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El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivo de olivar con diferente manejo en los municipios del flysch del bajo valle del Guadalhorce

Lima-Cueto, Francisco Javier

Abstract

Desde que la montaña fue puesta en cultivo, la erosión hídrica de sus suelos ha estado presente en diversas manifestaciones, siendo uno de los principales factores de degradación de los mismos. Este proceso de deterioro se ha visto acentuado desde los años 60 hasta la actualidad con la introducción de sistemas de cultivo más intensivos. El objetivo de esta investigación ha sido cuantificar el estado erosivo del suelo e identificar los factores de erodibilidad en el cultivo de olivar de montaña mediterránea bajo diferentes sistemas de cultivo (convencional, ecológico con labor y ecológico sin labor). La metodología de análisis de la erosión hídrica que se ha utilizado, se basada en la observación directa de indicadores visuales. Los resultados indicaron que el sistema ecológico sin labor fue el más efectivo para la conservación edáfica, estando afectada por erosión sólo el 20% de la superficie de la zona muestreada. También se constató la importancia de la cubierta vegetal como reguladora de la erosión, siendo los suelos con coberturas superiores al 90%, los que presentaban menor superficie erosionada (40,8%).

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EL ESTADO EROSIVO DEL SUELO Y FACTORES QUE INFLUYEN SOBRE LA EROSIÓN EN CULTIVOS DE OLIVAR CON DIFERENTE MANEJO EN LOS MUNICIPIOS DEL FLYSH DEL BAJO VALLE DEL GUADALHORCE Redacción: Francisco Javier Lima Cueto Tutores: Dr. Rafael Blanco Sepúlveda Dra. Mª Luisa Gómez Moreno Diciembre, 2013 Trabajo fin de Máster: “El análisis geográfico en la Ordenación del Territorio. Tecnologías de la Información Geográfica (TIG)” El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 1 A Rafael Blanco Sepúlveda, por su interés, amabilidad y profesionalidad en las correcciones, y a la “gente del campo”, agricultores, taladores, cabreros... aquellos que nos dan de comer con su trabajo, siendo éste duro, mal pagado y poco reconocido. En especial, a los agricultores del flysch del bajo Valle del Guadalhorce que me han abierto las puestas de sus explotaciones, compartiendo conmigo sus inquietudes y enseñándome conocimientos que no vienen en los libros. Sin ellos ésta investigación no hubiera sido posible. Gracias FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 2 EL ESTADO EROSIVO DEL SUELO Y FACTORES QUE INFLUYEN SOBRE LA EROSIÓN EN CULTIVOS DE OLIVAR CON DIFERENTE MANEJO EN LOS MUNICIPIOS DEL FLYSH DEL BAJO VALLE DEL GUADALHORCE Página. 1. Presentación. ........................................................................................................ 3 2. Objetivos. ............................................................................................................. 5 3. Metodología. ....................................................................................................... 5 4. El área de estudio. .............................................................................................. 6 4.1. Las características del medio físico. ............................................................................ 8 4.2 El cultivo del olivar. .................................................................................................... 25 5. El problema de la erosión y la conservación de suelo en las figuras de planificación nacionales y la PAC. ........................................... 41 5.1. La planificación urbana general de los municipios del área de estudio. ................... 41 5.2 La planificación en relación al Parque Natural de la Sierra de las Nieves. ................ 46 5.3. Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA). ........................................................... 48 5.4 La política agraria comunitaria (PAC). ...................................................................... 50 6. Análisis del estado erosivo del suelo del área de estudio. .............................. 51 6.1. La erosión y el estado erosivo del suelo en el área de estudio. Estado dela cuestión y antecedentes metodológicos . ........................................................................................... 51 6.2 Metodología de trabajo y de muestreo. .................................................................... 53 6.3. Características de las fincas de muestreo. ................................................................. 71 6.4 Resultados del muestreo. ............................................................................................ 84 7. Conclusiones finales de la investigación.. ..................................................... 102 8. Bibliografía y Webgrafía. .............................................................................. 106 9. Anexo documental. ....................................................................................... 112 El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 3 1. Presentación. La presencia del cultivo olivarero en nuestro territorio es evidente, ocupando un millón quinientas mil hectáreas en Andalucía, el 60% de la superficie oleícola española y el 30% de la superficie europea. Se distribuye por todas las provincias andaluzas, pero adquiere mayor relevancia en la provincia de Jaén, el sur de Córdoba, el noroeste de Granada, el norte de la de Málaga y el sudeste de Sevilla, que conforman el denominado “Eje del olivar de Andalucía”. En lo que respecta a la producción de aceite de oliva andaluz fluctúa en torno al millón de toneladas, y la de aceituna de mesa alrededor de las cuatrocientas mil toneladas. El valor de la producción de aceite de oliva y de la aceituna de mesa percibido por los olivicultores supone aproximadamente el 24% de la producción en valor de la rama agraria andaluza (BOE Nº268, 2011). Estos altos valores de superficie y producción responden a la existencia de unas condiciones agrológicas óptimas para el cultivo del olivar: ausencia de heladas, alto número de horas de sol, sequía estival, entre otros factores. De tal modo, que no existe en ninguna otra parte del Mediterráneo una región que se haya especializado tanto en el cultivo del olivar como Andalucía. Esto ha dado lugar a que muchas zonas rurales del interior hayan dependido, y dependan socioeconómica y ambientalmente de este cultivo. Es el caso de nuestra área de investigación: la cuenca de recepción media del Río Guadalhorce. Denominación que, como vemos, responde a criterios hidrográficos, al comportarse como cabecera tributaria del Guadalhorce, dotándolo de afluentes tan importantes como el Río Grande. En la sociedad rural del bajo Guadalhorce, la cultura del olivo está bastante presente tanto en jóvenes como en ancianos. El arraigo territorial de este cultivo se ve plasmado en sus numerosas fiestas, liturgias y ferias del lugar, como son “Los Rondeles” en Casarabonela o la “Feria de la Aceituna” en Alozaina. Festividades y rituales que se han venido celebrando a lo largo de los siglos para vaticinar buenas cosechas. El sector olivarero ha sido y sigue siendo un sector a tener en cuenta. Las características ambientales de este territorio, han dado lugar a variedades de aceite y aceituna de mesa única en el mundo, como es el caso de la variedad “Manzanilla Aloreña ó Aloreña de Málaga”. Ésta se produce exclusivamente en el SE de la provincia de Málaga y engloba a un total de 19 municipios: Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande, Almogía, Alora, Alozaina, Ardales, El Burgo, Carratraca, Cártama, Casarabonela, Coín, Guaro, Málaga, Monda, Pizarra, Ronda, Tolox, El Valle de Abdalajís y Yunquera, con una superficie total de 230.500 ha. Se trata de una variedad óptima para ser consumida como aceituna de mesa partida. Para ello, es recolectada con saberes populares (recolección manual) y, posteriormente, es aderezada con aliños que el propio medio natural ha puesto a disposición del hombre a lo largo de los años: ajo, hinojo, pimiento rojo, mejorana y tomillo. En el caso de nuestra área de estudio, todos esto ingredientes aparecen en las proximidades de los campos agrícolas en forma de una gran despensa natural, denominada el “Parque Natural de la Sierra de las Nieves”. De éste modo, se consolida el sector olivarero en la zona como; a) un sector de gran potencial al encuadrarse en un entorno privilegiado, “La Reserva de la Biosfera y Parque Natural de la Sierra de las Nieves”. Esto nos puede dar una idea del excelente entorno natural y geográfico, en que se encuentran las plantaciones y de la función medioambiental que ejercen en el mismo, en relación con el mantenimiento de los ecosistemas y la consolidación como zona de transición entre las áreas de especial protección y el resto del territorio protegido, b) ocupa una gran extensión del territorio agrario (3.687 ha), según el Pliego de condiciones de la denominación de Origen Protegida; “Aceituna Aloreña de Málaga” con fecha de 5 agosto de 2010, c) y con cierta singularidad, ya que aporta al mercado nacional, e internacional variedades únicas de gran valor gastronómico. La Dirección General de Industrias y Calidad Agroalimentaria de la Consejería de Agricultura y Pesca publicó en 2010 su decisión favorable en relación con la inscripción de la que es la primera Denominación de origen Protegida en España para una aceituna de mesa, la “Aceituna Manzanilla Aloreña de Málaga”. Por lo tanto, pasa a estar FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 4 inscrita en el Registro Comunitario encargado de velar por la protección de las indicaciones geográficas y de las denominaciones de origen de los productos agrícolas y alimenticios. Todas las cuestiones anteriores, dan lugar a que el sector olivarero sea un apéndice económico de gran potencial y de indiscutible relevancia para planificación, y el desarrollo endógeno de la zona. Pero no son todo ventajas, este “monocultivo olivarero” que se presenta en muchos municipios, genera grandes problemas de sostenibilidad ambiental que la planificación local no recoge. Como veremos en la investigación, el cultivo en pendiente, el manejo inadecuado de las explotaciones, entre otros factores, dan lugar a pérdidas edáficas irreversibles que, con el paso de los años, se ha ido reflejado en un progresivo descenso de la productividad. A esta situación de degradación medioambiental progresiva, hay que sumar la escasa atención que la planificación proporciona a dichos temas. En lo que respecta a la planificación general local de los municipios del área de estudio, como se verá en el trabajo, deja bastante que desear. La mayoría de los municipios carecen de Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobado y la legislación de la que disponen no repara como debería en las necesidades de los suelos agrarios. El único municipio que goza de PGOU aprobado es Guaro, en el cual se realiza un diagnóstico erosivo mediante la metodología de la USLE. Detecta las zonas agrarias más afectadas por los fenómenos erosivos y expone una serie de medidas generalistas, que no se acogen a la problemática específica del área. Alozaina, realiza una buena delimitación de los usos agrarios del municipio, aunque infravalora el cultivo del olivar al no dotarlo de una figura de protección adecuada. En cuanto a la problemática erosiva que posee el municipio, a pesar de su importancia, le dedica poco más de 3 líneas. Casarabonela realiza una clasificación de los usos agrarios bastante confusa, sobre todo en la delimitación de las unidades agrarias. A pesar de ser uno de los municipios con más tierra labrada, la planificación no repara en las necesidades de la misma. Tampoco hace mención, a sus huertas (recurso patrimonial), usos agrícolas de regadío de gran transcendencia hortofrutícola, que en la actualidad mantienen una agricultura de autoconsumo. Yunquera se trata de uno de los municipios con mayor riqueza en patrimonio agrario (terrazas, acequias, etc) de la provincia de Málaga. A pesar de ello, en su planificación actual, no se repara en ello. Sólo se hace alarde de la escasa viabilidad de los mismos, sin entrar en la posibilidad de cambiar el modelo productivo. Por otro lado con la planificación europea ocurre lo mismo, la conservación del suelo es un punto relativamente poco abordado. Aunque bien es cierto que existen estudios de la PAC en los que establece una legislación medioambiental de obligado cumplimiento que luego no se preocupa de controlar (como los que veremos en el trabajo) y que es poco conocida entre los agricultores. Este estado de la planificación vigente que afecta a la zona de estudio, ha justificado aún más esta investigación. La planificación no da pistas ni herramientas sólidas para lograr la conservación del suelo en estas zonas agrícolas de montaña (alta pendiente, erosión, escasa cobertera herbácea, excesivo laboreo, etc), no trata al espacio como un todo, sino como dos partes independientes, naturaleza (PUP, PDS, PORN y PRUG) y sociedad (PGOU). Se tratan de proyectos, en la mayoría de los casos, carentes de vinculación con la realidad territorial, dando la impresión al lector de que están hechos por obligación y no con el fin para el que fueron redactados (gestión territorial, sostenible y ordenada). Quizás la respuesta a todo esto la encontremos en la Unión Europea. Con nuestro ingreso la diversidad de medidas y figuras de planeamiento han hecho proliferar una muy abundante y reiterativa serie de trabajos de diagnóstico sobre un mismo espacio. Todos los documentos de planeamiento analizados realizan diagnósticos similares y proponen siempre las mismas estrategias genéricas que, en la mayoría de los casos, no pasan de una declaración de intenciones, así siempre se realiza un análisis cuantitativo y cualitativo de la comarca (recursos naturales, culturales, económicos, etc.), que evidentemente son necesarios para proponer las líneas de actuación, pero que también incrementan el coste de los mencionados instrumentos, cuando dicho estudio ya se ha realizado con anterioridad (Larrubia y Navarro, 2001). El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 5 También destaca un “individualismo” entre los distintos municipios que integran el área de estudio, lo cual hace que, en vez de cooperar para conseguir fines comunes, intenten canalizar las actuaciones sobre sus términos cayendo en muchas ocasiones en la multiplicación de proyectos sin coordinación. Finalmente, cabe destacar la falta de realismo y eficacia en las acciones planificadoras locales realizadas sobre la superficie agraria, haciendo demasiado hincapié en proyectos teóricos y no en acciones concretas, incluyendo actuaciones tipo, ya aplicadas en otros espacios sin un correcto enjuiciamiento. Esta “planificación irreal”, unida al carácter receloso que mencionábamos al principio del párrafo auguran un futuro incierto a la comarca. Por lo tanto, las razones por las que se eligió esta temática y área de estudio ya se han adelantado algunas, pero a continuación se citan de un modo más concreto:  Por su situación privilegiada en transición entre la Serranía de Ronda y el Valle del Guadalhorce.  Su riqueza medioambiental avalada por la denominación de Reserva de la Biosfera y Parque Natural de la Sierra de las Nieves.  Importancia ambiental que los campos de olivar tienen en la protección del parque natural (zona de especial protección), actuando como zona de transición en el régimen de protección. Con la posibilidad de incrementar en cierta medida la extensión del parque con campos de cultivo sostenibles.  Por ser una zona donde se producen variedades únicas en el mundo: “Aloñera de Málaga” (DOP).  Poseer un gran patrimonio agrario (agricultura de montaña, bancales construidos aprovechando oquedades naturales, bancales de mampostería, canales, acequias, tornas, incluso costumbres, técnicas agrarias, etc).  Por la existencia de explotaciones agrarias en precarias condiciones de sostenibilidad ambiental (elevada erosión) que provocan bajas rentabilidades.  Y finalmente, y por ello no menos importante, por la escasa importancia que la planificación actual de la zona proporciona a éstos factores y características que hemos mencionando. Estos factores fueron la base de la que partió el presente trabajo, con el fin de determinar las medidas necesarias que garanticen la convivencia armoniosa entre el medio natural y el humano. A escala de finca, siendo ésta la única forma de estudiar la erosión y dar respuestas reales en los estudios, se ha cuantificado el estado erosivo de las explotaciones olivareras y se han estimado las pérdidas de suelo por erosión hídrica. Concretamente se ha analizado la influencia de los sistemas de cultivo convencional y ecológico, y el manejo con arado, y sin arado en cultivos de olivar, así como la influencia que pueden tener determinados factores medioambientales, concretamente la pendiente de ladera y la cobertura vegetal del suelo. Ésta se ha analizado a 2 alturas: cobertura de sombra y altura del olivar y cobertura de suelo. 2. Objetivos. Los objetivos de la investigación han sido detectar malas prácticas agrícolas y conocer cuál de los sistemas productivos empleados actualmente en la región es el que más contribuye a la conservación de suelo y por lo tanto el más sostenible. También se ha pretendido plasmar la importancia que la erosión tiene en los campos agrícolas de los municipios del flysch del bajo valle del Guadalhorce, con el fin de tomar conciencia para futuros planeamientos. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 6 3. Metodología. La metodología consta de cuatro fases de trabajo: 1. Reconocimiento del área de estudio con trabajo de campo y gabinete (consulta de bibliografía, entrevistas, etc.), para seleccionar las fincas de trabajo en base a los objetivos de la investigación. 2. Análisis del estado erosivo del suelo a escala de parcela por observación directa. 3. Análisis de laboratorio de las muestras de suelo obtenidas en campo. 4. Para finalizar se realiza un análisis estadístico de todo los datos obtenidos en trabajo de campo (fase ii) y en laboratorio (fase iii), se interpretan los resultados y se exponen las conclusiones. Posteriormente en cada apartado uno de los apartados, se describe con mayor nivel de detalle la metodología empleada. 