especialmente, cuando se llevan a cabo con niños y adolescentes. Son varios los autores que establecen una clasificación de estos métodos: Westerterp (1999) los agrupa en cinco categorías: observación del comportamiento, medidas fisiológicas, calorimetrías, sensores de movimiento y cuestionarios. Lamonte y Ainsworth (2001) los clasifican en directos (observación, registros de actividad física, agua doblemente marcada, vectores de la aceleración, sensores de movimiento y salas de calorimetría) e indirectos (consumo de O2, producción de CO2, mediciones fisiológicas, cuestionarios de actividad física e ingestión de energía). Vanhees y cols. (2005) dividen entre métodos de criterio (agua doblemente marcada, calorimetría indirecta y observación directa) y métodos objetivos (podómetros, acelerómetros y monitores de frecuencia cardiaca). A pesar de que existen diversidad de investigaciones con el propósito de validar instrumentos de medida de la actividad física, nos encontramos con diferencias en los valores obtenidos en función de los métodos utilizados, presentando cada uno de ellos unas ventajas e inconvenientes (Tabla 6.2.).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 117 Tabla 6.2. Ventajas e inconvenientes en las técnicas de medición de la actividad física. Fuente: Martín (2007) adaptado de Dale y cols. (2002).
CAPÍTULO VI 118 Pasamos a describir brevemente algunos de estos métodos. 6.3.2.1. MÉTODOS DIRECTOS. Entre los métodos directos de evaluación de la actividad física, nos vamos a centrar en aquellos que por sus características pueden ser utilizados en estudios poblacionales: Sensores de movimiento y vectores de aceleración. Se utilizan instrumentos, cada vez más tecnológicos, que los sujetos llevan sobre su cuerpo para cuantificar el gasto de energía. Se suelen utilizar podómetros y acelerómetros. Observación del comportamiento. Consiste en hacer registros en periodos de tiempo determinados para estimar la actividad física y la energía gastada. El uso suele limitarse a la edad preescolar y escolar, por la dificultad de emplear otros métodos en estas edades. Registros de actividad física. Son llevados a cabo por los propios individuos, que registran todas las actividades diarias y su duración en periodos de tiempo determinados. 6.3.2.2. MÉTODOS INDIRECTOS. Monitorización de la frecuencia cardiaca. Algunos autores señalan que la frecuencia cardiaca como un indicador valioso para determinar la adaptación fisiológica al ejercicio y de intensidad del esfuerzo realizado. También se ha utilizado como complemento para validar otros cuestionarios de actividad física. Cuestionarios de actividad física. Son los métodos más utilizados para valorar la actividad física en edad escolar por su bajo coste y rapidez en el registro de los
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 119 datos. En función de la cantidad de preguntas y el nivel de especificidad de las mismas, podemos distinguir entre cuestionarios globales, cuestionarios de recuerdo o cuestionarios históricos cuantitativos. Los sistemas de puntuación están categorizados, generalmente, en escalas ordinales, unidades de ejercicio y sumas de puntuaciones continuas de datos. Desde un punto de vista práctico, nos interesa conocer aquellos cuestionaros que son utilizados con mayor frecuencia en edad escolar. Una revisión bibliográfica nos lleva a contemplar, para nuestra investigación, una serie de cuestionarios validados para valorar la actividad física realizada por el alumnado: PAQ-A (Physical Activity Questionnaire for Adolescents). Se trata de un cuestionario, traducido y validado por Martínez y cols. (2009), que valora la actividad física en adolescentes en los últimos 7 días. Existe una versión para niños y niñas de 8 a 12 años denominada PAQ-C (Physical Activity Questionnaire for children). Test Corto de Actividad Física Krece Plus, validado por Serra y cols. (2003). Consta de dos preguntas que tratan de valorar en tres niveles la cantidad de práctica de actividad física: ¿Cuántas horas ves la televisión o juegas a videojuegos diariamente de promedio? Y ¿Cuántas horas dedicas a actividades deportivas fuera del colegio semanalmente? FITNESSGRAM. Es utilizado principalmente en los Estados Unidos para valorar a poblaciones a partir de los 5 años de edad (Meredith y Welk, 2007). El cuestionario está compuesto por 3 preguntas que hacen referencia al número de días semanales que el sujeto realiza actividades físicas aeróbicas, de fuerza y de flexibilidad. PACE (Physician-based Assessment and Counseling for Exercise). Se trata de un cuestionario para adolescentes que valora la actividad física habitual a través de dos preguntas (Prochaska, 2001): en los últimos 7 días, ¿cuántos días hiciste
