Full text
© PASOS. Re is a de Tu ismo y Pa imonio Cul u al. ISSN 1695-7121
Vol. 15 N.o 3. Págs. 533‑544. 2017
www .pasosonline.o g
Resumen: Es e a ículo analiza la complejidad que e is en las polí icas u ís ico ‑cul u ales ac uales en
A gen ina. Examina, desde una ap oximación e nog á ica, aquellas polí icas que ue on implemen ándose
en las localidades co dille anas de Lago Puelo y El Hoyo –Coma ca Andina del Pa alelo 42°, Chubu , en
la Pa agonia A gen ina. Más que analiza las memo ias que es as polí icas con igu an, el abajo p opone
pa i de la ensión p esen e en e aquello que se expone y/o ela a y aquello que se silencia, con el obje o de
documen a el con o no de lo decible, exhibible y pensable en o no a la dimensión indígena en es as polí icas
desplegadas en ambas localidades a lo la go de los úl imos doce años. Demues a cómo los p oyec os u ís icos
desa ollados en es os dos espacios omi en, encuad an y/o subexponen p ocesos, con ex os y memo ias
inculadas con el pueblo mapuche y las implicancias que es as polí icas han enido en las comunidades, que
desde hace a ios años eclaman la egula ización de su e i o io.
Palab as Cla e: Tu ismo ‑cul u al; Pueblos o igina ios; Exposición ‑silenciamien o; Reclamos e i o iales
mapuche; Chubu ; Pa agonia A gen ina.
Limi s o he speakable, exhibible and hinkable. Indigenous people in cul u al ou ism in
No hwes e n Chubu policies (Pa agonia, A gen ina)
Abs ac : This a icle analyzes he complexi ies b ough abou by he implemen a ion o cu en cul u al
ou ism policies in A gen ina. I examines, om an e hnog aphic app oach, policies ha we e implemen ed
in he “co dille anas” owns o Lago Puelo and El Hoyo –Coma ca Andina o Pa allel 42°, Chubu , Pa agonia,
A gen ina. Ra he han analyzing he memo ies con igu ed by hese policies, his pape explo es he ensions
be ween wha is exposed and/o ecoun ed and silenced, in o de o documen he limi s o he speakable,
exhibible and hinkable abou indigenous people in hese policies deployed in bo h loca ions o e he las
wel e yea s. This a icle demons a es how he implemen a ion o ou ism p ojec s in hese wo Andean
owns ended up aming, omi ing and/o sub ‑exposing p ocesses, con ex s and memo ies associa ed wi h he
Mapuche people. In addi ion, i explo es he implica ions hese policies ha e had on communi ies ha a e
demanding he egula iza ion o hei e i o ies since a long ime ago.
Keywo ds: Cul u al ou ism; Indigenous peoples; Exposu e ‑silencing; Mapuche’s e i o ial claims; Chubu ;
Pa agonia A gen ina.
Con o nos de lo decible, exhibible y pensable. Los
pueblos o igina ios en las polí icas u ís ico ‑cul u ales
en el no oes e de Chubu (Pa agonia, A gen ina)
Ca olina C espo*
CONICET ‑INAPL ‑UBA (A gen ina)
Ca olina C espo
*
Doc o a en Ciencias An opológicas po la Uni e sidad de Buenos Ai es, In es igado a Adjun a de CONICET‑
‑INAPL ‑UBA y docen e de g ado y pos g ado en la Facul ad de Filoso ía y Le as de la Uni e sidad de Buenos Ai es;
E ‑mail: [email p o ec ed]
En el ma co del pa adigma mul icul u al, las polí icas u ís ico ‑cul u ales han in oducido cambios
cuali a i os en las ac i aciones pa imoniales así como en sus implicancias y e aluaciones (P a s,
2006). En e esos cambios in oducidos, a ios au o es señalan la inco po ación de cie os p oduc os,
memo ias, sabe es y p ác icas cul u ales indígenas, den o de aquello que se cali ica como “lo p opio”
y/o “lo local” (To es Fe nández, 2008). De ahí que suelen conside a al u ismo como un disposi i o que,
más allá de p oduci e i o ialidades,1 in oluc a o mas de cons i ución, exhibición y con emplación
h ps://doi.o g/10.25145/j.pasos.2017.15.036
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de “quiénes somos y no somos” y, en el ayec o, de suje os y p ác icas indígenas o o a deses imadas
e in isibilizadas.
En A gen ina, a ias p o incias y/o municipios–incluso aquellos his ó icamen e de inidos y pensados
“sin indígenas” po pa e de sec o es o iciales– comenza on a ocaliza su in e és en la di e sidad cul u al
in e na, p omo iendo cie as ac i aciones pa imoniales inculadas con la dimensión indígena con la
inalidad de di e si ica la o e a u ís ica, dinamiza la economía egional y a ae isi an es. Sin
emba go, lejos de p esen a un ho izon e común de pensamien o, de inición y acción, la cons ucción y
adminis ación de lo indígena impulsada po las polí icas u ís icas y el gi o me can il, mul icul u al
y local que a ios au o es han señalado con elación a los p ocesos de pa imonialización ope ados en
los úl imos años (Ni on, 2010; P a s, 2010), mues a una gama de ma ices en sus concep ualizaciones
y acciones (Benede i y C espo, 2013), y ha p omo ido una he e ogeneidad de pos u as po pa e de
los pueblos o igina ios.
En al sen ido y, en pos de apo a a la complejización de la dinámica eme gen e en el campo del
u ismo ‑cul u al, es e a ículo se p opone desplega un es udio e nog á ico que analiza las polí icas
u ís ico ‑cul u ales implemen adas en dos localidades de la Coma ca Andina del Pa alelo 42°, Lago Puelo
y El Hoyo –no oes e de Chubu , Pa agonia, A gen ina– en con ex os de eclamos e i o iales mapuche.