4. El área de estudio. La región objeto de estudio se localiza en España, en la comunidad autónoma Andaluza, al S.O de la provincia de Málaga (mapa 1). Mapa 1. Área de estudio Provincia de Málaga Área de estudio Comunidad autónoma Andaluza España Serranía de Ronda Valle del Guadalhorce (Hoya de Málaga) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 7 Su situación fronteriza da lugar a confusión a la hora de enmarcarla comarcalmente, ya que, según a los criterios a los que se atienda, se identifica con una comarca u otra. Atendiendo a Gómez, 2007 destacan tres posibles comarcalizaciones de la provincia de Málaga y por lo tanto del área de estudio (mapa 2). Mapa 2. Comarcalización del área de estudio Según la comarcalización agraria (mapa 2a), los municipios de Alozaina, Casarabonela, Guaro y Yunquera pertenecen a la Comarca agraria del Valle del Guadalhorce (centro-sur de la provincia). En cambio, si se atienden a las comarcas funcionales (mapa 2b) de la Diputación provincial de Málaga, el área de estudio se divide en dos comarcas funcionales: Comarca funcional de Ronda, la cual alberga el municipio de Yunquera y la Comarca funcional del Guadalhorce, que acoge el resto de municipios del área de estudio (Alozaina, Casarabonela y Guaro). En el caso de los programas de desarrollo rural Leader y Proder (mapa 2c), la situación se torna bastante diferente. Tanto es así que el área de estudio se localiza en una sola comarca, denominada Sierra de las Nieves (Leader). Gómez, 2007 afirma que: “La comarca de la Sierra de las Nieves, tiene como factor común el carácter montañoso de sus municipios, careciendo de una capitalidad clara, al haber carecido de autonomía por estar insertados en otras unidades con capitalidades definidas: Málaga, Ronda o Marbella.” Fuente: Gómez Moreno, 2007 (b) (a) (b) (c) FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 14 Mapa 8. Termometría de la provincia de Málaga Fuente: Fuente: Senciales, 2007 Mapa 9. Termometría del área de estudio Fuente: Elaboración propia de JJ.AA, 2005 Los años 1977, 1988, 1989, 1991, 1992 y 2000 no han sido representados gráficamente, debido a la falta de datos térmicos mensuales. Los valores siguen una distribución bastante más regular que las precipitaciones. Destacan 1983, 1989, 1994 y 2008, con valores 19,3 ºC, 20,5ºC, 19,1ºC y 19,1ºC respectivamente. No existen mínimos pronunciados, sólo en el año 1996 y 2010 con valores de 16,9ºC y 17,6ºC respectivamente (gráfico 1). Analizando las temperaturas mensuales, destacan dos máximos en julio (27,5 mm) y agosto (27,5 mm), coincidiendo con los meses de estiaje. Por otro lado, destacan los mínimos de enero (11,1 ºC) y diciembre (12 ºC) (gráfico 2). Los veranos son calurosos, aunque los días de calor sofocante son escasos, ya que la fisiografía impide la entrada del viento del norte (Terral). Los inviernos en general se presentan Valle del Guadalhorce Serranía de Ronda El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 15 suaves, aunque con temperaturas medias inferiores a las registradas en el vecino municipio de Alora localizado en pleno Valle del Guadalhorce. A la hora de encuadrar todos estos parámetros climáticos en un determinado tipo de clima, dependiendo de la bibliografía que se consulte, se decantan por un tipo de clima u otro. Al margen de ello, lo que sí hay que tener en cuenta es, la existencia de grandes matizaciones climáticas dentro del área de estudio. Según la clasificación climática de Papadakis, en el área de estudio dominaría un clima Mediterráneo Subtropical con un invierno tipo “Citrus” y un verano tipo “algodón menos cálido”. El régimen térmico es de tipo Subtropical Semicálido, y el régimen pluviométrico sería Mediterráneo Húmedo (600-700 mm). No obstante, la fisiografía introduce algunas matizaciones. La importante barrera montañosa de hasta 1.521 m.s.n.m (Sierra Prieta) que respalda a los municipios de Alozaina y Casarabonela modifica su climatología regional. En el municipio de Guaro ocurre algo similar, por la existencia de resguardos montañosos importantes (Sierra Blanca, 1.275 m.s.n.m. y Alpujata, 1.074 m.s.n.m.), además, de su relativa proximidad al mar Mediterráneo (a unos 20 kilómetros). Esta fisiografía actúa a modo de resguardo en Alozaina, Casarabonela y Guaro provocando que sus características climáticas se suavicen, pero en Yunquera no ocurre lo mismo. Las condiciones climáticas del municipio de Yunquera difieren bastante de las del resto del área de estudio. Posee una mayor altitud media, en relación al resto (mapa 4), pero no sólo eso. Sierra Blanquilla (1.395 m.s.n.m.) constituye un bloque elevado a suficiente altitud como para quedar desprotegidos de las invasiones frías del norte, mientras que la Sierra del Pinar (1.654 m.s.n.m.) sufre además, la incidencia de las masas Atlánticas procedentes del SO que provocan abundantes precipitaciones. Estos factores determinan una de las características que mejor definen el clima de Yunquera, el frescor de sus temperaturas por la influencia del relieve. Estos mismos factores determinan también, que las precipitaciones sean más elevadas que en el resto del área de estudio y se localicen entre los 700 y los 1200 mm (mapa 7). Éstas se incrementan hacia el O. dando lugar a que, en la zona de Sierra del Pinar sean bastante más elevadas. Este incremento de humedad unido al descenso de la temperatura media anual en el término municipal de Yunquera, hace necesario diferenciarlo del resto y clasificarlo como un nuevo tipo climático. Según Delgado, (1999) en estas zonas más elevadas localizadas el O del término municipal de Yunquera con mayor precipitación (>1.000 mm. anuales), donde las heladas y nevadas son más comunes y las temperaturas más frescas, dominaría un invierno tipo “avena fresco y un verano de tipo “trigo más cálido. Régimen térmico de tipo marítimo fresco y régimen de humedad Mediterráneo húmedo. 4.1.3. La geología y litología. El área de investigación se encuadra dentro de lo que se denominan las cordilleras Béticas, cadena montañosa que representa el extremo más occidental del conjunto de cadenas alpinas europeas. Las Béticas conforman un relieve que se extiende desde el Golfo de Cádiz hasta el Cabo de la Nao. Al NO linda con la cuenca del Guadalquivir y la zona meridional del macizo y el sistema Ibérico mientras que, en el borde S, entabla su límite con el mar de Alborán. Sin embargo, se extienden más allá de los límites geográficos peninsulares, se prolongan hacia el S, por debajo del mar Mediterráneo y hacia el NE, donde parte de sus estructuras, se continúan sin interrupción por el fondo y ascienden, en las Islas Baleares. El sistema Bético se formó como consecuencia del régimen compresivo que comenzó a finales del Cretácico y afectó, principalmente, a los bordes N y S de la placa Ibérica. Su estructura y evolución es compleja, ya que esta cadena es el resultado de la interacción de dos grandes placas con un bloque continental (microplaca de Alborán, actuales zonas internas), que se desplaza hacia el O y que, finalmente, colisiona contra los márgenes mesozoicos de la Península y del NO de África, formando la cordillera Bético-Rifeña. Los criterios petrológicos y estructurales, han llevado a distinguir en la cordillera Bética dos grandes zonas o dominios diferenciados: 1) Zonas Externas. Aparecen en los borde de los cratones (placas Europea y Africana) FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 16 2) Zonas Internas. Son comunes en ambos lados del mar de Alborán y se sitúan en la zona de separación entre ambas placas o zonas cratogénicas. Respondiendo a la complejidad de una cordillera de desarrollo geosinclinal, las unidades internas y externas se subdividen en subzonas. Lejos de nuestra investigación está el explicar a gran nivel de detalle la compleja totalidad estructural de las béticas, por ello, no ceñiremos a la descripción exclusiva de aquellas unidades dentro de la misma que afectan al área de estudio. Nuestra área de estudio se encuentra entre la zona Prebética y la zona Subbética que, formalmente, suelen ser asignadas al Subbético (zonas internas). Esta situación de tránsito entre la Hoya de Málaga y la Sierra repercute en la variedad del paisaje. En términos regionales físicos, nuestra zona de estudio se localizaría en una encrucijada dentro de los distintos materiales que componen las Béticas internas y las unidades intermedias de los sistemas Béticos: Flysch de Teba, Bajo Guadalhorce y Colmenar. Según Gómez (1987) se trata de una unidad considerada como la continuación de los flysch del Campo de Gibraltar, diferenciándose únicamente en la escasa representación de los materiales areniscos, en beneficio de los margosos y margo-calizos. Dentro de esta unidad se delimitan dos ámbitos, uno en el que descansa sobre los materiales de las unidades externas (flysch de Teba) y otro en el que lo hace sobre las unidades internas (bajo Guadalhorce y pasillo del Colmenar). En este último caso se encuentra nuestra área de estudio. Se trata de una formación de conglomerados, margas, arcillas, areniscas, calizas con Microcodium y silexitas del mioceno Inferior (terciario), conformando las formaciones de Alozaina y Las Millanas. En definitiva, es un dominio caracterizado por la heterogeneidad y por la variación espacial de los materiales, lo que da lugar a una gran diversidad morfológica. Tampoco hay que olvidar en esta unidad la presencia de klippes sedimentarios, como el cerro de Ardite, y de losetas calizas o areniscas empastadas entre las margas y resaltadas por la erosión diferencial. La presencia de estos relieves residuales rompe la compacidad de los sistemas Béticos, intercalando valles longitudinales aptos para el cultivo entre las sierras que los rodean. En cuanto al encuadre geológico regional del área de estudio, según los mapas geológicos 1051 (IGME, 1990) y 1052 (IGME, 1978) destacan las siguientes formaciones geológicas (mapa 10). Mapa 10. Estructura geológica del área de estudio Fuente: Elaboración propia, a partir de JJ.AA, 2005 Valle del Guadalhorce Serranía de Ronda El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 17 1. FORMACIONES Y DEPRESIONES POSTOROGÉNICAS. De origen sedimentario reciente (terciario y cuaternario) están compuestas por materiales calcáreos, conglomerados, areniscas, arcillas y margas fosilíferas de naturaleza dendrítica y proceden en su mayoría del relieve circundante. Desde el punto de vista geomorfoestructural se pueden resaltar en relación al área de estudio, los travertinos de Matemil, Jorox y colindantes al casco urbano del municipio de Alozaina o los piedemontes y conos de deyección localizados en la base de las sierras. El resto de depósitos son de naturaleza conglomerática y aluviales de envergadura variable. 2. FORMACIONES TECTO-SEDIMENTARIAS. Neonumídico ó Unidad de Aljibe. Los geólogos engloban a esta unidad bien como una formación tecto-sedimentaria, con el nombre de “Neonumídico” (IGME, 1990), o bien en el complejo Predorsaliano con el nombre de “Unidad de Aljibe” (IGME 1978). Ajenos a este problema contextual lo que no hay perder de vista es que forma parte indiscutible del flysch del bajo Guadalhorce. Se trata de una formación arcillo-arenosa de klippes sedimentarios denominada por Bourgois (1978, citado por IGME, 1990) “melange-tectonique”. En ella se encuentran materiales circumbéticos dispuestos dentro de una matriz arcillosa. Entre los materiales, destaca la abundancia de areniscas. La arenisca del Neunumídico se presenta en bloques cuyas dimensiones varían de algunos decímetros a varios metros. Presentan tonalidades rojo-oscuras a veces brillantes. Dentro de este “melange tectonique”, se encuentra también la llamada caliza con resto de Microcodium, unidad de gran importancia, formada por bloques desorganizados, generalmente de grandes dimensiones. Su coloración externa es gris oscura, tiene un grano grueso bien cementado y se presenta formando estratos de 1 a 2 decímetros de espesor. A su vez las arcillas, que forman el aglutinante de toda esta serie de bloques, presentan colores rojos y verdes muy vivos que recuerdan por su coloración a las arcillas de Keuper (IGME, 1990). 3. ZONA SUBBÉTICA 3.1 Subbético Interno Se limita a algunos vestigios en la zona NO del término municipal de Yunquera y de Casarabonela. Las variaciones de facies entre las distintas unidades no son muy importantes. Destacan calizas oscuras y margas estratificadas en capas de grosor variable, aparecen también calizas nodulosas-brechoides de colores rosados y grises con frecuente matriz amarillo-verdosa, algo arcillosa. En las facies de tránsito entre el flysch del subbético según Dürr (1967, citado por IGM, 1990) aparecen margas y margocalizas blancas y rojas. A techo de las margas se encuentran areniscas de color pardo rojizo, de aspecto grosero, acompañado de arcillas multicolores dando lugar a un flysch areniscoso. Finalmente también se localizan arcillas, margas, limos y areniscas, con yesos de colores abigarrados que según Blumenthal (1933, citado por IGME, 1990) pueden corresponder al Rethiense y quizás a parte del Noriense y el tránsito al Lías. 4. ZONA CIRCUMBÉTICA 4.1 Complejo Predorsaliano (“Flysch”) Son materiales detríticos que incluyen series muy diversas, algunas de ellas sin relación con la denominación de Flysch. Se presenta en general ocupando zonas poco elevadas y actuaron de base sobre la cual se depositaron la mayor parte del resto de los materiales terciarios más modernos. Así pues, rodea los afloramientos paleozoicos sobre los que, o no se depositó, o bien ya se ha erosionado. Topográficamente, la altura máxima que ocupa es de unos 600 m. cerca del municipio de Casarabonela. Su relieve es suave y alomado, sobresaliendo algunos crestones de arenisca y bloques sueltos que FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 18 están dispersos sobre el terreno margoso. Dentro del complejo Predorsaliano encontramos tres unidades: a) La unidad de Ardite estudiada por Didon y Peyre, (1964) que aparece en su mayor parte bajo materiales del tipo de la serie de Aljibe. Figura 1. Corte geológico (a) y serie estratigráfica (b) de la unidad de Ardite Fuente: IGME (1978) Estos geólogos creen que en Ardite la serie está invertida (figura 1a); interpretándola como alóctona y superior a todas las demás. Destacan (figura 1b) un tramo inferior, compuesto por una serie predominante margosa, con abundantes capas calcáreas. Tramo (centro), formando por una serie predominante calcárea y alguna capa muy débil de margas. Y por último siendo los materiales más modernos y en contacto con la unidad de Aljibe encontramos el tramo superior en el que predominan las margas y pelitas de color marrón rojizo y verdosas que Didon y Peyre (1964) dataron del Ypresiense a Luteciense (IGME, 1978). b) La unidad de Pereila, descrita por Buser (1977-78) y Bourgois (1978-79) (citado por IGME, 1990) está formada por dolomías grisáceas en la base y por una alternancia de calizas dolomíticas y margosas con algunos nódulos de sílex. Destaca una potente brecha de espesor variable constituida por cantos y bloques procedente de los materiales adyacentes. Sobre ésta aparecen calizas nodulosas rojas, calizas grises con sílex, calizas rojas y brechas en una intrincada asociación de facies. En la parte occidental de la unidad aflora un potente paquete de calizas con sílex y manchas ferruginosas. Finalmente aparecen discordantemente las areniscas y arcillas pardas del flysch. c) Y por último, la unidad de Algeciras, fue definida por Didon (1960, citado por IGME, 1990) caracterizándola, desde un punto de vista litológico, por la presencia de un potente flysch areniscos micáceo que está formado por alternancias de margas, de colores grises o verduzcos, con capas de areniscas en la que el elemento fundamental es la presencia de moscovita. 4.2 Complejo Dorsaliano Se trata de un conjunto alóctono, situado por encima de la zona bética y del subbético interno, cobijado a su vez por el cabalgamiento frontal de las zonas internas. Cabe destacar a parte de los efectos de la tectonización posterior, su origen olistostrómico, Margas, Arcillas y Areniscas Areniscas Margas y Conglomerados Margas y Conglomerados Calizas y Margas Margas, Arcillas y Areniscas (b) (a) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 19 cuyos olistolitos (klippes hundidos) están embalados en una matriz resultante de la desorganización gravitacional de una sucesión flysch del mioceno inferior (IGME, 1990). Alberga dos grupos de unidades: a) la unidad de las Nieves, que engloba a un conjunto de sierras escarpadas que cruza el área de estudio de SO-NE (desde la cabecera del río Verde, hasta las proximidades del pueblo de Ardales). Se trata de una secuencia constante de edad triásica y jurásica formada de muro hacia el techo por dolomías basales, calizas negras tableadas, calizas blanco-azules cristalinas y brecha de la Nava, definida por Durr (1967) con ese nombre; b) otra unidad dentro de este complejo, habiendo grandes discrepancias entre autores como Kockel, 1963, Blumenthal 1930, 1933, Dürr 1967, Bourgois 1970, Didon 1973, Buser 1977-78, Felder 1978-1981 (citado por IGME, 1990), en cuanto a su origen y contexto geológico, es la unidad de los Enamorados y afines (Cabrilla). Está formada por dolomías claras bastante representadas en la Sierra de Cabrilla, calizas blancas localmente calizas con sílex y brechas en la parte septentrional y occidental del tajo de los Enamorados y en las cimas de Sierra Cabrilla. En ambos casos dan lugar a grandes tajos de calizas nodulosas rojas, amarillentas y rosadas. En la escama superior del tajo de los Enamorados, en el afloramiento Maláguide del Convento de las Nieves y en Sierra Cabrilla aparecen margocalizas y margas del Neocomiense (IGME, 1990). 5. ZONA BÉTICA 5.1 Complejo Maláguide (zona interna) El Maláguide o Bético de Málaga, definido por Blumenthal en 1927, se diferencia del resto, por una tectónica de mantos de corrimientos. Se trata de una cobertera sedimentaria compuesta por materiales calcáreos principalmente, aunque también afloran los materiales silíceos. Aparece en el límite septentrional de la zona bética, en el sector del Convento de las Nieves y en el cerro del Peral. Se sitúa sobre distintos términos de la sucesión Alpujárride y de las unidades asociadas a los complejos Dorsaliano y Predorsaliano. Su estructura interna es compleja, debido a la existencia de escamaciones que pueden delimitar, en algunos puntos, unidades tectónicas diferentes. Existen grandes discrepancias en cuanto a su extensión (Cruz-San Julián 1991, Ruíz Peig y otros 1991, Cano Medina 1991). Dependiendo de la hoja del IGME que se consulte (1051 ó 1052), se prolonga la cobertera hasta el mioceno inferior o alcanza hasta el Oligoceno (Chattiense) y Mioceno inferior (Aquitaniense). Se trata de una formación equiparable a la zona de Alozaina y Las Millanas (Mérida, 1997). 5.2 Complejo Alpujárride (manto superior) Se compone de 3 unidades: a) unidad de los Reales, formada por rocas ultrabásicas, aflora en el O de Alozaina y el SE de Yunquera. Constituyen una prolongación del macizo ultramórfico de Sierra Bermeja; b) la unidad del Saucillo formada por micaesquistos oscuros más o menos cuarzosos (carretera de Yunquera a El Burgo y al S del cerro del Peral) y filitas negras y violáceas que descansan sobre la anterior; c) y por último, la unidad de Yunquera formada por mica-esquistos y gneises migmátiticos que afloran en las proximidades de Yunquera y están invadidos por cuarzo-feldespáticos de textura gneísica. Un problema delicado es la delimitación de esta unidad por su parte septentrional, debido la existencia de una brecha muy similar a la de la Nava (brecha de Jarro), que tapa los contactos entre la unidad de las Nieves y la de Yunquera. Sus características litológicas son semejantes a la de la brecha de la Nava (poligénica, heterométrica constituida por detritos carbonatados, angulosos sin ordenamiento interno). La matriz está constituida por fragmentos carbonatados más pequeños, frecuentemente monocristales de carbonato, especialmente de dolomita y el cemento es calcítico (IGME, 1990). FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 20 4.1.4. Los suelos Los suelos constituyen el soporte de las actividades humanas dirigidas al aprovechamiento de su potencial productivo y son una fuente de nutrientes para la cubierta vegetal. En este sentido, los suelos están dotados de una características y propiedades que le proporcionan una mayor o menor aptitud agrícola, como son la textura, pH, contenido de nutrientes, retención de agua, entre otros factores. En el área de investigación no existen estudios edafológicos a la escala requerida para la investigación. Éstos se refieren tan sólo a las áreas afectadas por el proyecto LUCDEME (“Lucha contra la desertificación en el Mediterráneo”), que sigue la metodología del “Mapa mundial de suelos” de la FAO (1988). Debido a su escasa actualidad en terminología, se actualizan sus posibles deficiencias con la FAO (2006). Los cambios en los condicionantes geológicos, climáticos y geomorfológicos que se han visto, dan como resultado suelos diferentes. La edafogénesis localizada en la Serranía de Ronda (más próximos al ámbito serrano) no es la misma que la del flysch del bajo Guadalhorce, (más próximo el Valle del Guadalhorce). La mayoría de los suelos de la región de estudio son suelos azonales o brutos, tipo regosoles y leptosoles. Se tratan en general de sustratos poco evolucionados, propios de zonas muy transformadas, ligados a zonas rexistásicas, en las que la erosión realiza un lavado continuo, impidiendo el desarrollo de los horizontes. Así, en la base de la edafogénesis autóctona están los leptosoles, muy erosionados y en la evolución alóctona, los regosoles. En los suelos del área de estudio destacan los horizontes de diagnóstico: Cálcico y Vértico. Los calificadores de grupo I: Lítico y Cálcico, y calificadores de grupo II: Calcárico, Éutrico, Crómico y Pélicos En cuanto a los grupos de suelos destacan: a) los Regosoles son suelos minerales muy débilmente desarrollados en materiales no consolidados que no tienen un horizonte mólico o úmbrico, no son muy someros ni muy ricos en gravas (Leptosoles), arenosos (Arenosoles ) o con materiales flúvicos (Fluvisoles). Destacan los calificadores: Calcáricos y Éutricos. Su extensión es importante, los regosoles se localiza al O del núcleo de Alozaina, centro O y SE del término municipal de Yunquera, S del término municipal de Guaro y NO del término de Casarabonela. Dado el carácter del material original estos suelos presentan una alta pedregosidad (tamaño grava), mientras que los afloramientos rocosos son prácticamente inexistentes. Las pendientes oscilan entre el 10-50%, lo que da lugar a procesos erosivos que generan importantes pérdidas de suelo. Se dedican fundamentalmente al cultivo de olivar y almendros. b) Los Cambisoles, generalmente constituyen buenas tierras agrícolas, con alta saturación en bases. Destacan los horizontes de diagnóstico: Cálcico y Vértico, y los calificadores: Calcáricos y Eútricos. Los cambisoles están bastante extendidos por el área de estudio y aparecen en infinidad de asociaciones, como veremos a continuación. Se localiza sobre todo en zonas coluviales que son dedicadas a cultivos de olivar y a veces cereal, sufriendo una erosión hídrica severa en surcos. c) Los