CAPÍTULO VI 120 actividad física 60 minutos o más?; en una semana normal, ¿cuántos días haces actividad física 60 minutos o más? Otros estudios evalúan la práctica de actividad física desde un punto de vista más cualitativo, con el propósito de conocer cuáles son las causas que llevan al alumnado a practicar actividad física y deportiva (Ferrando, 2005; Moreno y cols., 2009; Nilsson y cols., 2009). En nuestra investigación indagamos sobre estos intereses y su relación con la insatisfacción corporal y la percepción de la propia imagen corporal. 6.4. CONDICIÓN FÍSICA SALUD. El término de Condición Física o Forma Física, lo define Rodríguez (1995) como “un estado dinámico de energía y vitalidad que permite a las personas llevar a cabo las tareas diarias habituales, disfrutar del tiempo de ocio activo, afrontar las emergencias imprevistas sin una fatiga excesiva, a la vez que ayuda a evitar las enfermedades hipocinéticas y a desarrollar el máximo de la capacidad intelectual, experimentando plenamente la alegría de vivir”. En esta definición, está claramente implícita tanto la salud física como mental del sujeto, estableciendo beneficios fisiológicos del organismo, al mismo tiempo que un estado de bienestar. Para Aznar y cols. (2006) el término de condición física describe “el conjunto de atributos relativos al rendimiento de la persona en materia de activad física” o también llamado Fitness. 6.4.1. COMPONENTES DE LA CONDICIÓN FÍSICA SALUD. En relación a los componentes de la condición física vamos a distinguir, al igual que hacen otros autores (Delgado y Tercedor, 2002), los relacionados con la salud y los relacionados con rendimiento motor (Figura 6.3.):
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 121 Componentes de la condición física salud: capacidad cardiorrespiratoria, fuerza muscular, resistencia muscular, composición corporal, flexibilidad y equilibrio. Componentes de la condición física rendimiento: potencia aeróbica, potencia muscular, velocidad de movimiento y tiempo de reacción. Sin embargo, el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) establece los componentes de la condición física sin hacer ninguna distinción: capacidad cardiorrespiratoria, fuerza y resistencia muscular, composición corporal, flexibilidad y condiciones neuromotoras, distinguiéndose entre equilibrio, coordinación, marcha, agilidad y propiocepción. Tabla 6.3. Componentes de la condición física relacionados con la salud y el rendimiento motor. Fuente: Delgado y Tercedor (2002).
128
129 CAPÍTULO VII METODOLOGÍA
130
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 131 CAPÍTULO VI. METODOLOGÍA 7.1. Introducción. Este segundo bloque parte del estudio empírico de la investigación. Dicho estudio se ha llevado a cabo en diferentes centros educativos de Educación Primaria de la provincia de Málaga, recogiendo datos del alumnado escolarizado en el tercer ciclo de Educación Primaria. El Marco Metodológico, consta de un apartado denominado objetivos de la investigación, en el que se exponen aquellos objetivos que se han pretendido alcanzar con el presente estudio. En primer lugar se plantea el objetivo global de la investigación, objetivo que se desglosa en una serie de objetivos generales, para conseguir así una mejor comprensión de la situación. Dichos objetivos generales, a su vez se subdividen en unos objetivos más específicos, que pretenden centrar, aun más, la finalidad del estudio. El siguiente apartado de este capítulo, es el diseño metodológico que se ha seguido para ello, en este caso, además de indicar el diseño seguido, paradigma en el que se fundamenta la investigación y fases por las que ha pasado, también se incluyen las hipótesis que van a guiar la recogida de información, así como la descripción de las muestras empleadas con las características de edad, sexo, nivel y centro educativo al que pertenecen. A continuación, se describen las técnicas e instrumentos empleados en la recopilación de la información, destacando la relevancia de cada una de las mismas, siendo éstas, el cuestionario y los test de condición física. En cada caso se incluye el procedimiento seguido para recopilar los datos obtenidos, y además, cuando se aplican las pruebas de campo, se establece un protocolo de estandarización y validez en la recogida de la información. Posteriormente, se incluye un capítulo del análisis de datos realizado. En dicho capítulo se observarán los resultados más relevantes de la investigación, realizando un análisis descriptivo de los mismos, siendo mostrados mediante tablas y gráficos. Para