La mayo pa e de las indagaciones sob e la p oblemá ica u ís ico ‑cul u al iende a examina las
memo ias y adiciones p omo idas po es as polí icas,2 las modalidades de inclusión y/o los g ados
de pa icipación de dis in os sec o es de la población en ellas, y sus consecuencias en é minos de
desa ollo económico e, incluso, su impac o cul u al (Aguila C iado, Baena y Fe nández, 2003;
San ana Tala e a, 2003; Toselli, 2006; Agui e, 2007; Ba e o, 2007; Fischman, 2009; en e o os).
Es e esc i o, más que ancla el análisis en el discu so y las memo ias que es as polí icas con igu an,
se p opone pa i de la ensión p esen e en e aquello que se expone y/o ela a y lo que se omi e y
silencia, con el obje o de documen a el con o no de lo decible, exhibible y pensable al ededo de la
dimensión indígena en las polí icas u ís ico ‑cul u ales implemen adas en es as localidades desde
ap oximadamen e el año 2003.
Median e la combinación del análisis de en e is as, obse aciones ‑pa icipan es, olle os y páginas
web o iciales, documen os, lib os, imágenes y acciones implemen adas en es os úl imos años en la egión,
el abajo p ocu a e lexiona sob e el luga de lo polí ico en la ecuación pa imonio ‑ u ismo y calib a
el papel y sen ido que en es as polí icas es a ales se le ha o o gado a la di e sidad indígena en a enas
locales. En pa icula , se in e esa en demos a cómo los p oyec os u ís icos desa ollados en es as
dos localidades co dille anas, ponen en juego una “pedagogía de la mi ada” – e omando una noción de
Ru e (2014)– que, median e dis in os mecanismos, omi e, encuad a y/o subexpone p ocesos, con ex os
y memo ias inculadas con el pueblo mapuche y las implicancias que han enido en las comunidades
mapuche que desde hace a ios años es án eclamando la egula ización de su espacio e i o ial.
El es udio de es a p oblemá ica esul a ele an e en a ios sen idos. Po un lado, pa a analiza cómo
se ensionan la polí ica –como eje cicio de adminis ación– y lo polí ico –como pugna po la hegemonía
y la decisión– en el e eno del u ismo. Po o o, po los e os y he e ogeneidades que supusie on es os
p og amas u ís ico ‑cul u ales con empo áneos en una egión his ó icamen e mon ada sob e una na a i a
o icial que ha omi ido la ocupación p e ia en la zona de pueblos indígenas, y que ha enido has a la
ac ualidad impo an es eclamos e i o iales, en e ellos, demandas é nico ‑ e i o iales. Finalmen e,
po que son escasos los es udios an opológicos que analicen no simplemen e ela os e imágenes que
p opicia el u ismo en un momen o his ó ico de e minado, sino el desplazamien o que han seguido los
é minos y la ex u a de silencios, ausencias y bo osidades a lo la go del iempo.3
1. Deba es en o no a la a iculación en e u ismo y di e sidad
La c ecien e impo ancia adqui ida po el u ismo cul u al ha concen ado la a ención de nume osos
cien is as sociales. El in e és po impulsa es a ac i idad gene ó la con e sión de cie os espacios en
des inos u ís icos y –en elación con ello– de bienes, p ác icas y suje os colec i os –que en épocas
an e io es habían sido menosp eciados po sec o es con pode – en a ac i os pa a el me cado. Pa a‑
lelamen e, según P a s y San ana (2011), susci ó la apa ición de un u is a que más que busca algo,
es á in e esado po i i expe iencias inculadas con la “cul u a local”.
En es e ma co, la a iculación en e e i o io, cul u a y u ismo comenzó a obse a se desde
di e sos ángulos. Po un lado, la di e sidad cul u al y el pa imonio se conside a on como ecu sos
plausibles de a ae u ismo. Po o o, el u ismo se pe cibió como la posibilidad de accede y di undi
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conocimien os, p ác icas, expe iencias, p oducciones cul u ales a oda la sociedad; y inalmen e, de
gene a ecu sos económicos pa a la p ese ación de los mismos (Almi ón, Be oncello y T oncoso,
2006).
Pa a a ios académicos, el desplazamien o que ue a a esando el u ismo como polí ica de desa ollo
en es os años es imuló el con ac o en e cul u as y c eó un nue o ma co de elaciones in e é nicas.
El u ismo a a iesa on e as, di ulga y e ‑c ea imágenes p e ‑exis en es y gene a nue as imágenes
sob e el “noso os ‑o os”, incidiendo en la ede inición de los lími es cul u ales y la c eación de nue as
o mas cul u ales que se me can ilizan (Pe ei o, 2013). No obs an e, es e con ac o se con igu a menos
mos ando quienes “somos” y son los “o os” pueblos, que sob e la base de la cons ucción de una imagen
a iable ace ca de los “o os” (B unne , 2003 en Pe ei o, 2011).
En pa icula , cuando se a a del u ismo inculado con la cues ión indígena, algunos lo obse an
como un ins umen o de enmasca amien o que sólo busca gene a a acción al isi an e (B une ,
1995). Po an o, concluyen que el u ismo cons i uye un disposi i o polí ico ‑ideológico de p oducción
del exo ismo, cons ucción de la al e idad (Fueyo Gu ié ez, 2002 en Pe ei o, 2011) y de inición de la
di e sidad cul u al desde una imagen es e eo ipada y agmen a ia. Enmasca amien o y es e eo ipación
que con iene “su p opia poé ica (sus p opias o mas de uncionamien o) y su polí ica (las o mas en que
es á in es ida de pode )” (Hall, 2010: 435); pe o además, que cons i uye una o ma de pode hegemónico
y discu si o ci cula , pues implica a los “suje os” de pode así como a aquellos que es án “suje os a
és e” (Hall, 2010).