Fluvisoles, son suelos azonales genéticamente jóvenes. La mayoría poseen una buena fertilidad natural. Destaca el horizonte de diagnóstico Cálcico. La extensión de los fluvisoles en el área de estudio es reducida, localizándose en el N y S de Casarabonela, y en el NO de Yunquera. d) Los Leptosoles, son suelos muy someros sobre roca continua y extremadamente gravillosos y/o pedregosos. Son azonales y particularmente comunes en regiones montañosas, principalmente en tierras de altitud media o alta con topografía fuertemente disectada. Cultivos como el olivo, almendro, etc. se explotan en tales pendientes pero al precio de erosión severa. Destacan los siguientes calificadores: Lítico y Éutrico. También aparecen Leptosoles con Rendzinas, son aquellos leptosoles que tienen un horizonte mólico que contiene o está El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 21 inmediatamente por encima de material calcárico o roca calcárea que contiene 40% o más de carbonato de calcio equivalente. Y Leptosoles con Phaeozems son leptosoles que, en su capa superficial, acomodan suelos de pastizales en regiones forestales. Los leptosoles son bastante extensos, se localizan en la base de Sierra Prieta y en los extremos suroccidental, meridional y occidental de Alozaina. e) Los Luvisoles, son suelos que tienen mayor contenido de arcilla en el subsuelo que en el horizonte superficial como resultado de procesos pedogenéticos (especialmente migración de arcilla) que lleva a un horizonte subsuperficial árgico. Tienen arcillas de alta actividad en todo el horizonte árgico y alta saturación con bases a ciertas profundidades. En cuanto a su uso y manejo, la mayoría de los Luvisoles son suelos fértiles y apropiados para un rango amplio de usos agrícolas. Destacan los siguientes calificadores: Crómico y Cálcico. Exceptuando el S del término municipal de Alozaina, parte SO del término municipal de Casarabonela y el N de Yunquera, los Luvisoles forman parte de diferentes asociaciones por toda el área de estudio. f) Y finalmente los Vertisoles, son suelos muy arcillosos que se mezclan con alta proporción de arcillas expandibles. Forman grietas anchas y profundas desde la superficie hacia abajo cuando se secan, lo que ocurre en la mayoría de los años. Estos suelos tienen considerable potencial agrícola, pero el manejo adecuado es una condición para la producción sostenida. Destacan los siguientes calificadores: Pélicos, Éutrico y Crómico. Los Vertisoles, se localizan al S de Alozaina y N de Guaro. Son los suelos más aptos para el cultivo del olivar de toda el área de estudio. Cuidando su posibilidad de encharcamiento gozan de excelentes producciones. Ello hace que, casi toda su superficie se encuentre cultivada por olivar de aceituna de mesa variedad “Manzanilla Aloreña” (la más cotizada en el mercado). Se tratan de suelos tanto desarrollado sobre los materiales terciarios (margas, arenas y conglomerados) como sobre materiales cuaternarios (cantos coluviales, arcillas, arenas). Según (JJAA, 2005), estos grupos de suelo se combinan para formar 7 asociaciones unidades (mapa 11). Mapa 11. Unidades edáficas del área de estudio Fuente: Elaboración propia de JJ.AA, 2005 Valle del Guadalhorce Serranía de Ronda FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 22 Asociación 1: Cambisoles cálcicos, Luvisoles cálcicos y Luvisoles crómicos con Leptosoles y Fluvisoles calcáreos. De extensión reducida, se expanden por el NO de Casarabonela y zona O de Yunquera. Asociación 2: Cambisoles cálcicos, Regosoles calcáreos y Leptosoles con Rendsinas se trata de la asociación más extendida, ocupa la cuarta parte del término municipal de Alozaina (O), el SO de Casarabonela, y el N de Yunquera. Asociación 3: Cambisoles éutricos, Luvisoles crómicos y Cambisoles cálcicos con Regosoles éutricos y cálcareos y Luvisoles cálcicos. Aparecen en el centro del término municipal de Yunquera y O de Alozaina. Asociación 4: Cambisoles éutricos, Regosoles éutricos y Luvisoles crómicos con Leptosoles ocupan la mitad S de Guaro, y el NE del término municipal de Casarabonela. Asociación 5: Leptosoles, Luvisoles crómicos y Rendsinas con Cambisoles cálcicos, se extienden a modo de franja, con algunas irrupciones, a lo largo del área de estudio desde el SO hasta el NE, ocupando el O y E de Yunquera, N de Alozaina y, O y N de Casarabonela. Asociación 6: Luvisoles crómicos, Regosoles éutricos y Leptosoles con Phaeozems y Cambisoles éutricos, se distribuye por el área de estudio en pequeños rodales en el S de Guaro y en extensiones mayores en el S de Yunquera, O de Alozaina y, O y NO de Casarabonela. Asociación 7: Vertisoles crómicos y Cambisoles vérticos con Cambisoles cálcicos, Regosoles calcáreos y Vertisoles pélicos, ocupan el S del término municipal de Alozaina y el N de Guaro. 4.1.5. La capacidad agrológica El valor agrícola de un suelo reside en las cualidades que posee para sostener la vida vegetal o, lo que es lo mismo, en su capacidad productiva. Dicha capacidad es directamente proporcional al rendimiento de los cultivos y está relacionada con un conjunto de características de tipo climático, fisiográfico y edáfico. Pero además conviene tener en cuenta que el uso agrícola intensivo del suelo entraña un riesgo de pérdida de la “capacidad agrológica”. La clasificación de los suelos según su capacidad agrológica permite valorar el grado de explotación agrícola, ganadera y forestal a la que puede someterse un terreno sin dañar su capacidad productiva (Fernández y Cabrera, 2003). Ésto nos sumerge en la necesidad de racionalizar y ordenar los usos del suelo en sistemas de producción donde las pérdidas de potencialidad sean mínimas. Pero para poder hacer dicha valoración es requisito indispensable haber efectuado previamente un reconocimiento de la morfología y propiedades de los suelos. Para evaluar la capacidad agrológica del área de estudio se han utilizado dos fuentes diferentes. Fernández y Cabrera (2003), que utlizan la metodología del USDA (1961) basada en varios sistemas de explotación en orden decreciente de intensidad: laboreo continuado, laboreo ocasional, pastos, bosques y reserva natural (no aprovechable ni agrícola ni forestalmente). Este análisis estructurado de los factores da lugar a la catalogación de las superficies en 8 clases (de I a VIII), ordenadas de mayor a menor en función de su capacidad productiva, siendo la clase I los más aptos y productivos, y los de clase VIII los más inadecuados para el cultivo. De este modo, los suelos de cada clase son teóricamente capaces de sostener un determinado tipo máximo aprovechamiento, sin deterioro de los mismos y todos aquellos usos que corresponden a las clases de inferior valor. La otra fuente utilizada ha sido la JJ.AA (1996) que clasifica la capacidad agrológica en tres, de mayor a menor capacidad: de buena a moderada, de moderada a marginal y marginal o improductiva. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 23 Fernández y Cabrera (2003) determinan la capacidad agrológica según las comarcas funcionales, centro-Sur Guadalhorce y Serranía de Ronda (cuadro 1). Al no corresponderse el área de estudio integramente con ninguna de ellas (área de transición), compararemos ambas comarcas, para sacar una conclusión adecuada. Cuadro 1. Clases agrológicas de las comarcas que afectan al área de estudio. CLASES AGROLÓGICAS COMARCA CENTRO-SUR SERRANÍA DE RONDA Has % Has % I - - - - II 15.251 6.2 727 0.5 III 54.894 22.2 13.059 9.5 IV 77.081 31.2 2.606 1.90 V 42 0 398 0.3 VI 40.414 16.4 21.351 15.6 VII 41.972 17 63.385 46.3 VIII 17.319 7 35.440 25.9 TOTAL 246.973 100 136.966 100 Fuente: Fernández y Cabrera (2003) Las clases agrológicas menos aptas predominan en la Serranía de Ronda especialmente la clase VII, en la que los suelos presentan limitaciones que obligan a explotarlos para uso ganadero, bosques o como reserva natural. Mientras que en la comarca Centro-Sur predominan los suelos con mayor capacidad agrológica, especialmente las de clase III y IV. Según JJAA, 1996 la mayoría del área de estudio se encuentra ocupada por zonas de tierras marginales e improductivas agrícolamente hablando (mapa 12), zonas con bastantes limitaciones, donde predominan las clases superiores a V. Se tratan de zona que no reúnen por lo general las condiciones ecológicas necesarias (pendientes, suelos, etc) para el cultivo agrícola, por sus fuertes pendientes. Mapa 12. Capacidad de uso agrario del área de estudio Fuente: Adaptado de JJ.AA, 1996 Serranía de Ronda Valle del Guadalhorce FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 30 (cuadro 6). La aceituna que los agricultores ingresan en estas cooperativas y empresas privadas familiares son aderezadas (aceituna de mesa), o molturadas (aceitunas para aceite), envasadas y posteriormente son comercializadas a escala local, provincial, nacional, e incluso internacional. Cuadro 6. Empresas relacionadas con el sector olivarero Municipios Empresas relacionadas con el olivar ALOZAINA ACENAL, S.C.A. Agro-olivarera Purísima Santiago (COPUSAN), Aceitunas Lima. CASARABONELA Aceitunas Bonela, Aceitunas Redondo, Aceitunas Santiago, Aceitunas Palomeque, Aceitunas Rubio Trujillo, Diamsur, Sociedad Cooperativa Andaluza Sagrado Corazón,, Naturaceites de Andalucía S.L GUARO El Molino de Guaro Sociedad Cooperativa Andaluza, YUNQUERA Agrimerma S.L, Almazara tradicional Nuestras Señora del Rosario Fuente: Elaboración propia A modo de resumen, las características principales del sector olivarero de la zona son:  Elevada importancia del sector agrario y en concreto del olivarero en la zona.  Condiciones fisiográficas extremas que condicionan la productividad del cultivo (pendiente, suelos, uso de maquinaria adecuada, etc).  Escasa rentabilidad que influye en la escasez de inversiones en mejoras.  Extremada parcelación (minifundismo).  Explotaciones familiares a tiempo parcial (actividad económica complementaria).  Elevada edad media de los titulares agrícolas.  Empleo eventual (meses de recolección, talas, laboreo, etc).  Exacerbado asistencialismo de los agricultores (subvenciones, desempleo entre otras fuentes económicas).  Red de comercialización deficitaria.  Escaso emprendurismo.  Escaso grado de asociacionismo en general. 4.2.2. Requerimientos del cultivo El olivo, de la familia de la oleáceas (olea europea L.), es un árbol perenne de crecimiento lento y tamaño mediano de unos 4 a 8 m de altura, según el tipo de poda que haya recibido. Es polimórfico con fases juvenil (enraizamiento) y adulta (producción). Se trata de una especie El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 31 “vecera”, con alternancia de cosecha, es decir, unos años son más productivos y otros menos. Según los análisis paleobotánicos más recientes, el olivo ocupaba toda la cuenca mediterránea: desde Garda (Italia), límite norte del cultivo donde se han encontrado vestigios de la Edad del Bronce, hasta Marruecos, extremo sur donde los yacimientos de “Grotte Rassel” atestiguan que el acebuche existió en el norte de África desde el XII milenio a.C. Otras teorías afirman que el “ancestro” del olivo apareció mucho antes, en el Villafranquiense según algunos y en la Edad Terciaria, según otros. Llegó al Mediterráneo y se expandió de manera espontánea por sus orillas. La llegada a Europa probablemente tuvo lugar de mano de los fenicios, en tránsito por Chipre, Creta, e Islas del mar Egeo, pasando a Grecia y más tarde a Italia. Los primeros indicios de la presencia del olivo en las costas mediterráneas españolas coinciden con el dominio romano, aunque fueron posteriormente los árabes los que impulsaron su cultivo (Cerrero Carpio, M.). Como ya se ha mencionado, el olivo es una especie poco exigente. Es un cultivo rústico, que se adapta a suelos y condiciones climáticas marginales, estando sus exigencias ambientales relacionadas con las condiciones de la región geográfica de origen, caracterizada por veranos secos y calurosos e inviernos fríos y poco húmedos. Está especialmente adaptado al secano y gracias a la conformación de sus hojas se minimiza la pérdida de agua. En cuanto a las exigencias edáficas, se extiende por todo tipo de suelos, incluidos los terrenos de escasa fertilidad, aunque prefiere suelos franco-arenosos, profundos y con drenaje, ya que es muy sensible al encharcamiento prolongado. A continuación, con más nivel de detalle, se indican las exigencias climáticas concretas de olivo ante diferentes situaciones (Hueso, 2012):  Temperaturas elevadas, La fotosíntesis es inhibida con temperaturas superiores a los 35ºC. La autopolinización queda limitada con temperaturas elevadas durante el periodo de floración ya que se inhibe el crecimiento del tubo polínico. La cutícula de la hoja sufre daños irreversibles con temperaturas por encima de los 55ºC. Las altas temperaturas no limitan la productividad del olivo pero temperaturas extremadamente elevadas después de floración, provocan la pérdida total de la cosecha.  Necesidades de frío, La calidad de su cosecha mejora con inviernos fríos. La inducción floral se favorece cuando la temperatura fluctúa entre 2 - 15ºC durante 70-80 días. Requiere al menos 10 semanas con temperaturas por debajo de 12ºC para alcanzar plena floración. (Bongi et al, 1994, citado por Hueso, 2012).  Sensibilidad al frío: Temperaturas medias de las mínimas absolutas anuales por debajo de –7ºC delimitan el área geográfica del cultivo. En estado de reposo, temperaturas comprendidas entre (Navarro et al, 2008, citado por Hueso, 2012):  0ºC y –5ºC causan pequeñas heridas en brotes y ramas de poca edad.  5ºC y –10ºC pueden causar daños mayores a brotes y ramas de poca edad que, en ocasiones, provocan su muerte.  Inferiores a los –10ºC causan la muerte de ramas de gran tamaño e incluso de toda la parte aérea. (Sibbett et al, 1994, citado por Navarro et al, 2008).  Ligeramente inferiores a 0ºC pueden causar daños graves en brotes provocando la muerte de yemas y hojas.  Temperaturas bajas, ligeramente superiores a 0ºC pueden afectar a la floración provocando una formación incompleta de la flor. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 32 Durante el periodo de crecimiento y maduración del fruto, temperaturas inferiores a 0ºC lo dañan, mermando la producción y disminuyendo la calidad del aceite obtenido. (Navarro et al, 2008, citado por Hueso, 2012).  Granizo: El granizo favorece la aparición de tuberculosis y en época de maduración del fruto, puede dañarlo y eliminar parte de la producción. (Trapero et al, 2008, citado por Hueso, 2012).  Humedad: Los ataques de negrilla, tizne o fumagina (Capnodium elaeophilum) están determinados por una elevada humedad relativa y temperaturas suaves. Por ello los ataques más graves de esta enfermedad se producen durante otoño y primavera en zonas bajas y húmedas. El área de estudio reúne todas aquellas condiciones climáticas necesarias para el desarrollo óptimo del olivar. Esta comodidad climática permite la siembra o el injerto en diferentes variedades con umbrales climáticos más restringidos como es el caso de la Manzanilla Aloreña. Por orden de importancia en extensión destacan las variedades siguientes.  Manzanilla Aloreña: Se trata de la variedad más extendida en el área de estudio y típica de la provincia, de la que se pueden obtener dos productos finales aceite y aceituna de mesa. Su nombre proviene del gentilicio de una de las localidades de producción (Alora), aunque el municipio con mayor superficie es Alozaina. Debe su nombre a que en el municipio de Alora era donde llegaba, tras su recolecta, toda la aceituna de esta variedad procedente principalmente del área de estudio (Alozaina, Casarabonela, Yunquera, etc). Se concentraban allí todas las producciones, eran cargadas en el tren dirección a Málaga para ser tratadas y comercializadas.  Hojiblanca: De igual importancia que la variedad Manzanilla, aunque ocupando menos extensión. La variedad Hojiblanca, al igual que la Manzanilla es cultivada por su doble aptitud para aceite y mesa. El nombre le viene del color del envés de la hoja que hace que el olivo presente un aspecto plateado en la lejanía. Da unos aceites de color verde intenso, con aromas de frutas maduras, presentado un sabor agradable con ligero amargor y picor.  Arberquina: Es originaria de la localidad de Arbeca (Lérida) de tamaño pequeño y produce aceites con una gran intensidad aromática. Sus sabores varían mucho dependiendo del tipo de suelo y clima.  Picual: Variedad originaria de Jaén que, al igual que la Arbequina. Aunque su presencia en el área de estudio es escasa, constituye la variedad más extendida no solo en España, sino también en el mundo. Su aceite tiene una gran estabilidad y fuerza, sabor afrutado, un amargor intenso y claros tonos picantes. 4.2.3. Sistemas productivos agrícolas El manejo de las explotaciones es bastante diferente dependiendo del sistema productivo del que se trate: ecológico con labor, sin labor o convencional. A continuación los clasificaremos, centrándonos principalmente en el tratamiento que éste proporciona al suelo (foto 3). El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 33 Foto 3. Diferencias entre olivar ecológico y convencional Olivar convencional (A), Olivar ecológico (B), (Alozaina) En la figura 2 y 3 se expresa el manejo de la tierra y de la cobertura herbácea, y la temporalidad aproximada general en la que se producen las acciones (depende del agricultor). En el sistema de cultivo ecológico sigue la secuencia que se esquematiza en la figura 2. Figura 2. Periodicidad de las acciones en el sistema de cultivo ecológico Oct Nov Dic Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep *El número de desbroces mecánicos (2 ó 3) dependen de la cubierta herbácea existente, y ésta a su vez de las lluvias y de la parcela. El manejo que realiza el sistema productivo ecológico no es nada nuevo. Desde principios del siglo pasado los agricultores cultivaban la tierra de modo ecológico, sin añadir productos químicos a la tierra. El estiércol que producía el ganado se comportaba como los actuales fertilizantes y el control de las malas hierbas por parte del ganado, o bien mediante el segado manual eran los actuales herbicidas (Navarro y Larrubia, 2002). Con la revolución verde este Recolección Poda Preparación para la recolección 1ª Labor < 15cm 2ª Labor superficial Rastreos y ruleos Desherbado con desbrozadora mecánica o a diente Desbroce FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 34 sistema perdió viabilidad apartándose del mercado. En la actualidad, el exceso de alimentos, la búsqueda de un alimento de calidad y la necesidad de proteger el medio ambiente han favorecido de nuevo su aparición. El control de la cobertera herbácea cobra cierta importancia para el agricultor, aunque no es concebida como una amenaza para el olivar (como luego veremos que ocurre en el sistema convencional). Esta cobertera, en las zonas de baja densidad o zonas de “calvas” (como le llaman los agricultores), está apoyada por la introducción de mezclas de semillas o la incorporación de estiércol (que también actúa de semillero) con el fin de incrementar la cubierta. Ésta debe ser controlada o eliminada antes de que afecte al olivar. Para ello, los agricultores llevan a cabo los siguientes métodos de desherbado y de manejo de la tierra: 1. Desbrozadora mecánica. Cuando la cobertera vegetal es excesiva, dependiendo del año, y de la parcela, se pueden hacer 1 o 2 pasadas de desbrozadora manual de hilo-disco (foto 4) o de cadenas para tractor (foto 5). Foto 4. Desbrozadoras mecánicas manuales de disco(a) ó hilo (b) Agricultor ecológico, desbrozando la cubierta vegetal bajo la copa del olivo (Casarabonela) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 35 Foto 5. Desbrozadoras mecánica de cadenas para tractor. Fuente: Elaboración propia / www.serida.org 2. Desbroce “a diente”. Se trata de la introducción de ganado caballar u ovino en las explotaciones para que consuman la cubierta vegetal existente. A veces también se introduce ganado caprino, con un exhaustivo control por parte del pastor (foto 6c), para que respeten el cultivo. Es un sistema cómodo para el agricultor, que controla la cubierta vegetal (foto 6a) a la vez que va estercolando la parcela (foto 6b). A veces, va acompañado de desbroces mecánicos o laboreos superficiales. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 36 Foto 6. Desbroce “a diente” de parcelas ecológicas con ganado caprino Olivar ecológico (Alozaina) 3. Labor superficial. Laboreo realizado con cultivador (foto 7). Según las condiciones del sistema ecológico implantado por la Mancomunidad de municipios de la Sierra de las Nieves en la zona, la profundidad de esta labor no debe superar los 15 cm y no puede darse con anterioridad al mes de marzo, con el fin de no dejar el suelo sin cubierta en la época de lluvias. (a) (b) (c) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 37 Foto 7. Arado de cultivador 4. “Rastreo o ruleo”. Consiste en el paso de rastras bien sean de gomas o metálicas “rastreo” (foto 8) o rulo apisonador “ruleo” (foto 9) durante los meses de julio, agosto y septiembre. Ambas acciones tienen la misma finalidad, por un lado disgregar los terrones y hacer más fácil el desplazamiento humano por la parcela para la futura recolección y por el otro, al tratarse de suelos bastante arcillosos en su mayoría, la desecación de las arcillas en los meses de verano da lugar a grandes fisuras en el sustrato. Éstas provocan la aireación de la tierra y con ello una mayor pérdida de humedad, por lo que mediante el rastreo o ruleo, el agricultor pretende sellar todos los poros y grietas del suelo, para que conserve la máxima humedad posible. Foto 8. Rulo apisonador Foto 9. Rastra de gomas FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 38 5. Preparación de ruedos. Medida casi en desuso, sólo la practican aquellos agricultores con más dedicación. Tiene lugar, normalmente, en entre los meses de agosto y septiembre. Consiste en el alisamiento del terreno bajo la copa del olivo con un rastrillo o azada (manualmente), eliminado grietas, quitando piedras, arrancando las herbáceas que hayan nacido tras la labor y dejando el terreno liso para poder recolectar cómodamente las aceitunas que caen al suelo con maquinaria de rodillos o bien a mano. Fuera de una periodicidad marcada, aunque normalmente después de la recolección y tala, algunos agricultores ecológicos abonan sus explotaciones con estiércol (foto 10), o con la siembra de abonos verdes (foto 11). Foto 10. Abonado con diferentes tipos de estiércol: vaca, cabra y gallina Foto 11. Abonos verdes Olivar ecológico (Alozaina) Olivar ecológico (Casarabonela) (a) (b) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 39 Por otro lado, el sistema productivo convencional tiene un manejo bastante diferente. Es aquel que se ha venido aplicando a lo largo de los años en la región, por ser un sistema de fácil utilización, cómodo y “económico” (según algunos agricultores). Este sistema de cultivo es el más usado en las explotaciones olivareras de la comarca. En él los agricultores consideran a la cobertera herbácea como un “enemigo para el olivar”, que le resta recursos hídricos, nutrientes, etc., y por ello a la mínima posibilidad debe ser eliminada con herbicida o mediante sucesivos laboreos. Esto provoca que la cubierta vegetal en el sistema convencional sea prácticamente inexistente, debido a los herbicidas y a las sucesivas y profundas labores que a lo largo de los años han recibido los suelos, lo cual ha provocado la progresiva esquilmación de semillas adventicias que puedan dar protección al suelo, presentándose éste desprotegido sin cubierta ante los meteoros la mayor parte del año. Quizás en algunas parcelas, por condiciones ajenas al agricultor (retardo del tractorista, años lluviosos, etc.), la cubierta vegetal aguanta un poco más de tiempo sobre el suelo, pero no es lo normal. El manejo que se produce en el sistema productivo convencional consta de las siguientes acciones (figura 3): 1. Labores profundas (>15 cm de profundidad). Desde su puesta en cultivo, estas tierras han estado afectadas por el laboreo. Actualmente los agricultores realizan 2 ó 3 labores al año normalmente con cultivador, en los meses de enero-febrero, marzo-abril y junioagosto, es decir, se practica un laboreo continuo desde el invierno hasta el otoño. 2. Herbicidas. Hace más de 30 años que se introdujo en algunas parcelas del área de estudio. Se utiliza sobre todo en años lluviosos, donde el crecimiento herbáceo es excesivo y la humedad del suelo impide la introducción de maquinaria en las explotaciones. Su uso se reduce principalmente a situaciones esporádicas y en la mayoría de los casos sólo se aplica al ruedo (foto 12) y a zonas con grandes pendientes difíciles de labrar, priorizando en la mayoría de las explotaciones el laboreo frente a la aplicación de estos productos químicos. Foto 12. Aplicación de herbicidas en los ruedos Olivar convencional (Alozaina) FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 46 Cuadro 10. Catalogación del suelo no urbanizable SUELO NO URBANIZABLE De carácter natural o rural. Especialmente protegido (Parajes Naturales Excepcionales, Complejos Serranos de Interés Ambiental, Espacios Forestales Recreativos, Paisajes Agrarios Singulares y Bienes de Interés Cultural). Fuente: NN.SS de Yunquera (1996) En esta clasificación no se atiende a las necesidades de las explotaciones agrícolas, ni a la problemática que les rodea. No se puede pasar por alto que, tanto en secano como en regadío, las explotaciones agrarias están condicionadas por las fuertes pendientes, factor que condujo a los pobladores de la zona a la necesidad de modificar la geomorfología del espacio mediante la construcción de bancales, con el único objetivo de reducir la erosión. En la mayoría de los casos, se tratan de explotaciones agrarias arcaicas, con sistemas de riego tradicionales, caracterizadas por una escasa productividad y afectadas por un abandono progresivo. Quizás en esta simple caracterización de las explotaciones (que no se recoge en las NN.SS) se encuentre la solución. Es decir, es la plurifuncionalidad de estos espacios agrarios, la cual trae consigo un gran abanico de actividades que permiten poner en valor los recursos de la zona. Apostando por una producción agrícola de calidad, agroturismo, conservación ambiental y patrimonial, etc (Rubio et al, 2010). Al no realizar un diagnóstico acertado de la realidad de la zona, aspectos de desarrollo futuro tan importantes como los que acabamos de mencionar, escapan a las miras de la planificación local vigente. Ligado a lo anterior, no se debe olvidar que se trata de espacios agrarios integrados dentro de un Parque Natural, de cuya conservación dependerá el futuro desarrollo económico ligado al turismo de la zona. 5.2. Planificación en relación al Parque Natural de la Sierra de las Nieves. 5.2.1. Plan de Desarrollo Sostenible, Octubre de 2003. En el Plan de Desarrollo sostenible (PDS) no se hace mención alguna a los objetivos de la investigación, no atiende a la necesidad de controlar la erosión, se limita a caracterizar las explotaciones agrarias de la zona como de baja rentabilidad, influida por factores naturales limitantes, existencia de otras actividades alternativas (construcción), actividad agrícola a tiempo parcial y falta de organización en lo relativo a la comercialización de los productos. Ante esta situación, el PDS apuesta por el cultivo ecológico de los productos más significativos de la zona (olivar, cítricos, hortalizas, almendra, castaña, etc.), centrándose en la necesidad de revalorizar las explotaciones apostando por producciones ecológicas de calidad más valoradas por los mercados. Este enfoque del PDS, apostando por el cultivo ecológico, es acertado, pero antes de pensar en obtener beneficios con producciones de calidad, habría que atender al estado de los factores que contribuyen a la misma, entre los cuales está el suelo (erosión). El PDS también denuncia algunas modalidades de explotaciones agrarias convencionales, no por favorecer la erosión, sino por estar haciendo uso de productos químicos para combatir plagas, así como abonos químicos concentrados, lo cual está provocando un envenenamiento importante tanto de la tierra como de la fauna local. En definitiva, el PDS del Parque Natural de la Sierra de las Nieves, repara en algunos los errores en materia de gestión económica y ambiental de las explotaciones, pero nada más. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 47 5.2.2. Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (Diciembre de 2003). Los Planes de ordenación de los recursos naturales tienen por finalidad adecuar la gestión de los recursos naturales a los principios de conservación y ordenación, contenidos en la Ley 4/89, de 27 de marzo (BOE 74/89, de 28 de marzo), de conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestre. En lo que respecta a los usos agrícolas, el PORN se centra bastante poco. Se limita a expresar la escasa superficie de cultivos agrícolas que se localizan dentro del Parque Natural, 70 ha aproximadamente, sus diferentes usos (mayormente cereal) y la extensión que ocupan. No obstante, en materia de erosión se dilata algo más y dedica un apartado a los riesgos de erosión, tanto real como potencial. Pero lo hace de un modo confuso utilizando una terminología inadecuada. Utiliza indistintamente riesgo de erosión y erosión potencial, pero no concreta el significado de “riesgo” ni su diferencia con la “erosión potencial”. Por lo tanto, sin conocer exactamente estos conceptos, el lector difícilmente puede interpretar el estudio y conocer las diferencias entre explotaciones con riesgo de pérdida y explotaciones con pérdidas potenciales. No obstante realiza una valoración adecuada de la necesidad de mantener la cobertura vegetal en aquellas zonas más afectadas por los riesgos erosivos y cita las causas erosivas de las zonas forestales (incendios y sobrepastoreo), pero no atiende a las causas erosivas de las zonas agrarias localizadas dentro del parque (laboreo, etc.). Siguiendo las directrices de la unión Europea en materia de medio ambiente y con ello contribuyendo a la Red Natura 2000, el PORN, con el fin de conseguir un desarrollo sostenible (compatibilizando los usos y actividades del espacio con los recursos naturales) establece, entre otros de menor interés para nuestro estudio, los siguientes objetivos:  La conservación y regeneración de la masa forestal como elemento protector del suelo contra la erosión y como mecanismo que contribuye a frenar el cambio climático.  Compatibilizar los usos y actividades con la conservación de los recursos naturales.  Facilitar las condiciones socioeconómicas que eviten el desarraigo de las comunidades rurales y favorezcan su progreso, promoviendo un uso económico y social del territorio compatible con la conservación de los recursos naturales.  Fomentar las medidas destinadas a la conservación de la masa forestal como mecanismo de protección del suelo frente al riesgo de erosión.  Establecer limitaciones de cargas ganaderas en los terrenos donde se detecten problemas erosivos severos. Se tratan de unos objetivos de difícil cumplimiento que quizás no se cumplan, al no proporcionarse los mecanismos y herramientas necesarias para poder conseguirlos. De la misma manera, también son excesivamente genéricos y serían necesarios planes específicos. 5.2.3. Plan Rector de Usos y Gestión (Diciembre de 2003). Los Planes Rectores de Uso y Gestión tienen, por finalidad, ordenar la adecuada gestión, aprovechamiento, uso y protección del Parque Natural. De este modo el Plan regula específicamente los distintos usos y actividades compatibles en el espacio, así como asignar las directrices básicas para su gestión. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 48 En lo que incumbe a nuestro objeto de estudio, en el PRUG de la Sierra de las Nieves se destacan los siguientes objetivos: corregir los procesos erosivos que se detecten, así como garantizar una cobertura vegetal tal que impida nuevos fenómenos erosivos, fomentar la aplicación de técnicas de agricultura ecológica o integrada, potenciar la aplicación de medidas para la conservación de suelos, pudiéndose establecer limitaciones a labores agrícolas, controlar los tratamientos fitosanitarios agresivos con el medio, promover las líneas de investigación que sean de interés para la conservación y gestión del espacio, entre otros. En cuanto a las acciones a seguir para alcanzar los objetivos planteados en el párrafo anterior destacan:  Instalación de protectores y cercados que aseguren la supervivencia de la regeneración natural.  Realización de tareas de repoblación en las zonas donde se evidencia la deforestación especialmente en aquellas zonas en las que no se asegure la regeneración natural.  Seguimiento del riesgo de erosión y la incidencia de los incendios forestales.  Realización de estudios de carga ganadera.  Mejora de las superficies de pastizales mediante la siembra artificial de especies pratenses.  Realización de campañas de limpieza de riberas y montes. Este listado de acciones difícilmente tendrán el éxito esperado, ya que no responden a un estudio concreto de la zona, por ejemplo, no se ha analizado de manera pormenorizada el tipo de erosión que afecta a la extensión del parque, no se conoce las áreas afectadas, ni las medidas a tomar según los casos. Da la sensación, como ocurría en casos anteriores, que se trata de otro listado genérico porque no desciende a la escala adecuada para analizar las diferentes problemáticas, según las zonas y establecer las medidas oportunas. 5.2.4. Plan de Uso Público (Febrero de 2004). Las líneas de acción principales del PUP se refieren tanto a los criterios de inversión en equipamientos, como a la oferta de servicios y a la forma de gestión del uso público. Se comporta como un instrumento de desarrollo del PRUG en el que no existe mención alguna a los suelos agrarios, se limita a hablar de los diferentes usos que puede albergar el Parque. 5.3 Fondo Español de Garantía Agraria. El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) es un organismo autónomo, que tiene como misiones principales hacer que las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC) se apliquen estrictamente para lograr los objetivos de esta política, fomentando una aplicación homogénea de las ayudas en todo el territorio español y orientar al productor sobre las operaciones que conducen al cumplimiento de los requisitos legales de gestión y las buenas condiciones agrarias y medioambientales (BCAM) establecidas por la condicionalidad para este cultivo. Para el caso del olivar nacional, el FEGA detalla una serie de aspectos relacionados con su actividad productiva. Se atiende a continuación a aquellos que guardan más relación con la erosión. Se trata de un “manual de buenas prácticas agrarias” en el que se destacan obligaciones y recomendaciones (ver anexo documental). Este manual en comparación con otros proyectos El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 49 analizados (planificación general local) es el que mejor enumera las medidas a cumplir para evitar la erosión, pero hay que indicar que hay recomendaciones que debieran de ser obligatorias, como la “posibilidad de mantener buenas manchas de vegetación” (veremos en apartados siguientes del presente estudio la importancia que tiene de la cubierta vegetal en la erosión) y medidas poco efectivas para combatir la erosión como “diseñar el marco de plantación de manera que minimice la erosión el terreno”, no explica cómo hacerlo. En el caso del olivar de la zona de estudio, ni el olivar, ni el marco de plantación ofrece protección erosiva alguna (foto 14). Comprobaremos en apartados siguientes como la protección que ejerce la estructura aérea y el marco de plantación del olivar sobre la erosión es bastante escasa, con lo cual esta medida es poco efectiva. Sea cual sea la distribución del marco de plantación su influencia sobre la escorrentía superficial y por tanto sobre la erosión será la misma, al ser normalmente marcos cuadrados (8x8). Foto 14. Influencia del marco de plantación sobre la erosión en la zona de estudio Olivar convencional (Casarabonela) Fuera ya de la validez o no de estas medidas, otro inconveniente que se plantea en la región de estudio es el conocimiento que los agricultores tienen sobre estas medidas y la capacidad de FEGA para controlar su aplicación. Si se trata de un organismo tramitador de fondos Europeos FEAGA (Fondo Europeo Agrícola de Garantía Agraria) y FEADER (Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural), la aplicación con éxito de estas medidas debería ser su cometido. No obstante debemos ser realistas y afirmar que las medidas de condicionalidad que plantea el FEGA no se cumplen en el área de estudio, al no existir un control efectivo de su cumplimiento como requisito previo a la percepción de ayudas. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 50 5.4. La política agraria comunitaria Desde su establecimiento en 1962, los principales objetivos de la PAC han sido aumentar la productividad agrícola mediante el fomento del progreso técnico y mediante la consecución de un desarrollo racional de la producción agrícola y de una utilización óptima de los factores de producción, en particular el trabajo, de modo que se garantice un nivel de vida equitativo a la población agrícola, en especial mediante el aumento de la renta individual de quienes trabajan en la agricultura, se estabilicen los mercados, se asegure la disponibilidad de los suministros y se garantice al consumidor unos suministros a precios razonables. También tiene en cuenta la estructura social de la agricultura y las disparidades estructurales y naturales entre las diversas regiones agrícolas (Consejo Europeo, 2013). Con el fin de contribuir al control de la erosión y con ello a la sostenibilidad de las explotaciones, la PAC recoge en el Real Decreto 486/2009, de 3 de abril una serie de requisitos a cumplir por parte de las explotaciones y de los agricultores para poder acceder a sus ayudas y subvenciones (BOE, 2009). Los aspectos más relacionados con los objetivos de la investigación son los siguientes: 1. Condiciones exigibles para evitar la erosión del suelo: a. Laboreo adaptado a las condiciones locales, pendiente. En parcelas de cultivo mayores de 1 ha que no presenten una forma compleja (ángulos vivos, radios de giro para el laboreo mínimos o cambiantes), no se podrá labrar la tierra con una profundidad mayor de 20 cm en la dirección de la pendiente en los siguientes casos: cultivos de viñedo, olivar y frutos secos en recintos con pendiente media mayor o igual al 15 por cien, salvo que el laboreo sea en bancales, fajas y exista una cubierta vegetal en el suelo. b. Cobertura mínima del suelo en cultivos leñoso. Mantener una cubierta vegetal en las calles transversales a la línea de máxima pendiente en recintos de olivar con pendiente media superior al 15% y superficie mayor de 0,3 ha, para evitar la erosión. c. Mantenimiento de terrazas de retención. Mantener las terrazas de retención en buen estado de conservación, de manera que se conserve su capacidad de drenaje, evitar los soterramientos y derrumbamientos y muy especialmente, la aparición de cárcavas. 2. Condiciones exigible para conservar la materia orgánica del suelo: a. Quema de rastrojos. Prevención de incendios. No quemar rastrojos salvo por razones fitosanitarias y previa autorización de la Consejería de Agricultura y Ganadería. b. Eliminación de restos de cosecha de cultivos herbáceos y restos de poda en la totalidad de la explotación. Se aconseja el picado e incorporación al terreno de los restos de cosecha de cultivos herbáceos y de los de poda de cultivos leñosos o su empleo para la elaboración de compost. Si se opta por la quema de los restos, se deberán respetar las siguientes normas:  No se podrá quemar nada distinto de estos restos (incluidas malas hierbas), evitando, en todo caso, la quema de ribazos, regatos, cunetas, etc.  Los restos se apilarán en montones o hileras antes de la quema.  Se vigilará el fuego hasta su extinción. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 51 3. Condiciones exigibles para evitar la compactación y mantener la estructura del suelo. a. Limitación a laboreo en suelos saturados o encharcados. No realizar labores, ni pasar con vehículos sobre suelos encharcados o con nieve. Excepcionalmente se podrá pasar con vehículos cuando resulte imprescindible, sin sobrepasar en las huellas de rodadura los 15 cm de profundidad y siempre que no se superen los siguientes porcentajes respecto a la superficie de la parcela: a) Recolección: 25%, y b) fertilización de cobertera, tratamientos fitosanitarios y manejo y alimentación del ganado: 10%. Según este real decreto 486/2009, los incumplimientos de los requisitos enumerados con anterioridad supondrán la aplicación de un porcentaje de reducción sobre el importe de los pagos directos que podrá variar del 1 al 5 % si los incumplimientos detectados afectan a un solo ámbito (en función de la gravedad, el alcance, la persistencia y la repetición). De primera mano se ha conocido el funcionamiento de las explotaciones agrarias investigadas y en ninguna de ellas sus propietarios conocían dicha condicionalidad (como adelantábamos al hablar del FEGA), nunca habían sufrido controles de cumplimiento. Algunos comentan que, solamente una vez al año (no es un seguimiento regular) y siguiendo un orden aleatorio (no todas las parcelas), un técnico viene a supervisar algunas explotaciones del pueblo pidiendo las guías de las explotaciones, viendo si están sembradas del cultivo declarado, el estado del cultivo y, sobre todo, haciendo mayor hincapié en los fitosanitarios y abonos empleados. Por lo tanto, la opinión de los agricultores reflejó la falta de efectividad que tienen las medidas anti-erosión del FEGA y, por lo tanto, de la PAC en el área de estudio. De este modo, la PAC establece medidas para evitar la erosión, conservar la materia orgánica, evitar la compactación de los suelos y conservar su estructura que luego no son aplicadas bien por el FEGA, al no exigir y controlar su cumplimiento. 