CAPÍTULO VII 132 finalizar realizando una triangulación de los datos estableciendo relaciones significativas con diferentes técnicas. El último capítulo esta destinado a las conclusiones de la investigación, conclusiones en las que se incluyen aspectos generales como otros más particulares relativos a los resultados más significativos, valoraciones de aplicabilidad en entornos educativos, limitaciones de la investigación e incluso planteamientos de nuevas líneas de trabajo. 7.2. Objetivos. Según investigaciones recientes, la población adolescente presenta un porcentaje alto de insatisfacción corporal, y según se constata, la preocupación por la imagen corporal está presente en edades cada vez más tempranas (Ortega, 210; Estevez, 2012; Cuesta, 2013; Miranda y cols., 2014) e influenciada por diversos factores. Este hecho, constata la importancia de nuestra investigación en el tercer ciclo de Educación Primaria cuando los niños y niñas comienzan a experimentar cambios en su cuerpo como consecuencia del paso de la niñez a la adolescencia (Baile y cols., 2014). La insatisfacción corporal, por tanto, se convierte en un factor o indicador de que pueden existir trastornos de la conducta alimenticia. De ahí la importancia de conocer el grado de insatisfacción corporal de los escolares para un diagnóstico en edades tempranas. Nuestro estudio va a estudiar las posibles relaciones que se pueden dar entre insatisfacción corporal y otras variables como la composición corporal, la práctica de actividad física, el nivel de condición física. De igual modo, vamos a establecer relaciones con la percepción que tienen los escolares de su volumen corporal, y valorar si existe preocupación por la figura en relaciona al estado nutricional real según el índice de masa corporal calculado a partir de medidas de talla y peso. De esta forma, se darán a conocer nuevas conclusiones, que complementen las numerosas
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 133 investigaciones que afirman que los trastornos de la conducta alimenticia aparecen en edades, cada vez, más tempranas. Esta problemática actual, nos hace plantearnos algunas interrogantes como educadores, e intentar dar respuesta a las mismas a través de una posición de docente investigador que desea conocer de manera empírica lo que ocurre en realidad. Nos planteamos las siguientes preguntas: ¿Existe una preocupación por la imagen corporal en Educación Primaria en edades comprendidas entre los 10 y los 12 años? Si existe insatisfacción corporal, ¿se incrementa ésta con la edad? ¿Cuál es el estado de salud de nuestros escolares? ¿Existe sobrepeso y obesidad? ¿Pueden existir perturbaciones en la auto percepción de la imagen corporal en edades tempranas de preadolescencia? Desde este punto de vista, educadores y profesionales de diferentes disciplinas, debemos reflexionar sobre estas cuestiones y establecer un punto de encuentro multidisciplinar para abordar, de manera paralela, programas que fomenten la autoestima y el desarrollo adecuado de la imagen corporal que los escolares tienen de sí mismos, valorando de forma crítica los mensajes que desde los medios de comunicación tratan de imponer la imagen de cuerpo ideal, que en muchas ocasiones, nada tiene que ver con un buen estado de salud. Es acertada la opinión de Fuentes (2011) cuando afirma que la preocupación que existe en la actualidad por la imagen corporal hace que educadores y profesionales de la Educación Física permanezcan alerta y reflexionen para educar, promoviendo actitudes y valores positivos, y desarrollando hábitos de salud a través de la práctica de actividad física y deportiva. Atendiendo a estos interrogantes y reflexionando sobre las numerosas investigaciones en relación a estos contenidos de imagen corporal, autoestima, percepción corporal, composición corporal… son tres los objetivos que planteamos en nuestra investigación. Desde cada objetivo general se proponen una serie de objetivos
CAPÍTULO VII 134 más específicos que nos lleven a alcanzarlo, tanto a nivel exploratorio, como descriptivo y explicativo. Estos objetivos se relacionan a continuación: Objetivo 1. Estudiar cómo varía la insatisfacción corporal y la percepción de la imagen corporal según la edad y sexo en al alumnado de tercer ciclo de Ecuación Primaria. 1.1. Detectar el grado de insatisfacción corporal que tiene el alumnado de la muestra según el sexo y la edad. 1.2. Descubrir si la percepción que tiene el alumnado de su imagen corporal varía según el sexo y la edad. 1.3. Establecer relaciones entre la insatisfacción corporal y la percepción de la imagen corporal. Objetivo 2. Descubrir si la preocupación por la imagen corporal y la percepción de la imagen corporal están relacionadas con el estado nutricional del alumnado de tercer ciclo de Educación Primaria. 2.1. Clasificar al alumnado de la muestra según su estado nutricional a través del cálculo del Índice de Masa Corporal (IMC). 2.2. Descubrir si la insatisfacción corporal está relacionada con el estado nutricional del alumnado. 2.3. Descubrir si la percepción que tiene el alumnado de su imagen corporal se relaciona con su estado nutricional. Objetivo 3. Comprobar si la actividad física y deportiva influye en los resultados de insatisfacción corporal y percepción de la imagen corporal en el alumnado de tercer ciclo de Educación Primaria. 