Aho a bien, si po un lado oda imagen o ela o p oduce un en amado discu si o, po o o ambién
incluye silencios signi ica i os. En esa in e elación en e aquello que se exhibe y dice y lo que se omi e
y esconde, se imagina y adminis a la e nicidad (T ouillo , 1995). En e ec o, las o mas de exhibición o
ep esen ación no necesa iamen e son p esen ación o p esencia sino muchas eces imágenes bo osas
y eladas que ciegan (Didi ‑Hube man, 2014) o la “ausencia más mani ies a” (Goody, 1999: 11 en
Lo enze i, Pe i y Gele , en p ensa). Y es que, pa a aseando a Didi ‑Hube man, “no bas a, pues, con
que los pueblos sean expues os en gene al: es p eciso además p egun a se en cada caso si la o ma de
esa exposición –encuad e, mon aje, i mo, na ación, e cé e a– los encie a (es deci , los aliena y, a in
de cuen as, los expone a desapa ece ) o bien los desenclaus a (los libe a al expone los a compa ece , y
los g a i ica así con un pode p opio de apa ición)” (Didi ‑Hube man, 2014:150. El sub ayado pe enece
al o iginal).
En es a línea, Michel ‑Rolph T ouillo (1995) desc ibió dos mecanismos a a és de los cuales las
na a i as his ó icas dominan es despliegan silencios y ep imen lo impensable pa a acomoda lo al
e eno de lo acep ado. Mien as uno ope a en el plano del con enido o el qué se dice, el o o hace lo
suyo en el plano de la poé ica o el cómo se dice. Es deci , hay en odo ela o e en os, expe iencias,
suje os, clasi icaciones, p oblemá icas no dichas y que él denominó “ ó mulas de bo amien o” (T oullio ,
1995: 96). Pe o ambién exis en mecanismos de silenciamien o de ca ác e más indi ec o –“ ó mulas
de banalización” (T oullio , 1995: 96)– que ac úan po medio de la poé ica del discu so y que consis e
en la elabo ación de o mas del deci , de mon a agmen os y escenas seleccionadas de expe iencias,
lenguajes, suje os, elaciones, escena ios que, al banaliza lo sucedido, silencian.
En es e abajo impo a así desen aña el desplazamien o eco ido desde la o ma de silenciamien o
más clásica, cen ada en la ausencia, in isibilización u omisión de con enido, al silenciamien o que
p ocede po medio de la o ma, de un deci que no dice o de una imagen que ela, pa a e lexiona , en
odo caso, sob e cuáles son los má genes de lo que queda a ue a en es as polí icas u ís ico ‑pa imoniales
en es as localidades; es o es, e omando una ase de A uch (2010: 25) “a ue a de las cuen as de los que
cuen an”. También pa a epensa cuál es el o den discu si o y con ex ual más amplio que da sen ido a
esos má genes de subexposición; y en qué medida lo inena ado y ocul o, habili a y/o es inge campos
de acción, pe mi e o no econs ui y ol e legí imas expe iencias y subje i idades polí ico ‑a ec i as
indígenas y/o puede o na se mo o pa a la lucha.
2. Exhibi ausencias, omi i p esencias
Hacia ines de 1990 se c ea la egión de la Coma ca Andina del Pa alelo 42° donde se si úan las
localidades co dille anas de Lago Puelo y El Hoyo. Es a mic o ‑ egión, limi a con el país chileno y
aglu ina jun o a Lago Puelo y El Hoyo, a las localidades de Epuyén, Cholila y El Mai én –en el no oes e
de Chubu – y a El Bolsón –en el sudoes e de la p o incia de Río Neg o– (Ve Mapa).
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Mapa de la Coma ca Andina del Pa alelo 42° en Pa agonia A gen ina
Fon e: Gen ileza del equipo de a queología di igido po C is ina Bellelli. CONICET ‑INAPL
La Coma ca Andina se con o ma con el obje i o de p omo e el desa ollo económico y el u ismo
en la zona. Pa a ese en onces es a ac i idad había adqui ido un impo an e impulso po pa e del
Es ado nacional y de la mano de o ganismos in e nacionales, ya que se conside aba podía “ esol e ”
la inequidad de la dis ibución egional de la p oducción nacional. El impulso a la ac i idad u ís ica
incluía a ias p opues as. Po un lado, omen a “p ocesos de asociación de municipios pa a mejo a la
e icacia y e iciencia en la adminis ación de las polí icas públicas”. Es o es, con igu a mic o ‑ egiones
“adecuadamen e con o madas en é minos de población, ecu sos na u ales, iden idad cul u al,
po encialidad p oduc i a, in aes uc u a y capacidad adminis a i a y inancie a”; pues se en endía
que es o pe mi i á “desa olla y ge encia las polí icas públicas, p og amas y p oyec os den o de
á eas con mayo capacidad p oduc i a, lo que aumen a ía la en abilidad an o pública como p i ada”
(P og ama de mic o egiones pa agónicas en h p://municipios.unq.edu.a /modules/mislib os/a chi os/
CLADpa agonicas.pd , consul ado en ma zo 2015).4 Po o o lado, p oponía i más allá de la con emplación
del paisaje o la a en u a, pa a p omo e la cul u a y la di e sidad como ecu sos de a acción, mo o
de desa ollo y gene ado es de di isas.
Pa icula men e, luego de la c isis del año 2001 i ida en es e país, y en especial con la Ley Nacional
de Tu ismo N° 25.997 dic ada en el 2004, el u ismo se decla ó p io idad den o de las polí icas de Es ado
en an o se lo conside ó como al e na i a pa a en en a la c isis socioeconómica y, en especial, las c isis
egionales. El e i o io nacional ue segmen ado así en un “mapa u ís ico” en cinco egiones (Pa agonia,
Cuyo, Buenos Ai es, Có doba, Li o al, No e A gen ino) en las que se o ecie on una di e sidad de
p oduc os u ís icos que, como mencioné en la in oducción, ac i a on p ocesos de pa imonialización
local conjugados con discu sos sob e el econocimien o y espe o de la di e encia.
Ese ca ác e “local” mic o egional y municipal, que al menos en la le a ponde a la di e sidad, adqui ió
una cualidad singula en Lago Puelo y El Hoyo en el ma co de la his o ia que su ca a es os espacios.