6. Análisis del estado erosivo del suelo del área de estudio. 6.1. La erosión y el estado erosivo del suelo en el área de estudio. Estado de la cuestión y antecedentes metodológicos. Desde que la tierra se cultivó por primera vez la erosión del suelo ha sido un problema constante. Las consecuencias de la erosión del suelo tiene lugar tanto donde se produce como fuera de él (erosión difusa). Los efectos in situ son sobre todo importantes en las tierras de uso agrícola, donde la redistribución y pérdida del suelo, la degradación de su estructura y el arrastre de la materia orgánica y de los nutrientes, llevan a la pérdida de espesor del perfil cultural y al descenso de la fertilidad. El efecto resultante es la pérdida de productividad que, en principio, limita a las especies y obliga al agricultor a la introducción y aumento de los fertilizantes para mantener la cosecha. La erosión reduce también la humedad disponible en el suelo acentuando las condiciones de aridez. Todos estos costes de la erosión son soportados por el agricultor, a veces inconscientemente. (Morgan, 1997). FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 52 Foto 15. Muros de contención No obstante, debemos indicar que la preocupación por la erosión no es algo nuevo. Como hemos podido observar de primera mano en el trabajo de campo, los agricultores de mayor edad ya consideraban a la erosión como un problema, al que combatían mediante la construcción de albarradas, diques, drenajes, etc., (foto 15). El estado erosivo de un terreno se puede definir como el grado de intensidad de los signos de erosión (cárcavas, surcos, erosión laminar, salpicadura etc.), manifestados en la superficie y observados en una fecha concreta. (Perles 1997a). En las explotaciones olivareras del área de estudio se reúnen todos los factores de riesgo, naturales y, humanos, que aceleran los procesos erosivos, causan la pérdida de fertilidad de los campos. El agua de lluvia, favorecida por la escasa sujeción de la vegetación, arrastra en un lapso de tiempo muy breve (torrencialidad de las precipitaciones mediterráneas) el suelo que ha tardado miles de años en consolidarse y; una vez perdido el sustento para la vegetación, la zona ha sido ganada por la desertificación (Perles, 1997b). Los estudio erosivos sobre el área de estudio o próximas a ella son bastante escasos. No obstante, a nivel nacional o provincial destacan los siguientes: el ICONA, 1987, estableció una cartografía para caracterizar los fenómenos erosivos en las grandes cuencas que, posteriormente sirvió de base para la asignación territorial de las inversiones de control de la erosión y la desertificación en sus sucesivos presupuestos. Posteriormente, ICONA, 1988 determinó el índice de erosión pluvial de Wischmeier (R), para posteriormente aplicar el modelo USLE inicialmente en la vertiente mediterránea y posteriormente en todo el territorio nacional. Más recientes encontramos el proyecto LUCDEME, 1995; MMA, 1996 y MMA, 2001. Este último fue elaborado por la dirección General de Conservación de la Naturaleza, a través del Área de hidrología-forestal. En su momento sirvió como instrumento para llevar a cabo las inversiones financieras desde el Ministerio de Medio Ambiente sobre estas materias. Todos estos estudios, ha servido de antecedentes para MMA, 2007. Es el más reciente de todos y, aunque se aleja bastante de nuestra escala de trabajo, nos ha proporcionado una visión general del estado erosivo del área. Este inventario utiliza el modelo RUSLE (Revised Universal Soil Loss Equation) y los SIG para evaluar la erosión provincial. Primeramente elabora un SIG en el que vuelca toda la información inicial disponible. Identifica en él los puntos de muestreo en los que posteriormente realizará el levantamiento de las parcelas de campo. Una vez en campo, confirma o corrige la información (cubierta vegetal, prácticas de conservación, manifestaciones erosivas, etc.). Bajo mi punto de vista, se trata de un procedimiento válido para la escala que aborda (provincia), pero quizás no sea el más adecuado para nuestro estudio. Confía demasiado en los SIG, determinando las acciones de campo a partir de ellos. Según MMA, 2007, en el área de estudio destacan los siguientes procesos erosivos: erosión laminar y en regueros, erosión en cárcavas y barrancos, movimientos en masa y erosión en cauces. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 53 6.2. Metodología de trabajo y de muestreo. Las metodologías de medición de la erosión difieren en precisión, equipamiento y costes. Las técnicas más precisas, que suelen ser las más caras, no siempre son las que responden mejor a los propósitos de la investigación (Stroosnijder, 2005). En general, medir la erosión suele tener un coste elevado en equipamiento y personal, lo que puede reducir el período y el área de análisis a las limitaciones del presupuesto. Esta situación se convierte en un problema de representatividad de las mediciones en aquellas áreas en las que existe una gran variación temporal y espacial de la erosión (Blanco y Nieuwenhuyse, 2013). La metodología de valoración de la erosión hídrica del suelo que se ha utilizado ha sido diseñada por Blanco y Nieuwenhuyse (2013). Se trata de una metodología de bajo coste, sencilla, rápida de aplicar y contempla todos los tipos de erosión (salpicadura, laminar, surcos y cárcavas). La metodología es de bajo coste porque no requiere ningún tipo de infraestructura. Y es sencilla y rápida de aplicar porque se basa en la evaluación de la erosión a partir de indicadores visuales. Se ha aplicado en varias investigaciones que se han desarrollado en Nicaragua, Honduras y Guatemala, con resultados que se pueden considerar satisfactorios. Consta de cuatro fases de trabajo. La primera, un reconocimiento del área de estudio para seleccionar las fincas de trabajo en base a los objetivos de la investigación. Las dos fases siguientes consisten en el análisis del estado erosivo del suelo a escala de parcela y en un análisis de laboratorio de las muestras de suelo obtenidas en campo. Para finalizar se realiza un análisis estadístico de la base de datos (campo/ laboratorio) y se interpretan los resultados. 6.2.1. Reconocimiento del área de estudio a escala de finca. El método de trabajo consistió, primero, en una recopilación de la información del área de estudio (libros, artículos, memorias de tesis, fuentes estadísticas, etc) y en la realización de trabajo de campo de reconocimiento del área a escala de finca, para determinar los impactos y procesos de degradación (especialmente por erosión) que afectaban a cada una y hacer una primera valoración de la influencia que podrían estar ejerciendo los factores ambientales y humanos sobre dichos procesos. Es decir, se diagnóstico la situación actual de degradación de los suelos y se constató qué factores habían influido. Esta fase de reconocimiento realizó durante febrero y marzo. En primer lugar en ella se obtuvo información sobre los sistemas productivos, extensión, variedades de cultivo, etc., de las cooperativas locales, organismos oficiales (Mancomunidad de municipios Sierra de las Nieves, Instituto de estadística y cartografía de Andalucía, Instituto Nacional de Estadística y a los agricultores sobre todo, y en segundo lugar, se visitaron las fincas, al mismo tiempo que se le realizaba una entrevista informal durante el recorrido por las diferentes parcelas que la componían. Los cuadros 11 a 12 son los guiones de entrevistas que se han utilizado. Las entrevistas se realizaron con el objetivo de valorar el uso y el manejo del suelo que se estaban llevando a cabo en las finca, lo que constituye uno de los factores más importantes que influyen sobre la erosión. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 54 Cuadro 11. Guión de entrevista sobre prácticas y manejo Los recorridos de campo por las parcelas de la finca se realizaron con el objetivo de determinar, ciertas características ambientales de especial interés por su influencia sobre la erosión (cuadro 12). La pendiente se determinó a partir de clinómetro. Se tomaron varias medidas en transectos lineales ladera arriba. Se identificaron los tipos de rocas (litología) de la parcela. La textura se valoró preguntando al productor si en la parcela se forma barro cuando llovía. De esta manera tenemos una valoración cualitativa de la misma. Por último se valoró la cobertura vegetal cualitativamente en una escala de 4 valores por observación de la superficie del suelo. Cuadro 12. Guión de entrevista sobre características ambientales de la parcela. En segundo lugar, se realizó una primera valoración del estado de degradación del suelo, con especial hincapié en la erosión, mediante los indicadores visuales que se indican en la figura 4. Se identificó la presencia de movimientos en masa (deslizamientos, derrumbamientos y solifluxión) y erosión (salpicadura, laminar, surcos y cárcavas). Para valorar la magnitud de la erosión se incluyó la medición de longitud, anchura y profundidad (en surcos y cárcavas). Se valoró cualitativamente cada uno de los impactos en una escala de tres valores: impacto presente (puntual)  (se indica con ), impacto frecuente (+) y muy frecuente (++). - Pendiente: - Litología: - Textura (valoración con el productor): ¿Se forma barro cuándo llueve? - Cobertura vegetal:  Sin cubierta vegetal,  Pobre cobertura (muchos claros de suelo),  Buena cobertura (algunos claros de suelo),  Cobertura total. - Superficie: - Hª usos parcela:  mismo uso (años:…………..),  Otros usos: - Manejo del cultivo, herramientas utilizadas y temporalidad: (1) Abonado, (2) Desherbado, (3) Recolección. Identificar herramientas que se utilizan para desherbado:  Arado  Desbroce (“A diente” o desbroce mecánico. otras: - Marco de plantación (cm): - Cobertura de sombra (identificación de especies) y altura de ramificación (distancia al suelo) (cm): - Prácticas y medidas control erosión: - Rendimientos: El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 55 Figura 4. Indicadores visuales de degradación del suelo por agricultora y ganadería. 6.2.2. Análisis de la erosión del suelo. La metodología de análisis de la erosión del suelo que se ha desarrollado en este manual contempla dos tipos de análisis: a) análisis del estado erosivo del suelo, en el que se contemplaron todos los tipos de erosión (salpicadura, laminar, surcos y cárcavas) y los resultados se expresaron en porcentaje de superficie afectada por los diferentes procesos superficiales que se han observado en el suelo; b) análisis cuantitativo de las pérdidas de suelo, en el que se contempló la erosión en forma de surcos y cárcavas y se expresaron los resultados en volumen o en masa de suelo perdido (m3 ha-1, Tn ha-1). a) Análisis del estado erosivo del suelo Los antecedentes de este método se limitan a realizar clasificaciones cualitativas del estado de erosión del suelo a partir de la observación de la presencia/ausencia de indicadores visuales y número y tamaño de los mismos (Stocking y Murnaghan, 2003, Illgner, 2008, Mutekanga et al., 2010). Este sistema empleado ofrece una mejora metodológica sobre los métodos tradicionales al valorar cuantitativamente el estado erosivo del suelo, siendo los métodos de muestreos diseñados los que permiten expresar los resultados de manera cuantitativa y que éstos sean representativos para las parcelas de estudio. b) Descripción de los indicadores del método Los indicadores visuales de erosión y de los procesos superficiales que afectan al suelo (cuadro 13) se han codificado mediante un índice que indica el tipo de proceso y un subíndice que proporciona información complementaria: existencia de erosión, tipo de erosión, tipo de cubierta vegetal protectora, etc. Los 4 primeros tipos de procesos superficiales corresponden con formas de erosión, incluyéndose las que afectan directamente al suelo (E), las que afectan al suelo que previamente ha sido desestructurado por manejos agrícolas con herramientas (H) o por pisoteo (P) y la erosión que afecta a los procesos de deposición de los materiales de erosión (D). Se ha realizado esta diferenciación para analizar qué influencia tienen estas acciones y procesos sobre la dinámica erosiva. El siguiente tipo es el proceso superficial de estabilidad a la erosión que se ha denominado No Erosión (N). Y, por último, se ha diferenciado un apartado denominado Otros (O), para agrupar a todos los aspectos del suelo que no se pueden relacionar con la erosión o la estabilidad a la erosión. Indicadores de impacto de degradación del suelo Movimientos en masa Erosión Impactos específicos por pastoreo Erosión por salpicadura (+) (++) (impacto gotas de lluvia) Erosión laminar (+) (++) Erosión en surcos (+) (++) - Longitud: - Anchura: - Profundidad: Erosión en cárcavas (+) (++) - Longitud: - Anchura: - Profundidad: Estructura laminar (+) (++) Compactación Impactos mecánicos Resbalones de pezuñas (+) (++) Hundimientos del sendero (+) (++) Estructura del suelo amasada (+) (++) (huellas de pisadas) Sendero degradado (inclinación sentido pendiente) (+) (++) Deslizamientos (+) (++) Derrumbamientos (+) (++) Solifluxión (+) (++) Indicadores de impacto de degradación del suelo Movimientos en masa Erosión Impactos específicos por pastoreo Erosión por salpicadura (+) (++) (impacto gotas de lluvia) Erosión laminar (+) (++) Erosión en surcos (+) (++) - Longitud: - Anchura: - Profundidad: Erosión en cárcavas (+) (++) - Longitud: - Anchura: - Profundidad: Estructura laminar (+) (++) Compactación Impactos mecánicos Resbalones de pezuñas (+) (++) Hundimientos del sendero (+) (++) Estructura del suelo amasada (+) (++) (huellas de pisadas) Sendero degradado (inclinación sentido pendiente) (+) (++) Deslizamientos (+) (++) Derrumbamientos (+) (++) Solifluxión (+) (++) Fuente: Blanco y Nieuwenhuyse, 2013 FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 62 Foto 21. Indicadores visuales de degradación por laboreo Olivar convencional (Casarabonela) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 63 La alteración mecánica del suelo por pisoteo (P) corresponde con procesos de impacto por tránsito de personas. El indicador visual es la huella de pisada, que se produce cuando el suelo se encuentra húmedo o saturado después de una lluvia (foto 22). Este impacto altera la estructura del suelo y ciertas propiedades físicas, como la porosidad y la capacidad de infiltración. Un impacto de estas características presenta una elevada susceptibilidad a la erosión (Pse) que, cuando se produce, genera los demás códigos en base al tipo de erosión: salpicadura (Pi), laminar (Pl) o surcos (Ps). Foto 22. Indicadores de alteración mecánica La deposición de suelo (D) corresponde con procesos de acumulación de materiales de erosión (foto 23). Haile et al. (2006) diferencia dos tipos: acumulación difusa y concentrada. Las acumulaciones o deposiciones difusas son pequeños depósitos de materiales a lo largo de la ladera que se producen, sobre todo, por la existencia de una cobertura vegetal muerta que ralentiza el flujo de agua debido a la mayor rugosidad del terreno, ya que genera micro-relieves Olivar ecológico y convencional (Alozaina) FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 64 con forma de diques de una menor pendiente. Se pueden observar también en los troncos de arbustos y árboles, en las rocas, vallas de parcelas y en cualquier otro material de la superficie que obstaculice el flujo de escorrentía. Estas deposiciones son susceptibles de erosión (Dse) ya que no presentan una cubierta vegetal protectora, por lo que en el próximo evento lluvioso pueden ser afectadas por erosión: salpicadura (Di), laminar (Dl) y surcos (Ds). Las acumulaciones o deposiciones concentradas son depósitos de materiales erosionados, de mayor volumen que los anteriores, que se producen por la disminución del ángulo de pendiente que reduce la velocidad de escorrentía. Las acumulaciones concentradas se suelen producir en los tramos bajos de laderas de perfil cóncavo, a pie de ladera y en los fondos de valle. Foto 23. Deposiciones de suelo en el surco del arado (sinclinal del caballón) Olivar convencional (Casarabonela) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 65 Las formas de no erosión (N) corresponden con procesos de estabilización del suelo frente a la erosión. A partir de los subíndices se diferencian las causas de estos procesos, que principalmente se debe a la presencia de una cubierta vegetal protectora: vegetación viva (Nv) y muerta por herbicida (Nh) o restos vegetales de la cosecha anterior (Nrv) o poda (Np) o a la presencia de micro-relieves de pendiente nula, como el surco de arado (Nsa). La vegetación en superficie influye de cuatro maneras: amortigua el impacto de la lluvia y protege el suelo de la erosión, reduce la escorrentía de agua superficial y favorece la infiltración, evita la incidencia directa de la radiación solar en el suelo, lo que favorece que éste pueda conservar su humedad durante más tiempo (factor muy importante en épocas de déficit hídrico) y favorece una mejor formación y estructuración del suelo dotándolo de restos orgánicos (humus). El criterio que fue seguido para establecer que la vegetación muerta en superficie estaba favoreciendo que no existiera erosión fue comprobar que ésta se encontraba estable o consolidada en la superficie e incorporándose al suelo por descomposición. Algunos indicadores fueron: cuando se intentaba levantar la vegetación superficial existía dificultad porque estaba mezclada con las partículas del suelo, o porque se trataba de vegetación que junto a musgos y vegetación viva forma un entramado difícil de movilizar. En otros casos la vegetación a ras del suelo estaba en proceso de descomposición, o se trataba de vegetación suelta en superficie y no tener función protectora frente a la erosión. Para comprobarlo se retiró la vegetación y se observó los procesos de la superficie del suelo. En muchos casos, sobre todo en el sistema ecológico con labor se observó cómo bajo un “mantillo” protector de restos vegetales, o incluso bajo una excelente cubierta vegetal de adventicias densas (carretón, gramilla, lechugillo, etc.) existían fenómenos erosivos (Hl y Hi), los cuales habían sido producidos con anterioridad al crecimiento de la cubierta vegetal, es decir, respondían a episodios lluviosos anteriores. El tipo otros (O) corresponde con cualquier manifestación superficial que no encaje en los procesos superficiales anteriores: rocas (foto 24a) e indicadores de animales salvajes: jabalís (foto 24c), cabras monteses, etc.), ó domésticos: gallinas, perros, cabras (foto 24b), ovejas, mulas o caballos (foto 24d), etc. Las rocas de este tipo (Or) no influyen en los procesos de erosión ni deposición y, por lo tanto, no forma parte de pedestales de erosión ni favorece la acumulación de sedimentos. Los indicadores de animales domésticos (Oa) suelen ser excrementos y suelo desagregado por rotura de la estructura superficial del suelo por picoteo o escarbado. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 66 Foto 24. Otros (O) c) Metodología de muestreo. La metodología de análisis de la erosión, como se ha comentado, consistió en cuantificar las observaciones visuales y traducirlas en porcentaje de superficie afectada por erosión. El muestreo es de tipo polietápico y presenta dos fases de trabajo de campo: 1. Selección de las fincas y parcelas de estudio. Una vez concluidas las visitas a las fincas del área de estudio en la fase 1 de reconocimiento, se seleccionaron las parcelas de estudio dentro de las fincas en base a los objetivos de investigación. El objetivo de esta primera etapa fue agrupar a la muestra en unidades ambientales homogéneas para aumentar la precisión, lo que corresponde con un muestreo estratificado. 