3.1. Relacionar la práctica de actividad física y deportiva con los resultados de insatisfacción corporal y percepción de la imagen corporal.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 135 3.2. Establecer si existe relación de la insatisfacción corporal con los motivos de práctica de actividad física y deportiva. 3.3. Establecer si existe relación de la insatisfacción corporal y la percepción de la imagen corporal con el nivel de condición física. 7.3. Diseño metodológico. Con el diseño metodológico se pretende elaborar un plan de actuación. Este plan será la guía a seguir, una vez que se ha establecido el problema inicial del que surge el estudio, porque “la evaluación sin planeación se convierte en un ritual sin sentido” (Schmelkes, 2002). Desde un punto de vista metodológico, nuestra investigación podemos considerarla, en función de las modalidades establecidas por Latorre y cols. (2003), descriptiva e interpretativa, ya que está determinada, en un primer momento, por un proceso de recogida y análisis de la información a través de instrumentos validos y fiables, para pasar posteriormente, a un análisis de la información interpretando y discutiendo los resultados con el de otras investigaciones (Figura 6.1.). Según Benjumea (2011) utilizando técnicas metodológicas cuantitativas y/o cualitativas podremos tener una visión de lo que ocurre lo más amplia posible para identificar las posibles variables que puedan dar solución a la problemática desde donde partimos.
CAPÍTULO VII 136 Figura 7.1. Diseño metodológico-fases de investigación. Fuente: elaboración propia. Adaptado de Mayorga (2003).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 137 7.3.1. Fases del diseño de la investigación. Es nuestro estudio transversal y analítico, el trabajo se ha desarrollado en las siguientes fases: 1ª Fase. En esta primera fase se ha tratado de contextualizar la investigación para establecer las necesidades y el problema que van a guiar el proceso de investigación. 2ª Fase. En la segunda se establecieron unas pautas generales para temporizar las fases de la investigación y guiar de forma general el procedimiento a seguir. 3ª Fase. En la tercera fase se hizo una primera aproximación al tema de estudio de la insatisfacción corporal o preocupación de los niños y niñas de su imagen corporal. Se trata, por tanto, de una fase de indagación y delimitación del tema de estudio. 4ª Fase. Elaboración de cuestionarios y pruebas, valorando la validez y fiabilidad de los mismos. 5ª Fase. En esta fase se seleccionó la muestra de estudio con reuniones en los centros educativos y con el profesorado de Educación Física. Se elaboró una carta dirigida a la dirección de los centros educativos explicando el propósito de la investigación, los objetivos del estudio y la colaboración del profesorado de Educación Física para la aplicación de los cuestionarios y pruebas. De manera presencial, nos entrevistamos con todos los centros que han formado parte del estudio. 6ª Fase. Aplicación de los instrumentos para la recogida de datos. Esta fase contempla el protocolo de Howley y Franks (1992) “listado para determinar cuándo el sujeto está preparado para ser evaluado y comprobación para el testador”, donde realizamos un “adiestramiento” del profesorado colaborador con varias reuniones, para unificar criterios para lograr que la realización de las pruebas se realizara de forma similar (Tabla 6.1.). Del mismo modo, adaptamos
CAPÍTULO VII 144 7.3.3. La muestra. Siguiendo a Carrasco y Calderero (2000) hemos optado por un método de muestreo no probabilística, ya que hemos seleccionado aquellos centros educativos de la provincia de Málaga que han querido participar en el estudio, teniendo en cuenta que queríamos acotar la recogida de datos a un trimestre escolar. En ningún momento se pretende trasladar los resultados a toda la población, porque este tipo de muestras no tiene por qué guardar, necesariamente, las características de la población de donde fueron obtenidas; sino que se pretende conocer la realidad educativa de forma general, sobre todo, con fines exploratorios (López Romo, 1998). Sin embargo, la muestra de nuestra investigación está seleccionada de tal forma que la podemos considerar como un subconjunto de la población del alumnado que cursa tercer ciclo de Educación Primaria, y por tanto, puede ser considerada representativa de la población de estudio. Se han utilizado los datos estadísticos de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía como fuente de información para seleccionar la muestra de estudio (Tabla 7.3).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 145 Tabla 7.3. Alumnado escolarizado en el tercer ciclo de Educación Primaria en Andalucía (curso 2013-2014). Fuente: Junta de Andalucía. Consejería de Educación.