En e ec o, es os p oyec os se pusie on en juego en un con ex o de his ó icos eclamos po el despojo
y/o la al a de egula ización del dominio e i o ial de as as zonas incluidas en es as localidades, de
un concomi an e p oceso de au o ‑ econocimien o público de comunidades mapuche que inicia on la
demanda po su e i o io apelando a sus de echos como indígenas, de un eo denamien o y aspaso
de la adminis ación de cie os espacios que es aban en manos de la p o incia a los ejidos municipales,
y de un inc emen o –aún en aumen o– del alo inmobilia io de la ie a y po ende, del in e és y la
ensión sob e la misma.
En es e con ex o de ensiones se implemen a on a ias acciones que busca on amplia la o e a de
p opues as u ís icas y con igu a a es a egión como unidad sociocul u al di e enciada espec o a o os
espacios ce canos muy p omo idos u ís icamen e, como son la ciudad de San Ca los de Ba iloche y de
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Esquel. Así, desde ines de los años 1990, comenzó a elabo a se y di undi se una his o ia de la Coma ca
y de cada localidad que las uni ica a y pa alelamen e pa icula iza a. Se c ea on pa a ello dis in os
disposi i os: lib os, e is as, escul u as, páginas web, es i idades, en e o os. Y, poco a poco, ue on
ag egándose a las ac i idades u ís icas que adicionalmen e se o ecían –como la ap eciación del
paisaje na u al– el u ismo de a en u a ( ecking, cabalga as, a ing, camina as), el u ismo depo i o
(pesca), el ag o u ismo y, más paula inamen e y de mane a dispa en Lago Puelo y en El Hoyo, el
u ismo ‑cul u al. En e es as p opues as u ís ico ‑cul u ales se c ea on dis in as es i idades, mu ales
y e ias a esanales. A es o se sumó la ape u a de un Museo His ó ico en El Hoyo; y la exhibición
de pin u as upes es, la c eación de escul u as, de un pa que emá ico y de un ci cui o de camina a
denominado los “An iguos Poblado es”, en el caso de Lago Puelo.
Todos es os epe o ios y espacios supusie on obje i a la cul u a, lo local y el pasado, ol iéndolos
ecu sos p oduc i os, de di usión y exhibición. Se c eó así una sue e de “complejo exhibi o io” – e omando
una exp esión de Benne (1988)– que, como las g andes exhibiciones y museos de p incipios de siglo XIX,
ue on impulsando, o ganizando, ansmi iendo y mos ando una mi ada, una clasi icación y un o den
del espacio ísico y social. Mi ada clasi ica o ia y o den, ya no di undidos en el in e io de la i ina de
una ins i ución en pa icula , como el museo de una ciudad “cen al”, sino en dis in os espacios de uso
co idiano y no co idiano de localidades “más pe i é icas”, desplegados a lo la go de un calenda io anual,
ex endidos en sus ci cui os espaciales y p esen ados bajo un o ma o pe o má ico5 en el que cie os suje os
que i en allí sean quienes, den o de ma cos p ede inidos o de cie os encuad es –como po ejemplo
una es i idad que iene ya su obje i o y agenda– expongan y compa an sus sabe es bajo de e minadas
modalidades de exhibición. Es e “complejo exhibi o io”, eme gen e en una época en la que la cul u a
y lo pa icula asumen un alo en el me cado, c ea –como señalé en la in oducción– an o con ex o
como ecue dos que, median e lo isible, decible ‑audible y pensable compone en el mismo mo imien o
lo indecible ‑in isible e impensable, sea como p oduc o de la ausencia de ma cos o ins umen os de
pensamien o (de ca ego ías, mé odos, écnicas) que pe mi an da ida a o as o mas de o ganiza al
mundo y sus habi an es (T ouillo , 1995), sea como p oduc o de ideologías y condiciones sociales que
clausu an la posibilidad de cie as escuchas y mi adas (Pollak, 2006).
Tan o en Lago Puelo como en El Hoyo, la imp on a cul u al y la his o ia o icial se con o mó sob e la
base de una lógica colonialis a basada en un modelo social, de iden i icación y pensamien o “blanco”,
“ci ilizado” y “occiden al” que, con ma ices en cada localidad, ha p oducido silencios u omisiones sob e
aquello que lo desa ía. En es e ma co de pensamien o, la iden idad local se cons uyó e omando la
na a i a his ó ica o icial nacional elabo ada a ines del siglo XIX. Es o es, la iden idad se ha conside ado
con o mada como p oduc o de un “c isol de azas” en la que se han je a quizado p ác icas y sabe es
inculados con el modelo “blanco” y “occiden al” en de imen o de lo indígena. De mane a que, desde
la mi ada o icial, la his o ia de es a egión se inicia y e oluciona p og esi amen e a pa i de ines del
siglo XIX, con el asen amien o de un homb e de inido como blanco, chileno y c is iano:
“Nues a egión ue has a no hace mucho iempo ie a de nadie en el más li e al sen ido de la palab a
(…) Los p ime os poblado es, ex anje os y en su inmensa mayo ía chilenos, llega on p ime o en o ma
empo a ia, yendo y iniendo de un lado al o o de la Co dille a y poco a poco ue on asen ándose en o ma
es able” (T a e so y Gamboa, 2003: 15. El sub ayado pe enece al o iginal)
Si bien no desconocen la p esencia p e ia de algunos pueblos indígenas, es os ela os sí (des)conocen
su ocupación, omi iéndolos como “p ime os poblado es” y, en pa icula , omi iendo al pueblo mapuche
como pueblo o igina io. A la pa , no con emplan c í icamen e las implicancias y acciones impulsadas
luego de la “Conquis a del Desie o” en la egión.
6
En e ec o, los ela os o iciales desc iben la exis encia
de pueblos indígenas nómades en la zona, po lo cual dema can el o igen de es a egión coma cal con
el asen amien o seden a io de un “blanco”. Asimismo, ep oducen clasi icaciones hegemónicas de la ga
da a al chileniza al pueblo mapuche y es igma iza lo como “in aso ex anje o” que a iba a es e alle
con pos e io idad a la de e minación de los lími es nacionales.