2. El procedimiento de muestreo fue mediante transectos, la parcela de muestreo se dividió en 4 cuadrantes (figura 7). Mediante una bolsa con bolas numeradas (del 1 al 4) se sacó aleatoriamente un número de cuadrante, el cual fue descartado. En los tres cuadrantes restantes se realizaron los transectos de 10 m de longitud (figura 7), para ello, se dispuso de otra bolsa con bolas numeradas del 1 al 30 (en función de la dimensión de la parcela), se sacaron dos bolas, cuyos valores en el eje X e Y dieron el punto de inicio del transecto (figura 7; (1) y (2)). Debieron ser aleatorios para que las prioridades del investigador no influyeran en el resultado del método. Posteriormente los transectos se dividieron en tramos de 0.25 m para la toma de datos, por lo tanto, se muestreó cada 25 cm, comenzando en el punto 0.25 m y concluyendo en el punto 10 m. En total son 40 puntos de muestreo por transecto (cada punto = 2.5% de la muestra total). (b) (d) (c) (a) Olivar ecológico (Alozaina y Yunquera) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 67 Figura 7. Esquema del método de muestreo por transectos La toma de datos que se realizó en cada transecto durante el proceso de muestreo fue de la siguiente manera (cuadro 14): 1. Pendiente de ladera a lo largo de los 10 m de transecto. 2. Se identificaron dos niveles de sombras: 2.1. Cobertura de sombra del estrato superior (árbol). Se identificó la especie vegetal (olivar la mayoría) y se midió la distancia de cobertura de sombra proyectada en el transecto de 10 m de longitud, concretamente la altura de ramificación (distancia mínima) al suelo. Se utilizó una cinta métrica metálica para calcular la altura. 2.2. Cobertura de sombra inmediata al suelo (herbáceas). Se identificó la especie vegetal y se midió la distancia de sombra proyectada en el punto de muestreo. 3. Cobertura de la superficie del suelo. Se diferenció qué tipo de cobertura presenta el suelo en el punto de muestreo: suelo desnudo, vegetación viva, vegetación muerta (hojarasca, restos de podas), roca y otros. 4. Proceso superficial. Se identificó los procesos superficiales que afectaban al suelo (cuadro 13). 5. Observaciones. En este apartado se indicó cualquier incidencia o aspecto destacado que se observara en el punto de muestreo. Fuente: Modificado de Blanco y Nieuwenhuyse, 2013 Cuadrante 1 Cuadrante 2 Cuadrante 3 Cuadrante 4 Límite parcela de cultivo Transectos de 10 metros de longitud Punto 0,0 X Punto 0 (1) (2) (1) (2) Valor de la primera bola (eje Y) Valor de la segunda bola (eje X) FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 68 Cuadro 14. Ejemplo de la toma de datos en los transectos PUNTOS (m) Cobertura de sombra inmediata al suelo (tipo y altura) Cobertura del suelo Proceso superficial (fotos) OBSERVACIONES 0,25 Árbol. Altura: Herbáceas. Altura: NO Suelo Vegetación viva Vegetación muerta: Roca Otros: Ei 0.50 Árbol. Altura: Herbáceas. Altura: NO Suelo Vegetación viva Vegetación muerta: Roca Otros: Hl 6.2.3. Análisis cuantitativo de las pérdidas de suelo. Las pérdidas de suelo se estimaron mediante el método de análisis de la erosión por mediciones volumétricas de surcos y cárcavas (Hudson, 1993). Este método consiste en la medida de las dimensiones (longitud, anchura y profundidad) de los surcos y cárcavas para estimar las pérdidas de suelo. Los resultados se pueden expresar en volumen de suelo perdido (m3/mz, ha, etc.), o en masa de suelo perdido (Tn/mz, ha, etc.), si se conoce la densidad aparente. Se trata de un método que tiene una larga trayectoria de aplicaciones prácticas. Destacan los trabajos realizados con este método en Etiopía y Eritrea (Herweg and Stillhardt, 1999; Haile et al., 2006) y en Centroamérica. Aquí se suele utilizar el método VADEA (Valoración del daño por erosión actual) (Lira et al., 2005) que es una adaptación del método ACED (Assessment of Current Erosion Damage) de Herweg (1996). a) Procedimiento de muestreo y de trabajo 1. Se realizó un muestreo por cuadrículas (figura 8), de 5 x 5 m, aunque dependía del tamaño de las parcelas. A mayor tamaño de parcela, mayor tamaño de cuadrícula. 2. El procedimiento aleatorio para establecer la ubicación de las cuadrículas de muestreo ya se realizó en la fase anterior. Por lo tanto, ésta se ubica tomando como referencia el punto 0,0 que se estableció anteriormente mediante bolas numeradas (números aleatorios). En el caso de que se sobrepasara el límite de la parcela de cultivo, la cuadrícula se estableció en el ángulo apropiado (figura 8, cuadros verdes), manteniendo el siguiente orden de prioridad: 1) margen superior izquierda, 2) margen superior derecha, 3) margen inferior izquierda, 2) margen inferior derecha. 3. Se realizó un esquema de la cuadrícula de muestreo con la localización y numeración de los surcos (S) y cárcavas (C) (figura 8). 4. Se midió la longitud, anchura y profundidad de todos los surcos y cárcavas. Para cada surco o cárcava se realizaron tres medidas de cada dimensión, que se establecieron de la siguiente manera (figura 9): a) Se colocó la cinta métrica en el suelo para calcular la longitud del surco o cárcava. b) Sabiendo la longitud, ésta se dividió en 3 tramos y se colocó el metro en el centro de cada tramo para realizar las mediciones. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 69 Figura 8. Esquema de procedimiento de muestreo de las pérdidas de suelo por erosión en surcos y cárcavas Figura 9. Procedimiento de medición de la anchura y la profundidad de surcos y cárcavas. 5. Se calculó el volumen de suelo perdido asumiendo que la sección de los surcos y cárcavas presenta forma de cuerpo geométrico (ISSS, 1996; Stocking y Murnaghan, 2003): semielíptica, semicircular, triangular, rectangular o trapezoidal. Se utilizó la sección semielíptica para calcular el volumen de suelo perdido (cuadro 15). 0369 Cinta métrica para calcular la longitud Metros para calcular anchura y profundidad Cuadrante 1 Cuadrante 2 Cuadrante 3 Cuadrante 4 Transectos de 10 metros S1 S2 S3 S4 C1 S: surco C: cárcava Cuadrículas de 2x2; 3x3; 4x4m;… Punto 0,0 Cultivos de café y cacao y potreros X Punto 0 Límite parcela de cultivo Fuente: Blanco y Nieuwenhuyse, 2013 Fuente: Blanco y Nieuwenhuyse, 2013 FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 70 Cuadro 15. Fórmula para calcular el volumen de suelo perdido en surcos/cárcavas con forma de sección semielíptica. - Fórmula del área de la elipse: - Fórmula del volumen del semicilindro elíptico (unidad de medida en m3 o cm3): - Fórmula del volumen del semicilindro elíptico (unidad de medida en Tn): Con una densidad aparente (Da) igual a 1, hay 1 Tn de suelo por cada m3. Fuente: Blanco y Nieuwenhuyse, 2013 6.2.4 Análisis de laboratorio. Durante el proceso de trabajo de campo se tomaron 3 muestras de suelo en cada una de las parcelas estudiadas, concretamente en los puntos 0,0 elegidos aleatoriamente (figura 7 y 8). Las muestras recogidas correspondían a los primeros 10 cm de suelo. Para su toma, se limpiaban los restos vegetales que pudiera haber en la superficie del suelo. Las muestras se dejaron secar durante una semana al aire libre. Una vez secas se determinó el color mediante la tabla munsell. Posteriormente se pasaron por un tamiz de 2 mm de malla, con objeto de separar las gravas de las partículas del suelo que posteriormente se mandaron en bolsas de entre 100 y 200 gr al laboratorio. El resto de la muestra se guardó para futuros análisis. En el laboratorio se analizaron aquellas características y propiedades del suelo que podían influir sobre la erosión. Este análisis fue muy importante, sobre todo, para valorar la influencia de los factores humanos sobre la erosión, debido a que es necesario mantener constantes los factores del suelo para descartar cualquier tipo de influencia sobre los resultados obtenidos. El análisis de laboratorio dependió del presupuesto disponible. Para nuestro estudio, debido a la carencia de presupuesto, los análisis han sido: la determinación semicuantitativa de la textura mediante el “método al tacto” de (Llorca, 1991 y Mcrae, 1988) con la posterior clasificación de Marañez et al. 1998 (cuadro 16) y a la prueba de CaCO3 obtenido de la matriz de suelo por el método de la FAO, 2006 (cuadro 17). Cuadro 16. Clasificación de la textura Textura Ligera (1) Textura equilibrada (2) Textura pesada (3) Arenosa Arenosa-franca Franco-arenosa Franca Franco-arcillo-arenosa Franco-limosa Limosa Arcillo-arenosa Franco-arcillosa Franco-arcillo-limosa Arcillo-limosa Arcillosa Fuente: Marañéz et al (1998) S = π·a ·b V = π·a ·b ·L 2 V = π·a ·b ·L 2xDa x x ab L El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 71 Cuadro 17. Clasificación del contenido de carbonato cálcico del suelo mediante el método de reacción al ClH diluido (10%) Categoría Contenido estimado (%) Reacción observada 1. No calcáreo 0 No se aprecia efervescencia visible o audible. 2. Ligeramente calcáreo 0-2 Efervescencia audible pero no visible 3. Moderadamente calcáreo 2-10 Efervescencia visible 4. Fuertemente calcáreo 10-25 Efervescencia visible. Se forman burbujas y una pequeñas espuma. 5. Extremadamente calcáreo >25 Reacción extremadamente fuerte. Se forma espuma gruesa Fuente: FAO (2006) Si el presupuesto hubiera sido mayor se habrían añadido otras propiedades y características del suelo como el carbono orgánico, la caliza activa, el hierro libre y la estabilidad estructural. 6.3. Características de las fincas de muestreo. Se realizó un diagnóstico inicial en un total de 32 fincas de olivar: 16 fincas con sistema productivo convencional (cuadro 18 y mapa 13) y 16 fincas con el sistema productivo ecológico (cuadro 19 y mapa 14). Cuadro 18. Fincas diagnosticadas con sistema productivo convencional. Finca (Cód.) Municipio Propietario Paraje agrícola 1 Alozaina Miguel Lima Zambrana “Los Valles” 2 Isabel Zambrana Gil “El Callejón” 3 José Lima Zambrana “Los Carramolos” 4 Antonio García Aragón “El Plao” 5 Francisco García Aragón “La Morona” 6 Juan Merino Oña “El Hornillo” 7 “Los Valles” 8 9 Antonio Manuel Rueda Bellido “La Morona” 10 11 Casarabonela Isabel Cueto Trujillo “Los Cerrillos” 12 “La Resuela” 13 Guaro Antonio Manuel Rueda Bellido “El Tajo” (Ardite) 14 Remedios Navarro Rojas “El Chirrascal y la Rosilla” (Ardite) 15 Mª Isabel Merino Navarro “El Pecho” (Ardite) 16 “El Paulo” (Ardite) FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 78 matizar que en la parcela más próximas a la Serranía de Ronda (Yunquera), localizadas entre los 700 y 800 m.s.n.m se registran temperaturas más bajas durante todo el año y la amplitud térmica tanto diaria como estacional es más débil que la registrada en los relieves alomados más próximos al Valle del Guadalhorce (Alozaina, Casarabonela y Guaro). En lo que respecta a la relación entre éste comportamiento climático mensual que acabamos definir para el periodo de muestreo (2012-2013) con el comportamiento general (1977-2013) que definíamos para el área de estudio, existen ciertas variaciones. En cuanto a las precipitaciones localizadas en el periodo de muestreo destacaron febrero y marzo como meses anormalmente más lluviosos (gráfico 3) con respecto a la media general (gráfico 2). Las temperaturas medias del periodo de muestreo se mantuvieron similares a las generales, con algunas variaciones que, en ningún caso, llegaron a superar los 3ºC. Por lo tanto, se podría decir que el comportamiento hidrológico del periodo de muestreo defirió de lo general sobre todo en lo que respecta a las precipitaciones, al concentrarse volúmenes mayores de lo normal en los meses de febrero y marzo, meses cruciales en los resultados de la investigación. Estas variaciones climáticas del período de muestreo con respecto al comportamiento general no hubieran tenido tanta importancia si no fuese porque: a) el diagnóstico inicial del estado erosivo de las parcelas se realizó a finales de febrero y principios de marzo (después de los episodios lluviosos de enero, incluso durante los meses de febrero y marzo) y; b) la aplicación de la metodología de investigación en mayo y junio aprovechando las lluvias de marzo y de abril. Las visitas al campo, estuvieron condicionadas por las lluvias de marzo que nos proporcionaron impactos erosivos recientes. Al no tratarse de fincas experimentales, estábamos expuestos a las posibles intervenciones que los agricultores tuvieran que hacer en la superficie de las mismas (hay que reconocer que, la mayoría de los agricultores sacrificaban sus labores agrícolas no interviniendo en el perímetro de la parcela de investigación), por lo que a la mínima posibilidad existente tras las lluvias (una vez seco el terreno) entrabamos en las fincas y aplicábamos la metodología de observación mediante cuadrículas y transectos. El cuanto al encuadre geológico, la mayoría de las fincas se localizan dispersas por la unidad intermedia del “Flysch de Teba, Bajo Guadalhorce y Colmenar”. No obstante, debido a su dispersión por los 4 términos municipales, algunas se localizan fuera de la unidad del flysch, formando parte de otra unidad estructural. En el cuadro 21, se recoge de un modo claro y conciso las 15 fincas seleccionadas de las 32 diagnosticadas inicialmente, delimitando la unidad, litología y edad a la que pertenece cada una de las fincas estudiadas. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 79 Cuadro 21. Unidades geológicas de las fincas de investigación Finca (Cód.) Unidad Geología Edades 1/19/20/7 Formaciones Tectosedimentarias (Unidad de Aljibe) Neonumídico Terciario, Neógeno, Mioceno inferior Calizas de Microcodium 29/30 Sedimentos Postmanto (Formaciones Post-orogénicas) Conglomerados Neógeno/ Plioceno inferior y superior. Arcillas y/o margas fosilíferas 11/28/27/15/16 Unidad de Ardite (Complejo predorsaliano) Calizas y margas Mesozoico/Cretácico y jurásico 13 Unidad de Ardite (Complejo predorsaliano) Calizas Mesozoico/Cretácico superior 14 Unidad de Ardite (Complejo predorsaliano) Margas y conglomerados Eoceno Calizas y margas Mesozoico/Cretácico y jurásico 31 Unidad de Ardite (Complejo predorsaliano) Calizas Margas y conglomerados Mesozoico/Cretácico y jurásico 32 Complejo Maláguide Conglomerados de cantos estirados Paleozoico/ Devónico (medio-superior/inferior) y Silúrico Grawacas con niveles calizos intercalados Paleozoico, Devónico inferior y silúrico. Grawacas con niveles de conglomerados y filitas y esquistos satinados hacia la base Paleozoico/ Carbonífero, devónico y Silúrico Fuente: Elaboración propia a partir de IGME (1990) Esta variabilidad geológica da lugar a que en las fincas investigadas existan las siguientes unidades edáficas (cuadro 22). Cuadro 22. Unidades edáficas de las fincas experimentales Finca (Cód.) Unidad edáfica 11/27/28/29/30/32(zona N) Cambisoles cálcicos, Regosoles calcáreos y Leptosoles con Rendsinas 7/19/20/32/1(zona NO) Cambisoles éutricos, Luvisoles crómicos y Cambisoles cálcicos con Regosoles éutricos y cálcareos y Luvisoles cálcicos. 31/13/14/15/16/1 (zona SE) Vertisoles crómicos y Cambisoles vérticos con Cambisoles cálcicos, Regosoles calcáreos y Vertisoles pélicos. Fuente: Elaboración propia de JJ.AA, 2005 En cuanto a la capacidad de uso agrario que tienen las fincas estudiadas, según JJ.AA (1996), es marginal o improductiva en la mayoría de ellas. Exceptuando la finca de José Francisco Trujillo (cód. 29 y 30), la cual ocupa terrenos clasificados como de moderada capacidad de uso. La cubierta vegetal que predominan las fincas, son plantas adventicias, que se clasifican según su estacionalidad del siguiente modo:  De invierno: Germinan en otoño y mueren al entrar el verano.  De primavera: Germinan a final de invierno y mueren al entrar el verano. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 80  De verano: Nacen en verano y mueren al entrar el invierno. El crecimiento de herbácea es abundante sobre todo en las fincas ecológicas, no ocurriendo lo mismo en las fincas convencionales. En las primeras, las adventicias se desarrollan sin ningún impedimento, abundando entre los olivares las gramíneas en asociaciones naturales con nitrófilas arvenses y ruderales de la clase RuderaliSecalietea, que se extiende por gran parte de la península. Del orden Thero-Brometalia, con representantes como Aegilops triuncialis (triguillo), Bromus spp. (bromo) o Inula viscosa (altabaca). A este orden corresponden las comunidades pioneras de óptimo mediterráneo que ocupan ambientes poco nitrificados y que hacen de tránsito entre comunidades naturales y antropizadas. Las asociaciones están formadas por especies anuales de floración primaveral, que adquieren en general, aspecto de herbazal alto. Otro orden que parece caracterizar a otras asociaciones vegetales presentes en las cubiertas del olivar es el Chenopodietalia, en las zonas más nitrificadas. Son especies características de este orden la cebadilla (Hordeum murinum), la malva (Malva sylvestris) sobre todo en suelos compactos en superficie (que no se remueven) y el cenizo (Chenopodium álbum) en lugares donde hay más agua y alta concentración de sustancias amoniacales (Mancomunidad Sierra de las Nieves, 2011). En los linderos, dependiendo de la localización de la finca, cabe destacar la presencia de arbustos como el Lentisco, Coscoja, Tomillo, Pita, Altabaca, etc. La mayoría de los agricultores ecológicos respetan estas islas de vegetación natural existentes entre las fincas agrarias y no sólo eso, muchos le facilitan el crecimiento con estiércol y agua, incluso plantando nuevas especies (autóctonas), para dar más estabilidad al agrosistema, mejorar la polinización del olivo, controlar las plagas y reducir la erosión. En las fincas convencionales, en la mayoría de los casos, el laboreo no afecta a las especies localizadas en los linderos, pero cuando se utilizan herbicidas, si se realiza un mal manejo del mismo, muchos linderos pueden ser afectados perdiendo por lo tanto gran parte de sus especies. En las fincas ecológicas y en menor medida en las convencionales destacan las siguientes especies del cuadro 23. Cuadro 23. Cubierta vegetal adventicia del olivar Familia Género Especie Nombre Vulgar BORAGINÁCEAS anchusa azurea Lengua de buey echium vulgare Vara de San Juan heliotropum europaeum Oruga borago officinalis Borraja silvestre COMPUESTAS calendula arvensis Caléndula cichorium intibus Achicoria silvestre chondrilla juncea Achicoria dulce crepis spp. Cerraja falsa andryala integrifolia Cerraja lanuda carduus carpetanus Cardo borriquero picnomon acarna Cardo cuco raghandiolus stellatus Uña del diablo filago piramidata Hierba algodonosa urospermum picroides Barbas de viejo inula viscosa Altabaca lactuca serviola Lechuga borde leontodon longirostris Lechuguillo pallenis spinosa Ojo de buey senecio sp. Senecio senecio vulgare Hierba cana sonchus asper Cerraja sonchus oleraceus Cerraja sonchus terrenimus Cerraja fina tragopogon crocifolius Barba cabruna El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 81 chenopodium álbum Cenizo erigeron canadienses Pinito taraxacum erythrospermum Diente de león EUFORIÁCEAS euphorbia sp. Lechetreza euphorbia serrata Lechetrezilla FUMARIÁCEAS fumaria parviflora Zapatitos, conejitos CONVOLVULÁCEAS convolvulus spp. Corregüela convolvulus althaeoides Corregüela rosada CRUCÍFERAS biscutella auriculata Anteojos eruca vesicaria Oruga blanca capsela bursa-pastoris Bolsa de pastor rapistrum rugosum Jaramago diplotaxis spp. Jaramago amarillo sysimbrium crassifolium Rabanillo de hoja gruesa GRAMÍNEAS avena sterilis Avena bromus spp. Bromo, rompesacos, espiguilla brachypodium distachyom Gramilla cynodon dactilon Grama hordeum murinum Cebadilla hordeum vulgare Cebada sorghum halpense Cañota lolium rigidum Vallico LEGUMINOSAS latrhyrus sp. Chicharo, almorta lotus spp. Lotus medicago minima Carretón pequeño medicago spp. Carretones medicago polymorpha Carretilla medicago truncatula Carretilla de abrojos medicago orbicularis Mielga de caracolillo medicago lupulina Lupulina,mielga negra ononis ramosissima Garbancera ononis spp. Ononis, culebrera psolarea bituminosa Hierba batunera scorpius muricatus Hierba de escorpión trifolium spp. Tréboles trifolium tomentosum Trébol siemprevivo trifolium scabrum Trébol áspero GERANIÁCEAS erodium cicutarium/ malacoides Reloj, alfilerillo geranium spp. Geranio silvestre LILIÁCEAS allium sp. Ajo borde asphodelus fistulosus Varitas de San José MALVÁCEAS malva sp. Malva PAPAVARÁCEAS papaver roheas Amapola PRIMULÁCEAS anagallis arvensis Hierba pajarera PLANTAGINÁCEAS plantago lanceolada Llantén menor RUBIÁCEA galium aparine Amor de hortelano, lapa ORBANCÁCEAS orobanche crenata Jopo OXALIDÁCEAS oxalis pes-caprae Ombliguito, vinagreta SOLANÁCEAS solanum nigrum Tomate del diablo URTICÁCEAS urtica spp. Ortiga UMBELÍFERA daucus carota Zanahoria silvestre foeniculum vulgare Hinojo VALERIANÁCEA fedia cornucopiae Trompetilla Fuente: Mancomunidad de la Sierra de las Nieves (2011), elaboración propia. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 82 Foto 25. Olivar convencional (Guaro) Como se citaba en el apartado de erosión y estado erosivo del suelo, el problema de la erosión está presente, no en todos, pero sí en la mayoría de los agricultores. Esta preocupación se plasma en las prácticas conservacionistas que aplican en sus fincas para frenar las pérdidas de suelo. En función del sistema productivo (ecológico/ convencional), se toman más o menos medidas frente a la erosión. En el sistema productivo de olivar convencional (foto 25) el suelo es constantemente alterado en lo que a su estructura se refiere, por lo que la cobertera vegetal es prácticamente inexistente. En cambio, en el sistema productivo de olivar ecológico (foto 26) el tratamiento del suelo es más conservacionista y menos agresivo. Consta de una labor superficial (en el caso de que se produzca), pero la cubierta vegetal es predominante protegiendo el suelo la mayor parte del año y teniendo su máximo desarrollo en la época de lluvias. Las fincas ecológicas sólo están desprovistas de vegetación en los meses de verano, meses en los que debido al estiaje veraniego, desbroce, o laboreo superficial, las cubiertas desaparecen. Tanto en las fincas ecológicas como convencionales (sobretodo) los agricultores veían como en época de lluvias los surcos y las cárcavas proliferaban sin control (foto 27). Ante esta situación, algunos practican medidas destinadas a evitar éstos fenómenos como la construcción de pequeñas albarradas (foto 28b), bancales, el relleno de cárcavas con piedras (foto 28d) y ramas, para facilitar el drenaje sin que cause pérdidas edáficas, labores paralelas a las curvas de nivel (foto 28a), acumulación lineal de piedras en las calles de los olivos con el fin de frenar la erosión hídrica laminar (foto 28c), no laboreo de aquellas zonas con excesiva pendiente, entre otras. Foto 26. Olivar ecológico (Casarabonela) El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 83 Foto 27. Surcos y cárcavas en Olivar Convencional y Ecológico Foto 28. Prácticas conservacionistas Olivares ecológicos y convencionales (Casarabonela y Guaro) (a) (b) (c) (d) FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 84 6.3.2 Resultados de los análisis de textura y carbonato cálcico. El contenido estimado de carbonato fue elevado en gran parte de los suelos estudiados, debido fundamentalmente al material parental (cuadro 24). Era elevado sobre todo en aquellas parcelas localizadas en el piedemonte de estructuras carbonatadas como la de Francisco Chaparro, (próximas al cerro de Ardite), Juan Mayorga, (piedemonte de Sierra Prieta) y Pilar Oña, (piedemonte del cerro de Ardite). Cuadro 24. Clasificación del contenido de carbonato cálcico de las muestras de suelo tomadas en las fincas Contenido estimado Muestra de suelo 1. No calcáreo Juan Merino (cód.7)/ Concepción Vera (cód.32). 2. Ligeramente calcáreo José Antonio Arias (cód. 19 y 20) 3. Moderadamente calcáreo Juan Merino (cód.7)/ José Antonio Arias (cód.19 y 20)/ Isabel Cueto (cód.11)/ Remedios Navarro (cód.14)/ Miguel Lima (cód.1) 4. Fuertemente calcáreo Remedios Navarro (cód.14)/ José Francisco Trujillo (cód. 29 y 30)/ Isabel Cueto (cód.11)/ Mª Isabel Merino (cód.16 y 15)/ Antonio Manuel Rueda (cód.13)/María Muñoz (cód.27) 5. Extremadamente calcáreo Mª Isabel Merino (cód.16 y 15)/José Francisco Trujillo (cód. 29 y 30)/ Juan Mayorga (cód. 28)/ Pilar Oña (cód. 31) Fuente: FAO 2006, elaboración propia En lo que respecta a las texturas (cuadro 25) en las fincas investigadas predominaron las pesadas y equilibradas. Las primeras respondieron a los materiales con altos contenidos en arcillas que componen el flysch. Y las segundas a zonas donde los contenidos de arcilla son menores encontrándose una mayor presencia de conglomerados, arenas, calizas de Microcodium, etc. Cuadro 25. Clasificación textural de las muestras tomadas en las fincas Textura Muestra de suelo Textura Ligera (1) Concepción Vera (cód.32). Textura equilibrada (2) Pilar Oña (cód. 31)/ José Francisco Trujillo (cód. 29 y 30)/ Mª Isabel Merino (cód.16 y 15)/ Remedios Navarro (cód.14)/ Isabel Cueto (cód.11)/ María Muñoz (cód.27)/ Miguel Lima (cód.1)/ José Antonio Arias (cód.19 y 20)/ Concepción Vera (cód.32)/ Juan Mayorga (cód. 28) Textura pesada (3) Remedios Navarro (cód.14)/ José Francisco Trujillo (cód. 29 y 30)/ Mª Isabel Merino (cód.16 y 15)/ Antonio Manuel Rueda (cód.13)/ Juan Merino (cód.7)/ José Antonio Arias (cód.19 y 20) Fuente: Marañéz et al 1998, elaboración propia. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 85 6.4. Resultados del muestreo 6.4.1 Análisis descriptivo y de normalidad de los datos. En los sistemas productivos convencional (SC) y ecológico con labor (SEL) la presencia de erosión de cualquier tipo favorecida por alteración mecánica del suelo (erosión_fam) y las deposiciones de suelo por alteración mecánica susceptibles de erosión (am-D_se) eran bastante representativas, al contrario que ocurría en el sistema ecológico sin laboreo (SENL). En este último, los indicios erosivos eran bastante inferiores y respondían a un tipo de erosión natural, sin inducción antrópica. La erosión en los SC y en los SEL afectaba a más del 80% de la superficie de la parcela, mientras que en el (SENL) la superficie erosionada levemente supera el 20%. Todos estos tipos de erosión se reflejan en la columna de volumen de suelo perdido por erosión (erosión_vol). En ella, el SC tuvo las mayores medias de pérdidas edáficas (28,1) seguido del SEL (17,1). En el SENL no existieron pérdidas. Estos valores de pérdidas y de superficie erosionada fueron inversamente proporcionales a los porcentajes de cubierta vegetal del suelo, tanto viva como muerta (cvvi-vm TOTAL). El SENL es el que presenta mayor media de cubierta (92,5) ocupando en algunos casos el 100 de la superficie, seguido del SEL con 78.8 y por último el SC con 42.6 (cuadro 26). FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 86 SISTEMA PRODUCTIVO CONVENCIONAL (SC) Finca Parcelas de investigación Erosión Erosión Am-D_ No Otros Erosión No Erosion Pend. Cso: A-Cso Csui Csui Csui Cvvi-vm Csui Textura CaCO3 s,l,su fam se Erosión Erosión _vol Olivar _Olivar _S _vv _vm _TOTAL _roc El Chirrascal Remedios Navarro P1 0 91,67 0 0 8,33 91,67 0 0,00 15 - - 44,17 39,17 9,17 48,34 7,5 3 4 El Paulo Francisco Chaparro P1 0 81,67 0,83 0,83 16,67 81,67 1,66 0,00 35 2,5 1,06 48,33 28,33 12,5 40,83 10,83 3 5 El Paulo Francisco Chaparro P2 085 0,83 0 14,17 85 0,83 0,00 33 2,5 1,4 70,83 8,33 8,33 16,66 12,5 3 5 El Pecho Francisco Chaparro P1 0 56,67 3,33 0 40 56,67 3,33 137,41 39 - - 37,5 24,17 8,33 32,5 30 2 4 El Pecho Francisco Chaparro P2 0 75,83 1,67 0 22,5 75,83 1,67 0,00 36 29,17 1,35 63,33 5 9,17 14,17 22,5 3 5 El Tajo (Ardite) A, M, Rueda P1 0,83 85 0 0 14,17 85,83 0 0,00 15 6,67 2,07 20,83 55 15,83 70,83 8,33 3 4 La Rosilla Remedios Navarro P2 0 92,5 0 0 7,5 92,5 0 0,00 15 - - 52,5 20 22,5 42,5 5 2 3 Los Cerrillos Isabel Cueto P1 0 80,83 0 2,5 16,67 80,83 2,5 0,00 10 26,67 1,3 45,83 15 23,33 38,33 15,83 2 4 Los Cerrillos Isabel Cueto P2 0 73,33 0 5,83 20,83 73,33 5,83 0,00 23 25,54 1,38 28,33 40,83 15 55,83 15,83 2 3 Los Valles Miguel Lima P1 0 89,17 1,67 3,33 5,83 89,17 5 28,71 25 12,5 0,83 52,5 25,83 15,83 41,66 5,83 2 3 Los Valles Juan Merino P1 0 92,5 1,67 0 5,83 92,5 1,67 49,48 25 8,33 1,83 40,83 29,17 25,83 55 4,17 3 1 Los Valles Juan Merino P2 0 91,67 0 0,83 7,5 91,67 0,83 121,76 27 21,67 1,47 38,33 37,5 17,5 55 6,67 3 3 Media 0,1 83,0 0,8 1,1 15,0 83,1 1,9 28,1 24,8 15,1 1,4 45,3 27,4 15,3 42,6 12,1 2,6 3,7 SD 0,2 10,1 1,0 1,8 9,3 10,1 1,8 47,9 9,2 10,1 0,3 13,3 13,8 5,9 15,6 7,5 0,5 1,1 CV 3,3 0,1 1,2 1,6 0,6 0,1 0,9 1,7 0,4 0,7 0,2 0,3 0,5 0,4 0,4 0,6 0,2 0,3 SISTEMA PRODUCTIVO ECOLÓGICO CON LABOREO (SEL) Finca Parcelas de investigación Erosión Erosión Am-D_ No Otros Erosión No Erosion Pend. Cso: A-Cso Csui Csui Csui Cvvi-vm Csui Textura CaCO3 s,l,su fam se Erosión Erosión _vol Olivar _Olivar _S _vv _vm _TOTAL _roc El Fontarrón José Francisco Trujillo P1 080 0 18,33 1,67 80 18,33 0,00 12 35,58 1,3 6,67 70,83 21,67 92,5 0,83 3 4 El Fontarrón José Francisco Trujillo P2 0 87,5 0,83 3,33 8,33 87,5 4,16 0,00 10 21,67 1,11 33,33 35,83 21,67 57,5 8,33 3 5 El Fontarrón José Francisco Trujillo P3 0 92,5 1,67 2,5 3,33 92,5 4,17 10,71 14 8,33 1,43 30 51,67 16,67 16,67 1,67 3 4 El Fontarrón José Francisco Trujillo P4 0 78,33 9,17 3,33 9,17 78,33 12,5 0,00 18 30,83 1,43 20,83 48,33 22,5 70,83 8,33 2 4 El Fontarrón José Francisco Trujillo P5 060 1,67 22,5 15,83 60 24,17 0,00 25 35 1,33 5,83 79,17 12,5 91,67 2,5 3 4 El Fontarrón José Francisco Trujillo P6 0,83 71,67 15,83 9,17 2,5 72,5 25 36,60 25 37,5 1,33 14,17 65 20,83 85,83 - 3 4 El Fontarrón José Francisco Trujillo P7 0 75,83 5,83 12,5 5,83 75,83 18,33 0,00 25 32,5 1,4 21,67 66,67 10 76,67 1,67 2 4 El Fontarrón José Francisco Trujillo P8 0 70,83 2,5 24,17 2,5 70,83 26,67 78,16 26 40,83 1,33 8,33 55 35,83 90,83 0,83 2 5 Los Valles José Antonio Arias P1 0 82,5 0,83 7,5 9,17 82,5 8,33 0,00 37 13,33 3,38 6,67 65,83 25 90,83 2,5 3 3 Los Valles José Antonio Arias P2 0 93,33 0 4,17 2,5 93,33 4,17 0,00 39 - - 10 67,5 22,5 90 - 3 3 Los Valles José Antonio Arias P3 5,83 89,17 0,83 0,83 3,33 95 1,66 79,77 36 18,33 1,57 5,83 49,17 45 94,17 - 3 3 Los Valles José Antonio Arias P4 0 99,17 0 0,83 - 99,17 0,83 0,00 35 14,17 1,12 12,5 70,83 16,67 87,5 - 2 2 Media 0,6 81,7 3,3 9,1 5,8 82,3 12,4 17,1 25,2 26,2 1,5 14,7 60,5 22,6 78,8 3,3 2,7 3,8 SD 1,6 10,7 4,6 8,0 4,2 11,1 9,3 29,5 9,7 10,8 0,6 9,2 11,9 9,2 21,4 2,9 0,5 0,8 CV 2,9 0,1 1,4 0,9 0,7 0,1 0,8 1,7 0,4 0,4 0,4 0,6 0,2 0,4 0,3 0,9 0,2 0,2 SISTEMA PRODUCTIVO ECOLÓGICO SIN LABOREO (SENL) Finca Parcelas de investigación Erosión Erosión Am-D_ No Otros Erosión No Erosion Pend. Cso: A-Cso Csui Csui Csui Cvvi-vm Csui Textura CaCO3 s,l,su fam se Erosión Erosión _vol Olivar _Olivar _S _vv _vm _TOTAL _roc Ardite Pilar Oña P1 49,17 0,83 3,33 24,17 22,5 50 27,5 0,00 37 38,33 1,38 29,17 39,17 26,67 65,84 5 2 5 Los Cubillos María Muñoz P1 36,67 0,83 0 61,67 0,83 37,5 61,67 0,00 25 30 1,36 - 84,17 15,83 100 - 2 4 Los Cubillos María Muñoz P2 40,83 0 0 58,33 0,83 40,83 58,33 0,00 25 - - - 98,33 1,67 100 - 2 4 Los Viñazos Concepción Vera P1 0 0 0 66,67 33,33 0 66,67 0,00 39 27,5 1,12 0,83 96,67 - 96,67 2,5 1 1 Los Viñazos Concepción Vera P2 13,33 0 0 50,83 35,83 13,33 50,83 0,00 38 7,5 1,18 8,33 90 0,83 90,83 0,83 2 1 Los Viñazos Concepción Vera P3 15,83 0 0 52,5 31,67 15,83 52,5 0,00 40 6,67 0,75 0,83 97,5 - 97,5 1,67 1 1 Olivares Juan Mayorga P1 0,83 0 0 56,67 42,5 0,83 56,67 0,00 14 20,83 1,46 0,83 32,5 62,5 95 4,17 2 5 Olivares Juan Mayorga P2 1,67 1,67 0 55 41,67 3,34 55 0,00 15 26,67 1,34 1,67 22,5 70 92,5 5,83 2 5 Olivares Juan Mayorga P3 8,33 5 0 65,83 20 13,33 65,83 0,00 18 36,67 1,12 3,33 58,33 35,83 94,16 2,5 2 5 Olivares Juan Mayorga P4 26,67 2,5 0 60 10,83 29,17 60 0,00 10 40,83 1,35 0,83 58,33 40 98,33 0,83 2 5 Olivares Juan Mayorga P5 35 0,83 0,83 51,67 11,67 35,83 52,5 0,00 25 5 0,56 9,17 60 28,33 88,33 2,5 2 5 Olivares Juan Mayorga P6 16,67 0 0 46,67 36,67 16,67 46,67 0,00 25 23,33 1,34 6,67 53,33 37,5 90,83 2,5 2 5 Media 20,4 1,0 0,3 54,2 24,0 21,4 54,5 0,0 25,9 23,9 1,2 6,2 65,9 31,9 92,5 2,8 1,8 3,8 SD 16,2 1,4 0,9 10,7 14,5 16,1 10,0 0,0 10,1 12,2 0,3 8,3 25,7 21,6 8,8 1,6 0,4 1,7 CV 0,8 1,5 2,7 0,2 0,6 0,8 0,2 0,0 0,4 0,5 0,2 1,3 0,4 0,7 0,1 0,6 0,2 0,4 Cuadro 26. Procesos y acciones superficiales en las parcelas experimentales El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 87 Leyenda cuadro 26: Erosión_s,l,su: erosión por salpicadura, laminar y en surcos; Erosión_fam: erosión (cualquier tipo) favorecida por alteración mecánica del suelo; Am-D_se: alteraciones mecánicas y deposiciones de suelo susceptibles de erosión; No erosión: No hay erosión; Erosion_vol: Erosión del suelo en volumen de suelo perdido; Pend.: Pendientes; CSo_olivar: Cobertura de sombra del olivar; A-CSo_Olivar: Altura de la cobertura de sombra del olivar; CSui_s: Suelo; CSui_vv: Vegetación viva; CSui_vm: Vegetación muerta; Cvvi-vm_TOTAL: Cobertura vegetal (viva + muerta); CSui_roc: Cobertura de roca. La prueba de normalidad de Shapiro-Wilk indicó que la mayor parte de las variables consideradas no siguen una distribución normal (sig. >0,05) (cuadro 27). Estos resultados, unido a que la muestra está compuesta por 36 casos, aconsejan utilizar técnicas estadísticas no paramétricas. Las pruebas paramétricas se aconsejan para muestras de tamaño superior a 40 casos. Cuadro 27. Prueba de normalidad de Shapiro-Wilk Variables Estadístico gl Sig. Erosión s,l,su 0,6 36 0 Erosión_fam 0,7 36 0 Am-D_se 0,5 36 0 No erosion 0,8 36 0 Otros 0,9 36 0,001 Erosion 0,8 36 0 No erosion 0,8 36 0 Erosion_vol 0,5 36 0 Sist.Cultivo 0,8 36 0 Pendiente 0,9 36 0,007 CSo_olivar 0,9 36 0,013 A-CSo _Olivar 0,8 36 0 CSui_s 0,9 36 0,002 CSui_vv 1 36 0,572 CSui_vm 0,9 36 0,003 Cvvivm_TOTAL 0,9 36 0,001 CSui_roc 0,8 36 0 Textura 0,7 36 0 CaCO3 0,8 36 0 Leyenda: Erosión_s,l,su: erosión por salpicadura, laminar y en surcos; Erosión_fam: erosión (cualquier tipo) favorecida por alteración mecánica del suelo; Am-D_se: alteraciones mecánicas y deposiciones de suelo susceptibles de erosión; No erosión: No hay erosión; Erosion_vol: Erosión del suelo en volumen de suelo perdido; Sist.Cultivo: Sistema de cultivo (Ecológico con labor, sin labor o convencional); CSo_olivar: Cobertura de sombra del olivar; A-CSo_Olivar: Altura de la cobertura de sombra del olivar; CSui_s: Suelo; CSui_vv: Vegetación viva; CSui_vm: Vegetación muerta; Cvvi-vm_TOTAL: Cobertura vegetal (viva + muerta); CSui_roc: Cobertura de roca. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 94 Análisis de contraste entre la erosión y la cobertura vegetal total (viva y muerta). Los casos de análisis se han agrupado en 3 intervalos de cubierta vegetal (<60%, 60-90 y >90%). El análisis de contraste confirmó que existen diferencias significativas a un intervalo de confianza del 99% entre la superficie erosionada (Chi cuadrado = 9,79; p=0,00) y la cobertura vegetal (cuadro 31). Lógicamente, el contraste con la superficie de suelo no erosionada también es significativo al mismo intervalo de confianza (Chi cuadrado = 16,59; p=0,00). Cuadro 31. Análisis de varianza (test H de Kruskal-Wallis) entre el suelo desnudo y la superficie erosionada y no erosionada Erosión No erosión Chi-cuadrado 9,79 16,59 gl 2 2 Sig. asintótica 0,007 0,000 Los suelos con <90% de cobertura son los que presentan, con diferencia, la mayor superficie erosionada: mediana del 86% y del 77% con <60% y entre el 60-90% de cobertura, respectivamente. Mientras que, en los suelos que presentan una cobertura superior al 90%, la superficie erosionada se reduce hasta el 33% (figura 13). La cubierta herbácea, es la herramienta fundamental de la que dispone el agricultor para luchar contra la erosión que afecta a sus campos de cultivo. Pero la falta de agua, les plantea ciertas dudas sobre los problemas de competencia hídrica que pudieran tener con el olivar. De todos modos, en una cubierta vegetal bien manejada todos son ventajas:  Mejora las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo.  Protege al suelo frente al impacto de la gota de lluvia.  Reduce la pérdida de agua por evaporación.  Aumenta la velocidad de infiltración, sobre todo en periodos de lluvias intensas.  Aumenta la cantidad de agua disponible para el olivo.  Reduce las pérdidas de suelo por erosión.  Incrementa el contenido de materia orgánica del suelo.  Favorece la biodiversidad. Entre los inconvenientes, podemos destacar las pérdidas de agua por consumo de la cubierta herbácea, el riesgo de incendio debido a la existencia de restos vegetales secos sobre el suelo y las dificultades que puede tener en las tareas de recolección la existencia de una cubierta desarrollada. Quizás de todas estas acciones ventajosas que ofrece la cubierta vegetal al suelo, la que más importancia ha tenido en nuestro estudio ha sido la de “escudo protector del suelo”. Cubriéndolo de la atmósfera, amortiguando o incluso eliminando los efectos erosivos de sus meteoros. Los componentes aéreos de sus estructuras, como hojas y tallos, absorben parte de la energía de las gotas de lluvia, del agua en movimiento y del viento, de modo que su efecto es menor que si actuara directamente sobre el suelo. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 95 Figura 12. Procesos de interceptación PROCESOS DE INTERCEPTACIÓN (Dunnes y Leopold, 1978): - Precipitación (P) - Intercepción de copas (C) - Trascolación (T) - Escurrimiento sobre el tronco (S) - Intercepción de los residuos (L) - Infiltración (R) - R=P-I R=P-C+L) R= (T+S-L) En la figura 12 se expresa con claridad todo lo que venimos comentando. Mientras más intercepción de copas y más intercepción de residuos (C y L) tengamos en la superficie de los campos agrícolas, mayor será la trascolación y el escurrimiento sobre el tronco (T y S), y como consecuencia el valor de la infiltración (R) aumentará en gran medida. Si tuviéramos sólo precipitación (P), el valor de la infiltración (R) sería bastante menor. En términos generales, la existencia de cualquier tipo de cubierta vegetal en los campos de cultivos es beneficiosa. No obstante, si avanzamos un poco más en el tratamiento de ésta, durante el trabajo de campo se han constatado indicios erosivos bajo cubiertas vegetales bastante desarrolladas verticalmente. Este fenómeno fue localizado sobre todo en el sistema de cultivo ecológico con labor. Mediante una observación detallada del suelo bajo cubierta vegetal, se constataron indicios erosivos laminares y por salpicadura, que respondían a episodios de lluvia anteriores en los cuales, el sustrato se encontraba labrado y desprovisto de vegetación. Fue el caso de las parcelas de José Francisco Trujillo “El Fontarrón”, José Antonio Arias “Los Valles” y José Antonio Del Rio “Cara del Lentisco”. En el sistema ecológico sin labor ocurría algo parecido en parcelas como María Muñoz “Los Cubillos”/ “El Membrillo”, donde encontrábamos erosión debajo de cubiertas de gran desarrollo, pero en éste caso se trataba en su mayoría de tipo laminar, que respondía a un elevado desarrollo vertical de la cubierta. Es decir, se trataban de especies vegetales de elevado porte (avena, cebada, etc) que protegían el suelo de splash, pero debido a su altura, los procesos S y T que se reflejan en la figura 12 eran los responsables de dichos efectos erosivos. Por lo tanto, una cubierta vegetal densa de gran desarrollo vertical no elimina del todo la erosión, lo aconsejable sería una cubierta densa y próxima al suelo. Por otro lado, aparte de proteger al suelo con sus estructuras aéreas, los componentes subterráneos vegetales, como los sistemas radiculares, contribuyen a la resistencia mecánica del suelo y a su formación. Autores como Hudson y Jackson (1959) y Zanchi (1983) se han dedicado a estudiarlo. En condiciones de escasa cubierta en superficie, la consistencia de los agregados ante un episodio de lluvias es menor. Ya que las fuerzas eléctricas del calcio y magnesio se ven debilitadas cuando entra el suelo en contacto con el agua. En cambio en un suelo con una buena cobertera herbácea la consistencia de los agregados cuando se mojan es FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 96 mucho mayor. Todos los factores derivados de la existencia de vegetación en superficie, las raíces de las plantas, la actividad de organismos ligados a ella (lombrices, hongos, etc), la descomposición de los restos vegetales, mejora la cohesión de las partículas de suelo entre sí, formando agregados “estables en agua”, capaces de seguir aglomerados tras ser mojados (Sullivan. 2008). Figura 13. Suelo afectado por erosión (rojo) y no afectado (verde) en cultivos de olivar con diferentes intervalos de cobertura vegetal Análisis de contraste entre la erosión y la textura. Los casos de análisis se han distribuido en 3 grupos de textura: ligera, equilibrada y pesada. La textura ligera está formada por la arenosa, arenosa-franca y franco-arenosa. Forman parte de la textura equilibrada, los tipos franca, francoarcillo-arenosa, franco-limosa y arcillo-arenosa. Y de la textura pesada, la franco-arcillosa, franco-arcillo-limosa, arcillo-limosa y arcillosa. El análisis de contraste confirmó que existen diferencias significativas a un intervalo de confianza del 99% (Chi cuadrado = 14,16; p=0.00) entre la erosión y la textura (cuadro 32). Lógicamente, el contraste con la superficie de suelo no erosionada también es significativo al mismo intervalo de confianza (Chi cuadrado = 12.70; p=0.00). El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 97 Cuadro 32. Análisis de varianza (test H de Kruskal-Wallis) entre la textura y la superficie erosionada y no erosionada Erosión No erosión Chi-cuadrado 14,16 12,70 gl 2 2 Sig. asintótica 0,001 0,002 La superficie afectada por erosión muestra claramente una relación directa con el contenido de arcillas. La textura ligera es la que presenta los valores más reducidos de erosión (8% de la superficie); mientras que, en las texturas equilibrada y pesada, la superficie afectada por erosión aumenta considerablemente, hasta alcanzar valores del 50% y el 86%, respectivamente. (figura 14). Los suelos de las fincas son poco profundos en general y pesados en la mayoría de los casos con altos contenidos en arcillas. Como todos sabemos, el comportamiento de las arcillas es bastante complejo, depende fundamentalmente del contenido de agua que posean. Si está seca no es plástica, se contrae formando grietas y con humedad se vuelve plática, cargando agua tanto superficial como en el interior de su estructura. Esta propiedad se debe a que el agua actúa de “envoltura” sobre las partículas laminares, produciendo un efecto lubricante que facilita el desplazamiento entre las partículas cuando se ejerce esfuerzo sobre ellas. Con esto que acabamos de explicar, en obvio que en algunas de nuestras parcelas de estudio con mayores pendientes localicemos movimientos en masa y escorrentía superficial favorecida por el sellado superficial de arcillas. En estos sustratos arcillosos tras períodos de lluvia es frecuente la aparición de grietas anchas y profundas desde la superficie hacia el interior del perfil cuando se secan, lo que ocurre todos los años. Esta expansión y contracción alternada da lugar a grietas de retracción superficial por el proceso de desecación, (foto 30) y agregados estructurales cuneiformes en el suelo subsuperficial. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 98 Figura 14. Suelo afectado por erosión (rojo) y no afectado (verde) en cultivos de olivar con diferentes tipos de textura Foto 30. Grietas de retracción Olivar convencional (Alozaina) Análisis de contraste entre la erosión y la cobertura de sombra de olivar. Los casos de análisis se han distribuido en 3 intervalos de cobertura (<10%, 10-30 y >30%). El análisis de contraste matizó el análisis de correlación anterior al establecer que no existen diferencias significativas a un intervalo de confianza del 95% (Chi cuadrado = 2,33; p=0,31) entre la erosión y la cobertura de sombra (cuadro 33). De la misma manera, el contraste con la superficie de suelo no El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 99 erosionada tampoco es significativo al mismo intervalo de confianza (Chi cuadrado = 5.22; p=0.07). Cuadro 33. Análisis de varianza (test H de Kruskal-Wallis) entre la cobertura de sombra de olivar y la superficie erosionada y no erosionada Erosión No erosión Chi-cuadrado 2,33 5,22 gl 2 2 Sig. asintótica 0,311 0,073 Análisis de contraste entre la erosión y el contenido de carbonato cálcico del suelo. Los casos de análisis se han distribuido en 4 intervalos de carbonato cálcico: no-ligera, moderada, fuerte y extremadamente calcáreo. El análisis de contraste confirmó que existen diferencias significativas a un intervalo de confianza del 95% entre la superficie erosionada y el carbonato cálcico del suelo (Chi cuadrado = 14,18; p=0,02) (cuadro 34). Sin embargo, el contraste con la superficie de suelo no erosionada no fue estadísticamente significativo (Chi cuadrado = 5,11; p=0,16). Cuadro 34. Análisis de varianza (test H de Kruskal-Wallis) entre el contenido de carbonato cálcico de suelo y la superficie erosionada y no erosionada Erosión No erosión Chi-cuadrado 14,18 5,11 gl 3 3 Sig. asintótica 0,017 0,164 Los suelos no calcáreos presentan el valor más bajo de superficie afectada, sin embargo el reducido valor de la muestra (n=5) y la elevada dispersión de los resultados no permiten confirmar este resultado. Si se exceptúa el caso anterior, la superficie afectada por erosión muestra claramente una relación directa con el contenido de carbonatos. La erosión se reduce desde el 92% de superficie, en los suelos moderadamente calcáreos, al 77 y 43% en los suelos fuertemente y extremadamente calcáreos (figura 15). La presencia de carbonato cálcico en el suelo favorece la formación de estructuras estables ya que actúa como elemento estructurante. Esta circunstancia determina que los suelos presenten una mayor resistencia de los agregados a la desintegración y se favorece las propiedades hidrológicas del suelo, ya que aumenta la capacidad de infiltración y el almacenamiento de agua en el suelo (Blanco, 2008), reduciendo por consiguiente la erosión. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 100 Figura 15. Suelo afectado por erosión (rojo) y no afectado (verde) en cultivos de olivar con diferentes contenidos en carbonato cálcico c) Análisis de regresión entre variables. El análisis de correlaciones entre variables y el análisis de contraste indicaron que la erosión, en porcentaje de superficie afectada, presentó una relación significativa con el sistema de cultivo, la superficie de suelo descubierta, la cobertura vegetal total (vegetación viva y muerta), la textura y el carbonato cálcico del suelo. El análisis de regresión lineal confirma la relación de la erosión con el sistema de cultivo y la textura, excluyendo del análisis a las restantes variables debido a que no cumplen los requisitos de significación para entrar en el modelo de regresión (cuadro 35). El sistema de cultivo como variable de predicción de la superficie afectada por erosión, presentó un coeficiente de determinación (R2) de 0.64 (cuadro 35), lo que significa que el 64% de la variabilidad de la erosión puede ser explicada a partir de la variable anterior. La textura mejora ligeramente los resultados anteriores (R2 = 0.72) (cuadro 35). En este caso, se puede explicar el 72 % de los resultados de la erosión con el sistema de cultivo y la textura, lo que supone que esta última variable explica tan sólo el 8% de la variabilidad de la erosión. No se han definido las ecuaciones de regresión porque las variables de predicción son categóricas y no responden adecuadamente a este tipo de análisis estadístico. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 101 Cuadro 35. Análisis de regresión Modelos R R cuadrado R cuadrado corregida Error típ. de la estimación 1 0,80 0,64 0,62 19,60 2 0,85 0,72 0,70 17,41 Modelos: 1. Variables predictoras: (Constante), sistema de cultivo. 2. Variables predictoras: (Constante), sistema de cultivo y textura FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 102 7. Conclusiones finales de la investigación. Como se ha comentado a lo largo de todo el trabajo, la problemática estructural, económica y ambiental de las explotaciones olivareras de los municipios del flysch del Valle del Guadalhorce suscita cierta preocupación en cuanto a su estabilidad futura. Sin achacar el problema a ningún colectivo concreto, compete a todos los que residen en la zona, aún más de aquellos que viven del campo. La mayoría de los agricultores son conscientes de este problema y creen verdaderamente en la necesidad de mejorar la situación de sus explotaciones, pero no todos comparten esta opinión. Algunos mantienen su apego a la tierra por el flujo de subvenciones, no interesándose por la viabilidad de la misma: rentabilidad, pérdidas de suelo, plagas, etc. Esta conciencia es cuanto menos contradictoria, siendo predominante la explotación directa en la mayoría de las explotaciones. Quizás la escasa vinculación que las nuevas generaciones tienen con el campo tenga algo que ver con ello. Es, por lo tanto, de vital importancia su concienciación para que mantengan vivas estas explotaciones, evitando que caiga en el olvido el potencial etnográfico ligado a ellas. Valores y conocimientos del medio agrícola (técnicas de poda, aderezos, etc.), que el tiempo y el campo han enseñado a nuestros ancestros, y que ninguna universidad o institución educativa puede enseñar. Debemos hacer todo lo posible para no perder nuestras herencias, el aprecio por el campo, por el patrimonio familiar, por el medio natural, por la agricultura. Oficio éste no de menos honra y conocimiento que cualquier otro, porque no hay nada más difícil y exacto que entender lo que la tierra necesitan en cada momento, y dárselo en su justa medida, sin excesos, ni defectos que pudieran condicionar la salud del cultivo y con ello su producción. Como decía D. Juan Merino Campos, ganadero de Alozaina, en una de nuestras charlas sobre agricultura y ganadería: “Lima, la tierra no hay quien la entienda, hoy haces una cosa y da resultao. Pues mañana haces lo mismo y ya no es igual. La tierra es mu puñetera. Ochentitantos años bregando con ella y ni por esa sabe uno lo que tiene que hacer” La agricultura no es solo producir alimentos. También son comunidades rurales y las personas que viven en ellas. Los agricultores son los que mantienen el campo vivo y la forma de vida rural, si no hubiera labores agrícolas o agricultores, nuestros cortijos, pueblos y mercados no existirían o se verían profundamente afectados. Según Calatrava (2009) y Cejudo (2009), las funciones que realiza la agricultura en la sociedad actual se pueden dividir en dos: por un lado la productivista, comercial o mercantil (productos) y por el otro las funciones no comerciales o medioambientales como la conservación del paisaje, absorción de CO2, etc. El mercado no paga por estas últimas, por lo tanto, el objetivo de la planificación debería estar en conseguir que estos servicios no comerciales sean remunerados. Además, en el campo muchos trabajos están relacionados. Los agricultores necesitan maquinaria, edificios, combustible, fertilizantes, etc. Muchas personas ocupan puestos de trabajo en estos sectores de abastecimiento. Otras encuentran trabajo en actividades derivadas, como la preparación, transformación y acondicionamiento de los alimentos. Y otras participan en su almacenamiento, transporte y venta al por menor. Se podría decir que se trata de un “Sector locomotora”, como años atrás clasificábamos al sector de la construcción, pero con bases más sólidas. Con esta valorización no quiero entrar en confusión. Probablemente la agricultura no volverá nunca a ser la base de la economía familiar como lo fue antaño en la zona, pero sí podría consolidarse como un sector complementario a otros más actuales y rentables, como el turismo o cualquier otro sector terciario que necesite el medio natural o rural para desarrollarse. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 103 La agricultura en el área de estudio ha estado y está condicionada por el medio, un medio donde la incorporación de materia orgánica al suelo es escasa, su estructura edáfica es deficiente y todo ello se plasma en una escasa rentabilidad de las explotaciones. Pero no sólo el medio es al único condicionante de la baja rentabilidad de las mismas. El hombre también tiene mucho que ver en ello. Al igual que fue el responsable de modificar el estado natural de las explotaciones actuales (con su puesta en cultivo), está en sus manos nuevamente el readaptar y equilibrar el sistema agrario actual a las condiciones del medio y a las exigencias de los mercados. Estos cambios y mejoras deben empezar desde la base, siendo ésta “el suelo”. Éste conforma los cimientos a partir de los cuales se desarrollo el sistema agrario. A pesar de su importancia, como hemos reflejado en el estudio, el suelo se encuentra infravalorado por la mayoría de los agentes que intervienen en su gestión: planificadores europeos, gestores locales y agricultores. Los resultados obtenidos en la investigación, han apuntado al sistema ecológico sin labor como el más efectivo para la conservación edáfica. Este sistema es el mejor de todos los comparados en para reducir la erosión en los campos de cultivo de olivar del Flysch del bajo Valle del Guadalhorce. Recoge casi todos aquellos requisitos que a lo largo del trabajo hemos ido enunciando como los más apropiados para la conservación del suelo. Entre los más destacados se encuentran: 1. No laboreo. Ya explicábamos con anterioridad cómo los suelos no labrados mantienen su estructura natural, facilitando la infiltración, la incorporación de materia orgánica y la resistencia a la erosión. 2. Presencia de cubierta vegetal protectora. Los suelos cubiertos de vegetación están más protegidos de la erosión, conservan su capa superficial (más fértil), la incorporación de materia orgánica es constante las raíces aguantan el terreno y facilitan la infiltración. Sus cubiertas aéreas suaviza el impacto de la lluvia y reducen la erosión. Cuando son segadas quedan en superficie y siguen protegiendo el suelo, posteriormente es descompuesta por los microorganismos, formando humus, que enriquece el suelo, aumenta su porosidad superficial y hace que absorba el agua lentamente y la retenga durante más tiempo. Así, el agua no se escurre por su superficie y no se produce arrastre de tierra. 3. Desherbado con desbrozadora mecánica o “a diente”. Tan importante como la presencia de una buena cobertera herbácea es la forma de controlarla. De todas las que hemos visto que se llevan a cabo: laboreo, herbicidas, desbroce mecánico, desbroce con la introducción de ganado, etc., el sistema ecológico sin labor adopta aquellas más acordes con la protección de suelo (desherbado mecánico y “a diente”). Elimina la cubierta vegetal antes de que entre en competitividad hídrica con el olivar con sucesivos desbroces “a diente” o mecánicos, dependiendo de la parcela. Los desherbados mecánicos con desbrozadora de hilo manual dan lugar a que la compactación del suelo sea mínima y la protección máxima, ya que como resultado queda en superficie un “mantillo protector” de restos vegetales que actúa de almohada contra el splash, protege al suelo de la radiación solar directa, etc. El inconveniente que tiene es que para explotaciones extensas no sería viable. En éstas encontramos otra forma de desbroce mecánico, la desbrozadora de cadena para tractor. Se trata de un sistema más cómodo para el agricultor, pero a pesar de ello está poco extendido, ya que no todos los agricultores disponen de tractor, ni de los recursos necesarios para comprar dicho apero (desbrozadora de cadenas). Quizás lo más lógico sería que los agricultores ecológicos se asociaran con el fin de compartir gastos en maquinarias de este tipo de tal modo que la inversión sea recuperada a corto plazo. El desherbado “a diente” también se trata de una forma efectiva de control de la cubierta vegetal en ecológico. Es un método beneficioso no sólo para el agricultor, sino también para el ganadero. El primero elimina la cubierta vegetal, a la vez que se va enriqueciendo la parcela con los excrementos del ganado. Al segundo se le facilita la FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 110 MEYER, L. D. (1976): “Soil erosión concepts and misconceptions”. In: Third Federal InterAgency Sedimentation Conference. Denver, Colorado. MMA (1996): “Programa de Acción Nacional contra la Desertificación” Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino. Gobierno de España. MMA (2001): “Plan Nacional de Actuaciones Prioritarias en Materia de Restauración Hidrológico-Forestal, Control de la Erosión y Defensa contra la Desertificación”. Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino. Gobierno de España. MMA (2007): Inventario Nacional de Erosión de Suelos (2002-2012). “Comunidad autónoma de Andalucía”. Málaga. 2007. 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Evitar la creación de caminos o accesos específicos para el laboreo, susceptibles de introducir variaciones en la escorrentía y de producir erosión hídrica del suelo, salvo autorización. 2. Buenas prácticas agrarias para el establecimiento del olivar: a. De obligatorio cumplimiento: i. En el momento de diseñar la plantación y establecer el marco, se deberán disponer las filas de plantones de forma que se minimice la erosión del terreno. ii. En el caso de que el terreno se encuentre encharcado o con nieve, no deben llevarse a cabo labores preparatorias. En zonas catalogadas como de elevado riesgo de erosión (ZERE), se deberán respetar las restricciones que establezca la administración competente para evitar la degradación y la pérdida de suelo. iii. No se permite realizar labores con volteo en la dirección de la máxima pendiente en recintos con pendientes superiores al 15% salvo que se disponga de autorización. iv. Una vez abiertos los hoyos o las zanjas, la implantación se hará en el menor tiempo posible para evitar posibles daños en el suelo por erosión o pérdida de humedad. b. Recomendaciones: i. Realizar, de manera previa a la implantación del cultivo, un análisis de todos los factores (edáficos, climáticos, químicos, microbiológicos, de nematodos y de hongos para detectar la presencia de enfermedades...) que determinarán el éxito o fracaso de la plantación. ii. Planificar las construcciones auxiliares (toma de electricidad, caseta de bombeo…) de manera que se reduzca el acceso de vehículos a la plantación. iii. Ajustar el diseño de la plantación a la pendiente del terreno en recintos con pendientes pronunciadas.  Pendientes del 3 al 5%: plantación en calles ajustadas a las curvas de nivel. El estado erosivo del suelo y factores que influyen sobre la erosión en cultivos de olivar… 113  Pendientes mayores al 10%: construcción de pozas y abancalamientos siguiendo las curvas de nivel.  Pendiente superior al 25%: cultivo en terrazas o bancales. iv. Para realizar las labores de preparación del terreno, se recomienda:  Reducir al mínimo el laboreo realizando labores poco profundas y limitando el número de pasadas (disminuye la erosión, ahorro de costes y menor compactación de las capas internas del suelo).  Evitar la utilización de aperos de vertedera y gradas de disco que volteen el suelo en la fase de preparación del terreno.  Evitar la realización de labores con el suelo húmedo para evitar compactaciones y posible asfixia radical. Esta medida beneficiará no sólo a la estructura del terreno, sino al cultivo, que encontrará el terreno en condiciones favorables para la expansión de su sistema radical, factor de especial relevancia durante los primeros años de la plantación.  En recintos con pendientes pronunciadas: - Evitar las labores de volteo del suelo siguiendo las curvas de nivel en laderas con pendientes que superen el 15% y en terrenos de secano con orografía ondulada, ya que la erosión es considerablemente mayor a la provocada con labranza vertical, que es la recomendable, especialmente cuando se trabaja en suelos áridos y semiáridos. - Seguir, en lo posible, las curvas de nivel a la hora de realizar las labores, y en caso de realizar pases cruzados, hacer el último pase en dirección perpendicular a la máxima pendiente. 3. Buenas prácticas agrarias para el olivar ya establecido: a. De obligatorio cumplimiento: i. No está permitido el arranque de pies de olivo en zonas con elevado riesgo de abandono de la producción agraria, de despoblamiento y otras razones que así lo aconsejen, así como en recintos con pendiente igual o superior al 15% salvo en caso de reposición autorizada por la autoridad competente. ii. Mantener una cubierta vegetal de anchura mínima de 1 m en las calles transversales a la línea de máxima pendiente, en el caso de olivar con pendiente igual o superior al 10%, en el que se mantenga el suelo desnudo en los ruedos de los olivos mediante la aplicación de herbicidas. En caso de no poder establecerse de manera transversal debido al sistema de riego o el diseño de la parcela, se colocará paralelamente a la línea de máxima pendiente. b. Recomendaciones: i. En zonas de elevado riesgo de erosión realizar no laboreo, mínimo laboreo o cultivo con cubiertas. Para el resto de zonas se valorará la posibilidad de llevar a cabo alguno de estos sistemas de cultivo, teniendo en cuenta las condiciones en las que se encuentra el terreno (capacidad de retención de agua, malas hierbas, compactaciones...), factores económicos, posibles desventajas frente al control de malas hierbas, y el beneficio frente a los problemas de erosión y degradación que cada uno de ellos implica. Al menos debería emplearse el uso de cubiertas en el centro de las calles. FRANCISCO JAVIER LIMA CUETO 114 ii. Mantener una cubierta vegetal durante los meses de otoño-invierno, o en periodos de alta probabilidad de precipitación, procediendo a su eliminación a principios de primavera, una vez comience a competir por la humedad con el olivo, mediante procedimientos mecánicos y químicos registrados para tales usos en dosis bajas, o con pastoreo controlado de ganado ovino, debiendo permanecer obligatoriamente sobre el terreno los restos de estas cubiertas hasta el otoño, época en la que, si procede, se podrán llevar a cabo las labores necesarias para la implantación de una nueva cubierta vegetal. iii. Sembrar un porcentaje de la superficie de la parcela con leguminosas (en suelos con déficit de nitrógeno (N)), cereales, mezclas de cereales con leguminosas, crucíferas o las especies convenientes según zonas, que mejoran la estructura del suelo, además de proporcionar una oferta de hábitat y alimento a las aves. iv. Anteponer el control de las malas hierbas con medios mecánicos frente al uso de herbicidas. No obstante, en aquellos casos en que no pudiera ser controlada por maquinaria agrícola, se utilizarán herbicidas de forma localizada, racional, evitando la dispersión que puede producir su aplicación en gota fina. v. Evitar la quema de restos de poda, linderos, orlas de vegetación lagunar... buscando alternativas que permitan su reciclado o reutilización, como sería el caso de la producción de biomasa.