CAPÍTULO VII 146 En nuestro marco muestral (Figura 7.3), hemos tenido en cuenta el contenido, lugar y tiempo, indispensable para realizar tanto un estudio exploratorio y descriptivo, como analítico: alumnado de tercer ciclo de Educación Primaria la provincia de Málaga (Andalucía) escolarizados en el curso 2013-2014 (recogida de datos en el segundo trimestre). Figura 7.3. Marco muestral de la investigación. Fuente: elaboración propia.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 147 Han participado en el estudio 7 centros de Educación Infantil y Primaria de la provincia de Málaga, por una selección de conveniencia o voluntariado. La muestra representativa obtenida fue probabilística de acuerdo a la fórmula de tamaño muestral Epi-info 6.0, conformada por 537 niños y niñas de tercer ciclo de Educación Primaria de 5º y 6º curso. Los siguientes resultados fueron obtenidos: tamaño de la población de Andalucía: 180.968 alumnos/as tercer ciclo; tamaño de la población de Málaga: 33.082 alumnos/as tercer ciclo; la prevalencia estimada por artículos previos 20%; con un error muestral del 5%; un nivel de confianza del 99%. La muestra calculada aceptada es de 425 alumnos/as (Andalucía) y 421 alumnos/as (Málaga). Sin embargo, en nuestro estudio se obtuvieron datos de 537 alumnos/as. No se ha estratificado por tipo de colegio público, concertado o privado. Nuestro interés era asegurar la máxima representatividad socio-económica de varias zonas educativas o comarcas de la provincia de Málaga: zona Axarquía, zona Málaga, Zona Marbella-Coín, zona Ronda y zona Antequera. Para seleccionar la muestra hemos seguido los siguientes criterios: Alumnado matriculado en tercer ciclo de Educación Primaria de centros educativos públicos y concertados de la provincia de Málaga. Tener una edad entre 9 y 13 años. Se eligieron grupos completos. No se realizó, en un primer momento, ningún tipo de selección sobre el alumnado. Se han seleccionado grupos completos de 5º y 6º curso, por razones pedagógicas y operativas. No se ha hecho ninguna selección por sexos. Se excluyeron los datos de aquellos niños y niñas que se salían del rango de edad del estudio. Se excluyeron los datos de todos aquellos alumnos y alumnas que no aparecían en los cuestionarios los datos fundamentales, como la edad y/o sexo. La exclusión ha sido realizada a posteriori en la base de datos, sin que el alumnado tuviera conocimiento, para evitar, en lo posible, situaciones no deseadas.
CAPÍTULO VII 148 Por tanto, en la selección de los datos hemos tenido en cuenta el crecimiento del alumnado, atendiendo tanto a su edad cronológica como a su edad madurativa, motivo que puede producir un aumento repentino del crecimiento asociado a la aparición de características sexuales secundarias y, en consecuencia, valoraciones inexactas o engañosas. La Tabla 7.4. muestra las características sociodemográficas de la muestra estudiada por centro educativo participante, zona educativa, sexo y nivel del alumnado. Tabla 7.4. Características sociodemográficas de la muestra. 5º curso 6º curso Centros Zona Educativa Niños Niñas Total 5º curso Niños Niñas Total 6º curso Total niños Total niñas Total CEIP01 Málaga 37 35 72 34 39 73 71 74 145 CEIP02 Axarquía 3 3 1 3 4 1 6 7 CEIP03 Ronda 12 4 16 15 8 23 27 12 39 CEIP04 MarbellaCoín 22 25 47 27 25 52 49 50 99 CEIP05 Antequera 20 13 33 13 26 39 33 39 72 CEIP06 Málaga 30 19 49 27 21 48 57 40 97 CEIP07 Málaga 23 14 37 22 19 41 45 33 78 Totales 144 113 257 139 141 280 283 254 537 Porcentaje total 26,82% 21,04% 47,86% 25,88 26,26% 52,14% 52,7% 47,3% 100% Fuente: elaboración propia. La muestra consta de 537 individuos, de los cuales el 52,7% son niños (n = 283) y el 47,3% restante son niñas (n = 254). El rango de edad va de 9 a 13 años. La edad media de los chicos es de 11,0 años, y de las chicas es de 11,04 años.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 149 Se optó para la muestra de estudio el tercer ciclo de Educación Primaria por varios motivos: Corresponden a un grupo de edad que coincide con el final de la infancia e inicio de la adolescencia, lo que puede producir perturbaciones en la percepción de la propia imagen corporal. Escasez de investigaciones en estas edades para estudiar la insatisfacción corporal del alumnado y su relación con otras variables: edad, percepción corporal, actividad física, etc. Bajo nuestro punto de vista, este hecho se produce por el propio diseño interno que tienen los instrumentos de diagnóstico, originalmente elaborados para una población clínica preferentemente adolescente y adulta. 