Con cie os ma ices y algunos pequeños desplazamien os, las polí icas cul u ales y u ís icas imple‑
men adas en es os dos municipios se han co espondido de una u o a o ma con es e ela o, en el que
la di e sidad y an igüedad del poblamien o se o dena a pa i de ines de siglo XIX y en cla e nacional,
según oleadas mig a o ias dispues as c onológicamen e. Tal como lo señalé, es e o denamien o ei e a
o mas de clasi icación y solapamien o de colec i os sociales, especialmen e de mapuches, es ablecidas
a lo la go del iempo en el no oes e de Chubu , que han legi imado polí icas e i o iales excluyen es y
despojos hacia es e pueblo. Replica las o mas de ca ego ización y omisiones exis en es en documen os
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es a ales del siglo XIX y g an pa e del XX, en p ác icas y p ocedimien os ins i ucionales, en lib os de
his o ia no académicos de la egión auspiciados po agen es municipales, en los discu sos polí icos de
a ios unciona ios locales y en el sen ido común de muchos poblado es, en los que se ha desdibujado
la adsc ipción é nica a ibuyéndoles nomenclado es nacionales ex anje os chilenos a los mapuche.7
Aho a bien, como ya des aqué, es posible ad e i en cada localidad cie os ma ices en los ela os
y p ác icas subyacen es sob e la “di e sidad indígena” den o de las p opues as u ís ico ‑cul u ales
diseñadas e, incluso, algunas a ian es en el caso de Lago Puelo si se las obse a a lo la go de es os
úl imos ece años. Y es que mien as el municipio de El Hoyo ha silenciado cualquie ejilla de enun‑
ciabilidad o exhibición de la exis encia de pueblos o igina ios en el p esen e y pasado; en Lago Puelo ue
p oduciéndose un desplazamien o que ansi ó desde es a misma omisión a su ecien e “inco po ación
o exhibición” en pun uales ac i idades ligadas al u ismo que mani ies an, no obs an e, en sus o mas,
zonas de somb as, desencuad es y bo amien os.
En e ec o, de inido desde 1986 como la “capi al nacional de la u a ina”, El Hoyo se exhibe y
concep ualiza a sí mismo como una suma o ia de es ampas paisajís icas de con emplación y descanso:
“Inme sa en una in e minable a iedad de paisajes, e des alles, anspa en es lagos, incansables íos,
imponen es co dones mon añosos, es a localidad co dille ana se p esen a como el si io pa a descansa en
cualquie época del año y en e ano dis u a de las iquezas de la na u aleza, delei ándose con las u as
inas de la zona” (h p://www.pa agonia.com.a /El+Hoyo/679_Fies a+Nacional+de+la+F u a+Fina.h ml,
consul ado en oc ub e de 2015).
Incluso en las ac i idades p opues as como el ag o u ismo, las cabalga as y los pa ques emá icos,
se esal a median e imágenes y ex os una na u aleza en cla e a moniosa, pa adisíaca y dis u able.
No obs an e, en los úl imos años se c ea on cua o espacios que documen an un e i o io con o mado
po algo más que una na u aleza ine e. Me e ie o al Museo His ó ico de El Hoyo –abie o en o ma
pe manen e en el año 2010, bajo el obje i o de exhibi la his o ia de la población local– y es e en os
es i os cuyo p opósi o ha sido ponde a la na u aleza o bien los p oduc os impulsados pa a su p oducción
en es a egión. Po un lado, la “Fies a P o incial las Bellezas Na u ales de Pue o Pa iada” o iginada
en el año 2010, en la que “los ecinos homenajean la in e elación de la ida de los poblado es con el
en o no na u al”. Po o o, la “Fies a de la F u a Fina” –c eada en 1986– y la “Fies a Regional de la
Ce eza A esanal” –inaugu ada en el año 2012– que p ocu an expone las mani es aciones a ís icas
y cul u ales de la labo p oduc i a local.
Aho a bien, ninguno de es os espacios y es ejos ompe con aquel modelo de poblamien o e iden i icación
hegemónico es ablecido. Rei e ando in e p e aciones y silencios ya elabo ados se ue on eponiendo en
odas es as p opues as u ís ico ‑pa imoniales de El Hoyo, un conjun o de sob en endidos sob e ausencias
y p esencias que con o ma ían la “iden idad local”, la “al e idad” y el sen ido o o gado a es e espacio
e i o ial. La “Fies a de las Bellezas Na u ales de Pue o Pa iada” esal a el ca ác e pa adisíaco de
la na u aleza del luga y apela exclusi amen e a la exposición de la dinámica gauchesca y campes e
de las amilias de la zona, po medio de la ealización de des iles, jine eadas y des ezas c iollas, así
como de eci ales olkló icos. La “Fies a Regional de la Ce eza”, o ganizada po una coope a i a y
auspiciada po el municipio, p i ilegia el en e enimien o, algunas mani es aciones a ís icas locales pe o,
especialmen e, el dis u e del consumo de ce eza a esanal y, en algunas opo unidades, el desa ollo
de alle es pa a ansmi i su elabo ación. Po úl imo, la “Fies a Nacional de la F u a Fina” in eg a
con e encias, encuen os y exposiciones inculadas con es a ac i idad p oduc i a y una se ie de e en os
a ís icos – eci ales, danza, í e es, e cé e a– más elacionada con el mundo c iollo, campes e y/o el ock.
En es e sen ido, si bien cada es ejo iene su ca iz pa icula , una ecu encia en ellos es la exclusión
de cualquie eminiscencia que exp ese las ensiones in e nas y emi a a la población indígena no sólo
en el iempo sino ambién en el p esen e del espacio. Signi ica i o pues, jus amen e en a ias geog a ías
de El Hoyo, y pa icula men e en Pue o Pa iada –espacio de a acción u ís ica más di ulgado po
la localidad–, no sólo hay his ó icas demandas po la egula ización dominial y ensiones po el uso de
los ecu sos o es ales sino que, además, dos comunidades mapuche –de las es comunidades que se
adsc ibie on como ales en es a localidad– decidie on o ganiza se, isibiliza su lucha y ocupa desde
el año 2010, una po ción e i o ial que desde hace a ios años han es ado eclamando como p opia.
En cong uencia con los silencios y lagunas que se exp esan en es os e en os, el Museo His ó ico
de El Hoyo, dependien e de la p o incia de Chubu ab ió sus pue as con una mues a en la que los
pueblos o igina ios y su pa imonio es án ausen es, y omi idos los con lic os e i o iales y demandas
que mani ies an sec o es no indígenas y comunidades ecien emen e adsc ip as públicamen e como
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mapuche en la localidad. La omisión ope ó en el plano del con enido, a a és de “ ó mulas de bo amien o”
−sup imiendo e en os, obje os, elaciones y suje os en los ela os y i inas− como de lo que llamamos
en o o abajo, “ ó mulas de sus i ución o eemplazo” (C espo y Tozzini, 2014: 31); pues se sus i uye on
algunas echas po o as, comenzando la his o ia en el 1900, se eemplaza on algunos sucesos y e en os
del pasado po o os; se eludie on cie as clasi icaciones po o as, apelando a on e as nacionales en
de imen o de iden i icaciones é nicas pa a documen a los o ígenes e iden idad del poblamien o local
y omi iendo a los pueblos o igina ios.8
Sin duda, la na u aleza ambién ha enido un ca ác e p o agónico en la p omoción u ís ica de Lago
Puelo. A a és de una desc ipción anclada en des aca su pu eza, se enidad y espacio de e ugio, es e
municipio ha ep oducido es a misma idea de un escena io a ibo ado de paz. Sin emba go, con elación
a las polí icas u ís ico ‑cul u ales ‑pa imoniales, és as han seguido algunas bi u caciones en los úl imos
seis años espec o a las man enidas en la localidad ecina de El Hoyo, pe o ambién espec o a aquellas
diseñadas en pe íodos an e io es den o de es a misma localidad. Insc ip as en aquella misma isión
sob e la his o ia y cul u a local, las polí icas u ís ico ‑cul u ales en Lago Puelo pasa on de ei indica
exclusi amen e lo olkló ico y u al en dis in os e en os, monumen os y espacios, a amplia su mi ada,
bajo una o ma pa icula , hacia calenda ios y p oducciones cul u ales inculadas con lo indígena. Va ios
ac o es han incidido en ello. Mien as los eclamos de las comunidades mapuche se hacían cada ez
más públicos, se gene aban apoyos en e algunos poblado es locales no indígenas o ganizados y las
comunidades y, desde el año 2009, las comunidades di imían sus eclamos e i o iales en la es e a
judicial, el municipio ue capi alizando pa a el u ismo la ci culación de cie os ecu sos capaces de
p oduci sen idos de luga y de di e encia. Así, a la “Fies a del Bosque” , c eada en 1992, en la que sólo se
exponen p ác icas cul u ales c iollas o inculadas al ango y el ock,9 se sumó la exhibición de pin u as
upes es; la c eación en el año 2009 de la “Fies a de las Colec i idades y la Familia” –que incluyó a
algunos mapuche de la localidad– y, desde el 2012, la in ención de la “Fies a de las p o incias” en el
e iado la go del 12 de oc ub e.10 Es o supuso el pasaje de una subexposición o al de lo indígena a una
isibilidad que, pa a aseando a Lo enze i e al. (en p ensa), edis ibuye, no obs an e, “los espec os
desde los cuáles los suje os deben mi a y se mi ados”. Y es que es as p opues as han dejado únicamen e
den o del campo de exposición y isión aquello que se encuen a en los lími es de lo a ac i amen e
“exhibible” al u is a y no con adiga in e eses ni alo es hegemónicos.
Las p opues as eme gen es en es os úl imos años siguie on así di e sas di ecciones. Po un lado,
la isi a a las pin u as upes es ha ubicado la exis encia de es os pueblos en un pasado o almen e
escindido del p esen e y, en esa empo alidad, desdibujó cualquie e e encia a una e nia en pa icula .
Así, el ex o que acompaña su isi a des aca sus aspec os écnicos y adsc ibe es e a e a los pueblos
indígenas como colec i o gene al.
Po o o lado, espejando una pe o mance de ipo olk, la “Fies a de las colec i idades y la amilia”
ha enido como mo o cons ui y expone la di e sidad de nacionalidades que han con o mado “lo
local”. Pa a ello, suele in i a a descendien es de alemanes, españoles, i alianos, á abes, boli ianos,
chilenos –en e o os– pe o ambién, a algunas comunidades mapuche. Todos ellos deben es i los ajes
asociados a cada o igen, compa i sus comidas, baila sus danzas o in e p e a o as mani es aciones
a ís ico ‑cul u ales a lo la go de odo un día. La inco po ación de algunos mapuche a aquella ies a
mues a la con inuidad en la concepción de es os suje os como pa e de un colec i o mig an e nacional y
deja implíci a la equipa ación de lo incompa able: sus his o ias y expe iencias con las de o os colec i os
mig an es de di e sos o ígenes nacionales. El o den en que se ha desplegado cada colec i o en es e
e en o adquie e signi ica i idad. Mien as “lo a gen ino” suele ab i el es ejo a a és de la selección
excluyen e de bailes olkló icos y ango, los mapuche ecién pueden p esen a sus p oducciones cul u ales
hacia las pos ime ías de la ies a. El esul ado de la p opues a es la pues a en escena o denada de una
se ie de “poblado es” que exhiben exp esiones cul u ales di e gen es, como símbolos de enidos o ue a
del iempo que adquie en así la ex u a de icciones in eg adas y a mónicas. Es deci , como si ue an
cul u as disc e as, p ís inas, no a a esadas po ensiones y pode es sino sólo p esen adas in a iables
y cons i u i as de lo “local”. Es e o denamien o y la modalidad que ha asumido la exhibición ‒como
pos ales es e eo ipadas con imágenes que mues an y a la pa elan la “di e sidad”‒ ponen de mani ies o
las je a quías de acep abilidad exis en es en el municipio. P esc iben, sugie en y seducen ace ca de qué
es un es ado co ec o de cosas; es o es, ace ca de qué es bueno, qué es jus o, qué es sublime, deseable
y espe able.