7.4. Procedimientos de recogida de la información. Técnicas e instrumentos. El método científico se basa en dar una razón sistemática, empírica y en lo posible experimental, de los fenómenos que ocurren (Yela, 1994). En este sentido, el método científico tiene la característica de ser un proceso sistemático ya que tiene unas etapas claramente definidas y además, las conclusiones obtenidas mediante uso de instrumentos de recogida de datos deben ser replicables por cualquier investigador interesado en nuestra temática de estudio. Nos encontraríamos en la fase en que tenemos que decidir qué técnicas e instrumentos vamos a utilizar para la recogida de la información relevante para alcanzar los objetivos de la investigación. En este apartado se expondrán las distintas técnicas e instrumentos utilizados en la recogida de información. Al tratarse de una investigación que pretende establecer relaciones entre diferentes variables de estudio, hay que abordar la realidad desde diferentes perspectivas, por lo que es necesaria una complementariedad de instrumentos de recogida de información.
CAPÍTULO VII 150 A este proceso se le denomina triangulación. “Las técnicas triangulares en las ciencias sociales intentan trazar, o explicar de manera más completa, la riqueza y complejidad del comportamiento humano estudiándolo desde un punto de vista y, al hacerlo así utilizando datos cuantitativos y cualitativos” (Cohen y Manion, 1990). Rojas Soriano (1996) afirma que cuando utilizamos técnicas e instrumentos para extraer información, cualitativa y cuantitativa, éstas deben estar justificadas por los objetivos e hipótesis que dirigen nuestra investigación. De no ser así, los datos recogidos pueden ser de poca utilidad. Según Rodríguez Peñuelas (2008) “las técnicas, son los medios empleados para recolectar información, entre las que destacan la observación, cuestionario, entrevistas, encuestas”. Podemos considerar las técnicas como el recurso que nos va acerca a conocer los hechos. Estas técnicas se apoyan en instrumentos de medida que nos permiten registrar y guardar la información. Para Hugo (2010) “los métodos son globales y generales, las técnicas son específicas y tienen un carácter práctico y operativo. Las técnicas se subordinan a un método y éste a su vez es el que determina qué técnicas se van a usar”. Estas técnicas nos van a proporciona los medios o instrumentos para recoger y conservar los datos a través de instrumentos como el cuestionario, registros antropométricos y test o pruebas de condición física. Nuestro propósito es cuantificar la información para establecer mediciones y correlaciones con los datos, a través de estudios descriptivos y comparativos. Esta información proviene tanto de la propia investigación (información primaria) como de otros estudios realizados anteriormente (información secundaria) para establecer, en nuestro caso, rangos de percentiles para determinar estados de nutrición, de forma física, de preocupación por la imagen corporal, etc. Para obtener información de la preocupación que tienen los niños y niñas de su imagen corporal y establecer relaciones con su percepción corporal y con la actividad física que realizan, hemos utilizado técnicas cuantitativas con los siguientes instrumentos de medida:
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 151 El cuestionario, entendido como un conjunto de preguntas, preparado cuidadosamente, sobre los hechos y aspectos que interesan en una investigación, para que sea contestado por la población o muestra seleccionada. El test de campo, con el propósito de conocer el nivel de condición física orientada a la salud. En los siguientes apartados, trataremos de una forma más específica cada instrumento de recogida de datos. 