Finalmen e, la “Fies a de las p o incias”, úl imo de los e en os c eados, ha u ilizado una echa
e oca i a de la conquis a de Amé ica y sus consecuencias pa a los pueblos o igina ios, pe o aciando su
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sen ido al emi i lo de mane a excluyen e a conmemo a una di e sidad cul u al ligada a la mig ación
p o incial del pueblo.
Así, odas es as poé icas y polí icas que se ue on desplegando en cada localidad suponen mecanismos
simul áneos de exhibición y/u omisión que silencian a los mapuche. Sea po que no los menciona y los
ocul a, sea po que los esconde a a és de las o mas de na a lo y/o pone los en ac o/mos a los. Es o
es, en la medida en que los ubica en los má genes de la his o ia y lo pa imonial, les niega y exp opia su
p opio pasado, les impide habla de sí mismos y sus elaciones a pa i de sus sabe es o epis emes y/o
les impone o equipa a con un o den nacional ‑ex anje o, es as p opues as o “complejos exhibi o ios” an
c eando con sus exposiciones, il os y je a quías, campos de signi icación y legi imación de de e minadas
o mas de o ganiza el sen ido, mi a , pensa y hace . No se a a de acíos p opiamen e dichos sino,
po el con a io, de uen es y p ác icas de p oducción, o ien ación de la mi ada y adminis ación de
suje os, subje i idades, espacios, conocimien os, alo es y elaciones según o denamien os je á quicos,
con ex os y ecue dos que ienen implicancias polí icas y de inen campos polí icos en ensión.
Cualquie a sea el caso, aquello que dejan ue a es as p opues as son las expe iencias his ó ico ‑sociales
inculadas a o mas de disc iminación, eje cicios de iolencia y con lic os e i o iales, que incluso exceden
la p oblemá ica indígena. Y, en el ayec o de aquello que puede se is o y dicho, no ponen en deba e ni
la opacidad de ela os his ó icos o iciales, ni sus condiciones sociales de p oducción, ni ampoco el ca ác e
con ingen e de la in e p e ación o ecida (La in y Ka p, 1991), ni su p opio luga y pe spec i a de enunciación.
3. Des y e ‑encuad amien os: De la polí ica como adminis ación a la dispu a de la polí ica
La in e elación de las comunidades mapuche con las polí icas u ís ico ‑cul u ales de es as localidades
ha sido a iable. En El Hoyo y en Lago Puelo, las comunidades mapuche in e ienen en es os p oyec os
u ís icos más bien desde sus “má genes”, es deci , endiendo sus p oducciones culina ias o a esanales
a u is as que pasan de camino a o os luga es u ís icos po sus campos, ab iendo campings en ellos,
y di undiendo sus sabe es, expe iencias, eclamos e incluso e elando los en amados de pode en la
zona. Pa adojalmen e en El Hoyo, donde las polí icas u ís ico ‑cul u ales adminis an lo mapuche a
a és de su omisión, las comunidades y/o sus miemb os se encuen an al amen e isibles pa a locales
y ex años. Algunas de hecho se si úan en los espacios geog á icos u ís icos más impo an es que o ece
la localidad –como el caso ya mencionado de Pue o Pa iada– y han sabido mos a su exis encia,
de echos, conocimien os y eclamos en las isi as que eciben de u is as nacionales e in e nacionales y
po medio de panca as y símbolos ubicados a la is a de odos en sus campos. O os o ecen cabalga as
y son publici ados –sin e e encia su adsc ipción ni sus eclamos– po la Di ección de Tu ismo de
El Hoyo debido a su g an conocimien o del luga .
11
En al sen ido, los “ igu an es” de es as polí icas
asen adas en El Hoyo, es o es, es os suje os innomb ados, que como sugie e Didi ‑Hube man (2007) se
asemeja ían a los “ex as” de una película que ellenan lo cen al, pueden pasa así a escena “en” y
“po ” sus p opios medios, con nomb e, oz, ges o y acciona .
Aho a bien, desde el año 2013, algunos miemb os de una de las comunidades de Lago Puelo que
eclaman la egula ización de su espacio e i o ial, y que habían sido in i ados a pa icipa desde
hacía un iempo a la “Fies a de las Colec i idades y la Familia”, comenza on a pensa que aun con
sus omisiones y condicionamien os, es os espacios u ís ico ‑cul u ales o iciales, en pa icula algunas
es i idades, podían cons i ui se en un campo de opo unidades. En pa e, po que a pesa de odo, e a
una o ma en la que una agencia del Es ado los “ econocía” como mapuche –adsc ipción que ha sido
discu ida muchos años po los unciona ios es a ales locales. En pa e ambién y, sob e odo, po que son
e en os en los que podían ol e obje o de esc u inio a los ojos de un nume oso público local y ex alocal,
cie os pun os ciegos del sen ido común hegemónico y sus implicancias, mos a sus conocimien os y
p oblemá icas, di undi canales de comunicación pa a es ablece po enciales apoyos a sus luchas y
ansmi i o as o mas posibles de pensa las elaciones sociales, con lo sag ado y la na u aleza.
Así, si bien en es as es i idades – al como ue desc i o– se iende a mos a a cada colec i o social en
sus con as es como p oduc os ‑símbolos ue a del iempo; los miemb os de es a comunidad mapuche han
p ocu ado pone en ac o algunas de sus p ác icas cul u ales bajo un sen ido polí ico que con a es a es e
luga de enunciación ajeno y aquel égimen de la mi ada ci cunsc ip o a o dena , expone y clasi ica
a lo “local” en é minos de adiciones cul u ales con as an es, a mónicas e in eg adas. A a és de
cie as pe o mances, obje os, imágenes, lengua, olle os y cuen os, in e pelan ese posicionamien o
ligado a una di e encia cuasi on ológica que los “deja exis i ” en el ámbi o de lo escenog a iable, y hacen
ing esa aquellas ca as que ue on escondidas: sus desacue dos y ensiones.