7.4.1. Cuestionario de insatisfacción corporal. Después de consultar los diferentes instrumentos validados para medir la insatisfacción corporal, hemos optado por utilizar el Body Shape Questionnaire (BSQ). Podemos considerar el BSQ como un cuestionario anónimo que evalúa aspectos perceptivos, subjetivos (como satisfacción o insatisfacción corporal, preocupación, evaluación cognitiva, ansiedad) y conductuales. Nos sirve para discriminar personas sin problemas y personas con preocupación por su imagen corporal. En pacientes clínicos, con problemas alimentarios y con actitudes negativas hacia el propio cuerpo, se utiliza para determinar la prevalencia de riesgo de posibles trastornos de la conducta alimenticia. La fiabilidad de este cuestionario está asegurada con los altos índices de consistencia interna (alfa de Cronbach entre 0,95 y 0,97). Además, el BSQ muestra elevada validez concurrente con otros instrumentos similares como el Multidimensional Body Self-Relations Questionnaire (MBSRQ) y la subescala de insatisfacción corporal del Eating Disorders Inventory (EDI) de Raich y cols. (1996). El BSQ fue diseñado por Cooper y cols. en 1987. Está adaptado a población española por Raich y cols. (1996). El cuestionario original consta de 34 ítem o preguntas que se evalúan mediante una escala Likert de frecuencia de seis puntos: 1 = Nunca, 2 = Raramente, 3 = A veces, 4 = A menudo, 5 = Muy a menudo, 6 = Siempre; de
CAPÍTULO VII 152 modo que el rango de la prueba va de 34 a 204 puntos. Permite obtener una puntuación global sumando las puntuaciones directas de los ítems. La decisión de utilizar este cuestionario se fundamentó en los siguientes criterios: 1. Está adaptado para la población española. 2. Ser un cuestionario específico que mide la insatisfacción corporal, lo que se traduce en una preocupación por la imagen corporal. 3. Su facilidad de aplicación. 4. La existencia de versiones cortas que nos aseguró, aún más, su aplicabilidad para el alumnado de tercer ciclo de Educación Primaria en cuanto a vocabulario, partes corporales que aparecen en las preguntas y comprensión de las mismas (experiencias previas). Aún conociendo que el BSQ no ha sido adaptado ni se conocen sus características psicométricas para grupos de edad tan bajos, se optó por esta prueba para discutir los resultados con otras investigaciones que han estudiado la insatisfacción corporal en escolares a partir de los doce años de edad. Consideramos que este hecho podría enriquecer nuestra investigación, con el objeto de comprobar la sensibilidad del instrumento a la posible presencia de preocupación por la imagen corporal en edades más tempranas. Tal y como se reporta en los estudios iniciales, la prueba fue diseñada para evaluar un constructo que se podría traducir como insatisfacción corporal, lo cual es corroborado en otros estudios (Raich, 2004; Ghaderi y Scout, 2004). Sin embargo, otros autores establecen cuatro subescalas o factores que evalúa el BSQ: insatisfacción corporal, miedo a engordar, baja estima por la apariencia y deseo de perder peso (Rousseau y cols., 2005). Al separarse los constructos no pierde su esencia la prueba, sino, por el contrario, gana en capacidad discriminativa de los componentes al permitir evaluar por separado la posible alteración de la imagen corporal en sus dos factores o cuatro factores.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 153 Para Evans y Dolan (1993) el BSQ puede ser innecesariamente largo por la naturaleza unidimensional de sus 34 preguntas. Estos autores proponen “formas alternativas” que mostraron una excelente consistencia interna en versiones de 16 y 8 preguntas (Tabla 7.5). Para estos autores, las versiones de 8 preguntas son lo suficientemente robustas, siendo la velocidad de finalización y la economía son su esencia. Tabla 7.5. Selección de preguntas para versiones cortas del BSQ. Pregunta 16A 16B 8A 8B 8C 8D 1 1 2 1 5 4 2 2 3 4 3 11 6 12 3 5 6 7 15 13 14 4 7 12 8 20 16 18 5 8 13 9 21 19 24 6 9 14 10 22 23 27 7 10 16 17 25 29 30 8 11 18 34 28 33 31 9 15 19 10 17 23 11 20 24 12 21 27 13 22 29 14 25 30 15 28 31 16 34 33 Fuente: Evans y Dolan (1993). Como se puede observar, en las diferentes versiones cortas del BSQ se han eliminado las preguntas 26 y 32, que hacen referencia al vómito y a los laxantes: ¿Has vomitado para sentirte más delgadas?, ¿Has tomado laxantes (pastillas para evitar el estreñimiento) para sentirte más delgada? Posteriormente, Dowson y Henderson (2001) también propusieron un BSQ más corto que el original, pues encontraron que había redundancia debido al número de
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272
273 ANEXOS
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Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 275 ANEXO I. Tabla de estatura según percentiles para niños de 5 a 19 años (OMS 2007).