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Pa a da un ejemplo, en el año 2014, los miemb os de es a comunidad jun o a o os que colabo a on
con ellos en el espacio de es a Fies a, desplega on sus conocimien os y memo ias, y expusie on me a ó‑
icamen e a a és del ela o o al de un cuen o mapuche, p oyec os capi alis as que amenazaban sus
espacios e i o iales. Pa alelamen e, suge ían o as modalidades de pensa la elación con la na u aleza.
En o ma indi ec a, pe o muy i ónicamen e con ados, esos ela os que a en amen e escuchaban los
niños pe o que podían desci a con p o undidad sólo sus pad es –jun o a o as in e enciones, olle os y
exhibiciones– ue on con ibuyendo a inclui aden o del es ejo (la exhibición) aquello que suele queda
a ue a: los acechos y con lic os, la esigni icación polí ica de memo ias y subje i idades impedidas, la
colonialidad que se exp esa en las clasi icaciones y sabe es o iciales conocidos, algunos silenciamien os
i idos y ansmi idos, las memo ias y a ec os que o ien an sus luchas. Pues es as polí icas u ís ico‑
‑cul u ales o iciales se combinan y deben analiza se en elación a la iolencia ísica y simbólica i ida
po es os pueblos a lo la go de la his o ia, pe o ambién con elación a polí icas es a ales y acciones
de sec o es con pode que los a asallan y deniegan de echos –en especial, aunque no exclusi amen e
e i o ial– y que ocu en con empo áneamen e a es as p opues as u ís ico ‑cul u ales. En e ellas,
y aunque pa ezca con adic o io, hay que obse a las en su in e elación con los ac uales p oyec os y
polí icas u ís icas que p omue en el paisaje, depo e y la a en u a en es os municipios, que es án siendo
una amenaza a la his ó ica al a de egula ización de su espacio e i o ial y con ibuyen a ensa el
con lic o con las comunidades. Es o es, los p oyec os u ís icos, los ecu sos na u ales exis en es y el luga
es a égico en el que se encuen an muchas comunidades mapuche en es as localidades y o as ecinas,
ol ie on a sus espacios e i o iales que con an e io idad no e es ían ele ancia pa a el capi al, zonas
ape ecibles pa a el me cado y con g an alo inmobilia io. Es o p o undizó la ince idumb e y ahondó
los con lic os en o no a su espacio e i o ial. En Lago Puelo, po ejemplo, y al como es á ocu iendo
en la localidad ecina de El Mai én, ienen p oponiéndose p oyec os de u ismo de e ugios de mon aña
en e i o io mapuche y un cen o de esquí en El Mai én, que (des)conocen y amenazan ocupaciones y
de echos e i o iales indígenas, su base de sus en abilidad, su his o ia, su cul u a, e cé e a.
4. A modo de cie e
Si el u ismo ha sido una de las modalidades a a és de las cuales se cons uye, imagina y ad‑
minis an geog a ías de “lo local” y la “al e idad” o “di e sidad cul u al”; en el caso de las polí icas
u ís icas desplegadas en es as localidades de la Coma ca Andina, el luga ocupado po lo indígena como
pa e de esa di e sidad que con o ma lo local mues a una se ie de complejidades y con adicciones.
Complejidades y con adicciones que pueden comp ende se en su cabal dimensión si se las obse a
e nog á icamen e, a la luz de las condiciones his ó icas y p esen es en las que se ponen en juego y en
sus mon ajes y mo imien os a a és del iempo. Complejidades y con adicciones, po que aún con
sus di e encias, la p oducción de lo “indígena” en es as localidades no ocu e únicamen e en el plano
de su exhibición, como con enido cul u al ijo y es e eo ipado y/o es ingiéndolo a ma cos empo ales
añejos y e en os especí icos. Ope a ambién en el plano de sus silenciamien os y clausu as igen es
que, en el con ex o de his ó icas ei indicaciones e i o iales, adquie en un alo pe o ma i o en las
in e acciones, demandas y posibilidades de agencia de es os suje os.
En e ec o, es os p oyec os ins i ucionales de hegemonías locales eme gen es en con ex os de mul i‑
cul u alismo dejan in ac as –como sugie e Walsh (2007)– las inequidades sociales, en an o p ese an
la es uc u a social e ins i ucional que cons uye, ep oduce y conse a esas inequidades. Lo hacen
p omo iendo una “pedagogía de la mi ada” que admi e den o de lími es p ede inidos y/o inhabili a,
man eniendo en sus má genes –según el caso– la posibilidad de exp esión, de “se y hace ” de la
di e sidad indígena. Y en pa alelo –y sin desea lo– es as o mas ac uales de desa ollo u ís ico e
in e és del capi al que es án eo ganizando el espacio na u al y socio ‑cul u al con de e minados
p opósi os polí icos y económicos, han ea i ado en ámbi os públicos o ue a de ellos, modalidades de
impugnación espec o a mi adas p ede inidas en su lucha po demandas de de echos. Y es que a pesa
de los condicionamien os y las es icciones p esen es, pues no odo ha sido e balizado o ep esen ado
públicamen e en aquella es i idad u ís ico ‑cul u al, como lo es la Fies a de las Colec i idades y la
Familia –en pa e po decisión, como una o ma de esgua da aquello que se quie e man ene en
los lími es de la comunidad, en pa e po que el ma co de es e ipo de e en os es i os con iene eglas
implíci as que hacen inaudibles cie os ela os, o bien po o os ac o es– la comunidad mapuche que
pa icipa en es e es ejo se ale de un lenguaje isual, o al, esc i o, pe o ma ico que desa ía cie os
encuad es y luga es de enunciación hegemónicos. A a és de sus ecu sos cul u ales hace i umpi