ANEXOS 276 ANEXO II. Tabla de estatura según percentiles para niñas de 5 a 19 años (OMS 2007).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 277 ANEXO III. Tablas del IMC por la Internacional Obesity Task Force (IOTF).
ANEXOS 278 Anexo IV. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niñas) de la Fundación Orbegozo (2004).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 279 Anexo V. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niños) de la Fundación Orbegozo (2004).
ANEXOS 280 Anexo VI. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niños) de la CDC (2000).
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 281 Anexo VII. Curvas estándar de población infantil para el IMC (niñas) de la CDC (2000).
ANEXOS 288 Anexo XIII. Traducción del Body Shape Questionnaire (BSQ). Nos gustaría saber cómo te has sentido respecto a tu figura en las cuatro últimas semanas. 1. Nunca. 2. Raramente. 3. Alguna vez. 4. A menudo. 5. Muy a menudo. 6. Siempre. (1) Cuando te has aburrido, ¿te has preocupado por tu figura? (2) ¿Te has preocupado tanto por tu figura que has pensado que tendrías que ponerte a dieta? (3) ¿Has pensado que tenías los muslos, caderas o nalgas demasiado grandes en relación con el resto del cuerpo? (4) ¿Has tenido miedo de engordar? (5) ¿Te ha preocupado que tu carne no sea lo suficientemente firme? (6) Sentirte llena (después de una gran comida), ¿te ha hecho sentir gorda? (7) ¿Te has sentido tan mal con tu figura que has llegado a llorar? (8) ¿Has evitado correr para que tu carne no botara? (9) Estar con chicas delgadas, ¿te ha hecho fijar en tu figura? (10) ¿Te ha preocupado que tus muslos se ensanchen cuando te sientas? (11) El hecho de comer poca comida, ¿te ha hecho sentir gorda? (12) Al fijarte en la figura de otras chicas, ¿la has comparado con la tuya desfavorablemente? (13) Pensar en tu figura, ¿ha interferido en tu capacidad de concentración (cuando miras la TV, lees o mantienes una conversación)? (14) Estar desnuda (por ejemplo cuando te duchas), ¿te ha hecho sentir gorda? (15) ¿Has evitado llevar ropa que marque tu figura? (16) ¿Te has imaginado cortando partes gruesas de tu cuerpo? (17) Comer dulces, pasteles u otros alimentos con muchas calorías, ¿te ha hecho sentir gorda?
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 289 (18) ¿Has evitado ir a actos sociales (por ejemplo, una fiesta) porque te has sentido mal con tu figura? (19) ¿Te has sentido excesivamente gorda o redondeada? (20) ¿Te has sentido acomplejado por tu cuerpo? (21) Preocuparte por tu figura, ¿te ha hecho poner a dieta? (22) ¿Te has sentido más a gusto con tu figura cuando tu estómago estaba vacío (por ejemplo, por la mañana)? (23) ¿Has pensado que la figura que tienes es debido a tu falta de autocontrol? (24) ¿Te ha preocupado que otra gente vea michelines alrededor de tu cintura o estómago? (25) ¿Has pensado que no es justo que otras chicas sean más delgadas que tú? (26) ¿Has vomitado para sentirte más delgada? (27) Cuando estás con otras personas, ¿te ha preocupado ocupar demasiado espacio (por ejemplo, sentándote en un sofá o en el autobús)? (28) ¿Te ha preocupado que tu carne tenga aspecto de piel de naranja (celulitis)? (29) Verte reflejada en un espejo o en un escaparate, ¿te ha hecho sentir mal por tu figura? (30) ¿Te has pellizcado zonas del cuerpo para ver cuanta grasa tenías? (31) ¿Has evitado situaciones en las que la gente pudiese ver tu cuerpo (por ejemplo en vestuarios comunes de piscinas o duchas)? (32) ¿Has tomado laxantes para sentirte más delgada? (33) ¿Te has fijado más en tu figura estando en compañía de otras personas? (34) La preocupación por tu figura, ¿te ha hecho pensar que deberías hacer ejercicio? Fuente: Raich y cols. (1996).
ANEXOS 290 Anexo XIV. Cuestionario de la investigación.
Estudio de la Satisfacción de la Imagen Corporal en Educación Primaria. Relaciones con la Actividad Física y el Nivel de Condición Física de los escolares 291 Anexo XV. Carta de presentación del estudio dirigida a los centros educativos.